<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright eldiario.es]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <image>
      <url><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/assets/img/logos/logo-web-cordopolis.h-b4700b8b11bf19bcf4de2271b6ad3d08.png]]></url>
      <title><![CDATA[Cordópolis - Cordópolis]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/]]></link>
    </image>
    <atom:link href="https://cordopolis.eldiario.es/rss/blogs/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Arbolé, arbolé]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/arbole-arbole_132_13355981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c75161f-e0b4-40e7-bd95-d3a663b798ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x905y162.jpg" width="1200" height="675" alt="Arbolé, arbolé"></p><p class="article-text">
        Arriba, entre m&aacute;s poetas, libros y discos gloriosos (<em>La leyenda del tiempo</em>, <em>Omega&hellip;</em>) que emperejilan el <em>collage</em> para esta publicaci&oacute;n del 4 de julio, es relativamente f&aacute;cil encontrar la fotograf&iacute;a de un poema enmarcado. Su art&iacute;fice, generosamente y sin pedir licencia, ha tenido a bien colocarlo, de modo &ldquo;temporal&rdquo;, sobre el discreto tronco de un naranjo canijo en la cordobesa plaza de Las Tendillas, la misma en que Gin&eacute;s Li&eacute;bana defendi&oacute; y salv&oacute; a su centenaria encina.
    </p><p class="article-text">
        Alguien, Enrique Adamuz Ruiz, @enriqueadam_ en Instagram, instal&oacute; el poema y nadie lo ha quitado. Bastante o mucha, mucha gente lo hemos le&iacute;do. Y el mundo es mejor gracias a un gesto que nos hace topar con la palabra po&eacute;tica. Arbol&eacute;, arbol&eacute;, suena entre las hojas. Arbol&eacute;, arbol&eacute;, repite el viento del horno de las noches. En el para&iacute;so deb&iacute;an estar ya esos &aacute;rboles de poes&iacute;a. Tan antiguos, tan parecidos al resto, tan raros. Tan de Federico, Camar&oacute;n y Morente. Tan de Pizarnik, Rosal&iacute;a (la catalana y la gallega), de Carlos Cano y Silvia P&eacute;rez Cruz. 
    </p><p class="article-text">
        El poema, as&iacute; ofrecido como objeto p&uacute;blico de primera necesidad, con sus notas (la rosa explicativa y la verde &aacute;cido desvelando autor&iacute;a) m&aacute;s la sorprendente punzada de la comunicaci&oacute;n po&eacute;tica, me ha salvado el paseo repetitivo, en c&iacute;rculos, de otra tarde calcinante de rebajas y escalas en las tiendas climatizadas, frescas. Situarse en la puerta de grandes espacios comerciales es abanicarse pasivamente, como Marilyn en la memorable escena. Libar, en cambio, de un poema espont&aacute;neo en plena urbe abre el apetito y dan ganas dan de visitar librer&iacute;as, bibliotecas y la estanter&iacute;a de la propia casa, que all&iacute; esperan, pacientes, Vallejo, Vitale, Vilari&ntilde;o, S. Portero, Mistral, Gil de Biedma, Wiener, Obrero, Rey, Ad&oacute;n, Chivite&hellip; Pero los versos dejan su poso y estos del &aacute;rbol hablan de c&oacute;mo pueden llamar a nuestra puerta, m&aacute;s de una vez, relaciones con incendios en las manos. Estos versos iluminan como luci&eacute;rnagas: son una Cosmopo&eacute;tica originaria, molecular, gerrminal, de sustrato que se enreda en G&oacute;ngora, Grupo C&aacute;ntico, &Aacute;lvarez Ortega, Castro, Sanabria, S&aacute;nchez, Rosal, L&oacute;pez Andrada. 
    </p><p class="article-text">
        Dice as&iacute; el poema: 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La casa que queda en pie </strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hay cansancios</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que son maestros.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Heridas que m&aacute;s que una venganza, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>piden una cerradura.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hay personas que no necesitan m&aacute;s oportunidades, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sino m&aacute;s distancia.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y no todo lo que duele</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>merece un sitio.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tambi&eacute;n las flores necesitan borde</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>para no ser pisadas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tambi&eacute;n el mar tiene una orilla </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y nadie lo acusa de haber dejado de ser inmenso.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La vida ense&ntilde;a sin odio, sin ruido, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sin convertirnos en aquello de lo que intentamos salvarnos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Nos piden madurar, pero nadie nos advierte de que ponerse a salvo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>suele ser la victoria menos aplaudida.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Con el tiempo </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>se aprende a no abrir la puerta </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>cuando quien llama trae en las manos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>el mismo incendio del que tanto cost&oacute; salir.</em>
    </p><p class="article-text">
        Un nuevo renacimiento se est&aacute; manifestando por la poes&iacute;a, sobre todo en ella. Leerla, escribirla mueve a la juventud hoy y lo har&aacute; ma&ntilde;ana. Esta tierra nuestra es un manantial de poetas, de poes&iacute;a, de correspondencia po&eacute;tica (recu&eacute;rdense todas las cartas escritas, contestadas, enviadas por Ricardo Molina), tambi&eacute;n de edici&oacute;n de poes&iacute;a gracias a La Bella Varsovia y Editorial C&aacute;ntico, tan punteras como La U&ntilde;a Rota, tan br&uacute;jula como Visor. Y en la Fundaci&oacute;n Gala han crecido poetas de largo y premiado recorrido. Un magma, en fin, de cultura, de artes, de participaci&oacute;n y creatividad, de activismo, de hacer y reivindicar, de luchar, construir e innovar para nunca resignarse y dejar pasar, que se extiende por el subsuelo, fluye hasta las nubes, se respira y late en nuestra sangre, une a quienes nos reconocemos hermanxs; que emerge a cualquier hora, que mantiene y gana el pulso. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, si hay alguien esperando que la ciudadan&iacute;a se olvide del triste y revelador episodio de los cines de verano, es muy probable que esa postura no le sirva de nada. C&oacute;rdoba ha tomado nota. No se va a tolerar perder una actividad cultural arraigada. Ni que se ceda, sin preguntar, una sala muse&iacute;stica p&uacute;blica a una entidad privada. Se ha levantado la guardia. Seguiremos alerta si se dibujan nuevas amenazas que debiliten, empobrezcan o encarezcan lo com&uacute;n y comunitario. Se ha hecho evidente que las acciones tienen consecuencias; consecuencias que disgustan y hurtan calidad de vida a cientos de personas que pagan su IBI y su IVA. La cultura quita vendas de los ojos. Abre los o&iacute;dos. A la inteligencia entrena y agudiza. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, un poema que se posa espont&aacute;neamente, sin permiso, en un &aacute;rbol, est&aacute; dejando ver el bosque. En realidad, es el bosque. Arbol&eacute;, arbol&eacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/arbole-arbole_132_13355981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 07:46:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8c75161f-e0b4-40e7-bd95-d3a663b798ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x905y162.jpg" length="5164870" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8c75161f-e0b4-40e7-bd95-d3a663b798ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x905y162.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5164870" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Arbolé, arbolé]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8c75161f-e0b4-40e7-bd95-d3a663b798ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x905y162.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Verano con tu tarjeta de crédito, cuidado]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/verano-tarjeta-credito-cuidado_132_13347006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cb0abce-ab0a-4e19-aa39-a8d92abadb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Verano con tu tarjeta de crédito, cuidado"></p><p class="article-text">
        Comenzamos el mes de julio, ya es verano, temporada de gastos extraordinarios y de tentaciones de disfrutar de todo.
    </p><p class="article-text">
        Revisando el panorama actual, no muy alentador,&nbsp;prevemos que nos va a subir el recibo de la hipoteca con la subida del&nbsp;Euribor, el precio de la luz y la inflaci&oacute;n apuntando a m&aacute;s del 3%.
    </p><p class="article-text">
        Pero es verano y comenzar&aacute;n nuestras vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        Puede ser que nos veamos en la tentaci&oacute;n de tirar de nuestra tarjeta de cr&eacute;dito, bien sea de pl&aacute;stico o de app en el m&oacute;vil.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Cuidado!
    </p><p class="article-text">
        Seguramente llevemos alguna tarjeta de cr&eacute;dito en nuestra cartera o en el m&oacute;vil, y seguro que la utilizamos a la hora de pagar en el supermercado o en la autopista en nuestras vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        La tentaci&oacute;n de &ldquo;compra ahora y paga ma&ntilde;ana&rdquo; nos puede dar un fuerte dolor de cabeza en septiembre.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es una tarjeta de cr&eacute;dito y qu&eacute; debemos conocer sobre la tarjeta de cr&eacute;dito?
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que se nos viene a la mente es que son <em>tarjetas de pl&aacute;stico</em> que utilizamos como <em>medio de pago</em> en ciertos establecimientos en las que son admitidas.
    </p><p class="article-text">
        Conviene distinguir entre tarjeta de cr&eacute;dito y tarjeta de d&eacute;bito, ambas son medio de pago, pero con ciertas diferencias que tenemos que conocer.
    </p><p class="article-text">
        Las tarjetas de cr&eacute;dito tiene la posibilidad de ir realizando compras sin&nbsp;tener dinero en la cuenta del banco y establecer una cantidad de&nbsp;pago a una determinada fecha, que es cuando se nos cargar&aacute; en la cuenta del banco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este pago puede ser por la totalidad de las compras efectuadas hasta una fecha o por una cantidad fija establecida.
    </p><p class="article-text">
        Evita esta &uacute;ltima opci&oacute;n de pagar una peque&ntilde;a cantidad fija todos los meses, te saldr&aacute; muy cara esta opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, con la tarjeta de d&eacute;bito s&iacute; necesitamos tener saldo disponible en la cuenta del banco en ese momento, ya que el cargo se efectuar&aacute; normalmente en el mismo instante de la compra.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; debes conocer de tu tarjeta de cr&eacute;dito?
    </p><p class="article-text">
        1&ordm;.- <em><strong>L&iacute;mite de la tarjeta de cr&eacute;dito</strong></em>, es la cantidad de cr&eacute;dito que tenemos concedida por el banco hasta la que podemos efectuar pagos sin que se carguen en la cuenta en ese mismo instante.
    </p><p class="article-text">
        2&ordm;.- <em><strong>Saldo&nbsp;disponible</strong></em>, es la diferencia entre el l&iacute;mite y la cantidad utilizada sobre el l&iacute;mite de nuestra tarjeta de cr&eacute;dito a una fecha determinada.
    </p><p class="article-text">
        3&ordm;.- <em><strong>Coste y comisiones</strong></em>, tendremos una comisi&oacute;n anual por mantenimiento de nuestra tarjeta de cr&eacute;dito y una comisi&oacute;n o intereses por el saldo aplazado sobre las compras efectuadas.
    </p><p class="article-text">
        Debemos saber que el aplazamiento del pago de las compras efectuadas conlleva un alto coste, lo que origina una TAE muy elevada por el cr&eacute;dito o financiaci&oacute;n de las compras con la tarjeta de cr&eacute;dito.
    </p><p class="article-text">
        4&ordm;.- <em><strong>Beneficios</strong></em>, el primero a destacar es la posibilidad de realizar compras hoy sin tener que pagar hasta cierta fecha, normalmente el d&iacute;a 1 del mes siguiente sin costes siempre que se efect&uacute;e el cargo por la totalidad de las compras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos fraccionar en c&oacute;modos pagos una compra con sus intereses o comisiones correspondientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Destacar los <strong>seguros</strong> de accidentes o de asistencia en viajes que algunas tarjetas llevan al efectuar el pago de ciertos billetes de transportes y los <strong>descuentos</strong> -por puntos o dinero en efectivo- que tienen algunas tarjetas de cr&eacute;dito.
    </p><p class="article-text">
        5&ordm;.- Y por &uacute;ltimo, y no por ello menos importante es conocer <strong>la </strong><em><strong>fecha de cargo</strong></em> del importe de las compras realizadas con la tarjeta durante el mes.
    </p><p class="article-text">
        El saber no ocupa lugar, y nos puede ayudar a ahorrar dinero y evitar alg&uacute;n que otro dolor de cabeza.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Feliz verano!&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/verano-tarjeta-credito-cuidado_132_13347006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 17:53:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9cb0abce-ab0a-4e19-aa39-a8d92abadb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2143861" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9cb0abce-ab0a-4e19-aa39-a8d92abadb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2143861" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Verano con tu tarjeta de crédito, cuidado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9cb0abce-ab0a-4e19-aa39-a8d92abadb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Santiago y cierra España!]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/santiago-cierra-espana_132_13346205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd8072cd-18a0-497e-adcc-62f18a00bc55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x596y0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Santiago y cierra España!"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Casa Árabe debe abandonar su sede antes del 1 de septiembre</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Luis Martínez Almeida</span>
                                        <span>—</span> Alcalde de Madrid
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Casa &Aacute;rabe cumple 20 a&ntilde;os de su fundaci&oacute;n. Y como regalo de aniversario, el se&ntilde;or Almeida le va a obsequiar con un desahucio del espl&eacute;ndido edificio neomud&eacute;jar que ocupa en las Escuelas Aguirre de Madrid. Podr&iacute;a haberle enviado una caja de bombones o incrementar los exiguos 60.000 euros que aporta en el consorcio de la entidad, pero el se&ntilde;or alcalde ha preferido ponerlos de patitas en la calle a partir del pr&oacute;ximo 1 de septiembre. Al menos, don Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez Almeida no ha desalojado a la instituci&oacute;n de su sede en C&oacute;rdoba, mayormente porque se trata de un bello caser&oacute;n mud&eacute;jar propiedad del Estado. Y ah&iacute;, oiga, ni pincha ni corta.
    </p><p class="article-text">
        El regalo de Almeida se suma a un precioso presente de la se&ntilde;ora Ayuso anunciado a principios de a&ntilde;o para celebrar tan tierna efem&eacute;ride. Fue cuando comunic&oacute; p&uacute;blicamente que abandonaba el consorcio y retiraba su participaci&oacute;n dineraria. Desde luego, hay cumplea&ntilde;os mucho m&aacute;s divertidos. 
    </p><p class="article-text">
        Casa &Aacute;rabe naci&oacute; bajo el aliento del di&aacute;logo intercultural, la diversidad y la cooperaci&oacute;n con el Magreb y Oriente Medio. Y esa, desde luego, no parece ser la cimentaci&oacute;n m&aacute;s adecuada para construir una relaci&oacute;n s&oacute;lida con Almeida y Ayuso. Mucho m&aacute;s en los tiempos de reafirmaci&oacute;n identitaria que se avecinan. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo visto, a ninguno de los dos les parece pertinente que Casa &Aacute;rabe d&eacute; voz al dolor inhumano que recorre cada cent&iacute;metro de la tierra palestina. Ante el genocidio, la limpieza &eacute;tnica y el apartheid, descritas desgarradoramente por innumerables informes de la ONU, lo m&aacute;s elegante es el silencio c&oacute;mplice y a otra cosa mariposa. Que una cosa es la invasi&oacute;n colonial de Ucrania y otra muy distinta, al parecer, la invasi&oacute;n colonial de Palestina. Por si no quedaba lo suficientemente claro. 
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez Almeida pone como pretexto para el desahucio la gesti&oacute;n econ&oacute;mica de Irene Lozano. Muy bien, se&ntilde;or alcalde, pero la anterior directora de Casa &Aacute;rabe abandon&oacute; el cargo hace ya a&ntilde;o y medio. Que oiga. Y el regidor asegura que el edificio merece ser destinado al &ldquo;uso abierto de todos los madrile&ntilde;os&rdquo;. No descarten, por consiguiente, que el conjunto neomud&eacute;jar de las Escuelas Aguirre acoja en un futuro no muy lejano el Museo de la Reconquista o la Casa de Santiago Matamoros y Cierra Espa&ntilde;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/santiago-cierra-espana_132_13346205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 04:00:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dd8072cd-18a0-497e-adcc-62f18a00bc55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x596y0.jpg" length="522753" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dd8072cd-18a0-497e-adcc-62f18a00bc55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x596y0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="522753" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¡Santiago y cierra España!]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dd8072cd-18a0-497e-adcc-62f18a00bc55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x596y0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El alcalde que acabó con los cines de verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-caraba/alcalde-acabo-cines-verano_132_13345853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7896334c-1c52-4f5e-8344-14cd7dae25fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El alcalde que acabó con los cines de verano"></p><p class="article-text">
        La&nbsp;pol&iacute;tica tiende a la simplificaci&oacute;n, necesitamos im&aacute;genes sencillas que nos cuenten bien lo que significan las cosas y los&nbsp;tiempos. Al final la memoria va seleccionando y se queda con lo que le sirve, lo que aporta m&aacute;s informaci&oacute;n desde una aparente sencillez. Digo lo de la simplicidad porque al final una o dos im&aacute;genes, alg&uacute;n adjetivo, es lo que queda para la historia de la mayor&iacute;a de los l&iacute;deres pol&iacute;ticos. Zapatero es el presidente que aprob&oacute; el matrimonio homosexual, Aznar el que nos meti&oacute; en la guerra contra Irak, y nuestro Jos&eacute; Mar&iacute;a Bellido va a ser, si las diosas y los vecinos no lo remedian, el alcalde que acab&oacute; con los cines de verano.
    </p><p class="article-text">
        Los cines de verano llevan cien a&ntilde;os en C&oacute;rdoba, el San Andr&eacute;s es el m&aacute;s antiguo del pa&iacute;s en activo. Fue una forma habitual de socializar de la Espa&ntilde;a del siglo XX, pasar las noches de verano viendo cine en cualquier descampado, terraza o hueco que la ciudad nos permitiera. En C&oacute;rdoba se consolidaron en espacios del casco hist&oacute;rico y es uno de esos peque&ntilde;os milagros que dan personalidad a esta ciudad. Sobreviv&iacute;an a todos los cambios tecnol&oacute;gicos y sociales, y nos ayudaban a sobrellevar el insoportable calor, la soledad a que este te obliga, d&aacute;ndonos la oportunidad al final del d&iacute;a de ver pel&iacute;culas en formatos que ya es imposible encontrar a la vez que ve&iacute;as a los amigos y disfrutabas de la noche. Era, a&uacute;n es, el veraneo de los que no tienen veraneo.
    </p><p class="article-text">
        Demasiado bonito, alguien ten&iacute;a que venir a prohibirlo. Primero fue un empresario de su tiempo que quiso ganar mucho dinero y muy r&aacute;pido, y los cines de verano, tan valiosos, para eso no sirven. Y despu&eacute;s ha sido al alcalde, hasta hace no mucho un pol&iacute;tico de la escuela de Moreno Bonilla, en transici&oacute;n hacia el otro rostro de la misma cosa. Sin que nunca el Partido Popular ni nadie haya planteado la m&aacute;s m&iacute;nima objeci&oacute;n a los cines, sino todo lo contrario, Jos&eacute; Mar&iacute;a Bellido dijo que los cines (tres de los cuatro supervivientes) ni tienen licencia ni pueden tenerla, y que el Ayuntamiento iba a intentar comprarlos para convertirlos en islas verdes, pero nunca cines de verano. Esto lo hizo despu&eacute;s de renunciar por dos veces el Ayuntamiento a quedarse con los cines, por 400.000 y 300.000 euros en cada ocasi&oacute;n, as&iacute; que no los quiso ni regalados.
    </p><p class="article-text">
        Por qu&eacute; un alcalde en su sano juicio se empe&ntilde;a en prohibir lo que todo el mundo valora, y muchos disfrutan es una buena pregunta. La explicaci&oacute;n m&aacute;s sencilla es ver qu&eacute; ha ocurrido con los espacios que ocuparon los m&aacute;s de 50 cines de verano que hubo en la ciudad en el pasado siglo. Alguno se ha convertido en parque o espacio p&uacute;blico, pero muchos de ellos son ahora viviendas o equipamientos comerciales, un caramelo en el tan colmatado casco hist&oacute;rico que seguro que interesa a mucha gente cercana al Partido Popular. Descartamos que realmente le interese lo de las islas verdes, as&iacute; que de no ser la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica de esos espacios, solo se me ocurre alguna suerte de crueldad contra esas personas que deciden vivir en el casco hist&oacute;rico como una reserva comanche, con sus tics antiguos y su defensa del espacio p&uacute;blico, en lugar de aceptar su funci&oacute;n de extras en las nuevas funciones del casco, un enorme decorado/hotel para que los turistas acostumbrados a Punta Cana vivan un todo incluido sin atavismos.
    </p><p class="article-text">
        Hacemos C&oacute;rdoba manifest&oacute; hace unos d&iacute;as que &ldquo;Bellido pasar&aacute; a la historia como el alcalde que dej&oacute; desaparecer los cines de verano&rdquo;, permiti&eacute;ndole esa imagen de liberal defensor del <em>laissez faire laissez passer</em>&nbsp;tan caro al morenismo, pol&iacute;ticos que simulan poco hacer y que supuestamente dejan que las cosas sucedan o dejen de suceder (otro d&iacute;a acabaremos con ese mito, analizaremos lo mucho que hay que hacer para que nuestros hijos no puedan alquilar la vivienda que necesitan, ni realizar los estudios que desean). La realidad es que los tres cines han cerrado porque lo ha querido as&iacute; Bellido (a&uacute;n no hay ni un solo informe t&eacute;cnico que sustente la posici&oacute;n), por su acci&oacute;n, no por su pasividad. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando salgan estas letras ya habr&aacute; habido una primera reuni&oacute;n de los colectivos vecinales para organizar la defensa de los cines, y se habr&aacute;n sucedido diversas acciones en la ciudad con el mismo fin. Como a pesar de que nuestros dirigentes nos traten as&iacute; somos buena gente, deber&iacute;amos hacer todo lo posible por evitar que nuestro alcalde pase a la historia como el que acab&oacute; con los cines de verano. Para eso habr&aacute; seguro una plataforma, muchas invitaciones, las plazas, las noches, y el &uacute;nico superviviente, el Coliseo San Andr&eacute;s. Ah&iacute; nos vemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-caraba/alcalde-acabo-cines-verano_132_13345853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 17:58:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7896334c-1c52-4f5e-8344-14cd7dae25fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="269381" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7896334c-1c52-4f5e-8344-14cd7dae25fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="269381" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El alcalde que acabó con los cines de verano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7896334c-1c52-4f5e-8344-14cd7dae25fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Bellido,Alcalde,cine de verano,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La verdad frente al ruido]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/frente-ruido_132_13342674.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c4a9d74-6fc6-4b82-b1f3-2b8b689a4833_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La verdad frente al ruido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asaja Córdoba: una gran organización ante una crisis de gestión institucional</p></div><p class="article-text">
        Ante las afirmaciones vertidas por el Sr. Iv&aacute;n de Arteaga en su reciente art&iacute;culo de opini&oacute;n, considero, en primer lugar, que ha sido un texto plagado de valoraciones personales, interpretaciones interesadas y afirmaciones que no reflejan la realidad de Asaja C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Antes de responder a las acusaciones, quiero comenzar agradeciendo su reconocimiento tras afirmar que en a&ntilde;os anteriores exist&iacute;a un magn&iacute;fico equipo de colaboradores y profesionales, puesto que durante diecisiete a&ntilde;os tuve el honor de ser vicepresidente 1&ordm; de Asaja C&oacute;rdoba junto al presidente, el Sr. Ignacio Fern&aacute;ndez de Mesa. Usted, por cierto, tambi&eacute;n estuvo durante esos diecisiete a&ntilde;os como tesorero de Asaja C&oacute;rdoba y, junto a otros dos se&ntilde;ores m&aacute;s, formamos el comit&eacute; ejecutivo de Asaja C&oacute;rdoba durante esos 17 a&ntilde;os aproximadamente. Como usted bien, dice fueron a&ntilde;os de intenso trabajo en los que compartimos el objetivo de convertir Asaja C&oacute;rdoba en la organizaci&oacute;n de referencia del campo cordob&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Agradezco sinceramente todo lo positivo que construimos juntos durante esos a&ntilde;os. Precisamente por haber formado parte de ese proyecto, conozco perfectamente el esfuerzo que cost&oacute; levantar esta organizaci&oacute;n y soy el primero en querer preservar su prestigio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando asum&iacute; la presidencia, exist&iacute;a el compromiso de dar continuidad a aquello que hab&iacute;a funcionado bien. Y as&iacute; se ha hecho. Sin embargo, continuidad nunca ha significado conformismo ni inmovilismo. Al acceder a la presidencia, comprob&eacute; que exist&iacute;an determinadas pr&aacute;cticas, formas de funcionamiento y determinados &ldquo;usos y costumbres internos&rdquo; que en mi anterior etapa de Vicepresidente 1&ordm; desconoc&iacute;a por completo, y que me consta que desconoc&iacute;an otros miembros del comit&eacute; ejecutivo pasado y actual; y que, bajo mi responsabilidad, no estaba dispuesto ni a consentir ni a mantener porque entend&iacute;a que no respond&iacute;an al modelo de gesti&oacute;n que considero adecuado para una organizaci&oacute;n como Asaja C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Un presidente no est&aacute; para perpetuar inercias, sino para asumir la responsabilidad de corregir aquello que entiende que debe mejorarse, aunque esas decisiones puedan resultar inc&oacute;modas para algunas personas.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, se adoptaron distintas decisiones de organizaci&oacute;n interna y de gobierno corporativo. Entre ellas, la revocaci&oacute;n de determinados poderes que exist&iacute;an en la agencia de seguros vinculada, Corseas, hacia el entonces secretario general de Asaja C&oacute;rdoba, el Sr. Rafael Navas, y que hab&iacute;an sido otorgados por el Sr. Ignacio Fern&aacute;ndez de Mesa. Esa decisi&oacute;n respondi&oacute; exclusivamente a una p&eacute;rdida de confianza hacia el Sr. Rafael Navas y al convencimiento de que la Presidencia deb&iacute;a recuperar el control directo sobre aquellas facultades que afectan al patrimonio y a la gesti&oacute;n de entidades vinculadas a Asaja. Fue una decisi&oacute;n de responsabilidad, no de enfrentamiento personal. Como puede entender, yo no pod&iacute;a mantener al Sr. Navas, con unos poderes en Corseas que son vulgarmente conocidos como &ldquo;poderes de ruina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente a partir de ese momento, cuando algunas discrepancias internas comenzaron a hacerse m&aacute;s visibles. Respeto que existan opiniones diferentes sobre la gesti&oacute;n, pero discrepar de determinadas decisiones no justifica construir un relato que pretende presentar como una crisis institucional lo que, en realidad, es una diferencia sobre el modelo de direcci&oacute;n de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como firme defensor de los principios democr&aacute;ticos y asociativos, considero leg&iacute;timas, necesarias y enriquecedoras las discrepancias que pudieran existir en relaci&oacute;n con el modelo de gesti&oacute;n. Sin embargo, no es admisible que se falte a la verdad, como hace el Sr. De Arteaga en su ep&iacute;stola. Siguiendo la m&aacute;xima que el dato mata al relato, el que pretende construir el Sr. De Arteaga choca frontalmente con los acontecimientos acaecidos en los &uacute;ltimos meses en el seno de Asaja C&oacute;rdoba. As&iacute;:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>No es cierto que la falta de di&aacute;logo fuese el motivo de la salida del ex secretario general, Sr. Navas. Fue el Sr. Navas quien, tras la retirada de poderes a final del mes de octubre, en noviembre de 2025, interpuso una demanda frente a Asaja C&oacute;rdoba y Corseas, que le report&oacute; ping&uuml;es beneficios econ&oacute;micos tras el acuerdo alcanzado, acuerdo aprobado en junta directiva y tratado y aprobado por unanimidad en varios comit&eacute;s ejecutivos, siendo el Sr. De Artega quien propuso el importe con el que finalmente se lleg&oacute; al acuerdo.</li>
                                    <li>No es cierto que el actual comit&eacute; ejecutivo no haya atendido la petici&oacute;n de 429 asociados instando la convocatoria de Asamblea que acuerde la apertura de proceso electoral. En el mes de marzo de 2026, el Sr. De Arteaga, junto a otros cuatro asociados, manifestaron ostentar la representaci&oacute;n de 429 asociados para efectuar la referida convocatoria, petici&oacute;n que fue contestada por el Comit&eacute; de Direcci&oacute;n solicitando al Sr. De Arteaga y a sus adl&aacute;teres que acreditasen legalmente esa representaci&oacute;n. Cuatro meses despu&eacute;s, el Comit&eacute; de direcci&oacute;n sigue esperando la respuesta del Sr. De Arteaga y compa&ntilde;&iacute;a.</li>
                                    <li>Es rotundamente falso que en la Asamblea celebrada el pasado 29 de abril de 2026, se impidiese ileg&iacute;timamente la participaci&oacute;n de asociado alguno. Nuestros estatutos son muy claros y precisos respecto a ese asunto. Si alg&uacute;n asociado as&iacute; lo entiende, tiene a su disposici&oacute;n la v&iacute;a judicial para impugnar la celebraci&oacute;n de la Asamblea. A d&iacute;a de hoy, Asaja no ha recibido requerimiento judicial alguno es este sentido.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, me va a permitir el Sr. De Arteaga que no d&eacute; respuesta a la, tambi&eacute;n falsa, afirmaci&oacute;n relativa al despido de dos trabajadores de Asaja, pues es una cuesti&oacute;n que se encuentra sub iudice. Preferimos que sean los tribunales de justicia los que hablen.
    </p><p class="article-text">
        Como presidente, seguir&eacute; tendiendo la mano al di&aacute;logo, escuchando todas las opiniones y trabajando para fortalecer Asaja C&oacute;rdoba. Pero tambi&eacute;n defender&eacute; el buen nombre de la organizaci&oacute;n frente a quienes, por intereses personales o por discrepancias leg&iacute;timas mal canalizadas, optan por trasladar el debate interno al terreno medi&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Los socios saben que mi compromiso no es con personas concretas ni con din&aacute;micas heredadas. Mi compromiso es con una Asaja C&oacute;rdoba moderna, transparente, profesional y preparada para afrontar los enormes desaf&iacute;os que tiene hoy el campo cordob&eacute;s. Esa responsabilidad exige, en ocasiones, tomar decisiones dif&iacute;ciles. Y seguir&eacute; haci&eacute;ndolo siempre que considere que son las mejores para la organizaci&oacute;n y para sus asociados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Adell Marí, presidente de Asaja Córdoba, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/frente-ruido_132_13342674.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 17:55:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9c4a9d74-6fc6-4b82-b1f3-2b8b689a4833_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1446028" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9c4a9d74-6fc6-4b82-b1f3-2b8b689a4833_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1446028" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La verdad frente al ruido]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9c4a9d74-6fc6-4b82-b1f3-2b8b689a4833_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inteligencia nace de las conexiones. La nueva economía también]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/inteligencia-nace-conexiones-nueva-economia_132_13340810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81bfa5e4-2b48-4170-b5da-0266cc464ef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inteligencia nace de las conexiones. La nueva economía también"></p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos meses he le&iacute;do cientos de art&iacute;culos, estudios e investigaciones sobre inteligencia artificial, he seguido el lanzamiento de nuevos modelos, probado herramientas, construido agentes, observado empresas y&nbsp;hablado con directivos de sectores muy diferentes. Si algo he defendido desde el principio es que la IA nunca ha sido una conversaci&oacute;n sobre tecnolog&iacute;a. La tecnolog&iacute;a solo es el detonante, pero&nbsp;lo verdaderamente interesante siempre ha sido entender qu&eacute; ocurre cuando esa tecnolog&iacute;a modifica la capacidad de las personas, de las empresas y, como consecuencia, de los mercados. Mientras buena parte del debate segu&iacute;a centrado en herramientas, modelos o automatizaci&oacute;n, yo segu&iacute;a intentando responder una &uacute;nica pregunta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; est&aacute; cambiando de verdad?
    </p><p class="article-text">
        Mi primera hip&oacute;tesis fue que el gran cambio era la productividad, ya que parec&iacute;a una explicaci&oacute;n razonable. Si una persona pod&iacute;a hacer en dos horas lo que antes requer&iacute;a una jornada completa, era evidente que algo importante estaba ocurriendo. Despu&eacute;s pens&eacute; que la verdadera transformaci&oacute;n estaba en los procesos, eliminando tareas repetitivas, acelerando operaciones y automatizando trabajo. M&aacute;s tarde llegu&eacute; a la conclusi&oacute;n de que el impacto m&aacute;s profundo estar&iacute;a en las personas, porque un profesional apoyado por IA pod&iacute;a multiplicar su rendimiento. Sin embargo, ninguna de esas hip&oacute;tesis consegu&iacute;a explicar todo lo que estaba observando.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; empresas muy peque&ntilde;as empezaban a competir con organizaciones mucho m&aacute;s grandes? &iquest;Por qu&eacute; el tama&ntilde;o dejaba de ser una ventaja tan clara? &iquest;Por qu&eacute; algunos equipos multiplicaban su capacidad sin aumentar plantilla? &iquest;Por qu&eacute; el tiempo empezaba a dejar de ser el principal factor limitante para ejecutar una estrategia? &iquest;Por qu&eacute; la velocidad de adaptaci&oacute;n parec&iacute;a convertirse en una ventaja m&aacute;s importante que la propia dimensi&oacute;n de la empresa?&nbsp;Porque, porque&hellip;.. Esas preguntas parec&iacute;an apuntar en la misma direcci&oacute;n, aunque todav&iacute;a no era capaz de ponerle nombre.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando comprend&iacute; que quiz&aacute; estaba observando el fen&oacute;meno desde el lugar equivocado. No estaba analizando una colecci&oacute;n de herramientas, intentaba explicar un cambio de capacidad, una cuesti&oacute;n de productividad, de automatizaci&oacute;n,&nbsp;pero esas eran las consecuencias,&nbsp;aunque la causa era otra.
    </p><p class="article-text">
        La IA no solo acelera tarea, hace posible que una persona re&uacute;na capacidades que antes estaban repartidas entre varios especialistas,&nbsp;posibilita que un equipo reducido opere con recursos que antes exig&iacute;an estructuras mucho mayores, puede&nbsp;coordinar conocimiento, analizar informaci&oacute;n, generar contenido, tomar decisiones y ejecutar acciones a una velocidad que hace apenas unos a&ntilde;os parec&iacute;a inalcanzable. Cambia la capacidad, por tanto, la empresa, y eso trasforma las reglas de la competencia, lo que inevitablemente var&iacute;a&nbsp;ya no &uacute;nicamente la empresa, sino la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ese fue el momento en el que dej&eacute; de leer noticias sobre inteligencia artificial como si fueran noticias tecnol&oacute;gicas y comenc&eacute; a leerlas como si fueran indicadores econ&oacute;micos. Cada nuevo modelo, cada agente, cada avance en razonamiento o automatizaci&oacute;n dejaba de ser un lanzamiento m&aacute;s y se convert&iacute;a en&nbsp;pieza de un sistema que empezaba a reorganizar la capacidad de producir, decidir y competir.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso muchas empresas sienten que algo est&aacute; ocurriendo, aunque todav&iacute;a no sepan explicarlo. El error, en mi opini&oacute;n, es que&nbsp;siguen intentando medir esta transformaci&oacute;n con indicadores dise&ntilde;ados para una econom&iacute;a muy distinta, una&nbsp;donde crecer significaba contratar m&aacute;s personas, construir m&aacute;s estructura, invertir m&aacute;s capital y coordinar organizaciones cada vez m&aacute;s complejas. Sin embargo, la IA introduce una variable completamente distinta, como que la capacidad puede crecer mucho m&aacute;s r&aacute;pido que la estructura. Eso tiene que ser un punto de ruptura.
    </p><p class="article-text">
        No estamos viviendo una evoluci&oacute;n de la transformaci&oacute;n digital, asistimos&nbsp;al nacimiento de un modelo econ&oacute;mico donde el principal activo deja de ser &uacute;nicamente el capital, el talento o incluso la propia tecnolog&iacute;a para&nbsp;ser la capacidad de combinar inteligencia humana e inteligencia artificial para generar resultados que antes eran imposibles.
    </p><p class="article-text">
        Durante meses he intentado poner orden a todas esas ideas, no para crear un concepto &ldquo;nuevo&rdquo;, sino para encontrar un marco que explicara por qu&eacute; tantas cosas estaban cambiando al mismo tiempo. La econom&iacute;a nunca cambia por s&iacute; sola, se trasforma&nbsp;cuando cambia la capacidad de quienes participan en ella. Si la IA est&aacute; modificando la capacidad de las personas y de las organizaciones, es l&oacute;gico pensar que tambi&eacute;n terminar&aacute; modificando la propia econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; todav&iacute;a sea pronto para afirmar c&oacute;mo ser&aacute; esa nueva econom&iacute;a, seguramente muchas de las ideas que hoy parecen evidentes evolucionar&aacute;n con el tiempo, pero hay una conclusi&oacute;n que cada d&iacute;a tengo m&aacute;s clara: seguir hablando de inteligencia artificial como una herramienta resulta ser claramente insuficiente. Yo creo que&nbsp;estamos viendo , asistiendo&nbsp;al&nbsp;nacimiento de una nueva forma de crear capacidad, de competir y de generar valor.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez el error haya sido intentar explicar este cambio utilizando conceptos de la econom&iacute;a anterior, ya que&nbsp;parece evidente que no es una revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, sino al nacimiento de una &ldquo;nueva&rdquo; econom&iacute;a, y quiz&aacute;, precisamente porque todo comienza conectando inteligencias, conocimiento, personas y sistemas capaces de aprender y colaborar, la mejor forma de describir ese cambio sea llamarla Econom&iacute;a Sin&aacute;ptica. Una sinapsis es el punto donde dos neuronas intercambian informaci&oacute;n. La inteligencia no reside en una neurona aislada, sino en millones de conexiones entre ellas y creo que con la IA est&aacute; ocurriendo algo parecido. El valor ya no nace solo de las personas, ni solo de la inteligencia artificial, sino de las conexiones que establecemos entre ambas. Quiz&aacute; por eso he empezado a pensar en este nuevo escenario como una Econom&iacute;a Sin&aacute;ptica, no como un eslogan, sino como un intento de poner nombre a una realidad que ya ha empezado a transformar la forma en que competimos, crecemos y creamos valor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/inteligencia-nace-conexiones-nueva-economia_132_13340810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 08:29:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/81bfa5e4-2b48-4170-b5da-0266cc464ef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="119543" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/81bfa5e4-2b48-4170-b5da-0266cc464ef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="119543" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La inteligencia nace de las conexiones. La nueva economía también]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/81bfa5e4-2b48-4170-b5da-0266cc464ef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a creer en el Festival de la Guitarra]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/volver-creer-festival-guitarra_132_13340534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c899ecb8-2789-421f-a7e0-5677cf0f87d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a creer en el Festival de la Guitarra"></p><p class="article-text">
        Hablar del Festival de la Guitarra de C&oacute;rdoba es hablar de uno de los grandes referentes culturales de la ciudad. Durante d&eacute;cadas ha sido un escaparate internacional que convirti&oacute; a C&oacute;rdoba en la capital mundial de la guitarra, reuniendo a los mejores int&eacute;rpretes de flamenco, cl&aacute;sica, jazz, blues, rock y otras m&uacute;sicas. Un festival que no solo programaba conciertos, sino que generaba identidad, orgullo, formaci&oacute;n y prestigio.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os resulta dif&iacute;cil evitar una sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida de ambici&oacute;n. El Festival sigue siendo un acontecimiento importante, pero ha dejado de liderar para conformarse con mantener el tipo. Y esa diferencia es enorme cuando se trata de un evento con cuarenta y cinco a&ntilde;os de historia.
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n contin&uacute;a ofreciendo nombres de calidad, pero cuesta encontrar esos grandes artistas internacionales que convert&iacute;an cada edici&oacute;n en una cita imprescindible. Antes, el Festival era noticia porque reun&iacute;a a figuras &uacute;nicas; hoy, demasiadas veces, la sensaci&oacute;n es la de un cartel correcto, modesto sin ambici&oacute;n y sin el efecto llamada que caracteriz&oacute; sus mejores a&ntilde;os. Con todo el respeto que merecen todos los artistas invitados y sus trayectorias, no es un problema de cartel, es de modelo. Potenciar iniciativas privadas con presupuesto p&uacute;blico que contraprograman a los &ldquo;buques insignia&rdquo; de la cultura cordobesa, es un modelo, un modelo al que hay que combatir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco parece existir una apuesta econ&oacute;mica acorde con la dimensi&oacute;n hist&oacute;rica del Festival. La cultura no puede entenderse &uacute;nicamente como un gasto; tambi&eacute;n es una inversi&oacute;n en imagen, turismo, econom&iacute;a local y proyecci&oacute;n internacional. C&oacute;rdoba posee uno de los festivales especializados m&aacute;s prestigiosos de Europa, pero mantener ese prestigio exige recursos, planificaci&oacute;n y una estrategia cultural clara. Los grandes festivales no sobreviven gracias a la inercia: necesitan una apuesta decidida.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto tienen especial relevancia las recientes declaraciones de Paco Pe&ntilde;a, fundador e impulsor del Festival de la Guitarra. Sus palabras no nacen de la cr&iacute;tica f&aacute;cil, sino del conocimiento de quien cre&oacute; este proyecto y lo vio crecer desde sus primeras ediciones.
    </p><p class="article-text">
        Paco Pe&ntilde;a ha lamentado que el festival haya perdido parte del ambiente humano que lo hizo &uacute;nico y ha criticado la coincidencia de otros grandes eventos musicales impulsados por la misma administraci&oacute;n durante las mismas fechas. &ldquo;Lo veo fatal&rdquo; y &ldquo;si es la misma autoridad, la misma instituci&oacute;n, ya lo entiendo menos&rdquo;, afirm&oacute; al referirse a la competencia con otros ciclos musicales.
    </p><p class="article-text">
        Sus reflexiones van mucho m&aacute;s all&aacute; de un problema de calendario. Plantean una cuesti&oacute;n de modelo cultural. Si una ciudad dispone de un festival internacional consolidado, parece l&oacute;gico concentrar esfuerzos para fortalecerlo en lugar de fragmentar la oferta con iniciativas que compiten por el mismo p&uacute;blico y los mismos recursos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n resulta especialmente significativa otra de sus observaciones: la p&eacute;rdida del esp&iacute;ritu de los primeros a&ntilde;os, cuando el Festival era un lugar de encuentro entre estudiantes, m&uacute;sicos, vecinos y aficionados llegados de todo el mundo. Aquella convivencia convirti&oacute; al Festival en una experiencia cultural irrepetible, m&aacute;s all&aacute; de los conciertos.
    </p><p class="article-text">
        El reto no consiste &uacute;nicamente en contratar artistas. Consiste en recuperar un proyecto cultural con personalidad propia, capaz de volver a situar a C&oacute;rdoba como referencia internacional de la guitarra. Eso implica reforzar los cursos, abrir espacios para j&oacute;venes int&eacute;rpretes, atraer grandes nombres internacionales, favorecer el contacto entre artistas y p&uacute;blico y convertir la ciudad, durante esos d&iacute;as, en un aut&eacute;ntico escaparate de la guitarra que consiga no solo poner el foco en la ciudad sino consolidar procesos que consigan atraer a los j&oacute;venes a la cultura, a la m&uacute;sica en directo, a la guitarra como artefacto cultural y social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba posee patrimonio, historia y tradici&oacute;n suficientes para liderar este proyecto. Lo que necesita es ambici&oacute;n, ganas y una apuesta pol&iacute;tica y presupuestaria acorde con esa aspiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Festival de la Guitarra no merece sobrevivir &uacute;nicamente gracias a su pasado. Merece construir un futuro a la altura de la ciudad que representa. Escuchar a quienes lo hicieron posible, como Paco Pe&ntilde;a, no deber&iacute;a entenderse como una cr&iacute;tica inc&oacute;moda, sino como una oportunidad para recuperar la ambici&oacute;n de un certamen que durante muchos a&ntilde;os fue motivo de orgullo para C&oacute;rdoba y referente cultural dentro y fuera de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Apunto una idea al estilo de Belmonte seg&uacute;n Chaves Nogales: parar, templar y mandar. Traducido: definir el modelo que marque la estrategia, implementarlo haci&eacute;ndolo &ldquo;convivible&rdquo; con las iniciativas privadas y hacerlo, sin olvidar qui&eacute;n manda, para despistados, manda lo p&uacute;blico. Con esto recuperaremos el alma de este festival y volveremos a creer en &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Victoria Fern&aacute;ndez Dom&iacute;guez es parlamentaria andaluza PSOE</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Fernández Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/volver-creer-festival-guitarra_132_13340534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 05:19:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c899ecb8-2789-421f-a7e0-5677cf0f87d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="83184" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c899ecb8-2789-421f-a7e0-5677cf0f87d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="83184" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Volver a creer en el Festival de la Guitarra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c899ecb8-2789-421f-a7e0-5677cf0f87d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eros y Thanatos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/eros-thanatos_132_13339050.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24cbc5fb-2c79-4e01-938c-d0aead93a384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eros y Thanatos"></p><p class="article-text">
        Hace un par de d&iacute;as se celebr&oacute; mi cumplea&ntilde;os. Se celebr&oacute; en todo el mundo porque soy un ser global que lleva ya muchos a&ntilde;os sobre la faz de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Mi cumplea&ntilde;os no fue el &uacute;nico que se celebr&oacute; ese d&iacute;a, porque no vivo solo. Tambi&eacute;n cumple a&ntilde;os el 26 de junio Arconada, un portero espa&ntilde;ol famoso y algunos dicen que tambi&eacute;n ese d&iacute;a celebraba su nacimiento Julio C&eacute;sar que, a pesar de su nombre de futbolista, era un emperador romano que es una cosa tambi&eacute;n de gran importancia.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que acabo de cumplir siete a&ntilde;os m&aacute;s de los que jam&aacute;s tuvo mi madre. No es que me sienta especialmente mayor pero es un dato que acojona un poco. Es decir, llevo siete a&ntilde;os m&aacute;s viendo y viviendo asuntos que a mi madre no le &ldquo;fue dado&rdquo; ver ni vivir.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a de mi cumplea&ntilde;os cualquier ni&ntilde;o rescatado entre los escombros del terremoto tambi&eacute;n deber&aacute; celebrar que esta vivo. Otros, desgraciadamente, no.
    </p><p class="article-text">
        Eros y Thanatos, esas dos pulsiones que nos mueven seg&uacute;n la teor&iacute;a psicoanal&iacute;tica de Freud, era la respuesta correcta a una pregunta en el programa &ldquo;Saber y ganar&rdquo; del d&iacute;a de mi cumplea&ntilde;os. Ninguno de los tres concursantes la acert&oacute;. Yo s&iacute;, sentado en el sof&aacute; de mi sal&oacute;n. Me alegr&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Celebr&eacute; mi &uacute;ltimo cumplea&ntilde;os comiendo un pollo que encargu&eacute; en el asador de mi barrio, muy bueno, 13 euros, porque soy una persona austera y de gustos sencillos. 
    </p><p class="article-text">
        Y, curiosamente, ese d&iacute;a me regalaron un horno el&eacute;ctrico que a&uacute;n no he podido instalar. Cuando lo haga quiz&aacute;s jam&aacute;s vuelva a encargar pollo asado del barrio y puede que ese viejo negocio familiar cierre y yo me sienta culpable. Pero no lo s&eacute;, porque nada del futuro est&aacute; ahora escrito.
    </p><p class="article-text">
        Que se lo digan al ni&ntilde;o rescatado del terremoto o que se lo hubieran contado a mi madre en vez de robarle m&aacute;s de siete cumplea&ntilde;os. Eros y Thanatos, esas dos pulsiones que nos mueven.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/eros-thanatos_132_13339050.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 17:54:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/24cbc5fb-2c79-4e01-938c-d0aead93a384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="32306" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/24cbc5fb-2c79-4e01-938c-d0aead93a384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="32306" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Eros y Thanatos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/24cbc5fb-2c79-4e01-938c-d0aead93a384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cines de verano "de interés público cordobés"]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cines-verano-interes-publico-cordobes_132_13338367.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d0593b9-a6c8-4250-ad27-b15989241eef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cines de verano &quot;de interés público cordobés&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        He disfrutado mucho a lo largo de mi vida de los cines de verano. Marcaron mi infancia, me hicieron so&ntilde;ar en mi juventud y de mayor han sido el mejor plan despu&eacute;s de un d&iacute;a de trabajo en las calurosas noches del verano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo de manera especial aquel cine de la plaza de toros de C&oacute;rdoba. Bajar por la puerta grande de Los Califas, bocadillo en mano y pisar la arena del redondel, me fascinaba. Hubo una &eacute;poca en la que las sillas estaban all&iacute; apiladas. Cog&iacute;as la tuya y te colocabas donde pod&iacute;as. El olor del albero reci&eacute;n regado y el cielo lleno de estrellas que asomaban por el perfecto c&iacute;rculo de la plaza siguen indelebles en mi memoria.
    </p><p class="article-text">
        He ido tambi&eacute;n al cine de verano en otras ciudades. En Lucca, Italia, recuerdo una maravillosa noche que fuimos a uno situado en la muralla renacentista de la ciudad. De la pel&iacute;cula, de la que entend&iacute; lo justo, no recuerdo mucho, pero la emoci&oacute;n de sentir aquel lugar, la brisa nocturna y el olor del ambig&uacute;, no se me olvidan. En la Toscana italiana, los cines de verano son parte de su patrimonio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n fui en ciudades donde mitigar el calor no era el objetivo. En Cork, Irlanda, durante los meses de verano, los jardines de la hist&oacute;rica c&aacute;rcel de la ciudad se transforman en un espectacular cine al aire libre. Te sientas en el c&eacute;sped a disfrutar de la magia del cine con mantas con picnic sofisticados. De aquella noche recuerdo estar liada en la manta que me prestaron con mucho fr&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, por supuesto, est&aacute;n los cines de verano de mis vacaciones en la costa malague&ntilde;a. Durante la feliz inconsciencia que es la ni&ntilde;ez, el Imperial Cinema fue m&iacute;tico. En aquel cine de verano, con olor a mar y dama de noche, fue donde me cogieron con timidez la mano por primera vez. Vi desde <em>La guerra de las Galaxias</em> hasta <em>El padrino</em> y, despu&eacute;s de la noche de <em>Tibur&oacute;n</em>, me pas&eacute; varios d&iacute;as sin rebasar el rompeolas, solo atenta al horizonte. Tard&eacute; muchos d&iacute;as en volverme a poner las gafas de bucear. Si no ves, no sufres.
    </p><p class="article-text">
        En todos los cines de verano he sido siempre feliz. Son una mezcla explosiva de emociones de todos los sentidos. No es solo la historia que pasa ante tus ojos; es el olor, el sabor de la cena, los altramuces, el cielo como &uacute;nico techo, las estrellas que titilan y, de vez en cuando, la fascinaci&oacute;n de la luna llena. Es compartir en familia, disfrutar con amigos, o so&ntilde;ar y emocionarte con los amores, tan ef&iacute;meros como intensos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cines de verano son alimento para el alma, salud para el cuerpo y sosiego para el esp&iacute;ritu. Son la mejor cita final de un d&iacute;a de verano. Pero, es m&aacute;s, en C&oacute;rdoba son aut&eacute;ntica necesidad. En los t&oacute;rridos d&iacute;as de la can&iacute;cula cordobesa, para personas de cierta edad o ni&ntilde;os peque&ntilde;os, para quienes no tienen patio, ni jard&iacute;n, ni piscina, los cines de verano se convierten en la mejor -o &uacute;nica- opci&oacute;n para salir a so&ntilde;ar y respirar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades que tienen el privilegio de tener estos remansos de vida tienen la obligaci&oacute;n de conservarlos. Porque no todo puede medirse en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, porque una ciudad es su memoria colectiva, porque hay que proteger lo que causa beneficio social y cultural, porque mejorar la calidad de vida e invertir en felicidad de los ciudadanos, debe ser prioritario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por todo esto y porque una ciudad no se define solo por las obras que construye, sino por los espacios que conserva, ustedes est&aacute;n tardando en reaccionar y hacer lo que tienen que hacer.
    </p><p class="article-text">
        Declaro nuestros cines de verano de inter&eacute;s p&uacute;blico cordob&eacute;s &iquest;Lo hacemos?&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cines-verano-interes-publico-cordobes_132_13338367.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 17:54:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7d0593b9-a6c8-4250-ad27-b15989241eef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="273714" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7d0593b9-a6c8-4250-ad27-b15989241eef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="273714" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cines de verano "de interés público cordobés"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7d0593b9-a6c8-4250-ad27-b15989241eef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La basura]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/basura_132_13335973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea30cc73-1595-4b4b-a20b-c916e47e6ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La basura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">VÍDEO - OPINIÓN | El presidente de Sadeco pide disculpas a los cordobeses</p></div><p class="article-text">
        Los que conocen la pol&iacute;tica municipal saben que hay poco margen para hacer pol&iacute;tica con may&uacute;sculas. Las ideolog&iacute;as en lo local son importantes, pero no capitales. Y la clave est&aacute; siempre en una buena gesti&oacute;n: que las calles est&eacute;n limpias, el agua potable en buenas condiciones, que se arreglen los baches, haya fiestas, pol&iacute;ticas culturales y servicios sociales. Un ayuntamiento no puede aprobar leyes y apenas tiene m&aacute;s competencias que las del d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os, en Capitulares, una alta funcionaria nos contaba c&oacute;mo conseguir que cada noche se recoja la basura y que las calles amanezcan limpias parece algo sencillo y normal, pero tiene una enorme complejidad. C&oacute;rdoba fue hace d&eacute;cadas una ciudad pionera en muchos asuntos relacionados con la gesti&oacute;n de residuos, en separar la basura, en baldear las calles, en reciclar. Y en algo tan simple como en recoger la basura a diario, especialmente en verano, cuando m&aacute;s falta hace por cuestiones l&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Sadeco y Emacsa siempre han sido las dos joyas de la corona municipal, muy por encima de Aucorsa, que siempre tuvo d&eacute;ficit y nunca funcion&oacute; tan bien como las primeras. C&oacute;rdoba era una ciudad limpia, en la que cada noche se baldeaba (cadena perpetua para quien decidi&oacute; dejar de hacerlo una vez superada la sequ&iacute;a) y en la que raro era el problema con los contenedores.
    </p><p class="article-text">
        Pero Sadeco, y Emacsa en menor forma, afronta un problema que estaba previsto pero en el que nadie pareci&oacute; caer: que la ciudad de 2026 es mucho m&aacute;s grande que la de hace diez o 20 a&ntilde;os. C&oacute;rdoba ha visto crecer su casco urbano, con nuevos desarrollos en Poniente, con m&aacute;s calles, m&aacute;s edificios y m&aacute;s lugares que limpiar y recoger la basura. Pero ni el personal ni el material de la empresa ha crecido tanto como el casco urbano. Al contrario.
    </p><p class="article-text">
        Las decisiones, en Sadeco, han sido todas perjudiciales. Al ej&eacute;rcito de baldeadores nocturnos le ha sustituido uno de ruidosas m&aacute;quinas barredoras que levantan m&aacute;s polvo del que recogen. Los contenedores de C&oacute;rdoba han sido cambiados por otros m&aacute;s peque&ntilde;os (gran idea), sin pedal para abrir la tapa (segunda gran idea) y con bocas m&aacute;s peque&ntilde;as para depositar la basura (otro premio). Y la flota de camiones de gas natural tiene que ser sustituida al completo por un problema en los veh&iacute;culos que se conoce desde hace muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, el concejal de Infraestructuras, Miguel Ruiz Madruga, ha pedido disculpas, en un discurso muy criticado por la oposici&oacute;n. Madruga admite ahora lo que se lleva meses denunciando y a&ntilde;os previendo. Pero el problema de la basura ha estallado en el peor momento, cuando m&aacute;s calor hace y m&aacute;s peligroso es que los residuos est&eacute;n en las calles y no en el vertedero.
    </p><p class="article-text">
        Solo hay que darse una vuelta por cualquier pueblo de la provincia para comprobar la involuci&oacute;n de la capital, que ha pasado de ser la ciudad m&aacute;s limpia de C&oacute;rdoba a estar claramente en la cola del ranking. Y no, no solo es una cuesti&oacute;n de dinero: tambi&eacute;n de saber c&oacute;mo se gestiona. Y eso no es ideolog&iacute;a. &iquest;O s&iacute;?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/basura_132_13335973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 17:53:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ea30cc73-1595-4b4b-a20b-c916e47e6ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="242506" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ea30cc73-1595-4b4b-a20b-c916e47e6ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="242506" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La basura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ea30cc73-1595-4b4b-a20b-c916e47e6ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Atrapados en la estación de Córdoba-Julio Anguita]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/atrapados-estacion-cordoba-julio-anguita_132_13338562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff92abb8-21a0-49e7-be6f-1fe310a3db48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Atrapados en la estación de Córdoba-Julio Anguita"></p><p class="article-text">
        No s&eacute; si porque nos estamos acostumbrando al deterioro de nuestro sistema ferroviario, si por el efecto narcotizante de los&nbsp;<em>smartphones&nbsp;</em>o por un poco de todo, lo cierto es que apenas hubo protestas en la estaci&oacute;n C&oacute;rdoba-Julio Anguita abarrotada de viajeros y sin aire acondicionado la tarde t&oacute;rrida del mi&eacute;rcoles 24 de junio. Qui&eacute;n lo dir&iacute;a en una estaci&oacute;n que lleva el nombre de un pol&iacute;tico tan reivindicativo.
    </p><p class="article-text">
        Tres horas, y hasta cuatro, esperando la salida de los trenes a Madrid y los procedentes de Sevilla con destino a la capital de Espa&ntilde;a no fueron suficiente para que se produjera alg&uacute;n atisbo de protesta. Nada. La gente ensimismada en sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles, distra&iacute;da con WhatsApp o Instagram, mirando de vez en cuando la pantalla luminosa de los horarios. Tal era el grado de resignaci&oacute;n que mostraba la gente, ya fuese tomando algo en las cafeter&iacute;as, sentadas en el suelo o simplemente de pie, que parec&iacute;a como si lo que estaba sucediendo fuera normal. Ni siquiera se alteraban los que seguro perder&iacute;an el enlace para un vuelo en Barajas.
    </p><p class="article-text">
        Las azafatas procuraban atendernos con amabilidad dando muestras de una entereza encomiable. Nos animaban a pedir la hoja de reclamaciones para exigir que, al menos, arreglasen el aire acondicionado, pues ellas tambi&eacute;n lo sufren. Pero ni por esas. Nadie reclam&oacute; nada, nadie se inmut&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Desde que me jubil&eacute; hace casi tres a&ntilde;os no viajo en tren con la frecuencia de antes, cuando iba a Madrid cada semana. Hab&iacute;a o&iacute;do que estaba habiendo problemas con los trenes por el deterioro de las infraestructuras y el aumento del tr&aacute;fico ferroviario. Pero no es lo mismo o&iacute;rlo en los noticieros que vivirlo en primera persona.
    </p><p class="article-text">
        Anticip&eacute; a la tarde del mi&eacute;rcoles el viaje a Madrid porque dudaba de poder llegar al acto del jueves por la ma&ntilde;ana. Qui&eacute;n lo dir&iacute;a de unos trenes de tan alta reputaci&oacute;n como los AVE. Eso hubiera sido impensable en la &eacute;poca dorada de la alta velocidad, ya que me habr&iacute;a ido el mismo jueves con la seguridad de que llegar&iacute;a a tiempo cogiendo uno de los primeros trenes. Pero es otra &eacute;poca la de hoy. Lejos quedan aquellos a&ntilde;os en los que te devolv&iacute;an el dinero si el tren se retrasaba, pues la puntualidad del AVE era su principal signo de distinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para hacer m&aacute;s surrealista la situaci&oacute;n resulta que yo vivo justo enfrente de la estaci&oacute;n y que podr&iacute;a haber pasado la larga espera en el sal&oacute;n de mi casa, al fresco y tomando un caf&eacute; o un sorbete de lim&oacute;n. Pero no, la incertidumbre de no saber a qu&eacute; hora saldr&iacute;a el tren hizo que estuviera m&aacute;s de tres horas apilado con cientos de viajeros en la reci&eacute;n estrenada estaci&oacute;n C&oacute;rdoba-Julio Anguita, y casi tocando con las manos el edificio donde vivo.
    </p><p class="article-text">
        Por fin salimos para Madrid al reubicarnos en los trenes que ven&iacute;an de M&aacute;laga o Granada, pues al parecer el problema estaba en una torre de alta tensi&oacute;n cerca de Santa Justa. Cruc&eacute; dedos para que no se cayera la tradicional catenaria y nos qued&aacute;semos tirados como anta&ntilde;o en el paso de Despe&ntilde;aperros. Ah, pero si el AVE ya no pasa por ah&iacute;, me dije, sino por Brazatortas y Puertollano.
    </p><p class="article-text">
        Fue un lapsus mental que me traslad&oacute; a otro tiempo, a aquellos a&ntilde;os en los que no se sab&iacute;a con certeza la hora de salida de los trenes ni tampoco la de llegada. Poco m&aacute;s o menos como ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/atrapados-estacion-cordoba-julio-anguita_132_13338562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 17:53:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ff92abb8-21a0-49e7-be6f-1fe310a3db48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="162516" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ff92abb8-21a0-49e7-be6f-1fe310a3db48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="162516" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Atrapados en la estación de Córdoba-Julio Anguita]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ff92abb8-21a0-49e7-be6f-1fe310a3db48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asaja Córdoba: una gran organización ante una crisis de gestión institucional]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/asaja-cordoba-gran-organizacion-crisis-gestion-institucional_132_13334042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e06b916e-64d6-4bc2-a386-f79d059a46ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Asaja Córdoba: una gran organización ante una crisis de gestión institucional"></p><p class="article-text">
        Asaja C&oacute;rdoba ha sido hist&oacute;ricamente una referencia en el sector agrario, consolidada tras 25 a&ntilde;os de una gesti&oacute;n que dot&oacute; a la organizaci&oacute;n de un prestigio indubitado en Espa&ntilde;a y Europa. Conviene recordar que, gracias al anterior presidente, Ignacio Fern&aacute;ndez de Mesa, y su magn&iacute;fico equipo de colaboradores y profesionales, quienes part&iacute;an de una patronal quebrada y casi irrelevante, &eacute;sta pas&oacute; a tener presencia en todos los foros posibles que afectasen al mundo agro cordob&eacute;s, en C&oacute;rdoba y fuera de C&oacute;rdoba, y desarroll&oacute; numerosas actividades dando, adem&aacute;s, un servicio extraordinario a sus asociados. Tras un tiempo de mucho esfuerzo y dedicaci&oacute;n, se consigui&oacute; una organizaci&oacute;n potente, prestigiosa y respetada. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la actual etapa bajo la presidencia de Fernando Adell ha derivado en una situaci&oacute;n de complejidad institucional que requiere un an&aacute;lisis profundo por parte de sus asociados. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la renovaci&oacute;n de la presidencia, se esperaba una labor continuista, al presentarse una &uacute;nica candidatura, encabezada por Fernando Adell, quien hab&iacute;a sido vicepresidente con Ignacio Fern&aacute;ndez de Mesa, al que acompa&ntilde;amos casi la totalidad de la Junta Directiva anterior. No obstante, desde el inicio del mandato actual, se han observado din&aacute;micas que se alejan de los est&aacute;ndares de un cargo ejecutivo de esta relevancia. En las reuniones de los &oacute;rganos de gobierno, se ha detectado una falta de preparaci&oacute;n t&eacute;cnica en asuntos cr&iacute;ticos para el sector, as&iacute; como una desconexi&oacute;n con los intereses generales de los asociados, manifestada en declaraciones p&uacute;blicas que no siempre han reflejado el sentir de la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Un punto de inflexi&oacute;n fue el incumplimiento del acuerdo un&aacute;nime de la Junta Directiva respecto a la relaci&oacute;n con el Ministerio de Agricultura, quien hab&iacute;a sido nombrado &ldquo;persona non grata&rdquo; para la asociaci&oacute;n. La decisi&oacute;n unilateral de modificar el posicionamiento institucional sin consultar previamente al Comit&eacute; Ejecutivo ni a la Junta Directiva ha generado un malestar justificado. En una organizaci&oacute;n democr&aacute;tica, la transparencia y el debate de las propuestas son pilares fundamentales que parecen haber sido relegados. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien es cierto que tanto yo, como Vicepresidente 1&ordm; entonces, como algunos miembros del Comit&eacute; Ejecutivo y algunos socios, en privado, intentamos en varias ocasiones reconducir la situaci&oacute;n, el resultado siempre result&oacute; infructuoso, consiguiendo, tan solo, una enemistad cada vez m&aacute;s manifiesta con el Presidente, ante la disparidad de opiniones sobre su gesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n alcanz&oacute; un nivel cr&iacute;tico en la Junta Directiva del 14 de enero de 2025, tras m&aacute;s de cinco meses sin convocatorias. En dicha sesi&oacute;n, donde imper&oacute; una posici&oacute;n completamente autoritaria del sr. Adell, se rechazaron peticiones leg&iacute;timas de los miembros para analizar la gesti&oacute;n actual en una Asamblea extraordinaria y/o la dimisi&oacute;n inmediata del presidente. Esta falta de apertura al di&aacute;logo interno provoc&oacute; la salida del Secretario General, tras 25 a&ntilde;os de extraordinario trabajo, pues no estaba dispuesto a ser c&oacute;mplice de esa forma de actuar, y la dimisi&oacute;n de cinco de los nueve vocales del Comit&eacute; Ejecutivo, incluy&eacute;ndome a m&iacute; como Vicepresidente 1&ordm;. Desde entonces, Asaja 2 C&oacute;rdoba se encuentra en una situaci&oacute;n de bloqueo institucional, careciendo de cargos estatutarios obligatorios como la Vicepresidencia 1&ordf; y la Secretar&iacute;a de Actas. 
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de la referida Junta Directiva y del nefasto resultado a las leg&iacute;timas peticiones de varios de los miembros, 429 socios, es decir, m&aacute;s del cinco por ciento del total -conforme establecen los Estatutos-, reiteraron, a trav&eacute;s de requerimiento notarial, la solicitud de convocatoria de Asamblea extraordinaria para analizar la gesti&oacute;n de Fernando Adell, a lo que nuevamente se neg&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de mejorar el anterior escenario, el 6 de abril de 2026, se celebr&oacute; una nueva Junta Directiva ante la presencia de un Sr. Notario, lo cual deja entrever la complicada situaci&oacute;n en la que se encuentra inmersa la Asociaci&oacute;n. En esa reuni&oacute;n, no se aprobaron ni la memoria de 2025, ni las cuentas de 2025, ni los presupuestos de 2026, ni la propuesta de un nuevo Comit&eacute; Ejecutivo. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar del rechazo a sus propuestas por parte de la Junta Directiva, Fernando Adell, en lugar de tomar medidas para subsanar esa situaci&oacute;n, decidi&oacute; convocar la Asamblea anual ordinaria. La misma se celebr&oacute; el 29 de abril de 2026, en la que, adem&aacute;s de, presuntamente, impedir el acceso a los representantes de algunos socios, a pesar de estar debidamente acreditados, la Asamblea tambi&eacute;n rechaz&oacute; la aprobaci&oacute;n de la memoria del 2025, las cuentas de 2025 y los presupuestos de 2026. 
    </p><p class="article-text">
        Otros hechos objetivos que refuerzan la preocupaci&oacute;n de muchos socios, es que existen solicitudes de informaci&oacute;n por v&iacute;a de burofax que no han recibido respuesta, afectando al derecho de los socios a la transparencia, as&iacute; como, se ha decidido sin consenso alguno el despido de varios trabajadores con una dilatada trayectoria en la casa, en circunstancias que actualmente se dirimen en los tribunales de justicia, con el consecuente coste econ&oacute;mico que ello puede acarrear a la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil comprender c&oacute;mo se mantiene la actual l&iacute;nea de direcci&oacute;n cuando el &oacute;rgano m&aacute;ximo de la asociaci&oacute;n, la Asamblea, ha rechazado sus propuestas fundamentales. 
    </p><p class="article-text">
        La defensa de Asaja, de sus trabajadores y del campo cordob&eacute;s exige recuperar el funcionamiento democr&aacute;tico y la solvencia que siempre nos caracteriz&oacute;. Ante la falta de soluciones internas, la v&iacute;a judicial se presenta como el &uacute;ltimo recurso para salvaguardar el futuro de nuestra organizaci&oacute;n, la cual no dudaremos en usar si no cambia inminentemente la gesti&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iván de Arteaga y del Alcázar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/asaja-cordoba-gran-organizacion-crisis-gestion-institucional_132_13334042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 17:58:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e06b916e-64d6-4bc2-a386-f79d059a46ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1806492" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e06b916e-64d6-4bc2-a386-f79d059a46ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1806492" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Asaja Córdoba: una gran organización ante una crisis de gestión institucional]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e06b916e-64d6-4bc2-a386-f79d059a46ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guiando por la Mezquita I: Cuando el deán puede más que la Administración]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/guiando-mezquita-i-dean-administracion_132_13330432.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4402f780-c768-4d38-b31f-503f50b93374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guiando por la Mezquita I: Cuando el deán puede más que la Administración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Décadas de discriminación profesional y silencio institucional en una batalla colectiva que obliga al Cabildo a rectificar</p></div><p class="article-text">
        La Mezquita de C&oacute;rdoba es el &uacute;nico monumento de toda Espa&ntilde;a de su categor&iacute;a en el que los Gu&iacute;as Tur&iacute;sticos oficiales no podemos ejercer nuestra profesi&oacute;n. En una pr&aacute;ctica ilegal, el Cabildo Catedralicio asume potestades p&uacute;blicas regulatorias que constitucionalmente no le corresponden. Sobre el terreno, esto se traduce en una segregaci&oacute;n laboral que deja sin efecto los t&iacute;tulos acad&eacute;micos oficiales del 99% de los Gu&iacute;as Tur&iacute;sticos, incumpliendo la legislaci&oacute;n de manera flagrante en beneficio de apenas un 1% que, sin haber dise&ntilde;ado el sistema, encuentra en &eacute;l una posici&oacute;n ventajosa cuya continuidad depende de que siga existiendo tal discriminaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Un gu&iacute;a oficial habilitado por la Junta de Andaluc&iacute;a puede trabajar libremente en la Alhambra, la Giralda o la Sagrada Familia, pero es expulsado de la Mezquita si no tiene el carn&eacute; del Cabildo. Y as&iacute; ser&aacute; durante seis meses m&aacute;s, porque as&iacute; lo quiere el Cabildo, despu&eacute;s del comunicado emitido estos d&iacute;as anunciando el nuevo r&eacute;gimen de visitas que entrar&aacute; en vigor el 1 de enero de 2027. El infractor anuncia <em>motu proprio</em> el fin de su infracci&oacute;n pero se da de plazo seis meses para seguir incumpliendo la legislaci&oacute;n. Con la venia de la autoridad competente, que vuelve a ponerse de perfil.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n a este agravio<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/cabildo-cede-permitira-guia-turistico-ensene-mezquita-cordoba_1_13318138.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> llega cuando y como el Cabildo lo ha estimado oportuno</a>. Pero es m&aacute;s que evidente que lo hace forzado por un acorralamiento administrativo que se ha ido urdiendo en las bambalinas del poder, puesto que todas las administraciones p&uacute;blicas tienen un expediente pormenorizado del conflicto sobre la mesa. Y esto es as&iacute; gracias a la acci&oacute;n tenaz de un grupo de profesionales del turismo, agrupados en la <a href="https://www.inguiate.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n INGU&Iacute;ATE</a>, que hemos mantenido el pulso administrativo y medi&aacute;tico ante el perjuicio profesional y econ&oacute;mico que llevamos sufriendo durante d&eacute;cadas, a la vista de todo el mundo, fruto de la inacci&oacute;n de la administraci&oacute;n y la connivencia de buena parte del ecosistema tur&iacute;stico. Una postura ciertamente temeraria a&uacute;n a costa de asumir importantes costes profesionales, econ&oacute;micos y sociales durante a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Son innumerables los escritos y reclamaciones que hemos redactado y remitido a las instituciones y administraciones solicitando medidas contra esta arbitrariedad laboral. Desde la Delegaci&oacute;n Territorial de Cultura y Turismo, las consejer&iacute;as competentes en Turismo, Empleo o la propia de Presidencia. As&iacute; como la <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/organismo-junta-cuestiona-primera-vez-control-cabildo-guias-mezquita-cordoba_1_13179487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agencia de la Competencia y de la Regulaci&oacute;n Econ&oacute;mica de Andaluc&iacute;a (ACREA)</a>, la Comisi&oacute;n Nacional de los Mercados y la Competencia, la Inspecci&oacute;n de Trabajo y Seguridad Social, el Defensor del Pueblo Andaluz, el Defensor del Pueblo estatal y el propio Ministerio de Cultura. Entre otras.
    </p><p class="article-text">
        Un problema que era vox populi en la administraci&oacute;n porque todos lo conoc&iacute;an. Todos recibieron informes, denuncias, solicitudes de intervenci&oacute;n o peticiones de amparo. Todos tuvieron la oportunidad de actuar, pero tan s&oacute;lo el <a href="https://elpais.com/cultura/2025-05-15/el-defensor-del-pueblo-andaluz-insta-a-la-junta-a-que-permita-a-los-guias-turisticos-ensenar-la-mezquita-de-cordoba.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Defensor del Pueblo</a> y la ACREA han censurado esta discriminaci&oacute;n en sendas resoluciones no vinculantes. En la pr&aacute;ctica, durante a&ntilde;os, la realidad del ecosistema tur&iacute;stico cordob&eacute;s se ha mantenido en una calma amarga y hostil hacia quien osara se&ntilde;alar esta irregularidad.
    </p><p class="article-text">
        En esta deriva de silencio y consentimiento t&aacute;cito, el Cabildo incluso se ha apuntado el tanto de implicar el prestigio de la Universidad de C&oacute;rdoba en su af&aacute;n de legitimidad. En una acci&oacute;n de maquillaje, consigue embaucar a alguien en la instituci&oacute;n para que <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/iglesia-arremete-defensor-pedir-participacion-mezquita-respeto-integridad_1_10951203.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;sta supervise y valide con su autoridad acad&eacute;mica un examen de capacitaci&oacute;n</a> que carece de cualquier sustento normativo. Que adem&aacute;s crea un sistema de castas en la profesi&oacute;n y que, en &uacute;ltima instancia, deslegitima una formaci&oacute;n superior que la propia UCO ya ofrece. Aunque nadie haya dado explicaciones por este asunto, es un ejercicio de harakiri de una instituci&oacute;n de referencia que no se debe pasar por alto. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Para qu&eacute; sirve un delegado?</strong></h2><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil encontrar otro ejemplo en Andaluc&iacute;a de una controversia laboral de esta magnitud. Especialmente por su duraci&oacute;n en el tiempo y visibilidad p&uacute;blica, por estar vinculada al monumento universal de una ciudad eminentemente tur&iacute;stica y a uno de los enclaves patrimoniales m&aacute;s visitados de Espa&ntilde;a. Llega a rozar lo grotesco que esta excepcionalidad haya sido admitida de facto por parte de la Administraci&oacute;n durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Por ser la figura pol&iacute;tica de referencia del sector, menci&oacute;n especial merece el Delegado de Turismo en C&oacute;rdoba. En el monumento m&aacute;s importante de su &aacute;mbito competencial, en el escenario de mayor repercusi&oacute;n, el se&ntilde;or delegado de Turismo no ha sido capaz de hacer cumplir una normativa cuya vulneraci&oacute;n era p&uacute;blica y notoria. Conoc&iacute;a el conflicto de primera mano, no en vano fue el primero en saberlo y ha sido interpelado de manera recurrente. Conoc&iacute;a las consecuencias de su inacci&oacute;n y estaba al tanto de las reclamaciones planteadas ante numerosas instituciones. Incluso ha sido exhortado por el Defensor del Pueblo y la ACREA a tomar cartas en el conflicto. Pero su funci&oacute;n se ha limitado a servir de mensajero. Esa actitud de inhibici&oacute;n institucional disfrazada de incapacidad (&ldquo;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/junta-dice-no-forzar-cumplimiento-normativa-turistica-habilita-guia-ensenar-mezquita_1_13185143.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>carezco de medidas coercitivas</em></a>&rdquo;) no puede calificarse de otra manera que de pusil&aacute;nime. 
    </p><p class="article-text">
        Porque el reciente anuncio demuestra que exist&iacute;an v&iacute;as para corregir el problema. Que entre la inacci&oacute;n y el suicidio pol&iacute;tico existen herramientas de presi&oacute;n y de coerci&oacute;n. Y provoca precisamente que nos hagamos algunas inc&oacute;modas preguntas: si finalmente era posible actuar, &iquest;por qu&eacute; no se hizo antes? &iquest;para qu&eacute; sirve un Delegado?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta no puede buscarse &uacute;nicamente en los aspectos t&eacute;cnicos o jur&iacute;dicos del asunto. Tambi&eacute;n obliga a reflexionar sobre la relaci&oacute;n entre poder formal y poder real.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que este aperturismo no es una medida de gracia, no es un regalo buenista fruto de la generosidad de quien durante d&eacute;cadas ha impuesto por la fuerza un sistema de segregaci&oacute;n laboral asfixiante para la mayor&iacute;a de la profesi&oacute;n. Sabemos que se ha ido fraguando en los despachos, cercado por un pulso administrativo y medi&aacute;tico que finalmente no pod&iacute;a sino vencer el atrincheramiento de unos y la abulia de otros. Ojal&aacute; sea la primera de muchas y mayores victorias en este &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        Porque, aunque p&iacute;rrica, esta victoria ciudadana bien merece un buen ep&iacute;logo de absurdidad. Un &uacute;ltimo canto de cisne. Puesto que a&uacute;n tendremos que esperar los seis meses de gracia que el propio Cabildo se ha otorgado para volver al lado de la legalidad y la raz&oacute;n. Una &uacute;ltima arbitrariedad, otra m&aacute;s, contra la que nos rebelamos. Y que adem&aacute;s desprende cierto tufillo c&iacute;nico y arrogante de quien acata la realidad pero quiere dejar constancia de su insolencia, mientras que los representantes p&uacute;blicos miran para otro lado aliviados por el entuerto que se han quitado de encima. 
    </p><p class="article-text">
        La noticia conocida estos d&iacute;as marca, previsiblemente, el inicio del final de una anomal&iacute;a que ha acompa&ntilde;ado durante d&eacute;cadas a la gesti&oacute;n de la Mezquita-Catedral de C&oacute;rdoba. Aunque sea en diferido. Y deja tambi&eacute;n dos aprendizajes que no podemos olvidar: la organizaci&oacute;n colectiva puede ganar batallas. A pesar de que, durante demasiado tiempo, el de&aacute;n pueda m&aacute;s que la Administraci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio Díaz Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/guiando-mezquita-i-dean-administracion_132_13330432.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 17:58:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4402f780-c768-4d38-b31f-503f50b93374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="470658" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4402f780-c768-4d38-b31f-503f50b93374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="470658" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Guiando por la Mezquita I: Cuando el deán puede más que la Administración]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4402f780-c768-4d38-b31f-503f50b93374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caminando sobre las aguas del BOE]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/caminando-aguas-boe_132_13327788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5ca50d1-779a-4841-853a-8d24b322d7d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Caminando sobre las aguas del BOE"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuevo proyecto de visitas oficiales guiadas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cabildo Catedralicio</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A simple vista, Espa&ntilde;a es un Estado de derecho. Tiene sus leyes, sus normativas, sus disposiciones, sus preceptos y sus c&oacute;digos que te&oacute;ricamente deben cumplir todos los ciudadanos sin excepci&oacute;n. La ley es igual para todos, habr&aacute; escuchado usted una y mil veces en el Congreso de los Diputados y en la C&aacute;mara auton&oacute;mica. Tambi&eacute;n en el Hormiguero. Hasta que choca usted con el prelado de turno y la legislaci&oacute;n vigente se desmorona como un castillo de naipes.
    </p><p class="article-text">
        Le pondremos un peque&ntilde;o ejemplo. La licencia oficial de gu&iacute;as de turismo en Andaluc&iacute;a. La Junta otorga la habilitaci&oacute;n correspondiente y el profesional que consigue la autorizaci&oacute;n puede ense&ntilde;ar cualquiera de los bienes de inter&eacute;s cultural que figuran en el Cat&aacute;logo General del Patrimonio Hist&oacute;rico Andaluz. Cualquiera no. Todos menos la Mezquita de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Usted dir&aacute; que por qu&eacute; diablos la Mezquita no. Yo se lo explico: porque los se&ntilde;ores can&oacute;nigos no quieren. Y como los se&ntilde;ores can&oacute;nigos no quieren, pues se saltan a la piola la normativa auton&oacute;mica con todos sus preceptos y sus disposiciones correspondientes. As&iacute; ha sido desde hace unos cuantos a&ntilde;os. Diez, doce, veinte. Los que piadosamente les ha dictado el bonete.
    </p><p class="article-text">
        En todo ese tiempo, solo han entrado en el conjunto monumental los gu&iacute;as bendecidos por el de&aacute;n. Al resto, pan y agua. En cualquier otro gremio, una arbitrariedad de esta naturaleza se cifrar&iacute;a en unas cuantas decenas de miles de euros por responsabilidad patrimonial. Pero estamos hablando de una instituci&oacute;n que puede caminar sobre las aguas del Bolet&iacute;n Oficial del Estado, las recomendaciones del Defensor del Pueblo y los dict&aacute;menes de la Agencia de la Competencia.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo ser&aacute; su poder inmarcesible que hasta el delegado de Cultura en C&oacute;rdoba admiti&oacute; hace unas cuantas semanas que <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/junta-dice-no-forzar-cumplimiento-normativa-turistica-habilita-guia-ensenar-mezquita_1_13185143.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se reconoce incapaz</a> de forzar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de gu&iacute;as tur&iacute;sticos. Que dios nos pille confesados si la Direcci&oacute;n General de Tr&aacute;fico hace lo propio con las normas de circulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto, solo cab&iacute;a esperar que la gracia del Esp&iacute;ritu Santo alumbrara el designio de sus ilustr&iacute;simas. Y as&iacute; fue la semana pasada. Tras largos a&ntilde;os de control ideol&oacute;gico, arbitrariedad injustificada y quebranto econ&oacute;mico a decenas de gu&iacute;as, los se&ntilde;ores can&oacute;nigos han decidido <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/cabildo-cede-permitira-guia-turistico-ensene-mezquita-cordoba_1_13318138.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cumplir la ley</a>. Eso s&iacute;: bajo el celof&aacute;n de un &ldquo;nuevo proyecto de visitas oficiales guiadas&rdquo;. Loado sea el se&ntilde;or. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/caminando-aguas-boe_132_13327788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 04:00:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d5ca50d1-779a-4841-853a-8d24b322d7d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="708173" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d5ca50d1-779a-4841-853a-8d24b322d7d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="708173" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Caminando sobre las aguas del BOE]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d5ca50d1-779a-4841-853a-8d24b322d7d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La leyenda de la nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/leyenda_132_13324032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01a8b6e2-18b1-4baa-9e3e-3aac788bc8d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1434y1471.jpg" width="1200" height="675" alt="La leyenda de la nada"></p><p class="article-text">
        Francisco Salido, a quien fui tan afortunado de tener como uno de mis profesores de dibujo, insist&iacute;a en la importancia de fijarse en el espacio entre los objetos para un mejor estudio de las formas y las proporciones. El dibujante amateur observa el contorno de los objetos para dibujarlos, pero suele ignorar el espacio que los rodea y los separa de otros. En general, todo el mundo tiende a subestimar el espacio, salvo los artistas, sabedores de su importancia. El espacio en el dibujo y la pintura es el equivalente a los silencios en la m&uacute;sica. Se dan por supuestos, pero no se les reconoce el valor que tienen; se aprecian las formas y colores, se escuchan las notas y el latido del ritmo, mas no se advierte la belleza del vac&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, para dibujar una manzana junto a una tetera, aprend&iacute; a discernir la silueta del &aacute;rea entre ambas y, con el tiempo, escuchando a Miles Davis, me di cuenta de c&oacute;mo &eacute;l y los grandes m&uacute;sicos entienden la m&uacute;sica a partir del silencio, c&oacute;mo dejan que el instrumento y la melod&iacute;a respiren, d&aacute;ndole tanta o m&aacute;s importancia al vac&iacute;o entre las notas que a las notas mismas.
    </p><p class="article-text">
        Hagamos el esfuerzo de imaginar un mundo sin manzanas y sin teteras. Ahora, salgamos a la calle e imaginemos un mundo sin calles ni edificios, sin &aacute;rboles, sin coches... Tambi&eacute;n sin personas. Borremos todo. Pero, &iquest;podemos imaginar un mundo sin espacio? Toda la vida desentendi&eacute;ndonos de &eacute;l y, parad&oacute;jicamente, no somos capaces de concebir tal idea, la desaparici&oacute;n del espacio. Como tampoco podemos concebir la no existencia del tiempo, y probablemente eso ocurra porque espacio y tiempo sean la misma cosa, o acaso uno consecuencia del otro.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; eso sea lo que nos espera tras la muerte. Despu&eacute;s de morir, ni estamos ni somos, porque el espacio y el tiempo dejan de existir. Ya no hay otro estado de nosotros mismos, porque no hay nosotros mismos ni tampoco estado, ya que s&oacute;lo se es en el tiempo y se est&aacute; en el espacio. Un libro de poes&iacute;a contiene m&aacute;s superficie de p&aacute;gina en blanco que texto impreso. Si la poes&iacute;a es la sublimaci&oacute;n del lenguaje, probablemente lo que nos espera tras la muerte sea la sublimaci&oacute;n de la poes&iacute;a, el reino del silencio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Aacute;lvaro Tarik es m&uacute;sico y pintor</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/leyenda_132_13324032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 17:54:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/01a8b6e2-18b1-4baa-9e3e-3aac788bc8d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1434y1471.jpg" length="1064638" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/01a8b6e2-18b1-4baa-9e3e-3aac788bc8d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1434y1471.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1064638" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La leyenda de la nada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/01a8b6e2-18b1-4baa-9e3e-3aac788bc8d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1434y1471.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De gestionar tiempo a escalar inteligencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/gestionar-tiempo-escalar-inteligencia_132_13321479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f76a7512-f7a8-4923-a9f4-af50b6c493c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De gestionar tiempo a escalar inteligencia"></p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos meses ha generado bastante debate una propuesta impulsada en Alemania para flexibilizar la jornada laboral y permitir que el tiempo de trabajo se mida m&aacute;s por c&oacute;mputos semanales que por horas diarias estrictas. Sin embargo, tengo la sensaci&oacute;n de que lo verdaderamente interesante de esta discusi&oacute;n no est&aacute; en los horarios, sino en la pregunta que revela.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos intentando gestionar organizaciones del siglo XXI con m&eacute;tricas heredadas de la econom&iacute;a industrial, pregunt&aacute;ndonos cu&aacute;ntas horas trabaja una persona, midiendo el esfuerzo en tiempo y organizando las empresas alrededor de la jornada laboral. Es bastante evidente que cada vez tiene menos sentido.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de dos siglos existi&oacute; una relaci&oacute;n relativamente sencilla entre tiempo, trabajo y producci&oacute;n. Si una empresa quer&iacute;a crecer, necesitaba m&aacute;s personas, m&aacute;s estructura, m&aacute;s recursos y m&aacute;s horas de trabajo. Sobre esa l&oacute;gica se construyeron las organizaciones modernas, los sistemas de control, las pol&iacute;ticas laborales y buena parte de los indicadores que todav&iacute;a utilizamos para medir el rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Algunos llevamos meses reflexionando sobre esta cuesti&oacute;n desde otra perspectiva m&aacute;s amplia, m&aacute;s hol&iacute;stica. La mayor&iacute;a de los debates sobre IA se centran en herramientas, automatizaci&oacute;n o productividad, pero quiz&aacute; la conversaci&oacute;n realmente importante es otra, c&oacute;mo cambia una econom&iacute;a cuando la capacidad deja de depender exclusivamente del tiempo humano disponible.
    </p><p class="article-text">
        La IA est&aacute; empezando a alterar una de las relaciones m&aacute;s importantes de la econom&iacute;a moderna. Por primera vez convivimos con sistemas capaces de amplificar significativamente la capacidad de las personas. Un profesional equipado con IA puede analizar m&aacute;s informaci&oacute;n, investigar m&aacute;s r&aacute;pido, generar propuestas m&aacute;s completas, automatizar tareas repetitivas, coordinar procesos y tomar decisiones mejor informadas en una fracci&oacute;n del tiempo que necesitaba hace apenas unos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece una cuesti&oacute;n fundamental. Si dos personas trabajan exactamente cuarenta horas semanales, pero una de ellas dispone de herramientas capaces de multiplicar varias veces su capacidad de ejecuci&oacute;n, &iquest;tiene sentido seguir midiendo ambas situaciones &uacute;nicamente por tiempo? Probablemente no.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, una parte importante de lo que hemos denominado Econom&iacute;a Aumentada nace precisamente de esta observaci&oacute;n. La IA no est&aacute; modificando &uacute;nicamente la productividad sino la relaci&oacute;n entre tiempo, capacidad y creaci&oacute;n de valor.
    </p><p class="article-text">
        La IA est&aacute; impulsando un paradigma diferente, un modelo en el que una organizaci&oacute;n puede aumentar significativamente su capacidad sin incrementar proporcionalmente sus recursos, automatizar procesos, integrar agentes, aprovechar conocimiento acumulado, reducir tiempos de coordinaci&oacute;n y multiplicar la capacidad de sus equipos. Es lo que llevo tiempo denominando Empresa Aumentada.
    </p><p class="article-text">
        El debate alem&aacute;n es mucho m&aacute;s interesante de lo que parece, no porque hable de jornadas laborales, sino porque pone de manifiesto que seguimos observando el trabajo desde una l&oacute;gica basada en el tiempo, cuando la verdadera transformaci&oacute;n est&aacute; ocurriendo en la capacidad. Quiz&aacute; la cuesti&oacute;n ya no sea cu&aacute;ntas horas trabaja una persona, ni siquiera cu&aacute;ntas horas trabaja una organizaci&oacute;n, la pregunta relevante es cu&aacute;nta capacidad es capaz de generar.
    </p><p class="article-text">
        Es, justo aqu&iacute;,&nbsp;donde la propuesta alemana adquiere una dimensi&oacute;n mucho m&aacute;s profunda. Durante d&eacute;cadas dimos por hecho que tiempo y producci&oacute;n estaban &iacute;ntimamente ligados, es decir, m&aacute;s horas significaban m&aacute;s trabajo y, en consecuencia, m&aacute;s valor. Sin embargo, la inteligencia artificial est&aacute; empezando a romper esa relaci&oacute;n hist&oacute;rica, ya que una organizaci&oacute;n puede aumentar significativamente su capacidad sin incrementar proporcionalmente ni el tiempo, ni las personas, ni la estructura.
    </p><p class="article-text">
        Por eso llevamos meses hablando de Empresa Aumentada, Econom&iacute;a Aumentada o Capacidad Aumentada. En realidad, todos estos conceptos intentan describir un mismo fen&oacute;meno, el paso desde una econom&iacute;a organizada alrededor del tiempo hacia otra organizada alrededor de la capacidad.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista, la IA est&aacute; rompiendo la relaci&oacute;n hist&oacute;rica entre tiempo y producci&oacute;n y la est&aacute; sustituyendo por una nueva relaci&oacute;n basada en capacidad y resultados. Mientras,&nbsp;seguimos discutiendo si una jornada debe ser de ocho, nueve o diez horas, empiezan a surgir organizaciones capaces de generar mucho m&aacute;s valor sin aumentar proporcionalmente ni el tiempo, ni las personas, ni la estructura.
    </p><p class="article-text">
        Por eso sospecho que una de las grandes conversaciones de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os no girar&aacute; alrededor de los horarios laborales. Girar&aacute; alrededor de c&oacute;mo medir, gestionar y desarrollar capacidad en organizaciones donde una parte creciente del trabajo ya no ser&aacute; realizada exclusivamente por personas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando cambia la forma en que se crea valor, terminan cambiando las empresas, los mercados y, tarde o temprano, nuestra propia forma de entender el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la propuesta alemana no trate realmente sobre horarios,&nbsp;probablemente sea&nbsp;uno de los primeros s&iacute;ntomas de una pregunta mucho m&aacute;s profunda: &iquest;Seguiremos gestionando tiempo o empezaremos a gestionar capacidad?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/gestionar-tiempo-escalar-inteligencia_132_13321479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 18:04:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f76a7512-f7a8-4923-a9f4-af50b6c493c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="195478" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f76a7512-f7a8-4923-a9f4-af50b6c493c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="195478" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De gestionar tiempo a escalar inteligencia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f76a7512-f7a8-4923-a9f4-af50b6c493c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El futuro de los cines de verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/futuro-cines-verano_132_13319054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7dd0c28-c8e1-4c8f-9edd-9e28703c4c70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro de los cines de verano"></p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 4 de los estatutos del Instituto Municipal de Artes Esc&eacute;nicas (IMAE) de C&oacute;rdoba se&ntilde;ala textualmente como uno de sus fines &ldquo;la difusi&oacute;n cultural en el sentido m&aacute;s amplio, como competencia irrenunciable que corresponde a las Entidades Locales para la satisfacci&oacute;n de las necesidades y aspiraciones vecinales, particularmente a trav&eacute;s del teatro y espect&aacute;culos conexos y afines&rdquo;. El IMAE naci&oacute; a principios de los a&ntilde;os ochenta para gestionar el Gran Teatro de C&oacute;rdoba, el gran proyecto cultural del primer ayuntamiento tras la restauraci&oacute;n democr&aacute;tica en la ciudad. Fue, es y ser&aacute; un instituto p&uacute;blico con una vocaci&oacute;n: que C&oacute;rdoba tenga grandes espect&aacute;culos teatrales.
    </p><p class="article-text">
        En la ciudad apenas sobreviven otras dos salas privadas, peque&ntilde;as y con una programaci&oacute;n m&aacute;s modesta, el Avanti y El Brillante, que abri&oacute; en 2021. Pero el teatro en las capitales de provincias, al margen de Madrid o Barcelona, sobrevive gracias a organismos como el IMAE, destinados a satisfacer &ldquo;las necesidades y aspiraciones vecinales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la irrupci&oacute;n del cine, el teatro era el gran divertimento de la ciudadan&iacute;a. Su producci&oacute;n y promoci&oacute;n era exclusivamente privada. Pero el estallido del s&eacute;ptimo arte no mat&oacute; al teatro, aunque s&iacute; que le hiri&oacute;. Al igual que el v&iacute;deo no mat&oacute; a la estrella de la radio, ni la tele a la radio, se sobreentiende, las plataformas tampoco se han cargado a las salas de cine, aunque las han herido de muerte.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba, por suerte, sigue teniendo salas de cine (de invierno, como dec&iacute;amos en mi pueblo). Y tendr&aacute; cine de verano. Uno solo, el Coliseo, gracias a otro enamorado de este espect&aacute;culo tan singular, Jos&eacute; Mar&iacute;a Casado, que ha estado muy cerca de quedarse con los que este verano no abrir&aacute;n: ni el Fuenseca ni el Delicias. El Olimpia no lo ha vuelto a hacer desde el d&iacute;a en que muri&oacute; Mart&iacute;n Ca&ntilde;uelo.
    </p><p class="article-text">
        Quiero pensar que el futuro del Coliseo no depender&aacute; de la salud o de la paciencia de Jos&eacute; Mar&iacute;a Casado, pero s&iacute; que s&eacute; que no se trata de una actividad especialmente lucrativa. El cine de verano, ese oasis cultural en el est&iacute;o cordob&eacute;s, que nos refresca desde hace un siglo, solo tiene un futuro: que lo conserve un organismo p&uacute;blico como el IMAE. El propio IMAE acoge proyecciones de pel&iacute;culas, en espacios como el G&oacute;ngora, por lo que esta actividad cultural que satisface las &ldquo;necesidades y aspiraciones vecinales&rdquo; encaja perfectamente en sus estatutos.
    </p><p class="article-text">
        Esto hace incomprensible el papel del Ayuntamiento en, primero, la renuncia a adquirir tres cines de verano a un precio de saldo (300.000 euros) y, despu&eacute;s, una vez comprobado el error que fue aquello al menos intentar pujar por un precio justo. Siempre est&aacute; la defensa del inter&eacute;s p&uacute;blico. Caballerizas Reales, por ejemplo, ha sido expropiada a todo un Ministerio de Defensa. La ley lo permite. E incluso el inter&eacute;s general por encima del particular es algo que est&aacute; en la sacrosanta Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa es que se quiera atender una demanda vecinal, que adem&aacute;s lograr&iacute;a mantener una singularidad cordobesa. Y no dejar morir una actividad cultural que mantiene vivo un verano cordob&eacute;s cada vez m&aacute;s muerto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/futuro-cines-verano_132_13319054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 17:58:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f7dd0c28-c8e1-4c8f-9edd-9e28703c4c70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="297387" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f7dd0c28-c8e1-4c8f-9edd-9e28703c4c70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="297387" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El futuro de los cines de verano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f7dd0c28-c8e1-4c8f-9edd-9e28703c4c70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Córdoba está sucia]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cordoba-sucia_132_13319853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea30cc73-1595-4b4b-a20b-c916e47e6ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Córdoba está sucia"></p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo est&aacute; y lo est&aacute; por el norte, por el sur, al este y al oeste. No hay punto cardinal, ni barrio de C&oacute;rdoba, que no est&eacute; sucio, as&iacute; es que, si me disculpan, no hay ning&uacute;n tipo de excusa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el gobierno municipal acaba de aprobar la tercera subida del recibo de la basura en este mandato, la cuesti&oacute;n de la limpieza est&aacute; que arde. Que el Sr. Ruiz Madruga defienda su gesti&oacute;n al frente de SADECO, porque han hecho encuestas de satisfacci&oacute;n positivas resulta hasta risible. &iquest;Los usuarios aprueban la labor de SADECO? Las habr&aacute; hecho en el partido, o en su despacho. No s&eacute;. Mire, no conozco a ning&uacute;n cordob&eacute;s que diga que su puerta, los contenedores de su zona o las -escasas- papeleras de su calle, est&aacute;n limpios. A ninguno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si paseas por el casco hist&oacute;rico, la situaci&oacute;n es bochornosa. Papeleras manifiestamente insuficientes y basura en el suelo esparcida. Siempre y de manera continua. Y, de vez en cuando, alguna guinda. El otro d&iacute;a, a modo de ofrenda, basura y restos de ropas a los pies del Altar a San Rafael, de la calle Lineros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si te vas al r&iacute;o la cosa no mejora. Paseen por la zona transitable por la ribera de nuestro r&iacute;o. Aquello es un estercolero. Y al llegar al Puente de Miraflores, en los accesos que hay para subir, o sorteas las bolsas y cascos de bebidas de las escaleras, o tienes grave riesgo de ca&iacute;da. Y debajo del puente, un se&ntilde;or all&iacute; viviendo con todo tipo de enseres (colchones, mantas, ropa esparcida, comida, etc.). Un escenario como poco, insalubre. Es un tema sensible. Lo s&eacute; y hoy no es el d&iacute;a. Solo apuntar que cuando veo algo as&iacute; me averg&uuml;enzo como sociedad. Me pregunto qu&eacute; hemos hecho mal y me indigna pensar que los que mandan no est&eacute;n haciendo algo m&aacute;s para evitar situaciones as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y si paseas por los barrios, la situaci&oacute;n es lamentable, en todos y cada uno de ellos. Es tan generalizada la falta de contenedores por metro cuadrado poblacional (por cierto, unos contenedores dif&iacute;ciles y duros de abrir con un dise&ntilde;o terrible hasta para Hulk), son tan escasas las papeleras y tan insuficientes los turnos de recogida de basura y con tan poqu&iacute;simo personal que, cr&eacute;anme, las ratas ya no distinguen. Las hay en cada barrio, sin excepci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Brillante, lejos de lo que se pueda pensar (siendo el barrio que por razones obvias paga m&aacute;s impuestos) la situaci&oacute;n es de las m&aacute;s lamentables.&nbsp;Como hay calles que a&uacute;n son la selva, sin asfaltar y mucha maleza, las ratas est&aacute;n all&iacute; m&aacute;s felices. Y como resulta que no hay comercios ni bares (digo yo que ser&aacute; por eso) las papeleras son sencillamente inexistentes. Ninguna. As&iacute; que, si vas andando y quieres tirar un simple cl&iacute;nex, o te aguantas, o te esperas a pasar por el pr&oacute;ximo contenedor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Contiene&hellip; qu&eacute;? &iexcl;Si ya no contienen nada! Son&nbsp;tan escasos los que hay para la poblaci&oacute;n que habita en estas calles, dejadas de la mano institucional a todos los niveles (limpieza, iluminaci&oacute;n, asfaltado, seguridad, etc.) y est&aacute;n tan mal ubicados que, de manera continua, cada d&iacute;a, hay m&aacute;s basura fuera que dentro de ellos. O no pasan los camiones lo que deben o, si lo hacen, resulta obvio que al rato est&aacute;n llenos. Sr. Ruiz Madruga, haga cuentas. Que s&iacute;, que el n&uacute;mero de contenedores es manifiestamente insuficiente para los usuarios que sirven. Es como si quieres dar de comer a treinta con tres latas de sardinas &iexcl;Todos con hambre!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;jense de frases grandilocuentes sobre promesas de inversi&oacute;n, d&eacute;jense de frases vac&iacute;as, al estilo de &ldquo;vamos a desarrollar estrategias&rdquo; o &ldquo;vamos a impulsar auditor&iacute;as&rdquo; &iexcl;Venga ya! Y d&iacute;gannos: &ldquo;VAMOS A LIMPIAR C&Oacute;RDOBA&rdquo;. Eso es lo que queremos o&iacute;r todos los que vivimos en la ciudad cuatro veces patrimonio de la humanidad. Porque ahora, ent&eacute;rense, C&oacute;rdoba est&aacute; sucia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cordoba-sucia_132_13319853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 17:58:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ea30cc73-1595-4b4b-a20b-c916e47e6ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="242506" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ea30cc73-1595-4b4b-a20b-c916e47e6ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="242506" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Córdoba está sucia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ea30cc73-1595-4b4b-a20b-c916e47e6ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solsticio]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/solsticio_132_13320604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f7d8641-9f03-4f31-9e5c-86502b76e3d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Solsticio"></p><p class="article-text">
        Ha llegado el verano astron&oacute;mico otra vez. La Tierra, que dej&oacute; hace mucho tiempo de ser plana (lo juro), sigue girando alrededor del Sol y en estos d&iacute;as, el astro rey estar&aacute; mucho tiempo presente entre nosotros.
    </p><p class="article-text">
        El sol es siempre despiadado e intentar vencerlo es el mayor pecado de los hombres. Ese astro implacable arrasa los pastos, asesina ancianos, ni&ntilde;os y palomas, hace crepitar las alas de los osados, provoca ciclones tropicales y desplaza los bancos de peces a su antojo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso en verano, los mortales simples se extas&iacute;an observando como se esconde tras el mar. Ver atardeceres desde un chiringuito mientras suena m&uacute;sica de mierda es el pasatiempo favorito del panoli estival.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no saben o no quieren saber que el verdadero milagro, lo que realmente nos hace inmortales, es el milagro del amanecer, cuando el primer rayo ilumina la l&aacute;mina del mar que hasta ese momento era petroleo puro.
    </p><p class="article-text">
        Este verano, un d&iacute;a tendr&aacute; dos noches. O &ldquo;sufrir&aacute;&rdquo; dos noches, cabr&iacute;a decir. Habr&aacute; un eclipse. Eso ser&aacute; tomado como una se&ntilde;al y los hombres inventar&aacute;n un porqu&eacute; y poco despu&eacute;s se olvidar&aacute;n de &eacute;l. As&iacute; ha sido siempre.
    </p><p class="article-text">
        El sol es el bal&oacute;n encendido que golpean los pies desnudos del ni&ntilde;o que juega entre los escombros.
    </p><p class="article-text">
        Vuelve el verano y a&uacute;n no hemos apagado la hoguera del anterior.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/solsticio_132_13320604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 17:58:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f7d8641-9f03-4f31-9e5c-86502b76e3d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="79961" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f7d8641-9f03-4f31-9e5c-86502b76e3d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="79961" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Solsticio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f7d8641-9f03-4f31-9e5c-86502b76e3d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Córdoba no es Fuengirola]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cordoba-no-fuengirola_132_13320465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08f5b176-ba51-4343-9b79-6ee81f5c4779_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Córdoba no es Fuengirola"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cronología de un cierre controvertido: Córdoba se queda otro verano sin tres cines al aire libre</p></div><p class="article-text">
        El olor a dama de noche y a jazm&iacute;n, el crujir del albero bajo los pies, el rumor constante de las chicharras, los gatos paseando entre las piernas y el bocadillo envuelto en papel de plata. Para cualquier cordob&eacute;s, esta estampa no es una mera postal nost&aacute;lgica, sino la esencia viva e insustituible de sus noches de est&iacute;o. Los cines de verano no son solo recintos donde se proyectan pel&iacute;culas; son los verdaderos pulmones sociales de una ciudad que, durante los meses m&aacute;s asfixiantes del a&ntilde;o, necesita respirar al aire libre, es el gran patio para los que no tenemos casa en la playa, es el lugar d&oacute;nde la soledad se siente acompa&ntilde;ada.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este espacio c&iacute;vico, vecinal y cultural se encuentra hoy bajo la grave amenaza de la desaparici&oacute;n, v&iacute;ctima de la especulaci&oacute;n inmobiliaria, de una visi&oacute;n mercantilista y cortoplacista que confunde de nuevo el valor con el precio.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba no es Fuengirola. Y al afirmar esto no hay desd&eacute;n alguno hacia la respetable localidad malague&ntilde;a llena de cordobeses, sino la constataci&oacute;n emp&iacute;rica de que cada territorio tiene su propia idiosincrasia y debe defender su propio modelo de desarrollo. La Costa del Sol ha abrazado hist&oacute;ricamente un modelo de turismo y ocio de masas, una &ldquo;cultura a granel&rdquo; dise&ntilde;ada para el consumo r&aacute;pido, la homogeneizaci&oacute;n y la masificaci&oacute;n del sol y playa. C&oacute;rdoba, por el contrario, atesora un modelo de vida fraguado a fuego lento a lo largo de los siglos. Su belleza y su atractivo no residen en la estandarizaci&oacute;n de las franquicias que asaltan los cascos hist&oacute;ricos vaci&aacute;ndolos de alma, sino en la singularidad innegociable de su vida cotidiana, en la pausa de sus patios y en la magia insondable de sus cines de verano: el Delicias, el Fuenseca, el Coliseo San Andr&eacute;s o el Olimpia.
    </p><p class="article-text">
        Perder los cines de verano significa extirpar un pedazo del alma cordobesa para sustituirlo por el vac&iacute;o del hormig&oacute;n, casas para los coches o por el en&eacute;simo bloque de apartamentos tur&iacute;sticos. Significa rendirse sin presentar batalla ante la dictadura de una globalizaci&oacute;n que aniquila lo local, transformando ciudades milenarias e hist&oacute;ricas en meros decorados de cart&oacute;n piedra para visitantes de paso. Defender los cines de verano es hacer una defensa encendida y necesaria de la cultura de calidad frente a la cultura de usar y tirar. Es apostar por el s&eacute;ptimo arte como acto de comuni&oacute;n vecinal, donde abuelos, padres, nietos y nietas comparten un espacio intergeneracional que cohesiona el tejido social del barrio.
    </p><p class="article-text">
        La singularidad de C&oacute;rdoba se desvanece un poco m&aacute;s cada vez que un ambig&uacute; apaga sus luces para siempre y una pantalla de cal blanca es derribada por las excavadoras. No podemos permitir que el centro de la ciudad se convierta en un escaparate sin vida propia, un parque tem&aacute;tico est&eacute;ril donde los propios cordobeses acaben sinti&eacute;ndose extranjeros en sus propias calles. La cultura de calidad exige proteger con valent&iacute;a los espacios f&iacute;sicos y humanos que la hacen posible. Reivindicar nuestros cines de verano es reivindicarnos a nosotros mismos, es recordarnos qui&eacute;nes somos y decir en voz alta que C&oacute;rdoba tiene un latido &uacute;nico, profundo y cultural, y que sus noches, perfumadas de cine y ambig&uacute;, no est&aacute;n a la venta.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es la licencia, el problema no es el ruido, el problema no son los vecinos, nunca lo fue. El problema es el modelo urbano, social y cultural que el Partido Popular tiene para nuestra ciudad y que, por no entenderla, no cuida en su singularidad. La ceguera les provoca querer hacer negocio con todo, no solo descuidando un patrimonio tan valioso como los cines de verano, sino realizando una mala gesti&oacute;n del dinero p&uacute;blico, adem&aacute;s les impide ver c&oacute;mo dinamitan la&nbsp;convivencia entre vecinos y vecinas de C&oacute;rdoba. El problema es el modelo de ciudad, el escaparate de pl&aacute;stico que cierra a la hora de la merienda. As&iacute; no. Apunto el camino de la soluci&oacute;n, los cines de verano deben ser declarados Bien de Inter&eacute;s Cultural, porque lo son. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Fernández Domínguez, Parlamentaria del PSOE, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cordoba-no-fuengirola_132_13320465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 17:57:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/08f5b176-ba51-4343-9b79-6ee81f5c4779_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2540780" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/08f5b176-ba51-4343-9b79-6ee81f5c4779_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2540780" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Córdoba no es Fuengirola]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/08f5b176-ba51-4343-9b79-6ee81f5c4779_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser y cuerpo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/cuerpo_132_13319800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18146756-12c5-459b-87de-3afdf16d73a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ser y cuerpo"></p><p class="article-text">
        Podr&aacute;n decir misa, tacharme de materialista, desatar vientos de arena y ceniza sobre mis atrevidos labios, siempre aficionados a la idea s&uacute;bita y despeinada que pasa por alto filosof&iacute;as, teolog&iacute;as y dem&aacute;s. As&iacute;, sostengo y firmemente creo que la clave de la existencia humana gira y girar&aacute; en torno al cuerpo, ampliamente considerado. El cuerpo mueve el mundo, los mercados, las religiones, los eventos deportivos, los festivales, las revoluciones, las guerras, la industria alimentaria, las toneladas de fertilizantes, los metros cuadrados a mill&oacute;n de lo inmobiliario, el dividendo de IKEA e Inditex, la factura del aire acondicionado, los mares de bebidas energ&eacute;ticas, las tarjetas sanitarias, los desabastecimientos de Ozempic.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Oh, el cuerpo, que puede estar sano y joven, ser arm&oacute;nico y bello, normativo y despampanante, y, a pesar de todo, traernos a maltraer. No es como el alma, amasada de esp&iacute;ritu o flato celeste y ang&eacute;lico, que se hace con ella cualquier cosa magn&iacute;fica: migrarla, sanarla, afirmar que sobrevive a los universos de tiempo y su cada nuevo recomenzar; sino que, al cuerpo, en cambio, es preciso alimentarlo, cuidarlo en su salud (el hardware y el software, chicha y mente), vestirlo, ejercitarlo, descansarlo, nutrirlo en su apetito de comida y horas de sue&ntilde;o, en su dimensi&oacute;n sexual, f&iacute;sica, motivacional. Activarlo, tambi&eacute;n, en su funci&oacute;n reproductiva, pues las personas no nacen en naves industriales gestantes. Mientras tanto, las &eacute;lites mundiales, normalmente bastante irracionales e injustas, no acaban de gestionar con amorosa humanidad el cuerpo y lo demogr&aacute;fico y, menos a&uacute;n, los derechos humanos, de cuya violaci&oacute;n alertan cuerpos masacrados, torturados, heridos, desaparecidos, discriminados, explotados, mermados, contaminados, intoxicados, por distintas y seculares violencias.
    </p><p class="article-text">
        No me explico la raz&oacute;n de no otorgar su esencial sitio al cuerpo: que si importan m&aacute;s la mente, la capacidad de pensar y razonar; que si el esp&iacute;ritu y las almas residenciados en lo ignoto; que si el m&aacute;s all&aacute;. &iexcl;Alto aqu&iacute;! Repasar&eacute; lo escrito arriba. Es l&oacute;gico que como animales racionales concedamos al pensamiento su pedestal, a pesar de que cuanto se piensa y se promete acaba demasiadas veces en el reino de lo inacabado, lo frustrado, lo desnaturalizado, lo c&iacute;nicamente pervertido, lo descafeinado de sus ambiciosas intenciones. Sin embargo, tanto esfuerzo en desviar la m&aacute;s inteligente, profunda y siempre actualizada atenci&oacute;n al cuerpo levanta sospechas.
    </p><p class="article-text">
        Revela, en fin, que las fuerzas que se arrogan la construcci&oacute;n de moldes con los que dirigir y explicar el curso de la historia pretenden escamotear lo corporal, hurtarnos nuestra soberan&iacute;a, individual y de especie, sobre el cuerpo. Lo que incluye una tarea &eacute;tica y consciente de abrir debates sobre nuevas corporeidades, en relaci&oacute;n al cuerpo humano gen&eacute;ticamente modificado, hibridado con tecnolog&iacute;as, longevo como quiz&aacute;s ilusoriamente desean presidentes a&ntilde;osos de grandes potencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es curioso c&oacute;mo triunfa una renacida espiritualidad -se mira al cielo y a lo mejor se nos pasan cambios trascendentes que se est&aacute;n dando en lo terrenal-. C&oacute;mo la IA se presenta, en general, cual genio de una l&aacute;mpara maravillosa, casi inmaterial, cuando tras ella existen toneladas de materias primas y cantidades inmensas de energ&iacute;a. Da que pensar c&oacute;mo lo rob&oacute;tico avanza desde de los drones hacia los asistentes de compa&ntilde;&iacute;a con forma humana para personas mayores o los atletas imbatibles dise&ntilde;ados por China. Parecen entes o bien juguetes de remota aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica. &iquest;Pero es realmente as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        Lo empaquetan todo, m&aacute;s o menos, donde la ciencia ficci&oacute;n -siempre visionaria-, y lindando con parcelas filos&oacute;ficas posthumanistas que, personalmente, no acabo de ver claras, pero el cuerpo humano, sus extensiones artificiales y la decisi&oacute;n de otorgar o no corporeidad humanoide a la inteligencia artificial o bajo cu&aacute;les condiciones hacerlo, es la cuesti&oacute;n medular de este siglo. Que no decidan sin consultarnos. La &eacute;tica, la ciencia, la democracia tienen que ir de la mano. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/cuerpo_132_13319800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 08:55:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/18146756-12c5-459b-87de-3afdf16d73a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6458927" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/18146756-12c5-459b-87de-3afdf16d73a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6458927" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ser y cuerpo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/18146756-12c5-459b-87de-3afdf16d73a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[opinión,inteligencia artificial,sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escuelas de música]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/escuela-musica_132_13317569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/280428c5-3dec-4907-a016-42982020947f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escuelas de música"></p><p class="article-text">
        El pasado mi&eacute;rcoles presenci&eacute; por primera vez en el sal&oacute;n de actos de la Diputaci&oacute;n el acto de fin de curso de la <em>Escuela de M&uacute;sica de C&oacute;rdoba</em>, una escuela de iniciativa privada que dirige la pianista rusa Tatiana Karzhina, afincada en nuestra ciudad desde hace veinticinco a&ntilde;os. El coro &ldquo;Soy tu Voz&rdquo;, al que pertenezco desde hace s&oacute;lo unos d&iacute;as, hab&iacute;a sido invitado a cerrar el acto, y por eso tuve ocasi&oacute;n de escuchar a los distintos alumnos de la Escuela.
    </p><p class="article-text">
        El acto me sorprendi&oacute; gratamente y me llam&oacute; la atenci&oacute;n por varias razones. La primera, sin duda, por el resultado del trabajo bien hecho con los alumnos, que se reflejaba en actuaciones verdaderamente brillantes: algunas al piano, otras con instrumentos de viento (como el tromb&oacute;n de varas) y cuerda (viol&iacute;n y guitarra) o de percusi&oacute;n. Hubo, adem&aacute;s, interpretaciones de canto con arias de &oacute;pera, tangos o alguna canci&oacute;n regional.
    </p><p class="article-text">
        La segunda raz&oacute;n radica en la dimensi&oacute;n pedag&oacute;gica de este tipo de escuelas, mostrando ser un aut&eacute;ntico centro de formaci&oacute;n, donde prima sobre todo el esfuerzo sin importar la mayor o menor calidad del alumno para salir al escenario. Hubo alguno que incluso se qued&oacute; bloqueado en medio de la actuaci&oacute;n, pero no importaba, pues ah&iacute; estaba Tatiana para transmitirle calma.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, me llam&oacute; la atenci&oacute;n la muestra intergeneracional de la Escuela, con int&eacute;rpretes muy j&oacute;venes, a&uacute;n adolescentes, junto a adultos que casi rozaban los cincuenta a&ntilde;os. Tambi&eacute;n jubilados que descubr&iacute;an por primera vez la m&uacute;sica o la retomaban como afici&oacute;n nunca desarrollada. Tampoco faltaban quienes ya en la senectud siguen gozando del canto, aunque su voz ya no sea la de sus a&ntilde;os juveniles.
    </p><p class="article-text">
        Verdaderamente emotiva fue la actuaci&oacute;n de Antonio, el alumno de m&aacute;s edad de la Escuela, con m&aacute;s de 90 a&ntilde;os y con dificultades para subir las escaleras del escenario. Cant&oacute; la estremecedora canci&oacute;n rusa &ldquo;Las grullas&rdquo;, un homenaje del poeta Rasul Gamzatov (de la regi&oacute;n caucasiana de Daguest&aacute;n), con m&uacute;sica del ucranio Yan Frenkel, a los soldados que quedan insepultos en el campo de batalla y que se convierten en grullas para que no nos olvidemos de ellos y est&eacute;n siempre en nuestro recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Es un lujo tener en C&oacute;rdoba escuelas de m&uacute;sica de iniciativa privada como &eacute;sta de la profesora Tatiana Karzhina, y otras que me constan existen en nuestra ciudad, pues ejercen una interesante funci&oacute;n complementaria de los conservatorios profesionales y superiores. Y es un lujo no s&oacute;lo por lo que ellas significan de ense&ntilde;anza de la m&uacute;sica, sino por lo que suponen tambi&eacute;n de aprendizaje en valores.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro coro cerr&oacute; el acto con cuatro canciones (Branquias, Mar&iacute;a La Portuguesa, Granada y Nese Galia Vodu), dirigidas por Alexander Dolgov, tambi&eacute;n afincado en nuestra ciudad desde hace treinta a&ntilde;os, y capaz de convertir, con su saber y bonhom&iacute;a, &ldquo;Soy tu Voz&rdquo; en una gran familia.
    </p><p class="article-text">
        Fue una tarde de homenaje a la m&uacute;sica, al talento, sin duda. Pero tambi&eacute;n un tributo a la pasi&oacute;n de quienes ven en el hecho de cantar o tocar un instrumento el modo de sentir emociones o descubrir vocaciones dormidas. O tambi&eacute;n, por qu&eacute; no, un tributo a quienes ven en la m&uacute;sica la ocasi&oacute;n de reinventarse cuando la vida les ha golpeado y sienten la necesidad de encontrar un camino para reanudarla.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de escuelas ofrecen la oportunidad para todo ello, aprovech&eacute;moslas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/escuela-musica_132_13317569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 18:01:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/280428c5-3dec-4907-a016-42982020947f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="48973" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/280428c5-3dec-4907-a016-42982020947f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="48973" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Escuelas de música]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/280428c5-3dec-4907-a016-42982020947f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Crees que te afectará la subida del tipos de interés del BCE?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/crees-afectara-subida-tipos-interes-bce_132_13310821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5da242d0-3ea1-47ef-a285-12ce86c432b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Crees que te afectará la subida del tipos de interés del BCE?"></p><p class="article-text">
        El panorama de la vivienda en Espa&ntilde;a acaba de dar un giro importante. Tras tres a&ntilde;os de tregua, el Banco Central Europeo (BCE) no nos ha&nbsp;sorprendido con una <strong>subida de los tipos de inter&eacute;s de 25 puntos b&aacute;sicos, situ&aacute;ndolos en el 2,25%</strong> que ya se anticipaba.
    </p><p class="article-text">
        El Eur&iacute;bor, &iacute;ndice al que se referencian las hipotecas a tipo de inter&eacute;s variable en Espa&ntilde;a, ya cerr&oacute; <strong>mayo por encima del 2,80</strong>%, afectar&aacute; en la pr&oacute;xima revisi&oacute;n a todos los que tengan una hipoteca a tipo de inter&eacute;s variable o tipo mixto y les toque revisar.
    </p><p class="article-text">
        Esta decisi&oacute;n llega forzada por las tensiones geopol&iacute;ticas en Oriente Pr&oacute;ximo y el encarecimiento de la energ&iacute;a, factores que han disparado las previsiones de inflaci&oacute;n en la eurozona hasta el 3% para este a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Te afecta si tienes o buscas hipoteca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La respuesta r&aacute;pida ser&iacute;a, s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El impacto en la financiaci&oacute;n, tanto para familias como para empresas,&nbsp;es inmediato y endurecer&aacute; las condiciones de los pr&eacute;stamos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Hipotecas variables:</strong> Si te toca revisi&oacute;n en los pr&oacute;ximos meses, prep&aacute;rate para un incremento en tu cuota mensual.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El Eur&iacute;bor reaccionar&aacute; al alza contagiado por este movimiento del BCE, de hecho ya se ha ido anticipando y no es descabellado que llegue a tocar el 3%.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Hipotecas fijas y mixtas:</strong> Los bancos ya est&aacute;n encareciendo su oferta comercial.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si estabas negociando una hipoteca, las tasas atractivas que ve&iacute;amos meses atr&aacute;s por debajo del 2% ya han empezado a desaparecer r&aacute;pidamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; con el precio de la vivienda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque el encarecimiento de los pr&eacute;stamos hipotecarios suele enfriar la demanda de compra, los precios en Espa&ntilde;a muestran una resistencia tremenda tras encadenar subidas de doble d&iacute;gito en el arranque del a&ntilde;o por la falta de oferta de viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a partir de ahora entraremos en una fase de <strong>frenazo en el volumen de compraventas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Al costar m&aacute;s financiarse, muchos compradores particulares se ver&aacute;n expulsados del mercado, lo que a medio plazo deber&iacute;a estabilizar los precios o, al menos, frenar su escalada agresiva en las principales capitales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El precio de la vivienda impide que con un sueldo medio se pueda ahorrar el 30% necesario para poder optar a solicitar una hipoteca a unos precios prohibitivos para la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; hasta final de este a&ntilde;o 2026?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/crees-afectara-subida-tipos-interes-bce_132_13310821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 17:59:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5da242d0-3ea1-47ef-a285-12ce86c432b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="100504" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5da242d0-3ea1-47ef-a285-12ce86c432b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="100504" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Crees que te afectará la subida del tipos de interés del BCE?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5da242d0-3ea1-47ef-a285-12ce86c432b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,hipoteca,Economia,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Alguien entiende algo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/alguien-entiende_132_13309982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a3983cd-e7dd-4d9a-8572-220816e9a9dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Alguien entiende algo?"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Ayuntamiento ofrece 300.000 euros por los tres cines de verano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Torrico</span>
                                        <span>—</span> Portavoz del Gobierno municipal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Usted lee el entrecomillado que encabeza la p&aacute;gina y se siente orgulloso del compromiso de su Ayuntamiento con la cultura. S&iacute;, se&ntilde;or. Un equipo de gobierno que defiende una tradici&oacute;n popular arraigada desde hace d&eacute;cadas y la blinda frente a la especulaci&oacute;n inmobiliaria y el fen&oacute;meno creciente de la gentrificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta que les recuerde las virtudes excepcionales del cine de verano. La cervecita fresca a la ca&iacute;da de la tarde, las patatas fritas de Moyano, el cielo abierto en pleno casco urbano, la brisa sanadora de agosto y Harrison Ford desafiando uno tras otro los contratiempos del celuloide. Eso sin contar los beneficios clim&aacute;ticos de ese inmenso oasis sin asfaltar y los usos deportivos, sociales y vecinales de un espacio privilegiado en el centro hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien. Ese es el titular. La realidad, en cambio, es un sainete. El Ayuntamiento, en efecto, ofreci&oacute; la semana pasada al nuevo propietario de los cines 300.000 euros por adquirirlos. Eso es cierto. Pero lo hizo tres meses despu&eacute;s de renunciar al derecho municipal de tanteo y retracto que le asiste por tratarse de bienes protegidos. Y un a&ntilde;o despu&eacute;s de que sus anteriores propietarios le ofrecieran igualmente comprar los tres cines por 400.000 euros, seg&uacute;n certifica un escrito con registro de entrada el 3 de marzo de 2025 firmado por Esplendor Cinemas.
    </p><p class="article-text">
        Es decir: en poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, el Ayuntamiento de C&oacute;rdoba ha rechazado ejercer su derecho al tanteo y retracto para incorporar al patrimonio p&uacute;blico un tesoro cultural de valor incalculable. Desde el fallecimiento de Mart&iacute;n Ca&ntilde;uelo, hace tres a&ntilde;os, la pervivencia de los tres cines de verano pende de un hilo. En todo este tiempo, nuestro excelent&iacute;simo equipo de Gobierno se ha dedicado a jugar al despiste. Eso en el mejor de los casos. En el peor, ha empleado el dinero de los contribuyentes en financiar festivales privados de m&uacute;sica con sumas que multiplican por cuatro el precio de los cines.
    </p><p class="article-text">
        Y usted se preguntar&aacute;: si el Ayuntamiento ofrece 300.000 euros por los tres cines, &iquest;por qu&eacute; diablos no los compra? Muy sencillo: porque ya no valen 300.000 euros. Su nuevo propietario adquiri&oacute; los solares por esa cantidad en marzo pasado y el se&ntilde;or alcalde rechaz&oacute; comprarlos cuando ten&iacute;a derecho preferente. &iquest;Por qu&eacute;? No tenemos la menor idea. &iquest;Y por qu&eacute; quiere comprarlos ahora? Averig&uuml;e usted.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que cuando sent&oacute; al titular de los cines la semana pasada en el despacho municipal, el se&ntilde;or Amil le inform&oacute; de que ya ten&iacute;a sobre la mesa una oferta por 850.000 euros del ala. Si el alcalde Bellido fuera un agente inmobiliario, a estas horas estar&iacute;a vendiendo palomitas en la Feria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No vamos a entrar en la subasta&rdquo;, asegur&oacute; sin mover un m&uacute;sculo de la cara el portavoz municipal, se&ntilde;or Torrico. Para tratarse de un partido que abraza con frenes&iacute; la econom&iacute;a de mercado, nuestro excelent&iacute;simo Gobierno local no parece haber demostrado demasiada habilidad en el arte de la compraventa. Mientras tanto, todo parece indicar que este a&ntilde;o tampoco habr&aacute; cervecita fresca a la luz de la luna. Y ya van dos. &iquest;Alguien entiende algo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/alguien-entiende_132_13309982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 04:00:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6a3983cd-e7dd-4d9a-8572-220816e9a9dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="274625" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6a3983cd-e7dd-4d9a-8572-220816e9a9dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="274625" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Alguien entiende algo?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6a3983cd-e7dd-4d9a-8572-220816e9a9dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mundiales]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/mundiales_132_13307894.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4db5b1c8-bb1f-4867-80e9-e51604e8cf94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mundiales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Se puede ser m&aacute;s o menos futbolero, pero es dif&iacute;cil discutir que acontecimientos como los mundiales &mdash;ocurre algo parecido con los juegos ol&iacute;mpicos&mdash; sirven para ir configurando, poco a poco, el calendario de recuerdos en el que, d&iacute;a tras d&iacute;a, se va convirtiendo nuestra vida.
    </p><p class="article-text">
        El primer mundial del que tengo constancia plena es el de Italia 90. Ten&iacute;a diez a&ntilde;os y vi los partidos &mdash;no me pregunten por alineaciones o por resultados, ni me interesaban entonces ni tampoco ahora&mdash; en la peque&ntilde;a tienda de electrodom&eacute;sticos que ten&iacute;a mi padre, concretamente en alguno de aquellos televisores con enormes tubos de imagen cuyos principales atractivos y novedades para la clientela eran que contaban con mando a distancia y que se ve&iacute;an en perfecto color, ideal para el verde del c&eacute;sped.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de los dos era muy aficionado al &ldquo;deporte rey&rdquo;, pero cada cuatro a&ntilde;os esa cita, aunque fuera de fondo mientras nos ocup&aacute;bamos de otras tareas, iba marcando el paso del tiempo: los siguientes dos mundiales &mdash;USA y Francia&mdash; me pillaron en el instituto, el de Corea en la universidad y as&iacute; sucesivamente con otros tantos momentos relevantes: mis primeros juicios, los primeros pasos de mis hijas, promesas incumplidas, peligros que no se materializaron, grandes derrotas y peque&ntilde;as victorias. D&iacute;as de espinas y rosas.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, vamos descubriendo que ni avanzamos en l&iacute;nea recta ni nos movemos en c&iacute;rculos. Casi nada en esta vida, aunque nos empe&ntilde;emos, se deja atrapar en conceptos cerrados, y vivir parece que conjuga, entre otras cosas, un poco de aquellas dos alternativas: creemos que nos movemos hacia delante &mdash;y de alguna manera lo hacemos&mdash;, pero tambi&eacute;n volvemos una y otra vez a los mismos lugares y a los mismos momentos, que, aunque nos resultan familiares, ya no son exactamente iguales. Cada verano que retorna se asemeja y es diferente al anterior; cada invierno trae un fr&iacute;o que nos recuerda al pasado, pero que nos va helando de una forma desconocida hasta entonces. Pareciera, pues, que vivir es caminar en espiral, avanzar dando c&iacute;rculos, pasar una y otra vez por una casilla de salida que es y que no es la que cre&iacute;amos conocer. 
    </p><p class="article-text">
        Este mundial, como todos, tiene su repetici&oacute;n y su novedad. Es el primero en el que mi padre no est&aacute;. Y, por esta vez, s&iacute; que me doy cuenta de que ya nada va a ser siempre igual. Que la vida va en serio &mdash;escribi&oacute; el poeta&mdash; uno lo empieza a comprender demasiado tarde. 
    </p><p class="article-text">
        Disfruten de este Mundial 2026. Habr&aacute; otros similares, pero pueden ser muy distintos a este. Lo de menos es el f&uacute;tbol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Vilaplana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/mundiales_132_13307894.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 18:01:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4db5b1c8-bb1f-4867-80e9-e51604e8cf94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="74357" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4db5b1c8-bb1f-4867-80e9-e51604e8cf94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="74357" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mundiales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4db5b1c8-bb1f-4867-80e9-e51604e8cf94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El odio de la extrema derecha también monetiza]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-dique/odio-extrema-derecha-monetiza_132_13302768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/264629d1-0c66-4b88-9cda-32c9e5e7b0d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El odio de la extrema derecha también monetiza"></p><p class="article-text">
        El odio pol&iacute;tico contempor&aacute;neo no circula solamente como ideolog&iacute;a. Circula tambi&eacute;n como mercanc&iacute;a. La extrema derecha digital no se limita a producir discursos racistas, mis&oacute;ginos, xen&oacute;fobos, transf&oacute;bicos, islam&oacute;fobos o autoritarios. Tambi&eacute;n produce atenci&oacute;n, tr&aacute;fico, datos, audiencias, segmentaci&oacute;n y beneficio econ&oacute;mico. Su poder no reside &uacute;nicamente en lo que dice, sino en la capacidad de convertir el resentimiento en interacci&oacute;n, y la interacci&oacute;n en valor.
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, el discurso de odio fue entendido sobre todo como un problema moral, jur&iacute;dico o pol&iacute;tico. Se preguntaba qui&eacute;n insultaba, qui&eacute;n amenazaba, qui&eacute;n discriminaba y qu&eacute; limites deb&iacute;a imponer la Ley o la esfera p&uacute;blica. Pero en la era de las plataformas digitales, esa pregunta resulta insuficiente.&nbsp;Tambi&eacute;n hay que preguntar qui&eacute;n gana dinero cuando el odio se viraliza. Qui&eacute;n se beneficia de la indignaci&oacute;n permanente. Qui&eacute;n monetiza el miedo al inmigrante, la obsesi&oacute;n con el cuerpo de las mujeres, la persecuci&oacute;n de las personas trans, la islamofobia, el antisemitismo, el racismo o la nostalgia autoritaria.
    </p><p class="article-text">
        El odio de la extrema derecha se ha adaptado perfectamente a la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n. Las plataformas digitales premian aquello que retiene al usuario, provoca reacci&oacute;n y genera circulaci&oacute;n. El contenido extremo, escandaloso o humillante suele producir m&aacute;s comentarios, m&aacute;s respuestas, m&aacute;s r&eacute;plicas y m&aacute;s tiempo de permanencia. La indignaci&oacute;n funciona como combustible. El insulto se convierte en engagement.&nbsp;La provocaci&oacute;n se convierte en estrategia. El enemigo pol&iacute;tico se convierte en recurso narrativo.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de afirmar que las plataformas &ldquo;inventaron&rdquo; la extrema derecha. Ser&iacute;a una explicaci&oacute;n simple y falsa, ya que las tradiciones autoritarias, racistas y nacionalistas tienen una historia larga. Lo que ha cambiado es el ecosistema t&eacute;cnico y econ&oacute;mico en el que esas tradiciones circulan. Hoy, el odio puede ser empaquetado como contenido, distribuido como entretenimiento, medido como rendimiento y monetizado como audiencia. La violencia simb&oacute;lica encuentra as&iacute; una infraestructura especialmente eficaz.
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha digital conoce bien esa l&oacute;gica. Por eso muchas de sus formas actuales no aparecen siempre como propaganda explicita. A menudo se presentan como humor, iron&iacute;a, datos, defensa de la libertad de expresi&oacute;n, protecci&oacute;n de la infancia, critica a lo &ldquo;pol&iacute;ticamente correcto&rdquo; o simple &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo;. Esta ambig&uuml;edad es rentable. Permite decir y desmentir al mismo tiempo. Permite atacar cuerpos y colectivos concretos mientras se conserva una apariencia de debate leg&iacute;timo. Permite activar a una comunidad militante y, simult&aacute;neamente, atraer a un p&uacute;blico m&aacute;s amplio mediante la provocaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El meme, el video corto, el directo, el titular incendiario, el podcast conspirativo o la cuenta an&oacute;nima forman parte de un mismo circuito. En ese circuito, cada cuerpo convertido en amenaza produce valor. El migrante es presentado como invasor; la persona trans, como peligro para infancia; la feminista, como enemiga de los hombres; el musulm&aacute;n, como amenaza civilizatoria; el pobre como carga; el joven racializado, como sospechoso. Estos cuerpos no s&oacute;lo son odiados, son utilizados como materia prima de una econom&iacute;a pol&iacute;tica del miedo.
    </p><p class="article-text">
        La monetizaci&oacute;n del odio opera en varios niveles. En primer lugar, mediante publicidad y tr&aacute;fico. Los contenidos extremistas o paraextremistas generan visitas, visualizaciones, suscripciones y presencia continua. Incluso cuando son criticados, amplificados o denunciados, pueden beneficiarse de la circulaci&oacute;n que producen. La l&oacute;gica de la pol&eacute;mica favorece al provocador. Cuanto m&aacute;s rechazo genera, m&aacute;s visible se vuelve.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, el odio monetiza mediante la construcci&oacute;n de marcas personales. Influencers pol&iacute;ticos, comentaristas, agitadores digitales o supuestos &ldquo;disidentes&rdquo; convierten la radicalizaci&oacute;n en identidad comercial. Venden libros, cursos, conferencias, canales privados, productos, consultor&iacute;as, donaciones o acceso exclusivo a comunidades cerradas. La figura del perseguido resulta especialmente rentable. Cuando m&aacute;s se presenta a alguien como censurado por el sistema, m&aacute;s puede fidelizar a una audiencia que se siente atacada, humillada o desplazada.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, el odio produce datos. Cada clic, comentario, reacci&oacute;n, pausa, b&uacute;squeda o compartido ayuda a perfilar usuarios. Las plataformas aprenden qu&eacute; indigna, qu&eacute; excita, qu&eacute; asusta y qu&eacute; divide. El cuerpo del usuario tambi&eacute;n entra en ese circuito. Sus emociones, sus h&aacute;bitos, sus miedos, sus afinidades pol&iacute;ticas, sus inseguridades y sus deseos se transforman en se&ntilde;ales interpretables. La extrema derecha no s&oacute;lo difunde mensajes; contribuye a reproducir mercados de atenci&oacute;n segmentada.
    </p><p class="article-text">
        En cuarto lugar, el odio alimenta las industrias de la seguridad y la vigilancia. Cuando ciertos cuerpos son construidos como amenaza, se abren oportunidades econ&oacute;micas para quienes ofrecen protecci&oacute;n, control, frontera, biometr&iacute;a, polic&iacute;a predictiva, moderaci&oacute;n automatizada, seguros, consultor&iacute;as de riesgo o tecnolog&iacute;a de identificaci&oacute;n. El discurso que convierte al otro en peligro puede terminar justificando mercados enteros dedicados a administrarlo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la pregunta por el odio no puede separarse de la pregunta por el beneficio. El racismo, la misoginia o la islamofobia no son &uacute;nicamente residuos ideol&oacute;gicos del pasado. En el presente digital, tambi&eacute;n pueden funcionar como activos econ&oacute;micos. No porque todo odio nazca directamente del dinero, sino porque muchas infraestructuras contempor&aacute;neas est&aacute;n preparadas para extraer valor de la hostilidad. La plataforma no necesita compartir la ideolog&iacute;a de la extrema derecha para beneficiarse de sus efectos. Le basta con que produzca actividad.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las paradojas m&aacute;s graves de la esfera p&uacute;blica digital. Las plataformas pueden declarar pol&iacute;ticas contra el odio y, al mismo tiempo, beneficiarse indirectamente de los comportamientos que dicen combatir. Pueden moderar ciertos excesos visibles mientras conservan intactos los incentivos que premian la polarizaci&oacute;n.&nbsp;Pueden retirar una publicaci&oacute;n concreta y seguir recomendando contenidos que empujan al usuario hacia comunidades cada vez m&aacute;s radicalizadas. Pueden presentarse como espacios neutrales mientras organizan t&eacute;cnicamente qu&eacute; se ve, qu&eacute; se oculta, qu&eacute; se repite y qu&eacute; se monetiza.
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha aprovecha esa contradicci&oacute;n. Sabe que la censura parcial puede convertirse en prueba de persecuci&oacute;n. Sabe que la expulsi&oacute;n de una plataforma puede utilizarse para migrar a otra con una comunidad m&aacute;s fiel. Sabe que la pol&eacute;mica produce identidad. Sabe que cada esc&aacute;ndalo confirma ante sus seguidores la existencia de un enemigo poderoso: las elites, los medios, el feminismo, los inmigrantes, las minor&iacute;as, las instituciones, la universidad, la izquierda, lo &ldquo;woke&rdquo;. Su econ&oacute;mica afectiva depende de mantener vivo ese conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema no se reduce a los l&iacute;deres visibles. Tambi&eacute;n hay una participaci&oacute;n distribuida. Miles de usuarios producen, traducen, adaptan, comentan y difunden contenidos de odio sin recibir dinero directamente. Sin embargo, su trabajo gratuito alimenta el sistema. Generan datos, entrenan algoritmos, sostienen comunidades, amplifican narrativas y aumentan el valor de determinadas cuentas, canales o plataformas. La militancia digital puede ser voluntaria, pero sus efectos pueden ser monetizados por otros.
    </p><p class="article-text">
        Esto obliga a repensar la responsabilidad. No basta con identificar al sujeto que pronuncia el insulto. Hay que mirar la cadena completa: qui&eacute;n dise&ntilde;a la plataforma, qui&eacute;n vende la publicidad, qui&eacute;n recomienda el contenido, qui&eacute;n mide la interacci&oacute;n, qui&eacute;n financia al creador, qui&eacute;n convierte la pol&eacute;mica en noticia, qui&eacute;n recoge los datos y qui&eacute;n transforma la inseguridad social en negocio. El odio digital es un fen&oacute;meno pol&iacute;tico, pero tambi&eacute;n infraestructural.
    </p><p class="article-text">
        Las soluciones tampoco pueden limitarse a borrar palabras ofensivas. La moderaci&oacute;n de contenidos es necesaria, pero insuficiente. Si el modelo econ&oacute;mico sigue premiando la reacci&oacute;n extrema, el odio encontrar&aacute; nuevas formas de aparecer: eufemismos, c&oacute;digos, memes, iron&iacute;as, estad&iacute;sticas manipuladas, campa&ntilde;as coordinadas o discursos aparentemente t&eacute;cnicos. El problema no est&aacute; s&oacute;lo en el contenido visible, sino en los incentivos que convierten la hostilidad en rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto, es necesario desplazar la discusi&oacute;n. Preguntar &uacute;nicamente &ldquo;&iquest;Debe permitirse este discurso?&rdquo; deja fuera una parte esencial del problema. Tambi&eacute;n hay que preguntar: &iquest;Por qu&eacute; este discurso se recomienda?, &iquest;Por qu&eacute; este discurso es rentable? &iquest;Qu&eacute; cuerpos se convierten en mercanc&iacute;a pol&iacute;tica?, &iquest;Qu&eacute; empresas se benefician de su circulaci&oacute;n?, &iquest;Qu&eacute; industrias se fortalecen cuando el miedo se normaliza?
    </p><p class="article-text">
        El odio de la extrema derecha se monetiza porque se inserta en un ecosistema que convierte la atenci&oacute;n en valor y la diferencia en conflicto explotable. Su eficacia no depende s&oacute;lo de convencer, sino de activar. No necesita que todos crean plenamente en su ideolog&iacute;a: le basta con que reaccionen, compartan, discutan, teman o permanezcan conectados. En esa econom&iacute;a, incluso el rechazo puede ser rentable.
    </p><p class="article-text">
        Comprender esto no implica reducir la extrema derecha a un simple negocio. Sus proyectos pol&iacute;ticos son reales, sus efectos sobre la vida de las personas son concretos y sus violencias no desaparecen por estar mediadas por plataformas. Pero precisamente por eso es necesario mirar tambi&eacute;n su dimensi&oacute;n econ&oacute;mica. All&iacute; donde hay odio viral, suele haber tambi&eacute;n una arquitectura de monetizaci&oacute;n. All&iacute; donde un cuerpo es convertido en amenaza, alguien puede estar convirtiendo esa amenaza en audiencia, en datos o en mercado.
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha contempor&aacute;nea no s&oacute;lo disputa el poder mediante partidos, discursos y movimientos. Tambi&eacute;n lo disputa mediante infraestructuras de visibilidad. Aprende a hacerse rentable, a volverse recomendada, a presentarse como entretenimiento, a transformar la humillaci&oacute;n en marca y a convertir la violencia simb&oacute;lica en producto. Por eso combatir el odio exige desactivar las condiciones que lo hacen lucrativo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el miedo sea una fuente de tr&aacute;fico, mientras la humillaci&oacute;n genera engagement, mientras el racismo pueda presentarse como dato, mientras la misoginia pueda venderse como rebeld&iacute;a y mientras la persecuci&oacute;n de cuerpos vulnerables produzca dinero, el odio seguir&aacute; encontrando formas de circular. La pregunta decisiva no es s&oacute;lo por qu&eacute; se odia, sino qui&eacute;n cobra cuando ese odio se expande.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Gracia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-dique/odio-extrema-derecha-monetiza_132_13302768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 17:57:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/264629d1-0c66-4b88-9cda-32c9e5e7b0d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="13849" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/264629d1-0c66-4b88-9cda-32c9e5e7b0d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="13849" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El odio de la extrema derecha también monetiza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/264629d1-0c66-4b88-9cda-32c9e5e7b0d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Córdoba 2026: ¿ciudad soberana o colonia de Silicon Valley?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cordoba-2026-ciudad-soberana-colonia-silicon-valley_132_13301843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c253fb41-ce3f-44c4-a3e5-99e24e42345e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Córdoba 2026: ¿ciudad soberana o colonia de Silicon Valley?"></p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba es una superposici&oacute;n de civilizaciones, un palimpsesto de estratos que comienza con el comercio tart&eacute;sico de metales y alcanza hoy su capa digital. Bajo el modelo de Smart City, este nuevo estrato pretende erigirse como una malla invisible que promete optimizar recursos mediante la interconexi&oacute;n de datos, pero plantea una duda razonable: &iquest;es la tecnolog&iacute;a un medio para el ciudadano o un fin para la captura de soberan&iacute;a t&eacute;cnica? En la pr&aacute;ctica, la Smart City se despliega como un stack o pila de capas tecnol&oacute;gicas que van desde los sensores en nuestras calles hasta la inteligencia artificial que toma decisiones. El riesgo no es la tecnolog&iacute;a en s&iacute;, sino que este &laquo;cerebro digital&raquo; se convierta en una infraestructura cerrada. C&oacute;rdoba corre el riesgo de pasar de ser una ciudad soberana a ser una ciudad gestionada bajo licencia. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de este escrito es analizar c&oacute;mo este modelo digital cambia la naturaleza ontol&oacute;gica de C&oacute;rdoba; es decir, la esencia misma de lo que significa ser una ciudad. Debemos comprender que hoy, al mismo tiempo que se construye una calle o se instala una infraestructura, se est&aacute; creando un espacio p&uacute;blico virtual. Esta dimensi&oacute;n no es una ficci&oacute;n; es una expansi&oacute;n de la realidad de C&oacute;rdoba que agranda nuestra ciudad hacia lo digital. Como advierte el experto en soberan&iacute;a tecnol&oacute;gica Evgeny Morozov, el peligro es que no estamos viendo este nuevo territorio como lo que es: un espacio p&uacute;blico. Al contratar servicios que dependen de las Big Tech (gigantes de Silicon Valley como Google, Microsoft o Amazon) para gestionar estos datos, el Ayuntamiento cede la soberan&iacute;a de un espacio que deber&iacute;a ser tan p&uacute;blico como el suelo que pisamos. 
    </p><p class="article-text">
        Si este modelo de dependencia le resulta familiar, es porque nuestra tierra lleva dos mil a&ntilde;os sufriendo la misma maldici&oacute;n extractiva. El paralelismo entre los algoritmos actuales y la gesti&oacute;n del mineral en la Corduba romana es asombroso. En el siglo I d.C., la tecnolog&iacute;a punta era el conocimiento metal&uacute;rgico para fundir el cobre de nuestra Sierra: el aes Cordubense. Los yacimientos de Cerro Muriano o las fundiciones de Trassierra no eran de los cordobeses, sino de los publicani (grandes sociedades de capitalistas de Roma) gestionados por conductores (contratistas privados) que actuaban como las Big Tech de hoy. Pero la red era a&uacute;n m&aacute;s vasta: en el norte de la provincia, el yacimiento de Do&ntilde;a Rama (Belmez) revela que &eacute;ramos el principal polo de plomo del mundo occidental. Lingotes marcados con las siglas &laquo;S S&raquo; de la Societas Sisaponensis, una poderosa corporaci&oacute;n citada por Cicer&oacute;n, demuestran que C&oacute;rdoba era el cerebro log&iacute;stico de una red que exportaba recursos por todo el Mediterr&aacute;neo. Seg&uacute;n investigaciones de la UCO, esta empresa ten&iacute;a su capital y sede en Corduba, desplegando una compleja infraestructura de personas y recursos entre el Guadiato y el Valle de Alcudia. C&oacute;rdoba pon&iacute;a el mineral y el sudor; Roma y las corporaciones se quedaban con el valor a&ntilde;adido de la moneda y el control de la red.&ldquo; 
    </p><p class="article-text">
        En el siglo X, C&oacute;rdoba rompi&oacute; este ciclo convirti&eacute;ndose en un centro de soberan&iacute;a del conocimiento. Aquella Qurtuba fue una &laquo;Smart City&raquo; primitiva: mientras el resto de Europa carec&iacute;a de infraestructuras b&aacute;sicas, nuestra ciudad dise&ntilde;aba su propia inteligencia urbana. Un ejemplo magistral es la Noria de la Albolafia, una proeza de ingenier&iacute;a que alimentaba una red hidr&aacute;ulica propia, o el sofisticado sistema de alcantarillado y pavimentaci&oacute;n que hac&iacute;a de C&oacute;rdoba una ciudad funcional. Aquella tecnolog&iacute;a no era alquilada; era fruto de un saber local que se exportaba al mundo. Sin embargo, en 1856, la historia volvi&oacute; a la senda extractiva con el tren. Mientras la ingenier&iacute;a brit&aacute;nica de Cochrane &amp; Co. levantaba estructuras como el popularmente conocido puente de Hierro sobre el arroyo de Pedroches, alzado en 1873 en las inmediaciones de Mirabueno, grandes compa&ntilde;&iacute;as de capital extranjero como la MZA se hac&iacute;an con las concesiones. En este mismo entorno de Chinales, el escoc&eacute;s Duncan Shaw fundaba en 1861 la F&aacute;brica de Plomo de Pozo Ancho, una industria que durante casi un siglo extrajo valor dejando tras de s&iacute; hitos como el cementerio protestante del Arroyo de las Piedras para sus empleados ingleses. C&oacute;rdoba puso la tierra y la mano de obra, pero el &laquo;cerebro&raquo; del negocio y los beneficios viajaron de vuelta a los bancos de Londres y Par&iacute;s. Cuando el modelo entr&oacute; en crisis, las empresas se marcharon dejando una infraestructura obsoleta que el Estado tuvo que nacionalizar en 1941, dando origen a la RENFE, mientras la fundici&oacute;n de Shaw era finalmente derribada en 1959. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en 2026, el mineral es nuestra existencia misma convertida en c&oacute;digo. Para entenderlo, basta observar nuestra &laquo;sombra digital&raquo; cotidiana. Al caminar por C&oacute;rdoba, generamos una media de 288 registros de nuestra ubicaci&oacute;n exacta al d&iacute;a. Al entrar en el casco hist&oacute;rico, una red de cerca de un centenar de sensores y c&aacute;maras inteligentes, financiada con fondos europeos para convertirnos en un &laquo;Destino Inteligente&raquo;, procesa ya nuestra presencia. En milisegundos, el sistema descompone la imagen: estima la edad, registra el color o la marca de nuestra ropa, e identifica si portamos un tel&eacute;fono m&oacute;vil en la mano o una bolsa de una compra reciente. Esta densa malla, que suma desde las c&aacute;maras de control de acceso hasta los nuevos dispositivos 360&ordm; dotados de inteligencia artificial, no busca nuestra seguridad, sino convertir nuestro movimiento en un flujo de datos predecible.
    </p><p class="article-text">
        Esta transformaci&oacute;n no es una hip&oacute;tesis; ya opera de forma silenciosa en los 100.000 contadores de Emacsa (bajo tecnolog&iacute;a de Schneider Electric y AVEVA), en los 1.000 sensores de SADECO y en los 220 cruces semaf&oacute;ricos inteligentes. C&oacute;rdoba est&aacute; siendo diseccionada en bits antes de que hayamos decidido qui&eacute;n posee el bistur&iacute;. Al delegar la gesti&oacute;n de estos servicios esenciales en algoritmos opacos, el Ayuntamiento privatiza de facto la l&oacute;gica de funcionamiento de nuestra propia infraestructura. La eficiencia t&eacute;cnica es hoy el envoltorio de una renuncia: la entrega de nuestra biograf&iacute;a urbana a una inteligencia alquilada que decide, sin transparencia, c&oacute;mo fluye el agua o c&oacute;mo se recoge nuestra basura. 
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica se observa en diversos nodos donde el suelo p&uacute;blico y la tecnolog&iacute;a privada convergen. En centros deportivos como GO fit, la infraestructura t&eacute;cnica permite una monitorizaci&oacute;n constante a trav&eacute;s de llaves digitales y lectores de huella dactilar. Debemos entender que estos registros biom&eacute;tricos no son simples llaves de paso; son par&aacute;metros de nuestra salud, nuestro esfuerzo, frecuencia card&iacute;aca y rendimiento,  convertidos en datos. Este uso de la biometr&iacute;a sit&uacute;a al centro en una zona de alta fricci&oacute;n legal: seg&uacute;n la normativa vigente de la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos (AEPD), la obligatoriedad de la huella es sancionable si no se ofrece una alternativa no invasiva al usuario. Cualquier abonado tiene el derecho de exigir un m&eacute;todo de acceso que no capture su identidad biol&oacute;gica, como una tarjeta f&iacute;sica o un c&oacute;digo, obligando al centro a ofrecer una opci&oacute;n que respete la soberan&iacute;a que empieza, literalmente, en la punta de nuestros dedos. Al vincularse a Mutua Madrile&ntilde;a, el sistema cae bajo la Ley de IA de la UE (AI Act). La gravedad es m&aacute;xima: nuestra biometr&iacute;a y datos de salud viajan a servidores en Italia para ser procesados fuera de nuestra jurisdicci&oacute;n. C&oacute;rdoba exporta el pulso de sus ciudadanos a miles de kil&oacute;metros, un flujo invisible que el Anexo III (5.b) de la normativa clasifica como de &laquo;alto riesgo&raquo; por su potencial impacto en la valoraci&oacute;n de perfiles financieros. 
    </p><p class="article-text">
        Es imperativo aclarar que no se trata de una acusaci&oacute;n de uso, sino de se&ntilde;alar una arquitectura de riesgo que requiere transparencia absoluta. Especial atenci&oacute;n merece la infancia en programas como GO fit Kids, donde la normalizaci&oacute;n de la biovigilancia debe ser auditada bajo el prisma de los derechos del menor. Del mismo modo, en grandes superficies como El Corte Ingl&eacute;s o La Sierra, tecnolog&iacute;as de WiFi Tracking mapean nuestros recorridos, convirtiendo el derecho a la ciudad en un producto de mercado. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la sombra digital llega hasta nuestras c&eacute;lulas. En el Imibic y el Biobanco del Hospital Reina Sof&iacute;a, miles de cordobeses entregamos nuestras muestras biol&oacute;gicas, desde nuestra sangre hasta tejidos de nuestros &oacute;rganos, para investigar enfermedades. Es un acto altruista, pero aqu&iacute; se produce la mayor &laquo;sustracci&oacute;n&raquo; de valor. El sistema funciona como una refiner&iacute;a: el ciudadano pone el ADN, el m&eacute;dico p&uacute;blico pone el trabajo, pero el producto final, el algoritmo que predice un tumor, acaba blindado por patentes extranjeras. Estamos regalando el &laquo;crudo&raquo; biol&oacute;gico para luego comprar la gasolina a precio de oro. Es la misma trampa de nuestro aceite de oliva: vendemos el granel para que otros lo envasen y nos lo vendan como lujo. 
    </p><p class="article-text">
        Es en este proceso de refinamiento donde reside la verdadera trampa del aprendizaje: el valor real para estas empresas no es el dato bruto de hoy, sino el Modelo Digital que esculpen con nosotros. Cada vez que el sistema &laquo;lee&raquo; nuestro esfuerzo en el gimnasio o nuestra respuesta a un tratamiento, su Inteligencia Artificial aprende. Una vez extra&iacute;da la esencia, la empresa puede permitirse el lujo de borrar nuestros registros para cumplir la ley; ya nos han vaciado de su verdadero valor. Se quedan con la L&oacute;gica del Modelo: una &laquo;m&aacute;quina de predecir&raquo; que es propiedad de grandes grupos corporativos. El dato es el rastro; el modelo es el due&ntilde;o del rastro. A este extractivismo se suma la Burbuja de Beneficios (Earnings Bubble), una espiral donde las Big Tech inflan sus balances compr&aacute;ndose servicios entre s&iacute;. Si estas tecnol&oacute;gicas extranjeras se vienen abajo por el estallido de una burbuja alimentada por la especulaci&oacute;n, C&oacute;rdoba corre el riesgo de repetir el error del ferrocarril de 1859. Aquella inversi&oacute;n p&uacute;blica millonaria, realizada en plena fiebre de capitales privados, nos dej&oacute; una red fragmentada y una soberan&iacute;a secuestrada por entidades en quiebra que el Estado tuvo que rescatar d&eacute;cadas despu&eacute;s. Hoy, el peligro es el mismo: financiar con dinero p&uacute;blico, esos 7,6 millones de euros de fondos europeos, una infraestructura de sensores y algoritmos que, si la burbuja estalla, se convertir&aacute; en un cementerio de chatarra digital; una ciudad cuya gesti&oacute;n b&aacute;sica habr&aacute; quedado hu&eacute;rfana de inteligencia propia y atrapada en una &laquo;caja negra&raquo; sin soporte t&eacute;cnico. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta inercia, hoy emerge la alternativa soberana: el proyecto ALIA. Esta infraestructura p&uacute;blica de IA, desarrollada en el Barcelona Supercomputing Center (Centro Nacional de Supercomputaci&oacute;n), permite que instituciones como la Universidad de C&oacute;rdoba (UCO) desarrollen soluciones locales utilizando una base tecnol&oacute;gica auditable. Sin embargo, la soberan&iacute;a real no es un simple cambio de manos del dato; para evitar que la dictadura corporativa sea sustituida por una sinarqu&iacute;a burocr&aacute;tica, este estrato digital debe ser radicalmente abierto y auditable por la sociedad civil. Debemos comprender que la soberan&iacute;a no se alquila al Estado, se ejerce desde la propiedad f&iacute;sica y criptogr&aacute;fica del dato por parte del individuo. Solo bajo este control ciudadano cobra sentido el potencial de este modelo: si un cordob&eacute;s pudiera integrar sus datos biom&eacute;tricos de GO fit en su Carpeta Ciudadana, ese rastro dejar&iacute;a de ser un activo cautivo en un silo privado y pasar&iacute;a a ser una herramienta de autonom&iacute;a personal. La soberan&iacute;a real implica el derecho a la trazabilidad y propiedad del dato: que cada registro generado por el ciudadano lleve una marca de origen que lo identifique como su due&ntilde;o leg&iacute;timo.  
    </p><p class="article-text">
        Esto permitir&iacute;a una portabilidad efectiva: que el ciudadano pueda descargar su historial cl&iacute;nico y deportivo de su gimnasio en un formato abierto y seguro para llevarlo a su m&eacute;dico de elecci&oacute;n o a centros de an&aacute;lisis independientes, permitiendo que su informaci&oacute;n sea analizada por quien &eacute;l decida y no solo por el algoritmo que la captur&oacute;. Al poseer el dato y su clave de cifrado, el cordob&eacute;s deja de ser un sujeto monitorizado para ser el due&ntilde;o de su biograf&iacute;a cl&iacute;nica. Incluso la sanidad local, nutri&eacute;ndose directamente de la inteligencia procesada en este Nodo de Soberan&iacute;a Local, podr&iacute;a proponer chequeos preventivos a colectivos con riesgo cardiovascular bas&aacute;ndose en patrones de actividad real. C&oacute;rdoba debe usar el proyecto ALIA para crear este Modelo Digital Local.  
    </p><p class="article-text">
        Nos acercamos a un horizonte decisivo. En agosto de 2026, cuando finalicen los plazos de implantaci&oacute;n de estos sistemas, el Ayuntamiento tendr&aacute; la &uacute;ltima oportunidad de ser garante de esta soberan&iacute;a mediante la Auditor&iacute;a de Algoritmos, la creaci&oacute;n de Nodos de Soberan&iacute;a Local y la Protecci&oacute;n del Aprendizaje. La plataforma digital &uacute;nica de 7,6 millones de euros no puede ser el precio de nuestra servidumbre. Si C&oacute;rdoba protege con celo sus cuatro declaraciones de Patrimonio de la Humanidad, es hora de entender que este estrato digital es nuestra herencia presente. Por ello, el &laquo;Modelo Digital de C&oacute;rdoba&raquo; debe ser declarado Bien de Inter&eacute;s P&uacute;blico. No podemos permitir que el espejo matem&aacute;tico de nuestra ciudad sea una propiedad privada. Una ciudad que fue faro del conocimiento en el siglo X no puede permitirse ser una colonia digital en el siglo XXI. La &laquo;inteligencia&raquo; de nuestra ciudad debe ser patrimonio de sus ciudadanos, y nuestra biometr&iacute;a una propiedad privada e inalienable, o ser&aacute; una nueva forma de servidumbre. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pancho Gamero, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cordoba-2026-ciudad-soberana-colonia-silicon-valley_132_13301843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 17:57:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c253fb41-ce3f-44c4-a3e5-99e24e42345e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="265985" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c253fb41-ce3f-44c4-a3e5-99e24e42345e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="265985" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Córdoba 2026: ¿ciudad soberana o colonia de Silicon Valley?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c253fb41-ce3f-44c4-a3e5-99e24e42345e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Empresa de Escala a la Empresa Aumentada con IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/empresa-escala-empresa-aumentada-ia_132_13301607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Empresa de Escala a la Empresa Aumentada con IA"></p><p class="article-text">
        Ayer noche le&iacute; un interesante art&iacute;culo publicado en <em>El Confidencial</em> sobre la conocida Paradoja de Solow. Una reflexi&oacute;n econ&oacute;mica que lleva d&eacute;cadas sobre la mesa y que, resumida de forma sencilla, plantea una cuesti&oacute;n aparentemente extra&ntilde;a: &iquest;c&oacute;mo es posible que tecnolog&iacute;as tan transformadoras como los ordenadores, Internet o el software hayan tardado tanto en reflejarse en las estad&iacute;sticas de productividad?
    </p><p class="article-text">
        Mientras le&iacute;a el art&iacute;culo, me di cuenta de que lo que realmente me llamaba la atenci&oacute;n no era la paradoja econ&oacute;mica en s&iacute;, era otra cosa; supongo ser&aacute; porque&nbsp;no soy economista. Llevo m&aacute;s de veinticinco a&ntilde;os trabajando en entornos digitales, ayudando a empresas a adaptarse a cambios tecnol&oacute;gicos, desarrollando modelos de negocio y observando c&oacute;mo cada gran transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica termina alterando la forma en que las organizaciones compiten&nbsp;y leyendo aquella reflexi&oacute;n pens&eacute; que quiz&aacute; estamos haci&eacute;ndonos la pregunta equivocada.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez el verdadero cambio que estamos viviendo no tiene que ver &uacute;nicamente con la productividad, sino que tiene que ver con la capacidad porque la inteligencia artificial no est&aacute; cambiando solamente la forma en que realizamos determinadas tareas, est&aacute; transformando las reglas sobre las que se constru&iacute;a el crecimiento empresarial.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas existi&oacute; una l&oacute;gica relativamente estable, casi b&aacute;sica, que consist&iacute;a en que si una empresa quer&iacute;a crecer necesitaba m&aacute;s personas, m&aacute;s estructura, m&aacute;s recursos, m&aacute;s inversi&oacute;n y m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Las mejoras de eficiencia exist&iacute;an, por supuesto, pero el crecimiento manten&iacute;a una relaci&oacute;n bastante directa con el tama&ntilde;o de la organizaci&oacute;n, es decir, crec&iacute;an aumentado sus recursos. Hoy esa relaci&oacute;n empieza a comportarse de forma diferente, y eso tiene implicaciones enormes.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez una peque&ntilde;a organizaci&oacute;n puede acceder a capacidades que hist&oacute;ricamente estaban reservadas a grandes corporaciones, una pyme puede analizar mercados globales, generar contenidos de alta calidad, desarrollar propuestas comerciales avanzadas, puede automatizar procesos complejos, disponer de asistentes especializados, hasta puede construir sistemas capaces de trabajar de forma coordinada. Y todo eso puedo hacerlo con una inversi&oacute;n infinitamente menor de la que habr&iacute;a necesitado hace apenas unos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso no es una mejora incremental, es un cambio estructural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Empresa de Escala constru&iacute;a su ventaja competitiva a trav&eacute;s del tama&ntilde;o, cuanto m&aacute;s recursos acumulaba, mayor era su capacidad. La Empresa Aumentad sigue una l&oacute;gica diferente, ya que utiliza la IA para multiplicar capacidades, permitiendo hacer m&aacute;s, decidir m&aacute;s r&aacute;pido y competir de otra manera sin necesidad de crecer al mismo ritmo en estructura.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad deja de depender exclusivamente del tama&ntilde;o y empieza a depender tambi&eacute;n de la inteligencia disponible y eso cambia la forma de competir, deber&iacute;a de cambiar la forma de organizarse, de crecer, pero sobre todo, cambia la forma de entender qu&eacute; es una empresa
    </p><p class="article-text">
        Llevo meses escribiendo sobre conceptos como Econom&iacute;a Aumentada, Inteligencia Empresarial Acumulada o Tasa de Amplificaci&oacute;n Productiva (TAP), no porque crea que necesitemos nuevos t&eacute;rminos para todo, m&aacute;s bien&nbsp;porque tengo la sensaci&oacute;n de que estamos intentando describir fen&oacute;menos nuevos utilizando palabras que pertenecen a una realidad anterior.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una persona puede multiplicar varias veces su capacidad gracias a la IA, no estamos hablando &uacute;nicamente de eficiencia, o cuando un equipo puede ejecutar proyectos que antes requer&iacute;an estructuras mucho mayores, no estamos hablando &uacute;nicamente de automatizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si una organizaci&oacute;n puede crecer sin aumentar proporcionalmente sus recursos, tampoco estamos hablando &uacute;nicamente de productividad, parece que estamos hablando de capacidad, y esa nueva capacidad se traslada a la organizaci&oacute;n, la competitividad y la adaptaci&oacute;n. Esa es,&nbsp;en mi opini&oacute;n,&nbsp;una de las claves de todo lo que est&aacute; ocurriendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n sobre la inteligencia artificial suele centrarse en herramientas, qu&eacute; modelo utilizar, desarrollar este u otro agente, automatizar tal o cual procesos o si ya podemos comenzar a delegar, pero sospecho que la conversaci&oacute;n realmente importante es otra.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n no es qu&eacute; puede hacer la IA,&nbsp;es qu&eacute; puede llegar a ser una organizaci&oacute;n cuando incorpora esa capacidad a su estructura. S&iacute;, suena imponente, pero as&iacute; lo veo yo. La tecnolog&iacute;a, por s&iacute; sola, nunca transforma empresas, lo que transforma empresas son las nuevas capacidades que la tecnolog&iacute;a pone a su disposici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Internet no cambi&oacute; el mundo porque conectara ordenadores, sino porque permiti&oacute; crear organizaciones, mercados y modelos de negocio que antes eran imposibles. Yo siempre digo que Internet se a&ntilde;adi&oacute; a la empresa y mejoro la conexi&oacute;n con el exterior, mientras que la IA no se a&ntilde;ade, se integra, multiplicando lo que ya est&aacute;. No estamos simplemente ante una nueva herramienta.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante una nueva capa de capacidad econ&oacute;mica, una capa que afecta a la velocidad, al conocimiento, a la coordinaci&oacute;n, a la ejecuci&oacute;n, al aprendizaje y a la toma de decisiones. Esta es la raz&oacute;n por lo que la&nbsp;pregunta m&aacute;s interesante para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os no ser&aacute; qui&eacute;n utiliza m&aacute;s inteligencia artificial, ni siquiera qui&eacute;n automatiza m&aacute;s procesos, la verdadera pregunta ser&aacute; otra.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; organizaciones ser&aacute;n capaces de convertir esta nueva capacidad en una ventaja competitiva real? La diferencia entre empresas no estar&aacute; &uacute;nicamente en la tecnolog&iacute;a que compren, sino en su capacidad para reorganizarse alrededor de ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ah&iacute; encontremos una explicaci&oacute;n distinta a la famosa Paradoja de Solow. El problema nunca fue que la tecnolog&iacute;a no generara valor, lo que ocurre es que observ&aacute;bamos una transformaci&oacute;n mucho m&aacute;s profunda de lo que parec&iacute;a, una que no cambiaba &uacute;nicamente la productividad, sino que estaba cambiando lo que las organizaciones pod&iacute;an llegar a ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa conversaci&oacute;n, en mi opini&oacute;n, acaba de empezar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/empresa-escala-empresa-aumentada-ia_132_13301607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 08:01:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="62809" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="62809" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De la Empresa de Escala a la Empresa Aumentada con IA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Veinte años de las tertulias 'Café con letras']]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/veinte-anos-tertulias-cafe-letras_132_13300766.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0ba0327-3dde-425e-b1d1-7a9df8dfabe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x657y386.jpg" width="1200" height="675" alt="Veinte años de las tertulias &#039;Café con letras&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Cuando hace justo veinte a&ntilde;os, a finales de mayo de 2006, nos reun&iacute;amos en C&oacute;rdoba un grupo de personas a comentar la novela <em>Demian</em> de Herman Hesse, en el caf&eacute; Espa&ntilde;ol, no podr&iacute;amos predecir que aquella conversaci&oacute;n inicial se prolongar&iacute;a hasta hace solo unos d&iacute;as, esta vez en l&iacute;nea, cuando coment&aacute;bamos otra novela: <em>Volver a casa</em> de Yaa Gyasi. Entre ambas, cientos de libros y de encuentros al amparo de unas lecturas que han sido foco de aprendizaje y de amistad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace veinte a&ntilde;os, Paco, &Aacute;ngel, Rosauro y Carlos fundamos la tertulia literaria <em>Caf&eacute; con letras</em>, fantaseando con que el proyecto transcender&iacute;a al tiempo y al espacio, m&aacute;s como un anhelo colectivo que con una hoja de ruta clara. Hab&iacute;a algo de sue&ntilde;o desmedido y cierto exceso de compromiso para unos muchachos que en la veintena cre&iacute;an en el poder transformador de la literatura. Sent&iacute;amos que aquello que est&aacute;bamos creando solo podr&iacute;a durar si era a golpe (tras golpe) de novela, poes&iacute;a o teatro. En la l&iacute;nea de salida, qued&oacute; el n&uacute;mero cero de la revista literaria del mismo nombre y que pas&oacute; inadvertida por la atm&oacute;sfera cultural de C&oacute;rdoba, pero que quiz&aacute; no tuviera otro fin que el servir de armaz&oacute;n para lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y por el camino tambi&eacute;n quedaron los bares y tabernas que nos vieron discutir con vehemencia hasta que <em>El astronauta</em> y la c&aacute;lida amabilidad de Pablo nos acogieron para convertirse en nuestro hogar durante much&iacute;simos a&ntilde;os.&nbsp;Actualmente, el devenir de los tertulianos nos ha obligado a sacar provecho de las nuevas tecnolog&iacute;as, para que nuestras voces se escuchen desde Europa, Am&eacute;rica o &Aacute;frica, pero siempre habitando el c&aacute;lido ambiente que da la literatura compartida. Y si bien los puntos geogr&aacute;ficos han ido variando, desde primera hora fue la diversidad lo que defini&oacute; a unos lectores que surg&iacute;an de la historia, la medicina, el periodismo, la ingenier&iacute;a, la ense&ntilde;anza, la administraci&oacute;n, o el tejido asociativo cordob&eacute;s. Como se puede comprobar, gente sin formaci&oacute;n acad&eacute;mica y espec&iacute;fica en literatura, pero que por eso mismo ha sabido leer y comentar sin complejos, con una naturalidad y una frescura que todav&iacute;a es la esencia de nuestros encuentros. Eso junto con la curiosidad y las ganas incombustibles de seguir aprendiendo. &iquest;Pero qu&eacute; nos hemos ense&ntilde;ado unos a otros y qu&eacute; nos han ense&ntilde;ados los libros?
    </p><p class="article-text">
        Durante estas dos d&eacute;cadas de <em>Caf&eacute; con letras</em> hemos le&iacute;do a los cl&aacute;sicos (Dostoivesky, Beckett, o Woolf), a contempor&aacute;neos de casi todos los continentes (Mo-yan, Wajdi Mouawad, o Mary Karr) o a integrantes del pante&oacute;n patrio (Gamoneda, Valle-Incl&aacute;n o Alfonso Sastre). Hemos recorrido selvas desconocidas, habitado ciudades imaginadas, mares embravecidos y desiertos descarnados. Y hemos aprendido, por ejemplo, que el poder, cualquiera que sea su origen, corrompe y embrutece, que los actos de sometimiento y humillaci&oacute;n impactan a todos por igual, o que las personas no son materia de comercio. Tambi&eacute;n que podemos reconocernos a nosotros mismos en otros horizontes, en la diversidad de culturas y pueblos visitados mediante la imaginaci&oacute;n. Y que ciertos valores pueden hacer mejor a cualquier sociedad. Porque, sobre todo, la tertulia nos ha permitido ver una misma realidad desde las distintas perspectivas de sus miembros y nos ha descubierto visiones que hubieran pasado inadvertidas sin este tremendo ejercicio de empat&iacute;a que es escuchar al otro y hacer el esfuerzo de comprenderlo. Y es precisamente a eso a lo que nos hemos dedicado Paco, &Aacute;ngel, Rosauro, Carlos, Vero, Tani, Giuseppe, las Elenas, Pura, Yolanda, Eva, Raquel, Miguel, Luca, Luciano, &Aacute;ngela, Cecilia o Itziar&hellip; y todos aquellos (&iexcl;han sido tantos!) que alguna vez han pasado por estos encuentros, donde nos orgullece decir que siempre hemos tenido abiertas las puertas para todo el que ha querido asomarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias a <em>Caf&eacute; con letras</em> por iluminar ese trayecto en el que adem&aacute;s, y como da&ntilde;o colateral, no hemos tenido m&aacute;s remedio que hacernos amigos. Y gracias por demostrar que en C&oacute;rdoba sigue siendo venero de proyectos culturales humildes, pero s&oacute;lidos y de largo aliento. Que la vida nos regale otros veinte a&ntilde;os de tanta dicha entre amigos, quiz&aacute; todav&iacute;a algo locos e inconscientes, pero felices de saber que en ese espacio literario hay un refugio del mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Aacute;ngel Remis, Elena Cobos y Rosauro Varo, miembros de las tertulias &ldquo;Caf&eacute; con letras&rdquo;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/veinte-anos-tertulias-cafe-letras_132_13300766.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 17:56:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d0ba0327-3dde-425e-b1d1-7a9df8dfabe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x657y386.jpg" length="494893" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d0ba0327-3dde-425e-b1d1-7a9df8dfabe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x657y386.jpg" type="image/jpeg" fileSize="494893" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Veinte años de las tertulias 'Café con letras']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d0ba0327-3dde-425e-b1d1-7a9df8dfabe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x657y386.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Iván y Hadoum': los cuerpos atravesados]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/ivan-hadoum-cuerpos-atravesados_132_13301143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5076b373-6c42-4682-bf39-a39c2ea39c44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Iván y Hadoum&#039;: los cuerpos atravesados"></p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca en la que se ha hecho tan frecuente hablar de vulnerabilidad, me temo que tal vez para esquivar la potencia pol&iacute;tica de t&eacute;rminos como subordinaci&oacute;n o desigualdad, pareciera, sin embargo, que el frenes&iacute; de los discursos y la aceleraci&oacute;n comunicativa nos impidieran darnos cuenta de que todas y todos somos seres corp&oacute;reos y, por tanto, crepusculares, inacabados, siempre en tr&aacute;nsito. De ah&iacute; que todos los procesos de exclusi&oacute;n social atraviesen justamente los cuerpos y se traduzcan en heridas que, desde lo f&iacute;sico y lo emocional, acaban teniendo la radicalidad propia de lo pol&iacute;tico. Quiz&aacute;s ante la furia de las identidades trinchera hemos ido prescindiendo, o como m&iacute;nimo situando en un lugar secundario, la experiencia brutal que supone saberse un sujeto con las alas m&aacute;s cortas o, dicho de otra manera, con la dignidad en entredicho. Una realidad que, por cierto, deber&iacute;amos tener presente ante un pr&oacute;ximo 28 de junio que no deber&iacute;a olvidar que tanto la vindicaci&oacute;n como la celebraci&oacute;n pasa por los cuerpos m&uacute;ltiples e imperfectos. O sea, lo m&aacute;s opuesto a las demandas crueles de felicidad con que el mercado, tambi&eacute;n el de la diversidad, nos nubla la mente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todo ello nos habla uno de los debuts cinematogr&aacute;ficos m&aacute;s reveladores de la temporada. Me refiero a <em>Iv&aacute;n y Hadoum</em>, el primer largometraje del almeriense Ian de la Rosa, que cuando era adolescente, y se llamaba Rosa, ya les dijo a sus padres que quer&iacute;a ser director de cine. La pel&iacute;cula, que tan facilonamente podr&iacute;amos explicar como una suerte de Romeo y Julieta en la Almer&iacute;a de los invernaderos, tiene la gran virtud de mostrarnos esa parte de la realidad que no solemos mirar, incluso me atrever&iacute;a a decir que nos molesta mirar, y que tiene que ver con&nbsp;las condiciones de precariedad que genera un sistema que, atravesado por las jerarqu&iacute;as de clase y por el orden binario de g&eacute;nero, provoca exclusiones y sit&uacute;a a muchos sujetos al borde de la dignidad. La historia de amor entre Iv&aacute;n,&nbsp;un chico trans, convertido a su vez en el &ldquo;hombre de su casa&rdquo;, con toda la carga de sost&eacute;n que eso tiene en un mundo todav&iacute;a patriarcal, y Hadoum, la joven hispano-marroqu&iacute; que no se conforma con las cartas marcadas para ella, nos lleva de la mano por territorios sobre los que, privilegiados, a veces sentamos c&aacute;tedra sin ton ni son. Esa, supongo que para muchos, &ldquo;extra&ntilde;a pareja&rdquo;, nos interpela, sin necesidad de subrayados did&aacute;cticos, sobre la pr&aacute;ctica del pluralismo de cuerpos, deseos y opciones. En un mundo en el que, m&aacute;s all&aacute; de las conquistas formales que se traducen, con suerte, en leyes, la efectividad de los derechos depende del disfrute de unas condiciones socio-econ&oacute;micas y culturales que sostengan nuestra autonom&iacute;a. En este sentido, el periplo de Iv&aacute;n y Hadoum es la historia de ese proceso de conquista de&nbsp;su autonom&iacute;a para, desde ella, ser capaces de manejar el tim&oacute;n de sus vidas. Una autonom&iacute;a que siempre es relacional y que, por tanto, est&aacute; condicionada por los entornos familiares, las culturas de referencia y, por supuesto, la posesi&oacute;n de los recursos necesarios para escapar de las dependencias.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de mostrarnos una realidad todav&iacute;a escasamente visible en el cine, la de las masculinidades trans, Ian de la Rosa es valiente en su apuesta por hacer cine &ldquo;social&rdquo;, una etiqueta que no siempre se traduce en narraciones capaces de elevarse por encima de lo documental, al tiempo que cuida con mimo esos &ldquo;peque&ntilde;os&rdquo; espacios &ndash; como los que representan las familias de los dos protagonistas &ndash;&nbsp;que tan bien nos explican c&oacute;mo nuestra autopercepci&oacute;n es siempre parte de una realidad colectiva. Y, todo ello, claro, en ese entorno casi m&aacute;gico que es siempre Almer&iacute;a, el Sur tan ignorado de Agust&iacute;n G&oacute;mez Arcos, y no solo desde el punto de vista de los mares de pl&aacute;stico o de las soledades del desierto, sino tambi&eacute;n de ese mar y esas rocas en las que los cuerpos, los cuerpos de Iv&aacute;n y Hadoum, nos muestran cicatrices y posibilidades, deseo y ternura. Un espejo frente al que evidenciar que la normalidad siempre es un ejercicio de furia del poderoso y, en paralelo, un refugio para que quienes nos creemos ilusamente a salvo de la hermosa vulnerabilidad que nos define. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/ivan-hadoum-cuerpos-atravesados_132_13301143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 17:55:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5076b373-6c42-4682-bf39-a39c2ea39c44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="133826" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5076b373-6c42-4682-bf39-a39c2ea39c44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="133826" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Iván y Hadoum': los cuerpos atravesados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5076b373-6c42-4682-bf39-a39c2ea39c44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ocho mejores notas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/ocho-mejores-notas_132_13296698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fb1c42f-3045-42b7-8615-c13d2ff2db3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las ocho mejores notas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Irene Pozo, la mejor nota de la PAU en Córdoba con un 10 en varias asignaturas y en Bachillerato</p></div><p class="article-text">
        Hace muchos a&ntilde;os, un profesor de Literatura de Fern&aacute;n N&uacute;&ntilde;ez, Miguel &Aacute;ngel Toledano, me explic&oacute; la causa por la que tanta gente del pueblo hab&iacute;a estudiado y prosperado. E incluso los que no hab&iacute;an podido sacarse una carrera, hab&iacute;an emprendido, con tremendo &eacute;xito: &ldquo;Cuando eres joven, aqu&iacute; solo hay dos salidas: o el campo o estudiar&rdquo;. Y no, no conozco a nadie que en aquellos a&ntilde;os considerase trabajar en el campo como la mejor opci&oacute;n, por una infinidad de razones.
    </p><p class="article-text">
        El pasado Martes de Feria, en una biblioteca llena hasta reventar, David Ucl&eacute;s contaba lo que le dijo su padre el d&iacute;a que lo dej&oacute; en C&oacute;rdoba para que estudiase Traducci&oacute;n: si los estudios no iban bien, su futuro era ser guardia civil o los olivos que cultivaba su familia desde hac&iacute;a d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, la mayor parte de los alumnos que se matriculan en la educaci&oacute;n p&uacute;blica lo hacen porque no pueden hacerlo en un concertado o un privado. Si no, no tengo duda de que m&aacute;s del 80% optar&iacute;a por esta opci&oacute;n. En la concincia de los padres siempre pesar&aacute; que la concertada o la privada siempre va a ser una opci&oacute;n mejor, que abra m&aacute;s puertas y que genere menos problemas. Cuando al menos en igualdad de condiciones parece que es exactamente al rev&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana hemos conocido las notas de la PAU en C&oacute;rdoba, la antigua Selectividad, que tantos hicimos y sufrimos, y que tantos recuerdos nos trae. Las ocho mejores notas de la PAU en C&oacute;rdoba son de estudiantes de la educaci&oacute;n p&uacute;blica. Un tercio de los estudiantes cordobeses est&aacute;n matriculados en la concertada o la privada. Pr&aacute;cticamente la mitad de los centros escolares de la provincia son ya o concertados o privados. La proporci&oacute;n no es la misma que el resultado de la PAU.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del clich&eacute; de que en la concertada o privada las notas son m&aacute;s flexibles que en la p&uacute;blica (algo que est&aacute; por demostrar y en lo que no creo), hay varios factores diferenciales que hacen que la p&uacute;blica tenga mejores resultados. El primero es que a&uacute;n hoy sigue teniendo mejores recursos, paga mejor a sus profesores, que tienen que superar unas oposiciones cada vez m&aacute;s complicadas. Pero para m&iacute; el m&aacute;s importante es que para muchos estudiantes es, como el t&iacute;tulo de esta columna, la &uacute;ltima oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Estoy cansado de una frase que se repite mucho en el turbocapitalismo que viene de Estados Unidos: para hacerte rico antes tienes que haberte arruinado dos o tres veces. Los que venimos de abajo sabemos que en la vida real solo hay una oportunidad, que no se va a volver a repetir.
    </p><p class="article-text">
        En la p&uacute;blica toca madurar mucho antes y saber que es ahora o nunca. Que si no sacas nota, no vas a poder hacer lo que realmente te gusta. Y que equivocarse es un lujo que no te puedes permitir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/ocho-mejores-notas_132_13296698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 17:40:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0fb1c42f-3045-42b7-8615-c13d2ff2db3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="148956" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0fb1c42f-3045-42b7-8615-c13d2ff2db3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="148956" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las ocho mejores notas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0fb1c42f-3045-42b7-8615-c13d2ff2db3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuestión de atención. Más que mirar]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cuestion-atencion-mirar_132_13299935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/888c3cbc-25c2-4820-be01-df238b9fadf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuestión de atención. Más que mirar"></p><p class="article-text">
        No s&eacute; si es el destino en esa especie de confluencia de factores que hacen que algo ocurra en el momento que tiene que ocurrir y darte cuenta de ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En vez de ir andando al trabajo, ese d&iacute;a lo haces en el coche de alguien que te deja en una esquina. Al doblar, te topas con un amigo que hace mucho tiempo que no ves y te paras a charlar. Mientras hablas, llama tu atenci&oacute;n el escaparate de libros que hay detr&aacute;s de tu interlocutor, una librer&iacute;a a la que nunca has entrado. Y, entre todos, un libro capta tu mirada. Tiene en la portada un s&iacute;mbolo grande en japon&eacute;s. Y t&uacute; has ido a Jap&oacute;n hace muy poco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Das un breve repaso con tu amigo a los &uacute;ltimos a&ntilde;os de vuestras vidas y la conversaci&oacute;n deriva, como ahora casi siempre, en hablar de esa jubilaci&oacute;n en la que ya se hallan instalados muchos de tus coet&aacute;neos. No puedes dejar de mirar aquel libro. Cuando te despides, decides saber de qu&eacute; trata. Entras a la librer&iacute;a y lo pides.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La secci&oacute;n interior de la portada habla de la autora y ves que se trata de una mujer japonesa. Interesante. Te dices. Y entonces lees que es su obra p&oacute;stuma y que &ldquo;juega un papel esencial en<em> Perfect Days (2023)</em>, la pel&iacute;cula de Win Wenders aclamada por la cr&iacute;tica y nominada al &Oacute;scar a la mejor pel&iacute;cula internacional de 2024&rdquo;. A&uacute;n m&aacute;s interesante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vas entonces a la contraportada y aparece la rese&ntilde;a sobre el libro de un se&ntilde;or japon&eacute;s que no tienes ni idea de qui&eacute;n es, pero que ha escrito &ldquo;el fruto de sus andanzas son estas deslumbrantes memorias que iluminan el paisaje, la historia y la cultura japoneses, y que nos hablan de la belleza, la p&eacute;rdida, la fugacidad y los ciclos de la naturaleza y la vida&rdquo;. Bueno, parece que alguien te est&aacute; leyendo el pensamiento sobre todo esto que desde hace tiempo tanto te interesa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, abres por una p&aacute;gina cualquiera y tu mirada va directa a esta l&iacute;nea &ldquo;sin poder evitarlo, pens&eacute; en la rapidez con que estaba envejeciendo, pero me dije: &rdquo;Espera, todav&iacute;a es pronto para renunciar&ldquo;.&nbsp;&iquest;Es tu propio pensamiento? No, no puede ser. Es solo un libro que ha topado conmigo - te dices-. Enmarcas las cejas con un gesto de perplejidad contenida y entonces te fijas en el siguiente p&aacute;rrafo de la misma p&aacute;gina y lees en voz alta:&nbsp;&rdquo;en ocasiones, puedo realizar de improviso y con facilidad lo que no he sido capaz de hacer durante a&ntilde;os&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la vida ocurren cosas. Es verdad que, en mi caso, siempre fui una observadora natural. Tal vez por eso veo cosas. Aunque suene a pel&iacute;cula de miedo. Cuando alguien ve&iacute;a solo un &aacute;rbol, yo ve&iacute;a la forma de su tronco y el musgo de su corteza para descubrir, mucho despu&eacute;s, que donde est&aacute; ese musgo es donde est&aacute; el norte &iexcl;Qu&eacute; importante es no perder nunca el norte! Hasta los &aacute;rboles lo saben.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy no quiero contarles nada m&aacute;s. Solo que hay una confluencia de factores, aparentemente imprevistos, a los que hay que prestar atenci&oacute;n. La atenci&oacute;n es de las cosas m&aacute;s importantes de la vida. Ya nos lo dec&iacute;an en la escuela: &ldquo;ni&ntilde;a estate atenta&rdquo;. Y resulta que ahora tambi&eacute;n el <em>mindfulness </em>consiste<em>&nbsp;</em>en eso, en practicar la atenci&oacute;n. Para m&iacute; siempre estuvo todo ah&iacute; afuera. A tu alrededor. Solo hab&iacute;a que saber escuchar las se&ntilde;ales. Y mira que a veces son demasiadas, pero lamentablemente miramos a otro lado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sal&iacute; de la librer&iacute;a con aquel libro en la mano, apret&aacute;ndolo muy fuerte como si alguien me hubiera dicho que de &eacute;l depend&iacute;a mi vida. Y no, mi vida depende de m&iacute;, pero tambi&eacute;n de la atenci&oacute;n que presto a unas cosas y el desprecio al que someto otras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Les dejo. Tengo lectura por delante y una pel&iacute;cula que ver.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cuestion-atencion-mirar_132_13299935.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 17:40:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/888c3cbc-25c2-4820-be01-df238b9fadf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1990672" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/888c3cbc-25c2-4820-be01-df238b9fadf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1990672" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuestión de atención. Más que mirar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/888c3cbc-25c2-4820-be01-df238b9fadf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El chato vuelo de Bellido]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/chato-vuelo-bellido_132_13297368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2943ed3-57d9-4a18-b119-934d7b592e13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El chato vuelo de Bellido"></p><p class="article-text">
        La cultura siempre ocasiona quebraderos de cabeza a quienes no la disfrutan ni cultivan de forma habitual. Recelosos de sus mecanismos y maneras, el entramado creativo se convierte en fastidio. Leer exige tiempo y atenci&oacute;n y tambi&eacute;n escuchar m&uacute;sica o ver cine lo precisa. La pintura, en cambio, no precisa de tiempo para ser percibida. Un simple vistazo parece suficiente para captar su contenido. Pero, ay, el problema surge con el arte contempor&aacute;neo, cuando lo que vemos se escapa a nuestra comprensi&oacute;n y cuestiona los valores de nuestro peque&ntilde;o mundo burgu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La imagen del alcalde Bellido desprende tener una vida plana. No digo yo que la tenga, sino que esa percepci&oacute;n es la que desprende. No imaginamos que sea un voraz lector ni un adicto de la literatura, porque la pr&aacute;ctica de la lectura fomenta el encantamiento de la palabra y reviste a tus razonamientos de matices dial&eacute;cticos. Tampoco lo imagina uno extasi&aacute;ndose ante un cuadro de Rothko. Y no es que no haya tenido oportunidades para entrar en contacto con el arte contempor&aacute;neo. En el cat&aacute;logo de la primera exposici&oacute;n que organic&eacute; en la Sala Vimcorsa (Equipo 57. Esculturas) all&aacute; por 2002, Bellido Roche figuraba ya como representante del PP en su Consejo de Administraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puede que para los pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles conservadores la cultura no sea una asignatura exigible. Con nostalgia a&ntilde;ora uno aquella recomendaci&oacute;n que recibiera Jacques Chirac de Val&eacute;ry Giscard d&rsquo;Estaing de que adquiera mayores brillos de sofisticaci&oacute;n cultural si quer&iacute;a llegar alg&uacute;n d&iacute;a a representar a la ciudadan&iacute;a francesa.
    </p><p class="article-text">
        Ya s&eacute; que est&aacute; feo comparar, pero para eso lo hago. A Francisco de la Torre lo puedes introducir en cualquier &aacute;gora cultural sin que ponga cara de boniato. Unos amigos m&iacute;os, votantes de Podemos, se desplazaron hasta M&aacute;laga porque quisieron conocerlo. Hechas las presentaciones, De la Torre empez&oacute; a disertar de lo divino y humano con una naturalidad aplastante. Francisco de la Torre siempre se ha distinguido por su excelente ojo para seleccionar asesores. He ah&iacute; la clave de su inteligencia. En C&oacute;rdoba residen un notario (&iexcl;un notario!) y un abogado (&iexcl;un abogado!) que disponen de un amplio conocimiento sobre arte contempor&aacute;neo. O sea que el ideario conservador (que se le suponen a ambas profesiones) no es &oacute;bice para disponer de criterios y sensibilidad en esa materia tan espesa para algunos que es el arte contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos que Bellido contara con el asesoramiento de alguno de ellos. Sin dudarlo, y por motivos de higiene institucional en una ciudad con tantas declaraciones patrimoniales, le instar&iacute;a a rechazar de inmediato el convenio de colaboraci&oacute;n con el Museo Europeo de Arte Contempor&aacute;neo de Barcelona. Porque esa colecci&oacute;n se articula sobre bases muy reaccionarias, muy obsoletas en el discurso de las artes visuales y muy &ntilde;o&ntilde;as en el relato de la contemporaneidad. Y porque es una colecci&oacute;n churriburri.
    </p><p class="article-text">
        El dilema no es colaborar o rechazar a una empresa privada. El problema es que esa empresa privada parece ofrecer muy chatos beneficios a la ciudad. Pero Bellido Roche no se baja del burro. Y no solamente eso sino que empieza a mercadear ofreciendo el espacio de Regina a los opositores cr&iacute;ticos a su plan. Lo que denota que para &eacute;l la cultura es el caramelo que se le ofrece al ni&ntilde;o para que no moleste y olvidando que la cultura es el principio para obtener una sociedad m&aacute;s arm&oacute;nica y aventurera, el m&eacute;todo para lograr mayores cotas de razonamiento, el sistema para crecer y mejorar como personas y, sobre todo, el eje vertebrador de toda acci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;El eje vertebrador de toda acci&oacute;n pol&iacute;tica! A Bellido esta premisa le debe sonar a pamemas. &iexcl;Un poco de sofisticaci&oacute;n cultural y algo de implicaci&oacute;n personal y criterio en su gesti&oacute;n, padre m&iacute;o!&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Báez, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/chato-vuelo-bellido_132_13297368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 18:00:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a2943ed3-57d9-4a18-b119-934d7b592e13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="266349" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a2943ed3-57d9-4a18-b119-934d7b592e13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="266349" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El chato vuelo de Bellido]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a2943ed3-57d9-4a18-b119-934d7b592e13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Un golazo para siempre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/golazo_132_13297353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fab2244a-be40-4232-8ea7-55fcec44ea82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Un golazo para siempre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Hoy la Iglesia ha hecho un golazo para siempre” (Leon XIV, 8 de junio de 2026 en el estadio del Real Madrid)</p></div><p class="article-text">
        Estas palabras pronunciadas por el Papa a las pocas horas de haber dado un discurso a congresistas y senadores, con representaci&oacute;n de los poderes del Estado, mostraban el j&uacute;bilo del jugador que ha sentenciado el partido. El lunes 8, Prevost, con el serm&oacute;n del Congreso en el que se erigi&oacute; en referente moral de los poderes del Estado espa&ntilde;ol, aplaudido hasta la extenuaci&oacute;n por todos ellos, marc&oacute; un golazo por toda la escuadra derecha a la democracia y a la aconfesionalidad proclamada en la constituci&oacute;n. Ese gol marc&oacute; la victoria del catolicismo y de su Iglesia sobre derechos humanos como la libertad de conciencia y la nodiscriminaci&oacute;nn ni privilegios por raz&oacute;n de creencias. El gol ha sido tan magn&iacute;fico que dej&oacute; hundido y humillado al equipo de la laicidad del Estado, de la soberan&iacute;a popular representada en los legisladores, de la separaci&oacute;n de poderes y de la separaci&oacute;n del Estado y las religiones.
    </p><p class="article-text">
        En la jugada se han impuesto todos los argumentos del equipo visitante: la supeditaci&oacute;n de las leyes a la supremac&iacute;a moral; el ataque a la legislaci&oacute;n sobre libertades sexuales, sobre los derechos reproductivos, sobre el derecho a una muerte digna; la libertad de las familias para exigir el adoctrinamiento a su gusto de los menores, pag&aacute;ndolo con dinero del com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Apenas ha habido ataques del equipo de casa, a pesar de tener recursos tan potentes como: el expolio de gran parte del patrimonio nacional; los miles de bebes robados; las v&iacute;ctimas del patronato de protecci&oacute;n a la mujer; el reclamo de verdad, justicia y reparaci&oacute;n de las decenas de miles de v&iacute;ctimas de pederastia eclesi&aacute;stica; la exigencia de perd&oacute;n por la participaci&oacute;n en el golpe contra la rep&uacute;blica y ser el soporte ideol&oacute;gico del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de estos posibles ataques han tenido efecto, ante el freno de defensas tan potentes como las palabras paz o inmigrantes. Los intentos de penetraci&oacute;n de jugadores locales laicistas, las asistencias continuas a los grupos parlamentarios se han visto repelidos por ellos mismos, tan descoordinados que, salvo alguna excepci&oacute;n, disparaban sobre su propia meta.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n influy&oacute; el clamor del grader&iacute;o, copado por hinchas leoninos o el apoyo descarado y cansino de los &aacute;rbitros medi&aacute;ticos. Sin minusvalorar el hecho de haberse encomendado al ap&oacute;stol Santiago y a la virgen del Pilar.
    </p><p class="article-text">
        Con este golazo la Iglesia consigue recuperar la copa del Estado Cat&oacute;lico, que durante tantos a&ntilde;os hab&iacute;a ostentado. Esa que viene de la tradici&oacute;n de los Reyes Cat&oacute;licos, que simbolizan la unidad en la religi&oacute;n y la monarqu&iacute;a, y que destierra a quien no lo asuma. El premio tiene un gran valor ideol&oacute;gico, pero tambi&eacute;n inmensos privilegios econ&oacute;micos: la apropiaci&oacute;n de unos 100.000 inmuebles, exenciones fiscales de todo tipo, cesi&oacute;n de una parte de la recaudaci&oacute;n fiscal, convenios de gran parte de los servicios sociales, de hospitales, de escuelas, explotaci&oacute;n del Patrimonio&hellip; Hasta 13.000 m&euro; anuales, casi un 0,8% del PIB. Ahora durante varios d&iacute;as debemos soportar el paseo triunfal por una buena parte del territorio, celebrando diversos eventos que dejen evidencia de su victoria.
    </p><p class="article-text">
        Y esto nos lo hemos buscado nosotros mismos. No ten&iacute;amos ninguna necesidad de traer a jugar a ese equipo en nuestro campo. Y mucho menos a darle todas las facilidades y recursos. Y sobre todo organizar el partido de manera tan favorable para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tendremos que resignarnos a que esto sea &ldquo;para siempre&rdquo;? Si no queremos que sea as&iacute;, debemos reorganizar y reforzar nuestro equipo. El club debe activarse. Habr&aacute; que poner a entrenar a la numerosa potencial cantera, el 40% de no creyentes, los creyentes no practicantes, 35%, y los laicos de entre el 18% de practicantes. Toda esa mayor&iacute;a, sin duda, tiene capacidad para preparar una buena selecci&oacute;n que nos represente y luche por los colores de la libertad de conciencia, la igualdad y el bien com&uacute;n. Que recupere el buen juego de la verdadera democracia laica. Y conseguir, por fin, la Copa del Estado Laico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Jos&eacute; Antonio Naz Valverde, presidente de Europa Laica.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Naz, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/golazo_132_13297353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 18:00:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fab2244a-be40-4232-8ea7-55fcec44ea82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="10636449" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fab2244a-be40-4232-8ea7-55fcec44ea82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10636449" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Un golazo para siempre?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fab2244a-be40-4232-8ea7-55fcec44ea82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hay que tender puentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/hay-tender-puentes_132_13297329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9ce2953-485e-40d0-a82e-33de39790c54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hay que tender puentes"></p><p class="article-text">
        El pasado 24 de mayo publiqu&eacute; en este mismo medio un art&iacute;culo bajo el t&iacute;tulo de &ldquo;Democracia versus socialismo&rdquo;. En &eacute;l, tras una serie de reflexiones, me atrev&iacute; a proponer la abstenci&oacute;n del PSOE en el debate de investidura del pr&oacute;ximo presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a. Primero, porque el vencedor de las &uacute;ltimas elecciones auton&oacute;micas ha sido el Partido Popular, por holgada mayor&iacute;a, y le corresponde gobernar. Segundo, porque al no tener mayor&iacute;a absoluta, precisa del apoyo o de la abstenci&oacute;n de otras formaciones pol&iacute;ticas para lograr la investidura. Tercero, porque frente a la eventualidad de un pacto de mayor o menor alcance entre el PP y la extrema derecha antidemocr&aacute;tica que representa Vox, el PSOE deber&iacute;a sacrificarse, aceptar su derrota, facilitar esa investidura y luego hacer una oposici&oacute;n responsable, como establecen las reglas del juego democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Comprendo que a m&aacute;s de un militante y votante socialista le haya parecido desacertada e inadecuada la propuesta que suger&iacute;. Pero vuelvo a insistir en ella cuando se aproxima el momento de la verdad en el Parlamento auton&oacute;mico. Al escribir estas l&iacute;neas el previsible pacto PP-Vox, que ya es realidad en otras Comunidades, no se ha producido en Andaluc&iacute;a. Esto quiere decir que estamos a tiempo de impedir que se produzca aqu&iacute;, con las nefastas consecuencias que aparejar&iacute;a a la calidad democr&aacute;tica y a la p&eacute;rdida de muchos de los valores que contempla nuestra Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace poco llegu&eacute; a creer que lo escrito el 24 de mayo era solo producto de mis reflexiones o simples elucubraciones derivadas de mi edad. Pero observo que no estoy solo. El portavoz socialista en el Parlamento de Extremadura, &Aacute;lvaro S&aacute;nchez Cotrina, ha dicho en la c&aacute;mara regional que su grupo est&aacute; dispuesto a apoyar y salvar los presupuestos auton&oacute;micos a cambio de que el PP rompa con Vox y sean cesados sus consejeros, proponiendo la firma de siete grandes acuerdos estrat&eacute;gicos en &aacute;reas fundamentales. Es m&aacute;s o menos lo que se&ntilde;al&eacute; en mi art&iacute;culo. Como era previsible, el PP ha respondido diciendo que la propuesta socialista ha llegado tarde y despu&eacute;s de haber votado en contra de la se&ntilde;ora Guardiola en su investidura como presidenta de Extremadura. Esta fue la postura del entonces candidato, Miguel &Aacute;ngel Gallardo, despu&eacute;s de haber conseguido el peor resultado para su partido en unas elecciones auton&oacute;micas. No carecen de raz&oacute;n los populares extreme&ntilde;os porque esa propuesta debi&oacute; haberse producido en la investidura y no despu&eacute;s, cuando los pactos PP-Vox se han consumado.
    </p><p class="article-text">
        Si en Extremadura parece muy dif&iacute;cil romper con la deriva que ha supuesto la entrada de los antidem&oacute;cratas en el Gobierno regional, en Andaluc&iacute;a a&uacute;n hay tiempo para evitarlo. Por ello aplaudo las declaraciones de &Oacute;skar Mart&iacute;n, secretario general de UGT-Andaluc&iacute;a, que acaba de se&ntilde;alar la necesidad de un acuerdo estrat&eacute;gico entre PP y PSOE para posibilitar el Gobierno de Juanma Moreno sin las ataduras de Vox. O sea, romper con la equivocada pol&iacute;tica de bloques antag&oacute;nicos que hoy impera en Espa&ntilde;a y &ldquo;tender puentes entre dem&oacute;cratas de verdad&rdquo;. Si ese acuerdo es aceptado por el PP de Andaluc&iacute;a, nadie podr&aacute; poner en duda su compromiso con la democracia por encima de intereses personales y partidistas. Si lo hace el PSOE habr&aacute; reafirmado que la DEMOCRACIA es su principal se&ntilde;a de identidad. Ya lo dijo Indalecio Prieto al manifestar que era &ldquo;socialista a fuer de liberal&rdquo;. Porque no se puede ser liberal y garantizar el disfrute de la&nbsp;libertad sin ser socialista, ni esta militancia es posible sin poner por encima de todo a la libertad &ndash;la verdadera y no la de tomar ca&ntilde;as- y a la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Estoy de acuerdo con esa pol&iacute;tica de tender puentes. Primero, porque es lo que se&ntilde;ala el raciocinio, no lo que demandan las v&iacute;sceras. Segundo, porque siempre es preferible un entendimiento en aquello que de verdad nos une, para evitar a quienes propagan la destrucci&oacute;n de nuestro orden democr&aacute;tico. Y tercero, porque es lo que nos ense&ntilde;a a Historia.
    </p><p class="article-text">
        En esto me van a permitir que les hable como historiador y les se&ntilde;ale dos ejemplos a considerar para intentar ver m&aacute;s all&aacute; de la cortedad que hay ante nuestras narices. El primero de ellos nos lleva a la reconstrucci&oacute;n de Europa tras el desastre de la Segunda Guerra Mundial. Entonces fue necesario, entre otras cosas, un gran acuerdo entre la democracia cristiana y la socialdemocracia para evitar que reverdeciera el fascismo o se impusiera el totalitarismo stalinista. Gracias a ese gran acuerdo Europa alcanz&oacute; unas cotas de estabilidad pol&iacute;tica y de bienestar que a&uacute;n perviven.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El otro ejemplo hay que buscarlo en el Reino Unido, con la reforma electoral preconizada en 1884 por el premier liberal William Ewart Gladstone y pactada con los conservadores. Aquello cre&oacute; tensiones en su propio partido y le perjudic&oacute; moment&aacute;neamente, hasta el punto de perder las elecciones de 1886. Pero no dud&oacute; en hacerla porque con esas reformas se ampliaba el derecho al voto y se evitaban los movimientos revolucionarios que asolaban al resto de Europa. As&iacute;, el Reino Unido continu&oacute; sin sobresaltos su camino para conseguir pasar de un r&eacute;gimen liberal controlado por las minor&iacute;as a otro cada vez m&aacute;s democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La opini&oacute;n que traslado en estas l&iacute;neas no deja de ser la de un simple ciudadano que cree en los valores de nuestra Constituci&oacute;n y en la democracia. Un ciudadano que conoci&oacute; lo que fue Espa&ntilde;a bajo una dictadura en la que la libertad fue suplantada por la tiran&iacute;a. Un ciudadano que ha dedicado su trayectoria profesional a la investigaci&oacute;n y a la docencia de la Historia. Buena parte de ella ha abarcado lo que fue el pasado del socialismo cordob&eacute;s en particular y espa&ntilde;ol en general. Su historia no ha sido la de los maximalismos &ndash;aunque de todo ha habido- sino la de un partido y una organizaci&oacute;n sindical que han contribuido m&aacute;s que nadie a hacer de Espa&ntilde;a un pa&iacute;s democr&aacute;tico que preconiza como sus valores la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo. Si ha contribuido a este logro, tiene ahora la responsabilidad de preservarlo cuando se asoman nubarrones sobre su futuro. Por ello aplaudo las palabras de &Aacute;lvaro S&aacute;nchez Cotrina y &Oacute;skar Mart&iacute;n que han sabido imponerse a quienes hoy deber&iacute;an callar y dar un paso atr&aacute;s despu&eacute;s de haber sufrido las mayores derrotas electorales de su partido en Extremadura y Andaluc&iacute;a. Los perdedores en ambos territorios han de asumir la lecci&oacute;n de reconocer sus fracasos. No les queda m&aacute;s alternativa que permitir la llegada de una savia nueva que anteponga el sentido del Estado y la prioridad de la defensa de la democracia a todo lo dem&aacute;s. A&uacute;n hay tiempo para ello. Esto es m&aacute;s sencillo que lo que hicieron otros socialistas que les precedieron: pagar con sus vidas la defensa de la libertad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel García Parody, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/hay-tender-puentes_132_13297329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 18:00:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f9ce2953-485e-40d0-a82e-33de39790c54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="404478" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f9ce2953-485e-40d0-a82e-33de39790c54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="404478" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hay que tender puentes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f9ce2953-485e-40d0-a82e-33de39790c54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Plataforma contra la macroplanta de biometano en Baena]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/plataforma-macroplanta-biometano-baena_132_13289602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/356a84d8-d742-4704-9ddd-7e5cd9536aad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Plataforma contra la macroplanta de biometano en Baena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Se se&ntilde;alaba en el medio local <em>Baena Hoy </em>el pasado 31 de mayo, en un interesante art&iacute;culo, la opacidad con que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Baena ha tratado todo lo relativo a la macroplanta de biometano proyectada en el t&eacute;rmino municipal. Porque desde 2024, en que se iniciaron los tr&aacute;mites, algunos de ellos en el propio Ayuntamiento de Baena, el vac&iacute;o informativo ha contribuido a exacerbar los recelos de la opini&oacute;n p&uacute;blica sobre un proyecto que ha percibido que se mov&iacute;a en lo que podr&iacute;amos denominar un &ldquo;punto ciego&rdquo; o &ldquo;&aacute;ngulo muerto&rdquo;. Ambas denominaciones se refieren al campo que queda fuera de la visi&oacute;n que un&nbsp;conductor tiene a trav&eacute;s de los retrovisores central y laterales del autom&oacute;vil. En ese espacio, fuera del campo de visi&oacute;n de los ciudadanos, se ha movido todo el proyecto. Hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Pero creo que esta pol&iacute;tica de apag&oacute;n informativo no puede ya resultar rentable, menos que a nadie al equipo de gobierno. Sobre todo cuando la respuesta ciudadana en contra del proyecto ha comenzado a articularse, el equipo de gobierno no tendr&aacute; m&aacute;s remedio que pronunciarse. Y, obviamente, la oposici&oacute;n tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a la indicaci&oacute;n de Jos&eacute; Cortes de los R&iacute;os, que localiz&oacute; el pleno donde se discuti&oacute; una moci&oacute;n sobre las plantas de biog&aacute;s, la cual fue aprobada por unanimidad de la corporaci&oacute;n baenense, a finales de marzo pasado, inicio de la Semana de Pasi&oacute;n. Todos los plenos est&aacute;n en YouTube, por lo que es f&aacute;cil de localizar, si alguien tiene inter&eacute;s en verlo. Yo llevaba tiempo sin ver uno, la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que me llama la atenci&oacute;n es que a estas alturas, hace escasamente dos meses, el pleno se entretenga con una moci&oacute;n abstracta, que se aprueba por unanimidad, m&aacute;s o menos a favor de las energ&iacute;as renovables, &ldquo;no estamos en contra de las mismas, se afirma, pero con garant&iacute;as&rdquo;. As&iacute; todo, en plan gen&eacute;rico y abstracto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque a estas alturas de la pel&iacute;cula, no es si las plantas de biog&aacute;s o biometano son buenas o malas. Evidentemente, depender&aacute; de cada caso. Si se plantean a peque&ntilde;a escala como en Alemania (donde el modelo es de peque&ntilde;a instalaci&oacute;n casi en cada granja para sus propios residuos) o a gran escala como aqu&iacute;, donde s&oacute;lo prima al inter&eacute;s econ&oacute;mico. Y as&iacute;, al amparo de las subvenciones europeas, vemos surgir proyectos desmesurados, propios de lo que Antonio Turiel ha definido como megaloman&iacute;a ib&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Ya no es el tiempo de discutir en abstracto sobre el biog&aacute;s o el biometano. El debate es otro m&aacute;s concreto:
    </p><p class="article-text">
        1. Si con lo que ya sabemos, que es bastante, est&aacute; corporaci&oacute;n municipal est&aacute; a favor o en contra de la macroplanta de biog&aacute;s proyectada en Baena. Estamos hablando concretamente de esta. 
    </p><p class="article-text">
        2. Si el Ayuntamiento en el ejercicio de las competencias que tiene respecto a autorizar la planta, est&aacute; por apoyar el proyecto, pararlo o seguir mareando la perdiz.
    </p><p class="article-text">
        Otro debate tiene poco inter&eacute;s ya, como tampoco lo ten&iacute;a hace dos meses. Es ganas de perder el tiempo. Como por cierto lo perd&iacute; yo visualizando un debate carente de contenidos concretos sobre el proyecto que se est&aacute; tramitando en Baena. Se lo pueden ahorrar el visionado.
    </p><p class="article-text">
        Ya no es posible ocultar m&aacute;s el debate concreto. Porque la ciudadan&iacute;a finalmente se ha organizado para mostrar su oposici&oacute;n al macroproyecto. El pasado s&aacute;bado 6 de junio, a pesar de una convocatoria confusa y defectuosa, ochenta personas se concentraron en la plaza del paseo del Ayuntamiento. Y, lo que es m&aacute;s importante, han empezado a organizarse y articular la protesta ciudadana. Para ello ha sido determinante el asesoramiento de las plataformas ya constituidas en los pueblos colindantes,&nbsp;de las que&nbsp;una nutrida representaci&oacute;n acudi&oacute; a Baena el pasado s&aacute;bado. A lo largo de esta semana se distribuir&aacute;n hojas de firmas en los comercios de Baena y Albend&iacute;n, para que la ciudadan&iacute;a empadronada y mayor de edad, puedan reflejar con su firma su oposici&oacute;n a la macroplanta. Y de esta manera solicitar a las autoridades competentes &ldquo;que no autoricen estos proyectos sobredimensionados en zonas incapaces de proporcionar la materia prima necesaria&rdquo; (Es decir, la basura que traer&aacute;n desde fuera).
    </p><p class="article-text">
        Para que la producci&oacute;n de una macroplanta sea posible, tienen que traer suficientes residuos org&aacute;nicos de otras zonas. Por ejemplo, trasiego de purines,&nbsp;un considerable volumen de l&iacute;quidos contaminantes que deben ser transportados desde la granja de origen a la planta en camiones cisterna.
    </p><p class="article-text">
        Como recientemente se&ntilde;alaban dos eminentes cient&iacute;ficos del CSIC, Antonio Turiel y Fernando Valladares, hay sobradas razones para oponerse a las macroplantas de biog&aacute;s y biomasa. M&aacute;xime, dicen, cuando el consumo de electricidad &ldquo;est&aacute; en su punto m&aacute;s bajo en 17 a&ntilde;os. S&iacute;, han le&iacute;do bien: el consumo de electricidad lleva cayendo desde 2008, sobre todo a causa de la intensa desindustrializaci&oacute;n que ha sufrido el pa&iacute;s&rdquo;. La mayor parte de la industria espa&ntilde;ola, los grandes chupones de electricidad, ha tiempo que duerme el sue&ntilde;o de los justos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Bujalance Cantero, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/plataforma-macroplanta-biometano-baena_132_13289602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 17:58:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/356a84d8-d742-4704-9ddd-7e5cd9536aad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="232460" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/356a84d8-d742-4704-9ddd-7e5cd9536aad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="232460" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Plataforma contra la macroplanta de biometano en Baena]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/356a84d8-d742-4704-9ddd-7e5cd9536aad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ese momento en que Florentino Pérez figura en tu agenda de clientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/momento-florentino-perez-figura-agenda-clientes_132_13286285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1cb1943-d2cc-4b42-9128-e37dfc8c79a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ese momento en que Florentino Pérez figura en tu agenda de clientes"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quienes representamos algo debemos parecernos mucho a nuestros representados</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carmen Calvo Poyato</span>
                                        <span>—</span> Presidenta del Consejo de Estado
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El informe de la Unidad de Delincuencia Fiscal y Econ&oacute;mica (UDEF) atribuye al expresidente Zapatero un total de 174 transferencias entre 2020 y 2025. En cinco a&ntilde;os, seg&uacute;n datos policiales, recibi&oacute; ingresos por un importe global de 2,6 millones de euros como pago a actividades mercantiles de consultor&iacute;a, asesoramiento y otros servicios de similar naturaleza. Aparte de An&aacute;lisis Relevante, la firma que se encuentra en el ojo del hurac&aacute;n de su procedimiento judicial, figuran otras muchas sociedades de nomenclatura inglesa: Kreab Worldwide, Thinking Heads Groups, The Global International Trade Limite, Mimo Advisors, Focus Social Research o Bright Digital Solution. Y, c&oacute;mo no, Grupo Acento, la consultora dirigida por dos exministros, uno socialista y otro del PP, reconvertidos en conseguidores de primera divisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La UDEF localiz&oacute; dos archivos de Excel con un listado de potenciales clientes. En el <em>mailing</em> aparec&iacute;an anotados un directivo del Banco de Santander, el presidente de Abanca, el de Aldeasa Construcciones y altos cargos de Huawei Espa&ntilde;a, Wewo, Air China, Cosco y China Railway Construction. Tambi&eacute;n Florentino P&eacute;rez, al que todos ustedes conocen como la palma de su mano. 
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas de la pel&iacute;cula resulta temerario aventurar si el expresidente Zapatero cruz&oacute; en alg&uacute;n momento la l&iacute;nea de la legalidad, tal como sospecha indiciariamente el juez. Lo que s&iacute; parece fuera de toda duda es que la agenda personal de Zapatero, en poco m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, sufri&oacute; una mutaci&oacute;n significativa. 
    </p><p class="article-text">
        El expresidente ingres&oacute; en el Congreso como diputado por Le&oacute;n con apenas 26 a&ntilde;os. No es dif&iacute;cil imaginar que la agenda personal de aquel joven socialdem&oacute;crata empez&oacute; a llenarse de mineros, jubilados, estudiantes, trabajadores, ecologistas, feministas, desempleados y activistas vecinales. Lo propio de una agenda socialista que llega a las Cortes con la voluntad decidida de defender los intereses de las clases trabajadoras. 
    </p><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez Zapatero ocup&oacute; la presidencia del Gobierno entre 2004 y 2011. Y en siete a&ntilde;os, por lo que se ve, fue despojando su agenda de tel&eacute;fonos poco rentables para ir incorporando a clientes de alto poder adquisitivo. Nada que no hubiera hecho con anterioridad Felipe Gonz&aacute;lez, campe&oacute;n mundial de las puertas giratorias y reputado consultor de grandes fortunas. Del se&ntilde;or Aznar, mejor hablamos otro d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Zapatero, Gonz&aacute;lez y Aznar podr&iacute;an haber elegido para su jubilaci&oacute;n un sill&oacute;n en el Consejo de Estado, cuya retribuci&oacute;n asciende a 119.778 euros anuales, m&aacute;s ch&oacute;fer, coche oficial y secretaria. Es decir, siete veces el salario m&iacute;nimo interprofesional. Que oiga. Su presidenta, la cordobesa Carmen Calvo Poyato, a prop&oacute;sito del bochornoso espect&aacute;culo de la imputaci&oacute;n de Zapatero, <a href="https://elpais.com/espana/2026-05-30/carmen-calvo-presidenta-del-consejo-de-estado-el-sueldo-de-expresidente-tendria-que-ser-suficiente-porque-el-honor-del-cargo-es-inmaterial.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declar&oacute;</a> en un peri&oacute;dico de m&aacute;xima tirada nacional lo siguiente: &ldquo;Quienes representamos algo debemos parecernos mucho a nuestros representados&rdquo;. Am&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los dos archivos de Excel incautados por la UDEF con el listado de clientes, m&aacute;s all&aacute; de cualquier consideraci&oacute;n penal, desnuda crudamente el ignominioso viaje que ha experimentado la socialdemocracia europea en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas hacia cualquiera sabe d&oacute;nde. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/momento-florentino-perez-figura-agenda-clientes_132_13286285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 04:01:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b1cb1943-d2cc-4b42-9128-e37dfc8c79a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="764774" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b1cb1943-d2cc-4b42-9128-e37dfc8c79a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="764774" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ese momento en que Florentino Pérez figura en tu agenda de clientes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b1cb1943-d2cc-4b42-9128-e37dfc8c79a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 1.000 millones de usuarios no son la noticia. La noticia es el cambio de fase]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/1-000-millones-usuarios-no-son-noticia-noticia-cambio-fase_132_13283462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d001b97c-1f94-42c2-865e-d115d895985c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 1.000 millones de usuarios no son la noticia. La noticia es el cambio de fase"></p><p class="article-text">
        La semana pasada hemos conocido que ChatGPT ha superado los 1.000 millones de usuarios. La cifra es impresionante, pero creo que el verdadero valor de la noticia no est&aacute; en el n&uacute;mero sino en lo que representa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando una tecnolog&iacute;a alcanza esa escala deja de ser una herramienta para convertirse en una infraestructura. Esto ya ocurri&oacute; con Internet, con el tel&eacute;fono m&oacute;vil, las redes sociales&nbsp;y&nbsp;ahora est&aacute; ocurriendo con la inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        Como venimos comentando desde hace meses, la verdadera transformaci&oacute;n no iba a producirse cuando la IA fuera capaz de escribir mejor un texto o responder mejor una pregunta,&nbsp;comenzar&iacute;a cuando alcanzara una penetraci&oacute;n suficiente para convertirse en una infraestructura econ&oacute;mica y cuando empezara a integrarse directamente en los procesos de trabajo de empresas, instituciones y mercados.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os hemos asistido a una fase de descubrimiento, por denominarlo de alguna manera. Millones de personas han utilizado la IA para escribir textos, resumir documentos, generar im&aacute;genes, programar o analizar informaci&oacute;n. Era una fase necesaria. La tecnolog&iacute;a ten&iacute;a que demostrar que funcionaba y el mercado ten&iacute;a que aprender a utilizarla.
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras gran parte de las empresas siguen centradas en esa conversaci&oacute;n, la industria ya est&aacute; avanzando hacia la siguiente etapa. La noticia de los 1.000 millones de usuarios coincide con otra tendencia mucho m&aacute;s relevante, la aparici&oacute;n de los agentes, que, desde mi punto de vista, cambiara el escenario.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n llevamos tiempo defendiendo que la conversaci&oacute;n sobre la IA evolucionar&iacute;a muy r&aacute;pido. Primero hablar&iacute;amos de herramientas, despu&eacute;s de asistentes, m&aacute;s tarde de agentes y&nbsp;finalmente de organizaciones dise&ntilde;adas para operar en una econom&iacute;a donde parte de la capacidad productiva es digital, escalable y aut&oacute;noma. Precisamente eso es lo que estamos empezando a ver ahora.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace poco la IA actuaba principalmente como una herramienta de apoyo. El usuario preguntaba y la IA respond&iacute;a, pero trabajo segu&iacute;a dependiendo de la intervenci&oacute;n humana. Ahora empezamos a entrar en una fase donde los sistemas no solo generan informaci&oacute;n, sino que ejecutan acciones, coordinan procesos, utilizan herramientas, toman decisiones dentro de determinados l&iacute;mites y completan tareas completas. La diferencia puede parecer t&eacute;cnica, pero sus consecuencias son econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero impacto de la IA nunca ha sido generar mejores respuestas, sino&nbsp;aumentar la capacidad operativa de personas, equipos y organizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, crecer significaba incorporar m&aacute;s recursos, m&aacute;s personas, m&aacute;s departamentos, m&aacute;s niveles de coordinaci&oacute;n y m&aacute;s complejidad organizativa. El tama&ntilde;o era la respuesta natural al crecimiento. Ahora, con la aparici&oacute;n&nbsp;de los agentes&nbsp;empieza a cuestionar esa l&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Por primera&nbsp;vez, una organizaci&oacute;n puede aumentar significativamente su capacidad sin aumentar proporcionalmente su estructura. Parte del an&aacute;lisis, la coordinaci&oacute;n, la ejecuci&oacute;n y el seguimiento pueden ser asumidos por sistemas inteligentes que&nbsp;sustituyendo completamente a las personas, sino que amplifican su capacidad, y es&nbsp;aqu&iacute; es donde creo que muchas empresas est&aacute;n interpretando mal lo que est&aacute; ocurriendo. La IA no es una herramienta tecnol&oacute;gica m&aacute;s, es una nueva capa de capacidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        No cambia &uacute;nicamente c&oacute;mo trabajamos, var&iacute;a cu&aacute;nto trabajo puede realizar una organizaci&oacute;n con los mismos recursos, cambia su capacidad de adaptaci&oacute;n, los costes de coordinaci&oacute;n, la estructura competitiva de los mercados etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez vemos m&aacute;s startups generando resultados que hace pocos a&ntilde;os habr&iacute;an requerido equipos much&iacute;simo&nbsp;mayores, por la misma raz&oacute;n grandes compa&ntilde;&iacute;as est&aacute;n replanteando procesos completos y en muchos casos&nbsp;los principales proveedores tecnol&oacute;gicos ya no hablan de asistentes, sino de agentes.
    </p><p class="article-text">
        Lo que estamos viendo no es la evoluci&oacute;n de una herramienta, es el nacimiento de una nueva arquitectura productiva.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n,&nbsp;las noticias m&aacute;s relevantes ya no hablan de modelos m&aacute;s inteligentes o de nuevas funcionalidades. Como venimos observando, contando y relatando&nbsp;desde hace meses, la conversaci&oacute;n est&aacute; desplaz&aacute;ndose hacia la productividad, la organizaci&oacute;n, los agentes, los costes de coordinaci&oacute;n y los nuevos modelos operativos. En otras palabras, la conversaci&oacute;n est&aacute; dejando de ser tecnol&oacute;gica para convertirse en econ&oacute;mica y empresarial.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso la noticia de los 1.000 millones de usuarios es tan importante. No porque confirme el &eacute;xito de ChatGPT, es&nbsp;porque marca el momento en que la adopci&oacute;n masiva coincide con la aparici&oacute;n de una nueva capacidad, la operativa. Cuando una tecnolog&iacute;a alcanza simult&aacute;neamente escala global y capacidad de ejecuci&oacute;n, el cambio deja de ser opcional&hellip;.. La primera fase consisti&oacute; en descubrir qu&eacute; pod&iacute;a hacer la IA, en esta segunda consiste en integrar esa capacidad dentro de los procesos de trabajo, y en&nbsp;la tercera, que probablemente ya ha comenzado, consistir&aacute; en redise&ntilde;ar empresas enteras alrededor de esa nueva realidad.
    </p><p class="article-text">
        Ya nadie si plantea si IA si o IA no, la cuesti&oacute;n es qui&eacute;n ser&aacute; capaz de reorganizar su negocio para competir en una econom&iacute;a donde la capacidad, la velocidad y la coordinaci&oacute;n empiezan a multiplicarse de forma exponencial.
    </p><p class="article-text">
        Y esa es una conversaci&oacute;n mucho m&aacute;s estrat&eacute;gica que cualquier debate sobre prompts, modelos o herramientas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/1-000-millones-usuarios-no-son-noticia-noticia-cambio-fase_132_13283462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 08:56:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d001b97c-1f94-42c2-865e-d115d895985c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="24317026" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d001b97c-1f94-42c2-865e-d115d895985c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="24317026" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los 1.000 millones de usuarios no son la noticia. La noticia es el cambio de fase]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d001b97c-1f94-42c2-865e-d115d895985c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La luz': masculinidades sagradas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/luz-masculinidades-sagradas_132_13282356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05d03b8b-b8b1-4752-b1f5-fec3ddd39da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La luz&#039;: masculinidades sagradas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Mientras la Iglesia institucional se apoye en la jerarquía, el patriarcado y el clericalismo como su forma y estilo de ser, estará aceptando que la violencia es una parte aceptable de lo que significa formar parte de esa Iglesia” (Mumbi Kighuta, teóloga keniana)</p></div><p class="article-text">
        Como bien nos han ense&ntilde;ado los feminismos, las violencias patriarcales son un problema estructural que fundamenta y atraviesa una estructura de poder y un orden cultural que se sostienen sobre la masculinidad. No son el resultado de las acciones particulares de seres monstruosos sino la acci&oacute;n, finalmente encarnada en sujetos concretos, de una red que legitima el maltrato. De ah&iacute; que las respuestas penales, y por tanto individuales, y acordes, como no pod&iacute;a ser de otra manera, con las garant&iacute;as propias de un Estado de Derecho, sean absolutamente insuficientes para atajar todo un entramado relacional que alimenta jerarqu&iacute;as y subordinaciones. De ah&iacute; tambi&eacute;n, claro, las impotencias de las leyes y la permanente frustraci&oacute;n que genera la continuidad de los abusos. 
    </p><p class="article-text">
        Si hay una instituci&oacute;n que a d&iacute;a de hoy encarne, en toda su amplitud, los esquemas propios de un orden patriarcal es sin duda la Iglesia Cat&oacute;lica, reproductora durante siglos de la exclusi&oacute;n de las mujeres de los &aacute;mbitos de decisi&oacute;n y amparo para todo tipo de varones depredadores bien amaestrados en el arte de hacer valer su superioridad, con frecuencia disfrazada por las sotanas de la amabilidad y el amor al pr&oacute;jimo. En consecuencia, a cualquier dem&oacute;crata deber&iacute;a resultarle dram&aacute;tico e insoportable que Estados constitucionales, y formalmente comprometidos con los derechos humanos, hayan mantenido durante d&eacute;cadas una suerte de inmunidad de esos espacios eclesi&aacute;sticos, en los que tan habituales han sido y son las acciones al margen de lo jur&iacute;dico. Como si se tratara de un espacio de inmunidad que con frecuencia ha acabado siendo un espacio de impunidad. Una realidad escandalosa que en nuestro pa&iacute;s han encontrado amparo en una Constituci&oacute;n c&oacute;mplice de la confesionalidad y, lo que es m&aacute;s terrible a&uacute;n, en una izquierda absolutamente cobarde en su rol de poner frenos a los poderosos para garantizar la dignidad de los m&aacute;s d&eacute;biles.
    </p><p class="article-text">
        Una de las expresiones m&aacute;s brutales y escandalosas de ese poder eclesi&aacute;stico ha sido y sigue siendo la pederastia, a la que solo muy recientemente hemos empezado a ponerle una fr&aacute;gil luz p&uacute;blica, y en la que confluyen todos los elementos que podemos identificar con esa megaestructura que es la masculinidad y que se traduce en la capacidad de dominio y abuso de quienes han sido investidos de una autoridad sobre todos aquellos que han sufrido una prorrogada minor&iacute;a de edad. Si cualquier violencia es censurable y deber&iacute;a alarmarnos en cuanto sujetos convencidos de la igual dignidad de todos los que componemos la &ldquo;familia humana&rdquo;, mucho m&aacute;s lo deber&iacute;a serlo aquella que se ha desarrollado bajo la cobertura amable de los v&iacute;nculos religiosos, en espacios donde supuestamente se cultivaban valores para la convivencia pac&iacute;fica y que ten&iacute;a como v&iacute;ctimas a los seres m&aacute;s desvalidos frente a quienes traduc&iacute;an en sus cuerpos trajeados la omnipotencia divina. El terreno del pecado, s&iacute;, pero tambi&eacute;n, y sobre todo, de los delitos m&aacute;s insoportables contra la integridad de los humanos.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, es tan de agradecer que justo coincidiendo con la visita del jefe del Estado del Vaticano a nuestro pa&iacute;s se haya estrenado <em>La luz</em>, una de esas pel&iacute;culas que generan incomodidad y que remueven conciencias. Algo en lo que siempre ha sido maestro su director, Fernando Franco, tan acostumbrado a mostrarnos los terrenos m&aacute;s pantanosos de la realidad, el fango y los interrogantes, la inquietud que es inseparable de nuestra categor&iacute;a de seres crepusculares. Pel&iacute;culas como <em>La herida</em>, <em>La consagraci&oacute;n de la primera</em> o su anterior largometraje, la injustamente tratada<em> Subsuelo</em>, avalan una trayectoria singular en la que siempre ha sido fiel a su compromiso de narrador que con un bistur&iacute; deja al descubierto las tripas de nuestras miserias y pasiones. Nadie mejor que &eacute;l, pues, para abordar esa manifestaci&oacute;n de la masculinidad sagrada que se traduce un poder, el cual, en palabras del te&oacute;logo Juan Jos&eacute; Tamayo, &ldquo;empieza por el control de las almas, sigue con la manipulaci&oacute;n de las conciencias y llega hasta la apropiaci&oacute;n de los cuerpos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mayor acierto de <em>La luz</em> es que coloca en el centro del relato a un cura pederasta que toma conciencia de sus atrocidades y que inicia un largo proceso de arrepentimiento, el cual acaba dando lugar a un desvelamiento p&uacute;blico de lo que tantos silencios eclesi&aacute;sticos han ocultado durante siglos. La interpretaci&oacute;n de Alberto San Juan, que nos transmite hasta con los m&aacute;s peque&ntilde;os gestos toda la amable perversi&oacute;n de un sujeto depredador como el Manuel que encarna, sostiene una narraci&oacute;n que, aunque por momentos corre el riesgo de caer en lo did&aacute;ctico, se eleva para mostrarnos, con toda su crudeza, las consecuencias irreparables de la violencia, la insostenibilidad de las tramas masculinas de poder que la han amparado y la necesaria distinci&oacute;n entre la esfera puramente moral de la que nos ubica en los l&iacute;mites de un Estado garante de los derechos. Mientras que en la primera, el arrepentimiento ofrece un margen &ndash; perverso dir&iacute;a yo &ndash; para el perpetrador, en la segunda no hay m&aacute;s autoridad que valga que la que emana de las normas que sancionan. Entre ambas, y ah&iacute; est&aacute; lo terrible de todas las violencias machistas, la dificultad de reparar el da&ntilde;o provocado en la v&iacute;ctimas, tal y como bien se cuenta en esta pel&iacute;cula que nos lleva del desasosiego a la rebeli&oacute;n. Por no hablar del &ldquo;pecado de silencio&rdquo; repetido por tantos lobos con piel de cordero.
    </p><p class="article-text">
        Con unas interpretaciones impecables de un reparto en el que est&aacute;n impecables Miguel Rell&aacute;n, Pedro Casablanc o una Mar&iacute;a Galiana que en solo dos escenas lo dice todo, la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Fernando Franco es de esas que remueven nuestro alma c&iacute;vica, que nos generan necesariamente un malestar al que tal vez no sepamos ponerle nombre. El que deriva de colocarnos en ese precipicio moral que supone empatizar con el Manuel arrepentido frente al que no cabe la balanza con el dolor de sus v&iacute;ctimas. Incluso el final que juega inteligentemente con el contexto tan andaluz de los penitencia p&uacute;blica nos zarandea como bien debe hacerlo cualquier creador con sangre en las venas. Ese que habita en el director de <em>La luz</em>, una pel&iacute;cula que nos evidencia que las sagradas masculinidades que son, s&iacute;, monstruosas, pero no como excepci&oacute;n, sino como la regla de una instituci&oacute;n en el que parecen olvidarse las exigencias morales de pecar por acci&oacute;n pero tambi&eacute;n por omisi&oacute;n. Puro y duro patriarcado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/luz-masculinidades-sagradas_132_13282356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 17:45:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/05d03b8b-b8b1-4752-b1f5-fec3ddd39da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="202911" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/05d03b8b-b8b1-4752-b1f5-fec3ddd39da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="202911" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['La luz': masculinidades sagradas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/05d03b8b-b8b1-4752-b1f5-fec3ddd39da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/el-poder_132_13281573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6efbe6cd-1c4c-4b2e-b37a-308010c7302f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x166y114.jpg" width="1200" height="675" alt="El poder"></p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as, &ldquo;el rompeolas de todas las espa&ntilde;as&rdquo;, dique Madrid, se ha convertido en un poderoso centro de atenci&oacute;n y confluencia de cosas y gentes de importancia.
    </p><p class="article-text">
        Se celebran elecciones a la presidencia del Real Madrid y a ellas concurren dos se&ntilde;ores riqu&iacute;simos, uno casi octogenario y otro apenas cuarent&oacute;n, cuyo requisito fundamental para optar a presidir ese club de f&uacute;tbol es ser eso, muy rico, demostrarlo y presumir de ello. El resto es simplemente un juego de cromos de trileros como har&iacute;a el tonto del bar del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ahora en Madrid (Espa&ntilde;a) est&aacute; un m&uacute;sico de Puerto Rico llenando durante varios d&iacute;as seguidos un estadio de 65.000 personas que brincan y tararean canciones con letras que no se entienden muy bien y, sobre todo, agitan y gastan la bater&iacute;a de sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles. Es un se&ntilde;or que se llama Benito y que ha firmado un contrato para llevar ropa de una marca cuya due&ntilde;a es una se&ntilde;ora gallega muy rica hija de un se&ntilde;or gallego riqu&iacute;simo al que admiran mucho los espa&ntilde;oles tiesos. O, al menos, muchos de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Y adem&aacute;s, nos visita el Papa Le&oacute;n XIV, que se llama Robert Francis Prevost y es de Chicago, de Per&uacute;, de Roma y de donde quiera ser, porque para eso su reino es de este mundo y del otro. Si va a la Plaza de Lima, le gritar&aacute;n &ldquo;&iexcl;Viva el Papa peruano!&rdquo;, si va al Bernabeu o hace una misa junto a la Plaza de Cibeles, le llamar&aacute;n &ldquo;Papa merengue&rdquo; y si va a la casita de Bud Bunny tomar&aacute; por la ma&ntilde;ana caf&eacute; y por la tarde tambi&eacute;n y le llamar&aacute;n &ldquo;papito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier cosa que ahora diga el Papa ser&aacute; como un ascua que muchos querr&aacute;n arrimar a su sardina. Es natural. Si por antibelicista, si por atento a los derroteros de la inteligencia artificial descontrolada, si por la solidaridad por los migrantes, por los que han sufrido o sufren abusos sexuales por sus supuestos pastores, si por el planeta agredido por la mano del hombre y sus costumbres&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Pero tanto unos como otros que arrimen el ascua a su sardina deben tener una cosa fundamental en cuenta: el poder del Papa es simb&oacute;lico, no es el poder real. 
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otra forma, lo que opine Le&oacute;n XIV sobre las cosas le importa un moj&oacute;n a quien tiene el poder de verdad, el poder que decide las cosas. Eso emparenta su discurso con el de Bad Bunny, que tambi&eacute;n canta cosas de alto valor simb&oacute;lico pero que no van a llegar a mucho m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los papas hace ya tiempo que dejaron de ser guerreros. Robert Prevost no es Julio II, que lo mismo le encarg&oacute; la Capilla Sixtina a Miguel &Aacute;ngel que se pon&iacute;a al frente de un ej&eacute;rcito para atacar Venecia o echar a los franceses de G&eacute;nova y Mil&aacute;n. Prevost es un se&ntilde;or muy educado que solo monta a caballo por deporte cuando vacaciona en Castelgandolfo.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que diga va a dar igual all&iacute; donde se ejerce el poder real; es decir, en Tel-Aviv, en la Casa Blanca, el Kremlin, Wall Street o en alg&uacute;n que otro colegio, seminario o sacrist&iacute;a de parroquia de pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Que m&aacute;s quisi&eacute;ramos que el s&iacute;mbolo sustituyera a la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente a eso podr&iacute;amos llamarle &ldquo;Religi&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/el-poder_132_13281573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 17:54:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6efbe6cd-1c4c-4b2e-b37a-308010c7302f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x166y114.jpg" length="20078" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6efbe6cd-1c4c-4b2e-b37a-308010c7302f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x166y114.jpg" type="image/jpeg" fileSize="20078" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El poder]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6efbe6cd-1c4c-4b2e-b37a-308010c7302f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x166y114.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
