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    <title><![CDATA[Cordópolis - Avaladas]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Avaladas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ya recojo mis pedazos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/salud-mental-reconocimiento-felicidad_132_8892578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afdf30b6-29c0-4e83-8a82-3fd70a98d5d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ya recojo mis pedazos"></p><p class="article-text">
        <em>Pienso mucho, hablo poco</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me he enganchado a un serial</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y cuando duermo adem&aacute;s de solo, lo hago mal.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        (Le&oacute;n Benavente, <em>Estado provisional</em>, Le&oacute;n Benavente, 2013)
    </p><p class="article-text">
        Piensas que s&iacute;, que puedes. Crees en tu capacidad para sobreponerte. Y ves que no, esta vez no. La ca&iacute;da es demasiado fuerte en esta ocasi&oacute;n. Se te nubla la vista y est&aacute;s perdido en un laberinto. Qu&eacute; va a ser de ti, te preguntas repetidamente. Tu cabeza no deja de centrifugar pensamientos: los positivos los encoge y arruga; los negativos son m&aacute;s lustrosos, como lana reci&eacute;n lavada con Perlan. Es el d&iacute;a en que te miras al espejo y no sabes qui&eacute;n te observa en el cristal. Es entonces cuando descubres, p&aacute;rpados rojizos y ojos cansados, rostro sombr&iacute;o, tormenta en la mente, que ni siquiera conoces qui&eacute;n eres porque olvidaste a quien fuiste.
    </p><p class="article-text">
        Romperte. Hacerte mil y una peque&ntilde;as porciones de porcelana. Sentirte como aquel jarr&oacute;n que una vez destrozaste en casa, cuando eras un ni&ntilde;o, con el pu&ntilde;etero bal&oacute;n. En la casa no se juega, y jugaste; y perdiste; y te sancionaron antes de ser absuelto. Quebrarte y desperdigarte por el suelo del sal&oacute;n, como el vaso que se te escap&oacute; por atender m&aacute;s a Willy Fog o cualquier otra historia de televisi&oacute;n que a tus propios actos. Ya no eres ese chiquillo que jugaba, saltaba, corr&iacute;a, so&ntilde;aba&hellip; Los a&ntilde;os te vinieron, al igual que a cualquier otro, y la vida te persigui&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La tristeza, el desamor, la muerte, la soledad, el olvido. El dolor, la nostalgia, el tiempo, la conciencia, el estr&eacute;s. Estamos hechos para ajarnos como la corteza del viejo roble, perder la piel en el camino y sin embargo seguir en pie, contra el viento y la lluvia. Si el &aacute;rbol resiste, &iquest;por qu&eacute; nosotros no? Pues no podemos continuar erguidos siempre. No, siempre no. No cuando la realidad nos atemoriza; no cuando el mundo se nos hace inh&oacute;spito; no cuando convivimos con nosotros mismos. No cuando somos nuestro enemigo, cuando la depresi&oacute;n nos vence. Y te crees rendido, a la espera nada m&aacute;s del fr&iacute;o filo del hacha en la nuca, apoyada la cabeza en el tronco.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sin ti no eres nadie, y menos aún nada.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &laquo;Es terrible empezar a conocerte de verdad, es terrible asumir que te adelantan a toda velocidad, y te conviertes en estatua&raquo;. No puedes m&aacute;s, pero sigues en pie. Aunque te tambaleas. Te sangra el alma, si es que la tenemos, y necesitas el ap&oacute;sito de la calma en la tempestad en que nos adentramos. La edad nos desvela d&oacute;nde estamos y a la vez nos oculta hacia d&oacute;nde vamos. Debes frenar, pero el viaje no se puede postergar, prosigue, la carretera se prolonga, nadie se detiene, nadie te atiende porque nadie mira a su alrededor, y tratas de avanzar.
    </p><p class="article-text">
        Pero no puedes. No puedes como tampoco puedes parar, que es un lujo, es costoso hasta morir, mucho m&aacute;s vivir. No puedes, si bien no te queda m&aacute;s remedio porque eres un tornillo, una tuerca en una inmensa maquinaria sin control de los sentimientos, de la humanidad del otro tornillo, la otra tuerca. No puedes y lo comprendes al fin. T&uacute;, no quieras dar un paso m&aacute;s sin tu recobrar salud mental. Lo haces, dices adi&oacute;s a todo y a todos por un tiempo, te encierras en ti para volver a salir a los dem&aacute;s. Sin ti no eres nadie, y menos a&uacute;n nada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya logro responder a la pregunta: ¿Qué nombre y en qué lugar?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Les resulta extra&ntilde;o, pero eres valiente. No dudes, aprende a respirar, lo que nos es innato lo debemos conseguir como el lenguaje, por ense&ntilde;anza y esta vez autodidacta. Est&aacute;s roto, como aquel jarr&oacute;n que hiciste a&ntilde;icos. &laquo;Y nadie que conoces est&aacute; realmente bien, esto que nos han contado han vendido no sabemos lo que es&raquo;; y nadie detiene el v&eacute;rtigo de su vida, como el que t&uacute; sientes, pero est&aacute;s roto y paras. Porque &laquo;lo que antes me hac&iacute;a re&iacute;r, ahora me pone triste, lo que antes me hac&iacute;a feliz ya no existe&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Volver&aacute;s, y quien como t&uacute; no lo haga quiz&aacute; se marche &ndash;de s&iacute;, de ti&ndash; para siempre. Parece que hablo de ti, pero pinto un retrato de m&iacute;. Ca&iacute; y el cristal, en part&iacute;culas y trozos, lo roci&oacute; todo. Y supe reconocer que no ten&iacute;a otra salida que la salida del mundanal ruido. Con la tibia esperanza de pegar cada pieza para recomponer la figura, de fortalecerla y lucir de nuevo. Ya logro responder a la pregunta: <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/periodismo-despedida-sociedad-cordopolis_132_8260571.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Qu&eacute; nombre y en qu&eacute; lugar?</a> Ya recojo mis pedazos.
    </p><p class="article-text">
        (Tambi&eacute;n citada, de Le&oacute;n Benavente, <em>La canci&oacute;n del da&ntilde;o</em>, Vamos a volvernos locos, 2019).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/salud-mental-reconocimiento-felicidad_132_8892578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Apr 2022 02:30:59 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[¿Qué nombre y en qué lugar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/periodismo-despedida-sociedad-cordopolis_132_8260571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7d93087-e2b6-443c-b1d9-fe4acdedd483_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué nombre y en qué lugar?"></p><p class="article-text">
        &ldquo;Podr&iacute;a pasar / perderlo todo, volver a empezar / y no estar&iacute;a mal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        (Xoel L&oacute;pez, <em>Ning&uacute;n nombre, ning&uacute;n lugar</em>, Paramales, 2015)
    </p><p class="article-text">
        Apaga y cierra el port&aacute;til. Es un gesto cotidiano, un automatismo. Y a la vez, en esta ocasi&oacute;n es un hecho diferente. Sin esperarlo, las emociones le acorralan. Le asalta la nostalgia quiz&aacute; o, probablemente, la incertidumbre. Porque deja atr&aacute;s una puerta con el pomo en tambaleo y mira a otra nueva, pero tras cuyo umbral no sabe qu&eacute; se va a encontrar. Con todo, es feliz. O cree que lo va a ser, al menos un poco m&aacute;s que hasta ese momento y desde un tiempo atr&aacute;s. Mengano, periodista encerrado en el mundo, se deshace de la sensaci&oacute;n de encarcelamiento, de la angustia de cada d&iacute;a. No tiene la m&aacute;s m&iacute;nima idea de lo que est&aacute; por llegar y sin embargo prefiere esa ignorancia a la te&oacute;rica seguridad con que cuenta. &iquest;Qui&eacute;n no teme por el ma&ntilde;ana desde el hoy pese a no vivir lo uno y estar lejos de lo otro? Refuerza su idea: quiere creer que es posible la vida m&aacute;s all&aacute; de la escenograf&iacute;a impuesta. Tras el dintel, se aguarda a s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el 16 de junio, hace poco m&aacute;s de dos meses, hubo quien desconoc&iacute;a qui&eacute;n era el protagonista de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/periodismo-redes-sociales-deontologia-sociedad_132_8043605.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;La historia de Mengano, periodista encerrado en el mundo&rsquo;</a>. Normal, vivimos tan preocupados de observar nuestro &aacute;rbol que obviamos el bosque tras &eacute;l. Al fin y al cabo, &iquest;qu&eacute; inter&eacute;s puede tener lo que a otros le sucedan en la jungla de asfalto en que habitamos, devoradores de ilusiones y, peor a&uacute;n, dignidades? Lo importante es mantener el halo de superflua notoriedad en Twitter. Tampoco es que el protagonista de la historia deseara entonces, como ahora, una ola de afecto impostado. Yo soy, al igual que era entonces, aquel Mengano. Un hombre triturado y cada d&iacute;a recompuesto con d&eacute;biles costuras por la realidad en que avanzamos. Pero las dudas de aquel d&iacute;a desparecieron poco despu&eacute;s para tornarse en certeza. Me marcho.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No sé si es un adiós o tan sólo un hasta luego, pero voy tras de mí, de mi nombre y de mi lugar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No s&eacute; si es un adi&oacute;s o tan s&oacute;lo un hasta luego, pero voy tras de m&iacute;, de mi nombre y de mi lugar. Abandono, al menos por ahora y durante un per&iacute;odo indefinido, el oficio que desde peque&ntilde;o fue mi vocaci&oacute;n. Perd&oacute;n por el inciso, pero me horripila el singular de la primera persona. Eso que a otros les apasiona al estar encantados de conocerse a ellos mismos. De egocentrismos a modo de agujeros negros, que lo consumen todo y primero a ellos mismos, se alimenta la sociedad actual. Y es &eacute;sta otra de las razones por las que, cual futbolista pero sin botas, cuelgo el teclado. Mengano es un tal Rafa &Aacute;valos, que viene a ser un servidor. Es, sobre todo, un individuo desubicado dentro de la parafernalia y la voracidad actuales; en el mundo en que el m&oacute;vil es un ap&eacute;ndice del cuerpo humano, las redes sociales dominan el planeta -de los simios, por lo general-, la hipocres&iacute;a vence al talento y, por encima de todo, la inconsistencia y las apariencias valen mucho m&aacute;s que la verdad y el esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, 1 de septiembre tal como aquel de 2013, me despido de Cord&oacute;polis, mi hogar, y del periodismo, mi pasi&oacute;n turca -y esto es loca en el exceso-, es un d&iacute;a tal como el que comenc&eacute; mi experiencia en su aventura. Era el tiempo en que otros y otras restaban cr&eacute;dito al proyecto de periodistas sin m&aacute;s, sin mecenas ni m&aacute;s red que la confianza en la profesi&oacute;n que quer&iacute;an y querr&aacute;n defender. Corr&iacute;a la &eacute;poca del desprestigio a los formatos digitales, en que peri&oacute;dicos eran vistos, a modo de chanza, como blogs y en que quienes los hac&iacute;an eran tratados como parias de un peque&ntilde;o universo acomodado y de seres perezosos. Con los a&ntilde;os vinieron las urgencias, la adaptaci&oacute;n a una inmediatez convertida en indecorosas metodolog&iacute;as: la falta de contraste, el <em>copypaste</em> o el plagio sin m&aacute;s, el texto irreflexivo e impersonal&hellip; La mierda no se levant&oacute; con Internet sino con la ausencia de esp&iacute;ritu cr&iacute;tico y de una profunda revisi&oacute;n del modelo. Total, siempre quedar&iacute;an &lsquo;S&aacute;lvame&rsquo; y la b&uacute;squeda en la basura ajena al igual que las redes sociales. Y ah&iacute; va otra: &iquest;De qu&eacute; sirve la exposici&oacute;n detenida, incluso cuidadosa y detallada, de los hechos si todo se cree saber en unos cuantos caracteres donde cualquiera es capaz, desde el anonimato, de llamar &ldquo;hijo de puta&rdquo; a otra persona? &iquest;Es que el periodismo ya es in&uacute;til?
    </p><p class="article-text">
        Conf&iacute;o en que no. Conf&iacute;o en que la profesi&oacute;n es m&aacute;s imprescindible que nunca. Aunque s&oacute;lo se demostrar&aacute; cuando los incompetentes, manipuladores y estrellas del circo del siglo XXI con salarios astron&oacute;micos y los Chaves Nogales de marca blanca, esos cuya firma vale m&aacute;s que la historia o el personaje, se adentren en un doloroso y a la vez necesario debate sobre el oficio. Eso queda para ellos, los <em>Pulitzer</em> de medios locales y los Hearst de los nacionales. Mengano, que soy yo, ya se entendi&oacute; que no era m&aacute;s que un Alonso Quijano ante molinos poderosos e incontrolables: un guerrero contra el planeta. Tambi&eacute;n por eso me marcho, no s&eacute; si para siempre o s&oacute;lo durante un largo, muy largo rato. Nada quiero saber desde este instante de mensajes en horas indecentes; de aguaceros antes llamados filtraciones; de intereses creados; de malas pr&aacute;cticas; de quienes, sin importar el g&eacute;nero, son m&aacute;s divas que Mar&iacute;a Callas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mengano, que soy yo, ya se entendió que no era más que un Alonso Quijano ante molinos poderosos e incontrolables</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Usted, compa&ntilde;ero y compa&ntilde;era o s&oacute;lo colega, no es m&aacute;s que una gota en el inmenso oc&eacute;ano del olvido. Como usted, que de todo sabe y de nada demuestra saber, siempre desde la ofensa. Pero no quiero que esto sea una ristra de reproches. Dedicar&iacute;a horas, p&aacute;ginas en papel y extensi&oacute;n en web, a atacar todo cuanto no me gusta y repelo. No ser&iacute;a justo para quienes me hicieron el camino m&aacute;s llevadero, a buen seguro sin saber que eran tierra firme para quien se sent&iacute;a andar en arenas movedizas. Justo desde el instante en que hablo de mi adi&oacute;s, o de que lo conocieran a trav&eacute;s de las grietas de la rumorolog&iacute;a en <em>La feria de los discretos</em>, habr&aacute; quien corra para murmurar. Es lo mejor que se nos da hacer en este tiempo: contar relatos imaginarios, cambiantes en cada boca a o&iacute;do, y escarbar en el hipot&eacute;tico contenedor de aquel o aquella a quien sonr&iacute;es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me voy, sin irme, porque me sale de los cojones -que ser&iacute;an ovarios si fuera mujer-. Me voy porque necesito recuperar la cordura en medio de la insensatez y requiero, ayuda psicol&oacute;gica incluida, volverme a sentir yo y no Mengano. Me voy porque deseo saber mi nombre y mi lugar. Pero me voy enormemente agradecido. Con gratitud a un medio que me rescat&oacute; del ostracismo aun cuando no era nadie -y sigo sin serlo-. Estos ocho a&ntilde;os en Cord&oacute;polis fueron enriquecedores en lo profesional y lo personal. Quiz&aacute; entrevist&eacute; a uno de los impulsores de Quilapay&uacute;n y la <em>Nueva Canci&oacute;n Chilena</em>, Hern&aacute;n G&oacute;mez, o a Raphael, para descubrir que tras mi temor ante el personaje s&oacute;lo hab&iacute;a un pu&ntilde;ado de clich&eacute;s; al Padre &Aacute;ngel o, muy recientemente, a Lourdes Mohedano. Con ella cumpl&iacute; un anhelo. Probablemente narr&eacute; historias desde los patios, las cofrad&iacute;as o el deporte, siempre con la perspectiva m&aacute;s humana posible. Tal vez cont&eacute; lo que me vino en gana de cualquier asunto. Fue gracias a quienes me dieron la oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, <em>Cord&oacute;polis </em>no es una empresa sino el contenedor de mis sue&ntilde;os durante casi una d&eacute;cada. Y mucho m&aacute;s, un vivero de experiencias inolvidables y, sobre todo, cuna de lazos irrompibles. Si algo me aport&oacute; esta etapa fue crecimiento profesional y m&aacute;s si cabe plenitud personal. Tal y como me ocurri&oacute; en <em>Cordobadeporte</em>. Me marcho porque mi ser lo exige, pero lo hago infinitamente agradecido a compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras, a quienes como yo durante este tiempo -como har&aacute;n en adelante- dedicaron cada uno de sus esfuerzos a generar la mejor informaci&oacute;n posible, la m&aacute;s profesional, y, lo que es m&aacute;s importante e impagable, a cuidar de quienes estaban codo con codo. No voy a nombrar a nadie, ni de este peri&oacute;dico -que no es un blog, queridos cavernarios en plan reforma hoy en d&iacute;a- ni del anterior. Habr&iacute;a de utilizar mucho m&aacute;s texto. Gracias, pero de verdad, no de apariencia para tras girar 180 grados esbozar asco. Sin vosotros y vosotras, no ser&iacute;a quien soy.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Gracias, pero de verdad, no de apariencia para tras girar 180 grados esbozar asco</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque tampoco me conozco hoy en d&iacute;a. Injusto ser&iacute;a no agradecer a los compa&ntilde;eros y las compa&ntilde;eras que lo fueron con autenticidad, no como supuestos colegas que te dicen &ldquo;tal y cual&rdquo; antes de sacar la daga. Tampoco que no agradeciera a los lectores, tambi&eacute;n sin g&eacute;nero, que a lo largo de estos a&ntilde;os me mostraron su afecto y respeto. Por fortuna, puedo decir que fueron m&aacute;s ellos que los insultantes. Y, por supuesto, sea mi agradecimiento extensivo a las personas que facilitaron mi trabajo. Desde clubes, desde las tradiciones cordobesas, desde su propia individualidad. Ustedes tuvieron el protagonismo y casi siempre se rajaron el pecho para darse en totalidad. Me marcho, y lo hago con la sensaci&oacute;n de estar realizado tambi&eacute;n por tratar de transmitir ideas a los que hoy son lo que fui yo. Gente con esperanza, a los que ayudar en su crecimiento y formaci&oacute;n, profesional y personalmente, m&aacute;s que moldear al propio antojo. Cristian, Jes&uacute;s, Miguel y Juan, gracias por el deseo y la voluntad.
    </p><p class="article-text">
        Digo adi&oacute;s, o hasta pronto, y lo dice Mengano, que ya no est&aacute; encerrado en el mundo. &ldquo;&iquest;A d&oacute;nde vas?&rdquo;, preguntan los pocos que lo saben. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; vas a hacer?&rdquo;, cuestionan otros. Es f&aacute;cil la respuesta. Me voy al inexplorado territorio de uno mismo, a buscarme para encontrarme, a reconocer qui&eacute;n soy y quiero ser. Me adentro en m&iacute; mismo. Al fin y al cabo, aunque en el terrible mundo en que vivimos no lo parezca, lo fundamental es sentirse vivo. Y vivir, y saber c&oacute;mo quiero hacerlo, es lo que busco. Porque, como canta Le&oacute;n Benavente y como lo es cualquiera, &ldquo;soy una piedra flotando entre las flores y el fango&rdquo;. Pues que el lodo quede atr&aacute;s. Y a quien haya llegado hasta la &uacute;ltima l&iacute;nea, gracias por leer. Y a quien se quedara en las primeras, enhorabuena por saber de m&iacute; m&aacute;s que yo. Mientras, me pregunto: &iquest;Qu&eacute; nombre y en qu&eacute; lugar? Tranquilo, Xoel (L&oacute;pez), es lo que voy a indagar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Sep 2021 02:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué nombre y en qué lugar?]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La historia de Mengano, periodista encerrado en el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/periodismo-redes-sociales-deontologia-sociedad_132_8043605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4743b70e-e15c-4a33-ab91-b1366b4dd4ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de Mengano, periodista encerrado en el mundo"></p><p class="article-text">
        Comienza un nuevo d&iacute;a para &eacute;l. Igual que todos los dem&aacute;s pero tambi&eacute;n distinto. Sabe que la rutina, que cada vez desprecia m&aacute;s, siempre lo es aunque con matices en cada ocasi&oacute;n. Mengano est&aacute; cansado antes de encender el ordenador. E incluso, antes de desayunar. Aun as&iacute;, lo primero que hace, mientras alivia el est&oacute;mago en el v&aacute;ter, que es el &uacute;nico trono del que va a disfrutar en su vida, revisa el m&oacute;vil. Ya tiene incontables mensajes de WhatsApp, como si viniera el Apocalipsis y todos necesiten avisar. Mira Twitter, de gran funcionalidad pero reflejo de una sociedad disfuncional. Lleva media hora en planta y ya desea volver al horizontal de la cama. Protesta en la soledad de su cuarto de ba&ntilde;o. Todav&iacute;a tiene que repasar el correo electr&oacute;nico. Hastiado, establece el esquema mental de lo que tiene por delante y cruza los dedos hasta que crujen para que nada cause variaciones. &ldquo;Bah, es tonter&iacute;a&rdquo;, se convence.
    </p><p class="article-text">
        Mengano arranca la jornada con resignaci&oacute;n. Durante las horas siguientes, que son todas las habidas hasta la noche, es capaz de experimentar cambios emocionales en forma de dientes de sierra en una gr&aacute;fica. Tan pronto tiene apetencia por las bromas, con iron&iacute;a por supuesto, como encoleriza peligrosamente. A veces cree que, adem&aacute;s de sufrir de una fragilidad mental digna de estudio, es bipolar. Nadie puede pasar de la simpat&iacute;a a la apat&iacute;a, de ah&iacute; a la falta de empat&iacute;a y cerrar con asquerosa antipat&iacute;a. Lo cierto es que prefiere no perder el tiempo en reflexionar, demasiado tiene con hurtar segundos al reloj para respirar. Cada pulsaci&oacute;n a una tecla es el martillazo al clavo en una mu&ntilde;eca dentro de su particular crucifixi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A Mengano le asaltan demasiado las dudas &uacute;ltimamente. Es periodista por vocaci&oacute;n, y por la Universidad de tal y cual. Jodido diploma firmado por el monarca, que no sirve para nada en realidad. Cualquiera facultado para juntar letras puede trabajar en este oficio. Que ese otro las coloque correctamente, ya es asunto diferente. Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s de iniciar su camino con una ilusi&oacute;n desbordante entiende que de aquello no le queda nada. Quiz&aacute; la palabra exacta sea equivocaci&oacute;n, que curiosamente contiene la palabra propia del romanticismo inocente. Ya perdido, claro est&aacute;. Tiene el escroto inflamado, no literalmente. Vaya, que est&aacute; hasta las pelotas -que es m&aacute;s sencillo-. Y se pregunta qu&eacute; hace &eacute;l en un sitio como &eacute;se; qu&eacute; hizo mal para acabar en la tortura continuada, que es su sensaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El periodismo que soñó y conoció no era esto, una enorme jungla plagada de bestias voraces.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Est&aacute; harto Mengano. El periodismo que so&ntilde;&oacute; y conoci&oacute; no era esto, una enorme jungla plagada de bestias voraces y casi irracionales; una selva donde imperan los instintos m&aacute;s primarios, e indecorosos en muchas ocasiones. No soporta la percepci&oacute;n dentro de la profesi&oacute;n de que las redes sociales son la fuente principal. Mucho menos que las consideren un medio de comunicaci&oacute;n, el m&aacute;s grande de todos. Hearst habr&iacute;a gozado como un puerco en una charca en este tiempo. Tampoco aguanta a los que hacen de la nada una noticia, y as&iacute; rebajan la importancia de las reales. O a los que acuden a la titulaci&oacute;n con fuegos de artificio, aunque luego cuenten lo mismo que todos o menos. Ni a los que necesitan un protagonismo constante, enfermos en verdad de galopante egocentrismo. No puede con los que utilizan el trabajo de otros para hacer el suyo sin siquiera citar. Como menos todav&iacute;a con quienes directamente plagian. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le enervan los que viven el falso exclusivismo, que en su mayor&iacute;a est&aacute;n habituados a recibir encomiendas en forma de informaciones privilegiadas. De sus casillas le sacan, por cierto, quienes desde el otro lado aparentan ecuanimidad y manejan a su antojo no s&oacute;lo las agendas de unos cuantos sino las de todos. Odia el juego en que hay cartas marcadas, en definitiva. Le desesperan y entristecen los que confunden competencia con rivalidad desleal, los que basan su d&iacute;a a d&iacute;a en estar por encima del resto mucho m&aacute;s que pensar en su propia labor -en c&oacute;mo hacerla de la mejor manera posible-. Y le atormentan las habladur&iacute;as de barrio bajo, de cola en el colmado o di&aacute;logo mareado entre cervezas en un bar, casi siempre destinadas, aunque sibilinamente, a ensuciar la imagen de compa&ntilde;eros. Bueno, para la casi totalidad son s&oacute;lo supuestos colegas. Le producen arcadas aquellos que hacen de su capa un sayo a trav&eacute;s de la manipulaci&oacute;n y mucho m&aacute;s del morbo. Estos le enfadan adem&aacute;s. Desprecia, por encima de todo, la obligaci&oacute;n de verse obligado a no tener horas para s&iacute;: el periodista, para el resto de la Humanidad, es un robot cuyo &uacute;nico cometido vital es estar operativo sin descanso.
    </p><p class="article-text">
        Pero no le faltan motivos de indignaci&oacute;n con quienes, desde fuera, creen que el oficio lo puede realizar hasta un mandril. Los que desconocen el significado de verbos como contrastar y entienden que el m&aacute;s simple rumor es material relevante y veraz. Los que confunden informaci&oacute;n y opini&oacute;n, que adem&aacute;s pretenden la ausencia de derecho para la expresi&oacute;n de las ideas propias antes, durante y despu&eacute;s de contar y nada m&aacute;s. Los que no leen ni escuchan pero todo lo saben, lo que les permite insultar sin una m&iacute;nima contemplaci&oacute;n. Y los que creen que los medios s&oacute;lo est&aacute;n para decirles lo que quieren o desean, los que aspiran a que les narren la realidad a su parecer personal. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sueña con dejarlo todo, con vivir y sentir que vive, pero está encerrado en el mundo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mengano est&aacute; agotado y sue&ntilde;a con dejarlo todo; con decir adi&oacute;s y marchar a un lugar tranquilo, donde los hombres y las mujeres sean eso, hombres y mujeres; con vivir y sentir que vive. Sin embargo, no tiene escapatoria. Est&aacute; encerrado en el mundo. La existencia, la que &eacute;l sin saberlo eligi&oacute;, es su celda. Y la sociedad es su intransigente carcelero. Anhela huir de todo, pero se sabe preso. A fin de cuentas, todos tienen que trabajar para cobrar, cobrar para tener cuatro paredes y no el bajo de un puente; para tener un trozo de pan que llevarse a la boca. Porque la inanici&oacute;n mata. Crece con ello su angustia. Reflexiona mucho pero ah&iacute; sigue, dale que dale con esa cotidianidad que cada vez m&aacute;s observa como un pozo en que no termina la ca&iacute;da. Qu&eacute; remedio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/periodismo-redes-sociales-deontologia-sociedad_132_8043605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Jun 2021 10:41:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de Mengano, periodista encerrado en el mundo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pasalacabra]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/sociedad-reflexion-inquietud-valores_132_8019276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/082838e4-0e16-4516-9df2-397d0ef35f3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pasalacabra"></p><p class="article-text">
        Con la <em>S</em>: coloquialmente, que presume de sabio sin serlo. <strong>Sabiondo</strong>. De personas que creen tener conocimiento de absolutamente todo est&aacute; el mundo lleno. Es mayor&iacute;a este colectivo dentro de la sociedad. Aunque demuestren, al mismo tiempo, no saber hacer la <em>O </em>con un canuto. Tambi&eacute;n podr&iacute;a servir sabelotodo, que coloquialmente es, de igual modo, &ldquo;persona que presume de sabia sin serlo&rdquo;. Basta con echar un vistazo a redes sociales para descubrir que vivimos rodeados de expertos tanto en pol&iacute;tica como en f&iacute;sica cu&aacute;ntica, por poner un ejemplo. Incluso eruditos y estudiosos del periodismo, por mucho que todo para ellos sea un &ldquo;art&iacute;culo&rdquo; -entrevista, reportaje, cr&oacute;nica, informaci&oacute;n, todo es un art&iacute;culo-.
    </p><p class="article-text">
        Con la <em>R</em>: miramiento, consideraci&oacute;n, deferencia. <strong>Respeto</strong>. D&iacute;cese de una actitud que cada vez existe menos en la sociedad. Ante todo, desprecia e insulta, que nadie tiene derecho a no recibir ataque por tu parte. Y si act&uacute;as desde el anonimato, mucho mejor. Tienes la posibilidad de esta forma de llamar hijo de puta al primero que se te ponga en el camino porque s&iacute;. Sobre todo, porque puedes recordar que tienes conocimientos sobrados, mucho mayores que los de cualquier otra persona, de todos los asuntos y &aacute;mbitos. Quiz&aacute; no sepas diferenciar entre <em>ah&iacute;</em> y <em>hay</em>, pero seguro que dominas como nadie la realidad epidemiol&oacute;gica de una pandemia -es lo que tiene haber vivido una en cada lustro-. Probablemente est&eacute;s titulado por la Universidad de Alcafr&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con la <em>O</em>: conjunto de normas que regulan la escritura de una lengua. <strong>Ortograf&iacute;a</strong>. Esto es lo que a nadie le importa. Y a veces duele incluso m&aacute;s que el vilipendio. Insulta a quien quieras pero no al idioma, por lo que m&aacute;s quiera. Con la <em>C</em>: disimulo o tolerancia en el superior acerca de las transgresiones que cometen sus subordinados contra las reglas o las leyes bajo las cuales viven. <strong>Connivencia</strong>. Ocurre incluso, y en relaci&oacute;n a la anterior definici&oacute;n, en la Real Academia Espa&ntilde;ola (RAE). Si la gente es incapaz de pronunciar correctamente <em>croqueta</em> o <em>murci&eacute;lago</em>, no sucede nada: el diccionario est&aacute; para llenarse de vulgarismos como <em>cocreta</em> o <em>murci&aacute;galo</em>. As&iacute; es mucho m&aacute;s f&aacute;cil no posicionarse en contra con algunos cambios normativos, a gusto del consumidor, que adoptan los hombres y las mujeres con letras.
    </p><p class="article-text">
        Con la <em>T</em>: sistema de transmisi&oacute;n de im&aacute;genes a distancia, que en la emisora se transforman en ondas electromagn&eacute;ticas y se recuperan en el aparato receptor. <strong>Televisi&oacute;n</strong>. Lo que normalmente consume todo el mundo sin temor al exceso. Una caja tonta que sobre todo tiene como principal funci&oacute;n el entontecimiento de la gente. Y que adem&aacute;s se apoya en&hellip; Con la <em>E</em>: acci&oacute;n que causa esc&aacute;ndalo o gran extra&ntilde;eza. <strong>Espect&aacute;culo</strong>. Cualquier programa, incluso el aparentemente m&aacute;s culto, est&aacute; obligado a generar pol&eacute;mica. Gran ejemplo es &lsquo;Pasapalabra&rsquo;, convertido en un &lsquo;Lost&rsquo; actual: lo vemos y enseguida marchamos a redes sociales para volcar opiniones sobre aspectos secundarios -en exceso- del concurso. Por cierto, que no hay un sabiondo en &eacute;l. Pues con la <em>S</em>, &ldquo;altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros&rdquo; es <strong>soberbia</strong>. De eso hay demasiado tambi&eacute;n por doquier.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El bote de Pasalacabra no sabemos hasta cuánto va a llegar en cuanto a estulticia o con todo eso que es banal.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con la <em>A</em>: aspecto o parecer exterior de algo o alguien. <strong>Apariencia</strong>. Es mejor todav&iacute;a la tercera acepci&oacute;n: cosa que parece y no es. Nos rodean las personas que mantienen una imagen que no es la real en relaci&oacute;n a sus pensamientos, emociones o, y se da en exceso esto &uacute;ltimo, conocimientos. La soberbia conduce a ser sabiondo y viceversa -y la ignorancia es osada-, lo que permite una mayor pr&aacute;ctica de las apariencias. No falta en gran porcentaje aquel que crea un personaje para tener aceptaci&oacute;n o aprobaci&oacute;n popular. Y ah&iacute; aparece&hellip; Con la <em>F</em>: que finge lo que no es o no siente. <strong>Farsante</strong>. Todo sea por hinchar cada segundo un poco m&aacute;s el globo de la autoestima artificial. Casi se puede considerar a toda esta panda una nueva tribu urbana, aunque se prodigue muy especialmente en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Con la <em>I</em>: inclinaci&oacute;n del &aacute;nimo hacia algo, en especial en el campo de la est&eacute;tica. Un momento&hellip; Pasalacabra. Con la <em>L</em>: conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman parte de un volumen. Joder&hellip; Pasalacabra. Con la <em>P</em>: pensar atenta y detenidamente sobre algo. Y antes de hablar ser&iacute;a mejor, pero&hellip; Pasalacabra. Son dif&iacute;ciles: <strong>inquietud</strong>, <strong>libro</strong> y <strong>reflexionar</strong>. El primer concepto es el que escasea hoy por hoy en cuanto al enriquecimiento propio: siempre resulta atractivo, a algunos al menos, aprender constantemente. A nivel mayoritario se opta por la inquietud del retuit, el me gusta o el favorito. Lo segundo es lo que todos tienen en sus casas pero casi nadie utiliza. Mejor un audiolibro de esos, que ya se esforz&oacute; otro en leerme el cuento para que yo no sufra. Y el verbo, qu&eacute; decir de ello: para qu&eacute; dedicar un tiempo a analizar o estudiar una situaci&oacute;n, por ejemplo, para tratar de evitar una visi&oacute;n equivocada.
    </p><p class="article-text">
        Con la <em>D</em>: separar a alguien del lugar o medio donde se ha criado, o cortar los v&iacute;nculos afectivos que tiene con ellos. <strong>Desarraigar</strong>. Lo que hace el entorno para con algunos, que de vez en cuando nos sentimos muy bien definidos en <em>El extranjero</em> de Albert Camus -que es un libro, notable por cierto-. Se hace complicado formar parte de un conjunto con el que te identificas muy m&iacute;nimamente, y cada vez menos. Y as&iacute; contin&uacute;a el concurso de la vida. El bote de Pasalacabra no sabemos hasta cu&aacute;nto va a llegar en cuanto a&hellip; Con la <em>E</em>: necedad, tonter&iacute;a. <strong>Estulticia</strong>. O tambi&eacute;n con todo eso que&hellip; Con la B: trivial, com&uacute;n, insustancial. <strong>Banal</strong>. S&oacute;lo queda gritar, y de gritar sabemos lo que m&aacute;s: &lsquo;S&aacute;lvame&rsquo;, &ldquo;soy un n&aacute;ufrago&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/sociedad-reflexion-inquietud-valores_132_8019276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Jun 2021 09:54:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pasalacabra]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que Karina no sabía (¿Qué mundo nuevo ni qué?)]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/sociedad-vida-intereses-alienacion-inmediatez_132_8000823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d7fc345-ce7f-4aa3-8ded-d0598efef93d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que Karina no sabía (¿Qué mundo nuevo ni qué?)"></p><p class="article-text">
        <strong>&Uacute;ltima hora.</strong> Dentro de cien a&ntilde;os el sol marcar&aacute; los d&iacute;as y la luna, las noches. Seg&uacute;n fuentes consultadas por <em>Diario Futuro</em>, peri&oacute;dico de ma&ntilde;ana escrito ayer, los ciclos se regir&aacute;n de tal forma. Habr&aacute; por tanto trascendental importancia en el proceso rotatorio de la Tierra. <strong>Urgente.</strong> En tres d&eacute;cadas los partos ser&aacute;n naturales o con epidural, seg&uacute;n cada caso. Las &uacute;ltimas informaciones al respecto aseguran, adem&aacute;s, que las mujeres ser&aacute;n quienes den a luz tras nueve meses de gestaci&oacute;n, siempre que el embarazo sea normal, y a trav&eacute;s de su &uacute;tero. <strong>Exclusiva.</strong> El Gobierno establece por ley que las liebres corran por el monte y las sardinas habiten en el mar. Cuestionado sobre la decisi&oacute;n, el presidente afirma que &ldquo;es imposible que los peces salten entre los &aacute;rboles y que los conejos vivan en el agua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace ahora 50 a&ntilde;os -un mes y un d&iacute;a- (1971), Espa&ntilde;a participaba en Eurovisi&oacute;n con un tema <em>meloso</em> para los jueces populares de hoy -que son todo el mundo y sobre todo quienes revisten su intelectualidad con progresismo rupturista-. Apunte: entonces el festival no era un espect&aacute;culo circense reducido a escombros entre las actuaciones pomposas o esperp&eacute;nticas, los intereses geopol&iacute;ticos, la votaci&oacute;n abierta a los habitantes de J&uacute;piter y Saturno &ndash;puedes tener cero <em>points</em> y terminar con 300 millones de puntos- y el vergonzoso ostracismo de las lenguas maternas. Pero vayamos al asunto en s&iacute;. La representante patria era una jovenc&iacute;sima Karina, cantante de Ja&eacute;n, que exist&iacute;a mucho antes de que Madrid la echara a pelear con C&oacute;rdoba por las migajas de su colecci&oacute;n de insolidarios Presupuestos Generales del Estado. Actu&oacute; en Dubl&iacute;n con <em>En un mundo nuevo</em> -mejor el antiguo, pero no en todo- bajo la direcci&oacute;n orquestal -otra raz&oacute;n por la que aquel certamen era infinitas veces mejor que ahora- de Waldo de los R&iacute;os, todo un imprescindible de la m&uacute;sica espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Karina acab&oacute; segunda, tras M&oacute;naco con el portento de S&eacute;verine y su <em>Un banc, un arbre, une rue</em> -un banco, un &aacute;rbol, una calle, todo cambiado actualmente por un m&oacute;vil, una <em>tablet</em>, un ordenador-. Fue la elegida por Espa&ntilde;a dentro del programa <em>Pasaporte a Dubl&iacute;n</em>, donde compet&iacute;an artistas esenciales como Roc&iacute;o Jurado -la m&aacute;s grande siempre-, Nino Bravo, Los Mismos -con una inagotable, por fortuna, Helena Bianco- o Jaime Morey. Espa&ntilde;a ten&iacute;a televisi&oacute;n en blanco y negro en su inmensa mayor&iacute;a mientras viv&iacute;a m&aacute;s en negro que en blanco con el salvador <em>Paquito el Rana</em> -si hablas, al trullo-, pero aquel a&ntilde;o, 1970 para ser m&aacute;s exactos, se promocion&oacute; la <em>meritocracia</em>. De verdad, y no como en los &uacute;ltimos tiempos en que cualquiera puede decidir en base a gustos cada vez m&aacute;s -y por lo general- atrofiados. El triunfo del m&eacute;rito, &iquest;qu&eacute; co&ntilde;o es eso pensar&aacute;n los dem&aacute;s si lo leen? Y no hace falta ser <em>millenial</em>. De hecho, son los m&aacute;s j&oacute;venes los que mejor saben qu&eacute; significa eso del esfuerzo. No en vano, viven en el sobreesfuerzo -y por supuesto, mal remunerado- en una sociedad ego&iacute;sta, engre&iacute;da y reaccionaria.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tú quieres más que a tu propia existencia un retuit, un me gusta, un roce en el lomo en Twitter, Facebook, Instagram o la madre que a todos los parió.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero, &iquest;a qu&eacute; viene tanta historia? &ldquo;Tus sue&ntilde;os de siempre se har&aacute;n realidad / si llenas tu vida de amor y paz / si llenas tu vida de amor y paz / en un mundo nuevo y feliz&rdquo;. El estribillo hablaba, como la canci&oacute;n, de la sencillez grandilocuente de aquellas peque&ntilde;as cosas a las que despu&eacute;s escribi&oacute; Joan Manuel Serrat. Eso es mentira en el siglo XXI, el de las luces pero de pantallas encendidas en las casas y de ne&oacute;n en las calles. No hay un mundo nuevo, es lo que Karina no sab&iacute;a. O lo que no alcanzaba a imaginar. No hay un mundo nuevo, al menos como ese otro que firmaron Rafael Trebucchelli -otro imprescindible- y Tony Luz. S&iacute; hay un mundo nuevo devastador para el individuo, a la vez que espl&eacute;ndido para la alienaci&oacute;n colectiva. Aunque quiz&aacute; no lo fuimos nunca, de muchos a&ntilde;os atr&aacute;s dejamos de ser definitivamente personas para tornarnos en partes, cuales engranajes, de una maquinaria infalible. O funcionas a la perfecci&oacute;n dentro de la cadena de montaje, como la que dibuj&oacute; Charles Chaplin en <em>Tiempos modernos</em>, o te sustituyen por otra pieza. Una realidad empeorada hoy en d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en la tiran&iacute;a de lo digital. S&iacute;, a m&iacute; me proporciona pan desde el primero de mis d&iacute;as laborales. Pero est&aacute; en el uso correcto o no que la tecnolog&iacute;a sea dictatorial o una herramienta fundamental. Vivimos bajo el yugo de la celeridad. Queremos estar en el d&iacute;a de ma&ntilde;ana sin experimentar el de hoy y olvidado el de ayer. Todo ha de suceder, y en los medios contarse, incluso antes de que ocurra. Vivimos con la obsesi&oacute;n de ser el primero, el mejor y el m&aacute;s aplaudido -con la preocupaci&oacute;n obscena por el reconocimiento y no por la satisfacci&oacute;n producto de la honradez y el trabajo-. &iquest;Qu&eacute; importa si lo hecho o dicho es, por atropellado, err&oacute;neo o inexacto? Vivimos en un universo paralelo de <em>bits</em> y lugares comunes. T&uacute; quieres m&aacute;s que a tu propia existencia un retuit, un me gusta, un roce en el lomo en Twitter, Facebook, Instagram o la madre que a todos los pari&oacute;. Eres capaz de crear un personaje tan arraigado en tus entra&ntilde;as que acabas por convertirte en un Bela Lugosi de cuarta. Y si lo niegas, adem&aacute;s eres mentiroso.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en la estafa de la libertad. No porque la libertad sea una estafa sino porque nos estafan haci&eacute;ndonos creer libres. Y ah&iacute; aprovechas para enga&ntilde;ar, insultar y, sobre todo, tratar de humillar. Tampoco es extra&ntilde;o ese comportamiento: somos robots sin emociones ni tiempo al que agarrarnos. Vivimos en una realidad artificial. Si te quiero es porque lo necesito convencionalmente, pero prefiero utilizar el 90 % de mis horas &uacute;tiles de cada d&iacute;a en escribir gilipolleces en WhatsApp, subir un v&iacute;deo haciendo el <em>monguer</em> -pero de gran aprovechamiento viral- en Tik Tok o dedicar cada minuto, con el anonimato como cobarde escudo, a lapidar al primero que tenga por delante en una red social cualquiera. &iquest;Social o antisocial? Vivimos en la soledad oculta. Nos alejamos de nosotros mismos y de los nuestros, del mundo, de la verdad, de los sentimientos... y de la calma que merece cada uno de los d&iacute;as prestados que tenemos y, ya acabados, no nos devolver&aacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creemos que amamos u odiamos, que somos humanos y sólo es una falsa percepción en una carrera contra el reloj.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Vivimos enfangados en la injusticia y la hipocres&iacute;a tendenciosa. No te importa lo que deber&iacute;a sino lo que te dicen ha de importarte, y lo sigues pies juntillas. En realidad no te interesa nada el mal ajeno pues est&aacute; fuera de tu te&oacute;rica zona de confort. Palestina o Siria te quedan a miles de kil&oacute;metros y bah. Incluso tu vecino est&aacute; detr&aacute;s de la puerta que no es la tuya. Y el futuro, salvo para inconsistencias, te la trae al pairo. Vivimos en la crueldad de lo material. Y olvidas, porque lo consideras incierto, que nos m&aacute;s rico quien m&aacute;s tiene, que quien m&aacute;s tiene puede ser pobre de solemnidad. Vivimos, en fin, al borde del despe&ntilde;adero. &iquest;Qui&eacute;nes somos? Tenemos la oportunidad, y s&oacute;lo es una pues polvo somos y en polvo nos convertiremos -y sin saber cu&aacute;ndo, si dentro de 20 a&ntilde;os, tras una larga vida o en un pu&ntilde;ado de segundos-, de ser &uacute;nicos. O podemos elegir ser un elemento m&aacute;s de un ecosistema t&oacute;xico; un ladrillo en un edificio y no el ladrillo que levanta tu edificio. Vivimos sin sentir ni pensar realmente. Creemos que amamos u odiamos, que tenemos ideas propias, que somos humanos en definitiva y s&oacute;lo es una falsa percepci&oacute;n en una carrera contra el reloj.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al fin del camino habr&aacute; un despertar de nuevo volver a vivir&rdquo; y &ldquo;al fin del camino en ti llevar&aacute;s la fe y la ilusi&oacute;n de vivir&rdquo; cant&oacute; ella. Lo que Karina no sab&iacute;a es que, en aquel mundo nuevo, al fin del camino s&oacute;lo puede quedar hast&iacute;o, melancol&iacute;a y dolor; tristeza y podredumbre por lo que no se supo apreciar; arrepentimiento por lo que no se decidi&oacute; vivir&hellip; y millones de <em>bits</em> y datos binarios, que son las malvas que se cr&iacute;an pero que crecen much&iacute;simo antes de morir y cada d&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; mundo nuevo ni qu&eacute;?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/sociedad-vida-intereses-alienacion-inmediatez_132_8000823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Jun 2021 02:30:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que Karina no sabía (¿Qué mundo nuevo ni qué?)]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Nos invaden, llamen a la Guardia Mora]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/espana-ceuta-marruecos-inmigracion-vox_132_7969535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/610ffdb6-2ed4-462d-a92c-68f75491fb2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nos invaden, llamen a la Guardia Mora"></p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes son aterradoras. Acojonan, al menos a m&iacute;. Hordas de moros atraviesan la frontera del imperio. Probablemente tambi&eacute;n sean comunistas y homosexuales, que es lo peor. Generan p&aacute;nico. Estamos en peligro, Espa&ntilde;a est&aacute; amenazada. Y adem&aacute;s, son tan poderosos y gallardos que no necesitan barcos: cruzan el mar a nado, como David Meca pero sin potasio. No se sabe muy bien d&oacute;nde llevan las armas, que si son de fuego quiz&aacute; queden inutilizadas. S&oacute;lo ese factor alivia la congoja por el horror venidero. Con todo, es necesario llamar a la Guardia Mora, aquel ej&eacute;rcito de valientes hombres que un d&iacute;a, muchos a&ntilde;os atr&aacute;s, ya salvaron el pa&iacute;s. Tengamos la esperanza en Santiago Abascal, el &uacute;nico capaz de afrontar la realidad desde la serenidad y la cordura; el &uacute;nico capaz de decir la verdad y alzar la voz ante los problemas.
    </p><p class="article-text">
        En torno a 10.000 personas, ciudadanos de Marruecos, cruzaron en unas 48 horas la frontera de forma irregular. Jam&aacute;s hab&iacute;a asistido esta grandiosa naci&oacute;n a un ataque tan descomunal. Ten&iacute;a y tiene raz&oacute;n el magno l&iacute;der de Vox al aseverar que esto &ldquo;no es una crisis migratoria&rdquo; sino una &ldquo;aut&eacute;ntica invasi&oacute;n&rdquo;. Entre los moros peligrosos, en su inmensa mayor&iacute;a menores engendros del diablo -que acud&iacute;an a reclamos enga&ntilde;osos de su rey, el amigo del em&eacute;rito Juan Carlos pese a tirano-, probablemente est&eacute;n descendientes de Abderram&aacute;n y Almanzor. Es asunto serio. Aunque el Gobierno ya haya retornado a m&aacute;s de 7.000 aguerridos individuos, &aacute;vidos de sangre y fuego. Como los godos que tanto gustan a Esperanza Aguirre pero con la diferencia de que aquellos construyeron Espa&ntilde;a y estos vienen a destruirla. <strong>[Momento de la calada al porro].</strong>
    </p><p class="article-text">
        May&uacute;sculo es el problema. Todo el mundo sabe que los extranjeros, m&aacute;s si son moros pero no de la vieja Guardia, cometen la globalidad de los delitos en Espa&ntilde;a. Por mucho que, seg&uacute;n datos de la Polic&iacute;a Nacional, el 80,05 % de las detenciones y los investigados entre 2015 y 2019 fueran nacionales -ni a la quinta parte llegan, durante ese per&iacute;odo, las infracciones de ciudadanos de otros pa&iacute;ses-. El horror alcanza su extremo cuando los for&aacute;neos son menores, y m&aacute;s si son no acompa&ntilde;ados. Los famosos menas, que act&uacute;an cuales manadas -a qu&eacute; me suena ese concepto- sanguinolentas entre nuestra inocente poblaci&oacute;n. Por mucho que, seg&uacute;n datos de la Polic&iacute;a Nacional, el 77,64 % de las detenciones y los investigados entre 2015 y 2019 fueran nacionales -ni a la cuarta parte llegan, durante ese per&iacute;odo, las infracciones de ni&ntilde;atos de otros pa&iacute;ses-.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Menos mal que nos queda la voz de la reencarnación de Don Pelayo aunque sea con rostro de Táriq.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Nos invaden y no queremos verlo. Como tampoco somos conscientes de que todos los musulmanes son terroristas. Y quieren acabar con Occidente, donde la paz prevaleci&oacute; desde la noche de los tiempos. Ni guerras mundiales, ni limpiezas &eacute;tnicas ni cr&iacute;menes de lesa humanidad ni leches en vinagre. Todo en el siglo XX, hace tres d&iacute;as, por cierto. Eso fue culpa del chachach&aacute; y, por si fuera poco, con el sesgo de la Historia. Tampoco era tan cruel Adolf Hitler. Los moros nos matan con sus bombas, sus armas de repetici&oacute;n y sus cuchillos. Por mucho que, seg&uacute;n datos del Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), en Europa y Am&eacute;rica hayan muerto 158 personas de 43.242 en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os -entre 2017 y 2020-. No llegamos ni al 1 % del total de las v&iacute;ctimas de yihadismo -estamos en Occidente en un rid&iacute;culo 0,37 %, lo cual hace m&aacute;s obscena la victimizaci&oacute;n y la islamofobia-.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras, nuestros pol&iacute;ticos, excepto Santiago Abascal, que camina por la senda de la libertadora Marine Le Pen -que si por ella fuera har&iacute;a un Herodes <em>el Grande</em> con las nuevas generaciones de &aacute;rabes franceses de pleno derecho, y sin importar que sean ni&ntilde;os o no-, son colaboracionistas. Menos mal que nos queda la voz de la reencarnaci&oacute;n de Don Pelayo aunque sea con rostro de T&aacute;riq. Es verdad, nos invaden. Y lo peor es que no s&oacute;lo lo hacen de Marruecos u otros submundos de &Aacute;frica u Oriente sino de otros lares, como Am&eacute;rica. Ahora vienen los ind&iacute;genas a quitarnos el pan y robarnos la cartera despu&eacute;s de siglos de desprestigio por subyugarles durante centurias. El peligro principal, pese a todo, viene del supuesto continente para el primer mundo -supuesto porque, para los que vivimos en pa&iacute;ses afortunadamente civilizados, no existe; s&oacute;lo para diamantes, colt&aacute;n u otros recursos naturales, y para divertirnos con la caza de elefantes o leones-. As&iacute; es, por mucho que, seg&uacute;n datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), s&oacute;lo sean 160.829 los ciudadanos negros o de <em>piel sucia</em> -esto es moros aunque no vengan de Mauritania- que viv&iacute;an de m&aacute;s en Espa&ntilde;a en 2021 en comparaci&oacute;n con 2016 -cinco a&ntilde;os transcurrieron, por si alguien no tiene el &aacute;baco a mano-. Es curioso, en un trienio, entre 1936 y 1939, unos 440.000 espa&ntilde;oles fueron a toda prisa a Francia, seg&uacute;n datos de Acnur (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Salvemos nuestra patria de bebés asesinos mientras un negro yace en una playa andaluza al tiempo que nosotros miramos hacia otro lado y nos bañamos.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero &eacute;sta, como los 25.000 espa&ntilde;oles que recibi&oacute; el M&eacute;xico de L&aacute;zaro C&aacute;rdenas en s&oacute;lo unos meses de 1939 -de nuevo seg&uacute;n datos de Acnur-, es otra historia. Aquello ocurri&oacute; por el bien de Espa&ntilde;a. &ldquo;Una, grande y libre&rdquo;, todo lo que no somos ahora salvo en Madrid. Y da igual que entre 2017 y 2020 salieran 264.728 paisanos a la b&uacute;squeda de futuro: ya lo dijo en 2013 F&aacute;tima B&aacute;&ntilde;ez, entonces ministra de Trabajo y Seguridad Social, en relaci&oacute;n a los j&oacute;venes. Eso era &ldquo;movilidad exterior&rdquo;, a lo que se a&ntilde;ad&iacute;a que el Gobierno, en ese momento del Partido Popular, entend&iacute;a que lo chavales ten&iacute;an un marcado &ldquo;esp&iacute;ritu aventurero&rdquo;. Lo de que en Espa&ntilde;a tener un empleo -eso de entrada- con un salario digno -y eso de salida- es una quimera para los que nacieron a partir de los noventa es una mentira.
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, el tema importante en este momento es la peligrosa invasi&oacute;n, como la ocurrida en 711, del mundo musulm&aacute;n que sufre este pa&iacute;s, capital de un imperio -ya extinto, pero importa poco- y con la capital del universo -Madrid, origen del <em>Big Bang</em> o motivo de descanso de Dios al s&eacute;ptimo d&iacute;a, como se prefiera-. Es verdad, corremos un enorme peligro. Podemos sentirnos afortunados porque la Uni&oacute;n Europea, sobre todo preocupada porque las deudas tengan mayor castigo para quienes menos tienen y no para quienes no pagaron las de anta&ntilde;o, est&aacute; pendiente. Como el ministro de Interior de Francia, el se&ntilde;or G&eacute;rald Darmanin, quien recientemente afirm&oacute; que Espa&ntilde;a e Italia &ldquo;controlan mal&rdquo; la inmigraci&oacute;n. Curioso, su naci&oacute;n -la gala; la que obviaba la existencia de ETA o tiraba fresas de Huelva- es la segunda con mayor poblaci&oacute;n extranjera del viejo y decente continente. S&oacute;lo le supera Alemania.
    </p><p class="article-text">
        Curioso es tambi&eacute;n que desde Francia traten de dar lecciones de nada cuando en las guerras mundiales enviaron al combate y la muerte a miles de nacionales franceses por mucho que de origen &aacute;rabe. O que, como sucede en B&eacute;lgica o Alemania, tengan a sus ciudadanos de segunda e incluso tercera generaci&oacute;n de antiguas colonias en total marginaci&oacute;n en guetos. Ning&uacute;n inter&eacute;s tiene todo lo dicho. Se&ntilde;ores, se&ntilde;oras: abran los ojos porque nos invaden. Llamen a la Guardia Mora, que fue nuestra salvaci&oacute;n. Ya si violan a mujeres, decapitan al que pillen por el camino, destripan a cualquiera, matan y saquean sin ton ni son, es s&oacute;lo un da&ntilde;o colateral y necesario. Igual que ocurri&oacute; cuando Francisco Franco, como ahora Santiago Abascal, se erigi&oacute; en <em>Centinela de Occidente</em>. Salvemos nuestra patria de beb&eacute;s asesinos, como el rescatado por un guardia civil en Ceuta hace s&oacute;lo unos d&iacute;as, mientras un negro yace en una playa andaluza al tiempo que nosotros, asustados y buena gente, miramos hacia otro lado y nos ba&ntilde;amos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/espana-ceuta-marruecos-inmigracion-vox_132_7969535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 May 2021 02:30:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nos invaden, llamen a la Guardia Mora]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paleto, vete al pueblo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/provincia-capital-centralismo_132_7947162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04b07f50-fbf7-4d73-83f3-b725b53ba1e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paleto, vete al pueblo"></p><p class="article-text">
        No me gusta la primera persona. Aunque sea en un art&iacute;culo de opini&oacute;n. Incluso menos en ese momento. La firma ya es suficiente. Y curiosamente la utilizo esta vez desde el inicio. El caso es que quiero compartir un momento de mi adolescencia, que pertenece al grupo de recuerdos sin sentido que todos tenemos en nuestras cabezas. Sucede, y si lo niegas, mientes. Puedes olvidar el desarrollo de una novela pero no un asunto en esencia insustancial. A lo que voy. Hace tantos a&ntilde;os que no s&eacute; ni cu&aacute;ntos, el C&oacute;rdoba juega en el Municipal de Pozoblanco -hablo de f&uacute;tbol- ante no s&eacute; qui&eacute;n -ya se observa el descontrol neuronal causado por los a&ntilde;os-. En un instante determinado, una taruga -y no es despectivo, es gentilicio popular- grita: &ldquo;&iexcl;Cordobeses, gilipollas!&rdquo;. Tan ancha se queda. Pregunto ir&oacute;nicamente a mi padre: &ldquo;&iquest;Ellos son de Valladolid?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquella mujer era una cateta de cinco jotas, como el jam&oacute;n. Bueno, prefiero la palabra paleto. Es como si tuviera m&aacute;s sonoridad. No se puede ser m&aacute;s bruto en cualquiera de los casos. Pero el colmo es que insultara a los nacidos en la ciudad de las ciudades. C&oacute;rdoba, la ciudad de los dos milenios; la de las tres culturas -hoy por hoy dejamos a deber, pero en Cultura-; la de los fil&oacute;sofos; la de los cinco sentidos... Ya es sabido que en el resto del mundo la gente no tiene olfato, gusto, tacto, o&iacute;do o vista -que es lo que nos falta aqu&iacute; precisamente-. C&oacute;rdoba, la ciudad de G&oacute;ngora; aunque no hayas le&iacute;do un verso suyo en tu vida. Un estornudo de su espl&eacute;ndida nariz era m&aacute;s letrado que la sociedad actual. C&oacute;rdoba, la ciudad de Manolete; aunque no te guste la tauromaquia, pero queda bonito. C&oacute;rdoba, la ciudad del Gran Capit&aacute;n; aunque no sea de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba, la ciudad de Julio Anguita, Antonio Gala y Vicente Amigo. Y si nos ponemos, hasta de Cleopatra y Marco Antonio. Porque otra cosa no, pero apropiarnos de ilustres nombres se nos da genial. El pol&iacute;tico naci&oacute; en Fuengirola, el escritor en Ciudad Real -o m&aacute;s concretamente en Brazatortas- y el guitarrista, en Guadalcanal, en Sevilla. Ostras Pedr&iacute;n, &iquest;sevillano? Ah, y Gonzalo Fern&aacute;ndez de C&oacute;rdoba -el Gran Capit&aacute;n, co&ntilde;o- vio la luz en Montilla. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; eso? Seguramente los que hablan con la lengua estropajosa a principios de mayo de la grandeza de la Cata lo sepan, pero los dem&aacute;s no tenemos ni idea. A ver el mapa&hellip; Cojones, que est&aacute; en C&oacute;rdoba. Pero no, no en la ciudad que fue capital de la B&eacute;tica Romana y despu&eacute;s de Al &Aacute;ndalus, el peque&ntilde;o gran imperio de los omeyas. &iquest;A qui&eacute;n le importa? El Montilla Moriles es un motivo de orgullo y satisfacci&oacute;n -disoluta-, y punto. Por cierto, importa m&aacute;s de d&oacute;nde se siente uno que de d&oacute;nde viene.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Córdoba no es la capital independiente de ningún universo paralelo, es la vida que le otorga su provincia.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Paleto, vete al pueblo. &iquest;Me desprecias y quieres que te reconozca como paisano? Vas listo. Curiosa expresi&oacute;n pues en este caso refleja la estupidez supina de quien no es nadie y se cree todo. Nac&iacute; en C&oacute;rdoba capital. Nac&iacute; en C&oacute;rdoba provincia tambi&eacute;n, ya que media parte de mi familia es de Pozoblanco&hellip; y la otra media viene a ser mezcla de Espiel, Belmez o Pe&ntilde;arroya. Nac&iacute; en una ciudad que hoy d&iacute;a se comporta como si fuera un ni&ntilde;o de dos a&ntilde;os y no un Matusal&eacute;n de 2.000; que menosprecia la utop&iacute;a de la convivencia porque, por no tener, no tiene ni Cultura; que para encontrar un fil&oacute;sofo o s&oacute;lo un pensador necesita remover cielo y tierra; que quiz&aacute; huela, saboree, palpe, escuche -y esto lo pongo en tela de juicio- o vea, pero no tiene sentido com&uacute;n. Quiz&aacute; aquella se&ntilde;ora del recuerdo de mi adolescencia ten&iacute;a sus razones.
    </p><p class="article-text">
        Nac&iacute; en una ciudad de cuya riqueza hist&oacute;rica y patrimonial me enorgullezco, pero tambi&eacute;n en una provincia inmensa. Enorme en lo que nos legaron, y lo lamento, pero <em>Juego de Tronos</em> se rod&oacute; en Almod&oacute;var del R&iacute;o -por citar un ejemplo-. Tremenda en su extensi&oacute;n y diversidad natural, de la Subb&eacute;tica a Los Pedroches. Magn&iacute;fica en su esfuerzo, y de esto saben m&aacute;s que nadie quienes varean los olivos en Baena, recolectan melones en Montalb&aacute;n o recogen el fruto de las vides en Aguilar de la Frontera. Aunque por encima de todo es descomunal por su gente, que es tambi&eacute;n la nuestra. Su historia y sus costumbres son las nuestras, y sus logros y fracasos, y sus ilusiones, y sus problemas&hellip; y su sudor sobre todas las cosas. Porque fueron no pocas de sus manos, desde el norte hasta el sur y viceversa, las que mantuvieron con vida esta exquisita capital de imperio muerto. Las que todav&iacute;a lo hacen, de hecho. Y si la fortuna nos sonr&iacute;e a los capitalinos, las que no dejar&aacute;n de hacerlo jam&aacute;s. A ver si los palurdos vamos a ser nosotros, tan ensimismados en relatos de otro tiempo que apenas somos capaces de entender que sin pasos no hay camino.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba, principalmente, es la ciudad del chovinismo insustancial. Vivimos en un sucio narcisismo, como si allende nuestras te&oacute;ricas fronteras todo fuera inmundicia. C&oacute;rdoba es la ciudad en hibernaci&oacute;n sempiterna: queremos todo y no hacemos nada. C&oacute;rdoba es la ciudad t&oacute;pica del tipismo y la indolencia, a partes iguales. Presumimos de lo que un d&iacute;a llegaron a ser otros y permanecemos quietos y en silencio para evitar recordar lo que realmente somos&hellip; y lo que quienes nos siguen pueden ser. C&oacute;rdoba no es la capital independiente de ning&uacute;n universo paralelo, es la vida que le otorga su provincia por mucho que a algunos les duela. Y si no, reflexionemos sobre la actividad econ&oacute;mica por estos lares m&aacute;s all&aacute; del turismo&hellip; &iquest;Qui&eacute;n es el paleto, el paleto costumbrista o el que considera a los suyos unos paletos? A lo mejor, aquella se&ntilde;ora de Pozoblanco y quienes en los dem&aacute;s municipios tienen cierta tirria cuentan con argumentos de sobra -todos en uno, el desprecio de la capital-.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/provincia-capital-centralismo_132_7947162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 May 2021 02:30:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paleto, vete al pueblo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estado de anormalidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/estado-de-alarma-sociedad-covid-19-fiesta-calle_132_7923798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db34545c-0e05-4725-b68b-3b85dd283520_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estado de anormalidad"></p><p class="article-text">
        Confieso que me habr&iacute;a gustado ser padre, y que por la edad ya comienzo a creer que no ser&aacute; posible. No le importa a nadie, ya lo s&eacute;. Aunque haya por ah&iacute; quien piense que un peri&oacute;dico est&aacute; para recoger sus ataques de ego. El caso es que a d&iacute;a de hoy quiz&aacute; sea mejor la m&iacute;nima opci&oacute;n de tener progenie. Ser&iacute;a cruel por mi parte colaborar en la llegada de un beb&eacute; a un mundo destartalado social y emocionalmente. Probablemente en no mucho tiempo la mayor&iacute;a de las personas sea incapaz de ingerir alimentos -esto es de comer- sin perder un ojo en el intento. Quedarse tuerto por equivocar el lugar al que dirigir la cuchara o el tenedor&hellip; Tan descorazonadora es la perspectiva que tengo de la Humanidad. Y m&aacute;s lo es cada d&iacute;a en medio de esta &eacute;poca de sufrimiento, que lo es tambi&eacute;n por la estupidez reinante.
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor es la p&eacute;rdida de fe en las personas lo que llev&oacute; a centenares a actuar como idiotas hace unos d&iacute;as. O puede que fuera la falta de confianza en la &uacute;nica raza, dicen, con raciocinio, como le ocurr&iacute;a a Thomas Hobbes. Este se&ntilde;or, por cierto, fue fil&oacute;sofo y entre otras muchas ideas plante&oacute;, a grandes rasgos y con sencillez, que el hombre es malo por naturaleza -tambi&eacute;n la mujer, seamos inclusivos-. Comparto esta premisa y sin embargo me posiciono mucho m&aacute;s claramente en otra: el ser humano es cada vez m&aacute;s tonto. Contra la teor&iacute;a de Charles Darwin, no evoluciona. De hecho, marcha hacia atr&aacute;s a pasos agigantados. Le ocurre intelectualmente pero no s&oacute;lo. Emocionalmente cada d&iacute;a es m&aacute;s miserable por lo com&uacute;n. Si realizo tal afirmaci&oacute;n corro el riesgo de caer en una generalizaci&oacute;n, pero me importa un coj&oacute;n -con perd&oacute;n-.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, lo que sucedi&oacute; el pasado fin de semana tuvo como &uacute;nica causa la suma ignorancia de muchos y la enorme insensibilidad de otros o de todos. Hablo de los que salieron a la calle -sin importar el g&eacute;nero ni la edad- para festejar el fin del estado de alarma en Espa&ntilde;a. Por supuesto, en Madrid no faltaron las concentraciones, ya que son libres. Libres para faltar el respeto a una sociedad que carga en sus espaldas el enorme peso de m&aacute;s de un a&ntilde;o de pandemia; de enfermos y sobre todo cad&aacute;veres; de profesionales que lo dieron y dan todo por ellos tanto como por los dem&aacute;s -sanitarios y miembros de fuerzas de seguridad principalmente-; de trabajadores sin empleo; de peque&ntilde;os empresarios y aut&oacute;nomos asfixiados por la obligada inactividad; de ni&ntilde;os sin parques&hellip; Libres para demostrar que adem&aacute;s son anormales. No toda la poblaci&oacute;n, claro, sino los que le siguen el juego a un discurso populista e irresponsable.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Supongo que festejaban el ya indudable encumbramiento de la estulticia, pero también de la insolidaridad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hubo jolgorio en Barcelona, en Sevilla o M&aacute;laga. Al final ninguna importancia tiene la ciudad en qu&eacute; regalaron im&aacute;genes propicias para el v&oacute;mito desmedido. Aqu&iacute; lo realmente relevante es que hubo muchas personas que olvidaron los terribles efectos de la Covid-19 en todo el planeta: m&aacute;s de 3.300.000 fallecidos en el mundo y m&aacute;s de 79.000 en Espa&ntilde;a hasta este mi&eacute;rcoles. Y familias rotas o hambrientas, tambi&eacute;n por estos lares, no en la omitida &Aacute;frica en cualquier momento de la Historia. Beb&iacute;an, re&iacute;an, bailaban y cantaban. Se agolpaban en calles y plazas. Supongo que festejaban el ya indudable encumbramiento de la estulticia, pero tambi&eacute;n de la insolidaridad para con todo aquel que desde marzo de 2020 en este pa&iacute;s luch&oacute; a su modo no s&oacute;lo por s&iacute; mismo sino por los suyos y por el resto.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, algunos dirigentes auton&oacute;micos reclamaban, desde d&iacute;as atr&aacute;s y no a partir de ese momento, que el Gobierno no permitiera el fin del estado de alarma. Curioso es cuando menos que as&iacute; fuera cuando casi 12 meses antes solicitaban lo contrario. &ldquo;El Gobierno est&aacute; muy c&oacute;modo por las prerrogativas que ofrece el estado de alarma, pero ha llegado el momento de trabajar en otros modelos&rdquo;, aseguraba el presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a, Juanma Moreno Bonilla, el 13 de mayo de 2020. Rechazaba que hubiera continuidad de la medida impulsada el 14 de marzo. &ldquo;Sin el estado de alarma estamos maniatados para luchar contra la pandemia&rdquo;, asever&oacute; casi un a&ntilde;o despu&eacute;s, el 3 de mayo de 2021. Me invita a pensar&hellip; &iquest;Tan poco confiamos en la responsabilidad de la sociedad como para necesitar un estricto orden normativo concreto y puntual? Lo cierto es que muchos ya dejaron claro que s&iacute;, que el mulo no sabe caminar por donde le corresponde si no le dan con la vara. Porque ah&iacute; estamos, con inconscientes por un lado y por otro. Almacenamiento de insensatos donde todos deber&iacute;amos ser libres de verdad y por igual, en la calle. Mientras, contin&uacute;an los contagios y las defunciones; la amargura por seres queridos o por la enfermedad en propia carne; la labor incansable en hospitales&hellip; &iquest;Qu&eacute; co&ntilde;o le interesa a nadie si ya podemos desbarrar como si cada rinc&oacute;n de nuestra ciudad fuera una feria?
    </p><p class="article-text">
        Pero la indecencia lleg&oacute; a su m&aacute;ximo exponente en Madrid -otra vez, siempre justo en el centro del universo-, donde una gran chavaler&iacute;a mont&oacute; un botell&oacute;n -lo cual recuerdo o cre&iacute;a hacerlo est&aacute; prohibido, esto es beber en la v&iacute;a p&uacute;blica- frente a las puertas de un hospital. Pacientes y sanitarios del Cl&iacute;nico tuvieron que soportar la algarab&iacute;a de una juventud descerebrada -que es parte de un todo bastante m&aacute;s digno, por fortuna no todos los j&oacute;venes tienen un grano de pienso en el interior del cr&aacute;neo-. Lo denunci&oacute;, con un v&iacute;deo, un enfermero de la Unidad de Cuidados Intensivos. Seguro que quienes permanecen ingresados por Covid-19 agradecieron la animosidad. Va a ser que no, y a m&iacute; me produce repugnancia, verg&uuml;enza y tristeza. Y puedo confirmar: del estado de alarma pasamos al estado de anormalidad.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1391138633516728321?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/estado-de-alarma-sociedad-covid-19-fiesta-calle_132_7923798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 May 2021 02:30:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estado de anormalidad]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[A Isabel le llaman Libertad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/libertad-elecciones-politica-isabel-diaz-ayuso-madrid_132_7898771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/219dcd99-f6d1-476e-aa4e-8fe8e18c3e38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A Isabel le llaman Libertad"></p><p class="article-text">
        <strong>Aviso: escrito antes del resultado electoral en Madrid.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las cadenas apenas me permiten maniobrar. Es dif&iacute;cil la escritura con grilletes en las mu&ntilde;ecas; grilletes que est&aacute;n anclados al mugriento muro de la celda. Aun as&iacute;, lo voy a intentar. S&oacute;lo espero tener tinta y pergamino suficiente, que tampoco tengo ordenador ni Internet. Jam&aacute;s pude imaginar que nacer en C&oacute;rdoba significar&iacute;a pudrirse en cuatro metros cuadrados de tapias h&uacute;medas y mohosas; no ver el sol ni respirar en una v&iacute;a p&uacute;blica -ya no digo aire fresco porque no s&eacute; si queda de eso hoy en d&iacute;a en cualquier ciudad-. Pero aqu&iacute; sigo, cual Edmond Dant&egrave;s -o conde de Montecristo, vaya- casi con la esperanza perdida de vivir en libertad. Yo no quiero venganza, s&oacute;lo ruego que do&ntilde;a Ayuso del Sol cumpla su promesa. En Isabel est&aacute; la justicia y mi felicidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Isabel le llaman Libertad pues de libertad ella sabe m&aacute;s que nadie. Para empezar ya acab&oacute; con el yugo que asfixiaba Madrid, donde ha nacido la democracia. Los griegos no existieron y el resto de la Humanidad a lo largo de la Historia, tampoco. De una vez por todas, en Espa&ntilde;a hubo unas elecciones. Ocurri&oacute; sin que hubiera precedentes de ello, con la excepci&oacute;n de los comicios de que disfrut&oacute; este pa&iacute;s gracias a Francisco Franco -eso creen en Vox-. Si bien aquellas eran diferentes a esta jornada propiciada por la pensadora y vendedora de bocadillos en IFEMA D&iacute;az Ayuso. Sobre todo, ella es la libertadora del pueblo sojuzgado; ese populacho indecentemente preocupado por la salud y la econom&iacute;a de verdad, la familiar. Chanquete, por ejemplo, no habr&iacute;a tenido problemas con La Dorada en su bella tierra. Total, le habr&iacute;an dejado en la puta calle pero ser&iacute;a como el sol cuando amanece -&ldquo;yo soy libre, como el mar&rdquo;-.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Porque llevo mi vida a mi manera. Aunque madrugue, y aunque pelee, y aunque sufra por las tardes compro donde quiero, consumo donde me d&eacute; la gana, visito a quien considero&hellip; Y si voy a misa o voy a los toros, o no voy a ning&uacute;n lado, o me voy a la &uacute;ltima discoteca, lo hago porque me da la gana. Vivo as&iacute;, vivo en Madrid y por eso soy libre&rdquo; (sic). Todav&iacute;a remueven mi triste conciencia estas palabras tan acertadas de la l&iacute;der de la gente trabajadora -habr&aacute; que verla madrugar a la buena mujer-; de la gente cuyos intereses son ir a El Corte Ingl&eacute;s, pasear o no -que tampoco es necesario hacer nada, uno es libre tambi&eacute;n entre ronquidos en el sof&aacute;- y terminar cualquier d&iacute;a en un <em>After Hour</em>. Camino hacia los 40 a&ntilde;os y en mi jodida existencia hab&iacute;a escuchado un discurso tan coherente, tan sensible y, sobre todo, tan ilustrado.
    </p><p class="article-text">
        Si hubiera tenido oportunidad de votar, que adem&aacute;s es algo que no hice jam&aacute;s en este pa&iacute;s tiranizado -entiendo que tambi&eacute;n por Aznar y Rajoy, o Aguirre y Ruiz Gallard&oacute;n-, la habr&iacute;a elegido a ella. A Isabel le llaman Libertad, como al velero Jos&eacute; Luis Perales. Espa&ntilde;a necesitaba pensamiento cr&iacute;tico, y tambi&eacute;n propuestas; una voz valiente contra la maldita opresi&oacute;n. Y la verdad es que D&iacute;az Ayuso no ofreci&oacute; nada de eso sino una colecci&oacute;n de simplismos. A estas alturas me era inevitable descubrir la falsedad de mis palabras, que en realidad no era m&aacute;s que un extenso sarcasmo. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha dado durante las &uacute;ltimas semanas una aut&eacute;ntica lecci&oacute;n de inmadurez pol&iacute;tica y falta de cordura. Ella, con el respaldo del PP, prefiri&oacute; mensajes facilones, de banco de plaza en barrio humilde, a un programa electoral.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Y si no tienes para pagar la hipoteca... lo importante es no encontrarte con tu expareja.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Le ha bastado con un lema: &lsquo;Libertad&rsquo;. Y con una cantinela: votarle a ella es ser libre, y ser libre es vivir en Madrid. El problema es que hab&iacute;a personas en sus inconsistentes m&iacute;tines y que adem&aacute;s le aplaud&iacute;an con cada soflama insustancial. O que muchos de los ciudadanos seguidores de la Agustina de Arag&oacute;n de nuestros d&iacute;as depositaron en ella su confianza para disfrutar de toros o misa, o de m&uacute;sica con Nacho Cano -que fue muy agradecido con Ayuso por pasarse por el forro la crisis sanitaria y abrir teatros al tiempo que mor&iacute;an decenas de personas cada d&iacute;a-. Zaragoza era la ciudad sin muros defensivos ni ej&eacute;rcito y venci&oacute; a las tropas de Napole&oacute;n. Isabel llev&oacute; la felicidad a una comunidad que nada tiene -es iron&iacute;a, por si alguien no lo capta- y si Dios quiere ser&aacute; la encargada de otorgar un destino mucho mejor a todo el pa&iacute;s. &ldquo;Hoy elegimos el modelo de pa&iacute;s que queremos&rdquo;, asever&oacute; la l&iacute;der cuando fue ante la urna. Record&oacute; que Madrid no es Espa&ntilde;a sino que Espa&ntilde;a es Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Otro asunto es que durante su legislatura la gesti&oacute;n haya sido puro <em>hard rock</em>, con la &uacute;nica ocupaci&oacute;n de batallar al Gobierno. Poco relevante era la cr&iacute;tica situaci&oacute;n de su querida tierra de libertad, so&ntilde;ada por Nino Bravo, con la Covid-19. Lament&oacute; la pobre que se desdibujaran las cifras: en Madrid hab&iacute;a m&aacute;s casos porque su poblaci&oacute;n era mayor. Ojal&aacute; leyera este dato: su comunidad, la que ella presid&iacute;a aun cuando todav&iacute;a no era libre, tiene hoy por hoy una tasa de contagio de un 10,12% respecto de su total de habitantes. Es decir, en proporci&oacute;n a sus propios n&uacute;meros, que es lo que son los individuos y las individuas para ella. S&oacute;lo Ceuta supera el 10% -con un 10,03%- en un pa&iacute;s en que se contagi&oacute; un 7,46% de sus residentes. Andaluc&iacute;a tiene m&aacute;s de 100.000 positivos menos con casi dos millones de empadronados m&aacute;s. Lo que son las cosas, y a la vez, Ayuso mantiene a los suyos a la cola nacional en administraci&oacute;n de dosis de vacunas. Tambi&eacute;n es verdad que desde la Puerta del Sol son libres para decidir si aceleran o no a favor del populacho.
    </p><p class="article-text">
        Con este ejemplo es suficiente para cerrar. Adem&aacute;s porque se acaba la tinta de mi pluma dentro de una celda en la que sue&ntilde;o con Madrid. Pero no para vivir a modo de Isabel sino porque podr&iacute;an met&eacute;rsela por el orto. &Eacute;sta es otra, toda Espa&ntilde;a ha tenido que soportar la campa&ntilde;a como si nos ata&ntilde;era directamente, y ha contemplado m&aacute;s que nunca La Libertad guiando al pueblo pero con matices, que el lienzo de Eug&egrave;ne Delacroix qued&oacute; desfasado. Con la libertad de Isabel los j&oacute;venes de toda la piel de toro no van a dejar de tener menos futuro que el tel&eacute;fono fijo; ni Andaluc&iacute;a va a reducir sus vergonzosas tasas de desempleo; ni Extremadura va a mejorar una red ferroviaria m&aacute;s propia de inicios del siglo XX que de la actualidad; ni Teruel va a necesitar insistir en aquello de que existe. Y si no tienes para pagar la hipoteca... lo importante es no encontrarte con tu expareja. O con Pablo Iglesias, con el que a la libertaria ya no le apetece ir de cervezas por&hellip; <em>Pongamos que hablo de Madrid</em> -otra vez-.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/libertad-elecciones-politica-isabel-diaz-ayuso-madrid_132_7898771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 May 2021 02:30:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A Isabel le llaman Libertad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Piruletas y metralletas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/vox-unidas-podemos-politica-madrid-violencia_132_7877188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3015a768-f472-46ce-af51-85c6190c52da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Piruletas y metralletas"></p><p class="article-text">
        Est&aacute; caldeado el ambiente. Como siempre desde hace un tiempo pero mucho m&aacute;s de lo habitual. Y de lo debido. Aunque tampoco es l&oacute;gico tanto revuelo porque un ministro reciba una carta an&oacute;nima con balas. &iquest;Qui&eacute;n no ha recibido en alguna ocasi&oacute;n la postal de un familiar con proyectiles? &iquest;Qui&eacute;n no ha enviado alguna vez una felicitaci&oacute;n de Navidad con una advertencia de muerte? Resulta que a cualquier nimiedad consideran ya una amenaza. Menos mal que Espa&ntilde;a tiene a Roc&iacute;o Monasterio para devolverla a la cordura. Voz sensata la suya, no s&oacute;lo en este asunto sino en otro cualquiera. Por ejemplo, la pandemia de Covid-19 es un invento de los chinos propagado vilmente en Espa&ntilde;a por el Gobierno de corriente social comunista. Ojo, que esa idea es actual, no de cuando don Francisco Franco ganaba elecciones -seg&uacute;n Javier Ortega Smith-.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s vale tomar a chanza determinadas sandeces, por mucho que sean tema serio. Y realmente grave, por cierto. Ninguna gracia tiene que un pol&iacute;tico, e importa un r&aacute;bano pocho que sea un concejal de pueblo, sea objeto de amenazas. Se empieza por ah&iacute; y se termina con un pescado envuelto en papel de peri&oacute;dico para su familia mientras se piensa que el susodicho ya est&aacute; finado. Perd&oacute;n por la confusi&oacute;n, eso es m&aacute;s propio de la mafia siciliana -Vito Corleone, o m&aacute;s bien su hijo Michael, les dio lo suyo despu&eacute;s-. Pero para algunos representantes de la ciudadan&iacute;a, porque parte de &eacute;sta decidi&oacute; que lo fueran probablemente en un d&iacute;a de pie izquierdo, entienden que no es para tanto. O que incluso es una trola de las nuevas hordas rojas y bolivarianas.
    </p><p class="article-text">
        A partir de un bonito mensaje para Fernando Grande-Marlaska y Pablo Iglesias -y para Mar&iacute;a G&aacute;mez, directora de la Guardia Civil y pro etarra- salt&oacute; la pol&eacute;mica. Porque para Roc&iacute;o Monasterio, presidenta de Vox en Madrid y candidata a la presidencia de dicha comunidad aut&oacute;noma -que es la &uacute;nica que importa en este pa&iacute;s, cabe recordar-, eso era una mentira m&aacute;s de los izquierdosos peligrosos. Una de las mujeres fuertes del partido de don Pelayo&hellip; digo de Santiago Abascal invit&oacute;, por decirlo de alguna forma, al l&iacute;der de Unidas Podemos -que tambi&eacute;n es candidato a mandar en la Puerta del Sol- a marcharse de un debate radiof&oacute;nico. &ldquo;Tan valiente como es&rdquo;, le repet&iacute;a ella, crecida en una formaci&oacute;n de ideales machistas -entre otros <em>istas</em>-. No conden&oacute; el suceso y ya se mont&oacute; la de Dios es Cristo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A los intransigentes se les corea y a los demás se les vapulea.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su comportamiento fue el de un dem&oacute;crata verdadero. Pero de un gran dem&oacute;crata de Alemania en 1935, por ejemplo. En cierto modo record&oacute; al encontronazo entre Miguel de Unamuno y Jos&eacute; Mill&aacute;n-Astray en 1939, cuando el pensador -&iquest;qu&eacute; co&ntilde;o es eso de pensar?- y profesor fue conminado a abandonar el paraninfo de la Universidad de Salamanca, la m&aacute;s antigua de Espa&ntilde;a. Igual que entonces, una parte fue avasallada por la otra y se vio obligada a no intervenir libremente. Existen enormes diferencias, claro est&aacute;. De entrada, la situaci&oacute;n, el contexto y los protagonistas son muy distintos. Como el hecho de que Iglesias dio por cerrada su participaci&oacute;n en el debate antes de iniciarlo y a don Miguel le acompa&ntilde;&oacute; la se&ntilde;ora Carmen Polo entre collares. El caso es que de manera cada vez m&aacute;s frecuente se acude en los di&aacute;logos, sea cual sea el foro, a las agresiones verbales e incluso se provoca el silencio del otro.
    </p><p class="article-text">
        Por fortuna, el pa&iacute;s tiene un partido de Estado como es el Popular (PP), capaz de dejar la ceguera de las ideas para aportar sensatez. Bueno, un momento. Aquel d&iacute;a, Vox, la formaci&oacute;n de la libertad y los muros infranqueables en Ceuta y Melilla, se regode&oacute; en redes sociales de la genialidad de Roc&iacute;o Monasterio: &ldquo;Lo hemos echado del debate de la <em>SER</em> y pronto lo echaremos de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola&rdquo;. Al final no se distancian tanto de Mill&aacute;n-Astray y toda la marabunta de salvadores de la patria pues su objetivo es que en esta naci&oacute;n s&oacute;lo haya sitio para los suyos y no para todos -y no es esto sobre su flagrante xenofobia-. Al rato, los populares de Madrid enviaban su saludo a Pablo Iglesias: &ldquo;Cierra al salir&rdquo;. Luego alguien corri&oacute; por el pasillo, esperemos que sin sufrir da&ntilde;os contra las paredes, para borrar el simp&aacute;tico <em>tweet</em>. Era as&iacute; c&oacute;mo de nuevo se normalizaba un comportamiento totalmente desafortunado, por no decir intolerable. A los intransigentes se les corea y a los dem&aacute;s se les vapulea. Todo, toca insistir, por un pu&ntilde;ado de balas, como si esto fuera una pel&iacute;cula de la camorra. O de ETA, ya que les gusta tanto mencionarla diez a&ntilde;os despu&eacute;s. En serio, de estos barros suelen aparecer lodos terror&iacute;ficos. Y cuando uno est&aacute; en el fango, lo m&aacute;s f&aacute;cil es enterrar la cara en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El problema radica, principalmente, en dos aspectos b&aacute;sicos. De entrada, la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola se torn&oacute; un partido de f&uacute;tbol. No hay diputados sino <em>hooligans</em>; tampoco hay concejales sino <em>hooligans</em>; no hay simpatizantes sino <em>hooligans</em>; menos hay votantes sino <em>hooligans</em>&hellip; y no hay periodistas -o cada vez menos- sino, en efecto, <em>hooligans</em>. La realidad es que si uno es permisivo con los ultras, estos pueden montar una batalla campal. En eso est&aacute; Espa&ntilde;a, y puede llegar a ser peor. Aqu&iacute; lo importante hoy en d&iacute;a es ver qui&eacute;n la tiene m&aacute;s larga en una lucha de insultos y bajeza intelectual; de falsas verdades y reales mentiras; de intransigencia en definitiva. Habitualmente, el odio s&oacute;lo conduce a un destino: pregunte quien tenga ocasi&oacute;n a sus abuelos y abuelas. En este punto ha de a&ntilde;adirse adem&aacute;s la normalizaci&oacute;n -que s&iacute;, que es as&iacute;- de la violencia. Y tampoco es que en Unidas Podemos sean santos y santas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si estallara un conflicto, tendrían mi vida en sus manos pero no mis manos para segar otras vidas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Igualmente inadmisible es, por mucho asco que a uno le produzca, que un partido no pueda desarrollar normalmente un mitin. Como le ocurri&oacute; a Vox en Vallecas. Aunque&hellip; &iquest;Qu&eacute; habr&iacute;a sucedido si Pablo Iglesias hubiera celebrado un acto en Salamanca? No en la ciudad sino en el barrio de Madrid, donde viven personas que clamaban por la libertad con mascarillas de seda asi&aacute;tica. Yo lo habr&iacute;a visto como vi el evento de los libertadores, como una provocaci&oacute;n. Lo cierto es que tiempo atr&aacute;s se aplaud&iacute;an los llamados escraches. Despu&eacute;s llegaron las manifestaciones contra unos resultados electorales concretos. Si asomaba la patita uno, protestaba en la calle otro; si lo hac&iacute;a otro, uno tambi&eacute;n se lanzaba al foro p&uacute;blico. &iquest;Puede haber algo menos democr&aacute;tico que oponerse a la soberan&iacute;a popular? El pueblo contra el pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Otro problema, el segundo, es el blanqueamiento de la ultraderecha. Ah&iacute; tenemos gran responsabilidad los medios de comunicaci&oacute;n, que dimos p&aacute;bulo y le pusimos alfombra roja a su populismo. Pero tambi&eacute;n la tienen otros partidos, como PP y Ciudadanos. No tuvieron problema en celebrar una org&iacute;a patri&oacute;tica en Col&oacute;n, como tampoco en pactar para acoplar el pandero en gobiernos locales y auton&oacute;micos. Fue mucho antes de que sus l&iacute;deres, Pablo Casado e In&eacute;s Arrimadas, dieran la espalda al pobre don Pelayo. Perd&oacute;n, Santiago Abascal. Era el momento de lavarse las manos. Una l&aacute;stima que ya no se repartieran entre ellos piruletas. Del dulce aquel el veneno actual, que adem&aacute;s todos optan por utilizar. Lo peor es que quien acaba intoxicada es la ciudadan&iacute;a. Y que quien el d&iacute;a de ma&ntilde;ana puede sufrir lo que anta&ntilde;o tambi&eacute;n es la gente. Mientras, ellos siguen con su escalada de violencia y demuestran que prefieren a las golosinas unas buenas metralletas.
    </p><p class="article-text">
        Pues miren ustedes, si estallara un conflicto -y es lo que algunos parecen buscar, de un lado y del otro-, tendr&iacute;an mi vida en sus manos pero no mis manos para segar otras vidas. Me voy con Antonio Machado, que &eacute;ste s&iacute; fue don, a Colliure -que est&aacute; en Francia, por cierto-, donde descansa porque &ldquo;una de las dos Espa&ntilde;as / ha de helarte el coraz&oacute;n&rdquo;. O las dos, poeta.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/vox-unidas-podemos-politica-madrid-violencia_132_7877188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Apr 2021 02:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Piruletas y metralletas]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Recuerdo aquel deporte]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/futbol-superliga-florentino-perez-negocio_132_7841793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3451569d-3d8a-4bd5-9c09-7c4a64e39c46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recuerdo aquel deporte"></p><p class="article-text">
        Va el Real Madrid y empata. Va el Barcelona y empata. Va el Atl&eacute;tico y&hellip; gana aunque por la m&iacute;nima. Por algo el tercero se proclama campe&oacute;n al final de la temporada. Es el Estadio Romano Jos&eacute; Fouto -entonces, ya no-, donde juega el M&eacute;rida. Y por vez primera en la m&aacute;xima categor&iacute;a. Quiz&aacute; en ese momento muchos no supieran siquiera en qu&eacute; punto del mapa se encuentra la ciudad y sin esperarlo su equipo vende caras sus derrotas. Tanto que casi no las sufre ante los gigantes. Sin toneladas de millones de pesetas -que hablamos de los noventa- y con jugadores como Luis Sierra o Toribio, nombre este &uacute;ltimo -y perd&oacute;n por la chanza- m&aacute;s propio de un agricultor que de un futbolista de elite. Igual que ahora, que si el Celta no pierde de cuatro o cinco goles en el Santiago Bernab&eacute;u o en el Camp Nou el cielo se nos viene encima.
    </p><p class="article-text">
        Nada de lo descrito es falso. Sucedi&oacute; de verdad. Aunque fue hace un siglo ya y parece demasiado lejano. Por mucho que en realidad hayan transcurrido menos de 30 a&ntilde;os. La contradicci&oacute;n del tiempo. Eso se llamaba f&uacute;tbol y era un deporte que en Espa&ntilde;a ten&iacute;a mucho &eacute;xito desde que unos se&ntilde;ores brit&aacute;nicos lo trajeron a Huelva -que es una provincia costera de Andaluc&iacute;a, por si acaso-. Jugaban 11 individuos contra 11 y vibraba la gente en los estadios. La pasi&oacute;n de ver a 22 tipos darle patadas a un bal&oacute;n, que es un esf&eacute;rico recubierto de cuero -o de otro material m&aacute;s pestoso hoy en d&iacute;a-. Los ni&ntilde;os iban de la mano de sus padres, hab&iacute;a hombres que fumaban puros y tambi&eacute;n exist&iacute;an energ&uacute;menos que armaban bronca. Bueno, esto &uacute;ltimo, por desgracia, todav&iacute;a se da. En las ligas casi todos los equipos compet&iacute;an un mismo d&iacute;a y a una misma hora, y las narraciones en las radios eran nuestros ojos. Igual que ahora, que cada encuentro se disputa a una franja distinta -y no en la madrugada porque no se ha propuesto-.
    </p><p class="article-text">
        Para los m&aacute;s j&oacute;venes, que consideran <em>viejuno</em> cualquier asunto que no tenga que ver con Internet, m&oacute;viles, trap y esas cosas -palabra que tanto le gusta a Mariano Rajoy-, aquello es antediluviano. Corresponde a la Edad de Piedra. El problema es que para muchos de los que s&iacute; vivimos aquello tambi&eacute;n pertenece a la Prehistoria. Porque aqu&iacute; lo importante hoy por hoy es que los transatl&aacute;nticos sean cada vez mayores, m&aacute;s que el propio oc&eacute;ano incluso. Es lo que pretenden ahora un pu&ntilde;ado de clubes con no s&eacute; qu&eacute; de Superliga. A modo de resumen el invento consiste en que los que m&aacute;s tienen quieren tener m&aacute;s, y a los que tienen poco, que cada vez tienen menos, que les den por el mism&iacute;simo orto -que viene a ser el ano en Argentina-. Lo peor de todo no es ya el proyecto liderado por Dios en la Tierra, Florentino P&eacute;rez, sino el discurso con que se defiende, que es algo menos que tratar de gilipollas al resto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace mucho que el fútbol es sólo un generador de insolidaridad social.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hacemos la Superliga para salvar al f&uacute;tbol, la situaci&oacute;n es dram&aacute;tica&rdquo;. Es el titular por el que opt&oacute; <em>El Pa&iacute;s</em> tras una entrevista de importancia mundial en &lsquo;El Chiringuito&rsquo; de <em>Atresmedia</em> -el programa de f&uacute;tbol en que suelen hablar de todo menos de f&uacute;tbol- al divino presidente del Real Madrid. Por cierto, ahora parece que es gran amigo de Joan Laporta, su hom&oacute;logo del Barcelona. Al final el puente a&eacute;reo est&aacute; para esto: si suena la m&aacute;quina registradora, que sea para los dos. El caso es que la respuesta elegida por el anta&ntilde;o diario independiente de la ma&ntilde;ana -el cambio de lema ya dice mucho- es un reflejo de la burbuja en que hacen vida unos cuantos. Y tambi&eacute;n de su cinismo y cara dura. S&iacute;, la situaci&oacute;n del deporte aquel, del que quedan vestigios y supervivientes, es dram&aacute;tica. Puede preguntarle su excelent&iacute;simo Florentino P&eacute;rez a cualquier entidad de Tercera, que por si fuera poco apenas tienen posibilidad de ascender a otra categor&iacute;a que llaman Segunda RFEF pero que por rango es Tercera -subir sin subir-.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que el f&uacute;tbol necesita una tabla de salvaci&oacute;n, pero no precisamente el de los clubes que invierten -o m&aacute;s bien despilfarran- cientos de millones de euros -que es mucho m&aacute;s que de pesetas- cada verano. Quienes lo pasan mal son los equipos esos que a buen seguro conoce todo el mundo: el Berganti&ntilde;os, el Tropez&oacute;n o el Calamonte. &ldquo;Hemos perdido 400 millones&rdquo;, lament&oacute; el pobre mandatario del Real Madrid. Como si el 95% de los clubes espa&ntilde;oles, por acotarlo todo, pudiera acercarse a esa cuant&iacute;a en su historia por los siglos de los siglos. Para otros, una ayuda de 20.000 euros puede ser vital, sobre todo en una temporada en que no tuvieron compa&ntilde;&iacute;a de sus aficiones y, por supuesto, se vieron perjudicados por los derechos de televisi&oacute;n. Ah no, que eso es para quienes van a salvar el f&uacute;tbol porque atraviesan una situaci&oacute;n dram&aacute;tica. Hace mucho que el f&uacute;tbol es s&oacute;lo un generador de insolidaridad social. Y no s&oacute;lo en su &aacute;mbito sino mucho m&aacute;s all&aacute;. Quien come caviar cada d&iacute;a desea mucho m&aacute;s caviar aunque sea a costa de la chuleta que de higos a brevas disfruta el que est&aacute; acostumbrado al chusco diario de pan.
    </p><p class="article-text">
        Antes de la pandemia, las gradas ya no estaban como hace una d&eacute;cada, no hace falta ir m&aacute;s atr&aacute;s. El ambiente ya no era como ese de los a&ntilde;os que casi no aparecen en las p&aacute;ginas de la Historia Contempor&aacute;nea. S&iacute; eran mucho mayores -y para unos cuantos, mucho mejores- las desigualdades no s&oacute;lo entre distintas divisiones sino dentro de una misma. Y de la pasi&oacute;n de las jornadas intensas, ni rastro quedaba tampoco ya. La excepci&oacute;n a todo ello estaba en los sufridos Real Madrid o Barcelona -y otros-, que al tiempo segu&iacute;an como siguen con la tarta casi entera mientras otros pasan hambre. No hablo de los ingresos propios sino de los que se supone se reparten entre todos. Pese a todo, hay quienes defienden su postura, la de una Superliga que viene a beneficiar al f&uacute;tbol, y esto es al Palma del R&iacute;o, el Egabrense o el Montalbe&ntilde;o, por situarnos en C&oacute;rdoba por ejemplo. Porque, y no podemos ser tan injustos, van a salvar el f&uacute;tbol. De cemento sabe su ilustr&iacute;simo Florentino P&eacute;rez, es normal pues la cara la tiene de ese material. Yo, mientras, recuerdo aquel deporte.
    </p><p class="article-text">
        Lo olvidaba: el Barcelona sufre tanto con casi 300 millones de euros de deuda a corto plazo como le ocurri&oacute;, por ejemplo de nuevo, al C&oacute;rdoba con una de ocho a&ntilde;os atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/futbol-superliga-florentino-perez-negocio_132_7841793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Apr 2021 02:30:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recuerdo aquel deporte]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Una columna del siglo XXI]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/twitter-periodismo-lectura-pereza-fundamentos_132_7801123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da10f32c-7546-4d7a-a2a5-889d82b737d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una columna del siglo XXI"></p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>[HILO]</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> El ejercicio del periodismo es complicado hoy en d&iacute;a. Tanto en realidad como la tarea de argumentar una idea. Aqu&iacute; lo importante es no excederse en el uso de la palabra. Mientras m&aacute;s corto sea un texto, mejor. Adem&aacute;s, tampoco es cuesti&oacute;n de aburrir al personal. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>| Me sobran 12 caracteres. |</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&iquest;Para qu&eacute; contextualizar o explicar? &iquest;Qu&eacute; sentido tiene aportar detalles a una informaci&oacute;n? Son bobadas. Absurdeces. Esto consiste en utilizar una frase simple y llamativa, nada m&aacute;s. El titular es lo que importa, lo que quepa en un </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>tweet</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Los hechos son forraje, de nada valen. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>| Me sobran 3 caracteres. |</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y a la hora de opinar... Pues mira: escribes un mensaje potente, lo adornas con un comentario de manual ideol&oacute;gico y </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>a zumbar</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. &iquest;Por qu&eacute; piensas as&iacute;? A nadie le interesa. &iquest;En qu&eacute; te basas para creer esto y no lo otro? Ni que fuera necesario fundamentar un discurso. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>| Me sobran 16 caracteres. |</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Con lo f&aacute;cil que es, por ejemplo, escribir: &ldquo;Menganito es tonto del culo, comprobado est&aacute;&rdquo;. Algunos apoyar&aacute;n la idea porque s&iacute; y otros se posicionar&aacute;n en contra, tambi&eacute;n porque s&iacute;. Afirmas, se&ntilde;alas, acusas o lo que sea menester y punto. Es suficiente. Sobran los motivos. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>| Me sobran 9 caracteres. |</strong></span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más vale un &#039;TL&#039; ágil que un texto elaborado.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Vivimos los tiempos de la pereza lectora pero tambi&eacute;n de la insignificancia de las ideas y los hechos. M&aacute;s vale un </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>TL</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> &aacute;gil que un texto elaborado. As&iacute; es m&aacute;s sencillo tambi&eacute;n juzgar, e incluso mejor insultar, a quien escribe o a la persona de quien se escribe. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Pim</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>pam</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y ya. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>| Me sobran 5 caracteres. |</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Aunque tambi&eacute;n est&aacute; la posibilidad de escribir mucho m&aacute;s pero de forma tan artificiosa que en vez de un texto parezca un lienzo impresionista. Meter oraciones que cojan en un posavasos, sin continuidad y, sobre todo, espectaculares. La nada con color es mucho m&aacute;s que el todo. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>| Me sobran 4 caracteres. |</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En fin. Esta cosa de aqu&iacute; es una columna del siglo XXI. Lo m&aacute;s breve posible y con escasa l&iacute;nea argumental. Siento que no haya salido insustancial. Todav&iacute;a estoy en etapa de aprendizaje. No es tan c&oacute;modo vivir en 280 caracteres. Y muchos son. Con 140 iba bien. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>[FIN DEL HILO]</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>| Me sobran 5 caracteres. |</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>TOTAL: 1.906 caracteres.</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/twitter-periodismo-lectura-pereza-fundamentos_132_7801123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Apr 2021 02:30:10 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Sin acritud: eres un trol]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/trol-redes-sociales-insulto-anonimato_132_7382847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a4cc08c-87c9-4214-97a3-dc1d738d52fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin acritud: eres un trol"></p><p class="article-text">
        <em>#Microrrelato: Un d&iacute;a perdi&oacute; el m&oacute;vil y descubri&oacute; la vida.</em>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n los chistosos. Aunque muchas veces, quiz&aacute; el 90% de ellas, sus chanzas tienen menos gracia que el final de <em>Lost</em>. O que la muerte de Mufasa, para los rezagados y es atemporal. Tambi&eacute;n est&aacute;n los ofendidos, capaces de querellarse contra una avispa si, ay pobre del bicho, osa clavarle el aguij&oacute;n. Luego est&aacute;n los eruditos del siglo XXI, que creen ser como Da Vinci en el Renacimiento -la jodida leche, vaya-. No dejan de estar los opositores, que como Vox est&aacute;n a favor de estar en contra de todo y en contra de estar a favor de nada. Y, por supuesto, est&aacute;n los groseros. Quiz&aacute; es, y sin el quiz&aacute; en realidad, el esp&eacute;cimen m&aacute;s repugnante de todos. Son esos individuos o individuas que tienen como vocaci&oacute;n insultar e incluso agredir verbalmente. &Uacute;ltimamente abundan en las mal llamadas redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Sirva como ejemplo la situaci&oacute;n vivida por Francisco Igea, vicepresidente de la Junta de Castilla y Le&oacute;n, hace s&oacute;lo un par de d&iacute;as. El hombre recibi&oacute; una interpelaci&oacute;n, por decirlo de alg&uacute;n modo, un tanto fuera de tono por parte de uno de esas personas con altos valores educativos. &ldquo;Me comes los huevos&rdquo;, le escribi&oacute; el susodicho en Twitter, que ya deber&iacute;a cambiar el pajarito por un drag&oacute;n. La cuidada falta de respeto era s&oacute;lo un ejemplo de los <em>muchillones</em> de casos que se producen cada d&iacute;a no s&oacute;lo en este espacio sino en otros como Facebook. Aqu&iacute; lo curioso es que el atacado de turno tuvo a bien responder y hacerlo con fina iron&iacute;a. Con mucho <em>aje</em>, que dir&iacute;an por Andaluc&iacute;a seg&uacute;n los habitantes de Despe&ntilde;aperros para arriba. &ldquo;Imposible, tengo el colesterol fatal&rdquo;. &ldquo;Ra &ndash; ta &ndash; ta &ndash; ta, jug&oacute;n&rdquo;, que no est&aacute; de m&aacute;s recordar a Andr&eacute;s Montes.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, horas despu&eacute;s era imposible encontrar el tuit soez. La inteligencia no es un h&aacute;bito en la sociedad de nuestros d&iacute;as y cuando impera, duele. Huy&oacute; el hombre del escroto con yema no catada. Pero la verdad es que, m&aacute;s all&aacute; de la jactancia sobre el percance, vivir en redes sociales se hace m&aacute;s dif&iacute;cil conforme avanza el tiempo. Y esto no es tanto los a&ntilde;os, los meses, las semanas o los d&iacute;as. El avance se da m&aacute;s bien por segundos, que ni siquiera en horas o minutos. Quiz&aacute; el problema principal sea la involuci&oacute;n de la especie humana. Si Charles Darwin -no, no es el de la etiqueta de An&iacute;s del Mono- levantara la cabeza, sin el m&aacute;s m&iacute;nimo resquicio a la duda, la volver&iacute;a a meter bajo tierra. Pero mucho m&aacute;s profundo si cabe. Probablemente la causa pueda ser, tambi&eacute;n, la degradaci&oacute;n del valor de la educaci&oacute;n y la cultura. (Nota mental: qu&eacute; cosas m&aacute;s raras me da por decir algunas veces).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La fauna es peligrosa, cada vez más, de forma que las redes son en realidad antisociales.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        O puede, simplemente, que como gotas que como parte de un todo hayamos creado una idea de que somos el todo y los dem&aacute;s no son ni parte -o nos comen las partes-. Todo en un ecosistema tan digital que en unos a&ntilde;os es probable incluso que las personas hayan olvidado que para andar, y hacia delante adem&aacute;s -que es lo normal y preferible-, primero se adelanta un pie y despu&eacute;s se acompa&ntilde;a con el otro. Culpar a la tecnolog&iacute;a, sin embargo, es lo sencillo. No es consecuencia de la Revoluci&oacute;n Industrial que los ind&iacute;genas de Norteam&eacute;rica casi se extinguieran -y que no miren a Espa&ntilde;a-. La raz&oacute;n est&aacute; en el uso que se da a los artilugios, con individuos e individuas que pierden la respiraci&oacute;n si no est&aacute;n continuamente en Twitter, Facebook, Instagram o la madre superiora que fund&oacute; la orden. Ah, y Tik Tok, donde la estulticia prevalece.
    </p><p class="article-text">
        La obsesi&oacute;n por ver lo que otro dice o hace es enfermiza, y enferma est&aacute; la sociedad hoy en d&iacute;a. Mucho m&aacute;s grave es la obsesi&oacute;n por ver lo que otro dice o hace para acto seguido soltar un chascarrillo / mostrarse <em>ofendidito</em> / corregir a un analfabeto / aclarar el desacuerdo sea lo que sea / golpear virulentamente por la palabra. Palabra que, por cierto, cada vez se utiliza peor. Si uno insulta, que lo haga a la persona y no al idioma, que ya estar&iacute;a. Y lo peor del asunto es que la inmensa mayor&iacute;a, cuyo tiempo vale tanto que lo desperdicia en estos menesteres, act&uacute;a desde el anonimato. Porque lo cobarde hoy en d&iacute;a es dar la cara cuando uno interact&uacute;a con los dem&aacute;s, sea cara a cara o con una pantalla de por medio. Porque lo valiente, es m&aacute;s, est&aacute; en ir de Clint Eastwood por la vida desde una IP y con desconocidos. Ni fotograf&iacute;a, ni nombre real pero con un par de cojones como los del caballo de Espartero. Mejor cojones que huevos, que van mal para el colesterol. La fauna es peligrosa, cada vez m&aacute;s, de forma que las redes son en realidad antisociales. &iquest;C&oacute;mo se arregla esto? Pues que lo diga alg&uacute;n sabio del siglo XXI, de los que opinan igual de un partido -de cualquier deporte, incluido <em>Curling</em>- que de una pandemia o de un lanzamiento de la NASA, o de la flora silvestre, o de macroeconom&iacute;a, o...
    </p><p class="article-text">
        Si cualquiera se diera por aludido, lo siento. Sin acritud: eres un trol.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/trol-redes-sociales-insulto-anonimato_132_7382847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Apr 2021 02:30:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin acritud: eres un trol]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Overbooking’ en el vuelo a Cuenca]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/turismo-covid-19-pandemia-gobierno-comision-europea_132_7364224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51dff990-7f9c-4c6a-8c12-9cd47f826f16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Overbooking’ en el vuelo a Cuenca"></p><p class="article-text">
        Billete en mano y cara de tonto. Aunque lo segundo s&oacute;lo puede intuirse. Los ojos dicen que s&iacute;, que est&aacute; sumido en el desconcierto. Si jura en arameo ya no es posible saberlo con la mascarilla. Mira el reloj y da vueltas como un pato mareado. Todav&iacute;a resuena el mensaje en su cabeza: &ldquo;Estimados pasajeros del vuelo a Cuenca, sentimos comunicar que hay <em>overbooking</em>&rdquo;. Quiz&aacute; lamente adem&aacute;s no llegar un poco antes al Aeropuerto Internacional de C&oacute;rdoba, donde ahora se ve turista y sin destino. Probablemente est&eacute; enfadado consigo mismo tambi&eacute;n por no escoger una ciudad m&aacute;s sencilla, como Par&iacute;s o Roma. El caso es que al pobre hombre ya no le hace tanta gracia imaginarse como Paco Mart&iacute;nez Soria asombrado con el mundo nuevo que descubre. Nada, tiene que aguantarse en su pu&ntilde;etera casa.
    </p><p class="article-text">
        La escena es curiosa aunque tambi&eacute;n imposible. Es s&oacute;lo una representaci&oacute;n c&oacute;mica para aliviar un poco el sonrojo por otra situaci&oacute;n que s&iacute; es real. Usted no puede viajar a Castilla-La Mancha. Como cordob&eacute;s, que es el caso, no puede hacerlo siquiera a, un poner, M&aacute;laga. Si ten&iacute;a idea de pasar las vacaciones de Semana Santa en la playa, le dan por saco porque no puede. Ahora bien, igual con un poco de suerte tiene la opci&oacute;n de volar hasta Alemania -para eso primero hay que tener un aeropuerto a mano-. As&iacute; funciona todo en este mundo nuestro, globalizado al igual que <em>gilipollizado</em>. Porque el viaje entre provincias, ya no entre comunidades porque se acab&oacute; el caf&eacute; al que invit&oacute; Adolfo Su&aacute;rez, est&aacute; prohibido pero no a otros pa&iacute;ses, como m&iacute;nimo de Europa. Es cierto que esto &uacute;ltimo tiene sus matices, los cuales pasean por el arco del triunfo de muchos.
    </p><p class="article-text">
        Como casi desde el primer d&iacute;a, el sentido com&uacute;n es escaso. Incluso cuando una cosa llamada Covid-19, que hay quien asegura que no existe y es una mentira para tiranizar y controlar a la gente -sus v&iacute;ctimas son fruto de la imaginaci&oacute;n colectiva-, sigue por ah&iacute; como Pedro por su casa. A las puertas de la denominada cuarta ola -vaya, hombre, sin playa pero con olas- de la pandemia, la Comisi&oacute;n Europea recomend&oacute; que no hubiera cierre de fronteras. Y Espa&ntilde;a, que es un pa&iacute;s obediente, acept&oacute;. En teor&iacute;a las llegadas y las salidas deb&iacute;an ser s&oacute;lo las esenciales: es decir, nada de turismo, que ya se sabe que es un gran invento. Sin embargo, todo se qued&oacute; en el forro de quienes manten&iacute;an una ineludible obligaci&oacute;n de trabajar en su paseo por ciudades ajenas. S&iacute;, hubo viajes de placer y los va a haber en lo que queda de semana. Como a buen seguro despu&eacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema radica en la nula lógica de la apertura de las fronteras externas al tiempo que permanece el cierre de las internas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras, el Gobierno imposibilita el tr&aacute;nsito dentro del propio pa&iacute;s. Ojo cuidado, que la medida es acertada y, es m&aacute;s, la que corresponde y es oportuna en este momento. El problema radica precisamente en la nula l&oacute;gica que tiene la apertura de las fronteras externas al tiempo que permanece el cierre de las internas. &Eacute;ste que llaman perimetral y que en verano del pasado a&ntilde;o no era tan necesario. Hab&iacute;a que recobrar la actividad, sobre todo porque en los hospitales hab&iacute;a muy poca desde marzo -de 2020-. Ahora es posible ver a nacionales de China, Francia o Reino Unido con su c&aacute;mara, su mapa y sus chapetas o sus pantalones cortos y calcetines hasta las r&oacute;tulas con chanclas en la Juder&iacute;a o en la calle Larios. Quiz&aacute; tambi&eacute;n, y duda no cabe en realidad, en Gran V&iacute;a. Pongamos que hablo de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        <em>El turismo es un gran invento</em>, don Paco, pero no para ejercerlo en nuestros adentros. Y la verdad es que jode la historia cuando uno desea una escapada. O si la necesita, m&aacute;s bien. S&eacute; de uno, y no doy nombres porque no quiero se&ntilde;alar a nadie. Yo ten&iacute;a la ilusi&oacute;n -co&ntilde;o, se me escap&oacute;- de perderme unos cuantos d&iacute;as en Cuenca y otros tantos en Toledo, pero tuve que quedarme con las ganas; con esa cara de imb&eacute;cil que ahora no me aguanto cuando las calles son un ir y venir constante de personas. Llevo bien la espera para volver a <em>huir</em> de la rutina, sobre todo porque las Casas Colgadas, s&oacute;lo por ejemplificar, no las van a quitar de donde llevan toda la vida. Por el contrario, revienta mis pelotas -con perd&oacute;n- el hecho de que los aviones pululen por aqu&iacute; y por all&iacute; o que la prudencia la utilicen much&iacute;simos de papel higi&eacute;nico durante estos d&iacute;as. Esto va de guardar coherencia, y a la par, desde nuestra humilde posici&oacute;n de votos humanos, de mantener la responsabilidad social. A todo esto, que en septiembre cuando disfrut&eacute; en la monumentalidad y con la gastronom&iacute;a -con unas ingestas alegremente excesivas- de &Aacute;vila, Salamanca o Le&oacute;n, el sector tur&iacute;stico era una gozada en cuanto a protocolo. En fin, ojal&aacute; C&oacute;rdoba tuviera aeropuerto, ya no internacional, y no una pista perfecta para el aeromodelismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/turismo-covid-19-pandemia-gobierno-comision-europea_132_7364224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Mar 2021 02:30:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Overbooking’ en el vuelo a Cuenca]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Banderas de nuestros padres]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/cordoba-cf-deporte-fracaso-idiosincrasia-aficion_1_7340173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/847316b9-f6f4-413d-88af-292848adab31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Banderas de nuestros padres"></p><p class="article-text">
        Es como si al Correcaminos le hubiera alcanzado el Coyote. Tantos a&ntilde;os despu&eacute;s, los ardides del segundo funcionan para dar con el primero. Como si de repente, tambi&eacute;n, Jacques Clouseau se despojara de su c&oacute;mica torpeza y atrapara al ladr&oacute;n de buenas a primeras. &iquest;Qui&eacute;n imagina a Pepe Carvalho sin capacidad ante un caso? Por suerte, Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n no &ndash;agradecidos hemos de estar con su legado literario&ndash;. Sin embargo, a veces es posible tener la sensaci&oacute;n de que <em>Todo cambia</em>, como bien escribiera Julio Numhauser. Ocurre que la certeza se torna incertidumbre y que de ella mana una desconocida desesperanza. Aun cuando la desdicha es fiel compa&ntilde;era en un largo viaje. No, el C&oacute;rdoba no est&aacute; acostumbrado a perder en el &uacute;ltimo momento a pesar de que vive habituado a la derrota.
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil que el mundo se ponga del rev&eacute;s, pero a veces sucede. Quiz&aacute; no sean conscientes ellos, y los aficionados del conjunto blanquiverde saben que s&iacute; estos d&iacute;as. B&aacute;sicamente porque nadie esperaba un desenlace &ndash;que en realidad es s&oacute;lo un punto y aparte, jodido por doloroso y doloroso pese a previsible&ndash; como el que tuvo lugar el pasado domingo a la ilusi&oacute;n del ascenso. Al C&oacute;rdoba le cortaron el paso de manera un tanto cruel. Eso es cierto. Lo fue m&aacute;s, con todo, porque en El Arc&aacute;ngel es sempiterna la idea de que cuando peor est&aacute; la situaci&oacute;n, m&aacute;s feliz acaban &ndash;acabamos, que la piel no se muda aunque haya serpientes que procuren hacerlo con disfraz de cosa falaz&ndash; en torno al club. Pues no, mire usted, la vida tiene un mecanismo diferente. Ya era hora de que, de una vez por todas, aprendi&eacute;ramos a caer.
    </p><p class="article-text">
        Suena duro pero es la pu&ntilde;etera realidad. El entorno del C&oacute;rdoba ha hecho propia una mentalidad sufriente que no es m&aacute;s que un estigma. Vergonzante en ocasiones. No somos los que m&aacute;s padecemos, ni los que m&aacute;s lloramos ni los que m&aacute;s vencemos en las batallas perdidas. Y lo que ocurri&oacute; el domingo fue una lecci&oacute;n: sepamos que todo no se tiene porque s&iacute;, porque lo dicta la justicia po&eacute;tica de un particular sino. Ya era hora, al fin, de que mordi&eacute;ramos el polvo de veras, de que reconoci&eacute;ramos en las entra&ntilde;as lo que significa la palabra fracaso. Vivimos a boca llena con ella pero recordamos Cartagena, San Sebasti&aacute;n o Legan&eacute;s. Recordamos Las Palmas y nos creemos h&eacute;roes. No somos quienes todo lo podemos, y menos cuando no queremos poder. Porque la moraleja de este cuento es sencilla: uno, y no s&oacute;lo vale para el f&uacute;tbol, debe cumplir sus objetivos por s&iacute; mismo y no gracias a otros o a un golpe de fortuna.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizá sin percibirlo, aplaudimos el trabajo mal hecho, la gestión indecorosa y la nula aceptación del error.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora lo m&aacute;s f&aacute;cil es lanzar frases grandilocuentes, de aquellas que se convierten en lemas perpetuos; de revolver el est&oacute;mago y exponerlo al p&uacute;blico, cual San Cucufato y para compadecernos lastimeramente; de escribir mensajes de baratillo emocional para tratar de construirse, alimentado por el ego, una imagen de figura referencial&hellip; Lo m&aacute;s sencillo ahora es tambi&eacute;n, desde la grada, recurrir a todos esos lugares comunes para encontrar un eslogan vital y, sobre todo, perdurable. La afici&oacute;n del C&oacute;rdoba tiene tantos recursos para creerse &uacute;nica y especial que dan para completar quince tomos a lo enciclop&eacute;dico. Y los tiene m&aacute;s, y es el fundamento de lo anterior, para enorgullecerse de una amargura impuesta tan s&oacute;lo por nosotros mismos. Principalmente porque, quiz&aacute; sin percibirlo, aplaudimos el trabajo mal hecho, la gesti&oacute;n indecorosa y la nula aceptaci&oacute;n del error &ndash;no tiene que ver con el proyecto actual, quepa la aclaraci&oacute;n&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        No, no y no. Al C&oacute;rdoba no le castiga la providencia. Como tampoco es su destino vivir en la miseria deportiva desde hace medio siglo &ndash;en una existencia de poco menos de setenta a&ntilde;os&ndash;. Si el blanco y el verde es sin&oacute;nimo de pozo seco, de tierra inf&eacute;rtil, de crudo invierno y &aacute;rido verano es exclusivamente por la ausencia de actitud cr&iacute;tica y el exceso de complacencia. Ya era hora de que aprendi&eacute;ramos a perder para alg&uacute;n d&iacute;a aprender tambi&eacute;n a ganar. Para guardar adem&aacute;s las banderas ajadas de quienes nos precedieron y de los que ahora somos antecesores. No deseo yo dejar en herencia a los que vienen, infancia, adolescencia y juventud, el peso de la valent&iacute;a en la adversidad establecida por el universo. Mis manos ya est&aacute;n gastadas para levantar el m&aacute;stil en la inmundicia de nuestro permanente Iwo Jima. Mis heridas est&aacute;n tan cicatrizadas que ya apenas se reabren cuando nos visita la decepci&oacute;n, que ya no me atormenta como al ni&ntilde;o que fui. Mi coraz&oacute;n est&aacute; cansado de emociones prefabricadas por nuestra propia tiran&iacute;a. Convertimos El Arc&aacute;ngel en un particular Ministerio de la Verdad para sentirnos fuertes cuando deb&iacute;amos mostrarnos iracundos, rabiosos, revolucionarios. Y as&iacute; vimos porque lo permitimos como, poco a poco, nos dejaban en la cuneta, mano delante y mano detr&aacute;s. Apenas con nuestra maleta llena de subterfugios sentimentales para los momentos de Prozac.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Córdoba es un nonagenario que, hastiado ya, dedica sus días a ver la vida pasar.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Vinieron y lo salvaron. Pero despu&eacute;s erraron. Al menos, dieron la cara y asumieron las equivocaciones. No se escondieron y hablaron de una premisa omitida por estos lares: estabilidad. Proyecto dijeron y proyecto mantuvieron. Sin irse, nos avisaron de que todo a su debido momento. El C&oacute;rdoba es un nonagenario que, hastiado ya, dedica sus d&iacute;as a ver la vida pasar. Aun as&iacute; le queda el cuidado de quienes le recogieron del decr&eacute;pito asilo y la compa&ntilde;&iacute;a de aquellos que, como sus hijos y nietos, como su parentela, hace tiempo optaron por mirarle y callar. Decidimos asistir al nacimiento y la madurez de sus arrugas, al aburrimiento de sus horas, a los ojos melanc&oacute;licos y empeque&ntilde;ecidos, a la tristeza de entenderse en soledad. Apostamos durante d&eacute;cadas por las banderas de nuestros padres, las sucias y descosidas, las de realidades imaginarias creadas a base de <em>pegos</em> sensibleros&hellip; y nos contentamos  con ello.
    </p><p class="article-text">
        No quiero eso para quienes llegan, a los que tambi&eacute;n inculcamos la vanidosa creencia de que el <em>Big Bang</em> nos coloc&oacute; en este lugar y de tal forma. Al igual que Jos&eacute; Antonio Labordeta, &ldquo;he puesto sobre mi mesa todas las banderas rotas, las que rompi&oacute; la vida, la lluvia y la ventolera de nuestra dura derrota&rdquo;. Y me desprendo de ellas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/cordoba-cf-deporte-fracaso-idiosincrasia-aficion_1_7340173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Mar 2021 03:30:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Banderas de nuestros padres]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mayúsculo engaño de la Covid-19]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/covid-19-conspiracion-vacuna-gobiernos-pandemia_132_7318206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/055ab3ff-a9c2-4bc7-ae2b-ab3032aa9049_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mayúsculo engaño de la Covid-19"></p><p class="article-text">
        Si me lee, por favor, siga una recomendaci&oacute;n: no crea nada de lo que le cuentan. Vive el mundo en una mentira sin parang&oacute;n. M&aacute;s de un a&ntilde;o dura el enga&ntilde;o. Por si no fuera poco, la falsedad es una artima&ntilde;a para una estafa descomunal. Unos cuantos quieren enriquecerse a costa de todos los dem&aacute;s. Lo que es la vida misma desde la noche de los tiempos. Y adem&aacute;s, es una certeza esto, pretenden controlar a la sociedad gracias a la tecnolog&iacute;a. Hablan de vacunas despu&eacute;s de inventarse un bicho. No es necesaria ninguna inyecci&oacute;n porque no existe enfermedad alguna. Abra los ojos: la Covid-19 es un enga&ntilde;o may&uacute;sculo, probablemente el mayor de la historia desde que intentaron la estratagema del hombre en la luna. Todo el mundo sabe que Neil Armstromg rod&oacute; las im&aacute;genes en un estudio de Los &Aacute;ngeles. Con ese cuento vayan a otros.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que nunca puede uno confiar en la verdad. B&aacute;sicamente porque est&aacute; creada por los poderes ocultos, la gente que toma t&eacute; y pastas en el Club Bilderberg y tambi&eacute;n los reptilianos -que son lagartos que se hacen pasar por personas, como en <em>V</em>-, para generar una realidad interesada. Si piensa lo contrario, escuche o lea a Iker Jim&eacute;nez, que sabe un rato de conspiraciones y misterios sin resolver. Recuerde que investiga lo paranormal, que es distinto a lo anormal. Quien es capaz de encontrar fantasmas, de percibirlos e incluso de o&iacute;rles expresarse no puede estar equivocado. Tambi&eacute;n est&aacute; la opci&oacute;n, en el caso concreto, de Miguel Bos&eacute; y el reducido grup&uacute;sculo de buscadores de la certeza. Por desgracia le perdimos como int&eacute;rprete de temas extraordinarios, al alcance de muy pocos o casi nadie, como <em>Bamb&uacute;</em> -&ldquo;y mientras que ella plancha el coraz&oacute;n, yo le doy bamb&uacute;, <em>turap tuhe</em>, <em>oh yeah</em>&rdquo;, ah&iacute; lo llevas Serrat- pero le ganamos en la batalla contra la dictadura pol&iacute;tica (&iquest;?).
    </p><p class="article-text">
        Tanta historia con la Covid-19 y es todo como el caso Roswell. Bueno, lo segundo s&iacute; es cierto. &iquest;Por qu&eacute; no iba a serlo que un platillo volante se estrell&oacute; y despu&eacute;s hicieron la autopsia a alien&iacute;genas? En fin, cada cual con lo que quiera creer o no. Pero el bicho es un invento. No existe&hellip; aunque durante poco m&aacute;s de un a&ntilde;o haya matado a m&aacute;s de dos millones y medio de personas en todo el orbe. Por mucho que haya contagiado a m&aacute;s de 121 millones de individuos en el planeta, no es real. &iquest;Qu&eacute; co&ntilde;o va a haber un virus nuevo que destroza la normalidad del ser humano? La tragedia espa&ntilde;ola de las residencias de ancianos tampoco es &oacute;bice para pensar que todo lo que nos dicen es veraz. Al fin y al cabo, los viejos se mueren por viejos. &iquest;Es ley de vida, no? Para colmo, ahora quieren pincharnos a todos con el deseo de implantarnos chips de alta tecnolog&iacute;a. Probablemente importados de Venus y para beneficio de Bill Gates, reconocido humanoide del espacio exterior.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ser humano es capaz de creer en una guerra entre mundos pero no que la naturaleza responde a los agravios.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es lamentable que caigamos en la trampa. O m&aacute;s bien, es penoso que alrededor de la civilizaci&oacute;n tengamos sat&eacute;lites peligrosos. Porque llamar a la rebeli&oacute;n contra el uso de la mascarilla, por ejemplo, no s&oacute;lo es un atentado contra la inteligencia sino contra la salud p&uacute;blica. Y lo hemos escuchado, e incluso visto en manifestaciones que bien se podr&iacute;an incluir en una comedia absurda de Blake Edwards -si viviera-. Durante m&aacute;s de 365 d&iacute;as hemos tenido que soportar a irresponsables en las instituciones -lo vemos m&aacute;s si cabe en la actualidad, con pugnas partidistas mientras lo relevante queda en un tercer plano que ni segundo siquiera-, a majaderos convertidos en sabios -o eso es lo que ellos piensan- en la comodidad de lo virtual o a gente que a&uacute;n piensa que la Tierra es plana. Y que el universo gira en torno a ella, hecha folio, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        La Covid-19, por desgracia, est&aacute; entre nosotros. Vino para quedarse y a su asquerosa compa&ntilde;&iacute;a nos tenemos que adaptar. En Espa&ntilde;a, sin ir m&aacute;s lejos, se infectaron ya m&aacute;s de tres millones de personas y murieron m&aacute;s de 72.000. Por cierto, que en la naci&oacute;n que es &ldquo;una, grande y libre&rdquo; la pandemia es un virus chino, que lo desvel&oacute; Trump y a &eacute;l como al primo de Rajoy hay que hacerle caso, pero los cad&aacute;veres son muchos m&aacute;s de los que dicen. A Santiago Abascal le sirve aquello de &ldquo;todo es falso, salvo algunas cosas&rdquo; de Mariano. El s&iacute; pero no de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, que en su d&iacute;a celebr&oacute; como si fuera un triunfo el montaje de un hospital de campa&ntilde;a en IFEMA (Instituci&oacute;n Ferial de Madrid) cuando en realidad era el reflejo de uno de los fracasos m&aacute;s dolorosos del pa&iacute;s. Hay que recordar que esa instalaci&oacute;n de emergencia fue necesaria por el compadreo privatizador de Esperanza Aguirre en la &uacute;nica comunidad que verdaderamente importa -es Madrid, provinciano ignorante- y el desguace de la sanidad p&uacute;blica, que borde&oacute; el colapso. Esto &uacute;ltimo, por cierto, en todo el territorio patrio y no s&oacute;lo donde el flato de una mosca es m&aacute;s significativo que una noche toledana de <em>tropecientos </em>terremotos en Granada. Aquella victoria fue de los sanitarios que se situaron m&aacute;s en primera l&iacute;nea si cabe, no de los gobernantes.
    </p><p class="article-text">
        Perd&oacute;n por el rodeo, a lo que &iacute;bamos. La Covid-19 destroz&oacute; vidas y cambi&oacute; de pleno nuestra forma de existir. No es una mentira. M&aacute;s incierto considero, por no aseverar que veo m&aacute;s factible que por el mar corran las liebres y por el monte las sardinas, que la sociedad salga mejor de &eacute;sta. &ldquo;Saldremos mejores&rdquo;, nos quisimos convencer. &Eacute;sta s&iacute; es la gran falacia de un planeta que est&aacute; enfermo, incr&eacute;dulo ante lo cre&iacute;ble y cr&eacute;dulo ante lo incre&iacute;ble; poco solidario y menos honrado; escasamente atento a las lecciones e in&uacute;til para no repetir errores. Resulta que el ser humano es capaz de creer en una guerra entre mundos, la narrada por Orson Welles, pero no que la naturaleza, m&aacute;s erudita y valiente que &eacute;l, responde a los agravios. El que quiera saber, de veras, que vaya a un hospital cualquiera; que hable con m&eacute;dicos y enfermeros -sin g&eacute;nero-; que se acerque a quien haya perdido a un familiar, o a dos e incluso a tres. El enga&ntilde;o no es el coronavirus. El enga&ntilde;o somos nosotros mismos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/covid-19-conspiracion-vacuna-gobiernos-pandemia_132_7318206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Mar 2021 11:36:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mayúsculo engaño de la Covid-19]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Internacional del hombre blandengue]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/dia-internacional-de-la-mujer-8-m-feminismo-machismo_132_7292971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3a07dc5-f245-4bb5-9817-66441607566a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Internacional del hombre blandengue"></p><p class="article-text">
        Menos mal que qued&oacute; atr&aacute;s el 8 de marzo. O el 8-M, como se acostumbra desde hace unos a&ntilde;os a llamar a cualquier fecha. Termin&oacute; el co&ntilde;azo del color morado por doquier. Acab&oacute; la retah&iacute;la de las pobres mujeres -que por supuesto son todas- que tanto sufren con la discriminaci&oacute;n del sistema patriarcal. Por fin podemos respirar tranquilos, como m&iacute;nimo, durante unos d&iacute;as. Y menos mal que con esto de la Covid-19 -que por cierto, fue culpa suya y s&oacute;lo suya- no tuvieron la oportunidad de salir por miles a la calle. Ah&iacute;, a joder al personal que tiene que trabajar o vaya usted a saber qu&eacute;. Quiz&aacute; es buen momento para retomar el pulso a la realidad y recordar a cada quien su lugar. El hombre, a la profesi&oacute;n en el exterior y generar los sustentos de la familia; la mujer, pues en su casa a cuidar de los hijos, cocinar, barrer, fregar, planchar&hellip; todas esas cosas. Pero el caso es que &uacute;ltimamente son m&aacute;s y m&aacute;s los machos amariconados que les bailan el agua.
    </p><p class="article-text">
        Habrase visto un tipo, con su pelo en su pecho y en la espalda, en el supermercado. &iexcl;Y de vuelta al hogar cargado de bolsas! Es una verg&uuml;enza. Como todo aquel que opta por bajarse los pantalones y hacer las tareas de la casa. Si usted prepara la comida a sus hijos, o siquiera para usted, si ordena el dormitorio e incluso lava los platos&hellip; Si es usted de los que casan con el feminismo, permita que le diga una verdad dolorosa. Es un hombre blandengue. Que ya lo se&ntilde;al&oacute; el Fary, que de ser var&oacute;n sab&iacute;a un rato. Ay los tiempos que nos tocan vivir. Mientras, las buenas mujeres no dejan de comerles el terreno a los machos, cada vez m&aacute;s apocados. &iquest;Hacia d&oacute;nde nos dirigimos? Hacia un mundo de lesbianas e individuos sin pene probablemente. Es horrible.
    </p><p class="article-text">
        Aunque lo realmente terrible es la intolerable misoginia que cada vez m&aacute;s reluce en determinadas sociedades. Pongamos a Espa&ntilde;a como ejemplo. En el imperio de Isabel y Fernando -Santiago, Isabel antes que Fernando- hay quien desea volver a los a&ntilde;os en que la publicidad de determinados productos, y mucho despu&eacute;s del negro y blanco en la televisi&oacute;n, a trav&eacute;s de ideas ofensivas. Como aquella mujer que entend&iacute;a que para no recibir un bofet&oacute;n de su marido deb&iacute;a recibirle a cual monarca y darle todo cuanto requiriera. A aquel se&ntilde;or quiz&aacute; hubieron de cortarle la mano tan larga de que presum&iacute;a y al que le cre&oacute;, a lo mejor enviarle a terapia psiqui&aacute;trica para saber si padec&iacute;a alg&uacute;n tipo de trastorno. Digamos que m&aacute;s de uno, y de dos por desgracia, actualmente ven con buenos esas gestas viriles de ser el cabeza de familia, el dominante, el verdadero sost&eacute;n del hogar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La igualdad no es un derecho sino una obligación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por los cojones, caballero. A usted que aplaude a Santiago Abascal -s&iacute;, el de Isabel y Fernando- cuando habla del elevado n&uacute;mero de denuncias falsas por violencia de g&eacute;nero, quiz&aacute; le venga bien saber un dato esclarecedor -estremecedor supongo en su caso-. En 2019 fueron 168.057 las demandas de este tipo que se presentaron en todo el pa&iacute;s. De todas ellas, la descomunal cifra de simulaciones -bastante mal&eacute;volas, por cierto- ascendi&oacute; a SIETE. S&iacute;, lo pongo en may&uacute;scula: SIETE de 168.057. El apunte no aparece de la chistera de un mago sino que lo reflej&oacute; la Memoria 2020 de la Fiscal&iacute;a General del Estado. Pero es necesario insistir, para aquellos con un pensamiento tan rancio como el yogur que un 30 de mayo descubres que es del 7 de diciembre -del a&ntilde;o anterior, se entiende-, en aquel mensaje de que la igualdad de g&eacute;nero es una tiran&iacute;a de la f&eacute;mina sobre el machote.
    </p><p class="article-text">
        Y &eacute;ste es s&oacute;lo un ejemplo de la simiesca mentalidad de algunos, y tambi&eacute;n algunas, en este avanzado siglo XXI. Otro puede ser la tan discutida falta de oportunidades en el mundo laboral. Por no extendernos en demas&iacute;a, vayamos a los guarismos globales. Espa&ntilde;a cerr&oacute; el pasado mes de febrero con un 57,5% de mujeres desempleadas y un 42,5% de hombres en situaci&oacute;n de paro. Muy equilibrado no est&aacute; el tema. En cualquier caso, y a lo que un servidor quiere llegar, es que la igualdad no es un derecho sino una obligaci&oacute;n. Por mucho que determinados sectores del feminismo, como aquellas que sacan en procesi&oacute;n una figura con forma de chocho o las que se manifiestan con las protuberancias al aire, hagan m&aacute;s mal que bien a una corriente que no es de ahora. Y eso, en una sociedad capaz de pensar, probablemente llevar&iacute;a a una reflexi&oacute;n. No me gustan, quiero decirlo, las mujeres que creen que el pene es un arma blanca y que quien lo porta porque as&iacute; lo quiso la naturaleza es un presunto culpable. Pero mucho menos me agradan quienes viven en la falacia y tratan de ocultar una patente misoginia. As&iacute; que, si a uno le toca compartir g&eacute;nero con estos espec&iacute;menes, prefiero ser hombre blandengue a machote de buen cipote.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/dia-internacional-de-la-mujer-8-m-feminismo-machismo_132_7292971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Mar 2021 12:17:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Internacional del hombre blandengue]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y dónde tiramos la basura?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/disturbios-pablo-hasel-independencia-confinamiento-manifestaciones_132_7266294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3414ea6d-899d-4722-864b-2e2e2004d391_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y dónde tiramos la basura?"></p><p class="article-text">
        Avisen a Ismael Serrano. Es urgente. La duda se cierne sobre una de sus canciones m&aacute;s brillantes. &ldquo;Queda lejos aquel mayo&rdquo;, dice en <em>Pap&aacute;, cu&eacute;ntame otra vez</em>. Y resulta que Espa&ntilde;a vive permanentemente su particular 1968. Desde hace tiempo, las calles son, de forma casi ininterrumpida, escenario de un <em>pifostio</em> monumental. Tanto es as&iacute; que quien no destroza alg&uacute;n elemento com&uacute;n parece un <em>pollavieja</em>. Si el deterioro del mobiliario urbano fuera deporte ol&iacute;mpico, nuestro gran pa&iacute;s ser&iacute;a oro, plata y bronce. Poco importa la causa pues siempre existe una buena justificaci&oacute;n para el vandalismo libertario. Unas veces es por esto, otras por aquello. No es relevante el asunto, carajo. La raz&oacute;n es m&aacute;s poderosa es la necesidad de cambiar el orden establecido. Como si hay que prender fuego a un contenedor por el precio del caf&eacute; con leche en los bares.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y d&oacute;nde tiramos la basura? Es el problema, y no peque&ntilde;o, que surge del movimiento pac&iacute;fico de la ciudadan&iacute;a. Aunque para ser justos, s&oacute;lo es una m&iacute;nima porci&oacute;n. Menos mal, por otro lado, porque de ir todo el mundo a las barricadas del XXI terminar&iacute;amos en dos d&iacute;as como la Roma de Ner&oacute;n. No habr&iacute;a bomberos para tanta llama. Pero &eacute;sta es otra cuesti&oacute;n, la esencial es la inc&oacute;gnita acerca del lugar en que deshacernos de nuestras bolsas de mierda. Convenientemente separada &eacute;sta para ayudar al reciclaje, claro est&aacute;. Porque en nada nos veo sin contenedores para tirar nuestros desperdicios, sean papel, c&aacute;scaras de pl&aacute;tano u otra porquer&iacute;a cualquiera. Estamos obligados a una variaci&oacute;n de costumbres. Las inmundicias propias en la puerta de casa y las de todos en el pl&aacute;stico fundido de, por ejemplo, Sadeco.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente a nadie le preocupe el tema pero a m&iacute; s&iacute;. &iquest;D&oacute;nde tiramos la basura? Me refiero a los deshechos que cada cual genera en su hogar. No hablo de los bultos sospechosos con ojos que tienen a bien romper marquesinas o escaparates. Quiz&aacute; tal gente no sufra contrariedad con sus pa&ntilde;ales sucios o sus tarros de potito. Respuesta: m&eacute;tetela por el culo. Supongo que es lo que pueden contestar, vaya. Ahora es porque llevan a prisi&oacute;n a Pablo Has&eacute;l, un artista a la altura de Luis Eduardo Aute, Bob Dylan o Georges Brassens. Al muchacho le quieren encarcelar por opinar y decir la verdad del Rey Em&eacute;rito, don Juan Carlos de Borb&oacute;n, campechano y suizo de coraz&oacute;n. Co&ntilde;o, &iquest;en qu&eacute; mierda de pa&iacute;s vivimos? Nunca mejor dicho, por cierto. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existe aprobación al considerar como manifestación un disturbio.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es injusto. Por mucho que la realidad sea otra: un c&uacute;mulo de sentencias condenatorias por nimiedades tales como agresi&oacute;n a un periodista o a un guardia urbano o apolog&iacute;a de bandas no musicales como Grapo o Terra Lliure. Es cierto, y no debemos dejar de reflexionar sobre ello, que aquello de las injurias a la Corona es un poco excesivo. En esta ocasi&oacute;n hablo del castigo m&aacute;s que del delito. Aun as&iacute;, la situaci&oacute;n del pobre Pablo Has&eacute;l es s&oacute;lo la excusa de turno. Por ejemplo, entre octubre y noviembre de 2019 el motivo para la agitaci&oacute;n era la opresi&oacute;n de Espa&ntilde;a a Catalu&ntilde;a. Y el encarcelamiento de quienes comenzaron a gastar a espuertas para dividir a una regi&oacute;n y al pa&iacute;s en vez de invertir en sanidad. Que los enfermos en Girona tienen que estar contentos. Venga a quemar contenedores, y los vecinos sin tener d&oacute;nde tirar la basura.
    </p><p class="article-text">
        Lo positivo de todo esto es que quien viva cerca de las piras libertarias no necesita su calefacci&oacute;n si tiene fr&iacute;o. &Eacute;ste se pasa al calor de los derechos. Aunque sean los de un pu&ntilde;ado y no los del com&uacute;n. Por cierto, en Barcelona sobre todo &ldquo;bajo los adoquines no hab&iacute;a arena de playa&rdquo; ni nada de nada. B&aacute;sicamente porque ni siquiera hab&iacute;a ya, casi, acerados adoquinados. En octubre de 2020 las protestas fueron por el confinamiento provocado por la pandemia de Covid-19, que es una invenci&oacute;n a escala planetaria con el fin de, con m&eacute;todos genocidas ocultos, disminuir la poblaci&oacute;n. Si tienen que crecer los contagios que sea con la diversi&oacute;n de encarnar a Atila en plan urbanita. El caso es que llegado el punto existe aprobaci&oacute;n al considerar como manifestaci&oacute;n un disturbio y nos vemos obligados a convivir con la <em>kale borroka</em> del presente sin m&aacute;s. Ocurre, creo yo, porque a los partidos pol&iacute;ticos les interesa el estado constante de alteraci&oacute;n. As&iacute; tienen m&aacute;s basura que lanzarse unos a otros, mientras los dem&aacute;s no tenemos donde deshacernos de la nuestra. La falta de civismo es buena depende de qui&eacute;n y por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Me detengo a pensar y no urge tanto avisar a Ismael Serrano. Esto no tiene nada que ver con el Mayo del 68. Adem&aacute;s, es verdad que &ldquo;las hostias siguen llegando&rdquo;. Pero en forma de desempleo, precariedad laboral, pobreza energ&eacute;tica, agotamiento de la sanidad, educaci&oacute;n desnortada&hellip; Cuestiones por las que nadie se muestra, en paz o con violencia, en las calles. Son temas menores. &ldquo;Que lejos queda Jean Paul Sartre&rdquo;, s&iacute;. Porque cultivar la inteligencia no est&aacute; de moda. Como tampoco lo est&aacute; utilizar los contenedores para tirar la basura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/disturbios-pablo-hasel-independencia-confinamiento-manifestaciones_132_7266294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Mar 2021 03:30:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y dónde tiramos la basura?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pongámonos serios, José]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/jose-prieto-periodismo-amistad-companerismo-muerte_132_7239252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d0abbb4-9f97-44d8-9397-1fc78a83c01d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pongámonos serios, José"></p><p class="article-text">
        <em>Gracias a &Aacute;lvaro Prieto, tu hermano, por su consentimiento a un texto tan personal.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Vaya desde aqu&iacute;, p&uacute;blicamente, mi abrazo tanto a &eacute;l como a toda tu familia.</em>
    </p><p class="article-text">
        Esta vez quiero hablar en primera persona desde el principio. No lo hab&iacute;a hecho hasta ahora en este espacio. Tampoco pretendo volver a esta pr&aacute;ctica, tan usual entre otros que escriben desde y para sus ombligos. Pero esta vez deseo hacer una excepci&oacute;n, guste m&aacute;s o menos. Y perpetro tambi&eacute;n con el sarcasmo, que procuro sea mi estilo en este escenario, a un lado. Ahora, en este instante, no corresponde la iron&iacute;a. M&aacute;s bien, pong&aacute;monos serios, Jos&eacute;. Lo hago por ti y por todos los que, como yo, compartieron m&aacute;s o menos contigo. Quiz&aacute; a los lectores y las lectoras, si tuviera de eso, no interese en absoluto lo que sea capaz de decir. Ojal&aacute;, por cierto, no cometa el error de caer en una sensibler&iacute;a empalagosa y suicida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pong&aacute;monos serios. Podr&iacute;a afirmarse que te has ido prematuramente. En realidad lo que ha sucedido es que te han echado. Te ha echado una vida que es una golfa. Y lo digo en femenino porque femenina es la palabra, no tendr&iacute;a problema en sentenciar, de ser masculina, que es un aut&eacute;ntico hijo de su madre mal reverenciada. La vida ha sido injusta contigo. Creo que t&uacute; eras consciente. Pocas veces te ha aportado la dicha que merec&iacute;as, o como m&iacute;nimo la tranquilidad interior que todos requerimos. No ha sido precisamente por tu familia, a la que tanto has adorado hasta el &uacute;ltimo segundo y que tanto ha tratado de mantenerte en pie. Pero s&iacute;, la puta vida, con perd&oacute;n, se ha portado a golpes contigo, Jos&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        No fui siquiera uno de tus mejores amigos, o de los m&aacute;s &iacute;ntimos. Has tenido a otros y otras que lo han sido m&aacute;s. Y no voy a dar nombres porque esto queda entre t&uacute;, yo y mucha gente -la que dedique unos minutos a leerme-. Aun as&iacute;, intent&eacute; estar cerca en cada momento, servirte de apoyo y tenerte como tal. Te conoc&iacute; en una etapa muy compleja de tus dif&iacute;ciles edades y por eso actu&eacute; con la mayor delicadeza posible. Con mucha comprensi&oacute;n tambi&eacute;n, eh Jos&eacute;, porque a veces eras un se&iacute;smo incontrolable. Compa&ntilde;ero, tu temperamento era, en ocasiones, desquiciante. Supe llevarlo lo mejor que pude, y s&eacute; que a veces perd&iacute; la paciencia. Aunque tambi&eacute;n t&uacute; tuviste la facultad de entender mi car&aacute;cter, nada f&aacute;cil tampoco.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Maldigo a quien o quienes te impidieron ser feliz en tus años más hermosos, los de juventud.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pong&aacute;monos serios, Jos&eacute;. Creo que en realidad me ayudaste tanto t&uacute; a m&iacute; como yo quise apoyarte a ti. Los dos &eacute;ramos entonces corazones atormentados. El tuyo lo era mucho m&aacute;s, lo sabemos qui&eacute;nes te hemos conocido tras la frontera de lo superficial. Contigo hubo quien, ni cristiana ni ateamente, actu&oacute; de manera cruel, casi inhumana. Y tampoco voy a dar nombres pues all&aacute; cada cual con su conciencia. S&iacute; tengo certeza de que esas personas no tienen mi perd&oacute;n, como s&iacute; pudieron tener el tuyo. Porque en el fondo has sido un alma noble, aun con tus peculiaridades -que todos tenemos-. Hilo frases con torpeza, ya ves. Sin embargo, no quiero dejar de dec&iacute;rtelo: maldigo a quien o quienes te impidieron ser feliz en tus a&ntilde;os m&aacute;s hermosos, los de juventud.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que cuando comenzamos a caminar juntos, tampoco yo estaba bien. No al menos de forma continuada. Probablemente no lo creas pero fuiste un sost&eacute;n muchas veces gracias a tu profesionalidad. Escrib&iacute;a d&iacute;as atr&aacute;s, de ti, Luis Miranda en <em>ABC C&oacute;rdoba</em> que aprendiste el oficio &ldquo;con c&oacute;digos s&oacute;lidos que no ten&iacute;an que ver con lo viral&rdquo;. Estoy completamente de acuerdo: ten&iacute;as grabados a fuego tus pensamientos y sentimientos, que en ocasiones nos hac&iacute;an chocar, pero tambi&eacute;n tus ideas de rigor y minuciosidad. &iquest;Cu&aacute;ntas batallas no tuvimos por tu casi mani&aacute;tico control de cada detalle? Igual peleamos por aquello de la inmediatez y ahora, f&iacute;jate, necesito casi una semana para escribirte. Dec&iacute;a adem&aacute;s nuestro compa&ntilde;ero que cuentan que &ldquo;el fruto del trabajo del periodista es ef&iacute;mero&rdquo; y enseguida destrozaba esa concepci&oacute;n con el recuerdo de tu labor en su medio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque mira si eres tuyo que el Señor de la Esperanza, tu Gitano, esperaba tras el dintel el otro día para despedirte.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por &uacute;ltima vez, pong&aacute;monos serios, Jos&eacute;. Desde el pasado jueves no dejo de pensar que quiz&aacute; pude arrimarte m&aacute;s el hombro. Creo que es la sensaci&oacute;n de tus compa&ntilde;eros y amigos, sin g&eacute;nero; que compartimos una misma sensaci&oacute;n. Quiz&aacute; te marchaste sin saberlo pero has dejado un vac&iacute;o enorme, incluso entre a quienes m&aacute;s guerra dabas. No s&eacute;, en realidad, de qu&eacute; modo sanar la herida que nos has abierto. &Eacute;ste es un vano intento mientras tambi&eacute;n rememoro parte de tu trabajo para conmigo, para con este peri&oacute;dico. Como aquel <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/mujer-cofrade-iv-marisol-salcedo-primera-pregonera-semana-santa-cordoba_1_7122434.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">serial de reportajes titulado &lsquo;Mujer y cofrade&rsquo;</a>, que pese a ser de 2019 era una apuesta arriesgada; un ramalazo de valent&iacute;a que compartimos. Y que ha de prevalecer. O tus reportajes espec&iacute;ficos de Semana Santa, tan detallistas.
    </p><p class="article-text">
        Bien sabe Dios, &eacute;se en que t&uacute; cre&iacute;as m&aacute;s indudablemente que yo, que debi&oacute; ser mejor la vida contigo. Y que no ten&iacute;a derecho a robarte tan temprano, despu&eacute;s de tant&iacute;simos padecimientos y alg&uacute;n que otro secreto del que al fin, descarnado, hac&iacute;as confesi&oacute;n. Es la raz&oacute;n por la que duele mucho m&aacute;s tu adi&oacute;s a empujones. Aunque mira si eres tuyo que el Se&ntilde;or de las Penas, tu <em>Gitano</em>, esperaba tras el dintel el otro d&iacute;a para despedirte. Hasta en esto has tenido que dejar tu firma aunque involuntariamente. La muerte, Jos&eacute;, es un estropicio, y m&aacute;s en casos como el tuyo. Aqu&iacute; nos toca arreglar el que cada cual sufra en sus adentros. Ten buen viaje, feliz al fin a poder ser, Jos&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        No te olvides de cantarle lo que le escribiste: &ldquo;&iexcl;Al&eacute;grate, pues mi alma goza, Esperanza, confiada a ti!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PD: Ojal&aacute; un d&iacute;a en esta ciudad aprendamos a ver procesiones como si no fueran una Feria, entre otras cosas para escuchar letras como la tuya.</strong>
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      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/jose-prieto-periodismo-amistad-companerismo-muerte_132_7239252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Feb 2021 03:30:26 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[A favor de estar en contra y en contra de estar a favor]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/avaladas/psoe-pp-politica-gobierno-ayuntamiento-defensa-colce_132_7216984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c30b184-e388-47da-9a05-8f9ddf41ade3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A favor de estar en contra y en contra de estar a favor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Confrontación - La polémica por la base logística del Ejército de Tierra continúa y depara hechos propios del humor de los hermanos Marx</p></div><p class="article-text">
        El PP, como siempre, est&aacute; en contra del PSOE. Tampoco es nada sorprendente. Igual que el PSOE tiene como h&aacute;bito estar en contra del PP. Sin embargo, en los &uacute;ltimos tiempos el PP est&aacute;, adem&aacute;s, en contra del PP. La situaci&oacute;n es similar en el PSOE, que ya antes hab&iacute;a estado en contra del PSOE. O parecida a cuando Podemos no estaba a favor de Podemos y en IU tampoco lo estaban de IU. Bueno, este &uacute;ltimo caso doble sirve para cualquier momento. Para no confundir al lector, nadie est&aacute; a favor del otro, e incluso de s&iacute; mismo, excepto Ciudadanos seg&uacute;n amanezca cada d&iacute;a. Menci&oacute;n aparte merece Vox, que est&aacute; a favor de estar en contra de todos y a la vez est&aacute; en contra de estar a favor de cualquier otro. Creo que queda claro. &ldquo;&iexcl;No hija, no!&rdquo;, que dej&oacute; dicho, muy c&oacute;micamente, Antonio Ozores.
    </p><p class="article-text">
        Resulta normal que cada partido defienda su postulado ideol&oacute;gico, su posici&oacute;n dentro del baile de la Yenka.&ldquo;Izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detr&aacute;s, un, dos, tres&rdquo;. De hecho, ser&iacute;a raro de cojones ver, por ejemplo, al PSOE a favor del PP y al PP sin estar en contra del PSOE, o al rev&eacute;s. Ah, lo olvidaba: esto sucedi&oacute; con Patxi L&oacute;pez y Antonio Basagoiti en 2009. Excepciones a un lado, como tambi&eacute;n aquella reforma expr&eacute;s e interesada -que hab&iacute;a que agradar a Alemania y la Troika moderna- de la Constituci&oacute;n de 2011, lo l&oacute;gico es que cada cual barra para su lado. Aunque sea para meter la mierda propia debajo de la alfombra y mirar al tapiz ajeno. Tanto es as&iacute; que nuestros l&iacute;deres pol&iacute;ticos son incapaces de alcanzar un punto de acuerdo incluso en los asuntos que requieren sentido de Estado. &iquest;Qu&eacute; es eso? Una premisa abstracta y desconocida por estos lares.
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso desde hace un par de semanas es precisamente la contraposici&oacute;n de una formaci&oacute;n consigo misma. Todo a cuenta de la base log&iacute;stica del Ej&eacute;rcito de Tierra que el Ministerio de Defensa decidi&oacute; establecer, quiz&aacute; en 2037 entre todos los tr&aacute;mites que son de obligado cumplimiento, en C&oacute;rdoba. Porque en Ja&eacute;n entendieron que Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno natural de su vecina ciudad, sac&oacute; a pasearles el dedo coraz&oacute;n -para hacer una peineta en toda regla, como las de Luis B&aacute;rcenas-. Y el alcalde se enfad&oacute; much&iacute;simo con el Ejecutivo. Curiosamente, Julio Mill&aacute;n, que as&iacute; se llama, es del PSOE, igual que Pedro S&aacute;nchez y su gente. El PSOE se posicion&oacute; en contra de estar a favor del PSOE. Pero la historia no queda ah&iacute; pues, entre otros, el presidente de la Diputaci&oacute;n de C&oacute;rdoba, Antonio Ruiz, defendi&oacute; la elecci&oacute;n. <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/local/psoe-cordobes-dice-no-consentira-cuestione-proyecto-base-logistica_1_7214436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tambi&eacute;n es secretario provincial de los socialistas.</a> Es decir, <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/guerra-fratricida-socialistas-cordoba-jaen-eleccion-base-logistica-ejercito_1_7203221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el PSOE se situ&oacute; a favor de estar en contra del PSOE</a> que est&aacute; en contra de estar a favor del PSOE.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aquí lo relevante no son las personas que hacen un país sino sus papeletas en las urnas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para hacer mayor el jaleo, el PP nacional decidi&oacute; posicionarse en contra del PSOE nacional lo que significaba estar en contra del PP de C&oacute;rdoba. La satisfacci&oacute;n de Jos&eacute; Mar&iacute;a Bellido, alcalde de la ciudad olvidada en Espa&ntilde;a y sin embargo <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/local/euforia-picota-politica-nacional-semana-cordoba-elegida-sede-base-logistica_1_7212649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahora se&ntilde;alada y con el nombre casi gastado</a>, tuvo que ser may&uacute;scula. Claro est&aacute;, desde G&eacute;nova, en Madrid que es lo que importa y donde cortan el bacalao, <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/pp-estudia-llevar-senado-concesion-base-logistica-ejercito-cordoba_1_7210414.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se lanz&oacute; una rectificaci&oacute;n</a>. Y mientras segu&iacute;an a lo suyo los de Pablo Casado. Adem&aacute;s, <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/pp-toledo-segovia-jaen-reclama-conocer-criterios-tecnicos-cordoba-acogera-base-logistica-ejercito_1_7213176.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el PP de Ja&eacute;n, Toledo y Segovia</a> tambi&eacute;n se mostraron en contra del PSOE nacional lo que supon&iacute;a no estar a favor del PP cordob&eacute;s. Y as&iacute; es como este &uacute;ltimo PP qued&oacute; extra&ntilde;amente ligado al PSOE provincial y al de Ferraz, donde un d&iacute;a el actual presidente del Gobierno acab&oacute; pateado en el trasero -no literalmente- en un hecho propio de <em>Bananas</em>, de Woody Allen -y mira que es mala la pel&iacute;cula-. El PSOE nacional estuvo en contra de estar a favor del PSOE nacional y del mismo modo, a favor de estar en contra.
    </p><p class="article-text">
        A grandes rasgos, es como si una misma persona hubiera estado a favor y despu&eacute;s en contra, o al rev&eacute;s. Perd&oacute;n, que eso tambi&eacute;n sucedi&oacute;. Como con Rosa D&iacute;ez primero en contra de estar a favor del Gobierno porque hab&iacute;a confinamiento y despu&eacute;s, a favor de estar en contra porque no lo hab&iacute;a. Como bien se&ntilde;al&oacute; mi compa&ntilde;ero Alfonso Alba, &eacute;sta &ldquo;es la hip&eacute;rbole pol&iacute;tica&rdquo; de Espa&ntilde;a. En resumen, con la ciudadan&iacute;a a la espera perpetua de que sus gobernantes se pongan a su favor, estos contin&uacute;an en contra porque en realidad est&aacute;n a favor de sus intereses partidistas. Aqu&iacute; lo relevante no son las personas que hacen un pa&iacute;s sino sus papeletas en las urnas. Y ahora estamos, m&aacute;s que nunca, con Groucho y Zeppo Marx <em>Una noche en la &oacute;pera</em>; sin saber qui&eacute;n es la parte contratante de la primera parte y qui&eacute;n, la parte contratante de la segunda parte. As&iacute; nos va, todos mareados en un camarote de disparate.
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      <dc:creator><![CDATA[Rafael Ávalos]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Feb 2021 03:30:30 +0000]]></pubDate>
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