Otra derrota dolorosa en el día de los desaparecidos

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El Córdoba enseña su perfil más endeble ante el Lugo, que saca la máxima rentabilidad de un gol de Sandaza

Sin gol, nada que hacer. El Córdoba perdió en Lugo por 1-0 y se vuelve con la sensación de que tiene un problema encima. Otras veces no marcó teniendo ocasiones. En el Anxo Carro tampoco lo hizo pero se echó de menos su habitual colección de llegadas, de escarceos en el área contraria, de intención. Pero también notó la falta de inspiración de algunos de sus jugadores clave. Fue una tarde fea, con un resultado igualmente desagradable. Los de Quique Setién fueron mejores y punto. El análisis podría quedarse ahí. Pero haría bien el Córdoba en mirar el tema: lleva cuatro salidas consecutivas sin perforar la meta contraria. No se trata de hacer un drama, pero asegurar que aquí no pasa nada es un ejercicio de insensatez que podría pagarse.

De inicio, Villa apostó por dos cambios esperados -el de Janse por Bouzón y el de Pacheco por López Silva- y uno algo más sorprendente, aunque con fundamento: sacó del equipo a Bernardo para colocar a Armando como pareja de Fran Cruz en el eje de la retaguardia cordobesista. El motrileño, más experto, era el encargado de vigilar de cerca a Enzo Rennella, ex blanquiverde y en vena de aciertos en este arranque liguero. Después, la labor del zaguero no necesitó un despliegue excesivo porque el franco italiano, con molestias, se retiró del césped en la primera parte. Lo mejor del Córdoba de mediocampo para arriba llegó pronto, a los tres minutos, y fue como producto de una desaplicación gallega. Un envío en largo de Abel no fue bien despejado por Pavón, que dejó la bola en los pies de Xisco, quien no estuvo atinado para batir a Dani Mallo.

El Córdoba tuvo una puesta en escena decidida, en la línea de ocasiones anteriores. Orden, colocación, presión... y poca llegada. El Lugo, habituado a mantener la posesión como sello de la casa, no se despegó de su ideario. Rennella protagonizó el primer susto para el Córdoba en una acción en la que Saizar se ganó la amarilla. En su reencuentro con sus ex compañeros -los que pocos que quedan-, el ariete fichado por el Betis y cedido al Lugo estuvo bullicioso, con una motivación extra. Cada balón que le caía sembraba inquietud, aunque los de Villa se mantenían firmes. Sandaza y Rennela obligaron a intervenir a Saizar con acierto en un par de claras ocasiones. El Lugo generaba más ocasiones que un Córdoba agazapado, con escasa inspiración a la hora de construir y bastante más certero en la contención.

Tras la salida de Rennella por lesión -se quejaba de dolores en el costado- y la entrada de Juanjo, el control local se intensificó. Carlos Pita, que maniobraba con soltura ante un centro del campo cordobesista demasiado ingenuo, fabricó alguna opción más en complicidad con Sandaza, un peligro constante. La llegada del descanso le sentó mejor al Córdoba, que escapó con vida ante un Lugo más dominante.

A Villa le tocaba tomar decisiones. Y lo hizo. Sacó del campo al argentino Germán Pacheco y colocó a Uli Dávila, buscando sacar partido de las cualidades como alborotador del mexicano. Pero el panorama no cambio. Carlos Caballero, muy incómodo, no encontró portería en un disparo desde lejos y a Xisco ni le llegaban balones. El Lugo acentuó su rol de gobernador tiránico del tiempo del partido y siguió construyendo fútbol de ataque. Y llegó el mazazo. Fran Sandaza aprovechó un error de Luso para coger la pelota, superar a Fran Cruz y lanzar un disparo que Saizar no atajó. El 1-0 activó de nuevo el banquillo cordobés. Luso y Fran Cruz salieron para dejar su sitio a Pelayo y Strahman, con lo que la última línea del Córdoba quedaba con Janse, Armando -que, con tarjeta, se tenía que contener- y Samu, echando una mano Abel cuando atacaban los de Quique Setién. El partido tenía un feo aspecto para el Córdoba, que no encontraba la fórmula para desembarazarse del dominio de un Lugo mejor.

El Córdoba intentó algo, pero no le salió nada. Echó de menos a López Silva, que no estaba en el campo, pero también notó la ausencia futbolística de otros jugadores que sí se vistieron en el Anxo Carro pero que no se encontraron inspirados. El Lugo controló la situación y, aunque el 1-0 era una renta exigua y el público pidió con insistencia la hora, los tres puntos los tenía bien aferrados. Al Córdoba le sigue martilleando la cabeza con preguntas que buscan respuesta. De momento, tras dos derrotas en sendas salidas, regresará a El Arcángel -el sábado que viene, ante el Sabadell- con alguna urgencia más. Quizá no en la clasificación, pero sí en otras dependencias.

FICHA TÉCNICA

LUGO, 1: Dani Mallo,David de Coz, Pavón, Víctor Marco, Manu, Pita, Seoane, Pablo Sánchez (Iago Díaz, 73'), Iván Pérez, Sandaza (Rafa García, 81') y Enzo Rennella (Juanjo, 25').

CÓRDOBA. 0: Saizar, Janse, Armando, Fran Cruz (Strahman, 58'), Samu de los Reyes, Luso (Pelayo, 58'), Abel, Pedro, Caballero, Pacheco (Uli Dávila, 46') y Xisco.

ÁRBITRO: Sagüés Oscoz (Vasco). Motró tarjeta amarilla a los locales Sandaza, Víctor Marco y Seoane y a los visitantes Saizar, Armando, Janse y Abel Gómez.

GOL: 1-0 (56') Sandaza.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la novena jornada de la Liga Adelante, disputado en el Anxo Carro ante unos 5.000 espectadores.

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