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    <title><![CDATA[Cordópolis - cántico]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/cantico/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - cántico]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cántico traduce al español una crónica periodística sobre las mujeres de la factoría Warhol]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/cantico-traduce-espanol-cronica-periodistica-mujeres-factoria-warhol_1_12878665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cb02703-12cd-43c5-8563-e70038f773ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x421y80.jpg" width="1200" height="675" alt="Cántico traduce al español una crónica periodística sobre las mujeres de la factoría Warhol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Las musas de Warhol' sigue la senda que abrió Laurence Leaner con 'Las rubias de Hitchcock', 'Las mujeres de Kennedy' o 'Las mujeres de Capote'</p></div><p class="article-text">
        La editorial cordobesa C&aacute;ntico, integrada dentro del grupo Almuzara, ha publicado en espa&ntilde;ol el libro <em>Las musas de Warhol</em>, la nueva cr&oacute;nica del periodista y bi&oacute;grafo estadounidense Laurence Leamer que explora el universo creativo y destructivo que Andy Warhol construy&oacute; en torno a las mujeres que convirti&oacute; en sus c&eacute;lebres &ldquo;superestrellas&rdquo;. La obra llega ahora por primera vez al p&uacute;blico en espa&ntilde;ol como parte de la labor de rescate cultural que Leamer ha desarrollado a lo largo de su carrera.
    </p><p class="article-text">
        El veterano autor ya ha demostrado el &eacute;xito de este tipo de aproximaci&oacute;n en libros como <em>Hitchcock&rsquo;s Blondes</em>, <em>The Kennedy Women</em> o <em>Capote&rsquo;s Women</em>, este &uacute;ltimo convertido recientemente en una de las principales fuentes de inspiraci&oacute;n de la antolog&iacute;a televisiva <em>Feud</em>, producida por Ryan Murphy. En <em>Las musas de Warhol</em>, Leamer aplica la misma mirada period&iacute;stica y cr&iacute;tica, a uno de los mitos fundacionales del arte contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        El libro se adentra en la relaci&oacute;n del ic&oacute;nico artista de peluca plateada con diez mujeres &mdash;Baby Jane Holzer, Edie Sedgwick, Nico, Ultra Violet, Viva, Brigid Berlin, Ingrid Superstar, International Velvet, Mary Woronov y Candy Darling&mdash; que protagonizaron su Factory entre 1964 y 1968. Artistas, inadaptadas y figuras deslumbrantes, muchas de ellas fueron absorbidas y finalmente devastadas por la maquinaria de la fama que Warhol puso en marcha sin apenas preocuparse por su bienestar o dignidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De vez en cuando, alguien me acusaba de ser malvado &mdash;confes&oacute; Warhol&mdash;, de dejar que la gente se autodestruyera mientras yo miraba, solo para poder filmarlos&rdquo;. Obsesionado con la celebridad, el artista rebautiz&oacute; a varias de estas mujeres y molde&oacute; su imagen y su talento para alimentar tanto su obra como su estatus social. El resultado fue un juego peligroso en el que el sexo casual, las drogas y las fiestas salvajes formaban parte del paisaje cotidiano de la Factory, mientras las personas eran tratadas como piezas intercambiables.
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    </figure><p class="article-text">
        Leamer reconstruye este periodo clave de la cultura estadounidense a trav&eacute;s de una narraci&oacute;n &aacute;gil y documentada, iluminando las vidas de las protagonistas de pel&iacute;culas underground como <em>The Chelsea Girls</em>, <em>The Nude Restaurant</em> o <em>Blue Movie</em>. Atra&iacute;das por la promesa del Manhattan de los a&ntilde;os sesenta, estas mujeres abandonaron sus entornos protegidos sin sospechar que el precio de la fama ser&iacute;a, en muchos casos, la degradaci&oacute;n personal y el exilio definitivo de sus antiguas vidas.
    </p><p class="article-text">
        La historia culmina en junio de 1968, cuando Warhol fue tiroteado en la Factory y estuvo a punto de morir, un suceso que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s tanto en su trayectoria como en la de quienes lo rodeaban. <em>Las musas de Warhol</em> no solo retrata a diez mujeres fascinantes, sino que tambi&eacute;n ofrece un retrato incisivo de una &eacute;poca que transform&oacute; Estados Unidos y de uno de los artistas m&aacute;s influyentes del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Laurence Leamer, periodista galardonado y autor superventas del <em>New York Times</em>, inici&oacute; su carrera con experiencias tan diversas como su paso por el Cuerpo de Paz en Nepal. Tras trabajar en <em>Newsweek</em> y consolidarse como reportero freelance para cabeceras como <em>Harper&rsquo;s</em>, <em>The New York Times Magazine</em> o <em>Playboy</em>, encontr&oacute; en el libro de no ficci&oacute;n su espacio natural. Sus biograf&iacute;as de figuras como los Reagan, Johnny Carson, los Kennedy o Truman Capote, as&iacute; como sus investigaciones m&aacute;s recientes sobre Donald Trump o la industria del carb&oacute;n, han recibido elogios de la cr&iacute;tica y el inter&eacute;s de Hollywood.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/cantico-traduce-espanol-cronica-periodistica-mujeres-factoria-warhol_1_12878665.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 18:55:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cántico traduce al español una crónica periodística sobre las mujeres de la factoría Warhol]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,libro,cántico,Almuzara]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luis Antonio de Villena rescata la figura de uno de los poetas más secretos y fascinantes del grupo Cántico]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/luis-antonio-villena-rescata-figura-poetas-secretos-fascinantes-grupo-cantico_1_12847063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74aa2ccd-f91c-4bbb-9f81-01031fe5f6e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x222y434.jpg" width="1200" height="675" alt="Luis Antonio de Villena rescata la figura de uno de los poetas más secretos y fascinantes del grupo Cántico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'La vida exquisita y esquiva de Julio Aumente' ha visto la luz en la editorial Cántico</p></div><p class="article-text">
        La editorial C&aacute;ntico, integrada en el grupo Almuzara, ha publicado&nbsp;<em>La vida exquisita y esquiva de Julio Aumente</em>, un libro en el que Luis Antonio de Villena rescata la figura de uno de los poetas m&aacute;s secretos, refinados y fascinantes del grupo C&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        Desde la casa editorial han indicado que este libro devuelve a Aumente al lugar que merece en la literatura espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea. En <em>La vida exquisita y esquiva de Julio Aumente. Cr&oacute;nica &iacute;ntima del gran y secreto poeta del grupo C&aacute;ntico, </em>el poeta y ensayista reconstruye la figura de Julio Aumente a trav&eacute;s de una prosa elegante, literaria y poderosa. Retrata al dandy sofisticado del Madrid bohemio y al poeta de ra&iacute;z cordobesa, ligado a los a&ntilde;os fundacionales de la revista&nbsp;<em>C&aacute;ntico</em>.
    </p><p class="article-text">
        El libro explora las dos etapas de su obra: la juvenil, unida a la C&oacute;rdoba de la revista, y la posterior, en la que Aumente volvi&oacute; a escribir animado por el renovado inter&eacute;s acad&eacute;mico y por el propio Villena. Su escritura, marcada por la sensualidad, la iron&iacute;a posmoderna y un profundo sentido de la belleza y la libertad que le hizo mantenerse siempre al lado de la juventud, le convierte en una de las voces m&aacute;s singulares del grupo.
    </p><p class="article-text">
        Villena rescata tambi&eacute;n detalles &iacute;ntimos y fascinantes de su biograf&iacute;a: su exc&eacute;ntrica mansi&oacute;n concebida como un totum revolutum barroco, sus relaciones sentimentales, sus pasiones est&eacute;ticas y el refinamiento magn&eacute;tico que le defin&iacute;a. M&aacute;s que una biograf&iacute;a, este libro es una invitaci&oacute;n urgente a revisitar su obra po&eacute;tica y recuperar a un autor que sigue siendo un secreto exquisito de nuestras letras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luis Antonio de Villena, madrile&ntilde;o de 1951, es licenciado en Filolog&iacute;a Rom&aacute;nica, destacado poeta, escritor y cr&iacute;tico espa&ntilde;ol. Se ha dedicado al periodismo y la literatura, siendo tambi&eacute;n profesor invitado y conferenciante. Su obra, traducida a m&uacute;ltiples lenguas, incluye poes&iacute;a, prosa y ensayo, y ha sido merecedora de importantes galardones. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos destacan el Premio Nacional de la Cr&iacute;tica (1981) en poes&iacute;a y el Premio Azor&iacute;n de novela (1995). Otros premios incluyen el Internacional Ciudad de Melilla y el Sonrisa Vertical de narrativa er&oacute;tica. Desde 1973 colabora como articulista y cr&iacute;tico literario en medios como El Mundo y Radio Nacional de Espa&ntilde;a. Aunque maneja varios g&eacute;neros, se define esencialmente como poeta. Adem&aacute;s, en 1999, recibi&oacute; el t&iacute;tulo nobiliario de <em>Duke of Malmundo</em> por parte de Javier Mar&iacute;as en el Reino de Redonda. Fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Lille en 2004.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/luis-antonio-villena-rescata-figura-poetas-secretos-fascinantes-grupo-cantico_1_12847063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2025 19:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,poesía,cántico,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'ardor' poético de la Córdoba republicana que apagó el franquismo y que fue la chispa del Grupo Cántico]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/ardor-poetico-cordoba-republicana-apago-franquismo-chispa-grupo-cantico_1_12823154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e63fb099-15e6-4e31-a54e-21a23bf5fc10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;ardor&#039; poético de la Córdoba republicana que apagó el franquismo y que fue la chispa del Grupo Cántico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La revista literaria 'Ardor', publicada en la primavera 1936, reunió a escritores de toda ideología en un único número que solo encontró continuidad cuando uno de ellos, Juan Bernier, hizo de correa de transmisión hacia aquellos artistas</p></div><p class="article-text">
        En la primavera de 1936, cuando la vida intelectual espa&ntilde;ola estaba en una de sus cimas creativas, el pa&iacute;s viv&iacute;a sumido en un caos pol&iacute;tico que estaba a punto de reventar de la forma m&aacute;s cruel posible, con un sangriento golpe de Estado. Una asonada que fue especialmente dura en C&oacute;rdoba, que era entonces una ciudad de provincias de algo m&aacute;s de 100.000 habitantes, en la que hab&iacute;a algunos intelectuales que no eran ajenos ni al auge de las vanguardias ni a los cambios estil&iacute;sticos que hab&iacute;a introducido la Generaci&oacute;n del 27.
    </p><p class="article-text">
        Era una ciudad que, veinte a&ntilde;os antes, hab&iacute;a impulsado el <em>Manifiesto a la Naci&oacute;n</em> (1917) un documento documento firmado por liberales, socialistas y republicanos que reclamaba todo un programa reformista sintetizado en una frase: &ldquo;Espa&ntilde;a necesita hombres nuevos que traigan normas nuevas&rdquo;. Hijos de aquella idea, un peque&ntilde;o grupo de pensadores, maestros y escritores cordobeses decidi&oacute; levantar a mediados de los a&ntilde;os 30 una revista literaria que no atendiera a la temperatura pol&iacute;tica del pa&iacute;s sino a un ideal est&eacute;tico. La llamaron <em>Ardor</em>. 
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo, como si presintiera lo que estaba por venir, funcionaba a la vez como proclama generacional y como met&aacute;fora de un momento de incandescencia cultural que la Guerra Civil apagar&iacute;a de un solo golpe. Ese n&uacute;mero &uacute;nico &mdash;algo m&aacute;s que una rareza bibliogr&aacute;fica, casi un relicario de una C&oacute;rdoba modern&iacute;sima y hoy pr&aacute;cticamente desconocida&mdash; es, para algunos especialistas, el germen remoto de C&aacute;ntico, un movimiento po&eacute;tico de la posguerra que, visto en perspectiva, no surgi&oacute; de la nada. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco la propia revista <em>Ardor</em>  fue un proyecto inocente: fue un intento serio de insertar a C&oacute;rdoba en la red de revistas vanguardistas espa&ntilde;olas. Su impulso, seg&uacute;n explica el artista Jos&eacute; Mar&iacute;a B&aacute;ez &mdash;profundo conocedor de este ecosistema cultural  y comisario de la exposici&oacute;n <em>C&oacute;rdoba 1924-2000. La ciudad y el tiempo de Rafael de La-Hoz</em>&mdash;, tuvo que ver con un clima intelectual que ven&iacute;a fragu&aacute;ndose desde a&ntilde;os antes y con unos nombres que, en su modestia, no han recibido el mismo reconocimiento que otros focos de la vanguardia peninsular. &ldquo;Las cosas no surgen por generaci&oacute;n espont&aacute;nea&rdquo;, insiste B&aacute;ez. &ldquo;En C&oacute;rdoba hab&iacute;a ya un tejido, unas conexiones, un aprendizaje com&uacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mitin de Acción Popular Agraria en el Gran Teatro en 1936                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">De la aulas a las tertulias</h2><p class="article-text">
        El grupo responsable de la revista &mdash;Juan Bernier, Augusto Moya de Mena, Rafael Olivares Figueroa, Antonio Ortiz Villatoro y Juan Ugart&mdash; ten&iacute;a un denominador com&uacute;n que en su &eacute;poca resultaba casi un pasaporte a la vida profesional y tambi&eacute;n intelectual: todos, salvo excepciones contadas, hab&iacute;an estudiado Magisterio. Era el camino que recomendaba Marcelino Domingo &mdash;&ldquo;maestros y libros&rdquo;&mdash; y que permiti&oacute; que varias generaciones de j&oacute;venes con aspiraciones literarias encontraran tanto trabajo como un espacio de sociabilidad cultural.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos destacaba Rafael Olivares Figueroa, figura que B&aacute;ez considera &ldquo;fundamental&rdquo; para entender este episodio de modernidad. Nacido en Venezuela de padre espa&ntilde;ol y madre cubana, Olivares hab&iacute;a conocido de primera mano los m&eacute;todos pedag&oacute;gicos y literarios centroeuropeos de entreguerras, y tra&iacute;a a C&oacute;rdoba un inter&eacute;s profundo por la &ldquo;poes&iacute;a nueva&rdquo; del 27 y por los experimentos de la vanguardia europea. En 1935 llega a la ciudad, y con &eacute;l se acelera un proceso que ya estaba en marcha.
    </p><p class="article-text">
        A su alrededor, j&oacute;venes como Juan Ugart &mdash;motor indiscutible de la revista&mdash; y Antonio Ortiz Villatoro, autor de un primer libro de relatos y poemas (<em>Escalones</em>), alimentaban una ambici&oacute;n cultural de trascendencia que era poco com&uacute;n en la C&oacute;rdoba de ese periodo. De hecho, antes de que <em>Ardor</em> existiera en papel, existi&oacute; en palabras: en tertulias, en mesas redondas, en la c&eacute;lebre <em>Hora Literaria</em> y en el restaurante Bruzo, en la calle Gondomar, donde se encomendaba a cada miembro la preparaci&oacute;n de una conferencia o un tema para debate. All&iacute; Ugart habl&oacute; de Luis Cernuda &mdash;cuando casi nadie lo hac&iacute;a&mdash; y Enrique Moreno y Vicente Orti Belmonte presentaron una ponencia sobre Picasso en abril de 1936, un gesto de audacia para la C&oacute;rdoba de entonces.
    </p><h2 class="article-text">La revista como altavoz</h2><p class="article-text">
        En ese clima de efervescencia, <em>Ardor</em> se concibe como una revista trimestral. Su primera entrega, que acabar&iacute;a siendo la &uacute;nica, re&uacute;ne textos de colaboradores de trayectorias pol&iacute;ticas y est&eacute;ticas muy diferentes: Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez, Emilio Prados, Rafael Laff&oacute;n, Concha M&eacute;ndez, Federico Muelas, Manuel D&iacute;ez Crespo, Jos&eacute; Manuel Camacho Padilla o Pedro P&eacute;rez Clotet &mdash;director de la vanguardista <em>Isla</em>, la gran referencia gaditana&mdash;. Una n&oacute;mina plural en una ciudad donde el debate cultural sol&iacute;a discurrir por cauces m&aacute;s uniformes.
    </p><p class="article-text">
        La impresi&oacute;n corre a cargo de la Imprenta Luque, vinculada a la Librer&iacute;a Luque, una instituci&oacute;n sorprendentemente avanzada: B&aacute;ez recuerda que aquella era una librer&iacute;a con asientos para que los lectores pudieran sentarse a leer sin obligaci&oacute;n de comprar, y que contaba con una imprenta activa que se convirti&oacute; en refugio de las iniciativas vanguardistas.
    </p><p class="article-text">
        El empe&ntilde;o del grupo se entiende mejor si se sit&uacute;a en el paisaje intelectual de entonces. En esos a&ntilde;os, Espa&ntilde;a viv&iacute;a el apogeo de las revistas literarias: <em>Isla</em> en C&aacute;diz, <em>Mediod&iacute;a</em> en Sevilla, <em>Gallo</em> en Granada&hellip; Todas funcionaban como cajas de resonancia de una modernidad est&eacute;tica que se aceleraba. &ldquo;Las revistas eran el altavoz de una sensibilidad nueva&rdquo;, explica B&aacute;ez. &ldquo;Despu&eacute;s de la Primera Guerra Mundial, Europa entera hab&iacute;a entrado en un proceso de transformaci&oacute;n. Aunque Espa&ntilde;a no particip&oacute; en el conflicto, el cambio de mentalidad lleg&oacute; igualmente&rdquo;.
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                En el frente de Córdoba                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La guerra: dispersi&oacute;n, silenciamiento y expedientes</h2><p class="article-text">
        <em>Ardor</em> quer&iacute;a ser una pieza m&aacute;s en esa red. Y lo fue. Pero apenas por unas semanas. El levantamiento militar de julio de 1936 cort&oacute; de ra&iacute;z la continuidad del proyecto. Los cinco impulsores acabaron tomando caminos muy distintos, determinados por las circunstancias: Juan Ugart, que se adhiere a Falange y se alista en el ej&eacute;rcito franquista, muere en la Batalla del Ebro en septiembre de 1938. Su madre, curiosamente, es la que conserva el material del n&uacute;mero 2 de <em>Ardor</em>, que d&eacute;cadas despu&eacute;s ser&aacute; publicado por la revista <em>Alfoz</em>.
    </p><p class="article-text">
        Augusto Moya de Mena, profesor de literatura en la Escuela Normal, es suspendido de empleo y sueldo y obligado a trasladarse fuera de C&oacute;rdoba. Juan Bernier, para evitar su detenci&oacute;n, se alista tambi&eacute;n en el bando sublevado. Tras la guerra sufrir&aacute; expediente de depuraci&oacute;n, aunque un camarada, lo avalar&aacute;. Rafael Olivares Figueroa, al ser venezolano, no puede ser depurado formalmente, pero acabar&aacute; emigrando a Venezuela, donde impulsar&aacute; grupos literarios de vanguardia antes de morir. Y Antonio Ortiz Villatoro seguir&aacute; escribiendo, pero su figura quedar&aacute; eclipsada en la C&oacute;rdoba de posguerra.
    </p><p class="article-text">
        Los colaboradores tampoco salieron indemnes: el profesor y escritor Camacho Padilla, que hab&iacute;a apoyado a la Rep&uacute;blica desde Radio C&oacute;rdoba, fue depurado. Y as&iacute;, uno tras otro, todos terminaron afectados por un r&eacute;gimen especialmente vigilante con los docentes y con cualquier atisbo de heterodoxia intelectual.
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                Mural sobre el grupo Cántico.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La chispa que prende 'C&aacute;ntico'</h2><p class="article-text">
        Pese al apag&oacute;n que supuso la guerra, algo sobrevivi&oacute;. Juan Bernier, el menor de los integrantes de <em>Ardor</em>, se convertir&iacute;a en la correa de transmisi&oacute;n hacia un nuevo n&uacute;cleo po&eacute;tico: el que, en la posguerra, formar&iacute;a la revista <em>C&aacute;ntico</em> junto a Ricardo Molina, Pablo Garc&iacute;a Baena, Julio Aumente, Mario L&oacute;pez, Miguel del Moral o Gin&eacute;s Li&eacute;bana. La est&eacute;tica de <em>C&aacute;ntico</em>, sin embargo, difiri&oacute; notablemente de la heterogeneidad de <em>Ardor, </em>una revista en la que conviv&iacute;an falangistas, republicanos conservadores, socialistas, cat&oacute;licos, librepensadores. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>C&aacute;ntico</em>, en cambio, predominaba un horizonte ideol&oacute;gico apagado, despolitizado o directamente silenciado por las circunstancias de la dictadura, unido adem&aacute;s por una experiencia com&uacute;n de marginalidad y por una sensibilidad est&eacute;tica homog&eacute;nea (el gusto por la belleza cl&aacute;sica, el neobarroco, el surrealismo tard&iacute;o, la sensualidad, la homosexualidad). La diversidad pol&iacute;tica, rasgo distintivo de <em>Ardor</em>, nunca reaparecer&iacute;a en la C&oacute;rdoba literaria hasta bien entrada la democracia.
    </p><h2 class="article-text">Una C&oacute;rdoba moderna antes de tiempo</h2><p class="article-text">
        El relato habitual de la cultura cordobesa del siglo XX suele presentar un vac&iacute;o entre el modernismo y <em>C&aacute;ntico</em>. Pero la historia de <em>Ardor</em>, mirada con atenci&oacute;n, desmiente esa simplificaci&oacute;n. Hab&iacute;a una C&oacute;rdoba que hablaba de Picasso y Cernuda, que invitaba a Olivares Figueroa a conferenciar en Sevilla presentado por Jorge Guill&eacute;n, que colaboraba con <em>Isla</em> y <em>Mediod&iacute;a</em> y que pretend&iacute;a organizar exposiciones sobre las revistas m&aacute;s avanzadas de Espa&ntilde;a. Hab&iacute;a, en suma, un tejido vivo y consciente de participar de un movimiento europeo.
    </p><p class="article-text">
        Y hab&iacute;a mujeres tambi&eacute;n &mdash;pocas, pero significativas&mdash;. En aquel &uacute;nico n&uacute;mero de <em>Ardor</em> publican Concha M&eacute;ndez y Mar&iacute;a Luisa Mu&ntilde;oz de Buend&iacute;a, aunque no cordobesas. Ya fueron m&aacute;s que las que publicaron en <em>C&aacute;ntico</em> o en las revistas andaluzas de la Rep&uacute;blica, atendiendo a un ecosistema literario que en las provincias segu&iacute;a siendo profundamente masculino.
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                Retrato de una mujer con librería al fondo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La lenta vuelta a la luz</h2><p class="article-text">
        Tras la guerra, <em>Ardor</em> cay&oacute; en un olvido que durar&iacute;a d&eacute;cadas. No reaparece con cierta estabilidad hasta la Transici&oacute;n. En 1983 la editorial Renacimiento la publica en un facs&iacute;mil. A partir de ah&iacute;, su presencia es intermitente en proyectos de recuperaci&oacute;n: en <em>Poes&iacute;a en los a&ntilde;os oscuros</em> (2000), en <em>Minervas del 27</em> (2017), y en repertorios de referencia como el <em>Diccionario de las Vanguardias en Espa&ntilde;a</em> de Juan Manuel Bonet.
    </p><p class="article-text">
        En la memoria cultural de C&oacute;rdoba, sin embargo, su sitio sigue siendo oblicuo, discreto, casi subterr&aacute;neo. &ldquo;No llama tanto la atenci&oacute;n a la gente&rdquo;, lamenta B&aacute;ez, aunque reconoce que para quienes estudian la modernidad literaria andaluza es un testimonio &ldquo;extraordinariamente importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo de la revista &mdash;<em>Ardor</em>&mdash; parece hoy una declaraci&oacute;n de intenciones: ardor por la modernidad, ardor por la poes&iacute;a nueva, ardor por sacar adelante un proyecto com&uacute;n pese a la heterogeneidad pol&iacute;tica del grupo. Un ardor que la guerra sofoc&oacute;, pero no extingui&oacute; del todo. La chispa sobrevivi&oacute; en Juan Bernier y prendi&oacute;, diez a&ntilde;os despu&eacute;s, en <em>C&aacute;ntico</em>. Y esa continuidad, tan fr&aacute;gil como decisiva, permite leer la historia cultural de C&oacute;rdoba no como una cuerda cortada, sino como un tejido de hilos que se anudan, se tensan, se rompen y vuelven a encontrarse. O como la vela de un cirio que parece que se extingue y, cuando uno aparta la vista, vuelve a encenderse.
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/ardor-poetico-cordoba-republicana-apago-franquismo-chispa-grupo-cantico_1_12823154.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2025 20:40:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'ardor' poético de la Córdoba republicana que apagó el franquismo y que fue la chispa del Grupo Cántico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[poesía,Literatura,Córdoba,República,cántico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sevillano Javier Calderón Luna se hace con el Premio Pablo García Baena de poesía joven]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/sevillano-javier-calderon-luna-premio-pablo-garcia-baena-poesia-joven_1_12476014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79d4609f-45ca-4342-99b1-90bcb535b091_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sevillano Javier Calderón Luna se hace con el Premio Pablo García Baena de poesía joven"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jurado destaca la valentía estética y ética de Un decir, poemario ganador entre 163 obras presentadas a la edición 2025 del galardón andaluz</p></div><p class="article-text">
        El poeta sevillano Javier Calder&oacute;n Luna (Dos Hermanas, 1997) ha sido galardonado con el III Premio de poes&iacute;a joven Pablo Garc&iacute;a Baena por su obra <em>Un decir</em>, seg&uacute;n acord&oacute; este lunes por unanimidad el jurado reunido en la sede del Centro Andaluz de las Letras en M&aacute;laga.
    </p><p class="article-text">
        El jurado, compuesto por los poetas Jos&eacute; Infante, Juan Antonio Gonz&aacute;lez Iglesias y Estefan&iacute;a Cabello, con Ra&uacute;l Alonso actuando como secretario (con voz pero sin voto), ha valorado que el poemario de Calder&oacute;n Luna constituye &ldquo;una obra valiente, tanto en su propuesta est&eacute;tica como &eacute;tica&rdquo;. En el acta, destacan su capacidad para alternar referencias culturales y contraculturales, as&iacute; como preocupaciones actuales, sin abandonar la reflexi&oacute;n metapo&eacute;tica y espiritual, que se entrelazan de forma consistente a lo largo del libro.
    </p><p class="article-text">
        <em>Un decir</em> ha sido seleccionada entre 163 obras presentadas, procedentes de diversos puntos de Espa&ntilde;a y del extranjero, una alta participaci&oacute;n que el jurado ha agradecido expresamente.
    </p><p class="article-text">
        Calder&oacute;n Luna, licenciado en Traducci&oacute;n e Interpretaci&oacute;n y en Filolog&iacute;a Hisp&aacute;nica, trabaja como profesor de Lengua Castellana y Literatura en un instituto p&uacute;blico de Chiclana de la Frontera. Comenz&oacute; su trayectoria literaria en 2021 como finalista del IX premio UCOpo&eacute;tica, y ese mismo a&ntilde;o public&oacute; algunos de sus textos en la antolog&iacute;a <em>Gota</em> (Bandaaparte). En 2022 obtuvo el Premio Federico Garc&iacute;a Lorca de la Universidad de Granada por su obra <em>Cancionera</em>, publicada en 2023 por Esdr&uacute;jula. <em>Un decir</em> es su segundo poemario.
    </p><p class="article-text">
        El Premio Pablo Garc&iacute;a Baena est&aacute; est&aacute; promovido por Editorial C&aacute;ntico con el apoyo de la Diputaci&oacute;n de C&oacute;rdoba, con el objetivo de reconocer la labor de j&oacute;venes poetas y fomentar la creaci&oacute;n literaria en el &aacute;mbito de la poes&iacute;a contempor&aacute;nea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/sevillano-javier-calderon-luna-premio-pablo-garcia-baena-poesia-joven_1_12476014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jul 2025 14:37:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sevillano Javier Calderón Luna se hace con el Premio Pablo García Baena de poesía joven]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[poesía,Pablo García Baena,premio,cántico,Literatura]]></media:keywords>
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