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    <title><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></title>
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    <description><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright eldiario.es]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
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      <title><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/]]></link>
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    <item>
      <title><![CDATA[El increíble minimundo del Frente Estrecho]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/increible-minimundo-frente-estrecho_132_13581418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b865a86-7b45-4b6e-8ae8-aa8df2fdb6ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x385y391.jpg" width="1200" height="675" alt="El increíble minimundo del Frente Estrecho"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La unidad del Frente Amplio es imprescindible para frenar a las derechas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Martina Velarde</span>
                                        <span>—</span> Secretaria general en Andalucía de Podemos Implosionar Todavía Más 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el incre&iacute;ble minimundo del Frente Estrecho nada es lo que parece. Si usted observa, por ejemplo, el entrecomillado de la se&ntilde;ora Velarde que traemos a esta p&aacute;gina, parecer&iacute;a que est&aacute; llamando a la unidad de los microsat&eacute;lites que navegan atomizados por el infracosmos de ombligolandia.
    </p><p class="article-text">
        Pero no.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; diciendo justamente lo contrario de lo que sus labios invitan a creer. Cada vez que un minimiembro del Frente Estrecho pronuncia la palabra unidad, en realidad, est&aacute; apretando el gatillo de su egorrevolver para descerrajar un disparo desintegrador del micromundo menguante.
    </p><p class="article-text">
        Lo acabamos de ver en la maniobra inmoladora del se&ntilde;or Rufi&aacute;n. Despleg&oacute; una bandera descomunal con las letras de la unidad a todo color y resulta que dej&oacute; una bomba lapa para pulverizar el Frente Estrecho con la connivencia del comando Iglesias y sus mariachis.
    </p><p class="article-text">
        Exactamente lo mismo que la nanomarca de Menos Madrid, que trabaja incansablemente en estrechar el Frente Estrecho todo lo que estrechamente pueda ser posible a base de golpes de egolatr&iacute;a y vanidoscopia.
    </p><p class="article-text">
        Hemos tra&iacute;do a esta pieza la minifrase de la se&ntilde;ora Velarde, como podr&iacute;amos haber mostrado la del se&ntilde;or Valero, la postulante G&oacute;mez, el voluntarista Ma&iacute;llo, la centr&iacute;fuga Rodr&iacute;guez o cualquiera de los protones implosivos del incre&iacute;ble minimundo del Frente Estrecho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/increible-minimundo-frente-estrecho_132_13581418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Oct 2026 04:00:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El increíble minimundo del Frente Estrecho]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Katiuskas amarillas contra las trincheras]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-punky-con-chaqueta/katiuskas-amarillas-trincheras_132_13582767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13c1eb9d-7e3a-4810-8f5a-7ab343158a2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2017y2009.jpg" width="1200" height="675" alt="Katiuskas amarillas contra las trincheras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Segunda semana ordenando neuronas en voz alta</p></div><p class="article-text">
        Me encanta Micah P. Hinson, un tipo peculiar de Memphis que un d&iacute;a termin&oacute; viviendo en el extrarradio madrile&ntilde;o sin dominar el idioma. Conoc&iacute; a Micah por casualidad en un festival de tantos y literalmente me explot&oacute; el cerebro este cantautor y guitarrista de americana y de indie. Desde entonces, cuando el ruido exterior se vuelve insoportable y mi cabeza no frena, me meto en mi cuarto de pensar y pongo en bucle Micah P. Hinson and the Gospel of Progress. Este yanki at&iacute;pico es ya casi de mi sangre por todo lo que me ha sacudido por dentro.
    </p><p class="article-text">
        Y ha sido precisamente hoy, haci&eacute;ndole rodar por en&eacute;sima vez al cubo, cuando me ha entrado el impulso irrefrenable de escribir sobre tres cosas que no tienen que ver o quiz&aacute;s si: el barro, las botas katiuskas y los libros. Un combo infantil que deber&iacute;a ser obligatorio para capear esta adultez a veces tan pesada, tan intensita.
    </p><p class="article-text">
        Con el disco sonando de fondo, el barro, las botas katiuskas y los libros solo pod&iacute;a irme de cabeza a una estanter&iacute;a a manosear un libro de la enorme Gloria Fuertes. Y, claro, me ha dado por escribir sobre ella. Hab&iacute;a que traer a esta mesa a una embajadora suprema del punk (aunque ella no lo supiera).
    </p><p class="article-text">
        Mi amor por ella, sin yo entenderlo del todo entonces, surgi&oacute; hace muchos a&ntilde;os, de peque&ntilde;o, cuando apareci&oacute; en casa un libro de tapas gastadas, supongo que regalado por alguien con muy buen ojo, titulado <em>La momia tiene catarro</em>. Aquellas p&aacute;ginas me abrieron una puerta a un lugar del que ya no quise salir. Porque mucho antes de que el Do It Yourself (hazlo por ti mismo) tuviera nombre en ingl&eacute;s o se vendiera en manuales de modernidad, hubo una mujer en Espa&ntilde;a que lo encarn&oacute; sin rodeos, sin cresta y con una corbata bien anudada.
    </p><p class="article-text">
        Y es que Gloria Fuertes no escrib&iacute;a para ni&ntilde;os. Escrib&iacute;a para quien quisiera entender.
    </p><p class="article-text">
        Y quien no, que pasara de largo.
    </p><p class="article-text">
        Naci&oacute; en Madrid, en 1917, en el barrio de Lavapi&eacute;s, entre costuras, hambre y demasiadas realidades. Su padre era conserje, su madre costurera. Ella, tercera de seis hermanos, aprendi&oacute; pronto que la vida no iba a regalarle nada. Y aun as&iacute;, ella le regal&oacute; a la vida poes&iacute;a, rebeld&iacute;a, ternura y risa.
    </p><p class="article-text">
        Porque lo suyo no fue solo escribir: fue resistir con un l&aacute;piz entre los dientes.
    </p><p class="article-text">
        A los 5 a&ntilde;os escribi&oacute; su primer poema. A los 14, el primero serio. A los 15 muri&oacute; su madre y empez&oacute; a trabajar. Fue mujer, fue pobre, fue lesbiana y fue poeta en una Espa&ntilde;a que no sab&iacute;a qu&eacute; hacer con ninguna de esas cosas. La marginaron por todas partes. Y aun as&iacute;, no se call&oacute; nunca.
    </p><p class="article-text">
        Fue autodidacta, lectora voraz, obrera de la palabra. En los a&ntilde;os m&aacute;s grises del franquismo, cuando a las mujeres se las quer&iacute;a en la cocina y con la boca cerrada, ella ya montaba en vespino, vest&iacute;a con corbata y pantalones y hablaba claro de igualdad, de ecolog&iacute;a, de feminismo, de antimilitarismo y de libertad. Y no en abstracto. No con met&aacute;foras vac&iacute;as para gustar a los acad&eacute;micos. Lo dec&iacute;a directo. Cortito. Y al cuello.
    </p><p class="article-text">
        Porque su poes&iacute;a no era para exhibirse en una vitrina. Era para lanzarla como piedra envuelta en papel de regalo del Corte Ingl&eacute;s. Ella escrib&iacute;a como hablaba, y hablaba como viv&iacute;a. Sin dobleces. Con ternura salvaje. Con rimas como bofetadas dulces.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, se hizo famosa en los 70 por la televisi&oacute;n, por <em>Un globo, dos globos, tres globos</em>, por sus cuentos, por su voz ronca y sus versos sencillos. Pero que no se equivoque nadie: Gloria no fue una escritora infantil. Fue una poeta gigante que decidi&oacute; hablarle tambi&eacute;n a los ni&ntilde;os, quiz&aacute;s porque los adultos ya ven&iacute;an demasiado contaminados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En vista de lo visto me desvisto, me desnudo a m&iacute; misma y me mantengo, me encanta este tener lo que no tengo&rdquo;, escribi&oacute; una vez. En esa sola frase estaba todo: la risa, el dolor, la lucidez, la met&aacute;fora y el zarpazo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, su figura resurge. Por suerte. Porque su poes&iacute;a es urgente.
    </p><p class="article-text">
        Porque nos sigue recordando que se puede ser tierna sin ser blanda.
    </p><p class="article-text">
        Que se puede ser sencilla sin ser simple. Que se puede ser poeta sin pedir permiso.
    </p><p class="article-text">
        Gloria Fuertes fue punk con coletas, sabia sin c&aacute;tedra, poeta sin pedestal.
    </p><p class="article-text">
        Muri&oacute; en 1998, pero no se fue.
    </p><p class="article-text">
        Se qued&oacute; en cada ni&ntilde;o que no encaja.
    </p><p class="article-text">
        En cada mujer que no calla.
    </p><p class="article-text">
        En cada verso que no rima, pero golpea.
    </p><p class="article-text">
        Porque ella no so&ntilde;&oacute; con escribir. Escribi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y con eso ya lo cambi&oacute; todo.
    </p><p class="article-text">
        Y tal vez por eso leer a la Fuertes hoy no es parapetarse en una trinchera, sino mandarla a tomar viento fresco. La trinchera es c&oacute;moda, huele a rancio y te da la ilusi&oacute;n cobarde de estar a salvo mientras le tiras barro al de enfrente. Nos urge una militancia del entendimiento que nos desmonte el numerito. Toca apagar de un zarpazo la voracidad sorda de las pantallas, mandar a la mierda el insulto f&aacute;cil de teclado y romper esta adicci&oacute;n enfermiza a querer tener raz&oacute;n a costa de dinamitar al que piensa distinto. Nos hemos vuelto unos adultos solemnes, rabiosos, aburridos y absurdamente previsibles.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a un buen momento para invitar a pensar y a parar un segundo a tanto presidente, diputado, alcalde, concejal y dem&aacute;s puestos de lo p&uacute;blico. A toda esa gente a la que le hemos dado las llaves del barco. Que se miren al espejo antes de entrar al pleno y se hagan la pregunta sin anestesia: &iquest;est&aacute;n haciendo realmente lo que deben hacer por las personas, lo que los despachos de sus partidos les mandan hacer, o lo que de verdad, en el fondo de su conciencia, creen que deber&iacute;an hacer? Hablemos. Dej&eacute;monos de argumentarios enlatados y hablemos de verdad. Yo pago los caf&eacute;s si quieren.
    </p><p class="article-text">
        Porque el verdadero pelotazo, la patada al tablero m&aacute;s salvaje, es regresar de golpe al patio de recreo. Volver a ese espacio sin dogmas ni banderas donde jug&aacute;bamos a las canicas, al bal&oacute;n o al escondite con quien se pusiera a tiro, sin pedirle credenciales ni preguntar de qu&eacute; pie cojeaba. A esa &eacute;poca en la que la &uacute;nica urgencia real era levantar construcciones imposibles con nuestras propias manos y con el barro de un charco, agachados, codo con codo, calzando unas botas katiuskas amarillas. Sin pedir permiso, sin manuales de instrucciones y sin miedo a mancharnos hasta las cejas.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a tocar tierra. Volvamos a mirar al de al lado a los ojos, mandando a paseo el cinismo y la sospecha previa. Quememos el arsenal de prejuicios y recuperemos esa sabidur&iacute;a encendida de Gloria: esa forma peleona, directa, tierna y absolutamente libre de pasar de sus reglas. Porque ah&iacute;, con las manos manchadas de barro del de verdad y lejos de la histeria colectiva de la red, es donde les reventamos el juego. Y donde, sin darnos ni cuenta, nos volvemos a salvar.
    </p><p class="article-text">
        PD: Si te has quedado con ganas de bucear en su trinchera, por enorme suerte, atino y talento, la editorial Blackie Books public&oacute; un libro maravilloso sobre ella: <em>El libro de Gloria Fuertes. Antolog&iacute;a de poemas y vida</em>. Hazte un favor y cons&iacute;guelo en una librer&iacute;a de barrio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Tejerina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-punky-con-chaqueta/katiuskas-amarillas-trincheras_132_13582767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Oct 2026 18:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Katiuskas amarillas contra las trincheras]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El síndrome de Funes: empresas que lo saben todo y no saben qué importa]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/sindrome-funes-empresas-no-importa_132_13580828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29c7d268-4ee4-463c-985c-e3ec83a6ab4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x605y200.jpg" width="1200" height="675" alt="El síndrome de Funes: empresas que lo saben todo y no saben qué importa"></p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as le&iacute; un art&iacute;culo sobre un estudio de McKinsey acerca del impacto de la IA&nbsp;en las empresas. A partir de ah&iacute; empec&eacute; a buscar informaci&oacute;n, navegar por diferentes investigaciones y, como hago cada vez m&aacute;s, conversar con ChatGPT sobre algunas de las ideas que iba encontrando. La verdad, no s&eacute; exactamente en qu&eacute; momento del recorrido terminamos hablando de Jorge Luis Borges y de Funes el memorioso, pero cuanto m&aacute;s pensaba en ello, m&aacute;s relaci&oacute;n encontraba entre aquel cuento publicado hace m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os y algunas de las cosas que estamos haciendo hoy con la IA.
    </p><p class="article-text">
        Ireneo Funes pose&iacute;a una capacidad extraordinaria,&nbsp;no pod&iacute;a olvidar, recordaba cada detalle de cuanto hab&iacute;a visto. Cada hoja de un &aacute;rbol, cada nube, cada momento, cada diferencia. Su memoria parec&iacute;a pr&aacute;cticamente infinita. Pero Borges introduce una paradoja fascinante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente porque era capaz de recordar cada detalle, Funes ten&iacute;a dificultades para abstraer, generalizar y separar lo importante de lo accesorio, y lo resumi&oacute; en una frase extraordinaria: &ldquo;Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer y quiz&aacute; estemos empezando a construir empresas que se parecen demasiado a Funes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nunca hab&iacute;amos tenido tanta capacidad para observar lo que ocurre dentro y fuera de una organizaci&oacute;n. Podemos analizar permanentemente clientes, competidores, mercados, precios, campa&ntilde;as, conversaciones, ventas, comportamientos, tendencias, noticias, regulaci&oacute;n, etc. Cruzamos millones de datos, detectamos patrones, generamos hip&oacute;tesis y producimos&nbsp;informes pr&aacute;cticamente sin l&iacute;mite, y esa capacidad seguir&aacute; creciendo, y, adem&aacute;s, cada vez cuesta menos.
    </p><p class="article-text">
        Epoch AI estima que, desde 2023, el coste de alcanzar determinados niveles de rendimiento mediante modelos de inteligencia artificial ha ca&iacute;do aproximadamente un 47% cada trimestre. Por tanto, probablemente analizaremos much&iacute;simo m&aacute;s, y, quiz&aacute;s, ese puede ser precisamente el problema.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, analizar algo ten&iacute;a un coste evidente,&nbsp;Necesit&aacute;bamos personas, tiempo y dinero, y esa&nbsp;limitaci&oacute;n nos obligaba a seleccionar,&nbsp;&iquest;Qu&eacute; mercados estudiamos? &iquest;Qu&eacute; clientes analizamos? &iquest;Qu&eacute; informaci&oacute;n llega al director general, por tanto, la&nbsp;&ldquo;escasez&rdquo; actuaba como filtro, pero amigos, la&nbsp;IA empieza a eliminar ese filtro?
    </p><p class="article-text">
        Ahora podemos analizar cien mercados en lugar de cinco, seguir permanentemente a miles de competidores, generar decenas de escenarios, examinar cada interacci&oacute;n con nuestros clientes y as&iacute;... Y as&iacute; hasta el infinitivo y mucho m&aacute;s (quienes tengan ciertos a&ntilde;os recordaran esta frase y quien la difund&iacute;a)
    </p><p class="article-text">
        Pero poder analizarlo todo no significa que todo merezca ser analizado,&nbsp;y mucho menos que todo merezca nuestra atenci&oacute;n. As&iacute;, tal cual, simplificando ese puede convertirse en uno de los grandes problemas de gesti&oacute;n de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora hemos pensado que el desaf&iacute;o era conseguir suficiente informaci&oacute;n para tomar buenas decisiones, pero, &iquest;y si estamos entrando en la situaci&oacute;n contraria? Tener tanta informaci&oacute;n, tantos an&aacute;lisis y tantas posibles explicaciones que resulte cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil distinguir lo verdaderamente importante. Una IA&nbsp;puede encontrar miles de correlaciones, detectar cientos de anomal&iacute;as,&nbsp;etc. Existe una diferencia enorme entre detectar algo y comprender su importancia.&nbsp;Quiz&aacute; ese sea uno de los cambios m&aacute;s profundos que traer&aacute; la IA a la gesti&oacute;n empresarial. Como sab&eacute;is, el valor puede desplazarse, por ejemplo, si obtener informaci&oacute;n era caro, disponer de informaci&oacute;n generaba ventaja, si analizarla era caro, disponer de buenos analistas generaba ventaja, pero si informaci&oacute;n y an&aacute;lisis empiezan a ser extraordinariamente abundantes, la ventaja puede empezar a estar en otra parte, en saber qu&eacute; ignorar. Que&nbsp;tres cosas, entre los miles que nuestra IA puede mostrarnos cada ma&ntilde;ana, pueden cambiar realmente nuestro negocio. As&iacute;, a simple vista, eso modifica incluso la forma en la que deber&iacute;amos dise&ntilde;ar los sistemas de IA dentro de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; no necesitemos sistemas que nos cuenten todo lo que saben, m&aacute;s bien sistemas capaces de reducir complejidad, establecer prioridades, explicar por qu&eacute; algo importa y reconocer cu&aacute;ndo no tienen suficiente informaci&oacute;n para hacerlo. La inteligencia no consistir&aacute; &uacute;nicamente en descubrir m&aacute;s cosas, tambi&eacute;n es saber cu&aacute;les merecen llegar hasta nosotros. Al final,&nbsp;el objetivo de una empresa no es comprender absolutamente todo lo que ocurre a su alrededor, sino entender lo suficientemente bien aquello que puede cambiar sus decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Funes pod&iacute;a recordarlo todo, y&nbsp;precisamente ah&iacute; estaba su problema.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros estamos empezando a construir organizaciones capaces de observar, almacenar y analizar cantidades de informaci&oacute;n que hasta hace muy poco resultaban inimaginable.&nbsp;La IA puede hacerlas extraordinariamente poderosas, de hecho las hace, pero tambi&eacute;n puede convertirlas en algo parecido al personaje de Borges,&nbsp;empresas que lo saben pr&aacute;cticamente todo y, sin embargo, no saben qu&eacute; importa. Quiz&aacute; por eso, en la era de la IA, una de las capacidades m&aacute;s valiosas no sea saber m&aacute;s, sino saber qu&eacute; merece la pena saber.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/sindrome-funes-empresas-no-importa_132_13580828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Oct 2026 07:43:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El síndrome de Funes: empresas que lo saben todo y no saben qué importa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[250 euros para familias vulnerables, 2.000 para altos cargos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/250-euros-familias-vulnerables-2-000-altos-cargos_132_13578933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9a36c27-54b1-4f3a-8945-28b8e9eff7cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x749y400.jpg" width="1200" height="675" alt="250 euros para familias vulnerables, 2.000 para altos cargos"></p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de alquiler de vivienda del gobierno andaluz de PP y Vox es en la actualidad una de las pol&iacute;ticas que mayor desigualdad social generan en Andaluc&iacute;a. Mientras que un alto cargo de la Junta de Andaluc&iacute;a que viva a 70 kil&oacute;metros de distancia de la sede f&iacute;sica del puesto de designaci&oacute;n percibe hasta 2.000 &euro; al mes en concepto de alquiler, por el contrario un joven de entre 18 y 35 a&ntilde;os o una familia vulnerable perciben hasta 250 &euro; al mes por el mismo concepto. El gobierno de Moreno Bonilla en 2026 destinar&aacute; 19.494.000 &euro; para la financiaci&oacute;n del bono de alquiler entre la ciudadan&iacute;a andaluza &mdash;para el que disfrutar&aacute;n unos 5.700 beneficiarios si las cifras son parecidas a las del a&ntilde;o 2025&mdash;, toda vez que destinar&aacute; en torno a 2.112.000 &euro; al alquiler de vivienda entre unos 80 altos cargos del gobierno andaluz.
    </p><p class="article-text">
        Esta pol&iacute;tica, adem&aacute;s de resultar obscena, por suponer un privilegio moralmente cuestionable cuando decenas de miles de familias viven con gran dificultad econ&oacute;mica para hacer frente a los altos costes de alquiler de la vivienda, tiene un alto impacto en la generaci&oacute;n de desigualdad social en la poblaci&oacute;n andaluza. Lo es porque el gobierno de Moreno Bonilla bonifica a j&oacute;venes de entre 18 y 35 a&ntilde;os solo cuando sus ingresos sean menores de 25.200 &euro; anuales y a familias vulnerables con ingresos inferiores a los 33.600 &euro;, adem&aacute;s de limitar el coste de alquiler al que pueden acceder, no pudiendo superar los 600 o los 900 &euro; mensuales para viviendas completas y 300 y 380 &euro; por habitaci&oacute;n, seg&uacute;n los grupos de municipios del Plan Vive.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la pol&iacute;tica de indemnizaci&oacute;n de alquiler de vivienda para altos cargos del gobierno andaluz de PP y Vox &mdash;que igualmente paga toda la ciudadan&iacute;a andaluza con sus impuestos&mdash; indemniza el alquiler hasta 2.000 &euro; al mes, con independencia de la renta o las propiedades de las que disfruten estos altos cargos. Esto significa que un alto cargo de la Junta, cuyas tablas salariales se sit&uacute;an entre los 67.312,42 &euro; de un delegado territorial del gobierno andaluz, los 80.221,68 &euro; de un director general, los 83.448,96 &euro; de un Secretario General, los 83.448,96 &euro; de un Viceconsejero o los 88.059,44 &euro; de un Consejero (sin incluir trienios y otro tipo de complementos), puedan disfrutar de otros 24.000 &euro; al a&ntilde;o en concepto de alquiler de vivienda, y m&aacute;s all&aacute; de otro tipo de privilegios a su disposici&oacute;n (dietas de manutenci&oacute;n, dispositivos m&oacute;viles, veh&iacute;culos oficiales, etc.).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cambio, una unidad familiar que cuente con unos ingresos anuales de 25.000 &euro; y que tenga que afrontar un alquiler de 8.400 &euro; al a&ntilde;o (700 euros mensuales), la ayuda para el alquiler proporcionada por el bono de la Junta de Andaluc&iacute;a ser&iacute;a de unos 3.000 euros. La desproporci&oacute;n es extraordinaria, pues para un alto cargo que ingresa 88.059,44 &euro; la ayuda al alquiler es de 24.000 &euro;, mientras que para las unidades familiares que ingresan 25.000 &euro; la ayuda al alquiler es de 3.000 &euro;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todos los altos cargos disfrutan de esta prebenda en igual grado. Tal como est&aacute; publicado en la P&aacute;gina de Transparencia de la Junta de Andaluc&iacute;a, entre los grandes beneficiarios de esta indemnizaci&oacute;n por alquiler de vivienda entre los altos cargos de la Junta de Andaluc&iacute;a destacan Carlos Arturo Bernal Bergua, Carolina Espa&ntilde;a Reina y Loles L&oacute;pez, los tres consejeros del gobierno de Moreno Bonilla. Disfrutando solo estos tres cargos de unos ingresos cada uno de ellos de 88.059,44 &euro; m&aacute;s complementos, perciben 24.000 euros de indemnizaci&oacute;n de alquiler cada uno de ellos. Algo que es obsceno cuando, seg&uacute;n las declaraciones de inter&eacute;s patrimonial presentadas en el Parlamento de Andaluc&iacute;a, tanto la Consejera Carolina Espa&ntilde;a Reina como la Consejera Loles L&oacute;pez ya disponen de varias viviendas en propiedad cada una de ellas, adem&aacute;s de acciones financieras y otros bienes. Con respecto a Carlos Arturo Bernal Bergua, pese a que la legislaci&oacute;n obliga a hacer p&uacute;blica en la ficha de diputado sus bienes patrimoniales, esta informaci&oacute;n no est&aacute; publicada.
    </p><p class="article-text">
        Es cuanto menos rese&ntilde;able que en declaraci&oacute;n ante la prensa la misma Consejera de Econom&iacute;a y Hacienda que disfruta de esta prebenda de 2.000 &euro; al mes para pagar su piso de alquiler en Sevilla, Carolina Espa&ntilde;a, aun disfrutando de dos viviendas, dijera, <a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/economiahaciendayfondoseuropeos/servicios/actualidad/noticias/detalle/623101.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en relaci&oacute;n a los presupuestos del gobierno de 2026</a>, que &ldquo;estos son los presupuestos de la gente, de los andaluces&rdquo; y que &ldquo;hoy podemos decir que cada vez dedicamos m&aacute;s recursos a mejorar la vida de los andaluces&rdquo;. Cabr&iacute;a entender que mejorar los recursos de ella misma, pues disfruta de m&aacute;s recursos p&uacute;blicos que el resto de andaluces para pagar el alquiler de su vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la pol&iacute;tica de indemnizaciones y ayudas por alquiler del gobierno de Moreno Bonilla tambi&eacute;n representa un trato desigual para con el conjunto del personal de la Junta de Andaluc&iacute;a. No en vano, si un profesor o profesora interinas andaluzas, o personal sanitario que sea llamado de la bolsa de sustituci&oacute;n, que, por razones residenciales y escolares en su familia, tenga que desplazarse a diario al trabajo desde la ciudad que reside a otra diferente para ocupar el puesto, o alquilar un alojamiento temporal para estar cerca de su puesto laboral en un centro educativo u hospital, no disfruta de absolutamente ning&uacute;n tipo de indemnizaci&oacute;n en concepto de alquiler ni de desplazamiento, lo que detrae en forma de costes parte de los ingresos percibidos y deteriora su capacidad adquisitiva.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, s&iacute; se puede afirmar de manera categor&iacute;a que la pol&iacute;tica de alquiler de vivienda del gobierno andaluz del Partido Popular y Vox beneficia obscenamente a sus altos cargos y trata con perjuicio y agravio al conjunto de la ciudadan&iacute;a andaluza, m&aacute;s a&uacute;n cuanto m&aacute;s vulnerable y joven, e incluso al resto del personal de la administraci&oacute;n andaluza, siendo fuente de desigualdad social desde su gesti&oacute;n, de forma consciente y deliberada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>David Moscoso</strong> es Catedr&aacute;tico de Sociolog&iacute;a de la Universidad de C&oacute;rdoba
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Moscoso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/250-euros-familias-vulnerables-2-000-altos-cargos_132_13578933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2026 17:54:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[250 euros para familias vulnerables, 2.000 para altos cargos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Torre Pacheco a Ceuta: la datificación del cuerpo como arma de guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-dique/torre-pacheco-ceuta-datificacion-cuerpo-arma-guerra_132_13578938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/113671b2-8090-4a80-b135-601c753c6a14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Torre Pacheco a Ceuta: la datificación del cuerpo como arma de guerra"></p><p class="article-text">
        Hay episodios que no se entiende &uacute;nicamente por lo que ocurre en la calle, en una frontera o en una pantalla. Se entienden tambi&eacute;n por el modo en que determinados cuerpos son le&iacute;dos, clasificados y convertidos en una amenaza. Torre Pacheco y Ceuta, aunque responden a contextos distintos, muestran un mismo mecanismo, como es la transformaci&oacute;n de personas concretas en perfiles sospechosos, donde vecinos, j&oacute;venes o migrantes han dejado de ser personas, y se han convertido en cifras, etiquetas u objetos de vigilancia.
    </p><p class="article-text">
        No es una novedad que sectores de la extrema derecha conviertan la inseguridad en herramienta pol&iacute;tica. Lo novedoso es la velocidad y la precisi&oacute;n con la que hoy pueden hacerlo. Cada v&iacute;deo descontextualizado, cada bulo difundido en un canal de mensajer&iacute;a, cada imagen repetida hasta el agotamiento o cada etiqueta convertida en tendencia alimentan una arquitectura de sospecha. El cuerpo deja de ser una biograf&iacute;a y pasa a ser un dato, donde la edad, el origen, la religi&oacute;n, el barrio, la vestimenta o el acento, mezclados sin rigor, se venden como &ldquo;prueba&rdquo; de peligrosidad.
    </p><h2 class="article-text">Del vecino al perfil</h2><p class="article-text">
        La datificaci&oacute;n del cuerpo consiste precisamente en eso, en reducir a una persona a informaci&oacute;n susceptible de ser clasificada, vigilada, compartida y explotada pol&iacute;ticamente, no se trata s&oacute;lo de las bases de datos institucionales o de las tecnolog&iacute;as de reconocimiento; tambi&eacute;n act&uacute;an las bases de datos informales que construyen las redes sociales. Capturas de pantalla, v&iacute;deos cortos, mapas improvisados, listados, rostros se&ntilde;alados y comentarios que identifican a alguien como &ldquo;uno de ellos&rdquo; producen una frontera simb&oacute;lica incluso all&iacute; donde no la hab&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En Torre Pacheco, la tensi&oacute;n social y la circulaci&oacute;n de mensajes racistas evidenciaron c&oacute;mo un hecho concreto puede ser empleado para construir un relato totalizador. El problema deja de ser un delito, una agresi&oacute;n o una responsabilidad, convirti&eacute;ndose, a ojos de quienes agitan el miedo, en la confirmaci&oacute;n de que existe un grupo entero que debe ser controlado, expulsado o castigado. La excepci&oacute;n se vuelve identidad; la sospecha, una forma de pertenencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa operaci&oacute;n tiene consecuencias materiales. Cuando una comunidad es presentada como un bloque homog&eacute;neo y amenazante, aumentan la exposici&oacute;n al se&ntilde;alamiento de quienes padecen discriminaci&oacute;n. La v&iacute;ctima potencial deja de acudir a denunciar porque anticipa que su palabra valdr&aacute; menos que el prejuicio acumulado sobre su cuerpo. As&iacute;, la infradenuncia no es un efecto colateral, es una victoria de ese sistema de estigmatizaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Ceuta: el espect&aacute;culo televisado</h2><p class="article-text">
        Ceuta representa, un espacio donde el cuerpo del migrante ha sido le&iacute;do durante a&ntilde;os como instrumento de presi&oacute;n, crisis de seguridad o amenaza demogr&aacute;fica. La frontera no se limita a separar territorios, organiza jerarqu&iacute;as entre vidas que merecen protecci&oacute;n y vidas que pueden ser reducidas a flujo, avalancha o problema de orden p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este marco, las im&aacute;genes de personas llegando, esperando o siendo contenidas adquieren una enorme potencia pol&iacute;tica. Se recortan, se viralizan y se insertan en narrativas sobre &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo;, &ldquo;colapso&rdquo; o &ldquo;sustituci&oacute;n&rdquo;. El resultado es una deshumanizaci&oacute;n de doble capa. Primero, porque invisibiliza las trayectorias personales, las causas del desplazamiento y los derechos de quienes aparecen en la imagen. Despu&eacute;s, porque esos cuerpos se convierten en combustible para una batalla cultural que busca movilizar el miedo, hostilidad y castigo.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; no describe, dirige. Activa una l&oacute;gica b&eacute;lica en la que el otro deja de ser persona y pasa a ser enemigo. Y cuando el cuerpo es enmarcado como enemigo, la vigilancia extrema, la expulsi&oacute;n sumaria, la humillaci&oacute;n o la violencia encuentran mayor tolerancia social. El lenguaje prepara el terreno para la pol&iacute;tica; la pol&iacute;tica prepara el terreno para el da&ntilde;o.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La guerra de los datos y de las emociones</h2><p class="article-text">
        La datificaci&oacute;n contempor&aacute;nea no funciona s&oacute;lo mediante n&uacute;meros. Funciona a trav&eacute;s de emociones cuantificadas como clics, compartidos, comentarios, reacciones y reproducciones. Las plataformas premian aquello que provoca indignaci&oacute;n inmediata y las redes de odio han aprendido a explotar esa econom&iacute;a de la atenci&oacute;n. Una escena aislada puede convertirse en un relato nacional antes de que existan datos contrastados, donde una cuenta an&oacute;nima puede instalar sospechas que despu&eacute;s replican perfiles con mayor audiencia.
    </p><p class="article-text">
        Este es el punto de encuentro entre Torre Pacheco y Ceuta. En ambos casos, el cuerpo racializado se convierte en pantalla sobre la que se proyectan frustraciones econ&oacute;micas, miedos identitarios y estrategias de rentabilidad pol&iacute;tica. No importa tanto qui&eacute;n es la persona retratada como la funci&oacute;n que se le asigna en el relato, ya sea este invasor, delincuente, amenaza cultural o enemigo interno. La etiqueta simplifica una realidad y ofrece un culpable f&aacute;cilmente identificable.
    </p><p class="article-text">
        La guerra, en ese sentido, no siempre requiere armas convencionales. Puede desplegarse mediante campa&ntilde;as coordinadas de desinformaci&oacute;n, acoso digital, se&ntilde;alamiento comunitario y producci&oacute;n de p&aacute;nico moral. Esta estrategia de la extrema derecha apunta qui&eacute;n pertenece al grupo dominante o se&ntilde;alado, qui&eacute;n merece ser escuchado o qu&eacute; cuerpos pueden ser tratados como sospechosos de entrada.
    </p><h2 class="article-text">Recuperar el cuerpo, recuperar la democracia</h2><p class="article-text">
        Frente a esa maquinaria, la respuesta no puede limitarse a desmentir bulos uno por uno, aunque sea imprescindible hacerlo. Adem&aacute;s, hace falta disputar el marco. Recuperar el cuerpo como sujeto de derechos, historia y dignidad; no como expediente, estad&iacute;stica o amenaza prefabricada. Eso exige instituciones m&aacute;s transparentes, pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que no confundan seguridad con exclusi&oacute;n, protocolos eficaces contra odio y una ciudadan&iacute;a capaz de reconocer cu&aacute;ndo una imagen est&aacute; siendo utilizada para fabricar un enemigo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n exige una mirada cr&iacute;tica sobre las plataformas. La moderaci&oacute;n no puede ser una coartada opaca ni una respuesta exclusivamente reactiva. Debe acompa&ntilde;arse de alfabetizaci&oacute;n digital, apoyo a las victimas y responsabilidades claras para quienes monetizan la violencia simb&oacute;lica. No es neutral amplificar sin contexto discursos que convierten a colectivos enteros en objetivos.
    </p><p class="article-text">
        De Torre Pacheco a Ceuta se dibuja una misma advertencia, cuando el cuerpo se convierte en dato y el dato en prejuicio, la democracia se debilita. Porque una sociedad que acepta que algunos cuerpos sean le&iacute;dos s&oacute;lo como riego terminan aceptando que sus derechos sean condicionales. Y cuando los derechos se vuelven condicionales para unos, dejan de ser plenamente garantizados para todos.
    </p><p class="article-text">
        La batalla decisiva no es s&oacute;lo territorial ni tecnol&oacute;gica. Es profundamente humana, impedir que el miedo convierta al vecino en enemigo y que una vida, reducida a una etiqueta, pueda ser tratada como material de guerra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Gracia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-dique/torre-pacheco-ceuta-datificacion-cuerpo-arma-guerra_132_13578938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2026 17:54:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Torre Pacheco a Ceuta: la datificación del cuerpo como arma de guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El detector de mala gente]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/detector-mala-gente_132_13575125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4a98442-6fbf-4fe6-9d8b-4e9d1ea49ad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1002y542.jpg" width="1200" height="675" alt="El detector de mala gente"></p><p class="article-text">
        Es imposible no conmoverse por lo que le ha pasado a Maricarmen Abascal: morirse en un hospital despu&eacute;s de que la desahuciaran de la casa en la que hab&iacute;a vivido casi toda su vida. O de la mujer que se ha suicidado cuando la han echado de su vivienda. O el drama terrible que viven miles (&iquest;millones?) de espa&ntilde;oles que no pueden acceder a una vivienda digna sin hipotecar directamente su vida. O el de trabajadores con su buen sueldo que se ven obligados a compartir habitaci&oacute;n o vivir en el coche por que el salario no les llega para pagarse algo en condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Si eres de los que ha comprado el discurso de que Maricarmen era una actriz, de que la ha matado la izquierda o de los que incluso celebras que casos como el suyo pase, eres mala gente. Lo siento, pero en casos como este no hay matiz alguno que valga. Tengas la ideolog&iacute;a que tengas, pienses lo que pienses, nadie con buenos sentimientos se puede alegrar de lo que le ha ocurrido. 
    </p><p class="article-text">
        El caso Maricarmen est&aacute; llamado a cambiar un pa&iacute;s. Como ya ocurri&oacute; con Ana Orantes y la violencia machista. O con la Manada y la violencia sexual. Maricarmen representa todo lo violento que puede llegar a ser el mercado inmobiliario, donde nadie est&aacute; a salvo. Y esta es la gran lecci&oacute;n. Ni teniendo un buen sueldo ning&uacute;n inquilino est&aacute; libre de que de la noche a la ma&ntilde;ana le pongan un alquiler inasumible, astron&oacute;mico, y que tarde o temprano acabe lanzado de su casa.
    </p><p class="article-text">
        Lanzamiento, frente a desahucio, creo que es la palabra m&aacute;s correcta para el drama de Maricarmen y de las miles de personas que son arrojadas a la calle. Son lanzadas, por mandamiento judicial. Por algunos magistrados (jueza en este caso) que ve una resoluci&oacute;n de la ONU y la convierte en papel higi&eacute;nico. Por personas que carecen de empat&iacute;a alguna, que piensan que ese drama no va con ellos.
    </p><p class="article-text">
        De todos los mercados, en los que impera la ley del m&aacute;s fuerte por la cada vez mayor falta de regulaci&oacute;n, el inmobiliario es el m&aacute;s voraz. El que hace negocio con la vida de la gente, con sus sue&ntilde;os y con sus recuerdos. Al que le da cero pena lo que ocurra con &ldquo;el bicho&rdquo; al que hay que largar por que es un freno para la &ldquo;rentabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No soy especialmente optimista con el futuro, pero pienso que el caso de Maricarmen ser&aacute; un antes y un despu&eacute;s para un mercado desalmado y que volver&aacute;n las pol&iacute;ticas que propondr&aacute;n que hay que regularlo. Y es que no, la mano invisible no funciona. Nunca lo ha hecho. Y dejar a los buitres que hagan lo que quieran siempre va a ser malo. Cada vez querr&aacute;n m&aacute;s carro&ntilde;a, por que son insaciables. Pero al menos ya sabemos qui&eacute;nes son los buitres y los animales que los defienden.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/detector-mala-gente_132_13575125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2026 19:20:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El detector de mala gente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Otoño y la Hispanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/otono-hispanidad_132_13577729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51dbeef4-5b8f-484e-af68-f779bc274131_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Otoño y la Hispanidad"></p><p class="article-text">
        Parec&iacute;a que no se acababa nunca el verano. Ese es el sue&ntilde;o de todo ni&ntilde;o. Ahora parece que ese sue&ntilde;o por fin se cumple. Pero, cuidado con los sue&ntilde;os. Con los sue&ntilde;os de los ni&ntilde;os. Cuidado tambi&eacute;n con los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El verano ha sido un incendio interminable que ni lo ha sofocado el equinoccio. Las llamas asolaron los pinares y hasta el mar sigue despidiendo el fuego fatuo de los cad&aacute;veres.
    </p><p class="article-text">
        No cre&aacute;is en ning&uacute;n tr&aacute;nsito. Llega el oto&ntilde;o antes a los calendarios que a las cosechas. Todo es un continuum.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos si la fruta sigue en los &aacute;rboles o en un contenedor refrigerado en el atasco de un estrecho entre mares, entre tierras, entre guerras.
    </p><p class="article-text">
        Ya no queda ni espacio para la melancol&iacute;a en los oto&ntilde;os de nuestro tiempo. Los cisnes de Coole a los que cantaba Yeats flotan bocabajo cerca del espig&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El D&iacute;a de Acci&oacute;n de Gracias ser&aacute; abolido, no se indultar&aacute; ning&uacute;n pavo y Halloween ser&aacute; cada vez un peor chiste.
    </p><p class="article-text">
        Acab&oacute; el verano y querr&aacute;s ir al gimnasio en coche para ponerte a caminar sobre una cinta. As&iacute; es tu condici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Decidiste ahora ir al dentista como una tarea en el oto&ntilde;o de tus d&iacute;as. Te recibir&aacute;n con un esc&aacute;ner maxilofacial y en la pantalla ver&aacute;s el futuro; es decir, tu rostro deforme y descarnado.
    </p><p class="article-text">
        Ahora saca la bandera de Espa&ntilde;a al balc&oacute;n, como recomienda tu alcalde, y celebra tu decrepitud y la de tu patria porque eso es el oto&ntilde;o: la ca&iacute;da, lo ya caduco.
    </p><p class="article-text">
        Col&oacute;n descubri&oacute; Am&eacute;rica en oto&ntilde;o y se jodi&oacute; todo. Podr&iacute;a haberlo hecho en primavera, pero opt&oacute;, como navegante, por otra opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Antes sab&iacute;amos que los hijos que nacen en oto&ntilde;o hab&iacute;an sido concebidos por parejas vestidas con franela bajo las mantas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora ni siquiera eso es una certeza.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos, el descubrimiento de Am&eacute;rica es una semana en un resort de la Rivera Maya con una pulserita en la mano que sostiene un daikiri.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luna de miel y de ron (todo incluido). La Hispanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/otono-hispanidad_132_13577729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2026 19:20:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Otoño y la Hispanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[otoño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi Maricarmen (I)]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/maricarmen-i_132_13577732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb7c355f-4e1e-4bb9-9bc1-4ed29cd0f2e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1121y299.jpg" width="1200" height="675" alt="Mi Maricarmen (I)"></p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1976 mis padres compraron una vivienda de nueva construcci&oacute;n con la que complementar sus ingresos, pensando en el futuro. A trav&eacute;s de unos conocidos alquilaron aquel piso a una pareja joven de reci&eacute;n casados que lleg&oacute; con las mejores referencias. &Eacute;l ten&iacute;a un buen trabajo como funcionario y ella, como la mayor&iacute;a, ama de casa. Los perfectos inquilinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El contrato de arrendamiento lo firmaron el 1 de abril de 1976. La renta, 59.364 pesetas al a&ntilde;o, pagadera en 12 mensualidades y la duraci&oacute;n un a&ntilde;o. Para los que nacieron despu&eacute;s del 2000, o para los que ya no se acuerdan del cambio, la renta mensual equival&iacute;a a 29,72 euros actuales.
    </p><p class="article-text">
        Ese contrato, como no pod&iacute;a ser de otra manera, estaba sometido a la Ley de Arrendamientos Urbanos entonces vigente. Esto es, la Ley de 1964, una ley netamente franquista que, atenci&oacute;n, era absolutamente protectora de los derechos de los inquilinos. Tanto, como para establecer la renovaci&oacute;n indefinida de los contratos -mientras el arrendatario quisiera- y la congelaci&oacute;n de la renta. &iquest;Les suena? S&iacute;, como lo oyen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; fue como aquella pareja, alta y estilosa, estren&oacute; el piso de mis padres, un piso con ascensor, tres grandes dormitorios, todo exterior, un gran sal&oacute;n, ba&ntilde;o, cocina y hasta dos terrazas. Ten&iacute;an toda vida por delante. Y tanto que s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a estaba inmersa en aquel momento en una transici&oacute;n compleja. El 4 de mayo de aquel a&ntilde;o apareci&oacute; el diario El Pa&iacute;s, publicando su primer n&uacute;mero. El Rey Juan Carlos visit&oacute; Estados Unidos dando un discurso en el que se comprometi&oacute; a democratizar Espa&ntilde;a y en julio dimiti&oacute; el presidente Arias Navarro, llegando al cargo Adolfo Su&aacute;rez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento el objetivo no eran las viviendas, sino la libertad. Una palabra que se gritaba a pleno pulm&oacute;n en cada esquina, tal vez porque no hab&iacute;a ninguna, mientras que viviendas hab&iacute;a y, adem&aacute;s, de protecci&oacute;n oficial, am&eacute;n de unos alquileres completamente blindados por la Ley. Tal cual. Lo que petaba entonces no era acampar por la vivienda, sino correr delante de los grises.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pasaron los a&ntilde;os, lleg&oacute; la Constituci&oacute;n y Espa&ntilde;a empez&oacute; a oler de otra manera. Ya no era rancia. Tanto, que en 1985 aparece en escena un ministro socialista que se convierte en la estrella, hasta del papel <em>couche</em>. Economista, socialdem&oacute;crata, con mucho glamour, porte elegante y muy proclive a la liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica de los mercados para que Espa&ntilde;a creciera. Uno de sus objetivos para reactivar la econom&iacute;a, el estancado mercado de la vivienda y los alquileres.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que el socialista se marc&oacute; un Real Decreto-Ley y pulveriz&oacute; todas las prebendas franquistas que hasta entonces ten&iacute;an los inquilinos. Se acab&oacute; la pr&oacute;rroga forzosa obligatoria para los nuevos contratos; liberaliz&oacute; el precio de la renta en base solo a la oferta y la demanda y dio rienda suelta a la duraci&oacute;n del contrato: la que libremente fijar&aacute;n las partes. Toma ya.
    </p><p class="article-text">
        Mientras esto ocurr&iacute;a, la pareja de inquilinos de mis padres segu&iacute;a con su vida adelante. Tuvieron descendencia, cada a&ntilde;o prorrogaban sin problema su contrato y, adem&aacute;s. segu&iacute;an pagando exactamente la misma renta que el primer mes de 1976, pese a que hab&iacute;an pasado nueve a&ntilde;os y la econom&iacute;a espa&ntilde;ola hab&iacute;a mejorado de manera importante. La modernizaci&oacute;n culminar&iacute;a con nuestra entrada en la Comunidad Econ&oacute;mica Europea en 1986.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Juan y Mari, llamaremos as&iacute; a nuestros inquilinos, les import&oacute; un pepino el Decreto Boyer y lo que supuso en el mercado de vivienda. Tanto supuso ese Decreto socialista, que fue el momento en que los<em> baby boomers</em> empezaron a comprar como locos sus propias viviendas. Y es que el alquiler ya no era nada seguro&hellip; salvo para Juan y Mari. Como el decreto Boyer no ten&iacute;a efectos retroactivos y ellos segu&iacute;an blindados por la ley franquista del 64, con sus pr&oacute;rrogas infinitas y cero actualizaci&oacute;n de la renta&hellip; &iquest;para qu&eacute; iban a comprar, o tratar de mejorar ?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estaban donde ahora queremos estar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        (continuar&aacute;)&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/maricarmen-i_132_13577732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2026 19:20:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mi Maricarmen (I)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mayoría absoluta]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/mayoria-absoluta_132_13570060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/713af927-e0ab-4111-b5c1-4c89d70735b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mayoría absoluta"></p><p class="article-text">
        Nos vuelven a pedir el voto. Disfrut&eacute;moslo mientras podamos. En este punto siempre tiendo a hacerme la pregunta de, &iquest;qui&eacute;n ganar&aacute;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No tengo ni idea, pero lo que estoy seguro es que nadie va a sacar una mayor&iacute;a absoluta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto, en el escenario actual de beligerancia,&nbsp;negacionismo y odio de unos contra otros, representa un problema en nuestro actual sistema de democracia parlamentaria, que se basa en que el voto se reparta y despu&eacute;s se junten todos en un sitio llamado &ldquo;parlamento&rdquo; a parlamentar de los problemas de la gente y que se pongan de acuerdo para solucionarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pol&iacute;tico actual no le gusta parlamentar, prefiere directamente mandar, y pasarse por el forro lo que pudiesen querer otros, incluso de su mismo signo pol&iacute;tico pero de otro partido. Una traici&oacute;n a los principios de la democracia parlamentaria, y a la sem&aacute;ntica de su propio cargo,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No va a faltar comentarista ni asesor pol&iacute;tico en medios que brame contra el sistema actual porque &ldquo;impide gobernar&rdquo;, y defienda sistemas a doble vuelta que favorezcan a los partidos grandes de toda la vida y se quiten r&aacute;pidamente a los peque&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero por suerte nuestro sistema favorece el reparto, la disensi&oacute;n, el parlamento y la pol&iacute;tica. Por eso m&aacute;s vale que nos vayamos acostumbrando a los gobiernos en coalici&oacute;n, porque nuestro sistema est&aacute; dise&ntilde;ado para favorecerlos. S&iacute;, Espa&ntilde;a somos todos, hasta los que votan a partidos que no son los mayoritarios, o los nuestros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la izquierda se est&aacute; hablando de montar un frente amplio, que les guste o no, va a tener que incluir al PSOE. En la derecha no se usa el t&eacute;rmino, pero est&aacute;n igual, Feij&oacute;o ni en sus mejores sue&ntilde;os saca una mayor&iacute;a absoluta con lo que se tiene que ir preparando para acomodar a VOX, Alianza Catalana, Puigdemont, PNV, etc.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde los ciudadanos deber&iacute;amos pedir algo de responsabilidad a los integrantes de ambos bandos. G&aacute;nense el sueldo, parlamenten y solucionen los problemas de la gente. Si no son capaces, por favor, plant&eacute;ense cambiar de profesi&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/mayoria-absoluta_132_13570060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2026 18:02:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mayoría absoluta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Semana de la Educación Financiera]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/semana-educacion-financiera_132_13570030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1e62f08-53e3-4972-88df-c4b88ab6134b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Semana de la Educación Financiera"></p><p class="article-text">
        El lunes d&iacute;a 5 celebramos el D&iacute;a de la Educaci&oacute;n Financiera, en una semana y un mes dedicado tradicionalmente al ahorro.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Os acord&aacute;is cuando en tu Caja de Ahorros te regalaban una hucha en octubre?
    </p><p class="article-text">
        El ahorro es una parte de tu educaci&oacute;n financiera, el dinero es un &ldquo;bien&rdquo; limitado que manejamos d&iacute;a a d&iacute;a en nuestras decisiones cotidianas, una mala &ldquo;decisi&oacute;n&rdquo; puede conllevarte dolores de cabeza.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Eres consciente de a qu&eacute; destinas tu dinero cada d&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tienes que decidir en qu&eacute; banco abres una cuenta para poder ingresar tu n&oacute;mina?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Desayunar fuera de casa o en tu casa todos los d&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Firmo la hipoteca a tipo de inter&eacute;s fijo, variable o mixto?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Me afecta la subida del Euribor en mi d&iacute;a a d&iacute;a si no tengo hipoteca?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no llego a final de mes si tengo una buena n&oacute;mina?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; edad debo empezar a ahorrar?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hago con un dinero que tengo ahorrado?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tiene riesgo la Renta Fija?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La Bolsa es un juego de azar?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puedo perder dinero en un Fondo de Inversi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute; &ldquo;seguro&rdquo; mi dinero en una cuenta en el Banco?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nto debo ahorrar?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es un &ldquo;colch&oacute;n de emergencia&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; puedo hacer para tener una &ldquo;buena&rdquo; pensi&oacute;n cuando me jubile?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Entiendo los conceptos de mi n&oacute;mina?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Debo tener un Presupuesto Familiar?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son mis &ldquo;gastos hormiga&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo afecta la fiscalidad a mi ahorro?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Entiendo el producto financiero que me ofrece el comercial de mi banco?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo reconocer una estafa financiera?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; riesgos tiene un Fondo de Inversi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Estas podr&iacute;an ser algunas de las preguntas, que seguramente, vas a tener que responder en alg&uacute;n momento de tu vida.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Crees que las podr&iacute;as responder y ser consciente de las consecuencias que te conllevar&iacute;an en tu vida?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Necesitar&iacute;as un poquito de educaci&oacute;n financiera para &ldquo;avanzar&rdquo; y mejorar tu situaci&oacute;n financiera?
    </p><p class="article-text">
        Todos necesitamos adquirir continuamente conocimientos sobre finanzas personales que nos ayuden a ser conscientes de los pros y contras de las decisiones financieras que nos vemos obligados a tomar todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Feliz d&iacute;a de la Educaci&oacute;n Financiera.
    </p><p class="article-text">
        Ahorra Invierte Avanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/semana-educacion-financiera_132_13570030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 18:01:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Semana de la Educación Financiera]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fraternidad y lanzacohetes de alta movilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/fraternidad-lanzacohetes-alta-movilidad_132_13567419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/997058c8-156f-4e35-81ff-36f8a98759d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152827.jpg" width="835" height="470" alt="Fraternidad y lanzacohetes de alta movilidad"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi religión es el amor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ibn Arabi</span>
                                        <span>—</span> Filósofo y poeta místico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba, la ciudad de la paz y el di&aacute;logo, se convierte a partir hoy en el <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/cordoba-acogera-octubre-evento-industria-militar-presidido-felipe-vi_1_13352396.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">epicentro</a> de la industria de la guerra. Decenas, quiz&aacute;s cientos, de empresas de misiles bal&iacute;sticos, aviones de combate, bater&iacute;as antia&eacute;reas, drones inteligentes y bombarderos de &uacute;ltima generaci&oacute;n se dan cita en la capital de las tres culturas para lanzar al mundo un mensaje de concordia y artefactos de fragmentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de cinco mil embajadores del amor unir&aacute;n sus voluntades en el <a href="https://indudef.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro de Exposiciones</a>, Ferias y Convenciones de C&oacute;rdoba para intercambiar conocimiento, amistad y tecnolog&iacute;a mort&iacute;fera con capacidad para aniquilar a miles de seres humanos en cualquier punto del planeta.
    </p><p class="article-text">
        La convivencia es posible si levantamos un conglomerado militar s&oacute;lido y devastador que nos garantice la destrucci&oacute;n mutua asegurada. De la ciberseguridad y los sistemas no tripulados emerger&aacute; un nuevo orden que proyecte luz y esperanza en estos d&iacute;as aciagos.
    </p><p class="article-text">
        Hace ocho siglos, a pocos metros de este imponente <a href="https://indudef.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">foro de fraternidad y lanzacohetes de alta movilidad</a>, el poeta murciano Ibn Arabi se instal&oacute; para estudiar jurisprudencia y filosof&iacute;a. De su pu&ntilde;o y letra escribi&oacute; unos versos que hoy estremecer&iacute;an al mundo:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora mi coraz&oacute;n es capaz / de adoptar todas las formas: / es un prado para las gacelas / y un claustro para los monjes cristianos, / templo para los &iacute;dolos / y la Kaaba para los peregrinos, / es recipiente para las tablas de la Tor&aacute; / y los versos del Cor&aacute;n. / Porque mi religi&oacute;n es el amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        [Por cierto: no dejen de observar en la imagen del cartel la Mezquita-Catedral de C&oacute;rdoba bajo el acecho de un dron, un carro de combate y un helicoptero artillado]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/fraternidad-lanzacohetes-alta-movilidad_132_13567419.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 04:00:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fraternidad y lanzacohetes de alta movilidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dividendo de la IA: ¿dinero, crecimiento o tiempo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/dividendo-ia-dinero-crecimiento-tiempo_132_13561975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dividendo de la IA: ¿dinero, crecimiento o tiempo?"></p><p class="article-text">
        Desde hace meses estoy desarrollando un proyecto empresarial con ayuda de la IA. Estoy seguro de que no soy el &uacute;nico. Cuando digo con ayuda no me refiero solo a utilizarla para buscar informaci&oacute;n, escribir textos, hacer c&aacute;lculos o preparar documentos sino m&aacute;s como conversaci&oacute;n, un intercambio, donde la preguntas y las respuestas fluyen, tal y como escrib&iacute; hace unos meses en mi art&iacute;culo &ldquo;S&oacute;crates ya sabia como usar la IA&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as est&aacute;bamos trabajando sobre una idea concreta del proyecto cuando, siguiendo el razonamiento, la IA me habl&oacute; de John Maynard Keynes y de algo que hab&iacute;a escrito en 1930. Keynes imaginaba que el progreso tecnol&oacute;gico podr&iacute;a aumentar tanto nuestra productividad que, con el tiempo, podr&iacute;amos llegar a trabajar unas quince horas semanales. Aquello me hizo recordar algo que cre&iacute;a haber le&iacute;do hac&iacute;a tiempo de Bertrand Russell. Se lo dije. No recordaba exactamente d&oacute;nde ni estaba completamente seguro de que fuera suyo. Lo buscamos, y s&iacute;, era Russell.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Elogio de la ociosidad</em>, publicado en 1932, planteaba una idea sorprendentemente cercana a la conversaci&oacute;n que est&aacute;bamos teniendo. Si una tecnolog&iacute;a permite producir en cuatro horas lo que antes necesitaba ocho, &iquest;por qu&eacute; la consecuencia tiene que ser continuar trabajando ocho horas para producir el doble? Tambi&eacute;n podr&iacute;amos producir lo necesario y recuperar las otras cuatro.
    </p><p class="article-text">
        Sin pretenderlo, trabajando en un proyecto empresarial basado en IA hab&iacute;amos llegado a una pregunta que Keynes y Russell se hab&iacute;an planteado casi cien a&ntilde;os antes. Seguimos tirando del hilo.
    </p><p class="article-text">
        La idea sobre la que est&aacute;bamos trabajando part&iacute;a de una hip&oacute;tesis bastante sencilla. Si una persona apoyada por IA, agentes, automatizaci&oacute;n y datos puede desarrollar una capacidad que antes requer&iacute;a varias personas, existen diferentes maneras de utilizar esa nueva productividad.
    </p><p class="article-text">
        La primera es bastante evidente, si antes necesit&aacute;bamos cien personas para obtener un determinado resultado y ahora podemos conseguirlo con cincuenta, reducimos la estructura. Misma producci&oacute;n, menos personas, menores costes. Es lo que podr&iacute;amos llamar IA de sustituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero en el proyecto est&aacute;bamos trabajando precisamente sobre la posibilidad contraria.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si mantenemos las cien personas? Si realmente la IA aumenta de forma significativa la capacidad individual, quiz&aacute; esas cien personas puedan desarrollar una capacidad que anteriormente habr&iacute;a requerido doscientas, trescientas o incluso quinientas.
    </p><p class="article-text">
        No utilizar la productividad adicional para eliminar capacidad humana, sino para multiplicar la capacidad de la empresa. M&aacute;s clientes + mercados, + productos. + an&aacute;lisis, + experimentaci&oacute;n + personalizaci&oacute;n + oportunidades comerciales etc. Cosas que hoy no hacemos simplemente porque no tenemos tiempo, personas o recursos suficientes. La misma tecnolog&iacute;a, dos estrategias completamente diferentes. En una preguntamos, &iquest;C&oacute;mo puedo hacer con 50 personas lo que antes hac&iacute;a con 100?
    </p><p class="article-text">
        En la otra, &iquest;qu&eacute; podr&iacute;a conseguir con mis 100 personas si ahora dispusieran de una capacidad que antes habr&iacute;a requerido 500?
    </p><p class="article-text">
        En la primera, la productividad termina fundamentalmente en la l&iacute;nea de costes, en la segunda, intentamos llevarla a la l&iacute;nea de ingresos. Podr&iacute;amos llamar a esta segunda opci&oacute;n, al menos provisionalmente, IA multiplicadora.
    </p><p class="article-text">
        Y si todas las empresas producen mucho m&aacute;s, &iquest;qu&eacute; ocurre?
    </p><p class="article-text">
        Fue aqu&iacute; donde la conversaci&oacute;n empez&oacute; a salir del proyecto, porque una cosa es imaginar una empresa capaz de multiplicar su producci&oacute;n y otra muy diferente imaginar miles o millones de empresas haciendo lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Si la IA consigue aumentar sustancialmente la productividad, tendremos una econom&iacute;a capaz de producir muchos m&aacute;s bienes y, especialmente, muchos m&aacute;s servicios con los mismos recursos humanos. Eso tendr&iacute;a consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, producir m&aacute;s tambi&eacute;n significa consumir m&aacute;s. M&aacute;s electricidad, m&aacute;s capacidad computacional, m&aacute;s centros de datos, m&aacute;s infraestructuras y, dependiendo de la actividad, m&aacute;s materias primas.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, aparecer&iacute;a una cantidad mucho mayor de productos y servicios compitiendo en el mercado, y aqu&iacute; entra una l&oacute;gica econ&oacute;mica bastante sencilla.
    </p><p class="article-text">
        Si la capacidad de producir determinados bienes y servicios aumenta mucho m&aacute;s r&aacute;pidamente que la demanda, la competencia deber&iacute;a trasladar al menos una parte de esa productividad a los precios, ya no porque una empresa quiera voluntariamente cobrar menos, sino porque otra estar&aacute; dispuesta a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, claro, entonces aparece otro problema, podemos multiplicar nuestra capacidad de producir, pero no necesariamente nuestra capacidad de consumir. Nuestro d&iacute;a seguir&aacute; teniendo veinticuatro horas, nuestra atenci&oacute;n seguir&aacute; siendo limitada, por tanto, que podamos fabricar muchas m&aacute;s zapatillas no significa que necesitemos diez veces m&aacute;s zapatillas.
    </p><p class="article-text">
        Entonces la pregunta cambia otra vez. Si la IA consigue que podamos producir mucho m&aacute;s de lo que producimos actualmente, &iquest;por qu&eacute; tenemos necesariamente que utilizar toda esa capacidad para producir m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; Keynes y Russell volvieron a nuestra conversaci&oacute;n. &iquest;Y si una parte de la productividad se convierte en tiempo?
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos un trabajador que necesita hoy cuarenta horas semanales para alcanzar una determinada producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Incorporamos IA, agentes y automatizaci&oacute;n y conseguimos que pueda alcanzar una producci&oacute;n incluso superior trabajando veinticinco horas. Nuestra l&oacute;gica actual probablemente nos llevar&iacute;a a utilizar las quince horas restantes para continuar produciendo, pero no es la &uacute;nica posibilidad, podr&iacute;amos convertir una parte de esa productividad en tiempo, y mientras habl&aacute;bamos apareci&oacute; una idea que me resulta especialmente interesante.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; tiene que ser adem&aacute;s una decisi&oacute;n id&eacute;ntica para todos? Supongamos que una empresa establece para determinado trabajo una horquilla de producci&oacute;n, llamemos X al nivel m&iacute;nimo. Dicha X no ser&iacute;a la producci&oacute;n anterior a la IA, tendr&iacute;a que ser superior, ya que la empresa tambi&eacute;n debe beneficiarse del aumento de productividad que ha hecho posible la tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Y llamemos J a la capacidad m&aacute;xima razonable que puede alcanzar ese trabajador utilizando intensivamente las nuevas herramientas.
    </p><p class="article-text">
        Un trabajador podr&iacute;a alcanzar X, cumplir perfectamente sus objetivos y decidir recuperar una parte del tiempo que la tecnolog&iacute;a le ha permitido ahorrar, otro podr&iacute;a preferir producir bastante m&aacute;s y recibir una remuneraci&oacute;n superior, quiz&aacute;s, otro podr&iacute;a querer acercarse a J porque en ese momento de su vida prefiere maximizar sus ingresos.
    </p><p class="article-text">
        Uno podr&iacute;a preferir dinero, otro podr&iacute;a preferir tiempo y otro una combinaci&oacute;n de ambos. La productividad dejar&iacute;a de convertirse autom&aacute;ticamente en m&aacute;s producci&oacute;n y empezar&iacute;a a convertirse tambi&eacute;n en capacidad de elecci&oacute;n, de vender tiempo a generar valor
    </p><p class="article-text">
        Seguimos organizando gran parte del trabajo alrededor del tiempo, cuarenta horas semanales, ocho horas diarias, una hora de entrada y otra de salida&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La empresa compra, en gran medida, disponibilidad, pero si una persona puede obtener el resultado esperado en veinticinco horas, &iquest;qu&eacute; valor tienen exactamente las otras quince?
    </p><p class="article-text">
        La IA podr&iacute;a acelerar as&iacute; algo que ya estaba ocurriendo, pasar de medir presencia a medir valor generado. Pero esto tiene una dificultad importante, valor no significa simplemente cantidad.
    </p><p class="article-text">
        Un periodista no genera necesariamente m&aacute;s valor porque produzca veinte art&iacute;culos en lugar de cinco, o un programador no es mejor porque genere m&aacute;s l&iacute;neas de c&oacute;digo. Por tanto, X y J no pueden ser &uacute;nicamente unidades producidas.
    </p><p class="article-text">
        Tendr&iacute;an que incorporar calidad, impacto, rentabilidad, satisfacci&oacute;n, objetivos y cualquier otra variable relevante para cada actividad.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; llegamos a la pregunta que termin&oacute; apareciendo detr&aacute;s de todo aquello.
    </p><p class="article-text">
        Si la IA produce un incremento importante de productividad, se generar&aacute; lo que podr&iacute;amos llamar el dividendo de la IA, la cuesti&oacute;n ser&aacute; c&oacute;mo lo repartimos.
    </p><p class="article-text">
        Una empresa puede capturarlo reduciendo costes, puede utilizarlo para aumentar m&aacute;rgenes o puede reinvertirlo para crecer y atender m&aacute;s clientes, desarrollar nuevos productos o entrar en nuevos mercados.
    </p><p class="article-text">
        El consumidor puede capturar una parte cuando la competencia transforme esa productividad en precios m&aacute;s bajos o mejores productos, el trabajador puede recibir otra mediante salarios mayores., pero existe una posibilidad adicional que me parece que estamos dejando fuera de buena parte de la conversaci&oacute;n, el trabajador tambi&eacute;n puede recibir una parte en forma de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Casi un siglo despu&eacute;s podemos mirar la predicci&oacute;n de Keynes con cierta perspectiva, y decir que acert&oacute; en algo fundamental, el progreso tecnol&oacute;gico multiplic&oacute; extraordinariamente nuestra capacidad productiva y nuestro nivel material de vida, pero aquellas quince horas semanales no llegaron y no porque la tecnolog&iacute;a no aumentar&aacute; la productividad, en buena medida porque utilizamos esa productividad para producir y consumir mucho m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Puede ocurrir, sin duda, y de hecho est&aacute; pasando, pero tambi&eacute;n podemos utilizarla para hacer much&iacute;simo m&aacute;s con las mismas personas. Probablemente, ocurran las tres cosas simult&aacute;neamente, en proporciones diferentes seg&uacute;n empresas, sectores y pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos entonces al trabajador situado entre X y J. Imaginemos que la IA le permite aumentar considerablemente su capacidad, la empresa ya recibe una parte de esa productividad porque X es superior a lo que produc&iacute;a antes.
    </p><p class="article-text">
        Pero a partir de ah&iacute; el trabajador puede decidir querer ganar m&aacute;s, querer trabajar menos o decidir querer ambas cosas, incluso esa decisi&oacute;n puede cambiar a lo largo de su vida.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; a los treinta a&ntilde;os prefiera acercarse a J y maximizar ingresos, quiz&aacute; cuando tenga hijos peque&ntilde;os prefiera situarse m&aacute;s cerca de X y recuperar tiempo, despu&eacute;s puede volver a cambiar La IA introducir&iacute;a entonces algo que normalmente no asociamos con la productividad, libertad para decidir cu&aacute;nto de nuestra capacidad queremos transformar en producci&oacute;n y cu&aacute;nto queremos transformar en vida.
    </p><p class="article-text">
        Estamos dedicando much&iacute;simo tiempo a preguntarnos qu&eacute; trabajos podr&aacute; hacer la IA y quiz&aacute; deber&iacute;amos dedicar algo m&aacute;s a preguntarnos qu&eacute; queremos hacer nosotros con el trabajo que deje de ser necesario.
    </p><p class="article-text">
        Porque si Keynes y Russell ten&iacute;an raz&oacute;n en algo, no era necesariamente en cu&aacute;ntas horas terminar&iacute;amos trabajando, era en la pregunta, pero casi cien a&ntilde;os despu&eacute;s, la IA vuelve a pon&eacute;rnosla delante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/dividendo-ia-dinero-crecimiento-tiempo_132_13561975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 08:33:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dividendo de la IA: ¿dinero, crecimiento o tiempo?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De proletarios a propietarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/proletarios-propietarios_132_13556993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4c051f4-05c7-4898-9b71-da3a466ba328_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De proletarios a propietarios"></p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a tiene que dejar de ser un pa&iacute;s de proletarios para ser un pa&iacute;s de propietarios&rdquo;. Jos&eacute; Mar&iacute;a Arrese fue el ministro del franquismo cuyas decisiones m&aacute;s han influido en la vida de los espa&ntilde;oles. A pesar de que estuvo muy cerca de ser fusilado por el propio Franco (fue un camisa vieja implicado en los famosos sucesos de Salamanca al que salv&oacute; sobre la bocina Serrano S&uacute;&ntilde;er), Arrese lleg&oacute; a ser ministro de Vivienda, donde lo cambi&oacute; todo.
    </p><p class="article-text">
        Arrese era un falangista convencido. Familia pol&iacute;tica de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera (se cas&oacute; con una prima hermana) fue un ultracat&oacute;lico y muy conservador que segu&iacute;a, no obstante, los principios sociales de un movimiento violento y muy de derechas. Esos principios sociales de aquel falangismo beb&iacute;an del fascismo italiano (que a su vez beb&iacute;a del socialismo). Pero como Mussolini, Franco acab&oacute; haciendo pol&iacute;tica para los grandes empresarios y la alta burgues&iacute;a. Y Falange no iba a ser menos. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>La Espa&ntilde;a de las piscinas</em>, Jorge Dioni considera que Arrese fue una especie de padre fundador del ladrillo como sost&eacute;n de la econom&iacute;a nacional. &iquest;C&oacute;mo conseguirlo? Cambiar radicalmente las pol&iacute;ticas del Ministerio de Vivienda, que ven&iacute;an de mucho antes del franquismo: sustituir la prioridad que entonces asum&iacute;a el estado de construir mucho y barato para alquilar esas viviendas (la famosa renta antigua, seguro que le suena), por construir mucho y barato pero para vender. Espa&ntilde;a pas&oacute; r&aacute;pidamente de ser un pa&iacute;s de proletarios (muchos viv&iacute;an de alquiler) a otro de propietarios. Y quien tiene una casa pues tiene un tesoro. Un colchoncito para cuando vengan mal dadas, que se pueda vender, hacer billetes.
    </p><p class="article-text">
        De aquellos polvos, estos lodos. En todos estos a&ntilde;os (m&aacute;s de sesenta) no ha habido gobierno alguno capaz de revertir aquella frase de Arrese. La vivienda de alquiler es una especie de peste bub&oacute;nica de la que hay que huir en cuanto se pueda. Quien vive de alquiler es porque es pobre. O alguien al que no se le ha presentado la oportunidad. En cuanto podamos hay que comprar. Un alquiler es tirar el dinero. Y hay que pensar en el d&iacute;a de ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        El franquismo, y la restauraci&oacute;n democr&aacute;tica, sent&oacute; otra base econ&oacute;mica de c&oacute;mo ten&iacute;a que ser el futuro de Espa&ntilde;a (se puede gritar el nombre as&iacute; como muy onomatop&eacute;yico): un pa&iacute;s cuya principal industria iba a ser el sol y la playa. Arrese no pod&iacute;a saber que muchos a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte iba a nacer una tecnolog&iacute;a llamada internet y una econom&iacute;a llamada colaborativa. Que de esa econom&iacute;a surgir&iacute;an plataformas de alquiler de vivienda que tensionar&iacute;an a niveles extremos el mercado inmobiliario mundial. Y que los alquileres de renta antigua ser&iacute;an como los unicornios. Y los alquileres normales, una anomal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El negocio de Espa&ntilde;a es Espa&ntilde;a. Y hay que seguir construyendo hasta que se acabe Espa&ntilde;a. M&aacute;s vivienda, m&aacute;s inversi&oacute;n, m&aacute;s Espa&ntilde;a. Hasta el infinito y m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay un problema: desgraciadamente vivimos en un mundo finito. Aunque la gran contradicci&oacute;n del capitalismo est&eacute; en el crecimiento infinito. Pero ese es otro debate.
    </p><p class="article-text">
        No. La soluci&oacute;n no es construir m&aacute;s. O no solo. La soluci&oacute;n est&aacute; en transformar un sistema que naci&oacute; viciado y en el que lo que no puede ser es que los salarios crezcan un 4% y el coste de la vivienda un 40%. Que a este paso el metro cuadrado en C&oacute;rdoba va a costar lo mismo que el Producto Interior Bruto de Rep&uacute;blica Dominicana.
    </p><p class="article-text">
        Con raz&oacute;n hay mucha gente que est&aacute; muy cabreada. Mucha de esa gente se ha dado cuenta de que est&aacute; m&aacute;s cerca de que le desahucie un fondo buitre que de poder comprar una casa. O incluso de poder pagar todos los gastos asociados a una vivienda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/proletarios-propietarios_132_13556993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 17:45:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De proletarios a propietarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Odiadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/odiadores_132_13559918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5623bbe-ae83-48a4-bad8-72ecb0e47330_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Odiadores"></p><p class="article-text">
        El odiador, odia. As&iacute; de sencillo y de perfecto. Se trata de una persona que &ldquo;practica&rdquo; el odio; es decir, una aversi&oacute;n y antipat&iacute;a hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.
    </p><p class="article-text">
        Es como aborrecer, abominar o tener desprecio o fobia o coraje o tirria o rabia&hellip; cosas todas chungas, pero bastante sencillas, si nos paramos a reflexionar un poco.
    </p><p class="article-text">
        Al que odia (ahora tambi&eacute;n se le puede decir &ldquo;<em>j&eacute;iter</em>&rdquo;, o algo as&iacute;), le puede dar corajito que desahucien a una anciana de la casa en la que lleva viviendo d&eacute;cadas, pero va m&aacute;s all&aacute; y le molesta a&uacute;n m&aacute;s que la gente se movilice en contra de eso.
    </p><p class="article-text">
        Como el odiador es insaciable, odia que la gente acampe en las calles y en las plazas, da igual el motivo, y pide su desalojo, el desmantelamiento de sus tiendas de campa&ntilde;a y la limpieza y fumigaci&oacute;n de la v&iacute;a p&uacute;blica (que, como es &ldquo;p&uacute;blica&rdquo;, curiosamente no se puede ocupar&ldquo; (excepto si sacas a un santo).
    </p><p class="article-text">
        El odiador no tiene nada en contra del cine de verano, qu&eacute; va. Ha disfrutado de &eacute;l, seguramente, alguna noche que otra, aunque sea viendo una insulsa comedieta espa&ntilde;ola (g&eacute;nero que odia). Pero odia a todos aquellos que deciden movilizarse para que no desaparezcan los cines de verano del casco hist&oacute;rico de una ciudad Patrimonio de la Humanidad que llevaba d&eacute;cadas disfrutando de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Los odia porque son unos &ldquo;culturetas wokes&rdquo; de medio pelo que se convocan y protestan desde las redes sociales que es, justamente, por donde el odiador odia m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El odiador es perfecto, insisto. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Admiro su pureza. Un superviviente no limitado por la conciencia, los remordimientos ni ilusiones de moralidad&rdquo;, como dec&iacute;a el m&eacute;dico humanoide de la tripulaci&oacute;n de la nave comercial Nostromo, en la pel&iacute;cula <em>Alien, el octavo pasajero</em>, que alguien habr&aacute; visto alguna vez en un cine de verano.
    </p><p class="article-text">
        Se dedica a odiar. Nada m&aacute;s. Y no se cansa. Es, pues, <em>j&eacute;iter </em>y jartible a la par.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, ya lo dec&iacute;a la canci&oacute;n: &ldquo;es la falta de amor la que llena los bares&rdquo; (y peta tu tel&eacute;fono m&oacute;vil).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/odiadores_132_13559918.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 17:44:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Odiadores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tiendas de campaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/tiendas-campana_132_13558732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcb52064-a57a-4f9c-af03-ca68c260becc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x640y365.jpg" width="1200" height="675" alt="Tiendas de campaña"></p><p class="article-text">
        Grandes superficies del ramo de los deportes venden a precio asequible tiendas de campa&ntilde;a. &iquest;Qui&eacute;n no tiene alguna para dormir bajo las estrellas, vacacionar barato o so&ntilde;ar un monte Tabor? Se pueden tener guardadas o, por el contrario, democr&aacute;ticamente plantadas en la Puerta del Sol y otros centros de reivindicaci&oacute;n, clamando por el derecho a la vivienda, al tiempo que espantan o enfurecen y figuradamente envenenan a esas crueles especies carro&ntilde;eras de cuello blanco que especulan con los nidos del ser humano.
    </p><p class="article-text">
        La acampada de Sol es algo que hemos estado viendo y escuchando y a lo que andamos poni&eacute;ndole rostros juveniles, intergeneracionales, multi&eacute;tnicos, profesionalmente mestizos, de nuestra diversidad social; y nombres propios, el de Maricarmen, o de colectivos como el del Sindicato de Inquilinas (&iexcl;c&oacute;mo me gusta que toque ahora el femenino plural!).
    </p><p class="article-text">
        Cientos de tiendas han construido la gran manzana por el &ldquo;derecho a techo&rdquo;, la base operativa ciudadana que echa el pulso a la inercia especulativa propia del &ldquo;realismo capitalista&rdquo;, ese que ve m&aacute;s posible el fin del mundo, el inevitable apocalipsis, que una alternativa a sus abismos neoliberales y desregulatorios (l&eacute;ase a Mark Fisher ); el freno, en fin, contra esta inercia capitalista que observamos como absolutamente irracional, injusta, inhumana, insostenible, insoportable, indecente&hellip;, pues toma como reh&eacute;n el bien m&aacute;s imprescindible para la vida de toda persona, que, junto con la alimentaci&oacute;n y la salud, es la vivienda. Sin nidos no hay personas, ni crianzas ni envejecimientos felices; sin personas no hay vida humana. Y sin vida, Sr. Milei y compa&ntilde;&iacute;a, pod&eacute;is quemar monta&ntilde;as de dinero y tirar al v&aacute;ter las claves de miles de millones en criptomonedas.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que esas mil quinientas tiendas acampadas en el madrile&ntilde;o kil&oacute;metro cero est&aacute;n perfectamente en su sitio, en el correcto lugar de la historia y del momento presente, y c&oacute;mo relucen, juntas, haciendo pi&ntilde;a, orgullosamente erigidas en el punto de inflexi&oacute;n (acaso no importar&aacute; cu&aacute;ndo decidan ir desmontando, sino que florecieron sobre el granito). Y s&iacute;, han de contemplarse textiles y hermosas desde los sat&eacute;lites, y puede que alguna m&aacute;quina que lea imagen y acate las &oacute;rdenes de su programaci&oacute;n quiz&aacute; las encuentre m&aacute;s amigas que objetivos de seguridad, m&aacute;s transformadoras que obst&aacute;culos en el espacio urbano. Nadie sabe a&uacute;n si alguna m&aacute;quina, de las que llamamos IA, procesar&aacute; la imagen y los hechos de Sol de un modo m&aacute;s emp&aacute;tico, certero y constitucional que quienes dan la espalda a uno de los mayores problemas con soluci&oacute;n de nuestro siglo.
    </p><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n ha estado marcado, en primer t&eacute;rmino, por la lucha de la ciudadana Maricarmen, de 87 a&ntilde;os, quien, tras la pesadilla y el maltrato de la tormenta perfecta -el capitalismo granje&aacute;ndose impotencias, omisiones, silencios administrativos o brazos ca&iacute;dos de algunos poderes p&uacute;blicos-, pudo regresar a su casa; si bien nadie puede resarcirla del sufrimiento por haber sido desalojada de su hogar y de que la tensi&oacute;n de una batalla ag&oacute;nica, desigual, inacabable y contra reloj hubiesen da&ntilde;ado su salud hasta necesitar una hospitalizaci&oacute;n. Tampoco se puede olvidar, nunca, nunca, a las personas que se suicidaron en el escenario del lanzamiento, del desahucio. Ni recientes suicidios en Catalu&ntilde;a atribuibles a desesperaciones de esa naturaleza. Ni el casi silencio en torno a ello.
    </p><p class="article-text">
        Y, en segundo lugar, este punto de avance, quiz&aacute; de revoluci&oacute;n, de no retorno, parece estar marcado por el papel catalizador de las movilizaciones y las acampadas por el derecho a la vivienda que germinan al inicio de octubre de 2026, justo ocho a&ntilde;os despu&eacute;s del 8-M que anot&oacute; el despegue global sin vuelta atr&aacute;s de los feminismos.
    </p><p class="article-text">
        La gente se pod&iacute;a haber quedado en su rinc&oacute;n, en su lamento, su scroll sin fin, en el ruidoso o gracioso TikTok, en su peque&ntilde;o mundo, en la diminuta esperanza de que, a lo mejor, hab&iacute;a suerte y cazaban alguna migaja, alguna fracci&oacute;n rid&iacute;cula de vivienda asumible, de habitaci&oacute;n medio digna; pero, gracias al s&iacute;mbolo Maricarmen, a su ariete, a su aldabonazo en las conciencias, a este ahora o nunca, a la generosa frescura democr&aacute;tica de la generaci&oacute;n Z, las tiendas de campa&ntilde;a han salido a las calles para ser cambiadas por viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Viviendas donde no te mueras de fr&iacute;o ni te ases de calor, construidas sin los racaneos hist&oacute;ricos que el franquismo instaur&oacute; fundacionalmente en las casas baratas, de pobres, pensadas para recoger la emigraci&oacute;n rural y barrer del mapa asentamientos chabolistas demasiado visibles.
    </p><p class="article-text">
        Tanta falta de vivienda no puede hacer que se pierda la perspectiva, la visi&oacute;n del agudo y a&ntilde;orado Mark Fisher, que sostiene, a grandes rasgos, que el &ldquo;capitalismo realista&rdquo; es capaz de hacer negocio incluso con los problemas o efectos secundarios que genera el propio sistema, y hasta domestica o pervierte la rebeld&iacute;a, como advierte Laura Hojman. Otro ejemplo: si las personas sufren de ansiedad por culpa de su permanente precariedad en el empleo, separaci&oacute;n de su familia y grave falta de recursos, no se incide apenas en el plano sociolaboral, en cambiar la vida, sino en el desarrollo de f&aacute;rmacos de prescripci&oacute;n universal por grandes laboratorios (conste que lo arriba dicho no persigue desacreditar las bondades de la investigaci&oacute;n farmacol&oacute;gica ni restar valor a mol&eacute;culas que mejoran la salud mental, sino que pone el dedo en la llaga de la inercia capitalista que no se baja del burro e insiste en que la mano invisible -que maneja los hilos-, los mercados, el beneficio, los resultados, los tipos y bla-bla-bla).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, ante el desierto secular de potentes, eficaces y sostenidas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de vivienda, tenemos la oportunidad, como ciudadan&iacute;a, de exigir que no se cuele la repetici&oacute;n de los fracasos hist&oacute;ricos que han dejado a medias grandes ambiciones de este pa&iacute;s y de sus gentes. Lupa, por tanto, a los temas de sostenibilidad ambiental y emergencia clim&aacute;tica, de accesibilidad, de protecci&oacute;n de las personas consumidoras en el acceso a la vivienda y la financiaci&oacute;n bancaria. Lupa, tambi&eacute;n, sobre las posibilidades de alternativa habitacional que no sean compatibles con la calidad de vida y la dignidad. Y m&aacute;s lupas, sobre el edificio jur&iacute;dico y administrativo en estas materias o sobre c&oacute;mo calibrar la viabilidad, solvencia y consecuencias de posibles respuestas innovadoras que podr&iacute;an ofrecernos casas prefabricadas de &uacute;ltima generaci&oacute;n que, a lo mejor, ya est&aacute;n proyectando en la visionaria econom&iacute;a China o en las factor&iacute;as de los tecno-oligarcas, esos hombres que lo mismo podr&iacute;an rastrear nuestra cara en la acampada de Sol, que analizar nuestro genoma y nuestras ideas pol&iacute;ticas, que mandarnos a las estepas, a Groenlandia, a la Patagonia o la mism&iacute;sima Luna, a habitar, por vivienda, un min&uacute;sculo m&oacute;dulo de pl&aacute;sticos reciclados.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; alternativas si triunfan fecundamente las movilizaciones de las tiendas de campa&ntilde;a. Eso creo. La mayor&iacute;a social va en esta direcci&oacute;n, esto quiere, esto necesita: hay que sembrar vivienda. Para esto, leamos a Mariana Mazzucato y sus ideas operativas sobre el bien com&uacute;n, su empe&ntilde;o en estar, anteayer, con la gente, a pie de los proyectos de las comunidades locales de Brasil o M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, vuela la imaginaci&oacute;n. Octubre de 2076: una clase de primaria dibuja la acampada de Sol; aprenden que all&iacute; estuvo la ra&iacute;z de sus casas sostenibles, de la econom&iacute;a de la cornucopia y la democracia de los cinco pilares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/tiendas-campana_132_13558732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 06:56:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tiendas de campaña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,Vivienda,desahucio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuartel de mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cuartel-mujeres_132_13557934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f1461d1-bad2-4f3d-8e1c-445a6a2c908e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuartel de mujeres"></p><p class="article-text">
        Han pasado dos mil a&ntilde;os desde que las mujeres ejercieran la pol&iacute;tica en las tierras de labranza, movieran la arena pol&iacute;tica de los tiestos de los patios y jardines, porque las mujeres, ni en la Grecia Cl&aacute;sica ni en el siglo XXI, han tenido un &aacute;gora en el que participar, espacio reservado a los guionistas de la historia. Relegadas a los gineceos, all&iacute; cultivaron sus plantas y sus hijos, las cosechas o la crianza, pero tambi&eacute;n las relaciones que un&iacute;an a las esposas de familia con las sirvientas, a las mujeres libres con las esclavas, a los hijos con otras mujeres que no eran sus madres, porque ten&iacute;an el &aacute;rea com&uacute;n de estar apartados, vivir al margen. Una forma de crianza y vida que no pasaba por los lazos sangu&iacute;neos. Ahora, que cada vez nos necesitamos menos con el individualismo, pero con dosis de pastillas, recuerdo que ninguna de aquellas mujeres con las que me crie en un cuartel de la Guardia Civil tomaba antidepresivos. Se ayudaban con los principios activos de relacionarse igual que las plantas.
    </p><p class="article-text">
        A menudo he vuelto a esta imagen y me he preguntado cu&aacute;ntas madres he tenido. Me resisto a pensar que s&oacute;lo existi&oacute; una. Crec&iacute; en un contexto femenino, dominado por mujeres que preparaban en com&uacute;n los av&iacute;os, porque la mayor preocupaci&oacute;n de cada d&iacute;a era poder dar de comer en los a&ntilde;os ochenta. Donde, entre chascarrillos, se tend&iacute;a el vuelo nervioso de las s&aacute;banas en un patio aleda&ntilde;o, y pod&iacute;an escucharse los p&aacute;jaros. Donde las madres compart&iacute;an remedios para los males cr&oacute;nicos de la vida. Donde a veces dorm&iacute;amos en la casa de la vecina sin el reconocimiento de los apellidos, y aprend&iacute;amos tras una puerta u otra a comprar el pan, fregar los platos, ayudar en los quehaceres cotidianos y a leer en voz alta. Volcados, si cabe, en una crianza comunitaria que, de alguna manera, era la forma de compensar el afecto que probablemente nadie encontraba en un hombre. La vida que viv&iacute;amos era tan irreal como cantar torre de arena en un cuartel de la guardia civil.
    </p><p class="article-text">
        Y si recuerdo, al que vuelvo tan a menudo, es porque me envuelve la inmensidad de la luz de aquel patio de vecinas. Cierro los ojos y veo macetones, quiero pronunciar alguna palabra y aparecen vainas. Y parias. Verdes, por todos lados. Yo lo era. Tambi&eacute;n lo eran aquellas madres glamourosas vestidas con combinaciones florales, incluso lo fue Flora Trist&aacute;n, porque la precariedad, no ser&iacute;a justo hablar de pobreza, y la segregaci&oacute;n marcan la sensibilidad de los seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        Al final de la vida, queda la verdad de la memoria, m&aacute;s cercana a la poes&iacute;a que a la historia. Todas las mujeres tienen algo de Flora desde su condici&oacute;n de paria, todas las Floras tienen algo de Pen&eacute;lope desde su espera, toda espera tiene su esperanza de poder cambiar algo, quiz&aacute; desde un patio o desde los m&aacute;rgenes de una casa, <em>&laquo;las proletarias de los proletarios&raquo;</em> profetizaban un ma&ntilde;ana que necesariamente deb&iacute;a pasar por el afecto incondicional, que me parece con el tiempo una palabra m&aacute;s adecuada que la emancipaci&oacute;n. La humanidad, m&aacute;s que la familia.
    </p><p class="article-text">
        A mis madres. Parias, labriegas, fil&oacute;sofas, vecinas, sirvientas, poetas y mujeres cuyos lazos, quiz&aacute;, hayan servido de experimento pedag&oacute;gico para la crianza. El pegamento que cualquier sociedad necesita, y no dudaban en compartir su sabidur&iacute;a. De mi madre Conchi lo aprend&iacute; casi todo, pero la mujer del capit&aacute;n, me ense&ntilde;&oacute; a atarme los cordones y a levantarme despu&eacute;s de llorar; Carmen, a escuchar, aunque ella era sordomuda. Frasca model&oacute; mi esp&iacute;ritu matem&aacute;tico, porque las lentejas y el amor se pueden contar a granel. Socorro condujo mi educaci&oacute;n a las plantas durante los paseos por la dehesa, y Ori entendi&oacute; mi determinaci&oacute;n de que todo hombre tiene que aprender a coser con el punto atr&aacute;s. La idea de que la felicidad consiste en cambiar de tierra los tiestos y quitar las hojas marchitas para que otras florezcan. 
    </p><p class="article-text">
        Nos cuesta imaginar una vida sin ti, Teresa Quintero, marquesa de la calle Marina, matriarca y posmoderna, elegante torre de arena. Nos ense&ntilde;aste a mirar el oc&eacute;ano, y que a la mar hay que pedirle permiso antes de nadar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Toro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cuartel-mujeres_132_13557934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 17:59:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuartel de mujeres]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guiando por la Mezquita III: Los guardianes del privilegio]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/guiando-mezquita-iii-guardianes-privilegio_132_13557920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13035f0a-8233-4d34-82c8-f50ee2bec8bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guiando por la Mezquita III: Los guardianes del privilegio"></p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la situaci&oacute;n de los gu&iacute;as tur&iacute;sticos en la Mezquita de C&oacute;rdoba se sostuvo gracias a una estructura de privilegios que muchos llegaron a considerar normal. Tan normal que cuestionarla parec&iacute;a una extravagancia. Y denunciarla era considerado por algunos como una amenaza al equilibrio del sector tur&iacute;stico en la ciudad. Pero toda discriminaci&oacute;n necesita de unos beneficiarios. Esta afirmaci&oacute;n, aunque inc&oacute;moda, se cumple tambi&eacute;n en esta problem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Si eres gu&iacute;a tur&iacute;stico y trabajas en C&oacute;rdoba, es muy probable que hayas perdido alg&uacute;n amigo o compa&ntilde;ero por el asunto del carn&eacute; del Cabildo. O que te hayas visto envuelto en alg&uacute;n episodio de arrogancia por parte de compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n o guardias de seguridad que han puesto en duda tu formaci&oacute;n o tu capacidad para trabajar. O que te hayas visto hostigado delante de visitantes en el entorno de Monipodio en que, a veces, se convierte el patio de la Mezquita-Catedral. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, quienes hab&iacute;amos obtenido una habilitaci&oacute;n oficial expedida por la Junta de Andaluc&iacute;a, gracias a una exigente formaci&oacute;n superior y de idiomas, y pod&iacute;amos ejercer libremente en cualquier monumento patrimonial de Espa&ntilde;a, &eacute;ramos acusados de no estar suficientemente preparados precisamente para trabajar en la Mezquita de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Una imagen deplorable con una finalidad indudable de control y servilismo. Pero que se sirve de otros mecanismos para garantizar su cumplimiento. Puesto que ninguna situaci&oacute;n de desigualdad se mantiene &uacute;nicamente por voluntad de quienes la dise&ntilde;an. Tambi&eacute;n necesita el silencio y la conformidad t&aacute;cita de quienes obtienen alguna ventaja de ella.
    </p><p class="article-text">
        Vaya por delante que la inmensa mayor&iacute;a de quienes se benefician de este sistema no son responsables de crearlo. Sino que en su momento encontraron una realidad ya existente y han desarrollado su actividad profesional dentro de las reglas que les ven&iacute;an dadas. Eso es comprensible.
    </p><p class="article-text">
        Lo que resulta menos defendible es la resistencia que durante a&ntilde;os ha generado cualquier intento de cuestionar esas reglas (recordemos, ilegales). Cuando un privilegio se prolonga en el tiempo deja de percibirse como tal, y empieza a presentarse como un derecho adquirido. Como una condici&oacute;n natural. Algo que siempre estuvo ah&iacute; y que, por tanto, merece permanecer. Es un mecanismo psicol&oacute;gico y social tan antiguo como eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Quienes disfrutan de una posici&oacute;n ventajosa rara vez se describen a s&iacute; mismos como privilegiados. Suelen convencerse de que simplemente est&aacute;n defendiendo la calidad, la tradici&oacute;n, la profesionalidad o la estabilidad. Y muchas veces lo hacen de buena fe.
    </p><p class="article-text">
        Avanzando en esta l&oacute;gica, nos encontramos con que esta connivencia t&aacute;cita tambi&eacute;n necesita estructuras que la sostengan. Y aqu&iacute; aparece un actor del que apenas se ha hablado en este conflicto, pero cuyo rol resulta determinante: <strong>la Asociaci&oacute;n Profesional de Informadores Tur&iacute;sticos de C&oacute;rdoba (APIT).</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, APIT se ha erigido en portavoz &uacute;nico de todo el sector de gu&iacute;as tur&iacute;sticos de C&oacute;rdoba. Es, adem&aacute;s, miembro de la Federaci&oacute;n Andaluza de Gu&iacute;as de Turismo (FAAPIT) y de la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Gu&iacute;as de Turismo (CEFAPIT). Esto le otorga, adem&aacute;s de una opaca e inmerecida legitimidad, la representaci&oacute;n &uacute;nica de C&oacute;rdoba en los principales &oacute;rganos asociativos de &aacute;mbito auton&oacute;mico y estatal. Sin embargo, sus propios estatutos exigen estar en posesi&oacute;n del carn&eacute; del Cabildo para poder formar parte de la asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, deteng&aacute;monos un momento: la entidad que representa oficialmente a la profesi&oacute;n de gu&iacute;as tur&iacute;sticos margina, ya desde sus propios estatutos, a la inmensa mayor&iacute;a de las compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros habilitados. Esto da como resultado un aut&eacute;ntico cuello de botella excluyente para quienes quieren articularse a nivel profesional en C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Quien no accede al sistema excepcional del Cabildo tampoco puede integrarse en la asociaci&oacute;n autodesignada para representar al sector de los gu&iacute;as en C&oacute;rdoba. Y quien queda fuera de APIT tampoco tiene posibilidad real de participar en las estructuras representativas andaluzas y estatales, al canalizarse esa representaci&oacute;n precisamente a trav&eacute;s de la propia asociaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En resumen, si no tienes el carn&eacute; ilegal del Cabildo, est&aacute;s fuera. Un sistema atado y bien atado.
    </p><p class="article-text">
        Un sistema que, adem&aacute;s de contar con la connivencia del Cabildo, se blinda frente a cualquier injerencia externa. Que se autolegitima gracias a los micr&oacute;fonos institucionales a los que tiene acceso. Que presenta su discurso como si fuera el de toda la profesi&oacute;n mientras margina administrativa y medi&aacute;ticamente las voces discrepantes, asegurando una posici&oacute;n privilegiada en el acceso al mercado de trabajo. Y para el resto tan solo queda el ostracismo profesional. Aspirar a las migajas y agachar la cabeza, obligados a deambular en los m&aacute;rgenes de una estructura-fortaleza sin fisuras para el acceso ni la intromisi&oacute;n discrepante.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a injusto no mencionar a los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras que desde dentro y fuera de APIT, beneficiarios de esta anomal&iacute;a, han mantenido una actitud ecu&aacute;nime y una defensa corporativa mucho m&aacute;s amplia y solidaria, manifestando su disconformidad con el manoseado carn&eacute; del Cabildo en no pocas ocasiones, incluso a veces de manera p&uacute;blica. No es el caso, por ejemplo, de la direcci&oacute;n de la organizaci&oacute;n que en reiteradas ocasiones se ha puesto de perfil, abandonando a su suerte a la inmensa mayor&iacute;a de la profesi&oacute;n. Como en cierta ocasi&oacute;n en que, interpelados sobre el conflicto, se limitaron a despachar el asunto con aquellas tristes e infames palabras de &ldquo;<em>nosotros s&oacute;lo nos limitamos a estudiar, no queremos pol&eacute;micas</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con un escenario semejante, es f&aacute;cil imaginar los perjuicios laborales y econ&oacute;micos que se derivan. Una situaci&oacute;n desmoralizadora. Pero que finalmente empuj&oacute; a buena parte de los afectados a actuar de manera conjunta y definitiva. Hasta conseguir anular la legitimidad social de un privilegio, la opacidad de unas pruebas sin sustento normativo y la connivencia de un sistema orquestado para perpetuar este sinsentido. Iniciando un proceso que ya hemos explicado ampliamente <a href="https://elpais.com/cultura/2026-07-18/fin-a-una-restriccion-historica-hay-guias-en-cordoba-que-se-han-jubilado-sin-poder-ensenar-la-mezquita-catedral.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/guiando-mezquita-i-dean-administracion_132_13330432.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/guiando-mezquita-ii-resignacion-silencio_132_13368701.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y m&aacute;s all&aacute; de este proceso que, salvo sorpresa may&uacute;scula, llegar&aacute; a su fin el pr&oacute;ximo 1 de enero, lo cierto es que tambi&eacute;n ha servido para organizar a un nutrido colectivo que viene disputando la hegemon&iacute;a de la representaci&oacute;n de la profesi&oacute;n que hasta ahora ha monopolizado APIT. No para rivalizar ni polemizar, sino para velar por unas condiciones laborales de calidad para toda la profesi&oacute;n de gu&iacute;as tur&iacute;sticos e int&eacute;rpretes del patrimonio. Sin excepci&oacute;n. Sin privilegios. Adem&aacute;s de aportar multitud de perfiles para enriquecer el ecosistema tur&iacute;stico de C&oacute;rdoba. Y vertebrar una representaci&oacute;n plural a nivel andaluz y estatal. Teniendo siempre presente el fr&aacute;gil equilibrio entre el turismo y la vida de nuestros barrios, un debate de m&aacute;xima importancia y actualidad en la ciudad. Y sin mirar para otro lado ante los problemas acuciantes de nuestros vecinos y vecinas, que son tambi&eacute;n los nuestros. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio Díaz Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/guiando-mezquita-iii-guardianes-privilegio_132_13557920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 17:59:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guiando por la Mezquita III: Los guardianes del privilegio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez proyectiles letales]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/diez-proyectiles-letales_132_13548195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03f61179-dc50-4b79-9fa6-2cd799758934_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x440y254.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez proyectiles letales"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Os juro que vais a pagar la traición a España</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Un español españolísimo</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La frase que observan ustedes en el encabezamiento de esta pieza fue depositada en el buz&oacute;n de dos <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/politicos-socialistas-cordoba-denuncian-amenazas-recibir-carta-anonima-vivienda_1_13542251.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responsables p&uacute;blicos</a>. Consta de diez palabras. Y, aunque no se perciba a primera vista, resumen la tr&aacute;gica historia de Espa&ntilde;a. Hemos dicho que la frase est&aacute; integrada por diez palabras pero, en realidad, son diez proyectiles letales con capacidad para aniquilar a todo un pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La locuci&oacute;n parece escapada de <a href="https://dolmeneditorial.com/el-guerrero-del-antifaz-una-leyenda-inmortal-del-comic-espanol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Guerrero del Antifaz</em></a>. O del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cantar_de_mio_Cid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cantar del M&iacute;o Cid</em></a>. O, si me apuran, de los labios de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Don_Pelayo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Don Pelayo</a>. Sin embargo, han sido escritas de pu&ntilde;o y letra por un ciudadano del siglo XXI. Eso, al menos, queremos creer.
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jense, si no, en el uso del verbo jurar precedido del pronombre en segunda persona del plural. Ya el verbo jurar provoca escalofr&iacute;os. Cuando alguien pone como testigo a Dios es que anuncia estar dispuesto a cometer cualquier disparate en defensa de qui&eacute;n sabe qu&eacute;. Si usted oye a alguien jurar, trace una cruz en el aire y salga cagando leches.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro palabras m&aacute;s adelante aparece el verbo pagar. En condiciones normales, podr&iacute;amos convenir que se trata de un vocablo inofensivo y hasta rutinario. Pero en combinaci&oacute;n con el verbo jurar y las dos bombas de relojer&iacute;a que vienen a continuaci&oacute;n el t&eacute;rmino cobra un sentido amenazante.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente emergen dos palabras que por s&iacute; solas han provocado m&aacute;s muertes, m&aacute;s destrucci&oacute;n y m&aacute;s dolor que todos los misiles de Putin juntos. Nos referimos a &ldquo;traici&oacute;n&rdquo; y a &ldquo;Espa&ntilde;a&rdquo;. Las palabras, en realidad, son dos abstracciones que no significan nada. Pero la historia nos recuerda que cuando alguien armado las invoca est&aacute; a punto de desencadenar un cataclismo de consecuencias imprevisibles.
    </p><p class="article-text">
        El marco mental del se&ntilde;or que deposit&oacute; estas diez palabras en el buz&oacute;n de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/politicos-socialistas-cordoba-denuncian-amenazas-recibir-carta-anonima-vivienda_1_13542251.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Mayoral y Mamen Gonz&aacute;lez</a> no se aleja ni un mil&iacute;metro de <em>El Guerrero del Antifaz</em> y su universo de moros infieles, enemigos de la cristiandad, gestas nacionales, h&eacute;roes con capa y villanos traidores.
    </p><p class="article-text">
        Nos gustar&iacute;a creer que se trata de un lobo solitario. Pero nos tememos que detr&aacute;s del vengador que viene a salvar a la naci&oacute;n se agazapa un estado de &aacute;nimo colectivo que amenaza con devolvernos a la Espa&ntilde;a de la Reconquista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/diez-proyectiles-letales_132_13548195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 04:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez proyectiles letales]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aún estamos a tiempo de hacernos preguntas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-punky-con-chaqueta/tiempo-hacernos-preguntas_132_13547850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b19dfd2-36f9-4a0d-82de-a97b7a612f53_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152308.jpg" width="800" height="450" alt="Aún estamos a tiempo de hacernos preguntas"></p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Siempre me gustaron las cosas que no sab&iacute;a si me gustaban. Las revistas de los domingos, por ejemplo. Aquello de abrir un suplemento dominical y encontrarte, sin orden ni concierto, con reportajes de arquitectura japonesa, recetas imposibles o entrevistas a gente que parec&iacute;a estar siempre en un tren hacia ning&uacute;n sitio. Me flipaba. Era como husmear en un caj&oacute;n de sastre cultural.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces tengo ese vicio: acercarme a los tochos de papel como si fueran templos. Entrar y salir. No siempre con sentido. De aquellos suplementos, estos complejos.
    </p><p class="article-text">
        Esta secci&oacute;n quincenal nace hoy que cumplo 50 a&ntilde;os desde ah&iacute;: desde ese lugar donde me reconcilio con mis traumas. Desde la voz de un ni&ntilde;o que no fue editor de una revista dominical, pero que al menos ahora se atreve a escribir como si lo fuera.
    </p><p class="article-text">
        Por eso he decidido empezar a escribir con mi alter ego &ldquo;Punky con Chaqueta&rdquo;. Una compilaci&oacute;n caprichosa y arbitraria de cosas que me parecen interesantes, necesarias o absurdamente trascendentales. Cosas que he ido pensando mientras he paseado a Manteca, mi amad&iacute;simo compa&ntilde;ero, que ha sido m&aacute;s terapeuta que perro. Cada dos semanas sacar&eacute; a pasear a personajes, libros, discos, an&eacute;cdotas y cosas varias punk que me saltan a la cara en ocasiones o que encuentro buceando entre dimes y diretes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;por qu&eacute; llamarlo <em>punky con chaqueta</em> entonces y no <em>peque&ntilde;o cat&aacute;logo de varietes modernas</em>?
    </p><p class="article-text">
        Respuesta sencilla: a menudo en mis charlas pregunto qu&eacute; es ser punk y las respuestas mayoritariamente se van a la cresta, al cuero, a la m&uacute;sica&hellip; Ser punk hoy en d&iacute;a es m&aacute;s que eso.
    </p><p class="article-text">
        El punk naci&oacute; a finales de los 70 en Inglaterra como un portazo en toda la cara a la industria. Un &laquo;hasta aqu&iacute;&raquo;. <em>The Sex Pistols</em> y <em>The Ramones</em> dijeron que ya bastaba de dinosaurios del rock controlando qu&eacute; sonaba, qui&eacute;n grababa y c&oacute;mo hab&iacute;a que peinarse. Fue una rebeli&oacute;n pura contra las normas, una patada al tablero con compases r&aacute;pidos, tres acordes y letras que dol&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        De esa quema naci&oacute; su verdadero motor: el Do It Yourself (DIY) o el &laquo;Hazlo t&uacute; mismo&raquo;. Cuestionar el virtuosismo y sustituirlo por las ganas. Se acab&oacute; pedir permiso a un gran estudio. Tres chavales con m&aacute;s actitud que t&eacute;cnica se sub&iacute;an a un escenario a tocar sin intermediarios, huyendo de moldes y de est&eacute;ticas impuestas.
    </p><p class="article-text">
        El punk no fue un capricho est&eacute;tico. Naci&oacute; de la crisis brutal de los 70: paro, inflaci&oacute;n, incertidumbre y una sociedad rota por algunas costuras. &iquest;Te suena? La semilla se plant&oacute; hace cuatro d&eacute;cadas en garitos mugrientos sin internet.
    </p><p class="article-text">
        Por eso toca reivindicar el punk hoy. Sin necesidad de calzarte una chupa de cuero ni cortarte el pelo a tijeretazos. Ser punk hoy es una actitud: dejar de esperar a que alguien venga a resolverte la vida, sacudirse la inercia y ponernos a hacer las cosas por nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        Y como no todo va a ser trauma, tambi&eacute;n habr&aacute; algo de propuesta aqu&iacute;. Una especie de &ldquo;Do It Yourself emocional&rdquo; con posos de caf&eacute; y pegatinas de vinilo. Una forma de decirnos que se puede ser punky, aunque lleves chaqueta. Que se puede cuestionar todo sin gritar, romper moldes sin romper cosas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que gracias por estar leyendo.
    </p><p class="article-text">
        Esto no pretende ser un manual. Esto es un paseo. Un leer para no se sabe muy bien qu&eacute;. Quince minutos para un no ten&iacute;a ni idea, un ya me lo sab&iacute;a, un no me interesa o un volver&eacute; m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y sobre todo, espero que al menos te den ganas de poner algo de m&uacute;sica, abrir algo de beber y pensar un ratito que s&iacute;, que a&uacute;n estamos a tiempo de hacernos preguntas.
    </p><p class="article-text">
        P.D.: Como esto va de empezar las cosas con la actitud adecuada y sin pedir permiso, te dejo un regalo de salida. Siempre que me toca ponerme el sombrero de <em>ponecanciones</em> (que no DJ) y abrir una de mis sesiones, arranco exactamente con la misma p&iacute;ldora de energ&iacute;a hace a&ntilde;os y a&ntilde;os: <em>Oh Mandy</em> de The Spinto Band. Dale al <em>play</em>, s&uacute;bele el volumen sin miedo y que empiece el baile.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Tejerina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-punky-con-chaqueta/tiempo-hacernos-preguntas_132_13547850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2026 18:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aún estamos a tiempo de hacernos preguntas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La IA está descubriendo cosas que nadie le enseñó]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/ia-descubriendo-cosas-nadie-le-enseno_132_13542864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81bfa5e4-2b48-4170-b5da-0266cc464ef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La IA está descubriendo cosas que nadie le enseñó"></p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, cientos de agentes de Claude analizaron m&aacute;s de 200.000 secuencias biol&oacute;gicas y encontraron una estructura aparentemente desconocida, denominada ART, que ahora est&aacute; siendo investigada por cient&iacute;ficos de Anthropic.
    </p><p class="article-text">
        Su importancia est&aacute; todav&iacute;a por determinar, pero hay algo m&aacute;s relevante que el descubrimiento concreto. Claude encontr&oacute; una relaci&oacute;n que aparentemente nadie hab&iacute;a identificado antes. No recuper&oacute; conocimiento existente, explor&oacute; informaci&oacute;n, detect&oacute; una anomal&iacute;a, relacion&oacute; elementos y gener&oacute; una nueva hip&oacute;tesis.&nbsp;Por tanto, estamos empezando a pasar de utilizar la IA para acceder al conocimiento que ya existe a utilizarla para producir conocimiento nuevo. &iexcl;Ostras!&nbsp;Por ejemplo, una empresa sabe mucho m&aacute;s de lo que sabe.
    </p><p class="article-text">
        Una&nbsp;compa&ntilde;&iacute;a que lleve diez, veinte o treinta a&ntilde;os funcionando. Durante todo ese tiempo ha generado una enorme cantidad de conocimiento, miles de clientes, millones de interacciones, reuniones comerciales, ofertas ganadas y perdidas, cambios de precios, correos, incidencias, decisiones erradas, todo eso contiene conocimiento. El problema es que la empresa no sabe necesariamente que lo tiene, ya que est&aacute; fragmentado entre bases de datos, CRM, documentos, correos, conversaciones, departamentos y, sobre todo, personas.
    </p><p class="article-text">
        Un director comercial conoce una parte, marketing conoce otra, atenci&oacute;n al cliente otra,&nbsp;y cada empleado acumula durante a&ntilde;os relaciones, experiencias e intuiciones que dif&iacute;cilmente llegan a convertirse en conocimiento de toda la organizaci&oacute;n. Bien hasta ahora hemos intentado resolverlo integrando datos, construyendo cuadros de mando y contratando analistas, pero, desde mi punto de vista, seguimos haciendo fundamentalmente lo mismo, que es decir&nbsp;primero qu&eacute; queremos saber y despu&eacute;s buscamos los datos que pueden responder.
    </p><p class="article-text">
        La IA puede invertir esa l&oacute;gica,&nbsp;explorar primero y preguntarnos despu&eacute;s: &ldquo;He encontrado esto. &iquest;Sab&iacute;ais qu&eacute; ocurr&iacute;a?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; aparece una capacidad empresarial completamente diferente,&nbsp;descubrir relaciones que nadie estaba buscando Imaginemos una compa&ntilde;&iacute;a con 50.000 clientes. Puede preguntarle a la IA cu&aacute;les tienen mayor riesgo de abandonar, cu&aacute;les compran m&aacute;s o qu&eacute; productos funcionan mejor. Eso ya lo hacemos.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora imaginemos agentes analizando continuamente CRM, conversaciones comerciales, atenci&oacute;n al cliente, facturaci&oacute;n, productos, campa&ntilde;as y comportamiento y que descubren que los clientes que empiezan a realizar m&aacute;s consultas t&eacute;cnicas, pero reducen simult&aacute;neamente sus contactos comerciales tienen una probabilidad significativamente mayor de abandonar seis meses despu&eacute;s. Nadie hab&iacute;a formulado esa hip&oacute;tesis, pero la relaci&oacute;n estaba ah&iacute;, el conocimiento no.
    </p><p class="article-text">
        O imaginemos que descubre que determinados clientes que compran productos aparentemente diferentes comparten un patr&oacute;n de comportamiento que revela una necesidad que la empresa nunca hab&iacute;a identificado. Quiz&aacute;s, ah&iacute;,&nbsp;podr&iacute;a estar naciendo un producto nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Analiza miles de ofertas comerciales y descubre que la variable que mejor explica por qu&eacute; se gana una operaci&oacute;n no es el precio, el sector o el tama&ntilde;o del cliente, sino una determinada combinaci&oacute;n entre el momento del contacto, el perfil del interlocutor y el tipo de propuesta. Quiz&aacute; llevamos a&ntilde;os creyendo que sabemos por qu&eacute; vendemos cuando la verdadera explicaci&oacute;n estaba escondida en relaciones que nunca hab&iacute;amos observado.
    </p><p class="article-text">
        Y no hablamos solamente de datos, esto me parece especialmente importante. Cuando hablamos de IA empresarial tendemos inmediatamente a pensar en bases de datos, pero una organizaci&oacute;n est&aacute; llena de conocimiento no estructurado.&nbsp;Conversaciones, correos, presentaciones, reuniones, comentarios de clientes, incluso desacuerdos. Pues imaginemos una IA capaz de observar durante a&ntilde;os ese enorme entramado y descubrir que determinadas palabras empiezan a aparecer cada vez con mayor frecuencia en las conversaciones con clientes meses antes de que aparezca una nueva tendencia de mercado.
    </p><p class="article-text">
        Que identifica necesidades que aparecen simult&aacute;neamente en departamentos distintos, pero que nadie hab&iacute;a relacionado porque esas personas nunca hablan entre s&iacute;,&nbsp;o que detecta que los mejores profesionales de una compa&ntilde;&iacute;a hacen algo diferente al resto que ni siquiera ellos mismos son capaces de explicar.
    </p><p class="article-text">
        Ese conocimiento existe, est&aacute;, pero todav&iacute;a no ha sido formulado. La IA puede empezar a hacerlo visible, y, por tanto, una organizaci&oacute;n podr&iacute;a aprender de s&iacute; misma. Aqu&iacute; aparece, para m&iacute;, una de las consecuencias m&aacute;s profundas.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas generan experiencia continuamente, pero aprenden mucho menos de lo que experimentan,&nbsp;una gran parte desaparece en cuanto termina el proceso. Las personas recuerdan una parte, los sistemas almacenan otra, los informes recogen otra todav&iacute;a menor, pero una IA que pudiera observar de manera permanente la actividad de la organizaci&oacute;n permitir&iacute;a convertir esa experiencia dispersa en aprendizaje acumulativo.
    </p><p class="article-text">
        No solamente responder: &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute;?, ni siquiera&nbsp;&iquest;Qu&eacute; puede ocurrir?
    </p><p class="article-text">
        Si no, &iquest;qu&eacute; estamos aprendiendo que todav&iacute;a no nos hemos dado cuenta de que hemos aprendido?
    </p><p class="article-text">
        Eso cambia bastante el papel de la IA dentro de una compa&ntilde;&iacute;a, de herramienta a sistema de descubrimiento
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora estamos incorporando IA principalmente para aumentar la productividad, automatizar procesos, analizar documentos, etc. Supongo que es l&oacute;gico. Son beneficios inmediatos y f&aacute;ciles de medir.&nbsp;Pero probablemente estemos utilizando una tecnolog&iacute;a nueva para hacer mejor las cosas que ya hac&iacute;amos.&nbsp;El siguiente salto puede ser distinto, debe ser distinto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Construir organizaciones en las que personas, datos, IA y agentes formen un sistema permanente de aprendizaje y descubrimiento,&nbsp;con agentes explorando informaci&oacute;n interna y externa, buscando relaciones, contrastando hip&oacute;tesis, relacionando comportamientos de clientes con movimientos del mercado, encontrando se&ntilde;ales que ning&uacute;n departamento estaba buscando.
    </p><p class="article-text">
        Entonces la IA deja de ser solamente una herramienta que utilizamos cuando necesitamos algo, y se convierte en una capacidad permanente de la organizaci&oacute;n, una capacidad para descubrir el conocimiento nuevo como ventaja competitiva
    </p><p class="article-text">
        Esto cambia tambi&eacute;n la forma de pensar sobre los datos. Durante a&ntilde;os hemos dicho que los datos eran un activo, pero tener datos se est&aacute; convirtiendo progresivamente en algo insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        Dos competidores pueden utilizar los mismos modelos de IA, pueden contratar tecnolog&iacute;as similares, incluso pueden disponer de informaci&oacute;n de mercado parecida.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia puede estar en qu&eacute; conocimiento es capaz de generar cada uno a partir de todo ello. Una empresa puede descubrir antes una necesidad emergente, otra puede comprender una relaci&oacute;n entre comportamientos que sus competidores todav&iacute;a no han visto, una tercera puede detectar un cambio de mercado cuando todav&iacute;a parece insignificante etc.&nbsp;La ventaja competitiva deja entonces de estar solamente en tener m&aacute;s informaci&oacute;n y comienzan a estar en aprender y descubrir m&aacute;s r&aacute;pido que los dem&aacute;s. Por tanto, pasamos de empresas que almacenan conocimiento a empresas que lo producen. Y eso, lo mire como lo mire, es un salto.
    </p><p class="article-text">
        Pero llevemos esta idea fuera de la empresa, porque probablemente sea todav&iacute;a m&aacute;s interesante. &iquest;Qu&eacute; ocurre si aplicamos esta misma capacidad de descubrimiento a las relaciones y al comportamiento humano?
    </p><p class="article-text">
        Durante nuestra vida generamos miles de interacciones con otras personas. Conversaciones, mensajes, decisiones, reacciones, silencios, cambios de comportamiento. Nosotros interpretamos cada una dentro de un contexto determinado, pero somos incapaces de observar simult&aacute;neamente miles o millones de relaciones humanas y encontrar patrones comunes entre ellas.
    </p><p class="article-text">
        Una IA s&iacute; podr&iacute;a hacerlo, y&nbsp;quiz&aacute; descubrir relaciones que todav&iacute;a no conocemos. Podr&iacute;a descubrir, por ejemplo, qu&eacute; determinados cambios aparentemente insignificantes en la forma en que dos personas se comunican anticipan el deterioro de una relaci&oacute;n mucho antes de que cualquiera de ellas sea consciente de ello, encontrar patrones de colaboraci&oacute;n que expliquen por qu&eacute; determinadas combinaciones de personas funcionan extraordinariamente bien mientras otras, con perfiles aparentemente mejores, fracasan.
    </p><p class="article-text">
        En educaci&oacute;n podr&iacute;a descubrir qu&eacute; determinadas formas de preguntar, equivocarse o relacionar conceptos anticipan c&oacute;mo aprende mejor una persona, aunque ni el profesor ni el propio alumno hayan identificado ese patr&oacute;n. En salud p&uacute;blica, por ejemplo, podr&iacute;a encontrar relaciones entre comportamientos, entorno y h&aacute;bitos que hasta ahora analiz&aacute;bamos por separado. No s&eacute;, en sociolog&iacute;a, podr&iacute;a detectar c&oacute;mo peque&ntilde;as modificaciones en el lenguaje empiezan a anticipar cambios sociales mucho antes de que aparezcan en encuestas o estad&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece algo que me parece todav&iacute;a m&aacute;s profundo, una parte del conocimiento nuevo que puede generar la IA quiz&aacute; no est&eacute; escondido en un documento, una base de datos o un laboratorio, quiz&aacute;s este&nbsp;escondido en las relaciones entre millones de comportamientos humanos que hasta ahora nunca hab&iacute;amos tenido capacidad para observar conjuntamente.
    </p><p class="article-text">
        Eso abre posibilidades extraordinarias, pero tambi&eacute;n preguntas inc&oacute;modas. Descubrir patrones sobre materiales o mol&eacute;culas es una cosa, descubrir patrones que expliquen o permitan anticipar nuestro comportamiento es otra muy distinta. Cuanto mayor sea esa capacidad, m&aacute;s importantes ser&aacute;n cuestiones como la privacidad, el consentimiento y, sobre todo, qui&eacute;n puede utilizar ese conocimiento y para qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Una&nbsp;cosa es que la IA descubra algo que nosotros no sab&iacute;amos sobre una prote&iacute;na, otra bien distinta es que descubra algo que nosotros no sab&iacute;amos sobre nosotros mismos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/ia-descubriendo-cosas-nadie-le-enseno_132_13542864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Sep 2026 08:41:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La IA está descubriendo cosas que nadie le enseñó]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La bola negra': la tierra arañada]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/bola-negra-tierra-aranada_132_13541770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d720b3df-6d42-4393-9a5a-bae6e936ad3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1010y436.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La bola negra&#039;: la tierra arañada"></p><p class="article-text">
        El cine, como todas las artes, vive en la conversaci&oacute;n. Es decir, una pel&iacute;cula siempre es incompleta hasta que no atraviesa al espectador y entabla un di&aacute;logo con &eacute;l. En ese punto de encuentro, que no siempre se logra, habitan todas las posibilidades. Es justo ah&iacute; donde el cine se hace pol&iacute;tico, en cruce con lo personal, de forma que ampl&iacute;a su dimensi&oacute;n colectiva y nos permite redescubrirnos. En esa no siempre f&aacute;cil tarea que supone aprender que &ldquo;soy porque eres t&uacute;&rdquo;. De esta forma, en apenas hora y media, dos horas, pongamos que tres, pueden cohabitar la memoria y el futuro, hermanados en un ahora en el que nuestro pecho, frente a la pantalla, tiembla o se escuece.
    </p><p class="article-text">
        Pocas pel&iacute;culas recientes han conseguido que mi temblor como espectador, ese que &uacute;ltimamente parece tan domesticado por pantallas menores que en mi casa me entretienen, viaje hacia d&eacute;cadas pasadas, hasta mi adolescencia de bolas negras que yo mismo tiraba sobre mi pared, hasta esos manuales, de la escuela y de la vida, en los que tantas hojas faltaban. Javier Calvo y Javier Ambrossi han conseguido que despu&eacute;s de mucho tiempo me sienta parte de una enredadera conjugada en la primera persona del plural y que la historia de Carlos, Sebasti&aacute;n, Rafael y Alberto &ndash; que son, al mismo tiempo, como dir&iacute;a Saramago, &ldquo;todos los nombres&rdquo; &ndash; me lleve a ese territorio en el que las emociones nos dictan recados. Y s&iacute;, es una pel&iacute;cula imperfecta, hiperb&oacute;lica, ambiciosa, desmesurada por momentos, pero en ella todas las piezas, hasta las que se dejan llevar por la po&eacute;tica del exceso, la propia de huertas y amores oscuros, est&aacute;n tan sabiamente conjugadas que es imposible no sentirse asaetado. Supongo que porque han sabido contarnos una historia, que es la nuestra, un poco la de todos quienes fuimos ni&ntilde;os raros, desde la dimensi&oacute;n de los cuerpos. Es decir, encarnada. Cuerpos deseados y deseantes, los que sangran, los que sudan bajo las camisetas blancas de marineros sin tierra, los que se miran en los espejos, los que son tocados o lo ans&iacute;an, los que se abrazan y se rozan, los que curan y cuidan, los olvidados y los que reducidos a esqueletos nos siguen gritando desde las cunetas. Es justamente en c&oacute;mo <em>La bola negra</em> se adue&ntilde;a de la memoria encarnada donde reside la mayor potencia de una pel&iacute;cula que hizo llorar a mi vecina de butaca, que consigui&oacute; el silencio de j&oacute;venes que comen palomitas y que irremediablemente sacudi&oacute; el tronco del hombre mayor que ten&iacute;a sentado delante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotograma de &#039;La bola negra&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con un impecable dise&ntilde;o de producci&oacute;n y con un reparto milagroso, <em>La bola negra</em>, cuyo guion parece tejido con la habilidad de dedos que parecieran tener cien a&ntilde;os pero al mismo tiempo con la temeridad del joven aprendiz, alza la voz, adem&aacute;s, en un momento en el que algunos parecen empe&ntilde;ados en &ldquo;acecharnos todav&iacute;a&rdquo;. En medio de casi una conjura global contra &ldquo;la fantas&iacute;a de la posibilidad&rdquo;, que es el travestismo pero tambi&eacute;n la democracia, esta pel&iacute;cula se alza victoriosa, majestuosa, como un canto de disidencias y playas de cuerpos hermosos. Migrantes en busca de pan y amores. Como si, pese al dolor que encierra, desplegara las alas de una fiesta de pueblo, de un pueblo inmenso, para acoger a quienes aun estando en los m&aacute;rgenes tambi&eacute;n somos Espa&ntilde;a. A lo G&oacute;mez Arcos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando cae el tel&oacute;n, despu&eacute;s de casi tres horas en los que la belleza ha convivido con las heridas como en el mejor de los poemas, como si en esa c&aacute;psula de tiempo tan lorquiana no hubi&eacute;ramos dejado de bailar un vals vien&eacute;s, todos podemos sentir que somos inmensos, que en cada uno habitan multitudes y que, si fu&eacute;ramos &aacute;rboles, nos faltar&iacute;an ramas para acoger todos los p&aacute;jaros que nos hablan, muchos de ellos desde el pasado, como le susurraban a Virginia Woolf. Y es justamente esa obra de arte, la que se conjuga en plural y con versos que no siempre riman, la que hoy tenemos que seguir defendiendo. Mucho m&aacute;s ante la amenaza de que la nieve se ti&ntilde;a de rojo o simplemente acabe convertida en fango que impida abrir las puertas de los armarios. Por m&aacute;s que ellas - las hermanas liberadas, las madres que cosen, las emancipadas de cupl&eacute;s y rosarios &ndash; hagan de su autonom&iacute;a la llave con la que encerrar en el s&oacute;tano a todos los monstruos.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso y mucho m&aacute;s est&aacute; en esa pel&iacute;cula que es un como torrente y que en estos d&iacute;as est&aacute;, felizmente, haciendo que cientos, miles de personas, se partan en dos al ser conscientes de todas esas historias de amor que siguen enterradas en la patria rojigualda sin violetas. Todo eso y, claro, un inmenso Guitarrica de la Fuente, con pesta&ntilde;as que hablan y huesos que lloran, que es sin duda el gran descubrimiento de una obra en la que los tiempos se funden, como si fuera obra de magia, para fervorosamente hablarnos del presente. Una historia que ara&ntilde;a la tierra, esa que muchos se empe&ntilde;an en dejar que se pudra, para ir m&aacute;s all&aacute; de los gusanos y las calaveras. Ese deseo de memoria encarnada que hace a&ntilde;os Alberto Conejero, ese andaluz que siempre nos lleva a acantilados en los que elegir entre lanzarse al vac&iacute;o o alzar el vuelo, transform&oacute; en hermos&iacute;sima conversaci&oacute;n que concilia que es &ldquo;La piedra oscura&rdquo;. El origen, no lo olvidemos, de esta escalada prodigiosa por los muslos de un San Sebasti&aacute;n en ruinas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/bola-negra-tierra-aranada_132_13541770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 10:50:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Cine,Lorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vida de Pablo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/vida-pablo_132_13539056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85d5fd58-ceb4-4656-b792-6394296e635f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x550y366.jpg" width="1200" height="675" alt="Vida de Pablo"></p><p class="article-text">
        Carlos Pardo estuvo este s&aacute;bado en Cosmopo&eacute;tica. En 2011 escribi&oacute; <em>Vida de Pablo</em>, una novela maravillosa que retrataba la vida <em>underground </em>(o moderna) de la C&oacute;rdoba de aquellos a&ntilde;os. Su Pablo era Limbo (Pablo Prieto). Por aquella C&oacute;rdoba correteaba otro Pablo (T&eacute;llez) que se nos ha ido demasiado pronto.
    </p><p class="article-text">
        Pablo T&eacute;llez era esa persona que necesitas para que todo salga bien. El realizador perfecto de un evento, el hombre tranquilo y organizado, que lo tiene todo bajo control para que no te preocupes de nada. Un tipo interesante, cultureta, con sentido del humor y un gestor cultural en el significado amplio de este silogismo.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo leer a Carlos Pardo aquel 2011 y evocar aquella C&oacute;rdoba del Soul y del Autom&aacute;tico, aquel lugar diferente, singular. A los amigos de otras provincias insistiendo en que no conoc&iacute;an bares as&iacute;. Esa m&uacute;sica y esas conversaciones. La de &ldquo;C&oacute;rdoba ser&aacute; cultura o no ser&aacute;&rdquo;. De cuando &iacute;bamos a ser Capital Cultural de Europa y hasta nos lo cre&iacute;mos.
    </p><p class="article-text">
        Pablo era de los que hac&iacute;a C&oacute;rdoba. De los que creaba festivales, de los que los llenaba y los dinamizaba. De los que sab&iacute;a hacer un pliego para presentarse a un concurso p&uacute;blico y conseguir que un acto saliera bien. De los que lograba que un &eacute;xito fuera lograr algo natural: que no fallara el sonido, que la iluminaci&oacute;n fuera la correcta y de que todo saliera bien.
    </p><p class="article-text">
        No me creo que no volvamos a encontrarnos a Pablo a las puertas de la presentaci&oacute;n de una nueva novela de Azahara Palomeque, donde nos cuente una exclusiva que no podremos publicar, un Cosmopo&eacute;tica al que se presentaba, un festival &ldquo;guap&iacute;simo&rdquo; que se le hab&iacute;a ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        Esta ciudad lo va a echar mucho de menos. Esta ciudad necesita a gente como Pablo. Descansa en paz, compa&ntilde;ero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/vida-pablo_132_13539056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 18:37:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vida de Pablo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los colores … ¿están demodé?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/colores-demode_132_13540413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d95a760f-db1c-4e40-bb42-93b7e11850df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los colores … ¿están demodé?"></p><p class="article-text">
        Ya no es bonito un coche amarillo chill&oacute;n, ni uno azul pavo real. Ahora lo elegante, lo chic y deseable son los coches de cualquier gris en su inmensa gama, blancos o negros. Y, lo m&aacute;s, esa nueva modalidad de color mate. No lo entiendo. Ahora estar desprovisto de brillo y carecer de color es lo m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es extraordinariamente sorprendente que los colores no est&eacute;n de moda. Hay vertientes de este nuevo ciclo vital que puedo llegar a entender. Por ejemplo, que los otrora chillones colores de algunas franquicias no queden bien en zonas urbanas patrimoniales. Aqu&iacute; es l&oacute;gico que se proh&iacute;ban para no distorsionar lo que de verdad importa. As&iacute; que, s&iacute;, es preferible que el logo de <em>Burger King</em> en intensos rojo y naranja, con su est&eacute;tica actual plana y retro, se haya diluido hasta desaparecer y convertirse en blanco y negro en frente de la Puerta del Perd&oacute;n de la Mezquita. Vale, lo admito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero de ah&iacute; a que el dise&ntilde;o actual cada vez vaya perdiendo brillo y color; de ah&iacute; a que nos lobomoticen la parte del cerebro para ver todo en blanco o en negro; de ah&iacute; a que cada vez seamos m&aacute;s todos iguales y que a cada paso que avanzamos, demos dos de retroceso, si se trata de tener singularidad y hasta atrevimiento, me parece fatal. Ahora salirte de los c&aacute;nones est&eacute;ticos que alguien, no se sabe bien desde donde, establece como correctos y <em>cool</em>, se penaliza y eso resulta peligroso porque esa falta de identidad, de reivindicaci&oacute;n y de criterio propio, llega tambi&eacute;n a otros &aacute;mbitos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La polaridad pol&iacute;tica es un gran reflejo de esto. Hemos pasado de los colores de las distintas opiniones que conviv&iacute;an con normalidad, a solo dos colores. O esto, o lo diametralmente opuesto. El ejemplo es Pedro S&aacute;nchez. O est&aacute;n los del color que lo adoran como un ser elegido por los dioses, haga lo que haga, o los del color que lo odian, considerado que es un ser perverso, llamado por las fuerzas del mal para destruir nuestra civilizaci&oacute;n. &iquest;No hay colores intermedios? &iquest;D&oacute;nde qued&oacute; la objetividad del color de &ldquo;<em>seg&uacute;n lo que haga, o lo que diga</em>&rdquo;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya no hay colores. Jap&oacute;n tiene muchas cosas que admirar como sociedad, pero hay algo que me llam&oacute; poderosamente la atenci&oacute;n cuando estuve. La falta de color de las personas. Y esto es especialmente visible, por ejemplo, cuando viajas en metros, trenes y hasta en el tren bala. Mi hija y yo llev&aacute;bamos gruesos chaquetones de vistosos colores. Pues cada vez que nos sent&aacute;bamos en un vag&oacute;n (y fueron muchos) &eacute;ramos como esas dos guindas atrevidas de un pastel sin gracia. Todos iban vestidos en la misma tonalidad. De nuevo, el gris.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda se est&aacute; volviendo gris. Perdemos la singularidad y la diversidad necesaria para aprender de otros, para descubrir y admirar lo que no es lo tuyo. Y es curioso que esto ocurra cuando te&oacute;ricamente hay m&aacute;s diversidad que nunca y somos m&aacute;s libres que antes, pero, al mismo tiempo, m&aacute;s esclavos que nunca de la libre expresi&oacute;n, de la sincera y abierta manifestaci&oacute;n de nuestras diferencias. Hay excepciones, claro que s&iacute;, pero son excepciones y por eso llaman poderosamente la atenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Anoche, sin pensarlo mucho, dije una frase en una cena que llam&oacute; la atenci&oacute;n de los comensales. Incluso la m&iacute;a cuanto termin&eacute; de decirla<em>. &ldquo;Cuando haces lo que de verdad quieres, siempre est&aacute;s en tu prime</em>&rdquo;. Creo que resum&iacute;, sin pretenderlo, la esencia de c&oacute;mo estar satisfecho con tu aut&eacute;ntica diversidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inmensa gama de grises est&aacute; bien, pero aburrida y triste es un rato. Siempre tendr&eacute; un coche rojo y, por supuesto, con mucho brillo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/colores-demode_132_13540413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 18:37:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los colores … ¿están demodé?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hiperconectados en soledad: vivimos solos en compañía]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/hiperconectados-soledad-vivimos-solos-compania_132_13535105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7eb65c61-6e97-4802-9054-71a78b48395c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hiperconectados en soledad: vivimos solos en compañía"></p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible que un joven con cientos de seguidores en redes sociales no tenga, en realidad, nadie con qui&eacute;n tomar un caf&eacute;? Esta imagen, tan cotidiana como inquietante, resume una de las grandes paradojas de nuestro tiempo. La soledad no deseada es la gran epidemia silenciosa del siglo XXI: vivimos en una sociedad tecnol&oacute;gicamente avanzada y globalizada, pero socialmente empobrecida. Las profundas transformaciones de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas han alterado por completo nuestro modo de convivir. Ir&oacute;nicamente, nunca hemos estado tan conectados y, sin embargo, la sensaci&oacute;n de aislamiento y soledad no deja de crecer en nuestra vida diaria. No es una simple percepci&oacute;n personal; los datos institucionales son alarmantes: seg&uacute;n la OMS, la soledad afecta de forma bidireccional a nuestra salud f&iacute;sica y mental, hasta el punto de que casi una de cada seis personas a escala mundial afirma sentirse sola. Asimismo, un estudio de Cruz Roja Espa&ntilde;ola se&ntilde;ala que este problema aflige ya al 16 % de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El impacto de las nuevas tecnolog&iacute;as resulta clave para entender este fen&oacute;meno. Las TIC, descritas por expertos como facilitadoras de la comunicaci&oacute;n, act&uacute;an en realidad como barreras para la conexi&oacute;n f&iacute;sica. Nos situamos ante una tecno-globalizaci&oacute;n en la que podemos conectar digitalmente con personas de todo el mundo y, al mismo tiempo, &laquo;desconectar&raquo; de nuestras relaciones familiares y amistosas m&aacute;s pr&oacute;ximas. Esta sociedad hiperconectada nos conduce hacia una soledad que no se corresponde con aquella iluminadora, que permite diferenciarnos del resto, a la que se refer&iacute;a Unamuno. Al contrario, es una soledad que nos aleja de nuestro ser para homogeneizarnos con la masa, tal y como examinaba Freud.
    </p><p class="article-text">
        Una soledad vinculada con el hermetismo modernista que autores como Federico Garc&iacute;a Lorca o Julio Camba vaticinaban en obras como Poeta en Nueva York y La ciudad autom&aacute;tica, respectivamente. Este vac&iacute;o es agudizado por la brecha generacional, que ha acrecentado el distanciamiento en general y en particular ha potenciado la incomunicaci&oacute;n entre determinados estratos generacionales y, con ello, la soledad. A este respecto hemos de atender a la incomunicaci&oacute;n digital que determinados estadios de la sociedad (generalmente, mediana y tercera edad) presentan con las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, pues, como ya apuntaba el propio Camba: pareciera que los humanos en sus primeros a&ntilde;os de vida &laquo;no rompen realmente a hablar, sino que rompen a telefonear&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        La tecno-globalizaci&oacute;n ha alterado incluso nuestra identidad sociopersonal. En consonancia con Jos&eacute; Carlos Ruiz, hemos sacrificado los &laquo;rituales&raquo; en aras de las &laquo;ceremonias&raquo;. El fil&oacute;sofo cordob&eacute;s entiende por &laquo;rituales&raquo; aquellos h&aacute;bitos y costumbres procedentes del contexto sociofamiliar en el que nacemos y crecemos, por medio de los cuales mantenemos v&iacute;nculos con quienes nos hemos criado. No obstante, estas pr&aacute;cticas est&aacute;n siendo sustituidas por &laquo;ceremonias&raquo; en las que, como advierte el autor de Filosof&iacute;a ante el des&aacute;nimo, &laquo;cada uno, conectado desde su residencia, trata de participar en un acto en el que puede prescindir de los otros habitantes de la casa, pero no de los internautas&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio de paradigma genera una pobreza social basada en la desuni&oacute;n y la deshumanizaci&oacute;n, pues parad&oacute;jicamente vivimos en una contradicci&oacute;n constante: &laquo;solos en compa&ntilde;&iacute;a&raquo;. La adicci&oacute;n hacia el mundo virtual est&aacute; automatizando y estandarizando nuestras relaciones, que est&aacute;n perdiendo parte de su espontaneidad y profundidad. Estamos configurando una caverna digital que corre el riesgo de confundir conexi&oacute;n con compa&ntilde;&iacute;a, presencia con cercan&iacute;a e informaci&oacute;n con conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, este debate no implica renunciar a la tecnolog&iacute;a, sino tratar de impedir que esta sustituya aquello que precisamente deber&iacute;a ayudarnos a preservar: nuestra capacidad para encontrarnos con los dem&aacute;s. Resulta, por tanto, urgente recuperar espacios de encuentro y di&aacute;logo que nos permitan desarrollar tanto la reflexi&oacute;n pausada como el ejercicio del pensamiento cr&iacute;tico. El desaf&iacute;o de nuestro tiempo quiz&aacute; no sea aprender a conectar dispositivos, sino aprender a reconectar con las personas. En otras palabras, la principal empresa de nuestra sociedad ha de consistir en preservar los v&iacute;nculos humanos, evitando que la hiperconectividad termine convirti&eacute;ndose en una nueva forma de aislamiento. Solo as&iacute; podremos impedir que una poblaci&oacute;n cada vez m&aacute;s desconectada de s&iacute; misma deambule en soledad entre la multitud de un mundo de sombras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iván Rodríguez Marín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/hiperconectados-soledad-vivimos-solos-compania_132_13535105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 18:03:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hiperconectados en soledad: vivimos solos en compañía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Borges y el valor de lo perdido]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/borges-perdido_132_13534636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3827ec0b-642a-4e20-8f4e-69222be018b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x520y599.jpg" width="1200" height="675" alt="Borges y el valor de lo perdido"></p><p class="article-text">
        <em>Cosmopo&eacute;tica 2026</em> est&aacute; dedicada al escritor argentino Jorge Luis Borges, de cuya muerte se cumplen 40 a&ntilde;os. El t&iacute;tulo del certamen de este a&ntilde;o &ldquo;Inventar la alegr&iacute;a&rdquo; corresponde precisamente a un verso del soneto de Borges dedicado al vino.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n me parece un acierto por cuanto Borges, polifac&eacute;tico y poli&eacute;drico, es tan poeta, como narrador. En su poes&iacute;a subyace una voz narrativa, al igual que en sus cuentos y relatos se puede descubrir una voz l&iacute;rica que despierta emoci&oacute;n en el lector.
    </p><p class="article-text">
        Borges cultiv&oacute; muchos campos de la literatura, entre ellos el cuento y el relato breve, dejando en ellos la impronta de su imaginaci&oacute;n desbordante y su gran capacidad para la ficci&oacute;n y la inventiva, adem&aacute;s del uso magistral de la paradoja. Fue asimismo un gran ensayista y un prolijo conferenciante de temas muy diversos, dada su curiosidad sin l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cierto que Borges nunca escribi&oacute; novela, debido a que, seg&uacute;n manifest&oacute; en las ocasiones en que se le pregunt&oacute; por ello, le resultaba un g&eacute;nero literario excesivo (&ldquo;por qu&eacute; contar en 500 p&aacute;ginas lo que se puede decir en veinte&rdquo;), sintiendo el temor de no poder controlar el desarrollo de la trama y dar lugar a resultados no queridos. Era como si temiese que en la novela se le agotara el aliento narrativo. Por eso, prefer&iacute;a la narraci&oacute;n breve (cuento y relato), desarrollando en esta categor&iacute;a una amplia y brillante carrera, tal vez la m&aacute;s conocida.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de su extensa obra narrativa, Borges escribi&oacute; poes&iacute;a con fervor y extensi&oacute;n en m&uacute;ltiples medios de expresi&oacute;n (diarios, revistas, cuadernos&hellip;) dej&aacute;ndonos algunos libros memorables como <em>Fervor de Buenos Aires, El oro del tigre</em> o <em>La rosa profunda. </em>Pero, sobre todo, <em>Los conjurados, </em>su &uacute;ltimo libro, publicado en 1985, un a&ntilde;o antes de su muerte en Ginebra a los 86 a&ntilde;os de edad, y despu&eacute;s de un largo periodo de ceguera por una enfermedad hereditaria de tipo degenerativo.
    </p><p class="article-text">
        En mi lectura de Borges, elijo su poes&iacute;a. En sus cuentos y relatos, siempre sugerentes, peca en bastantes ocasiones de un exceso de erudici&oacute;n, al querer plasmar en ellos su amplio saber y su conocimiento enciclop&eacute;dico. Ello los convierte, a veces, en textos algo fr&iacute;os y distantes, como si la erudici&oacute;n le robara emoci&oacute;n a la historia narrada. Confieso que me pasa incluso en relatos tan c&eacute;lebres como <em>El Aleph.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en su poes&iacute;a siempre he encontrado emoci&oacute;n, sobre todo una vez que se libera de su etapa europea ultra&iacute;sta al regresar en 1921 a Buenos Aires. Entonces se va adentrando en las ra&iacute;ces de las leyendas populares y se impregna tambi&eacute;n de la fuerza de la mitolog&iacute;a universal, evitando as&iacute; el riesgo del localismo.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo por su musicalidad, sino tambi&eacute;n por su contenido y por la voz narrativa que subyace en sus versos, la poes&iacute;a de Borges va haci&eacute;ndose m&aacute;s cercana y comprensible conforme se aleja de lo conceptual y comienza a tratar temas pr&oacute;ximos a las inquietudes reales de los seres humanos. Temas como la muerte, la p&eacute;rdida, la memoria, los sue&ntilde;os, el olvido, la decadencia, el desencanto, el amor&hellip; est&aacute;n presentes cada vez m&aacute;s en su poes&iacute;a, a veces tambi&eacute;n salpicados con referencias eruditas, pero no con el exceso de sus textos narrativos.
    </p><p class="article-text">
        Del conjunto de su amplia obra po&eacute;tica, tomo como referencia el poema en prosa &ldquo;Posesi&oacute;n del ayer&rdquo; del libro ya citado <em>Los conjurados</em>. Trata de la ausencia y la p&eacute;rdida, y tambi&eacute;n de la memoria como &uacute;nico medio de combatir &ldquo;el olvido que seremos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndome en ese poema, escrib&iacute; hace unos d&iacute;as un texto en prosa po&eacute;tica, titulado &ldquo;Pertenencia de lo perdido&rdquo; y que incluyo en mi blog como un modesto homenaje al escritor argentino y como una contribuci&oacute;n personal a <em>Cosmopo&eacute;tica 2026</em>.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Pertenencia de lo perdido</strong></em></h2><p class="article-text">
        <em>En un poema de Borges de su libro &ldquo;Los conjurados&rdquo; he le&iacute;do que lo &uacute;nico que realmente nos pertenece es lo que se ha perdido. Suena a paradoja, pero ahora que la he perdido para siempre es cuando realmente me pertenece. Cuando viv&iacute;a, no era s&oacute;lo m&iacute;a, sino de muchos m&aacute;s, de ella misma. La compart&iacute;a con nuestros hijos en sus miedos y angustias, en su amor desprendido y sin l&iacute;mite hacia ellos. Adem&aacute;s, su trabajo le ocupaba gran parte del d&iacute;a como a m&iacute; el m&iacute;o, al igual que otros quehaceres cotidianos. Cuando enferm&oacute;, yo la cuidaba, s&iacute;, pero ve&iacute;a que su cuerpo se iba consumiendo, desvaneci&eacute;ndose, sin poder retenerla ya en mis brazos. Hoy, que se ha ido, liberada ya de los avatares de la vida y sus desmanes, su recuerdo s&oacute;lo a m&iacute; me pertenece, guardado como una reliquia en los pliegues del coraz&oacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/borges-perdido_132_13534636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 18:03:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Borges y el valor de lo perdido]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Confiarías tu ahorro a las recomendaciones de una IA?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/confiarias-ahorro-recomendaciones-ia_132_13531573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cb0abce-ab0a-4e19-aa39-a8d92abadb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Confiarías tu ahorro a las recomendaciones de una IA?"></p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as hemos asistido a la controversia&nbsp;de si la IA pondr&iacute;a en peligro nuestra existencia como humanos, tal y como la conocemos hoy, ocasionada ante la dimisi&oacute;n del investigador Jacob Coxon en la empresa de inteligencia artificial Anthropic.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la IA ya forma parte de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, con las ventajas y desventajas que conlleva.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Deber&iacute;amos depender exclusivamente de la IA?
    </p><p class="article-text">
        Dirijamos ahora nuestro foco al &aacute;mbito de las finanzas e inversiones como peque&ntilde;os ahorradores, &iquest;tomar&iacute;amos nuestras decisiones de inversi&oacute;n &ldquo;exclusivamente&rdquo; por las &ldquo;recomendaciones&rdquo; de una IA?
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la Inteligencia Artificial ha revolucionado las finanzas, pensemos en la ventaja de poder procesar millones de datos en milisegundos, detectar patrones de mercado y estructurar carteras &oacute;ptimas sin caer en el p&aacute;nico ni en la euforia por la que nos podemos dejar llevar.
    </p><p class="article-text">
        Los algoritmos no tienen &ldquo;sentimientos&rdquo;, &iquest;o s&iacute; en un futuro no muy lejano seg&uacute;n VITA?
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, confiar el 100% de tus decisiones de inversi&oacute;n a una IA en lugar de un asesor financiero independiente es puede ser un error de alto riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Un algoritmo calcula n&uacute;meros, pero no comprende la vida real ni el contexto humano, una IA desconoce la angustia que sientes si el mercado cae un 20% cuando necesitas dinero para comprar una casa, ni sabe evaluar de forma genuina si tu prioridad es la tranquilidad familiar o maximizar rentabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tolerancia al riesgo no es solo una cifra matem&aacute;tica, es un factor emocional que no siempre es f&aacute;cil de &ldquo;expresar&rdquo; a un algoritmo para que &ldquo;comprenda&rdquo; cu&aacute;l es nuestro objetivo financiero.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda, lo puedo afirmar por experiencia al tratar de analizar con la IA un fondo de inversi&oacute;n en el que indiqu&eacute; a la IA el ISIN y de obtener como resultado el an&aacute;lisis de un fondo de inversi&oacute;n diferente al del ISIN introducido, la IA sufre &ldquo;alucinaciones&rdquo;, es decir, su respuesta puede resultar err&oacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Los modelos de IA pueden sufrir sesgos por los datos con los que fueron entrenados y enfrentarse a eventos imprevistos econ&oacute;micos &mdash;los llamados &ldquo;cisnes negros&rdquo;&mdash; donde la historia pasada no sirve de gu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Un asesor financiero independiente no solo aporta rigor t&eacute;cnico; ofrece empat&iacute;a, gesti&oacute;n del comportamiento y rendici&oacute;n de resultados. En momentos de p&aacute;nico financiero, su mayor valor no es predecir el futuro, sino evitar que cometas un error impulsivo que destruya tu patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia ganadora no es elegir entre uno u otro, sino aprovechar lo mejor de ambos mundos, la IA funciona como una herramienta de an&aacute;lisis imbatible, mientras que el asesor financiero humano aporta el criterio &eacute;tico, su visi&oacute;n y la inteligencia emocional necesaria en momentos de gran incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        El escenario ideal utiliza la IA para procesar informaci&oacute;n de datos presentes e hist&oacute;ricos, pero mant&eacute;n el factor humano al mando de tu futuro financiero y siempre siendo consciente de las posibles consecuencias futuras de tus decisiones presentes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/confiarias-ahorro-recomendaciones-ia_132_13531573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 18:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Confiarías tu ahorro a las recomendaciones de una IA?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Góngora en Capitulares]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/gongora-capitulares_132_13530152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37f99959-0754-4176-b37c-84b51d88369e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x580y332.jpg" width="1200" height="675" alt="Góngora en Capitulares"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mierda del presidente del Gobierno</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Castellano</span>
                                        <span>—</span> Concejal de Vox
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Miguel Castellano Ca&ntilde;ete tom&oacute; posesi&oacute;n de su acta de concejal el 9 de julio pasado. Hasta ah&iacute; todo normal. Se levant&oacute; de su asiento, se dirigi&oacute; a la mesa presidencial, elev&oacute; su mano derecha, la pos&oacute; sobre la Biblia y, en voz grave y presuntamente marcial, jur&oacute; por Espa&ntilde;a. Ten&iacute;a la Constituci&oacute;n a su izquierda, pero deposit&oacute; su mano en el libro de la derecha. No olviden el detalle.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n sabemos que es representante de la <a href="https://xn--monarquicosdeespaa-30b.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hermandad Nacional Mon&aacute;rquica de Espa&ntilde;a</a>. La &uacute;ltima noticia que tenemos de ella data de noviembre de 2025. Ese d&iacute;a celebr&oacute; su tradicional gala en homenaje a la Inmaculada, patrona de la entidad, en un encuentro que arranc&oacute; en la Real Colegiata de san Hip&oacute;lito con una misa a los reyes de Castilla Alfonso XI y Fernando IV.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, ya en el C&iacute;rculo de la Amistad, impusieron la medalla de los Reyes Cat&oacute;licos a personalidades de la vida social, cultural y religiosa en una solemne ceremonia. El obispo em&eacute;rito, monse&ntilde;or Demetrio Fern&aacute;ndez, no pudo recoger su galard&oacute;n por encontrarse en Roma. En su lugar, envi&oacute; un emotivo mensaje audiovisual.
    </p><p class="article-text">
        El se&ntilde;or Castellano fue diputado provincial por Ciudadanos. Pero la formaci&oacute;n de Albert Rivera se le debi&oacute; quedar moderadita y fue cuando dio el salto a Vox en una pirueta ya convencional de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. Su primera aparici&oacute;n p&uacute;blica con el partido de Abascal fue en octubre de 2022 en una pintoresca fiesta de disfraces atestada de reyes, toreros, monjes y conquistadores. Espa&ntilde;a al completo.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Castellano Ca&ntilde;ete apareci&oacute; vestido de Luis de G&oacute;ngora. Seguramente por eso en el pleno municipal del pasado jueves se marc&oacute; una <a href="https://dle.rae.es/paralipsis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paralipsis</a> antol&oacute;gica en su alocuci&oacute;n en sede capitular. &ldquo;Iba a decir a todos los representantes del mierda del presidente de Gobierno&rdquo;, declar&oacute; pose&iacute;do por Francisco de Quevedo, &ldquo;pero no dir&eacute; mierda por decoro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No me digan que no es tierno. No se ve todos los d&iacute;as a un simple representante municipal transmutado en G&oacute;ngora, quiz&aacute;s en Quevedo, en un pleno ordinario. El alcalde lo conmin&oacute; a retirar la expresi&oacute;n para que no constara en el acta de sesiones. Qu&eacute; disparate. Las figuras literarias deben quedar impresas para siempre en los pliegues de la historia. Y sus autores retratados.
    </p><p class="article-text">
        La del se&ntilde;or Castellano, por cierto, no fue una <a href="https://dle.rae.es/paralipsis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paralipsis</a> improvisada fruto de un arrebato patri&oacute;tico por la afrenta de Ceuta. De ninguna de las maneras. Nuestro edil gongorino la llevaba en el bolsillo como el que lleva una piedra para defender a Espa&ntilde;a. &ldquo;He hecho uso exquisito de una palabra que, en la quinta acepci&oacute;n del diccionario de la Real Academia de la Lengua&rdquo;, explic&oacute; pormenorizadamente, &ldquo;dice que se emplea para &lsquo;ponderar el mal estado f&iacute;sico o moral de alguien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No quer&iacute;a decir mierda por decoro pero llevaba la quinta acepci&oacute;n del diccionario de la RAE apuntada en un papelito en el bolsillo. Qu&eacute; l&aacute;stima. Ahora se entiende mejor su juramento por Espa&ntilde;a, su afiliaci&oacute;n a la Hermandad Naciona&#314; Mon&aacute;rquica y su amor desmedido por el Siglo de Oro de las letras espa&ntilde;olas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/gongora-capitulares_132_13530152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 04:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Góngora en Capitulares]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A la vuelta de la esquina]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/vuelta-esquina_132_13527076.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bee6321b-55fc-4c89-8e7c-58db758a18f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x316y36.jpg" width="1200" height="675" alt="A la vuelta de la esquina"></p><p class="article-text">
        Septiembre tiene tanto de regreso como de huida: volver al hogar, ese algo que ni es un lugar determinado ni una rutina, pero que tiene que ver con ambas cosas; y seguir tratando de escapar de los fantasmas que acechan a la vuelta de la esquina, donde aguarda, moroso, el oto&ntilde;o con su melanc&oacute;lica mezcla de promesa y derrota.
    </p><p class="article-text">
        Con septiembre, adem&aacute;s, comienza el nuevo curso judicial. Perm&iacute;tanme que les haga una confesi&oacute;n: el otro d&iacute;a, al terminar una vista en la que actuaba como abogado de oficio, el magistrado, una vez que hab&iacute;a salido todo el mundo de la sala, me reproch&oacute; haber empleado un argumento &mdash;no recuerdo ahora cu&aacute;l&mdash; que, a su juicio, resultaba improcedente. Entablamos una acalorada discusi&oacute;n acerca de la relaci&oacute;n entre la verdad y la justicia, entre los l&iacute;mites del proceso judicial y el derecho de defensa. En un determinado momento, el juez me espet&oacute; que si &eacute;l hubiera estado en mi lugar habr&iacute;a actuado de otro modo, tratando de arropar su reconvenci&oacute;n con una especie de <em>generoso </em>ejercicio de algo parecido a un suced&aacute;neo de empat&iacute;a. Yo, por el contrario, le dije que, si me tocara ocupar su posici&oacute;n en el estrado, probablemente actuar&iacute;a como lo hab&iacute;a hecho &eacute;l, precisamente porque la empat&iacute;a no consiste en colocarse en el lugar del otro &mdash;o, m&aacute;s bien, desplazarlo&mdash; para, desde esa reci&eacute;n colonizada posici&oacute;n, tratar de imponer el criterio propio. 
    </p><p class="article-text">
        Pregunten por ah&iacute; y seguro que muchos abogados y muchas abogadas les dir&aacute;n que eligieron este oficio porque, en alg&uacute;n momento de su infancia o su juventud, se cruzaron con el ejemplo de <strong>Atticus Finch</strong>, el c&eacute;lebre personaje de <em>Matar a un ruise&ntilde;or</em>, y se quedaron prendados de su entrega, su dedicaci&oacute;n, su defensa de grandes ideales, su valent&iacute;a, su inquebrantable dignidad o su compromiso &eacute;tico con esta profesi&oacute;n tan invivible como insustituible. Tal vez, incluso, les confiesen que uno de sus momentos favoritos de la novela &mdash;o de la magn&iacute;fica pel&iacute;cula protagonizada por el inolvidable <strong>Gregory Peck</strong>&mdash; es cuando Atticus abraza a su hija, que solloza mientras le dice a su padre que no quiere volver a la escuela nunca m&aacute;s, y trata de explicarle en qu&eacute; consiste la <em>empat&iacute;a</em> con estas inolvidables palabras: &ldquo;nunca conoces realmente a una persona hasta que no has llevado sus zapatos y has caminado con ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, acostumbrados como estamos a ponernos a nosotros mismos como principio, regla y fin de todo, tal vez no sepamos utilizarla correctamente: la empat&iacute;a se practica, no se le exige al otro. Dicho de otro modo, se trata m&aacute;s de un deber &mdash;el de tratar de comprender, sentir y padecer como lo hace <em>el otro</em>, con sus circunstancias concretas&mdash; que de un derecho &mdash;el de demandar de los dem&aacute;s que <em>nos entiendan</em> o, incluso, el de imponerles a los dem&aacute;s nuestro punto de vista&mdash;. No obstante, me temo que devaluamos este t&eacute;rmino &mdash;que, de tanto usarlo, comienza a desdibujarse&mdash; cuando les exigimos a los dem&aacute;s <em>que sean emp&aacute;ticos con nosotros &mdash;</em>y no al rev&eacute;s&mdash;, o cuando, como en la an&eacute;cdota que les contaba, hacemos <em>la trampa</em> de situarnos en el lugar de otro para, en vez de caminar como lo har&iacute;a &eacute;l con sus zapatos, sustituir subrepticiamente su mirada, sus convicciones y sus circunstancias por las propias de quien <em>le ha quitado el sitio</em>. Y no es as&iacute; como funciona, pues con ese modo de proceder corremos el riesgo de que, en lugar de a Atticus, terminemos pareci&eacute;ndonos a <strong>Procusto</strong>, algo as&iacute; como su <em>reverso tenebroso</em>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la mitolog&iacute;a griega, Procusto &mdash;cuyo nombre podemos traducir como <em>estirador&mdash;</em> fue un posadero del &Aacute;tica que acostaba a los viajeros que recalaban en su fonda en su temible lecho, en el que sus <em>invitados</em> deb&iacute;an encajar a la perfecci&oacute;n: si el hu&eacute;sped era muy alto, para que cupiera con exactitud, le serraba las piernas; si, por el contrario, el visitante era de corta estatura, Procusto estiraba sus extremidades hasta que alcanzara la altura adecuada.
    </p><p class="article-text">
        Exigir, sin m&aacute;s, que los dem&aacute;s se adapten a nuestro <em>inamovible y valioso</em> punto de vista &mdash;a nuestro <em>lecho</em>&mdash; y olvidar el ejercicio de ponernos <em>en su piel</em>. A eso se parecen nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, este nuevo e incierto a&ntilde;o judicial que ahora comienza, tan triste y esperanzado como los anteriores, bien podr&iacute;a servir para acostumbrarnos al, sin duda, exigente ejercicio de <em>calzarnos los zapatos de los dem&aacute;s</em> y no tanto a exigir que los otros se calcen los nuestros. Pero ese compromiso compartido solo puede comenzar por uno mismo: practicando la empat&iacute;a, sin convertirla en una exigencia ego&iacute;sta o unilateral dirigida a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto, no solo por civismo, por los dem&aacute;s o porque se lo debamos a Atticus Finch. Tambi&eacute;n por nosotros mismos, porque quedarnos encerrados en nuestro estrecho punto de vista hace que la experiencia de la vida se empobrezca. Y es que, como nos recuerda el sabio <strong>Emilio Lled&oacute;</strong>, navegando entre las ideas ajenas es como nos hacemos una idea m&aacute;s cabal del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, la sentencia se dict&oacute; unos d&iacute;as despu&eacute;s de nuestra discusi&oacute;n. Me dio la raz&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Vilaplana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/vuelta-esquina_132_13527076.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 18:03:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A la vuelta de la esquina]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muse, los agentes y el fin de la economía de la inercia]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/muse-agentes-economia-inercia_132_13524986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8337a53-c6af-46eb-a44d-6bf7496652e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muse, los agentes y el fin de la economía de la inercia"></p><p class="article-text">
        Meta acaba de presentar Muse, un agente personal de IA que merece bastante m&aacute;s atenci&oacute;n de la que aparentemente ha recibido, y se la debemos otorgar no porque pueda enviar un correo, reservar un viaje, rellenar un formulario, hacer una compra o preparar una lista de la compra. Eso es lo evidente. Lo verdaderamente interesante empieza cuando pensamos qu&eacute; significa que una IA tenga acceso, con nuestro permiso, al correo, calendario, pagos y otros servicios, recuerde lo que nos importa, aprenda de nuestras conversaciones y pueda actuar en nuestro nombre, porque entonces ya no estamos hablando simplemente de un asistente, empezando a hablar de representaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora la tecnolog&iacute;a nos ha ayudado a participar en la econom&iacute;a. Google nos ayud&oacute; a encontrar, Amazon a comprar, los comparadores a elegir, las redes sociales a descubrir etc pero segu&iacute;amos siendo nosotros quienes busc&aacute;bamos, compar&aacute;bamos, decid&iacute;amos y actu&aacute;bamos. Un agente introduce una posibilidad diferente, que deleguemos progresivamente parte de ese proceso.
    </p><p class="article-text">
        Y las consecuencias pueden ser bastante mayores de lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en nuestro seguro del coche. Podr&iacute;amos comparar cada semana todas las p&oacute;lizas disponibles, estudiar sus condiciones y cambiarnos en cuanto apareciera una alternativa mejor. No lo hacemos porque ahorrar 40 euros probablemente no compensa varias horas de b&uacute;squeda, llamadas, formularios y gestiones.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con la electricidad, el tel&eacute;fono, las suscripciones, los bancos, los vuelos, los hoteles o muchos de nuestros proveedores. Decidir tiene un coste, y buena parte de la econom&iacute;a funciona sobre ese coste.
    </p><p class="article-text">
        Hay empresas que conservan clientes porque ofrecen un servicio extraordinario, pero tambi&eacute;n existen clientes que permanecen porque cambiar exige demasiado esfuerzo. Renovamos contratos, aceptamos incrementos de precio, mantenemos suscripciones que apenas utilizamos y seguimos trabajando con determinados proveedores simplemente porque buscar otra alternativa consume tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas suelen llamar a todo eso fidelidad, quiz&aacute; una parte sea simplemente el coste del cambio.
    </p><p class="article-text">
        Ahora imaginemos un agente que conoce nuestros contratos y preferencias y puede vigilar permanentemente el mercado. No necesita esperar a que decidamos buscar una alternativa, puede descubrirla, comparar las condiciones y decirnos:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He revisado tu seguro. Hay una opci&oacute;n con coberturas similares por 180 euros menos. Puedo hacer el cambio si quieres.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El coste de decidir, el coste del cambio se acerca a cero y cuando disminuye radicalmente el coste de una actividad, no solo hacemos m&aacute;s r&aacute;pido lo que ya hac&iacute;amos, comenzamos a hacer cosas que antes ni siquiera merec&iacute;a la pena hacer.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparece una primera consecuencia importante de los agentes, pueden crear millones de decisiones econ&oacute;micas que hoy no existen, con todas las consecuencia que esto puede desatar sobre m&aacute;rgenes empresariales, precios, retenci&oacute;n, fidelizaci&oacute;n etc
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas las empresas han invertido enormes cantidades de dinero en reducir el abandono de clientes, pero si los agentes reducen dr&aacute;sticamente el coste de cambiar de proveedor, algunas barreras de salida pueden empezar a desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos cuatro o cinco suscripciones digitales que cuestan entre 8 y 20 euros al mes. Cancelarlas individualmente no es dif&iacute;cil, pero revisar cu&aacute;les utilizamos, localizar cada cuenta y gestionar las bajas requiere tiempo, raz&oacute;n por la cual muchas sobreviven durante meses. Pero amigo, nuestro agente podr&iacute;a detectar que llevamos noventa d&iacute;as sin utilizar dos de ellas y preguntarnos si queremos cancelarlas. Dos clicks, para nosotros son 25 euros ahorrados, para dos empresas son dos clientes perdidos. Multipliquemos ese comportamiento por millones de consumidores.
    </p><p class="article-text">
        La IA no estar&iacute;a simplemente automatizando compras, tambi&eacute;n podr&iacute;a automatizar el abandono, lo que obliga a hacerse una pregunta bastante inc&oacute;moda: &iquest;cu&aacute;nto del valor de determinadas carteras de clientes procede realmente de la satisfacci&oacute;n y cu&aacute;nto del coste que supone marcharse?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sigamos tirando del hilo. Hay otra consecuencia menos evidente. El consumidor tambi&eacute;n puede empezar a tener una infraestructura empresarial propia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las empresas siempre han dispuesto de una ventaja frente al consumidor, organizaci&oacute;n. Una aseguradora tiene sistemas que conocen perfectamente sus p&oacute;lizas, un banco dispone de tecnolog&iacute;a para analizar nuestros movimientos, una aerol&iacute;nea optimiza continuamente sus precios, Amazon conoce nuestro historial de compra. Las compa&ntilde;&iacute;as utilizan datos, algoritmos, especialistas y software para tomar mejores decisiones econ&oacute;micas. Nosotros llegamos con nuestro cerebro, algo de tiempo y Google. Por tanto, existe una enorme asimetr&iacute;a de capacidad. Un agente personal puede empezar a reducirla. Por primera vez un consumidor puede empezar a disponer de una peque&ntilde;a infraestructura de inteligencia trabajando exclusivamente para defender sus intereses.
    </p><p class="article-text">
        Visto asi, que es como hay que verlo, esto cambia bastante la relaci&oacute;n entre empresas y consumidores. Internet democratiz&oacute; el acceso a la informaci&oacute;n, los agentes pueden empezar a democratizar la capacidad para utilizarla. La intenci&oacute;n puede aparecer antes de que nosotros sepamos que la tenemos. Brutal. Sigamos, porque hay otra capa todav&iacute;a m&aacute;s interesante.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, Google ha construido una parte extraordinaria de su negocio alrededor de una se&ntilde;al econ&oacute;mica potent&iacute;sima, nuestra intenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando escribimos &ldquo;hotel en Roma&rdquo;, estamos diciendo que probablemente queremos viajar a Roma. Esa intenci&oacute;n tiene tanto valor que miles de empresas est&aacute;n dispuestas a pagar por aparecer en ese momento. Pues bien, un agente que conoce nuestro calendario, correo, preferencias y comportamiento puede no necesitar esperar a que escribamos nada.
    </p><p class="article-text">
        Sabe que tenemos una reuni&oacute;n en Roma dentro de seis semanas, sabe que normalmente viajamos el d&iacute;a anterior, conoce aproximadamente cu&aacute;nto solemos gastar y qu&eacute; tipo de hotel elegimos. Por tanto, puede decir:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tienes una reuni&oacute;n en Roma el 14 de noviembre. Los hoteles que suelen encajar contigo est&aacute;n empezando a subir de precio. He encontrado tres opciones. &iquest;Quieres que reserve alguna?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Yo todav&iacute;a no hab&iacute;a buscado un hotel, ni siquiera hab&iacute;a formulado expl&iacute;citamente la necesida, pero mi agente ha detectado mi intenci&oacute;n antes que yo.
    </p><p class="article-text">
        Eso abre una batalla econ&oacute;mica enorme!! Durante a&ntilde;os las plataformas han competido por saber qu&eacute; queremos, los agentes pueden competir por anticiparlo. Pero &iquest;para qui&eacute;n trabaja realmente mi agente?
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece probablemente la cuesti&oacute;n m&aacute;s importante. Estamos suponiendo que nuestro agente representa nuestros intereses, pero los agentes tambi&eacute;n necesitar&aacute;n un modelo econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre cuando estos agentes incorporen publicidad, acuerdos comerciales, afiliaci&oacute;n, comisiones o servicios patrocinados?. Imaginemos que pregunto a mi agente qu&eacute; hotel deber&iacute;a reservar y me recomienda uno.&iquest;Lo recomienda porque es objetivamente la mejor opci&oacute;n para m&iacute;?&iquest;Porque existe un acuerdo comercial?&iquest;Porque el hotel paga una comisi&oacute;n? &iquest;Porque es contenido patrocinado?
    </p><p class="article-text">
        La publicidad tradicional intenta influir en nosotros desde fuera, pero un agente conoce nuestras preferencias, nuestro contexto y nuestras necesidades y, adem&aacute;s, puede actuar en nuestro nombre. Si mezclamos representaci&oacute;n y monetizaci&oacute;n aparece un conflicto extraordinariamente delicado.
    </p><p class="article-text">
        La misma IA encargada de defender mis intereses puede convertirse en el lugar m&aacute;s valioso del mundo para quienes quieren influir sobre ellos.No ser&iacute;a simplemente otro soporte publicitario, podr&iacute;a convertirse en el intermediario comercial m&aacute;s &iacute;ntimo que haya existido. Hasta aqu&iacute; hemos supuesto que solo nosotros tenemos uno, pero las empresas tambi&eacute;n los tendr&aacute;n, y por tanto, la situaci&oacute;n cambia de nuevo. Mi agente quiere reservar un hotel en Roma por menos de 220 euros, el hotel tiene otro agente cuyo objetivo es maximizar ocupaci&oacute;n y margen. Bien, ambos pueden negociar. &ldquo;220 euros es demasiado.&rdquo; &ldquo;Puedo ofrecer 205 sin desayuno.&rdquo;&ldquo;Por 210 quiero desayuno y cancelaci&oacute;n hasta 24 horas antes.&rdquo; &ldquo;Aceptado.&rdquo;Todo puede ocurrir en segundos.
    </p><p class="article-text">
        El precio publicado podr&iacute;a dejar de ser necesariamente el precio final. Algunas condiciones podr&iacute;an negociarse din&aacute;micamente seg&uacute;n ocupaci&oacute;n, demanda, historial, fidelidad o preferencias y podemos extenderlo a seguros, energ&iacute;a, servicios profesionales, viajes, log&iacute;stica o compras empresariales.
    </p><p class="article-text">
        Google ya est&aacute; construyendo infraestructura precisamente para que los agentes puedan comunicarse con comercios y completar compras. Su Universal Commerce Protocol pretende proporcionar un lenguaje com&uacute;n que permita cubrir el recorrido desde el descubrimiento hasta la compra y la posventa.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos acerca a algo bastante m&aacute;s profundo que el comercio electr&oacute;nico a mercados donde m&aacute;quinas representan intereses econ&oacute;micos humanos y empresariales y negocian entre ellas.
    </p><p class="article-text">
        Entonces cambia qui&eacute;n participa realmente en el mercado, ya que los agentes pueden reducir ahora el coste de buscar, comparar, decidir, negociar y actuar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando juntas todo eso empiezas a ver que Muse no es simplemente otro producto de IA, es una peque&ntilde;a se&ntilde;al de un cambio bastante mas complejo y profundo.
    </p><p class="article-text">
        Podemos pasar de una econom&iacute;a en la que utilizamos herramientas digitales para tomar decisiones a otra en la que delegamos progresivamente algunas de esas decisiones en sistemas que conocen nuestros intereses y tienen capacidad para actuar en nuestro nombre.
    </p><p class="article-text">
        Eso puede reducir la fricci&oacute;n de los mercados, cuestionar determinadas formas de fidelizaci&oacute;n, disminuir la asimetr&iacute;a entre empresas y consumidores, cambiar la formaci&oacute;n de precios, anticipar necesidades antes de que sean expl&iacute;citas y crear una nueva batalla por controlar al intermediario que representa al consumidor, y todav&iacute;a no sabemos hasta d&oacute;nde estaremos dispuestos a delegar.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente ah&iacute; est&eacute; el l&iacute;mite real, no ser&aacute; &uacute;nicamente tecnol&oacute;gico sin mas bien&nbsp;de confianza. Pero si esa confianza llega, simplemente diremos lo que queremos (o quiz&aacute; ni siquiera tengamos que decirlo) y enviaremos a nuestra inteligencia a resolverlo, mientras que al otro lado otra inteligencia esperando para negociar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/muse-agentes-economia-inercia_132_13524986.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 07:44:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muse, los agentes y el fin de la economía de la inercia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[inteligencia artificial,Facebook]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hermanas, el poder de lo masculino. Mbappé y su humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/hermanas-masculino-mbappe-humanidad_132_13523766.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/127d26a2-a09f-4e00-bbe5-7bfcfec2f574_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x598y331.jpg" width="1200" height="675" alt="Hermanas, el poder de lo masculino. Mbappé y su humanidad"></p><p class="article-text">
        Cuando o&iacute; a Candela Pe&ntilde;a decir el otro d&iacute;a que a la viagra le han dado el premio al f&aacute;rmaco del siglo XXI cre&iacute; que era una broma. Y bueno no lo es del todo. No tiene el premio cient&iacute;fico como tal, pero s&iacute; ha recibido multitud de reconocimientos y la revista <em>The Scientist</em>, por ejemplo, ha dicho que es &ldquo;<em>el f&aacute;rmaco m&aacute;s exitoso de la historia</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alucino. Y no solo porque se le d&eacute; tanto bombo a una pastillita vasodilatadora que lo &uacute;nico que hace es permitir que los se&ntilde;ores a los que la naturaleza les dice bye en sus partes, puedan llegar a creer que la potencia ha vuelto y que seducen de verdad a mujeres que podr&iacute;an ser sus hijas y hasta sus nietas &iquest;no se preguntan si es por su cartera? &iquest;El f&aacute;rmaco del siglo? &iexcl;Por dios! &iquest;Por encima del que ha resuelto casi la diabetes, la hepatitis C, o los que han avanzado la medicina oncol&oacute;gica y la inmunoterapia? &iexcl;Hasta a la pastillita del colesterol le daba yo ochenta premios antes que a la viagra!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y claro es que no hace falta mucho para saber que las farmac&eacute;uticas est&aacute;n en manos de hombres ( tiene que haber muchos con problemas de ereccion ) porque no se explica de otro modo que destinen tantos recursos a investigar un f&aacute;rmaco tan poco trascendente para la humanidad, cuando el cincuenta por ciento de la poblaci&oacute;n sufre durante media vida hemorragias mensuales y la otra media sofocos diarios, con un insoportable fuego interior que te despierta sudando a chorros, aunque fuera haga cero grado &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n las pastillitas para todo eso? &iquest;D&oacute;nde el f&aacute;rmaco que cuando tienes los pechos como dos brevas te eleve el m&uacute;sculo pectoral, te lo contraiga y te modifique su tensi&oacute;n, con un efecto &ldquo;lifting&rdquo; mamario?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el fondo del fondo (y no tan en el fondo) el mundo sigue estando regido por los deseos masculinos. El colmo es la manera ins&oacute;lita en la que muchas mujeres lo justifican. Esas que cuando lean esto no querr&aacute;n ver la realidad y lleven estas quejas&nbsp;al terreno pol&iacute;tico. Porque si dices esto, es que eres una feminazi de izquierdas y si lo niegas es porque est&aacute;s a la derecha, aunque sepas que llevo raz&oacute;n&hellip; &iquest;Alguna cree que la fregona ser&iacute;a un invento de los a&ntilde;os 60 si los hombres hubieran sido los que durante siglos se hubieran tirado al suelo para fregar?&nbsp;&iexcl;Llevar&iacute;a inventada milenios!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los hombres nos llevan muchas ventajas.&nbsp;Y una bien importante es justificar lo injustificable, si a ellos les interesa. Por ejemplo, quiero saber c&oacute;mo reaccionar&aacute;n hoy los se&ntilde;ores madridistas muy espa&ntilde;oles al ver salir al campo frente al Atleti a sus &iacute;dolos Mbapp&eacute;, Vinicius y Konat&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ay qu&eacute; monos y qu&eacute; humanos! &iquest;Dir&aacute;n eso?&nbsp;&ldquo;Se pusieron solo a medias la camiseta de apoyo a Ceuta, tapando el lema &rdquo;Todos somos caballas&ldquo; porque son megas humanos&rdquo;&nbsp;&iquest;Lo dir&aacute;n? &iexcl;Pues seguro! Mbapp&eacute;, ya lo ha dicho &ldquo;antes de ser jugador, soy humano&rdquo;. Perdona, cre&iacute;amos que eras extraterrestre, &ldquo;... al final la gente puede pensar que yo estoy contra la gente de Ceuta pero no, absolutamente no. No tengo nada contra ellos&hellip;&rdquo; &iexcl;Hombre solo faltaba que lo tuvieras! Y repite &ldquo;&hellip; Antes de ser jugador, soy humano&hellip; quer&iacute;a tener tambi&eacute;n un pensamiento por toda la gente que sufre, porque al final soy humano y no quiero meter prioridad en el sufrimiento&rdquo;. Humano, humano, no s&eacute;, hip&oacute;crita un rato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kylian, hay mejores gestos que ese. Se me ocurre, por ejemplo, dedicar algo de calderilla de tus cientos de millones de euros por pegar patadas a un bal&oacute;n, a paliar un poquito, solo un poquito, el sufrimiento de esos que ocupan tu pensamiento. Siempre aborrec&iacute; a los que se dan golpes de pecho, a los timoratos. Desde ahora, tambi&eacute;n, a los que se ponen las camisetas a medias.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se me nota? A&uacute;pa Atleti.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/hermanas-masculino-mbappe-humanidad_132_13523766.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2026 05:55:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hermanas, el poder de lo masculino. Mbappé y su humanidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A la fuerza ahorcan]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/fuerza-ahorcan_132_13520131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27853255-0556-4a3f-9ad0-b08284d6da5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x610y197.jpg" width="1200" height="675" alt="A la fuerza ahorcan"></p><p class="article-text">
        De todos los negacionistas, el clim&aacute;tico (junto al terraplanista) es uno de mis favoritos. Aquel que a pesar de estar muri&eacute;ndose de calor cada verano afirma que no, que una vez en los a&ntilde;os cuarenta hubo un d&iacute;a de temperaturas extremas. Y que nuestros abuelos ya pasaban unas fatigas enormes. Todo lo escribe, claro, desde su sal&oacute;n climatizado a 23 &ordm;C mientras ah&iacute; fuera se cuecen los &aacute;rboles y se derriten los volantes de los coches. 
    </p><p class="article-text">
        Lo normal es que los negacionistas vengan con el pack completo: no a las vacunas, negar el cambio clim&aacute;tico, que la tierra sea redonda, que la humanidad haya pisado la Luna y que existe un plan malvado de las elites para sustituir a la poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona por inmigrantes. Obviamente, en un ejemplo de opini&oacute;n sincronizada de libro, est&aacute;n en contra de las energ&iacute;as renovables y del veh&iacute;culo el&eacute;ctrico. Retuitean hasta la extenuaci&oacute;n que fue un coche el&eacute;ctrico el que provoc&oacute; un incendio forestal este a&ntilde;o. En C&oacute;rdoba, el m&aacute;s gordo lo provoc&oacute; un cami&oacute;n di&eacute;sel cargado de paja subiendo la cuesta del Muriano. 
    </p><p class="article-text">
        En esa mal llamada batalla cultural tratan de desincentivar a quien apuesta por las energ&iacute;as renovables. A las personas que instalan placas solares en sus tejados o apuestan por veh&iacute;culos el&eacute;ctricos. No lo saben, pero siguen al pie de la letra el dictado de las grandes corporaciones que dicen combatir: las petroleras. Pero como el refranero espa&ntilde;ol es sabio, a la fuerza ahorcan.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, el precio de los combustibles ha alcanzado un nuevo r&eacute;cord. Repostar en una gasolinera es un dolor. El litro del gasoil o la gasolina est&aacute; por encima de los dos euros. Llenar un dep&oacute;sito es un dolor y una ruina. Y esto, parece, no ha hecho nada m&aacute;s que comenzar.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a no tiene petr&oacute;leo. Nunca lo tuvo. Europa apenas. Alcanzar su soberan&iacute;a energ&eacute;tica deber&iacute;a haber sido su gran apuesta. Y aunque vamos tarde, estamos en el camino. A&uacute;n seguimos dependiendo de un combustible cuya producci&oacute;n est&aacute;, en su mayor&iacute;a de las veces, en manos de pa&iacute;ses digamos que poco democr&aacute;ticos. Y su suministro depende de que les vaya m&aacute;s o menos bien. Y eso ha dejado de pasar.
    </p><p class="article-text">
        El absurdo ataque de Trump a Ir&aacute;n ha agitado un avispero que es el que est&aacute; provocando que usted, querido negacionista, se arruine cada vez que va a una gasolinera. Aunque claro, tendr&aacute; el argumento de que la culpa es del Gobierno por los impuestos o qu&eacute; s&eacute; yo. Pero el barril de petr&oacute;leo no parece que vaya a bajar de los 100 d&oacute;lares. M&aacute;s bien al contrario. Pero ah&iacute; tiene su excusita.
    </p><p class="article-text">
        Muchos han entendido que si hay algo que puede hacer que su econom&iacute;a mejore es, precisamente, pas&aacute;ndose a las energ&iacute;as renovables. Y no por un inter&eacute;s medioambiental. Ya sabemos que el medio ambiente se la pela. Pero el bolsillo no. A d&iacute;a de hoy, instalar placas y tener un coche el&eacute;ctrico es infinitamente m&aacute;s barato que tirar de la luz de toda la vida o los veh&iacute;culos con gas&oacute;leo. Y s&iacute;, aunque no lo parezca ya no es mucho m&aacute;s caro comprar un el&eacute;ctrico que uno de combustible. 
    </p><p class="article-text">
        Hay pa&iacute;ses, como Noruega, que son productores de petr&oacute;leo, pero que han entedido que el futuro de su parque m&oacute;vil depende de las energ&iacute;as renovables. En un pa&iacute;s con poco sol, lo que apenas se vende all&iacute; son veh&iacute;culos a combusti&oacute;n. Y no, no lo hacen por un compromiso con el medio ambiente. Es pura econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s as&iacute; lo entiendan. Nos va el futuro en ello. Dejar de depender del petr&oacute;leo es una cuesti&oacute;n de supervivencia. A corto plazo, econ&oacute;mica. Pero es que a largo plazo lo es planetaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/fuerza-ahorcan_132_13520131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 18:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A la fuerza ahorcan]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Malas buenísimas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/malas-buenisimas_132_13522482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb91096c-e8a4-40f7-bbe5-b323149e1524_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1035y607.jpg" width="1200" height="675" alt="Malas buenísimas"></p><p class="article-text">
        De mala en mala y tiro porque me toca. &ldquo;Clac, clac, clac&rdquo;, suena el dado.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a literariamente borracha de zambullirme en los corazones fieros, tiernos, maternales de las mujeres trans de <em>Las Malas, </em>de Camila Sosa<em>, </em>me hallo hambrienta de m&aacute;s palabras escritas por otras <em>malas</em> buen&iacute;simas como Alana S. Portero y Elena Medel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aterrizo en la casilla 1. La novela de la escritora, dramaturga, poeta, guionista Alana S. Portero <em>La mala costumbre </em>me dej&oacute; esa sensaci&oacute;n de plenitud est&eacute;tica y coraz&oacute;n esponjado que cuando la descubres no quieres otra cosa que libros que te vuelen la cabeza y te lleguen hondo al pecho; que arrastran, en fin, a la placentera resaca que causa abusar de la literatura.
    </p><p class="article-text">
        Por esto, voy contando los d&iacute;as que puedan faltar hasta tener en los brazos el beb&eacute;-libro que para m&iacute; ser&aacute; la nueva obra de narrativa de Alana S. Portero, <em>Cosamala</em>, una novela &ldquo;g&oacute;tica y lorquiana que convierte un crimen real de la guerra civil en una historia de brujas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La rese&ntilde;a de la editorial Seix Barral avanza as&iacute; su contenido: &ldquo;Andaluc&iacute;a, 1937. La columna Carranza, formada por caballistas, toreros, falangistas, terratenientes y guardias civiles, avanza por la sierra norte de Sevilla subyugando todo a su paso y empachando la tierra de sangre, como la muerte cabalgando por los campos. Un grupo de mujeres, esposas, madres y vecinas de huidos y perseguidos se inician en el lenguaje oscuro como forma de resistencia y forman un aquelarre con el objetivo de devolver la vida a un pa&iacute;s inf&eacute;rtil con la ayuda de sus muertos y fantasmas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cosamala</em> se nutre de elementos del horror y del folclore para levantar &ldquo;una mitolog&iacute;a femenina propia de venganza, amor y muerte&rdquo;. Alana S. Portero rinde homenaje &ldquo;a todas las mujeres asesinadas por entender el territorio como un manantial de sabidur&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Casilla 2</em>.<em><strong> </strong></em>La escritora, novelista, poeta, ensayista y editora Elena Medel disecciona el mal generalizado, global y provinciano, que, en ocasiones (las matizaciones prudentes son algo m&aacute;s m&iacute;as), constituyen las redes de fraternidad mediocre, enchufista, nepotista, etc. que se tejen en lugares como una universidad y otros. Lo hace a trav&eacute;s de su nueva novela, de muy pr&oacute;xima publicaci&oacute;n, <em>Todos mis pecados y la mitad de mi dolor (Seix Barral).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sigo en la partida.</em> La caja de mi particular juego de mesa contiene una colecci&oacute;n de cartas ganadoras, muy poderosas, que representan a las mujeres rebeldes, pioneras y hermanas en el feminismo; son por ello pasaportes infalibles a la hora de poder escapar de casillas tituladas &ldquo;Ideas basura&rdquo;, &ldquo;Regresi&oacute;n&rdquo; o &ldquo;Represi&oacute;n&rdquo;, simbolizadas con oscuros pozos y profundas mazmorras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, a poco que se baraje, aparecen figuras que iluminan una v&iacute;a de reconfortantes placeres que me vuelven m&aacute;s robusta y feliz gracias a novelas, podcast o ensayos que estimulan la mente y nos recuerdan lo libres que somos para elegir camino, carretera, manta, compa&ntilde;&iacute;a. Est&aacute;n ah&iacute; podcast como <em>Punzadas sonora</em>s, <em>Amiga date cuenta</em>, <em>Ciberlocutorio</em>, el perfil de Alicia &Aacute;lvarez Vaquero, renovadora de los medios a trav&eacute;s de <em>El bloque</em>, televisi&oacute;n musical para YouTube, y de radio Primavera Sound, y autora del ensayo <em>De comida familiar</em>, de mirada cr&iacute;tica a la familia, que, a veces, es ra&iacute;z de autosabotajes personales.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, rebusco entre las tarjetas-carta y afloran Nerea Abreu, autora de <em>Panza de burro</em> y <em>Pajaritos pre&ntilde;ados</em>; la antolog&iacute;a <em>Las modernistas. Seis poetas latinoamericanas</em>; Merc&egrave; Rododera con <em>La muerte y la primavera</em>; Annie Ernaux, con <em>Pura pasi&oacute;n</em>; Ana M&uuml;shell en <em>Maldita Alejandra. Una metamorfosis con Alejandra Pizarnik</em>; Silvia Plath y <em>La campana de cristal</em>; <em>Beloved</em>, de Toni Morrison; <em>Bajo la red</em>, de Iris Murdoch, Miranda July, con <em>A cuatro patas</em>; Ana&iuml;s Nin, en <em>Delta de Venus</em>; Eva Baltasar en <em>Ocaso y fascinaci&oacute;n</em>; Esther Garc&iacute;a Llovet con <em>Las jefas</em>; Rosario Villajos, su <em>Cortarse el cabello,</em> y m&aacute;s malas mal&iacute;simas que cantan, que componen, que escriben, que act&uacute;an, que dirigen pel&iacute;culas, que monologan, que hacen lo que les place sin pedir permiso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ser malas. &iquest;No era eso el arte y la obligaci&oacute;n primera de darnos la vida madre? 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/malas-buenisimas_132_13522482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 06:14:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Malas buenísimas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corduba y Colonia Patricia, las dos capitales ausentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/cordoba-arqueologia-nuestra/corduba-colonia-patricia-capitales-ausentes_132_13520759.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5d7174a-6783-463c-8292-75f296cec82f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Corduba y Colonia Patricia, las dos capitales ausentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Encubrir el patrimonio romano (como el resto) y encima hacer gala capitular de ello muestra lo que somos: unos 0cultos. <a href="https://www.hoy.es/merida/merida-tarragona-unen-promover-divulgacion-excelso-patrimonio-20260917133209-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.hoy.es%2Fmerida%2Fmerida-tarragona-unen-promover-divulgacion-excelso-patrimonio-20260917133209-nt.html%3Fref%3Dhttps%3A%2F%2Fwww.hoy.es%2Fmerida%2Fmerida-tarragona-unen-promover-divulgacion-excelso-patrimonio-20260917133209-nt.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;M&eacute;rida y Tarragona se unen para promover la divulgaci&oacute;n de su excelso patrimonio romano&rdquo;</a>, titulaban ayer los diarios extreme&ntilde;os y catalanes. No pudo estar Cord&oacute;polis, no pudo estar Diario C&oacute;rdoba, no pudo estar El Dia de C&oacute;rdoba, no pudo estar ABC C&oacute;rdoba, no pudieron estar ninguno de los dem&aacute;s. No pudieron estar poque la mayor y m&aacute;s gloriosa capital romana de Hispania, <em>Corduba </em>y la colonia romana que en su tierra acogi&oacute;, <em>Colonia Patricia</em>, simplemente no comparece: le basta con celebrar con exposiciones y recreaciones premium 3d su f&aacute;ctica desaparici&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que los alcaldes de M&eacute;rida y Tarragona son del PSOE y del PSE, y el de C&oacute;rdoba no. Y que all&iacute; iba el <em>Molt Honorable</em>, delf&iacute;n-cachalote, donde los haya. Lo han podido hacer sin llamar al 957, probablemente, e ir a lo suyo. Sin embargo, del mismo modo, es verdad que M&eacute;rida, Tarragona y C&oacute;rdoba forman parte del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, donde tambi&eacute;n est&aacute; nuestro alcalde. Si lo han hecho en parejita pol&iacute;tica ocasional, lo suyo ser&iacute;a reclamar nuestra gloriosa parte del tercio en la pr&oacute;xima reuni&oacute;n de las ciudades patrimonio: o directamente llamarles y decirles que la m&aacute;s grande, la C&oacute;rdoba romana, no puede quedarse fuera en esto.
    </p><p class="article-text">
        El problema, al otro lado del tel&eacute;fono, me temo, relami&eacute;ndose, ser&aacute; la pregunta; &iquest;y qu&eacute; poneis vosotros en C&oacute;rdoba? Tarragona y M&eacute;rida se centran sobre todo en este convenio en Circo, Teatro y Anfiteatro.&nbsp;El teatro que est&aacute; bajo el Museo Arqueol&oacute;gico de C&oacute;rdoba, lo pusimos algunos hace ya un cuarto de siglo. De los otros dos, conocidos hace casi ya ese mismo cuarto de siglo, nada hemos vuelto a saber. 
    </p><p class="article-text">
        El Circo romano subyace oculto en C&oacute;rdoba bajo Capitulares, la manzana de San Pablo y el Jard&iacute;n de Orive; como el de Tarragona est&aacute; cubierto por la plaza de la Font. No por ello, all&iacute;, por ser parte del casco hist&oacute;rico de la ciudad posterior, se han dejado de hacer multitud de intervenciones que han conseguido hacer convivir plaza y veladores actuales con el edificio antiguo. Cierto, el nuestro est&aacute; hecho polvo: mejor, una oportunidad para gastar menos en restaurar. M&eacute;rida tiene el circo completo a las afueras de la ciudad: no se le ha ocurrido a nadie all&iacute; hacer encima ning&uacute;n Plan Parcial. 
    </p><p class="article-text">
        El anfiteatro romano es gloria de M&eacute;rida, como es tambi&eacute;n gloria monumental de Tarraco: enteros, imponentes, soberbios, martiriales. El nuestro vuelve a estar frito: mejor, otra oportunidad para la <em>sostenibilidad</em>. 
    </p><p class="article-text">
        El nuestro est&aacute; en la Universidad, en los jardines traseros del Rectorado. La iniciativa de sacar el romano mel&oacute;n no fue de mi Casa, lo fue de la de en frente, la Gerencia. Poquito a poquito, que si por all&iacute;, que si por all&aacute;, sali&oacute; y all&iacute; que se olvid&oacute;. Y as&iacute; lleva m&aacute;s de veinte a&ntilde;os convertido en romana porquer&iacute;a, a ver si su promotor germinal se quiere, de verdad, ocupar. El convenio actual no prev&eacute; envergadura presupuestaria para ello: al menos hoy. Mi Casa, no puede huir, aunque no fuese qui&eacute;n tirase la primera piedra: lo acogi&oacute; como proyecto de investigaci&oacute;n. Libros e investigadores nuestros estuvieron all&iacute; y lo sacaron adelante cient&iacute;ficamente, aunque el parn&eacute; de ejecuci&oacute;n lo pusiera la Gerencia. Mi Casa, la Universidad de C&oacute;rdoba, es la que debe invertir y ponerlo en valor, porque nos toca dar ejemplo m&aacute;s que a nadie. Lo &uacute;ltimo que debe caer en este debate, es la Universidad. Si C&oacute;rdoba no es capaz de poner en valor un anfiteatro romano, santo y se&ntilde;a de su dignidad como capital, con aportaciones de municipio y <em>Alma Mater</em>, en unos jardines de la Universidad, es mejor cerrar la pu&ntilde;etera arqueolog&iacute;a y, nosotros, los del palet&iacute;n universitario, callarnos y no alentar m&aacute;s sensibilidades. 
    </p><p class="article-text">
        La ciudad, en todo este tiempo, no ha hecho mucho m&aacute;s que tapar y tapar como manda el Plan de Ordenaci&oacute;n Municipal vigente y futuro y como es consigna en Capitulares y la Gerencia. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Hola bon dia, digi: &iquest;quins monuments romans posa vost&egrave;, senyor alcalde, per aquest conveni</em>? Perd&oacute;n si el traductor me la juega, no lo hablo en la intimidad. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ponemos?: El Bulevar, La Ronda Norte, o mejor, &iquest;El Mediterraneo Cristiano, la infancia del Egipto o la Cordoba Oculta de la Sala Vimcorsa? Esos seis millones, y pico, evaporados, de esas exposiciones, no nos habr&iacute;an hecho tener los monumentos tan enteros como en las otras dos capitales, pero seguramente, de haberlos destinado a Cercadilla o los edificios de espect&aacute;culo, a nadie se le habr&iacute;a ocurrido dejarnos fuera, por mucha diferencia de signo pol&iacute;tico presente. A nadie: porque para dejar a C&oacute;rdoba fuera de cualquier convenio hist&oacute;rico y patrimonial, m&aacute;xime romano o andalus&iacute;, ya hay que haber dado motivos. 
    </p><p class="article-text">
        Disculpe, me he equivocado de n&uacute;mero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antonio Monterroso Checa</strong>. Catedr&aacute;tico de Arqueolog&iacute;a de la Universidad de C&oacute;rdoba
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Monterroso Checa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/cordoba-arqueologia-nuestra/corduba-colonia-patricia-capitales-ausentes_132_13520759.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 18:05:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corduba y Colonia Patricia, las dos capitales ausentes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Habrá golpe de estado?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/habra-golpe_132_13518883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c943bd49-243a-4467-ab1d-d8a240a5fcf4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x403y159.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Habrá golpe de estado?"></p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente me estoy encontrando con que cada vez m&aacute;s gente verbaliza el hecho de que &ldquo;Si Pedro S&aacute;nchez gana las elecciones, estos de la derecha no s&eacute; lo que van a hacer&rdquo;. El nivel de violencia verbal y de ataques entre bandos de derecha e izquierda, ya hace mucho tiempo que se salieron de madre en casi todos los &aacute;mbitos, y hace pensar, que se va a llegar a las manos, al golpe, en cualquier momento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para algunos incluso, ya ha empezado, he escuchado a alg&uacute;n juez, -s&iacute;, tambi&eacute;n los hay de izquierdas-, mencionar que este golpe de estado ya se est&aacute; ejecutando por parte de alguno de sus colegas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se intuye que ganar&aacute; la derecha pero que, en cualquier caso, el resultado ser&aacute; bastante ajustado, y esto lo demuestra el hecho de que desde la derecha se est&aacute; abonando ahora la idea del pucherazo, osea, si gana Pedro S&aacute;nchez es porque ha habido pucherazo, no queda otra. La esquizofrenia de lo acontecido con la ley de nietos, y lo que vendr&aacute;, es un resultado de esto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos siglos ha sido prolija en golpes de estado. Desde que un joven Fernando VII le montara uno a su propio padre, el Rey Carlos IV, a principios del siglo XIX, esto ha sido un no parar. En el XX, hubo unos 10 intentos de los cuales 3 fueron exitosos. S&iacute;, podr&iacute;amos decir que Espa&ntilde;a en el siglo XXI tiene mucho que demostrar.
    </p><p class="article-text">
        Esto es preocupante, porque lo que tambi&eacute;n nos cuenta la historia, es que independientemente del lado en el que est&eacute;s, el resultado de estos golpes nunca han sido beneficiosos ni para los ciudadanos, ni para los pol&iacute;ticos que los representan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una democracia, la soberan&iacute;a y poder &uacute;ltimo recae en el pueblo. Esto es un privilegio que nos ha costado much&iacute;simo conseguir, y si lo perdemos, tardaremos muchas d&eacute;cadas en volverlo a recuperar. Por eso, como ciudadanos, creo que deber&iacute;amos hacer un llamamiento a la calma, reflexi&oacute;n, pensamiento cr&iacute;tico, y la confianza en nuestro sistema, y, si cae la pelota de un lado o del otro el a&ntilde;o&nbsp;que viene, no pegarnos un tiro en el pie, y aceptarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/habra-golpe_132_13518883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 18:01:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Habrá golpe de estado?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Evangelio, según el cura Perea]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/evangelio-cura-perea_132_13507120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b33a215-78d0-4aaa-a41f-179d5641363f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x359y269.jpg" width="1200" height="675" alt="El Evangelio, según el cura Perea"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi reino no es del Vaticano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jesús de Nazaret</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Juan Mart&iacute;n de Porres fue el primer santo mulato de Am&eacute;rica. En sus representaciones beatas aparece siempre con un crucifijo y una escoba pegada al costado, como s&iacute;mbolo de humildad. En otras im&aacute;genes, es presentado dando de comer en un plato a un perro, un gato, un rat&oacute;n y una paloma, ejemplo de convivencia entre diferentes.
    </p><p class="article-text">
        A este fraile peruano fue dedicada la iglesia erigida en la calle Torremolinos de C&oacute;rdoba, epicentro de la exclusi&oacute;n social y el desamparo. Y all&iacute; imparti&oacute; durante largas d&eacute;cadas la palabra del Evangelio el cura Juan Perea, hijo de una familia de labradores de Fuenteovejuna.
    </p><p class="article-text">
        La primera semana de agosto de 2009 me sent&eacute; frente a &eacute;l con una grabadora en la mano. A sus espaldas, sobre la pared, cuatro chinchetas sosten&iacute;an una vi&ntilde;eta con un Jes&uacute;s de Nazaret en blanco y negro. En la mano izquierda, portaba un libro con una cruz. La derecha se encontraba flexionada hacia arriba en un sereno gesto de bendici&oacute;n. Un letrero dec&iacute;a: &ldquo;Mi reino no es del Vaticano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Lo suscribe?
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;. Clar&iacute;simo. Si no, no estar&iacute;a puesto ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Y no le ri&ntilde;en?
    </p><p class="article-text">
        -&iexcl;Ah! Yo no s&eacute; si lo han le&iacute;do. A m&iacute; no me han dicho nada. Y aqu&iacute; han estado sentados el obispo y el vicario.
    </p><p class="article-text">
        Ese era el cura Perea. Un hombre radicalmente comprometido con los pobres y refractario al poder y sus oropeles. Todo lo que sabe lo aprendi&oacute; en el Evangelio y en las ense&ntilde;anzas del Padre Ladrillo, de aquel Barrio del Naranjo de los sesenta. En Puente Genil contact&oacute; con la JOC y, a partir de entonces, su vida ya no volvi&oacute; a ser la misma.
    </p><p class="article-text">
        Cuando regres&oacute; a C&oacute;rdoba, a principios de los setenta, mont&oacute; una copister&iacute;a en la Plaza de la Compa&ntilde;&iacute;a. El obispo lo llam&oacute; a cap&iacute;tulo, pero el cura Perea no se arredr&oacute;. &ldquo;Don Miguel Castillejo es director de un banco y yo trabajo en una copister&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; diferencia hay?&rdquo;, le espet&oacute; sin pesta&ntilde;ear.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;La Iglesia est&aacute; con los pobres?
    </p><p class="article-text">
        -Es muy dif&iacute;cil decir eso. La gente de la calle percibe que la jerarqu&iacute;a est&aacute; fuera del mundo real de la clase trabajadora y marginada.
    </p><p class="article-text">
        El 2 de septiembre falleci&oacute; a los 85 a&ntilde;os de edad. Es muy probable que los cardenales y los arzobispos mantuvieran ese d&iacute;a su santa agenda como si nada, pero a buen seguro que en la calle Torremolinos muchos parroquianos sintieran un dolor de orfandad en el costado triste y agudo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/evangelio-cura-perea_132_13507120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 04:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Evangelio, según el cura Perea]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/democracia_132_13512597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/499987a5-ff3f-439d-b9a5-d9fa412e8f70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Democracia"></p><p class="article-text">
        Cada 15 de septiembre celebramos, por decisi&oacute;n de la Asamblea General de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas (2007), el D&iacute;a Internacional de la Democracia,<strong> </strong>a modo de cita anual para recordarnos, como sociedad mundial, de la necesidad de promover y proteger los principios democr&aacute;ticos y la defensa de la efectividad de los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Pero qu&eacute; es la democracia, qu&eacute; significa dicho concepto realmente. En la historia del ser humano, uno de los elementos de evoluci&oacute;n como ser esencialmente social ha sido la manera de tomar decisiones, de ejercer el poder, de ampliar y ensanchar las posibilidades de tener en cuenta las propuestas de la mayor&iacute;a del grupo, de la comunidad. Ese car&aacute;cter de ser social, clave para la idea democr&aacute;tica (el ejercicio del poder por el pueblo), fue expresado de manera magistral por Arist&oacute;teles en su <em>Pol&iacute;tica, </em>hace ya veinticuatro siglos, con esta conocida frase: &ldquo;la naturaleza arrastra pues instintivamente a todos los hombres a la asociaci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos siglos de la historia universal se ha evolucionado, en una buena parte del planeta, desde el absolutismo extremo que personalizaba en el monarca al propio Estado, hasta sociedades democr&aacute;ticas avanzadas, con sufragio universal, mecanismos de participaci&oacute;n popular directa y derechos fundamentales declarados y garantizados formalmente. No obstante, siguen existiendo Estados en el que rige a&uacute;n el autoritarismo, y hemos sufrido experiencias en la Europa del siglo XX de Estados violentos contra el propio ser humano. 
    </p><p class="article-text">
        Es claro que es muy importante cuidar y potenciar la idea democr&aacute;tica, el ideal constitucional como proyecto com&uacute;n de vida y como patrimonio jur&iacute;dico-p&uacute;blico colectivo. Los Estados con estructuras democr&aacute;ticas asentadas tambi&eacute;n colapsan, a veces con enemigos interiores, que desde la institucionalidad las destruyen. Y, en la actualidad de esta mitad de la tercera d&eacute;cada de siglo, este peligro es real.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente los textos constitucionales son la norma esencial para cualquier sociedad democr&aacute;tica, sobre todo tras la segunda contienda mundial, superado el horror causado por las diferentes formas de autoritarismo en Europa, momento hist&oacute;rico en que la aspiraci&oacute;n universal de la dignidad humana se conecta de manera definitiva a la idea de Estado constitucional y democr&aacute;tico. El reto es que siga siendo as&iacute; en esta y siguientes d&eacute;cadas del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es actualmente un Estado social y democr&aacute;tico de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jur&iacute;dico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo pol&iacute;tico, que asume que la dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los dem&aacute;s son fundamento del orden pol&iacute;tico y de la paz social. Nuestro actual Estado democr&aacute;tico se caracteriza por el principio de soberan&iacute;a popular, el derecho fundamental a la participaci&oacute;n pol&iacute;tica, el pluralismo, la separaci&oacute;n y control mutuo de los poderes, la publicidad de las normas y de la actuaci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos, y el sometimiento a la Constituci&oacute;n y al resto del ordenamiento jur&iacute;dico de poderes p&uacute;blicos y ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero, no siempre fue as&iacute;, tambi&eacute;n lo era en la Constituci&oacute;n de 1931, primer texto fundamental que proclama una Espa&ntilde;a verdaderamente democr&aacute;tica, y colaps&oacute; dicho Estado, y nuestro pa&iacute;s sufri&oacute; cuatro d&eacute;cadas de represi&oacute;n y violencia de Estado sobre una parte de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola. Por eso insistimos en la necesidad de cuidado y atenci&oacute;n a la idea democr&aacute;tica, por eso es tan importante la educaci&oacute;n en valores y principios democr&aacute;ticos, y en la historia constitucional y democr&aacute;tica, tanto en lo universal como en referencia a Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Tengo claro que el compromiso democr&aacute;tico se cultiva con educaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n con participaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en los asuntos p&uacute;blicos, incluidos los mecanismos constitucionales de participaci&oacute;n directa. Por eso es tan importante que nuestra actual Constituci&oacute;n de 1978, en el apartado segundo de su art&iacute;culo 27, al proclamar como fundamental el derecho a la educaci&oacute;n, inserte en su literal que dicho derecho tendr&aacute; por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democr&aacute;ticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        En ese objetivo es esencial respetar las ideas y planteamientos pol&iacute;ticos del otro, el pluralismo pol&iacute;tico que proclama nuestra Constituci&oacute;n como valor superior del ordenamiento jur&iacute;dico. Posiblemente sea necesario algo de contenci&oacute;n en el argumentario partidario de la representaci&oacute;n pol&iacute;tica en las instituciones democr&aacute;ticas, precisamente por propio respeto democr&aacute;tico, por tolerancia al diferente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel B. Gómez Puerto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/democracia_132_13512597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 18:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Democracia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otras vidas paralelas: Ulises y Eneas, dos héroes a su pesar]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/vidas-paralelas-ulises-eneas-heroes-pesar_132_13507985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b38b218a-30d6-4232-8fe0-cb8e92ab1767_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x650y309.jpg" width="1200" height="675" alt="Otras vidas paralelas: Ulises y Eneas, dos héroes a su pesar"></p><p class="article-text">
        Tras la destrucci&oacute;n de Troya, Ulises y Eneas comienzan un largo y paralelo viaje. El primero parte como vencedor, el segundo como derrotado. Ulises, con su gente, emprende el regreso a su a&ntilde;orada patria, &Iacute;taca, su reino, su hogar, para reencontrarse con su esposa y su familia, con su pueblo. Tiene un destino claro y regresa a un lugar conocido. Sabe a d&oacute;nde quiere ir y quiere hacerlo. Eneas huye con lo que queda de su pueblo tras perder la patria. Su destino es incierto y desconocido. Busca un nuevo solar donde construir una nueva patria para los suyos. Pero no sabe ad&oacute;nde arribar&aacute; para reconstruir ese solar para su pueblo. Pero sus viajes ser&aacute;n por igual largos y aciagos, llenos de penalidades, sometidos a los vaivenes caprichosos de los dioses, sus protectores o enemigos.
    </p><p class="article-text">
        En su largo viaje por los confines del Mediterr&aacute;neo, durante diez a&ntilde;os, tratando de regresar a &Iacute;taca, Ulises ser&aacute; v&iacute;ctima de la intervenci&oacute;n de una parte de los dioses, enemigos de los griegos y del propio h&eacute;roe, que har&aacute;n de ese regreso un largu&iacute;simo y terrible peregrinar. Como en las pesadillas, una y otra vez fracasa en su intento de arribar a las costas de su ansiada tierra; cuando m&aacute;s cerca de ella se encuentra, la fatalidad le aleja de nuevo y le procura enormes males a &eacute;l y a sus compa&ntilde;eros, todos los cuales, excepto el propio Ulises, sucumbir&aacute;n durante el viaje. Los males que sufren se deben no s&oacute;lo a la intervenci&oacute;n hostil de los dioses enemigos. Tambi&eacute;n ser&aacute;n v&iacute;ctimas de sus propias ambiciones y locuras, que les traer&aacute;n tantos infortunios no decretados por el destino, como dice Zeus, el padre de los dioses y de los hombres, en el concilio ol&iacute;mpico que autoriza el regreso de Ulises a su patria, sin que por ello se ponga fin a sus tribulaciones. Y Ulises/Odiseo, uno de los primeros aqueos en partir de Troya, ser&aacute; el &uacute;ltimo en regresar a su patria.	
    </p><p class="article-text">
        El obsesivo af&aacute;n de Ulises es el regreso a su reino, a su hogar, reunirse con su esposa y su familia, alcanzar la certidumbre del orden viejo de sus costumbres, de su gente conocida, &ldquo;deseoso de ver el humo de su pa&iacute;s natal&rdquo;. Es un viajero forzado y muy a su pesar. Es el antiviajero. Su lucha ser&aacute; contra fuerzas descomunales que, una y otra vez, le alejan de ese objetivo y al que opone su propia f&eacute;rrea voluntad de retornar a la patria, deseo por encima de cualquier otro. Y ese af&aacute;n por el regreso a casa, aliado con la fortuna y con alguna ayuda de dioses amigos, le permitir&aacute; escapar de cuantas situaciones de peligro se le presentan, no sin grandes quebrantos y pesares y la p&eacute;rdida de todos sus compa&ntilde;eros. Pero tambi&eacute;n le har&aacute; sobreponerse a la tentaci&oacute;n de los grandes placeres, la eterna juventud, el deseo y la pasi&oacute;n amorosa, como en el episodio con la hermosa ninfa Calipso, que anhelaba tomarlo por esposo y que se olvidara de &Iacute;taca, y con la que pasa muchos a&ntilde;os retenido por la diosa en su gruta, en una isla en el centro del mar. Ulises, cuando no yace con Calipso, acude a la orilla del mar y llora desconsoladamente por encontrase tan lejos de los suyos, suspirando por el regreso. El amor que &eacute;sta siente por el itacense no es correspondido por el h&eacute;roe. Y Calipso inducida por Hermes, que le lleva el mandato de Zeus y, apiadada por su desconsuelo, deja partir a Ulises hacia su patria. En otra ocasi&oacute;n, tambi&eacute;n Ulises, tras m&aacute;s de un a&ntilde;o en compa&ntilde;&iacute;a de la hermosa Circe, decide regresar al igual que el resto de sus compa&ntilde;eros, sabiendo que lo que pueden encontrar, si marchan, es la muerte.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de Ulises es la elecci&oacute;n del <em>oikos,</em> de la estabilidad, de la seguridad, del calor familiar, del pasado, del amor conyugal, frente a la ef&iacute;mera pasi&oacute;n amorosa, al amor pasional, la entrega de la amante, al presente dionis&iacute;aco, renunciando incluso a la inmortalidad y la eterna juventud, que cambia por la aceptaci&oacute;n de la vejez. En la defensa de su protegido, Atenea resaltar&aacute; su prudencia, su observancia de las leyes naturales y su respeto por los dioses. Pero es tambi&eacute;n la elecci&oacute;n de su condici&oacute;n humana frente a la posibilidad de una vida eternamente joven junto a una bella y enamorada diosa. Calipso no entiende que prefiera afrontar tan numerosos y horribles males por volver a su casa junto a su esposa, &ldquo;de la que padeces soledad todos los d&iacute;as&rdquo;, en vez de quedarse con ella, custodiando su morada y siendo inmortal, y siendo ella tan superior a su esposa en cuerpo y belleza. Y Ulises le contesta: &ldquo;No te enojes conmigo, veneranda deidad, s&eacute; muy bien que Penelopea te es muy inferior en belleza y es mortal, pero deseo y anhelo continuamente irme a mi casa y ver lucir el d&iacute;a de mi vuelta&rdquo;. El hero&iacute;smo de Ulises radica precisamente en eso, en esa renuncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        * * *
    </p><p class="article-text">
        En su lento y sufrido peregrinar por los mares buscando un nuevo solar patrio para los restos de su pueblo, Eneas se ve sometido a las m&aacute;s duras pruebas. El h&eacute;roe Eneas lleva en su mente una misi&oacute;n hist&oacute;rica, no personal, como Ulises: &ldquo;Yo soy el piadoso Eneas, cuya fama llega al cielo; que traigo conmigo en mis naves los patrios penates, arrebatados del furor de los enemigos y voy buscando mi patria, Italia, y el linaje del supremo J&uacute;piter, del que desciendo.&rdquo; As&iacute;, Eneas es el h&eacute;roe nacional, colectivo, cuya vida personal se subordina a un objetivo colectivo, superior: el futuro de su pueblo. Ambos son h&eacute;roes a su pesar. Ulises, porque no le interesan las grandes misiones, ni la fama, ni el poder ni la inmortalidad. Simplemente quiere volver a su casa. Eneas, porque su empe&ntilde;o no responde a una voluntad nacida en su interior, no porque se sienta fundador o conquistador, sino por piedad, por su obediencia debida a la voluntad de los dioses, por la aceptaci&oacute;n resignada de su destino. A diferencia de Ulises, que impone su voluntad de regreso a su patria, en contra del deseo de una deidad, Eneas, s&iacute; deseaba terminar con su largo &eacute;xodo y asentarse, con los restos de su pueblo, en el reino de Cartago, junto a la hermosa Dido, su reina, que, enamorada de Eneas, le retiene en su corte y desea desposarse con &eacute;l. &Eacute;l accede a quedarse al lado de la reina, pero los dioses ol&iacute;mpicos, reunidos en asamblea reclamada por Venus-Afrodita, protectora de los troyanos, intercede a su favor para que pueda seguir su periplo y cumplir con su destino. Y la decisi&oacute;n de los dioses le obliga a partir, en contra de su deseo, dejando a Dido destrozada y desairada, cuyo lamento ha llegado hasta nuestros d&iacute;as en forma de &oacute;pera.
    </p><p class="article-text">
        La contraposici&oacute;n: El h&eacute;roe dom&eacute;stico frente al h&eacute;roe nacional. El h&eacute;roe familiar frente al h&eacute;roe p&uacute;blico. El h&eacute;roe &iacute;ntimo frente al h&eacute;roe universal. El h&eacute;roe de lo cotidiano y de lo conocido, de la certidumbre, frente al h&eacute;roe de lo excepcional, de lo ignoto, de la incertidumbre. Ambos h&eacute;roes a su pesar, arrastrados por el aciago destino. Pero ambos coronados, al fin, por el &eacute;xito: en un caso, por el feliz regreso al hogar y el reencuentro familiar. En el otro, por llevar a su pueblo a una nueva tierra prometida y fundar una naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Eneas representa el sacrificio personal, la renuncia a su individualidad, en favor de un proyecto colectivo, que se le impone y le trasciende. Es el h&eacute;roe que antepone los intereses de su pueblo seg&uacute;n le fija el destino, en forma de la voluntad de los dioses. No es libre y violenta sus impulsos y preferencias para someterse al destino que le han prefijado los dioses. H&eacute;roe forzado por las circunstancias que le superan, pero su heroicidad se basa tambi&eacute;n, como en Ulises, en la renuncia, aunque son renuncias de signos opuestos. Ambos son la ant&iacute;tesis del viajero y explorador, porque viajan y exploran a su pesar, sin quererlo. Ambos son h&eacute;roes, pero Eneas lo es porque se inmola a s&iacute; mismo en favor del grupo, mientras que Ulises lo es por su empe&ntilde;o en decidir libremente lo que desea ser, renunciando incluso a la vida eterna. Afirmaci&oacute;n de la vida humana
    </p><p class="article-text">
        Madrid, octubre 2003.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal Gómez Benito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/vidas-paralelas-ulises-eneas-heroes-pesar_132_13507985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 18:03:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otras vidas paralelas: Ulises y Eneas, dos héroes a su pesar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tu empresa no se está transformando con IA, solo está poniendo IA en una empresa antigua]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/empresa-no-transformando-ia-poniendo-ia-empresa-antigua_132_13507514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07df1486-6d50-48ef-a3bf-7c2b9a84b828_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tu empresa no se está transformando con IA, solo está poniendo IA en una empresa antigua"></p><p class="article-text">
        Voy a exagerar un poco. Bueno, quiz&aacute; no tanto. Tengo la sensaci&oacute;n de que no estamos terminando de entender de qu&eacute; va realmente todo esto. Una parte importante de lo que hoy las empresas llaman transformaci&oacute;n con IA probablemente dentro de unos a&ntilde;os nos parecer&aacute; bastante superficial. Copilotos, automatizaciones, agentes, chatbots, generaci&oacute;n de contenido, an&aacute;lisis de datos, procesos m&aacute;s r&aacute;pidos, asistentes para empleados, todo necesario. Todo &uacute;til. Hay que hacerlo, sin duda, pero tengo muchas dudas de que eso sea transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si utilizamos una tecnolog&iacute;a radicalmente nueva para seguir haciendo b&aacute;sicamente lo mismo, con los mismos procesos, los mismos departamentos, los mismos puestos, la misma estructura y el mismo modelo de negocio, no estamos transformando demasiado, m&aacute;s bien estamos optimizando.
    </p><p class="article-text">
        Y, en mi opini&oacute;n, ese es uno de los grandes errores que estamos cometiendo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos intentando meter la IA dentro de la empresa que tenemos, cuando quiz&aacute; deber&iacute;amos preguntarnos qu&eacute; empresa tendr&iacute;a sentido tener ahora que existe la IA.Parece un matiz, pero no lo es. Son dos conversaciones completamente diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Cuanto m&aacute;s trabajo en proyectos relacionados con IA, m&aacute;s convencido estoy de que la segunda es infinitamente m&aacute;s importante que la primera, porque quiz&aacute; estamos interpretando la IA como una nueva ola tecnol&oacute;gica cuando, desde el punto de vista empresarial, est&aacute; ocurriendo algo bastante m&aacute;s profundo.
    </p><p class="article-text">
        La IA, desde mi perspectiva, est&aacute;n cambiando algunas de las restricciones fundamentales alrededor de las cuales construimos las empresas. Y esto s&iacute; puede cambiarlo todo.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas hemos construido organizaciones alrededor de una limitaci&oacute;n muy sencilla, la capacidad humana es limitada. Una persona dispone de determinadas horas, puede procesar una cantidad limitada de informaci&oacute;n, atender a un n&uacute;mero limitado de clientes, analizar determinadas variables, ejecutar determinadas tareas y tomar un n&uacute;mero limitado de decisiones.&nbsp;Cuando necesit&aacute;bamos m&aacute;s capacidad, a&ntilde;ad&iacute;amos personas y&nbsp;cuando a&ntilde;ad&iacute;amos muchas personas aparec&iacute;a otro problema, hab&iacute;a que coordinarlas.
    </p><p class="article-text">
        Vale, sin problemas,a&ntilde;adimos responsables, departamentos, procedimientos, reuniones, sistemas de informaci&oacute;n, controles, jerarqu&iacute;as y nuevas capas de management, dicho de otra manera, buena parte de lo que hoy llamamos empresa es, en realidad, una arquitectura creada para organizar, coordinar y escalar capacidad humana.
    </p><p class="article-text">
        Y funcionaba. De hecho, funcionaba extraordinariamente bien. El problema es que una de las premisas sobre las que construimos esa arquitectura est&aacute; cambiando,porque la IA no introduce simplemente una herramienta nueva,introduce capacidad nueva para producir, analizar, relacionar conocimiento, personalizar, coordinar, atender, decidir, aprender y ejecutar a una escala y a un coste que hasta hace muy poco no estaban disponibles.
    </p><p class="article-text">
        Por eso me sorprende que nuestra primera reacci&oacute;n sea intentar colocar esa capacidad dentro del organigrama existente. Quiz deber&iacute;amos hacer exactamente lo contrario, preguntarnos si el organigrama sigue teniendo sentido.
    </p><p class="article-text">
        Me estoy encontrando con esto de manera muy clara y recurrente en muchos de los proyectos en los que estoy trabajando. Cuando tienes la oportunidad de pensar una empresa, una unidad de negocio o una funci&oacute;n desde cero y partes de una premisa muy sencilla (la IA ya existe) empiezas a hacer preguntas bastante inc&oacute;modas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tiene que hacer realmente una persona? &iquest;Qu&eacute; puede hacer una IA? &iquest;Qu&eacute; pueden ejecutar aut&oacute;nomamente los agentes? &iquest;Qu&eacute; no deber&iacute;a hacer ya nadie? &iquest;Qu&eacute; procesos existen simplemente porque siempre han existido? &iquest;Qu&eacute; decisiones pueden automatizarse? &iquest;C&oacute;mo deber&iacute;a circular el conocimiento? &iquest;Cu&aacute;ntos niveles de coordinaci&oacute;n necesitamos? &iquest;Cu&aacute;ntas personas hacen falta realmente?
    </p><p class="article-text">
        Y entonces ocurre algo curioso realmente curioso.Empiezas a mirar una empresa tradicional y muchas cosas que parec&iacute;an naturales dejan de parecerlo, como por ejemplo el organigrama, los departamentos, puestos, reuniones, procesos, joder, incluso determinadas funciones completas, y no porque estuvieran mal dise&ntilde;adas, de hecho estaban perfectamente dise&ntilde;adas para las capacidades que ten&iacute;amos. Ese es el punto, porque el cambio no es tecnol&oacute;gico, es de capacidad. La IA no cambia solo lo que una empresa hace, sino lo que una empresa es capaz de hacer. Estamos hablando demasiado de productividad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con IA hacemos esto un 20% m&aacute;s r&aacute;pido.&rdquo; &ldquo;Este proceso necesita un 40% menos de tiempo.&rdquo; &ldquo;Este equipo produce el doble.&rdquo; Fant&aacute;stico, pero quiz&aacute; eso sea lo menos interesante.Si cambia radicalmente la capacidad disponible dentro de una organizaci&oacute;n, la consecuencia no deber&iacute;a ser simplemente producir m&aacute;s, deber&iacute;amosmodifica la manera en la que dise&ntilde;amos la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, simplificando mucho, hemos funcionado con una ecuaci&oacute;n bastante estable: + negocio = + personas = + estructura = + coordinaci&oacute;n = + costes.
    </p><p class="article-text">
        Una persona trabajando con IA, agentes, automatizaci&oacute;n, datos y procesos bien dise&ntilde;ados puede multiplicar varias veces su capacidad.
    </p><p class="article-text">
        Un equipo de cinco puede empezar a hacer cosas que antes requer&iacute;an veinte, una empresa puede multiplicar clientes sin multiplicar estructura, operar durante m&aacute;s horas sin a&ntilde;adir turno,&nbsp;personalizar servicios que antes necesitaba estandarizar etc. Esto ya no es productividad, es econom&iacute;a empresarial, ya que si cambia el coste de hacer algo, cambia tambi&eacute;n lo que econ&oacute;micamente tiene sentido hacer, y siguiendo este hilo,aparecer&aacute;n nuevos productos, nuevos modelos de negocio y nuevos competidores. Si miramos uno a&ntilde;os hacia atr&aacute;s, Internet no se limit&oacute; a hacer m&aacute;s productivas a las empresas, hizo econ&oacute;micamente posibles negocios que antes no pod&iacute;an existir.&nbsp;El cloud no fue simplemente una manera m&aacute;s eficiente de tener servidores,&nbsp;trasformo radicalmente el coste de crear una empresa tecnol&oacute;gica.Creo que con la IA seguimos demasiado obsesionados con cu&aacute;nto tiempo ahorramos redactando un informe cuando deber&iacute;amos estar pregunt&aacute;ndonos: &iquest;Qu&eacute; empresas son posibles ahora que hace cinco a&ntilde;os no lo eran? Quiz&aacute; estemos cambiando incluso la unidad de producci&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        Hay otra idea que me parece todav&iacute;a m&aacute;s interesante.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de un siglo hemos medido buena parte de la capacidad empresarial en personas, empleados, horas, facturaci&oacute;n por empleado, coste por empleado,ingresos por comercial, etc. y tenia y tiene&nbsp;sentido porque la persona era la unidad fundamental de capacidad.Ahora bien, quiz&aacute; eso empiece a quedarse corto.ya que un trabajador &ldquo; aumentado&rdquo; con IA ya no es simplemente una persona, sino una persona + IA + agentes + automatizaci&oacute;n + datos + software.
    </p><p class="article-text">
        Esa combinaci&oacute;n puede disponer de una capacidad radicalmente diferente de otra persona que ocupa exactamente el mismo puesto en otra empresa y por eso quiz&aacute; deber&iacute;amos empezar a pensar menos en n&uacute;mero de empleados y m&aacute;s en capacidad efectiva de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dos compa&ntilde;&iacute;as con cien personas pueden tener capacidades completamente diferentes, incluso una compa&ntilde;&iacute;a con cincuenta podr&iacute;a disponer de m&aacute;s capacidad efectiva que otra con quinientas.Esto nos lleva a algo que me interesa especialmente y que podr&iacute;amos llamar apalancamiento cognitivo.
    </p><p class="article-text">
        El capital y las m&aacute;quinas permitieron durante la Revoluci&oacute;n Industrial multiplicar nuestra capacidad f&iacute;sica,una excavadora permiti&oacute; que una persona moviera una cantidad de tierra que antes habr&iacute;a necesitado decenas de trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        El software permiti&oacute; despu&eacute;s multiplicar determinados procesos a costes marginales m&iacute;nimos, y laIA introduce ahora la posibilidad de multiplicar determinadas capacidades cognitivas, como el an&aacute;lisis, producci&oacute;n,investigaci&oacute;n, personalizaci&oacute;n, coordinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A ver, esto no significa que una m&aacute;quina &ldquo;sustituya al pensamiento humano&rdquo;, 
    </p><p class="article-text">
        significa algo econ&oacute;micamente mucho m&aacute;s interesante, una peque&ntilde;a cantidad de personas puede disponer de una cantidad enorme de capacidad adicional.
    </p><p class="article-text">
        Eso es apalancamiento, y si aparece una nueva forma de apalancamiento, normalmente cambia la estructura econ&oacute;mica de las industrias que afecta.
    </p><p class="article-text">
        La empresa del futuro puede ser enorme y tener muy poca gente.&nbsp;Ya estamos empezando a ver se&ntilde;ales.
    </p><p class="article-text">
        Lovable alcanz&oacute; cientos de millones de d&oacute;lares de ingresos recurrentes anuales con una plantilla que no llega a doscientas personas. Gamma alcanz&oacute; los 100 millones de ARR con alrededor de cincuenta. Cursor ha llegado a ratios de ingresos por empleado que hace pocos a&ntilde;os habr&iacute;an parecido absurdos para una compa&ntilde;&iacute;a de software. Klarna ofrece quiz&aacute; un caso todav&iacute;a m&aacute;s interesante porque no naci&oacute; ayer,&nbsp;ha multiplicado significativamente sus ingresos por empleado mientras reduc&iacute;a plantilla e introduc&iacute;a IA profundamente en sus operaciones. Ojo!, no estoy diciendo que todas las empresas puedan hacer lo mismo, ser&iacute;a absurdo, ni siquiera estoy diciendo que todo esto sea consecuencia exclusiva de la IA, pero lo importante es la direcci&oacute;n que se&ntilde;alan.
    </p><p class="article-text">
        Quiz , y solo quiz&aacute;s, estemos entrando en una &eacute;poca en la que tengamos que separar dos conceptos que durante d&eacute;cadas hemos considerado casi sin&oacute;nimos, tama&ntilde;o econ&oacute;mico y tama&ntilde;o organizativo.
    </p><p class="article-text">
        Una empresa puede ser enorme en facturaci&oacute;n, clientes, mercados, transacciones o conocimiento procesado y, sin embargo, ser extraordinariamente peque&ntilde;a en estructura humana. No una peque&ntilde;a empresa, una gran empresa con una organizaci&oacute;n peque&ntilde;a.Hasta ahora crecer llevaba aparejado un coste casi inevitable, la complejidad. + personas,+ coordinaci&oacute;n, + procesos, + pol&iacute;tica interna, + reuniones, + capas&hellip; Y + lentitud. Es lo que podr&iacute;amos llamar el &ldquo;impuesto&rdquo; organizativo del crecimiento. &iquest;Y si la IA permite reducir parte de ese impuesto?. Pues entonces una empresa peque&ntilde;a podr&iacute;a empezar a competir contra una grande no a pesar de ser peque&ntilde;a, sino precisamente porque es peque&ntilde;a. Puede tomar decisiones m&aacute;s r&aacute;pido, experimentar m&aacute;s, cambiar procesos sin negociar con diez departamentos, entrar en mercados que una gran estructura considera demasiado peque&ntilde;os, abandonar un producto sin tener que amortizar toda una organizaci&oacute;n construida alrededor de &eacute;l etc. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la gran ventaja de determinadas empresas nativas IA no sea utilizar m&aacute;s inteligencia artificial, ser&aacute; no tener que cargar con la complejidad que hist&oacute;ricamente acompa&ntilde;aba al crecimiento. Sigamos por este camino. Creo que existe algo todav&iacute;a m&aacute;s inc&oacute;modo, el coste de coordinaci&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        Una parte enorme de una empresa no produce directamente, sino que coordina en distinta capas, responsables que coordinan equipos, equipos que coordinan otros equipos, reuniones para compartir informaci&oacute;n, mandos que trasladan objetivos hacia abajo y resultados hacia arriba, en definitiva, procesos cuyo principal prop&oacute;sito es conseguir que diferentes partes de la organizaci&oacute;n sepan qu&eacute; est&aacute;n haciendo las dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No digo que todo esto vaya a desaparecer, pero s&iacute; creo que deber&iacute;amos preguntarnos cu&aacute;nto de la estructura empresarial existe porque coordinar personas ha sido hist&oacute;ricamente caro. Porque los agentes no solo ejecutan tareas, pueden compartir contexto, supervisar, comprobar, escalar , distribuir trabajos, analizar informaci&oacute;n , coordinarse con otros agentes y hacerlo permanentemente, sin una reuni&oacute;n el lunes a las nueve.
    </p><p class="article-text">
        Esto abre una pregunta bastante m&aacute;s inc&oacute;moda que &ldquo;&iquest;qu&eacute; tareas podemos automatizar?&rdquo;: &iquest;Qu&eacute; parte del management actual existe para resolver un problema de coordinaci&oacute;n cuyo coste puede caer radicalmente?
    </p><p class="article-text">
        No tengo la respuesta, pero me parece una pregunta mucho m&aacute;s importante que decidir qu&eacute; copiloto compramos. Si seguimos con esta l&oacute;gica, cuidado! &iquest; Y si&nbsp;algunas ventajas competitivas quiz&aacute; no eran ventajas? Existen muchas empresas creen tener ventajas competitivas que quiz&aacute; sean simplemente capacidades que hasta ahora eran muy caras de replicar. Has tardado veinte a&ntilde;os en construir un gran equipo de an&aacute;lisis,otro competidor necesitaba veinte a&ntilde;os para replicarlo. Eso era una barrera, sin duda, pero &iquest;qu&eacute; ocurre si utilizando modelos, agentes, datos y unas pocas personas alguien puede obtener en dos a&ntilde;os una parte importante de esa capacidad?. Quiz&aacute; tu ventaja competitiva no era el an&aacute;lisis, era que construir capacidad de an&aacute;lisis era caro. Y son cosas muy diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo puede empezar a ocurrir con programaci&oacute;n, marketing, producci&oacute;n de contenidos, atenci&oacute;n, investigaci&oacute;n, conocimiento, personalizaci&oacute;n o determinadas capacidades comerciales. La IA puede convertir capacidades que antes eran escasas y caras en capacidades mucho m&aacute;s abundantes y accesibles, y por tanto, dejan de ser una fuente de diferenciaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la IA no solo va a crear ventajas competitivas, tambi&eacute;n va a desnudar muchas ventajas competitivas que nunca lo fueron realmente.
    </p><p class="article-text">
        Eran barreras de coste, de conocimiento, capacidad, barreras de acceso,y&nbsp;algunas pueden caer, y caer&aacute;n.&nbsp;La pregunta estrat&eacute;gica entonces cambia otra vez.
    </p><p class="article-text">
        Ya no es solamente: &iquest;Qu&eacute; podemos hacer gracias a la IA? Tambi&eacute;n es &iquest;Qu&eacute; cosas que hoy consideramos una ventaja de nuestra empresa dejar&aacute;n de serlo cuando nuestros competidores tengan acceso a capacidades parecidas?
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; empieza una conversaci&oacute; sobre d&oacute;nde estar&aacute; el valor, comenzando por datos propietarios, distribuci&oacute;n, marca,confianza,relaciones, comunidad, experiencia,capacidad para aprender m&aacute;s r&aacute;pido que los dem&aacute;s, activos que no aparecen simplemente escribiendo un prompt.&nbsp;La IA tambi&eacute;n puede reducir el coste de construir un competido y esto me parece especialmente interesante para cualquier consejo de administraci&oacute;n. Hist&oacute;ricamente, entrar en determinados mercados requer&iacute;a construir mucha organizaci&oacute;n, tecnolog&iacute;a, marketing, capital , tiempo, analistas, atenci&oacute;n cliente etc etc. Osea, una enrome barrera de entrada.&nbsp;Pero si una parte creciente de esas capacidades puede comprarse como software, generarse mediante IA, ejecutarse con agentes o contratarse bajo demanda, ocurre algo bastante serio,&nbsp;puede caer el coste de construir una empresa capaz de competir contigo y la barreras de entrada dejan de serlo. Ese s&iacute; es un problema estrat&eacute;gico, porque mientras una compa&ntilde;&iacute;a tradicional se pregunta c&oacute;mo utilizar IA para reducir un 20% sus costes, alguien puede estar utiliz&aacute;ndola para construir por una fracci&oacute;n del coste una compa&ntilde;&iacute;a que ataque precisamente su parte m&aacute;s rentable. No necesita replicar toda tu empresa, ese es otro error, pero puede replicar solamente aquello que genera valor y&nbsp;dejar fuera toda la estructura que t&uacute; necesitas para sostenerlo.
    </p><p class="article-text">
        Visto as&iacute;, el gran riesgo para una empresa tradicional no es que su competidor utilice mejor ChatGPT, sino que su&nbsp;pr&oacute;ximo competidor ni siquiera se parezca a ella, ya que puede que&nbsp;facture lo mismo con una fracci&oacute;n de su estructura, lance en semanas lo que ella tarda meses en aprobar, atienda mercados que para ella no son rentables o que , por ejemplo, cobre precios que su estructura de costes no puede soportar. Eso no es una diferencia de productividad, son reglas econ&oacute;micas diferentes , pero aqu&iacute; voy a decir algo que puede parecer contradictorio. Se trata de hacer pensar.. Creo que muchas empresas est&aacute;n corriendo demasiado para automatizar, no porque no deban hacerlo, ino porque est&aacute;n empezando por el final. Escucho continuamente: &ldquo;Tenemos que automatizar nuestros procesos&rdquo;. &iquest;Seguro?
    </p><p class="article-text">
        Primero habr&iacute;a que preguntarse si esos procesos deber&iacute;an seguir existiendo, ya que si un proceso naci&oacute; para mover informaci&oacute;n entre cuatro departamentos que hoy podr&iacute;an compartir contexto autom&aacute;ticamente, automatizarlo no transforma nada, solo consigue que una estupidez ocurra m&aacute;s deprisa y m&aacute;s barata.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la secuencia correcta sea otra: Eliminar / Redise&ntilde;ar / Automatizar / Agentificar.
    </p><p class="article-text">
        Primero eliminar lo que ha dejado de tener sentido, despu&eacute;s redise&ntilde;ar alrededor de las capacidades disponibles hoy y solo entonces automatizar y delegar en agentes.
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, uno no de los grandes riesgos de esta primera etapa de la IA es terminar construyendo empresas extraordinariamente eficientes haciendo cosas que ya no deber&iacute;an hacer. Deuda tecnol&oacute;gica, s&iacute;. Pero sobre todo deuda organizativa Tenemos muy interiorizado el concepto de deuda tecnol&oacute;gica, sistemas antiguos que condicionan nuestra capacidad para evolucionar.&nbsp;Creo que vamos a hablar much&iacute;simo m&aacute;s de otra bastante m&aacute;s inc&oacute;moda,&nbsp;la deuda organizativa. Procesos , puestos, jerarqu&iacute;as, deparatentos,estrcturas heredadas que simplemente pertenecen a otra arquitectura de capacidades.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;adir&iacute;a incluso una tercera: deuda de modelo de negocio. Modelos construidos alrededor de costes, capacidades y restricciones que pueden estar dejando de existir. Cambiar software puede ser complejo, modificar una organizaci&oacute;n significa tocar poder, presupuestos, responsabilidades, puestos, carreras profesionales, formas de trabajar y personas.Y&nbsp;no digamos cambiar un modelo de negocio, que&nbsp;significa cuestionar, adem&aacute;s, aquello que hoy paga las n&oacute;minas.P or eso muchas compa&ntilde;&iacute;as elegir&aacute;n naturalmente el camino menos&nbsp;doloroso, poner IA encima y conseguir&aacute;n eficiencia, pero cuidado con confundir eficiencia con transformaci&oacute;n.&nbsp;Hacer m&aacute;s eficiente el pasado no garantiza ser competitivo en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, una empresa puede hacer perfectamente todos sus deberes con la IA y aun as&iacute; perder. Si, puede formar a toda su plantilla, desplegar copilotos,automatizar cientos de procesos, crear decenas de agentes,aumentar un 30% la productividad&hellip; Y aun as&iacute; perder, porque mientras ella estaba optimizando su arquitectura, otro estaba cuestionando la necesidad de tenerla.
    </p><p class="article-text">
        Y esa diferencia me parece brutal. Entonces, &iquest;qu&eacute; es realmente una estrategia de IA? Desde luego, no una lista de casos de uso, ni un cat&aacute;logo de herramientas ni&nbsp;decidir qu&eacute; departamentos van a utilizar Copilot. Eso es implantaci&oacute;n tecnol&oacute;gica.Necesaria, pero implantaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una estrategia de IA empieza cuando esta nueva capacidad modifica decisiones sobre d&oacute;nde competir, c&oacute;mo competir, qu&eacute; capacidades necesitas, qu&eacute; estructura tiene sentido, qu&eacute; costes puedes eliminar, qu&eacute; ventajas siguen siendo defendibles y qu&eacute; nuevos negocios puedes construir.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute; es estrategia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la pregunta que escucho continuamente&nbsp;&ldquo;&iquest;D&oacute;nde podemos aplicar IA en nuestra empresa?&rdquo; me parece cada vez menos interesante. Es una pregunta t&aacute;ctica. Yo empezar&iacute;a por otra bastante m&aacute;s inc&oacute;moda:
    </p><p class="article-text">
        Si hoy tuvi&eacute;ramos que crear nuestra empresa desde cero, sabiendo que existe la IA, &iquest;la construir&iacute;amos como est&aacute; construida ahora?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tendr&iacute;amos los mismos departamentos? &iquest;Los mismos puestos? &iquest;Los mismos procesos? &iquest;Los mismos niveles jer&aacute;rquicos? &iquest;Misma estructura de costes?&iquest;Misma propuesta de valor? &iquest;El mismo modelo de negocio?
    </p><p class="article-text">
        Me cuesta imaginar muchas organizaciones respondiendo que s&iacute; a todo, y precisamente la distancia entre la empresa que tenemos y la empresa que construir&iacute;amos hoy es la verdadera medida de la transformaci&oacute;n pendiente.
    </p><p class="article-text">
        Ese es, para m&iacute;, el diagn&oacute;stico. No empezar preguntando qu&eacute; tareas automatizamos, sino cu&aacute;les no deber&iacute;an existir, si necesitamos ese proceso, que capacidad deber&iacute;a tener hoy esa persona, qu&eacute; sentido tiene ese departamento cuando existen esos agentes etc.No utilizar la&nbsp;IA para mejorar el modelo de negocio actual, sino qu&eacute; modelos de negocio son posibles ahora que antes no lo eran. Porque ah&iacute; est&aacute; la oportunidad, y la amenaza. Las empresas que nacen ahora tienen una ventaja enorme,pueden dise&ntilde;arse directamente alrededor de estas nuevas capacidades, no tienen que desaprender la empresa anterior. Por l&oacute;gica, cuanto mayor, m&aacute;s antigua y m&aacute;s compleja sea una organizaci&oacute;n, m&aacute;s dif&iacute;cil ser&aacute; recorrer esa distancia.La gran brecha empresarial de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os no estar&aacute; entre empresas que utilizan IA y empresas que no. Eso ser&aacute; anecd&oacute;tico. Todas acabar&aacute;n utiliz&aacute;ndola.
    </p><p class="article-text">
        El socav&oacute;n estar&aacute; entre empresas heredadas y empresas aumentada, dopadas por IA, entre compa&ntilde;&iacute;as que hayan utilizado la IA para hacer mejor lo que ya hac&iacute;an y compa&ntilde;&iacute;as que hayan entendido que esta tecnolog&iacute;a permite cambiar qu&eacute; hacen, c&oacute;mo lo hacen, qui&eacute;n lo hace, cu&aacute;nto cuesta hacerlo, qu&eacute; capacidades necesitan, a qu&eacute; clientes pueden atender, contra qui&eacute;n pueden competir y, finalmente, qu&eacute; empresa pueden llegar a ser. Las primeras conseguir&aacute;n eficiencia, las segundas pueden construir una nueva ventaja competitiva. Cuando estoy delante de un CEO no empiezo preguntando: &iquest;Cu&aacute;l es vuestra estrategia de IA? No. Cada vez me interesa menos esa pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Pregunto algo parecido a esto: Si vuestro principal competidor naciera ma&ntilde;ana desde cero, con toda la capacidad que hoy proporciona la IA, &iquest;c&oacute;mo dise&ntilde;ar&iacute;a su empresa espec&iacute;ficamente para competir contra vosotros?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; no contratar&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; departamentos no crear&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; procesos no tendr&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; automatizar&iacute;a desde el primer d&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; har&iacute;a pr&aacute;cticamente gratis que a vosotros os cuesta dinero? &iquest;Qu&eacute; parte de vuestra supuesta ventaja podr&iacute;a replicar? &iquest;Y qu&eacute; negocio podr&iacute;a construir que vuestra estructura actual ni siquiera os permite imaginar?
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s, ya metidos en harina, hago una segunda pregunta bastante m&aacute;s inc&oacute;moda:
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podr&iacute;ais competir contra esa empresa con la organizaci&oacute;n que ten&eacute;is hoy?
    </p><p class="article-text">
        Si la respuesta genera silencio, probablemente hemos empezado a entender de qu&eacute; va realmente todo esto,&nbsp;porque quiz&aacute; la gran transformaci&oacute;n que trae la IA no consista en introducir inteligencia artificial en nuestras empresas, es asumir que la inteligencia artificial est&aacute; cambiando la propia idea de c&oacute;mo se construye una empresa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/empresa-no-transformando-ia-poniendo-ia-empresa-antigua_132_13507514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 09:31:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tu empresa no se está transformando con IA, solo está poniendo IA en una empresa antigua]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[ASAJA Córdoba necesita recuperar su voz]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/asaja-cordoba-necesita-recuperar-voz_132_13505483.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e06b916e-64d6-4bc2-a386-f79d059a46ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x820y351.jpg" width="1200" height="675" alt="ASAJA Córdoba necesita recuperar su voz"></p><p class="article-text">
        Hay momentos en la vida de una organizaci&oacute;n en los que guardar silencio deja de ser prudencia y empieza a parecerse demasiado a la resignaci&oacute;n. Creo que ASAJA C&oacute;rdoba atraviesa uno de esos momentos. Lo digo con tristeza, porque he dedicado muchos a&ntilde;os de mi vida a esta casa, porque tuve el honor de presidirla y porque sigo vinculado a ella como responsable de la sectorial del ajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conoc&iacute; y trabaj&eacute; muy duro por una ASAJA plural, exigente, reivindicativa y, sobre todo, respetuosa con sus socios. Una organizaci&oacute;n capaz de integrar sensibilidades distintas y de construir consensos. Por eso apoy&eacute; en su d&iacute;a a Ignacio Fern&aacute;ndez de Mesa y defend&iacute; su propuesta de continuidad de un proyecto que, con sus aciertos y sus errores, hab&iacute;a logrado dotar a ASAJA C&oacute;rdoba de prestigio, influencia y una voz reconocible ante las administraciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por ese compromiso con la continuidad me resulta especialmente dolorosa la situaci&oacute;n actual. Confi&eacute; en que el relevo en la presidencia a manos de Fernando Adell servir&iacute;a para preservar ese legado y fortalecer la organizaci&oacute;n. Sin embargo, lo que he visto durante estos m&aacute;s de dos a&ntilde;os me ha producido una profunda decepci&oacute;n. A mi juicio, Fernando Adell ha desarrollado una forma de dirigir personalista, autoritaria y alejada del esp&iacute;ritu de di&aacute;logo que siempre debe presidir una organizaci&oacute;n como la nuestra. He echado en falta empat&iacute;a, capacidad de escucha, conocimiento de la realidad interna de ASAJA C&oacute;rdoba y respeto hacia quienes discrepan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es una cuesti&oacute;n personal, pues le tengo aprecio a Fernando. Ya en la primera junta directiva problem&aacute;tica le dije que por el bien de Asaja deb&iacute;a convocar elecciones y que los socios decidieran. Es una cuesti&oacute;n institucional. ASAJA C&oacute;rdoba no pertenece a su presidente ni a una junta directiva concreta. Pertenece a sus socios, a quienes sostienen la organizaci&oacute;n con sus cuotas y con su confianza. A quienes cada d&iacute;a salen al campo a trabajar y lograr que la agricultura y la ganader&iacute;a de C&oacute;rdoba sean un ejemplo en todas partes. Pero cuando esa confianza se deteriora, cuando se rompe el di&aacute;logo interno y cuando personas que han dedicado a&ntilde;os de trabajo se ven desplazados, ninguneados y hasta vilipendiados, el problema deja de ser una discrepancia para convertirse en una crisis de organizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y lo mismo puede decirse, en t&eacute;rminos generales, de la actividad reivindicativa de ASAJA C&oacute;rdoba en esta etapa. La organizaci&oacute;n ha perdido intensidad, presencia y capacidad de presi&oacute;n en asuntos que deber&iacute;an ser prioritarios. Una organizaci&oacute;n agraria tiene sentido cuando representa, cuando incomoda si es necesario, cuando exige soluciones y cuando se coloca al lado del agricultor y del ganadero. Si renuncia a esa funci&oacute;n, si desliza sus cr&iacute;ticas s&oacute;lo a determinadas administraciones mientras calla ante otras, y, adem&aacute;s, se encierra en conflictos internos, corre el riesgo de perder aquello que durante d&eacute;cadas cost&oacute; tanto construir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso creo que esta situaci&oacute;n no puede prolongarse. No lo digo desde el resentimiento, sino desde la responsabilidad y desde el afecto a ASAJA C&oacute;rdoba. Fernando Adell, en mi opini&oacute;n, no puede continuar al frente de la organizaci&oacute;n. Es necesario abrir una nuevaetapa, recuperar la normalidad institucional, devolver la palabra a los socios y reconstruir los consensos que nunca debieron romperse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ASAJA C&oacute;rdoba necesita volver a ser reconocible para quienes la hemos defendido durante tantos a&ntilde;os y, sobre todo, para quienes hoy siguen esperando que los represente. Necesita di&aacute;logo, respeto, humildad y capacidad reivindicativa. Necesita volver a unir, no dividir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a estamos a tiempo. Pero para ello hace falta asumir responsabilidades, entender que ninguna persona est&aacute; por encima de la instituci&oacute;n y abrir un nuevo proceso electoral. ASAJA C&oacute;rdoba merece recuperar su voz, su prestigio y su capacidad de servicio. Y sus socios merecen ser escuchados y respetados de nuevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miguel del Pino Nieto&nbsp;es expresidente de ASAJA C&oacute;rdoba y copresidente nacional de la Sectorial del ajo</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/asaja-cordoba-necesita-recuperar-voz_132_13505483.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 18:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Asaja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las licencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/licencias_132_13502954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39b44586-da7c-45f4-948e-87521f62ad75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x479y151.jpg" width="1200" height="675" alt="Las licencias"></p><p class="article-text">
        Cada vez es m&aacute;s normal que el ciudadano, aut&oacute;nomo, trabajador o empresario que entra en una dependencia p&uacute;blica (en este caso del Ayuntamiento de C&oacute;rdoba) se encuentre con una especie de cuarta dimensi&oacute;n, un lugar en el que la vida real no es la que conocemos y en la que por supuesto los tiempos son como los de <em>Interestellar</em>, aquella pel&iacute;cula de Nolan en la que hab&iacute;a planetas en el que una hora equival&iacute;a a siete a&ntilde;os en la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Algo as&iacute; ocurre en la Gerencia de Urbanismo en C&oacute;rdoba con las licencias. Y se ve que es algo que se le ha pegado tambi&eacute;n al Colegio Andaluz de Arquitectos, que adem&aacute;s ha decidido darle un premio a este servicio por firmar un convenio con ellos mismos para agilizar este proceso.
    </p><p class="article-text">
        Con apenas 48 horas de diferencia hemos conocido <a href="https://cacoa.es/actualidad/el-cacoa-entregara-los-i-reconocimientos-y-distinciones-arquitectos-de-andalucia-en-una-gala-en-huelva-y-tambien-acoge-el-pleno-del-cscae/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el premio que se le ha concedido al servicio de licencias de la Gerencia</a>, primero, y que <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/endesa-corta-luz-empresa-cordobesa-lleva-nueve-meses-esperando-licencia-obra-instalar-poste-electrico_1_13501537.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a un empresario de C&oacute;rdoba le han cortado la luz por llevar m&aacute;s de nueve meses esperando el permiso</a> (la licencia) para instalar un poste el&eacute;ctrico. 
    </p><p class="article-text">
        Los arquitectos parecen estar en el planeta de Miller mientras que el empresario cordob&eacute;s aguarda en su particular nave espacial, esperando y esperando, envejeciendo hasta lograr el permiso que le permita algo tan extra&ntilde;amente simple como sustituir un poste el&eacute;ctrico para tener luz. 
    </p><p class="article-text">
        A principios de a&ntilde;o, cuando se firm&oacute; el convenio con el Colegio de Arquitectos de C&oacute;rdoba, el presidente de la Gerencia de Urbanismo asegur&oacute; que el plazo de concesi&oacute;n de licencias se hab&iacute;a reducido a 90 d&iacute;as. No ser&eacute; yo el que diga lo contrario, pero al empresario cordob&eacute;s no le salen esas cuentas.
    </p><p class="article-text">
        El Consejo Andaluz de Arquitectos le ha dado tambi&eacute;n otro premio al Cabildo, por la restauraci&oacute;n de la capilla de la Mezquita que se quem&oacute;. Es uno m&aacute;s de los cientos de reconocimientos que ha obtenido la iglesia, en un asombroso giro de guion en el que admirablemente se ha conseguido cambiar el discurso: de tener un espacio inflamable que sali&oacute; ardiendo dentro del monumento m&aacute;s valioso de la ciudad a recibir los aplausos y reconocimientos por trabajar en su restauraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nunca agradecer&eacute; lo suficiente a Nolan por dejarnos asomarnos al universo, en el que podemos estar en mundos paralelos donde la realidad importa poco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/licencias_132_13502954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 17:59:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las licencias]]></media:title>
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