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    <title><![CDATA[Cordópolis - Blogópolis]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Blogópolis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El escuadrismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/escuadrismo_132_13472651.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/508693b7-be32-4f52-bc54-0ddd9d3d036c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1142y622.jpg" width="1200" height="675" alt="El escuadrismo"></p><p class="article-text">
        <em>M. el hijo del siglo</em> fue el mejor libro publicado en Italia en 2019. Escrito por Antonio Scurati como una novela pero sin un &aacute;pice de ficci&oacute;n, todo lo narrado ocurri&oacute;, el libro hace un recorrido sobre c&oacute;mo el fascismo italiano lleg&oacute; al poder y se&ntilde;al&oacute; el camino a los totalitarismos de derechas que sacudieron Europa antes de la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        M. es Benito Mussolini, un periodista expulsado del Partido Socialista Italiano por su posici&oacute;n intervencionista en la Primera Guerra Mundial. Un pol&iacute;tico astuto y cruel, una personalidad potente en una &eacute;poca convulsa, que alumbra los fascios antes incluso de dotarlos de ideolog&iacute;a. Escuadras de antiguos combatientes de la Primera Guerra Mundial, los Osados, h&eacute;roes hasta 1918 y temidos en su reinserci&oacute;n social, sanguinarios y violentos, creadas primero para defender la lucha obrera y la grandeza de Italia. 
    </p><p class="article-text">
        Scurati traza una obra maestra en la que cada cap&iacute;tulo es un a&ntilde;o, desde 1919 hasta la consolidaci&oacute;n de Mussolini como primer ministro italiano. Desde unos a&ntilde;os en los que la revoluci&oacute;n socialista en Italia era inminente, donde el PSI arrasaba una y otra vez en ayuntamientos, ciudades y distritos del norte de Italia, hasta otros en los que el partido fascista se hizo con el poder absoluto del pa&iacute;s. En un proceso que no es de un d&iacute;a para otro, ni mucho menos, si no una gota que va colmando el vaso, en el que raro era el italiano que no se convert&iacute;a en fascista.
    </p><p class="article-text">
        En aquellos a&ntilde;os, violent&iacute;simos, el escuadrismo jug&oacute; un papel fundamental. Los fascios le declararon la guerra a los socialistas y a los anarquistas. Y el poder burgu&eacute;s y el agr&iacute;cola acabaron subi&eacute;ndose a un carro de una violencia en la que no se mancharon las manos pero s&iacute; que apoyaron con entusiasmo. Las huelgas campesinas y obreras de principios de los a&ntilde;os veinte llegaron a poner contra las cuerdas al poder patronal.
    </p><p class="article-text">
        Aquel escuadrismo violento se justificaba bajo una bandera, la italiana, bajo un hero&iacute;smo, el de la grandeza de una naci&oacute;n que dos siglos atr&aacute;s control&oacute; el Mediterr&aacute;neo, y a las &oacute;rdenes de un gran jefe, el Duce, audaz, temerario, cruel y mentiroso. Mussolini fue un traidor: a sus ideas, primero, a sus matrimonios, a sus hijos y hasta sus compa&ntilde;eros de partido. Pero tuvo el olfato de saber c&oacute;mo convertirse en Duce: con un terror m&aacute;s o menos controlado. Un escuadrismo que masacraba pero que de vez en cuando frenaba para imponer el orden. Y ante una crisis de legimitidad de un estado y un gobierno d&eacute;bil, que se descompon&iacute;a y al que pas&oacute; por encima poco a poco. 
    </p><p class="article-text">
        La historia, cuentan, no se repite aunque a veces rima. Y ese escuadrismo que a veces vemos en lugares como Ceuta asusta. Son espacios que como en Italia en los a&ntilde;os 20 el estado se presenta d&eacute;bil o incapaz. Son lugares que ocupan los escuadristas, los que a las malas se encargan de lo que el estado es incapaz: echar a los inmigrantes y devolver la paz a la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado m&aacute;s de un siglo desde que el fascismo comenz&oacute; a campar a sus anchas por Italia. Los primeros escuadristas se sintieron incluso impunes. Alguno que otro era detenido pero r&aacute;pidamente sal&iacute;a de la c&aacute;rcel. Muchas de sus acciones se ejecutaban con los <em>carabinieri </em>mirando para otro lado. Otras, incluso, eran facilitadas por los polic&iacute;as, los burgueses o los terratenientes, que se&ntilde;alaban la casa de tal o cual dirigente izquierdista al que hab&iacute;a que apalear.
    </p><p class="article-text">
        La historia nos ense&ntilde;a que se tiene que imponer. Y que si hay algo que hace que funcione en democracia es que asuma, sin excepciones, que el escuadrismo no puede quedar impune. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/escuadrismo_132_13472651.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 17:57:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escuadrismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del toples al burkini. El speedo está de vuelta]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/toples-burkini-speedo-vuelta_132_13474172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3ba6f4b-0b1d-4045-9f74-8ea0c700cd3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x737y441.jpg" width="1200" height="675" alt="Del toples al burkini. El speedo está de vuelta"></p><p class="article-text">
        Vaya por delante de cada cual puede ba&ntilde;arse como le de la gana, Lo que ya de por s&iacute; es un gran avance. El caso es que producto del aburrimiento del que les habl&eacute; la semana pasada fue que empec&eacute; a reparar en los ba&ntilde;adores que me rodeaban y a pensar en c&oacute;mo hemos cambiado.  
    </p><p class="article-text">
        Y eso me llev&oacute; a mi madre y mis t&iacute;as con aquellos gruesos ba&ntilde;adores con faldita integrada y los cascos puntiagudos. Era la &eacute;poca del aceite Uve e incluso los gorros de goma con flores de colores. Me gustaban tanto que solo quer&iacute;a crecer para ponerme uno. El d&iacute;a que lo prob&eacute;, tard&eacute; un segundo en arranc&aacute;rmelo. Me di cuenta de lo fant&aacute;stico que es sumergirte en el mar y sentir tu pelo fluir libre y acompasado. &iexcl;qu&eacute; man&iacute;a la de algunos con taparnos  el pelo a las mujeres! 
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, a finales de los 70, cuando el bikini ya se hab&iacute;a instalado en nuestras costas, fuimos toda la familia a una bonita playa con acantilado que dec&iacute;an era &ldquo;muy moderna&rdquo;. Lo moderno consist&iacute;a en que all&iacute; hab&iacute;a llegado el toples. Despu&eacute;s de una ma&ntilde;ana de ba&ntilde;os y risas, una de mis t&iacute;as -la m&aacute;s moderna y desinhibida- ret&oacute; a mi madre y a mi otra t&iacute;a a bajarse el ba&ntilde;ador y a hacer toples mientras se ba&ntilde;aban en aquellas aguas cristalinas. Mi abuela, mis primas y yo nos mir&aacute;bamos divertidas. Los tres incr&eacute;dulos maridos se re&iacute;an, pensando -supongo- que no ser&iacute;an capaces de semejante ocurrencia. Pero lo fueron. Durante toda su vida, las tres recordaron muchas veces aquel ba&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si por lo feliz y libre que mi madre se sinti&oacute; aquel d&iacute;a, pero el caso es que muchas veces en la playa miraba mis coloridos bikinis, se sonre&iacute;a y me dec&iacute;a: &ldquo;Anda, tonta, qu&iacute;tate la parte de arriba&rdquo;. S&iacute;, mi madre me incitaba al toples. Que esto lleg&oacute; para quedarse es evidente, pero creo que ahora est&aacute; en claro retroceso. Y me explico. Las veintea&ntilde;eras, libres m&aacute;s que nunca, resulta que no lo practican. Las de 30, mucho menos de lo que cabr&iacute;a esperar por el contexto social en que se han educado y con madres ya muy liberadas. Y son las mayores de 40 (y de ah&iacute; en adelante), las que con m&aacute;s frecuencia y naturalidad se quitan de vez en cuando el sost&eacute;n (menuda palabra) para tomar el sol sin que nada se &ldquo;las sostenga&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Hablando con mi hija de estas observaciones y de por qu&eacute; las veintea&ntilde;eras no hacen toples, su respuesta me dej&oacute; helada. Sin dudarlo, me confes&oacute; que sienten miedo a ser grabadas en su propio entorno y que luego sea utilizada y exhibida su imagen en redes sociales. Me pareci&oacute; una respuesta tan terrible como preocupante. Aquella dictadura que no permit&iacute;a a las mujeres exhibir su cuerpo como quisieran, bajo una rancia moral cat&oacute;lica, ha dado paso a otra dictadura: la de las redes sociales. Eso s&iacute;, siempre la mujer, su cuerpo y su libertad como v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; estaba, afligida por esa respuesta, cuando aquella misma tarde, a la hora tonta de la siesta, en la playa poco concurrida donde estaba, llega una familia y se instala a mi lado. Tres mujeres cubiertas de pies a cabeza, un hombre de barba pulida y cuatro ni&ntilde;os varones. Ellos, todos en ba&ntilde;ador. Ver a aquellas tres mujeres ba&ntilde;arse en el mar a las cinco de la tarde, en pleno agosto, con la cabeza tapada y el cuerpo cubierto con varias capas de ropa gruesa y oscura (no llevaban ni siquiera<em><strong> </strong></em>burkini) me termin&oacute; de rematar &iquest;Qu&eacute; nos ha pasado? No s&eacute;, no tengo respuesta. 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, ahora resulta que el ba&ntilde;ador m&aacute;s sensual y atrevido para los hombres est&aacute; de vuelta. S&iacute;, el speedo, el revelador y rebelde turbo, ha vuelto con fuerza para los heteros.
    </p><p class="article-text">
        Ay, mam&aacute;, &iexcl;si levantaras la cabeza! &iexcl;Los Mark Spitz vuelven&iexcl;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/toples-burkini-speedo-vuelta_132_13474172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 17:56:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del toples al burkini. El speedo está de vuelta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mis animales cercanos 4: el rinoceronte]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/animales-cercanos-4-rinoceronte_132_13474673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ee415bb-9366-4892-ad9d-8bb3378500f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mis animales cercanos 4: el rinoceronte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Una vez no hace mucho tiempo me acerqu&eacute; con mi compa&ntilde;ero, el fot&oacute;grafo flamenco Toni Blanco (conocido en las pe&ntilde;as del cante como &ldquo;El charneguito de C&oacute;rdoba&rdquo;), a hacer un reportaje sobre un circo que hab&iacute;an instalado a las afueras del barrio. Pens&eacute; que estar&iacute;a bien hablar con &ldquo;esa familia n&oacute;mada&rdquo; de trashumancia y de fronteras. Y decid&iacute; que las im&aacute;genes las tomase un <em>fotero </em>acostumbrado a fijar a gitanos que tienen a una rueda de carro por bandera.
    </p><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as despu&eacute;s del reportaje, el gobierno decret&oacute; un confinamiento a causa de una pandemia mundial y tanto el fot&oacute;grafo como yo nos pusimos a pensar de d&oacute;nde vendr&iacute;an, qu&eacute; fronteras habr&iacute;an cruzado los hierros de la grader&iacute;a del circo n&oacute;mada, sus remolques, sus carpas y toldos, la comida que guardaban en sus neveras, la madera de los malabares, las cuerdas del trapecio&hellip; Hasta llegar a nuestro barrio y detenerse. Y cerrar las puertas. Como todos.
    </p><p class="article-text">
        El responsable del circo, de apellido art&iacute;stico italiano pero de procedencia portuguesa (nomadismo, insisto), nos cont&oacute;, entre melanc&oacute;lico, triste y enfadado, que ya no pod&iacute;an hacer &ldquo;n&uacute;meros&rdquo; con animales por la prohibici&oacute;n en muchos estados sobre el maltrato y la exhibici&oacute;n animal. Nos dijo que, m&aacute;s all&aacute; del t&iacute;pico domador de felinos (tigres, leones, panteras fam&eacute;licas&hellip;), tuvieron n&uacute;meros con elefantes indios, que son m&aacute;s peque&ntilde;os que los africanos y de un car&aacute;cter m&aacute;s llevadero (posiblemente por el budismo, no s&eacute;).
    </p><p class="article-text">
        Pero flip&eacute; cuando me habl&oacute; con nostalgia de Igor, un rinoceronte de Sumatra que tuvo que abandonar la caravana circense por la prohibici&oacute;n y acab&oacute;, muy mayor, cincuenta y tantos a&ntilde;os, en un zoo de Serbia. &ldquo;Ya habr&aacute; muerto&rdquo;, me dijo el responsable del circo, el se&ntilde;or Tonetti de Portugal, &ldquo;pero era el animal m&aacute;s noble y educado que he visto en mi vida&rdquo;.  &ldquo;No esperaba eso de un rinoceronte; cre&iacute;a que embest&iacute;an a la primera y que ten&iacute;an muy mala leche&rdquo;, le respond&iacute; yo. &ldquo;Pues es as&iacute;. Era un cacho de pan&rdquo;, dijo y casi se le saltaron las l&aacute;grimas.
    </p><p class="article-text">
        Los rinocerontes pertenecen a eso que se llama &ldquo;megafauna&rdquo;, bicharracos grand&iacute;simos que pueblan la Tierra todav&iacute;a, como los elefantes y los hipop&oacute;tamos, y que nos causan admiraci&oacute;n y pasmo.
    </p><p class="article-text">
        En la tradici&oacute;n literaria e hist&oacute;rica el rinoceronte ha llegado a confundirse con los unicornios y ha servido tambi&eacute;n como regalo diplom&aacute;tico ex&oacute;tico entre gerifaltes de todo pelaje. Cinco tipos de rinos pueblan un poco la Tierra: el negro y el blanco en &Aacute;frica y los de Java, el indio y el de Sumatra en Asia. Unos tienen dos cuernos sobre su nariz, otros, solo uno. Pueden pesar entre seiscientos y tres mil kilos, no es cosa de broma. Son raros. Son hermosos.
    </p><p class="article-text">
        Las hembras no se separan en a&ntilde;os de sus cr&iacute;as hasta el punto de que pasan mucho tiempo roz&aacute;ndose queda y mansamente. Los machos se van al r&iacute;o o al bar o como se llame eso a donde acuden los rinocerontes machos al atardecer. Los cuernos que tienen sobre la nariz los rinocerontes no tienen un componente &oacute;seo como tal, sino que est&aacute;n compuestos de queratina, la misma sustancia de la que est&aacute;n hechos nuestro cabello o nuestras u&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Yo no me muerdo las u&ntilde;as por respeto al cuerno sobre la nariz de cualquier rinoceronte que pueble el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, los rinocerontes se han cazado a lo largo de la historia por la extra&ntilde;a creencia de que su cuerno ten&iacute;a propiedades afrodis&iacute;acas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; de absurda y miserable es tanto la vanidad humana como las majaradas de las supersticiones religiosas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/animales-cercanos-4-rinoceronte_132_13474673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 17:56:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mis animales cercanos 4: el rinoceronte]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pelo de Dolly Parton]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/pelo-dolly-parton_132_13474109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/561de0bd-c05e-42bc-9393-bbb698e4f4e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1241y760.jpg" width="1200" height="675" alt="El pelo de Dolly Parton"></p><p class="article-text">
        	La rubia superlativa de la m&uacute;sica country ha ascendido a los cielos en sus alas de mariposa. Dolly Parton se transmuta en leyenda y seguir&aacute; viva a trav&eacute;s de su <em>Jolene</em>, que, estos d&iacute;as, escucho en bucle, interpretada por <a href="https://www.google.com/search?client=opera&amp;q=jolene+dolly+parton&amp;sourceid=opera&amp;ie=UTF-8&amp;oe=UTF-8#fpstate=ive&amp;vld=cid:f9141c62,vid:Ixrje2rXLMA,st:0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ella</a> o en la potente <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wOwblaKmyVw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">versi&oacute;n</a> de su ahijada art&iacute;stica Miley Cyrus en <em>The Backyard Sessions</em>; porque esa inteligencia emocional de tratar a otra mujer, la Jolene rival en el amor, como a alguien que escuchar&aacute;, y nunca como enemiga, ten&iacute;a y tiene su punto: a lo mejor eso que reconocemos como sororidad, solidaridad femenina, de ser, en verdad, hermanas. 
    </p><p class="article-text">
        	Me pas&eacute; media vida cruz&aacute;ndome con retazos de las canciones de la genial chica de Tennessee que creci&oacute; en una caba&ntilde;a humild&iacute;sima donde fue testigo de la sacrificada vida de su madre, que pari&oacute; y cri&oacute; a doce v&aacute;stagos; bastantes a&ntilde;os guardando en la memoria esos estribillos grabados a fuego en el tesoro de la cultura popular, y dici&eacute;ndome a m&iacute; misma lo extraordinaria que era esta mujer excesiva, por el pelazo, los tacones, la ropa, la figura&hellip;, hasta que, en su momento, es decir, hace poco, se me ha revelado lo que, para m&iacute;, que soy ya la adulta, la madura, representa Dolly Parton. 
    </p><p class="article-text">
        	Puesto que exageraci&oacute;n es elecci&oacute;n, y muchas veces es rebeld&iacute;a y libertad, lo superlativo en Dolly Parton constituye un modo de comunicar al mundo que es una misma, unx mismx, quien decide esculpirse, narrarse, mostrarse al resto y al tiempo hist&oacute;rico, a su lib&eacute;rrima manera, y&eacute;ndose hacia los m&aacute;rgenes al cabalgar sobre sus propias hip&eacute;rboles. 
    </p><p class="article-text">
        	Si se lleva o nos gusta el pelo largo, la clave no ser&aacute; amoldarse al cabello que, seg&uacute;n la d&eacute;cada, se espera de una chica, sino lucir un melen&oacute;n exuberante, sorprendente, nada can&oacute;nico, incluso intimidante y al gusto de su due&ntilde;a. Y as&iacute; con todo. Lo cual perfectamente encaja con el poder&iacute;o personal y est&eacute;tico de Dolly Parton, la int&eacute;rprete y compositora que respetuosamente bromeaba sobre su afinidad excesiva con lo <em>drag queen</em>. 
    </p><p class="article-text">
        	Escribi&oacute; m&aacute;s de 3.000 canciones, incluida la popularizada por Whitney Houston <em>I always love you, </em>y nadie vio que se diera pisto present&aacute;ndose como una irrepetible superdotada de la composici&oacute;n, ni exist&iacute;a la IA para que le echase un cable. Cre&oacute; tambi&eacute;n una fundaci&oacute;n para promover la lectura desde la infancia, regalando libros a mansalva, pues siempre tuvo en cuenta el poder de la educaci&oacute;n y el hecho que su padre fue pr&aacute;cticamente analfabeto. Si las redes sociales y las pantallas pueden funcionar como armas de destrucci&oacute;n masiva, ella nos aferra a los libros, a la m&uacute;sica, a las experiencias que hacen convivir, reunirnos, hablarnos cara a cara. 
    </p><p class="article-text">
        	Aguant&oacute;, con inteligencia y sorna, comentarios desafortunados sobre su imagen, su estilo, su nombre gemelo con el de la clonada oveja Dolly. Fue inmune a los t&oacute;picos y al edadismo -la vimos actuando en shorts con 77 a&ntilde;os-. Ella misma en sus comienzos hizo un disco titulado <em>Dumb blonde</em> (rubia tonta), para destruir la lacra o ironizar sobre el manido clich&eacute;. No se decant&oacute; pol&iacute;ticamente pero no se callaba, no tem&iacute;a molestar al poder, y demostr&oacute; estar del lado de la inclusi&oacute;n, de la solidaridad, de los derechos del colectivo LGTBI+. La vacuna contra el Covid-19 de Moderna tuvo su ayuda econ&oacute;mica. Y su papel como mentora de otras cantantes j&oacute;venes es notable. Con tan solo visitar una conocida plataforma de listas de reproducci&oacute;n, donde se le rinde tributo, aparecen esas nuevas voces femeninas con las que Dolly Parton ha hecho duetos y colaboraciones hasta hace escasas fechas. 
    </p><p class="article-text">
        	No es casualidad que divas como Beyonc&eacute;, Shakira, Karol G, Amy Winehouse o Sin&eacute;ad O'Connor destaquen por sus ic&oacute;nicas cabelleras, o, como la &uacute;ltima, por su casi desnudo y bello cr&aacute;neo. Por eso el pelo de Dolly Parton a lo mejor no era solo personal sino tambi&eacute;n pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        	En definitiva, el <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/haria-dolly_129_13470158.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perfil que de ella traza</a> Mar&iacute;a Ram&iacute;rez en elDiario.es y libros como <em>Dolly Parton, un retrato americano</em>, de Beatriz Navarro, amplifican lo que ha supuesto que una mujer se convierta en multimillonaria y ejemplo de filantrop&iacute;a mediante su m&uacute;sica, su talento, sus negocios; que se sumara a esa revoluci&oacute;n de alg&uacute;n modo feminista en el entonces a&uacute;n m&aacute;s conservador mundo del country, y que haya logrado imponer el brillo de su feliz autenticidad a cr&iacute;ticas mis&oacute;ginas o clasistas.
    </p><p class="article-text">
        Los textos seleccionados para apoyar estas l&iacute;neas, m&aacute;s alg&uacute;n producto capilar, son: <em>M&uacute;sica, maestra. Ensayos sobre m&uacute;sica y mujeres escritos por mujeres</em>, de varias autoras; <em>Armon&iacute;as y suaves cantos. Las mujeres olvidadas de la m&uacute;sica cl&aacute;sica</em>, de Anna Beer; <em>Mujeres y m&uacute;sica</em>, de Toni Castarnado; <em>Avenida de los misterios</em>, de Jonh Irving, novela en la que sus protagonistas aprenden a leer y amar la literatura en los libros tirados al vertedero en que se ganan el sustento; <em>La vida al final</em>, de Bernhard Schlink, por aquello de hallar sentido a la existencia; el m&aacute;s arriba citado <em>Dolly Parton, un retrato americano,</em> de Beatriz Navarro, y el producto voluminizador del cabello &lsquo;Big Hair Day&rsquo;, de L'Or&eacute;al Paris.
    </p><p class="article-text">
        Dolly Rebecca Parton se ha eternizado. Es oficial. Desde el cabello inmenso hasta el final de sus tacones. Al fondo se escucha <em>Jolene</em>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/pelo-dolly-parton_132_13474109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 09:03:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pelo de Dolly Parton]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[10 años de lucha: nueva ubicación del mercadillo del Sector Sur]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/10-anos-lucha-nueva-ubicacion-mercadillo-sector-sur_132_13471171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e60ddace-6e4f-48ec-91be-b530f438df76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x784y551.jpg" width="1200" height="675" alt="10 años de lucha: nueva ubicación del mercadillo del Sector Sur"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        El mercado ambulante del Sector Sur traslada su ubicaci&oacute;n tras 10 a&ntilde;os de lucha. El mercadillo lleva m&aacute;s de 40 a&ntilde;os celebr&aacute;ndose cada ma&ntilde;ana del martes y viernes en este vecindario cordob&eacute;s, destac&aacute;ndose por una gran afluencia de clientes, inmensa variedad de productos y plena asistencia de vendedores.
    </p><p class="article-text">
        Desde su cambio te&oacute;ricamente provisional de Plaza de la Unidad a calle Libertador Sucre ha experimentado un deterioro continuo y grave, disminuyendo dr&aacute;sticamente su clientela y uso de licencias de puesto. Para m&aacute;s inri, este cambio no result&oacute; definitivo, siendo su modificaci&oacute;n y cambios de ubicaci&oacute;n perjudiciales para la venta y todo el vecindario.
    </p><p class="article-text">
        Estos cambios producidos no han resultado favorables, convirtiendo al mercado en peligro de extinci&oacute;n. Tras un gran duro trabajo por parte de la asociaci&oacute;n ACAMCOR, Ayuntamiento de C&oacute;rdoba y la Delegaci&oacute;n de Comercio, se ha decidido trasladar el mercadillo, a propuesta del presidente de la asociaci&oacute;n, Juan Fern&aacute;ndez, con el consenso de los vendedores ambulantes y el Ayuntamiento de C&oacute;rdoba. Esta actividad ser&aacute; realizada en la calle Huelva teniendo su entrada por la calle Ja&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Asociaci&oacute;n de Comerciantes Ambulantes de C&oacute;rdoba (ACAMCOR), nos gustar&iacute;a destacar la gran ilusi&oacute;n de nuestros vendedores por esta noticia. Deseamos afrontar esta nueva situaci&oacute;n de manera que fomentemos el pleno uso de las licencias y una gran afluencia de personas. Todo ello, para devolver el estatus merecido que siempre ha tenido el famoso mercadillo del Sector Sur en la ciudad de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Juan Fern&aacute;ndez, presidente de ACAMCOR</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Fernández, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/10-anos-lucha-nueva-ubicacion-mercadillo-sector-sur_132_13471171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 18:00:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[10 años de lucha: nueva ubicación del mercadillo del Sector Sur]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El ser querido': el tema, la bestia y el valor sentimental]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/querido-tema-bestia-sentimental_132_13471072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4a532b4-e315-4070-b185-fce54f98d863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x333y107.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El ser querido&#039;: el tema, la bestia y el valor sentimental"></p><p class="article-text">
        A estas alturas creo que nadie puede dudar de la potencia narrativa del cine de Rodrigo Sorogoyen y de, sobre todo, cuando sus manos se dejan guiar por las de Isabel Pe&ntilde;a, la lucidez con la que desvela muchas de las claves que caracterizan a esa bestia que la hombr&iacute;a sigue suponiendo tanto en el plano personal como en el colectivo. De esta forma, sus pel&iacute;culas no han dejado de ofrecernos diversas lecturas sobre el poder. Ah&iacute; est&aacute;n para confirmarlo, y en distintos contextos, <em>El reino</em>, <em>As bestas</em> o tambi&eacute;n la serie <em>Antidisturbios</em>. Desde esta mirada, hay una clara continuidad de su &uacute;ltima pel&iacute;cula con sus anteriores producciones, en cuanto que su objetivo es desentra&ntilde;ar las aristas de un mal padre que, no por casualidad, es tambi&eacute;n un reconocido creador de esos que siempre han entendido su &ldquo;genialidad&rdquo; como un pasaporte para el ejercicio del poder. En este sentido, <em>El ser querido</em>, que juega adem&aacute;s con las piruetas del cine dentro del cine, es sobre el papel una pel&iacute;cula sobre los v&iacute;nculos, las emociones y, en definitiva, sobre el mal querer. Y ello supone que tambi&eacute;n acaba si&eacute;ndolo, como es muy habitual en el contexto de las relaciones paternofiliales, sobre el perd&oacute;n y la (in)capacidad de reiniciar nuestro disco duro. Dos senderos que solo son posibles si nos bajamos del pedestal de dioses y si asumimos la enorme fragilidad que nos atraviesa. Justamente, esos son los caminos que Esteban, el director de cine que se reencuentra con la hija abandonada trece a&ntilde;os despu&eacute;s, y a la que ofrece un papel protagonista en su pr&oacute;xima pel&iacute;cula, se ve incapacitado para recorrer. Como buen var&oacute;n narcisista y acostumbrado a dirigir la orquesta, carece de las herramientas para enfrentarse a la sangre de los lazos humanos y por ello recurre a lo que mejor sabe hacer, el cine, la creaci&oacute;n art&iacute;stica, la abstracci&oacute;n, para intentar sanar heridas que hubieran requerido menos m&aacute;scaras y m&aacute;s desnudez. Justamente los territorios por los que se mueve la hija, Emilia, lo cual provoca las tensiones centrales de la pel&iacute;cula y que nos llevan a esa falsa salida en la que tan c&oacute;modos nos sentimos los hombres. La que nos permite seguir siendo una especie de v&iacute;ctimas, ni&ntilde;os eternos y tan irresponsables desde el punto de vista emocional. Discapacitados, pues, para entablar relaciones desde la equivalencia y seriamente disminuidos en nuestras capacidades de sanaci&oacute;n. Como ese mal padre que pretende llegar al coraz&oacute;n de la hija a trav&eacute;s de la carcasa de la actriz. 
    </p><p class="article-text">
        Lo anterior podr&iacute;a ser, jugando con una idea que est&aacute; en la propia pel&iacute;cula, el &ldquo;tema&rdquo; de <em>El ser querido</em>. El problema es que, en este caso, y de manera m&aacute;s subrayada que en las anteriores obras de Sorogoyen, toda la maquinaria est&aacute; demasiado encorsetada en la intenci&oacute;n de mostrarnos, con una intensidad basada sobre todo en las potencias de los int&eacute;rpretes, la complejidad de un nudo emocional que habr&iacute;a necesitado algo m&aacute;s de carne y algo menos de artificio. Volvemos a estar ante una de esas pel&iacute;culas en que la forma &ndash; el montaje, el cambio del color al blanco y negro, los silencios o el uso y abuso de los primer&iacute;simos planos- parece empe&ntilde;ada en demostrarnos el talento de su art&iacute;fice que, a trav&eacute;s de unos excesivos 135 minutos, nos lleva por territorios &aacute;ridos y pedregosos. Entre ellos, tambi&eacute;n, la lectura pol&iacute;tica de la historia que se est&aacute; rodando y que, sin embargo, acaba siendo un simple decorado. Pareciera que en cada una de las reescrituras del guion, sus creadores hubieran necesitado una vuelta m&aacute;s de tuerca para dejar en evidencia que estaban contando, pese a su evidente cotidianidad, una cosa importante. El tema. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien la pel&iacute;cula tiene algunos momentos que justifican las cr&iacute;ticas ditir&aacute;mbicas &ndash; el momento del desayuno en el buffet del hotel, el rodaje de la escena en la que vemos el verdadero rostro de Esteban, incluso el encuentro de los dos protagonistas que abre la historia - , el conjunto peca, a mi parecer, de estar m&aacute;s cerca de un artefacto que de una obra con alma. Plante&aacute;ndonos en la pantalla lo que suponemos es, aunque nos falten muchos datos, una historia de cables de alta tensi&oacute;n, de heridas sin cicatrizar y de abrazos sin dar, el resultado carece, sin embargo, de la fuerza emocional que deber&iacute;a zarandearnos como espectadores. Es decir, una pel&iacute;cula que se supone que habla tanto de afectos, de emociones crudas o de espacios tan llenos de grietas como los v&iacute;nculos familiares, no consigue removerme, por m&aacute;s que haya momentos puntuales en los que mi coraz&oacute;n, casi helado, sufre una ligera sensaci&oacute;n de escozor. 
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera las meritorias interpretaciones de todo el reparto consiguen ese zarandeo que siempre espero de una buena pel&iacute;cula, y eso que Javier Bardem y Victoria Luengo mantienen varios pulsos dif&iacute;ciles de olvidar. Sin embargo, mientras que el primero me hace llegar toda la oscuridad, y tambi&eacute;n la vulnerabilidad no reconocida, del hombre con poder que no sabe pedir perd&oacute;n, Luengo est&aacute; demasiado atrapada en ese personaje que tantas veces hemos visto interpretado por ella. Hay algo en su rostro sufriente, tan almodovariano, que me impide encontrar la verdad, algo de verdad. Es decir, en su mirada siempre veo &ldquo;el tema&rdquo; y eso me impide captar a veces las contradicciones que la est&aacute;n quemando viva.
    </p><p class="article-text">
        <em>El ser querido, </em>en mi opini&oacute;n, est&aacute; lejos de ser esa pel&iacute;cula a la que la cr&iacute;tica, en general, ha puesto tant&iacute;simas estrellas. Una operaci&oacute;n que &uacute;ltimamente me deja perplejo y que me hace pensar en cu&aacute;nto de maniobra de lanzamiento hay en muchas alabanzas. Por supuesto que merece la pena verse y cuestionarse, aunque solo sea por confirmar, una vez m&aacute;s, la bestia interpretativa que es Bardem, y aunque al producto en su conjunto le sobren valores t&eacute;cnicos subrayados y le falte m&aacute;s desnudo valor sentimental. Tal vez, en fin, y es solo una hip&oacute;tesis, lo que podr&iacute;a haber sido una pel&iacute;cula con m&aacute;s Pe&ntilde;a y menos Sorogoyen. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/querido-tema-bestia-sentimental_132_13471072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 18:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El ser querido': el tema, la bestia y el valor sentimental]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuánto dinero tendrías que tener ahorrado para dejar de trabajar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/dinero-tendrias-ahorrado-trabajar_132_13467693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95b0b0af-fb44-43a4-bfaf-35d1f2640509_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuánto dinero tendrías que tener ahorrado para dejar de trabajar?"></p><p class="article-text">
        Ya terminadas tus vacaciones de verano, quiz&aacute;s te hayas hecho esta pregunta en voz baja durante ese momento de relax bajo tu sombrilla. Qu&eacute; bien se est&aacute; de vacaciones, sin tener que trabajar, haciendo todo aquello que deseas, sin prisas y sin revisar los emails.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute;s pensando si ser&iacute;a posible dejar de trabajar y vivir del dinero ahorrado? &iquest;Cu&aacute;nto necesito tener ahorrado? Aqu&iacute; es cuando debes hacer un giro en tu pregunta, no se trata de tener mucho o poco dinero ahorrado para dejar de trabajar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; se trata entonces? Vayamos por partes.
    </p><p class="article-text">
        La clave no se encuentra en el dinero que debes tener ahorrado, que tambi&eacute;n, si no de analizar cu&aacute;les son tus gastos necesarios para poder vivir. La clave est&aacute; en lo que gastas, no s&oacute;lo en lo que ingresas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, confecciona un presupuesto para detectar realmente cu&aacute;les son tus gastos &ldquo;necesarios&rdquo; y cu&aacute;les son los gastos de los que puedes &ldquo;prescindir&rdquo;. No todos tenemos los mismos gastos, depender&aacute; de c&oacute;mo se quiere vivir y de tus ingresos activos y pasivos. Pensemos en una familia sin hijos y otra que tenga tres hijos, con hipoteca o pagando un alquiler, con salidas a cenar todos los fines de semana o sin salidas.
    </p><p class="article-text">
        Detalla tus gastos anuales obligatorios. Imagina que tus gastos anuales suman un total de 25.000 euros, en este caso si tuvieras unos 50 a&ntilde;os y quisieras dejar de trabajar a esa edad, tendr&iacute;as que tener un capital ahorrado de 375.000 euros si adem&aacute;s pudieras jubilarte con una pensi&oacute;n a la edad de 65 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo tener ahorrado ese capital, la clave estar&iacute;a en adem&aacute;s poner a trabajar ese capital para conseguir al menos una rentabilidad superior a la inflaci&oacute;n, por cierto, ya rondando el 4%. En el supueso de que tus gastos anuales fueran de 50.000 euros, en este caso el capital tendr&iacute;a que ser de al menos 750.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que la clave no est&aacute; en lo que ingresas, si no en lo que gastas. Empieza el mes de septiembre calculando tu presupuesto, es el primer paso para alcanzar tu libertad financiera.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Te atreves?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/dinero-tendrias-ahorrado-trabajar_132_13467693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 18:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuánto dinero tendrías que tener ahorrado para dejar de trabajar?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Economia,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Neoliberalismo 'low cost']]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/neoliberalismo-low-cost_132_13466945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d290bf52-353f-4c92-a7d0-6be443a4012e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1046y751.jpg" width="1200" height="675" alt="Neoliberalismo &#039;low cost&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Por qué me habéis cobrado 120 libras por dos centímetros?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Torrico</span>
                                        <span>—</span> Teniente de alcalde de Presidencia del Ayuntamiento de Córdoba
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al se&ntilde;or Torrico le han soplado 120 libras por exceso de equipaje en una l&iacute;nea a&eacute;rea <em>low cost</em>. Ignoramos cu&aacute;l era su destino ni qu&eacute; coste ten&iacute;a su billete, pero me apuesto una mu&ntilde;eca chochona que el suplemento que le han cascado al teniente de alcalde de Presidencia triplica la tarifa de su vuelo.
    </p><p class="article-text">
        Ryanair es el ep&iacute;tome del capitalismo salvaje. Te muestra el se&ntilde;uelo de los precios bajos y luego te acribilla a costes adicionales como el plomillazo que le acaban de endosar al se&ntilde;or Torrico. Porque oiga: 120 libras no es moco de pavo. Estamos hablando de un estacazo de 140 euros con 24 c&eacute;ntimos, que en la &uacute;ltima semana de agosto duele como un implante de muelas.
    </p><p class="article-text">
        Tanto le ha dolido al se&ntilde;or concejal que se ha marcado un pantallazo en la red social X con las im&aacute;genes de sus maletas y algunas preguntas inc&oacute;modas dirigidas a la compa&ntilde;&iacute;a que preside un tal Michael O'Leary. Una empresa, por cierto, que acumula demandas, sanciones y multas para alicatar un cuarto de ba&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Los empleados de Ryanair, por lo visto, le aplicaron el sobrecoste por excederse dos cent&iacute;metros en el volumen del equipaje. Repetimos: dos cent&iacute;metros. Para que luego digamos que el tama&ntilde;o no importa. La maleta adem&aacute;s, seg&uacute;n denuncia en toda l&oacute;gica el concejal, viaj&oacute; en cabina y no en la bodega.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso despu&eacute;s de haber pagado el servicio &ldquo;priority&rdquo;, que, al parecer, incluye dos piezas de equipaje de mano en cabina y el embarque prioritario para subir al avi&oacute;n. Ese es otro de los trucos de prestidigitaci&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a <em>low cost</em>: publicidad enga&ntilde;osa y uso fraudulento del lenguaje. Un regalito de empresa.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que tiene el neoliberalismo del tercer milenio: que cuando crees que est&aacute;s llegando el primero y a bajo coste, te sacan la letra peque&ntilde;a del contrato y por dos cent&iacute;metros de nada te dan un cursito de verano de econom&iacute;a de mercado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/neoliberalismo-low-cost_132_13466945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 04:00:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Neoliberalismo 'low cost']]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kinder La Arruzafa sustituido por Lidl]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/kinder-arruzafa-sustituido-lidl_132_13466460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b30a896-0222-454f-bd05-8140c3cc5648_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149854.jpg" width="1072" height="603" alt="Kinder La Arruzafa sustituido por Lidl"></p><p class="article-text">
        En la C&oacute;rdoba de los a&ntilde;os setenta, cuando el papel de la mujer estaba todav&iacute;a muy ligado al hogar y a las tareas dom&eacute;sticas, Mar&iacute;a Victoria Eguilaz de Prado tuvo la valent&iacute;a de imaginar algo diferente: cre&oacute; Kinder La Arruzafa, un innovador proyecto educativo desarrollado y sostenido por mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Victoria investig&oacute; la pedagog&iacute;a alemana del <em>Kindergarten</em>, basada en el juego, el movimiento, la creatividad y el descubrimiento. Su forma de entender la educaci&oacute;n romp&iacute;a con muchos de los modelos tradicionales de la &eacute;poca. Un ejemplo lo encontramos en la propia arquitectura del colegio: construy&oacute; una rampa para que los ni&ntilde;os pudieran bajar al jard&iacute;n libremente, corriendo y jugando, en lugar de hacerlo en las habituales filas.
    </p><p class="article-text">
        Kinder fue tambi&eacute;n pionero en la detecci&oacute;n del autismo y en la inclusi&oacute;n en sus aulas de ni&ntilde;os con s&iacute;ndrome de Down, par&aacute;lisis cerebral y otras necesidades especiales, mucho antes de que la educaci&oacute;n inclusiva se generalizara.
    </p><p class="article-text">
        Y aquel proyecto fue, adem&aacute;s, una oportunidad para muchas mujeres. Mar&iacute;a Victoria cre&oacute; puestos de trabajo y reuni&oacute; a un grupo de profesionales que demostraron que la educaci&oacute;n infantil pod&iacute;a ser una verdadera profesi&oacute;n, ejercida con dedicaci&oacute;n, preparaci&oacute;n y vocaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero la innovaci&oacute;n de Kinder no terminaba en su pedagog&iacute;a. El propio edificio fue concebido como parte de aquel proyecto educativo. Dise&ntilde;ado por el arquitecto cordob&eacute;s Luis Valdelomar, despert&oacute; el inter&eacute;s de estudiantes y profesionales de Arquitectura, que acud&iacute;an a C&oacute;rdoba para conocerlo y estudiarlo. Llegaron incluso grupos de estudiantes procedentes de Jap&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Arquitectura y pedagog&iacute;a se unieron as&iacute; en un espacio pensado a la medida de los ni&ntilde;os: para que pudieran moverse, descubrir, jugar y aprender con libertad.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de sus comienzos, el edificio original de Kinder La Arruzafa ha sido derruido para construir un supermercado Lidl.
    </p><p class="article-text">
        Este texto quiere ser un homenaje a Mar&iacute;a Victoria Eguilaz de Prado, a las mujeres que hicieron posible aquel proyecto y a un colegio que marc&oacute; la infancia de varias generaciones de cordobeses.
    </p><p class="article-text">
        Porque un edificio puede desaparecer, pero una idea innovadora, cuando transforma la vida de quienes la vivieron, permanece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/kinder-arruzafa-sustituido-lidl_132_13466460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 17:58:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kinder La Arruzafa sustituido por Lidl]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los corresponsales extranjeros (IV)]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/corresponsales-extranjeros-iv_132_13464468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5980ad74-8363-4d9f-b0d0-ab307165869e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x308y146.jpg" width="1200" height="675" alt="Los corresponsales extranjeros (IV)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">90 aniversario del inicio de la Guerra Civil española</p></div><p class="article-text">
        A partir del 18 de julio de 1936 cientos de periodistas llegaron a Espa&ntilde;a de distintos pa&iacute;ses (1).  Los que pretend&iacute;an cubrir el bando republicano, acced&iacute;an en tren o coche a trav&eacute;s de la frontera abierta de Catalu&ntilde;a (La Junquera), o por Ir&uacute;n antes de su ca&iacute;da. Los destinados al bando sublevado cruzaban desde Portugal hacia Galicia y Extremadura o entraban, unas semanas despu&eacute;s, por el sur v&iacute;a Gibraltar, Noroeste de la provincia de Sevilla y Extremadura. Los franquistas, no obstante, desconfiaban profundamente de la prensa liberal extranjera y despu&eacute;s de la masacre de Badajoz iniciaron un control f&eacute;rreo, permitiendo la entrada principalmente a corresponsales de agencias o cabeceras de corte conservador, cat&oacute;lico o abiertamente fascista, como Kim Philby (enviado de The Times y, secretamente, esp&iacute;a sovi&eacute;tico) o periodistas del diario nazi V&ouml;lkischer Beobachter.
    </p><p class="article-text">
        En las primeras olas llegaron a la zona republicana autores de renombre que combinaban el periodismo con la literatura o el activismo pol&iacute;tico, como Milocha Koltsov (enviado de Pravda), Ilya Ehrenburg de Izvestia, Arthur Koestler (quien entr&oacute; a la zona franquista camuflado con credenciales falsas del London News Chronicle). John Dos Passos, Ernest Hemingway y Martha Gellhorn se incorporar&iacute;an poco despu&eacute;s. Muchos de ellos fijaron su residencia y base de operaciones en el Hotel Florida de la Plaza de Callao de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Cuando comenzaron a interrumpirse, debido a los bombardeos y sabotajes, la mayor&iacute;a de las l&iacute;neas a&eacute;reas terrestres telegr&aacute;ficas (2) y telef&oacute;nicas (3), las cuales desde los distintos puntos geogr&aacute;ficos del pa&iacute;s y zonas fronterizas enlazaban con Madrid, los periodistas depend&iacute;an por completo de las operadoras de la Telef&oacute;nica para conectar con las centralitas de Par&iacute;s, Londres o Nueva York, que transmit&iacute;an por onda corta. No se abr&iacute;a ninguna l&iacute;nea internacional hasta que el censor daba el visto bueno definitivo al texto escrito.     
    </p><p class="article-text">
        El edificio de la Compa&ntilde;&iacute;a Telef&oacute;nica Nacional de Espa&ntilde;a (CTNE), situado en la Gran V&iacute;a de Madrid, se convirti&oacute; en el aut&eacute;ntico cuartel general de la prensa extranjera para el bando republicano. La Oficina de Censura Extranjera, se instal&oacute; en la quinta planta del rascacielos y todos los corresponsales internacionales estaban obligados a acudir all&iacute; para redactar sus cr&oacute;nicas o enviar sus despachos.
    </p><p class="article-text">
        El escritor espa&ntilde;ol y miembro de la UGT, Arturo Barea (autor de La forja de un rebelde), como dijimos en un anterior art&iacute;culo, fue nombrado responsable de esta oficina de censura, junto a su ayudante y futura esposa la periodista austriaca Ilsa Kulcsar que hac&iacute;a de traductora.  Se encargaban de tratar cara a cara con los corresponsales, equilibrando la estricta seguridad militar con la necesidad de que la Rep&uacute;blica obtuviera buena prensa en el exterior.
    </p><p class="article-text">
        Hemingway, por ejemplo, buscaba un periodismo &eacute;pico y literario. Barea ten&iacute;a &oacute;rdenes militares estrictas de eliminar cualquier dato que revelara la ubicaci&oacute;n exacta de los impactos de obuses en la Gran V&iacute;a o la debilidad de las defensas de la capital. Esto provocaba violentas discusiones nocturnas en la quinta planta, donde Hemingway acusaba a Barea de arruinar su estilo literario y Barea le recordaba que un adjetivo err&oacute;neo pod&iacute;a costar vidas espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        Como el edificio era el blanco prioritario de la artiller&iacute;a franquista situada en el cerro Garabitas (Casa de Campo), los periodistas deb&iacute;an cruzar la Gran V&iacute;a esquivando los obuses. Una vez dentro, las plantas superiores temblaban con los impactos, obligando a bajar a los s&oacute;tanos a las telefonistas y redactores.
    </p><p class="article-text">
        La oficina funcionaba las 24 horas del d&iacute;a en un ambiente de humo de tabaco, caf&eacute;, tensi&oacute;n militar y constantes discusiones con los censores por cada adjetivo tachado.  En las plantas subterr&aacute;neas del edificio, se refugiaban cientos de civiles de los barrios colindantes durante los bombardeos a&eacute;reos de la aviaci&oacute;n italo-alemana, conviviendo con el trasiego t&eacute;cnico y militar que, a duras penas, manten&iacute;a viva la red de comunicaciones del pa&iacute;s.  
    </p><p class="article-text">
        Ilya Ehrenburg ten&iacute;a una intensa relaci&oacute;n de camarader&iacute;a, debates ideol&oacute;gicos y discusiones con los intelectuales y corresponsales extranjeros que se concentraban, principalmente en el Hotel Florida, y en las actividades de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Aunque la mayor&iacute;a apoyaban la causa republicana, el escritor sovi&eacute;tico criticaba el enfoque &ldquo;rom&aacute;ntico&rdquo; y a veces individualista de Hemingway sobre la guerra, prefiriendo una visi&oacute;n m&aacute;s disciplinada y pol&iacute;tica. De esta manera, este Hotel se convirti&oacute; en el cuartel general de la prensa extranjera y los intelectuales. Era un espacio donde conviv&iacute;an el lujo decadente, el peligro y el espionaje.  Aunque el pueblo del Madrid asediado sufr&iacute;a hambre y racionamiento, en el Florida los corresponsales extranjeros a&uacute;n pod&iacute;an conseguir whisky, champ&aacute;n y comida de contrabando. Las ma&ntilde;anas comenzaban con los hu&eacute;spedes saliendo a los pasillos para comentar d&oacute;nde hab&iacute;an ca&iacute;do esa noche las bombas de la aviaci&oacute;n franquista, marchando tras el desayuno a los frentes.  As&iacute; el asedio a Madrid desde octubre de 1936 a marzo de 1939 se mantuvo, pero cambiando la consigna del &ldquo;No Pasar&aacute;n&rdquo; a la de Negr&iacute;n: &ldquo;Resistir es Vencer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        (1)<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_foreign_correspondents_in_the_Spanish_Civil_Warhttp:/www.sbhac.net/Republica/Prensa/Corresponsales/Extranjeros/Extranjeros.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_foreign_correspondents_in_the_Spanish_Civil_Warhttp://www.sbhac.net/Republica/Prensa/Corresponsales/Extranjeros/Extranjeros.htm</a>
    </p><p class="article-text">
        (2)  La reina Isabel II orden&oacute; la instalaci&oacute;n obligatoria de l&iacute;neas telegr&aacute;ficas en paralelo a las v&iacute;as f&eacute;rreas a en el Art&iacute;culo 37 de la Ley General de Caminos de Hierro del 3 de junio de 1855.
    </p><p class="article-text">
        (3)  Por las canalizaciones subterr&aacute;neas de la Red Telegr&aacute;fica del Estado, que un&iacute;a los edificios Ministeriales de Madrid desde finales del Siglo XIX, se conect&oacute; tambi&eacute;n a finales de los a&ntilde;os treinta del Siglo XX parte de la nueva red de la CTNE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Puerto Barrios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/corresponsales-extranjeros-iv_132_13464468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 17:59:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los corresponsales extranjeros (IV)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gigante de aceite que quiere comprar Italia: una cuestión de estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/gigante-aceite-quiere-comprar-italia-cuestion_132_13459636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bfc6c5c-c28e-4952-a213-af14c75dc4d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El gigante de aceite que quiere comprar Italia: una cuestión de estado"></p><p class="article-text">
        A&uacute;n hoy es f&aacute;cil escuchar a cualquier olivarero culpar a Italia de todos sus males. &ldquo;Le vendemos el aceite a granel por una miseria y luego nos lo venden a nosotros a precio de oro&rdquo;. Es, quiz&aacute;s, la frase m&aacute;s escuchada en cooperativas, almazaras y olivares de Andaluc&iacute;a y que mejor retrataba el gran problema del sector: Espa&ntilde;a era un gigante en la producci&oacute;n y un desastre en la comercializaci&oacute;n. Desde la &eacute;poca del imperio romano igual. La B&eacute;tica produciendo toneladas de aceite de oliva que se embarcaban en &aacute;nforas hacia la metr&oacute;polis, que lo transformaba y lo vend&iacute;a mucho m&aacute;s caro.
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca mentira, eso ha cambiado. Espa&ntilde;a ya no exporta aceite de oliva a Italia. Al menos no en las cantidades de hace dos d&eacute;cadas. De hecho, necesita importar aceite de T&uacute;nez para cumplir con sus compromisos. Y tambi&eacute;n para que algunas comercializadoras bajen artificialmente los precios que se pagan en origen. 
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de la culpa de que el aceite ya salga a granel es de Dcoop, la cooperativa de las cooperativas. Este grupo con sede en Antequera asegura que representa a 70.000 familias agrupadas en cooperativas. El a&ntilde;o pasado factur&oacute; 1.471 millones de euros, un r&eacute;cord. Y vendi&oacute; aceite (y ahora m&aacute;s cosas, que hay que diversificar) en todos los continentes del planeta. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ser uno de los negocios agroalimentarios m&aacute;s rentables de Europa, Deoleo (el antiguo grupo SOS) era una multinacional quebrada. Propietario de marcas como Koipe o Carbonell, o italianas como Bertolli, los hermanos Salazar dejaron en la ruina a Deoleo, que entr&oacute; en causa de disoluci&oacute;n. Esta comercializadora de aceite de oliva, la propietaria de m&aacute;s marcas y con una enorme cuota de mercado en Estados Unidos, tiene su principal f&aacute;brica en Alcolea (C&oacute;rdoba). De la disoluci&oacute;n la salvaron los fondos de inversi&oacute;n aplicando una medicina salvaje: dr&aacute;sticos recortes, cierre de f&aacute;bricas y despidos masivos. Ahora, Deoleo vuelve a ser rentable y estos fondos de inversi&oacute;n quieren hacer lo que vinieron a hacer: dinero.
    </p><p class="article-text">
        La compra de Deoleo es una de esas cuestiones de estado que pueden cambiar para siempre a un sector tan importante como el aceite de oliva. Del olivar viven miles de andaluces y no es exagerado decir que gracias al aceite de oliva el mundo rural de Andaluc&iacute;a no solo sobrevive sino que en algunos puntos goza de bastante buena salud. El olivar siempre fue un complemento a la renta de gente que tiene otros trabajos. Den una vuelta por los grandes pueblos olivareros y ver&aacute;n qu&eacute; lustre hay.
    </p><p class="article-text">
        Dcoop ha hecho una oferta de 470 millones de euros por comprar Deoleo. Su adquisici&oacute;n crear&iacute;a un gigante agroalimentario en Andaluc&iacute;a y en Espa&ntilde;a. El pa&iacute;s se convertir&iacute;a ya a todos los efectos en la gran potencia mundial del aceite de oliva. Las comercializadoras italianas perder&iacute;an gran parte de su materia prima y su cuota de mercado. Pero hay m&aacute;s: Dcoop es una cooperativa y lo seguir&aacute; siendo. Las decisiones las toman sus socios, que no son accionistas que persiguen el &uacute;nico objetivo de ganar dinero. No. Los socios de Dcoop como los de Covap quieren lo mejor para la empresa y para el sector. Que los precios que se paguen sean dignos. Que se d&eacute; servicio al agricultor. Que se dignifique el sector.
    </p><p class="article-text">
        Deoleo es ahora mismo un caramelo para los inversores. Y tambi&eacute;n una empresa trascendental para el futuro agroalimentario de Italia. Tanto que la compa&ntilde;&iacute;a italiana Coricelli acaba de mejorar la oferta de Dcoop y ofrece 500 millones de euros por Deoleo, seg&uacute;n <em>El Economista</em>. Sabemos que los fondos de inversi&oacute;n ser&aacute; eso lo &uacute;nico que miren: qui&eacute;n ofrece m&aacute;s. Pero para Espa&ntilde;a y para el futuro del mundo rural de Andaluc&iacute;a que sea Dcoop quien se quede con Deoleo es una cuesti&oacute;n de estado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/gigante-aceite-quiere-comprar-italia-cuestion_132_13459636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 17:53:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El gigante de aceite que quiere comprar Italia: una cuestión de estado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,Aceite]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[He vuelto. Aburrirse para avanzar]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/he-vuelto-aburrirse-avanzar_132_13461328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6299a9b5-fafd-41c8-b2a1-37c1a76b3a7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1010y177.jpg" width="1200" height="675" alt="He vuelto. Aburrirse para avanzar"></p><p class="article-text">
        Pues s&iacute;, he vuelto. Y es que he estado retirada del mundanal ruido practicando algo poco habitual en m&iacute; desde hace demasiado tiempo. El aburrimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Lo ha dicho Byung-Chul Han, el fil&oacute;sofo y ensayista contempor&aacute;neo, muy de moda, que analiza en sus libros la sociedad actual y los males que le afectan, entre otros, el agotamiento, el estr&eacute;s, la depresi&oacute;n, el d&eacute;ficit de atenci&oacute;n, o las redes sociales. Pues este coreano de nacimiento, alem&aacute;n de residencia, cat&oacute;lico, anticapitalista y, en mi opini&oacute;n, atractivo caballero, ha afirmado que el aburrimiento es la cima de la relajaci&oacute;n mental. 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, no hacer, no ver, ni escuchar, es la mejor terapia contra las trampas que tiende la mente fren&eacute;tica y yo, cr&eacute;ame, necesitaba relajaci&oacute;n mental. Demasiadas responsabilidades, demasiadas personas que te absorben la energ&iacute;a, demasiados problemas, demasiado ruido y demasiadas horrendas noticias en el mundo cada d&iacute;a. As&iacute; que mirar a otro lado y parar no es falta de sensibilidad. No, todo lo contrario. Es pura supervivencia cuando tienes cierta sensibilidad y una energ&iacute;a que te van absorbiendo aqu&iacute; y all&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Y como a&uacute;n es tiempo de leer cosas intrascendentes, les contar&eacute; algo que ahora, al aburrirme, he recordado. Ya vendr&aacute; septiembre y otra vez la v&iacute;a de apremio para todo, la urgencia y los art&iacute;culos de corte mordaz, de cr&iacute;tica reivindicativa, e incluso los de insufrible pol&iacute;tica y la enquistada inacci&oacute;n de los que gobiernan. 
    </p><p class="article-text">
        El caso es que cuando yo era peque&ntilde;a mi abuela ten&iacute;a un campo maravilloso en donde recuerdo haber sido feliz. Hab&iacute;a un pil&oacute;n de piedra en donde se lavaban las lechugas que cultivaban. Tambi&eacute;n hab&iacute;a una enorme alberca, con agua g&eacute;lida, en la que recuerdo muy difusamente haberme ba&ntilde;ado alguna vez. Aquella alberca me daba miedo. Para m&iacute; era como un pozo negro y sin fondo que pod&iacute;a engullirme. 
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; lo que me gustaba era el pil&oacute;n. S&iacute;, el pil&oacute;n de las lechugas. Mucho m&aacute;s manejable y a mi medida. As&iacute; que cuando quer&iacute;a escapar y que no me encontraran (como todav&iacute;a me ocurre, pero ahora sin &eacute;xito), me sumerg&iacute;a en aquel pil&oacute;n y aguantaba la respiraci&oacute;n debajo de las lechugas que flotaban en la superficie. Entraba en una especie de estado de ingravidez silenciosa en donde nada ni nadie pod&iacute;a hacerme nada, ni siquiera encontrarme. 
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n tengo muy vivo el sabor ferruginoso del agua que a veces tragaba y los rayos de sol que se filtraban entre las lechugas que flotaban sobre mi cabeza. Para verlos, incluso abr&iacute;a los ojos en aquella agua turbia. No o&iacute;a nada, estaba sola, sin hacer nada. Aburrida, pero feliz. Aquel estado de gracia maravilloso solo se ve&iacute;a interrumpido por la voz de mi madre que, de repente, gritaba con fuerza mi nombre. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si les ha pasado a ustedes (no digo esto de las lechugas que comprendo tal vez sea un pel&iacute;n singular). Digo algo quiz&aacute; m&aacute;s simple. Encontrar de repente, al detenerse y practicar el denostado pero &uacute;til aburrimiento (seg&uacute;n Chul Han, por cierto, defensor ac&eacute;rrimo de la siesta), la clave de algo que buscaban. Estaba ah&iacute;. Esper&aacute;ndoles.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n quedan d&iacute;as para septiembre. Ah&iacute; lo dejo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/he-vuelto-aburrirse-avanzar_132_13461328.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 17:53:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[He vuelto. Aburrirse para avanzar]]></media:title>
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