La elevada demanda de vacunas contra la gripe deja a las farmacias sin 'stock'

Vacuna de la gripe | MADERO CUBERO

Como todos los años por estas fechas, las autoridades sanitarias se afanan en vacunar a las personas que pueden tener riesgo si contraen la gripe común. Sin embargo, las circunstancias en este 2020 han cambiado radicalmente. La pandemia de la Covid-19, cuyos síntomas se acercan a los de esta enfermedad, hace que se recomiende a un amplio número de personas que se vacune contra la gripe, especialmente aquellas que puedan desarrollar cuadros clínicos más graves. Pero el paso de la teoría a la práctica no está funcionando en Andalucía al 100%, donde las farmacias ya lamentan no tener apenas dosis de esta vacuna, según informa eldiario.es/andalucia.

La elevada demanda de estos sueros por parte de la población está desbordando los planes previstos por el Servicio Andaluz de Salud (SAS). La Junta de Andalucía anunció que desde el 8 de octubre comenzaría a vacunar a las personas de mayor riesgo por tener más de 65 años, a aquellas con patologías crónicas o relacionadas con el aparato respiratorio, a las mujeres embarazadas y a los profesionales esenciales. Además, este año, el Gobierno andaluz se había propuesto aliviar el colapso sanitario que provoca la Covid-19, vacunando a su vez a personas de entre 6 y 64 años de edad que fuesen convivientes con mayores de 65 años, así como a los profesores al estar en contacto con muchos alumnos. Pero aunque desde Salud se sigue anunciando esa circunstancia, la realidad es distinta. Porque no hay vacunas para todos.

Dosis insuficientes

Este medio avanzó el pasado miércoles que el SAS se había visto obligado a redistribuir buena parte de estos antivirales para poder atender la demanda en los distintos centros de salud y ha retrasado la vacunación de convivientes sine die. Los 2,3 millones de vacunas con los que contaba, que darían para vacunar a un cuarto de la población andaluza (Andalucía tiene más de 8,5 millones de habitantes), han tenido que reorganizarse para poder llegar a la mayor parte de los rincones de la Comunidad. Un hecho relevante porque este año se cuenta con un 69% más de sueros contra la gripe que el año pasado y porque el Ministerio de Sanidad ha aportado más de 660.000 de esas dosis. Pero los cálculos no cuadran en el SAS y la alta demanda está afectando al calendario de vacunación previsto, aunque fuentes de Salud lo niegan.

A la escasez de recursos se ha sumado que Granada ha perdido 15.000 vacunas por un problema en la distribución, según confirma la Delegación de Salud. Un fallo en uno de los frigoríficos que las custodiaba, las ha dejado inservibles, dejando a 15.000 granadinos sin poder vacunarse si así lo deseaban. Una cuestión relevante porque, con motivo de la pandemia de la Covid-19, las autoridades sanitarias han pedido a todos los ciudadanos, sean de riesgo o no, que convendría que se vacunaran para evitar que los síntomas de la gripe les puedan hacer creer que han contraído el coronavirus, colapsando los centros de salud y los hospitales.

Un 40% más de vacunados que otros años

Para entender lo que está sucediendo este año, hay que analizar cómo se han suministrado habitualmente las vacunas. Por norma general, cada comunidad autónoma compra a las farmacéuticas las dosis que calcula que va a necesitar. Como la vacunación es voluntaria, aunque se recomienda en aquellas personas de riesgo, el número de ciudadanos que se la han puesto nunca ha sido elevado. A eso hay que añadirle que los laboratorios producen la vacuna solo una vez al año y no fabrican más dosis que las iniciales, porque se trata de sueros complejos que dependen de la cepa del virus de la gripe que toque cada invierno. Por eso, la partida inicial de vacunas que se compran son las que hay. Ninguna más.

Este año, con la pandemia de la Covid-19 centrando los esfuerzos de la sanidad pública, las autoridades han recomendado a los ciudadanos que se vacunen de la gripe común para evitar que los síntomas de esta se puedan confundir con los del coronavirus, colapsando la Atención Primaria ante la duda de si la persona está o no infectada. Pero el problema es que no hay vacunas suficientes de la gripe común. El SAS no ha previsto la elevada demanda que se ha generado y ni siquiera las dosis extra que ha recibido del Ministerio de Sanidad le sirven para paliar el problema de distribución que tiene.

Según datos del Ministerio de Sanidad, en lo que va de otoño, se han vacunado a un 40% más de personas que en otros años. Por eso, desde la máxima autoridad sanitaria de España, se insiste en que no ha habido un problema a la hora de coordinar las vacunas, porque no se han comprado menos que en otros momentos, sino que ha habido una demanda claramente superior. Algo que nos lleva hasta el último escalón de este proceso de vacunación y que históricamente ha sido considerado el circuito alternativo a la sanidad pública: las farmacias.

Fuentes del Ministerio de Sanidad sostienen que los laboratorios que fabrican la vacuna contra la gripe también están desbordados porque se han encontrado con que la mayor parte de países han comprado más dosis de las habituales, lo que ha dejado a las farmacias sin margen para poder adquirir las suyas a través del mercado libre como hacen siempre. Sin ir más lejos, España ha comprado 5,3 millones de vacunas adicionales para repartirlas entre las comunidades autónomas.

Sin circuito alternativo

El problema es que en Andalucía el SAS está viendo cómo sus previsiones de vacunación se han desbordado y no pueden atender a todos los ciudadanos que quieren recibir su dosis contra la gripe. Esto ha hecho que algunos médicos de la sanidad pública estén recomendando a sus pacientes que acudan a las farmacias para poder vacunarse en ellas, como se ha podido hacer otros años. Un extremo que fuentes de Salud no desmienten. Pero la falta de suministros en las boticas hace que sea imposible, pues apenas cuentan con dosis suficientes para más de dos o tres clientes.

En ese sentido, Manuel Fuentes, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada, se muestra preocupado por la falta de dosis con las que cuentan en su cadena de distribución. “Este año apenas tenemos cuatro unidades por farmacia”, lamenta. Según el farmacéutico, “solicitamos contar con más vacunas de las que tenemos, pero no nos dejan”. Además, Fuentes aclara que la falta de dosis no es algo extraño, pero que sí se ha agravado en este 2020 con la pandemia de la Covid-19 y el aumento de la demanda por parte de los ciudadanos. A su juicio, “es una irresponsabilidad haber dejado a las farmacias sin casi vacunas porque podrían haber servido para aliviar a los centros de salud y también a los propios ciudadanos que tienen miedo de ir a esos lugares por si se contagian”.

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