<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Cordópolis - anarquismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/anarquismo/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - anarquismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://cordopolis.eldiario.es/rss/category/tag/1049852/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Un japonés en el corazón del anarquismo andaluz]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/japones-corazon-anarquismo-andaluz_1_11235228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d214a9c-1c8b-4f88-8bc5-6e0940f1b97e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1046803.jpg" width="5049" height="2840" alt="Un japonés en el corazón del anarquismo andaluz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador Masaya Watanabe presenta en Córdoba 'La Andalucía libertaria', el resultado de una larga investigación que arrancó a finales de los ochenta sobre el proceso revolucionario campesino previo a la Guerra Civil española</p></div><p class="article-text">
        La pregunta cae por su propio peso. &iquest;Qu&eacute; diablos hace un japon&eacute;s estudiando el movimiento anarquista andaluz? La respuesta la formula el propio Masaya Watanabe sentado en una silla de pl&aacute;stico del patio del C&iacute;rculo Cultural Juan XXIII donde acaba de presentar <em>La Andaluc&iacute;a libertaria</em>. Son las 21.40 del jueves. Y, mientras Watanabe disecciona uno de los fen&oacute;menos m&aacute;s sorprendentes de la historia contempor&aacute;nea europea, los tambores y las trompetas de una procesi&oacute;n se cuelan por los muros como preludio de la Semana Santa.
    </p><p class="article-text">
        El hispanista japon&eacute;s lleg&oacute; al anarquismo andaluz a trav&eacute;s de la obra de Juan D&iacute;az del Moral. Y, a su vez, lleg&oacute; al notario e historiador cordob&eacute;s atra&iacute;do por los movimientos campesinos de principios del siglo XX. En el origen estaban los enigmas de la Guerra Civil espa&ntilde;ola y su poder de atracci&oacute;n sobre cientos de historiadores, escritores, poetas y periodistas de medio mundo. De Jap&oacute;n, por lo visto, tambi&eacute;n. Watanabe hab&iacute;a le&iacute;do a Hemingway y el autor americano le despert&oacute; la curiosidad por aquella carnicer&iacute;a fratricida que anticip&oacute; la gran conflagraci&oacute;n europea, ideol&oacute;gica y b&eacute;lica, de nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Guerra Civil espa&ntilde;ola es uno de los acontecimientos m&aacute;s importantes y tr&aacute;gicos del siglo pasado&rdquo;, asegura el historiador japon&eacute;s con un verbo pausado y calmo, que casi se pierde entre el fragor cofrade que envuelve el barrio de San Pedro. Watanabe pis&oacute; Espa&ntilde;a por primera vez en 1987. Y se encontr&oacute; con un pa&iacute;s &ldquo;muy rico cultural y espiritualmente&rdquo;. Tanto que al a&ntilde;o siguiente se estableci&oacute; en Sevilla, y despu&eacute;s en M&aacute;laga, hasta 1995.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o antes, en 1994, el hispanista apareci&oacute; en Castro del R&iacute;o una noche lluviosa. Un grupo de especialistas se hab&iacute;an dado cita en el pueblo cordob&eacute;s para examinar el papel de los movimientos sociales y jornaleros en los proleg&oacute;menos de la Guerra Civil. Todav&iacute;a no hab&iacute;a emergido el fen&oacute;meno memorialista, pero a&uacute;n quedaban vivos muchos testigos directos del golpe militar franquista y la atroz represi&oacute;n subsiguiente. Masaya Watanabe pudo conversar con ellos, seg&uacute;n recuerda el profesor Antonio Barrag&aacute;n, amigo y prologuista de la obra del hispanista nip&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/066fb039-ebc1-415b-b846-650c83013519_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/066fb039-ebc1-415b-b846-650c83013519_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/066fb039-ebc1-415b-b846-650c83013519_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/066fb039-ebc1-415b-b846-650c83013519_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/066fb039-ebc1-415b-b846-650c83013519_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/066fb039-ebc1-415b-b846-650c83013519_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/066fb039-ebc1-415b-b846-650c83013519_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mayasa Watanabe, flanqueado por José Balmón y el historiador Antonio Barragán, en el Círculo Juan XXIII"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mayasa Watanabe, flanqueado por José Balmón y el historiador Antonio Barragán, en el Círculo Juan XXIII                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Castro del R&iacute;o no era un pueblo cualquiera. Junto con Bujalance hab&iacute;a sido el epicentro de la explosi&oacute;n campesina libertaria que se expandi&oacute; por el campo andaluz en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX como fuerza emancipadora de una Espa&ntilde;a empobrecida, analfabeta y sometida al yugo latifundista del sur. En estas tierras emergi&oacute; lo que Watanabe describe como el &ldquo;anarquismo puro&rdquo;, que transit&oacute; paulatinamente hacia el anarcosindicalismo y las demandas laborales concretas. &ldquo;La FAI adopt&oacute; una estrategia para frenar el posibilismo sindicalista y tuvo una actitud beligerante en Castro del R&iacute;o&rdquo;, precis&oacute; Watanabe en su conferencia. En los primeros d&iacute;as del golpe militar, m&aacute;s de diez municipios de C&oacute;rdoba, liderados por militantes &aacute;cratas, pusieron en marcha un inaudito proyecto de comunismo libertario, que apenas resisti&oacute; unas cuantas semanas.
    </p><p class="article-text">
        El anarquismo ha sido uno de los grandes enigmas de la historia contempor&aacute;nea espa&ntilde;ola, a ojos de Watanabe. &ldquo;Es un fen&oacute;meno peculiar de Espa&ntilde;a&rdquo;, afirma en conversaci&oacute;n con Cord&oacute;polis. Su pasi&oacute;n por D&iacute;az del Moral lo empuj&oacute; al estudio de las revueltas campesinas de principios de siglo. Pero su fascinaci&oacute;n por el movimiento libertario tuvo un impulso decisivo tras un encuentro personal con Abel Paz, historiador autodidacta, militante anarcosindicalista y bi&oacute;grafo del m&iacute;tico combatiente Buenaventura Durruti. &ldquo;Me impresionaron sus obras&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        En todos estos a&ntilde;os, se ha sumergido en las bibliotecas y archivos espa&ntilde;oles con la tenacidad de un japon&eacute;s. Todo ese esfuerzo investigador de m&aacute;s de tres d&eacute;cadas est&aacute; impreso en indescifrables caracteres asi&aacute;ticos, cuyo voluminoso libro nos muestra sonriente el profesor Barrag&aacute;n. Es la tesis doctoral de Watanabe, que vio la luz en la Universidad de Waseda (Tokio) en 2015. De aquel colosal trabajo acad&eacute;mico, ha nacido ahora <em>La Andaluc&iacute;a libertaria</em>, ya en un formato m&aacute;s divulgativo y condensado, publicado por la editorial cordobesa Utop&iacute;a. &ldquo;El libro es metodol&oacute;gicamente impecable y cuenta con un apoyo cient&iacute;fico excepcional&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el historiador cordob&eacute;s en la presentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El investigador japon&eacute;s intenta responder a una de las interrogantes planteadas por la historiograf&iacute;a: &iquest;c&oacute;mo es posible que emergiera con tanta fuerza en Espa&ntilde;a y Andaluc&iacute;a el anarquismo cuando en Europa ya estaba en declive? &ldquo;Las masas se encontraban forzadamente fuera del juego pol&iacute;tico en una de las tierras m&aacute;s sufridas&rdquo;, explica Watanabe. &ldquo;Y el anarquismo es la expresi&oacute;n m&aacute;s directa del sentimiento de los campesinos&rdquo;, por encima de otros movimientos sociales contestatarios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9037774d-7458-4402-a986-56fa2b3ca926_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9037774d-7458-4402-a986-56fa2b3ca926_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9037774d-7458-4402-a986-56fa2b3ca926_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9037774d-7458-4402-a986-56fa2b3ca926_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9037774d-7458-4402-a986-56fa2b3ca926_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9037774d-7458-4402-a986-56fa2b3ca926_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9037774d-7458-4402-a986-56fa2b3ca926_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Masaya Watanabe, firmando libros en el Círculo Juan XIII el pasado jueves"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Masaya Watanabe, firmando libros en el Círculo Juan XIII el pasado jueves                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Guerra Civil es uno de los acontecimientos más importantes y trágicos del siglo pasado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Masaya Watanabe</span>
                                        <span>—</span> Historiador japonés
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del sindicalismo reformista, que buscaba mejorar las inhumanas condiciones de vida del campesinado, el movimiento libertario se impuso otra misi&oacute;n, en opini&oacute;n de Watanabe: &ldquo;Rechazar la legitimidad del latifundismo&rdquo;. El <em>anarquismo puro</em> no aceptaba el juego parlamentario y su objetivo era la eliminaci&oacute;n del Estado y el fin de las desigualdades. Pero la II Rep&uacute;blica acometi&oacute; una tibia reforma agraria que decepcion&oacute; profundamente a las masas campesinas, que esperaban transformaciones de calado en la estructura latifundista de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era una Rep&uacute;blica burguesa&rdquo;, argumenta Watanabe. &ldquo;El propio Aza&ntilde;a era propietario de un peque&ntilde;o terreno en Alcal&aacute; de Henares. Al principio, no ten&iacute;a ning&uacute;n inter&eacute;s en la reforma agraria, aunque cambi&oacute; dr&aacute;sticamente de actitud despu&eacute;s de la <em>sanjurjada</em>&rdquo;, se&ntilde;ala en relaci&oacute;n al fallido golpe militar del general Jos&eacute; Sanjurjo de agosto de 1932. Y, a juicio del historiador japon&eacute;s, la irresuelta cuesti&oacute;n agraria acab&oacute; gravitando decisivamente sobre la rebeli&oacute;n militar del 36 que liquid&oacute; la primera experiencia democr&aacute;tica de la historia de Espa&ntilde;a a sangre y fuego.
    </p><p class="article-text">
        El pujante movimiento anarquista se diluy&oacute; como un azucarillo tras la Guerra Civil. La CNT y la FAI desaparecieron del mapa pol&iacute;tico espa&ntilde;ol y ya no pudieron levantar cabeza ni tras la restauraci&oacute;n democr&aacute;tica de los setenta. &iquest;Cu&aacute;l es la clave de su hundimiento? &ldquo;La represi&oacute;n&rdquo;, contesta Watanabe. Y aclara: &ldquo;El PCE ten&iacute;a una red organizativa, pero el anarquismo no&rdquo;. As&iacute; se esfum&oacute; el pen&uacute;ltimo reducto &aacute;crata de la historia contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado ochenta a&ntilde;os y para el profesor de historia japon&eacute;s, Espa&ntilde;a sigue siendo un laberinto, tal como describi&oacute; Gerald Brenan en un trascendental libro publicado en 1943. &ldquo;Viajo mucho por Espa&ntilde;a y todav&iacute;a hay muchas cosas que no logro entender&rdquo;, reflexiona con una leve sonrisa y una voz sosegada entre el estruendo cofrade que se cuela por el muro del patio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/japones-corazon-anarquismo-andaluz_1_11235228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Mar 2024 18:38:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9d214a9c-1c8b-4f88-8bc5-6e0940f1b97e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1046803.jpg" length="25881619" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9d214a9c-1c8b-4f88-8bc5-6e0940f1b97e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1046803.jpg" type="image/jpeg" fileSize="25881619" width="5049" height="2840"/>
      <media:title><![CDATA[Un japonés en el corazón del anarquismo andaluz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9d214a9c-1c8b-4f88-8bc5-6e0940f1b97e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1046803.jpg" width="5049" height="2840"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,historia,anarquismo,memoria histórica]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
