<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Cordópolis - juan XXIII]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/juan-xxiii/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - juan XXIII]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://cordopolis.eldiario.es/rss/category/tag/1046092" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La Córdoba que baila recupera la Córdoba que luchó]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/cordoba-baila-recupera-cordoba-lucho_1_11302252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecbab30f-75e3-4054-b240-87407099b69b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Córdoba que baila recupera la Córdoba que luchó"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un trabajo de investigación recupera el papel protagonista del Círculo Juan XXIII en la clandestinidad cristiano marxista de los años 60</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hay bailes que es mejor hacer en la calle&rdquo;. &Eacute;sa es la &uacute;ltima frase que se escucha en el documental &ldquo;C&iacute;rculo Juan XXIII, 60 a&ntilde;os de cultura y lucha&rdquo;, de Francisco Javier L&oacute;pez y&nbsp;&nbsp;Julio Montejo. La dice el hist&oacute;rico activista Jos&eacute; Balm&oacute;n Castell, uno de los fundadores del C&iacute;rculo Cultural Juan XXIII -&ldquo;el Juan&rdquo;- reivindicando la necesidad del asociacionismo de la clase trabajadora, aunque aceptando la popularidad de las actividades m&aacute;s &ldquo;festivas&rdquo; o culturales del espacio de activismo m&aacute;s antiguo de la ciudad de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        El documental es en realidad uno de los resultados divulgativos del trabajo historiogr&aacute;fico del investigador predoctoral de la Universidad de C&oacute;rdoba Francisco Javier L&oacute;pez, que ha abierto una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n sobre los movimientos cristianomarxistas de la clandestinidad en C&oacute;rdoba durante la Dictadura fascista y los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n a la Democracia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El documental, presentado ayer en la Filmoteca de Andaluc&iacute;a en un acto organizado por la Unidad de Cultura Cient&iacute;fica y de la Innovaci&oacute;n de la UCO, repasa los sesenta a&ntilde;os de actividad del &ldquo;Juan&rdquo; a trav&eacute;s de los testimonios de quienes lo han mantenido vivo &ldquo;y en permanente transformaci&oacute;n&rdquo;, como se&ntilde;ala L&oacute;pez, que en el transcurso del coloquio posterior a la proyecci&oacute;n explic&oacute; las diferentes etapas identificadas en la trayectoria del C&iacute;rculo Cultural, desde su fundaci&oacute;n por las &eacute;lites intelectuales cristianas y marxistas hasta los movimientos obreros de los a&ntilde;os noventa, pasando por la &ldquo;di&aacute;spora&rdquo; de los militantes de partidos de izquierda tras las primeras elecciones democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la escasa media hora de duraci&oacute;n del documental, son varios los testimonios que insisten en subrayar el valor de los movimientos culturales, sociales e ideol&oacute;gicos asociados al espacio abierto que ha inspirado a otros como el Centro Luciana Centeno o el Centro Rey Heredia. Voces que insisten en separar al &ldquo;Juan&rdquo; de partidos pol&iacute;ticos y de la fiesta en la que muchos -la C&oacute;rdoba que baila-&nbsp;&nbsp;reconocen al &ldquo;Juan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su investigaci&oacute;n, Francisco Javier L&oacute;pez ha trabajado en identificar a los protagonistas del pensamiento cristianomarxista de mitad del siglo XX en la ciudad de C&oacute;rdoba, logrando recuperar la memoria de la Revista Praxis, fundada por Jos&eacute; Aumente Baena, y uno de los principales &oacute;rganos de difusi&oacute;n de aquellas ideas emancipadoras. Como resultado de este trabajo, UCOpress ha editado un estudio cr&iacute;tico de la revista, firmado por el propio Francisco Javier L&oacute;pez y el investigador Javier Alcalde y que ser&aacute; presentado este viernes 20 de abril a las 13.00 en la Feria del Libro de C&oacute;rdoba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/cordoba-baila-recupera-cordoba-lucho_1_11302252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Apr 2024 07:45:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ecbab30f-75e3-4054-b240-87407099b69b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="125679" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ecbab30f-75e3-4054-b240-87407099b69b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="125679" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Córdoba que baila recupera la Córdoba que luchó]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ecbab30f-75e3-4054-b240-87407099b69b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,juan XXIII,Universidad de Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un destello de luz en medio de la oscuridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/destello-luz-medio-oscuridad_1_10119425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36f6f71f-10a8-446c-8e45-a2bd75377ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un destello de luz en medio de la oscuridad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Círculo Cultural Juan XXIII fue la única plataforma político y cultural que desafió en Córdoba la represión en los años crudos de la dictadura franquista y ahora cumple 60 años de su fundación</p></div><p class="article-text">
        Doce a&ntilde;os antes de la muerte del dictador, cuando en Espa&ntilde;a los exiliados se contaban por miles y las c&aacute;rceles estaban plagadas de presos pol&iacute;ticos, un peque&ntilde;o rayo de luz se encendi&oacute; en C&oacute;rdoba. Al amparo de la enc&iacute;clica <a href="https://www.vatican.va/content/john-xxiii/es/encyclicals/documents/hf_j-xxiii_enc_11041963_pacem.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pacem in Terris</a> del Papa Juan XXIII, que sacudi&oacute; los cimientos tradicionales de la Iglesia, un pu&ntilde;ado de intelectuales cristianos decidieron sentarse a reflexionar sobre el mundo. El grup&uacute;sculo empez&oacute; a reunirse discretamente en la Ermita de la Alegr&iacute;a, a pocos metros del Gran Teatro, y acab&oacute; convirti&eacute;ndose en la nave nodriza de toda la oposici&oacute;n clandestina antifranquista.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://cordobapedia.wikanda.es/wiki/C%C3%ADrculo_Cultural_Juan_XXIII" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cordobapedia</a> ofrece una fecha fundacional del C&iacute;rculo Cultural Juan XXIII: 20 de diciembre de 1963. De la docena de personas que participaron en aquel c&oacute;nclave subversivo no queda apenas nadie con vida. La primera reuni&oacute;n del colectivo se produjo en el chal&eacute; de Luis Valverde, ingeniero de Electromec&aacute;nicas. As&iacute; lo recuerda uno de sus participantes, <a href="https://cordobapedia.wikanda.es/wiki/Antonio_Zurita_de_Juli%C3%A1n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Zurita</a>, en las memorias que public&oacute; en 2014, un a&ntilde;o antes de su fallecimiento. &ldquo;El inspirador del Juan XXIII fue Pepe Aumente, que ya hab&iacute;a puesto en marcha la revista Praxis&rdquo;, rememora quien fuera teniente de alcalde del primer Ayuntamiento democr&aacute;tico tras la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        La memoria de Zurita alcanza a identificar algunos nombres de aquel encuentro ya hist&oacute;rico: adem&aacute;s de Aumente, participaron Pilar Garc&iacute;a Entrecanales, Fernando &Aacute;lvarez, Salvador Linares, Fernando Atienza, Joaqu&iacute;n Mart&iacute;nez Bjorkman, Balbino Povedano, Soledad Ca&ntilde;izares y Rafael Saraz&aacute;. En la primera reuni&oacute;n se eligi&oacute; al presidente. Pepe Aumente, psiquiatra e ide&oacute;logo a&ntilde;os despu&eacute;s del andalucismo, era, en l&oacute;gica, la persona indicada para asumir la responsabilidad. Pero declin&oacute; por su natural tendencia a la introspecci&oacute;n y a huir del escaparate p&uacute;blico. En su lugar, fue elegido Luis Valverde. Otra reuni&oacute;n en casa de Povedano, poco m&aacute;s tarde, perfil&oacute; la elaboraci&oacute;n de los estatutos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf6a607f-ab97-42ea-9016-8b7202d0dfdf_source-aspect-ratio_50p_1070909.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf6a607f-ab97-42ea-9016-8b7202d0dfdf_source-aspect-ratio_50p_1070909.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf6a607f-ab97-42ea-9016-8b7202d0dfdf_source-aspect-ratio_75p_1070909.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf6a607f-ab97-42ea-9016-8b7202d0dfdf_source-aspect-ratio_75p_1070909.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf6a607f-ab97-42ea-9016-8b7202d0dfdf_source-aspect-ratio_default_1070909.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf6a607f-ab97-42ea-9016-8b7202d0dfdf_source-aspect-ratio_default_1070909.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bf6a607f-ab97-42ea-9016-8b7202d0dfdf_source-aspect-ratio_default_1070909.jpg"
                    alt="Tarjetas de actividades del Círculo Juan XXIII en los años ochenta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tarjetas de actividades del Círculo Juan XXIII en los años ochenta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las primeras reuniones tuvieron lugar en la Ermita de la Alegr&iacute;a. En una sala austera se congregaban algunas tardes para debatir cuestiones sociales y examinar la cruda realidad circundante. En 1969, se trasladaron a una casa-patio propiedad del abogado Benito G&aacute;lvez, en la calle Romero Barros. En pocos a&ntilde;os, el Juan XXIII pas&oacute; de 30 a m&aacute;s de 1.000 socios y se convirti&oacute; en una &ldquo;palanca de agitaci&oacute;n sociopol&iacute;tica&rdquo;, que logr&oacute; sortear milagrosamente la represiva maquinaria de un r&eacute;gimen liberticida.
    </p><p class="article-text">
        Ya a finales de los sesenta y principios de los setenta, junto a los socios fundadores de inspiraci&oacute;n cristiana se fueron incorporando miembros de los grupos clandestinos m&aacute;s activos en aquellos a&ntilde;os, principalmente del PCE y CC.OO. Y se desarroll&oacute; una agenda pol&iacute;tica y cultural de gran calado, verdaderamente in&eacute;dita para una capital de provincias. Por el Juan XXIII pasaron entonces intelectuales desconocidos en la Espa&ntilde;a de los sesenta, que a&ntilde;os despu&eacute;s protagonizaron los episodios m&aacute;s c&eacute;lebres de la transici&oacute;n democr&aacute;tica: Felipe Gonz&aacute;lez, Alfonso Guerra, Joaqu&iacute;n Ruiz Jim&eacute;nez, Gregorio Peces Barba, Fernando Claud&iacute;n, Enrique Tierno Galv&aacute;n, Alejandro Rojas Marcos, &Oacute;scar Alzaga o Alfonso Carlos Com&iacute;n. La conferencia de Marcelino Camacho, ya a principios de los setenta, desbord&oacute; todas las previsiones y los organizadores tuvieron que sacar altavoces a la calle para que cientos de personas siguieran las palabras del carism&aacute;tico l&iacute;der sindical.
    </p><p class="article-text">
        To&ntilde;i Pastor fue secretaria del abogado Rafael Saraz&aacute; durante 37 a&ntilde;os. Y a&uacute;n recuerda cuando iba a la antigua estaci&oacute;n de tren con su coche particular para recoger a los conferenciantes del Juan XXIII. &ldquo;Ten&iacute;a un Seiscientos y Rafael me dec&iacute;a que con ese coche nadie sospechar&iacute;a&rdquo;, asegura delante de un caf&eacute; con leche en la plaza de Costasol. Aquellos eran otros tiempos. Los conferenciantes no cobraban ni un duro por sus charlas, conscientes de la precariedad econ&oacute;mica general y en atenci&oacute;n a un compromiso &eacute;tico que ten&iacute;a m&aacute;s que ver con la &ldquo;causa&rdquo; antifranquista que con una actividad meramente profesional.
    </p><p class="article-text">
        La primera noticia del Juan XXIII la tuvo por boca de Rafael Saraz&aacute;, jurista cristiano de base y conocido militante de izquierdas de C&oacute;rdoba. A Saraz&aacute; y a su mujer, Luisa Jimena, los conoc&iacute;a desde la juventud. Con 29 a&ntilde;os entr&oacute; en su despacho como secretaria y all&iacute; se jubil&oacute; muchos a&ntilde;os despu&eacute;s. Era el a&ntilde;o 1968 y no tard&oacute; mucho en comprender la verdadera naturaleza de un Estado que vulneraba los derechos humanos un d&iacute;a s&iacute; y el otro tambi&eacute;n. Fue con ocasi&oacute;n de la detenci&oacute;n de un grupo de militantes comunistas en Posadas. &ldquo;No llevar&iacute;a ni tres meses en el despacho. Yo antes no sab&iacute;a nada. Hab&iacute;a sido educada en un colegio de monjas y no ten&iacute;a conciencia pol&iacute;tica&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/175d6346-0c74-4726-9d48-fa8535fb0080_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/175d6346-0c74-4726-9d48-fa8535fb0080_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/175d6346-0c74-4726-9d48-fa8535fb0080_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/175d6346-0c74-4726-9d48-fa8535fb0080_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/175d6346-0c74-4726-9d48-fa8535fb0080_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/175d6346-0c74-4726-9d48-fa8535fb0080_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/175d6346-0c74-4726-9d48-fa8535fb0080_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tarjeta de felicitación del Círculo Juan XXIII por la capacidad de lucha del pueblo en el proceso autonómico andaluz"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tarjeta de felicitación del Círculo Juan XXIII por la capacidad de lucha del pueblo en el proceso autonómico andaluz                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Llevaron a los detenidos a la Comisar&iacute;a de Polic&iacute;a y, poco despu&eacute;s, los trasladaron a Madrid para ser juzgados en el funesto Tribunal de Orden P&uacute;blico (TOP). Rafael Saraz&aacute; era su defensor. Le dieron el sumario y solo tres d&iacute;as para estudiarlo. En aquellos a&ntilde;os no hab&iacute;a fotocopiadoras. Subray&oacute; los p&aacute;rrafos que le interesaban y se los pas&oacute; a la secretaria. Le dijo: &ldquo;T&aacute;pate los o&iacute;dos y copia esto que he se&ntilde;alado&rdquo;. To&ntilde;i Pastor ley&oacute; aquellas l&iacute;neas y se dio de bruces con la descarnada realidad. Los acusados hab&iacute;an sido colgados del techo, golpeados con gomas de butano y sometidos a toda suerte de torturas. Uno de ellos hab&iacute;a perdido el t&iacute;mpano. &ldquo;Cuando termin&eacute; de escribir, me tuve que salir al pasillo. Llegu&eacute; a casa como pude y entonces me di cuenta de que hab&iacute;a vivido ajena a todas esas barbaridades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        To&ntilde;i Pastor se desplaz&oacute; a Madrid con Rafael Saraz&aacute; para asistir al juicio. Todos los acusados fueron condenados por militar en un partido clandestino. Los juicios del TOP eran una pantomima que violaba los derechos a la defensa m&aacute;s elementales. &ldquo;Cada vez que iba a hablar Rafael sonaba una campanilla&rdquo;, asegura. Las redadas se suced&iacute;an con demasiada frecuencia y el despacho de Rafael Saraz&aacute; era un hervidero de sindicalistas y subversivos que llamaban a su puerta en busca de ayuda. &ldquo;Rafael era una persona se&ntilde;alada y muy conocida, aunque la Polic&iacute;a nunca entr&oacute; en el despacho, que yo recuerde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        To&ntilde;i Pastor fue dos o tres veces a la Ermita de la Alegr&iacute;a, donde se fraguaba aquel c&oacute;nclave de so&ntilde;adores que tuvieron la temeridad de luchar contra un muro de granito. &ldquo;Era un grupo de reflexi&oacute;n. Habl&aacute;bamos del Papa Juan XXIII y de cuestiones sociales. Luego se convirti&oacute; en refugio de los partidos y los sindicatos clandestinos&rdquo;. El milagro incomprensible fue que el r&eacute;gimen no clausurara nunca aquel nido de agitadores. Eso s&iacute;: todas las actividades deb&iacute;an pasar el filtro de la censura y algunas de ellas fueron suspendidas. De hecho, en cada conferencia se presentaban dos polic&iacute;as de la Brigada Pol&iacute;tico Social de paisano, a quienes los organizadores ced&iacute;an amablemente dos sillas para que tomaran asiento con su correspondiente cartelito: &ldquo;Delegado gubernativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que no se atrevieron a cerrar el Juan XXIII porque las cabezas de la asociaci&oacute;n eran gente conocida y de peso en C&oacute;rdoba. Por all&iacute; estaban a diario Castilla del Pino, Pepe Aumente, Rafael Saraz&aacute;, Jaime Loring, Mart&iacute;nez Bjorkman o Paco Natera. No se atrevieron&rdquo;, aduce la que fuera tambi&eacute;n durante a&ntilde;os miembro de la junta directiva. Despu&eacute;s de Valverde, desfilaron por la presidencia Rafael Saraz&aacute;, Balbino Povedano, Pepe Aumente, Joaqu&iacute;n Mart&iacute;nez Bjorkman y Pepa Villafaina, la primera mujer al frente del C&iacute;rculo Cultural.
    </p><p class="article-text">
        Antonio Luque fue el primer secretario personal de Julio Anguita cuando conquist&oacute; el Ayuntamiento de C&oacute;rdoba en 1979. Procedente de los grupos cristianos de base, contact&oacute; con el Juan XXIII en el a&ntilde;o 1969. A&uacute;n recuerda c&oacute;mo imprim&iacute;a las tarjetas de los actos en la librer&iacute;a &Aacute;gora, donde trabaj&oacute; junto a Fernando &Aacute;lvarez durante a&ntilde;os. &ldquo;All&iacute; organiz&aacute;bamos toda la infraestructura y d&aacute;bamos de alta a los socios. Hubo una &eacute;poca en que todas las semanas se apuntaban dos o tres nuevos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a una programaci&oacute;n estable, con actos quincenales, aunque la casa-patio abr&iacute;a a diario. &ldquo;En el Juan XXIII se cre&oacute; la gran fusi&oacute;n de la pol&iacute;tica con la sociedad&rdquo;, declara Antonio Luque. &ldquo;Todo el mundo hablaba de lo que quer&iacute;a, pero hab&iacute;a que tener cuidado para que no se convirtiera en el centro de ilegalidades. No pod&iacute;as jugar con bromas de dejar octavillas ni papeles comprometedores en la sede. Toda la gente que se mov&iacute;a pol&iacute;ticamente estaba all&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los albores de la transici&oacute;n, el movimiento LGTBI, con la popular Paquera al frente, encontr&oacute; en el Juan XXIII un espacio para defender sus derechos. La junta directiva le cedi&oacute; una sala en la primera planta y, de vez en cuando, organizaban eventos p&uacute;blicos. Uno de ellos fue prohibido por orden gubernamental. &ldquo;Lleg&oacute; la polic&iacute;a y dijo que no se pod&iacute;a presentar la obra de teatro. No entend&iacute;amos la raz&oacute;n de la censura, pero l&oacute;gicamente la acatamos. En su lugar, hicimos un coloquio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Francisco Ferrero, destacado dirigente de CC.OO en los noventa, se hizo socio en la segunda mitad de los sesenta. Apenas ten&iacute;a 17 a&ntilde;os y ya era un activo militante sindical de Electromec&aacute;nicas. &ldquo;Yo llegu&eacute; al Juan XXIII poco despu&eacute;s de incorporarme a la escuela de aprendices, que es donde tom&eacute; contacto con los grupos comunistas. Deb&iacute;a ser el a&ntilde;o 66&rdquo;, afirma. La fundaci&oacute;n de CC.OO. en C&oacute;rdoba est&aacute; &iacute;ntimamente relacionada con el C&iacute;rculo Cultural. &ldquo;Sirvi&oacute; en esos a&ntilde;os como espacio de contactos. All&iacute; nos reun&iacute;amos muchas veces con Paco Acosta y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Saborido" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eduardo Saborido</a>. Fue una pieza fundamental para la formaci&oacute;n del sindicato&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dbbcbe6-e785-4aac-83d3-b4b30dd668ab_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dbbcbe6-e785-4aac-83d3-b4b30dd668ab_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dbbcbe6-e785-4aac-83d3-b4b30dd668ab_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dbbcbe6-e785-4aac-83d3-b4b30dd668ab_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dbbcbe6-e785-4aac-83d3-b4b30dd668ab_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dbbcbe6-e785-4aac-83d3-b4b30dd668ab_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8dbbcbe6-e785-4aac-83d3-b4b30dd668ab_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Reunión del alcalde Manuel Pérez con integrantes del Círculo Cultural Juan XXIII en 1995"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Reunión del alcalde Manuel Pérez con integrantes del Círculo Cultural Juan XXIII en 1995                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En marzo de 1970, Pepe Aumente explic&oacute; a Diario C&oacute;rdoba el impulso que anim&oacute; la creaci&oacute;n del Juan XXIII. &ldquo;Naci&oacute; ante la necesidad que sent&iacute;amos un grupo de cordobeses de tomar conciencia, dialogar y participar en los problemas de nuestro tiempo y nuestra circunstancia&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Nunca pretendi&oacute; ser una asociaci&oacute;n confesional. Lo &uacute;nico que nos ha unido es el com&uacute;n deseo de plantearnos problemas sociales, religiosos, filos&oacute;ficos y, por qu&eacute; no decirlo, hasta pol&iacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El periodista le inquiri&oacute; sobre la percepci&oacute;n social que apuntaba al C&iacute;rculo Cultural como un &ldquo;foco de cr&iacute;tica casi subversiva&rdquo;. Aumente esquiv&oacute; la pregunta con sagacidad. &ldquo;Posiblemente se deba a la poca costumbre y lo ins&oacute;lito que supone la presencia y la actividad de un C&iacute;rculo que se atreve a discutir libremente los problemas. No intentamos hacer pol&iacute;tica&rdquo;, zanj&oacute;. L&oacute;gicamente no era verdad. De hecho, pocos a&ntilde;os despu&eacute;s, en las elecciones municipales de 1979, trece de los veintisiete concejales que lograron el acta eran socios del Juan XXIII.
    </p><p class="article-text">
        Examinada en perspectiva, aquella fue una experiencia ins&oacute;lita en el &aacute;mbito andaluz. La &uacute;nica que mantuvo encendido un rayo de luz en medio de la densa oscuridad de la dictadura. En una de las misiones que Rafael Saraz&aacute; encarg&oacute; a su secretaria, To&ntilde;i Pastor fue a recoger en su ya m&iacute;tico Seiscientos a uno de los clientes del despacho a la c&aacute;rcel para llevarlo a la estaci&oacute;n de tren. Se trataba de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Onaindia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Onaind&iacute;a</a>, preso de ETA, que pronto se reinsert&oacute; y acab&oacute; sus d&iacute;as en el PSOE. Era el mes de mayo. El escu&aacute;lido joven se sent&oacute; junto a la conductora y enfilaron camino de la estaci&oacute;n. Cuando atravesaban C&oacute;rdoba, Onaind&iacute;a le pregunt&oacute;: &iquest;&ldquo;Qu&eacute; olor es este?&rdquo;. &ldquo;Es el olor del azahar&rdquo;, t&iacute;pico de la primavera cordobesa, le respondi&oacute; To&ntilde;i Pastor. Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando el horror del franquismo ya se hab&iacute;a esfumado, Rafael Saraz&aacute; llam&oacute; a su secretaria al despacho. Cuando lleg&oacute;, el abogado le mostr&oacute; un libro y le dijo: &ldquo;Mira, Mario Onaind&iacute;a habla de ti&rdquo;. Eran las memorias del pol&iacute;tico vasco, cuyo ejemplar le acababa de enviar por correo. To&ntilde;i Pastor se acerc&oacute;, cogi&oacute; el libro y ley&oacute; la l&iacute;nea que le se&ntilde;alaba Saraz&aacute;. Dec&iacute;a as&iacute;: &ldquo;Para m&iacute;, la libertad tiene olor a azahar&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a9c6a2-825e-4c4d-9bf2-5b6c5b170c39_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a9c6a2-825e-4c4d-9bf2-5b6c5b170c39_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a9c6a2-825e-4c4d-9bf2-5b6c5b170c39_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a9c6a2-825e-4c4d-9bf2-5b6c5b170c39_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a9c6a2-825e-4c4d-9bf2-5b6c5b170c39_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a9c6a2-825e-4c4d-9bf2-5b6c5b170c39_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e0a9c6a2-825e-4c4d-9bf2-5b6c5b170c39_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="50 aniversario del Círculo Juan XXIII"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                50 aniversario del Círculo Juan XXIII                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aristóteles Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/destello-luz-medio-oscuridad_1_10119425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Apr 2023 04:00:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/36f6f71f-10a8-446c-8e45-a2bd75377ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="99529" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/36f6f71f-10a8-446c-8e45-a2bd75377ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="99529" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un destello de luz en medio de la oscuridad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/36f6f71f-10a8-446c-8e45-a2bd75377ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,juan XXIII,reportaje]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
