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    <title><![CDATA[Cordópolis - Guerra Civil]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/guerra-civil/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Guerra Civil]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento de Baena licita un contrato para la exhumación de fosas de víctimas de la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/ayuntamiento-baena-licita-contrato-exhumacion-fosas-victimas-guerra-civil_1_13111214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/554f46a8-2848-4900-bffb-e5ec938dff1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ayuntamiento de Baena licita un contrato para la exhumación de fosas de víctimas de la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plazo de ejecución dura un mes y medio y tendrá que estar acabado obligatoriamente para el 15 de octubre</p><p class="subtitle">Tendrá lugar en el cementerio municipal</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Baena ha publicado en la Plataforma de Contrataci&oacute;n del Sector P&uacute;blico el proceso de licitaci&oacute;n para la contrataci&oacute;n de los servicios de excavaci&oacute;n y exhumaci&oacute;n de fosas de v&iacute;ctimas de la Guerra Civil en el cementerio municipal de Nuestra Se&ntilde;ora del Buen Suceso. Este proyecto, que cuenta con un presupuesto base de licitaci&oacute;n de 38.150 euros -impuestos incluidos-, tendr&aacute; que estar acabado en octubre de este presente a&ntilde;o. La intervenci&oacute;n es una continuaci&oacute;n de los estudios realizados en 2025 por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, cuyo informe documental y prospecci&oacute;n geof&iacute;sica estim&oacute; un total de 446 personas ejecutadas e inhumadas en el recinto, de las cuales 369 corresponden al periodo de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos se centrar&aacute;n en tres zonas espec&iacute;ficas identificadas mediante georradar: los alrededores del monumento a las v&iacute;ctimas, la parte trasera del recinto original y el recinto de acopio. El pliego t&eacute;cnico estipula que la excavaci&oacute;n se realizar&aacute; de forma manual aplicando el m&eacute;todo Harris, bajo una metodolog&iacute;a arqueol&oacute;gica y forense para garantizar la cadena de custodia de los restos.
    </p><p class="article-text">
        El contrato se tramitar&aacute; mediante un procedimiento abierto simplificado. Las empresas interesadas tienen hasta el 14 de abril para presentar sus ofertas de forma electr&oacute;nica a trav&eacute;s de la Plataforma de Contrataci&oacute;n del Sector P&uacute;blico. Seg&uacute;n el pliego, las tareas sobre el terreno est&aacute;n programadas para desarrollarse entre el 1 de septiembre y el 15 de octubre. Esta fecha de finalizaci&oacute;n es de car&aacute;cter obligatorio, lo que deja un margen un mes y medio para completar los sondeos, la exhumaci&oacute;n y la elaboraci&oacute;n del informe final.
    </p><p class="article-text">
        Vista la complejidad de la tarea, el Ayuntamiento de Baena ha exigido en esta licitaci&oacute;n la incorporaci&oacute;n de un equipo t&eacute;cnico multidisciplinar que deber&aacute; estar integrado, como m&iacute;nimo, por un director responsable con experiencia previa en proyectos similares; un graduado en Historia con especialidad en Arqueolog&iacute;a; un graduado o m&aacute;ster en Antropolog&iacute;a; y dos auxiliares de arqueolog&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Ventura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/ayuntamiento-baena-licita-contrato-exhumacion-fosas-victimas-guerra-civil_1_13111214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 18:08:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Provincia,Baena,Exhumación,sociedad,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Azahara Palomeque regresa a su 'Comala': "Somos pedacitos de muertos: el lenguaje y la genética son memoria"]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/azahara-palomeque-regresa-comala-pedacitos-muertos-lenguaje-genetica-son-memoria_1_13064729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/850cbf43-12e3-4489-9e51-f1376a3919d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Palomeque"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora recorre con ‘Cordópolis’ algunos de los escenarios donde ambienta su nueva novela, 'Pueblo blanco azul', un canto a sus ancestros y a la tierra de la que se tuvo que marchar</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No creo que la memoria se tenga que barajar en términos de verdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los pueblos, una puerta que se queda entreabierta no es necesariamente el principio de un trauma, sino una historia de confianza. Y el portal del bloque est&aacute; tal y como Azahara pensaba que estar&iacute;a. &ldquo;Yo creo que estar&aacute; abierta&rdquo;, hab&iacute;a dicho un minuto antes. As&iacute; que empuja y entra. Sube las escaleras, vestida en un traje de dos piezas azul que desemboca en unas Adidas cl&aacute;sicas blancas.
    </p><p class="article-text">
        Pelda&ntilde;o a pelda&ntilde;o hasta arriba. La azotea sigue ah&iacute;. Una azotea blanca, bajo un cielo azul, con un fondo verde oliva. Todo est&aacute; justo donde la escritora Azahara Palomeque lo recuerda. Y, en ese peque&ntilde;o paseo escaleras arriba, solo ha echado de menos las macetas que sus abuelos ten&iacute;an colgadas en su balc&oacute;n. Ya no est&aacute;n porque el piso est&aacute; alquilado desde hace un tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en Castro del R&iacute;o, un municipio blanco del sur de C&oacute;rdoba donde las calles estrechas se retuercen entre fachadas encaladas y macetas colgadas en las paredes. Aqu&iacute; vivieron sus abuelos. Aqu&iacute; se crio su madre. Y aqu&iacute; regresa ahora la autora para recorrer los escenarios que inspiran su nueva novela, <em>Pueblo Blanco Azul</em>, con la que la prestigiosa editorial Cabaret Voltaire, abre una nueva l&iacute;nea de narrativa espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Y lo hace con la historia de una joven periodista que renuncia a seguir siendo parte de la &ldquo;fuga de cerebros&rdquo; propia de su generaci&oacute;n, para volver a la casa de un pueblo donde hubo un &eacute;xodo de los de verdad, de los que dejan un vac&iacute;o que cuesta generaciones llenar (si es que alguna vez se logra). Y la joven, periodista, busca llenar el suyo propio, recorriendo, como recorre Palomeque ahora, los pelda&ntilde;os de su propia memoria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Reportaje con Azahara Palomeque en Castro del Río donde se ambienta su nueva novela                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Primera parada: el hogar</h2><p class="article-text">
        Cuenta en el libro la escritora que a veces ten&iacute;an que arrancarla de los brazos de sus abuelos cuando visitaba esa misma casa y tocaba plegar velas de vuelta a Extremadura, donde creci&oacute; y pas&oacute; buena parte de su juventud. Por eso, no cuesta mucho imaginar a Azahara, todo pelo largo, negro azabache, canija y redicha, correteando por las escaleras buscando el azul del cielo, en unos veranos que, como ella misma cuenta, nunca parec&iacute;an tener final.
    </p><p class="article-text">
        Es uno de los pocos t&oacute;picos que salen de los labios de una autora que, en su nueva novela, ha logrado algo tremendamente complejo: esquivar muchas ideas manidas en torno a temas tan recurrentes como son la despoblaci&oacute;n rural, la memoria hist&oacute;rica y el retorno al nido. All&iacute; mismo, en el nido de sus ancestros, Palomeque cuenta que, cuando la sequ&iacute;a de los a&ntilde;os 90 obligaba a cortar el suministro de agua durante horas, en aquel techo-suelo hab&iacute;a un bid&oacute;n donde almacenaban agua que se calentaba al sol, y en el que hab&iacute;a ropa tendida, conversaciones familiares y juegos improvisados entre los nietos que llegaban cada verano. Desde all&iacute; se ve&iacute;a el perfil del pueblo y, m&aacute;s all&aacute;, el campo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso s&iacute;, mi abuela ten&iacute;a flores por todas partes&rdquo;. Su abuela, Luciana, viv&iacute;a en el primer piso de un edificio hoy avejentado, que su abuelo Antonio, construy&oacute; casi con sus propias manos, seg&uacute;n lo permit&iacute;an el trabajo y el dinero disponible. All&iacute; se mud&oacute; la familia, con sus dos hijos. Y por all&iacute; pronto aparecieron las nietas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>PREGUNTA.</strong> &iquest;Ya so&ntilde;abas con ser escritora cuando jugabas en esta azotea?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RESPUESTA.</strong> S&iacute;, claro, claro. Ya fabulaba con ello. Esto es territorio para la imaginaci&oacute;n, completamente. Porque, adem&aacute;s, este era el lugar donde yo quer&iacute;a estar. Yo no quer&iacute;a estar en Badajoz. Entonces, cuando ven&iacute;amos aqu&iacute;, no me quer&iacute;a ir. Era como el sitio era el sitio m&aacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Leyendo el libro, me planteaba hasta qu&eacute; punto estamos hechos de ficci&oacute;n. Porque no hay nada m&aacute;s falso que un recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Claro. Pero yo no creo que la memoria se tenga que barajar en t&eacute;rminos de verdad. La memoria siempre tiene esa parte de invenci&oacute;n, de selecci&oacute;n de cosas. F&iacute;jate, yo siempre me he sentido de aqu&iacute;. Y, sin embargo, no he nacido en C&oacute;rdoba. Para m&iacute;, vivir en Extremadura era una condena porque me sent&iacute;a sola sin esta familia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>La infancia tiene mucho de arcadia feliz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Bueno, la m&iacute;a no fue particularmente feliz, pero los momentos de Castro s&iacute;. Cuando estaba en casa con mis padres no necesariamente era tan feliz y, cuando se fue mi padre, peor todav&iacute;a. Pero precisamente esto era el par&eacute;ntesis por lo cual todo merec&iacute;a la pena. Eso ha influido mucho en que yo me sienta de aqu&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un salto cualitativo en el momento en que yo dejo de escribir desde el dolor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La familia de Azahara Palomeque, como ella misma un par de d&eacute;cadas despu&eacute;s, tambi&eacute;n tuvo que hacer las maletas lejos de su hogar, marcando as&iacute; su vida y la del n&uacute;cleo familiar. Cuenta que su traslado a Extremadura no fue voluntario, sino consecuencia del trabajo de sus padres: primero de su padre y luego de su madre, la Doroti del libro, que consigui&oacute; empleo como personal laboral de la Junta de Extremadura. &ldquo;No hay posible traslado entre comunidades aut&oacute;nomas&rdquo;, remarca cuando le preguntan por una mujer que, como ella -que se mud&oacute; a C&oacute;rdoba hace un par de a&ntilde;os tras una d&eacute;cada en Estados Unidos-, tambi&eacute;n quiso siempre regresar a Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, ahora, con la jubilaci&oacute;n cercana, el que es uno de los personajes &ldquo;de reparto&rdquo; m&aacute;s peculiares del libro, planea volver a su tierra natal. &iquest;Le ha gustado la novela? &ldquo;Dice que es muy dif&iacute;cil, que se la ha tenido que leer dos veces&rdquo;, cuenta la autora, que reconoce que <em>Pueblo blanco azul</em> ha removido intensamente la memoria de su familia. Y lo ha hecho con un estilo exigente que apuesta por una experiencia inmersiva, con una voz literaria que mezcla el estilo del flujo de conciencia (en el que di&aacute;logos, pensamientos, trama y distintos personajes y &eacute;pocas conviven de forma ordenada pero torrencial) con la tradici&oacute;n oral de los pueblos del Sur de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Este libro, de alguna manera, tambi&eacute;n rompe un poco con los anteriores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Es una ruptura literaria y creo que hay un salto cualitativo importante desde el momento en que yo dejo de escribir desde el dolor. Porque los anteriores libros estaban hechos desde la nostalgia de la persona que est&aacute; en Estados Unidos y no quiere estar all&iacute;. Desde la rabia contra el sistema; incluso la rabia pol&iacute;tica. Y este libro es una reconciliaci&oacute;n con la tierra y conmigo misma, y est&aacute; escrito desde el amor a la familia, desde el recuerdo de la infancia -donde tambi&eacute;n hay una cierta nostalgia, pero bien entendida- y desde el respeto a los ancestros. Y yo sol&iacute;a citar a Reinaldo Arenas, que dice que la literatura es venganza, y ahora ya no estoy de acuerdo con &eacute;l. He cambiado de opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La charla se interrumpe cuando se abre la puerta que da de la azotea al bloque. De ella sale una mujer joven de rasgos magreb&iacute;es. Azahara le cuenta que es la nieta de los propietarios de la casa del segundo piso, sin tener certeza -poco despu&eacute;s lo sabr&aacute;-, de que esa mujer joven que est&aacute; limpiando el bloque, vive justo en la casa de Antonio y Luciana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Reportaje con Azahara Palomeque en Castro del Río donde se ambienta su nueva novela                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Segunda parada: el rito</h2><p class="article-text">
        Ocurre cuando baja camino de la calle y la puerta de la misma casa en la que han nacido y vivido sus abuelos, padres y t&iacute;os, est&aacute; abierta de par en par. Eso la estremece y la hace feliz, al mismo tiempo. Cuando se despide de la mujer joven, ya se ponen rostro. Se palpan, como si se conocieran. &ldquo;Te pareces mucho a tu t&iacute;o&rdquo;, le dice ella. &ldquo;Ya me gustar&iacute;a&rdquo;, responde Azahara, antes de seguir camino de la plaza central del pueblo, all&iacute; donde sus abuelos comenzaron a vender pescado -hoy, Castro del R&iacute;o es famoso precisamente por su Feria del Marisco-.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en la casa de sus bisabuelos, ubicada en frente del Ayuntamiento de Castro, la comida tambi&eacute;n tiene otros sabores y olores: el local comercial, en el bajo, es un restaurante Kebab. A esa hora est&aacute; cerrado. As&iacute; que Palomeque sigue camino de una de las iglesias que sale en el libro: la de Madre De Dios. All&iacute;, bajo el sol del invierno, sigue la charla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> La novela arranca con un ejercicio, que yo dir&iacute;a que es de irrealismo m&aacute;gico. Y, luego, muy r&aacute;pidamente, se abona a un estilo que yo dir&iacute;a que es una especie de costumbrismo po&eacute;tico&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>&hellip; (Enarca las cejas, poco convencida)
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Te explico: la poes&iacute;a est&aacute; muy presente, como en toda tu obra, pero aqu&iacute; hay un uso coloquial del lenguaje, que encaja muy bien y ayuda a dibujar el entorno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Vale, s&iacute;, te entiendo. S&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>El libro est&aacute; atravesado por Lorca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;, bueno, mi vida est&aacute; atravesada por Lorca. En <em>Hurac&aacute;n de negras palomas </em>era evidente desde el mismo t&iacute;tulo, pero toda mi poes&iacute;a anterior tambi&eacute;n.&nbsp;Aqu&iacute; tambi&eacute;n&hellip; Bueno, es un libro muy lorquiano en el sentido de que es muy po&eacute;tico, en el sentido de que navega entre la cultura popular y la culta, en que tiene ese toque surrealista, que &eacute;l tambi&eacute;n lo ten&iacute;a. Y yo creo que Federico est&aacute; tambi&eacute;n en la imaginaci&oacute;n de los muertos, tan presente en la novela. Es que Lorca es un genio y lo que hay que hacer es rendirle homenajes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>H&aacute;blame de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Bueno, yo creo que la sociedad nos pide que seamos inmortales. Hay una pretensi&oacute;n de inmortalidad que tiene que ver con los ritmos de la productividad, con el sistema econ&oacute;mico y con el hecho de que se han roto todos los v&iacute;nculos que nos anclaban a la tierra. No hemos perdido el v&iacute;nculo con la ecolog&iacute;a, pero no nos consideramos ni siquiera parte de este mundo. Por eso seguimos creciendo infinitamente en un planeta finito. Si acaso, lo que hace esta novela, y el primer cap&iacute;tulo en particular &mdash;aunque toda ella es un <em>memento mori</em>&mdash; es que recordarnos que nos vamos a morir, que estamos llenos de muertos, que somos pedacitos de muertos, porque el lenguaje es memoria, la gen&eacute;tica es memoria, y lo que sabemos lo hemos aprendido de otros. La muerte crea una colectividad, nos vuelve a las ra&iacute;ces y nos conecta con los dem&aacute;s. Entonces, no la veo necesariamente como algo malo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Hay una pretensión de inmortalidad que tiene que ver con los ritmos de la productividad, con el sistema económico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso mismo, cuenta Palomeque, la novela arranca con un funeral que es una fiesta: con cofrad&iacute;as, banda de m&uacute;sica y toda la familia (menos ella-la protagonista) reunida para honrar a su abuela. Todo el pasaje est&aacute; inventado (ni la protagonista ni ella pudieron estar presentes el d&iacute;a en que muri&oacute; su abuela). Pero, al mismo tiempo, todo est&aacute; estudiado al detalle, ya que, como bien sabe, todav&iacute;a en muchos pueblos de Espa&ntilde;a persiste una ritualidad en torno a la muerte que se est&aacute; perdiendo en las ciudades. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, mientras que en los entornos urbanos todo parece un cap&iacute;tulo de <em>A dos metros bajo tierra </em>con un filtro azulado de <em>Netflix</em>, en algunas localidades vecinas de esa misma comarca, todav&iacute;a se pasea al muerto por las calles del pueblo hasta el cementerio, todav&iacute;a hay -los menos- que velan a sus difuntos en casa. Incluso los tanatorios se convierten en un muestrario de guisos y comida. En la novela, estas escenas est&aacute;n inspiradas en una realidad que, en cualquier caso, cree que necesita una mayor reflexi&oacute;n. &ldquo;Necesitamos m&aacute;s tiempo para honrar a los muertos, para entender c&oacute;mo vivieron, rendirles homenaje y, en ese proceso, convertirnos nosotros en mejores personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Los pueblos de Espa&ntilde;a hoy, &iquest;son un s&iacute;ntoma o una cicatriz? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo creo que el pueblo es una cicatriz, porque somos hijos del &eacute;xodo rural. Particularmente, Andaluc&iacute;a ha perdido much&iacute;sima poblaci&oacute;n. De hecho, los emigrantes que vuelven, vienen de Francia o de Catalu&ntilde;a. El pueblo es s&iacute;ntoma de eso: es una herida abierta de despoblaci&oacute;n. Es una cultura que, en muchos sentidos, se ha perdido, porque a los saberes ancestrales cada vez se les presta menos atenci&oacute;n. Esto puede convertirlo en una zona de sacrificio. Estamos viendo por ah&iacute; los carteles de &ldquo;No a la planta de biometano&rdquo;. En el libro est&aacute; el problema del agua. Pero es porque se utilizan los pueblos como vertederos y como fuente energ&eacute;tica y alimentaria de las ciudades, sin importar qui&eacute;nes viven all&iacute;. Pasa lo mismo con las macrogranjas. Quiz&aacute; tengamos que recuperar un poco esa dignidad. Y luego est&aacute; la familia, que es como una especie de microclima dentro del clima que es el pueblo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Reportaje con Azahara Palomeque en Castro del Río donde se ambienta su nueva novela                            </span>
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        <strong>P.</strong> En un pasaje de la novela pones en duda que realmente conozcamos a nuestra propia familia. &iquest;Solo conocemos una faceta muy limitada de ellos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;, de imaginaci&oacute;n, por supuesto. Porque yo no s&eacute; qui&eacute;n era mi abuela Luciana cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os. Ella ten&iacute;a 20 a&ntilde;os en 1948. Imag&iacute;nate. Eso te lo tienes que imaginar completamente. Te puedes documentar, y de hecho hay un proceso de documentaci&oacute;n hist&oacute;rica que yo realic&eacute;, pero tambi&eacute;n es un proceso de empat&iacute;a. Tienes que imaginarte a una mujer con la que no tienes nada que ver, que no ha tenido estudios, que se maneja en un pueblo del que pr&aacute;cticamente no ha salido, que este es su universo, que tiene que lidiar con un padre autoritario, en una &eacute;poca donde la mayor&iacute;a de las tecnolog&iacute;as que usamos hoy no exist&iacute;an, en una &eacute;poca donde importa mucho la palabra. Por eso hay canciones y relatos, porque no hay otras formas de entretenimiento que las historias que se cuentan y las canciones que se cantan. Todo eso es un ejercicio de imaginaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;No hay miedo a desmitificar a tu abuela? Porque la bondad de los abuelos y la inocencia de los ni&ntilde;os es lo m&aacute;s mitificado del mundo,  &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        P. Un poco. Claro. Y cuando los conviertes en personas de verdad y dejan de ser solo los abuelos, les salen las maldades... Obviamente, tienes que construir personajes complejos. No son siempre maravillosos. Mi madre, por ejemplo, dice que su madre, Luciana, fue una madre dura, muy estricta. El bueno era mi abuelo, que era un bendito. Dentro de que ambos eran buenas personas, tienes que crear aristas, dar densidad y complejidad a esos personajes e imaginar cosas delicadas, como el deseo sexual de tus abuelos. En la novela no hay mitificaci&oacute;n; al contrario, hay una desmitificaci&oacute;n. Igual que tampoco se romantiza el pueblo ni se demoniza. Hay aspectos bastante realistas. Hay una parte de devoci&oacute;n y cari&ntilde;o hacia este lugar, pero tambi&eacute;n es cierto que era un sitio dur&iacute;simo, especialmente en los primeros a&ntilde;os de la posguerra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Reportaje con Azahara Palomeque en Castro del Río donde se ambienta su nueva novela                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Tercera parada: del r&iacute;o a las flores secas</h2><p class="article-text">
        A unos metros de la Iglesia, hay un bar abierto. En su interior hay cuatro o cinco parroquianos. Al fondo, donde termina la barra, el bar se abre a un patio andaluz, en el que Palomeque se sienta, no sin antes charlar amistosamente con la propietaria, a la que le informa de que el 18 de marzo presentar&aacute; <em>Pueblo blanco azul </em>en Castro del R&iacute;o. &ldquo;No s&eacute; si podr&eacute; ir&rdquo;, le contesta ella, excus&aacute;ndose en que tendr&aacute; que atender el negocio.
    </p><p class="article-text">
        Ya sentados, Palomeque detalla de d&oacute;nde viene una de las l&iacute;neas narrativas clave de la novela: la crisis medioambiental que afecta al pueblo, y para la que se bas&oacute; en un caso real: <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ano-beber-agua-grifo-pasaron-80-000-cordobeses-inspira-herramienta-factores-riesgos-sequia_1_12390363.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el del a&ntilde;o largo que 80.000 vecinos del norte de C&oacute;rdoba estuvieron sin agua corriente.</a> &ldquo;Es que es una locura que la gente pueda estar un a&ntilde;o sin agua. Que estamos hablando de miles y miles de personas&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Fueron 80.000 vecinos, nada menos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong>&nbsp;Bueno, t&uacute; lo sabes mejor que yo. Pero es que, como ha ocurrido en una sierra andaluza por ah&iacute; perdida, parece como que a nadie le importaba. Apenas sali&oacute; en los medios nacionales y para m&iacute; el tema del agua siempre ha sido importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Pero por qu&eacute; el agua y no el biometano o las placas solares?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Pues porque creo que tenemos una conciencia ecol&oacute;gica sobre el agua, que a lo mejor no la tenemos sobre el consumo de gasolina o sobre otras cuestiones. Pero, para quien haya crecido aqu&iacute;, para quien haya vivido esa sequ&iacute;a de los a&ntilde;os 90, pues habr&aacute; tomado conciencia de lo f&aacute;cil que es que un pueblo que, en la ficci&oacute;n, se llama Villasue&ntilde;o del R&iacute;o, pueda acabar transformado en Villasue&ntilde;o de las flores secas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenemos una conciencia ecológica sobre el agua que a no tenemos sobre el consumo de gasolina u otras cuestiones y, aún así, el agua ha ido desapareciendo de nuestros paisajes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Recuerda la escritora que el r&iacute;o Guadajoz, que hoy pasa por Castro del R&iacute;o lleno y ruidoso tras las lluvias de enero y febrero, ha discurrido en sus recuerdos como un cauce seco por una tierra agrietada. Y no solo por la falta de lluvias, sino por la expansi&oacute;n de regad&iacute;os cada vez m&aacute;s amplios, algunos de ellos funcionando de forma ilegal, y que han cambiado el mismo paisaje del pueblo: donde antes el verde olivo conviv&iacute;a con el amarillo cereal o el marr&oacute;n barbecho, hoy todo el horizonte es del mismo color que las aceitunas que sirven en el bar desde donde habla ella.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la autora se&ntilde;ala que hablar de la sequ&iacute;a le serv&iacute;a tambi&eacute;n para mostrar c&oacute;mo el presente interviene en el pasado. En el momento en que el r&iacute;o deja de tener agua, la protagonista se plantea c&oacute;mo puede centrarse en investigar la memoria de sus abuelos si sus propias condiciones materiales est&aacute;n siendo afectadas. &ldquo;Solo cuando esas condiciones esenciales est&aacute;n garantizadas se puede emprender cualquier tipo de proyecto, incluido el de investigar o escribir sobre la memoria&rdquo;, reflexiona Palomeque, que reconoce que su intenci&oacute;n con esta novela era construir otra forma de memoria: acaso un presente continuo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No creo que el valor de la literatura esté necesariamente en el hecho que se cuenta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El presente continuo de una familia normal y corriente nacida y criada en un pueblo andaluz cualquiera. De hecho, el tema de la novela, como ocurri&oacute; con la sequ&iacute;a del norte de la provincia de C&oacute;rdoba, no result&oacute; muy apetecible para algunos grandes centros de poder literario de Espa&ntilde;a. Palomeque se envalentona y lo cuenta: &ldquo;La novela qued&oacute; finalista del Premio Herralde. Y yo pens&eacute; que ya estaba hecho. Pero un par de grandes editoriales me dijeron que no. Y una de ellas la despach&oacute; diciendo que no cre&iacute;an que un pueblo del sur fuera interesante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, cuando la frustraci&oacute;n comenzaba a hacer mella, apareci&oacute; una editorial que se interes&oacute;. Fue <a href="https://www.cabaretvoltaire.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cabaret Voltaire</a>, un proyecto que se hab&iacute;a hecho un hueco en el mercado especializ&aacute;ndose en traducir libros franceses (incluidos los que escribi&oacute; el almeriense Agust&iacute;n G&oacute;mez Arcos en el pa&iacute;s vecino). La escritora se deshace en elogios: &ldquo;Me dijeron que iban a abrir una l&iacute;nea de autores en espa&ntilde;ol, y <em>Pueblo blanco azul</em> ha sido el primer t&iacute;tulo No puede haber salido mejor&rdquo;, remata. En sus ojos se refleja la tranquilidad de que una editorial madrile&ntilde;a le est&eacute; dando cari&ntilde;o y apoyo a una novela tan personal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Este libro podr&iacute;a haber sido autoficci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. No lo creo. Aunque mantengas algunos nombres, aunque mantengas algunas calles y algunos pasajes que s&iacute; responden a una realidad, es una realidad fabulada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y qu&eacute; te parece el g&eacute;nero? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Pues depende de c&oacute;mo se haga.&nbsp;Yo no creo que el valor de la literatura est&eacute; necesariamente en el hecho que se cuenta.&nbsp;Hay cosas extraordinarias que, dichas de manera muy simplista y con poca riqueza de vocabulario y con la sintaxis inapropiada, se te queda en nada.&nbsp;Pero, bueno, el g&eacute;nero me interesa en cuanto al lenguaje. La mayor obra de autoficci&oacute;n de todos los tiempos es <em>En busca del tiempo perdido</em>, de Proust, y es maravillosa. Pero yo a Proust lo leo por el lenguaje, porque las vidas de los arist&oacute;cratas me interesan bastante poco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> En la forma de la novela hay un desahogo narrativo y literario muy pulido. No s&eacute; si le has tenido que dar muchas revisiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Ay no. Yo no reescribo porque me harto de mi propia voz. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Foto de familia convenientemente desenfocada que se barajó como portada de &#039;Pueblo blanco azul&#039;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Cuarta parada: los muertos</h2><p class="article-text">
        Si uno sigue los cipreses, llega al cementerio de cualquier pueblo. La frase no est&aacute; en el libro, sino que la pronuncia el fot&oacute;grafo &Aacute;lex Gallegos cuando estamos a punto de llegar al camposanto de Castro del R&iacute;o. Un espacio tranquilo que recibe a los visitantes con un obelisco en homenaje a los fusilados en la Guerra Civil. Una edificaci&oacute;n austera que sorprende por su timidez pol&iacute;tica, ya que habla de los ca&iacute;dos &ldquo;hermanados por las circunstancias&rdquo;. Palomeque ironiza: &ldquo;No dice ni Guerra Civil. Podr&iacute;a ser un hurac&aacute;n o una riada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estamos a veinte o treinta pasos de donde reposan los restos de Antonio y Luciana, sus abuelos, los que, en el fondo, la han tra&iacute;do a Castro del R&iacute;o. Pero se detiene para relatar por qu&eacute; <em>Pueblo blanco azul</em> no es -citando a Isaac Rosa- &ldquo;otra maldita novela de la Guerra Civil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Esquivar ese t&oacute;pico ha sido lo m&aacute;s complejo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No estoy obsesionada con la innovaci&oacute;n. Pero s&iacute; que creo que hay una diferencia de otras obras que se han escrito antes, en el sentido de que lo que yo construyo es una memoria sentimental, una memoria de los afectos: una cotidianidad que tiene que ser rescatada. No solo los grandes eventos pol&iacute;ticos, las batallas o, no s&eacute;, las condenas a muerte, sino tambi&eacute;n esas vidas que, al final, como dec&iacute;amos antes, viv&iacute;an, criaban y merecen ser dignificadas. Adem&aacute;s, es una memoria que no est&aacute; muerta. Parad&oacute;jicamente, en el libro aparece much&iacute;simo la muerte, pero aun as&iacute; es una memoria muy viva, que nos impulsa hacia el futuro. Eso se ejemplifica en la novela en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo. Yo creo que esto es algo m&aacute;s: es una novela que tambi&eacute;n nos est&aacute; informando del presente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El anarquismo tiene una conexión con la tierra y un sustrato ecológico que aún no se ha rescatado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> La cosa es que Castro del R&iacute;o no fue un punto cualquiera en la Guerra Civil. Estamos en la Campi&ntilde;a Roja. Mientras que C&oacute;rdoba cay&oacute; en apenas unos d&iacute;as, aqu&iacute; se aguant&oacute; meses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;, eso es cierto. El pueblo resisti&oacute; dos meses hasta que se perdi&oacute; la batalla de Espejo. Y eso aqu&iacute; no se olvida. Donde s&iacute; parece que se ha olvidado es a nivel nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;A qu&eacute; te refieres? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Pues a todo lo que fueron las luchas anarquistas. Se habla de izquierdas y derechas, pero, dentro de las izquierdas hab&iacute;a una diversidad y una riqueza cultural incre&iacute;ble. El comunismo, por ejemplo, que ahora est&aacute; en boca de todos -y es as&iacute; porque estamos plagiando el discurso de Estados Unidos-, ni siquiera fue tan importante hasta la guerra en Espa&ntilde;a. Antes de la guerra, era un partido completamente secundario. Lo que predominaba era el anarquismo. Y aqu&iacute; m&aacute;s todav&iacute;a. Ten en cuenta que el anarquismo tiene una conexi&oacute;n con la tierra y un sustrato ecol&oacute;gico que no se ha rescatado. Y un feminismo anarquista que tambi&eacute;n est&aacute; por rescatar, pero que se nos ha olvidado, &iquest;no? 
    </p><p class="article-text">
        Es que las mujeres anarquistas estaban escribiendo novelas, folletines y hablando de aborto, de derechos sexuales, de independencia laboral. Eso parece que se ha quedado obliterado completamente del inconsciente colectivo. Los ecologistas ahora hablan de desalarizar la econom&iacute;a. Bueno, aqu&iacute; mismo, los anarquistas no cre&iacute;an en el dinero. El trabajo educativo del anarquismo, los ateneos libertarios, la educaci&oacute;n mixta&hellip; Hay un mont&oacute;n de cosas que se pueden rescatar y que, de hecho, ser&iacute;an muy beneficiosas para el mundo de hoy. Y aqu&iacute; ese experimento social se hizo durante dos meses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Pues retomo la pregunta que te hice antes en la azotea, que se cort&oacute; cuando entr&oacute; la chica: &iquest;el pasado tiene futuro?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Cada vez m&aacute;s, porque el futuro no existe, da mucho miedo. Entonces hay una vuelta al pasado que yo creo que la izquierda quiere negar. Pero no se puede negar la realidad. Lo que importa aqu&iacute; es qu&eacute; haces con ese retorno del pasado, con esa nostalgia, c&oacute;mo lo moldeas, c&oacute;mo recuperas lo que mereci&oacute; la pena. Al final, yo no entiendo ese tipo de rabia contra el pasado, cuando estamos de acuerdo en que son necesarias las pol&iacute;ticas de memoria, y que eso es como un saco enorme de conocimiento. O sea, por qu&eacute; no quieres recuperar todo eso si te puede aportar muchas herramientas para lidiar con el presente. Quiz&aacute;s sea parte de la contra ilustraci&oacute;n que estamos viviendo, del anti intelectualismo que est&aacute; tan en boga; pues por eso tampoco se quiere mirar atr&aacute;s, &iquest;no? Porque no nos interesa el conocimiento que nos puede aportar. Pero yo creo que es fundamental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Muera la inteligencia otra vez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;, por supuesto. Estamos de nuevo en la &eacute;poca de &ldquo;muera la inteligencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos hijos del éxodo rural</p>
          </div>

  </blockquote>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/azahara-palomeque-regresa-comala-pedacitos-muertos-lenguaje-genetica-son-memoria_1_13064729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 19:07:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Azahara Palomeque regresa a su 'Comala': "Somos pedacitos de muertos: el lenguaje y la genética son memoria"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Castro del Río,memoria histórica,Guerra Civil,Córdoba,libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bujalance fue la 'Gernika' del sur (y no Cabra)]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/bujalance-gernika-sur-no-cabra_129_13006978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7dc97a09-a635-4499-afb9-8bad7e8e39c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bujalance fue la &#039;Gernika&#039; del sur (y no Cabra)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este pueblo de Córdoba fue una de las primeras víctimas de las actuaciones de la Legión Cóndor en España, el escuadrón de aviones que los nazis enviaron a Franco y que provocó decenas de víctimas en un bombardeo de diciembre de 1936</p><p class="subtitle">Reportaje - Bujalance: cuna de la Torre de Pisa andaluza</p></div><p class="article-text">
        El 20 de diciembre de 1936 iba a ocurrir la ca&iacute;da de Bujalance en manos de los franquistas, durante la llamada &ldquo;ofensiva de la aceituna&rdquo;. Pero lo que ahora nos ocupa es el gran bombardeo que sufri&oacute; la localidad el d&iacute;a 14 del mismo mes. En mi libro <em>La guerra civil en C&oacute;rdoba </em>(p. 497) ya anticip&eacute; algo de este tema. Empezaba con el testimonio de un anarquista de Fern&aacute;n N&uacute;&ntilde;ez, refugiado en Bujalance, <strong>Francisco Verd&uacute;</strong>:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Una ma&ntilde;ana del mes de diciembre </em>(d&iacute;a 14), <em>cuando nos dedic&aacute;bamos a nuestro trabajo tranquilamente, nos sorprendi&oacute; el ruido de tres aviones que sobrevolaban el pueblo, y sobre las diez de la ma&ntilde;ana empezaron a sembrar el terror&nbsp;y la muerte entre la poblaci&oacute;n civil. Esto dur&oacute; todo el d&iacute;a, pues, cuando terminaban estos tres aviones, los relevaban otros tres, de manera que era imposible acudir a socorrer a los heridos entre los escombros. Cuando lleg&oacute; la noche no se escuchaban m&aacute;s que lamentos. Todos nos movilizamos para acudir a los casos m&aacute;s urgentes. Y as&iacute; pasamos toda la noche, a fin de salvar el m&aacute;ximo de vidas inocentes. Al d&iacute;a siguiente, y a la misma hora, id&eacute;ntica operaci&oacute;n de desmoralizaci&oacute;n sobre la poblaci&oacute;n civil, de modo que se decidi&oacute; la evacuaci&oacute;n. Al tercer d&iacute;a, 20 de diciembre, era ya muy poca la gente que permanec&iacute;a en Bujalance.&rdquo; </em>(Carta desde Francia, 27-8-1983).
    </p><p class="article-text">
        Todo era cierto sobre la gravedad del bombardeo, del que apenas se poseen datos en fuentes republicanas, pero s&iacute; en fuentes franquistas, en los conocidos <em>Documentos del General Cuesta</em><em> </em>(DGC), donde se consigna el bombardeo de Bujalance el 14 de diciembre de 1936, con un balance, cifrando por lo m&iacute;nimo, <em>de 100 muertos y 200 edificios destruidos. </em>Lo que no se explicita es que fue un ensayo destructor de la <em>Legi&oacute;n C&oacute;ndor </em>alemana.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, todo ello resulta prehistoria, cuando recientemente hemos conocido algunas publicaciones alemanas sobre la Legi&oacute;n C&oacute;ndor en Espa&ntilde;a, pista sobre la que me ha puesto <strong>Juan Antonio Cuestas</strong>. En 2014 nos ha llegado el libro <em>La guerra como aventura. La Legi&oacute;n C&oacute;ndor en la guerra civil espa&ntilde;ola 1936-1939, </em>de <strong>Stefanie Sch&uuml;ler-Springorum</strong>. Ah&iacute;, entre otros contenidos, se puede leer que <em>&ldquo;en total, entre diciembre de 1936 y marzo de 1937, las escuadrillas de combate y las escuadrillas de bombardeo experimental de la Legi&oacute;n tuvieron entre 1.000 y 1.200 misiones en terreno enemigo&rdquo;.</em> 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n detallan que los pueblecitos quedaban destruidos a las primeras pasadas y quedaban envueltos en polvo, y las personas supervivientes echaban a correr, pero&hellip; <em>&ldquo;Lanz&aacute;bamos bombas&nbsp;de metralla, hasta que dejaban de correr, y entonces arroj&aacute;bamos las bombas incendiarias a las ruinas&hellip;&rdquo;</em>, para que no quedara t&iacute;tere con cabeza. Experimentaci&oacute;n destructiva que no se dio en la ciudad de Cabra en 1938, sino la torpeza mezclada con la mala informaci&oacute;n, entre otras deficiencias.
    </p><p class="article-text">
        Obs&eacute;rvese c&oacute;mo la intencionalidad de los alemanes es &ldquo;la desmoralizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n civil&rdquo;. En ning&uacute;n caso hablan de objetivos militares. Por otra parte, exist&iacute;a un plan de experimentaci&oacute;n sobre los efectos de la nueva aviaci&oacute;n y la nueva munici&oacute;n. Esto nada tiene que ver con los objetivos y pr&aacute;cticas de la aviaci&oacute;n republicana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Wolfram von Richthofen, jefe de la Legión Cóndor.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Bajo el apartado &ldquo;Experimentos en Andaluc&iacute;a&rdquo;, bas&aacute;ndose en los escritos y en el diario de <strong>Richthofen</strong>, en el libro citado se alude ya a las fechas tr&aacute;gicas de Bujalance: <em>&ldquo;&hellip; despu&eacute;s de que el propio Richthofen ordenara el bombardeo de Bujalance, Montoro y El Carpio, el 14 de diciembre de 1936, pudieron examinar las consecuencias de las bombas desde el aire, y una semana m&aacute;s tarde, una vez tomados los pueblos, analizarlos con detalle y documentarlos fotogr&aacute;ficamente&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, se detalla expresamente que <em>&ldquo;El 14 de diciembre cayeron 120 bombas de 50 kilos cada una, solo en Bujalance; en el ataque fallecieron 120 personas, habitantes del pueblo y soldados, y hubo numerosos heridos&rdquo;</em>. M&aacute;s adelante se precisa que <em>&ldquo;&hellip; no s&oacute;lo Queipo, sino tambi&eacute;n otros generales espa&ntilde;oles intentaron servirse del manifiesto deseo de experimentaci&oacute;n de los alemanes e instrumentalizarlo para sus propios prop&oacute;sitos, y as&iacute; hicieron que el legendario Stuka, el bombardero en picado, entrara por primera vez en acci&oacute;n en C&oacute;rdoba&rdquo;</em>.<em> </em>
    </p><p class="article-text">
        En diciembre de 1936 Bujalance se hallaba abarrotado de refugiados de toda la Campi&ntilde;a cordobesa, de Espejo, Montilla, Castro del R&iacute;o, etc. Por tanto, es imposible cuantificar o identificar a las v&iacute;ctimas de esta multitud de forasteros, a los que hab&iacute;a que sumar otra multitud de tropas variopintas, regulares y milicianas, que estaban al mando del <strong>comandante P&eacute;rez Salas</strong>, el cual debi&oacute; de ser el que orden&oacute; la evacuaci&oacute;n. El cuartel de las Milicias se hallaba en la actual Plaza de Andaluc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La contribuci&oacute;n de sangre de Bujalance en aras del golpe militar no fueron solo las 120 de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor el 14 de diciembre de 1936, sino que de muchas m&aacute;s, sepultadas bajo los escombros, jam&aacute;s se tuvo noticia, como de otras que fueron arrasadas fugitivas por el campo en medio de las terribles pasadas a&eacute;reas, despedazadas entre los olivos, para risotadas de <strong>Richthofen</strong> y de los pilotos nazis. Jam&aacute;s ser&aacute;n computadas por la historia. Tras los tres a&ntilde;os de guerra y la larga posguerra, nadie tom&oacute; nota ni de los hechos ni de las personas ni de los nombres.
    </p><p class="article-text">
        Tras la victoria de 1939, se fusil&oacute; en Bujalance a 55 personas m&aacute;s. Otras 28 en la capital, 22 abatidas en el maquis, 3 en los campos nazis, 13 en la prisi&oacute;n de C&oacute;rdoba, entre otros casos. Total de la posguerra, 127 v&iacute;ctimas que sepamos, m&aacute;s ese m&iacute;nimo de las 120 del bombardeo de 1936 (m&aacute;s esos &ldquo;desaparecidos&rdquo;, que echaban a correr y les arrojaban bombas hasta que &ldquo;dejaban de correr&rdquo;). Por tanto, Bujalance fue castigado, sin duda, mucho m&aacute;s que la ciudad de Cabra.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pilotos alemanes que visit&oacute; Bujalance por aquellos d&iacute;as fue <strong>Hannes Trautloft</strong>, que public&oacute; su diario de guerra nada m&aacute;s volver a Alemania, en 1939, bajo el t&iacute;tulo <em>Piloto de caza en la guerra de Espa&ntilde;a. Diario de un legionario alem&aacute;n </em>(de 1939, publicado en Espa&ntilde;a en 2020). Este piloto viaj&oacute; a C&oacute;rdoba en diciembre de 1936. Se&ntilde;ala que todos los puentes se hallaban volados y los pueblos derruidos: <em>&ldquo;&hellip; Especialmente malo es el aspecto de Bujalance. Aqu&iacute; primero actuaron nuestros bombarderos&hellip; ninguna casa ha quedado entera&hellip; En la torre de la iglesia de Bujalance los rojos emplazaron a 80 metros de altura un nido de ametralladora&hellip; Villa del R&iacute;o y Lopera se llaman los pueblos que las tropas del general Franco han tomado justo ayer&hellip; A ambos lados de la carretera yacen ca&iacute;dos, por lo general rojos&hellip; Numerosos camiones van cargados hasta arriba con enseres dom&eacute;sticos, camas, sillas, sartenes, cuadros, c&aacute;ntaros, todo est&aacute; revuelto y en desorden&hellip; todav&iacute;a corretea por ah&iacute; toda clase de animales, cerdos, gallinas, que ahora son requisados por los soldados del general Franco&rdquo; </em>(pp. 130-132).
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En Villa del R&iacute;o nos presentamos al comandante&hellip; Aqu&iacute;, nos cuenta, el frente rojo est&aacute; mantenido por las Brigadas Internacionales. Se baten bien, pero en los &uacute;ltimos combates han sufrido considerablemente&rdquo;. </em>Y refiere el caso de un brigadista ingl&eacute;s prisionero, al que se le ha requisado una Biblia, un regalo de navidad que le hab&iacute;a enviado su madre &ldquo;con los mejores deseos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas fuentes alemanas son determinantes para explicar las actuaciones destructoras de los bombardeos de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor. <strong>Primero</strong>, los bombardeos rasantes para abrir los edificios; <strong>despu&eacute;s</strong>, los ametrallamientos del personal civil, &ldquo;contra los que corr&iacute;an, hasta que dejaban de correr&rdquo;. <strong>En tercer lugar</strong>, los bombardeos incendiarios, siempre ech&aacute;ndoles la culpa de los incendios a &ldquo;los rojos&rdquo;. <strong>Cuarto</strong>, las actuaciones se hac&iacute;an, no contra objetivos militares, sino para &ldquo;la desmoralizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n civil&rdquo;. <strong>Por &uacute;ltimo</strong>, los bombardeos alemanes se hac&iacute;an en forma de experimentaci&oacute;n, para comprobar la eficacia de los nuevos aparatos y las nuevas municiones. La similitud de lo ocurrido en Gernika y en Bujalance resulta evidente. En cambio, si todas&nbsp;estas caracter&iacute;sticas se cotejan con lo ocurrido en el bombardeo de la ciudad de Cabra, no existe parang&oacute;n posible.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, <strong>Juan Antonio Cuestas </strong>ha publicado un art&iacute;culo sobre el bombardeo del 14 de diciembre de 1936 (Revista <em>Adalid</em>, n. 8, dic. 2024, Bujalance), con un magn&iacute;fico trabajo de campo de recogida de testimonios de los entonces ni&ntilde;os, hoy nonagenarios, los cuales ponderan el arrasamiento de Bujalance tras las diversas pasadas de los bombarderos de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor a 600 metros de vuelos rasantes. Algunos hablan de caminar por las calles en medio de cad&aacute;veres. En cuanto lleg&oacute; la noche, y al d&iacute;a siguiente, se organiz&oacute; la evacuaci&oacute;n total de Bujalance: <em>&ldquo;La carretera de Villa del R&iacute;o, llenita de gente andando, cargados con lo que pod&iacute;an, otros buscando a los suyos. Porque ese d&iacute;a que sal&iacute;amos nos bombardeaban tambi&eacute;n. Pasamos la noche en la Estaci&oacute;n de Villa del R&iacute;o&rdquo;.</em> Contaban no solo el estruendo de las bombas, sino tambi&eacute;n el &ldquo;terrible tableteo de las ametralladoras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la cuantificaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas no conocemos fuentes espa&ntilde;olas (El Registro Civil qued&oacute; truncado desde el 14-12-1936 hasta febrero de 1937. A&ntilde;os despu&eacute;s se inscribi&oacute;, fuera de plazo, a una veintena de v&iacute;ctimas del bombardeo, sobre todo ni&ntilde;os, se&ntilde;ala <strong>Cuestas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De momento, solo contamos con las fuentes alemanas, en torno a la cifra inicial de 120 muertos y &ldquo;muchos heridos&rdquo;. As&iacute; aparece tambi&eacute;n en el diario de <strong>Richthofen</strong>, publicado en 1944, cuando muri&oacute;&nbsp;a causa de un tumor cerebral (<em>La guerra como aventura&hellip;, </em>de Sch&uuml;ler).
    </p><p class="article-text">
        No hace mucho ha escrito sobre el tema otro hispanista alem&aacute;n, <strong>Walther L. Bernecker </strong>(&ldquo;Gernika y Alemania: debates historiogr&aacute;ficos&rdquo;, en <em>Historia Contempor&aacute;nea, </em>35, 2007, p. 513), anotando: <em>&ldquo;Richthofen estaba personalmente en uno de los aviones bombarderos, y parece ser</em> &ndash;seg&uacute;n su diario- <em>que tuvo &lsquo;una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n al ver por primera vez</em> (caer) <em>bombas sobre hombres</em> (concretos)&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con relaci&oacute;n al bombardeo republicano de Cabra, de 7-11-1938, las circunstancias son muy diferentes. En mi archivo me encuentro con un <strong>documento de la Cruz Roja</strong> sumamente esclarecedor. Se trata de un informe redactado en enero de 1939 por el que fuera primer alcalde franquista de 1936 en Cabra, director del Instituto y ferviente apologista del R&eacute;gimen, <strong>&Aacute;ngel Cruz Rueda</strong>. El Informe est&aacute; dirigido al Secretario de la Junta Suprema de la Cruz Roja en Burgos, con fecha 17-1-1939 &ldquo;(Tercer A&ntilde;o Triunfal)&rdquo;. Primero se introduce, con estilo inflado, sobre la ciudad de Cabra, Parnaso de las Letras, cuna de Juan Valera, que <em>&ldquo;En 1936 se puso decididamente, desde el primer d&iacute;a, al lado del General&iacute;simo Franco, consider&aacute;ndole representante y gu&iacute;a de la verdadera Espa&ntilde;a&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        El estilo es tan ret&oacute;rico que el Secretario de Cruz Roja en Burgos le responde diez d&iacute;as despu&eacute;s sobre la recepci&oacute;n del Informe: <em>&ldquo;En &eacute;l quedan bien de manifiesto las circunstancias del criminal bombardeo de esa Ciudad y lo &iacute;lustre de su prosapia&rdquo;</em>. Esto &uacute;ltimo, la &ldquo;prosapia&rdquo;, no sabemos si con &ldquo;retint&iacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, los datos son minuciosos al extremo. El bombardeo ocurri&oacute; el lunes 7-11-1938, a las 7&rsquo;30 de la ma&ntilde;ana. Operaron tres monoplanos bimotores <em>&ldquo;Sof&iacute;a-Katiuska, en formaci&oacute;n de patrulla en cu&ntilde;a, por la zona del Calvario. Dejaron caer unas 30 bombas rusas, de una potencia entre 30 y 48 kilos, de las cuales explotaron &lsquo;veintitantas&rsquo;&hellip; En la plaza de Abastos los muertos fueron &rdquo;treinta y tantos&ldquo;</em>. En una taberna frontera fallecieron 13. En la calle Jaquotot, muri&oacute; un ni&ntilde;o. En la calle Mu&ntilde;iz Terrones, muri&oacute; un teniente de Regulares. En la plaza de Calvo Sotelo destruyeron el surtidor de gasolina. En la zona del Campo de Concentraci&oacute;n que exist&iacute;a con 112 prisioneros, mataron a 2 prisioneros y a 10 militares que los custodiaban. Hubo varios muertos entre los refugiados en el antiguo cuartel de la Guardia Civil. El total de v&iacute;ctimas fue de 107. Heridos, un centenar. 
    </p><p class="article-text">
        El citado Informe se hace con un fin propagand&iacute;stico indudable, no solo con destino a la Cruz Roja, sino tambi&eacute;n para &ldquo;la Prensa forastera y espa&ntilde;ola&rdquo;. Se hace hincapi&eacute; en que <em>&ldquo;Periodistas extranjeros y espa&ntilde;oles nos distinguieron con su visita &ndash;as&iacute; como Autoridades de la capital-&hellip; y los enviados especiales de Prensa y Propaganda del Gobierno del Reich&rdquo;</em>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
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                    alt="Portada del libro de Hannes Trautloft, publicado en 1939."
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            <span class="title">
                Portada del libro de Hannes Trautloft, publicado en 1939.                            </span>
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        Lo que no menciona el Informe son los fusilamientos cometidos en Cabra en 1936 por los entusiastas del R&eacute;gimen. En mis libros sobre C&oacute;rdoba, sobre todo en los cuatro &uacute;ltimos, he ofrecido un c&oacute;mputo de los fusilados por el franquismo en Cabra, total que asciende a un m&iacute;nimo de<strong>117 v&iacute;ctimas</strong>, la mayor&iacute;a en las cunetas de Cabra a Lucena, Priego o Monturque. Otros, en Priego, y algunos m&aacute;s en C&oacute;rdoba capital, en el verano y oto&ntilde;o de 1936, debido al celo exterminador del comandante militar de la plaza de Cabra <strong>Francisco L&oacute;pez Pastor</strong> y de su ayudante, que era peor, el <strong>teniente Rold&aacute;n &Eacute;cija</strong>, que sembr&oacute; el terror en Rute y en Priego. De manera que &ldquo;Gernika del Sur&rdquo; con relaci&oacute;n a Cabra, no corresponde al rigor de la historia, sin olvidar a los fusilados republicanos, que suman m&aacute;s, con el problema a&ntilde;adido de los &ldquo;desaparecidos&rdquo;, pr&aacute;ctica habitual en 1936. La &ldquo;Gernika del Sur&rdquo;, seg&uacute;n lo documentado, fue sin duda Bujalance, donde la perfecci&oacute;n del exterminio de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor no se puede comparar con unos aviones &ldquo;Katiuskas&rdquo; rusos, viejos, con menos bombas y de menos peso (20 bombas explosionadas, de 30 a 48 kilos, frente a las 50 bombas de 50 kilos, como m&iacute;nimo, de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor en Bujalance. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Moreno Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/bujalance-gernika-sur-no-cabra_129_13006978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 19:50:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bujalance fue la 'Gernika' del sur (y no Cabra)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Bujalance,memoria histórica,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luis Velasco: azote de la gente republicana en Córdoba en 1936]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/luis-velasco-azote-gente-republicana-cordoba-1936_129_12823640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11205ff0-23a5-40d1-bea5-9782ffdee959_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x381y118.jpg" width="1200" height="675" alt="Luis Velasco: azote de la gente republicana en Córdoba en 1936"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesor Francisco Moreno Gómez y la nieta del falangista cordobés, Ana Velasco, se encuentran en el documental de RTVE y retratan uno de los episodios más oscuros de la historia de la ciudad y la provincia</p></div><p class="article-text">
        Con la ayuda de <strong>Ana Solana</strong>, de RTVE, y de la nieta de Luis Velasco, <strong>Ana Velasco</strong>, hemos podido llegar al fondo de la actuaci&oacute;n de la Falange en la C&oacute;rdoba del golpe militar. A ra&iacute;z de mi participaci&oacute;n en el documental de TVE <em>Miradas desobedientes</em> (27-11-2025), he tenido acceso a algunos documentos para saber bastante m&aacute;s del falangista <strong>Luis Velasco Moreno</strong>, ordenanza del capit&aacute;n Mar&iacute;n Alc&aacute;zar y del coronel Cascajo en los d&iacute;as del golpe militar. Este programa de &ldquo;los desobedientes&rdquo; se enmarca en una corriente de familiares de antiguos verdugos que, con sentido cr&iacute;tico, se han decidido a mostrar su desacuerdo con la actuaci&oacute;n de alg&uacute;n ancestro, en defensa de los derechos humanos. Y as&iacute; ha actuado en C&oacute;rdoba Ana Velasco, nieta del falangista Velasco, la cual ha viajado a la ciudad califal para la grabaci&oacute;n del documental.
    </p><p class="article-text">
        Nos aport&oacute; tambi&eacute;n una carta de Luis Velasco dirigida al Jefe Nacional de Falange en 1975, Raimundo Fern&aacute;ndez Cuesta, del 29 de noviembre de ese a&ntilde;o, reci&eacute;n enterrado Franco, fechada en Badalona, <em>&ldquo;&hellip; rog&aacute;ndote, si es posible, me autorices a encuadrarme a tus &oacute;rdenes, as&iacute; como a mi se&ntilde;ora&rdquo;</em>, record&aacute;ndole de que <em>&ldquo;En aquellos tiempos de 1935 y 1936 fueron tres veces las que habl&eacute; con Jos&eacute; Antonio y contigo&rdquo;</em>. Seguramente vislumbraba con temor el cambio de r&eacute;gimen y buscaba agarraderos seguros.
    </p><p class="article-text">
        Velasco, aunque persona iletrada, redact&oacute; unas p&aacute;ginas de memorias interrumpidas. &Eacute;l presentaba su vida cotidiana entre <em>&ldquo;las visitas que a diario ten&iacute;a que hacer al coronel Cascajo como enlace entre el Comandante Militar, la Jefatura de O.P. y el Gobierno civil&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Escribe Velasco que el 18 de julio se encontraba en prisi&oacute;n desde la muerte de Calvo Sotelo con otros falangistas y fue excarcelado a las dos de la madrugada, y se present&oacute; ante el nuevo gobernador civil capit&aacute;n Mar&iacute;n Alc&aacute;zar. Dice que <em>&ldquo;Se marcharon los se&ntilde;ores</em> (Gabriel) <em>Delgado</em> (Gallego) <em>y Mu&ntilde;oz C&oacute;rdoba&hellip; y nos quedamos solos el gobernador civil y yo.&rdquo; </em>Aquella noche nos revela algo curioso: que fue nombrado &ldquo;Delegado de la Jefatura de Orden P&uacute;blico y jefe de la Brigadilla Especial de Falange, siendo el nuevo primer Jefe de Orden P&uacute;blico el teniente coronel Alfonso Mart&iacute;nez Zabalete. Y rezumando su complejo de culpa, declara que <em>&rdquo;las &oacute;rdenes las daba el Jefe de O.P., y yo cargu&eacute; con el mochuelo&ldquo;.</em> El &rdquo;mochuelo&ldquo; fue que denunci&oacute; a centenares de personas en C&oacute;rdoba, a las que llev&oacute; al pared&oacute;n, incluida su propia cu&ntilde;ada Pilar Barrena. &Eacute;l, en su primera juventud, hab&iacute;a simpatizado con las izquierdas, a las que conoc&iacute;a perfectamente, por lo que la purga fue terror&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a la noche del Gobierno Civil, detalla Velasco: <em>&ldquo;un ordenanza nos trajo un caf&eacute; y dos copas de co&ntilde;ac&rdquo;</em>. Fue la noche de los caf&eacute;s y de los co&ntilde;acs. Y de las risas y carcajadas. Como Ner&oacute;n antes de prender las teas.
    </p><p class="article-text">
        Luis Velasco gozaba ya de un peque&ntilde;o <em>curr&iacute;culum </em>en el seno de la Falange, cuando explicaba en la carta a Fern&aacute;ndez Cuesta que <em>&ldquo;Soy el camarada Velasco que, junto con Jos&eacute; Antonio, Mateo, Vignote y t&uacute;, tom&eacute; parte como orador en los actos de C&oacute;rdoba y Fuente Palmera, podr&iacute;amos decir que el brazo derecho de Rogelio Vignote en aquellos tiempos. Posteriormente me mand&oacute; Mateo a Extremadura, con el fin de ver la forma de organizar alg&uacute;n sindicato por aquellas provincias&hellip;&rdquo;.</em> 
    </p><p class="article-text">
        La madrugada del 18-19 de julio fue de una gran algarab&iacute;a fascista en C&oacute;rdoba, una noche epif&aacute;nica. Escribe Velasco: <em>&ldquo;Hab&iacute;a un gran bullicio en el Paseo del Gran Capit&aacute;n, entre la iglesia de San Hip&oacute;lito y San Nicol&aacute;s, en las terrazas de los C&iacute;rculos Mercantil y de Labradores&rdquo;</em>, mientras sonaban los himnos de Falange y Requet&eacute;s, adem&aacute;s de las marchas militares con que aquella madrugada amenizaba la banda de m&uacute;sica. El divertido preludio de una tragedia.
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                    alt="Francisco Moreno Gómez junto a la nieta de Luis Velasco."
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            <span class="title">
                Francisco Moreno Gómez junto a la nieta de Luis Velasco.                            </span>
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        Habla tambi&eacute;n Velasco de una llamada del general Miaja al Gobierno Civil aquella misma terrible madrugada del golpe militar. Pero pudo ser unos d&iacute;as m&aacute;s tarde. En cualquier caso, cuando son&oacute; el tel&eacute;fono, lo cogi&oacute; Velasco, con el siguiente mensaje: <em>&ldquo;D&iacute;gale a Cascajo que, si ma&ntilde;ana la aviaci&oacute;n gubernamental no ve banderas blancas en se&ntilde;al de rendici&oacute;n, bombardear&eacute; la ciudad sin compasi&oacute;n&rdquo;</em>. Y cuenta que todos se rieron de la ocurrencia. Otra vez las carcajadas de Ner&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una de aquellas noches, el coronel Cascajo llam&oacute; a Velasco. Cuando sub&iacute;a las escaleras, <em>&ldquo;un ordenanza sub&iacute;a una bandeja de caf&eacute;s&rdquo; y co&ntilde;ac. Exaltaci&oacute;n et&iacute;lica cuartelera para acallar los escr&uacute;pulos. All&iacute; estaba Cascajo con todos sus fieles. &ldquo;Me pregunt&oacute; qu&eacute; me hab&iacute;a dicho Miaja. Todos se echaron a re&iacute;r y yo tambi&eacute;n&rdquo;</em>. All&iacute; comentaron que la telefonista de Espiel les hab&iacute;a revelado que en la Estaci&oacute;n se hab&iacute;a detenido un tren de mineros de Pe&ntilde;arroya y de Puertollano con varios vagones de dinamita, dispuestos a tomar C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Entonces le encargaron a Velasco llevar a cabo un sabotaje en la v&iacute;a f&eacute;rrea a la altura del arroyo Pedroches. Le entregaron un tubo de dinamita, una ametralladora y un cuchillo de monte. Una patrulla, al mando del sargento Arroyo, lo llevaron all&aacute; de madrugada. Se pararon en la zona de la Carrera del Caballo. Velasco parti&oacute; solo en busca de la v&iacute;a f&eacute;rrea. Excav&oacute; y coloc&oacute; el explosivo debajo de una traviesa, dej&oacute; a punto la mecha y sali&oacute; corriendo entre las sombras de la noche y las encinas. La explosi&oacute;n destroz&oacute; la v&iacute;a. Cuando volvi&oacute; a la patrulla, le ofrecieron una bandeja de caf&eacute;s y co&ntilde;ac. Se hab&iacute;a conjurado el peligro de los mineros de Pe&ntilde;arroya.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Velasco regres&oacute; ufano al Gobierno Militar, estaba Cascajo rodeado de sus fieles: <em>&ldquo;Mar&iacute;n Alc&aacute;zar, el rejoneador Ca&ntilde;ero, el secretario particular Gabriel Delgado Gallego, el se&ntilde;or Mu&ntilde;oz C&oacute;rdoba, el teniente coronel Mart&iacute;nez Zabalete, jefe de Orden P&uacute;blico. Me felicitaron todos.&rdquo;</em>
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                Pilar Barrena en una manifestación, cuñada de Velasco, a la que éste hizo fusilar en Córdoba, entre otros centenares de personas.                                  </span>
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        El falangista Velasco actuaba con perfecto pe&oacute;n de los recados. Al tercer d&iacute;a del golpe, comenta en sus memorias que lo volvi&oacute; a llamar Cascajo de madrugada, para entregarle un sobre que conten&iacute;a la orden de libertad de la actriz Rosita D&iacute;ez Gimeno. Deb&iacute;a llevarla a su alojamiento, el Hotel Sim&oacute;n. Y al d&iacute;a siguiente, acompa&ntilde;arla a Sevilla, destino que hab&iacute;a solicitado la actriz. Ya no cuenta m&aacute;s detalles el despiadado Velasco, porque ah&iacute; se cierra sus p&aacute;ginas de mini-memorias.
    </p><p class="article-text">
        Tras los titubeos de los primeros d&iacute;as, Velasco se especializ&oacute; en las noches cordobesas, al mando de los camiones de la muerte, lo mismo que hac&iacute;a Ca&ntilde;ero con sus caballistas, recorriendo los barrios y la sierra en busca de rojos. Velasco ya hemos citado que hizo fusilar a su cu&ntilde;ada Pilar Barrena (porque &ldquo;delante de &eacute;l no se paseaba ning&uacute;n socialista por C&oacute;rdoba&rdquo;). Tambi&eacute;n se present&oacute; en casa de Dolores Mu&ntilde;oz, costurera del barrio del Alc&aacute;zar, y motiv&oacute; su muerte. Aquella mujer mostr&oacute; un valor ins&oacute;lito, se puso su mejor vestido, increp&oacute; a sus verdugos y cay&oacute; dando &ldquo;Vivas&rdquo; a la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Con la Brigadilla de Velasco actuaba el banderillero &ldquo;Virutas&rdquo; (Manuel Mart&iacute;nez de Dios), que ten&iacute;a su centro de actuaci&oacute;n en el barrio de Santa Marina. Otro denunciante era el pintoresco &ldquo;Orteguilla&rdquo;, al igual que &ldquo;El Mascota&rdquo; (Francisco Gonz&aacute;lez Bueno), falangista, conductor del cami&oacute;n de la muerte y mano derecha de Velasco. Ten&iacute;an como enlace a un tal &ldquo;Ricardito&rdquo;, que les llevaba las listas de supuestos rojos. Al anochecer sal&iacute;an a dar la ronda y a detener gente. Otro falangista y conductor del &ldquo;cami&oacute;n fantasma&rdquo; era &ldquo;El Quico&rdquo; (Nicol&aacute;s Gonz&aacute;lez Torres), tambi&eacute;n ch&oacute;fer particular de Cascajo y de &ldquo;Don Bruno&rdquo;. Se reun&iacute;an en el Bar de la Puerta Gallegos para organizar sus razzias y se sumaban en algazara a las comitivas de las ejecuciones.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las intervenciones m&aacute;s nauseabundas de Velasco fue la que llev&oacute; al asesinato del poeta Josemar&iacute;a Alvari&ntilde;o Navarro, de 25 a&ntilde;os, con un hijo y otro en camino, joven promesa de la poes&iacute;a cordobesa, autor del libro <em>Canciones Morenas </em>(1935). Al ilustrador del libro, Juan Aguayo Garc&iacute;a lo mataron primero (29-8-1936). Alvari&ntilde;o continuaba con su trabajo de linotipista en <em>La voz de C&oacute;rdoba </em>(que pas&oacute; a llamarse <em>Azul</em>) y se encargaba de la p&aacute;gina literaria. Al anterior director del peri&oacute;dico, Pablo Troyano Moraga, ex presidente de la Diputaci&oacute;n, lo mataron el 27 de septiembre. La tragedia se cern&iacute;a sobre Alvari&ntilde;o, hasta que un d&iacute;a, al entrar en un bar &ndash;me cont&oacute; su&nbsp;hermana Mar&iacute;a en 1983-, se top&oacute; con Velasco, el cual alz&oacute; la voz y solt&oacute; su sentencia habitual: &ldquo;Delante de m&iacute; no se pasea ning&uacute;n izquierdista por C&oacute;rdoba&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Enseguida, el 26 de octubre, un grupo de falangistas se present&oacute; en casa de sus padres, indagando sobre el domicilio del poeta, a donde llevaron a la madre enca&ntilde;onada, pero Alvari&ntilde;o estaba ausente. Al d&iacute;a siguiente, intuyendo que el ritual de la muerte hab&iacute;a comenzado, se visti&oacute; su mejor traje y se march&oacute; a la redacci&oacute;n del peri&oacute;dico. En efecto, aquella ma&ntilde;ana fue detenido y llevado al Gobierno Civil. Su esposa Amparo y su hermana Mar&iacute;a corrieron a verlo y pasarle algo de comida. Intentaron r&aacute;pidas gestiones en su favor. Acudieron a su padrino de boda, Francisco Valverde, y al derechista influyente Leoncio Torrellas. Todo fue in&uacute;til. 
    </p><p class="article-text">
        En la madrugada del 28 de octubre fue sacado del Alc&aacute;zar Viejo en un grupo de 18 v&iacute;ctimas. Alvari&ntilde;o iba maniatado con Raimundo Rubio, escribiente de los Cruz Conde. Lo acribillaron en el cementerio de San Rafael. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt=" El poeta cordobés Josemaría Alvariño, asesinado por indicación de Luis Velasco, el 28-10-1936. El autor del retrato, Juan Aguayo, también fue fusilado."
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                 El poeta cordobés Josemaría Alvariño, asesinado por indicación de Luis Velasco, el 28-10-1936. El autor del retrato, Juan Aguayo, también fue fusilado.                            </span>
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        Cuando su esposa Amparo acudi&oacute; aquella ma&ntilde;ana al Alc&aacute;zar a llevarle el desayuno, se lo rechazaron diciendo: &ldquo;Este s&iacute; est&aacute;, pero en el otro mundo&rdquo;. Toda la familia qued&oacute; consternada y abrumada por el dolor. Su hermana Mar&iacute;a fue aquella ma&ntilde;ana al cementerio, pero ya hab&iacute;a sido enterrado en la fosa com&uacute;n. El sepulturero le confes&oacute; que hab&iacute;a tenido que cubrir el cad&aacute;ver con su propia chaqueta, porque le resultaba insufrible contemplar a aquel joven poeta en lo mejor de su vida, inmolado de manera tan inhumana. Por la tarde, el capell&aacute;n del cementerio convocaba a los familiares, y &eacute;stos retiraban los objetos personales de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera el infierno hab&iacute;a ca&iacute;do sobre C&oacute;rdoba, la tierra de S&eacute;neca, de G&oacute;ngora, del Duque de Rivas&hellip; &ldquo;Josemar&iacute;a Alvari&ntilde;o muri&oacute; en su C&oacute;rdoba, como Garc&iacute;a Lorca en su Granada.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El falangista Luis Velasco, despu&eacute;s de tanto protagonismo, entr&oacute; en desgracia en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de la guerra. Decidi&oacute; marcharse al frente de batalla en los &uacute;ltimos meses, pero por alguna indisciplina imprecisa fue sometido a Expediente de Informaci&oacute;n y fue ingresado en prisiones militares, durante casi un a&ntilde;o, hasta que pas&oacute; por un consejo de guerra y sali&oacute; absuelto.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        La C&oacute;rdoba de la victoria ya no lo quer&iacute;a, por lo que Velasco tom&oacute; la decisi&oacute;n de emigrar, seg&uacute;n sus propias palabras: <em>&ldquo;Sal&iacute; de C&oacute;rdoba por la persecuci&oacute;n intencionada de Masones, Derechas y de &lsquo;se&ntilde;ores falangistas&rsquo; incorporados despu&eacute;s del 18 de julio, y m&aacute;s tarde, por el Decreto de Unificaci&oacute;n, los mismos que estoy enterado criticaron despu&eacute;s a nuestro R&eacute;gimen, y hoy est&aacute;n encuadrados en diferentes asociaciones pol&iacute;ticas, pero no en la aut&eacute;ntica Falange&rdquo; </em>(Carta 29-11-1975). Velasco se dirigi&oacute; a Madrid, donde tuvo relaci&oacute;n con Fern&aacute;ndez Cuesta, y despu&eacute;s march&oacute; a Barcelona, donde se coloc&oacute; de viajante, y termin&oacute; como vigilante de un aparcamiento de coches. Los victimarios tambi&eacute;n tienen su p&aacute;gina en la historia, igual que los griegos recogieron el nombre de Efialtes, por el desastre de Las Term&oacute;pilas.
    </p><p class="article-text">
        (Gratitud hist&oacute;rica a <strong>Ana Velasco</strong>, la nieta, por su &ldquo;desobediencia&rdquo; cr&iacute;tica y por su generosidad, al facilitarnos documentos que hacen justicia a las v&iacute;ctimas. Y gracias a <strong>Ana Solana</strong>, directora del documental &ldquo;Miradas desobedientes&rdquo;, por poner la mirada de TVE en C&oacute;rdoba). 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Moreno Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/luis-velasco-azote-gente-republicana-cordoba-1936_129_12823640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2025 20:46:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luis Velasco: azote de la gente republicana en Córdoba en 1936]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,Guerra Civil,historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciencia ciudadana para aprender a investigar como los especialistas en memoria democrática]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ciencia-ciudadana-aprender-investigar-especialistas-memoria-democratica_1_12799190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96ae335d-69ee-4a3f-9db9-5bc731e99762_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciencia ciudadana para aprender a investigar como los especialistas en memoria democrática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un proyecto de la Cátedra de Memoria Democrática de la Universidad de Córdoba formará y enseñará a la ciudadanía a trabajar como lo hacen los investigadores de la represión franquista a través de los archivos sobre consejos de guerra</p><p class="subtitle">Se integrarán en el proyecto Concord, que ya ha reconstruido la memoria de los represaliados cordobeses en más de 10.000 consejos de guerra</p></div><p class="article-text">
        La C&aacute;tedra de Memoria Democr&aacute;tica de la Universidad de C&oacute;rdoba (UCO) va a desarrollar un proyecto para acercar la ciencia de la investigaci&oacute;n en esta materia a la ciudadan&iacute;a, donde los propios ciudadanos aprender&aacute;n y desarrollar&aacute;n investigaciones como las que llevan a cabo los especialistas sobre la represi&oacute;n franquista en la provincia a trav&eacute;s de los archivos de los consejos de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto de ciencia ciudadana -en colaboraci&oacute;n con&nbsp;la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a, Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y&nbsp;Universidades y la Diputaci&oacute;n de C&oacute;rdoba- se integrar&aacute; a su vez en el proyecto Concord de la Universidad de C&oacute;rdoba, mediante el que se ha recuperado, digitalizado y publicado durante varios a&ntilde;os los consejos de guerra que hubo en la provincia, la que registr&oacute; m&aacute;s en Andaluc&iacute;a y donde se sentenci&oacute; a cerca de 14.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, a trav&eacute;s de este proyecto de ciudadana que se desarrollar&aacute; entre enero y junio de 2026, &ldquo;el objetivo es acercar la ciencia a la ciudadan&iacute;a&rdquo;, en un &aacute;mbito como es la memoria democr&aacute;tica, explica a <em>Cord&oacute;polis </em>el director de la C&aacute;tedra, Francisco Acosta. &ldquo;la idea es poder ofrecer a la ciudadan&iacute;a una inmersi&oacute;n en un proyecto de trabajo cient&iacute;fico universitario, en este caso el proyecto Concord, trabajando sobre los consejos de guerra de la represi&oacute;n militar&rdquo; durante el franquismo.
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                    alt="Proyecto Concord de la Universidad de Córdoba para digitalizar y documentar consejos de guerra a cordobeses en la represión franquista."
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                Proyecto Concord de la Universidad de Córdoba para digitalizar y documentar consejos de guerra a cordobeses en la represión franquista.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Aprender y desarrollar el mismo proceso que los investigadores</h2><p class="article-text">
        Las personas interesadas se incorporar&aacute;n al grupo de trabajo de Concord y realizar&aacute;n la misma investigaci&oacute;n que los profesionales que participan en este proyecto. Habr&aacute; una fase de formaci&oacute;n, tanto presencial como online, para facilitar tambi&eacute;n la participaci&oacute;n de personas de la provincia, y podr&aacute;n conocer c&oacute;mo se desarrolla la investigaci&oacute;n y &ldquo;todas las cuestiones sobre la Guerra Civil en C&oacute;rdoba, el mecanismo de represi&oacute;n franquista y c&oacute;mo funcionaba la justicia militar con los consejos de guerra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, trabajar&aacute;n en la documentaci&oacute;n de los archivos de esos consejos de guerra y &ldquo;har&aacute;n exactamente el mismo proceso que los investigadores&rdquo;. Lo har&aacute;n con expedientes de consejos de guerra que a&uacute;n no han siso analizados en Concord y, con supervisi&oacute;n de los profesionales, la investigaci&oacute;n que realicen los participantes se incorporar&aacute;n a su base de datos.
    </p><p class="article-text">
        Luego, en una segunda fase de este proyecto de ciencia ciudadana sobre memoria democr&aacute;tica, quienes participen desarrollar&aacute;n una investigaci&oacute;n para localizar a familiares de las v&iacute;ctimas de los consejos de guerra en C&oacute;rdoba, grabando un v&iacute;deo o audio para incorporarlo a las grabaciones de la base de datos de Concord. &ldquo;Se trata de a&ntilde;adir los testimonios sobre c&oacute;mo la familia ha vivido la experiencia de la represi&oacute;n en C&oacute;rdoba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La C&aacute;tedra de Memoria Democr&aacute;tica cuenta, para difundir este proyecto de ciencia ciudadana, con la Federaci&oacute;n de Asociaciones Vecinales de C&oacute;rdoba Al-Zahara, para invitar a la gente a participar. &ldquo;Estamos teniendo una buena respuesta, con m&aacute;s de cien personas que han manifestado inter&eacute;s por participar&rdquo;. <a href="https://forms.gle/QLibJKJkQiokNXNu8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La invitaci&oacute;n para inscribirse</a> va dirigida a personas que, sin necesidad de formaci&oacute;n previa, tengan curiosidad&nbsp;por conocer c&oacute;mo se investiga, preserva y difunde el pasado desde los m&eacute;todos cient&iacute;ficos de la&nbsp;disciplina hist&oacute;rica, y quieran colaborar activamente en el proceso de investigaci&oacute;n.
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                Proyecto Concord de la Universidad de Córdoba para digitalizar y documentar consejos de guerra a cordobeses en la represión franquista.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">M&aacute;s de 10.000 expedientes de consejos de guerra sobre cordobeses</h2><p class="article-text">
        Hasta el momento, el equipo del proyecto Concord ha digitalizado y puesto a&nbsp;disposici&oacute;n del p&uacute;blico m&aacute;s de 10.000 expedientes judiciales de los consejos de guerra sobre cordobeses, con los que reconstruir y recuperar su memoria para su conocimiento p&uacute;blico. Un equipo de la Universidad de C&oacute;rdoba viene trabajando en esta investigaci&oacute;n desde 2021, con el objetivo de recuperar la memoria de los consejos de guerra&nbsp;que se hicieron sobre miles de cordobeses en los a&ntilde;os de la Guerra Civil y posteriores.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores han buceado en esos m&aacute;s de 10.000 expedientes de consejos de guerra realizados a cordobeses, con consejos con un solo encausado y otros donde figuran de dos hasta cien encausados, lo que supone una labor m&aacute;s compleja para su estudio. Se ha registrado toda la informaci&oacute;n que consta en ellos, de manera que sirva para recuperar la memoria y aporte verdad sobre la historia de miles de cordobeses.&nbsp;
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        <a href="https://www.historiaymemoriaencordoba.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historia y Memoria en C&oacute;rdoba</a>&nbsp;es la web donde se ha puesto a disposici&oacute;n de familiares, investigadores y el p&uacute;blico en general todo ese material ya catalogado y digitalizado, que ahora seguir&aacute; engros&aacute;ndose con la investigaci&oacute;n del proyecto de ciencia ciudadana donde acercar a la poblaci&oacute;n la forma de trabajar para recuperar la memoria democr&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ciencia-ciudadana-aprender-investigar-especialistas-memoria-democratica_1_12799190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2025 19:00:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ciencia ciudadana para aprender a investigar como los especialistas en memoria democrática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,Universidad de Córdoba,ciencia,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fusiladas, violadas y humilladas en nombre de la patria]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/fusiladas-violadas-humilladas-nombre-patria_1_12703857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/342f347a-512f-4a4f-bc2f-42b339d1c0ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_1128516.jpg" width="525" height="295" alt="Fusiladas, violadas y humilladas en nombre de la patria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora Carmen Jiménez examina la despiadada represión franquista contra las mujeres en Córdoba</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 200 mujeres fusiladas, casi 500 despose&iacute;das de sus bienes y 1.500 procesadas y encarceladas por el abominable delito de defender la legalidad constitucional. O simplemente por no encajar en el modelo de mujer cat&oacute;lica y sumisa que el nuevo r&eacute;gimen franquista quer&iacute;a imponer a sangre y fuego. Muchas otras sufrieron el aislamiento social, la humillaci&oacute;n p&uacute;blica y la persecuci&oacute;n implacable tras la victoria de los sublevados.
    </p><p class="article-text">
        A muchas de ellas les pone nombre y apellidos la historiadora Carmen Jim&eacute;nez en un exhaustivo estudio publicado a cuenta de su tesis doctoral, bajo el t&iacute;tulo <em>Horror para las vencidas. La represi&oacute;n de la mujer en C&oacute;rdoba (1936-1950)</em>, dirigida por los profesores Antonio Barrag&aacute;n y Francisco Acosta, y presentada p&uacute;blicamente el pasado mes de julio.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte fueron fusiladas en C&oacute;rdoba capital. Muchas bajo la acusaci&oacute;n de ser esposas, hermanas o madres de republicanos. Pero tambi&eacute;n por ser ellas mismas. Es decir: por ser sindicalistas y maestras o sencillamente mujeres que rompieron el molde tradicional. &ldquo;En las zonas del sur controladas por los sublevados, se va instaurando el nuevo modelo de mujeres franquistas y se acaba con todo lo que supuso la experiencia republicana&rdquo;, explica Carmen Jim&eacute;nez, especialista en exhumaciones de fosas comunes de la Guerra Civil y miembro del consejo asesor de la C&aacute;tedra de Memoria Democr&aacute;tica de la Universidad de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        En el norte de la provincia, donde resisti&oacute; la Rep&uacute;blica hasta 1939, todav&iacute;a se mantuvo el modelo de mujer republicana, que asum&iacute;a responsabilidades p&uacute;blicas como alcaldesas y concejalas de algunos ayuntamientos, en el aparato de los partidos pol&iacute;ticos y tambi&eacute;n como milicianas en el frente de batalla. &ldquo;Y ese modelo de mujer activa y comprometida es penalizada por el franquismo y estar&aacute; en el punto de mira de los tribunales militares que se van creando en cada plaza conquistada&rdquo;, argumenta la historiadora.
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                    alt="Encarnación Juárez Ortiz, dirigente de Mujeres Antifascistas y el PCE de Córdoba, con compañeras presas en la cárcel de Saturrarán, junto a la niña. Fuente: http://www.llumquinonero.es/2010/01/10/mas-fotos-de-presas-en-la-carcel-de-saturraran/"
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                Encarnación Juárez Ortiz, dirigente de Mujeres Antifascistas y el PCE de Córdoba, con compañeras presas en la cárcel de Saturrarán, junto a la niña. Fuente: http://www.llumquinonero.es/2010/01/10/mas-fotos-de-presas-en-la-carcel-de-saturraran/                            </span>
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        La represi&oacute;n comienza muy pronto. A medida que van cayendo los pueblos en manos del Ej&eacute;rcito rebelde y las milicias falangistas, las mujeres republicanas son vejadas con sa&ntilde;a. En el mejor de los casos, son rapadas y obligadas a ingerir aceite de ricino. En el peor, violadas. &ldquo;Se utiliza su cuerpo como bot&iacute;n de guerra&rdquo;, afirma Carmen Jim&eacute;nez citando al historiador Arc&aacute;ngel Bedmar.
    </p><p class="article-text">
        Las tropas regulares del norte de Marruecos causaron estragos entre la poblaci&oacute;n civil. &ldquo;Cometieron aut&eacute;nticas salvajadas con mujeres y ni&ntilde;as&rdquo;, subraya la investigadora. Existen abundantes testimonios orales de las v&iacute;ctimas y tambi&eacute;n documentaci&oacute;n militar procedente de los consejos de guerra. &ldquo;Muchas se quedan embarazadas y tienen hijos negritos. Imagine una chavala de 14 o 15 a&ntilde;os hija de un rojo y adem&aacute;s madre de un ni&ntilde;o oscuro de piel&rdquo;, remarca.
    </p><p class="article-text">
        Otras son ejecutadas o ingresadas en prisi&oacute;n. &ldquo;Y todas sufrieron el estigma de las mujeres rojas. Eso supuso el ostracismo total a nivel social y tambi&eacute;n econ&oacute;mico&rdquo;, agrega. La mayor&iacute;a no ten&iacute;a trabajo y viv&iacute;a de la mendicidad. Cientos fueron sentadas en el banquillo ante un tribunal militar y sometidas a c&aacute;rcel preventiva a la espera de sentencia. &ldquo;Hay muchos casos de mujeres embarazadas que par&iacute;an en la c&aacute;rcel y otras que ingresaban ya son sus ni&ntilde;os peque&ntilde;os&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En los procesos, se les acusaba de delitos similares a los de los hombres republicanos, aunque tambi&eacute;n se les imputaba la agravante de comportamiento inmoral. &ldquo;Por ejemplo, el hecho de que no fueran a misa, vivieran amancebadas u otro tipo de conductas que no eran propias de la mujer&rdquo;, aclara Carmen Jim&eacute;nez. Muchas piden clemencia al tribunal porque su marido ha sido fusilado y los hijos est&aacute;n solos en la calle. &ldquo;Encontr&eacute; el testimonio de una mujer de Pe&ntilde;arroya cuyo paradero se desconoc&iacute;a, el marido hab&iacute;a sido ejecutado y las tres hijas se hab&iacute;an quedado deambulando por el pueblo&rdquo;, asegura. &ldquo;Hasta que un d&iacute;a subieron a un cami&oacute;n a un mont&oacute;n de ni&ntilde;os y se los llevaron a un hospicio de C&oacute;rdoba&rdquo;.
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                    alt="Milicianas con Gerda Taro, en septiembre de 1936, en el frente de Córdoba. Fuente: Archivo de Robert Capa y Cornell Capa, donación de Cornell y Edith Capa, 2010, ICP."
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                Milicianas con Gerda Taro, en septiembre de 1936, en el frente de Córdoba. Fuente: Archivo de Robert Capa y Cornell Capa, donación de Cornell y Edith Capa, 2010, ICP.                            </span>
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        Los ni&ntilde;os peque&ntilde;os sol&iacute;an compartir el &ldquo;turismo carcelario&rdquo; con sus madres. Lo mismo eran detenidas en Belmez, ingresadas en la prisi&oacute;n de C&oacute;rdoba y trasladadas al penal de Gerona. &ldquo;Pasaban unas penurias tremendas&rdquo;, abunda la investigadora de la UCO. Hay testimonios desgarradores. &ldquo;Algunos ni&ntilde;os mor&iacute;an en la c&aacute;rcel por hambre o enfermedades de las que no pod&iacute;an ser tratados. En prisi&oacute;n no ten&iacute;an ni enfermer&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Carmen Jim&eacute;nez ya hab&iacute;a trabajado con el profesor Barrag&aacute;n en investigaciones relacionadas con la represi&oacute;n franquista. Colabor&oacute; con &eacute;l en el estudio de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Responsabilidades_Pol%C3%ADticas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Responsabilidades Pol&iacute;ticas</a>, dictada por Franco en febrero de 1939, para procesar a los defensores de la legalidad constitucional por &ldquo;subversi&oacute;n&rdquo;. La norma franquista castigaba conductas que no eran delito antes de su promulgaci&oacute;n, una aberraci&oacute;n jur&iacute;dica que violaba el principio de irretroactividad penal.
    </p><p class="article-text">
        Esta ley reforzaba la represi&oacute;n econ&oacute;mica ya iniciada en febrero de 1937 con la creaci&oacute;n de las comisiones provinciales de incautaci&oacute;n. &ldquo;Era una rapi&ntilde;a. Un bot&iacute;n de guerra. Iban casa por casa y se llevaban todo. Desde una silla hasta un mueble. Y luego con las comisiones de incautaci&oacute;n ya se apropian de olivares, tierras, propiedades, casas, cuentas corrientes y hasta dinero contante y sonante&rdquo;, enumera la historiadora. &iquest;Con qu&eacute; justificaci&oacute;n? &ldquo;Eran los enemigos del nuevo r&eacute;gimen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos bienes robados a los republicanos eran subastados, vendidos o sencillamente para uso personal de las autoridades franquistas. A partir de 1939, tras la promulgaci&oacute;n de la Ley de Responsabilidades Pol&iacute;ticas, a los expedientados que no ten&iacute;an bienes, se les aplicaba una sanci&oacute;n econ&oacute;mica. &ldquo;Estamos hablando de 50 pesetas de la &eacute;poca, en un momento de escasez total. Si no la pagaban los acusados porque hab&iacute;an fallecido o estaban en prisi&oacute;n, los familiares heredaban la culpa y ten&iacute;an que abonar la multa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la elaboraci&oacute;n de su tesis, Carmen Jim&eacute;nez se ha sumergido en los fondos del Tribunal Militar de Sevilla y el Tribunal de Responsabilidades Pol&iacute;ticas. Tambi&eacute;n se ha servido de testimonios orales de la represi&oacute;n y documentaci&oacute;n de los registros civiles, libro de enterramientos, archivos militares y el <a href="https://www.cultura.gob.es/cultura/areas/archivos/mc/archivos/cdmh/portada.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Documental de la Memoria Hist&oacute;rica</a>, con sede en Salamanca.
    </p><p class="article-text">
        El de Carmen Jim&eacute;nez es el trabajo de investigaci&oacute;n sobre la represi&oacute;n de la mujer m&aacute;s exhaustivo que se ha desarrollado en C&oacute;rdoba. &ldquo;Cuando te acercas a este tema te das cuenta de que la represi&oacute;n sobre la mujer es importante, no solo cuantitativa sino cualitativamente, y que adem&aacute;s tiene caracter&iacute;sticas propias. Las mujeres son represaliadas por muchas cosas, pero tambi&eacute;n por el simple hecho de ser mujeres&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/fusiladas-violadas-humilladas-nombre-patria_1_12703857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Oct 2025 18:05:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fusiladas, violadas y humilladas en nombre de la patria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,mujer,franquismo,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia que mi abuela nunca me contó sobre la Guerra Civil y Mauthausen]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/historia-abuela-conto-guerra-civil-mathausen_1_12580907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d32a3548-ca76-448f-bfd0-78c2a7702a92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia que mi abuela nunca me contó sobre la Guerra Civil y Mauthausen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siete hermanos de Piconcillo vivieron la desaparición, el exilio, el fusilamiento y el miedo que se transmitió de generación en generación</p></div><p class="article-text">
        Mi abuela nunca conoci&oacute; a su padre. Ni a la mayor&iacute;a de sus t&iacute;os. En una peque&ntilde;a aldea de C&oacute;rdoba, una familia qued&oacute; rota en siete. Siete hermanos que crecieron juntos entre campos de tierra seca, cuestas que escond&iacute;an las casas blancas al atardecer y una rutina que parec&iacute;a eterna, hasta que la guerra lo parti&oacute; todo.
    </p><p class="article-text">
        Mi bisabuelo Aurelio desapareci&oacute; una noche sin dejar rastro. Regres&oacute; d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, pero solo como un nombre en un acta de defunci&oacute;n. Su historia, como la de sus seis hermanos, qued&oacute; escondida durante a&ntilde;os entre rumores, susurros de sobremesa cuando los mayores beb&iacute;an demasiado y documentos olvidados que nunca se llegaron a conocer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Piconcillo, una aldea de Fuente Obejuna de apenas 40 habitantes actualmente, mi familia regentaba un bar que por la ma&ntilde;ana era tienda y por la tarde se transformaba. Dolores, mi bisabuela, cog&iacute;a su acorde&oacute;n y llenaba el local de m&uacute;sica. Era el punto de encuentro de los jornaleros al volver del campo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a de finales de septiembre de 1936, Aurelio volv&iacute;a con sus compa&ntilde;eros de trabajo al bar. Sub&iacute;an la cuesta sin saber que hab&iacute;a varias personas que les estaban siguiendo. Una vez dentro del bar, Aurelio se reuni&oacute; con Dolores, y a los pocos segundos se lo llevaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La fachada del bar bar de Aurelio y Dolores en Piconcillo actualmente                            </span>
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        La m&uacute;sica se detuvo el d&iacute;a que Aurelio desapareci&oacute;. Nunca m&aacute;s volvi&oacute; a sonar el acorde&oacute;n. Dolores cerr&oacute; el bar. Cerr&oacute; tambi&eacute;n la puerta al pasado. No se volvi&oacute; a hablar del tema.
    </p><p class="article-text">
        Mi bisabuela recorri&oacute; una y otra vez a pie, incansablemente, el camino que une Piconcillo con Fuente Obejuna. Quer&iacute;a convencerlos a todos de que Aurelio era, en realidad, apol&iacute;tico. La &uacute;nica relaci&oacute;n que ten&iacute;a con los bandos era la de sus propios hermanos. Sin embargo, a comienzos de diciembre, desapareci&oacute;. Solo quedaron rumores sobre el lugar donde podr&iacute;an haberlo fusilado.
    </p><p class="article-text">
        En 1979, m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, se tramit&oacute; el acta de defunci&oacute;n para que Dolores pudiera acceder a una pensi&oacute;n como viuda de guerra. All&iacute; hab&iacute;a un vestigio claro: hab&iacute;a muerto en el cementerio de Ojuelos Altos, otra peque&ntilde;a aldea de Fuente Obejuna. La causa: &ldquo;heridas sufridas durante la pasada guerra civil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mi bisabuela tuvo que sacar adelante a sus cuatro hijos: Alicia, Aurelio, Dolores y la m&aacute;s peque&ntilde;a, Francisca, mi abuela. Se mudaron a Fuente Obejuna y empezaron una vida nueva. Dolores mont&oacute; un peque&ntilde;o comercio, hasta que ese comercio dio paso a un matadero.
    </p><p class="article-text">
        Dolores fue muchas cosas: madre, comerciante, jefa. Pero tambi&eacute;n fue una mujer que vivi&oacute; de luto toda su vida. Siempre vestida de negro. Siempre en silencio. Una mujer que siempre tuvo presente lo inevitable, aunque ella se negara a verlo. En sus &uacute;ltimos a&ntilde;os, cuando su memoria ya flaqueaba, reviv&iacute;a escenas de guerra cada vez que o&iacute;a un coche con sirenas. Gritaba que ven&iacute;an los soldados, que hab&iacute;a que esconderse. La guerra nunca se fue de su casa. Siempre estuvo Aurelio con ella.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dolores con tres de sus cuatro hijos                            </span>
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        Aurelio muri&oacute; por sus hermanos. Junto a &eacute;l, eran siete: Adri&aacute;n, Juan, Joaqu&iacute;n, Camila, Anita y Teresa. Cada uno vivi&oacute; un destino distinto, pero todos compartieron una historia com&uacute;n de desarraigo, exilio o silencio.
    </p><p class="article-text">
        Adri&aacute;n se exili&oacute; en Francia, sin saber que algo peor le estaba esperando en aquel pa&iacute;s. Luch&oacute; en la resistencia contra los nazis en una Compa&ntilde;&iacute;a de Trabajadores Extranjeros (CTE). Pero all&iacute; lo capturaron y lo deportaron a Mauthausen. Como tantos espa&ntilde;oles, acab&oacute; convertido en un n&uacute;mero, con una &ldquo;S&rdquo; de &ldquo;Spanier&rdquo; marcada en el pecho. Lleg&oacute; a sobrevivir en ese infierno seis meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juan, con tan solo 18 a&ntilde;os, huy&oacute; de Piconcillo. Lleg&oacute; a Barcelona, pero ah&iacute; se le perdi&oacute; la pista. Los padres no pod&iacute;an con tanto sufrimiento y lo dejaron ir. Nunca m&aacute;s se supo de &eacute;l. Tal vez muri&oacute; en combate, tal vez en el exilio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un tren abarrotado de gente, Joaqu&iacute;n rezaba por primera vez en su vida. No sab&iacute;a que no ser&iacute;a la primera vez que lo hac&iacute;a ni la &uacute;ltima vez que iba a estar montado en ese tren. Sobrevivi&oacute; a dos pelotones de fusilamiento. Poco antes de que llegara su turno, cortaron la fila y junto a &eacute;l, hubo unos pocos afortunados que se libraron de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Camila y Teresa rehicieron su vida. Se casaron y Camila mont&oacute; un bar en Piconcillo, el &uacute;nico de la aldea que segu&iacute;a en pie hasta hace unos a&ntilde;os. Pero Anita nunca se cas&oacute;. El miedo a perder a un hombre fue m&aacute;s fuerte que el deseo de formar una familia.
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    </figure><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, apenas se habl&oacute; de ellos. Las relaciones entre ramas familiares se perdieron, en parte porque los adultos que vivieron aquella &eacute;poca optaron por no contarlo, por no remover. Mi abuela Paqui nunca nos cont&oacute; nada. Dolores tampoco habl&oacute;. Sus nietos no sab&iacute;an nada de su abuelo, y sus hijos nada de su padre. &ldquo;Estoy convencida de que lo &uacute;nico que quer&iacute;a era olvidar&rdquo;, me cont&oacute; mi madre un d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al juntar los fragmentos de la historia que una bisnieta quer&iacute;a recuperar, la historia no se cierra del todo. No hay un final claro. No hay datos. Nadie sabe nada. Solo quedan las piezas de una memoria rota por la guerra y el silencio. Y la certeza de que, aunque ellos no hablaran, lo que les pas&oacute; sigue formando parte de lo que somos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Murillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/historia-abuela-conto-guerra-civil-mathausen_1_12580907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Sep 2025 18:13:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia que mi abuela nunca me contó sobre la Guerra Civil y Mauthausen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Guerra Civil,Fuente Obejuna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El refugio que compartían dos familias en sus casas de Baena contra los bombardeos de la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/refugio-compartian-familias-casas-baena-bombardeos-guerra-civil_1_12579856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d0a3fc9-52b1-4d91-b997-f432917e1116_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El refugio que compartían dos familias en sus casas de Baena contra los bombardeos de la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos viviendas contiguas de esta localidad cordobesa conservan en perfecto estado el habitáculo donde se resguardaban de los ataques aéreos en los años de la guerra</p><p class="subtitle">Reportaje - Trincheras, refugios y otros vestigios de la Guerra Civil que aún se conservan en Córdoba</p></div><p class="article-text">
        Dos casas colindantes en la localidad de Baena conservan en perfecto estado uno de los vestigios que la huella de la Guerra Civil dej&oacute; en este municipio cordob&eacute;s. Ambas viviendas compart&iacute;an un refugio contra los bombardeos a&eacute;reos de la contienda, un espacio en el que las familias de ambas casas se pod&iacute;an resguardar de los impactos de las bombas y sus consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Su existencia, su ubicaci&oacute;n y medidas, as&iacute; como su uso en el pasado en la Guerra Civil han sido estudiados por Pepe Lozano, aficionado a esta parte de la Historia de Espa&ntilde;a y autor del&nbsp;<a href="https://vestigiosdelaguerracordoba.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog 'Vestigios de la Guerra Civil'</a>, donde recuerda c&oacute;mo diversos trabajos sobre la guerra muestran la actividad de los bombardeos que sufri&oacute; Baena. En este sentido, recuerda c&oacute;mo en libros como <em>Baena roja y negra. Guerra y Represi&oacute;n (1936 - 1943), </em>de Arc&aacute;ngel Bedmar, se cifra en al menos 19 los bombardeos de la aviaci&oacute;n republicana sobre Baena y otros, como Julio R. Fern&aacute;ndez Garc&iacute;a, en su trabajo <em>Los bombardeos de Baena y Cabra de oto&ntilde;o de 1938, </em>de la revista de Historia y Actualidad Militar ARES, tambi&eacute;n ofrece un estudio pormenorizado sobre ello.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Para proteger al vecindario de los ataques a&eacute;reos se utilizaron varios recursos, como colocar pantallas protectoras al alumbrado p&uacute;blico durante la noche, y construir refugios con el trabajo o la aportaci&oacute;n econ&oacute;mica obligatoria de los vecinos. Tambi&eacute;n se dispuso a trav&eacute;s de un bando municipal (11 de octubre de 1937) que las casas con s&oacute;tanos permanecieran abiertas durante todo el d&iacute;a para que en caso de bombardeo pudieran ser utilizadas y la obligaci&oacute;n de sus due&ntilde;os, bajo pena de multa o denuncia por incumplimiento de mantenerlos en condiciones de seguridad e higiene. A la entrada de estas casas los agentes municipales colocaron carteles anunciando que servir&iacute;an de refugio&rdquo;</em>, recoge el libro <em>Baena roja y negra. Guerra Civil y represi&oacute;n (1936 - 1943)</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Refugio contra los bombardeos de la Guerra Civil compartido por dos viviendas en Baena | PEPE LOZANO                            </span>
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        Hasta la actualidad ha llegado en perfecto estado de conservaci&oacute;n este refugio que compart&iacute;an dos viviendas entonces, hoy tabicado para separar ambas, pero que permanece en las dos casas. Cuenta con acceso independiente desde el patio de cada una de ellas, algo que, &ldquo;adem&aacute;s de facilitar la entrada, aseguraba la salida en el caso de que los derrumbes o la metralla de la explosi&oacute;n bloquearan alguna de las entradas&rdquo;, indica Lozano sobre este espacio.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los detalles del refugio, se constata que el pasillo principal tiene una longitud total de aproximadamente unos 9 metros, una anchura alrededor del metro y una altura que oscila entre 1,5 y 1,8 metros. Tiene forma de L. Al estar la calle en cuesta, salva el desnivel entre ambas viviendas con unos pelda&ntilde;os que bajan desde la que est&aacute; m&aacute;s alta y una peque&ntilde;a inclinaci&oacute;n hacia arriba en la que est&aacute; m&aacute;s baja.
    </p><p class="article-text">
        Para su construcci&oacute;n no se excav&oacute; el terreno, como en otros casos, sino que se hizo este t&uacute;nel en la propia planta baja, ya que por encima del refugio hab&iacute;a cerca de seis metros de construcci&oacute;n s&oacute;lida que ofrec&iacute;a una sobrada protecci&oacute;n sobre el refugio.
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                Interior del refugio contra los bombardeos de la Guerra Civil compartido por dos viviendas en Baena | PEPE LOZANO                            </span>
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        Sobre su fecha de construcci&oacute;n y a cargo de qui&eacute;n estuvo esta no hay informaci&oacute;n que lo avale. No obstante, este estudioso del tema, ha constatado c&oacute;mo &ldquo;en el Archivo General Militar de &Aacute;vila se conservan varios documentos fechados entre noviembre de 1938 y enero de 1939 en los que desde el denominado <em>Cuartel General del General&iacute;simo</em> se dan las instrucciones necesarias para la creaci&oacute;n de este tipo de refugios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se sabe que &ldquo;en los meses de noviembre y diciembre de 1938, la actividad del Cuerpo de Ingenieros en la provincia de C&oacute;rdoba dominada por el Ej&eacute;rcito del Sur era febril, construyendo todo tipo de fortificaciones, abrigos, nidos de ametralladora, fortines, etc., creando nuevas l&iacute;neas y reforzando las ya existentes&rdquo;. Se tiene constancia que hab&iacute;a al menos nueve secciones de las Compa&ntilde;&iacute;as de Zapadores 1&ordf;, 16&ordf;, 20&ordf; y 22&ordf; junto a dos Batallones de Trabajadores, los n&uacute;meros 37 y 5, respectivamente. Y tambi&eacute;n se conoce que los Puestos de Mando de todas estas unidades se encontraban en Baena en esa misma fecha.
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    </figure><p class="article-text">
        La realidad que ha llegado hasta hoy es que las familias y vecinos de las dos viviendas que compart&iacute;an este refugio lo pudieron utilizar para evitar los bombardeos y se ha conservado en ambas casas, como parte de la huella de la Guerra Civil en la provincia de C&oacute;rdoba, que a&uacute;n conserva vestigios ocultos y sorprendentes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Refugio contra los bombardeos de la Guerra Civil compartido por dos viviendas en Baena | PEPE LOZANO                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/refugio-compartian-familias-casas-baena-bombardeos-guerra-civil_1_12579856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Sep 2025 17:58:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El refugio que compartían dos familias en sus casas de Baena contra los bombardeos de la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,Guerra Civil,Baena,historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Piden autorización para intentar identificar con ADN a la primera periodista asesinada en una guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/piden-autorizacion-identificar-adn-primera-periodista-asesinada-guerra_1_12568733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a184e2aa-ef8b-4133-8664-ab2a06838392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Piden autorización para intentar identificar con ADN a la primera periodista asesinada en una guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colectivo memorialista Aremehisa propone realizar una nueva prueba de análisis genético de los restos que se creen que son de Reneé Lafont en un laboratorio privado</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Renée Lafont: la biografía de la primera periodista muerta en una guerra se cierra en La Salud</p></div><p class="article-text">
        Aremehisa (Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica de Aguilar de la Frontera) ha pedido este lunes al Ayuntamiento de C&oacute;rdoba que autorice la toma de una muestra &oacute;sea del cuerpo recuperado en 2019 del cementerio de La Salud y que, seg&uacute;n las investigaciones, est&aacute; asociado a la periodista Ren&eacute;e Lafont a fin de iniciar, en un laboratorio privado, un nuevo intento de identificaci&oacute;n gen&eacute;tica que permita cruzar el ADN con el de los padres de la francesa, enterrados en Bayona.
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con la conmemoraci&oacute;n el pasado 30 de agosto del D&iacute;a Internacional de las V&iacute;ctimas de Desapariciones Forzadas y con el 89 aniversario del fusilamiento de Lafont, que tuvo lugar el 1 de septiembre de 1936, el colectivo ha explicado que &ldquo;tras m&aacute;s de seis a&ntilde;os desde de la exhumaci&oacute;n presuntiva de Ren&eacute;e, las administraciones siguen sin facilitar el acceso de nuestros t&eacute;cnicos a los restos recuperados, lo que ha provocado que la identificaci&oacute;n de quien, a d&iacute;a de hoy, es considerada la primera periodista en perder la vida cubriendo un conflicto b&eacute;lico todav&iacute;a no haya podido ser validada cient&iacute;ficamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Arehemisa ha recordado que &ldquo;por medio de la Universidad de Granada, la Junta de Andaluc&iacute;a llev&oacute; a cabo en su momento las pruebas pertinentes, que arrojaron un resultado negativo&rdquo;. Ahora, apuntan desde el colectivo, &ldquo;la situaci&oacute;n ha cambiado y se trata de una mera cuesti&oacute;n de voluntad pol&iacute;tica, pues contamos con el necesario estudio geneal&oacute;gico y tenemos localizada la sepultura de los padres de Lafont en Bayona, cuyo ADN arroja el mayor grado de compatibilidad y eleva considerablemente la viabilidad de la prueba y la posibilidad de obtener una identificaci&oacute;n definitiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, han aclarado, &ldquo;aunque el Ayuntamiento tiene la competencia de custodia de los restos y la Junta la de las pruebas gen&eacute;ticas, Arehemisa est&aacute; en disposici&oacute;n de asumir tanto los costes de personal como los de la propia prueba, por lo que ninguna de las dos Administraciones tendr&iacute;a que desembolsar ni un solo euro y podr&iacute;amos poner fin a un proceso que ha acabado eterniz&aacute;ndose y que, de saldarse con &eacute;xito, permitir&iacute;a sacar a Ren&eacute;e Lafont de la categor&iacute;a de desaparecida casi nueve d&eacute;cadas despu&eacute;s de su asesinato&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/piden-autorizacion-identificar-adn-primera-periodista-asesinada-guerra_1_12568733.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Sep 2025 08:33:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Piden autorización para intentar identificar con ADN a la primera periodista asesinada en una guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,Ayuntamiento de Córdoba,periodismo,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un refugio de la Guerra Civil conservado bajo la escalera de casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/refugio-guerra-civil-conservado-escalera-casa_1_12548219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5480753f-0e44-4a85-89df-53bdce5d2190_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2267y2046.jpg" width="1200" height="675" alt="Un refugio de la Guerra Civil conservado bajo la escalera de casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una vivienda de Bujalance mantiene en perfecto estado bajo el subsuelo el habitáculo que sirvió de refugio contra los bombardeos aéreos en los años de la guerra</p><p class="subtitle">Reportaje - Trincheras, refugios y otros vestigios de la Guerra Civil que aún se conservan en Córdoba</p></div><p class="article-text">
        La huella de la Guerra Civil en C&oacute;rdoba conserva a&uacute;n vestigios ocultos y sorprendentes, como es el caso de un refugio contra los bombardeos a&eacute;reos que se construy&oacute; en una vivienda del municipio de Bujalance y que se conserva en perfecto estado bajo la escalera interior de la casa actual.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un refugio antia&eacute;reo con una &uacute;nica entrada y una escalera en recodo, con el fin de evitar los efectos de la onda expansiva y la entrada de metralla y escombros a consecuencia de las explosiones de los bombardeos. Y se encuentra conservado en la entrada y bajo la escalera de esta vivienda de Bujalance.
    </p><p class="article-text">
        Su existencia, su ubicaci&oacute;n y medidas, as&iacute; como su uso en el pasado en la Guerra Civil han sido estudiados por Pepe Lozano, aficionado a esta parte de la Historia de Espa&ntilde;a y autor del <a href="https://vestigiosdelaguerracordoba.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog 'Vestigios de la Guerra Civil'</a>, donde recuerda c&oacute;mo Bujalance fue un enclave particular en la contienda b&eacute;lica. 
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                Refugio antiaéreo de la Guerra Civil en una vivienda de Bujalance (Córdoba) | PEPE LOZANO                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Capacidad para una veintena de personas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En diciembre de 1936 y tras el bombardeo del d&iacute;a 14, las tropas de la Columna Redondo entran en Bujalance, quedando &eacute;ste bajo control del Ej&eacute;rcito sublevado hasta el final de la Guerra Civil, estableci&eacute;ndose en la localidad la Jefatura Militar de la 1&ordf; Brigada de la 31&ordf; Divisi&oacute;n del Ej&eacute;rcito del Sur (nacional), cuyo Cuartel General se encontraba en Castro del R&iacute;o. Posteriormente, en noviembre de 1938 la Jefatura Militar de la 31&ordf; Divisi&oacute;n fue trasladada a Bujalance al mando del Coronel del Estado Mayor D. Jos&eacute; A. Mart&iacute;n Prats&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        De aquel tiempo, la huella de la guerra se deja ver en este refugio antia&eacute;reo en el interior de una casa en Bujalance y que &ldquo;ha llegado hasta nuestros d&iacute;as en unas condiciones inmejorables&rdquo;. El refugio, al que se puede acceder desde el interior de la vivienda, tiene forma rectangular y techo abovedado, con una longitud de 4,5 metros por 1,3 metros de ancho. Su altura oscila entre 1,9 y 2,1 metros. Cuenta con dos respiraderos -hoy cegados- y ten&iacute;a un peque&ntilde;o desag&uuml;e cubierto con una rejilla. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por las medidas del habit&aacute;culo y calculando entre cuatro o cinco personas de pie por metro cuadrado -con arreglo a la capacidad de otros refugios de la &eacute;poca-, en los momentos cr&iacute;ticos del bombardeo este refugio podr&iacute;a albergar entre 22 y 27 personas&rdquo;, estima este experto.
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                Refugio antiaéreo de la Guerra Civil en una vivienda de Bujalance (Córdoba) | PEPE LOZANO                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Iluminaci&oacute;n el&eacute;ctrica propia</h2><p class="article-text">
        En el estudio realizado, no se han localizado hornacinas ni soportes para l&aacute;mparas, lo que sugiere que el refugio dispon&iacute;a de iluminaci&oacute;n el&eacute;ctrica. Esta creencia se ve reforzada por la presencia de aisladores cer&aacute;micos, que se consideran originales de la construcci&oacute;n. Su disposici&oacute;n indica que, probablemente, exist&iacute;a un punto de luz en cada tramo de escalera y otro en el interior del refugio. Estos aisladores manten&iacute;an el cableado separado de la pared, evitando problemas derivados de la humedad o el calor excesivo. La electricidad podr&iacute;a haberse tomado de la red urbana o, en su defecto, de un generador propio.
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    </figure><p class="article-text">
        Se da la circunstancia de que la vivienda donde se encuentra el refugio antia&eacute;reo se encuentra situada frente al antiguo Hospital de San Juan de Dios -hospital de sangre durante la Guerra Civil-, por lo que se cree que pudo ser utilizado por el personal m&eacute;dico que atend&iacute;a ese centro.
    </p><p class="article-text">
        La fecha exacta de la construcci&oacute;n de este refugio no ha sido precisada, si bien por el estudio de otros, se cree que pudo ser habilitado por la 1&ordf; Secci&oacute;n de la 12&ordf; Compa&ntilde;&iacute;a de Zapadores de la 31&ordf; Divisi&oacute;n del Ej&eacute;rcito del Sur, al haber constancia de que en junio de 1938 se encontraba fortificando en este subsector.
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                Refugio antiaéreo de la Guerra Civil en una vivienda de Bujalance (Córdoba) | PEPE LOZANO                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/refugio-guerra-civil-conservado-escalera-casa_1_12548219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Aug 2025 19:07:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un refugio de la Guerra Civil conservado bajo la escalera de casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Guerra Civil,Bujalance,memoria histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Defensa retira un premio a un cordobés por usar términos como "Generalísimo" en una obra sobre la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/defensa-retira-premio-cordobes-terminos-generalisimo-obra-guerra-civil_1_12550183.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc8460e0-726d-492b-87d4-a4350c7fc1c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Defensa retira un premio a un cordobés por usar términos como &quot;Generalísimo&quot; en una obra sobre la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Patricio Hidalgo denuncia su "frustración" e "irregularidades" en una decisión que invalidó un informe que señalaba que su obra podría vulnerar la Ley de Memoria Democrática, algo que rechaza</p></div><p class="article-text">
        El Ministerio de Defensa ha retirado un premio al investigador cordob&eacute;s <strong>Patricio Hidalgo Luque</strong>, coronel farmac&eacute;utico del Cuerpo Militar de Sanidad, cuya obra sobre la <strong>batalla de Pe&ntilde;arroya-Valsequillo</strong>, considerada la &uacute;ltima gran ofensiva de la Guerra Civil, hab&iacute;a sido seleccionada por unanimidad como ganadora en los <strong>Premios Ej&eacute;rcito 2025</strong>. La decisi&oacute;n se produjo tras un informe jur&iacute;dico del Ej&eacute;rcito de Tierra que concluy&oacute; que el texto podr&iacute;a vulnerar la <strong>Ley de Memoria Democr&aacute;tica</strong> al emplear expresiones y descripciones consideradas contrarias a la normativa. El informe, que no se entreg&oacute; a los miembros del jurado, fue nombrado por el <strong>general de brigada Marcos Llago Navarro</strong>, director del Instituto de Historia y Cultura Militar.
    </p><p class="article-text">
        El informe, fechado el 9 de junio y firmado por el jefe de la Asesor&iacute;a Jur&iacute;dica del Ej&eacute;rcito, cuestionaba principalmente el uso del t&eacute;rmino <strong>&ldquo;General&iacute;simo&rdquo;</strong> para referirse a Francisco Franco en hasta once ocasiones, as&iacute; como frases como &ldquo;las tropas de Franco avanzaban victoriosamente en Catalu&ntilde;a&rdquo;, que seg&uacute;n la interpretaci&oacute;n jur&iacute;dica supon&iacute;an una idealizaci&oacute;n del bando sublevado. Tambi&eacute;n se censuraban determinados detalles gr&aacute;ficos que, a juicio de la asesor&iacute;a, eran innecesarios y pod&iacute;an herir sensibilidades. En concreto, se refiere a una frase: &ldquo;Cuando por la noche los republicanos recuperaron la posici&oacute;n encontraron los cad&aacute;veres de veinte de sus soldados con los genitales cortados&rdquo;. Con estos argumentos, se recomend&oacute; no premiar el trabajo y se detuvo la firma del acta que otorgaba el galard&oacute;n. El informe no es p&uacute;blico ni ha sido facilitado al propio investigador, a pesar de que lo ha solicitado a trav&eacute;s de la Ley de Transparencia.
    </p><p class="article-text">
        Hidalgo, que hasta entonces hab&iacute;a recibido el respaldo un&aacute;nime del jurado, expres&oacute; su <strong>profunda frustraci&oacute;n</strong> y denunci&oacute; <strong>irregularidades</strong> en el procedimiento. <a href="https://laguerracivilencordoba.es/polemica-en-los-premios-ejercito-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El propio Hidalgo ha hecho un relato de los hechos</a> en los que ha asegurado que no se le entreg&oacute; el informe que motiv&oacute; la retirada y que su intenci&oacute;n nunca fue glorificar a nadie, sino realizar un an&aacute;lisis hist&oacute;rico riguroso de una batalla apenas estudiada. &ldquo;Estoy profundamente frustrado porque han sido los propios militares los que han tomado esta decisi&oacute;n para no incomodar al poder pol&iacute;tico. No me gusta que se me retire un premio por un informe que desconozco. No glorifico a nadie: solo relato hechos&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Hidalgo se&ntilde;ala en su defensa que &ldquo;si escribo de Franco utilizo, para evitar la reiteraci&oacute;n, el t&eacute;rmino General&iacute;simo, que, como bien dice el redactor del informe, se corresponde con el empleo que Franco ostent&oacute; desde el 1 de octubre de 1936 hasta el 20 de noviembre de 1975. Si hubiese querido enaltecer a Franco podr&iacute;a haber escrito Centinela de Occidente o Caudillo de Espa&ntilde;a por la Gracia de Dios, como figuraba en las monedas acu&ntilde;adas en esa &eacute;poca, y no ha sido as&iacute;&rdquo;. Adem&aacute;s, expone que este t&eacute;rmino &ldquo;viene siendo utilizado por muchos escritores, algunos muy pocos sospechosos de querer 'encumbrar, alabar, enaltecer o encomiar' a Franco o a su r&eacute;gimen. Un r&aacute;pido repaso en ediciones digitales me lleva a contar siete general&iacute;simos en <em>Las tres Espa&ntilde;as del 36</em> de Paul Preston, nueve en <em>La guerra civil espa&ntilde;ola</em> de Antony Beevor, otros once en <em>Combatientes requet&eacute;s de la guerra civil</em> de Julio Ar&oacute;stegui y 17 en <em>La guerra civil espa&ntilde;ola</em> de Hugh Thomas. Cuatro prestigiosos historiadores que habr&iacute;an sido vetados para el Premio Ej&eacute;rcito de haberse presentado&rdquo;. 
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                    alt="Vista del collado del Contrabandista entre sierra Trapera (a la izquierda) y sierra  Patuda por donde atacaron las tropas republicanas."
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            <span class="title">
                Vista del collado del Contrabandista entre sierra Trapera (a la izquierda) y sierra  Patuda por donde atacaron las tropas republicanas.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En cuanto al uso de &ldquo;victoriosa&rdquo; para referirse a la ofensiva del ej&eacute;rcito franquista sobre Catalunya, Hidalgo sostiene que &ldquo;en otra p&aacute;gina digo que tras la batalla de Pe&ntilde;arroya Franco pod&iacute;a 'terminar la guerra victoriosamente'. Pues bien, en una obra de historia militar pura y dura como la que yo he pretendido escribir, sin sesgo pol&iacute;tico, la ofensiva de Catalu&ntilde;a s&oacute;lo puede calificarse de 'victoriosa', y no entiendo como constatar ese hecho hist&oacute;rico inapelable puede suponer alabanza al general Franco o al r&eacute;gimen anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el investigador lamenta que &ldquo;al redactor del informe no le ha gustado que haga alusi&oacute;n a una atrocidad de las que, desgraciadamente, a&uacute;n se comet&iacute;an a esas alturas de la guerra. Pero la realidad es que menciono cuatro de ellas, dos cometidas por cada bando&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">Cr&iacute;ticas del jurado</h2><p class="article-text">
        El proceso ha generado fuertes cr&iacute;ticas tambi&eacute;n dentro del propio jurado. El historiador <strong>Luis Togores</strong>, uno de sus miembros, denunci&oacute; que el acta no se firm&oacute; en la primera deliberaci&oacute;n, cuando la obra de Hidalgo hab&iacute;a sido elegida ganadora, y que semanas despu&eacute;s fueron convocados de nuevo para votar de forma distinta, en un procedimiento que calific&oacute; de &ldquo;irregular&rdquo;. Finalmente, el premio fue concedido a otra obra, titulada <em>&ldquo;Especialistas, los soldados del &aacute;guila&rdquo;</em>, del autor Agust&iacute;n Pacheco Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        El caso ha abierto un intenso debate sobre la aplicaci&oacute;n de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica en el &aacute;mbito acad&eacute;mico e historiogr&aacute;fico. Mientras el Ministerio de Defensa insiste en que la normativa debe cumplirse en todas las instancias p&uacute;blicas, voces cr&iacute;ticas denuncian que la medida supone un acto de censura que limita la independencia de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. La pol&eacute;mica ha salpicado a unos galardones con gran tradici&oacute;n, que el Ej&eacute;rcito convoca desde 1945, con el Rey Felipe VI como presidente de honor y una dotaci&oacute;n de 60.000 euros en premios.
    </p><p class="article-text">
        Para Patricio Hidalgo, m&aacute;s all&aacute; de la p&eacute;rdida del reconocimiento, lo ocurrido refleja una peligrosa deriva en la relaci&oacute;n entre memoria, pol&iacute;tica e investigaci&oacute;n. Su obra sobre Pe&ntilde;arroya-Valsequillo pretend&iacute;a arrojar luz sobre la &uacute;ltima gran ofensiva republicana en territorio cordob&eacute;s y extreme&ntilde;o en 1939, un episodio que considera clave para entender el final del conflicto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/defensa-retira-premio-cordobes-terminos-generalisimo-obra-guerra-civil_1_12550183.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Aug 2025 18:05:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Defensa retira un premio a un cordobés por usar términos como "Generalísimo" en una obra sobre la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,Investigación,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hace ochenta y nueve años]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ochenta-nueve-anos_129_12473344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2029bbde-6967-4299-802f-b99255415f95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hace ochenta y nueve años"></p><p class="article-text">
        Se cumplen ochenta y nueve a&ntilde;os de una de las fechas m&aacute;s aciagas de la historia de Espa&ntilde;a: el 18 de julio de 1936. Ese d&iacute;a &ndash;o mejor, la tarde anterior- se produjo una insurrecci&oacute;n militar por parte de un grupo de mandos del Ej&eacute;rcito que incumplieron el juramento de fidelidad que hab&iacute;an prestado a la Rep&uacute;blica. Al no triunfar en toda Espa&ntilde;a la asonada de aquellos traidores, se inici&oacute; una sangrienta guerra civil que puso fin a las libertades consagradas en la segunda Rep&uacute;blica y dio paso a la m&aacute;s cruel dictadura vivida en el suelo patrio.
    </p><p class="article-text">
        El triunfo de los militares golpistas en nuestra ciudad apoyados por las fuerzas m&aacute;s reaccionarias de la ciudad, desde los terratenientes hasta la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica, supuso que aqu&iacute; la guerra se viviera desde la distancia. Salvo la amenaza de las fuerzas leales mandadas por el general Miaja, que intentaron recuperarla para la Rep&uacute;blica, y unos cuantos bombardeos, C&oacute;rdoba no vivi&oacute; la guerra en sus calles. Pero s&iacute; una brutal represi&oacute;n que solo tiene un parang&oacute;n en su bimilenaria historia con las masacres perpetradas por Julio C&eacute;sar en marzo del 45 a.C y el emir Alhakam I en el 818. 
    </p><p class="article-text">
        No se sabe con toda seguridad el n&uacute;mero de muertos por la represi&oacute;n franquista en C&oacute;rdoba. Los c&aacute;lculos m&aacute;s fiables los cifran en 4.000. Dif&iacute;cilmente se sabr&aacute; con exactitud el n&uacute;mero de los asesinados por quienes se sublevaron para salvar a la patria, porque sus verdugos, aparte de dejar tirados en fosas y cunetas an&oacute;nimas a buena parte de sus v&iacute;ctimas, procuraron ocultar su memoria bajo un manto de silencio sin registros documentales de la barbarie que comet&iacute;an. Una ocultaci&oacute;n que se mantuvo bajo la dictadura franquista, por razones obvias. Solo unos pocos historiadores y las asociaciones memorialistas tuvieron el valor, ya en plena democracia, de recuperar el recuerdo de quienes fueron v&iacute;ctimas de la barbarie franquista.
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                    alt="Exhumaciones en el cementerio de la Salud"
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                Exhumaciones en el cementerio de la Salud                            </span>
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        C&oacute;rdoba tiene una deuda con esos cuatro mil- como m&iacute;nimo- hijos suyos que murieron por la libertad y la democracia. Por desgracia el reconocimiento de esa deuda est&aacute; llegando demasiado tarde. Las excavaciones que se est&aacute;n realizando en las fosas comunes de los cementerios se iniciaron hace pocos a&ntilde;os y el largo tiempo transcurrido desde los hechos vividos en la guerra y en la posguerra &ndash;donde continuaron las ejecuciones- hasta nuestros d&iacute;as impide encontrar, exhumar e identificar a esas v&iacute;ctimas. Por sus actuales resultados se antoja muy dif&iacute;cil que se haga posible la necesaria verdad, justicia y reparaci&oacute;n de aquellos hombres y mujeres. La carencia de fuentes documentales sobre la brutal represi&oacute;n vivida en C&oacute;rdoba complica al m&aacute;ximo poner nombres y apellidos a los asesinados por un franquismo que ven&iacute;a a salvar a Espa&ntilde;a de sus enemigos en nombre de no s&eacute; qu&eacute; Dios y qu&eacute; Patria. Un magn&iacute;fico trabajo realizado por Ana Verd&uacute; y Rafael Morales en el Archivo Municipal ha podido dar nombres y apellidos a m&aacute;s de dos mil represaliados. Pero la cifra es como m&iacute;nimo el doble, ya que se carecen de documentos que puedan completarla, no porque no existieran esas v&iacute;ctimas, sino porque sus verdugos procuraron ocultarlas para decir sarc&aacute;sticamente que aqu&iacute; solo fueron v&iacute;ctimas los que cayeron en el bando de los vencedores que s&iacute; merecieron todos los honores y la obligada verdad, justicia y reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando nos acercamos al noventa aniversario de la fecha m&aacute;s fat&iacute;dica de la historia contempor&aacute;nea de C&oacute;rdoba quiero hacer un llamamiento a nuestras autoridades y a todos los que de verdad creen en el Estado social y democr&aacute;tico de derecho que consagra nuestra Constituci&oacute;n y que, como Segunda Rep&uacute;blica, fue aniquilado en 1936 por un  grupo de militares cobardes y traidores con el benepl&aacute;cito de las fuerzas m&aacute;s reaccionarias de Espa&ntilde;a. Aparte de continuar con la compleja tarea de las exhumaciones de las v&iacute;ctimas del franquismo y las investigaciones de los historiadores, hay que plantearse levantar un Memorial similar a los que existen en muchas ciudades europeas para homenajear a las v&iacute;ctimas de los fascismos. Hace poco pude contemplar el que se erige en el centro de Bolonia &ndash;Italia- donde se enumeran las v&iacute;ctimas de los que se opusieron a la barbarie y tiran&iacute;a de los nazis y sent&iacute; pena porque no hubiera algo similar en C&oacute;rdoba. Est&aacute;n los Muros de la Memoria en los cementerios. Pero no es suficiente. Es preciso que en un lugar p&uacute;blico se alce un Memorial digno para recordar a quienes dieron su vida por la libertad, esa libertad que tanto pregonan hoy quienes estar&iacute;an dispuestos a conculcarla si llegaran al poder.
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                El capitán Manuel Tarazona Anaya (segundo por la derecha)                            </span>
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        Y otra sugerencia. &iquest;Cu&aacute;ndo va a tener un reconocimiento en el espacio p&uacute;blico de nuestra ciudad un hombre valiente y un soldado ejemplar como el capit&aacute;n de Infanter&iacute;a Manuel Tarazona Anaya, destinado en la Guardia de Asalto de C&oacute;rdoba? &Eacute;l defendi&oacute; con gallard&iacute;a el Gobierno Civil frente a la agresi&oacute;n de los golpistas. Era un hombre de derechas a quien su ideolog&iacute;a le empujaba a ponerse al lado de los sediciosos. Pero puso por delante la disciplina militar que no tuvieron ni el coronel Cascajo en C&oacute;rdoba, o los generales Queipo de Llano en Sevilla, Mola en Pamplona o Franco en Canarias. El capit&aacute;n Tarazona cumpli&oacute; con su deber y esto le cost&oacute; su vida. Los golpistas hicieron lo contrario para llenarse de oprobio para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Espa&ntilde;a, como el resto de Europa, se encuentra bajo la amenaza de las mismas ideolog&iacute;as que intentaron acabar con las libertades hace ahora casi cien a&ntilde;os, es necesario recuperar nuestra historia. Sobre todo en las nuevas generaciones, las primeras en la historia de Espa&ntilde;a que han nacido y vivido en democracia. Me entristece ver a j&oacute;venes enarbolando banderas preconstitucionales, portando s&iacute;mbolos fascistas o entonando las mismas canciones que los golpistas de 1936. Me embarga la preocupaci&oacute;n al leer que en esa juventud espa&ntilde;ola predomina la intenci&oacute;n de voto a un partido que representa lo mismo que quienes cercenaron la democracia en 1936. 
    </p><p class="article-text">
        La democracia lleg&oacute; a Espa&ntilde;a despu&eacute;s de una terrible guerra y una brutal dictadura que muchos cre&iacute;amos haber superado. Parece que los riesgos de su supervivencia no son frutos de imaginaciones calenturientas sino una realidad cada vez m&aacute;s palpable. Es necesario tener vivo el recuerdo de lo que empez&oacute; a ocurrir hace ahora ochenta y  nueve a&ntilde;os para que se sepa de d&oacute;nde venimos y a qu&eacute; nos puede conducir si no defendemos la democracia que tenemos. En ello est&aacute;n estas l&iacute;neas y la sugerencia que propongo a  nuestras autoridades para que tengamos presente la memoria de los cuatro mil asesinados y la de hombres honrados y verdaderos patriotas como el capit&aacute;n Manuel Tarazona, tan diferente a aquellos miserables que hoy ensucian la bandera espa&ntilde;ola en sus exhibiciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Manuel Garc&iacute;a Parody, historiador.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel García Parody]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ochenta-nueve-anos_129_12473344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jul 2025 18:39:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hace ochenta y nueve años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,Guerra Civil,historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las chozas de Albendín: los búnkeres olvidados entre olivos de Córdoba]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/mas-noticias/chozas-albendin-bunkeress-olvidados-olivos-cordoba_1_12435131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c389a915-c373-4b3e-8175-a498cdd9a2b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las chozas de Albendín: los búnkeres olvidados entre olivos de Córdoba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde la pedanía baenense resaltan la historia de estos dos nidos de ametralladoras</p></div><p class="article-text">
        Entre los olivares que separan C&oacute;rdoba de Ja&eacute;n, la pedan&iacute;a baenense de Albend&iacute;n esconde un testimonio olvidado de la Guerra Civil: dos estructuras de hormig&oacute;n que el tiempo no ha logrado borrar por completo: los b&uacute;nkeres y nidos de ametralladoras conocidos localmente como Las Chozas de Albend&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la pedan&iacute;a rememoran c&oacute;mo, a finales de 1936, durante la llamada Campa&ntilde;a de la Aceituna, las tropas sublevadas avanzaron por la Subb&eacute;tica cordobesa, tomando Albend&iacute;n el 15 de diciembre. La l&iacute;nea del frente se estabiliz&oacute; cerca de esta aldea, convirtiendo la zona en un l&iacute;mite tenso entre dos Espa&ntilde;as. Ante el temor de un contraataque republicano desde Ja&eacute;n, el ej&eacute;rcito rebelde fortific&oacute; el territorio con una red de casamatas y nidos de ametralladoras.
    </p><p class="article-text">
        De aquel sistema defensivo solo perduran dos edificios junto a la carretera A-305. Los otros dos fortines fueron destruidos durante obras viales, quedando apenas vestigios: una c&uacute;pula solitaria y fragmentos de hormig&oacute;n que emergen entre la tierra como cicatrices mal curadas. La desaparici&oacute;n de estas estructuras refleja el desconocimiento general hacia un patrimonio hist&oacute;rico que, en otras regiones, se ha convertido en reclamo cultural y tur&iacute;stico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Arquitectura B&eacute;lica entre Olivares</strong></h2><p class="article-text">
        Las Chozas &mdash;as&iacute; llamadas por los habitantes de la zona&mdash; fueron levantadas en los &uacute;ltimos compases de la guerra. La posici&oacute;n constaba de una casamata principal y tres nidos de ametralladoras, presumiblemente conectados por t&uacute;neles subterr&aacute;neos, hoy sepultados bajo el olvido. Su dise&ntilde;o, similar al de otras fortificaciones cercanas, respond&iacute;a a una estrategia de defensa en profundidad, aunque el tiempo ha borrado las trincheras que alguna vez los unieron.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, estos bloques de hormig&oacute;n se alzan como mudos vig&iacute;as sobre un paisaje que ha vuelto a la paz. No son ruinas grandiosas, sino restos modestos que, sin embargo, encierran una historia de divisi&oacute;n y resistencia. En su soledad, interpelan al viajero: &iquest;cu&aacute;ntas memorias quedan por rescatar entre los surcos de estos campos?
    </p><p class="article-text">
        Albend&iacute;n, con sus olivos centenarios y sus vi&ntilde;as, guarda as&iacute; un cap&iacute;tulo discreto pero elocuente de nuestro pasado. Un recordatorio de que hasta los lugares m&aacute;s serenos llevan, a veces, las huellas de un tiempo convulso.        
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/mas-noticias/chozas-albendin-bunkeress-olvidados-olivos-cordoba_1_12435131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Jul 2025 09:51:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Baena,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las imágenes inéditas de un bombardeo en Córdoba durante la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/video-inedito-bombardeo-cordoba-durante-guerra-civil_1_12184344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a59f20d-7c6f-4eac-822d-eed99ed273fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las imágenes inéditas de un bombardeo en Córdoba durante la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una grabación sobre los efectos de las bombas en la calle Roelas en agosto de 1936 ha permanecido oculta hasta ahora en los archivos de Estados Unidos</p><p class="subtitle">Los vídeos inéditos de la Guerra Civil que grabó el magnate Hearst para EEUU y acaban de salir a la luz</p></div><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba, 17 de agosto de 1936. Esa ma&ntilde;ana, la ciudad sufri&oacute; uno de los peores bombardeos de toda la Guerra Civil. A las 7:30 de la ma&ntilde;ana y a las 12:30 del mediod&iacute;a, el casco hist&oacute;rico de C&oacute;rdoba recibi&oacute; el impacto de los proyectiles de un avi&oacute;n republicano, contra el que no pudieron hacer nada las fuerzas antia&eacute;reas instaladas en el aer&oacute;dromo de las Electromec&aacute;nicas. <a href="https://laguerracivilencordoba.es/los-bombardeos-aereos-republicanos-sobre-la-retaguardia-nacional-durante-la-guerra-civil-espanola-aproximacion-al-caso-de-cordoba/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El historiador Patricio Hidalgo Luque tiene confirmado que ese ataque produjo al menos 33 v&iacute;ctimas mortales</a>. De los 16 identificados, diez eran ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a, en C&oacute;rdoba hab&iacute;a un equipo de periodistas que hab&iacute;a acudido a la ciudad precisamente para documentar los efectos de los bombardeos republicanos sobre la poblaci&oacute;n civil. La ciudad se manten&iacute;a m&aacute;s o menos en primera l&iacute;nea de frente y el cuartel general de Varela en el Realejo (<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/bombas-republica-quiso-matar-jefe-ejercito-franquista-andalucia-vuelven-aflorar_1_12087243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde recientemente se han hallado varias granadas, retiradas por los artificieros</a>) era el objetivo de la aviaci&oacute;n. Varela era el comandante responsable de las ofensivas, contraofensivas y l&iacute;neas de defensa del ej&eacute;rcito franquista en Andaluc&iacute;a. Por eso, muchos de los proyectiles ca&iacute;an en los aleda&ntilde;os de su cuartel general, especialmente en el populoso barrio de San Lorenzo, donde viv&iacute;an hacinados miles de cordobeses.
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            </figure><p class="article-text">
        Aquella ma&ntilde;ana, los periodistas acudieron a San Lorenzo, para documentar uno de los bombardeos. Hasta ahora se sab&iacute;a que el periodista Pierre Ichac realiz&oacute; una fotograf&iacute;a en la calle Roelas para ilustrar un art&iacute;culo que se public&oacute; <a href="https://archivomunicipal.betanzos.net/AMB%20FONDO%20ALVAJAR%20web/Hemeroteca%20Xeral%20do%20Fondo%20Alvajar/1934-L_Ilustration/arquivo_municipal_de_betanzos_fondo_%20alvajar_Illustration_1936_09_12b.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista francesa </a><a href="https://archivomunicipal.betanzos.net/AMB%20FONDO%20ALVAJAR%20web/Hemeroteca%20Xeral%20do%20Fondo%20Alvajar/1934-L_Ilustration/arquivo_municipal_de_betanzos_fondo_%20alvajar_Illustration_1936_09_12b.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>L'Illustration</em></a><em>. </em>El propio Patricio Hidalgo lo descubri&oacute; y rescat&oacute; para su libro <em>La Guerra Civil en C&oacute;rdoba. Los bombardeos a&eacute;reos sobre la capital (1936-1939)</em>. Hidalgo identific&oacute; la imagen como la calle Roelas, ya que al fondo asoma la torre de San Lorenzo.
    </p><p class="article-text">
        Pero hasta ahora hab&iacute;a permanecido in&eacute;dita una pel&iacute;cula, de apenas 23 segundos, en el que otro equipo que acompa&ntilde;aba a Pierre Ichac filmaba a un equipo de bomberos de C&oacute;rdoba tratando de apagar el incendio en una vivienda junto a la iglesia de San Rafael, en la propia calle Roelas. Este equipo film&oacute; tambi&eacute;n a civiles, en concreto a varias mujeres desconcertadas. Una de ellas traslada un cuadro o un espejo que ha podido rescatar. Otra transporta maletas y canastos. Aparece un adolescente. Mientras, los bomberos retiran los escombros de la calle. 
    </p><p class="article-text">
        Antes, este equipo filma tambi&eacute;n el veh&iacute;culo de los bomberos, con una matr&iacute;cula perfectamente reconocible: CO-3123. Es un peque&ntilde;o cami&oacute;n escalera. Los bomberos sacan una manguera. No es posible saber si la conectan a alg&uacute;n hidrante o al propio cami&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Unas im&aacute;genes que han permanecido ocultas en Estados Unidos, junto a 9.000 metros de pel&iacute;cula. Son los v&iacute;deos que la Corporaci&oacute;n Hearst, del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/magnate-americano-randolf-hearst-llevo-toledo-techo-importante-espana_1_9095575.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">magnate de la prensa norteamericana</a>&nbsp;William Randolph Hearst, grab&oacute; durante la contienda y emiti&oacute; en las salas de cine de todo el pa&iacute;s, adonde en aquel tiempo acud&iacute;a la ciudadan&iacute;a a informarse de lo que ocurr&iacute;a en el mundo. Muchas de las filmaciones son in&eacute;ditas, nunca llegaron a montarse para los noticiarios, pero ahora cualquiera puede consultarlas.
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                Los bomberos tratan de apagar el incendio junto a la iglesia de San Rafael.                            </span>
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        Es el resultado del proceso de digitalizaci&oacute;n que han llevado a cabo conjuntamente la Universidad de California de Los &Aacute;ngeles (UCLA) y The Packard Humanities Institute, una fundaci&oacute;n que preside el hijo del cofundador de la tecnol&oacute;gica HP dedicada a proyectos de conservaci&oacute;n cultural e hist&oacute;rica. Las cintas con las filmaciones fueron donadas por los herederos de Hearst a la universidad californiana en 1981. Estuvieron guardadas hasta que en 2016 ambas instituciones llegaron a un acuerdo para recuperarlas y ponerlas a disposici&oacute;n del p&uacute;blico de forma gratuita y libre en&nbsp;<a href="https://newsreels.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">newsreels.net</a>, donde se pueden ver.
    </p><p class="article-text">
        La filmaci&oacute;n de la calle Roelas no era in&eacute;dita del todo. Una parte fue emitida en Francia, en la pieza que realiz&oacute; el fotoperiodista Ren&eacute; Brut, famoso por haber grabado y documentado la matanza franquista en la plaza de Toros de Badajoz. Brut estuvo en C&oacute;rdoba documentando los bombardeos republicanos, pero no el 17 de agosto, sino d&iacute;as m&aacute;s tarde. Suyas son unas im&aacute;genes muy conocidas en la calle Claudio Marcelo. El d&iacute;a 22 de agosto grab&oacute; los efectos de los bombardeos en el local de Los Madrile&ntilde;os, destrozado por los proyectiles. Tambi&eacute;n hay planos del entorno, <a href="https://laguerracivilencordoba.es/filmaciones-en-cordoba-durante-la-guerra-civil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como detalla el propio Patricio Hidalgo en otra entrada de su blog</a>. En su documental, Brut us&oacute; planos de las mujeres en la calle Roelas, pero no del cami&oacute;n de bomberos, hasta ahora desconocido.
    </p><p class="article-text">
        Hearst no solo emit&iacute;a documentales en los cines de Estados Unidos, sino que tambi&eacute;n funcionaba como una suerte de agencia de noticias, que vend&iacute;a o compart&iacute;a parte de sus metrajes a otros periodistas. Ese pudo ser el caso de estos planos de la calle Roelas, hasta ahora desconocidos, y c&oacute;mo pudieron llegar a manos de un periodista tan importante como Ren&eacute; Brut. Este periodista tambi&eacute;n rod&oacute; planos en la plaza de Las Tendillas, en la avenida del Gran Capit&aacute;n y la construcci&oacute;n de trincheras en el cuartel de Artiller&iacute;a (actual Gerencia de Urbanismo).
    </p><p class="article-text">
        Ahora es la primera vez que sale a la luz la filmaci&oacute;n completa en la calle Roelas, una v&iacute;a muy popular en San Lorenzo, junto a la iglesia de San Rafael. Los planos est&aacute;n tomados desde la parte izquierda, por lo que no se puede ver la torre de la iglesia de San Lorenzo que s&iacute; que fotografi&oacute; Pierre Ichac. Fue la primera vez que vio los efectos de los bombardeos sobre poblaci&oacute;n civil, que ver&iacute;a multiplicados durante la Segunda Guerra Mundial, donde cubri&oacute; las campa&ntilde;as del norte de &Aacute;frica, de C&oacute;rcega y la dur&iacute;sima italiana de Monte Cassino. Pero eso es ya otra historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/video-inedito-bombardeo-cordoba-durante-guerra-civil_1_12184344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2025 21:45:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las imágenes inéditas de un bombardeo en Córdoba durante la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Guerra Civil,historia,Bomberos,San Lorenzo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las bombas con las que la República quiso matar al jefe del Ejército franquista en Andalucía vuelven a aflorar]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/bombas-republica-quiso-matar-jefe-ejercito-franquista-andalucia-vuelven-aflorar_1_12087243.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ce3118e-ede1-4998-ae54-d28df4436ac4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las bombas con las que la República quiso matar al jefe del Ejército franquista en Andalucía vuelven a aflorar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las tres granadas halladas en el Realejo se podrían corresponder con el intento de acabar con la vida del general Varela en septiembre de 1936, cuando estableció en Córdoba su cuartel general</p><p class="subtitle">La Policía busca más bombas en el Realejo tras el hallazgo de dos granadas más este miércoles</p></div><p class="article-text">
        Desde hace semanas, los obreros remueven las entra&ntilde;as de un palacio en el coraz&oacute;n del Realejo de C&oacute;rdoba que llevaba d&eacute;cadas abandonado. La Casa del Marqu&eacute;s de Santa Ana se va a transformar en un hotel de cinco estrellas. En los trabajos de demolici&oacute;n y limpieza, el lunes un obrero se encontr&oacute; con una granada, con la anilla puesta e intacta. Este mi&eacute;rcoles, el mismo obrero se encontr&oacute; una segunda. Cuando llegaron los Tedax hallaron una tercera. 
    </p><p class="article-text">
        Son granadas y no bombas de aviaci&oacute;n. Y no llegaron a explotar. A falta de una investigaci&oacute;n m&aacute;s profunda sobre qu&eacute; hac&iacute;an all&iacute;, lo que los Tedax de la Polic&iacute;a Nacional tienen claro es que son de la Guerra Civil. Y lo que ocurri&oacute; en La Casa del Marqu&eacute;s de Santa Ana del casco hist&oacute;rico de C&oacute;rdoba es que el Ej&eacute;rcito de la II Rep&uacute;blica quiso matar al jefe del Ej&eacute;rcito de Operaciones de Andaluc&iacute;a, mano derecha de Queipo de Llano y posteriormente nombrado por Franco ministro del Ej&eacute;rcito: el bilaureado general Jos&eacute; Varela, uno de los militares golpistas del 18 de julio de 1936.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://laguerracivilencordoba.es/los-bombardeos-aereos-republicanos-sobre-la-retaguardia-nacional-durante-la-guerra-civil-espanola-aproximacion-al-caso-de-cordoba/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El historiador Patricio Hidalgo Luque ha documentado</a> todos los bombardeos que sufri&oacute; la ciudad de C&oacute;rdoba durante la Guerra Civil a trav&eacute;s de un extenso trabajo de investigaci&oacute;n. A trav&eacute;s de la prensa de la &eacute;poca y el acceso a archivos militares, ha llegado a contabilizar 127 v&iacute;ctimas mortales producidas por unas 65 incursiones a&eacute;reas documentadas, de las que solo 38 tuvieron &ldquo;&eacute;xito&rdquo;, es decir, que arrojaron bombas. C&oacute;rdoba fue una de las primeras ciudades espa&ntilde;olas en ser bombardeada. Tambi&eacute;n una de las primeras capitales en las que hubo combates por su control, con un cerco muy al principio de la Guerra Civil que se encarg&oacute; de levantar el propio Varela.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros d&iacute;as de septiembre de 1936 el propio Varela se traslad&oacute; a C&oacute;rdoba, donde instal&oacute; su cuartel general. La ciudad le don&oacute; el antiguo palacio del Marqu&eacute;s de Santa Ana (en cuya fachada hubo una placa que recordaba que vivi&oacute; all&iacute; hasta que fue retirada por orden del Ayuntamiento en el a&ntilde;o 2011). En esos primeros d&iacute;as los aviones republicanos sobrevolaron la ciudad y lanzaron varias bombas sobre el palacio. Seg&uacute;n la prensa de la &eacute;poca, las bombas cayeron en su jard&iacute;n. Tambi&eacute;n en zonas de alrededor. No est&aacute; claro si fue ese el ataque que afect&oacute; a varias viviendas de alrededor, ya que constan da&ntilde;os en una casa del Realejo que estuvo a&ntilde;os en ruinas (hasta que se reform&oacute; la calle y se expropi&oacute; el solar), en un callej&oacute;n junto a Pedro L&oacute;pez, en la calle Roelas y tambi&eacute;n en Ruano Gir&oacute;n (hoy Jes&uacute;s del Calvario).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El general Varela, y más militares, en Córdoba | LA VOZ DE CÓRDOBA"
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            <span class="title">
                El general Varela, y más militares, en Córdoba | LA VOZ DE CÓRDOBA                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los informes de la &eacute;poca no son muy detallados, pero s&iacute; que se sabe que en los primeros meses de la Guerra Civil se usaron los pocos aparatos que hab&iacute;an ca&iacute;do del lado de la Rep&uacute;blica y que eran muy antiguos. Tanto que no pod&iacute;an transportar bombas de mucho peso. S&iacute; con entidad suficiente como para causar estragos. Constan graves da&ntilde;os y v&iacute;ctimas mortales en aquellos primeros bombardeos. Y se sabe que de una manera similar a lo que ocurri&oacute; en la Primera Guerra Mundial tambi&eacute;n se arrojaron granadas de mano.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, eran aviones que volaban bajo y que se aproximaban a sus objetivos a ojo. Y que arrojaban sus municiones incluso con las manos, sin abrir compuertas. Muchas fallaban. Fue lo que ocurri&oacute; el 10 de septiembre de 1936, en uno de los bombardeos m&aacute;s conocidos de C&oacute;rdoba. Ese d&iacute;a se arrojaron m&aacute;s de medio centenar de proyectiles sobre la ciudad. Una bomba cay&oacute; en el tejado de la Mezquita de C&oacute;rdoba, pero no lleg&oacute; a explotar.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros d&iacute;as de septiembre, Varela dirig&iacute;a desde la ciudad la batalla de C&oacute;rdoba. Son las jornadas en las que Robert Capa y Gerda Taro visitan el frente en Espejo y hacen la famosa foto del miliciano. Tambi&eacute;n cuando pocos d&iacute;as despu&eacute;s retratan la huida de refugiados en Cerro Muriano. Las tropas que empujaban eran las de Varela, que trataba de levantar el cerco que el general Miaja hab&iacute;a establecido sobre la ciudad, incapaz de tomarla.
    </p><p class="article-text">
        La prensa de la &eacute;poca se&ntilde;ala la presencia de esp&iacute;as republicanos en C&oacute;rdoba que informaban sobre la residencia exacta de Varela. Tanto que los aviones fueron a buscarlo e intentaron acabar con su vida, sin &eacute;xito. Varela sigui&oacute; vivo y C&oacute;rdoba se mantuvo en manos del Ej&eacute;rcito franquista hasta el final de la Guerra Civil. El general particip&oacute; en innumerables batallas durante la contienda y posteriormente fue nombrado ministro por Franco. Pero acab&oacute; dimitiendo, acusando al propio Franco de entregar todo el poder a los falangistas. De hecho, acab&oacute; sufriendo un atentado.
    </p><p class="article-text">
        Varela muri&oacute; por una enfermedad en T&aacute;nger, en 1951. All&iacute; fue trasladado como responsable de la Alta Comisar&iacute;a en el Marruecos espa&ntilde;ol, una especie de valido del propio Franco. Su familia vivi&oacute; en el palacio de C&oacute;rdoba, hasta que lo abandonaron hace varias d&eacute;cadas. Ahora, al remover sus cimientos, los fantasmas de 1936 se asoman sobre sus altas fachadas blancas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/bombas-republica-quiso-matar-jefe-ejercito-franquista-andalucia-vuelven-aflorar_1_12087243.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Feb 2025 19:02:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las bombas con las que la República quiso matar al jefe del Ejército franquista en Andalucía vuelven a aflorar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Guerra Civil,memoria histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Policía busca más bombas en el Realejo tras el hallazgo de dos granadas más este miércoles]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/encuentran-segunda-granada-edificio-realejo-aparecio-lunes_1_12085697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ba7a067-7bd0-46e7-bb6c-defd8f1e9b39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Policía busca más bombas en el Realejo tras el hallazgo de dos granadas más este miércoles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Policía Nacional ha vuelto a acordonar la zona y a activar al equipo Tedax

</p></div><p class="article-text">
        Una segunda y una tercera granada han aparecido este mi&eacute;rcoles en el antiguo palacio del general Varela en El Realejo, durante las obras previas a su conversi&oacute;n en un hotel. Seg&uacute;n adelanta <em>Diario C&oacute;rdoba </em>y ha confirmado este peri&oacute;dico, la Polic&iacute;a Nacional ha vuelto a acordonar la zona.
    </p><p class="article-text">
        Es el mismo edificio donde el pasado lunes un operario encontr&oacute; una granada en la primera planta, seg&uacute;n avanz&oacute; <em>Cord&oacute;polis</em>. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, ha aparecido una segunda.&nbsp;Con la llegada del Tedax a la zona se ha encontrado un tercer proyectil, tambi&eacute;n una granada. Ante ello, la Polic&iacute;a va a peinar de forma intensa la zona en busca de m&aacute;s proyectiles.
    </p><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a Nacional ha llegado a la zona sobre las 10:30 y ha activado el mismo protocolo: ha acordonado la calle y ha desalojado los negocios colindantes al inmueble, la llamada Casa de los Guzmanes, que fue un polvor&iacute;n durante la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo se han activado a efectivos del equipo Tedax, que son quienes tienen que hacerse cargo de los explosivos. El pasado lunes, la granada la encontr&oacute; un operario que la baj&oacute; al patio, donde fue recogida por los artificieros, que se la llevaron para explosionarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos sigue cortado el tr&aacute;fico peatonal y el paso de peatones a la zona aleda&ntilde;a al inmueble.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/encuentran-segunda-granada-edificio-realejo-aparecio-lunes_1_12085697.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Feb 2025 11:12:12 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hallazgo de una granada de la Guerra Civil obliga a cortar el Realejo y a cerrar los negocios cercanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/hallazgo-granada-guerra-civil-obliga-cortar-realejo-cerrar-negocios-cercanos_1_12078392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19a6c8af-99ec-49b3-8017-a60b1b172325_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hallazgo de una granada de la Guerra Civil obliga a cortar el Realejo y a cerrar los negocios cercanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyectil ha aparecido durante las obras de limpieza de la antigua residencia del militar golpista Varela</p></div><p class="article-text">
        Los trabajadores que est&aacute;n limpiando el antiguo palacio del general Varela en El Realejo se han topado a primera hora de este lunes con una granada de la Guerra Civil. Tras el hallazgo, la Polic&iacute;a Nacional ha ordenado cortar al tr&aacute;fico completamente la zona y el cierre de los negocios cercanos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n han confirmado fuentes del cuerpo nacional a este peri&oacute;dico, tras el hallazgo han sido avisados los Tedax, para que se hagan cargo del proyectil. Tras comprobar el estado de la bomba, los polic&iacute;as han sacado el proyectil de la zona y lo han trasladado a un lugar seguro, donde lo explosionar&aacute;n de forma controlada.
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        Seg&uacute;n ha podido saber este peri&oacute;dico, durante los trabajos de limpieza se derrumb&oacute; una habitaci&oacute;n de la primera planta de este palacio. En las tareas de desescombro es donde se ha encontrado la granada, con la anilla puesta, por lo que se sospecha que o estaba incrustada en el tejado o en alg&uacute;n punto de esa primera planta. 
    </p><p class="article-text">
        El operario que la ha encontrado ha contado a los agentes de Polic&iacute;a que la granada ten&iacute;a puesta la anilla y que &eacute;l mismo ha llegado a bajar el proyectil al patio, donde ha sido recogida por los efectivos Tedax.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Hallazgo de una granada en la casa del General Varela en el Realejo                            </span>
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        El hallazgo se produjo a primera hora de la ma&ntilde;ana, tras lo cual se dio aviso a la Polic&iacute;a Nacional. Los efectivos llegaron a la zona en unos minutos. Era poco antes de las 10:00 y cortaron el paso a los viandantes entre el edificio y la plaza de San Andr&eacute;s, al tiempo que ordenaban desalojar los comercios de la zona (una farmacia, un estanco, un pasteler&iacute;a, una ferreter&iacute;a y un centro de yoga).
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos de la zona, una calle muy transitada y llena de actividad comercial y establecimientos hosteleros, han seguido la actuaci&oacute;n policial con expectaci&oacute;n y humor. La operaci&oacute;n ha tenido lugar a la hora del desayuno, uno de los momentos m&aacute;s concurridos en la zona, que ha estado acordonada durante poco m&aacute;s de una hora, aproximadamente.
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                    alt="A la izquierda, el operario que ha hallado una granada en la casa del General Varela en el Realejo"
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            <span class="title">
                A la izquierda, el operario que ha hallado una granada en la casa del General Varela en el Realejo                            </span>
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        La Casa del Marqu&eacute;s de Santa Marta fue entregada al militar Jos&eacute; Varela, uno de los responsables del golpe militar de julio de 1936 en C&oacute;rdoba. El inmueble, donde resid&iacute;a Varela, fue objetivo de los bombardeos del Ej&eacute;rcito Republicano durante la Guerra Civil. Las bombas, con escasa precisi&oacute;n en la &eacute;poca, acabaron impactando en zonas residenciales de los alrededores, donde murieron civiles a causa de las explosiones. Durante a&ntilde;os hubo una vivienda en ruinas en El Realejo, destruida precisamente por una bomba.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; claro si la granada hallada es uno de los proyectiles que se lanzaron sobre la vivienda de Varela y su jard&iacute;n. O si se trata de armas abandonadas, ya que la vivienda ejerci&oacute; tambi&eacute;n como polvor&iacute;n durante la contienda.
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                    alt="La Policía, junto a la furgoneta donde han llegado los artificieros"
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            <span class="title">
                La Policía, junto a la furgoneta donde han llegado los artificieros                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco, Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/hallazgo-granada-guerra-civil-obliga-cortar-realejo-cerrar-negocios-cercanos_1_12078392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Feb 2025 09:31:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hallazgo de una granada de la Guerra Civil obliga a cortar el Realejo y a cerrar los negocios cercanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Policía Nacional,Guerra Civil,Sucesos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rafael Castejón (1983): "En Córdoba se fusilaba a Dios padre"]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/rafael-castejon-1983-cordoba-fusilaba-dios-padre_128_12053444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6bb66dd1-c044-4706-a23f-6fbf75f87ed9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rafael Castejón (1983): &quot;En Córdoba se fusilaba a Dios padre&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador Francisco Moreno Gómez entrevistó a principios de los ochenta a uno de los grandes intelectuales de Córdoba sobre su experiencia antes y durante la Guerra Civil en la ciudad</p></div><p class="article-text">
        Todav&iacute;a conservo la grabaci&oacute;n de la entrevista que realic&eacute;, el 13 de julio de 1983, a don Rafael Castej&oacute;n y Mart&iacute;nez de Arizala, en su casa solariega de C&oacute;rdoba. Ex director de la Real Academia de C&oacute;rdoba, ex director de la Escuela Veterinaria, ex director general de Sanidad con la Rep&uacute;blica, entre otros cargos. Me encontr&eacute; al ponderado hombre de Letras que siempre fue, de acrisolado saber y de locuacidad sin cortapisas, con la sencillez de los sabios y con la contundencia de los que est&aacute;n por encima de las poses y de las hipocres&iacute;as de la vida. Observ&eacute; ante m&iacute; la silueta recia de una especie de patricio romano, cr&iacute;tico y sincero testigo de los horrores de una tragedia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PREGUNTA. </strong>Don Rafael, &iquest;C&oacute;mo fue que le detuvieron a usted en julio de 1936?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RESPUESTA.</strong> A m&iacute; me detuvieron a poco de estallar el golpe de 1936. Me llevaron a la c&aacute;rcel, al Alc&aacute;zar Viejo&hellip; Yo esper&eacute; que me fusilaran en aquellos primeros d&iacute;as. Ninguna autoridad me tom&oacute; declaraci&oacute;n ni me acus&oacute; directamente de nada, nada&hellip; Eusebio Ca&ntilde;as, del Puerto de Santa Mar&iacute;a, ocupaba un alto cargo en la c&aacute;rcel. Estaba muy agradecido desde a&ntilde;os atr&aacute;s a la familia Castej&oacute;n, como mi hermano Federico, porque, viniendo de una zona h&uacute;meda, le ayudamos a establecerse en Cerro Muriano, para curarse de la tuberculosis. 
    </p><p class="article-text">
        Al llegar yo a la c&aacute;rcel, Eusebio Ca&ntilde;as sali&oacute; a la puerta y me dijo: &ldquo;Yo soy aquel Eusebio Ca&ntilde;as, a quien ustedes me llevaron al Muriano&hellip; Le instalaremos a una celda aparte, para que no est&eacute; usted en medio de la bara&uacute;nda de presos que hay abajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me encerraron en una celda y no conviv&iacute; con los dem&aacute;s presos. Pero hab&iacute;a una ventanita y me asomaba al patio, y lo &uacute;nico que notaba era que los inquilinos del patio ten&iacute;an cada d&iacute;a un color diferente. Un d&iacute;a se ve&iacute;an atuendos de azulillo o de blanco: eran alba&ntilde;iles. El d&iacute;a o noche anterior la redada hab&iacute;a sido de alba&ntilde;iles o pintores. Los liquidaban a la noche siguiente. A la ma&ntilde;ana siguiente ten&iacute;an otro color; los liquidaban. Otro d&iacute;a, los detenidos eran de traje (escribientes o empleados), y los liquidaban aquella noche. As&iacute;, el patio cambiaba de color cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El sector que a m&iacute; me persigui&oacute;, principalmente, dicho sin ambages, era el arma de Caballer&iacute;a. Yo como veterinario hab&iacute;a defendido siempre, como pasa en otros pa&iacute;ses, que la cr&iacute;a caballar no fuera militar, sino como un sector de la vida rural y de la ganader&iacute;a. En muchos pa&iacute;ses este tema lo lleva el Ministerio de Agricultura, y eso ped&iacute;amos aqu&iacute;. Y por eso los militares de Caballer&iacute;a, los que viv&iacute;an en C&oacute;rdoba, ten&iacute;an una espina clavada, con aquello de que don Manuel Aza&ntilde;a les hubiera quitado la cr&iacute;a caballar. Y cuando lleg&oacute; esta hora, pues de ah&iacute; vino la venganza contra m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Me deportaron seis meses a Galicia, a Pontevedra. El mismo d&iacute;a fuimos deportados: yo (que hab&iacute;a llevado la yeguada nacional de Moratalla), don Gumersindo Aparicio (profesor de la Escuela Veterinaria, que tambi&eacute;n hab&iacute;a llevado un sector de caballos aqu&iacute; en la Estaci&oacute;n Pecuaria) y un pobre hombre, grand&oacute;n, don Miguel Arroyo (que hab&iacute;a llevado el Dep&oacute;sito de Sementales), y nos llevaron.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegu&eacute; a Pontevedra, hube de presentarme al gobernador civil de all&iacute;, que era militar de Infanter&iacute;a. Y me dice: &ldquo;-Usted era director de la Escuela Veterinaria de C&oacute;rdoba, y &iquest;por qu&eacute; ha sido usted deportado?&rdquo; &ndash;&ldquo;No&nbsp;lo s&eacute;. Yo pertenec&iacute;a al Partido Radical, que no est&aacute; en la lista de partidos perseguidos&hellip;&rdquo; &ndash;&ldquo;Usted va a estar aqu&iacute; el tiempo que digan desde C&oacute;rdoba, y ojo con qui&eacute;n se re&uacute;ne usted, porque ya sabe que aqu&iacute; se pasa al otro mundo con mucha facilidad&rdquo;. Efectivamente, en Pontevedra, cuando yo llegu&eacute;, se mataba lo mismo que en C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; a C&oacute;rdoba Valera Valverde como nuevo gobernador, me reclam&oacute;. Volv&iacute; y me present&eacute; a &eacute;l: &ldquo;Pase usted, se&ntilde;or Castej&oacute;n. Siento lo que le ha pasado. Yo le voy a devolver a usted todos sus cargos y se le devolver&aacute; el dinero&rdquo;. Me hab&iacute;an puesto una multa, creo que de 20.000 pesetas. Valera Valverde, al que tanto cita usted en su libro, ven&iacute;a de gobernador civil en C&aacute;diz, nombrado al estallar la guerra, y en C&aacute;diz hizo una &ldquo;razzia&rdquo;, siguiendo las &oacute;rdenes de arriba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Don Rafael, &iquest;Y c&oacute;mo fue que se desat&oacute; en C&oacute;rdoba una matanza tan descomunal?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Aqu&iacute; se fusilaba &ldquo;a Dios padre&rdquo;. Aqu&iacute; en C&oacute;rdoba, si ve&iacute;an a alguna mujer por la calle, supon&iacute;an que le hab&iacute;an fusilado al padre, al hijo o al marido, y la fusilaban inmediatamente. Si entraban en una casa y preguntaban a alguna mujer por Fulano, y les contestaba que no; si lo encontraban, entonces lo fusilaban a &eacute;l y a la mujer. 
    </p><p class="article-text">
        Doloroso fue el caso del Dr. Sad&iacute; de Buen, el mejor epidemi&oacute;logo (de la malaria) que hab&iacute;a en Espa&ntilde;a. El conflicto le pill&oacute; en C&oacute;rdoba, en el Hotel Espa&ntilde;a y Francia. Yo ten&iacute;a con Sad&iacute; una gran amistad, de cuando yo fui Director General de Sanidad. Y ten&iacute;amos ayuda internacional, por ejemplo de los EE.UU., que nos mandaban quinina, para tratar la malaria. Se qued&oacute; metido en el Hotel en C&oacute;rdoba, pero lo descubrieron y lo mataron. Aqu&iacute; en C&oacute;rdoba el representante del paludismo era el Dr. Peralbo, m&aacute;s bien de derechas, tambi&eacute;n del Partido Radical. Sad&iacute; lo llam&oacute;, y el Dr. Peralbo no lo ampar&oacute;. Sad&iacute; ten&iacute;a una se&ntilde;orita de ayudante y, cuando se enter&oacute; del fusilamiento, fue al cementerio y, entre l&aacute;grimas, lo adecent&oacute; y le limpi&oacute; la sangre. Y a los pocos d&iacute;as la fusilaron a ella tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Gran parte de la matanza ocurri&oacute; en la Electro Mec&aacute;nica, de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo conoc&iacute;a a don Benito Arana, el director, y a su familia, y empezaron a &ldquo;sacarle&rdquo; obreros&hellip; Primero le pidieron listas de los m&aacute;s peligrosos. &Eacute;l no la quiso dar. Era suficiente con los que la polic&iacute;a le &ldquo;sacaba&rdquo; todos los d&iacute;as, por denuncias de aqu&iacute; y de all&aacute;. Y fue a hablar con &ldquo;Don Bruno&rdquo;: &ldquo;Si me sigue usted quitando obreros, no podr&eacute; cumplir con las obligaciones de la guerra&rdquo; (Porque la f&aacute;brica se hab&iacute;a militarizado en la producci&oacute;n de municiones). Los obreros estaban ya aleccionados, y cuando ve&iacute;an acercarse la caravana de la polic&iacute;a, lanzaban la consigna: &ldquo;&iexcl;Ya vienen!&rdquo; Y se descolgaban al otro lado de las tapia y se escond&iacute;an en el campo.
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                Estatua ante la antigua Facultad de Veterinaria, hoy Rectorado de la Universidad de Córdoba.                            </span>
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        Habla luego don Rafael Castej&oacute;n de muchos temas, sobre todo del terror de &ldquo;Don Bruno&rdquo;, el cual quer&iacute;a nombres, ped&iacute;a listas por todos lados para fusilar. Una lista de &ldquo;personas malvadas&rdquo; la mand&oacute; el cura de San Francisco, cree que don Carlos (el que organizaba las carrozas de los Reyes Magos), lista encabezada por Pablo Troyano y un abogado que viv&iacute;a enfrente, &Aacute;lvaro Garc&iacute;a P&eacute;rsico,&nbsp;Otro cura que mand&oacute; lista fue el p&aacute;rroco de la Compa&ntilde;&iacute;a, que luego fue can&oacute;nigo, Torres Molina. Por su culpa murieron aquellas personas. Y destaca la labor delatora del cura don Ildefonso Hidalgo, persona de mala vida, de amor&iacute;os y cosas as&iacute;. Se convirti&oacute; en la mano derecha de &ldquo;Don Bruno&rdquo; y en su capell&aacute;n. Era coadjutor de San Andr&eacute;s, y se hart&oacute; de denunciar a gente de su barrio, sobre todo a los que re&ntilde;&iacute;an con su querida. 
    </p><p class="article-text">
        Habla Castej&oacute;n tambi&eacute;n de la persecuci&oacute;n de la Masoner&iacute;a en C&oacute;rdoba, en la que &eacute;l mismo figura en 1917, en la logia Turdetania, de la que Eloy Vaquero era el &ldquo;Venerable Maestro&rdquo;. Pero Castej&oacute;n se desmarca de esto, resaltando que era Vaquero el que organizaba estas cosas, y &eacute;l apenas asist&iacute;a a las reuniones, porque le parec&iacute;an rid&iacute;culas. A&ntilde;ade que a la Masoner&iacute;a de C&oacute;rdoba &ldquo;le sali&oacute; un grano, que fue Garc&iacute;a Hidalgo&rdquo;, el cual organiz&oacute; otra Masoner&iacute;a de distinta obediencia, en una l&iacute;nea de izquierdas, y &ldquo;pon&iacute;an a Vaquero como un trapo&rdquo;. Y me confiesa en tono intimista: &ldquo;Ante la nueva proliferaci&oacute;n de j&oacute;venes y mujeres republicanos, me dice: &lsquo;Mira, Rafael, a esta gente hay que darles de lado. Nosotros tenemos que actuar como los viejos caciques mon&aacute;rquicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me explica que &ldquo;en 1936 quemaron la logia mas&oacute;nica de C&oacute;rdoba, que estaba encima de la ebanister&iacute;a de Bernardo Garrido de los Reyes, cuyo archivo dirig&iacute;a Manuel Rold&aacute;n Arquero, que lo fusilaron&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La Masoner&iacute;a se mont&oacute; contra los jesuitas, por su enorme poder&iacute;o en Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica. Y contra los caciques mon&aacute;rquicos, contra S&aacute;nchez Guerra y su cu&ntilde;ado Antonio Barroso. Yo no estaba entonces en el Partido Radical, sino me hallaba organizando el regionalismo de Blas Infante aqu&iacute; en C&oacute;rdoba&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo fue la ca&iacute;da en desgracia y salida del teniente coronel Bruno Ib&aacute;&ntilde;ez G&aacute;lvez?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Le&nbsp;voy a contar a usted otra an&eacute;cdota, la del general Fresneda (Miguel Fresneda Meng&iacute;bar, 1858-1944). Este general, ya retirado, era gerente de la Casa Carbonell (Estaba casado con una se&ntilde;ora de esta Casa). Y &ldquo;Don Bruno&rdquo;, en su locura de detenciones, multas y asesinatos, le puso una multa de 20.000 duros. Fresneda cambiaba impresiones casi a diario con uno de los Cruz Conde, creo que Juan. En los Cruz Conde hab&iacute;a de todo: asesinos y buenas personas. Creo que el mayor de ellos era ingeniero ge&oacute;grafo militar. Y el general Fresneda lo llam&oacute; por tel&eacute;fono: &ldquo;Me ha puesto esta multa, y esto no se puede consentir. Tenemos que ir a ver a Franco&rdquo;. Porque Franco, al llegar de joven a &Aacute;frica, estuvo a las &oacute;rdenes de Fresneda. Y fueron a ver a Franco. &Eacute;ste, en un principio, aparent&oacute; indignarse, cuando le contaron c&oacute;mo se mataba, se fusilaba y se robaba en C&oacute;rdoba (Si bien en Espa&ntilde;a no se hac&iacute;a nada sin el visto bueno de Franco, porque &eacute;l, cada noche, llamaba a tres o cuatro capitales: &ldquo;-&iquest;Cu&aacute;ntos van? &ndash;&rdquo;Pues tres mil, cuatro mil&hellip;&ldquo;. Los que fueran, -&rdquo;At&eacute;nganse a las &oacute;rdenes recibidas&ldquo;). Y lleg&oacute; la hora de detener y llevarse a &rdquo;Don Bruno&ldquo; de C&oacute;rdoba, al que arrestaron en el cuarto de banderas del Cuartel de Artiller&iacute;a. En C&oacute;rdoba cundi&oacute; el p&aacute;nico. &iexcl;&rdquo;Don Bruno&ldquo; detenido! Todos los pelotilleros de C&oacute;rdoba quedaron en shok. Pero Franco lo &uacute;nico que hizo fue trasladarlo a Santander, o a Vigo, o a Logro&ntilde;o, donde sigui&oacute; haciendo de las suyas. C&oacute;mo fue la muerte de &rdquo;Don Bruno&ldquo; me lo cont&oacute; su ayudante Eady Cazorla. &Eacute;l estaba esperando su ascenso a general, y frecuentaba Barcelona, el Hotel Barcelona. Cuando un d&iacute;a de 1947 se enter&oacute; de que el Consejo de Ministros no lo hab&iacute;a ascendido, del berrinche se qued&oacute; muerto en el patio del Hotel (te&oacute;ricamente, &rdquo;hemiplej&iacute;a&ldquo;).
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Estar&aacute; usted cansado, con el calor que hace esta ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Bueno, quiero decirle como final lo siguiente: Cuando yo le he le&iacute;do a usted sobre la matanza de C&oacute;rdoba, dos mil y pico&hellip; He de decirle que en la etapa de Eduardo Quero (Los primeros veinte d&iacute;as), fusilaron a unas 1.500 personas. Quero tuvo siempre una ambici&oacute;n: ser gobernador civil con el P. Radical. En los primeros d&iacute;as le mataron a un hijo en M&aacute;laga, y se convirti&oacute; en una fiera asesina. Durante el Comandante Zurdo (mes y medio) se fusil&oacute; a unos 2.500. As&iacute; como Quero era antes una buena persona, y los acontecimientos lo transformaron, el Comandante Zurdo era mala persona, vicioso y borrach&iacute;n, tanto que sus propios adeptos dec&iacute;an: &ldquo;No puede ser jefe de orden p&uacute;blico uno que est&aacute; siempre en la taberna de San Miguel&rdquo;. Y &ldquo;Don Bruno&rdquo; mat&oacute; a 3 &oacute; 4 mil, aproximadamente (A partir del 22 de septiembre). Fue el que&nbsp;m&aacute;s terror sembr&oacute; en C&oacute;rdoba, tanto que lleg&oacute; una nota de las democracias occidentales al Cuartel General de Franco con tonos amenazantes, si en Espa&ntilde;a se segu&iacute;a matando de aquella manera. Por esto, principalmente, a partir de 1937 se fueron implantando los tribunales militares, que s&oacute;lo condenaban, como dec&iacute;a el vulgo, a la &ldquo;&uacute;nica pena&rdquo;.
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                Rafael Castejón, durante su juventud.                            </span>
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        Esta entrevista fue m&aacute;s larga y detallada. La conservo grabada y transcrita. No as&iacute; otra gran entrevista que hice al doctor Sama Naharro, m&eacute;dico, preso en la c&aacute;rcel de C&oacute;rdoba en 1941. Tambi&eacute;n hablaba contundente y contrario a los grandes abusos de la &eacute;poca. Su testimonio est&aacute; recogido en mis libros, pero la grabaci&oacute;n la extravi&eacute;. Gracias a estos testigos y a estos testimonios, veraces y humanitarios, nuestro rechazo a las dictaduras es hoy m&aacute;s fuerte, porque est&aacute; llegando el momento en que, ser dem&oacute;crata, es lo m&aacute;s revolucionario que existe.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Moreno Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/rafael-castejon-1983-cordoba-fusilaba-dios-padre_128_12053444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2025 19:11:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rafael Castejón (1983): "En Córdoba se fusilaba a Dios padre"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,entrevista,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En abierto el documental 'Guardianas de la memoria', sobre la represión franquista en Benamejí]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/abierto-documental-guardianas-memoria-represion-franquista-benameji_1_12054668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e546dbb-da4a-41fd-b51d-449875b0b652_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En abierto el documental &#039;Guardianas de la memoria&#039;, sobre la represión franquista en Benamejí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La plataforma Youtube aloja este film, dirigido por el periodista Francisco Artacho</p></div><p class="article-text">
        El periodista Francisco Artacho ha hecho accesible a todos su documental <em>Guardianas de la memoria</em>, que recoge los testimonios de las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n franquista en Benamej&iacute; (C&oacute;rdoba). A trav&eacute;s de la plataforma YouTube, el documental est&aacute; disponible de manera gratuita, con el objetivo de ampliar el alcance de este testimonio hist&oacute;rico que ha permanecido silenciado durante d&eacute;cadas, y que, en apenas unos d&iacute;as, suma m&aacute;s de 3.000 visualizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Escrito y dirigido por Artacho, nacido en Benamej&iacute; en 1984, el documental ofrece un profundo relato sobre los horrores que vivieron los habitantes de esta localidad andaluza tras el golpe de Estado de 1936. La pieza recoge principalmente los testimonios de mujeres que vivieron la represi&oacute;n, muchas de las cuales ya han fallecido, excepto Ana Mar&iacute;a Campos, una de las &uacute;ltimas testigos, que a&uacute;n conserva un testimonio invaluable, a pesar de su avanzada edad. 
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios fueron recopilados en 2009 por Artacho y un grupo de estudiantes de la Facultad de Comunicaci&oacute;n de Sevilla, quienes se adentraron en la memoria de un pueblo marcado por el dolor y la resistencia.Adem&aacute;s de los relatos orales, <em>Guardianas de la memoria</em> ha sido un trabajo de investigaci&oacute;n pionero, ya que, seg&uacute;n Artacho, &ldquo;ning&uacute;n historiador hab&iacute;a profundizado en lo sucedido en Benamej&iacute; durante los primeros a&ntilde;os del franquismo&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El documental desvela documentos in&eacute;ditos que, por accidente, llegaron a manos del equipo de trabajo, y que deber&iacute;an haber sido destruidos en los a&ntilde;os 70, conforme a las pol&iacute;ticas de la &eacute;poca para borrar huellas de la memoria hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto ha contado con el respaldo de la Diputaci&oacute;n de C&oacute;rdoba, que ha proporcionado una subvenci&oacute;n econ&oacute;mica, y con la colaboraci&oacute;n del Ayuntamiento de Benamej&iacute;, instituciones que han apoyado la difusi&oacute;n de este importante material. La parte t&eacute;cnica ha estado a cargo del director de fotograf&iacute;a Dami&aacute;n L&oacute;pez y el ayudante de direcci&oacute;n Federico Gentile, quienes han dado forma visual a un relato que busca mantener viva la memoria hist&oacute;rica de aquellos que sufrieron la violencia de la dictadura franquista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/abierto-documental-guardianas-memoria-represion-franquista-benameji_1_12054668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2025 19:09:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En abierto el documental 'Guardianas de la memoria', sobre la represión franquista en Benamejí]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,documental,memoria histórica,Guerra Civil,Benamejí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando a Gila lo "fusilaron mal": los meses del humorista en un campo de prisioneros franquista en Córdoba]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/gila-fusilaron-mal-meses-humorista-campo-prisioneros-franquista-cordoba_1_12005397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/135978f1-66c4-48d7-be57-7e74c17e9f85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miguel Gila"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En sus memorias, contó los trabajos forzados, el hambre y el terror que jalonaron su estancia entre finales de 1938 y el fin de la Guerra Civil en el campo de concentración de Valsequillo, al que llegó tras sobrevivir a un fusilamiento</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Una investigación localiza 13 campos de concentración franquistas en Córdoba </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El arma m&aacute;s terrible de todas las guerras es la posguerra&rdquo;. Esta frase la dej&oacute; escrita el humorista Miguel Gila en su libro de memorias, en el que dedica varios cap&iacute;tulos a sus vivencias luchando en la Guerra Civil en defensa de la Rep&uacute;blica y a c&oacute;mo, finalmente, acab&oacute; prisionero en uno de los trece campos de concentraci&oacute;n que alberg&oacute; la provincia de C&oacute;rdoba, despu&eacute;s de sobrevivir milagrosamente a un fusilamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Como decenas de miles de presos, los trabajos forzados, el hambre y el terror fueron los protagonistas de los meses que el m&iacute;tico humorista pas&oacute; en un campo de prisioneros franquista en el municipio de Valsequillo. <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/reconstruccion-pueblo-asolo-ultima-gran-batalla-guerra-civil_1_9677949.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este frente de guerra lucharon 160.000 combatientes, murieron 8.000 personas y se improvisaron campos de concentraci&oacute;n para otras 20.000</a>.
    </p><p class="article-text">
        La lectura de su autobiograf&iacute;a Y<em>&nbsp;entonces nac&iacute; yo. Memorias para desmemoriados&nbsp;</em>(Temas de Hoy, 1995), muestra el horror que vivi&oacute; Gila y que cont&oacute; por primera vez en este libro. Refleja los meses que pas&oacute; en el campo de concentraci&oacute;n de Valsequillo, desde que fuera capturado por el ej&eacute;rcito franquista en diciembre de 1938 hasta un mes despu&eacute;s de finalizada la Guerra Civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gila, integrante de las Juventudes Socialistas, relata c&oacute;mo tras el golpe de estado de 1936 y con 17 a&ntilde;os a&uacute;n, se alist&oacute; voluntariamente en una brigada del Ej&eacute;rcito de la Rep&uacute;blica y de ah&iacute; fue mandado al frente. Durante los dos primeros a&ntilde;os de la Guerra Civil, cuenta todas sus vivencias en distintos puntos del pa&iacute;s -desde Sig&uuml;enza a Valencia, entre otros muchos-, los bombardeos, su ingreso en la (DECA) Defensa Especial Contra Aeronaves y su vuelta al frente de Extremadura como soldado de Infanter&iacute;a. Ese ser&iacute;a el inicio del camino que le llevar&iacute;a a que lo apresaran y acabara en el campo de concentraci&oacute;n de Valsequillo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Antiguo apeadero de Valsequillo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Pagar el precio de la derrota&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Acosados por la artiller&iacute;a y sin armamento que nos diera fuerza para resistir, iniciamos una retirada hacia Pozoblanco donde hab&iacute;amos tenido nuestro cuartel general. No ten&iacute;amos munici&oacute;n para los ca&ntilde;ones antia&eacute;reos. Los camiones pinchaban y no nos quedaban ruedas de recambio (&hellip;) Con grandes apuros llegamos a El Viso de los Pedroches&rdquo;, cuenta el humorista sobre c&oacute;mo lleg&oacute; desde Extremadura a la provincia de C&oacute;rdoba, a&uacute;n como soldado de la Rep&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Los obst&aacute;culos a los que se enfrentaba su batall&oacute;n hicieron que no tuvieran modo de seguir: &ldquo;Abandonamos el cami&oacute;n y comenzamos a caminar en direcci&oacute;n al pueblo, la lluvia menuda, pero constante, calaba los huesos. Cuando nos dimos cuenta, los moros (sic) de la 13&ordf; Divisi&oacute;n de Yag&uuml;e nos hab&iacute;an cercado y nos hac&iacute;an prisioneros. Para m&iacute;, la guerra hab&iacute;a terminado, pero me faltaba pagar el precio de la derrota&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este punto es cuando Miguel Gila, hecho prisionero, comenzar&iacute;a a vivir uno de los episodios de m&aacute;s horror de su vida, en el que lleg&oacute; a sobrevivir a un fusilamiento en tierras cordobesas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Capítulo &quot;Nos fusilaron mal&quot;, de la autobiografía &#039;Y entonces nací yo. Memorias para desmemoriados&#039; (Temas de Hoy, 1995) de Miguel Gila."
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                Capítulo &quot;Nos fusilaron mal&quot;, de la autobiografía &#039;Y entonces nací yo. Memorias para desmemoriados&#039; (Temas de Hoy, 1995) de Miguel Gila.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Nos fusilaron mal&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nos fusilaron al anochecer, nos fusilaron mal&rdquo;, dice el c&oacute;mico sobre aquella terrible experiencia estando en el municipio de El Viso. &ldquo;El piquete de ejecuci&oacute;n lo compon&iacute;an un grupo de moros (sic) con el est&oacute;mago lleno de vino, la boca llena de gritos de j&uacute;bilo y carcajadas&hellip;&rdquo;. Lo que vino despu&eacute;s fue el fusilamiento de catorce hombres, entre los que estaba Gila. &ldquo;Apretaron el gatillo de sus fusiles y ca&iacute;mos unos sobre otros&rdquo;. Pero &eacute;l sobrevivi&oacute;. Cuenta que no hubo tiro de gracia y eso le salv&oacute;. &ldquo;No puedo calcular el tiempo que permanec&iacute; inm&oacute;vil. Se fueron cuando amanec&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De aquella escena de horror sali&oacute; vivo &eacute;l y se llev&oacute; a cuestas a un compa&ntilde;ero herido en una pierna. Le hizo un torniquete, carg&oacute; con &eacute;l hasta llegar a otro pueblo, Hinojosa del Duque, donde cuenta que se lo entreg&oacute; al cura y huy&oacute;. En una casa en la que vio fuego, se atrevi&oacute; a entrar: eran legionarios, pero le dieron comida, agua, pudo secar sus ropas y le dejaron marchar. Segu&iacute;a con vida, aunque su horizonte era muy negro: &ldquo;Me sent&eacute; a las afueras del pueblo y esper&eacute; la llegada de la columna de prisioneros en la que iban algunos de mis compa&ntilde;eros. Cuando llegaron donde estaba yo se llevaron una gran alegr&iacute;a al verme vivo. Me un&iacute; a ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, llegados a Pe&ntilde;arroya, les entregaron a la Guardia Civil y apenas se hizo de d&iacute;a, fueron conducidos a<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/reconstruccion-pueblo-asolo-ultima-gran-batalla-guerra-civil_1_9677949.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Valsequillo, &ldquo;un pueblo destruido por la aviaci&oacute;n y la artiller&iacute;a</a>, que habr&iacute;a de ser durante algunos meses nuestro lugar de sufrimiento y humillaciones, obligados a trabajos forzados con pico y pala desde las seis de la ma&ntilde;ana hasta las cinco de la tarde, cuando nos daban la &uacute;nica comida del d&iacute;a: una onza de chocolate, dos sardinas en aceite y dos higos secos, el alimento necesario para mantenernos con vida&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Valsequillo destruido tras la Guerra Civil                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Trabajos forzados a pico y pala</h2><p class="article-text">
        Gila relata la vida en el campo de prisioneros, el hambre, las penurias y el sufrimiento. Tambi&eacute;n c&oacute;mo los ten&iacute;an en las casas semiderruidas, sin techo, del pueblo. Les afeitaron la cabeza y les dieron palas y picos. &ldquo;Al llegar la noche y apoyar la cabeza en las baldosas para dormir ten&iacute;amos la sensaci&oacute;n de que se nos iba a reventar alguna vena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y cuenta c&oacute;mo &eacute;l se las ingeniaba para buscar comida donde fuera. &ldquo;Durante la noche, corr&iacute;a por las calles del pueblo y, esquivando los disparos de los centinelas, llegaba hasta las cuadras donde estaban los caballos de la Guardia Civil, met&iacute;a la mano en la bolsa que ten&iacute;an colgada del cuello y les robaba pu&ntilde;ados de algarrobas (...) En una lata coc&iacute;amos las algarrobas, beb&iacute;amos el caldo y despu&eacute;s com&iacute;amos las algarrobas cocidas. A veces me escapaba del campo de prisioneros, iba hasta la sierra y buscaba bellotas, que tambi&eacute;n nos serv&iacute;an de alimento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Gila y el resto de prisioneros de este campo les ordenaron cavar una zanja de tres metros de ancho por dos de profundidad, alrededor de todo el pueblo, para -como dec&iacute;a el mando del campo de concentraci&oacute;n-, &ldquo;Que no se me fugue ning&uacute;n prisionero&rdquo;. A ese mando lo relev&oacute; otro del que el humorista guard&oacute; mejor recuerdo, porque &ldquo;se interes&oacute; por nuestro trabajo y nuestra alimentaci&oacute;n. Cuando le dijeron lo que nos obligaban a trabajar y lo que nos daban para comer, se llev&oacute; las manos a la cabeza&rdquo;. Y orden&oacute; suspender los trabajos de pico y pala, adem&aacute;s de que se buscaran utensilios en los que se pudiera cocinar y que trajeran alimentos para los prisioneros. 
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                Fotografía original de 1939 de presos republicanos conducidos por Peñarroya (Córdoba | Archivo Serrano (Fototeca Municipal de Sevilla)                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Regreso a casa y prisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Desde diciembre de 1938, Gila estuvo en ese campo de concentraci&oacute;n hasta el final de la Guerra Civil. Cuenta que les llegaron noticias de que la guerra hab&iacute;a terminado, pero no salieron de Valsequillo hasta un mes despu&eacute;s. &ldquo;Mi estancia en el campo de prisioneros dur&oacute; varios meses. En ese tiempo no hab&iacute;a tenido ninguna noticia de nada ni de nadie. Alguien nos dijo que la guerra hab&iacute;a terminado, que la hab&iacute;amos perdido, pero nada m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La incertidumbre sobre su futuro alumbr&oacute; su vuelta a casa: &ldquo;Mi llegada fue recibida con risas y l&aacute;grimas, muchos vecinos y amigos hab&iacute;an dejado su vida en el frente. Mi regreso significaba algo as&iacute; como un milagro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luego, en Madrid se intent&oacute; reincorporar a la vida y al trabajo. Pero &ldquo;una noche llamaron a la puerta de mi casa. Una pareja de la Guardia Civil pregunt&oacute; por m&iacute;, me esposaron y me llevaron a la c&aacute;rcel de Yeser&iacute;as sin ning&uacute;n tipo de explicaci&oacute;n&rdquo;. Luego, a la de Carabanchel y a la de Torrijos. Y ah&iacute; prosigui&oacute; durante un tiempo, ese &ldquo;arma m&aacute;s terrible de todas las guerras que es la posguerra&rdquo;, como dej&oacute; escrito en sus memorias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Feb 2025 19:03:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando a Gila lo "fusilaron mal": los meses del humorista en un campo de prisioneros franquista en Córdoba]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Campo de concentración,Valsequillo,Guerra Civil,historia]]></media:keywords>
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