<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Cordópolis - lobo]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/lobo/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - lobo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://cordopolis.eldiario.es/rss/category/tag/1044843/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La entrevista al 'niño lobo' de Sierra Morena hace 15 años: “Me abrigaba con la piel de los ciervos que matábamos para comer”]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/entrevista-nino-lobo-sierra-morena-15-anos-abrigaba-piel-ciervos-matabamos-comer_1_13457662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d41aee3-a3d1-41ef-a4f9-c81355cfb2d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x614y126.jpg" width="1200" height="675" alt="“Me abrigaba con la piel de los ciervos que matábamos los lobos y yo para comer”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cordópolis rescata una entrevista al ‘niño lobo’ de Sierra Morena realizada en Cardeña en 2010</p><p class="subtitle">Marcos Rodríguez Pantoja, que sobrevivió doce años solo en la montaña, muere en Ourense a los 80 años</p></div><p class="article-text">
        Son las 11 de una ma&ntilde;ana fresca de abril de 2010. Nos espera el cineasta Gerardo Olivares en la plaza de Carde&ntilde;a. All&iacute; nos ha citado para hacerle una entrevista sobre su prol&iacute;fica y admirable trayectoria profesional. Entramos en un bar, tomamos asiento y pedimos un caf&eacute; con leche. Viene acompa&ntilde;ado de un se&ntilde;or menudo vestido con un chaleco de cazador. Arranca la grabadora y Gerardo Olivares va desgranando la incre&iacute;ble historia que protagoniza su pr&oacute;xima pel&iacute;cula. 
    </p><p class="article-text">
        El filme rescata la ins&oacute;lita odisea de un ni&ntilde;o de posguerra que logra sobrevivir durante doce a&ntilde;os en mitad de Sierra Morena acogido por una manada de lobos. La sorprendente historia apareci&oacute; incluida en un amplio reportaje publicado en El Pa&iacute;s sobre ni&ntilde;os salvajes. Y, entre todas ellas, figuraba el caso asombroso de Marcos Rodr&iacute;guez Pantoja, el <em>ni&ntilde;o lobo</em> que fue encontrado en los a&ntilde;os sesenta en la serran&iacute;a de Fuencaliente, a escasos 18 kil&oacute;metros de donde nos encontramos. 
    </p><p class="article-text">
        Justo por esa raz&oacute;n se encuentra en Carde&ntilde;a con el equipo de grabaci&oacute;n. Ya solo les queda rodar los &uacute;ltimos planos de primavera. A la cuarta pregunta sobre la inaudita historia que est&aacute; relatando, Gerardo Olivares se gira a su izquierda, se&ntilde;ala al se&ntilde;or del chaleco de cazador y dice: &ldquo;Preg&uacute;ntele a &eacute;l. Yo no he vivido entre lobos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; estaba sentado en silencio Marcos Rodr&iacute;guez Pantoja. Sus padres lo entregaron a un cabrero en 1953 y fue encontrado doce a&ntilde;os despu&eacute;s en estado semisalvaje, vestido con pieles de ciervo, descalzo y sin apenas balbucear palabras reconocibles. M&aacute;s de medio siglo despu&eacute;s se encuentra en esta cafeter&iacute;a del pueblo que le vio nacer a punto de relatar ante la grabadora una de las historias m&aacute;s alucinantes de Sierra Morena. 
    </p><p class="article-text">
        Fragmentos de aquella entrevista fueron reproducidos parcialmente por ABC C&oacute;rdoba el 18 de abril de 2010. Hoy la rescata Cord&oacute;polis en su versi&oacute;n completa con motivo de su <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/muere-80-anos-nino-lobo-sierra-morena_1_13451142.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente fallecimiento</a> en Ourense. &ldquo;Yo viv&iacute;a de peque&ntilde;ito aqu&iacute; en Carde&ntilde;a, pero para m&iacute; era una vida muy desarraigada. En la sierra me sent&iacute;a un personaje porque a m&iacute; todos los bichos me acog&iacute;an. De tal manera me acogieron que hac&iacute;a m&aacute;s que ellos. &iquest;Comprende? Yo era como un jefe casi para todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PREGUNTA.</strong> &iquest;Con cu&aacute;ntos a&ntilde;os se qued&oacute; usted solo en la sierra?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RESPUESTA.</strong> Me quedar&iacute;a con 9 o 10 a&ntilde;os. Yo aqu&iacute; en Carde&ntilde;a lo pas&eacute; muy mal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Se qued&oacute; solo? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;, solo. Al final ya me qued&eacute; solo. A todas las personas humanas las tem&iacute;a porque me pegaban muchas palizas de peque&ntilde;ito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;A usted?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;, muchas palizas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6ffcce5-0406-457b-b3d3-e11376d0e90b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x464y291.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6ffcce5-0406-457b-b3d3-e11376d0e90b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x464y291.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6ffcce5-0406-457b-b3d3-e11376d0e90b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x464y291.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6ffcce5-0406-457b-b3d3-e11376d0e90b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x464y291.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6ffcce5-0406-457b-b3d3-e11376d0e90b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x464y291.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6ffcce5-0406-457b-b3d3-e11376d0e90b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x464y291.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a6ffcce5-0406-457b-b3d3-e11376d0e90b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x464y291.jpg"
                    alt="Marcos Rodríguez Pantoja, en quien se basa la película &#039;Entrelobos&#039;, y Manolito, actor que interpreta su infancia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Marcos Rodríguez Pantoja, en quien se basa la película &#039;Entrelobos&#039;, y Manolito, actor que interpreta su infancia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Qui&eacute;n le pegaba?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Casi todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y por qu&eacute; le pegaban?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Porque era muy peque&ntilde;o. Yo guardaba guarros y pavos cuando mis padres se iban a la cebada. Eran todo palizas y, cuando mi madrastra volv&iacute;a a casa, me pegaba otra m&aacute;s grande.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> O sea, usted se refugi&oacute; en la naturaleza para huir de aquello. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Totalmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Lo decidi&oacute; usted o sus padres?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. A m&iacute; me llevaron con un se&ntilde;or de Fuencaliente que ten&iacute;a cabras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Para que trabajara de pastor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Me llevaron con el viejo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Y el cabrero lo tom&oacute; a usted como aprendiz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> M&aacute;s o menos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Y usted estuvo con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Pero muy poco tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Porque &eacute;l se fue.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Y me qued&eacute; solo. Luego se llevaron las cabras y, como yo le tem&iacute;a a la gente, ya me qued&eacute; all&iacute; viviendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cu&aacute;nto tiempo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Bastante tiempo. A m&iacute; me cogieron con 20 a&ntilde;os y estuve en Madrid con las monjas, hice la primera comuni&oacute;n y luego me llevaron a Cerro Muriano a hacer el servicio militar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Marcos Rodríguez Pantoja."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Marcos Rodríguez Pantoja.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Estuvo doce a&ntilde;os perdido sin tener ning&uacute;n contacto con nadie?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Al principio s&iacute; ten&iacute;a contacto con el viejo cabrero donde me llevaron mis padres. Luego se lo llevaron a &eacute;l y me qued&eacute; solo. El contacto m&aacute;s grande era con los animales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;D&oacute;nde dorm&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> En un caser&oacute;n viejo. El cabrero hab&iacute;a puesto unos palos y unas ramas, pero yo no pod&iacute;a estar con &eacute;l porque era m&aacute;s salvaje que yo. Cog&iacute;a un conejo, lo part&iacute;a por medio y me lo tiraba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Crudo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;, claro. Yo ten&iacute;a hambre y ve&iacute;a a los animales comer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Y usted se lo com&iacute;a crudo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Algunas veces se acercaba un lobillo, me lo quitaba y yo sal&iacute;a corriendo detr&aacute;s de &eacute;l. Hasta que me met&iacute; en una cueva con los lobitos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me metieron en Madrid y eso fue criminal. Era insoportable aguantar tanto ruido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marcos Rodríguez Pantoja</span>
                                        <span>—</span> El &#039;niño lobo&#039; de Sierra Morena
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Usted se meti&oacute; en una cueva con lobos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Esto es muy largo de contar. Jugando en la orilla del r&iacute;o me encontr&eacute; con una bocamina. Una especie de cueva. Jugaba con los lobitos y pens&eacute; que si me iba all&iacute; con ellos el pastor no me arreaba. Mi vida ha sido todo a palos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Usted prefiere vivir con lobos antes que con hombres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo s&iacute;. Toda la vida lo he preferido. Pero ya he aprendido muchas cosas y s&eacute; que esta vida es as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> El cabrero se muri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No. Se lo traer&iacute;an a Carde&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Y se qued&oacute; usted solo all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Se tir&oacute; mucho tiempo sin hablar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Yo ya viv&iacute;a en la cueva. Aprend&iacute; a vivir de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cu&aacute;nto tiempo vivi&oacute; en la cueva? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Bastante tiempo. No le puedo decir, pero bastante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y c&oacute;mo se abrigaba? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Me abrigaba con las pieles de los ciervos que mat&aacute;bamos los lobos y yo para comer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Los lobos y usted.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Usted ten&iacute;a una comunidad con los lobos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Era mi familia. Yo me crie con ellos. Empec&eacute; a comer carne cruda con los lobillos peque&ntilde;os y era uno m&aacute;s de la familia. Yo pegaba un aullido y ellos ven&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Incre&iacute;ble.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo me criaba en la orilla del r&iacute;o. Ellos bajaban de la monta&ntilde;a a donde sab&iacute;an que yo estaba escondido con un palo grande y una porra. Y cuando los ciervos pasaban el r&iacute;o, yo me tiraba, me montaba en lo alto de uno, me agarraba a los cuernos y le pegaba con la porra en la cabeza. Se sentaban todos alrededor, le quitaba la piel, cog&iacute;a las tripas y las echaba al agua. A cada uno le daba su parte y yo me quedaba con la m&iacute;a. Me pon&iacute;a la piel y todas las moscas ven&iacute;an detr&aacute;s de m&iacute;. Y para pescar en el r&iacute;o, pon&iacute;a cuatro piedras, cog&iacute;a un conejo, echaba las tripas y cuando ve&iacute;a peces cog&iacute;a otra piedra y la tiraba por encima. Donde yo lo he pasado muy mal ha sido en la ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7419624-13e4-4178-86dd-89a34ab53233_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7419624-13e4-4178-86dd-89a34ab53233_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7419624-13e4-4178-86dd-89a34ab53233_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7419624-13e4-4178-86dd-89a34ab53233_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7419624-13e4-4178-86dd-89a34ab53233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7419624-13e4-4178-86dd-89a34ab53233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d7419624-13e4-4178-86dd-89a34ab53233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotograma de la película &#039;Entrelobos&#039; que narra la historia de Marcos Rodríguez Pantoja | GERARDO OLIVARES"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotograma de la película &#039;Entrelobos&#039; que narra la historia de Marcos Rodríguez Pantoja | GERARDO OLIVARES                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Usted iba desnudo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> &iquest;Que iba a tener? La ropilla que yo llevaba se pudri&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cu&aacute;ndo fue la primera vez que contact&oacute; con la gente del pueblo para abandonar su vida en la monta&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Eso tiene mucha historia. A m&iacute; me sac&oacute; la Guardia Civil de Fuencaliente por un guarda que dio parte. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Por qu&eacute; dio parte?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Un guarda se asom&oacute; a lo alto de la sierra y vio a una persona que era persona y animal. Llevaba el pelo muy largo por la cintura, descalzo y con pieles. Entonces dio parte al cuartel de la Guardia Civil de Fuencaliente, me sacaron de all&iacute; y me cortaron el pelo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted sab&iacute;a comunicarse despu&eacute;s de tanto tiempo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Pues no. Me daba miedo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Qu&eacute; le daba miedo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> De la gente. Porque yo me acordaba de peque&ntilde;o que me pegaban mucho aqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted perdi&oacute; el contacto con sus padres? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Con mis padres lo he tenido siempre perdido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Por qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo a mi padre casi no lo conoc&iacute;a porque se dedicaba a hacer carb&oacute;n. Ten&iacute;a una madrastra que me pon&iacute;a a guardar vacas por ah&iacute; y a robar bellotas para tra&eacute;rselas y, si no, me pegaba una paliza. Y luego me tiraban a dormir a la calle.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Lo echaban a usted a la calle?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Pero eso en un pueblo era posible? &iquest;Que un ni&ntilde;o durmiera en medio de la calle?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Aqu&iacute; hab&iacute;a una posada, en esa puerta de ah&iacute; [se&ntilde;ala con la mano un port&oacute;n de la plaza de Carde&ntilde;a], donde entraban los burros. Yo me met&iacute;a ah&iacute; con los burros y dorm&iacute;a en los pesebres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> O sea, sus padres se desentendieron de usted.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. No me quer&iacute;an nada m&aacute;s que para cobrar las cuatro pesetas que le daban por guardar guarros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted en qu&eacute; a&ntilde;o naci&oacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> La verdad es que no lo s&eacute;. No me lo han dicho nunca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;No sabe cu&aacute;ntos a&ntilde;os tiene?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Tengo 64.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y por qu&eacute; sabe que tiene esa edad?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Porque me lo han dicho. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Qui&eacute;n se lo ha dicho?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> La gente. Saqu&eacute; la partida de nacimiento el otro d&iacute;a en mi pueblo. Y el carn&eacute; de identidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De la montaña echo de menos la tranquilidad y la amistad de los bichos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marcos Rodríguez Pantoja</span>
                                        <span>—</span> El &#039;niño lobo&#039; de Sierra Morena
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Usted siente m&aacute;s peligro en los hombres que en los lobos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Ahora ya me he hecho m&aacute;s a las personas. Y voy comprendiendo las cosas. Un poco tarde, pero voy comprendiendo. Pero al principio no hab&iacute;a manera. A m&iacute; me metieron en Madrid y eso fue criminal. All&iacute; no pod&iacute;a vivir. Me tuvieron que llevar fuera de Madrid. A Pozuelo. Era insoportable aguantar tanto ruido y tanto jaleo. Era como si cogen a un bicho y lo sueltan en medio de Madrid. No pod&iacute;a aguantar eso de ninguna manera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Por qu&eacute; lo llevaron a Madrid? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Me llevaron a un convento con monjas. All&iacute; hice la primera comuni&oacute;n. Me pusieron unas tablas y una correa para poderme poner derecho porque yo andaba medio ladeado y casi a cuatro patas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;No ha tenido la tentaci&oacute;n de volver al campo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;, muchas veces.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y por qu&eacute; no ha vuelto?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Ya no sab&iacute;a volver. Eso es lo primero. Lo segundo es que esta vida te coge como la droga. Te atrapa. Es otra manera de vivir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Qu&eacute; es lo que echa de menos de su vida anterior?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> La tranquilidad que ten&iacute;a. La amistad con los bichos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Se puede llegar a tener amistad con los bichos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. La familia la hace el roce, no la sangre. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Con 20 a&ntilde;os lo cogieron a usted del campo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;, me cogieron con 20 a&ntilde;os. Me llev&oacute; un cura de Lopera. Cuando me solt&oacute; la Guardia Civil me fui con unos pastores que iban por los caminos de carne, por donde van los animales. Me fui con ellos y fui a parar a Lopera. Y en Lopera conoc&iacute; a un cura que me llev&oacute; a Madrid con las monjas. Y all&iacute; ya me pusieron una tabla para ponerme derecho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Porque usted andaba a cuatro patas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Casi. En el servicio militar lo pas&eacute; muy mal. Todo era pegar tiros y aquello me asustaba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cu&aacute;nto tiempo estuvo usted en Madrid?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No lo s&eacute;. Hasta los 21 a&ntilde;os que me fui al servicio militar, pero no lo termin&eacute;. Yo me quer&iacute;a ir de all&iacute;, me lie a llorar y el coronel dijo: &ldquo;M&aacute;rchate que ya has pasado bastante. Vete con tus monjitas antes que me mates a m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Lo licenciaron antes de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Me vine otra vez a Madrid con las monjitas y luego me dice uno: &ldquo;&iquest;Vas a estar toda la vida aqu&iacute; con las monjas? Vente conmigo a Mallorca&rdquo;. Digo: &ldquo;&iquest;Y eso qu&eacute; es?&rdquo;. Dice: &ldquo;Es una isla&rdquo;. Se lo dije a las monjitas, tuvieron una reuni&oacute;n y dijeron: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hacemos? Aqu&iacute; no va a estar toda la vida&rdquo;. Entonces me hicieron la maleta, me dieron un poco de dinero y me fui a Mallorca. Y el mismo d&iacute;a que llego aquel se&ntilde;or me rob&oacute; la maleta, se llev&oacute; el dinero de las monjas y me dej&oacute; tirado. No lo he vuelto a ver m&aacute;s. Las monjas llamaron a la Polic&iacute;a, me busc&oacute; y en una pensi&oacute;n me acogieron para trabajar all&iacute;. Pero yo no sab&iacute;a trabajar y form&eacute; la de San Quint&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;C&oacute;mo fue la vida de la ciudad despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os en el campo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Una cosa muy rara. A m&iacute; me enga&ntilde;aba todo el mundo. Yo no sab&iacute;a lo que era el dinero. Iba a comer y me dec&iacute;an que ten&iacute;a que pagar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cu&aacute;l fue su primer trabajo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Limpiar calamares en la cocina del bar de la pensi&oacute;n. Me puso una mujer unos calamares, apret&eacute; sin darme cuenta los ojos y salt&oacute; la tinta por los azulejos. Puse toda la cocina llena de tinta. Un desastre. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cu&aacute;ntos trabajos ha tenido usted?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Cantidad de trabajos. Yo quer&iacute;a saberlo todo y me enga&ntilde;aban. Me daban tres pesetas, yo cre&iacute;a que era m&aacute;s dinero y me iba tan contento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted vive aqu&iacute; ahora en Carde&ntilde;a? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;D&oacute;nde vive?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Yo vivo en Galicia. En Ourense.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y qu&eacute; hace aqu&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> He venido a rodar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65678f3d-9d1f-41c3-9720-6a69afbc7c34_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65678f3d-9d1f-41c3-9720-6a69afbc7c34_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65678f3d-9d1f-41c3-9720-6a69afbc7c34_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65678f3d-9d1f-41c3-9720-6a69afbc7c34_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65678f3d-9d1f-41c3-9720-6a69afbc7c34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65678f3d-9d1f-41c3-9720-6a69afbc7c34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/65678f3d-9d1f-41c3-9720-6a69afbc7c34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gerardo Olivares y Manuel Camacho, durante el rodaje de &#039;Entrelobos&#039; en Córdoba."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gerardo Olivares y Manuel Camacho, durante el rodaje de &#039;Entrelobos&#039; en Córdoba.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Por qu&eacute; vive en Galicia?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Porque me llev&oacute; un se&ntilde;or polic&iacute;a retirado a arreglar un chal&eacute; all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Usted conoce gente aqu&iacute; en el pueblo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Conozco alguna gente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Y c&oacute;mo lo han recibido cuando lo han vuelto a ver?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Me han recibido bien. Tengo la suerte de que me recibe todo el mundo bien. No s&eacute; por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Se acordaban de usted?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Algunos viejos s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cu&aacute;nto tiempo se ha tirado sin volver a Carde&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> Mucho tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Cu&aacute;ndo volvi&oacute; por primera vez?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> La verdad es que no lo s&eacute;. Cuando vine con este se&ntilde;or.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Con Gerardo Olivares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> &iquest;Not&oacute; el pueblo muy cambiado?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;. Yo estaba en Fuengirola y trabajaba en una oficina de seguros. Hab&iacute;a un polic&iacute;a que me escrib&iacute;a las cosas porque yo de escribir no s&eacute;. Y me dijo que si quer&iacute;a irme a Galicia. Fui, arregl&eacute; el chal&eacute; y me qued&eacute;. Me acogieron muy bien en un pueblecito al lado de Orense.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> No se quiere volver.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> No, porque he encontrado a mi familia all&iacute;. Todo el mundo me quiere y estoy muy contento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> Y a los lobos no los echa usted de menos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R.</strong> S&iacute;, pero yo ya tengo muchos pajaritos all&iacute;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/entrevista-nino-lobo-sierra-morena-15-anos-abrigaba-piel-ciervos-matabamos-comer_1_13457662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 17:55:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2d41aee3-a3d1-41ef-a4f9-c81355cfb2d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x614y126.jpg" length="255325" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2d41aee3-a3d1-41ef-a4f9-c81355cfb2d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x614y126.jpg" type="image/jpeg" fileSize="255325" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La entrevista al 'niño lobo' de Sierra Morena hace 15 años: “Me abrigaba con la piel de los ciervos que matábamos para comer”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2d41aee3-a3d1-41ef-a4f9-c81355cfb2d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x614y126.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,entrevista,lobo,Sierra Morena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento de Añora (PP), pueblo del 'niño lobo', prohíbe a IU proyectar la película sobre su vida para homenajearle]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/ayuntamiento-anora-pp-pueblo-nino-lobo-prohibe-iu-proyectar-pelicula-vida-homenajearle_1_13459107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ayuntamiento de Añora (PP), pueblo del &#039;niño lobo&#039;, prohíbe a IU proyectar la película sobre su vida para homenajearle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esgrime que la sede de Izquierda Unida no tiene licencia para un acto de concurrencia pública, pese a que hasta ahora la formación había proyectado películas durante el verano</p><p class="subtitle">Muere a los 80 años el 'niño lobo' de Sierra Morena</p></div><p class="article-text">
        Tras el reciente fallecimiento de Marcos Rodr&iacute;guez Pantoja, conocido como el 'ni&ntilde;o lobo' de Sierra Morena al haber vivido solo en el monte durante varios a&ntilde;os de su ni&ntilde;ez y adolescencia en los que convivi&oacute; con una manada de esta especie, la formaci&oacute;n pol&iacute;tica de Izquierda Unida (IU) en el pueblo natal de Rodr&iacute;guez Pantoja, A&ntilde;ora (C&oacute;rdoba) hab&iacute;a previsto rendirle homenaje este viernes 21 de agosto con la proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula <em>Entrelobos </em>que cuenta su particular vida en el monte. Sin embargo, una resoluci&oacute;n emitida por el gobierno municipal del PP en el Ayuntamiento de la localidad ha prohibido que se realice esta proyecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n -a la que ha tenido acceso <em>Cord&oacute;polis</em>-, est&aacute; firmada este 20 de agosto por el primer teniente de alcalde del municipio por delegaci&oacute;n de funciones de la Alcald&iacute;a. Y, en ella, se dice que, habiendo tenido conocimiento el Ayuntamiento de que Izquierda Unida hab&iacute;a convocado para este viernes &ldquo;la proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula <em>Entrelobos</em>, homenaje a Marcos R. Pantoja&rdquo; en el inmueble donde tiene su sede este partido pol&iacute;tico, ha resuelto prohibirla ante la falta de licencia para un acto de concurrencia p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Se da la circunstancia de que Izquierda Unida ha venido proyectando diversas pel&iacute;culas a lo largo del verano en su sede, tal y como queda reflejado en los distintos anuncios previos a cada proyecci&oacute;n que la formaci&oacute;n ha hecho estas semanas atr&aacute;s en <a href="https://x.com/IUnoriega" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su perfil en redes sociales</a> y como han confirmado fuentes del partido a este peri&oacute;dico. Este viernes, quer&iacute;a rendir homenaje a Marcos Rodr&iacute;guez Pantoja, que de ni&ntilde;o fue dado por su padre a un pastor de la zona, en &eacute;poca de hambre en la posguerra, y consigui&oacute; sobrevivir solo y en convivencia con los lobos.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la resoluci&oacute;n dictada ahora por el Ayuntamiento con motivo del anuncio de la proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula en homenaje al 'ni&ntilde;o lobo', se&ntilde;ala que la sede de la agrupaci&oacute;n local de IU en A&ntilde;ora tiene licencia de uso como vivienda e indica que &ldquo;teniendo en cuenta que dicho edificio no dispone de licencia de apertura de establecimiento de p&uacute;blica concurrencia de ning&uacute;n tipo, ni licencia de utilizaci&oacute;n, no es legalmente posible la celebraci&oacute;n de la actividad consistente en proyecciones de cine de verano, como se ha anunciado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento fundamenta esta resoluci&oacute;n en la aplicaci&oacute;n del Decreto 155/2018, de 31 de julio, por el que se aprueba el Cat&aacute;logo de Espect&aacute;culos P&uacute;blicos y Actividades Recreativas y Establecimientos P&uacute;blicos de Andaluc&iacute;a donde se regulan sus modalidades, r&eacute;gimen de apertura o instalaci&oacute;n y horarios de apertura y cierre, que incluye en el Cat&aacute;logo incluido como anexo, &ldquo;el espect&aacute;culo cinematogr&aacute;fico, y define como espect&aacute;culo p&uacute;blico toda funci&oacute;n o distracci&oacute;n que se ofrezca p&uacute;blicamente por una persona f&iacute;sica o jur&iacute;dica organizadora y se dirija a atraer la atenci&oacute;n del p&uacute;blico asistente&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Prohibici&oacute;n y advertencia de sanci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Igualmente se hace constar que el art. 6.5 de la Ley 13/1999, de 15 de diciembre, de Espect&aacute;culos P&uacute;blicos y Actividades Recreativas de Andaluc&iacute;a (LEPARA), dispone que corresponde a los municipios la autorizaci&oacute;n de la celebraci&oacute;n de espect&aacute;culos p&uacute;blicos o el desarrollo de actividades recreativas extraordinarias u ocasionales no sujetas a intervenci&oacute;n auton&oacute;mica, en establecimientos no destinados o previstos para albergar dichos eventos o cuando se pretenda su celebraci&oacute;n y desarrollo en v&iacute;as p&uacute;blicas o zonas de dominio p&uacute;blico del t&eacute;rmino municipal. Y, sobre ello, se incide en que &ldquo;Izquierda Unida de A&ntilde;ora no ha presentado en este Ayuntamiento ninguna solicitud de autorizaci&oacute;n de celebraci&oacute;n en la vivienda de su propiedad la actividad anunciada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del Consistorio se ampa en que la LEPARA dicta que &ldquo;corresponde a los municipios la prohibici&oacute;n o suspensi&oacute;n de espect&aacute;culos p&uacute;blicos o actividades recreativas, no sujetos a la intervenci&oacute;n de la Administraci&oacute;n auton&oacute;mica&rdquo; en supuestos como el de este caso.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, la resoluci&oacute;n del primer teniente de alcalde de A&ntilde;ora ordena &ldquo;prohibir la celebraci&oacute;n por Izquierda Unida de la actividad de proyecci&oacute;n de pel&iacute;cula <em>Entrelobos</em> en la vivienda de su propiedad (...) el pr&oacute;ximo 21 de agosto de 2026, al pretender celebrar un espect&aacute;culo o actividad recreativa sin haberse sometido a los medios de intervenci&oacute;n de la Administraci&oacute;n competente&rdquo;. &ldquo;La presente prohibici&oacute;n se fundamenta al haberse anunciado una actividad abierta al p&uacute;blico y en aplicaci&oacute;n de la normativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y advierte que el incumplimiento de esta prohibici&oacute;n &ldquo;dar&aacute; lugar a la apertura de expediente sancionador por falta muy grave&rdquo; tipificada en la Ley que fija sanciones por ello con multas de 30.050,61 euros a 601.012,10 euros. 
    </p><h2 class="article-text">IU cambia el formato del acto y mantiene el homenaje</h2><p class="article-text">
        Tras recibir esta resoluci&oacute;n, Izquierda Unida ha anunciado que va a presentar un recurso ante el Ayuntamiento y va a cancelar la proyecci&oacute;n -seg&uacute;n confirman a este medio-, reemplazando el acto por una &ldquo;reuni&oacute;n&rdquo; para homenajear a Marcos Rodr&iacute;guez Pantoja, a la que est&aacute;n invitados militantes, simpatizantes y toda persona invitada a celebrar la vida del 'ni&ntilde;o lobo', paisano de los vecinos de A&ntilde;ora, del que se ver&aacute;n algunas im&aacute;genes.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado difundido en sus redes sociales, Izquierda Unida de A&ntilde;ora se&ntilde;ala &ldquo;la naturaleza de la actividad prevista para hoy 21 de agosto en nuestra sede&rdquo;. Y aclara que &ldquo;el encuentro organizado por IU no constituye una sesi&oacute;n de exhibici&oacute;n cinematogr&aacute;fica de libre acceso. Se trata de una actividad propia de Izquierda Unida, organizada en el marco de nuestra actividad pol&iacute;tica, social y asociativa, con el objetivo de rendir homenaje y recordar la figura de Marcos Rodr&iacute;guez Pantoja, vecino de A&ntilde;ora, cuya extraordinaria historia de vida inspir&oacute; la pel&iacute;cula <em>Entrelobos</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula forma parte del contenido de este acto pol&iacute;tico y de homenaje, junto con el encuentro y la reflexi&oacute;n colectiva sobre la vida y la historia de nuestro vecino. Por tanto, la actividad se desarrollar&aacute; en el &aacute;mbito de la actividad propia de la organizaci&oacute;n. No se trata, por tanto, de una actividad comercial o de ocio abierta a cambio de entrada, precio o contraprestaci&oacute;n, sino una actividad dirigida a militantes, simpatizantes y/o colectivos invitados a la misma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde Izquierda Unida de A&ntilde;ora seguiremos desarrollando nuestra actividad pol&iacute;tica, cultural y social y manteniendo viva la memoria y el reconocimiento de quienes forman parte de la historia de nuestro pueblo. El homenaje a Marcos Rodr&iacute;guez Pantoja se mantiene&rdquo;, concluye la organizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/ayuntamiento-anora-pp-pueblo-nino-lobo-prohibe-iu-proyectar-pelicula-vida-homenajearle_1_13459107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 07:53:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="223925" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="223925" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Ayuntamiento de Añora (PP), pueblo del 'niño lobo', prohíbe a IU proyectar la película sobre su vida para homenajearle]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Sierra Morena,lobo,Añora,PP]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marcos, el 'niño lobo' de Sierra Morena que acabó sus días arropado por sus vecinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/marcos-nino-lobo-sierra-morena-acabo-dias-arropado-vecinos_1_13453090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6ffcce5-0406-457b-b3d3-e11376d0e90b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x464y291.jpg" width="1200" height="675" alt="Marcos, el &#039;niño lobo&#039; de Sierra Morena que acabó sus días arropado por sus vecinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta Gerardo Olivares, que dedicó una película y un documental a la vida de Rodríguez Pantoja, siguió en contacto con él hasta su muerte y destaca cómo consiguió reintegrarse en la sociedad tras su experiencia vital en soledad en el monte durante su infancia y adolescencia</p><p class="subtitle">Muere a los 80 años el 'niño lobo' de Sierra Morena</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Marcos fue un hombre que nunca se hab&iacute;a adaptado a la sociedad, pero, finalmente, lo consigui&oacute;&rdquo;. Las palabras del cineasta Gerardo Olivares, que dedic&oacute; una pel&iacute;cula y un documental a contar la vida de Marcos Rodr&iacute;guez Pantoja (A&ntilde;ora, C&oacute;rdoba, 1946), m&aacute;s conocido como el ni&ntilde;o lobo de Sierra Morena, cobran un sentido especial para explicar c&oacute;mo quien viviera solo en el monte con una manada de lobos en su infancia y adolescencia, pudo volver a vivir en comunidad y acab&oacute; sus d&iacute;as como uno m&aacute;s de los vecinos de la aldea de Rante (Ourense) donde ha fallecido a los 80 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Olivares, que ha mantenido el contacto con Marcos desde que lo conociera para rodar su pel&iacute;cula <em>Entre lobos</em> hasta pocos d&iacute;as antes de morir, conoce bien la historia de aquel ni&ntilde;o que, desde los 7 a los 17 a&ntilde;os vivi&oacute; solo en el monte en Sierra Morena, tras morir el pastor que le cuidaba, y que estableci&oacute; una relaci&oacute;n de convivencia con una manada de lobos con la que sobrevivi&oacute; todo ese tiempo. La Guardia Civil lo encontr&oacute; entonces, vestido con pieles y sin apenas poder hablar. 
    </p><p class="article-text">
        El cineasta cordob&eacute;s habl&oacute; con Rodr&iacute;guez Pantoja por &uacute;ltima vez el pasado jueves -cuenta a <em>Cord&oacute;polis</em>-, cuando el que fuera 'ni&ntilde;o lobo' de Sierra Morena ya recib&iacute;a cuidados paliativos y se sab&iacute;a que su fallecimiento se aproximaba. Y destaca c&oacute;mo, adem&aacute;s de un sentimiento de &ldquo;mucha tristeza&rdquo; al conocer su muerte, tambi&eacute;n se ha despertado su sensaci&oacute;n de que Marcos logr&oacute; adaptarse a la sociedad y vivir feliz en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os. &ldquo;Viv&iacute;a en su aldea muy arropado por sus vecinos&rdquo;, relata Olivares, que se&ntilde;ala como muestra c&oacute;mo en ese peque&ntilde;o n&uacute;cleo de poblaci&oacute;n &ldquo;m&aacute;s de 300 personas estuvieron en su funeral&rdquo;. &ldquo;Era muy querido y creo que vivi&oacute; feliz en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vida en la aldea en la que Marcos se volvi&oacute; a sentir en sociedad y, adem&aacute;s, lleg&oacute; a &ldquo;dar charlas y conferencias&rdquo; en colegios de la zona, protagonista de una historia incre&iacute;ble como la de su propia vida. Esa historia de Rodr&iacute;guez Pantoja lleg&oacute; a Olivares a trav&eacute;s de un art&iacute;culo de prensa sobre una chica descubierta en la selva de Camboya tras muchos a&ntilde;os perdida all&iacute; y una p&aacute;gina web donde se mostraban casos documentados similares. &ldquo;Me llam&oacute; la atenci&oacute;n el caso que llamaban 'El peque&ntilde;o salvaje de Sierra Morena' y empec&eacute; a investigar&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a829698-2699-4e3b-ae8e-447ddab1eda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Marcos Rodríguez Pantoja"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Marcos Rodríguez Pantoja                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su investigaci&oacute;n le llev&oacute; a contactar con el antrop&oacute;logo Gabriel Janer, que &ldquo;hab&iacute;a escrito una tesis doctoral sobre la historia de Marcos Rodr&iacute;guez Pantoja y lo hab&iacute;a conocido en los a&ntilde;os 80&rdquo;, aunque en ese momento pensaba que ya hab&iacute;a muerto. Pero Olivares sigui&oacute; tirando del hilo e investigando, &ldquo;hasta que lo encontr&eacute; en la aldea de Rante&rdquo;. &ldquo;Me fui para all&aacute;, nos conocimos y, a partir de ah&iacute;, empec&eacute; a construir su historia para llevarla al cine y a un documental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque la sinopsis de aquella vida, era de cine: &ldquo;Imag&iacute;nate un chico que, con 7 a&ntilde;os, su padre se lo da a un cabrero para que se lo lleve al monte en plena posguerra y &eacute;poca de hambre, porque no lo pod&iacute;a mantener. El pastor se lo llev&oacute; a la monta&ntilde;a y cuando este muri&oacute;, el chico se qued&oacute; solo durante doce a&ntilde;os viviendo en el coraz&oacute;n de Sierra Morena, sin contacto con el exterior y se hizo amigo de una manada de lobos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gerardo Olivares quiso contar la historia de Marcos y la ense&ntilde;anza de su vida, sobre &ldquo;c&oacute;mo un ni&ntilde;o tan peque&ntilde;o fue capaz de sobrevivir en la naturaleza y c&oacute;mo estableci&oacute; esa relaci&oacute;n con los lobos&rdquo;. &ldquo;Era un caso &uacute;nico en Espa&ntilde;a y en el mundo&rdquo;, dice sobre c&oacute;mo le atrajo la vida de aquel hombre para contarla en la gran pantalla. La pel&iacute;cula, protagonizada por Juan Jos&eacute; Ballesta, tuvo un gran &eacute;xito y el propio Rodr&iacute;guez Pantoja particip&oacute; en el rodaje, como asesor principal y tambi&eacute;n como asistente en el trabajo con los lobos. Luego, adem&aacute;s, en un documental, el cineasta quiso plasmar la segunda parte de esa vida: &ldquo;Qu&eacute; pas&oacute; con ese ni&ntilde;o cuando se hizo adulto y lo intentaron readaptar a la sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquel 'ni&ntilde;o lobo', que pas&oacute; su infancia y adolescencia junto a lobos, aislado de la sociedad en plena Sierra Morena, pudo finalmente recobrar el sentido de comunidad en su vida en la aldea donde ha fallecido, protagonista de una historia que siempre ser&aacute; recordada.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-Ms7eYMrjOJ4-6741', 'youtube', 'Ms7eYMrjOJ4', document.getElementById('yt-Ms7eYMrjOJ4-6741'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-Ms7eYMrjOJ4-6741 src="https://www.youtube.com/embed/Ms7eYMrjOJ4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">La vida de Marcos Rodr&iacute;guez Pantoja</h2><p class="article-text">
        La infancia de Marcos estuvo marcada por la pobreza de la posguerra y por unas circunstancias familiares extremadamente dif&iacute;ciles. Su madre muri&oacute; durante el parto. Su padre volvi&oacute; a casarse y la familia termin&oacute; traslad&aacute;ndose a Fuencaliente, en Ciudad Real, donde sobreviv&iacute;a con la fabricaci&oacute;n de carb&oacute;n vegetal. Cuando Marcos era todav&iacute;a un ni&ntilde;o, su padre lo entreg&oacute; a unos propietarios de Sierra Morena, que lo enviaron a vivir con un anciano cabrero en plena monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El pastor fue quien le ense&ntilde;&oacute; las primeras herramientas para desenvolverse en un entorno hostil: hacer fuego, buscar agua y alimentos, reconocer plantas y cuidar de las cabras. Pero la muerte del anciano convirti&oacute; aquella infancia ya excepcional en una experiencia de aislamiento absoluto. Marcos qued&oacute; solo en el monte y tuvo que aprender a sobrevivir sin la compa&ntilde;&iacute;a de otros seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando los animales se convirtieron en su principal referencia. Durante a&ntilde;os permaneci&oacute; en contacto con la fauna de Sierra Morena y desarroll&oacute; una relaci&oacute;n especialmente estrecha con una manada de lobos. Con el paso del tiempo aprendi&oacute; a desenvolverse en el medio natural, a imitar sonidos y a utilizar recursos que le permitieron sobrevivir. En sus testimonios posteriores explicar&iacute;a que los animales fueron su familia y que nunca le hicieron da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El reencuentro con la sociedad se produjo cuando la Guardia Civil lo localiz&oacute; en la sierra. Para entonces, Marcos hab&iacute;a pasado una parte esencial de su vida alejado de las personas. Apenas pod&iacute;a expresarse con normalidad, caminaba descalzo y utilizaba pieles para protegerse. La vuelta a la vida humana result&oacute; mucho m&aacute;s complicada que su supervivencia en el monte. Tuvo que volver a aprender h&aacute;bitos tan elementales como hablar, caminar erguido, vestirse o utilizar cubiertos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s llegaron a&ntilde;os de trabajos y desplazamientos. Marcos trabaj&oacute; como alba&ntilde;il y pas&oacute; por distintos lugares, entre ellos Madrid, Fuengirola y Mallorca. Tambi&eacute;n hizo el servicio militar. Pero su dificultad para comprender las reglas de una sociedad de la que hab&iacute;a estado apartado durante tantos a&ntilde;os lo convirti&oacute; en una persona especialmente vulnerable. Durante su vida adulta sufri&oacute; enga&ntilde;os, estafas y abusos relacionados con su desconocimiento del dinero y de las relaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        El antrop&oacute;logo Gabriel Janer Manila estudi&oacute; su caso durante los a&ntilde;os 70. Su investigaci&oacute;n puso el foco no solo en la extraordinaria capacidad de supervivencia de Marcos, sino tambi&eacute;n en las circunstancias que hab&iacute;an conducido a su abandono. La pobreza extrema y la violencia familiar aparecieron como elementos fundamentales para comprender c&oacute;mo un ni&ntilde;o termin&oacute; aislado en Sierra Morena.
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;cadas despu&eacute;s de abandonar el monte cordob&eacute;s, Marcos termin&oacute; encontrando en Galicia el que ser&iacute;a su &uacute;ltimo hogar. Su llegada a Ourense estuvo relacionada con las personas que fue conociendo a lo largo de su vida y que le ayudaron a encontrar un lugar estable donde vivir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/marcos-nino-lobo-sierra-morena-acabo-dias-arropado-vecinos_1_13453090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 18:04:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a6ffcce5-0406-457b-b3d3-e11376d0e90b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x464y291.jpg" length="172555" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a6ffcce5-0406-457b-b3d3-e11376d0e90b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x464y291.jpg" type="image/jpeg" fileSize="172555" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Marcos, el 'niño lobo' de Sierra Morena que acabó sus días arropado por sus vecinos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a6ffcce5-0406-457b-b3d3-e11376d0e90b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x464y291.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,lobo,sociedad,Obituario,Sierra Morena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El aullido del lobo ibérico vuelve a sonar en las tierras de La Campiña]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/aullido-lobo-iberico-vuelve-sonar-tierras-campina_1_11284700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7056611d-1935-4687-b67c-f493f0b64161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El aullido del lobo ibérico vuelve a sonar en las tierras de La Campiña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador del arte Pablo Rabasco ha impulsado un proyecto que pretende concienciar sobre la extinción de esta especie en Andalucía
</p></div><p class="article-text">
        El lobo ib&eacute;rico volver&aacute; a aullar durante tres d&iacute;as en la zona de la campi&ntilde;a cordobesa, donde este animal fue predominante durante siglos. Se trata de la performance sonora <em>Sorda</em>, impulsada por el historiador del arte Pablo Rabasco, que se celebrar&aacute; entre el 18 y el 21 de abril en las cercan&iacute;as del Cerro Navarro (en Fuente de la Teja), en el t&eacute;rmino municipal de Montemayor.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n detalla Rabasco, ser&aacute; &uacute;nicamente una f&oacute;rmula para devolver el lobo ib&eacute;rico a unas tierras en las que, siglos atr&aacute;s, encontraba una buena parte de sus alimentos. Se har&aacute; gracias a varios dispositivos colocados en los &aacute;rboles que, entre el atardecer y el anochecer, reproducir&aacute;n el sonido del lobo ib&eacute;rico, que se declar&oacute; extinguido en Andaluc&iacute;a en 2023.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo cierto es que en Andaluc&iacute;a ya no hab&iacute;a lobos al menos desde 2013. En 2010 s&oacute;lo quedaban 46 ejemplares, que se mov&iacute;an entre las sierras norte de Sevilla, C&oacute;rdoba y Ja&eacute;n. A pesar de ello, el lobo ib&eacute;rico nunca fue catalogado como especie protegida ni vulnerable&rdquo;, explica Rabasco, que pese a las protestas de los ganaderos ante la presencia del lobo, remarca que los datos no respaldan las cr&iacute;ticas: &ldquo;En Arag&oacute;n, entre 2017 y 2018, el perro mat&oacute; el doble de ganado que el lobo ib&eacute;rico, sus ataques son mucho m&aacute;s violentos y deja el triple de animales malheridos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, el lobo se ha extinguido de Andaluc&iacute;a y C&oacute;rdoba pese a que nunca se declar&oacute; como especie protegida o vulnerable. Y eso que su territorio tradicional siempre estuvo en las cercanas sierras de C&oacute;rdoba, una provincia en la que su periplo era mucho m&aacute;s amplio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00ff0fd2-e28d-4d3e-9882-99d1a2352acb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00ff0fd2-e28d-4d3e-9882-99d1a2352acb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00ff0fd2-e28d-4d3e-9882-99d1a2352acb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00ff0fd2-e28d-4d3e-9882-99d1a2352acb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00ff0fd2-e28d-4d3e-9882-99d1a2352acb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00ff0fd2-e28d-4d3e-9882-99d1a2352acb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/00ff0fd2-e28d-4d3e-9882-99d1a2352acb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lobo ibérico"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lobo ibérico                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Durante el medievo, en la campi&ntilde;a proliferaban formaciones de monte mediterr&aacute;neo que alternaban con campos de cultivo donde exist&iacute;a una fauna diversa. En <em>El libro de la monter&iacute;a</em>, de Alfonso XI as&iacute; lo referencia &rdquo;... se dice que en los sitios de Montemayor y Montilla estaba la m&aacute;s abundante de jabal&iacute;es, osos y otros animales&ldquo;, cuenta Rabasco, que recuerda que en esa comarca abundan los top&oacute;nimos que hacen referencia al lobo.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos, cita el Ca&ntilde;o del lobo (Aguilar de la Frontera), la Fuente del lobo (entre Montalb&aacute;n y Santaella), la Piedra del lobo (San Sebasti&aacute;n de los Caballeros), el Camino del lobo o Puerto del lobo (El Arrecife) o Valdelobos (La Guijarrosa).
    </p><p class="article-text">
        Con toda esta historia y referencias en mente, Rabasco ha dise&ntilde;ado una performance sonora que devolver&aacute; el aullido del lobo a las tierras que no hace tanto dominaba. &ldquo;Vemos m&aacute;s interesante insertar el sonido en el medio que insertar de nuevo al animal, cuando no se cuestionan las causas de su extinci&oacute;n y persisten las mismas condiciones. El sonido volver&aacute; a relacionarse con el resto de seres vivos que volver&aacute;n a reaccionar ante su presencia&rdquo;, explica sobre una acci&oacute;n en la que han participado trece alumnos del Grado de Historia del Arte de la Universidad de C&oacute;rdoba.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/aullido-lobo-iberico-vuelve-sonar-tierras-campina_1_11284700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2024 18:28:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7056611d-1935-4687-b67c-f493f0b64161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="222158" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7056611d-1935-4687-b67c-f493f0b64161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="222158" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El aullido del lobo ibérico vuelve a sonar en las tierras de La Campiña]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7056611d-1935-4687-b67c-f493f0b64161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[lobo,Montemayor,Córdoba,Universidad de Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni rastro de lobos en Córdoba]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/rastro-lobos-cordoba_1_10415903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63ce6af5-b7fd-4830-a660-3ae86a832f5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni rastro de lobos en Córdoba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El equipo multidisciplinar de la Junta ha buscado la presencia de cánidos en Sierra Morena desde el año 2016 sin éxito alguno</p></div><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o 2016 se est&aacute;n buscando lobos en C&oacute;rdoba, y en el resto de Andaluc&iacute;a. Un programa de la Consejer&iacute;a de Medio Ambiente intenta encontrar rastro alguno del c&aacute;nido m&aacute;s famoso de las sierras de la Pen&iacute;nsula. Tambi&eacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han seguidos buscando los lobos mediante recorridos &ldquo;control&rdquo; priorizando con mayor esfuerzo sobre las zonas con presencia hist&oacute;rica reciente, como es Sierra Morena en C&oacute;rdoba, seg&uacute;n se detalla en un informe de la Consejer&iacute;a al que ha tenido acceso este peri&oacute;dico. Los recorridos &ldquo;control&rdquo; consisten en visitas a las propiedades y montes p&uacute;blicos que ya fueron muestreadas previamente en fases anteriores, con el objetivo de continuar con la recogida de informaci&oacute;n, mantener una red de vigilancia ambiental y estrechar lazos con las propiedades.
    </p><p class="article-text">
        En C&oacute;rdoba se han vigilado 672 metros cuadrados sin suerte alguna. Los recorridos &ldquo;control&rdquo; se han complementado con el fototrampeo en aquellas zonas que se han considerado prioritarias. Durante 2020, solo se ha atendido una denuncia (Carboneros-Ja&eacute;n) y un posible avistamiento en And&uacute;jar (Ja&eacute;n). Pero tampoco aqu&iacute; hubo suerte. El lobo parece haber desaparecido para siempre de Andaluc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El esfuerzo de muestreo realizado desde 2016 por el equipo del Programa, no ha detectado ninguna evidencia de presencia de lobo en Andaluc&iacute;a. Tampoco hay evidencias de la presencia de ning&uacute;n grupo reproductor desde 2003, ni datos contrastados de la presencia de alg&uacute;n individuo desde 2014&rdquo;, lamentan. &ldquo;Ante la probable recolonizaci&oacute;n de Andaluc&iacute;a, a medio-largo plazo, por la expansi&oacute;n que el lobo est&aacute; experimentando en el norte y centro peninsular, el Programa de Actuaciones continuar&aacute; con las labores de muestreo para la posible detecci&oacute;n de presencia de la especie y dar&aacute; respuesta a los ataques a ganado que se puedan producir&rdquo;, aseguran desde este equipo multidisciplinar.
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n de lobos en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica ha disminuido en tama&ntilde;o y distribuci&oacute;n durante los &uacute;ltimos 200 a&ntilde;os debido a su persecuci&oacute;n y a la fragmentaci&oacute;n de su h&aacute;bitat, alcanzando su m&iacute;nimo poblacional hist&oacute;rico alrededor de 1970.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/rastro-lobos-cordoba_1_10415903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jul 2023 03:30:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/63ce6af5-b7fd-4830-a660-3ae86a832f5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="16046" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/63ce6af5-b7fd-4830-a660-3ae86a832f5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="16046" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ni rastro de lobos en Córdoba]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/63ce6af5-b7fd-4830-a660-3ae86a832f5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,lobo,Medio Ambiente,Junta de Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ecologistas reclaman medidas legales para la recuperación del lobo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ecologistas-reclaman-medidas-legales-recuperacion-lobo_1_9909339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4dcad3f5-b421-47ad-a683-4131f196e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ecologistas reclaman medidas legales para la recuperación del lobo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Piden a la Junta que se sume a la 'Estrategia para la Conservación y Gestión del Lobo y su Convivencia con las Actividades del Medio Rural' en Andalucía</p></div><p class="article-text">
        Ecologistas en Acci&oacute;n ha dirigido un escrito al consejero de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Econom&iacute;a Azul, Ram&oacute;n Fern&aacute;ndez-Pacheco, en el que le han instado a que adopte medidas legales para conseguir la recuperaci&oacute;n de las poblaciones de lobos en Andaluc&iacute;a y que se sume a la Estrategia para la promoci&oacute;n de esta especie.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n han criticado los ecologistas en un comunicado, esta especie &ldquo;est&aacute; extinguida en la comunidad por la inacci&oacute;n de la Junta&rdquo;, toda vez que han considerado que lobo es &ldquo;esencial en los ecosistemas mediterr&aacute;neos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lamentablemente, se ha dejado extinguir en Andaluc&iacute;a. Aunque la Junta ha mantenido la falacia de la existencia de una poblaci&oacute;n de lobos en la sierra de And&uacute;jar (Ja&eacute;n), lo cierto es que el censo nacional de lobos, realizado entre 2012 y 2014, determin&oacute; la inexistencia de grupos reproductores y la posible extinci&oacute;n del lobo en Andaluc&iacute;a&rdquo;, ha se&ntilde;alado.
    </p><p class="article-text">
        El 28 de julio de 2022, la Conferencia Sectorial de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica aprob&oacute; la 'Estrategia para la Conservaci&oacute;n y Gesti&oacute;n del Lobo (canis lupus) y su Convivencia con las Actividades del Medio Rural'.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para el desarrollo de dicha estrategia, que cuenta con una importante financiaci&oacute;n, las comunidades deben suscribir un acta de compromiso de cumplimiento de la Estrategia y concretar los objetivos y las medidas para conservar el lobo, en aquellas comunidades donde est&aacute; presente, y para facilitar la recolonizaci&oacute;n en aquellas en las que se extingui&oacute;, como es el caso de Andaluc&iacute;a&rdquo;, ha apuntado Ecologistas en Acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tras esto, ha asegurado que el Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica ha informado a los ecologistas de las comunidades que han aprobado la Estrategia y recibidos fondos para financiar las medidas incluidas en la misma, &ldquo;entre las que, inexplicablemente, no se encuentra Andaluc&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solicitamos a la Consejer&iacute;a que se proceda a la catalogaci&oacute;n inmediata del lobo ib&eacute;rico (Canis lupus signatus) como tax&oacute;n en Peligro de Extinci&oacute;n o Extinto en Andaluc&iacute;a, que se proceda a la elaboraci&oacute;n urgente de un Plan de Recuperaci&oacute;n del lobo en Andaluc&iacute;a y que la Junta apruebe la Estrategia para la Conservaci&oacute;n del Lobo, con la suscripci&oacute;n del correspondiente acuerdo con el MITECO para su desarrollo y financiaci&oacute;n&rdquo;, ha remarcado.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, ha relatado que en 2017-2018, el ente auton&oacute;mico &ldquo;promovi&oacute; un trabajo para esclarecer la situaci&oacute;n de la especie en la comunidad que termin&oacute; por corroborar que la especie no est&aacute; presente en el territorio&rdquo;. &ldquo;Nada ha hecho la Junta para evitar la extinci&oacute;n del gran depredador del bosque mediterr&aacute;neo&rdquo;, ha lamentado.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha asegurado que la administraci&oacute;n &ldquo;tiene las competencias en la protecci&oacute;n de la biodiversidad y ten&iacute;a la obligaci&oacute;n de haber declarado al lobo en peligro cr&iacute;tico de extinci&oacute;n, con la consiguiente obligaci&oacute;n de aprobar y ejecutar un plan de recuperaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca lo hizo, a pesar de la insistente petici&oacute;n al respecto de las organizaciones ecologistas. El resultado de esta inacci&oacute;n ha sido que la poblaci&oacute;n andaluza de lobo se ha ido reduciendo hasta su extinci&oacute;n. Mientras tanto, la Junta no ha dudado en beneficiarse de un proyecto LIFE basado en el lobo, financiado por la Uni&oacute;n Europea con m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de euros, y que se ha cerrado sin pena ni gloria y con un resultado nulo&rdquo;, ha indicado.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, ha concluido que la especie &ldquo;requiere una protecci&oacute;n estricta&rdquo; que permita &ldquo;la recolonizaci&oacute;n de los montes andaluces a partir de su expansi&oacute;n hacia el sur de las poblaciones del noroeste&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ecologistas-reclaman-medidas-legales-recuperacion-lobo_1_9909339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Jan 2023 04:56:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4dcad3f5-b421-47ad-a683-4131f196e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="143467" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4dcad3f5-b421-47ad-a683-4131f196e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="143467" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ecologistas reclaman medidas legales para la recuperación del lobo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4dcad3f5-b421-47ad-a683-4131f196e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,lobo,Ecologistas,Junta de Andalucía,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los lobos perdidos de Sierra Morena]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/lobos-perdidos-sierra-morena_1_9877706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7056611d-1935-4687-b67c-f493f0b64161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los lobos perdidos de Sierra Morena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio del CSIC revisa las poblaciones históricas en la Península y analiza el ADN de los últimos habitantes de las sierras andaluzas, desaparecidos hace 40 años</p></div><p class="article-text">
        Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) lideran un estudio internacional que ha constatado que la poblaci&oacute;n de lobo ib&eacute;rico, pese a su aparente recuperaci&oacute;n, ha perdido diversidad gen&eacute;tica, lo que supone un riesgo para supervivencia. El trabajo, publicado en la revista 'Genes', indica que un r&aacute;pido incremento de la poblaci&oacute;n, incluyendo todas sus posibles subpoblaciones, podr&iacute;a proteger a los lobos ib&eacute;ricos de la p&eacute;rdida adicional de diversidad gen&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de investigaci&oacute;n, con la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana (EBD-CSIC) en cabeza y la colaboraci&oacute;n de la Universidad de Postdam (Alemania), ha analizado el genoma mitocondrial completo de espec&iacute;menes de lobos hist&oacute;ricos conservados en las colecciones cient&iacute;ficas de la EBD (ICTS-RBD), seg&uacute;n ha recogido el CSIC en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n de lobos en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica ha disminuido en tama&ntilde;o y distribuci&oacute;n durante los &uacute;ltimos 200 a&ntilde;os debido a su persecuci&oacute;n y a la fragmentaci&oacute;n de su h&aacute;bitat, alcanzando su m&iacute;nimo poblacional hist&oacute;rico alrededor de 1970. Desde entonces, la poblaci&oacute;n creci&oacute; en n&uacute;mero inicialmente, quedando estabilizada durante los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, para ocupar ahora el noroeste peninsular, No obstante, esta estabilidad esconde una p&eacute;rdida de diversidad.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores han estudiado la variabilidad gen&eacute;tica de los lobos ib&eacute;ricos en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, y ha encontrado haplotipos mitocondriales que no aparecen fuera de la Pen&iacute;nsula, mostrando un legado gen&eacute;tico &uacute;nico en los lobos ib&eacute;ricos. Un haplotipo mitocondrial consiste en una secuencia &uacute;nica de ADN mitocondrial, la biomol&eacute;cula que se encuentra en la mitocondria de las c&eacute;lulas y constituye el material gen&eacute;tico heredado a trav&eacute;s de la l&iacute;nea materna en los seres vivos eucariotas.
    </p><h3 class="article-text">El ADN &ldquo;perdido&rdquo; en Sierra Morena</h3><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n del ADN mitocondrial completo de lobos actuales y de hace varias d&eacute;cadas, ha permitido ver que uno de estos haplotipos solo se encontraba en lobos del sur de la distribuci&oacute;n, en Sierra Morena. La investigadora del CSIC de la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana Isabel Salado ha se&ntilde;alado que &ldquo;existen muy pocos datos gen&eacute;ticos de la poblaci&oacute;n en Sierra Morena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el estudio, hemos encontrado que los lobos hist&oacute;ricos de esta regi&oacute;n compart&iacute;an el mismo haplotipo que uno de los &uacute;ltimos lobos que habitaban en Sierra Morena del que se dispone de datos gen&eacute;ticos, un lobo encontrado atropellado en el a&ntilde;o 2003. Sin embargo, ninguno de los lobos analizados de la poblaci&oacute;n actual en el noroeste peninsular presentaba este haplotipo&rdquo;, ha explicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este haplotipo probablemente ha desaparecido junto con la extinci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de Sierra Morena&rdquo;, ha a&ntilde;adido la investigadora del CSIC en la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana Jennifer A. Leonard.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el investigador Carles Vil&agrave; ha afirmado que &ldquo;las extinciones locales en una poblaci&oacute;n fragmentada pueden facilitar la p&eacute;rdida de diversidad, a pesar de que el tama&ntilde;o poblacional total se encuentre en aparente estabilidad&rdquo;. De acuerdo con el Convenio de la Diversidad Biol&oacute;gica, la variabilidad gen&eacute;tica est&aacute; considerada como una de las formas de biodiversidad que debe ser objeto de conservaci&oacute;n, junto con la diversidad de especies y ecosistemas, debido a que favorece la viabilidad de la poblaci&oacute;n a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Este estudio muestra la relevancia de los especimenes hist&oacute;ricos en investigaci&oacute;n aplicada a la conservaci&oacute;n y remarca la necesidad de un monitoreo gen&eacute;tico de las poblaciones silvestres a lo largo del tiempo, especialmente aquellas que han sufrido declives poblacionales dr&aacute;sticos en los &uacute;ltimos siglos. &ldquo;El estudio gen&eacute;tico de la poblaci&oacute;n en el pasado y en el presente nos permite detectar problemas de conservaci&oacute;n, como la p&eacute;rdida de variabilidad gen&eacute;tica&rdquo;, ha apuntado Salado.
    </p><p class="article-text">
        Este estudio se engloba en el Proyecto de generaci&oacute;n de conocimiento 'Frontera' de la Junta de Andaluc&iacute;a (P18-FR-5099), y cuenta tambi&eacute;n con la financiaci&oacute;n de dos contratos predoctorales por el Ministerio de Universidades (FPU17/02584) y el Ministerio de Asuntos Econ&oacute;micos y Transformaci&oacute;n Digital (BES-2017-082260).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/lobos-perdidos-sierra-morena_1_9877706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Jan 2023 04:50:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7056611d-1935-4687-b67c-f493f0b64161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="222158" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7056611d-1935-4687-b67c-f493f0b64161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="222158" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los lobos perdidos de Sierra Morena]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7056611d-1935-4687-b67c-f493f0b64161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,lobo,Sierra Morena,Medio Ambiente]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
