Los vecinos de Alcolea se vuelcan con la familia que perdió su casa en un incendio a final de año

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Marta Montero y su familia, residentes en Alcolea, no podían llegar a imaginar que pasarían los últimos días del 2018 de la manera más amarga posible: sin vivienda y con buena parte de sus enseres calcinados. El pasado 27 de diciembre, un cortocircuito en un enchufe provocó que las llamas se extendieran por toda la casa en tan sólo unos minutos. Pero la solidaridad de los vecinos de la barriada está consiguiendo que la familia recupere la esperanza y su vivienda.

Con dos hijos de 11 y 15 años, Marta y su marido se encontraban acompañados la mañana del 27 de diciembre por otros familiares que procedían de Mallorca. Todos ellos estaban en la vivienda de su madre, cercana a la suya, cuando oyeron un “golpe muy fuerte”. Las persianas acababan de romperse porque las cuerdas estaban quemándose. “Ahí nos dimos cuenta de que no podíamos hacer nada”, relata Marta. El incendio se produjo sobre las 15:00 y los bomberos tardaron cerca de una hora en sofocar las llamas, que arrasaron con todo, a excepción de los dormitorios de matrimonio y de los niños, que sufrieron daños materiales menos cuantiosos.

Cuando Marta y su marido entraron en la vivienda vieron en qué estado había quedado. En plenas fechas navideñas, esta familia vio cómo todo quedo hecho cenizas. “El salón, el cuarto de baño, la cocina... todo ardió”, rompe a llorar esta joven de 33 años, que lleva toda su vida viviendo en Alcolea y que actualmente se encuentra desempleada, al igual que su marido.

Pero si rápidas fueron las llamas, más lo fue la solidaridad de los vecinos de Alcolea, a quienes les bastó tan sólo un día para organizarse y ayudar a esta familia. En muchos de los establecimientos de la barriada se han colocado huchas para recoger dinero en metálico y también se ha habilitado una cuenta corriente. Junto a esta ayuda, son muchos los vecinos que también están donando todo tipo de enseres a la familia para que puedan empezar de nuevo: desde ropa y muebles hasta utensilios para el hogar y dormitorios.

Marta cuenta, además, que los propios vecinos también se han ofrecido a colaborar en la reconstrucción de la vivienda, que no contaba con seguro de hogar. Diez días después del incendio, “y aunque todavía hay cosas por hacer, la casa ya parece otra”, afirma la mujer.

Entre los donativos que más han conmovido a esta familia están los relacionados con regalos de Reyes para los menores. Ésta ha sido la mejor forma de empezar el nuevo año. Y Marta repite, emocionada, las palabras de agradecimiento y cariño hacia sus vecinos. “Nos habíamos quedado sin nada y no hay palabras para agradecer todo lo que está haciendo Alcolea por nosotros. Mi marido yo sólo podemos dar las gracias a todo el mundo por cómo se ha volcado y más en unas fechas tan señaladas como Navidad”, concluye.

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