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    <title><![CDATA[Cordópolis - Guerra Civil]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/guerra-civil/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Guerra Civil]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La confesión de un carabinero presente en el genocidio de Baena de 1936]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/confesion-carabinero-presente-genocidio-baena-1936_1_13408689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4942504f-5a0f-4773-9089-d88c24e784ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La confesión de un carabinero presente en el genocidio de Baena de 1936"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este martes se cumplen 90 años de uno de los peores episodios de la Guerra Civil en la provincia de Córdoba, cuando la columna al mando de Sáenz de Buruaga tomó el municipio</p><p class="subtitle">El profesor Francisco Moreno Gómez recupera de su archivo un informe que recibió en 1981 de manos de uno de los testigos de aquel terrible suceso</p><p class="subtitle">Baena, 90 aniversario de uno de los primeros crímenes de lesa humanidad de la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        Al cumplirse ahora los 90 a&ntilde;os del golpe militar de 1936, me encuentro en mi archivo un largo informe casi in&eacute;dito que me envi&oacute; en 1981 un carabinero integrado en la columna de <strong>S&aacute;enz de Buruaga</strong>, que tom&oacute; Baena el 28 de julio, y fue testigo directo del genocidio que all&iacute; ocurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es un escrito redactado a petici&oacute;n m&iacute;a por el ex carabinero <strong>Juan Mart&iacute;nez Imbern</strong>, que consta de carta y de un relato de nueve folios, estricta &ldquo;acta notarial&rdquo; de su presencia aquella tr&aacute;gica tarde en Baena el 28 de julio de 1936, como miembro de la expedici&oacute;n del teniente coronel <strong>Eduardo S&aacute;enz de Buruaga</strong>. Tambi&eacute;n fue testigo <strong>Mart&iacute;nez Imbern de </strong>la toma y matanza de <strong>Fern&aacute;n N&uacute;&ntilde;ez, </strong>el 25 de julio de 1936. 
    </p><p class="article-text">
        En estas fechas resulta especialmente pertinente mostrar testimonios de primera mano sobre los hechos oscuros y terribles del golpe militar de 1936. En este caso, adem&aacute;s del horror de Fern&aacute;n N&uacute;&ntilde;ez, la matanza de la plaza de Baena aquella tarde del 28 de julio. All&iacute; estuvo presente el carabinero <strong>Juan Mart&iacute;nez Imbern</strong>, que relat&oacute; lo que vio, seg&uacute;n una carta y un  informe que llevan fecha de 28 de septiembre de 1981, remitidos desde Perpignan (Francia), y que doy a conocer a continuaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        <em> &ldquo;Amigo Francisco Moreno: Recib&iacute; tus dos cartas. Una del mes de abril y la otra del 13 de septiembre del cte. (1981).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Para hacer lo que te mando, me he tenido que concentrar completamente, para ir escribiendo todos los detalles en manuscrito, a medida que iba viviendo de nuevo los acontecimientos de julio de 1936 a junio de 1938. He escrito casi todos los detalles, o sea mi historial. Luego hice rectificaciones, para darte lo m&aacute;s esencial y reducirlo a lo m&aacute;ximo, y como te dar&aacute;s cuenta, hay nueve p&aacute;ginas. Hay cosas que no te las comunico, porque se puede a&uacute;n comprometer a algunos que est&aacute;n a&uacute;n vivos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El carabinero que hago menci&oacute;n soy yo, pero no lo puedo decir en mi exposici&oacute;n, pudi&eacute;ndome a&uacute;n perjudicar mucho. Me acog&iacute; al Decreto-Ley 6 de marzo de 1978, y el Ministro de la Defensa me ha acordado que como carabinero habr&iacute;a alcanzado por antig&uuml;edad el empleo de guardia civil de 2&ordf;, pero para poder cobrar, deb&iacute; hacer otra instancia al Consejo Supremo de Justicia Militar, para que me conceda el importe de la pensi&oacute;n de retiro&hellip; En el d&iacute;a de hoy a&uacute;n no he recibido la decisi&oacute;n, y es por esto que tambi&eacute;n iba retrasando el env&iacute;o de las hojas por temor a perjudicarme. Me dices que el libro no saldr&aacute; hasta la pr&oacute;xima primavera y por el Ayuntamiento de C&oacute;rdoba. Por esas fechas creo que mi asunto estar&aacute; ya resuelto. Te ruego, si tienes alguna conocencia en el Consejo Supremo, intervengas para que aceleren mi solicitud. Pienso que si nadie interviene, estar&aacute; durmiendo en un rinc&oacute;n y no podr&eacute; nunca beneficiarme de estos derechos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Yo desert&eacute; del campo nacionalista el 11 de enero de 1938, present&aacute;ndome a las fuerzas leales del Gobierno y ascendido a cabo. Refugi&aacute;ndome en Francia el 9 de febrero de 1939. Normalmente, de haber triunfado la lealtad, a la edad de retiro me hubiera correspondido lo menos el de capit&aacute;n. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Bueno, no quiero molestarle m&aacute;s y creo que har&aacute;s un buen uso de mi abreviado historial.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Te saluda muy cordialmente,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Juan Mart&iacute;nez</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>P.S. Ir&eacute; a Port-Bou a certificar lo que te env&iacute;o, a fin de evitar algunos controles fronterizos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Contin&uacute;a a escribirme en Francia y te ruego me digas qu&eacute; te parece lo expuesto.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mart&iacute;nez Imbern</strong> no s&oacute;lo testifica sobre lo ocurrido en Baena, sino tambi&eacute;n sobre algunos otros episodios terribles de C&oacute;rdoba, como la matanza de Fern&aacute;n N&uacute;&ntilde;ez, el 25 de julio de 1936, con lo que comenzamos:
    </p><h2 class="article-text">25 de julio.- Toma de Fern&aacute;n N&uacute;&ntilde;ez</h2><p class="article-text">
        El ataque nacionalista dur&oacute; cerca de una hora. Los marxistas que defend&iacute;an el pueblo lo abandonaron a su suerte. A medio kil&oacute;metro del pueblo, a la parte derecha, hay una fila de campesinos de todas las edades vigilados por un legionario. Al lado izquierdo de la carretera y frente a los detenidos mencionados, hay un grupo de unos cinco individuos con otro legionario apunt&aacute;ndoles con su fusil. Le dice a un se&ntilde;or bastante bien vestido de claro de ponerse junto a los dem&aacute;s. Para juntarse con los dem&aacute;s ten&iacute;a que saltar la alcantarilla, que ten&iacute;a poco m&aacute;s de un metro. Lo hizo, pero diciendo que era el alcalde del pueblo (Antonio Romero). Mientras saltaba, el legionario le dispar&oacute;, cayendo el alcalde a los pies de los otros detenidos. Cay&oacute; desplomado sin dar se&ntilde;ales de vida.
    </p><p class="article-text">
        El otro legionario del lado derecho de la carretera empez&oacute; a gritar: &ldquo;&iexcl;Izquierda!&rdquo;. Al o&iacute;r el grito, mi mirada se dirigi&oacute; hacia &eacute;l y a los detenidos, unos cincuenta. Algunos de ellos comprendieron la orden, pero muchos de ellos se quedaron mirando, sin moverse. El legionario les volvi&oacute; a repetir: &ldquo;&iexcl;Os he dicho izquierda!&rdquo;. Entonces todos obedecieron. El legionario volvi&oacute; a gritar: &ldquo;&iexcl;Paso ligero!&rdquo; Y todos aquellos individuos empezaron a correr campo abajo, unos cien metros, y se volvi&oacute; a o&iacute;r la voz del legionario decir: &ldquo;&iexcl;Media vuelta!&rdquo;, y as&iacute; hasta que los m&aacute;s viejos se iban parando para poder respirar. No puedo decir c&oacute;mo termin&oacute; lo de los cinco detenidos ni tampoco los que hac&iacute;an correr (Todos fueron fusilados). 
    </p><p class="article-text">
        Decid&iacute; subir al pueblo y, encontrando un coche descubierto que iba en direcci&oacute;n del mismo, sub&iacute; en &eacute;l en marcha, de pie, cogi&eacute;ndome en una de las puertas delanteras. El coche se par&oacute; y un soldado me dijo que eran de la Cruz Roja y que no pod&iacute;an admitir militares armados y que me bajara. Lo hice pidi&eacute;ndoles perd&oacute;n, que no me hab&iacute;an fijado en el bander&iacute;n. El coche se alej&oacute; en el pueblo y, cuando yo llegu&eacute; vi a varias mujeres, que no supe si eran curiosas o aterrorizadas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los guardias de Asalto que sal&iacute;a del pueblo, con el rostro p&aacute;lido, me dijo que en la escuela hab&iacute;a muchos hombres muertos a golpes de hacha. Para ir a la escuela se ten&iacute;a que pasar por toda la calle que creo era la principal. A la puerta de la escuela sali&oacute; un individuo diciendo &ldquo;&iexcl;Es un horror!&rdquo;. Entr&eacute; y me encontr&eacute; con un religioso que presentaba a la boca una cruz diciendo: &ldquo;B&eacute;sala&rdquo;. El otro era otro religioso y dec&iacute;an que era el cura, que estaba agonizando, y se o&iacute;a un gargoteo que sal&iacute;a de su garganta, pero sin hacer caso de lo que el otro le dec&iacute;a. De pronto el religioso dijo: &ldquo;Ya est&aacute; muerto&rdquo;. Mir&eacute; hacia dentro de la sala, que se encontraba bastante oscura, y se ve&iacute;an unas siluetas de cuerpos de personas tendidas en el suelo. El suelo estaba sembrado de banderitas anarquistas de la FAI. Al salir, me encontr&eacute; con un individuo vestido de paisano que me dijo que los marxistas, antes de huir, hab&iacute;an dado muerte a hachazos a todos los detenidos que ten&iacute;an y que consideraban fascistas. &ldquo;&iquest;Y por qu&eacute; a hachazos?&rdquo;, le pregunt&eacute;. &ldquo;Dec&iacute;an no tener municiones.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El relato central es la toma de Baena, el 28 de julio, un cuadro dantesco, de lo peor que ocurri&oacute; tras el golpe militar.
    </p><h2 class="article-text">28 de julio.- Toma de Baena</h2><p class="article-text">
        La columna estaba compuesta de guardias de Asalto de Huelva y C&oacute;rdoba, Ej&eacute;rcito, Tercio, Regulares y Falangistas. Las primeras casas estaban vac&iacute;as y se comunicaban interiormente por un boquete que en cada casa hab&iacute;an hecho para retirarse sin salir a la calle. En una de ellas encontr&eacute; una radio bastante grande, y un guardia de Asalto me dijo: &ldquo;Ll&eacute;vatela. Si no lo haces t&uacute;, lo har&aacute; otro&rdquo;. Tuve escr&uacute;pulos y all&iacute; la dej&eacute;. Continuamos por la calle y, al llegar a una placeta, vi a un legionario que llevaba en sus hombros una escalera, y me qued&eacute; para ver lo que quer&iacute;a hacer con la escalera, cuando vi que la apoyaba en la esquina de una casa, y subi&oacute; con un martillo y una escarpia y arranc&oacute; la placa que dec&iacute;a Plaza de Gal&aacute;n y Garc&iacute;a Hern&aacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        Sub&iacute; calle arriba hasta llegar a la plaza, por donde se encontraba el cuartel de la Guardia Civil. En la plaza vi tendidos a muchos individuos en hileras y separadas unas de otras unos 20 cent&iacute;metros. Un teniente de la Guardia Civil (Pascual S&aacute;nchez Ram&iacute;rez) estaba inspeccionando a los tendidos en el suelo boca abajo. Tambi&eacute;n hab&iacute;a un guardia de Asalto de C&oacute;rdoba que hac&iacute;a lo mismo, y que de pronto me pas&oacute; delante, y con la pistola en la mano dio un golpe a una m&aacute;quina de fotografiar que ten&iacute;a un periodista y la ech&oacute; rodando por el suelo, dici&eacute;ndole que estaba prohibido hacer fotos.
    </p><p class="article-text">
        Se oy&oacute; un disparo, y fue el teniente de la Guardia Civil que dispar&oacute; sobre la cabeza de uno de los tendidos. Apunt&oacute; a otro y volvi&oacute; a disparar. El guardia de Asalto imitaba al teniente. El periodista me dijo que era el teniente de Baena, y que hab&iacute;a estado varios d&iacute;as sitiado en el cuartel, y que se estaba vengando de los marxistas (eran anarquistas). Disimuladamente, mientras el teniente y aquel guardia de Asalto comet&iacute;an sus cr&iacute;menes, ech&eacute; el pa&ntilde;uelo blanco a uno de los tendidos, dici&eacute;ndole que se lo pusiera en el antebrazo izquierdo y se levantara, lo que hizo; y le mand&eacute; caminar delante de m&iacute;, en direcci&oacute;n de su casa. 
    </p><p class="article-text">
        Era un hombre que hac&iacute;a unos seis d&iacute;as que no se hab&iacute;a afeitado, de unos 50 a&ntilde;os de edad, y ten&iacute;a estrabismo. Iba vestido de trabajador de campo. Me condujo calle abajo y, a la primera calle a la derecha, continuamos hasta llegar cerca de su casa, donde hab&iacute;a algunas mujeres en la calle que nos miraban sorprendidas. El individuo me dijo: &ldquo;Esta es mi casa&rdquo;. Le ped&iacute; el pa&ntilde;uelo que le hab&iacute;a puesto en el antebrazo y le dije que iba a ver si pod&iacute;a salvar a otros.
    </p><p class="article-text">
        Al volver a la plaza, la mayor parte de los tendidos estaban sin vida, y el teniente y el guardia de Asalto continuaban tirando sobre las cabezas. Estaban tan ocupados en sus cr&iacute;menes que no se daban cuenta de lo que pasaba a su alrededor, y en un momento dado, el teniente y el guardia de Asalto se tropezaron el uno contra el otro, y el teniente le dijo: &ldquo;Le proh&iacute;bo que dispare un tiro m&aacute;s. Soy yo quien tiene que disparar&rdquo;. Y continu&oacute; con su obra disparando. El guardia se fue de la parte izquierda y se qued&oacute; mirando al teniente. Con mucha rabia volvi&oacute; a sacar la pistola, volvi&oacute; a llenar el cargador y de nuevo continu&oacute; imitando al teniente.
    </p><p class="article-text">
        Me di cuenta de que muchos estaban cad&aacute;veres y que no pod&iacute;a hacer nada m&aacute;s, aparte de ir al lado de aquellos asesinos y liberar ante sus narices a alguno de los vivos, pero con peligro de que me pegaran un tiro. Decid&iacute; alejarme y tratar de encontrar alg&uacute;n sitio para que me sirvieran algo de tomar. Mi cuerpo necesitaba algo, pues me encontraba en un estado como de estar durmiendo y tener una pesadilla. Hab&iacute;a visto lo ocurrido y no pod&iacute;a creer que hubiese tanta maldad de matar por matar, y que aquellas dos personas disfrutaran matando. 
    </p><p class="article-text">
        Entr&eacute; en un bar, que estaba lleno de soldados, moros y alg&uacute;n falangista, que tomaban bebidas. Yo no tom&eacute; nada. Sab&iacute;a de antemano que no me pasar&iacute;a por la garganta, y decid&iacute; volver a la plaza, para convencerme de que hab&iacute;a so&ntilde;ado lo anteriormente visto. A medida que sub&iacute;a la calle me daba cuenta de que no era una pesadilla, que era verdad lo ocurrido, pues al lado del bordillo de la acera bajaba un l&iacute;quido rojo que parec&iacute;a agua con sangre mezclada. 
    </p><p class="article-text">
        Al llegar a la plaza vi dos montones de cad&aacute;veres, unos encima de los otros, como si fueran montones de sacos. En algunos sitios de la plaza echaban agua para lavar la sangre, pero en otros hac&iacute;an estirar a los detenidos que iban llegando y los colocaban encima mismo de la sangre de los que hab&iacute;an matado antes. Y continuaban disparando sus pistolas los mismos dos individuos antes mencionados.
    </p><p class="article-text">
        El horror y el terror que antes se hab&iacute;a apoderado de m&iacute; empezaron a desaparecer d&aacute;ndome fuerzas suficientes para continuar mirando el espect&aacute;culo. Decid&iacute; volver al bar para tomar o comer algo. En una mesa en el centro hab&iacute;a tres soldados que tomaban un refresco. Se levantaron y salieron, ocupando yo una de las sillas, dando la espalda a la puerta y viendo todo lo que pasaba all&iacute; dentro, donde hab&iacute;a individuos de todos los cuerpos que formaban la columna. Me sirvieron un vaso de leche y un poco de pan. El patr&oacute;n me dijo que casi no les quedaba nada para poder servir. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras hac&iacute;a esfuerzos para hacerlo pasar por mi garganta, se sentaron a mi lado una chica de unos 16 a 17 a&ntilde;os, y a su lado un joven de 18 &oacute; 19 a&ntilde;os. Yo supuse que eran hermanos. No dec&iacute;an nada: estaban muy tristes y angustiados. Yo los miraba a los dos y me preguntaba a m&iacute; mismo que alg&uacute;n pariente cercano deb&iacute;a de estar entre la vida y la muerte, o a lo mejor estaban junto a aquellos de la plaza. 
    </p><p class="article-text">
        Estaba casi terminando con pena mi pan con leche, cuando se sent&oacute; frente a m&iacute;, y junto al joven, un soldado. Estaba ya oscureciendo, y el patr&oacute;n encendi&oacute; algunas velas, y nos trajo una a nuestra mesa. El soldado me mir&oacute; y me dijo que ten&iacute;a algo para m&iacute;. Parec&iacute;a estar muy contento. Y le pregunt&eacute; qu&eacute; era, y sacando de su bolsillo un pu&ntilde;ado de cadenas, medallas, sortijas, pendientes y otras joyas, me dijo: &ldquo;Es para usted&rdquo;. &ldquo;-No, hombre. No puedo permitir que te quedes sin nada, a lo que me contest&oacute; que en otros bolsillos ten&iacute;a m&aacute;s. &rdquo;-&iquest;Y de d&oacute;nde has sacado t&uacute; esto?&ldquo;, le pregunt&eacute;. &rdquo;-Pues de varios sitios&ldquo;, me contest&oacute;. &rdquo;Toma, no puedo aceptarlos, no  me gustan las joyas&ldquo;. &Eacute;l insisti&oacute; en que me quedara al menos con una cadena y una medalla. Entonces vi mi error en haberlo rechazado, y acept&eacute; la cadena y la medalla, y acto seguido el soldado sali&oacute;. Cog&iacute; la cadena y la medalla, que parec&iacute;an de oro, y se la entregu&eacute; a la chica diciendo: &rdquo;Si encuentra a su patr&oacute;n o propietario, se lo devuelve&ldquo;. La chica me prometi&oacute; hacerlo, si ten&iacute;a ocasi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A medida que la hora avanzaba me di cuenta de que la chica cog&iacute;a m&aacute;s miedo y miraba muy a menudo a su hermano, como pidi&eacute;ndole protecci&oacute;n. Disimuladamente mir&eacute; a la chica, para ver cu&aacute;l era la raz&oacute;n de su intranquilidad, y vi que sus ojos se dirig&iacute;an a una mesa donde estaban los Regulares (moros), y uno que estaba de pie la estaba mirando con ojos de deseo, y sus ojos relucientes y el blanco de ellos a&uacute;n daba m&aacute;s impresi&oacute;n, con la poca luz que en la sala hab&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Para dar fin a esta situaci&oacute;n, hice ver que el sue&ntilde;o se apoderaba de m&iacute; y empec&eacute; a dar cabezazos, sin dejar de ver al moro. &Eacute;ste vino y se sent&oacute; en la silla que antes ocupaba el soldado, y alarg&oacute; su brazo para tocar un seno de la chica, y &eacute;sta exclam&oacute; un &ldquo;ay&rdquo;. Entonces yo le pegu&eacute; un golpe con mi pu&ntilde;o en su brazo y r&aacute;pidamente me levant&eacute; apunt&aacute;ndole el fusil y dici&eacute;ndole que se lo dir&iacute;a a su capit&aacute;n y que, si continuaba, le pegar&iacute;a un tiro. El regular sali&oacute; corriendo. Los dem&aacute;s ni se dieron cuenta de lo ocurrido y continuaban charlando. La chica me dio las gracias y su hermano me sonri&oacute; como muestra de agradecimiento. Miren: ahora pueden estar tranquilos y procuren ir a dormir. Yo no me mover&eacute; de aqu&iacute; en toda la noche. 
    </p><p class="article-text">
        Se pas&oacute; la noche en silencio, y a veces peg&aacute;bamos cabezazos, pero esta vez de verdad, hasta el amanecer, en que el patr&oacute;n nos trajo otro vaso de leche con algunas galletas, dici&eacute;ndonos que eran las &uacute;ltimas que le quedaban. A los dos j&oacute;venes les dije que tuvieran suerte y me fui hacia la puerta para encontrar a los guardias de Asalto de Huelva, a ver qu&eacute; &oacute;rdenes hab&iacute;a, ya que yo estaba incorporado a ellos. Uno de ellos me dijo: &ldquo;Quer&iacute;a darte una sorpresa con la radio que vimos ayer y esta ma&ntilde;ana he ido a buscarla, para ofrec&eacute;rtela, pero estaba hecha a&ntilde;icos y por el suelo. &iquest;Ves?: ten&iacute;as que haberla cogido. Ahora no es para nadie&rdquo;. Le di las gracias y le dije que estaba muy agradecido por su inter&eacute;s por m&iacute;. Nos dieron la orden de subir a los camiones para regresar a C&oacute;rdoba. 
    </p><h2 class="article-text">El d&iacute;a siguiente</h2><p class="article-text">
        En nota aparte, Mart&iacute;nez Imbern recalca que el d&iacute;a siguiente, 29 de julio, siguieron matando en la plaza de Baena.
    </p><p class="article-text">
        Lo expuesto por Mart&iacute;nez Imbern revela que, adem&aacute;s de la barbarie de las matanzas golpistas de 1936, que al pillaje se entregaban, no s&oacute;lo los regulares, sino las dem&aacute;s unidades, incluidos los falangistas.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la matanza de Fern&aacute;n N&uacute;&ntilde;ez el 25 de julio, por una columna mandada por el comandante Aguilar Galindo, de Artiller&iacute;a, queda de manifiesto que los expertos en fusilamientos eran los legionarios, que ese d&iacute;a actuaron por primera vez en C&oacute;rdoba (llegaron 200 legionarios el d&iacute;a 25). Adem&aacute;s, la Legi&oacute;n actuaba con sa&ntilde;a y burla, como en este caso, en que pusieron antes a las v&iacute;ctimas a correr &ldquo;a paso ligero&rdquo;, hasta que quedaban agotados. Por &uacute;ltimo, los fusilaban, como se hac&iacute;a en el Rif. De &Aacute;frica llegaron los m&eacute;todos, y de ah&iacute; aprendieron los aut&oacute;ctonos provincianos.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, cuando Queipo de Llano visit&oacute; C&oacute;rdoba a primeros de agosto de 1936, Mart&iacute;nez Imbern estaba cerca de la comitiva, y oy&oacute; hablar as&iacute; al jefe de Orden P&uacute;blico: &ldquo;Mi general, los presos piden clemencia&rdquo;. Y el general contest&oacute;: &ldquo;Ya es demasiado tarde. Esto lo ten&iacute;an que haber pedido antes. Hay que liquidarlos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jam&aacute;s las autoridades de la Rep&uacute;blica hablaron en estos t&eacute;rminos, por la sencilla raz&oacute;n de que ambas represiones fueron muy diferentes: en cantidad, en cualidad, en intensidad, en exhaustividad, en extensi&oacute;n geogr&aacute;fica y temporal. La represi&oacute;n franquista fue un programa, un plan. En la Rep&uacute;blica fue una improvisaci&oacute;n, como respuesta a la provocaci&oacute;n del golpe. En el franquismo, la matanza era un &ldquo;a priori&rdquo;. En algunas zonas republicanas (no en todas), la violencia fue un &ldquo;a posteriori&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La equidistancia es anticient&iacute;fica, porque las cosas no ocurrieron as&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Moreno Gómez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2026 18:02:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La confesión de un carabinero presente en el genocidio de Baena de 1936]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Baena,Fernán Núñez,memoria histórica,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Moreno: "A mi padre no solo lo mataron físicamente, sino espiritual y artísticamente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/antonio-moreno-padre-no-mataron-fisicamente-espiritual-artisticamente_128_13374433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e40aa792-46ca-4356-8481-2fc6ed814e4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x914y288.jpg" width="1200" height="675" alt="Antonio Moreno: &quot;A mi padre no solo lo mataron físicamente sino espiritual y artísticamente&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Exclusiva - 'Cordópolis' rescata una entrevista inédita al hijo del gran escultor cordobés Enrique Moreno 'El Fenómeno', fusilado por los golpistas en Arroyo del Moro</p><p class="subtitle">Este nuevo documento histórico detalla los días dramáticos de sangre y muerte que se llevó por delante a una prolífica generación de artistas e intelectuales </p></div><p class="article-text">
        Amigo de Garc&iacute;a Lorca y Ortega y Gasset, el escultor <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Moreno_Rodr%C3%ADguez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique Moreno Rodr&iacute;guez </a><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Moreno_Rodr%C3%ADguez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Fen&oacute;meno</em></a> fue uno de los artistas cordobeses de principios del siglo XX mejor conectado con las vanguardias europeas que estaban transformando el continente. Nacido en Montalb&aacute;n en 1900 en el seno de una familia de herreros, logr&oacute; volar hasta los focos culturales m&aacute;s efervescentes de Europa donde bebi&oacute; art&iacute;sticamente del cubismo y el expresionismo. En Par&iacute;s conoci&oacute; a Picasso, a Dal&iacute; y a C&eacute;zanne, y en Roma se dej&oacute; influir por <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Oleksandr_Arj%C3%ADpenko" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archipenko</a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ivan_Me%C5%A1trovi%C4%87" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mestrovic</a>, dos autores decisivos en su obra. 
    </p><p class="article-text">
        El golpe militar fren&oacute; en seco su fulgurante trayectoria y el 9 de septiembre de 1936 fue fusilado por los sublevados. Apenas ten&iacute;a 36 a&ntilde;os de edad. Su familia viv&iacute;a en la calle Ram&iacute;rez de las Casas Deza, n&uacute;mero 11, cuando el coronel Cascajo orden&oacute; el asalto al Gobierno Civil de C&oacute;rdoba. A partir de aquel fat&iacute;dico 18 de julio nadie estaba seguro en Espa&ntilde;a. Tampoco Enrique Rodr&iacute;guez <em>El Fen&oacute;meno</em>, cuyo &uacute;nico delito fue abrazar con fervor las vanguardias art&iacute;sticas que refrescaban Europa. 
    </p><p class="article-text">
        Las noticias te&ntilde;&iacute;an de sangre los primeros d&iacute;as de la asonada militar y el escultor decidi&oacute; refugiarse en casa de un amigo que viv&iacute;a junto al Granito de Oro, en la Avenida de El Brillante. Fue in&uacute;til. La voluntad sanguinaria de los rebeldes tampoco se detuvo ante un joven artista que jam&aacute;s hab&iacute;a militado en partido pol&iacute;tico alguno y d&iacute;as despu&eacute;s lo apresaron para acabar con su vida sin contemplaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Antonio Moreno Ladr&oacute;n de Guevara a&uacute;n no hab&iacute;a cumplido los cuatro a&ntilde;os cuando su padre fue fusilado. De aquel siniestro d&iacute;a no recuerda nada. Pero s&iacute; de los amargos a&ntilde;os de la humillaci&oacute;n con que hicieron pagar a su familia el precio de ser hijos y viuda de represaliado. Esta entrevista in&eacute;dita fue grabada en C&oacute;rdoba el 20 de octubre de 2009 en el marco del proyecto de memoria oral desarrollada por la asociaci&oacute;n &Aacute;gora del Pensamiento Social, ya desaparecida. Hoy es la primera vez que ve la luz. 
    </p><p class="article-text">
        Antonio Moreno se instal&oacute; en M&eacute;xico en 1981 y regres&oacute; a su ciudad natal en la primera d&eacute;cada del tercer milenio para defender la memoria de su padre, cuyo legado escult&oacute;rico a&uacute;n desaf&iacute;a los imponderables del tiempo en algunas plazas de C&oacute;rdoba. Un busto del m&uacute;sico Mart&iacute;nez Rucker descansa en los Jardines de la Agricultura, mientras que la Plaza de Ram&oacute;n y Cajal acoge la escultura de Eduardo Lucena, rescatada del olvido por la primera corporaci&oacute;n municipal democr&aacute;tica tras la dictadura franquista. 
    </p><p class="article-text">
        El hijo de <em>El Fen&oacute;meno</em> ten&iacute;a 77 a&ntilde;os cuando se someti&oacute; a esta larga entrevista. En ella elogia emocionado la figura truncada de su padre y de una generaci&oacute;n que fue sepultada por la intransigencia y el fanatismo retr&oacute;grado. Hoy Cord&oacute;polis ofrece un nuevo documento hist&oacute;rico de valor incalculable que arroja luz sobre unos d&iacute;as turbulentos que cambiaron el curso de Espa&ntilde;a. Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s de esta conversaci&oacute;n Antonio Moreno Ladr&oacute;n de Guevara, hijo menor del gran escultor cordob&eacute;s, falleci&oacute; en M&eacute;xico. 
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        <strong>PREGUNTA (P).</strong> &iquest;Qu&eacute; sabe usted de la familia de su padre? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>RESPUESTA (R). </strong>La familia de mi padre era gente que se dedicaba al campo y a la herrer&iacute;a. Mi padre, con 13 o 14 a&ntilde;os, hizo una visita el entonces jefe de Gobierno Alejandro Lerroux, que era natural de La Rambla. E hizo un modelado en barro que se le parec&iacute;a mucho y le agrad&oacute;. Entonces le dijo al diputado de Montalb&aacute;n que si le pod&iacute;an conseguir una beca para estudiar en la Escuela de Arte y Oficio de C&oacute;rdoba. Y se vino a C&oacute;rdoba con 15 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Su padre estudi&oacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Mi padre no pas&oacute; de los estudios de primaria. Iba al campo y ayudaba a su padre en la fragua. Estamos hablando de hace casi cien a&ntilde;os. Se form&oacute; a s&iacute; mismo a lo largo de los a&ntilde;os y lo mismo pod&iacute;a leer a Jacques Maritain que a Kiertkegaard o el que fuera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Lo aprendi&oacute; de manera autodidacta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>&Eacute;l fue autodidacta y, debido a esa carencia primaria, se propuso ser una persona muy culta. Entonces ley&oacute; todo lo que ca&iacute;a en sus manos. Despu&eacute;s se suscribi&oacute; a todas las revistas que hab&iacute;a de poes&iacute;a, de arte, de lo que fuera. Le&iacute;a lo mismo los cl&aacute;sicos castellanos que las &uacute;ltimas novedades que se publicaban en Europa. A lo largo de su vida, por haber sido becado y haber tenido que ir a estudiar a Par&iacute;s y a Roma, sab&iacute;a perfectamente franc&eacute;s e italiano. Y tambi&eacute;n catal&aacute;n porque su amigo Eugenio D&rsquo;ors lo invitaba a su casa. Ten&iacute;a novelas en todos los idiomas. 
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            <span class="title">
                Enrique Moreno Rodríguez &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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        <strong>P.</strong> Su afici&oacute;n a la lectura y art&iacute;stica fue de muy peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Al transcurso de la Escuela de Arte y Oficios. Despu&eacute;s le concedieron una segunda beca para ampliar estudios de arte en Madrid. All&iacute; empez&oacute; a conocer a gente de cierto nivel art&iacute;stico y cultural. La tercera beca se la concedieron para ir a Par&iacute;s. Entonces eran los tiempos de los <a href="https://galeriamonicasaucedo.com/editorial/-que-son-los-ismos-en-el-arte-/69191ce0d42af2.59883293" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ismos</a>. All&iacute; altern&oacute; con Picasso, con Dal&iacute;, con C&eacute;zanne y, sobre todo, con las &uacute;ltimas tendencias de arte del expresionismo. Si bien en dibujo practicaba m&aacute;s o menos la influencia del cubismo, en escultura pensaba que se adaptaba m&aacute;s a lo bidimensional que a lo tridimensional. Procur&oacute; expresarse por otros medios y tuvo una gran influencia de Alexander Archipenko, que era ucraniano, y de Iv&aacute;n Mestrovic, que era serbio. La cuarta beca se la dieron para ir a Roma. Y all&iacute; tambi&eacute;n aprendi&oacute; cl&aacute;sicos y no cl&aacute;sicos. &Eacute;l era muy vanguardista y lo que en aquellos tiempos podr&iacute;amos decir librepensador. Estaba abierta su mente a cualquier cosa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Su padre vino a C&oacute;rdoba y ya no volvi&oacute; a Montalb&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Ya no volvi&oacute;. Aqu&iacute; fue profesor de la Escuela de Arte y Oficios y de la Normal de maestros. Escrib&iacute;a en el peri&oacute;dico y en revistas art&iacute;culos de arte casi todos los d&iacute;as. Hacer escultura es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil que hacer pintura. Por ejemplo, la estatua de Eduardo Lucena que tenemos ah&iacute; en la Plaza de Ram&oacute;n y Cajal tard&oacute; m&aacute;s de diez a&ntilde;os en hacerla. Y, mientras tanto, tienes que alimentar a la familia. 
    </p><p class="article-text">
        Escrib&iacute;a de cubismo o de estilos que &eacute;l consideraba una forma adecuada de expresar el momento art&iacute;stico y vital que se viv&iacute;a. Hab&iacute;a otras formas que a &eacute;l le parec&iacute;an estancadas, como era el falso tipismo de la Espa&ntilde;a de pandereta.
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                Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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        <strong>P. </strong>Y eso era entonces una corriente dominante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Exacto. Y entonces, como el alcalde era don Jos&eacute; Cruz Conde y del 23 al 30 fue la dictadura de Primo de Rivera, quiere decirse que &ldquo;aqu&iacute; no se mueve una hoja&rdquo;. Las nuevas ideas no eran bien recibidas y tuvo que venir un grupo de gente joven que luchaba contra viento y marea.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;De d&oacute;nde le vinieron a su padre todas las influencias art&iacute;sticas e intelectuales? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>La art&iacute;stica de sus viajes a Par&iacute;s, donde conoci&oacute; a V&aacute;zquez D&iacute;az. Inurria no lleg&oacute; a ser profesor suyo en la Escuela de Arte y Oficios pero tambi&eacute;n lo conoci&oacute;. Para mi gusto, Mateo Inurria y &eacute;l son los dos m&aacute;s grandes escultores que ha habido en el primer tercio del siglo XX. La influencia le vino de Par&iacute;s y de Roma, sobre todo de Archipenko y Mestrovic, aunque &eacute;l conoc&iacute;a el constructivismo y cualquiera de los<strong> </strong><a href="https://galeriamonicasaucedo.com/editorial/-que-son-los-ismos-en-el-arte-/69191ce0d42af2.59883293" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ismos</strong></a><strong> </strong>de vanguardia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Cu&aacute;nto tiempo estuvo fuera? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Estuvo varias veces en cada una de las becas. A lo mejor estaba un a&ntilde;o en Par&iacute;s, un a&ntilde;o en Roma, un a&ntilde;o en Madrid. Pero cuando ven&iacute;a se encontraba que aqu&iacute; no cambiaba ni una hoja de &aacute;rbol. Una C&oacute;rdoba aldeana. &Eacute;l, Rafael Bot&iacute;, &Aacute;ngel L&oacute;pez Obrero y otros luchaban. Claro. Tambi&eacute;n hab&iacute;a confrontaci&oacute;n de las ideas pol&iacute;ticas y sociales, que fue muy fuerte a partir del a&ntilde;o 31. &Eacute;l ten&iacute;a sus ideas pol&iacute;ticas. Y ten&iacute;a una idea clara de que el estancamiento, la dictadura y la falta de progreso no era lo mejor para el pa&iacute;s. Pero nunca fue activista pol&iacute;tico. Jam&aacute;s escribi&oacute; ni un solo art&iacute;culo sobre pol&iacute;tica ni se afili&oacute; a ning&uacute;n partido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Cuanto termin&oacute; Arte y Oficios se puso a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Empez&oacute; a trabajar en C&oacute;rdoba haciendo lo que pod&iacute;a. Y luego ya con el tiempo lo hicieron profesor de la Escuela. 
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        <strong>P. </strong>&iquest;Y la escultura daba para vivir en aquella &eacute;poca? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Escrib&iacute;a art&iacute;culos en los peri&oacute;dicos en la secci&oacute;n de cultura y arte, y hablaba de todos los movimientos que hab&iacute;a visto en Par&iacute;s. Hab&iacute;a visto el estreno de <em>El Perro Andaluz</em> de Bu&ntilde;uel y Dal&iacute;, y escribi&oacute; sobre la impresi&oacute;n que le hab&iacute;a causado. O sobre las exposiciones que se celebraban en Par&iacute;s. Las distintas tendencias. Y todos los d&iacute;as escrib&iacute;a sobre los movimientos est&eacute;ticos que hab&iacute;a aqu&iacute;, aunque a &eacute;l no le gustaban, lo cual originaba pol&eacute;micas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Su padre se empap&oacute; de todas las vanguardias de Europa mientras que en C&oacute;rdoba estaban todav&iacute;a muy estancados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Pues s&iacute;. Sin establecer juicios de valor. Cada quien puede gustarle una cosa. En aquel tiempo se encarg&oacute; la estatua de Osio. Yo me asomaba y ve&iacute;a un bulto pero no al personaje. O la estatua del Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, que ten&iacute;a ese estilo de casi orfebrer&iacute;a en la escultura. O la del Duque de Rivas, que dec&iacute;a que eso de que se le note el entramado a un traje no a&ntilde;ade nada a la personalidad. &Eacute;l era m&aacute;s de vol&uacute;menes, de movimiento y de expresi&oacute;n. Por eso es la cuesti&oacute;n del expresionismo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Su padre formaba parte de una &eacute;lite art&iacute;stica, que no conectaba con la mayor&iacute;a de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Exacto. Mi padre era casi el eje sobre el que viv&iacute;a la vida cultural y art&iacute;stica de C&oacute;rdoba en aquel tiempo. Al estilo de las tertulias de Par&iacute;s, ten&iacute;a la tertulia en los veladores del Caf&eacute; La Perla. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;D&oacute;nde estaba ese caf&eacute;? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Donde hoy est&aacute; la tienda de Aromas. Enfrente de Marqu&eacute;s del Boil, en la calle Gondomar. Todav&iacute;a hay una esquina que pone la Perla de no s&eacute; qu&eacute;. Ese caf&eacute; fue famos&iacute;simo. Yo lo conoc&iacute;. He tomado caf&eacute; mil veces all&iacute; con esos veladores cl&aacute;sicos de la mesa de m&aacute;rmol y las sillas de madera. Y ah&iacute; ya formaban sus tertulias. Luego hicieron una cosa que se llamaba <em>Horas literarias,</em> donde se daban charlas de poes&iacute;a. Mi padre daba muchas charlas acerca de arte. 
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, hay una an&eacute;cdota muy conocida mil veces repetida. Un d&iacute;a don Jos&eacute; Ortega y Gasset, que era amigo de mi padre y ven&iacute;a con mucha frecuencia a C&oacute;rdoba, estaba viendo una de las charlas que &eacute;l daba acerca de arte y un se&ntilde;or le pregunt&oacute;: &ldquo;Oiga, don Jos&eacute;, &iquest;qu&eacute; opina usted de lo que est&aacute; diciendo el maestro Moreno?&rdquo;. Y respondi&oacute;: &ldquo;Cuando Enrique Moreno habla, Jos&eacute; Ortega escucha&rdquo;. 
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                Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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        <strong>P. </strong>Su padre era una persona influyente en los c&iacute;rculos art&iacute;sticos de C&oacute;rdoba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Mucho. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Qui&eacute;n iba a las tertulias?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Bot&iacute;, L&oacute;pez Obrero, Juan Bernier y tambi&eacute;n pol&iacute;ticos. Qu&eacute; duda cabe que en las tertulias se hablaba tambi&eacute;n de pol&iacute;tica. &Eacute;l era librepensador y obviamente republicano. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Por qu&eacute; dice usted obviamente? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>A partir del 31 obviamente &eacute;l era republicano. Hizo muchas cosas en tiempos de la Rep&uacute;blica para actos oficiales o semioficiales. Por ejemplo, mi padre hizo un busto a Pablo Iglesias en Puente Genil. A los tres o cuatro meses ese busto fue destruido. El gobernador mand&oacute; hacer una indagatoria y hubo protestas en el peri&oacute;dico de <em>La Voz</em>. Si le digo lo que dec&iacute;a el peri&oacute;dico <em>El Socialista</em>&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Qu&eacute; dec&iacute;a <em>El Socialista</em>? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>&ldquo;Ha sido destruido el busto del Abuelo&rdquo;. As&iacute; le dec&iacute;an a Pablo Iglesias. &ldquo;No nos extra&ntilde;a. Los hijos de Cruz Conde son fascistas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Le echaba la culpa directamente a la familia Cruz Conde, que era alcalde de C&oacute;rdoba en ese momento. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Ellos lo dejaron caer as&iacute;. Nunca se dio un veredicto del asunto porque el busto cuando se inaugur&oacute; tuvo mucho &eacute;xito. A don Alejandro Lerroux lo nombraron hijo predilecto de La Rambla, donde hab&iacute;a nacido. Mi padre hizo la placa, que todav&iacute;a existe en La Rambla en honor de don Alejandro Lerroux. Una placa grabada en m&aacute;rmol en bajorrelieve y altorrelieve. Muy hermosa. Incluso escribi&oacute; en un peri&oacute;dico sobre la famosa Feria de San Lorenzo de La Rambla. Una explicaci&oacute;n detallada de cada s&iacute;mbolo que all&iacute; aparec&iacute;a: porqu&eacute; estaba la jarra de cuatro picos, por qu&eacute; estaba la balanza, por qu&eacute; estaba la mujer, porque estaban las plantas. Una explicaci&oacute;n larga y bonita. La quitaron y estuvo escondida. Luego ya m&aacute;s tarde reapareci&oacute;. Y hoy est&aacute; en una plaza ajardinada muy bonita en La Rambla. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Incidentes como los del busto eran habituales? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Hubo un incidente aqu&iacute; en C&oacute;rdoba que fue cuando la calle que entonces se llamaba M&aacute;laga le cambiaron el nombre y le pusieron Jos&eacute; Cruz Conde, que a&uacute;n perdura. Don Jos&eacute; Cruz Conde era un general de los tiempos de la dictadura. Y era obviamente un cacique. Todos los hijos fueron alcaldes de C&oacute;rdoba sucesivamente por herencia habitual. Mi padre, junto con otros amigos, fueron por la noche a destruir la placa. El que encabezaba aquello era <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Joaqu%C3%ADn_Garc%C3%ADa-Hidalgo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joaqu&iacute;n Hidalgo</a>, un pol&iacute;tico muy connotado, diputado y dem&aacute;s cosas. Entonces, el hijo, Alfonso, mand&oacute; a la polic&iacute;a. Y hubo un enfrentamiento. Detuvieron a los revoltosos. Luego lo soltaron porque el &uacute;nico que se declar&oacute; culpable de haber golpeado la placa y haberla destruido fue Joaqu&iacute;n Garc&iacute;a Hidalgo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero cre&oacute; enemistades. Tambi&eacute;n hizo la placa de la Plaza de la Rep&uacute;blica [hoy Plaza de las Tendillas], que fue situada con gran prosopopeya en lo que hoy es el instituto G&oacute;ngora. Y es una placa precios&iacute;sima. Luego fue quitada para ponerle el nombre de Plaza de Jos&eacute; Antonio. Esa placa estuvo perdida y misteriosamente apareci&oacute; entre los escombros cuando se estaba haciendo el Museo Arqueol&oacute;gico. El entonces director, que hoy trabaja en el Museo de Bellas Artes, encontr&oacute; la placa y tuvo la feliz idea de catalogarla como parte del acervo del Museo para que as&iacute; no se pudiera volver a perder ni a destrozar. Hoy se puede ver en un patio peque&ntilde;o pero suficientemente amplio con &aacute;rboles. All&iacute; la tienen en un lugar preeminente. Una vez la present&oacute; el historiador de Cabra Jos&eacute; Luis Casas. Lo que me resulta sarc&aacute;stico es que un hombre actual est&eacute; en un Museo de Arqueolog&iacute;a junto con nuestros romanos y &aacute;rabes. Pero hasta ahora nadie ha movido un dedo para cambiarla de lugar.Tambi&eacute;n hizo un busto a Joaqu&iacute;n Garc&iacute;a Hidalgo, que hoy est&aacute; en el Museo de Bellas Artes de C&oacute;rdoba. 
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                Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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        <strong>P. </strong>&iquest;De qu&eacute; partido era Joaqu&iacute;n Garc&iacute;a Hidalgo? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Pienso que era Radical Republicano o algo as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Era amigo de su padre? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;, mucho. Los que ten&iacute;an responsabilidades pol&iacute;ticas, la inmensa mayor&iacute;a, se fueron al exilio o fueron exterminados. Por ejemplo, Rogelio Luque, el fundador de la Librer&iacute;a Luque, era &iacute;ntimo amigo de mi padre. Cuenta Juan Bernier la an&eacute;cdota de que cuando iba de paseo con &eacute;l y ten&iacute;a que ir a comer a un restaurante, dec&iacute;a: &ldquo;No, maestro. Yo no puedo ir porque no tengo dinero&rdquo;. Y mi padre dec&iacute;a: &ldquo;No te preocupes. Alguien pagar&aacute;. Unas veces pago yo, otras veces paga otro&rdquo;. Porque cu&aacute;ntos artistas han dado un cuadro por un desayuno y luego vale el cuadro millones. As&iacute; era el talante de mi padre: un hombre desprendido, generoso, agradable. Muy amigo de sus amigos. Espont&aacute;neo, directo y sincero. Y eso granjea amistades y enemistades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Su padre era socialista? &iquest;Liberal?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Seg&uacute;n lo que llamen socialista o liberal. Era librepensador. Pensaba que hab&iacute;a que mejorar la sociedad en todos los &aacute;mbitos. En el &aacute;mbito art&iacute;stico porque no se pod&iacute;a quedar la sociedad anclada al pasado y hab&iacute;a un inmovilismo total cuando Europa se estaba moviendo. Te quedabas en el furg&oacute;n de cola. Y a eso &eacute;l no se resignaba. Pretendi&oacute; esa efervescencia en el mundo art&iacute;stico. &iquest;Qui&eacute;nes eran los progresistas en aquel tiempo? Pues los que se pod&iacute;an denominar como las izquierdas. Porque lo que se podr&iacute;a denominar como la derecha, o sea, la Iglesia, el capital y los militares, evidentemente eran ultraconservadores. Mis padres no eran de ninguna de las maneras de esa manera de pensar. Pero nunca intervino en ning&uacute;n acto pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>La atm&oacute;sfera en los a&ntilde;os treinta era tensa y conflictiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Claro que s&iacute;. Mi padre hizo en Bujalance un monumento de m&aacute;s de tres metros de altura al pintor Acisclo Antonio Palomino, pintor barroco de finales del XVII. Tuvo una cr&iacute;tica excelente. Quiz&aacute;s de lo mejor que hizo. En la Guerra Civil, ya en el a&ntilde;o 37, muerto mi padre, los requet&eacute;s confundieron el nombre de Antonio Palomino con el de un dirigente sindical que ten&iacute;a el mismo nombre. Entonces agarraron las cuerdas, echaron el monumento abajo, lo destruyeron y lo enterraron. Cuando yo estuve en Bujalance, aunque a m&iacute; me cost&oacute; muchas l&aacute;grimas verlo, a&uacute;n quedaban los restos del cuerpo, que es bastante m&aacute;s grande que yo. 
    </p><p class="article-text">
        Un capit&aacute;n del Ej&eacute;rcito le cort&oacute; la cabeza y se la llev&oacute; a su casa de Sevilla. El monumento est&aacute; muy deteriorado, muy destrozado, pero el alcalde tuvo el buen juicio de sacarlo de los escombros junto al cementerio y llev&aacute;rselo al patio del Teatro Espa&ntilde;ol. Y all&iacute; lo tiene. Por lo menos, me queda el consuelo de que mientras no se disponga lo contrario est&aacute; a salvo de nuevas barbaridades. Lo normal ser&iacute;a conservarlo tal como est&aacute; pero en un museo. De momento est&aacute; all&iacute; quietecito. 
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        <strong>P. </strong>&iquest;La obra de su padre es muy extensa?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Hay mucho desaparecido. Por destrucci&oacute;n y otros porque no se sabe d&oacute;nde est&aacute;n. &Eacute;l hizo un busto a don Niceto Alcal&aacute; Zamora, primer presidente de la Rep&uacute;blica, que no se sabe d&oacute;nde est&aacute;. Hizo una exposici&oacute;n en el a&ntilde;o 25 junto con Rafael Bot&iacute; en el C&iacute;rculo de la Amistad. Bot&iacute; present&oacute; 18 cuadros. Mi padre present&oacute; 6 obras. &iquest;Paradero? Desconocido. Una de esas seis obras es extra&ntilde;o que no aparezca porque se trata del busto de Rafael Romero Pellicer, hijo de Julio Romero de Torres. A m&iacute; me cuesta mucho trabajo pensar que si Julio Romero de Torres le encarg&oacute; un busto de su hijo, ese busto no aparezca. Romero de Torres, lo mismo que su hermano y su hermana, salvo ese hijo que tuvo, los dem&aacute;s ninguno tuvieron descendencia. Y ese hombre, Rafael Romero Pellicer, tampoco. Todo eso deber&iacute;a estar en el legado del Museo de Julio Romero de Torres, que lo administra el Museo de Bellas Artes. Pero no ha aparecido nunca en la relaci&oacute;n ni f&iacute;sica ni documentalmente. &iquest;D&oacute;nde fue a parar? Qui&eacute;n sabe. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Cu&aacute;ntas obras catalogadas tiene su padre? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Pues no s&eacute;. Hay un busto de Mar&iacute;a que no aparece. Yo tengo fotograf&iacute;as. Hay un busto a Joaqu&iacute;n Romero Escazena, que era un caricaturista al que se le hizo un homenaje aqu&iacute; en C&oacute;rdoba en el C&iacute;rculo de la Amistad. Tampoco se sabe d&oacute;nde pueda estar. Hizo bustos a compa&ntilde;eros y amigos como Casti&ntilde;eira, que era el registrador de la propiedad de C&oacute;rdoba. Ese busto lo tiene la familia en Madrid. El busto de Garc&iacute;a Hidalgo lo tiene el Museo de Bellas Artes. El busto de V&aacute;zquez Aroca est&aacute; en la Real Academia de Bellas Artes, en la calle Ambrosio de Morales. El busto de Pedro Mir de Lara lo tiene su nieto, Rafael Mir Jordano, que hizo unas copias en bronce para &eacute;l y para sus hermanos. Gracias a Dios est&aacute;n en perfecto estado. 
    </p><p class="article-text">
        Hizo un busto a Rogelio Luque. Ese busto estuvo much&iacute;simo tiempo expuesto en la Librer&iacute;a Luque, que desafortunadamente parece ser que ha desaparecido. Pero siempre exhibieron una copia porque no se fiaban de que alguno tuviese una tentaci&oacute;n y lo destruyera. Lo ten&iacute;an en su casa y lo sigue teniendo el hijo, Antonio Luque. Yo estuve hablando con &eacute;l y me dijo: &ldquo;Cuando quieras vamos a mi casa y lo ves. Ah&iacute; lo tengo guardad&iacute;simo como oro en pa&ntilde;o&rdquo;. De esas obras ha habido muchas misteriosamente desaparecidas no se sabe por qu&eacute;. Por ejemplo, ten&iacute;a a Amalia La Gitana, el busto de Mar&iacute;a. Nosotros tenemos en la familia un busto en La Rambla de Francisco Toledano Ant&uacute;nez, que le llamaban en el pueblo <em>Paco el del cura</em>, porque lo crio su t&iacute;o, que era coadjutor de la parroquia. Ese hombre era pol&iacute;tico, teniente de alcalde de La Rambla. Fue de los primeros que fusilaron en la Cuesta de los Visos. M&aacute;s obras de mi padre: la primera de todas que hizo est&aacute; en los Jardines de la Agricultura: el tributo al m&uacute;sico Cipriano Mart&iacute;nez Rucker.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado 63 a&ntilde;os desde que mataron a mi padre y todav&iacute;a ese busto, lo mismo que el de Eduardo Lucena, aparecen continuamente llenos de esv&aacute;sticas, aunque parezca incre&iacute;ble. Al busto de Eduardo Lucena le han vuelto a romper la nariz por segunda vez. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Usted cree que hay alguna intencionalidad? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Es mucha casualidad. Todav&iacute;a persisten algunas ideas. Afortunadamente menos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Los bustos eran encargos? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Encargos, s&iacute;. 
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        <strong>P. </strong>&iquest;Sabe usted cu&aacute;nto pod&iacute;a cobrar por cada busto? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No. Yo le puedo contar una an&eacute;cdota: la placa para dar nombre a Francisco Alc&aacute;ntara, en Pedro Abad, es una placa hecha en m&aacute;rmol blanco bajorrelieve y altorrelieve. La cabeza est&aacute; en altorrelieve. Francisco Alc&aacute;ntara fue el fundador de la Escuela de Cer&aacute;mica en Madrid. Fue hombre muy conocido en su tiempo. Escrib&iacute;a en <em>El Imparcial</em>. Tambi&eacute;n era pintor. Present&oacute; un cuadro en la primera exposici&oacute;n de lo que entonces empezaba a ser el Museo de Bellas Artes, en el cual mi padre present&oacute; un bajorrelieve en piedra que ha desaparecido, aunque aparece en las cr&oacute;nicas. Y de esa placa me consta que mi padre cobr&oacute; 700 pesetas. Con la particularidad de que al artesano que hizo el pergamino que le dieron a la familia de don Francisco Alc&aacute;ntara cobr&oacute; m&aacute;s del doble que mi padre por la placa. As&iacute; se pagaba el arte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Su padre era una persona de convicciones republicanas y democr&aacute;ticas. &iquest;Todas las personas del grupo que formaba parte tambi&eacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Igualmente. <a href="https://www.andalupedia.es/p_termino_detalle.php?id_ter=14825" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dionisio Ortiz Ju&aacute;rez</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Bernier" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Bernier</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Marcelino_Dur%C3%A1n_de_Velilla" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcelino Dur&aacute;n de Velilla</a> eran todos gente muy abierta. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Ugart" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Ugart</a> era poeta. Unos eran activistas y otros no, pero todos pensaban que hab&iacute;a que tener una libertad de pensamiento y de expresi&oacute;n cosa que choc&oacute; fuertemente. Despu&eacute;s la pol&iacute;tica fue agri&aacute;ndose cada vez m&aacute;s y la violencia verbal degener&oacute; en violencia f&iacute;sica y la violencia f&iacute;sica en una fat&iacute;dica guerra donde se cometieron toda clase de atropellos por ambos lados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Se refiere usted a los a&ntilde;os anteriores al golpe de Estado? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Por ejemplo, mi padre, a consecuencia de lo que le he relatado de la placa de Jos&eacute; Cruz Conde, tuvo un enfrentamiento a golpes con Alfonso Cruz Conde. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Su padre?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Si eso despu&eacute;s tuvo consecuencias o no o si el cacique aprovech&oacute; gustoso la ocasi&oacute;n, pues no lo s&eacute;. Y como no lo s&eacute; y no lo puedo documentar, no lo puedo afirmar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Ese incidente a golpes con Alfonso Cruz Conde c&oacute;mo fue exactamente? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>C&oacute;rdoba era una ciudad peque&ntilde;a y se encontraban con mucha frecuencia. Y como hab&iacute;a pasado lo que hab&iacute;a pasado pues se insultaron. Lo normal. Yo te insulto, t&uacute; me insultas. Y se liaron a golpes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Este tipo de incidentes eran frecuentes?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No. Fue el &uacute;nico incidente que tuvo mi padre en su vida. Ten&iacute;a otro talante. Le puedo contar una an&eacute;cdota de la falta de inter&eacute;s de mi padre por el dinero. En invierno, como hac&iacute;a fr&iacute;o, no como ahora, que tenemos mejores ropas y mejores casas, mi madre le regal&oacute; un gab&aacute;n. Y regres&oacute; a casa sin gab&aacute;n. Y mi madre: &ldquo;Pero Enrique, &iquest;y el gab&aacute;n que te he regalado nuevecito?&rdquo;. &ldquo;Ay, no te preocupes, Amalia. El que lo tiene ten&iacute;a m&aacute;s fr&iacute;o que yo&rdquo;. 
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                    alt="Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;"
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            <span class="title">
                Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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        <strong>P. </strong>&iquest;El incidente de Alfonso Cruz Conde qui&eacute;n se lo cont&oacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Me lo cont&oacute; mi madre. Ella dijo siempre que no le echaba la culpa a nadie. Mi madre hablaba muy poco del tema porque en aquellos tiempos o&iacute;amos en la radio al general Queipo de Llano, que no puedo decir que en gloria est&eacute;, aterrorizar diciendo que hab&iacute;a que exterminar hasta las semillas para que no surgieran brotes de rojos y comunistas. En aquel tiempo, como posteriormente con los nazis se vio, no pod&iacute;as hablar en voz alta porque te pod&iacute;a denunciar el vecino. No pod&iacute;as hablar en la escuela porque te pod&iacute;an denunciar tus compa&ntilde;eros o el maestro. Y mi madre, para evitar meteduras de pata de los ni&ntilde;os, nos contaba lo m&iacute;nimo. Incluso a m&iacute; me lleg&oacute; a decir: &ldquo;Mira, hijo, yo he llenado mi vida a mi manera. Tu padre la llen&oacute; a su manera. Y ahora te toca a ti llenarla a tu manera. Sin m&aacute;s. No quiero que tengas una imagen f&iacute;sica a la que odies porque eso no es sano para el desarrollo de una persona. Por lo tanto, yo no te voy a decir c&oacute;mo fue toda la peripecia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fue a detenerlo un conocido que luego fue famoso. Adem&aacute;s de polic&iacute;a, era pintor. Por eso conoc&iacute;a a mi padre. Y fue all&iacute; diciendo que ten&iacute;a que ir a ver si prestaba testimonio a favor de uno de los detenidos. Y se lo llev&oacute; enga&ntilde;ado. Ese hombre fue muy famoso como pintor de carteles de toros y de la Feria. Siempre todos eran de &eacute;l como buena recompensa a su gran labor. Se llamaba Rafael Anaya. Ese fue quien fue a por mi padre. Mi padre no quiso nunca irse al exilio porque &eacute;l dec&iacute;a que no hab&iacute;a intervenido en pol&iacute;tica y, por lo tanto, no ten&iacute;a nada que temer. Eso fue un error.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;En qu&eacute; fecha fue? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Muri&oacute; el 9 de septiembre del 36. Lo detuvieron el 31 de agosto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Usted tiene recuerdos del d&iacute;a del golpe militar? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Yo no. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Era muy peque&ntilde;o. Ten&iacute;a cuatro a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No llegaba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;D&oacute;nde le cogi&oacute; a su padre el golpe militar y en qu&eacute; circunstancias? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>En casa donde viv&iacute;amos. En Ram&iacute;rez de las Casas Deza, 11. Nos subimos a un chalet en la sierra de un amigo. En lo que es el Granito de Oro. Un poco m&aacute;s arriba de El Brillante. Una finca que se llamaba El Duende. Y all&iacute; fueron a por &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Con el golpe militar ustedes se fueron all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Poco despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Porque tem&iacute;an represalias. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Porque ya hab&iacute;an matado a Rogelio Luque y a much&iacute;simos. El conocido comandante <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Zurdo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zurdo Mart&iacute;n</a>, en los tres meses posteriores al golpe de Estado, mat&oacute; como a 6.000. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Don Bruno tambi&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Don Bruno fue posterior. Ya dec&iacute;a el dicho que &ldquo;vino don Bruno y no dej&oacute; ni uno&rdquo;. Todo eso est&aacute; documentado en el libro de Francisco Moreno G&oacute;mez. No es que se lo pueda uno inventar. Est&aacute; documentado hasta la saciedad. En la partida de defunci&oacute;n, por ejemplo, pone &ldquo;muerto a causa de los actos violentos que se est&aacute;n viviendo en este momento&rdquo;. Que es una manera muy suave de decir que ha sido fusilado en los innumerables pase&iacute;llos que se daban. Es muy cruel, por ejemplo, para mi hermano el mayor que ya ten&iacute;a 12 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Su hermano vive? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. Muri&oacute;. Mi madre le dijo: &ldquo;Anda, hijo, ll&eacute;vale mudas y algo de comida a tu padre. Porque no da se&ntilde;al y nadie contesta&rdquo;. La contestaci&oacute;n que le dijeron fue: &ldquo;Ese ya no necesita de nada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;D&oacute;nde lo llevaron? &iquest;Al Alc&aacute;zar, que era la prisi&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No. Nunca entr&oacute; en prisi&oacute;n. Por eso no existe ning&uacute;n registro. Yo he querido ver si hab&iacute;a alguna documentaci&oacute;n acerca de por qu&eacute; de su detenci&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;l era la acusaci&oacute;n? &iquest;Qui&eacute;n lo acusaba? No hay nada. Y la explicaci&oacute;n es esa: no pas&oacute; nunca por all&iacute;. Pas&oacute; por los calabozos de lo que era el Gobierno Civil de entonces a las &oacute;rdenes del jefe de Orden P&uacute;blico: el Zurdo. De ah&iacute; se lo llevaron y, sin m&aacute;s, apareci&oacute; en el Arroyo del Moro tirado al lado del Cementerio de la Salud. El marmolista que trabajaba con mi padre lo reconoci&oacute; obviamente y le puso un cartel. Lo separ&oacute; y dijo: &ldquo;Este cad&aacute;ver ser&aacute; enterrado por la familia&rdquo;. Si no, hubiera ido a la fosa com&uacute;n como todos.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Su padre dispuso de una fosa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Ahora bien: para enterrarlo, a mi madre le dijeron que pod&iacute;a ir pero que no pod&iacute;a lanzar exclamaciones. No pod&iacute;a decir &ldquo;pobrecito m&iacute;o&rdquo; ni ponerse a llorar ni ninguna manifestaci&oacute;n de esas, puesto que el muerto era un rojo. Mi madre se neg&oacute; a ir. Llam&oacute; a mi abuelo, al padre de mi padre, que vino del pueblo y fue el que lo enterr&oacute;. Mi madre dijo que ella no ten&iacute;a est&oacute;mago como para eso. 
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Cu&aacute;ntos d&iacute;as estuvo detenido? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Siete d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Hubo alg&uacute;n intento por parte de su familia de mediar?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Su padre era una persona conocida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Muy conocida. Y hubo alguna gente de Falange que dicen que intervinieron. Como don Remigio Abad, que fue el que ten&iacute;a la agencia de seguros Plus Ultra en el edificio donde antiguamente estaba el reloj de las Tendillas y que ahora est&aacute; vac&iacute;o. &Eacute;l dec&iacute;a que hab&iacute;a intervenido en ese asunto. Que le dijeron: &ldquo;S&iacute;. Vuelve ma&ntilde;ana y firma aqu&iacute; que te haces responsable&rdquo;. Y cuando fue al d&iacute;a siguiente ya lo hab&iacute;an matado. Esa es la versi&oacute;n de &eacute;l. Si es verdad o no, tampoco lo s&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Su madre pudo verlo en los siete d&iacute;as que estuvo detenido? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No pudo verlo nadie. No lo dejaban. Por eso mand&oacute; a mi hermano a que le llevara una muda de ropa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Su madre estaba cuando fueron a por &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Claro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Y ella vio a la persona que se lo llev&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Claro.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Quien se lo llev&oacute; era polic&iacute;a y pintor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Y este se&ntilde;or conoc&iacute;a a su padre personalmente? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Como era artista, a mi padre lo conoc&iacute;an todos en C&oacute;rdoba. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;"
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                Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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        <strong>P. </strong>De aquel grupo de personas intelectuales y artistas, amigos de su padre y de La Perla, &iquest;fueron fusilados m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Much&iacute;simos. Y otros se fueron al exilio, como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Ja%C3%A9n_Morente" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Ja&eacute;n Morente</a>, que era el director del Instituto. O <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_V%C3%A1zquez_Oca%C3%B1a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando V&aacute;zquez Oca&ntilde;a</a>, que era diputado. Alg&uacute;n conocido, no muy amigo, como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eloy_Vaquero_Cantillo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eloy Vaquero</a>. Bastantes lograron salir al exilio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Juan Bernier?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Permaneci&oacute; aqu&iacute;. Bot&iacute; se fue a Madrid a un pueblo. Creo que a Torrelodones. Y se las ingeni&oacute; para vivir a base de dar clases de m&uacute;sica porque era un gran m&uacute;sico. Y, tras mes y medio escondido, logr&oacute; salvar la vida. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81ngel_L%C3%B3pez-Obrero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;ngel L&oacute;pez Obrero</a> estuvo en la c&aacute;rcel. Luego lo sacaron. Fue el &uacute;nico que en vida de mi madre se acerc&oacute; a la casa a consolar y dar muestras de su gratitud, de su amistad y de su admiraci&oacute;n por mi padre. Y es &eacute;l quien despu&eacute;s en la Transici&oacute;n intent&oacute; por todos los medios reavivar la figura de mi padre. No le dio tiempo. Muri&oacute;. Pero yo no podr&eacute; agradecer con palabras lo que significaba para mi madre el consuelo despu&eacute;s tantos a&ntilde;os de soledad y de silencio poder recibir muestras de cari&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Su familia sufri&oacute; alg&uacute;n tipo de represalia? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Humillaciones muchas. Mi madre ten&iacute;a que bordar el yugo y las flechas en las camisas azules de los falangistas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;La obligaron? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Si no, le quitaban el puesto de maestra y entonces ya no pod&iacute;amos comer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Eso lo hac&iacute;an cruelmente para someterla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Exacto. Despu&eacute;s pasamos calamidades muchas. Tuvimos que cambiarnos de piso porque ya no pod&iacute;amos pagar. Entonces tuvimos que reducirnos a otros sitios m&aacute;s econ&oacute;micos. Durante la guerra, yo recuerdo con pavor todav&iacute;a los bombardeos. Fueron tres a&ntilde;os de bombardeos. Y cada vez que o&iacute;a los aviones, los chiquillos habl&aacute;bamos: &ldquo;Ese viene cargado o ese no viene cargado&rdquo;. Porque el ruido del motor, seg&uacute;n llevase bombas, sonada de una manera o de otra. F&iacute;jese hasta que punto sab&iacute;amos distinguir. Y lo mismo sal&iacute;as corriendo a los llamados refugios que eran los s&oacute;tanos, huecos de escalera y esas cosas. Y yo recuerdo aquello con pavor. Me ha costado much&iacute;simos a&ntilde;os superar o&iacute;r un avi&oacute;n sin que el est&oacute;mago se me hundiera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;D&oacute;nde vivi&oacute; usted la guerra? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>En Ram&iacute;rez de las Casas Deza, 11. All&iacute; viv&iacute;amos cuando lo detuvieron. Luego nos cambiamos al 13. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>En la misma calle.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>La misma calle. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;All&iacute; en esa zona hubo bombardeos? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No tanto como para que se destruyeran casas, pero s&iacute; ve&iacute;a las bombas donde ca&iacute;an y ten&iacute;a mucho miedo. Eso es indudable. En la calle Conde de Torres Cabrera, justo enfrente de Ram&iacute;rez de las Casas Deza, hay una casa con una verja verde muy hermosa que era el palacio de los Condes de Torres Cabrera. En la guerra se ocup&oacute; para las fuerzas militares y era un cuartel. All&iacute; iba yo con mis hermanos a pedir pan y, si sobraba, algo de rancho. Lo cual era una necesidad y una humillaci&oacute;n, claro. Porque a nadie le gusta pedir. Pero as&iacute; fueron las cosas. 
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                Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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        <strong>P. </strong>&iquest;Su vida escolar fue interrumpida durante la guerra? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No. Mi madre era maestra y segu&iacute;a dando clase. Mi hermano mayor muri&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;En la Guerra Civil tambi&eacute;n?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No. Muri&oacute; en el 42. Pero a consecuencia de las privaciones, enfermedades y cosas que hab&iacute;a en la guerra. Mi hermano estuvo enfermizo y muri&oacute; de tuberculosis. En aquel tiempo, por supuesto, no exist&iacute;a penicilina ni cosas que se le parecieran. A causa de la enfermedad y de la miseria, para poder subvenir a nuestras necesidades, a mi hermano Manolo y a m&iacute; mi madre nos mand&oacute; a su pueblo natal de Zaragoza, Villarroya de la Sierra. Cada uno con una de sus hermanas. Afortunadamente estaban en el mismo pueblo y pod&iacute;amos estar m&aacute;s o menos juntos. Fueron dos a&ntilde;os que, pese a todo lo que pudiera parecer, yo los recuerdo con enorme cari&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Qu&eacute; a&ntilde;os fueron? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>En el 40 y 41, porque en enero del 42 muri&oacute; mi hermano. Todav&iacute;a est&aacute;bamos en el pueblo cuando yo me enter&eacute; de la muerte de mi hermano y ya posteriormente mi madre nos mand&oacute; llamar. El viaje lo hicimos en el tren encargados al revisor. Yo ten&iacute;a 8 a&ntilde;os y mi hermano tendr&iacute;a 10 u 11. En Madrid nos recogi&oacute; un primo de mi madre, que nos puso en un autob&uacute;s que nos llev&oacute; a Calatayud, tambi&eacute;n encargados al conductor. All&iacute; nos recibi&oacute; ya la familia de mi madre y nos llev&oacute; al pueblo. Est&aacute;bamos fuera de ese ambiente de odios y de situaciones extra&ntilde;as. Y transcurrieron dos a&ntilde;os como ni&ntilde;os, un poco inconscientes, pero con los primos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;All&iacute; estudi&oacute; usted? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Estuve estudiando los primeros tiempos de primaria. Luego ya regres&eacute; y estudi&eacute; en el Instituto Nacional de Ense&ntilde;anza Media, hoy Luis de G&oacute;ngora. Anejo al Instituto, hab&iacute;a una casa que se llamaba Colegio de la Asunci&oacute;n y ten&iacute;a entrada por Alfonso XIII. En ese Colegio de la Asunci&oacute;n dec&iacute;a Juan Bernier que hab&iacute;a unos frescos pintados por mi padre. Fueron destruidos. Yo no los llegu&eacute; a ver nunca. Nunca. Cuando ya vine aqu&iacute; en el 42 hab&iacute;an pasado suficientes a&ntilde;os como para haber destruido eso y todo lo dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;La obra de su padre fue eliminada?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Muchas desaparecieron. El r&eacute;gimen hizo deliberadamente un silencio absoluto acerca de la figura de mi padre. No hay peor cosa que el silencio. No solo matarlo f&iacute;sicamente, sino espiritual y art&iacute;sticamente. Durante los famosos cuarenta a&ntilde;os, nadie hablaba de ello. Ni Juan Bernier, ni Dionisio Ortiz Ju&aacute;rez, ni <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Amadeo_Ruiz_Olmos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amadeo Ruiz Olmo</a>, ni el mismo <a href="https://helvia.uco.es/handle/10396/32468" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Rey Diaz</a>. Tantos que en sus tiempos fueron amigos, jam&aacute;s me dirigieron una palabra. &iquest;Por qu&eacute;? No es que yo se lo reproche porque el miedo era muy fuerte y no quer&iacute;an significarse, como se dec&iacute;a entonces. Y, por otra parte, al cabo de diez, veinte, treinta a&ntilde;os, todo el mundo se acostumbra a vivir. Y aqu&iacute; vamos tirando. Despu&eacute;s ya surgi&oacute; el Grupo C&aacute;ntico. Entonces <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pablo_Garc%C3%ADa_Baena" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Garc&iacute;a Baena</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Julio_Aumente" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julio Aumente</a>, <a href="https://www.juntadeandalucia.es/cultura/caletras/autores/carmelo-casano" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmelo Casa&ntilde;o</a>, <a href="http://www.ateneodecordoba.com/index.php/Sebasti%C3%A1n_Cuevas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sebasti&aacute;n Cuevas</a>, yo estaba entre ellos tambi&eacute;n, interven&iacute;amos en el terreno art&iacute;stico. Pero los dem&aacute;s, a pesar de saber qui&eacute;n soy, nunca jam&aacute;s. Ni una sola palabra. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Se hab&iacute;a instalado el miedo y hab&iacute;a paralizado a todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Y yo creo que entre el miedo y hacer una vida acomodaticia se acab&oacute;. Salvo &Aacute;ngel L&oacute;pez Obrero, y lo digo a pleno pulm&oacute;n. Yo no conoc&iacute; jam&aacute;s en vida a <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Rafael_Bot%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Bot&iacute;</a>. Conoc&iacute; a su hijo el otro d&iacute;a en el Museo de Bellas Artes cuando di la charla. Vino desde Madrid simplemente por conocernos. Y estuvimos juntos Rafael Bot&iacute;, Antonio Luque y yo. Y les comentaba: &ldquo;Mira, los tres hijos de los tres grandes amigos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Usted fue consciente de ni&ntilde;o de todo lo que estaba pasando? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Pasaron muchos a&ntilde;os. Ya le digo que mi madre comentaba poco. Muy poco. Eras consciente de que eras un represaliado. Eso qu&eacute; duda cabe. Las primeras veces que intentabas buscar trabajo te dec&iacute;an que ten&iacute;as que llevar el certificado de buena conducta expedido por el cura p&aacute;rroco. Y para eso hab&iacute;a que ir a misa a comulgar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Usted recuerda eso?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Era el pan nuestro de cada d&iacute;a. &iquest;Como no lo iba a recordar? Claro que s&iacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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        <strong>P. </strong>El primer colegio que usted recuerda, &iquest;cu&aacute;l fue? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>El de mi madre. La Escuela Maternal. Era una escuela del Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Una escuela p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Una escuela p&uacute;blica donde misteriosamente solamente estudiaban los hijos de los ricos. La se&ntilde;ora directora se hizo millonaria. Caso extra&ntilde;o porque los maestros siempre han tenido fama de pasar mucha hambre. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;C&oacute;mo se llamaba esa escuela? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Escuela Maternal Modelo Graduada Luciana Centeno. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Qu&eacute; recuerda usted de esa escuela? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Pues que los que hab&iacute;a all&iacute; eran los hijos de los terratenientes y que regalaban a la escuela sacos de trigo, cerdos y gallinas. Hab&iacute;a comedor y all&iacute; se les ense&ntilde;aba a comer. Ese comedor ten&iacute;a una subvenci&oacute;n estatal, que no era necesario utilizar para nada porque les daban sobreabundantemente los hijos de los terratenientes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Y usted qu&eacute; hac&iacute;a en esa escuela? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Yo estaba porque era hijo de mi madre. Tampoco se le pod&iacute;a negar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Era un colegio clasista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Y se notaba much&iacute;simo. Yo creo que est&aacute;bamos otro y yo como un especimen raro para que no dijeran que no hab&iacute;a gente de todas las clases. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;De qu&eacute; a&ntilde;o hablamos? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Pues desde el 42 hasta que yo sal&iacute; de all&iacute;. Empec&eacute; el bachiller con 10 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Era un colegio religioso?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>&iexcl;Hombre! &iexcl;Qu&eacute; cosas dice! Hab&iacute;a que rezar todos los d&iacute;as antes y despu&eacute;s. Incluso cuando estaba en el bachillerato todos los d&iacute;as hab&iacute;a que entrar a la capilla a rezar el rosario. Eso era obligado. Que conste que yo soy cat&oacute;lico. Lo cort&eacute;s no quita lo valiente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Esa obligaci&oacute;n religiosa fue l&oacute;gicamente una vez ca&iacute;da la Rep&uacute;blica. Antes no hab&iacute;a tanta obligaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No. Ninguna. Antes de eso yo no iba a la escuela. Ten&iacute;a dos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;El colegio era mixto?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Pero cada uno en una clase.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No. Juntos. Una fila de ni&ntilde;os, otra fila de ni&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Eso era poco habitual, &iquest;no? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Estoy hablando antes de la guerra. En el bachillerato, a los 10 u 11 a&ntilde;os, est&aacute;bamos separados. Unos &iacute;bamos por la ma&ntilde;ana y otros por la tarde. Pero quien hizo la ley hizo la trampa y los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as sab&iacute;amos c&oacute;mo ponernos cartitas en el pupitre para que las encuentre la otra. 
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        <strong>P. </strong>&iquest;Qu&eacute; recuerda del instituto?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Muchos profesores. Unos buenos, otros malos, otros regular. An&eacute;cdotas muchas. Y alguno que me llamaba y me dec&iacute;a que obligatoriamente ten&iacute;a que ser un hombre muy inteligente porque mi padre hab&iacute;a sido un fen&oacute;meno. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Lo dec&iacute;a en serio o sarc&aacute;sticamente?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. En serio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Conoc&iacute;a a su padre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Claro. Hay que tener en cuenta que mi padre era el hombre m&aacute;s culto de C&oacute;rdoba. Conoc&iacute;a de filosof&iacute;a, historia, arte, literatura y estaba suscrito a las primeras revistas. Era amigo de Garc&iacute;a Lorca y estaba suscrito a la revista <em>Caballo Verde</em>, que era de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez. Conoc&iacute;a a Vicente Aleixandre. &Eacute;l era un hombre muy culto y estaba al d&iacute;a de los &uacute;ltimos movimientos de cualquier cosa. Y voy a decir m&aacute;s acerca de mi padre. Mi padre escrib&iacute;a, cosa que no sabe casi nadie. Y escrib&iacute;a mucho y bien. Mi padre escribi&oacute; una obra de teatro que se llamaba <em>Oro de ley </em>y era escenificando la novela de <em>Juanita la larga</em> de Juan Valera. 
    </p><p class="article-text">
        A mi padre le dieron el Premio Juan Valera. Le dieron el Premio Nacional de Turismo porque escribi&oacute; una gu&iacute;a tur&iacute;stica muy a su estilo de Andaluc&iacute;a. Escribi&oacute; cuentos cortos, humor&iacute;sticos y no humor&iacute;sticos. Escribi&oacute; poemas con mucha influencia de Lorca. Escribi&oacute; una novela corta, que le dieron el segundo premio de la revista <em>Blanco y Negro</em>. Se llama <em>Manolo G&oacute;ngora </em>y esa s&iacute; la tengo. Copiada, no el original, por supuesto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Y conoc&iacute;a a Garc&iacute;a Lorca. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Cuando Garc&iacute;a Lorca ven&iacute;a por C&oacute;rdoba paseaban juntos con amigos comunes. Mi padre era la persona m&aacute;s conocida de C&oacute;rdoba en aquellos tiempos. Era como un pivote sobre el que giraba y abr&iacute;a brecha para conseguir m&aacute;s apertura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Su muerte tuvo que tener un impacto cultural, aunque ahogado por la represi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Claro. Una cordobesa, Matilde Cabello, escribi&oacute; una obra de teatro que se llama <em>Noventa d&iacute;as de julio, </em>que describe la &eacute;poca aquella. En uno de los actos, comenta la detenci&oacute;n de mi padre: &ldquo;&iexcl;Que se han llevado al <em>Fen&oacute;meno</em>! &iexcl;Pero si no ha hecho nada!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Hab&iacute;a mucho adoctrinamiento en el instituto? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;, claro. Obligatoriamente las famosas tres mar&iacute;as: Formaci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Religioso, Formaci&oacute;n F&iacute;sica y Formaci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Nacional. 
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                Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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        <strong>P. </strong>&iquest;Qu&eacute; se estudiaba en esas asignaturas?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Se estudiaba, por ejemplo, los puntos de la Falange. Los puntos del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_Nacional" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Movimiento</a>. Todav&iacute;a recuerdo el primer punto y, a pesar de mi larga vida, no lo he logrado descifrar. Punto primero: &ldquo;Espa&ntilde;a es una unidad de destino en lo universal&rdquo;. Me gustar&iacute;a que alguien me lo explicara porque no lo logr&eacute; entender jam&aacute;s. Y como ese tenemos cuarenta puntos de la Falange. La Formaci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Religioso era misa y rezar a diario. Eso era indudable. Pero uno estudia y se hace su propia personalidad. Como mi madre me dec&iacute;a: &ldquo;T&uacute; tienes que llenar tu vida t&uacute; mismo&rdquo;. Y entonces a m&iacute; no me ha influido todo eso para que yo sea cat&oacute;lico. A m&iacute; me ha influido ser cat&oacute;lico que he estudiado much&iacute;simos a&ntilde;os la religi&oacute;n cat&oacute;lica: sacramentos, ritos, dogmas, historia comparada de las religiones. Y lat&iacute;n, griego, filosof&iacute;a. Y va creando uno su propio car&aacute;cter, su propia personalidad, su propio criterio. Yo soy cat&oacute;lico por convicci&oacute;n, no por otra raz&oacute;n ni porque me hayan obligado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;No le produjo un rechazo personal? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No. Y hubiera tenido motivos, pero no. &iquest;Motivos de curas que quieran abusar de un ni&ntilde;o? Pues s&iacute; he tenido personalmente esas malas experiencias. Pero no se produjo nada. Y a m&iacute; me produce el rechazo personal, de persona a persona. Y yo distingo muy bien lo que es las cuestiones personales de lo que son las cuestiones doctrinales. Yo soy cat&oacute;lico pero no tengo una cremallera en la frente y, si el Papa dice algo que no est&aacute; bien, pues yo digo que no est&aacute; bien. Aunque lo diga el Papa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Su catolicismo le viene de su madre?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No. Mi madre era una mujer sumamente extraordinaria. Sumamente inteligente. Muy bella. Mi madre practicaba desde el a&ntilde;o 28 que le trajo mi padre el m&eacute;todo de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Maria_Montessori" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Montessori</a> para ense&ntilde;ar a los ni&ntilde;os. Eso hoy parece una cosa muy avanzada y mi madre lo practicaba ya en el a&ntilde;o 28. Ella ten&iacute;a una mentalidad de tolerancia y libertad. Nunca nos oblig&oacute; a ir a misa. Nos dej&oacute; cada quien que fuese labrando su camino. Ella ten&iacute;a su propia forma de ser y pensar, y mis tres hermanos somos bastante distintos. El mayor es muy religioso, con la fe del carbonero. Sin mayor cr&iacute;tica. El otro es indiferente, total y absolutamente. Y yo, como quiz&aacute; me he cultivado m&aacute;s en el terreno de las letras, pues soy cat&oacute;lico de manera consciente. Estudi&eacute; el bachiller a base de becas. Mi madre no se tuvo que ocupar nunca de decirme &ldquo;estudia&rdquo; o &ldquo;haz las tareas&rdquo; porque yo era consciente de que si yo no sacaba un 10 perd&iacute;a la beca. Y, si perd&iacute;a la beca, no hab&iacute;a estudios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Tuvo esa conciencia desde muy joven. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Desde peque&ntilde;o yo ya sab&iacute;a que no hab&iacute;a otra. Y que yo me ten&iacute;a que buscar los libros. Muchas veces iba a la Librer&iacute;a Luque con do&ntilde;a Pilar Sarasola, que en gloria est&eacute;, porque era una mujer tambi&eacute;n muy inteligente y muy buena. Esposa de Rogelio Luque, que lo mataron, amigo de mi padre. Y muchas veces iba, hojeaba los libros, me llamaba y me dec&iacute;a: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa?&rdquo;. Y yo le dec&iacute;a: &ldquo;Es que tengo que comprar estos libros o este cuaderno y no tengo dinero&rdquo;. Y me respond&iacute;a: &ldquo;Bueno, ll&eacute;vatelos y ya me los pagar&aacute;s&rdquo;. Sabiendo ella que no los iba a pagar jam&aacute;s. Un poco siguiendo la tradici&oacute;n de su marido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Usted termin&oacute; el bachiller? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Y despu&eacute;s estudi&eacute; en la Universidad de Sevilla la carrera de Derecho. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;"
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            <span class="title">
                Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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        <strong>P. </strong>&iquest;Por qu&eacute; Derecho? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Porque era lo &uacute;nico que se pod&iacute;a estudiar. No hab&iacute;a Universidad en C&oacute;rdoba. Yo no pod&iacute;a estudiar ingeniero ni queriendo. Ni arquitecto. Porque son carreras muy caras. Y Medicina. &iquest;Qu&eacute; carrera podr&iacute;a hacer sin gastar casi nada? Pues la carrera de Derecho. Nunca jam&aacute;s ejerc&iacute; la carrera. Estuve trabajando antes y entre medias en Electromec&aacute;nicas en un departamento de mejora del m&eacute;todo de trabajo. Luego estuve trabajando en unos laboratorios que hab&iacute;a aqu&iacute; en la Calle de la Feria, Medical SA, propiedad de don Baldomero Moreno Espino. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;C&oacute;mo era la universidad entonces? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Bohemia. Estudiamos cuando quer&iacute;amos. Pero eso s&iacute;: las asignaturas hab&iacute;a que sacarlas. Tambi&eacute;n influy&oacute; mucho que al principio hab&iacute;a lo que se llamaba Derecho Romano y luego tambi&eacute;n Derecho Can&oacute;nico. Todo eso ayuda a entender y comprender mejor lo que es la filosof&iacute;a. Distinguirla de lo que es la persona. Y que la jerarqu&iacute;a se porte bien o mal ya me ense&ntilde;&oacute; mi madre desde muy chico que los actos traen consecuencias. Si ese se&ntilde;or roba o mata no tiene ninguna justificaci&oacute;n para hacerlo t&uacute;. Y si ese se&ntilde;or es el cardenal y lo hace mal, t&uacute; no tienes por qu&eacute; hacerlo mal. T&uacute; podr&aacute;s criticarlo o podr&aacute;s ser anticlerical si te da la gana. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Su madre le inculc&oacute; valores morales y &eacute;ticos profundos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Eso es. Muy profundos que me duran todav&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;En la universidad en aquella &eacute;poca hab&iacute;a ambiente antifranquista?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Claro que s&iacute;. Hab&iacute;a movimientos no violentos pero s&iacute; intelectualmente muchos movimientos de libertad. Eso es indudable. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;De qu&eacute; a&ntilde;o estamos hablando? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>A&ntilde;os cincuenta. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Era una &eacute;poca muy asfixiante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Luego aqu&iacute; los a&ntilde;os que viv&iacute; trabajando en los laboratorios estuve muy metido en esos movimientos como C&aacute;ntico o como el C&iacute;rculo Juan XXIII, que era un c&iacute;rculo <em>sui g&eacute;neris</em> para que con el nombre de Juan XXIII no nos metieran mano. Fundamos un cineclub donde el cura de la Compa&ntilde;&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Joaqu&iacute;n Canalejo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Que se ha muerto. Era intim&iacute;simo amigo m&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Qu&eacute; recuerda usted del racionamiento? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Recuerdo mil cosas. Las cartillas, los cupones. Todo era a base de cupones. Todo estaba racionado. Por ejemplo, recuerdo perfectamente que el aceite era un octavo de litro por persona al mes. La cantidad no pod&iacute;a servir para mucho. El pan estaba racionado. S&iacute; hab&iacute;a comida para los que pod&iacute;an pagarla. O eran terratenientes o ten&iacute;an amigos en la Junta de Abastos. Pero si no ten&iacute;an nada de eso pues no te quedaba m&aacute;s remedio que aguantarte. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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        <strong>P.</strong> &iquest;Todos los alimentos estaban racionados? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Todos. Incluso el tabaco. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Se compraban en establecimientos especiales con los cupones? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;, claro. Hab&iacute;a panader&iacute;as y tiendas donde te daban con cupones. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Sin cupones no se pod&iacute;a adquirir nada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Como no fuera de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Estraperlo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estraperlo</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Los cupones qui&eacute;n los suministraba?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>La Junta de Abastos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Hab&iacute;a que comprarlos ah&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>No. Los daban. Luego pagabas en la tienda pero no te pod&iacute;an dar m&aacute;s que los cupones que ten&iacute;as. Si ten&iacute;as mucho dinero no hab&iacute;a problema. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Ustedes pasaron hambre? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Claro que s&iacute;. De tener que pedir en el cuartel. Cuando oigo a alguien decir que tiene hambre, no es cierto. T&uacute; tienes apetito. Hambre es querer comer y no tener. Yo s&eacute; lo que es cenar un pu&ntilde;ado de aceitunas o no cenar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Su madre se hizo cargo de la familia y ella tuvo que sacar para adelante a los cuatro hijos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>A los tres porque uno se muri&oacute; muy joven. Mi hermano mayor se puso a trabajar. No pudo estudiar. Y ya aportaba un peque&ntilde;o sueldo a la casa tambi&eacute;n adem&aacute;s de mi madre. Y a base de becas fuimos estudiando. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Su madre era una mujer feminista?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Mi madre procur&oacute; no decir nada. Pero era una mujer intelectual que se limitaba a practicar su oficio lo mejor que pod&iacute;a para que los que pasaban por sus manos salieran formados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo conoci&oacute; usted el C&iacute;rculo Cultural Juan XXIII?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>A trav&eacute;s de un grupo de gente que &eacute;ramos todos de un pensamiento similar. Mi amigo inolvidable Joaqu&iacute;n Canalejo, Rafael Saraz&aacute; Padilla, Paco Natera, Fernando &Aacute;lvarez Nicol&aacute;s, Antonio Zurita, que tambi&eacute;n fue represaliado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;D&oacute;nde los conoci&oacute;? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>En C&oacute;rdoba. Igual que conoc&iacute; a los del Grupo C&aacute;ntico por mis aficiones literarias. En fin, toda esta gente que quer&iacute;a cambiar las cosas. Hasta que me march&eacute; a Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;C&oacute;mo recuerda usted el C&iacute;rculo Juan XXIII?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Recuerdo el sitio, que estaba por Romero Barros, creo. Y recuerdo o&iacute;r cantar a Benito Moreno o a Carlos Cano, que en aquel tiempo no cantaba copla. En aquel tiempo conocimos a much&iacute;sima gente. Hab&iacute;a mucho renacer socialista y pol&iacute;tico. Empezaron a formarse ya partidos en la clandestinidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Usted milit&oacute; en alg&uacute;n partido? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Yo no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Formaba parte de ese movimiento contestatario y antifranquista. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Por supuesto que s&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Hab&iacute;a riesgo de ir al Juan XXIII?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Claro. Te pod&iacute;a detener la polic&iacute;a. Aquello era una tapadera evidentemente. Y los actos culturales que celebr&aacute;ramos eran tambi&eacute;n para cubrir el expediente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Hab&iacute;a reuniones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;. Claro que s&iacute;. A Joaqu&iacute;n Canalejo lo quise much&iacute;simo. Hizo mucho por m&iacute; y por mi familia. Luego yo me fui a M&eacute;xico, pero la amistad nunca la perdimos entre todos. Ahora, que he estado aqu&iacute; en C&oacute;rdoba, nos hemos visto much&iacute;simos amigos y, aunque parezca incre&iacute;ble, han pasado cuarenta a&ntilde;os como si fuera ayer.
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                Entrevista a Antonio Moreno Ladrón de Guevara, hijo del escultor &#039;El Fenómeno&#039;                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/antonio-moreno-padre-no-mataron-fisicamente-espiritual-artisticamente_128_13374433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 18:02:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Moreno: "A mi padre no solo lo mataron físicamente, sino espiritual y artísticamente"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,sociedad,Guerra Civil,entrevista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“La tarde del 18 de julio mi padre me dijo: ‘Vete para casa y no salgas’. Fue la última vez que lo vi”]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/exclusiva-90-aniversario-golpe-militar-tarde-18-julio-padre-dijo-vete-casa-no-salgas-ultima-vez-vi_128_13352492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6206290a-400c-4118-a132-46b6cf6e626b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La tarde del 18 de julio mi padre me dijo: ‘Vete para casa y no salgas’. Fue la última vez que lo vi”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cordópolis publica una desgarradora entrevista inédita al hijo del alcalde de Córdoba fusilado en 1936</p><p class="subtitle">Francisco Sánchez-Badajoz desgrana los días estremecedores que segaron la vida de miles de cordobeses y enterraron a España en una atroz dictadura</p><p class="subtitle">Este domingo nueva entrega del 90 aniversario: el hijo del gran escultor cordobés Enrique Moreno 'El Fenómeno' detalla los estragos de la represión en los círculos artísticos</p></div><p class="article-text">
        El 18 de julio de 1936, poco despu&eacute;s de las ocho de la tarde, reson&oacute; en toda C&oacute;rdoba el estruendo seco de un ca&ntilde;onazo de artiller&iacute;a. Una bater&iacute;a del Ej&eacute;rcito, mandatada por el golpista coronel <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ciriaco_Cascajo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ciriaco Cascajo</a>, abri&oacute; fuego sin miramientos contra el edificio del Gobierno Civil, donde se refugiaban destacados miembros locales del poder constitucional. En medio del caos, varios representantes civiles lograron escapar por un boquete abierto en la medianera con el Teatro Duque de Rivas, ubicado entonces en el Bulevar del Gran Capit&aacute;n. Entre ellos, figuraba <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_S%C3%A1nchez-Badajoz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel S&aacute;nchez-Badajoz</a>, alcalde leg&iacute;timo de C&oacute;rdoba. 
    </p><p class="article-text">
        A las nueve de la noche, la resistencia republicana cedi&oacute; al asedio de los sublevados. Los representantes institucionales de la primera experiencia democr&aacute;tica en la historia de Espa&ntilde;a abandonaron el edificio uno a uno y con los brazos en alto. D&iacute;as despu&eacute;s fueron fusilados a quemarropa. Los golpistas pusieron en marcha una operaci&oacute;n implacable de exterminio que seg&oacute; la vida de miles de cordobeses en una ciudad donde no se produjo un solo disparo. 
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez-Badajoz logr&oacute; alcanzar el Ayuntamiento con la vana intenci&oacute;n de organizar la resistencia civil al golpe militar. Pero hubo de abandonarlo a toda prisa y se escondi&oacute; en la huerta de El Aldabonero, cerca del Marrubial, propiedad del bombero y militante socialista Jos&eacute; D&iacute;az. Fue delatado el 5 de agosto junto a varios concejales y fusilado tres d&iacute;as despu&eacute;s por orden de Cascajo. 
    </p><p class="article-text">
        Oriundo de un pueblo extreme&ntilde;o, S&aacute;nchez-Badajoz hab&iacute;a llegado a C&oacute;rdoba un a&ntilde;o antes junto a su familia como funcionario de Correos. Miembro del PSOE y hombre de acci&oacute;n, pronto se posicion&oacute; entre la &eacute;lite local del partido y tras las elecciones de febrero del 36 que gan&oacute; el Frente Popular se hizo con la Alcald&iacute;a. Cuando fue ejecutado, su hijo ten&iacute;a 17 a&ntilde;os de edad. Los golpistas ordenaron su inmediata detenci&oacute;n y estuvo preso en el Cuartel de Artiller&iacute;a y el Alc&aacute;zar de los Reyes Cristianos durante diez meses. All&iacute; comparti&oacute; celda con el presidente de la Diputaci&oacute;n Provincial y otros dos exalcaldes de C&oacute;rdoba. 
    </p><p class="article-text">
        Francisco S&aacute;nchez-Badajoz salv&oacute; milagrosamente la vida antes de abandonar C&oacute;rdoba junto a su madre meses despu&eacute;s. La entrevista que hoy publicamos en Cord&oacute;polis es un documento in&eacute;dito de extraordinario valor hist&oacute;rico. Fue realizada en noviembre de 2009 en una residencia de ancianos de Madrid, en el marco de un proyecto de memoria oral denominado &Aacute;gora del Pensamiento Social, dirigido entonces por Manuel Rubia, Antonio Zurita, Alfonso Genov&eacute;s y Francisco Castro, tres de los cuales hoy ya no se encuentran entre nosotros. 
    </p><p class="article-text">
        Noventa a&ntilde;os despu&eacute;s del golpe militar que parti&oacute; a Espa&ntilde;a en dos, el testimonio del hijo del alcalde republicano de C&oacute;rdoba resulta estremecedor. La precisi&oacute;n de su relato aporta elementos cruciales para reconstruir uno de los d&iacute;as m&aacute;s negros de la historia contempor&aacute;nea. En 2 horas y 19 minutos, Francisco S&aacute;nchez-Badajoz, due&ntilde;o de una memoria prodigiosa a sus 90 a&ntilde;os, disecciona su vida familiar y relata con exactitud aquellos d&iacute;as aciagos que ensombrecieron C&oacute;rdoba. Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la entrevista, en septiembre de 2014, falleci&oacute;.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>PREGUNTA.</strong> Su familia lleg&oacute; a C&oacute;rdoba en 1935. &iquest;Qu&eacute; recuerda usted de la ciudad?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RESPUESTA.</strong> La ciudad estaba en una fase de crecimiento. A nosotros nos toc&oacute; arreglar las casas de Ca&ntilde;ete, en la Avenida de Medina Azahara. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Cuando ustedes llegan, su padre es designado como administrador de Correos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Entra en C&oacute;rdoba como oficial primero. Y cuando vino el triunfo del Frente Popular, mi padre se hab&iacute;a afiliado al Partido Socialista. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Azor%C3%ADn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francisco Azor&iacute;n</a>, que era arquitecto, y el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Vicente_Mart%C3%ADn_Romera#:~:text=Vicente%20Mart%C3%ADn%20Romera%20(Madrid%2C%2020," target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doctor Romera</a> mandaban en el Partido Socialista de C&oacute;rdoba, pero ten&iacute;an una disgregaci&oacute;n. Se llevaban mal. Mi padre lleg&oacute;, se present&oacute; y lo aceptaron. El grupo de Correos ten&iacute;a bastantes afiliados. Mi padre era desconocido. Se present&oacute; en la Casa del Pueblo y convenci&oacute; a unos y a otros. Mi padre ascendi&oacute; en el PSOE porque hab&iacute;a una disgregaci&oacute;n en el partido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Se divid&iacute;an tambi&eacute;n entre los seguidores de Largo Caballero, como su padre, y los de Indalecio Prieto, que eran m&aacute;s moderados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Prieto fue una vez por all&iacute; y mi padre lo atendi&oacute;. Mi padre ten&iacute;a una valoraci&oacute;n bastante considerable en el PSOE. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &Eacute;l tuvo un puesto importante dentro del Partido Socialista y lo presentaron como alcalde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Hab&iacute;a dos diputados, Romera y Azor&iacute;n. Romera era m&aacute;s simp&aacute;tico y comunicativo. Yo he conocido a Romera m&aacute;s que a Azor&iacute;n. A Azor&iacute;n lo conoc&iacute; alg&uacute;n d&iacute;a que iba a ver a mi padre a pedirle dinero porque no ten&iacute;a. Yo he hablado muy poco con &eacute;l porque entonces yo era un chaval. Romera era un hombre caritativo y buen m&eacute;dico. Ten&iacute;a una mujer muy simp&aacute;tica que era zamorana. Ten&iacute;a muy buen trato y era cari&ntilde;oso con mi madre. Azor&iacute;n nada. Ten&iacute;a un contacto muy lejano. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo era la situaci&oacute;n pol&iacute;tica en C&oacute;rdoba? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No le puedo decir porque yo me dedicaba a jugar al f&uacute;tbol. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo fue la designaci&oacute;n de su padre como alcalde? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> El gobernador civil, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Rodr%C3%ADguez_de_Le%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rodr&iacute;guez de Le&oacute;n</a>, era un hombre forjado en el periodismo, pero no el periodismo alto del ABC, La Vanguardia o El Heraldo de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo eran las relaciones de su padre y el gobernador civil?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Rodr&iacute;guez de Le&oacute;n ha sido un hombre m&aacute;s pasivo que activo. Le daba m&aacute;s importancia a los informes de la Guardia Civil que a los que pudieran emitir partidos republicanos, como el Partido Comunista o el Partido Socialista. La prueba evidente la tiene cuando proclam&oacute; el Estado de guerra Cascajo y, sin embargo, a Rodr&iacute;guez de Le&oacute;n no le hicieron nada. Pas&oacute; desapercibido. Y en C&oacute;rdoba la represi&oacute;n ha sido muy dura. Le puedo hablar de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bruno_Ib%C3%A1%C3%B1ez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">don Bruno.</a>
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                Entrevista inédita a Francisco Sánchez-Badajoz, hijo del alcalde de Córdoba fusilado en 1936                            </span>
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        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo recibi&oacute; su padre su designaci&oacute;n como alcalde? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Con alegr&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Recuerda usted algo de su desempe&ntilde;o como alcalde? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No le puedo decir porque generalmente yo jugaba al f&uacute;tbol y mis amigos eran apol&iacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;En los d&iacute;as previos del golpe de militar se percib&iacute;a algo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo no notaba nada. Si hab&iacute;a algo mi padre lo silenciaba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted recuerda el d&iacute;a del golpe militar? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Yo estaba con mi padre. Fui con &eacute;l a por unos apuntes a casa de uno que se llama Acosta. Su madre ten&iacute;a una peluquer&iacute;a de se&ntilde;oras en la calle Claudio Marcelo, que es la principal que va de Las Tendillas al Ayuntamiento. Y en ese momento me cogi&oacute; y me dijo: &ldquo;Vete para casa y no salgas&rdquo;. Eso fue lo que me dijo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Pero usted escuch&oacute; algo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. Ya se sab&iacute;a lo del golpe. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &Eacute;l se fue para el Gobierno Civil, &iquest;no? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Supongo que ir&iacute;a a ver a Romera. El gobernador civil era de Uni&oacute;n Republicana. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Rodr&iacute;guez de Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Rodr&iacute;guez de Le&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Ese fue el &uacute;ltimo momento en que vio usted a su padre?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Pues seguramente fue la &uacute;ltima vez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Porque su padre se escap&oacute; del Gobierno Civil y luego se fue al Ayuntamiento, de donde se escap&oacute; disfrazado de bombero. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo la &uacute;nica noticia que he tenido de eso fue un d&iacute;a en una residencia de educaci&oacute;n y descanso. Estaba hablando y lleg&oacute; uno y empez&oacute; a hablar de C&oacute;rdoba. Y me dijo: &ldquo;&iquest;Usted es hijo del alcalde?&rdquo;. Y dice: &ldquo;Se formaron unas tertulias all&iacute; en la huerta donde estuvieron escondidos en el barrio&rdquo;. Mi padre estuvo por lo menos 15 o 16 d&iacute;as metido en la jaula aquella en una huerta del Marrubial. 
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                Entrevista inédita a Francisco Sánchez-Badajoz, hijo del alcalde de Córdoba fusilado en 1936                            </span>
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        <strong>P.</strong> Lo protegi&oacute; un amigo suyo que era bombero. &iquest;Era amigo de la familia?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. A mi padre le prest&oacute; protecci&oacute;n porque le tendr&iacute;a simpat&iacute;a. Ese fue el que le ayud&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Ustedes no sab&iacute;an d&oacute;nde estaban escondidos entonces? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. A nosotros nos comunic&oacute; su mujer que estaba en tal sitio, pero nosotros no dijimos nada. A m&iacute; a los 10 d&iacute;as me cogieron y me llevaron al Cuartel de Artiller&iacute;a, me hicieron una pregunta y me dejaron diez meses en la c&aacute;rcel. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo fue ese episodio? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Fueron a mi casa. Estaba el abuelo Eduardo y dijo el sargento o el brigada que me iban a hacer unas preguntas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;A su abuelo tambi&eacute;n se lo llevaron? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. El abuelo se qued&oacute; en casa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Cuando usted volvi&oacute; a casa aquella tarde del 18 de julio, hasta que a usted lo detuvieron, pasaron diez d&iacute;as. &iquest;Su madre sab&iacute;a d&oacute;nde estaba su padre? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> A los dos o tres d&iacute;as de haberse declarado el Estado de Guerra lleg&oacute; una persona y nos dijo que era la mujer del bombero. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Le dijo d&oacute;nde estaba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Pero su madre no pudo verlo. No pudo desplazarse hasta all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. Mi madre no pod&iacute;a ir. No era tonta. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Estaba vigilada 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Sab&iacute;a positivamente que si ella iba a un sitio &eacute;ramos esperados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> No tuvieron ninguna comunicaci&oacute;n por carta ni nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Nada. Iba a la plaza y pasaba desapercibida o se quedaba con mi hermana. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> En aquellos d&iacute;as hab&iacute;a habido ya fusilamientos en C&oacute;rdoba. &iquest;Qu&eacute; noticias ten&iacute;an ustedes de la represi&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo no le puedo decir porque generalmente estaba <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Guerra_Lozano" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guerra</a> conmigo, el que fue presidente de la Diputaci&oacute;n, y tambi&eacute;n <a href="http://www.ateneodecordoba.com/index.php/Bernardo_Garrido_de_los_Reyes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bernardo Garrido de los Reyes</a>, que fue alcalde con el Partido Radical. Despu&eacute;s de all&iacute;, en el mes de septiembre, los llevaron a la c&aacute;rcel. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> A usted lo detienen y d&oacute;nde lo llevan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Primero a Artiller&iacute;a. All&iacute; estuve casi tres meses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> En una celda. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Est&aacute;bamos en una celda 14 individuos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo fueron tratados? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Llegaban por la ma&ntilde;ana y te dec&iacute;an: &ldquo;A mear&rdquo;. Y ven&iacute;an cinco o seis t&iacute;os de Artiller&iacute;a y nos llevaba al v&aacute;ter. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Eran militares o guardias civiles? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Guardias civiles, no. Militares. Est&aacute;bamos en el Cuartel de Artiller&iacute;a de Medina Azahara, que mandaba Ciriaco Cascajo Rodr&iacute;guez. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> El m&aacute;ximo responsable del golpe militar. Ustedes estuvieron all&iacute; diez d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo estuve con don Jos&eacute; Guerra, presidente de la Diputaci&oacute;n. A ese ven&iacute;a a verlo su amigo&hellip; &iquest;c&oacute;mo se llamaba? Un comandante. Y estaban muchos d&iacute;as de cachondeo los dos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Qu&eacute; comunicaci&oacute;n tuvo usted con Jos&eacute; Guerra? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Normal. Correcta. Yo era chico [Francisco S&aacute;nchez-Badajoz asegura tener 15 a&ntilde;os en 1936, pero seg&uacute;n nuestros datos naci&oacute; en diciembre de 1919. Si es as&iacute;, durante el golpe militar ten&iacute;a 17 a&ntilde;os].
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo era Jos&eacute; Guerra? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Jos&eacute; Guerra era tranquilo, muy sosegado y generalmente no expresaba nunca su sentimiento. Ten&iacute;a un pariente suyo, un hijo pol&iacute;tico, que era m&eacute;dico e iba a verlo. El comandante Salgado, que era el que mandaba el cuartel en aquella &eacute;poca, era muy amigo de Guerra y se sentaba all&iacute; con &eacute;l para charlar. Jos&eacute; Guerra y Salgado se llevaban muy bien. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Jos&eacute; Guerra tuvo percepci&oacute;n en alg&uacute;n momento de que pod&iacute;a ser fusilado?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo creo que no. Yo creo que pensaba que se salvaba. Pero en aquella &eacute;poca yo no pensaba en salvarme. Alguna noche se pensaba que ven&iacute;an a por nosotros. Hab&iacute;a dos o tres guardias. Alguno de nosotros dec&iacute;a: &ldquo;Venga, &iquest;qu&eacute; tienes ah&iacute;? &iquest;Tienes el cuchillo? &iquest;Tienes algo para hacer un contrafuerte para que no pudieran entrar por la puerta?&rdquo;. Que si no, tiran con la ametralladora o ponen un cartucho de dinamita y se va a hacer pu&ntilde;etas la puerta. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Ustedes fueron maltratados de alguna manera? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. Yo he sido bien tratado por el director de la c&aacute;rcel de C&oacute;rdoba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y en Artiller&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> All&iacute; no hab&iacute;a distinci&oacute;n. Te daban el rancho, la comida, la cena y la manta para dormir. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Dorm&iacute;an en el suelo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Al suelo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> En el suelo todas las noches. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Todas las noches. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted fue sometido a interrogatorio? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Por qu&eacute; estaba detenido entonces? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Estaba detenido por la personalidad de mi padre. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Entrevista inédita a Francisco Sánchez-Badajoz, hijo del alcalde de Córdoba fusilado en 1936                            </span>
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        <strong>P.</strong> &iquest;Le acusaban a usted de alg&uacute;n delito?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> A m&iacute; no me han tratado ni bien ni mal. &Iacute;bamos por la ma&ntilde;ana a las 9, sal&iacute;amos, pas&aacute;bamos el patio de armas del regimiento y a mano izquierda hab&iacute;a unos servicios. Ah&iacute;, con cinco o seis de guardia, hac&iacute;a mis necesidades. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Le preguntaron por su padre? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Nunca. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y entonces en calidad de qu&eacute; lo detuvieron?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> All&iacute; no sab&iacute;as nada. Detenido y fuera. Te pon&iacute;an las esposas o te amarraban con una cuerda. En la c&aacute;rcel el director me ha tratado con mucho cari&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cu&aacute;ntas personas podr&iacute;an estar detenidas en Artiller&iacute;a? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> All&iacute; est&aacute;bamos lo menos 15 personas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;En la misma celda? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Algunos que entraban eran desconocidos y dec&iacute;an que eran esp&iacute;as. Hab&iacute;a unos que dorm&iacute;an como un lir&oacute;n y no pensaban que los iban a matar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Adem&aacute;s de Jos&eacute; Guerra Lozano, &iquest;estaba tambi&eacute;n Bernardo Garrido de los Reyes?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Bernardo Garrido de los Reyes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Este se&ntilde;or fue alcalde de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Fue alcalde 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Entrevista inédita a Francisco Sánchez-Badajoz, hijo del alcalde de Córdoba fusilado en 1936                            </span>
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        <strong>P.</strong> &iquest;En la Rep&uacute;blica?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Con Alejandro Lerroux. Era del Partido Radical. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Estaba tambi&eacute;n <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_la_Cruz_Ceballos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francisco de la Cruz Ceballos</a>?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Don Francisco de la Cruz Ceballos tambi&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Este se&ntilde;or tambi&eacute;n hab&iacute;a sido alcalde de C&oacute;rdoba. &iquest;C&oacute;mo era? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Era muy pac&iacute;fico. No ten&iacute;a una oratoria vibrante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Qu&eacute; hablaban las personas detenidas sobre la situaci&oacute;n pol&iacute;tica? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Se hablaba poco. Yo creo que las personas mayores sab&iacute;an que iban a ser fusilados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Permitieron a su madre que fuera a visitarlo a usted? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Mi madre no fue nunca a verme. Iba mi hermana por la ma&ntilde;ana y me llevaba el desayuno. Y entre la verja y una zona de jard&iacute;n podr&iacute;a tener cuatro metros de separaci&oacute;n. Me hac&iacute;a as&iacute; y ya sab&iacute;a que era ella. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Usted no pudo besarla ni abrazarla esos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Nada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y su madre por qu&eacute; no iba a verlo? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Pues no le puedo decir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> A usted lo trasladan a la c&aacute;rcel de C&oacute;rdoba que estaba en el Alc&aacute;zar de los Reyes Cristianos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Exactamente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y por qu&eacute; lo trasladan all&iacute;? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo creo que por ocupaci&oacute;n de la habitaci&oacute;n donde est&aacute;bamos al principio. Y tambi&eacute;n ten&iacute;a una motivaci&oacute;n: el silencio de lo que iba a cometer don Bruno con relaci&oacute;n a los presos. All&iacute; pasaba todo el mundo y dec&iacute;an: &ldquo;A este lo han fusilado&rdquo;. Llegabas a las diez o a las once de la noche, pasaban lista y dec&iacute;an: &ldquo;Vamos a hacer una pregunta&rdquo;. Y la pregunta era esa: te vest&iacute;an, te sacaban y te fusilaban en el Marrubial o en las tapias del cementerio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cu&aacute;ntas personas hab&iacute;a en la c&aacute;rcel?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Hab&iacute;a cerca de 1.000 personas 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> O sea, aquello estaba lleno de gente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y eran todos presos pol&iacute;ticos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. Lo que pasa es que como la represi&oacute;n ya se hab&iacute;a hecho bastante dura en C&oacute;rdoba, generalmente los pueblos que hab&iacute;an sido liberados casi todos pasaban por la c&aacute;rcel. Y aquella noche empezaban las denuncias de los del pueblo: &ldquo;Fulano, mengano y mengano&rdquo;. Llegaban los informes de la Guardia Civil y dec&iacute;an: &ldquo;Diez esta noche&rdquo;. O veinte. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cu&aacute;ntos meses estuvo usted en la c&aacute;rcel? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo estuve hasta el mes de mayo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;En total 10 meses? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Est&aacute;bamos en el patio chico de la c&aacute;rcel. Yo estaba con el Moro. &iquest;Usted ha o&iacute;do hablar del Moro? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> No. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Es un personaje de Cabra. Era el que llevaba toda la pol&iacute;tica del Ministerio de Alcal&aacute; Zamora. Era padre de dos comandantes que hoy d&iacute;a han sido generales. Dos hermanos. &iquest;C&oacute;mo le llamaban? El director de la c&aacute;rcel me meti&oacute; en el patio chico, que era para los selectos y los intelectuales. Y el patio grande, que es un rect&aacute;ngulo y tiene mucha anchura, ten&iacute;a una vigueta donde hac&iacute;a la guardia. El patio chico era la intelectualidad. Ten&iacute;amos ocho celdas y nuestras (&hellip;) para hacer de vientre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Todos los d&iacute;as se sacaba a gente para fusilarla?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Ya los &uacute;ltimos meses se fusilaba poca gente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Al principio mucha. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Al principio un carro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Diariamente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Diariamente. Bruno era el m&aacute;s sanguinario. Porque <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Zurdo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zurdo</a> me parece que fue m&aacute;s complaciente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted lleg&oacute; a conocerlos a los dos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Al primero s&iacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Entrevista inédita a Francisco Sánchez-Badajoz, hijo del alcalde de Córdoba fusilado en 1936                            </span>
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        <strong>P.</strong> A Luis Zurdo lo conoci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Porque su hijo estudiaba conmigo. &Eacute;l jugaba de extremo y yo de interior. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y c&oacute;mo era Zurdo? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> De pap&aacute; y de alumno es completamente diferente a como est&aacute;s en la c&aacute;rcel. &Eacute;l no se presentaba en la c&aacute;rcel. Lo &uacute;nico que se presentaba en la c&aacute;rcel era la lista: &ldquo;Fulano de tal&rdquo;. Y sal&iacute;an 15 o 20. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Cuando sacaban a gente &iquest;ustedes sab&iacute;an que era para fusilarlos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> &iexcl;Hombre! Se ve&iacute;an los tiros muchas noches porque fusilaban en las tapias del cementerio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Y se escuchaban.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> El eco y la proximidad, puesto que el cementerio est&aacute; en talud de declive y despu&eacute;s a casi 400 metros est&aacute; el r&iacute;o. Y en el silencio de la noche se o&iacute;an hasta los tiros. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;All&iacute; fueron maltratados en alguna ocasi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo no he sido maltratado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y alg&uacute;n compa&ntilde;ero suyo de prisi&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No le puedo decir porque si daban no hablaban. Dec&iacute;an: &ldquo;Si digo algo me van a fusilar. Y as&iacute; paso desapercibido&rdquo;. La hija del director era muy cari&ntilde;osa conmigo. Me daba los buenos d&iacute;as todos los d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo se llamaba el director?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Don Francisco. Siempre estuvo cari&ntilde;oso conmigo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo eran las condiciones de habitabilidad de la c&aacute;rcel? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> La c&aacute;rcel ten&iacute;a las normas caracter&iacute;sticas. Ten&iacute;amos una bica y una celda. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Qu&eacute; es una bica? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> El v&aacute;ter. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Una letrina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Una letrina. Se cerraba la puerta y ah&iacute; dorm&iacute;an cuatro o cinco. Hubo dos hermanos, que se llamaban Ferrer. Uno era soltero y otro casado. Y cuando vino el carro a las 10 de la noche llamaron al soltero. Dentro de la misma celda sali&oacute; el soltero y al terminar le dice el que llevaba a la orden, el oficial de prisiones: &ldquo;Usted tambi&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Ellos eran conscientes de que iban a morir. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo se com&iacute;a en la c&aacute;rcel? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Com&iacute;amos un rancho aceptable. No se pasaba hambre. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Entrevista inédita a Francisco Sánchez-Badajoz, hijo del alcalde de Córdoba fusilado en 1936                            </span>
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        <strong>P.</strong> Los familiares no iban a llevaros comida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Generalmente no conced&iacute;an permiso. A mi madre la dejaron entrar dos o tres veces. A m&iacute; me dejaron entrar en las oficinas y le di besos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Dorm&iacute;an en el suelo? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. Con una colchoneta que me dieron. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> All&iacute; estuvo tambi&eacute;n Jos&eacute; Guerra Lozano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;, pero poco tiempo 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Porque lo fusilaron pronto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Y Francisco de la Cruz Ceballos tambi&eacute;n estuvo all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> A don Francisco no lo fusilaron. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Pero &eacute;l muri&oacute; en la c&aacute;rcel, &iquest;no? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Eso ya no lo s&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;A Bernardo Garrido de los Reyes lo fusilaron? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> A Bernardo Garrido de los Reyes no lo fusilaron. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s personas conocidas? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo era un chaval que desconoc&iacute;a a la mayor&iacute;a de la gente de C&oacute;rdoba. Conoc&iacute;a a los que hab&iacute;an estudiado conmigo por el apellido. Estuvo tambi&eacute;n Paco Hierro. &iquest;Ha o&iacute;do hablar de Paco Hierro? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> No. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Paco Hierro es un comercio muy fuerte que est&aacute; enfrente del Ayuntamiento de C&oacute;rdoba. Y a ese iba don Perfecto Garc&iacute;a. A ese s&iacute; lo habr&aacute; o&iacute;do nombrar, &iquest;no? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> No. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Era el director del Instituto de C&oacute;rdoba. Y estudi&oacute; con Jos&eacute; Valle Mart&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> La mayor parte de la gente que estaba en prisi&oacute;n eran represaliados por pertenecer a formaciones pol&iacute;ticas o sindicales, &iquest;no? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Tambi&eacute;n hab&iacute;a algunos que por antipat&iacute;a hab&iacute;an sido denunciados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Ya. &iquest;Hab&iacute;a gente de la provincia? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> M&aacute;s bien eran transe&uacute;ntes. Entraban por la ma&ntilde;ana, los afiliaban y a la noche al pared&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Pas&oacute; mucha gente por la c&aacute;rcel en los 10 meses que estuvo usted? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo no le puedo decir, pero calculo que m&aacute;s de 15.000 personas pasaron por all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Sinti&oacute; miedo en alg&uacute;n momento? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Pues le voy a decir la verdad: no he sentido miedo ni cobard&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Por qu&eacute;? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Estaba en un estado flotante. No pensaba que me iban a barrer. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Hab&iacute;a personas de su edad all&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Hab&iacute;a un chiquito que estuvo mucho tiempo desaparecido. Y es que lo trasladaron y despu&eacute;s vino otra vez. Entonces se lo cargaron. Era de Do&ntilde;a Menc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y las mujeres?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Las mujeres estaban aparte. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> No estaban con ustedes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Estaba la cu&ntilde;ada de Velasco, que era uno de los represaliados, y conoc&iacute;a a toda la gente porque hab&iacute;a militado en la izquierda. Su cu&ntilde;ada era la peluquera y la detuvieron porque era de izquierda.
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        <strong>P.</strong> &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con Azor&iacute;n y con Romera? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> A Romera lo fusilaron con mi padre. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Porque estaba escondido con su padre. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;En el mismo huerto?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> En el mismo huerto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;A cu&aacute;ntas personas fusilaron del huerto? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No le puedo decir porque no s&eacute; los que estaban en totalidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Cuando estaba en la c&aacute;rcel &iquest;le lleg&oacute; alguna informaci&oacute;n relacionada con su padre? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo sab&iacute;a que hab&iacute;a faltado mi padre al mes cuando se present&oacute; mi madre a verme y el director le conced&iacute;a siempre alguna visita. Don Francisco Madrid se port&oacute; muy bien conmigo y su hija igual. Siempre buscaba por todos los medios si ven&iacute;a la lista a ver si pod&iacute;a borrarme. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;El director era una persona del Movimiento? &iquest;Era franquista? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Hab&iacute;a uno que se llamaba Sixto, que era guardia y no era de prisiones. Era aspirante a ser titular en una plaza previo examen y como lo hab&iacute;a solicitado el director ante la afluencia de gente lo llam&oacute;. Ese era un chaval que tendr&iacute;a 18, 19 o 20 a&ntilde;os. Muchas veces el director llegaba y dec&iacute;a: &ldquo;Hablo por don Sixto porque se levanta enseguida&rdquo;. Levantarse quer&iacute;a decir que esta noche vas al carro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;El carro qu&eacute; era?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> El carro era la muerte. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted tuvo alg&uacute;n tipo de proceso judicial? &iquest;Alguna acusaci&oacute;n formal? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo no ten&iacute;a ning&uacute;n proceso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y la mayor parte de la gente de la c&aacute;rcel estaba sometida a alg&uacute;n tipo de proceso?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> He tenido la suerte de que mi amigo Arrier y mi amigo Romero, que despu&eacute;s han sido alf&eacute;rez provisionales, fueron a verme dos o tres domingos a la c&aacute;rcel. Uno que se port&oacute; muy bien con nosotros fue don <a href="http://www.ateneodecordoba.com/index.php/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Rey_D%C3%ADaz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Rey D&iacute;az</a>. &iquest;No s&eacute; si lo conoce? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> H&aacute;bleme de &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Era auxiliar del instituto y cronista oficial de C&oacute;rdoba. Se port&oacute; con mi madre y le dijo: &ldquo;Se&ntilde;ora, si no tiene usted dinero, yo le pagar&eacute; el entierro y as&iacute; pasa desapercibido&rdquo;. Yo he tenido muy buena amistad con su hija. Con &eacute;l siempre que he ido a C&oacute;rdoba he ido a visitarlo para darle las gracias. Y me dice: &ldquo;Tu padre se port&oacute; muy bien conmigo&rdquo;. Le hicieron una campa&ntilde;a el Partido Socialista o el Partido Comunista de que era un fascista. Y mi padre dijo: &ldquo;Este se&ntilde;or es un catedr&aacute;tico y como catedr&aacute;tico hay que respetarlo&rdquo;. Era muy amigo de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Ja%C3%A9n_Morente" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Ja&eacute;n Morente</a>.
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            <span class="title">
                Entrevista inédita a Francisco Sánchez-Badajoz, hijo del alcalde de Córdoba fusilado en 1936                            </span>
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        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo fue la detenci&oacute;n de su padre? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No lo s&eacute;. Yo estaba detenido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Parece que hab&iacute;a dos versiones. Una dice que hubo una delaci&oacute;n de alg&uacute;n vecino del barrio. &iquest;Usted no sabe nada de eso?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo no. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &Eacute;l estuvo tres d&iacute;as detenido antes de fusilarlo. Lo detuvieron el d&iacute;a 5 de agosto y lo fusilaron el d&iacute;a 8. &iquest;No sabe usted d&oacute;nde estuvo detenido? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Hab&iacute;a estado detenido en el Cuartel de Artiller&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Como usted. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Pero en dependencias distintas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> En mayo del 37 sali&oacute; usted de la c&aacute;rcel. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Por qu&eacute; lo sacaron fuera? &iquest;Alguien intercedi&oacute; por usted? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Le puedo decir una cosa: Yo fui a darle las gracias a un teniente de la guardia civil. Don Bruno era coronel. El carnicero de C&oacute;rdoba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Qu&eacute; se hablaba de don Bruno? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Don Bruno se deb&iacute;a llevar muy mal con Zurdo, otro comandante que fue el anterior responsable de orden p&uacute;blico. Despu&eacute;s lleg&oacute; don Bruno. Este vino diciendo que hab&iacute;an fusilado a la mujer y que la hab&iacute;an violado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y qu&eacute; se dec&iacute;a de don Bruno? &iquest;Por qu&eacute; tuvo tanta fama? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Don Bruno no sabemos si era un arribista o fue un oportunista. Una responsabilidad pensar que te vas a cargar a 8.000 o a 10.000 almas, porque yo calculo que el tiempo que dur&oacute; todas las noches hab&iacute;a un carro de 50 o 100 t&iacute;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Todo ordenado por don Bruno. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Le ven&iacute;an todos los pueblos que se iban liberando y la Guardia Civil los entregaba y le daba la lista, supongo. Los que eran m&eacute;dicos o ten&iacute;an una personalidad de oficio los met&iacute;an en el patio chico con nosotros. A los otros los llevaban a la c&aacute;rcel o los llevaban al cuartel y los sacaban. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted cree hubo alg&uacute;n intento de rebeli&oacute;n por parte de los presos? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo creo que no. No hab&iacute;a esp&iacute;ritu. Nos desconoc&iacute;amos unos a otros. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> El estado de &aacute;nimo general de los presos era muy bajo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No hab&iacute;a &aacute;nimo. 
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                Entrevista inédita a Francisco Sánchez-Badajoz, hijo del alcalde de Córdoba fusilado en 1936                            </span>
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        <strong>P.</strong> &iquest;Usted recuerda el d&iacute;a en que sali&oacute; de la c&aacute;rcel? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Fue el mes de abril o mayo. Mi madre ven&iacute;a a M&aacute;laga porque mi t&iacute;o Gregorio y mi padre ten&iacute;an negocios. Yo estaba en la c&aacute;rcel y le dijo el director a mi madre: &ldquo;Me parece que ma&ntilde;ana tiene usted a su hijo en casa&rdquo;. De C&oacute;rdoba nos fuimos a M&aacute;laga. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Alguien intercedi&oacute; en su liberaci&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Si hubo alguien que ayud&oacute; siempre fue Jos&eacute; Mar&iacute;a Rey D&iacute;az, cronista oficial del Ayuntamiento. Ese me daba noticias siempre que iba a verme. Cada vez que iba me llevaba una libra de chocolate, que era un obsequio bastante bueno. Y me dec&iacute;a: &ldquo;A ver si te podemos sacar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted cree que pudo ser determinante en su liberaci&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Puede que s&iacute; y puede que no. Don Jos&eacute; era eminentemente cat&oacute;lico. Cuando mi padre era alcalde quer&iacute;an echarlo. Mi padre lo llam&oacute; al despacho y le dijo: &ldquo;Mire usted, mientras yo sea alcalde, usted es el cronista oficial de la villa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Jos&eacute; Mar&iacute;a Rey D&iacute;az estaba agradecido a su padre y por eso le ayud&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Siempre iba a verme. Si no &eacute;l, su hija Genoveva, que fue dos veces. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;El cronista se posicion&oacute; favorable al Movimiento? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Era un hombre eminentemente cat&oacute;lico y muy amigo tambi&eacute;n de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Ja%C3%A9n_Morente" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Ja&eacute;n Morente</a>. 
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                Entrevista inédita a Francisco Sánchez-Badajoz, hijo del alcalde de Córdoba fusilado en 1936                            </span>
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        <strong>P.</strong> Usted sali&oacute; de la c&aacute;rcel, fueron a su casa y no permanecieron en C&oacute;rdoba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. Nos fuimos a una pensi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;La casa la hab&iacute;an perdido?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Nos fuimos a M&aacute;laga con mi t&iacute;o Gregorio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Abandonaron C&oacute;rdoba inmediatamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Un buen d&iacute;a un teniente de la Guarda Civil lleg&oacute; a mi madre y le dijo: &ldquo;Venga usted esta tarde con &eacute;l que voy a dar la orden y que conozca yo a su hijo&rdquo;. Y a m&iacute; me extra&ntilde;&oacute;. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Zurdo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zurdo</a> conmigo se hab&iacute;a portado aceptable. En realidad, le dijo al otro &ldquo;ponlo en libertad&rdquo;, seguramente porque los que mandaban era la Guardia Civil m&aacute;s que Cascajo. Todo el servicio secreto y de espionaje lo llevaba la Guardia Civil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Qu&eacute; hicieron con la casa de C&oacute;rdoba?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> La casa de C&oacute;rdoba desapareci&oacute;. Mi madre factur&oacute; lo poco que hab&iacute;a y se llev&oacute; al abuelo. Hasta que muri&oacute; ha vivido con nosotros en Brozas. Mi primo Alejandro, que lleg&oacute; a coronel, le dijo a mi madre: &ldquo;Carmen, me voy a llevar al abuelo a Alc&aacute;ntara&rdquo;. Y estuvo viviendo con sus cu&ntilde;adas Dorotea y la t&iacute;a Benita, que era la abuela de Alejandro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Ustedes se establecen en Alc&aacute;ntara finalmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Alc&aacute;ntara ha sido un pueblo que se ha portado con nosotros maravillosamente. Yo tengo buenos amigos m&iacute;os all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Cuando volvieron a Alc&aacute;ntara &iquest;sufrieron alg&uacute;n tipo de represi&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Alc&aacute;ntara se ha portado con nosotros formidablemente. Era m&aacute;s republicana que Brozas y, sin embargo, la gente rica del pueblo ha considerado a mi madre en todos los aspectos. Mi madre iba a misa y la respetaban.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;D&oacute;nde pas&oacute; usted la Guerra Civil? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> La Guerra Civil la hice con los nacionales. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Lo obligaron? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Claro. Era la movilizaci&oacute;n general. Yo soy de la quinta del 40.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;D&oacute;nde lo movilizaron? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Nosotros fuimos al regimiento de Argel n&uacute;mero 27, que es el que se hizo en C&aacute;ceres. Juramos bandera y de golpe y porrazo, a los siete u ocho d&iacute;as, nos dicen: &ldquo;Ma&ntilde;ana preparaos que os vais al frente&rdquo;. Todos cre&iacute;amos que nos &iacute;bamos a Talavera de la Reina porque hab&iacute;a un nudo de mucha persistencia que no pod&iacute;an eliminarlo. La Legi&oacute;n ten&iacute;a parte de una bandera en Talavera por la fluidez que ten&iacute;a el Ej&eacute;rcito rojo de poder conquistarla. Y nos dijeron: &ldquo;A Segovia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y usted entr&oacute; en combate? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo he estado cerca de Franco muchas veces en la sierra. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cerca de Franco?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> En la batalla del Ebro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted ten&iacute;a una especial vigilancia por ser hijo de republicano?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo he pasado desapercibido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> No sab&iacute;an qui&eacute;n era su padre. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Supongo que s&iacute;. 
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            <span class="title">
                Entrevista inédita a Francisco Sánchez-Badajoz, hijo del alcalde de Córdoba fusilado en 1936                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/exclusiva-90-aniversario-golpe-militar-tarde-18-julio-padre-dijo-vete-casa-no-salgas-ultima-vez-vi_128_13352492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 18:04:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“La tarde del 18 de julio mi padre me dijo: ‘Vete para casa y no salgas’. Fue la última vez que lo vi”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil,Franco,memoria histórica,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cordobés que fue la primera víctima mortal del golpe de 1936 en Tenerife y al que se quiere rendir homenaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/cordobes-primera-victima-mortal-golpe-1936-tenerife-quiere-rendir-homenaje_1_13370190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbeedb01-0589-46bf-b055-40d56fd72844_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x807y384.jpg" width="1200" height="675" alt="El cordobés que fue la primera víctima mortal del golpe de 1936 en Tenerife y al que se quiere rendir homenaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Tenerife busca a familiares de Francisco Muñoz Serrano</p></div><p class="article-text">
        Francisco Mu&ntilde;oz Serrano, nacido en C&oacute;rdoba, fue cabo de la Guardia de Asalto de la Segunda Rep&uacute;blica en Tenerife. &Eacute;l fue la primera v&iacute;ctima mortal tras el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 en Tenerife y, ahora, se quiere recuperar su nombre y su historia para rendirle homenaje.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.facebook.com/share/p/1ERkhnFpQC/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica de Tenerife</a> ha difundido algunos de los datos de la historia de este cordob&eacute;s y busca ahora a familiares que pueda tener para compartir el homenaje que se le quiere rendir.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, consta que, tras el golpe de Estado, en las primeras horas, Francisco Mu&ntilde;oz Serrano particip&oacute; en el intento de liberar al Gobernador Civil y a otras autoridades que hab&iacute;an sido detenidas por los golpistas. Y en esa acci&oacute;n, muri&oacute; a las 17:00 de ese d&iacute;a como consecuencia de varios disparos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muri&oacute; tratando de hacer cumplir la legalidad&rdquo;, recuerdan desde la asociaci&oacute;n memorialista. Los trazos de la vida de este cordob&eacute;s que se han podido recuperar hasta ahora se&ntilde;alan que dej&oacute; viuda y cuatro hijos en Tenerife, llamados Antonio, Francisco, Fernando y Rafael Mu&ntilde;oz Castro.
    </p><p class="article-text">
        Y, ahora, se busca a sus descendientes, con el objetivo de que los familiares de Francisco Mu&ntilde;oz Serrano que se puedan hallar sean part&iacute;cipes del homenaje que se quiere preparar en recuerdo de su figura. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos rendir un justo homenaje a esta primera v&iacute;ctima mortal, que representa la primera sangre de muchas que llegar&iacute;an despu&eacute;s. Su recuerdo, como parte de esas fuerzas leales a la democracia y al resultado de las elecciones de 1936, deber&iacute;a ser una responsabilidad colectiva&rdquo;, argumentan desde la asociaci&oacute;n memorialista, que pide la colaboraci&oacute;n ciudadana para dar con los familiares de este cordob&eacute;s.
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/cordobes-primera-victima-mortal-golpe-1936-tenerife-quiere-rendir-homenaje_1_13370190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 17:46:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cordobés que fue la primera víctima mortal del golpe de 1936 en Tenerife y al que se quiere rendir homenaje]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,Guerra Civil,sociedad,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un proyectil de la guerra civil en un coto de caza en Hinojosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/descubren-proyectil-guerra-civil-coto-caza-hinojosa_1_13347997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5c711e5-528b-4729-838a-e8b07a633172_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un proyectil de la guerra civil en un coto de caza en Hinojosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los especialisatas  TEDAX-NRBQ han destruido el arsenal de forma segura y controlada en el mismo lugar del hallazgo </p></div><p class="article-text">
        &nbsp;La Guardia Civil ha procedido a la destrucci&oacute;n de un proyectil usado durante la guerra civil espa&ntilde;ola localizado en el municipio de Hinojosa del Duque,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Guardia Civil tuvo conocimiento, a trav&eacute;s de un aviso recibido en el puesto de la Guardia Civil de Hinojosa del Duque, que, en un coto de caza, ubicado en el t&eacute;rmino municipal de la localidad, un ciudadano hab&iacute;a encontrado lo que pudiera tratarse de un proyectil de artiller&iacute;a. Acto seguido, los agentes del instituto armado se personaron en el lugar, localizando el objeto visualmente, se&ntilde;alizando y acordonando as&iacute; la zona para seguridad de terceras personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante ello, inmediatamente la Guardia Civil pas&oacute; aviso a los T&eacute;cnicos Especialistas en Desactivaci&oacute;n de Artefactos Explosivos (TEDAX-NRBQ) de la Comandancia de Sevilla, que se desplazaron a dicha localidad, confirmando que se trataba de un proyectil de 105 mm, con espoleta, modelo 24, con una carga de trilita de 1.495 gramos, de los empleados por el ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol a partir de 1924. Tras su an&aacute;lisis, fue destruido de forma segura y controlada en el mismo lugar de su hallazgo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Guardia Civil recomienda ante el hallazgo de este tipo de artefactos que no se manipulen ni se muevan, ya que, aunque por su aspecto exterior puedan parecer viejos y oxidados, el mecanismo de activaci&oacute;n podr&iacute;a estar en perfectas condiciones, as&iacute; como el explosivo que llevan en su interior. La actuaci&oacute;n correcta es se&ntilde;alar debidamente su ubicaci&oacute;n y poner inmediatamente los hechos en conocimiento de la Guardia Civil a trav&eacute;s del tel&eacute;fono 062.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/descubren-proyectil-guerra-civil-coto-caza-hinojosa_1_13347997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 11:43:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren un proyectil de la guerra civil en un coto de caza en Hinojosa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Guardia Civil,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ven la luz nuevas fotografías de la Guerra Civil en Córdoba]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ven-luz-nuevas-fotografias-guerra-civil-cordoba_1_13296858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7c019d9-7c75-44eb-ba11-8d6ffd5d82ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ven la luz nuevas fotografías de la Guerra Civil en Córdoba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una donación privada al Archivo de la Memoria de la Universidad de Alicante permite ver a todo el público imágenes que la agencia Keystone tomó en distintos puntos de la provincia cordobesa durante el conflicto bélico</p></div><p class="article-text">
        La memoria del transcurso de la Guerra Civil en la provincia de C&oacute;rdoba tiene desde ahora al alcance de todo el p&uacute;blico nuevas im&aacute;genes que hablan de ese episodio de la historia y que acaban de ser difundidas. El Archivo General de la Universidad de Alicante ha recibido una donaci&oacute;n con 135 fotograf&iacute;as originales de las agencias de prensa Keystone y Fulgur, que cubrieron el conflicto, y donde aparecen varias im&aacute;genes ligadas a la provincia de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        La Universidad de Alicante ha incorporado al fondo de su Archivo de la Democracia todas estas fotograf&iacute;as relativas a la Guerra Civil espa&ntilde;ola, que abarcan desde 1935 a 1939, y que ahora ven la luz gracias a la donaci&oacute;n de la Familia D&iacute;az Lis&oacute;n, suponiendo &ldquo;un gran aporte como testimonio del conflicto y especialmente por lo que hace a la labor de conservaci&oacute;n de la memoria que persigue el archivo&rdquo;, explica la <a href="https://archivodemocracia.ua.es/es/agencia-keystone/coleccion-fotografica-agencia-keystone.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad en su p&aacute;gina web</a>.
    </p><p class="article-text">
        Entre el conjunto de fotograf&iacute;as se pueden encontrar gran disparidad de escenarios, ya que se contemplan distintos puntos del frente de la Guerra, retratando personalidades, combatientes, civiles e incluso los da&ntilde;os ocasionados por los combates. Destacan, especialmente, las fotograf&iacute;as relativas a la participaci&oacute;n de los civiles a trav&eacute;s las milicias, la vida en las trincheras y los efectos de los diversos bombardeos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Torres Cabrera | Fondo Keystone Universidad de Alicante                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las instant&aacute;neas est&aacute;n acompa&ntilde;adas en el reverso por las notas mecanografiadas y en franc&eacute;s que se enviaban a la sede de&nbsp;<em>Keystone</em>&nbsp;en Par&iacute;s, cuyos sellos var&iacute;an entre&nbsp;<em>Keystone View Company, Keystone Press Agency</em>&nbsp;o&nbsp;<em>Keystone Agence Photographie</em>, a la vez que se describe la escena capturada, se data y se anotan c&oacute;digos para la organizaci&oacute;n del archivo fotogr&aacute;fico. Entre los escenarios que se pueden observar en la colecci&oacute;n hay im&aacute;genes de frentes en Madrid, Arag&oacute;n, Valencia, Pa&iacute;s Vasco, Andaluc&iacute;a, etc. e incluso de algunos exiliados llegados a Francia.
    </p><h2 class="article-text">Im&aacute;genes de Pozoblanco, Villafranca, El Carpio y Torres Cabrera</h2><p class="article-text">
        Entre ellas, hay cinco fotograf&iacute;as tomadas en distintos puntos de C&oacute;rdoba, que han sido identificadas como tales por Pepe Lozano, aficionado a estudiar la Historia de Espa&ntilde;a y autor del blog '<a href="https://vestigiosdelaguerracordoba.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vestigios de la Guerra Civil</a>'. Algunas de ellas -como ha comprobado este investigador-, fueron publicadas en su d&iacute;a en el diario 'Cr&oacute;nica' el 6 de septiembre de 1936, dentro de reportaje fotogr&aacute;fico con el t&iacute;tulo &ldquo;El cerco a C&oacute;rdoba&rdquo; e incluso alguna aparece en publicaciones de expertos como el historiador Francisco Moreno G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        En una de estas fotograf&iacute;as se ve la &ldquo;Concentraci&oacute;n de ciudadanos frente al ayuntamiento&rdquo;, como reza el pie de foto, ubicada en Pozoblanco, aunque no se conoce la fecha concreta ni por qu&eacute; se produce la concentraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otra fotograf&iacute;a del frente de C&oacute;rdoba es 'Milicianos gubernamentales manejan una ametralladora camuflada en la carretera de Villafranca a Alcolea&ldquo;, tomada probablemente en agosto de 1936, en el intento de Miaja por tomar C&oacute;rdoba, en Villafranca. Una tercera imagen es 'El diputado socialista P&eacute;ris (con gafas), comandante de milicianos, llega al pueblo de El Carpio despu&eacute;s de una inspecci&oacute;n', en este municipio cordob&eacute;s.
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                Concentración de ciudadanos ante el Ayuntamiento de Pozoblanco | Fondo Keystone Universidad de Alicante                            </span>
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        En otra fotograf&iacute;a del frente de C&oacute;rdoba se ve 'El castillo de Torres Cabrera', que estaba en manos de los rebeldes, pero del que las fuerzas leales acababan de apoderarse tras un violento combate. Y en una quinta imagen 'Milicianos y milicianas tendiendo redes de alambre de espino en la regi&oacute;n de C&oacute;rdoba', aunque en esta &uacute;ltima fotograf&iacute;a se duda de si podr&iacute;a corresponder a alguna zona de C&oacute;rdoba o bien de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes muestran distintos momentos relacionados con la Guerra Civil en la provincia de C&oacute;rdoba, gracias a la labor de los fotoperiodistas que se desplazaron a cubrir este episodio de la historia. La Agencia de prensa&nbsp;<em>Keystone</em>&nbsp;-que surte la mayor parte de las fotograf&iacute;as cedidas-, surgida en los albores del siglo XX en Estados Unidos, dirigida por Bert Gara&iuml;, y fue una de las agencias m&aacute;s notorias para los principales acontecimientos ocurridos especialmente en Europa a lo largo de esa centuria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &#039;Milicianos gubernamentales manejan una ametralladora camuflada en la carretera de Villafranca a Alcolea&#039; | Fondo Keystone Universidad de Alicante                            </span>
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        <em>Keystone</em>, fund&oacute; varias sedes en Europa, como Londres, Par&iacute;s, Berl&iacute;n o Madrid, con las que cubr&iacute;a las principales noticias y especialmente atend&iacute;a a la producci&oacute;n fotogr&aacute;fica con m&uacute;ltiples reporteros, que capturaban im&aacute;genes de conflictos tan rese&ntilde;ados como la Guerra Civil Espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su prol&iacute;fica difusi&oacute;n, a mediados de los a&ntilde;os 80,&nbsp;<em>Keystone</em>&nbsp;fue adquirida por&nbsp;<em>Photo Source</em>, posteriormente asumida dentro de la colecci&oacute;n&nbsp;<em>Hulton-Deutsch</em>, y en la actualidad podemos encontrar parte de su producci&oacute;n en&nbsp;<em>Getty Images</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Milicianos y milicianas tendiendo redes de alambre de espino en la región de Córdoba | Fondo Keystone Universidad de Alicante"
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                Milicianos y milicianas tendiendo redes de alambre de espino en la región de Córdoba | Fondo Keystone Universidad de Alicante                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ven-luz-nuevas-fotografias-guerra-civil-cordoba_1_13296858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 18:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ven la luz nuevas fotografías de la Guerra Civil en Córdoba]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,fotografías,Guerra Civil,archivo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento de Baena licita un contrato para la exhumación de fosas de víctimas de la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/ayuntamiento-baena-licita-contrato-exhumacion-fosas-victimas-guerra-civil_1_13111214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/554f46a8-2848-4900-bffb-e5ec938dff1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ayuntamiento de Baena licita un contrato para la exhumación de fosas de víctimas de la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plazo de ejecución dura un mes y medio y tendrá que estar acabado obligatoriamente para el 15 de octubre</p><p class="subtitle">Tendrá lugar en el cementerio municipal</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Baena ha publicado en la Plataforma de Contrataci&oacute;n del Sector P&uacute;blico el proceso de licitaci&oacute;n para la contrataci&oacute;n de los servicios de excavaci&oacute;n y exhumaci&oacute;n de fosas de v&iacute;ctimas de la Guerra Civil en el cementerio municipal de Nuestra Se&ntilde;ora del Buen Suceso. Este proyecto, que cuenta con un presupuesto base de licitaci&oacute;n de 38.150 euros -impuestos incluidos-, tendr&aacute; que estar acabado en octubre de este presente a&ntilde;o. La intervenci&oacute;n es una continuaci&oacute;n de los estudios realizados en 2025 por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, cuyo informe documental y prospecci&oacute;n geof&iacute;sica estim&oacute; un total de 446 personas ejecutadas e inhumadas en el recinto, de las cuales 369 corresponden al periodo de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos se centrar&aacute;n en tres zonas espec&iacute;ficas identificadas mediante georradar: los alrededores del monumento a las v&iacute;ctimas, la parte trasera del recinto original y el recinto de acopio. El pliego t&eacute;cnico estipula que la excavaci&oacute;n se realizar&aacute; de forma manual aplicando el m&eacute;todo Harris, bajo una metodolog&iacute;a arqueol&oacute;gica y forense para garantizar la cadena de custodia de los restos.
    </p><p class="article-text">
        El contrato se tramitar&aacute; mediante un procedimiento abierto simplificado. Las empresas interesadas tienen hasta el 14 de abril para presentar sus ofertas de forma electr&oacute;nica a trav&eacute;s de la Plataforma de Contrataci&oacute;n del Sector P&uacute;blico. Seg&uacute;n el pliego, las tareas sobre el terreno est&aacute;n programadas para desarrollarse entre el 1 de septiembre y el 15 de octubre. Esta fecha de finalizaci&oacute;n es de car&aacute;cter obligatorio, lo que deja un margen un mes y medio para completar los sondeos, la exhumaci&oacute;n y la elaboraci&oacute;n del informe final.
    </p><p class="article-text">
        Vista la complejidad de la tarea, el Ayuntamiento de Baena ha exigido en esta licitaci&oacute;n la incorporaci&oacute;n de un equipo t&eacute;cnico multidisciplinar que deber&aacute; estar integrado, como m&iacute;nimo, por un director responsable con experiencia previa en proyectos similares; un graduado en Historia con especialidad en Arqueolog&iacute;a; un graduado o m&aacute;ster en Antropolog&iacute;a; y dos auxiliares de arqueolog&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Ventura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/ayuntamiento-baena-licita-contrato-exhumacion-fosas-victimas-guerra-civil_1_13111214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 18:08:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Ayuntamiento de Baena licita un contrato para la exhumación de fosas de víctimas de la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Provincia,Baena,Exhumación,sociedad,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Azahara Palomeque regresa a su 'Comala': "Somos pedacitos de muertos: el lenguaje y la genética son memoria"]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/azahara-palomeque-regresa-comala-pedacitos-muertos-lenguaje-genetica-son-memoria_1_13064729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/850cbf43-12e3-4489-9e51-f1376a3919d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Palomeque"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora recorre con ‘Cordópolis’ algunos de los escenarios donde ambienta su nueva novela, 'Pueblo blanco azul', un canto a sus ancestros y a la tierra de la que se tuvo que marchar</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No creo que la memoria se tenga que barajar en términos de verdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los pueblos, una puerta que se queda entreabierta no es necesariamente el principio de un trauma, sino una historia de confianza. Y el portal del bloque est&aacute; tal y como Azahara pensaba que estar&iacute;a. &ldquo;Yo creo que estar&aacute; abierta&rdquo;, hab&iacute;a dicho un minuto antes. As&iacute; que empuja y entra. Sube las escaleras, vestida en un traje de dos piezas azul que desemboca en unas Adidas cl&aacute;sicas blancas.
    </p><p class="article-text">
        Pelda&ntilde;o a pelda&ntilde;o hasta arriba. La azotea sigue ah&iacute;. Una azotea blanca, bajo un cielo azul, con un fondo verde oliva. Todo est&aacute; justo donde la escritora Azahara Palomeque lo recuerda. Y, en ese peque&ntilde;o paseo escaleras arriba, solo ha echado de menos las macetas que sus abuelos ten&iacute;an colgadas en su balc&oacute;n. Ya no est&aacute;n porque el piso est&aacute; alquilado desde hace un tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en Castro del R&iacute;o, un municipio blanco del sur de C&oacute;rdoba donde las calles estrechas se retuercen entre fachadas encaladas y macetas colgadas en las paredes. Aqu&iacute; vivieron sus abuelos. Aqu&iacute; se crio su madre. Y aqu&iacute; regresa ahora la autora para recorrer los escenarios que inspiran su nueva novela, <em>Pueblo Blanco Azul</em>, con la que la prestigiosa editorial Cabaret Voltaire, abre una nueva l&iacute;nea de narrativa espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Y lo hace con la historia de una joven periodista que renuncia a seguir siendo parte de la &ldquo;fuga de cerebros&rdquo; propia de su generaci&oacute;n, para volver a la casa de un pueblo donde hubo un &eacute;xodo de los de verdad, de los que dejan un vac&iacute;o que cuesta generaciones llenar (si es que alguna vez se logra). Y la joven, periodista, busca llenar el suyo propio, recorriendo, como recorre Palomeque ahora, los pelda&ntilde;os de su propia memoria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Reportaje con Azahara Palomeque en Castro del Río donde se ambienta su nueva novela                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Primera parada: el hogar</h2><p class="article-text">
        Cuenta en el libro la escritora que a veces ten&iacute;an que arrancarla de los brazos de sus abuelos cuando visitaba esa misma casa y tocaba plegar velas de vuelta a Extremadura, donde creci&oacute; y pas&oacute; buena parte de su juventud. Por eso, no cuesta mucho imaginar a Azahara, todo pelo largo, negro azabache, canija y redicha, correteando por las escaleras buscando el azul del cielo, en unos veranos que, como ella misma cuenta, nunca parec&iacute;an tener final.
    </p><p class="article-text">
        Es uno de los pocos t&oacute;picos que salen de los labios de una autora que, en su nueva novela, ha logrado algo tremendamente complejo: esquivar muchas ideas manidas en torno a temas tan recurrentes como son la despoblaci&oacute;n rural, la memoria hist&oacute;rica y el retorno al nido. All&iacute; mismo, en el nido de sus ancestros, Palomeque cuenta que, cuando la sequ&iacute;a de los a&ntilde;os 90 obligaba a cortar el suministro de agua durante horas, en aquel techo-suelo hab&iacute;a un bid&oacute;n donde almacenaban agua que se calentaba al sol, y en el que hab&iacute;a ropa tendida, conversaciones familiares y juegos improvisados entre los nietos que llegaban cada verano. Desde all&iacute; se ve&iacute;a el perfil del pueblo y, m&aacute;s all&aacute;, el campo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso s&iacute;, mi abuela ten&iacute;a flores por todas partes&rdquo;. Su abuela, Luciana, viv&iacute;a en el primer piso de un edificio hoy avejentado, que su abuelo Antonio, construy&oacute; casi con sus propias manos, seg&uacute;n lo permit&iacute;an el trabajo y el dinero disponible. All&iacute; se mud&oacute; la familia, con sus dos hijos. Y por all&iacute; pronto aparecieron las nietas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>PREGUNTA.</strong> &iquest;Ya so&ntilde;abas con ser escritora cuando jugabas en esta azotea?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RESPUESTA.</strong> S&iacute;, claro, claro. Ya fabulaba con ello. Esto es territorio para la imaginaci&oacute;n, completamente. Porque, adem&aacute;s, este era el lugar donde yo quer&iacute;a estar. Yo no quer&iacute;a estar en Badajoz. Entonces, cuando ven&iacute;amos aqu&iacute;, no me quer&iacute;a ir. Era como el sitio era el sitio m&aacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Leyendo el libro, me planteaba hasta qu&eacute; punto estamos hechos de ficci&oacute;n. Porque no hay nada m&aacute;s falso que un recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Claro. Pero yo no creo que la memoria se tenga que barajar en t&eacute;rminos de verdad. La memoria siempre tiene esa parte de invenci&oacute;n, de selecci&oacute;n de cosas. F&iacute;jate, yo siempre me he sentido de aqu&iacute;. Y, sin embargo, no he nacido en C&oacute;rdoba. Para m&iacute;, vivir en Extremadura era una condena porque me sent&iacute;a sola sin esta familia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>La infancia tiene mucho de arcadia feliz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Bueno, la m&iacute;a no fue particularmente feliz, pero los momentos de Castro s&iacute;. Cuando estaba en casa con mis padres no necesariamente era tan feliz y, cuando se fue mi padre, peor todav&iacute;a. Pero precisamente esto era el par&eacute;ntesis por lo cual todo merec&iacute;a la pena. Eso ha influido mucho en que yo me sienta de aqu&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un salto cualitativo en el momento en que yo dejo de escribir desde el dolor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La familia de Azahara Palomeque, como ella misma un par de d&eacute;cadas despu&eacute;s, tambi&eacute;n tuvo que hacer las maletas lejos de su hogar, marcando as&iacute; su vida y la del n&uacute;cleo familiar. Cuenta que su traslado a Extremadura no fue voluntario, sino consecuencia del trabajo de sus padres: primero de su padre y luego de su madre, la Doroti del libro, que consigui&oacute; empleo como personal laboral de la Junta de Extremadura. &ldquo;No hay posible traslado entre comunidades aut&oacute;nomas&rdquo;, remarca cuando le preguntan por una mujer que, como ella -que se mud&oacute; a C&oacute;rdoba hace un par de a&ntilde;os tras una d&eacute;cada en Estados Unidos-, tambi&eacute;n quiso siempre regresar a Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, ahora, con la jubilaci&oacute;n cercana, el que es uno de los personajes &ldquo;de reparto&rdquo; m&aacute;s peculiares del libro, planea volver a su tierra natal. &iquest;Le ha gustado la novela? &ldquo;Dice que es muy dif&iacute;cil, que se la ha tenido que leer dos veces&rdquo;, cuenta la autora, que reconoce que <em>Pueblo blanco azul</em> ha removido intensamente la memoria de su familia. Y lo ha hecho con un estilo exigente que apuesta por una experiencia inmersiva, con una voz literaria que mezcla el estilo del flujo de conciencia (en el que di&aacute;logos, pensamientos, trama y distintos personajes y &eacute;pocas conviven de forma ordenada pero torrencial) con la tradici&oacute;n oral de los pueblos del Sur de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Este libro, de alguna manera, tambi&eacute;n rompe un poco con los anteriores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Es una ruptura literaria y creo que hay un salto cualitativo importante desde el momento en que yo dejo de escribir desde el dolor. Porque los anteriores libros estaban hechos desde la nostalgia de la persona que est&aacute; en Estados Unidos y no quiere estar all&iacute;. Desde la rabia contra el sistema; incluso la rabia pol&iacute;tica. Y este libro es una reconciliaci&oacute;n con la tierra y conmigo misma, y est&aacute; escrito desde el amor a la familia, desde el recuerdo de la infancia -donde tambi&eacute;n hay una cierta nostalgia, pero bien entendida- y desde el respeto a los ancestros. Y yo sol&iacute;a citar a Reinaldo Arenas, que dice que la literatura es venganza, y ahora ya no estoy de acuerdo con &eacute;l. He cambiado de opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La charla se interrumpe cuando se abre la puerta que da de la azotea al bloque. De ella sale una mujer joven de rasgos magreb&iacute;es. Azahara le cuenta que es la nieta de los propietarios de la casa del segundo piso, sin tener certeza -poco despu&eacute;s lo sabr&aacute;-, de que esa mujer joven que est&aacute; limpiando el bloque, vive justo en la casa de Antonio y Luciana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Reportaje con Azahara Palomeque en Castro del Río donde se ambienta su nueva novela                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Segunda parada: el rito</h2><p class="article-text">
        Ocurre cuando baja camino de la calle y la puerta de la misma casa en la que han nacido y vivido sus abuelos, padres y t&iacute;os, est&aacute; abierta de par en par. Eso la estremece y la hace feliz, al mismo tiempo. Cuando se despide de la mujer joven, ya se ponen rostro. Se palpan, como si se conocieran. &ldquo;Te pareces mucho a tu t&iacute;o&rdquo;, le dice ella. &ldquo;Ya me gustar&iacute;a&rdquo;, responde Azahara, antes de seguir camino de la plaza central del pueblo, all&iacute; donde sus abuelos comenzaron a vender pescado -hoy, Castro del R&iacute;o es famoso precisamente por su Feria del Marisco-.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en la casa de sus bisabuelos, ubicada en frente del Ayuntamiento de Castro, la comida tambi&eacute;n tiene otros sabores y olores: el local comercial, en el bajo, es un restaurante Kebab. A esa hora est&aacute; cerrado. As&iacute; que Palomeque sigue camino de una de las iglesias que sale en el libro: la de Madre De Dios. All&iacute;, bajo el sol del invierno, sigue la charla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> La novela arranca con un ejercicio, que yo dir&iacute;a que es de irrealismo m&aacute;gico. Y, luego, muy r&aacute;pidamente, se abona a un estilo que yo dir&iacute;a que es una especie de costumbrismo po&eacute;tico&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>&hellip; (Enarca las cejas, poco convencida)
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>Te explico: la poes&iacute;a est&aacute; muy presente, como en toda tu obra, pero aqu&iacute; hay un uso coloquial del lenguaje, que encaja muy bien y ayuda a dibujar el entorno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Vale, s&iacute;, te entiendo. S&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>El libro est&aacute; atravesado por Lorca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;, bueno, mi vida est&aacute; atravesada por Lorca. En <em>Hurac&aacute;n de negras palomas </em>era evidente desde el mismo t&iacute;tulo, pero toda mi poes&iacute;a anterior tambi&eacute;n.&nbsp;Aqu&iacute; tambi&eacute;n&hellip; Bueno, es un libro muy lorquiano en el sentido de que es muy po&eacute;tico, en el sentido de que navega entre la cultura popular y la culta, en que tiene ese toque surrealista, que &eacute;l tambi&eacute;n lo ten&iacute;a. Y yo creo que Federico est&aacute; tambi&eacute;n en la imaginaci&oacute;n de los muertos, tan presente en la novela. Es que Lorca es un genio y lo que hay que hacer es rendirle homenajes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>H&aacute;blame de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Bueno, yo creo que la sociedad nos pide que seamos inmortales. Hay una pretensi&oacute;n de inmortalidad que tiene que ver con los ritmos de la productividad, con el sistema econ&oacute;mico y con el hecho de que se han roto todos los v&iacute;nculos que nos anclaban a la tierra. No hemos perdido el v&iacute;nculo con la ecolog&iacute;a, pero no nos consideramos ni siquiera parte de este mundo. Por eso seguimos creciendo infinitamente en un planeta finito. Si acaso, lo que hace esta novela, y el primer cap&iacute;tulo en particular &mdash;aunque toda ella es un <em>memento mori</em>&mdash; es que recordarnos que nos vamos a morir, que estamos llenos de muertos, que somos pedacitos de muertos, porque el lenguaje es memoria, la gen&eacute;tica es memoria, y lo que sabemos lo hemos aprendido de otros. La muerte crea una colectividad, nos vuelve a las ra&iacute;ces y nos conecta con los dem&aacute;s. Entonces, no la veo necesariamente como algo malo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una pretensión de inmortalidad que tiene que ver con los ritmos de la productividad, con el sistema económico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso mismo, cuenta Palomeque, la novela arranca con un funeral que es una fiesta: con cofrad&iacute;as, banda de m&uacute;sica y toda la familia (menos ella-la protagonista) reunida para honrar a su abuela. Todo el pasaje est&aacute; inventado (ni la protagonista ni ella pudieron estar presentes el d&iacute;a en que muri&oacute; su abuela). Pero, al mismo tiempo, todo est&aacute; estudiado al detalle, ya que, como bien sabe, todav&iacute;a en muchos pueblos de Espa&ntilde;a persiste una ritualidad en torno a la muerte que se est&aacute; perdiendo en las ciudades. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, mientras que en los entornos urbanos todo parece un cap&iacute;tulo de <em>A dos metros bajo tierra </em>con un filtro azulado de <em>Netflix</em>, en algunas localidades vecinas de esa misma comarca, todav&iacute;a se pasea al muerto por las calles del pueblo hasta el cementerio, todav&iacute;a hay -los menos- que velan a sus difuntos en casa. Incluso los tanatorios se convierten en un muestrario de guisos y comida. En la novela, estas escenas est&aacute;n inspiradas en una realidad que, en cualquier caso, cree que necesita una mayor reflexi&oacute;n. &ldquo;Necesitamos m&aacute;s tiempo para honrar a los muertos, para entender c&oacute;mo vivieron, rendirles homenaje y, en ese proceso, convertirnos nosotros en mejores personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Los pueblos de Espa&ntilde;a hoy, &iquest;son un s&iacute;ntoma o una cicatriz? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo creo que el pueblo es una cicatriz, porque somos hijos del &eacute;xodo rural. Particularmente, Andaluc&iacute;a ha perdido much&iacute;sima poblaci&oacute;n. De hecho, los emigrantes que vuelven, vienen de Francia o de Catalu&ntilde;a. El pueblo es s&iacute;ntoma de eso: es una herida abierta de despoblaci&oacute;n. Es una cultura que, en muchos sentidos, se ha perdido, porque a los saberes ancestrales cada vez se les presta menos atenci&oacute;n. Esto puede convertirlo en una zona de sacrificio. Estamos viendo por ah&iacute; los carteles de &ldquo;No a la planta de biometano&rdquo;. En el libro est&aacute; el problema del agua. Pero es porque se utilizan los pueblos como vertederos y como fuente energ&eacute;tica y alimentaria de las ciudades, sin importar qui&eacute;nes viven all&iacute;. Pasa lo mismo con las macrogranjas. Quiz&aacute; tengamos que recuperar un poco esa dignidad. Y luego est&aacute; la familia, que es como una especie de microclima dentro del clima que es el pueblo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Reportaje con Azahara Palomeque en Castro del Río donde se ambienta su nueva novela                            </span>
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        <strong>P.</strong> En un pasaje de la novela pones en duda que realmente conozcamos a nuestra propia familia. &iquest;Solo conocemos una faceta muy limitada de ellos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;, de imaginaci&oacute;n, por supuesto. Porque yo no s&eacute; qui&eacute;n era mi abuela Luciana cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os. Ella ten&iacute;a 20 a&ntilde;os en 1948. Imag&iacute;nate. Eso te lo tienes que imaginar completamente. Te puedes documentar, y de hecho hay un proceso de documentaci&oacute;n hist&oacute;rica que yo realic&eacute;, pero tambi&eacute;n es un proceso de empat&iacute;a. Tienes que imaginarte a una mujer con la que no tienes nada que ver, que no ha tenido estudios, que se maneja en un pueblo del que pr&aacute;cticamente no ha salido, que este es su universo, que tiene que lidiar con un padre autoritario, en una &eacute;poca donde la mayor&iacute;a de las tecnolog&iacute;as que usamos hoy no exist&iacute;an, en una &eacute;poca donde importa mucho la palabra. Por eso hay canciones y relatos, porque no hay otras formas de entretenimiento que las historias que se cuentan y las canciones que se cantan. Todo eso es un ejercicio de imaginaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;No hay miedo a desmitificar a tu abuela? Porque la bondad de los abuelos y la inocencia de los ni&ntilde;os es lo m&aacute;s mitificado del mundo,  &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        P. Un poco. Claro. Y cuando los conviertes en personas de verdad y dejan de ser solo los abuelos, les salen las maldades... Obviamente, tienes que construir personajes complejos. No son siempre maravillosos. Mi madre, por ejemplo, dice que su madre, Luciana, fue una madre dura, muy estricta. El bueno era mi abuelo, que era un bendito. Dentro de que ambos eran buenas personas, tienes que crear aristas, dar densidad y complejidad a esos personajes e imaginar cosas delicadas, como el deseo sexual de tus abuelos. En la novela no hay mitificaci&oacute;n; al contrario, hay una desmitificaci&oacute;n. Igual que tampoco se romantiza el pueblo ni se demoniza. Hay aspectos bastante realistas. Hay una parte de devoci&oacute;n y cari&ntilde;o hacia este lugar, pero tambi&eacute;n es cierto que era un sitio dur&iacute;simo, especialmente en los primeros a&ntilde;os de la posguerra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Reportaje con Azahara Palomeque en Castro del Río donde se ambienta su nueva novela"
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                Reportaje con Azahara Palomeque en Castro del Río donde se ambienta su nueva novela                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Tercera parada: del r&iacute;o a las flores secas</h2><p class="article-text">
        A unos metros de la Iglesia, hay un bar abierto. En su interior hay cuatro o cinco parroquianos. Al fondo, donde termina la barra, el bar se abre a un patio andaluz, en el que Palomeque se sienta, no sin antes charlar amistosamente con la propietaria, a la que le informa de que el 18 de marzo presentar&aacute; <em>Pueblo blanco azul </em>en Castro del R&iacute;o. &ldquo;No s&eacute; si podr&eacute; ir&rdquo;, le contesta ella, excus&aacute;ndose en que tendr&aacute; que atender el negocio.
    </p><p class="article-text">
        Ya sentados, Palomeque detalla de d&oacute;nde viene una de las l&iacute;neas narrativas clave de la novela: la crisis medioambiental que afecta al pueblo, y para la que se bas&oacute; en un caso real: <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ano-beber-agua-grifo-pasaron-80-000-cordobeses-inspira-herramienta-factores-riesgos-sequia_1_12390363.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el del a&ntilde;o largo que 80.000 vecinos del norte de C&oacute;rdoba estuvieron sin agua corriente.</a> &ldquo;Es que es una locura que la gente pueda estar un a&ntilde;o sin agua. Que estamos hablando de miles y miles de personas&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Fueron 80.000 vecinos, nada menos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong>&nbsp;Bueno, t&uacute; lo sabes mejor que yo. Pero es que, como ha ocurrido en una sierra andaluza por ah&iacute; perdida, parece como que a nadie le importaba. Apenas sali&oacute; en los medios nacionales y para m&iacute; el tema del agua siempre ha sido importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Pero por qu&eacute; el agua y no el biometano o las placas solares?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Pues porque creo que tenemos una conciencia ecol&oacute;gica sobre el agua, que a lo mejor no la tenemos sobre el consumo de gasolina o sobre otras cuestiones. Pero, para quien haya crecido aqu&iacute;, para quien haya vivido esa sequ&iacute;a de los a&ntilde;os 90, pues habr&aacute; tomado conciencia de lo f&aacute;cil que es que un pueblo que, en la ficci&oacute;n, se llama Villasue&ntilde;o del R&iacute;o, pueda acabar transformado en Villasue&ntilde;o de las flores secas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenemos una conciencia ecológica sobre el agua que a no tenemos sobre el consumo de gasolina u otras cuestiones y, aún así, el agua ha ido desapareciendo de nuestros paisajes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Recuerda la escritora que el r&iacute;o Guadajoz, que hoy pasa por Castro del R&iacute;o lleno y ruidoso tras las lluvias de enero y febrero, ha discurrido en sus recuerdos como un cauce seco por una tierra agrietada. Y no solo por la falta de lluvias, sino por la expansi&oacute;n de regad&iacute;os cada vez m&aacute;s amplios, algunos de ellos funcionando de forma ilegal, y que han cambiado el mismo paisaje del pueblo: donde antes el verde olivo conviv&iacute;a con el amarillo cereal o el marr&oacute;n barbecho, hoy todo el horizonte es del mismo color que las aceitunas que sirven en el bar desde donde habla ella.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la autora se&ntilde;ala que hablar de la sequ&iacute;a le serv&iacute;a tambi&eacute;n para mostrar c&oacute;mo el presente interviene en el pasado. En el momento en que el r&iacute;o deja de tener agua, la protagonista se plantea c&oacute;mo puede centrarse en investigar la memoria de sus abuelos si sus propias condiciones materiales est&aacute;n siendo afectadas. &ldquo;Solo cuando esas condiciones esenciales est&aacute;n garantizadas se puede emprender cualquier tipo de proyecto, incluido el de investigar o escribir sobre la memoria&rdquo;, reflexiona Palomeque, que reconoce que su intenci&oacute;n con esta novela era construir otra forma de memoria: acaso un presente continuo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No creo que el valor de la literatura esté necesariamente en el hecho que se cuenta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El presente continuo de una familia normal y corriente nacida y criada en un pueblo andaluz cualquiera. De hecho, el tema de la novela, como ocurri&oacute; con la sequ&iacute;a del norte de la provincia de C&oacute;rdoba, no result&oacute; muy apetecible para algunos grandes centros de poder literario de Espa&ntilde;a. Palomeque se envalentona y lo cuenta: &ldquo;La novela qued&oacute; finalista del Premio Herralde. Y yo pens&eacute; que ya estaba hecho. Pero un par de grandes editoriales me dijeron que no. Y una de ellas la despach&oacute; diciendo que no cre&iacute;an que un pueblo del sur fuera interesante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, cuando la frustraci&oacute;n comenzaba a hacer mella, apareci&oacute; una editorial que se interes&oacute;. Fue <a href="https://www.cabaretvoltaire.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cabaret Voltaire</a>, un proyecto que se hab&iacute;a hecho un hueco en el mercado especializ&aacute;ndose en traducir libros franceses (incluidos los que escribi&oacute; el almeriense Agust&iacute;n G&oacute;mez Arcos en el pa&iacute;s vecino). La escritora se deshace en elogios: &ldquo;Me dijeron que iban a abrir una l&iacute;nea de autores en espa&ntilde;ol, y <em>Pueblo blanco azul</em> ha sido el primer t&iacute;tulo No puede haber salido mejor&rdquo;, remata. En sus ojos se refleja la tranquilidad de que una editorial madrile&ntilde;a le est&eacute; dando cari&ntilde;o y apoyo a una novela tan personal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Este libro podr&iacute;a haber sido autoficci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. No lo creo. Aunque mantengas algunos nombres, aunque mantengas algunas calles y algunos pasajes que s&iacute; responden a una realidad, es una realidad fabulada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y qu&eacute; te parece el g&eacute;nero? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Pues depende de c&oacute;mo se haga.&nbsp;Yo no creo que el valor de la literatura est&eacute; necesariamente en el hecho que se cuenta.&nbsp;Hay cosas extraordinarias que, dichas de manera muy simplista y con poca riqueza de vocabulario y con la sintaxis inapropiada, se te queda en nada.&nbsp;Pero, bueno, el g&eacute;nero me interesa en cuanto al lenguaje. La mayor obra de autoficci&oacute;n de todos los tiempos es <em>En busca del tiempo perdido</em>, de Proust, y es maravillosa. Pero yo a Proust lo leo por el lenguaje, porque las vidas de los arist&oacute;cratas me interesan bastante poco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> En la forma de la novela hay un desahogo narrativo y literario muy pulido. No s&eacute; si le has tenido que dar muchas revisiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Ay no. Yo no reescribo porque me harto de mi propia voz. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Foto de familia convenientemente desenfocada que se barajó como portada de &#039;Pueblo blanco azul&#039;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Cuarta parada: los muertos</h2><p class="article-text">
        Si uno sigue los cipreses, llega al cementerio de cualquier pueblo. La frase no est&aacute; en el libro, sino que la pronuncia el fot&oacute;grafo &Aacute;lex Gallegos cuando estamos a punto de llegar al camposanto de Castro del R&iacute;o. Un espacio tranquilo que recibe a los visitantes con un obelisco en homenaje a los fusilados en la Guerra Civil. Una edificaci&oacute;n austera que sorprende por su timidez pol&iacute;tica, ya que habla de los ca&iacute;dos &ldquo;hermanados por las circunstancias&rdquo;. Palomeque ironiza: &ldquo;No dice ni Guerra Civil. Podr&iacute;a ser un hurac&aacute;n o una riada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estamos a veinte o treinta pasos de donde reposan los restos de Antonio y Luciana, sus abuelos, los que, en el fondo, la han tra&iacute;do a Castro del R&iacute;o. Pero se detiene para relatar por qu&eacute; <em>Pueblo blanco azul</em> no es -citando a Isaac Rosa- &ldquo;otra maldita novela de la Guerra Civil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Esquivar ese t&oacute;pico ha sido lo m&aacute;s complejo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No estoy obsesionada con la innovaci&oacute;n. Pero s&iacute; que creo que hay una diferencia de otras obras que se han escrito antes, en el sentido de que lo que yo construyo es una memoria sentimental, una memoria de los afectos: una cotidianidad que tiene que ser rescatada. No solo los grandes eventos pol&iacute;ticos, las batallas o, no s&eacute;, las condenas a muerte, sino tambi&eacute;n esas vidas que, al final, como dec&iacute;amos antes, viv&iacute;an, criaban y merecen ser dignificadas. Adem&aacute;s, es una memoria que no est&aacute; muerta. Parad&oacute;jicamente, en el libro aparece much&iacute;simo la muerte, pero aun as&iacute; es una memoria muy viva, que nos impulsa hacia el futuro. Eso se ejemplifica en la novela en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo. Yo creo que esto es algo m&aacute;s: es una novela que tambi&eacute;n nos est&aacute; informando del presente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El anarquismo tiene una conexión con la tierra y un sustrato ecológico que aún no se ha rescatado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> La cosa es que Castro del R&iacute;o no fue un punto cualquiera en la Guerra Civil. Estamos en la Campi&ntilde;a Roja. Mientras que C&oacute;rdoba cay&oacute; en apenas unos d&iacute;as, aqu&iacute; se aguant&oacute; meses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>S&iacute;, eso es cierto. El pueblo resisti&oacute; dos meses hasta que se perdi&oacute; la batalla de Espejo. Y eso aqu&iacute; no se olvida. Donde s&iacute; parece que se ha olvidado es a nivel nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;A qu&eacute; te refieres? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Pues a todo lo que fueron las luchas anarquistas. Se habla de izquierdas y derechas, pero, dentro de las izquierdas hab&iacute;a una diversidad y una riqueza cultural incre&iacute;ble. El comunismo, por ejemplo, que ahora est&aacute; en boca de todos -y es as&iacute; porque estamos plagiando el discurso de Estados Unidos-, ni siquiera fue tan importante hasta la guerra en Espa&ntilde;a. Antes de la guerra, era un partido completamente secundario. Lo que predominaba era el anarquismo. Y aqu&iacute; m&aacute;s todav&iacute;a. Ten en cuenta que el anarquismo tiene una conexi&oacute;n con la tierra y un sustrato ecol&oacute;gico que no se ha rescatado. Y un feminismo anarquista que tambi&eacute;n est&aacute; por rescatar, pero que se nos ha olvidado, &iquest;no? 
    </p><p class="article-text">
        Es que las mujeres anarquistas estaban escribiendo novelas, folletines y hablando de aborto, de derechos sexuales, de independencia laboral. Eso parece que se ha quedado obliterado completamente del inconsciente colectivo. Los ecologistas ahora hablan de desalarizar la econom&iacute;a. Bueno, aqu&iacute; mismo, los anarquistas no cre&iacute;an en el dinero. El trabajo educativo del anarquismo, los ateneos libertarios, la educaci&oacute;n mixta&hellip; Hay un mont&oacute;n de cosas que se pueden rescatar y que, de hecho, ser&iacute;an muy beneficiosas para el mundo de hoy. Y aqu&iacute; ese experimento social se hizo durante dos meses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Pues retomo la pregunta que te hice antes en la azotea, que se cort&oacute; cuando entr&oacute; la chica: &iquest;el pasado tiene futuro?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Cada vez m&aacute;s, porque el futuro no existe, da mucho miedo. Entonces hay una vuelta al pasado que yo creo que la izquierda quiere negar. Pero no se puede negar la realidad. Lo que importa aqu&iacute; es qu&eacute; haces con ese retorno del pasado, con esa nostalgia, c&oacute;mo lo moldeas, c&oacute;mo recuperas lo que mereci&oacute; la pena. Al final, yo no entiendo ese tipo de rabia contra el pasado, cuando estamos de acuerdo en que son necesarias las pol&iacute;ticas de memoria, y que eso es como un saco enorme de conocimiento. O sea, por qu&eacute; no quieres recuperar todo eso si te puede aportar muchas herramientas para lidiar con el presente. Quiz&aacute;s sea parte de la contra ilustraci&oacute;n que estamos viviendo, del anti intelectualismo que est&aacute; tan en boga; pues por eso tampoco se quiere mirar atr&aacute;s, &iquest;no? Porque no nos interesa el conocimiento que nos puede aportar. Pero yo creo que es fundamental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Muera la inteligencia otra vez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;, por supuesto. Estamos de nuevo en la &eacute;poca de &ldquo;muera la inteligencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos hijos del éxodo rural</p>
          </div>

  </blockquote>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/azahara-palomeque-regresa-comala-pedacitos-muertos-lenguaje-genetica-son-memoria_1_13064729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 19:07:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Azahara Palomeque regresa a su 'Comala': "Somos pedacitos de muertos: el lenguaje y la genética son memoria"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Castro del Río,memoria histórica,Guerra Civil,Córdoba,libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bujalance fue la 'Gernika' del sur (y no Cabra)]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/bujalance-gernika-sur-no-cabra_129_13006978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7dc97a09-a635-4499-afb9-8bad7e8e39c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bujalance fue la &#039;Gernika&#039; del sur (y no Cabra)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este pueblo de Córdoba fue una de las primeras víctimas de las actuaciones de la Legión Cóndor en España, el escuadrón de aviones que los nazis enviaron a Franco y que provocó decenas de víctimas en un bombardeo de diciembre de 1936</p><p class="subtitle">Reportaje - Bujalance: cuna de la Torre de Pisa andaluza</p></div><p class="article-text">
        El 20 de diciembre de 1936 iba a ocurrir la ca&iacute;da de Bujalance en manos de los franquistas, durante la llamada &ldquo;ofensiva de la aceituna&rdquo;. Pero lo que ahora nos ocupa es el gran bombardeo que sufri&oacute; la localidad el d&iacute;a 14 del mismo mes. En mi libro <em>La guerra civil en C&oacute;rdoba </em>(p. 497) ya anticip&eacute; algo de este tema. Empezaba con el testimonio de un anarquista de Fern&aacute;n N&uacute;&ntilde;ez, refugiado en Bujalance, <strong>Francisco Verd&uacute;</strong>:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Una ma&ntilde;ana del mes de diciembre </em>(d&iacute;a 14), <em>cuando nos dedic&aacute;bamos a nuestro trabajo tranquilamente, nos sorprendi&oacute; el ruido de tres aviones que sobrevolaban el pueblo, y sobre las diez de la ma&ntilde;ana empezaron a sembrar el terror&nbsp;y la muerte entre la poblaci&oacute;n civil. Esto dur&oacute; todo el d&iacute;a, pues, cuando terminaban estos tres aviones, los relevaban otros tres, de manera que era imposible acudir a socorrer a los heridos entre los escombros. Cuando lleg&oacute; la noche no se escuchaban m&aacute;s que lamentos. Todos nos movilizamos para acudir a los casos m&aacute;s urgentes. Y as&iacute; pasamos toda la noche, a fin de salvar el m&aacute;ximo de vidas inocentes. Al d&iacute;a siguiente, y a la misma hora, id&eacute;ntica operaci&oacute;n de desmoralizaci&oacute;n sobre la poblaci&oacute;n civil, de modo que se decidi&oacute; la evacuaci&oacute;n. Al tercer d&iacute;a, 20 de diciembre, era ya muy poca la gente que permanec&iacute;a en Bujalance.&rdquo; </em>(Carta desde Francia, 27-8-1983).
    </p><p class="article-text">
        Todo era cierto sobre la gravedad del bombardeo, del que apenas se poseen datos en fuentes republicanas, pero s&iacute; en fuentes franquistas, en los conocidos <em>Documentos del General Cuesta</em><em> </em>(DGC), donde se consigna el bombardeo de Bujalance el 14 de diciembre de 1936, con un balance, cifrando por lo m&iacute;nimo, <em>de 100 muertos y 200 edificios destruidos. </em>Lo que no se explicita es que fue un ensayo destructor de la <em>Legi&oacute;n C&oacute;ndor </em>alemana.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, todo ello resulta prehistoria, cuando recientemente hemos conocido algunas publicaciones alemanas sobre la Legi&oacute;n C&oacute;ndor en Espa&ntilde;a, pista sobre la que me ha puesto <strong>Juan Antonio Cuestas</strong>. En 2014 nos ha llegado el libro <em>La guerra como aventura. La Legi&oacute;n C&oacute;ndor en la guerra civil espa&ntilde;ola 1936-1939, </em>de <strong>Stefanie Sch&uuml;ler-Springorum</strong>. Ah&iacute;, entre otros contenidos, se puede leer que <em>&ldquo;en total, entre diciembre de 1936 y marzo de 1937, las escuadrillas de combate y las escuadrillas de bombardeo experimental de la Legi&oacute;n tuvieron entre 1.000 y 1.200 misiones en terreno enemigo&rdquo;.</em> 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n detallan que los pueblecitos quedaban destruidos a las primeras pasadas y quedaban envueltos en polvo, y las personas supervivientes echaban a correr, pero&hellip; <em>&ldquo;Lanz&aacute;bamos bombas&nbsp;de metralla, hasta que dejaban de correr, y entonces arroj&aacute;bamos las bombas incendiarias a las ruinas&hellip;&rdquo;</em>, para que no quedara t&iacute;tere con cabeza. Experimentaci&oacute;n destructiva que no se dio en la ciudad de Cabra en 1938, sino la torpeza mezclada con la mala informaci&oacute;n, entre otras deficiencias.
    </p><p class="article-text">
        Obs&eacute;rvese c&oacute;mo la intencionalidad de los alemanes es &ldquo;la desmoralizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n civil&rdquo;. En ning&uacute;n caso hablan de objetivos militares. Por otra parte, exist&iacute;a un plan de experimentaci&oacute;n sobre los efectos de la nueva aviaci&oacute;n y la nueva munici&oacute;n. Esto nada tiene que ver con los objetivos y pr&aacute;cticas de la aviaci&oacute;n republicana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Wolfram von Richthofen, jefe de la Legión Cóndor.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Bajo el apartado &ldquo;Experimentos en Andaluc&iacute;a&rdquo;, bas&aacute;ndose en los escritos y en el diario de <strong>Richthofen</strong>, en el libro citado se alude ya a las fechas tr&aacute;gicas de Bujalance: <em>&ldquo;&hellip; despu&eacute;s de que el propio Richthofen ordenara el bombardeo de Bujalance, Montoro y El Carpio, el 14 de diciembre de 1936, pudieron examinar las consecuencias de las bombas desde el aire, y una semana m&aacute;s tarde, una vez tomados los pueblos, analizarlos con detalle y documentarlos fotogr&aacute;ficamente&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, se detalla expresamente que <em>&ldquo;El 14 de diciembre cayeron 120 bombas de 50 kilos cada una, solo en Bujalance; en el ataque fallecieron 120 personas, habitantes del pueblo y soldados, y hubo numerosos heridos&rdquo;</em>. M&aacute;s adelante se precisa que <em>&ldquo;&hellip; no s&oacute;lo Queipo, sino tambi&eacute;n otros generales espa&ntilde;oles intentaron servirse del manifiesto deseo de experimentaci&oacute;n de los alemanes e instrumentalizarlo para sus propios prop&oacute;sitos, y as&iacute; hicieron que el legendario Stuka, el bombardero en picado, entrara por primera vez en acci&oacute;n en C&oacute;rdoba&rdquo;</em>.<em> </em>
    </p><p class="article-text">
        En diciembre de 1936 Bujalance se hallaba abarrotado de refugiados de toda la Campi&ntilde;a cordobesa, de Espejo, Montilla, Castro del R&iacute;o, etc. Por tanto, es imposible cuantificar o identificar a las v&iacute;ctimas de esta multitud de forasteros, a los que hab&iacute;a que sumar otra multitud de tropas variopintas, regulares y milicianas, que estaban al mando del <strong>comandante P&eacute;rez Salas</strong>, el cual debi&oacute; de ser el que orden&oacute; la evacuaci&oacute;n. El cuartel de las Milicias se hallaba en la actual Plaza de Andaluc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La contribuci&oacute;n de sangre de Bujalance en aras del golpe militar no fueron solo las 120 de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor el 14 de diciembre de 1936, sino que de muchas m&aacute;s, sepultadas bajo los escombros, jam&aacute;s se tuvo noticia, como de otras que fueron arrasadas fugitivas por el campo en medio de las terribles pasadas a&eacute;reas, despedazadas entre los olivos, para risotadas de <strong>Richthofen</strong> y de los pilotos nazis. Jam&aacute;s ser&aacute;n computadas por la historia. Tras los tres a&ntilde;os de guerra y la larga posguerra, nadie tom&oacute; nota ni de los hechos ni de las personas ni de los nombres.
    </p><p class="article-text">
        Tras la victoria de 1939, se fusil&oacute; en Bujalance a 55 personas m&aacute;s. Otras 28 en la capital, 22 abatidas en el maquis, 3 en los campos nazis, 13 en la prisi&oacute;n de C&oacute;rdoba, entre otros casos. Total de la posguerra, 127 v&iacute;ctimas que sepamos, m&aacute;s ese m&iacute;nimo de las 120 del bombardeo de 1936 (m&aacute;s esos &ldquo;desaparecidos&rdquo;, que echaban a correr y les arrojaban bombas hasta que &ldquo;dejaban de correr&rdquo;). Por tanto, Bujalance fue castigado, sin duda, mucho m&aacute;s que la ciudad de Cabra.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pilotos alemanes que visit&oacute; Bujalance por aquellos d&iacute;as fue <strong>Hannes Trautloft</strong>, que public&oacute; su diario de guerra nada m&aacute;s volver a Alemania, en 1939, bajo el t&iacute;tulo <em>Piloto de caza en la guerra de Espa&ntilde;a. Diario de un legionario alem&aacute;n </em>(de 1939, publicado en Espa&ntilde;a en 2020). Este piloto viaj&oacute; a C&oacute;rdoba en diciembre de 1936. Se&ntilde;ala que todos los puentes se hallaban volados y los pueblos derruidos: <em>&ldquo;&hellip; Especialmente malo es el aspecto de Bujalance. Aqu&iacute; primero actuaron nuestros bombarderos&hellip; ninguna casa ha quedado entera&hellip; En la torre de la iglesia de Bujalance los rojos emplazaron a 80 metros de altura un nido de ametralladora&hellip; Villa del R&iacute;o y Lopera se llaman los pueblos que las tropas del general Franco han tomado justo ayer&hellip; A ambos lados de la carretera yacen ca&iacute;dos, por lo general rojos&hellip; Numerosos camiones van cargados hasta arriba con enseres dom&eacute;sticos, camas, sillas, sartenes, cuadros, c&aacute;ntaros, todo est&aacute; revuelto y en desorden&hellip; todav&iacute;a corretea por ah&iacute; toda clase de animales, cerdos, gallinas, que ahora son requisados por los soldados del general Franco&rdquo; </em>(pp. 130-132).
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En Villa del R&iacute;o nos presentamos al comandante&hellip; Aqu&iacute;, nos cuenta, el frente rojo est&aacute; mantenido por las Brigadas Internacionales. Se baten bien, pero en los &uacute;ltimos combates han sufrido considerablemente&rdquo;. </em>Y refiere el caso de un brigadista ingl&eacute;s prisionero, al que se le ha requisado una Biblia, un regalo de navidad que le hab&iacute;a enviado su madre &ldquo;con los mejores deseos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas fuentes alemanas son determinantes para explicar las actuaciones destructoras de los bombardeos de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor. <strong>Primero</strong>, los bombardeos rasantes para abrir los edificios; <strong>despu&eacute;s</strong>, los ametrallamientos del personal civil, &ldquo;contra los que corr&iacute;an, hasta que dejaban de correr&rdquo;. <strong>En tercer lugar</strong>, los bombardeos incendiarios, siempre ech&aacute;ndoles la culpa de los incendios a &ldquo;los rojos&rdquo;. <strong>Cuarto</strong>, las actuaciones se hac&iacute;an, no contra objetivos militares, sino para &ldquo;la desmoralizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n civil&rdquo;. <strong>Por &uacute;ltimo</strong>, los bombardeos alemanes se hac&iacute;an en forma de experimentaci&oacute;n, para comprobar la eficacia de los nuevos aparatos y las nuevas municiones. La similitud de lo ocurrido en Gernika y en Bujalance resulta evidente. En cambio, si todas&nbsp;estas caracter&iacute;sticas se cotejan con lo ocurrido en el bombardeo de la ciudad de Cabra, no existe parang&oacute;n posible.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, <strong>Juan Antonio Cuestas </strong>ha publicado un art&iacute;culo sobre el bombardeo del 14 de diciembre de 1936 (Revista <em>Adalid</em>, n. 8, dic. 2024, Bujalance), con un magn&iacute;fico trabajo de campo de recogida de testimonios de los entonces ni&ntilde;os, hoy nonagenarios, los cuales ponderan el arrasamiento de Bujalance tras las diversas pasadas de los bombarderos de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor a 600 metros de vuelos rasantes. Algunos hablan de caminar por las calles en medio de cad&aacute;veres. En cuanto lleg&oacute; la noche, y al d&iacute;a siguiente, se organiz&oacute; la evacuaci&oacute;n total de Bujalance: <em>&ldquo;La carretera de Villa del R&iacute;o, llenita de gente andando, cargados con lo que pod&iacute;an, otros buscando a los suyos. Porque ese d&iacute;a que sal&iacute;amos nos bombardeaban tambi&eacute;n. Pasamos la noche en la Estaci&oacute;n de Villa del R&iacute;o&rdquo;.</em> Contaban no solo el estruendo de las bombas, sino tambi&eacute;n el &ldquo;terrible tableteo de las ametralladoras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la cuantificaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas no conocemos fuentes espa&ntilde;olas (El Registro Civil qued&oacute; truncado desde el 14-12-1936 hasta febrero de 1937. A&ntilde;os despu&eacute;s se inscribi&oacute;, fuera de plazo, a una veintena de v&iacute;ctimas del bombardeo, sobre todo ni&ntilde;os, se&ntilde;ala <strong>Cuestas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De momento, solo contamos con las fuentes alemanas, en torno a la cifra inicial de 120 muertos y &ldquo;muchos heridos&rdquo;. As&iacute; aparece tambi&eacute;n en el diario de <strong>Richthofen</strong>, publicado en 1944, cuando muri&oacute;&nbsp;a causa de un tumor cerebral (<em>La guerra como aventura&hellip;, </em>de Sch&uuml;ler).
    </p><p class="article-text">
        No hace mucho ha escrito sobre el tema otro hispanista alem&aacute;n, <strong>Walther L. Bernecker </strong>(&ldquo;Gernika y Alemania: debates historiogr&aacute;ficos&rdquo;, en <em>Historia Contempor&aacute;nea, </em>35, 2007, p. 513), anotando: <em>&ldquo;Richthofen estaba personalmente en uno de los aviones bombarderos, y parece ser</em> &ndash;seg&uacute;n su diario- <em>que tuvo &lsquo;una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n al ver por primera vez</em> (caer) <em>bombas sobre hombres</em> (concretos)&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con relaci&oacute;n al bombardeo republicano de Cabra, de 7-11-1938, las circunstancias son muy diferentes. En mi archivo me encuentro con un <strong>documento de la Cruz Roja</strong> sumamente esclarecedor. Se trata de un informe redactado en enero de 1939 por el que fuera primer alcalde franquista de 1936 en Cabra, director del Instituto y ferviente apologista del R&eacute;gimen, <strong>&Aacute;ngel Cruz Rueda</strong>. El Informe est&aacute; dirigido al Secretario de la Junta Suprema de la Cruz Roja en Burgos, con fecha 17-1-1939 &ldquo;(Tercer A&ntilde;o Triunfal)&rdquo;. Primero se introduce, con estilo inflado, sobre la ciudad de Cabra, Parnaso de las Letras, cuna de Juan Valera, que <em>&ldquo;En 1936 se puso decididamente, desde el primer d&iacute;a, al lado del General&iacute;simo Franco, consider&aacute;ndole representante y gu&iacute;a de la verdadera Espa&ntilde;a&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        El estilo es tan ret&oacute;rico que el Secretario de Cruz Roja en Burgos le responde diez d&iacute;as despu&eacute;s sobre la recepci&oacute;n del Informe: <em>&ldquo;En &eacute;l quedan bien de manifiesto las circunstancias del criminal bombardeo de esa Ciudad y lo &iacute;lustre de su prosapia&rdquo;</em>. Esto &uacute;ltimo, la &ldquo;prosapia&rdquo;, no sabemos si con &ldquo;retint&iacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, los datos son minuciosos al extremo. El bombardeo ocurri&oacute; el lunes 7-11-1938, a las 7&rsquo;30 de la ma&ntilde;ana. Operaron tres monoplanos bimotores <em>&ldquo;Sof&iacute;a-Katiuska, en formaci&oacute;n de patrulla en cu&ntilde;a, por la zona del Calvario. Dejaron caer unas 30 bombas rusas, de una potencia entre 30 y 48 kilos, de las cuales explotaron &lsquo;veintitantas&rsquo;&hellip; En la plaza de Abastos los muertos fueron &rdquo;treinta y tantos&ldquo;</em>. En una taberna frontera fallecieron 13. En la calle Jaquotot, muri&oacute; un ni&ntilde;o. En la calle Mu&ntilde;iz Terrones, muri&oacute; un teniente de Regulares. En la plaza de Calvo Sotelo destruyeron el surtidor de gasolina. En la zona del Campo de Concentraci&oacute;n que exist&iacute;a con 112 prisioneros, mataron a 2 prisioneros y a 10 militares que los custodiaban. Hubo varios muertos entre los refugiados en el antiguo cuartel de la Guardia Civil. El total de v&iacute;ctimas fue de 107. Heridos, un centenar. 
    </p><p class="article-text">
        El citado Informe se hace con un fin propagand&iacute;stico indudable, no solo con destino a la Cruz Roja, sino tambi&eacute;n para &ldquo;la Prensa forastera y espa&ntilde;ola&rdquo;. Se hace hincapi&eacute; en que <em>&ldquo;Periodistas extranjeros y espa&ntilde;oles nos distinguieron con su visita &ndash;as&iacute; como Autoridades de la capital-&hellip; y los enviados especiales de Prensa y Propaganda del Gobierno del Reich&rdquo;</em>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
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                    alt="Portada del libro de Hannes Trautloft, publicado en 1939."
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            <span class="title">
                Portada del libro de Hannes Trautloft, publicado en 1939.                            </span>
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        Lo que no menciona el Informe son los fusilamientos cometidos en Cabra en 1936 por los entusiastas del R&eacute;gimen. En mis libros sobre C&oacute;rdoba, sobre todo en los cuatro &uacute;ltimos, he ofrecido un c&oacute;mputo de los fusilados por el franquismo en Cabra, total que asciende a un m&iacute;nimo de<strong>117 v&iacute;ctimas</strong>, la mayor&iacute;a en las cunetas de Cabra a Lucena, Priego o Monturque. Otros, en Priego, y algunos m&aacute;s en C&oacute;rdoba capital, en el verano y oto&ntilde;o de 1936, debido al celo exterminador del comandante militar de la plaza de Cabra <strong>Francisco L&oacute;pez Pastor</strong> y de su ayudante, que era peor, el <strong>teniente Rold&aacute;n &Eacute;cija</strong>, que sembr&oacute; el terror en Rute y en Priego. De manera que &ldquo;Gernika del Sur&rdquo; con relaci&oacute;n a Cabra, no corresponde al rigor de la historia, sin olvidar a los fusilados republicanos, que suman m&aacute;s, con el problema a&ntilde;adido de los &ldquo;desaparecidos&rdquo;, pr&aacute;ctica habitual en 1936. La &ldquo;Gernika del Sur&rdquo;, seg&uacute;n lo documentado, fue sin duda Bujalance, donde la perfecci&oacute;n del exterminio de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor no se puede comparar con unos aviones &ldquo;Katiuskas&rdquo; rusos, viejos, con menos bombas y de menos peso (20 bombas explosionadas, de 30 a 48 kilos, frente a las 50 bombas de 50 kilos, como m&iacute;nimo, de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor en Bujalance. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Moreno Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/bujalance-gernika-sur-no-cabra_129_13006978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 19:50:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bujalance fue la 'Gernika' del sur (y no Cabra)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Bujalance,memoria histórica,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luis Velasco: azote de la gente republicana en Córdoba en 1936]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/luis-velasco-azote-gente-republicana-cordoba-1936_129_12823640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11205ff0-23a5-40d1-bea5-9782ffdee959_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x381y118.jpg" width="1200" height="675" alt="Luis Velasco: azote de la gente republicana en Córdoba en 1936"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesor Francisco Moreno Gómez y la nieta del falangista cordobés, Ana Velasco, se encuentran en el documental de RTVE y retratan uno de los episodios más oscuros de la historia de la ciudad y la provincia</p></div><p class="article-text">
        Con la ayuda de <strong>Ana Solana</strong>, de RTVE, y de la nieta de Luis Velasco, <strong>Ana Velasco</strong>, hemos podido llegar al fondo de la actuaci&oacute;n de la Falange en la C&oacute;rdoba del golpe militar. A ra&iacute;z de mi participaci&oacute;n en el documental de TVE <em>Miradas desobedientes</em> (27-11-2025), he tenido acceso a algunos documentos para saber bastante m&aacute;s del falangista <strong>Luis Velasco Moreno</strong>, ordenanza del capit&aacute;n Mar&iacute;n Alc&aacute;zar y del coronel Cascajo en los d&iacute;as del golpe militar. Este programa de &ldquo;los desobedientes&rdquo; se enmarca en una corriente de familiares de antiguos verdugos que, con sentido cr&iacute;tico, se han decidido a mostrar su desacuerdo con la actuaci&oacute;n de alg&uacute;n ancestro, en defensa de los derechos humanos. Y as&iacute; ha actuado en C&oacute;rdoba Ana Velasco, nieta del falangista Velasco, la cual ha viajado a la ciudad califal para la grabaci&oacute;n del documental.
    </p><p class="article-text">
        Nos aport&oacute; tambi&eacute;n una carta de Luis Velasco dirigida al Jefe Nacional de Falange en 1975, Raimundo Fern&aacute;ndez Cuesta, del 29 de noviembre de ese a&ntilde;o, reci&eacute;n enterrado Franco, fechada en Badalona, <em>&ldquo;&hellip; rog&aacute;ndote, si es posible, me autorices a encuadrarme a tus &oacute;rdenes, as&iacute; como a mi se&ntilde;ora&rdquo;</em>, record&aacute;ndole de que <em>&ldquo;En aquellos tiempos de 1935 y 1936 fueron tres veces las que habl&eacute; con Jos&eacute; Antonio y contigo&rdquo;</em>. Seguramente vislumbraba con temor el cambio de r&eacute;gimen y buscaba agarraderos seguros.
    </p><p class="article-text">
        Velasco, aunque persona iletrada, redact&oacute; unas p&aacute;ginas de memorias interrumpidas. &Eacute;l presentaba su vida cotidiana entre <em>&ldquo;las visitas que a diario ten&iacute;a que hacer al coronel Cascajo como enlace entre el Comandante Militar, la Jefatura de O.P. y el Gobierno civil&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Escribe Velasco que el 18 de julio se encontraba en prisi&oacute;n desde la muerte de Calvo Sotelo con otros falangistas y fue excarcelado a las dos de la madrugada, y se present&oacute; ante el nuevo gobernador civil capit&aacute;n Mar&iacute;n Alc&aacute;zar. Dice que <em>&ldquo;Se marcharon los se&ntilde;ores</em> (Gabriel) <em>Delgado</em> (Gallego) <em>y Mu&ntilde;oz C&oacute;rdoba&hellip; y nos quedamos solos el gobernador civil y yo.&rdquo; </em>Aquella noche nos revela algo curioso: que fue nombrado &ldquo;Delegado de la Jefatura de Orden P&uacute;blico y jefe de la Brigadilla Especial de Falange, siendo el nuevo primer Jefe de Orden P&uacute;blico el teniente coronel Alfonso Mart&iacute;nez Zabalete. Y rezumando su complejo de culpa, declara que <em>&rdquo;las &oacute;rdenes las daba el Jefe de O.P., y yo cargu&eacute; con el mochuelo&ldquo;.</em> El &rdquo;mochuelo&ldquo; fue que denunci&oacute; a centenares de personas en C&oacute;rdoba, a las que llev&oacute; al pared&oacute;n, incluida su propia cu&ntilde;ada Pilar Barrena. &Eacute;l, en su primera juventud, hab&iacute;a simpatizado con las izquierdas, a las que conoc&iacute;a perfectamente, por lo que la purga fue terror&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a la noche del Gobierno Civil, detalla Velasco: <em>&ldquo;un ordenanza nos trajo un caf&eacute; y dos copas de co&ntilde;ac&rdquo;</em>. Fue la noche de los caf&eacute;s y de los co&ntilde;acs. Y de las risas y carcajadas. Como Ner&oacute;n antes de prender las teas.
    </p><p class="article-text">
        Luis Velasco gozaba ya de un peque&ntilde;o <em>curr&iacute;culum </em>en el seno de la Falange, cuando explicaba en la carta a Fern&aacute;ndez Cuesta que <em>&ldquo;Soy el camarada Velasco que, junto con Jos&eacute; Antonio, Mateo, Vignote y t&uacute;, tom&eacute; parte como orador en los actos de C&oacute;rdoba y Fuente Palmera, podr&iacute;amos decir que el brazo derecho de Rogelio Vignote en aquellos tiempos. Posteriormente me mand&oacute; Mateo a Extremadura, con el fin de ver la forma de organizar alg&uacute;n sindicato por aquellas provincias&hellip;&rdquo;.</em> 
    </p><p class="article-text">
        La madrugada del 18-19 de julio fue de una gran algarab&iacute;a fascista en C&oacute;rdoba, una noche epif&aacute;nica. Escribe Velasco: <em>&ldquo;Hab&iacute;a un gran bullicio en el Paseo del Gran Capit&aacute;n, entre la iglesia de San Hip&oacute;lito y San Nicol&aacute;s, en las terrazas de los C&iacute;rculos Mercantil y de Labradores&rdquo;</em>, mientras sonaban los himnos de Falange y Requet&eacute;s, adem&aacute;s de las marchas militares con que aquella madrugada amenizaba la banda de m&uacute;sica. El divertido preludio de una tragedia.
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                    alt="Francisco Moreno Gómez junto a la nieta de Luis Velasco."
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            <span class="title">
                Francisco Moreno Gómez junto a la nieta de Luis Velasco.                            </span>
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        Habla tambi&eacute;n Velasco de una llamada del general Miaja al Gobierno Civil aquella misma terrible madrugada del golpe militar. Pero pudo ser unos d&iacute;as m&aacute;s tarde. En cualquier caso, cuando son&oacute; el tel&eacute;fono, lo cogi&oacute; Velasco, con el siguiente mensaje: <em>&ldquo;D&iacute;gale a Cascajo que, si ma&ntilde;ana la aviaci&oacute;n gubernamental no ve banderas blancas en se&ntilde;al de rendici&oacute;n, bombardear&eacute; la ciudad sin compasi&oacute;n&rdquo;</em>. Y cuenta que todos se rieron de la ocurrencia. Otra vez las carcajadas de Ner&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una de aquellas noches, el coronel Cascajo llam&oacute; a Velasco. Cuando sub&iacute;a las escaleras, <em>&ldquo;un ordenanza sub&iacute;a una bandeja de caf&eacute;s&rdquo; y co&ntilde;ac. Exaltaci&oacute;n et&iacute;lica cuartelera para acallar los escr&uacute;pulos. All&iacute; estaba Cascajo con todos sus fieles. &ldquo;Me pregunt&oacute; qu&eacute; me hab&iacute;a dicho Miaja. Todos se echaron a re&iacute;r y yo tambi&eacute;n&rdquo;</em>. All&iacute; comentaron que la telefonista de Espiel les hab&iacute;a revelado que en la Estaci&oacute;n se hab&iacute;a detenido un tren de mineros de Pe&ntilde;arroya y de Puertollano con varios vagones de dinamita, dispuestos a tomar C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Entonces le encargaron a Velasco llevar a cabo un sabotaje en la v&iacute;a f&eacute;rrea a la altura del arroyo Pedroches. Le entregaron un tubo de dinamita, una ametralladora y un cuchillo de monte. Una patrulla, al mando del sargento Arroyo, lo llevaron all&aacute; de madrugada. Se pararon en la zona de la Carrera del Caballo. Velasco parti&oacute; solo en busca de la v&iacute;a f&eacute;rrea. Excav&oacute; y coloc&oacute; el explosivo debajo de una traviesa, dej&oacute; a punto la mecha y sali&oacute; corriendo entre las sombras de la noche y las encinas. La explosi&oacute;n destroz&oacute; la v&iacute;a. Cuando volvi&oacute; a la patrulla, le ofrecieron una bandeja de caf&eacute;s y co&ntilde;ac. Se hab&iacute;a conjurado el peligro de los mineros de Pe&ntilde;arroya.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Velasco regres&oacute; ufano al Gobierno Militar, estaba Cascajo rodeado de sus fieles: <em>&ldquo;Mar&iacute;n Alc&aacute;zar, el rejoneador Ca&ntilde;ero, el secretario particular Gabriel Delgado Gallego, el se&ntilde;or Mu&ntilde;oz C&oacute;rdoba, el teniente coronel Mart&iacute;nez Zabalete, jefe de Orden P&uacute;blico. Me felicitaron todos.&rdquo;</em>
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                Pilar Barrena en una manifestación, cuñada de Velasco, a la que éste hizo fusilar en Córdoba, entre otros centenares de personas.                                  </span>
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        El falangista Velasco actuaba con perfecto pe&oacute;n de los recados. Al tercer d&iacute;a del golpe, comenta en sus memorias que lo volvi&oacute; a llamar Cascajo de madrugada, para entregarle un sobre que conten&iacute;a la orden de libertad de la actriz Rosita D&iacute;ez Gimeno. Deb&iacute;a llevarla a su alojamiento, el Hotel Sim&oacute;n. Y al d&iacute;a siguiente, acompa&ntilde;arla a Sevilla, destino que hab&iacute;a solicitado la actriz. Ya no cuenta m&aacute;s detalles el despiadado Velasco, porque ah&iacute; se cierra sus p&aacute;ginas de mini-memorias.
    </p><p class="article-text">
        Tras los titubeos de los primeros d&iacute;as, Velasco se especializ&oacute; en las noches cordobesas, al mando de los camiones de la muerte, lo mismo que hac&iacute;a Ca&ntilde;ero con sus caballistas, recorriendo los barrios y la sierra en busca de rojos. Velasco ya hemos citado que hizo fusilar a su cu&ntilde;ada Pilar Barrena (porque &ldquo;delante de &eacute;l no se paseaba ning&uacute;n socialista por C&oacute;rdoba&rdquo;). Tambi&eacute;n se present&oacute; en casa de Dolores Mu&ntilde;oz, costurera del barrio del Alc&aacute;zar, y motiv&oacute; su muerte. Aquella mujer mostr&oacute; un valor ins&oacute;lito, se puso su mejor vestido, increp&oacute; a sus verdugos y cay&oacute; dando &ldquo;Vivas&rdquo; a la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Con la Brigadilla de Velasco actuaba el banderillero &ldquo;Virutas&rdquo; (Manuel Mart&iacute;nez de Dios), que ten&iacute;a su centro de actuaci&oacute;n en el barrio de Santa Marina. Otro denunciante era el pintoresco &ldquo;Orteguilla&rdquo;, al igual que &ldquo;El Mascota&rdquo; (Francisco Gonz&aacute;lez Bueno), falangista, conductor del cami&oacute;n de la muerte y mano derecha de Velasco. Ten&iacute;an como enlace a un tal &ldquo;Ricardito&rdquo;, que les llevaba las listas de supuestos rojos. Al anochecer sal&iacute;an a dar la ronda y a detener gente. Otro falangista y conductor del &ldquo;cami&oacute;n fantasma&rdquo; era &ldquo;El Quico&rdquo; (Nicol&aacute;s Gonz&aacute;lez Torres), tambi&eacute;n ch&oacute;fer particular de Cascajo y de &ldquo;Don Bruno&rdquo;. Se reun&iacute;an en el Bar de la Puerta Gallegos para organizar sus razzias y se sumaban en algazara a las comitivas de las ejecuciones.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las intervenciones m&aacute;s nauseabundas de Velasco fue la que llev&oacute; al asesinato del poeta Josemar&iacute;a Alvari&ntilde;o Navarro, de 25 a&ntilde;os, con un hijo y otro en camino, joven promesa de la poes&iacute;a cordobesa, autor del libro <em>Canciones Morenas </em>(1935). Al ilustrador del libro, Juan Aguayo Garc&iacute;a lo mataron primero (29-8-1936). Alvari&ntilde;o continuaba con su trabajo de linotipista en <em>La voz de C&oacute;rdoba </em>(que pas&oacute; a llamarse <em>Azul</em>) y se encargaba de la p&aacute;gina literaria. Al anterior director del peri&oacute;dico, Pablo Troyano Moraga, ex presidente de la Diputaci&oacute;n, lo mataron el 27 de septiembre. La tragedia se cern&iacute;a sobre Alvari&ntilde;o, hasta que un d&iacute;a, al entrar en un bar &ndash;me cont&oacute; su&nbsp;hermana Mar&iacute;a en 1983-, se top&oacute; con Velasco, el cual alz&oacute; la voz y solt&oacute; su sentencia habitual: &ldquo;Delante de m&iacute; no se pasea ning&uacute;n izquierdista por C&oacute;rdoba&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Enseguida, el 26 de octubre, un grupo de falangistas se present&oacute; en casa de sus padres, indagando sobre el domicilio del poeta, a donde llevaron a la madre enca&ntilde;onada, pero Alvari&ntilde;o estaba ausente. Al d&iacute;a siguiente, intuyendo que el ritual de la muerte hab&iacute;a comenzado, se visti&oacute; su mejor traje y se march&oacute; a la redacci&oacute;n del peri&oacute;dico. En efecto, aquella ma&ntilde;ana fue detenido y llevado al Gobierno Civil. Su esposa Amparo y su hermana Mar&iacute;a corrieron a verlo y pasarle algo de comida. Intentaron r&aacute;pidas gestiones en su favor. Acudieron a su padrino de boda, Francisco Valverde, y al derechista influyente Leoncio Torrellas. Todo fue in&uacute;til. 
    </p><p class="article-text">
        En la madrugada del 28 de octubre fue sacado del Alc&aacute;zar Viejo en un grupo de 18 v&iacute;ctimas. Alvari&ntilde;o iba maniatado con Raimundo Rubio, escribiente de los Cruz Conde. Lo acribillaron en el cementerio de San Rafael. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt=" El poeta cordobés Josemaría Alvariño, asesinado por indicación de Luis Velasco, el 28-10-1936. El autor del retrato, Juan Aguayo, también fue fusilado."
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                 El poeta cordobés Josemaría Alvariño, asesinado por indicación de Luis Velasco, el 28-10-1936. El autor del retrato, Juan Aguayo, también fue fusilado.                            </span>
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        Cuando su esposa Amparo acudi&oacute; aquella ma&ntilde;ana al Alc&aacute;zar a llevarle el desayuno, se lo rechazaron diciendo: &ldquo;Este s&iacute; est&aacute;, pero en el otro mundo&rdquo;. Toda la familia qued&oacute; consternada y abrumada por el dolor. Su hermana Mar&iacute;a fue aquella ma&ntilde;ana al cementerio, pero ya hab&iacute;a sido enterrado en la fosa com&uacute;n. El sepulturero le confes&oacute; que hab&iacute;a tenido que cubrir el cad&aacute;ver con su propia chaqueta, porque le resultaba insufrible contemplar a aquel joven poeta en lo mejor de su vida, inmolado de manera tan inhumana. Por la tarde, el capell&aacute;n del cementerio convocaba a los familiares, y &eacute;stos retiraban los objetos personales de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera el infierno hab&iacute;a ca&iacute;do sobre C&oacute;rdoba, la tierra de S&eacute;neca, de G&oacute;ngora, del Duque de Rivas&hellip; &ldquo;Josemar&iacute;a Alvari&ntilde;o muri&oacute; en su C&oacute;rdoba, como Garc&iacute;a Lorca en su Granada.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El falangista Luis Velasco, despu&eacute;s de tanto protagonismo, entr&oacute; en desgracia en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de la guerra. Decidi&oacute; marcharse al frente de batalla en los &uacute;ltimos meses, pero por alguna indisciplina imprecisa fue sometido a Expediente de Informaci&oacute;n y fue ingresado en prisiones militares, durante casi un a&ntilde;o, hasta que pas&oacute; por un consejo de guerra y sali&oacute; absuelto.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        La C&oacute;rdoba de la victoria ya no lo quer&iacute;a, por lo que Velasco tom&oacute; la decisi&oacute;n de emigrar, seg&uacute;n sus propias palabras: <em>&ldquo;Sal&iacute; de C&oacute;rdoba por la persecuci&oacute;n intencionada de Masones, Derechas y de &lsquo;se&ntilde;ores falangistas&rsquo; incorporados despu&eacute;s del 18 de julio, y m&aacute;s tarde, por el Decreto de Unificaci&oacute;n, los mismos que estoy enterado criticaron despu&eacute;s a nuestro R&eacute;gimen, y hoy est&aacute;n encuadrados en diferentes asociaciones pol&iacute;ticas, pero no en la aut&eacute;ntica Falange&rdquo; </em>(Carta 29-11-1975). Velasco se dirigi&oacute; a Madrid, donde tuvo relaci&oacute;n con Fern&aacute;ndez Cuesta, y despu&eacute;s march&oacute; a Barcelona, donde se coloc&oacute; de viajante, y termin&oacute; como vigilante de un aparcamiento de coches. Los victimarios tambi&eacute;n tienen su p&aacute;gina en la historia, igual que los griegos recogieron el nombre de Efialtes, por el desastre de Las Term&oacute;pilas.
    </p><p class="article-text">
        (Gratitud hist&oacute;rica a <strong>Ana Velasco</strong>, la nieta, por su &ldquo;desobediencia&rdquo; cr&iacute;tica y por su generosidad, al facilitarnos documentos que hacen justicia a las v&iacute;ctimas. Y gracias a <strong>Ana Solana</strong>, directora del documental &ldquo;Miradas desobedientes&rdquo;, por poner la mirada de TVE en C&oacute;rdoba). 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Moreno Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/luis-velasco-azote-gente-republicana-cordoba-1936_129_12823640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2025 20:46:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luis Velasco: azote de la gente republicana en Córdoba en 1936]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,Guerra Civil,historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciencia ciudadana para aprender a investigar como los especialistas en memoria democrática]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ciencia-ciudadana-aprender-investigar-especialistas-memoria-democratica_1_12799190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96ae335d-69ee-4a3f-9db9-5bc731e99762_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciencia ciudadana para aprender a investigar como los especialistas en memoria democrática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un proyecto de la Cátedra de Memoria Democrática de la Universidad de Córdoba formará y enseñará a la ciudadanía a trabajar como lo hacen los investigadores de la represión franquista a través de los archivos sobre consejos de guerra</p><p class="subtitle">Se integrarán en el proyecto Concord, que ya ha reconstruido la memoria de los represaliados cordobeses en más de 10.000 consejos de guerra</p></div><p class="article-text">
        La C&aacute;tedra de Memoria Democr&aacute;tica de la Universidad de C&oacute;rdoba (UCO) va a desarrollar un proyecto para acercar la ciencia de la investigaci&oacute;n en esta materia a la ciudadan&iacute;a, donde los propios ciudadanos aprender&aacute;n y desarrollar&aacute;n investigaciones como las que llevan a cabo los especialistas sobre la represi&oacute;n franquista en la provincia a trav&eacute;s de los archivos de los consejos de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto de ciencia ciudadana -en colaboraci&oacute;n con&nbsp;la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a, Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y&nbsp;Universidades y la Diputaci&oacute;n de C&oacute;rdoba- se integrar&aacute; a su vez en el proyecto Concord de la Universidad de C&oacute;rdoba, mediante el que se ha recuperado, digitalizado y publicado durante varios a&ntilde;os los consejos de guerra que hubo en la provincia, la que registr&oacute; m&aacute;s en Andaluc&iacute;a y donde se sentenci&oacute; a cerca de 14.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, a trav&eacute;s de este proyecto de ciudadana que se desarrollar&aacute; entre enero y junio de 2026, &ldquo;el objetivo es acercar la ciencia a la ciudadan&iacute;a&rdquo;, en un &aacute;mbito como es la memoria democr&aacute;tica, explica a <em>Cord&oacute;polis </em>el director de la C&aacute;tedra, Francisco Acosta. &ldquo;la idea es poder ofrecer a la ciudadan&iacute;a una inmersi&oacute;n en un proyecto de trabajo cient&iacute;fico universitario, en este caso el proyecto Concord, trabajando sobre los consejos de guerra de la represi&oacute;n militar&rdquo; durante el franquismo.
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                    alt="Proyecto Concord de la Universidad de Córdoba para digitalizar y documentar consejos de guerra a cordobeses en la represión franquista."
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                Proyecto Concord de la Universidad de Córdoba para digitalizar y documentar consejos de guerra a cordobeses en la represión franquista.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Aprender y desarrollar el mismo proceso que los investigadores</h2><p class="article-text">
        Las personas interesadas se incorporar&aacute;n al grupo de trabajo de Concord y realizar&aacute;n la misma investigaci&oacute;n que los profesionales que participan en este proyecto. Habr&aacute; una fase de formaci&oacute;n, tanto presencial como online, para facilitar tambi&eacute;n la participaci&oacute;n de personas de la provincia, y podr&aacute;n conocer c&oacute;mo se desarrolla la investigaci&oacute;n y &ldquo;todas las cuestiones sobre la Guerra Civil en C&oacute;rdoba, el mecanismo de represi&oacute;n franquista y c&oacute;mo funcionaba la justicia militar con los consejos de guerra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, trabajar&aacute;n en la documentaci&oacute;n de los archivos de esos consejos de guerra y &ldquo;har&aacute;n exactamente el mismo proceso que los investigadores&rdquo;. Lo har&aacute;n con expedientes de consejos de guerra que a&uacute;n no han siso analizados en Concord y, con supervisi&oacute;n de los profesionales, la investigaci&oacute;n que realicen los participantes se incorporar&aacute;n a su base de datos.
    </p><p class="article-text">
        Luego, en una segunda fase de este proyecto de ciencia ciudadana sobre memoria democr&aacute;tica, quienes participen desarrollar&aacute;n una investigaci&oacute;n para localizar a familiares de las v&iacute;ctimas de los consejos de guerra en C&oacute;rdoba, grabando un v&iacute;deo o audio para incorporarlo a las grabaciones de la base de datos de Concord. &ldquo;Se trata de a&ntilde;adir los testimonios sobre c&oacute;mo la familia ha vivido la experiencia de la represi&oacute;n en C&oacute;rdoba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La C&aacute;tedra de Memoria Democr&aacute;tica cuenta, para difundir este proyecto de ciencia ciudadana, con la Federaci&oacute;n de Asociaciones Vecinales de C&oacute;rdoba Al-Zahara, para invitar a la gente a participar. &ldquo;Estamos teniendo una buena respuesta, con m&aacute;s de cien personas que han manifestado inter&eacute;s por participar&rdquo;. <a href="https://forms.gle/QLibJKJkQiokNXNu8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La invitaci&oacute;n para inscribirse</a> va dirigida a personas que, sin necesidad de formaci&oacute;n previa, tengan curiosidad&nbsp;por conocer c&oacute;mo se investiga, preserva y difunde el pasado desde los m&eacute;todos cient&iacute;ficos de la&nbsp;disciplina hist&oacute;rica, y quieran colaborar activamente en el proceso de investigaci&oacute;n.
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                Proyecto Concord de la Universidad de Córdoba para digitalizar y documentar consejos de guerra a cordobeses en la represión franquista.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">M&aacute;s de 10.000 expedientes de consejos de guerra sobre cordobeses</h2><p class="article-text">
        Hasta el momento, el equipo del proyecto Concord ha digitalizado y puesto a&nbsp;disposici&oacute;n del p&uacute;blico m&aacute;s de 10.000 expedientes judiciales de los consejos de guerra sobre cordobeses, con los que reconstruir y recuperar su memoria para su conocimiento p&uacute;blico. Un equipo de la Universidad de C&oacute;rdoba viene trabajando en esta investigaci&oacute;n desde 2021, con el objetivo de recuperar la memoria de los consejos de guerra&nbsp;que se hicieron sobre miles de cordobeses en los a&ntilde;os de la Guerra Civil y posteriores.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores han buceado en esos m&aacute;s de 10.000 expedientes de consejos de guerra realizados a cordobeses, con consejos con un solo encausado y otros donde figuran de dos hasta cien encausados, lo que supone una labor m&aacute;s compleja para su estudio. Se ha registrado toda la informaci&oacute;n que consta en ellos, de manera que sirva para recuperar la memoria y aporte verdad sobre la historia de miles de cordobeses.&nbsp;
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        <a href="https://www.historiaymemoriaencordoba.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historia y Memoria en C&oacute;rdoba</a>&nbsp;es la web donde se ha puesto a disposici&oacute;n de familiares, investigadores y el p&uacute;blico en general todo ese material ya catalogado y digitalizado, que ahora seguir&aacute; engros&aacute;ndose con la investigaci&oacute;n del proyecto de ciencia ciudadana donde acercar a la poblaci&oacute;n la forma de trabajar para recuperar la memoria democr&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ciencia-ciudadana-aprender-investigar-especialistas-memoria-democratica_1_12799190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2025 19:00:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ciencia ciudadana para aprender a investigar como los especialistas en memoria democrática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,Universidad de Córdoba,ciencia,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fusiladas, violadas y humilladas en nombre de la patria]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/fusiladas-violadas-humilladas-nombre-patria_1_12703857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/342f347a-512f-4a4f-bc2f-42b339d1c0ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_1128516.jpg" width="525" height="295" alt="Fusiladas, violadas y humilladas en nombre de la patria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora Carmen Jiménez examina la despiadada represión franquista contra las mujeres en Córdoba</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 200 mujeres fusiladas, casi 500 despose&iacute;das de sus bienes y 1.500 procesadas y encarceladas por el abominable delito de defender la legalidad constitucional. O simplemente por no encajar en el modelo de mujer cat&oacute;lica y sumisa que el nuevo r&eacute;gimen franquista quer&iacute;a imponer a sangre y fuego. Muchas otras sufrieron el aislamiento social, la humillaci&oacute;n p&uacute;blica y la persecuci&oacute;n implacable tras la victoria de los sublevados.
    </p><p class="article-text">
        A muchas de ellas les pone nombre y apellidos la historiadora Carmen Jim&eacute;nez en un exhaustivo estudio publicado a cuenta de su tesis doctoral, bajo el t&iacute;tulo <em>Horror para las vencidas. La represi&oacute;n de la mujer en C&oacute;rdoba (1936-1950)</em>, dirigida por los profesores Antonio Barrag&aacute;n y Francisco Acosta, y presentada p&uacute;blicamente el pasado mes de julio.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte fueron fusiladas en C&oacute;rdoba capital. Muchas bajo la acusaci&oacute;n de ser esposas, hermanas o madres de republicanos. Pero tambi&eacute;n por ser ellas mismas. Es decir: por ser sindicalistas y maestras o sencillamente mujeres que rompieron el molde tradicional. &ldquo;En las zonas del sur controladas por los sublevados, se va instaurando el nuevo modelo de mujeres franquistas y se acaba con todo lo que supuso la experiencia republicana&rdquo;, explica Carmen Jim&eacute;nez, especialista en exhumaciones de fosas comunes de la Guerra Civil y miembro del consejo asesor de la C&aacute;tedra de Memoria Democr&aacute;tica de la Universidad de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        En el norte de la provincia, donde resisti&oacute; la Rep&uacute;blica hasta 1939, todav&iacute;a se mantuvo el modelo de mujer republicana, que asum&iacute;a responsabilidades p&uacute;blicas como alcaldesas y concejalas de algunos ayuntamientos, en el aparato de los partidos pol&iacute;ticos y tambi&eacute;n como milicianas en el frente de batalla. &ldquo;Y ese modelo de mujer activa y comprometida es penalizada por el franquismo y estar&aacute; en el punto de mira de los tribunales militares que se van creando en cada plaza conquistada&rdquo;, argumenta la historiadora.
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                    alt="Encarnación Juárez Ortiz, dirigente de Mujeres Antifascistas y el PCE de Córdoba, con compañeras presas en la cárcel de Saturrarán, junto a la niña. Fuente: http://www.llumquinonero.es/2010/01/10/mas-fotos-de-presas-en-la-carcel-de-saturraran/"
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                Encarnación Juárez Ortiz, dirigente de Mujeres Antifascistas y el PCE de Córdoba, con compañeras presas en la cárcel de Saturrarán, junto a la niña. Fuente: http://www.llumquinonero.es/2010/01/10/mas-fotos-de-presas-en-la-carcel-de-saturraran/                            </span>
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        La represi&oacute;n comienza muy pronto. A medida que van cayendo los pueblos en manos del Ej&eacute;rcito rebelde y las milicias falangistas, las mujeres republicanas son vejadas con sa&ntilde;a. En el mejor de los casos, son rapadas y obligadas a ingerir aceite de ricino. En el peor, violadas. &ldquo;Se utiliza su cuerpo como bot&iacute;n de guerra&rdquo;, afirma Carmen Jim&eacute;nez citando al historiador Arc&aacute;ngel Bedmar.
    </p><p class="article-text">
        Las tropas regulares del norte de Marruecos causaron estragos entre la poblaci&oacute;n civil. &ldquo;Cometieron aut&eacute;nticas salvajadas con mujeres y ni&ntilde;as&rdquo;, subraya la investigadora. Existen abundantes testimonios orales de las v&iacute;ctimas y tambi&eacute;n documentaci&oacute;n militar procedente de los consejos de guerra. &ldquo;Muchas se quedan embarazadas y tienen hijos negritos. Imagine una chavala de 14 o 15 a&ntilde;os hija de un rojo y adem&aacute;s madre de un ni&ntilde;o oscuro de piel&rdquo;, remarca.
    </p><p class="article-text">
        Otras son ejecutadas o ingresadas en prisi&oacute;n. &ldquo;Y todas sufrieron el estigma de las mujeres rojas. Eso supuso el ostracismo total a nivel social y tambi&eacute;n econ&oacute;mico&rdquo;, agrega. La mayor&iacute;a no ten&iacute;a trabajo y viv&iacute;a de la mendicidad. Cientos fueron sentadas en el banquillo ante un tribunal militar y sometidas a c&aacute;rcel preventiva a la espera de sentencia. &ldquo;Hay muchos casos de mujeres embarazadas que par&iacute;an en la c&aacute;rcel y otras que ingresaban ya son sus ni&ntilde;os peque&ntilde;os&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En los procesos, se les acusaba de delitos similares a los de los hombres republicanos, aunque tambi&eacute;n se les imputaba la agravante de comportamiento inmoral. &ldquo;Por ejemplo, el hecho de que no fueran a misa, vivieran amancebadas u otro tipo de conductas que no eran propias de la mujer&rdquo;, aclara Carmen Jim&eacute;nez. Muchas piden clemencia al tribunal porque su marido ha sido fusilado y los hijos est&aacute;n solos en la calle. &ldquo;Encontr&eacute; el testimonio de una mujer de Pe&ntilde;arroya cuyo paradero se desconoc&iacute;a, el marido hab&iacute;a sido ejecutado y las tres hijas se hab&iacute;an quedado deambulando por el pueblo&rdquo;, asegura. &ldquo;Hasta que un d&iacute;a subieron a un cami&oacute;n a un mont&oacute;n de ni&ntilde;os y se los llevaron a un hospicio de C&oacute;rdoba&rdquo;.
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                    alt="Milicianas con Gerda Taro, en septiembre de 1936, en el frente de Córdoba. Fuente: Archivo de Robert Capa y Cornell Capa, donación de Cornell y Edith Capa, 2010, ICP."
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                Milicianas con Gerda Taro, en septiembre de 1936, en el frente de Córdoba. Fuente: Archivo de Robert Capa y Cornell Capa, donación de Cornell y Edith Capa, 2010, ICP.                            </span>
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        Los ni&ntilde;os peque&ntilde;os sol&iacute;an compartir el &ldquo;turismo carcelario&rdquo; con sus madres. Lo mismo eran detenidas en Belmez, ingresadas en la prisi&oacute;n de C&oacute;rdoba y trasladadas al penal de Gerona. &ldquo;Pasaban unas penurias tremendas&rdquo;, abunda la investigadora de la UCO. Hay testimonios desgarradores. &ldquo;Algunos ni&ntilde;os mor&iacute;an en la c&aacute;rcel por hambre o enfermedades de las que no pod&iacute;an ser tratados. En prisi&oacute;n no ten&iacute;an ni enfermer&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Carmen Jim&eacute;nez ya hab&iacute;a trabajado con el profesor Barrag&aacute;n en investigaciones relacionadas con la represi&oacute;n franquista. Colabor&oacute; con &eacute;l en el estudio de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Responsabilidades_Pol%C3%ADticas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Responsabilidades Pol&iacute;ticas</a>, dictada por Franco en febrero de 1939, para procesar a los defensores de la legalidad constitucional por &ldquo;subversi&oacute;n&rdquo;. La norma franquista castigaba conductas que no eran delito antes de su promulgaci&oacute;n, una aberraci&oacute;n jur&iacute;dica que violaba el principio de irretroactividad penal.
    </p><p class="article-text">
        Esta ley reforzaba la represi&oacute;n econ&oacute;mica ya iniciada en febrero de 1937 con la creaci&oacute;n de las comisiones provinciales de incautaci&oacute;n. &ldquo;Era una rapi&ntilde;a. Un bot&iacute;n de guerra. Iban casa por casa y se llevaban todo. Desde una silla hasta un mueble. Y luego con las comisiones de incautaci&oacute;n ya se apropian de olivares, tierras, propiedades, casas, cuentas corrientes y hasta dinero contante y sonante&rdquo;, enumera la historiadora. &iquest;Con qu&eacute; justificaci&oacute;n? &ldquo;Eran los enemigos del nuevo r&eacute;gimen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos bienes robados a los republicanos eran subastados, vendidos o sencillamente para uso personal de las autoridades franquistas. A partir de 1939, tras la promulgaci&oacute;n de la Ley de Responsabilidades Pol&iacute;ticas, a los expedientados que no ten&iacute;an bienes, se les aplicaba una sanci&oacute;n econ&oacute;mica. &ldquo;Estamos hablando de 50 pesetas de la &eacute;poca, en un momento de escasez total. Si no la pagaban los acusados porque hab&iacute;an fallecido o estaban en prisi&oacute;n, los familiares heredaban la culpa y ten&iacute;an que abonar la multa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la elaboraci&oacute;n de su tesis, Carmen Jim&eacute;nez se ha sumergido en los fondos del Tribunal Militar de Sevilla y el Tribunal de Responsabilidades Pol&iacute;ticas. Tambi&eacute;n se ha servido de testimonios orales de la represi&oacute;n y documentaci&oacute;n de los registros civiles, libro de enterramientos, archivos militares y el <a href="https://www.cultura.gob.es/cultura/areas/archivos/mc/archivos/cdmh/portada.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Documental de la Memoria Hist&oacute;rica</a>, con sede en Salamanca.
    </p><p class="article-text">
        El de Carmen Jim&eacute;nez es el trabajo de investigaci&oacute;n sobre la represi&oacute;n de la mujer m&aacute;s exhaustivo que se ha desarrollado en C&oacute;rdoba. &ldquo;Cuando te acercas a este tema te das cuenta de que la represi&oacute;n sobre la mujer es importante, no solo cuantitativa sino cualitativamente, y que adem&aacute;s tiene caracter&iacute;sticas propias. Las mujeres son represaliadas por muchas cosas, pero tambi&eacute;n por el simple hecho de ser mujeres&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/fusiladas-violadas-humilladas-nombre-patria_1_12703857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Oct 2025 18:05:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fusiladas, violadas y humilladas en nombre de la patria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,mujer,franquismo,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia que mi abuela nunca me contó sobre la Guerra Civil y Mauthausen]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/historia-abuela-conto-guerra-civil-mathausen_1_12580907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d32a3548-ca76-448f-bfd0-78c2a7702a92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia que mi abuela nunca me contó sobre la Guerra Civil y Mauthausen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siete hermanos de Piconcillo vivieron la desaparición, el exilio, el fusilamiento y el miedo que se transmitió de generación en generación</p></div><p class="article-text">
        Mi abuela nunca conoci&oacute; a su padre. Ni a la mayor&iacute;a de sus t&iacute;os. En una peque&ntilde;a aldea de C&oacute;rdoba, una familia qued&oacute; rota en siete. Siete hermanos que crecieron juntos entre campos de tierra seca, cuestas que escond&iacute;an las casas blancas al atardecer y una rutina que parec&iacute;a eterna, hasta que la guerra lo parti&oacute; todo.
    </p><p class="article-text">
        Mi bisabuelo Aurelio desapareci&oacute; una noche sin dejar rastro. Regres&oacute; d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, pero solo como un nombre en un acta de defunci&oacute;n. Su historia, como la de sus seis hermanos, qued&oacute; escondida durante a&ntilde;os entre rumores, susurros de sobremesa cuando los mayores beb&iacute;an demasiado y documentos olvidados que nunca se llegaron a conocer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Piconcillo, una aldea de Fuente Obejuna de apenas 40 habitantes actualmente, mi familia regentaba un bar que por la ma&ntilde;ana era tienda y por la tarde se transformaba. Dolores, mi bisabuela, cog&iacute;a su acorde&oacute;n y llenaba el local de m&uacute;sica. Era el punto de encuentro de los jornaleros al volver del campo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a de finales de septiembre de 1936, Aurelio volv&iacute;a con sus compa&ntilde;eros de trabajo al bar. Sub&iacute;an la cuesta sin saber que hab&iacute;a varias personas que les estaban siguiendo. Una vez dentro del bar, Aurelio se reuni&oacute; con Dolores, y a los pocos segundos se lo llevaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La fachada del bar bar de Aurelio y Dolores en Piconcillo actualmente                            </span>
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        La m&uacute;sica se detuvo el d&iacute;a que Aurelio desapareci&oacute;. Nunca m&aacute;s volvi&oacute; a sonar el acorde&oacute;n. Dolores cerr&oacute; el bar. Cerr&oacute; tambi&eacute;n la puerta al pasado. No se volvi&oacute; a hablar del tema.
    </p><p class="article-text">
        Mi bisabuela recorri&oacute; una y otra vez a pie, incansablemente, el camino que une Piconcillo con Fuente Obejuna. Quer&iacute;a convencerlos a todos de que Aurelio era, en realidad, apol&iacute;tico. La &uacute;nica relaci&oacute;n que ten&iacute;a con los bandos era la de sus propios hermanos. Sin embargo, a comienzos de diciembre, desapareci&oacute;. Solo quedaron rumores sobre el lugar donde podr&iacute;an haberlo fusilado.
    </p><p class="article-text">
        En 1979, m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, se tramit&oacute; el acta de defunci&oacute;n para que Dolores pudiera acceder a una pensi&oacute;n como viuda de guerra. All&iacute; hab&iacute;a un vestigio claro: hab&iacute;a muerto en el cementerio de Ojuelos Altos, otra peque&ntilde;a aldea de Fuente Obejuna. La causa: &ldquo;heridas sufridas durante la pasada guerra civil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mi bisabuela tuvo que sacar adelante a sus cuatro hijos: Alicia, Aurelio, Dolores y la m&aacute;s peque&ntilde;a, Francisca, mi abuela. Se mudaron a Fuente Obejuna y empezaron una vida nueva. Dolores mont&oacute; un peque&ntilde;o comercio, hasta que ese comercio dio paso a un matadero.
    </p><p class="article-text">
        Dolores fue muchas cosas: madre, comerciante, jefa. Pero tambi&eacute;n fue una mujer que vivi&oacute; de luto toda su vida. Siempre vestida de negro. Siempre en silencio. Una mujer que siempre tuvo presente lo inevitable, aunque ella se negara a verlo. En sus &uacute;ltimos a&ntilde;os, cuando su memoria ya flaqueaba, reviv&iacute;a escenas de guerra cada vez que o&iacute;a un coche con sirenas. Gritaba que ven&iacute;an los soldados, que hab&iacute;a que esconderse. La guerra nunca se fue de su casa. Siempre estuvo Aurelio con ella.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dolores con tres de sus cuatro hijos                            </span>
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        Aurelio muri&oacute; por sus hermanos. Junto a &eacute;l, eran siete: Adri&aacute;n, Juan, Joaqu&iacute;n, Camila, Anita y Teresa. Cada uno vivi&oacute; un destino distinto, pero todos compartieron una historia com&uacute;n de desarraigo, exilio o silencio.
    </p><p class="article-text">
        Adri&aacute;n se exili&oacute; en Francia, sin saber que algo peor le estaba esperando en aquel pa&iacute;s. Luch&oacute; en la resistencia contra los nazis en una Compa&ntilde;&iacute;a de Trabajadores Extranjeros (CTE). Pero all&iacute; lo capturaron y lo deportaron a Mauthausen. Como tantos espa&ntilde;oles, acab&oacute; convertido en un n&uacute;mero, con una &ldquo;S&rdquo; de &ldquo;Spanier&rdquo; marcada en el pecho. Lleg&oacute; a sobrevivir en ese infierno seis meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juan, con tan solo 18 a&ntilde;os, huy&oacute; de Piconcillo. Lleg&oacute; a Barcelona, pero ah&iacute; se le perdi&oacute; la pista. Los padres no pod&iacute;an con tanto sufrimiento y lo dejaron ir. Nunca m&aacute;s se supo de &eacute;l. Tal vez muri&oacute; en combate, tal vez en el exilio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un tren abarrotado de gente, Joaqu&iacute;n rezaba por primera vez en su vida. No sab&iacute;a que no ser&iacute;a la primera vez que lo hac&iacute;a ni la &uacute;ltima vez que iba a estar montado en ese tren. Sobrevivi&oacute; a dos pelotones de fusilamiento. Poco antes de que llegara su turno, cortaron la fila y junto a &eacute;l, hubo unos pocos afortunados que se libraron de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Camila y Teresa rehicieron su vida. Se casaron y Camila mont&oacute; un bar en Piconcillo, el &uacute;nico de la aldea que segu&iacute;a en pie hasta hace unos a&ntilde;os. Pero Anita nunca se cas&oacute;. El miedo a perder a un hombre fue m&aacute;s fuerte que el deseo de formar una familia.
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    </figure><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, apenas se habl&oacute; de ellos. Las relaciones entre ramas familiares se perdieron, en parte porque los adultos que vivieron aquella &eacute;poca optaron por no contarlo, por no remover. Mi abuela Paqui nunca nos cont&oacute; nada. Dolores tampoco habl&oacute;. Sus nietos no sab&iacute;an nada de su abuelo, y sus hijos nada de su padre. &ldquo;Estoy convencida de que lo &uacute;nico que quer&iacute;a era olvidar&rdquo;, me cont&oacute; mi madre un d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al juntar los fragmentos de la historia que una bisnieta quer&iacute;a recuperar, la historia no se cierra del todo. No hay un final claro. No hay datos. Nadie sabe nada. Solo quedan las piezas de una memoria rota por la guerra y el silencio. Y la certeza de que, aunque ellos no hablaran, lo que les pas&oacute; sigue formando parte de lo que somos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Murillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/historia-abuela-conto-guerra-civil-mathausen_1_12580907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Sep 2025 18:13:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia que mi abuela nunca me contó sobre la Guerra Civil y Mauthausen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Guerra Civil,Fuente Obejuna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El refugio que compartían dos familias en sus casas de Baena contra los bombardeos de la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/refugio-compartian-familias-casas-baena-bombardeos-guerra-civil_1_12579856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d0a3fc9-52b1-4d91-b997-f432917e1116_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El refugio que compartían dos familias en sus casas de Baena contra los bombardeos de la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos viviendas contiguas de esta localidad cordobesa conservan en perfecto estado el habitáculo donde se resguardaban de los ataques aéreos en los años de la guerra</p><p class="subtitle">Reportaje - Trincheras, refugios y otros vestigios de la Guerra Civil que aún se conservan en Córdoba</p></div><p class="article-text">
        Dos casas colindantes en la localidad de Baena conservan en perfecto estado uno de los vestigios que la huella de la Guerra Civil dej&oacute; en este municipio cordob&eacute;s. Ambas viviendas compart&iacute;an un refugio contra los bombardeos a&eacute;reos de la contienda, un espacio en el que las familias de ambas casas se pod&iacute;an resguardar de los impactos de las bombas y sus consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Su existencia, su ubicaci&oacute;n y medidas, as&iacute; como su uso en el pasado en la Guerra Civil han sido estudiados por Pepe Lozano, aficionado a esta parte de la Historia de Espa&ntilde;a y autor del&nbsp;<a href="https://vestigiosdelaguerracordoba.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog 'Vestigios de la Guerra Civil'</a>, donde recuerda c&oacute;mo diversos trabajos sobre la guerra muestran la actividad de los bombardeos que sufri&oacute; Baena. En este sentido, recuerda c&oacute;mo en libros como <em>Baena roja y negra. Guerra y Represi&oacute;n (1936 - 1943), </em>de Arc&aacute;ngel Bedmar, se cifra en al menos 19 los bombardeos de la aviaci&oacute;n republicana sobre Baena y otros, como Julio R. Fern&aacute;ndez Garc&iacute;a, en su trabajo <em>Los bombardeos de Baena y Cabra de oto&ntilde;o de 1938, </em>de la revista de Historia y Actualidad Militar ARES, tambi&eacute;n ofrece un estudio pormenorizado sobre ello.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Para proteger al vecindario de los ataques a&eacute;reos se utilizaron varios recursos, como colocar pantallas protectoras al alumbrado p&uacute;blico durante la noche, y construir refugios con el trabajo o la aportaci&oacute;n econ&oacute;mica obligatoria de los vecinos. Tambi&eacute;n se dispuso a trav&eacute;s de un bando municipal (11 de octubre de 1937) que las casas con s&oacute;tanos permanecieran abiertas durante todo el d&iacute;a para que en caso de bombardeo pudieran ser utilizadas y la obligaci&oacute;n de sus due&ntilde;os, bajo pena de multa o denuncia por incumplimiento de mantenerlos en condiciones de seguridad e higiene. A la entrada de estas casas los agentes municipales colocaron carteles anunciando que servir&iacute;an de refugio&rdquo;</em>, recoge el libro <em>Baena roja y negra. Guerra Civil y represi&oacute;n (1936 - 1943)</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Refugio contra los bombardeos de la Guerra Civil compartido por dos viviendas en Baena | PEPE LOZANO                            </span>
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        Hasta la actualidad ha llegado en perfecto estado de conservaci&oacute;n este refugio que compart&iacute;an dos viviendas entonces, hoy tabicado para separar ambas, pero que permanece en las dos casas. Cuenta con acceso independiente desde el patio de cada una de ellas, algo que, &ldquo;adem&aacute;s de facilitar la entrada, aseguraba la salida en el caso de que los derrumbes o la metralla de la explosi&oacute;n bloquearan alguna de las entradas&rdquo;, indica Lozano sobre este espacio.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los detalles del refugio, se constata que el pasillo principal tiene una longitud total de aproximadamente unos 9 metros, una anchura alrededor del metro y una altura que oscila entre 1,5 y 1,8 metros. Tiene forma de L. Al estar la calle en cuesta, salva el desnivel entre ambas viviendas con unos pelda&ntilde;os que bajan desde la que est&aacute; m&aacute;s alta y una peque&ntilde;a inclinaci&oacute;n hacia arriba en la que est&aacute; m&aacute;s baja.
    </p><p class="article-text">
        Para su construcci&oacute;n no se excav&oacute; el terreno, como en otros casos, sino que se hizo este t&uacute;nel en la propia planta baja, ya que por encima del refugio hab&iacute;a cerca de seis metros de construcci&oacute;n s&oacute;lida que ofrec&iacute;a una sobrada protecci&oacute;n sobre el refugio.
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                Interior del refugio contra los bombardeos de la Guerra Civil compartido por dos viviendas en Baena | PEPE LOZANO                            </span>
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        Sobre su fecha de construcci&oacute;n y a cargo de qui&eacute;n estuvo esta no hay informaci&oacute;n que lo avale. No obstante, este estudioso del tema, ha constatado c&oacute;mo &ldquo;en el Archivo General Militar de &Aacute;vila se conservan varios documentos fechados entre noviembre de 1938 y enero de 1939 en los que desde el denominado <em>Cuartel General del General&iacute;simo</em> se dan las instrucciones necesarias para la creaci&oacute;n de este tipo de refugios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se sabe que &ldquo;en los meses de noviembre y diciembre de 1938, la actividad del Cuerpo de Ingenieros en la provincia de C&oacute;rdoba dominada por el Ej&eacute;rcito del Sur era febril, construyendo todo tipo de fortificaciones, abrigos, nidos de ametralladora, fortines, etc., creando nuevas l&iacute;neas y reforzando las ya existentes&rdquo;. Se tiene constancia que hab&iacute;a al menos nueve secciones de las Compa&ntilde;&iacute;as de Zapadores 1&ordf;, 16&ordf;, 20&ordf; y 22&ordf; junto a dos Batallones de Trabajadores, los n&uacute;meros 37 y 5, respectivamente. Y tambi&eacute;n se conoce que los Puestos de Mando de todas estas unidades se encontraban en Baena en esa misma fecha.
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    </figure><p class="article-text">
        La realidad que ha llegado hasta hoy es que las familias y vecinos de las dos viviendas que compart&iacute;an este refugio lo pudieron utilizar para evitar los bombardeos y se ha conservado en ambas casas, como parte de la huella de la Guerra Civil en la provincia de C&oacute;rdoba, que a&uacute;n conserva vestigios ocultos y sorprendentes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Refugio contra los bombardeos de la Guerra Civil compartido por dos viviendas en Baena | PEPE LOZANO                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/refugio-compartian-familias-casas-baena-bombardeos-guerra-civil_1_12579856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Sep 2025 17:58:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El refugio que compartían dos familias en sus casas de Baena contra los bombardeos de la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,Guerra Civil,Baena,historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Piden autorización para intentar identificar con ADN a la primera periodista asesinada en una guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/piden-autorizacion-identificar-adn-primera-periodista-asesinada-guerra_1_12568733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a184e2aa-ef8b-4133-8664-ab2a06838392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Piden autorización para intentar identificar con ADN a la primera periodista asesinada en una guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colectivo memorialista Aremehisa propone realizar una nueva prueba de análisis genético de los restos que se creen que son de Reneé Lafont en un laboratorio privado</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Renée Lafont: la biografía de la primera periodista muerta en una guerra se cierra en La Salud</p></div><p class="article-text">
        Aremehisa (Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica de Aguilar de la Frontera) ha pedido este lunes al Ayuntamiento de C&oacute;rdoba que autorice la toma de una muestra &oacute;sea del cuerpo recuperado en 2019 del cementerio de La Salud y que, seg&uacute;n las investigaciones, est&aacute; asociado a la periodista Ren&eacute;e Lafont a fin de iniciar, en un laboratorio privado, un nuevo intento de identificaci&oacute;n gen&eacute;tica que permita cruzar el ADN con el de los padres de la francesa, enterrados en Bayona.
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con la conmemoraci&oacute;n el pasado 30 de agosto del D&iacute;a Internacional de las V&iacute;ctimas de Desapariciones Forzadas y con el 89 aniversario del fusilamiento de Lafont, que tuvo lugar el 1 de septiembre de 1936, el colectivo ha explicado que &ldquo;tras m&aacute;s de seis a&ntilde;os desde de la exhumaci&oacute;n presuntiva de Ren&eacute;e, las administraciones siguen sin facilitar el acceso de nuestros t&eacute;cnicos a los restos recuperados, lo que ha provocado que la identificaci&oacute;n de quien, a d&iacute;a de hoy, es considerada la primera periodista en perder la vida cubriendo un conflicto b&eacute;lico todav&iacute;a no haya podido ser validada cient&iacute;ficamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Arehemisa ha recordado que &ldquo;por medio de la Universidad de Granada, la Junta de Andaluc&iacute;a llev&oacute; a cabo en su momento las pruebas pertinentes, que arrojaron un resultado negativo&rdquo;. Ahora, apuntan desde el colectivo, &ldquo;la situaci&oacute;n ha cambiado y se trata de una mera cuesti&oacute;n de voluntad pol&iacute;tica, pues contamos con el necesario estudio geneal&oacute;gico y tenemos localizada la sepultura de los padres de Lafont en Bayona, cuyo ADN arroja el mayor grado de compatibilidad y eleva considerablemente la viabilidad de la prueba y la posibilidad de obtener una identificaci&oacute;n definitiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, han aclarado, &ldquo;aunque el Ayuntamiento tiene la competencia de custodia de los restos y la Junta la de las pruebas gen&eacute;ticas, Arehemisa est&aacute; en disposici&oacute;n de asumir tanto los costes de personal como los de la propia prueba, por lo que ninguna de las dos Administraciones tendr&iacute;a que desembolsar ni un solo euro y podr&iacute;amos poner fin a un proceso que ha acabado eterniz&aacute;ndose y que, de saldarse con &eacute;xito, permitir&iacute;a sacar a Ren&eacute;e Lafont de la categor&iacute;a de desaparecida casi nueve d&eacute;cadas despu&eacute;s de su asesinato&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/piden-autorizacion-identificar-adn-primera-periodista-asesinada-guerra_1_12568733.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Sep 2025 08:33:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Piden autorización para intentar identificar con ADN a la primera periodista asesinada en una guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,Ayuntamiento de Córdoba,periodismo,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un refugio de la Guerra Civil conservado bajo la escalera de casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/refugio-guerra-civil-conservado-escalera-casa_1_12548219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5480753f-0e44-4a85-89df-53bdce5d2190_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2267y2046.jpg" width="1200" height="675" alt="Un refugio de la Guerra Civil conservado bajo la escalera de casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una vivienda de Bujalance mantiene en perfecto estado bajo el subsuelo el habitáculo que sirvió de refugio contra los bombardeos aéreos en los años de la guerra</p><p class="subtitle">Reportaje - Trincheras, refugios y otros vestigios de la Guerra Civil que aún se conservan en Córdoba</p></div><p class="article-text">
        La huella de la Guerra Civil en C&oacute;rdoba conserva a&uacute;n vestigios ocultos y sorprendentes, como es el caso de un refugio contra los bombardeos a&eacute;reos que se construy&oacute; en una vivienda del municipio de Bujalance y que se conserva en perfecto estado bajo la escalera interior de la casa actual.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un refugio antia&eacute;reo con una &uacute;nica entrada y una escalera en recodo, con el fin de evitar los efectos de la onda expansiva y la entrada de metralla y escombros a consecuencia de las explosiones de los bombardeos. Y se encuentra conservado en la entrada y bajo la escalera de esta vivienda de Bujalance.
    </p><p class="article-text">
        Su existencia, su ubicaci&oacute;n y medidas, as&iacute; como su uso en el pasado en la Guerra Civil han sido estudiados por Pepe Lozano, aficionado a esta parte de la Historia de Espa&ntilde;a y autor del <a href="https://vestigiosdelaguerracordoba.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog 'Vestigios de la Guerra Civil'</a>, donde recuerda c&oacute;mo Bujalance fue un enclave particular en la contienda b&eacute;lica. 
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                Refugio antiaéreo de la Guerra Civil en una vivienda de Bujalance (Córdoba) | PEPE LOZANO                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Capacidad para una veintena de personas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En diciembre de 1936 y tras el bombardeo del d&iacute;a 14, las tropas de la Columna Redondo entran en Bujalance, quedando &eacute;ste bajo control del Ej&eacute;rcito sublevado hasta el final de la Guerra Civil, estableci&eacute;ndose en la localidad la Jefatura Militar de la 1&ordf; Brigada de la 31&ordf; Divisi&oacute;n del Ej&eacute;rcito del Sur (nacional), cuyo Cuartel General se encontraba en Castro del R&iacute;o. Posteriormente, en noviembre de 1938 la Jefatura Militar de la 31&ordf; Divisi&oacute;n fue trasladada a Bujalance al mando del Coronel del Estado Mayor D. Jos&eacute; A. Mart&iacute;n Prats&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        De aquel tiempo, la huella de la guerra se deja ver en este refugio antia&eacute;reo en el interior de una casa en Bujalance y que &ldquo;ha llegado hasta nuestros d&iacute;as en unas condiciones inmejorables&rdquo;. El refugio, al que se puede acceder desde el interior de la vivienda, tiene forma rectangular y techo abovedado, con una longitud de 4,5 metros por 1,3 metros de ancho. Su altura oscila entre 1,9 y 2,1 metros. Cuenta con dos respiraderos -hoy cegados- y ten&iacute;a un peque&ntilde;o desag&uuml;e cubierto con una rejilla. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por las medidas del habit&aacute;culo y calculando entre cuatro o cinco personas de pie por metro cuadrado -con arreglo a la capacidad de otros refugios de la &eacute;poca-, en los momentos cr&iacute;ticos del bombardeo este refugio podr&iacute;a albergar entre 22 y 27 personas&rdquo;, estima este experto.
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                Refugio antiaéreo de la Guerra Civil en una vivienda de Bujalance (Córdoba) | PEPE LOZANO                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Iluminaci&oacute;n el&eacute;ctrica propia</h2><p class="article-text">
        En el estudio realizado, no se han localizado hornacinas ni soportes para l&aacute;mparas, lo que sugiere que el refugio dispon&iacute;a de iluminaci&oacute;n el&eacute;ctrica. Esta creencia se ve reforzada por la presencia de aisladores cer&aacute;micos, que se consideran originales de la construcci&oacute;n. Su disposici&oacute;n indica que, probablemente, exist&iacute;a un punto de luz en cada tramo de escalera y otro en el interior del refugio. Estos aisladores manten&iacute;an el cableado separado de la pared, evitando problemas derivados de la humedad o el calor excesivo. La electricidad podr&iacute;a haberse tomado de la red urbana o, en su defecto, de un generador propio.
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    </figure><p class="article-text">
        Se da la circunstancia de que la vivienda donde se encuentra el refugio antia&eacute;reo se encuentra situada frente al antiguo Hospital de San Juan de Dios -hospital de sangre durante la Guerra Civil-, por lo que se cree que pudo ser utilizado por el personal m&eacute;dico que atend&iacute;a ese centro.
    </p><p class="article-text">
        La fecha exacta de la construcci&oacute;n de este refugio no ha sido precisada, si bien por el estudio de otros, se cree que pudo ser habilitado por la 1&ordf; Secci&oacute;n de la 12&ordf; Compa&ntilde;&iacute;a de Zapadores de la 31&ordf; Divisi&oacute;n del Ej&eacute;rcito del Sur, al haber constancia de que en junio de 1938 se encontraba fortificando en este subsector.
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                Refugio antiaéreo de la Guerra Civil en una vivienda de Bujalance (Córdoba) | PEPE LOZANO                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/refugio-guerra-civil-conservado-escalera-casa_1_12548219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Aug 2025 19:07:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un refugio de la Guerra Civil conservado bajo la escalera de casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Guerra Civil,Bujalance,memoria histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Defensa retira un premio a un cordobés por usar términos como "Generalísimo" en una obra sobre la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/defensa-retira-premio-cordobes-terminos-generalisimo-obra-guerra-civil_1_12550183.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc8460e0-726d-492b-87d4-a4350c7fc1c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Defensa retira un premio a un cordobés por usar términos como &quot;Generalísimo&quot; en una obra sobre la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Patricio Hidalgo denuncia su "frustración" e "irregularidades" en una decisión que invalidó un informe que señalaba que su obra podría vulnerar la Ley de Memoria Democrática, algo que rechaza</p></div><p class="article-text">
        El Ministerio de Defensa ha retirado un premio al investigador cordob&eacute;s <strong>Patricio Hidalgo Luque</strong>, coronel farmac&eacute;utico del Cuerpo Militar de Sanidad, cuya obra sobre la <strong>batalla de Pe&ntilde;arroya-Valsequillo</strong>, considerada la &uacute;ltima gran ofensiva de la Guerra Civil, hab&iacute;a sido seleccionada por unanimidad como ganadora en los <strong>Premios Ej&eacute;rcito 2025</strong>. La decisi&oacute;n se produjo tras un informe jur&iacute;dico del Ej&eacute;rcito de Tierra que concluy&oacute; que el texto podr&iacute;a vulnerar la <strong>Ley de Memoria Democr&aacute;tica</strong> al emplear expresiones y descripciones consideradas contrarias a la normativa. El informe, que no se entreg&oacute; a los miembros del jurado, fue nombrado por el <strong>general de brigada Marcos Llago Navarro</strong>, director del Instituto de Historia y Cultura Militar.
    </p><p class="article-text">
        El informe, fechado el 9 de junio y firmado por el jefe de la Asesor&iacute;a Jur&iacute;dica del Ej&eacute;rcito, cuestionaba principalmente el uso del t&eacute;rmino <strong>&ldquo;General&iacute;simo&rdquo;</strong> para referirse a Francisco Franco en hasta once ocasiones, as&iacute; como frases como &ldquo;las tropas de Franco avanzaban victoriosamente en Catalu&ntilde;a&rdquo;, que seg&uacute;n la interpretaci&oacute;n jur&iacute;dica supon&iacute;an una idealizaci&oacute;n del bando sublevado. Tambi&eacute;n se censuraban determinados detalles gr&aacute;ficos que, a juicio de la asesor&iacute;a, eran innecesarios y pod&iacute;an herir sensibilidades. En concreto, se refiere a una frase: &ldquo;Cuando por la noche los republicanos recuperaron la posici&oacute;n encontraron los cad&aacute;veres de veinte de sus soldados con los genitales cortados&rdquo;. Con estos argumentos, se recomend&oacute; no premiar el trabajo y se detuvo la firma del acta que otorgaba el galard&oacute;n. El informe no es p&uacute;blico ni ha sido facilitado al propio investigador, a pesar de que lo ha solicitado a trav&eacute;s de la Ley de Transparencia.
    </p><p class="article-text">
        Hidalgo, que hasta entonces hab&iacute;a recibido el respaldo un&aacute;nime del jurado, expres&oacute; su <strong>profunda frustraci&oacute;n</strong> y denunci&oacute; <strong>irregularidades</strong> en el procedimiento. <a href="https://laguerracivilencordoba.es/polemica-en-los-premios-ejercito-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El propio Hidalgo ha hecho un relato de los hechos</a> en los que ha asegurado que no se le entreg&oacute; el informe que motiv&oacute; la retirada y que su intenci&oacute;n nunca fue glorificar a nadie, sino realizar un an&aacute;lisis hist&oacute;rico riguroso de una batalla apenas estudiada. &ldquo;Estoy profundamente frustrado porque han sido los propios militares los que han tomado esta decisi&oacute;n para no incomodar al poder pol&iacute;tico. No me gusta que se me retire un premio por un informe que desconozco. No glorifico a nadie: solo relato hechos&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Hidalgo se&ntilde;ala en su defensa que &ldquo;si escribo de Franco utilizo, para evitar la reiteraci&oacute;n, el t&eacute;rmino General&iacute;simo, que, como bien dice el redactor del informe, se corresponde con el empleo que Franco ostent&oacute; desde el 1 de octubre de 1936 hasta el 20 de noviembre de 1975. Si hubiese querido enaltecer a Franco podr&iacute;a haber escrito Centinela de Occidente o Caudillo de Espa&ntilde;a por la Gracia de Dios, como figuraba en las monedas acu&ntilde;adas en esa &eacute;poca, y no ha sido as&iacute;&rdquo;. Adem&aacute;s, expone que este t&eacute;rmino &ldquo;viene siendo utilizado por muchos escritores, algunos muy pocos sospechosos de querer 'encumbrar, alabar, enaltecer o encomiar' a Franco o a su r&eacute;gimen. Un r&aacute;pido repaso en ediciones digitales me lleva a contar siete general&iacute;simos en <em>Las tres Espa&ntilde;as del 36</em> de Paul Preston, nueve en <em>La guerra civil espa&ntilde;ola</em> de Antony Beevor, otros once en <em>Combatientes requet&eacute;s de la guerra civil</em> de Julio Ar&oacute;stegui y 17 en <em>La guerra civil espa&ntilde;ola</em> de Hugh Thomas. Cuatro prestigiosos historiadores que habr&iacute;an sido vetados para el Premio Ej&eacute;rcito de haberse presentado&rdquo;. 
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                    alt="Vista del collado del Contrabandista entre sierra Trapera (a la izquierda) y sierra  Patuda por donde atacaron las tropas republicanas."
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            <span class="title">
                Vista del collado del Contrabandista entre sierra Trapera (a la izquierda) y sierra  Patuda por donde atacaron las tropas republicanas.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En cuanto al uso de &ldquo;victoriosa&rdquo; para referirse a la ofensiva del ej&eacute;rcito franquista sobre Catalunya, Hidalgo sostiene que &ldquo;en otra p&aacute;gina digo que tras la batalla de Pe&ntilde;arroya Franco pod&iacute;a 'terminar la guerra victoriosamente'. Pues bien, en una obra de historia militar pura y dura como la que yo he pretendido escribir, sin sesgo pol&iacute;tico, la ofensiva de Catalu&ntilde;a s&oacute;lo puede calificarse de 'victoriosa', y no entiendo como constatar ese hecho hist&oacute;rico inapelable puede suponer alabanza al general Franco o al r&eacute;gimen anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el investigador lamenta que &ldquo;al redactor del informe no le ha gustado que haga alusi&oacute;n a una atrocidad de las que, desgraciadamente, a&uacute;n se comet&iacute;an a esas alturas de la guerra. Pero la realidad es que menciono cuatro de ellas, dos cometidas por cada bando&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">Cr&iacute;ticas del jurado</h2><p class="article-text">
        El proceso ha generado fuertes cr&iacute;ticas tambi&eacute;n dentro del propio jurado. El historiador <strong>Luis Togores</strong>, uno de sus miembros, denunci&oacute; que el acta no se firm&oacute; en la primera deliberaci&oacute;n, cuando la obra de Hidalgo hab&iacute;a sido elegida ganadora, y que semanas despu&eacute;s fueron convocados de nuevo para votar de forma distinta, en un procedimiento que calific&oacute; de &ldquo;irregular&rdquo;. Finalmente, el premio fue concedido a otra obra, titulada <em>&ldquo;Especialistas, los soldados del &aacute;guila&rdquo;</em>, del autor Agust&iacute;n Pacheco Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        El caso ha abierto un intenso debate sobre la aplicaci&oacute;n de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica en el &aacute;mbito acad&eacute;mico e historiogr&aacute;fico. Mientras el Ministerio de Defensa insiste en que la normativa debe cumplirse en todas las instancias p&uacute;blicas, voces cr&iacute;ticas denuncian que la medida supone un acto de censura que limita la independencia de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. La pol&eacute;mica ha salpicado a unos galardones con gran tradici&oacute;n, que el Ej&eacute;rcito convoca desde 1945, con el Rey Felipe VI como presidente de honor y una dotaci&oacute;n de 60.000 euros en premios.
    </p><p class="article-text">
        Para Patricio Hidalgo, m&aacute;s all&aacute; de la p&eacute;rdida del reconocimiento, lo ocurrido refleja una peligrosa deriva en la relaci&oacute;n entre memoria, pol&iacute;tica e investigaci&oacute;n. Su obra sobre Pe&ntilde;arroya-Valsequillo pretend&iacute;a arrojar luz sobre la &uacute;ltima gran ofensiva republicana en territorio cordob&eacute;s y extreme&ntilde;o en 1939, un episodio que considera clave para entender el final del conflicto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/defensa-retira-premio-cordobes-terminos-generalisimo-obra-guerra-civil_1_12550183.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Aug 2025 18:05:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Defensa retira un premio a un cordobés por usar términos como "Generalísimo" en una obra sobre la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,memoria histórica,Investigación,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hace ochenta y nueve años]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ochenta-nueve-anos_129_12473344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2029bbde-6967-4299-802f-b99255415f95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hace ochenta y nueve años"></p><p class="article-text">
        Se cumplen ochenta y nueve a&ntilde;os de una de las fechas m&aacute;s aciagas de la historia de Espa&ntilde;a: el 18 de julio de 1936. Ese d&iacute;a &ndash;o mejor, la tarde anterior- se produjo una insurrecci&oacute;n militar por parte de un grupo de mandos del Ej&eacute;rcito que incumplieron el juramento de fidelidad que hab&iacute;an prestado a la Rep&uacute;blica. Al no triunfar en toda Espa&ntilde;a la asonada de aquellos traidores, se inici&oacute; una sangrienta guerra civil que puso fin a las libertades consagradas en la segunda Rep&uacute;blica y dio paso a la m&aacute;s cruel dictadura vivida en el suelo patrio.
    </p><p class="article-text">
        El triunfo de los militares golpistas en nuestra ciudad apoyados por las fuerzas m&aacute;s reaccionarias de la ciudad, desde los terratenientes hasta la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica, supuso que aqu&iacute; la guerra se viviera desde la distancia. Salvo la amenaza de las fuerzas leales mandadas por el general Miaja, que intentaron recuperarla para la Rep&uacute;blica, y unos cuantos bombardeos, C&oacute;rdoba no vivi&oacute; la guerra en sus calles. Pero s&iacute; una brutal represi&oacute;n que solo tiene un parang&oacute;n en su bimilenaria historia con las masacres perpetradas por Julio C&eacute;sar en marzo del 45 a.C y el emir Alhakam I en el 818. 
    </p><p class="article-text">
        No se sabe con toda seguridad el n&uacute;mero de muertos por la represi&oacute;n franquista en C&oacute;rdoba. Los c&aacute;lculos m&aacute;s fiables los cifran en 4.000. Dif&iacute;cilmente se sabr&aacute; con exactitud el n&uacute;mero de los asesinados por quienes se sublevaron para salvar a la patria, porque sus verdugos, aparte de dejar tirados en fosas y cunetas an&oacute;nimas a buena parte de sus v&iacute;ctimas, procuraron ocultar su memoria bajo un manto de silencio sin registros documentales de la barbarie que comet&iacute;an. Una ocultaci&oacute;n que se mantuvo bajo la dictadura franquista, por razones obvias. Solo unos pocos historiadores y las asociaciones memorialistas tuvieron el valor, ya en plena democracia, de recuperar el recuerdo de quienes fueron v&iacute;ctimas de la barbarie franquista.
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                    alt="Exhumaciones en el cementerio de la Salud"
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                Exhumaciones en el cementerio de la Salud                            </span>
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        C&oacute;rdoba tiene una deuda con esos cuatro mil- como m&iacute;nimo- hijos suyos que murieron por la libertad y la democracia. Por desgracia el reconocimiento de esa deuda est&aacute; llegando demasiado tarde. Las excavaciones que se est&aacute;n realizando en las fosas comunes de los cementerios se iniciaron hace pocos a&ntilde;os y el largo tiempo transcurrido desde los hechos vividos en la guerra y en la posguerra &ndash;donde continuaron las ejecuciones- hasta nuestros d&iacute;as impide encontrar, exhumar e identificar a esas v&iacute;ctimas. Por sus actuales resultados se antoja muy dif&iacute;cil que se haga posible la necesaria verdad, justicia y reparaci&oacute;n de aquellos hombres y mujeres. La carencia de fuentes documentales sobre la brutal represi&oacute;n vivida en C&oacute;rdoba complica al m&aacute;ximo poner nombres y apellidos a los asesinados por un franquismo que ven&iacute;a a salvar a Espa&ntilde;a de sus enemigos en nombre de no s&eacute; qu&eacute; Dios y qu&eacute; Patria. Un magn&iacute;fico trabajo realizado por Ana Verd&uacute; y Rafael Morales en el Archivo Municipal ha podido dar nombres y apellidos a m&aacute;s de dos mil represaliados. Pero la cifra es como m&iacute;nimo el doble, ya que se carecen de documentos que puedan completarla, no porque no existieran esas v&iacute;ctimas, sino porque sus verdugos procuraron ocultarlas para decir sarc&aacute;sticamente que aqu&iacute; solo fueron v&iacute;ctimas los que cayeron en el bando de los vencedores que s&iacute; merecieron todos los honores y la obligada verdad, justicia y reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando nos acercamos al noventa aniversario de la fecha m&aacute;s fat&iacute;dica de la historia contempor&aacute;nea de C&oacute;rdoba quiero hacer un llamamiento a nuestras autoridades y a todos los que de verdad creen en el Estado social y democr&aacute;tico de derecho que consagra nuestra Constituci&oacute;n y que, como Segunda Rep&uacute;blica, fue aniquilado en 1936 por un  grupo de militares cobardes y traidores con el benepl&aacute;cito de las fuerzas m&aacute;s reaccionarias de Espa&ntilde;a. Aparte de continuar con la compleja tarea de las exhumaciones de las v&iacute;ctimas del franquismo y las investigaciones de los historiadores, hay que plantearse levantar un Memorial similar a los que existen en muchas ciudades europeas para homenajear a las v&iacute;ctimas de los fascismos. Hace poco pude contemplar el que se erige en el centro de Bolonia &ndash;Italia- donde se enumeran las v&iacute;ctimas de los que se opusieron a la barbarie y tiran&iacute;a de los nazis y sent&iacute; pena porque no hubiera algo similar en C&oacute;rdoba. Est&aacute;n los Muros de la Memoria en los cementerios. Pero no es suficiente. Es preciso que en un lugar p&uacute;blico se alce un Memorial digno para recordar a quienes dieron su vida por la libertad, esa libertad que tanto pregonan hoy quienes estar&iacute;an dispuestos a conculcarla si llegaran al poder.
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                El capitán Manuel Tarazona Anaya (segundo por la derecha)                            </span>
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        Y otra sugerencia. &iquest;Cu&aacute;ndo va a tener un reconocimiento en el espacio p&uacute;blico de nuestra ciudad un hombre valiente y un soldado ejemplar como el capit&aacute;n de Infanter&iacute;a Manuel Tarazona Anaya, destinado en la Guardia de Asalto de C&oacute;rdoba? &Eacute;l defendi&oacute; con gallard&iacute;a el Gobierno Civil frente a la agresi&oacute;n de los golpistas. Era un hombre de derechas a quien su ideolog&iacute;a le empujaba a ponerse al lado de los sediciosos. Pero puso por delante la disciplina militar que no tuvieron ni el coronel Cascajo en C&oacute;rdoba, o los generales Queipo de Llano en Sevilla, Mola en Pamplona o Franco en Canarias. El capit&aacute;n Tarazona cumpli&oacute; con su deber y esto le cost&oacute; su vida. Los golpistas hicieron lo contrario para llenarse de oprobio para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Espa&ntilde;a, como el resto de Europa, se encuentra bajo la amenaza de las mismas ideolog&iacute;as que intentaron acabar con las libertades hace ahora casi cien a&ntilde;os, es necesario recuperar nuestra historia. Sobre todo en las nuevas generaciones, las primeras en la historia de Espa&ntilde;a que han nacido y vivido en democracia. Me entristece ver a j&oacute;venes enarbolando banderas preconstitucionales, portando s&iacute;mbolos fascistas o entonando las mismas canciones que los golpistas de 1936. Me embarga la preocupaci&oacute;n al leer que en esa juventud espa&ntilde;ola predomina la intenci&oacute;n de voto a un partido que representa lo mismo que quienes cercenaron la democracia en 1936. 
    </p><p class="article-text">
        La democracia lleg&oacute; a Espa&ntilde;a despu&eacute;s de una terrible guerra y una brutal dictadura que muchos cre&iacute;amos haber superado. Parece que los riesgos de su supervivencia no son frutos de imaginaciones calenturientas sino una realidad cada vez m&aacute;s palpable. Es necesario tener vivo el recuerdo de lo que empez&oacute; a ocurrir hace ahora ochenta y  nueve a&ntilde;os para que se sepa de d&oacute;nde venimos y a qu&eacute; nos puede conducir si no defendemos la democracia que tenemos. En ello est&aacute;n estas l&iacute;neas y la sugerencia que propongo a  nuestras autoridades para que tengamos presente la memoria de los cuatro mil asesinados y la de hombres honrados y verdaderos patriotas como el capit&aacute;n Manuel Tarazona, tan diferente a aquellos miserables que hoy ensucian la bandera espa&ntilde;ola en sus exhibiciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Manuel Garc&iacute;a Parody, historiador.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel García Parody]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ochenta-nueve-anos_129_12473344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jul 2025 18:39:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hace ochenta y nueve años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,Guerra Civil,historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las chozas de Albendín: los búnkeres olvidados entre olivos de Córdoba]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/mas-noticias/chozas-albendin-bunkeress-olvidados-olivos-cordoba_1_12435131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c389a915-c373-4b3e-8175-a498cdd9a2b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las chozas de Albendín: los búnkeres olvidados entre olivos de Córdoba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde la pedanía baenense resaltan la historia de estos dos nidos de ametralladoras</p></div><p class="article-text">
        Entre los olivares que separan C&oacute;rdoba de Ja&eacute;n, la pedan&iacute;a baenense de Albend&iacute;n esconde un testimonio olvidado de la Guerra Civil: dos estructuras de hormig&oacute;n que el tiempo no ha logrado borrar por completo: los b&uacute;nkeres y nidos de ametralladoras conocidos localmente como Las Chozas de Albend&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la pedan&iacute;a rememoran c&oacute;mo, a finales de 1936, durante la llamada Campa&ntilde;a de la Aceituna, las tropas sublevadas avanzaron por la Subb&eacute;tica cordobesa, tomando Albend&iacute;n el 15 de diciembre. La l&iacute;nea del frente se estabiliz&oacute; cerca de esta aldea, convirtiendo la zona en un l&iacute;mite tenso entre dos Espa&ntilde;as. Ante el temor de un contraataque republicano desde Ja&eacute;n, el ej&eacute;rcito rebelde fortific&oacute; el territorio con una red de casamatas y nidos de ametralladoras.
    </p><p class="article-text">
        De aquel sistema defensivo solo perduran dos edificios junto a la carretera A-305. Los otros dos fortines fueron destruidos durante obras viales, quedando apenas vestigios: una c&uacute;pula solitaria y fragmentos de hormig&oacute;n que emergen entre la tierra como cicatrices mal curadas. La desaparici&oacute;n de estas estructuras refleja el desconocimiento general hacia un patrimonio hist&oacute;rico que, en otras regiones, se ha convertido en reclamo cultural y tur&iacute;stico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Arquitectura B&eacute;lica entre Olivares</strong></h2><p class="article-text">
        Las Chozas &mdash;as&iacute; llamadas por los habitantes de la zona&mdash; fueron levantadas en los &uacute;ltimos compases de la guerra. La posici&oacute;n constaba de una casamata principal y tres nidos de ametralladoras, presumiblemente conectados por t&uacute;neles subterr&aacute;neos, hoy sepultados bajo el olvido. Su dise&ntilde;o, similar al de otras fortificaciones cercanas, respond&iacute;a a una estrategia de defensa en profundidad, aunque el tiempo ha borrado las trincheras que alguna vez los unieron.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, estos bloques de hormig&oacute;n se alzan como mudos vig&iacute;as sobre un paisaje que ha vuelto a la paz. No son ruinas grandiosas, sino restos modestos que, sin embargo, encierran una historia de divisi&oacute;n y resistencia. En su soledad, interpelan al viajero: &iquest;cu&aacute;ntas memorias quedan por rescatar entre los surcos de estos campos?
    </p><p class="article-text">
        Albend&iacute;n, con sus olivos centenarios y sus vi&ntilde;as, guarda as&iacute; un cap&iacute;tulo discreto pero elocuente de nuestro pasado. Un recordatorio de que hasta los lugares m&aacute;s serenos llevan, a veces, las huellas de un tiempo convulso.        
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/mas-noticias/chozas-albendin-bunkeress-olvidados-olivos-cordoba_1_12435131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Jul 2025 09:51:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Baena,Guerra Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las imágenes inéditas de un bombardeo en Córdoba durante la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/video-inedito-bombardeo-cordoba-durante-guerra-civil_1_12184344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a59f20d-7c6f-4eac-822d-eed99ed273fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las imágenes inéditas de un bombardeo en Córdoba durante la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una grabación sobre los efectos de las bombas en la calle Roelas en agosto de 1936 ha permanecido oculta hasta ahora en los archivos de Estados Unidos</p><p class="subtitle">Los vídeos inéditos de la Guerra Civil que grabó el magnate Hearst para EEUU y acaban de salir a la luz</p></div><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba, 17 de agosto de 1936. Esa ma&ntilde;ana, la ciudad sufri&oacute; uno de los peores bombardeos de toda la Guerra Civil. A las 7:30 de la ma&ntilde;ana y a las 12:30 del mediod&iacute;a, el casco hist&oacute;rico de C&oacute;rdoba recibi&oacute; el impacto de los proyectiles de un avi&oacute;n republicano, contra el que no pudieron hacer nada las fuerzas antia&eacute;reas instaladas en el aer&oacute;dromo de las Electromec&aacute;nicas. <a href="https://laguerracivilencordoba.es/los-bombardeos-aereos-republicanos-sobre-la-retaguardia-nacional-durante-la-guerra-civil-espanola-aproximacion-al-caso-de-cordoba/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El historiador Patricio Hidalgo Luque tiene confirmado que ese ataque produjo al menos 33 v&iacute;ctimas mortales</a>. De los 16 identificados, diez eran ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a, en C&oacute;rdoba hab&iacute;a un equipo de periodistas que hab&iacute;a acudido a la ciudad precisamente para documentar los efectos de los bombardeos republicanos sobre la poblaci&oacute;n civil. La ciudad se manten&iacute;a m&aacute;s o menos en primera l&iacute;nea de frente y el cuartel general de Varela en el Realejo (<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/bombas-republica-quiso-matar-jefe-ejercito-franquista-andalucia-vuelven-aflorar_1_12087243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde recientemente se han hallado varias granadas, retiradas por los artificieros</a>) era el objetivo de la aviaci&oacute;n. Varela era el comandante responsable de las ofensivas, contraofensivas y l&iacute;neas de defensa del ej&eacute;rcito franquista en Andaluc&iacute;a. Por eso, muchos de los proyectiles ca&iacute;an en los aleda&ntilde;os de su cuartel general, especialmente en el populoso barrio de San Lorenzo, donde viv&iacute;an hacinados miles de cordobeses.
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            </figure><p class="article-text">
        Aquella ma&ntilde;ana, los periodistas acudieron a San Lorenzo, para documentar uno de los bombardeos. Hasta ahora se sab&iacute;a que el periodista Pierre Ichac realiz&oacute; una fotograf&iacute;a en la calle Roelas para ilustrar un art&iacute;culo que se public&oacute; <a href="https://archivomunicipal.betanzos.net/AMB%20FONDO%20ALVAJAR%20web/Hemeroteca%20Xeral%20do%20Fondo%20Alvajar/1934-L_Ilustration/arquivo_municipal_de_betanzos_fondo_%20alvajar_Illustration_1936_09_12b.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista francesa </a><a href="https://archivomunicipal.betanzos.net/AMB%20FONDO%20ALVAJAR%20web/Hemeroteca%20Xeral%20do%20Fondo%20Alvajar/1934-L_Ilustration/arquivo_municipal_de_betanzos_fondo_%20alvajar_Illustration_1936_09_12b.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>L'Illustration</em></a><em>. </em>El propio Patricio Hidalgo lo descubri&oacute; y rescat&oacute; para su libro <em>La Guerra Civil en C&oacute;rdoba. Los bombardeos a&eacute;reos sobre la capital (1936-1939)</em>. Hidalgo identific&oacute; la imagen como la calle Roelas, ya que al fondo asoma la torre de San Lorenzo.
    </p><p class="article-text">
        Pero hasta ahora hab&iacute;a permanecido in&eacute;dita una pel&iacute;cula, de apenas 23 segundos, en el que otro equipo que acompa&ntilde;aba a Pierre Ichac filmaba a un equipo de bomberos de C&oacute;rdoba tratando de apagar el incendio en una vivienda junto a la iglesia de San Rafael, en la propia calle Roelas. Este equipo film&oacute; tambi&eacute;n a civiles, en concreto a varias mujeres desconcertadas. Una de ellas traslada un cuadro o un espejo que ha podido rescatar. Otra transporta maletas y canastos. Aparece un adolescente. Mientras, los bomberos retiran los escombros de la calle. 
    </p><p class="article-text">
        Antes, este equipo filma tambi&eacute;n el veh&iacute;culo de los bomberos, con una matr&iacute;cula perfectamente reconocible: CO-3123. Es un peque&ntilde;o cami&oacute;n escalera. Los bomberos sacan una manguera. No es posible saber si la conectan a alg&uacute;n hidrante o al propio cami&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Unas im&aacute;genes que han permanecido ocultas en Estados Unidos, junto a 9.000 metros de pel&iacute;cula. Son los v&iacute;deos que la Corporaci&oacute;n Hearst, del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/magnate-americano-randolf-hearst-llevo-toledo-techo-importante-espana_1_9095575.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">magnate de la prensa norteamericana</a>&nbsp;William Randolph Hearst, grab&oacute; durante la contienda y emiti&oacute; en las salas de cine de todo el pa&iacute;s, adonde en aquel tiempo acud&iacute;a la ciudadan&iacute;a a informarse de lo que ocurr&iacute;a en el mundo. Muchas de las filmaciones son in&eacute;ditas, nunca llegaron a montarse para los noticiarios, pero ahora cualquiera puede consultarlas.
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            <span class="title">
                Los bomberos tratan de apagar el incendio junto a la iglesia de San Rafael.                            </span>
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        Es el resultado del proceso de digitalizaci&oacute;n que han llevado a cabo conjuntamente la Universidad de California de Los &Aacute;ngeles (UCLA) y The Packard Humanities Institute, una fundaci&oacute;n que preside el hijo del cofundador de la tecnol&oacute;gica HP dedicada a proyectos de conservaci&oacute;n cultural e hist&oacute;rica. Las cintas con las filmaciones fueron donadas por los herederos de Hearst a la universidad californiana en 1981. Estuvieron guardadas hasta que en 2016 ambas instituciones llegaron a un acuerdo para recuperarlas y ponerlas a disposici&oacute;n del p&uacute;blico de forma gratuita y libre en&nbsp;<a href="https://newsreels.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">newsreels.net</a>, donde se pueden ver.
    </p><p class="article-text">
        La filmaci&oacute;n de la calle Roelas no era in&eacute;dita del todo. Una parte fue emitida en Francia, en la pieza que realiz&oacute; el fotoperiodista Ren&eacute; Brut, famoso por haber grabado y documentado la matanza franquista en la plaza de Toros de Badajoz. Brut estuvo en C&oacute;rdoba documentando los bombardeos republicanos, pero no el 17 de agosto, sino d&iacute;as m&aacute;s tarde. Suyas son unas im&aacute;genes muy conocidas en la calle Claudio Marcelo. El d&iacute;a 22 de agosto grab&oacute; los efectos de los bombardeos en el local de Los Madrile&ntilde;os, destrozado por los proyectiles. Tambi&eacute;n hay planos del entorno, <a href="https://laguerracivilencordoba.es/filmaciones-en-cordoba-durante-la-guerra-civil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como detalla el propio Patricio Hidalgo en otra entrada de su blog</a>. En su documental, Brut us&oacute; planos de las mujeres en la calle Roelas, pero no del cami&oacute;n de bomberos, hasta ahora desconocido.
    </p><p class="article-text">
        Hearst no solo emit&iacute;a documentales en los cines de Estados Unidos, sino que tambi&eacute;n funcionaba como una suerte de agencia de noticias, que vend&iacute;a o compart&iacute;a parte de sus metrajes a otros periodistas. Ese pudo ser el caso de estos planos de la calle Roelas, hasta ahora desconocidos, y c&oacute;mo pudieron llegar a manos de un periodista tan importante como Ren&eacute; Brut. Este periodista tambi&eacute;n rod&oacute; planos en la plaza de Las Tendillas, en la avenida del Gran Capit&aacute;n y la construcci&oacute;n de trincheras en el cuartel de Artiller&iacute;a (actual Gerencia de Urbanismo).
    </p><p class="article-text">
        Ahora es la primera vez que sale a la luz la filmaci&oacute;n completa en la calle Roelas, una v&iacute;a muy popular en San Lorenzo, junto a la iglesia de San Rafael. Los planos est&aacute;n tomados desde la parte izquierda, por lo que no se puede ver la torre de la iglesia de San Lorenzo que s&iacute; que fotografi&oacute; Pierre Ichac. Fue la primera vez que vio los efectos de los bombardeos sobre poblaci&oacute;n civil, que ver&iacute;a multiplicados durante la Segunda Guerra Mundial, donde cubri&oacute; las campa&ntilde;as del norte de &Aacute;frica, de C&oacute;rcega y la dur&iacute;sima italiana de Monte Cassino. Pero eso es ya otra historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/video-inedito-bombardeo-cordoba-durante-guerra-civil_1_12184344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2025 21:45:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las imágenes inéditas de un bombardeo en Córdoba durante la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Guerra Civil,historia,Bomberos,San Lorenzo]]></media:keywords>
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