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    <title><![CDATA[Cordópolis - La brújula happy]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - La brújula happy]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ideas no razonables]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/ideas-no-razonables_1_7155803.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/116b134d-c8f8-471f-9646-726146ec6da9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        Disfrutar de una vida plena tiene mucho que ver con buscar, de forma constante y activa, un estado de satisfacci&oacute;n permanente.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico error de fondo que puedo cometer en esta b&uacute;squeda es pensar que s&oacute;lo a trav&eacute;s de placeres relativos y espor&aacute;dicos, que pueden ser positivos en s&iacute; mismos en un contexto simplista de aqu&iacute; y ahora, puedo alcanzar esa verdadera plenitud de vida.
    </p><p class="article-text">
        No desprecio en absoluto esas formas de satisfacci&oacute;n relativa, s&oacute;lo s&eacute; que no son un fin en s&iacute; mismas, en todo caso son partes incompletas de un todo m&aacute;s consistente.
    </p><p class="article-text">
        El estado de satisfacci&oacute;n permanente o la &ldquo;felicidad perenne&rdquo;, s&oacute;lo la alcanzo por la v&iacute;a de un desarrollo personal equilibrado, ligado necesariamente a la evoluci&oacute;n positiva de mi conciencia.
    </p><p class="article-text">
        No olvido que <em>&ldquo;soy feliz si estoy satisfecho con lo que tengo en cualquier momento, sin desear otra cosa de manera enfermiza e irracional&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Si me desarrollo de manera integral, evitando contaminar mi conciencia con atajos no &eacute;ticos, consigo avanzar globalmente como ser humano, individual y colectivo, en un marco de equilibrio interior y solidaridad comunitaria.
    </p><p class="article-text">
        Vivir as&iacute; aumenta mi motivaci&oacute;n y mi creatividad, convencido de que, por mi cualidad de SER humano, poseo la fuerza interior (trascendente) que me permite liberarme de aquellos &ldquo;trastornos emocionales&rdquo; que me paralizan y me hacen infeliz.
    </p><p class="article-text">
        Para ello utilizo mi capacidad de pensar correctamente y de gestionar adecuadamente mis emociones, empe&ntilde;&aacute;ndome en expulsar de mi interior aquellas ideas que son la causa principal de mis preocupaciones da&ntilde;inas.
    </p><p class="article-text">
        Si me comprometo valientemente en esta acci&oacute;n, racional y emocional a un tiempo, tengo muchas posibilidades de mejorar considerablemente mi vida personal.
    </p><p class="article-text">
        Las ideas negativas (IDEAS NO RAZONABLES) m&aacute;s recurrentes que debo combatir, ya que enferman mi mente y distorsionan mi realidad, son aquellas que me repiten una y otra vez que:
    </p><p class="article-text">
        <em>Necesito ser amado absolutamente.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tengo que ser perfecto en todo momento.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Debo censurar mis errores y los de los dem&aacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tengo que ponerme siempre en lo peor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Debo atribuir mis desgracias a los dem&aacute;s o al mundo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me viene bien ser hedonista a corto plazo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Las falsas cadenas de mi pasado me atenazan.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Necesito recriminar y quejarme ante la realidad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mi pasividad y mi inacci&oacute;n me benefician&hellip;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Ya que d&aacute;ndoles la vuelta, relativizando su impacto en positivo, me sirven para alcanzar objetivos de: <em>Prosperidad; &Eacute;xito; Equilibrio&hellip;</em> Que, debidamente utilizados e integrados en mi universo, me conducen a un verdadero desarrollo personal profundo.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de convertir en emocionalmente razonables mis ideas y respuestas frente a los problemas, relativos o no, que me presenta la vida.
    </p><p class="article-text">
        Superando los miedos propios y evitando las comparaciones ajenas.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, tengo que trabajar y desarrollar con fuerza, y sobre todo con enormes dosis de constancia, habilidades que me devuelvan la confianza en m&iacute; capacidad de utilizar el inmenso caudal de energ&iacute;a interior que poseo, para entenderme de forma sana conmigo mismo y establecer relaciones solidarias altamente gratificantes.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, para superar estas ideas no razonables que me apartan de la felicidad, debo utilizar todo mi esfuerzo y toda mi pasi&oacute;n en definir, desarrollar y optimizar unos activos positivos de fondo como son <em>mi autoestima, mi equilibrio emocional y mis actitudes y valores</em>.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo as&iacute; conseguir&eacute; que mis sue&ntilde;os aterricen sin riesgo en mi vida real.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quieres superar tus ideas no razonables?
    </p><p class="article-text">
        <strong>A FLOR DE PIEL&hellip; LOS SUE&Ntilde;OS SE CUMPLEN</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ayer tuvo lugar en nuestra ciudad un hecho de esos que, con m&aacute;s o menos pasi&oacute;n dependiendo de la hinchada, suelen calificarse como hist&oacute;ricos. Por primera vez, fruto de un acuerdo entre fuerzas progresistas, durante los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os, C&oacute;rdoba estar&aacute; liderada desde el Ayuntamiento por una representante del Partido Socialista Obrero Espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha pasado en C&oacute;rdoba para que por primera vez desde que se restaur&oacute; la democracia tengamos una alcaldesa socialista?</strong>... Seguramente que Isabel Ambrosio, decidida a cumplir un sue&ntilde;o, no se ha empe&ntilde;ado en utilizar s&oacute;lo las recetas del viejo pragmatismo de la izquierda y ha sabido conectar con el coraz&oacute;n de los cordobeses, emocion&aacute;ndolos con su mensaje de cambio sensato que mira a los ojos de las personas.
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: El autor de este post lo es tambi&eacute;n de la foto que lo ilustra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/ideas-no-razonables_1_7155803.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2015 00:04:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ideas no razonables]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En ocasiones veo doble]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/ocasiones-veo-doble_1_7152291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Un d&iacute;a le&iacute; este peque&ntilde;o dialogo:
    </p><p class="article-text">
        - Hijo, t&uacute; ves doble. &ndash; Le dijo un padre a su hijo.
    </p><p class="article-text">
        - Eso no es cierto, pap&aacute; &ndash; respondi&oacute; el ni&ntilde;o -, si fuese as&iacute; ver&iacute;a cuatro lunas en lugar de las dos que veo.
    </p><p class="article-text">
        Inmediatamente pens&eacute;:
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; me hace creer que lo que veo, oigo o siento es la realidad? &iquest;Me he parado a pensar que otros pueden estar percibiendo una experiencia diferente a la m&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; es lo que me hace creer que todos ven doble menos yo?
    </p><p class="article-text">
        Y me pregunt&eacute; con total y absoluta sinceridad:
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Puedo confiar en mi mente? &iquest;Soy competente para pensar? &iquest;Soy eficaz? &iquest;Soy id&oacute;neo? &iquest;Soy suficiente? &iquest;Me basto por m&iacute; mismo? &iquest;Estoy satisfecho de m&iacute;? &iquest;Soy congruente con mis ideas y mis conductas? &iquest;Soy buena persona? &iquest;Soy merecedor de respeto, &eacute;xito y felicidad?...</em>
    </p><p class="article-text">
        Todo esto viene a cuento porque, si me dejo llevar sin m&aacute;s por mis percepciones, yo no experimento realmente el mundo externo tal cual es, s&oacute;lo capto una porci&oacute;n muy refinada del mismo que, si ser plenamente consiente de ello, selecciono para poder sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Necesito cada d&iacute;a <em>generalizar, distorsionar y eliminar</em> para poder manejarme en mi entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo o en mi universo m&aacute;s extenso, sin reparar en que esas mismas generalizaciones, distorsiones y eliminaciones son las que hacen que mi comprensi&oacute;n de la realidad sea parcial y deformada.
    </p><p class="article-text">
        Porque a pesar de convivir obligatoriamente con ellas (generalizaciones, distorsiones y eliminaciones), yo tambi&eacute;n afirmo constantemente que &ldquo;no veo doble, que si fuera as&iacute; ver&iacute;a cuatro lunas en lugar de las dos que hay&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso a la pregunta de por d&oacute;nde empezar para ajustar lo m&aacute;s posible mis percepciones a lo que podr&iacute;a denominar realidad, tengo que contestarme siempre: &iexcl;Por el principio!
    </p><p class="article-text">
        Un principio que se reduce a comprender y aceptar que demasiado a menudo &ldquo;veo doble&rdquo;, ya que s&oacute;lo as&iacute; &ldquo;puedo ir al oculista y corregir este desajuste&rdquo; que, en la mayor&iacute;a de las ocasiones, me impide comprender que mi autoestima (y por tanto mi felicidad) es el resultado de un mayor equilibrio entre mi consciencia, mis relaciones y mis reacciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Y es aqu&iacute; donde entra a operar mi <em>desarrollo personal</em> para ampliar mi consciencia a trav&eacute;s del establecimiento de nuevos <em>marcos de referencia</em> que me ayuden a interpretar de forma m&aacute;s sensata y equilibrada el mundo que me rodea.
    </p><p class="article-text">
        Mis <em>marcos de referencia</em> son los l&iacute;mites (conceptos) que para m&iacute; tienen las cosas; lo que &eacute;stas significan.
    </p><p class="article-text">
        Son el conjunto de valores, creencias y criterios que tengo sobre algo. Son las gu&iacute;as que me proporcionan los caminos, limitados o expansivos, a seguir.
    </p><p class="article-text">
        Consigo o no una cosa dependiendo de la perspectiva con la que la miro, y mi mirada est&aacute; m&aacute;s o menos enfocada en funci&oacute;n de los conceptos o l&iacute;mites que otorgo a las mismas.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, mi proceso de cambio de visi&oacute;n o comprensi&oacute;n de la realidad se produce cuando paso de forma decidida de una actitud de v&iacute;ctima (pasiva) a una actitud de <em>responsabilidad</em> (activa).
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto y curioso es que ya tengo esa responsabilidad de serie, lo que ocurre es que me niego en muchos casos a aceptarla o asumirla por pereza, comodidad, miedo o negligencia.
    </p><p class="article-text">
        En demasiadas ocasiones me resigno a manejar conceptos o utilizar t&eacute;cnicas de mejora de mi autoestima con el &uacute;nico objetivo de que me &ldquo;sienten bien&rdquo;, sin hacer un trabajo previo para modificar mi conciencia, mi responsabilidad y mi elecci&oacute;n moral.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, aunque puedo sentirme relativamente a gusto conmigo mismo en momentos determinados utilizando unos marcos de referencia inamovibles, no consigo un verdadero desarrollo personal, ya que este s&oacute;lo se produce cuando logro ajustar a la realidad, o lo m&aacute;s pr&oacute;ximo a ella, mi distorsionada autoimagen y autoestima.
    </p><p class="article-text">
        Mi desarrollo personal o <em>autorrealizaci&oacute;n</em>, seg&uacute;n el sentido occidental de la existencia, se produce cuando <em>siento que soy yo mismo</em> en relaci&oacute;n con el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para el sentido oriental de la vida, lo alcanzo <em>cuando llego a descubrir mi identidad existencial, mi identidad &uacute;ltima, mi esencia</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque, desde uno u otro sentido, no sea la piedra filosofal con la que resuelva todos mis conflictos o alcance todos mis anhelos, es el elemento determinante que produce una verdadera evoluci&oacute;n en mi conciencia.
    </p><p class="article-text">
        Descubri&eacute;ndose ante m&iacute; mi misi&oacute;n y mi funci&oacute;n como ser, a trav&eacute;s de una clara visi&oacute;n transpersonal y trascendente de mi existencia.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando me desarrollo personalmente de forma profunda y equilibrada dejo de &ldquo;ver doble&rdquo; y comienzo a comprender el aut&eacute;ntico sentido de mi vida.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;T&uacute; tambi&eacute;n ves doble en ocasiones?
    </p><p class="article-text">
        <strong>A FLOR DE PIEL&hellip; GUERRA DE BANDERAS, V&Iacute;RGENES Y SANTOS</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s los &ldquo;cordobeses universales&rdquo; hemos tomado partido en una guerra encarnizada, afortunadamente s&oacute;lo dial&eacute;ctica, sobre banderas, v&iacute;rgenes y santos. La conveniencia de que estos s&iacute;mbolos e iconos envuelvan todos los momentos y lugares en los que transcurren nuestras vidas o solamente aquellos que tienen que ver con elementos absolutamente comunes y espacios reservados a nuestra intimidad emocional, ha vuelto a dividirnos entre &ldquo;buenos&rdquo; y &ldquo;malos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; nos resulta tan dif&iacute;cil aceptar las reglas de una sociedad democr&aacute;tica que se rige por una constituci&oacute;n de consenso que delimita con claridad cu&aacute;les son los momentos y lugares de nuestras banderas, v&iacute;rgenes y santos?... </strong>Seguramente por querer ser &ldquo;m&aacute;s papistas que el papa&rdquo; y no aceptar que, seg&uacute;n sus propios precursores, el patriotismo y la fe son sentimientos nobles que s&oacute;lo se justifican apoy&aacute;ndose firmemente en la libertad y en la diversidad.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;FELIZ VERANO!... En septiembre retomaremos nuestros encuentros emocionales de cada semana&hellip; aunque no descarto alg&uacute;n post en el mes de agosto. Mi recomendaci&oacute;n es que aprovech&eacute;is el tiempo libre para releer algunos de los anteriores y exprimirle todo su jugo. &iexcl;UN ABRAZO!
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: El autor de este post lo es tambi&eacute;n de la foto que lo ilustra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/ocasiones-veo-doble_1_7152291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2015 20:11:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[En ocasiones veo doble]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi fuerza motriz]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/fuerza-motriz_1_7152293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        He aprendido de Erich Fromm que <em>&ldquo;Mi principal tarea en la vida es darme nacimiento a m&iacute; mismo, llegar a ser lo que potencialmente soy&rdquo;</em>. Y, sobre todo, que<em> &ldquo;El producto m&aacute;s importante de este esfuerzo es mi propia personalidad&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto y sin dudarlo, para ser feliz debo reforzar, con car&aacute;cter previo y permanente, la valoraci&oacute;n y el aprecio que me tengo por las cualidades y circunstancias que me reconozco.
    </p><p class="article-text">
        Ya que este reconocimiento reforzado de mis propios valores como persona es lo que significa precisamente mi autoestima.
    </p><p class="article-text">
        Una percepci&oacute;n evaluativa de m&iacute; mismo que implica necesariamente que siento que soy valioso, pero tambi&eacute;n que soy eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Unos factores, valioso y eficaz, que han de ser progresivamente contrastados y avalados por mis experiencias objetivas, nunca subjetivas, ya que &eacute;stas me conducen inexorablemente a una imagen distorsionada del &ldquo;m&iacute; mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, en un paso m&aacute;s, defino mi autoestima como: <em>El conjunto de creencias (limitantes o desarrollantes) y valores (virtuosos o viciosos) que tengo acerca de qui&eacute;n soy, de mis capacidades, habilidades, recursos y potencialidades pasadas, presentes y futuras, que me han conducido hasta donde estoy y que me llevar&aacute;n hasta donde crea que puedo llegar</em>.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, mi autoestima es una herramienta imprescindible para un equilibrado desarrollo f&iacute;sico y emocional.
    </p><p class="article-text">
        Una herramienta directamente relacionada con mi autoimagen y mi autoconcepto, como los conocimientos y los sentimientos que tengo sobre m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero que, mucho m&aacute;s all&aacute; de ser solamente una idea o un sentimiento, debo reconocerla siempre como la fuerza motriz generadora de motivaci&oacute;n que inspira mis conductas.
    </p><p class="article-text">
        Y como toda fuerza, asumir, entrenar y perfeccionar.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, mi <em>programa de trabajo</em> para procurar su aumento hasta unos niveles sanos y razonables debe pasar ineludiblemente por los siguientes escalones:
    </p><p class="article-text">
        a) Conocer c&oacute;mo he llegado a ser como soy. Auto-investigarme objetivamente.
    </p><p class="article-text">
        b) Descubrir qu&eacute; impide, intercepta o molesta mi crecimiento como ser humano.
    </p><p class="article-text">
        c) Estar dispuesto a cambiar todo aquello que me perjudica y limita, a&uacute;n con cierto esfuerzo y sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        d) Sacar fuera de m&iacute;, creencias como que todo tiene l&iacute;mites y barreras y que es imposible cambiar.
    </p><p class="article-text">
        e) Localizar todas mis estrategias o pensamientos inoperantes y sustituirlos por otros que me inviten y motiven a crecer.
    </p><p class="article-text">
        f) Identificar mis valores. Aquello por lo que estoy dispuesto a esforzarme y cambiar para conseguirlo y aquello por lo que no estoy dispuesto a seguir trabajando y tolerando.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Un entrenamiento que debe venir precedido del equilibro previo de ciertos aspectos de mi vida que forman parte del modo en el que hasta el presente he venido pensando o actuando:
    </p><p class="article-text">
        En este sentido debo equilibrar:
    </p><p class="article-text">
        1. MI CUERPO: Mi ambiente y mis conductas.
    </p><p class="article-text">
        2. MI MENTE: Mis pensamientos, emociones y creencias.
    </p><p class="article-text">
        3. MI ESPIRITU: Mi identidad y espiritualidad (trascendencia).
    </p><p class="article-text">
        Ya que del equilibrio que establezca en su conjunto depender&aacute;n mis respuestas a las siguientes preguntas: &iquest;C&oacute;mo construyo la autoimagen en la que se basa mi autoestima? &iquest;Estoy satisfecho con mi imagen? &iquest;Me valoro realmente?
    </p><p class="article-text">
        Mi autoestima la configuro por dos factores fundamentales, uno interno y otro externo.
    </p><p class="article-text">
        El end&oacute;geno (interno) est&aacute; compuesto por mis creencias, valores, identidad y espiritualidad, que son los elementos desencadenantes de mis capacidades y actitudes.
    </p><p class="article-text">
        El ex&oacute;geno (externo) viene dado por el ambiente en el que me desenvuelvo y el <em>feedback</em> (respuestas) que recibo.
    </p><p class="article-text">
        Y tiene dos componentes que resultan indispensables para su desarrollo: Mi eficacia personal y el respeto a m&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        Por mi eficacia personal o excelencia, creo en m&iacute; mismo y conf&iacute;o en m&iacute; mismo, pues se basa en tres cualidades humanas fundamentales: la sinceridad, el valor y la prudencia.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el respeto a m&iacute; mismo es la reafirmaci&oacute;n de mi val&iacute;a personal. La satisfacci&oacute;n serena en mi adecuada forma de eficacia personal.
    </p><p class="article-text">
        Si soy eficaz y me respeto a m&iacute; mismo, me doy permiso para actuar en el desarrollo de mi correcta valoraci&oacute;n y autoestima, reconoci&eacute;ndome el derecho a vivir plenamente y a ser feliz.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es tu fuerza motriz?
    </p><p class="article-text">
        <strong>A FLOR DE PIEL&hellip; AGRADECIMIENTOS SINCEROS</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante esta semana, he sentido nuevamente la sincera necesidad de ser valorado por lo que realmente soy y por lo que hago en esencia, intentando esquivar la burda e inc&oacute;moda estrategia de tener que venderme a m&iacute; mismo como un simple producto m&aacute;s o menos eficaz en relaci&oacute;n a unos resultados matem&aacute;ticamente medibles o estrat&eacute;gicamente exigibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; nos resulta tan dif&iacute;cil reconocer los valores de nuestros semejantes de forma directa y sincera, sin necesidad de presiones calculadas ni maquillajes interesados?...</strong> Posiblemente por no poder, ni querer, superar un profundo sentimiento de inseguridad frente a los dem&aacute;s y sus talentos y, lo que es a&uacute;n peor, ser incapaces de mostrar nuestra admiraci&oacute;n y agradecimiento a quienes siempre han estado emocionalmente ah&iacute;, enfrent&aacute;ndonos con valent&iacute;a a las simples estrategias y a los resultados relativos.
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: El autor de este post lo es tambi&eacute;n de la foto que lo ilustra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/fuerza-motriz_1_7152293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2015 19:16:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mi fuerza motriz]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Me empeño en ser feliz]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/empeno-feliz_1_7155805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/137f1232-e525-4c23-b50d-c4cee406c10e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        Ser feliz no es obligatorio&hellip; muy al contrario, es un acto voluntario basado en la firme determinaci&oacute;n de serlo. (Lo que s&iacute; deber&iacute;a ser obligatorio &ldquo;por ley&rdquo; es no hacer deliberadamente infelices a los dem&aacute;s).
    </p><p class="article-text">
        Empe&ntilde;arme en convivir con la felicidad es, por tanto, la fuerza que me gu&iacute;a a descubrir aquellos factores negativos que impiden que me sienta satisfecho en muchos instantes de mi vida. Es la motivaci&oacute;n que me ayuda a eliminar las barreras que me impiden alcanzar mis metas.
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en analizar y comprender de una forma lo m&aacute;s objetiva posible los hechos y las circunstancias que me afectan negativamente cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Superando la subjetividad emocional negativa me libero de la condena de vivir de una manera desdichada en la que s&oacute;lo disfruto de breves instantes de felicidad, como claros en medio de una ci&eacute;naga de temor, de duda, de angustia, de hostilidad, de rabia y de frustraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aunque siempre dispuesto a descubrir la forma en que me hago desgraciado a m&iacute; mismo, no puedo perder el tiempo buscando curas milagrosas o m&eacute;todos que no requieren un esfuerzo consciente.
    </p><p class="article-text">
        No basta con repetirme una y otra vez &ldquo;mejoro d&iacute;a a d&iacute;a y cada vez m&aacute;s&rdquo; para conseguir estar mejor.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de empe&ntilde;o y determinaci&oacute;n, no debo enga&ntilde;arme&hellip; <em>La felicidad, incluso la felicidad relativa a la que aspiro como ser humano, no la consigo sin una considerable y prolongada inversi&oacute;n de energ&iacute;a interior&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Albert Ellis, padre de la Psicoterapia Racional Emotiva, el solo conocimiento de las causas de mis propias desgracias y de los medios para verme libre de ellas no bastan autom&aacute;ticamente para que pueda &ldquo;curarme a m&iacute; mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Necesito activar el tremendo potencial y la infinita val&iacute;a de mi &ldquo;Ser Interno&rdquo;, de mi &ldquo;Yo Real&rdquo;, para comprometerme con el magn&iacute;fico reto de ser feliz.
    </p><p class="article-text">
        Para ser verdaderamente feliz, debo construir activamente mi satisfacci&oacute;n personal sobre hechos reales y experiencias emocionales objetivas, evitando caer en las garras de la megaloman&iacute;a o del narcisismo, con la inestimable ayuda de la Programaci&oacute;n Neuro-Ling&uuml;&iacute;stica (PNL) y de metodolog&iacute;as complementarias.
    </p><p class="article-text">
        Nada de flotar eternamente en las nubes ni de hundirme cada d&iacute;a en el cieno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El equilibrio emocional es la llave que activa y potencia mis capacidades, genera toda una serie de cualidades y recursos creativos latentes en m&iacute; y me aporta la energ&iacute;a positiva necesaria para reponerme con renovado &iacute;mpetu tras cualquier tropiezo.
    </p><p class="article-text">
        Porque la mayor&iacute;a de las veces que experimento estados destructivos de infravaloraci&oacute;n, suelen ser la consecuencia de mi comparaci&oacute;n subjetiva con alguien o con el &eacute;xito que alguien ha alcanzado y que yo pretend&iacute;a tener.
    </p><p class="article-text">
        El dicho popular de &ldquo;las comparaciones son odiosas&rdquo; cobra en estos momentos lamentables su total certeza.
    </p><p class="article-text">
        Siempre debo tener claro que, como todos los seres humanos, soy &uacute;nico y exclusivo (Yo soy yo y T&uacute; eres t&uacute;) y que la mayor&iacute;a de las veces lo que ans&iacute;o en mis desafortunadas comparaciones, para mi desdicha, son s&oacute;lo las posesiones o adquisiciones materiales que otros han alcanzado.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones creo, o me hacen creer, que si tengo lo que tienen otros, si soy lo que otros son, si trepo hasta donde otros han trepado, voy a ser m&aacute;s feliz y voy a estar m&aacute;s satisfecho con mi vida.
    </p><p class="article-text">
        Puedo afirmar que esto es rotundamente falso, es un espejismo inducido, una alucinaci&oacute;n casi colectiva en esta &eacute;poca de individualismos y prisas.
    </p><p class="article-text">
        Encontrar sosegadamente las causas primeras, las situaciones antecedentes y profundas que est&aacute;n impidiendo mi verdadero desarrollo personal, valor&aacute;ndome por lo que realmente soy, debe ser la tarea primordial de mi vida para alcanzar mis metas ecol&oacute;gicas (con mi entorno) y &eacute;ticas (con mi conciencia).
    </p><p class="article-text">
        Tarea que, en el fondo, significa empe&ntilde;arme atentamente en ser feliz, persistiendo sin desfallecer en la b&uacute;squeda de una aut&eacute;ntica satisfacci&oacute;n emocional en cada uno de los instantes de mi vida.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Te empe&ntilde;as t&uacute; en ser feliz?
    </p><p class="article-text">
        <strong>A FLOR DE PIEL&hellip; NEGOCIAR CON EL CORAZ&Oacute;N</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante estos d&iacute;as, con m&aacute;s o menos inter&eacute;s, los ciudadanos estamos asistiendo a unas jornadas trepidantes de encuentros (y desencuentros) entre las distintas fuerzas pol&iacute;ticas de nuestra ciudad (similares a las del resto del pa&iacute;s) para alcanzar una &ldquo;estabilidad aritm&eacute;tica y program&aacute;tica&rdquo; que nos impulse como sociedad local.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es suficiente con redactar y consensuar listas de medidas, todas ellas necesarias e irrenunciables seg&uacute;n sus proponentes, para que los cordobeses y las cordobesas nos sintamos en buenas manos durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os?... Posiblemente no, si los l&iacute;deres del cambio consensuado olvidan a la primera que, adem&aacute;s de c&aacute;lculos matem&aacute;ticos y principios inmutables, deben poner todo el coraz&oacute;n en sus negociaciones y acuerdos para que la sociedad cordobesa en su conjunto se emocione con un verdadero impulso renovador que le devuelva la sonrisa.
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: El autor de este post lo es tambi&eacute;n de la foto que lo ilustra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/empeno-feliz_1_7155805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2015 11:39:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Me empeño en ser feliz]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi verdadera búsqueda]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/busqueda_1_7155807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07785cd9-7169-4572-8f17-37492169f35c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a escrib&iacute; este pensamiento titulado &ldquo;La b&uacute;squeda&rdquo;:
    </p><p class="article-text">
        <em>Busco la felicidad y no la encuentro.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pienso en la felicidad y no me acuerdo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sue&ntilde;o con la felicidad y me despierto&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Seguramente porque:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Busco donde no est&aacute;, pienso en lo que no es y sue&ntilde;o con lo que nunca ser&aacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&eacute; que lo hice porque necesitaba reconocer que realmente me gusta vivir sin hacer demasiado ruido, sin ser la guinda de todas las tartas y sin llamar la atenci&oacute;n a cada instante para reafirmarme con cualquier excusa irrelevante.
    </p><p class="article-text">
        Que estoy verdaderamente contento de llevar lo que se denomina socialmente con algo de desprecio una vida normal, de esas sencillas, que no simples, alejada de unos modelos de cart&oacute;n piedra que demasiados mortales vienen asumiendo como ideales e imprescindibles.
    </p><p class="article-text">
        Que no soy un bicho raro, m&aacute;s bien al contrario, ya que mi relaci&oacute;n con la vida y con los vivos es realmente interesante, o eso me parece a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y que por todo ello, aunque inacabada, mi b&uacute;squeda es verdadera y propia&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Tengo una compa&ntilde;era de viaje a la que quiero con locura y una hija que es &ldquo;la ni&ntilde;a de mis ojos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Hasta ahora, a pesar de las pu&ntilde;eteras crisis con las que me he topado, he podido dedicarme a aquello que me apasionaba en cada momento y junto a personas con las que siempre intent&eacute; compartir, en este orden, sentimientos, sue&ntilde;os y proyectos.
    </p><p class="article-text">
        La buena salud no me ha soltado todav&iacute;a de la mano y, posiblemente para agradec&eacute;rselo, practico una vida razonablemente saludable.
    </p><p class="article-text">
        En la relaci&oacute;n con mi familia extensa no ha llegado nunca la sangre al r&iacute;o y mis cuatro o cinco amigos y amigas de toda la vida siguen a&uacute;n compartiendo peque&ntilde;os trozos de sus vidas conmigo.
    </p><p class="article-text">
        Voy bien encaminado, de momento&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Ya no persigo el simple &eacute;xito material y no echo de menos disfrutar de mi minuto de gloria frente a nada ni a nadie, no al menos con esa m&aacute;xima intensidad con la que se echan de menos las cosas verdaderamente importantes.
    </p><p class="article-text">
        No soy amigo de rencores ni venganzas, a pesar de haber recibido alguna dentellada inmisericorde y gratuita de personas a las que estimaba y por las que esperaba sentirme estimado, tal vez porque creo, con la mesura con la que &uacute;ltimamente creo en casi todo, en alg&uacute;n tipo de karma y en su poder para equilibrar lo que uno siembra y lo que finalmente acaba recogiendo.
    </p><p class="article-text">
        Me gusta compartir gozoso mi tiempo con los dem&aacute;s pero, tambi&eacute;n y sobre todo, soy un amante apasionado de los grandes silencios y las ausencias prolongadas para conectar pl&aacute;cidamente con aquello que realmente soy.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque las cosas, grandes o peque&ntilde;as, en alguna ocasi&oacute;n no me vayan del todo bien, no me gusta adoptar el papel de v&iacute;ctima ni recurrir a los lamentos de manual contra los dem&aacute;s o contra los males absolutos y universales.
    </p><p class="article-text">
        Me considero una persona tremendamente orgullosa en el m&aacute;s limpio y verdadero sentido de la palabra y no me siento c&oacute;modo en el papel de sufridor profesional ni de desgraciado perpetuo.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, estoy decidido a no entregar a nada ni a nadie, a&uacute;n en los momentos de mayor adversidad, lo &uacute;nico que verdaderamente me pertenece y ninguna desgracia natural o provocada puede arrebatarme: mi alegr&iacute;a de y por vivir, a pesar de todos los pesares.
    </p><p class="article-text">
        Me gusta agradecer a la vida sus regalos y disfrutar apasionadamente de ellos sin rubores impostados ni falsas modestias.
    </p><p class="article-text">
        Soy plenamente consciente de que con esta actitud agradecida y festiva puedo mostrarme ante muchos como un ser sin problemas, tremendamente afortunado, sin motivos para el des&aacute;nimo, con la vida de cara y la suerte siempre de mi lado.
    </p><p class="article-text">
        Pero, pese a que otros muchos no se interesen por conocer los problemas, malas fortunas, des&aacute;nimos, reveses de la vida y suertes de cruces que tambi&eacute;n he tenido, tengo y tendr&eacute; como cualquier hijo de vecino, es un precio que estoy dispuesto a pagar a cambio de independencia emocional para pilotar mi verdadera b&uacute;squeda.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n pilota tu b&uacute;squeda?
    </p><p class="article-text">
        <strong>A FLOR DE PIEL&hellip; SENTIR ES LO QUE IMPORTA</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde hace ya alg&uacute;n tiempo y con un gran n&uacute;mero de argumentos al parecer razonables, determinados representantes pol&iacute;ticos se han empe&ntilde;ado en demostrar que, debido a sus acertadas decisiones econ&oacute;micas, lo peor de la crisis ya ha pasado y que, por tanto, un futuro matem&aacute;ticamente esperanzador se abre ante nosotros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es posible entonces que algunos millones de ciudadanos y ciudadanas no hayan entendido sus razonamientos l&oacute;gicos y les hayan retirado su confianza para liderar la tan ansiada recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica?...</strong> Seguramente porque, s&oacute;lo empe&ntilde;ados en cuadrar unas fr&iacute;as cuentas, no han sabido o no han querido entender que las personas podemos olvidar lo que nos dicen, incluso podemos olvidar lo que nos hacen, pero nunca olvidamos lo que nos hacen sentir.
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: El autor de este post lo es tambi&eacute;n de la foto que lo ilustra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/busqueda_1_7155807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2015 15:07:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mi verdadera búsqueda]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Respiro, me relajo y desconecto]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/respiro-relajo-desconecto_1_7155809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b1663f0-3ce4-4360-942d-4e264457dfbc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        <strong>Mi equilibrio emocional tiene mucho que ver con mi capacidad real para desconectar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que me intenten convencer de &ldquo;las virtudes de estar siempre conectado&rdquo;, necesito reservar momentos del d&iacute;a para <strong>recuperar el control sobre mis conexiones y desconexiones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ninguna conexi&oacute;n es m&aacute;s poderosa para equilibrar mis emociones que la que consigo entablar conmigo mismo</strong>, desconectando de las presiones y las interferencias del mundo exterior.
    </p><p class="article-text">
        El control de mi respiraci&oacute;n es b&aacute;sico para relajarme y &eacute;sta es imprescindible para estar equilibrado emocionalmente.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier t&eacute;cnica de relajaci&oacute;n que exploro, moderna o ancestral, f&iacute;sica, mental o espiritual, contiene siempre una fase de ejercicios respiratorios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La respiraci&oacute;n act&uacute;a poderosa y positivamente sobre mi ser f&iacute;sico y mi estructura mental</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es la herramienta m&aacute;s poderosa de que dispongo para afrontar con &eacute;xito todas las situaciones que me provocan desequilibrios emocionales. Es tambi&eacute;n la m&aacute;s f&aacute;cil de utilizar, la que siempre se encuentra a mi disposici&oacute;n y al mismo tiempo la m&aacute;s econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Es una medicina de valor incalculable con la que consigo la serenidad interior que me permite mirarme a m&iacute; mismo de una forma m&aacute;s positiva, modificar mi pensamiento y mi comportamiento y controlar los acontecimientos para evitar que me dominen en determinados momentos y situaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La respiraci&oacute;n es</strong>, por tanto, <strong>la primera herramienta, prodigiosa y natural, que debo aprender a utilizar para controlar mis nervios y recuperar la calma</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;Control Voluntario de la Respiraci&oacute;n&rdquo;, la &ldquo;Respiraci&oacute;n Correcta&rdquo;, la &ldquo;Respiraci&oacute;n Profunda o a Pleno Pulm&oacute;n&rdquo; y la &ldquo;Respiraci&oacute;n de Urgencia&rdquo;, son t&eacute;cnicas sencillas que aprendo para iniciar el camino hacia una verdadera desconexi&oacute;n reparadora.
    </p><p class="article-text">
        Una adecuada relajaci&oacute;n mental y muscular que me sirve para &ldquo;desconectar&rdquo; determinados &ldquo;aparatos&rdquo; que consumen in&uacute;tilmente demasiada energ&iacute;a, evitando as&iacute; que el exceso de tensi&oacute;n provoque en m&iacute; un &ldquo;cortocircuito nervioso&rdquo; que pueda causar un &ldquo;incendio emocional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estoy nervioso, todo mi organismo se prepara para actuar al m&aacute;ximo de sus posibilidades, consumiendo in&uacute;tilmente tanta energ&iacute;a que pueden fallar sus mecanismos de adaptaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En estos casos, la relajaci&oacute;n cumple en m&iacute; una doble funci&oacute;n: Como sistema de urgencia, me proporciona un bienestar inmediato al aflojar mis tensiones musculares y como sistema de prevenci&oacute;n, evita que la acumulaci&oacute;n de mis tensiones musculares pueda causarme males mayores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La relajaci&oacute;n prepara a mi organismo para responder de otro modo ante los desaf&iacute;os cotidianos; lo ense&ntilde;a a permanecer tranquilo mientras no act&uacute;a y lo mantiene m&aacute;s vigoroso para rendir al m&aacute;ximo en los momentos precisos, sin despilfarrar energ&iacute;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Relajarme, por tanto, nada tiene que ver con el concepto de inactividad con el que a veces se asocia, m&aacute;s bien al contrario.
    </p><p class="article-text">
        Me ayuda a no sentirme siempre agotado y rendir adecuadamente, aprendiendo a utilizar con eficacia mi energ&iacute;a y acabar con las tensiones que la desperdician.
    </p><p class="article-text">
        Si mi mente no descansa y desconecta regularmente, muchos de mis comportamientos cotidianos est&aacute;n invadidos por la tensi&oacute;n, aunque no sea consciente de ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los efectos de una relajaci&oacute;n consciente y profunda a largo plazo son sorprendentes para mi mente, que comienza a cambiar en positivo casi sin darme cuenta.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Cuando convivo con la calma, dejo de darle tanta importancia a los miles de peque&ntilde;os inconvenientes de la vida cotidiana, a la vez que aumenta mi claridad y facilidad para identificar y paliar los verdaderos problemas de mi existencia.
    </p><p class="article-text">
        Si sufro tensiones constantes durante el d&iacute;a y vivo permanentemente estresado no logro desembarazarme de ellas ni al ir a dormir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Relajo mi cuerpo para calmar mi mente y sereno mi mente para aflojar mi cuerpo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La relajaci&oacute;n es para m&iacute; un fin en s&iacute; mismo y un medio para alcanzar otros objetivos. Me ayuda a modificar mis comportamientos seg&uacute;n mis deseos, me sirve para explorarme emocionalmente, captar sensaciones, acceder a sentimientos, escuchar mi yo profundo y fortalecer mi autoestima y mi autonom&iacute;a, liber&aacute;ndome de la tiran&iacute;a de la opini&oacute;n ajena.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva,<strong> respiro bien, me relajo conscientemente y desconecto en profundidad para conseguir conexiones emocionales que verdaderamente me ayudan a crecer y me hacen feliz.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y t&uacute;&hellip; te conectas a la felicidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>A FLOR DE PIEL&hellip;VERDADERA SANTIDAD</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado ha sido beatificado Monse&ntilde;or Oscar Romero, Arzobispo de San Salvador, despu&eacute;s de que el pasado febrero el Papa Francisco lo declarara &ldquo;m&aacute;rtir&rdquo; de haber sido asesinado &ldquo;en odio a la fe&rdquo;, mientras oficiaba misa en 1980, por un disparo al coraz&oacute;n de un francotirador perteneciente a un escuadr&oacute;n de la muerte de la ultraderecha salvadore&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; hasta la llegada del actual pont&iacute;fice, los sectores m&aacute;s conservadores de la Iglesia en el Vaticano hab&iacute;a venido bloqueando una y otra vez la beatificaci&oacute;n de Romero?...</strong> Posiblemente porque nunca entendieron que el firme e incondicional compromiso con la defensa de las victimas oprimidas frente a los verdugos opresores, era el maravilloso &ldquo;milagro&rdquo; que avalaba a este hombre bueno, venerado ya por el pueblo como &ldquo;Santo de los pobres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: El autor de este post lo es tambi&eacute;n de la foto que lo ilustra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/respiro-relajo-desconecto_1_7155809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2015 13:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Respiro, me relajo y desconecto]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siempre en positivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/positivo_1_7155811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7eaa1c7c-9727-436b-92d6-8afd2cadb1dc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        Para conseguir no generar ni generarme tensiones negativas e innecesarias,<strong> la modificaci&oacute;n del pensamiento</strong> es una de mis herramientas imprescindibles.
    </p><p class="article-text">
        Con la modificaci&oacute;n de mi pensamiento aprendo a pensar de forma positiva y <strong>consigo ese estado de serenidad continuo al que aspiro</strong>, sinti&eacute;ndome equilibrado interiormente y con el medio que me rodea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las situaciones en s&iacute; mismas no son las que me provocan estr&eacute;s, miedo, frustraci&oacute;n, tensi&oacute;n, angustia o depresi&oacute;n, sino lo que pienso y mi actitud ante ellas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En estos &uacute;ltimos y trepidantes a&ntilde;os, con una equilibrada mezcla de miedo y fascinaci&oacute;n, he experimentado como la comunicaci&oacute;n sin l&iacute;mites espaciales ni temporales, se ha convertido en el eje del mundo, de mi propio mundo.
    </p><p class="article-text">
        Pero no puedo ni quiero olvidar que <strong>la comunicaci&oacute;n interna</strong>, la que mantengo a solas conmigo mismo, sin enga&ntilde;os aprendidos ni redes de seguridad, <strong>sigue siendo la base de mi verdadero triunfo o fracaso como persona</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute;, hablando yo mismo con mi propio coraz&oacute;n (otros le llaman &ldquo;conciencia&rdquo;) no tengo escapatoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Debo ser valiente para enfrentarme a esos miedos mentales subjetivos que paralizan mi acci&oacute;n y me llenan de desesperanza sobre mis posibilidades para crecer y sonre&iacute;r</strong>, a pesar de todos los pesares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los hechos son neutros en s&iacute; mismos</strong>. Mi bienestar y mi felicidad dependen en gran medida de mi propia actitud frente a ellos, de c&oacute;mo los percibo, de c&oacute;mo los interpreto y, sobre todo, del sentido que les otorgo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No tengo excusas</strong>, por lo menos razonables, <strong>para no eliminar de inmediato y con firmeza los pensamientos negativos que menoscaban mi autoestima</strong>.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo transformando mis ideas destructivas en pensamientos constructivos, podr&eacute; analizar las situaciones de conflicto con las emociones adecuadas y encontrar para cada una de ellas la soluci&oacute;n m&aacute;s acorde, aunque no sea perfecta o definitiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Eacute;sta</strong>, como casi todas las que mantengo en mi vida, <strong>es una actitud que puedo aprender y perfeccionar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que pensar en positivo forme parte de mi nueva actitud ante la vida, como ejercicio recomendable, sobre todo en esas jornadas en las que siento que &ldquo;el mundo se derrumba a mi alrededor&rdquo;, tomo papel y l&aacute;piz y dedico unos minutos al final del d&iacute;a a recordar algunas de esas situaciones en las que he experimentado una tensi&oacute;n insoportable, tanto en mi estructura f&iacute;sica como en mi universo emocional.
    </p><p class="article-text">
        En esta situaci&oacute;n de introspecci&oacute;n sanadora, <strong>me esfuerzo por recordar qu&eacute; pensaba en esos momentos de caos infinito y, ante todo, c&oacute;mo me sent&iacute;a realmente</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Acto seguido, <strong>analizo con calma estos pensamientos e identifico las emociones que experimento en el ahora, en ese momento en que estoy a salvo de su vor&aacute;gine destructiva</strong>. La conclusi&oacute;n a esta experiencia es muy agradable y reveladora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&oacute;lo yo soy responsable de mis reacciones y actitudes</strong>, pues otras personas en mi lugar y aquejadas por las mismas circunstancias, son capaces de reaccionar de forma diferente y, en ocasiones, extraordinariamente creativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En muchos momentos, el caos puede ser mi ruina total o convertirse en mi energ&iacute;a m&aacute;s preciada para dar un giro a mi vida y crecer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La diferencia radica en continuar transitando por la senda oscura de mis pensamientos negativos o empe&ntilde;arme en caminar por la senda de luz de mis pensamientos positivos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no siempre sea f&aacute;cil, <strong>yo elijo caminar por la senda de luz</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;T&uacute; qu&eacute; camino eliges?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>A FLOR DE PIEL&hellip; VOTAR CON EL CORAZ&Oacute;N</strong>
    </p><p class="article-text">
        Justo dentro de siete d&iacute;as, como miembros de una sociedad democr&aacute;tica, estamos llamados a elegir a nuestros representantes pol&iacute;ticos m&aacute;s cercanos. Mujeres y hombres a los que, a diferencia de pol&iacute;ticos que nos representan en otras instancias m&aacute;s alejadas, podremos mirar a los ojos, o&iacute;r su voz o tocar su piel con relativa frecuencia en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo podemos estar seguros de acertar en la elecci&oacute;n de unas personas tan influyentes en nuestra felicidad cotidiana?...</strong> Seguramente utilizando este pensamiento del Popol-Vuh o &ldquo;libro de la comunidad&rdquo; de los Mayas K&acute;iche: &ldquo;Cuando tengas que elegir entre dos caminos, preg&uacute;ntate cu&aacute;l de ellos tiene coraz&oacute;n. Quien elige el camino del coraz&oacute;n, no se equivoca nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: El autor de este post lo es tambi&eacute;n de la foto que lo ilustra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/positivo_1_7155811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2015 12:33:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siempre en positivo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con calma, por favor]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/calma-favor_1_7155813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Aunque s&oacute;lo sea mentalmente, <strong>me niego a vivir con prisa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mi vida no es una carrera contra nada ni contra nadie</strong>, mucho menos contra m&iacute; mismo para llegar a un lugar indeterminado que ni siquiera estoy seguro de tener un verdadero inter&eacute;s por conocer.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que las circunstancias me obligan en ocasiones, seguramente en demasiadas, a correr hasta la extenuaci&oacute;n de un lugar a otro para cumplir con objetivos y metas que no siempre tienen que ver con mis propios intereses como persona y s&iacute; con simples remuneraciones econ&oacute;micas ligadas a mi supuesto &ldquo;&eacute;xito profesional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no entiendo a esas personas que, en un alarde interesado de responsabilidad extrema, repiten una y otra vez de cara a la galer&iacute;a pero, sobre todo, para convencerse a s&iacute; mismos, que su trabajo es su vida, y que, por ello, se justifica su infinita prisa por llegar antes y ser m&aacute;s, sea cual sea el lugar y sea cual sea el estatus.
    </p><p class="article-text">
        Unas personas, tristes y desorientadas en el fondo, que no son capaces de encontrar el camino sosegado de la felicidad que tiene que ver con lo que realmente son y no s&oacute;lo con lo que hacen o representan.
    </p><p class="article-text">
        Yo lo tengo claro: <strong>Mi trabajo no es mi vida</strong>&hellip; Si lo fuese, significar&iacute;a que me cuesta demasiado trabajo vivir en toda su plenitud.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;Mi vida es mi propia vida!</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una realidad infinitamente m&aacute;s importante para m&iacute; que mi simple desarrollo profesional, por muy necesario o brillante que &eacute;ste sea o yo crea que es.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un espacio emocional tan valioso, especial, &uacute;nico e irrepetible que s&oacute;lo estoy dispuesto a recorrer &ldquo;con calma, con la infinita y hermosa quietud de quien s&oacute;lo quiere ser&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo cuando siento que mi val&iacute;a tiene que ver con lo que emocionalmente soy, puedo alcanzar un &ldquo;verdadero &eacute;xito&rdquo; en todas y cada una de las facetas en las que me proyecto y desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi felicidad como ser, puedo sentirme completamente orgulloso de lo que hago y, por tanto, satisfecho tambi&eacute;n como &ldquo;jefe motivador y comprensivo&rdquo;, &ldquo;compa&ntilde;ero atento y solidario&rdquo; o &ldquo;empleado comprometido y alegre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas circunstancias profesionales positivas, tienen en el fondo que ver con mi capacidad para ser yo mismo motivador y comprensivo, atento y solidario, comprometido y alegre, en todo lo que significa mi vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una vida calmada que no quiere participar, al menos conscientemente, de atropellos emocionales para alcanzar mis objetivos, ni admitir de forma hip&oacute;crita que &ldquo;el fin justifica los medios&rdquo;</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En mi desarrollo personal, es a&uacute;n m&aacute;s necesario que camine de la mano de la calma.
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s, esa sensaci&oacute;n de opresi&oacute;n que parece estar a punto de asfixiarme cuando lo padezco, no es s&oacute;lo un problema serio de &ldquo;ejecutivo agresivo&rdquo;, ya que en la pr&aacute;ctica me afecta en cualquier situaci&oacute;n, laboral o personal, a cualquier edad y, en contra de lo que pudiera parecer, puede estar provocado en m&iacute; tanto por sucesos desagradables como por situaciones gratas.
    </p><p class="article-text">
        Mis retos personales, exigencias profesionales, conflictos sentimentales o agresiones medioambientales, me generan tanto estr&eacute;s como una situaci&oacute;n favorable, un &eacute;xito profesional, un enamoramiento o un est&iacute;mulo natural, siempre que tenga miedo al &eacute;xito, a asumir responsabilidades, a implicarme emocionalmente o a disfrutar de mi entorno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las tensiones f&iacute;sicas y ps&iacute;quicas que produce en m&iacute; la falta de sosiego, malgastan mis energ&iacute;as y perturban el funcionamiento de mi organismo, incit&aacute;ndome s&oacute;lo a huir o atacar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Produci&eacute;ndome esos malestares emocionales que no siempre s&eacute; definir; o esas sensaciones de falta de tiempo, de tener siempre prisa a&uacute;n sin saber qu&eacute; es lo que tengo que hacer; o esos episodios de angustia, de tristeza para las que no encuentro el motivo;o esos temores o miedos que no s&eacute; definir; o esas fatigas o estados de cansancio sin una causa que los justifique; o incluso esos periodos de escaso apetito sexual inexplicable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como siempre, la respuesta valiente est&aacute; en m&iacute; mismo</strong>: Dejar de poner excusas pueriles para seguir adorando mi hacer y mi tener por encima de todas las cosas y, <strong>simplemente, alegrarme de mi &ldquo;ser feliz&rdquo; en un recorrido sosegado por una vida plena</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;Que la calma sea contigo!</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>A FLOR DE PIEL&hellip; EL TRATO ES LA CLAVE</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta semana he necesitado recurrir a un servicio p&uacute;blico para realizar unas gestiones muy necesarias para mi bienestar y el de toda mi familia. Lamentablemente he tenido que hacerlo en dos jornadas distintas por no encontrar en la primera (s&iacute; afortunadamente en la segunda de ellas) una persona comprometida y sensible ante mis demandas al otro lado de la ventanilla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; muchos de nosotros, en el mejor de los casos, s&oacute;lo nos limitamos a cumplir con nuestras obligaciones sin reparar en el c&oacute;mo ni en el para qui&eacute;n?...</strong> Posiblemente porque, tambi&eacute;n en el mejor de los casos, no hemos ca&iacute;do en la cuenta de que nuestros actos tienen un componente fundamentalmente emocional que, para bien o para mal, influye profundamente en las expectativas y esperanzas del ser humano al que afectan.
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: El autor de este post lo es tambi&eacute;n de la foto que lo ilustra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/calma-favor_1_7155813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2015 11:39:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Con calma, por favor]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi único objetivo en la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/unico-objetivo-vida_1_7155815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Lo dir&eacute; desde el principio para que no haya ninguna duda: <strong>Mi &uacute;nico objetivo en la vida es ser feliz</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La FELICIDAD, con may&uacute;sculas, es mi fin &uacute;ltimo como ser humano, por ello, <strong>soy profundamente ego&iacute;sta para vivirla y tremendamente solidario para compartirla.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>No puedo hacer verdaderamente felices a los dem&aacute;s desde mi propia infelicidad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        No es sano, ni para mi mente ni para mi cuerpo, condenarme a una infelicidad heroica a cambio de dar felicidad a mis pr&oacute;jimos, por muy queridos que estos sean para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la &ldquo;sociedad de las apariencias&rdquo; me intente convencer todos los d&iacute;as, con sus mensajes vac&iacute;os, de que es muy f&aacute;cil disimular mi infelicidad con una pose o una sonrisa de anuncio, yo s&eacute; que, si no soy verdaderamente feliz, mi amargura acaba fluyendo por los poros de mi piel, contaminando sin remedio mis relaciones y cari&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Si no estoy feliz conmigo mismo, de forma tranquila y entra&ntilde;able, nadie podr&aacute; recibir de m&iacute; una invitaci&oacute;n verdadera para transitar a mi lado por el camino de la felicidad.
    </p><p class="article-text">
        Tengo que empe&ntilde;arme, cada d&iacute;a y una y otra vez, en estar a gusto con mi propia vida para ofrecerme sinceramente a los dem&aacute;s como un oasis de confort y seguridad. Como un lugar vivo donde se puede estar compartiendo emociones por placer y no por obligaci&oacute;n ni, mucho menos, por lastima o culpabilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La imposibilidad para sentirme feliz en mi bendita normalidad, siempre es un reflejo de mis propias carencias emocionales y nunca</strong>, aunque me parezca extra&ntilde;o e incluso injusto, <strong>de aquello o aquellos a los que achaco mis fracasos profesionales o mis naufragios sentimentales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Mis fracasos profesionales no son culpa de unos &ldquo;jefes incompetentes o inhumanos&rdquo;, ni de unos &ldquo;compa&ntilde;eros trepas o insolidarios&rdquo;, ni de unos &ldquo;ambientes insalubres o estresantes&rdquo;&hellip; ni siquiera de una conjura diab&oacute;lica de todas estas circunstancias juntas.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, mis fracasos profesionales est&aacute;n relacionados con mi propia incapacidad para sentirme feliz en mis entornos de trabajo y, como consecuencia de ello, con mi falta de valent&iacute;a para decidirme a romper con las personas y los lugares que no me convienen ni merezco.
    </p><p class="article-text">
        Ocurre igual con mis naufragios sentimentales. Estos no son culpa de unos &ldquo;amigos ego&iacute;stas o traidores&rdquo;, ni de unos &ldquo;familiares fr&iacute;os o insensibles&rdquo;, ni siquiera de unos &ldquo;amores hirientes o infieles&rdquo;&hellip; Siempre tengo la posibilidad, por duro y desgarrado que&nbsp;resulte, de ser valiente y poner punto y final, o por lo menos puntos suspensivos, a aquellas relaciones de piel que me empeque&ntilde;ecen y da&ntilde;an.
    </p><p class="article-text">
        No puedo vivir escondido en las nubes que sue&ntilde;o s&oacute;lo para huir de la tierra que detesto, ni debo vivir prisionero en la tierra que detesto s&oacute;lo para huir de las nubes que sue&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Ni en el terreno profesional, ni mucho menos en el sentimental, existen situaciones insalvables si tengo presente que <strong>mi objetivo de convivir con la felicidad, lo consigo siempre en primera persona y en la vida, mezcla de tierra y nubes, que realmente vivo y sue&ntilde;o todos los d&iacute;as</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Porque incluso m&aacute;s all&aacute; de situaciones econ&oacute;micas dif&iacute;ciles que paralizan mis decisiones sobre cambiar un rumbo profesional err&aacute;tico, y mucho m&aacute;s all&aacute; de presiones sociales que me ciegan para no ser capaz de cerrar puertas sentimentales da&ntilde;inas, <strong>s&eacute; que la felicidad no es mi destino, inevitablemente es mi camino</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un camino no siempre en l&iacute;nea recta ni lleno de colores pero, en todo caso, hac&iacute;a una luz que no puedo ni quiero evitar porque me va la propia vida en ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiero y puedo ser feliz</strong> para dar siempre lo mejor de m&iacute; a quienes me acompa&ntilde;en en mi viaje.
    </p><p class="article-text">
        El profundo ego&iacute;smo para cumplir &ldquo;mi &uacute;nico objetivo en la viada&rdquo; se convierte entonces en el mayor acto de altruismo y generosidad que puedo tener con mis semejantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si quieres, t&uacute; tambi&eacute;n puedes&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>A FLOR DE PIEL&hellip; FRUTO DEL AZAR</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de nosotros, una vez m&aacute;s, estamos siendo testigos (mudos) de unos acontecimientos dram&aacute;ticos que tienen que ver con encontrar la muerte s&oacute;lo por tener la esperanza de alcanzar una vida mejor. Miles de seres humanos, muchos de ellos ni&ntilde;os reci&eacute;n llegados a este mundo, han vuelto a perecer ahogados a s&oacute;lo unos cientos de metros de alcanzar su sue&ntilde;o de vivir en paz y ser felices junto a sus seres queridos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; seguimos empe&ntilde;&aacute;ndonos en levantar fronteras, f&iacute;sicas e ideol&oacute;gicas, para impedir que otro ser humano tenga una oportunidad de sonre&iacute;r, lejos de la&nbsp;</strong><strong>desesperaci&oacute;n y el horror?...</strong> Seguramente porque, por ego&iacute;smo o por vanidad, no estamos dispuestos a reconocer que el hecho de haber nacido en estas coordenadas de espacio y de tiempo, ha sido s&oacute;lo fruto del azar.
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: El autor de este post lo es tambi&eacute;n de la foto que lo ilustra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/unico-objetivo-vida_1_7155815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2015 10:25:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mi único objetivo en la vida]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mis coordenadas para ser feliz]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/coordenadas-feliz_1_7155817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tengo claro que la felicidad no es el destino al que quiero llegar, sino el camino que deseo recorrer en primera persona durante toda mi vida.
    </p><p class="article-text">
        Un viaje incierto y heterog&eacute;neo aunque profundamente apasionado y apasionante que exige lo mejor de m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Un recorrido profundamente emocional con momentos entra&ntilde;ables, situaciones ca&oacute;ticas y episodios desesperantes que adquiere su verdadero significado cuando me atrevo a sentirlo con la raz&oacute;n y pensarlo con el coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero todo camino, viaje o recorrido, ya sea planificado o ca&oacute;tico, tiene unas coordenadas m&aacute;s o menos expl&iacute;citas que lo hacen &uacute;nico e irrepetible, al tiempo que sirven al viajero de gu&iacute;a motivadora cuando le flaquean las fuerzas o le abandona moment&aacute;neamente la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Mi camino de felicidad, planificado y ca&oacute;tico al mismo tiempo, tiene unas coordenadas bien definidas que responden a un profundo ejercicio de reflexi&oacute;n y motivaci&oacute;n personal para no caer en el des&aacute;nimo cuando mis fuerzas flaquean, ni dejarme arrastrar por la desesperaci&oacute;n cuando la esperanza me abandona moment&aacute;neamente.
    </p><p class="article-text">
        Unas coordenadas que derivan de una elecci&oacute;n necesaria a la par que valiente: mi <strong>br&uacute;jula happy</strong>, y se comprometen, antes de nada, con una contundente declaraci&oacute;n de intenciones que no deja lugar a ninguna duda sobre cuales son mis verdaderos intereses y deseos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mis coordenadas para ser feliz son la calma, la determinaci&oacute;n, la emoci&oacute;n, la bondad y la sencillez</strong>; estrellas brillantes con poder suficiente para transformar mi cuerpo y mi mente, arreglando mis desequilibrios destructivos y fortaleciendo mis principios creativos.
    </p><p class="article-text">
        Cinco coordenadas muy meditadas que, como luces sagradas, iluminan mi vida para que evite en todo momento la negrura que desprende la insensibilidad, la insatisfacci&oacute;n y la desdicha por lo que no soy ni necesito ser para sentirme feliz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me calmo, antes de nada</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        , porque s&oacute;lo desde el sosiego f&iacute;sico y mental puedo interiorizar sin traumas mi pasado, ordenar emocionalmente mi presente y, sobre todo, proyectar mi futuro desde la creatividad.
    </p><p class="article-text">
        La calma f&iacute;sica me aleja de un estr&eacute;s tirano y destructivo que nada tiene que ver con mi verdadero &eacute;xito personal. La calma mental me acerca a un relax amigo y constructivo que tiene mucho que ver con mi verdadera felicidad.
    </p><p class="article-text">
        Ser feliz no es algo obligatorio para m&iacute;, es una opci&oacute;n voluntaria que debo mantener activa con mucha determinaci&oacute;n. <strong>Quiero y puedo ser feliz</strong>, de eso se trata&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Necesito comunicar mis emociones</strong> para sentirme feliz y, ante todo, no hacer infelices a los dem&aacute;s, porque una verdadera comunicaci&oacute;n emocional me libera de la maldad y la hipocres&iacute;a que encierra lo &ldquo;pol&iacute;ticamente correcto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aprender a vivir emocionalmente me conecta sin miedos con mi verdadero yo y, sin mentiras, con el verdadero yo de los dem&aacute;s&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Reivindico la bondad como una manera imprescindible de vivir. <strong>Procuro ser una buena persona</strong> para ser completamente feliz, a pesar de las presiones sociales que me empujan hacia para&iacute;sos materiales de un supuesto &eacute;xito, construido sobre una indiferencia c&oacute;mplice y una maldad bendecida.
    </p><p class="article-text">
        Ser bondadoso equilibra mi mente y protege mi cuerpo, ya que me aleja de la mala conciencia y me acerca a los h&aacute;bitos saludables.
    </p><p class="article-text">
        Para transitar por la &uacute;nica felicidad que me interesa, reconozco sin esfuerzo que<strong> en el fondo no soy tan sofisticado</strong>, ni necesito serlo.
    </p><p class="article-text">
        Huyo decididamente de esa falsa complejidad que s&oacute;lo sirve para crear barreras excluyentes e interesadas. Amo la sencillez de la verdadera sabidur&iacute;a porque me sirve para entenderme y entender, aceptarme y aceptar.
    </p><p class="article-text">
        Por todo el bien que me aportan, la calma, la determinaci&oacute;n, la emoci&oacute;n, la bondad y la sencillez, aderezadas con una gran dosis de alegr&iacute;a, son las coordenadas que alumbran mi recorrido en primera persona por el dif&iacute;cil, pero necesario y gratificante, camino de la felicidad.
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo porque, con su esencia, me vapulean constantemente por lo que he sido y he sentido, me gratifican sin pudor por lo que soy y lo que siento y, sobre todo, me gu&iacute;an sin remedio ni resistencia hacia lo que realmente quiero ser y sentir.
    </p><p class="article-text">
        De su mano camino valientemente por la vida como el ser imperfecto e infeliz que fui, pero comprometido fervientemente con el ser imperfecto pero feliz que soy y quiero ser para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Sin ellas andar&iacute;a perdido por el camino de la infelicidad. <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las tuyas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>A FLOR DE PIEL&hellip; SOMOS PERSONAS, SIEMPRE</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante estos d&iacute;as estamos conociendo &ldquo;en directo&rdquo; el relato vital de cada una de las 150 personas que han fallecido en el tr&aacute;gico accidente a&eacute;reo del Airbus A320 de Germanwings. Historias rotas, con nombres y apellidos (muchos de ellos espa&ntilde;oles), que quedar&aacute;n grabadas emocionalmente en nuestros corazones como si se tratasen de las de familiares queridos o amigos del alma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; un sentimiento tan noble como la compasi&oacute;n (&ldquo;padecer con&rdquo;) no nos embarga de la misma manera ante el sufrimiento cotidiano o la muerte de muchas otras personas?</strong>... Tal vez porque &ldquo;en ausencia de c&aacute;maras y focos&rdquo;, nos hemos (mal) acostumbrado a ver reducida su identidad a simples iniciales o fr&iacute;as estad&iacute;sticas sin historia.
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: El autor de este post lo es tambi&eacute;n de la foto que lo ilustra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/coordenadas-feliz_1_7155817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2015 09:59:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mis coordenadas para ser feliz]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser o no ser]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/no_1_7155819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Como adelanto interesado dir&eacute; que creo, con los ojos bien abiertos, que<strong> mi felicidad est&aacute; &iacute;ntimamente relacionada con mi capacidad y mi deseo de aprender todo aquello que suma y desaprender todo aquello que resta</strong>. Es cierto que tengo un car&aacute;cter prefijado gen&eacute;ticamente pero mi personalidad es el fruto de los aprendizajes que, consciente e inconscientemente, voy adquiriendo a lo largo de mi vida. Por ello, cuando siembro la infelicidad a mi alrededor, no debo escudarme en el &ldquo;no puedo evitarlo, yo soy as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hasta en los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles y extremos, tengo la posibilidad de elegir entre aprender a odiar o amar, perder o ganar, mermar o crecer...</strong> Para que aprender a decidir entre &ldquo;morir o vivir&rdquo; no sea un imposible, debo aceptar cuanto antes que &ldquo;las cosas son como son&rdquo; y no como sue&ntilde;o que son o desear&iacute;a que fuesen. Si acepto con normalidad que <strong>&ldquo;las cosas son como son&rdquo;</strong>, tendr&eacute; la oportunidad de cambiarlas y mejorarlas con ayuda de mis sue&ntilde;os y deseos, si as&iacute; lo quiero o necesito. Si no lo acepto, una profunda insatisfacci&oacute;n paralizar&aacute; mis expectativas de cambio y mejora. Mis desequilibrios emocionales que tanto sufrimiento, propio y ajeno, provocan, tienen mucho que ver con una mala gesti&oacute;n de mis expectativas y, sobre todo, con el orden de prioridad que doy a las mismas para considerarme feliz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         Si mis aprendizajes vitales discurren por el camino del <strong>HAGO &ndash; TENGO &ndash; SOY</strong>, me centro ciega y obsesivamente en una tarea para convertirme en un &ldquo;triunfador&rdquo;, recojo ansioso las &ldquo;recompensas&rdquo;, principalmente materiales, de estos triunfos y, finalmente, en ocasiones demasiado al final, intento construir &ldquo;mi propia identidad&rdquo; como ser humano individual e irrepetible.
    </p><p class="article-text">
        Cuando sigo esta filosof&iacute;a tan habitual en nuestra sociedad actual, soy un adorador de un tipo de &ldquo;&eacute;xito&rdquo; basado en el credo del &ldquo;todo vale&rdquo; y del &ldquo;fin justifica los medios&rdquo;, &ldquo;un n&aacute;ufrago a la deriva de mi simple impulso de supervivencia, con evidentes trastornos emocionales, ego&iacute;sta, consumista, aferrado a escalas jer&aacute;rquicas de poder, sin importarme lo m&aacute;s m&iacute;nimo la supervivencia de los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ocurre entonces que, <strong>como s&oacute;lo soy en funci&oacute;n de lo que hago y tengo, cuando lo que hago y tengo no cumple mis expectativas, casi siempre intransigentes e inflexibles, mi ser se resiente y resquebraja, sumi&eacute;ndome en la tristeza y en la infelicidad...</strong> Pero puedo elegir, siempre puedo elegir un camino alternativo de aprendizaje y crecimiento personal basado en el <strong>SOY &ndash; HAGO &ndash; TENGO</strong>, ya que, transitando por &eacute;l, me transformo en &ldquo;una persona m&aacute;s sana mentalmente y m&aacute;s feliz, que hago aquello que realmente me gusta, para alcanzar, como consecuencia de ello, un tener que me brinda una buena calidad de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde este otro modo radicalmente contrario de iluminar mi vida, si por cualquier motivo dejo de tener o var&iacute;a mi hacer, sobrevivo interiormente apoy&aacute;ndome en mi ser, como la segura tabla de salvaci&oacute;n que siempre me retorna, tras sortear mareas y oleajes, a la playa c&aacute;lida y tranquila de mi equilibrio emocional. <strong>Para m&iacute;, felicidad rima fundamentalmente con serenidad y, esta &uacute;ltima, no suelo alcanzarla cuando tristemente s&oacute;lo soy en funci&oacute;n de lo que hago y tengo.</strong> Ser o no ser&hellip; <strong>se aprende</strong>.
    </p><h4 class="article-text">A FLOR DE PIEL&hellip;</h4><p class="article-text">
        <strong>LOS &Uacute;LTIMOS SER&Aacute;N LOS PRIMEROS</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, como en cada Semana Santa, junto a muchas personas penitentes an&oacute;nimas que mostraban su fe en el poder de un mensaje de paz, amor y esperanza que, trascendiendo incluso los l&iacute;mites de la religiosidad, les ayuda a sortear los duros obst&aacute;culos que encuentran en sus vidas, he vuelto a ver a demasiados &ldquo;personajes&rdquo; con capas suntuosas y trajes condecorados, s&oacute;lo interesados en pavonearse con cierta prepotencia para reivindicar su estatus. <strong>&iquest;Acaso el protagonista hist&oacute;rico de estas jornadas de llanto y alegr&iacute;a no mostr&oacute; su liderazgo desde la humildad m&aacute;s profunda?...</strong> Parece que esos a los que s&oacute;lo interesa mostrar su cargo p&uacute;blicamente, no han entendido el verdadero mensaje de su maestro sobre que &ldquo;los &uacute;ltimos ser&aacute;n los primeros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>NOTA:</strong> <em>El autor de este post lo es tambi&eacute;n de la foto que lo ilustra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/no_1_7155819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2015 12:14:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ser o no ser]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[MÁS A FONDO… “SOY COMPLETAMENTE FELIZ”]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/fondo-completamente-feliz_1_7155821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Aunque todav&iacute;a est&eacute; gratamente pose&iacute;do por el esp&iacute;ritu del pasado 22 de marzo, D&iacute;a Mundial de la Felicidad, reconozco que una afirmaci&oacute;n como esta, con la que est&aacute; cayendo y aunque aparezca entrecomillada, puede resultar demasiado directa y contundente.
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute; que durante un momento, cierto que muy breve, he pensado en cortarme un poco e iniciar esta aventura con una propuesta menos comprometida y que, en ning&uacute;n caso, sonase como prepotente y desafiante ante nada y ante nadie.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre es que a m&iacute; siempre me ha gustado ir al grano, huyendo de utilizar estrategias interesadas para expresar lo que pienso, pues creo que confiar en la verdad emocional como veh&iacute;culo de comunicaci&oacute;n me ayuda a sentirme realmente libre, a pesar de todos los pesares.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s es que a m&iacute; no me basta con sentirme libre, necesito ser feliz para disfrutar plenamente de mi libertad&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Esta certeza alegra y da sentido a mi vida, alej&aacute;ndola sin contemplaciones de un materialismo estresante, ego&iacute;sta y sin alma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por este motivo, con una mezcla equilibrada de orgullo y humildad, la pregono sin pudor a los cuatro vientos para que motive a quienes puedan o&iacute;rla con toda la raz&oacute;n que encierra y adem&aacute;s quieran escucharla con toda la emoci&oacute;n que atesora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy completamente feliz&rdquo;, ahora lo s&eacute;, porque he querido y he podido aprender tres grandes ideas que concuerdan serenamente con mis pensamientos pero, sobre todo, comulgan apasionadamente con mis sentimientos.
    </p><p class="article-text">
        La primera, que la felicidad es un derecho moral irrenunciable que debemos disfrutar todos los seres humanos por el simple y maravilloso hecho de serlo, ya que nos conecta con la verdadera igualdad, a trav&eacute;s de la imprescindible justicia social.
    </p><p class="article-text">
        La segunda, que la felicidad no est&aacute; en el objetivo que cumplir, ni en la meta que alcanzar, ni siquiera en el destino al que llegar&hellip; la felicidad habita en el proyecto que desarrollar, en la carrera que disputar o en el mism&iacute;simo camino que recorrer.
    </p><p class="article-text">
        Ser completamente feliz no es llegar, es viajar y, al mismo tiempo, es la apasionada y apasionante aventura de vivir el viaje en primera persona&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y finalmente, la tercera de mis grandes ideas aprendidas, quiz&aacute;s la que cierra un c&iacute;rculo virtuoso donde el cielo con el que sue&ntilde;o convive en armon&iacute;a con el suelo que piso, es que la verdadera felicidad se encuentra en la pasi&oacute;n y la alegr&iacute;a de vivir la bendita normalidad.
    </p><p class="article-text">
        Porque la normalidad no es mon&oacute;tona, plana, est&aacute;tica, previsible, inamovible&hellip; no es la perfecci&oacute;n ordinaria y aburrida&hellip; La normalidad es cambiante, abrupta, din&aacute;mica, imprevisible, movible&hellip; es, en definitiva, la extraordinaria y divertida imperfecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, &ldquo;soy completamente feliz&rdquo; porque es mi derecho m&aacute;s sagrado a disfrutar de un viaje que he decidido emprender, con todas sus consecuencias, por la extraordinaria normalidad de mi vida de cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Un viaje no siempre f&aacute;cil pero que me merece la pena realizar, porque se construye a s&iacute; mismo a partir de mi propia experiencia vital de alegr&iacute;as y penas, de triunfos y fracasos, de ayudas y traiciones, de amistades y enemistades&hellip; aderez&aacute;ndolo con los aprendizajes que m&aacute;s me interesan y ayudan por su clara genialidad y sencilla utilidad.
    </p><p class="article-text">
        Un viaje inevitable y sin retorno, que quiero compartir cada semana con quienes se&aacute;is o quer&aacute;is sentiros aventureros de esa &ldquo;bendita normalidad&rdquo; que significa ser feliz.
    </p><p class="article-text">
        Para disfrutarlo con todos sus matices, s&oacute;lo os pido que, al igual que yo, confi&eacute;is en una br&uacute;jula un tanto especial y puede que desconcertante que, como la de &ldquo;El Capit&aacute;n Jack Sparrow&rdquo;, solamente se&ntilde;ala hacia los lugares que ans&iacute;an nuestros corazones, desnudos de miedos infundados e insensatos.
    </p><p class="article-text">
        Y, tambi&eacute;n como yo, solt&eacute;is las pesadas amarras que nos anclan a la insatisfacci&oacute;n y la desdicha por lo que no hemos sido, no somos, ni necesitamos ser para sentirnos completamente felices&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Esto va de emociones!&hellip; &iexcl;&iexcl;Feliz viaje!!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción Cordópolis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/la-brujula-happy/fondo-completamente-feliz_1_7155821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2015 15:29:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[MÁS A FONDO… “SOY COMPLETAMENTE FELIZ”]]></media:title>
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