Otro comercio singular que dice adiós: El Collar de la Paloma

Interior de la joyería que anuncia su cierre.

Córdoba perderá este verano otro de sus comercios singulares. Tras más de cinco años de andadura, la joyería El Collar de la Paloma cierra. Este establecimiento, localizado en la calle Ángel de Saavedra, producía y vendía piezas únicas, que imitaban originales arqueológicos.

El Collar de la Paloma nació en 2012 de la mano de Ana Valdivieso y Román Rivera, ambos vinculados al mundo de la arqueología. Su objetivo era “ilustrar la riqueza patrimonial de Córdoba, y por extensión de la Península Ibérica, a través de la cultura material más característica de cada uno de los pueblos que se fueron asentando en ella a lo largo de su historia”, según señalaban en su web.

“Están siendo días de grandes cambios”, lamentan a través de su página de Facebook, donde sus propietarios reconocen que “este tipo de iniciativas se hacen más por corazón que por cabeza y esta ha sido una que construí pensando en lo que a mí, como amante de la historia, arqueóloga y cliente, me gustaría encontrar en nuestra Córdoba. Pero no se suele poder vivir sólo de la ilusión y, como no podía ser de otra manera, me veo obligada a dar por concluida esta aventura”, expone Ana Valdivieso.

Ahora, El Collar de la Paloma seguirá abierto hasta julio, pero en periodo de liquidación. “¿Recordáis esa pieza que siempre os ha enamorado pero que quizá se os salía un poco de presupuesto o con la que no os atrevíais a dar el paso? Ahora es vuestra oportunidad -porque no queremos irnos y dejaros del todo huérfanos-, ya que hasta el sábado 1 de julio inclusive estaremos liquidando nuestras piezas”, anuncian.

“Han sido cinco maravillosos años desde su inicio en marzo de 2012 en los que he conocido a gente estupenda, vivido grandes experiencias y, sobre todo, aprendido muchísimo”, se despide otro comercio singular que desaparece de la ciudad.

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