El conductor de la persecución policial se dio a la fuga del control por no tener carnet de conducir

Interior del vehículo en el que huyó el conductor.

Días antes, había estado ante un juez que le había advertido que en caso de una nueva infracción ordenaría su ingreso en prisión. Por eso, J., el conductor que este viernes por la mañana protagonizó una persecución policial por varias calles de Córdoba, decidió darse a la fuga cuando una patrulla lo interceptó en un control rutinario de carretera en la Ronda Oeste. J. no tenía carnet de conducir y sabía que esa infracción lo llevaría a prisión. Eso sí, después cometió al menos seis delitos más.

Según ha declarado este hombre ante los agentes de la Policía Nacional que instruyen su caso, J. huyó por miedo a ir a la cárcel. J. tenía problemas con la justicia y estaba en libertad con cargos. Cuando conducía sabía que si los agentes lo identificaban iba a ingresar en prisión. Por eso, según su declaración, decidió apretar el acelerador y saltarse el control policial, aunque en el coche viajaba su mujer y sus dos hijos, uno de cuatro años y otro prácticamente recién nacido.

Córdoba (y el resto de España) está en alerta antiterrorista de nivel cuatro, por lo que cualquier vehículo que se salta un control policial es inmediatamente perseguido. Y eso fue lo que pasó. Rápidamente, una decena de vehículos policiales emprendieron la persecución tras J. justo cuando estaba descongestionándose la ciudad de la hora punta de entrada a los colegios. Varios testigos han relatado a este periódico cómo pasaron miedo cuando conducían por las calles en las que se produjo la persecución.

Durante la fuga, un agente de la Policía Nacional tuvo un accidente con su motocicleta. Aunque sus heridas son leves y no fueron provocadas por el conductor, probablemente se le acabe imputando un delito de atentado a la autoridad (cometido también al saltarse el control policial). Finalmente, hasta tres vehículos lo rodearon y el BMW en el que circulaba la familia acabó reventando los dos neumáticos delanteros contra una acera. El coche se paró a escasos centímetros de un naranjo, con el que no llegó a colisionar.

Según la declaración del arrestado y de los propios agentes, los policías tuvieron que fracturar las lunas delanteras y traseras del vehículo. El conductor hizo un movimiento que alarmó a los policías, ya que pensaron que iba a sacar un arma. Rápidamente fue reducido, sacado del vehículo y detenido. Antes, su mujer y sus dos hijos pequeños pudieron salir. La familia fue acompañada por la Policía Nacional.

En el registro del vehículo no se encontraron armas de importancia, más allá de un pequeño cuchillo. Eso sí, en una entrada posterior en la vivienda del arrestado se localizó una escopeta que, según las primeras comprobaciones, había sido robada. Por eso, es probable que cuando J. pase este sábado a disposición judicial sea acusado de un delito de tenencia ilícita de armas, aparte de otro contra la seguridad vial, daños y atentado contra la autoridad. Las fuentes consultadas por este periódico aseguran que es probable que el arrestado sea enviado a prisión provisional, teniendo en cuenta también la repercusión del caso.

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