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    <title><![CDATA[Cordópolis - Blogópolis]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Blogópolis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Libro, amigo:]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/libro-amigo_132_13190156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2407f527-d258-4602-8618-2f40325adf85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libro, amigo:"></p><p class="article-text">
        Libro, amigo, llego a ti queriendo dormir un sue&ntilde;o de ficciones sobre tus p&aacute;ginas entintadas. Buscando que me apartes de la catarata infinita de la pantalla del celular. Llego a ti para olvidarme de m&iacute;, para despojarme del simb&oacute;lico ombligo, de sus espejos escamoteadores del horizonte. Llego con hambre, hambre de tus p&aacute;ginas. Con voracidad y ansia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te quiero. Ahora. Estas semanas. Voy devor&aacute;ndote. L&iacute;nea a l&iacute;nea. Ir despacio en un p&aacute;rrafo, admirarte un adjetivo o tu puntuado ritmo es, de hecho, acariciar la forma y el sentido. &iquest;Volver a la p&aacute;gina enseguida? &iquest;Citarnos cada vez que tengo, para ti, para nosotros, cinco minutos? S&iacute;. Gula letrada. &iexcl;Pero no te me acabes pronto!
    </p><p class="article-text">
        Te eleg&iacute;. Mas quiero fundirme con otros incontables libros, imposibles de abarcar en una vida. Es un poliamor de bibliotecas, librer&iacute;as, rastros de viejo y tiendas de segunda mano, <em>podcast</em> y audiolibros, suplementos literarios, ferias y festivales del ramo, editoriales y editorxs (grandes, independientes, legendarixs, alternativas), de clubes de lectura que, ben&eacute;ficamente, nos arrastran fuera de la solitaria digesti&oacute;n de lo le&iacute;do; de aventuras furtivas con ejemplares dejados en parques y otros espacios p&uacute;blicos, acordados o espont&aacute;neos, en hospitales incluso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Oh, libro, amigo! Te celebramos, nosotrxs lxs lectorxs. Como excelsa categor&iacute;a conoces mi llorera infantil cuando muri&oacute; Platero; la certeza de que Don Quijote se eterniza falleciendo; la genialidad bordada en letras de oro de Homero, Safo, Ovidio, Cervantes, Shakespeare, Montaigne, Lorca, B&eacute;cquer, Rosal&iacute;a, Flaubert, Dostoyevski, Tolst&oacute;i, Dickinson, Woolf, Borges, Mann, Poe, Garc&iacute;a M&aacute;rquez, N&eacute;mirovsky, Morrison, Khan, Jelinek, Vitale, Angelou, Lispector, Ernaux, Seth, Roy, Fosse, Smith, Cadenas, Belli, Lanseros, Sastre, Blandiana&hellip;, y la inmortal novela, paso a paso trenzada desde Shikibu y Heliodoro, hasta Kafka, Joyce, Hugo, Dickens, Rulfo, Faulkner, Conrad, Baroja, Unamuno, Clar&iacute;n, Gald&oacute;s, Pardo Baz&aacute;n, Bola&ntilde;o, Cela, Miller, Vargas Llosa, Camus, Cort&aacute;zar, Navokov, Rododera, Bulg&aacute;kov, Zweig, Didion, Albert, Matute, Pombo, Aldecoa, Mart&iacute;n Gaite, Mart&iacute;n Santos, L&oacute;pez Pacheco, todo el llamado <em>boom</em> latinoamericano, pasando por Benet, Vila-Matas, Vasconcelos, Garro, Mishima, Perec, End&ocirc;, Irving, Schweblin, Carr&egrave;re, Pamuk, Ali, Guerriero, Sol&aacute;, Cercas, Mars&eacute;, Casavella, Mendoza, Guasch, Wiener, Nettel, Luiselli, Rivera Garza, Gopegui, Giralt Torrente, S. Portero, Mesa, Torres, Garc&iacute;a Llovet, Villajos, Segovia, Barquinero, Palomeque y quienes hoy crean mundos sobre la p&aacute;gina en blanco&hellip;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute;, libro amigo, qu&eacute; piensas o qu&eacute; tienes escrito o por escribir sobre si se lee o no se lee lo bastante en este tiempo sin suficientes sosiegos anticipatorios del encuentro contigo; sobre las razones de que no se vende lo que se edita o que finalmente no se lee todo lo que se compr&oacute; (depende de c&oacute;mo se hagan los n&uacute;meros); sobre lo espinoso de abrirse a t&iacute;tulos de crecimiento, interesantes, en entornos que, a lo mejor, se han convertido en un suced&aacute;neo de &aacute;goras para el aprendizaje, pues huyendo de pol&eacute;micas, cr&iacute;ticas parentales, <em>wokismos </em>de cualquier sentido, se acaba por leer descafeinado, obligado, resumido por IA hasta la inanici&oacute;n literaria.
    </p><p class="article-text">
        Me recuerdo en las horas libres del d&iacute;a, leyendo en las siestas, en la playa, en los trenes, descubriendo el audiolibro y el bendito formato para leer en el tel&eacute;fono inteligente plus, que es el dispositivo en que tambi&eacute;n cultivas el esp&iacute;ritu, porque eliminas las distracciones y te hundes en un libro, aunque est&eacute;s en una sala de espera, en una parada del bus, en un rato perdido pero ganado a las letras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jate. Memorable aquel cruzar los dedos para que se asentara y tomara velocidad el proyecto de la nueva biblioteca provincial en los Jardines de la Agricultura, hoy felizmente llamada <em>Grupo C&aacute;ntico</em>. Hace lustros, alguien, un ente casi an&oacute;nimo, dijo algo sobre que deb&iacute;a prevalecer la rosaleda existente en el lugar donde se levantar&iacute;a este recurso cultural. Luego se trasplantaron las rosas, que rodean al olivo que hermana con Palestina, y no se acab&oacute; el mundo, sino que poseemos un edificio p&uacute;blico que es un arca de luz en medio del parque. Avatares que sorteas, que sortean los libros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo falta que, al fin, despu&eacute;s de un presupuesto municipal anunciado en 2025, se restauren los bancos de azulejo art&iacute;stico homenaje a Cervantes, que son una joya maltratada por el vandalismo, por el tiempo y la desidia institucional a punto de ser irrecuperable (si bien quedan hilos de vida y se aguardan criterios del IAPH).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y hablando de otra cosa. &iquest;C&oacute;mo lo ves? La literatura dentro de la literatura: el regusto m&aacute;ximo. El homenaje al libro, esculpido por Ruiz Zaf&oacute;n en <em>La sombra del viento</em>, o la trascendencia de lo que se guard&oacute; o se quiso perder en las bibliotecas, esa risa transgresora de <em>El nombre de la rosa</em>, si recalamos en Umberto Eco.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora se refresca en m&iacute;, querido libro, la sensaci&oacute;n como de resaca tras el revolc&oacute;n de una ola que embiste al coraz&oacute;n, a la mentalidad, a la sensibilidad, que inunda al terminar algunos t&iacute;tulos poderosos, m&aacute;gicamente tejidos, capaces de captar a personas para siempre letraheridas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s virtudes tuyas, amigo: los libros previenen males que luego resulta complicado atajar. Sabes bien que, si se llega tarde, despu&eacute;s no basta la retah&iacute;la casi in&uacute;til de medidas lanzadas a un aire ciudadano enrarecido de violencias en &aacute;mbitos educativos, de adicciones, de soledad, de problemas de salud mental, de desafecci&oacute;n democr&aacute;tica, de rechazo a la diversidad.
    </p><p class="article-text">
        Leer es escribir con quien te escribi&oacute;. Leer hace escritorxs. Leer ayuda a la paz. Leer desarma a quienes quemaron y queman libros y luego acaban sembrando odios, cad&aacute;veres, cenizas, con guerras cronificadas de nueva generaci&oacute;n. Libro amado: a ti me aferro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/tenden-ciosa/libro-amigo_132_13190156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 12:45:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libro, amigo:]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[biblioteca,opinión,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El karma no vota]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/karma-no-vota_132_13183266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9975a2b-0076-470d-a378-fb9871fd7ef7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El karma no vota"></p><p class="article-text">
        Hay algo profundamente c&oacute;modo en creer que el karma se encargar&aacute; de todo. Que, de alguna manera, el da&ntilde;o causado acabar&aacute; volvi&eacute;ndose contra quien lo provoca sin que nadie tenga que hacer nada. Es una idea reconfortante&hellip; y completamente in&uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        Porque el karma no vota.
    </p><p class="article-text">
        Mientras algunos esperan esa especie de justicia autom&aacute;tica, en Andaluc&iacute;a hay gente esperando meses para una cita m&eacute;dica, familias atrapadas en un limbo burocr&aacute;tico para acceder a la dependencia y aulas donde cada recorte se traduce en menos oportunidades. Esa es la realidad. No una met&aacute;fora. No una opini&oacute;n. Una realidad que tiene responsables pol&iacute;ticos concretos.
    </p><p class="article-text">
        Y esos responsables no van a desaparecer por arte de magia.
    </p><p class="article-text">
        Juanma Moreno Bonilla no va a dejar la Junta porque &ldquo;la vida ponga las cosas en su sitio&rdquo;. No va a caer por el peso moral de sus decisiones. Si sigue gobernando, ser&aacute; por algo mucho m&aacute;s simple: porque alguien le vota&hellip; o porque demasiada gente decide no hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde conviene dejar de lado las excusas.
    </p><p class="article-text">
        Decir que &ldquo;todos son iguales&rdquo; no es una postura cr&iacute;tica, es una renuncia. Decir que &ldquo;mi voto no sirve para nada&rdquo; no es realismo, es resignaci&oacute;n. Y la resignaci&oacute;n, en pol&iacute;tica, siempre juega a favor de quien ya est&aacute; en el poder.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que alguien se queda en casa el d&iacute;a de las elecciones, est&aacute; facilitando que las pol&iacute;ticas que dice criticar contin&uacute;en. As&iacute; de claro. No hay neutralidad posible cuando lo que est&aacute; en juego es la sanidad p&uacute;blica, la educaci&oacute;n o la atenci&oacute;n a las personas m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Porque no, no es verdad que todo d&eacute; igual.
    </p><p class="article-text">
        No da igual apostar por reforzar la sanidad p&uacute;blica o dejar que se deteriore mientras crecen los intereses privados. No da igual invertir en educaci&oacute;n o recortar recursos. No da igual proteger a quienes dependen de lo p&uacute;blico para vivir con dignidad o mirar hacia otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, seguimos escuchando lo del karma.
    </p><p class="article-text">
        Como si bastara con indignarse en una conversaci&oacute;n, compartir un mensaje o quejarse en redes sociales. Como si eso, por s&iacute; solo, cambiara algo. No lo hace. Nunca lo ha hecho.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que cambia gobiernos son los votos.
    </p><p class="article-text">
        Votos conscientes, votos cr&iacute;ticos, votos que entienden que no participar tambi&eacute;n tiene consecuencias. Porque cada papeleta que no se introduce en una urna es una oportunidad perdida para frenar pol&iacute;ticas que est&aacute;n haciendo da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de &eacute;pica ni de grandes discursos. Se trata de responsabilidad. De asumir que si algo no te gusta, la &uacute;nica forma real de cambiarlo es actuando cuando toca.
    </p><p class="article-text">
        Y eso ocurre un d&iacute;a muy concreto: el de las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a no vota el karma. No vota la indignaci&oacute;n acumulada. No votan los comentarios en redes. Votan las personas. O no votan.
    </p><p class="article-text">
        Y entre una cosa y la otra se decide todo.
    </p><p class="article-text">
        Quien de verdad quiera acabar con esta situaci&oacute;n en Andaluc&iacute;a tiene que entenderlo de una vez: no basta con desear un cambio. Hay que provocarlo.
    </p><p class="article-text">
        Metiendo una papeleta en la urna.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José González Arenas, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/karma-no-vota_132_13183266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 18:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El karma no vota]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nada es lo que parece (¿o sí?)]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/parece-si_132_13178137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6299727-e009-4429-957f-c08bdf9487f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nada es lo que parece (¿o sí?)"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esa pregunta es impertinente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Teresa Palacios</span>
                                        <span>—</span> Magistrada presidenta del tribunal del caso Kitchen
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En su curr&iacute;culum figura como jueza con 44 a&ntilde;os de ejercicio, 20 de ellos de magistrada en la sala de lo penal de la Audiencia Nacional. Eso son los datos. Luego est&aacute; la realidad. Y, si usted ha tenido la oportunidad de verla presidir la vista oral de la operaci&oacute;n Kitchen, quiz&aacute;s podr&iacute;a llegar a la conclusi&oacute;n de estar verdaderamente ante una abogada. Tremendamente eficaz, pero abogada.
    </p><p class="article-text">
        No hemos visto nunca defender con tanta fiereza al se&ntilde;or M.Rajoy y a la se&ntilde;ora Cospedal. Cada vez que las acusaciones intentaban meter una cu&ntilde;a en las enormes grietas de la operaci&oacute;n policial perpetrada por el Ministerio del Interior para destruir pruebas de cargo de la financiaci&oacute;n ilegal del PP, all&iacute; estaba la correosa abogada defensora ejerciendo de jueza de la Audiencia Nacional o viceversa.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico dato incontrovertible de Teresa Palacios es que naci&oacute; en C&oacute;rdoba en 1960. Y que su padre fue fundador de la m&aacute;s conservadora asociaci&oacute;n de juristas. Todo lo dem&aacute;s pertenece a ese universo brumoso en el que ya nada es lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Manuel Garc&iacute;a Castell&oacute;n parec&iacute;a el juez instructor del caso Kitchen. Nominalmente investig&oacute; la presunta trama organizada en el seno de la Polic&iacute;a Nacional para arrebatarle al tesorero del partido la dichosa libretita con la contabilidad B y los pagos en negro a M.Rajoy. Y, sin embargo, el supuesto juez instructor ni logr&oacute; descifrar las iniciales del se&ntilde;or presidente ni encontr&oacute; indicios de delito en aquel audio que escuch&oacute; toda Espa&ntilde;a donde la se&ntilde;ora Cospedal le encargaba al comisario Villarejo que encontrara los papeles de B&aacute;rcenas para archivarlos cuidadosamente en la trituradora.
    </p><p class="article-text">
        En derecho penal, eso se llama destrucci&oacute;n de pruebas y obstrucci&oacute;n a la justicia, pero en el mundo en el que usted y yo vivimos (insistimos) ya nada es lo que parece. Ni los jueces persiguen el crimen ni los polic&iacute;as acorralan a los malhechores como formalmente es su obligaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; tienen, sin ir m&aacute;s lejos, el estramb&oacute;tico caso de la Corte Penal Internacional. Nueve jueces y un fiscal sancionados por cursar una orden de detenci&oacute;n contra Netanyahu por genocidio y cr&iacute;menes de lesa humanidad. Ya lo ven. Por el mar corre la liebre y por el monte la sardina. El mismo capo que asalta el Capitolio, secuestra al presidente de un pa&iacute;s soberano, ordena la ejecuci&oacute;n extrajudicial de tripulantes en el Caribe y colabora activamente en la operaci&oacute;n de extermino de Gaza, el mismo g&aacute;nster, decimos, bloquea las cuentas bancarias de los jueces de la Corte Penal por hacer sencillamente su trabajo. Ante la complicidad ominosa, por cierto, de la Europa de los derechos humanos y bla, bla, bla. 
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump, al menos, no mandaba wasap vergonzantes a Netanyahu (&ldquo;hacemos lo que podemos&rdquo;) ni se escudaba en el derecho procesal (&ldquo;esa pregunta es impertinente&rdquo;) para maquillar un mundo que se nos cae de las manos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/parece-si_132_13178137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 04:00:12 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/llevado-queso-version-ia_132_13174598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf6c7102-c221-4bdc-85ff-33f0493c045c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA"></p><p class="article-text">
        A principios de los 2000, en plena explosi&oacute;n de Internet en Espa&ntilde;a, hubo un libro que se puso muy de moda: &iquest;Qui&eacute;n se ha llevado mi queso?.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo perfectamente el momento que vino a mis manos. Trabajaba en Arroba Systems y el director general, Agust&iacute;n Guti&eacute;rrez ( probablemente el mejor vendedor , dicho con toda la&nbsp;connotaci&oacute;n positiva&nbsp;de la palabra, que hab&iacute;a en aquellos primeros a&ntilde;os digitales)&nbsp;&nbsp;nos lo regal&oacute; a los componentes del comit&eacute; de direcci&oacute;n como forma de entender lo que estaba pasando y, sospecho, para tener una base estrat&eacute;gica sobre la que apoyar nuestro discurso de ventas.
    </p><p class="article-text">
        La idea era sencilla: el entorno cambia, el &ldquo;queso&rdquo; desaparece, y tienes dos opciones, quedarte esperando o moverte. En aquel momento ten&iacute;a todo el sentido, est&aacute;bamos entrando en un mundo nuevo y hab&iacute;a que adaptarse.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, releer ese libro resulta casi inquietante porque, en esencia, describe muy bien lo que vuelve a pasar ahora con la IA. El entorno cambia, las reglas se mueven y muchos siguen buscando el queso en el mismo sitio, pero, como todo, existe un matiz importante ,&nbsp;no menor,&nbsp;en aquel momento adaptarse era suficiente. El que se mov&iacute;a antes, el que entend&iacute;a que el mundo cambiaba, el que dejaba de hacer lo de siempre, ten&iacute;a ventaja. Se dec&iacute;a &ldquo;quien golpea primero, golpea dos veces&rdquo;, y se intentaba conseguir a toda costa.
    </p><p class="article-text">
        Hoy no est&aacute; tan claro que eso sea suficiente porque lo que estamos viviendo ahora con la IA no es solo un cambio de entorno, en mi opini&oacute;n, es un cambio del propio sistema. 
    </p><p class="article-text">
        Si miramos atr&aacute;s, cada gran ola (Internet, buscadores, redes sociales) redefini&oacute; c&oacute;mo se crea, se distribuye y se captura el valor. Internet cambi&oacute; la base, digitaliz&oacute; la informaci&oacute;n, elimin&oacute; intermediarios y permiti&oacute; la relaci&oacute;n directa entre marcas y consumidores, abriendo nuevas v&iacute;as de ingresos como el e-commerce. Los buscadores, como Google, cambiaron el acceso, organizaron la informaci&oacute;n y decidieron qu&eacute; se encontraba, y&nbsp;las redes sociales, como Facebook, cambiaron la distribuci&oacute;n y la atenci&oacute;n, pasando a estar dentro de plataformas.
    </p><p class="article-text">
        Y cada vez que eso ocurri&oacute;, hicimos algo parecido a lo que propon&iacute;a el libro, nos movimos, nos adaptamos y buscamos el nuevo &ldquo;queso&rdquo;, pero casi siempre lo hicimos de la misma manera, incorporando m&aacute;s tecnolog&iacute;a, m&aacute;s herramientas y m&aacute;s optimizaci&oacute;n, sin detenernos lo suficiente a entender para qu&eacute; serv&iacute;an realmente ni qu&eacute; cambiaban de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Eso nos permiti&oacute; seguir operando, pero tambi&eacute;n nos llev&oacute; a una trampa,&nbsp;confundir adaptaci&oacute;n con comprensi&oacute;n,aprendimos a movernos r&aacute;pido, pero no siempre a entender qu&eacute; estaba cambiando de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde aparece la diferencia con lo que est&aacute; pasando ahora.
    </p><p class="article-text">
        La IA no es solo otro &ldquo;cambio de sitio del queso&rdquo;, no es solo que haya que ir a buscarlo a otro lugar, es que el propio concepto de queso puede estar cambiando, porque siguiendo con la l&oacute;gica del libro, hasta ahora el juego era relativamente estable, ya que&nbsp;el laberinto era el mismo, las reglas eran conocidas y el reto consist&iacute;a en encontrar m&aacute;s r&aacute;pido el nuevo queso cuando cambiaba de sitio.
    </p><p class="article-text">
        Hoy no est&aacute; claro que sigamos en el mismo laberinto, por tanto no es que&nbsp;el queso se mueva, es que pueden estar cambiando, las paredes , los caminos , incluso la forma en la que sabes que has encontrado queso Es como si, de repente, el mapa dejara de ser fiable, y&nbsp;en ese contexto, moverse m&aacute;s r&aacute;pido no siempre te acerca al objetivo, a veces, simplemente te hace avanzar m&aacute;s deprisa en la direcci&oacute;n equivocada y aqu&iacute; est&aacute; el cambio de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el valor estaba en reaccionar antes que los dem&aacute;s, hoy empieza a estar en entender antes que los dem&aacute;s&nbsp;porque si no entiendes qu&eacute; est&aacute; cambiando: puedes optimizar lo que ya no importa, puedes mejorar procesos que dejan de ser relevantes o puedes incluso crecer en un modelo que se est&aacute; quedando atr&aacute;s . Para m&iacute;, la IA introduce algo nuevo, no solo cambia el entorno en el que operamos, tambi&eacute;n cambia la forma en la que entendemos ese entorno, por tanto es herramienta y contexto al mismo tiempo y&nbsp;eso rompe la l&oacute;gica anterior, porque ya no basta con adaptarse, hace falta reinterpretar.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el mensaje del libro sigue siendo v&aacute;lido&nbsp;pero incompleto. S&iacute;, hay que moverse,&nbsp;hay que adaptarse, pero ahora hace falta algo m&aacute;s,&nbsp;&nbsp;detenerse a entender qu&eacute; ha cambiado realmente, qu&eacute; parte del modelo sigue teniendo sentido, y&nbsp;sobre todo, entender qu&eacute; parte ya no lo tiene.
    </p><p class="article-text">
        Porque el riesgo ya no es quedarse quieto, el riesgo es moverse mucho sin haber entendido d&oacute;nde est&aacute;s. Al final, no se trata solo de encontrar el nuevo queso,&nbsp;se trata de entender si seguimos en el mismo laberinto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/llevado-queso-version-ia_132_13174598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 07:15:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El sonido de la caída': lo siniestro intergeneracional]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/sonido-caida-siniestro-intergeneracional_132_13173996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27827744-d7e3-49ce-b3f2-e9a27193401b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El sonido de la caída&#039;: lo siniestro intergeneracional"></p><p class="article-text">
        Hay pel&iacute;culas que te sacuden, que te zarandean coloc&aacute;ndote en una posici&oacute;n inc&oacute;moda. Son aquellas que exigen al espectador un singular compromiso de ser parte activa de la historia, de no conformarse con estar en la butaca mirando la pantalla sino que, de alguna manera, lo que sucede en ella te va perforando, lentamente, con las agujas sutiles y silenciosas que saben hilvanar miedos y emociones, lo cual hace que te remuevas en el asiento casi presa del desasosiego.&nbsp;Casi veinticuatro horas despu&eacute;s de haber visto <em>El sonido de la ca&iacute;da</em>, contin&uacute;o recorriendo mi cuerpo en busca incluso de se&ntilde;ales f&iacute;sicas que me hablen de las historias que la pel&iacute;cula de la alemana Mascha Schilinski nos cuenta. A trav&eacute;s de unas im&aacute;genes deslumbrantes, en las que se confirma una vez que la frontera m&iacute;nima entre el cine y la poes&iacute;a habita en la mirada de quien rueda, asistimos al relato de cuatro generaciones de mujeres que habitan un mismo espacio &ndash;una granja del norte de Alemania&ndash; y en el que se suceden historias que tienen que ver con la muerte, la violencia o los traumas. Ni&ntilde;as que crecen en un mundo que sienten demasiado estrecho, mujeres que callan y no saben re&iacute;r, adolescentes que no alcanzan a entender el mundo de los adultos y que con frecuencia son usadas por ellos. Lo femenino y lo privado, en fin, como lugar de las humillaciones y de las heridas. Esas que pareciera que van viajando de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, casi como un pecado original lanzado sobres las mujeres por hombres que siempre nos hemos cre&iacute;do dioses.
    </p><p class="article-text">
        La complejidad de la narrativa usada por Schilinski, que salta de &eacute;poca en &eacute;poca como quien pasa de un verso a otro del poema, nos obliga a estar muy atentos y, sobre todo, a ser conscientes de que se nos est&aacute; invitando a sumergirnos en un mundo donde lo real y lo fantasmag&oacute;rico van de la mano, y en el que vamos detectando una serie de constantes que equiparan las primeras d&eacute;cadas del siglo XX con el mundo actual, sobre todo si pensamos en esos cuerpos de mujeres siempre cayendo o a punto de caer. Expulsados de la vida en cuanto concebidos para otros. La impresionante fotograf&iacute;a de Fabin Gamper y la inquietante m&uacute;sica de Michael Fiedler y Eike Honselfeld contribuyen a que casi nos sintamos dentro de una pel&iacute;cula de terror, en la que es imposible no sentir los miedos que sienten las protagonistas, cuyos ojos, reiteradamente, nos miran fijamente como si estuvieran interpel&aacute;ndonos con las preguntas que ellas no dejan de hacerse ante los misterios de la vida y la muerte. Esos ojos que son como cuchillos y que se clavan en el pecho del espectador como si nos hubi&eacute;ramos convertido en una &ldquo;mater dolorosa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como hace unos d&iacute;as nos record&oacute; la fil&oacute;sofa Ana Carrasco Conde en C&oacute;rdoba, lo siniestro era para Freud una forma de terror que proviene de lo familiar, de lo cercano que ha sido reprimido, silenciado y que vuelve con sus garras monstruosas para causarnos angustia. De esta manera, y como comprobamos en&nbsp;<em>El sonido de la ca&iacute;da</em>, lo siniestro est&aacute; muy ligado a la familia, a los v&iacute;nculos &iacute;ntimos, a lo que callamos y miramos a escondidas en esos espacios que, como la casa de la pel&iacute;cula, tambi&eacute;n son parte de nuestros territorios emocionales. De hecho, son muchas las mirillas a trav&eacute;s de las cuales miran las ni&ntilde;as de estas historias: esos agujeros que les da acceso a lo prohibido, a lo reprimido, al dolor, a la constataci&oacute;n de que la vida duele y que, con frecuencia, tambi&eacute;n lo hace la belleza. Esa que intentamos apresar con fotograf&iacute;as, tan presentes en el relato, en las que a veces las almas vuelan y dejan huecos a los retratados. Las fotograf&iacute;as, tambi&eacute;n, como intento de apresar y dejar para siempre encerrado lo siniestro.
    </p><p class="article-text">
        <em>El sonido de la ca&iacute;da</em>, que comparti&oacute; con <em>Sirat</em> premio en el pasado festival de Cannes, es una de esas pel&iacute;culas que nos recuerdan que el cine es un lenguaje que se nutre de otros muchos y que habita con frecuencia m&aacute;s cerca de los fantasmas que de lo real. Quiz&aacute;s en ese territorio inh&oacute;spito e inc&oacute;modo, pero tambi&eacute;n atravesado por r&iacute;os y trigo que crece, resida la aut&eacute;ntica belleza, esa que puede resucitar en un ombligo o en un abrazo submarino. Esa que intuyo permite al fin a las mujeres levantar el vuelo, liberadas al fin del peso de lo siniestro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Salazar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/sonido-caida-siniestro-intergeneracional_132_13173996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 18:55:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El sonido de la caída': lo siniestro intergeneracional]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Decibelios y Cruces de Mayo: las claves]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/decibelios-cruces-mayo-claves_132_13172606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f072bb2-bd6b-48cd-9125-299e88960b25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Decibelios y Cruces de Mayo: las claves"></p><p class="article-text">
        El insomnio cr&oacute;nico afecta al 14% de la poblaci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Si hablamos de insomnio ocasional, llegamos al 35%. Los laboratorios que comercializan la melatonina y el magnesio se est&aacute;n haciendo de oro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bueno, y no digamos los que nos engatusan con el &aacute;cido hialur&oacute;nico, el retinol, la vitamina C y, ahora, los exosomas. Se est&aacute;n forrado a costa de nuestra ingenua creencia de que es posible seguir con carita de jovenzuelos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso es que ahora llega el tiempo no solo de lucir esas caras renovadas, sino tambi&eacute;n el de poco descanso y mucho insomnio. Las fiestas de mayo dejan con poco sue&ntilde;o a los que las disfrutan y tambi&eacute;n a los que las soportan por esos decibelios de m&aacute;s por el soniquete de <em>&ldquo;a bailar, a bailar</em>&rdquo; atravesando sus ventanas e incrust&aacute;ndose (&iexcl;y&nbsp;de qu&eacute; modo&iexcl;) en sus cerebros. Mientras unos beben, bailan y cantan en la calle, otros maldicen en sus casas. Dif&iacute;cil equilibrio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seamos sinceros: las Cruces de Mayo, si se trata de descansar de d&iacute;a y dormir de noche, y vives al otro lado de cualquier ventana, de cualquier plaza de C&oacute;rdoba, con una Cruz de Mayo en el centro, son una aut&eacute;ntica pesadilla.&nbsp; El derecho al descanso y a la salud, derivado de un domicilio libre de ruidos, est&aacute; protegido en Espa&ntilde;a por la Ley 37/2003, pero la protecci&oacute;n contra el ruido es, en &uacute;ltima instancia, competencia de los Ayuntamientos, con la responsabilidad de regularla en su t&eacute;rmino municipal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La clave para saber d&oacute;nde est&aacute; el l&iacute;mite del ruido que est&aacute;s obligado a soportar en tu casa est&aacute; en la <em>Ordenanza Municipal de Protecci&oacute;n del Medio Ambiente contra la Contaminaci&oacute;n por Ruidos y Vibraciones de C&oacute;rdoba</em>. Ah&iacute; es nada. La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de C&oacute;rdoba aprob&oacute; en diciembre pasado el<em>&nbsp;</em>Plan Normativo para 2026, que inclu&iacute;a una reforma de esa ordenanza. No me constan cambios.
    </p><p class="article-text">
        Las claves de la ordenanza son la zonificaci&oacute;n ac&uacute;stica, porque, l&oacute;gicamente, las zonas residenciales gozan de mayor protecci&oacute;n, con l&iacute;mites de ruido m&aacute;s estrictos. Las franjas horarias, porque no es igual el periodo diurno, el vespertino o el nocturno, siempre el m&aacute;s restrictivo para garantizar el descanso. Y, por &uacute;ltimo, los decibelios. O sea, el ruido que se puede medir y que llega al interior de su vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, sepan que cada Cruz debe tener su autorizaci&oacute;n espec&iacute;fica. Y es que el Ayuntamiento puede conceder para eventos de inter&eacute;s cultural, como son las Cruces de Mayo, autorizaciones especiales. S&iacute;, un cheque en blanco en absoluto. Deben estar debidamente motivadas, establecer sus propias y concretas condiciones, con horarios l&iacute;mite y las medidas que minimicen las molestias de los ciudadanos que han de &ldquo;soportar&rdquo; el ruido de la cruz debajo de su ventana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Denunciar por exceso de ruido cuando ya no puedes soportarlo m&aacute;s no es un ataque a la tradici&oacute;n, sino exigir a la Administraci&oacute;n que cumpla su deber de vigilancia y garantice un equilibrio justo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En fin, que cada palo aguante su vela y ahora que cada vecino aguante la cruz de su Cruz. Dios los bendiga y proteja sus t&iacute;mpanos de los decibelios de m&aacute;s. Est&aacute;n llegando.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/decibelios-cruces-mayo-claves_132_13172606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 20:25:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Decibelios y Cruces de Mayo: las claves]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo, culpable]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/culpable_132_13172614.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/def59604-aef9-486a-9448-7707da2d86b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yo, culpable"></p><p class="article-text">
        En la zona com&uacute;n de la comunidad en la que vivo, valgan todas las redundancias, hay un escueto jard&iacute;n con unos setos que encierran un rosal, ahora en su mejor momento. Tambi&eacute;n hay un parterre con un peque&ntilde;o tobog&aacute;n azul de pl&aacute;stico deprimido por el&nbsp;que ninguna criatura resbala su culete. No hay ni&ntilde;os aqu&iacute;. Cuando llueve, el tobog&aacute;n, humedecido y silente, me recuerda a Chernobyl. No voy a explicar esto que podr&iacute;a parecer un poema de William Carlos Williams o algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Bajo de casa en la media tarde crecida de primavera y corto algunas rosas del jard&iacute;n de la comunidad. No muchas, cinco tal vez, para ponerlas en un vaso ancho con agua en el centro de la mesa baja del sal&oacute;n donde mi compa&ntilde;era reposa sus pies descalzos mientras ve una peli de Meryl Streep.
    </p><p class="article-text">
        (<em>Amo tus pies porque te trajeron hasta m&iacute;</em>, escribi&oacute; Pablo Neruda. Yo no tengo ni los huevos ni la poca verg&uuml;enza de escribir un verso as&iacute;, pero ah&iacute; dejo la cosa).
    </p><p class="article-text">
        El caso es que he sido acusado de &ldquo;robar&rdquo; rosas de la zona com&uacute;n. Alg&uacute;n vecino o vecina se ha chivado al presidente de la comunidad y el presidente me ha advertido. Me han acusado por WhatsApp.
    </p><p class="article-text">
        Y, claro, yo he confesado. No puedo negar que he decapitado a cinco rosas (tres blancas, una roja y otra amarilla) con las mismas tijeras con las que un rato antes eviscer&eacute; a unas pijotas. Soy culpable.
    </p><p class="article-text">
        Mientras confieso, tambi&eacute;n pido el indulto. Y solo pregunto:
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n puede acusar a nadie de coger rosas, qui&eacute;n tiene la propiedad de las flores en primavera, por qu&eacute; usted, desde la terraza, se fija antes en la tijera que en la rosa, no tiene nada mejor que hacer?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en un mundo triste, con gente triste que se convierte en &ldquo;polic&iacute;a de balc&oacute;n&rdquo;, en acusadores gratuitos, en pobres de esp&iacute;ritu y de actitud.
    </p><p class="article-text">
        Desconozco los senderos que se bifurcan en el c&oacute;digo civil, pero me pregunto si es un delito coger flores de un jard&iacute;n, si eso es lo mismo que asaltar un cami&oacute;n isotermo lleno de tulipanes de Holanda en la frontera de Calais o de si llevarse el gladiolo de una l&aacute;pida es ya una profanaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Collige, virgo, roses</em>. Ya est&aacute; dicho.
    </p><p class="article-text">
        Disfruta antes de que todo se vaya a la mierda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por la ma&ntilde;ana, caf&eacute;; por la tarde, ron; y t&uacute; no seas chivato y baja del balc&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ser&eacute; un reincidente en estas cosas. Ya lo advierto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Fernández Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/comicalla/culpable_132_13172614.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 20:21:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yo, culpable]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuándo debería hablar con mi hijo de dinero?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/deberia-hablar-hijo-dinero_132_13162747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a0c3253-8a31-47af-a447-dbb10ba51cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuándo debería hablar con mi hijo de dinero?"></p><p class="article-text">
        Hay temas de los que no hay costumbre de hablar, puede ser porque no est&eacute;n bien vistos en nuestra sociedad, dicen que no se debe hablar ni de la edad ni del dinero.
    </p><p class="article-text">
        En nuestras vidas, ambos temas son inevitables, cada a&ntilde;o cumplimos un a&ntilde;ito m&aacute;s de vida y sin dinero, pr&aacute;cticamente es muy dif&iacute;cil seguir cumpliendo a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a causarnos un &ldquo;problema&rdquo; hablar de dinero, ninguna perturbaci&oacute;n ni malestar, hablemos&nbsp;con naturalidad.
    </p><p class="article-text">
        Si ya nos es poco &ldquo;grato&rdquo; hablar de dinero con nuestro entorno de amigos o familiares, entonces,
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&iquest;Cu&aacute;ndo deber&iacute;amos empezar a hablar de dinero con nuestros hijos?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta ser&iacute;a: lo antes posible.
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a limitarnos&nbsp;la edad para empezar a concienciar a nuestros hijos sobre las finanzas personales y el dinero.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que deber&iacute;amos de&nbsp;transmitir a nuestros hijos es que el dinero proviene de nuestro&nbsp;trabajo y de nuestro&nbsp;esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        El dinero no cae del cielo ni del cajero autom&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos ya hablando con naturalidad sobre finanzas personales,&nbsp;econom&iacute;a dom&eacute;stica y dinero con un lenguaje comprensible, adecuado a la edad de nuestros hijos.
    </p><p class="article-text">
        Una forma de empezar podr&iacute;a ser a trav&eacute;s de juegos y con nuestro ejemplo, los ni&ntilde;os aprenden f&aacute;cilmente&nbsp;jugando.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros h&aacute;bitos sobre el d&iacute;a a d&iacute;a de nuestra econom&iacute;a dom&eacute;stica deben ser comentados con nuestros hijos.
    </p><p class="article-text">
        Una forma de empezar, como si fuese un juego, ser&iacute;a a la hora de ir a la compra, empezar a jugar a comparar los precios de los productos que ellos desean comprar.
    </p><p class="article-text">
        Un paso m&aacute;s en funci&oacute;n de su edad, ser&iacute;a&nbsp;empezar a asignarles una paga semanal para que empiecen a tomar decisiones sobre c&oacute;mo gastar.
    </p><p class="article-text">
        No importa el importe asignado, lo importante es que empiecen a tomar conciencia de que el dinero es un bien limitado,&nbsp;y que tienen que administrarlo.
    </p><p class="article-text">
        En este juego, podemos plantearles&nbsp;como objetivo que introduzcan&nbsp;en&nbsp;una hucha&nbsp;parte del dinero que le damos cada semana para conseguir, por ejemplo, el juguete que nos est&aacute;n pidiendo constantemente.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a su primer&nbsp;paso para entender qu&eacute; es y para qu&eacute; sirve el ahorro.
    </p><p class="article-text">
        Deben aprender a diferenciar el valor de cada moneda y billetes habituales, las matem&aacute;ticas se activar&aacute;n a la hora de calcular en la compra de una golosina&nbsp;cu&aacute;nto es lo que tienen que dar y cu&aacute;nto esperan recibir.
    </p><p class="article-text">
        Plantemos objetivos alcanzables a corto plazo, estaremos inculcando un h&aacute;bito de suma importancia para sus finanzas personales,&nbsp;el ahorro.
    </p><p class="article-text">
        Con estos juegos ayudaremos a nuestros hijos a tomar decisiones financieras, a plantear objetivos y a decidir cu&aacute;les van a ser sus&nbsp;gastos.
    </p><p class="article-text">
        Debemos estar abiertos a escuchar sus dudas y preguntas, que ir&aacute;n&nbsp;surgiendo a medida que va aprendiendo sobre sus finanzas personales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Comenzamos hoy?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/mi-educacion-financiera/deberia-hablar-hijo-dinero_132_13162747.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 19:06:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuándo debería hablar con mi hijo de dinero?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué zona de bajas emisiones ni qué niño muerto]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/zona-bajas-emisiones-nino-muerto_132_13161735.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09af2bf4-17df-46d3-bb7a-cbe53c9b0353_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué zona de bajas emisiones ni qué niño muerto"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Poner la salida del Rally Sierra Morena en las Tendillas es una aberración</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Partido Verde</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba celebr&oacute; el pasado jueves que la zona de bajas emisiones es una tomadura de pelo con un simp&aacute;tico evento automovil&iacute;stico en la Plaza de las Tendillas. Qu&eacute; mejor lugar para organizar la salida del Rally Sierra Morena que en un &aacute;rea peatonal de calles estrechas bajo serias restricciones al tr&aacute;fico rodado por vaya usted a saber qu&eacute; cursis argumentos que no vienen al caso.
    </p><p class="article-text">
        Cientos de cordobeses disfrutaron del ensordecedor ruido de casi un centenar de motores de hasta 300 caballos de vapor y turbo con tracci&oacute;n en las cuatro ruedas. Ninguno de ellos, por cierto, dispon&iacute;a de la etiqueta Cero ni Eco obligatorias para poder circular por el centro urbano. Ni falta que hace, que dir&aacute; con todo su cuajo el responsable municipal de la Concejal&iacute;a de Movilidad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando uno no cree en el cambio clim&aacute;tico, ni en la zona de bajas emisiones, ni en la circulaci&oacute;n sostenible, ni en seg&uacute;n qu&eacute; paparruchas, lo mejor, desde luego, es tirar por la calle de en medio y plantar el tradicional banderazo de una prueba valedera para el Campeonato de Europa en el coraz&oacute;n peatonal de C&oacute;rdoba. Al se&ntilde;or Trump, como es l&oacute;gico, no le temblar&iacute;a el pulso en su valiente cruzada contra la dictadura <em>woke</em> y todas estas zarandajas del universo pijoprogre.
    </p><p class="article-text">
        Daba gusto ver, por cierto, a decenas de ni&ntilde;os aprendiendo educaci&oacute;n vial en la peatonal calle de Cruz Conde. Poquito a poco comprender&aacute;n que una ciudad m&aacute;s amable y m&aacute;s humana es un camelo que los cordobeses y las cordobesas amantes del espect&aacute;culo no nos merecemos. Por mucho que un tal Partido Verde haya tildado de &ldquo;aberraci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;atropello&rdquo; esta maravilla del <em>show business</em>. Pero por favor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/analisis-morfoilogico/zona-bajas-emisiones-nino-muerto_132_13161735.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 04:00:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué zona de bajas emisiones ni qué niño muerto]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre el “lado correcto” de la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/lado-correcto-historia_132_13160373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20dddbc8-23f6-4887-9ec7-94d82865118d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre el “lado correcto” de la historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        En el actual debate pol&iacute;tico, cada vez se oye con m&aacute;s frecuencia la frase &ldquo;situarse en el lado correcto de la historia&rdquo;. La intenci&oacute;n de quienes la dicen es reafirmar su superioridad moral ante el adversario, al que se le condena envi&aacute;ndolo al &ldquo;basurero&rdquo; de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Esa frase se escuch&oacute; hace un par de a&ntilde;os en los grupos que condenaban la invasi&oacute;n israel&iacute; de Gaza. Ahora se vuelve a o&iacute;r con motivo de los bombardeos americanos de Ir&aacute;n y del &ldquo;no a la guerra&rdquo; rescatado por nuestro presidente de gobierno Pedro S&aacute;nchez dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de la guerra de Irak. En su &uacute;ltimo viaje a China, tanto &eacute;l como Xi Jinping, han utilizado la expresi&oacute;n del &ldquo;lado correcto de la historia&rdquo;, y lo mismo ha ocurrido en la cumbre de Barcelona de partidos progresistas celebrada este fin de semana. Esta superioridad moral puede verse tambi&eacute;n impl&iacute;cita en los discursos mesi&aacute;nicos de Trump y Netanyahu, cada uno a su estilo, y que reflejan la vieja teor&iacute;a del &ldquo;destino manifiesto&rdquo; para justificar sus pol&iacute;ticas expansionistas.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, para conocer el significado de la citada expresi&oacute;n, viene bien situarse en el contexto hist&oacute;rico en que se origin&oacute;. Tambi&eacute;n conviene saber qui&eacute;n fue el primero que la utiliz&oacute; hace m&aacute;s de un siglo con la clara finalidad de establecer un muro entre adversarios, una l&iacute;nea divisoria entre &ldquo;buenos&rdquo; y &ldquo;malos&rdquo;, algo que en pol&iacute;tica conduce de modo inevitable a la confrontaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&Eacute;rase una vez, una madrugada de noviembre de 1917 en Petrogrado&hellip;</strong></h2><p class="article-text">
        Situ&eacute;monos en 1917 en el noble edificio del Instituto Smolny de San Petersburgo (Petrogrado), en la madrugada de 6-7 de noviembre (25-26 de octubre, seg&uacute;n el calendario juliano que reg&iacute;a entonces en Rusia).
    </p><p class="article-text">
        Desde comienzos del s. XIX, ese palacete albergaba un colegio de &eacute;lite al que iban las mujeres j&oacute;venes de la aristocracia zarista. Semanas antes de esa noche decisiva, el Smolny se hab&iacute;a convertido en el centro neur&aacute;lgico del comit&eacute; de fuerzas revolucionarias que estaban a punto de tomar el Palacio de Invierno y provocar la dimisi&oacute;n del gobierno provisional de Kerensky.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n narra John Reed en su libro <em>Diez d&iacute;as que estremecieron al mundo </em>(1919)<em>,</em> y el propio Trotsky en su autobiograf&iacute;a <em>Mi vida </em>(1930),<em> </em>hubo fuertes discusiones esa noche, ya que el variado conjunto de grupos pol&iacute;ticos all&iacute; reunidos debat&iacute;a, de forma acalorada, sobre el rumbo a seguir por la revoluci&oacute;n mientras esperaban la inminente llegada de Lenin. &iquest;Qu&eacute; hacer ahora? era la pregunta a responder sin demora.
    </p><p class="article-text">
        Unos y otros discrepaban sobre si hab&iacute;a que encauzar el proceso revolucionario por v&iacute;a democr&aacute;tica abri&eacute;ndolo a la participaci&oacute;n de amplias capas sociales, o implantar una dictadura que permitiera a la clase obrera retener en sus manos todo el poder alcanzado hasta entonces y asegurarse de no perderlo.
    </p><p class="article-text">
        Los bolcheviques quer&iacute;an impulsar un golpe de Estado que condujera la revoluci&oacute;n hacia la dictadura del proletariado. Ese golpe, que acabar&iacute;a siendo la opci&oacute;n triunfante, deb&iacute;a estar dirigido por un disciplinado grupo de revolucionarios, como era eran entonces el bolchevique, con una implantaci&oacute;n peque&ntilde;a, pero muy activa, entre los obreros industriales de las f&aacute;bricas y entre los mandos inferiores del antiguo ej&eacute;rcito zarista.
    </p><p class="article-text">
        Los dem&aacute;s grupos del comit&eacute; revolucionario (eseristas, mencheviques, populistas, reformistas&hellip;) representaban a una amplia base social, aunque dispersa y poco articulada. Estos grupos estaban a favor de transitar por una v&iacute;a de reforma que condujera a un r&eacute;gimen parlamentario, confiando en plasmar en las urnas su mayor presencia en el conjunto de la sociedad rusa y, de paso, neutralizar, mediante el voto, la fuerte capacidad de movilizaci&oacute;n de los bolcheviques.
    </p><p class="article-text">
        En medio de ese tenso debate, Trotsky, antiguo menchevique (pero que, meses antes, se hab&iacute;a pasado al bando bolchevique), lanz&oacute; contra sus viejos camaradas, y en concreto contra Yuli Martov y Fiodor Dan (m&aacute;ximas figuras del menchevismo), la frase que se ha hecho tan c&eacute;lebre y que reson&oacute; en las estancias del Instituto Smolny. Conden&oacute; al &ldquo;basurero de la historia&rdquo; a todos los mencheviques y reformistas que se opon&iacute;an al golpe de estado, afirmando que los bolcheviques eran los que estaban en el &ldquo;lado correcto&rdquo; y que la historia les dar&iacute;a la raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La frase encerraba una evidente carga moral al distinguir entre &ldquo;buenos&rdquo; y &ldquo;malos&rdquo; seg&uacute;n la posici&oacute;n adoptada por cada uno ante el proceso revolucionario. Parad&oacute;jicamente, el tiempo se encargar&iacute;a de enviar al propio Trotsky al basurero de la historia, cuando fue expulsado de la URSS en 1929 y luego asesinado en M&eacute;xico diez a&ntilde;os despu&eacute;s por el espa&ntilde;ol Ram&oacute;n Mercader, en una operaci&oacute;n dise&ntilde;ada por el propio Stalin (y narrada de un modo magistral por el escritor cubano Leonardo Padura en su novela <em>El hombre que amaba a los perros</em>, 2009).
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os m&aacute;s tarde, los distintos dirigentes sovi&eacute;ticos fueron cayendo uno a uno por los desag&uuml;es de la historia hasta la disoluci&oacute;n completa de la URSS en la d&eacute;cada de 1990.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&Eacute;tica, poder y pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        Por ello, cada vez que se oye esa frase, suele verse en los que la dicen una superioridad moral que, sin embargo, resulta inapropiada para entender lo que sucede en aquellos &aacute;mbitos de la pol&iacute;tica en los que se dirime la lucha por el poder (la <em>politics</em>, seg&uacute;n la llaman los brit&aacute;nicos).
    </p><p class="article-text">
        No parece que tenga mucho sentido esgrimir argumentos morales en el &aacute;rea de la <em>politics</em>, y menos a&uacute;n en el de la pol&iacute;tica internacional, cuando, en esas &aacute;reas, lo que siempre acaba imponi&eacute;ndose es la l&oacute;gica del poder y la defensa de intereses por encima de cualquier consideraci&oacute;n &eacute;tica. En ese &aacute;mbito de la pol&iacute;tica s&oacute;lo se recurre a valores morales cuando, de manera interesada, se pretende con ellos construir un relato emocional que remueva conciencias y permita la cancelaci&oacute;n del adversario arroj&aacute;ndole al &ldquo;basurero&rdquo; de la historia con el argumento de que sus razones carecen de toda justificaci&oacute;n moral.
    </p><p class="article-text">
        No quiere esto decir que no haya otros &aacute;mbitos de la pol&iacute;tica impregnados de valores morales, puesto que los hay. De hecho, otras &aacute;reas, como el de la gesti&oacute;n y gobierno de los asuntos p&uacute;blicos (la <em>policy</em>), suelen orientarse por esos valores. En esas &aacute;reas, cada partido, con independencia de que su m&aacute;ximo objetivo sea ganar las elecciones y acceder o mantenerse en el poder, plasma en los programas electorales y la acci&oacute;n de gobierno sus propios valores e ideolog&iacute;a, es decir, su particular visi&oacute;n de los problemas y el modo de afrontarlos (educaci&oacute;n, salud, seguridad, agricultura, salud&hellip;) Y ya sabemos que, donde existe ideolog&iacute;a, hay valores de tipo moral, aunque sean definidos seg&uacute;n como entienda la moral cada partido.
    </p><p class="article-text">
        Utilizar en el debate p&uacute;blico la frase el &ldquo;lado correcto&rdquo; de la historia suena bien y puede que sea efectiva en la construcci&oacute;n del relato. Pero sirve de poco para entender el &aacute;mbito de la <em>politics</em> (y m&aacute;s en concreto el de la pol&iacute;tica internacional) por cuanto que estas &aacute;reas no se gu&iacute;an por la &eacute;tica, sino por la l&oacute;gica del poder y los intereses, aunque suelan envolverse en el manto de la legalidad del derecho o de alg&uacute;n tipo de vaga justificaci&oacute;n moral.
    </p><p class="article-text">
        Esta tesis, controvertida, descarnada e incluso c&iacute;nica, puesto que niega la distinci&oacute;n entre guerras justas e injustas, ya la se&ntilde;al&oacute; Maquiavelo con su amarga lucidez hace siete siglos bas&aacute;ndose en el conocimiento de las antiguas guerras de Roma o el Peloponeso o en las invasiones germ&aacute;nicas de los territorios romanos. M&aacute;s recientemente, la pusieron en pr&aacute;ctica dirigentes pol&iacute;ticos como lord Palmerston, Churchill o Truman, por citar algunos, y ahora Putin, Netanyahu o Trump, para orientar sus decisiones pol&iacute;ticas en el &aacute;rea internacional.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, la frase de marras, situando a unos en el &ldquo;lado correcto&rdquo; y a otros en el &ldquo;basurero&rdquo; de la historia, me parece tambi&eacute;n err&oacute;nea por cuanto que el juicio de los hechos pol&iacute;ticos cambia con el tiempo en funci&oacute;n de c&oacute;mo &eacute;stos se van desarrollando y seg&uacute;n cuales sean sus consecuencias. No tiene sentido emitir juicios futuros sobre hechos del presente, puesto que calificar hoy de lado &ldquo;correcto&rdquo; de la historia el lugar donde uno se posiciona respecto a un determinado asunto, no es garant&iacute;a de que, dentro de unos a&ntilde;os, ese lugar siga siendo calificado del mismo modo y no de lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, los asuntos de la <em>politics </em>(y la pol&iacute;tica internacional lo es) no se gu&iacute;an por valores morales por mucho que se revistan de ellos, sino por la l&oacute;gica del poder y los intereses. El caso de la dictadura china es un buen ejemplo, ya que, por intereses econ&oacute;micos, los pa&iacute;ses de la UE (entre ellos, Espa&ntilde;a) no s&oacute;lo normalizan el r&eacute;gimen pol&iacute;tico de China sin atreverse a cuestionar el modelo autoritario en que se basa, sino que adem&aacute;s afirman sin rubor que Xi Jinping est&aacute; en el &ldquo;lado correcto&rdquo; de la historia.
    </p><p class="article-text">
        No es, por tanto, desde la &eacute;tica de los valores y las convicciones morales por la que deben juzgarse las decisiones de los pol&iacute;ticos en el &aacute;mbito de la <em>politics</em>, sino por sus efectos y consecuencias, tal como se encarg&oacute; de se&ntilde;alar el soci&oacute;logo alem&aacute;n Max Weber hace m&aacute;s de un siglo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/los-astros-y-los-dias/lado-correcto-historia_132_13160373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 18:07:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre el “lado correcto” de la historia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Para qué se ha creado la IA?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/creado-ia_132_13154686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6261debe-3179-44f5-9664-f30089edb9d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Para qué se ha creado la IA?"></p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os hemos interpretado la evoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica como una cadena de avances que ampliaban capacidades humanas: m&aacute;quinas que sustituyen el esfuerzo f&iacute;sico, software que mejora la ejecuci&oacute;n, Internet que multiplica el acceso a la informaci&oacute;n. Esa lectura es v&aacute;lida, pero se queda corta porque llega un momento en el que no basta con entender qu&eacute; hace una tecnolog&iacute;a,&nbsp;la clave es entender por qu&eacute; surge. En el caso de la inteligencia artificial, la respuesta no es funcional, es estructural.
    </p><p class="article-text">
        La IA no se crea simplemente para automatizar tareas o generar contenido, eso es lo que vemos hoy, pero no es la raz&oacute;n de fondo. La IA aparece porque el sistema ha alcanzado un nivel de complejidad que el ser humano, por s&iacute; solo, ya no puede gestionar de forma eficiente. As&iacute; de sencillo, y de complejo.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas hemos construido un entorno basado en datos, velocidad y escala, donde cada proceso genera informaci&oacute;n,&nbsp;la interacci&oacute;n a&ntilde;ade&nbsp;variables y cada decisi&oacute;n tiene m&aacute;s opciones que nunca. Y eso ha creado una paradoja, tenemos m&aacute;s informaci&oacute;n que nunca pero menos capacidad relativa para procesarla. Por tanto, el cuello de botella ya no est&aacute; en la ejecuci&oacute;n, sino que est&aacute; en la decisi&oacute;n. Y ah&iacute; es donde nace la IA, no como una herramienta m&aacute;s, sino como una respuesta a ese l&iacute;mite, una forma de reducir el coste de analizar, interpretar y decidir, una capa que permite que el sistema siga funcionando sin colapsar bajo su propia complejidad. Por eso, en mi opini&oacute;n, decir que la IA sirve para automatizar es quedarse en algo muy superficial.&nbsp;La IA existe para escalar la toma de decisiones&nbsp;y hacer viable un entorno donde la cantidad de informaci&oacute;n y de opciones supera la capacidad humana y, al final, permitir que empresas, mercados y organizaciones sigan creciendo sin que la complejidad los paralice.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, es la evoluci&oacute;n natural de las tecnolog&iacute;as anteriores. La m&aacute;quina redujo el esfuerzo f&iacute;sico, el&nbsp;software redujo el esfuerzo operativo y la IA reduce el esfuerzo cognitivo.&nbsp;Y, como es evidente,&nbsp;cuando una tecnolog&iacute;a entra en la capa cognitiva, el impacto deja de ser incremental y&nbsp;pasa a ser estructural.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos lleva al segundo punto: c&oacute;mo se est&aacute; aplicando hoy.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las empresas est&aacute;n utilizando la IA en su fase m&aacute;s visible,&nbsp;automatizaci&oacute;n de tareas, generaci&oacute;n de contenido, optimizaci&oacute;n de procesos, reducci&oacute;n de costes, todo eso tiene sentido. Es lo que siempre ocurre en la primera fase de adopci&oacute;n de una tecnolog&iacute;a, se usa para mejorar lo que ya existe.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia tambi&eacute;n nos ense&ntilde;a que ese nunca es el uso final. El ordenador no transform&oacute; el mundo por hacer c&aacute;lculos m&aacute;s r&aacute;pidos,&nbsp;Internet no lo hizo por distribuir informaci&oacute;n, lo hicieron cuando cambiaron la forma en la que trabajamos, nos organizamos y tomamos decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Con la IA estamos en ese mismo punto, porque si su funci&oacute;n es actuar sobre la capa cognitiva, su impacto real no estar&aacute; en hacer m&aacute;s r&aacute;pido lo que ya hacemos, estar&aacute; en cambiar c&oacute;mo decidimos, qui&eacute;n toma decisiones, c&oacute;mo se toman, con qu&eacute; informaci&oacute;n y con qu&eacute; velocidad, y eso tiene implicaciones mucho m&aacute;s profundas de lo que parece. En mi opini&oacute;n, cambia c&oacute;mo se dise&ntilde;an los modelos de negocio,&nbsp;c&oacute;mo se estructuran las organizaciones, y&nbsp;d&oacute;nde est&aacute; el valor, porque cuando pensar es m&aacute;s barato, la ventaja deja de estar en pensar, y&nbsp;se desplaza Hac&iacute;a definir el problema correcto,&nbsp;marcar el objetivo,&nbsp;decidir qu&eacute; merece la pena hacer y qu&eacute; no.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos lleva al tercer punto: c&oacute;mo se aplicar&aacute; realmente en el futuro. Siguiendo esta l&oacute;gica, no como una herramienta aislada, tampoco como un departamento, sino como una capa integrada en todo el sistema, una capa que analiza en tiempo real, propone alternativas, eval&uacute;a escenarios y ajusta decisiones de forma continua. En definitiva,&nbsp;una capa que no sustituye completamente al humano, pero que redefine su papel. El humano deja de ser el que ejecuta o incluso el que decide cada detalle, pasa a ser quien define el marco, decide qu&eacute; problema se quiere resolver, los&nbsp;objetivos se persiguen y los riesgos se asumen.
    </p><p class="article-text">
        En un entorno donde todos tienen acceso a la misma capacidad de an&aacute;lisis y ejecuci&oacute;n, la ventaja competitiva no est&aacute; en la herramienta, est&aacute; en el criterio, en la claridad estrat&eacute;gica y en&nbsp;la capacidad de entender qu&eacute; merece la pena hacer.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el mayor error que se puede cometer hoy con la IA es verla como una mejora de productividad, que lo es, pero eso es solo el principio, lo b&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        La IA no va a transformar el mundo porque haga las cosas m&aacute;s r&aacute;pido,&nbsp;lo va a transformar porque cambia qui&eacute;n decide,&nbsp;c&oacute;mo se decide, y si&nbsp;cambia la toma de decisiones, cambia todo lo dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La historia ya lo ha demostrado,&nbsp;las tecnolog&iacute;as no transforman solo la ejecuci&oacute;n,  transforman el prop&oacute;sito, y la IA, probablemente por primera vez, no solo amplifica lo que hacemos, empieza a intervenir en c&oacute;mo pensamos. Es un gran cambio..:))
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/creado-ia_132_13154686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 17:59:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Para qué se ha creado la IA?]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El increíble caso del mayo menguante]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/increible-caso-mayo-menguante_132_13152350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb0caa49-1d58-4b04-bfa4-517a49cb7c36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El increíble caso del mayo menguante"></p><p class="article-text">
        La Cata del Vino Montilla-Moriles abrir&aacute; sus puertas con apenas una decena de bodegas, el m&iacute;nimo hist&oacute;rico. El Ayuntamiento ha abierto un nuevo plazo para intentar que haya m&aacute;s casetas en la Feria de Mayo, tambi&eacute;n en el nivel m&aacute;s bajo desde que se traslad&oacute; a El Arenal (se momento son solo 82). Hay propietarios de patios hist&oacute;ricos que han decidido no volver a abrir nunca m&aacute;s las puertas de sus casas. Y todo con un r&eacute;cord inverso: el de visitantes. Cada a&ntilde;o llegan m&aacute;s turistas al Mayo Festivo que el anterior, se abren m&aacute;s apartamentos, m&aacute;s hoteles y m&aacute;s viviendas. M&aacute;s gente.
    </p><p class="article-text">
        Entre la marabunta, que para el com&uacute;n de los mortales es sin&oacute;nimo de &eacute;xito, el Mayo Festivo de C&oacute;rdoba pierde su esencia. La Cata con diez bodegas y sin noche no va a ser lo que fue. Y, supongo, la imagen ser&aacute; la de una edici&oacute;n atestada en la que ser&aacute; muy dif&iacute;cil llegar a la barra a por vino. La Feria menguante tendr&aacute; que acoger a miles de personas en cada vez menos sitio. Los Patios llevan saturados desde la declaraci&oacute;n de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad (que est&aacute; muy bien, la declaraci&oacute;n, no la marabunta).
    </p><p class="article-text">
        En este extra&ntilde;o caso del Mayo menguante lo &uacute;nico que no se resienten son las Cruces. O s&iacute;. Se han ido perdiendo por el camino la de los barrios, los espacios de convivencia vecinal que ya no tiene quien los monte y los disfrute. Y se han consolidado las del Casco Hist&oacute;rico, donde fluye la juventud. Y el turismo. 
    </p><p class="article-text">
        Hace ya muchos a&ntilde;os que se perdi&oacute; la esencia de la primavera cordobesa, en la que prima m&aacute;s el negocio que el esp&iacute;ritu de celebraci&oacute;n original y singular, el del final del invierno, la llegada de las temperaturas m&aacute;s amables y la toma de la calle por los vecinos. Ahora todo es un m&aacute;s que nunca, m&aacute;s turistas, m&aacute;s terrazas, m&aacute;s negocio, m&aacute;s ingresos. Que eso es muy bueno para la econom&iacute;a, y es en parte verdad. Pero que es una econom&iacute;a que depende del buen tiempo, de la seguridad, de que funcione el tren, de que no haya borrascas o de que el precio de la gasolina no se desboque. Una econom&iacute;a muy sensible y muy poco estable. 
    </p><p class="article-text">
        Pero todo a costa de unas fiestas que cada vez tienen menos voluntarios que las monten. Construir una caseta ef&iacute;mera en El Arenal cuesta casi como un piso en el Vial, mantener tu patio en condiciones &oacute;ptimas de visita es una heroicidad y un sacrificio que apenas se reconoce, montar una cruz de mayo de barrio un gesto de amor por sus vecinos poco agradecido. 
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n recuerdo enconados debates sobre la tasa tur&iacute;stica que se deber&iacute;a cobrar en C&oacute;rdoba (como se hace en media Europa y pagamos tan alegremente). Y se echa tanto de menos que alguien proponga que quiz&aacute;s sirva para intentar sostener un Mayo Festivo que se viene abajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-ultima-oportunidad/increible-caso-mayo-menguante_132_13152350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 18:35:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El increíble caso del mayo menguante]]></media:title>
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