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    <title><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></title>
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    <description><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright eldiario.es]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></title>
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      <title><![CDATA['Cochinas': hágase en mí según mi voluntad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/cochinas-hagase-voluntad_132_13193376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ede6919e-dd35-4fdf-81e6-60d0e49014d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Cochinas&#039;: hágase en mí según mi voluntad"></p><p class="article-text">
        A estas alturas del siglo XXI, y pese a todos los espacios de autonom&iacute;a que las mujeres han ido conquistando con relaci&oacute;n a sus cuerpos y a sus deseos, la sexualidad contin&uacute;a siendo uno de esos territorios m&aacute;s resistentes a una transformaci&oacute;n feminista o, dicho de otra manera, es uno de esos espacios en los que se sigue evidenciando qui&eacute;nes durante siglos dictamos las reglas y de qu&eacute; manera el silencio de las mujeres, en todos los sentidos, ha sido uno de los pilares del patriarcado. Sexismo y edadismo, a los que podr&iacute;amos a&ntilde;adir tambi&eacute;n un capacitismo que excluye sujetos y cuerpos que no responden al canon productivo y deseable, contin&uacute;an siendo firmes aliados en un mundo sostenido por las reglas de un mercado en el que ahora parece imponerse, en palabras de Andrea Garc&iacute;a Santesmases,&nbsp;un &ldquo;nuevo contrato sexual&rdquo;, en el que m&aacute;s que transformar lo normativo no estamos sino reproduciendo las claves depredadoras y masculinizadas que, me temo, no conducen a ninguna liberaci&oacute;n (sobre todo para quienes est&aacute;n en posici&oacute;n de vulnerabilidad). En dicho contexto, las herramientas digitales, m&aacute;s que favorecer la apertura a un planeta m&aacute;s ancho y diverso fomentan unos imaginarios construidos por y para los poderosos, de tal manera que en la actualidad sean muchas las personas atravesadas por malestares, violencias y una terrible frustraci&oacute;n ante un mundo que, por otra parte, no deja de vendernos el sexo como uno de esos acontecimientos que cotizan alto en la bolsa del &ldquo;optimismo cruel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto como &eacute;ste, en el que siento que mujeres y hombres, la sociedad en general, seguimos teniendo tantas conversaciones pendientes en materia de sexualidad, y en el que, no lo olvidemos, los cuerpos y los deseos siguen ausentes de los procesos educativos, es tan de agradecer una serie como <em>Cochinas.</em> Creada por &nbsp;Carlos del Hoyo e Irene Bohoyo, y dirigida por Andrea Jaurrieta, Laura M. Campos y N&uacute;ria Gago, la serie nos lleva al Valladolid de los a&ntilde;os 90, para contarnos el proceso de liberaci&oacute;n de unas mujeres que, gracias a la pornograf&iacute;a que en aquellos a&ntilde;os circulaba en cintas de videoclub, van descubriendo placeres al tiempo que van tomando conciencia de la soberan&iacute;a que les ha negado un mundo de maridos machotes. Atravesada por el amor a una cultura cin&eacute;fila forjada gracias al VHS y con decisiones tan arriesgadas como empezar cada cap&iacute;tulo con la recreaci&oacute;n de la escena de una pel&iacute;cula porno de aquellas que triunfaban en los primeros a&ntilde;os de la democracia, <em>Cochinas</em> tiene el gran acierto de darle la vuelta a los patrones sexistas y convertir en protagonistas a unas mujeres que hasta ese momento no hab&iacute;an hecho sino cumplir con las expectativas cl&aacute;sicas y que, en un ejercicio revolucionario de sororidad, descubren no solo el disfrute que encierran sus cuerpos sino tambi&eacute;n la libertad que supone saltarse las normas escritas por otros. Los creadores y&nbsp;las creadoras de esta singular apuesta han optado tambi&eacute;n por mostrarnos a mujeres y cuerpos que se salen de lo normativo, que no responden a las exigencias est&eacute;ticas de un mercado ahora tambi&eacute;n de los deseos y del capital er&oacute;tico, que en alg&uacute;n caso carecen de las capacidades que dictamos como las normales, o que trabajan en empleos precarios y sufridos (al tiempo que sostienen lo dom&eacute;stico como aut&eacute;nticas hero&iacute;nas). Un mosaico de seres diferentes en el que no faltan las mujeres viejas, tambi&eacute;n con derecho a disfrutar del sexo y que, sin embargo, solemos tratar como si fueran menores de edad a las que negamos autonom&iacute;a y goce. Con unos guiones afilados y divertid&iacute;simos, y con un reparto que, en la mejor tradici&oacute;n de nuestro cine, convierte a los personajes secundarios en protagonistas, <em>Cochinas </em>nos hace re&iacute;r, nos emociona y tambi&eacute;n nos deja un poso tras su visionado que nos lleva, en este 2026, a seguir pregunt&aacute;ndonos por muchas de esas cuestiones que en las primeras d&eacute;cadas de democracia fueron prisioneras de una falsa liberaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si bien Malena Alterio y una deslumbrante Celia Mor&oacute;n se merecen todos los premios de la temporada, no se quedan atr&aacute;s todas esas mujeres diversas que, incluida una felizmente recuperada Josele Rom&aacute;n,&nbsp;componen unos de los repartos m&aacute;s brillantes y ajustados de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Todas ellas respiran tanta verdad que es imposible no empatizar son sus sue&ntilde;os y frustraciones, de la misma manera que, en otro sentido, lo acabamos haciendo con unos hombres, esos diligentes padres de familia amparados por el C&oacute;digo civil y por tantos usos y costumbres, que no tienen m&aacute;s remedio que asumir que es imposible seguir manteniendo el estatus que heredaron en un mundo hecho a su medida. De ah&iacute; que el personaje que interpreta Alvaro Mel, tierno y perdido, bien pudiera ser esa bisagra que conecta el mundo destinado a sucumbir y uno nuevo que todav&iacute;a hoy est&aacute; por abrirse en toda su plenitud.&nbsp;Ese en el que al fin hayamos hecho saltar de una vez por todas las costuras de lo normativo y en el que nos hayamos emancipado de unos roles y expectativas que nos limitan y que, con frecuencia, tanto nos hacen sufrir (a <em>unas</em> m&aacute;s que a <em>otros</em>). Donde los cuerpos raros, viejos, gordos o con alg&uacute;n tipo de discapacidad pierdan al fin el miedo a lucir su desnudez y en el que las mujeres, sobre todo las mujeres, gocen liberadas de las cadenas con las que tantos dioses quisieron reducir su voz a un eterno &ldquo;h&aacute;gase en m&iacute; seg&uacute;n tu voluntad&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/cochinas-hagase-voluntad_132_13193376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 18:02:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Cochinas': hágase en mí según mi voluntad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El número 3818, de Córdoba a Mauthausen]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/numero-3818-cordoba-mauthausen_132_13193097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a66eaf52-c2be-4574-a2cc-c9b699572b10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El número 3818, de Córdoba a Mauthausen"></p><p class="article-text">
        *<strong>Mi t&iacute;o Bartolom&eacute; Barrios Herruzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de su lucha en el frente republicano y su huida a Francia en el invierno de 1939, mi t&iacute;o Bartolom&eacute; fue confinado a la interperie en la playa de Argeles Sur-Mer, en la que murieron muchos espa&ntilde;oles. De all&iacute; pas&oacute; a un Campo de Trabajo para Extranjeros (CTE) franc&eacute;s en Dijon, de donde fue apresado por los nazis, en abril de 1941 y trasladado al Campo de Mauthausen (AUSTRIA), siendo uno de los pocos supervivientes al ser liberado este Campo por el ej&eacute;rcito estadounidense el 5 de mayo de 1945.&nbsp;&iexcl;Nueve a&ntilde;os sin saber la familia nada de &eacute;l, desde que sali&oacute; de Obejo (C&oacute;rdoba)! Mi sobrina francesa Christine Andreu, su nieta, profesora de espa&ntilde;ol en el instituto Pablo Picasso de Toulouse, present&oacute; en el Ayuntamiento de Carbonne, un libro en los dos idiomas, sobre las vicisitudes y sufrimientos de su abuelo desde 1936 a 1945, que escribi&oacute; con ayuda de su padre Jos&eacute; Barrios G&oacute;miz (fallecido el pasado 3 de marzo), a la que yo asist&iacute; el 18 de junio de 2024. Algunos datos de su libro, en el que tuve una modesta colaboraci&oacute;n, muestran como un ser humano a&uacute;n convertido en un n&uacute;mero, logra mantener y recuperar su identidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La &uacute;ltima etapa protocolar de la llegada de los prisioneros a Mauthausen era la identificaci&oacute;n. El secretario del campo los recib&iacute;a en un despacho para apuntar su nombre, apellido, fecha y lugar de nacimiento y les asignaba un n&uacute;mero. Al entrar en los campos de concentraci&oacute;n alemanes, los deportados perd&iacute;an de inmediato su identidad y se convert&iacute;an en una matr&iacute;cula. Mi padre llevaba el n&uacute;mero 3818&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece que en Mauthausen la matr&iacute;cula no estaba tatuada en el brazo de los presos como en otros campos, sino marcada en peque&ntilde;as placas de metal. Tengo en mi posesi&oacute;n las dos placas que mi padre llev&oacute; en la mu&ntilde;eca durante su deportaci&oacute;n. Son los &uacute;nicos objetos que volvieron del infierno del campo y para m&iacute; tienen un gran valor. Estas dos placas de metal las tall&oacute; mi propio padre que siempre fue muy h&aacute;bil y meticuloso. En la primera placa, en medio de ella y de tama&ntilde;o grande, mi padre puso su n&uacute;mero de matr&iacute;cula: 3818, con un coraz&oacute;n arriba y un coraz&oacute;n abajo. Arriba a la izquierda puso: KLM (KL es la abreviatura de Konzentrationslager, que en alem&aacute;n significa campo de concentraci&oacute;n y la M es la primera letra de Mauthausen). Debajo, las cifras &rdquo;1.4.41&ldquo; correspondientes a la fecha de su entrada en el Campo de Mauthausen. A&ntilde;adi&oacute; una rosa arriba a la derecha y&nbsp;otra rosa abajo a la izquierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quisiera finalmente destacar, que el haber sido requerido por su profesi&ograve;n para la herrer&iacute;a del campo, le permiti&oacute;, poco a poco, ir labrando en varias placas con gran habilidad art&iacute;stica, distintas letras agrupadas que son las siglas de los muchos de sus familiares, padre y madre, herman@s, esposa e hij@s, que yo ayud&eacute; a mi sobrina Christine a descifrar y que relaciona en su libro.&nbsp;Destaca en una de las placas, las peque&ntilde;as poblaciones austriacas de Ternberg y Vocklabruck, en las que hab&iacute;a dos Subcampos de Concentraci&oacute;n dependientes de Mauthausen y donde posiblemente tuvo que desplazarse Bartolom&eacute; con frecuencia para herrar caballos. Finalmente, quiz&aacute; en la duda de que no pudiera salir vivo de all&iacute;. En otra placa, Bartolom&eacute; tambi&eacute;n realza en sus orejetas, las siglas de su provincia de nacimiento y origen:&nbsp;C&oacute;rdoba y Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Nicol&aacute;s Puerto Barrios, e</strong>scritor y periodista&nbsp;Primer Premio Nacional de Prensa de 1983.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Puerto Barrios, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/numero-3818-cordoba-mauthausen_132_13193097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 18:02:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El número 3818, de Córdoba a Mauthausen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una persona + IA: ¿Cuántas unidades de trabajo representan?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/persona-ia-unidades-trabajo-representan_132_13191040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una persona + IA: ¿Cuántas unidades de trabajo representan?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Durante las &uacute;ltimas semanas no hacen m&aacute;s que aparecer titulares sobre despidos en consultoras, tecnol&oacute;gicas y grandes empresas, informes que hablan de miles de puestos eliminados, anuncios de reestructuraciones, declaraciones de CEOs apuntando directamente a la inteligencia artificial, incluso empieza a asomar algo que hasta hace poco parec&iacute;a lejano como el debate sobre la intervenci&oacute;n de los gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        Se habla de automatizaci&oacute;n, de eficiencia, de sustituci&oacute;n de puestos, se repiten cifras, nombres de consultoras, tecnol&oacute;gicas, planes de ajuste, y, sin embargo, la explicaci&oacute;n que domina es, quiz&aacute;s, demasiado sencilla para lo que est&aacute; ocurriendo,&nbsp;porque no estamos ante otra ola tecnol&oacute;gica que mejora procesos. En mi opini&oacute;n, estamos ante un cambio en la unidad de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas (por no decir siglos) hemos construido las empresas sobre una l&oacute;gica muy concreta y es que&nbsp;la producci&oacute;n depende de las personas. Una persona equivale, m&aacute;s o menos, a una unidad de trabajo. Por simplificar,&nbsp;si quieres producir m&aacute;s, contratas m&aacute;s, para crecer,&nbsp;ampl&iacute;as equipo y si quieres escalar, r&eacute;plicas estructura. Ese ha sido el modelo que han sostenido consultoras, agencias, medios, departamentos de marketing, equipos tecnol&oacute;gicos y sobre ese modelo se han construido los costes, las jerarqu&iacute;as, los incentivos y, en &uacute;ltima instancia, la cuenta de resultados. Pero esa l&oacute;gica, con la IA, ha mutado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que introduce la inteligencia artificial no es solo eficiencia, introduce una nueva relaci&oacute;n entre persona y producci&oacute;n, y este es el click de la cuesti&oacute;n. Hoy, en muchos entornos profesionales, la ecuaci&oacute;n empieza a parecerse m&aacute;s a 1 persona + IA = 5, 8 o 10 unidades de trabajo<em>, </em>apareciendo&nbsp;perfiles &ldquo;10x&rdquo;, founders en solitario y equipos m&iacute;nimos con output masivo. No&nbsp;estamos viendo casos aislados, estamos viendo c&oacute;mo el sistema empieza a reorganizarse alrededor de una nueva unidad de producci&oacute;n, se&ntilde;al clara de hacia d&oacute;nde se est&aacute; moviendo el sistema. El actual&nbsp;sistema empresarial&nbsp;no est&aacute; dise&ntilde;ado para esto, sino para un mundo en el que cada persona a&ntilde;ade una cantidad&nbsp;de producci&oacute;n, el crecimiento es proporcional al tama&ntilde;o del equipo y los costes variables son, fundamentalmente, personas. &iquest;Pero qu&eacute; pasa cuando una sola persona puede multiplicar su capacidad de producci&oacute;n? El equilibrio se rompe, y eso es exactamente lo que estamos viendo ahora mismo en forma de despidos.
    </p><p class="article-text">
        No se est&aacute; despidiendo (solo) porque la IA sustituya tareas, se est&aacute; despidiendo porque el modelo organizativo est&aacute; sobredimensionado para la nueva unidad de producci&oacute;n. Antes, para producir X, necesitabas 10 personas, ahora puedes producir X (o m&aacute;s) con 3. La diferencia, por tanto,&nbsp;no es tecnol&oacute;gica, es estructural.
    </p><p class="article-text">
        Esto explica por qu&eacute; los sectores m&aacute;s afectados son los que viven de vender conocimiento estructurado, consultor&iacute;a, desarrollo, an&aacute;lisis, marketing, atenci&oacute;n al cliente. No es casualidad. Son sectores donde el trabajo puede descomponerse en procesos, y todo lo que puede estructurarse empieza a ser automatizable.
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute; hay un matiz importante que cambia la lectura, al menos para m&iacute;. La inteligencia artificial no est&aacute; eliminando el trabajo, est&aacute; desplazando su naturaleza. Antes, trabajar significaba ejecutar, hoy, cada vez m&aacute;s, trabajar significa decidir qu&eacute; merece la pena ejecutar y ese es el verdadero cambio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la ejecuci&oacute;n deja de ser el cuello de botella, el valor se mueve a otro sitio como la definici&oacute;n del problema, el dise&ntilde;o de la soluci&oacute;n,&nbsp;la comprensi&oacute;n del contexto o la capacidad de priorizar&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, el impacto no es homog&eacute;neo, los perfiles que desaparecen primero son aquellos cuya aportaci&oacute;n estaba en la ejecuci&oacute;n de tareas definidas, como junior, capas intermedias, funciones repetitivas, mientras, crece la demanda de perfiles capaces de orquestar sistemas, interpretar resultados y tomar decisiones en entornos complejos&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo m&aacute;s inc&oacute;modo todav&iacute;a, un giro m&aacute;s. Muchas empresas no est&aacute;n despidiendo porque la IA ya funcione perfectamente, est&aacute;n despidiendo porque saben que el modelo anterior ya no tiene sentido, por tanto, la decisi&oacute;n es estrat&eacute;gica, no solo operativa. Si cambia la unidad de producci&oacute;n, mantener la estructura anterior no es sostenible, y aqu&iacute; aparece el verdadero riesgo. No es que falte trabajo, es que el sistema sigue organizado como si la TAP fuera 1, cuando en realidad ya es 5, 8 o 10. Reducir plantilla no es adaptarse, es ganar tiempo, ya que la&nbsp;adaptaci&oacute;n real es otra cosa&nbsp;que pasa por&nbsp;redise&ntilde;ar la empresa alrededor de esta nueva unidad de producci&oacute;n, teniendo que repensar c&oacute;mo se organizan los equipos, c&oacute;mo se mide el rendimiento, qu&eacute; se vende realmente, d&oacute;nde est&aacute; el valor&nbsp;etc, porque si no haces eso, ocurre algo parad&oacute;jico, tienes m&aacute;s capacidad que nunca, pero no sabes c&oacute;mo convertirla en negocio.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial no es, por tanto, una herramienta m&aacute;s, como vengo sosteniendo hace mucho tiempo y varios art&iacute;culos, es un cambio en la l&oacute;gica de producci&oacute;n, de los negocios, y eso obliga a hacerse una pregunta inc&oacute;moda, pero inevitable. Si una persona puede producir como diez, &iquest;qu&eacute; tipo de empresa necesitas ahora?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/persona-ia-unidades-trabajo-representan_132_13191040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 17:58:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una persona + IA: ¿Cuántas unidades de trabajo representan?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tercer mayor anfiteatro del mundo está en Córdoba, ¿lo sabías?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/tercer-mayor-anfiteatro-mundo-cordoba-sabias_132_13186938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e948b0cb-c791-4e88-97d9-b21ff42e3d9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tercer mayor anfiteatro del mundo está en Córdoba, ¿lo sabías?"></p><p class="article-text">
        Seguro que no. Tampoco que C&oacute;rdoba fue la &uacute;nica ciudad romana de Hispania considerada Colonia Patricia. Y es por eso, principalmente, y no por otra cosa por la que despu&eacute;s en Al Andalus Qurtuba fue la ciudad m&aacute;s importante de occidente y que en el siglo X le lleg&oacute; a hacer sombra a Bagdad, cuando en la mal llamada oscura Edad Media en las islas brit&aacute;nicas andaban enzarzados con las leyendas art&uacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Ese anfiteatro, solo superado en tama&ntilde;o por el Coliseo de Roma y el de Cartago, ten&iacute;a capacidad para acoger a entre 30.000 y 40.000 espectadores. En El Arc&aacute;ngel no caben hoy m&aacute;s de 21.000, por hacerse una idea de sus dimensiones. Sus restos se descubrieron hace 20 a&ntilde;os y languidecen bajo una monta&ntilde;a de jaramagos a espaldas del edificio del Rectorado de la Universidad de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        El reci&eacute;n elegido rector de la Universidad, Manuel Torralbo, durante un debate previo a las elecciones a las que se present&oacute; como &uacute;nico candidato respondi&oacute; a una pregunta de este periodista sobre qu&eacute; hacer con el anfiteatro. Y mostr&oacute; su rechazo al estado actual que presentaba, admiti&oacute; que no le gustaba asomarse a las cristaleras y ver los restos poblados de malas hierbas y lleg&oacute; a plantear que quiz&aacute;s lo mejor era volver a taparlo. Y a esperar tiempos mejores. 
    </p><p class="article-text">
        A la comunidad arqueol&oacute;gica de C&oacute;rdoba esas palabras no le han sentado bien. Y ha habido revuelo en Filosof&iacute;a y Letras, aunque como casi siempre ocurre en ese sector mucho m&aacute;s de puertas hacia adentro (salvo honrosas excepciones).
    </p><p class="article-text">
        El anfiteatro representa colosalmente el enorme problema y complejo que tiene esta ciudad con su pasado y con sus restos. Por mucho que se excave, por mucho que se estudie, no hay nada que se ponga en valor en condiciones. Ah&iacute; est&aacute; la villa romana de Santa Rosa, en mitad de una subasta judicial. O cualquier almunia colocada sin sentido alguno en una rotonda de la ciudad, donde no se explica nada, ni qu&eacute; es o fue. Tampoco las murallas, los restos bajo el Centro de Recepci&oacute;n de Visitantes (ah, &iquest;pero hay restos ah&iacute;?, se preguntar&aacute; mucha gente). 
    </p><p class="article-text">
        La excavaci&oacute;n del anfiteatro pintaba muy bien. Eran los tiempos de vino y rosas al calor de un convenio entre la Universidad y la Gerencia de Urbanismo que funcion&oacute;. Pero que en 2011 lleg&oacute; la crisis y el PP y nunca se renov&oacute;. Desde hace ya 15 a&ntilde;os, ese convenio no es m&aacute;s que un papel que no funciona, que nadie financia y que nadie vigila. Hace poco se volvi&oacute; a firmar un protocolo entre la Gerencia y la Universidad, pero no ha arrojado resultados. Y eso deja un enorme divorcio entre el mayor templo de conocimiento de la ciudad y quien tiene la competencia para excavar el subsuelo. El resultado es precisamente ese: el tercer mayor anfiteatro romano del mundo lleno de jaramagos.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier ciudad del mundo, cualquiera, matar&iacute;a por tener un anfiteatro como el de C&oacute;rdoba. O un teatro como el de la plaza del Arqueol&oacute;gico. O la Mezquita Catedral, la Sinagoga o los restos del complejo moz&aacute;rabe de la Ronda Norte. Hasta por disponer de una ciudad como Ategua, en la que pudo cambiar el destino de Occidente si no deja de llover y C&eacute;sar hubiera podido alimentar a sus hambrientos legionarios.
    </p><p class="article-text">
        Pero no. C&oacute;rdoba sigue buscando otro tipo de petr&oacute;leo en no se sabe muy bien qu&eacute; lugares, y parecerse a otras ciudades que son siempre la misma. Va siendo hora de que despierte y descubra que es &uacute;nica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/tercer-mayor-anfiteatro-mundo-cordoba-sabias_132_13186938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 18:41:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El tercer mayor anfiteatro del mundo está en Córdoba, ¿lo sabías?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[CHATGPT, SOS. Si te engañas, te engaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/chatgpt-sos-si-enganas-engana_132_13189975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5cf71d5-7cff-4b98-b3b5-a9f45fa89661_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="CHATGPT, SOS. Si te engañas, te engaña"></p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial se ha convertido en nuestra sombra y el consultor para todo. Le preguntamos a ChatGPT por la ruta m&aacute;s r&aacute;pida para llegar al sitio, o por la receta menos cal&oacute;rica de torrijas. El problema es que ahora, tambi&eacute;n, le consultamos si dejamos o no a la pareja.
    </p><p class="article-text">
        Ya advertimos algunos de lo pernicioso del uso indiscriminado de los m&oacute;viles por los ni&ntilde;os. Alg&uacute;n d&iacute;a empezaremos a recoger tambi&eacute;n los platos rotos de una inteligencia que, no siendo nuestra, domina cada vez m&aacute;s nuestras decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Puedo reconocer las bondades de la inteligencia artificial para muchas cuestiones. Lo que no puedo admitir es que dirija y suplante las decisiones humanas. No existe inteligencia artificial capaz de decidir por nosotros, por la sencilla raz&oacute;n de que somos la consecuencia de una vida cargada de vivencias con matices imposibles de prever por ninguna base de datos.
    </p><p class="article-text">
        Lo que veo y escucho en el despacho es cada vez m&aacute;s preocupante. El otro d&iacute;a una se&ntilde;ora tra&iacute;a una sentencia, dictada solo dos d&iacute;as antes, diciendo que no estaba de acuerdo con ella porque hab&iacute;a sido &ldquo;enga&ntilde;ada&rdquo; por su abogado y obligada por el tribunal a firmar un acuerdo que no deseaba. Al poco rato advert&iacute; varias cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera, que la se&ntilde;ora ten&iacute;a un discurso dirigido en el que faltaban muchos datos que ella se resist&iacute;a a reconocer y, la segunda, que mientras ella me explicaba a mi lo que hab&iacute;a que hacer (tra&iacute;a incluso un escrito ya redactado) miraba continuamente su m&oacute;vil. En realidad, era el ChatGPT quien hablaba por su boca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consegu&iacute; arrancarle los datos realmente importantes sobre su historia, datos que ella desde&ntilde;aba y consideraba ineficaces y con ellos llegu&eacute; a una conclusi&oacute;n jur&iacute;dica bien distinta a la suya (y la de su ChatGPT). Su autoenga&ntilde;o sobre la realidad de lo sucedido era evidente, as&iacute; que la respuesta del ChatGPT era completamente err&oacute;nea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial te contesta sobre la base de los datos que t&uacute; le ofreces y si esos datos son incompletos, o no son correctos, la respuesta tampoco lo es. Por no citar que ChatGPT nunca da la misma respuesta. Sus respuestas dependen incluso de c&oacute;mo se formule la pregunta. No digamos si se omiten datos relevantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ninguna inteligencia artificial podr&aacute; jam&aacute;s sustituir el consejo humano fruto del conocimiento cient&iacute;fico y de la experiencia profesional. El humanismo tiene eso. Esa enorme bendici&oacute;n. Nunca un m&eacute;dico o un abogado podr&aacute; ser sustituido por una inteligencia no humana. Podr&aacute; haber tratamientos adaptados al ADN del paciente, o bases de datos con miles de sentencias, pero lo que el paciente o el cliente necesita, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo hacerlo, solo podr&aacute; determinarlo el profesional con la necesaria formaci&oacute;n cient&iacute;fica y la experiencia profesional que le permiten interpretar los datos que sabe debe pedir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La se&ntilde;ora se march&oacute; airada porque lo que le dije no le gust&oacute;. No era lo que ella quer&iacute;a o&iacute;r, ni coincid&iacute;a con el dictado de su ChatGPT. Me qued&eacute; perpleja y hasta preocupada por aquella se&ntilde;ora y su m&aacute;s que previsible aciago futuro si contin&uacute;a escuchando al ChatGPT &ldquo;enga&ntilde;ado&rdquo; por ella misma. Tambi&eacute;n me sent&iacute; feliz y reconciliada con lo que hago.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Supe que jam&aacute;s la inteligencia artificial podr&aacute; sustituir la experiencia humana, la interpretaci&oacute;n, los valores, la intuici&oacute;n y el conocimiento jur&iacute;dico aplicado a cada caso concreto. Lo dice la propia palabra. Artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los humanos somos carne y huesos, sangre, alma, coraz&oacute;n y sentimientos y la experiencia derivada de una sucesi&oacute;n de acciones y omisiones que nos hacen ser &uacute;nicos y diferentes. ChatGPT &hellip; SOS.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/chatgpt-sos-si-enganas-engana_132_13189975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 18:41:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[CHATGPT, SOS. Si te engañas, te engaña]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mamá: una palabra, nuestro origen]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/mama-palabra-origen_132_13189985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d738e1cf-1017-44d8-a221-02fe1544bbc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mamá: una palabra, nuestro origen"></p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;Madre&rdquo; se desborda en cualquier intento de definirla, al pronunciarla intentamos abarcar algo tan inmenso que roza lo infinito: una presencia que no se mide en tiempo ni en gestos, sino en huellas profundas que forman el latido de nuestro coraz&oacute;n. Y el D&iacute;a de la Madre no es excepci&oacute;n, no se trata de una fecha, sino de una pausa necesaria para admirar nuestro origen.
    </p><p class="article-text">
        Una madre es una mujer fuerte, valiente y resiliente, pero esas palabras apenas rozan la superficie de lo que realmente es. Es entrega sin medida, sin descanso, sin reservas. Es sustento incluso cuando todo parece quebrarse; es quien se reconstruye en silencio para seguir siendo refugio. Su amor no conoce l&iacute;mites ni condiciones; es una llama constante y serena que trasciende los l&iacute;mites del alma.
    </p><p class="article-text">
        En ella nacen todas las profesiones, porque en ella comienza la vida. Es la primera alba&ntilde;il que levanta con paciencia y manos invisibles, los cimientos de nuestro ser. Es tambi&eacute;n la primera maestra, la que escribe las lecciones m&aacute;s importantes en el lenguaje del cari&ntilde;o y el ejemplo. Mam&aacute; es la m&eacute;dica que alivia dolores sin diagn&oacute;stico; es la ingeniera que dise&ntilde;a con precisi&oacute;n los planos de nuestros sue&ntilde;os; esa psic&oacute;loga que entiende el lenguaje silencioso de nuestras emociones y tormentas interiores. Y tambi&eacute;n, es la abogada que defiende nuestra inocencia ante el mundo; la artista que pinta de esperanza los d&iacute;as grises; cient&iacute;fica que observa, aprende y transforma cada ca&iacute;da en aprendizaje; limpiadora que armoniza el desorden del alma; costurera que remienda silencios y une lo que parec&iacute;a perdido. <strong>En cada una de ellas, late la misma esencia: la de una madre que, antes que cualquier t&iacute;tulo, ya lo ha sido todo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su mirada aprendemos el valor del esfuerzo, la vocaci&oacute;n y la ternura. En cada logro que celebramos, en cada meta alcanzada, hay una parte de ella latiendo en segundo plano. <strong>Porque una madre no s&oacute;lo acompa&ntilde;a los triunfos: los hace posibles.</strong> Es el centro invisible que impulsa, el motor silencioso que nunca deja de creer, incluso cuando nosotros dudamos. <strong>Su fe en nosotros se convierte, con el tiempo, en nuestra propia voz interior.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, su grandeza m&aacute;s profunda habita en lo invisible: en esas victorias silenciosas tejidas con sacrificio, dedicaci&oacute;n y amor inquebrantable. Una madre es el reflejo de algo inmenso, de algo et&eacute;reo: la capacidad de dar sin esperar, de amar sin medida. Y en ese amor &mdash;el m&aacute;s puro que puede experimentarse&mdash; encontramos, siempre, nuestro verdadero hogar.
    </p><p class="article-text">
        Para todas las madres que son gu&iacute;a y ra&iacute;z, por recordarnos que sin ellas no ser&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        Y especialmente a la m&iacute;a: Te quiero MAM&Aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paola Prieto García, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/mama-palabra-origen_132_13189985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 18:41:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mamá: una palabra, nuestro origen]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prioridad en campaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/prioridad-campana_132_13190474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0645e93-e7cb-4b6e-8f2c-9b28268e9df9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142183.jpg" width="699" height="393" alt="Prioridad en campaña"></p><p class="article-text">
        Dos campa&ntilde;as acaban de empezar a azotarnos en estos d&iacute;as como un vientecillo recurrente, dos campa&ntilde;as familiares, aunque una m&aacute;s que otra. La campa&ntilde;a electoral (otra m&aacute;s) al gobierno de la Junta de Andaluc&iacute;a y la campa&ntilde;a (otra m&aacute;s tambi&eacute;n) de la Renta; ya saben, la del IRPF, la &ldquo;de Hacienda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; andaluces que tendr&aacute;n cita para hacer la declaraci&oacute;n de Hacienda el lunes 18 de mayo, un d&iacute;a despu&eacute;s de ir a votar y se preguntar&aacute;n &ldquo;&iquest;qu&eacute; co&ntilde;o met&iacute; ayer en la urna?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Otros marcar&aacute;n la &ldquo;X&rdquo; de la Iglesia en su declaraci&oacute;n el viernes 15 de mayo y, dos d&iacute;as despu&eacute;s, ir&aacute;n a misa de 12, luego a votar y despu&eacute;s a comprar pasteles para com&eacute;rselos en la sobremesa de la paella que tendr&aacute;n preparada en casa a eso de las 3 viendo las noticias de antenatr&eacute;, como debes&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor a eso se le llama tambi&eacute;n &ldquo;prioridad nacional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Yo que s&eacute;: &ldquo;prioridad nacional&rdquo; es ganar otro mundial de f&uacute;tbol (en New Jersey, ni m&aacute;s ni menos), hacer la declaraci&oacute;n de la renta, votar y tambi&eacute;n marcar la &ldquo;X&rdquo; en la &ldquo;casilla de la Iglesia&rdquo; &iquest;Por qu&eacute; no?
    </p><p class="article-text">
        Cuando marcas esa casilla ayudas a pagar los sueldos de todos los curitas buenos que reconfortan a los ancianos y est&aacute;n muy cerca de los que m&aacute;s necesitan, de los que son una &ldquo;prioridad&rdquo; en la pu&ntilde;etera &ldquo;naci&oacute;n&rdquo; que compartimos. Le enchufas pasta a esos coles concertados que simulan procesiones en el patio de recreo y en las calles de alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Cuando marcas esa casilla sufragas sospechas chungas (como cuando votas).
    </p><p class="article-text">
        Cuando marcas esa &ldquo;X&rdquo; est&aacute;s tambi&eacute;n donando a organizaciones como C&aacute;ritas (si no llega Vox y los del &ldquo;l&iacute;o&rdquo; y les corta el grifo), a 13TV para que te siga poniendo pel&iacute;culas libres de derechos de Clint Eastwood (las malas), de Telly Savallas o &ldquo;Marcellino pane e vino&rdquo;, que es preciosa, por cierto.
    </p><p class="article-text">
        En fin: vote y haga la declaraci&oacute;n de la Renta. As&iacute; se despreocupa usted de eso tan pesado y tan poco defendible llamado &ldquo;prioridad nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo resumi&oacute; con buen tino un antrop&oacute;logo social  en una conferencia: &ldquo;Todo lo que nos ha sucedido desde Atapuerca hasta el gol de Iniesta en Johannesburgo ha sido prioridad nacional. A partir de ahora ya no s&eacute;  bien como ira la cosa...&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/prioridad-campana_132_13190474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 18:41:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prioridad en campaña]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libro, amigo:]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/libro-amigo_132_13190156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2407f527-d258-4602-8618-2f40325adf85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libro, amigo:"></p><p class="article-text">
        Libro, amigo, llego a ti queriendo dormir un sue&ntilde;o de ficciones sobre tus p&aacute;ginas entintadas. Buscando que me apartes de la catarata infinita de la pantalla del celular. Llego a ti para olvidarme de m&iacute;, para despojarme del simb&oacute;lico ombligo, de sus espejos escamoteadores del horizonte. Llego con hambre, hambre de tus p&aacute;ginas. Con voracidad y ansia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te quiero. Ahora. Estas semanas. Voy devor&aacute;ndote. L&iacute;nea a l&iacute;nea. Ir despacio en un p&aacute;rrafo, admirarte un adjetivo o tu puntuado ritmo es, de hecho, acariciar la forma y el sentido. &iquest;Volver a la p&aacute;gina enseguida? &iquest;Citarnos cada vez que tengo, para ti, para nosotros, cinco minutos? S&iacute;. Gula letrada. &iexcl;Pero no te me acabes pronto!
    </p><p class="article-text">
        Te eleg&iacute;. Mas quiero fundirme con otros incontables libros, imposibles de abarcar en una vida. Es un poliamor de bibliotecas, librer&iacute;as, rastros de viejo y tiendas de segunda mano, <em>podcast</em> y audiolibros, suplementos literarios, ferias y festivales del ramo, editoriales y editorxs (grandes, independientes, legendarixs, alternativas), de clubes de lectura que, ben&eacute;ficamente, nos arrastran fuera de la solitaria digesti&oacute;n de lo le&iacute;do; de aventuras furtivas con ejemplares dejados en parques y otros espacios p&uacute;blicos, acordados o espont&aacute;neos, en hospitales incluso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Oh, libro, amigo! Te celebramos, nosotrxs lxs lectorxs. Como excelsa categor&iacute;a conoces mi llorera infantil cuando muri&oacute; Platero; la certeza de que Don Quijote se eterniza falleciendo; la genialidad bordada en letras de oro de Homero, Safo, Ovidio, Cervantes, Shakespeare, Montaigne, Lorca, B&eacute;cquer, Rosal&iacute;a, Flaubert, Dostoyevski, Tolst&oacute;i, Dickinson, Woolf, Borges, Mann, Poe, Garc&iacute;a M&aacute;rquez, N&eacute;mirovsky, Morrison, Khan, Jelinek, Vitale, Angelou, Lispector, Ernaux, Seth, Roy, Fosse, Smith, Cadenas, Belli, Lanseros, Sastre, Blandiana&hellip;, y la inmortal novela, paso a paso trenzada desde Shikibu y Heliodoro, hasta Kafka, Joyce, Hugo, Dickens, Rulfo, Faulkner, Conrad, Baroja, Unamuno, Clar&iacute;n, Gald&oacute;s, Pardo Baz&aacute;n, Bola&ntilde;o, Cela, Miller, Vargas Llosa, Camus, Cort&aacute;zar, Navokov, Rododera, Bulg&aacute;kov, Zweig, Didion, Albert, Matute, Pombo, Aldecoa, Mart&iacute;n Gaite, Mart&iacute;n Santos, L&oacute;pez Pacheco, todo el llamado <em>boom</em> latinoamericano, pasando por Benet, Vila-Matas, Vasconcelos, Garro, Mishima, Perec, End&ocirc;, Irving, Schweblin, Carr&egrave;re, Pamuk, Ali, Guerriero, Sol&aacute;, Cercas, Mars&eacute;, Casavella, Mendoza, Guasch, Wiener, Nettel, Luiselli, Rivera Garza, Gopegui, Giralt Torrente, S. Portero, Mesa, Torres, Garc&iacute;a Llovet, Villajos, Segovia, Barquinero, Palomeque y quienes hoy crean mundos sobre la p&aacute;gina en blanco&hellip;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute;, libro amigo, qu&eacute; piensas o qu&eacute; tienes escrito o por escribir sobre si se lee o no se lee lo bastante en este tiempo sin suficientes sosiegos anticipatorios del encuentro contigo; sobre las razones de que no se vende lo que se edita o que finalmente no se lee todo lo que se compr&oacute; (depende de c&oacute;mo se hagan los n&uacute;meros); sobre lo espinoso de abrirse a t&iacute;tulos de crecimiento, interesantes, en entornos que, a lo mejor, se han convertido en un suced&aacute;neo de &aacute;goras para el aprendizaje, pues huyendo de pol&eacute;micas, cr&iacute;ticas parentales, <em>wokismos </em>de cualquier sentido, se acaba por leer descafeinado, obligado, resumido por IA hasta la inanici&oacute;n literaria.
    </p><p class="article-text">
        Me recuerdo en las horas libres del d&iacute;a, leyendo en las siestas, en la playa, en los trenes, descubriendo el audiolibro y el bendito formato para leer en el tel&eacute;fono inteligente plus, que es el dispositivo en que tambi&eacute;n cultivas el esp&iacute;ritu, porque eliminas las distracciones y te hundes en un libro, aunque est&eacute;s en una sala de espera, en una parada del bus, en un rato perdido pero ganado a las letras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jate. Memorable aquel cruzar los dedos para que se asentara y tomara velocidad el proyecto de la nueva biblioteca provincial en los Jardines de la Agricultura, hoy felizmente llamada <em>Grupo C&aacute;ntico</em>. Hace lustros, alguien, un ente casi an&oacute;nimo, dijo algo sobre que deb&iacute;a prevalecer la rosaleda existente en el lugar donde se levantar&iacute;a este recurso cultural. Luego se trasplantaron las rosas, que rodean al olivo que hermana con Palestina, y no se acab&oacute; el mundo, sino que poseemos un edificio p&uacute;blico que es un arca de luz en medio del parque. Avatares que sorteas, que sortean los libros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo falta que, al fin, despu&eacute;s de un presupuesto municipal anunciado en 2025, se restauren los bancos de azulejo art&iacute;stico homenaje a Cervantes, que son una joya maltratada por el vandalismo, por el tiempo y la desidia institucional a punto de ser irrecuperable (si bien quedan hilos de vida y se aguardan criterios del IAPH).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y hablando de otra cosa. &iquest;C&oacute;mo lo ves? La literatura dentro de la literatura: el regusto m&aacute;ximo. El homenaje al libro, esculpido por Ruiz Zaf&oacute;n en <em>La sombra del viento</em>, o la trascendencia de lo que se guard&oacute; o se quiso perder en las bibliotecas, esa risa transgresora de <em>El nombre de la rosa</em>, si recalamos en Umberto Eco.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora se refresca en m&iacute;, querido libro, la sensaci&oacute;n como de resaca tras el revolc&oacute;n de una ola que embiste al coraz&oacute;n, a la mentalidad, a la sensibilidad, que inunda al terminar algunos t&iacute;tulos poderosos, m&aacute;gicamente tejidos, capaces de captar a personas para siempre letraheridas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s virtudes tuyas, amigo: los libros previenen males que luego resulta complicado atajar. Sabes bien que, si se llega tarde, despu&eacute;s no basta la retah&iacute;la casi in&uacute;til de medidas lanzadas a un aire ciudadano enrarecido de violencias en &aacute;mbitos educativos, de adicciones, de soledad, de problemas de salud mental, de desafecci&oacute;n democr&aacute;tica, de rechazo a la diversidad.
    </p><p class="article-text">
        Leer es escribir con quien te escribi&oacute;. Leer hace escritorxs. Leer ayuda a la paz. Leer desarma a quienes quemaron y queman libros y luego acaban sembrando odios, cad&aacute;veres, cenizas, con guerras cronificadas de nueva generaci&oacute;n. Libro amado: a ti me aferro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/libro-amigo_132_13190156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 12:45:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libro, amigo:]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[biblioteca,opinión,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El karma no vota]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/karma-no-vota_132_13183266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9975a2b-0076-470d-a378-fb9871fd7ef7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El karma no vota"></p><p class="article-text">
        Hay algo profundamente c&oacute;modo en creer que el karma se encargar&aacute; de todo. Que, de alguna manera, el da&ntilde;o causado acabar&aacute; volvi&eacute;ndose contra quien lo provoca sin que nadie tenga que hacer nada. Es una idea reconfortante&hellip; y completamente in&uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        Porque el karma no vota.
    </p><p class="article-text">
        Mientras algunos esperan esa especie de justicia autom&aacute;tica, en Andaluc&iacute;a hay gente esperando meses para una cita m&eacute;dica, familias atrapadas en un limbo burocr&aacute;tico para acceder a la dependencia y aulas donde cada recorte se traduce en menos oportunidades. Esa es la realidad. No una met&aacute;fora. No una opini&oacute;n. Una realidad que tiene responsables pol&iacute;ticos concretos.
    </p><p class="article-text">
        Y esos responsables no van a desaparecer por arte de magia.
    </p><p class="article-text">
        Juanma Moreno Bonilla no va a dejar la Junta porque &ldquo;la vida ponga las cosas en su sitio&rdquo;. No va a caer por el peso moral de sus decisiones. Si sigue gobernando, ser&aacute; por algo mucho m&aacute;s simple: porque alguien le vota&hellip; o porque demasiada gente decide no hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde conviene dejar de lado las excusas.
    </p><p class="article-text">
        Decir que &ldquo;todos son iguales&rdquo; no es una postura cr&iacute;tica, es una renuncia. Decir que &ldquo;mi voto no sirve para nada&rdquo; no es realismo, es resignaci&oacute;n. Y la resignaci&oacute;n, en pol&iacute;tica, siempre juega a favor de quien ya est&aacute; en el poder.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que alguien se queda en casa el d&iacute;a de las elecciones, est&aacute; facilitando que las pol&iacute;ticas que dice criticar contin&uacute;en. As&iacute; de claro. No hay neutralidad posible cuando lo que est&aacute; en juego es la sanidad p&uacute;blica, la educaci&oacute;n o la atenci&oacute;n a las personas m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Porque no, no es verdad que todo d&eacute; igual.
    </p><p class="article-text">
        No da igual apostar por reforzar la sanidad p&uacute;blica o dejar que se deteriore mientras crecen los intereses privados. No da igual invertir en educaci&oacute;n o recortar recursos. No da igual proteger a quienes dependen de lo p&uacute;blico para vivir con dignidad o mirar hacia otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, seguimos escuchando lo del karma.
    </p><p class="article-text">
        Como si bastara con indignarse en una conversaci&oacute;n, compartir un mensaje o quejarse en redes sociales. Como si eso, por s&iacute; solo, cambiara algo. No lo hace. Nunca lo ha hecho.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que cambia gobiernos son los votos.
    </p><p class="article-text">
        Votos conscientes, votos cr&iacute;ticos, votos que entienden que no participar tambi&eacute;n tiene consecuencias. Porque cada papeleta que no se introduce en una urna es una oportunidad perdida para frenar pol&iacute;ticas que est&aacute;n haciendo da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de &eacute;pica ni de grandes discursos. Se trata de responsabilidad. De asumir que si algo no te gusta, la &uacute;nica forma real de cambiarlo es actuando cuando toca.
    </p><p class="article-text">
        Y eso ocurre un d&iacute;a muy concreto: el de las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a no vota el karma. No vota la indignaci&oacute;n acumulada. No votan los comentarios en redes. Votan las personas. O no votan.
    </p><p class="article-text">
        Y entre una cosa y la otra se decide todo.
    </p><p class="article-text">
        Quien de verdad quiera acabar con esta situaci&oacute;n en Andaluc&iacute;a tiene que entenderlo de una vez: no basta con desear un cambio. Hay que provocarlo.
    </p><p class="article-text">
        Metiendo una papeleta en la urna.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José González Arenas, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/karma-no-vota_132_13183266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 18:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El karma no vota]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nada es lo que parece (¿o sí?)]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/parece-si_132_13178137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6299727-e009-4429-957f-c08bdf9487f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nada es lo que parece (¿o sí?)"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esa pregunta es impertinente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Teresa Palacios</span>
                                        <span>—</span> Magistrada presidenta del tribunal del caso Kitchen
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En su curr&iacute;culum figura como jueza con 44 a&ntilde;os de ejercicio, 20 de ellos de magistrada en la sala de lo penal de la Audiencia Nacional. Eso son los datos. Luego est&aacute; la realidad. Y, si usted ha tenido la oportunidad de verla presidir la vista oral de la operaci&oacute;n Kitchen, quiz&aacute;s podr&iacute;a llegar a la conclusi&oacute;n de estar verdaderamente ante una abogada. Tremendamente eficaz, pero abogada.
    </p><p class="article-text">
        No hemos visto nunca defender con tanta fiereza al se&ntilde;or M.Rajoy y a la se&ntilde;ora Cospedal. Cada vez que las acusaciones intentaban meter una cu&ntilde;a en las enormes grietas de la operaci&oacute;n policial perpetrada por el Ministerio del Interior para destruir pruebas de cargo de la financiaci&oacute;n ilegal del PP, all&iacute; estaba la correosa abogada defensora ejerciendo de jueza de la Audiencia Nacional o viceversa.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico dato incontrovertible de Teresa Palacios es que naci&oacute; en C&oacute;rdoba en 1960. Y que su padre fue fundador de la m&aacute;s conservadora asociaci&oacute;n de juristas. Todo lo dem&aacute;s pertenece a ese universo brumoso en el que ya nada es lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Manuel Garc&iacute;a Castell&oacute;n parec&iacute;a el juez instructor del caso Kitchen. Nominalmente investig&oacute; la presunta trama organizada en el seno de la Polic&iacute;a Nacional para arrebatarle al tesorero del partido la dichosa libretita con la contabilidad B y los pagos en negro a M.Rajoy. Y, sin embargo, el supuesto juez instructor ni logr&oacute; descifrar las iniciales del se&ntilde;or presidente ni encontr&oacute; indicios de delito en aquel audio que escuch&oacute; toda Espa&ntilde;a donde la se&ntilde;ora Cospedal le encargaba al comisario Villarejo que encontrara los papeles de B&aacute;rcenas para archivarlos cuidadosamente en la trituradora.
    </p><p class="article-text">
        En derecho penal, eso se llama destrucci&oacute;n de pruebas y obstrucci&oacute;n a la justicia, pero en el mundo en el que usted y yo vivimos (insistimos) ya nada es lo que parece. Ni los jueces persiguen el crimen ni los polic&iacute;as acorralan a los malhechores como formalmente es su obligaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; tienen, sin ir m&aacute;s lejos, el estramb&oacute;tico caso de la Corte Penal Internacional. Nueve jueces y un fiscal sancionados por cursar una orden de detenci&oacute;n contra Netanyahu por genocidio y cr&iacute;menes de lesa humanidad. Ya lo ven. Por el mar corre la liebre y por el monte la sardina. El mismo capo que asalta el Capitolio, secuestra al presidente de un pa&iacute;s soberano, ordena la ejecuci&oacute;n extrajudicial de tripulantes en el Caribe y colabora activamente en la operaci&oacute;n de extermino de Gaza, el mismo g&aacute;nster, decimos, bloquea las cuentas bancarias de los jueces de la Corte Penal por hacer sencillamente su trabajo. Ante la complicidad ominosa, por cierto, de la Europa de los derechos humanos y bla, bla, bla. 
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump, al menos, no mandaba wasap vergonzantes a Netanyahu (&ldquo;hacemos lo que podemos&rdquo;) ni se escudaba en el derecho procesal (&ldquo;esa pregunta es impertinente&rdquo;) para maquillar un mundo que se nos cae de las manos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/parece-si_132_13178137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 04:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nada es lo que parece (¿o sí?)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/llevado-queso-version-ia_132_13174598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf6c7102-c221-4bdc-85ff-33f0493c045c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA"></p><p class="article-text">
        A principios de los 2000, en plena explosi&oacute;n de Internet en Espa&ntilde;a, hubo un libro que se puso muy de moda: &iquest;Qui&eacute;n se ha llevado mi queso?.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo perfectamente el momento que vino a mis manos. Trabajaba en Arroba Systems y el director general, Agust&iacute;n Guti&eacute;rrez ( probablemente el mejor vendedor , dicho con toda la&nbsp;connotaci&oacute;n positiva&nbsp;de la palabra, que hab&iacute;a en aquellos primeros a&ntilde;os digitales)&nbsp;&nbsp;nos lo regal&oacute; a los componentes del comit&eacute; de direcci&oacute;n como forma de entender lo que estaba pasando y, sospecho, para tener una base estrat&eacute;gica sobre la que apoyar nuestro discurso de ventas.
    </p><p class="article-text">
        La idea era sencilla: el entorno cambia, el &ldquo;queso&rdquo; desaparece, y tienes dos opciones, quedarte esperando o moverte. En aquel momento ten&iacute;a todo el sentido, est&aacute;bamos entrando en un mundo nuevo y hab&iacute;a que adaptarse.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, releer ese libro resulta casi inquietante porque, en esencia, describe muy bien lo que vuelve a pasar ahora con la IA. El entorno cambia, las reglas se mueven y muchos siguen buscando el queso en el mismo sitio, pero, como todo, existe un matiz importante ,&nbsp;no menor,&nbsp;en aquel momento adaptarse era suficiente. El que se mov&iacute;a antes, el que entend&iacute;a que el mundo cambiaba, el que dejaba de hacer lo de siempre, ten&iacute;a ventaja. Se dec&iacute;a &ldquo;quien golpea primero, golpea dos veces&rdquo;, y se intentaba conseguir a toda costa.
    </p><p class="article-text">
        Hoy no est&aacute; tan claro que eso sea suficiente porque lo que estamos viviendo ahora con la IA no es solo un cambio de entorno, en mi opini&oacute;n, es un cambio del propio sistema. 
    </p><p class="article-text">
        Si miramos atr&aacute;s, cada gran ola (Internet, buscadores, redes sociales) redefini&oacute; c&oacute;mo se crea, se distribuye y se captura el valor. Internet cambi&oacute; la base, digitaliz&oacute; la informaci&oacute;n, elimin&oacute; intermediarios y permiti&oacute; la relaci&oacute;n directa entre marcas y consumidores, abriendo nuevas v&iacute;as de ingresos como el e-commerce. Los buscadores, como Google, cambiaron el acceso, organizaron la informaci&oacute;n y decidieron qu&eacute; se encontraba, y&nbsp;las redes sociales, como Facebook, cambiaron la distribuci&oacute;n y la atenci&oacute;n, pasando a estar dentro de plataformas.
    </p><p class="article-text">
        Y cada vez que eso ocurri&oacute;, hicimos algo parecido a lo que propon&iacute;a el libro, nos movimos, nos adaptamos y buscamos el nuevo &ldquo;queso&rdquo;, pero casi siempre lo hicimos de la misma manera, incorporando m&aacute;s tecnolog&iacute;a, m&aacute;s herramientas y m&aacute;s optimizaci&oacute;n, sin detenernos lo suficiente a entender para qu&eacute; serv&iacute;an realmente ni qu&eacute; cambiaban de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Eso nos permiti&oacute; seguir operando, pero tambi&eacute;n nos llev&oacute; a una trampa,&nbsp;confundir adaptaci&oacute;n con comprensi&oacute;n,aprendimos a movernos r&aacute;pido, pero no siempre a entender qu&eacute; estaba cambiando de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde aparece la diferencia con lo que est&aacute; pasando ahora.
    </p><p class="article-text">
        La IA no es solo otro &ldquo;cambio de sitio del queso&rdquo;, no es solo que haya que ir a buscarlo a otro lugar, es que el propio concepto de queso puede estar cambiando, porque siguiendo con la l&oacute;gica del libro, hasta ahora el juego era relativamente estable, ya que&nbsp;el laberinto era el mismo, las reglas eran conocidas y el reto consist&iacute;a en encontrar m&aacute;s r&aacute;pido el nuevo queso cuando cambiaba de sitio.
    </p><p class="article-text">
        Hoy no est&aacute; claro que sigamos en el mismo laberinto, por tanto no es que&nbsp;el queso se mueva, es que pueden estar cambiando, las paredes , los caminos , incluso la forma en la que sabes que has encontrado queso Es como si, de repente, el mapa dejara de ser fiable, y&nbsp;en ese contexto, moverse m&aacute;s r&aacute;pido no siempre te acerca al objetivo, a veces, simplemente te hace avanzar m&aacute;s deprisa en la direcci&oacute;n equivocada y aqu&iacute; est&aacute; el cambio de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el valor estaba en reaccionar antes que los dem&aacute;s, hoy empieza a estar en entender antes que los dem&aacute;s&nbsp;porque si no entiendes qu&eacute; est&aacute; cambiando: puedes optimizar lo que ya no importa, puedes mejorar procesos que dejan de ser relevantes o puedes incluso crecer en un modelo que se est&aacute; quedando atr&aacute;s . Para m&iacute;, la IA introduce algo nuevo, no solo cambia el entorno en el que operamos, tambi&eacute;n cambia la forma en la que entendemos ese entorno, por tanto es herramienta y contexto al mismo tiempo y&nbsp;eso rompe la l&oacute;gica anterior, porque ya no basta con adaptarse, hace falta reinterpretar.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el mensaje del libro sigue siendo v&aacute;lido&nbsp;pero incompleto. S&iacute;, hay que moverse,&nbsp;hay que adaptarse, pero ahora hace falta algo m&aacute;s,&nbsp;&nbsp;detenerse a entender qu&eacute; ha cambiado realmente, qu&eacute; parte del modelo sigue teniendo sentido, y&nbsp;sobre todo, entender qu&eacute; parte ya no lo tiene.
    </p><p class="article-text">
        Porque el riesgo ya no es quedarse quieto, el riesgo es moverse mucho sin haber entendido d&oacute;nde est&aacute;s. Al final, no se trata solo de encontrar el nuevo queso,&nbsp;se trata de entender si seguimos en el mismo laberinto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/llevado-queso-version-ia_132_13174598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 07:15:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cf6c7102-c221-4bdc-85ff-33f0493c045c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El sonido de la caída': lo siniestro intergeneracional]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/sonido-caida-siniestro-intergeneracional_132_13173996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27827744-d7e3-49ce-b3f2-e9a27193401b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El sonido de la caída&#039;: lo siniestro intergeneracional"></p><p class="article-text">
        Hay pel&iacute;culas que te sacuden, que te zarandean coloc&aacute;ndote en una posici&oacute;n inc&oacute;moda. Son aquellas que exigen al espectador un singular compromiso de ser parte activa de la historia, de no conformarse con estar en la butaca mirando la pantalla sino que, de alguna manera, lo que sucede en ella te va perforando, lentamente, con las agujas sutiles y silenciosas que saben hilvanar miedos y emociones, lo cual hace que te remuevas en el asiento casi presa del desasosiego.&nbsp;Casi veinticuatro horas despu&eacute;s de haber visto <em>El sonido de la ca&iacute;da</em>, contin&uacute;o recorriendo mi cuerpo en busca incluso de se&ntilde;ales f&iacute;sicas que me hablen de las historias que la pel&iacute;cula de la alemana Mascha Schilinski nos cuenta. A trav&eacute;s de unas im&aacute;genes deslumbrantes, en las que se confirma una vez que la frontera m&iacute;nima entre el cine y la poes&iacute;a habita en la mirada de quien rueda, asistimos al relato de cuatro generaciones de mujeres que habitan un mismo espacio &ndash;una granja del norte de Alemania&ndash; y en el que se suceden historias que tienen que ver con la muerte, la violencia o los traumas. Ni&ntilde;as que crecen en un mundo que sienten demasiado estrecho, mujeres que callan y no saben re&iacute;r, adolescentes que no alcanzan a entender el mundo de los adultos y que con frecuencia son usadas por ellos. Lo femenino y lo privado, en fin, como lugar de las humillaciones y de las heridas. Esas que pareciera que van viajando de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, casi como un pecado original lanzado sobres las mujeres por hombres que siempre nos hemos cre&iacute;do dioses.
    </p><p class="article-text">
        La complejidad de la narrativa usada por Schilinski, que salta de &eacute;poca en &eacute;poca como quien pasa de un verso a otro del poema, nos obliga a estar muy atentos y, sobre todo, a ser conscientes de que se nos est&aacute; invitando a sumergirnos en un mundo donde lo real y lo fantasmag&oacute;rico van de la mano, y en el que vamos detectando una serie de constantes que equiparan las primeras d&eacute;cadas del siglo XX con el mundo actual, sobre todo si pensamos en esos cuerpos de mujeres siempre cayendo o a punto de caer. Expulsados de la vida en cuanto concebidos para otros. La impresionante fotograf&iacute;a de Fabin Gamper y la inquietante m&uacute;sica de Michael Fiedler y Eike Honselfeld contribuyen a que casi nos sintamos dentro de una pel&iacute;cula de terror, en la que es imposible no sentir los miedos que sienten las protagonistas, cuyos ojos, reiteradamente, nos miran fijamente como si estuvieran interpel&aacute;ndonos con las preguntas que ellas no dejan de hacerse ante los misterios de la vida y la muerte. Esos ojos que son como cuchillos y que se clavan en el pecho del espectador como si nos hubi&eacute;ramos convertido en una &ldquo;mater dolorosa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como hace unos d&iacute;as nos record&oacute; la fil&oacute;sofa Ana Carrasco Conde en C&oacute;rdoba, lo siniestro era para Freud una forma de terror que proviene de lo familiar, de lo cercano que ha sido reprimido, silenciado y que vuelve con sus garras monstruosas para causarnos angustia. De esta manera, y como comprobamos en&nbsp;<em>El sonido de la ca&iacute;da</em>, lo siniestro est&aacute; muy ligado a la familia, a los v&iacute;nculos &iacute;ntimos, a lo que callamos y miramos a escondidas en esos espacios que, como la casa de la pel&iacute;cula, tambi&eacute;n son parte de nuestros territorios emocionales. De hecho, son muchas las mirillas a trav&eacute;s de las cuales miran las ni&ntilde;as de estas historias: esos agujeros que les da acceso a lo prohibido, a lo reprimido, al dolor, a la constataci&oacute;n de que la vida duele y que, con frecuencia, tambi&eacute;n lo hace la belleza. Esa que intentamos apresar con fotograf&iacute;as, tan presentes en el relato, en las que a veces las almas vuelan y dejan huecos a los retratados. Las fotograf&iacute;as, tambi&eacute;n, como intento de apresar y dejar para siempre encerrado lo siniestro.
    </p><p class="article-text">
        <em>El sonido de la ca&iacute;da</em>, que comparti&oacute; con <em>Sirat</em> premio en el pasado festival de Cannes, es una de esas pel&iacute;culas que nos recuerdan que el cine es un lenguaje que se nutre de otros muchos y que habita con frecuencia m&aacute;s cerca de los fantasmas que de lo real. Quiz&aacute;s en ese territorio inh&oacute;spito e inc&oacute;modo, pero tambi&eacute;n atravesado por r&iacute;os y trigo que crece, resida la aut&eacute;ntica belleza, esa que puede resucitar en un ombligo o en un abrazo submarino. Esa que intuyo permite al fin a las mujeres levantar el vuelo, liberadas al fin del peso de lo siniestro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/sonido-caida-siniestro-intergeneracional_132_13173996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 18:55:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El sonido de la caída': lo siniestro intergeneracional]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Decibelios y Cruces de Mayo: las claves]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/decibelios-cruces-mayo-claves_132_13172606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f072bb2-bd6b-48cd-9125-299e88960b25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Decibelios y Cruces de Mayo: las claves"></p><p class="article-text">
        El insomnio cr&oacute;nico afecta al 14% de la poblaci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Si hablamos de insomnio ocasional, llegamos al 35%. Los laboratorios que comercializan la melatonina y el magnesio se est&aacute;n haciendo de oro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bueno, y no digamos los que nos engatusan con el &aacute;cido hialur&oacute;nico, el retinol, la vitamina C y, ahora, los exosomas. Se est&aacute;n forrado a costa de nuestra ingenua creencia de que es posible seguir con carita de jovenzuelos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso es que ahora llega el tiempo no solo de lucir esas caras renovadas, sino tambi&eacute;n el de poco descanso y mucho insomnio. Las fiestas de mayo dejan con poco sue&ntilde;o a los que las disfrutan y tambi&eacute;n a los que las soportan por esos decibelios de m&aacute;s por el soniquete de <em>&ldquo;a bailar, a bailar</em>&rdquo; atravesando sus ventanas e incrust&aacute;ndose (&iexcl;y&nbsp;de qu&eacute; modo&iexcl;) en sus cerebros. Mientras unos beben, bailan y cantan en la calle, otros maldicen en sus casas. Dif&iacute;cil equilibrio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seamos sinceros: las Cruces de Mayo, si se trata de descansar de d&iacute;a y dormir de noche, y vives al otro lado de cualquier ventana, de cualquier plaza de C&oacute;rdoba, con una Cruz de Mayo en el centro, son una aut&eacute;ntica pesadilla.&nbsp; El derecho al descanso y a la salud, derivado de un domicilio libre de ruidos, est&aacute; protegido en Espa&ntilde;a por la Ley 37/2003, pero la protecci&oacute;n contra el ruido es, en &uacute;ltima instancia, competencia de los Ayuntamientos, con la responsabilidad de regularla en su t&eacute;rmino municipal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La clave para saber d&oacute;nde est&aacute; el l&iacute;mite del ruido que est&aacute;s obligado a soportar en tu casa est&aacute; en la <em>Ordenanza Municipal de Protecci&oacute;n del Medio Ambiente contra la Contaminaci&oacute;n por Ruidos y Vibraciones de C&oacute;rdoba</em>. Ah&iacute; es nada. La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de C&oacute;rdoba aprob&oacute; en diciembre pasado el<em>&nbsp;</em>Plan Normativo para 2026, que inclu&iacute;a una reforma de esa ordenanza. No me constan cambios.
    </p><p class="article-text">
        Las claves de la ordenanza son la zonificaci&oacute;n ac&uacute;stica, porque, l&oacute;gicamente, las zonas residenciales gozan de mayor protecci&oacute;n, con l&iacute;mites de ruido m&aacute;s estrictos. Las franjas horarias, porque no es igual el periodo diurno, el vespertino o el nocturno, siempre el m&aacute;s restrictivo para garantizar el descanso. Y, por &uacute;ltimo, los decibelios. O sea, el ruido que se puede medir y que llega al interior de su vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, sepan que cada Cruz debe tener su autorizaci&oacute;n espec&iacute;fica. Y es que el Ayuntamiento puede conceder para eventos de inter&eacute;s cultural, como son las Cruces de Mayo, autorizaciones especiales. S&iacute;, un cheque en blanco en absoluto. Deben estar debidamente motivadas, establecer sus propias y concretas condiciones, con horarios l&iacute;mite y las medidas que minimicen las molestias de los ciudadanos que han de &ldquo;soportar&rdquo; el ruido de la cruz debajo de su ventana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Denunciar por exceso de ruido cuando ya no puedes soportarlo m&aacute;s no es un ataque a la tradici&oacute;n, sino exigir a la Administraci&oacute;n que cumpla su deber de vigilancia y garantice un equilibrio justo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En fin, que cada palo aguante su vela y ahora que cada vecino aguante la cruz de su Cruz. Dios los bendiga y proteja sus t&iacute;mpanos de los decibelios de m&aacute;s. Est&aacute;n llegando.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/decibelios-cruces-mayo-claves_132_13172606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 20:25:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Decibelios y Cruces de Mayo: las claves]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo, culpable]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/culpable_132_13172614.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/def59604-aef9-486a-9448-7707da2d86b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yo, culpable"></p><p class="article-text">
        En la zona com&uacute;n de la comunidad en la que vivo, valgan todas las redundancias, hay un escueto jard&iacute;n con unos setos que encierran un rosal, ahora en su mejor momento. Tambi&eacute;n hay un parterre con un peque&ntilde;o tobog&aacute;n azul de pl&aacute;stico deprimido por el&nbsp;que ninguna criatura resbala su culete. No hay ni&ntilde;os aqu&iacute;. Cuando llueve, el tobog&aacute;n, humedecido y silente, me recuerda a Chernobyl. No voy a explicar esto que podr&iacute;a parecer un poema de William Carlos Williams o algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Bajo de casa en la media tarde crecida de primavera y corto algunas rosas del jard&iacute;n de la comunidad. No muchas, cinco tal vez, para ponerlas en un vaso ancho con agua en el centro de la mesa baja del sal&oacute;n donde mi compa&ntilde;era reposa sus pies descalzos mientras ve una peli de Meryl Streep.
    </p><p class="article-text">
        (<em>Amo tus pies porque te trajeron hasta m&iacute;</em>, escribi&oacute; Pablo Neruda. Yo no tengo ni los huevos ni la poca verg&uuml;enza de escribir un verso as&iacute;, pero ah&iacute; dejo la cosa).
    </p><p class="article-text">
        El caso es que he sido acusado de &ldquo;robar&rdquo; rosas de la zona com&uacute;n. Alg&uacute;n vecino o vecina se ha chivado al presidente de la comunidad y el presidente me ha advertido. Me han acusado por WhatsApp.
    </p><p class="article-text">
        Y, claro, yo he confesado. No puedo negar que he decapitado a cinco rosas (tres blancas, una roja y otra amarilla) con las mismas tijeras con las que un rato antes eviscer&eacute; a unas pijotas. Soy culpable.
    </p><p class="article-text">
        Mientras confieso, tambi&eacute;n pido el indulto. Y solo pregunto:
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n puede acusar a nadie de coger rosas, qui&eacute;n tiene la propiedad de las flores en primavera, por qu&eacute; usted, desde la terraza, se fija antes en la tijera que en la rosa, no tiene nada mejor que hacer?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en un mundo triste, con gente triste que se convierte en &ldquo;polic&iacute;a de balc&oacute;n&rdquo;, en acusadores gratuitos, en pobres de esp&iacute;ritu y de actitud.
    </p><p class="article-text">
        Desconozco los senderos que se bifurcan en el c&oacute;digo civil, pero me pregunto si es un delito coger flores de un jard&iacute;n, si eso es lo mismo que asaltar un cami&oacute;n isotermo lleno de tulipanes de Holanda en la frontera de Calais o de si llevarse el gladiolo de una l&aacute;pida es ya una profanaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Collige, virgo, roses</em>. Ya est&aacute; dicho.
    </p><p class="article-text">
        Disfruta antes de que todo se vaya a la mierda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por la ma&ntilde;ana, caf&eacute;; por la tarde, ron; y t&uacute; no seas chivato y baja del balc&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ser&eacute; un reincidente en estas cosas. Ya lo advierto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/culpable_132_13172614.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 20:21:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yo, culpable]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuándo debería hablar con mi hijo de dinero?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/deberia-hablar-hijo-dinero_132_13162747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a0c3253-8a31-47af-a447-dbb10ba51cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuándo debería hablar con mi hijo de dinero?"></p><p class="article-text">
        Hay temas de los que no hay costumbre de hablar, puede ser porque no est&eacute;n bien vistos en nuestra sociedad, dicen que no se debe hablar ni de la edad ni del dinero.
    </p><p class="article-text">
        En nuestras vidas, ambos temas son inevitables, cada a&ntilde;o cumplimos un a&ntilde;ito m&aacute;s de vida y sin dinero, pr&aacute;cticamente es muy dif&iacute;cil seguir cumpliendo a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a causarnos un &ldquo;problema&rdquo; hablar de dinero, ninguna perturbaci&oacute;n ni malestar, hablemos&nbsp;con naturalidad.
    </p><p class="article-text">
        Si ya nos es poco &ldquo;grato&rdquo; hablar de dinero con nuestro entorno de amigos o familiares, entonces,
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&iquest;Cu&aacute;ndo deber&iacute;amos empezar a hablar de dinero con nuestros hijos?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta ser&iacute;a: lo antes posible.
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a limitarnos&nbsp;la edad para empezar a concienciar a nuestros hijos sobre las finanzas personales y el dinero.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que deber&iacute;amos de&nbsp;transmitir a nuestros hijos es que el dinero proviene de nuestro&nbsp;trabajo y de nuestro&nbsp;esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        El dinero no cae del cielo ni del cajero autom&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos ya hablando con naturalidad sobre finanzas personales,&nbsp;econom&iacute;a dom&eacute;stica y dinero con un lenguaje comprensible, adecuado a la edad de nuestros hijos.
    </p><p class="article-text">
        Una forma de empezar podr&iacute;a ser a trav&eacute;s de juegos y con nuestro ejemplo, los ni&ntilde;os aprenden f&aacute;cilmente&nbsp;jugando.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros h&aacute;bitos sobre el d&iacute;a a d&iacute;a de nuestra econom&iacute;a dom&eacute;stica deben ser comentados con nuestros hijos.
    </p><p class="article-text">
        Una forma de empezar, como si fuese un juego, ser&iacute;a a la hora de ir a la compra, empezar a jugar a comparar los precios de los productos que ellos desean comprar.
    </p><p class="article-text">
        Un paso m&aacute;s en funci&oacute;n de su edad, ser&iacute;a&nbsp;empezar a asignarles una paga semanal para que empiecen a tomar decisiones sobre c&oacute;mo gastar.
    </p><p class="article-text">
        No importa el importe asignado, lo importante es que empiecen a tomar conciencia de que el dinero es un bien limitado,&nbsp;y que tienen que administrarlo.
    </p><p class="article-text">
        En este juego, podemos plantearles&nbsp;como objetivo que introduzcan&nbsp;en&nbsp;una hucha&nbsp;parte del dinero que le damos cada semana para conseguir, por ejemplo, el juguete que nos est&aacute;n pidiendo constantemente.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a su primer&nbsp;paso para entender qu&eacute; es y para qu&eacute; sirve el ahorro.
    </p><p class="article-text">
        Deben aprender a diferenciar el valor de cada moneda y billetes habituales, las matem&aacute;ticas se activar&aacute;n a la hora de calcular en la compra de una golosina&nbsp;cu&aacute;nto es lo que tienen que dar y cu&aacute;nto esperan recibir.
    </p><p class="article-text">
        Plantemos objetivos alcanzables a corto plazo, estaremos inculcando un h&aacute;bito de suma importancia para sus finanzas personales,&nbsp;el ahorro.
    </p><p class="article-text">
        Con estos juegos ayudaremos a nuestros hijos a tomar decisiones financieras, a plantear objetivos y a decidir cu&aacute;les van a ser sus&nbsp;gastos.
    </p><p class="article-text">
        Debemos estar abiertos a escuchar sus dudas y preguntas, que ir&aacute;n&nbsp;surgiendo a medida que va aprendiendo sobre sus finanzas personales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Comenzamos hoy?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/deberia-hablar-hijo-dinero_132_13162747.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 19:06:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuándo debería hablar con mi hijo de dinero?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué zona de bajas emisiones ni qué niño muerto]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/zona-bajas-emisiones-nino-muerto_132_13161735.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09af2bf4-17df-46d3-bb7a-cbe53c9b0353_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué zona de bajas emisiones ni qué niño muerto"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Poner la salida del Rally Sierra Morena en las Tendillas es una aberración</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Partido Verde</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba celebr&oacute; el pasado jueves que la zona de bajas emisiones es una tomadura de pelo con un simp&aacute;tico evento automovil&iacute;stico en la Plaza de las Tendillas. Qu&eacute; mejor lugar para organizar la salida del Rally Sierra Morena que en un &aacute;rea peatonal de calles estrechas bajo serias restricciones al tr&aacute;fico rodado por vaya usted a saber qu&eacute; cursis argumentos que no vienen al caso.
    </p><p class="article-text">
        Cientos de cordobeses disfrutaron del ensordecedor ruido de casi un centenar de motores de hasta 300 caballos de vapor y turbo con tracci&oacute;n en las cuatro ruedas. Ninguno de ellos, por cierto, dispon&iacute;a de la etiqueta Cero ni Eco obligatorias para poder circular por el centro urbano. Ni falta que hace, que dir&aacute; con todo su cuajo el responsable municipal de la Concejal&iacute;a de Movilidad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando uno no cree en el cambio clim&aacute;tico, ni en la zona de bajas emisiones, ni en la circulaci&oacute;n sostenible, ni en seg&uacute;n qu&eacute; paparruchas, lo mejor, desde luego, es tirar por la calle de en medio y plantar el tradicional banderazo de una prueba valedera para el Campeonato de Europa en el coraz&oacute;n peatonal de C&oacute;rdoba. Al se&ntilde;or Trump, como es l&oacute;gico, no le temblar&iacute;a el pulso en su valiente cruzada contra la dictadura <em>woke</em> y todas estas zarandajas del universo pijoprogre.
    </p><p class="article-text">
        Daba gusto ver, por cierto, a decenas de ni&ntilde;os aprendiendo educaci&oacute;n vial en la peatonal calle de Cruz Conde. Poquito a poco comprender&aacute;n que una ciudad m&aacute;s amable y m&aacute;s humana es un camelo que los cordobeses y las cordobesas amantes del espect&aacute;culo no nos merecemos. Por mucho que un tal Partido Verde haya tildado de &ldquo;aberraci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;atropello&rdquo; esta maravilla del <em>show business</em>. Pero por favor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/zona-bajas-emisiones-nino-muerto_132_13161735.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 04:00:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué zona de bajas emisiones ni qué niño muerto]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre el “lado correcto” de la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/lado-correcto-historia_132_13160373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20dddbc8-23f6-4887-9ec7-94d82865118d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre el “lado correcto” de la historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        En el actual debate pol&iacute;tico, cada vez se oye con m&aacute;s frecuencia la frase &ldquo;situarse en el lado correcto de la historia&rdquo;. La intenci&oacute;n de quienes la dicen es reafirmar su superioridad moral ante el adversario, al que se le condena envi&aacute;ndolo al &ldquo;basurero&rdquo; de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Esa frase se escuch&oacute; hace un par de a&ntilde;os en los grupos que condenaban la invasi&oacute;n israel&iacute; de Gaza. Ahora se vuelve a o&iacute;r con motivo de los bombardeos americanos de Ir&aacute;n y del &ldquo;no a la guerra&rdquo; rescatado por nuestro presidente de gobierno Pedro S&aacute;nchez dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de la guerra de Irak. En su &uacute;ltimo viaje a China, tanto &eacute;l como Xi Jinping, han utilizado la expresi&oacute;n del &ldquo;lado correcto de la historia&rdquo;, y lo mismo ha ocurrido en la cumbre de Barcelona de partidos progresistas celebrada este fin de semana. Esta superioridad moral puede verse tambi&eacute;n impl&iacute;cita en los discursos mesi&aacute;nicos de Trump y Netanyahu, cada uno a su estilo, y que reflejan la vieja teor&iacute;a del &ldquo;destino manifiesto&rdquo; para justificar sus pol&iacute;ticas expansionistas.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, para conocer el significado de la citada expresi&oacute;n, viene bien situarse en el contexto hist&oacute;rico en que se origin&oacute;. Tambi&eacute;n conviene saber qui&eacute;n fue el primero que la utiliz&oacute; hace m&aacute;s de un siglo con la clara finalidad de establecer un muro entre adversarios, una l&iacute;nea divisoria entre &ldquo;buenos&rdquo; y &ldquo;malos&rdquo;, algo que en pol&iacute;tica conduce de modo inevitable a la confrontaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&Eacute;rase una vez, una madrugada de noviembre de 1917 en Petrogrado&hellip;</strong></h2><p class="article-text">
        Situ&eacute;monos en 1917 en el noble edificio del Instituto Smolny de San Petersburgo (Petrogrado), en la madrugada de 6-7 de noviembre (25-26 de octubre, seg&uacute;n el calendario juliano que reg&iacute;a entonces en Rusia).
    </p><p class="article-text">
        Desde comienzos del s. XIX, ese palacete albergaba un colegio de &eacute;lite al que iban las mujeres j&oacute;venes de la aristocracia zarista. Semanas antes de esa noche decisiva, el Smolny se hab&iacute;a convertido en el centro neur&aacute;lgico del comit&eacute; de fuerzas revolucionarias que estaban a punto de tomar el Palacio de Invierno y provocar la dimisi&oacute;n del gobierno provisional de Kerensky.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n narra John Reed en su libro <em>Diez d&iacute;as que estremecieron al mundo </em>(1919)<em>,</em> y el propio Trotsky en su autobiograf&iacute;a <em>Mi vida </em>(1930),<em> </em>hubo fuertes discusiones esa noche, ya que el variado conjunto de grupos pol&iacute;ticos all&iacute; reunidos debat&iacute;a, de forma acalorada, sobre el rumbo a seguir por la revoluci&oacute;n mientras esperaban la inminente llegada de Lenin. &iquest;Qu&eacute; hacer ahora? era la pregunta a responder sin demora.
    </p><p class="article-text">
        Unos y otros discrepaban sobre si hab&iacute;a que encauzar el proceso revolucionario por v&iacute;a democr&aacute;tica abri&eacute;ndolo a la participaci&oacute;n de amplias capas sociales, o implantar una dictadura que permitiera a la clase obrera retener en sus manos todo el poder alcanzado hasta entonces y asegurarse de no perderlo.
    </p><p class="article-text">
        Los bolcheviques quer&iacute;an impulsar un golpe de Estado que condujera la revoluci&oacute;n hacia la dictadura del proletariado. Ese golpe, que acabar&iacute;a siendo la opci&oacute;n triunfante, deb&iacute;a estar dirigido por un disciplinado grupo de revolucionarios, como era eran entonces el bolchevique, con una implantaci&oacute;n peque&ntilde;a, pero muy activa, entre los obreros industriales de las f&aacute;bricas y entre los mandos inferiores del antiguo ej&eacute;rcito zarista.
    </p><p class="article-text">
        Los dem&aacute;s grupos del comit&eacute; revolucionario (eseristas, mencheviques, populistas, reformistas&hellip;) representaban a una amplia base social, aunque dispersa y poco articulada. Estos grupos estaban a favor de transitar por una v&iacute;a de reforma que condujera a un r&eacute;gimen parlamentario, confiando en plasmar en las urnas su mayor presencia en el conjunto de la sociedad rusa y, de paso, neutralizar, mediante el voto, la fuerte capacidad de movilizaci&oacute;n de los bolcheviques.
    </p><p class="article-text">
        En medio de ese tenso debate, Trotsky, antiguo menchevique (pero que, meses antes, se hab&iacute;a pasado al bando bolchevique), lanz&oacute; contra sus viejos camaradas, y en concreto contra Yuli Martov y Fiodor Dan (m&aacute;ximas figuras del menchevismo), la frase que se ha hecho tan c&eacute;lebre y que reson&oacute; en las estancias del Instituto Smolny. Conden&oacute; al &ldquo;basurero de la historia&rdquo; a todos los mencheviques y reformistas que se opon&iacute;an al golpe de estado, afirmando que los bolcheviques eran los que estaban en el &ldquo;lado correcto&rdquo; y que la historia les dar&iacute;a la raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La frase encerraba una evidente carga moral al distinguir entre &ldquo;buenos&rdquo; y &ldquo;malos&rdquo; seg&uacute;n la posici&oacute;n adoptada por cada uno ante el proceso revolucionario. Parad&oacute;jicamente, el tiempo se encargar&iacute;a de enviar al propio Trotsky al basurero de la historia, cuando fue expulsado de la URSS en 1929 y luego asesinado en M&eacute;xico diez a&ntilde;os despu&eacute;s por el espa&ntilde;ol Ram&oacute;n Mercader, en una operaci&oacute;n dise&ntilde;ada por el propio Stalin (y narrada de un modo magistral por el escritor cubano Leonardo Padura en su novela <em>El hombre que amaba a los perros</em>, 2009).
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os m&aacute;s tarde, los distintos dirigentes sovi&eacute;ticos fueron cayendo uno a uno por los desag&uuml;es de la historia hasta la disoluci&oacute;n completa de la URSS en la d&eacute;cada de 1990.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&Eacute;tica, poder y pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        Por ello, cada vez que se oye esa frase, suele verse en los que la dicen una superioridad moral que, sin embargo, resulta inapropiada para entender lo que sucede en aquellos &aacute;mbitos de la pol&iacute;tica en los que se dirime la lucha por el poder (la <em>politics</em>, seg&uacute;n la llaman los brit&aacute;nicos).
    </p><p class="article-text">
        No parece que tenga mucho sentido esgrimir argumentos morales en el &aacute;rea de la <em>politics</em>, y menos a&uacute;n en el de la pol&iacute;tica internacional, cuando, en esas &aacute;reas, lo que siempre acaba imponi&eacute;ndose es la l&oacute;gica del poder y la defensa de intereses por encima de cualquier consideraci&oacute;n &eacute;tica. En ese &aacute;mbito de la pol&iacute;tica s&oacute;lo se recurre a valores morales cuando, de manera interesada, se pretende con ellos construir un relato emocional que remueva conciencias y permita la cancelaci&oacute;n del adversario arroj&aacute;ndole al &ldquo;basurero&rdquo; de la historia con el argumento de que sus razones carecen de toda justificaci&oacute;n moral.
    </p><p class="article-text">
        No quiere esto decir que no haya otros &aacute;mbitos de la pol&iacute;tica impregnados de valores morales, puesto que los hay. De hecho, otras &aacute;reas, como el de la gesti&oacute;n y gobierno de los asuntos p&uacute;blicos (la <em>policy</em>), suelen orientarse por esos valores. En esas &aacute;reas, cada partido, con independencia de que su m&aacute;ximo objetivo sea ganar las elecciones y acceder o mantenerse en el poder, plasma en los programas electorales y la acci&oacute;n de gobierno sus propios valores e ideolog&iacute;a, es decir, su particular visi&oacute;n de los problemas y el modo de afrontarlos (educaci&oacute;n, salud, seguridad, agricultura, salud&hellip;) Y ya sabemos que, donde existe ideolog&iacute;a, hay valores de tipo moral, aunque sean definidos seg&uacute;n como entienda la moral cada partido.
    </p><p class="article-text">
        Utilizar en el debate p&uacute;blico la frase el &ldquo;lado correcto&rdquo; de la historia suena bien y puede que sea efectiva en la construcci&oacute;n del relato. Pero sirve de poco para entender el &aacute;mbito de la <em>politics</em> (y m&aacute;s en concreto el de la pol&iacute;tica internacional) por cuanto que estas &aacute;reas no se gu&iacute;an por la &eacute;tica, sino por la l&oacute;gica del poder y los intereses, aunque suelan envolverse en el manto de la legalidad del derecho o de alg&uacute;n tipo de vaga justificaci&oacute;n moral.
    </p><p class="article-text">
        Esta tesis, controvertida, descarnada e incluso c&iacute;nica, puesto que niega la distinci&oacute;n entre guerras justas e injustas, ya la se&ntilde;al&oacute; Maquiavelo con su amarga lucidez hace siete siglos bas&aacute;ndose en el conocimiento de las antiguas guerras de Roma o el Peloponeso o en las invasiones germ&aacute;nicas de los territorios romanos. M&aacute;s recientemente, la pusieron en pr&aacute;ctica dirigentes pol&iacute;ticos como lord Palmerston, Churchill o Truman, por citar algunos, y ahora Putin, Netanyahu o Trump, para orientar sus decisiones pol&iacute;ticas en el &aacute;rea internacional.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, la frase de marras, situando a unos en el &ldquo;lado correcto&rdquo; y a otros en el &ldquo;basurero&rdquo; de la historia, me parece tambi&eacute;n err&oacute;nea por cuanto que el juicio de los hechos pol&iacute;ticos cambia con el tiempo en funci&oacute;n de c&oacute;mo &eacute;stos se van desarrollando y seg&uacute;n cuales sean sus consecuencias. No tiene sentido emitir juicios futuros sobre hechos del presente, puesto que calificar hoy de lado &ldquo;correcto&rdquo; de la historia el lugar donde uno se posiciona respecto a un determinado asunto, no es garant&iacute;a de que, dentro de unos a&ntilde;os, ese lugar siga siendo calificado del mismo modo y no de lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, los asuntos de la <em>politics </em>(y la pol&iacute;tica internacional lo es) no se gu&iacute;an por valores morales por mucho que se revistan de ellos, sino por la l&oacute;gica del poder y los intereses. El caso de la dictadura china es un buen ejemplo, ya que, por intereses econ&oacute;micos, los pa&iacute;ses de la UE (entre ellos, Espa&ntilde;a) no s&oacute;lo normalizan el r&eacute;gimen pol&iacute;tico de China sin atreverse a cuestionar el modelo autoritario en que se basa, sino que adem&aacute;s afirman sin rubor que Xi Jinping est&aacute; en el &ldquo;lado correcto&rdquo; de la historia.
    </p><p class="article-text">
        No es, por tanto, desde la &eacute;tica de los valores y las convicciones morales por la que deben juzgarse las decisiones de los pol&iacute;ticos en el &aacute;mbito de la <em>politics</em>, sino por sus efectos y consecuencias, tal como se encarg&oacute; de se&ntilde;alar el soci&oacute;logo alem&aacute;n Max Weber hace m&aacute;s de un siglo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/lado-correcto-historia_132_13160373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 18:07:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre el “lado correcto” de la historia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Para qué se ha creado la IA?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/creado-ia_132_13154686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6261debe-3179-44f5-9664-f30089edb9d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Para qué se ha creado la IA?"></p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os hemos interpretado la evoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica como una cadena de avances que ampliaban capacidades humanas: m&aacute;quinas que sustituyen el esfuerzo f&iacute;sico, software que mejora la ejecuci&oacute;n, Internet que multiplica el acceso a la informaci&oacute;n. Esa lectura es v&aacute;lida, pero se queda corta porque llega un momento en el que no basta con entender qu&eacute; hace una tecnolog&iacute;a,&nbsp;la clave es entender por qu&eacute; surge. En el caso de la inteligencia artificial, la respuesta no es funcional, es estructural.
    </p><p class="article-text">
        La IA no se crea simplemente para automatizar tareas o generar contenido, eso es lo que vemos hoy, pero no es la raz&oacute;n de fondo. La IA aparece porque el sistema ha alcanzado un nivel de complejidad que el ser humano, por s&iacute; solo, ya no puede gestionar de forma eficiente. As&iacute; de sencillo, y de complejo.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas hemos construido un entorno basado en datos, velocidad y escala, donde cada proceso genera informaci&oacute;n,&nbsp;la interacci&oacute;n a&ntilde;ade&nbsp;variables y cada decisi&oacute;n tiene m&aacute;s opciones que nunca. Y eso ha creado una paradoja, tenemos m&aacute;s informaci&oacute;n que nunca pero menos capacidad relativa para procesarla. Por tanto, el cuello de botella ya no est&aacute; en la ejecuci&oacute;n, sino que est&aacute; en la decisi&oacute;n. Y ah&iacute; es donde nace la IA, no como una herramienta m&aacute;s, sino como una respuesta a ese l&iacute;mite, una forma de reducir el coste de analizar, interpretar y decidir, una capa que permite que el sistema siga funcionando sin colapsar bajo su propia complejidad. Por eso, en mi opini&oacute;n, decir que la IA sirve para automatizar es quedarse en algo muy superficial.&nbsp;La IA existe para escalar la toma de decisiones&nbsp;y hacer viable un entorno donde la cantidad de informaci&oacute;n y de opciones supera la capacidad humana y, al final, permitir que empresas, mercados y organizaciones sigan creciendo sin que la complejidad los paralice.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, es la evoluci&oacute;n natural de las tecnolog&iacute;as anteriores. La m&aacute;quina redujo el esfuerzo f&iacute;sico, el&nbsp;software redujo el esfuerzo operativo y la IA reduce el esfuerzo cognitivo.&nbsp;Y, como es evidente,&nbsp;cuando una tecnolog&iacute;a entra en la capa cognitiva, el impacto deja de ser incremental y&nbsp;pasa a ser estructural.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos lleva al segundo punto: c&oacute;mo se est&aacute; aplicando hoy.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las empresas est&aacute;n utilizando la IA en su fase m&aacute;s visible,&nbsp;automatizaci&oacute;n de tareas, generaci&oacute;n de contenido, optimizaci&oacute;n de procesos, reducci&oacute;n de costes, todo eso tiene sentido. Es lo que siempre ocurre en la primera fase de adopci&oacute;n de una tecnolog&iacute;a, se usa para mejorar lo que ya existe.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia tambi&eacute;n nos ense&ntilde;a que ese nunca es el uso final. El ordenador no transform&oacute; el mundo por hacer c&aacute;lculos m&aacute;s r&aacute;pidos,&nbsp;Internet no lo hizo por distribuir informaci&oacute;n, lo hicieron cuando cambiaron la forma en la que trabajamos, nos organizamos y tomamos decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Con la IA estamos en ese mismo punto, porque si su funci&oacute;n es actuar sobre la capa cognitiva, su impacto real no estar&aacute; en hacer m&aacute;s r&aacute;pido lo que ya hacemos, estar&aacute; en cambiar c&oacute;mo decidimos, qui&eacute;n toma decisiones, c&oacute;mo se toman, con qu&eacute; informaci&oacute;n y con qu&eacute; velocidad, y eso tiene implicaciones mucho m&aacute;s profundas de lo que parece. En mi opini&oacute;n, cambia c&oacute;mo se dise&ntilde;an los modelos de negocio,&nbsp;c&oacute;mo se estructuran las organizaciones, y&nbsp;d&oacute;nde est&aacute; el valor, porque cuando pensar es m&aacute;s barato, la ventaja deja de estar en pensar, y&nbsp;se desplaza Hac&iacute;a definir el problema correcto,&nbsp;marcar el objetivo,&nbsp;decidir qu&eacute; merece la pena hacer y qu&eacute; no.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos lleva al tercer punto: c&oacute;mo se aplicar&aacute; realmente en el futuro. Siguiendo esta l&oacute;gica, no como una herramienta aislada, tampoco como un departamento, sino como una capa integrada en todo el sistema, una capa que analiza en tiempo real, propone alternativas, eval&uacute;a escenarios y ajusta decisiones de forma continua. En definitiva,&nbsp;una capa que no sustituye completamente al humano, pero que redefine su papel. El humano deja de ser el que ejecuta o incluso el que decide cada detalle, pasa a ser quien define el marco, decide qu&eacute; problema se quiere resolver, los&nbsp;objetivos se persiguen y los riesgos se asumen.
    </p><p class="article-text">
        En un entorno donde todos tienen acceso a la misma capacidad de an&aacute;lisis y ejecuci&oacute;n, la ventaja competitiva no est&aacute; en la herramienta, est&aacute; en el criterio, en la claridad estrat&eacute;gica y en&nbsp;la capacidad de entender qu&eacute; merece la pena hacer.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el mayor error que se puede cometer hoy con la IA es verla como una mejora de productividad, que lo es, pero eso es solo el principio, lo b&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        La IA no va a transformar el mundo porque haga las cosas m&aacute;s r&aacute;pido,&nbsp;lo va a transformar porque cambia qui&eacute;n decide,&nbsp;c&oacute;mo se decide, y si&nbsp;cambia la toma de decisiones, cambia todo lo dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La historia ya lo ha demostrado,&nbsp;las tecnolog&iacute;as no transforman solo la ejecuci&oacute;n,  transforman el prop&oacute;sito, y la IA, probablemente por primera vez, no solo amplifica lo que hacemos, empieza a intervenir en c&oacute;mo pensamos. Es un gran cambio..:))
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/creado-ia_132_13154686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 17:59:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Para qué se ha creado la IA?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El increíble caso del mayo menguante]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/increible-caso-mayo-menguante_132_13152350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb0caa49-1d58-4b04-bfa4-517a49cb7c36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El increíble caso del mayo menguante"></p><p class="article-text">
        La Cata del Vino Montilla-Moriles abrir&aacute; sus puertas con apenas una decena de bodegas, el m&iacute;nimo hist&oacute;rico. El Ayuntamiento ha abierto un nuevo plazo para intentar que haya m&aacute;s casetas en la Feria de Mayo, tambi&eacute;n en el nivel m&aacute;s bajo desde que se traslad&oacute; a El Arenal (se momento son solo 82). Hay propietarios de patios hist&oacute;ricos que han decidido no volver a abrir nunca m&aacute;s las puertas de sus casas. Y todo con un r&eacute;cord inverso: el de visitantes. Cada a&ntilde;o llegan m&aacute;s turistas al Mayo Festivo que el anterior, se abren m&aacute;s apartamentos, m&aacute;s hoteles y m&aacute;s viviendas. M&aacute;s gente.
    </p><p class="article-text">
        Entre la marabunta, que para el com&uacute;n de los mortales es sin&oacute;nimo de &eacute;xito, el Mayo Festivo de C&oacute;rdoba pierde su esencia. La Cata con diez bodegas y sin noche no va a ser lo que fue. Y, supongo, la imagen ser&aacute; la de una edici&oacute;n atestada en la que ser&aacute; muy dif&iacute;cil llegar a la barra a por vino. La Feria menguante tendr&aacute; que acoger a miles de personas en cada vez menos sitio. Los Patios llevan saturados desde la declaraci&oacute;n de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad (que est&aacute; muy bien, la declaraci&oacute;n, no la marabunta).
    </p><p class="article-text">
        En este extra&ntilde;o caso del Mayo menguante lo &uacute;nico que no se resienten son las Cruces. O s&iacute;. Se han ido perdiendo por el camino la de los barrios, los espacios de convivencia vecinal que ya no tiene quien los monte y los disfrute. Y se han consolidado las del Casco Hist&oacute;rico, donde fluye la juventud. Y el turismo. 
    </p><p class="article-text">
        Hace ya muchos a&ntilde;os que se perdi&oacute; la esencia de la primavera cordobesa, en la que prima m&aacute;s el negocio que el esp&iacute;ritu de celebraci&oacute;n original y singular, el del final del invierno, la llegada de las temperaturas m&aacute;s amables y la toma de la calle por los vecinos. Ahora todo es un m&aacute;s que nunca, m&aacute;s turistas, m&aacute;s terrazas, m&aacute;s negocio, m&aacute;s ingresos. Que eso es muy bueno para la econom&iacute;a, y es en parte verdad. Pero que es una econom&iacute;a que depende del buen tiempo, de la seguridad, de que funcione el tren, de que no haya borrascas o de que el precio de la gasolina no se desboque. Una econom&iacute;a muy sensible y muy poco estable. 
    </p><p class="article-text">
        Pero todo a costa de unas fiestas que cada vez tienen menos voluntarios que las monten. Construir una caseta ef&iacute;mera en El Arenal cuesta casi como un piso en el Vial, mantener tu patio en condiciones &oacute;ptimas de visita es una heroicidad y un sacrificio que apenas se reconoce, montar una cruz de mayo de barrio un gesto de amor por sus vecinos poco agradecido. 
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n recuerdo enconados debates sobre la tasa tur&iacute;stica que se deber&iacute;a cobrar en C&oacute;rdoba (como se hace en media Europa y pagamos tan alegremente). Y se echa tanto de menos que alguien proponga que quiz&aacute;s sirva para intentar sostener un Mayo Festivo que se viene abajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/increible-caso-mayo-menguante_132_13152350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 18:35:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El increíble caso del mayo menguante]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Camarero, una de rally!]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/camarero-rally_132_13153993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/932f8e65-ea91-4cc3-b4fa-05552a7d0e2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Camarero, una de rally!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los setenta vehículos participantes del rally que han accedido a la zona ACIRE, en teoría, deben haber solicitado permiso. De lo contrario, salvo residentes o provistos de la etiqueta correspondiente, recibirán la correspondiente sanción</p></div><p class="article-text">
        Una media marat&oacute;n, cuatro carreras populares, decenas de procesiones, docenas de conciertos, centenares de despedidas de solter&iacute;a, una magna... Y, camarero: &iexcl;una de rally! Da igual el formato o la l&oacute;gica. Al tratarse de C&oacute;rdoba, la pregunta parece no ser d&oacute;nde encaja mejor un evento, sino c&oacute;mo nos las ingeniamos para meterlo en el casco hist&oacute;rico. Y, a ser posible, que termine a las puertas o dentro de la misma Mezquita, para as&iacute; salir mejor en las fotos.
    </p><p class="article-text">
        Sales a pasear un martes a la noche y te tomas un helado: hay d&iacute;as en los que C&oacute;rdoba parece una ciudad seria, incluso solemne. Y luego llegan las agendas, los findes, los mayos, los eventos encadenados, solapados o amontonados.
    </p><p class="article-text">
        Porque no deja de tener su gracia &mdash;o su mala leche, seg&uacute;n se mire&mdash; que en pleno 2026, con todo el discurso sobre sostenibilidad, protecci&oacute;n patrimonial y calidad de vida, la UNESCO, los ODS y la Agenda 2030, nuestra querida ciudad se envuelva en la bandera del ruido, la gasolina y el mal gusto, y meta a setenta coches en el centro hist&oacute;rico otro a&ntilde;o m&aacute;s. S&iacute;, s&iacute;, un rally de coches.
    </p><p class="article-text">
        Faltar&iacute;a tan solo que alg&uacute;n a&ntilde;o aprovechen la ausencia de la celos&iacute;a de Rafael de la Hoz y hagan aparcar en bater&iacute;a a los pilotos en la sala de oraci&oacute;n de la Mezquita Aljama, para completar la foto con la estampa tan pintoresca que quedar&iacute;a de esa sala hip&oacute;stila repleta de parihuelas met&aacute;licas sobre ruedas.
    </p><p class="article-text">
        Bromas aparte, o no. Habr&iacute;a que aceptar que el casco hist&oacute;rico, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, no es un mero decorado ni un escenario de cart&oacute;n. No es un plat&oacute; de TV donde todo cabe, que nada tiene consecuencias. Es un espacio fr&aacute;gil, limitado, con vecinos, pocos, y que tiene una historia &uacute;nica y una identidad propia. Con un valor patrimonial que, como el mar, no es infinito. Y, aun as&iacute;, se le esquilma como si no tuviera fin, como si no hubiera un ma&ntilde;ana. Ni un ayer.
    </p><p class="article-text">
        El absurdo alcanza su apogeo cuando un centenar de coches de competici&oacute;n acceden a la zona ACIRE. La zona de las restricciones, de las c&aacute;maras, de las multas si te despistas. La misma donde el vecino tiene que justificar cada movimiento. Y no por capricho, sino como ejemplo de preservaci&oacute;n. La ZBE, o ACIRE, es una reserva protegida de movilidad amable. Pero, si hay un evento, se abre la mano. O se apagan directamente las c&aacute;maras. O quiz&aacute;, qui&eacute;n sabe, hasta han solicitado el permiso por la web del &Aacute;rea de Movilidad. Faltar&iacute;a m&aacute;s. Tienen hasta 48 h para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        La estampa desde el jueves pasado nos deja un casco hist&oacute;rico tomado por las vallas enmarcado en un espect&aacute;culo <em>kitsch</em>, a medio camino entre el futurismo de los a&ntilde;os sesenta, un parque tem&aacute;tico noventero, la feria del pueblo y un parque log&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Y esos muros que son testigos de la historia, convertidos en epicentro del turismo de masas, haciendo de caja de resonancia de la onan&iacute;stica y est&eacute;ril combusti&oacute;n de petr&oacute;leo. Con lo caro que le est&aacute; saliendo el oro negro a la humanidad y al planeta, infinitamente m&aacute;s que a nuestros bolsillos.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo conciliar un rally con grupos y m&aacute;s grupos, visitas expr&eacute;s, colas, prisas. Entre medias, despedidas de soltero y soltera que ven los coches y se suben a las rejas, como si fuera un toro embistiendo en un encierro. Qui&eacute;n dijo ruido. Qui&eacute;n se atreve a hablar de saturaci&oacute;n. Que nadie mencione la sensaci&oacute;n de que el espacio ya no pertenece a la ciudad o a sus habitantes, sino al negocio.
    </p><p class="article-text">
        Aunque, bien mirado, al menos las molestias de este marat&oacute;n de sin sentidos a los exiguos vecinos y vecinas son muy escasas. Algo bueno ten&iacute;a que tener que la gentrificaci&oacute;n haya ido vaciando poco a poco la medina de la ciudad. Menos gente a la que incomodar, menos ventanas con vida detr&aacute;s, <a href="https://cordopolis.eldiario.es/mas-noticias/inguiate-alerta-proliferacion-elementos-artificiales-fachadas-balcones-rejas-zonas-protegidas_1_13094824.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">balcones con flores de pl&aacute;stico y</a> poco sue&ntilde;o que conciliar. Todo resulta m&aacute;s f&aacute;cil de gestionar cuando casi no queda a qui&eacute;n pedirle paciencia ni hay apenas rutinas que interrumpir.
    </p><p class="article-text">
        Pero dejemos el ego urbanita y vayamos a la Morena Sierra. Ese contraste brutal con el entorno buc&oacute;lico por el que transita el rally. Paisaje, naturaleza, silencio&hellip; hasta que <em>&ldquo;yiropaaaa&rdquo;</em>, llega el &ldquo;homo automobilis&rdquo; y arrampla con todo. Porque los efectos colaterales son innumerables: contaminaci&oacute;n de toda &iacute;ndole &mdash;ruido, gasolina, basura&mdash;, impacto en la flora y la fauna, caminos alterados y una incompatibilidad evidente con otras actividades que, directamente, <a href="https://www.instagram.com/p/DXHREUeDPKc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ven desplazadas o suspendidas.</a>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Aqu&iacute; gas y despu&eacute;s gloria</strong></h2><p class="article-text">
        Todo por unos euros y unas horas de espect&aacute;culo. Esta org&iacute;a de petr&oacute;leo y rugidos es el ep&iacute;tome del concepto acu&ntilde;ado por Cara Daggett en 2018: la &ldquo;petromasculinidad&rdquo;. Esa mezcla de gasolina, testosterona y ruido que ha esculpido buena parte de la personalidad de muchos de nosotros. Una narrativa de la potencia y la virilidad que hay que exhibir. Una est&eacute;tica que tiene su p&uacute;blico, y el p&uacute;blico tiene voz. Y voto. Aunque se hunda el Titanic.
    </p><p class="article-text">
        Pero no nos pongamos muy serios. Porque aqu&iacute; no se trata de estar en contra de todo ni de nada. Los eventos suman, generan actividad, dan vida. El problema es cuando todo se hacina en el mismo sitio. Cuando no hay equilibrio ni dos dedos de frente, cuando no hay estrategia, cuando la ciudad entera se pliega siempre al mismo punto. En el ombligo al que mirarse como Narciso.
    </p><p class="article-text">
        En serio: &iquest;todo tiene que pasar por el centro? &iquest;Es el casco hist&oacute;rico el mejor circuito de coches de la ciudad? &iquest;Todo tiene que terminar en la Mezquita?
    </p><p class="article-text">
        Parece que se llevaron la feria al Arenal para que todo lo dem&aacute;s pueda realizarse en el centro. Entender que C&oacute;rdoba es m&aacute;s que su postal m&aacute;s famosa, m&aacute;s que su eje tur&iacute;stico, m&aacute;s que su kil&oacute;metro cero emocional; es una lecci&oacute;n por aprender. Que no todo cabe en todos lados. Que es muy f&aacute;cil centralizar pero mucho m&aacute;s complicado es pensar. Distribuir. Diversificar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Camarero, una de rally&rdquo;, pues suj&eacute;tame el cubata.
    </p><p class="article-text">
        Cuidado con los trajes de comuni&oacute;n, no vayan a llenarse de grasa para las fotos. Que luego la manchas de grasa no salen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio Díaz Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/camarero-rally_132_13153993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 18:34:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Camarero, una de rally!]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Que viene el Papa!]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/viene-papa_132_13154141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6beeab3e-b689-4982-9610-becfe2838530_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Que viene el Papa!"></p><p class="article-text">
        Algarab&iacute;a y j&uacute;bilo produce siempre la visita a Espa&ntilde;a del representante de Dios (el verdadero) en la Tierra. Ahora est&aacute; en &Aacute;frica y all&iacute; s&iacute; que saben de ponerle a los malos tiempos buena cara, desgraciadamente. No como aqu&iacute;, que nos empe&ntilde;amos en ponerle mala cara a cualquier buen tiempo porque s&iacute;, por joder al otro, m&aacute;s que todo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, en fin: que viene el Papa a Espa&ntilde;a. Entre el 6 y el 12 de junio, Le&oacute;n 14 visitar&aacute; Madrid, Barcelona y las islas Canarias (que son lo de Espa&ntilde;a en la costa de &Aacute;frica).
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que nos visit&oacute; un vicario de Cristo creo que fue Benedicto 16, un afable te&oacute;logo alem&aacute;n al que nadie entend&iacute;a muy bien porque su conservadurismo era demasiado moderno en tiempos donde triunfan las cosas relativas. Estuvo en Valencia y, como es natural, algunos se lo llevaron crudo con la periferia de aquellos fastos.
    </p><p class="article-text">
        (&ldquo;Le&oacute;n 14&rdquo; y &ldquo;Radzi 16 Hybrid&rdquo;; joder, tienen nombre de autom&oacute;vil de alta gama)
    </p><p class="article-text">
        El caso es que va a venir un papa de Chicago, Illinois, que tiene cierta ascendencia canadiense, que se llama Robert Francis Prevost de civil y que estuvo de misiones en Per&uacute;. Aunque muy resumido, el curriculum es para estar en los archivos del ICE de Donald Trump. Menos mal que ahora, Bobby Prevost vive en Ciudad del Vaticano, porque si siguiera en su barrio de Chicago podr&iacute;a estar bien jodido.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que vendr&aacute; a Espa&ntilde;a en apenas un mes y creo que celebrar&aacute; una eucarist&iacute;a de Corpus Christi en la plaza de Cibeles, en Madrid. Vestido de blanco, obviamente, como se debe ir a las Cibeles en cualquier celebraci&oacute;n que se precie. Este a&ntilde;o, esa misa ser&aacute; la &uacute;nica concentraci&oacute;n fan&aacute;tica que vivir&aacute; cerca la diosa tirada por leones.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llega un Papa, en las v&iacute;speras, la gente se pone muy nerviosa: que qu&eacute; le preparamos, que de d&oacute;nde sacamos la pasta, que si antes t&uacute; que el otro, que si organizamos audiencias privadas o ba&ntilde;o de masas, que si entra por Carabanchel o bajo la Puerta de Alcal&aacute;, que si Yolanda D&iacute;az llevar&aacute; mantilla o la escondemos, que qui&eacute;n es la concesionaria de los wc port&aacute;tiles y las papeleras y qu&eacute; logotipo les ponemos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s de ser elegido Papa, hace m&aacute;s o menos un a&ntilde;o, desde C&oacute;rdoba, el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Antonio Hurtado, expuso en sus redes sociales una petici&oacute;n para el Consistorio: que el alcalde Jos&eacute; Mar&iacute;a Bellido invitase al Papa Le&oacute;n XIV a la capital cordobesa, &ldquo;la tierra de sus abuelos maternos&rdquo;. Y es que, seg&uacute;n informaron algunos medios, el vicario general en Huelva, Emilio Rodr&iacute;guez Claudio, explic&oacute; que ten&iacute;a una estrecha relaci&oacute;n con un tal Robert Prevost, que asegur&oacute; tener ascendencia de C&oacute;rdoba. &ldquo;Sus abuelos maternos eran naturales de C&oacute;rdoba&rdquo;, lleg&oacute; a afirmar. 
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, la cosa no tuvo mucho recorrido, pero era muy graciosa. Hurtado lleg&oacute; a decir que esa invitaci&oacute;n &ldquo;ser&iacute;a una gran experiencia para &eacute;l (el Papa) y la mejor promoci&oacute;n para nuestra ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; l&aacute;stima. Me imagino el papam&oacute;vil bajando por la calle Alfaros y girando por Juan Rufo camino de las Beatillas para entrar en San Agust&iacute;n (Le&oacute;n XIV es agustino).
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s chula que el Rally Sierra Morena hubiera sido la cosa. O casi.
    </p><p class="article-text">
        Pues porque el Papa es un tipo de Illinois y no una se&ntilde;ora sueca, si no esto ser&iacute;a &ldquo;landismo&rdquo; puro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/viene-papa_132_13154141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 18:34:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Que viene el Papa!]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida de Tulia. El día de la marmota. Los macetones]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/vida-tulia-dia-marmota-macetones_132_13154190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8af96b73-3fd3-41d1-85c6-147a9168d56a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida de Tulia. El día de la marmota. Los macetones"></p><p class="article-text">
        Tulia ha sido asesinada. No, la responsabilidad no es de su se&ntilde;or&iacute;a, que dict&oacute; adecuadamente una orden de alejamiento de 500 metros y se&ntilde;al&oacute; un juicio inmediato. No, la responsabilidad no es de la polic&iacute;a, que acompa&ntilde;&oacute; al agresor hasta su casa para retirar sus pertenencias y lo llevo hasta el domicilio de un familiar, donde deb&iacute;a quedarse. No, no creo que la responsabilidad sea siquiera del sistema, por m&aacute;s que este sea mejorable. Habr&aacute; que seguir trabajando en ello.
    </p><p class="article-text">
        La responsabilidad es de ese monstruo que, incumplimiento la orden, fue directo al coraz&oacute;n de Tulia (que ya no palpitaba por &eacute;l) y le asest&oacute; una certera y mortal pu&ntilde;ada parti&eacute;ndoselo en dos. Y es que nadie puede evitar la maldad humana cuando un monstruo como este te espera, con premeditaci&oacute;n y alevos&iacute;a, en cualquier rellano.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, me planteo si, en realidad, no seremos todos responsables de la muerte de Tulia por dejar que a nuestro alrededor sufran cada d&iacute;a tantas otras Tulias sin hacer nada. Ayer mismo escuch&eacute; en el Juzgado de Violencia el testimonio de dos testigos que explicaban con sentimiento, dolor y tal vez con remordimiento, c&oacute;mo durante a&ntilde;os vieron y escucharon a otro monstruo someter hasta lo insoportable a otra mujer sin denunciarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No conozco nada de la vida de Tulia, ni del monstruo que la mat&oacute;, pero mi imaginaci&oacute;n es poderosa. Seguramente vino a C&oacute;rdoba a trabajar duro para dar mejor vida y educaci&oacute;n a sus dos hijos. Seguramente conoci&oacute; en ese mismo rellano al vecino del edificio que, solo, viudo o divorciado, la&nbsp;<em>roneo</em>&nbsp;hasta que iniciaron una relaci&oacute;n afectiva. Seguramente estuvo ilusionada y hasta muy enamorada hasta que dej&oacute; de estarlo. Y, seguramente, hubo muchos que supieron cuando la relaci&oacute;n se convirti&oacute; en t&oacute;xica y da&ntilde;ina. Eso no ocurre de repente.
    </p><p class="article-text">
        Por eso tambi&eacute;n imagino como antes de esa pu&ntilde;alada algunos oyeron golpes por esas paredes de papel por las que se escucha hasta respirar; o que hubo quien la vio triste y desorientada en la fruter&iacute;a, o el autob&uacute;s que cada d&iacute;a cog&iacute;a; puedo hasta imaginar como hubo amigos o familiares que supieron de su dolor y hasta soy capaz de imaginar como el monstruo le confes&oacute; a un amigo un d&iacute;a &ldquo;<em>si me deja, la mato</em>&rdquo;, tom&aacute;ndoselo este a simple bravuconada.
    </p><p class="article-text">
        Todos somos responsables. Unos por negar que la violencia machista existe y otros porque, sabiendo que existe, conocen a Tulias, Mar&iacute;as o Rosarios que est&aacute;n pasando por un aut&eacute;ntico horror y no hacen nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras no nos sintamos todos responsables y seamos capaces de actuar sin declinar esa responsabilidad, habr&aacute; muchos otros monstruos (el encubrimiento tambi&eacute;n existe) y muchas otras Tulias muertas, porque el sistema (ese caj&oacute;n donde todo cabe) no podr&aacute; impedir que esto vuelva a ocurrir una y otra vez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya saben, el d&iacute;a de la marmota. Tambi&eacute;n ha vuelto el calor, el olor a azahar, las terrazas llenas, los caracoles, el Rally de Sierra Morena y su infumable espect&aacute;culo de estrangulamiento del tr&aacute;fico en las arterias centrales de C&oacute;rdoba y, lo peor, han vuelto los horripilantes e inservibles macetones. Habr&aacute; que amortizarlos. Dir&aacute;n algunos. Dios que pesadilla.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/vida-tulia-dia-marmota-macetones_132_13154190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 18:34:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida de Tulia. El día de la marmota. Los macetones]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mayo: molestia o gloria]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/mayo-molestia-gloria_132_13153124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a8b8a1b-2db9-4208-a06b-2f1ac65f81a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mayo: molestia o gloria"></p><p class="article-text">
        S&iacute; y no. Nadie sufre el Mayo Festivo cordob&eacute;s en silencio. Es imposible. Al menos por los decibelios. &ldquo;C&aacute;ntame, me dijiste, c&aacute;ntame, c&aacute;ntame por el camino&hellip;&rdquo; sonar&aacute; en bucle para las cruces. Lo propio de los n&uacute;meros uno en las listas de reproducci&oacute;n de ferias, fiestas, bodas, romer&iacute;as de nuestra Andaluc&iacute;a toda. Sabemos qu&eacute; se escucha y qu&eacute; se baila entre refrescos, ca&ntilde;as, tapas, DOP Montilla-Moriles y for&aacute;neos rebujitos. Alegr&iacute;a. Jolgorio que brama. Gazpacho de conversaciones ajenas. &iexcl;Adi&oacute;s sosiego!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien la posible queja de un Mayo sufrido puede expresarse o, finalmente, retraerse. O&iacute;rse o hacer como que nadie dijo nada. As&iacute;, el enfado y la bilis que son l&oacute;gica consecuencia del hiriente chunda-chunda y de un espacio p&uacute;blico tan desproporcionadamente tomado en aras del disfrute y el turismo, la tradici&oacute;n y la recaudaci&oacute;n ben&eacute;fica, en demasiadas ocasiones -&iexcl;Ay!- se nos diluyen entre los labios como gotas de sudor bajo el microclima de aspersores de aquella Expo 92, tan lejana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque, a veces, y pese a hallarnos en indignada ebullici&oacute;n, observamos que al harto y/o encallecido cuerpo vecinal no le sale la voz para quejarse con grito huracanado. O la queja se emite bajita. O decidimos sumarnos a la fiesta. O usamos tapones anti-ruido. O colgamos la llamada justo cuando iban a atendernos en el tel&eacute;fono 092.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Para qu&eacute;?, &iquest;sirve de algo gastar esa saliva? Sin embargo, colocados en la balanza el silencio y la palabra, puede deducirse que, cada primavera, nos quejamos al cielo y a las estudiadas autoridades competentes, por dignidad, sobre todo por dignidad. Y tambi&eacute;n porque existen unos derechos: a la calidad de vida, a la movilidad, al descanso, a ver protegido y cuidado el patrimonio, que tienen su correlato en obligaciones de las administraciones y los poderes p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Es sencillo y recurrente. P&iacute;as la reiterada queja ante el Esp&iacute;ritu Supremo del Mayo Festivo y las Sacrosantas Tradiciones (ESMFST). Comentas en redes sociales. Tomas cartas en el asunto v&iacute;a participaci&oacute;n ciudadana y tejido asociativo. &iquest;Y qu&eacute;? Poca cosa. Escaso resultado. Ser&iacute;a raro que se operase inmediata y definitivamente un cambio. Un cambio a mejor, claro. El a&ntilde;o siguiente, igual. M&aacute;s o menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, pasa la vida como en la letra de aquellas sevillanas, mientras lo festivo -cual sector esencial del PIB y derecho humano de nueva generaci&oacute;n (seg&uacute;n qui&eacute;n facture las barras, el IVA, los palcos, las entradas)- sigue ah&iacute;. Es decir, aqu&iacute;, inc&oacute;lume, zamp&aacute;ndose el derecho a dormir, a la movilidad, a caminar c&oacute;modamente por las aceras, como el dinosaurio de Augusto Monterroso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada, pr&aacute;cticamente nada, afecta a la actual variedad comercialmente modificada de la fiesta y el festejo. Puesto que no es lo mismo conducirse con pasi&oacute;n y mimo para la conservaci&oacute;n y el renacimiento de la ra&iacute;z, del folclore, del arte jondo, de lo propio engarzado en lo universal, que enfangarse los pies y el alma en la carrera del evento por el evento. Calienta, C&oacute;rdoba, que sales, que hay gentes que tienen que facturar, y otras gentes que han de disimular vac&iacute;os con el pan y el circo de este tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sentimos la cruz y la divina cara del Mayo Festivo. Much&iacute;simo bueno, hay que reconocerlo y lo valoro. Pero tambi&eacute;n urge que veamos y analicemos, su carga, tan mal repartida (eso es cierto). La vecindad del casco hist&oacute;rico y del entorno de la Feria es la que sufre semanas seguidas de molestias (meses, si incluimos la Semana Santa), y sin alivio a a&ntilde;os vista, salvo que lleguen desgracias muy serias (confinamientos o apocal&iacute;pticos toques de queda). La ciudadan&iacute;a paga su alquiler, su IBI, sus tasas de basura, de limpieza, de agua. Perfecto, hasta que esos d&iacute;as y sus noches de fiesta colindante le parece que se le vuelven a tornar de horas sufridas y sufrientes, y que est&aacute; contribuyendo a un negocio ajeno, aunque el empleo, la actividad econ&oacute;mica, suponga un beneficio general; si bien no alcanza a todo el mundo ni lo hace en justa proporci&oacute;n. Personalmente, creo que no gano nada con la cruz de mayo moderna que por unos d&iacute;as pone banda sonora a mi sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo se meti&oacute; C&oacute;rdoba en el exigente y formidable l&iacute;o del mes festivo m&aacute;s intenso, mayor y m&aacute;s espectacular del mundo? Hubo una visi&oacute;n estrat&eacute;gica. No digo que no. Pero lo tenemos que replantear, redefinir, repensar, pues da la sensaci&oacute;n de que abarcamos continentes con unos brazos y unos recursos que dan lo que dan. Y se hace mayormente sobre los hombros, los presupuestos y las plantillas municipales, incluidas horas extra que no se pueden estirar cual chicle. Si un Ayuntamiento posee varios motores, la exigencia de un mes de fiestas sin descanso consume para s&iacute; uno de ellos. Mientras tanto, es sabido que paralelamente hay que sacar adelante los grandes proyectos, el d&iacute;a a d&iacute;a, la poda del &aacute;rbol, el empadronamiento crucial, la prevenci&oacute;n de inundaciones, la instalaci&oacute;n de sombras, el calor, el fr&iacute;o y la humedad en los colegios, el pago tiempo a proveedores, la licitaci&oacute;n de obras, el mantenimiento de lo se ve y la s&oacute;lida cimentaci&oacute;n de una ciudad del siglo XXI con herencia bimilenaria, emergencia clim&aacute;tica global -calor y danas- y m&aacute;s t&iacute;tulos UNESCO que ninguna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Convendr&iacute;a un an&aacute;lisis profundo, quiz&aacute;s replantearse, participativamente, la agenda de la ciudad y qu&eacute; modelo de Mayo Festivo ser&iacute;a mejor en esta coyuntura hist&oacute;rica. Responder a preguntas sobre el perfil de C&oacute;rdoba en el mundo, sobre un destino feliz de ciudad &aacute;gora-habitable, sobre el riesgo de atorarse en una franja de monocultivo entre las armas y las fiestas. Responder juntos, en fin, a qu&eacute; necesita y qu&eacute; quiere la sociedad cordobesa, qu&eacute; es sostenible desde un punto de vista hol&iacute;stico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad avisa y pide reflexi&oacute;n y acci&oacute;n. Avisa, por ejemplo, con sus calvas en el recinto ferial, con savia que no se renueva. Cada a&ntilde;o se reduce el n&uacute;mero de casetas y de bodegas en la Cata del Vino. Cada a&ntilde;o hay personas cuidadoras de patios que nos dicen que ya no pueden concursar y abrir sus casas, que hace falta relevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Amamos a C&oacute;rdoba. Los de aqu&iacute; y quienes sue&ntilde;an que caminan, caminaron o caminar&aacute;n por ella. El principio de la mejora, de la intervenci&oacute;n estrat&eacute;gica es atajar las molestias y potenciar la gloria en un replanteado Mayo Festivo. Escucho los p&aacute;jaros en la ma&ntilde;ana fresca. Me atrapan los versos de Pablo, Pablo Garc&iacute;a Baena, el <em>Corimbo</em>, la <em>Eleg&iacute;a de Medina Azahara</em>, de Ricardo Molina, la m&iacute;tica Sandua, el arc&aacute;ngel lorquiano, ese destino cordob&eacute;s dictado por G&oacute;ngora de ser &ldquo;Flor (universal) de Espa&ntilde;a&rdquo;, escrito a cincel, en el soneto, junto al r&iacute;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/mayo-molestia-gloria_132_13153124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 08:53:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mayo: molestia o gloria]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta de agradecimiento al personal de Rehabilitación Cardíaca del Reina Sofía]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/carta-agradecimiento-personal-rehabilitacion-cardiaca-reina-sofia_132_13150811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af7c68df-6411-4c77-939e-80503517ad4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta de agradecimiento al personal de Rehabilitación Cardíaca del Reina Sofía"></p><p class="article-text">
        Con el transcurrir de los a&ntilde;os tengo la percepci&oacute;n individual que existen &ldquo;muchas c&oacute;rdobas&rdquo;. Observo la C&oacute;rdoba de los patrimonios hist&oacute;ricos, la de sus barrios, la asociativa, la de las desigualdades sociales, la emprendedora, la del medio ambiente, la que posee una ciudadan&iacute;a diversa... Y estas, en muchos casos, se fusionan, se mezclan, se amontonan... Por momentos cohabitan, tambi&eacute;n se distancian y otras quedan en el olvido.
    </p><p class="article-text">
        Y, entre todas, destaca -con mucha luz y alguna sombra- la C&oacute;rdoba de nuestra sanidad p&uacute;blica, que, personalmente, me resulta uno de los patrimonios m&aacute;s importantes de esta ciudad, un pilar esencial de la sociedad y un logro colectivo para todas las personas.
    </p><p class="article-text">
        En pr&oacute;ximas fechas, debo ir concluyendo la estancia en la Unidad de Rehabilitaci&oacute;n Card&iacute;aca del Hospital Universitario Reina Sof&iacute;a, que tiene una enorme trascendencia e impacto, y deber&iacute;a ser uno de los objetivos principales de las estrategias de la Sanidad. Sus profesionales me han posibilitado una mejor&iacute;a de la salud general, de las emociones, &iexcl;ah!, y del coraz&oacute;n, que se me averi&oacute; un poco.
    </p><p class="article-text">
        La vida, a veces, es caprichosa en las formas con el juego de los encuentros y desencuentros y, para este caso, me conduce al refranero popular para recordar aquello de &ldquo;no hay mal que por bien no venga&rdquo;,&nbsp;porque me encant&oacute; conoceros tras descubrir vuestra sensibilidad y humanidad. Os deseo lo mejor. Un abrazo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Garrido Pérez, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/carta-agradecimiento-personal-rehabilitacion-cardiaca-reina-sofia_132_13150811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 18:01:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta de agradecimiento al personal de Rehabilitación Cardíaca del Reina Sofía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué supone votar para el Parlamento de Andalucía?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/supone-votar-parlamento-andalucia_132_13146123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34aa152b-a261-4f19-9839-0d0d440ec27f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué supone votar para el Parlamento de Andalucía?"></p><p class="article-text">
        Por Decreto del Presidente 2/2026, de 23 de marzo, qued&oacute; disuelto el Parlamento de Andaluc&iacute;a que elegimos el 19 de junio de 2022, y se convocaron elecciones para elegir a las 109 personas que conformar&aacute;n la c&aacute;mara legislativa andaluza de la decimotercera legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Como sabemos, las elecciones tendr&aacute;n lugar el domingo 17 de mayo, fecha en la que quedar&aacute; decidido la composici&oacute;n del &oacute;rgano de representaci&oacute;n del pueblo andaluz, el centro de la vida democr&aacute;tica en Andaluc&iacute;a. Constituye el Parlamento Andaluz una de las instituciones que conforman la Junta de Andaluc&iacute;a, junto al Consejo de Gobierno y a la Presidencia. La Junta de Andaluc&iacute;a es la instituci&oacute;n en que se organiza pol&iacute;ticamente el autogobierno de la Comunidad Aut&oacute;noma de Andaluc&iacute;a, conforme a lo dispuesto en el art&iacute;culo 99 de nuestro Estatuto de Autonom&iacute;a de 2007
    </p><p class="article-text">
        Las funciones del Parlamento de Andaluc&iacute;a,<strong> </strong>que se relacionan en el art&iacute;culo 106 del texto estatutario, las podemos agrupar en legislativas (aprobaci&oacute;n de leyes auton&oacute;micas o la capacidad de presentaci&oacute;n de proposiciones de ley al Congreso de los Diputados en los t&eacute;rminos establecidos en el art&iacute;culo 87 de la Constituci&oacute;n); institucionales (investidura del Presidente/a de la Junta de Andaluc&iacute;a, la designaci&oacute;n de senadores auton&oacute;micos, o la interposici&oacute;n de recursos de inconstitucionalidad contra leyes del Estado que afecten al &aacute;mbito de competencias de la comunidad aut&oacute;noma de Andaluc&iacute;a); de orientaci&oacute;n e impulso a la acci&oacute;n del Consejo de Gobierno; de fiscalizaci&oacute;n o control de la actividad del Consejo de Gobierno (preguntas parlamentarias, moci&oacute;n de censura, la cuesti&oacute;n de confianza, control de los medios de comunicaci&oacute;n social dependientes de la Comunidad Aut&oacute;noma);&nbsp;as&iacute; como funciones de direcci&oacute;n econ&oacute;mica de nuestra comunidad aut&oacute;noma (examen, enmienda y aprobaci&oacute;n de los presupuestos generales de la Junta de Andaluc&iacute;a, planes econ&oacute;micos de la comunidad aut&oacute;noma, potestad de establecer y exigir tributos, aprobaci&oacute;n de la Cuenta General de la Comunidad Aut&oacute;noma).
    </p><p class="article-text">
        Como podemos concluir, son transcendentes los cometidos que tienen encomendado el Parlamento de Andaluc&iacute;a, cuya composici&oacute;n (109 personas diputadas) se distribuye por las ocho provincias andaluzas en funci&oacute;n de la poblaci&oacute;n, con algunos mecanismos correctores, pues, ninguna provincia debe tener el doble de diputados que otra y todas las provincias tendr&aacute;n al menos ocho diputados. Para esta convocatoria electoral de 2026, Almer&iacute;a elegir&aacute; doce diputados, C&aacute;diz quince, C&oacute;rdoba doce, Granada trece, Huelva once, Ja&eacute;n once, M&aacute;laga diecisiete y Sevilla dieciocho. Se exige un m&iacute;nimo del 3% de votos v&aacute;lidos en cada circunscripci&oacute;n provincial para que una candidatura pueda obtener representaci&oacute;n parlamentaria. Es importante se&ntilde;alar que las personas candidatas al Parlamento de Andaluc&iacute;a han de tener la condici&oacute;n pol&iacute;tica de andaluz o andaluza, en los t&eacute;rminos establecidos en el art&iacute;culo 5 de nuestro Estatuto de Autonom&iacute;a (requisito de la vecindad administrativa en alg&uacute;n municipio andaluz), de acuerdo con lo establecido en la Ley 1/1986 Electoral de Andaluc&iacute;a. Esta misma norma, en su art&iacute;culo 23, establece que las listas electorales alternar&aacute;n hombres y mujeres (conocidas period&iacute;sticamente como &ldquo;listas cremallera&rdquo;). Las candidaturas completas que concurren en las ocho provincias andaluzas han sido publicadas el 15 de abril en el Bolet&iacute;n Oficial de la Junta de Andaluc&iacute;a (BOJA).
    </p><p class="article-text">
        Una vez elegidos estas 109 personas el 17 de mayo, unas semanas despu&eacute;s, el 11 de junio, deber&aacute; constituirse el nuevo Parlamento de Andaluc&iacute;a seg&uacute;n dispone el Decreto del Presidente 2/2026, y en esa sesi&oacute;n de constituci&oacute;n, deber&aacute; elegirse a la persona que presidir&aacute; la instituci&oacute;n parlamentaria andaluza, as&iacute; como la Mesa del Parlamento de Andaluc&iacute;a, &oacute;rgano colegiado de direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo Presidente/a del Parlamento de Andaluc&iacute;a, segunda autoridad de la comunidad aut&oacute;noma deber&aacute;, a continuaci&oacute;n, iniciar una ronda de consultas (similar a la que desarrolla el Jefe del Estado para la investidura del Presidente del Gobierno de Espa&ntilde;a) con los grupos parlamentarios, para designar a la persona, de entre los 109 diputado/as, que someter&aacute; su programa pol&iacute;tico de gobierno a la c&aacute;mara y solicitar&aacute; su investidura como Presidente/a de la Junta de Andaluc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investidura del Presidente deber&aacute; obtener, en primera votaci&oacute;n, la mayor&iacute;a absoluta de la c&aacute;mara (al menos 55 diputados). Si no se alcanza esa mayor&iacute;a absoluta en primera votaci&oacute;n, a partir de las cuarenta y ocho horas, deber&aacute; obtener al menos la mayor&iacute;a simple (que los votos afirmativos superen a los negativos), para lo que se llevar&iacute;an a cabo sucesivas votaciones con el l&iacute;mite de dos meses desde la primera votaci&oacute;n de investidura. Si se sobrepasa ese l&iacute;mite temporal, se disuelve autom&aacute;ticamente el Parlamento, y el Presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a en funciones convocar&aacute; nuevas elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se constituy&oacute; el primer Parlamento de Andaluc&iacute;a, en 1982, han sido investidos parlamentariamente para el alto cargo de Presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a Rafael Escuredo Rodr&iacute;guez (1&ordm;), Jos&eacute; Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez de la Borbolla (2&ordm;), Manuel Chaves Gonz&aacute;lez (3&ordm;), Jos&eacute; Antonio Gri&ntilde;&aacute;n Mart&iacute;nez (4&ordm;), Susana D&iacute;az Pacheco (5&ordm;), y Juan Manuel Moreno Bonilla (6&ordm;). La instituci&oacute;n del Presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a ostenta la suprema representaci&oacute;n de la comunidad aut&oacute;noma y la representaci&oacute;n ordinaria del Estado en Andaluc&iacute;a, adem&aacute;s de dirigir y coordinar la actividad del Consejo de Gobierno, cuya composici&oacute;n decide.
    </p><p class="article-text">
        Lo que acabo de exponer es el sentido de lo que votaremos el 17 de mayo. Y, es parte del contenido de la asignatura <em>Instituciones P&uacute;blicas de Andaluc&iacute;a</em>, adscrita al &Aacute;rea de Derecho Constitucional, correspondiente al plan de estudios del Grado en Derecho de la Universidad de C&oacute;rdoba, materia que tengo la fortuna de impartir y coordinar desde hace ya una decena de cursos acad&eacute;micos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel B. Gómez Puerto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/supone-votar-parlamento-andalucia_132_13146123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 18:01:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué supone votar para el Parlamento de Andalucía?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juego de la imitación moral]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/juego-imitacion-moral_132_13139902.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7470d1e1-309c-4d6d-93c6-727a7267baa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juego de la imitación moral"></p><p class="article-text">
        El experimento es muy conocido: una persona dialoga con un <em>algo</em> y llega un momento en el que, en el discurrir de su conversaci&oacute;n, le es imposible discernir si su interlocutor es una inteligencia artificial o un ser humano. En ese momento, la m&aacute;quina &mdash;que, sin saberlo siquiera, ha estado jugando al <em>juego de la imitaci&oacute;n</em>&mdash; ha superado el conocido como &ldquo;test de Turing&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que tenga raz&oacute;n <strong>Jordi Pigem</strong><em><strong> </strong></em>cuando propone que la sigla IA se traduzca como <em>invasi&oacute;n algor&iacute;tmica</em> en lugar de como algo que no es &mdash;una <em>inteligencia artificial</em>&mdash;, y es que, efectivamente, la IA, sea lo que sea, se est&aacute; extendiendo como una pandemia que amenaza con reemplazar cualquier decisi&oacute;n humana, reducida ya a un mero c&aacute;lculo matem&aacute;tico &mdash;o peor a&uacute;n, econ&oacute;mico&mdash; de supuestas <em>fortalezas </em>y <em>debilidades</em>; como si lo que nos interesara, de verdad y cuando <em>nos va la vida en ello</em>, pudiera reducirse a ceros y unos.
    </p><p class="article-text">
        Pero si dejar que un algoritmo &mdash;con sus sesgos, sus <em>alucinaciones</em> o los intereses ocultos de sus programadores&mdash; sea el que nos diga qu&eacute; debemos considerar como verdad puede resultar una temeridad, m&aacute;s preocupante a&uacute;n se antoja que una IA se ocupe de determinar por nosotros qu&eacute; se debe hacer, o no, frente a un dilema &eacute;tico, o qu&eacute; resulta aconsejable acordar entre diferentes opciones pol&iacute;ticas, situaciones ambas en las que no cabe hablar en t&eacute;rminos de verdad o falsedad, sino m&aacute;s bien <em>valorar </em>si se trata de actos buenos o inmorales, o de propuestas justas o arbitrarias. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un famoso dilema moral &mdash;popularizado por la fil&oacute;sofa brit&aacute;nica <strong>Philippa Foot</strong>&mdash; en el que se nos propone decidir qu&eacute; hacer ante la dram&aacute;tica e inevitable situaci&oacute;n en la que un tranv&iacute;a descontrolado atropellar&aacute; a cinco personas salvo que, si as&iacute; lo estimamos <em>justo</em>, actuemos modificando la marcha del aparato reconduci&eacute;ndolo hasta un lugar en el que <em>solo </em>atropellar&iacute;a, insalvablemente, a un desafortunado peat&oacute;n que pasaba por all&iacute;. La fr&iacute;a l&oacute;gica racional, aritm&eacute;tica y utilitarista suele decantar la <em>ecuaci&oacute;n moral</em> a favor de <em>preferir </em>la muerte de uno en lugar de la de cinco, pues de este modo salvamos a cuatro inocentes. Parece incuestionable. Sin embargo, el dilema contin&uacute;a con diversas variantes, una de las cuales pone nombre y apellidos al viandante solitario: la madre del llamado a decidir qu&eacute; hacer con el tranv&iacute;a. Ante esta nueva circunstancia, la mayor&iacute;a opta por, parafraseando a <strong>Camus</strong>, decir aquello de que &ldquo;entre la l&oacute;gica matem&aacute;tica y mi madre, elijo a mi madre&rdquo;. Lo que antes parec&iacute;a incuestionable se torna ahora, al menos, como <em>discutible</em>.
    </p><p class="article-text">
        La injustamente olvidada pensadora b&uacute;lgara <strong>Rachel Bespaloff</strong> afirm&oacute; en su d&iacute;a que &ldquo;no se elige una &eacute;tica como se elige un abrigo&rdquo;; de hecho, normalmente el ser humano <em>decide</em> de antemano qu&eacute; va a hacer y luego se da razones que, ante s&iacute; y ante los dem&aacute;s, justifiquen moralmente sus actos. Por esos y otros motivos, resulta dif&iacute;cil llegar a creer que una futurible IA, sea lo que sea, aunque se la programara de antemano con todas las teor&iacute;as &eacute;ticas que el ser humano ha ido perge&ntilde;ando &mdash;intelectualismo moral socr&aacute;tico, &eacute;tica de la virtud aristot&eacute;lica, utilitarismo, deontolog&iacute;a kantiana, etc.&mdash; pudiera alg&uacute;n d&iacute;a jugar al<em> juego de la imitaci&oacute;n moral</em>; y es que decidir <em>qu&eacute; se debe hacer</em> ante cualquier decisi&oacute;n moralmente dif&iacute;cil no se solventa, como se ha dicho ya, acudiendo a maniqueos par&aacute;metros de verdadero/falso, pero tampoco puede quedar artificiosamente reducido a aplicar, de manera autom&aacute;tica, criterios meramente algor&iacute;tmicos que tan solo traducen ocultos c&aacute;lculos ego&iacute;stas de qu&eacute; pueda sernos m&aacute;s <em>rentable</em> en el corto plazo. 
    </p><p class="article-text">
        Decidir qu&eacute; debemos hacer, en no pocas ocasiones, suele tener m&aacute;s que ver tanto con la poes&iacute;a de quien se sabe colocar en el lugar del otro, acompa&ntilde;arlo o compadecerse de &eacute;l sin imponer su visi&oacute;n del mundo; cuanto con la &eacute;pica, nada programable en un sistema de <em>software, </em>de quien, como les ocurr&iacute;a a aquellos siete samur&aacute;is de Kurosawa, se juega la vida por algo parecido a la Justicia a cambio de tres comidas de arroz al d&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Vilaplana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/juego-imitacion-moral_132_13139902.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 18:01:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El juego de la imitación moral]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Orquestadores de valor: ¿Qué son?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/orquestadores-son_132_13136310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29c7d268-4ee4-463c-985c-e3ec83a6ab4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Orquestadores de valor: ¿Qué son?"></p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a le&iacute; un post que ven&iacute;a a decir que solo hay un tipo de trabajador que la IA no podr&aacute; sustituir, que es aquel cuyo trabajo no puede definirse, y que la l&iacute;nea ya no est&aacute; entre manual e intelectual, sino entre lo que puede describirse y lo que no. Y, en esencia, estoy bastante de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que puede estructurarse o describirse (aunque sea complejo) empieza a ser terreno natural para la IA , lo estamos viendo ya en m&uacute;ltiples sectores y, por tanto, si algo puede explicarse como una secuencia de pasos, antes o despu&eacute;s podr&aacute; automatizarse.
    </p><p class="article-text">
        Pero creo que hay un matiz importante que cambia bastante la lectura.
    </p><p class="article-text">
        La frontera no est&aacute; tanto en lo definible frente a lo no definible. Para m&iacute;, empieza a estar en qui&eacute;n define el problema, porque la IA ya no solo ejecuta, tambi&eacute;n propone, combina, sugiere, comienza a entrar en terrenos que antes consider&aacute;bamos reservados a lo creativo y eso desplaza el valor hacia otro sitio, a saber y decidir qu&eacute; merece la pena hacer, a formular las preguntas correctas, a entender el contexto y asumir las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde aparece algo que, en mi opini&oacute;n, va a marcar los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Empieza a surgir una nueva capa de perfiles, que no son t&eacute;cnicos puros, tampoco son directivos cl&aacute;sicos, son perfiles h&iacute;bridos que entienden la tecnolog&iacute;a, pero sobre todo entienden c&oacute;mo convertirla en negocio.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo a&uacute;n m&aacute;s importante, ya que ese este perfil no se construye solo con conocimiento t&eacute;cnico ni con formaci&oacute;n reciente, se construye, sobre todo, con experiencia, porque entender qu&eacute; tecnolog&iacute;a a aplicar no es un problema t&eacute;cnico, es un problema de criterio y este se sustenta en haber gestionado negocios reales, tomado decisiones con impacto, entendido c&oacute;mo funcionan los mercados y vivido aciertos y errores. Sin esa base, la tecnolog&iacute;a se queda en herramienta, con ella, se convierte en palanca.
    </p><p class="article-text">
        Por eso estos perfiles no son simplemente &ldquo;gente que sabe de IA&rdquo;, son profesionales que llevan a&ntilde;os entendiendo c&oacute;mo la tecnolog&iacute;a afecta al negocio, aunque antes se llamara digitalizaci&oacute;n, internet o transformaci&oacute;n. Ahora, con la IA, ese conocimiento se vuelve cr&iacute;tico. Este perfil ya no programan necesariamente, no ejecutan todo, pero son los que deciden qu&eacute; automatizar, dise&ntilde;an c&oacute;mo se integra la tecnolog&iacute;a, conectan herramientas con procesos reales e interpretan el impacto en el negocio. Son lo que yo llamo orquestadores de valor.
    </p><p class="article-text">
        Y, claro, esto cambia tambi&eacute;n c&oacute;mo se gestionan las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os hemos construido organizaciones donde la tecnolog&iacute;a era soporte, donde la estrategia iba por un lado y la ejecuci&oacute;n por otro. Ese modelo empieza a romperse porque ahora la tecnolog&iacute;a no es una capa m&aacute;s, es parte del propio modelo de negocio, y eso exige otro tipo de liderazgo. Ya no basta con entender el mercado, ni con gestionar equipos, ni siquiera con tener visi&oacute;n estrat&eacute;gica en abstracto, hace falta experiencia aplicada para entender qu&eacute; puede hacer la tecnolog&iacute;a, d&oacute;nde aplicarla y c&oacute;mo integrarla en decisiones reales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso creo que estos perfiles h&iacute;bridos no son un complemento, van a ser el centro, los que ocupen ese espacio (con criterio, con experiencia y con capacidad de conectar puntos) ser&aacute;n los que realmente gestionen las empresas en este nuevo contexto.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo, de hecho, no est&aacute; en no saber usar la IA, eso se aprende. El riesgo, en mi opini&oacute;n, est&aacute; en no saber qu&eacute; hacer con ella, y ah&iacute; es donde se va a producir la verdadera diferencia. La IA no elimina a quien hace el trabajo, sustituye a quien no entiende c&oacute;mo convertir la tecnolog&iacute;a en decisiones que generen negocio.
    </p><p class="article-text">
        Y hay una &uacute;ltima reflexi&oacute;n, que me parece interesante a&ntilde;adir.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces se dice que, adem&aacute;s de todo esto, estos perfiles deben conocer en profundidad el sector en el que operan; es verdad, pero solo hasta cierto punto.
    </p><p class="article-text">
        El conocimiento de sector aporta contexto, pero tambi&eacute;n introduce inercias, sesgos y formas de hacer que no siempre ayudan en momentos de cambio. De hecho, muchas de las grandes disrupciones no han venido de dentro del sector, sino de fuera. Por eso, m&aacute;s que perfiles que partan del conocimiento sectorial para luego incorporar tecnolog&iacute;a, lo que empieza a tener sentido es justo lo contrario: perfiles que entienden negocio y tecnolog&iacute;a, y que son capaces de entrar en distintos sectores para replantearlos. El sector importa, claro, pero como capa fina, porque lo que realmente cambia el juego no es conocer c&oacute;mo se han hecho siempre las cosas, sino entender c&oacute;mo pueden hacerse de otra manera. Y ah&iacute;, de nuevo, volvemos al mismo punto: criterio, experiencia y capacidad de decidir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/orquestadores-son_132_13136310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 17:56:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Orquestadores de valor: ¿Qué son?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,inteligencia artificial,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los colores de la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/colores-vida_132_13135455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef35372e-84e9-4bb5-b2e0-3c4bb1c8406a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los colores de la vida"></p><p class="article-text">
        No soy experta en estaciones de metro, pero he viajado lo suficiente como para saber que cada metro es un fiel reflejo de la ciudad donde se halla. Y cada vag&oacute;n un microcosmos de la sociedad que en aquella habita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo ir en el metro de Nueva York completamente alucinada. Tal vez porque hace de eso ya muchos a&ntilde;os, pero la diversidad de colores, razas y hasta religiones, me dejaron entonces impresionada. A&uacute;n conservo una foto que me hicieron sentada entre un jud&iacute;o ultraortodoxo cuyos tirabuzones ca&iacute;an casi sobre mi hombro y una se&ntilde;ora enorme afroamericana, supongo que del mism&iacute;simo Harlem.
    </p><p class="article-text">
        En el metro de Tokio te das cuenta de que la vida de muchas personas es sencillamente gris. El gris no tiene por qu&eacute; ser equivalente a tristeza. O s&iacute;. A m&iacute; no me gusta y, adem&aacute;s, siempre he cre&iacute;do que para vestir de gris hay que estar muy delgada. S&iacute;, amiga, te hace gorda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que cuando algo no es ni blanco ni negro, decimos que est&aacute; entre esa inmensa gana de grises, esa especie de comod&iacute;n en donde cabe todo. Y eso est&aacute; muy bien. Pero para las opiniones. Para ser lo suficientemente generoso como para admitir que es posible algo distinto a lo que t&uacute; crees.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la vida, prefiero los colores brillantes. Lo rotundo. Claro, por eso con las personas me pasa lo mismo. Porque las personas tambi&eacute;n somos de colores. Las que ves venir de amarillo, las azules que te dan confianza, las que brillan en lila, las que te aportan esperanza y vida en verde, las blancas y puras y hasta las rojas pasionales. Las que se ocultan detr&aacute;s del gris y no sabes nunca si van o vienen, no me gustan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante d&iacute;as he viajado en vagones de metro en Jap&oacute;n repletos de personas vestidas de todos los grises. Van en silencio, mirando su m&oacute;vil, o practicando algo para m&iacute; inaudito: dormir el tiempo exacto que supongo tienen calculado dura llegar a su destino. No lo entiendo. Yo ser&iacute;a incapaz. Personas sobre las que te preguntas qu&eacute; habr&aacute; detr&aacute;s de esa apariencia tan gris.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la hora punta de cualquier ma&ntilde;ana, en cualquier estaci&oacute;n de metro de Tokio, lo que ves es un enorme magma gris de personas que van o vienen deprisa. Eso s&iacute;, para entrar al vag&oacute;n, mantienen perfectas y ordenadas colas que nadie se atrever&iacute;a a quebrantar. Una ma&ntilde;ana vimos c&oacute;mo un se&ntilde;or, con su impoluto traje gris y su cuidado malet&iacute;n, se cay&oacute; al bajar precipitadamente unos escalones, impactando con fuerza en el suelo y d&aacute;ndose un golpe en la cabeza que reson&oacute;. Nadie se par&oacute;. Todos continuaron como si nada. Mi hija, un paso por delante de m&iacute; y m&aacute;s cerca del se&ntilde;or, reaccion&oacute; instintivamente agach&aacute;ndose de inmediato para ayudarle. Le toc&oacute; el brazo y entonces el se&ntilde;or se zaf&oacute; como avergonzado, se incorpor&oacute; como pudo y mientras bajaba varias veces la cabeza en se&ntilde;al de gratitud, continu&oacute; su marcha, diluy&eacute;ndose de nuevo en aquel magma gris.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos quedamos perplejas. Aquel d&iacute;a no pudimos evitar recordar al se&ntilde;or varias veces con aut&eacute;ntica preocupaci&oacute;n. Saquen ustedes sus conclusiones. Yo tengo la m&iacute;a. Eso s&iacute;, creo que me gustan a&uacute;n menos los que se instalan en la vida color de rosa y no le dan palo al agua. Que los hay y muchos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/colores-vida_132_13135455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 18:15:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los colores de la vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fin del espíritu de Adamuz]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/espiritu-adamuz_132_13134345.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5a9e247-9856-4b4e-9e7a-6623e9d46551_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fin del espíritu de Adamuz"></p><p class="article-text">
        No s&eacute; si fue un espejismo, pero definitivamente se ha acabado aquel esp&iacute;ritu de Adamuz, la unidad institucional despu&eacute;s del terrible accidente ferroviario que ir&aacute; marcado para siempre al nombre de este pueblo cordob&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana hemos visto una dura rueda de prensa del secretario general del PP andaluz, el cordob&eacute;s Antonio Repullo, responsabilizando al ministro &Oacute;scar Puente del accidente. Y al PSOE a la Junta del caos inicial de los servicios de emergencias. Fin del esp&iacute;ritu de Adamuz en plena precampa&ntilde;a electoral en Andaluc&iacute;a. Y el inicio de una guerra pol&iacute;tica que tengo claro que no va a beneficiar a ninguno de los dos. M&aacute;s bien al contrario.
    </p><p class="article-text">
        De Adamuz nos quedan por despejar a&uacute;n muchas inc&oacute;gnitas. Hay preguntas sin respuesta a&uacute;n. La m&aacute;s evidente es c&oacute;mo se rompi&oacute; la v&iacute;a por la que descarril&oacute; el Iryo. A&uacute;n no sabemos a qu&eacute; se debi&oacute;, ni si fue en la soldadura o en otro punto cercano, ni si se produjo por un fallo en la colada, por un error del soldador o qu&eacute;. No s&eacute;. Yo al menos veo prematuro buscar a&uacute;n una responsabilidad pol&iacute;tica en un error, s&iacute;, que ha provocado una tragedia. 
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, hubo caos y desconcierto en los minutos iniciales en la gesti&oacute;n de la emergencia. El 112 de Madrid y el de Andaluc&iacute;a llegaron a la terrible conclusi&oacute;n de que lo grave estaba en el Iryo y se tard&oacute; m&aacute;s de la cuenta en llegar al Alvia. &iquest;Se pudieron salvar vidas de haber llegado antes? Pues no lo sabemos. Y, me temo, nadie acabar&aacute; sabi&eacute;ndolo nunca. Pero aquello fue un enorme accidente ferroviario, en mitad de una noche cerrada de invierno, con cientos de afectados y un torrente de llamadas de tel&eacute;fono. Me cuesta pensar que esto sea culpa de alg&uacute;n pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En Renfe siempre hab&iacute;a un dicho que se&ntilde;alaba que cuando descarrilaba un tren la culpa siempre va a ser del ministro. Por elevaci&oacute;n. Y es probable que as&iacute; sea. Si hay un fallo, aunque no lo hayas cometido t&uacute;, por responsabilidad tienes que asumirlo como propio. Ha sido tu equipo el que ha errado. Y eso vale para Renfe y para cualquier responsabilidad. A&uacute;n recuerdo a un ferroviario de IU que dimiti&oacute; usando esa frase. Era responsable de organizaci&oacute;n y su gente en Belalc&aacute;zar registr&oacute; tarde la lista electoral... del entonces alcalde, que no se pudo presentar. Por elevaci&oacute;n asumi&oacute; su responsabilidad y se fue a su casa.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, insisto, creo que queda a&uacute;n mucho por saber antes de exigir nada a nadie. La instrucci&oacute;n judicial est&aacute; en pa&ntilde;ales y avanza muy lentamente. Las diligencias policiales de la Guardia Civil siguen pendientes de la respuesta clave: c&oacute;mo se rompi&oacute; la v&iacute;a. Y esa respuesta no llegar&aacute; sin los an&aacute;lisis en el laboratorio del material, pendientes tambi&eacute;n de que la jueza pueda nombrar a tres peritos judiciales.
    </p><p class="article-text">
        Estamos a las puertas de unas elecciones andaluzas y toda hip&eacute;rbole en torno a la tragedia de Adamuz se va a interpretar como lo que parece: que las v&iacute;ctimas han pasado a un segundo plano. De todos los asuntos que deber&iacute;an preocupar a los andaluces a la hora de votar, este asunto, a&uacute;n sin conclusiones claras, deber&iacute;a importar poco. Pero no ser&aacute; as&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/espiritu-adamuz_132_13134345.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 18:12:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fin del espíritu de Adamuz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Accidente trenes Adamuz,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pacto de señoros]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/pacto-senoros_132_13135919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f27c3fad-f0a2-48e1-acc5-8c6b38a81fb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x219y184.jpg" width="1200" height="675" alt="Pacto de señoros"></p><p class="article-text">
        <em>El Apartamento</em> es posiblemente la mejor pel&iacute;cula de la historia del cine. Una obra maestra dirigida por Billy Wilder con ayuda en el guion del gran I.A.L. Diamond.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de ustedes se preguntar&aacute;n por qu&eacute; lo es. Es f&aacute;cil: porque lo digo yo; y punto, al menos hoy.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a, la televisi&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola, en su secci&oacute;n de Cine Cl&aacute;sico de los lunes en La2, nos regal&oacute; la joya de Wilder protagonizada por Jack Lemmon, Shirley MacLaine y Fred MacMurray, entre otros y otras impresionantes personajes danzantes de la pu&ntilde;etera comedia humana. En una copia restaurada, con una fotograf&iacute;a en blanco y negro  impresionante y sin anuncios (excepto un intermedio para que el ente p&uacute;blico promocionara programas propios de mierda, de famosetes que decoran casas o hacen pasteles&hellip;, en fin, mi tele no es a&uacute;n lo que yo quer&iacute;a&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        Claro que hab&iacute;a visto esta pel&iacute;cula antes. Claro que hab&iacute;a percibido su hermosa historia de amor. Claro que hab&iacute;a visto, desde la voz en off del principio, su recreaci&oacute;n de la alienaci&oacute;n del obrero contempor&aacute;neo en esa oficina con esa profundidad de campo en blanco y negro donde todos est&aacute;n en sus mesas desfigurados, despersonalizados, fichas de un juego, de un sistema (se dice que la direcci&oacute;n de producci&oacute;n utiliz&oacute; a &ldquo;extras&rdquo; muy bajitos, incluso con acondroplasia, para llenar el final del plano de la oficina)&hellip; todo perverso envuelto en un aire de comedia gris&aacute;cea y de sonrisa forzada.
    </p><p class="article-text">
        Claro que C.C. Baxter (Lemmon) es un trepa. Un tipo que presta su apartamento alquilado y se presta a s&iacute; mismo para ascender.
    </p><p class="article-text">
        Y claro que hay un ascensor y una ascensorista, la se&ntilde;orita Fran Kubelik (MacLaine), porque no es lo mismo estar arriba que abajo.
    </p><p class="article-text">
        Pero las pel&iacute;culas, como las novelas o la m&uacute;sica que escuchamos van creciendo a nuestro lado. Y, al m&iacute;o, viendo <em>El Apartamento</em>, estaba mi compa&ntilde;era de sof&aacute; y de cineclub y me advirti&oacute;: Ojo a Rousseau y a aquel pacto social como un &ldquo;pacto de caballeros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ojo a las refutaciones que Mary Wollstonecraft (la &ldquo;abuela de Frankestein&rdquo;, digamos) le hizo a Rousseau y a los se&ntilde;ores ilustrados en su &ldquo;Vindicaci&oacute;n de los derechos de la mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Leo ahora el Emilio del autor ginebrino de otra manera: eso de que los hombres y mujeres no deben &ldquo;tener una constituci&oacute;n semejante de temperamento y car&aacute;cter, no deben educarse de la misma manera&rdquo;, o eso de que &ldquo;La primera aptitud y la m&aacute;s importante de una mujer es la buena conducta o suavidad de car&aacute;cter&rdquo;. Eso se nos hace ya, afortunadamente, bola.
    </p><p class="article-text">
        Pero sigo viendo la maravilla de <em>El Apartamento</em> y a esos se&ntilde;oros vacil&aacute;ndole, con su pacto, al trepa tonto, jugando con un chantaje de capitalismo parvulario y con las met&aacute;foras de un ascensor y de una llave que lo mismo sirve para echar &ldquo;una canita al aire&rdquo; que para acceder al servicio de los directivos&hellip; lo m&aacute;s en la pir&aacute;mide.
    </p><p class="article-text">
        <em>El Apartamento</em>, esa pel&iacute;cula en la que no se salva nadie. Ni los se&ntilde;oros, ni el tonto &uacute;til, ni la se&ntilde;orita Kubelik.
    </p><p class="article-text">
        Ni yo, cada vez que la vuelvo a ver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/pacto-senoros_132_13135919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 18:11:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pacto de señoros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/ciudad_132_13135232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2447810-83f1-4498-b605-8eae78a30fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad"></p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede estar desubicado sin saberlo? S&iacute;. Cuando nos dicen: &ldquo;Usted est&aacute; aqu&iacute;&rdquo; (en la calle cordobesa de Claudio Marcelo, por ejemplo), me sonr&iacute;o, dudo, elevo las cejas. Porque urge preguntarse d&oacute;nde estamos y a d&oacute;nde vamos realmente, dicho as&iacute;, dram&aacute;tico y fatal , a lo Rub&eacute;n Dar&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Que el tel&eacute;fono inteligente permita compartir la ubicaci&oacute;n es enga&ntilde;oso. No basta. Miremos qu&eacute; hay detr&aacute;s, arriba, debajo, en los alrededores, en el horizonte temporal, hist&oacute;rico, dial&eacute;ctico (valga el halo marxista).
    </p><p class="article-text">
        Lo digo porque la ciudad, las ciudades, lo local, all&iacute; donde la persona debe hallar el hogar y el sustento, el centro de salud, la biblioteca fet&eacute;n de singular arquitectura, las piscinas p&uacute;blicas (cubierta y de verano), el espacio cultural com&uacute;n de multiuso, el caf&eacute; y la media tostada, la charleta, la pertenencia activa a la comunidad&hellip;, es algo que est&aacute; siendo desvalijado, desnaturalizado, lenta o r&aacute;pidamente demolido frente a una vecindad acaso estafada en todas las coordenadas del planeta: aqu&iacute; y en Pek&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A escala global digamos que existe un malestar en las polis, asediadas por fuerzas voraces. Hay un sentirse o estar, la gente, extra&ntilde;ada y cuesta arriba, expulsada, explotada, crispada, sola, esclava del lugar y sus precariedades, sin casa ni suficiente tiempo libre, lejos de cuanto ensancha nuestro esp&iacute;ritu.
    </p><p class="article-text">
        Ese malestar acecha a toda polis. No pensemos que el tama&ntilde;o medio, la inercia de alg&uacute;n inmovilismo, la tremenda hermosura, el patrimonio de la humanidad, el gigante r&iacute;o, Sierra Morena, las voces &eacute;tico-po&eacute;ticas, el asociacionismo, los naturales y los migrados, las formidables instituciones, todo eso junto, nos protegen de una corriente planetaria que act&uacute;a cual enemiga de la ciudad. La ciudad cual categor&iacute;a. Como realidad para vivir y convivir. Como entidad capaz de financiarse y ser sostenible econ&oacute;mica y ambientalmente sin vender su alma a los diablos. Como soberan&iacute;a local que manda en s&iacute; y se dirige y se moldea hacia lo que conciertan, necesitan y planifican sus habitantes. Como espacio, en definitiva, de civilidad y de civilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Atenci&oacute;n, que esto puede ser serio. Lo dicho arriba se nutre de una conversaci&oacute;n en torno a los desaf&iacute;os, amenazas, emergencias, fortalezas, oportunidades que laten en las ciudades del siglo XXI. Bebe directamente del ensayo Antes todo esto era ciudad , de Pedro Bravo, a quien escuch&eacute; en el espacio Sapiens , de RNE.
    </p><p class="article-text">
        Asistimos a una lucha que nos toma como rehenes, como v&iacute;ctimas, como pasmarotes, como c&oacute;mplices que ignoran su condici&oacute;n. Se libra en el territorio, en sus espacios: los urbanos, los rurales, los tur&iacute;sticos, los estrat&eacute;gicos, los cultivables, los inundables, los de secano, los de regad&iacute;o, los codiciados, los log&iacute;sticos, los estrat&eacute;gicos, los valorizables, los contaminados, los urban&iacute;sticamente recalificables, los asfixiados, los relegados, los para&iacute;sos vaciados de nuestros pueblos, los del Ed&eacute;n posible para afincarse que anidan en tant&iacute;simas comarcas, los de los barrios gentrificados (con sus trampantojos de cascos hist&oacute;ricos donde, m&aacute;s que poder vivir, se hace caja y se apilan los reels de Instagram).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; s&iacute;ntomas, qu&eacute; pistas, qu&eacute; peque&ntilde;as muertes me he perdido durante a&ntilde;os? &iquest;C&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;? Los concursos p&uacute;blicos habitualmente los ganan las grandes compa&ntilde;&iacute;as, que luego, en general, subcontratan y ponen leoninas condiciones a las empresitas ejecutantes. Las administraciones, de las locales hacia arriba en el escalaf&oacute;n institucional, se han despatrimonializado en un amplio sentido de la palabra. No existe el necesario parque p&uacute;blico de vivienda asequible, contrapeso a la codicia de una econom&iacute;a mundial basada en la rentabilidad insensata y el dividendo por el dividendo. Para colmo, por poner un ejemplo, una buena porci&oacute;n de la vivienda social que hab&iacute;a en Madrid se vendi&oacute; a un fondo de inversi&oacute;n que despu&eacute;s hincha el precio de los alquileres y presuntamente pisotea derechos humanos b&aacute;sicos que son llave de otros; pues tener una casa es salud, es poder hacer planes de vida, escribir una direcci&oacute;n en un CV cuando se opta al empleo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y no solo se trata del autoboicot municipal, auton&oacute;mico, estatal o europeo, que en tantas ocasiones supone el externalizar y el privatizar, sino de la indignante cesi&oacute;n o p&eacute;rdida de bienes y recursos p&uacute;blicos que se levantaron con dinero de quienes pagamos impuestos. As&iacute;, habr&iacute;a que reconocer, por mucho que levantemos la barbilla y ensayemos gestos de dignidad, que las ciudades est&aacute;n en riesgo de sufrir un expolio orquestado, de ser vampirizadas y de convertirse en espacios muertos adictos al b&oacute;tox de la obra nueva, de la expansi&oacute;n sin rehabilitaci&oacute;n s&oacute;lida, coherente, bien financiada, a la medida de las personas y de la emergencia ambiental y clim&aacute;tica, sostenida en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad es nuestra palanca. Es urgente rehabitar las ciudades. Agarrarlas junto al coraz&oacute;n como el bal&oacute;n preciado de nuestros juegos infantiles. No perdamos el control. Que las ciudades vayan hacia donde el bien com&uacute;n diga. Que sean escenario, crisol de diversidad y muralla protectora de nuestras democracias.
    </p><p class="article-text">
        Porque si la democracia se forj&oacute; en las ciudades, en caf&eacute;s donde al calor de las tazas humeantes se dialogaba para cambiar las condiciones pol&iacute;ticas, laborales, etc., es claro que los nuevos autoritarismos buscan morder en la yugular de la polis.
    </p><p class="article-text">
        Pero estamos a tiempo de revertir el desastre. Un d&iacute;a, m&aacute;s pronto que tarde, en este siglo, por favor, deber&iacute;amos poder decir: &ldquo;Antes todo eso era detritus de los fondos buitre, y ahora hay vida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/ciudad_132_13135232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 09:27:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El arma secreta]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/arma-secreta_132_13134140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fef62e21-8aa0-41d1-a5ee-3848439c3e2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x734y642.jpg" width="1200" height="675" alt="El arma secreta"></p><p class="article-text">
        Las redes sociales, dise&ntilde;adas en principio desde el buen rollito para &ldquo;conectar y entretener&rdquo; a la humanidad, se han transformado en la herramienta de desinformaci&oacute;n y asedio pol&iacute;tico por antonomasia. Facebook, Instagram, WhatsApp y X &mdash;antes Twitter&mdash; han dejado de ser &ldquo;pasatiempos&rdquo; para convertirse en el campo de batalla donde se libran las guerras electorales en la actualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo quiero describir las tripas de esta bestia que parece que no terminamos de entender muy bien.
    </p><p class="article-text">
        Primero algo de historia. El pistoletazo de salida de esta nueva realidad se remonta a 2016, cuando dos pepinazos sacudieron occidente: la victoria que nadie esperaba del Brexit en el Reino Unido, y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. En el centro de ambas campa&ntilde;as se encontraba una empresa;&nbsp;<em>Cambridge Analytica</em>, y un m&eacute;todo, el an&aacute;lisis masivo de datos. Seg&uacute;n revel&oacute; entonces en primicia la revista suiza&nbsp;<em>Das Magazin</em>, tanto los partidarios de la salida de la UE, como la campa&ntilde;a de Trump utilizaron los servicios de esta por entonces misteriosa compa&ntilde;&iacute;a. La empresa, dirigida por Alexander Nix, emple&oacute; una aplicaci&oacute;n de Facebook llamada MyPersonality, que recopilaba datos sobre la psicolog&iacute;a de los usuarios con una precisi&oacute;n asombrosa; pod&iacute;a determinar la raza con un 95% de acierto, las preferencias pol&iacute;ticas con un 85% y la orientaci&oacute;n sexual con un 88%.
    </p><p class="article-text">
        El pastel se descubri&oacute; en 2018, cuando se revel&oacute; que Cambridge Analytica hab&iacute;a accedido a los datos de hasta 87 millones de perfiles de Facebook sin el consentimiento de sus usuarios, utilizando esa informaci&oacute;n para elaborar perfiles psicol&oacute;gicos y enviar propaganda pol&iacute;tica hiperpersonalizada. El documental de Netflix &ldquo;Nada es privado&rdquo; lo explica muy bien por si quer&eacute;is profundizar. En el proceso de an&aacute;lisis salieron datos muy curiosos como que al votante medio de Trump le gustaba el g&eacute;nero Z, y met&iacute;an millones en publicidad en los intermedios de The Walking Dead y similares. El objetivo no era convencer a los indecisos, sino explotar los miedos y prejuicios de del aproximadamente 15% de los votantes a los que llamaban &ldquo;the persuadibles&rdquo; para tratar de inclinar la balanza y conseguir lo que nadie esperaba. Como admiti&oacute; el propio creador del m&eacute;todo, el psic&oacute;logo Michal Kosinski, &ldquo;solo he mostrado que la bomba existe&rdquo;. Las consecuencias de esta fueron leves para sus ejecutores: Facebook recibi&oacute; una multa r&eacute;cord de 5.000 millones de d&oacute;lares en Estados Unidos y otras sanciones en el Reino Unido. Peccata minuta. Las consecuencias para los que recibieron el bombazo EEUU, UK y Europa, fueron y siguen siendo, incalculables.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;c&oacute;mo se cocina esto?. En el refer&eacute;ndum del Brexit, la campa&ntilde;a oficial Vote Leave gast&oacute; m&aacute;s de 2,7 millones de libras en anuncios segmentados en Facebook, una barbaridad para la &eacute;poca, creando 1.433 mensajes diferentes dirigidos a grupos espec&iacute;ficos de votantes. A los amantes de los animales se les mostraba un mensaje; a los votantes mayores, otro con esl&oacute;ganes de los 350 millones semanales que se fund&iacute;a el sistema nacional de salud (NHS); y a los j&oacute;venes, otros con promesas de &ldquo;futuro m&aacute;s brillante y libre&rdquo; lejos de los malvados reguladores de Bruselas. Estos anuncios fueron vistos m&aacute;s de 169 millones de veces. La Comisi&oacute;n Electoral brit&aacute;nica determin&oacute; que Vote Leave hab&iacute;a violado la ley electoral al colaborar con otra organizaci&oacute;n para eludir los l&iacute;mites de gasto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cambridge Analytica fue el primer caso de &eacute;xito del arma de manipulaci&oacute;n masiva podr&iacute;an ser las redes sociales, y se abri&oacute; la veda. En 2022 Elon Musk se gasta 44.000 millones de d&oacute;lares en comprarse Twitter y ponerle un nombre siniestro, y tambi&eacute;n en 2022, Donald Trump se gasta los cuartos en crear Truth, su propia red social y empieza a hacer ojitos a Musk, preparando ambos su pr&oacute;ximo asalto. Las presidenciales de 2024. En esos a&ntilde;os tambi&eacute;n se produce la verdadera y m&aacute;s acojonante transformaci&oacute;n en el contenido de las redes sociales con el impulso y auge de la nueva chica del bloque; la IA generativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2024 una oleada de&nbsp;<em>deepfakes</em>&nbsp;&mdash;videos, audios e im&aacute;genes falsas creadas con IA&mdash; inund&oacute; las campa&ntilde;as de medio mundo. Desde la parodia de Kamala Harris que el bueno de Elon Musk difundi&oacute; a sus 192 millones de seguidores en X, hasta el audio manipulado del presidente Biden instando a los dem&oacute;cratas de Nuevo Hampshire a no votar en las primarias, la frontera entre lo real y lo ficticio se ha difuminado por completo.
    </p><p class="article-text">
        El propio Musk, amo y se&ntilde;or de X, se ha destacado como uno de los principales impulsores y practicantes activos de esta desinformaci&oacute;n. Un an&aacute;lisis del Centro para Contrarrestar el Odio Digital revel&oacute; que las afirmaciones falsas y enga&ntilde;osas publicadas por Musk sobre las elecciones de 2024 acumularon m&aacute;s de 2.000 millones de visualizaciones. Tras anunciar su apoyo oficial a Trump en julio de 2024, los mensajes pol&iacute;ticos de Musk en X generaron m&aacute;s de 17.100 millones de visitas, el doble que todos los anuncios pol&iacute;ticos pagados en la plataforma durante el mismo per&iacute;odo. Musk transform&oacute; X en su propia m&aacute;quina personal de &ldquo;enmierdaci&oacute;n&rdquo; pol&iacute;tica, compartiendo afirmaciones falsas sobre inmigrantes indocumentados que votaban en masa, teor&iacute;as conspirativas sobre el &ldquo;virus de la mente&nbsp;<em>woke</em>&rdquo; y advertencias sobre el colapso del pa&iacute;s si no se materializaba bajada masiva del gasto p&uacute;blico. Para sanidad no hab&iacute;a pero para comprar centros de datos y misiles tomahawk s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el virus trascendi&oacute; a Estados Unidos y&nbsp;Reino Unido y la t&eacute;cnica se expandi&oacute;. En Brasil, la desinformaci&oacute;n fue una estrategia clave en la victoria presidencial de Jair Bolsonaro en 2018. Un an&aacute;lisis revel&oacute; que el 56% de las im&aacute;genes pol&iacute;ticas m&aacute;s compartidas en WhatsApp durante el per&iacute;odo electoral eran enga&ntilde;osas, y la gran mayor&iacute;a favorec&iacute;a al candidato de extrema derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la India, WhatsApp se convirti&oacute; en un hervidero de bulos durante las elecciones generales de 2019 y 2024, con mensajes virales que difund&iacute;an afirmaciones falsas sobre el proceso de votaci&oacute;n y que, en algunos casos, provocaron hasta violencia f&iacute;sica. En Filipinas, las elecciones de 2025 han sido controvertidas por lo que los legisladores han calificado como una &ldquo;armamentizaci&oacute;n de la desinformaci&oacute;n&rdquo;, con redes coordinadas de cuentas falsas que apoyan al expresidente Rodrigo Duterte. Un estudio revel&oacute; que hasta el 45% de las conversaciones sobre las elecciones estaban siendo impulsadas por perfiles falsos,&nbsp;<em>bots</em>&nbsp;y&nbsp;<em>avatars</em>.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;jico, Colombia, Argentina y otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina tambi&eacute;n han sido escenario de este fen&oacute;meno. En las elecciones mexicanas de 2021, los grupos de Facebook actuaron como &ldquo;cebo&rdquo; para atraer a los usuarios a chats de WhatsApp y Telegram, donde la desinformaci&oacute;n circulaba sin regulaci&oacute;n. En Colombia, los discursos de &ldquo;post verdad&rdquo; y desinformaci&oacute;n estuvieron incrustados en la comunicaci&oacute;n p&uacute;blica durante las elecciones presidenciales de 2022, con pol&iacute;ticos y empresas afines recurriendo a contenidos falsos para generar respuestas emocionales en los votantes. En algunos casos, como el de Javier Miley, ya no lo usa s&oacute;lo para ganar elecciones, sino tambi&eacute;n para vaciar los bolsillos de sus incautos seguidores cripto bros participando en un timo &ldquo;pump and dump&rdquo; de manual con la moneda reci&eacute;n creada a tal efecto Libra. Dios los cr&iacute;a y ellos se roban.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; el caso m&aacute;s extremo del uso de las redes sociales como arma pol&iacute;tica de impacto vuelve a tener de protagonista a Donald Trump y se produjo tras las elecciones de 2020 en Estados Unidos. Seg&uacute;n el informe del fiscal especial Jack Smith, Trump utiliz&oacute; Twitter, como altavoz de enmierdaci&oacute;n y pataleo tras haber perdido las elecciones contra Biden. Trump difundi&oacute; afirmaciones falsas sobre un supuesto fraude electoral masivo, atac&oacute; a funcionarios y jueces que no respaldaban sus mentiras, y moviliz&oacute; a sus seguidores para la concentraci&oacute;n del 6 de enero en Washington D.C.. &ldquo;<em>&iexcl;La gran protesta en D.C. ser&aacute; el 6 de enero. &iexcl;Est&eacute;n all&iacute;, ser&aacute; salvaje!</em>&rdquo;, tuite&oacute; Trump el 19 de diciembre de 2020. All&iacute; que se plantaron buena parte de sus seguidores, algunos disfrazados con cuernos de toro. Ser&iacute;a hasta gracioso si no hubiesen fallecido 9 personas en el evento. As&iacute; se las gastaba nuestro amigo Donald.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta de las propias plataformas ha sido, en el mejor de los casos, ambivalente. En 2020, Facebook implement&oacute; medidas extremas de moderaci&oacute;n que redujeron a cero las visualizaciones de contenidos falsos durante las elecciones. Osea que poder se puede. Pero en 2024, ya con Trump empujando fuerte, la empresa cambi&oacute; de rumbo. Su presidente de asuntos globales, Nick Clegg, reconoci&oacute; que hab&iacute;an &ldquo;cometido demasiados errores&rdquo; al limitar contenido inofensivo y castigar injustamente la &ldquo;libertad de expresi&oacute;n&rdquo; de demasiada gente. En enero de 2025, Mark Zuckerberg anunci&oacute; el fin del programa de verificaci&oacute;n de datos externa en Estados Unidos, reemplaz&aacute;ndolo por un modelo de &ldquo;Notas Comunitarias&rdquo; similar al de X. Ambas se han convertido a d&iacute;a de hoy en aut&eacute;nticas zah&uacute;rdas de mierda como ya coment&eacute; en&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/limpiar-zahurda_132_11948364.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este art&iacute;culo</a>.
    </p><p class="article-text">
        En 2026 esto ya es un despiporre, Musk est&aacute; desbocado pegando collejas a todo dirigente europeo que se precie y se ha enzarzado hasta con Irene Montero, Trump est&aacute; amenazando en destruir civilizaciones &ldquo;en una noche&rdquo; desde su propia red social, y la plaga de voceros y caponeros de los &ldquo;persuadibles&rdquo; copan ya otras plataformas como YouTube, Instagram o TikTok con lo que la panda de borregos exaltados sigue creciendo. &iquest;Hasta cuando va a durar esto?&iquest;Alguien va a hacer algo? &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; la pr&oacute;xima? &iquest;Lo de que un buf&oacute;n chalado como Donald Trump haya llegado a presidente de los Estados Unidos y est&eacute; amenazando con tirar bombas at&oacute;micas no es suficiente?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales no son un juguete, ni un pasatiempo, ni una broma de mal gusto. Son un peligro y un arma de destrucci&oacute;n masiva que se va a cargar nuestro mundo tal y como lo conocemos, o al menos nuestras democracias si alguien no&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/facebooks-fentanilos_132_12033367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace algo</a>&nbsp;YA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/arma-secreta_132_13134140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 18:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El arma secreta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El escudo, la memoria y las prioridades]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/escudo-memoria-prioridades_132_13131362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/340e671c-9cc9-4e10-831d-0a6166cf1149_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x399y1185.jpg" width="1200" height="675" alt="El escudo, la memoria y las prioridades"></p><p class="article-text">
        Hay debates que no surgen por casualidad. Se construyen, se empujan poco a poco y, cuando la ciudadan&iacute;a se da cuenta, ya est&aacute;n sobre la mesa como si fueran inevitables. Eso es exactamente lo que est&aacute; ocurriendo en C&oacute;rdoba con el escudo de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Conviene empezar por el rigor. El denominado &ldquo;le&oacute;n rampante&rdquo; no es un s&iacute;mbolo cualquiera ni neutro: es un emblema hist&oacute;rico vinculado al Reino de Le&oacute;n, posteriormente integrado en la Corona de Castilla, y asociado a la her&aacute;ldica medieval que acompa&ntilde;a a la conquista cristiana de la ciudad en 1236 por Fernando III, conocido como &ldquo;el Santo&rdquo;. No es un detalle menor, porque lo que se pretende recuperar no es solo un escudo, sino una determinada lectura del pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, el escudo con el que hoy se identifican la mayor&iacute;a de cordobeses y cordobesas &mdash;el que incorpora la Mezquita, el r&iacute;o Guadalquivir, el Puente Romano o la noria&mdash; no es un capricho moderno. Fue adoptado por la primera corporaci&oacute;n democr&aacute;tica tras la dictadura, en un momento en el que la ciudad decidi&oacute; mirarse a s&iacute; misma desde una identidad m&aacute;s amplia, m&aacute;s plural y m&aacute;s reconocible. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo a&uacute;n m&aacute;s relevante. C&oacute;rdoba no es una ciudad cualquiera. Es la &uacute;nica ciudad del mundo con cuatro declaraciones de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: la Mezquita- Catedral (1984), el casco hist&oacute;rico (1994), la Fiesta de los Patios (2012) y Medina Azahara (2018). Y el escudo actual, precisamente, refleja parte de ese patrimonio por el que C&oacute;rdoba es conocida internacionalmente. Es un s&iacute;mbolo que conecta directamente con lo que somos y con c&oacute;mo nos ve el mundo.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;le&oacute;n rampante&rdquo;, sin embargo, no representa esa C&oacute;rdoba. Representa otra cosa: una visi&oacute;n parcial, centrada en un episodio hist&oacute;rico concreto y en un relato que algunos quieren volver a colocar en el centro.
    </p><p class="article-text">
        Y no estamos ante hechos aislados. Lo que en su d&iacute;a comenz&oacute; con un informe que el propio alcalde se apresur&oacute; a desautorizar ante el rechazo ciudadano, no ha desaparecido. Ha mutado. Se expresa hoy en peque&ntilde;os gestos: la presencia creciente del le&oacute;n en actos p&uacute;blicos, el reparto de pines durante la Semana Santa, o su aparici&oacute;n en espacios simb&oacute;licos como el cartel de la Feria de Mayo de 2026.
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto es casual. Es una estrategia de normalizaci&oacute;n. Un intento de desplazar, poco a poco, el s&iacute;mbolo compartido por la ciudadan&iacute;a hacia otro que responde a una visi&oacute;n m&aacute;s estrecha de la historia y de la propia ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Y en este punto, el debate deja de ser est&eacute;tico para convertirse en pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando hablamos de s&iacute;mbolos, hablamos de memoria. De c&oacute;mo una sociedad decide honrar su pasado y construir su relato colectivo. Las calles, las estatuas, los escudos&hellip; no son neutros. Son decisiones conscientes sobre qu&eacute; y a qui&eacute;n se reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde aparece la gran contradicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se nos dice que no hay recursos para cumplir con la memoria democr&aacute;tica, para retirar s&iacute;mbolos del franquismo o para honrar a quienes defendieron la democracia y fueron v&iacute;ctimas del fascismo. Pero, sin embargo, s&iacute; parece haberlos para levantar estatuas de medio mill&oacute;n de euros dedicadas a un rey medieval o para reabrir debates simb&oacute;licos que la ciudad ya hab&iacute;a superado.
    </p><p class="article-text">
        No es una cuesti&oacute;n de dinero. Es una cuesti&oacute;n de prioridades.
    </p><p class="article-text">
        Porque al final, lo que se est&aacute; decidiendo no es qu&eacute; escudo es m&aacute;s bonito. Lo que se est&aacute; decidiendo es qu&eacute; pasado se quiere recordar y cu&aacute;l se quiere dejar en la sombra. Qu&eacute; ciudad queremos ser y qu&eacute; relato queremos construir.
    </p><p class="article-text">
        Las prioridades son las prioridades. Y cuando un gobierno prefiere mirar al siglo XIII antes que al siglo XXI, cuando elige homenajear a un rey medieval en lugar de a quienes defendieron la democracia, est&aacute; diciendo claramente qu&eacute; memoria considera digna de ser recordada.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n cu&aacute;l prefiere olvidar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Carlos Ruiz, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/escudo-memoria-prioridades_132_13131362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 18:05:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escudo, la memoria y las prioridades]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo sobrevivir y prosperar ante la situación actual?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/sobrevivir-prosperar-situacion-actual_132_13126817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/057d54a7-33f2-4f7a-86f2-48907eb22b47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo sobrevivir y prosperar ante la situación actual?"></p><p class="article-text">
        Volvemos a vivir una &ldquo;situaci&oacute;n&rdquo; in&eacute;dita, la subida del precio del petr&oacute;leo y del gas est&aacute;n provocando la subida de los precios de la mayor&iacute;a de los productos que consumimos en el d&iacute;a a d&iacute;a, est&aacute; situaci&oacute;n no mejorar&aacute; a corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta coyuntura,&nbsp;ya no solo se busca &ldquo;ahorrar&rdquo; sino que surge el objetivo de &ldquo;sobrevivir&rdquo; e intentar prosperar en nuestras finanzas personales.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a y la inflaci&oacute;n est&aacute;n cambiando las reglas del juego, hoy contamos con unas &ldquo;herramientas&rdquo; que, bien usadas, nos ayudar&aacute;n en nuestro objetivo.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo ser&aacute;, ahorrar y sobrevivir ante el alza de la inflaci&oacute;n en un Mundo en &ldquo;guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los modelos de IA nos pueden ayudar, son una herramienta que utiliza modelos de comportamiento &ldquo;personalizados&rdquo;, analizando nuestros patrones de &ldquo;compra&rdquo; en tiempo real.
    </p><p class="article-text">
        Este an&aacute;lisis nos permitir&iacute;a recibir &ldquo;consejos&rdquo; antes de tomar una &ldquo;decisi&oacute;n&rdquo; de compra o inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La clave, recibir &ldquo;consejos&rdquo; que se adapten a nuestra situaci&oacute;n y objetivos personales reales, siendo conscientes del entorno que nos rodea a nivel global.
    </p><p class="article-text">
        Pero no deber&iacute;amos solo &ldquo;confiar&rdquo; en todo lo que nos recomienda la IA, recuerda que suele tener sus &ldquo;alucinaciones&rdquo;, refuerza sus &ldquo;consejos&rdquo; con tu formaci&oacute;n y puntualmente con&nbsp;un profesional.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo combatir a la inflaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, volvamos a ver en la eurozona la &ldquo;estanflaci&oacute;n&rdquo;, es decir, subida la de la inflaci&oacute;n con bajo crecimiento econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Las previsiones de inflaci&oacute;n para este 2026 en la eurozona, entre un 2,60% y un 5,9%, estando hoy en el entorno del 3%.
    </p><p class="article-text">
        Complicado batir a la inflaci&oacute;n para no perder &ldquo;poder adquisitivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ahorrador, escarmentado por sus inversiones en p&eacute;rdidas, busca dep&oacute;sitos a plazo fijo o cuentas corrientes retribuidas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no ser&aacute;n retribuidas a un tipo de inter&eacute;s que se aproxime a la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tendremos que seguir &ldquo;invirtiendo&rdquo; para conseguir no perder poder adquisitivo en inversiones tradicionales o alternativas?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/sobrevivir-prosperar-situacion-actual_132_13126817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 18:01:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo sobrevivir y prosperar ante la situación actual?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los genocidas no quieren testigos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/genocidas-no-quieren-testigos_132_13125277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3439da33-912c-47af-b1c9-fb22d137ef73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los genocidas no quieren testigos"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando el periodismo desaparece de una guerra, no hay ojos para contarla</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Catalina Gómez Ángel</span>
                                        <span>—</span> Corresponsal en Irán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2025 concluy&oacute; con <strong>67 periodistas asesinados</strong>. No fue un mal a&ntilde;o. Tampoco bueno. Si tenemos en cuenta, claro, que ya hayamos normalizado que ejercer una funci&oacute;n de inter&eacute;s p&uacute;blico te acabe costando la vida. El a&ntilde;o 2024, por ejemplo, murieron 66. Y en 2018 fueron liquidados 96. Nada que ver, no obstante, con los <strong>142 que fallecieron</strong> en 2012 mientras nos escrib&iacute;an sus cr&oacute;nicas desde el campo de batalla.
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas no mueren. Son asesinados. Con esta dram&aacute;tica obviedad comienza el <a href="https://rsf-es.org/balance-2025-el-odio-y-la-impunidad-hacen-de-2025-un-ano-mortifero-para-los-periodistas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">balance anual</a> de <strong>Reporteros sin Fronteras</strong> que usted puede descolgar tranquilamente de su p&aacute;gina web mientras se sopla un verm&uacute; leyendo el pifostio que est&aacute;n montando <strong>dos supremacistas blancos</strong> en Oriente Medio. Uno de ellos, por cierto, es el responsable de la mitad de los periodistas asesinados en todo el planeta durante 2025. Que no es un dato menor, oiga.
    </p><p class="article-text">
        Si contamos desde octubre de 2023, el n&uacute;mero de reporteros fulminados por Israel asciende a <strong>220 solo en Gaza</strong>. En efecto, los periodistas no mueren. Son asesinados. Cuando vas a perpetrar un genocidio no conviene tener testigos de tus cr&iacute;menes. Aunque luego te pases a la Corte Penal Internacional por el arco del triunfo. Mucho m&aacute;s cuando dispones de artilugios de alta precisi&oacute;n para <strong>cazar las piezas</strong> que quieres cazar a mil, dos mil o cinco mil kil&oacute;metros de distancia.
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera podr&iacute;a pensar que el derecho a la informaci&oacute;n est&aacute; en riesgo por la acci&oacute;n criminal de <strong>bandas organizadas.</strong> Pero f&iacute;jese qu&eacute; cosas. La mayor amenaza a la libertad de prensa hoy d&iacute;a proviene de un socio preferente que viaja en traje de corbata y se codea con todos los l&iacute;deres del <strong>mundo desarrollado.</strong> Defender la civilizaci&oacute;n en la jungla salvaje de Oriente Medio exige duros sacrificios. Por ejemplo, aniquilar a centenares de reporteros que meten sus sucias narices en limpiar de terroristas tierra sagrada.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del Ej&eacute;rcito israel&iacute;, el principal verdugo de periodistas son los c&aacute;rteles de M&eacute;xico, seg&uacute;n el informe de RsF. Y en el honroso tercer lugar se sit&uacute;an los <strong>soldados de Putin,</strong> otro amigo de la paz, la concordia y el respeto a los derechos humanos. El a&ntilde;o 2025 termin&oacute; con <strong>503 periodistas encarcelados.</strong> China encabeza este indigno ranking con 121 reporteros entre rejas. Le sigue Rusia, con 48, y Birmania, con 47. Ir&aacute;n, por cierto, mantiene otros 21 periodistas en prisi&oacute;n. Veinte se encuentran secuestrados y <strong>135 desaparecidos </strong>en este negro balance anual que retrata un mundo deprimente.
    </p><p class="article-text">
        Ayer se cumplieron 23 a&ntilde;os desde el asesinato de <strong>Julio Anguita Parrado</strong> en la guerra de Irak. En su memoria se entreg&oacute; el XIX Premio Internacional de Periodismo que recay&oacute; en <strong>Catalina G&oacute;mez &Aacute;ngel.</strong> La reportera colombiana no pudo venir a recogerlo personalmente porque se encuentra en Teher&aacute;n contando al mundo la operaci&oacute;n de derribo que ejecutan coordinadamente dos de los ej&eacute;rcitos m&aacute;s <strong>destructivos del planeta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un v&iacute;deo con sus palabras fue proyectado en el sal&oacute;n de actos del Centro de Visitantes de la Mezquita Catedral de C&oacute;rdoba ante el silencio sepulcral de un centenar de personas. &ldquo;Cuando el periodismo desaparece de una guerra, <strong>no hay ojos para contarla&rdquo;</strong>, declar&oacute; desde la capital de Ir&aacute;n. En efecto. Dicho de otra manera. Cuando el periodismo sale por la puerta, la impunidad entra por la ventana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/genocidas-no-quieren-testigos_132_13125277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 04:00:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los genocidas no quieren testigos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Plena entrada en vigor de la ley que regula el desperdicio alimentario]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/plena-entrada-vigor-ley-regula-desperdicio-alimentario_132_13123933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75293df6-df60-4c2e-af80-2f435ba3f83a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Plena entrada en vigor de la ley que regula el desperdicio alimentario"></p><p class="article-text">
        En este mes de abril de 2026 se produce la plena entrada en vigor de la ley 1/2025, de prevenci&oacute;n de las p&eacute;rdidas y el desperdicio alimentario, que afecta a todos los agentes de la cadena alimentaria. Aunque la ley entr&oacute; en vigor en el momento de su publicaci&oacute;n en el BOE en abril de 2025, conten&iacute;a una disposici&oacute;n final vig&eacute;sima que establec&iacute;a que las obligaciones generales contenidas en el art. 6 entrar&iacute;an en vigor al cabo de un a&ntilde;o. A partir de ahora, todos los agentes de la cadena alimentaria (salvo las microempresas y las peque&ntilde;as explotaciones agrarias) tienen que cumplir esas obligaciones (respetar la jerarqu&iacute;a de prioridades de la ley, tener un plan de prevenci&oacute;n del desperdicio, establecer acuerdos de donaci&oacute;n de excedentes a entidades sociales, entre otras cosas).
    </p><p class="article-text">
        Esta ley quiso dar respuesta a un problema en torno al cual ha ido creciendo la preocupaci&oacute;n en los &uacute;ltimos diez o doce a&ntilde;os, a partir de los datos que ha ido poniendo de relieve la FAO: un tercio de los alimentos que se producen para consumo humano se pierde o desperdicia a lo largo de la cadena alimentaria. Adem&aacute;s de los costes econ&oacute;micos y sociales, esto tiene unos impactos ecol&oacute;gicos brutales, en t&eacute;rminos de emisiones asociadas de gases de efecto invernadero (casi un 10% del total), de degradaci&oacute;n de suelos, de consumo de agua dulce, de desperdicio de fertilizantes, semillas, energ&iacute;a y otros recursos.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a se estima que alrededor del 40% del desperdicio alimentario se produce en el eslab&oacute;n del consumo final, principalmente en nuestras casas. La realidad que ha constatado <a href="https://enraizaderechos.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enra&iacute;za Derechos</a> en diferentes estudios e investigaciones que ha realizado, es que muchas personas -la mayor&iacute;a- no son conscientes de su propio desperdicio y mucho menos de los impactos ambientales que tienen. Por eso, desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, venimos trabajando en la sensibilizaci&oacute;n y concienciaci&oacute;n sobre esta problem&aacute;tica. Una de las iniciativas ha sido la creaci&oacute;n de un portal web que aporta informaci&oacute;n y herramientas para aquellas personas que se quieren comprometer en la reducci&oacute;n del desperdicio alimentario: <a href="https://yonodesperdicio.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yonodesperdicio</a>.
    </p><p class="article-text">
        En C&oacute;rdoba hemos hecho exposiciones, hemos dado formaciones, hemos colaborado con <a href="https://www.maristascordoba.com/poniendo-freno-al-desperdicio-alimentario/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centros educativos</a>, con otras organizaciones, como EcoC&oacute;rdoba o <a href="https://ideas.coop/desperdicio-alimentario-charla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IDEAS</a>, con la <a href="https://www.uloyola.es/blog/doctorado/el-programa-de-doctorado-en-desarrollo-inclusivo-y-sostenible-celebra-junto-con-la-universidad-zamorano-de-honduras-un-evento-sobre-desperdicio-alimentario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad Loyola</a>, con SADECO, con el <a href="https://enraizaderechos.org/noticias/hablamos-de-desperdicio-alimentario-en-cordoba-dentro-de-un-proyecto-transfronterizo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FAMSI</a>&hellip; Con la plena entrada en vigor de la ley, seguimos abiertos a ampliar estas colaboraciones y a acompa&ntilde;ar a los agentes de la cadena alimentaria que quieran ponerse al d&iacute;a con las obligaciones que les tocan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Medina Rey, Enraíza Derechos Córdoba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/plena-entrada-vigor-ley-regula-desperdicio-alimentario_132_13123933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 17:58:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Plena entrada en vigor de la ley que regula el desperdicio alimentario]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde está la Córdoba auténtica? Turismo, patrimonio e identidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cordoba-autentica-turismo-patrimonio-e-identidad_132_13124008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77e65648-46a8-49d4-8a27-8fe040a0dfc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Dónde está la Córdoba auténtica? Turismo, patrimonio e identidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Durante mis pr&aacute;cticas como estudiante de turismo en el Casco Hist&oacute;rico de C&oacute;rdoba escuch&eacute; una pregunta repetirse una y otra vez: &ldquo;&iquest;D&oacute;nde puedo encontrar un tablao flamenco aut&eacute;ntico? &iquest;D&oacute;nde comen los cordobeses? &iquest;Qu&eacute; lugares tienen la verdadera esencia de C&oacute;rdoba?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas preguntas reflejan un inter&eacute;s creciente por conocer una ciudad m&aacute;s genuina, m&aacute;s all&aacute; de los recorridos tur&iacute;sticos habituales. Sin embargo, las opciones m&aacute;s visibles suelen ser tablaos pensados para el visitante, con una est&eacute;tica artificial y precios elevados, o restaurantes del centro con men&uacute;s en varios idiomas, m&aacute;s orientados al turismo que a las costumbres locales.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta realidad surge una cuesti&oacute;n inevitable: &iquest;d&oacute;nde est&aacute; realmente la esencia de C&oacute;rdoba? Y, m&aacute;s importante a&uacute;n, &iquest;c&oacute;mo conservarla si la ciudad se transforma cada vez m&aacute;s para responder &uacute;nicamente al turismo?
    </p><p class="article-text">
        La creciente orientaci&oacute;n tur&iacute;stica del casco hist&oacute;rico no solo cambia su oferta, sino tambi&eacute;n la vida de quienes lo habitan. Poco a poco, el car&aacute;cter residencial se va perdiendo: vecinos que se marchan, viviendas convertidas en alojamientos tur&iacute;sticos y negocios tradicionales que desaparecen para dar paso a tiendas pensadas para el visitante. Todo ello pone en riesgo la identidad de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba es uno de los grandes destinos culturales de Espa&ntilde;a, con un patrimonio excepcional que va mucho m&aacute;s all&aacute; de sus monumentos. No solo hablamos de la Mezquita-Catedral o Medina Azahara, sino tambi&eacute;n de sus tradiciones, su vida cotidiana, sus barrios y su gente. Esa es la verdadera riqueza que da sentido a la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El turismo ha tra&iacute;do beneficios evidentes, como la generaci&oacute;n de empleo o la restauraci&oacute;n de edificios hist&oacute;ricos. Pero tambi&eacute;n plantea retos. En determinados momentos del a&ntilde;o, el casco hist&oacute;rico se satura, dificultando la vida diaria de los residentes. El aumento de los alquileres y la transformaci&oacute;n del comercio local son consecuencias cada vez m&aacute;s visibles.
    </p><p class="article-text">
        Las fiestas populares tampoco han sido ajenas a este cambio. Celebraciones como las Cruces de Mayo, que nacieron como encuentros vecinales, se han convertido en eventos multitudinarios donde, en ocasiones, se pierde su sentido original. Cuando la fiesta se adapta &uacute;nicamente al turismo, corre el riesgo de perder su esencia.
    </p><p class="article-text">
        El reto no est&aacute; en rechazar el turismo, sino en gestionarlo con equilibrio. Apostar por un modelo que respete la identidad local, que valore la cultura y que piense tambi&eacute;n en quienes viven la ciudad cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba es admirada en todo el mundo por su patrimonio y su historia, pero su verdadera esencia est&aacute; en su gente y en su forma de vida. Conservarla no es solo proteger sus
    </p><p class="article-text">
        monumentos, sino tambi&eacute;n cuidar lo que la hace &uacute;nica. Solo as&iacute; podr&aacute; seguir siendo una ciudad aut&eacute;ntica, habitable y viva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Isabel Ortiz Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cordoba-autentica-turismo-patrimonio-e-identidad_132_13124008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 17:58:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Dónde está la Córdoba auténtica? Turismo, patrimonio e identidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿$180M de facturación con solo dos empleados y la IA?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/180m-facturacion-empleados-ia_132_13120132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fed9bbd4-1d88-403e-b219-37c31ac0cc68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿$180M de facturación con solo dos empleados y la IA?"></p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as le&iacute; un art&iacute;culo sobre una <em>startup</em> llamada Medvi que, supuestamente, factura 180 millones de d&oacute;lares con solo dos empleados gracias a la IA. M&aacute;s all&aacute; de los datos (que seguramente est&aacute;n inflados, incompletos o, quiz&aacute;, mal interpretados)&nbsp;lo interesante, al menos para m&iacute;, no es si son dos, diez o cien personas, que tambi&eacute;n lo ser&iacute;a, sino qu&eacute; est&aacute; cambiando realmente en el negocio. Porque el titular f&aacute;cil es ese: &ldquo;la IA permite crear empresas gigantes con muy pocas personas&rdquo;. Pero ese no es el cambio; eso es ruido goloso, pero ruido.
    </p><p class="article-text">
        El cambio real es otro, m&aacute;s estrat&eacute;gico, m&aacute;s complejo. Ahora, una empresa puede capturar mucho valor sin poseer la cadena de valor , y&nbsp;aqu&iacute; es donde la IA deja de ser una herramienta y pasa a ser&nbsp;una capa estructural. Pero para que eso ocurra hay una condici&oacute;n previa que muchas veces se pasa por alto: entender qu&eacute; es la IA y c&oacute;mo aplicarla al negocio. Porque la IA no es solo automatizaci&oacute;n ni solo eficiencia, es una capa cognitiva que permite operar, decidir y optimizar de forma distinta, y solo cuando entiendes eso puedes construir algo como Medvi.
    </p><p class="article-text">
        Si analizas el caso con calma&nbsp;Medvi no hace nada especialmente m&aacute;gico. No fabrica el producto, no tiene m&eacute;dicos propios, no tiene farmacia, no controla la operaci&oacute;n, ya&nbsp;todo eso est&aacute; externalizado. Entonces, &iquest;qu&eacute; hace? Controla la distribuci&oacute;n, la experiencia y, sobre todo, la relaci&oacute;n con el usuario. Y la IA aparece justo ah&iacute;, no como sustituto del negocio, sino como el sistema que permite escalar esa capa optimizando la adquisici&oacute;n, mejorando la&nbsp;conversi&oacute;n, automatiza interacciones&nbsp;y acelera decisiones. Es decir, convierte esa capa en un sistema, por llamarlo de alguna forma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto puede recordar a modelos como Amazon, pero hay una diferencia clave. Amazon no fabrica la mayor&iacute;a de lo que vende, pero s&iacute; controla la cadena log&iacute;stica los pagos, infraestructura, <em>marketplace</em>. Es un modelo basado en integraci&oacute;n, pero Medvi, no. Medvi es lo contrario, ya que&nbsp;desintegra la cadena . No posee las piezas, &ldquo;solo las conecta. Y eso cambia completamente el tipo de empresa que est&aacute;s construyendo, pero tambi&eacute;n cambia algo m&aacute;s importante, que es el tipo de ventaja competitiva. Amazon es dif&iacute;cil de copiar porque controla la infraestructura, pero Medvi, en cambio, es mucho m&aacute;s f&aacute;cil de replicar porque no tiene activos cr&iacute;ticos propios. Su ventaja no est&aacute; en lo que posee, sino en c&oacute;mo conecta y optimiza, y eso dibuja un escenario distinto, con negocios m&aacute;s r&aacute;pidos y flexibles, pero tambi&eacute;n m&aacute;s f&aacute;ciles de replicar.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; vuelve a aparecer la IA, pero ahora en su papel m&aacute;s importante. Porque este tipo de modelo solo es viable si tienes una capa que aprende, ajusta y optimiza continuamente. Sin esa capa, esto no escala. Con ella, se convierte en un sistema adaptable, ya que la&nbsp;IA no elimina la complejidad del negocio, la gestiona, no sustituye la operaci&oacute;n, la coordina y&nbsp;no crea el modelo, pero permite que funcione.
    </p><p class="article-text">
        Antes, el valor estaba en construir toda la cadena (producto, operaci&oacute;n, distribuci&oacute;n) ahora, sin embargo, el valor se est&aacute; concentrando en otro punto, en&nbsp;la capa que conecta todo eso con el cliente y la optimiza en tiempo real. Esto cambia completamente las reglas del juego. Puedes crear un negocio relevante sin poseer los activos ni encargarte directamente de la ejecuci&oacute;n, y aun as&iacute; apropiarte del valor, pero esa misma l&oacute;gica funciona para cualquiera, y ah&iacute; surge la tensi&oacute;n: modelos m&aacute;s &aacute;giles y veloces, s&iacute;, pero tambi&eacute;n m&aacute;s expuestos y con menor capacidad de defensa.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, reducir la IA a una herramienta de productividad es quedarse muy corto,&nbsp;es hacer m&aacute;s con menos, es entender c&oacute;mo funciona, aplicarla correctamente y, a partir de ah&iacute;, redise&ntilde;ar el negocio. Y esto conecta con algo que estamos viendo en muchos sectores, tambi&eacute;n en los medios por ejemplos.&nbsp;Durante a&ntilde;os, el valor estaba en producir contenido. Hoy, cada vez m&aacute;s, el valor est&aacute; en qui&eacute;n distribuye, qui&eacute;n tiene la relaci&oacute;n, qui&eacute;n controla el acceso y qui&eacute;n sabe optimizar todo eso.
    </p><p class="article-text">
        Medvi no demuestra que la IA sustituya empresas demuestra algo mucho m&aacute;s inc&oacute;modo y es que muchas empresas estaban construidas en la parte correcta de la cadena para un contexto que ya no existe. Y aqu&iacute; est&aacute; la pregunta de verdad, al menos para m&iacute;, que no&nbsp;es si puedes o debes&nbsp;usar IA, es si sabes entenderla y aplicarla en el lugar adecuado del negocio. Porque en este nuevo escenario no gana quien produce mejor, gana quien dise&ntilde;a mejor el sistema, y, ah&iacute;, la IA deja de ser una herramienta para convertirse en ventaja competitiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/180m-facturacion-empleados-ia_132_13120132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 18:01:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿$180M de facturación con solo dos empleados y la IA?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La Grazia': elogio de la ligereza]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/grazia-elogio-ligereza_132_13120146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef9c1b76-13d1-4cdf-a922-637d3d680d97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La Grazia&#039;: elogio de la ligereza"></p><p class="article-text">
        Pocos cineastas como Sorrentino consiguen en la actualidad que sus pel&iacute;culas sean est&eacute;ticamente deslumbrantes y, al mismo tiempo, parezcan construidas sobre cientos de capas, esas que el espectador, como si convirtiera en un arque&oacute;logo, ha de ir descubriendo con la cabeza llena de interrogantes. Pocos adem&aacute;s como &eacute;l han sabido asumir la mejor herencia de la cinematograf&iacute;a italiana y traducirla en un lenguaje propio, ya inconfundible, mediante el cual es capaz de diseccionar con bistur&iacute; preciso el alma de un pa&iacute;s, el suyo que es tambi&eacute;n un poco el m&iacute;o, en el que la historia, el arte y los dioses atraviesan los cuerpos y configuran un espacio, que es tambi&eacute;n temporal, en el que pareciera habitar todo lo mejor pero tambi&eacute;n todo lo peor. Ah&iacute; est&aacute; <em>La gran belleza</em> como m&aacute;xima expresi&oacute;n de ese retrato siempre inacabado de todo un mundo. De ah&iacute; el delito que deber&iacute;a suponer ver sus pel&iacute;culas dobladas. Mucho m&aacute;s acertado en sus obras m&aacute;s estrictamente pol&iacute;ticas &ndash;<em>Il divo, Silvio (y los otros)</em>&ndash; y en las que tira sin pudor de su memoria &ndash;<em>Fue la mano de Dios</em>&ndash;<em>,</em> que cuando deja sin control su ego de macho italiano que mira a las mujeres desde una atalaya que las empeque&ntilde;ece y hasta cosifica  &ndash;<em>La juventud, Parthenope</em> &ndash; , Sorrentino, aun en sus obras m&aacute;s fallidas, consigue arrastrarnos a unos imaginarios que nos certifican el valor del cine no solo para recrear met&aacute;foras sino tambi&eacute;n, y sobre todo, para dejar al descubierto muchos de los recovecos de los seres tan imperfectos que somos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltima pel&iacute;cula, el director napolitano vuelve a sus momentos de mayor inspiraci&oacute;n y nos ofrece un relato que nos invita a adentrarnos en una enorme casa por la que vamos abriendo puertas que nos llevan a habitaciones en las que las preguntas parecen haber sustituido a las ventanas. La historia de los &uacute;ltimos d&iacute;as del presidente de la Rep&uacute;blica italiana, Mariano&nbsp;de Santis, un prestigioso jurista que se enfrente al dilema de ratificar una ley sobre la eutanasia, al tiempo que ha de valorar la concesi&oacute;n de dos indultos en el ejercicio del derecho de gracia que le concede la Constituci&oacute;n, es un ejercicio de malabarismo en torno a la figura de un hombre viejo y prestigioso que se enfrenta al peso de los recuerdos y al desfiladero que supone llegar a una edad que, sobre todo para nosotros, constituye el punto y final de una trayectoria volcada en manuales, presencia p&uacute;blica e importancia y reconocimiento. Hay mucho en <em>La Grazia</em> de mirada l&uacute;cida sobre el envejecimiento de los hombres, socializados para desempe&ntilde;ar un papel que nos ha supuesto desde siempre renuncias y hasta castraciones de muchas dimensiones de lo humano, hasta el punto de que como le sucede el protagonista, apodado &ldquo;hormig&oacute;n armado&rdquo;, acabamos siendo prisioneros de un traje, el de la masculinidad, que nos obliga a ir por la vida con una pesad&iacute;sima mochila sobre las espaldas. En este sentido, el contraste con las figuras de la hija y de la querida y fiel amiga con la que comparte tantos momentos, ambas, sin embargo, marcadas por esa mirada tan accesoria que Sorrentino siempre tiene de las mujeres en su cine,&nbsp;nos evidencia que estamos ante un hombre en crisis, la cual no solo tiene que ver con el paso del tiempo sino tambi&eacute;n con su propia identidad construida. Una crisis que, por tanto, va m&aacute;s all&aacute; de la que en un plano moral le genera la reflexi&oacute;n sobre el final de la vida, el derecho a morir y, en definitiva, sobre la <em>due&ntilde;idad </em>de nuestros d&iacute;as, esa pregunta que se repite en la pel&iacute;cula&nbsp;y que, como tambi&eacute;n suele pasar en el cine del italiano, conecta con la presencia de la religi&oacute;n como eje que nos sostiene o que, por el contrario, nos incomoda. En este sentido, son impagables los di&aacute;logos que el presidente tiene con un Papa africano, as&iacute; como toda esa est&eacute;tica, que tambi&eacute;n se nutre de una maravillosa banda sonora, tan cercana a <em>The Young Pope</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>La Grazia</em> no solo es impecable desde el punto de vista formal &ndash;esos recurrentes planos construidos desde la simetr&iacute;a, esos momentos on&iacute;ricos,&nbsp;esas coreograf&iacute;as y hasta esa c&aacute;mara lenta prodigiosa en la escena de la visita del presidente portugu&eacute;s, por no hablar de una galer&iacute;a impagable de personajes secundarios interpretados por actores y actrices cuyos rostros son un libro abierto&ndash; sino que nos plantea tantos dilemas &eacute;ticos, y por supuesto tambi&eacute;n jur&iacute;dicos, que har&iacute;a falta casi un tratado entero para desentra&ntilde;ar todo lo que el sabio Sorrentino nos plantea en algo m&aacute;s de dos horas de metraje. Por supuesto, todo lo relativo a los derechos relacionados con el morir, pero tambi&eacute;n la importancia de los procedimientos normativos como cauce para la deliberaci&oacute;n o las turbulencias de una verdad que se nos antoja imposible por m&aacute;s que un juez trate de llegar a ella v&iacute;a sentencia. Y, adem&aacute;s, como trasfondo tal vez m&aacute;s discutible, pero sin duda provocador de parte de la belleza de esta pel&iacute;cula, la percepci&oacute;n del amor como la respuesta que da sentido incluso &eacute;tico a nuestra existencia.&nbsp;El amor de Mariano por su desaparecida Aurora, pero tambi&eacute;n el de la esposa que acaba con la vida de su marido maltratador o el de unos hijos que acaban de alguna forma convertidos en padre y madre de su padre. Solo un actor con el talento y la fuerza &eacute;pica de su mirada y de su porte, como lo es Toni Servillo, podr&iacute;a haber encarnado, con una elegancia y profundidad desarmantes, todas esas capas de cebolla que <em>La Grazia</em> nos invita a ir retirando con lentitud, en el recorrido impudoroso de un personaje que, como el emperador del cuento, acaba desnudo ante nuestra mirada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gracia, se sentencia en un momento de la pel&iacute;cula, no es sino la belleza de la duda. Tal vez la revelaci&oacute;n de que somos nosotros los due&ntilde;os de nuestros d&iacute;as y que eso, con el permiso de dios, nos lleva a siempre, irremediablemente, a un lugar dubitativo y expectante. De esta manera, y como entiendo que Sorrentino nos acaba queriendo decir casi como moraleja de su pel&iacute;cula, el secreto, porque no hay otro secreto, es vivir con m&aacute;s ligereza, flotar, renunciar al centro de gravedad permanente, ser n&oacute;madas y desabrocharnos el &uacute;ltimo bot&oacute;n de la camisa, ese que los hombres durante tantas d&eacute;cadas hemos apretado bien con el nudo de una corbata. Ligereza que tambi&eacute;n reclama otro tiempo, sin prisas, con la calma de quien mira y quien piensa, de quien escucha o de quien incluso aprende a saborear el silencio como un pasaporte hacia el coraje que a menudo la vida nos exige.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/grazia-elogio-ligereza_132_13120146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 18:00:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La Grazia': elogio de la ligereza]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vaya semanita]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/semanita_132_13119447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ce1c331-9854-4af0-86b0-e660411fd111_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vaya semanita"></p><p class="article-text">
        La semana ha sido dura y llena de est&iacute;mulos, como siempre en estas fechas; pero hemos vuelto a sobrevivir a ella. Es esa semana en la que se cambian los relojes, los trasteros, los altillos, las costumbres, los afanes y hasta, qui&eacute;n sabe, los amores. Es una semana en la que puedes cambiar de vocaci&oacute;n y decidir suspender &ldquo;letras&rdquo; para dedicarte a las &ldquo;ciencias&rdquo; porque has visto un documental muy chulo en la tele. Cosas de primavera que siempre pasan.
    </p><p class="article-text">
        El pasado jueves, santo d&iacute;a, un cohete grand&iacute;simo lleno de combustible en contenedores grand&iacute;simos se alzaba grand&iacute;simo desde la Florida al cielo para hacer un viaje grand&iacute;simo. Iba a la Luna, creo.
    </p><p class="article-text">
        Los astronautas (que son norteamericanos, de Estados Unidos y Canad&aacute;, esos pa&iacute;ses tan j&oacute;venes y lozanos que no tienen detr&aacute;s ni La Odisea, ni Ricardo III, ni el Quijote) llevaban consigo la protecci&oacute;n de la Virgen de Luna Coronada, patrona de Pozoblanco y Villanueva de C&oacute;rdoba, el pueblo de mis padres. Saber eso me hizo bien, no me pregunten por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al suelo, a ras de tierra, &iacute;dolos lujosamente ornamentados representaban el dolor y la muerte de un tipo que lleva haciendo lo mismo desde hace m&aacute;s de dos mil a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Yo no sab&iacute;a a d&oacute;nde mirar, lo reconozco. Sent&iacute; que todo era importante, que todo era susceptible de ser tenido en cuenta: mirar arriba al cielo azul&iacute;simo por si la Artemis II (o su c&aacute;psula Orion) dibujaban una estela o buscar el perd&oacute;n (por no s&eacute; cuantas cosas por las que debo pedir perd&oacute;n) intentando ver detr&aacute;s de la valla los capirotes de los penitentes que se supone que desfilan (&iquest;?) para pedir perd&oacute;n. Porque el paso no se ve (si no pagas, creo).
    </p><p class="article-text">
        Todo raro, tal vez porque raro es vivir: esa elecci&oacute;n que nadie puede tomar por s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jense: hoy resucita Jes&uacute;s y esta noche un Dacia Sandero, a&uacute;n sin pagar del todo, se estrella volviendo de una playa hortera en una rotonda de La Barrosa por apurar el domingo y no &ldquo;encender las largas&rdquo; a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas pasan.
    </p><p class="article-text">
        Ll&aacute;menle santa a la semana, si quieren.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/semanita_132_13119447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 18:00:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vaya semanita]]></media:title>
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    </item>
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