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    <title><![CDATA[Cordópolis - Tartesos]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/tartesos/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Tartesos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Un investigador plantea si Córdoba fue una de las siete ciudades tartésicas mencionadas por Justino]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/investigador-plantea-si-cordoba-siete-ciudades-tartesicas-mencionadas-justino_1_13084733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3b03025-a780-4cfc-8019-bfc22a7241ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un investigador plantea si Córdoba fue una de las siete ciudades tartésicas mencionadas por Justino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fernando Penco presentó su estudio el pasado jueves durante su nombramiento en la Real Academia de Córdoba</p><p class="subtitle">Opinión - Las raíces de Córdoba
</p></div><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Pudo ser Tarteso una especie de heptarquía? ¿Estamos ante una liga o confederación de siete ciudades a la manera de las que surgieron en Etruria, Grecia o Fenicia?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La primera C&oacute;rdoba. El primer asentamiento en el que esta ciudad comenz&oacute; sus larga y reluciente historia, podr&iacute;a tener un pasado a&uacute;n m&aacute;s relevante de lo que tradicionalmente se ha considerado. Esa es la hip&oacute;tesis que plantea el arque&oacute;logo y escritor Fernando Penco, quien ha analizado la posibilidad de que la antigua Corduba formara parte de las siete ciudades tart&eacute;sicas mencionadas por el historiador romano Justino.
    </p><p class="article-text">
        El estudio fue presentado el pasado jueves con motivo de su ingreso como acad&eacute;mico correspondiente en la Real Academia de C&oacute;rdoba. Durante su intervenci&oacute;n, Penco abord&oacute; uno de los grandes enigmas de la protohistoria peninsular: la verdadera naturaleza de Tarteso.
    </p><p class="article-text">
        A partir de las fuentes cl&aacute;sicas (cit&oacute; a Estrab&oacute;n o&nbsp;Mitr&iacute;dates del Ponto), y muy especialmente del ep&iacute;tome de las <em>Fil&iacute;picas</em> de Trogo conservado por Justino, el investigador record&oacute; que este autor alude a una organizaci&oacute;n territorial basada en siete ciudades, lo que abre la puerta a interpretar Tarteso no solo como un enclave concreto, sino como una posible confederaci&oacute;n o sistema de ciudades-estado.
    </p><p class="article-text">
        En este l&iacute;nea, Penco record&oacute; que esta v&iacute;a ya la abri&oacute; Mart&iacute;n Almagro cuando en diciembre de 2011 se celebr&oacute; en Huelva un importante congreso internacional sobre los antepasados de los turdetanos: &ldquo;El profesor, al ocuparse de la organizaci&oacute;n del territorio tart&eacute;sico, habl&oacute; de ciudades-estado y de anficton&iacute;as, concepto que vendr&iacute;a a significar liga o alianza de antiguas ciudades-estado griegas&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fosa común con cuatro cadáveres de hace 5.000 años localizados"
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                Fosa común con cuatro cadáveres de hace 5.000 años localizados                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La colina de los Quemados: punto clave</h2><p class="article-text">
        En este contexto, cuenta el investigador, C&oacute;rdoba entra en escena. Seg&uacute;n Penco, diversos indicios arqueol&oacute;gicos, geogr&aacute;ficos y filol&oacute;gicos permiten plantear que la primitiva Corduba pudo desempe&ntilde;ar un papel relevante dentro de ese entramado tart&eacute;sico. &ldquo;La riqueza minera de su entorno, especialmente en plata y cobre, y su posici&oacute;n estrat&eacute;gica junto al Guadalquivir la convierten en un enclave clave para comprender las redes comerciales de la &eacute;poca&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El investigador subray&oacute; que la ciudad, asentada en la conocida colina de los Quemados, habr&iacute;a actuado como un importante centro metal&uacute;rgico conectado con el Mediterr&aacute;neo, impulsado por la llegada de los fenicios al sur de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Para ello recordaba las investigaciones que han situado en este punto el <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/elefante-cordoba-prerromana-pudo-llegar-morir-durante-guerras-punicas_1_12910136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>oppidum </em></a><a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/elefante-cordoba-prerromana-pudo-llegar-morir-durante-guerras-punicas_1_12910136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prerromano</a>.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman las evidencias de actividad protohist&oacute;rica en enclaves cercanos, como Ategua o el cerro del Castillo de Santaella, as&iacute; como la presencia de estelas de guerrero y otros vestigios culturales asociados al mundo tart&eacute;sico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Estela de Guerrero de Ategua.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un marco para la reconsideraci&oacute;n del papel de C&oacute;rdoba</h2><p class="article-text">
        Otro de los argumentos expuestos se apoya en la aparici&oacute;n de Corduba en los vasos de Vicarello, considerados una especie de mapa de rutas del mundo romano. En ellos figura como una de las paradas relevantes en la v&iacute;a Augusta, junto a ciudades de gran antig&uuml;edad como Gades, Carmo o Astigi, lo que, seg&uacute;n Penco, refuerza la idea de su importancia hist&oacute;rica previa a la romanizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El top&oacute;nimo Corduba, de posibles ra&iacute;ces prelatinas y vinculado por algunos estudiosos al &aacute;mbito turdetano, tambi&eacute;n constituye una pieza clave en la argumentaci&oacute;n. Para el investigador, estos elementos, en conjunto, &ldquo;no prueban de forma definitiva la hip&oacute;tesis, pero s&iacute; ofrecen un marco s&oacute;lido que invita a reconsiderar el papel de C&oacute;rdoba en el mundo tart&eacute;sico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el propio Penco indicaba que su hip&oacute;tesis puede servir, no solo para ampliar la perspectiva sobre los or&iacute;genes de C&oacute;rdoba, sino para reabrir el debate sobre la estructura pol&iacute;tica y territorial de Tarteso, una de las civilizaciones m&aacute;s enigm&aacute;ticas de la Antig&uuml;edad en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fragmento de cerámica protohistórica del Cerro del Tesorillo de Belmez                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/investigador-plantea-si-cordoba-siete-ciudades-tartesicas-mencionadas-justino_1_13084733.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 19:18:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un investigador plantea si Córdoba fue una de las siete ciudades tartésicas mencionadas por Justino]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corduba,historia,Tartesos,Investigación,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Corduba', una de las ciudades más importantes de Tartesos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/patrimonio/corduba-ciudades-importantes-tartesos_1_10413730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a72638d6-193f-4a36-b08c-455830deec98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Corduba&#039;, una de las ciudades más importantes de Tartesos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una publicación divulgada en el congreso 'Tarteso. Nuevas fronteras' señala la importancia de la ciudad del río grande a través de sus minas de cobre, plata y luego oro junto al cauce del Guadiato, como uno de los puntos de contacto más al interior de la Península con la antigua cultura mediterránea</p><p class="subtitle">El yacimiento extremeño del Turuñuelo saca a la luz los primeros rostros humanos de Tarteso</p></div><p class="article-text">
        Hace apenas una d&eacute;cada que cerr&oacute; la &uacute;ltima mina de C&oacute;rdoba, en el Valle del Guadiato. La Ballesta extrajo el carb&oacute;n de una de las &uacute;ltimas grandes vetas de Sierra Morena, un producto tan energ&eacute;tico como contaminante y perjudicial por su efecto invernadero. Fue el final de una actividad, la minerometal&uacute;rgica, que convirti&oacute; a C&oacute;rdoba en una de las ciudades m&aacute;s importantes de toda la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Su excelente salida al mar a trav&eacute;s del r&iacute;o grande, que primero se llam&oacute; Tarteso, luego Betis y ahora Guadalquivir, y su proximidad a unos enormes filones de minerales f&aacute;ciles de extraer, convirtieron a C&oacute;rdoba en una ciudad tremendamente rica, que se sobrepuso a crisis, guerras y demoliciones. Y que en &eacute;poca imperial lleg&oacute; a reconstruirse en m&aacute;rmol tras ser arrasada d&eacute;cadas antes por las legiones de Julio C&eacute;sar. Tal era su riqueza.
    </p><p class="article-text">
        En el marco del IV congreso <em>Tarteso. Nuevas fronteras</em>, un equipo multidisciplinar de la Universidad de C&oacute;rdoba, dirigido por el profesor de Arqueolog&iacute;a Antonio Monterroso Checa, y con Juan Carlos Moreno-Escribano, Massimo Gasparini, Miriam Gonz&aacute;lez Nieto, Jos&eacute; Luis Dom&iacute;nguez Jim&eacute;nez, Agust&iacute;n L&oacute;pez Jim&eacute;nez y Santiago Rodero P&eacute;rez, han expuesto que es precisamente gracias a esas minas del Valle del Guadiato y Los Pedroches que Corduba ya era una de las principales ciudades de Tarteso. No una frontera, como se sospechaba hasta ahora, sino una ciudad principal. El propio t&iacute;tulo del trabajo as&iacute; lo califica: <em>El tarteso aur&iacute;fero de Corduba. Desde el Guadalquivir hacia el Guadiana a trav&eacute;s de Sierra Morena y el Valle del Gudiato</em>.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo se basa, adem&aacute;s, en las excavaciones m&aacute;s antiguas y tambi&eacute;n en las m&aacute;s recientes, tanto en C&oacute;rdoba y la famosa Colina de los Quemados (el lugar donde presuntamente se asent&oacute; la primera Corduba), como en las primeras minas de Sierra Morena y hasta sus yacimientos de contacto con el mundo fenicio de la costa. Uno de los arque&oacute;logos que m&aacute;s investig&oacute; la protohistoria cordobesa es el actual jefe de Arqueolog&iacute;a de la Gerencia de Urbanismo, Juan Murillo. Y el trabajo m&aacute;s reciente en el que se basa este &uacute;ltimo estudio es la excavaci&oacute;n dirigida por Arqueob&eacute;tica para la construcci&oacute;n de un b&uacute;nker junto al hospital Provincial, llevada a cabo por Agust&iacute;n L&oacute;pez.
    </p><h3 class="article-text">La Colina de Los Quemados</h3><p class="article-text">
        La extensi&oacute;n de la ciudad protohist&oacute;rica de Corduba sigue siendo un misterio a d&iacute;a de hoy. La historiograf&iacute;a ha asumido que en la Colina de Los Quemados (actual Ciudad de los Ni&ntilde;os y parte del Parque Cruz Conde) hubo un asentamiento prerromano. Esa colina se levantaba sobre una especie de acantilado ante un Guadalquivir que entonces flu&iacute;a m&aacute;s al norte. Un par de siglos antes de Cristo, Claudio Marcelo traz&oacute; la C&oacute;rdoba actual, su Cardo, su Decumano, su foro, sus murallas. Todo a modo campamento romano. En madera, primero. En piedra y m&aacute;rmol despu&eacute;s del incendio de C&eacute;sar.
    </p><p class="article-text">
        Pero el estudio incide en la importancia que ya tuvo que gozar la Corduba prerromana siglos antes de la llegada de las primeras legiones. Es el momento de Tarteso, una rica civilizaci&oacute;n, en contacto con los fenicios, los comerciantes mediterr&aacute;neos por excelencia que se instalaron en las tres islas de la antigua C&aacute;diz, que construyeron el templo de H&eacute;rcules Melkart, y que intercambiaron y negociaron con todas las tribus y poblaciones del Valle del Guadalquivir.
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                Mapa de Tarteso.                            </span>
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        Los fenicios buscaban de todo, pero al suroeste de la Pen&iacute;nsula ib&eacute;rica llegaron en busca de importantes minerales. Hasta ahora se pensaba que la mayor parte de ellos proced&iacute;an de las minas de la sierra de Huelva. Pero Sierra Morena es una continuidad de monta&ntilde;as y valles conectadas entre s&iacute;. Y el r&iacute;o grande de entonces y ahora la mejor autopista para entrar hasta tierra muy adentro. Y el lugar al que m&aacute;s lejos se pod&iacute;a llegar, en una especie de fondo de cono, es el actual norte de C&oacute;rdoba y suroeste de Ciudad Real.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La tierra de C&oacute;rdoba es una ilustre gran ausente en la reciente construcci&oacute;n de Tarteso&rdquo;, arrancan los arque&oacute;logos. A d&iacute;a de hoy no se puede excavar en La Colina de Los Quemados, considerada como reserva arqueol&oacute;gica. Y el georradar solo va a descubrir lo que hubo despu&eacute;s, un arrabal isl&aacute;mico. Con los trabajos de Juan Murillo y la reciente investigaci&oacute;n del hospital Provincial s&iacute; que &ldquo;se ha podido indagar en el interior de esa Corduba prerromana a&uacute;n tan desconocida&rdquo;. Y ellos &ldquo;nos ha permitido hilvanar, discutir y proponer esta nueva <em>frontera</em> o, mejor, incluir a <em>Corduba</em>, con propiedad, en el mapa del Tarteso central&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Corduba ya tuvo contactos con &ldquo;el mundo exterior&rdquo; desde el Bronce final. Se subraya ahora que la llegada de Roma no hizo otra cosa que super basarse a lo que ya hab&iacute;a, a que C&oacute;rdoba era una ciudad de una importancia capital para la metalurgia. Tanto que los romanos, ya en el siglo II antes de Cristo, dividieron la Pen&iacute;nsula en dos provincias. Y C&oacute;rdoba fue ya capital de una, la Hispania Ulterior. Todas las minas que confiscaron los romanos fueron adscritas tambi&eacute;n a la ciudad de Corduba.
    </p><h3 class="article-text">El platanero de C&eacute;sar</h3><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n arranca analizando el famoso epigrama cordob&eacute;s sobre el platanero que plant&oacute; Julio C&eacute;sar para conmemorar su gran victoria. El texto arranca sin lugar a dudas: &ldquo;<em>En tierras de Tartesos hay una mansi&oacute;n muy conocida / por donde la rica C&oacute;rdoba goza del apacible Betis / donde los rubios vellones se doran gracias al metal nativo / y l&aacute;minas de oro vivo cubren el ganado hesperio&rdquo;.</em> Tartesos o Tarteso. Pero sobre todo el mineral.
    </p><p class="article-text">
        Y se centra en el an&aacute;lisis de los yacimientos arqueol&oacute;gicos que se han hundido hasta los estratos calcol&iacute;ticos, los del Bronce final. Tanto en La Colina de los Quemados como en la reciente excavaci&oacute;n del Hospital Provincial se han encontrado restos desde el Bronce final hasta la &eacute;poca republicana, desde cimientos circulares para viviendas, hasta construcciones ya cuadradas, en las que ha salido material que prueba la importancia econ&oacute;mica de la que debi&oacute; gozar la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Corduba</em> debi&oacute; gestionar por supuesto toda la riqueza agr&iacute;cola que permite un valle tan f&eacute;rtil como es el del r&iacute;o Tarteso. Comunicaciones con todos sitios, hacia las costas, Lusitania y la Meseta hacen su emplazamiento a&uacute;n m&aacute;s relevante. Sin embargo, <em>Corduba</em>, principalmente, debi&oacute; empe&ntilde;arse en producir y sacar los f&eacute;rtiles metales de su territorio serrano v&iacute;a Guadalquivir y v&iacute;a M&aacute;laga. En s&iacute; misma fue un centro de producci&oacute;n metal&uacute;rgica, como se ha constatado. A&uacute;n m&aacute;s all&aacute;, territorialmente, <em>Corduba </em>es el borne, el tap&oacute;n, el final de un <em>embudo</em> que desde La Serena, Alcudia y Los Pedroches se va finalmente cerrando por el Valle del Guadiato y que tiene una &uacute;nica puerta de salida en el desfiladero de Cerro Muriano, en plena ca&iacute;da ya a C&oacute;rdoba. <em>Corduba </em>abre y cierra su tierra y, con ello, Sierra Morena y la llamada tierra de los t&uacute;rdulos. <em>Corduba </em>decide sobre toda esa tierra de trasera, que s&oacute;lo ella, hist&oacute;ricamente, hace crecer, menguar o, tambi&eacute;n, a desaparecer&rdquo;, relatan los profesores. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El territorio de Tarteso de S. Celestino y E. Baquedado en el catálogo de la exposición &#039;Los últimos días de Tarteso&#039;."
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                El territorio de Tarteso de S. Celestino y E. Baquedado en el catálogo de la exposición &#039;Los últimos días de Tarteso&#039;.                            </span>
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        De todas las minas de Sierra Morena, &ldquo;Cerro Muriano y el yacimiento del Cerro de la Coja es, de hecho, el primer gran jal&oacute;n de producci&oacute;n minera desde el Calcol&iacute;tico partiendo de C&oacute;rdoba&rdquo;. Pero se han encontrado grandes sorpresas Guadiato arriba. Este r&iacute;o es manso entre la actual Fuente Obejuna y el embalse de Puente Nuevo. Entonces debi&oacute; ser una v&iacute;a de comunicaci&oacute;n para transportar mineral aguas abajo. Despu&eacute;s, por el desfiladero de Cerro Muriano hasta C&oacute;rdoba, a trav&eacute;s de lo que hoy es el camino Moz&aacute;rabe y antes fue la v&iacute;a romana Corduba-Emerita, probablemente una autopista construida para jubilar la anterior senda tart&eacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Siglos antes de la llegada de los romanos, se explotaban minas. Ah&iacute; est&aacute;n las de la Sierra de Los Santos o La Loba en Fuente Obejuna. Pero es gracias a la sequ&iacute;a de Sierra Boyera y a un objeto que est&aacute; en el museo de Belmez lo que aporta una nueva teor&iacute;a: el hallazgo de un emporio-santuario de origen tart&eacute;sico. Ello se sostiene con los trabajos en una excavaci&oacute;n una vez que se retiraron las aguas del embalse. Y el hallazgo de un pebetero, un <em>thymiaterion, </em>del siglo VIII o VII antes de Cristo, &ldquo;que se sale ciertamente de la norma de todos los pebeteros tart&eacute;sicos e iberos&rdquo;. Es un &uacute;til de liturgia muy similar a los griegos, y parecido a algunos hallados en Siria o en Israel. Pero m&aacute;s parecido a alg&uacute;n ejemplo de los santuarios de Chipre &ldquo;&iacute;ntimamente ligados con la metalurgia&rdquo;. Una especie de lugar en el que santiguar pactos para que puedan seguir extray&eacute;ndose buenos minerales, en un santuario que podr&iacute;a ser una sucursal de alguna ciudad costera y que a su vez enlazar&iacute;a con el Valle del Guadiana, hasta donde tambi&eacute;n llegaba Tarteso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se colma as&iacute; un vac&iacute;o hasta ahora incomprensible en el trasvase de influencias desde el Guadalquivir al Guadiana con este nuevo enclave tart&eacute;sico de Belmez &iacute;ntimamente ligado con la explotaci&oacute;n y comercio de la miner&iacute;a desde el vientre de Sierra Morena al Valle de Guadalquivir y las costas. Quiz&aacute;s un d&iacute;a sabremos si esos dep&oacute;sitos celebrativos y las sucesivas reconstrucciones del sitio corresponden a abandonos sacros intencionados como nos tienen acostumbrados los casos pacenses; con los que Sierra Boyera comparte, a&uacute;n con los escasos datos que hay, inspiraci&oacute;n espacial en funci&oacute;n de la asociaci&oacute;n de almacenes, zona destacada y ritos de culto&rdquo;, concluyen.
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                    alt="Quemaperfumes de inspiración fenio-chipriota del Museo de Belmez"
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            <span class="title">
                Quemaperfumes de inspiración fenio-chipriota del Museo de Belmez                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/patrimonio/corduba-ciudades-importantes-tartesos_1_10413730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Jul 2023 04:00:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Corduba', una de las ciudades más importantes de Tartesos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Arqueología,Tartesos,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Documentan el mayor asentamiento tartésico en el norte de Córdoba previo a Roma]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/patrimonio/documentan-mayor-asentamiento-tartesico-norte-cordoba-previo-roma_1_10218855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68e10ea0-5717-45f7-b3bb-524a7c981d2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Documentan el mayor asentamiento tartésico en el norte de Córdoba previo a Roma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mediante el empleo de algoritmos y tecnología LiDAR, el proyecto ha obtenido ahora una cartografía general de la zona</p></div><p class="article-text">
        El proyecto interdisciplinar Mei-Heritage de la Universidad de C&oacute;rdoba (UCO) ha actualizado el conocimiento sobre la &eacute;poca tart&eacute;sica en el Alto Guadiato, documentando el yacimiento de Los Castillejos-La Loba, ubicado en Fuente Obejuna, como el mayor asentamiento de la comarca antes de Roma.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ha detallado la instituci&oacute;n universitaria en una nota, se cree que es la primera civilizaci&oacute;n de Europa occidental, aunque la falta de registros escritos directos no permite ofrecer demasiadas certezas sobre el origen y desaparici&oacute;n de esta enigm&aacute;tica cultura prehist&oacute;rica. Afincada en el suroeste de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica entre los siglos VIII y IV a.C, Tartessos ha dado pie a un buen n&uacute;mero de hip&oacute;tesis.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto interdisciplinar Mei-Heritage de la UCO, que ha estudiado durante m&aacute;s de seis a&ntilde;os la conexi&oacute;n industrial y productiva entre el Valle del Guadalquivir y el Valle del Guadiana, ha conseguido arrojar un poco de luz sobre esta civilizaci&oacute;n, actualizando el conocimiento de &eacute;poca tart&eacute;sica en el norte de la provincia de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de este trabajo arqueol&oacute;gico, publicado en el 'Congreso Tarteso. Nuevas Fronteras', presentan nueva documentaci&oacute;n cartogr&aacute;fica sobre el yacimiento situado en el entorno del Cerro de Los Castillejos y La Mina de La Loba, en Fuente Obejuna, origen en parte de la posterior Mellaria, y que fue objeto de actividades arqueol&oacute;gicas en los a&ntilde;os 70, 80 y 90.
    </p><p class="article-text">
        Mediante el empleo de algoritmos y tecnolog&iacute;a LiDAR, el proyecto ha obtenido ahora una cartograf&iacute;a general de la zona, un mapa que, seg&uacute;n ha se&ntilde;alado el investigador responsable del trabajo, Antonio Monterroso, &ldquo;deja entrever una trama urbana de construcciones que documentan la zona como el mayor asentamiento prerromano del Guadiato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto recoge tambi&eacute;n los resultados de las excavaciones desarrolladas por la Universidad de C&oacute;rdoba entre 2017 y 2019 en el yacimiento de la presa del embalse de Sierra Boyera. En este sentido, los datos obtenidos y objetos detectados muestran que el lugar funcionaba como un 'emporio-santuario', una zona productiva que acog&iacute;a la llegada de materiales para su procesado y los conectaba con las redes comerciales en direcci&oacute;n al Guadalquivir y Guadiana.
    </p><p class="article-text">
        En esta zona, como era habitual en el mundo antiguo, tambi&eacute;n hab&iacute;a lugar para &ldquo;la celebraci&oacute;n ritual de los actos de compraventa y para auspiciar las alianzas econ&oacute;micas&rdquo;, ha explicado Monterroso, quien ha a&ntilde;adido que la arquitectura, cer&aacute;mica y organizaci&oacute;n del lugar demuestran que era un &ldquo;emplazamiento innovador&rdquo; que comienza su actividad entre los siglos VIII y VII a.C, distinto urban&iacute;sticamente al resto de la arquitectura tart&eacute;sica de la zona e influenciado por los contactos comerciales y culturales con gentes de las costa y valle de Tarteso, como ocurre en otros lugares mineros de Sierra Morena.
    </p><h2 class="article-text">Yacimientos en el norte de la provincia</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, el proyecto ha identificado un nuevo yacimiento en Espiel, actualizando, as&iacute;, el mapa arqueol&oacute;gico de Tartessos en el norte de la provincia. Situado en el entorno del embalse de Puente Nuevo, la investigaci&oacute;n ha detectado en este yacimiento un floreciente foco destinado a aprovechar los recursos mineros, agr&iacute;colas y fluviales del Valle del Guadiato.
    </p><p class="article-text">
        La empresa Arqueob&eacute;tica SL, ha explicado Monterroso, ha colaborado con el proyecto aportando documentaci&oacute;n relativa a las excavaciones realizadas en la zona del Hospital Provincial. Desde ah&iacute;, se ha establecido un itinerario que llega desde C&oacute;rdoba capital hasta la actual divisi&oacute;n administrativa con Badajoz por dos v&iacute;as, el Guadiato y Los Pedroches, completando, as&iacute; &ldquo;el hueco existente entre los yacimientos tart&eacute;sicos del Valle del Guadalquivir y del Guadiana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas comarcas, ha concluido el investigador, &ldquo;hab&iacute;an dejado de ser objeto de desarrollo de proyectos de investigaci&oacute;n en &eacute;poca tart&eacute;sica desde la d&eacute;cada de los 90&rdquo;. Ahora, ha a&ntilde;adido, se ha conseguido &ldquo;incorporar esta parte de la provincia C&oacute;rdoba al mapa de Tarteso y llenar, as&iacute;, &rdquo;un vac&iacute;o que ha durado demasiado tiempo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, adem&aacute;s, permite una mejor comprensi&oacute;n de la posterior organizaci&oacute;n romana de esta comarca en funci&oacute;n de la asignaci&oacute;n de los enormes filones mineros y de las v&iacute;as de comunicaci&oacute;n ya establecidas a la jurisdicci&oacute;n de C&oacute;rdoba que arrancan en esta etapa tart&eacute;sica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cultura/patrimonio/documentan-mayor-asentamiento-tartesico-norte-cordoba-previo-roma_1_10218855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 May 2023 08:40:31 +0000]]></pubDate>
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