<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright eldiario.es]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <image>
      <url><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/assets/img/logos/logo-web-cordopolis.h-b4700b8b11bf19bcf4de2271b6ad3d08.png]]></url>
      <title><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/]]></link>
    </image>
    <atom:link href="https://cordopolis.eldiario.es/rss/blogs/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucy]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/lucy_132_13247103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73a95dd3-bb10-46ce-83dd-9555f81f2211_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucy"></p><p class="article-text">
        Hace poco volv&iacute; a pensar en <em>Lucy</em>, la pel&iacute;cula de Luc Besson protagonizada por Scarlett Johansson. M&aacute;s all&aacute; de la ciencia ficci&oacute;n o del falso mito de &ldquo;usar el 100% del cerebro&rdquo;, siempre hubo algo interesante detr&aacute;s de aquella historia, al menos para mi. La idea de qu&eacute; ocurre cuando una inteligencia empieza a multiplicar radicalmente su capacidad de procesar informaci&oacute;n, conectar patrones, aprender, coordinar y actuar sobre el entorno. Igual ya, en la actualidad estamos m&aacute;s cerca de algo parecido, no porque vayamos a convertirnos en superhumanos de pel&iacute;cula, sino porque la IA sea la primera tecnolog&iacute;a de la historia que amplifica directamente capacidad cognitiva humana. Si es as&iacute;, como creo, esto cambia completamente las reglas econ&oacute;micas, empresariales y sociales sobre las que llevamos funcionando siglos.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as le&iacute;a tambi&eacute;n unas declaraciones de Jeff Bezos donde planteaba una idea que a mucha gente le pareci&oacute; exagerada, y era la posibilidad de que en el futuro muchas familias pudieran vivir con un solo sueldo gracias a la IA. Creo sinceramente , que aunque pueda sonar provocador, apunta exactamente hacia el mismo lugar,porque el verdadero cambio de la IA no est&aacute; en ChatGPT, ni en los prompts, ni siquiera en los agentes, esta cuando una persona conectada a IA empieza a operar con una capacidad muy superior a la que ten&iacute;a hace solo unos a&ntilde;os.Y eso, en el fondo, es exactamente Lucy.
    </p><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula, Lucy no cambia el mundo, lo que cambia es su capacidad para interactuar con &eacute;l. Empieza a procesar m&aacute;s r&aacute;pido, entender m&aacute;s cosas, conectar informaci&oacute;n, anticipar patrones y ejecutar decisiones a otra velocidad. La IA , si lo miras bien, empieza a hacer algo parecido con nosotros. No sustituye al humano, pero amplifica brutalmente al humano conectado a ella. Sinceramente, creo que todav&iacute;a no somos conscientes de las consecuencias reales que eso puede tener.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos tiempo, meses, escribiendo en este mismo blog y en otros medios, sobre muchas de las consecuencias que empiezan a aparecer alrededor de esta idea. C&oacute;mo cambia la unidad de producci&oacute;n, c&oacute;mo una sola persona apoyada por IA puede multiplicar capacidad operativa, sobre como estructuras empresariales empiezan a dejar de crecer &uacute;nicamente a&ntilde;adiendo personas o c&oacute;mo determinadas capas de coordinaci&oacute;n y trabajo cognitivo comienzan a automatizarse parcialmente. Para m&iacute;, este es el verdadero cambio
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos la econom&iacute;a ha funcionado sobre una l&oacute;gica relativamente estable, &ldquo;m&aacute;s de todo&rdquo;: m&aacute;s producci&oacute;n requer&iacute;a m&aacute;s personas, m&aacute;s capacidad requer&iacute;a m&aacute;s estructura y m&aacute;s crecimiento requer&iacute;a m&aacute;s trabajo humano. Incluso Internet, pese a transformar industrias enteras, segu&iacute;a funcionando as&iacute;. Ejemplos tenemos, como Amazon, Google, bancos, medios, consultoras o plataformas digitales crecieron construyendo enormes estructuras humanas capaces de coordinar informaci&oacute;n, operaciones, gesti&oacute;n y conocimiento. La IA empieza a romper parcialmente esa ecuaci&oacute;n. Ya no solo automatiza tareas repetitivas, empieza a amplificar capacidad cognitiva. 
    </p><p class="article-text">
        Una sola persona apoyada por IA puede analizar m&aacute;s informaci&oacute;n, generar m&aacute;s contenido, investigar m&aacute;s r&aacute;pido, coordinar m&aacute;s tareas, automatizar m&aacute;s procesos, programar, resumir, planificar, vender, crear o tomar decisiones a velocidades imposibles hace solo unos a&ntilde;os. Y cuando eso ocurre, la relaci&oacute;n hist&oacute;rica entre trabajo humano y generaci&oacute;n de valor econ&oacute;mico empieza a cambiar profundamente.
    </p><p class="article-text">
        Por eso creo que Bezos habla de familias capaces de vivir con un solo sueldo. No porque vaya a desaparecer el trabajo ni porque todo vaya a ser gratis. Habla de algo mucho m&aacute;s profundo, m&aacute;s complejo, una sola persona podr&aacute; generar much&iacute;simo m&aacute;s valor econ&oacute;mico que antes.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, empieza a aparecer otro modelo, crecer a&ntilde;adiendo capacidad sin crecer proporcionalmente en estructura humana, con las consecuencias enormes que tendr&aacute;. Por ejemplo, sobre c&oacute;mo se organizan las empresas, c&oacute;mo se coordina el trabajo, qu&eacute; tama&ntilde;o necesitan realmente las estructuras, qu&eacute; tareas seguir&aacute;n teniendo sentido, c&oacute;mo evolucionar&aacute;n los salarios, qu&eacute; ocurrir&aacute; con determinados perfiles o incluso c&oacute;mo se redefine la propia idea de productividad.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la raz&oacute;n por la que creo muchas empresas siguen enfocando mal la IA. Piensan en herramientas, en automatizar tareas aisladas, en &ldquo;poner un agente&rdquo;, pero el verdadero cambio no est&aacute; ah&iacute; ,aparece cuando parte de la inteligencia operativa deja de depender exclusivamente del tama&ntilde;o humano de una organizaci&oacute;n. Esa ser&aacute; la gran transformaci&oacute;n econ&oacute;mica de esta d&eacute;cada, no una revoluci&oacute;n de software, sino una revoluci&oacute;n de capacidad humana aumentada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/lucy_132_13247103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 07:18:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/73a95dd3-bb10-46ce-83dd-9555f81f2211_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="104294" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/73a95dd3-bb10-46ce-83dd-9555f81f2211_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="104294" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lucy]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/73a95dd3-bb10-46ce-83dd-9555f81f2211_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dylan en la Feria de Córdoba]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/dylan-feria-cordoba_132_13245805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f225b92-4cc9-48dd-9cc8-cde4e9788c7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dylan en la Feria de Córdoba"></p><p class="article-text">
        Reconocemos que esto que les vamos a contar es una historia un pel&iacute;n rocambolesca; pero nadie la ha negado hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Resulta, que hace unos a&ntilde;os, se plante&oacute; la posibilidad de que Bob Dylan, cantautor de Minnesota (EE.UU) y Premio Nobel de Literatura en 2016, acudiese a C&oacute;rdoba para intervenir en una de las ediciones de Cosmopo&eacute;tica. La &ldquo;percha&rdquo; era fant&aacute;stica: Bob podr&iacute;a cantar o no, leer sus textos o no, comer bolitas de flamenqu&iacute;n o no, con una fecha tan emblem&aacute;tica como la de 2016 como leit motiv (por la que naci&oacute; a&ntilde;os antes &ldquo;Cosmopo&eacute;tica&rdquo;) y en la que las aspiraciones de esta ciudad, C&oacute;rdoba, sufri&oacute; un duro varapalo en su autoestima. La cosa pintaba bien, melanc&oacute;licamente bien, porque la &eacute;pica de Bob est&aacute; plagada de perdedores, de sue&ntilde;os rotos y de aspiraciones que se quedan chapoteando en una orilla incierta.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas de &ldquo;gesti&oacute;n cultural&rdquo; que aspiraban a coordinar el festival po&eacute;tico se enfrascaron entre mails cruzados, rifirrafes de procedimiento, intermediarios rarunos y cosas as&iacute;. Y, mientras, al Ayuntamiento (con una corporaci&oacute;n reci&eacute;n estrenada) se la sudaba un poco todo esto pensando que Bob Dylan era un veterano recordman afroamericano de salto de longitud al que, en todo caso, deb&iacute;a invitar el Instituto Municipal de Deportes para hacer una exhibici&oacute;n en El Fontanar.
    </p><p class="article-text">
        En fin; otro peque&ntilde;o desatino. Nada extra&ntilde;o por aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el caso es que un peque&ntilde;o grupo de pe&ntilde;istas, &ldquo;Los amigos de Menphis blues again&rdquo; consiguieron contactar con el m&uacute;sico, tras un concierto a las afueras de Coimbra, para que buscase un hueco en su &ldquo;Neverending Tour&rdquo; y pudiese pasarse por C&oacute;rdoba en Mayo, para una comida de hermandad y un encuentro en su caseta (ef&iacute;mera) de Feria.
    </p><p class="article-text">
        Bob lleg&oacute; en un &ldquo;suv&rdquo; de cristales tintados al aparcamiento de El Arenal. Nadie lo reconoci&oacute; en su trayecto a pie desde la furgo a la caseta porque Bob va siempre vestido de s&iacute; mismo; es decir, de inc&oacute;gnito.
    </p><p class="article-text">
        Como dice Calamaro: &ldquo;Bob lo sabe todo, pero es un hombre muy discreto y no dice nada; ser&aacute; mejor as&iacute;&rdquo;. Sin embargo al bardo de Minnesota le sorprendi&oacute; la m&uacute;sica que sonaba por los altavoces de la Feria. &ldquo;Es tradicional y suena ahora un poco m&aacute;s bajito&rdquo;, le explicaron sus anfitriones de la pe&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Tradicional?&rdquo; repregunt&oacute; Bob con voz queda. &ldquo;&iquest;Y d&oacute;nde est&aacute;n Hank Williams, Nina Simone, John Trudell, Allen Tussain, Johnny Cash&hellip;?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Dijo eso muy bajito. Y sigui&oacute; caminando mirando al suelo.
    </p><p class="article-text">
        (En este momento hay que recordar que el Premio Nobel escribi&oacute; el magn&iacute;fico &ldquo;Filosof&iacute;a de la canci&oacute;n moderna&rdquo; publicado aqu&iacute; en la editorial Anagrama y que me regal&oacute; mi amigo Luis)
    </p><p class="article-text">
        Sonaba una rumbita rociera del grupo &ldquo;Siempre As&iacute;&rdquo; mientras Bob arrastraba sus botas de cuero espa&ntilde;ol por el albero. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo con mis botas a 40 grados y estos aqu&iacute; con esos zapatos castellanos sin calcetines; es curioso&rdquo; susurr&oacute; Bob con su voz de arena.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gente peculiar&rdquo;. Esa, me dicen, fue la &uacute;ltima frase que le escucharon a Dylan en su discreta visita a la Feria de C&oacute;rdoba hace unos a&ntilde;os. Luego lo llevaron a su furgo y dos d&iacute;as despu&eacute;s toc&oacute; en San Sebasti&aacute;n. Empez&oacute; su concierto en el Kursaal de Donosti con una versi&oacute;n de quince minutos de &ldquo;Menphis Blues again&rdquo; porque le dio la gana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Peculiar&rdquo; se dice en ingl&eacute;s &ldquo;peculiar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/dylan-feria-cordoba_132_13245805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 05:57:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5f225b92-4cc9-48dd-9cc8-cde4e9788c7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="891655" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5f225b92-4cc9-48dd-9cc8-cde4e9788c7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="891655" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dylan en la Feria de Córdoba]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5f225b92-4cc9-48dd-9cc8-cde4e9788c7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mollete]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/mollete_132_13242439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1fd30abf-7bbc-4abc-9bec-30feecc9b44a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mollete"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La 'generación mollete' o el caldo de cultivo que explica la sorpresa de Adelante Andalucía</p></div><p class="article-text">
        Los que nacimos a partir de 1980 sabemos lo que tocaba cada 28F: una fiesta en blanco y verde. Dibuj&aacute;bamos banderitas, sal&iacute;amos al patio a zamparnos de desayuno un <em>joyo</em> de pan y aceite (el mollete) y cant&aacute;bamos el himno. En 1989 lleg&oacute; Canal Sur. Y nos hicimos de <em>La banda del Sur</em>. Ve&iacute;amos el Saque bola y en 1992 fuimos a la Expo. Nuestros padres y abuelos pon&iacute;an Canal Sur por defecto (eran los a&ntilde;os de las audiencias millonarias). Y hasta un d&iacute;a pod&iacute;as salir en la tele, en el programa de Tate Montoya que nos ense&ntilde;aba a todos y cada uno de los pueblos de Andaluc&iacute;a. Sin excepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que as&iacute;, queriendo y sin querer, tambi&eacute;n se hace patria. Y crecimos con eso, con una noci&oacute;n de Andaluc&iacute;a a trav&eacute;s de la tele que jam&aacute;s tuvieron las generaciones anteriores. Ni el pobre Blas Infante, al que votaron poqu&iacute;simo en su &eacute;poca, pudo so&ntilde;ar con algo mejor para formar conciencia.
    </p><p class="article-text">
        Ese andalucismo ha eclosionado ahora. El PP lleva explotando el <em>light</em>, el que hered&oacute; del PSOE (que fue quien mejor lo entendi&oacute; en su momento), desde que Juanma Moreno es presidente. Atr&aacute;s quedan los a&ntilde;os del &ldquo;este no es tu refer&eacute;ndum&rdquo; o del PP que no entend&iacute;a muy bien Andaluc&iacute;a, donde se le confund&iacute;a con los se&ntilde;oritos y donde siempre agitaban banderas de Espa&ntilde;a. Pero hay otro andalucismo cultural que es el que ha explotado Adelante Andaluc&iacute;a. Y ha funcionado.
    </p><p class="article-text">
        En una etapa en la que la pol&iacute;tica es pura emoci&oacute;n no hay nada que se haga m&aacute;s viral que un sentimiento de pertenencia a algo. No hay nada m&aacute;s emocional, y poco racional, que una bandera o un himno. Que una nostalgia. Un pasado en com&uacute;n. El recuerdo de cuando eres un ni&ntilde;o que no se preocupa nada m&aacute;s que por saberse la letra que escribi&oacute; Blas Infante. La infancia feliz. El d&iacute;a de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Andaluc&iacute;a como la que m&aacute;s&rdquo; fue el lema del refer&eacute;ndum del 28F. Aqu&iacute; siempre hubo un sentimiento muy fuerte de pertenencia, pero sin estridencias. Como la que m&aacute;s pero no independiente. No queremos ser m&aacute;s que nadie. Tampoco menos. Es un eslogan ganador.
    </p><p class="article-text">
        Adelante ha sabido captar ese andalucismo m&aacute;s <em>hardcore </em>y ha dejado en el PP el m&aacute;s folcl&oacute;rico. Pero ambos no dejan de ser sentimientos y emociones. 
    </p><p class="article-text">
        A la raz&oacute;n apelaban otros partidos. Quiz&aacute;s ese ha sido el gran error de Por Andaluc&iacute;a. Hay quien dec&iacute;a que Ma&iacute;llo re&ntilde;&iacute;a y que as&iacute; es dif&iacute;cil pedir que te voten. Quiz&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos, ya no se vota pensando sino con el coraz&oacute;n en la mano. Quiz&aacute;s siempre se vot&oacute; as&iacute;. Dicen que Su&aacute;rez gan&oacute; por guapo, no por su trabajo en la Transici&oacute;n. Es probable. Yo siempre echar&eacute; de menos los programas, una lista de promesas concretas que hacer en caso de que gobiernes. Ser&eacute; un antiguo, pero me parece que aunque tengamos tiempo para re&iacute;rnos las elecciones son una cosa seria. Y yo quiero saber c&oacute;mo se va a arreglar lo de la sanidad o la educaci&oacute;n (no me basta una promesa vaga de que se va a arreglar). Me gustar&iacute;a que alguien me dijera cu&aacute;l va a ser la soluci&oacute;n. El diagn&oacute;stico lo tenemos todos bastante claro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/mollete_132_13242439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 17:59:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1fd30abf-7bbc-4abc-9bec-30feecc9b44a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1411273" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1fd30abf-7bbc-4abc-9bec-30feecc9b44a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1411273" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El mollete]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1fd30abf-7bbc-4abc-9bec-30feecc9b44a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Sube el nivel del mal”... y Rufián lo sabe]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/sube-nivel-mal-rufian_132_13245473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f592cd8e-d9ff-4ed1-aa79-9ef708fe102d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Sube el nivel del mal”... y Rufián lo sabe"></p><p class="article-text">
        Desde que o&iacute; esta canci&oacute;n de Macaco no he parado de escucharla. Creo que podr&iacute;a elegirla himno a lo que nos est&aacute; pasando en el mundo y como eslogan de la putrefacta realidad pol&iacute;tica de este&nbsp;pa&iacute;s con la que cada d&iacute;a aqu&iacute; nos levantamos. Y lo peor es que, como dice Macaco, de ese mal es&nbsp;<em>&ldquo;&hellip; tan culpable el que lo crea como aquel que le d&eacute; igual&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Y no, a m&iacute; no me da igual y, adem&aacute;s, me siento triste, como Rufi&aacute;n &iexcl;Quien me iba a decir que alg&uacute;n d&iacute;a me parecer&iacute;a sensato, acertado y hasta plausible en sus intervenciones parlamentarias! El Congreso de los &ldquo;disputados&rdquo;, ese antro en donde se han perdido las formas y con ellas la raz&oacute;n y el oremus. Ese lugar donde nadie sabe hacer ya su trabajo, ni decir lo que hay que decir en cada momento. S&iacute;, hay demasiados miedos a perder. Por un lado y por el otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso Rufi&aacute;n, de parecerme lo peor, de ser aquel azote&nbsp;<em>&ldquo;independe catal&aacute;n</em>&rdquo; inc&oacute;modo y republicano contumaz, el &ldquo;charnego&rdquo;, con tanta sangre andaluza como yo (o sea por los cuatro costados), es el &uacute;nico al que oyes en el hemiciclo y te dices: &iexcl;hombre, menos mal que alguien lo dice! Ay, querido, si es que por mucho que hayas nacido en Santa Coloma de Gramanet, la sangre tira y entonces aflora la resiliencia y la sabidur&iacute;a de Andaluc&iacute;a. &iexcl;Rufi&aacute;n, que&nbsp;somos de d&oacute;nde venimos y t&uacute; eres de las duras tierras alpujarre&ntilde;as granadinas y de la fronteriza Bobadilla jiennense, ese territorio marcado hist&oacute;ricamente por ser frontera entre cristianos y nazar&iacute;es! Y eso no es cualquier cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una gen&eacute;tica, querido Rufi&aacute;n, de la que nunca debiste renegar porque es lo que te hace ser, al final, lo que eres. Y ahora lo mismo te vemos abanderando - para lo que ya incluso te postulas - una pol&iacute;tica muy alejada de aquellos desprecios a otras tierras de Espa&ntilde;a y, sobre todo, a la andaluza, a la que nunca debiste azotar, alimentando estereotipos alejados de la realidad actual. Andaluc&iacute;a es mucho m&aacute;s y lo m&aacute;s. Y lo sabes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estoy triste s&iacute;, porque el gobierno es de traca y lo estoy, tambi&eacute;n, porque la oposici&oacute;n es inoperante. Aunque uno pierda o, aunque uno no gane, a veces hay que actuar. Si solo act&uacute;as cuando sabes que tienes garantizada la victoria, perder&aacute;s oportunidades, aprendizajes necesarios y dejar&aacute;s de dar ese ejemplo tan necesario. No solo est&aacute; el ser, sino tambi&eacute;n el deber ser. No actuar es tambi&eacute;n de cobardes. Por eso a veces hay que actuar, sea cual sea el precio. Perder lo que uno tiene (o&iacute;do S&aacute;nchez), o no ganar lo que uno anhela (o&iacute;do Feij&oacute;o) Por dignidad, por principios y por muchas cosas m&aacute;s que no son solo mantenerse o ganar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En fin, que como dir&iacute;a Macaco &ldquo;<em>&hellip; sube el nivel del mal, sube y es tan culpable el que lo crea como aquel que le d&eacute; igual</em>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/sube-nivel-mal-rufian_132_13245473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 17:59:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f592cd8e-d9ff-4ed1-aa79-9ef708fe102d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="123098" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f592cd8e-d9ff-4ed1-aa79-9ef708fe102d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="123098" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[“Sube el nivel del mal”... y Rufián lo sabe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f592cd8e-d9ff-4ed1-aa79-9ef708fe102d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Referentes morales? No, gracias]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/referentes-morales-no-gracias_132_13241978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f202222-b0cc-4157-a8bf-cb5587a0d08b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143545.jpg" width="3794" height="2134" alt="¿Referentes morales? No, gracias"></p><p class="article-text">
        La imputaci&oacute;n del expresidente Rodr&iacute;guez Zapatero ha causado estupor en las filas de la izquierda (no s&oacute;lo del PSOE) por la alta valoraci&oacute;n de las pol&iacute;ticas sociales que emprendi&oacute; durante su mandato, especialmente las relativas a la ampliaci&oacute;n de los derechos de ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde amplios sectores de la izquierda se habla incluso de Zapatero como &ldquo;referente moral&rdquo;, aunque grupos vinculados al 15M y a los or&iacute;genes de Podemos nos han recordado que aquella protesta fue contra las pol&iacute;ticas de austeridad aplicadas por sus gobiernos y que provocaron no poco da&ntilde;o a las personas m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, los que apelan a la intachable trayectoria de Zapatero como presidente aspiran a poder neutralizar las graves acusaciones incluidas en el auto del juez instructor Calama de la Audiencia Nacional, o al menos desviar su atenci&oacute;n hacia otros asuntos (<em>lawfare, </em>golpismo con toga&hellip;)
    </p><p class="article-text">
        Una persona de la rectitud moral de Zapatero no puede, dicen, haberse corrompido del modo como se le atribuye en ese auto. Lo que afirma el juez no encaja con la imagen sin m&aacute;cula de Zapatero, de donde concluyen que todo se debe a una persecuci&oacute;n, otra m&aacute;s, de los jueces contra personas de la izquierda, y debemos salir a defenderlo.
    </p><p class="article-text">
        Negar en principio, y hasta pruebas evidentes que lo demuestren, los posibles hechos delictivos de sus dirigentes, forma parte del manual de los partidos pol&iacute;ticos, y es normal que lo sea, en base al principio de presunci&oacute;n de inocencia. Por ello, no debe sorprender el cierre de filas en apoyo al expresidente socialista, como tampoco el que hizo en otras ocasiones el PP respecto de los dirigentes implicados, por ejemplo, en la trama G&uuml;rtel, en el caso B&aacute;rcenas o en el esc&aacute;ndalo de la Kitchen (que justo ahora se est&aacute; juzgando).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Doble moral en la derecha, supremacismo &eacute;tico en la izquierda</strong></h2><p class="article-text">
        La derecha no suele hablar de &ldquo;referentes morales&rdquo; a la hora de calificar a sus dirigentes, y eso que gran parte del ideario conservador bebe de las fuentes de la democracia cristiana. Ni siquiera Fraga o Aznar, principales referencias del PP, son elevados al altar de la moralidad pol&iacute;tica. Quiz&aacute; aquello de &ldquo;dar a Dios lo que es de Dios y al C&eacute;sar lo que es del C&eacute;sar&rdquo; puede explicar el pragmatismo &eacute;tico y la doble moral con que se mueven este tipo de familias pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda, por el contrario, utiliza m&aacute;s los criterios morales, lo que resulta cuando menos parad&oacute;jico por el componente laico de sus ideas. Quiz&aacute; esto se deba a que los elementos sobre los que la izquierda construye sus proyectos pol&iacute;ticos, aqu&iacute; y en todo el mundo, han tenido siempre, desde la filosof&iacute;a marxista en que se inspiran, una base moral (crear una sociedad m&aacute;s justa, luchar contra las desigualdades, cambiar el orden econ&oacute;mico, confiar en las clases trabajadoras como sujeto hist&oacute;rico&hellip;)
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n moral del discurso y de los proyectos pol&iacute;ticos de la izquierda es, sin duda, muy atractiva para amplios sectores de la ciudadan&iacute;a. Pero es tambi&eacute;n muy arriesgada, pues quienes tienen que ponerlos en marcha son seres humanos imperfectos como todos, personas sometidas a las tentaciones de la codicia y la ambici&oacute;n. De ah&iacute; que, en el espacio pol&iacute;tico de la izquierda, donde se suele esgrimir un cierto supremacismo &eacute;tico, el impacto negativo que causa la corrupci&oacute;n es mucho mayor que en la derecha.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Necesidad de instituciones de control</strong></h2><p class="article-text">
        John Adams, que fuera, tras George Washington, el segundo presidente de los EE.UU. tuvo un memorable debate con su amigo y rival Thomas Jefferson con motivo de la redacci&oacute;n del documento de declaraci&oacute;n de la independencia de las trece colonias (4 de julio de 1776), y luego durante la elaboraci&oacute;n de la Constituci&oacute;n americana. Mientras que Jefferson, intelectual y fil&oacute;sofo, cre&iacute;a en la entereza moral de los seres humanos y confiaba plenamente en sus virtudes como buenos ciudadanos, Adams, jurista curtido en los tribunales y, por ello, buen conocedor de las imperfecciones humanas, desconfiaba de la humanidad en general, y en especial de la clase pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Consciente Adams de que la codicia forma parte esencial del ser humano, consideraba un peligro poner en manos de los pol&iacute;ticos amplias parcelas de poder. Por ello, s&oacute;lo confiaba en el control que pudieran ejercer las instituciones sobre ellos, y se esmer&oacute; en que as&iacute; se contemplara en las bases fundacionales de los EE.UU. (&ldquo;prefiero un pa&iacute;s de leyes a otro de hombres&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        En resumen, dada la naturaleza de la condici&oacute;n humana, hablar de &ldquo;referentes morales&rdquo; en la pol&iacute;tica, como en otras facetas de la vida, es un error que s&oacute;lo conduce a la decepci&oacute;n y el desenga&ntilde;o. Como dice una antigua sentencia brit&aacute;nica, &ldquo;todos guardamos alg&uacute;n cad&aacute;ver en el armario, s&oacute;lo hay que esperar a que se descubra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no tiene sentido buscar &ldquo;referentes morales&rdquo; en un mundo, como el de la pol&iacute;tica, que se rige por la l&oacute;gica del poder y los intereses y en el que son proclives a la corrupci&oacute;n los que la ejercen. A lo &uacute;nico que podemos aspirar es a que los pol&iacute;ticos hagan bien el trabajo para el que los hemos elegido, y a que haya instituciones de control que velen por que no se produzcan desviaciones en sus actitudes y comportamientos.
    </p><p class="article-text">
        No hay que buscar, por tanto, en la pol&iacute;tica los &ldquo;&aacute;ngeles&rdquo; virtuosos e inmaculados de Jeffersson, pues no existen como dir&iacute;a Adams, sino personas capaces de desempe&ntilde;ar bien los cargos p&uacute;blicos y propensos a equivocarse e incluso a corromperse. Y entonces que sea el electorado quien haga balance de sus actuaciones, y los poderes judiciales los que los juzguen cuando realicen alguna actuaci&oacute;n delictiva.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La dificultad de la retirada</strong></h2><p class="article-text">
        Volviendo al tema de la imputaci&oacute;n del expresidente Rodr&iacute;guez Zapatero, espero y deseo que pueda dar el pr&oacute;ximo 2 de junio las explicaciones pertinentes ante el juez Calama, y que sea su caso sobrese&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        Y lo deseo no por considerar a Zapatero un &ldquo;referente moral&rdquo;, pues, como he se&ntilde;alado, discrepo de utilizar ese tipo de valoraciones para juzgar a los pol&iacute;ticos, sino por la fuerte desafecci&oacute;n que su caso podr&iacute;a provocar en unos ciudadanos ya bastante escaldados con los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n y con el descr&eacute;dito diario de la vida parlamentaria. Tambi&eacute;n espero y deseo que se desmientan las acusaciones que hay contra &eacute;l para evitar el elevado coste reputacional que tendr&iacute;a el procesamiento de un expresidente para la democracia espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Una &uacute;ltima reflexi&oacute;n que me suscita el caso de Zapatero tiene que ver con el tema de la retirada de la vida pol&iacute;tica, y la resistencia a apartarse de los aleda&ntilde;os del poder. Muchos pol&iacute;ticos deciden apartarse y dedicarse a otras actividades poniendo al servicio de instituciones acad&eacute;micas su <em>expertise</em> mediante diversas f&oacute;rmulas de colaboraci&oacute;n. Pero muchos otros optan por ejercer actividades de <em>lobby </em>aprovechando su valioso capital relacional, como es el caso que nos ocupa y el de otros de distinto signo y procedencia.
    </p><p class="article-text">
        Los que ejercen ese tipo de actividades se adentran en un campo minado de alto riesgo, en el que no es f&aacute;cil determinar d&oacute;nde acaba el <em>lobbismo</em> y donde comienza el tr&aacute;fico de influencias. La adulaci&oacute;n por parte de quienes son especialistas en hacerla, y los elevados honorarios que se reciben por esa actividad, son una mezcla explosiva capaz de tentar al pol&iacute;tico m&aacute;s incorruptible; incluso a algunos expresidentes que parece no conformarse con el buen trato que reciben del erario p&uacute;blico una vez que dejan la presidencia (salario vitalicio, secretar&iacute;a, despacho...)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/referentes-morales-no-gracias_132_13241978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 17:58:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6f202222-b0cc-4157-a8bf-cb5587a0d08b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143545.jpg" length="1147712" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6f202222-b0cc-4157-a8bf-cb5587a0d08b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143545.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1147712" width="3794" height="2134"/>
      <media:title><![CDATA[¿Referentes morales? No, gracias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6f202222-b0cc-4157-a8bf-cb5587a0d08b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143545.jpg" width="3794" height="2134"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fondos de inversión, ¿sí o sí?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/fondos-inversion-si-si_132_13239282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b041cd1-b907-4e1b-8385-13851325fc5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fondos de inversión, ¿sí o sí?"></p><p class="article-text">
        Recientemente, he tenido la oportunidad de &ldquo;escuchar&rdquo;, en diversos eventos organizados por diferentes entidades bancarias, a &ldquo;expertos&rdquo; dando su visi&oacute;n de la situaci&oacute;n actual de los mercados. Curiosos que todos, s&iacute; o s&iacute;, ve&iacute;an en los fondos de inversi&oacute;n el &uacute;nico veh&iacute;culo de inversi&oacute;n para poder batir a la &ldquo;inflaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que batir o igualar a la inflaci&oacute;n con la rentabilidad de instrumentos de inversi&oacute;n es m&aacute;s que un objetivo, es una &ldquo;necesidad&rdquo; para no perder &ldquo;dinero&rdquo;, poder adquisitivo real.
    </p><p class="article-text">
        Nuevos fondos de inversi&oacute;n que est&aacute;n ya comercializ&aacute;ndose, fondos de inversi&oacute;n que van a invertir en &ldquo;activos alternativos&rdquo; a los tradicionales o s&oacute;lo antes permitidos a los grandes patrimonios.
    </p><p class="article-text">
        Cuidado con lo que te ofrece tu banco, entiende y comprende de qu&eacute; se trata.
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos que todos los fondos de inversi&oacute;n dejan suculentas comisiones a los bancos, s&oacute;lo tienes que mirar en su cuenta de resultados la partida de &ldquo;comisiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la mejor opci&oacute;n ser&iacute;a que cada uno de nosotros decidamos, en base a unos conocimientos m&iacute;nimos, en qu&eacute; fondo de inversi&oacute;n colocamos nuestro ahorro.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Conocemos realmente qu&eacute; es un fondo de inversi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Un fondo de inversi&oacute;n es un producto financiero compuesto por un patrimonio (dinero y t&iacute;tulos de activos financieros) dividido en participaciones con un valor liquidativo diario.
    </p><p class="article-text">
        Las aportaciones de dinero son realizadas por personas f&iacute;sicas o jur&iacute;dicas, llamadas part&iacute;cipes.
    </p><p class="article-text">
        Este patrimonio est&aacute; administrado por una Sociedad Gestora responsable de su gesti&oacute;n y administraci&oacute;n, y por una Entidad Depositaria que custodia el dinero y los t&iacute;tulos.
    </p><p class="article-text">
        Conozcamos estos seis puntos esenciales antes de suscribir un fondo de inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        1&ordm; El primer punto que tenemos que conocer y entender perfectamente, es d&oacute;nde invierte nuestro fondo de inversi&oacute;n. Puede invertir el 100% en renta variable, y dentro de esta categor&iacute;a en qu&eacute; tipo de renta variable est&aacute; invirtiendo; si est&aacute; referenciado el fondo de inversi&oacute;n a un &iacute;ndice, a un sector o mercado en particular, etc.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pueden invertir el 100% en renta fija, y dentro de la renta fija ver en qu&eacute; tipo de renta fija, si es a corto plazo o largo plazo, el rating del emisor, si est&aacute; en d&oacute;lares, si es de alto rendimiento - riesgo, etc.
    </p><p class="article-text">
        Pueden invertir s&oacute;lo un porcentaje de su patrimonio en renta variable y el resto en renta fija como hacen los fondos de inversi&oacute;n mixtos. O bien en otras alternativas de inversi&oacute;n, como puedan ser empresas no cotizadas en mercados organizados, etc.
    </p><p class="article-text">
        2&ordm;.- El Gestor del fondo de inversi&oacute;n, la persona o personas que toman las decisiones de d&oacute;nde y cu&aacute;ndo invertir el patrimonio del fondo de inversi&oacute;n. Responsable de la p&eacute;rdida o beneficios que origina el fondo de inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        3&ordm;.- Conocer el hist&oacute;rico de rentabilidades, en el a&ntilde;o en curso, a un a&ntilde;o, a tres a&ntilde;os y a cinco a&ntilde;os nos ayudar&aacute; a conocer la gesti&oacute;n acertada o no del gestor siempre que haya sido durante esos per&iacute;odos el mismo gestor del fondo de inversi&oacute;n. Y muy importante, rentabilidades pasadas no suponen rentabilidades futuras...
    </p><p class="article-text">
        4&ordm;.- Las comisiones que tienen los fondos de inversi&oacute;n, las principales son la de gesti&oacute;n y depositario que ya vienen descontadas de la rentabilidad que vemos el valor liquidativo del fondo de inversi&oacute;n. Pero debemos tener muy en consideraci&oacute;n las comisiones de suscripci&oacute;n y de reembolso que mantienen numerosos fondos de inversi&oacute;n y que s&iacute; nos afectar&aacute;n directamente a la hora de decidir suscribir o reembolsas/traspasar las participaciones del fondo de inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        5&ordm;.- La volatilidad nos indicar&aacute; la variaci&oacute;n en precio de las participaciones del fondo de inversi&oacute;n, a mayor volatilidad mayor riesgo y quiz&aacute;s mayor probabilidad de rentabilidad y de p&eacute;rdida.
    </p><p class="article-text">
        6&ordm; La liquidez o iliquidez del fondo de inversi&oacute;n, revisa si hay un plazo m&iacute;nimo de permanencia que te impida reembolsar tu dinero cu&aacute;ndo t&uacute; lo desees.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; estos seis puntos a conocer antes de invertir en un fondo de inversi&oacute;n, el fondo de inversi&oacute;n ideal ser&iacute;a aquel con bajas comisiones de gesti&oacute;n y depositario, sin comisiones de suscripci&oacute;n ni de reembolso, con un gestor con buenos resultados de rentabilidad en un per&iacute;odo de al menos 5 a&ntilde;os, con baja volatilidad y con liquidez en menos de 48 horas.
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo consejo, antes de suscribir un fondo de inversi&oacute;n recomendado por un banco, comparar con otros fondos de inversi&oacute;n de la misma categor&iacute;a ya que existen m&aacute;s de 4.000 fondos de inversi&oacute;n de gestoras nacionales y extranjeras en los que podemos invertir en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/fondos-inversion-si-si_132_13239282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 18:03:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1b041cd1-b907-4e1b-8385-13851325fc5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="369059" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1b041cd1-b907-4e1b-8385-13851325fc5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="369059" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fondos de inversión, ¿sí o sí?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1b041cd1-b907-4e1b-8385-13851325fc5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Economia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Toca contestar (a la extrema derecha) a quien insulta]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-dique/toca-contestar-extrema-derecha-insulta_132_13235138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a1420b2-e8ae-4dcd-94c6-ee436769c44a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Toca contestar (a la extrema derecha) a quien insulta"></p><p class="article-text">
        En la vida, cuando alguien insulta, agrede o intenta imponerse a base de gritos, llega un momento en que el silencio deja de ser prudencia y empieza a parecer permiso. En pol&iacute;tica y todo lo que esta rodea ocurre exactamente lo mismo. Hay discursos que han impregnado todo de odio, que no buscan debatir, sino intimidar; que no pretenden convencer, sino se&ntilde;alar; que no aspiran a construir nada, sino a ensuciarlo todo para que los dem&aacute;s retrocedan. Y frente a eso, igual que en la vida cotidiana, responder no es perder las formas: es poner l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        Hay una parte cada vez m&aacute;s ruidosa de la sociedad que ha confundido libertad de expresi&oacute;n con derecho a agredir verbalmente cada vez que le viene en gana. No debate: se&ntilde;ala. No argumenta: insulta. No discrepa: deshumaniza. Y lo m&aacute;s llamativo no es s&oacute;lo la violencia verbal con la que act&uacute;a, sino la fragilidad impostada que exhibe cuando alguien decide responderle.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, la extrema derecha y sus entornos medi&aacute;ticos, digitales y pol&iacute;ticos han cultivado una forma de intervenci&oacute;n p&uacute;blica basada en la provocaci&oacute;n permanente. El insulto lo han disfrazado de &ldquo;decir verdades&rdquo;. La humillaci&oacute;n se presenta como &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo;. El ataque personal se vende como &ldquo;incorrecci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;. Y cualquier l&iacute;mite democr&aacute;tico, &eacute;tico o simplemente humano se denuncia como censura.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando reciben una respuesta, cuando alguien les devuelve la contestaci&oacute;n firme, cuando se les pone delante el espejo de sus propias palabras, entonces llega la segunda parte de su espect&aacute;culo: el victimismo.
    </p><p class="article-text">
        Quienes llaman traidores a sus adversarios se escandalizan si alguien los llama reaccionarios o fascistas. Quienes se&ntilde;alan d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n a musulmanes, migrantes, feministas, periodistas, sindicalistas, activistas o personas LGTBI como enemigos internos, se declaran perseguidos cuando se les responde con vehemencia. Quienes llevan a&ntilde;os elevando el tono hasta convertir la conversaci&oacute;n publica en una pelea de barro piden exquisita educaci&oacute;n justo en el momento en que dejan de controlar el marco.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, queda patente que no estamos ante una contradicci&oacute;n accidental. Es una estrategia. Y como toda estrategia eficaz, necesita un brazo ejecutor que normalmente no est&aacute; arriba, sino abajo: personas trabajadoras, con sueldos y trabajos precarios, gente que llega justa a final de mes y que acaba convencida de que su enemigo no es quien acumula privilegios, poder y riqueza, sino otro pobre que tiene todav&iacute;a menos.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; es donde el insulto cumple su funci&oacute;n completa: primero se&ntilde;alar falsos enemigos para canalizar la rabia hacia abajo, hacia quienes menos capacidad tienen para defenderse; despu&eacute;s intentan intimidar a quienes se atreven a responder; y si alguien contesta, activan el victimismo.
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica es sencilla: insultan para intimidar; si nadie responde, avanzan. Si alguien responde se presentan como v&iacute;ctimas. As&iacute; convierten cualquier reacci&oacute;n leg&iacute;tima en una supuesta agresi&oacute;n contra ellos. Quieren poder atacar sin coste y, al mismo tiempo, reservarse el monopolio de la indignaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso toca contestar. Contestar no significa imitar sus m&eacute;todos. No hace falta caer en la deshumanizaci&oacute;n ni en la mentira. No se trata de convertir la pol&iacute;tica en un concurso de gritos. Pero s&iacute; significa abandonar la ingenuidad de pensar que la agresi&oacute;n constante se desactiva siempre con silencio, pedagog&iacute;a infinita o buenas maneras unilaterales.
    </p><p class="article-text">
        Hay momentos en los que callar no pacifica: normaliza. Hay momentos en los que no responder no rebaja la tensi&oacute;n: la desplaza hacia quienes reciben los ataques. Hay momentos en los que pedir calma solo a los insultados equivale a proteger al que insulta.
    </p><p class="article-text">
        La convivencia democr&aacute;tica necesita respeto, s&iacute;. Pero el respeto no puede ser una obligaci&oacute;n exclusiva de quienes defienden derechos, igualdad y pluralismo. No puede exigirse serenidad permanente a quien es atacado mientras se llama &ldquo;libertad&rdquo; a la agresi&oacute;n del atacante. No puede haber una vara de medir para quien insulta desde posiciones de poder y otra para quien se defiende.
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha ha entendido muy bien el valor pol&iacute;tico del lenguaje. Por eso degrada palabras, siembra sospechas, repite bulos, construye enemigos y convierte colectivos enteros en dianas. Su objetivo no es ganar una discusi&oacute;n concreta: es desplazar los l&iacute;mites de lo aceptable. Que hoy parezca normal lo que ayer era inaceptable. Que el insulto parezca opini&oacute;n. Que la intolerancia parezca valent&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta violencia diaria, contestar es una forma de higiene democr&aacute;tica. Contestar es decir que no todo vale. Que una opini&oacute;n no queda blindada por el simple hecho de pronunciarse a gritos. Que la libertad de expresi&oacute;n no incluye el derecho a no ser criticado. Que quien participa en el debate p&uacute;blico debe asumir tambi&eacute;n la respuesta p&uacute;blica. Que llamar las cosas por su nombre no es censura: es responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La cultura democr&aacute;tica no se defiende solo con Instituciones. Tambi&eacute;n se defiende en la conversaci&oacute;n cotidiana, en los medios, en las redes, en los bares, en los parlamentos, en los centros de trabajo. Se defiende cuando alguien dice: basta. Cuando alguien no deja pasar el comentario racista, machista, clasista, hom&oacute;fobo o el simple insulto por pertenecer a un partido pol&iacute;tico o a un equipo de f&uacute;tbol. La cultura democr&aacute;tica se defiende cuando se responde al mat&oacute;n verbal que se cre&iacute;a impune.
    </p><p class="article-text">
        Naturalmente, quien insulta preferir&iacute;a llamarlo polarizaci&oacute;n. Dir&aacute; que la culpa es de quienes &ldquo;crisparon&rdquo; al contestar. Pedir&aacute; moderaci&oacute;n despu&eacute;s de haber incendiado el terreno. Invocar&aacute; la libertad que niega a otros. Se pondr&aacute; solemne, agraviado, teatralmente herido. Pero no hay democracia sana si solo los agresores tienen derecho al volumen.
    </p><p class="article-text">
        Toca contestar a quien insulta. Con firmeza, con argumentos, con memoria y sin pedir permiso. Toca desmontar sus trampas, se&ntilde;alar sus abusos y no aceptar que el respeto sea una mordaza para los de siempre. Porque responder no es rebajarse: a veces es exactamente lo contrario. Es negarse a vivir de rodillas ante quienes han hecho del insulto una forma de poder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Gracia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-dique/toca-contestar-extrema-derecha-insulta_132_13235138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 18:07:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8a1420b2-e8ae-4dcd-94c6-ee436769c44a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="405051" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8a1420b2-e8ae-4dcd-94c6-ee436769c44a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="405051" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Toca contestar (a la extrema derecha) a quien insulta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8a1420b2-e8ae-4dcd-94c6-ee436769c44a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mundo increíble más allá del 17-M]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/mundo-increible-17-m_132_13232261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e535fe27-4d10-4983-84e3-63399bb3e516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un mundo increíble más allá del 17-M"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La educación pública andaluza es para imbéciles</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alvise Pérez</span>
                                        <span>—</span> Presidente de Se Acabó La Fiesta (SALF)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Luis P&eacute;rez Fern&aacute;ndez (Sevilla, 1990) ha venido al mundo para liberar a Espa&ntilde;a de la partitocracia. Esa es su gran misi&oacute;n universal. Una partitocracia criminal de pol&iacute;ticos profesionales, seg&uacute;n sus propias palabras. A semejante empresa dedica sus horas y sus d&iacute;as. Con inusitado &eacute;xito, por cierto.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que sabemos sobre su biograf&iacute;a es que abandon&oacute; el instituto a los 16 a&ntilde;os. La educaci&oacute;n p&uacute;blica en Andaluc&iacute;a, declar&oacute; tiempo despu&eacute;s, est&aacute; dise&ntilde;ada para &ldquo;imb&eacute;ciles&rdquo;. Poco m&aacute;s tarde ingres&oacute; en UPyD con el objetivo declarado de abrir una grieta en el bipartidismo rampante. No tard&oacute; en afiliarse a Ciudadanos y convertirse en jefe de gabinete de su grupo parlamentario en las Cortes Valencianas.
    </p><p class="article-text">
        Pronto demostr&oacute; un afilado talento en las sibilinas artes de la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica. Tanto que la organizaci&oacute;n ultracat&oacute;lica Hazte O&iacute;r le concedi&oacute; su prestigioso Premio a la Libertad. No todo el mundo puede ufanarse de poseer en su vitrina una estatuilla de la multinacional reaccionaria.
    </p><p class="article-text">
        Alvise P&eacute;rez tom&oacute; el seud&oacute;nimo de su nombre de un texto del fil&oacute;sofo italiano Agostino Nifo, seguidor, a su vez, mire usted por d&oacute;nde, del sabio cordob&eacute;s Averroes. Como observan, los caminos del se&ntilde;or son inescrutables. El caso es que su pensamiento ha ido evolucionado con el tiempo hasta encallar en las aguas pantanosas del anarcoliberalismo, la xenofobia y el nacionalismo rampl&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se propuso demoler el Estado social desde dentro y comprendi&oacute; que lo primero que hab&iacute;a que dinamitar era la arquitectura fiscal. Su eslogan fundacional dice as&iacute;: &ldquo;Pocas cosas unen m&aacute;s a los espa&ntilde;oles que el asco a este sistema corrupto llamado Hacienda&rdquo;. Con este principio b&aacute;sico y unos cuantos trucos de prestidigitaci&oacute;n digital se meti&oacute; en el bolsillo 800.000 votos al frente de un invento denominado Se Acab&oacute; La Fiesta y logr&oacute; colarse como diputado en el Parlamento Europeo. Con dos bemoles.
    </p><p class="article-text">
        Como buen redentor de la patitocracia criminal, est&aacute; acusado de financiaci&oacute;n ilegal, delito electoral, acoso, estafa y revelaci&oacute;n de secretos. Le llueven las denuncias a cascoporro desde pr&aacute;cticamente los cuatro puntos cardinales. Liberar a Espa&ntilde;a del corrupto sistema de partidos comporta un desgaste desorbitado.
    </p><p class="article-text">
        En las auton&oacute;micas del pasado domingo, 8.762 cordobeses confiaron a Alvise P&eacute;rez la crucial misi&oacute;n de liderar la <a href="https://www.seacabolafiesta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desparasitaci&oacute;n pol&iacute;tica</a> de Andaluc&iacute;a. As&iacute; dicho con todas sus letras. El mundo, como ven, navega a trav&eacute;s del cosmos hacia territorios que nunca hubi&eacute;ramos imaginado. As&iacute; que buen viaje, querid+s amig+s. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/mundo-increible-17-m_132_13232261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 04:00:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e535fe27-4d10-4983-84e3-63399bb3e516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="537260" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e535fe27-4d10-4983-84e3-63399bb3e516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="537260" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un mundo increíble más allá del 17-M]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e535fe27-4d10-4983-84e3-63399bb3e516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consideraciones jurídico-estatutarias sobre el Gobierno de la Junta de Andalucía]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/consideraciones-juridico-estatutarias-gobierno-junta-andalucia_132_13232079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f32d8758-6570-471e-9c4c-a7f62613e623_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consideraciones jurídico-estatutarias sobre el Gobierno de la Junta de Andalucía"></p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 152 de la Constituci&oacute;n, con relaci&oacute;n al sistema institucional de las comunidades aut&oacute;nomas, dispone que contar&aacute;n necesariamente con una Asamblea Legislativa, elegida por sufragio universal, con arreglo a un sistema de representaci&oacute;n proporcional que asegure, adem&aacute;s, la representaci&oacute;n de las diversas zonas del territorio; un Consejo de Gobierno, con funciones ejecutivas y administrativas, cuyos miembros no tienen que ser diputados auton&oacute;micos; y un Presidente, elegido por la Asamblea Legislativa auton&oacute;mica, de entre sus miembros (a diferencia de la investidura del Presidente del Gobierno, que no requiere la condici&oacute;n de diputado),&nbsp;al que corresponde la direcci&oacute;n del Consejo de Gobierno, la suprema representaci&oacute;n de la respectiva Comunidad y la ordinaria del Estado en aqu&eacute;lla, estableciendo dicho precepto que el Presidente auton&oacute;mico y sus consejeros responden pol&iacute;ticamente ante la Asamblea Legislativa.
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar tambi&eacute;n, como dato previo, que, en Espa&ntilde;a, el Poder Legislativo lo componen por un lado las Cortes Generales (Congreso y Senado), y por otro, las asambleas legislativas (con diferentes nombres) de las comunidades aut&oacute;nomas constituidas. Por tanto, hay diferentes centros legislativos en funci&oacute;n de reparto competencial de un Estado compuesto como es el nuestro.
    </p><p class="article-text">
        La Junta de Andaluc&iacute;a, instituci&oacute;n en que se organiza pol&iacute;ticamente el autogobierno de nuestra Comunidad Aut&oacute;noma, est&aacute; integrada por el Parlamento de Andaluc&iacute;a, la Presidencia de la Junta y el Consejo de Gobierno (art&iacute;culo 99 EAA). Elegida ya por el pueblo, en elecci&oacute;n directa, circunscripci&oacute;n provincial y sistema de listas electorales cerradas, las personas que ocupar&aacute;n los 109 esca&ntilde;os del Parlamento de Andaluc&iacute;a, toca ahora proceder, una vez constituida la nueva legislatura, a la investidura del Presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El Presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a tiene importantes funciones como d<span class="highlight" style="--color:white;">irigir y coordinar la actividad del Consejo de Gobierno; coordinar la Administraci&oacute;n de la Comunidad Aut&oacute;noma; designar y separar (libremente) a los consejeros; ostentar la suprema representaci&oacute;n de la Comunidad Aut&oacute;noma; as&iacute; como la representaci&oacute;n ordinaria del Estado en Andaluc&iacute;a. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El procedimiento de su investidura (elecci&oacute;n parlamentaria) es el siguiente. </span>El Presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a ser&aacute; elegido, de entre sus miembros, por el Parlamento. Por tanto, a diferencia de la investidura del Presidente del Gobierno, ha de ser diputado o diputada el candidato a la investidura parlamentaria como Presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a. <span class="highlight" style="--color:white;">El Presidente del Parlamento de Andaluc&iacute;a, previa consulta a los Portavoces designados por los partidos o grupos pol&iacute;ticos con representaci&oacute;n parlamentaria, propondr&aacute; un candidato a Presidente de la Junta.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El candidato presentar&aacute; su programa al Parlamento. Para ser elegido, el candidato deber&aacute;, en primera votaci&oacute;n, obtener mayor&iacute;a absoluta. De no obtenerla, se proceder&aacute; a una nueva votaci&oacute;n cuarenta y ocho horas despu&eacute;s de la anterior, y la confianza se entender&aacute; otorgada si obtuviera mayor&iacute;a simple en la segunda o sucesivas votaciones.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Caso de no conseguirse dicha mayor&iacute;a, se tramitar&aacute;n sucesivas propuestas en la forma prevista anteriormente. Si, transcurrido el&nbsp;plazo de dos meses a partir de la primera votaci&oacute;n, ning&uacute;n candidato hubiera obtenido la mayor&iacute;a simple, el Parlamento quedar&aacute; autom&aacute;ticamente disuelto y el Presidente de la Junta en funciones convocar&aacute; nuevas elecciones.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Una vez elegido, el Presidente ser&aacute; nombrado por el Rey y proceder&aacute; a designar los miembros del Consejo de Gobierno y a distribuir entre ellos las correspondientes funciones ejecutivas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En cuanto al aforamiento procesal, la responsabilidad penal del Presidente de la Junta ser&aacute; exigible ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Ante el mismo Tribunal ser&aacute; exigible la responsabilidad civil en que hubiera incurrido el Presidente de la Junta con ocasi&oacute;n del ejercicio de su cargo.</span>
    </p><p class="article-text">
        Las p<span class="highlight" style="--color:white;">ersonas que han ocupado la Presidencia de la Junta de Andaluc&iacute;a</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">desde 1982 hasta la actualidad, por orden cronol&oacute;gico, son los siguientes: Rafael Escuredo Rodr&iacute;guez (1&ordm;). PSOE; Jos&eacute; Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez de la Borbolla Camoy&aacute;n (2&ordm;). PSOE; Manuel Chaves Gonz&aacute;lez (3&ordm;). PSOE; Jos&eacute; Antonio Gri&ntilde;&aacute;n Mart&iacute;nez (4&ordm;). PSOE; Susana D&iacute;az Pacheco (5&ordf;). PSOE; y Juan Manuel Moreno Bonilla (6&ordm;). PP.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Una vez investido por el Parlamento de Andaluc&iacute;a el Presidente o Presidenta de la Junta de Andaluc&iacute;a, por Decreto de la Presidencia de la Junta de Andaluc&iacute;a se configura el Consejo de Gobierno, conforme a lo establecido en el art&iacute;culo 19 de la Ley 6/2006, del Gobierno de la Comunidad Aut&oacute;noma de Andaluc&iacute;a, determin&aacute;ndose las posibles Vicepresidencias del Gobierno (opcional) y las Consejer&iacute;as en la que se organizar&aacute; departamentalmente la acci&oacute;n de gobierno.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tanto su n&uacute;mero como su denominaci&oacute;n es variable en los diferentes mandatos, incluso durante la legislatura puede haber cambios, pues depende de la libre voluntad de la persona que ocupa la Presidencia de la Junta de Andaluc&iacute;a. Tambi&eacute;n depender&aacute; de si el gobierno es de un solo partido, o de coalici&oacute;n. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Normalmente suele haber Consejer&iacute;as de Presidencia, de Justicia, de Administraci&oacute;n P&uacute;blica, de Empleo, de Hacienda, de Educaci&oacute;n, de Agricultura, de Econom&iacute;a, de Salud, de Igualdad, de Pol&iacute;ticas Sociales, de Infraestructuras y Ordenaci&oacute;n del Territorio, de Medio Ambiente, o de Cultura, entre otros departamentos, pero como hemos dicho, es variable. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Suele haber un portavoz del Gobierno (uno de los titulares de Consejer&iacute;a), que comparece despu&eacute;s de cada sesi&oacute;n del Consejo de Gobierno para informar a los medios de comunicaci&oacute;n y a la sociedad de los acuerdos semanales, que en todo caso acaban public&aacute;ndose en el Bolet&iacute;n Oficial de la Junta de Andaluc&iacute;a.</span>
    </p><p class="article-text">
        El Consejo de Gobierno est&aacute; integrado por la Presidencia, los vicepresidentes en su caso, y los consejeros. El Consejo de Gobierno de Andaluc&iacute;a es el &oacute;rgano colegiado que, en el marco de sus competencias, ejerce la direcci&oacute;n pol&iacute;tica de la Comunidad Aut&oacute;noma; dirige la Administraci&oacute;n; desarrolla las funciones ejecutivas y administrativas de la Junta de Andaluc&iacute;a; y le corresponde el ejercicio de la potestad reglamentaria.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al control sobre la acci&oacute;n de gobierno, el Parlamento de Andaluc&iacute;a puede exigir la responsabilidad pol&iacute;tica del Consejo de Gobierno mediante la adopci&oacute;n por mayor&iacute;a absoluta de la moci&oacute;n de censura, que habr&aacute; de ser propuesta, al menos, por una cuarta parte de los parlamentarios y habr&aacute; de incluir un candidato o candidata a la Presidencia de la Junta. 
    </p><p class="article-text">
        La moci&oacute;n de censura no podr&aacute; ser votada hasta que transcurran cinco d&iacute;as desde su presentaci&oacute;n. Si la moci&oacute;n de censura no fuese aprobada por el Parlamento, sus signatarios no podr&aacute;n presentar otra durante el mismo per&iacute;odo de sesiones.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Si el Parlamento adoptara una moci&oacute;n de censura, el Presidente de la Junta presentar&aacute; su dimisi&oacute;n ante el Parlamento y el candidato incluido en aqu&eacute;lla se entender&aacute; investido de la confianza de la C&aacute;mara. El Rey le nombrar&aacute; Presidente de la Junta.</span>
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el Presidente de la Junta, previa deliberaci&oacute;n del Consejo de Gobierno, puede plantear ante el Parlamento la cuesti&oacute;n de confianza sobre su programa o sobre una declaraci&oacute;n de pol&iacute;tica general. La confianza se entender&aacute; otorgada cuando vote a favor de la misma la mayor&iacute;a simple de los Diputados.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Si el Parlamento negara su confianza, el Presidente de la Junta presentar&aacute; su dimisi&oacute;n ante el Parlamento, cuyo Presidente convocar&aacute;, en el plazo m&aacute;ximo de quince d&iacute;as, la sesi&oacute;n plenaria para la elecci&oacute;n de nuevo Presidente de la Junta. El principio fundamental es que el Consejo de Gobierno responde pol&iacute;ticamente ante el Parlamento de forma solidaria, sin perjuicio de la responsabilidad directa de cada consejero por su gesti&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        El Consejo de Gobierno cesa tras la celebraci&oacute;n de elecciones al Parlamento, y en los casos de p&eacute;rdida de cuesti&oacute;n de confianza o aprobaci&oacute;n de moci&oacute;n de censura, dimisi&oacute;n, incapacidad, condena penal firme que inhabilite para el desempe&ntilde;o de cargo p&uacute;blico o fallecimiento del Presidente. 
    </p><p class="article-text">
        El Consejo de Gobierno cesante continuar&aacute; en funciones hasta la toma de posesi&oacute;n del nuevo Consejo de Gobierno. Es justo el momento pol&iacute;tico en el que nos encontramos tras las elecciones del pasado 17 de mayo, en espera de la constituci&oacute;n del nuevo Parlamento de Andaluc&iacute;a, de la ronda de consultas por parte de que sea designado como Presidente del Parlamento en su sesi&oacute;n constitutiva del pr&oacute;ximo 11 de junio, y del inicio del procedimiento de investidura, que, dados los resultados electorales (sin mayor&iacute;a absoluta) requerir&aacute; de alg&uacute;n tipo de acuerdo entre grupos parlamentarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel B. Gómez Puerto, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Córdoba, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/consideraciones-juridico-estatutarias-gobierno-junta-andalucia_132_13232079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 18:03:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f32d8758-6570-471e-9c4c-a7f62613e623_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="38229" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f32d8758-6570-471e-9c4c-a7f62613e623_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="38229" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Consideraciones jurídico-estatutarias sobre el Gobierno de la Junta de Andalucía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f32d8758-6570-471e-9c4c-a7f62613e623_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Astérix y la forma A-38]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/asterix-forma-38_132_13230689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c78f5886-611d-4cb1-9513-c74e4bfb9be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Astérix y la forma A-38"></p><p class="article-text">
        Ast&eacute;rix y las 12 pruebas es una una animaci&oacute;n deliciosa y &aacute;cida. La m&aacute;s ardua de las pruebas que debe superar junto a Ob&eacute;lix es, en mi opini&oacute;n, la obtenci&oacute;n de la forma A-38 (el formulario, o el documento A-38, en castellano) en la Casa que Enloquece. Es aparentemente simple: hacer cola en la ventanilla de informaci&oacute;n, dirigirse al departamento correspondiente y solicitarlo. Fin. Sin embargo, los malentendidos, formularios previos, desinformaci&oacute;n, duplicidades, etc., se convierten en una trampa para la cordura. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ciudadano se enfrenta, en mayor o menor medida, a la Casa que Enloquece a lo largo de su vida, desde los tr&aacute;mites de registro de un neonato a los de defunci&oacute;n. Como la postrera sombra,  tampoco nadie escapa de la lenta y pegajosa burocracia. El certificado digital podr&iacute;a haber sido la poci&oacute;n m&aacute;gica que ayudase a recorrer el laberinto pero, aunque ayude, se queda muy corto en sus efectos. Sigan a Ast&eacute;rix en esta aventura: 
    </p><p class="article-text">
        Ast&eacute;rix y familia se han mudado por trabajo a una comunidad aut&oacute;noma colindante con Andaluc&iacute;a y descubren que, para el servicio de salud de &eacute;sta, tienen menos pasado que Jason Bourne. Deben pedir todos sus historiales e informes, en papel, y pedir cita con los m&eacute;dicos especialistas para los que ya estaban en lista de espera en Andaluc&iacute;a. Pasa un a&ntilde;o, vuelven a C&oacute;rdoba sin que hayan sido atendidos y deben comenzar los tr&aacute;mites a la inversa de nuevo. Afortunadamente, ninguno tiene nada grave, pero llevan dos a&ntilde;os para ser atendidos. -&iquest;D&oacute;nde consigo la forma A-38?, -pregunta. -El puerto se encuentra a la orilla del mar-, le responde un funcionario. 
    </p><p class="article-text">
        El galo tiene un tercer galito y ya son familia numerosa. Necesitan que se les reconozca como tal, pues compran una vivienda en C&oacute;rdoba y la bonificaci&oacute;n al 50% del ITP depende de ello. Son miles de euros de diferencia; no es balad&iacute;. Podr&iacute;a pagarse ahora todo y reclamar la mitad m&aacute;s adelante, claro, pero no se atan los jabal&iacute;s con longanizas en esta casa. Tras ir a suplicar a varias oficinas, consiguen que se agilice su tr&aacute;mite y obtener el reconocimiento diez d&iacute;as antes de la fecha de compraventa. -&iquest;Pero no es sabido que ya somos cuatro en casa y que acaba de nacer un quinto?, -se pregunta. -&iquest;Por qu&eacute; debemos hacer un tr&aacute;mite que deber&iacute;a concederse de forma autom&aacute;tica? -&iexcl;Le digo que el puerto sigue a la orilla del mar! 
    </p><p class="article-text">
        Ast&eacute;rix debe tramitar documentaci&oacute;n para comprar una vivienda y coincide con la renovaci&oacute;n del certificado digital. Ya lo renov&oacute; una vez online, por lo que deber&iacute;a ser sencillo, pero esta vez, por cambio de normativa, debe hacerlo presencialmente. En la web de la F&aacute;brica Nacional de Moneda y Timbre consulta d&oacute;nde puede hacerlo, y se encuentra con que el listado oficial de oficinas est&aacute; desactualizado. El 80% de ellas ya no realizan este tr&aacute;mite. Los vigilantes de seguridad, voluntariosos, excedidos en funciones e infrarremunerados. -Llame a este n&uacute;mero, -le dicen. -No existe. -No, ese ya no es, pruebe con &eacute;ste otro. -No contestan.  -Vaya usted a Diputaci&oacute;n. -Y Ast&eacute;rix va, s&oacute;lo para comprobar que es la hora del desayuno y que casi todas las mesas est&aacute;n vac&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y las ayudas a la infancia? Necesitan estar empadronados. La solicitud se curs&oacute; en verano y, en enero siguiente, sin haberse resuelto a&uacute;n, necesitan modificarla. Gracias a Tutatis, el piso ya est&aacute; reformado y se pueden mudar a su nuevo hogar. -Oiga, no deben solicitar un nuevo empadronamiento sin m&aacute;s: deben adjuntar a la primera solicitud de empadronamiento una solicitud de desistimiento y, a continuaci&oacute;n, iniciar un proceso nuevo. &iexcl;Si no lo hacen as&iacute; esto podr&iacute;a ocasionar un retraso! -Ast&eacute;rix y su familia llevan viviendo m&aacute;s de medio a&ntilde;o aqu&iacute;, pero para el ayuntamiento siguen figurando allende Despe&ntilde;aperros. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hay del voto? Seg&uacute;n el censo electoral, constan registrados en C&oacute;rdoba desde finales de enero pero las listas que manejan las mesas electorales est&aacute;n actualizadas a 1 de enero, por lo que les sugieren que vayan al ayuntamiento a solicitar un certificado que acredite que est&aacute;n en el censo electoral. Ast&eacute;rix recuerda que es un tr&aacute;mite que puede hacer con su certificado digital, lo descarga y lo muestra triunfante. -Lo siento, s&oacute;lo en papel. Vaya a una copister&iacute;a, aunque sea domingo a las 19:40. Creo que hay una que no cierra. Debe de seguir en el puerto, a la orilla del mar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro M. García Marta, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/asterix-forma-38_132_13230689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 18:00:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c78f5886-611d-4cb1-9513-c74e4bfb9be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="747588" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c78f5886-611d-4cb1-9513-c74e4bfb9be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="747588" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Astérix y la forma A-38]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c78f5886-611d-4cb1-9513-c74e4bfb9be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La economía acelerada por la IA: cinco principios para sobrevivir]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/economia-acelerada-ia-cinco-principios-sobrevivir_132_13228622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f76a7512-f7a8-4923-a9f4-af50b6c493c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La economía acelerada por la IA: cinco principios para sobrevivir"></p><p class="article-text">
        Muchas empresas est&aacute;n haci&eacute;ndose ahora mismo una pregunta, a mi juicio equivocada,&nbsp;sobre la inteligencia artificial. La conversaci&oacute;n suele girar alrededor de qu&eacute; herramienta usar, qu&eacute; modelo implantar, software contratar o qu&eacute; tareas automatizar.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta realmente importante es otra: &iquest;C&oacute;mo se construye una empresa capaz de adaptarse continuamente sin colapsar?&nbsp;Quiz&aacute;s,&nbsp;ese sea el verdadero cambio que trae la IA, o, al&nbsp;menos, uno de los m&aacute;s importantes. La IA, como ya sab&eacute;is, no solo automatiza procesos,&nbsp;mejora productividad o acelera tareas; tambi&eacute;n convierte el cambio permanente en condici&oacute;n estructural del negocio, y esto obliga a replantear profundamente c&oacute;mo deben funcionar las organizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, las empresas se dise&ntilde;aron para maximizar estabilidad y eficiencia en entornos relativamente previsibles, con procesos s&oacute;lidos, jerarqu&iacute;as claras y&nbsp;modelos de gesti&oacute;n orientados a reducir incertidumbre, pero la IA introduce justo la l&oacute;gica contraria. Y eso es dif&iacute;cil de interiorizar. Cada semana aparecen nuevas capacidades, nuevos agentes, nuevas formas de producir, vender, analizar o coordinar trabajo. Nuevo, mejor, innvador, y&nbsp;eso significa que la ventaja competitiva ya no depende solo de tener tecnolog&iacute;a (que tambi&eacute;n), sino que empieza a depender de la capacidad organizativa para absorber cambio constante sin romperse internamente.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparecen&nbsp;cinco principios muy importantes para entender c&oacute;mo deber&iacute;an empezar a construirse muchas empresas a partir de ahora. El primero es entender que la estructura debe ser m&aacute;s modular y menos r&iacute;gida. Las organizaciones excesivamente jer&aacute;rquicas y lentas empiezan a sufrir much&iacute;simo en entornos de cambio acelerado, ya que cada capa de validaci&oacute;n, cada silo y cada proceso innecesario a&ntilde;ade fricci&oacute;n justo cuando el mercado exige velocidad.&nbsp;Por eso, creo que veremos equipos mucho m&aacute;s peque&ntilde;os, m&aacute;s aut&oacute;nomos y con mucha m&aacute;s capacidad de decisi&oacute;n operativa,&nbsp;no porque &ldquo;quede moderno&rdquo;, sino porque la velocidad empieza a convertirse en ventaja competitiva estructural.
    </p><p class="article-text">
        El segundo principio es separar herramientas de capacidades. Muchas compa&ntilde;&iacute;as est&aacute;n obsesionadas con elegir &ldquo;la herramienta correcta&rdquo;, cuando probablemente ninguna herramienta concreta ser&aacute; estable demasiado tiempo. Lo importante no ser&aacute; acertar con el software definitivo, sino construir capacidades internas para integrar continuamente nuevas tecnolog&iacute;as sin paralizar la organizaci&oacute;n, es decir, capacidad de aprendizaje, adaptaci&oacute;n r&aacute;pida, integraci&oacute;n tecnol&oacute;gica y reorganizaci&oacute;n constante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tercer principio es probablemente uno de los m&aacute;s dif&iacute;ciles culturalmente: las empresas tendr&aacute;n que aprender a priorizar velocidad de aprendizaje sobre perfecci&oacute;n operativa.&nbsp;Durante d&eacute;cadas, el <em>management</em> tradicional premi&oacute; estabilidad, control y reducci&oacute;n de errores, pero en entornos donde la tecnolog&iacute;a cambia cada pocas semanas. Por ello, esperar a tener certezas absolutas puede convertirse en un problema enorme. Mientras una empresa sigue analizando, otra ya est&aacute; aprendiendo. Y estoy convencido que aqu&iacute; veremos una diferencia brutal entre organizaciones: las que experimenten r&aacute;pido y las que sigan atrapadas intentando estabilizar un entorno que ya nunca volver&aacute; a ser completamente estable.
    </p><p class="article-text">
        El cuarto principio afecta directamente a la relaci&oacute;n entre personas y estructura. Durante d&eacute;cadas, las empresas crecieron bajo una l&oacute;gica de los m&aacute;s sencilla, m&aacute;s trabajo, m&aacute;s personas, m&aacute;s <em>management</em>, pero la IA empieza a romper parcialmente esa correlaci&oacute;n. Como ya hemos hablado en otro art&iacute;culos, una sola persona puede producir much&iacute;simo m&aacute;s que antes y&nbsp;eso obliga a replantear completamente los roles, equipos, procesos y, sobre todo, modelos de productividad. A ver, no significa que las personas desaparezcan, pero  cambia profundamente c&oacute;mo se organiza el trabajo humano alrededor de capacidades aumentadas por IA.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; aparece el quinto principio, que, probablemente, es el m&aacute;s estrat&eacute;gico de todos:&nbsp;las empresas necesitan recuperar tiempo para pensar el futuro antes de que el mercado las obligue a cambiar desde la urgencia. Creo,&nbsp;sinceramente,&nbsp;que much&iacute;simas compa&ntilde;&iacute;as est&aacute;n entrando en una trampa peligros&iacute;sima. Toda su energ&iacute;a organizativa est&aacute; consumida por el presente (ventas, m&aacute;rgenes, clientes etc ) y&nbsp;cuando toda la empresa vive atrapada resolviendo urgencias constantes, pierde capacidad de adaptaci&oacute;n estructural. Esto ya lo vi con la llegada de Internet.&nbsp;Las grandes transformaciones rara vez destruyen empresas de golpe. Poco a poco van&nbsp;reduciendo&nbsp;margen, luego, velocidad; despu&eacute;s, capacidad de inversi&oacute;n, etc.; y&nbsp;cuando finalmente el cambio se vuelve evidente, muchas veces ya no queda pulm&oacute;n financiero ni organizativo para reaccionar sin dolor. Y esto tambi&eacute;n lo he vivido en primera persona con la llegada de, en su momento, Internet.&nbsp;Por eso, creo que la IA no est&aacute; creando simplemente una nueva ola tecnol&oacute;gica, sino que est&aacute; obligando a redise&ntilde;ar la propia idea de empresa.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente, las organizaciones m&aacute;s fuertes de la pr&oacute;xima d&eacute;cada no ser&aacute;n las m&aacute;s grandes ni necesariamente las m&aacute;s tecnol&oacute;gicas. Quiz&aacute;s sean aqu&eacute;llas&nbsp;que consigan mantenerse suficientemente adaptables para evolucionar continuamente sin colapsar mientras el entorno cambia a una velocidad cada vez mayor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/economia-acelerada-ia-cinco-principios-sobrevivir_132_13228622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 07:44:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f76a7512-f7a8-4923-a9f4-af50b6c493c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="195478" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f76a7512-f7a8-4923-a9f4-af50b6c493c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="195478" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La economía acelerada por la IA: cinco principios para sobrevivir]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f76a7512-f7a8-4923-a9f4-af50b6c493c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Somos lo que nos creemos? ¡Pues creamos!]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/creemos-creamos_132_13226647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c259f44f-f472-4eaf-9463-8df194f6ebc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Somos lo que nos creemos? ¡Pues creamos!"></p><p class="article-text">
        Esta semana he visitado -y disfrutado- la Feria de Jerez. Un aut&eacute;ntico regalo para los sentidos. Una feria abierta hasta el extremo de que todas las casetas tienen espacio para los socios y para el p&uacute;blico en general. Una perfecta divisi&oacute;n de espacios que conviven sin ning&uacute;n complejo. Todos disfrutan de la misma comida, vinos y m&uacute;sica, en perfecta armon&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una feria que cuida al detalle la est&eacute;tica. Las casetas tienen portadas maravillosas. All&aacute; donde mires, cada cual es m&aacute;s bonita, con apuestas que son obras de arte. Del paseo de caballos, ni hablamos. Ni una mota de polvo, esa anchura que es una autov&iacute;a al cielo y unos enganches majestuosos con cocheros impecablemente vestidos. Y cada d&iacute;a centenares de cabalistas. Al caer la noche la iluminaci&oacute;n es como si el cielo se llenara de estrellas de colores. No he visto nunca una iluminaci&oacute;n tan bonita, tan brillante y sutil, diferente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y a la hora de beber, vinos de Jerez y chin pum. Incluso dir&iacute;a que muy poca cerveza o tinto. Vino y m&aacute;s vino y hasta cuando cae la noche, empieza otra vez el vino de Jerez.&nbsp;&nbsp;De acompa&ntilde;amiento, cigalitas, gambas, caz&oacute;n, tortillita de camarones, croquetas de choco, chicharrones y berza jerezana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En nuestra C&oacute;rdoba, como siempre, falla lo principal. Amarnos a nosotros mismos por encima de todo. Debieran inyectarnos al nacer una dosis extra de orgullo cordob&eacute;s. No hay otra tierra con mejores productos, m&aacute;s bonita, m&aacute;s elegante, con m&aacute;s historia y llena de tradiciones y maravillas, pero luego estamos los cordobeses. Esa especie singular de humanos capaz hasta de mover el entrecejo cuando habla de algo propio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; semana escuch&eacute; en la radio a Javier Campos, presidente de la muy reciente constituida Sociedad Cordobesa de Cultura Gastron&oacute;mica, pidiendo productos de C&oacute;rdoba en la Feria que se nos viene: &ldquo;En las Cruces han prevalecido vinos de otras provincias&rdquo;, dec&iacute;a . Para empezar, un ol&eacute; a esa Sociedad a la que le deseo lo mejor, porque trabajo tiene: &iexcl;Si no hay otra ciudad con m&aacute;s cultura gastron&oacute;mica que la nuestra! Ahora bien, complicado lo tienen para meternos en la cabeza el orgullo patrio. Parece que las DOP y las casetas, gracias a esta sociedad, se han unido para fomentar esta feria nuestra comida y los vinos de Montilla-Moriles. Dios los oiga&hellip; y se le caiga la lengua al que pida otra cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Columela, el gran escritor de la agricultura romana, en el Siglo I d.C. recogi&oacute; en su tratado <em>De r&uacute;stica</em>, en el Libro XII, un singular proceso que conoci&oacute; por estas tierras: &ldquo;<em>Uvae in sole pandantur</em>&rdquo;, dec&iacute;a, o sea ese &ldquo;asoleo&rdquo; que a&uacute;n hacemos aqu&iacute; para secar las uvas al sol y obtener el&nbsp;Pedro Ximenez. Lo tenemos todo, y desde antes que nadie&hellip; pero no nos lo creemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vayan a la feria, disfruten de nuestro modelo abierto y &uacute;nico, de nuestra majestuosa portada, de ese poliedro de casetas para todos los gustos y, a la hora de pedir, jam&oacute;n ib&eacute;rico de los Pedroches, queso de los muchos que tenemos, cochifrito, flamenqu&iacute;n, salmorejo, montaditos de lomo ib&eacute;rico, tortilla de patatas y pastel cordob&eacute;s. El rebujito, con vino de Montilla-Moriles, o de los que tenemos ya hechos con toques de yerbabuena y, si llega la copa larga, nuestros licores y brandys y hasta las mejores ginebras artesanales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah, se me olvidaba, y al caer la noche, para volver a volver, un reconstituyente potaje de garbanzos de los de nuestras abuelas que ahora que, por tener, tenemos hasta los mejores garbanzos del mundo con denominaci&oacute;n de origen protegida. Si, como lo oyen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        (<em>La Junta de Andaluc&iacute;a emiti&oacute; resoluci&oacute;n favorable en enero de 2026 y el BOE public&oacute; la </em><em><strong>protecci&oacute;n nacional </strong></em><em>&nbsp;el 9 de mayo de 2026 de la DOP </em><em><strong>Garbanzo Campi&ntilde;a de C&oacute;rdoba</strong></em>)&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/creemos-creamos_132_13226647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 17:47:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c259f44f-f472-4eaf-9463-8df194f6ebc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5102768" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c259f44f-f472-4eaf-9463-8df194f6ebc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5102768" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Somos lo que nos creemos? ¡Pues creamos!]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c259f44f-f472-4eaf-9463-8df194f6ebc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El palco del Bernabeu]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/palco-bernabeu_132_13226658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f027cc23-f7da-4293-a351-c1b54c810ae0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El palco del Bernabeu"></p><p class="article-text">
        Estuve hace un par de d&iacute;as caminando por el mercadillo &ldquo;de las setas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el &ldquo;mercata&rdquo; hay un gran tenderete de camisetas &ldquo;truchas&rdquo; de equipos y selecciones de f&uacute;tbol. A muy buen precio, adem&aacute;s: Una, diez euros; dos, quince.
    </p><p class="article-text">
        Tejido chungo, eso s&iacute;. Camisetas llegadas desde all&iacute; donde nunca hubo Cristo y que han debido pasar por el Estrecho de Ormuz en mejores momentos.
    </p><p class="article-text">
        Pensaba en geopol&iacute;tica mientras me debat&iacute;a entre comprarle una camiseta de Mbapp&eacute; del PSG o de Mbapp&eacute; del Real Madrid a mi sobrino. O de Vinny Jr. O de C&eacute;sar o nada.
    </p><p class="article-text">
        No compr&eacute; nada; pero me record&oacute; a aquella vez en la que estuve en el Palco del Bernabeu. Qu&eacute; guapo todo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        No voy a explicar aqu&iacute; por qu&eacute; yo estuve invitado al Palco porque ni yo mismo lo recuerdo, pero soy un tipo agradecido.
    </p><p class="article-text">
        Eso era maravilloso. Estaba muy alto, sobre el cielo de Madrid. Hab&iacute;a barra libre, obviamente. Todo elegante y perfumado. Recuerdo que hab&iacute;a camareras y camareros uniformados como personal de vuelo de Fly Emirates sirviendo canap&eacute;s y cuenquitos de pistachos a cascoporro.
    </p><p class="article-text">
        En una pared, junto a los extintores, hab&iacute;a tambi&eacute;n un desfibrilador. Y hab&iacute;a un rinoceronte met&aacute;lico (r&eacute;plica de uno que hay de Dal&iacute; en una rotonda de Marbella) cuyo cuerno era el grifo desde el que brotaba la cerveza (de marca blanca, claro, no Mahou, porque la mahou es del Atleti).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hab&iacute;a all&iacute; narcopantallas enormes que reproduc&iacute;an im&aacute;genes en alta velocidad de c&oacute;mo iban las nuevas obras en el Canal de Panam&aacute; (sin sonido). Siempre estamos de obras en el Canal de Panam&aacute;, es como la parcela de un cu&ntilde;ao, no tiene fin.
    </p><p class="article-text">
        Alguien me dijo que el Palco ten&iacute;a un sistema de defensa en el que se blindaba por si hab&iacute;a un ataque de drones o helic&oacute;pteros como aquel que hizo Don Altobello. Poco probable.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso me contaron. Pero vi poco f&uacute;tbol. Eso era otra cosa que estaba muy abajo.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el palco est&aacute; tan arriba, tan lejos de la cancha, tan ajeno a lo que pasa en el c&eacute;sped, al chasquido de los tacos, al crujido del tobillo, al olor de la hierba segada, que ni una volea perpetrada por un central asustado llegar&iacute;a a su cristalera blindada. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos venido a otra cosa, el resultado nos da igual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y sin embargo yo solo quiero comprarle una camiseta a mi sobrino. Que me la pagar&aacute; con un beso. Eso es el mercado.
    </p><p class="article-text">
        Empata ahora, presidente; si puedes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/palco-bernabeu_132_13226658.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 17:47:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f027cc23-f7da-4293-a351-c1b54c810ae0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="39124" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f027cc23-f7da-4293-a351-c1b54c810ae0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="39124" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El palco del Bernabeu]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f027cc23-f7da-4293-a351-c1b54c810ae0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reflexión ovniversal]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/reflexion-ovniversal_132_13226119.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c125c3b-2096-4f32-848b-982da5582c31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reflexión ovniversal"></p><p class="article-text">
        Jornada de reflexi&oacute;n. Elecciones auton&oacute;micas de Andaluc&iacute;a. A&ntilde;o 2026. Se podr&iacute;a pensar que la meditativa tarea corresponde sobre todo al electorado raso o m&aacute;s especialmente a quien encabeza las candidaturas. O que el s&aacute;bado de reflexi&oacute;n es para todo ser racional viviente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Que reflexione yo? &iexcl;Reflexiona t&uacute;!&rdquo;, dir&aacute;n para s&iacute; algunas gentes c&iacute;nicas que enfangaron el final de esta campa&ntilde;a del 17M, a&uacute;n tibia, a&uacute;n con su n&aacute;usea, se pongan como se pongan, pues no todo vale; tampoco tratar al personal como si no tuvi&eacute;semos memoria o capacidad de relaci&oacute;n y raciocinio.
    </p><p class="article-text">
        Porque suele pasar que quien practica el juego sucio pretende que r&aacute;pidamente se olvide lo hecho. Lanza adelante la pelota embarrada de ara&ntilde;ar apoyos o desmovilizaciones, y a otra cosa mariposa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero Andaluc&iacute;a reflexiona. En pie. En jarras. Con los brazos abiertos. Las manos encallecidas. Las inteligencias chispeantes. El duende despierto. Jonda. Universal. Celeste. C&oacute;smica. Extraterrestre si cabe. Mestiza y plural&iacute;sima. Desde hace milenios en vanguardia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Acontece as&iacute; un s&aacute;bado de v&iacute;spera. Expectante. Como en calma. Sin ruido. Aunque con empacho, tras semanas de escuchar eso que dicen que electoralmente funciona: repetir las mismas generalidades y frases en busca del efecto emocional, huir de concreciones con informe econ&oacute;mico, escabullirse sobre hipot&eacute;ticos repartos de poder y sus condiciones si se alcanzasen pactos de gobierno. La sinceridad, a priori, da problemas, valga el inciso. Ya aseguraba Quinto Tulio Cicer&oacute;n (ver libro en la imagen) que para ganar elecciones hay que prometer lo que haga falta y no negar nada, porque una negativa, por muy sincera y racional que sea, acarrea un rechazo inmediato y general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llega, en fin, un s&aacute;bado raro. Como de vacaciones sin tener vacaciones. De verse la persona ante el espejo de nuestra democracia, con la papeleta elegida o a&uacute;n sin elegir, o con la decisi&oacute;n pendiente de ejercer o no el voto, que &ldquo;es un derecho, pero tambi&eacute;n un deber&rdquo;, como nos inculcaron a la generaci&oacute;n X, criada con la flamante Constituci&oacute;n de 1978, madurada en la crucial respuesta hist&oacute;rica del pueblo andaluz al refer&eacute;ndum del 28F, y en el recuerdo a los h&eacute;roes y hero&iacute;nas que lucharon contra la dictadura franquista, entre ellas Roser Rius, hoy <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/roser-rius-militante-torturada-billy-nino-no-delatar-nadie-sensaciones-plenas-vida_1_13214267.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevistada</a> en elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        En lo que me toca, he reflexionado. Y ando en ello. Digamos que no estoy cotejando programas electorales porque ya los compar&eacute;. Ni cantando canciones de campa&ntilde;a. Ni siquiera escucho mis favoritas del 15M. Digamos que quiz&aacute;s estoy evitando pensar, leer y escuchar lo que las mentes creativas de las campa&ntilde;as considerar&iacute;an conveniente. Me tapar&eacute; los o&iacute;dos si en la cola del pan o del pescado alguien mete baza con discursos de crispaci&oacute;n que le entran cocinados v&iacute;a redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Digamos que estoy pensando lib&eacute;rrimamente, y mis neuronas se interconectan a su aire sobre lo que deber&iacute;an reflexionar los y las l&iacute;deres y las personas integrantes de las candidaturas, que son a quienes elegimos para que se ocupen de Andaluc&iacute;a y sean fieles y leales en interpretar y cumplir lo que nuestra soberan&iacute;a les dicta. Digamos que le doy vueltas a las ideas y a las palabras que pueden significar un inconcreto, una nada que podr&iacute;a ser algo, incluso algo vac&iacute;o o nada bueno. Es f&aacute;cil dibujar con las manos sobre el atril de los m&iacute;tines, y complicado establecer justas prioridades: priorizar ante la desnudez de la realidad, las arcas p&uacute;blicas, las insuficiencias financieras, las crisis, la urgencia de robustecer con rigor lo p&uacute;blico o la valent&iacute;a necesaria para hacer algo de otra forma, para otorgar poder cotidiano a la ciudadan&iacute;a, al funcionariado docente, por ejemplo, en lugar de sepultarlo en burocracias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la mente y el coraz&oacute;n -ese coraz&oacute;n tan presente en las campa&ntilde;as por su gancho de <em>marketing-</em> se me han llenado de personas j&oacute;venes, adolescentes, sobre todo, que deber&iacute;an tener un horizonte m&aacute;s cercano a las urnas si en nuestro pa&iacute;s reduj&eacute;ramos ya la edad de acceso al voto; de personas mayores; de la mujer mayor que ser&eacute;, del cambio y la emergencia clim&aacute;tica que aqu&iacute; est&aacute;n, y de los riesgos de que se vean discriminados sectores de poblaci&oacute;n tensionados por un sistema que no es justo, que excluye m&aacute;s y m&aacute;s perversamente de lo que nos atrevemos a reconocer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y bullen pensamientos, imaginaciones, alternativas, siluetas que acaso nadie traz&oacute;, zonas escasamente frecuentadas en los programas de los partidos y en las actuaciones p&uacute;blicas; ejercicios de ponernos unas personas en el lugar de las otras; posibilidades de moldear la arquitectura democr&aacute;tica y administrativa del Estado, y dentro de &eacute;ste, la de Andaluc&iacute;a, en el sentido de que ning&uacute;n poder pueda comprometer o debilitar pol&iacute;ticas b&aacute;sicas y de ciudadan&iacute;a sobre las que existe un acuerdo universal; fogonazos de las grandes esperanzas del 15M en la Puerta del Sol, y sarpullidos por declaraciones y gestos perpetrados en 2026, cosas que hace d&eacute;cadas nadie en pol&iacute;tica se hubiera atrevido a exhibir, por respeto a la ciudadan&iacute;a y a las instituciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reflexiono, rebelde. Lejos lo de estar flexionada. En el proceso parece, como se dice ahora, que me va a volar la cabeza. Tenemos elecciones en Andaluc&iacute;a. Important&iacute;simas. Despu&eacute;s de ellas, despu&eacute;s de las municipales, nacionales, europeas, las que vayan tocando, se puede continuar con lo de casi siempre: recolectar votos, ir trampeando y seguir acumulando Objeciones de Votantes No Involucrados (OVNI) en lo que se hace en el Parlamento, ni en las sedes de lo ejecutivo, ni en c&oacute;mo se gasta o d&oacute;nde va cada euro p&uacute;blico. Que no cunda ese posible fen&oacute;meno pol&iacute;tico ovni. Incomunicaci&oacute;n y descontento solo vienen bien a eso contrario a los derechos humanos, a las libertades y a la soberan&iacute;a del pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toca una reflexi&oacute;n <em>ovniversal</em> por la democracia. El objetivo, a escala global, regional, local, es hacerla m&aacute;s participativa y m&aacute;s transparente. Se puede. Participemos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/reflexion-ovniversal_132_13226119.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 09:26:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6c125c3b-2096-4f32-848b-982da5582c31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1957470" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6c125c3b-2096-4f32-848b-982da5582c31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1957470" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Reflexión ovniversal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6c125c3b-2096-4f32-848b-982da5582c31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del telégrafo a los “bits” y la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/telegrafo-bits-ia_132_13224452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0d3fa77-099d-4146-aaa9-27889191cc28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del telégrafo a los “bits” y la IA"></p><p class="article-text">
        Creamos modelos l&oacute;gico-matem&aacute;ticos, con f&oacute;rmulas, ecuaciones, gr&aacute;ficos y vectores, para operar con estas copias&nbsp;de la realidad&nbsp;y obtener resultados con los datos de la experimentaci&oacute;n. De esta forma, fueron surgiendo las distintas ramas del conocimiento y las aplicaciones t&eacute;cnicas.&nbsp;As&iacute; era hasta mediados del siglo XX el Pensamiento Anal&oacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica binaria fue establecida por dos matem&aacute;ticos, el alem&aacute;n Leibniz (siglos XVII-XVIII) y el ingl&eacute;s George Boole (siglo XIX), que en principio solo dio lugar a rudimentarias m&aacute;quinas de calcular con palancas y engranajes o a los telares de Jacquard con tarjetas perforadas. Fue a partir de la invenci&oacute;n del Tel&eacute;grafo El&eacute;ctrico por el pintor estadounidense Samuel Morse a mediados del siglo XIX, cuando se emple&oacute; la duraci&oacute;n corta o larga (puntos y rayas) de la corriente el&eacute;ctrica que discurre por un conductor, para transmitir letras y n&uacute;meros entre dos puntos distantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, conviniendo previamente su significaci&oacute;n (c&oacute;digos), utilizando unas se&ntilde;ales no continuas, o sea discretas, de impulsos el&eacute;ctricos de &ldquo;unos&rdquo; y &ldquo;ceros&rdquo;, se comprob&oacute; que eran m&aacute;s &uacute;tiles para transmitir y operar que las se&ntilde;ales anal&oacute;gicas. Fue a partir de esos momentos, cuando particularmente yo considero que se inici&oacute; el nacimiento de la Ciencia y la T&eacute;cnica Digital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n del transistor patentado por el f&iacute;sico estadounidense Shockley en 1947, basado en otros descubrimientos, permiti&oacute; no solo la transmisi&oacute;n, sino adem&aacute;s el procesamiento y almacenamiento de datos digitales. La aportaci&oacute;n del Ingeniero El&eacute;ctrico y Matem&aacute;tico tambi&eacute;n estadounidense Claude Shannon&nbsp;en 1949, (hace&nbsp;casi ochenta a&ntilde;os) con su&nbsp;Teor&iacute;a Matem&aacute;tica de la Comunicaci&oacute;n&nbsp;y la asignaci&oacute;n del vocablo &ldquo;bit&rdquo;, abreviatura de &ldquo;binary digit&rdquo;, como unidad m&iacute;nima de informaci&oacute;n dentro del marco de la ingenier&iacute;a de las telecomunicaciones, fueron fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente la creaci&oacute;n de c&oacute;digos binarios: BCD, Hexadecimal, ASCII, NRZ, etc.., permiti&oacute; la conversi&oacute;n de cualquier se&ntilde;al anal&oacute;gica en conjuntos de unos y ceros, (de cuatro, ocho, diecis&eacute;is, treinta y dos o sesenta y cuatro bits), que son tratados hoy d&iacute;a por &ldquo;chips&rdquo;, o circuitos el&eacute;ctricos con gran escala de integraci&oacute;n fabricados con semiconductores, cada vez m&aacute;s veloces y reducidos en tama&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero esta digitalizaci&oacute;n casi total, la dependencia de las Redes de Telecomunicaciones y la aparici&oacute;n de la Inteligencia Artificial (IA), que est&aacute;n revolucionado nuestra forma de trabajar y vivir, conlleva riesgos que no pensamos en ellos.
    </p><h2 class="article-text">Riesgos seg&uacute;n la Uni&oacute;n Internacional de Telecomunicaciones</h2><p class="article-text">
        Una fuerte tormenta solar podr&iacute;a inutilizar sat&eacute;lites, interrumpir los sistemas de navegaci&oacute;n y desestabilizar las redes el&eacute;ctricas, con tiempos de recuperaci&oacute;n que se medir&iacute;an en meses. Las temperaturas extremas podr&iacute;an saturar los centros de datos, provocando interrupciones en los servicios de telefon&iacute;a m&oacute;vil, as&iacute; como fallos en los sistemas sanitarios y las transacciones financieras. Mientras tanto, terremotos u otros desastres naturales pueden interrumpir las conexiones vitales a internet, ralentizando las operaciones comerciales y dejando a pa&iacute;ses enteros sin conexi&oacute;n durante semanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cualquier escenario concreto puede parecer aislado e improbable, no lo suficientemente alarmante como para provocar una respuesta global inmediata. Sin embargo, las vulnerabilidades digitales son reales y es inevitable que ocurran incidentes inesperados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un&nbsp;informe&nbsp;de la Uni&oacute;n Internacional de Telecomunicaciones (UIT) (1),&nbsp;pone de relieve otra vulnerabilidad: las sociedades se han vuelto dependientes de los sistemas digitales sin mantener las habilidades anal&oacute;gicas ni garantizar alternativas adecuadas. Cuando los grandes sistemas fallan, las alternativas fuera de l&iacute;nea ya no siempre est&aacute;n disponibles.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Afrontar los riesgos sist&eacute;micos implica ir m&aacute;s all&aacute; de los datos y trabajar de forma interdisciplinaria&raquo;, afirm&oacute; Arancha Gonz&aacute;lez, decana de la Escuela de Asuntos Internacionales de Par&iacute;s en Sciences Po. &laquo;Este informe muestra c&oacute;mo la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas basadas en la evidencia puede ayudarnos a desarrollar resiliencia en un mundo cada vez m&aacute;s interconectado&raquo;.
    </p><h2 class="article-text">Convertir el conocimiento en acci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &laquo;La resiliencia debe estar integrada en el ADN de las tecnolog&iacute;as de las que dependemos&raquo;, declar&oacute; Doreen Bogdan-Martin, Secretar&iacute;a General de la UIT. &laquo;Este informe nos insta a considerar la naturaleza sist&eacute;mica de los riesgos y a replantearnos c&oacute;mo protegemos los sistemas que conectan y empoderan a la humanidad&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        El informe insta a los responsables pol&iacute;ticos, al sector privado y a la sociedad civil a actuar de inmediato para evitar que estos riesgos se conviertan en una pandemia digital; y hace un llamamiento a un compromiso global y a una acci&oacute;n coordinada.
    </p><p class="article-text">
        Los autores sugieren considerar seis prioridades para salvaguardar la infraestructura digital cr&iacute;tica:
    </p><p class="article-text">
        -Profundizar el conocimiento: identificar vulnerabilidades, mapear las dependencias intersectoriales, desarrollar modelos para posibles reacciones en cadena y mantener habilidades anal&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        -Modernizar la gesti&oacute;n de riesgos: Tratar las interrupciones digitales no intencionadas como un riesgo fundamental mediante la actualizaci&oacute;n de los marcos legales y de gesti&oacute;n de riesgos de desastre, as&iacute; como de los incentivos.
    </p><p class="article-text">
        -Reforzar las normas y la planificaci&oacute;n: Establecer sistemas de respaldo s&oacute;lidos y llevar a cabo una planificaci&oacute;n conjunta de escenarios multisectoriales.
    </p><p class="article-text">
        -Mejorar la coordinaci&oacute;n en materia de riesgos cr&iacute;ticos: Coordinar de forma proactiva los riesgos de alto impacto que afectan al clima espacial, los cables submarinos, los sat&eacute;lites y los centros de datos.
    </p><p class="article-text">
        -Fomentar la resiliencia social: Capacitar a las comunidades y organizaciones para resistir y recuperarse de las disrupciones digitales mediante el desarrollo de capacidades de adaptaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        -Fomentar la confianza y la colaboraci&oacute;n: Desarrollar capacidades, convocar a las partes interesadas y promover la concienciaci&oacute;n y la rendici&oacute;n de cuentas compartidas entre sectores y fronteras.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados son fruto de un proceso de colaboraci&oacute;n en el que han participado&nbsp;expertos&nbsp;de 12 pa&iacute;ses, en representaci&oacute;n de autoridades nacionales, el sector privado, el mundo acad&eacute;mico y organizaciones internacionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Nicol&aacute;s Puerto Barrios.</strong> Exjefe Provincial de la Inspecci&oacute;n de Telecomunicaciones de C&oacute;rdoba. Primer Premio Nacional de Prensa en 1983. El &ldquo;A&ntilde;o Mundial de las Comunicaciones&rdquo;, convocado por la UIT a instancias de la Asamblea&nbsp;General&nbsp;de las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        (1)When digital systems fail:&nbsp;The hidden risks of our digital world&ndash; an expert report
    </p><p class="article-text">
        (2026). The UN agency for digital technologies
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Puerto Barrios, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/telegrafo-bits-ia_132_13224452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 17:56:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a0d3fa77-099d-4146-aaa9-27889191cc28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8032" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a0d3fa77-099d-4146-aaa9-27889191cc28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8032" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Del telégrafo a los “bits” y la IA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a0d3fa77-099d-4146-aaa9-27889191cc28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la necesidad (y obligatoriedad) de políticas públicas para Andalucía]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/necesidad-obligatoriedad-politicas-publicas-andalucia_132_13219238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f85c4e45-d8df-4afe-aa1b-6ad74040fcb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre la necesidad (y obligatoriedad) de políticas públicas para Andalucía"></p><p class="article-text">
        Nuestro Estatuto de Autonom&iacute;a para Andaluc&iacute;a (Ley Org&aacute;nica 2/2007, de 19 de marzo, aprobado por el pueblo andaluz en refer&eacute;ndum el 18 de febrero de 2007), incluye en un importante precepto, el&nbsp;art&iacute;culo 37,&nbsp;una relaci&oacute;n de hasta&nbsp;veinte y cinco principios rectores de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas,&nbsp;y encomienda a los poderes de la Comunidad Aut&oacute;noma a trabajar por su aplicaci&oacute;n efectiva, para conseguir que el cat&aacute;logo estatutario de derechos sea real y efectivo, as&iacute; como para alcanzar los objetivos generales proclamados en el art&iacute;culo 10 del propio Estatuto de Autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Configuran los contenidos de dichos principios asuntos sociales tan relevantes como la prestaci&oacute;n de unos servicios p&uacute;blicos de calidad; el fomento de la educaci&oacute;n en valores que fomente la igualdad, la tolerancia, la libertad y la solidaridad; el acceso de las personas mayores a unas condiciones de vida digna e independiente, asegurando su participaci&oacute;n en la vida social, educativa y cultural de la comunidad; o la especial protecci&oacute;n de las personas en situaci&oacute;n de dependencia que les permita disfrutar de una digna calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en ese conjunto de objetivos sociales se obliga a los poderes p&uacute;blicos a impulsar actuaciones para lograr la autonom&iacute;a y la integraci&oacute;n social y profesional de las personas con discapacidad, de acuerdo con los principios de no discriminaci&oacute;n, accesibilidad universal e igualdad de oportunidades, el uso de la lengua de signos espa&ntilde;ola y las condiciones que permitan alcanzar la igualdad de las personas sordas que opten por esta lengua, que ser&aacute; objeto de ense&ntilde;anza, protecci&oacute;n y respeto; y la atenci&oacute;n social a personas que sufran marginaci&oacute;n, pobreza o exclusi&oacute;n y discriminaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Establece tambi&eacute;n el art&iacute;culo 37 un importante bloque de principios sobre cuestiones laborales&nbsp;como la integraci&oacute;n de los j&oacute;venes en la vida social y laboral, favoreciendo su autonom&iacute;a personal; la integraci&oacute;n laboral, econ&oacute;mica, social y cultural de los inmigrantes; el empleo de calidad, la prevenci&oacute;n de los riesgos laborales y la promoci&oacute;n en el trabajo; la plena equiparaci&oacute;n laboral entre hombres y mujeres y as&iacute; como la conciliaci&oacute;n de la vida laboral y familiar, o el impulso de la concertaci&oacute;n con los agentes econ&oacute;micos y sociales.
    </p><p class="article-text">
        Se apuesta claramente tambi&eacute;n en este conjunto de principios todo lo relacionado con el impulso del desarrollo econ&oacute;mico de nuestra tierra&nbsp;como objetivos tan importantes como el fomento de la capacidad emprendedora, la investigaci&oacute;n y la innovaci&oacute;n. Se reconoce en estos &aacute;mbitos la necesidad de impulsar la labor de las universidades andaluzas; el fomento de los sectores tur&iacute;stico y agroalimentario, como elementos econ&oacute;micos estrat&eacute;gicos de Andaluc&iacute;a, o el acceso a la sociedad del conocimiento con el impulso de la formaci&oacute;n y el fomento de la utilizaci&oacute;n de infraestructuras tecnol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta por un modelo de respeto hacia los valores ambientales de Andaluc&iacute;a tiene tambi&eacute;n bastante relevancia entre los veinte y cinco principios de actuaci&oacute;n. As&iacute;, figuran objetivos pol&iacute;ticos tan esenciales como el respeto del medio ambiente, incluyendo el paisaje y los recursos naturales y garantizando la calidad del agua y del aire; el impulso y desarrollo de las energ&iacute;as renovables, el ahorro y eficiencia energ&eacute;tica la conservaci&oacute;n; la puesta en valor del patrimonio cultural, hist&oacute;rico y art&iacute;stico de Andaluc&iacute;a; el consumo responsable, solidario, sostenible y de calidad, particularmente en el &aacute;mbito alimentario; o el uso racional del suelo, adoptando cuantas medidas sean necesarias para evitar la especulaci&oacute;n y promoviendo el acceso de los colectivos necesitados a viviendas protegidas.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de&nbsp;profundizaci&oacute;n democr&aacute;tica y respeto e integraci&oacute;n de la diversidad cultural es tambi&eacute;n parte integrante de este programa que desarrolla el Estatuto de Autonom&iacute;a en ese clave art&iacute;culo 37: el fortalecimiento de la sociedad civil y el fomento del asociacionismo; el libre acceso de todas las personas a la cultura y el respeto a la diversidad cultural; la convivencia social, cultural y religiosa de todas las personas en Andaluc&iacute;a y el respeto a la diversidad cultural, de creencias y convicciones, fomentando las relaciones interculturales con pleno respeto a los valores y principios constitucionales.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, esos transcendentales principios rectores de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que establece&nbsp;dicho precepto del Estatuto de Autonom&iacute;a debieran constituir el aut&eacute;ntico mandato/programa pol&iacute;tico para las 109 personas andaluzas que resulten electas&nbsp;el 17 de mayo de 2026 como componentes de nuestro Parlamento de Andaluc&iacute;a, que debieran concretarse en acciones legislativas, y en planes de actuaci&oacute;n para los distintos departamentos de la administraci&oacute;n auton&oacute;mica. Y, que el nuevo Consejo de Gobierno debiera impulsar en su acci&oacute;n diaria para el per&iacute;odo 2026-2030.
    </p><p class="article-text">
        <em>PD. En la Facultad de Derecho y Ciencias Econ&oacute;micas y Empresariales de la Universidad de C&oacute;rdoba, imparto una asignatura denominada </em><em>Instituciones P&uacute;blicas de Andaluc&iacute;a</em><em> (optativa de tercer curso del Grado en Derecho), en la que se abordan, entre otras materias, algunas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que nuestro Estatuto de Autonom&iacute;a regula espec&iacute;ficamente.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel B. Gómez Puerto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/necesidad-obligatoriedad-politicas-publicas-andalucia_132_13219238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 18:04:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f85c4e45-d8df-4afe-aa1b-6ad74040fcb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="196523" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f85c4e45-d8df-4afe-aa1b-6ad74040fcb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="196523" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sobre la necesidad (y obligatoriedad) de políticas públicas para Andalucía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f85c4e45-d8df-4afe-aa1b-6ad74040fcb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No más sombra, por favor]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/no-sombra-favor_132_13214518.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17b42a42-9d93-41e7-9902-b5db0fe1c65b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No más sombra, por favor"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se plantarán 3.000 árboles al año</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Plan Director de Arbolado Urbano 2025-2035</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si junt&aacute;ramos todos los &aacute;rboles previstos plantar en C&oacute;rdoba en los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os, pongamos por caso, tendr&iacute;amos que salir con machete a comprar el pan. No nos caben m&aacute;s &aacute;rboles en ese universo paradis&iacute;aco de programas electorales y planes directores que nos anuncian cada ma&ntilde;ana. En el &uacute;ltimo Plan de Arbolado nos regalan nada menos que 30.000 nuevos ejemplares de gran porte para los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os y una cobertura de sombra del 34% que r&iacute;ete t&uacute; del calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        No me digan que no es una delicia caminar por la avenida de las promesas municipales bajo la fresca sombra de casta&ntilde;os y almeces. Nada que ver, desde luego, con la &aacute;spera realidad del urbanismo minimalista y alcorques vac&iacute;os con que nos desayunamos un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n. Por eso, queridos contribuyentes, es m&aacute;s saludable mudarse a este otro mundo de anillos verdes y parques frondosos de los programas de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        A bote pronto, nos salen cien mil, doscientos mil, medio mill&oacute;n de fresnos y jacarandas, hect&aacute;reas de bosque urbano y pulmones verdes de sobra para combatir el cambio clim&aacute;tico y mejorar la habitabilidad de una ciudad sometida a temperaturas inmisericordes gran parte del a&ntilde;o. Solo hay que sumar los anuncios program&aacute;ticos y las campa&ntilde;as de reforestaci&oacute;n de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas para que las temperaturas desciendan dr&aacute;sticamente y se perciba el frescor del ed&eacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/no-sombra-favor_132_13214518.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 04:00:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/17b42a42-9d93-41e7-9902-b5db0fe1c65b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="618547" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/17b42a42-9d93-41e7-9902-b5db0fe1c65b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="618547" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No más sombra, por favor]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/17b42a42-9d93-41e7-9902-b5db0fe1c65b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre lo de los “artistas” en Caballerizas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/cordoba-arqueologia-nuestra/artistas-caballerizas_132_13212517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46da91b9-dd22-4858-b106-c53488f9b5b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre lo de los “artistas” en Caballerizas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Artista es llevarle la contraria a los Creadores del Arte en materia de exposici&oacute;n en la b&uacute;squeda de los on&iacute;ricos l&iacute;mites del Alcazar Viejo. Dec&iacute;a nuestro querido &ldquo;Maperez&rdquo;, en sus bromas babil&oacute;nicas en la carrera, que el arte era morirte de frio. No se parta, mejor p&aacute;smese camino del Centro, que en C&oacute;rdoba nunca hemos visto la &uacute;ltima tras estos &uacute;ltimos inviernos culturales. El no pay per view, ha llegado, para quedarse, a la Vimcorsa de los Faraones a costa de los lomos adolescentes del demanio. Este octubre toca la C&oacute;rdoba del ocaso de los C&eacute;sares. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima del hiperrealismo capitular cordob&eacute;s llega con la cesi&oacute;n de Caballerizas, esta vez con suscripci&oacute;n <em>premium </em>s&oacute;lo para <em>nens</em>, a una opci&oacute;n que es extraordinaria, pero entendida en el contexto de la ciudad de la que viene, Barcelona. Muchas etapas se han construido all&iacute; antes de llegar al MEAM. Y s&oacute;lidos cimientos institucionales dedicados al arte contempor&aacute;neo, m&aacute;s extenso que las agarraderas de las gitanillas y los geranios del entorno vecino, conforman el contexto y sustrato pertinentes para que este museo barcelon&eacute;s funcione. All&iacute;, s&iacute;, como el Egipto, extraordinario, pero en Madrid. No son estas cosas a&uacute;n para las aldeas tart&eacute;sicas de la I Edad del Hierro. 
    </p><p class="article-text">
        Me escribe mi amigo Jos&eacute; &Aacute;., compa&ntilde;ero, colega y, sobre todo, se&ntilde;or comisario, porque va siempre en cordob&eacute;s elegante, para que firme las tablas de la ley colonial que llevan circulando unos d&iacute;as en manera de manifiesto tel&uacute;rico sobre el destino de este emblema glorioso de la historia de C&oacute;rdoba que es el sitio de las imperiales yeguadas cordobesas de la otrora maravilla. He le&iacute;do el anhelo, me convence, he le&iacute;do nombres, me abruma. Si quiere el Ayuntamiento materia de Juan Gris para todo cuanto se tenga que pensar en la ciudad en materia de creaci&oacute;n, no s&oacute;lo de arte, ah&iacute; la tiene. De balde, un <em>pool</em> de prestigio no cuantificable. 
    </p><p class="article-text">
        Lo de Caballerizas, palabra de arque&oacute;logo, es una realidad m&aacute;s en la creencia general en los dedicados a la adaptaci&oacute;n cordobesa del arte de Arist&oacute;teles de que, todo lo que se pague de fuera, tiene valor, da igual a qui&eacute;n se pregunte. Y de la hechura y pellejo en vinagre de que, si lo ponemos en los televisores de la plaza de Callao en Madrid, barato nos sale. Todav&iacute;a m&aacute;s si enciendes Movistar antes del futbol y consigues que salga la adolescencia de Vimcorsa. Partido ganao Rafa&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si veremos c&oacute;mo el MEAM lo hace en C&oacute;rdoba. Mejor no por las tapias, que eso nos hace siempre m&aacute;s europeos. Lo que me temo que seguiremos viendo, es un <em>spreco </em>- los italianos lo dijeron mejor que nadie - de recursos p&uacute;blicos a costa de m&aacute;s babil&oacute;nicas estrategias, viejas m&aacute;s que el realismo barroco, que, sabemos, sirven para bien poco en una ciudad que se precie de querer crear y consolidar sue&ntilde;os. De querer ser su historia. 
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba, opini&oacute;n de arque&oacute;logo, necesita un museo de arte contempor&aacute;neo a la cl&aacute;sica, no sala y media de jam&oacute;n: hermoso, espacioso, luminoso, donde exhibir todo lo que se ha hecho en estos siglos recientes y todo lo que, sobre este nuestro tiempo, se hace ahora, sea real, hiperreal, inasible, on&iacute;rico u omnisciente, que eso dicen los bronces del manifiesto. Justo es reivindicar que, donde no hay nada, lo primero sea el umbral y no el tejado antes de poner el cartel de &ldquo;Esto es Barcelona&rdquo;. Y justo es, como se hace, que sea sin barreras ni fronteras entre los de Roma y Cartago de lo art&iacute;stico actual. 
    </p><p class="article-text">
        Un Museo Contempor&aacute;neo es a C&oacute;rdoba lo que un Museo de Al- Andalus es tambi&eacute;n a C&oacute;rdoba: la bicha. Lo que no es de nuestra sangre azul de primeros romanos. Y, sin embargo, C&oacute;rdoba no necesita exposiciones ni concesiones, ya tiene mucho m&aacute;s que eso entre bambalinas y jaramagos, incluidos los nuestros anfiteatrales, que son los m&aacute;s acad&eacute;micos. Necesita lo que deb&iacute;a tener desde que se bautiz&oacute; al Caim&aacute;n: Museos y Yacimientos, los suyos, donde crear base, fortalecer, consolidar y, con el tiempo, aprender a escribir Bar-Se-Lo-Na. S&oacute;lo en esa otra fase, con un tejido de equipamientos culturales consistente ya construido, le puedes vacilar a M&aacute;laga, traerte a los faraones y el &uacute;ltimo emperador. 
    </p><p class="article-text">
        Os deseo suerte, queridos artistas creadores, carne de ca&ntilde;&oacute;n y nicho de empleo de los arque&oacute;logos del futuro. Vuestro desgarro es el de todos los que pensamos que C&oacute;rdoba no cuida sus bases, que desprecia a los de la bicha y que s&oacute;lo hace aspavientos sin saber de qu&eacute; est&aacute; hecho el juguete, pudiendo tener el mejor consejo y desarrollo. Un Museo Contempor&aacute;neo arraiga artistas, complementa el centro hist&oacute;rico y trae visitantes, que no necesariamente turistas, genera luces y activa multitud de conexiones entre todos nosotros. Crea y defiende. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Monterroso Checa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/cordoba-arqueologia-nuestra/artistas-caballerizas_132_13212517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 18:04:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/46da91b9-dd22-4858-b106-c53488f9b5b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="128188" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/46da91b9-dd22-4858-b106-c53488f9b5b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="128188" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sobre lo de los “artistas” en Caballerizas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/46da91b9-dd22-4858-b106-c53488f9b5b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Yo no moriré de amor': la vida interrumpida]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/no-morire-amor-vida-interrumpida_132_13211069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/340ebee2-e8d3-45d5-bce4-766197d31e81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Yo no moriré de amor&#039;: la vida interrumpida"></p><p class="article-text">
        Hay pel&iacute;culas en las que una sola escena define y encierra todo su arco narrativo, como si fuera una suerte de ep&iacute;logo en el que su creador o creadora nos dice una &uacute;ltima palabra (a veces en silencio) con la que cierra un itinerario emocional. Algo as&iacute; pasa en la primera y deslumbrante pel&iacute;cula de Marta Matute, en la que su &uacute;ltima escena, y no hago esp&oacute;iler, resume a la perfecci&oacute;n el microcosmos en el que se ha desenvuelto la historia, pero tambi&eacute;n los cuerpos y las almas de sus protagonistas. El cola cao apenas probado, el cigarrillo encendido, las sillas vac&iacute;as, una cocina en la que se dijeron e hicieron tantas cosas: el espacio por definici&oacute;n de los v&iacute;nculos, de los guisos a fuego lento, de los titubeos y de las conversaciones en voz baja, ese lugar al que parecen conducir todos los pasillos. En ese momento todo parece suceder afuera, aunque la verdad es que el coraz&oacute;n de los personajes est&aacute; en esa mesa testigo, en el frigor&iacute;fico donde se colgaban las tareas repartidas de cuidado, en el vino barato que acaba rodando por el fregadero y en el olor a patatas con chorizo.
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;a imaginar un mejor final para una pel&iacute;cula que es como un mazazo en las entra&ntilde;as, como una de esas sacudidas que abren grietas en los pilares del edificio, y que, sin embargo, nos acaba de alguna forma reconciliando con la vida. <em>Yo no morir&eacute; de amor</em>, cuyo t&iacute;tulo no puede ser m&aacute;s bellamente desgarrador, nos cuenta una historia basada en la experiencia de su guionista y directora, y se nota que en las im&aacute;genes hay toda la verdad de quien no habla de o&iacute;das. El periplo que atraviesa Claudia, interpretada con una fuerza deslumbradora por la debutante J&uacute;lia Mascort, una joven que con apenas 18 a&ntilde;os tiene que enfrentarse al Alzheimer de una madre que va progresivamente perdiendo autonom&iacute;a y lucidez, es un relato que hoy se multiplica por miles y que muy especialmente tiene rostro de mujer. El rostro de las cuidadoras eternas, obligadas a convertirse en hero&iacute;nas gracias a la ausencias generalizadas de unos hombres descuidados y ante las carencias de un sistema, y de toda una organizaci&oacute;n de la convivencia, que lamentablemente a estas alturas no ha colocado en el centro los cuidados. Una reivindicaci&oacute;n que cuando la seguimos en su dimensi&oacute;n de construcci&oacute;n te&oacute;rica pudiera parecernos una exquisitez acad&eacute;mica pero que, sin embargo, cuando la dotamos de nombres y cuerpos encarna una de las fallas m&aacute;s dram&aacute;ticas de unas sociedades avanzadas que todav&iacute;a no han situado como eje radical de sus pol&iacute;ticas y de sus normas la extrema vulnerabilidad que a todos y a todas nos atraviesa.
    </p><p class="article-text">
        Lo que en otras manos podr&iacute;a haber dado lugar a un dram&oacute;n convencional o a un simplemente correcto ejercicio de fotograf&iacute;a social, en manos de Marta Matute se convierte en un ejercicio pulcr&iacute;simo y equilibrado de emociones a trav&eacute;s del cual al espectador le resulta tan f&aacute;cil empatizar con todos y cada unos de los y las protagonistas. Por supuesto, con la joven Claudia, que en ese momento en que cualquiera anda deseoso de lanzarse a la vida para saborearla, equivocarse y encontrarse, se ve obligada a asumir unas responsabilidades que interrumpen esa edad en que tanto necesitamos romper los barrotes de la jaula. La mirada, los silencios y los simples gestos a veces de J&uacute;lia Mascort bastan para que entendamos a la perfecci&oacute;n su dolor y sus angustias. Como tambi&eacute;n entendemos las pautas ordenadoras y sensatas de la hermana mayor, una estupenda Laura Weissmahr, como es imposible no sentirse desolado ante esa masculinidad que enjaula al padre, un Tom&aacute;s del Estal que se merece todos los premios de la temporada, y al que vemos desenvolverse con torpeza, en todos los sentidos, en un momento en el que, adem&aacute;s, ha dejado de cumplir con su rol p&uacute;blico y se halla perdido en los laberintos de lo privado. El trabajo de estos int&eacute;rpretes, al que hay que sumar el de una conmovedora y entregada Sonia Almarcha,&nbsp;la cual es capaz que veamos en apenas unos cuantas escenas el progreso de la enfermedad, son el sost&eacute;n de una pel&iacute;cula que est&aacute; hecha con mucha inteligencia. La propia de una directora que sabe siempre colocar muy bien la c&aacute;mara y llevarnos por unos tiempos que nos van marcando, tambi&eacute;n como espectadores, la evoluci&oacute;n no solo de la madre enferma sino de todo un arco vivencial, el de quienes al cuidarla, aunque pueda parecernos hasta contradictorio, y por momentos insoportable, interrumpen sus vidas al tiempo que sostienen la de quien ha pasado a otra dimensi&oacute;n en la que todo se reduce a lo m&aacute;s desnudo de las necesidades humanas. De ah&iacute; que, como bien vemos en la pantalla, los a&ntilde;os que al principio aparecen con claridad, luego se vuelven movedizos e inseguros en el calendario de quienes cuidan. Y es que el tiempo, esa convenci&oacute;n que nos define, es quien mejor nos ense&ntilde;a la fragilidad de lo que somos. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Yo no morir&eacute; de amor</em>, dur&iacute;sima pero, insisto, tambi&eacute;n cargada de la luz que siempre supone mostrar el desprendimiento de s&iacute; que supone cuidar, sin renunciar a hacer evidentes las agujas que se clavan en nuestro pecho cuando amamos sin condiciones, es la demostraci&oacute;n, una vez m&aacute;s, que gracias a todas esas mujeres que en estos a&ntilde;os se est&aacute;n poniendo detr&aacute;s de la c&aacute;mara, empezamos a darle visibilidad a esferas vitales que para los hombres nunca fueron relevantes en nuestros guiones de la importancia. El siguiente paso, sin duda m&aacute;s complicado y ut&oacute;pico, es conseguir entre todos y todas que todo eso que nos cuenta la primera pel&iacute;cula de Marta Matute nos sirva de inspiraci&oacute;n para redefinirnos en lo personal y en lo pol&iacute;tico. Porque, aunque nos duela reconocerlo, nos va la vida en ello. Es decir, en pasar de la dimensi&oacute;n puramente amorosa de los cuidados a una concepci&oacute;n republicana de los mismos que nos obligue a pactar, con otros derechos y obligaciones, lo que somos y c&oacute;mo nos vinculamos en un mundo en el que siempre andamos por ese precipicio que implica respirar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/no-morire-amor-vida-interrumpida_132_13211069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 18:04:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/340ebee2-e8d3-45d5-bce4-766197d31e81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="132993" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/340ebee2-e8d3-45d5-bce4-766197d31e81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="132993" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Yo no moriré de amor': la vida interrumpida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/340ebee2-e8d3-45d5-bce4-766197d31e81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recuperar el orgullo por nuestra sanidad pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/recuperar-orgullo-sanidad-publica_132_13211087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9735d98b-34a1-43b6-9314-8da98071e4e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x375y167.jpg" width="1200" height="675" alt="Recuperar el orgullo por nuestra sanidad pública"></p><p class="article-text">
        A lo largo de los a&ntilde;os 80 y 90 del siglo pasado y la primera d&eacute;cada de este, nuestro sistema sanitario experiment&oacute; un impresionante desarrollo que lo situ&oacute; en la vanguardia de los sistemas sanitarios mundiales. Andaluc&iacute;a destac&oacute; de una forma muy especial con la implantaci&oacute;n de los equipos de atenci&oacute;n primaria, que pusieron en marcha programas de prevenci&oacute;n y atenci&oacute;n comunitaria en centros de salud y consultorios distribuidos por toda la geograf&iacute;a andaluza, hasta la &uacute;ltima aldea. Se construyeron numerosos hospitales comarcales y de alta resoluci&oacute;n. En C&oacute;rdoba pilotamos las primeras experiencias de tarjeta sanitaria e historia cl&iacute;nica informatizada, que hoy d&iacute;a est&aacute;n implantadas en todo el estado espa&ntilde;ol. La percepci&oacute;n ciudadana respecto a los servicios sanitarios p&uacute;blicos era muy favorable y los profesionales presentaban con orgullo nuestros avances en los congresos nacionales e internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, sin embargo, las encuestas de opini&oacute;n reflejan que la sanidad es actualmente la principal preocupaci&oacute;n de las andaluzas y andaluces, por delante del empleo y la vivienda. Seg&uacute;n el bar&oacute;metro sanitario, la sanidad p&uacute;blica andaluza es la peor valorada del estado espa&ntilde;ol. El volumen de personas en lista de espera para consultas especializadas e intervenciones quir&uacute;rgicas ha alcanzado cifras r&eacute;cord y ocupa cada vez m&aacute;s titulares en los medios y tiempo en los debates pol&iacute;ticos. Cualquiera que pida cita para visita m&eacute;dica en un centro de salud puede comprobar la incre&iacute;ble demora que ofrecen. Todos estos datos dibujan el perfil de un sistema sanitario p&uacute;blico cuyo funcionamiento se ha deteriorado extraordinariamente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo realmente grave es que ese deterioro se est&aacute; traduciendo en un da&ntilde;o evidente en la salud y calidad de vida de la poblaci&oacute;n andaluza. Los indicadores de prevalencia y mortalidad en las principales enfermedades cr&oacute;nicas son significativamente superiores a la media espa&ntilde;ola. La tasa de mortalidad por enfermedad cerebrovascular, ajustada por edad, es la m&aacute;s alta de todas las comunidades aut&oacute;nomas. Y la crisis de los cribados de c&aacute;ncer de mama no ha sido m&aacute;s que la punta del iceberg de un serio problema en la detecci&oacute;n precoz y atenci&oacute;n general a los c&aacute;nceres.
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana se han publicado en la revista cient&iacute;fica <em>Gaceta Sanitaria,</em> los resultados de una rigurosa investigaci&oacute;n que demuestra que en el periodo 2019 a 2024 las muertes por c&aacute;ncer en Andaluc&iacute;a fueron muy superiores a las esperadas seg&uacute;n la tendencia estad&iacute;stica, a diferencia de los seis a&ntilde;os anteriores (2013-2018) en que Andaluc&iacute;a registr&oacute; tasas de mortalidad inferiores a las esperadas. Los autores del estudio han destacado que este incremento de mortalidad coincide con la profundizaci&oacute;n en el proceso de privatizaci&oacute;n de la sanidad p&uacute;blica andaluza, impulsado por los sucesivos gobiernos del Partido Popular. Adem&aacute;s, han se&ntilde;alado que los programas de cribados de c&aacute;ncer que lleva a cabo la Consejer&iacute;a de Sanidad de la Junta de Andaluc&iacute;a tienen una baja cobertura, por lo que no llegan a muchas de las personas que podr&iacute;an beneficiarse de la detecci&oacute;n precoz.
    </p><p class="article-text">
        No podemos continuar por m&aacute;s tiempo con esta situaci&oacute;n. Andaluc&iacute;a necesita un gobierno que priorice la prevenci&oacute;n, el cuidado y la atenci&oacute;n a la salud de toda la ciudadan&iacute;a, con calidad y eficacia. No se trata solo de incrementar el presupuesto en sanidad sino, sobre todo, decidir a qu&eacute; se dedica y c&oacute;mo se gestiona.
    </p><p class="article-text">
        Antes de recurrir a contratar con centros privados, es necesario aprovechar toda la capacidad y experiencia de los profesionales del sistema sanitario p&uacute;blico, poniendo los hospitales y centros de salud a funcionar en horarios de ma&ntilde;ana y tarde, dot&aacute;ndolos del personal y los medios necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Es imprescindible garantizar la estabilidad y unas mejores condiciones laborales del personal sanitario del Servicio Andaluz de Salud, equipar&aacute;ndolas a las de otras comunidades aut&oacute;nomas, para que puedan permanecer en nuestros centros sanitarios, incentivando profesional y econ&oacute;micamente a quienes opten por una dedicaci&oacute;n exclusiva al sistema sanitario p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n primaria es el pilar fundamental del sistema sanitario, porque proporciona atenci&oacute;n en todo el territorio andaluz de forma mantenida en el tiempo. Por ello debe reforzarse de forma decidida, especialmente en el medio rural y en las zonas de interior menos cubiertas actualmente. Habr&aacute; que garantizar una financiaci&oacute;n suficiente (como m&iacute;nimo, el 20 por ciento del presupuesto sanitario), aumentar las plantillas de personal m&eacute;dico y de enfermer&iacute;a, mejorar la dotaci&oacute;n de medios y la capacidad de resoluci&oacute;n asistencial de los profesionales, as&iacute; como gratificar especialmente los puestos de trabajo en las poblaciones m&aacute;s alejadas de las capitales y la costa. Adem&aacute;s, la incorporaci&oacute;n de otros profesionales como matronas, fisioterapeutas o psic&oacute;logos permitir&aacute; extender las actividades preventivas, de promoci&oacute;n de la salud comunitaria, de atenci&oacute;n domiciliaria, cuidados paliativos, as&iacute; como tratamientos no farmacol&oacute;gicos que muchas veces son m&aacute;s eficaces que los medicamentos.
    </p><p class="article-text">
        Desarrollar nuevos servicios de prevenci&oacute;n y atenci&oacute;n a la salud mental infantojuvenil y de adultos, establecer estrategias espec&iacute;ficas para garantizar el acceso de las personas en condiciones socioecon&oacute;micas m&aacute;s vulnerables, potenciar la perspectiva de g&eacute;nero en la asistencia y la atenci&oacute;n a las personas con enfermedades raras son otras tantas de las muchas medidas que pueden implantarse para mejorar la calidad del sistema sanitario p&uacute;blico andaluz, haci&eacute;ndolo m&aacute;s eficaz, m&aacute;s equitativo y, al mismo tiempo, m&aacute;s eficiente porque se ahorran gastos innecesarios y se previenen las enfermedades y muertes evitables. Solo hace falta voluntad pol&iacute;tica y podemos conseguirlo. Por nuestra gente y por Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Salustiano Luque. M&eacute;dico experto en gesti&oacute;n y evaluaci&oacute;n de servicios sanitarios.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salustiano Luque, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/recuperar-orgullo-sanidad-publica_132_13211087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 18:04:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9735d98b-34a1-43b6-9314-8da98071e4e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x375y167.jpg" length="221907" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9735d98b-34a1-43b6-9314-8da98071e4e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x375y167.jpg" type="image/jpeg" fileSize="221907" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Recuperar el orgullo por nuestra sanidad pública]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9735d98b-34a1-43b6-9314-8da98071e4e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x375y167.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Palabras envenenadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/palabras-envenenadas_132_13211028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c4b1b6c-9473-44cf-b4be-300245a44e80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Palabras envenenadas"></p><p class="article-text">
        Cada cierto tiempo, y de acuerdo con una caprichosamente irregular rutina, no est&aacute; de m&aacute;s hacer algo tan subversivo como detenerse, dejar de correr &mdash;o de huir&mdash; y encerrarnos un rato en nuestra <em>habitaci&oacute;n propia</em>, la cual, dado lo dif&iacute;cil que es conseguir una vivienda digna, resulta ser hoy m&aacute;s metaf&oacute;rica que nunca. 
    </p><p class="article-text">
        Puede servir este sano y cada vez menos practicado ejercicio para muchas cosas, que cada cual elija seg&uacute;n su condici&oacute;n o el momento que le est&eacute; tocando vivir. Puede, incluso, que no tenga que <em>servir </em>para nada, lo que todav&iacute;a es mejor porque de este modo se tiene la oportunidad de disfrutar de aquella &ldquo;utilidad de lo in&uacute;til&rdquo; de la que hablaba el a&ntilde;orado <strong>Nuccio Ordine</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una de las tareas a la que puede uno dedicarse en ese <em>tiempo perdido</em> en el que se renuncia a seguir <em>produciendo</em> sin parar es la de cuestionarse si lo que decimos <em>efectivamente </em>lo hemos pensado nosotros, o, planteado de otra forma, la de preguntarse qui&eacute;n dicta las palabras que una y otra vez repetimos como si fueran nuestras, como si fu&eacute;ramos sus due&ntilde;os y las mismas obedecieran a nuestro pensamiento, libre y audaz. 
    </p><p class="article-text">
        Basta una nada rigurosa o profunda investigaci&oacute;n para descubrir que apenas manejamos un par de ideas &mdash;con las que, mal que bien, tratamos de salir a flote&mdash;, las cuales, por otro lado, ni siquiera ser&iacute;an originales, sino que, como en aquella aparentemente indescifrable y en realidad m&aacute;s que evidente pel&iacute;cula comercial de <strong>Christopher Nolan</strong>, alguien, interesadamente, nos habr&iacute;a inoculado de tal modo que, ufanos, nos creamos padres de la criatura intelectual de turno. 
    </p><p class="article-text">
        En la obra teatral <em>El Golem</em>, <strong>Juan Mayorga</strong> reflexiona acerca de c&oacute;mo algo tan <em>aparentemente </em>inofensivo como determinadas palabras que se repiten una y otra vez sin apenas reparar en su significado &mdash;si es que se conoce o si es que lo tienen&mdash;, pueden terminar afectando seriamente a quienes las usan, cambi&aacute;ndoles la vida, modificando su condici&oacute;n. Algo as&iacute; como un tenebroso sortilegio m&aacute;gico que, como un f&aacute;rmaco, acaba por hacernos una persona diferente a la que fuimos antes de esa <em>ceremonia de la repetici&oacute;n</em> que aunque es tan vieja como el mundo, ahora se nos presenta envuelta con una nueva piel, virtual y atractiva. 
    </p><p class="article-text">
        Conceptos extravagantes, cuando no abiertamente indecentes, como ese que habla de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; y que pregona a voz en grito un partido pol&iacute;tico que se intenta apropiar de jirones de banderas, de remedos de historias o de palabras que tampoco les pertenecen &mdash;como es el caso de su lema de campa&ntilde;a, en el que apelan al significante vac&iacute;o del &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo;, lo que termina colocando, te&oacute;ricamente, a todo aquel que discrepe de sus propuestas <em>en el bando</em> de quienes <em>se enfrentan</em> a la <em>sensatez </em>o al <em>bien com&uacute;n</em>&mdash;, los podemos emplear en alguna de nuestra conversaciones, pero apuesto a que no son palabras que decidida o voluntariamente hayan nacido de nuestra conciencia, y ello por la sencilla raz&oacute;n de que son palabras huecas que, como el veneno, solo sirven para generar pandemias del difuso virus del miedo; son palabras que, me parece, se compadecen muy mal con quienes vivimos en Espa&ntilde;a, o lo que es lo mismo, con quienes nos esforzamos por convivir &mdash;mal que bien&mdash; en este Estado social y democr&aacute;tico de Derecho que se fundamenta en valores superiores como el pluralismo, la libertad, la justicia o la igualdad. 
    </p><p class="article-text">
        Estas palabras &mdash;lo reconozco&mdash; tampoco son m&iacute;as, son del art&iacute;culo primero de nuestra Constituci&oacute;n, la misma que impone a los poderes p&uacute;blicos en su art&iacute;culo nueve el mandato de promover las condiciones para que la libertad e igualdad sean reales y efectivas, remover los obst&aacute;culos que impidan su plenitud y facilitar la participaci&oacute;n de todos los ciudadanos &mdash;nacionales y no&mdash; en la vida pol&iacute;tica, econ&oacute;mica, cultural y social. 
    </p><p class="article-text">
        Hay palabras, en definitiva, que nos hacen mejores personas que otras. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Vilaplana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/palabras-envenenadas_132_13211028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 18:04:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4c4b1b6c-9473-44cf-b4be-300245a44e80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="763557" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4c4b1b6c-9473-44cf-b4be-300245a44e80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="763557" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Palabras envenenadas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4c4b1b6c-9473-44cf-b4be-300245a44e80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hantavirus y el efecto NIMBY]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/hantavirus-efecto-nimby_132_13209305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad8535fa-5113-4ba7-a677-4541cadf504c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hantavirus y el efecto NIMBY"></p><p class="article-text">
        El caso del buque Hondius no es solo un episodio sanitario puntual: es un espejo inc&oacute;modo de una de las actitudes m&aacute;s arraigadas &mdash;y menos reconocidas&mdash; en nuestras sociedades. El rechazo a su atraque por el posible riesgo de hantavirus no responde &uacute;nicamente a la prudencia, sino a una combinaci&oacute;n explosiva de miedo, ego&iacute;smo y desconocimiento que encaja perfectamente en lo que se conoce como efecto NIMBY: &ldquo;Not In My Back Yard&rdquo;, o &ldquo;no en mi patio trasero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El patr&oacute;n es conocido. Ante una situaci&oacute;n que requiere una respuesta colectiva &mdash;en este caso, la atenci&oacute;n sanitaria de pasajeros potencialmente expuestos a un virus&mdash;, la reacci&oacute;n no es de cooperaci&oacute;n, sino de desplazamiento del problema. Nadie discute que esas personas deben ser atendidas. Pero, inmediatamente, surge la cuesti&oacute;n clave: que lo haga otro.
    </p><p class="article-text">
        Este reflejo no es casual. El NIMBY no es solo una postura pol&iacute;tica o administrativa; es, en esencia, una reacci&oacute;n profundamente humana basada en la autoprotecci&oacute;n. El problema es cuando esa autoprotecci&oacute;n degenera en ego&iacute;smo puro, disfrazado de prudencia o de &ldquo;preocupaci&oacute;n por la salud p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque conviene decirlo con claridad: el riesgo asociado al hantavirus en un entorno controlado, con protocolos sanitarios activos, es limitado y perfectamente gestionable. No estamos ante una enfermedad de transmisi&oacute;n masiva por contacto casual ni ante una amenaza incontrolable. Sin embargo, la percepci&oacute;n social del riesgo se dispara en cuanto aparecen palabras como &ldquo;virus&rdquo;, &ldquo;barco&rdquo; o &ldquo;aislamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; entra en juego un segundo factor clave: la ignorancia cient&iacute;fica. En ausencia de informaci&oacute;n clara &mdash;o, peor a&uacute;n, en presencia de desinformaci&oacute;n&mdash;, el miedo ocupa todo el espacio. Y el miedo, cuando no se entiende, se traduce en rechazo.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es que la ciudadan&iacute;a no tenga formaci&oacute;n especializada en epidemiolog&iacute;a. Eso es l&oacute;gico. El problema es la facilidad con la que se construyen narrativas alarmistas que distorsionan la realidad. Se equiparan riesgos incomparables, se exageran probabilidades y se ignoran por completo los mecanismos de control sanitario que llevan d&eacute;cadas funcionando precisamente para evitar crisis.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el buque Hondius deja de ser un caso m&eacute;dico y se convierte en un s&iacute;mbolo. Un s&iacute;mbolo de c&oacute;mo la combinaci&oacute;n de ego&iacute;smo individual y desconocimiento colectivo puede bloquear soluciones razonables.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que ocurre. Ni ser&aacute; la &uacute;ltima. Lo vimos durante la pandemia, con el rechazo a centros de aislamiento. Lo vemos con la instalaci&oacute;n de infraestructuras necesarias: plantas de tratamiento de residuos, centros de acogida, incluso hospitales. La l&oacute;gica es siempre la misma: todos reconocen su necesidad, pero nadie los quiere cerca.
    </p><p class="article-text">
        Este comportamiento tiene consecuencias muy reales. Retrasa decisiones, complica la gesti&oacute;n de crisis y, en &uacute;ltima instancia, puede agravar los problemas que se intentan evitar. En el caso de una emergencia sanitaria, cada hora cuenta. Convertir la gesti&oacute;n en una disputa territorial basada en percepciones y no en datos es, simplemente, irresponsable.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay un elemento de hipocres&iacute;a dif&iacute;cil de ignorar. Las mismas sociedades que exigen sistemas sanitarios robustos y respuestas r&aacute;pidas ante cualquier crisis son las que, llegado el momento, ponen obst&aacute;culos cuando esas respuestas implican una m&iacute;nima incomodidad o percepci&oacute;n de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Se reclama seguridad absoluta, pero sin asumir ning&uacute;n coste. Se exige intervenci&oacute;n p&uacute;blica, pero lejos de casa. Se pide solidaridad, pero siempre en abstracto.
    </p><p class="article-text">
        El caso del Hondius pone sobre la mesa una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;hasta qu&eacute; punto estamos dispuestos a actuar como una comunidad real cuando la situaci&oacute;n lo exige? Porque la solidaridad no se mide en declaraciones, sino en decisiones concretas, especialmente cuando implican asumir riesgos gestionados.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades, por su parte, tampoco est&aacute;n exentas de responsabilidad. La falta de pedagog&iacute;a p&uacute;blica en cuestiones cient&iacute;ficas y sanitarias deja un vac&iacute;o que se llena r&aacute;pidamente con especulaci&oacute;n y miedo. Comunicar bien no es opcional: es una herramienta esencial para evitar que el NIMBY se convierta en la respuesta autom&aacute;tica ante cualquier situaci&oacute;n compleja.
    </p><p class="article-text">
        Pero incluso con una comunicaci&oacute;n impecable, hay un l&iacute;mite. Porque el NIMBY no se combate solo con datos; tambi&eacute;n exige una reflexi&oacute;n colectiva sobre nuestras prioridades como sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El buque Hondius no es una amenaza. Es una prueba. Una prueba de si somos capaces de responder con racionalidad y sentido com&uacute;n o si, una vez m&aacute;s, el miedo y el ego&iacute;smo dictar&aacute;n nuestras decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Y, a juzgar por la reacci&oacute;n inicial, la respuesta sigue siendo preocupantemente clara: s&iacute;, hay que actuar&hellip; pero que lo haga otro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José González Arenas, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/hantavirus-efecto-nimby_132_13209305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 19:31:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ad8535fa-5113-4ba7-a677-4541cadf504c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="480397" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ad8535fa-5113-4ba7-a677-4541cadf504c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="480397" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El hantavirus y el efecto NIMBY]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ad8535fa-5113-4ba7-a677-4541cadf504c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De ChatGPT a economías autónomas: las cuatro fases de la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/chatgpt-economias-autonomas-cuatro-fases-ia_132_13210118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6261debe-3179-44f5-9664-f30089edb9d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De ChatGPT a economías autónomas: las cuatro fases de la IA"></p><p class="article-text">
        Estamos empezando a recorrer una evoluci&oacute;n de la IA mucho m&aacute;s profunda de lo que parece y, probablemente, mucho m&aacute;s r&aacute;pida de lo que esperamos. Aun as&iacute;, seguimos interpretando todo esto desde una fase todav&iacute;a muy inicial. Por&nbsp;hacer un paralelismo con la evoluci&oacute;n de Internet, quiz&aacute; podr&iacute;amos resumirlo as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        La IA 1.0 es la fase de la IA como herramienta. Es la etapa m&aacute;s visible ahora mismo. Usamos IA para escribir, resumir, programar, dise&ntilde;ar, automatizar peque&ntilde;as tareas o aumentar productividad. ChatGPT, Gemini, Copilot . La IA responde, pero seguimos siendo nosotros quienes dirigimos constantemente. Es una l&oacute;gica de &ldquo;productividad aumentada&rdquo;. La inteligencia artificial todav&iacute;a funciona como una herramienta avanzada dentro de estructuras econ&oacute;micas completamente humanas, pero,&nbsp;sinceramente, creo que dentro de unos a&ntilde;os veremos esta etapa casi como la prehistoria de todo lo que viene despu&eacute;s&hellip;.Web ladrillos. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;La IA 2.0 es la fase de los agentes especializados. Aqu&iacute; la IA deja de limitarse a responder y empieza a actuar. Aparecen agentes capaces de reservar, investigar, conectar APIs, coordinar workflows, supervisar tareas repetitivas, reorganizar procesos, ejecutar operaciones simples o trabajar&nbsp;sobre objetivos. Y aqu&iacute; empieza un cambio importante, que es menos prompting constante y m&aacute;s autonom&iacute;a operativa. La IA deja de ser una herramienta pasiva y empieza a convertirse en una peque&ntilde;a unidad operativa digital. Y eso cambia mucho m&aacute;s que la productividad, porque empieza a sustituir parcialmente coordinaci&oacute;n humana. Todav&iacute;a dependemos mucho de supervisi&oacute;n humana, claro, pero la direcci&oacute;n parece evidente.
    </p><p class="article-text">
        La IA 3.0 ser&iacute;a la econom&iacute;a de agentes y creo que ah&iacute; es donde empieza realmente la transformaci&oacute;n profunda. Los agentes dejan de funcionar de forma aislada y comienzan a coordinarse entre s&iacute;. Cuando eso ocurra a escala cambiar&aacute; la velocidad de la econom&iacute;a, la estructura de costes, la intermediaci&oacute;n, la coordinaci&oacute;n y la propia l&oacute;gica del mercado. Tendremos agentes financieros, log&iacute;sticos, comerciales, energ&eacute;ticos, legales, operativos, sanitarios o publicitarios interactuando continuamente mientras negocian, optimizan, reorganizan recursos, ajustan precios, coordinan operaciones y ejecutan decisiones en tiempo real. La leche!&nbsp;Y aqu&iacute; aparece algo enorme, la econom&iacute;a deja de moverse &uacute;nicamente a velocidad humana, porque los agentes no necesitan reuniones, horarios, validaciones lentas ni cadenas infinitas de coordinaci&oacute;n. Simplemente,&nbsp;operan continuamente
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n,&nbsp;esta fase llegar&aacute; much&iacute;simo antes de lo que pensamos, de hecho, ya empiezan a verse se&ntilde;ales muy claras: startups diminutas con outputs gigantescos, modelos &ldquo;solo founders&rdquo;, automatizaci&oacute;n extrema, empresas donde una persona hace el trabajo de diez u organizaciones dise&ntilde;adas directamente alrededor de IA desde el principio. Y,&nbsp;aun as&iacute;, creo que la fase realmente importante es la siguiente.
    </p><p class="article-text">
        La IA 4.0 ser&aacute; probablemente la etapa de econom&iacute;as aut&oacute;nomas coordinadas por inteligencia artificial. Aqu&iacute; aparece probablemente una de las preguntas m&aacute;s importantes de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas : &iquest;qu&eacute; sistema econ&oacute;mico emerge cuando gran parte de la coordinaci&oacute;n, an&aacute;lisis, negociaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n empieza a ser realizada por sistemas inteligentes coordin&aacute;ndose entre s&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        Toda nuestra econom&iacute;a se ha construido sobre una idea muy simple, sencilla y obvia,&nbsp;las personas eran necesarias para que todo funcionara. Las empresas exist&iacute;an porque hac&iacute;an falta humanos para coordinar equipos, tomar decisiones, supervisar procesos, negociar, analizar informaci&oacute;n y ejecutar trabajo. En el fondo, el sistema econ&oacute;mico funcionaba porque las personas eran el motor operativo de todo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la IA 4.0 empieza a cambiar precisamente eso. Ya no hablamos solo de herramientas ni siquiera de agentes especializados, ser&aacute;n&nbsp;sistemas econ&oacute;micos donde gran parte de la actividad operativa funciona&nbsp;mediante redes de inteligencia artificial coordin&aacute;ndose en tiempo real. Esto llegar&aacute; mucho antes de lo que imag&iacute;nanos, de verdad&nbsp;a&uacute;n&nbsp;no&nbsp;somos conscientes de la velocidad a la que esto puede llegar . Solemos mirar&nbsp;el futuro como algo gradual, pero las infraestructuras tecnol&oacute;gicas no evolucionan linealmente. Internet tard&oacute; a&ntilde;os en desplegar todas sus consecuencias reales porque necesitaba infraestructura, conectividad, dispositivos, y, sobre todo,&nbsp;cultura digital y masa cr&iacute;tica. La IA, sin embargo, evoluciona sobre una infraestructura global que ya existe, donde&nbsp;Internet ya est&aacute; desplegado, la nube ya existe, los datos , las APIs&nbsp;y las plataformas existen y por eso la curva probablemente ser&aacute; much&iacute;simo m&aacute;s r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, si miramos alrededor, ya estamos viendo se&ntilde;ales: organizaciones ultrapeque&ntilde;as generando ingresos millonarios, agentes capaces de ejecutar workflows completos, sistemas coordinando operaciones sin intervenci&oacute;n humana constante o automatizaci&oacute;n cognitiva entrando en sectores enteros.
    </p><p class="article-text">
        Esto solo el principio. Cuando los agentes comiencen a coordinarse masivamente entre s&iacute;, aparecer&aacute; algo completamente nuevo, mercados funcionando parcialmente a velocidad algor&iacute;tmica. Imaginemos agentes financieros moviendo liquidez continuamente, agentes energ&eacute;ticos negociando consumo en tiempo real, agentes log&iacute;sticos reorganizando rutas din&aacute;micamente, agentes comerciales ajustando campa&ntilde;as autom&aacute;ticamente o agentes legales supervisando cumplimiento normativo en tiempo real. Alguien dir&aacute;, &ldquo;ya existen algo parecido en la actualidad&rdquo;. Pues no.&nbsp;La diferencia de la IA 4.0 frente a la automatizaci&oacute;n actual es que ya no hablamos de sistemas aislados ejecutando tareas concretas bajo reglas fijas, sino de redes de agentes inteligentes capaces de coordinarse entre s&iacute;, interpretar contexto, tomar decisiones operativas y reorganizar procesos completos en tiempo real, acerc&aacute;ndonos por primera vez a una econom&iacute;a parcialmente aut&oacute;noma funcionando m&aacute;s all&aacute; de los ritmos humanos tradicionales. Todo funcionando simult&aacute;neamente,&nbsp;optimizado y&nbsp;coordinado autom&aacute;ticamente, y aqu&iacute;, amigos, cambia algo enorme porque la econom&iacute;a deja de depender completamente de los ritmos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte del sistema actual est&aacute; dise&ntilde;ado alrededor de nuestras limitaciones,&nbsp;tiempos de decisi&oacute;n, capacidad cognitiva, coordinaci&oacute;n lenta, horarios, burocracia o supervisi&oacute;n humana, pero con la IA 4.0 puede reducir radicalmente muchas de esas barreras hist&oacute;ricas. Eso afecta pr&aacute;cticamente a todo, desde el&nbsp;empleo, tama&ntilde;o de las empresas, productividad, distribuci&oacute;n de riqueza, mercados, consumo, intermediaci&oacute;n e incluso al propio concepto de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Al final, si cada vez m&aacute;s parte de la econom&iacute;a empieza a funcionar mediante sistemas aut&oacute;nomos coordin&aacute;ndose entre s&iacute;, muchas de las bases sobre las que hemos construido el capitalismo moderno empiezan a tambalearse.
    </p><p class="article-text">
        Y esto est&aacute;, probablemente ,&nbsp;mucho m&aacute;s cerca de lo que parece, porque&nbsp;todav&iacute;a seguimos mirando la IA como una herramienta de productividad cuando quiz&aacute; estamos empezando a construir una nueva infraestructura econ&oacute;mica basada en inteligencia artificial coordin&aacute;ndose a escala global. Y si eso ocurre, el gran debate del futuro ya no ser&aacute; tecnol&oacute;gico, ser&aacute; econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y civilizatorio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/chatgpt-economias-autonomas-cuatro-fases-ia_132_13210118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 19:30:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6261debe-3179-44f5-9664-f30089edb9d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="46916" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6261debe-3179-44f5-9664-f30089edb9d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="46916" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De ChatGPT a economías autónomas: las cuatro fases de la IA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6261debe-3179-44f5-9664-f30089edb9d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,inteligencia artificial,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escombros]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/escombros_132_13205574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/034494ef-d6f1-40d0-985a-dc947d90ac61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escombros"></p><p class="article-text">
        La culpa fue de Claudia, dir&aacute;n. La borrasca del pasado 15 de noviembre dej&oacute; un reguero de incidencias en C&oacute;rdoba. Se cayeron &aacute;rboles, carteles, sem&aacute;foros. Se inundaron algunas calles. Y hasta se derrumbaron viviendas. En la calle Montero, en pleno casco hist&oacute;rico de C&oacute;rdoba, los turistas que acuden a visitar los muchos patios de la zona, tienen que esquivar unas vallas de la Polic&iacute;a Local y los bomberos, bajarse de la acera, esperar a que pasen los coches y continuar con su camino. 
    </p><p class="article-text">
        Ya en mayo, los escombros de la casa que derrumb&oacute; Claudia siguen esparcidos por la calle. En todos estos meses, a los cascotes se han sumado restos de basura, org&aacute;nica, botellas vac&iacute;as, bolsas y material diverso. Y hasta han crecido unos hermosos jaramagos en su coraz&oacute;n. La tierra de los escombros debe ser rica en nutrientes. Los p&aacute;jaros habr&aacute;n llevado las semillas hasta all&iacute; mientras rebuscaban en la basura. Y la naturaleza ha cumplido con su cometido.
    </p><p class="article-text">
        La casa no se cay&oacute; entera. Solo una parte importante del tejado. La mayor&iacute;a de la fachada a&uacute;n aguanta en pie. Supongo que a la espera de una nueva borrasca. Entonces, se volver&aacute; a caer otro pedazo o la casa entera. Solo espero que cuando eso ocurra no haya nadie cerca, como no lo hubo el 15 de noviembre. Pero eso es un poco como jugar a la loter&iacute;a. La calle Montero es muy concurrida. Es un paso habitual para colegios, centros de mayores, casas, bares, residencias y, ah, se me olvidaba lo m&aacute;s importancia, hacia apartamentos tur&iacute;sticos. Ojal&aacute; el m&aacute;s que previsible derrumbe no afecte a ning&uacute;n turista, el verdadero motor econ&oacute;mico de esta ciudad, para el que nos desvivimos.
    </p><p class="article-text">
        A veces se me va un rato mirando los escombros y pensando en que pueden ser una met&aacute;fora de la desidia de los tiempos actuales. La de la administraci&oacute;n, que sabe que all&iacute; hay restos de una casa todav&iacute;a esparcidos por el suelo. Y la de los vecinos. No conozco a nadie que haya protestado o enviado un escrito a nadie (a lo mejor ha pasado y no me he enterado, pido perd&oacute;n por anticipado). Pero ah&iacute; siguen los escombros y las vallas de los bomberos y la Polic&iacute;a Local, que supongo que las echar&aacute;n de menos en alg&uacute;n inventario. Y que lo mismo les har&aacute;n falta en alg&uacute;n momento para perimetrar otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pienso si se trata de batir un r&eacute;cord. Quiz&aacute;s el mundial sobre el tiempo que pasa entre que una casa se cae al suelo y se recoge su material en pleno centro de una ciudad. Eso es algo que el mundo rural vemos. Los cortijos, ya deshabitados, se van viniendo abajo poco a poco. Uno est&aacute; un a&ntilde;o sin pasar y comprueba c&oacute;mo al siguiente al cortijo le falta el tejado, una torre, se le ha ca&iacute;do la fachada o directamente ha sido demolido. No est&aacute; bien pero quiz&aacute;s es comprensible. Al fin y al cabo por ah&iacute; no pasa nadie casi nunca. Pero seg&uacute;n el recuento de visitantes a los Patios de C&oacute;rdoba, solo al m&aacute;s pr&oacute;ximo a la calle Montero entran al d&iacute;a m&aacute;s de 1.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Mirando a los escombros tambi&eacute;n he pensado que quiz&aacute;s ahora que estoy escribiendo esto lo lea alg&uacute;n responsable del Ayuntamiento y ordene, por fin, que al menos se retiren. Nos conformamos con poco. Ya no solo que el Ayuntamiento, a trav&eacute;s de la Gerencia de Urbanismo, cumpla con su funci&oacute;n de evitar que una casa se venga abajo y luego le pase la minuta al propietario. No. Ya solo con que alguien se lleve los escombros, la basura y los jaramagos que han crecido durante todos estos meses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b777286-d030-4fb8-92bf-c675a6c881ef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b777286-d030-4fb8-92bf-c675a6c881ef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b777286-d030-4fb8-92bf-c675a6c881ef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b777286-d030-4fb8-92bf-c675a6c881ef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b777286-d030-4fb8-92bf-c675a6c881ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b777286-d030-4fb8-92bf-c675a6c881ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7b777286-d030-4fb8-92bf-c675a6c881ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La casa derrumbada, la noche del 15 de noviembre de 2025 en que se vino abajo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La casa derrumbada, la noche del 15 de noviembre de 2025 en que se vino abajo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/escombros_132_13205574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 18:21:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/034494ef-d6f1-40d0-985a-dc947d90ac61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="414850" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/034494ef-d6f1-40d0-985a-dc947d90ac61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="414850" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Escombros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/034494ef-d6f1-40d0-985a-dc947d90ac61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del secreto de los Bonilla al misterio del algoritmo: ¿Quién posee el mapa del agua en Córdoba?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/secreto-bonilla-misterio-algoritmo-posee-mapa-agua-cordoba_132_13199789.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad11de56-1c6f-4fc5-b322-1713b29ad192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del secreto de los Bonilla al misterio del algoritmo: ¿Quién posee el mapa del agua en Córdoba?"></p><p class="article-text">
        A mayo de 2026 C&oacute;rdoba se est&aacute; completando la digitalizaci&oacute;n total de Emacsa a trav&eacute;s del proyecto #REDES_EMACSA 5.0. Los nuevos contadores inteligentes y los &laquo;gemelos digitales&raquo; permiten gestionar nuestra red con una precisi&oacute;n nunca vista. Es un avance necesario para detectar fugas en una ciudad que ya roza los 50 grados, pero si miramos la historia de nuestras calles, descubriremos que la tecnolog&iacute;a a veces sirve para ganar transparencia y otras, lamentablemente, para que el ciudadano pierda el control sobre su propia realidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mapa en la memoria: La era de los Bonilla </strong>
    </p><p class="article-text">
        Para entender d&oacute;nde estamos, hay que recordar que C&oacute;rdoba fue, durante siglos, una ciudad de &ldquo;secretos l&iacute;quidos&rdquo;. Hasta finales del siglo XIX, el conocimiento sobre el agua no estaba en los planos, sino en la memoria de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/bonilla-familia-durante-siglos-tuvo-suministro-agua-cordoba_1_10377757.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una estirpe: los Bonilla.</a> Estos maestros fontaneros formaban un gremio cerrado que transmit&iacute;a el saber de padres a hijos. 
    </p><p class="article-text">
        Su poder no era poseer el agua, sino poseer la informaci&oacute;n. Solo ellos conoc&iacute;an la ubicaci&oacute;n exacta de las minas de la Sierra y la traza de los atanores de barro que recorr&iacute;an el subsuelo. Eran los &uacute;nicos que sab&iacute;an d&oacute;nde estaban los registros para verificar p&eacute;rdidas o c&oacute;mo aforar las aguas para controlar su volumen. Su pieza clave eran los cauchiles y los partidores, elementos esenciales de la red que se encargaban de distribuir los caudales hacia fuentes, palacios, conventos y casas particulares. Sin planos escritos, la ciudad era reh&eacute;n de su memoria. Ese secreto de oficio permiti&oacute; a una familia privatizar el conocimiento del flujo para enriquecerse, hasta que la ciudad oblig&oacute; a documentar lo que los fontaneros guardaban solo en su memoria. 
    </p><p class="article-text">
        Con el siglo XX, el modelo cambi&oacute;. El agua pas&oacute; a depender de los pantanos construidos para tal fin y el saber se hizo p&uacute;blico. Pero hoy, en 2026, nos enfrentamos a un nuevo &ldquo;Punto de Quiebre&rdquo;: el momento en que la informaci&oacute;n que genera nuestro consumo vale tanto o m&aacute;s que el propio agua. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El agua como &ldquo;Caballo de Troya&rdquo; de la especulaci&oacute;n </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Para qu&eacute; quiere un inversor saber cu&aacute;nta agua gastamos? En la era digital, el capital busca el rastro de nuestra vida. El agua se ha convertido en el term&oacute;metro que decide el destino de las inversiones. El rastro del consumo permite a los grandes fondos detectar d&oacute;nde es rentable construir hoteles o grandes promociones, creando desequilibrios habitacionales. Incluso el comercio tradicional sufre: el mapa del agua revela el potencial comercial de cada calle, permitiendo que las grandes franquicias decidan d&oacute;nde implantarse, compitiendo con ventaja contra nuestras tiendas de toda la vida y extrayendo el valor a&ntilde;adido fuera de C&oacute;rdoba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La trampa del alquiler: 1,2 millones de euros al a&ntilde;o </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el &ldquo;cerebro&rdquo; que nos gestiona es bicef&aacute;lico. Emacsa tiene sus ojos en la calle de los Plateros, pero su memoria y su capacidad de pensar est&aacute;n alquiladas. Actualmente, pagamos unos 1,2 millones de euros anuales a multinacionales tecnol&oacute;gicas por el software y la &ldquo;nube&rdquo; donde se procesan nuestros datos. 
    </p><p class="article-text">
        Es un alquiler perpetuo que no genera patrimonio para la ciudad. Adem&aacute;s, mientras pagamos, la Inteligencia Artificial de estas empresas &ldquo;aprende&rdquo; de nuestras tuber&iacute;as y h&aacute;bitos. Ese aprendizaje &mdash;una sabidur&iacute;a t&eacute;cnica que vale millones&mdash; se lo quedan ellos. C&oacute;rdoba pone los datos y el dinero; ellos se quedan con la inteligencia estrat&eacute;gica para vend&eacute;rsela a otros. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &ldquo;Dividendo de Soberan&iacute;a&rdquo;: &Aacute;rboles y empleo</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay alternativa? Ciudades como Barcelona ya han demostrado que s&iacute;. Si C&oacute;rdoba invirtiera unos 2,5 millones de euros en crear su propia &laquo;Nube Municipal&raquo; y utilizara programas de c&oacute;digo abierto, la inversi&oacute;n estar&iacute;a pagada en poco m&aacute;s de cinco a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, C&oacute;rdoba recuperar&iacute;a un ahorro neto de 750.000 euros cada a&ntilde;o. &iquest;Qu&eacute; significan 750.000 euros para un vecino? Ese dinero, que hoy sale de la ciudad, permitir&iacute;a contratar a 10 jardineros y plantar 1.600 &aacute;rboles maduros cada a&ntilde;o, asegurando su riego y cuidado. Podr&iacute;amos enfriar nuestros barrios con el dinero que hoy regalamos por alquilar un software que deber&iacute;a ser nuestro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Exigencia de soberan&iacute;a algor&iacute;tmica al Consejo de Administraci&oacute;n de Emacsa</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ante esta realidad, y en el ejercicio de mi soberan&iacute;a como ciudadano cordob&eacute;s, exijo al Consejo de Administraci&oacute;n de Emacsa los siguientes compromisos: 
    </p><p class="article-text">
        1. Exijo una Auditor&iacute;a de la Custodia: Emacsa debe certificar que las llaves criptogr&aacute;ficas de nuestros datos residen en servidores f&iacute;sicos bajo control municipal directo. Las llaves de la ciudad deben estar en la ciudad, no en una &ldquo;nube&rdquo; extranjera. 
    </p><p class="article-text">
        2. Propongo que la Universidad de C&oacute;rdoba (UCO) act&uacute;e como nodo observador independiente: La l&oacute;gica con la que una m&aacute;quina decide bajarnos la presi&oacute;n o priorizar un sector no puede ser un &laquo;secreto comercial&raquo;. La UCO debe poder auditar el c&oacute;digo para garantizar que no haya discriminaci&oacute;n entre barrios y que la tecnolog&iacute;a sirva al inter&eacute;s p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        3. Exijo la Propiedad del Aprendizaje: Cualquier mejora en la IA derivada de los datos de C&oacute;rdoba debe ser propiedad de la ciudad. No aceptamos que nuestra experiencia h&iacute;drica sea un activo comercial para terceros. 
    </p><p class="article-text">
        4. Exijo el fin de los &ldquo;Silos Tecnol&oacute;gicos&rdquo;: C&oacute;rdoba no puede seguir pagando licencias redundantes para Emacsa, Sadeco o Aucorsa. Exijo un plan para unificar la infraestructura de datos municipal, recuperando una soberan&iacute;a que hoy est&aacute; fragmentada y en manos ajenas.
    </p><p class="article-text">
        Si hace un siglo luchamos para que el mapa del agua no fuera el secreto de una familia, no debemos aceptar hoy que sea el secreto de un algoritmo. El mapa del agua debe volver a ser, de verdad, de todos los cordobeses. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Por Pancho Gamero Guti&eacute;rrez. Doctor Ingeniero Agr&oacute;nomo y Graduado en Historia del Arte.  </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pancho Gamero Gutiérrez, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/secreto-bonilla-misterio-algoritmo-posee-mapa-agua-cordoba_132_13199789.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 17:58:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ad11de56-1c6f-4fc5-b322-1713b29ad192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="355864" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ad11de56-1c6f-4fc5-b322-1713b29ad192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="355864" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Del secreto de los Bonilla al misterio del algoritmo: ¿Quién posee el mapa del agua en Córdoba?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ad11de56-1c6f-4fc5-b322-1713b29ad192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seguimos con las pamplinas (a cuenta de Caballerizas Reales)]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/seguimos-pamplinas-cuenta-caballerizas-reales_132_13205280.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/561f6c0e-6f0c-4d8d-96c1-73c3641dac90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Seguimos con las pamplinas (a cuenta de Caballerizas Reales)"></p><p class="article-text">
        Las declaraciones de D. Miguel &Aacute;ngel Torrico en relaci&oacute;n con la pretensi&oacute;n del PP de destinar el espacio de Caballerizas Reales a una subsede del Museo Europeo de Arte Moderno de Barcelona (MEAM), nos obligan a la pedagog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que la ciudad cuenta con diversos espacios para albergar exposiciones temporales de variado car&aacute;cter, a los que el antiguo Convento de Regina podr&iacute;a incorporarse en un futuro inmediato. Caballerizas, por tanto, podr&iacute;a tener otra finalidad m&aacute;s fija y permanente, m&aacute;s muse&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        El modelo de gesti&oacute;n cultural compartida entre la esfera p&uacute;blica y la privada, tampoco es necesariamente rechazable. Para una empresa siempre ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil resolver las dificultades burocr&aacute;ticas que genera la producci&oacute;n de cualquier evento. La aceptaci&oacute;n generalizada que suscit&oacute; el convenio de colaboraci&oacute;n entre el Ayuntamiento de C&oacute;rdoba y la Fundaci&oacute;n de Francesca Thyssen-Bornemisza nos informa que, cuando hay excelencia, se obvian las reticencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La base sobre la que se asienta el MEAM suscita una cierta perplejidad. Este Museo, inaugurado en junio de 2011 en el punto m&aacute;s tur&iacute;stico de la ciudad de Barcelona, es una creaci&oacute;n de la Fundaci&oacute; de les Arts i els Artistes y en los estatutos de esta Fundaci&oacute; privada se detalla que tiene como objetivo &ldquo;lograr influir en el rumbo del arte contempor&aacute;neo, para que &eacute;ste deje de consistir de forma exclusiva en tendencias experimentales, abstracciones y video montajes, y vuelva de nuevo a la figuraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta combativa declaraci&oacute;n de evidente posicionamiento reaccionario y contraria al libre desarrollo del arte es, se&ntilde;or Torrico, lo que suscita el rechazo de una gran mayor&iacute;a del mundo cultural cordob&eacute;s. Cualquier colectivo privado puede partir de esa posici&oacute;n ultramontana como emblema ideol&oacute;gico de funcionamiento, pero no parece una noble aspiraci&oacute;n para una ciudad, para una colectividad abierta. Porque un museo nunca puede ser un dique para nada ni para nadie, ni una trinchera para alimentar hipot&eacute;ticos resentimientos art&iacute;sticos. Si quiere detentar el esp&iacute;ritu y la historia de un lugar, si quiere dejar constancia de la vivacidad de la sociedad sobre la que se asienta, un museo de arte contempor&aacute;neo ha de estar abierto a una multiplicidad de opciones y relatos. 
    </p><p class="article-text">
        Dice usted que el proyecto significar&iacute;a tener &ldquo;un museo capaz de atraer arte de primer nivel&rdquo;. Definir el primer nivel en el arte contempor&aacute;neo es bastante correoso, pero no cabe duda que cuando un proyecto cuenta con una bibliograf&iacute;a cr&iacute;tica de prestigio y sus artistas se desenvuelven en la escena internacional de bienales y exposiciones de resonancia, podemos llegar a admitir ese primer nivel. En mi conocimiento no es el caso del MEAM, y una visita a su p&aacute;gina web nos indica que tanto sus contenidos como sus continentes museol&oacute;gicos son bastante planos. Las exposiciones celebradas, sus fondos expuestos en Barcelona y los artistas que protege, cr&eacute;ame, son de un nivel tirando a discreto. Aunque tambi&eacute;n le digo que esto es una apreciaci&oacute;n personal de un artista que milita en otra liga.
    </p><p class="article-text">
        Y para terminar, perm&iacute;tame que nuevamente le llame al orden. Dice usted que el objetivo es &ldquo;traer artistas y obras de relevancia que generar&aacute;n un importante flujo tur&iacute;stico&rdquo;. Parece que no hay manera de meterle en la cabeza que su obligaci&oacute;n, como mun&iacute;cipe, deber&iacute;a priorizar que la cultura sea un motor de activaci&oacute;n formativa entre los ciudadanos. Lo del flujo tur&iacute;stico es un efecto secundario, padre m&iacute;o.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Baez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/seguimos-pamplinas-cuenta-caballerizas-reales_132_13205280.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 17:58:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/561f6c0e-6f0c-4d8d-96c1-73c3641dac90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="78736" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/561f6c0e-6f0c-4d8d-96c1-73c3641dac90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="78736" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Seguimos con las pamplinas (a cuenta de Caballerizas Reales)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/561f6c0e-6f0c-4d8d-96c1-73c3641dac90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sadeco]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/sadeco_132_13202938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4376f5b-4e43-42f3-bffe-0a7fa018f6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sadeco"></p><p class="article-text">
        En un sistema democr&aacute;tico como el nuestro, cuando se ocupan cargos de responsabilidad pol&iacute;tica, se tiene la obligaci&oacute;n de resolver los problemas de la ciudadan&iacute;a, mejorar su situaci&oacute;n y facilitar en todo lo posible la convivencia, en eso consiste la pol&iacute;tica, aunque ya se nos haya olvidado. Sin duda la derecha defiende y apuesta por privilegiar al sector privado en detrimento de lo p&uacute;blico, de ah&iacute; su bajada de impuestos, para que le paguemos a las empresas privadas que nos prestan los servicios. Las pol&iacute;ticas de izquierdas se basan en potenciar el sector p&uacute;blico, como garant&iacute;a, control, eficacia y asumiendo la responsabilidad directa de la prestaci&oacute;n de los servicios esenciales. Hasta aqu&iacute; lo conocido que conviene recordar.
    </p><p class="article-text">
        Desde la llegada de la democracia al Ayuntamiento de C&oacute;rdoba, los distintos gobiernos municipales, mayoritariamente de izquierdas, modernizaron la prestaci&oacute;n de los servicios municipales en un proceso de descentralizaci&oacute;n, mediante la creaci&oacute;n de empresas p&uacute;blicas municipales. As&iacute; se fueron constituyendo hasta siete empresas y organismos aut&oacute;nomos, que se unieron a la ya existente Emacsa, creada en la etapa predemocr&aacute;tica. La empresa de saneamiento Sadeco fue de las primeras que se pusieron en funcionamiento y se hizo bajo mi mandato.
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que una de las principales obligaciones de un Ayuntamiento, para m&iacute; una de las m&aacute;s importantes, es mantener una imagen limpia y ordenada de la ciudad. De ah&iacute; la necesidad de volcar la atenci&oacute;n y recursos en conseguir ese objetivo. Para alcanzarlo con la mayor eficacia creamos la empresa de saneamiento. Se le proporcion&oacute; el material necesario, personal, veh&iacute;culos modernos, se hizo un nuevo vertedero, se dot&oacute; la ciudad de papeleras (el mismo modelo que hab&iacute;a en la ciudad de Par&iacute;s) y de un servicio eficaz de limpieza viaria, adem&aacute;s de la recogida de enseres, tareas de desratizaci&oacute;n, etc. Se comenz&oacute; una labor de concienciaci&oacute;n ciudadana y de educaci&oacute;n en colegios, se editaron folletos y se hicieron programas espec&iacute;ficos para crear una conciencia de que la ciudad deb&iacute;a estar limpia y mantenerla era tarea de todos. El resultado fue que tuvimos una ciudad cuya limpieza era resaltada por los visitantes en comparaci&oacute;n con otras ciudades. Fuimos ejemplo y los empleados de su staff t&eacute;cnico fueron reclamados desde distintos lugares de Espa&ntilde;a para explicar c&oacute;mo lo estaban haciendo. Qued&oacute; demostrada fehacientemente que desde el sector p&uacute;blico se puede hacer una gesti&oacute;n eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Ahora conocemos por los trabajadores que en los &uacute;ltimos siete a&ntilde;os no se ha renovado el material, no se reparan los veh&iacute;culos averiados y se contratan otros fuera de la empresa, que adem&aacute;s no se limpian las calles por falta de personal, algunas presentando un aspecto penoso, las bolsas de basura amontonadas por la incapacidad de los contenedores. Todo ello dan una imagen de abandono impropia de una ciudad como C&oacute;rdoba. Que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os haya habido cuatro gerentes en la empresa, denota una falta absoluta de direcci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        A los que contribuimos a crear en el pasado esa imagen tan positiva de C&oacute;rdoba, nos duele ver la situaci&oacute;n que atraviesa Sadeco y como consecuencia la imagen descuidada y sucia de la ciudad. Si la empresa ha funcionado eficazmente y ahora no lo hace solo puede ser debido a una mala gesti&oacute;n, consecuencia de una voluntad pol&iacute;tica para acabar con ella y privatizar el servicio en beneficio de alguna poderosa empresa que ya lo gestiona en otras ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Un servicio que se prestaba con eficacia y solvencia en beneficio de los ciudadanos, no se puede, no se debe, desmantelar por la aplicaci&oacute;n de una ideolog&iacute;a pol&iacute;tica. Si el mal servicio se debe solamente a la mala gesti&oacute;n, pido al Alcalde que intervenga directamente y si es preciso tome las riendas.
    </p><p class="article-text">
        Los cordobeses tenemos que recuperar la confianza en nuestra empresa de saneamiento y recuperar la imagen de una ciudad modelo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Herminio Trigo, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/sadeco_132_13202938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 18:06:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b4376f5b-4e43-42f3-bffe-0a7fa018f6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="240149" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b4376f5b-4e43-42f3-bffe-0a7fa018f6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="240149" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sadeco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b4376f5b-4e43-42f3-bffe-0a7fa018f6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvar la Casa de la Cadena]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/salvar-casa-cadena_132_13200631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fd21b5a-4cd6-4751-89f4-924d457d4529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salvar la Casa de la Cadena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Que la desidia y la especulación no gane la partida al patrimonio</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n 'Annius Verus vuelve a alzar la voz ante lo que es ya un deterioro imparable de uno de los inmuebles m&aacute;s emblem&aacute;ticos de&nbsp;Espejo: la&nbsp;Casa de la Cadena. Este edificio, ejemplo destacado de la arquitectura civil del siglo XVIII, no es solo una fachada en la Plaza de la Constituci&oacute;n; es un edificio con grado de protecci&oacute;n estructural que, adem&aacute;s, alberga elementos con la m&aacute;xima protecci&oacute;n legal, catalogados como&nbsp;Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) y est&aacute; incluido en el Inventario de Patrimonio Arquitect&oacute;nico del Ministerio de Cultura desde 1979.
    </p><p class="article-text">
        Desde nuestra fundaci&oacute;n hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, hemos mantenido diversas reuniones con representantes municipales. Sin embargo, a d&iacute;a de hoy, la soluci&oacute;n sigue sin llegar. Ya en 2021, el cronista oficial de la localidad lanzaba un SOS en prensa que, lamentablemente, contin&uacute;a plenamente vigente: el inmueble presenta un estado de deterioro avanzado, con da&ntilde;os visibles y un riesgo real de p&eacute;rdida de elementos hist&oacute;ricos irrecuperables.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cfd4ad7-acd4-4c2e-b499-11fcc3126c76_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x1325y2272.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cfd4ad7-acd4-4c2e-b499-11fcc3126c76_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x1325y2272.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cfd4ad7-acd4-4c2e-b499-11fcc3126c76_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x1325y2272.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cfd4ad7-acd4-4c2e-b499-11fcc3126c76_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x1325y2272.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cfd4ad7-acd4-4c2e-b499-11fcc3126c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1325y2272.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cfd4ad7-acd4-4c2e-b499-11fcc3126c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1325y2272.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8cfd4ad7-acd4-4c2e-b499-11fcc3126c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1325y2272.jpg"
                    alt="Casa de la Cadena en Espejo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casa de la Cadena en Espejo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde la asociaci&oacute;n consideramos que la conservaci&oacute;n de nuestro legado colectivo no puede quedar supeditada a la inacci&oacute;n por intereses particulares. Existen mecanismos legales suficientes para evitar que este bien se pierda para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Hacemos un llamamiento a la opini&oacute;n p&uacute;blica y a las instituciones para mantener la atenci&oacute;n sobre esta cuesti&oacute;n y&nbsp;evitar que la resignaci&oacute;n gane la partida a la preservaci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de nuestro patrimonio. Asimismo, reiteramos la plena disposici&oacute;n a colaborar en cuantas iniciativas contribuyan a alcanzar este objetivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>* Pablo Ruiz Luque, presidente de la Asociaci&oacute;n para la defensa del patrimonio hist&oacute;rico de Espejo 'Annius Verus'</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ruiz Luque, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/salvar-casa-cadena_132_13200631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 18:06:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2fd21b5a-4cd6-4751-89f4-924d457d4529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4344342" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2fd21b5a-4cd6-4751-89f4-924d457d4529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4344342" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Salvar la Casa de la Cadena]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2fd21b5a-4cd6-4751-89f4-924d457d4529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tentado en contratar un plan de pensiones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/tentado-contratar-plan-pensiones_132_13199838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a0c3253-8a31-47af-a447-dbb10ba51cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tentado en contratar un plan de pensiones?"></p><p class="article-text">
        Posiblemente est&eacute;s preparando tu Declaraci&oacute;n de la Renta 2025, te sale a pagar y apenas tienes qu&eacute; deducir.
    </p><p class="article-text">
        O hayas realizado una aportaci&oacute;n a tu Plan de Pensiones y consigas pagar un &ldquo;poquito&rdquo; menos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Pagar menos a Hacienda</strong></em> ha sido el argumento comercial m&aacute;s utilizado a la hora de querer &ldquo;vender&rdquo; un plan de pensiones.
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que nos ayuda a pagar hoy menos, pero no olvides que es un diferimiento fiscal hasta la hora del rescate de las cantidades a portadas, cantidades que tributar&aacute;n como rendimiento del trabajo cuando lo rescates.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegue esa fecha, no te precipites, ser&aacute; el momento de hacer c&aacute;lculos para ver si fiscalmente te va a interesar rescatar tu dinero.
    </p><p class="article-text">
        Si vas a contratar o si tienes ya tu plan de pensiones, deber&iacute;as tener en cuenta los 5 aspectos a considerar para no te confundan.
    </p><p class="article-text">
        El principal objetivo de tener un plan de pensiones deber&iacute;a ser <strong>fomentar el ahorro</strong> en una &ldquo;hucha&rdquo; para complementar el futuro cobro de tu pensi&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Ahorrar es el objetivo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; &nbsp;debes conocer y vigilar en un plan de pensiones?
    </p><p class="article-text">
        <strong>La rentabilidad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tu plan de pensiones deber&iacute;a obtener una rentabilidad anual que batiese cada a&ntilde;o, al menos, a la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si no es as&iacute;, estar&iacute;as perdiendo cada a&ntilde;o y en el momento de rescatarlo, poder adquisitivo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es la rentabilidad de tu Plan de Pensiones?
    </p><p class="article-text">
        Las comisiones que cobra tu plan de pensiones.
    </p><p class="article-text">
        Existen dos comisiones, la comisi&oacute;n de gesti&oacute;n y comisi&oacute;n de depositar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los planes de pensiones de renta fija pueden cobran una comisi&oacute;n de gesti&oacute;n del 0,85%, los planes mixtos del 1,30% y los de renta variables del 1,50%.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, pueden cobrar la comisi&oacute;n de depositar&iacute;a del 0,20%.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, un plan de pensiones puede tener unas comisiones de entre el 1,05% y el 1,70%.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>La tributaci&oacute;n en el rescate.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ventaja fiscal, recordemos que las aportaciones anuales nos har&aacute;n pagar menos &nbsp;en la declaraci&oacute;n de la renta de cada a&ntilde;o, es realmente un diferimiento en la tributaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las cantidades rescatadas tributan como rendimiento del trabajo, es decir, si efectuamos un rescate por la totalidad de lo aportado veremos que nuestra base imponible se incrementa y, por lo tanto, se incrementar&aacute; el tipo impositivo. 
    </p><p class="article-text">
        Una opci&oacute;n ser&iacute;a rescates parciales cada a&ntilde;o, tambi&eacute;n incrementar&iacute;a nuestra base imponible, pero en menor cantidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conocer d&oacute;nde invierte tu plan de pensiones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existen unos 8 millones de part&iacute;cipes en planes de pensiones en nuestro pa&iacute;s, todos saben que tienen un plan de pensiones, pero un porcentaje muy bajo conoce perfectamente que tipo de plan de pensiones tiene y menos son los que saben d&oacute;nde invierte su plan de pensiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tu aportaci&oacute;n m&aacute;xima.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La aportaci&oacute;n m&aacute;xima a tu plan de pensiones individual es de 1.500&euro; o del 30% de tus rendimientos netos del trabajo o actividad econ&oacute;mica, el menor, para poder beneficiarte fiscalmente en tu declaraci&oacute;n de la renta.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que, si no te va &ldquo;bien&rdquo; con tu actual plan de pensiones, siempre tienes la opci&oacute;n de traspasarlo sin perder antig&uuml;edad ni tributar a otro plan de pensiones individual o aun PPA.
    </p><p class="article-text">
        Si estamos haciendo un esfuerzo para ahorrar, para complementar nuestra futura pensi&oacute;n, entonces, <em><strong>planifiquemos</strong></em> y seamos conscientes de a d&oacute;nde va a ser invertido nuestro plan de pensiones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/tentado-contratar-plan-pensiones_132_13199838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 18:02:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1a0c3253-8a31-47af-a447-dbb10ba51cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="92468" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1a0c3253-8a31-47af-a447-dbb10ba51cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="92468" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Tentado en contratar un plan de pensiones?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1a0c3253-8a31-47af-a447-dbb10ba51cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tontuna museística de Bellido]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/tontuna-museistica-bellido_132_13199261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c10f43f0-7fcf-4a04-bbae-da0d78808c5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tontuna museística de Bellido"></p><p class="article-text">
        Como bien saben los militares, toda operaci&oacute;n b&eacute;lica precisa de objetivos precisos. Los enfrentamientos armados sin ton ni son constituyen, como ha quedado evidente en la guerra de Trump contra Ir&aacute;n, un desastre sin paliativos. &nbsp;En el &aacute;mbito del arte esos objetivos han de ser sensata y escrupulosamente fundamentados. Facere quidem aliquid certa cum ratione artis est&nbsp;(hacer algo con una raz&oacute;n cierta es lo propio del arte) dec&iacute;a el arquitecto renacentista Leon Battista Alberti. Los artistas documentan la diversidad y complejidad de su tiempo con lenguajes, herramientas y m&eacute;todos novedosos y los museos cuentan la historia del lugar en un amplio contexto universal. Nada de estas premisas parece que impregne la tontuna pretensi&oacute;n del equipo de Jos&eacute; Mar&iacute;a Bellido al entregar un espacio municipal, como Caballerizas Reales, a una empresa cultural privada radicada en Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        El denominado Museo Europeo de Arte Contempor&aacute;neo de Barcelona se basa en una idea de llamativa simpleza. En su condici&oacute;n de proyecto empresarial privado, y como les ocurre a todos los museos de cera que en el mundo son, tiene todas las argumentaciones para existir siempre que su viabilidad econ&oacute;mica quede garantizado por la afluencia de p&uacute;blico. Esa afluencia la facilita un producto de consumo f&aacute;cil. Y nada m&aacute;s f&aacute;cil y oportunista que una pintura hiperrealista en la que los atrevimientos m&aacute;s llamativos consistan en colocar tres brazos a un retrato de Palomo Spain.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Como indican mis compa&ntilde;eros, y cuantos han firmado la carta p&uacute;blica que circula por la ciudad con ocasi&oacute;n de esta decisi&oacute;n del equipo de Bellido, el arte contempor&aacute;neo hace mucho tiempo que super&oacute; la dial&eacute;ctica del &ldquo;presunto&rdquo; enfrentamiento entre realismo y abstracci&oacute;n. En los discursos art&iacute;sticos actuales es v&aacute;lida tanto la impronta realista como la abstracta, a condici&oacute;n de que la mirada del creador aporte novedades sem&aacute;nticas y elimine estereotipos. Por ello es incuestionablemente indecente que parte del patrimonio municipal se ofrezca a empresas privadas que desde&ntilde;en toda esta compleja casu&iacute;stica y persigan solo el beneficio econ&oacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tanto tiempo dedicado a la gesti&oacute;n municipal, Bellido deber&iacute;a saber que las iniciativas culturales de los ayuntamientos deben estar orientadas en la formaci&oacute;n de los ciudadanos. Y que no hay mayor beneficio, ni satisfacci&oacute;n ni felicidad, que la autoestima que proporciona una ciudadan&iacute;a educada y formada. En la diversidad y la complejidad, en el rigor y la excelencia. Los &aacute;rboles de los parques no rinden beneficios econ&oacute;micos pero nos facilitan una existencia m&aacute;s placentera y saludable, y de ah&iacute; que invirtamos en su cuidado y mantenimiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Baez, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/tontuna-museistica-bellido_132_13199261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 18:02:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c10f43f0-7fcf-4a04-bbae-da0d78808c5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="191880" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c10f43f0-7fcf-4a04-bbae-da0d78808c5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="191880" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La tontuna museística de Bellido]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c10f43f0-7fcf-4a04-bbae-da0d78808c5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Metáfora del semáforo rojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/metafora-semaforo-rojo_132_13197492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4402f780-c768-4d38-b31f-503f50b93374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Metáfora del semáforo rojo"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Junta carece de medidas coercitivas para aplicar la ley</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eduardo Lucena</span>
                                        <span>—</span> Delegado de Cultura y Turismo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El reglamento general de circulaci&oacute;n obliga a los conductores a detener su veh&iacute;culo ante un sem&aacute;foro en rojo. Es una orden taxativa de obligado cumplimiento. Si los conductores no respetaran la norma, las ciudades y las arterias principales del pa&iacute;s se hundir&iacute;an en un caos circulatorio gigantesco. Los accidentes de tr&aacute;fico se multiplicar&iacute;an y los atascos colapsar&iacute;an la vida de millones de ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora imaginen que la Direcci&oacute;n General de Tr&aacute;fico y los ayuntamientos dijeran que no disponen de instrumentos coercitivos para aplicar la ley. Es decir: que la misma entidad que promulga una norma de car&aacute;cter imperativo se encoje de hombros cada vez que un conductor se salta un sem&aacute;foro en rojo.
    </p><p class="article-text">
        Eso es precisamente lo que acaba de admitir el delegado provincial de Cultura y Turismo en C&oacute;rdoba, el se&ntilde;or Eduardo Lucena. Su Consejer&iacute;a decret&oacute; en <a href="https://www.juntadeandalucia.es/boja/2015/20/3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enero de 2015</a> que los gu&iacute;as tur&iacute;sticos acreditados por la comunidad aut&oacute;noma pod&iacute;an acceder a todos los bienes integrantes del Cat&aacute;logo General del Patrimonio Hist&oacute;rico Andaluz para ejercer su actividad profesional.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la norma. Otra cosa es su aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica. Todos los monumentos del <a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/culturaydeporte/areas/cultura/bienes-culturales/catalogo-pha/paginas/localizacion.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cat&aacute;logo General</a> del Patrimonio Hist&oacute;rico Andaluz abren sus puertas a los gu&iacute;as tur&iacute;sticos legalmente acreditados. Para ser exactos, 2.448 bienes protegidos. Todos menos uno. La Mezquita de C&oacute;rdoba. Por razones dif&iacute;ciles de explicar, el Cabildo Catedralicio, administrador del conjunto monumental mientras no se diga lo contrario, se salta el sem&aacute;foro rojo de obligado cumplimiento e impone a los gu&iacute;as un examen propio por la gracia de dios.
    </p><p class="article-text">
        La Agencia de la Competencia y de la Regulaci&oacute;n Econ&oacute;mica <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/organismo-junta-cuestiona-primera-vez-control-cabildo-guias-mezquita-cordoba_1_13179487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dictamin&oacute;</a> que la doble habilitaci&oacute;n que exige de manera unilateral el se&ntilde;or obispo a los gu&iacute;as tur&iacute;sticos es una &ldquo;restricci&oacute;n al acceso y ejercicio de una actividad econ&oacute;mica de prestaci&oacute;n de servicios&rdquo;. El dictamen fue emitido el 5 de agosto de 2025 e instaba a la Junta de Andaluc&iacute;a a tomar medidas para cumplir la ley y acabar con el veto episcopal al libre ejercicio de la actividad profesional de los gu&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El se&ntilde;or Lucena, por lo visto, ley&oacute; atentamente el dictamen y lo guard&oacute; en un caj&oacute;n de su despacho. Hasta que hace una semana un sagaz periodista de Cord&oacute;polis lo desempolv&oacute; del olvido y lo <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/organismo-junta-cuestiona-primera-vez-control-cabildo-guias-mezquita-cordoba_1_13179487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sac&oacute; a la luz</a> para verg&uuml;enza de la ley de transparencia. &iquest;Por qu&eacute; no obliga la Junta de Andaluc&iacute;a al Cabildo Catedralicio a cumplir la normativa sobre gu&iacute;as tur&iacute;sticos?, le pregunt&oacute; tiernamente el redactor. Porque la Junta &ldquo;carece de medidas coercitivas&rdquo; para aplicar su propia ley, respondi&oacute; con todo su cuajo el responsable p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        El reglamento general de circulaci&oacute;n obliga a los conductores a detener su veh&iacute;culo ante un sem&aacute;foro en rojo. Es una orden taxativa de obligado cumplimiento. Para todos los ciudadanos, menos para el se&ntilde;or obispo y sus can&oacute;nigos. Para ellos, seg&uacute;n se ve, el se&ntilde;or Lucena no dispone de instrumentos coercitivos para que obedezcan la ley como cualquier hijo de vecino. Desde ese punto de vista, queridos contribuyentes, nada nuevo bajo el sol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/metafora-semaforo-rojo_132_13197492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 04:00:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4402f780-c768-4d38-b31f-503f50b93374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="470658" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4402f780-c768-4d38-b31f-503f50b93374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="470658" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Metáfora del semáforo rojo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4402f780-c768-4d38-b31f-503f50b93374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reinventando mi masculinidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/reinventando-masculinidad_132_13196218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74c5e2ca-2298-468a-9535-c285ccf06589_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reinventando mi masculinidad"></p><p class="article-text">
        No suelo tratar asuntos personales en este blog, pero voy a hacer hoy una excepci&oacute;n. Por circunstancias que no vienen al caso, me he hecho cargo de la mayor parte de las tareas de mi hogar, y eso est&aacute; significando una interesante experiencia que quiero comentar.
    </p><p class="article-text">
        Desde que me cas&eacute; a finales de los a&ntilde;os setenta, compart&iacute;a las tareas dom&eacute;sticas con mi mujer, participando activamente en el cuidado y aseo de nuestros hijos cuando eran peque&ntilde;os, cambiando pa&ntilde;ales, d&aacute;ndoles el biber&oacute;n y los potitos, y, m&aacute;s tarde, llev&aacute;ndolos al cole y a las actividades extraescolares. Ayudaba tambi&eacute;n en la cocina, pero de cocinar se encargaba ella.
    </p><p class="article-text">
        Pero por mucho empe&ntilde;o que yo pon&iacute;a, era siempre un reparto descompensado, no paritario, pues ella asum&iacute;a la mayor parte de las cargas. Era ya consciente de que apenas representaba una ayuda para la ingente carga de trabajo que supon&iacute;a llevar una casa, y eso que &eacute;ramos s&oacute;lo cuatro personas las que formaban nuestra familia.
    </p><p class="article-text">
        Pero todo eso ha cambiado en las &uacute;ltimas semanas. Ahora soy yo el que est&aacute; asumiendo gran parte de lo relacionado con el hogar: cocino, plancho, pongo lavadoras, riego las macetas, sacudo el polvo de los muebles, paso la mopa por el suelo, limpio la mampara de la ducha, hago la compra&hellip; Adem&aacute;s, dedico un tiempo a pensar antes de acostarme en lo que hay que descongelar para la comida del d&iacute;a siguiente. Tambi&eacute;n me encargo de gestionar los temas econ&oacute;micos, estando pendiente de los desperfectos que puedan surgir en las instalaciones y aparatos dom&eacute;sticos de la casa.
    </p><p class="article-text">
        En fin, soy lo que se dice un amo de casa a tiempo casi completo, y digo casi porque unas horas a la semana me ayuda una asistenta en las tareas de limpieza. Mis hijos est&aacute;n pendientes, pero desde la distancia, como debe ser, pues cada uno tiene, desde hace tiempo, su propio hogar. Y como dec&iacute;a un personaje de la novela <em>La romana</em> de Alberto Moravia, &ldquo;los hijos son de sus hijos, y a ellos se deben&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Veo entonces que, en el hogar, el tiempo pasa de un modo vertiginoso, y que apenas saco tiempo para otros asuntos (leer, escribir, pasear...) C&oacute;mo se las apa&ntilde;aba ella, me pregunto ahora, para ocuparse de todo eso y tener, adem&aacute;s, tiempo para esas otras cosas. Sin duda que su fortaleza f&iacute;sica y mental, como la de todas las mujeres, no tiene parang&oacute;n, como tampoco su cansancio (&ldquo;por fin me siento&rdquo;, recuerdo decir arringada a mi madre al t&eacute;rmino de una jornada que nunca se acababa del todo).
    </p><p class="article-text">
        Es ahora cuando comienzo a tomar conciencia de la elevada carga de trabajo que supone las tareas del hogar. Son tareas de las que se suele encargar la mujer y que apenas valoramos, pues las damos por supuestas y se las atribuimos a ellas como si fueran su deber al haberse considerado as&iacute; en la tradicional e injusta divisi&oacute;n familiar del trabajo. Es un claro ejemplo de desigualdad de g&eacute;nero, es decir, de esa desigualdad que no se basa en las diferencias biol&oacute;gicas entre hombres y mujeres, sino en las diferencias de roles impuestos desde tiempo inmemorial en la sociedad, en este caso dentro de la familia.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n recuerdo cuando, al rellenar alg&uacute;n documento de filiaci&oacute;n familiar en la escuela, sol&iacute;amos poner &ldquo;sus labores&rdquo; en la casilla correspondiente a la profesi&oacute;n de nuestras madres. Por aquellos a&ntilde;os finales de los cincuenta y principio de los sesenta, y salvo muy contadas excepciones, las mujeres no sol&iacute;an ejercer una profesi&oacute;n propia. Y las que, sin embargo, trabajaban fuera de casa, que no eran pocas, lo hac&iacute;an por necesidad, en condiciones precarias y al servicio de otras familias, sin ning&uacute;n reconocimiento legal. Ese &ldquo;sus labores&rdquo; ven&iacute;a a indicar, por tanto, que las tareas del hogar era algo atribuido por lo general a las mujeres, amas de casa por el hecho de ser mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a la reivindicaci&oacute;n del movimiento feminista y a los cambios econ&oacute;micos, sociales y culturales producidos desde hace varias d&eacute;cadas, se est&aacute; logrando revertir tal situaci&oacute;n de desigualdad. Pero la realidad es que esta situaci&oacute;n se revierte lentamente y no por igual en todas las familias, dependiendo, sin duda, del grado de autonom&iacute;a laboral de la mujer, pero tambi&eacute;n, y sobre todo, del nivel de conciencia de los hombres respecto la necesidad de compartir las tareas dentro del hogar.
    </p><p class="article-text">
        Llevo s&oacute;lo algunas semanas en estas nuevas funciones como amo de casa, y debo decir que no s&oacute;lo siento la satisfacci&oacute;n de vivir en un hogar limpio y ordenado, sino que tambi&eacute;n descubro facetas de mi personalidad masculina que antes no hab&iacute;a tenido ocasi&oacute;n de desarrollar y que me enriquecen. Las circunstancias me han llevado, por tanto, a reconstruir mi masculinidad desde nuevos par&aacute;metros, y eso me permite valorar de otro modo lo que supone el trabajo en el hogar, cuestionando, desde mi propia experiencia, las diferencias de g&eacute;nero en el seno de la familia.
    </p><p class="article-text">
        Mis hijos, ya adultos, me ayudan y me sirven de gu&iacute;a, porque en estos tiempos donde todo cambia tan r&aacute;pido, son ellos los que nos ense&ntilde;an el camino, como tambi&eacute;n nuestros nietos si logramos vivir lo suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Antes, mi generaci&oacute;n, y las anteriores a la m&iacute;a, recib&iacute;a de los mayores las ense&ntilde;anzas de c&oacute;mo comportarse en un mundo que cambiaba poco o casi nada. Pero ahora es distinto. La br&uacute;jula para orientarse en este mundo tan cambiante la tienen, sobre todo, las generaciones siguientes, las de nuestros hijos y nietos.
    </p><p class="article-text">
        Contin&uacute;a siendo &uacute;til, sin duda, escuchar, por su experiencia, los consejos de los mayores, pero son los j&oacute;venes los que viven intensamente el mundo atribulado de hoy, y es a ellos a los que hay que preguntar cuando nos encontremos desorientados y perdidos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/reinventando-masculinidad_132_13196218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 18:04:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/74c5e2ca-2298-468a-9535-c285ccf06589_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="279117" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/74c5e2ca-2298-468a-9535-c285ccf06589_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="279117" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Reinventando mi masculinidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/74c5e2ca-2298-468a-9535-c285ccf06589_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Cochinas': hágase en mí según mi voluntad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/cochinas-hagase-voluntad_132_13193376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ede6919e-dd35-4fdf-81e6-60d0e49014d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Cochinas&#039;: hágase en mí según mi voluntad"></p><p class="article-text">
        A estas alturas del siglo XXI, y pese a todos los espacios de autonom&iacute;a que las mujeres han ido conquistando con relaci&oacute;n a sus cuerpos y a sus deseos, la sexualidad contin&uacute;a siendo uno de esos territorios m&aacute;s resistentes a una transformaci&oacute;n feminista o, dicho de otra manera, es uno de esos espacios en los que se sigue evidenciando qui&eacute;nes durante siglos dictamos las reglas y de qu&eacute; manera el silencio de las mujeres, en todos los sentidos, ha sido uno de los pilares del patriarcado. Sexismo y edadismo, a los que podr&iacute;amos a&ntilde;adir tambi&eacute;n un capacitismo que excluye sujetos y cuerpos que no responden al canon productivo y deseable, contin&uacute;an siendo firmes aliados en un mundo sostenido por las reglas de un mercado en el que ahora parece imponerse, en palabras de Andrea Garc&iacute;a Santesmases,&nbsp;un &ldquo;nuevo contrato sexual&rdquo;, en el que m&aacute;s que transformar lo normativo no estamos sino reproduciendo las claves depredadoras y masculinizadas que, me temo, no conducen a ninguna liberaci&oacute;n (sobre todo para quienes est&aacute;n en posici&oacute;n de vulnerabilidad). En dicho contexto, las herramientas digitales, m&aacute;s que favorecer la apertura a un planeta m&aacute;s ancho y diverso fomentan unos imaginarios construidos por y para los poderosos, de tal manera que en la actualidad sean muchas las personas atravesadas por malestares, violencias y una terrible frustraci&oacute;n ante un mundo que, por otra parte, no deja de vendernos el sexo como uno de esos acontecimientos que cotizan alto en la bolsa del &ldquo;optimismo cruel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto como &eacute;ste, en el que siento que mujeres y hombres, la sociedad en general, seguimos teniendo tantas conversaciones pendientes en materia de sexualidad, y en el que, no lo olvidemos, los cuerpos y los deseos siguen ausentes de los procesos educativos, es tan de agradecer una serie como <em>Cochinas.</em> Creada por &nbsp;Carlos del Hoyo e Irene Bohoyo, y dirigida por Andrea Jaurrieta, Laura M. Campos y N&uacute;ria Gago, la serie nos lleva al Valladolid de los a&ntilde;os 90, para contarnos el proceso de liberaci&oacute;n de unas mujeres que, gracias a la pornograf&iacute;a que en aquellos a&ntilde;os circulaba en cintas de videoclub, van descubriendo placeres al tiempo que van tomando conciencia de la soberan&iacute;a que les ha negado un mundo de maridos machotes. Atravesada por el amor a una cultura cin&eacute;fila forjada gracias al VHS y con decisiones tan arriesgadas como empezar cada cap&iacute;tulo con la recreaci&oacute;n de la escena de una pel&iacute;cula porno de aquellas que triunfaban en los primeros a&ntilde;os de la democracia, <em>Cochinas</em> tiene el gran acierto de darle la vuelta a los patrones sexistas y convertir en protagonistas a unas mujeres que hasta ese momento no hab&iacute;an hecho sino cumplir con las expectativas cl&aacute;sicas y que, en un ejercicio revolucionario de sororidad, descubren no solo el disfrute que encierran sus cuerpos sino tambi&eacute;n la libertad que supone saltarse las normas escritas por otros. Los creadores y&nbsp;las creadoras de esta singular apuesta han optado tambi&eacute;n por mostrarnos a mujeres y cuerpos que se salen de lo normativo, que no responden a las exigencias est&eacute;ticas de un mercado ahora tambi&eacute;n de los deseos y del capital er&oacute;tico, que en alg&uacute;n caso carecen de las capacidades que dictamos como las normales, o que trabajan en empleos precarios y sufridos (al tiempo que sostienen lo dom&eacute;stico como aut&eacute;nticas hero&iacute;nas). Un mosaico de seres diferentes en el que no faltan las mujeres viejas, tambi&eacute;n con derecho a disfrutar del sexo y que, sin embargo, solemos tratar como si fueran menores de edad a las que negamos autonom&iacute;a y goce. Con unos guiones afilados y divertid&iacute;simos, y con un reparto que, en la mejor tradici&oacute;n de nuestro cine, convierte a los personajes secundarios en protagonistas, <em>Cochinas </em>nos hace re&iacute;r, nos emociona y tambi&eacute;n nos deja un poso tras su visionado que nos lleva, en este 2026, a seguir pregunt&aacute;ndonos por muchas de esas cuestiones que en las primeras d&eacute;cadas de democracia fueron prisioneras de una falsa liberaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si bien Malena Alterio y una deslumbrante Celia Mor&oacute;n se merecen todos los premios de la temporada, no se quedan atr&aacute;s todas esas mujeres diversas que, incluida una felizmente recuperada Josele Rom&aacute;n,&nbsp;componen unos de los repartos m&aacute;s brillantes y ajustados de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Todas ellas respiran tanta verdad que es imposible no empatizar son sus sue&ntilde;os y frustraciones, de la misma manera que, en otro sentido, lo acabamos haciendo con unos hombres, esos diligentes padres de familia amparados por el C&oacute;digo civil y por tantos usos y costumbres, que no tienen m&aacute;s remedio que asumir que es imposible seguir manteniendo el estatus que heredaron en un mundo hecho a su medida. De ah&iacute; que el personaje que interpreta Alvaro Mel, tierno y perdido, bien pudiera ser esa bisagra que conecta el mundo destinado a sucumbir y uno nuevo que todav&iacute;a hoy est&aacute; por abrirse en toda su plenitud.&nbsp;Ese en el que al fin hayamos hecho saltar de una vez por todas las costuras de lo normativo y en el que nos hayamos emancipado de unos roles y expectativas que nos limitan y que, con frecuencia, tanto nos hacen sufrir (a <em>unas</em> m&aacute;s que a <em>otros</em>). Donde los cuerpos raros, viejos, gordos o con alg&uacute;n tipo de discapacidad pierdan al fin el miedo a lucir su desnudez y en el que las mujeres, sobre todo las mujeres, gocen liberadas de las cadenas con las que tantos dioses quisieron reducir su voz a un eterno &ldquo;h&aacute;gase en m&iacute; seg&uacute;n tu voluntad&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/cochinas-hagase-voluntad_132_13193376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 18:02:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ede6919e-dd35-4fdf-81e6-60d0e49014d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="142881" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ede6919e-dd35-4fdf-81e6-60d0e49014d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="142881" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Cochinas': hágase en mí según mi voluntad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ede6919e-dd35-4fdf-81e6-60d0e49014d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El número 3818, de Córdoba a Mauthausen]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/numero-3818-cordoba-mauthausen_132_13193097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a66eaf52-c2be-4574-a2cc-c9b699572b10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El número 3818, de Córdoba a Mauthausen"></p><p class="article-text">
        *<strong>Mi t&iacute;o Bartolom&eacute; Barrios Herruzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de su lucha en el frente republicano y su huida a Francia en el invierno de 1939, mi t&iacute;o Bartolom&eacute; fue confinado a la interperie en la playa de Argeles Sur-Mer, en la que murieron muchos espa&ntilde;oles. De all&iacute; pas&oacute; a un Campo de Trabajo para Extranjeros (CTE) franc&eacute;s en Dijon, de donde fue apresado por los nazis, en abril de 1941 y trasladado al Campo de Mauthausen (AUSTRIA), siendo uno de los pocos supervivientes al ser liberado este Campo por el ej&eacute;rcito estadounidense el 5 de mayo de 1945.&nbsp;&iexcl;Nueve a&ntilde;os sin saber la familia nada de &eacute;l, desde que sali&oacute; de Obejo (C&oacute;rdoba)! Mi sobrina francesa Christine Andreu, su nieta, profesora de espa&ntilde;ol en el instituto Pablo Picasso de Toulouse, present&oacute; en el Ayuntamiento de Carbonne, un libro en los dos idiomas, sobre las vicisitudes y sufrimientos de su abuelo desde 1936 a 1945, que escribi&oacute; con ayuda de su padre Jos&eacute; Barrios G&oacute;miz (fallecido el pasado 3 de marzo), a la que yo asist&iacute; el 18 de junio de 2024. Algunos datos de su libro, en el que tuve una modesta colaboraci&oacute;n, muestran como un ser humano a&uacute;n convertido en un n&uacute;mero, logra mantener y recuperar su identidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La &uacute;ltima etapa protocolar de la llegada de los prisioneros a Mauthausen era la identificaci&oacute;n. El secretario del campo los recib&iacute;a en un despacho para apuntar su nombre, apellido, fecha y lugar de nacimiento y les asignaba un n&uacute;mero. Al entrar en los campos de concentraci&oacute;n alemanes, los deportados perd&iacute;an de inmediato su identidad y se convert&iacute;an en una matr&iacute;cula. Mi padre llevaba el n&uacute;mero 3818&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece que en Mauthausen la matr&iacute;cula no estaba tatuada en el brazo de los presos como en otros campos, sino marcada en peque&ntilde;as placas de metal. Tengo en mi posesi&oacute;n las dos placas que mi padre llev&oacute; en la mu&ntilde;eca durante su deportaci&oacute;n. Son los &uacute;nicos objetos que volvieron del infierno del campo y para m&iacute; tienen un gran valor. Estas dos placas de metal las tall&oacute; mi propio padre que siempre fue muy h&aacute;bil y meticuloso. En la primera placa, en medio de ella y de tama&ntilde;o grande, mi padre puso su n&uacute;mero de matr&iacute;cula: 3818, con un coraz&oacute;n arriba y un coraz&oacute;n abajo. Arriba a la izquierda puso: KLM (KL es la abreviatura de Konzentrationslager, que en alem&aacute;n significa campo de concentraci&oacute;n y la M es la primera letra de Mauthausen). Debajo, las cifras &rdquo;1.4.41&ldquo; correspondientes a la fecha de su entrada en el Campo de Mauthausen. A&ntilde;adi&oacute; una rosa arriba a la derecha y&nbsp;otra rosa abajo a la izquierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quisiera finalmente destacar, que el haber sido requerido por su profesi&ograve;n para la herrer&iacute;a del campo, le permiti&oacute;, poco a poco, ir labrando en varias placas con gran habilidad art&iacute;stica, distintas letras agrupadas que son las siglas de los muchos de sus familiares, padre y madre, herman@s, esposa e hij@s, que yo ayud&eacute; a mi sobrina Christine a descifrar y que relaciona en su libro.&nbsp;Destaca en una de las placas, las peque&ntilde;as poblaciones austriacas de Ternberg y Vocklabruck, en las que hab&iacute;a dos Subcampos de Concentraci&oacute;n dependientes de Mauthausen y donde posiblemente tuvo que desplazarse Bartolom&eacute; con frecuencia para herrar caballos. Finalmente, quiz&aacute; en la duda de que no pudiera salir vivo de all&iacute;. En otra placa, Bartolom&eacute; tambi&eacute;n realza en sus orejetas, las siglas de su provincia de nacimiento y origen:&nbsp;C&oacute;rdoba y Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Nicol&aacute;s Puerto Barrios, e</strong>scritor y periodista&nbsp;Primer Premio Nacional de Prensa de 1983.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Puerto Barrios, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/numero-3818-cordoba-mauthausen_132_13193097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 18:02:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a66eaf52-c2be-4574-a2cc-c9b699572b10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="100359" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a66eaf52-c2be-4574-a2cc-c9b699572b10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="100359" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El número 3818, de Córdoba a Mauthausen]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a66eaf52-c2be-4574-a2cc-c9b699572b10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una persona + IA: ¿Cuántas unidades de trabajo representan?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/persona-ia-unidades-trabajo-representan_132_13191040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una persona + IA: ¿Cuántas unidades de trabajo representan?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Durante las &uacute;ltimas semanas no hacen m&aacute;s que aparecer titulares sobre despidos en consultoras, tecnol&oacute;gicas y grandes empresas, informes que hablan de miles de puestos eliminados, anuncios de reestructuraciones, declaraciones de CEOs apuntando directamente a la inteligencia artificial, incluso empieza a asomar algo que hasta hace poco parec&iacute;a lejano como el debate sobre la intervenci&oacute;n de los gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        Se habla de automatizaci&oacute;n, de eficiencia, de sustituci&oacute;n de puestos, se repiten cifras, nombres de consultoras, tecnol&oacute;gicas, planes de ajuste, y, sin embargo, la explicaci&oacute;n que domina es, quiz&aacute;s, demasiado sencilla para lo que est&aacute; ocurriendo,&nbsp;porque no estamos ante otra ola tecnol&oacute;gica que mejora procesos. En mi opini&oacute;n, estamos ante un cambio en la unidad de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas (por no decir siglos) hemos construido las empresas sobre una l&oacute;gica muy concreta y es que&nbsp;la producci&oacute;n depende de las personas. Una persona equivale, m&aacute;s o menos, a una unidad de trabajo. Por simplificar,&nbsp;si quieres producir m&aacute;s, contratas m&aacute;s, para crecer,&nbsp;ampl&iacute;as equipo y si quieres escalar, r&eacute;plicas estructura. Ese ha sido el modelo que han sostenido consultoras, agencias, medios, departamentos de marketing, equipos tecnol&oacute;gicos y sobre ese modelo se han construido los costes, las jerarqu&iacute;as, los incentivos y, en &uacute;ltima instancia, la cuenta de resultados. Pero esa l&oacute;gica, con la IA, ha mutado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que introduce la inteligencia artificial no es solo eficiencia, introduce una nueva relaci&oacute;n entre persona y producci&oacute;n, y este es el click de la cuesti&oacute;n. Hoy, en muchos entornos profesionales, la ecuaci&oacute;n empieza a parecerse m&aacute;s a 1 persona + IA = 5, 8 o 10 unidades de trabajo<em>, </em>apareciendo&nbsp;perfiles &ldquo;10x&rdquo;, founders en solitario y equipos m&iacute;nimos con output masivo. No&nbsp;estamos viendo casos aislados, estamos viendo c&oacute;mo el sistema empieza a reorganizarse alrededor de una nueva unidad de producci&oacute;n, se&ntilde;al clara de hacia d&oacute;nde se est&aacute; moviendo el sistema. El actual&nbsp;sistema empresarial&nbsp;no est&aacute; dise&ntilde;ado para esto, sino para un mundo en el que cada persona a&ntilde;ade una cantidad&nbsp;de producci&oacute;n, el crecimiento es proporcional al tama&ntilde;o del equipo y los costes variables son, fundamentalmente, personas. &iquest;Pero qu&eacute; pasa cuando una sola persona puede multiplicar su capacidad de producci&oacute;n? El equilibrio se rompe, y eso es exactamente lo que estamos viendo ahora mismo en forma de despidos.
    </p><p class="article-text">
        No se est&aacute; despidiendo (solo) porque la IA sustituya tareas, se est&aacute; despidiendo porque el modelo organizativo est&aacute; sobredimensionado para la nueva unidad de producci&oacute;n. Antes, para producir X, necesitabas 10 personas, ahora puedes producir X (o m&aacute;s) con 3. La diferencia, por tanto,&nbsp;no es tecnol&oacute;gica, es estructural.
    </p><p class="article-text">
        Esto explica por qu&eacute; los sectores m&aacute;s afectados son los que viven de vender conocimiento estructurado, consultor&iacute;a, desarrollo, an&aacute;lisis, marketing, atenci&oacute;n al cliente. No es casualidad. Son sectores donde el trabajo puede descomponerse en procesos, y todo lo que puede estructurarse empieza a ser automatizable.
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute; hay un matiz importante que cambia la lectura, al menos para m&iacute;. La inteligencia artificial no est&aacute; eliminando el trabajo, est&aacute; desplazando su naturaleza. Antes, trabajar significaba ejecutar, hoy, cada vez m&aacute;s, trabajar significa decidir qu&eacute; merece la pena ejecutar y ese es el verdadero cambio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la ejecuci&oacute;n deja de ser el cuello de botella, el valor se mueve a otro sitio como la definici&oacute;n del problema, el dise&ntilde;o de la soluci&oacute;n,&nbsp;la comprensi&oacute;n del contexto o la capacidad de priorizar&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, el impacto no es homog&eacute;neo, los perfiles que desaparecen primero son aquellos cuya aportaci&oacute;n estaba en la ejecuci&oacute;n de tareas definidas, como junior, capas intermedias, funciones repetitivas, mientras, crece la demanda de perfiles capaces de orquestar sistemas, interpretar resultados y tomar decisiones en entornos complejos&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo m&aacute;s inc&oacute;modo todav&iacute;a, un giro m&aacute;s. Muchas empresas no est&aacute;n despidiendo porque la IA ya funcione perfectamente, est&aacute;n despidiendo porque saben que el modelo anterior ya no tiene sentido, por tanto, la decisi&oacute;n es estrat&eacute;gica, no solo operativa. Si cambia la unidad de producci&oacute;n, mantener la estructura anterior no es sostenible, y aqu&iacute; aparece el verdadero riesgo. No es que falte trabajo, es que el sistema sigue organizado como si la TAP fuera 1, cuando en realidad ya es 5, 8 o 10. Reducir plantilla no es adaptarse, es ganar tiempo, ya que la&nbsp;adaptaci&oacute;n real es otra cosa&nbsp;que pasa por&nbsp;redise&ntilde;ar la empresa alrededor de esta nueva unidad de producci&oacute;n, teniendo que repensar c&oacute;mo se organizan los equipos, c&oacute;mo se mide el rendimiento, qu&eacute; se vende realmente, d&oacute;nde est&aacute; el valor&nbsp;etc, porque si no haces eso, ocurre algo parad&oacute;jico, tienes m&aacute;s capacidad que nunca, pero no sabes c&oacute;mo convertirla en negocio.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial no es, por tanto, una herramienta m&aacute;s, como vengo sosteniendo hace mucho tiempo y varios art&iacute;culos, es un cambio en la l&oacute;gica de producci&oacute;n, de los negocios, y eso obliga a hacerse una pregunta inc&oacute;moda, pero inevitable. Si una persona puede producir como diez, &iquest;qu&eacute; tipo de empresa necesitas ahora?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/persona-ia-unidades-trabajo-representan_132_13191040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 17:58:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="62809" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="62809" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una persona + IA: ¿Cuántas unidades de trabajo representan?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tercer mayor anfiteatro del mundo está en Córdoba, ¿lo sabías?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/tercer-mayor-anfiteatro-mundo-cordoba-sabias_132_13186938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e948b0cb-c791-4e88-97d9-b21ff42e3d9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tercer mayor anfiteatro del mundo está en Córdoba, ¿lo sabías?"></p><p class="article-text">
        Seguro que no. Tampoco que C&oacute;rdoba fue la &uacute;nica ciudad romana de Hispania considerada Colonia Patricia. Y es por eso, principalmente, y no por otra cosa por la que despu&eacute;s en Al Andalus Qurtuba fue la ciudad m&aacute;s importante de occidente y que en el siglo X le lleg&oacute; a hacer sombra a Bagdad, cuando en la mal llamada oscura Edad Media en las islas brit&aacute;nicas andaban enzarzados con las leyendas art&uacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Ese anfiteatro, solo superado en tama&ntilde;o por el Coliseo de Roma y el de Cartago, ten&iacute;a capacidad para acoger a entre 30.000 y 40.000 espectadores. En El Arc&aacute;ngel no caben hoy m&aacute;s de 21.000, por hacerse una idea de sus dimensiones. Sus restos se descubrieron hace 20 a&ntilde;os y languidecen bajo una monta&ntilde;a de jaramagos a espaldas del edificio del Rectorado de la Universidad de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        El reci&eacute;n elegido rector de la Universidad, Manuel Torralbo, durante un debate previo a las elecciones a las que se present&oacute; como &uacute;nico candidato respondi&oacute; a una pregunta de este periodista sobre qu&eacute; hacer con el anfiteatro. Y mostr&oacute; su rechazo al estado actual que presentaba, admiti&oacute; que no le gustaba asomarse a las cristaleras y ver los restos poblados de malas hierbas y lleg&oacute; a plantear que quiz&aacute;s lo mejor era volver a taparlo. Y a esperar tiempos mejores. 
    </p><p class="article-text">
        A la comunidad arqueol&oacute;gica de C&oacute;rdoba esas palabras no le han sentado bien. Y ha habido revuelo en Filosof&iacute;a y Letras, aunque como casi siempre ocurre en ese sector mucho m&aacute;s de puertas hacia adentro (salvo honrosas excepciones).
    </p><p class="article-text">
        El anfiteatro representa colosalmente el enorme problema y complejo que tiene esta ciudad con su pasado y con sus restos. Por mucho que se excave, por mucho que se estudie, no hay nada que se ponga en valor en condiciones. Ah&iacute; est&aacute; la villa romana de Santa Rosa, en mitad de una subasta judicial. O cualquier almunia colocada sin sentido alguno en una rotonda de la ciudad, donde no se explica nada, ni qu&eacute; es o fue. Tampoco las murallas, los restos bajo el Centro de Recepci&oacute;n de Visitantes (ah, &iquest;pero hay restos ah&iacute;?, se preguntar&aacute; mucha gente). 
    </p><p class="article-text">
        La excavaci&oacute;n del anfiteatro pintaba muy bien. Eran los tiempos de vino y rosas al calor de un convenio entre la Universidad y la Gerencia de Urbanismo que funcion&oacute;. Pero que en 2011 lleg&oacute; la crisis y el PP y nunca se renov&oacute;. Desde hace ya 15 a&ntilde;os, ese convenio no es m&aacute;s que un papel que no funciona, que nadie financia y que nadie vigila. Hace poco se volvi&oacute; a firmar un protocolo entre la Gerencia y la Universidad, pero no ha arrojado resultados. Y eso deja un enorme divorcio entre el mayor templo de conocimiento de la ciudad y quien tiene la competencia para excavar el subsuelo. El resultado es precisamente ese: el tercer mayor anfiteatro romano del mundo lleno de jaramagos.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier ciudad del mundo, cualquiera, matar&iacute;a por tener un anfiteatro como el de C&oacute;rdoba. O un teatro como el de la plaza del Arqueol&oacute;gico. O la Mezquita Catedral, la Sinagoga o los restos del complejo moz&aacute;rabe de la Ronda Norte. Hasta por disponer de una ciudad como Ategua, en la que pudo cambiar el destino de Occidente si no deja de llover y C&eacute;sar hubiera podido alimentar a sus hambrientos legionarios.
    </p><p class="article-text">
        Pero no. C&oacute;rdoba sigue buscando otro tipo de petr&oacute;leo en no se sabe muy bien qu&eacute; lugares, y parecerse a otras ciudades que son siempre la misma. Va siendo hora de que despierte y descubra que es &uacute;nica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/tercer-mayor-anfiteatro-mundo-cordoba-sabias_132_13186938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 18:41:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e948b0cb-c791-4e88-97d9-b21ff42e3d9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5856373" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e948b0cb-c791-4e88-97d9-b21ff42e3d9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5856373" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El tercer mayor anfiteatro del mundo está en Córdoba, ¿lo sabías?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e948b0cb-c791-4e88-97d9-b21ff42e3d9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[CHATGPT, SOS. Si te engañas, te engaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/chatgpt-sos-si-enganas-engana_132_13189975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5cf71d5-7cff-4b98-b3b5-a9f45fa89661_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="CHATGPT, SOS. Si te engañas, te engaña"></p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial se ha convertido en nuestra sombra y el consultor para todo. Le preguntamos a ChatGPT por la ruta m&aacute;s r&aacute;pida para llegar al sitio, o por la receta menos cal&oacute;rica de torrijas. El problema es que ahora, tambi&eacute;n, le consultamos si dejamos o no a la pareja.
    </p><p class="article-text">
        Ya advertimos algunos de lo pernicioso del uso indiscriminado de los m&oacute;viles por los ni&ntilde;os. Alg&uacute;n d&iacute;a empezaremos a recoger tambi&eacute;n los platos rotos de una inteligencia que, no siendo nuestra, domina cada vez m&aacute;s nuestras decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Puedo reconocer las bondades de la inteligencia artificial para muchas cuestiones. Lo que no puedo admitir es que dirija y suplante las decisiones humanas. No existe inteligencia artificial capaz de decidir por nosotros, por la sencilla raz&oacute;n de que somos la consecuencia de una vida cargada de vivencias con matices imposibles de prever por ninguna base de datos.
    </p><p class="article-text">
        Lo que veo y escucho en el despacho es cada vez m&aacute;s preocupante. El otro d&iacute;a una se&ntilde;ora tra&iacute;a una sentencia, dictada solo dos d&iacute;as antes, diciendo que no estaba de acuerdo con ella porque hab&iacute;a sido &ldquo;enga&ntilde;ada&rdquo; por su abogado y obligada por el tribunal a firmar un acuerdo que no deseaba. Al poco rato advert&iacute; varias cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera, que la se&ntilde;ora ten&iacute;a un discurso dirigido en el que faltaban muchos datos que ella se resist&iacute;a a reconocer y, la segunda, que mientras ella me explicaba a mi lo que hab&iacute;a que hacer (tra&iacute;a incluso un escrito ya redactado) miraba continuamente su m&oacute;vil. En realidad, era el ChatGPT quien hablaba por su boca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consegu&iacute; arrancarle los datos realmente importantes sobre su historia, datos que ella desde&ntilde;aba y consideraba ineficaces y con ellos llegu&eacute; a una conclusi&oacute;n jur&iacute;dica bien distinta a la suya (y la de su ChatGPT). Su autoenga&ntilde;o sobre la realidad de lo sucedido era evidente, as&iacute; que la respuesta del ChatGPT era completamente err&oacute;nea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial te contesta sobre la base de los datos que t&uacute; le ofreces y si esos datos son incompletos, o no son correctos, la respuesta tampoco lo es. Por no citar que ChatGPT nunca da la misma respuesta. Sus respuestas dependen incluso de c&oacute;mo se formule la pregunta. No digamos si se omiten datos relevantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ninguna inteligencia artificial podr&aacute; jam&aacute;s sustituir el consejo humano fruto del conocimiento cient&iacute;fico y de la experiencia profesional. El humanismo tiene eso. Esa enorme bendici&oacute;n. Nunca un m&eacute;dico o un abogado podr&aacute; ser sustituido por una inteligencia no humana. Podr&aacute; haber tratamientos adaptados al ADN del paciente, o bases de datos con miles de sentencias, pero lo que el paciente o el cliente necesita, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo hacerlo, solo podr&aacute; determinarlo el profesional con la necesaria formaci&oacute;n cient&iacute;fica y la experiencia profesional que le permiten interpretar los datos que sabe debe pedir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La se&ntilde;ora se march&oacute; airada porque lo que le dije no le gust&oacute;. No era lo que ella quer&iacute;a o&iacute;r, ni coincid&iacute;a con el dictado de su ChatGPT. Me qued&eacute; perpleja y hasta preocupada por aquella se&ntilde;ora y su m&aacute;s que previsible aciago futuro si contin&uacute;a escuchando al ChatGPT &ldquo;enga&ntilde;ado&rdquo; por ella misma. Tambi&eacute;n me sent&iacute; feliz y reconciliada con lo que hago.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Supe que jam&aacute;s la inteligencia artificial podr&aacute; sustituir la experiencia humana, la interpretaci&oacute;n, los valores, la intuici&oacute;n y el conocimiento jur&iacute;dico aplicado a cada caso concreto. Lo dice la propia palabra. Artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los humanos somos carne y huesos, sangre, alma, coraz&oacute;n y sentimientos y la experiencia derivada de una sucesi&oacute;n de acciones y omisiones que nos hacen ser &uacute;nicos y diferentes. ChatGPT &hellip; SOS.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/chatgpt-sos-si-enganas-engana_132_13189975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 18:41:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a5cf71d5-7cff-4b98-b3b5-a9f45fa89661_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="226845" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a5cf71d5-7cff-4b98-b3b5-a9f45fa89661_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="226845" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[CHATGPT, SOS. Si te engañas, te engaña]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a5cf71d5-7cff-4b98-b3b5-a9f45fa89661_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mamá: una palabra, nuestro origen]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/mama-palabra-origen_132_13189985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d738e1cf-1017-44d8-a221-02fe1544bbc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mamá: una palabra, nuestro origen"></p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;Madre&rdquo; se desborda en cualquier intento de definirla, al pronunciarla intentamos abarcar algo tan inmenso que roza lo infinito: una presencia que no se mide en tiempo ni en gestos, sino en huellas profundas que forman el latido de nuestro coraz&oacute;n. Y el D&iacute;a de la Madre no es excepci&oacute;n, no se trata de una fecha, sino de una pausa necesaria para admirar nuestro origen.
    </p><p class="article-text">
        Una madre es una mujer fuerte, valiente y resiliente, pero esas palabras apenas rozan la superficie de lo que realmente es. Es entrega sin medida, sin descanso, sin reservas. Es sustento incluso cuando todo parece quebrarse; es quien se reconstruye en silencio para seguir siendo refugio. Su amor no conoce l&iacute;mites ni condiciones; es una llama constante y serena que trasciende los l&iacute;mites del alma.
    </p><p class="article-text">
        En ella nacen todas las profesiones, porque en ella comienza la vida. Es la primera alba&ntilde;il que levanta con paciencia y manos invisibles, los cimientos de nuestro ser. Es tambi&eacute;n la primera maestra, la que escribe las lecciones m&aacute;s importantes en el lenguaje del cari&ntilde;o y el ejemplo. Mam&aacute; es la m&eacute;dica que alivia dolores sin diagn&oacute;stico; es la ingeniera que dise&ntilde;a con precisi&oacute;n los planos de nuestros sue&ntilde;os; esa psic&oacute;loga que entiende el lenguaje silencioso de nuestras emociones y tormentas interiores. Y tambi&eacute;n, es la abogada que defiende nuestra inocencia ante el mundo; la artista que pinta de esperanza los d&iacute;as grises; cient&iacute;fica que observa, aprende y transforma cada ca&iacute;da en aprendizaje; limpiadora que armoniza el desorden del alma; costurera que remienda silencios y une lo que parec&iacute;a perdido. <strong>En cada una de ellas, late la misma esencia: la de una madre que, antes que cualquier t&iacute;tulo, ya lo ha sido todo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su mirada aprendemos el valor del esfuerzo, la vocaci&oacute;n y la ternura. En cada logro que celebramos, en cada meta alcanzada, hay una parte de ella latiendo en segundo plano. <strong>Porque una madre no s&oacute;lo acompa&ntilde;a los triunfos: los hace posibles.</strong> Es el centro invisible que impulsa, el motor silencioso que nunca deja de creer, incluso cuando nosotros dudamos. <strong>Su fe en nosotros se convierte, con el tiempo, en nuestra propia voz interior.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, su grandeza m&aacute;s profunda habita en lo invisible: en esas victorias silenciosas tejidas con sacrificio, dedicaci&oacute;n y amor inquebrantable. Una madre es el reflejo de algo inmenso, de algo et&eacute;reo: la capacidad de dar sin esperar, de amar sin medida. Y en ese amor &mdash;el m&aacute;s puro que puede experimentarse&mdash; encontramos, siempre, nuestro verdadero hogar.
    </p><p class="article-text">
        Para todas las madres que son gu&iacute;a y ra&iacute;z, por recordarnos que sin ellas no ser&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        Y especialmente a la m&iacute;a: Te quiero MAM&Aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paola Prieto García, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/mama-palabra-origen_132_13189985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 18:41:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d738e1cf-1017-44d8-a221-02fe1544bbc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2732869" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d738e1cf-1017-44d8-a221-02fe1544bbc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2732869" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mamá: una palabra, nuestro origen]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d738e1cf-1017-44d8-a221-02fe1544bbc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prioridad en campaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/prioridad-campana_132_13190474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0645e93-e7cb-4b6e-8f2c-9b28268e9df9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142183.jpg" width="699" height="393" alt="Prioridad en campaña"></p><p class="article-text">
        Dos campa&ntilde;as acaban de empezar a azotarnos en estos d&iacute;as como un vientecillo recurrente, dos campa&ntilde;as familiares, aunque una m&aacute;s que otra. La campa&ntilde;a electoral (otra m&aacute;s) al gobierno de la Junta de Andaluc&iacute;a y la campa&ntilde;a (otra m&aacute;s tambi&eacute;n) de la Renta; ya saben, la del IRPF, la &ldquo;de Hacienda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; andaluces que tendr&aacute;n cita para hacer la declaraci&oacute;n de Hacienda el lunes 18 de mayo, un d&iacute;a despu&eacute;s de ir a votar y se preguntar&aacute;n &ldquo;&iquest;qu&eacute; co&ntilde;o met&iacute; ayer en la urna?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Otros marcar&aacute;n la &ldquo;X&rdquo; de la Iglesia en su declaraci&oacute;n el viernes 15 de mayo y, dos d&iacute;as despu&eacute;s, ir&aacute;n a misa de 12, luego a votar y despu&eacute;s a comprar pasteles para com&eacute;rselos en la sobremesa de la paella que tendr&aacute;n preparada en casa a eso de las 3 viendo las noticias de antenatr&eacute;, como debes&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor a eso se le llama tambi&eacute;n &ldquo;prioridad nacional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Yo que s&eacute;: &ldquo;prioridad nacional&rdquo; es ganar otro mundial de f&uacute;tbol (en New Jersey, ni m&aacute;s ni menos), hacer la declaraci&oacute;n de la renta, votar y tambi&eacute;n marcar la &ldquo;X&rdquo; en la &ldquo;casilla de la Iglesia&rdquo; &iquest;Por qu&eacute; no?
    </p><p class="article-text">
        Cuando marcas esa casilla ayudas a pagar los sueldos de todos los curitas buenos que reconfortan a los ancianos y est&aacute;n muy cerca de los que m&aacute;s necesitan, de los que son una &ldquo;prioridad&rdquo; en la pu&ntilde;etera &ldquo;naci&oacute;n&rdquo; que compartimos. Le enchufas pasta a esos coles concertados que simulan procesiones en el patio de recreo y en las calles de alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Cuando marcas esa casilla sufragas sospechas chungas (como cuando votas).
    </p><p class="article-text">
        Cuando marcas esa &ldquo;X&rdquo; est&aacute;s tambi&eacute;n donando a organizaciones como C&aacute;ritas (si no llega Vox y los del &ldquo;l&iacute;o&rdquo; y les corta el grifo), a 13TV para que te siga poniendo pel&iacute;culas libres de derechos de Clint Eastwood (las malas), de Telly Savallas o &ldquo;Marcellino pane e vino&rdquo;, que es preciosa, por cierto.
    </p><p class="article-text">
        En fin: vote y haga la declaraci&oacute;n de la Renta. As&iacute; se despreocupa usted de eso tan pesado y tan poco defendible llamado &ldquo;prioridad nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo resumi&oacute; con buen tino un antrop&oacute;logo social  en una conferencia: &ldquo;Todo lo que nos ha sucedido desde Atapuerca hasta el gol de Iniesta en Johannesburgo ha sido prioridad nacional. A partir de ahora ya no s&eacute;  bien como ira la cosa...&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/prioridad-campana_132_13190474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 18:41:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a0645e93-e7cb-4b6e-8f2c-9b28268e9df9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142183.jpg" length="30049" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a0645e93-e7cb-4b6e-8f2c-9b28268e9df9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142183.jpg" type="image/jpeg" fileSize="30049" width="699" height="393"/>
      <media:title><![CDATA[Prioridad en campaña]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a0645e93-e7cb-4b6e-8f2c-9b28268e9df9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142183.jpg" width="699" height="393"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libro, amigo:]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/libro-amigo_132_13190156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2407f527-d258-4602-8618-2f40325adf85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libro, amigo:"></p><p class="article-text">
        Libro, amigo, llego a ti queriendo dormir un sue&ntilde;o de ficciones sobre tus p&aacute;ginas entintadas. Buscando que me apartes de la catarata infinita de la pantalla del celular. Llego a ti para olvidarme de m&iacute;, para despojarme del simb&oacute;lico ombligo, de sus espejos escamoteadores del horizonte. Llego con hambre, hambre de tus p&aacute;ginas. Con voracidad y ansia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te quiero. Ahora. Estas semanas. Voy devor&aacute;ndote. L&iacute;nea a l&iacute;nea. Ir despacio en un p&aacute;rrafo, admirarte un adjetivo o tu puntuado ritmo es, de hecho, acariciar la forma y el sentido. &iquest;Volver a la p&aacute;gina enseguida? &iquest;Citarnos cada vez que tengo, para ti, para nosotros, cinco minutos? S&iacute;. Gula letrada. &iexcl;Pero no te me acabes pronto!
    </p><p class="article-text">
        Te eleg&iacute;. Mas quiero fundirme con otros incontables libros, imposibles de abarcar en una vida. Es un poliamor de bibliotecas, librer&iacute;as, rastros de viejo y tiendas de segunda mano, <em>podcast</em> y audiolibros, suplementos literarios, ferias y festivales del ramo, editoriales y editorxs (grandes, independientes, legendarixs, alternativas), de clubes de lectura que, ben&eacute;ficamente, nos arrastran fuera de la solitaria digesti&oacute;n de lo le&iacute;do; de aventuras furtivas con ejemplares dejados en parques y otros espacios p&uacute;blicos, acordados o espont&aacute;neos, en hospitales incluso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Oh, libro, amigo! Te celebramos, nosotrxs lxs lectorxs. Como excelsa categor&iacute;a conoces mi llorera infantil cuando muri&oacute; Platero; la certeza de que Don Quijote se eterniza falleciendo; la genialidad bordada en letras de oro de Homero, Safo, Ovidio, Cervantes, Shakespeare, Montaigne, Lorca, B&eacute;cquer, Rosal&iacute;a, Flaubert, Dostoyevski, Tolst&oacute;i, Dickinson, Woolf, Borges, Mann, Poe, Garc&iacute;a M&aacute;rquez, N&eacute;mirovsky, Morrison, Khan, Jelinek, Vitale, Angelou, Lispector, Ernaux, Seth, Roy, Fosse, Smith, Cadenas, Belli, Lanseros, Sastre, Blandiana&hellip;, y la inmortal novela, paso a paso trenzada desde Shikibu y Heliodoro, hasta Kafka, Joyce, Hugo, Dickens, Rulfo, Faulkner, Conrad, Baroja, Unamuno, Clar&iacute;n, Gald&oacute;s, Pardo Baz&aacute;n, Bola&ntilde;o, Cela, Miller, Vargas Llosa, Camus, Cort&aacute;zar, Navokov, Rododera, Bulg&aacute;kov, Zweig, Didion, Albert, Matute, Pombo, Aldecoa, Mart&iacute;n Gaite, Mart&iacute;n Santos, L&oacute;pez Pacheco, todo el llamado <em>boom</em> latinoamericano, pasando por Benet, Vila-Matas, Vasconcelos, Garro, Mishima, Perec, End&ocirc;, Irving, Schweblin, Carr&egrave;re, Pamuk, Ali, Guerriero, Sol&aacute;, Cercas, Mars&eacute;, Casavella, Mendoza, Guasch, Wiener, Nettel, Luiselli, Rivera Garza, Gopegui, Giralt Torrente, S. Portero, Mesa, Torres, Garc&iacute;a Llovet, Villajos, Segovia, Barquinero, Palomeque y quienes hoy crean mundos sobre la p&aacute;gina en blanco&hellip;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute;, libro amigo, qu&eacute; piensas o qu&eacute; tienes escrito o por escribir sobre si se lee o no se lee lo bastante en este tiempo sin suficientes sosiegos anticipatorios del encuentro contigo; sobre las razones de que no se vende lo que se edita o que finalmente no se lee todo lo que se compr&oacute; (depende de c&oacute;mo se hagan los n&uacute;meros); sobre lo espinoso de abrirse a t&iacute;tulos de crecimiento, interesantes, en entornos que, a lo mejor, se han convertido en un suced&aacute;neo de &aacute;goras para el aprendizaje, pues huyendo de pol&eacute;micas, cr&iacute;ticas parentales, <em>wokismos </em>de cualquier sentido, se acaba por leer descafeinado, obligado, resumido por IA hasta la inanici&oacute;n literaria.
    </p><p class="article-text">
        Me recuerdo en las horas libres del d&iacute;a, leyendo en las siestas, en la playa, en los trenes, descubriendo el audiolibro y el bendito formato para leer en el tel&eacute;fono inteligente plus, que es el dispositivo en que tambi&eacute;n cultivas el esp&iacute;ritu, porque eliminas las distracciones y te hundes en un libro, aunque est&eacute;s en una sala de espera, en una parada del bus, en un rato perdido pero ganado a las letras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jate. Memorable aquel cruzar los dedos para que se asentara y tomara velocidad el proyecto de la nueva biblioteca provincial en los Jardines de la Agricultura, hoy felizmente llamada <em>Grupo C&aacute;ntico</em>. Hace lustros, alguien, un ente casi an&oacute;nimo, dijo algo sobre que deb&iacute;a prevalecer la rosaleda existente en el lugar donde se levantar&iacute;a este recurso cultural. Luego se trasplantaron las rosas, que rodean al olivo que hermana con Palestina, y no se acab&oacute; el mundo, sino que poseemos un edificio p&uacute;blico que es un arca de luz en medio del parque. Avatares que sorteas, que sortean los libros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo falta que, al fin, despu&eacute;s de un presupuesto municipal anunciado en 2025, se restauren los bancos de azulejo art&iacute;stico homenaje a Cervantes, que son una joya maltratada por el vandalismo, por el tiempo y la desidia institucional a punto de ser irrecuperable (si bien quedan hilos de vida y se aguardan criterios del IAPH).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y hablando de otra cosa. &iquest;C&oacute;mo lo ves? La literatura dentro de la literatura: el regusto m&aacute;ximo. El homenaje al libro, esculpido por Ruiz Zaf&oacute;n en <em>La sombra del viento</em>, o la trascendencia de lo que se guard&oacute; o se quiso perder en las bibliotecas, esa risa transgresora de <em>El nombre de la rosa</em>, si recalamos en Umberto Eco.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora se refresca en m&iacute;, querido libro, la sensaci&oacute;n como de resaca tras el revolc&oacute;n de una ola que embiste al coraz&oacute;n, a la mentalidad, a la sensibilidad, que inunda al terminar algunos t&iacute;tulos poderosos, m&aacute;gicamente tejidos, capaces de captar a personas para siempre letraheridas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s virtudes tuyas, amigo: los libros previenen males que luego resulta complicado atajar. Sabes bien que, si se llega tarde, despu&eacute;s no basta la retah&iacute;la casi in&uacute;til de medidas lanzadas a un aire ciudadano enrarecido de violencias en &aacute;mbitos educativos, de adicciones, de soledad, de problemas de salud mental, de desafecci&oacute;n democr&aacute;tica, de rechazo a la diversidad.
    </p><p class="article-text">
        Leer es escribir con quien te escribi&oacute;. Leer hace escritorxs. Leer ayuda a la paz. Leer desarma a quienes quemaron y queman libros y luego acaban sembrando odios, cad&aacute;veres, cenizas, con guerras cronificadas de nueva generaci&oacute;n. Libro amado: a ti me aferro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/libro-amigo_132_13190156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 12:45:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2407f527-d258-4602-8618-2f40325adf85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8656928" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2407f527-d258-4602-8618-2f40325adf85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8656928" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Libro, amigo:]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2407f527-d258-4602-8618-2f40325adf85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[biblioteca,opinión,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
