Los conductores de patinete en Córdoba deberán tener seguro y llevar casco dentro de seis meses

Una mujer conduce un patinete eléctrico

El Pleno extraordinario del Ayuntamiento de Córdoba celebrado este martes ha aprobado la nueva ordenanza de Circulación, Seguridad Vial y Movilidad Sostenible que trae novedades para los usuarios de patinetes eléctricos y los ciclistas. PP, Ciudadanos, PSOE e IU han votado a favor, Vox, en contra; y Podemos y el concejal David Dorado se han abstenido. La nueva norma prevé que los conductores de patinetes tengan que disponer de un seguro de responsabilidad, además de la obligatoriedad de portar casco. Entrará en vigor en seis meses para dar tiempo a los usuarios.

En el trámite desde su aprobación inicial hasta la definitiva, que se ha producido este martes, la ordenanza ha incorporado la creación de una Zona Básica de Emisiones (ZBE) en lo que es la actual Acire, en el Casco Histórico, aceptándose las alegaciones presentadas por el Consejo del Movimiento Ciudadano y la Plataforma Carril Bici. Esta última alegaba una ampliación de la distancia de seguridad para adelantar a bicicletas dentro del casco urbano, que se ha fijado en dos metros

Sobre la ZBE, el delegado de Movilidad -Miguel Ángel Torrico- ha recordado que, “en principio, coincidirá con la zona Acire” a la espera de un estudio técnico que dará las pautas sobre “las mediciones de flujos de vehículo o de contaminación”. Este informe, que será el que ayude al Consistorio a plantear la ZBE, es lo que ha planteado el debate en este Pleno extraordinario ya que Vox y PSOE han acusado al equipo de gobierno de no establecer de manera definitiva la ZBE por motivos electorales. La concejala de Vox en Córdoba, Paula Badanelli, ha asegurado que dicho estudio técnico “es una trampa para no estudiar este tema en profundidad” mientras que el portavoz del PSOE, José Antonio Romero, ha afeado al alcalde la coincidencia de ambas zonas por no “querer enfrentarse a los ciudadanos” antes de las elecciones municipales

Badanelli ha ido a más y ha afirmado que el voto en contra de su partido radica en el rechazo a “imponer un Madrid Central cordobés”. “No estamos de acuerdo en que se sigan avanzando en las restricciones y en las libertades de las personas. No entendemos el discurso de la izquierda contra la gentrificación, pero no hace nada más que poner obstáculos para la gente que queremos vivir en el centro”, ha concluido.

Obligación de los conductores y los ciclistas

Esta nueva ordenanza también modifica la forma de circular en bici por las vías de la capital e incorpora nuevas obligaciones de los conductores hacia las bicicletas. Así, la ordenanza obligará a los conductores que circulen por cualquier calzada de la ciudad a dejar un margen de unos cinco metros de distancia a los ciclistas. Los ciclistas, como señala la Dirección General de Tráfico (DGT), no están obligados a circular por un carril bici. Pueden hacerlo, como cualquier otro vehículo, por la calzada. Y en caso de hacerlo, los conductores estarán obligados a respetarles, dejando un margen de al menos cinco metros de distancia de seguridad incluso aunque la velocidad sea baja.

En este caso, el Ayuntamiento ha decidido admitir una de las alegaciones presentada por el Consejo del Movimiento Ciudadano y unificar lo previsto en la norma en las carreteras. “Cuando un automóvil circule detrás de una bicicleta, mantendrá una distancia de seguridad prudencial y proporcional a la velocidad, que nunca deberá ser inferior a cinco metros”, señala de manera clara la nueva ordenanza.

Además, también se unifica el criterio en los adelantamientos. En este caso, los conductores deberán dejar margen por la derecha a los ciclistas. Hasta ahora se fijaba que hubiese una distancia de al menos 1,5 metros. Ahora se eleva a los dos metros. Y la norma insiste: el conductor podrá invadir el sentido contrario y pisar una línea continua para adelantar a un ciclista. El objetivo es “garantizar la seguridad” del ciclista, el más vulnerable en caso de accidente.

En las grandes avenidas, las que tienen varios carriles por sentido, el Ayuntamiento está obligado a habilitar y señalizar “ciclo carriles”. Los ciclo carriles serán siempre los del margen derecho más pegados a la acera. Cada pocos metros el Consistorio tendrá que señalizarlos. Los que están reservados para transporte público (autobuses y taxis) también serán compartidos y usados por las bicicletas, según señala la norma. La velocidad de los ciclo carriles estará limitada a 30 kilómetros por hora y “estarán suficientemente señalizados”, contempla la ordenanza.

Además, también hay obligaciones para los ciclistas. La ordenanza prohíbe aparcar las bicicletas en árboles y también en “elementos de mobiliario urbano cuando se dificulte el destino, la funcionalidad del elemento o cuando estos se puedan dañar”. Es decir, cuando una señal, por ejemplo, se tape o se ponga en riesgo con la bicicleta. Tampoco se podrán dejar bicicletas en las “zonas que impidan el paso de peatones, el acceso al transporte público y el uso específico de espacio reservado”, señala la norma.

Y por último también se aprueba otra alegación del Movimiento Ciudadano, que limita el tránsito de bicicletas por parques y jardines públicos urbanos “en los que no haya junto a ellos un carril bici”. En todos los parques sin carril bici los ciclistas deberán ir por él. Donde falten, solo por “los paseos pavimentados de más de tres metros de ancho”. Los paseos pasarán a ser considerados como “sendas ciclables” y serán compartidos por los peatones. Por ello estará prohibido circular a más de 10 kilómetros por hora. Los ciclistas se tendrán que bajar de la bici en caso de una alta densidad peatonal.

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