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    <title><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright eldiario.es]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/]]></link>
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    <item>
      <title><![CDATA[El juego de la imitación moral]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/juego-imitacion-moral_132_13139902.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7470d1e1-309c-4d6d-93c6-727a7267baa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juego de la imitación moral"></p><p class="article-text">
        El experimento es muy conocido: una persona dialoga con un <em>algo</em> y llega un momento en el que, en el discurrir de su conversaci&oacute;n, le es imposible discernir si su interlocutor es una inteligencia artificial o un ser humano. En ese momento, la m&aacute;quina &mdash;que, sin saberlo siquiera, ha estado jugando al <em>juego de la imitaci&oacute;n</em>&mdash; ha superado el conocido como &ldquo;test de Turing&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que tenga raz&oacute;n <strong>Jordi Pigem</strong><em><strong> </strong></em>cuando propone que la sigla IA se traduzca como <em>invasi&oacute;n algor&iacute;tmica</em> en lugar de como algo que no es &mdash;una <em>inteligencia artificial</em>&mdash;, y es que, efectivamente, la IA, sea lo que sea, se est&aacute; extendiendo como una pandemia que amenaza con reemplazar cualquier decisi&oacute;n humana, reducida ya a un mero c&aacute;lculo matem&aacute;tico &mdash;o peor a&uacute;n, econ&oacute;mico&mdash; de supuestas <em>fortalezas </em>y <em>debilidades</em>; como si lo que nos interesara, de verdad y cuando <em>nos va la vida en ello</em>, pudiera reducirse a ceros y unos.
    </p><p class="article-text">
        Pero si dejar que un algoritmo &mdash;con sus sesgos, sus <em>alucinaciones</em> o los intereses ocultos de sus programadores&mdash; sea el que nos diga qu&eacute; debemos considerar como verdad puede resultar una temeridad, m&aacute;s preocupante a&uacute;n se antoja que una IA se ocupe de determinar por nosotros qu&eacute; se debe hacer, o no, frente a un dilema &eacute;tico, o qu&eacute; resulta aconsejable acordar entre diferentes opciones pol&iacute;ticas, situaciones ambas en las que no cabe hablar en t&eacute;rminos de verdad o falsedad, sino m&aacute;s bien <em>valorar </em>si se trata de actos buenos o inmorales, o de propuestas justas o arbitrarias. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un famoso dilema moral &mdash;popularizado por la fil&oacute;sofa brit&aacute;nica <strong>Philippa Foot</strong>&mdash; en el que se nos propone decidir qu&eacute; hacer ante la dram&aacute;tica e inevitable situaci&oacute;n en la que un tranv&iacute;a descontrolado atropellar&aacute; a cinco personas salvo que, si as&iacute; lo estimamos <em>justo</em>, actuemos modificando la marcha del aparato reconduci&eacute;ndolo hasta un lugar en el que <em>solo </em>atropellar&iacute;a, insalvablemente, a un desafortunado peat&oacute;n que pasaba por all&iacute;. La fr&iacute;a l&oacute;gica racional, aritm&eacute;tica y utilitarista suele decantar la <em>ecuaci&oacute;n moral</em> a favor de <em>preferir </em>la muerte de uno en lugar de la de cinco, pues de este modo salvamos a cuatro inocentes. Parece incuestionable. Sin embargo, el dilema contin&uacute;a con diversas variantes, una de las cuales pone nombre y apellidos al viandante solitario: la madre del llamado a decidir qu&eacute; hacer con el tranv&iacute;a. Ante esta nueva circunstancia, la mayor&iacute;a opta por, parafraseando a <strong>Camus</strong>, decir aquello de que &ldquo;entre la l&oacute;gica matem&aacute;tica y mi madre, elijo a mi madre&rdquo;. Lo que antes parec&iacute;a incuestionable se torna ahora, al menos, como <em>discutible</em>.
    </p><p class="article-text">
        La injustamente olvidada pensadora b&uacute;lgara <strong>Rachel Bespaloff</strong> afirm&oacute; en su d&iacute;a que &ldquo;no se elige una &eacute;tica como se elige un abrigo&rdquo;; de hecho, normalmente el ser humano <em>decide</em> de antemano qu&eacute; va a hacer y luego se da razones que, ante s&iacute; y ante los dem&aacute;s, justifiquen moralmente sus actos. Por esos y otros motivos, resulta dif&iacute;cil llegar a creer que una futurible IA, sea lo que sea, aunque se la programara de antemano con todas las teor&iacute;as &eacute;ticas que el ser humano ha ido perge&ntilde;ando &mdash;intelectualismo moral socr&aacute;tico, &eacute;tica de la virtud aristot&eacute;lica, utilitarismo, deontolog&iacute;a kantiana, etc.&mdash; pudiera alg&uacute;n d&iacute;a jugar al<em> juego de la imitaci&oacute;n moral</em>; y es que decidir <em>qu&eacute; se debe hacer</em> ante cualquier decisi&oacute;n moralmente dif&iacute;cil no se solventa, como se ha dicho ya, acudiendo a maniqueos par&aacute;metros de verdadero/falso, pero tampoco puede quedar artificiosamente reducido a aplicar, de manera autom&aacute;tica, criterios meramente algor&iacute;tmicos que tan solo traducen ocultos c&aacute;lculos ego&iacute;stas de qu&eacute; pueda sernos m&aacute;s <em>rentable</em> en el corto plazo. 
    </p><p class="article-text">
        Decidir qu&eacute; debemos hacer, en no pocas ocasiones, suele tener m&aacute;s que ver tanto con la poes&iacute;a de quien se sabe colocar en el lugar del otro, acompa&ntilde;arlo o compadecerse de &eacute;l sin imponer su visi&oacute;n del mundo; cuanto con la &eacute;pica, nada programable en un sistema de <em>software, </em>de quien, como les ocurr&iacute;a a aquellos siete samur&aacute;is de Kurosawa, se juega la vida por algo parecido a la Justicia a cambio de tres comidas de arroz al d&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Vilaplana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/juego-imitacion-moral_132_13139902.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 18:01:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El juego de la imitación moral]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Orquestadores de valor: ¿Qué son?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/orquestadores-son_132_13136310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29c7d268-4ee4-463c-985c-e3ec83a6ab4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Orquestadores de valor: ¿Qué son?"></p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a le&iacute; un post que ven&iacute;a a decir que solo hay un tipo de trabajador que la IA no podr&aacute; sustituir, que es aquel cuyo trabajo no puede definirse, y que la l&iacute;nea ya no est&aacute; entre manual e intelectual, sino entre lo que puede describirse y lo que no. Y, en esencia, estoy bastante de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que puede estructurarse o describirse (aunque sea complejo) empieza a ser terreno natural para la IA , lo estamos viendo ya en m&uacute;ltiples sectores y, por tanto, si algo puede explicarse como una secuencia de pasos, antes o despu&eacute;s podr&aacute; automatizarse.
    </p><p class="article-text">
        Pero creo que hay un matiz importante que cambia bastante la lectura.
    </p><p class="article-text">
        La frontera no est&aacute; tanto en lo definible frente a lo no definible. Para m&iacute;, empieza a estar en qui&eacute;n define el problema, porque la IA ya no solo ejecuta, tambi&eacute;n propone, combina, sugiere, comienza a entrar en terrenos que antes consider&aacute;bamos reservados a lo creativo y eso desplaza el valor hacia otro sitio, a saber y decidir qu&eacute; merece la pena hacer, a formular las preguntas correctas, a entender el contexto y asumir las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde aparece algo que, en mi opini&oacute;n, va a marcar los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Empieza a surgir una nueva capa de perfiles, que no son t&eacute;cnicos puros, tampoco son directivos cl&aacute;sicos, son perfiles h&iacute;bridos que entienden la tecnolog&iacute;a, pero sobre todo entienden c&oacute;mo convertirla en negocio.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo a&uacute;n m&aacute;s importante, ya que ese este perfil no se construye solo con conocimiento t&eacute;cnico ni con formaci&oacute;n reciente, se construye, sobre todo, con experiencia, porque entender qu&eacute; tecnolog&iacute;a a aplicar no es un problema t&eacute;cnico, es un problema de criterio y este se sustenta en haber gestionado negocios reales, tomado decisiones con impacto, entendido c&oacute;mo funcionan los mercados y vivido aciertos y errores. Sin esa base, la tecnolog&iacute;a se queda en herramienta, con ella, se convierte en palanca.
    </p><p class="article-text">
        Por eso estos perfiles no son simplemente &ldquo;gente que sabe de IA&rdquo;, son profesionales que llevan a&ntilde;os entendiendo c&oacute;mo la tecnolog&iacute;a afecta al negocio, aunque antes se llamara digitalizaci&oacute;n, internet o transformaci&oacute;n. Ahora, con la IA, ese conocimiento se vuelve cr&iacute;tico. Este perfil ya no programan necesariamente, no ejecutan todo, pero son los que deciden qu&eacute; automatizar, dise&ntilde;an c&oacute;mo se integra la tecnolog&iacute;a, conectan herramientas con procesos reales e interpretan el impacto en el negocio. Son lo que yo llamo orquestadores de valor.
    </p><p class="article-text">
        Y, claro, esto cambia tambi&eacute;n c&oacute;mo se gestionan las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os hemos construido organizaciones donde la tecnolog&iacute;a era soporte, donde la estrategia iba por un lado y la ejecuci&oacute;n por otro. Ese modelo empieza a romperse porque ahora la tecnolog&iacute;a no es una capa m&aacute;s, es parte del propio modelo de negocio, y eso exige otro tipo de liderazgo. Ya no basta con entender el mercado, ni con gestionar equipos, ni siquiera con tener visi&oacute;n estrat&eacute;gica en abstracto, hace falta experiencia aplicada para entender qu&eacute; puede hacer la tecnolog&iacute;a, d&oacute;nde aplicarla y c&oacute;mo integrarla en decisiones reales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso creo que estos perfiles h&iacute;bridos no son un complemento, van a ser el centro, los que ocupen ese espacio (con criterio, con experiencia y con capacidad de conectar puntos) ser&aacute;n los que realmente gestionen las empresas en este nuevo contexto.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo, de hecho, no est&aacute; en no saber usar la IA, eso se aprende. El riesgo, en mi opini&oacute;n, est&aacute; en no saber qu&eacute; hacer con ella, y ah&iacute; es donde se va a producir la verdadera diferencia. La IA no elimina a quien hace el trabajo, sustituye a quien no entiende c&oacute;mo convertir la tecnolog&iacute;a en decisiones que generen negocio.
    </p><p class="article-text">
        Y hay una &uacute;ltima reflexi&oacute;n, que me parece interesante a&ntilde;adir.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces se dice que, adem&aacute;s de todo esto, estos perfiles deben conocer en profundidad el sector en el que operan; es verdad, pero solo hasta cierto punto.
    </p><p class="article-text">
        El conocimiento de sector aporta contexto, pero tambi&eacute;n introduce inercias, sesgos y formas de hacer que no siempre ayudan en momentos de cambio. De hecho, muchas de las grandes disrupciones no han venido de dentro del sector, sino de fuera. Por eso, m&aacute;s que perfiles que partan del conocimiento sectorial para luego incorporar tecnolog&iacute;a, lo que empieza a tener sentido es justo lo contrario: perfiles que entienden negocio y tecnolog&iacute;a, y que son capaces de entrar en distintos sectores para replantearlos. El sector importa, claro, pero como capa fina, porque lo que realmente cambia el juego no es conocer c&oacute;mo se han hecho siempre las cosas, sino entender c&oacute;mo pueden hacerse de otra manera. Y ah&iacute;, de nuevo, volvemos al mismo punto: criterio, experiencia y capacidad de decidir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/orquestadores-son_132_13136310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 17:56:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Orquestadores de valor: ¿Qué son?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,inteligencia artificial,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los colores de la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/colores-vida_132_13135455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef35372e-84e9-4bb5-b2e0-3c4bb1c8406a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los colores de la vida"></p><p class="article-text">
        No soy experta en estaciones de metro, pero he viajado lo suficiente como para saber que cada metro es un fiel reflejo de la ciudad donde se halla. Y cada vag&oacute;n un microcosmos de la sociedad que en aquella habita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo ir en el metro de Nueva York completamente alucinada. Tal vez porque hace de eso ya muchos a&ntilde;os, pero la diversidad de colores, razas y hasta religiones, me dejaron entonces impresionada. A&uacute;n conservo una foto que me hicieron sentada entre un jud&iacute;o ultraortodoxo cuyos tirabuzones ca&iacute;an casi sobre mi hombro y una se&ntilde;ora enorme afroamericana, supongo que del mism&iacute;simo Harlem.
    </p><p class="article-text">
        En el metro de Tokio te das cuenta de que la vida de muchas personas es sencillamente gris. El gris no tiene por qu&eacute; ser equivalente a tristeza. O s&iacute;. A m&iacute; no me gusta y, adem&aacute;s, siempre he cre&iacute;do que para vestir de gris hay que estar muy delgada. S&iacute;, amiga, te hace gorda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que cuando algo no es ni blanco ni negro, decimos que est&aacute; entre esa inmensa gana de grises, esa especie de comod&iacute;n en donde cabe todo. Y eso est&aacute; muy bien. Pero para las opiniones. Para ser lo suficientemente generoso como para admitir que es posible algo distinto a lo que t&uacute; crees.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la vida, prefiero los colores brillantes. Lo rotundo. Claro, por eso con las personas me pasa lo mismo. Porque las personas tambi&eacute;n somos de colores. Las que ves venir de amarillo, las azules que te dan confianza, las que brillan en lila, las que te aportan esperanza y vida en verde, las blancas y puras y hasta las rojas pasionales. Las que se ocultan detr&aacute;s del gris y no sabes nunca si van o vienen, no me gustan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante d&iacute;as he viajado en vagones de metro en Jap&oacute;n repletos de personas vestidas de todos los grises. Van en silencio, mirando su m&oacute;vil, o practicando algo para m&iacute; inaudito: dormir el tiempo exacto que supongo tienen calculado dura llegar a su destino. No lo entiendo. Yo ser&iacute;a incapaz. Personas sobre las que te preguntas qu&eacute; habr&aacute; detr&aacute;s de esa apariencia tan gris.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la hora punta de cualquier ma&ntilde;ana, en cualquier estaci&oacute;n de metro de Tokio, lo que ves es un enorme magma gris de personas que van o vienen deprisa. Eso s&iacute;, para entrar al vag&oacute;n, mantienen perfectas y ordenadas colas que nadie se atrever&iacute;a a quebrantar. Una ma&ntilde;ana vimos c&oacute;mo un se&ntilde;or, con su impoluto traje gris y su cuidado malet&iacute;n, se cay&oacute; al bajar precipitadamente unos escalones, impactando con fuerza en el suelo y d&aacute;ndose un golpe en la cabeza que reson&oacute;. Nadie se par&oacute;. Todos continuaron como si nada. Mi hija, un paso por delante de m&iacute; y m&aacute;s cerca del se&ntilde;or, reaccion&oacute; instintivamente agach&aacute;ndose de inmediato para ayudarle. Le toc&oacute; el brazo y entonces el se&ntilde;or se zaf&oacute; como avergonzado, se incorpor&oacute; como pudo y mientras bajaba varias veces la cabeza en se&ntilde;al de gratitud, continu&oacute; su marcha, diluy&eacute;ndose de nuevo en aquel magma gris.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos quedamos perplejas. Aquel d&iacute;a no pudimos evitar recordar al se&ntilde;or varias veces con aut&eacute;ntica preocupaci&oacute;n. Saquen ustedes sus conclusiones. Yo tengo la m&iacute;a. Eso s&iacute;, creo que me gustan a&uacute;n menos los que se instalan en la vida color de rosa y no le dan palo al agua. Que los hay y muchos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/colores-vida_132_13135455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 18:15:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fin del espíritu de Adamuz]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/espiritu-adamuz_132_13134345.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5a9e247-9856-4b4e-9e7a-6623e9d46551_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fin del espíritu de Adamuz"></p><p class="article-text">
        No s&eacute; si fue un espejismo, pero definitivamente se ha acabado aquel esp&iacute;ritu de Adamuz, la unidad institucional despu&eacute;s del terrible accidente ferroviario que ir&aacute; marcado para siempre al nombre de este pueblo cordob&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana hemos visto una dura rueda de prensa del secretario general del PP andaluz, el cordob&eacute;s Antonio Repullo, responsabilizando al ministro &Oacute;scar Puente del accidente. Y al PSOE a la Junta del caos inicial de los servicios de emergencias. Fin del esp&iacute;ritu de Adamuz en plena precampa&ntilde;a electoral en Andaluc&iacute;a. Y el inicio de una guerra pol&iacute;tica que tengo claro que no va a beneficiar a ninguno de los dos. M&aacute;s bien al contrario.
    </p><p class="article-text">
        De Adamuz nos quedan por despejar a&uacute;n muchas inc&oacute;gnitas. Hay preguntas sin respuesta a&uacute;n. La m&aacute;s evidente es c&oacute;mo se rompi&oacute; la v&iacute;a por la que descarril&oacute; el Iryo. A&uacute;n no sabemos a qu&eacute; se debi&oacute;, ni si fue en la soldadura o en otro punto cercano, ni si se produjo por un fallo en la colada, por un error del soldador o qu&eacute;. No s&eacute;. Yo al menos veo prematuro buscar a&uacute;n una responsabilidad pol&iacute;tica en un error, s&iacute;, que ha provocado una tragedia. 
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, hubo caos y desconcierto en los minutos iniciales en la gesti&oacute;n de la emergencia. El 112 de Madrid y el de Andaluc&iacute;a llegaron a la terrible conclusi&oacute;n de que lo grave estaba en el Iryo y se tard&oacute; m&aacute;s de la cuenta en llegar al Alvia. &iquest;Se pudieron salvar vidas de haber llegado antes? Pues no lo sabemos. Y, me temo, nadie acabar&aacute; sabi&eacute;ndolo nunca. Pero aquello fue un enorme accidente ferroviario, en mitad de una noche cerrada de invierno, con cientos de afectados y un torrente de llamadas de tel&eacute;fono. Me cuesta pensar que esto sea culpa de alg&uacute;n pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En Renfe siempre hab&iacute;a un dicho que se&ntilde;alaba que cuando descarrilaba un tren la culpa siempre va a ser del ministro. Por elevaci&oacute;n. Y es probable que as&iacute; sea. Si hay un fallo, aunque no lo hayas cometido t&uacute;, por responsabilidad tienes que asumirlo como propio. Ha sido tu equipo el que ha errado. Y eso vale para Renfe y para cualquier responsabilidad. A&uacute;n recuerdo a un ferroviario de IU que dimiti&oacute; usando esa frase. Era responsable de organizaci&oacute;n y su gente en Belalc&aacute;zar registr&oacute; tarde la lista electoral... del entonces alcalde, que no se pudo presentar. Por elevaci&oacute;n asumi&oacute; su responsabilidad y se fue a su casa.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, insisto, creo que queda a&uacute;n mucho por saber antes de exigir nada a nadie. La instrucci&oacute;n judicial est&aacute; en pa&ntilde;ales y avanza muy lentamente. Las diligencias policiales de la Guardia Civil siguen pendientes de la respuesta clave: c&oacute;mo se rompi&oacute; la v&iacute;a. Y esa respuesta no llegar&aacute; sin los an&aacute;lisis en el laboratorio del material, pendientes tambi&eacute;n de que la jueza pueda nombrar a tres peritos judiciales.
    </p><p class="article-text">
        Estamos a las puertas de unas elecciones andaluzas y toda hip&eacute;rbole en torno a la tragedia de Adamuz se va a interpretar como lo que parece: que las v&iacute;ctimas han pasado a un segundo plano. De todos los asuntos que deber&iacute;an preocupar a los andaluces a la hora de votar, este asunto, a&uacute;n sin conclusiones claras, deber&iacute;a importar poco. Pero no ser&aacute; as&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/espiritu-adamuz_132_13134345.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 18:12:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fin del espíritu de Adamuz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Accidente trenes Adamuz,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pacto de señoros]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/pacto-senoros_132_13135919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f27c3fad-f0a2-48e1-acc5-8c6b38a81fb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x219y184.jpg" width="1200" height="675" alt="Pacto de señoros"></p><p class="article-text">
        <em>El Apartamento</em> es posiblemente la mejor pel&iacute;cula de la historia del cine. Una obra maestra dirigida por Billy Wilder con ayuda en el guion del gran I.A.L. Diamond.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de ustedes se preguntar&aacute;n por qu&eacute; lo es. Es f&aacute;cil: porque lo digo yo; y punto, al menos hoy.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a, la televisi&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola, en su secci&oacute;n de Cine Cl&aacute;sico de los lunes en La2, nos regal&oacute; la joya de Wilder protagonizada por Jack Lemmon, Shirley MacLaine y Fred MacMurray, entre otros y otras impresionantes personajes danzantes de la pu&ntilde;etera comedia humana. En una copia restaurada, con una fotograf&iacute;a en blanco y negro  impresionante y sin anuncios (excepto un intermedio para que el ente p&uacute;blico promocionara programas propios de mierda, de famosetes que decoran casas o hacen pasteles&hellip;, en fin, mi tele no es a&uacute;n lo que yo quer&iacute;a&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        Claro que hab&iacute;a visto esta pel&iacute;cula antes. Claro que hab&iacute;a percibido su hermosa historia de amor. Claro que hab&iacute;a visto, desde la voz en off del principio, su recreaci&oacute;n de la alienaci&oacute;n del obrero contempor&aacute;neo en esa oficina con esa profundidad de campo en blanco y negro donde todos est&aacute;n en sus mesas desfigurados, despersonalizados, fichas de un juego, de un sistema (se dice que la direcci&oacute;n de producci&oacute;n utiliz&oacute; a &ldquo;extras&rdquo; muy bajitos, incluso con acondroplasia, para llenar el final del plano de la oficina)&hellip; todo perverso envuelto en un aire de comedia gris&aacute;cea y de sonrisa forzada.
    </p><p class="article-text">
        Claro que C.C. Baxter (Lemmon) es un trepa. Un tipo que presta su apartamento alquilado y se presta a s&iacute; mismo para ascender.
    </p><p class="article-text">
        Y claro que hay un ascensor y una ascensorista, la se&ntilde;orita Fran Kubelik (MacLaine), porque no es lo mismo estar arriba que abajo.
    </p><p class="article-text">
        Pero las pel&iacute;culas, como las novelas o la m&uacute;sica que escuchamos van creciendo a nuestro lado. Y, al m&iacute;o, viendo <em>El Apartamento</em>, estaba mi compa&ntilde;era de sof&aacute; y de cineclub y me advirti&oacute;: Ojo a Rousseau y a aquel pacto social como un &ldquo;pacto de caballeros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ojo a las refutaciones que Mary Wollstonecraft (la &ldquo;abuela de Frankestein&rdquo;, digamos) le hizo a Rousseau y a los se&ntilde;ores ilustrados en su &ldquo;Vindicaci&oacute;n de los derechos de la mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Leo ahora el Emilio del autor ginebrino de otra manera: eso de que los hombres y mujeres no deben &ldquo;tener una constituci&oacute;n semejante de temperamento y car&aacute;cter, no deben educarse de la misma manera&rdquo;, o eso de que &ldquo;La primera aptitud y la m&aacute;s importante de una mujer es la buena conducta o suavidad de car&aacute;cter&rdquo;. Eso se nos hace ya, afortunadamente, bola.
    </p><p class="article-text">
        Pero sigo viendo la maravilla de <em>El Apartamento</em> y a esos se&ntilde;oros vacil&aacute;ndole, con su pacto, al trepa tonto, jugando con un chantaje de capitalismo parvulario y con las met&aacute;foras de un ascensor y de una llave que lo mismo sirve para echar &ldquo;una canita al aire&rdquo; que para acceder al servicio de los directivos&hellip; lo m&aacute;s en la pir&aacute;mide.
    </p><p class="article-text">
        <em>El Apartamento</em>, esa pel&iacute;cula en la que no se salva nadie. Ni los se&ntilde;oros, ni el tonto &uacute;til, ni la se&ntilde;orita Kubelik.
    </p><p class="article-text">
        Ni yo, cada vez que la vuelvo a ver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/pacto-senoros_132_13135919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 18:11:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pacto de señoros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/ciudad_132_13135232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2447810-83f1-4498-b605-8eae78a30fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad"></p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede estar desubicado sin saberlo? S&iacute;. Cuando nos dicen: &ldquo;Usted est&aacute; aqu&iacute;&rdquo; (en la calle cordobesa de Claudio Marcelo, por ejemplo), me sonr&iacute;o, dudo, elevo las cejas. Porque urge preguntarse d&oacute;nde estamos y a d&oacute;nde vamos realmente, dicho as&iacute;, dram&aacute;tico y fatal , a lo Rub&eacute;n Dar&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Que el tel&eacute;fono inteligente permita compartir la ubicaci&oacute;n es enga&ntilde;oso. No basta. Miremos qu&eacute; hay detr&aacute;s, arriba, debajo, en los alrededores, en el horizonte temporal, hist&oacute;rico, dial&eacute;ctico (valga el halo marxista).
    </p><p class="article-text">
        Lo digo porque la ciudad, las ciudades, lo local, all&iacute; donde la persona debe hallar el hogar y el sustento, el centro de salud, la biblioteca fet&eacute;n de singular arquitectura, las piscinas p&uacute;blicas (cubierta y de verano), el espacio cultural com&uacute;n de multiuso, el caf&eacute; y la media tostada, la charleta, la pertenencia activa a la comunidad&hellip;, es algo que est&aacute; siendo desvalijado, desnaturalizado, lenta o r&aacute;pidamente demolido frente a una vecindad acaso estafada en todas las coordenadas del planeta: aqu&iacute; y en Pek&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A escala global digamos que existe un malestar en las polis, asediadas por fuerzas voraces. Hay un sentirse o estar, la gente, extra&ntilde;ada y cuesta arriba, expulsada, explotada, crispada, sola, esclava del lugar y sus precariedades, sin casa ni suficiente tiempo libre, lejos de cuanto ensancha nuestro esp&iacute;ritu.
    </p><p class="article-text">
        Ese malestar acecha a toda polis. No pensemos que el tama&ntilde;o medio, la inercia de alg&uacute;n inmovilismo, la tremenda hermosura, el patrimonio de la humanidad, el gigante r&iacute;o, Sierra Morena, las voces &eacute;tico-po&eacute;ticas, el asociacionismo, los naturales y los migrados, las formidables instituciones, todo eso junto, nos protegen de una corriente planetaria que act&uacute;a cual enemiga de la ciudad. La ciudad cual categor&iacute;a. Como realidad para vivir y convivir. Como entidad capaz de financiarse y ser sostenible econ&oacute;mica y ambientalmente sin vender su alma a los diablos. Como soberan&iacute;a local que manda en s&iacute; y se dirige y se moldea hacia lo que conciertan, necesitan y planifican sus habitantes. Como espacio, en definitiva, de civilidad y de civilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Atenci&oacute;n, que esto puede ser serio. Lo dicho arriba se nutre de una conversaci&oacute;n en torno a los desaf&iacute;os, amenazas, emergencias, fortalezas, oportunidades que laten en las ciudades del siglo XXI. Bebe directamente del ensayo Antes todo esto era ciudad , de Pedro Bravo, a quien escuch&eacute; en el espacio Sapiens , de RNE.
    </p><p class="article-text">
        Asistimos a una lucha que nos toma como rehenes, como v&iacute;ctimas, como pasmarotes, como c&oacute;mplices que ignoran su condici&oacute;n. Se libra en el territorio, en sus espacios: los urbanos, los rurales, los tur&iacute;sticos, los estrat&eacute;gicos, los cultivables, los inundables, los de secano, los de regad&iacute;o, los codiciados, los log&iacute;sticos, los estrat&eacute;gicos, los valorizables, los contaminados, los urban&iacute;sticamente recalificables, los asfixiados, los relegados, los para&iacute;sos vaciados de nuestros pueblos, los del Ed&eacute;n posible para afincarse que anidan en tant&iacute;simas comarcas, los de los barrios gentrificados (con sus trampantojos de cascos hist&oacute;ricos donde, m&aacute;s que poder vivir, se hace caja y se apilan los reels de Instagram).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; s&iacute;ntomas, qu&eacute; pistas, qu&eacute; peque&ntilde;as muertes me he perdido durante a&ntilde;os? &iquest;C&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;? Los concursos p&uacute;blicos habitualmente los ganan las grandes compa&ntilde;&iacute;as, que luego, en general, subcontratan y ponen leoninas condiciones a las empresitas ejecutantes. Las administraciones, de las locales hacia arriba en el escalaf&oacute;n institucional, se han despatrimonializado en un amplio sentido de la palabra. No existe el necesario parque p&uacute;blico de vivienda asequible, contrapeso a la codicia de una econom&iacute;a mundial basada en la rentabilidad insensata y el dividendo por el dividendo. Para colmo, por poner un ejemplo, una buena porci&oacute;n de la vivienda social que hab&iacute;a en Madrid se vendi&oacute; a un fondo de inversi&oacute;n que despu&eacute;s hincha el precio de los alquileres y presuntamente pisotea derechos humanos b&aacute;sicos que son llave de otros; pues tener una casa es salud, es poder hacer planes de vida, escribir una direcci&oacute;n en un CV cuando se opta al empleo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y no solo se trata del autoboicot municipal, auton&oacute;mico, estatal o europeo, que en tantas ocasiones supone el externalizar y el privatizar, sino de la indignante cesi&oacute;n o p&eacute;rdida de bienes y recursos p&uacute;blicos que se levantaron con dinero de quienes pagamos impuestos. As&iacute;, habr&iacute;a que reconocer, por mucho que levantemos la barbilla y ensayemos gestos de dignidad, que las ciudades est&aacute;n en riesgo de sufrir un expolio orquestado, de ser vampirizadas y de convertirse en espacios muertos adictos al b&oacute;tox de la obra nueva, de la expansi&oacute;n sin rehabilitaci&oacute;n s&oacute;lida, coherente, bien financiada, a la medida de las personas y de la emergencia ambiental y clim&aacute;tica, sostenida en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad es nuestra palanca. Es urgente rehabitar las ciudades. Agarrarlas junto al coraz&oacute;n como el bal&oacute;n preciado de nuestros juegos infantiles. No perdamos el control. Que las ciudades vayan hacia donde el bien com&uacute;n diga. Que sean escenario, crisol de diversidad y muralla protectora de nuestras democracias.
    </p><p class="article-text">
        Porque si la democracia se forj&oacute; en las ciudades, en caf&eacute;s donde al calor de las tazas humeantes se dialogaba para cambiar las condiciones pol&iacute;ticas, laborales, etc., es claro que los nuevos autoritarismos buscan morder en la yugular de la polis.
    </p><p class="article-text">
        Pero estamos a tiempo de revertir el desastre. Un d&iacute;a, m&aacute;s pronto que tarde, en este siglo, por favor, deber&iacute;amos poder decir: &ldquo;Antes todo eso era detritus de los fondos buitre, y ahora hay vida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/ciudad_132_13135232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 09:27:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El arma secreta]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/arma-secreta_132_13134140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fef62e21-8aa0-41d1-a5ee-3848439c3e2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x734y642.jpg" width="1200" height="675" alt="El arma secreta"></p><p class="article-text">
        Las redes sociales, dise&ntilde;adas en principio desde el buen rollito para &ldquo;conectar y entretener&rdquo; a la humanidad, se han transformado en la herramienta de desinformaci&oacute;n y asedio pol&iacute;tico por antonomasia. Facebook, Instagram, WhatsApp y X &mdash;antes Twitter&mdash; han dejado de ser &ldquo;pasatiempos&rdquo; para convertirse en el campo de batalla donde se libran las guerras electorales en la actualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo quiero describir las tripas de esta bestia que parece que no terminamos de entender muy bien.
    </p><p class="article-text">
        Primero algo de historia. El pistoletazo de salida de esta nueva realidad se remonta a 2016, cuando dos pepinazos sacudieron occidente: la victoria que nadie esperaba del Brexit en el Reino Unido, y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. En el centro de ambas campa&ntilde;as se encontraba una empresa;&nbsp;<em>Cambridge Analytica</em>, y un m&eacute;todo, el an&aacute;lisis masivo de datos. Seg&uacute;n revel&oacute; entonces en primicia la revista suiza&nbsp;<em>Das Magazin</em>, tanto los partidarios de la salida de la UE, como la campa&ntilde;a de Trump utilizaron los servicios de esta por entonces misteriosa compa&ntilde;&iacute;a. La empresa, dirigida por Alexander Nix, emple&oacute; una aplicaci&oacute;n de Facebook llamada MyPersonality, que recopilaba datos sobre la psicolog&iacute;a de los usuarios con una precisi&oacute;n asombrosa; pod&iacute;a determinar la raza con un 95% de acierto, las preferencias pol&iacute;ticas con un 85% y la orientaci&oacute;n sexual con un 88%.
    </p><p class="article-text">
        El pastel se descubri&oacute; en 2018, cuando se revel&oacute; que Cambridge Analytica hab&iacute;a accedido a los datos de hasta 87 millones de perfiles de Facebook sin el consentimiento de sus usuarios, utilizando esa informaci&oacute;n para elaborar perfiles psicol&oacute;gicos y enviar propaganda pol&iacute;tica hiperpersonalizada. El documental de Netflix &ldquo;Nada es privado&rdquo; lo explica muy bien por si quer&eacute;is profundizar. En el proceso de an&aacute;lisis salieron datos muy curiosos como que al votante medio de Trump le gustaba el g&eacute;nero Z, y met&iacute;an millones en publicidad en los intermedios de The Walking Dead y similares. El objetivo no era convencer a los indecisos, sino explotar los miedos y prejuicios de del aproximadamente 15% de los votantes a los que llamaban &ldquo;the persuadibles&rdquo; para tratar de inclinar la balanza y conseguir lo que nadie esperaba. Como admiti&oacute; el propio creador del m&eacute;todo, el psic&oacute;logo Michal Kosinski, &ldquo;solo he mostrado que la bomba existe&rdquo;. Las consecuencias de esta fueron leves para sus ejecutores: Facebook recibi&oacute; una multa r&eacute;cord de 5.000 millones de d&oacute;lares en Estados Unidos y otras sanciones en el Reino Unido. Peccata minuta. Las consecuencias para los que recibieron el bombazo EEUU, UK y Europa, fueron y siguen siendo, incalculables.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;c&oacute;mo se cocina esto?. En el refer&eacute;ndum del Brexit, la campa&ntilde;a oficial Vote Leave gast&oacute; m&aacute;s de 2,7 millones de libras en anuncios segmentados en Facebook, una barbaridad para la &eacute;poca, creando 1.433 mensajes diferentes dirigidos a grupos espec&iacute;ficos de votantes. A los amantes de los animales se les mostraba un mensaje; a los votantes mayores, otro con esl&oacute;ganes de los 350 millones semanales que se fund&iacute;a el sistema nacional de salud (NHS); y a los j&oacute;venes, otros con promesas de &ldquo;futuro m&aacute;s brillante y libre&rdquo; lejos de los malvados reguladores de Bruselas. Estos anuncios fueron vistos m&aacute;s de 169 millones de veces. La Comisi&oacute;n Electoral brit&aacute;nica determin&oacute; que Vote Leave hab&iacute;a violado la ley electoral al colaborar con otra organizaci&oacute;n para eludir los l&iacute;mites de gasto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cambridge Analytica fue el primer caso de &eacute;xito del arma de manipulaci&oacute;n masiva podr&iacute;an ser las redes sociales, y se abri&oacute; la veda. En 2022 Elon Musk se gasta 44.000 millones de d&oacute;lares en comprarse Twitter y ponerle un nombre siniestro, y tambi&eacute;n en 2022, Donald Trump se gasta los cuartos en crear Truth, su propia red social y empieza a hacer ojitos a Musk, preparando ambos su pr&oacute;ximo asalto. Las presidenciales de 2024. En esos a&ntilde;os tambi&eacute;n se produce la verdadera y m&aacute;s acojonante transformaci&oacute;n en el contenido de las redes sociales con el impulso y auge de la nueva chica del bloque; la IA generativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2024 una oleada de&nbsp;<em>deepfakes</em>&nbsp;&mdash;videos, audios e im&aacute;genes falsas creadas con IA&mdash; inund&oacute; las campa&ntilde;as de medio mundo. Desde la parodia de Kamala Harris que el bueno de Elon Musk difundi&oacute; a sus 192 millones de seguidores en X, hasta el audio manipulado del presidente Biden instando a los dem&oacute;cratas de Nuevo Hampshire a no votar en las primarias, la frontera entre lo real y lo ficticio se ha difuminado por completo.
    </p><p class="article-text">
        El propio Musk, amo y se&ntilde;or de X, se ha destacado como uno de los principales impulsores y practicantes activos de esta desinformaci&oacute;n. Un an&aacute;lisis del Centro para Contrarrestar el Odio Digital revel&oacute; que las afirmaciones falsas y enga&ntilde;osas publicadas por Musk sobre las elecciones de 2024 acumularon m&aacute;s de 2.000 millones de visualizaciones. Tras anunciar su apoyo oficial a Trump en julio de 2024, los mensajes pol&iacute;ticos de Musk en X generaron m&aacute;s de 17.100 millones de visitas, el doble que todos los anuncios pol&iacute;ticos pagados en la plataforma durante el mismo per&iacute;odo. Musk transform&oacute; X en su propia m&aacute;quina personal de &ldquo;enmierdaci&oacute;n&rdquo; pol&iacute;tica, compartiendo afirmaciones falsas sobre inmigrantes indocumentados que votaban en masa, teor&iacute;as conspirativas sobre el &ldquo;virus de la mente&nbsp;<em>woke</em>&rdquo; y advertencias sobre el colapso del pa&iacute;s si no se materializaba bajada masiva del gasto p&uacute;blico. Para sanidad no hab&iacute;a pero para comprar centros de datos y misiles tomahawk s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el virus trascendi&oacute; a Estados Unidos y&nbsp;Reino Unido y la t&eacute;cnica se expandi&oacute;. En Brasil, la desinformaci&oacute;n fue una estrategia clave en la victoria presidencial de Jair Bolsonaro en 2018. Un an&aacute;lisis revel&oacute; que el 56% de las im&aacute;genes pol&iacute;ticas m&aacute;s compartidas en WhatsApp durante el per&iacute;odo electoral eran enga&ntilde;osas, y la gran mayor&iacute;a favorec&iacute;a al candidato de extrema derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la India, WhatsApp se convirti&oacute; en un hervidero de bulos durante las elecciones generales de 2019 y 2024, con mensajes virales que difund&iacute;an afirmaciones falsas sobre el proceso de votaci&oacute;n y que, en algunos casos, provocaron hasta violencia f&iacute;sica. En Filipinas, las elecciones de 2025 han sido controvertidas por lo que los legisladores han calificado como una &ldquo;armamentizaci&oacute;n de la desinformaci&oacute;n&rdquo;, con redes coordinadas de cuentas falsas que apoyan al expresidente Rodrigo Duterte. Un estudio revel&oacute; que hasta el 45% de las conversaciones sobre las elecciones estaban siendo impulsadas por perfiles falsos,&nbsp;<em>bots</em>&nbsp;y&nbsp;<em>avatars</em>.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;jico, Colombia, Argentina y otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina tambi&eacute;n han sido escenario de este fen&oacute;meno. En las elecciones mexicanas de 2021, los grupos de Facebook actuaron como &ldquo;cebo&rdquo; para atraer a los usuarios a chats de WhatsApp y Telegram, donde la desinformaci&oacute;n circulaba sin regulaci&oacute;n. En Colombia, los discursos de &ldquo;post verdad&rdquo; y desinformaci&oacute;n estuvieron incrustados en la comunicaci&oacute;n p&uacute;blica durante las elecciones presidenciales de 2022, con pol&iacute;ticos y empresas afines recurriendo a contenidos falsos para generar respuestas emocionales en los votantes. En algunos casos, como el de Javier Miley, ya no lo usa s&oacute;lo para ganar elecciones, sino tambi&eacute;n para vaciar los bolsillos de sus incautos seguidores cripto bros participando en un timo &ldquo;pump and dump&rdquo; de manual con la moneda reci&eacute;n creada a tal efecto Libra. Dios los cr&iacute;a y ellos se roban.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; el caso m&aacute;s extremo del uso de las redes sociales como arma pol&iacute;tica de impacto vuelve a tener de protagonista a Donald Trump y se produjo tras las elecciones de 2020 en Estados Unidos. Seg&uacute;n el informe del fiscal especial Jack Smith, Trump utiliz&oacute; Twitter, como altavoz de enmierdaci&oacute;n y pataleo tras haber perdido las elecciones contra Biden. Trump difundi&oacute; afirmaciones falsas sobre un supuesto fraude electoral masivo, atac&oacute; a funcionarios y jueces que no respaldaban sus mentiras, y moviliz&oacute; a sus seguidores para la concentraci&oacute;n del 6 de enero en Washington D.C.. &ldquo;<em>&iexcl;La gran protesta en D.C. ser&aacute; el 6 de enero. &iexcl;Est&eacute;n all&iacute;, ser&aacute; salvaje!</em>&rdquo;, tuite&oacute; Trump el 19 de diciembre de 2020. All&iacute; que se plantaron buena parte de sus seguidores, algunos disfrazados con cuernos de toro. Ser&iacute;a hasta gracioso si no hubiesen fallecido 9 personas en el evento. As&iacute; se las gastaba nuestro amigo Donald.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta de las propias plataformas ha sido, en el mejor de los casos, ambivalente. En 2020, Facebook implement&oacute; medidas extremas de moderaci&oacute;n que redujeron a cero las visualizaciones de contenidos falsos durante las elecciones. Osea que poder se puede. Pero en 2024, ya con Trump empujando fuerte, la empresa cambi&oacute; de rumbo. Su presidente de asuntos globales, Nick Clegg, reconoci&oacute; que hab&iacute;an &ldquo;cometido demasiados errores&rdquo; al limitar contenido inofensivo y castigar injustamente la &ldquo;libertad de expresi&oacute;n&rdquo; de demasiada gente. En enero de 2025, Mark Zuckerberg anunci&oacute; el fin del programa de verificaci&oacute;n de datos externa en Estados Unidos, reemplaz&aacute;ndolo por un modelo de &ldquo;Notas Comunitarias&rdquo; similar al de X. Ambas se han convertido a d&iacute;a de hoy en aut&eacute;nticas zah&uacute;rdas de mierda como ya coment&eacute; en&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/limpiar-zahurda_132_11948364.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este art&iacute;culo</a>.
    </p><p class="article-text">
        En 2026 esto ya es un despiporre, Musk est&aacute; desbocado pegando collejas a todo dirigente europeo que se precie y se ha enzarzado hasta con Irene Montero, Trump est&aacute; amenazando en destruir civilizaciones &ldquo;en una noche&rdquo; desde su propia red social, y la plaga de voceros y caponeros de los &ldquo;persuadibles&rdquo; copan ya otras plataformas como YouTube, Instagram o TikTok con lo que la panda de borregos exaltados sigue creciendo. &iquest;Hasta cuando va a durar esto?&iquest;Alguien va a hacer algo? &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; la pr&oacute;xima? &iquest;Lo de que un buf&oacute;n chalado como Donald Trump haya llegado a presidente de los Estados Unidos y est&eacute; amenazando con tirar bombas at&oacute;micas no es suficiente?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales no son un juguete, ni un pasatiempo, ni una broma de mal gusto. Son un peligro y un arma de destrucci&oacute;n masiva que se va a cargar nuestro mundo tal y como lo conocemos, o al menos nuestras democracias si alguien no&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/facebooks-fentanilos_132_12033367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace algo</a>&nbsp;YA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/arma-secreta_132_13134140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 18:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El arma secreta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El escudo, la memoria y las prioridades]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/escudo-memoria-prioridades_132_13131362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/340e671c-9cc9-4e10-831d-0a6166cf1149_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x399y1185.jpg" width="1200" height="675" alt="El escudo, la memoria y las prioridades"></p><p class="article-text">
        Hay debates que no surgen por casualidad. Se construyen, se empujan poco a poco y, cuando la ciudadan&iacute;a se da cuenta, ya est&aacute;n sobre la mesa como si fueran inevitables. Eso es exactamente lo que est&aacute; ocurriendo en C&oacute;rdoba con el escudo de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Conviene empezar por el rigor. El denominado &ldquo;le&oacute;n rampante&rdquo; no es un s&iacute;mbolo cualquiera ni neutro: es un emblema hist&oacute;rico vinculado al Reino de Le&oacute;n, posteriormente integrado en la Corona de Castilla, y asociado a la her&aacute;ldica medieval que acompa&ntilde;a a la conquista cristiana de la ciudad en 1236 por Fernando III, conocido como &ldquo;el Santo&rdquo;. No es un detalle menor, porque lo que se pretende recuperar no es solo un escudo, sino una determinada lectura del pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, el escudo con el que hoy se identifican la mayor&iacute;a de cordobeses y cordobesas &mdash;el que incorpora la Mezquita, el r&iacute;o Guadalquivir, el Puente Romano o la noria&mdash; no es un capricho moderno. Fue adoptado por la primera corporaci&oacute;n democr&aacute;tica tras la dictadura, en un momento en el que la ciudad decidi&oacute; mirarse a s&iacute; misma desde una identidad m&aacute;s amplia, m&aacute;s plural y m&aacute;s reconocible. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo a&uacute;n m&aacute;s relevante. C&oacute;rdoba no es una ciudad cualquiera. Es la &uacute;nica ciudad del mundo con cuatro declaraciones de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: la Mezquita- Catedral (1984), el casco hist&oacute;rico (1994), la Fiesta de los Patios (2012) y Medina Azahara (2018). Y el escudo actual, precisamente, refleja parte de ese patrimonio por el que C&oacute;rdoba es conocida internacionalmente. Es un s&iacute;mbolo que conecta directamente con lo que somos y con c&oacute;mo nos ve el mundo.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;le&oacute;n rampante&rdquo;, sin embargo, no representa esa C&oacute;rdoba. Representa otra cosa: una visi&oacute;n parcial, centrada en un episodio hist&oacute;rico concreto y en un relato que algunos quieren volver a colocar en el centro.
    </p><p class="article-text">
        Y no estamos ante hechos aislados. Lo que en su d&iacute;a comenz&oacute; con un informe que el propio alcalde se apresur&oacute; a desautorizar ante el rechazo ciudadano, no ha desaparecido. Ha mutado. Se expresa hoy en peque&ntilde;os gestos: la presencia creciente del le&oacute;n en actos p&uacute;blicos, el reparto de pines durante la Semana Santa, o su aparici&oacute;n en espacios simb&oacute;licos como el cartel de la Feria de Mayo de 2026.
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto es casual. Es una estrategia de normalizaci&oacute;n. Un intento de desplazar, poco a poco, el s&iacute;mbolo compartido por la ciudadan&iacute;a hacia otro que responde a una visi&oacute;n m&aacute;s estrecha de la historia y de la propia ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Y en este punto, el debate deja de ser est&eacute;tico para convertirse en pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando hablamos de s&iacute;mbolos, hablamos de memoria. De c&oacute;mo una sociedad decide honrar su pasado y construir su relato colectivo. Las calles, las estatuas, los escudos&hellip; no son neutros. Son decisiones conscientes sobre qu&eacute; y a qui&eacute;n se reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde aparece la gran contradicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se nos dice que no hay recursos para cumplir con la memoria democr&aacute;tica, para retirar s&iacute;mbolos del franquismo o para honrar a quienes defendieron la democracia y fueron v&iacute;ctimas del fascismo. Pero, sin embargo, s&iacute; parece haberlos para levantar estatuas de medio mill&oacute;n de euros dedicadas a un rey medieval o para reabrir debates simb&oacute;licos que la ciudad ya hab&iacute;a superado.
    </p><p class="article-text">
        No es una cuesti&oacute;n de dinero. Es una cuesti&oacute;n de prioridades.
    </p><p class="article-text">
        Porque al final, lo que se est&aacute; decidiendo no es qu&eacute; escudo es m&aacute;s bonito. Lo que se est&aacute; decidiendo es qu&eacute; pasado se quiere recordar y cu&aacute;l se quiere dejar en la sombra. Qu&eacute; ciudad queremos ser y qu&eacute; relato queremos construir.
    </p><p class="article-text">
        Las prioridades son las prioridades. Y cuando un gobierno prefiere mirar al siglo XIII antes que al siglo XXI, cuando elige homenajear a un rey medieval en lugar de a quienes defendieron la democracia, est&aacute; diciendo claramente qu&eacute; memoria considera digna de ser recordada.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n cu&aacute;l prefiere olvidar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Carlos Ruiz, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/escudo-memoria-prioridades_132_13131362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 18:05:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escudo, la memoria y las prioridades]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo sobrevivir y prosperar ante la situación actual?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/sobrevivir-prosperar-situacion-actual_132_13126817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/057d54a7-33f2-4f7a-86f2-48907eb22b47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo sobrevivir y prosperar ante la situación actual?"></p><p class="article-text">
        Volvemos a vivir una &ldquo;situaci&oacute;n&rdquo; in&eacute;dita, la subida del precio del petr&oacute;leo y del gas est&aacute;n provocando la subida de los precios de la mayor&iacute;a de los productos que consumimos en el d&iacute;a a d&iacute;a, est&aacute; situaci&oacute;n no mejorar&aacute; a corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta coyuntura,&nbsp;ya no solo se busca &ldquo;ahorrar&rdquo; sino que surge el objetivo de &ldquo;sobrevivir&rdquo; e intentar prosperar en nuestras finanzas personales.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a y la inflaci&oacute;n est&aacute;n cambiando las reglas del juego, hoy contamos con unas &ldquo;herramientas&rdquo; que, bien usadas, nos ayudar&aacute;n en nuestro objetivo.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo ser&aacute;, ahorrar y sobrevivir ante el alza de la inflaci&oacute;n en un Mundo en &ldquo;guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los modelos de IA nos pueden ayudar, son una herramienta que utiliza modelos de comportamiento &ldquo;personalizados&rdquo;, analizando nuestros patrones de &ldquo;compra&rdquo; en tiempo real.
    </p><p class="article-text">
        Este an&aacute;lisis nos permitir&iacute;a recibir &ldquo;consejos&rdquo; antes de tomar una &ldquo;decisi&oacute;n&rdquo; de compra o inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La clave, recibir &ldquo;consejos&rdquo; que se adapten a nuestra situaci&oacute;n y objetivos personales reales, siendo conscientes del entorno que nos rodea a nivel global.
    </p><p class="article-text">
        Pero no deber&iacute;amos solo &ldquo;confiar&rdquo; en todo lo que nos recomienda la IA, recuerda que suele tener sus &ldquo;alucinaciones&rdquo;, refuerza sus &ldquo;consejos&rdquo; con tu formaci&oacute;n y puntualmente con&nbsp;un profesional.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo combatir a la inflaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, volvamos a ver en la eurozona la &ldquo;estanflaci&oacute;n&rdquo;, es decir, subida la de la inflaci&oacute;n con bajo crecimiento econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Las previsiones de inflaci&oacute;n para este 2026 en la eurozona, entre un 2,60% y un 5,9%, estando hoy en el entorno del 3%.
    </p><p class="article-text">
        Complicado batir a la inflaci&oacute;n para no perder &ldquo;poder adquisitivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ahorrador, escarmentado por sus inversiones en p&eacute;rdidas, busca dep&oacute;sitos a plazo fijo o cuentas corrientes retribuidas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no ser&aacute;n retribuidas a un tipo de inter&eacute;s que se aproxime a la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tendremos que seguir &ldquo;invirtiendo&rdquo; para conseguir no perder poder adquisitivo en inversiones tradicionales o alternativas?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/sobrevivir-prosperar-situacion-actual_132_13126817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 18:01:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo sobrevivir y prosperar ante la situación actual?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los genocidas no quieren testigos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/genocidas-no-quieren-testigos_132_13125277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3439da33-912c-47af-b1c9-fb22d137ef73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los genocidas no quieren testigos"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando el periodismo desaparece de una guerra, no hay ojos para contarla</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Catalina Gómez Ángel</span>
                                        <span>—</span> Corresponsal en Irán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2025 concluy&oacute; con <strong>67 periodistas asesinados</strong>. No fue un mal a&ntilde;o. Tampoco bueno. Si tenemos en cuenta, claro, que ya hayamos normalizado que ejercer una funci&oacute;n de inter&eacute;s p&uacute;blico te acabe costando la vida. El a&ntilde;o 2024, por ejemplo, murieron 66. Y en 2018 fueron liquidados 96. Nada que ver, no obstante, con los <strong>142 que fallecieron</strong> en 2012 mientras nos escrib&iacute;an sus cr&oacute;nicas desde el campo de batalla.
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas no mueren. Son asesinados. Con esta dram&aacute;tica obviedad comienza el <a href="https://rsf-es.org/balance-2025-el-odio-y-la-impunidad-hacen-de-2025-un-ano-mortifero-para-los-periodistas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">balance anual</a> de <strong>Reporteros sin Fronteras</strong> que usted puede descolgar tranquilamente de su p&aacute;gina web mientras se sopla un verm&uacute; leyendo el pifostio que est&aacute;n montando <strong>dos supremacistas blancos</strong> en Oriente Medio. Uno de ellos, por cierto, es el responsable de la mitad de los periodistas asesinados en todo el planeta durante 2025. Que no es un dato menor, oiga.
    </p><p class="article-text">
        Si contamos desde octubre de 2023, el n&uacute;mero de reporteros fulminados por Israel asciende a <strong>220 solo en Gaza</strong>. En efecto, los periodistas no mueren. Son asesinados. Cuando vas a perpetrar un genocidio no conviene tener testigos de tus cr&iacute;menes. Aunque luego te pases a la Corte Penal Internacional por el arco del triunfo. Mucho m&aacute;s cuando dispones de artilugios de alta precisi&oacute;n para <strong>cazar las piezas</strong> que quieres cazar a mil, dos mil o cinco mil kil&oacute;metros de distancia.
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera podr&iacute;a pensar que el derecho a la informaci&oacute;n est&aacute; en riesgo por la acci&oacute;n criminal de <strong>bandas organizadas.</strong> Pero f&iacute;jese qu&eacute; cosas. La mayor amenaza a la libertad de prensa hoy d&iacute;a proviene de un socio preferente que viaja en traje de corbata y se codea con todos los l&iacute;deres del <strong>mundo desarrollado.</strong> Defender la civilizaci&oacute;n en la jungla salvaje de Oriente Medio exige duros sacrificios. Por ejemplo, aniquilar a centenares de reporteros que meten sus sucias narices en limpiar de terroristas tierra sagrada.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del Ej&eacute;rcito israel&iacute;, el principal verdugo de periodistas son los c&aacute;rteles de M&eacute;xico, seg&uacute;n el informe de RsF. Y en el honroso tercer lugar se sit&uacute;an los <strong>soldados de Putin,</strong> otro amigo de la paz, la concordia y el respeto a los derechos humanos. El a&ntilde;o 2025 termin&oacute; con <strong>503 periodistas encarcelados.</strong> China encabeza este indigno ranking con 121 reporteros entre rejas. Le sigue Rusia, con 48, y Birmania, con 47. Ir&aacute;n, por cierto, mantiene otros 21 periodistas en prisi&oacute;n. Veinte se encuentran secuestrados y <strong>135 desaparecidos </strong>en este negro balance anual que retrata un mundo deprimente.
    </p><p class="article-text">
        Ayer se cumplieron 23 a&ntilde;os desde el asesinato de <strong>Julio Anguita Parrado</strong> en la guerra de Irak. En su memoria se entreg&oacute; el XIX Premio Internacional de Periodismo que recay&oacute; en <strong>Catalina G&oacute;mez &Aacute;ngel.</strong> La reportera colombiana no pudo venir a recogerlo personalmente porque se encuentra en Teher&aacute;n contando al mundo la operaci&oacute;n de derribo que ejecutan coordinadamente dos de los ej&eacute;rcitos m&aacute;s <strong>destructivos del planeta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un v&iacute;deo con sus palabras fue proyectado en el sal&oacute;n de actos del Centro de Visitantes de la Mezquita Catedral de C&oacute;rdoba ante el silencio sepulcral de un centenar de personas. &ldquo;Cuando el periodismo desaparece de una guerra, <strong>no hay ojos para contarla&rdquo;</strong>, declar&oacute; desde la capital de Ir&aacute;n. En efecto. Dicho de otra manera. Cuando el periodismo sale por la puerta, la impunidad entra por la ventana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/genocidas-no-quieren-testigos_132_13125277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 04:00:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los genocidas no quieren testigos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Plena entrada en vigor de la ley que regula el desperdicio alimentario]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/plena-entrada-vigor-ley-regula-desperdicio-alimentario_132_13123933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75293df6-df60-4c2e-af80-2f435ba3f83a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Plena entrada en vigor de la ley que regula el desperdicio alimentario"></p><p class="article-text">
        En este mes de abril de 2026 se produce la plena entrada en vigor de la ley 1/2025, de prevenci&oacute;n de las p&eacute;rdidas y el desperdicio alimentario, que afecta a todos los agentes de la cadena alimentaria. Aunque la ley entr&oacute; en vigor en el momento de su publicaci&oacute;n en el BOE en abril de 2025, conten&iacute;a una disposici&oacute;n final vig&eacute;sima que establec&iacute;a que las obligaciones generales contenidas en el art. 6 entrar&iacute;an en vigor al cabo de un a&ntilde;o. A partir de ahora, todos los agentes de la cadena alimentaria (salvo las microempresas y las peque&ntilde;as explotaciones agrarias) tienen que cumplir esas obligaciones (respetar la jerarqu&iacute;a de prioridades de la ley, tener un plan de prevenci&oacute;n del desperdicio, establecer acuerdos de donaci&oacute;n de excedentes a entidades sociales, entre otras cosas).
    </p><p class="article-text">
        Esta ley quiso dar respuesta a un problema en torno al cual ha ido creciendo la preocupaci&oacute;n en los &uacute;ltimos diez o doce a&ntilde;os, a partir de los datos que ha ido poniendo de relieve la FAO: un tercio de los alimentos que se producen para consumo humano se pierde o desperdicia a lo largo de la cadena alimentaria. Adem&aacute;s de los costes econ&oacute;micos y sociales, esto tiene unos impactos ecol&oacute;gicos brutales, en t&eacute;rminos de emisiones asociadas de gases de efecto invernadero (casi un 10% del total), de degradaci&oacute;n de suelos, de consumo de agua dulce, de desperdicio de fertilizantes, semillas, energ&iacute;a y otros recursos.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a se estima que alrededor del 40% del desperdicio alimentario se produce en el eslab&oacute;n del consumo final, principalmente en nuestras casas. La realidad que ha constatado <a href="https://enraizaderechos.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enra&iacute;za Derechos</a> en diferentes estudios e investigaciones que ha realizado, es que muchas personas -la mayor&iacute;a- no son conscientes de su propio desperdicio y mucho menos de los impactos ambientales que tienen. Por eso, desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, venimos trabajando en la sensibilizaci&oacute;n y concienciaci&oacute;n sobre esta problem&aacute;tica. Una de las iniciativas ha sido la creaci&oacute;n de un portal web que aporta informaci&oacute;n y herramientas para aquellas personas que se quieren comprometer en la reducci&oacute;n del desperdicio alimentario: <a href="https://yonodesperdicio.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yonodesperdicio</a>.
    </p><p class="article-text">
        En C&oacute;rdoba hemos hecho exposiciones, hemos dado formaciones, hemos colaborado con <a href="https://www.maristascordoba.com/poniendo-freno-al-desperdicio-alimentario/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centros educativos</a>, con otras organizaciones, como EcoC&oacute;rdoba o <a href="https://ideas.coop/desperdicio-alimentario-charla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IDEAS</a>, con la <a href="https://www.uloyola.es/blog/doctorado/el-programa-de-doctorado-en-desarrollo-inclusivo-y-sostenible-celebra-junto-con-la-universidad-zamorano-de-honduras-un-evento-sobre-desperdicio-alimentario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad Loyola</a>, con SADECO, con el <a href="https://enraizaderechos.org/noticias/hablamos-de-desperdicio-alimentario-en-cordoba-dentro-de-un-proyecto-transfronterizo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FAMSI</a>&hellip; Con la plena entrada en vigor de la ley, seguimos abiertos a ampliar estas colaboraciones y a acompa&ntilde;ar a los agentes de la cadena alimentaria que quieran ponerse al d&iacute;a con las obligaciones que les tocan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Medina Rey, Enraíza Derechos Córdoba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/plena-entrada-vigor-ley-regula-desperdicio-alimentario_132_13123933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 17:58:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Plena entrada en vigor de la ley que regula el desperdicio alimentario]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde está la Córdoba auténtica? Turismo, patrimonio e identidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cordoba-autentica-turismo-patrimonio-e-identidad_132_13124008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77e65648-46a8-49d4-8a27-8fe040a0dfc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Dónde está la Córdoba auténtica? Turismo, patrimonio e identidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Durante mis pr&aacute;cticas como estudiante de turismo en el Casco Hist&oacute;rico de C&oacute;rdoba escuch&eacute; una pregunta repetirse una y otra vez: &ldquo;&iquest;D&oacute;nde puedo encontrar un tablao flamenco aut&eacute;ntico? &iquest;D&oacute;nde comen los cordobeses? &iquest;Qu&eacute; lugares tienen la verdadera esencia de C&oacute;rdoba?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas preguntas reflejan un inter&eacute;s creciente por conocer una ciudad m&aacute;s genuina, m&aacute;s all&aacute; de los recorridos tur&iacute;sticos habituales. Sin embargo, las opciones m&aacute;s visibles suelen ser tablaos pensados para el visitante, con una est&eacute;tica artificial y precios elevados, o restaurantes del centro con men&uacute;s en varios idiomas, m&aacute;s orientados al turismo que a las costumbres locales.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta realidad surge una cuesti&oacute;n inevitable: &iquest;d&oacute;nde est&aacute; realmente la esencia de C&oacute;rdoba? Y, m&aacute;s importante a&uacute;n, &iquest;c&oacute;mo conservarla si la ciudad se transforma cada vez m&aacute;s para responder &uacute;nicamente al turismo?
    </p><p class="article-text">
        La creciente orientaci&oacute;n tur&iacute;stica del casco hist&oacute;rico no solo cambia su oferta, sino tambi&eacute;n la vida de quienes lo habitan. Poco a poco, el car&aacute;cter residencial se va perdiendo: vecinos que se marchan, viviendas convertidas en alojamientos tur&iacute;sticos y negocios tradicionales que desaparecen para dar paso a tiendas pensadas para el visitante. Todo ello pone en riesgo la identidad de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba es uno de los grandes destinos culturales de Espa&ntilde;a, con un patrimonio excepcional que va mucho m&aacute;s all&aacute; de sus monumentos. No solo hablamos de la Mezquita-Catedral o Medina Azahara, sino tambi&eacute;n de sus tradiciones, su vida cotidiana, sus barrios y su gente. Esa es la verdadera riqueza que da sentido a la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El turismo ha tra&iacute;do beneficios evidentes, como la generaci&oacute;n de empleo o la restauraci&oacute;n de edificios hist&oacute;ricos. Pero tambi&eacute;n plantea retos. En determinados momentos del a&ntilde;o, el casco hist&oacute;rico se satura, dificultando la vida diaria de los residentes. El aumento de los alquileres y la transformaci&oacute;n del comercio local son consecuencias cada vez m&aacute;s visibles.
    </p><p class="article-text">
        Las fiestas populares tampoco han sido ajenas a este cambio. Celebraciones como las Cruces de Mayo, que nacieron como encuentros vecinales, se han convertido en eventos multitudinarios donde, en ocasiones, se pierde su sentido original. Cuando la fiesta se adapta &uacute;nicamente al turismo, corre el riesgo de perder su esencia.
    </p><p class="article-text">
        El reto no est&aacute; en rechazar el turismo, sino en gestionarlo con equilibrio. Apostar por un modelo que respete la identidad local, que valore la cultura y que piense tambi&eacute;n en quienes viven la ciudad cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba es admirada en todo el mundo por su patrimonio y su historia, pero su verdadera esencia est&aacute; en su gente y en su forma de vida. Conservarla no es solo proteger sus
    </p><p class="article-text">
        monumentos, sino tambi&eacute;n cuidar lo que la hace &uacute;nica. Solo as&iacute; podr&aacute; seguir siendo una ciudad aut&eacute;ntica, habitable y viva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Isabel Ortiz Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cordoba-autentica-turismo-patrimonio-e-identidad_132_13124008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 17:58:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Dónde está la Córdoba auténtica? Turismo, patrimonio e identidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿$180M de facturación con solo dos empleados y la IA?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/180m-facturacion-empleados-ia_132_13120132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fed9bbd4-1d88-403e-b219-37c31ac0cc68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿$180M de facturación con solo dos empleados y la IA?"></p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as le&iacute; un art&iacute;culo sobre una <em>startup</em> llamada Medvi que, supuestamente, factura 180 millones de d&oacute;lares con solo dos empleados gracias a la IA. M&aacute;s all&aacute; de los datos (que seguramente est&aacute;n inflados, incompletos o, quiz&aacute;, mal interpretados)&nbsp;lo interesante, al menos para m&iacute;, no es si son dos, diez o cien personas, que tambi&eacute;n lo ser&iacute;a, sino qu&eacute; est&aacute; cambiando realmente en el negocio. Porque el titular f&aacute;cil es ese: &ldquo;la IA permite crear empresas gigantes con muy pocas personas&rdquo;. Pero ese no es el cambio; eso es ruido goloso, pero ruido.
    </p><p class="article-text">
        El cambio real es otro, m&aacute;s estrat&eacute;gico, m&aacute;s complejo. Ahora, una empresa puede capturar mucho valor sin poseer la cadena de valor , y&nbsp;aqu&iacute; es donde la IA deja de ser una herramienta y pasa a ser&nbsp;una capa estructural. Pero para que eso ocurra hay una condici&oacute;n previa que muchas veces se pasa por alto: entender qu&eacute; es la IA y c&oacute;mo aplicarla al negocio. Porque la IA no es solo automatizaci&oacute;n ni solo eficiencia, es una capa cognitiva que permite operar, decidir y optimizar de forma distinta, y solo cuando entiendes eso puedes construir algo como Medvi.
    </p><p class="article-text">
        Si analizas el caso con calma&nbsp;Medvi no hace nada especialmente m&aacute;gico. No fabrica el producto, no tiene m&eacute;dicos propios, no tiene farmacia, no controla la operaci&oacute;n, ya&nbsp;todo eso est&aacute; externalizado. Entonces, &iquest;qu&eacute; hace? Controla la distribuci&oacute;n, la experiencia y, sobre todo, la relaci&oacute;n con el usuario. Y la IA aparece justo ah&iacute;, no como sustituto del negocio, sino como el sistema que permite escalar esa capa optimizando la adquisici&oacute;n, mejorando la&nbsp;conversi&oacute;n, automatiza interacciones&nbsp;y acelera decisiones. Es decir, convierte esa capa en un sistema, por llamarlo de alguna forma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto puede recordar a modelos como Amazon, pero hay una diferencia clave. Amazon no fabrica la mayor&iacute;a de lo que vende, pero s&iacute; controla la cadena log&iacute;stica los pagos, infraestructura, <em>marketplace</em>. Es un modelo basado en integraci&oacute;n, pero Medvi, no. Medvi es lo contrario, ya que&nbsp;desintegra la cadena . No posee las piezas, &ldquo;solo las conecta. Y eso cambia completamente el tipo de empresa que est&aacute;s construyendo, pero tambi&eacute;n cambia algo m&aacute;s importante, que es el tipo de ventaja competitiva. Amazon es dif&iacute;cil de copiar porque controla la infraestructura, pero Medvi, en cambio, es mucho m&aacute;s f&aacute;cil de replicar porque no tiene activos cr&iacute;ticos propios. Su ventaja no est&aacute; en lo que posee, sino en c&oacute;mo conecta y optimiza, y eso dibuja un escenario distinto, con negocios m&aacute;s r&aacute;pidos y flexibles, pero tambi&eacute;n m&aacute;s f&aacute;ciles de replicar.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; vuelve a aparecer la IA, pero ahora en su papel m&aacute;s importante. Porque este tipo de modelo solo es viable si tienes una capa que aprende, ajusta y optimiza continuamente. Sin esa capa, esto no escala. Con ella, se convierte en un sistema adaptable, ya que la&nbsp;IA no elimina la complejidad del negocio, la gestiona, no sustituye la operaci&oacute;n, la coordina y&nbsp;no crea el modelo, pero permite que funcione.
    </p><p class="article-text">
        Antes, el valor estaba en construir toda la cadena (producto, operaci&oacute;n, distribuci&oacute;n) ahora, sin embargo, el valor se est&aacute; concentrando en otro punto, en&nbsp;la capa que conecta todo eso con el cliente y la optimiza en tiempo real. Esto cambia completamente las reglas del juego. Puedes crear un negocio relevante sin poseer los activos ni encargarte directamente de la ejecuci&oacute;n, y aun as&iacute; apropiarte del valor, pero esa misma l&oacute;gica funciona para cualquiera, y ah&iacute; surge la tensi&oacute;n: modelos m&aacute;s &aacute;giles y veloces, s&iacute;, pero tambi&eacute;n m&aacute;s expuestos y con menor capacidad de defensa.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, reducir la IA a una herramienta de productividad es quedarse muy corto,&nbsp;es hacer m&aacute;s con menos, es entender c&oacute;mo funciona, aplicarla correctamente y, a partir de ah&iacute;, redise&ntilde;ar el negocio. Y esto conecta con algo que estamos viendo en muchos sectores, tambi&eacute;n en los medios por ejemplos.&nbsp;Durante a&ntilde;os, el valor estaba en producir contenido. Hoy, cada vez m&aacute;s, el valor est&aacute; en qui&eacute;n distribuye, qui&eacute;n tiene la relaci&oacute;n, qui&eacute;n controla el acceso y qui&eacute;n sabe optimizar todo eso.
    </p><p class="article-text">
        Medvi no demuestra que la IA sustituya empresas demuestra algo mucho m&aacute;s inc&oacute;modo y es que muchas empresas estaban construidas en la parte correcta de la cadena para un contexto que ya no existe. Y aqu&iacute; est&aacute; la pregunta de verdad, al menos para m&iacute;, que no&nbsp;es si puedes o debes&nbsp;usar IA, es si sabes entenderla y aplicarla en el lugar adecuado del negocio. Porque en este nuevo escenario no gana quien produce mejor, gana quien dise&ntilde;a mejor el sistema, y, ah&iacute;, la IA deja de ser una herramienta para convertirse en ventaja competitiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/180m-facturacion-empleados-ia_132_13120132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 18:01:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿$180M de facturación con solo dos empleados y la IA?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La Grazia': elogio de la ligereza]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/grazia-elogio-ligereza_132_13120146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef9c1b76-13d1-4cdf-a922-637d3d680d97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La Grazia&#039;: elogio de la ligereza"></p><p class="article-text">
        Pocos cineastas como Sorrentino consiguen en la actualidad que sus pel&iacute;culas sean est&eacute;ticamente deslumbrantes y, al mismo tiempo, parezcan construidas sobre cientos de capas, esas que el espectador, como si convirtiera en un arque&oacute;logo, ha de ir descubriendo con la cabeza llena de interrogantes. Pocos adem&aacute;s como &eacute;l han sabido asumir la mejor herencia de la cinematograf&iacute;a italiana y traducirla en un lenguaje propio, ya inconfundible, mediante el cual es capaz de diseccionar con bistur&iacute; preciso el alma de un pa&iacute;s, el suyo que es tambi&eacute;n un poco el m&iacute;o, en el que la historia, el arte y los dioses atraviesan los cuerpos y configuran un espacio, que es tambi&eacute;n temporal, en el que pareciera habitar todo lo mejor pero tambi&eacute;n todo lo peor. Ah&iacute; est&aacute; <em>La gran belleza</em> como m&aacute;xima expresi&oacute;n de ese retrato siempre inacabado de todo un mundo. De ah&iacute; el delito que deber&iacute;a suponer ver sus pel&iacute;culas dobladas. Mucho m&aacute;s acertado en sus obras m&aacute;s estrictamente pol&iacute;ticas &ndash;<em>Il divo, Silvio (y los otros)</em>&ndash; y en las que tira sin pudor de su memoria &ndash;<em>Fue la mano de Dios</em>&ndash;<em>,</em> que cuando deja sin control su ego de macho italiano que mira a las mujeres desde una atalaya que las empeque&ntilde;ece y hasta cosifica  &ndash;<em>La juventud, Parthenope</em> &ndash; , Sorrentino, aun en sus obras m&aacute;s fallidas, consigue arrastrarnos a unos imaginarios que nos certifican el valor del cine no solo para recrear met&aacute;foras sino tambi&eacute;n, y sobre todo, para dejar al descubierto muchos de los recovecos de los seres tan imperfectos que somos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltima pel&iacute;cula, el director napolitano vuelve a sus momentos de mayor inspiraci&oacute;n y nos ofrece un relato que nos invita a adentrarnos en una enorme casa por la que vamos abriendo puertas que nos llevan a habitaciones en las que las preguntas parecen haber sustituido a las ventanas. La historia de los &uacute;ltimos d&iacute;as del presidente de la Rep&uacute;blica italiana, Mariano&nbsp;de Santis, un prestigioso jurista que se enfrente al dilema de ratificar una ley sobre la eutanasia, al tiempo que ha de valorar la concesi&oacute;n de dos indultos en el ejercicio del derecho de gracia que le concede la Constituci&oacute;n, es un ejercicio de malabarismo en torno a la figura de un hombre viejo y prestigioso que se enfrenta al peso de los recuerdos y al desfiladero que supone llegar a una edad que, sobre todo para nosotros, constituye el punto y final de una trayectoria volcada en manuales, presencia p&uacute;blica e importancia y reconocimiento. Hay mucho en <em>La Grazia</em> de mirada l&uacute;cida sobre el envejecimiento de los hombres, socializados para desempe&ntilde;ar un papel que nos ha supuesto desde siempre renuncias y hasta castraciones de muchas dimensiones de lo humano, hasta el punto de que como le sucede el protagonista, apodado &ldquo;hormig&oacute;n armado&rdquo;, acabamos siendo prisioneros de un traje, el de la masculinidad, que nos obliga a ir por la vida con una pesad&iacute;sima mochila sobre las espaldas. En este sentido, el contraste con las figuras de la hija y de la querida y fiel amiga con la que comparte tantos momentos, ambas, sin embargo, marcadas por esa mirada tan accesoria que Sorrentino siempre tiene de las mujeres en su cine,&nbsp;nos evidencia que estamos ante un hombre en crisis, la cual no solo tiene que ver con el paso del tiempo sino tambi&eacute;n con su propia identidad construida. Una crisis que, por tanto, va m&aacute;s all&aacute; de la que en un plano moral le genera la reflexi&oacute;n sobre el final de la vida, el derecho a morir y, en definitiva, sobre la <em>due&ntilde;idad </em>de nuestros d&iacute;as, esa pregunta que se repite en la pel&iacute;cula&nbsp;y que, como tambi&eacute;n suele pasar en el cine del italiano, conecta con la presencia de la religi&oacute;n como eje que nos sostiene o que, por el contrario, nos incomoda. En este sentido, son impagables los di&aacute;logos que el presidente tiene con un Papa africano, as&iacute; como toda esa est&eacute;tica, que tambi&eacute;n se nutre de una maravillosa banda sonora, tan cercana a <em>The Young Pope</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>La Grazia</em> no solo es impecable desde el punto de vista formal &ndash;esos recurrentes planos construidos desde la simetr&iacute;a, esos momentos on&iacute;ricos,&nbsp;esas coreograf&iacute;as y hasta esa c&aacute;mara lenta prodigiosa en la escena de la visita del presidente portugu&eacute;s, por no hablar de una galer&iacute;a impagable de personajes secundarios interpretados por actores y actrices cuyos rostros son un libro abierto&ndash; sino que nos plantea tantos dilemas &eacute;ticos, y por supuesto tambi&eacute;n jur&iacute;dicos, que har&iacute;a falta casi un tratado entero para desentra&ntilde;ar todo lo que el sabio Sorrentino nos plantea en algo m&aacute;s de dos horas de metraje. Por supuesto, todo lo relativo a los derechos relacionados con el morir, pero tambi&eacute;n la importancia de los procedimientos normativos como cauce para la deliberaci&oacute;n o las turbulencias de una verdad que se nos antoja imposible por m&aacute;s que un juez trate de llegar a ella v&iacute;a sentencia. Y, adem&aacute;s, como trasfondo tal vez m&aacute;s discutible, pero sin duda provocador de parte de la belleza de esta pel&iacute;cula, la percepci&oacute;n del amor como la respuesta que da sentido incluso &eacute;tico a nuestra existencia.&nbsp;El amor de Mariano por su desaparecida Aurora, pero tambi&eacute;n el de la esposa que acaba con la vida de su marido maltratador o el de unos hijos que acaban de alguna forma convertidos en padre y madre de su padre. Solo un actor con el talento y la fuerza &eacute;pica de su mirada y de su porte, como lo es Toni Servillo, podr&iacute;a haber encarnado, con una elegancia y profundidad desarmantes, todas esas capas de cebolla que <em>La Grazia</em> nos invita a ir retirando con lentitud, en el recorrido impudoroso de un personaje que, como el emperador del cuento, acaba desnudo ante nuestra mirada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gracia, se sentencia en un momento de la pel&iacute;cula, no es sino la belleza de la duda. Tal vez la revelaci&oacute;n de que somos nosotros los due&ntilde;os de nuestros d&iacute;as y que eso, con el permiso de dios, nos lleva a siempre, irremediablemente, a un lugar dubitativo y expectante. De esta manera, y como entiendo que Sorrentino nos acaba queriendo decir casi como moraleja de su pel&iacute;cula, el secreto, porque no hay otro secreto, es vivir con m&aacute;s ligereza, flotar, renunciar al centro de gravedad permanente, ser n&oacute;madas y desabrocharnos el &uacute;ltimo bot&oacute;n de la camisa, ese que los hombres durante tantas d&eacute;cadas hemos apretado bien con el nudo de una corbata. Ligereza que tambi&eacute;n reclama otro tiempo, sin prisas, con la calma de quien mira y quien piensa, de quien escucha o de quien incluso aprende a saborear el silencio como un pasaporte hacia el coraje que a menudo la vida nos exige.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/grazia-elogio-ligereza_132_13120146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 18:00:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La Grazia': elogio de la ligereza]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vaya semanita]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/semanita_132_13119447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ce1c331-9854-4af0-86b0-e660411fd111_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vaya semanita"></p><p class="article-text">
        La semana ha sido dura y llena de est&iacute;mulos, como siempre en estas fechas; pero hemos vuelto a sobrevivir a ella. Es esa semana en la que se cambian los relojes, los trasteros, los altillos, las costumbres, los afanes y hasta, qui&eacute;n sabe, los amores. Es una semana en la que puedes cambiar de vocaci&oacute;n y decidir suspender &ldquo;letras&rdquo; para dedicarte a las &ldquo;ciencias&rdquo; porque has visto un documental muy chulo en la tele. Cosas de primavera que siempre pasan.
    </p><p class="article-text">
        El pasado jueves, santo d&iacute;a, un cohete grand&iacute;simo lleno de combustible en contenedores grand&iacute;simos se alzaba grand&iacute;simo desde la Florida al cielo para hacer un viaje grand&iacute;simo. Iba a la Luna, creo.
    </p><p class="article-text">
        Los astronautas (que son norteamericanos, de Estados Unidos y Canad&aacute;, esos pa&iacute;ses tan j&oacute;venes y lozanos que no tienen detr&aacute;s ni La Odisea, ni Ricardo III, ni el Quijote) llevaban consigo la protecci&oacute;n de la Virgen de Luna Coronada, patrona de Pozoblanco y Villanueva de C&oacute;rdoba, el pueblo de mis padres. Saber eso me hizo bien, no me pregunten por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al suelo, a ras de tierra, &iacute;dolos lujosamente ornamentados representaban el dolor y la muerte de un tipo que lleva haciendo lo mismo desde hace m&aacute;s de dos mil a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Yo no sab&iacute;a a d&oacute;nde mirar, lo reconozco. Sent&iacute; que todo era importante, que todo era susceptible de ser tenido en cuenta: mirar arriba al cielo azul&iacute;simo por si la Artemis II (o su c&aacute;psula Orion) dibujaban una estela o buscar el perd&oacute;n (por no s&eacute; cuantas cosas por las que debo pedir perd&oacute;n) intentando ver detr&aacute;s de la valla los capirotes de los penitentes que se supone que desfilan (&iquest;?) para pedir perd&oacute;n. Porque el paso no se ve (si no pagas, creo).
    </p><p class="article-text">
        Todo raro, tal vez porque raro es vivir: esa elecci&oacute;n que nadie puede tomar por s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jense: hoy resucita Jes&uacute;s y esta noche un Dacia Sandero, a&uacute;n sin pagar del todo, se estrella volviendo de una playa hortera en una rotonda de La Barrosa por apurar el domingo y no &ldquo;encender las largas&rdquo; a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas pasan.
    </p><p class="article-text">
        Ll&aacute;menle santa a la semana, si quieren.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/semanita_132_13119447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 18:00:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vaya semanita]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Altas capacidades': la igualdad de oportunidades era esto]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/altas-capacidades-igualdad-oportunidades_132_13117968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0d355e1-3884-42a1-876a-020b31dc86f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Altas capacidades&#039;: la igualdad de oportunidades era esto"></p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;No hay mayor dominio que aquel en el que el esclavo no sabe que lo es&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Josep Mar&iacute;a Esquirol, La escuela del alma</em>
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las razones que nos explican el estado de des&aacute;nimo y frustraci&oacute;n de unas j&oacute;venes generaciones que son conscientes de que van a vivir peor que sus progenitores y que han empezado a descubrir la ficticio de unas promesas que est&aacute;n lejos de cumplir sus expectativas de bienestar y no digamos de felicidad. Todo ello mientras que, en paralelo, el orden liberal y los espacios digitales confluyen en ofrecernos como espejo un &ldquo;optimismo cruel&rdquo; que no es otro que el que deriva de entender que todo puede ser objeto de mercadeo, incluidos nuestros cuerpos y nuestros deseos, y que, por tanto, el triunfo individual tiene mucho que ver con nuestra capacidad para saber movernos en medio de la selva. Frente a estas potencias, los horizontes democr&aacute;ticos se diluyen en una galopante crisis de confianza y las herramientas que pensamos como equilibradoras de oportunidades se desvanecen ante unas reglas del juego basadas en la ley del m&aacute;s fuerte.&nbsp;De esta manera, hemos acabado descubriendo que todo lo que promet&iacute;a la igualdad de oportunidades no es m&aacute;s que un se&ntilde;uelo que&nbsp;a duras penas esconde la irrefrenable desigualdad que est&aacute; ligada no solo a nuestro estatus socioecon&oacute;mico sino tambi&eacute;n a los poderes, en muchos casos meramente simb&oacute;licos y relacionales, que nos otorga la pertenencia a una clase social, es decir, a un grupo que no solo comparte estatus, sino, tambi&eacute;n, redes, complicidades y normas no escritas que se basan, capitalismo mediante, en la lucha feroz por expulsar a las afueras a quienes entendemos que, lejos de empujarnos, nos restan opciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima pel&iacute;cula de V&iacute;ctor Garc&iacute;a Le&oacute;n, que es sin duda digno sucesor del mordaz cineasta que es su padre, Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a S&aacute;nchez, y de la voz siempre comprometida de su madre Rosa Le&oacute;n, nos ofrece justamente un retrato certero e inteligente de un mundo, el nuestro, en el que,&nbsp;bajo la fantas&iacute;a formal de la igualdad democr&aacute;tica, no dejamos de incrementar las distancias entre los amos del mundo y quienes, a duras penas, tratan de imitarlos y de, en el mejor de los casos, aspirar a subir ese pelda&ntilde;o que tan elevado es hoy para quienes no parten de las mismas condiciones que la minor&iacute;a triunfadora. Si bien durante d&eacute;cadas se nos vendi&oacute; la idea, ciertamente ilustrada e ilusionante, de que la educaci&oacute;n podr&iacute;a ser la v&iacute;a para ascender socialmente y superar las limitaciones para quienes no hab&iacute;an tenido la suerte de nacer en un contexto privilegiado, hoy d&iacute;a, y tal como nos demuestra <em>Altas capacidades</em>, esa ilusi&oacute;n ha pasado a mejor vida en un contexto en el que la expansi&oacute;n de la educaci&oacute;n privada es la se&ntilde;al m&aacute;s evidente de que hay sujetos que van a empezar la carrera con rotundas ventajas con respecto a quienes no pueden permitirse m&aacute;s que el amparo de la hoy cada vez m&aacute;s deteriorada y deficitaria ense&ntilde;anza p&uacute;blica. La peripecia del matrimonio protagonista de la pel&iacute;cula, interpretado por unos estupendos Mari&aacute;n &Aacute;lvarez e Israel Elejalde, tan mediocres e insatisfechos en su ubicaci&oacute;n de clase media venida a menos, es el relato amargo de c&oacute;mo las sociedades democr&aacute;ticas del siglo XXI traicionan a diario los valores que, constitucionalmente hablando, entendimos que podr&iacute;an corregir los desequilibrios sociales y ponerle freno a los excesos de todos esos poderes que se reproducen y amplifican al margen del Derecho. Con un guion afilad&iacute;simo del director y de otro tipo de lucidez demostrada, Borja Cobeaga,&nbsp;y con algunas escenas memorables, como las del cumplea&ntilde;os de la hija de Domingo (Juan Diego Botto),&nbsp;<em>Altas capacidades</em> es una de esas buenas comedias que, llev&aacute;ndonos a la sonrisa, nos muestra, como si fuera un espejo en el que es inevitable que muchos nos reflejemos, todo el fango en el que a diario pretendemos ser no tanto lo que somos sino lo que entendemos que, de acuerdo con el sistema, nos va a llevar al &eacute;xito. Un recorrido para el que son esenciales las redes de poder y los pactos masculinos, y en el que es l&oacute;gico que triunfen sujetos como el que Juan Diego Botto interpreta con una solvencia exquisita, esa que nos permite verlo como un ser odioso, pese a todo lo mucho que lo admiramos en la vida real como tipo tierno y solidario.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la pel&iacute;cula derrapa en alg&uacute;n momento del final con alguna vuelta de tuerca que desmerece del resto, <em>Altas capacidades</em> es un magn&iacute;fico ejemplo de c&oacute;mo la buena comedia es cine pol&iacute;tico con may&uacute;sculas y, en ocasiones, la mejor manera de mostrarnos c&oacute;mo somos. Un retrato ante el que no salimos muy bien parados y que, m&aacute;s all&aacute; de las risas y de hasta la ternura que podemos sentir por unos protagonistas tan infelices y en el fondo tan desgraciados, nos da una bofetada de realidad: esa en la que, me temo, estamos educando a muchos monstruos como el hijo de Alicia y Santiago,&nbsp;ese Fer que, como buena esponja, pronto aprende que la meritocracia no es m&aacute;s que un disfraz que a duras penas protege al d&eacute;bil y precario. Un escenario que, en el fondo, reclama los modos y maneras de los vaqueros que, como tantas veces vimos de ni&ntilde;os en la pantalla, se convert&iacute;an en h&eacute;roes pistola en mano y solos ante el peligro.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/altas-capacidades-igualdad-oportunidades_132_13117968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 10:41:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Altas capacidades': la igualdad de oportunidades era esto]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Invulnerables]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/invulnerables_132_13116583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4199d3f-c61f-4c56-a2f9-1e005e73d351_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140004.jpg" width="1871" height="1052" alt="Invulnerables"></p><p class="article-text">
        Donald Trump dijo all&aacute; por 2016 que &ldquo;podr&iacute;a pegarle un tiro a alguien en mitad de la quinta avenida y que no perder&iacute;a ni un voto&rdquo;. En ese a&ntilde;o pens&eacute; que eso era una completa majader&iacute;a, hoy, pienso que seguramente ser&iacute;a verdad y que hay una &eacute;lite, tanto de personas como de entidades, que son completamente invulnerables no solo al juicio pol&iacute;tico, sino tambi&eacute;n a la ley.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en una democracia en la que su rey (em&eacute;rito), de joven, le vol&oacute; la tapa de los sesos a su hermano peque&ntilde;o y poco despu&eacute;s le hicieron rey. DE ah&iacute; para abajo, imaginaos: presidentes de gobierno, altos funcionarios, ministros&hellip; Hasta personajes p&uacute;blicos, poderosos y adorados que despu&eacute;s de cometer una atrocidad te sueltan un&nbsp;&ldquo;nadie te va a creer, soy el puto xyz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que realmente me pregunto es qu&eacute; te confiere esa invulnerabilidad. Donald Trump tambi&eacute;n dio la clave en la misma frase apostillando &ldquo;as&iacute; de leales son mis seguidores&rdquo;.&nbsp;Creo que su principal protecci&oacute;n, es la propia disonancia cognitiva que nos produce el hecho de que alguien por quien hemos apostado, nos cae bien, o nos gusta su m&uacute;sica; no puede hacer nada malo, porque siendo as&iacute;, yo ser&iacute;a un subnormal que apuesta o le gustan los malos y eso no puede ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este &iacute;ntimo pensamiento les proporciona legiones de &ldquo;seguidores&rdquo;, borregos y voceros, que los a&uacute;pan y les van a perdonar todo. Tambi&eacute;n les protege su relaci&oacute;n y manejo de poder, desde pedirle a un juez/ pol&iacute;tico/ obispo/ funcionario/ periodista que se est&eacute; quieto, o que haga algo; a hacerlo &eacute;l mismo si tiene la capacidad directa.
    </p><p class="article-text">
        Esta invulnerabilidad, amplificada por su inevitable reba&ntilde;o de seguidores, es la base de atropellos p&uacute;blicos que van desde una agresi&oacute;n sexual, hasta magnicidios y genocidios. Y aqu&iacute; no pasa nada. Tenemos que darnos cuenta que esto no va a favor de nadie m&aacute;s que del propio perpetrador, y que el resto de la sociedad debe ejercer activamente&nbsp;el poder personal, soberano, colectivo y absoluto de decir, hasta aqu&iacute; hemos llegado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/invulnerables_132_13116583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 17:54:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Invulnerables]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vía Crucis]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/via-crucis_132_13112142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3133e1c1-cc82-4a19-b7f9-85e8a9b26aaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vía Crucis"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que tener poca vergüenza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Feligresa anónima</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Imag&iacute;nese que vive en pleno coraz&oacute;n del casco hist&oacute;rico de C&oacute;rdoba. En uno de esos rincones incomparables forjados de cal blanca, callejones angostos y silencio. Es usted una persona afortunada. No todo el mundo tiene la suerte de habitar la historia con may&uacute;sculas. A un palmo del r&iacute;o Guadalquivir y la gran Mezquita Aljama donde meditaba pl&aacute;cidamente Averroes y susurraba Ziryab canciones de Oriente.
    </p><p class="article-text">
        Imag&iacute;nese que son las ocho y media de la tarde de un precioso d&iacute;a de primavera. Tiene una cena a las nueve y sale de casa con tiempo de sobra para evitar sobresaltos. Enfila la calle Don Rodrigo en direcci&oacute;n a la Plaza del Potro y cuando alcanza la calle Lucano observa una muralla humana que tapona la Cruz del Rastro. 
    </p><p class="article-text">
        Es Domingo de Ramos.
    </p><p class="article-text">
        Por encima de la multitud se atisban los capirotes y un rumor de trompetas que remonta la calle de la Feria. Entonces atraviesa la Plaza del Potro y toma Romero Barros para intentar cruzar a la Medina antes de que la procesi&oacute;n alcance ese punto. Imposible. Otra pared humana impide el paso a cal y canto.
    </p><p class="article-text">
        Ahora retrocede en direcci&oacute;n a la Plaza del Potro y cruza la calle Enrique Romero de Torres para desembocar en la Ribera. Acelera el paso mientras ve correr los minutos uno tras otro. El Paseo de la Ribera es ya un r&iacute;o de gente pero lo suficientemente ancho como para circular con cierto desahogo.
    </p><p class="article-text">
        En la Cruz del Rastro hay un atasco monumental. De proporciones b&iacute;blicas, podr&iacute;amos decir en toda l&oacute;gica. Es mejor seguir adelante, ya por Ronda de Isasa, para tomar el primer callej&oacute;n a la derecha que le permita acceder a la calle Cardenal Gonz&aacute;lez, que es la frontera infranqueable que ingenuamente se propone traspasar. Sube los escalones de Pozo de Cueto y llega a la calle Cara. Un revuelo de transe&uacute;ntes recorren la traves&iacute;a como hormigas en busca de salida. No es usted el &uacute;nico tarambana atrapado en el laberinto de Semana Santa.
    </p><p class="article-text">
        Deja la calle Amparo a la derecha y avanza hacia Cardenal Gonz&aacute;lez. Negativo. Decenas de feligreses tapian la salida con cemento armado y ladrillo visto. Decide entonces probar por el siguiente callej&oacute;n. Contin&uacute;a por la calle Cara paralela a Cardenal Gonz&aacute;lez y dobla a la derecha con la esperanza de que la cola de la procesi&oacute;n est&eacute; a punto de desbloquear el paso. Est&aacute; usted so&ntilde;ando. Otra cancela humana cierra el barrio con siete candados.
    </p><p class="article-text">
        La Semana Santa andaluza es un bello fen&oacute;meno cultural que exhibe una vitalidad fuera de toda duda. Un oc&eacute;ano de humanidad desborda las calles del casco hist&oacute;rico para celebrar la primavera y compadecer la pasi&oacute;n de Cristo. Y usted no tiene nada que objetar. Los fieles y los turistas tienen derecho a disfrutar de una tradici&oacute;n de siglos que se renueva cada a&ntilde;o con un vigor envidiable. Naturalmente.
    </p><p class="article-text">
        Pero usted tambi&eacute;n tiene derecho a llegar a la cena. Y, si es posible, antes del desayuno. Sigue por la calle Cara hasta la calle Alh&oacute;ndiga. Es la &uacute;ltima oportunidad de cruzar Cardenal Gonz&aacute;lez antes de tirar la toalla, admitir que vive secuestrado en su propio barrio y regresar a la ratonera que adquiri&oacute; hace veinte a&ntilde;os con la convicci&oacute;n de que estaba comprando un lugar apacible en el para&iacute;so. Pero se equivoca. Otro tap&oacute;n humano atasca la &uacute;ltima salida hacia la Medina. Una de dos: o se abre camino entre la multitud o dice adi&oacute;s a la comida.
    </p><p class="article-text">
        Por razones dif&iacute;ciles de descifrar, opta por penetrar en el cemento armado. Con toda la prudencia del mundo, se va colando por los resquicios de la muchedumbre. La resistencia de la muralla humana es numantina. Los feligreses aprietan la cadera para hacerse fuertes en la posici&oacute;n que han conquistado pacientemente desde hace dos horas. Quiz&aacute;s tres. Pero usted sigue adelante asediado por un aluvi&oacute;n de miradas mort&iacute;feras que atraviesan el acero inoxidable.
    </p><p class="article-text">
        No sabe c&oacute;mo pero ya est&aacute; en mitad de Cardenal Gonz&aacute;lez. Los nazarenos lo observan con cara de guardas jurado y comprende que debe quitarse de en medio cuanto antes. Est&aacute; a un palmo de la calle Alfayatas y poder cantar victoria. Ya solo le queda el &uacute;ltimo obst&aacute;culo. Levanta la vista y se topa con una pared de ojos mir&aacute;ndole fijamente. Todo indica que nadie va a mover un m&uacute;sculo para facilitarle el paso. En efecto. Y sigue adelante. Con dos bemoles. Todos lo quieren estrangular mientras se apartan a desgana a medida que conquista cent&iacute;metro a cent&iacute;metro el espacio. Y es entonces cuando una joven que tienes a un palmo de tu cara exclama: &ldquo;Hay que tener poca verg&uuml;enza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Comparado con el V&iacute;a Crucis que sufri&oacute; Jes&uacute;s de Nazaret en sus &uacute;ltimas horas es justo admitir que el padecimiento de un vecino del casco hist&oacute;rico en Semana Santa es infinitamente menor. De eso no tenemos la menor duda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/via-crucis_132_13112142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 04:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vía Crucis]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apretarse el Cinturón Verde]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/apretarse-cinturon-verde_132_13111672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d557a8cc-51ef-437c-aaed-ec866c1ecb7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apretarse el Cinturón Verde"></p><p class="article-text">
        Hay proyectos que nacen con vocaci&oacute;n de s&iacute;mbolo. El Cintur&oacute;n Verde de C&oacute;rdoba es uno de ellos. Ya es una realidad, a falta de saber si habr&aacute; inauguraci&oacute;n oficial. Se presenta como una infraestructura llamada a convertirse en referencia para el ocio saludable y la movilidad no motorizada. Un itinerario de unos 20 kil&oacute;metros que serpentea por la periferia, conectando algunas v&iacute;as ya preexistentes con otras de nueva creaci&oacute;n a trav&eacute;s de espacios naturales en un recorrido, sin duda, atractivo. Sobre el papel, la idea es impecable.
    </p><p class="article-text">
        El origen del proyecto se remonta a 2001, un plazo de ejecuci&oacute;n m&aacute;s similar al tiempo geol&oacute;gico que al de una ciudad. Dos d&eacute;cadas y media despu&eacute;s, la iniciativa ha tomado forma a base de grandes movimientos de tierra, pasarelas elevadas, talanqueras y caminos abiertos en la espesura. La intervenci&oacute;n ha salvado retos de gran envergadura en todos los aspectos y ha construido una narrativa muy reconocible: madera, carteler&iacute;a amable y una est&eacute;tica impecable para asimilarla al discurso institucional de sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto, impulsado por la Junta de Andaluc&iacute;a, ha supuesto una inversi&oacute;n de 4,1 millones de euros y se ha realizado en varias fases, la &uacute;ltima de las cuales deber&iacute;a haber finalizado en junio de 2025. Incluye largos tramos de pasarelas, dos llamativos puentes colgantes, varios t&uacute;neles y numerosos tramos pavimentados. Una infraestructura que rezuma verde y modernez.
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                Un tramo en la Cuesta del Reventón.                            </span>
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        Pero, vista en perspectiva, la realidad invita a una pregunta m&aacute;s profunda: &iquest;para qu&eacute; sirve un &ldquo;cintur&oacute;n verde&rdquo; cuando la ciudad que pretende rodear sigue atrapada en un modelo de movilidad arcaico y monopolizado por el coche privado? Una movilidad inmovilista, y valga el ox&iacute;moron.
    </p><p class="article-text">
        No es por la inversi&oacute;n, ya que 4 millones es una nimiedad en comparaci&oacute;n, verbigracia, <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/gala-ronda-norte-ii_132_12442750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con los 35 millones que costar&aacute; apenas 1 km de Ronda Norte</a>. Pero s&iacute; genera ciertas reflexiones.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, intenta reproducir un discurso de moda que se importa de otras ciudades hasta el punto de utilizar una terminolog&iacute;a impostada, ya que solo transcurre por la parte norte de la ciudad. Por ello, ser&iacute;a m&aacute;s apropiado hablar de un &ldquo;Arco Verde&rdquo;. Adem&aacute;s, y sobre todo, mientras se construye una gran infraestructura pensada para el ocio de fin de semana, C&oacute;rdoba sigue sin resolver c&oacute;mo se mueve de lunes a viernes, ni c&oacute;mo accede al propio ocio verde. Tras d&eacute;cadas de promesas, planes y estudios, es la pol&iacute;tica del petr&oacute;leo la que sigue imperando.
    </p><h2 class="article-text">Cuesti&oacute;n de fe</h2><p class="article-text">
        En este marco, se puede argumentar que incorporar el Cintur&oacute;n Verde a la ret&oacute;rica de la movilidad sostenible de la ciudad vendr&iacute;a a ser algo parecido a afirmar que el Camino de Santiago funciona como infraestructura para el transporte de pasajeros: o sea, una mera cuesti&oacute;n de fe. Porque, en la pr&aacute;ctica, el Cintur&oacute;n Verde no resuelve desplazamientos cotidianos. No conecta barrios entre s&iacute;, ni atraviesa los puntos cr&iacute;ticos donde la movilidad urbana colapsa cada ma&ntilde;ana. No sirve para ir al trabajo, al instituto o al centro de salud. Une la nada con la nada y es, en esencia, un espacio recreativo. Algo que en teor&iacute;a no es negativo, siempre y cuando no se intente disfrazar de mes&iacute;as verde o se use para tapar otras verg&uuml;enzas negras.
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                Cartel ilegible.                            </span>
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        Una infraestructura para el mero paseo que suma adem&aacute;s problemas de accesibilidad, en un recorrido para nada inclusivo. Personas con movilidad reducida, familias con o sin carritos o usuarios con bicicletas encuentran serias dificultades para utilizarlo. Por hablar solo de estas &uacute;ltimas, los incautos ciclistas que intenten acceder por ciertos sectores pueden encontrarse en una situaci&oacute;n muy comprometida, o incluso peligrosa, especialmente si van acompa&ntilde;ados de menores o personas poco duchas sobre dos ruedas. Y, ojo, esto no es una exageraci&oacute;n. El resultado es parad&oacute;jico: la promesa de una infraestructura que se presenta como aliada de la movilidad activa, abierta e integradora, pero que se diluye a medida que se avanza sobre ella y excluye en la pr&aacute;ctica a una parte importante de sus potenciales usuarios.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, esto no es una opini&oacute;n o una cr&iacute;tica f&aacute;cil, puesto que es algo que se deduce de su propia configuraci&oacute;n. El recorrido incluye m&aacute;s de quinientos escalones, tramos con desniveles imposibles y sectores de notable dificultad t&eacute;cnica. 
    </p><h2 class="article-text">Paradojas, aspectos t&eacute;cnicos y amenazas</h2><p class="article-text">
        A lo largo del trazado encontramos, adem&aacute;s, incongruencias de bulto. Como cuando atraviesa en varias ocasiones el camino de servidumbre del Canal del Guadalmellato, una infraestructura que miles de cordobeses utilizan a diario desde hace casi un siglo y que sigue atrapada en la alegalidad del limbo administrativo. La paradoja es evidente: se construyen nuevos caminos mientras otros, ya existentes y plenamente funcionales, permanecen bloqueados o abandonados.
    </p><p class="article-text">
        Este contraste se repite en otros &aacute;mbitos. Para una administraci&oacute;n, parece m&aacute;s sencillo abrir nuevos trazados a golpe de retroexcavadora que hacer <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/desalambrar-culpa-ayuntamiento-dejacion-funciones-no-actuar-cierre-caminos-publicos_1_9600479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cumplir sentencias para garantizar el acceso p&uacute;blico a caminos hist&oacute;ricos cerrados ilegalmente. </a>O coordinarse entre instituciones para desbloquear proyectos estrat&eacute;gicos como<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/reclaman-prometida-via-verde-cerro-muriano-conocer-si-hay-proyecto-impida_1_13054782.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la V&iacute;a Verde a Cerro Muriano</a>, o sacar de la ilegalidad el paseo diario por la hist&oacute;rica acequia. En t&eacute;rminos de burocracia, sale m&aacute;s rentable construir que gestionar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pasarela de madera.                            </span>
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        A ello se suma un problema t&eacute;cnico dif&iacute;cil de ignorar: varios tramos superan el 10% de pendiente, llegando hasta casi el 20 % en otros, y est&aacute;n resueltos con zahorra y otros materiales deleznables. En estas condiciones, la seguridad y el mantenimiento se ven comprometidos, una obviedad que se ha pasado por alto. A partir de cierta inclinaci&oacute;n, el agua arrastra el firme, aparecen surcos y el deterioro se acelera. De hecho, ya hay grandes reguerones y surcos en algunos tramos que comprometen la seguridad, antes siquiera de que la infraestructura haya sido recepcionada. 
    </p><p class="article-text">
        Destacar tambi&eacute;n c&oacute;mo la madera se ha convertido en el material estrella del proyecto: pasarelas, suelos, barandillas, escaleras. A simple vista se presenta como una opci&oacute;n sostenible, pero su comportamiento en el tiempo contar&aacute; otra historia. En un clima como el de C&oacute;rdoba, este tipo de elementos tiene una vida &uacute;til limitada. Muchas no llegar&aacute;n al lustro. La exposici&oacute;n al sol, los cambios t&eacute;rmicos y la humedad acelerar&aacute;n su degradaci&oacute;n, obligando a reparaciones y sustituciones peri&oacute;dicas. Algunas ya tambalean bajo los pies.
    </p><p class="article-text">
        Resulta ir&oacute;nico invertir en una est&eacute;tica &ldquo;natural&rdquo; que, en realidad, es profundamente dependiente de una inversi&oacute;n y mantenimiento continuos no contemplados en el presupuesto, que compromete irremediablemente personal, nuevos materiales y recursos p&uacute;blicos a corto plazo. De lo contrario, estar&aacute; abocada al abandono. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del matiz de priorizar la instalaci&oacute;n de &ldquo;&aacute;rboles muertos&rdquo; en forma de pasarelas por lugares salvajes. Talar &aacute;rboles para instalar estructuras que simulan naturalidad. Sierra Morena no es un parque periurbano que podamos esquilmar indefinidamente, y esta es la sensaci&oacute;n que se traslada con esta intervenci&oacute;n. El verde de este cintur&oacute;n es menos verde que el de antes de su construcci&oacute;n. Es un verde escenogr&aacute;fico, de postal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Escaleras.                            </span>
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        Ni siquiera la ejecuci&oacute;n parece estar exenta de problemas. Las fases I y II ya presentan grandes desperfectos y zonas muy desdibujadas antes de la finalizaci&oacute;n completa de las obras. Algunos tramos, por su escasa adaptaci&oacute;n al terreno, anticipan un deterioro inminente. Cuando se inaugure habremos de enfrentarnos a la realidad de una infraestructura nueva que ya empieza a mostrar signos de envejecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello configura una infraestructura que, lejos de integrarse en una estrategia coherente, funciona como una pieza aislada. Un anillo que rodea una ciudad que sigue sin transformarse. Y es aqu&iacute; donde el discurso ambiental empieza a resquebrajarse.
    </p><h2 class="article-text">Dato mata relato</h2><p class="article-text">
        El discurso oficial insiste en la educaci&oacute;n ambiental y el turismo sostenible. Pero la educaci&oacute;n ambiental no se aprende solo caminando entre encinas, es un asunto mucho m&aacute;s serio y complejo. Y el turismo sostenible dif&iacute;cilmente se sostiene si el visitante necesita un veh&iacute;culo privado para moverse porque las alternativas son, en la pr&aacute;ctica, inexistentes.
    </p><p class="article-text">
        La met&aacute;fora es casi demasiado evidente: se invierte en el borde, pero se deja el nudo sin desatar. El problema no es el Cintur&oacute;n Verde en s&iacute;. Bienvenido todo lo que sume espacios naturales, ocio saludable y contacto con el entorno. El asunto no reside en el discurso, sino en la gram&aacute;tica profunda: hacer un collage, cicatrizar &aacute;reas v&iacute;rgenes para recuperar v&iacute;as pecuarias arrebatadas por la expansi&oacute;n de la ciudad, mientras los caminos p&uacute;blicos cerrados ilegalmente o proyectos menos invasivos (Canal del Guadalmellato o V&iacute;a Verde) siguen en el caj&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vado.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El Cintur&oacute;n Verde podr&iacute;a ser mucho m&aacute;s. Podr&iacute;a integrarse en una red de corredores verdes urbanos, conectarse con una infraestructura ciclista &uacute;til y apoyarse en un transporte p&uacute;blico robusto. Podr&iacute;a ser una pieza clave de una transformaci&oacute;n profunda. Pero tal y como se plantea, corre el riesgo de quedarse en una atracci&oacute;n de feria muy divertida, una fotograf&iacute;a verde que rodea una ciudad inm&oacute;vil.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; el temor que refleja el t&iacute;tulo, porque con este cintur&oacute;n que apuesta por una sostenibilidad verde de marca blanca, sin decisiones inc&oacute;modas, sin redistribuci&oacute;n real del espacio urbano, a la larga nos obligar&aacute; a &ldquo;apretarnos el cintur&oacute;n verde&rdquo; en otras medidas estrat&eacute;gicas, imprescindibles y urgentes para mejorar la movilidad, la salud y la habitabilidad presente y futura de nuestra ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tramo roto en el Reventón.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Julio Díaz Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/apretarse-cinturon-verde_132_13111672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 18:08:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apretarse el Cinturón Verde]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[IA ¿Un sexto sentido o un nuevo sentido?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/ia-sexto-sentido-nuevo-sentido_132_13103148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7554845d-b5d9-448a-8426-9fddf85fc247_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="IA ¿Un sexto sentido o un nuevo sentido?"></p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os hemos explicado la tecnolog&iacute;a como una extensi&oacute;n del ser humano.
    </p><p class="article-text">
        El coche ampl&iacute;a nuestra capacidad de desplazamiento, el m&oacute;vil ampl&iacute;a nuestra capacidad de comunicaci&oacute;n o Internet ampl&iacute;a nuestra capacidad de acceso al conocimiento. Siempre ha sido as&iacute;, la tecnolog&iacute;a como herramienta que potencia lo que ya hacemos. Todas ampliaban lo que hac&iacute;amos pero ninguna compet&iacute;a con c&oacute;mo pensamos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando hablamos de inteligencia artificial, me surge una pregunta que, desde mi punto de vista y mi visi&oacute;n, tiene toda la l&oacute;gica: &iquest;es un sexto sentido o estamos ante algo distinto? La respuesta, para m&iacute;, actualmente, es clara: no es ni lo uno ni lo otro. Y ah&iacute; est&aacute; el matiz importante.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos percibimos el mundo a trav&eacute;s de los sentidos, ya que vemos, o&iacute;mos, tocamos, olemos, saboreamos. Esa es nuestra conexi&oacute;n directa con la realidad. Pero la IA no percibe, no ve, no oye, no siente. Entonces, &iquest;qu&eacute; hace? Es capaz de interpretar y ah&iacute; empieza el cambio de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la interpretaci&oacute;n de la realidad era un espacio exclusivamente humano. Pod&iacute;amos tener m&aacute;s o menos informaci&oacute;n, analizar mejor o peor, pero el significado de lo que ocurre era nuestro. Eso est&aacute; cambiando. La IA no viene a darte m&aacute;s ojos, al menos por ahora, viene a decirte qu&eacute; significan los datos que ya tienes, y entra en una capa distinta: la del significado.
    </p><p class="article-text">
        Y eso tiene una consecuencia enorme porque cuando alguien interpreta influye en la decisi&oacute;n y, por definici&oacute;n, cuando influye en la decisi&oacute;n empieza a competir con el criterio. Este es el punto clave. No estamos ante una herramienta m&aacute;s, estamos ante el primer sistema que propone, sugiere, prioriza o descarta antes de que t&uacute; decidas.
    </p><p class="article-text">
        La IA no decide por ti, a&uacute;n no, pero empieza a hacer algo igual de relevante: condiciona desde d&oacute;nde decides, te da opciones, ordena escenarios, sugiere caminos y eso es &ldquo;poder&rdquo;. Porque el criterio no es solo elegir, es elegir dentro de un marco concreto, y si el marco lo construye otro, tu decisi&oacute;n deja de ser completamente tuya. &iquest;Tiene l&oacute;gica, no?
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; aparece el riesgo real, algo que puede dar miedito. No es que la IA piense por nosotros, es que nos acostumbremos a pensar desde lo que la IA nos propone, que dejemos de cuestionar, dejemos de explorar fuera de ese marco, que confundamos lo probable con lo adecuado. Y aqu&iacute;, en mi opini&oacute;n, es donde muchas organizaciones se van a equivocar. Van a utilizar la IA para optimizar decisiones sin darse cuenta de que est&aacute;n estandarizando el criterio.
    </p><p class="article-text">
        Todos con las mismas herramientas, todos con los mismos datos, todos con las mismas recomendaciones, y el resultado ser&aacute; decisiones cada vez m&aacute;s eficientes y cada vez m&aacute;s parecidas.
    </p><p class="article-text">
        No todas las empresas tienen los mismos datos, ni formulan las mismas preguntas, y, por tanto, no obtendr&aacute;n exactamente los mismos resultados. Pero el problema no es ese. El problema es que, aun siendo distintos, tender&aacute;n a parecerse. Porque la IA no iguala los datos&hellip; iguala la forma de interpretarlos.
    </p><p class="article-text">
        Y en ese contexto, la ventaja cambia de sitio y ya no est&aacute; en acceder a la informaci&oacute;n, ni siquiera en procesarla, est&aacute; en c&oacute;mo decides frente a lo que la IA te propone. El famoso criterio.
    </p><p class="article-text">
        La IA puede generar mil opciones, pero no sabe cu&aacute;l merece existir, no sabe qu&eacute; encaja en tu visi&oacute;n, qu&eacute; conecta con tu cliente, qu&eacute; tiene sentido en tu contexto. Eso sigue siendo humano.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde, curiosamente, conecta con <em>El sexto sentido</em>.
    </p><p class="article-text">
         En la pel&iacute;cula, el protagonista ve pero no interpreta correctamente lo que est&aacute; viendo. La realidad est&aacute; delante de &eacute;l, pero el significado se le escapa.
    </p><p class="article-text">
         Y eso es exactamente lo que empieza a ocurrir ahora: no es que no veamos, es que alguien empieza a decirnos qu&eacute; estamos viendo<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la pregunta no es: &iquest;es la IA un nuevo sentido? Es otra: &iquest;vas a seguir usando el tuyo? El riesgo no es que la IA te sustituya, es que empiece a definir el marco desde el que decides. Y eso es mucho definir.
    </p><p class="article-text">
        Y como en la pel&iacute;cula, el mayor peligro no es no ver la realidad es no darte cuenta de que la est&aacute;s interpretando desde un marco que no es el tuyo. Y eso s&iacute; cambia el juego.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/ia-sexto-sentido-nuevo-sentido_132_13103148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 17:54:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[IA ¿Un sexto sentido o un nuevo sentido?]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Época de marranos por las esquinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/epoca-marranos-esquinas_132_13106360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f6794b7-8644-40c9-94e8-d653769e7508_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Época de marranos por las esquinas"></p><p class="article-text">
        S&iacute;, ya s&eacute; que me van a decir ustedes que soy una pesada, pero es que ahora que vengo imbuida por el esp&iacute;ritu japon&eacute;s de la limpieza, a los que vamos de fuera nos sigue causando una rara sensaci&oacute;n de sorpresa cu&aacute;ndo comparamos.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a le&iacute;a que el presidente de Sadeco ha anunciado el plan de limpieza para esta Semana Santa que incluye aumentar 77 trabajadores, 120 papeleras y 17.000 bolsas de papel, afirmando que la empresa limpiar&aacute; la v&iacute;a de manera diaria para evitar el problema de las aceras de otros a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y yo no salgo de mi asombro, no por el gran esfuerzo de Sadeco, digno de toda menci&oacute;n y aplauso, sino por lo que eso dice de nosotros, los marranos que necesitamos ese refuerzo de limpieza,&nbsp;por qu&eacute; no somos capaces de contenernos con las pipas, los papeles y los restos de comida y bebida mientras el Sant&iacute;simo Cristo pasa por delante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los que hayan recorrido Jap&oacute;n, o hayan le&iacute;do sobre este pa&iacute;s singular que ha pasado de ser un solar en 1945 a ser una potencia mundial a base de trabajo, esfuerzo y resiliencia, sabr&aacute;n que all&iacute; no encontrar&aacute;n ni una sola papelera a lo largo y ancho de esta isla. Ni una sola. Ni falta que hace.
    </p><p class="article-text">
        La recogida de basura que realizan los camiones del Sadeco japon&eacute;s, tan relucientes por dentro y por fuera que se puede comer hasta en sus ruedas, se hace a una hora concreta. Y en cada calle de cada barrio, son los ciudadanos los que tienen que salir y entregar su basura a esa hora. Toda su basura y no solo la que han generado en su casa, sino la que hayan acumulado a lo largo de todo el d&iacute;a, fuera o dentro.
    </p><p class="article-text">
        No quiero ni imaginar, ahora que lo s&eacute; y lo he comprobado con mis ojitos, que piensan esos grupos de japoneses que recorren con mascarilla los alrededores de nuestra Mezquita, cuando ven los trozos de las cu&ntilde;as de tortilla en el suelo, los platos de pl&aacute;stico en los poyetes y todo tipo de basura en cualquier zona del casco hist&oacute;rico, del centro, o del extrarradio de C&oacute;rdoba. All&iacute; donde vayan ver&aacute;n papeles, latas de cerveza, restos de botellones y hasta el &ldquo;sursuncorda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo un d&iacute;a recorriendo cualquier ciudad en Jap&oacute;n, comprender&aacute;n que acumulas cierta basura. Un pa&ntilde;uelo despu&eacute;s de sonarte los mocos, un chicle -o dos-, el papel de un caramelo, el vasito de cart&oacute;n en el que te has tomado un t&eacute; <em>matcha</em>, o el envase de cualquier bebida o comida de la que sacas de las m&aacute;quinas expendedoras que hay en cualquier esquina. No quiero imaginar que existieran aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pues de nada de eso te puedes desprender en la v&iacute;a p&uacute;blica. Primero porque no hay papeleras y, segundo, porque si lo hicieras ser&iacute;as lapidado por los otros transe&uacute;ntes, si no interviene la polic&iacute;a para detenerte, dado que tirar basura en la v&iacute;a p&uacute;blica en Jap&oacute;n es un delito serio, con multas elevadas y, en casos graves, penas de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&iquest;Soluci&oacute;n? Llevas una bolsita contigo d&oacute;nde vas echando tu caquita del d&iacute;a. De broma, nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca he podido soportar ver basura en nuestras calles. Nunca. No es la primera vez que lo denuncio, pero ahora he cambiado mi visi&oacute;n y he trasladado la carga de la prueba de la culpa a nosotros mismos. He comprendido en Jap&oacute;n que esto, desgraciadamente, muchas veces no se soluciona poniendo m&aacute;s papeleras o m&aacute;s operarios. Siempre habr&aacute; aut&eacute;nticos marranos que, aunque tengan la papelera delante, echaran su mierda justo al lado.
    </p><p class="article-text">
        Pese al esfuerzo municipal, que no digo no deba seguir, al final es una cuesti&oacute;n de educaci&oacute;n y de conciencia ciudadana y, a lo mejor, de tomar medidas mucho m&aacute;s dr&aacute;sticas, hasta con sanciones que de verdad duelan, para que todos entendamos que no podemos hacer en nuestras calles lo que no har&iacute;amos en nuestra casa.
    </p><p class="article-text">
        Si, siempre habr&aacute; los acostumbrados a tener su casa como una pocilga. Pues esos al pared&oacute;n y vigilancia. Casi prefiero invertir en operarios que vigilen a esos cerdos, que pagarles para que le quiten la mierda a esos desarrapados que la esparcen por mi ciudad. La ciudad de todos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/epoca-marranos-esquinas_132_13106360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 18:52:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Época de marranos por las esquinas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mateo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/mateo_132_13106491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94c32f1a-f24e-4f3e-997f-46e2f21106eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139746.jpg" width="1080" height="608" alt="Mateo"></p><p class="article-text">
        Hoy, Domingo de Ramos, me acuerdo de un viejo chiste. Ese en el que un tipo sale del cine despu&eacute;s de ver un antiguo western por en&eacute;sima vez y se sorprende porque, una vez m&aacute;s, el forastero ha vuelto a entrar en el saloon y lo han vuelto a acribillar a balazos. &ldquo;Parece mentira que no se entere de la que le va a caer despu&eacute;s de entrar ah&iacute; tantas veces&rdquo;, dice el entra&ntilde;able espectador, &ldquo;Yo, que &eacute;l, no volver&iacute;a&rdquo;, concluye un pel&iacute;n extra&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        Pues eso pasa. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy Jes&uacute;s, el forastero, entra a la Ciudad Dorada, a lomos de una noble bestia de transporte para empezar a rodar la misma pel&iacute;cula de siempre desde el primer plano secuencia con extras blandiendo palmas y ramas de olivo con actitud jubilosa y de gran algarab&iacute;a (palabra muy bonita de origen sem&iacute;tico que lo mismo sirve para una boda que para brindar con cava a las puertas de una administraci&oacute;n de loter&iacute;as y apuestas del Estado o para llegar con tus hijos a pisar la arena de la playa).
    </p><p class="article-text">
        Y Jes&uacute;s sabe lo que le espera a partir de hoy. Tiene experiencia y repite, por si esta vez cuela. Por si esta vez se salva y nos salva. Es constante, el jod&iacute;o, como un central uruguayo de pierna dura cerrando constantemente la entrada de un extremo zurdo y chaparrito que se cri&oacute; en los infantiles de Boca y que lleva el 10 en la espalda de la remera.
    </p><p class="article-text">
        Jes&uacute;s y su padre. Hamlet y el suyo. El Quijote y Rocinante, Jes&uacute;s y la borriquita. Salir a desfacer entuertos, dudar: &ldquo;Padre, que he hecho yo para merecer esto&rdquo;, &ldquo;aparta de m&iacute; este c&aacute;liz&rdquo;, &ldquo;no son gigantes sino molinos, creo&rdquo;, &ldquo;ser o no ser&rdquo;, &ldquo;soportar las saetas de la fortuna&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Dijo una vez Harold Bloom, el del canon de la Literatura Universal, un &ldquo;sobrao&rdquo;, que Jes&uacute;s, Hamlet y don Quijote son los grandes personajes de la historia de la literatura.
    </p><p class="article-text">
        Casi que lo firmo. Pero incluyo a Bartleby, el escribiente y a Poncio Pilatos, los personajes secundarios como Michael Madsen, los que hubieran preferido no estar ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Domingo de Ramos. Leo el evangelio de Mateo, el recaudador de impuestos, un cabr&oacute;n a la vista de los pies negros que segu&iacute;an al tal Jes&uacute;s. Un tipo mal visto. Uno di noi.
    </p><p class="article-text">
        ...Y por la tarde de hoy saldr&aacute; la Esperanza (casi un espejismo).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/mateo_132_13106491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 18:52:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mateo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Midiendo el tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/midiendo-tiempo_132_13105837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a9ec782-f2bd-41f4-8812-161dfb15fdd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Midiendo el tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La búsqueda del meridiano: del Camino de Santiago al Telégrafo
</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Alicia preguntó al conejo ¿” Cuánto tiempo es para siempre”?
A lo que el conejo contestó: ”A veces, es solo un segundo”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como cada a&ntilde;o, la pr&oacute;xima madrugada del s&aacute;bado a domingo, o sea a las 2:00 horas del domingo, los espa&ntilde;oles debemos de adelantar los relojes una hora y situarlo a las 3:00 horas.
    </p><p class="article-text">
        En mi art&iacute;culo <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/busqueda-meridiano-camino-santiago-telegrafo_132_10397427.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La B&uacute;squeda del Meridiano: Del Camino de Santiago al Tel&eacute;grafo</em></a> (2023), contaba las vicisitudes y luchas pol&iacute;ticas que tuvieron lugar para establecer un Meridiano de Referencia, que se estableci&oacute; en 1854 finalmente en Greenwich (Inglaterra) a escala terrestre, y que dividi&oacute; la Tierra en 24 Husos horarios.
    </p><p class="article-text">
        Para medir el tiempo, se ha recurrido hist&oacute;ricamente, a dispositivos o fen&oacute;menos que entra&ntilde;an alg&uacute;n tipo de actividad c&iacute;clica: la rotaci&oacute;n de la tierra, el p&eacute;ndulo de un reloj, la frecuencia radioel&eacute;ctrica de un oscilador estable, etcetera. El calendario representa la acumulaci&oacute;n de tiempo y fue concebido para poder situar sucesos pasados o acontecimientos futuros. Para entender el calendario es necesario conocer los conceptos de la &eacute;poca que indica un instante determinado de tiempo, el intervalo o tiempo transcurrido entre dos &eacute;pocas y el estilo que es la fecha que se utiliza como punto de&nbsp;partida de cada ciclo anual.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros calendarios fueron lunares, empleados por Babilonia y Egipto e introducidos por Met&oacute;n de Atenas el cual observ&oacute; que 235 meses lunares cubr&iacute;an exactamente 19 a&ntilde;os (ciclo met&oacute;nico). Este fue el calendario del mundo antiguo hasta que&nbsp;46 a&ntilde;os a. de C.&nbsp;Julio Cesar con la ayuda de Sis&oacute;genes,&nbsp;estableci&oacute; el calendario Juliano tomando como origen la &eacute;poca iniciada a mediod&iacute;a del a&ntilde;o 4713 a. de C. y&nbsp;bas&aacute;ndose en un a&ntilde;o de&nbsp;365,25 d&iacute;as, o sea,&nbsp;tres a&ntilde;os de 365 d&iacute;as y el cuarto bisiesto de 366. Este calendario tambi&eacute;n era err&oacute;neo pues representaba una acumulaci&oacute;n de tres d&iacute;as cada 400 a&ntilde;os y en la reforma establecida por el papa Gregorio XIII en 1582,&nbsp;que es el calendario que a&uacute;n est&aacute; vigente, se&nbsp;parte de un a&ntilde;o de duraci&oacute;n media de 365,2425 d&iacute;as con lo cual el error acumulado respecto al a&ntilde;o solar durante cuatrocientos a&ntilde;os es de s&oacute;lo unas horas.
    </p><p class="article-text">
        Las fechas del calendario se determinan con respecto a una &eacute;poca, por ejemplo la fecha del nacimiento de Cristo que&nbsp;se dividen en a. de C. y E.C. (Era Cristiana) y se emplean desde hace unos 1400 a&ntilde;os ya que antes la referencia era la de la fundaci&oacute;n de Roma.
    </p><p class="article-text">
        Los estilos han sufrido muchas variaciones. En Inglaterra el estilo de Navidad, seg&uacute;n el cual el a&ntilde;o comenzaba el 25 de diciembre,&nbsp;fue cambiado en el siglo XIV por el estilo de la Anunciaci&oacute;n&nbsp;donde el a&ntilde;o comenzaba el 25 de marzo y al adoptarse tard&iacute;amente el calendario gregoriano en 1752 fue sustituido por el estilo de la Circuncisi&oacute;n que empieza el d&iacute;a 1 de enero.
    </p><p class="article-text">
        De todas maneras, al basarse los calendarios en el movimiento irregular de los cuerpos planetarios no se pueden determinar con precisi&oacute;n la duraci&oacute;n de los a&ntilde;os, meses, d&iacute;as, segundos, etcetera. Diversos cient&iacute;ficos han tratado de utilizar otros patrones de referencia dejando a un lado la astronom&iacute;a; as&iacute; Galileo Galilei utiliz&oacute; el principio del p&eacute;ndulo al observar la estabilidad de las oscilaciones de un candelabro en la catedral de Pisa. En la actualidad el TA (Tiempo At&oacute;mico), se basa en la superestabilidad de la oscilaci&oacute;n de los &aacute;tomos de cesio que es de 9.192.632.770 veces por segundo.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de sincronizar con precisi&oacute;n los sistemas de telecomunicaciones&nbsp;v&iacute;a terrestre o por sat&eacute;lite,&nbsp;para transmitir datos cuyos impulsos pueden durar solamente una milimillon&eacute;sima de segundo, provoca que organismos internacionales como la Oficina Internacional de Pesas y Medidas (BIPM), con sede en Francia, sea la m&aacute;xima autoridad mundial en metrolog&iacute;a, encargada de garantizar la uniformidad de las mediciones, incluyendo el tiempo. El BIPM gestiona el Sistema Internacional de Unidades (SI), definiendo el&nbsp;segundo como la unidad b&aacute;sica del tiempo basada en relojes at&oacute;micos de cesio, garantizando la precisi&oacute;n global. Igualmente, el CCIR (Comit&eacute; Consultivo Internacional de Radiocomunicaciones) de la Uni&oacute;n Internacional de Telecomunicaciones, ha dedicado especial atenci&oacute;n a la medida del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En 1960, varias entidades instituyeron y difundieron una escala de Tiempo Universal Coordinado TUC, que fue finalmente adoptado despu&eacute;s de algunas modificaciones por el CCIR, entrando en vigor el primero de enero de mil novecientos setenta y dos. Con el nuevo sistema todos los relojes funcionan con un desplazamiento nulo, no siendo su marcha conmensurable con la duraci&oacute;n del d&iacute;a. Al igual que el calendario gregoriano introdujo el a&ntilde;o bisiesto, ahora&nbsp;podemos mantener nuestros relojes patr&oacute;n aproximadamente de acuerdo con el Sol, al a&ntilde;adir o suprimir un segundo a lo largo de intervalos llamado segundo intercalar. El organismo responsable del TUC es la Oficina Internacional de la Hora ubicada en Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Mientras las mediciones que se hacen con base en las vibraciones de los &aacute;tomos es estable, la rotaci&oacute;n de la Tierra var&iacute;a ya que esta ha reducido su velocidad. Para solventar esa peque&ntilde;a desviaci&oacute;n, la Oficina Internacional de Pesos y Medidas (BIPM), responsable de la norma internacional que fija los relojes el mundo, decidi&oacute; a&ntilde;adir peri&oacute;dicamente el segundo intercalar cuando la diferencia entre el tiempo astron&oacute;mico y el universal se aproxima a 0,9 segundos. Desde 1972 se ha a&ntilde;adido en 27 ocasiones, la &uacute;ltima vez en 2016.
    </p><p class="article-text">
        Aunque para la poblaci&oacute;n el segundo adicional pasa desapercibido, en los sistemas que precisan una medici&oacute;n extremadamente precisa, como los sat&eacute;lites, las telecomunicaciones o incluso dispositivos asociados a los viajes espaciales, puede causar alteraciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, hay que se&ntilde;alar que actualmente, teniendo en cuenta los pros y los contras, se est&aacute; estudiando abandonar la inserci&oacute;n de un segundo al menos con tanta frecuencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nicol&aacute;s Puerto Barrios. Ingeniero T&eacute;cnico de Telecomunicaciones. Exjefe Provincial de la Inspecci&oacute;n de Telecomunicaciones de C&oacute;rdoba de la Secretar&iacute;a de Estado de Telecomunicaciones y la Sociedad de la Informaci&oacute;n.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/midiendo-tiempo_132_13105837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 10:13:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Midiendo el tiempo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y si la Luna…]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/si-luna_132_13105613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad6fa05a-faaf-4e6d-9895-10c465128f07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Y si la Luna…"></p><p class="article-text">
        EE.UU. quiere volver a la Luna en una misi&oacute;n tripulada. La Artemis 2. Para primeros de abril han anunciado el lanzamiento del cohete y su c&aacute;psula, que no ser&aacute; como las de caf&eacute;. &ldquo;&iexcl;Despierta, Ana, despierta!&rdquo;, me dice Soko, compa&ntilde;era de estudios, cotizada escritora de guiones. &iquest;No te das cuenta de c&oacute;mo est&aacute;n desplegando las armas del aturdimiento?&ldquo;. Contesto que no s&eacute; bien a qu&eacute; refiere, que estoy bastante feliz con mis series y la divertid&iacute;sima escritura de<em> </em><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/las-jefas/9788433949011/NH_780" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las jefas</em></a>, novela de Esther Garc&iacute;a Llovet, una grande de las letras y as&iacute; constar&aacute; en el canon de las d&eacute;cadas venideras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mundo -a&ntilde;ade-, desangr&aacute;ndose en guerras, vapuleado por el caos. Una minor&iacute;a ha trucado y maneja el sistema, para enriquecerse obscenamente. Trilerismo criminal. Les dejan. Cunde una sensaci&oacute;n de impotencia. Un sabor met&aacute;lico de derrota. Las miradas, l&oacute;gicamente, enfocan a la Tierra. Pero, &iquest;y la Luna?&rdquo;, pregunta abriendo mucho los ojos, que miran al cielo. &ldquo;Con el escenario internacional en llamas -prosigue en modo r&iacute;o-, qui&eacute;n iba a pensar que, delante de nuestra cara, a lo peor van a robarnos, a conquistar y a monetizar nuestro sat&eacute;lite, patrimonio universal lunar (PUL). &iquest;Permitiremos que la potencia del nuevo matonismo, sus aliadas y las corporaciones amigas se lo merienden?&rdquo;. Ya se ha venido arriba, pienso. Quiero ponerme un t&eacute; y paladear ese queso alto en prote&iacute;nas que dicen tan estupendo para no perder la masa &oacute;sea y la muscular que los a&ntilde;os y las hormonas quitan. La amiga guionista contin&uacute;a lanzando preguntas ret&oacute;ricas y dice que s&iacute; a un caf&eacute; americano con leche de arroz. Veo que estamos preparadas para hacer vida en una colonia lunar. &iquest;O mejor no? Quiero decir que ni querr&iacute;amos ni pasar&iacute;amos el control de pasaportes ni el escrutinio de hipot&eacute;ticos ICE o islas Ellis.
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&iacute;. Despierto (no literalmente, que estoy despierta) y entro en el tema. &ldquo;Lo que no puede ser, Soko, es que lleguemos tarde: que la imposici&oacute;n por la fuerza y su carcajearse de la ONU, de la comunidad internacional y sus convenios lograsen, de hecho, quedarse con territorios y recursos de la Luna. Hay que exigir a tiempo y firmar acuerdos internacionales sobre lo que se puede hacer y lo que no; y cumplirlos, claro. Han gastado millonadas en la nueva misi&oacute;n. Existe competencia entre pa&iacute;ses con enorme poder econ&oacute;mico y tecnol&oacute;gico. EE.UU. plantea construir una base lunar&hellip; Cuando queramos caer en la cuenta se han repartido la Luna y la han tapizado y excavado de explotaci&oacute;n, defensa, espionaje, secretos, turismo de lujo, robots, veh&iacute;culos aut&oacute;nomos, drones, ojos-Palantir que todo lo ven&rdquo;. Ella sonr&iacute;e porque me ha llevado a su terreno apocal&iacute;ptico, que, por otra parte, tampoco anda lejos de mi paisaje mental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Voy a la estanter&iacute;a y traigo el ensayo<em> </em><a href="https://www.casadellibro.com/libro-mision-economia-una-carrera-espacial-para-cambiar-el-capitalismo/9788430623822/12225274?srsltid=AfmBOookj7tAZA9x-qHSKDHrWq6BDwPFbfnrqlRoq5_jHDh5mooHXzQY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Misi&oacute;n econom&iacute;a</em></a>, de Mariana Mazzucato, sobre el modo en que la carrera espacial molde&oacute; el capitalismo en el &uacute;ltimo tercio del siglo XX y la urgencia de innovar para transformar el que tenemos (o padecemos). Toneladas de dinero p&uacute;blico sirvieron para desarrollar la industria aeroespacial y la sociedad de la informaci&oacute;n (y de la entonces futura manipulaci&oacute;n digital) a partir de una red de comunicaci&oacute;n, Internet, la www, creada inicialmente para uso militar. Mi amiga comenta que habr&iacute;a que ver en profundidad qu&eacute; se est&aacute; cociendo ahora. &ldquo;Ha sido aterrador, daba miedito, no me lo niegues, que la se&ntilde;ora Trump abra una cumbre acompa&ntilde;ada por un robot de trazas humanas, ali&ntilde;ando todo con loas al desarrollo tecnol&oacute;gico y el empleo de la bendita IA, que ser&aacute; bendita si la usamos &eacute;ticamente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;F&iacute;jate -me dice- la acidez disparatada de Luciano de Sam&oacute;sata y la ficci&oacute;n de Verne viajaron a la Luna&rdquo;. Tiempo despu&eacute;s, en 1969, los EE.UU. llegaron al sat&eacute;lite. Nos contaron -a&ntilde;ado-, con la archisabida frase, que hab&iacute;a sido un gran paso para la humanidad. Otro astronauta, gremio que se muestra reflexivo y sabio, dijo que, al llegar a la Luna, lo que se descubre es la Tierra, su bella vulnerabilidad en medio del espacio. &ldquo;Es nuestro nido com&uacute;n. No hay otro. No existe un plan B para nuestro planeta. Desconfiemos de los se&ntilde;uelos, de las maniobras de distracci&oacute;n de sus expoliadores, gente de espaldas a la emergencia clim&aacute;tica y el calentamiento global. La Tierra, un nido azul con su Luna blanca&rdquo;. Y en esa retah&iacute;la nos explayamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soko comenta que nos estamos poniendo tr&aacute;gicas, que ensayemos lo c&oacute;mico-dantesco. &ldquo;Quieren que pongamos los ojos en cohetes espaciales y cerremos los p&aacute;rpados a la amenaza nuclear y a la realidad de los nuevos genocidios. Que nuestra imaginaci&oacute;n se pierda en la inmensidad a&uacute;n vac&iacute;a de las regiones lunares, el Mar de la Tranquilidad, los metales, los basaltos, y no se ofusque en el estrecho de Ormuz. O que nadie ponga el grito en la galaxia si la multinacional del comercio aluniza su logotipo y su divisi&oacute;n de turismo, se organizan festivales de la cerveza en <em>Seleneland</em> y un presidente sin filtro ni freno quiere esculpir su rostro en la ladera de honor de la Luna&rdquo;. Hemos visto y le&iacute;do mucha ciencia ficci&oacute;n, afirmo. Risas. Puede que risa nerviosa. Tambi&eacute;n de esa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vamos a leer algo po&eacute;tico, ancestral. Sirv&aacute;monos m&aacute;s t&eacute;. Traigo<em> </em><a href="https://blackiebooks.org/producto/el-libro-de-la-luna/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El libro de la Luna</em></a>. Historia, mitos y leyendas, de la astr&oacute;noma Fatoumata K&eacute;b&eacute;. Las tres diosas: Artemis, Selene y H&eacute;cate, la luna creciente, llena y nueva. Relatos de culturas milenarias de distintos continentes. Avanza la noche. La Luna hace su trabajo. Nos dormimos en el sof&aacute;. Yo creo que sue&ntilde;o con <a href="https://www.youtube.com/watch?v=BIPUYWRPyxM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un mundo feliz</a>, cantada por Masiel y Rodrigo Cuevas, y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=tRMZ_5WYmCg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Space Oddity</a>, de Bowie. A Soko la veo m&aacute;s de <a href="https://www.youtube.com/channel/UCQt9awGIFZeldFsATZNeJag" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosal&iacute;a</a> o de darle vueltas a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=in-lUuKi0eE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proyecto Salvaci&oacute;n</a>, la &uacute;ltima de Ryan Gosling, que va de salvar el Sol, de afrontar la soledad y saberse parte de una comunidad en el tiempo y la Historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es muy tarde, de madrugada. Las dos amigas tenemos el s&iacute;mbolo lunar, el arco de plata, en nuestras cabezas. Como diablas. &iexcl;Y han vuelto a cambiar la hora!&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/si-luna_132_13105613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 08:31:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y si la Luna…]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[astrofísica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[14007, Barrio Boñigas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/14007-barrio-bonigas_132_13101683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33503761-eb97-4660-8870-09f8c7f6f62a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x850y1067.jpg" width="1200" height="675" alt="14007, Barrio Boñigas"></p><p class="article-text">
        Hace unos 20 a&ntilde;os que me mud&eacute; de mi barrio natal, Ciudad Jard&iacute;n, al barrio levantino de Edisol. Recuerdo que una de mis primeras impresiones fue la cantidad de cacas de perro que hab&iacute;a por todas partes. Me sorprendi&oacute; especialmente que muchos zurullos se encontraban justo en el centro de la acera. Pens&eacute; &ldquo;que gente m&aacute;s guarra hay en este barrio&rdquo;, hay que ser muy HDP para poner a defecar a tu mascota, en el centro de una acera, no a un lado, ni en un arbolito, en el centro, y no limpiarlo. Tal vez esta gente tenga alg&uacute;n tipo de contencioso con la sociedad, no lo s&eacute;, o simplemente es que son as&iacute; de cerdos y no se dan ni cuenta.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, despu&eacute;s de 20 a&ntilde;os, la cosa no ha mejorado, ha empeorado. Hay zonas especialmente sucias como las inmediaciones de la puerta del colegio alcalde Pedro Barbudo, las minas del estrecho de Ormuz son una broma en comparaci&oacute;n con lo que hay que sortear para llegar al colegio. Esta ma&ntilde;ana he contado 6 defecaciones en los &uacute;ltimos 100 metros anteriores a la puerta. Los y las ni&ntilde;as ya juegan a sortearlas sin ser conscientes del da&ntilde;o reputacional, y elegibilidad para ganarte un mote y trauma de por vida que puede tener llevarte la mierda pegada a las ruedas de tu mochila, o suela de zapato a la clase.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, est&aacute; el m&eacute;todo de limpieza de estas mierdas. Es fundamentalmente la pisada y la eventual petrificaci&oacute;n del moj&oacute;n. Una especie de Sadeco ciudadano se encarga de este trabajo con las suelas de sus zapatos porque el de verdad no lo hace. Ser&aacute; que hay que hay categor&iacute;as de barrios, lo mismo en este pagamos menos impuestos, tal vez seamos considerados clase trabajadora y ya estamos acostumbrados a la mierda, o necesitemos turismo noruego para que seamos considerados un &ldquo;activo&rdquo; para la ciudad y nos cuiden la imagen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soluciones hay, desde reactivas como la limpieza, y proactivas como la vigilancia e identificaci&oacute;n de excrementos mediante clasificaci&oacute;n del ADN de los mojones de sus mascotas. Ahora hay que querer o, tener la capacidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ventana de Overton.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/14007-barrio-bonigas_132_13101683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 18:58:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/33503761-eb97-4660-8870-09f8c7f6f62a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x850y1067.jpg" length="1159878" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[14007, Barrio Boñigas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deducciones que debes conocer para pagar menos en tu declaración de la Renta 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/deducciones-debes-conocer-pagar-declaracion-renta-2025_132_13096478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3415248-773b-42fa-b69b-a9b07a229a18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deducciones que debes conocer para pagar menos en tu declaración de la Renta 2025"></p><p class="article-text">
        Se acerca ya nuestra cita anual con Hacienda, vamos a ir recopilando toda la documentaci&oacute;n necesaria y conozcamos novedades en deducciones auton&oacute;micas de Andaluc&iacute;a que nos pueden hacer pagar menos en nuestra declaraci&oacute;n de la renta 2025.
    </p><p class="article-text">
        Comprueba los requisitos para ser beneficiario de las nuevas deducciones y revisa si sigues manteniendo las deducciones del a&ntilde;o pasado, como por ejemplo la deducci&oacute;n de los pagos de la hipoteca si la firmaste antes del 1 de enero del 2013.
    </p><p class="article-text">
        Importante, conservar los justificantes de pago en cada una de las deducciones en las que se necesite, justificantes con todos los datos fiscales correctos.
    </p><p class="article-text">
        Novedades interesantes que debes ya conocer:
    </p><p class="article-text">
        1. El <strong>gimnasio y practicar deporte</strong> nos permitir&aacute; deducir hasta el 15% de las cuotas pagadas a gimnasios, clubes deportivos, federaciones o centros deportivos, con un m&aacute;ximo de 100 euros anuales.
    </p><p class="article-text">
        2. Los gastos en <strong>veterinarios y animales de compa&ntilde;&iacute;a</strong>, deducci&oacute;n del 30% con un m&aacute;ximo de 100 euros.
    </p><p class="article-text">
        3. Para familias con <strong>enfermedad cel&iacute;aca</strong> diagnosticada, la deducci&oacute;n ser&aacute; de 100 &euro; por cada miembro de la unidad familiar diagnosticado con celiaqu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        4. Por cantidades invertidas en el <strong>alquiler de la vivienda habitual</strong>, deducci&oacute;n del 15% de las cantidades pagadas, el l&iacute;mite sube hasta 1.200 euros anuales (antes era de 600 &euro;) y 1.500 euros anuales, en el caso de que el contribuyente tenga la consideraci&oacute;n de persona con discapacidad
    </p><p class="article-text">
        5. <strong>Nacimiento o adopci&oacute;n</strong>, 200 euros por cada hijo y de 400 euros si resides en un municipio con problemas de despoblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        6. Gastos Educativos (Extraescolares), la deducci&oacute;n ser&aacute; del 15% de los gastos en ense&ntilde;anza escolar de <strong>idiomas e inform&aacute;tica</strong>, l&iacute;mite de 150 euros por cada descendiente<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        7. Ayuda Dom&eacute;stica (<strong>Empleados del hogar</strong>), deducci&oacute;n: 20% de las cuotas a la Seguridad Social satisfechas por el empleador, con el l&iacute;mite de 500 euros anuales.
    </p><p class="article-text">
        8. Por inversi&oacute;n <strong>en vivienda habitual</strong> que tenga la consideraci&oacute;n de protegida y por las <strong>personas j&oacute;venes menores de 35 a&ntilde;os</strong>, la deducci&oacute;n ser&aacute; del 6% de las cantidades satisfechas en el per&iacute;odo impositivo por la adquisici&oacute;n o rehabilitaci&oacute;n del inmueble que constituya o vaya a constituir la vivienda habitual.
    </p><p class="article-text">
        Revisa el resto de deducciones, tanto a nivel nacional como auton&oacute;mico, y, sobre todo, que se cumplan los requisitos para que nos podamos ahorrar un dinero en nuestra pr&oacute;xima declaraci&oacute;n de la renta que ya est&aacute; a punto de empezar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/deducciones-debes-conocer-pagar-declaracion-renta-2025_132_13096478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 19:02:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deducciones que debes conocer para pagar menos en tu declaración de la Renta 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,renta,Economia,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un pequeño experimento en Facebook]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/pequeno-experimento-facebook_132_13095253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31c65558-8f65-442f-8781-e0a8e86c5520_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1328y791.jpg" width="1200" height="675" alt="Un pequeño experimento en Facebook"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuidado con la equidistancia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Un admirador incondicional</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La semana pasada perpetr&eacute; un peque&ntilde;o experimento en Facebook. A las 20.01 horas del s&aacute;bado 22 de marzo colgu&eacute; en mi perfil un espeluznante informe de la ONU sobre la situaci&oacute;n de los derechos humanos en los territorios ocupados de Palestina. El dictamen describe en 21 p&aacute;ginas demoledoras c&oacute;mo Israel convierte el <strong>uso sistem&aacute;tico de la tortura</strong> en instrumento integral de la dominaci&oacute;n colonial sobre los palestinos.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el t&iacute;tulo de <a href="https://www.ohchr.org/en/documents/country-reports/ahrc6171-torture-and-genocide-report-special-rapporteur-situation-human" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tortura y Genocidio</a>, el documento desgrana, p&aacute;gina a p&aacute;gina, un terror&iacute;fico cat&aacute;logo de castigos infligidos a hombres, mujeres y ni&ntilde;os, tanto a trav&eacute;s del <strong>abuso met&oacute;dico en centros de detenci&oacute;n</strong> como mediante una inhumana campa&ntilde;a de &ldquo;desplazamientos forzados&rdquo;, &ldquo;asesinatos en masa&rdquo; y &ldquo;privaci&oacute;n y destrucci&oacute;n de todos sus medios de subsistencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello con el objetivo de &ldquo;infligir dolor&rdquo;, &ldquo;sufrimiento colectivo&rdquo; y &ldquo;terror psicol&oacute;gico&rdquo; a largo plazo en una estrategia perfectamente dise&ntilde;ada para &ldquo;quebrantar cuerpos&rdquo;, &ldquo;privarlos de su dignidad&rdquo; y <strong>&ldquo;expulsarlos de su tierra&rdquo;</strong>. Y a&ntilde;ade el informe: &ldquo;No se trata de violencia incidental. Es la arquitectura del colonialismo de asentamiento, construida sobre una base de deshumanizaci&oacute;n y mantenida por la pol&iacute;tica de <strong>crueldad y tortura colectiva&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a despu&eacute;s, el domingo 22 de marzo, a las 11.51 horas de la ma&ntilde;ana, compart&iacute; en la misma red social una noticia escalofriante sobre Ir&aacute;n. El titular dec&iacute;a as&iacute;: &ldquo;Ir&aacute;n <strong>ahorca a tres condenados</strong> por las protestas de enero, entre ellos el campe&oacute;n de lucha libre Saleh Mohammadi&rdquo;. El subt&iacute;tulo de la noticia a&ntilde;ad&iacute;a lo siguiente: &ldquo;Los hombres fueron ejecutados por el delito de<strong> &lsquo;enemistad contra Dios&rsquo;</strong> tras ser acusados de matar a dos agentes de seguridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un poco m&aacute;s arriba a&ntilde;ad&iacute; de mi cosecha: &ldquo;Ir&aacute;n ejecuta cada a&ntilde;o a <strong>m&aacute;s de 800 personas.</strong> Despu&eacute;s de China, es el segundo pa&iacute;s del mundo con m&aacute;s penas de muerte. Muchas de ellas por el imperdonable delito de &rdquo;enemistad contra Dios&ldquo;. A finales de diciembre se produjeron protestas masivas contra el <strong>r&eacute;gimen teocr&aacute;tico de Teher&aacute;n,</strong> que desat&oacute; una descarnada represi&oacute;n contra la poblaci&oacute;n civil. Una misi&oacute;n internacional de la ONU cifr&oacute; en varios miles los muertos a manos de las fuerzas de seguridad y elabor&oacute; un <a href="https://www.ohchr.org/sites/default/files/2026-03/a-hrc-61-60-auv.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> que revelaba &rdquo;graves violaciones de los derechos humanos, torturas, desapariciones forzosas y cr&iacute;menes contra la humanidad&ldquo; de un sistema dise&ntilde;ado para &rdquo;silenciar a la disidencia&ldquo; y negar a las v&iacute;ctimas su &rdquo;derecho a la verdad, justicia y reparaci&oacute;n&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las ejecuciones del r&eacute;gimen teocr&aacute;tico se han producido apenas mes y medio despu&eacute;s de las protestas. No hace falta ser doctor en derecho penal para certificar que los condenados han sido v&iacute;ctimas de un <strong>proceso judicial arbitrario</strong> y sin garant&iacute;as. Es el pan nuestro de cada d&iacute;a de un sistema autoritario y abusivo. As&iacute; lo recoge un <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2026/02/iran-children-among-30-people-at-risk-of-the-death-penalty-amid-expedited-grossly-unfair-trials-connected-to-uprising/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> de Amnist&iacute;a Internacional, que alerta del procesamiento de ni&ntilde;os en una campa&ntilde;a represiva de &ldquo;juicios acelerados y flagrantemente injustos&rdquo; para castigar a sus ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        He dicho al principio de este texto que se trataba de un peque&ntilde;o experimento en Facebook. Pero no es verdad. No se trata de un experimento. Hace muchos a&ntilde;os que intento colocar invariablemente los <strong>derechos humanos</strong> en el v&eacute;rtice de mi torpe pir&aacute;mide &eacute;tica. Desde entonces, el mundo se me reordena de otra manera. De tal forma que las v&iacute;ctimas de Israel y las de Ir&aacute;n, las de Ham&aacute;s y las de Donald Trump, las de Putin y las de Arabia Saud&iacute; merecen toda mi <strong>compasi&oacute;n sin restricciones. </strong>Y sus verdugos mi reprobaci&oacute;n sin l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien. El post de Ir&aacute;n se me atasc&oacute; de improperios, exabruptos y otras lindezas que no encuentro higi&eacute;nico traer a estas l&iacute;neas. Quienes aplaud&iacute;an el informe sobre Palestina censuraban el dictamen sobre Ir&aacute;n. Uno de mis m&aacute;s atentos admiradores me advirti&oacute; de que tuviera <strong>cuidado con la equidistancia.</strong> En materia de derechos humanos, por lo visto, no es lo mismo torturar a uno de los nuestros que a uno de los suyos. O bombardear un hospital en L&iacute;bano que en Ucrania. Ya lo dibuj&oacute; <a href="https://elpais.com/opinion/2026-03-23/el-roto-no-es-malo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Roto</a> antes de ayer con su proverbial perspicacia: &ldquo;Matar no es malo si matan los buenos&rdquo;. Pues eso.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De verdad hay que elegir entre un <strong>r&eacute;gimen teocr&aacute;tico y otro genocida?</strong> &iquest;No se puede estar en contra del ataque criminal e injustificado contra Ir&aacute;n a la vez que reprobar el <strong>sistema liberticida y autocr&aacute;tico</strong> de su Gobierno? &iquest;Condenar las ejecuciones arbitrarias de los ayatolas me coloca en la trinchera de un psic&oacute;pata llamado Donald Trump?
    </p><p class="article-text">
        Hay quien invoca el derecho internacional con una mano y <strong>justifica su vulneraci&oacute;n </strong>con la otra. Lo vemos a diario delante de nuestros ojos. Son gente que juega a los soldaditos con el mapa mundi. Tu ej&eacute;rcito malvado por all&iacute;; el m&iacute;o virtuoso por aqu&iacute;. Gente para la que los derechos humanos son un mero <strong>instrumento de propaganda</strong> con el fin de erosionar la credibilidad del enemigo. Punto pelota. La dignidad de las v&iacute;ctimas les trae sin cuidado. 
    </p><p class="article-text">
        Hace diez o veinte a&ntilde;os nadie hubiera imaginado que cierta izquierda iba a defender a capa y espada a un pu&ntilde;ado de <strong>ayatolas ultraconservadores</strong> que someten a las mujeres, encarcelan a la oposici&oacute;n y sumergen a un pa&iacute;s entero en el medievo. O que se iba a echar en brazos de un<strong> zar de ultraderecha</strong>, machista y retr&oacute;grado, en cuyo pa&iacute;s los periodistas se caen por la ventana y los disidentes mueren envenenados.
    </p><p class="article-text">
        Cuando construyes un mundo levantado sobre <strong>simples antagonismos,</strong> corres el riesgo de olvidar lo importante, justificar lo indecente y comulgar con ruedas de molino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/pequeno-experimento-facebook_132_13095253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 05:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un pequeño experimento en Facebook]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La distorsión del valor del tiempo y la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/distorsion-tiempo-ia_132_13088635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/719bd44f-08f6-44ad-9a55-1f0ac0c0b412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La distorsión del valor del tiempo y la IA"></p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, esperando a mi mujer para salir de casa me qued&eacute; en el sal&oacute;n escuchando el <em>tic-tac</em> de un reloj antiguo (con pinta de antiguo, aunque tenga 15 a&ntilde;os) colgado en la pared. Y me vino una pregunta:
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ese segundo que est&aacute; pasando vale lo mismo hoy que hace 100 a&ntilde;os? &iquest;O hace 50&hellip; o incluso 2?
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, por no decir siglos, hemos construido la econom&iacute;a, el trabajo y la vida sobre una idea aparentemente incuestionable: todos tenemos el mismo tiempo, que b&aacute;sicamente son 24 horas al d&iacute;a, 7 d&iacute;as a la semana. A partir de ah&iacute;, todo giraba alrededor de una variable: el esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Quien trabajaba m&aacute;s, produc&iacute;a m&aacute;s, quien optimizaba mejor su tiempo, ganaba ventaja y, por tanto, m&aacute;s dinero. Pero el punto de partida era com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad: el tiempo hab&iacute;a cambiado antes. Si miramos un poco hacia atr&aacute;s, no es cierto que esta sea la primera vez que la tecnolog&iacute;a impacta en el tiempo. En los a&ntilde;os 30, por ejemplo, hacer c&aacute;lculos complejos llevaba d&iacute;as. Se hac&iacute;an a mano, de cabeza o con calculadoras rudimentarias.
    </p><p class="article-text">
        Luego llegaron las calculadoras de verdad, los ordenadores, Excel y todo eso redujo el tiempo de ejecuci&oacute;n de forma brutal. Entonces, &iquest;qu&eacute; hace distinta a la IA? Este es el click de la cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las revoluciones anteriores mecanizaban la ejecuci&oacute;n, hac&iacute;an m&aacute;s r&aacute;pido lo que ya sab&iacute;amos hacer, reduc&iacute;an el tiempo de c&aacute;lculo u optimizaban procesos .Pero hab&iacute;a algo que no cambiaban ya que el humano segu&iacute;a siendo quien pensaba, decid&iacute;a y dise&ntilde;aba. Internet tampoco cambi&oacute; eso. Nos dio acceso a informaci&oacute;n, aceler&oacute; la comunicaci&oacute;n y ampli&oacute; el conocimiento disponible, pero no sustituy&oacute; la decisi&oacute;n, solo la alimentaba.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia radical con la IA es que no mecaniza solo la ejecuci&oacute;n (que tambi&eacute;n) sino que hace algo distinto: empieza a operar sobre la capa cognitiva. Es decir, no solo ejecuta, sino que tambi&eacute;n interpreta, propone y condiciona decisiones. Y ah&iacute; cambia todo porque, por primera vez, no solo se reduce el tiempo de hacer, se reduce el tiempo de pensar. 
    </p><p class="article-text">
        Las tecnolog&iacute;as anteriores comprim&iacute;an el tiempo operativo pero la IA comprime el an&aacute;lisis, la interpretaci&oacute;n, la generaci&oacute;n de opciones y, sobre todo, la toma de decisiones. Siguiendo esta l&oacute;gica, el tiempo se vuelve relativo.
    </p><p class="article-text">
        No porque ahora hagamos las cosas m&aacute;s r&aacute;pido (eso ya pasaba) sino porque la capacidad de pensar, decidir y actuar dentro del tiempo ya no es igual para todos. El tiempo deja de ser homog&eacute;neo. Y, por tanto, la ventaja ya no est&aacute; en trabajar m&aacute;s, sino en qui&eacute;n piensa, decide y act&uacute;a mejor dentro del mismo tiempo. Aqu&iacute; aparece un nuevo activo: el tiempo amplificado (u optimizado)
    </p><p class="article-text">
        La IA no solo ahorra tiempo, multiplica la capacidad de decisi&oacute;n por unidad de tiempo. Y aqu&iacute; surge la pregunta clave:
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; haces con esa capacidad extra de pensar y decidir? Muchas empresas est&aacute;n aplicando IA como si fuera una calculadora avanzada, pero parece evidente que no lo es. Estamos ante algo que impacta en c&oacute;mo se decide, c&oacute;mo se interpreta y c&oacute;mo se genera valor. Por eso, la pregunta importante no es solo &iquest;C&oacute;mo uso la IA?, sino esta: &iquest;En qu&eacute; voy a invertir el tiempo que la IA me est&aacute; liberando?
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las empresas, sin darse cuenta, est&aacute;n utilizando ese &ldquo;tiempo liberado&rdquo; para hacer m&aacute;s tareas, aumentar la carga de trabajo , producir m&aacute;s volumen o acelerar el mismo modelo con un resultado obvio: m&aacute;s actividad, pero no necesariamente m&aacute;s valor. Las empresas que entienden el cambio hacen algo distinto, no rellenan el tiempo, lo reasignan estrat&eacute;gicamente.
    </p><p class="article-text">
        Ese tiempo liberado deber&iacute;a invertirse en cuatro cosas: A) Pensar mejor. No m&aacute;s r&aacute;pido, mejor. B) Decidir con m&aacute;s criterio No m&aacute;s decisiones, sino mejores. C) Construir ventaja no automatizable como relaciones, confianza etc. D) Dise&ntilde;ar el negocio, como nuevos productos, nuevas l&iacute;neas de ingresos, nuevas formas de capturar valor. Dos empresas pueden tener la misma IA pero una la usa para hacer m&aacute;s y otra la usa para pensar mejor Y eso genera dos resultados completamente distintos. Por tanto, la ventaja no est&aacute; solo en usar IA, est&aacute; en saber en qu&eacute; inviertes el tiempo que la IA te devuelve.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/distorsion-tiempo-ia_132_13088635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 18:56:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La distorsión del valor del tiempo y la IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Amarga Navidad': el genio doliente y sus dolorosas ficticias]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/amarga-navidad-genio-doliente-dolorosas-ficticias_132_13087959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91f0198e-8546-4dd2-b5b2-d4d4a089e3cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Amarga Navidad&#039;: el genio doliente y sus dolorosas ficticias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        En una jugosa conversaci&oacute;n con la cineasta Pilar Monsell que tuvo lugar el pasado s&aacute;bado en el patio del cordob&eacute;s Luciana Centeno, la escritora Bel&eacute;n Gopegui apunt&oacute; que todo creador deber&iacute;a tener dos cualidades. La primera de ellas ser&iacute;a la firmeza para mantener su visi&oacute;n del mundo y tambi&eacute;n, al mismo tiempo, para resistir y asumir las miradas contrarias. La segunda ser&iacute;a su capacidad y habilidad para estar inserto en una comunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Pens&eacute; mucho en las palabras de Gopegui cuando esa misma tarde sal&iacute; de ver la <em>Amarga Navidad </em>de Pedro Almod&oacute;var. Dud&eacute; con respecto a la primera de las exigencias, porque el manchego, si bien tiene potencia m&aacute;s que suficiente para mantener su universo, no s&eacute; si asume con inteligencia que haya quien no lo considere un dios. Con respecto a la segunda, y mucho m&aacute;s tras ver su &uacute;ltimo largometraje, no tengo ninguna duda. El director de <em>Volver</em> hace tiempo que perdi&oacute; la conexi&oacute;n con la realidad, hasta el punto de que parece estar atrapado en un ensimismamiento que, si bien, por una parte (re)produce sus signos m&aacute;s identificables -y muchos de ellos art&iacute;sticamente valiosos-, por otra le lleva a construir artefactos en los que es complicado encontrar la vida. Unos relatos sobre los que, adem&aacute;s, los analistas c&oacute;mplices elevan a la potencia enrevesada de juegos creativos no al alcance de cualquiera y que, a su manera, contribuyen a engordar la madeja del ego que mira el mundo desde su lugar privilegiado y hasta con un cierto punto elitista.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que lo m&aacute;s valioso de esta &uacute;ltima pel&iacute;cula, que a diferencia de <em>Torrente,</em> con la que compite en las taquillas, y como es habitual en la casa, ha sido objeto de una promoci&oacute;n exhaustiva y creadora de unas alt&iacute;simas expectativas, es su car&aacute;cter confesional. En esta prima hermana de la estimable <em>Dolor y gloria</em>, Almod&oacute;var contin&uacute;a con su proceso de desnudamiento y de asunci&oacute;n de culpas, todo ello entreverado por sus duelos sin terminar y por ese ensimismamiento de un creador que hace ya tiempo que dej&oacute; de mirar la realidad para inspirarse y decidi&oacute; mirarse solo a s&iacute; mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Desde este lugar, al menos en mi caso, es complicado que sus historias me conmuevan y zarandeen, por m&aacute;s que sean impecables formalmente hablando o por m&aacute;s que en ellas encuentres esos hilos que nos hablan de la unidad de toda una obra sin duda may&uacute;scula del cine espa&ntilde;ol. Han pasado ya veinticuatro largometrajes y la parte m&aacute;s d&eacute;bil del cineasta contin&uacute;an siendo unos guiones que solo a duras penas sostienen el edificio y en el que, tambi&eacute;n en este &uacute;ltimo caso, sobran lugares comunes y comodidades, adem&aacute;s de &ldquo;gracias&rdquo; que evidencian la falta de &ldquo;gracia&rdquo;,&nbsp;adem&aacute;s de estrategias comunicativas entre los personajes que los convierten m&aacute;s en tipos reiterativos que en sujetos con los que el espectador pueda llevar a cabo un ejercicio de empat&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Si a eso a&ntilde;adimos un perfeccionismo est&eacute;tico, tan identificable en cuestiones como los colores, la m&uacute;sica o la manera de colocar la c&aacute;mara, el resultado acaba siendo un producto result&oacute;n, pero que, en mi caso, me deja siempre al borde de la emoci&oacute;n. Por m&aacute;s que, como sucede en <em>Amarga navidad</em>, y como tambi&eacute;n es marca de la casa, las interpretaciones sean sobresalientes y los rostros de actores y de actrices, sobre todo de las actrices, aguanten unos primeros planos diab&oacute;licos que en la gran pantalla resultan tan impactantes. En este sentido, creo que nunca he visto mejor a B&aacute;rbara Lennie, una actriz que peca de una cierta frialdad ante las c&aacute;maras, y en la que me ha sido imposible no ver una cierta estela de la Marisa Paredes de <em>La flor de mi secreto</em>, como en esa escena del atasco navide&ntilde;o en la que Elsa parece naufraga en la ciudad, como le pasaba al personaje de Paredes en medio de aquella manifestaci&oacute;n entre la que ella parec&iacute;a una ni&ntilde;a asustada. Y es que como no ha dejado de mostrarnos el manchego, sus mujeres son siempre seres sufrientes, doloridos, enfermos, atrapados en dependencias m&uacute;ltiples, con frecuencia m&aacute;s marionetas que agentes, esclavas de las pastillas o de los hombres, personajes en manos de un genio hombre que las define. 
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        En definitiva, arquetipos que a estas alturas del siglo XXI no han logrado liberarse de esos esquemas que Marcela Lagarde identific&oacute; con las <em>madresposas, monjas, putas, presas y locas. </em>Por m&aacute;s que la voz de Chavela Vargas pretenda llevarnos a un espacio de autonom&iacute;a y poder&iacute;o. Todas ellas, eso s&iacute;, como pasa en esta confesi&oacute;n de hombre genial que siente como se le escapa la vida, parte de una minor&iacute;a privilegiada que parece m&aacute;s flotar sobre lo cotidiano que ser parte de la vida diaria en la que nos movemos los espectadores. A su lado, los personajes masculinos contin&uacute;an siendo, pese a ser la mano que mece la cuna, apenas esbozos, fugas y sombras, como en este caso lo son, pese a todo el potencial que encierran, el Beau de un maravilloso Patrick Criado y el Santi de un desaprovechado Quim Guti&eacute;rrez. Dos hombres cuidadores, de esos que sostienen los v&iacute;nculos y la vida, pero que apenas tienen vida frente al peso del genio doliente y de sus dolorosas ficticias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales riesgos que sufrimos siempre con los estrenos de Almod&oacute;var es la creaci&oacute;n previa de expectativas, y no s&oacute;lo por el aparato publicitario de su productora sino tambi&eacute;n por los cr&iacute;ticos, normalmente todos hombres, que nos apuntan momentos excelsos y genialidades que prometen deslumbrarnos. Algo que en <em>Amarga navidad</em> se ha centrado en un final que, a juicio de algunos, es de los m&aacute;s impactantes del cine reciente y ante el que yo pens&eacute; que vivir&iacute;a una suerte de revelaci&oacute;n. No ser&eacute; yo quien ponga en duda la calidad interpretativa de Leonardo Sbaraglia y de una Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n a la que vemos en la pantalla como si estuviera rodando un prestigioso Estudio 1, pero creo que ese cierre, que acaba en final abierto y, por tanto, que amenaza trilog&iacute;a, est&aacute; lejos de esa traca que de manera tan ditir&aacute;mbica algunos han elevado a los altares. 
    </p><p class="article-text">
        Tiene, sin duda, la fuerza de una verdad que nos dibuja al Pedro m&aacute;s vulnerable, odioso y fr&aacute;gil al mismo tiempo, pero no creo que baste para redondear una pel&iacute;cula cuyo minutos previos han transcurrido por senderos archisabidos y con la tibieza de quien se inventa una realidad por miedo, tal vez, a transitar fuera de la ficci&oacute;n. Un duelo que, a ahora que lo pienso, podr&iacute;a ser el reverso, en muchos sentidos, de&nbsp;<em>Funci&oacute;n de noche</em>. En esa conversaci&oacute;n final, que tiene m&aacute;s de teatro que de cine,&nbsp;reside, y es sin duda lo mejor de <em>Amarga Navidad</em>, lo m&aacute;s aut&eacute;ntico de un paso m&aacute;s del manchego en ese laberinto del que no sabe o no puede escapar. La amarga realidad de un hombre talentoso que hace tiempo dej&oacute; de mirar la belleza de las simples cosas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/amarga-navidad-genio-doliente-dolorosas-ficticias_132_13087959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 09:43:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Amarga Navidad': el genio doliente y sus dolorosas ficticias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las arcillas expansivas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/arcillas-expansivas_132_13084637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7eae131-9c55-4713-9840-fda7c7cb4b44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las arcillas expansivas"></p><p class="article-text">
        El suelo arcilloso de la B&eacute;tica es uno de los m&aacute;s f&eacute;rtiles de Europa (con permiso de las feraces tierras negras de Ucrania y Rusia). Sus singularidades son clave para que en un clima bastante agresivo los cultivos prosperen. Esas mismas arcillas, esa forma que tienen de retener la humedad, son tambi&eacute;n un peligro mortal. Cualquiera que haya vivido en la Campi&ntilde;a de C&oacute;rdoba lo sabe. Y si es ingeniero, lo sufre.
    </p><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n de la B&eacute;tica, el suelo arcilloso es un aut&eacute;ntico quebradero de cabeza para los constructores, que se refieren al terreno como arcillas expansivas. El suelo funciona como una esponja tanto cuando llueve como cuando hay sequ&iacute;a. El terreno se hincha con el agua, se hace muy pesado y fangoso. Una masa que se traga a cualquier veh&iacute;culo que se atreva con &eacute;l. Hasta andar es imposible, en una especie de arenas movedizas. Cuando se seca, el terreno se contrae. El suelo se agrieta, en los olivares surgen c&aacute;rcavas como si fueran cuevas neol&iacute;ticas y los cimientos de cualquier infraestructura se mueven. Hay casas que incluso se caen.
    </p><p class="article-text">
        Si circulan por la Autov&iacute;a de M&aacute;laga ver&aacute;n el efecto de las arcillas expansivas de una carretera construida hace 20 a&ntilde;os y en la que ya se usaron todas las t&eacute;cnicas conocidas para combatir este suelo tan inestable. La autov&iacute;a es un carrusel de baches que Fomento tiene que ir reparando poco a poco. No hay una soluci&oacute;n definitiva m&aacute;s all&aacute; de hacerlo todo de nuevo. Un bache se arregla hoy pero en tres a&ntilde;os volver&aacute;. Ocurre con algunas casas construidas en el campo, que se agrietan y se caen. Y pasa tambi&eacute;n en la l&iacute;nea de alta velocidad.
    </p><p class="article-text">
        El gran problema de la l&iacute;nea de alta velocidad a M&aacute;laga est&aacute;, precisamente, en ese terrible suelo arcilloso. En 2003 ya hubo que rehacer un tramo entero entre Puente Genil y Herrera que se vino abajo tambi&eacute;n por unas lluvias y por las temidas arcillas expansivas. Ahora, se sab&iacute;a que el derrumbe en &Aacute;lora iba a tardar en arreglarse. 
    </p><p class="article-text">
        El gran problema de ADIF y de Transportes ha estado en que no se ha dimensionado bien lo que estaba pasando en &Aacute;lora. Ni 1.000 camiones trabajando en la zona pueden con una monta&ntilde;a que mientras llueva se sigue moviendo. Recuerden el efecto esponja: a m&aacute;s agua m&aacute;s crece. Hab&iacute;a que esperar a que se secase para trabajar con seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Que M&aacute;laga no tenga tren de alta velocidad es un drama, vale. Pero achacarlo a una responsabilidad pol&iacute;tica conociendo el terreno como lo conocemos es una hip&eacute;rbole. Cuando llueve, hay poco que hacer contra un enemigo llamado arcillas expansivas. Te comer&aacute; la moral y al final te rendir&aacute;s. Lo mejor, siempre, es esperar a que se vaya secando y estabilizando de nuevo. Y la soluci&oacute;n elegida en &Aacute;lora es la m&aacute;s bestia y costosa: desmontar la monta&ntilde;a entera para que no se vuelva a desplomar sobre la v&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Insisto. En la Campi&ntilde;a conocemos el problema. Cualquiera que se haya subido a un tractor o intentado caminar por el campo en periodo de lluvias sabe que es imposible. Y que incluso lo sufren las infraestructuras p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        Si hay algo que tengo claro es que cuando vuelva a llover de manera intensa como en febrero esto volver&aacute; a pasar. &iquest;D&oacute;nde? Eso s&iacute; que es imposible saberlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/arcillas-expansivas_132_13084637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 19:17:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las arcillas expansivas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Córdoba ¿'fake flowers'?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cordoba-fake-flowers_132_13087485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7a6849b-6976-446a-8e98-0d28b5def55a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Córdoba ¿&#039;fake flowers&#039;?"></p><p class="article-text">
        No me imagino recorrer Lisse, la &ldquo;ciudad de los tulipanes&rdquo; en los Pa&iacute;ses Bajos y toparme con flores de pl&aacute;stico. En &Aacute;msterdam me enamoraron los tulipanes que en cada establecimiento colocan con amor patrio a lo natural y aut&oacute;ctono.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Okinawa, hace justo una semana, me qued&eacute; sorprendida en el aeropuerto de Naha: luc&iacute;a repleto de orqu&iacute;deas. En cada mostrador, en cada tienda y hasta en los grandes ventanales por los que se ven los aviones. Hab&iacute;a tantas y tan diversas, que llegu&eacute; a pensar que eran de pl&aacute;stico. As&iacute; que haciendo algo muy espa&ntilde;ol -y muy poco japon&eacute;s- me fui acercando y tocando aqu&iacute; y all&aacute; y s&iacute;, eran orqu&iacute;deas naturales. Luego descubr&iacute; que Okinawa alberga cada a&ntilde;o la <em>Exposici&oacute;n Internacional de Orqu&iacute;deas</em>&nbsp;y que es un lugar de su cultivo intensivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que hay lugares en el mundo que tienen el privilegio de ser conocidos, m&aacute;s all&aacute; de su historia o su arquitectura, por tener una identidad floral como parte de su esencia. Y C&oacute;rdoba, innegablemente, es uno de ellos, con sus geranios y gitanillas y la belleza y el olor &uacute;nico de nuestras flores de <em>azzah&aacute;r</em>, del &aacute;rabe hisp&aacute;nico y antes del &aacute;rabe cl&aacute;sico <em>zahr</em>. Si Medina Azahara se llama as&iacute;, digo yo que ser&aacute; por algo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, mi querido Jos&eacute; Mar&iacute;a, te comprendo, es dif&iacute;cil meterse en la decoraci&oacute;n que cada hortera de esta ciudad quiera poner en su casa. Pero, francamente, no creo que lo sea si esas horrendas <em>fake flowers </em>ocupan de alguna manera la v&iacute;a p&uacute;blica y afectan de manera evidente a la imagen de nuestro casco hist&oacute;rico, declarado Patrimonio de la Humanidad. Uno de los conjuntos medievales m&aacute;s importantes de Europa, fusi&oacute;n de cuatro culturas&hellip; &iquest;Tiene que soportar esas buganvillas de pl&aacute;stico, tiesas, incluso ancladas -supongo con silicona- a la v&iacute;a p&uacute;blica que nos est&aacute;n invadiendo? No, no lo creo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Turismo de C&oacute;rdoba tiene dedicado dentro de <em>C&Oacute;RDOBA ES +</em> (&iexcl;me encanta el eslogan!) un programa espec&iacute;fico para <em>C&oacute;rdoba en Azahar.</em> &iexcl;Fant&aacute;stico! Pues ahondemos ah&iacute;. Antes de que Sevilla se apropie de nuestro azahar -ya est&aacute; en ello-, en vez de gastar dinero para servirles de teloneros en la promoci&oacute;n de su Feria de Abril (que, francamente y como dir&iacute;a Rhett Butler, esa feria &ldquo;nos importa un pito&rdquo;), paguemos para que algunos aprendan arte floral y, hasta si hace falta, destinemos fondos a la decoraci&oacute;n floral exterior de los establecimientos del casco hist&oacute;rico, antes de que el cutre virus de las <em>fake flowers</em> se extienda a&uacute;n m&aacute;s. Alcalde, no podemos consentir que se plastifique una de nuestras esencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No imagino a los millones de viajeros que estos meses viajan a Jap&oacute;n para ver los cerezos en flor, encontrarse en el centro hist&oacute;rico de Kioto con cerezos de pl&aacute;stico en esas machiyas o casas tradicionales de madera, en el precioso distrito de Gion o, mucho peor, con falsas y chillonas buganvillas en sus fachadas, en las tiendas de souvenir -que tambi&eacute;n las hay- o en las puertas de los ryokan, esos hotelitos tradicionales que hoy ocupan las casas de la zona hist&oacute;rica, con sus jardines interiores, exactamente como los nuestros&nbsp;de aqu&iacute; pero con sus patios.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad califal, &uacute;nica en el mundo por sus cuatro patrimonios, la del espect&aacute;culo sin igual de <em>Los Patios,</em>&nbsp;la del<em>&nbsp;Festival Flora</em>, la que huele a azahar m&aacute;s que ninguna otra del mundo&hellip; &iquest;con <em>fake flowers</em> en su centro hist&oacute;rico? &iexcl;No me fastidien, por favor!
    </p><p class="article-text">
        Siempre se puede hacer algo y m&aacute;s cuando uno manda. Y, si no, que se lo digan a algunos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cordoba-fake-flowers_132_13087485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 19:17:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Córdoba ¿'fake flowers'?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[flores,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta al alcalde de Córdoba]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/carta-abierta-alcalde-cordoba_132_13085525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90b4a872-89e9-4efb-ae02-12ee40b5cf07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta abierta al alcalde de Córdoba"></p><p class="article-text">
        Ya sabemos que vivir en el casco hist&oacute;rico de nuestra ciudad tiene grandes ventajas, pero cada d&iacute;a esta apuesta se hace m&aacute;s dif&iacute;cil por los inconvenientes que conlleva, debido en parte a los criterios est&eacute;ticos y tipol&oacute;gicos protegidos por el Plan Especial de Protecci&oacute;n del Casco Hist&oacute;rico (PEPCH), que establece la obligatoriedad de utilizar determinados materiales y elementos, sobre todo en patios, fachadas y cubiertas. Estamos de acuerdo a&uacute;n suponiendo gastos a&ntilde;adidos que no ven compensados, ya que no existen ayudas ni rebajas impositivas por parte de la administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o 2022, las asociaciones vecinales del Casco Hist&oacute;rico estamos reivindicando la posibilidad de tener el mismo derecho que los residentes en el resto de los barrios de C&oacute;rdoba, e incluso que los locales y establecimientos tur&iacute;sticos (pisos, apartamentos, bares, restaurantes, hoteles), ubicados en el Casco y para los que s&iacute; se permite pr&aacute;cticamente cualquier ocupaci&oacute;n de v&iacute;a p&uacute;blica, toldos de colores, carteles y banderolas, luminarias, aires acondicionados y estufas, antenas parab&oacute;licas y televisores, cableado de todo tipo y hasta flores y arbustos de pl&aacute;stico, que por lo visto, forman parte de la &ldquo;libertad individual &rdquo;, figura que desconocemos en relaci&oacute;n con la legislaci&oacute;n y normativa y que nos ha descubierto recientemente nuestro excelent&iacute;simo alcalde, sin ning&uacute;n reparo, al afirmar que &eacute;l no puede impedir que se incumpla la normativa del PEPCH en cuanto a fachadas y cubiertas.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con la movilidad y accesibilidad, tambi&eacute;n se nos discrimina. La industria tur&iacute;stica, una vez m&aacute;s, disfruta de la posibilidad de carga y descarga, de tr&aacute;nsito de veh&iacute;culos incluso de grandes dimensiones, mientras la vecindad, no podemos estacionar nuestro veh&iacute;culo, ni tan siquiera para descargar la compra, ni trasladar a familiares mayores, enfermos y con movilidad reducida (&uacute;ltimamente nos comunican residentes que han sido multados por estacionar con este motivo).
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n haciendo todo lo posible e imposible por &ldquo;expulsarnos&rdquo; del Casco. Cada vez son m&aacute;s las personas que abandonan el barrio donde han nacido, crecido, vivido y cuidado durante muchos a&ntilde;os o toda su vida. La situaci&oacute;n es absolutamente injusta y supone que la despoblaci&oacute;n en nuestro casco hist&oacute;rico se multiplica. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos entender esta pol&iacute;tica por parte de nuestro ayuntamiento y le exigimos que ponga en marcha medidas que reviertan est&aacute; situaci&oacute;n de abandono. Es su obligaci&oacute;n y responsabilidad velar y posibilitar por todos los medios que nuestro casco hist&oacute;rico sea un entorno habitable y lleno de vida, promoviendo la rehabilitaci&oacute;n integral del mismo y apostar por mantener su valor patrimonial y residencial.
    </p><p class="article-text">
        No nos resignamos a dejar abandonada esta riqueza, su belleza, su historia, su vida y su valor. Y no nos resignamos a ser ciudadanos sin derechos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Junta Directiva de la Asociaci&oacute;n Vecinal La Axerqu&iacute;a.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación vecinal La Axerquía, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/carta-abierta-alcalde-cordoba_132_13085525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 19:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta abierta al alcalde de Córdoba]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A propósito de Habermas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/proposito-habermas_132_13082775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bd72b0d-e91b-416f-b576-ccdc407c061a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A propósito de Habermas"></p><p class="article-text">
        La muerte del intelectual alem&aacute;n J&uuml;rgen Habermas a los 96 a&ntilde;os el pasado 14 de marzo ha dado lugar a la publicaci&oacute;n de numerosos art&iacute;culos que resaltan el innegable valor de su legado. El reconocimiento de la figura de Habermas ha trascendido su pa&iacute;s natal al ser considerado uno de los intelectuales europeos de mayor relevancia de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. El eco de su obra en Espa&ntilde;a le llev&oacute; a recibir en 2003 el Premio Pr&iacute;ncipe de Asturias en el &aacute;rea de Ciencias Sociales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un intelectual comprometido con su tiempo</strong></h2><p class="article-text">
        En los art&iacute;culos publicados tras su fallecimiento se destaca su dilatada trayectoria acad&eacute;mica en un campo muy amplio, que abarca desde la filosof&iacute;a moral a la sociolog&iacute;a pol&iacute;tica y la filosof&iacute;a del derecho (con influencia de autores como Kant, Marx, Weber, Arendt, Adorno o Rawls).
    </p><p class="article-text">
        Su carrera se inici&oacute; en 1956 en la Escuela de Frankfurt (entonces centro de referencia del marxismo cr&iacute;tico), diversificando m&aacute;s tarde su horizonte te&oacute;rico y anal&iacute;tico en otras universidades alemanas, donde desarrollar&aacute; una intensa actividad docente e investigadora.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de sus aportaciones de tipo acad&eacute;mico, cabe resaltar tambi&eacute;n su compromiso social y pol&iacute;tico, habiendo participado de forma activa en muchos de los debates surgidos en torno a los temas y acontecimientos que marcaron su &eacute;poca. Por ejemplo, en la segunda mitad del siglo XX, estuvo presente en el debate con los historiadores sobre las causas del ascenso del nazismo en Alemania; tambi&eacute;n debati&oacute; directamente con los estudiantes en las revueltas de los a&ntilde;os setenta; dio la bienvenida al colapso del socialismo real en los pa&iacute;ses del este europeo; observ&oacute; con inter&eacute;s la emergencia del ecologismo y los partidos verdes; apoy&oacute; sin ambages la reunificaci&oacute;n alemana, aunque con matices por el modo como se produjo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, se ha destacado la constante presencia de Habermas, con ensayos y tribunas de opini&oacute;n, en algunos de los debates m&aacute;s significativos del actual siglo XXI. Mostr&oacute;, por ejemplo, su preocupaci&oacute;n por la partitocracia y sus efectos perversos en las democracias parlamentarias y observ&oacute; con inter&eacute;s la emergencia de nuevos movimientos sociales (sobre todo, el feminista, al que le hab&iacute;a prestado poca atenci&oacute;n en sus a&ntilde;os anteriores). Adem&aacute;s, analiz&oacute; con escepticismo la evoluci&oacute;n de una socialdemocracia que asum&iacute;a sin reparos los principios neoliberales y se impregnaba de valores identitarios alejados de su legado universalista.
    </p><p class="article-text">
        Apoy&oacute; la &uacute;ltima gran ampliaci&oacute;n de la UE, pero expresando los riesgos que una adhesi&oacute;n tan acelerada y guiada por una l&oacute;gica m&aacute;s econ&oacute;mica que pol&iacute;tica pod&iacute;a representar para el avance de la integraci&oacute;n europea. Mantuvo, no sin cr&iacute;ticas, un firme apoyo al estado de Israel mostrando su preocupaci&oacute;n por la deriva expansionista y autoritaria de sus &uacute;ltimos gobiernos. Observ&oacute; con atenci&oacute;n, y apoy&oacute;, el creciente proceso migratorio hacia los pa&iacute;ses europeos, si bien fue consciente del reto social y pol&iacute;tico que supon&iacute;a gestionar el multiculturalismo que ello representaba. Finalmente, y ya casi a las puertas de su fallecimiento, particip&oacute; en la controversia sobre el modo de afrontar la invasi&oacute;n de Ucrania por los ej&eacute;rcitos de Putin&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La amplitud del pensamiento de Habermas y la curiosidad intelectual que siempre tuvo le llevaron incluso a participar en debates sobre la religi&oacute;n, como el que tuvo lugar en 2004 en la Academia de M&uacute;nich con el cardenal Ratzinger sobre la importancia de la fe y la necesidad del di&aacute;logo entre creyentes y no creyentes.
    </p><p class="article-text">
        Como puede verse por lo antes se&ntilde;alado, su trayectoria cubre un amplio espacio intelectual, existiendo una estrecha relaci&oacute;n entre el Habermas fil&oacute;sofo y cient&iacute;fico social, y el Habermas comprometido con la realidad de su tiempo. Esa relaci&oacute;n fue tan intensa, que resulta dif&iacute;cil separar las dos dimensiones, dado que, al igual que la obra acad&eacute;mica de Habermas est&aacute; influida por el activismo que le caracteriz&oacute;, su compromiso social y pol&iacute;tico es una proyecci&oacute;n de aqu&eacute;lla, retroaliment&aacute;ndose ambas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Entre lo anal&iacute;tico y lo normativo</strong></h2><p class="article-text">
        Sus grandes aportaciones est&aacute;n formadas por obras como <em>Historia cr&iacute;tica de la opini&oacute;n p&uacute;blica </em>(1962),<em> Conocimiento e inter&eacute;s </em>(1968)<em>, Teor&iacute;a de la acci&oacute;n comunicativa </em>(1981),<em> Conciencia moral y acci&oacute;n comunicativa </em>(1983),<em> Facticidad y validez </em>(1992)<em>, El futuro de la naturaleza humana </em>(2003) o <em>Entre naturalismo y religi&oacute;n</em> (2005).
    </p><p class="article-text">
        Algunos de esos trabajos se limitan a <em>analizar</em> la realidad social sin que Habermas haga de un modo expl&iacute;cito ninguna recomendaci&oacute;n de naturaleza <em>normativa</em>, procurando que su posicionamiento pol&iacute;tico e ideol&oacute;gico quede al margen del an&aacute;lisis y evitando as&iacute; el sesgo valorativo del que hablara Weber medio siglo antes. Por ello, estos trabajos de Habermas pueden calificarse de descriptivos y/o explicativos en lo que se refiere a su car&aacute;cter epistemol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, en su <em>Teor&iacute;a de la acci&oacute;n comunicativa</em> (donde plantea la tesis de la deliberaci&oacute;n p&uacute;blica en lo que &eacute;l denomina la &ldquo;esfera de la vida&rdquo; y que viene a ser lo que otros autores hab&iacute;an denominado la &ldquo;sociedad civil&rdquo;), Habermas no se limita a describir y explicar lo que ocurre en la realidad, sino que propone herramientas de intervenci&oacute;n social, cruzando se ese modo la l&iacute;nea que separa lo cient&iacute;fico de lo pol&iacute;tico. Es ah&iacute;, en ese cruce donde radica gran parte del atractivo de su obra, pero tambi&eacute;n su debilidad.
    </p><p class="article-text">
        En el citado trabajo, y en l&iacute;nea con los enfoques del &ldquo;republicanismo c&iacute;vico&rdquo;, hace un juicio cr&iacute;tico de las democracias contempor&aacute;neas, y nos dice lo que <em>debe</em> hacer el <em>buen ciudadano</em> para recuperar el funcionamiento de un sistema social y pol&iacute;tico que Habermas considera degradado. Es, por tanto, su teor&iacute;a de la acci&oacute;n comunicativa (y la tesis de la deliberaci&oacute;n) una teor&iacute;a valorativa (normativa) m&aacute;s cercana a la filosof&iacute;a moral y a la &eacute;tica que a la sociolog&iacute;a, si bien parad&oacute;jicamente es la que ha tenido mayor resonancia social e impacto sociol&oacute;gico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La tesis de la deliberaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, y en mi condici&oacute;n de soci&oacute;logo, me centrar&eacute; en la tesis de la deliberaci&oacute;n por ser, como digo, la que mayor eco ha tenido en los c&iacute;rculos sociales y pol&iacute;ticos. Esta teor&iacute;a ha servido de sustento moral a los grupos que enarbolan la bandera cr&iacute;tica contra el deterioro de la democracia y la colonizaci&oacute;n de la sociedad civil (la esfera de la vida) por la econom&iacute;a (mercado capitalista) y por el aparato burocr&aacute;tico del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Habermas (muy en l&iacute;nea con el legado kantiano), la deliberaci&oacute;n y el di&aacute;logo racional entre los ciudadanos son la base esencial para el buen funcionamiento de la democracia, acu&ntilde;ando el t&eacute;rmino &ldquo;patriotismo constitucional&rdquo; para caracterizar el consenso deliberativo. Para Habermas, en una sociedad cada vez m&aacute;s compleja, con identidades plurales y culturas diversas, s&oacute;lo es posible la convivencia poni&eacute;ndonos de acuerdo (deliberando) en torno a un conjunto de valores y normas comunes, encarnados en el marco constitucional democr&aacute;ticamente establecido (un patriotismo menos esencialista y m&aacute;s pragm&aacute;tico).
    </p><p class="article-text">
        De alg&uacute;n modo, lo que se propone Habermas es una reactivaci&oacute;n del viejo ideal de los valores universales de la Ilustraci&oacute;n, si bien circunscritos ahora a un conjunto m&iacute;nimo de valores y normas sobre los que, en su opini&oacute;n, cabe el consenso.
    </p><p class="article-text">
        Su teor&iacute;a sobre la deliberaci&oacute;n ha venido us&aacute;ndose para sustentar (y legitimar) nuevas formas de participaci&oacute;n social y pol&iacute;tica que superen las limitaciones y deficiencias de las democracias liberales, basadas, sobre todo, en el ejercicio del voto. La apuesta por nuevas f&oacute;rmulas de participaci&oacute;n directa, como los foros y asambleas ciudadanas, los consejos consultivos, los presupuestos participativos o el uso del refer&eacute;ndum como democracia desde abajo, han encontrado en las ideas de Habermas un anclaje para legitimar su puesta en marcha.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sobre la vigencia de la tesis deliberativa de Habermas</strong></h2><p class="article-text">
        Sobre la teor&iacute;a de la deliberaci&oacute;n cabe preguntarse, no obstante, si el modo como concibe Habermas las relaciones entre los individuos y entre los grupos de intereses en las sociedades actuales se ajusta o no a la compleja realidad social de hoy como para sustentar las f&oacute;rmulas innovadoras que se proponen en el &aacute;mbito de la gobernanza de los asuntos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia nos dice que no es as&iacute;, y que la concepci&oacute;n que tiene Habermas de una ciudadan&iacute;a guiada por la <em>virtud</em> y por la <em>voluntad</em> de cooperar est&aacute; muy alejada de lo que ocurre en la realidad. Las deficiencias de las f&oacute;rmulas participativas a la hora de su puesta en marcha nos conducen, al menos, a dudar de la viabilidad pr&aacute;ctica de la teor&iacute;a habermasiana de la deliberaci&oacute;n. Ejemplos del bajo nivel de participaci&oacute;n ciudadana en las experiencias de democracia directa indican que algo falla, al igual que ocurre con la deriva autoritaria y burocr&aacute;tica de movimientos surgidos inicialmente de la libre y abierta deliberaci&oacute;n social y pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Da la impresi&oacute;n de que, en la democracia contempor&aacute;nea, se impone una l&oacute;gica de intereses que acaba concentrando el poder en unas &eacute;lites dotadas de eficaces estructuras verticales de coordinaci&oacute;n imperativa. A diferencia de lo que planteaba Habermas, la deliberaci&oacute;n efectiva no se produce entre los ciudadanos, sino entre unas c&uacute;pulas organizativas, desiguales entre s&iacute;, pero cada una ostentando en su propio &aacute;mbito una cuota de poder con capacidad para ser movilizada (dirigentes de los partidos pol&iacute;ticos, l&iacute;deres sindicales, representantes de las organizaciones patronales, &eacute;lites de las grandes corporaciones&hellip;)
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, otras teor&iacute;as como la del <em>corporatismo</em> (neo-corporativismo) aportan, en mi opini&oacute;n, mejores explicaciones al funcionamiento real de las sociedades contempor&aacute;neas que la teor&iacute;a normativa de Habermas sobre la deliberaci&oacute;n. Son, adem&aacute;s, teor&iacute;as centradas s&oacute;lo en analizar el papel de las grandes corporaciones de intereses observando que es a trav&eacute;s de ellas como funciona el mundo de hoy; se limitan, por tanto, a mostrar c&oacute;mo es la realidad y no c&oacute;mo deber&iacute;a ser.
    </p><p class="article-text">
        Existen, sin duda, &aacute;mbitos de deliberaci&oacute;n horizontal (y desde abajo) en el sentido habermasiano, tal como puede observarse en muchos &aacute;mbitos del &ldquo;mundo de la vida&rdquo; (el tercer sector, el cooperativismo, las asociaciones c&iacute;vicas y culturales, las comunidades religiosas&hellip;) Pero no parece que esa rica y diversa din&aacute;mica deliberativa, que puede analizarse mejor desde enfoques te&oacute;ricos no valorativos (como el del capital social o relacional), tenga efectos reales en el funcionamiento de las democracias. Y menos a&uacute;n tras constatar las limitaciones de las nuevas tecnolog&iacute;as para ampliar el espacio de influencia de la ciudadan&iacute;a en los asuntos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Internet (y las redes sociales propiciadas por ella) abren, en efecto, espacios de deliberaci&oacute;n (<em>sociedad red</em>, que dir&iacute;a Castells), pero no en el sentido que hab&iacute;a previsto Habermas en torno a un conjunto compartido de valores universales y de normas comunes. Los de ahora son espacios fragmentados, seg&uacute;n las preferencias y las identidades de cada individuo (religiosas, culturales, &eacute;tnicas, sexuales&hellip;), unos espacios que, adem&aacute;s, tienen un fuerte potencial de exclusi&oacute;n (cancelaci&oacute;n) hacia el que no pertenece al mismo grupo, tal como el propio Habermas admiti&oacute;, no sin amargura, en sus &uacute;ltimas entrevistas.
    </p><p class="article-text">
        El cuestionamiento de un sistema universal de valores apelando a la autonom&iacute;a personal y la libertad individual, e incluso el revisionismo de los marcos constitucionales, son, en definitiva, indicadores de que la deliberaci&oacute;n libre y abierta de la que habla Habermas tiene m&aacute;s de deseo que de realidad en el mundo de hoy, un riesgo &eacute;ste que suelen correr las teor&iacute;as de car&aacute;cter normativo, como son algunas de las suyas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/proposito-habermas_132_13082775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 19:05:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A propósito de Habermas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Me voy a vivir a Marte]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/vivir-marte_132_13082454.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27dd7e5d-b722-48d6-ae6b-8a0a01638c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Me voy a vivir a Marte"></p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente observo un gran desapego por participar en mejorar el ecosistema y colectivo que nos rodea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada cosa que se hace y no tenga un beneficio tangible y directo, nos duele como una p&eacute;rdida filial irrecuperable. Desde pagar impuestos, hasta participar en la comunidad de vecinos de tu bloque. &iquest;Para qu&eacute; voy a molestarme?&nbsp;No tengo tiempo / No sirve de nada / Se lo robar&aacute;n y quedar&aacute;n los de siempre / se lo dar&aacute;n a un pobre con una paguita / eso le corresponde a otros / no me quiero meter en l&iacute;os / ya si eso ma&ntilde;ana / tampoco es para tanto / a mi no me afecta / no me renta / es que si digo algo me significo. Son solo algunos ejemplos. No hay l&iacute;mite para la creatividad humana cuando se trata de poner excusas para anteponer los objetivos personales a los colectivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y creo que es algo completamente transversal a toda la sociedad. Desde el &uacute;ltimo hijo de vecino, hasta el rey de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Dado que parece que nadie da un duro por lo que le rodea, cada vez escucho m&aacute;s la salida de &ldquo;me largo de Espa&ntilde;a&rdquo;, &ldquo;Aqu&iacute; no se puede vivir&rdquo;. Esto es lo que realmente me choca. &iquest;A d&oacute;nde narices quieren ir mejor que aqu&iacute;? &iquest;A New York? &iquest;A Paris?&iquest;A Londres? &iquest;A Beijing? A.. &iquest;Mogadiscio? Ah&iacute; creo que no se paga nada de impuestos. Dejo al lector que haga un estudio de las condiciones de vida de estos lugares.
    </p><p class="article-text">
        El remate al absurdo llega con los s&uacute;per ricos, ya viven en los lugares m&aacute;s top, no pagan impuestos, acuden a los mejores hospitales y escuelas, tienen lo mejor de todo lo que se puede comprar en este mundo, pero igualmente les afecta esta l&iacute;nea de pensamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A d&oacute;nde van a ir estos?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/vivir-marte_132_13082454.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 19:05:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Me voy a vivir a Marte]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Parábola del 'hiyab' y la monja]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/parabola-hiyab-monja_132_13076320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae9097a1-486c-4e6a-8b48-50d241f58f5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Parábola del &#039;hiyab&#039; y la monja"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se prohíbe el acceso al burka y al niqab a dependencias municipales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Moción del PP y Vox</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una vez en un aula abarrotada de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as entr&oacute; una nueva maestra en sustituci&oacute;n de la anterior. Cuando los ni&ntilde;os llegaron a casa, sus padres le inquirieron por c&oacute;mo hab&iacute;a ido la jornada. Todo hab&iacute;a transcurrido con normalidad. La maestra era simp&aacute;tica, explicaba razonablemente bien y portaba un pa&ntilde;uelo sobre la cabeza. &iquest;C&oacute;mo que llevaba un pa&ntilde;uelo en la cabeza?, le interrogaron los padres. Alarmados por la presencia de una maestra velada en el colegio de sus hijos, los progenitores se comunicaron a trav&eacute;s del wasap incr&eacute;dulos ante una incidencia de esa naturaleza. No podemos permitir que una musulmana eduque a nuestros hijos y los adoctrine con ideas inapropiadas, coincidieron todos ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando tomaron la decisi&oacute;n de acudir al centro para hablar con el director y mostrarles su total rechazo a la nueva maestra. Los padres se adentraron en el colegio y se dirigieron a su despacho para exigir explicaciones. El director los recibi&oacute; y, en efecto, reconoci&oacute; que la nueva maestra portaba un pa&ntilde;uelo en la cabeza: era monja. 
    </p><p class="article-text">
        La historia figura en el primer cap&iacute;tulo del espl&eacute;ndido libro firmado por Antonio Manuel bajo el t&iacute;tulo de <a href="https://antoniomanuel.org/project/la-huella-morisca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La huella morisca</em></a>. Con una sencillez arrolladora desvela c&oacute;mo los prejuicios pueden nublar la mente y un simple trapo tapando el cabello puede ser interpretado como un signo respetable o una amenaza inquietante dependiendo de los ojos con que se mire. 
    </p><p class="article-text">
        Los concejales del Ayuntamiento de C&oacute;rdoba no han prohibido el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hiyab" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiyab</a> isl&aacute;mico en suelo municipal porque pod&iacute;a ocurrirles exactamente lo mismo que a los padres de la historia que encabeza esta p&aacute;gina. El velo que cubre el cabello de una musulmana es la misma prenda que oculta el de una monja y si los ediles hubieran apuntado contra el hiyab habr&iacute;an disparado tambi&eacute;n contra la trinchera amiga. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso escogieron el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Burka" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">burka</a> y el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nicab" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">niqab</a>.
    </p><p class="article-text">
        El velo femenino ha sido un signo de recato y sometimiento en casi todas las culturas del planeta. En el islam, por supuesto, pero tambi&eacute;n en el cristianismo, en el juda&iacute;smo, en el hinduismo y en las religiones de la antigua Mesopotamia. Muchas de nuestras abuelas usaban el velo con frecuencia por las mismas razones con que hoy innumerables musulmanas lo visten cada d&iacute;a. Pero eran nuestras abuelas. 
    </p><p class="article-text">
        El burka y el niqab dan un paso m&aacute;s en direcci&oacute;n al enclaustramiento, la despersonalizaci&oacute;n y la subordinaci&oacute;n de la mujer. Es una prenda que ofende la dignidad humana. De eso no tenemos la menor duda. En un pa&iacute;s libre, ser&iacute;a inadmisible que una mujer vistiera el burka por imposici&oacute;n. Pero, &iquest;si es por propia voluntad? 
    </p><p class="article-text">
        Los concejales prohibicionistas se parapetan detr&aacute;s de razones de seguridad para redactar una moci&oacute;n con un evidente aroma discriminatorio. La proposici&oacute;n municipal encaja como anillo al dedo en la ola islam&oacute;foba que recorre el planeta. Eso s&iacute;: disfrazada convenientemente de feminista. Porque vamos a ver: &iquest;cu&aacute;ntos burkas ha visto usted en los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os? &iquest;Y cu&aacute;ntos han intentado entrar en dependencias municipales? Pues eso. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/parabola-hiyab-monja_132_13076320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 05:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Parábola del 'hiyab' y la monja]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuidar la ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cuidar-ciudad_132_13076098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0497d041-9d30-493d-bb8f-84c868fbf4af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuidar la ciudad"></p><p class="article-text">
        Para ejercer el gobierno de una administraci&oacute;n hay que tener muy claro cuales son los objetivos que se pretenden alcanzar y hacerlos p&uacute;blicos para que la ciudadan&iacute;a pueda valorarlos y hacer un seguimiento de su ejecuci&oacute;n. Esa es la norma. En el caso de un ayuntamiento es necesario que se tenga un modelo de ciudad, en ese modelo su mantenimiento debe ser uno de los objetivos prioritarios. Es fundamental el aspecto que presenten sus calles, plazas, fuentes, jardines, bancos, farolas y el resto del mobiliario urbano, adem&aacute;s de su limpieza, especialmente si la ciudad tiene cuatro declaraciones de Patrimonio de la Humanidad y recibe m&aacute;s de 2 millones de visitas anuales, como ocurre en C&oacute;rdoba. Aunque deber&iacute;a valer solamente el que los cordobeses disfrut&aacute;ramos cuando la paseamos, eso bastar&iacute;a para que estuviese cuidada y limpia.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de que ese mantenimiento no se hace de forma adecuada, o simplemente no se hace, lo tenemos en el Paseo del Gran Capit&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente se desconoce que esa zona es un caso &uacute;nico, los bancos , los tipos de farolas, el pavimento y todos los elementos que la componen, fueron dise&ntilde;ados por el arquitecto Juan Serrano, perteneciente al Equipo 57 y fabricados exclusivamente para ese espacio.
    </p><p class="article-text">
        En una visita a la ciudad que hizo el alcalde de La Louviere, ciudad belga, con la que C&oacute;rdoba manten&iacute;a una relaci&oacute;n estrecha motivada por las ferias del c&oacute;mic que se celebraban en ambas ciudades, en un paseo que dimos por el Gran Capit&aacute;n se maravill&oacute; del mobiliario, me pregunt&oacute; d&oacute;nde pod&iacute;a adquirirlo para su ciudad, le dije que en ning&uacute;n sitio, son &uacute;nicos, pero le promet&iacute; que le enviar&iacute;a un banco y una farola para su ciudad. Al poco tiempo de recibir el env&iacute;o me mando una foto y los hab&iacute;a colocado en una rotonda como si fueran una obra de arte.
    </p><p class="article-text">
        Hoy se encuentra en un estado lamentable de conservaci&oacute;n, el pavimento con destrozos, bancos rotos, algunos apilados sin poder usarse y las farolas llenas de suciedad. Son las consecuencias de instalar una calle del infierno por las fiestas de navidad y, sobre todo, por una falta evidente de mantenimiento.
    </p><p class="article-text">
        Su situaci&oacute;n en el centro de la ciudad, transitada diariamente por miles de personas, es un escaparate importante, eso motiv&oacute; que se tomara la decisi&oacute;n de que tuviese una imagen singular que no existe en ning&uacute;n otro lugar. El estar fuera del centro hist&oacute;rico hizo posible que se innovara de manera singular, a&ntilde;adiendo a la ciudad una imagen nueva.
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades deben conservar los elementos valiosos que cada &eacute;poca aporta porque eso enriquece y diversifica su aspecto. La apertura de esta avenida en 1862, dise&ntilde;ada por el arquitecto Pedro Nolasco, supuso una extraordinaria intervenci&oacute;n para la ciudad, se hizo con el fin de dar acceso a la estaci&oacute;n de ferrocarril. Su renovaci&oacute;n en 1989 fue una obra que aport&oacute; significativamente una importante innovaci&oacute;n, como lo fue tambi&eacute;n el paseo de Renfe, renovando las instalaciones ferroviarias de 1859.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro patrimonio es el atractivo principal de nuestra ciudad, que no s&oacute;lo se reduce al Casco Hist&oacute;rico y sus monumentos, sino a las aportaciones que en el transcurso del tiempo se han ido construyendo, que son ejemplos de una &eacute;poca y que los distintos Planes Generales protegen para su conservaci&oacute;n. No se pueden destruir o maltratar, por el contrario deben ser cuidados para que las nuevas generaciones los conozcan y los valoren. Una ciudad mal cuidada, adem&aacute;s de su mala imagen, invita a que los ciudadanos tambi&eacute;n la descuiden y degraden su aspecto. Ese no debe ser el modelo que se merece C&oacute;rdoba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Herminio Trigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cuidar-ciudad_132_13076098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 18:56:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuidar la ciudad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Necesitamos una ley de arbolado urbano para cuidar nuestra salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/necesitamos-ley-arbolado-urbano-cuidar-salud_132_13076071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46780491-1997-4f4c-8508-18e182f741de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Necesitamos una ley de arbolado urbano para cuidar nuestra salud"></p><p class="article-text">
        Hasta hace bien poco los &aacute;rboles en nuestras ciudades eran un elemento m&aacute;s del paisaje urbano, como podr&iacute;an ser las farolas o las se&ntilde;ales de tr&aacute;fico. Sin embargo, una larga lista de investigaciones cient&iacute;ficas ha demostrado en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os que son mucho m&aacute;s que eso. Especialmente en el campo de la salud p&uacute;blica, es un hecho contrastado que el arbolado urbano, en suficiente calidad y cantidad, reduce los factores de riesgo de mortalidad en las ciudades. Dicho en llano, los &aacute;rboles salvan vidas. Repasemos brevemente algunos servicios que nos prestan:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Reducen la contaminaci&oacute;n en el aire respirable, evitando as&iacute; muertes por afecci&oacute;n cardiovascular y respiratoria;</li>
                                    <li>Reducen la temperatura local, evitando as&iacute; muertes por episodios de calor extremo y efecto isla de calor urbana;</li>
                                    <li>Capturan gases de efecto invernadero, mitigando as&iacute; el cambio clim&aacute;tico;</li>
                                    <li>Reducen la escorrent&iacute;a y aumentan la retenci&oacute;n de agua, atenuando as&iacute; los efectos de las lluvias torrenciales y el riesgo de inundaci&oacute;n;</li>
                                    <li>Aten&uacute;an la contaminaci&oacute;n ac&uacute;stica, reduciendo as&iacute; los casos de estr&eacute;s y mejorando la salud mental; </li>
                                    <li>Mejoran el h&aacute;bitat de aves y la biodiversidad urbana, aumentando as&iacute; la presencia de la naturaleza en la ciudad.</li>
                                    <li>Amortiguan la temperatura de los materiales de construcci&oacute;n y con ello reducen la necesidad de aire acondicionado y calefacci&oacute;n, si est&aacute;n en una ubicaci&oacute;n correcta.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por todo ello, es el momento de que el arbolado en el medio urbano sea considerado infraestructura verde al servicio de la salud p&uacute;blica y el bienestar social en todas sus dimensiones. M&aacute;s all&aacute; de ideolog&iacute;as, es indudable que las administraciones p&uacute;blicas deben abordar el fomento de las zonas verdes con suficiente arbolado. Nos va en ello la vida.
    </p><p class="article-text">
        En mayo del a&ntilde;o pasado naci&oacute; la plataforma ciudadana M&aacute;laga por la Regeneraci&oacute;n, al calor del &eacute;xito de las proyecciones del documental &ldquo;HOPE: Estamos a tiempo&rdquo;, apoyada por m&aacute;s de 50 colectivos. Nada m&aacute;s empezar fueron conscientes de los acontecimientos &ldquo;t&iacute;picos&rdquo; del verano en gran parte de Andaluc&iacute;a (golpes de calor, incendios forestales, falta de sombra, sequ&iacute;as y problemas de acceso de agua). Por ello, surgi&oacute; la idea de realizar un borrador de ley no solo para proteger los &aacute;rboles, sino para mejorar nuestra salud. M&aacute;laga por la Regeneraci&oacute;n form&oacute; un grupo de trabajo t&eacute;cnico para impulsar una ley de protecci&oacute;n y fomento del arbolado urbano. La plataforma invit&oacute; al Partido Verde andaluz (Verdes Equo) a formar una mesa de trabajo conjunta sobre una iniciativa tan necesaria y urgente para salvar vidas en nuestras ciudades. El fruto de ese trabajo conjunto fue la presentaci&oacute;n hace un mes en el Parlamento andaluz de una proposici&oacute;n de ley pionera, coherente y arraigada en el marco jur&iacute;dico auton&oacute;mico. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Encuentro &#039;Naturalizar la ciudad&#039;.                            </span>
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        Si todo este esfuerzo ciudadano diera frutos y la ley pudiera ver la luz (y el BOJA), algunos cambios importantes tendr&iacute;an lugar en nuestras ciudades en los a&ntilde;os siguientes. Para empezar, habr&iacute;a una nueva y eficaz forma de proteger el arbolado urbano ya que, si bien es cierto que hay algunas buenas ordenanzas municipales, es bien sabido que la amenaza viene algunas veces precisamente de quienes tienen la obligaci&oacute;n de proteger a nuestros &aacute;rboles. Y es que la Junta de Andaluc&iacute;a tendr&iacute;a por fin herramientas para vigilar e intervenir en la acci&oacute;n o inacci&oacute;n de los ayuntamientos en casos justificados, algo que acabar&iacute;a con la impunidad de ciertos pol&iacute;ticos arboricidas locales.
    </p><p class="article-text">
        Los municipios tendr&iacute;an, adem&aacute;s, la obligaci&oacute;n de poner en marcha pol&iacute;ticas globales de integraci&oacute;n, conservaci&oacute;n y desarrollo del arbolado urbano a trav&eacute;s de los inventarios municipales y los planes de conservaci&oacute;n y fomento, con un plazo concreto. Estos planes se basar&iacute;an en un estudio de indicadores medibles objetivamente para cumplir los fines establecidos en materia de salud p&uacute;blica, adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, absorci&oacute;n de carbono y contaminantes atmosf&eacute;ricos, creaci&oacute;n de zonas verdes o fomento de la biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        La tala y las podas dr&aacute;sticas se considerar&iacute;an, a diferencia de hoy, la &uacute;ltima soluci&oacute;n aplicable, permiti&eacute;ndose solo en circunstancias justificadas por personal funcionario competente. Adem&aacute;s, la tala siempre supondr&iacute;a la obligaci&oacute;n de trasplantar, reponer o compensar econ&oacute;micamente, en ese orden de prioridades. La compensaci&oacute;n econ&oacute;mica, en concepto de indemnizaci&oacute;n a la ciudad, conllevar&iacute;a la creaci&oacute;n de un fondo municipal que solo se podr&iacute;a dedicar a los nuevos compromisos de forestaci&oacute;n que la ley atribuye a los municipios.
    </p><p class="article-text">
        Estas l&iacute;neas de actuaci&oacute;n requerir&iacute;an de un ambicioso plan de sensibilizaci&oacute;n, de formaci&oacute;n y de informaci&oacute;n para que la ciudadan&iacute;a contemple los &aacute;rboles como seres vivos y valore los servicios que nos prestan. Porque, como nos dice la ciencia y la realidad, a m&aacute;s &aacute;rboles, m&aacute;s vidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mafalda Díaz, Málaga por la Regeneración, y Ángel Rodríguez, Partido Verde Andaluz (Verdes Equo), Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/necesitamos-ley-arbolado-urbano-cuidar-salud_132_13076071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 18:56:10 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[¿Será la IA el nuevo Ferran Adriá para los medios?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/sera-ia-nuevo-ferran-adria-medios_132_13065637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b18cd65-bb04-4128-b131-1d977cd49e4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Será la IA el nuevo Ferran Adriá para los medios?"></p><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os noventa, la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola vivi&oacute; algo que hoy parece evidente, pero que en su momento fue profundamente disruptivo. Un cocinero, Ferran Adri&agrave;, decidi&oacute; que innovar no significaba mejorar ligeramente las recetas tradicionales. Su intuici&oacute;n fue mucho m&aacute;s radical: hab&iacute;a que cambiar la estructura de los platos. As&iacute; naci&oacute; la famosa deconstrucci&oacute;n culinaria.
    </p><p class="article-text">
        Adri&agrave; tom&oacute; platos profundamente reconocibles (tortilla de patatas, gazpacho, menestra) y los separ&oacute; en sus elementos esenciales para reconstruirlos de otra forma. Las texturas cambiaban, la presentaci&oacute;n cambiaba, incluso la experiencia del comensal cambiaba. Pero el sabor, la esencia del plato, segu&iacute;a ah&iacute;. No destruy&oacute; la cocina tradicional, la reinterpret&oacute; desde su estructura.
    </p><p class="article-text">
        Ese gesto, que en su origen fue puro talento creativo y visi&oacute;n, acab&oacute; colocando a la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola en la vanguardia mundial durante m&aacute;s de una d&eacute;cada.&nbsp;Si miramos hoy al sector de los medios, el contraste es algo m&aacute;s que evidente.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de una d&eacute;cada llevamos escuchando las mismas soluciones: diversificar ingresos, apostar por suscripciones, organizar eventos, construir relaci&oacute;n con la audiencia, desarrollar nuevos productos, etc&eacute;tera. Si uno revisa informes del sector (WAN-IFRA, Reuters Institute, INMA) &nbsp;comprobar&aacute; que esas recomendaciones llevan circulando al menos doce o quince a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las recetas est&aacute;n claras, pero el problema es que hemos intentado aplicarlas sin cambiar realmente la estructura del modelo. Hemos a&ntilde;adido capas (suscripciones, eventos, branded content...) sobre una arquitectura que sigue siendo b&aacute;sicamente la misma: producir contenido, atraer tr&aacute;fico y monetizar audiencia. Durante a&ntilde;os eso pudo funcionar porque lo que viv&iacute;amos era una evoluci&oacute;n de Internet. El consumo migraba a lo digital, aparec&iacute;an nuevas plataformas, cambiaban los formatos publicitarios. Era un cambio profundo, s&iacute;, pero en gran medida adaptativo. Hoy el contexto es completamente distinto.
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial introduce una disrupci&oacute;n mucho m&aacute;s profunda ya que solo cambia c&oacute;mo se distribuye la informaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo se produce, c&oacute;mo se sintetiza y c&oacute;mo se accede a ella. Las interfaces de IA empiezan a convertirse en una nueva capa de acceso al conocimiento y eso obliga a replantear algo m&aacute;s importante que el modelo publicitario. Obliga a replantear el papel de los medios.
    </p><p class="article-text">
        Si el contenido se vuelve abundante y f&aacute;cilmente sintetizable por sistemas de IA, el valor ya no estar&aacute; &uacute;nicamente en producir art&iacute;culos. El valor estar&aacute; en organizar conocimiento fiable, aportar criterio y construir relaci&oacute;n con las personas.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde la met&aacute;fora culinaria vuelve a tener sentido.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; lo que necesita hoy el sector de los medios es exactamente lo que hizo Ferran Adri&agrave; en la cocina: deconstruir su modelo. Separar sus elementos esenciales (contenido, marca, comunidad, servicios) para reconstruirlos en una arquitectura distinta, adaptada a un ecosistema donde la informaci&oacute;n es abundante y donde el acceso al conocimiento est&aacute; cambiando.
    </p><p class="article-text">
        El contenido seguir&iacute;a existiendo, pero dejar&iacute;a de ser el negocio en s&iacute; mismo y pasar&aacute; a ser la puerta de entrada a algo m&aacute;s amplio: un ecosistema de comunidad, conocimiento y servicios. Eventos y formaci&oacute;n personalizados, herramientas digitales, comunidades profesionales, productos de datos o experiencias alrededor de una marca que genera confianza. Parad&oacute;jicamente, la inteligencia artificial puede ser el motor que permita hacer esa transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No porque sustituya a los medios, sino porque puede ayudarlos a organizar mejor el conocimiento, personalizar la experiencia, escalar la relaci&oacute;n con las audiencias y crear productos informativos completamente nuevos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la pregunta quiz&aacute; no sea si la IA es una amenaza para los medios. La pregunta es otra.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si la inteligencia artificial fuera el catalizador que permita a los medios hacer su propia deconstrucci&oacute;n? Ferran Adri&agrave; no revolucion&oacute; la cocina gracias a una nueva tecnolog&iacute;a, sino gracias a una forma distinta de pensar los platos, de mirar sus ingredientes y retocar la cadena. La IA introduce precisamente eso en las organizaciones: una nueva l&oacute;gica cognitiva para pensar procesos, informaci&oacute;n y conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la IA no es el nuevo Ferran Adri&agrave;, pero s&iacute; puede ser el contexto intelectual y tecnol&oacute;gico que permita a los medios hacer lo que &eacute;l hizo con la cocina: deconstruir su modelo para reconstruirlo en una arquitectura nueva, adaptada a un ecosistema donde el contenido es abundante y donde el verdadero valor vuelve a estar en el criterio, la relaci&oacute;n y la comunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/sera-ia-nuevo-ferran-adria-medios_132_13065637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 19:06:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Será la IA el nuevo Ferran Adriá para los medios?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[opinión,inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir mejor que en las ciudades]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/vivir-mejor-ciudades_132_13065944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c3b2985-6f5d-4d63-945d-8d0a070a069a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir mejor que en las ciudades"></p><p class="article-text">
        Esta semana, en el proyecto Somos Turismo WEOD Guadiato se planteaba la pregunta de c&oacute;mo cambiar el relato para una comarca repleta de malas noticias. Es, con diferencia, la zona de C&oacute;rdoba que m&aacute;s habitantes pierde, a la que menos empresas e industrias llegan, si es que lo hacen, y con una autoestima por los suelos.
    </p><p class="article-text">
        Pienso mucho en las encuestas del CIS y en la pregunta sobre la econom&iacute;a, antes de responder a ese planteamiento. El CIS suele preguntar a los ciudadanos por c&oacute;mo creen que va la econom&iacute;a del pa&iacute;s. Una mayor&iacute;a aplastante contesta que fatal. Poco despu&eacute;s, los soci&oacute;logos preguntan por c&oacute;mo le va la econom&iacute;a al encuestado. Y modestia aparte suelen contestar que bien o bastante bien.
    </p><p class="article-text">
        Esta disociaci&oacute;n entre las percepciones y la realidad se da mucho entre el mundo rural y urbano. No me explico que una persona que se las ve para llegar a final de mes en Madrid pagando una fortuna y cuya vida se limita a pasar la mayor parte del tiempo encerrada en un piso min&uacute;sculo y probablemente compartido piense que vive mejor que alguien en cualquier pueblo del Valle del Guadiato de C&oacute;rdoba. No, no tiene mejores servicios (de verdad que no), ni acceso a hospitales, ni a cultura o conciertos, tiendas o cine. No.
    </p><p class="article-text">
        En unos tiempos en los que internet ha roto barreras, la mayor&iacute;a de la gente compra online y en casa tenemos una ventana abierta al mundo, con una buena conexi&oacute;n tenemos pr&aacute;cticamente los mismos recursos que una persona viviendo en cualquier cuchitril de Madrid, que para quedar con un amigo tiene que salir de casa dos horas antes para llegar, previo desembolso de un dineral en transporte y, por supuesto, en ca&ntilde;as y tapas. Eso s&iacute;, en libertad.
    </p><p class="article-text">
        El mundo rural suele ser visto como un lugar rec&oacute;ndito e inaccesible, donde no hay cultura y en el que la gente se sigue atando los pantalones con una guita, lleva boina, los animales est&aacute;n por las calles repletas de esti&eacute;rcol y no sabe hacer la o con un canuto. Pero a d&iacute;a de hoy, la diferencia cultural entre el campo y la ciudad es inexistente, e incluso la econ&oacute;mica. Con salarios no tan altos como los de Madrid (o cualquier gran ciudad) se es pr&aacute;cticamente rico en un pueblo, se puede uno construir una vivienda con todos los lujos sin renunciar a casi nada.
    </p><p class="article-text">
        El Guadiato, por ejemplo, est&aacute; lejos. O cerca. A una hora de distancia de C&oacute;rdoba es pr&aacute;cticamente lo mismo que se tarda de cualquier ciudad dormitorio madrile&ntilde;a al centro de la ciudad. Pero la vida all&iacute; es bastante mejor que la de Madrid. Envejecer en un pueblo, con recursos y servicios (ojo, que esto est&aacute; en riesgo), siempre es mejor que hacerlo en una ciudad donde nadie te conoce y nadie se preocupa por ti, nadie sabe si ese d&iacute;a has salido o te has quedado en casa, si tienes mejor o peor cara que ayer, o si puedes llamar a un vecino que r&aacute;pidamente te va a echar una mano. En las ciudades se suele estar muy solo rodeado de mucha gente. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s ese pesimismo tiene que empezar a darse la vuelta. Quiz&aacute;s tenemos que pensar que en verdad donde se vive bien es en el mundo rural. No solo porque no tiene contaminaci&oacute;n o donde todo suele ser m&aacute;s bonito. O por el tan manido contacto con la naturaleza. Mitos. Quiz&aacute;s porque todo tiene una dimensi&oacute;n m&aacute;s humana. Y no dejamos de ser eso, seres humanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/vivir-mejor-ciudades_132_13065944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 19:05:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir mejor que en las ciudades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todos somos una sakura]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/sakura_132_13068189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acace721-c99e-4028-8f11-2a69053b9cb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todos somos una sakura"></p><p class="article-text">
        Un par de semanas en Jap&oacute;n dan para muchas reflexiones que seguro ir&aacute;n surgiendo. Pero cuando a&uacute;n estoy en el aire de vuelta, a m&aacute;s de 11.278 metros de altitud, una vez pasado el estrecho de Bering, cruzada Alaska y sobrevolando en este instante Groenlandia, mientras miro las auroras boreales por la min&uacute;scula y fr&iacute;a ventanilla, lo &uacute;nico que pienso es que, en realidad, no somos nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Jap&oacute;n se dice en este tiempo que &ldquo;en realidad, todos somos flores de cerezo&rdquo; y no solo porque nacemos de un tronco sin nada, florecemos con una belleza &uacute;nica y tenemos una existencia breve -que no todos sabemos aprovechar-, sino por lo ef&iacute;mero de esa existencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando la&nbsp;<em>sakura</em>&nbsp;est&aacute; en su plenitud de belleza, basta un soplo del ya tibio aire primaveral, para que de repente se desprenda del &aacute;rbol y vaya cayendo a los pies del cerezo, convirtiendo su final en un nuevo espect&aacute;culo, tan bello o m&aacute;s que cuando estaba luminiscente en el &aacute;rbol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A eso lo llaman en Jap&oacute;n el&nbsp;<em>Hanafubuki</em>, la traducci&oacute;n ser&iacute;a algo as&iacute; como la &ldquo;nevada de flores de cerezo&rdquo;. El momento de celebrar el final, ese final que est&aacute; ah&iacute; y que no todos sabemos admirar. Es tambi&eacute;n cuando conmemoran la p&eacute;rdida de los seres queridos y reflexionan sobre el verdadero valor de la existencia. En las ramas donde estaban las bellas&nbsp;<em>sakuras</em>, ahora ca&iacute;das como un manto blanco, de inmediato nacer&aacute;n peque&ntilde;as hojas verdes. La vida siempre contin&uacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kioto y C&oacute;rdoba albergan grandes similitudes. Es la ciudad m&aacute;s antigua e hist&oacute;rica de Jap&oacute;n y tiene no pocos lugares patrimonio de la humanidad. Capital del pa&iacute;s desde el a&ntilde;o 794 hasta mediados del siglo XIX, mantiene su riqueza cultural con 17 santuarios, templos y castillos, inscritos como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s bajar del<em>&nbsp;tren bala</em>&nbsp;que me llevo a Kioto (y que me dej&oacute; alucinada por su velocidad - ya desconocida en Espa&ntilde;a-, y su estabilidad - no se mov&iacute;a ni un mil&iacute;metro -), embriagada despu&eacute;s de haber visto desde la ventanilla momentos antes el impresionante Futji pasar ante m&iacute;, lo primero que hice fue coger un taxi directo al&nbsp;<em>Paseo del Fil&oacute;sofo</em>. Su nombre se debe a<em>&nbsp;Kitar&#333; Nishida</em>&nbsp;un fil&oacute;sofo y profesor de la universidad de Kioto que cada d&iacute;a paseaba por all&iacute; camino de sus clases.
    </p><p class="article-text">
        Es un sendero peatonal de varios kil&oacute;metros, con un canal de agua en medio y cerezos a ambos lados. Los japoneses lo recorren en cada estaci&oacute;n del a&ntilde;o para andar y meditar. Aunque a&uacute;n no estaban los cerezos en plena floraci&oacute;n - si lo suficiente como para admirar su belleza- consegu&iacute; mi prop&oacute;sito de llegar antes del cierre del peque&ntilde;o negocio del que llaman &ldquo;el se&ntilde;or de los kimonos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y conoc&iacute; al se&ntilde;or de los kimonos. No sabr&iacute;a calcular su edad. Qu&eacute; importa. Me quedo con su entusiasmo y su felicidad. Nos regal&oacute; maravillosas fotos que &eacute;l hace en cada estaci&oacute;n del a&ntilde;o de ese&nbsp;<em>Paseo del Fil&oacute;sofo</em>&nbsp;que el puede admirar cada d&iacute;a; nos ense&ntilde;&oacute; las cosas que pinta - y no solo kimonos y haori - los objetos vintage que vende y todo con una sonrisa llena de gratitud por haber ido a conocer su refugio de tesoros que conserva y atiende cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En Jap&oacute;n trabajar no es un castigo. Creo que convierten lo que hacen en un aut&eacute;ntico prop&oacute;sito de vida. Cada uno a su manera. Si algo me ha sorprendido es ver a tantas personas de edad que aqu&iacute; llamar&iacute;amos avanzada, felices a&uacute;n dedicados a &ldquo;trabajar&rdquo;. Las jubilaciones anticipadas y las hordas de jubilados en edad a&uacute;n de aportar mucho a la sociedad y no de ser una carga, dir&iacute;a que no es muy japon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando miro donde estoy, mientras escribo esto, comprendo que es hora de dejarse llevar por el viento sin miedo a la ca&iacute;da, una ca&iacute;da que m&aacute;s pronto que tarde ocurrir&aacute;. Pero antes sabiendo que mientras siga aqu&iacute;, m&aacute;s cerca del infinito en este instante que nunca, es hora de vivir con intensidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos somos una sakura.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/sakura_132_13068189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 19:04:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todos somos una sakura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
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