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    <title><![CDATA[Cordópolis - Blogópolis]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Blogópolis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[“Chupitos y tribunales” por los Cines de Verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/chupitos-tribunales-cines-verano_132_13610787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/426113e4-c2ca-4d4e-954c-4f74badbcb6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Chupitos y tribunales” por los Cines de Verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los Cines de Verano atan su futuro a una batalla administrativa que amenaza con convertir uno de los pilares culturales de Córdoba en un vodevil judicial tan pornográfico como lastimoso</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Chupitos y tribunales&rdquo; no es el t&iacute;tulo de la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Jim Jarmusch. Ni una adaptaci&oacute;n del <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Pev2i1f1DWg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tema de los Fabulosos Cadillacs</a>. Ni el nombre de un c&oacute;ctel en el bar que hay frente a los juzgados. 
    </p><p class="article-text">
        Es un buen t&iacute;tulo para el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del sainete en el que han convertido el futuro de los Cines de Verano. La perspectiva de un trago agridulce, en la barra de cualquier taberna cordobesa, para celebrar de manera contenida <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/local/junta-comunica-propietario-fuenseca-delicias-olimpia-ejercitara-derecho-retracto_1_13599688.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el anuncio de la Junta de Andaluc&iacute;a</a>, antes de que el largo invierno de recursos y tribunales nos d&eacute; de bruces con la realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Porque no hay alternativa a la judicializaci&oacute;n. No hay otro escenario posible cuando el propio alcalde afirma que &ldquo;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/local/alcalde-cordoba-prepara-litigar-cines-verano-no-prisa_1_13600150.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no tiene prisa</a>&rdquo; y casi invita a Antonio Amil a acudir a los tribunales. Y m&aacute;xime cuando, sin pretenderlo, en sus declaraciones abre la puerta a que el proceso judicial que &eacute;l mismo vaticina no prospere del lado de lo p&uacute;blico: &ldquo;... creemos sinceramente que hay muchas posibilidades de &eacute;xito en los tribunales&rdquo;. Lo que, traducido a lenguaje popular, significa: &ldquo;Hay serias posibilidades de fracaso&rdquo;. El capit&aacute;n de un naufragio retransmitido en directo. 
    </p><p class="article-text">
        Una secuela l&oacute;gica para quien afirmaba hace apenas unos meses que no le interesaban los cines de verano. El director y productor de un montaje neoliberal que, en &uacute;ltima instancia, es el principal responsable de que los cines hayan estado cerrados este verano y de que lo sigan estando durante el a&ntilde;o 2027. Y puede que m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        La cartelera de cine estival de las pr&oacute;ximas temporadas estar&aacute; opacada por los tribunales, las elecciones, el cambio de gobierno, la opereta jur&iacute;dica de unos y otros, el chantaje emocional y el atrincheramiento padronal de Antonio Amil&hellip; Un espect&aacute;culo bochornoso de cine gore. Una peli de bajo presupuesto, con sangre de tomate y un escenario que se cae a pedazos, por donde desfilan unos actores sin ning&uacute;n rubor ni atisbo alguno del s&iacute;ndrome del impostor. Todo ello a pesar de estar jugando con las cartas, la memoria y las cosas del comer &ndash;cultural, intelectual, espiritual&ndash; de todo el cordobesismo. El presente y futuro de una ciudad p&aacute;ramo, de piscinas y procesiones, que arde durante el verano interminable que acecha.
    </p><p class="article-text">
        En referencia a los Cines de Verano (as&iacute;, en may&uacute;scula), el anuncio del ejercicio del derecho de retracto de la Junta de Andaluc&iacute;a en favor del Ayuntamiento de C&oacute;rdoba tiene poco de cinematogr&aacute;fico, de espectacular. No deber&iacute;a levantar mucha euforia. Es tan s&oacute;lo el paso previo a la pornogr&aacute;fica judicializaci&oacute;n de algo que tendr&iacute;a que haberse resuelto desde el rigor y el inter&eacute;s general. Con sigilo, astucia y altura de miras.
    </p><p class="article-text">
        En su lugar, el recorrido err&aacute;tico del gobierno municipal merece una ovaci&oacute;n por la imprevisibilidad de un guion lleno de sobresaltos. Jalonado de giros m&aacute;s propios de una sitcom que de un gobierno municipal conformado por perfiles de alta cualificaci&oacute;n y abnegados guardianes de lo p&uacute;blico. Que ha dejado un reguero de actuaciones para el recuerdo y frases c&eacute;lebres. Del abyecto &ldquo;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/miguel-angel-torrico-ayuntamiento-cordoba-no-le-interesa-mantener-actividad-cine-verano_1_13313766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no nos interesan los cines de verano</a>&rdquo;, <a href="https://www.diariocordoba.com/cordoba-ciudad/2026/05/25/historicos-cines-fuenseca-delicias-olimpia-130651049.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasando por el rechazo del derecho de tanteo y retracto en dos ocasiones</a>, hasta terminar por solicitar que la Junta nos salve los muebles con este ejercicio de funambulismo sobre la bocina.
    </p><p class="article-text">
        Un itinerario pedregoso de enmiendas y arrepentimientos forzados por la organizaci&oacute;n ciudadana &ndash;con la complicidad de numerosas e insignes personalidades de la cultura&ndash;, que una vez m&aacute;s se ha visto obligada a organizarse y remangarse para recordar a los poderes p&uacute;blicos cu&aacute;l es su funci&oacute;n. Hasta tal punto de desidia de tener incluso que recurrir a la ampliaci&oacute;n del plazo establecido por ley para pujar por los tres espacios. 
    </p><p class="article-text">
        Poco que celebrar ante la noticia. M&aacute;s all&aacute; de la posibilidad de suturar la sangr&iacute;a econ&oacute;mica abierta en las arcas municipales por los Srs. Bellido y Torrico. Que rechazaron para lo p&uacute;blico un pelotazo inmobiliario que jam&aacute;s hubieran desde&ntilde;ado desde lo privado. <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/intervencion-lola-flores-cines-verano_132_13390751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un butr&oacute;n patrimonial para el Ayuntamiento </a>que ha dejado para septiembre, ya metidos en un octubre oto&ntilde;al, la asignatura cultural m&aacute;s importante de la legislatura. Ojal&aacute;, al menos, aprobemos este examen, aunque sea copiando de la chuleta.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto: Chupitos y tribunales. La balada torcida que la ciudadan&iacute;a ha forzado a bailar a los tipos duros que desde los despachos marcan el devenir de C&oacute;rdoba. Y ya se sabe que los tipos duros no bailan. Ni tampoco van a los Cines de Verano si no es para <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/autocine-verano_132_12217817.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aparcar</a>, especular o cerrarlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio Díaz Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-revelocion/chupitos-tribunales-cines-verano_132_13610787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2026 18:04:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Chupitos y tribunales” por los Cines de Verano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Somos ya IA?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/ia_132_13604111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92ecd7da-d9e6-4d3c-bb7b-0646092c9bec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x515y142.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Somos ya IA?"></p><p class="article-text">
        En el imaginario general creo que seguimos manteniendo la idea de que, si alg&uacute;n d&iacute;a la IA se revela y quiere subyugar a la humanidad, ser&aacute; a trav&eacute;s de robots asesinos estilo Terminator.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso puede que pase alg&uacute;n d&iacute;a si los niveles de insurrecci&oacute;n de la humanidad llegan a alg&uacute;n punto inaceptable para los due&ntilde;os de estos artefactos, pero eso ser&aacute; material para otro art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora mi sensaci&oacute;n es que estos due&ntilde;os ya han comenzado esa conquista de una forma mucho m&aacute;s sucinta. A trav&eacute;s de nuestro cerebro. M&aacute;s estilo a la pel&iacute;cula &ldquo;La invasi&oacute;n de los ultracuerpos&rdquo; que a &ldquo;Terminator&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Para qu&eacute; necesito robots si ya tengo humanos que pueden actuar como tal? Encima cobrando, un chat a 21&euro;/mes, y a cultivarlos, que poco a poco ya se robotizar&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente ya no solo escribe como ChatGPT o Claude, sino que tambi&eacute;n ya hablan como ellos. Razonan como ellos. Deciden c&oacute;mo ellos. Y hacen lo que ellos les dicen.
    </p><p class="article-text">
        Cuando recibo y leo correos, documentos, veo a gente hablar por la tele o YouTube (cuyos guiones ya en su mayor&iacute;a escriben IAs), hablo con gente en mi d&iacute;a a d&iacute;a, pienso; &iquest;Qu&eacute; parte de esto ha salido del cerebro humano, y qu&eacute; del artificial invasor?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;T&uacute; qu&eacute; piensas?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ventana-de-overton/ia_132_13604111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 17:59:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Somos ya IA?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Ahorrar, invertir pagando menos impuestos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/ahorrar-invertir-pagando-impuestos_132_13603224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95b0b0af-fb44-43a4-bfaf-35d1f2640509_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Ahorrar, invertir pagando menos impuestos?"></p><p class="article-text">
        Para poder avanzar financieramente, hay que invertir y antes, hay que ahorrar.
    </p><p class="article-text">
        Sin ahorro no podr&aacute;s invertir, si no inviertes no podr&aacute;s avanzar.
    </p><p class="article-text">
        Debemos estar atentos a la aparici&oacute;n, esperemos que, en breve, de las llamadas Cuentas de Ahorro en Inversi&oacute;n Financia Europa.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, ya aparec&iacute;an en el Real Decreto-ley 26/2026 del 30 de septiembre, posteriormente derogado.
    </p><p class="article-text">
        A la espera de su aprobaci&oacute;n definitiva y de que las entidades bancarias empiecen a comercializarlas, s&iacute; es conveniente ir conociendo algunas de sus caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        La idea es permitir que una persona f&iacute;sica pueda invertir mediante una cuenta espec&iacute;fica y beneficiarse de un tratamiento fiscal diferido, las ganancias generadas dentro de la cuenta no tributar&iacute;an inmediatamente por cada venta, tributar&iacute;an cuando se produjera una disposici&oacute;n de dinero de la cuenta, similar al funcionamiento de los fondos de inversi&oacute;n, pero no igual.
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;mite previsto m&aacute;ximo de aportaciones dinerarias estar&iacute;a en un m&aacute;ximo de 150.000 euros por contribuyente.
    </p><p class="article-text">
        Estar&iacute;a limitada a ciertos activos financieros en los que s&iacute; podr&iacute;as invertir, no todo vale.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;an ser acciones cotizadas de sociedades de la UE/EEE que cumplieran los requisitos, determinados fondos de inversi&oacute;n y ETF que cumplieran los requisitos legales y otros instrumentos financieros que la propia Ley 6/2023 calificaba como elegibles.
    </p><p class="article-text">
        La gran ventaja fiscal, las ganancias y p&eacute;rdidas producidas dentro de la cuenta quedar&iacute;an diferidas hasta que se realizase una disposici&oacute;n de la Cuenta, lo que puede permitir comprar y vender dentro de la Cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, si se permanece en la Cuenta m&aacute;s de 5 a&ntilde;os, habr&iacute;a una exenci&oacute;n de los primeros 10.000 euros de ganancia y una reducci&oacute;n del 20 % sobre el resto, con los requisitos previstos.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, se pagar&iacute;an menos impuestos, ya que el objetivo no es especular, sino ahorrar invertir a medio y largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        En principio pinta bien, habr&aacute; que estar muy atentos a su definitiva aprobaci&oacute;n y a las ofertas bancarias.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda, toda inversi&oacute;n conlleva un riesgo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/ahorrar-invertir-pagando-impuestos_132_13603224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 17:59:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Ahorrar, invertir pagando menos impuestos?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Teoría de los pollos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/teoria-pollos_132_13600226.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a318657-d7d7-4061-98df-2d07a95a4a8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Teoría de los pollos"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El municipio con mayor renta de Córdoba</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Instituto Nacional de Estadística</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si yo tengo dos pollos y usted no tiene ninguno, el principio estad&iacute;stico sostiene que tenemos uno cada uno. Aunque, en realidad, usted se tenga que comer los mocos y yo reviente como un globo de Nivea. Ese es el mismo principio que asegura que en San Sebasti&aacute;n de los Ballesteros, un peque&ntilde;o municipio de apenas 865 vecinos censados, atan los perros con longaniza.
    </p><p class="article-text">
        El Atlas de Renta del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica certifica que este pueblecito a 35 minutos de C&oacute;rdoba capital es el m&aacute;s rico de la provincia. En cada hogar entra cada a&ntilde;o <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/pueblo-cordoba-vuelve-superar-capital-municipio-mayor-renta-media-provincia_1_13597073.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">48.821 euros</a>, si contamos los ingresos por trabajo, las pensiones, las prestaciones p&uacute;blicas, las rentas del capital inmobiliario, los intereses de cuentas bancarias, los dividendos de acciones, los fondos de inversi&oacute;n y el sursum corda.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;: yo puedo haber ingresado 97.642 casta&ntilde;as pilongas y usted cero patatero. Que las estad&iacute;sticas, amigo contribuyente, las carga el diablo. Sea como fuere, no tenemos la remota idea de por qu&eacute; diablos en esa localidad perdida de la Campi&ntilde;a la renta media de cada hogar supera en m&aacute;s de 2.000 eurazos a la mism&iacute;sima capital. Seguramente que habr&aacute; alg&uacute;n ciudadano que se zampe cinco pollos mientras que su vecino apenas le llegue para un lebrillo de papas a lo pobre.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, la renta por hogar de C&oacute;rdoba supera con creces el salario medio anual de un cordob&eacute;s, que apenas rebasa los 19.500 euros brutos, seg&uacute;n datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;sticas. Y, a su vez, sobrepasa en casi 4.000 euros el sueldo m&aacute;s habitual, que apenas llega a los 15.800 del ala.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que la mayor&iacute;a de los cordobeses se meten en el bolsillo 1.316 euros cada mes. Una casta&ntilde;a pilonga que da para muy pocos pollos al a&ntilde;o aunque ayude a cuadrar el principio estad&iacute;stico seg&uacute;n el cual todos los vecinos de San Sebasti&aacute;n de los Ballesteros atan los perros con longaniza. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/teoria-pollos_132_13600226.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 04:01:04 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A Ernesto Caballero]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/ernesto-caballero_132_13599359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef310036-8000-41c1-ade0-ef884a98df88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x406y273.jpg" width="1200" height="675" alt="A Ernesto Caballero"></p><p class="article-text">
        He tardado mucho en escribir unas palabras para Ernesto. Quiz&aacute;s fuera por la enorme grandeza de su figura, o quiz&aacute;s por saber que no puedo estar a la altura de las hermosas palabras de despedida que su hijo Juli&aacute;n le dedic&oacute; en su entierro, haciendo que lo personal fuera pol&iacute;tico una vez m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Como dijo su hijo, sobre todas las cosas, fue una buena persona. Bueno con su familia y bueno con sus semejantes. Bueno y muy justo, pues fue su sentido de la justicia lo que le hizo trabajar por traer la democracia a este pa&iacute;s, sin servirse nunca del odio, arriesgando su propia vida, siendo perseguido, encarcelado e incluso torturado por no delatar a quienes trabajaron con &eacute;l por ese mismo fin.
    </p><p class="article-text">
        Ernesto Caballero fue la encarnaci&oacute;n del comunismo cordob&eacute;s, el que hizo diferente esta provincia y la trajo a ser uno de los principales bastiones del PCE. Sin embargo, su humildad comunista hizo que, al contrario de otras figuras, quedara situado en un segundo plano, sin alharacas, ni grandes homenajes, sin que est&eacute; presente en estados de wasap o redes, no por falta de grandes mensajes, sino porque huyendo del personalismo, lo m&aacute;s importante fue siempre el Partido.
    </p><p class="article-text">
        Fue la encarnaci&oacute;n de ese comunismo que sabe que lo importante es lo colectivo y que por ello mismo lleva en su esencia la disciplina, esa palabra tan denostada que es la base del trabajo en equipo y de la unidad de objetivos, la que determina la ausencia de egos para situar por encima de todo la decisi&oacute;n comunitaria, la que huye de razones personales para razonar entre todas y todos, la que nos ense&ntilde;a que el error de uno puede enmendarse con el acierto colectivo. Supo siempre que lo importante no era &eacute;l, su familia o su barrio, sino la humanidad entera, y de eso sab&iacute;a mucho tambi&eacute;n Teodora, su mujer, que sobrellev&oacute; largos a&ntilde;os de ausencia con la mirada puesta en lo que estaba en juego, m&aacute;s que en su inter&eacute;s personal o familiar.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as de preparaci&oacute;n de huelga general y elecciones generales hay que tener presentes a ambos frente a tantos y tantas que se erigen en salvadores de la izquierda, sin correr riesgos, sin mover un dedo por levantar a las masas, sin hacer lo imposible por unificar listas o haciendo precisamente lo imposible por salvaguardar siglas. No en vano aprendi&oacute; Ernesto, de la mano de Marcelino Camacho con quien comparti&oacute; celda, la diferencia entre lo urgente y lo necesario.
    </p><p class="article-text">
        Desde esa conciencia y disciplina pudo ser Secretario Provincial del Partido Comunista durante 30 a&ntilde;os, en la clandestinidad y fuera de ella, y fue fundador de Izquierda Unida Convocatoria por Andaluc&iacute;a, Diputado auton&oacute;mico, Diputado en el Congreso, sindicalista, dirigente vecinal y activista en mil causas.
    </p><p class="article-text">
        Esta buena persona me convenci&oacute; para ser Secretaria Provincial del Partido Comunista y me ense&ntilde;&oacute; a serlo. No dud&eacute; nunca en consultarle y contar con su experiencia y &eacute;l, con muchos reparos y modestia (no quer&iacute;a, seg&uacute;n dec&iacute;a, ocupar espacios que no le correspond&iacute;an), no dej&oacute; de compartir conmigo sus opiniones sobre c&oacute;mo actuar en cada momento.
    </p><p class="article-text">
        Siempre estuvo acertado, pues ten&iacute;a el conocimiento de la historia pol&iacute;tica de esta ciudad y esta provincia, conoc&iacute;a sus gentes y sus dirigentes, sab&iacute;a c&oacute;mo se gestaron sus instituciones y de d&oacute;nde proven&iacute;a cada cual y hab&iacute;a participado en todos y cada uno de los pasos democr&aacute;ticos hasta llegar donde estamos.
    </p><p class="article-text">
        A &eacute;l y gente como &eacute;l, le debemos que esta ciudad fuera un modelo de participaci&oacute;n ciudadana, y Ayuntamientos que no se conformaron con una democracia formal poniendo en pr&aacute;ctica una Constituci&oacute;n social que proclamaba la intervenci&oacute;n econ&oacute;mica y el servicio p&uacute;blico y que, en esa l&iacute;nea, crearon empresas municipales de bienes y servicios b&aacute;sicos, del agua, de la vivienda, de los saneamientos, de los cementerios y del transporte, haciendo que pertenecieran a todos, hicieron un urbanismo de la gente frente a las grandes empresas inmobiliarias, y construyeron una ciudad para sus habitantes evitando la especulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello sorprenden las ausencias en su entierro. Miro al pasado y veo el respeto que desde todo el arco pol&iacute;tico se ha tenido siempre por las grandes figuras que han fundado la democracia en este pa&iacute;s, incluso desde la derecha. Pero desgraciadamente veo que hay un grado inmenso de incultura en nuestros gobernantes actuales, que no se han dignado a cursar ni unas simples palabras de p&eacute;same. Resulta imperdonable en la izquierda, e inaudito en la derecha, aunque no se puede esperar m&aacute;s de un Alcalde al que no se le ha visto ni ir al entierro de sus compa&ntilde;eros de corporaci&oacute;n. O quiz&aacute;s no sea tan asombroso en una derecha cada vez m&aacute;s embrutecida y ultra, que busca la dictadura m&aacute;s que la democracia por la que luch&oacute; Ernesto.
    </p><p class="article-text">
        Recordar a Ernesto es recordar el horror de un golpe de estado, en qu&eacute; lado se sit&uacute;a cada cual en la historia, acabar con el blanqueo de los genocidios y las dictaduras, con los eufemismos y la hipocres&iacute;a y tener conciencia de clase ahora que tanta falta hace. Por eso mismo sigue resultando tan peligroso, que mejor, tratan de olvidarlo. Afortunadamente, tus camaradas no vamos a consentir el olvido.
    </p><p class="article-text">
        Para cerrar este peque&ntilde;o homenaje quiero volver a sus memorias (recogidas en dos magn&iacute;ficos libros &ldquo;Vivir con memoria&rdquo; y &ldquo;La Democracia inconclusa&rdquo; que cualquier dirigente pol&iacute;tico deber&iacute;a leer) y recordar al ni&ntilde;o que ten&iacute;a miedo al lobo y, sin embargo, cumpl&iacute;a con su deber de pastor para, desde la m&aacute;s tierna infancia, contribuir al sustento de su familia; y recordar al adulto que se enfrent&oacute; a todos sus miedos, a los lobos m&aacute;s terribles, para procurarnos a todos y todas un futuro mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Doblas Miranda / Secretaria Provincial del PCA Córdoba, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/ernesto-caballero_132_13599359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2026 17:53:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A Ernesto Caballero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desvelos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/desvelos_132_13599337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a9ad13a-2c57-451a-8078-438bf433ea4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desvelos"></p><p class="article-text">
        Imagine &mdash;querido lector, querida lectora&mdash; que un velo le cubriera por completo impidi&eacute;ndole ver qu&eacute; se va a encontrar una vez que se alce: no sabe si ser&aacute; hombre o mujer, morena o rubio; desconoce el color de sus ojos y el tono de su piel; ignora el c&oacute;digo postal del lugar en el que le ha tocado vivir; y nada prev&eacute; acerca de su fuerza, sus habilidades, su inteligencia o sus posibles limitaciones y carencias.
    </p><p class="article-text">
        En 1971 se public&oacute; <em>Teor&iacute;a de la justicia, </em>una obra que marcar&iacute;a el discurso de la filosof&iacute;a pol&iacute;tica durante d&eacute;cadas. Escrita por <strong>John Rawls</strong>, en ella se entiende la justicia como la principal virtud p&uacute;blica de una sociedad, el pilar sobre el que se construya una <em>buena vida buena. </em>Para el profesor de Harvard, los principios que organicen la sociedad deben garantizar que todos sus miembros, sin excepci&oacute;n, tengan iguales libertades b&aacute;sicas y una igualdad equitativa de oportunidades. Partiendo de esas dos exigencias, las desigualdades sociales y econ&oacute;micas &mdash;que no pocas veces dependen m&aacute;s del puro azar de lo que creemos&mdash; solo ser&iacute;an admisibles si redundan en el mayor beneficio posible de los miembros menos favorecidos de la sociedad, conforme al llamado &ldquo;principio de diferencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, pagar m&aacute;s a determinados profesionales podr&iacute;a estar justificado si ese incentivo resulta necesario para que desempe&ntilde;en un trabajo cuya realizaci&oacute;n mejora la situaci&oacute;n de los menos favorecidos. Adem&aacute;s, en un sistema fiscal progresivo como el que establece nuestra Constituci&oacute;n, quienes perciben mayores ingresos contribuyen en mayor proporci&oacute;n a financiar prestaciones y servicios p&uacute;blicos que pueden beneficiar especialmente a quienes m&aacute;s lo necesitan. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, para justificar estos principios de justicia, Rawls plantea un experimento mental, una situaci&oacute;n hipot&eacute;tica en la que personas razonables deben decidir en qu&eacute; sociedad les gustar&iacute;a vivir, imaginando su arquitectura social y jur&iacute;dica partiendo, eso s&iacute;, de una &ldquo;posici&oacute;n original&rdquo; en la que se encuentran bajo el &ldquo;velo de la ignorancia&rdquo;: es decir, desconocen qu&eacute; lugar ocupar&aacute;n en la sociedad, su riqueza, sus capacidades o sus creencias. Esa inicial falta de informaci&oacute;n, sumada a la incertidumbre acerca de ad&oacute;nde podr&iacute;a conducirles la loter&iacute;a gen&eacute;tica o la suerte social, terminar&iacute;a favoreciendo tanto la elecci&oacute;n de principios imparciales que todos pudieran aceptar, fuese cual fuese la casilla de salida que les tocara en suerte, como el rechazo de aquellas reglas ego&iacute;stas pensadas solo para favorecer una determinada posici&oacute;n particular.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, parecer&iacute;a razonable apostar por becas para el estudio porque uno podr&iacute;a nacer con capacidad y voluntad de aprender pero en el seno de una familia sin recursos; resultar&iacute;a igualmente justo implantar un sistema de salud p&uacute;blico suficientemente protector, ya que no es descabellado pensar que, al alzarse el velo de la ignorancia, uno pudiera haber nacido con una determinada propensi&oacute;n gen&eacute;tica a sufrir un c&aacute;ncer; tampoco parece reprochable imaginar una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres, ya que, bajo ese velo, nadie sabr&iacute;a de antemano cu&aacute;l podr&iacute;a ser su identidad de g&eacute;nero; por &uacute;ltimo, &iquest;acaso no se antoja igualmente l&oacute;gico que no haya casas sin gente y gente sin casas?
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de Rawls, enmarcada en lo que se ha dado en llamar &ldquo;liberalismo igualitario&rdquo; &mdash;lo que, muy sumariamente, podr&iacute;amos resumir en libertad e igualdad, si bien, y a la luz del principio de la diferencia, podr&iacute;amos sumar la fraternidad&mdash;, ha sido objeto de innumerables an&aacute;lisis, ataques, alabanzas y reformulaciones, pero sigue ofreciendo un razonable punto de partida acerca de c&oacute;mo organizar una sociedad justa: igualdad de libertades y derechos, igualdad de oportunidades, una red de apoyo para los momentos de infortunio de la vida o unas instituciones que eviten que el origen social determine nuestras oportunidades. Esta propuesta resulta m&aacute;s necesaria que nunca en estos momentos tan preocupantes en los que todo lo que cre&iacute;amos incuestionable corre el riesgo de saltar por los aires. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la obra rawlsiana tiene la virtud de hacernos reparar en que las ventajas gen&eacute;ticas o sociales con las que nacemos no constituyen, por s&iacute; solas, un m&eacute;rito moral, toda vez que son netamente azarosas y no dependen de nosotros. De ah&iacute; que el mero hecho de haberlas recibido ni justifique mayores recompensas ni sea motivo para reclamar halagos: no hay m&aacute;s que fortuna y accidente en haber nacido con &ldquo;genes de oro&rdquo; o haber crecido en un hogar con &ldquo;cucharas de plata&rdquo;, por emplear la expresiva imagen del pensador canadiense <strong>Hillel Steiner</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, imaginar &mdash;recurriendo al m&iacute;tico velo de la ignorancia&mdash; que podr&iacute;amos haber corrido distinta suerte y que, en tal caso, preferir&iacute;amos una sociedad m&aacute;s decente y emp&aacute;tica con nuestra mala fortuna nos deber&iacute;a conmover y colocarnos junto a quienes han resultado m&aacute;s desaventajados en esa loter&iacute;a gen&eacute;tica y social que es venir a este diablo mundo. Se trata, en definitiva, de apostar por pol&iacute;ticas <em>con rostro humano</em>, para que, m&aacute;s all&aacute; de experimentos mentales, las injusticias nos duelan y, sobre todo, le quiten el sue&ntilde;o a los que pretenden aprovecharse de nuestros desvelos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Vilaplana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/audiencia-publica/desvelos_132_13599337.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2026 17:53:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desvelos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En memoria de Ernesto Caballero]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/memoria-ernesto-caballero_132_13597999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73489cb9-296f-4b5b-bbd2-7b8639701b08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x391y209.jpg" width="1200" height="675" alt="En memoria de Ernesto Caballero"></p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os la lectura de la novela <em>Soldados de Salamina</em>, de Javier Cercas, me emocion&oacute; y me hizo pensar en el abandono y el olvido en que los dem&oacute;cratas espa&ntilde;oles hab&iacute;amos dejado a tantos h&eacute;roes an&oacute;nimos, hombres y mujeres, que dedicaron su vida, en los tiempos oscuros del franquismo, a luchar por recuperar las libertades. Acabamos de perder a uno de ellos: Ernesto Caballero Castillo, el pol&iacute;tico cordob&eacute;s m&aacute;s influyente y decisivo en el final de la dictadura, en la Transici&oacute;n y en el desarrollo de la democracia. Su bonhom&iacute;a, su solidez moral y el respeto profundo que sent&iacute;a por los dem&aacute;s contribuyeron a que la sociedad cordobesa de esa &eacute;poca aceptara el juego democr&aacute;tico bastante antes de la muerte del dictador.
    </p><p class="article-text">
        Lo conoc&iacute; a mi llegada a C&oacute;rdoba en el oto&ntilde;o de 1974, cuando ya era secretario general del Partido Comunista en la clandestinidad. Enseguida me encomend&oacute; tareas ligadas a la formaci&oacute;n y a la propaganda; en los a&ntilde;os de mi militancia en diferentes responsabilidades org&aacute;nicas, sin ning&uacute;n cargo p&uacute;blico, jam&aacute;s perd&iacute; mi confianza en su rectitud. En este momento se me agolpan los recuerdos y las an&eacute;cdotas, las largu&iacute;simas horas de reuniones, su paciencia para escucharnos, sus an&aacute;lisis siempre ponderados e inteligentes. Nunca dej&eacute; de sentirme un privilegiado por tener su aprecio, por compartir los proyectos y las esperanzas de un futuro mejor para nuestro pa&iacute;s. Recuerdo haber dicho que Castilla del Pino representaba lo que deb&iacute;amos saber y Ernesto lo que deb&iacute;amos ser.
    </p><p class="article-text">
        He pensado muchas veces en c&oacute;mo lleg&oacute; a ser una persona tan excepcional y limpia, libre de resentimientos y de cuentas pendientes. En las p&aacute;ginas del primer volumen de sus memorias, me impresion&oacute; la contenida recreaci&oacute;n de su infancia, las vivencias de aquel ni&ntilde;o que creci&oacute; en un entorno de pobreza y soledad, tan carente de figuras reales de apego, recogido por familiares, conocidos, rara vez por su madre entre detenciones, siempre hambriento, que recordaba c&oacute;mo, siendo zagal de un vaquero en la sierra, en un arranque de ternura se hab&iacute;a abrazado a un potrillo reci&eacute;n nacido.
    </p><p class="article-text">
        No conoci&oacute; a su padre vivo, al que vio por primera vez tirado en la plaza del pueblo, acribillado a balazos, y no se reencontr&oacute; con su madre hasta los catorce a&ntilde;os, en el barrio chabolista que era entonces El Naranjo. Esa falta de apego seguramente se compens&oacute; con el respeto con el que era tratado por todos, incluida la Guardia Civil, por la identidad de su padre, Juli&aacute;n. Quiero pensar que, para &eacute;l, ingresar en el Partido Comunista era mantener la identidad, la fuerza y el respeto de su familia.
    </p><p class="article-text">
        No puedo hablar de Ernesto sin mencionar a Teodora, la mujer con la que se cas&oacute; tres veces &mdash;como dec&iacute;a de broma al contar los avatares por los que pas&oacute; su relaci&oacute;n&mdash;, y que lo acompa&ntilde;&oacute; toda su vida. Basta una an&eacute;cdota para calibrar la entereza y la valent&iacute;a de esta mujer: en una ocasi&oacute;n en que su entonces novio se vio obligado de pronto a marcharse del cine en que estaban, sin explicaci&oacute;n, sin pens&aacute;rselo dos veces, se fue a buscarlo a Par&iacute;s en la creencia de que lo encontrar&iacute;a all&iacute;. Ernesto lo contaba divertido porque, en realidad, estaba en M&aacute;laga clandestinamente.
    </p><p class="article-text">
        Tuvimos algunos desacuerdos, pero nunca lo sent&iacute; distante. Recuerdo que cuando el liderazgo de Carrillo tocaba a su fin, algunos militantes de C&oacute;rdoba y de otros sitios que ven&iacute;an a contactarnos (como Javier P&eacute;rez Royo o Carlos Alonso Zaldivar) iniciamos una corriente renovadora que, de alguna forma, planteaba una escisi&oacute;n. Nos reun&iacute;amos donde pod&iacute;amos; cuando Ernesto lo supo, se enfad&oacute; porque no nos reun&iacute;amos en la sede, de modo que conspir&aacute;bamos oficialmente en el despacho contiguo al suyo. Naturalmente, nadie abandon&oacute; el Partido.
    </p><p class="article-text">
        Con una historia tan dura y con su firmeza ideol&oacute;gica, Ernesto ten&iacute;a todas las posibilidades de ser un estalinista de libro; sin embargo fue una persona respetuosa con todos, profundamente dem&oacute;crata y abierto a la juventud y las nuevas ideas. No era culto, pero s&iacute; una de las personas m&aacute;s sabias que he conocido. La fidelidad al Partido era para &eacute;l un compromiso con una idea, con un proyecto, que estaba por encima de las personas concretas que en un momento u otro pudieran dirigirlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, para explicarnos algunas de sus reacciones, algunos amigos no pod&iacute;amos dejar de pensar que exist&iacute;a algo m&iacute;stico, cuasi religioso en su mundo de creencias. Era incomprensible para nosotros, por ejemplo, la prudencia y la ausencia de cr&iacute;tica ante personajes como Ignacio Gallego o Julio Anguita, que lo traicionaron para intentar descabalgarlo de la direcci&oacute;n (y les gan&oacute; por arrolladora mayor&iacute;a en la conferencia provincial de la &eacute;poca) o ante un alcalde que, propuesto por Ernesto y con un equipo elegido por &eacute;l, lo obligara a reunirse, junto con Filomeno Aparicio, en un bar para tratar asuntos municipales (&laquo;Comit&eacute; de Enlace&raquo; lo llam&aacute;bamos). Sin embargo, jam&aacute;s se pronunci&oacute; contra ellos porque cre&iacute;a que podr&iacute;a da&ntilde;ar la imagen del Partido.
    </p><p class="article-text">
        La conquista de la democracia de la que disfrutamos ha sido posible gracias a personas como Ernesto Caballero, que se jugaron la vida sin pedir nada a cambio, sin reclamar compensaciones de ning&uacute;n tipo. Tenemos el deber de guardar su legado y su memoria para siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Valls Blanco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/memoria-ernesto-caballero_132_13597999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 18:02:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En memoria de Ernesto Caballero]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Directivos: 10 reglas para liderar empresas inteligentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/directivos-10-reglas-liderar-empresas-inteligentes_132_13596079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20049729-4f28-43b3-ab4a-aa9ecfff15c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Directivos: 10 reglas para liderar empresas inteligentes"></p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as le&iacute; en NoticiasTrabajo que el 60 % de las empresas espa&ntilde;olas que utilizan IA sigue en fase experimental y apenas un 6 % ha alcanzado un uso significativo. Me llam&oacute;&nbsp;al atenci&oacute;n.&nbsp;Busqu&eacute; otros estudios y encontr&eacute; una situaci&oacute;n similar: seg&uacute;n Deloitte, solo el 34 % de las organizaciones utiliza la IA para transformar profundamente su negocio, mientras que PwC se&ntilde;ala que el 56 % todav&iacute;a no ha conseguido aumentar ingresos ni reducir costes.
    </p><p class="article-text">
        Las causas son diversas, desde la falta de estrategia hasta la resistencia a cambiar procesos y modelos de gesti&oacute;n. Esta situaci&oacute;n ya le hemos comentado en este Blog multitud de veces.&nbsp;Sin embargo, todas apuntan a una cuesti&oacute;n fundamental,&nbsp;la capacidad de liderazgo. McKinsey ya advert&iacute;a en 2025 de que los directivos avanzaban m&aacute;s lentamente que sus empleados en la adopci&oacute;n de la IA.
    </p><p class="article-text">
        Y esto me llev&oacute; a una reflexi&oacute;n, si la IA est&aacute; haciendo posibles empresas capaces de analizar, aprender, decidir y actuar de nuevas maneras, &iquest;no necesitamos tambi&eacute;n directivos con nuevas competencias para dirigirlas?
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; surge la pregunta que quiero abordar hoy: &iquest;cu&aacute;les son las diez competencias que necesitar&aacute; un directivo para triunfar en la era de la IA <strong>? </strong>Podr&iacute;amos llamarlos <strong>directivos impulsados por IA</strong>.
    </p><p class="article-text">
        No me refiero a directivos que utilizan ChatGPT para redactar correos, preparar presentaciones o resumir documentos, tampoco a profesionales que necesariamente deban dominar la programaci&oacute;n o conocer en profundidad los modelos de IA. No.&nbsp;Me refiero a directivos capaces de comprender las nuevas posibilidades de esta tecnolog&iacute;a y utilizarlas para transformar la manera de pensar, organizar y gestionar sus empresas.
    </p><h2 class="article-text">Las nuevas competencias del directivo impulsado por IA</h2><p class="article-text">
        La primera es la <strong>visi&oacute;n estrat&eacute;gica</strong>. Comprender c&oacute;mo la IA puede modificar el modelo de negocio, la propuesta de valor y la posici&oacute;n competitiva de la empresa, no solo&nbsp;limitarse a identificar tareas que puedan automatizarse, sino descubrir nuevas oportunidades de crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        La segunda es la <strong>capacidad de dise&ntilde;ar organizaciones inteligentes</strong>. Aprender a estructurar el trabajo alrededor de capacidades y procesos, no exclusivamente de departamentos y funciones. Entender c&oacute;mo combinar personas, IA, agentes y datos para conseguir resultados que antes no eran posibles.
    </p><p class="article-text">
        La tercera es el <strong>redise&ntilde;o de procesos y modelos operativos</strong>. No basta con incorporar herramientas a las actividades existentes. Hay que saber identificar qu&eacute; procesos deben transformarse, cu&aacute;les pueden automatizarse y d&oacute;nde tiene sentido incorporar sistemas capaces de actuar con distintos grados de autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta es la <strong>direcci&oacute;n de equipos h&iacute;bridos</strong>. Los directivos tendr&aacute;n que aprender a coordinar personas y agentes inteligentes que participan en un mismo proceso, asignando responsabilidades, estableciendo objetivos y definiendo mecanismos de supervisi&oacute;n. Gestionar esta combinaci&oacute;n exigir&aacute; nuevas formas de organizaci&oacute;n y control.
    </p><p class="article-text">
        La quinta es la <strong>toma de decisiones basada en inteligencia continua</strong>. Hasta ahora, buena parte de las decisiones empresariales ha dependido de informes y an&aacute;lisis elaborados cuando alguien los solicitaba. La IA permite desarrollar sistemas que observan permanentemente el negocio, detectan anomal&iacute;as, identifican relaciones y descubren oportunidades. El papel del directivo evoluciona,&nbsp;ya no consiste &uacute;nicamente en decidir qu&eacute; merece ser analizado, sino tambi&eacute;n en determinar qu&eacute; hacer con aquello que la inteligencia descubre.
    </p><p class="article-text">
        La sexta es la <strong>capacidad de gestionar nuevas formas de creaci&oacute;n de valor</strong>. El ahorro de tiempo y la reducci&oacute;n de costes seguir&aacute;n siendo importantes, pero habr&aacute; que incorporar otros indicadores, como&nbsp;nuevas oportunidades comerciales, capacidad de an&aacute;lisis, calidad de las decisiones, escalabilidad y generaci&oacute;n de ingresos. La IA no solo permite hacer m&aacute;s eficiente una empresa, tambi&eacute;n puede ampliar aquello que es capaz de ofrecer al mercado.
    </p><p class="article-text">
        La s&eacute;ptima es el <strong>liderazgo del cambio y del talento</strong>. Transformar una organizaci&oacute;n significa modificar responsabilidades, desarrollar nuevas competencias y gestionar la incertidumbre. El directivo deber&aacute; conseguir que las personas participen en esa evoluci&oacute;n, comprendan su papel y aprendan a trabajar con sistemas inteligentes.
    </p><p class="article-text">
        La octava es la <strong>gesti&oacute;n del conocimiento y los datos</strong>. No necesita convertirse en un especialista tecnol&oacute;gico, pero s&iacute; comprender que la calidad de las decisiones de la IA depende de la informaci&oacute;n disponible, de c&oacute;mo se conecta y de c&oacute;mo se organiza el conocimiento empresarial.
    </p><p class="article-text">
        La novena es la <strong>gobernanza de la autonom&iacute;a</strong>. A medida que los agentes puedan ejecutar actividades y tomar determinadas decisiones, ser&aacute; imprescindible establecer l&iacute;mites, mecanismos de supervisi&oacute;n, criterios de seguridad y responsabilidades claras. Delegar capacidad de ejecuci&oacute;n no significa delegar la responsabilidad empresarial.
    </p><p class="article-text">
        Y la d&eacute;cima es la <strong>capacidad de aprendizaje y adaptaci&oacute;n permanente</strong>. La velocidad de evoluci&oacute;n de la IA obliga a abandonar la idea de que la transformaci&oacute;n es un proyecto con principio y final. Las empresas necesitar&aacute;n revisar continuamente sus capacidades, procesos y modelos de negocio, y sus directivos deber&aacute;n aprender a gestionar esa evoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si observamos estas diez competencias, encontramos algo muy inter&eacute;sate, la mayor&iacute;a no son tecnol&oacute;gicas. Son capacidades de estrategia, organizaci&oacute;n, gesti&oacute;n y liderazgo, reinterpretadas para un entorno en el que la IA modifica las posibilidades de actuaci&oacute;n de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas hemos preparado directivos para administrar recursos, coordinar personas, organizar departamentos, controlar presupuestos y mejorar resultados. Bien, todas esas funciones seguir&aacute;n siendo necesarias, pero ya no ser&aacute;n suficientes. No se trata de sustituir la experiencia directiva tradicional, sino de ampliarla con una comprensi&oacute;n diferente de c&oacute;mo puede funcionar una organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta es, precisamente, la transformaci&oacute;n que llevamos meses defendiendo, pasar de empresas que utilizan herramientas de IA a empresas inteligentes, donde la IA forma parte de la propia arquitectura del negocio y de su modelo de gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y eso exige una evoluci&oacute;n equivalente de quienes tienen la responsabilidad de dirigirlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el problema no sea que estemos formando poco a los trabajadores en inteligencia artificial, sino que estamos prestando insuficiente atenci&oacute;n a la preparaci&oacute;n de sus directivos para gestionar organizaciones radicalmente diferentes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/directivos-10-reglas-liderar-empresas-inteligentes_132_13596079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 07:37:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Directivos: 10 reglas para liderar empresas inteligentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dinero a pedir de boca]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/dinero-pedir-boca_132_13594247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ad42ef0-3e54-437d-acf1-c31b896b518c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dinero a pedir de boca"></p><p class="article-text">
        Como era mi primera vez y hab&iacute;an aplicado anestesia local y ten&iacute;a dormida la parte inferior de mi rostro, creo, decid&iacute; pensar en cosas para distraerme. Pens&eacute; en el dinero. El dinero, digamos, en la cultura popular.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que mentalmente tarare&eacute; &ldquo;Money&rdquo;, de Pink Floyd y me acord&eacute; tambi&eacute;n del musical ese en el que cantan &ldquo;money makes the world go around, go around&hellip;&rdquo; y de Liza Minelli. Incluso me acord&eacute; del poemario &ldquo;Dinero&rdquo;, de Pablo Garc&iacute;a Casado: &ldquo;No es un ambiguo sentimiento de angustia, es dinero&rdquo;. Y tambi&eacute;n de Franco Battiato cuando en una de sus eternas canciones suspira por levantar una bandera blanca &ldquo;ante los hijos de su majestad, el Dinero&rdquo;. O del Arcipestre de Hita cantado por Paco Ib&aacute;&ntilde;ez: &ldquo;si tienes dinero tendr&aacute;s consolaci&oacute;n, placeres y alegr&iacute;as y del Papa raci&oacute;n, comprar&aacute;s Para&iacute;so, ganaras la salvaci&oacute;n; donde hay mucho dinero hay mucha bendici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos horas y cuarto me tuvieron en la camilla de la cl&iacute;nica odontol&oacute;gica. Semidrogado, semidespierto. El cirujano maxilofacial (antes conocido como &ldquo;el dentista&rdquo;) me nombr&oacute; en todo momento por mi nombre: &ldquo;qu&eacute; tal, Juanjo&rdquo;; &ldquo;esto te molestar&aacute; un poco, Juanjo&rdquo;; &ldquo;c&oacute;mo lo llevas, Juanjo&rdquo;; &ldquo;se nota que llevas tiempo sin venir, Juanjo&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Los dentistas parecen conocer el nombre de todas las personas que habitan la Tierra. Solo en el Pent&aacute;gono son mejores en onom&aacute;stica porque tambi&eacute;n conocen el nombre de todos los dentistas de la Tierra. Eso es El Poder.
    </p><p class="article-text">
        Yo abr&iacute;a los ojos de vez en cuando y ve&iacute;a el foco y las lupas en los ojos del doctor que se comportaba como un espele&oacute;logo en la cueva de mi boca. Escuchaba un mont&oacute;n de ruidos industriales en mi cavidad fonadora&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Me distraje acord&aacute;ndome de una entrevista que le&iacute; de Tom Waits, el actor y m&uacute;sico californiano. Cuando por fin produjo su primer disco y contrat&oacute; a los m&uacute;sicos que quiso, dijo: &ldquo;quiero que en el estudio mis m&uacute;sicos toquen como si necesitaran ese dinero para ir al dentista&rdquo;. Sonre&iacute; al acordarme. Pero por dentro. Es dif&iacute;cil sonre&iacute;r hac&iacute;a fuera con tanta bulla en la boca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Raspado completo y dos extracciones complejas.&rdquo; &iexcl;Complejas! fue la misi&oacute;n que realizaron el zapador, cirujano, espele&oacute;logo y su equipo, seg&uacute;n el informe con el que me fui de la cl&iacute;nica, que ten&iacute;a una cifra debajo tambi&eacute;n y una firma.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, en una conversaci&oacute;n cruzada, y sin venir mucho a cuento, una amiga dijo la frase: &ldquo;la tranquilidad la da el dinero&rdquo;. A todos los presentes nos pareci&oacute; que era un gran, aunque un poco gamberro, eslogan para una compa&ntilde;&iacute;a de seguros o para una empresa de alarma, hasta para una cl&iacute;nica dental... qu&eacute; va, demasiado obvio.
    </p><p class="article-text">
        Estaba hablando de un divorcio.
    </p><p class="article-text">
        Poderoso caballero...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/dinero-pedir-boca_132_13594247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2026 18:02:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dinero a pedir de boca]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La invitación': los orgasmos de Penélope]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/invitacion-orgasmos-penelope_132_13593892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa66750a-0bc9-42a4-90a8-6f4d60a38dd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1001y310.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La invitación&#039;: los orgasmos de Penélope"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Uno siempre debería estar enamorado. Esa es la razón por la que uno nunca debería casarse", Oscar Wilde</p></div><p class="article-text">
        Pese a vivir unos tiempos pornogr&aacute;ficos, en el sentido m&aacute;s amplio del t&eacute;rmino, de negocios v&iacute;a Only Fans y de una incesante sexualizaci&oacute;n de las mujeres &ndash; y cada vez m&aacute;s, tambi&eacute;n, de los hombres -, tengo la sensaci&oacute;n de que, aunque pueda parecer parad&oacute;jico, no son buenos tiempos para el sexo. Por lo que observo hay una creciente insatisfacci&oacute;n, un descenso incluso de determinados placeres compartidos entre los m&aacute;s j&oacute;venes y, lo que es peor, una cierta moralina conservadora y reaccionaria que impregna con frecuencia el discurso p&uacute;blico. En el cine, por ejemplo, y a diferencia de lo que fue m&aacute;s habitual hace unos a&ntilde;os, apenas se habla de sexo y mucho menos lo vemos como parte central de los relatos, salvo en contadas propuestas m&aacute;s minoritarias y, ahora, qui&eacute;n nos lo iba a decir, transgresoras. Simplemente porque es capaz de romper con esta tendencia tan aburrida y hasta &ntilde;o&ntilde;a bienvenida sea <em>La invitaci&oacute;n</em>, una pel&iacute;cula en la que su directora, aun siendo bastante fiel a la original <em>Sentimental</em> de Cesc Gay, consigue situar en el centro de la narraci&oacute;n esa v&iacute;a de comunicaci&oacute;n y placer que es el sexo, para, a partir de ella, ahondar tambi&eacute;n en algunos de esos fantasmas y carencias que van minando las relaciones de pareja. Oliva Wilde, adem&aacute;s, y en clara sinton&iacute;a con sus pel&iacute;culas anteriores como directora (<em>Superempollonas; No te preocupes, querida</em>), aprovecha para vindicar los deseos femeninos, la voz de las mujeres en materia de placeres y fantas&iacute;as, en un momento en el que, m&aacute;s all&aacute; del consentimiento, los hombres, en general, atravesamos una profunda crisis derivada de no saber muy bien c&oacute;mo ubicarnos en un mundo en el que ellas, al fin, est&aacute;n cambiando las reglas del juego.
    </p><p class="article-text">
        Sin despreciar los valores del original, que recordemos ha sido una de las pel&iacute;culas &ndash; basada a su vez en una obra de teatro- que m&aacute;s versiones ha tenido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, creo que Olivia Wilde perfecciona el original por c&oacute;mo maneja la c&aacute;mara, por c&oacute;mo encuadra a los personajes &ndash; esos juegos con los espejos &ndash; y por c&oacute;mo adem&aacute;s, gracias al formato en el que est&aacute; rodada, dota de esos tonos agridulces a una narraci&oacute;n que empieza siendo una comedia muy inteligente para derivar en un drama en el que supongo que muchos espectadores, si son honestos consigo mismos, acabar&aacute;n reconoci&eacute;ndose. Todo ello acompa&ntilde;ado de una m&uacute;sica que por momentos crea tensi&oacute;n y que, en otras ocasiones, subraya, gracias a canciones muy oportunas, los estados f&iacute;sicos y emocionales de los protagonistas. Adem&aacute;s, creo que uno de los grandes aciertos de <em>La invitaci&oacute;n </em>es que tambi&eacute;n nos ubica la historia en un contexto determinado, tal y como anuncian los t&iacute;tulos de cr&eacute;dito que parecen sacados de una pel&iacute;cula del mejor Woody Allen, un director que sin duda nos viene a la cabeza al ver esta historia de dos parejas vecinas pero al que, hoy por hoy, gana por goleada una Olivia Wilde que es capaz de mirar mucho m&aacute;s all&aacute; del ombligo androc&eacute;ntrico del neoyorkino.
    </p><p class="article-text">
        Una pel&iacute;cula de este tipo, tan teatral aunque est&aacute; filmada con una potencia que le permite superar lo que podr&iacute;a ser un lastre en la pantalla, necesita de unos actores y unas actrices capaces de sostener registros tan distintos como la agilidad de la comedia o la densidad de los oscuros pasadizos por los que transitan personajes que, como sucede en el caso de Joe y &Aacute;ngela, no se han atrevido a enfrentarse al porqu&eacute; de su infelicidad. Y si la misma Olivia Wilde y Edward Norton est&aacute;n m&aacute;s que correctos, por encima de ellos sobresalen un inmenso Seth Rogen, capaz de darle todos los matices a un personaje que pasa de la comedia en el sentido m&aacute;s f&iacute;sico a la angustia de los silencios, y sobre todo una Pen&eacute;lope Cruz que, una vez m&aacute;s, y van no s&eacute; cu&aacute;ntas, transmite una fuerza que hace de su composici&oacute;n una de las firmes candidatas a todos los premios de la temporada. Su Pina, de origen espa&ntilde;ol, es una mezcla sabia de poder&iacute;o y fragilidad, de autoridad y timidez, de sensualidad y v&eacute;rtigo. Matices y movimientos que la madrile&ntilde;a hace suyos con una naturalidad apabullante y con ese magnetismo en la pantalla que solo consiguen las m&aacute;s grandes. El juego, adem&aacute;s, de su ingl&eacute;s y del espa&ntilde;ol que a veces utiliza con su pareja, redondea una interpretaci&oacute;n inteligente y brillante, que adem&aacute;s pareciera que Cruz borda sin esfuerzo alguno. Verla en pantalla es una gozada, como tambi&eacute;n lo es disfrutar de un personaje femenino que habla de orgasmos y que los reivindica como una cuesti&oacute;n de placer y autonom&iacute;a. Una mujer que elige y decide y que tiene autoridad frente a los hombres. Todos estos elementos, por cierto, exigen un visionado en versi&oacute;n original, porque me temo que la doblada no solo ser&aacute; un delito, como es habitual, sino que nos privar&aacute; de estas exquisiteces actorales.
    </p><p class="article-text">
        <em>La invitaci&oacute;n, </em>que ten&iacute;a todas las papeletas para ser una pel&iacute;cula peque&ntilde;ita, de esas que pasan desapercibidas, tiene, sin embargo, muchos elementos que la hacen reivindicable en este tiempo de angustias varias, tambi&eacute;n en lo que tiene que ver con el mundo de la pareja, de los v&iacute;nculos y de tantas frustraciones ante la <em>happycracia</em> que nos vende el ecosistema digital. Un contexto en el que, una vez m&aacute;s, y como podemos comprobar en los t&iacute;tulos de cr&eacute;dito, Oscar Wilde vuelve a acertar en su diagn&oacute;stico, demostrando que el texto de Cesc Gay no hace sino transitar por los eternos dilemas de los amores, los cuerpos y los espacios que compartimos. Una realidad ante la que seguimos sin saber disfrutar de los mecanismos salvajes de la imaginaci&oacute;n, tal vez demasiado empe&ntilde;ados en ajustarnos a unos marcos que nos otorgan una cierta seguridad. De ah&iacute; que no me extra&ntilde;e que en estos momentos de crisis e incertidumbre, todas nos volvamos un pel&iacute;n nost&aacute;lgicas y reaccionarias, cuando tal vez lo que necesitar&iacute;amos es una Pina en nuestra vida y una invitaci&oacute;n a saltarnos las reglas para, a partir de ah&iacute;, perder el miedo a mirarnos delante del espejo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/invitacion-orgasmos-penelope_132_13593892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2026 18:01:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La invitación': los orgasmos de Penélope]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[John Adams y la democracia americana]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/john-adams-democracia-americana_132_13592329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e41cc422-12f2-49b7-9c43-07627a61f13c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x124y96.jpg" width="1200" height="675" alt="John Adams y la democracia americana"></p><p class="article-text">
        No son pocos los norteamericanos que a&uacute;n creen que la historia de los EE.UU. est&aacute; bendecida por la Providencia. Esta dimensi&oacute;n religiosa, que impregna gran parte de la vida americana, la llevan en su cultura desde que los &ldquo;peregrinos&rdquo; del <em>Mayflower </em>llegaron el 11 de noviembre de 1620 a <em>Cape Cod</em> y crearon la colonia de Plymouth en la costa de Massachusetts. Pero, sobre todo, desde que los &ldquo;puritanos&rdquo; arribaron diez a&ntilde;os despu&eacute;s a la bah&iacute;a de Boston algo m&aacute;s al norte.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en una &eacute;poca, como la de mediados del s. XIX, a&uacute;n no liberada de la superstici&oacute;n y todav&iacute;a en los albores de la ciencia y la raz&oacute;n, muchos ciudadanos de los EE.UU. interpretaron como una se&ntilde;al divina que la muerte de dos de sus m&aacute;s ilustres pol&iacute;ticos (Adams y Jefferson) se produjera justo el mismo d&iacute;a (4 de julio de 1826) y justo medio siglo despu&eacute;s de la firma de la Declaraci&oacute;n de Independencia (1776) en la que ambos fueron importantes protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        John Adams muri&oacute; en Quincy (Massachusetts) a los 91 a&ntilde;os, y Thomas Jefferson en Monticello (Virginia) a los 83 a&ntilde;os. Era, sin duda, la coincidencia de una fecha tan cargada de simbolismo (el 4 de julio), que no es extra&ntilde;o que muchos vieran en ella indicios de tipo religioso.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Adams y Jefferson, amigos y rivales</strong></h2><p class="article-text">
        Adams y Jefferson tuvieron un papel destacado en la redacci&oacute;n de la citada Declaraci&oacute;n y los dos la firmaron el 4 de julio de 1776 junto a Franklin y el resto de delegados de las Trece Colonias reunidos en Filadelfia. Tambi&eacute;n participaron en la redacci&oacute;n de la Constituci&oacute;n americana (1787), y ambos ser&iacute;an, adem&aacute;s, el segundo (Adams, 1797-1801) y el tercer presidente (Jefferson 1801-1809) de los EE.UU. tras George Washington.
    </p><p class="article-text">
        Dada su dilatada vida, ambos pol&iacute;ticos fueron tambi&eacute;n testigos privilegiados de los sucesos que condujeron a la creaci&oacute;n de la nueva rep&uacute;blica americana, una vez que Inglaterra acept&oacute; la independencia por el Tratado de Par&iacute;s (1783), en el que Adams tuvo un innegable protagonismo.
    </p><p class="article-text">
        Los dos ocuparon, adem&aacute;s, altos cargos de responsabilidad en la pol&iacute;tica de su pa&iacute;s antes de acceder a la presidencia (embajadores, vicepresidentes y secretarios de estado), y ambos desempe&ntilde;aron un destacado papel en la construcci&oacute;n de la estructura institucional americana y el sistema de partidos.
    </p><p class="article-text">
        Amigos, pero rivales pol&iacute;ticos, Adams y Jefferson encarnaron, asimismo, las dos facciones (federalista y dem&oacute;crata) que, tras la retirada del presidente Washington en 1797, fracturar&iacute;an el mapa pol&iacute;tico de los EE.UU. como precedentes de los futuros partidos &ldquo;republicano&rdquo; y &ldquo;dem&oacute;crata&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Federalistas </strong><em><strong>versus</strong></em><strong> dem&oacute;cratas</strong></h2><p class="article-text">
        Ambas facciones propon&iacute;an dos proyectos diferentes para la nueva rep&uacute;blica. Los &ldquo;federalistas&rdquo; (encarnados en la figura de Adams, pero principalmente en la m&aacute;s combativa de Hamilton) preconizaban un sistema federal en torno a un gobierno centralizado con capacidad para recaudar impuestos, emitir deuda p&uacute;blica, crear una banca nacional, reclutar un ej&eacute;rcito, construir una flota y dirigir la pol&iacute;tica exterior. Eran, adem&aacute;s, partidarios de mantenerse al margen de los conflictos europeos para dedicarse a los asuntos de la nueva rep&uacute;blica, sin inmiscuirse, por tanto, en las guerras entre Inglaterra y la Francia revolucionaria. Apostaban tambi&eacute;n por tener buenas relaciones con la antigua metr&oacute;polis, de la que elogiaban la estabilidad de sus instituciones, desconfiando, sobre todo Adams, de la deriva autoritaria que estaba teniendo la revoluci&oacute;n francesa.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los &ldquo;dem&oacute;cratas&rdquo; (encarnados en Jefferson y Madison) abogaban por un sistema menos centralizado (confederal) que respetara la autonom&iacute;a de los diversos estados. Eran tambi&eacute;n f&eacute;rreos guardianes de los ideales <em>republicanistas</em> (la libertad como no dominaci&oacute;n) y de la esencia fundacional de la nueva rep&uacute;blica (creada en torno a las trece colonias, celosas cada una de ellas de su propia independencia). Por eso, los &ldquo;dem&oacute;cratas&rdquo; se opon&iacute;an a todo lo que pudiera interferir las normas internas de los estados, incluyendo el espinoso tema de la esclavitud a pesar de su relevancia y de la cr&iacute;tica que despertaba en amplios sectores de la sociedad americana. En materia de pol&iacute;tica exterior, y a diferencia de los &ldquo;federalistas&rdquo;, eran fervientes admiradores de la revoluci&oacute;n francesa y beligerantes con todo lo brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        De ese modo, quedaron constituidos los dos grandes pilares del sistema pol&iacute;tico americano que con sus variantes ha llegado a nuestros d&iacute;as. Las bases de ambos pilares fueron, por tanto, construidas (a veces, a su pesar, como le ocurr&iacute;a a Adams, siempre opuesto al faccionalismo) por aquellos pol&iacute;ticos que protagonizaron los primeros a&ntilde;os de la rep&uacute;blica de los EE.UU. (en especial, Jefferson y Hamilton, verdaderos adalides de ambas facciones).
    </p><p class="article-text">
        De la vida pol&iacute;tica y familiar de John Adams, as&iacute; como de sus relaciones con Jefferson, trata la excelente biograf&iacute;a escrita por el prestigioso historiador David McCullough, dos veces premiado con el <em>Pulitzer</em> y el <em>National Book Award</em> y reconocido con la <em>Medalla Presidencial de la Libertad</em> (la m&aacute;s alta distinci&oacute;n que se le concede a un ciudadano en los Estados Unidos).
    </p><h2 class="article-text"><strong>De la abogac&iacute;a a la pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        A diferencia de Jefferson, de familia terrateniente esclavista, Adams proced&iacute;a de una familia modesta, originaria de los primeros colonos, como muchas otras que formaban la sociedad bostoniana de mediados del s. XVIII. Su padre era peque&ntilde;o granjero y artesano zapatero en el municipio de Braintree, cerca de Boston, y ejerc&iacute;a de di&aacute;cono en la iglesia puritana local.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de sus or&iacute;genes modestos, John Adams era una persona de amplia cultura y buen conocedor de la literatura griega y del derecho romano, adem&aacute;s de gran lector de la Biblia. Ejerci&oacute; la abogac&iacute;a, adquiriendo un gran prestigio en los tribunales de Boston por su sagacidad y capacidades oratorias y por su independencia de criterio a la hora de defender a los encausados. Tal era su confianza en el imperio de la ley, que asumi&oacute; la defensa de los soldados brit&aacute;nicos acusados de la llamada &ldquo;masacre de Boston&rdquo; del 5 de marzo de 1770, en contra del criterio de sus vecinos y conciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Detestaba, adem&aacute;s, el uso de la violencia con fines pol&iacute;ticos y por eso se opuso a los m&eacute;todos del grupo activista &ldquo;hijos de la libertad&rdquo; creado por sus propios amigos de Boston, como su primo Samuel Adams, John Hancock y el doctor Warren. Ese grupo de activistas organizar&iacute;an el llamado &ldquo;mot&iacute;n del t&eacute;&rdquo; del 16 de diciembre de 1773.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su innata moderaci&oacute;n, Adams fue virando a posiciones m&aacute;s radicales al comprobar el desprecio con que la monarqu&iacute;a brit&aacute;nica trataba las demandas de los colonos, y sobre todo al ser testigo de la represi&oacute;n emprendida por el ej&eacute;rcito ingl&eacute;s durante las batallas de Lexington y Concorde en 1775 y el posterior asedio y ocupaci&oacute;n de Boston. Ello le hizo unirse de un modo definitivo al movimiento independentista, aportando su experiencia como hombre de leyes.
    </p><p class="article-text">
        Era tal su prestigio, que fue elegido delegado por Massachusetts en el primer congreso de las Trece Colonias celebrado en la ciudad de Filadelfia en los meses de septiembre y octubre de 1774. All&iacute;, John Adams tuvo una destacada participaci&oacute;n a la hora de cohesionar a los delegados en torno a un objetivo com&uacute;n, desempe&ntilde;ando un relevante papel en la redacci&oacute;n de la Declaraci&oacute;n de Independencia, aunque dej&oacute; que fuera Jefferson (por su condici&oacute;n de virginiano) quien escribiera el texto que se someter&iacute;a a debate y votaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, fue Adams quien propuso el nombramiento del entonces coronel retirado George Washington como general del incipiente ej&eacute;rcito americano que ten&iacute;a que hacer frente al poderoso ej&eacute;rcito brit&aacute;nico en la guerra desencadenada a ra&iacute;z de dicha Declaraci&oacute;n. Fue tambi&eacute;n &eacute;l, Adams, quien se ocup&oacute; del abastecimiento de las tropas, en contacto con el ya general Washington.
    </p><p class="article-text">
        Finalizada la guerra, Adams fue el encargado de negociar con el gobierno ingl&eacute;s el ya citado Tratado de Par&iacute;s (1787) que reconoc&iacute;a la independencia de las antiguas colonias, y ser&iacute;a tambi&eacute;n el primer embajador de la nueva rep&uacute;blica ante la antigua metr&oacute;polis. Se ocup&oacute;, adem&aacute;s, de conseguir para la causa americana cr&eacute;ditos de los banqueros europeos (sobre todo, holandeses).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los avatares de la pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        De regreso a EE.UU. participar&iacute;a de modo activo en la redacci&oacute;n de la Constituci&oacute;n de Massachusetts (1784) que sirvi&oacute; de modelo a la Constituci&oacute;n americana (1787). Ser&iacute;a dos veces vicepresidente con George Washington (1789-1797) (lo que conllevaba asumir la presidencia del Senado), siendo elegido presidente en 1797, con Jefferson en la vicepresidencia.
    </p><p class="article-text">
        Durante sus cuatro a&ntilde;os de mandato, Adams mantuvo con firmeza la neutralidad de la nueva rep&uacute;blica en las guerras entre Inglaterra y la Francia revolucionaria, resistiendo la presi&oacute;n de los muchos <em>afrancesados</em> americanos, incluso dentro de las filas federalistas, que quer&iacute;an la implicaci&oacute;n directa en el conflicto b&eacute;lico europeo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tuvo que hacer frente a los primeros intentos de secesi&oacute;n de alg&uacute;n estado, firmando leyes, como la de Sedici&oacute;n, que afect&oacute; a su reputaci&oacute;n y a sus convicciones democr&aacute;ticas. Aunque defensor de la paz y de la independencia respecto de otros pa&iacute;ses, fue tambi&eacute;n el art&iacute;fice de poner las bases de una armada capaz de defender los intereses americanos en los oc&eacute;anos.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otros presidentes, no lograr&iacute;a ser reelegido al perder las elecciones de 1800 frente a Jefferson por estrecho margen de votos, una disputa electoral que provocar&iacute;a la ruptura de su larga amistad. Persona de profundas convicciones religiosas, aunque liberal en materia teol&oacute;gica (como buen <em>unitarista</em> que era), Adams desconfiaba de las grandes ideas sobre la bondad y perfecci&oacute;n de los seres humanos, dado el conocimiento que hab&iacute;a adquirido en su etapa de abogado sobre la debilidad y miserias de la naturaleza humana.
    </p><p class="article-text">
        Fue siempre esc&eacute;ptico sobre el uso del poder, lo que le llev&oacute; a proponer la inclusi&oacute;n de contrapesos y equilibrios en los sistemas pol&iacute;ticos, siendo por ello tachado de conservador. Ese pragmatismo le llev&oacute; a Adams a elogiar la estabilidad del sistema brit&aacute;nico y a criticar el caos provocado por la revoluci&oacute;n francesa. En coherencia con ello, y en contraposici&oacute;n con Jefferson, abog&oacute; siempre por un poder federal fuerte frente a una autonom&iacute;a de los estados que ve&iacute;a con recelo (siendo &eacute;ste un elemento clave del partido &ldquo;federalista&rdquo; que ayud&oacute; a crear, aunque con escaso entusiasmo).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Retiro en Quincy</strong></h2><p class="article-text">
        Retirado de la vida p&uacute;blica en 1801, se dedic&oacute; a cuidar de su granja de Peacefield en Quincy (en el condado de Boston) y a una intensa vida familiar con su inseparable Abigail (esposa y principal consejera) no exenta de los sinsabores de la p&eacute;rdida de dos de sus hijos (Abby y Charles). Adem&aacute;s, desarroll&oacute; una intensa actividad como columnista en diarios de Boston.
    </p><p class="article-text">
        Desde su retiro, observ&oacute; con preocupaci&oacute;n la creciente divisi&oacute;n de la vida pol&iacute;tica americana por las disputas entre partidos y dentro de cada partido (como la que se produjo entre su hijo John Quincy y su correligionario Andrew Jackson, ambos candidatos presidenciales en las elecciones de 1824 por el partido &ldquo;dem&oacute;crata&rdquo;). Adams tambi&eacute;n previ&oacute; el potencial disruptivo del tema de la esclavitud, que &eacute;l denostaba no s&oacute;lo en t&eacute;rminos morales, sino tambi&eacute;n pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a la mediaci&oacute;n de su amigo Benjamin Rush (m&eacute;dico, padre de la psiquiatr&iacute;a americana), Adams y Jefferson (dos polos opuestos de la revoluci&oacute;n americana, en palabras del propio Rush) pudieron recomponer su amistad, desarrollando una intensa relaci&oacute;n epistolar en sus &uacute;ltimos quince a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Eran, en efecto, muy diferentes en cuanto a sus posiciones pol&iacute;ticas y or&iacute;genes familiares y tambi&eacute;n en su constituci&oacute;n f&iacute;sica. Adams era de modesta extracci&oacute;n social, austero en su vida privada y de corta estatura, de apenas 1,70 m.; y Jefferson, de origen aristocr&aacute;tico, hacendado esclavista, pr&oacute;digo en su vida personal, alto y esbelto, de casi 1,90 m de altura. Pero ambos se reconoc&iacute;an un aprecio mutuo, reflej&aacute;ndose en ellos las muy distintas singularidades que conflu&iacute;an en la revoluci&oacute;n americana (norte-sur, burgues&iacute;a-aristocracia agraria, federalismo-confederalismo).
    </p><p class="article-text">
        Como he se&ntilde;alado, el azar quiso que ambos murieran el mismo d&iacute;a 4 de julio de 1826, justo al cumplirse el primer cincuentenario de la firma de la Declaraci&oacute;n de Independencia. &ldquo;&iquest;Vive Jefferson?&rdquo; parece que fueron las &uacute;ltimas palabras de Adams en el lecho de muerte sin saber que su rival pol&iacute;tico acababa de morir unas horas antes en su casa de Monticello en Virginia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/john-adams-democracia-americana_132_13592329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2026 18:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[John Adams y la democracia americana]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El castillo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/castillo_132_13592455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cec728d-b839-4c12-91c3-5f4a05dba8c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El castillo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mabel Lozano: “España es un país de puteros”</p></div><p class="article-text">
        Si hay una serie realista, en la que los jueces act&uacute;an como los de verdad, los polic&iacute;as son como los que nos rodean y los bajos fondos tan s&oacute;rdidos y cutres como de verdad son, es <em>El Castillo</em>. La serie de Isabel Pe&ntilde;a y Eduardo Casanova, basada en los libros de Mabel Lozano a la que entrevistamos en este peri&oacute;dico hace tres a&ntilde;os, es sin lugar a dudas el retrato de una realidad que ocurre ah&iacute; al lado, junto a las carreteras y autov&iacute;as por las que circulamos, o en las calles m&aacute;s oscuras de nuestros pol&iacute;gonos industriales. 
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana, y para la sorpresa de un periodista que lleva cubriendo informaci&oacute;n de tribunales m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/tribunales/jueza-cierra-club-cordoba-investiga-red-prostituia-mujeres-24-horas-dia_1_13589298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una jueza de C&oacute;rdoba ha decidido</a>, tras la petici&oacute;n de la Fiscal&iacute;a, cerrar uno de esos espacios popularmente llamados puticlubs. Pero que cualquiera que haya rascado un poco en su forma de funcionar sabe que son lugares en los que se explota sexualmente a las mujeres, por mucho que algunas llegaran de manera voluntaria, lugares cutres sobre los que se ha romantizado mucho pero que no deber&iacute;an tener cabida en estos tiempos. Ni incluso legalizando la mal llamada &ldquo;profesi&oacute;n m&aacute;s antigua del mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que ejerc&iacute;an en ese local se han quedado, dicen, en la calle. Viv&iacute;an y trabajaban en ese edificio cochambroso. La Polic&iacute;a asegura que eran forzadas a prostituirse los siete d&iacute;as de la semana. Y que muchas hab&iacute;an llegado a Espa&ntilde;a enga&ntilde;adas. A estas alturas, y con lo que ya hemos visto en los cientos de sumarios contra estos clubes, que la Polic&iacute;a haga estas afirmaciones con esa contundencia ofrecen una presunci&oacute;n de veracidad. Y sabiendo, tambi&eacute;n, como de todos los delitos del C&oacute;digo Penal este es precisamente uno de los que m&aacute;s dudas ofrece siempre a investigadores, jueces y fiscales.
    </p><p class="article-text">
        He estado en alguna redada contra estos clubs. Muchos, macroclubs, de los que pon&iacute;an a diario la publicidad m&aacute;s cara de los peri&oacute;dicos, de los que invitaban a la gente importante u organizaban las fiestas m&aacute;s espectaculares. He llegado a leer a lectores enviar fotos sobre su verano y asegurar que lo hab&iacute;an pasado en la piscina de ese club, donde se estaba muy fresquito. Sin rubor ni verg&uuml;enza alguno. Y s&iacute;, jam&aacute;s se ha condenado a nadie por lo que ha pasado all&iacute;. Solo hubo una sanci&oacute;n contra el derecho de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La serie, en la que Ra&uacute;l Castillo interpreta un papel impresionante, refleja ese poder que ejerce el que tiene dinero sobre la que es pobre. Que al final es de lo que va esto. La b&uacute;squeda desesperada de dinero, casi siempre para sobrevivir, es la que hace que muchas mujeres opten por la prostituci&oacute;n. Y eso tiene un nombre y no es bueno.
    </p><p class="article-text">
        Vean El Castillo. Es lo que pasa ah&iacute; al lado. O a donde van muchos de los hombres que nos rodean.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/castillo_132_13592455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2026 18:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El castillo]]></media:title>
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