La nueva trinchera de los veladores

Asistentes a una reunión de de la Mesa de Veladores.

La guerra de los veladores no ha acabado. Más bien, ha cambiado de escenario. Y esta semana se verá si finalmente es una trinchera más o menos profunda, si finalmente hay una batalla más o menos dura que el Ayuntamiento trata a toda costa de evitar. Pero no será fácil.

La ordenación de la ocupación de la vía pública por veladores de bares y restaurantes iniciada en este mandato no está siendo pacífica, al menos para un sector del mundo de la hostelería, donde se vive una auténtica guerra civil. El Ayuntamiento convocó en su día una mesa en la que sentó a vecinos y hosteleros al mismo nivel para intentar alcanzar un acuerdo sobre la aplicación de una ordenanza que llevaba años sin cumplirse. De la mesa llegaron a levantarse los hosteleros, aunque luego volvieron, no sin polémica y provocando una ruptura total entre antiguos socios y amigos. Los críticos con esta decisión se agrupan en torno a Córdoba Apetece y a su presidente, Alberto Rosales, que son precisamente los que ahora están cavando una nueva trinchera de la que esta semana se conocerá precisamente su profundidad.

La guerra entre la dirección de Hostetur, que sucedió a Hostecor, y Apetece es total. Hostetur, por ejemplo, se ha vuelto a sentar con vecinos y Ayuntamiento en un intento por calmar las aguas de un sector que parece dispuesto hasta a movilizarse, como adelantó este periódico. Su presidente, Fran de la Torre, argumenta que ha logrado arrancar un compromiso al presidente de la Gerencia, Pedro García: que la polémica revisión de la ordenanza, aún más restrictiva que la que se está aplicando ahora para los hosteleros, no se hará si no hay consenso.

El próximo miércoles, en la plaza de Toros, habrá una reunión del sector descontento de la hostelería. A través de redes sociales, Facebook y Twitter, y también por grupos de Whatsapp, este sector descontento trata de movilizar al mayor número posible de empresarios y trata de convocar protestas, que pueden derivar en una presencia en el salón de plenos del Ayuntamiento y en manifestaciones por la ciudad. De esa cita se verá realmente la fuerza de los descontentos y si finalmente se abre una segunda guerra de los veladores o no.

El sector crítico vuelve a plantar una ruptura e incluso tratar de forzar que Hostetur se levante de la mesa de veladores y que las medidas que se han ido aplicando en los últimos meses, como los de delimitar el espacio máximo que pueden ocupar sillas y mesas, se anulen.

De momento, la revisión de la ordenanza está en suspenso, a la espera de que se aclare el sector y de que finalmente se llegue o no a un consenso con el Ayuntamiento para reordenar un sector en el que todas las fuentes coinciden que hay que intervenir para garantizar la convivencia entre los veladores y los vecinos.

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