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    <title><![CDATA[Cordópolis - Herminio Trigo]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/herminio-trigo/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Herminio Trigo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La Córdoba que lloró y celebró la muerte de Franco: “Teníamos una botella de champán fría para cuando lo anunciaran”]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/cordoba-lloro-celebro-muerte-franco-teniamos-botella-champan-fria-anunciaran_1_12780285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69954315-4089-4cf3-8200-3ac7c5491da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1160y178.jpg" width="1200" height="675" alt="La Córdoba que lloró y celebró la muerte de Franco: “Teníamos una botella de champán fría para cuando lo anunciaran”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Herminio Trigo, Manuel García Parody y Cristina Bendala recuerdan cómo vivieron el 20 de noviembre de 1975 y los días posteriores a la muerte del dictador en una Córdoba y en una Andalucía donde hubo tanto llantos como sonrisas</p></div><p class="article-text">
        Los d&iacute;as previos a la muerte del dictador Francisco Franco, el historiador cordob&eacute;s Manuel Garc&iacute;a Parody, entonces profesor en Sevilla, andaba muy pendiente del delicad&iacute;simo estado de salud del caudillo. Pero, claro, no era una tarea f&aacute;cil escudri&ntilde;ar la gravedad del enfermo a trav&eacute;s de los partes m&eacute;dicos oficiales, cuya redacci&oacute;n &mdash;llena de t&eacute;rminos cl&iacute;nicos, intervenciones sucesivas y un deterioro casi diario&mdash; generaba m&aacute;s dudas que certezas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo hablaba con amigos m&eacute;dicos para que me explicaran lo que significaban aquellos partes&rdquo;, cuenta el historiador en una charla con <em>Cord&oacute;polis </em>a cuenta de sus memorias sobre el hecho hist&oacute;rico del que se cumplen este jueves 50 a&ntilde;os. Garc&iacute;a Parody, como buen escritor, prefiere arrancar con el pr&oacute;logo: &ldquo;Cada vez que sal&iacute;a un parte nuevo, mis amigos m&eacute;dicos me dec&iacute;an que el cuerpo de Franco era un aut&eacute;ntico caos cl&iacute;nico, un organismo que se manten&iacute;a por pura inercia. Sab&iacute;as que estaba entrando en las &uacute;ltimas horas, aunque el r&eacute;gimen intentara transmitir serenidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas horas terminaron, seg&uacute;n el relato oficial -pues leyendas hay varias- en la madrugada del 20 de noviembre de 1975. En el Hospital de La Paz, en Madrid, el dictador mor&iacute;a tras intensas jornadas de intervenciones quir&uacute;rgicas y transfusiones en vano. Y en C&oacute;rdoba, a cientos de kil&oacute;metros, la ciudad viv&iacute;a entre el miedo, la incertidumbre y una expectaci&oacute;n contenida que, seg&uacute;n qui&eacute;n lo cuente, desemboc&oacute; en l&aacute;grimas&hellip; o en brindis.
    </p><p class="article-text">
        Herminio Trigo, entonces un joven profesor y militante antifranquista que a&ntilde;os despu&eacute;s ser&iacute;a alcalde de C&oacute;rdoba, recuerda que d&iacute;as antes hab&iacute;a vivido un momento inc&oacute;modo en una casa de Cazorla junto a Julio Anguita. &ldquo;En la televisi&oacute;n anunciaban que Franco estaba muy mal. Y la gente que all&iacute; hab&iacute;a, empez&oacute; a quejarse y a lamentar la situaci&oacute;n. Nosotros, nos miramos y guardamos silencio&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Manifestación a favor de Franco en Las Tendillas en octubre de 1975.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La manifestaci&oacute;n pro-Franco de octubre de 1975 </strong></h2><p class="article-text">
        Para cuando, unos d&iacute;as despu&eacute;s, ya en su casa, la noticia era la muerte del dictador, Trigo ten&iacute;a la botella de champ&aacute;n preparada, bien fr&iacute;a. &ldquo;Todo el mundo sab&iacute;a que iba a pasar de un d&iacute;a para otro&rdquo;, recuerda sobre aquel momento en el que la televisi&oacute;n interrumpi&oacute; la programaci&oacute;n y la foto del dictador apareci&oacute; en pantalla. El sonido de la botella de champ&aacute;n son&oacute; como un disparo, pero no de los que, durante tanto tiempo, hab&iacute;an atemorizado a los espa&ntilde;oles. &ldquo;Hab&iacute;amos sufrido persecuci&oacute;n por reclamar libertad. Aquello fue quitar el tap&oacute;n para desaguar la piscina de la dictadura&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todos los cordobeses celebraron la noticia. En muchos hogares de C&oacute;rdoba hubo l&aacute;grimas y duelo. No solo en la zona noble, tambi&eacute;n en los barrios obreros. De hecho, apenas un mes antes del 25 de noviembre, miles de cordobeses hab&iacute;an abarrotado la plaza de Las Tendillas en apoyo al dictador, toda una demostraci&oacute;n de fuerza en la que estuvo presente Antonio Alarc&oacute;n Constant, el &uacute;ltimo regidor del r&eacute;gimen, que el mismo d&iacute;a de la muerte del Caudillo, hab&iacute;a acudido a una entrega de premios, seg&uacute;n recogen las im&aacute;genes del Archivo Municipal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos espa&ntilde;oles sintieron que se mor&iacute;a el hombre que hab&iacute;a sido el centro de su vida&rdquo;, recuerda Garc&iacute;a Parody. &ldquo;Otros brindaron. Yo no hice ni una cosa ni otra. Lo &uacute;nico que pens&eacute; es que Espa&ntilde;a ten&iacute;a que ser distinta&rdquo;. El historiador, que entonces daba clases en Sevilla, recuerda, eso s&iacute;, que la sensaci&oacute;n dominante era la de estar viviendo un momento hist&oacute;rico irrepetible.
    </p><p class="article-text">
        Cristina Bendala, que a&ntilde;os despu&eacute;s se convertir&iacute;a en la primera concejala del Ayuntamiento de C&oacute;rdoba en las elecciones democr&aacute;ticas de 1979, recuerda con una mezcla de emoci&oacute;n y v&eacute;rtigo el amanecer del 20 de noviembre. Reconoce que la memoria se le mezcla a veces con otros hitos &mdash;como la legalizaci&oacute;n del Partido Comunista&mdash; porque fueron a&ntilde;os vividos &ldquo;a una intensidad que hoy cuesta imaginar&rdquo;. Pero el recuerdo de aquella madrugada se acaba imponiendo.
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                Llegada de los restos mortales del jefe de Estado, Francisco Franco, desde el Palacio Real al Valle de los Caidos para ser enterrado                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Celebraciones, pero de puertas adentro</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Mis amigos y yo llev&aacute;bamos mucho tiempo preparados para ese momento&rdquo;, cuenta. &ldquo;Sab&iacute;amos que, en cuanto muriera, todo se paralizar&iacute;a. Que habr&iacute;a un d&iacute;a sin trabajo, un d&iacute;a suspendido en el aire. As&iacute; que hab&iacute;amos quedado en irnos todos a Cazalla de la Sierra, donde ten&iacute;amos una casita perfecta. All&iacute; nos junt&aacute;bamos siempre, con los ni&ntilde;os peque&ntilde;os correteando por todas partes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, cuando todo parec&iacute;a listo para que saltara la noticia, ella y su marido cargaron el coche con botellas de champ&aacute;n y an&iacute;s, como tantos otros espa&ntilde;oles que vaciaron las estanter&iacute;as de las tiendas esperando una celebraci&oacute;n que llevaba a&ntilde;os contenida. &ldquo;Cuando llegamos era muy temprano, y el pueblo estaba extra&ntilde;amente silencioso. Hab&iacute;a mucha gente asustada. Hab&iacute;a miedo, un miedo parecido al de cuando empezamos a ir a los pueblos con los m&iacute;tines ya en democracia: se notaba en la mirada de la gente&rdquo;, rememora sobre una jornada en la que ella y sus amigos se reunieron en un peque&ntilde;o bar del pueblo, una casa vieja con vigas bajas donde sol&iacute;an desayunar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era un sitio diminuto, casi clandestino. All&iacute; metimos a todos los ni&ntilde;os en una mesa, abrimos las botellas y estuvimos celebr&aacute;ndolo mientras escuch&aacute;bamos la televisi&oacute;n, que estaba encendida en la barra. No puedo evitar emocionarme todav&iacute;a cuando lo recuerdo&rdquo;, comenta, antes de reconocer que la euforia ten&iacute;a un reverso. &ldquo;A todos nos daba coraje que Franco muriera en la cama, tan tranquilamente. Nos parec&iacute;a injusto, como si faltara algo. Pero tambi&eacute;n sab&iacute;amos que aquello era imprescindible para que pudiera empezar una transici&oacute;n real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s v&iacute;vido para Bendala es el momento en que su cu&ntilde;ado se levant&oacute; y habl&oacute; con los ni&ntilde;os y les explic&oacute; lo que estaba pasando. &ldquo;Les dijo que quiz&aacute; no pas&aacute;bamos tanto tiempo con ellos porque viv&iacute;amos volcados en ese proceso pol&iacute;tico. Pero que todo lo que hac&iacute;amos era por su futuro, para que ellos crecieran en un pa&iacute;s distinto. Me emocion&oacute; much&iacute;simo. Todos sent&iacute;amos de verdad que est&aacute;bamos viviendo el principio de un cambio hist&oacute;rico&rdquo;.
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                Franco saluda a El Cordobés en 1970.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El </strong><em><strong>statu quo</strong></em></h2><p class="article-text">
        Los peri&oacute;dicos de la &eacute;poca, sin embargo, estaban forzosamente obligados a mostrar que el<em> statu quo </em>segu&iacute;a vivo y coleando, pese a la muerte del todopoderoso l&iacute;der<em>.</em> El <em>Diario C&oacute;rdoba</em> del d&iacute;a siguiente a la muerte del dictador titulaba a toda plana: &ldquo;La obra de Franco y su aliento en el coraz&oacute;n del pueblo&rdquo;. En sus p&aacute;ginas, anunciaba honores militares, su entierro en el Valle de los Ca&iacute;dos y la proclamaci&oacute;n inmediata del nuevo rey. Debajo, una gran fotograf&iacute;a de Arias Navarro, jefe del Gobierno, con aquella frase inolvidable: &ldquo;Espa&ntilde;oles&hellip; Franco ha muerto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s ciego era el semanario <em>El Egabrense,</em> que abr&iacute;a su edici&oacute;n del d&iacute;a 22 con un solemne titular: &ldquo;R&eacute;quiem&rdquo;. Su editorial, firmado por Jos&eacute; J. Delgado, apelaba a &ldquo;los buenos espa&ntilde;oles&rdquo;, aseguraba que &ldquo;el coraz&oacute;n de Espa&ntilde;a ha quedado roto de dolor&rdquo; y llamaba a &ldquo;apretar filas en torno al Pr&iacute;ncipe de Espa&ntilde;a&rdquo;, presentado como heredero natural del Caudillo. Era el tono oficial de aquellos d&iacute;as: liturgia, resignaci&oacute;n y un mensaje pol&iacute;tico n&iacute;tido.
    </p><p class="article-text">
        Eso explica que, en C&oacute;rdoba, las calles no estallaran en j&uacute;bilo. &ldquo;Yo no sal&iacute;. Era de noche, ten&iacute;a mis hijos peque&ntilde;os en casa y, aunque Franco hubiera muerto, la dictadura segu&iacute;a intacta&rdquo;, explica Trigo. &ldquo;No sab&iacute;amos qui&eacute;n iba a dar el siguiente paso, ni qu&eacute; fuerza ten&iacute;a cada bando. Hab&iacute;a respeto&hellip; y miedo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese temor se palpaba en el ambiente. El aparato del r&eacute;gimen continuaba en pie: gobernadores civiles, polic&iacute;a, militares. Todo segu&iacute;a funcionando como si la muerte del dictador fuera apenas un detalle biol&oacute;gico. &ldquo;La polic&iacute;a del d&iacute;a siguiente era la misma que apaleaba a obreros y estudiantes&rdquo;, se&ntilde;ala Garc&iacute;a Parody. En el Ej&eacute;rcito, a&ntilde;ade, &ldquo;la mayor&iacute;a era franquista; el ruido de sables era real&rdquo;. Esa convicci&oacute;n, la de que el poder de Franco era tan absoluto que nadie pod&iacute;a ocuparlo completamente, aliment&oacute; d&iacute;as de incertidumbre, pero al final se convirti&oacute; en la grieta por la que se col&oacute; la esperanza.
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                    alt="MMisa &quot;corpore insepulto&quot; por el jefe del Estado, Francisco Franco, en el Palacio de El Pardo"
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                MMisa &quot;corpore insepulto&quot; por el jefe del Estado, Francisco Franco, en el Palacio de El Pardo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El d&iacute;a despu&eacute;s: sonrisas y cautelas</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, la oposici&oacute;n democr&aacute;tica viv&iacute;a asfixiada. &ldquo;Ser acusado de pertenecer a un partido ilegal pod&iacute;a significar tortura y hasta veinte a&ntilde;os de c&aacute;rcel&rdquo;, recuerda el historiador. &ldquo;Moverse en la clandestinidad era heroico&rdquo;. El sindicato Comisiones Obreras, infiltrado en el sindicato vertical, era el alma de la resistencia, especialmente en C&oacute;rdoba, junto al ilegalizado Partido Comunista, en el que militaban Herminio Trigo y Julio Anguita.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Trigo recuerda que, a la ma&ntilde;ana siguiente al anuncio, los corrillos cordobeses estaban m&aacute;s aliviados que euf&oacute;ricos: &ldquo;Nos reunimos con sonrisas de oreja a oreja. Pero tambi&eacute;n con prudencia. Arias Navarro segu&iacute;a al mando y no sab&iacute;amos hacia d&oacute;nde ir&iacute;a el pa&iacute;s&rdquo;. Lo que s&iacute; se aceler&oacute; fue la efervescencia pol&iacute;tica en las calles. Manifestaciones, carreras delante de la polic&iacute;a, saltos de un punto a otro para esquivar las cargas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a vac&iacute;o de poder. Cada gobernador civil interpretaba la situaci&oacute;n como quer&iacute;a. En C&oacute;rdoba no fue tan brutal como en otros sitios, pero cuando hab&iacute;a manifestaci&oacute;n, mandaban la fuerza p&uacute;blica con la porra. Ten&iacute;as que salir corriendo&rdquo;, recuerda el expol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, en las aulas y los espacios culturales, la vigilancia segu&iacute;a siendo estricta. Garc&iacute;a Parody narra un episodio que ilustra la atm&oacute;sfera. No mucho antes de morir Franco, el estado de excepci&oacute;n hab&iacute;a aumentado a&uacute;n m&aacute;s la represi&oacute;n. &Eacute;l daba clase en Sevilla, y el temario de aquel d&iacute;a era sobre movimientos obreros. &ldquo;Les dije a mis alumnos que estudiaran el tema en el libro, que yo no lo explicar&iacute;a. No quer&iacute;a que nadie dijera que estaba haciendo propaganda subversiva&rdquo;. A&ntilde;os despu&eacute;s, mientras andaba por la capital hispalense, un antiguo estudiante le abord&oacute; solo para recordarle aquella decisi&oacute;n. &ldquo;Nos impresion&oacute; &mdash;recuerda que le dijo&mdash; porque no sab&iacute;amos hasta qu&eacute; punto no se pod&iacute;a decir nada&rdquo;.
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                Visita de Adolfo Suárez a Córdoba.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una ciudad partida entre dos emociones</strong></h2><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba, como Andaluc&iacute;a y como Espa&ntilde;a, vivi&oacute; dividida esa madrugada y los meses venideros. Para unos, Franco era la figura paterna del r&eacute;gimen; para otros, el s&iacute;mbolo de la falta de libertad. Entre l&aacute;grimas y brindis, la ciudad amaneci&oacute; el 25 de noviembre de 1975 envuelta en la sensaci&oacute;n de haber cruzado un umbral hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie sab&iacute;a c&oacute;mo iba a acabar &mdash;recuerda Trigo&mdash;. Pero sab&iacute;amos que el r&eacute;gimen deb&iacute;a desaparecer&rdquo;. Lo que nadie esperaba era que el encargado de pilotar el cambio fuera el joven Adolfo Su&aacute;rez, un falangista del que desconfiaban tanto los franquistas inmovilistas como la oposici&oacute;n. &ldquo;La sorpresa fue enorme cuando empez&oacute; a desmontar el sistema franquista&rdquo;, subraya el exalcalde.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Con la muerte de Franco comenz&oacute; un movimiento democr&aacute;tico que ahora se ve inexorable, pero que, en aquel momento, desataba m&aacute;s interrogantes que respuestas. En lo que todos coinciden es que se vivi&oacute; con una ilusi&oacute;n que fue capaz de imponerse al miedo. Bendala, por ejemplo, recuerda que, al regresar a C&oacute;rdoba, el tel&eacute;fono no par&oacute; de sonar. Los amigos de Sevilla, la familia, los compa&ntilde;eros de militancia. Todos compart&iacute;an la sensaci&oacute;n de estar entrando en una &eacute;poca nueva.
    </p><p class="article-text">
        Pero, con el paso de los a&ntilde;os, Bendala ha terminado formul&aacute;ndose una pregunta inc&oacute;moda: &ldquo;&Eacute;ramos j&oacute;venes, y aquello nos absorbi&oacute; tanto que quiz&aacute; no lo supimos transmitir bien a nuestros hijos. Ellos lo vieron, claro, pero no lo entendieron como lo vivimos nosotros. Y hoy pienso que qu&eacute; poco les hemos ense&ntilde;ado de aquellos tiempos. Nosotros fuimos protagonistas de un cambio hist&oacute;rico&hellip; y, sin embargo, no contamos lo suficiente c&oacute;mo se vivi&oacute;, c&oacute;mo se pele&oacute; y lo que cost&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con esa reflexi&oacute;n, Bendala concluye: &ldquo;Lo que pas&oacute; entonces no se explic&oacute; bien a las siguientes generaciones. Y eso se nota mejor que nunca hoy&rdquo;. Y dice hoy remarcando la entonaci&oacute;n. Dice hoy porque, 50 a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de dictador, hay voces en la generaci&oacute;n de los nietos de Bendala, Garc&iacute;a Parody y Trigo se atreven a decir en alto, desde la total ignorancia, que con Franco se viv&iacute;a mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/cordoba-lloro-celebro-muerte-franco-teniamos-botella-champan-fria-anunciaran_1_12780285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Nov 2025 19:01:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Córdoba que lloró y celebró la muerte de Franco: “Teníamos una botella de champán fría para cuando lo anunciaran”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franco,Córdoba,historia,dictadura,Herminio Trigo,PCE,CCOO,franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Herminio Trigo: “Ahora tenemos la inteligencia artificial, pero en algunos aspectos estamos totalmente anclados”]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/herminio-trigo-ahora-inteligencia-artificial-aspectos-totalmente-anclados_1_12730397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16057c6c-877e-4425-9b2a-ef5b56329a12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Herminio Trigo: “Ahora tenemos la inteligencia artificial, pero en algunos aspectos estamos totalmente anclados”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exalcalde acaba de publicar 'Hicimos Córdoba', un libro que recopila algunos de sus artículos publicados en medios de comunicación en las últimas dos décadas y que muestran temas vigentes ayer y hoy</p></div><p class="article-text">
        Cuenta Herminio Trigo -alcalde de C&oacute;rdoba entre 1986 y 1995-, que en la presentaci&oacute;n de <em>Hicimos C&oacute;rdoba </em>en la reciente Feria del Libro ley&oacute; un fragmento de un art&iacute;culo sobre Palestina. Era de 2004, pero si no lo hubiera precisado, &ldquo;pod&iacute;a ser perfectamente de ayer&rdquo;. Esa actualidad de temas enquistados, esa permanencia de asuntos, en la ciudad y a otros niveles, se deja ver en la recopilaci&oacute;n de art&iacute;culos que Trigo ha seleccionado para componer este &uacute;ltimo libro, donde tomar perspectiva sobre la realidad y dar a conocer a las nuevas generaciones esa historia reciente a trav&eacute;s de sus opiniones.
    </p><p class="article-text">
        <em>Hicimos C&oacute;rdoba</em> (editorial Utop&iacute;a) re&uacute;ne una selecci&oacute;n de textos publicados por el exalcalde desde 2002 en medios como <em>El Pa&iacute;s, Expansi&oacute;n, Nueva Tribuna, El Plural, Diario C&oacute;rdoba </em>o <em>Radio C&oacute;rdoba</em> y tambi&eacute;n en <a href="http://www.herminiotrigo.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su propio blog personal</a>, hasta art&iacute;culos de este mismo a&ntilde;o 2025, como <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/mezquita-catedral-peligro_132_12528487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo sobre el incendio de la Mezquita en Cord&oacute;polis</a>. En ellos aborda diversos temas, la mayor&iacute;a relacionados con C&oacute;rdoba, pero tambi&eacute;n en otros &aacute;mbitos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el libro hay mucho sobre el final de Cajasur, tambi&eacute;n sobre la Mezquita Catedral y su gesti&oacute;n, sobre la ciudad, el urbanismo... pero tambi&eacute;n toco temas como la justicia, la izquierda, la memoria democr&aacute;tica o Palestina&rdquo;, explica en una conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico. &ldquo;Me ha costado m&aacute;s la selecci&oacute;n de los art&iacute;culos que la creaci&oacute;n&rdquo;, dice para mostrar que muchos otros asuntos se han tenido que quedar fuera del libro: &ldquo;He renunciado a temas como Catalu&ntilde;a o el PSOE&rdquo;, sobre los que tambi&eacute;n tiene textos de opini&oacute;n escritos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Herminio Trigo, con su último libro                            </span>
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        En la cabeza de Herminio Trigo hac&iacute;a un tiempo que rondaba la idea de poder publicar un libro con sus art&iacute;culos. Lo propuso a la editorial, esta acept&oacute; y puso el t&iacute;tulo, y se hizo realidad. &ldquo;Fundamentalmente, ten&iacute;a dos ideas que me estaban empujando a hacerlo. Por un lado, muchas de mis opiniones publicadas son de actualidad. Yo las rele&iacute;a <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">y me daba cuenta de que se pod&iacute;an perfectamente encajar en la actualidad ahora mismo. Y, en segundo lugar, creo que tambi&eacute;n es necesario que las nuevas generaciones conozcan estos temas, o mi opini&oacute;n sobre estos temas, que eran candentes y alguno siguen candentes, por desgracia&rdquo;, como el caso de la situaci&oacute;n en Palestina.</span>
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El mundo no evoluciona tan r&aacute;pido en algunos aspectos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Esa actualidad de lo que hace tantos a&ntilde;os ya tambi&eacute;n nos ense&ntilde;a que el mundo no evoluciona tan r&aacute;pidamente en algunos aspectos&rdquo;, se&ntilde;ala Trigo. &iquest;Hemos aprendido algo en este tiempo?, cabe preguntarse. &ldquo;S&iacute;, ahora estamos con la inteligencia artificial y eso va a suponer la transformaci&oacute;n de la sociedad entera, pero en algunos aspectos estamos totalmente anclados&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        Anclados a un pasado que sigue siendo actualidad. &ldquo;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Sobre pol&iacute;tica, por ejemplo, sobre la derecha, la izquierda....te das cuenta de que algunas veces, si no ponemos nombres propios, los textos pueden ser de ayer mismo. La diferencia es que habla de Casado en vez de Feij&oacute;o, pero el tema es el mismo actualmente&rdquo;. &ldquo;Esa permanencia de actitudes y problemas en la sociedad, cansa un poco, pero lleva muchos a&ntilde;os&rdquo;, constata el exalcalde.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En ese camino de ida y vuelta al pasado reciente y a la actualidad a trav&eacute;s de sus art&iacute;culos, Trigo pone otro ejemplo en el panorama pol&iacute;tico. &ldquo;La democracia que tenemos, aunque la conseguimos traer una generaci&oacute;n a cambio de la dictadura, fue de alguna manera de forma consentida por el r&eacute;gimen franquista. De hecho, el rey puesto por Franco sigui&oacute; en la democracia&rdquo;, recuerda. &ldquo;Ahora vemos el resurgir de la ultraderecha, de Vox, pero siempre ha estado ah&iacute;. Ha estado en el PP, hace unos a&ntilde;os que se desgaj&oacute;, Santiago Abascal militaba en el PP y como &eacute;l otros muchos m&aacute;s. Por tanto, no han evolucionado tanto las cosas. Esa permanencia de actitudes pol&iacute;ticas lo muestra&rdquo;.</span>
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            <span class="title">
                Herminio Trigo, con su último libro                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ldquo;En C&oacute;rdoba hemos ido para atr&aacute;s, no se avanza&rdquo;</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Y centr&aacute;ndose en los temas que toca sobre el &aacute;mbito m&aacute;s cercano, sobre C&oacute;rdoba, la ciudad que gobern&oacute;, el exalcalde cree que &ldquo;va a ser muy ilustrativo conocer mi idea sobre la ciudad que se hizo. Si eso lo trasladas a la actualidad en C&oacute;rdoba, te das cuenta de que hemos ido para atr&aacute;s, no se avanza&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo de ello pone la limpieza de la ciudad. &ldquo;Se ha deteriorado mucho el cuidado de la ciudad. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">C&oacute;rdoba, que era una ciudad limpia por excelencia, ahora es una pena. Algo que se pele&oacute; y se consigui&oacute; ser mod&eacute;lico, ahora ver la ciudad es penoso&rdquo;. Y tambi&eacute;n la gesti&oacute;n de la cultura: &ldquo;La cultura ahora es espect&aacute;culo&rdquo;, y pone como ejemplo la evoluci&oacute;n del Festival de la Guitarra, los nombres propios que ven&iacute;an a la ciudad hace un tiempo y los de ahora, &ldquo;haciendo un festival de m&uacute;sica en paralelo, adem&aacute;s. Ha habido un deterioro grande en ese campo&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">No me gusta como est&aacute; ahora la ciudad, pero soy un ciudadano sin responsabilidad&rdquo;, admite quien a&ntilde;os atr&aacute;s estuvo al frente del Ayuntamiento y guarda esa experiencia. &iquest;Le han consultado otros alcaldes y alcaldesas por esa experiencia? &ldquo;La experiencia de los que hemos estado en puestos de responsabilidad pol&iacute;tica debe servir para el que venga, pero no es el caso en C&oacute;rdoba&rdquo; -responde-, aunque hubo una excepci&oacute;n: &ldquo;Isabel Ambrosio s&iacute; me llam&oacute; en dos ocasiones, pero nadie m&aacute;s. Nadie m&aacute;s ha requerido de mi experiencia de nueve a&ntilde;os como alcalde y seis como teniente de alcalde&rdquo;.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/herminio-trigo-ahora-inteligencia-artificial-aspectos-totalmente-anclados_1_12730397.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 19:01:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Herminio Trigo: “Ahora tenemos la inteligencia artificial, pero en algunos aspectos estamos totalmente anclados”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Herminio Trigo,libro,sociedad,Política,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se cierra una ventana de la cultura]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cierra-ventana-cultura_132_12286198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a48b872-6447-4b02-b609-ab87295162ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se cierra una ventana de la cultura"></p><p class="article-text">
        Una librer&iacute;a, <em>La Rep&uacute;blica de las Letras</em>, anuncia su cierre para final de mayo. Su apertura hace ya diez a&ntilde;os supuso una novedad. Su hermoso nombre ya lo era y adem&aacute;s de libros&nbsp;ofrec&iacute;a tambi&eacute;n un servicio de cafeter&iacute;a y bar, se pod&iacute;an&nbsp;hojear los libros al mismo tiempo que se pod&iacute;a tomar&nbsp;un caf&eacute; o un refresco. Tambi&eacute;n se prodig&oacute; en la presentaci&oacute;n de libros,&nbsp;recuerdo que aqu&iacute; estuvo&nbsp;Josep Borrell con su &uacute;ltimo libro. Es decir, a&ntilde;adi&oacute; una serie de atractivos que ampliaban el concepto tradicional que ten&iacute;amos de una tienda de libros.
    </p><p class="article-text">
        Hace pocos d&iacute;as se publicaba tambi&eacute;n el cierre en Salamanca de una librer&iacute;a tradicional para hacer pisos tur&iacute;sticos. &iquest;Cu&aacute;ntas m&aacute;s se cerrar&aacute;n sin que tengamos conocimiento de ello? No puedo evitar sentir una sensaci&oacute;n de tristeza y fracaso cuando cierra una librer&iacute;a.&nbsp;Doy por sentado que el inter&eacute;s por la lectura de libros nunca ha sido una preferencia para la mayor&iacute;a de la gente. A esto se une el cambio que ha sufrido&nbsp;una sociedad que en gran parte est&aacute; abandonando la costumbre de comprar directamente en las tiendas y lo ha sustituido por la compra <em>on line,</em>&nbsp;que casi ha acabado con el comercio de proximidad. 
    </p><p class="article-text">
        Para la mayor&iacute;a, la compra de un libro no tiene prioridad no es necesario como pueden ser unos zapatos o una prenda de vestir, pero comprarlo requiere la misma liturgia que cualquier otro producto. Para comprar lo mejor es ir a una tienda ver modelos y calidades, prob&aacute;rselos y elegir el que m&aacute;s nos convenza. Comprar en una librer&iacute;a supone ver los libros que tienen expuestos,&nbsp;elegir al autor o el tema, leer la contraportada y al final decidirnos por uno o dos, eso requiere que le dediquemos un tiempo. Este&nbsp;rito es el que se pierde cuando desaparece una librer&iacute;a y para nuestra desgracia nos estamos quedando sin esa posibilidad los que a&uacute;n disfrutamos inform&aacute;ndonos, aprendiendo&nbsp;o relaj&aacute;ndonos con la lectura de un libro.
    </p><p class="article-text">
        Hoy se editan&nbsp;m&aacute;s libros que nunca, las editoriales se han multiplicado, los libros se anuncian en los medios de comunicaci&oacute;n. Estos son signos de que leemos muchos libros, el 65% de la poblaci&oacute;n lee en sus ratos libres, sin embargo las librer&iacute;as est&aacute;n desapareciendo. Hoy todo se anuncia y se compra por internet, as&iacute; convertimos en mil millonarios a gente como Jeff Bezos y arruinamos a los peque&ntilde;os comerciantes.&nbsp;Es m&aacute;s c&oacute;modo y te lo sirven en tu casa, no te tienes que&nbsp;molestar en ir a la tienda.
    </p><p class="article-text">
        En esta nueva sociedad a la que nos han conducido, est&aacute;n triunfando aquellos que quieren tenernos controlados y para ello nos facilitan al m&aacute;ximo las comodidades para que nos movamos lo menos posible.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Peter Thiel (Milmillonario fundador de PayPal e ide&oacute;logo del trumpismo)&nbsp;&ldquo;Yo no creo que la libertad y la democracia sean compatibles&rdquo;. Esta es la filosof&iacute;a que impregna la nueva Administraci&oacute;n de mil millonarios que gobierna el coraz&oacute;n del imperio. Lleva raz&oacute;n, &ldquo;su&rdquo; libertad y la democracia no son compatibles, por tanto, es preciso inmovilizar a la ciudadan&iacute;a e &ldquo;instruirla&rdquo; en c&oacute;mo&nbsp;&nbsp;tiene que pensar, actuar y votar. Para ello controlan los nuevos sistemas de comunicaci&oacute;n y al mismo tiempo hacen m&aacute;s c&oacute;moda la vida del ciudadano, y procuran que no se levante del sof&aacute;. En esa tarea llevan actuando hace tiempo con la implantaci&oacute;n de publicidad, redes y plataformas,&nbsp;con lo que han conseguido el objetivo de alcanzar &ldquo;su&rdquo; libertad que les ha hecho muy ricos y&nbsp;adem&aacute;s alcanzar el poder pol&iacute;tico de la primera potencia mundial.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto en nuestra ciudad se cierra otra ventana de &ldquo;nuestra&rdquo; libertad.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a resiste&nbsp;<em>la Luque</em>, el d&iacute;a que tambi&eacute;n cierre habr&aacute; cambiado todo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Herminio Trigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cierra-ventana-cultura_132_12286198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 May 2025 18:19:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se cierra una ventana de la cultura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,librería,libro,Herminio Trigo,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin cuartel]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cuartel_132_10845584.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abe39ef1-3201-4cab-8560-bf0f596fe51a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin cuartel"></p><p class="article-text">
        El presidente del PP, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, ha declarado p&uacute;blica y solemnemente que la guerra que viene manteniendo contra el &ldquo;usurpador de la Moncloa&rdquo;, a partir de ahora ser&aacute; sin cuartel. El t&eacute;rmino sin cuartel lo utiliza en las guerras quien va ganando y significa que no se hacen prisioneros, que no hay tregua hasta la derrota total del enemigo.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hay que constatar es algo que se ha hartado de pregonar: &eacute;l fue quien gan&oacute; las elecciones. Pedro S&aacute;nchez le usurp&oacute; el poder, por tanto su lucha es leg&iacute;tima frente a quien le ha robado de forma espuria la presidencia del Gobierno, ali&aacute;ndose con rojos, terroristas y antiespa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        La segunda reflexi&oacute;n a la que nos lleva su guerrera declaraci&oacute;n es que hasta ahora todo lo que ha dicho y hecho no es nada comparado con lo que va a hacer a partir de ahora. Desconocemos qu&eacute; m&aacute;s puede hacer que no haya hecho ya. Ha colmado de insultos y descalificaciones al residente, se ha posicionado en contra de todas las propuestas que conten&iacute;a la pr&oacute;rroga del plan de medidas anticrisis que el Gobierno ha llevado al Parlamento para su aprobaci&oacute;n, ha votado en contra de la subida de las pensiones, del incremento del salario m&iacute;nimo, de mantener las rebajas del transporte a los j&oacute;venes, prorrogar la rebaja del IVA en los productos b&aacute;sicos, y de mantener el impuesto temporal a la banca, las energ&eacute;ticas y las grandes fortunas, entre otras medidas. Es decir, decisiones pol&iacute;ticas que act&uacute;an en beneficio de los espa&ntilde;oles. Si todas esas pol&iacute;ticas van encaminadas a luchar contra la desigualdad y el PP vota en contra, quiere decir que de estar en el Gobierno, Feij&oacute;o no las hubiera tomado, ni hubiera subido las pensiones, ni el salario m&iacute;nimo, ni rebajado el IVA&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Votar en contra de todo lo que proponga el Gobierno sin tener en cuenta si beneficia o no a los espa&ntilde;oles, solo por odio al presidente, no debe ser la actitud del l&iacute;der de un partido pol&iacute;tico, cuya labor es presentar alternativas a lo que propone el Gobierno. Por desgracia esto se ha convertido en una actitud normal, dado el grado de crispaci&oacute;n que se ha creado y que han fomentado entre la poblaci&oacute;n. A partir de ahora, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s radicalidad puede adoptar? Descarto que recurra a la violencia. Considero que esta derecha es democr&aacute;tica, al menos est&aacute; obligada a aparentarlo, aunque no ha descalificado como merece el apaleamiento de un mu&ntilde;eco que quer&iacute;a representar a S&aacute;nchez protagonizado por sus socios.
    </p><p class="article-text">
        El presidente del PP deber&iacute;a analizar las circunstancias que le han impedido llegar a la Moncloa porque la culpa no la tiene Pedro S&aacute;nchez, sino su fracaso en la b&uacute;squeda de alianzas para conseguirlo. Tiene un problema muy serio: la realidad electoral le dice que sin la ayuda de Vox no puede alcanzar el poder, pero esta ayuda es insuficiente, tal y como se ha demostrado en las pasadas elecciones. Y precisamente esta alianza con la extrema derecha provoca el rechazo del resto de las fuerzas pol&iacute;ticas del arco parlamentario que le pod&iacute;an ayudar y, adem&aacute;s moviliza, a la izquierda para impedir que Abascal sea vicepresidente. Su alianza con Vox le pasa como dice la canci&oacute;n &ldquo;Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio&rdquo;. Ese debe ser el problema sobre el que ten&iacute;a que trabajar Feij&oacute;o. Es muy dudoso y arriesgado acercar sus propuestas, cada vez m&aacute;s, a las de la extrema derecha, como hace la presidenta de la Comunidad de Madrid, que le marca el camino. Desgastar a S&aacute;nchez de forma implacable (sin cuartel) no produce el efecto que desea mientras las pol&iacute;ticas del Gobierno sigan siendo &uacute;tiles y contin&uacute;en favoreciendo a la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        El resultado electoral ha dado la clave de la gobernabilidad a los independentistas de Junts, que van a lo suyo y la gobernabilidad de Espa&ntilde;a les importa poco, pero menos que darle el poder a los integristas de la extrema derecha que han apostado por ilegalizarlos. En esta realidad, el Gobierno tiene la tarea de guardar un equilibrio en el alambre, pero su estrategia est&aacute; clara: conseguir avances sociales aunque tenga que buscar votos &ldquo;debajo de las piedras&rdquo;. Si se para, pierde y perdemos todos.
    </p><p class="article-text">
        Los votantes de izquierda deben reflexionar sobre esta situaci&oacute;n nada f&aacute;cil y entender que la &uacute;nica manera de conseguir logros laborales y sociales es mantener a este Gobierno. Esto exige priorizar este objetivo sobre todos los dem&aacute;s, guardarse las discrepancias que leg&iacute;timamente se puedan tener y defender a ultranza la labor de este Gobierno para que nos dure cuatro a&ntilde;os, a ser posible. Si esto se consigue, se producir&aacute; un avance muy importante en las condiciones de vida de muchos espa&ntilde;oles. Si la guerra sin cuartel logra su objetivo, ya sabemos lo que nos espera.
    </p><p class="article-text">
        Guardo el suicidio de Podemos para otra ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Herminio Trigo, exalcalde de C&oacute;rdoba</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Herminio Trigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/cuartel_132_10845584.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jan 2024 04:45:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin cuartel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Feijóo,PP,opinión,Herminio Trigo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ideología y economía]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/ideologia-economia_132_9889946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/931ab1dd-205e-486e-a766-73259252d212_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ideología y economía"></p><p class="article-text">
        La presencia de Pedro S&aacute;nchez en el Foro Econ&oacute;mico Mundial de Davos, al que acuden los principales representantes del poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico del mundo, ha tenido efectos muy importantes. El primero ha sido su intervenci&oacute;n denunciando que el Sistema no es justo porque provoca un aumento importante de la desigualdad, ha criticado duramente los beneficios multimillonarios de las grandes multinacionales, ha criticado que se tolere la existencia de los para&iacute;sos fiscales, ha indicado que hay que priorizar el bienestar de la gente, que la movilidad social se ha estancado, que hace falta arbitrar medidas econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas para cambiar esta situaci&oacute;n y que no recaiga todo el peso de la crisis sobre las clases m&aacute;s desfavorecidas.
    </p><p class="article-text">
        Estas afirmaciones, que puede rubricar cualquier persona con sentido com&uacute;n y que no est&eacute; envenenada por el odio, est&aacute;n dichas desde la realidad de su aplicaci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Efectivamente no ha sido una bonita declaraci&oacute;n de principios para quedar bien ante los ojos del mundo, aqu&iacute; estamos viviendo ese esfuerzo que se est&aacute; haciendo por luchar contra la desigualdad, con ayudas a las clases m&aacute;s necesitadas y subiendo impuestos a las mas favorecidas. Esto es una realidad que no se puede negar y que est&aacute; siendo reconocida a nivel internacional. En segundo lugar el presidente del Foro, el conservador noruego Borge Brende, ha felicitado p&uacute;blicamente a Pedro S&aacute;nchez por las pol&iacute;ticas que aplica en Espa&ntilde;a que est&aacute;n siendo un ejemplo a seguir. Tambi&eacute;n ha dicho que&nbsp;es una voz imprescindible para Europa,&nbsp;que su gobierno ha demostrado que se puede conseguir una recuperaci&oacute;n del crecimiento, incluso en &eacute;pocas dif&iacute;ciles, gracias a las reformas que est&aacute; realizando, como la&nbsp;<strong>reforma laboral</strong>, que han llevado a uno de los crecimientos m&aacute;s fuertes de Europa.&nbsp;Este reconocimiento a la pol&iacute;tica de nuestro Gobierno dice mucho de la orientaci&oacute;n que le est&aacute; dando a sus pol&iacute;ticas y su preocupaci&oacute;n por los m&aacute;s necesitados.&nbsp;Hac&iacute;a mucho tiempo que no me sent&iacute;a bien representado en el plano internacional y orgulloso de ser espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        La derecha espa&ntilde;ola, cuando cito a la derecha me refiero a la econ&oacute;mica, medi&aacute;tica, eclesi&aacute;stica y jur&iacute;dica, la pol&iacute;tica es su mero representante. Pues bien, esta derecha ha intentado por todos los medios a su alcance echar por tierra las medidas econ&oacute;micas del Gobierno y desprestigiarlo a nivel europeo, presentando propuestas en sus instituciones para que se castigue a Espa&ntilde;a y se impida que reciba los fondos europeos next generation. Sin duda no es su Espa&ntilde;a, la suya es de los que piensan como ellos. Todos los dem&aacute;s no somos de Espa&ntilde;a. La respuesta de las instituciones europeas siempre ha sido no hacerles caso. Ahora vuelven a la carga con las leyes de sedici&oacute;n y malversaci&oacute;n, aprobadas recientemente por las Cortes espa&ntilde;olas, que han denunciado en el Parlamento europeo, con id&eacute;ntica respuesta.
    </p><p class="article-text">
        La visita de Macron y su gobierno a la cumbre de Barcelona ha vuelto a poner de manifiesto la importante presencia de Espa&ntilde;a en el contexto europeo. El acuerdo alcanzado entre Francia y Espa&ntilde;a es de la m&aacute;xima altura que se ha alcanzado entre dos gobiernos europeos. Por cierto, esta reuni&oacute;n ha puesto de manifiesto tambi&eacute;n la debilidad y divisi&oacute;n del movimiento independentista catal&aacute;n, igualmente fruto de la estrategia llevada a cabo por el Gobierno. No soy capaz de adivinar lo que dir&aacute;n a partir de julio cuando Espa&ntilde;a presida la UE con Pedro S&aacute;nchez a la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        El reconocimiento&nbsp;a las pol&iacute;ticas del Gobierno en Davos&nbsp;ha puesto de manifiesto un giro importante por parte del poder econ&oacute;mico. Su disposici&oacute;n a trabajar en paliar la desigualdad social, se presenta como una importante novedad, m&aacute;xime cuando procede de las filas de los poderosos. Naturalmente cabe pensar que no lo hacen porque su moral se escandalice de la situaci&oacute;n. Han analizado que el camino emprendido que lleva a una situaci&oacute;n social cada vez m&aacute;s pronunciada de desigualdad, fruto de su avaricia, les conduce a disminuir su cuenta de resultados. No se puede arreba&ntilde;ar el dinero de la gente hasta la &uacute;ltima moneda, hay que dejar la posibilidad de que consuman. Si no lo hacen o disminuye el consumo ostensiblemente el sistema no funciona bien para ellos. Supongo que algunos habr&aacute;n conocido lo que public&oacute; hace a&ntilde;os el fil&oacute;sofo brit&aacute;nico John Gray y que titulaba &ldquo;Carlos Marx ten&iacute;a raz&oacute;n&rdquo;. Se refer&iacute;a a la definici&oacute;n que el fil&oacute;sofo alem&aacute;n hac&iacute;a sobre la naturaleza inestable del capitalismo con subidas y bajadas permanentes y que colapsar&iacute;a porque tiende a destruir su propia base social. Por eso han cambiado su estrategia, por eso han marcado que el camino a seguir es el que ha emprendido en Gobierno espa&ntilde;ol. A ver si la derecha espa&ntilde;ola aprende de una vez&nbsp;de la europea y la imita.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas que el Gobierno est&aacute; tomando, no son radicales ni revolucionarias, no est&aacute;n destinadas a destruir el Sistema. Al contrario est&aacute;n destinadas a salvarlo. &iexcl;Es la socialdemocracia, est&uacute;pido!&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Herminio Trigo, Blogópolis Opinión]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-blog-del-lector/ideologia-economia_132_9889946.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Jan 2023 04:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ideología y economía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,Herminio Trigo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Memorias de un alcalde de Córdoba: Herminio Trigo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/local/memorias-alcalde-cordoba-herminio-trigo_1_9131346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/378af4ba-494e-4222-8a6d-63fc92b382eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Memorias de un alcalde de Córdoba: Herminio Trigo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Almuzara publica las memorias de quien fue regidor entre 1986 y 1995 y mano derecha de Julio Anguita en la primera Corporación tras el franquismo, que analiza desde su punto de vista cómo fue la transformación democrática de la ciudad en aquellos años en los que todo estaba por hacer</p></div><p class="article-text">
        Herminio Trigo fue alcalde de C&oacute;rdoba entre 1986 y 1995. Antes, fue la mano derecha de Julio Anguita, cuando &eacute;ste se convirti&oacute; en el primer alcalde del PCE en una capital de provincia de Espa&ntilde;a. Desde Capitulares, Trigo asisti&oacute; y comand&oacute; la &ldquo;transformaci&oacute;n democr&aacute;tica&rdquo; de una ciudad que a finales de los setenta se despertaba de cuarenta a&ntilde;os de franquismo y en la que estaba todo por hacer en el Ayuntamiento. La editorial Almuzara acaba de editar <em>Herminio Trigo. Memorias pol&iacute;ticas</em>, un libro llamado a ser clave para entender un periodo fundamental en la historia de la ciudad de C&oacute;rdoba, escrito en primera persona por quien ostent&oacute; el bast&oacute;n de mando.
    </p><p class="article-text">
        Las memorias de Herminio Trigo tienen dos momentos clave, como si fueran un principio y un final, aunque el exalcalde ha querido centrarse mucho en el durante. El principio tiene que ver con la llegada de la democracia. &ldquo;Llevaba mucho tiempo pensando que las nuevas generaciones, los menores de 40 a&ntilde;os, no conocieron la dictadura ni c&oacute;mo la generaci&oacute;n de mayores trajo la democracia y lo que supuso para las ciudades&rdquo;, explica, y&eacute;ndose al principio. &ldquo;Cuando van por los sitios, pasean por la ciudad, y ven las cosas que hay, creen que siempre han estado ah&iacute;. Y no, ha habido que hacerlas&rdquo;, arranca.
    </p><p class="article-text">
        El final es muy importante para un Herminio Trigo que avanza que lo que escribe &ldquo;no le va a gustar a nadie, ni al PP, ni al PSOE, ni a Izquierda Unida&rdquo;. Trigo fue alcalde &ldquo;hasta que me echaron&rdquo;. Una condena en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de mandato por una contrataci&oacute;n le llev&oacute; a dimitir. &ldquo;Lo cuento con pormenores. El libro puede despertar animadversi&oacute;n&rdquo;, reconoce. &ldquo;Cuento lo que pas&oacute;. Lo documento. Tuve que luchar contra todos. Me toc&oacute; y ya est&aacute;. Eso se resolvi&oacute; ech&aacute;ndome, claro&rdquo;, lamenta un alcalde que reconoce que estuvo a&ntilde;os sin poder pasar ni tan siquiera por la calle Capitulares.
    </p><p class="article-text">
        Pero las memorias aluden mucho al durante, a ese periodo de casi dos d&eacute;cadas en el que &ldquo;estaba todo por hacer&rdquo; y en el que &ldquo;cambi&oacute; la ciudad&rdquo;. Una de esas cosas que las nuevas generaciones pueden pensar que siempre estuvo ah&iacute; es el Plan Renfe. C&oacute;rdoba era una ciudad partida por la mitad a causa de las v&iacute;as del tren, que la divid&iacute;a al norte y al sur. M&aacute;s al sur tambi&eacute;n, el Guadalquivir y sus &uacute;nicos dos puentes tambi&eacute;n divid&iacute;an por tercera vez el casco urbano. &ldquo;El tren era el problema m&aacute;s grave que ten&iacute;a C&oacute;rdoba y el que tard&oacute; m&aacute;s en resolverse. Todo eso lo cuento con an&eacute;cdotas e historias que pasaban, en esa etapa donde la guerra de la estaci&oacute;n fue grave para la ciudad&rdquo;, relata. Fue algo que &ldquo;transform&oacute; la ciudad, la m&aacute;s profunda que ha tenido durante el siglo XX&rdquo;, asegura.
    </p><h3 class="article-text">Una espina clavada</h3><p class="article-text">
        Trigo admite que se march&oacute; de la Alcald&iacute;a con &ldquo;una espina clavada&rdquo;: la Capitalidad Cultural. Antes de 2016, C&oacute;rdoba ya lo intent&oacute; en 1992, el gran a&ntilde;o de Espa&ntilde;a en el mundo. Pero no lo consigui&oacute;. Se impuso Madrid. Desde el equipo de gobierno, primero, y desde la Alcald&iacute;a, despu&eacute;s, Trigo asegura que &ldquo;la cultura siempre fue una pata muy importante de nuestros gobiernos&rdquo;. As&iacute;, recuerda la recuperaci&oacute;n del Gran Teatro, el papel de la Posada del Potro, alude a los nombres de Pedro Roso, Pedro Ruiz o Paco L&oacute;pez, a los talleres de poes&iacute;a, &ldquo;a los Cuadernos de la Posada, cert&aacute;menes de literatura, una investigaci&oacute;n con premio D&iacute;az del Moral... Eso produjo un cambio cultural en la ciudad, importante. Despu&eacute;s vino la orquesta, la producci&oacute;n propia de &oacute;peras, y una serie de actividades que la cultura transform&oacute;. Logramos llevar la cultura a los barrios&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Eran otros tiempos. &ldquo;Pasamos de una dictadura a la democracia y la gente ten&iacute;a mucho que decir&rdquo;, destaca. Fue as&iacute; como se le dio tanta importancia al movimiento ciudadano, a las asociaciones de vecinos, a la participaci&oacute;n y a la construcci&oacute;n de centros c&iacute;vicos. &ldquo;Eso fue otra forma de gobernar que no era la habitual&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Intentamos tambi&eacute;n en esa &eacute;poca proyectar la imagen de C&oacute;rdoba con la celebraci&oacute;n de congresos importantes, con los encuentros abrah&aacute;micos, poner C&oacute;rdoba fuera, conectar, aspirar a la capitalidad cultural en 1992 que no fue posible&rdquo;, relata, en un balance en detalle que ha tardado 30 a&ntilde;os en reposar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hicimos muchas cosas, sobre todo equipamientos&rdquo;, agrega. Ah&iacute; estuvo el Palacio de Deportes de Vista Alegre, las pistas de atletismo del Fontanar o las salas deportivas de la ciudad. &ldquo;Es que no hab&iacute;a nada&rdquo;. &ldquo;Se potenci&oacute; mucho el deporte y la pr&aacute;ctica deportiva en la ciudad&rdquo;, destaca.
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                Herminio Trigo, en el centro, en una visita a las obras de la estación en los años noventa                            </span>
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        &ldquo;&iexcl;Trasladamos la Feria!&rdquo;, recuerda tambi&eacute;n, &ldquo;un hecho fundamental para la ciudad&rdquo; que sac&oacute; una fiesta que se celebraba en los Jardines de La Victoria hacia El Arenal. &ldquo;Fue un trabajo importante y muy serio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Herminio Trigo le dedica tambi&eacute;n un cap&iacute;tulo &ldquo;a un jard&iacute;n al que le tengo mucho cari&ntilde;o&rdquo; y que se ejecut&oacute; en su Alcald&iacute;a: El Jard&iacute;n de los Poetas.&ldquo;Aquello era las Costanillas, la parte m&aacute;s despreciada de la ciudad. Lo convertimos en un sitio absolutamente genial. Le tengo mucho cari&ntilde;o. Tiene un mural de Pepe Duarte, nada menos&rdquo;, se enorgullece.
    </p><p class="article-text">
        Trigo detalla tambi&eacute;n &ldquo;muchas an&eacute;cdotas&rdquo;. &ldquo;No es un libro exhaustivo, pero lo m&aacute;s importante est&aacute; dentro&rdquo;, asegura. &ldquo;Menciono a mucha gente, esto era una cuesti&oacute;n que de unos aprend&iacute;, otros colaboraron conmigo, fue gente que lo importante era formar un equipo. Me gustaba. Sab&iacute;a que la base de todo &eacute;xito era eso. Los equipos fueron todos de ese nivel. Eso hizo posible que pudi&eacute;ramos hacer lo que hicimos&rdquo;, destaca.
    </p><h3 class="article-text">Alcalde de clase obrera</h3><p class="article-text">
        Volviendo al principio: &ldquo;Empiezo el libro con mi infancia. Quer&iacute;a dejar claro en este libro que es un poco mi autobiograf&iacute;a autorizada. Quer&iacute;a dejar claro de d&oacute;nde vengo&rdquo;. Herminio Trigo fue el primer alcalde &ldquo;que proced&iacute;a de la clase obrera, de la trabajadora&rdquo;.&nbsp;&ldquo;Llegu&eacute; a base de esfuerzo familiar a poder estudiar, a adquirir conocimientos y las circunstancias me llevaron a ser alcalde. Eso quer&iacute;a dejarlo constar. Me parec&iacute;a importante. Quiz&aacute;s desconocido para mucha gente&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La memoria siempre tiene un problema. Deja en el caj&oacute;n del olvido las cosas malas, molestas y perjudiciales. La &uacute;ltima es imposible de olvidar. Fue una herida que estuve varios a&ntilde;os sin poder pasar por la puerta del Ayuntamiento. Lo que yo sufr&iacute; con aquello no lo pod&iacute;a ablandar ni pasar por el Ayuntamiento&rdquo;, rememora Herminio Trigo, volviendo al final. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero el resto: aprend&iacute;. Te dejabas la cabeza en conseguir algo, cuando lo consegu&iacute;as, hab&iacute;a otra esperando. Disfrutar, solo disfrut&eacute; con Renfe, la inauguraci&oacute;n de la estaci&oacute;n. Lo dem&aacute;s te juro que no&rdquo;, asegura a preguntas del periodista sobre si le daba tiempo a saborear aquellos peque&ntilde;os &eacute;xitos de las inauguraciones.&nbsp;&ldquo;Eran tantas las cosas que hab&iacute;a, no me daba tiempo a disfrutar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Herminio Trigo tuvo una carrera pol&iacute;tica muy ligada a Julio Anguita. &ldquo;Hicimos vidas paralelas muchos a&ntilde;os&rdquo;. Se conocieron antes de la pol&iacute;tica. &ldquo;Los dos nos ca&iacute;mos del caballo en Montilla&rdquo;, recuerda, antes de la muerte de Franco. &ldquo;Ven&iacute;amos del Frente de Juventudes, dictadura pura y dura, nuestra formaci&oacute;n era cristiana, cat&oacute;lica, y franquista. Ya ten&iacute;amos problemas de fe importantes. Descubrimos otro mundo: que exist&iacute;a la democracia, que exist&iacute;a la participaci&oacute;n ciudadana. Empezamos a leer libros que nos facilitaban, libros nuevos, que no conoc&iacute;amos. Eran libros prohibidos. Empezamos por leer a Miguel Hern&aacute;ndez, a los poetas prohibidos. Son libros que nos apa&ntilde;amos a trav&eacute;s del Ruedo Ib&eacute;rico, en Par&iacute;s. Empezamos a abrir una ventana&rdquo;, recuerda, en aquellos a&ntilde;os duros previos a la Transici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y cita un nombre: Rafael Balsera, director del colegio Gran Capit&aacute;n. &ldquo;Hicimos amistad con &eacute;l. Era un liberal. Serlo en la &eacute;poca de la dictadura, era ser rojo. Un hombre muy culto, nos suministraba libros, historia, cl&aacute;sicos del marxismos. Escondidos en el campo nos los pas&aacute;bamos&rdquo;, rememora. De hecho, recuerda que en Montilla hab&iacute;a &ldquo;una c&eacute;lula carlista&rdquo;, dirigida por el conde de la Cortina, de Alvear. &ldquo;Publicaban una revistilla llamada <em>Qu&eacute; pasa</em>. En esa revista era antifranquista total. Ten&iacute;a cuatro hojas, no m&aacute;s. Empezamos a leer cosas muy desconocidas, pero con sentido. Eso nos ayud&oacute; a descubrir ese mundo&rdquo;, relata, sobre como Anguita y &eacute;l acabaron finalmente dando un paso adelante. &ldquo;Yo estaba en el PCE ya, pero en lo m&iacute;o, en la cultura, en el cine, en otras historias. Cuando ponen a Julio de cabeza de lista, tira de m&iacute;&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Preguntado sobre las diferencias del ayer y el hoy, Trigo reflexiona: &ldquo;Para gobernar una ciudad, tienes que saber qu&eacute; quieres. un proyecto de ciudad. Entre las cosas que quieres hacer, no tienes toda la raz&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Los vecinos son los que realmente hacen ciudad. La hace el Ayuntamiento con los ciudadanos. Hay que saber qu&eacute; hacer. Recabar opini&oacute;n y rebatir propuestas. Eso hace que tengas idea de la ciudad m&aacute;s real&rdquo;, recomienda.&nbsp;
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                Manuel Pérez abraza a Herminio Trigo el día en que renunció a la Alcaldía en enero de 1995                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Cuando el PCE lleg&oacute; a la Alcald&iacute;a de C&oacute;rdoba en 1979, las prioridades eran muy diferentes. &ldquo;Lo primero era darle veh&iacute;culos a la polic&iacute;a y construir un parque de bomberos para que no estuvieran en una nave del parque Cruz Conde. Era tanto lo que hab&iacute;a que hacer, que lo primero fue acudir a los problemas m&aacute;s urgentes&rdquo;. &ldquo;Despu&eacute;s, ya est&aacute; lo m&aacute;s importante&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        En aquellos a&ntilde;os, los actores principales de la ciudad &ldquo;no esperaban tener que negociar con los comunistas. No estaba en su credo&rdquo;. Pero &ldquo;la dictadura se hab&iacute;a acabado&rdquo;. &ldquo;Tuve que ense&ntilde;arle a muchos empresarios a ser empresarios&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quedaron cosas. Las ciudades nunca se acaban&rdquo;. Su asignatura pendiente, la Capitalidad. &ldquo;Consegu&iacute; el casco hist&oacute;rico patrimonio de la humanidad. Pero no la capitalidad cultural. Ten&iacute;amos todas las de perder. Lo intentamos lo que pudimos&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Memorias pol&iacute;ticas sale a la venta esta semana. Ya se puede comprar por internet. Con pr&oacute;logo de Antonio Barrag&aacute;n, Herminio Trigo lo presentar&aacute; &ldquo;m&aacute;s adelante&rdquo; en la Rep&uacute;blica de las Letras. Y antes de despedirse, confiesa con un verso de Pablo Neruda a modo de resumen: &ldquo;Confieso que he vivido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/local/memorias-alcalde-cordoba-herminio-trigo_1_9131346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Jul 2022 03:30:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Memorias de un alcalde de Córdoba: Herminio Trigo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,Ayuntamiento de Córdoba,Herminio Trigo,Almuzara,memorias,libro]]></media:keywords>
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