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    <title><![CDATA[Cordópolis - Juan Cuenca]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/juan-cuenca/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Juan Cuenca]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hacemos exige la restitución de las farolas de Juan Cuenca en La Corredera]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/local/exige-restitucion-farolas-juan-cuenca-corredera_1_12287926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/649a14ed-4cec-4717-a88d-fbeea8778a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacemos exige la restitución de las farolas de Juan Cuenca en La Corredera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las luminarias fueron retiradas hace cuatro años, sin noticias de su reposición</p></div><p class="article-text">
        El grupo municipal Hacemos C&oacute;rdoba exige la restituci&oacute;n inmediata de las farolas originales dise&ntilde;adas por el arquitecto Juan Cuenca para la plaza de La Corredera, retiradas hace m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os &ldquo;sin previo aviso&rdquo; y sin que, hasta la fecha, &ldquo;se haya dado una explicaci&oacute;n clara ni se haya devuelto este elemento patrimonial al espacio p&uacute;blico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cabe recordar que la retirada de estas luminarias se produjo tras la supuesta ca&iacute;da de una de ellas, incidente que habr&iacute;a afectado a un transe&uacute;nte. A ra&iacute;z de ese suceso, el Ayuntamiento opt&oacute; por eliminar todas las farolas originales y sustituirlas por focos LED, alterando de manera &ldquo;significativa&rdquo; la est&eacute;tica y el valor arquitect&oacute;nico del conjunto. 
    </p><p class="article-text">
        Durante todo este tiempo, se ha preguntado en m&uacute;ltiples ocasiones en el Pleno por el paradero de las farolas, el estado del supuesto proyecto de reposici&oacute;n y los motivos que impiden su retorno. Sin embargo, ni el anterior responsable del &aacute;rea, Salvador Fuentes, ni el actual gobierno municipal han ofrecido respuestas concretas. De hecho, en su momento, el entonces delegado lleg&oacute; a declarar que &ldquo;no sab&iacute;a si hab&iacute;a dado la orden de retirada, lo que evidencia la falta de control y transparencia en la gesti&oacute;n de este asunto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Hacemos C&oacute;rdoba se exige que el equipo de gobierno informe de &ldquo;inmediato&rdquo; si las farolas est&aacute;n localizadas, tal y como se insinu&oacute; en intervenciones anteriores, y que se aporte una prueba gr&aacute;fica de su estado actual. Adem&aacute;s, se solicita que se haga p&uacute;blico el proyecto de reposici&oacute;n: d&oacute;nde est&aacute;, en qu&eacute; fase se encuentra y cu&aacute;ndo est&aacute; previsto su desarrollo. 
    </p><p class="article-text">
        La coalici&oacute;n de izquierdas denuncia que la retirada de estas farolas, dise&ntilde;adas espec&iacute;ficamente para La Corredera por uno de los arquitectos m&aacute;s importantes en Andaluc&iacute;a, se hizo de forma &ldquo;sorpresiva, sin participaci&oacute;n ciudadana ni informes t&eacute;cnicos conocidos&rdquo;. Hacemos C&oacute;rdoba considera &ldquo;inaceptable este abandono del patrimonio urbano y exige al gobierno municipal que act&uacute;e con diligencia y respeto hacia el legado de Juan Cuenca&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/local/exige-restitucion-farolas-juan-cuenca-corredera_1_12287926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 May 2025 11:29:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Cuenca,Corredera,Hacemos Córdoba,Ayuntamiento de Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las lámparas de Juan Cuenca siguen guardadas mientras el Ayuntamiento dilata la reforma de La Corredera]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/lamparas-juan-cuenca-siguen-guardadas-ayuntamiento-dilata-reforma-corredera_1_10851296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/649a14ed-4cec-4717-a88d-fbeea8778a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las lámparas de Juan Cuenca siguen guardadas mientras el Ayuntamiento dilata la reforma de La Corredera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diez meses despúes de anunciar su inminente licitación, el plan de rehabilitación integral aún no se ha adjudicado</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de tres a&ntilde;os despu&eacute;s de que fueran retiradas sin comunicaci&oacute;n previa, las l&aacute;mparas dise&ntilde;adas por el arquitecto Juan Cuenca (Equipo 57) para los arcos de la Plaza de la Corredera&nbsp;de C&oacute;rdoba siguen durmiendo el sue&ntilde;o de los justos en un almac&eacute;n del Ayuntamiento de C&oacute;rdoba. Y no parece que vayan a volver a su ubicaci&oacute;n en un futuro pr&oacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, seg&uacute;n informan fuentes municipales, la reposici&oacute;n del m&aacute;s de medio centenar de farolas va dentro del proyecto de rehabilitaci&oacute;n integral de la plaza de La Corredera que a&uacute;n no ha sido adjudicado. Las fuentes indican que el plan est&aacute; en Contrataci&oacute;n, si bien no se ha facilitado el proyecto, que se anunci&oacute; como algo inminente <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/local/urbanismo-usara-pintura-especial-devolver-corredera-original_1_10055757.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en marzo del a&ntilde;o pasado</a>, en plena precampa&ntilde;a electoral. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a, los arquitectos de la Gerencia Municipal de Urbanismo, entonces presidida por Salvador Fuentes -hoy al frente de la Diputaci&oacute;n-, explicaron que el retraso en la tramitaci&oacute;n del proyecto de rehabilitaci&oacute;n de la plaza estaba precisamente en el complejo proceso de adaptaci&oacute;n de las luminarias de Juan Cuenca para que adopten un sistema m&aacute;s moderno, eficaz y sostenible&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este &aacute;mbito, se detall&oacute; que aquellas l&aacute;mparas fueron un dise&ntilde;o &uacute;nico del prestigioso arquitecto, pero muy complejo a la hora de adaptarlo a los l&uacute;menes de una iluminaci&oacute;n sostenible. De hecho, las empresas sondeadas entonces no ofrec&iacute;a la sustituci&oacute;n de la iluminaci&oacute;n a lo largo del tiempo, lo que va contra el protocolo de contrataci&oacute;n de Urbanismo, lo cual ha complicado el proceso. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, hace diez meses se dijo que se hab&iacute;a dado con la f&oacute;rmula y tambi&eacute;n con un taller que pod&iacute;a replicar las dos l&aacute;mparas que se hab&iacute;an roto y no pueden ser reutilizadas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Anterior iluminación y la actual en los arcos de la Corredera                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">La retirada</h3><p class="article-text">
        En el mes de octubre de 2021, 65 de las 77 l&aacute;mparas que dise&ntilde;&oacute; Juan Cuenca fueron retiradas de los soportales de La Corredera y sustituidas por unos focos Led. Lo curioso fue que el entonces concejal delegado de Infraestructuras, David Dorado, coment&oacute; que desconoc&iacute;a de d&oacute;nde part&iacute;a la orden de retirada de las pintorescas l&aacute;mparas.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s se supo que fueron los t&eacute;cnicos de Alumbrado P&uacute;blico, ubicados en el organigrama de la Delegaci&oacute;n de Infraestructuras del Ayuntamiento de C&oacute;rdoba, los que tomaron la decisi&oacute;n de retirar todas las farolas despu&eacute;s de la ca&iacute;da de una de las luminarias. Era el cuarto desprendimiento, despu&eacute;s de que ocurrieran tres incidentes similares entre los a&ntilde;os 2009 y 2018.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de su retirada y sustituci&oacute;n fue pol&eacute;mica, entre otras cosas porque la plaza de La Corredera es un entorno protegido, por lo que, la instalaci&oacute;n de cualquier elemento requiere un informe de la Consejer&iacute;a de Cultura y Patrimonio de la Junta de Andaluc&iacute;a que, en este caso, nunca existi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/juan-cuenca-considera-retirada-lamparas-corredera-falta-respeto-posible-delito_1_8438073.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la decisi&oacute;n sent&oacute; muy mal a Cuenca, que as&iacute; lo transmiti&oacute;</a>. &ldquo;Me indign&eacute;, l&oacute;gicamente, porque es un atentado y una falta de respeto. Y roza el delito, porque es un atentado contra el bien cultural&rdquo;, dijo entonces, d&iacute;as antes de sentarse con Salvador Fuentes en la misma plaza y que este le transmitiera la versi&oacute;n del Ayuntamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Las l&aacute;mparas fueron un modelo &uacute;nico desarrollado por el arquitecto cuando acometi&oacute; la restauraci&oacute;n de la plaza, en el a&ntilde;o 1991. De hecho, los faroles, junto al cubo y los bancos, son la &uacute;nica intervenci&oacute;n contempor&aacute;nea en este espacio, declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural y, por tanto, de especial protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como las obras de reforma en la plaza duraron una d&eacute;cada, los faroles llevaban colgados 20 a&ntilde;os en los arcos de La Corredera. Se trata de unas l&aacute;mparas de dise&ntilde;o vanguardista, que, en su momento, fueron punto de algunas protestas por su imagen en esta plaza tradicional cuando se colocaron.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/lamparas-juan-cuenca-siguen-guardadas-ayuntamiento-dilata-reforma-corredera_1_10851296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jan 2024 05:00:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las lámparas de Juan Cuenca siguen guardadas mientras el Ayuntamiento dilata la reforma de La Corredera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Corredera,Juan Cuenca,Arte,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Cuenca: "Esta época moderna es muy conservadora"]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/n-b/juan-cuenca-epoca-moderna-conservadora_128_10109091.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd283b50-f3cb-4ee0-adc5-768569fd158b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Cuenca: &quot;Esta época moderna es muy conservadora&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es uno de los arquitectos más reputados de la Córdoba contemporánea. Rehabilitó la Plaza de la Corredera y el Puente Romano, y diseñó el centro de visitantes de la Mezquita, en tres intervenciones decisivas en el casco histórico. En esta entrevista repasa su vida y su obra</p></div><p class="article-text">
        Los primeros n&uacute;meros y las primeras letras que el arquitecto Juan Cuenca compuso en su vida eran de p&oacute;lvora. Hablamos de la posguerra de Puente Genil. Apenas ten&iacute;a tres a&ntilde;os de edad y junto a su hermano recog&iacute;a las balas que se encontraban en la calle, las abr&iacute;an, les sacaban el proyectil y vaciaban el explosivo. Luego le met&iacute;an fuego y los garabatos se quedaban sobreimpresionados en el suelo.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k2pdRgTsJVm8Mbz2LGu" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los años sesenta, la gente en Córdoba era mucho más progresista
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>PREGUNTA (P).</strong> Cuando los ni&ntilde;os todav&iacute;a jugaban en la calle.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RESPUESTA (R). </strong>En efecto. Cuando los ni&ntilde;os jugaban en la calle.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Ya no juegan en la calle.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Ha habido un cambio dr&aacute;stico. No sabr&iacute;a decir por qu&eacute;. Ahoga juegan al resguardo de la circulaci&oacute;n rodada. Est&aacute;n en los colegios y tienen sus amigos exactamente igual que antes y eso no ha cambiado sustancialmente. Lo que pasa es que antes era m&aacute;s espont&aacute;neo. Los ni&ntilde;os ten&iacute;an la posibilidad de distanciarse de los padres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Ahora est&aacute;n m&aacute;s controlados. M&aacute;s protegidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Antes los ni&ntilde;os eran m&aacute;s libres y ten&iacute;an m&aacute;s posibilidades de ir por distintos caminos. No por los que les indicaran los maestros o los padres, sino por los que eleg&iacute;an a partir de sus vivencias y de sus propias observaciones. Eso ahora se ha tabulado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Los coches han cambiado radicalmente las ciudades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Efectivamente. El impacto de los veh&iacute;culos en las ciudades ha cambiado la forma de aprendizaje. El veh&iacute;culo es un peligro. Y adem&aacute;s, de hecho, hay accidentes graves en la ciudad. Yo me acuerdo n&iacute;tidamente de mi pueblo. Mis padres se vinieron a C&oacute;rdoba cuando yo ten&iacute;a ocho a&ntilde;os. Y segu&iacute;a jugando en las calles. Pero me acuerdo de Puente Genil como un pueblo m&aacute;s vividero para un ni&ntilde;o que C&oacute;rdoba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Entrevista N&amp;B al arquitecto Juan Cuenca                            </span>
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      <p class="quote-text">Al cliente privado le exijo una cosa: él me dice lo que quiere pero yo digo cómo se hace </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su padre ten&iacute;a una droguer&iacute;a en Puente Genil. Cuatro de sus hijos trabajaban en el establecimiento, como era regla general en aquellos a&ntilde;os desoladores de la dictadura franquista. Muri&oacute; cuando ten&iacute;a apenas 13 a&ntilde;os de edad. Antes de su fallecimiento, el joven Juan Cuenca escuch&oacute; una conversaci&oacute;n entre sus padres. &ldquo;Este ni&ntilde;o que haga lo que quiera&rdquo;, le dijo su progenitor a su madre. Cuatro de sus hijos ya hab&iacute;an sido sacrificados en el comercio familiar y al quinto decidi&oacute; dejarle campo libre para que labrara su propio futuro. Aquella conversaci&oacute;n le cambi&oacute; la vida. Tanto que se convirti&oacute; en el &uacute;nico hermano que pudo estudiar una carrera universitaria. &ldquo;Me marc&oacute; de tal manera que he hecho lo que he querido. He sido absolutamente independiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus primeras lecturas se produjeron de la forma m&aacute;s rocambolesca. Para envolver los productos de la droguer&iacute;a, como el azulillo o la sosa, su padre compraba papel procedente del desmantelamiento de algunas bibliotecas de las viudas de guerra. Antes de que los libros fueran descuartizados y reutilizados como envoltorio, Juan Cuenca se quedaba con los vol&uacute;menes de arte y anatom&iacute;a. Su obsesi&oacute;n entonces era seguir los pasos de Miguel &Aacute;ngel.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Quer&iacute;a ser escultor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Empec&eacute; por ah&iacute;. Poquito m&aacute;s tarde empec&eacute; a pintar tambi&eacute;n. Esculp&iacute;a con arcilla. Aprend&iacute; a modelar. Y luego a vaciar escayola. Las regalaba o se destru&iacute;an y hac&iacute;a otra. Lo que a m&iacute; me interesaba era aprender y progresar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Y c&oacute;mo lleg&oacute; la arquitectura?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>De una manera muy sencilla. Yo entonces estaba ya destinado a hacer una carrera. A mi hermano le interesaba que yo hiciera farmacia para la droguer&iacute;a. Estuve un trimestre en Granada pero no me interes&oacute;, aunque sacaba buenas notas. Cuando termin&eacute; el curso, decid&iacute; hacer otra carrera. Me interesaba que fuera art&iacute;stica y me fui a Madrid a estudiar Arquitectura. Hab&iacute;a muy pocos estudiantes de C&oacute;rdoba entonces. Incluso a mi madre las amigas del barrio de San Pedro, donde yo viv&iacute;a, le advert&iacute;an de que irse a Madrid era una cosa peligrosa. Era una ciudad grande y pod&iacute;as perder el control de tu vida. Pero yo no me iba a desviar de mi camino. Lo ten&iacute;a muy claro.
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                Entrevista N&amp;B al arquitecto Juan Cuenca                            </span>
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      <p class="quote-text">La Corredera fue la primera plaza mayor cerrada de España</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Y qu&eacute; encontr&oacute; en la carrera?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Yo no era muy buen estudiante. En una de mis visitas a C&oacute;rdoba me encontr&eacute; con Juan Serrano, que viv&iacute;a cerca de mi casa. Y entonces me dijo: &ldquo;Hombre, Juan, &iquest;por qu&eacute; no te vienes? Estamos haciendo cosas interesantes&rdquo;. Fui a casa de Pepe Duarte y me enganch&eacute; en el Equipo 57. Pepe viv&iacute;a en la calle Rav&eacute;. Y me qued&eacute; con la gente del Equipo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> El Equipo 57 ya exist&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Juan y Pepe estuvieron en Par&iacute;s y volvieron justo ese verano del que estoy hablando. A&ntilde;o 1957.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Hay una cafeter&iacute;a de Par&iacute;s emblem&aacute;tica relacionada con el Equipo 57.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Caf&eacute; Rond Point. En ese viaje yo no estuve. Yo me incorpor&eacute; cuando ellos volvieron de Par&iacute;s. Ellos conocieron a &Aacute;ngel Duarte y a Agust&iacute;n Ibarrola, que tambi&eacute;n vinieron a C&oacute;rdoba. O sea: que cuando se fund&oacute; realmente el Equipo fue en C&oacute;rdoba en el verano del 57.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y a qu&eacute; os dedicabais?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Una de las cosas que hicimos fue hacer los guaches, que es como una acuarela pero con otra textura. Son unos dibujos que todav&iacute;a tengo guardados. Hicimos m&aacute;s de cuatrocientos y si los pasabas r&aacute;pido en movimiento generaban como una pel&iacute;cula de dibujos animados. Con ese movimiento quer&iacute;amos demostrar la teor&iacute;a de la interactividad.
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            <span class="title">
                Entrevista N&amp;B al arquitecto Juan Cuenca                            </span>
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      <p class="quote-text">Si los centros históricos no se usan, se mueren
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La primera exposici&oacute;n de Equipo 57 tuvo lugar en Madrid en una galer&iacute;a del constructor Huarte, ubicada en el Paseo de la Castellana. Jorge Oteiza abandon&oacute; el grupo, igual que Paco Aguilera y el dan&eacute;s Thorkild Hansen. En un nuevo viaje a Dinamarca, el colectivo ya se decanta con los cinco miembros que finalmente dieron nombre al grupo art&iacute;stico. Su actividad creativa se prolong&oacute; hasta el a&ntilde;o 1962. Agust&iacute;n Ibarrola fue detenido y &Aacute;ngel Huarte se exili&oacute; en Suiza. &ldquo;En esa di&aacute;spora, el grupo termin&oacute;&rdquo;, subraya Cuenca. &ldquo;Llegamos al culmen donde pod&iacute;a llegar nuestra teor&iacute;a de la interactividad del espacio pl&aacute;stico. &Aacute;ngel quiso seguir e inclu&iacute;a cosas del Equipo 57 en exposiciones internacionales hasta el a&ntilde;o 1965&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juan Cuenca concluy&oacute; la carrera de Arquitectura en 1964. Trabaj&oacute; brevemente en Madrid, donde ya se hab&iacute;a casado y ten&iacute;a tres hijos. Poco despu&eacute;s, se volvi&oacute; a C&oacute;rdoba para montar su propio estudio. &ldquo;Luego me arrepent&iacute;&rdquo;, asegura. Aqu&iacute; se esforz&oacute; por desarrollar una arquitectura &ldquo;no de consumo sino art&iacute;stica o culta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y eso daba de comer?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Eso daba de comer regular. Pero mi tenacidad venci&oacute;. Durante a&ntilde;os concurr&iacute;a y ganaba concursos de arquitectura, sobre todo de la administraci&oacute;n p&uacute;blica. Hac&iacute;an viviendas &ldquo;ejemplares&rdquo;, que era la finalidad de la Junta, para que los promotores privados hicieran una arquitectura contempor&aacute;nea digna.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Recuerda su primer edificio?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Uno los primeros fue la casa de Manolo Aumente [hermano del psiquiatra y andalucista Pepe Aumente]. Era un chal&eacute; en Trassierra. Manolo era un cliente artista y, como tal, me dej&oacute; hacer. Yo al cliente privado le exijo una cosa: &eacute;l me dice lo que quiere pero yo digo c&oacute;mo se hace. Y ah&iacute; mando yo. Manolo me dijo: &ldquo;Yo no quiero tirar ning&uacute;n &aacute;rbol&rdquo;. Y eso para m&iacute; fue una orden. No tir&eacute; ninguno. La mujer de Manolo por las tardes se sentaba en un escal&oacute;n de la escalera y miraba c&oacute;mo su casa iba cambiando a medida que el sol se pon&iacute;a. Ese es el efecto que yo buscaba. A eso yo le llamaba el &ldquo;alma de la casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Para un arquitecto la luz es b&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Es fundamental.
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                Entrevista N&amp;B al arquitecto Juan Cuenca                            </span>
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      <p class="quote-text">En la actuación del Puente Romano me di cuenta del déficit cultural de Córdoba. Los que gritan son los que no discurren</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La entrevista tiene lugar en su taller, a cuyo interior se accede por un pasillo, que se abre a una sala con una mesa larga a la derecha y un escritorio a la izquierda. Sobre el tablero descansa un plano a l&aacute;piz de dos sillas de Equipo 57. Y sobre el plano hay un escal&iacute;metro, una regla curva y una goma de borrar. El tren de las nuevas tecnolog&iacute;as lleg&oacute; tarde para Juan Cuenca, que hasta el &uacute;ltimo suspiro de su actividad profesional como arquitecto se aferr&oacute; a la escuadra y al cartab&oacute;n. En una habitaci&oacute;n contigua, las paredes est&aacute;n forradas de estanter&iacute;as con cientos de utensilios, planos, pinturas y peque&ntilde;as miniaturas geom&eacute;tricas de cartulina. Hay una sala en la primera planta, a la que se accede con un montacargas, donde almacena mobiliario de dise&ntilde;o. Cuenca, a sus 88 a&ntilde;os, viene cada d&iacute;a al taller para dar rienda suelta a su incontenible energ&iacute;a creativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Le Corbusier dec&iacute;a lo siguiente: &ldquo;La arquitectura es un fen&oacute;meno de emociones&rdquo;. &iquest;Firma la frase?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Como todo el arte. El arte conceptual exige m&aacute;s reflexi&oacute;n pero hasta hace poco tiempo lo que se exig&iacute;a era emoci&oacute;n. Yo distingo cuando una obra me emociona o no. La arquitectura son muchas m&aacute;s cosas y &eacute;l lo dec&iacute;a. Por ejemplo, el juego de la luz y las sombras dentro del espacio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted se siente m&aacute;s artista o m&aacute;s arquitecto?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> M&aacute;s artista. Siempre he dicho que lo de la arquitectura me interesa mucho pero nunca he querido ser especialista arquitecto. Incluso hay aspectos de la arquitectura donde los arquitectos que conozco son m&aacute;s arquitectos que yo. Yo soy arquitecto a medias. Nunca he querido ser un especialista de la arquitectura. Para m&iacute;, lo importante son las distintas maneras que tiene el arte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y qu&eacute; le interesan m&aacute;s: los objetos o las ciudades?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> &iquest;A qui&eacute;n quieres m&aacute;s a tu padre o a tu madre? Es lo mismo. La arquitectura no se entiende sin su entorno. En las cosas que he hecho, el entorno es fundamental. No solo cuando he hecho cosas dentro del centro hist&oacute;rico, sino cuando he dise&ntilde;ado un chal&eacute; o un edificio en determinado ambiente. Si hay que hacer reverencia a esos edificios o, en cambio, el tuyo es el protagonista. Me acuerdo, por ejemplo, del centro de visitantes que hay delante de la Mezquita. En ese caso, el m&iacute;o tiene que ser sordo, porque lo que tiene que brillar es la Mezquita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Y para un arquitecto es dif&iacute;cil renunciar al protagonismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo renuncio al protagonismo. Lo que no renuncio es al car&aacute;cter. Yo quiero que mi edificio se vea y que se reconozca el car&aacute;cter. Yo me quedo m&aacute;s callado y grito menos. Ser&iacute;a una barbaridad hacer la competencia al muro de la Quibla. No tiene sentido.
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                Entrevista N&amp;B al arquitecto Juan Cuenca                            </span>
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      <p class="quote-text">En Córdoba faltan árboles
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y le cuesta trabajo quedarse callado?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> A m&iacute; no me cuesta trabajo. Y lo he practicado tambi&eacute;n en edificios que est&aacute;n en una calle del casco hist&oacute;rico. Y tambi&eacute;n me quedo callado. Yo he renunciado siempre al protagonismo en el casco hist&oacute;rico. No es lo mismo que en la ciudad moderna. Ah&iacute; s&iacute; puedo ser protagonista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> En 1991, la Plaza de la Corredera era un agujero negro. Hoy es un hervidero humano. &iquest;Donde est&aacute; la clave?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Hay dos cuestiones. Hubo una voluntad de rescatar la Corredera del ambiente s&oacute;rdido que ten&iacute;a. Eso est&aacute; claro. Sacar aquello de la marginalidad. Y tiene que ver con el cambio de los tiempos y la elevaci&oacute;n del nivel de vida. No se puede rescatar si echas a los vecinos de una patada. Y eso es una labor de la Junta. Luego, la revalorizaci&oacute;n de una cosa que no se puede maltratar: las fachadas. M&aacute;s tarde vino el contenido. Y, finalmente, la parte que yo hice: ejecutando la superficie y recuperando los niveles. Todo empieza con la construcci&oacute;n del mercado de hierro fundido y su desmontaje por Cruz Conde, que deja las cosas a medias. Yo recojo ese guante y desmocho la plataforma del mercado S&aacute;nchez Pe&ntilde;a. Hab&iacute;a que recuperar el plano de la plaza. Ahora casi no se nota, pero tiene un desnivel. Emerg&iacute;a un metro cincuenta. Hubo que desmontar el mercado subterr&aacute;neo totalmente, que era insalubre, y ya no ten&iacute;a sentido el promontorio. La de C&oacute;rdoba fue la primera plaza mayor cerrada de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;La primera?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. La de Madrid era la de Juan de Mora. Esta es una construcci&oacute;n que evolucion&oacute; y en C&oacute;rdoba se llega a su modelo de plaza mayor espa&ntilde;ola, que es un modelo de la arquitectura de los Austrias. En Madrid tiene tramos edificados y tramos sin edificar. En C&oacute;rdoba, ese hueco se tapa y se convierte en arco alto y bajo. Eso es lo que verdaderamente define la plaza mayor cerrada. La de Juan de Mora se incendi&oacute; y la otra la hace Juan de Villanueva, pero ya seg&uacute;n el modelo de C&oacute;rdoba. Luego viene la de Salamanca y todas las plazas mayores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Por cierto, menuda bronca se mont&oacute; con los reflectores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Lo que quer&iacute;a era una plaza donde desaparecieran las iluminaciones anteriores de faroles y que quedara libre, que es como realmente estaba en el siglo XVII. La plaza era informe y las construcciones estaban desordenadas. El corregidor Ronquillo Brice&ntilde;o hace la plaza y a los propietarios que ced&iacute;an sus terrenos les daba el marchamo para que pudieran hacer dinero con los espect&aacute;culos p&uacute;blicos. Alquilaban los balcones. Esa es la historia de la plaza, donde estuvo Felipe II y Cosme de M&eacute;dici. En esa plaza se daban corridas de toros, autos sacramentales de la Inquisici&oacute;n o juegos de ca&ntilde;a. En resumidas cuentas: yo lo que hago es recuperar tal como estaba la plaza pero para el uso actual. &iquest;Cu&aacute;l es la novedad? Que lo mismo se usa de d&iacute;a que de noche, cosa que antes no ocurr&iacute;a porque no hab&iacute;a luz el&eacute;ctrica. Yo quise dejar todo limpio, sin estorbos, pero para eso ten&iacute;a que iluminarla con pocas farolas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Entrevista N&amp;B al arquitecto Juan Cuenca                            </span>
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        <strong>P.</strong> Hay quien no lo entendi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Hay quien no lo entendi&oacute;. Pero ese es el origen. Yo no quiero poner esas farolas por nada del mundo, pero no tengo m&aacute;s remedio que poner algo. De ah&iacute; viene el origen de las farolas. Ponerlas en el extremo y que sean potentes para que iluminen toda la plaza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Intervenir en el casco hist&oacute;rico es un acto de m&aacute;ximo riesgo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> La pervivencia de los centros hist&oacute;ricos es que se usen. Si no se usan, se mueren. El casco tuvo una etapa muy peligrosa, donde las casas estaban en una aut&eacute;ntica ruina y se estaban destruyendo muchas porque se quedaban vac&iacute;as. Luego vino una &eacute;poca mejor: se rehabilitan, se sostienen y se proh&iacute;be que se destruyan. Hay que usar las cosas. Y si no se usan, se destruyen. &iquest;Usar qu&eacute; significa? Dotarlas de las condiciones actuales. &iquest;Y c&oacute;mo se hace? Como se puede, pero con el m&aacute;ximo respeto. Siempre habr&aacute; detractores. Gente que no entienda las intervenciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Las farolas fernandinas son el &uacute;ltimo basti&oacute;n del cordobesismo irreductible?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo creo que es un acto de impotencia. Cuando no se sabe qu&eacute; hacer se recurre a algo incuestionable: la farola cl&aacute;sica. Y farolas cl&aacute;sicas hay bellas y no bellas. Salen de los talleres de fundici&oacute;n, que tienen un delineante. Un dise&ntilde;ador de farolas. Y, de vez en cuando, hay uno brillante que hace farolas maravillosas y otros que las hacen muy feas. Pero claro: como son antiguas ya valen. Y nadie le contesta. Eso es un refugio. Un pretexto. Las farolas fernandinas son un valor seguro y no protesta nadie. Pues yo las quit&eacute; de la Ribera. Y las que estaban pinchadas en el pretil del Puente Romano las quit&eacute; tambi&eacute;n. &iquest;Qu&eacute; hice? No poner nada. Puse unos faroles bajitos, que no se ven desde lejos. El Puente Romano nunca ha tenido iluminaci&oacute;n el&eacute;ctrica. Las que puse est&aacute;n inspiradas en l&aacute;mparas de aceite que supongo que existieron. Hab&iacute;a un concejal del siglo XVIII que dec&iacute;a que el Puente hab&iacute;a que iluminarlo porque era peligroso. El acuerdo del pleno era poner unos &ldquo;reverberos&rdquo;, que es una palabra en desuso. Me figuro que eran farolas de mano de aceite. Un se&ntilde;or las pon&iacute;a a lo largo del Puente por la noche y al alba las quitaba y las guardaba. Basado en eso, hice las l&aacute;mparas modernas bajitas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué va a ocurrir cuando el cambio climático sea más severo? Espero que la tecnología nos ayude
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Supongo que quitar las farolas cl&aacute;sicas del pretil le cost&oacute; un dolor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No, no, no. Curiosamente nadie se enter&oacute; de eso. Es curioso. Lo del Puente Romano son fen&oacute;menos que no quisiera tratar porque yo estoy ya en otra pantalla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Ahora supongo que est&aacute; m&aacute;s libre para opinar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Son fen&oacute;menos que no tienen nada que ver con la forma, ni la farola, ni la arquitectura, ni nada
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y con qu&eacute; tienen que ver?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Son conflictos personales de la gente. Tienen miedo al cambio. Y operan con recuerdos, con fantas&iacute;as, con valores seguros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Somos conservadores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> La &eacute;poca moderna es muy conservadora. En los a&ntilde;os sesenta la gente en C&oacute;rdoba era muy progresista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Somos m&aacute;s conservadores que entonces?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Mucho m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y por qu&eacute; cree que sucede eso?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Son cosas muy complejas. Yo no me atrever&iacute;a a dar un porqu&eacute; tajante. La sociedad espa&ntilde;ola al principio de los sesenta estaba harta de penurias de la posguerra y quer&iacute;a salir adelante. El mismo r&eacute;gimen estaba cambiando porque hab&iacute;a que incorporarse a la ONU y llegaron los tecn&oacute;cratas del Opus Dei, que eran un signo de modernidad. Vinieron los americanos a Rota y todo eso supuso un cambio, que coincide con la arquitectura que hizo Rafael de la Hoz, que a la gente le encantaba. Bueno, a la gente que funcionaba. La gente de los barrios, que no ten&iacute;a un duro, no ven&iacute;an por el centro. Las clases medias acomodadas estaban encantadas con las cosas que hac&iacute;a Rafael de la Hoz. Y todo eso era rabiosa modernidad. Sin embargo, hoy d&iacute;a la gente ya no tiene esa penuria. Todo lo contrario: vive m&aacute;s acomodada y es m&aacute;s conservadora. Y, como viven en barrios nuevos, dicen: &ldquo;Mi historia antigua de cuando yo era peque&ntilde;o que no me la cambien&rdquo;. Y ya no recordaban que el Puente Romano era una birria. Estaba destrozado y ya no se ve&iacute;a porque ten&iacute;a una capa de cemento grande. Todo era falso. No s&eacute; realmente qu&eacute; quer&iacute;an conservar.
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            <span class="title">
                Entrevista N&amp;B al arquitecto Juan Cuenca                            </span>
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        <strong>P.</strong> &iquest;De qu&eacute; fue met&aacute;fora la pol&eacute;mica del granito rosa?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo quisiera dejar de hablar de esto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Ahora, con la distancia, tendr&aacute; usted m&aacute;s tranquilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Lo del granito rosa es otra tonter&iacute;a. No tiene otro nombre. El granito que hab&iacute;a all&iacute; era ya granito rosa. Los adoquines se hicieron en tiempos del dictador Primo de Rivera. Estaba adoquinado con granito de rosa, que adem&aacute;s es el &uacute;nico que hay en los Arenales. Yo lo eleg&iacute; precisamente por eso: para perpetuar el granito rosa. Pero hice un pavimento moderno con losa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Hoy el Puente Romano y su entorno es el epicentro cultural de C&oacute;rdoba. &iquest;La rehabilitaci&oacute;n urbana tiene propiedades m&aacute;gicas?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Claro. Por eso, se llaman proyectos de rehabilitaci&oacute;n. Cuando he hecho esas actuaciones siempre he pensado que era para bien y lo he hecho con responsabilidad. &iquest;Responsabilidad qu&eacute; significa? Que yo hago un producto que es derivado de mis reflexiones sobre el lugar. Hago un trabajo de investigaci&oacute;n, de lectura de documentos y de libros, de reflexi&oacute;n hist&oacute;rica y arquitect&oacute;nica. Yo soy arquitecto contempor&aacute;neo. Por lo tanto, lo que yo haga es algo que sale de mi mano. Pero hay unas condiciones hist&oacute;ricas del lugar y yo eso lo respeto. Si tengo que a&ntilde;adir algo, lo hago con absoluta responsabilidad, no imitando lo antiguo, sino con el lenguaje contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Cuando pasea hoy por el Puente Romano, &iquest;qu&eacute; siente? &iquest;Se reivindica?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Yo nunca me arrepiento de lo que he hecho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> La rehabilitaci&oacute;n ha sido un &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Aunque no lo fuera. Yo monto mi discurso y eso es lo que hay. Y, si no, que se lo encarguen a otro. Yo no hago nada gratuito. Todo lo razono. Todo tiene su l&oacute;gica y su explicaci&oacute;n. No lo hago por d&aacute;rmelas de tal o cual, sino que todo es producto de la reflexi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Córdoba hay poca avidez por el arte
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo se puede crear, a veces, contra viento y marea?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Ese es el tributo que hay que pagar. Es p&uacute;blico y todo el mundo habla. Lo que pasa es que hoy la gente dice cosas y no sabe por qu&eacute; las dice. Todo el mundo tiene derecho a hablar. Pero, claro, no todo el mundo tiene la responsabilidad de lo que dice, sino que dice cosas y el viento se las lleva. Yo digo cosas y permanecen porque son de piedra. Y, claro, ah&iacute; hay un &ldquo;decalaje&rdquo; importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> &iquest;Qu&eacute; pedrada le doli&oacute; m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Darte cuenta de que hay un d&eacute;ficit cultural muy grande. Y la gente de m&aacute;s cultura est&aacute;n callados. Los que gritan son la gente que no discurre. Yo lo explico todo y he dado conferencias por los barrios, pero veo que la gente tiene la cabeza en otro sitio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Por cierto, del Puente Romano aut&eacute;ntico no queda una piedra
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Muy poco. En la base de la Calahorra se pueden ver unos sillares. Se nota por lo grandes que son. Los &aacute;rabes son m&aacute;s chiquitos. Y la tecnolog&iacute;a romana era impresionante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo se protege del cordobita?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Iba a decir una cosa que no debo decir. Yo vivo en C&oacute;rdoba pero no participo mucho de esa vida de C&oacute;rdoba. Yo no compraba el peri&oacute;dico. Siempre me ha parecido que C&oacute;rdoba era una ciudad donde el cuerpo a cuerpo es muy importante. Y entonces no ten&iacute;a ganas del cuerpo a cuerpo diario porque me perturbaba para mi trabajo. Y siempre he huido. Yo s&eacute; poco de C&oacute;rdoba. Me interesa, pero ese fragor de la trifulca me perturba mucho. Entonces me abstraigo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Tiene capacidad de abstraerse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Pero tengo que huir de la inmediatez. Me perturba mucho porque me conmueve. Y adem&aacute;s me dan ganas de intervenir. Y yo no soy el Guerrero del Antifaz. Y, a veces, me arrepiento de no intervenir. Tengo mi coraz&oacute;n dividido entre el amor y y el rechazo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Entrevista N&amp;B al arquitecto Juan Cuenca                            </span>
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        <strong>P.</strong> &iquest;El calentamiento global transformar&aacute; el urbanismo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Yo sobre ese tema no me atrevo a opinar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Por qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>El calentamiento global todav&iacute;a no ha dado su cara. No estoy diciendo que yo no crea en &eacute;l. Lo m&aacute;s visible son las im&aacute;genes de los polos con los t&eacute;mpanos inmensos de hielo que se est&aacute;n derrumbando. Y eso es una evidencia que a m&iacute; me conmueve much&iacute;simo. Est&aacute; claro y lo dicen los cient&iacute;ficos. Pero su aut&eacute;ntica cara yo creo que todav&iacute;a no la ha dado. Por lo tanto, yo no pienso mucho en eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Pero cree que debemos de pensar la ciudad de otra manera?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No lo sabr&iacute;a yo decir. Lo que tiene que decir la arquitectura sobre ese tema est&aacute; relacionado con el fr&iacute;o y con el calor. Y eso es un asunto de las tecnolog&iacute;as. Hay medios de tecnolog&iacute;a para conseguir que esas viviendas de corte contempor&aacute;neo est&eacute;n aisladas y se pueda uno defender. Eso ya se est&aacute; haciendo y se est&aacute; imponiendo. Lo estamos haciendo por confort. Pero, &iquest;qu&eacute; va ocurrir cuando el cambio clim&aacute;tico sea m&aacute;s severo? Yo espero que la tecnolog&iacute;a nos ayude a defendernos de todo eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Leo el siguiente titular: &ldquo;Plantar un treinta por ciento m&aacute;s de &aacute;rboles evitar&iacute;a un tercio de muertes por calor&rdquo;. &iquest;La arquitectura dura es cosa del pasado?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Sabemos perfectamente que la abundancia de vegetaci&oacute;n es posible en la ciudad actual. Lo que s&iacute; es cierto es que en las calles se ponen &aacute;rboles y cuando uno se seca ya no se repone. Ah&iacute; hay una labor del Ayuntamiento que tiene que reponer ese &aacute;rbol. Si no hay &aacute;rboles, hay que plantarlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Faltan &aacute;rboles en C&oacute;rdoba?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Por supuesto. En las nuevas urbanizaciones ha habido plantaciones importantes pero, a pesar de todo, hay un d&eacute;ficit grande. Pepe Duarte dec&iacute;a: &ldquo;En C&oacute;rdoba, una ciudad donde el sol castiga una barbaridad, &iquest;por qu&eacute; hay tan pocos &aacute;rboles?&rdquo;. Se pueden plantar m&aacute;s. Y cuidar m&aacute;s. Hay muchos &aacute;rboles que est&aacute;n enfermos. Es posible que se est&eacute;n tratando mal. Eso hay que cuidarlo. Hay que hacer una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los artistas mueren con las botas puestas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Faltan &aacute;rboles en el Plan Renfe?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo creo que no. Est&aacute; bien dotado. Conviven muy bien las partes duras con las blandas. &iquest;Por qu&eacute; no hablamos de las cosas actuales?
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Por ejemplo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No s&eacute;. Del tema del arte. Yo comprendo que a m&iacute; se me conoce por la arquitectura. Cuando decid&iacute; dejar la arquitectura, nunca he dejado el arte. En los estudios que he tenido siempre he tenido una parte dedicada a escultura o a pintura. Siempre. Paralelamente a la arquitectura, yo me escapaba, me iba a la habitaci&oacute;n contigua y segu&iacute;a haciendo mis cosas art&iacute;sticas. En esa etapa m&iacute;a art&iacute;stica, cuando dej&eacute; la arquitectura en la percha, nunca se me ocurri&oacute; exponer en C&oacute;rdoba, sino en Madrid. &iquest;Por qu&eacute;? Seguramente mi olfato me dice que en C&oacute;rdoba hay poca avidez por el arte. Las manifestaciones art&iacute;sticas que hay aqu&iacute; est&aacute;n promovidas por instituciones, no por galer&iacute;as privadas. En otro tiempo, hubo galer&iacute;as privadas. Y todo eso ha cerrado y se ha retra&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Falta pulso art&iacute;stico en C&oacute;rdoba?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Evidentemente. Y es bastante lamentable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Entrevista N&amp;B al arquitecto Juan Cuenca                            </span>
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        <strong>P.</strong> &iquest;Eso qu&eacute; dice de una ciudad?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Que culturalmente estamos un poquito anclados. Yo expongo en Madrid en una galer&iacute;a donde va gente interesada. Aunque sea poco, necesito vender algo para retroalimentarme, no para hacerme rico. Para costear los gastos de materiales y poder seguir trabajando. En C&oacute;rdoba eso ser&iacute;a imposible. Nadie me iba a comprar nada. La exposici&oacute;n que hice en Vimcorsa es de una instituci&oacute;n municipal donde hac&iacute;a un resumen de mi actividad art&iacute;stica. Se llamaba <em>Arte, arquitectura y dise&ntilde;</em>o. Ya he hecho tres exposiciones en Madrid. Ten&iacute;a especial inter&eacute;s en darle un repaso a la arquitectura con un resumen de mi obra. Igual en el dise&ntilde;o y en el arte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Tiene usted 88 a&ntilde;os y viene cada d&iacute;a al estudio. &iquest;Qu&eacute; le queda por hacer?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> A un artista lo que le queda por hacer es seguir haciendo cosas. Yo me levanto y siempre tengo en mi cabeza proyectos. Los artistas mueren con las botas puestas. Dif&iacute;cilmente voy a dejar de hacer nada. Juan Navarro Baldeweg, compa&ntilde;ero arquitecto y amigo m&iacute;o, dec&iacute;a que necesitaba tener cosas entre las manos. Y, efectivamente, eso me pasa a m&iacute;. Siempre hago cosas con las manos: o estoy dibujando o estoy con la sierra mec&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Y eso lo mantiene vivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Claro. Lo que ocurre es que la actividad puede decaer. F&iacute;sicamente no eres el mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Yo lo veo bien de cabeza y f&iacute;sicamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> La edad se nota. Los nombres se me olvidan. Pepe Duarte dec&iacute;a cuando ya estaba muy avanzada su enfermedad: &ldquo;Se me llena la cabeza de olvido&rdquo;. Y qu&eacute; expresi&oacute;n m&aacute;s bonita.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Entrevista N&amp;B al arquitecto Juan Cuenca                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Apr 2023 22:05:28 +0000]]></pubDate>
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