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    <title><![CDATA[Cordópolis - Amnistía Internacional]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/temas/amnistia-internacional/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Amnistía Internacional]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Vivir como diana del Ejército colombiano: “El miedo era un motor hasta que te tienes que tragar las palabras"]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/vivir-diana-ejercito-colombiano-miedo-motor-tienes-tragar-palabras_1_8822396.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/109ca222-42b2-45e6-bc8f-b3a7d78ad54e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir como diana del Ejército colombiano: “El miedo era un motor hasta que te tienes que tragar las palabras&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista con Germán Romero, abogado de víctimas de ejecuciones extrajudiciales, los llamados 'falsos positivos', por parte del Ejército de Colombia: "El acuerdo de paz vendió una impunidad"</p></div><p class="article-text">
        Germ&aacute;n Romero ha tenido que acostumbrarse a vivir con miedo. Miedo a poner un pie en la calle. Miedo a descolgar el tel&eacute;fono. Miedo a abrir la bandeja de correo electr&oacute;nico. Este abogado colombiano est&aacute; en Espa&ntilde;a, exiliado de su pa&iacute;s gracias al Programa de Protecci&oacute;n Temporal de Defensores en riesgo de Amnist&iacute;a Internacional, y despu&eacute;s de que <a href="https://www.fidh.org/es/temas/defensores-de-derechos-humanos/colombia-amenazas-en-contra-del-sr-german-romero-sanchez-de" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la escalada de amenazas contra su integridad personal</a> se volviera inasumible para &eacute;l y para su familia, que se hab&iacute;a acostumbrado a que los siguieran y los llamaran en plena noche para advertirles de que no les esperaba otro futuro que la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello ocurr&iacute;a mientras se procesaba al comandante Mario Montoya por m&aacute;s de un centenar de muertes de civiles, y mientras Romero ejerc&iacute;a de representante de las v&iacute;ctimas de los <em>falsos positivos</em>, los miles de j&oacute;venes colombianos inocentes que fueron asesinados presuntamente por las fuerzas militares y que se incorporaron a las estad&iacute;sticas como miembros de bandas o guerrillas entre los a&ntilde;os 2002 y 2008, en el marco de la guerra entre el Gobierno de &Aacute;lvaro Uribe contra las FARC.
    </p><p class="article-text">
        Un proceso judicial que, por el momento, seg&uacute;n indica Romero en una entrevista con <em>Cord&oacute;polis</em>, no ha conducido &ldquo;a nada&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de a ponerle una diana a su cabeza y tener que exiliarse de su pa&iacute;s, perseguido por las fuerzas del Estado. El abogado colombiano ha visitado C&oacute;rdoba y ha podido contar de viva voz c&oacute;mo es el d&iacute;a a d&iacute;a de alguien que vive &ldquo;con el agua al cuello&rdquo; y perseguido por las fuerzas a las que la sociedad le encomienda precisamente el papel de defensa de los derechos y las libertades. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si yo estoy en Espa&ntilde;a exiliado es porque la lucha por la justicia me ha ense&ntilde;ado a entender el aparato militar. Eso signific&oacute; un salto cualitativo en el trabajo de investigaci&oacute;n y eso me puso en un blanco por parte de la inteligencia militar&rdquo;, afirma Romero, quien reconoce que, durante todo su ejercicio profesional, hab&iacute;a aprendido a vivir &ldquo;con este nivel de riesgo&rdquo;. Hasta que las amenazas le llevaron al exilio. &ldquo;Creo que es un poco enfermo aprender a vivir la vida as&iacute;. Creo que haber estado en Espa&ntilde;a este tiempo me ha ense&ntilde;ado que eso no se puede normalizar, que es lo que nos pasa a muchas personas en Colombia. Que hay que seguir insistiendo en la transformaci&oacute;n social justamente para que nadie m&aacute;s viva m&aacute;s este tipo de situaciones&rdquo;, reconoce.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Entrevista a Germán Romero, abogado colombiano protegido por Amnistía Internacional                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El proceso judicial a Mario Montoya</h3><p class="article-text">
        Germ&aacute;n Romero puede decir que lo ha intentado. En nombre de la Asociaci&oacute;n Red de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos y junto con los abogados Fernando Rodr&iacute;guez Kekhan, del Comit&eacute; de Solidaridad con los Presos Pol&iacute;ticos; Sebasti&aacute;n Felipe Escobar Uribe, del Colectivo de Abogados Jos&eacute; Alvear Restrepo, logr&oacute; iniciar un proceso contra Mario Montoya, que fue comandante del Ej&eacute;rcito de Colombia durante la presidencia de &Aacute;lvaro Uribe, y m&aacute;s concretamente, durante cuatro a&ntilde;os en el periodo 2002 y 2008, en los que han documentado m&aacute;s de 6.400 ejecuciones extrajudiciales. En Colombia se les llama <em>falsos positivos</em>, y, seg&uacute;n el letrado, es fruto de un sistema militar perverso que inflaba las estad&iacute;sticas de v&iacute;ctimas durante el conflicto armado para dar la sensaci&oacute;n de que el Gobierno estaba ganado la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, los integrantes de las unidades militares consegu&iacute;an permisos y vacaciones, as&iacute; como pagas extra, por incrementar el n&uacute;mero de bajas. &ldquo;A nivel operativo, se convirti&oacute; en un problema de beneficios horribles y f&uacute;tiles. Y Montoya era el comandante de este ej&eacute;rcito&rdquo;, explica Romero, que a&ntilde;ade que &ldquo;la forma en que &eacute;l ejerc&iacute;a el mando e interven&iacute;a en las operaciones&rdquo; hac&iacute;an que estas ejecuciones fueran aumentando.&nbsp;&ldquo;Es m&aacute;s, &eacute;l ped&iacute;a que hubiera<em> r&iacute;os de sangre</em>, que era lo &uacute;nico que le serv&iacute;a. No le serv&iacute;an las detenciones, no le serv&iacute;an las incautaciones, s&oacute;lo le serv&iacute;an los muertos&rdquo;, apostilla el abogado, que asegura que, durante toda su carrera militar, el comandante procesado &ldquo;siempre estuvo all&iacute; donde hab&iacute;a violaciones de derechos humanos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La justicia no es un ejercicio neutro. La administración de justicia nunca lo ha sido y nunca lo será. Y la reivindicación por la justicia tampoco lo es</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar del trabajo hecho para sentarlo en el banquillo, Mario Montoya solicit&oacute; acogerse a la Jurisdicci&oacute;n Especial para la Paz (JEP), un programa de Justicia Transicional que se cre&oacute; en Colombia con el acuerdo de paz de 2016, y que, en la pr&aacute;ctica, lo ha sacado de la justicia convencional &ldquo;para garantizar su inmunidad&rdquo;. De manera que, a pesar de que el comandante lleg&oacute; a declarar ante el tribunal, a d&iacute;a de hoy sigue en libertad y sin imputaci&oacute;n. Y las v&iacute;ctimas, aclara Romero, siguen esperando &ldquo;la verdad y la justicia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;l ha llegado a excusarse, ha llegado a decir que, si ocurrieron <em>falsos positivos</em> era porque los soldados eran pobres y que eso los llev&oacute; a asesinar a muchachos inocentes y que &eacute;l no ten&iacute;a nada que ver con eso, que era un problema de abajo. Ese negacionismo result&oacute; ofensivo para las v&iacute;ctimas&rdquo;, se&ntilde;ala el letrado, que recuerda que &ldquo;Montoya era la cabeza m&aacute;s visible del proceso que la Fiscal&iacute;a de la Corte Penal Internacional (CPI) llevaba contra Colombia por el caso de <em>falsos positivos</em>&rdquo;. Lamentablemente, seg&uacute;n Romero, este caso tambi&eacute;n se ha venido abajo y la Fiscal&iacute;a de la CPI ha acabado cerrando el proceso &ldquo;sin consultar a las v&iacute;ctimas y sin analizar las evidencias&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Entrevista a Germán Romero, abogado colombiano protegido por Amnistía Internacional                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Un acuerdo de paz coyuntural</h3><p class="article-text">
        Romero apunta, adem&aacute;s, que, a la vista de las pruebas presentadas, tanto Juan Manuel Santos, que era el ministro de Defensa, como el expresidente &Aacute;lvaro Uribe, conoc&iacute;an esta pol&iacute;tica y esta pr&aacute;ctica. &ldquo;Uribe, como presidente en Colombia, era el jefe de las fuerzas militares. El plan de Campa&ntilde;a no lo decide un general solo en la intimidad, sino que se discute con su plana mayor, con el ministro de Defensa y el presidente de la Rep&uacute;blica, y se acuerda cu&aacute;l es el objetivo del Ej&eacute;rcito. Y, en ese momento, el objetivo del Ej&eacute;rcito era mostrar muertos. Es decir, que Juan Manuel Santos, que era el ministro de Defensa, y &Aacute;lvaro Uribe, conoc&iacute;an esta pol&iacute;tica y esta pr&aacute;ctica&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de que Romero entiende que Uribe tiene una responsabilidad jur&iacute;dica clara, tambi&eacute;n apunta a la responsabilidad pol&iacute;tica, que tampoco ha aceptado, y que hasta el momento, tampoco, se le ha reclamado, en parte porque cuenta a su favor con un acuerdo de paz que, a su juicio, &ldquo;vendi&oacute; una impunidad&rdquo; para &eacute;l y para su ministro de Defensa. &ldquo;Yo estoy a favor del acuerdo de paz. Lo respald&eacute; e hice campa&ntilde;a a favor del S&iacute;, y seguimos tratando de implementarlo. Pero, quienes discutieron el acuerdo de paz, que era el Estado, el poder pol&iacute;tico y la insurgencia, acordaron que los presidentes y expresidentes, no pod&iacute;an ser juzgados. Y adicionalmente, la responsabilidad de los militares no fue discutida en la mesa de negociaciones. Lo que hizo el Gobierno Colombiano fue dejar fuera de la negociaci&oacute;n el papel de los militares, pero incorporarlo al acuerdo de paz&rdquo;, recuerda el abogado.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Juan Manuel Santos, que era el ministro de Defensa, y Álvaro Uribe, conocían esta política y esta práctica

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n sus c&aacute;lculos, por lo menos dos o tres generaciones de militares tendr&iacute;an que rendir cuentas en juicios penales ordinarios por los <em>falsos positivos</em>, ya que ocurrieron durante d&eacute;cadas en todo el pa&iacute;s. Evidentemente, indica, si esto ocurriera, el Ej&eacute;rcito Nacional, quedar&iacute;a descabezado y se demostrar&iacute;a que ha actuado como &ldquo;una organizaci&oacute;n criminal&rdquo;. De este modo, entiende que el acuerdo de paz &ldquo;se convirti&oacute; en una tabla de salvaci&oacute;n&rdquo; para los militares. &ldquo;A esto en Colombia se le llama tragarse sapos, que no es otra cosa que colar impunidades&rdquo;, lamenta el letrado, que apuesta, no s&oacute;lo por procesar a los responsables, sino por &ldquo;depurar las instituciones&rdquo; como la &uacute;nicas manera para evitar que este tipo de pr&aacute;cticas sigan ocurriendo. 
    </p><p class="article-text">
        Porque sigue ocurriendo, se atreve a decir, antes rememorar la represi&oacute;n policial a las protestas de 2021, en las que, a su juicio, se vio el delgado hilo que hay entre la violencia paramilitar y la violencia parapolicial. &ldquo;Aqu&iacute; el Ej&eacute;rcito asesinaba, el DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) asesinaba, el F2 (una parte de la polic&iacute;a secreta y judicial de Colombia) antes asesinaba... Y nunca nadie respondi&oacute;. Entonces, la Polic&iacute;a en las protestas asesina, porque sabe que, en el fondo, va a haber un escenario de protecci&oacute;n y ocultamiento de sus responsabilidades&rdquo;, apunta el letrado, que resume que &ldquo;esta impunidad&rdquo; va a complicar &ldquo;salir de la espiral de violencia en la que est&aacute; metida la fuerza p&uacute;blica en Colombia&rdquo;.
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                Entrevista a Germán Romero, abogado colombiano protegido por Amnistía Internacional                            </span>
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        Lo dice alguien que es, al mismo tiempo, abogado de las v&iacute;ctimas de la fuerza p&uacute;blica y v&iacute;ctima de su represi&oacute;n y violencia. Esta doble condici&oacute;n le permite saber, probablemente con exactitud, qu&eacute; caracter&iacute;sticas definen a los represaliados por la maquinaria de la seguridad del estado. &ldquo;Yo siempre estoy en la trinchera de los marginados, de los nadies, de los despose&iacute;dos. Esa es la apuesta. Yo mismo soy uno de ellos. Uno de estos marginados que pone al servicio su fuerza de trabajo&rdquo;, dice al principio de la entrevista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PREGUNTA. </strong>&iquest;Qu&eacute; diferencia a una v&iacute;ctima de las que t&uacute; defiendes del resto de v&iacute;ctimas de la violencia?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RESPUESTA. </strong>La violencia ejercida por el Estado no s&oacute;lo asesina, sino que estigmatiza a la v&iacute;ctima y a las familias, que se encuentran a todo un estado tratando de ocultar el crimen. Ser v&iacute;ctima de un crimen de estado hace que sea mucho m&aacute;s dif&iacute;cil sobrevivir a eso, en el caso de los familiares, perseguir justicia, pero fundamentalmente, desbaratar las razones que llevaron a ese crimen. Eso en Colombia, si no lo vamos a seguir atacando, va a seguir ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P.</strong> El acuerdo de paz parece haber olvidado una parte esencial, que es la reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>Yo creo que el acuerdo de paz no alcanza a llegar al punto de soltar el nudo de la violencia ejercida desde el Estado. Eso no significa que sea un mal acuerdo de paz, sino uno coyuntural. Pero hay que construir las herramientas para soltar ese nudo. La aspiraci&oacute;n es que rindan cuentas de forma seria, frente a la sociedad, de manera p&uacute;blica. Nuestro ej&eacute;rcito nacional tiene unas doctrinas y unos manuales que permiten paramilitarismo, el uso de civiles, guerra sucia o violaciones de derechos humanos. Si eso no se depura, va a seguir ocurriendo, as&iacute; hagas mil acuerdos de paz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. </strong>&iquest;Tiene sentido hablar de justicia entonces?
    </p><p class="article-text">
        <strong>R. </strong>La justicia no es un ejercicio neutro. La administraci&oacute;n de justicia nunca lo ha sido y nunca lo ser&aacute;. Y la reivindicaci&oacute;n por la justicia tampoco lo es. Creo que hay un sofisma de creer que la justicia es as&eacute;ptica o neutral. Y no lo es. Y yo hago un ejercicio de lucha por la justicia porque creo que all&iacute; hay un tema de igualdad, de defensa de equidades y de lucha por la vida. Que yo venga de familia humilde, campesina, excluida, desplazada forzadamente, eso me nutre y me pone en una clase socialpopular que me lleva ejercer este rol dentro de los teatros de la justicia.
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                Entrevista a Germán Romero, abogado colombiano protegido por Amnistía Internacional                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Un exilio, nuevos escenarios</h3><p class="article-text">
        Y de los teatros de la justicia colombianos, Romero ha pasado a los pasillos de la Oficina de Extranjer&iacute;a en Espa&ntilde;a. Germ&aacute;n Romero reconoce que el exilio forzoso le ha dado una oportunidad de &ldquo;tener un respiro&rdquo;, mientras que a su familia le ha permitido &ldquo;ver que existen otros escenarios&rdquo; distintos al de vivir bajo el yugo de la violencia en Colombia y con el miedo como motor. Y ah&iacute; es cuando Romero resopla y se quiebra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo cre&iacute; toda la vida que el miedo era un motor. Hasta que tienes que tragarte las palabras. Y obviamente, hay d&iacute;as donde no puedes m&aacute;s. Pero pasa.&nbsp;La noche pasa, llega al alba, y con el alba nuevas ideas y nuevas ganas&rdquo;, confiesa aguantando el abismo en la garganta. Romero reconocer&aacute; que, a pesar de toda la solidaridad que ha recibido, del trato que le ha dispensado Amnist&iacute;a Internacional, el exilio espa&ntilde;ol no es &ldquo;un jard&iacute;n de rosas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos tenido dificultades como migrantes, como migrantes latinos y como migrantes latinos morenitos (se r&iacute;e). Pero definitivamente, hay una ense&ntilde;anza: que hay espacios donde las libertades y los derechos se cuidan. Y creo que me llevo eso como algo muy valioso&rdquo;, resume el abogado, que a&ntilde;ade que los espa&ntilde;oles tienen &ldquo;un leg&iacute;timo inter&eacute;s solidario y de hermandad con los pueblos de Am&eacute;rica Latina&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ello a pesar de que, a nivel estatal y oficial, &ldquo;la visi&oacute;n sobre Latinoam&eacute;rica es paternalista. &rdquo;Creo que est&aacute; ah&iacute;, aunque digan que no. S&iacute;, sigue siendo:  'Nosotros les vamos a ense&ntilde;ar esto y les vamos a ense&ntilde;ar c&oacute;mo es esto y c&oacute;mo es lo otro'. Cuando yo creo que Am&eacute;rica Latina es la esperanza del mundo. Yo todav&iacute;a me la juego por eso. Aunque reconozco que puede ser una visi&oacute;n muy chauvinista y regionalista&ldquo;, reflexiona el abogado.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto no es un jardín de rosas. Hemos tenido dificultades como migrantes, como migrantes latinos y como migrantes latinos morenitos</p>
          </div>

  </blockquote>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/vivir-diana-ejercito-colombiano-miedo-motor-tienes-tragar-palabras_1_8822396.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Mar 2022 04:30:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir como diana del Ejército colombiano: “El miedo era un motor hasta que te tienes que tragar las palabras"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Justicia,Tribunales,Córdoba,Colombia,Derechos humanos,Amnistía Internacional]]></media:keywords>
    </item>
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