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    <title><![CDATA[Cordópolis - opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[A Ernesto Caballero]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/ernesto-caballero_132_13599359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef310036-8000-41c1-ade0-ef884a98df88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x406y273.jpg" width="1200" height="675" alt="A Ernesto Caballero"></p><p class="article-text">
        He tardado mucho en escribir unas palabras para Ernesto. Quiz&aacute;s fuera por la enorme grandeza de su figura, o quiz&aacute;s por saber que no puedo estar a la altura de las hermosas palabras de despedida que su hijo Juli&aacute;n le dedic&oacute; en su entierro, haciendo que lo personal fuera pol&iacute;tico una vez m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Como dijo su hijo, sobre todas las cosas, fue una buena persona. Bueno con su familia y bueno con sus semejantes. Bueno y muy justo, pues fue su sentido de la justicia lo que le hizo trabajar por traer la democracia a este pa&iacute;s, sin servirse nunca del odio, arriesgando su propia vida, siendo perseguido, encarcelado e incluso torturado por no delatar a quienes trabajaron con &eacute;l por ese mismo fin.
    </p><p class="article-text">
        Ernesto Caballero fue la encarnaci&oacute;n del comunismo cordob&eacute;s, el que hizo diferente esta provincia y la trajo a ser uno de los principales bastiones del PCE. Sin embargo, su humildad comunista hizo que, al contrario de otras figuras, quedara situado en un segundo plano, sin alharacas, ni grandes homenajes, sin que est&eacute; presente en estados de wasap o redes, no por falta de grandes mensajes, sino porque huyendo del personalismo, lo m&aacute;s importante fue siempre el Partido.
    </p><p class="article-text">
        Fue la encarnaci&oacute;n de ese comunismo que sabe que lo importante es lo colectivo y que por ello mismo lleva en su esencia la disciplina, esa palabra tan denostada que es la base del trabajo en equipo y de la unidad de objetivos, la que determina la ausencia de egos para situar por encima de todo la decisi&oacute;n comunitaria, la que huye de razones personales para razonar entre todas y todos, la que nos ense&ntilde;a que el error de uno puede enmendarse con el acierto colectivo. Supo siempre que lo importante no era &eacute;l, su familia o su barrio, sino la humanidad entera, y de eso sab&iacute;a mucho tambi&eacute;n Teodora, su mujer, que sobrellev&oacute; largos a&ntilde;os de ausencia con la mirada puesta en lo que estaba en juego, m&aacute;s que en su inter&eacute;s personal o familiar.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as de preparaci&oacute;n de huelga general y elecciones generales hay que tener presentes a ambos frente a tantos y tantas que se erigen en salvadores de la izquierda, sin correr riesgos, sin mover un dedo por levantar a las masas, sin hacer lo imposible por unificar listas o haciendo precisamente lo imposible por salvaguardar siglas. No en vano aprendi&oacute; Ernesto, de la mano de Marcelino Camacho con quien comparti&oacute; celda, la diferencia entre lo urgente y lo necesario.
    </p><p class="article-text">
        Desde esa conciencia y disciplina pudo ser Secretario Provincial del Partido Comunista durante 30 a&ntilde;os, en la clandestinidad y fuera de ella, y fue fundador de Izquierda Unida Convocatoria por Andaluc&iacute;a, Diputado auton&oacute;mico, Diputado en el Congreso, sindicalista, dirigente vecinal y activista en mil causas.
    </p><p class="article-text">
        Esta buena persona me convenci&oacute; para ser Secretaria Provincial del Partido Comunista y me ense&ntilde;&oacute; a serlo. No dud&eacute; nunca en consultarle y contar con su experiencia y &eacute;l, con muchos reparos y modestia (no quer&iacute;a, seg&uacute;n dec&iacute;a, ocupar espacios que no le correspond&iacute;an), no dej&oacute; de compartir conmigo sus opiniones sobre c&oacute;mo actuar en cada momento.
    </p><p class="article-text">
        Siempre estuvo acertado, pues ten&iacute;a el conocimiento de la historia pol&iacute;tica de esta ciudad y esta provincia, conoc&iacute;a sus gentes y sus dirigentes, sab&iacute;a c&oacute;mo se gestaron sus instituciones y de d&oacute;nde proven&iacute;a cada cual y hab&iacute;a participado en todos y cada uno de los pasos democr&aacute;ticos hasta llegar donde estamos.
    </p><p class="article-text">
        A &eacute;l y gente como &eacute;l, le debemos que esta ciudad fuera un modelo de participaci&oacute;n ciudadana, y Ayuntamientos que no se conformaron con una democracia formal poniendo en pr&aacute;ctica una Constituci&oacute;n social que proclamaba la intervenci&oacute;n econ&oacute;mica y el servicio p&uacute;blico y que, en esa l&iacute;nea, crearon empresas municipales de bienes y servicios b&aacute;sicos, del agua, de la vivienda, de los saneamientos, de los cementerios y del transporte, haciendo que pertenecieran a todos, hicieron un urbanismo de la gente frente a las grandes empresas inmobiliarias, y construyeron una ciudad para sus habitantes evitando la especulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello sorprenden las ausencias en su entierro. Miro al pasado y veo el respeto que desde todo el arco pol&iacute;tico se ha tenido siempre por las grandes figuras que han fundado la democracia en este pa&iacute;s, incluso desde la derecha. Pero desgraciadamente veo que hay un grado inmenso de incultura en nuestros gobernantes actuales, que no se han dignado a cursar ni unas simples palabras de p&eacute;same. Resulta imperdonable en la izquierda, e inaudito en la derecha, aunque no se puede esperar m&aacute;s de un Alcalde al que no se le ha visto ni ir al entierro de sus compa&ntilde;eros de corporaci&oacute;n. O quiz&aacute;s no sea tan asombroso en una derecha cada vez m&aacute;s embrutecida y ultra, que busca la dictadura m&aacute;s que la democracia por la que luch&oacute; Ernesto.
    </p><p class="article-text">
        Recordar a Ernesto es recordar el horror de un golpe de estado, en qu&eacute; lado se sit&uacute;a cada cual en la historia, acabar con el blanqueo de los genocidios y las dictaduras, con los eufemismos y la hipocres&iacute;a y tener conciencia de clase ahora que tanta falta hace. Por eso mismo sigue resultando tan peligroso, que mejor, tratan de olvidarlo. Afortunadamente, tus camaradas no vamos a consentir el olvido.
    </p><p class="article-text">
        Para cerrar este peque&ntilde;o homenaje quiero volver a sus memorias (recogidas en dos magn&iacute;ficos libros &ldquo;Vivir con memoria&rdquo; y &ldquo;La Democracia inconclusa&rdquo; que cualquier dirigente pol&iacute;tico deber&iacute;a leer) y recordar al ni&ntilde;o que ten&iacute;a miedo al lobo y, sin embargo, cumpl&iacute;a con su deber de pastor para, desde la m&aacute;s tierna infancia, contribuir al sustento de su familia; y recordar al adulto que se enfrent&oacute; a todos sus miedos, a los lobos m&aacute;s terribles, para procurarnos a todos y todas un futuro mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Doblas Miranda / Secretaria Provincial del PCA Córdoba, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/ernesto-caballero_132_13599359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2026 17:53:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A Ernesto Caballero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desvelos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/desvelos_132_13599337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a9ad13a-2c57-451a-8078-438bf433ea4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desvelos"></p><p class="article-text">
        Imagine &mdash;querido lector, querida lectora&mdash; que un velo le cubriera por completo impidi&eacute;ndole ver qu&eacute; se va a encontrar una vez que se alce: no sabe si ser&aacute; hombre o mujer, morena o rubio; desconoce el color de sus ojos y el tono de su piel; ignora el c&oacute;digo postal del lugar en el que le ha tocado vivir; y nada prev&eacute; acerca de su fuerza, sus habilidades, su inteligencia o sus posibles limitaciones y carencias.
    </p><p class="article-text">
        En 1971 se public&oacute; <em>Teor&iacute;a de la justicia, </em>una obra que marcar&iacute;a el discurso de la filosof&iacute;a pol&iacute;tica durante d&eacute;cadas. Escrita por <strong>John Rawls</strong>, en ella se entiende la justicia como la principal virtud p&uacute;blica de una sociedad, el pilar sobre el que se construya una <em>buena vida buena. </em>Para el profesor de Harvard, los principios que organicen la sociedad deben garantizar que todos sus miembros, sin excepci&oacute;n, tengan iguales libertades b&aacute;sicas y una igualdad equitativa de oportunidades. Partiendo de esas dos exigencias, las desigualdades sociales y econ&oacute;micas &mdash;que no pocas veces dependen m&aacute;s del puro azar de lo que creemos&mdash; solo ser&iacute;an admisibles si redundan en el mayor beneficio posible de los miembros menos favorecidos de la sociedad, conforme al llamado &ldquo;principio de diferencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, pagar m&aacute;s a determinados profesionales podr&iacute;a estar justificado si ese incentivo resulta necesario para que desempe&ntilde;en un trabajo cuya realizaci&oacute;n mejora la situaci&oacute;n de los menos favorecidos. Adem&aacute;s, en un sistema fiscal progresivo como el que establece nuestra Constituci&oacute;n, quienes perciben mayores ingresos contribuyen en mayor proporci&oacute;n a financiar prestaciones y servicios p&uacute;blicos que pueden beneficiar especialmente a quienes m&aacute;s lo necesitan. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, para justificar estos principios de justicia, Rawls plantea un experimento mental, una situaci&oacute;n hipot&eacute;tica en la que personas razonables deben decidir en qu&eacute; sociedad les gustar&iacute;a vivir, imaginando su arquitectura social y jur&iacute;dica partiendo, eso s&iacute;, de una &ldquo;posici&oacute;n original&rdquo; en la que se encuentran bajo el &ldquo;velo de la ignorancia&rdquo;: es decir, desconocen qu&eacute; lugar ocupar&aacute;n en la sociedad, su riqueza, sus capacidades o sus creencias. Esa inicial falta de informaci&oacute;n, sumada a la incertidumbre acerca de ad&oacute;nde podr&iacute;a conducirles la loter&iacute;a gen&eacute;tica o la suerte social, terminar&iacute;a favoreciendo tanto la elecci&oacute;n de principios imparciales que todos pudieran aceptar, fuese cual fuese la casilla de salida que les tocara en suerte, como el rechazo de aquellas reglas ego&iacute;stas pensadas solo para favorecer una determinada posici&oacute;n particular.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, parecer&iacute;a razonable apostar por becas para el estudio porque uno podr&iacute;a nacer con capacidad y voluntad de aprender pero en el seno de una familia sin recursos; resultar&iacute;a igualmente justo implantar un sistema de salud p&uacute;blico suficientemente protector, ya que no es descabellado pensar que, al alzarse el velo de la ignorancia, uno pudiera haber nacido con una determinada propensi&oacute;n gen&eacute;tica a sufrir un c&aacute;ncer; tampoco parece reprochable imaginar una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres, ya que, bajo ese velo, nadie sabr&iacute;a de antemano cu&aacute;l podr&iacute;a ser su identidad de g&eacute;nero; por &uacute;ltimo, &iquest;acaso no se antoja igualmente l&oacute;gico que no haya casas sin gente y gente sin casas?
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de Rawls, enmarcada en lo que se ha dado en llamar &ldquo;liberalismo igualitario&rdquo; &mdash;lo que, muy sumariamente, podr&iacute;amos resumir en libertad e igualdad, si bien, y a la luz del principio de la diferencia, podr&iacute;amos sumar la fraternidad&mdash;, ha sido objeto de innumerables an&aacute;lisis, ataques, alabanzas y reformulaciones, pero sigue ofreciendo un razonable punto de partida acerca de c&oacute;mo organizar una sociedad justa: igualdad de libertades y derechos, igualdad de oportunidades, una red de apoyo para los momentos de infortunio de la vida o unas instituciones que eviten que el origen social determine nuestras oportunidades. Esta propuesta resulta m&aacute;s necesaria que nunca en estos momentos tan preocupantes en los que todo lo que cre&iacute;amos incuestionable corre el riesgo de saltar por los aires. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la obra rawlsiana tiene la virtud de hacernos reparar en que las ventajas gen&eacute;ticas o sociales con las que nacemos no constituyen, por s&iacute; solas, un m&eacute;rito moral, toda vez que son netamente azarosas y no dependen de nosotros. De ah&iacute; que el mero hecho de haberlas recibido ni justifique mayores recompensas ni sea motivo para reclamar halagos: no hay m&aacute;s que fortuna y accidente en haber nacido con &ldquo;genes de oro&rdquo; o haber crecido en un hogar con &ldquo;cucharas de plata&rdquo;, por emplear la expresiva imagen del pensador canadiense <strong>Hillel Steiner</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, imaginar &mdash;recurriendo al m&iacute;tico velo de la ignorancia&mdash; que podr&iacute;amos haber corrido distinta suerte y que, en tal caso, preferir&iacute;amos una sociedad m&aacute;s decente y emp&aacute;tica con nuestra mala fortuna nos deber&iacute;a conmover y colocarnos junto a quienes han resultado m&aacute;s desaventajados en esa loter&iacute;a gen&eacute;tica y social que es venir a este diablo mundo. Se trata, en definitiva, de apostar por pol&iacute;ticas <em>con rostro humano</em>, para que, m&aacute;s all&aacute; de experimentos mentales, las injusticias nos duelan y, sobre todo, le quiten el sue&ntilde;o a los que pretenden aprovecharse de nuestros desvelos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Vilaplana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/desvelos_132_13599337.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2026 17:53:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desvelos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[ANÁLISIS | CD Leganés - Córdoba CF]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/deportes/analisis-cd-leganes-cordoba-cf_7_13594208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a0486c2-36b7-4a77-b99e-956f83e975c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="ANÁLISIS | CD Leganés - Córdoba CF"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/deportes/analisis-cd-leganes-cordoba-cf_7_13594208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2026 15:25:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[ANÁLISIS | CD Leganés - Córdoba CF]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[deportes,Fútbol,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Criminalizando la pobreza]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/criminalizando-pobreza_132_13589077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0dbf840-949e-4baf-adb0-357314bf1245_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Criminalizando la pobreza"></p><p class="article-text">
        Hay un clich&eacute; mental que mucha gente hace de manera autom&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si alguien tiene menos que yo, entonces es muy probable que quiera aprovecharse de m&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene su cara opuesta. &ldquo;Si alguien tiene m&aacute;s que yo, seguramente puedo aprovecharme de &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si un inmigrante viene en patera, sin dinero, claramente viene a comerse nuestra comida, quitarnos el trabajo, privarnos de nuestra casa, fornicar con nuestras mujeres, y ponerse malo todos los d&iacute;as para copar todos nuestros servicios p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si, por el contrario, llega en jet privado, le ponemos la alfombra roja, porque viene a generar riqueza, a darnos su dinero porque tiene mucho, aunque si lo piensas dos veces, es bastante m&aacute;s probable que acabe haciendo todo lo que le hemos atribuido al anterior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si ma&ntilde;ana llegase una nave extraterrestre a la tierra y esta fuese fea y cochambrosa, los recibir&iacute;amos a balazos. Si la nave estuviera forrada en oro y diamantes; banda y alfombra roja. Ya tienen dinero. &iquest;Qu&eacute; podr&iacute;an querer de nosotros?
    </p><p class="article-text">
        Hasta hay lenguaje y terminolog&iacute;as diferentes para ricos y para pobres, para referirse a lo mismo. Un pobre pide pr&eacute;stamos, un rico &ldquo;acude al mercado de la deuda&rdquo;. Un pobre roba, un rico defrauda. Un pobre quiebra empresas, un rico &ldquo;entra en default&rdquo;. Un pobre se droga, un rico se pega una fiesta. El pobre okupa viviendas, el rico las expropia.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos denostar y hasta criminalizar al pobre, o como m&iacute;nimo verlo en otro plano para as&iacute; salvarnos nosotros. Si est&aacute;s en una situaci&oacute;n de pobreza es porque te lo mereces y, algo habr&aacute;s hecho mal. Yo estoy bien porque hago lo correcto, t&uacute; est&aacute;s mal porque no lo haces.
    </p><p class="article-text">
        Este mecanismo mental que nos viene de serie, se usa continuamente para manipularnos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es ingenier&iacute;a social sofisticada. B&aacute;sicamente, el truco consiste en que al pobre se le hace pensar que es rico. Da igual el m&eacute;todo, dej&aacute;ndole barata una polera de Lacoste, o d&aacute;ndole una hipoteca a 45 a&ntilde;os para que se crea que posee una vivienda. Desde ese momento cambia de bando. Los que no tienen polera o no tienen hipoteca pasan a ser los pobres, y por tanto, una amenaza. Por mucho que los de tu bando te suban el inter&eacute;s de la hipoteca o te digan que ahora necesita el cintur&oacute;n a juego por 65 pavos. Estos no te roban. La amenaza, el criminal siempre ser&aacute; el que est&aacute; por debajo de ti.
    </p><p class="article-text">
        Ahora estamos en un momento espl&eacute;ndido para ver esto. Maricarmen ol&iacute;a a pobre, por eso los m&aacute;s canallas la criminalizaron. Que si no pagaba lo que debiera, que si se lo gastaba en el bingo. Que ten&iacute;a la cara muy dura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los que est&aacute;n acampados protestando &mdash; algo muy de pobre &mdash; por el derecho a la vivienda; que si el cuchillo de cortar el pan es un arma blanca peligrosa, los adoquines para sujetar las cuerdas de las tiendas, armas arrojadizas, que si tienen v&iacute;nculos con organizaciones terroristas... Y lo que vendr&aacute;, mi apuesta es un saco de 40 kilos de coca&iacute;na en una tienda. Al tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Valora, con toda la honestidad que puedas, en qu&eacute; equipo est&aacute;s jugando, porque tal vez, los que piensas que son tus amigos, son tus enemigos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/criminalizando-pobreza_132_13589077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Oct 2026 17:59:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Criminalizando la pobreza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[ANÁLISIS | Córdoba CF - CD Tenerife]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/deportes/analisis-cordoba-cf-cd-tenerife_7_13564808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44d406e7-54c1-4f14-9cfb-a456f9fe625f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152772.jpg" width="1151" height="647" alt="ANÁLISIS | Córdoba CF - CD Tenerife"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/deportes/analisis-cordoba-cf-cd-tenerife_7_13564808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 09:00:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[ANÁLISIS | Córdoba CF - CD Tenerife]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[deportes,Fútbol,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De proletarios a propietarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/proletarios-propietarios_132_13556993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4c051f4-05c7-4898-9b71-da3a466ba328_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De proletarios a propietarios"></p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a tiene que dejar de ser un pa&iacute;s de proletarios para ser un pa&iacute;s de propietarios&rdquo;. Jos&eacute; Mar&iacute;a Arrese fue el ministro del franquismo cuyas decisiones m&aacute;s han influido en la vida de los espa&ntilde;oles. A pesar de que estuvo muy cerca de ser fusilado por el propio Franco (fue un camisa vieja implicado en los famosos sucesos de Salamanca al que salv&oacute; sobre la bocina Serrano S&uacute;&ntilde;er), Arrese lleg&oacute; a ser ministro de Vivienda, donde lo cambi&oacute; todo.
    </p><p class="article-text">
        Arrese era un falangista convencido. Familia pol&iacute;tica de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera (se cas&oacute; con una prima hermana) fue un ultracat&oacute;lico y muy conservador que segu&iacute;a, no obstante, los principios sociales de un movimiento violento y muy de derechas. Esos principios sociales de aquel falangismo beb&iacute;an del fascismo italiano (que a su vez beb&iacute;a del socialismo). Pero como Mussolini, Franco acab&oacute; haciendo pol&iacute;tica para los grandes empresarios y la alta burgues&iacute;a. Y Falange no iba a ser menos. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>La Espa&ntilde;a de las piscinas</em>, Jorge Dioni considera que Arrese fue una especie de padre fundador del ladrillo como sost&eacute;n de la econom&iacute;a nacional. &iquest;C&oacute;mo conseguirlo? Cambiar radicalmente las pol&iacute;ticas del Ministerio de Vivienda, que ven&iacute;an de mucho antes del franquismo: sustituir la prioridad que entonces asum&iacute;a el estado de construir mucho y barato para alquilar esas viviendas (la famosa renta antigua, seguro que le suena), por construir mucho y barato pero para vender. Espa&ntilde;a pas&oacute; r&aacute;pidamente de ser un pa&iacute;s de proletarios (muchos viv&iacute;an de alquiler) a otro de propietarios. Y quien tiene una casa pues tiene un tesoro. Un colchoncito para cuando vengan mal dadas, que se pueda vender, hacer billetes.
    </p><p class="article-text">
        De aquellos polvos, estos lodos. En todos estos a&ntilde;os (m&aacute;s de sesenta) no ha habido gobierno alguno capaz de revertir aquella frase de Arrese. La vivienda de alquiler es una especie de peste bub&oacute;nica de la que hay que huir en cuanto se pueda. Quien vive de alquiler es porque es pobre. O alguien al que no se le ha presentado la oportunidad. En cuanto podamos hay que comprar. Un alquiler es tirar el dinero. Y hay que pensar en el d&iacute;a de ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        El franquismo, y la restauraci&oacute;n democr&aacute;tica, sent&oacute; otra base econ&oacute;mica de c&oacute;mo ten&iacute;a que ser el futuro de Espa&ntilde;a (se puede gritar el nombre as&iacute; como muy onomatop&eacute;yico): un pa&iacute;s cuya principal industria iba a ser el sol y la playa. Arrese no pod&iacute;a saber que muchos a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte iba a nacer una tecnolog&iacute;a llamada internet y una econom&iacute;a llamada colaborativa. Que de esa econom&iacute;a surgir&iacute;an plataformas de alquiler de vivienda que tensionar&iacute;an a niveles extremos el mercado inmobiliario mundial. Y que los alquileres de renta antigua ser&iacute;an como los unicornios. Y los alquileres normales, una anomal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El negocio de Espa&ntilde;a es Espa&ntilde;a. Y hay que seguir construyendo hasta que se acabe Espa&ntilde;a. M&aacute;s vivienda, m&aacute;s inversi&oacute;n, m&aacute;s Espa&ntilde;a. Hasta el infinito y m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay un problema: desgraciadamente vivimos en un mundo finito. Aunque la gran contradicci&oacute;n del capitalismo est&eacute; en el crecimiento infinito. Pero ese es otro debate.
    </p><p class="article-text">
        No. La soluci&oacute;n no es construir m&aacute;s. O no solo. La soluci&oacute;n est&aacute; en transformar un sistema que naci&oacute; viciado y en el que lo que no puede ser es que los salarios crezcan un 4% y el coste de la vivienda un 40%. Que a este paso el metro cuadrado en C&oacute;rdoba va a costar lo mismo que el Producto Interior Bruto de Rep&uacute;blica Dominicana.
    </p><p class="article-text">
        Con raz&oacute;n hay mucha gente que est&aacute; muy cabreada. Mucha de esa gente se ha dado cuenta de que est&aacute; m&aacute;s cerca de que le desahucie un fondo buitre que de poder comprar una casa. O incluso de poder pagar todos los gastos asociados a una vivienda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/proletarios-propietarios_132_13556993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 17:45:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De proletarios a propietarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Odiadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/odiadores_132_13559918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5623bbe-ae83-48a4-bad8-72ecb0e47330_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Odiadores"></p><p class="article-text">
        El odiador, odia. As&iacute; de sencillo y de perfecto. Se trata de una persona que &ldquo;practica&rdquo; el odio; es decir, una aversi&oacute;n y antipat&iacute;a hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.
    </p><p class="article-text">
        Es como aborrecer, abominar o tener desprecio o fobia o coraje o tirria o rabia&hellip; cosas todas chungas, pero bastante sencillas, si nos paramos a reflexionar un poco.
    </p><p class="article-text">
        Al que odia (ahora tambi&eacute;n se le puede decir &ldquo;<em>j&eacute;iter</em>&rdquo;, o algo as&iacute;), le puede dar corajito que desahucien a una anciana de la casa en la que lleva viviendo d&eacute;cadas, pero va m&aacute;s all&aacute; y le molesta a&uacute;n m&aacute;s que la gente se movilice en contra de eso.
    </p><p class="article-text">
        Como el odiador es insaciable, odia que la gente acampe en las calles y en las plazas, da igual el motivo, y pide su desalojo, el desmantelamiento de sus tiendas de campa&ntilde;a y la limpieza y fumigaci&oacute;n de la v&iacute;a p&uacute;blica (que, como es &ldquo;p&uacute;blica&rdquo;, curiosamente no se puede ocupar&ldquo; (excepto si sacas a un santo).
    </p><p class="article-text">
        El odiador no tiene nada en contra del cine de verano, qu&eacute; va. Ha disfrutado de &eacute;l, seguramente, alguna noche que otra, aunque sea viendo una insulsa comedieta espa&ntilde;ola (g&eacute;nero que odia). Pero odia a todos aquellos que deciden movilizarse para que no desaparezcan los cines de verano del casco hist&oacute;rico de una ciudad Patrimonio de la Humanidad que llevaba d&eacute;cadas disfrutando de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Los odia porque son unos &ldquo;culturetas wokes&rdquo; de medio pelo que se convocan y protestan desde las redes sociales que es, justamente, por donde el odiador odia m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El odiador es perfecto, insisto. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Admiro su pureza. Un superviviente no limitado por la conciencia, los remordimientos ni ilusiones de moralidad&rdquo;, como dec&iacute;a el m&eacute;dico humanoide de la tripulaci&oacute;n de la nave comercial Nostromo, en la pel&iacute;cula <em>Alien, el octavo pasajero</em>, que alguien habr&aacute; visto alguna vez en un cine de verano.
    </p><p class="article-text">
        Se dedica a odiar. Nada m&aacute;s. Y no se cansa. Es, pues, <em>j&eacute;iter </em>y jartible a la par.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, ya lo dec&iacute;a la canci&oacute;n: &ldquo;es la falta de amor la que llena los bares&rdquo; (y peta tu tel&eacute;fono m&oacute;vil).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/odiadores_132_13559918.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 17:44:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Odiadores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tiendas de campaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/tiendas-campana_132_13558732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcb52064-a57a-4f9c-af03-ca68c260becc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x640y365.jpg" width="1200" height="675" alt="Tiendas de campaña"></p><p class="article-text">
        Grandes superficies del ramo de los deportes venden a precio asequible tiendas de campa&ntilde;a. &iquest;Qui&eacute;n no tiene alguna para dormir bajo las estrellas, vacacionar barato o so&ntilde;ar un monte Tabor? Se pueden tener guardadas o, por el contrario, democr&aacute;ticamente plantadas en la Puerta del Sol y otros centros de reivindicaci&oacute;n, clamando por el derecho a la vivienda, al tiempo que espantan o enfurecen y figuradamente envenenan a esas crueles especies carro&ntilde;eras de cuello blanco que especulan con los nidos del ser humano.
    </p><p class="article-text">
        La acampada de Sol es algo que hemos estado viendo y escuchando y a lo que andamos poni&eacute;ndole rostros juveniles, intergeneracionales, multi&eacute;tnicos, profesionalmente mestizos, de nuestra diversidad social; y nombres propios, el de Maricarmen, o de colectivos como el del Sindicato de Inquilinas (&iexcl;c&oacute;mo me gusta que toque ahora el femenino plural!).
    </p><p class="article-text">
        Cientos de tiendas han construido la gran manzana por el &ldquo;derecho a techo&rdquo;, la base operativa ciudadana que echa el pulso a la inercia especulativa propia del &ldquo;realismo capitalista&rdquo;, ese que ve m&aacute;s posible el fin del mundo, el inevitable apocalipsis, que una alternativa a sus abismos neoliberales y desregulatorios (l&eacute;ase a Mark Fisher ); el freno, en fin, contra esta inercia capitalista que observamos como absolutamente irracional, injusta, inhumana, insostenible, insoportable, indecente&hellip;, pues toma como reh&eacute;n el bien m&aacute;s imprescindible para la vida de toda persona, que, junto con la alimentaci&oacute;n y la salud, es la vivienda. Sin nidos no hay personas, ni crianzas ni envejecimientos felices; sin personas no hay vida humana. Y sin vida, Sr. Milei y compa&ntilde;&iacute;a, pod&eacute;is quemar monta&ntilde;as de dinero y tirar al v&aacute;ter las claves de miles de millones en criptomonedas.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que esas mil quinientas tiendas acampadas en el madrile&ntilde;o kil&oacute;metro cero est&aacute;n perfectamente en su sitio, en el correcto lugar de la historia y del momento presente, y c&oacute;mo relucen, juntas, haciendo pi&ntilde;a, orgullosamente erigidas en el punto de inflexi&oacute;n (acaso no importar&aacute; cu&aacute;ndo decidan ir desmontando, sino que florecieron sobre el granito). Y s&iacute;, han de contemplarse textiles y hermosas desde los sat&eacute;lites, y puede que alguna m&aacute;quina que lea imagen y acate las &oacute;rdenes de su programaci&oacute;n quiz&aacute; las encuentre m&aacute;s amigas que objetivos de seguridad, m&aacute;s transformadoras que obst&aacute;culos en el espacio urbano. Nadie sabe a&uacute;n si alguna m&aacute;quina, de las que llamamos IA, procesar&aacute; la imagen y los hechos de Sol de un modo m&aacute;s emp&aacute;tico, certero y constitucional que quienes dan la espalda a uno de los mayores problemas con soluci&oacute;n de nuestro siglo.
    </p><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n ha estado marcado, en primer t&eacute;rmino, por la lucha de la ciudadana Maricarmen, de 87 a&ntilde;os, quien, tras la pesadilla y el maltrato de la tormenta perfecta -el capitalismo granje&aacute;ndose impotencias, omisiones, silencios administrativos o brazos ca&iacute;dos de algunos poderes p&uacute;blicos-, pudo regresar a su casa; si bien nadie puede resarcirla del sufrimiento por haber sido desalojada de su hogar y de que la tensi&oacute;n de una batalla ag&oacute;nica, desigual, inacabable y contra reloj hubiesen da&ntilde;ado su salud hasta necesitar una hospitalizaci&oacute;n. Tampoco se puede olvidar, nunca, nunca, a las personas que se suicidaron en el escenario del lanzamiento, del desahucio. Ni recientes suicidios en Catalu&ntilde;a atribuibles a desesperaciones de esa naturaleza. Ni el casi silencio en torno a ello.
    </p><p class="article-text">
        Y, en segundo lugar, este punto de avance, quiz&aacute; de revoluci&oacute;n, de no retorno, parece estar marcado por el papel catalizador de las movilizaciones y las acampadas por el derecho a la vivienda que germinan al inicio de octubre de 2026, justo ocho a&ntilde;os despu&eacute;s del 8-M que anot&oacute; el despegue global sin vuelta atr&aacute;s de los feminismos.
    </p><p class="article-text">
        La gente se pod&iacute;a haber quedado en su rinc&oacute;n, en su lamento, su scroll sin fin, en el ruidoso o gracioso TikTok, en su peque&ntilde;o mundo, en la diminuta esperanza de que, a lo mejor, hab&iacute;a suerte y cazaban alguna migaja, alguna fracci&oacute;n rid&iacute;cula de vivienda asumible, de habitaci&oacute;n medio digna; pero, gracias al s&iacute;mbolo Maricarmen, a su ariete, a su aldabonazo en las conciencias, a este ahora o nunca, a la generosa frescura democr&aacute;tica de la generaci&oacute;n Z, las tiendas de campa&ntilde;a han salido a las calles para ser cambiadas por viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Viviendas donde no te mueras de fr&iacute;o ni te ases de calor, construidas sin los racaneos hist&oacute;ricos que el franquismo instaur&oacute; fundacionalmente en las casas baratas, de pobres, pensadas para recoger la emigraci&oacute;n rural y barrer del mapa asentamientos chabolistas demasiado visibles.
    </p><p class="article-text">
        Tanta falta de vivienda no puede hacer que se pierda la perspectiva, la visi&oacute;n del agudo y a&ntilde;orado Mark Fisher, que sostiene, a grandes rasgos, que el &ldquo;capitalismo realista&rdquo; es capaz de hacer negocio incluso con los problemas o efectos secundarios que genera el propio sistema, y hasta domestica o pervierte la rebeld&iacute;a, como advierte Laura Hojman. Otro ejemplo: si las personas sufren de ansiedad por culpa de su permanente precariedad en el empleo, separaci&oacute;n de su familia y grave falta de recursos, no se incide apenas en el plano sociolaboral, en cambiar la vida, sino en el desarrollo de f&aacute;rmacos de prescripci&oacute;n universal por grandes laboratorios (conste que lo arriba dicho no persigue desacreditar las bondades de la investigaci&oacute;n farmacol&oacute;gica ni restar valor a mol&eacute;culas que mejoran la salud mental, sino que pone el dedo en la llaga de la inercia capitalista que no se baja del burro e insiste en que la mano invisible -que maneja los hilos-, los mercados, el beneficio, los resultados, los tipos y bla-bla-bla).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, ante el desierto secular de potentes, eficaces y sostenidas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de vivienda, tenemos la oportunidad, como ciudadan&iacute;a, de exigir que no se cuele la repetici&oacute;n de los fracasos hist&oacute;ricos que han dejado a medias grandes ambiciones de este pa&iacute;s y de sus gentes. Lupa, por tanto, a los temas de sostenibilidad ambiental y emergencia clim&aacute;tica, de accesibilidad, de protecci&oacute;n de las personas consumidoras en el acceso a la vivienda y la financiaci&oacute;n bancaria. Lupa, tambi&eacute;n, sobre las posibilidades de alternativa habitacional que no sean compatibles con la calidad de vida y la dignidad. Y m&aacute;s lupas, sobre el edificio jur&iacute;dico y administrativo en estas materias o sobre c&oacute;mo calibrar la viabilidad, solvencia y consecuencias de posibles respuestas innovadoras que podr&iacute;an ofrecernos casas prefabricadas de &uacute;ltima generaci&oacute;n que, a lo mejor, ya est&aacute;n proyectando en la visionaria econom&iacute;a China o en las factor&iacute;as de los tecno-oligarcas, esos hombres que lo mismo podr&iacute;an rastrear nuestra cara en la acampada de Sol, que analizar nuestro genoma y nuestras ideas pol&iacute;ticas, que mandarnos a las estepas, a Groenlandia, a la Patagonia o la mism&iacute;sima Luna, a habitar, por vivienda, un min&uacute;sculo m&oacute;dulo de pl&aacute;sticos reciclados.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; alternativas si triunfan fecundamente las movilizaciones de las tiendas de campa&ntilde;a. Eso creo. La mayor&iacute;a social va en esta direcci&oacute;n, esto quiere, esto necesita: hay que sembrar vivienda. Para esto, leamos a Mariana Mazzucato y sus ideas operativas sobre el bien com&uacute;n, su empe&ntilde;o en estar, anteayer, con la gente, a pie de los proyectos de las comunidades locales de Brasil o M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, vuela la imaginaci&oacute;n. Octubre de 2076: una clase de primaria dibuja la acampada de Sol; aprenden que all&iacute; estuvo la ra&iacute;z de sus casas sostenibles, de la econom&iacute;a de la cornucopia y la democracia de los cinco pilares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/tiendas-campana_132_13558732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 06:56:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tiendas de campaña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,Vivienda,desahucio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[ANÁLISIS | Real Valladolid - Córdoba CF]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/deportes/analisis-real-valladolid-cordoba-cf_7_13542303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/999de982-a7a5-4d7f-87b4-6debd4bc8d35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="ANÁLISIS | Real Valladolid - Córdoba CF"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/deportes/analisis-real-valladolid-cordoba-cf_7_13542303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 17:22:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[ANÁLISIS | Real Valladolid - Córdoba CF]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba CF,Fútbol,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Días de agosto en el Monasterio del Parral]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/dias-agosto-monasterio-parral_132_13487361.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d63fa66-74d8-428e-a862-e4af2775b992_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Días de agosto en el Monasterio del Parral"></p><p class="article-text">
        He pasado la &uacute;ltima semana de agosto en el monasterio jer&oacute;nimo de clausura de Santa Mar&iacute;a del Parral evocando la memoria de mi padre, que estuvo all&iacute; de monje en 1946-1947.
    </p><p class="article-text">
        El monasterio est&aacute; situado extramuros de la ciudad de Segovia, junto a la antigua Casa de la Moneda, en un paraje natural de incomparable belleza a orillas del r&iacute;o Eresma. Es el &uacute;nico monasterio masculino de esta orden mon&aacute;stica espa&ntilde;ola que queda activo en el mundo, albergando hoy a s&oacute;lo seis monjes. Otros edificios que fueron regentados por los jer&oacute;nimos son ahora propiedad privada o p&uacute;blica y se destinan a fines no religiosos, como el que est&aacute; situado en la sierra de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Sobre una antigua ermita dedicada a la Virgen de El Parral, el monasterio de Segovia fue construido a mediados del siglo XV bajo el patrocinio del Marqu&eacute;s de Villena (futuro valido del rey castellano Enrique IV). Desde entonces ha tenido periodos de esplendor y tambi&eacute;n de crisis, e incluso de abandono, debido a determinados avatares hist&oacute;ricos que hasta llegaron a provocar la disoluci&oacute;n de la orden mon&aacute;stica de los jer&oacute;nimos (invasi&oacute;n francesa, desamortizaci&oacute;n de Mendiz&aacute;bal, guerras civiles y carlistas&hellip;) Una vez refundada, empieza en 1929 un primer proceso de reconstrucci&oacute;n del monasterio, que, m&aacute;s tarde, ya durante el franquismo, experimentar&aacute; las obras de mejora que le han dado su actual configuraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, el monasterio se erige como un edificio hist&oacute;rico de porte monumental, con su espl&eacute;ndida iglesia de estilo g&oacute;tico tard&iacute;o, mud&eacute;jar y plateresco (y un bello retablo renacentista), abierta al p&uacute;blico en visitas programadas. Ya en el interior, y de uso exclusivo de los monjes y hu&eacute;spedes, hay varios claustros, que rodean a altos cipreses y a un pinsapo de gran porte. Tambi&eacute;n, una peque&ntilde;a capilla, presidida por una imagen sobrecogedora de Cristo crucificado, donde radica el coro y se celebran los cultos diarios y la misa conventual.
    </p><p class="article-text">
        Dispone, adem&aacute;s, de un amplio terreno de huerta y jard&iacute;n, regado por manantiales que vienen de la sierra y que vierten su agua cristalina en los diversos estanques de piedra del monasterio. Paseando por el viejo camino de columnas de la huerta, con un reloj de sol en el muro lateral que da al sur, puede divisarse, en medio de una densa arboleda, el Alc&aacute;zar segoviano y otros edificios emblem&aacute;ticos de la ciudad castellana.
    </p><p class="article-text">
        El monasterio de El Parral es un lugar que llama a la contemplaci&oacute;n. Es tambi&eacute;n un espacio donde uno puede encontrar la paz interior, ya sea en el silencio que impregna la vida mon&aacute;stica, ya sea en las lecturas de los salmos lit&uacute;rgicos o en los solemnes cantos de m&uacute;sica gregoriana.
    </p><p class="article-text">
        Pasear por los claustros o contemplar su encina milenaria, es emprender un viaje al pasado de m&aacute;s de cinco siglos, en el que el tiempo se detiene y la vida fluye de otra manera, apartada del ruido medi&aacute;tico, de la presi&oacute;n de los <em>smartphones</em>, del ritmo fren&eacute;tico y la inmediatez de nuestra &eacute;poca. No obstante, y dada la edad tan elevada de los monjes, el futuro del monasterio es cuando menos incierto, dif&iacute;cil de adivinar.
    </p><h2 class="article-text">Evocar la memoria de mi padre</h2><p class="article-text">
        Diversas razones de tipo personal me llevaron a recluirme durante varios d&iacute;as en el monasterio de El Parral. Una de ellas era evocar, como he se&ntilde;alado, la memoria de mi padre, que estuvo all&iacute; de monje hace ochenta a&ntilde;os, antes de casarse y formar la familia de la que procedo. Algunas fotos del &aacute;lbum familiar as&iacute; lo corroboran.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, puede decirse que ha sido una especie de regreso al futuro, en la medida en que fue en esos claustros donde se decidi&oacute; el porvenir de mi familia. Si mi padre hubiera decidido permanecer en el monasterio no habr&iacute;a existido la familia Moyano-Estrada ni yo estar&iacute;a escribiendo ahora este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Estar en una celda similar a la suya; pasear por los claustros y la huerta por los que &eacute;l pase&oacute;; escuchar los mismos cantos gregorianos, o leer los pasajes de la &ldquo;Liturgia de las horas&rdquo; que &eacute;l leer&iacute;a sentado en los estalos del coro, ha sido una experiencia llena de emotividad. 
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo por eso, mi estancia en El Parral ha sido m&aacute;s que satisfactoria al haber podido rememorar el paso de mi padre por ese monasterio que siempre recordaba con alegr&iacute;a e incluso con nostalgia.
    </p><h2 class="article-text">Conocer y comprender la vida mon&aacute;stica</h2><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, ten&iacute;a la motivaci&oacute;n de conocer por dentro la vida del monasterio para intentar comprender el significado del monacato en un tiempo como el nuestro tan secularizado y tan poco dado al sosiego, la contemplaci&oacute;n y la trascendencia. Y en ese sentido, la experiencia ha merecido la pena.
    </p><p class="article-text">
        Durante mi estancia he seguido desde antes del amanecer el orden pautado de la vida monacal, organizada en torno a las horas can&oacute;nicas (maitines, laudes, tercia, sexta, nona, v&iacute;speras y completas). Impregn&aacute;ndome de ella, he podido comprender, desde mi agnosticismo, el sentido que para algunas personas tiene el hecho de apartarse del mundo y dedicar su vida a la oraci&oacute;n, a la reflexi&oacute;n espiritual y al di&aacute;logo interior, adem&aacute;s de poder desarrollar su talento y capacidades (la jardiner&iacute;a, la huerta, la carpinter&iacute;a, la pintura, la m&uacute;sica gregoriana&hellip;)
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n he convivido con otros hu&eacute;spedes seglares que, como yo, han realizado estancias en El Parral durante estos mismos d&iacute;as por motivos diversos. Llevados por el deseo (o la necesidad) de vivir algunos d&iacute;as fuera del mundo en busca de paz interior y del recogimiento facilitado por el voto de silencio, o simplemente atra&iacute;dos por la m&uacute;sica sacra, algunos de ellos son hu&eacute;spedes habituales del monasterio, al que suelen regresar para revivir la experiencia mon&aacute;stica y de paso ayudar en algunas tareas.
    </p><p class="article-text">
        He podido comprobar, adem&aacute;s, que la vocaci&oacute;n contemplativa de los monjes no significa ignorar los problemas del mundo, sino abordarlos de otro modo, desde el rezo, la lectura de salmos o la m&uacute;sica sacra. Y lo hacen, adem&aacute;s, con un sentimiento de esperanza que, por extempor&aacute;neo que nos pueda parecer, resulta m&aacute;s s&oacute;lido que la fragilidad de nuestra esperanza laica y secular.
    </p><p class="article-text">
        Los monjes de El Parral no est&aacute;n alejados del mundo, pues se informan de lo que ocurre fuera del monasterio. La &uacute;nica diferencia con los seglares es que ellos han decidido no participar del modo como lo hacemos nosotros, sino de otra forma, en uso de su libertad, seg&uacute;n sus deseos y con los medios que consideran m&aacute;s &uacute;tiles y efectivos.
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a lo dedican a una figura del santoral (durante mi estancia se dedicaron a San Agust&iacute;n, Santa Teresa de Jornet, Santa M&oacute;nica, San Juan Bautista&hellip;) y a un tema de la vida real (la vejez, el cuidado de los mayores, la atenci&oacute;n a los enfermos, la familia, la juventud, la pobreza, la desigualdad&hellip;) eligiendo de los libros sagrados las lecturas m&aacute;s apropiadas.
    </p><h2 class="article-text">Frugalidad, ascetismo, recogimiento</h2><p class="article-text">
        Compartir en el refectorio del monasterio las tres comidas del d&iacute;a con los monjes y los dem&aacute;s hu&eacute;spedes, ha sido tambi&eacute;n una buena lecci&oacute;n de frugalidad y ascetismo. El prior le&iacute;a en voz alta alguna lectura sagrada o pon&iacute;a alguna audici&oacute;n de m&uacute;sica cl&aacute;sica, mientras los comensales guard&aacute;bamos un estricto silencio.
    </p><p class="article-text">
        Pasear por la huerta, escuchar la ca&iacute;da del agua en los estanques o simplemente permanecer en la celda hasta el toque de campana para la misa conventual o los cultos de la siguiente hora can&oacute;nica, eran ocasiones &uacute;nicas para el recogimiento.
    </p><p class="article-text">
        La jornada finalizaba sobre las 9 de la noche, cuando, tras los rezos y lecturas de &ldquo;completas&rdquo; y el conmovedor <em>Nunc dimittis </em>(c&aacute;ntico de Sime&oacute;n), se apagaban todas las luces del monasterio menos la de la hornacina donde est&aacute; la peque&ntilde;a imagen de la virgen de El Parral que le da nombre al lugar. Entonces comenzaban a sonar las notas del &oacute;rgano y los monjes cantaban la <em>Salve Regina </em>en lat&iacute;n, extendi&eacute;ndose un velo de paz y silencio en el monasterio. Antes de regresar a las celdas y habitaciones, el prior vert&iacute;a sobre nuestra cabeza gotas de agua bendita con un hisopo.
    </p><p class="article-text">
        Esta ha sido la experiencia de un agn&oacute;stico entre los muros de El Parral, contada desde el m&aacute;ximo respeto a los monjes jer&oacute;nimos que me acogieron durante estos d&iacute;as finales de agosto. Y tambi&eacute;n desde la evocaci&oacute;n de la figura de mi padre, que siempre guard&oacute; un grato recuerdo de su paso por ese monasterio segoviano y del que siempre dijo que hab&iacute;a sido el lugar donde se hab&iacute;a sentido m&aacute;s feliz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/dias-agosto-monasterio-parral_132_13487361.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 18:06:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Días de agosto en el Monasterio del Parral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[10 años de lucha: nueva ubicación del mercadillo del Sector Sur]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/10-anos-lucha-nueva-ubicacion-mercadillo-sector-sur_132_13471171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e60ddace-6e4f-48ec-91be-b530f438df76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x784y551.jpg" width="1200" height="675" alt="10 años de lucha: nueva ubicación del mercadillo del Sector Sur"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        El mercado ambulante del Sector Sur traslada su ubicaci&oacute;n tras 10 a&ntilde;os de lucha. El mercadillo lleva m&aacute;s de 40 a&ntilde;os celebr&aacute;ndose cada ma&ntilde;ana del martes y viernes en este vecindario cordob&eacute;s, destac&aacute;ndose por una gran afluencia de clientes, inmensa variedad de productos y plena asistencia de vendedores.
    </p><p class="article-text">
        Desde su cambio te&oacute;ricamente provisional de Plaza de la Unidad a calle Libertador Sucre ha experimentado un deterioro continuo y grave, disminuyendo dr&aacute;sticamente su clientela y uso de licencias de puesto. Para m&aacute;s inri, este cambio no result&oacute; definitivo, siendo su modificaci&oacute;n y cambios de ubicaci&oacute;n perjudiciales para la venta y todo el vecindario.
    </p><p class="article-text">
        Estos cambios producidos no han resultado favorables, convirtiendo al mercado en peligro de extinci&oacute;n. Tras un gran duro trabajo por parte de la asociaci&oacute;n ACAMCOR, Ayuntamiento de C&oacute;rdoba y la Delegaci&oacute;n de Comercio, se ha decidido trasladar el mercadillo, a propuesta del presidente de la asociaci&oacute;n, Juan Fern&aacute;ndez, con el consenso de los vendedores ambulantes y el Ayuntamiento de C&oacute;rdoba. Esta actividad ser&aacute; realizada en la calle Huelva teniendo su entrada por la calle Ja&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Asociaci&oacute;n de Comerciantes Ambulantes de C&oacute;rdoba (ACAMCOR), nos gustar&iacute;a destacar la gran ilusi&oacute;n de nuestros vendedores por esta noticia. Deseamos afrontar esta nueva situaci&oacute;n de manera que fomentemos el pleno uso de las licencias y una gran afluencia de personas. Todo ello, para devolver el estatus merecido que siempre ha tenido el famoso mercadillo del Sector Sur en la ciudad de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Juan Fern&aacute;ndez, presidente de ACAMCOR</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Fernández, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/10-anos-lucha-nueva-ubicacion-mercadillo-sector-sur_132_13471171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 18:00:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[10 años de lucha: nueva ubicación del mercadillo del Sector Sur]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuánto dinero tendrías que tener ahorrado para dejar de trabajar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/dinero-tendrias-ahorrado-trabajar_132_13467693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95b0b0af-fb44-43a4-bfaf-35d1f2640509_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuánto dinero tendrías que tener ahorrado para dejar de trabajar?"></p><p class="article-text">
        Ya terminadas tus vacaciones de verano, quiz&aacute;s te hayas hecho esta pregunta en voz baja durante ese momento de relax bajo tu sombrilla. Qu&eacute; bien se est&aacute; de vacaciones, sin tener que trabajar, haciendo todo aquello que deseas, sin prisas y sin revisar los emails.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute;s pensando si ser&iacute;a posible dejar de trabajar y vivir del dinero ahorrado? &iquest;Cu&aacute;nto necesito tener ahorrado? Aqu&iacute; es cuando debes hacer un giro en tu pregunta, no se trata de tener mucho o poco dinero ahorrado para dejar de trabajar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; se trata entonces? Vayamos por partes.
    </p><p class="article-text">
        La clave no se encuentra en el dinero que debes tener ahorrado, que tambi&eacute;n, si no de analizar cu&aacute;les son tus gastos necesarios para poder vivir. La clave est&aacute; en lo que gastas, no s&oacute;lo en lo que ingresas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, confecciona un presupuesto para detectar realmente cu&aacute;les son tus gastos &ldquo;necesarios&rdquo; y cu&aacute;les son los gastos de los que puedes &ldquo;prescindir&rdquo;. No todos tenemos los mismos gastos, depender&aacute; de c&oacute;mo se quiere vivir y de tus ingresos activos y pasivos. Pensemos en una familia sin hijos y otra que tenga tres hijos, con hipoteca o pagando un alquiler, con salidas a cenar todos los fines de semana o sin salidas.
    </p><p class="article-text">
        Detalla tus gastos anuales obligatorios. Imagina que tus gastos anuales suman un total de 25.000 euros, en este caso si tuvieras unos 50 a&ntilde;os y quisieras dejar de trabajar a esa edad, tendr&iacute;as que tener un capital ahorrado de 375.000 euros si adem&aacute;s pudieras jubilarte con una pensi&oacute;n a la edad de 65 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo tener ahorrado ese capital, la clave estar&iacute;a en adem&aacute;s poner a trabajar ese capital para conseguir al menos una rentabilidad superior a la inflaci&oacute;n, por cierto, ya rondando el 4%. En el supueso de que tus gastos anuales fueran de 50.000 euros, en este caso el capital tendr&iacute;a que ser de al menos 750.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que la clave no est&aacute; en lo que ingresas, si no en lo que gastas. Empieza el mes de septiembre calculando tu presupuesto, es el primer paso para alcanzar tu libertad financiera.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Te atreves?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/dinero-tendrias-ahorrado-trabajar_132_13467693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 18:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuánto dinero tendrías que tener ahorrado para dejar de trabajar?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Economia,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gigante de aceite que quiere comprar Italia: una cuestión de estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/gigante-aceite-quiere-comprar-italia-cuestion_132_13459636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bfc6c5c-c28e-4952-a213-af14c75dc4d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El gigante de aceite que quiere comprar Italia: una cuestión de estado"></p><p class="article-text">
        A&uacute;n hoy es f&aacute;cil escuchar a cualquier olivarero culpar a Italia de todos sus males. &ldquo;Le vendemos el aceite a granel por una miseria y luego nos lo venden a nosotros a precio de oro&rdquo;. Es, quiz&aacute;s, la frase m&aacute;s escuchada en cooperativas, almazaras y olivares de Andaluc&iacute;a y que mejor retrataba el gran problema del sector: Espa&ntilde;a era un gigante en la producci&oacute;n y un desastre en la comercializaci&oacute;n. Desde la &eacute;poca del imperio romano igual. La B&eacute;tica produciendo toneladas de aceite de oliva que se embarcaban en &aacute;nforas hacia la metr&oacute;polis, que lo transformaba y lo vend&iacute;a mucho m&aacute;s caro.
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca mentira, eso ha cambiado. Espa&ntilde;a ya no exporta aceite de oliva a Italia. Al menos no en las cantidades de hace dos d&eacute;cadas. De hecho, necesita importar aceite de T&uacute;nez para cumplir con sus compromisos. Y tambi&eacute;n para que algunas comercializadoras bajen artificialmente los precios que se pagan en origen. 
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de la culpa de que el aceite ya salga a granel es de Dcoop, la cooperativa de las cooperativas. Este grupo con sede en Antequera asegura que representa a 70.000 familias agrupadas en cooperativas. El a&ntilde;o pasado factur&oacute; 1.471 millones de euros, un r&eacute;cord. Y vendi&oacute; aceite (y ahora m&aacute;s cosas, que hay que diversificar) en todos los continentes del planeta. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ser uno de los negocios agroalimentarios m&aacute;s rentables de Europa, Deoleo (el antiguo grupo SOS) era una multinacional quebrada. Propietario de marcas como Koipe o Carbonell, o italianas como Bertolli, los hermanos Salazar dejaron en la ruina a Deoleo, que entr&oacute; en causa de disoluci&oacute;n. Esta comercializadora de aceite de oliva, la propietaria de m&aacute;s marcas y con una enorme cuota de mercado en Estados Unidos, tiene su principal f&aacute;brica en Alcolea (C&oacute;rdoba). De la disoluci&oacute;n la salvaron los fondos de inversi&oacute;n aplicando una medicina salvaje: dr&aacute;sticos recortes, cierre de f&aacute;bricas y despidos masivos. Ahora, Deoleo vuelve a ser rentable y estos fondos de inversi&oacute;n quieren hacer lo que vinieron a hacer: dinero.
    </p><p class="article-text">
        La compra de Deoleo es una de esas cuestiones de estado que pueden cambiar para siempre a un sector tan importante como el aceite de oliva. Del olivar viven miles de andaluces y no es exagerado decir que gracias al aceite de oliva el mundo rural de Andaluc&iacute;a no solo sobrevive sino que en algunos puntos goza de bastante buena salud. El olivar siempre fue un complemento a la renta de gente que tiene otros trabajos. Den una vuelta por los grandes pueblos olivareros y ver&aacute;n qu&eacute; lustre hay.
    </p><p class="article-text">
        Dcoop ha hecho una oferta de 470 millones de euros por comprar Deoleo. Su adquisici&oacute;n crear&iacute;a un gigante agroalimentario en Andaluc&iacute;a y en Espa&ntilde;a. El pa&iacute;s se convertir&iacute;a ya a todos los efectos en la gran potencia mundial del aceite de oliva. Las comercializadoras italianas perder&iacute;an gran parte de su materia prima y su cuota de mercado. Pero hay m&aacute;s: Dcoop es una cooperativa y lo seguir&aacute; siendo. Las decisiones las toman sus socios, que no son accionistas que persiguen el &uacute;nico objetivo de ganar dinero. No. Los socios de Dcoop como los de Covap quieren lo mejor para la empresa y para el sector. Que los precios que se paguen sean dignos. Que se d&eacute; servicio al agricultor. Que se dignifique el sector.
    </p><p class="article-text">
        Deoleo es ahora mismo un caramelo para los inversores. Y tambi&eacute;n una empresa trascendental para el futuro agroalimentario de Italia. Tanto que la compa&ntilde;&iacute;a italiana Coricelli acaba de mejorar la oferta de Dcoop y ofrece 500 millones de euros por Deoleo, seg&uacute;n <em>El Economista</em>. Sabemos que los fondos de inversi&oacute;n ser&aacute; eso lo &uacute;nico que miren: qui&eacute;n ofrece m&aacute;s. Pero para Espa&ntilde;a y para el futuro del mundo rural de Andaluc&iacute;a que sea Dcoop quien se quede con Deoleo es una cuesti&oacute;n de estado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/gigante-aceite-quiere-comprar-italia-cuestion_132_13459636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 17:53:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El gigante de aceite que quiere comprar Italia: una cuestión de estado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,Aceite]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[He vuelto. Aburrirse para avanzar]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/he-vuelto-aburrirse-avanzar_132_13461328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6299a9b5-fafd-41c8-b2a1-37c1a76b3a7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1010y177.jpg" width="1200" height="675" alt="He vuelto. Aburrirse para avanzar"></p><p class="article-text">
        Pues s&iacute;, he vuelto. Y es que he estado retirada del mundanal ruido practicando algo poco habitual en m&iacute; desde hace demasiado tiempo. El aburrimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Lo ha dicho Byung-Chul Han, el fil&oacute;sofo y ensayista contempor&aacute;neo, muy de moda, que analiza en sus libros la sociedad actual y los males que le afectan, entre otros, el agotamiento, el estr&eacute;s, la depresi&oacute;n, el d&eacute;ficit de atenci&oacute;n, o las redes sociales. Pues este coreano de nacimiento, alem&aacute;n de residencia, cat&oacute;lico, anticapitalista y, en mi opini&oacute;n, atractivo caballero, ha afirmado que el aburrimiento es la cima de la relajaci&oacute;n mental. 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, no hacer, no ver, ni escuchar, es la mejor terapia contra las trampas que tiende la mente fren&eacute;tica y yo, cr&eacute;ame, necesitaba relajaci&oacute;n mental. Demasiadas responsabilidades, demasiadas personas que te absorben la energ&iacute;a, demasiados problemas, demasiado ruido y demasiadas horrendas noticias en el mundo cada d&iacute;a. As&iacute; que mirar a otro lado y parar no es falta de sensibilidad. No, todo lo contrario. Es pura supervivencia cuando tienes cierta sensibilidad y una energ&iacute;a que te van absorbiendo aqu&iacute; y all&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Y como a&uacute;n es tiempo de leer cosas intrascendentes, les contar&eacute; algo que ahora, al aburrirme, he recordado. Ya vendr&aacute; septiembre y otra vez la v&iacute;a de apremio para todo, la urgencia y los art&iacute;culos de corte mordaz, de cr&iacute;tica reivindicativa, e incluso los de insufrible pol&iacute;tica y la enquistada inacci&oacute;n de los que gobiernan. 
    </p><p class="article-text">
        El caso es que cuando yo era peque&ntilde;a mi abuela ten&iacute;a un campo maravilloso en donde recuerdo haber sido feliz. Hab&iacute;a un pil&oacute;n de piedra en donde se lavaban las lechugas que cultivaban. Tambi&eacute;n hab&iacute;a una enorme alberca, con agua g&eacute;lida, en la que recuerdo muy difusamente haberme ba&ntilde;ado alguna vez. Aquella alberca me daba miedo. Para m&iacute; era como un pozo negro y sin fondo que pod&iacute;a engullirme. 
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; lo que me gustaba era el pil&oacute;n. S&iacute;, el pil&oacute;n de las lechugas. Mucho m&aacute;s manejable y a mi medida. As&iacute; que cuando quer&iacute;a escapar y que no me encontraran (como todav&iacute;a me ocurre, pero ahora sin &eacute;xito), me sumerg&iacute;a en aquel pil&oacute;n y aguantaba la respiraci&oacute;n debajo de las lechugas que flotaban en la superficie. Entraba en una especie de estado de ingravidez silenciosa en donde nada ni nadie pod&iacute;a hacerme nada, ni siquiera encontrarme. 
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n tengo muy vivo el sabor ferruginoso del agua que a veces tragaba y los rayos de sol que se filtraban entre las lechugas que flotaban sobre mi cabeza. Para verlos, incluso abr&iacute;a los ojos en aquella agua turbia. No o&iacute;a nada, estaba sola, sin hacer nada. Aburrida, pero feliz. Aquel estado de gracia maravilloso solo se ve&iacute;a interrumpido por la voz de mi madre que, de repente, gritaba con fuerza mi nombre. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si les ha pasado a ustedes (no digo esto de las lechugas que comprendo tal vez sea un pel&iacute;n singular). Digo algo quiz&aacute; m&aacute;s simple. Encontrar de repente, al detenerse y practicar el denostado pero &uacute;til aburrimiento (seg&uacute;n Chul Han, por cierto, defensor ac&eacute;rrimo de la siesta), la clave de algo que buscaban. Estaba ah&iacute;. Esper&aacute;ndoles.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n quedan d&iacute;as para septiembre. Ah&iacute; lo dejo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/he-vuelto-aburrirse-avanzar_132_13461328.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 17:53:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mis animales cercanos 3: la libélula]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/animales-cercanos-3-libelula_132_13461811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51b88e49-d060-4db8-b033-b64e33fdd44f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mis animales cercanos 3: la libélula"></p><p class="article-text">
        En la tercera planta del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), dedicada al dise&ntilde;o y la arquitectura, ocupando el hueco de la escalera, est&aacute; colgado un helic&oacute;ptero. Lo s&eacute; porque lo he visto (digo esto &uacute;ltimo porque en ciertos c&iacute;rculos tengo la maltra&iacute;da fama de que me invento las cosas).
    </p><p class="article-text">
        El cacharro, realmente curioso, es un dise&ntilde;o del ingeniero aeron&aacute;utico Arthur Young y est&aacute; registrado industrialmente con fecha de 1945 y con el nombre de &ldquo;Bell-47D1 Helicopter&rdquo;. Seg&uacute;n la ficha del museo, es una obra realizada en aluminio, acero y pl&aacute;stico acr&iacute;lico con unas medidas de 281.3 x 302 x 1271.9 cm.
    </p><p class="article-text">
        Ese trasto merece su canonizaci&oacute;n en el Museo de Arte Moderno de Nueva York por un motivo tan simple como in&eacute;dito en su &eacute;poca: su cabina de mando est&aacute; hecha de una sola pieza de pl&aacute;stico, as&iacute; el piloto puede mirar a su alrededor desde pr&aacute;cticamente cualquier &aacute;ngulo. Adem&aacute;s, su cola tiene vanos y espacios abiertos entre las rejas de metal y lo hace muy ligero y vers&aacute;til en vuelo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Helicóptero en el MoMA                            </span>
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        Me he acordado de &eacute;l viendo una lib&eacute;lula aterrizando levemente en el borde de la piscina y elevando el vuelo inmediatamente despu&eacute;s impulsada por sus alas horizontales (como las de un helic&oacute;ptero). Con esas alas, que son cuatro, puede desplazarse tambi&eacute;n en vertical y puede suspenderse en el aire como un helic&oacute;ptero de rescate. 
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Y copulan en pleno vuelo! Vaya; unidos macho y hembra por el abdomen en una suerte de danza giratoria y, cuando terminan, se posan por separado junto al agua, al sol, sobre una piedra, para extender las alas y recargar energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es un insecto hermoso (y esto lo digo yo, que soy un cag&oacute;n para casi todo bicho y para muchas personas) y hay que reconocerlo as&iacute;: no transmite enfermedades a los humanos, no pica, no afecta a cultivos y mantiene a raya a mosquitos y moscas peque&ntilde;as porque es su predador. 
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto por qu&eacute; al dormir sue&ntilde;o a veces con ruidosos helic&oacute;pteros cargados de munici&oacute;n cruzando sobre mi cabeza en la trinchera y nunca con las lib&eacute;lulas de silencio que se posaban al borde de la alberca de mis abuelos en el pueblo cuando todos &eacute;ramos chicos.
    </p><p class="article-text">
        No soy el due&ntilde;o de mis sue&ntilde;os, claro. Maldita sea.
    </p><p class="article-text">
        Eso es una putada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/animales-cercanos-3-libelula_132_13461811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 17:52:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[DTF St. Louis: la bondad de los vínculos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/dtf-st-louis-bondad-vinculos_132_13398617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80e61d33-097c-40be-934c-c1e69bf5c56b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x627y277.jpg" width="1200" height="675" alt="DTF St. Louis: la bondad de los vínculos"></p><p class="article-text">
        En las semanas de locura futbolera y de calor en femenino, la que ya no cabe en la fugacidad de las olas, he buscado refugio en narraciones que, desde la pantalla, me permiten seguir cuestion&aacute;ndome y cuestionar el mundo en el que vivimos. Una b&uacute;squeda cada vez m&aacute;s complicada en un mercado saturado de productos de usar y tirar, de f&oacute;rmulas exitosas repetidas y de segundas y terceras temporadas que pretenden reclamar la atenci&oacute;n de espectadores cautivos. Supongo que como os pasa a muchos, cada vez paso m&aacute;s tiempo recorriendo la oferta de plataformas sin encontrar una historia que me zarandee. Con frecuencia no me queda m&aacute;s remedio que revisitar cl&aacute;sicos o adentrarme en alguna rareza que solo a veces, muy pocas veces, se transforma en agradable sorpresa.  
    </p><p class="article-text">
        Fue hace unos meses cuando mi querida y admirada Lola L&oacute;pez-Mond&eacute;jar me puso sobre la pista de la serie <em>DTF St. Louis</em>. Me la recomend&oacute; con entusiasmo y le agradec&iacute; que no me adelantara ni un fragmento del relato. Al fin, en estos d&iacute;as de frenes&iacute; rojo y blanco he tenido la fortuna de disfrutar de la miniserie de Steve Conrad que, como tantas otras, parte de una muerte pero que, a diferencia de la mayor&iacute;a, nos lleva por territorios inexplorados. El singular tri&aacute;ngulo que componen dos hombres y la mujer de uno de ellos es el marco de siete episodios en los que nos vamos adentrando en los secretos, en los deseos y en las fragilidades de unos sujetos de mediana edad en un mundo, este en el que nos ha tocado vivir, en el que como bien explica Lola L&oacute;pez-Mond&eacute;jar, huimos de la fricci&oacute;n que suponen los v&iacute;nculos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores aciertos de esta serie, cuyo t&iacute;tulo hace referencia a una aplicaci&oacute;n de encuentros sexuales en la ciudad de St. Louis, es que se inserta perfectamente en la geograf&iacute;a de esta &eacute;poca de soledades y expectativas frustradas, de aislamiento y  de precariedades m&uacute;ltiples, incluidas tambi&eacute;n las emocionales. Un momento hist&oacute;rico en el que, por ejemplo, hemos abandonado la conversaci&oacute;n entre los sexos y sobre el sexo, en una incesante b&uacute;squeda de ese imposible que es el goce de los acontecimientos. Un contexto espacial y temporal en el que muy especialmente los hombres, y sobre todo los que estamos en torno a las edades de los dos protagonistas, andamos desubicados, a la deriva, ante la progresiva p&eacute;rdida de un estatus que nos vendi&oacute; la ficci&oacute;n de la omnipotente virilidad. Frente a ese modelo, el personaje de Floyd- un magistral David Harbour &ndash; emerge como la ant&iacute;tesis, como la representaci&oacute;n posible de un hombre bondadoso y  tierno, m&aacute;s pendiente de las necesidades y el bienestar de los dem&aacute;s que de las suyas propias, parad&oacute;jicamente &ldquo;lastrado&rdquo; por una impotencia sexual y por un f&iacute;sico no normativo pero capaz de atesorar justamente las capacidades que nos permiten la conexi&oacute;n con los otros. Un hombre que baila y que abraza y con el que Clark, el tipo supuestamente exitoso de la ecuaci&oacute;n, y al que interpreta un impecable Jason Bateman, entabla una relaci&oacute;n singular, a a&ntilde;os luz de las que habitualmente construimos los t&iacute;os entre nosotros, hecha de cuerpo y afectos, de reconocimiento en las debilidades y complicidad en la b&uacute;squeda de una posible felicidad. Una relaci&oacute;n en calzoncillos, como comprobamos en esa maravillosa escena en la que ambos bailan en lo que podr&iacute;a ser una bell&iacute;sima escenificaci&oacute;n del deseo entendido como salida de uno mismo para ser de alguna forma parte de otro. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, <em>DTF St. Louis</em> nos ofrece uno de los m&aacute;s hermosos retratos que yo recuerde de una &ldquo;masculinidad otra&rdquo;, de un v&iacute;nculo entre hombres que rebasa los estrechos l&iacute;mites de lo normativo y que se libera de jaulas, que nos reconcilia con esa voz humana, de la que habla en su &uacute;ltimo libro Carole Gilligan, que es la opuesta a la que trata de imponer un orden patriarcal, androcentrado y violento.  Ese que tambi&eacute;n est&aacute; jodiendo al hijastro de Floyd y al que &eacute;ste trata de recuperar con los lazos de qui&eacute;n aprende con el coraz&oacute;n en la mano.
    </p><p class="article-text">
        La estupenda serie que se puede ver en HBO, y que justamente ha recibido 8 nominaciones a los Emmy, nos habla de las rarezas que somos &ndash; &ldquo;nadie es normal, aunque a simple vista nadie nos demos cuenta&rdquo; - , de la superioridad del fluir sobre el follar, del querer de forma compleja, de c&oacute;mo sentirse a salvo cuando te acoge la bondad de un extra&ntilde;o que acaba convertido en raz&oacute;n de tu existencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>DTF St. Louis</em>, en cuyo interior encontramos otros muchos hilos de los que tirar en lo que supone una honda descripci&oacute;n de tipos humanos que no saben bien c&oacute;mo enfrentarse a la vulnerabilidad, y que como le sucede a la pareja de polic&iacute;as que investigan el caso (la brillante Joy Sunday y el magn&iacute;fico Richard Jenkins), deben desmontar los relatos y desmontarse a s&iacute; mismos para entender, m&iacute;nimamente, la naturaleza humana. Esa que al hijastro de Lloyd lo tiene atrapada entre la ira que le generan sus vac&iacute;os y  la necesidad de, como chico raro, saberse reconocido.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los muchos di&aacute;logos hermos&iacute;simos de la serie, Lloyd califica a su amigo Clark como &ldquo;rayo de sol&rdquo;, a lo que &eacute;ste le responde que es un &ldquo;gran coraz&oacute;n de oro&rdquo;.  En esas dos im&aacute;genes se resume la belleza de esta miniserie en el que, a diferencia de lo que hemos visto estos d&iacute;as en el mundo futbolero, o de lo que en general nos vende el optimismo cruel del neoliberalismo, es posible que dos hombres se abracen y se consuelen, se quieran de forma compleja y, al fin, se sientan a salvo, tan lejos de los carteles que los reclamaban como paradigmas del &eacute;xito.  Toda una lecci&oacute;n sobre c&oacute;mo, aunque puede parecernos cursi o ut&oacute;pico, o ambas cosas a la vez, la bondad de los v&iacute;nculos puede salvarnos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/dtf-st-louis-bondad-vinculos_132_13398617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 18:06:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[DTF St. Louis: la bondad de los vínculos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,Televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mismo escudo, un mismo latido]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/escudo-latido_132_13387981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd22e37b-ba25-41a8-ba2f-6f0fba9d2878_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1046y281.jpg" width="1200" height="675" alt="Un mismo escudo, un mismo latido"></p><p class="article-text">
        El domingo se disputar&aacute; la final del Mundial; y, con deseo ferviente de que nuestra selecci&oacute;n se proclame campeona del mundo, reconozco que Espa&ntilde;a ya ha conquistado algo infinitamente m&aacute;s valioso que un t&iacute;tulo: la certeza de que, cuando un pueblo camina unido, no solo multiplica su fuerza, sino que recupera tambi&eacute;n la memoria de lo que es. 
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca marcada por la confrontaci&oacute;n y las etiquetas, el f&uacute;tbol sobrepasa la normalidad y conserva una virtud extraordinaria que escasea en nuestro tiempo: la capacidad de reunir aquello que parec&iacute;a condenado a permanecer dividido. Y es que, durante noventa minutos dejan de importar las diferencias ideol&oacute;gicas, el lugar de procedencia o la manera de comprender el mundo. Solo permanece una verdad: nuestro escudo, la bandera y un sentimiento compartido: millones de espa&ntilde;oles que laten al mismo comp&aacute;s, unidos por una ilusi&oacute;n que trasciende el deporte y se convierte en s&iacute;mbolo de pertenencia.
    </p><p class="article-text">
        Es motivo de orgullo contemplar a nuestra selecci&oacute;n entre las mejores del mundo. Pero a&uacute;n conmueve m&aacute;s advertir que la aut&eacute;ntica victoria no se encuentra &uacute;nicamente sobre el c&eacute;sped. Habita tambi&eacute;n en las plazas abarrotadas, en los hogares donde varias generaciones comparten el mismo sof&aacute;, en los bares donde desconocidos terminan abraz&aacute;ndose tras un gol, en cada rinc&oacute;n donde la alegr&iacute;a derriba, aunque solo sea por un instante, los muros invisibles que tantas veces levantamos entre nosotros. 
    </p><p class="article-text">
        Y quiz&aacute;s esa sea la mayor haza&ntilde;a de nuestra selecci&oacute;n: hacer que volvamos a encontrarnos con aquello que nunca debimos olvidar: que pese a nuestras diferencias, existe un sentimiento com&uacute;n que nadie puede discutir ni dividir, un v&iacute;nculo que nos precede y nos une, un coraz&oacute;n patrio que late con fuerza cada vez que nuestra bandera salta al terreno de juego. 
    </p><p class="article-text">
        En este Mundial nos hab&eacute;is ense&ntilde;ado que los sue&ntilde;os tambi&eacute;n se construyen sobre el c&eacute;sped. Nos hab&eacute;is hecho volver a creer, a ilusionarnos con cada paso, a emocionarnos con cada triunfo. 
    </p><p class="article-text">
        Los trofeos ocupan un lugar en las vitrinas. Pero hay victorias, en cambio, que encuentran su hogar en la conciencia de una naci&oacute;n y permanecen mucho despu&eacute;s de que el estadio se haya quedado en silencio. Y esa es una victoria que no cabe en ninguna vitrina sino en el coraz&oacute;n de millones de espa&ntilde;oles. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paola Prieto García, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/escudo-latido_132_13387981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 18:01:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un mismo escudo, un mismo latido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A dos aguas: el gran reto de Ibarrola y Fuentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/aguas-gran-reto-ibarrola-fuentes_132_13383924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a35a623-1010-4a01-9d77-3ddb2b641f51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A dos aguas: el gran reto de Ibarrola y Fuentes"></p><p class="article-text">
        Advert&iacute;a George Santayana que quien no recuerda lo vivido est&aacute; condenado a una perpetua infancia intelectual. Esta sentencia es una losa para los pueblos que olvidan su historia. Por ello, para entender por qu&eacute; C&oacute;rdoba est&aacute; hoy perdiendo el control sobre su recurso m&aacute;s preciado que es el agua, es necesario contar c&oacute;mo hace 150 a&ntilde;os nuestra principal fuente de abastecimiento p&uacute;blico, las aguas de Hoja Maim&oacute;n, se gestionaba en un contexto de opacidad, asimetr&iacute;as informativas y una profunda dependencia de intereses privados. Este precedente hist&oacute;rico guarda cierta similitud con lo que estamos viviendo en la actualidad en la gesti&oacute;n de un bien tan necesario como es el agua. 
    </p><p class="article-text">
        Situ&eacute;monos en la d&eacute;cada de 1870. Espa&ntilde;a y en concreto C&oacute;rdoba buscaban reponerse de la crisis mon&aacute;rquica del reinado de Isabel II. Apenas despuntaba la d&eacute;cada cuando los ecos de la Revoluci&oacute;n de 1868, &ldquo;La Gloriosa&rdquo;, que a nivel local se materializaron bajo el impulso de la Junta Revolucionaria de C&oacute;rdoba, derribaron algo m&aacute;s que un trono al dictar un decreto que declaraba &ldquo;abolidas las murallas que circundan esta poblaci&oacute;n&rdquo;. C&oacute;rdoba dejaba de ser una fortaleza del Antiguo R&eacute;gimen para abrazar la modernidad de la libre circulaci&oacute;n de bienes y servicios. Sin embargo, mientras las murallas de piedra ca&iacute;an, otras murallas invisibles, las de la gesti&oacute;n y conservaci&oacute;n de nuestros manantiales y fuentes, permanec&iacute;an inc&oacute;lumes.  
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, la constante penuria econ&oacute;mica del consistorio debido a diferentes avatares hist&oacute;ricos a lo largo del siglo XIX aboc&oacute; a una progresiva degradaci&oacute;n a las redes de abastecimiento p&uacute;blicas. Las redes privadas, principalmente de la Iglesia, se vieron gravemente afectadas por las desamortizaciones sucesivas, principalmente por la de Mendiz&aacute;bal de 1835. Su principal resultado fue la transferencia de la titularidad de gran n&uacute;mero de huertas con nacimiento de manantiales y sus conducciones que canalizaban sus aguas, a la Hacienda P&uacute;blica de Madrid.  
    </p><p class="article-text">
        En 1864, el ayuntamiento ten&iacute;a constancia de que las conducciones de agua no se gestionaban adecuadamente debido al desconocimiento de su trazado, incluidas las de las ya citadas aguas de Hoja Maim&oacute;n. La informaci&oacute;n sobre el recorrido de las tuber&iacute;as de barro reca&iacute;a exclusivamente en los maestros fontaneros, personificados en la familia Bonilla. Esta saga gestionaba la red con una dejadez que rozaba lo malicioso, propiciando aver&iacute;as por las cuales cobraban reparaciones &ldquo;sobrevenidas&rdquo;. El ejemplo m&aacute;s sangriento de este descontrol fue la instalaci&oacute;n por &Aacute;ngel Bonilla de una bomba de succi&oacute;n; una soluci&oacute;n que result&oacute; ser veneno, pues durante diez a&ntilde;os forz&oacute; el venero arrastrando arena que termin&oacute; por lijar y obstruir las viejas tuber&iacute;as de barro. Semejante desprop&oacute;sito t&eacute;cnico fue posible porque el consistorio carec&iacute;a de acceso al aforador de caudales que los Bonilla custodiaban en su domicilio. De las tres llaves necesarias para fiscalizar ese patr&oacute;n de medida, el ayuntamiento hab&iacute;a perdido dos, quedando a merced de los datos que la familia suministraba a su conveniencia. 
    </p><p class="article-text">
        Apenas tres a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1867, el consistorio estaba ahogado por las deudas que dej&oacute; la visita real de Isabel II cinco a&ntilde;os antes. Negociaron con el gobernador civil permutar el pr&eacute;stamo de estos fastos invirtiendo el dinero adeudado en la reforma integral de las ca&ntilde;er&iacute;as de agua. El tiempo demostrar&iacute;a que esta solicitud fue una treta que buscaba cancelar la deuda. No se destin&oacute; dinero a la reparaci&oacute;n de las redes que mostraban numerosas p&eacute;rdidas y quejas por parte de los vecinos. Esto nos da una idea de la categor&iacute;a moral de nuestros gobernantes en aquellos a&ntilde;os. A&ntilde;os, algunos, de verdadera sequ&iacute;a como fueron los de la d&eacute;cada de 1850,  la Gran Sequ&iacute;a de 1872-1880, demostrando que la falta de inversi&oacute;n real en las ca&ntilde;er&iacute;as conden&oacute; a la poblaci&oacute;n a d&eacute;cadas de miseria h&iacute;drica. 
    </p><p class="article-text">
        Hacia 1874, ante la continua falta de agua en la ciudad por las circunstancias que estamos describiendo, la corporaci&oacute;n municipal se vio en la necesidad de  arrendar el uso de una noria existente en Huerta Nueva, situada en su d&iacute;a aproximadamente en el emplazamiento actual de Emacsa.  
    </p><p class="article-text">
        Esta huerta estaba arrendada a Manuel Romero. &Eacute;l era conocedor de la falta de supervisi&oacute;n por parte del ayuntamiento y del maestro fontanero. Ante esta coyuntura, aprovech&oacute; para lucrarse obstruyendo los conductos de las aguas de la huerta con harapos para fingir aver&iacute;as y desviando el agua y vendi&eacute;ndola a espaldas del consistorio.  
    </p><p class="article-text">
        Se atrevi&oacute; a hacerlo al comprobar que los Bonilla manipulaban las redes a su conveniencia y que el ayuntamiento exig&iacute;a derramas a los part&iacute;cipes (vecinos con derechos de cierta cantidad de agua) de Hoja Maim&oacute;n para restaurar su conducci&oacute;n a sabiendas de que les hab&iacute;a vendido el consistorio ciertos vol&uacute;menes de agua sin que sus manantiales tuvieran el suficiente aforo. En todo este entramado, el mayor damnificado era el pueblo de C&oacute;rdoba. 
    </p><p class="article-text">
        En 1876, ante la falta de lluvias, el alcalde Francisco de Paula Portocarrero orden&oacute; al archivero municipal, Jos&eacute; L&oacute;pez Amo, clasificar y examinar minuciosamente los fondos documentales para reunir en un solo expediente toda la informaci&oacute;n sobre el origen y curso de las aguas de la ciudad. L&oacute;pez Amo realiz&oacute; una labor ingente de recopilaci&oacute;n, examinando todos los documentos existentes para dar coherencia administrativa al sistema. Sin embargo, esta ordenaci&oacute;n del archivo no fue suficiente para recuperar el control real: aunque el ayuntamiento ya pod&iacute;a consultar sus propios papeles, los Bonilla segu&iacute;an poseyendo el saber pr&aacute;ctico sobre el terreno, con detalles y precisiones que ning&uacute;n legajo pod&iacute;a igualar. La instituci&oacute;n hab&iacute;a recuperado su memoria escrita, pero segu&iacute;a siendo reh&eacute;n de la pericia t&eacute;cnica de una dinast&iacute;a privada que conoc&iacute;a la red mejor que sus propios due&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os m&aacute;s tarde, ante la persistencia de la sequ&iacute;a y el crecimiento demogr&aacute;fico, se aprob&oacute; la conducci&oacute;n de Torrecilla-Antas. La apuesta t&eacute;cnica no fue por el desarrollo de una ingenier&iacute;a propia, sino por la adopci&oacute;n de soluciones extranjeras: la patente francesa del Sistema J. Lavril, suministrada por la firma barcelonesa Balaciart Hermanos. La documentaci&oacute;n comercial de la &eacute;poca revela la servidumbre impl&iacute;cita de esta modernizaci&oacute;n al destacar la &laquo;facilidad de su colocaci&oacute;n, al alcance de las personas menos versadas&raquo;. Se vend&iacute;a as&iacute; la ilusi&oacute;n de una tecnolog&iacute;a &laquo;llave en mano&raquo; que permit&iacute;a prescindir de la capacitaci&oacute;n local, interrumpiendo el desarrollo t&eacute;cnico de fontaneros y arquitectos municipales. La red gan&oacute; rendimiento, pero el municipio consolid&oacute; una subordinaci&oacute;n a patentes y manuales extranjeros gestionados desde Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso propuestas alternativas, como la presentada por Santos Mar&iacute;a Pego en 1879 para la Asociaci&oacute;n de Part&iacute;cipes de las Antiguas Aguas del Cabildo, se ve&iacute;an obligadas a recurrir a tecnolog&iacute;a for&aacute;nea, en su caso, tubos de hierro dulce bajo patente de los ingenieros Desnos y Broussant. Sin embargo, el proyecto de Pego marcaba una diferencia pol&iacute;tica crucial: propon&iacute;a un sistema de medici&oacute;n mediante un metr&oacute;nomo de precisi&oacute;n que permit&iacute;a a los usuarios auditar el reparto con equidad. Pego intentaba devolver a los cordobeses el control sobre la m&eacute;trica que el modelo municipal entregaba ciegamente a intereses externos. 
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito nacional, la implantaci&oacute;n de la peseta en 1868 result&oacute; determinante para este proceso de apertura a la industria extranjera. Esta medida puso fin a la convivencia de m&uacute;ltiples divisas, como los reales, escudos y maraved&iacute;es, integrando a Espa&ntilde;a en la Uni&oacute;n Monetaria Latina. Al establecer una paridad directa con el franco franc&eacute;s, se simplific&oacute; la contabilidad y se eliminaron las incertidumbres en el cambio que dificultaban la inversi&oacute;n de las potencias industriales. De este modo, la unificaci&oacute;n monetaria facilit&oacute; la repatriaci&oacute;n de beneficios para las concesionarias extranjeras, lo que termin&oacute; por convertir a Espa&ntilde;a y a C&oacute;rdoba, en concreto, en un escenario econ&oacute;micamente accesible para el capital transnacional. 
    </p><p class="article-text">
        Este logro institucional se produjo en el marco de la Constituci&oacute;n de 1876, catalizadora del r&eacute;gimen de la &ldquo;oligarqu&iacute;a y el caciquismo&rdquo;. La estabilidad pol&iacute;tica emanada de la nueva Carta Magna oper&oacute; como un incentivo para la llegada de capital transnacional. As&iacute;, mientras C&oacute;rdoba depend&iacute;a todav&iacute;a de una obsoleta red de atanores de barro, el capital brit&aacute;nico ya hab&iacute;a privatizado el agua en Sevilla mediante The Seville Water Works Company Limited (SWW).  
    </p><p class="article-text">
        Esta inercia de subordinaci&oacute;n t&eacute;cnica perdur&oacute; m&aacute;s all&aacute; del siglo XIX, consolid&aacute;ndose en las estructuras institucionales. El municipio cordob&eacute;s qued&oacute; atrapado en un modelo de gesti&oacute;n dependiente que tardar&iacute;a d&eacute;cadas en revertirse, perpetuando una brecha entre la propiedad p&uacute;blica del recurso y la incapacidad t&eacute;cnica para operarlo de forma aut&oacute;noma hasta bien entrado el siglo XX. 
    </p><p class="article-text">
        El primer punto de inflexi&oacute;n en esta din&aacute;mica ocurri&oacute; en 1938, en plena Guerra Civil, cuando el Ayuntamiento de C&oacute;rdoba logr&oacute; la municipalizaci&oacute;n del servicio al comprar la empresa privada que gestionaba las aguas locales. Aquella operaci&oacute;n dio origen al Servicio Municipal de Aguas Potables que, aunque limitado a unos 3.000 abonados, sent&oacute; las bases operativas para la gesti&oacute;n directa del recurso. 
    </p><p class="article-text">
        La recuperaci&oacute;n  plena de dicha soberan&iacute;a no se materializ&oacute; hasta noventa a&ntilde;os despu&eacute;s de aquellos desencuentros decimon&oacute;nicos, en 1969, mediante la constituci&oacute;n de Emacsa bajo la direcci&oacute;n unificadora del ingeniero Juan Chastang Mar&iacute;n. Chastang articul&oacute; el control integral del ciclo hidr&aacute;ulico, abarcando desde la captaci&oacute;n en los embalses de la cuenca hasta el suministro final de la capital. Esta estructura centralizada aseguraba una planificaci&oacute;n rigurosa y una alta capacidad de respuesta ante contingencias. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien la transici&oacute;n democr&aacute;tica ofreci&oacute; una coyuntura id&oacute;nea para consolidar la gesti&oacute;n del agua en el territorio cordob&eacute;s, el proceso fracas&oacute; debido a un conflicto pol&iacute;tico de car&aacute;cter estructural. Este desencuentro se consum&oacute; el 21 de diciembre de 1985, al amparo de la reci&eacute;n aprobada Ley de Bases del R&eacute;gimen Local. El proyecto de &laquo;provincializar&raquo; Emacsa para erigirla en la entidad gestora de todo el &aacute;mbito provincial colaps&oacute; por una disputa de representatividad: Izquierda Unida condicion&oacute; el acuerdo a la reserva del 51 % del control accionarial, mientras que el PSOE, desde la Diputaci&oacute;n Provincial, exigi&oacute; una gobernanza estrictamente paritaria. Ante la falta de consenso, la corporaci&oacute;n provincial constituy&oacute; de manera unilateral la empresa Emproacsa, con el fin de asumir la direcci&oacute;n t&eacute;cnica de los consorcios h&iacute;dricos, como los de las zonas Norte, Sur y Alto Guadalquivir, que hasta entonces tutelaba la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica. De este modo, el mapa concesional de C&oacute;rdoba qued&oacute; definitivamente fracturado, consolidando una gesti&oacute;n dual que divid&iacute;a el recurso entre la capital y el resto de la provincia. 
    </p><p class="article-text">
        Esta ruptura institucional fragment&oacute; la unidad operativa del agua y origin&oacute; la bicefalia (Emacsa para la capital y Emproacsa para la provincia) que persiste en la actualidad. Este proceso fue contempor&aacute;neo a otro hito de apertura exterior: la integraci&oacute;n de Espa&ntilde;a en la Comunidad Econ&oacute;mica Europea en 1986. Si en el siglo XIX la peseta facilit&oacute; la conexi&oacute;n con el capitalismo industrial, la adhesi&oacute;n al mercado com&uacute;n y la posterior adopci&oacute;n del euro en 2002 representaron la inserci&oacute;n definitiva en una econom&iacute;a de escala continental. Sin embargo, mientras el Estado adaptaba sus estructuras a las exigencias de Bruselas, C&oacute;rdoba consolidaba esa fractura administrativa interna que neutraliz&oacute; cualquier posibilidad de respuesta unificada ante los nuevos desaf&iacute;os globales. 
    </p><p class="article-text">
        Este inmovilismo estructural releg&oacute; a Emacsa a un marco operativo insular heredado de su fundaci&oacute;n predemocr&aacute;tica. A diferencia del modelo metropolitano de Sevilla, las sucesivas reformas de los estatutos de la entidad cordobesa jam&aacute;s contemplaron la apertura de su accionariado para articular una gobernanza regional. Mientras que Emasesa adapt&oacute; sus estatutos en 1993 para incorporar a los municipios lim&iacute;trofes a su propiedad, la corporaci&oacute;n cordobesa preserv&oacute; su modelo aut&aacute;rquico. En este punto radica la asimetr&iacute;a de la innovaci&oacute;n local: Emacsa opera con altos est&aacute;ndares de eficiencia interna, pero adolece de proyecci&oacute;n territorial; prioriza la excelencia en la gesti&oacute;n dom&eacute;stica frente al liderazgo regional. Se constata as&iacute; la diferencia entre la aspiraci&oacute;n a controlar la infraestructura de conectividad (Sevilla) y la complacencia de poseer el activo mejor optimizado pero confinado (C&oacute;rdoba). 
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia de este repliegue, Emacsa ha acometido una actualizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica convencional mediante la adquisici&oacute;n de la plataforma propietaria de la multinacional Schneider Electric-AVEVA. Esta opci&oacute;n representa la l&iacute;nea de menor resistencia t&eacute;cnica: perpetuar la vinculaci&oacute;n con el proveedor hist&oacute;rico a costa de transferir el conocimiento t&aacute;ctico de la ingenier&iacute;a local. Al externalizar los procesos de inteligencia anal&iacute;tica en una arquitectura de c&oacute;digo cerrado, el control cognitivo de la red abandona la soberan&iacute;a municipal. Esta involuci&oacute;n presenta una severa paradoja hist&oacute;rica: de la cesi&oacute;n de la infraestructura f&iacute;sica a las patentes francesas en el siglo XIX, se ha pasado a la entrega del algoritmo de gesti&oacute;n a un conglomerado transnacional en el siglo XXI. 
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, el modelo sevillano ilustra una estrategia divergente. Emasesa ejerce el liderazgo sectorial tras constituirse en un nodo tecnol&oacute;gico y centro de anal&iacute;tica de datos de referencia en Andaluc&iacute;a. Esta autonom&iacute;a operativa obedece a una decisi&oacute;n deliberada de eludir la dependencia de grandes proveedores de software propietario, articulando alianzas con el ecosistema de c&oacute;digo abierto y consultoras especializadas como Wellness TechGroup o la FIWARE Foundation. Mediante esta cooperaci&oacute;n, Sevilla ha desarrollado una plataforma p&uacute;blica de gesti&oacute;n h&iacute;drica integral que optimiza la captaci&oacute;n de fondos comunitarios, 15,4 millones de euros, una cifra que triplica la asignaci&oacute;n cordobesa, dado que los criterios de financiaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea priorizan aquellas infraestructuras tecnol&oacute;gicas de car&aacute;cter interoperable y uso compartido. 
    </p><p class="article-text">
        Esta divergencia estrat&eacute;gica adquiere una urgencia perentoria ante un hito normativo inmediato: la entrada en vigor, el 2 de agosto de 2026, del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (RIA). La nueva ley cataloga los sistemas de distribuci&oacute;n de agua como infraestructuras de &laquo;alto riesgo&raquo;, lo que proscribe el empleo de algoritmos opacos o de c&oacute;digo cerrado que impidan una auditor&iacute;a externa. Aunque el consistorio conf&iacute;e en una moratoria transitoria hasta 2030, esa tregua es un espejismo: cualquier actualizaci&oacute;n operativa del software antes de esa fecha obligar&aacute; a Emacsa a cumplir de inmediato con la norma. Si la naturaleza cerrada de la plataforma de Schneider impide garantizar la trazabilidad y la supervisi&oacute;n humana independiente que exige Europa, la entidad incurrir&aacute; en un incumplimiento de conformidad. Es el regreso de la paradoja de las llaves perdidas: si el ayuntamiento no posee el c&oacute;digo, no puede abrir la &ldquo;caja negra&rdquo; para que sea auditada, exponi&eacute;ndose a una sanci&oacute;n que podr&iacute;a alcanzar los 15 millones de euros. C&oacute;rdoba no puede permitirse ser, otra vez, reh&eacute;n de una llave que no tiene. 
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n de esta vulnerabilidad exige la superaci&oacute;n definitiva de la fractura institucional datada en 1985. En este sentido, la propuesta para la constituci&oacute;n de un Cerebro Digital Soberano, concebido con la Universidad de C&oacute;rdoba (UCO) y articulado mediante proyectos como ALIA, ofrece la coyuntura id&oacute;nea para que Emacsa y Emproacsa trasciendan, por fin, el marco estatutario de 1969. Daniel Garc&iacute;a-Ibarrola y Salvador Fuentes tienen ante s&iacute; la oportunidad hist&oacute;rica de sustituir la actual dependencia del arrendamiento tecnol&oacute;gico por la soberan&iacute;a sobre sus propios sistemas de gesti&oacute;n. El agua, en su condici&oacute;n de bien de dominio p&uacute;blico, demanda un modelo de gobernanza digital igualmente p&uacute;blico, transparente y arraigado en la realidad cordobesa. El 2 de agosto de 2026, cuando el Reglamento Europeo de IA empiece a exigir cuentas sobre la transparencia de los algoritmos de infraestructuras cr&iacute;ticas, se sabr&aacute; si los actuales responsables decidieron ejercer el mando sobre nuestra propia inteligencia h&iacute;drica o si prefirieron resignarse a ser meros inquilinos de un software ajeno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Pancho Gamero, doctor Ingeniero Agr&oacute;nomo y egresado en Historia del Arte </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pancho Gamero, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/aguas-gran-reto-ibarrola-fuentes_132_13383924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 17:59:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A dos aguas: el gran reto de Ibarrola y Fuentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,agua,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mantis religiosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/mantis-religiosa_132_13381526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b18dfb6-48c7-4f79-8b7e-bdc10d197532_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145381.jpg" width="4555" height="2562" alt="La mantis religiosa"></p><p class="article-text">
        El nombre de este insecto le viene por su postura de rezo cuando se prepara para la caza y es conocida por comerse a su pareja durante el apareamiento.
    </p><p class="article-text">
        Es la imagen que me ha venido a la cabeza, como una buena met&aacute;fora, al leer las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/presidente-obispos-tacha-gobierno-banda-ladrones-argumenta-pruebas-remito_1_13368780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recientes declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal, se&ntilde;or Arg&uuml;ello</a>. Declaraciones que no s&oacute;lo son un insulto a los sectores o personas a las que se refiere, sino tambi&eacute;n una provocaci&oacute;n moral e intelectual a la ciudadan&iacute;a en general, viniendo del m&aacute;ximo representante de la Iglesia Cat&oacute;lica en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Se ha remitido a las pruebas para decir que el Estado, sin &eacute;tica, se convierte en una banda de ladrones. Y lo dice desde la &ldquo;autoridad moral&rdquo; de quien representa a una instituci&oacute;n que se ha apropiado del 80% del patrimonio nacional que explota en beneficio propio y de m&aacute;s de 100.000 propiedades inmuebles de todo tipo. Una instituci&oacute;n que recibe de ese Estado &ldquo;ladr&oacute;n&rdquo; todo tipo de privilegios econ&oacute;micos, estimados en unos 13.000 millones de euros anuales, permiti&eacute;ndole lucrarse con la educaci&oacute;n, la sanidad, los servicios sociales, los geri&aacute;tricos y hasta con la caridad, todo exento de cualquier tipo de impuestos.
    </p><p class="article-text">
        Ha denunciado, al puro estilo de Vox, las paguitas y las limosnas, lo que nombra como &ldquo;C&aacute;ritas laico&rdquo; del gobierno a las personas migrantes y las m&aacute;s necesitadas. Olvida que el C&aacute;ritas que la Iglesia controla y utiliza para hacer apostolado clientelar funciona con fondos p&uacute;blicos y de particulares, mientras la organizaci&oacute;n que la mangonea no aporta ni el 5% del presupuesto, que a su vez es una m&iacute;nima parte de lo que recibe del Estado v&iacute;a recaudaci&oacute;n fiscal (ese 0&rsquo;7% de quienes marcan la casilla, que se detrae de la caja com&uacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Se ha referido tambi&eacute;n al orgullo gay como un pecado de Sat&aacute;n. Supongo que estar&iacute;a pensando en la cantidad de miembros del clero homosexuales, que en muchos casos practican su &ldquo;antinatural tendencia&rdquo; abusando de menores, cientos de miles de v&iacute;ctimas que han sido ocultadas y silenciadas y que en su inmensa mayor&iacute;a siguen sin recibir ni justicia ni reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y este ataque al gobierno se produce en un momento &aacute;lgido de las relaciones de aquel con la Iglesia Cat&oacute;lica, donde las muestras de amor llegan al cl&iacute;max de someter la c&aacute;mara legislativa al p&uacute;lpito del jefe del Vaticano y aplaudirlo extasiados hasta la extenuaci&oacute;n. En un Estado que, traicionando la Constituci&oacute;n, somete sus poderes a la influencia y direcci&oacute;n de la Iglesia. Con unos partidos democr&aacute;ticos y progresistas que, con honrosas excepciones, anteponen esa relaci&oacute;n t&oacute;xica y masoquista a su propia existencia. Parece que el animal ya se ha comido la cabeza de su amante y ha suplantado su cerebro. La visita del Papa ha sido una prueba evidente, donde todos los estamentos han seguido las indicaciones y se han adelantado a los deseos de la Jerarqu&iacute;a Cat&oacute;lica. Aunque mantiene las conexiones nerviosas y las estructuras necesarias para seguir incrementando el placer de sus privilegios. Ahora le queda la tarea de seguir fagocitando poco a poco el resto del cuerpo desde su interior, hasta dejarlo en una piel vac&iacute;a. Llevar su corrosiva ideolog&iacute;a a los &oacute;rganos - instituciones administrativas y a los tejidos sociales, ya lo ha conseguido en una parte, ligada sobre todo a los partidos de derechas.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, en el ejemplo de la naturaleza ya no habr&iacute;a nada que hacer. Espero que en la vida pol&iacute;tico-social se pueda reaccionar. Aunque parece que, visto lo visto, la reacci&oacute;n tendr&aacute; que comenzar en la sociedad. En los colectivos directamente atacados y acosados o se&ntilde;alados por la ideolog&iacute;a, las declaraciones y las actuaciones de la instituci&oacute;n que representa Arg&uuml;ello; en toda la poblaci&oacute;n que defienda los Derechos Humanos; en la ciudadan&iacute;a que quiere una democracia avanzada y, por tanto, laica; en los sectores m&aacute;s desfavorecidos y los trabajadores, que necesitan un mejor reparto de la riqueza y la eliminaci&oacute;n de privilegios; en la intelectualidad y todas las personas racionalistas y librepensadoras, aunque s&oacute;lo sea por desterrar el cutrer&iacute;o cultural. Es de suponer que partidos como BNG y Podemos, que se posicionaron ante el disparate del tratamiento institucional de la visita del Sr. Prevost mantengan la coherencia, conscientes de la necesidad de actuar en esa direcci&oacute;n por la propia supervivencia. Y, con el optimismo de la raz&oacute;n, pienso que todos los dem&aacute;s partidos democr&aacute;ticos podr&aacute;n ir recobrando la cabeza, aunque sea por la presi&oacute;n de sus bases.
    </p><p class="article-text">
        Declaraciones como estas, como tantas otras y tantos hechos, de la Conferencia Episcopal deber&iacute;an hacer reflexionar a esa mayor&iacute;a no creyente y a los sectores creyentes democr&aacute;ticos, y convencernos de que debemos movilizarnos por un Estado laico para garantizar y desarrollar una verdadera democracia.
    </p><p class="article-text">
        La moraleja de la met&aacute;fora es clara: la &uacute;nica garant&iacute;a de supervivencia es separarse de la mantis religiosa. No se puede esperar un cambio en su naturaleza. Como en aquella otra f&aacute;bula en la que el escorpi&oacute;n responde a la rana que le pregunta por qu&eacute; le pic&oacute; cuando le hab&iacute;a ayudado a pasar el r&iacute;o: &ldquo;Est&aacute; en mi naturaleza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Jos&eacute; Antonio Naz Valverde, presidente de Europa Laica</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Naz Valverde, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/mantis-religiosa_132_13381526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 18:05:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mantis religiosa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[90 aniversario del inicio de la Guerra Civil: La información en la zona republicana (I)]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/90-aniversario-inicio-guerra-civil-informacion-zona-republicana-i_132_13378828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0d3fa77-099d-4146-aaa9-27889191cc28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x133y42.jpg" width="1200" height="675" alt="90 aniversario del inicio de la Guerra Civil: La información en la zona republicana (I)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
</p></div><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s del Golpe de Estado del 18 de julio de 1936, solo all&iacute; donde llegaba la cobertura de las emisiones v&iacute;a radio y las l&iacute;neas telef&oacute;nicas y/o telegr&aacute;ficas, fundamentalmente las grandes ciudades y pueblos importantes de Espa&ntilde;a, se pod&iacute;a tener, al menos, una idea del desarrollo y situaci&oacute;n general de la guerra. No as&iacute; en la mayor parte del pa&iacute;s sumido, sobre todo en zonas rurales, en la incertidumbre y el miedo. 
    </p><p class="article-text">
        Ya destaqu&eacute; en mi anterior libro sobre &ldquo;La Radiodifusi&oacute;n en la Rep&uacute;blica, el Golpe de Estado y la Guerra Civil Espa&ntilde;ola&rdquo;, que los franquistas, a pocos d&iacute;as del golpe, todav&iacute;a no hab&iacute;an triunfado en la mayor parte del territorio nacional y mucho menos en las capitales m&aacute;s importantes: Madrid, Barcelona y Valencia. Pero esta situaci&oacute;n se fue revirtiendo debido a la intervenci&oacute;n de los cuatro ej&eacute;rcitos aliados contra la Rep&uacute;blica: el franquista af&iacute;n de la pen&iacute;nsula, el de las tropas africanas de regulares y legionarios que era un contingente de unos 30.000 soldados muy entrenados para la lucha, el apoyo del Nazi alem&aacute;n y el Fascista italiano. Adem&aacute;s, aunque menos importantes, fueron las tropas portuguesas de lo &ldquo;Viriatos &rdquo;, voluntarios promovidos subrepticiamente por la Dictadura Salazarista de Portugal (1). 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, con ayuda de la instalaci&oacute;n de equipamientos de radiodifusi&oacute;n de gran potencia procedentes de la Alemania nazi y la Italia fascista, el bando rebelde fue acaparando el relato del &eacute;xito golpista. Es notorio que, de los aproximadamente 400.000 receptores de radiodifusi&oacute;n existentes en Espa&ntilde;a en esas fechas, por su gran costo, en su mayor&iacute;a eran propiedad de familias de mejor poder adquisitivo, entre ellas las organizaciones de los &ldquo;quintacolumnistas&rdquo;. Este t&eacute;rmino fue inventado por el general franquista Emilio Mola en una locuci&oacute;n radiof&oacute;nica. Las cuatro columnas, eran las agrupaciones militares del bando sublevado que avanzaban hacia Madrid de forma simult&aacute;nea desde diferentes puntos geogr&aacute;ficos, en el oto&ntilde;o de 1936. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la documentaci&oacute;n hist&oacute;rica consultada, los frentes de avance correspond&iacute;an a los siguientes ejes: La columna de Toledo: Tropas que sub&iacute;an desde el sur tras haber tomado Toledo y el Alc&aacute;zar. La columna de la carretera de Extremadura: Fuerzas compuestas en gran parte por tropas coloniales (regulares y legionarios) que avanzaban por el suroeste de la pen&iacute;nsula. La columna de la Sierra: Tropas procedentes del norte que presionaban a trav&eacute;s de los pasos de la Sierra de Guadarrama y Somosierra. La columna de Sig&uuml;enza: Contingentes militares que empujaban desde el noreste, en el eje de la provincia de Guadalajara. Estas fuerzas operaban bajo la direcci&oacute;n del general Mola en el norte y la ejecuci&oacute;n en el terreno de comandantes, como el general Jos&eacute; Enrique Varela, rodeando de forma progresiva los accesos principales a Madrid. La quinta columna: era una red civil y clandestina de saboteadores que, en contacto v&iacute;a radio, ayudaban al bando nacional ocult&aacute;ndose en la retaguardia enemiga.
    </p><p class="article-text">
        En la zona republicana se adopt&oacute; r&aacute;pidamente el t&eacute;rmino para alertar a la poblaci&oacute;n sobre el &ldquo;enemigo interior&rdquo;, sin embargo, esto tambi&eacute;n supuso una gran paranoia colectiva. Adem&aacute;s de requisar las emisoras privadas de radiodifusi&oacute;n, que dispon&iacute;an de la concesi&oacute;n del Estado desde 1924,  el  Gobierno de la Rep&uacute;blica intent&oacute; controlar los grupos de ciudadanos que eran titulares de aparatos receptores que no contaban con Licencia, y aquellos que, aun con ella, fueran sospechosos de estar en contacto con las tropas golpistas. Pero esto no pudo conseguirse totalmente, y a veces aparec&iacute;an por Madrid y otras ciudades pasquines y octavillas, anunciando el avance franquista y animando a la rebeli&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La prensa privada como tal desapareci&oacute; por completo en la zona republicana, tras el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936. Los peri&oacute;dicos de propiedad particular e independiente fueron incautados por el Gobierno republicano, por comit&eacute;s obreros o por sindicatos gr&aacute;ficos (como la UGT y la CNT) para convertirse en &oacute;rganos de propaganda de partidos pol&iacute;ticos y milicias: Por ejemplo ABC y La Voz (la edici&oacute;n de Madrid) (2), El Debate, Ya, El Siglo Futuro, El Sol e Informaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Aun con las dificultades de la escasez de papel, las organizaciones populares republicanas editaban, en su zona de influencia, revistas informativas, culturales, TBO`s, etc.. que procuraban distribuir por el territorio todav&iacute;a fiel a la Rep&uacute;blica. La distribuci&oacute;n abarcaba diferentes g&eacute;neros y audiencias, adapt&aacute;ndose a las necesidades de la guerra y la retaguardia: Prensa de frente y miliciana: Editadas por batallones, brigadas y sindicatos (como el 5&ordm; Regimiento). Serv&iacute;an como &oacute;rgano de propaganda, arenga y moral combativa. Revistas culturales y literarias: Destacaba &ldquo;Hora de Espa&ntilde;a&rdquo;, financiada por el Ministerio de Propaganda, donde escribieron destacados intelectuales y poetas de la &eacute;poca. Revistas ilustradas y de retaguardia: Publicaciones como &ldquo;Mi Revista&rdquo; o &ldquo;Espect&aacute;culo&rdquo; (del Sindicato de Industrias del Espect&aacute;culo), destinadas a mantener la actividad cultural y dar soporte a los refugiados y heridos. S&aacute;tira pol&iacute;tica: Cabeceras como &ldquo;La Traca&rdquo; y &ldquo;L'Esquella de la Torratxa&rdquo;, orientadas a la cr&iacute;tica ideol&oacute;gica de izquierdas y anticlerical. Buena parte de estas publicaciones han sido recopiladas y digitalizadas. Para investigar los n&uacute;meros originales o buscar art&iacute;culos, el lector puede consultar los cat&aacute;logos digitales de la <a href="https://ahcbdigital.bcn.cat/es/hemeroteca/coleccion/Revistes+de+Guerra?start-with=B" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hemeroteca del Arxiu Hist&ograve;ric de la Ciutat de Barcelona</a> o al cat&aacute;logo del <a href="https://www.cultura.gob.es/cultura/areas/archivos/mc/archivos/cdmh/biblioteca/guiasdelectura/kioscoguerracivil.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kiosco Digital de la Guerra Civil Espa&ntilde;ola</a> del Ministerio de Cultura. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, hay que resaltar, que la gran mayor&iacute;a de los poetas, escritores y artistas de vanguardia espa&ntilde;oles, junto a destacadas figuras internacionales, ejercieron como intelectuales activistas de apoyo a la Segunda Rep&uacute;blica, organiz&aacute;ndose para divulgar documentos a trav&eacute;s de colectivos culturales y m&iacute;tines en los frentes de batalla para combatir el ascenso del fascismo.(1) Intervinieron ya en julio de 1936. No respetaron su firma del Pacto de No Intervenci&oacute;n. Y tampoco la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica que ayud&oacute; a la Rep&uacute;blica en Octubre de 1936. (2) La Edici&oacute;n de C&oacute;rdoba, en la que luego fui suscriptor y colaborador a principios de los a&ntilde;os ochenta durante la direcci&oacute;n de Francisco Solano M&aacute;rquez, fue requisada y su director Pablo Troyano ejecutado por los fasciosos.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Nicol&aacute;s Puerto Barrios, </strong>Ingeniero T&eacute;cnico de Telecomunicaciones. Escritor y Periodista. Miembro del Foro Hist&oacute;rico de las Telecomunicaciones C&oacute;rdoba 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Puerto Barrios, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/90-aniversario-inicio-guerra-civil-informacion-zona-republicana-i_132_13378828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 18:00:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[90 aniversario del inicio de la Guerra Civil: La información en la zona republicana (I)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
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