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    <title><![CDATA[Cordópolis - opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El hantavirus y el efecto NIMBY]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/hantavirus-efecto-nimby_132_13209305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad8535fa-5113-4ba7-a677-4541cadf504c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hantavirus y el efecto NIMBY"></p><p class="article-text">
        El caso del buque Hondius no es solo un episodio sanitario puntual: es un espejo inc&oacute;modo de una de las actitudes m&aacute;s arraigadas &mdash;y menos reconocidas&mdash; en nuestras sociedades. El rechazo a su atraque por el posible riesgo de hantavirus no responde &uacute;nicamente a la prudencia, sino a una combinaci&oacute;n explosiva de miedo, ego&iacute;smo y desconocimiento que encaja perfectamente en lo que se conoce como efecto NIMBY: &ldquo;Not In My Back Yard&rdquo;, o &ldquo;no en mi patio trasero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El patr&oacute;n es conocido. Ante una situaci&oacute;n que requiere una respuesta colectiva &mdash;en este caso, la atenci&oacute;n sanitaria de pasajeros potencialmente expuestos a un virus&mdash;, la reacci&oacute;n no es de cooperaci&oacute;n, sino de desplazamiento del problema. Nadie discute que esas personas deben ser atendidas. Pero, inmediatamente, surge la cuesti&oacute;n clave: que lo haga otro.
    </p><p class="article-text">
        Este reflejo no es casual. El NIMBY no es solo una postura pol&iacute;tica o administrativa; es, en esencia, una reacci&oacute;n profundamente humana basada en la autoprotecci&oacute;n. El problema es cuando esa autoprotecci&oacute;n degenera en ego&iacute;smo puro, disfrazado de prudencia o de &ldquo;preocupaci&oacute;n por la salud p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque conviene decirlo con claridad: el riesgo asociado al hantavirus en un entorno controlado, con protocolos sanitarios activos, es limitado y perfectamente gestionable. No estamos ante una enfermedad de transmisi&oacute;n masiva por contacto casual ni ante una amenaza incontrolable. Sin embargo, la percepci&oacute;n social del riesgo se dispara en cuanto aparecen palabras como &ldquo;virus&rdquo;, &ldquo;barco&rdquo; o &ldquo;aislamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; entra en juego un segundo factor clave: la ignorancia cient&iacute;fica. En ausencia de informaci&oacute;n clara &mdash;o, peor a&uacute;n, en presencia de desinformaci&oacute;n&mdash;, el miedo ocupa todo el espacio. Y el miedo, cuando no se entiende, se traduce en rechazo.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es que la ciudadan&iacute;a no tenga formaci&oacute;n especializada en epidemiolog&iacute;a. Eso es l&oacute;gico. El problema es la facilidad con la que se construyen narrativas alarmistas que distorsionan la realidad. Se equiparan riesgos incomparables, se exageran probabilidades y se ignoran por completo los mecanismos de control sanitario que llevan d&eacute;cadas funcionando precisamente para evitar crisis.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el buque Hondius deja de ser un caso m&eacute;dico y se convierte en un s&iacute;mbolo. Un s&iacute;mbolo de c&oacute;mo la combinaci&oacute;n de ego&iacute;smo individual y desconocimiento colectivo puede bloquear soluciones razonables.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que ocurre. Ni ser&aacute; la &uacute;ltima. Lo vimos durante la pandemia, con el rechazo a centros de aislamiento. Lo vemos con la instalaci&oacute;n de infraestructuras necesarias: plantas de tratamiento de residuos, centros de acogida, incluso hospitales. La l&oacute;gica es siempre la misma: todos reconocen su necesidad, pero nadie los quiere cerca.
    </p><p class="article-text">
        Este comportamiento tiene consecuencias muy reales. Retrasa decisiones, complica la gesti&oacute;n de crisis y, en &uacute;ltima instancia, puede agravar los problemas que se intentan evitar. En el caso de una emergencia sanitaria, cada hora cuenta. Convertir la gesti&oacute;n en una disputa territorial basada en percepciones y no en datos es, simplemente, irresponsable.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay un elemento de hipocres&iacute;a dif&iacute;cil de ignorar. Las mismas sociedades que exigen sistemas sanitarios robustos y respuestas r&aacute;pidas ante cualquier crisis son las que, llegado el momento, ponen obst&aacute;culos cuando esas respuestas implican una m&iacute;nima incomodidad o percepci&oacute;n de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Se reclama seguridad absoluta, pero sin asumir ning&uacute;n coste. Se exige intervenci&oacute;n p&uacute;blica, pero lejos de casa. Se pide solidaridad, pero siempre en abstracto.
    </p><p class="article-text">
        El caso del Hondius pone sobre la mesa una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;hasta qu&eacute; punto estamos dispuestos a actuar como una comunidad real cuando la situaci&oacute;n lo exige? Porque la solidaridad no se mide en declaraciones, sino en decisiones concretas, especialmente cuando implican asumir riesgos gestionados.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades, por su parte, tampoco est&aacute;n exentas de responsabilidad. La falta de pedagog&iacute;a p&uacute;blica en cuestiones cient&iacute;ficas y sanitarias deja un vac&iacute;o que se llena r&aacute;pidamente con especulaci&oacute;n y miedo. Comunicar bien no es opcional: es una herramienta esencial para evitar que el NIMBY se convierta en la respuesta autom&aacute;tica ante cualquier situaci&oacute;n compleja.
    </p><p class="article-text">
        Pero incluso con una comunicaci&oacute;n impecable, hay un l&iacute;mite. Porque el NIMBY no se combate solo con datos; tambi&eacute;n exige una reflexi&oacute;n colectiva sobre nuestras prioridades como sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El buque Hondius no es una amenaza. Es una prueba. Una prueba de si somos capaces de responder con racionalidad y sentido com&uacute;n o si, una vez m&aacute;s, el miedo y el ego&iacute;smo dictar&aacute;n nuestras decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Y, a juzgar por la reacci&oacute;n inicial, la respuesta sigue siendo preocupantemente clara: s&iacute;, hay que actuar&hellip; pero que lo haga otro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José González Arenas, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/hantavirus-efecto-nimby_132_13209305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 19:31:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hantavirus y el efecto NIMBY]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De ChatGPT a economías autónomas: las cuatro fases de la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/chatgpt-economias-autonomas-cuatro-fases-ia_132_13210118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6261debe-3179-44f5-9664-f30089edb9d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De ChatGPT a economías autónomas: las cuatro fases de la IA"></p><p class="article-text">
        Estamos empezando a recorrer una evoluci&oacute;n de la IA mucho m&aacute;s profunda de lo que parece y, probablemente, mucho m&aacute;s r&aacute;pida de lo que esperamos. Aun as&iacute;, seguimos interpretando todo esto desde una fase todav&iacute;a muy inicial. Por&nbsp;hacer un paralelismo con la evoluci&oacute;n de Internet, quiz&aacute; podr&iacute;amos resumirlo as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        La IA 1.0 es la fase de la IA como herramienta. Es la etapa m&aacute;s visible ahora mismo. Usamos IA para escribir, resumir, programar, dise&ntilde;ar, automatizar peque&ntilde;as tareas o aumentar productividad. ChatGPT, Gemini, Copilot . La IA responde, pero seguimos siendo nosotros quienes dirigimos constantemente. Es una l&oacute;gica de &ldquo;productividad aumentada&rdquo;. La inteligencia artificial todav&iacute;a funciona como una herramienta avanzada dentro de estructuras econ&oacute;micas completamente humanas, pero,&nbsp;sinceramente, creo que dentro de unos a&ntilde;os veremos esta etapa casi como la prehistoria de todo lo que viene despu&eacute;s&hellip;.Web ladrillos. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;La IA 2.0 es la fase de los agentes especializados. Aqu&iacute; la IA deja de limitarse a responder y empieza a actuar. Aparecen agentes capaces de reservar, investigar, conectar APIs, coordinar workflows, supervisar tareas repetitivas, reorganizar procesos, ejecutar operaciones simples o trabajar&nbsp;sobre objetivos. Y aqu&iacute; empieza un cambio importante, que es menos prompting constante y m&aacute;s autonom&iacute;a operativa. La IA deja de ser una herramienta pasiva y empieza a convertirse en una peque&ntilde;a unidad operativa digital. Y eso cambia mucho m&aacute;s que la productividad, porque empieza a sustituir parcialmente coordinaci&oacute;n humana. Todav&iacute;a dependemos mucho de supervisi&oacute;n humana, claro, pero la direcci&oacute;n parece evidente.
    </p><p class="article-text">
        La IA 3.0 ser&iacute;a la econom&iacute;a de agentes y creo que ah&iacute; es donde empieza realmente la transformaci&oacute;n profunda. Los agentes dejan de funcionar de forma aislada y comienzan a coordinarse entre s&iacute;. Cuando eso ocurra a escala cambiar&aacute; la velocidad de la econom&iacute;a, la estructura de costes, la intermediaci&oacute;n, la coordinaci&oacute;n y la propia l&oacute;gica del mercado. Tendremos agentes financieros, log&iacute;sticos, comerciales, energ&eacute;ticos, legales, operativos, sanitarios o publicitarios interactuando continuamente mientras negocian, optimizan, reorganizan recursos, ajustan precios, coordinan operaciones y ejecutan decisiones en tiempo real. La leche!&nbsp;Y aqu&iacute; aparece algo enorme, la econom&iacute;a deja de moverse &uacute;nicamente a velocidad humana, porque los agentes no necesitan reuniones, horarios, validaciones lentas ni cadenas infinitas de coordinaci&oacute;n. Simplemente,&nbsp;operan continuamente
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n,&nbsp;esta fase llegar&aacute; much&iacute;simo antes de lo que pensamos, de hecho, ya empiezan a verse se&ntilde;ales muy claras: startups diminutas con outputs gigantescos, modelos &ldquo;solo founders&rdquo;, automatizaci&oacute;n extrema, empresas donde una persona hace el trabajo de diez u organizaciones dise&ntilde;adas directamente alrededor de IA desde el principio. Y,&nbsp;aun as&iacute;, creo que la fase realmente importante es la siguiente.
    </p><p class="article-text">
        La IA 4.0 ser&aacute; probablemente la etapa de econom&iacute;as aut&oacute;nomas coordinadas por inteligencia artificial. Aqu&iacute; aparece probablemente una de las preguntas m&aacute;s importantes de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas : &iquest;qu&eacute; sistema econ&oacute;mico emerge cuando gran parte de la coordinaci&oacute;n, an&aacute;lisis, negociaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n empieza a ser realizada por sistemas inteligentes coordin&aacute;ndose entre s&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        Toda nuestra econom&iacute;a se ha construido sobre una idea muy simple, sencilla y obvia,&nbsp;las personas eran necesarias para que todo funcionara. Las empresas exist&iacute;an porque hac&iacute;an falta humanos para coordinar equipos, tomar decisiones, supervisar procesos, negociar, analizar informaci&oacute;n y ejecutar trabajo. En el fondo, el sistema econ&oacute;mico funcionaba porque las personas eran el motor operativo de todo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la IA 4.0 empieza a cambiar precisamente eso. Ya no hablamos solo de herramientas ni siquiera de agentes especializados, ser&aacute;n&nbsp;sistemas econ&oacute;micos donde gran parte de la actividad operativa funciona&nbsp;mediante redes de inteligencia artificial coordin&aacute;ndose en tiempo real. Esto llegar&aacute; mucho antes de lo que imag&iacute;nanos, de verdad&nbsp;a&uacute;n&nbsp;no&nbsp;somos conscientes de la velocidad a la que esto puede llegar . Solemos mirar&nbsp;el futuro como algo gradual, pero las infraestructuras tecnol&oacute;gicas no evolucionan linealmente. Internet tard&oacute; a&ntilde;os en desplegar todas sus consecuencias reales porque necesitaba infraestructura, conectividad, dispositivos, y, sobre todo,&nbsp;cultura digital y masa cr&iacute;tica. La IA, sin embargo, evoluciona sobre una infraestructura global que ya existe, donde&nbsp;Internet ya est&aacute; desplegado, la nube ya existe, los datos , las APIs&nbsp;y las plataformas existen y por eso la curva probablemente ser&aacute; much&iacute;simo m&aacute;s r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, si miramos alrededor, ya estamos viendo se&ntilde;ales: organizaciones ultrapeque&ntilde;as generando ingresos millonarios, agentes capaces de ejecutar workflows completos, sistemas coordinando operaciones sin intervenci&oacute;n humana constante o automatizaci&oacute;n cognitiva entrando en sectores enteros.
    </p><p class="article-text">
        Esto solo el principio. Cuando los agentes comiencen a coordinarse masivamente entre s&iacute;, aparecer&aacute; algo completamente nuevo, mercados funcionando parcialmente a velocidad algor&iacute;tmica. Imaginemos agentes financieros moviendo liquidez continuamente, agentes energ&eacute;ticos negociando consumo en tiempo real, agentes log&iacute;sticos reorganizando rutas din&aacute;micamente, agentes comerciales ajustando campa&ntilde;as autom&aacute;ticamente o agentes legales supervisando cumplimiento normativo en tiempo real. Alguien dir&aacute;, &ldquo;ya existen algo parecido en la actualidad&rdquo;. Pues no.&nbsp;La diferencia de la IA 4.0 frente a la automatizaci&oacute;n actual es que ya no hablamos de sistemas aislados ejecutando tareas concretas bajo reglas fijas, sino de redes de agentes inteligentes capaces de coordinarse entre s&iacute;, interpretar contexto, tomar decisiones operativas y reorganizar procesos completos en tiempo real, acerc&aacute;ndonos por primera vez a una econom&iacute;a parcialmente aut&oacute;noma funcionando m&aacute;s all&aacute; de los ritmos humanos tradicionales. Todo funcionando simult&aacute;neamente,&nbsp;optimizado y&nbsp;coordinado autom&aacute;ticamente, y aqu&iacute;, amigos, cambia algo enorme porque la econom&iacute;a deja de depender completamente de los ritmos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte del sistema actual est&aacute; dise&ntilde;ado alrededor de nuestras limitaciones,&nbsp;tiempos de decisi&oacute;n, capacidad cognitiva, coordinaci&oacute;n lenta, horarios, burocracia o supervisi&oacute;n humana, pero con la IA 4.0 puede reducir radicalmente muchas de esas barreras hist&oacute;ricas. Eso afecta pr&aacute;cticamente a todo, desde el&nbsp;empleo, tama&ntilde;o de las empresas, productividad, distribuci&oacute;n de riqueza, mercados, consumo, intermediaci&oacute;n e incluso al propio concepto de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Al final, si cada vez m&aacute;s parte de la econom&iacute;a empieza a funcionar mediante sistemas aut&oacute;nomos coordin&aacute;ndose entre s&iacute;, muchas de las bases sobre las que hemos construido el capitalismo moderno empiezan a tambalearse.
    </p><p class="article-text">
        Y esto est&aacute;, probablemente ,&nbsp;mucho m&aacute;s cerca de lo que parece, porque&nbsp;todav&iacute;a seguimos mirando la IA como una herramienta de productividad cuando quiz&aacute; estamos empezando a construir una nueva infraestructura econ&oacute;mica basada en inteligencia artificial coordin&aacute;ndose a escala global. Y si eso ocurre, el gran debate del futuro ya no ser&aacute; tecnol&oacute;gico, ser&aacute; econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y civilizatorio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/chatgpt-economias-autonomas-cuatro-fases-ia_132_13210118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 19:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De ChatGPT a economías autónomas: las cuatro fases de la IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,inteligencia artificial,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escombros]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/escombros_132_13205574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/034494ef-d6f1-40d0-985a-dc947d90ac61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escombros"></p><p class="article-text">
        La culpa fue de Claudia, dir&aacute;n. La borrasca del pasado 15 de noviembre dej&oacute; un reguero de incidencias en C&oacute;rdoba. Se cayeron &aacute;rboles, carteles, sem&aacute;foros. Se inundaron algunas calles. Y hasta se derrumbaron viviendas. En la calle Montero, en pleno casco hist&oacute;rico de C&oacute;rdoba, los turistas que acuden a visitar los muchos patios de la zona, tienen que esquivar unas vallas de la Polic&iacute;a Local y los bomberos, bajarse de la acera, esperar a que pasen los coches y continuar con su camino. 
    </p><p class="article-text">
        Ya en mayo, los escombros de la casa que derrumb&oacute; Claudia siguen esparcidos por la calle. En todos estos meses, a los cascotes se han sumado restos de basura, org&aacute;nica, botellas vac&iacute;as, bolsas y material diverso. Y hasta han crecido unos hermosos jaramagos en su coraz&oacute;n. La tierra de los escombros debe ser rica en nutrientes. Los p&aacute;jaros habr&aacute;n llevado las semillas hasta all&iacute; mientras rebuscaban en la basura. Y la naturaleza ha cumplido con su cometido.
    </p><p class="article-text">
        La casa no se cay&oacute; entera. Solo una parte importante del tejado. La mayor&iacute;a de la fachada a&uacute;n aguanta en pie. Supongo que a la espera de una nueva borrasca. Entonces, se volver&aacute; a caer otro pedazo o la casa entera. Solo espero que cuando eso ocurra no haya nadie cerca, como no lo hubo el 15 de noviembre. Pero eso es un poco como jugar a la loter&iacute;a. La calle Montero es muy concurrida. Es un paso habitual para colegios, centros de mayores, casas, bares, residencias y, ah, se me olvidaba lo m&aacute;s importancia, hacia apartamentos tur&iacute;sticos. Ojal&aacute; el m&aacute;s que previsible derrumbe no afecte a ning&uacute;n turista, el verdadero motor econ&oacute;mico de esta ciudad, para el que nos desvivimos.
    </p><p class="article-text">
        A veces se me va un rato mirando los escombros y pensando en que pueden ser una met&aacute;fora de la desidia de los tiempos actuales. La de la administraci&oacute;n, que sabe que all&iacute; hay restos de una casa todav&iacute;a esparcidos por el suelo. Y la de los vecinos. No conozco a nadie que haya protestado o enviado un escrito a nadie (a lo mejor ha pasado y no me he enterado, pido perd&oacute;n por anticipado). Pero ah&iacute; siguen los escombros y las vallas de los bomberos y la Polic&iacute;a Local, que supongo que las echar&aacute;n de menos en alg&uacute;n inventario. Y que lo mismo les har&aacute;n falta en alg&uacute;n momento para perimetrar otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pienso si se trata de batir un r&eacute;cord. Quiz&aacute;s el mundial sobre el tiempo que pasa entre que una casa se cae al suelo y se recoge su material en pleno centro de una ciudad. Eso es algo que el mundo rural vemos. Los cortijos, ya deshabitados, se van viniendo abajo poco a poco. Uno est&aacute; un a&ntilde;o sin pasar y comprueba c&oacute;mo al siguiente al cortijo le falta el tejado, una torre, se le ha ca&iacute;do la fachada o directamente ha sido demolido. No est&aacute; bien pero quiz&aacute;s es comprensible. Al fin y al cabo por ah&iacute; no pasa nadie casi nunca. Pero seg&uacute;n el recuento de visitantes a los Patios de C&oacute;rdoba, solo al m&aacute;s pr&oacute;ximo a la calle Montero entran al d&iacute;a m&aacute;s de 1.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Mirando a los escombros tambi&eacute;n he pensado que quiz&aacute;s ahora que estoy escribiendo esto lo lea alg&uacute;n responsable del Ayuntamiento y ordene, por fin, que al menos se retiren. Nos conformamos con poco. Ya no solo que el Ayuntamiento, a trav&eacute;s de la Gerencia de Urbanismo, cumpla con su funci&oacute;n de evitar que una casa se venga abajo y luego le pase la minuta al propietario. No. Ya solo con que alguien se lleve los escombros, la basura y los jaramagos que han crecido durante todos estos meses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La casa derrumbada, la noche del 15 de noviembre de 2025 en que se vino abajo.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/escombros_132_13205574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 18:21:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escombros]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del secreto de los Bonilla al misterio del algoritmo: ¿Quién posee el mapa del agua en Córdoba?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/secreto-bonilla-misterio-algoritmo-posee-mapa-agua-cordoba_132_13199789.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad11de56-1c6f-4fc5-b322-1713b29ad192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del secreto de los Bonilla al misterio del algoritmo: ¿Quién posee el mapa del agua en Córdoba?"></p><p class="article-text">
        A mayo de 2026 C&oacute;rdoba se est&aacute; completando la digitalizaci&oacute;n total de Emacsa a trav&eacute;s del proyecto #REDES_EMACSA 5.0. Los nuevos contadores inteligentes y los &laquo;gemelos digitales&raquo; permiten gestionar nuestra red con una precisi&oacute;n nunca vista. Es un avance necesario para detectar fugas en una ciudad que ya roza los 50 grados, pero si miramos la historia de nuestras calles, descubriremos que la tecnolog&iacute;a a veces sirve para ganar transparencia y otras, lamentablemente, para que el ciudadano pierda el control sobre su propia realidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mapa en la memoria: La era de los Bonilla </strong>
    </p><p class="article-text">
        Para entender d&oacute;nde estamos, hay que recordar que C&oacute;rdoba fue, durante siglos, una ciudad de &ldquo;secretos l&iacute;quidos&rdquo;. Hasta finales del siglo XIX, el conocimiento sobre el agua no estaba en los planos, sino en la memoria de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/bonilla-familia-durante-siglos-tuvo-suministro-agua-cordoba_1_10377757.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una estirpe: los Bonilla.</a> Estos maestros fontaneros formaban un gremio cerrado que transmit&iacute;a el saber de padres a hijos. 
    </p><p class="article-text">
        Su poder no era poseer el agua, sino poseer la informaci&oacute;n. Solo ellos conoc&iacute;an la ubicaci&oacute;n exacta de las minas de la Sierra y la traza de los atanores de barro que recorr&iacute;an el subsuelo. Eran los &uacute;nicos que sab&iacute;an d&oacute;nde estaban los registros para verificar p&eacute;rdidas o c&oacute;mo aforar las aguas para controlar su volumen. Su pieza clave eran los cauchiles y los partidores, elementos esenciales de la red que se encargaban de distribuir los caudales hacia fuentes, palacios, conventos y casas particulares. Sin planos escritos, la ciudad era reh&eacute;n de su memoria. Ese secreto de oficio permiti&oacute; a una familia privatizar el conocimiento del flujo para enriquecerse, hasta que la ciudad oblig&oacute; a documentar lo que los fontaneros guardaban solo en su memoria. 
    </p><p class="article-text">
        Con el siglo XX, el modelo cambi&oacute;. El agua pas&oacute; a depender de los pantanos construidos para tal fin y el saber se hizo p&uacute;blico. Pero hoy, en 2026, nos enfrentamos a un nuevo &ldquo;Punto de Quiebre&rdquo;: el momento en que la informaci&oacute;n que genera nuestro consumo vale tanto o m&aacute;s que el propio agua. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El agua como &ldquo;Caballo de Troya&rdquo; de la especulaci&oacute;n </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Para qu&eacute; quiere un inversor saber cu&aacute;nta agua gastamos? En la era digital, el capital busca el rastro de nuestra vida. El agua se ha convertido en el term&oacute;metro que decide el destino de las inversiones. El rastro del consumo permite a los grandes fondos detectar d&oacute;nde es rentable construir hoteles o grandes promociones, creando desequilibrios habitacionales. Incluso el comercio tradicional sufre: el mapa del agua revela el potencial comercial de cada calle, permitiendo que las grandes franquicias decidan d&oacute;nde implantarse, compitiendo con ventaja contra nuestras tiendas de toda la vida y extrayendo el valor a&ntilde;adido fuera de C&oacute;rdoba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La trampa del alquiler: 1,2 millones de euros al a&ntilde;o </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el &ldquo;cerebro&rdquo; que nos gestiona es bicef&aacute;lico. Emacsa tiene sus ojos en la calle de los Plateros, pero su memoria y su capacidad de pensar est&aacute;n alquiladas. Actualmente, pagamos unos 1,2 millones de euros anuales a multinacionales tecnol&oacute;gicas por el software y la &ldquo;nube&rdquo; donde se procesan nuestros datos. 
    </p><p class="article-text">
        Es un alquiler perpetuo que no genera patrimonio para la ciudad. Adem&aacute;s, mientras pagamos, la Inteligencia Artificial de estas empresas &ldquo;aprende&rdquo; de nuestras tuber&iacute;as y h&aacute;bitos. Ese aprendizaje &mdash;una sabidur&iacute;a t&eacute;cnica que vale millones&mdash; se lo quedan ellos. C&oacute;rdoba pone los datos y el dinero; ellos se quedan con la inteligencia estrat&eacute;gica para vend&eacute;rsela a otros. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &ldquo;Dividendo de Soberan&iacute;a&rdquo;: &Aacute;rboles y empleo</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay alternativa? Ciudades como Barcelona ya han demostrado que s&iacute;. Si C&oacute;rdoba invirtiera unos 2,5 millones de euros en crear su propia &laquo;Nube Municipal&raquo; y utilizara programas de c&oacute;digo abierto, la inversi&oacute;n estar&iacute;a pagada en poco m&aacute;s de cinco a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, C&oacute;rdoba recuperar&iacute;a un ahorro neto de 750.000 euros cada a&ntilde;o. &iquest;Qu&eacute; significan 750.000 euros para un vecino? Ese dinero, que hoy sale de la ciudad, permitir&iacute;a contratar a 10 jardineros y plantar 1.600 &aacute;rboles maduros cada a&ntilde;o, asegurando su riego y cuidado. Podr&iacute;amos enfriar nuestros barrios con el dinero que hoy regalamos por alquilar un software que deber&iacute;a ser nuestro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Exigencia de soberan&iacute;a algor&iacute;tmica al Consejo de Administraci&oacute;n de Emacsa</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ante esta realidad, y en el ejercicio de mi soberan&iacute;a como ciudadano cordob&eacute;s, exijo al Consejo de Administraci&oacute;n de Emacsa los siguientes compromisos: 
    </p><p class="article-text">
        1. Exijo una Auditor&iacute;a de la Custodia: Emacsa debe certificar que las llaves criptogr&aacute;ficas de nuestros datos residen en servidores f&iacute;sicos bajo control municipal directo. Las llaves de la ciudad deben estar en la ciudad, no en una &ldquo;nube&rdquo; extranjera. 
    </p><p class="article-text">
        2. Propongo que la Universidad de C&oacute;rdoba (UCO) act&uacute;e como nodo observador independiente: La l&oacute;gica con la que una m&aacute;quina decide bajarnos la presi&oacute;n o priorizar un sector no puede ser un &laquo;secreto comercial&raquo;. La UCO debe poder auditar el c&oacute;digo para garantizar que no haya discriminaci&oacute;n entre barrios y que la tecnolog&iacute;a sirva al inter&eacute;s p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        3. Exijo la Propiedad del Aprendizaje: Cualquier mejora en la IA derivada de los datos de C&oacute;rdoba debe ser propiedad de la ciudad. No aceptamos que nuestra experiencia h&iacute;drica sea un activo comercial para terceros. 
    </p><p class="article-text">
        4. Exijo el fin de los &ldquo;Silos Tecnol&oacute;gicos&rdquo;: C&oacute;rdoba no puede seguir pagando licencias redundantes para Emacsa, Sadeco o Aucorsa. Exijo un plan para unificar la infraestructura de datos municipal, recuperando una soberan&iacute;a que hoy est&aacute; fragmentada y en manos ajenas.
    </p><p class="article-text">
        Si hace un siglo luchamos para que el mapa del agua no fuera el secreto de una familia, no debemos aceptar hoy que sea el secreto de un algoritmo. El mapa del agua debe volver a ser, de verdad, de todos los cordobeses. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Por Pancho Gamero Guti&eacute;rrez. Doctor Ingeniero Agr&oacute;nomo y Graduado en Historia del Arte.  </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pancho Gamero Gutiérrez, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/secreto-bonilla-misterio-algoritmo-posee-mapa-agua-cordoba_132_13199789.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 17:58:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sadeco]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/sadeco_132_13202938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4376f5b-4e43-42f3-bffe-0a7fa018f6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sadeco"></p><p class="article-text">
        En un sistema democr&aacute;tico como el nuestro, cuando se ocupan cargos de responsabilidad pol&iacute;tica, se tiene la obligaci&oacute;n de resolver los problemas de la ciudadan&iacute;a, mejorar su situaci&oacute;n y facilitar en todo lo posible la convivencia, en eso consiste la pol&iacute;tica, aunque ya se nos haya olvidado. Sin duda la derecha defiende y apuesta por privilegiar al sector privado en detrimento de lo p&uacute;blico, de ah&iacute; su bajada de impuestos, para que le paguemos a las empresas privadas que nos prestan los servicios. Las pol&iacute;ticas de izquierdas se basan en potenciar el sector p&uacute;blico, como garant&iacute;a, control, eficacia y asumiendo la responsabilidad directa de la prestaci&oacute;n de los servicios esenciales. Hasta aqu&iacute; lo conocido que conviene recordar.
    </p><p class="article-text">
        Desde la llegada de la democracia al Ayuntamiento de C&oacute;rdoba, los distintos gobiernos municipales, mayoritariamente de izquierdas, modernizaron la prestaci&oacute;n de los servicios municipales en un proceso de descentralizaci&oacute;n, mediante la creaci&oacute;n de empresas p&uacute;blicas municipales. As&iacute; se fueron constituyendo hasta siete empresas y organismos aut&oacute;nomos, que se unieron a la ya existente Emacsa, creada en la etapa predemocr&aacute;tica. La empresa de saneamiento Sadeco fue de las primeras que se pusieron en funcionamiento y se hizo bajo mi mandato.
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que una de las principales obligaciones de un Ayuntamiento, para m&iacute; una de las m&aacute;s importantes, es mantener una imagen limpia y ordenada de la ciudad. De ah&iacute; la necesidad de volcar la atenci&oacute;n y recursos en conseguir ese objetivo. Para alcanzarlo con la mayor eficacia creamos la empresa de saneamiento. Se le proporcion&oacute; el material necesario, personal, veh&iacute;culos modernos, se hizo un nuevo vertedero, se dot&oacute; la ciudad de papeleras (el mismo modelo que hab&iacute;a en la ciudad de Par&iacute;s) y de un servicio eficaz de limpieza viaria, adem&aacute;s de la recogida de enseres, tareas de desratizaci&oacute;n, etc. Se comenz&oacute; una labor de concienciaci&oacute;n ciudadana y de educaci&oacute;n en colegios, se editaron folletos y se hicieron programas espec&iacute;ficos para crear una conciencia de que la ciudad deb&iacute;a estar limpia y mantenerla era tarea de todos. El resultado fue que tuvimos una ciudad cuya limpieza era resaltada por los visitantes en comparaci&oacute;n con otras ciudades. Fuimos ejemplo y los empleados de su staff t&eacute;cnico fueron reclamados desde distintos lugares de Espa&ntilde;a para explicar c&oacute;mo lo estaban haciendo. Qued&oacute; demostrada fehacientemente que desde el sector p&uacute;blico se puede hacer una gesti&oacute;n eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Ahora conocemos por los trabajadores que en los &uacute;ltimos siete a&ntilde;os no se ha renovado el material, no se reparan los veh&iacute;culos averiados y se contratan otros fuera de la empresa, que adem&aacute;s no se limpian las calles por falta de personal, algunas presentando un aspecto penoso, las bolsas de basura amontonadas por la incapacidad de los contenedores. Todo ello dan una imagen de abandono impropia de una ciudad como C&oacute;rdoba. Que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os haya habido cuatro gerentes en la empresa, denota una falta absoluta de direcci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        A los que contribuimos a crear en el pasado esa imagen tan positiva de C&oacute;rdoba, nos duele ver la situaci&oacute;n que atraviesa Sadeco y como consecuencia la imagen descuidada y sucia de la ciudad. Si la empresa ha funcionado eficazmente y ahora no lo hace solo puede ser debido a una mala gesti&oacute;n, consecuencia de una voluntad pol&iacute;tica para acabar con ella y privatizar el servicio en beneficio de alguna poderosa empresa que ya lo gestiona en otras ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Un servicio que se prestaba con eficacia y solvencia en beneficio de los ciudadanos, no se puede, no se debe, desmantelar por la aplicaci&oacute;n de una ideolog&iacute;a pol&iacute;tica. Si el mal servicio se debe solamente a la mala gesti&oacute;n, pido al Alcalde que intervenga directamente y si es preciso tome las riendas.
    </p><p class="article-text">
        Los cordobeses tenemos que recuperar la confianza en nuestra empresa de saneamiento y recuperar la imagen de una ciudad modelo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Herminio Trigo, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/sadeco_132_13202938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 18:06:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sadeco]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvar la Casa de la Cadena]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/salvar-casa-cadena_132_13200631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fd21b5a-4cd6-4751-89f4-924d457d4529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salvar la Casa de la Cadena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Que la desidia y la especulación no gane la partida al patrimonio</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n 'Annius Verus vuelve a alzar la voz ante lo que es ya un deterioro imparable de uno de los inmuebles m&aacute;s emblem&aacute;ticos de&nbsp;Espejo: la&nbsp;Casa de la Cadena. Este edificio, ejemplo destacado de la arquitectura civil del siglo XVIII, no es solo una fachada en la Plaza de la Constituci&oacute;n; es un edificio con grado de protecci&oacute;n estructural que, adem&aacute;s, alberga elementos con la m&aacute;xima protecci&oacute;n legal, catalogados como&nbsp;Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) y est&aacute; incluido en el Inventario de Patrimonio Arquitect&oacute;nico del Ministerio de Cultura desde 1979.
    </p><p class="article-text">
        Desde nuestra fundaci&oacute;n hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, hemos mantenido diversas reuniones con representantes municipales. Sin embargo, a d&iacute;a de hoy, la soluci&oacute;n sigue sin llegar. Ya en 2021, el cronista oficial de la localidad lanzaba un SOS en prensa que, lamentablemente, contin&uacute;a plenamente vigente: el inmueble presenta un estado de deterioro avanzado, con da&ntilde;os visibles y un riesgo real de p&eacute;rdida de elementos hist&oacute;ricos irrecuperables.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Casa de la Cadena en Espejo.                            </span>
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        Desde la asociaci&oacute;n consideramos que la conservaci&oacute;n de nuestro legado colectivo no puede quedar supeditada a la inacci&oacute;n por intereses particulares. Existen mecanismos legales suficientes para evitar que este bien se pierda para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Hacemos un llamamiento a la opini&oacute;n p&uacute;blica y a las instituciones para mantener la atenci&oacute;n sobre esta cuesti&oacute;n y&nbsp;evitar que la resignaci&oacute;n gane la partida a la preservaci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de nuestro patrimonio. Asimismo, reiteramos la plena disposici&oacute;n a colaborar en cuantas iniciativas contribuyan a alcanzar este objetivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>* Pablo Ruiz Luque, presidente de la Asociaci&oacute;n para la defensa del patrimonio hist&oacute;rico de Espejo 'Annius Verus'</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ruiz Luque, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/salvar-casa-cadena_132_13200631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 18:06:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salvar la Casa de la Cadena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El número 3818, de Córdoba a Mauthausen]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/numero-3818-cordoba-mauthausen_132_13193097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a66eaf52-c2be-4574-a2cc-c9b699572b10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El número 3818, de Córdoba a Mauthausen"></p><p class="article-text">
        *<strong>Mi t&iacute;o Bartolom&eacute; Barrios Herruzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de su lucha en el frente republicano y su huida a Francia en el invierno de 1939, mi t&iacute;o Bartolom&eacute; fue confinado a la interperie en la playa de Argeles Sur-Mer, en la que murieron muchos espa&ntilde;oles. De all&iacute; pas&oacute; a un Campo de Trabajo para Extranjeros (CTE) franc&eacute;s en Dijon, de donde fue apresado por los nazis, en abril de 1941 y trasladado al Campo de Mauthausen (AUSTRIA), siendo uno de los pocos supervivientes al ser liberado este Campo por el ej&eacute;rcito estadounidense el 5 de mayo de 1945.&nbsp;&iexcl;Nueve a&ntilde;os sin saber la familia nada de &eacute;l, desde que sali&oacute; de Obejo (C&oacute;rdoba)! Mi sobrina francesa Christine Andreu, su nieta, profesora de espa&ntilde;ol en el instituto Pablo Picasso de Toulouse, present&oacute; en el Ayuntamiento de Carbonne, un libro en los dos idiomas, sobre las vicisitudes y sufrimientos de su abuelo desde 1936 a 1945, que escribi&oacute; con ayuda de su padre Jos&eacute; Barrios G&oacute;miz (fallecido el pasado 3 de marzo), a la que yo asist&iacute; el 18 de junio de 2024. Algunos datos de su libro, en el que tuve una modesta colaboraci&oacute;n, muestran como un ser humano a&uacute;n convertido en un n&uacute;mero, logra mantener y recuperar su identidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La &uacute;ltima etapa protocolar de la llegada de los prisioneros a Mauthausen era la identificaci&oacute;n. El secretario del campo los recib&iacute;a en un despacho para apuntar su nombre, apellido, fecha y lugar de nacimiento y les asignaba un n&uacute;mero. Al entrar en los campos de concentraci&oacute;n alemanes, los deportados perd&iacute;an de inmediato su identidad y se convert&iacute;an en una matr&iacute;cula. Mi padre llevaba el n&uacute;mero 3818&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece que en Mauthausen la matr&iacute;cula no estaba tatuada en el brazo de los presos como en otros campos, sino marcada en peque&ntilde;as placas de metal. Tengo en mi posesi&oacute;n las dos placas que mi padre llev&oacute; en la mu&ntilde;eca durante su deportaci&oacute;n. Son los &uacute;nicos objetos que volvieron del infierno del campo y para m&iacute; tienen un gran valor. Estas dos placas de metal las tall&oacute; mi propio padre que siempre fue muy h&aacute;bil y meticuloso. En la primera placa, en medio de ella y de tama&ntilde;o grande, mi padre puso su n&uacute;mero de matr&iacute;cula: 3818, con un coraz&oacute;n arriba y un coraz&oacute;n abajo. Arriba a la izquierda puso: KLM (KL es la abreviatura de Konzentrationslager, que en alem&aacute;n significa campo de concentraci&oacute;n y la M es la primera letra de Mauthausen). Debajo, las cifras &rdquo;1.4.41&ldquo; correspondientes a la fecha de su entrada en el Campo de Mauthausen. A&ntilde;adi&oacute; una rosa arriba a la derecha y&nbsp;otra rosa abajo a la izquierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quisiera finalmente destacar, que el haber sido requerido por su profesi&ograve;n para la herrer&iacute;a del campo, le permiti&oacute;, poco a poco, ir labrando en varias placas con gran habilidad art&iacute;stica, distintas letras agrupadas que son las siglas de los muchos de sus familiares, padre y madre, herman@s, esposa e hij@s, que yo ayud&eacute; a mi sobrina Christine a descifrar y que relaciona en su libro.&nbsp;Destaca en una de las placas, las peque&ntilde;as poblaciones austriacas de Ternberg y Vocklabruck, en las que hab&iacute;a dos Subcampos de Concentraci&oacute;n dependientes de Mauthausen y donde posiblemente tuvo que desplazarse Bartolom&eacute; con frecuencia para herrar caballos. Finalmente, quiz&aacute; en la duda de que no pudiera salir vivo de all&iacute;. En otra placa, Bartolom&eacute; tambi&eacute;n realza en sus orejetas, las siglas de su provincia de nacimiento y origen:&nbsp;C&oacute;rdoba y Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Nicol&aacute;s Puerto Barrios, e</strong>scritor y periodista&nbsp;Primer Premio Nacional de Prensa de 1983.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Puerto Barrios, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/numero-3818-cordoba-mauthausen_132_13193097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 18:02:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El número 3818, de Córdoba a Mauthausen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libro, amigo:]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/libro-amigo_132_13190156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2407f527-d258-4602-8618-2f40325adf85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libro, amigo:"></p><p class="article-text">
        Libro, amigo, llego a ti queriendo dormir un sue&ntilde;o de ficciones sobre tus p&aacute;ginas entintadas. Buscando que me apartes de la catarata infinita de la pantalla del celular. Llego a ti para olvidarme de m&iacute;, para despojarme del simb&oacute;lico ombligo, de sus espejos escamoteadores del horizonte. Llego con hambre, hambre de tus p&aacute;ginas. Con voracidad y ansia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te quiero. Ahora. Estas semanas. Voy devor&aacute;ndote. L&iacute;nea a l&iacute;nea. Ir despacio en un p&aacute;rrafo, admirarte un adjetivo o tu puntuado ritmo es, de hecho, acariciar la forma y el sentido. &iquest;Volver a la p&aacute;gina enseguida? &iquest;Citarnos cada vez que tengo, para ti, para nosotros, cinco minutos? S&iacute;. Gula letrada. &iexcl;Pero no te me acabes pronto!
    </p><p class="article-text">
        Te eleg&iacute;. Mas quiero fundirme con otros incontables libros, imposibles de abarcar en una vida. Es un poliamor de bibliotecas, librer&iacute;as, rastros de viejo y tiendas de segunda mano, <em>podcast</em> y audiolibros, suplementos literarios, ferias y festivales del ramo, editoriales y editorxs (grandes, independientes, legendarixs, alternativas), de clubes de lectura que, ben&eacute;ficamente, nos arrastran fuera de la solitaria digesti&oacute;n de lo le&iacute;do; de aventuras furtivas con ejemplares dejados en parques y otros espacios p&uacute;blicos, acordados o espont&aacute;neos, en hospitales incluso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Oh, libro, amigo! Te celebramos, nosotrxs lxs lectorxs. Como excelsa categor&iacute;a conoces mi llorera infantil cuando muri&oacute; Platero; la certeza de que Don Quijote se eterniza falleciendo; la genialidad bordada en letras de oro de Homero, Safo, Ovidio, Cervantes, Shakespeare, Montaigne, Lorca, B&eacute;cquer, Rosal&iacute;a, Flaubert, Dostoyevski, Tolst&oacute;i, Dickinson, Woolf, Borges, Mann, Poe, Garc&iacute;a M&aacute;rquez, N&eacute;mirovsky, Morrison, Khan, Jelinek, Vitale, Angelou, Lispector, Ernaux, Seth, Roy, Fosse, Smith, Cadenas, Belli, Lanseros, Sastre, Blandiana&hellip;, y la inmortal novela, paso a paso trenzada desde Shikibu y Heliodoro, hasta Kafka, Joyce, Hugo, Dickens, Rulfo, Faulkner, Conrad, Baroja, Unamuno, Clar&iacute;n, Gald&oacute;s, Pardo Baz&aacute;n, Bola&ntilde;o, Cela, Miller, Vargas Llosa, Camus, Cort&aacute;zar, Navokov, Rododera, Bulg&aacute;kov, Zweig, Didion, Albert, Matute, Pombo, Aldecoa, Mart&iacute;n Gaite, Mart&iacute;n Santos, L&oacute;pez Pacheco, todo el llamado <em>boom</em> latinoamericano, pasando por Benet, Vila-Matas, Vasconcelos, Garro, Mishima, Perec, End&ocirc;, Irving, Schweblin, Carr&egrave;re, Pamuk, Ali, Guerriero, Sol&aacute;, Cercas, Mars&eacute;, Casavella, Mendoza, Guasch, Wiener, Nettel, Luiselli, Rivera Garza, Gopegui, Giralt Torrente, S. Portero, Mesa, Torres, Garc&iacute;a Llovet, Villajos, Segovia, Barquinero, Palomeque y quienes hoy crean mundos sobre la p&aacute;gina en blanco&hellip;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute;, libro amigo, qu&eacute; piensas o qu&eacute; tienes escrito o por escribir sobre si se lee o no se lee lo bastante en este tiempo sin suficientes sosiegos anticipatorios del encuentro contigo; sobre las razones de que no se vende lo que se edita o que finalmente no se lee todo lo que se compr&oacute; (depende de c&oacute;mo se hagan los n&uacute;meros); sobre lo espinoso de abrirse a t&iacute;tulos de crecimiento, interesantes, en entornos que, a lo mejor, se han convertido en un suced&aacute;neo de &aacute;goras para el aprendizaje, pues huyendo de pol&eacute;micas, cr&iacute;ticas parentales, <em>wokismos </em>de cualquier sentido, se acaba por leer descafeinado, obligado, resumido por IA hasta la inanici&oacute;n literaria.
    </p><p class="article-text">
        Me recuerdo en las horas libres del d&iacute;a, leyendo en las siestas, en la playa, en los trenes, descubriendo el audiolibro y el bendito formato para leer en el tel&eacute;fono inteligente plus, que es el dispositivo en que tambi&eacute;n cultivas el esp&iacute;ritu, porque eliminas las distracciones y te hundes en un libro, aunque est&eacute;s en una sala de espera, en una parada del bus, en un rato perdido pero ganado a las letras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jate. Memorable aquel cruzar los dedos para que se asentara y tomara velocidad el proyecto de la nueva biblioteca provincial en los Jardines de la Agricultura, hoy felizmente llamada <em>Grupo C&aacute;ntico</em>. Hace lustros, alguien, un ente casi an&oacute;nimo, dijo algo sobre que deb&iacute;a prevalecer la rosaleda existente en el lugar donde se levantar&iacute;a este recurso cultural. Luego se trasplantaron las rosas, que rodean al olivo que hermana con Palestina, y no se acab&oacute; el mundo, sino que poseemos un edificio p&uacute;blico que es un arca de luz en medio del parque. Avatares que sorteas, que sortean los libros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo falta que, al fin, despu&eacute;s de un presupuesto municipal anunciado en 2025, se restauren los bancos de azulejo art&iacute;stico homenaje a Cervantes, que son una joya maltratada por el vandalismo, por el tiempo y la desidia institucional a punto de ser irrecuperable (si bien quedan hilos de vida y se aguardan criterios del IAPH).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y hablando de otra cosa. &iquest;C&oacute;mo lo ves? La literatura dentro de la literatura: el regusto m&aacute;ximo. El homenaje al libro, esculpido por Ruiz Zaf&oacute;n en <em>La sombra del viento</em>, o la trascendencia de lo que se guard&oacute; o se quiso perder en las bibliotecas, esa risa transgresora de <em>El nombre de la rosa</em>, si recalamos en Umberto Eco.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora se refresca en m&iacute;, querido libro, la sensaci&oacute;n como de resaca tras el revolc&oacute;n de una ola que embiste al coraz&oacute;n, a la mentalidad, a la sensibilidad, que inunda al terminar algunos t&iacute;tulos poderosos, m&aacute;gicamente tejidos, capaces de captar a personas para siempre letraheridas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s virtudes tuyas, amigo: los libros previenen males que luego resulta complicado atajar. Sabes bien que, si se llega tarde, despu&eacute;s no basta la retah&iacute;la casi in&uacute;til de medidas lanzadas a un aire ciudadano enrarecido de violencias en &aacute;mbitos educativos, de adicciones, de soledad, de problemas de salud mental, de desafecci&oacute;n democr&aacute;tica, de rechazo a la diversidad.
    </p><p class="article-text">
        Leer es escribir con quien te escribi&oacute;. Leer hace escritorxs. Leer ayuda a la paz. Leer desarma a quienes quemaron y queman libros y luego acaban sembrando odios, cad&aacute;veres, cenizas, con guerras cronificadas de nueva generaci&oacute;n. Libro amado: a ti me aferro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/libro-amigo_132_13190156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 12:45:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libro, amigo:]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[biblioteca,opinión,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/llevado-queso-version-ia_132_13174598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf6c7102-c221-4bdc-85ff-33f0493c045c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA"></p><p class="article-text">
        A principios de los 2000, en plena explosi&oacute;n de Internet en Espa&ntilde;a, hubo un libro que se puso muy de moda: &iquest;Qui&eacute;n se ha llevado mi queso?.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo perfectamente el momento que vino a mis manos. Trabajaba en Arroba Systems y el director general, Agust&iacute;n Guti&eacute;rrez ( probablemente el mejor vendedor , dicho con toda la&nbsp;connotaci&oacute;n positiva&nbsp;de la palabra, que hab&iacute;a en aquellos primeros a&ntilde;os digitales)&nbsp;&nbsp;nos lo regal&oacute; a los componentes del comit&eacute; de direcci&oacute;n como forma de entender lo que estaba pasando y, sospecho, para tener una base estrat&eacute;gica sobre la que apoyar nuestro discurso de ventas.
    </p><p class="article-text">
        La idea era sencilla: el entorno cambia, el &ldquo;queso&rdquo; desaparece, y tienes dos opciones, quedarte esperando o moverte. En aquel momento ten&iacute;a todo el sentido, est&aacute;bamos entrando en un mundo nuevo y hab&iacute;a que adaptarse.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, releer ese libro resulta casi inquietante porque, en esencia, describe muy bien lo que vuelve a pasar ahora con la IA. El entorno cambia, las reglas se mueven y muchos siguen buscando el queso en el mismo sitio, pero, como todo, existe un matiz importante ,&nbsp;no menor,&nbsp;en aquel momento adaptarse era suficiente. El que se mov&iacute;a antes, el que entend&iacute;a que el mundo cambiaba, el que dejaba de hacer lo de siempre, ten&iacute;a ventaja. Se dec&iacute;a &ldquo;quien golpea primero, golpea dos veces&rdquo;, y se intentaba conseguir a toda costa.
    </p><p class="article-text">
        Hoy no est&aacute; tan claro que eso sea suficiente porque lo que estamos viviendo ahora con la IA no es solo un cambio de entorno, en mi opini&oacute;n, es un cambio del propio sistema. 
    </p><p class="article-text">
        Si miramos atr&aacute;s, cada gran ola (Internet, buscadores, redes sociales) redefini&oacute; c&oacute;mo se crea, se distribuye y se captura el valor. Internet cambi&oacute; la base, digitaliz&oacute; la informaci&oacute;n, elimin&oacute; intermediarios y permiti&oacute; la relaci&oacute;n directa entre marcas y consumidores, abriendo nuevas v&iacute;as de ingresos como el e-commerce. Los buscadores, como Google, cambiaron el acceso, organizaron la informaci&oacute;n y decidieron qu&eacute; se encontraba, y&nbsp;las redes sociales, como Facebook, cambiaron la distribuci&oacute;n y la atenci&oacute;n, pasando a estar dentro de plataformas.
    </p><p class="article-text">
        Y cada vez que eso ocurri&oacute;, hicimos algo parecido a lo que propon&iacute;a el libro, nos movimos, nos adaptamos y buscamos el nuevo &ldquo;queso&rdquo;, pero casi siempre lo hicimos de la misma manera, incorporando m&aacute;s tecnolog&iacute;a, m&aacute;s herramientas y m&aacute;s optimizaci&oacute;n, sin detenernos lo suficiente a entender para qu&eacute; serv&iacute;an realmente ni qu&eacute; cambiaban de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Eso nos permiti&oacute; seguir operando, pero tambi&eacute;n nos llev&oacute; a una trampa,&nbsp;confundir adaptaci&oacute;n con comprensi&oacute;n,aprendimos a movernos r&aacute;pido, pero no siempre a entender qu&eacute; estaba cambiando de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde aparece la diferencia con lo que est&aacute; pasando ahora.
    </p><p class="article-text">
        La IA no es solo otro &ldquo;cambio de sitio del queso&rdquo;, no es solo que haya que ir a buscarlo a otro lugar, es que el propio concepto de queso puede estar cambiando, porque siguiendo con la l&oacute;gica del libro, hasta ahora el juego era relativamente estable, ya que&nbsp;el laberinto era el mismo, las reglas eran conocidas y el reto consist&iacute;a en encontrar m&aacute;s r&aacute;pido el nuevo queso cuando cambiaba de sitio.
    </p><p class="article-text">
        Hoy no est&aacute; claro que sigamos en el mismo laberinto, por tanto no es que&nbsp;el queso se mueva, es que pueden estar cambiando, las paredes , los caminos , incluso la forma en la que sabes que has encontrado queso Es como si, de repente, el mapa dejara de ser fiable, y&nbsp;en ese contexto, moverse m&aacute;s r&aacute;pido no siempre te acerca al objetivo, a veces, simplemente te hace avanzar m&aacute;s deprisa en la direcci&oacute;n equivocada y aqu&iacute; est&aacute; el cambio de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el valor estaba en reaccionar antes que los dem&aacute;s, hoy empieza a estar en entender antes que los dem&aacute;s&nbsp;porque si no entiendes qu&eacute; est&aacute; cambiando: puedes optimizar lo que ya no importa, puedes mejorar procesos que dejan de ser relevantes o puedes incluso crecer en un modelo que se est&aacute; quedando atr&aacute;s . Para m&iacute;, la IA introduce algo nuevo, no solo cambia el entorno en el que operamos, tambi&eacute;n cambia la forma en la que entendemos ese entorno, por tanto es herramienta y contexto al mismo tiempo y&nbsp;eso rompe la l&oacute;gica anterior, porque ya no basta con adaptarse, hace falta reinterpretar.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el mensaje del libro sigue siendo v&aacute;lido&nbsp;pero incompleto. S&iacute;, hay que moverse,&nbsp;hay que adaptarse, pero ahora hace falta algo m&aacute;s,&nbsp;&nbsp;detenerse a entender qu&eacute; ha cambiado realmente, qu&eacute; parte del modelo sigue teniendo sentido, y&nbsp;sobre todo, entender qu&eacute; parte ya no lo tiene.
    </p><p class="article-text">
        Porque el riesgo ya no es quedarse quieto, el riesgo es moverse mucho sin haber entendido d&oacute;nde est&aacute;s. Al final, no se trata solo de encontrar el nuevo queso,&nbsp;se trata de entender si seguimos en el mismo laberinto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/llevado-queso-version-ia_132_13174598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 07:15:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Orquestadores de valor: ¿Qué son?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/orquestadores-son_132_13136310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29c7d268-4ee4-463c-985c-e3ec83a6ab4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Orquestadores de valor: ¿Qué son?"></p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a le&iacute; un post que ven&iacute;a a decir que solo hay un tipo de trabajador que la IA no podr&aacute; sustituir, que es aquel cuyo trabajo no puede definirse, y que la l&iacute;nea ya no est&aacute; entre manual e intelectual, sino entre lo que puede describirse y lo que no. Y, en esencia, estoy bastante de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que puede estructurarse o describirse (aunque sea complejo) empieza a ser terreno natural para la IA , lo estamos viendo ya en m&uacute;ltiples sectores y, por tanto, si algo puede explicarse como una secuencia de pasos, antes o despu&eacute;s podr&aacute; automatizarse.
    </p><p class="article-text">
        Pero creo que hay un matiz importante que cambia bastante la lectura.
    </p><p class="article-text">
        La frontera no est&aacute; tanto en lo definible frente a lo no definible. Para m&iacute;, empieza a estar en qui&eacute;n define el problema, porque la IA ya no solo ejecuta, tambi&eacute;n propone, combina, sugiere, comienza a entrar en terrenos que antes consider&aacute;bamos reservados a lo creativo y eso desplaza el valor hacia otro sitio, a saber y decidir qu&eacute; merece la pena hacer, a formular las preguntas correctas, a entender el contexto y asumir las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde aparece algo que, en mi opini&oacute;n, va a marcar los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Empieza a surgir una nueva capa de perfiles, que no son t&eacute;cnicos puros, tampoco son directivos cl&aacute;sicos, son perfiles h&iacute;bridos que entienden la tecnolog&iacute;a, pero sobre todo entienden c&oacute;mo convertirla en negocio.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo a&uacute;n m&aacute;s importante, ya que ese este perfil no se construye solo con conocimiento t&eacute;cnico ni con formaci&oacute;n reciente, se construye, sobre todo, con experiencia, porque entender qu&eacute; tecnolog&iacute;a a aplicar no es un problema t&eacute;cnico, es un problema de criterio y este se sustenta en haber gestionado negocios reales, tomado decisiones con impacto, entendido c&oacute;mo funcionan los mercados y vivido aciertos y errores. Sin esa base, la tecnolog&iacute;a se queda en herramienta, con ella, se convierte en palanca.
    </p><p class="article-text">
        Por eso estos perfiles no son simplemente &ldquo;gente que sabe de IA&rdquo;, son profesionales que llevan a&ntilde;os entendiendo c&oacute;mo la tecnolog&iacute;a afecta al negocio, aunque antes se llamara digitalizaci&oacute;n, internet o transformaci&oacute;n. Ahora, con la IA, ese conocimiento se vuelve cr&iacute;tico. Este perfil ya no programan necesariamente, no ejecutan todo, pero son los que deciden qu&eacute; automatizar, dise&ntilde;an c&oacute;mo se integra la tecnolog&iacute;a, conectan herramientas con procesos reales e interpretan el impacto en el negocio. Son lo que yo llamo orquestadores de valor.
    </p><p class="article-text">
        Y, claro, esto cambia tambi&eacute;n c&oacute;mo se gestionan las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os hemos construido organizaciones donde la tecnolog&iacute;a era soporte, donde la estrategia iba por un lado y la ejecuci&oacute;n por otro. Ese modelo empieza a romperse porque ahora la tecnolog&iacute;a no es una capa m&aacute;s, es parte del propio modelo de negocio, y eso exige otro tipo de liderazgo. Ya no basta con entender el mercado, ni con gestionar equipos, ni siquiera con tener visi&oacute;n estrat&eacute;gica en abstracto, hace falta experiencia aplicada para entender qu&eacute; puede hacer la tecnolog&iacute;a, d&oacute;nde aplicarla y c&oacute;mo integrarla en decisiones reales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso creo que estos perfiles h&iacute;bridos no son un complemento, van a ser el centro, los que ocupen ese espacio (con criterio, con experiencia y con capacidad de conectar puntos) ser&aacute;n los que realmente gestionen las empresas en este nuevo contexto.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo, de hecho, no est&aacute; en no saber usar la IA, eso se aprende. El riesgo, en mi opini&oacute;n, est&aacute; en no saber qu&eacute; hacer con ella, y ah&iacute; es donde se va a producir la verdadera diferencia. La IA no elimina a quien hace el trabajo, sustituye a quien no entiende c&oacute;mo convertir la tecnolog&iacute;a en decisiones que generen negocio.
    </p><p class="article-text">
        Y hay una &uacute;ltima reflexi&oacute;n, que me parece interesante a&ntilde;adir.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces se dice que, adem&aacute;s de todo esto, estos perfiles deben conocer en profundidad el sector en el que operan; es verdad, pero solo hasta cierto punto.
    </p><p class="article-text">
        El conocimiento de sector aporta contexto, pero tambi&eacute;n introduce inercias, sesgos y formas de hacer que no siempre ayudan en momentos de cambio. De hecho, muchas de las grandes disrupciones no han venido de dentro del sector, sino de fuera. Por eso, m&aacute;s que perfiles que partan del conocimiento sectorial para luego incorporar tecnolog&iacute;a, lo que empieza a tener sentido es justo lo contrario: perfiles que entienden negocio y tecnolog&iacute;a, y que son capaces de entrar en distintos sectores para replantearlos. El sector importa, claro, pero como capa fina, porque lo que realmente cambia el juego no es conocer c&oacute;mo se han hecho siempre las cosas, sino entender c&oacute;mo pueden hacerse de otra manera. Y ah&iacute;, de nuevo, volvemos al mismo punto: criterio, experiencia y capacidad de decidir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/orquestadores-son_132_13136310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 17:56:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Orquestadores de valor: ¿Qué son?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,inteligencia artificial,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los colores de la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/colores-vida_132_13135455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef35372e-84e9-4bb5-b2e0-3c4bb1c8406a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los colores de la vida"></p><p class="article-text">
        No soy experta en estaciones de metro, pero he viajado lo suficiente como para saber que cada metro es un fiel reflejo de la ciudad donde se halla. Y cada vag&oacute;n un microcosmos de la sociedad que en aquella habita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo ir en el metro de Nueva York completamente alucinada. Tal vez porque hace de eso ya muchos a&ntilde;os, pero la diversidad de colores, razas y hasta religiones, me dejaron entonces impresionada. A&uacute;n conservo una foto que me hicieron sentada entre un jud&iacute;o ultraortodoxo cuyos tirabuzones ca&iacute;an casi sobre mi hombro y una se&ntilde;ora enorme afroamericana, supongo que del mism&iacute;simo Harlem.
    </p><p class="article-text">
        En el metro de Tokio te das cuenta de que la vida de muchas personas es sencillamente gris. El gris no tiene por qu&eacute; ser equivalente a tristeza. O s&iacute;. A m&iacute; no me gusta y, adem&aacute;s, siempre he cre&iacute;do que para vestir de gris hay que estar muy delgada. S&iacute;, amiga, te hace gorda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que cuando algo no es ni blanco ni negro, decimos que est&aacute; entre esa inmensa gana de grises, esa especie de comod&iacute;n en donde cabe todo. Y eso est&aacute; muy bien. Pero para las opiniones. Para ser lo suficientemente generoso como para admitir que es posible algo distinto a lo que t&uacute; crees.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la vida, prefiero los colores brillantes. Lo rotundo. Claro, por eso con las personas me pasa lo mismo. Porque las personas tambi&eacute;n somos de colores. Las que ves venir de amarillo, las azules que te dan confianza, las que brillan en lila, las que te aportan esperanza y vida en verde, las blancas y puras y hasta las rojas pasionales. Las que se ocultan detr&aacute;s del gris y no sabes nunca si van o vienen, no me gustan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante d&iacute;as he viajado en vagones de metro en Jap&oacute;n repletos de personas vestidas de todos los grises. Van en silencio, mirando su m&oacute;vil, o practicando algo para m&iacute; inaudito: dormir el tiempo exacto que supongo tienen calculado dura llegar a su destino. No lo entiendo. Yo ser&iacute;a incapaz. Personas sobre las que te preguntas qu&eacute; habr&aacute; detr&aacute;s de esa apariencia tan gris.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la hora punta de cualquier ma&ntilde;ana, en cualquier estaci&oacute;n de metro de Tokio, lo que ves es un enorme magma gris de personas que van o vienen deprisa. Eso s&iacute;, para entrar al vag&oacute;n, mantienen perfectas y ordenadas colas que nadie se atrever&iacute;a a quebrantar. Una ma&ntilde;ana vimos c&oacute;mo un se&ntilde;or, con su impoluto traje gris y su cuidado malet&iacute;n, se cay&oacute; al bajar precipitadamente unos escalones, impactando con fuerza en el suelo y d&aacute;ndose un golpe en la cabeza que reson&oacute;. Nadie se par&oacute;. Todos continuaron como si nada. Mi hija, un paso por delante de m&iacute; y m&aacute;s cerca del se&ntilde;or, reaccion&oacute; instintivamente agach&aacute;ndose de inmediato para ayudarle. Le toc&oacute; el brazo y entonces el se&ntilde;or se zaf&oacute; como avergonzado, se incorpor&oacute; como pudo y mientras bajaba varias veces la cabeza en se&ntilde;al de gratitud, continu&oacute; su marcha, diluy&eacute;ndose de nuevo en aquel magma gris.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos quedamos perplejas. Aquel d&iacute;a no pudimos evitar recordar al se&ntilde;or varias veces con aut&eacute;ntica preocupaci&oacute;n. Saquen ustedes sus conclusiones. Yo tengo la m&iacute;a. Eso s&iacute;, creo que me gustan a&uacute;n menos los que se instalan en la vida color de rosa y no le dan palo al agua. Que los hay y muchos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/colores-vida_132_13135455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 18:15:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los colores de la vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fin del espíritu de Adamuz]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/espiritu-adamuz_132_13134345.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5a9e247-9856-4b4e-9e7a-6623e9d46551_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fin del espíritu de Adamuz"></p><p class="article-text">
        No s&eacute; si fue un espejismo, pero definitivamente se ha acabado aquel esp&iacute;ritu de Adamuz, la unidad institucional despu&eacute;s del terrible accidente ferroviario que ir&aacute; marcado para siempre al nombre de este pueblo cordob&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana hemos visto una dura rueda de prensa del secretario general del PP andaluz, el cordob&eacute;s Antonio Repullo, responsabilizando al ministro &Oacute;scar Puente del accidente. Y al PSOE a la Junta del caos inicial de los servicios de emergencias. Fin del esp&iacute;ritu de Adamuz en plena precampa&ntilde;a electoral en Andaluc&iacute;a. Y el inicio de una guerra pol&iacute;tica que tengo claro que no va a beneficiar a ninguno de los dos. M&aacute;s bien al contrario.
    </p><p class="article-text">
        De Adamuz nos quedan por despejar a&uacute;n muchas inc&oacute;gnitas. Hay preguntas sin respuesta a&uacute;n. La m&aacute;s evidente es c&oacute;mo se rompi&oacute; la v&iacute;a por la que descarril&oacute; el Iryo. A&uacute;n no sabemos a qu&eacute; se debi&oacute;, ni si fue en la soldadura o en otro punto cercano, ni si se produjo por un fallo en la colada, por un error del soldador o qu&eacute;. No s&eacute;. Yo al menos veo prematuro buscar a&uacute;n una responsabilidad pol&iacute;tica en un error, s&iacute;, que ha provocado una tragedia. 
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, hubo caos y desconcierto en los minutos iniciales en la gesti&oacute;n de la emergencia. El 112 de Madrid y el de Andaluc&iacute;a llegaron a la terrible conclusi&oacute;n de que lo grave estaba en el Iryo y se tard&oacute; m&aacute;s de la cuenta en llegar al Alvia. &iquest;Se pudieron salvar vidas de haber llegado antes? Pues no lo sabemos. Y, me temo, nadie acabar&aacute; sabi&eacute;ndolo nunca. Pero aquello fue un enorme accidente ferroviario, en mitad de una noche cerrada de invierno, con cientos de afectados y un torrente de llamadas de tel&eacute;fono. Me cuesta pensar que esto sea culpa de alg&uacute;n pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En Renfe siempre hab&iacute;a un dicho que se&ntilde;alaba que cuando descarrilaba un tren la culpa siempre va a ser del ministro. Por elevaci&oacute;n. Y es probable que as&iacute; sea. Si hay un fallo, aunque no lo hayas cometido t&uacute;, por responsabilidad tienes que asumirlo como propio. Ha sido tu equipo el que ha errado. Y eso vale para Renfe y para cualquier responsabilidad. A&uacute;n recuerdo a un ferroviario de IU que dimiti&oacute; usando esa frase. Era responsable de organizaci&oacute;n y su gente en Belalc&aacute;zar registr&oacute; tarde la lista electoral... del entonces alcalde, que no se pudo presentar. Por elevaci&oacute;n asumi&oacute; su responsabilidad y se fue a su casa.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, insisto, creo que queda a&uacute;n mucho por saber antes de exigir nada a nadie. La instrucci&oacute;n judicial est&aacute; en pa&ntilde;ales y avanza muy lentamente. Las diligencias policiales de la Guardia Civil siguen pendientes de la respuesta clave: c&oacute;mo se rompi&oacute; la v&iacute;a. Y esa respuesta no llegar&aacute; sin los an&aacute;lisis en el laboratorio del material, pendientes tambi&eacute;n de que la jueza pueda nombrar a tres peritos judiciales.
    </p><p class="article-text">
        Estamos a las puertas de unas elecciones andaluzas y toda hip&eacute;rbole en torno a la tragedia de Adamuz se va a interpretar como lo que parece: que las v&iacute;ctimas han pasado a un segundo plano. De todos los asuntos que deber&iacute;an preocupar a los andaluces a la hora de votar, este asunto, a&uacute;n sin conclusiones claras, deber&iacute;a importar poco. Pero no ser&aacute; as&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/espiritu-adamuz_132_13134345.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 18:12:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fin del espíritu de Adamuz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Accidente trenes Adamuz,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pacto de señoros]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/pacto-senoros_132_13135919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f27c3fad-f0a2-48e1-acc5-8c6b38a81fb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x219y184.jpg" width="1200" height="675" alt="Pacto de señoros"></p><p class="article-text">
        <em>El Apartamento</em> es posiblemente la mejor pel&iacute;cula de la historia del cine. Una obra maestra dirigida por Billy Wilder con ayuda en el guion del gran I.A.L. Diamond.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de ustedes se preguntar&aacute;n por qu&eacute; lo es. Es f&aacute;cil: porque lo digo yo; y punto, al menos hoy.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a, la televisi&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola, en su secci&oacute;n de Cine Cl&aacute;sico de los lunes en La2, nos regal&oacute; la joya de Wilder protagonizada por Jack Lemmon, Shirley MacLaine y Fred MacMurray, entre otros y otras impresionantes personajes danzantes de la pu&ntilde;etera comedia humana. En una copia restaurada, con una fotograf&iacute;a en blanco y negro  impresionante y sin anuncios (excepto un intermedio para que el ente p&uacute;blico promocionara programas propios de mierda, de famosetes que decoran casas o hacen pasteles&hellip;, en fin, mi tele no es a&uacute;n lo que yo quer&iacute;a&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        Claro que hab&iacute;a visto esta pel&iacute;cula antes. Claro que hab&iacute;a percibido su hermosa historia de amor. Claro que hab&iacute;a visto, desde la voz en off del principio, su recreaci&oacute;n de la alienaci&oacute;n del obrero contempor&aacute;neo en esa oficina con esa profundidad de campo en blanco y negro donde todos est&aacute;n en sus mesas desfigurados, despersonalizados, fichas de un juego, de un sistema (se dice que la direcci&oacute;n de producci&oacute;n utiliz&oacute; a &ldquo;extras&rdquo; muy bajitos, incluso con acondroplasia, para llenar el final del plano de la oficina)&hellip; todo perverso envuelto en un aire de comedia gris&aacute;cea y de sonrisa forzada.
    </p><p class="article-text">
        Claro que C.C. Baxter (Lemmon) es un trepa. Un tipo que presta su apartamento alquilado y se presta a s&iacute; mismo para ascender.
    </p><p class="article-text">
        Y claro que hay un ascensor y una ascensorista, la se&ntilde;orita Fran Kubelik (MacLaine), porque no es lo mismo estar arriba que abajo.
    </p><p class="article-text">
        Pero las pel&iacute;culas, como las novelas o la m&uacute;sica que escuchamos van creciendo a nuestro lado. Y, al m&iacute;o, viendo <em>El Apartamento</em>, estaba mi compa&ntilde;era de sof&aacute; y de cineclub y me advirti&oacute;: Ojo a Rousseau y a aquel pacto social como un &ldquo;pacto de caballeros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ojo a las refutaciones que Mary Wollstonecraft (la &ldquo;abuela de Frankestein&rdquo;, digamos) le hizo a Rousseau y a los se&ntilde;ores ilustrados en su &ldquo;Vindicaci&oacute;n de los derechos de la mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Leo ahora el Emilio del autor ginebrino de otra manera: eso de que los hombres y mujeres no deben &ldquo;tener una constituci&oacute;n semejante de temperamento y car&aacute;cter, no deben educarse de la misma manera&rdquo;, o eso de que &ldquo;La primera aptitud y la m&aacute;s importante de una mujer es la buena conducta o suavidad de car&aacute;cter&rdquo;. Eso se nos hace ya, afortunadamente, bola.
    </p><p class="article-text">
        Pero sigo viendo la maravilla de <em>El Apartamento</em> y a esos se&ntilde;oros vacil&aacute;ndole, con su pacto, al trepa tonto, jugando con un chantaje de capitalismo parvulario y con las met&aacute;foras de un ascensor y de una llave que lo mismo sirve para echar &ldquo;una canita al aire&rdquo; que para acceder al servicio de los directivos&hellip; lo m&aacute;s en la pir&aacute;mide.
    </p><p class="article-text">
        <em>El Apartamento</em>, esa pel&iacute;cula en la que no se salva nadie. Ni los se&ntilde;oros, ni el tonto &uacute;til, ni la se&ntilde;orita Kubelik.
    </p><p class="article-text">
        Ni yo, cada vez que la vuelvo a ver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/pacto-senoros_132_13135919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 18:11:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pacto de señoros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/ciudad_132_13135232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2447810-83f1-4498-b605-8eae78a30fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad"></p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede estar desubicado sin saberlo? S&iacute;. Cuando nos dicen: &ldquo;Usted est&aacute; aqu&iacute;&rdquo; (en la calle cordobesa de Claudio Marcelo, por ejemplo), me sonr&iacute;o, dudo, elevo las cejas. Porque urge preguntarse d&oacute;nde estamos y a d&oacute;nde vamos realmente, dicho as&iacute;, dram&aacute;tico y fatal , a lo Rub&eacute;n Dar&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Que el tel&eacute;fono inteligente permita compartir la ubicaci&oacute;n es enga&ntilde;oso. No basta. Miremos qu&eacute; hay detr&aacute;s, arriba, debajo, en los alrededores, en el horizonte temporal, hist&oacute;rico, dial&eacute;ctico (valga el halo marxista).
    </p><p class="article-text">
        Lo digo porque la ciudad, las ciudades, lo local, all&iacute; donde la persona debe hallar el hogar y el sustento, el centro de salud, la biblioteca fet&eacute;n de singular arquitectura, las piscinas p&uacute;blicas (cubierta y de verano), el espacio cultural com&uacute;n de multiuso, el caf&eacute; y la media tostada, la charleta, la pertenencia activa a la comunidad&hellip;, es algo que est&aacute; siendo desvalijado, desnaturalizado, lenta o r&aacute;pidamente demolido frente a una vecindad acaso estafada en todas las coordenadas del planeta: aqu&iacute; y en Pek&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A escala global digamos que existe un malestar en las polis, asediadas por fuerzas voraces. Hay un sentirse o estar, la gente, extra&ntilde;ada y cuesta arriba, expulsada, explotada, crispada, sola, esclava del lugar y sus precariedades, sin casa ni suficiente tiempo libre, lejos de cuanto ensancha nuestro esp&iacute;ritu.
    </p><p class="article-text">
        Ese malestar acecha a toda polis. No pensemos que el tama&ntilde;o medio, la inercia de alg&uacute;n inmovilismo, la tremenda hermosura, el patrimonio de la humanidad, el gigante r&iacute;o, Sierra Morena, las voces &eacute;tico-po&eacute;ticas, el asociacionismo, los naturales y los migrados, las formidables instituciones, todo eso junto, nos protegen de una corriente planetaria que act&uacute;a cual enemiga de la ciudad. La ciudad cual categor&iacute;a. Como realidad para vivir y convivir. Como entidad capaz de financiarse y ser sostenible econ&oacute;mica y ambientalmente sin vender su alma a los diablos. Como soberan&iacute;a local que manda en s&iacute; y se dirige y se moldea hacia lo que conciertan, necesitan y planifican sus habitantes. Como espacio, en definitiva, de civilidad y de civilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Atenci&oacute;n, que esto puede ser serio. Lo dicho arriba se nutre de una conversaci&oacute;n en torno a los desaf&iacute;os, amenazas, emergencias, fortalezas, oportunidades que laten en las ciudades del siglo XXI. Bebe directamente del ensayo Antes todo esto era ciudad , de Pedro Bravo, a quien escuch&eacute; en el espacio Sapiens , de RNE.
    </p><p class="article-text">
        Asistimos a una lucha que nos toma como rehenes, como v&iacute;ctimas, como pasmarotes, como c&oacute;mplices que ignoran su condici&oacute;n. Se libra en el territorio, en sus espacios: los urbanos, los rurales, los tur&iacute;sticos, los estrat&eacute;gicos, los cultivables, los inundables, los de secano, los de regad&iacute;o, los codiciados, los log&iacute;sticos, los estrat&eacute;gicos, los valorizables, los contaminados, los urban&iacute;sticamente recalificables, los asfixiados, los relegados, los para&iacute;sos vaciados de nuestros pueblos, los del Ed&eacute;n posible para afincarse que anidan en tant&iacute;simas comarcas, los de los barrios gentrificados (con sus trampantojos de cascos hist&oacute;ricos donde, m&aacute;s que poder vivir, se hace caja y se apilan los reels de Instagram).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; s&iacute;ntomas, qu&eacute; pistas, qu&eacute; peque&ntilde;as muertes me he perdido durante a&ntilde;os? &iquest;C&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;? Los concursos p&uacute;blicos habitualmente los ganan las grandes compa&ntilde;&iacute;as, que luego, en general, subcontratan y ponen leoninas condiciones a las empresitas ejecutantes. Las administraciones, de las locales hacia arriba en el escalaf&oacute;n institucional, se han despatrimonializado en un amplio sentido de la palabra. No existe el necesario parque p&uacute;blico de vivienda asequible, contrapeso a la codicia de una econom&iacute;a mundial basada en la rentabilidad insensata y el dividendo por el dividendo. Para colmo, por poner un ejemplo, una buena porci&oacute;n de la vivienda social que hab&iacute;a en Madrid se vendi&oacute; a un fondo de inversi&oacute;n que despu&eacute;s hincha el precio de los alquileres y presuntamente pisotea derechos humanos b&aacute;sicos que son llave de otros; pues tener una casa es salud, es poder hacer planes de vida, escribir una direcci&oacute;n en un CV cuando se opta al empleo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y no solo se trata del autoboicot municipal, auton&oacute;mico, estatal o europeo, que en tantas ocasiones supone el externalizar y el privatizar, sino de la indignante cesi&oacute;n o p&eacute;rdida de bienes y recursos p&uacute;blicos que se levantaron con dinero de quienes pagamos impuestos. As&iacute;, habr&iacute;a que reconocer, por mucho que levantemos la barbilla y ensayemos gestos de dignidad, que las ciudades est&aacute;n en riesgo de sufrir un expolio orquestado, de ser vampirizadas y de convertirse en espacios muertos adictos al b&oacute;tox de la obra nueva, de la expansi&oacute;n sin rehabilitaci&oacute;n s&oacute;lida, coherente, bien financiada, a la medida de las personas y de la emergencia ambiental y clim&aacute;tica, sostenida en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad es nuestra palanca. Es urgente rehabitar las ciudades. Agarrarlas junto al coraz&oacute;n como el bal&oacute;n preciado de nuestros juegos infantiles. No perdamos el control. Que las ciudades vayan hacia donde el bien com&uacute;n diga. Que sean escenario, crisol de diversidad y muralla protectora de nuestras democracias.
    </p><p class="article-text">
        Porque si la democracia se forj&oacute; en las ciudades, en caf&eacute;s donde al calor de las tazas humeantes se dialogaba para cambiar las condiciones pol&iacute;ticas, laborales, etc., es claro que los nuevos autoritarismos buscan morder en la yugular de la polis.
    </p><p class="article-text">
        Pero estamos a tiempo de revertir el desastre. Un d&iacute;a, m&aacute;s pronto que tarde, en este siglo, por favor, deber&iacute;amos poder decir: &ldquo;Antes todo eso era detritus de los fondos buitre, y ahora hay vida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/ciudad_132_13135232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 09:27:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El arma secreta]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/arma-secreta_132_13134140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fef62e21-8aa0-41d1-a5ee-3848439c3e2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x734y642.jpg" width="1200" height="675" alt="El arma secreta"></p><p class="article-text">
        Las redes sociales, dise&ntilde;adas en principio desde el buen rollito para &ldquo;conectar y entretener&rdquo; a la humanidad, se han transformado en la herramienta de desinformaci&oacute;n y asedio pol&iacute;tico por antonomasia. Facebook, Instagram, WhatsApp y X &mdash;antes Twitter&mdash; han dejado de ser &ldquo;pasatiempos&rdquo; para convertirse en el campo de batalla donde se libran las guerras electorales en la actualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo quiero describir las tripas de esta bestia que parece que no terminamos de entender muy bien.
    </p><p class="article-text">
        Primero algo de historia. El pistoletazo de salida de esta nueva realidad se remonta a 2016, cuando dos pepinazos sacudieron occidente: la victoria que nadie esperaba del Brexit en el Reino Unido, y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. En el centro de ambas campa&ntilde;as se encontraba una empresa;&nbsp;<em>Cambridge Analytica</em>, y un m&eacute;todo, el an&aacute;lisis masivo de datos. Seg&uacute;n revel&oacute; entonces en primicia la revista suiza&nbsp;<em>Das Magazin</em>, tanto los partidarios de la salida de la UE, como la campa&ntilde;a de Trump utilizaron los servicios de esta por entonces misteriosa compa&ntilde;&iacute;a. La empresa, dirigida por Alexander Nix, emple&oacute; una aplicaci&oacute;n de Facebook llamada MyPersonality, que recopilaba datos sobre la psicolog&iacute;a de los usuarios con una precisi&oacute;n asombrosa; pod&iacute;a determinar la raza con un 95% de acierto, las preferencias pol&iacute;ticas con un 85% y la orientaci&oacute;n sexual con un 88%.
    </p><p class="article-text">
        El pastel se descubri&oacute; en 2018, cuando se revel&oacute; que Cambridge Analytica hab&iacute;a accedido a los datos de hasta 87 millones de perfiles de Facebook sin el consentimiento de sus usuarios, utilizando esa informaci&oacute;n para elaborar perfiles psicol&oacute;gicos y enviar propaganda pol&iacute;tica hiperpersonalizada. El documental de Netflix &ldquo;Nada es privado&rdquo; lo explica muy bien por si quer&eacute;is profundizar. En el proceso de an&aacute;lisis salieron datos muy curiosos como que al votante medio de Trump le gustaba el g&eacute;nero Z, y met&iacute;an millones en publicidad en los intermedios de The Walking Dead y similares. El objetivo no era convencer a los indecisos, sino explotar los miedos y prejuicios de del aproximadamente 15% de los votantes a los que llamaban &ldquo;the persuadibles&rdquo; para tratar de inclinar la balanza y conseguir lo que nadie esperaba. Como admiti&oacute; el propio creador del m&eacute;todo, el psic&oacute;logo Michal Kosinski, &ldquo;solo he mostrado que la bomba existe&rdquo;. Las consecuencias de esta fueron leves para sus ejecutores: Facebook recibi&oacute; una multa r&eacute;cord de 5.000 millones de d&oacute;lares en Estados Unidos y otras sanciones en el Reino Unido. Peccata minuta. Las consecuencias para los que recibieron el bombazo EEUU, UK y Europa, fueron y siguen siendo, incalculables.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;c&oacute;mo se cocina esto?. En el refer&eacute;ndum del Brexit, la campa&ntilde;a oficial Vote Leave gast&oacute; m&aacute;s de 2,7 millones de libras en anuncios segmentados en Facebook, una barbaridad para la &eacute;poca, creando 1.433 mensajes diferentes dirigidos a grupos espec&iacute;ficos de votantes. A los amantes de los animales se les mostraba un mensaje; a los votantes mayores, otro con esl&oacute;ganes de los 350 millones semanales que se fund&iacute;a el sistema nacional de salud (NHS); y a los j&oacute;venes, otros con promesas de &ldquo;futuro m&aacute;s brillante y libre&rdquo; lejos de los malvados reguladores de Bruselas. Estos anuncios fueron vistos m&aacute;s de 169 millones de veces. La Comisi&oacute;n Electoral brit&aacute;nica determin&oacute; que Vote Leave hab&iacute;a violado la ley electoral al colaborar con otra organizaci&oacute;n para eludir los l&iacute;mites de gasto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cambridge Analytica fue el primer caso de &eacute;xito del arma de manipulaci&oacute;n masiva podr&iacute;an ser las redes sociales, y se abri&oacute; la veda. En 2022 Elon Musk se gasta 44.000 millones de d&oacute;lares en comprarse Twitter y ponerle un nombre siniestro, y tambi&eacute;n en 2022, Donald Trump se gasta los cuartos en crear Truth, su propia red social y empieza a hacer ojitos a Musk, preparando ambos su pr&oacute;ximo asalto. Las presidenciales de 2024. En esos a&ntilde;os tambi&eacute;n se produce la verdadera y m&aacute;s acojonante transformaci&oacute;n en el contenido de las redes sociales con el impulso y auge de la nueva chica del bloque; la IA generativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2024 una oleada de&nbsp;<em>deepfakes</em>&nbsp;&mdash;videos, audios e im&aacute;genes falsas creadas con IA&mdash; inund&oacute; las campa&ntilde;as de medio mundo. Desde la parodia de Kamala Harris que el bueno de Elon Musk difundi&oacute; a sus 192 millones de seguidores en X, hasta el audio manipulado del presidente Biden instando a los dem&oacute;cratas de Nuevo Hampshire a no votar en las primarias, la frontera entre lo real y lo ficticio se ha difuminado por completo.
    </p><p class="article-text">
        El propio Musk, amo y se&ntilde;or de X, se ha destacado como uno de los principales impulsores y practicantes activos de esta desinformaci&oacute;n. Un an&aacute;lisis del Centro para Contrarrestar el Odio Digital revel&oacute; que las afirmaciones falsas y enga&ntilde;osas publicadas por Musk sobre las elecciones de 2024 acumularon m&aacute;s de 2.000 millones de visualizaciones. Tras anunciar su apoyo oficial a Trump en julio de 2024, los mensajes pol&iacute;ticos de Musk en X generaron m&aacute;s de 17.100 millones de visitas, el doble que todos los anuncios pol&iacute;ticos pagados en la plataforma durante el mismo per&iacute;odo. Musk transform&oacute; X en su propia m&aacute;quina personal de &ldquo;enmierdaci&oacute;n&rdquo; pol&iacute;tica, compartiendo afirmaciones falsas sobre inmigrantes indocumentados que votaban en masa, teor&iacute;as conspirativas sobre el &ldquo;virus de la mente&nbsp;<em>woke</em>&rdquo; y advertencias sobre el colapso del pa&iacute;s si no se materializaba bajada masiva del gasto p&uacute;blico. Para sanidad no hab&iacute;a pero para comprar centros de datos y misiles tomahawk s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el virus trascendi&oacute; a Estados Unidos y&nbsp;Reino Unido y la t&eacute;cnica se expandi&oacute;. En Brasil, la desinformaci&oacute;n fue una estrategia clave en la victoria presidencial de Jair Bolsonaro en 2018. Un an&aacute;lisis revel&oacute; que el 56% de las im&aacute;genes pol&iacute;ticas m&aacute;s compartidas en WhatsApp durante el per&iacute;odo electoral eran enga&ntilde;osas, y la gran mayor&iacute;a favorec&iacute;a al candidato de extrema derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la India, WhatsApp se convirti&oacute; en un hervidero de bulos durante las elecciones generales de 2019 y 2024, con mensajes virales que difund&iacute;an afirmaciones falsas sobre el proceso de votaci&oacute;n y que, en algunos casos, provocaron hasta violencia f&iacute;sica. En Filipinas, las elecciones de 2025 han sido controvertidas por lo que los legisladores han calificado como una &ldquo;armamentizaci&oacute;n de la desinformaci&oacute;n&rdquo;, con redes coordinadas de cuentas falsas que apoyan al expresidente Rodrigo Duterte. Un estudio revel&oacute; que hasta el 45% de las conversaciones sobre las elecciones estaban siendo impulsadas por perfiles falsos,&nbsp;<em>bots</em>&nbsp;y&nbsp;<em>avatars</em>.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;jico, Colombia, Argentina y otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina tambi&eacute;n han sido escenario de este fen&oacute;meno. En las elecciones mexicanas de 2021, los grupos de Facebook actuaron como &ldquo;cebo&rdquo; para atraer a los usuarios a chats de WhatsApp y Telegram, donde la desinformaci&oacute;n circulaba sin regulaci&oacute;n. En Colombia, los discursos de &ldquo;post verdad&rdquo; y desinformaci&oacute;n estuvieron incrustados en la comunicaci&oacute;n p&uacute;blica durante las elecciones presidenciales de 2022, con pol&iacute;ticos y empresas afines recurriendo a contenidos falsos para generar respuestas emocionales en los votantes. En algunos casos, como el de Javier Miley, ya no lo usa s&oacute;lo para ganar elecciones, sino tambi&eacute;n para vaciar los bolsillos de sus incautos seguidores cripto bros participando en un timo &ldquo;pump and dump&rdquo; de manual con la moneda reci&eacute;n creada a tal efecto Libra. Dios los cr&iacute;a y ellos se roban.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; el caso m&aacute;s extremo del uso de las redes sociales como arma pol&iacute;tica de impacto vuelve a tener de protagonista a Donald Trump y se produjo tras las elecciones de 2020 en Estados Unidos. Seg&uacute;n el informe del fiscal especial Jack Smith, Trump utiliz&oacute; Twitter, como altavoz de enmierdaci&oacute;n y pataleo tras haber perdido las elecciones contra Biden. Trump difundi&oacute; afirmaciones falsas sobre un supuesto fraude electoral masivo, atac&oacute; a funcionarios y jueces que no respaldaban sus mentiras, y moviliz&oacute; a sus seguidores para la concentraci&oacute;n del 6 de enero en Washington D.C.. &ldquo;<em>&iexcl;La gran protesta en D.C. ser&aacute; el 6 de enero. &iexcl;Est&eacute;n all&iacute;, ser&aacute; salvaje!</em>&rdquo;, tuite&oacute; Trump el 19 de diciembre de 2020. All&iacute; que se plantaron buena parte de sus seguidores, algunos disfrazados con cuernos de toro. Ser&iacute;a hasta gracioso si no hubiesen fallecido 9 personas en el evento. As&iacute; se las gastaba nuestro amigo Donald.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta de las propias plataformas ha sido, en el mejor de los casos, ambivalente. En 2020, Facebook implement&oacute; medidas extremas de moderaci&oacute;n que redujeron a cero las visualizaciones de contenidos falsos durante las elecciones. Osea que poder se puede. Pero en 2024, ya con Trump empujando fuerte, la empresa cambi&oacute; de rumbo. Su presidente de asuntos globales, Nick Clegg, reconoci&oacute; que hab&iacute;an &ldquo;cometido demasiados errores&rdquo; al limitar contenido inofensivo y castigar injustamente la &ldquo;libertad de expresi&oacute;n&rdquo; de demasiada gente. En enero de 2025, Mark Zuckerberg anunci&oacute; el fin del programa de verificaci&oacute;n de datos externa en Estados Unidos, reemplaz&aacute;ndolo por un modelo de &ldquo;Notas Comunitarias&rdquo; similar al de X. Ambas se han convertido a d&iacute;a de hoy en aut&eacute;nticas zah&uacute;rdas de mierda como ya coment&eacute; en&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/limpiar-zahurda_132_11948364.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este art&iacute;culo</a>.
    </p><p class="article-text">
        En 2026 esto ya es un despiporre, Musk est&aacute; desbocado pegando collejas a todo dirigente europeo que se precie y se ha enzarzado hasta con Irene Montero, Trump est&aacute; amenazando en destruir civilizaciones &ldquo;en una noche&rdquo; desde su propia red social, y la plaga de voceros y caponeros de los &ldquo;persuadibles&rdquo; copan ya otras plataformas como YouTube, Instagram o TikTok con lo que la panda de borregos exaltados sigue creciendo. &iquest;Hasta cuando va a durar esto?&iquest;Alguien va a hacer algo? &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; la pr&oacute;xima? &iquest;Lo de que un buf&oacute;n chalado como Donald Trump haya llegado a presidente de los Estados Unidos y est&eacute; amenazando con tirar bombas at&oacute;micas no es suficiente?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales no son un juguete, ni un pasatiempo, ni una broma de mal gusto. Son un peligro y un arma de destrucci&oacute;n masiva que se va a cargar nuestro mundo tal y como lo conocemos, o al menos nuestras democracias si alguien no&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/facebooks-fentanilos_132_12033367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace algo</a>&nbsp;YA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/arma-secreta_132_13134140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 18:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El arma secreta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deducciones que debes conocer para pagar menos en tu declaración de la Renta 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/deducciones-debes-conocer-pagar-declaracion-renta-2025_132_13096478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3415248-773b-42fa-b69b-a9b07a229a18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deducciones que debes conocer para pagar menos en tu declaración de la Renta 2025"></p><p class="article-text">
        Se acerca ya nuestra cita anual con Hacienda, vamos a ir recopilando toda la documentaci&oacute;n necesaria y conozcamos novedades en deducciones auton&oacute;micas de Andaluc&iacute;a que nos pueden hacer pagar menos en nuestra declaraci&oacute;n de la renta 2025.
    </p><p class="article-text">
        Comprueba los requisitos para ser beneficiario de las nuevas deducciones y revisa si sigues manteniendo las deducciones del a&ntilde;o pasado, como por ejemplo la deducci&oacute;n de los pagos de la hipoteca si la firmaste antes del 1 de enero del 2013.
    </p><p class="article-text">
        Importante, conservar los justificantes de pago en cada una de las deducciones en las que se necesite, justificantes con todos los datos fiscales correctos.
    </p><p class="article-text">
        Novedades interesantes que debes ya conocer:
    </p><p class="article-text">
        1. El <strong>gimnasio y practicar deporte</strong> nos permitir&aacute; deducir hasta el 15% de las cuotas pagadas a gimnasios, clubes deportivos, federaciones o centros deportivos, con un m&aacute;ximo de 100 euros anuales.
    </p><p class="article-text">
        2. Los gastos en <strong>veterinarios y animales de compa&ntilde;&iacute;a</strong>, deducci&oacute;n del 30% con un m&aacute;ximo de 100 euros.
    </p><p class="article-text">
        3. Para familias con <strong>enfermedad cel&iacute;aca</strong> diagnosticada, la deducci&oacute;n ser&aacute; de 100 &euro; por cada miembro de la unidad familiar diagnosticado con celiaqu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        4. Por cantidades invertidas en el <strong>alquiler de la vivienda habitual</strong>, deducci&oacute;n del 15% de las cantidades pagadas, el l&iacute;mite sube hasta 1.200 euros anuales (antes era de 600 &euro;) y 1.500 euros anuales, en el caso de que el contribuyente tenga la consideraci&oacute;n de persona con discapacidad
    </p><p class="article-text">
        5. <strong>Nacimiento o adopci&oacute;n</strong>, 200 euros por cada hijo y de 400 euros si resides en un municipio con problemas de despoblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        6. Gastos Educativos (Extraescolares), la deducci&oacute;n ser&aacute; del 15% de los gastos en ense&ntilde;anza escolar de <strong>idiomas e inform&aacute;tica</strong>, l&iacute;mite de 150 euros por cada descendiente<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        7. Ayuda Dom&eacute;stica (<strong>Empleados del hogar</strong>), deducci&oacute;n: 20% de las cuotas a la Seguridad Social satisfechas por el empleador, con el l&iacute;mite de 500 euros anuales.
    </p><p class="article-text">
        8. Por inversi&oacute;n <strong>en vivienda habitual</strong> que tenga la consideraci&oacute;n de protegida y por las <strong>personas j&oacute;venes menores de 35 a&ntilde;os</strong>, la deducci&oacute;n ser&aacute; del 6% de las cantidades satisfechas en el per&iacute;odo impositivo por la adquisici&oacute;n o rehabilitaci&oacute;n del inmueble que constituya o vaya a constituir la vivienda habitual.
    </p><p class="article-text">
        Revisa el resto de deducciones, tanto a nivel nacional como auton&oacute;mico, y, sobre todo, que se cumplan los requisitos para que nos podamos ahorrar un dinero en nuestra pr&oacute;xima declaraci&oacute;n de la renta que ya est&aacute; a punto de empezar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/deducciones-debes-conocer-pagar-declaracion-renta-2025_132_13096478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 19:02:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deducciones que debes conocer para pagar menos en tu declaración de la Renta 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,renta,Economia,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta al alcalde de Córdoba]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/carta-abierta-alcalde-cordoba_132_13085525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90b4a872-89e9-4efb-ae02-12ee40b5cf07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta abierta al alcalde de Córdoba"></p><p class="article-text">
        Ya sabemos que vivir en el casco hist&oacute;rico de nuestra ciudad tiene grandes ventajas, pero cada d&iacute;a esta apuesta se hace m&aacute;s dif&iacute;cil por los inconvenientes que conlleva, debido en parte a los criterios est&eacute;ticos y tipol&oacute;gicos protegidos por el Plan Especial de Protecci&oacute;n del Casco Hist&oacute;rico (PEPCH), que establece la obligatoriedad de utilizar determinados materiales y elementos, sobre todo en patios, fachadas y cubiertas. Estamos de acuerdo a&uacute;n suponiendo gastos a&ntilde;adidos que no ven compensados, ya que no existen ayudas ni rebajas impositivas por parte de la administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o 2022, las asociaciones vecinales del Casco Hist&oacute;rico estamos reivindicando la posibilidad de tener el mismo derecho que los residentes en el resto de los barrios de C&oacute;rdoba, e incluso que los locales y establecimientos tur&iacute;sticos (pisos, apartamentos, bares, restaurantes, hoteles), ubicados en el Casco y para los que s&iacute; se permite pr&aacute;cticamente cualquier ocupaci&oacute;n de v&iacute;a p&uacute;blica, toldos de colores, carteles y banderolas, luminarias, aires acondicionados y estufas, antenas parab&oacute;licas y televisores, cableado de todo tipo y hasta flores y arbustos de pl&aacute;stico, que por lo visto, forman parte de la &ldquo;libertad individual &rdquo;, figura que desconocemos en relaci&oacute;n con la legislaci&oacute;n y normativa y que nos ha descubierto recientemente nuestro excelent&iacute;simo alcalde, sin ning&uacute;n reparo, al afirmar que &eacute;l no puede impedir que se incumpla la normativa del PEPCH en cuanto a fachadas y cubiertas.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con la movilidad y accesibilidad, tambi&eacute;n se nos discrimina. La industria tur&iacute;stica, una vez m&aacute;s, disfruta de la posibilidad de carga y descarga, de tr&aacute;nsito de veh&iacute;culos incluso de grandes dimensiones, mientras la vecindad, no podemos estacionar nuestro veh&iacute;culo, ni tan siquiera para descargar la compra, ni trasladar a familiares mayores, enfermos y con movilidad reducida (&uacute;ltimamente nos comunican residentes que han sido multados por estacionar con este motivo).
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n haciendo todo lo posible e imposible por &ldquo;expulsarnos&rdquo; del Casco. Cada vez son m&aacute;s las personas que abandonan el barrio donde han nacido, crecido, vivido y cuidado durante muchos a&ntilde;os o toda su vida. La situaci&oacute;n es absolutamente injusta y supone que la despoblaci&oacute;n en nuestro casco hist&oacute;rico se multiplica. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos entender esta pol&iacute;tica por parte de nuestro ayuntamiento y le exigimos que ponga en marcha medidas que reviertan est&aacute; situaci&oacute;n de abandono. Es su obligaci&oacute;n y responsabilidad velar y posibilitar por todos los medios que nuestro casco hist&oacute;rico sea un entorno habitable y lleno de vida, promoviendo la rehabilitaci&oacute;n integral del mismo y apostar por mantener su valor patrimonial y residencial.
    </p><p class="article-text">
        No nos resignamos a dejar abandonada esta riqueza, su belleza, su historia, su vida y su valor. Y no nos resignamos a ser ciudadanos sin derechos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Junta Directiva de la Asociaci&oacute;n Vecinal La Axerqu&iacute;a.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación vecinal La Axerquía, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/carta-abierta-alcalde-cordoba_132_13085525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 19:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta abierta al alcalde de Córdoba]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Será la IA el nuevo Ferran Adriá para los medios?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/sera-ia-nuevo-ferran-adria-medios_132_13065637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b18cd65-bb04-4128-b131-1d977cd49e4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Será la IA el nuevo Ferran Adriá para los medios?"></p><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os noventa, la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola vivi&oacute; algo que hoy parece evidente, pero que en su momento fue profundamente disruptivo. Un cocinero, Ferran Adri&agrave;, decidi&oacute; que innovar no significaba mejorar ligeramente las recetas tradicionales. Su intuici&oacute;n fue mucho m&aacute;s radical: hab&iacute;a que cambiar la estructura de los platos. As&iacute; naci&oacute; la famosa deconstrucci&oacute;n culinaria.
    </p><p class="article-text">
        Adri&agrave; tom&oacute; platos profundamente reconocibles (tortilla de patatas, gazpacho, menestra) y los separ&oacute; en sus elementos esenciales para reconstruirlos de otra forma. Las texturas cambiaban, la presentaci&oacute;n cambiaba, incluso la experiencia del comensal cambiaba. Pero el sabor, la esencia del plato, segu&iacute;a ah&iacute;. No destruy&oacute; la cocina tradicional, la reinterpret&oacute; desde su estructura.
    </p><p class="article-text">
        Ese gesto, que en su origen fue puro talento creativo y visi&oacute;n, acab&oacute; colocando a la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola en la vanguardia mundial durante m&aacute;s de una d&eacute;cada.&nbsp;Si miramos hoy al sector de los medios, el contraste es algo m&aacute;s que evidente.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de una d&eacute;cada llevamos escuchando las mismas soluciones: diversificar ingresos, apostar por suscripciones, organizar eventos, construir relaci&oacute;n con la audiencia, desarrollar nuevos productos, etc&eacute;tera. Si uno revisa informes del sector (WAN-IFRA, Reuters Institute, INMA) &nbsp;comprobar&aacute; que esas recomendaciones llevan circulando al menos doce o quince a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las recetas est&aacute;n claras, pero el problema es que hemos intentado aplicarlas sin cambiar realmente la estructura del modelo. Hemos a&ntilde;adido capas (suscripciones, eventos, branded content...) sobre una arquitectura que sigue siendo b&aacute;sicamente la misma: producir contenido, atraer tr&aacute;fico y monetizar audiencia. Durante a&ntilde;os eso pudo funcionar porque lo que viv&iacute;amos era una evoluci&oacute;n de Internet. El consumo migraba a lo digital, aparec&iacute;an nuevas plataformas, cambiaban los formatos publicitarios. Era un cambio profundo, s&iacute;, pero en gran medida adaptativo. Hoy el contexto es completamente distinto.
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial introduce una disrupci&oacute;n mucho m&aacute;s profunda ya que solo cambia c&oacute;mo se distribuye la informaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo se produce, c&oacute;mo se sintetiza y c&oacute;mo se accede a ella. Las interfaces de IA empiezan a convertirse en una nueva capa de acceso al conocimiento y eso obliga a replantear algo m&aacute;s importante que el modelo publicitario. Obliga a replantear el papel de los medios.
    </p><p class="article-text">
        Si el contenido se vuelve abundante y f&aacute;cilmente sintetizable por sistemas de IA, el valor ya no estar&aacute; &uacute;nicamente en producir art&iacute;culos. El valor estar&aacute; en organizar conocimiento fiable, aportar criterio y construir relaci&oacute;n con las personas.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde la met&aacute;fora culinaria vuelve a tener sentido.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; lo que necesita hoy el sector de los medios es exactamente lo que hizo Ferran Adri&agrave; en la cocina: deconstruir su modelo. Separar sus elementos esenciales (contenido, marca, comunidad, servicios) para reconstruirlos en una arquitectura distinta, adaptada a un ecosistema donde la informaci&oacute;n es abundante y donde el acceso al conocimiento est&aacute; cambiando.
    </p><p class="article-text">
        El contenido seguir&iacute;a existiendo, pero dejar&iacute;a de ser el negocio en s&iacute; mismo y pasar&aacute; a ser la puerta de entrada a algo m&aacute;s amplio: un ecosistema de comunidad, conocimiento y servicios. Eventos y formaci&oacute;n personalizados, herramientas digitales, comunidades profesionales, productos de datos o experiencias alrededor de una marca que genera confianza. Parad&oacute;jicamente, la inteligencia artificial puede ser el motor que permita hacer esa transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No porque sustituya a los medios, sino porque puede ayudarlos a organizar mejor el conocimiento, personalizar la experiencia, escalar la relaci&oacute;n con las audiencias y crear productos informativos completamente nuevos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la pregunta quiz&aacute; no sea si la IA es una amenaza para los medios. La pregunta es otra.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si la inteligencia artificial fuera el catalizador que permita a los medios hacer su propia deconstrucci&oacute;n? Ferran Adri&agrave; no revolucion&oacute; la cocina gracias a una nueva tecnolog&iacute;a, sino gracias a una forma distinta de pensar los platos, de mirar sus ingredientes y retocar la cadena. La IA introduce precisamente eso en las organizaciones: una nueva l&oacute;gica cognitiva para pensar procesos, informaci&oacute;n y conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la IA no es el nuevo Ferran Adri&agrave;, pero s&iacute; puede ser el contexto intelectual y tecnol&oacute;gico que permita a los medios hacer lo que &eacute;l hizo con la cocina: deconstruir su modelo para reconstruirlo en una arquitectura nueva, adaptada a un ecosistema donde el contenido es abundante y donde el verdadero valor vuelve a estar en el criterio, la relaci&oacute;n y la comunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/sera-ia-nuevo-ferran-adria-medios_132_13065637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 19:06:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Será la IA el nuevo Ferran Adriá para los medios?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[opinión,inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir mejor que en las ciudades]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/vivir-mejor-ciudades_132_13065944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c3b2985-6f5d-4d63-945d-8d0a070a069a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir mejor que en las ciudades"></p><p class="article-text">
        Esta semana, en el proyecto Somos Turismo WEOD Guadiato se planteaba la pregunta de c&oacute;mo cambiar el relato para una comarca repleta de malas noticias. Es, con diferencia, la zona de C&oacute;rdoba que m&aacute;s habitantes pierde, a la que menos empresas e industrias llegan, si es que lo hacen, y con una autoestima por los suelos.
    </p><p class="article-text">
        Pienso mucho en las encuestas del CIS y en la pregunta sobre la econom&iacute;a, antes de responder a ese planteamiento. El CIS suele preguntar a los ciudadanos por c&oacute;mo creen que va la econom&iacute;a del pa&iacute;s. Una mayor&iacute;a aplastante contesta que fatal. Poco despu&eacute;s, los soci&oacute;logos preguntan por c&oacute;mo le va la econom&iacute;a al encuestado. Y modestia aparte suelen contestar que bien o bastante bien.
    </p><p class="article-text">
        Esta disociaci&oacute;n entre las percepciones y la realidad se da mucho entre el mundo rural y urbano. No me explico que una persona que se las ve para llegar a final de mes en Madrid pagando una fortuna y cuya vida se limita a pasar la mayor parte del tiempo encerrada en un piso min&uacute;sculo y probablemente compartido piense que vive mejor que alguien en cualquier pueblo del Valle del Guadiato de C&oacute;rdoba. No, no tiene mejores servicios (de verdad que no), ni acceso a hospitales, ni a cultura o conciertos, tiendas o cine. No.
    </p><p class="article-text">
        En unos tiempos en los que internet ha roto barreras, la mayor&iacute;a de la gente compra online y en casa tenemos una ventana abierta al mundo, con una buena conexi&oacute;n tenemos pr&aacute;cticamente los mismos recursos que una persona viviendo en cualquier cuchitril de Madrid, que para quedar con un amigo tiene que salir de casa dos horas antes para llegar, previo desembolso de un dineral en transporte y, por supuesto, en ca&ntilde;as y tapas. Eso s&iacute;, en libertad.
    </p><p class="article-text">
        El mundo rural suele ser visto como un lugar rec&oacute;ndito e inaccesible, donde no hay cultura y en el que la gente se sigue atando los pantalones con una guita, lleva boina, los animales est&aacute;n por las calles repletas de esti&eacute;rcol y no sabe hacer la o con un canuto. Pero a d&iacute;a de hoy, la diferencia cultural entre el campo y la ciudad es inexistente, e incluso la econ&oacute;mica. Con salarios no tan altos como los de Madrid (o cualquier gran ciudad) se es pr&aacute;cticamente rico en un pueblo, se puede uno construir una vivienda con todos los lujos sin renunciar a casi nada.
    </p><p class="article-text">
        El Guadiato, por ejemplo, est&aacute; lejos. O cerca. A una hora de distancia de C&oacute;rdoba es pr&aacute;cticamente lo mismo que se tarda de cualquier ciudad dormitorio madrile&ntilde;a al centro de la ciudad. Pero la vida all&iacute; es bastante mejor que la de Madrid. Envejecer en un pueblo, con recursos y servicios (ojo, que esto est&aacute; en riesgo), siempre es mejor que hacerlo en una ciudad donde nadie te conoce y nadie se preocupa por ti, nadie sabe si ese d&iacute;a has salido o te has quedado en casa, si tienes mejor o peor cara que ayer, o si puedes llamar a un vecino que r&aacute;pidamente te va a echar una mano. En las ciudades se suele estar muy solo rodeado de mucha gente. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s ese pesimismo tiene que empezar a darse la vuelta. Quiz&aacute;s tenemos que pensar que en verdad donde se vive bien es en el mundo rural. No solo porque no tiene contaminaci&oacute;n o donde todo suele ser m&aacute;s bonito. O por el tan manido contacto con la naturaleza. Mitos. Quiz&aacute;s porque todo tiene una dimensi&oacute;n m&aacute;s humana. Y no dejamos de ser eso, seres humanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/vivir-mejor-ciudades_132_13065944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 19:05:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir mejor que en las ciudades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todos somos una sakura]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/sakura_132_13068189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acace721-c99e-4028-8f11-2a69053b9cb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todos somos una sakura"></p><p class="article-text">
        Un par de semanas en Jap&oacute;n dan para muchas reflexiones que seguro ir&aacute;n surgiendo. Pero cuando a&uacute;n estoy en el aire de vuelta, a m&aacute;s de 11.278 metros de altitud, una vez pasado el estrecho de Bering, cruzada Alaska y sobrevolando en este instante Groenlandia, mientras miro las auroras boreales por la min&uacute;scula y fr&iacute;a ventanilla, lo &uacute;nico que pienso es que, en realidad, no somos nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Jap&oacute;n se dice en este tiempo que &ldquo;en realidad, todos somos flores de cerezo&rdquo; y no solo porque nacemos de un tronco sin nada, florecemos con una belleza &uacute;nica y tenemos una existencia breve -que no todos sabemos aprovechar-, sino por lo ef&iacute;mero de esa existencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando la&nbsp;<em>sakura</em>&nbsp;est&aacute; en su plenitud de belleza, basta un soplo del ya tibio aire primaveral, para que de repente se desprenda del &aacute;rbol y vaya cayendo a los pies del cerezo, convirtiendo su final en un nuevo espect&aacute;culo, tan bello o m&aacute;s que cuando estaba luminiscente en el &aacute;rbol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A eso lo llaman en Jap&oacute;n el&nbsp;<em>Hanafubuki</em>, la traducci&oacute;n ser&iacute;a algo as&iacute; como la &ldquo;nevada de flores de cerezo&rdquo;. El momento de celebrar el final, ese final que est&aacute; ah&iacute; y que no todos sabemos admirar. Es tambi&eacute;n cuando conmemoran la p&eacute;rdida de los seres queridos y reflexionan sobre el verdadero valor de la existencia. En las ramas donde estaban las bellas&nbsp;<em>sakuras</em>, ahora ca&iacute;das como un manto blanco, de inmediato nacer&aacute;n peque&ntilde;as hojas verdes. La vida siempre contin&uacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kioto y C&oacute;rdoba albergan grandes similitudes. Es la ciudad m&aacute;s antigua e hist&oacute;rica de Jap&oacute;n y tiene no pocos lugares patrimonio de la humanidad. Capital del pa&iacute;s desde el a&ntilde;o 794 hasta mediados del siglo XIX, mantiene su riqueza cultural con 17 santuarios, templos y castillos, inscritos como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s bajar del<em>&nbsp;tren bala</em>&nbsp;que me llevo a Kioto (y que me dej&oacute; alucinada por su velocidad - ya desconocida en Espa&ntilde;a-, y su estabilidad - no se mov&iacute;a ni un mil&iacute;metro -), embriagada despu&eacute;s de haber visto desde la ventanilla momentos antes el impresionante Futji pasar ante m&iacute;, lo primero que hice fue coger un taxi directo al&nbsp;<em>Paseo del Fil&oacute;sofo</em>. Su nombre se debe a<em>&nbsp;Kitar&#333; Nishida</em>&nbsp;un fil&oacute;sofo y profesor de la universidad de Kioto que cada d&iacute;a paseaba por all&iacute; camino de sus clases.
    </p><p class="article-text">
        Es un sendero peatonal de varios kil&oacute;metros, con un canal de agua en medio y cerezos a ambos lados. Los japoneses lo recorren en cada estaci&oacute;n del a&ntilde;o para andar y meditar. Aunque a&uacute;n no estaban los cerezos en plena floraci&oacute;n - si lo suficiente como para admirar su belleza- consegu&iacute; mi prop&oacute;sito de llegar antes del cierre del peque&ntilde;o negocio del que llaman &ldquo;el se&ntilde;or de los kimonos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y conoc&iacute; al se&ntilde;or de los kimonos. No sabr&iacute;a calcular su edad. Qu&eacute; importa. Me quedo con su entusiasmo y su felicidad. Nos regal&oacute; maravillosas fotos que &eacute;l hace en cada estaci&oacute;n del a&ntilde;o de ese&nbsp;<em>Paseo del Fil&oacute;sofo</em>&nbsp;que el puede admirar cada d&iacute;a; nos ense&ntilde;&oacute; las cosas que pinta - y no solo kimonos y haori - los objetos vintage que vende y todo con una sonrisa llena de gratitud por haber ido a conocer su refugio de tesoros que conserva y atiende cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En Jap&oacute;n trabajar no es un castigo. Creo que convierten lo que hacen en un aut&eacute;ntico prop&oacute;sito de vida. Cada uno a su manera. Si algo me ha sorprendido es ver a tantas personas de edad que aqu&iacute; llamar&iacute;amos avanzada, felices a&uacute;n dedicados a &ldquo;trabajar&rdquo;. Las jubilaciones anticipadas y las hordas de jubilados en edad a&uacute;n de aportar mucho a la sociedad y no de ser una carga, dir&iacute;a que no es muy japon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando miro donde estoy, mientras escribo esto, comprendo que es hora de dejarse llevar por el viento sin miedo a la ca&iacute;da, una ca&iacute;da que m&aacute;s pronto que tarde ocurrir&aacute;. Pero antes sabiendo que mientras siga aqu&iacute;, m&aacute;s cerca del infinito en este instante que nunca, es hora de vivir con intensidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos somos una sakura.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/sakura_132_13068189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 19:04:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
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