CRÓNICA

Jorge Pardo: tribulaciones del “aire” que une el flamenco y el jazz

Jorge Pardo en la Cátedra de Flamenco

0

Jorge Pardo (Madrid, 1956) cree en la magia del encuentro. Y, para que haya encuentro, tiene que haber arrojo. “Si amas la música y el flamenco, hay que pringarse, mojarse y tirarse al charco”, explicaba este martes el saxofonista y flautista, uno de los puentes más robustos que conectan el flamenco y el jazz. No sólo en España, sino a nivel mundial.

De hecho, Pardo fue antes Mejor Músico Europeo de la Academia Francesa de Jazz (2013) que Premio Nacional de Músicas actuales del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (2015). En ninguno de los dos casos, el reconocimiento le cambió la vida. Pocas carreras se han construido con el mismo nivel de libertad e independencia que la que se ha labrado el músico madrileño, miembro de Dolores, aquella legendaria banda que Paco de Lucía incorporó para llevar el flamenco al último confín de la tierra, y que, además, también le metería todo el swing jazzero a La leyenda del tiempo, de Camarón de la Isla. 

Son sólo dos muescas en el revólver de ese francotirador del flamenco jazz llamado Jorge Pardo, que este martes ha sido el protagonista de una sesión extraordinaria de la Cátedra de Flamencología de la Universidad de Córdoba (UCO) en el Conservatorio Superior de Música, el primero de España que impulsó desde lo público los estudios superiores de flamenco.

Pardo, vinculado musicalmente a la ciudad de Córdoba a través de su amistad y colaboraciones con El Pele y Lin Cortés, ha aprovechado para contarle a un auditorio lleno de oyentes (entre ellos, tocaores con “estrella” como David de Arahal o José Tomás Jiménez) todo aquello que rara vez se aprende en la facultad o en los tutoriales de Youtube.

“Si quieres enterarte del compás de bujería y de cómo se hace una falsea tienes miles de ejemplos. Lo que circula menos es poder mirar cara a cara alguien que ha tenido esa experiencia y poder preguntarle cómo trabaja, sus miedos, sus dudas… Y cosas difícilmente explicables como la creación”, señalaba el artista, que ha puesto su flauta al servicio de artistas como Chick Corea, Enrique Morente, Hermeto Pascal, Carles Benavent, Jayme Marques, Joan Bibilioni, Tete Montoliú, Pata Negra, Ketama, Diego Carrasco, Pat Metheny, Pedro Iturralde o Chano Domínguez.

Una nómina de colaboraciones que demuestra que lo suyo es producto del trabajo de campo, más que del estudio. De hecho, Pardo considera que el amor por la música se tiene que demostrar yendo a los sitios a escucharla en directo y, con suerte, a tocarla. “Hay que aprender de la gente y de tus propias experiencias, a pesar de que muchas veces puedan ser dolorosas”, señalaba el maestro de ese género tan viscoso que algunos (no él) llaman flamenco jazz.

El flamenco y el jazz comparten el amor por el compás, por el swing, por el aire, que se dice en flamenco

Jorge Pardo

Sobre este maridaje, Pardo reconoce que hay más puntos en común que divorcios. “El flamenco y el jazz comparten el amor por el compás, por el swing, por el aire, que se dice en flamenco. También están conectados por la interpretación, la emoción, la expresividad. Tanto el jazz y el flamenco tienen herramientas comunes”, reflexionaba el instrumentista, que también enumeraba algunas de las disparidades: “Todo lo referente al folclore, las estéticas, los países donde han nacido”. Nada que no solucione un encuentro entre dos músicos encima de un escenario. 

El director de la Cátedra de Flamencología, el cantaor David Pino, ha celebrado este martes la presencia de “una leyenda vida de la música de nuestro país” en el Conservatorio, saludando la charla de Pardo -que este miércoles ofrece una masterclass- como “uno de los platos fuertes” del presente curso, que está llegando al ecuador. 

“Para los flamencos, para quienes amamos la guitarra flamenca, Jorge Pardo forma parte de nuestra vida. Porque el sexteto famoso de Paco de Lucía lo escuchamos siempre y tenerlo aquí es algo que va a quedar siempre para el recuerdo personal y para esta cátedra”, ha señalado Pino antes de que arrancara el acto, que ha abarrotado el auditorio del Conservatorio Profesional de Música. 

Etiquetas
stats