Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Un café y una conversación para combatir la soledad no deseada, que ya no es solo un problema de ancianos

Voluntarios del San Juan de Dios, en un programa contra la soledad no deseada.

Juan Velasco

0

La soledad no deseada ha dejado de ser un asunto exclusivo de la vejez. Una de cada cinco personas de entre 25 y 65 años la sufre, y los jóvenes, por miedo a reconocerlo, son quienes más la ocultan. Con este dato como punto de partida, el Hospital San Juan de Dios de Córdoba ha celebrado la acción de sensibilización ‘Plazas contra la Soledad’, enmarcada en la Semana contra la Soledad No Deseada.

La iniciativa propone algo sencillo: invitar a un café y conversar un rato. Y qué mejor sitio para ello que el centro de la ciudad. En el Bulevar del Gran Capitán, el equipo del centro y un grupo de voluntarios habían desplegado unas cuantas mesas y sillas para invitar a sentarse y a charlar a quien lo desee.

Allí estaba el director gerente del centro, Horacio Pijuán, que ha explicado que esta iniciativa trata de visibilizar que “todos podemos hacer algo” contra la soledad no deseada. Que una llamada, una escucha atenta o una mirada, aunque sean breves, pueden suponer una gran diferencia. Y que este fenómeno está mutando. Según apuntó, más del 20% de los adultos del país vive esta situación, y no solo las personas mayores, sino gente de todas las edades.

Actividad en el bulevar contra la soledad no deseada

Una soledad subjetiva y todavía tabú

La responsable del Área de Solidaridad, María Molero, definió la soledad no deseada como la situación de quienes no tienen relaciones sociales suficientes según su propia percepción. Se trata, añadió, de un tema tabú, sobre todo entre los jóvenes, que temen decirlo en voz alta. Jóvenes veinteañeros o treintañeros que, a pesar de tener una vida social más activa, sienten que no son escuchados en profundidad.

En este ámbito, Molero advirtió además de que las relaciones sociales se están concentrando cada vez más en las pantallas, lo que podría agravar el problema. De hecho, una de las salidas naturales a la sensación de soledad no deseada son afecciones de salud mental, ansiedad y depresión, que, aunque no son ya el gran tabú que eran hace años, tampoco están tan naturalizados como pudiera parecer a simple vista.

Por eso, uno de los mensajes de la campaña es la necesidad de salir del entorno digital que concentra buena parte de las relaciones sociales, y recuperar la interacción cara a cara.

Actividad en el bulevar contra la soledad no deseada

De llevar comida a quedarse a charlar

El programa de acompañamiento nació en 2024 como complemento a la atención a mayores de 65 años en situación de vulnerabilidad. Fue entonces cuando el equipo comprobó que, al llevar comida o ropa a los domicilios, muchas personas pedían algo más: que se quedaran un rato con ellas. Hoy, seis voluntarios realizan una actividad semanal en domicilios y mantienen contacto telefónico con los usuarios. Dos trabajadoras sociales coordinan la respuesta y forman a los voluntarios.

Para los mayores, explicó Molero, la clave es muy simple: solo necesitan que les escuchen y que alguien esté con ellos. Esperar una llamada o una cita y saber que esa persona va a estar ahí puede mejorar mucho sus vidas. La responsable señaló también que el ritmo de trabajo y el estrés pueden llevarnos a descuidar a nuestros mayores, incluso dentro del propio entorno familiar.

Por su parte, Pijuán subrayó que San Juan de Dios aspira a ser más que un centro asistencial y a ir más allá de lo saludable, hacia lo espiritual. Con programas como este, afirmó, se va completando la labor de ayuda a los mayores y a las personas con problemas de esta índole.

Etiquetas
stats