El Reina Sofía atendió en 2013 a 238 pacientes ostomizados

Operación en un quirófano de Reina Sofía. | MADERO CUBERO
Los pacientes a los que se les ha practicados un orificio para dar salida artificial a un órgano en un punto diferente a su salida natural requieren cuidados especiales

El Hospital Universitario Reina Sofía cuenta con una consulta de ostomía, dependiente de la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía, que atiende la enfermera estomaterapeuta Isabel Menéndez y por la que el pasado año pasaron 238 nuevos pacientes a los que se les ha realizado una ostomía, es decir, un orificio para dar salida artificial a un órgano en un punto diferente a su salida natural.

El paciente ostomizado es una persona que ha sido operada por presentar una disfunción en cualquier porción del intestino delgado, grueso, riñones, uréteres y vejiga, por lo que necesitan crear una comunicación artificial entre dos órganos, o entre una víscera, a través de la pared abdominal para conducir al exterior los desechos orgánicos (material fecal en la mayoría de las ocasiones aunque también puede ser orina).

Isabel Menéndez explica, a través de una nota de prensa, que las ostomías pueden ser temporales o definitivas y suelen afectar gravemente a las emociones del paciente (baja autoestima, ansiedad y problemas de relación con la sociedad). En esta consulta se atienden a pacientes adultos y también a niños y la actividad de esta enfermera estomoterapeuta incluye además los cuidados y la atención del paciente en planta antes y después de la intervención.

Por esta consulta pasan pacientes procedentes de muchos puntos del país, ya que el Hospital Reina Sofía es centro de referencia para algunas de las intervenciones (fundamentalmente procesos oncológicos y enfermedades inflamatorias graves) que motivan la práctica de una ostomía.

Papel fundamental

Los pacientes a los que se les realiza una ostomía como única alternativa para tratar su enfermedad se enfrentan en un breve plazo de tiempo a un diagnóstico de gravedad, a una intervención quirúrgica con ingreso hospitalario y al inicio de su convivencia con una nueva situación física que se concibe como especialmente traumática. Por todo ello es tan importante el papel de los estomaterapeutas, que son enfermeros especializados y preparados específicamente para atender y mejorar la calidad de vida de estos pacientes.

Isabel Menéndez lleva la consulta de ostomía del Hospital Reina Sofía desde su creación hace ya 23 años y su papel incluye un completo programa de cuidados enfermeros tales como la educación a la persona ostomizada y a su familia, detección y prevención de complicaciones (y resolución de ellas) y prestarles apoyo psicológico cuando sea necesario.

Esta consulta favorece la continuidad del proceso asistencial y busca que la persona ostomizada reencuentre su equilibrio biológico, psicologicos y social. La enfermera apunta que “los pacientes deben aprender nuevos hábitos de higiene, de alimentación y han de desarrollar habilidades para el cambio del dispositivo que resuelva posibles molestias y complicaciones en la adherencia a la piel”.

El objetivo principal es lograr el autocuidado por parte del paciente para que le dé autonomía, confianza y seguridad, facilitando su rehabilitación e integración. Esta consulta está ubicada en la primera planta del Edificio de Consultas Externas junto a las consultas de cirugía lo que facilita la comunicación directa con el cirujano.

Atención integral

El Hospital Reina Sofía ofrece atención integral a quienes se ven afectados por este proceso después de pasar por una grave enfermedad. Son numerosos los profesionales que participan en su tratamiento y el papel de la enfermera estomatoterapeuta es fundamental. En el cuidado del paciente ostomizado intervienen especialistas en cirugía, urólogos, digestivos, oncólogos, médicos de Atención Primaria y personal de enfermería, entre otros. Son muchos los profesionales implicados en el tratamiento de estos pacientes a lo largo de su proceso quirúrgico y posterior recuperación.

Precisamente, esta enfermera ha sido la impulsora de la Asociación de Ostomizados de Córdoba, que inició su andadura hace poco más de un año e integra el colectivo de personas ostomizadas y sus familiares. De Isabel Menéndez partió la idea de aglutinar y arropar a quienes pasan o han pasado por un proceso de estas características en un colectivo que ofrece apoyo personal, psicológico o de otra índole a quienes han sufrido la extirpación de un órgano interno y a su entorno.

Según datos facilitados por la Federación Española de Asociaciones de Ostomizados se calcula que en España hay unas 70.000 personas con estoma. En el caso de Córdoba, aunque hay más personas con estoma, esta asociación cuenta en la actualidad con unos 80 socios.

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