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    <title><![CDATA[Cordópolis - El cuarto de las botas]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - El cuarto de las botas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Menudo complot]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/menudo-complot_1_7152202.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c00864d-16e2-48e0-bda1-3048a0e79cdd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Registros en El Arcángel | TONI BLANCO"></p><p class="article-text">
        No cobran los futbolistas. Ni los entrenadores. Ni los empleados. Ni los proveedores. No cobra nadie. El presidente es detenido por la Guardia Civil por la presunta comision del pack completo de delitos societarios: administraci&oacute;n desleal, corrupci&oacute;n entre particulares, apropiaci&oacute;n indebida y blanqueo de capitales. El juez ordena la administraci&oacute;n judicial del club y lo que los nuevos responsables de la gesti&oacute;n se encuentran es un panorama desolador. &iquest;Es viable? Est&aacute;n en ello. &ldquo;Ser&aacute; una tarea dif&iacute;cil, pero no imposible&rdquo;, expresaron en un comunicado crudamente realista, que avista un horizonte que es poco menos que un paseo con los ojos vendados por un campo de minas. &iquest;El C&oacute;rdoba somos nosotros? &iquest;Son ellos? &iquest;Somos todos? &iquest;No somos nadie? Esto es el C&oacute;rdoba de hoy, se&ntilde;ores. Bienvenidos al m&aacute;s profundo de los infiernos.
    </p><p class="article-text">
        El C&oacute;rdoba est&aacute; en pelotas. La gesti&oacute;n m&aacute;s nefasta de todos los tiempos lo ha dejado herido de muerte. Ya no saldr&aacute;n m&aacute;s consejeros a hablar de &ldquo;deuda cero&rdquo;, ni abogados con aires de showman a los que les parece muy divertido ver c&oacute;mo se hunde una entidad hist&oacute;rica, ni fantasmag&oacute;ricos directores financieros, ni opinadores patrocinados, ni personajes de far&aacute;ndula que no han hecho otra cosa que meter la mano en las arcas del club hasta dejarlo en la m&aacute;s absoluta ruina. Eso se termin&oacute;. Lo que viene no lo sabemos. No hay mapas para este laberinto.
    </p><p class="article-text">
        Por ineptitud, por avaricia, por inconsciencia, por vocaci&oacute;n o por todo eso junto, el caso es que Jes&uacute;s Le&oacute;n y sus colaboradores han protagonizado un periodo negro en todos los &oacute;rdenes. Esto s&iacute; que da una nueva dimensi&oacute;n al t&eacute;rmino fracaso, utilizado a menudo con ligereza en la &uacute;ltima d&eacute;cada para definir desenlaces que no alcanzaban las altas expectativas que se marcaban. El C&oacute;rdoba nunca se ha llevado demasiado bien con los retos ambiciosos, que le han generado grandes frustraciones.
    </p><p class="article-text">
        En la etapa post Gonz&aacute;lez, el list&oacute;n de la exigencia deportiva se rebaj&oacute; de modo dr&aacute;stico. Hasta el <em>cincuentapuntismo</em>&nbsp;parec&iacute;a un para&iacute;so. Todo termin&oacute; en ruina, esc&aacute;ndalo y descenso ganado a pulso: abajo de principio a fin, sin esperanzas ni opciones. Esto s&iacute; qu&eacute; es fracaso de verdad, del que duele y deja herencia y secuelas de por vida. El mayor que se haya vivido en los 65 a&ntilde;os de una entidad que siempre naveg&oacute; entre problemas, pero que jam&aacute;s ha tenido que lidiar con todos juntos: deportivos, econ&oacute;micos, institucionales, sociales... El desastre global lo ha convertido en objeto de pena y/o mofa nacional. Los cortes de agua y de luz, las huchas petitorias, el ofrecimiento de los taxis para llevar a los jugadores a Murcia porque no hay para pagar el autob&uacute;s... Quien ha provocado todo esto no tendr&aacute; sitio para esconderse. Porque el C&oacute;rdoba, se&ntilde;ores, no ha bajado de divisi&oacute;n. El C&oacute;rdoba ha perdido la categor&iacute;a. Esto es lo que hay que recuperar. Y desde ah&iacute;, pensar otra vez en ascender.
    </p><p class="article-text">
        Menudo complot.
    </p><p class="article-text">
        https://www.youtube.com/watch?v=QiWj3CJx1Mo
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/menudo-complot_1_7152202.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Nov 2019 13:53:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menudo complot]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué va a ser lo próximo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/proximo_1_7152204.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b115455-24fb-4e0e-8c48-1f72fd4c3acb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Aficionados gesticulan en la grada del campo del Villarrubia de los Ojos | LOF"></p><p class="article-text">
        Como en todo circo que se precie, en El Arc&aacute;ngel siempre hay un <strong>&ldquo;m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a&rdquo;</strong>. El C&oacute;rdoba CF es un verdadero disparate. A d&iacute;a de hoy no se sabe qui&eacute;n lo va a representar el domingo que viene en el palco ni en el banquillo. Alguien habr&aacute;, seguro.
    </p><p class="article-text">
        El presidente, <strong>Jes&uacute;s Le&oacute;n</strong>, est&aacute; sancionado con cuatro partidos por decirle cositas feas y darle unas collejas en actitud chulesca al &aacute;rbitro tras el partido de su equipo en Algeciras. El entrenador, <strong>Enrique Mart&iacute;n</strong>, ya no lo es porque le ense&ntilde;aron la puerta y al navarro le falt&oacute; tiempo para cogerla: el grupo no arrancaba en lo deportivo y las perspectivas econ&oacute;micas no eran halag&uuml;e&ntilde;as. Encima, desde la jefatura <strong>le miraban con malos ojos</strong>. Entienden que hay plantilla para algo m&aacute;s. O, al menos, para algo distinto a lo que ven&iacute;a haciendo el navarro, que <strong>cambi&oacute; de jugadores, de sistema y de planteamientos</strong>. Todo iba a peor y eso desgasta a cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        Tras la deprimente actuaci&oacute;n en <strong>Cartagonova</strong>, con p&eacute;rdida de papeles colectiva m&aacute;s all&aacute; del c&eacute;sped, el escenario qued&oacute; perfecto para que se produjera algo como lo que ocurri&oacute; durante el martes. El equipo no est&aacute; dentro del objetivo: se sali&oacute; del carril marcado y <strong>se desminti&oacute; a s&iacute; mismo como candidato</strong> semana tras semana. As&iacute; que Mart&iacute;n, con muchas horas de vuelo y sin necesidad de pasar m&aacute;s berrinches que los propios de su cargo, dijo que adi&oacute;s muy buenas.
    </p><p class="article-text">
        Las reacciones entre el cordobesismo van desde la ira desencajada al desaliento m&aacute;s absoluto. Somos un chiste, un simulacro de club <strong>que ya no da ni pena</strong> despu&eacute;s de encadenar una desgracia tras otra, v&iacute;ctima de una crisis perpetua construida a pulso. &iquest;Y lo pr&oacute;ximo qu&eacute; va a ser?
    </p><p class="article-text">
        Los frentes de conflicto se abren m&aacute;s all&aacute; de las posibilidades de resolver los problemas. <strong>Unos se aplazan, otros se tapan, otros se niegan...</strong> Casi ninguno se resuelve. La imagen que transmite el C&oacute;rdoba es de desmoronamiento. Como esto es f&uacute;tbol, para bien y para mal, un pu&ntilde;ado de buenos resultados servir&iacute;a para abordar con un talante menos t&eacute;trico <strong>el que parece que ser&aacute; el porvenir de la entidad</strong>, el &uacute;nico posible: colocarla en el <strong>escaparate para una venta</strong>. Ahora bien, el C&oacute;rdoba no engarza cuatro victorias seguidas desde hace a&ntilde;o y medio. Sin patrimonio -s&iacute;, el de <strong>su sufrida afici&oacute;n</strong>, ese no falta- y generando sin parar esc&aacute;ndalos con recorrido judicial, el C&oacute;rdoba tiene un poder de seducci&oacute;n nulo. M&aacute;s bien espanta.
    </p><p class="article-text">
        El desastre es global. El equipo que mejor est&aacute; funcionando es <strong>el femenino</strong>, que ascendi&oacute; el curso pasado y cuyas jugadoras <strong>no cobraban</strong> hasta que la situaci&oacute;n se agrav&oacute; y alcanz&oacute; eco nacional. Hab&iacute;a chicas que no ten&iacute;an para pagar el piso y casi ni para comer. El tema de cobrar tambi&eacute;n est&aacute; crudo para el resto de los que se visten de blanco y verde cada fin de semana: desde la primera plantilla a las categor&iacute;as formativas. <strong>Sin medios ni resultados</strong>, la ilusi&oacute;n se extingue. &iquest;Se acuerdan de aquel lema para los tiempos duros? <em>'La ilusi&oacute;n, ni tocarla'</em>. Pues ya la han tocado, la han manoseado y la han <strong>pisoteado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ante todo este panorama, que un entrenador del cach&eacute; y experiencia de Enrique Mart&iacute;n Monreal diga que se marcha del C&oacute;rdoba parece hasta normal. Hasta d&oacute;nde hemos ido a parar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/proximo_1_7152204.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Oct 2019 14:54:25 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Caos Club de Fútbol]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/caos-club-futbol_1_7154370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5cc280b-5b6b-4988-86a1-38ba9b9ef681_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Rodríguez Zarza, en la rueda de prensa en El Arcángel | MADERO CUBERO"></p><p class="article-text">
        Tranquilos, chavales. <strong>No pasa nad</strong>a. Y si pasa, ya pasar&aacute;. Mirad al c&eacute;sped y tapaos la nariz. Sobre el campo est&aacute; la verdad. Todo lo dem&aacute;s es mentira. El C&oacute;rdoba Club de F&uacute;tbol est&aacute; tocando fondo en todos los aspectos, pero <strong>todo va bien</strong>. Hablemos de f&uacute;tbol, que es lo que hay que hacer.
    </p><p class="article-text">
        El cordobesismo tiene la suerte de que de vez en cuando aparezcan por aqu&iacute; profesionales del f&uacute;tbol -dejemos esa denominaci&oacute;n amplia y que quepa todo- para explicarles lo evidente o, mejor a&uacute;n, para enrevesar m&aacute;s a&uacute;n el ya delirante guion que marca los bandazos existenciales de esta bendita entidad. El &uacute;ltimo es <strong>Enrique Rodr&iacute;guez Zarza</strong>, abogado granadino experto en desenredar madejas en este <strong>&ldquo;circo&rdquo;, &ldquo;teatro&rdquo; o &ldquo;negocio&rdquo;</strong> al que &ldquo;todos llegan buscando sus intereses&rdquo;. As&iacute; lo expres&oacute; &eacute;l mismo en la sala de prensa de El Arc&aacute;ngel, donde dibuj&oacute; con trazo grueso<a href="https://cordopolis.es/2019/09/05/zarza-denuncia-un-complot-para-derrocar-a-leon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la &ldquo;realidad oficial&rdquo; de la sociedad</a>.
    </p><p class="article-text">
        A saber: <strong>Jes&uacute;s Le&oacute;n es v&iacute;ctima de un complot</strong> urdido por <strong>Carlos Gonz&aacute;lez</strong> -un &ldquo;presunto delincuente&rdquo;, dijo-, con la connivencia del sibilino <strong>Luis Oliver</strong> y el fichaje de la p&eacute;rfida <strong>Magdalena Entrenas</strong>. El fin de este escuadr&oacute;n es derrocar al presidente para que se coloque la abogada cordobesa en el sitio principal del palco, con Oliver como constructor del proyecto deportivo y Gonz&aacute;lez como due&ntilde;o de la entidad. A Entrenas la tild&oacute; de <strong>&ldquo;traidora&rdquo;</strong> a su cliente, de <strong>&ldquo;rata&rdquo;</strong> que salta por la borda y de <strong>&ldquo;mosquito&rdquo;</strong> que &ldquo;hace ruido&rdquo; pero que le importa &ldquo;cero patatero&rdquo;. Le dedic&oacute; m&aacute;s de la mitad de la hora larga de una conferencia de prensa que no arroj&oacute; demasiada luz y que se enroc&oacute; en <strong>una teor&iacute;a conspiratoria con episodios burdos</strong> y giros absurdos, como en aquellas comedias de esp&iacute;as de finales de los 80 repletas de gags que protagonizaba el nunca bien ponderado <strong>Leslie Nielsen</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Le&oacute;n es como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=sekkOv12A5k" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el teniente Frank Drebin</a>. Comete pifias con buena voluntad. Esta vez tuvo <strong>un acierto: no sali&oacute; a dar la cara</strong> p&uacute;blicamente. En ocasiones anteriores quiso tranquilizar al cordobesismo y termin&oacute; rociando el incendio con la gasolina de sus guadianescas declaraciones. Esta vez envi&oacute; a Rodr&iacute;guez Zarza como <strong>una tanqueta</strong> para abatir a sus enemigos, que empiezan a ser legi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El abogado <strong>reparti&oacute; estopa</strong> sin miramientos. Se volvi&oacute; a cebar con Gonz&aacute;lez ironizando sobre una huida del expresidente al Caribe &ldquo;antes de entrar preso&rdquo; y recalc&oacute; lo contrario que dec&iacute;a Le&oacute;n hace unos meses: del &ldquo;voy a pagar&rdquo; al <strong>&ldquo;no voy a pagar&rdquo;</strong>. Habr&aacute; juicios con Gonz&aacute;lez, con Oliver y con Entrenas, a la que retrat&oacute; como una persona que &ldquo;se ha aprovechado del C&oacute;rdoba&rdquo; y ha mostrado una &ldquo;ambici&oacute;n desmedida&rdquo;. &ldquo;<strong>El f&uacute;tbol es una droga que te engancha</strong> y de la que muchos no pueden salir&rdquo;, lleg&oacute; a decir Zarza durante su extensa alocuci&oacute;n ante la perpleja tribu period&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;<strong>Qu&eacute; hay de nuevo</strong> en el C&oacute;rdoba despu&eacute;s de este episodio? Pues bien poco. El C&oacute;rdoba de <strong>Enrique Mart&iacute;n</strong> -lo mejor que le ha podido pasar al club es la llegada del veterano t&eacute;cnico navarro, un friki del f&uacute;tbol que vive ajeno a este festival de esti&eacute;rcol... mientras no le salpiquen- pelear&aacute; con lo que tiene por <strong>salir de la Segunda B</strong>. Todo lo que hagan los profesionales del verde merece la admiraci&oacute;n y el aplauso. No es nada f&aacute;cil. Esos son los nuestros.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo dem&aacute;s se resume as&iacute;. El C&oacute;rdoba es de Jes&uacute;s Le&oacute;n porque <strong>&ldquo;ha puesto cinco millones&rdquo;</strong> y su proyecto est&aacute; siendo torpedeado por Gonz&aacute;lez y Oliver, que son <strong>mal&iacute;simos porque quieren cobrar</strong> lo que se les debe. Pero que no se preocupen los cordobesistas, que no &ldquo;saldr&aacute; ni un euro&rdquo; para pagar a estos malvados y se usar&aacute; para &ldquo;fichar jugadores&rdquo;. Magdalena Entrenas, <strong>despechada</strong> porque quer&iacute;a ser presidenta, se ha unido al contubernio, pero tambi&eacute;n recibir&aacute; su merecido.
    </p><p class="article-text">
        Igual todos los que reclaman que les paguen sus productos o sus servicios <strong>son anticordobesistas que desean el mal</strong> del club y la ca&iacute;da de Le&oacute;n, que no quiere pagar a Gonz&aacute;lez porque dice -lo dijo Zarza, que es lo mismo, o no, o vaya usted a saber- que est&aacute; &ldquo;desacreditado socialmente por su gesti&oacute;n en el C&oacute;rdoba&rdquo;. Menos mal que ha venido este hombre a poner orden en todo esto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/caos-club-futbol_1_7154370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Sep 2019 21:53:11 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El escudo del Córdoba]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/escudo-cordoba_1_7154371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbab4f75-d968-4cfe-b6e8-dc8f1d5df523_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Aficionados en el partido del Córdoba de fútbol sala en Vista Alegre |"></p><p class="article-text">
        El <strong>C&oacute;rdoba de f&uacute;tbol sala</strong> regres&oacute; al Palacio de Deportes Vista Alegre, donde m&aacute;s de dos mil personas le esperaban en una t&oacute;rrida tarde-noche de agosto. El C&oacute;rdoba de f&uacute;tbol sala ofreci&oacute; una imagen seductora: se entretuvo en remontarle un 1-4 al Ja&eacute;n Para&iacute;so Interior -un dato: el mejor club andaluz de todos los tiempos y la referencia del sur, como el Unicaja M&aacute;laga en baloncesto- para <a href="https://cordopolis.es/2019/08/27/el-espiritu-indestructible-del-cordoba/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ganar por 5-4</a> y dar una alegr&iacute;a a su creciente legi&oacute;n de seguidores. <strong>El C&oacute;rdoba de f&uacute;tbol sala</strong> demostr&oacute; que sea verano o sea invierno no pierde de vista dos cuestiones b&aacute;sicas: el respeto a la afici&oacute;n y la responsabilidad por representar a una ciudad. El C&oacute;rdoba de f&uacute;tbol sala estuvo alentado desde las gradas por cientos de seguidores ataviados con <a href="https://cordopolis.es/2019/08/27/fotogaleria-cordoba-patrimonio-de-la-humanidad-jaen-paraiso-interior/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los colores blanquiverdes</a>, en un sentimiento de comunidad que ha arraigado como nunca se hab&iacute;a visto en los &uacute;ltimos tiempos en la ciudad. El C&oacute;rdoba de f&uacute;tbol sala tuvo el respaldo desde el palco con representaci&oacute;n de grupos pol&iacute;ticos de toda clase, condici&oacute;n y color. <strong>El C&oacute;rdoba de f&uacute;tbol sala</strong> va a debutar en la Primera Divisi&oacute;n, la mejor liga del mundo. El C&oacute;rdoba de f&uacute;tbol sala estren&oacute; unas nuevas equipaciones... en la que <strong>no estaba el escudo</strong> del C&oacute;rdoba CF.
    </p><p class="article-text">
        Al C&oacute;rdoba de f&uacute;tbol sala le ha salpicado, en un horrible efecto domin&oacute;, el disparatado gobierno del C&oacute;rdoba Club de F&uacute;tbol, cuyo l&iacute;der ya dej&oacute; suficientemente claro en multitud de ocasiones que esto del f&uacute;tbol sala le trae absolutamente sin cuidado. A <strong>Jos&eacute; Garc&iacute;a Rom&aacute;n</strong> -a quien no le hace falta declarar su cordobesismo porque lo lleva demostrando con hechos muchos a&ntilde;os- no le qued&oacute; m&aacute;s remedio que buscar unas equipaciones para que la plantilla pudiera presentarse con decoro ante la afici&oacute;n y cumplir los compromisos con sus patrocinadores, entre los que no est&aacute; el C&oacute;rdoba CF. El presidente esper&oacute; a que la entidad que pilota<strong> Jes&uacute;s Le&oacute;n</strong> enviara los uniformes de la marca <em>Adidas</em>, el &uacute;nico compromiso despu&eacute;s de retirar el apoyo econ&oacute;mico. Se qued&oacute; con las ganas, aunque sin sorpresa. No hubo ni equipaciones ni permiso para usar el escudo en la indumentaria que adquiri&oacute; el club para la ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La raz&oacute;n de que no llegaran los uniformes? Ya saben: <strong>el C&oacute;rdoba no paga</strong> a proveedores. As&iacute; que el C&oacute;rdoba de f&uacute;tbol sala se present&oacute; sin el escudo del C&oacute;rdoba CF, el mismo que ha lucido en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os y que ha estado asociado a triunfos en todos los aspectos: el deportivo -con ascenso a la &eacute;lite-, el social -ha enamorado a la ciudad y bate r&eacute;cords de abonados- y hasta el economico, con una gesti&oacute;n coherente, legal y honesta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El C&oacute;rdoba de f&uacute;tbol sala</strong> es, como el femenino, v&iacute;ctima colateral del 'modelo Le&oacute;n'. Lo de las mujeres es de traca: ascendieron a la Liga Reto Iberdrola y andan jugando con camisetas prestadas, sin equipaciones oficiales, con problemas para las inscripciones y su m&aacute;xima impulsora y presidenta, Magdalena Entrenas, destituida del cargo en pleno verano. El equipo de f&uacute;tbol sala, que durante la pretemporada ha usado la ropa de los juveniles en el curso pasado, <a href="https://cordopolis.es/2019/08/28/garcia-roman-somos-de-primera-no-podemos-salir-con-camisetas-de-los-juveniles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no pod&iacute;a arriesgarse al rid&iacute;culo al que otros le estaban arrastrando</a>. Como es l&oacute;gico, los dirigentes del futsal actuaron para estar a la altura de las circunstancias. El pago que pueden recibir es quedarse sin las camisetas oficiales del C&oacute;rdoba CF. &iquest;Y que les quiten el escudo? Eso habr&aacute; que discutirlo. Igual les quieren cobrar por &eacute;l, que todo es posible en esta casa de los l&iacute;os. Se trata, en el fondo, de un choque de culturas: unos <strong>defienden</strong> el escudo y otros <strong>se tapan</strong> con &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/escudo-cordoba_1_7154371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Aug 2019 20:56:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escudo del Córdoba]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En su cabeza era espectacular]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/cabeza-espectacular_1_7154372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a79f4ddb-2a61-432d-8371-e6cec759b5e5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        Puede que en el momento en que est&eacute; leyendo estas l&iacute;neas el C&oacute;rdoba haya pagado su deuda para ser admitido en Segunda B. Puede que no lo haya hecho a&uacute;n. Puede que, despu&eacute;s de un mes sin hacerlo, haya anunciado que llegar&aacute; alguno de los al menos tres fichajes que reclama <strong>Enrique Mart&iacute;n Monreal</strong>, un hombre de f&uacute;tbol que ya no se espanta de nada. Ni siquiera de trabajar al frente de un equipo que <strong>no se sabe si competir&aacute; o no</strong>. Lo m&aacute;s probable es que este fin de semana salte al c&eacute;sped de El Arc&aacute;ngel para despachar la primera jornada oficial tras su regreso, doce a&ntilde;os despu&eacute;s, a la categor&iacute;a de bronce, donde no hace tanto se fogueaba su equipo filial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todo lo que pod&iacute;a ir mal ha ido peor</strong>. Dicen los que mandan en este descacharrante club que lo que hay que hacer es &ldquo;hablar de f&uacute;tbol&rdquo;, en un pat&eacute;tico intento de captar adeptos a esa <strong>realidad paralela</strong> en la que parecen habitar desde hace un a&ntilde;o. Puede que el C&oacute;rdoba juegue y gane. No le queda m&aacute;s remedio que hacerlo en una divisi&oacute;n infame, impropia de su rango y de nulo atractivo. Pero <strong>el partido de la credibilidad lo tiene perdido</strong> desde hace ya mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        No se le puede negar a Le&oacute;n y a su cambiante equipo -una pasarela en la que entran y salen nuevos protagonistas: consejeros, directores generales y deportivos, allegados y asesores varios...- su capacidad de invenci&oacute;n a la hora de <strong>buscar salidas a su gran problema</strong>. En realidad son muchos -en lo deportivo, en lo institucional, en lo social- pero se resumen en uno fundamental: no paga. La vida del C&oacute;rdoba de Le&oacute;n ha sido<strong> una permanente b&uacute;squeda de f&oacute;rmulas para escapar de las facturas</strong>. Cuando a la legi&oacute;n de acreedores se suma el personal deportivo, con todo lo que esto implica, es que el asunto se ha ido de las manos por completo.
    </p><p class="article-text">
        A finales del verano pasado, el cordobesismo vio con estupor c&oacute;mo horas antes del inicio de la Liga se marchaban dos de sus estandartes, Pawel Kieszek y Edu Ramos, por no poder ser inscritos. Aquello era <strong>culpa del l&iacute;mite salarial, de la herencia recibida, del peaje por la salvaci&oacute;n...</strong> La afici&oacute;n se trag&oacute; la mierda, apret&oacute; los dientes y empez&oacute; a entender de qu&eacute; iba la historia. El descenso fue ganado a pulso: actuaci&oacute;n lamentable de principio a fin. Lo del C&oacute;rdoba, sufridor vocacional, es algo nunca visto. La disparatada gesti&oacute;n ha convertido al club en el <strong>producto final de una reveladora transici&oacute;n</strong>: hace nada se consideraba un fracaso no lograr el ascenso a Primera; ahora se vender&aacute; como un &eacute;xito pagar las deudas para <strong>inscribir a &uacute;ltima hora al equipo en Segunda B</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El declive del C&oacute;rdoba <strong>tiene sello de autor</strong>: Jes&uacute;s Le&oacute;n. Despu&eacute;s del se&ntilde;alamiento de culpables en el exterior -LaLiga, Tebas, Gonz&aacute;lez, Oliver, la prensa...- lleg&oacute; la putrefacci&oacute;n interior. El <strong>vodevil del &uacute;ltimo consejo</strong> de administraci&oacute;n, con las salidas del secretario Juan Ram&oacute;n Berdugo y de la asesora jur&iacute;dica Magdalena Entrenas, concluy&oacute; con la llegada al escenario del abogado granadino <strong>Rodr&iacute;guez Zarza</strong> como escudo y ariete de Le&oacute;n. Dicen sus detractores que el montore&ntilde;o quiere <strong>&ldquo;morir matando&rdquo;</strong>. Lo de vivir pagando se ve que no es posible. La cascada de despidos entre los trabajadores del club -con mal fondo y peores formas- ha sido <strong>la campa&ntilde;a de publicidad m&aacute;s nefasta del C&oacute;rdoba</strong> en muchos hogares de la ciudad. Los futbolistas lloran un d&iacute;a por el descenso y se van a otro club. Para muchas familias no hay segunda oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Se avecinan<strong> tiempos de juzgados</strong>, demandas, papeles ocultos que salen de los cajones, caricias y pu&ntilde;aladas, cambios de guion imprevisibles y una sensaci&oacute;n de desconcierto generalizado. Nadie puede entender c&oacute;mo un presidente puede alardear de una de las mejores gestiones econ&oacute;micas de la historia del club, <strong>afirmando que se ingresaron 20 millones</strong> de euros, y que esa misma entidad est&eacute; haciendo el m&aacute;s espantoso de los rid&iacute;culos al no poder pagar algo menos de <strong>200.000 euros para poder inscribir</strong> a su plantilla a falta de horas para el inicio del campeonato.
    </p><p class="article-text">
        El pasado fin de semana empez&oacute; la Liga. <strong>El C&oacute;rdoba no sale en la tele</strong>, ni en la quiniela, ni en los cromos, ni en los medios nacionales se pronuncia su nombre. <strong>Estar en Segunda B le ha evitado el escarnio de verse en el escaparate medi&aacute;tico</strong> tal y com&oacute; est&aacute; ahora: descarrilado, balbuceando argumentos sin ton ni son y con muchas puertas cerradas despu&eacute;s de haber escupido en las manos de quienes quisieron ayudarle. Vuelve la Liga a El Arc&aacute;ngel. Noventa minutos de f&uacute;tbol como par&eacute;ntesis en la tragicomedia cotidiana de un club al que <strong>le han robado hasta la ilusi&oacute;n</strong>. Que la suerte le acompa&ntilde;e.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/cabeza-espectacular_1_7154372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Aug 2019 21:24:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En su cabeza era espectacular]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No me digas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/no-digas_1_7154373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3396ad6-f4cb-4f3e-a783-89507886061c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        Andan diciendo por ah&iacute; que <strong>el C&oacute;rdoba ha descendido</strong>, pero ni se percibe un ambiente de indignaci&oacute;n generalizado -m&aacute;s all&aacute; del n&uacute;cleo duro del cordobesismo y su entorno m&aacute;s cercano- ni tampoco un debate social que trascienda los t&oacute;picos de rigor. Quiz&aacute; porque es mayo -con todo lo que eso implica-, porque hay elecciones a la vuelta de la esquina -y casi nadie se atreve a mojarse en<strong> un asunto con muchas aristas y trampas</strong>- o porque, sencillamente, lo m&aacute;s c&oacute;modo es abonarse a esa postura tan propia de aqu&iacute;: la de los profetas del apocalipsis. &ldquo;Ya lo sab&iacute;a yo&rdquo;, se oye decir con frecuencia en los foros en los que sale a colaci&oacute;n el tema del batacazo blanquiverde. <strong>No era dif&iacute;cil pronosticar el desastre</strong>. De hecho, ah&iacute; ha vivido en los &uacute;ltimos tiempos el C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Les gustan las matem&aacute;ticas?</strong> Pues ah&iacute; va un dato. El equipo cordobesista solamente ha estado fuera de las posiciones de descenso en tres jornadas de las 70 m&aacute;s recientes. Fueron las dos &uacute;ltimas de la temporada pasada y la primera de la actual. &iquest;Qui&eacute;n es capaz de resistir esto? El C&oacute;rdoba no ha bajado ahora. <strong>Ya lleva descendiendo, en picado, desde hace bastantes meses</strong>. Por eso no hay excesivo dolor por el golpe fatal en Las Palmas, donde hace cinco a&ntilde;os ascendi&oacute; a Primera por un golpe de suerte -bendito sea- y ahora se ha desplomado a Segunda B por derecho propio, sin m&aacute;s raz&oacute;n que su <strong>incapacidad para estar a la altura</strong> en ninguno de los frentes: desde el campo a los despachos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora anda todo el mundo se&ntilde;al&aacute;ndose. Buscando culpables, dicen. <strong>Como si no se supieran</strong>. El fracaso ha sido tan rotundo y claro que no caben dudas. Sobre el campo, la verdad: la plantilla -34 jugadores, cuatro entrenadores- <strong>no ha dado el nivel m&iacute;nimo</strong>. Han ganado cinco partidos de 38 jugados, m&aacute;s otro en los despachos ante el expulsado Reus. Otros n&uacute;meros -m&aacute;s de setenta goles encajados- la se&ntilde;alan como una de las peores de todos los tiempos. <strong>Un pu&ntilde;ado de victorias casuales y muchas derrotas</strong>, con algunas actuaciones rid&iacute;culas. Sin opci&oacute;n matem&aacute;tica a falta de cuatro partidos. No hay mucho m&aacute;s que a&ntilde;adir. Con el rendimiento ofrecido, <strong>no se lo cre&iacute;an ni ellos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En los despachos, <strong>el papel de Jes&uacute;s Le&oacute;n no se sostiene</strong>. Tom&oacute; decisiones y coloc&oacute; a gente en puestos de responsabilidad en condiciones, digamos, peculiares. Seguramente tiene preparado un arsenal de excusas para explicar, alg&uacute;n d&iacute;a, por qu&eacute; hizo -o no- lo que hizo. El equipo est&aacute; en Segunda B tras <strong>un descenso ganado a pulso</strong>, los impagos se acumulan -a plantillas y personal no deportivo- y el frente judicial se alimenta cada 48 horas con el aireo p&uacute;blico de alguna demanda. Que si a <strong>Carlos Gonz&aacute;lez</strong> -al que debe terminar de pagar el 31 de julio-, a un ex consejero, al responsable de servicios m&eacute;dicos, a alg&uacute;n proveedor... En fin. Todo muy turbio.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; quienes monten el escenario para una <strong>batalla final</strong> entre &ldquo;defensores de Le&oacute;n&rdquo; y &ldquo;defensores de Gonz&aacute;lez&rdquo;. <strong>A ver qui&eacute;n es el m&aacute;s malo</strong>. Los dos, Aglomerados y Azaveco, tendr&aacute;n que entenderse. Cada cual en defensa de sus intereses. En un <strong>universo paralelo se sit&uacute;an los defensores del C&oacute;rdoba</strong>, que ya se est&aacute;n organizando para mantener los pilares del club. Saben mucho de f&uacute;tbol, acumulan mucha experiencia... pero no tienen un euro -hablando en t&eacute;rminos de mercado futbol&iacute;stico, obviamente-.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que queda un mes para cerrar una temporada rid&iacute;cula y parece que <strong>esto a&uacute;n no ha tocado fondo</strong>. Ahora, algunos de quienes han contribuido a dar pu&ntilde;aladas al cad&aacute;ver blanquiverde cuentan, en voz bajita al o&iacute;do de sus confidentes habituales, que <strong>lo mejor hubiera sido descender la temporada pasada</strong>. Con el campo lleno, un equipo compitiendo, en la cima de la popularidad y con un enemigo com&uacute;n perfectamente se&ntilde;alable en caso de desastre: Carlos Gonz&aacute;lez. Si en vez del 3-0 ante el Sporting hubiera sido un 3-4, los jugadores y los aficionados hubieran llorado juntos. Como el a&ntilde;o del <em>Cincuentenariazo</em> ante el Valladolid en 2005. El malo se hab&iacute;a ido, se luch&oacute; hasta el final y se lleg&oacute; hasta donde se pudo. Un buen punto de partida para edificar el futuro. Pero no fue as&iacute;. <strong>El cordobesismo despert&oacute; de su cuento infantil</strong> -donde no hay buenos ni malos absolutos-, el equipo no luch&oacute; hasta el final -desde el principio, adem&aacute;s- y el destino ha sido &eacute;ste: descenso y ruina. El escenario actual es el peor imaginable. Y no se enga&ntilde;en: el C&oacute;rdoba empez&oacute; a descender <strong>un minuto despu&eacute;s del milagro</strong> de la salvaci&oacute;n. Cuando en el vestuario, entre confettis y champ&aacute;n, se dec&iacute;a que iban a fichar a Rub&eacute;n Castro, Jorge Molina... y al final vino Exp&oacute;sito. <strong>No se puede construir nada sobre la mentira</strong>. &iquest;Lo ven?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/no-digas_1_7154373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 May 2019 13:28:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No me digas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No sé si tenéis claro a dónde hemos ido a parar]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/no-si-claro-hemos-ido-parar_1_7154374.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a907817a-5f1e-40b2-875f-2c24389ef63b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute;. <strong>Somos lo que hacemos</strong>. Volvemos a la B por derecho. Pasamos de actores principales, con todos los focos apuntando a la espera de una &uacute;ltima gran actuaci&oacute;n -del tipo de Gloria Swanson en <em>El crep&uacute;sculo de los dioses</em>-, a oscuros figurantes con una frase: &ldquo;Yo me bajo aqu&iacute;&rdquo;. Faltan dos meses de Liga, s&iacute;. Pero <strong>esto es el C&oacute;rdoba, se&ntilde;ores</strong>. Ser&iacute;a muy f&aacute;cil decir que ha sido v&iacute;ctima de las circunstancias, que se ha visto metido en un gigantesco embrollo de<strong> herencias recibidas y manos negras</strong> que le han empujado hacia un destino cruel e inmerecido. Pero no es as&iacute;. Esto es un proceso de autodestrucci&oacute;n labrado a conciencia. <strong>Un descenso de autor</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La arrancada de caretas, la bajada general de brazos y el <strong>r&eacute;cord mundial de lanzamiento de toalla</strong> coincidieron en un d&iacute;a para apuntar en el diario del cordobesismo. Para qu&eacute; fingir m&aacute;s despu&eacute;s de tan rid&iacute;culo comportamiento. Para qu&eacute; hablar otra vez de &ldquo;partido del a&ntilde;o&rdquo; cuando la <strong>incapacidad para hacer frente a la situaci&oacute;n</strong> es tan flagrante. Para qu&eacute; dejar para ma&ntilde;ana el descenso que puedes sellar hoy. Haz que pase, pens&oacute; el C&oacute;rdoba. Y lo hizo a lo grande, fiel a su <strong>tendencia al exceso</strong> para bien o para mal. Los aficionados march&aacute;ndose por los vomitorios antes del final del encuentro y las burlas de los que se quedaban coreando con ol&eacute;s las acciones del rival dieron <strong>un aire tragic&oacute;mico</strong> al escenario. No hay ya remedio. La apelaci&oacute;n a &ldquo;morir de pie&rdquo; que realiz&oacute; un avergonzado <strong>Rafa Navarro</strong> ni siquiera fue tenida en cuenta por su tropa, que anda ya en desbandada y sacando su <strong>arsenal de excusas</strong>. No pod&iacute;a haber otro final para este guion torcido.
    </p><p class="article-text">
        El 0-4 ante el Lugo, adem&aacute;s de una de las derrotas m&aacute;s humillantes jam&aacute;s padecidas por el club, fue la apertura de las puertas de lo que hemos venido llamando<strong> &ldquo;el infierno de Segunda B&rdquo;</strong> con cierto aire displicente, como si no fuera con nosotros. El C&oacute;rdoba sali&oacute; de ah&iacute; en 2007, en los tiempos de Campanero, Escalante, <em>el Litri</em> y Javi Moreno. Desde entonces lleva doce a&ntilde;os movi&eacute;ndose por la &oacute;rbita del f&uacute;tbol profesional, donde <strong>le ha pasado de todo</strong>. Logr&oacute; un ascenso a Primera despu&eacute;s de m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas, disput&oacute; varios <em>play offs</em> para subir y se olvid&oacute; de ser un &ldquo;cincuentapuntista&rdquo;. <strong>&ldquo;Todo lo que no sea estar en Primera es un fracaso&rdquo;</strong>, era el mensaje durante los a&ntilde;os m&aacute;s potentes de la era <strong>Gonz&aacute;lez</strong>. Qu&eacute; tiempos aquellos. Los abonados eran clientes, proliferaban enfrentamientos, vetos y todo tipo de tropel&iacute;as, pero siempre hab&iacute;a un <strong>Borja Garc&iacute;a</strong> o un <strong>Florin Andone</strong> a mano para arreglar problemas en el campo y en la tesorer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El C&oacute;rdoba lleg&oacute; a echar entrenadores por no estar peleando por el ascenso a Primera. <strong>Que se lo pregunten a Rafa Berges</strong>. Ahora soplan otros vientos. Tambi&eacute;n lo sabe bien el oro ol&iacute;mpico cordob&eacute;s, que volvi&oacute; de Indonesia para agarrar el volante al rojo vivo de un C&oacute;rdoba descarrilado. El destino ha querido que en la salida de v&iacute;a le acompa&ntilde;e otro icono blanquiverde, <strong>un Rafa Navarro que ha envejecido de golpe</strong> despu&eacute;s de ver c&oacute;mo su equipo regresa a la categor&iacute;a en la que &eacute;l jugaba de joven. Este mes de junio se celebrar&aacute;n <strong>20 a&ntilde;os desde el ascenso de Cartagonova</strong>, que puso fin a 16 a&ntilde;os de Segunda B en 1999. Un equipo <em>tieso</em>, formado por cordobeses, dirigido por una junta gestora y con el sempiterno <strong>Escalante</strong> en el banquillo.
    </p><p class="article-text">
        No se enga&ntilde;en. <strong>La Segunda B</strong> a la que vuelve el C&oacute;rdoba -que ya dimiti&oacute; lastimosamente a falta de dos meses de su lucha por seguir buscando el milagro- <strong>no tiene nada que ver con aquella de hace veinte a&ntilde;os</strong>. Quien quiera saber a d&oacute;nde ha ido a parar el primer representante deportivo de la ciudad puede pedir referencias a los trescientos y pico que se han tragado los partidos del C&oacute;rdoba B en Segunda B en El Arc&aacute;ngel -pocas veces-, la Ciudad Deportiva del <strong>Camino Carbonell</strong>, El Carpio, Lucena o donde fuera menester acudir. El C&oacute;rdoba se tendr&aacute; que adaptar a jugar su papel -el objetivo no es necesario decirlo- en el mismo lugar en el que jug&oacute; su filial hasta el curso pasado. Si convenimos que el f&uacute;tbol es un negocio, <strong>el producto que se vende tendr&aacute; un dudoso atractivo</strong>. Y el descenso ser&aacute; -lo es ya- poco honroso. Ni comparaci&oacute;n con aquel desplome dela 2004-05, celebrando el <em>Cincuentenario</em> con un batacazo monumental tras millones gastados y 40 jugadores usados para terminar con el director deportivo -<strong>Juan Carlos Rodr&iacute;guez</strong>, un vivales- en el banquillo y una remontada fant&aacute;stica -colista en la primera vuelta con &iexcl;12 puntos!- para llegar al &uacute;ltimo partido en casa con las matem&aacute;ticas abiertas. Si ganaba, se salvaba. Perdi&oacute; por 3-4 y descendi&oacute;. El estadio, puesto en pie, aclam&oacute; a los futbolistas. Hay muchas maneras de morir.
    </p><p class="article-text">
        <strong> &ldquo;Nos quedamos por ti&rdquo;</strong>, fue el lema de la campa&ntilde;a de socios a los dos meses. En el cartel estaban muchosde los jugadores que vivieron el descenso. Comparen. Y no se alteren, por favor.
    </p><p class="article-text">
        El C&oacute;rdoba siempre convirti&oacute; <strong>su drama en una fiesta</strong>. Sus salvaciones en el &uacute;ltimo partido, sus &eacute;picos descensos, sus remontadas... <strong>Meterse en l&iacute;os y apa&ntilde;arse para buscar una salida airosa ha sido su especialidad</strong>. Ya no le queda ni eso. En las pr&oacute;ximas semanas llegar&aacute;n nuevos cap&iacute;tulos de esta incre&iacute;ble aventura cordobesista, posiblemente <strong>la mayor prueba de resistencia que haya tenido el club</strong> en toda su historia. La temporada a&uacute;n no ha terminado. En el verde s&iacute;, lamentablemente. Habr&aacute; que ver c&oacute;mo se comporta ahora el equipo despu&eacute;s de su cadena de desprop&oacute;sitos y el fracaso asumido. Al cordobesismo ya <strong>no le importa demasiado</strong> realmente. El equipo ha descendido de categor&iacute;a. Ahora se trata de lograr<strong> la salvaci&oacute;n</strong>, que no es ni m&aacute;s ni menos que una esperanza razonable de poder recuperar lo que con tanta dedicaci&oacute;n se han dedicado -<strong>desde el primero al &uacute;ltimo</strong>- a perder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/no-si-claro-hemos-ido-parar_1_7154374.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Apr 2019 00:05:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No sé si tenéis claro a dónde hemos ido a parar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué nos queda?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/queda_1_7154375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16318d8c-69df-4724-ac2f-77d5dbd0dd4a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Bandera del Córdoba en la grada del Francisco de la Hera de Almendralejo | FRAN PÉREZ"></p><p class="article-text">
        Pues bueno, se&ntilde;ores. Hasta aqu&iacute; hemos llegado. <strong>Tocando fondo</strong>. Sin ofrecer ni una m&iacute;nima sensaci&oacute;n de poder dar la vuelta a una situaci&oacute;n que es, de largo, peor que la de la temporada anterior. Es muy probable que el C&oacute;rdoba descienda. <strong>Con los n&uacute;meros en la mano</strong>, cualquier otro desenlace entrar&iacute;a dentro del cap&iacute;tulo de los sucesos paranormales. El equipo blanquiverde es el que menos partidos gana y el que m&aacute;s goles encaja en la Liga 1/2/3. Ante esos datos <strong>no hay mucho m&aacute;s que a&ntilde;adir</strong>. Esto no arranca. Treinta y tres jugadores y cuatro entrenadores no han podido poner en marcha el invento, as&iacute; que hay que entender que est&aacute; muy mal hecho. Faltan 13 partidos. Quienes se mantengan no necesitar&aacute;n, seguramente, los legendarios cincuenta.
    </p><p class="article-text">
        En El Arc&aacute;ngel se multiplica <strong>la legi&oacute;n de desencantados</strong> al ritmo de las frustraciones encadenadas. No tiene nada que ver con lo del a&ntilde;o pasado. El amable resac&oacute;n por la marcha de <strong>los Gonz&aacute;lez</strong>, el efervescente d&uacute;o din&aacute;mico de <strong>Le&oacute;n y Oliver</strong>, los llenos en las gradas, <strong>Sandoval</strong>, <strong>Reyes</strong>, <strong>Aythami</strong>, <strong>Sergi Guardiola</strong>... Si con todos estos fue un milagro, ya me dir&aacute;n ustedes c&oacute;mo habr&iacute;a que catalogar una reacci&oacute;n similar del grupo que ahora defiende el escudo con el liderazgo en el banquillo de <strong>Rafa Navarro</strong>. Voluntad, toda. Resultados, pocos. Pinta mal.
    </p><p class="article-text">
        El cordobesismo es capaz de aguantarlo todo, menos <strong>que le tomen el pelo</strong>. Y durante los &uacute;ltimos tiempos esa sensaci&oacute;n se ha convertido en habitual. Ya no quedan <strong>pe&ntilde;as</strong> donde fotografiarse, ni <strong>esl&oacute;ganes</strong> inflados de &eacute;pica para difundir, ni <strong>entradas</strong> para repartir, ni <strong>o&iacute;dos</strong> que regalar, ni <strong>culpables</strong> a los que se&ntilde;alar, ni espacios en los que vender una <strong>realidad patrocinada</strong>. Solo quedan dolor y n&uacute;meros. El C&oacute;rdoba va el &uacute;ltimo porque, para su desgracia, se lo ha ganado a pulso. <strong>No ha hecho nada para merecer otra cosa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de<strong> lo de Extremadura</strong> se ha empezado ya a hablar en serio de lo que se viene encima. Los accionistas minoritarios visitaron al presidente y propietario de la sociedad, Jes&uacute;s Le&oacute;n, para reclamarle informaci&oacute;n sobre asuntos que vienen de largo. Desde la &eacute;poca de Carlos Gonz&aacute;lez, demonizado de modo mayoritario por la <strong>descapitalizaci&oacute;n del club desde el descenso de Primera</strong> Divisi&oacute;n. El bochorno blanquiverde ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Te puede humillar <strong>el Bar&ccedil;a con Messi</strong> o te pueden sacar las verg&uuml;enzas en <strong>Almendralejo</strong> gole&aacute;ndote con los futbolistas que quisiste fichar. Para poder comprar hay que saber vender, que &eacute;sa es otra. En un a&ntilde;o, el C&oacute;rdoba se ha descompuesto en todos los &oacute;rdenes. Deportivamente es <strong>un absoluto chiste</strong>: 61 de las &uacute;ltimas 71 jornadas en los dos &uacute;ltimos cursos en puesto de descenso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cada generaci&oacute;n de cordobesistas tiene su pastilla de realidad</strong>, su momento de bajonazo, su viaje al infierno. En los <strong>ochenta</strong> fue el doble descenso consecutivo -de Segunda a Segunda B y de ah&iacute; a <strong>Tercera</strong>, para jugar contra el Rute de Rafael Sedano-; en los <strong>noventa</strong> llegaron los fracasos de los <em>play offs</em> con el &ldquo;robo de Valle Gil&rdquo; contra el Levante o el <strong>1-4 en El Arc&aacute;ngel ante el filial del Deportivo</strong> para impedir un ascenso; en la <strong>primera d&eacute;cada</strong> del siglo XXI lleg&oacute; el <em><strong>Cincuentenariazo</strong></em>, un descenso a Segunda B con un presupuesto para subir a Primera; en la <strong>&uacute;ltima d&eacute;cada</strong> se arm&oacute; la mayor tormenta de la historia: hubo ascenso a <strong>Primera, rid&iacute;culo y regreso a Segunda</strong>, una categoria donde la presumible regeneraci&oacute;n ha terminado degenerando en podredumbre. Ven y mira. &Eacute;ste es el C&oacute;rdoba al que hemos llegado. #EntreTodos
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/queda_1_7154375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Mar 2019 13:50:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué nos queda?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Márquez Campos y el ser del Córdoba]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/marquez-campos-cordoba_1_7154376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/643bf8f9-196c-40a1-aa37-b82a0497e0b5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Rafael Márquez, en el homenaje recibido en Vista Alegre."></p><p class="article-text">
        El f&uacute;tbol es <strong>precioso y desagradecido</strong>. Miren las fotos de cualquier equipo festejando un &eacute;xito. Entre el confetti, los pu&ntilde;os alzados y el trofeo aparecen orgullosos, <strong>en primer plano</strong>, los grandes protagonistas de la haza&ntilde;a: los<strong> jugadores</strong>. Tambi&eacute;n el entrenador, si es de los de ego inflamable. Y, por supuesto, los dirigentes con el cuello de la corbata desanudado y un gesto h&iacute;brido entre la satisfacci&oacute;n por el logro y la incordiante certeza de que la <em>broma</em> les saldr&aacute; por un pico en primas y prebendas. Tambi&eacute;n suelen posar en en estos <strong>ca&oacute;ticos retratos de familia</strong> personas que normalmente se quedan en segunda, tercera o cuarta fila. Son tipos que echan m&aacute;s horas que nadie, que se dedican a <strong>menesteres fuera de foco</strong> y que a menudo no tienen ni contrato con la entidad a la que le entregan la vida. Gente de club, les llaman. Ah&iacute; se sit&uacute;a <strong>Rafael M&aacute;rquez Campos</strong>. Don Rafael.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a, en el Palacio de Deportes <strong>Vista Alegre</strong>, son&oacute; el himno del C&oacute;rdoba CF y apareci&oacute; en la cancha M&aacute;rquez Campos. Sali&oacute; arropado por el equipo blanquiverde, que ocupa puestos punteros en la clasificaci&oacute;n de Segunda Divisi&oacute;n y sue&ntilde;a con el ascenso a la &eacute;lite en f&uacute;tbol sala. Quiso el destino que el entra&ntilde;able M&aacute;rquez recibiera la distinci&oacute;n <strong>&ldquo;Espejo del cordobesismo&rdquo;</strong> -un premio bimensual instaurado por el C&oacute;rdoba CF Futsal para rendir homenajea personalidades que han contribuido con su trabajo a ensalzar el escudo del club m&aacute;s representativo de la ciudad- unos d&iacute;as despu&eacute;s de que en la junta de accionistas se escucharan manifestaciones, por parte de alg&uacute;n abonado y del <strong>propio presidente</strong>, que no dejaban entrever demasiado cari&ntilde;o hacia el conjunto de f&uacute;tbol sala. M&aacute;s bien les parec&iacute;a un incordio. Este equipo ha llevado en los &uacute;ltimos tiempos m&aacute;s espectadores al pabell&oacute;n que los que acud&iacute;an en los tiempos en los que el C&oacute;rdoba CF se mov&iacute;a por la<strong> Segunda B</strong>, categor&iacute;a a la que est&aacute; abocado si no media una reacci&oacute;n inmediata. Pero eso vamos a dejarlo por ahora.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que M&aacute;rquez Campos volvi&oacute; a recibir <strong>el abrazo de quienes le conocen y saben qu&eacute; ha hecho</strong> este se&ntilde;or. Hace ocho a&ntilde;os que se jubil&oacute; como empleado del C&oacute;rdoba CF, con el que vivi&oacute; a&ntilde;os de ruina y gloria. Los cordobesistas no le olvidan. <strong>Su emoci&oacute;n es la de todos</strong> los que saben qui&eacute;nes somos y de d&oacute;nde venimos, pero no tienen ni idea de a d&oacute;nde vamos. M&aacute;rquez ten&iacute;a a su lado al presidente de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol Sala -Javier Lozano-, al vicepresidente -Pablo Lozano- y a Jos&eacute; Garc&iacute;a Rom&aacute;n, el presidente del club de f&uacute;tbol sala. Ense&ntilde;aba la placa <strong>con orgullo</strong> ante una trinchera de fot&oacute;grafos, nervioso y con los ojos h&uacute;medos. Seguir escuchando aplausos cuando la temporada ha terminado es <strong>ganar de verdad</strong>.
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        M&aacute;rquez Campos es uno de los &uacute;ltimos representantes de una especie en extinci&oacute;n: la de los<strong> hombres de f&uacute;tbol</strong>. Gente que entrega sus horas, sus ilusiones y sus fuerzas por pura vocaci&oacute;n, en una suerte de sacerdocio que les hace renunciar a casi todo por lograr un sue&ntilde;o que no es el suyo, sino <strong>la suma del de muchos otros</strong>. Se sigue confesando &ldquo;cordobesista hasta los huesos&rdquo;, ya sea defendiendo la camiseta blanquiverde como juvenil o arrastrando inmensos ba&uacute;les llenos de equipaciones por los estadios de toda Espa&ntilde;a como responsable de material.
    </p><p class="article-text">
        Fue <strong>jugador</strong> (Nazaret, Andaluc&iacute;a, Atl&eacute;tico Cordob&eacute;s, C&oacute;rdoba amateur, M&eacute;rida, Baena, Montalbe&ntilde;o, Fern&aacute;n N&uacute;&ntilde;ez, Posadas...), <strong>entrenador</strong> (siempre en divisiones formativas), <strong>&aacute;rbitro</strong> (ascendi&oacute; a Tercera en C&oacute;rdoba y antes ejerci&oacute; en Tarragona, en Zaragoza y en Valladolid por razones profesionales; era montador de sistemas el&eacute;ctricos, lo mismo en trenes que en la central nuclear de Asc&oacute;), directivo multiusos... Pero su pasi&oacute;n era el<strong> f&uacute;tbol de cantera</strong>. Ah&iacute; protagoniz&oacute; su mejor jugada. En <strong>los duros 80</strong>, con el C&oacute;rdoba languideciendo en Segunda B, las divisiones inferiores del club blanquiverde pasaban por un momento delirante: <strong>ni instalaciones, ni dinero, ni planes</strong>. No hab&iacute;a nada. Rafael M&aacute;rquez decidi&oacute; dar un paso adelante.
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                </figure><p class="article-text">
        Tuvo que hacer frente con su patrimonio personal a una estructura deportiva casi profesional, un club que a mediados de los ochenta <strong>sent&oacute; c&aacute;tedra en las ligas provinciale</strong>s y sirvi&oacute; de germen para acontecimientos hist&oacute;ricos posteriores: el <strong>Deportes M&aacute;rquez Campos</strong>. El centro de operaciones era una peque&ntilde;a tienda de deportes. Lleg&oacute; a tener nueve equipos, gan&oacute; campeonatos y todo creci&oacute;. All&iacute; M&aacute;rquez forj&oacute; el coraz&oacute;n de lo que luego ser&iacute;an las <strong>divisiones inferiores del C&oacute;rdoba CF</strong>. Con el club arruinado y los equipos de base en peligro de desaparici&oacute;n, se ali&oacute; con un grupo de padres y con valiosos talentos (<strong>Rafael Ruiz Coco y Perico Campos</strong><em>Coco</em> entre ellos) para formar <strong>Apacor</strong>. Todo aquel entramado se integr&oacute; en bloque al C&oacute;rdoba CF. Y el club de la ciudad logr&oacute; que brotara de nuevo su cantera sobre la semilla que un d&iacute;a sembr&oacute; M&aacute;rquez, el encargado de material, el humilde cordobesista que fue m&aacute;s valiente que nadie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/marquez-campos-cordoba_1_7154376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jan 2019 22:00:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Márquez Campos y el ser del Córdoba]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sálvame]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/salvame_1_7154379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/678a7229-4815-4cd7-959d-60b40d416bfd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        Los cordobesistas ya lo tienen asumido. La historia de su equipo es <strong>una sucesi&oacute;n de meteduras de pata y oportunidades perdidas</strong>, un sinvivir en el que los planes siempre se rompen y los &eacute;xitos llegan como fruto de la improvisaci&oacute;n o la casualidad. Esta temporada toca crisis global. No sale nada en ninguna parte. La junta de accionistas ha sido el m&aacute;s reciente episodio de un serial multig&eacute;nero, que pendula entre <em>Los bingueros</em> de Pajares y Esteso y la &uacute;ltima entrega de <em>Black Mirror</em>. En medio &ldquo;cabe todo&rdquo;, una expresi&oacute;n que repiti&oacute; varias veces el presidente, Jes&uacute;s Le&oacute;n, en su descarnada exposici&oacute;n de argumentos ante la casi veintena de accionistas acreditados y la bater&iacute;a de periodistas que tomaban nota al final de la sala ateridos de fr&iacute;o y api&ntilde;ados como en una trinchera de Stalingrado. En efecto, <strong>en el C&oacute;rdoba cabe todo</strong> y siempre un poco m&aacute;s. Le&oacute;n hizo un <strong>retrato optimista del desastre</strong> y todo el mundo se fue con la misma cara con la que entr&oacute;. Como si no hubiera pasado nada. Como si lo normal fuera esto.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, <strong>todo ser&aacute; distinto cuando el C&oacute;rdoba</strong> <strong>gane</strong> una cantidad de partidos decente y pueda salir de la zona de descenso en la que lleva viviendo en todas las jornadas -excepto tres- desde enero del a&ntilde;o pasado. Nadie habla de jugar mejor o peor, de est&eacute;tica, de estilo ni de filosof&iacute;a. Cincuenta puntos y <strong>a celebrar la vida</strong> perra. Todo ser&aacute; distinto cuando el C&oacute;rdoba <strong>pague</strong> a propios y a ajenos, cuando <strong>pueda ampliar su l&iacute;mite salarial</strong> para reforzar la plantilla, cuando se quite de encima la amenaza de que le <strong>desahucien de la Ciudad Deportiva</strong>, cuando tenga una cesi&oacute;n municipal de <strong>El Arc&aacute;ngel</strong>, cuando logre alg&uacute;n beneficio de la operaci&oacute;n <strong>Guardiola</strong>, cuando culmine (o no) el proceso de compraventa con <strong>Carlos Gonz&aacute;lez</strong>, cuando pueda <strong>vender</strong> a sus mejores futbolistas para salir de su par&aacute;lisis, cuando empiece a cuadrar los n&uacute;meros de unas cuentas que son espantosas y que <strong>podr&iacute;an ser incluso peores</strong>. Mientras tanto, la realidad es la que es.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n se pone en mi lugar?&rdquo;, suele decir <strong>Jes&uacute;s Le&oacute;n</strong> a prop&oacute;sito de su situaci&oacute;n en medio de un campo minado. Si nadie lo hizo cuando el negocio ten&iacute;a buena pinta, no le resultar&aacute; dif&iacute;cil imaginar que ahora no lo va a hacer nadie. Al menos, ning&uacute;n paisano. El C&oacute;rdoba, que <strong>hist&oacute;ricamente siempre fue un juguete en manos de sus rectores</strong> y una carta maestra en sus relaciones -amables, distantes o s&oacute;rdidas, siempre interesadas- con los pol&iacute;ticos, est&aacute; pasando seguramente por <strong>el momento m&aacute;s cr&iacute;tico</strong> de su historia. Los m&aacute;s veteranos -bastantes de los accionistas minoritarios, un grupo donde hay algunos a los que les preocupan <strong>cuestiones de m&aacute;s largo alcance</strong> que el barro de los accesos al estadio, las promociones de entradas baratas o lo que se gasta en el equipo femenino- recordar&aacute;n <strong>c&oacute;mo en Tercera Divisi&oacute;n</strong>, tocando fondo a mediados de los ochenta del pasado siglo, el C&oacute;rdoba hizo fichajes y <strong>convirti&oacute; su infierno en una fiesta</strong>. &Eacute;sa es su especialidad. Cuando todos esperan lo peor, los servicios m&iacute;nimos parecen una haza&ntilde;a. El C&oacute;rdoba ha sido un ente <strong>inmortal</strong>. Estos tiempos ponen a prueba ese rango.
    </p><p class="article-text">
        Porque, con mayor o menor suerte o acierto, <strong>el C&oacute;rdoba siempre ha sido el gestor directo de su desgracia</strong>. Ya no. Ahora no es el piloto de su propio destino. Su vida es un t&eacute;trico sudoku, un laberinto en el que se le acumulan factores de riesgo y <strong>se mueve al ritmo que le marcan</strong>. No hay peor dolor que saber que por m&aacute;s que uno haga, la resoluci&oacute;n est&aacute; en manos ajenas. Hoy, el C&oacute;rdoba est&aacute; a expensas de asuntos como las conversaciones entre dos clubes por negociar con <strong>un futbolista que &iexcl;es suyo!</strong> o por el pie con que se levanten algunos <strong>en varios despachos de Madrid</strong>. Nadie pone en duda las horas de dedicaci&oacute;n, los desvelos y los sacrificios que empujan a uno a <strong>irse hasta Ucrania</strong> para meterse en un zulo a buscar una milagrosa operaci&oacute;n econ&oacute;mica con los esf&iacute;nteres apretados y recuerdos de alguna pel&iacute;cula de Tarantino en la cabeza. Llegan meses de zozobra. Lo mejor que le puede pasar al C&oacute;rdoba es que, <strong>si logra sobrevivir</strong> a todo esto, lo asimile como <strong>la lecci&oacute;n definitiva</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/salvame_1_7154379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Jan 2019 18:21:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sálvame]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El peaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/peaje_1_7154380.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a36f8fe7-1c34-4d76-878c-f8032a710411_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        Volveremos a escucharlo. Que todo lo que est&aacute; pasando -este circo en el que los payasos no hacen gracia, los equilibristas se caen y los domadores se <em>ji&ntilde;an</em> ante los leones- es <strong>el precio por lo que ocurri&oacute;</strong> en la fase final del curso pasado. El C&oacute;rdoba hizo n&uacute;meros de ascenso a Primera para salvarse de bajar a Segunda B en la &uacute;ltima jornada. De aquellos h&eacute;roes de anta&ntilde;o ya no queda nadie en los puestos principales del club salvo uno: el due&ntilde;o y presidente, <strong>Jes&uacute;s Le&oacute;n</strong>, que ha comprobado lo que se tarda aqu&iacute; -y en cualquier otro lugar, ojo- en pasar <strong>de mes&iacute;as a vendedor de humo</strong>. Al C&oacute;rdoba le toca pagar en todas las acepciones del t&eacute;rmino. La destituci&oacute;n de Sandoval se enmarca dentro de la segunda: sufrir las consecuencias de algo malo que se ha hecho. De la primera que aparece en el diccionario -&ldquo;dar a alguien el dinero que <strong>se le debe</strong> o le corresponde&rdquo;- ya hablamos otro d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s miedo da es que <strong>todo va m&aacute;s o menos como se pod&iacute;a prever</strong>. El C&oacute;rdoba es un aut&eacute;ntico disparate, se mire por donde se mire. Hay buenos profesionales en algunos puestos, pero <strong>con eso no basta para reconstruirse</strong> con los trozos rotos de lo que pudo ser el inicio de algo distinto. El 2 de junio pasado, con El Arc&aacute;ngel repleto y el equipo goleando al Sporting de Gij&oacute;n, se lleg&oacute; al techo. Una salvaci&oacute;n &eacute;pica, un t&iacute;tulo que reconforta a los humildes. Porque <strong>el C&oacute;rdoba y su gente ya saben lo que les toca</strong>. Lo que les ha tocado siempre. A nadie le da verg&uuml;enza festejar que se llega a los 50 puntos. De hecho, Sandoval dej&oacute; dicho que el desaf&iacute;o del equipo era ser el quinto por abajo. El mejor de los peores. Unas horas despu&eacute;s le echaron, pero no fue por lo que habl&oacute; sino por lo que ocurri&oacute; en El Arc&aacute;ngel. El C&aacute;diz, el equipo m&aacute;s en forma del campeonato, se impuso en el &uacute;ltimo minuto a <strong>un C&oacute;rdoba decente, con sus costurones y sus carencias</strong> de siempre. No se oy&oacute; un reproche desde la grada. El personal enfilaba la salida con doliente resignaci&oacute;n sin saber que era la &uacute;ltima vez que hab&iacute;an visto al C&oacute;rdoba de Sandoval. Cuando regresen al recinto tambi&eacute;n conocido como <em>el Reino</em>, seguramente con alguna <strong>promoci&oacute;n de entradas</strong> a precio de saldo creada para la ocasi&oacute;n, en la banda blanquiverde estar&aacute; Curro Torres. <strong>El s&eacute;ptimo entrenador en las dos &uacute;ltimas campa&ntilde;as</strong>, con <em>doblete</em> de Sandoval. &iquest;Estabilidad? &iquest;Proyecto? De eso no hay nada. El C&oacute;rdoba post Gonz&aacute;lez es <strong>un permanente salir del paso</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Acierta el C&oacute;rdoba despidiendo a Sandoval? La pregunta se contesta con otra. &iquest;<strong>Para qu&eacute; demonios le trajeron</strong> si desde el minuto uno se le cuestion&oacute; desde dentro? Cualquiera no acepta la oferta de un club que prescinde de &eacute;l despu&eacute;s de un &eacute;xito incuestionable y vuelve a falta de 12 d&iacute;as para la Liga y con una plantilla destrozada e incompleta, adem&aacute;s de una colecci&oacute;n de l&iacute;os fe&iacute;simos -despidos de cargos, dimisiones en el consejo y Fundaci&oacute;n- y problemas de liquidez evidentes. <strong>Sandoval dijo que s&iacute;</strong>. La afici&oacute;n lo idolatra -a&uacute;n despu&eacute;s de los horrorosos resultados de esta campa&ntilde;a- y &eacute;l lo sabe. <strong>Us&oacute; esa carta muchas veces</strong>, como otros utilizaron otras. <strong>La partida se jugaba dentro</strong>. El de Humanes era un parapeto perfecto para que la diana no se situara en el palco. Ya no est&aacute;, as&iacute; que habr&aacute; que ver c&oacute;mo va todo a partir de ahora. Sandoval se va <strong>derrotado, pero digno</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Andan algunos diciendo por ah&iacute; -al o&iacute;do de los amiguetes interesados o al calor de vasos largos en la madrugada cordobesa- que era poco entrenador, que lo suyo era motivar con <strong>arengas de Mr. Wonderful</strong> y ganarse a la afici&oacute;n con gestos populistas. Si era as&iacute;, no se deber&iacute;a olvidar que con eso se logr&oacute; <strong>la mayor remontada de salvaci&oacute;n de todos los tiempos en el C&oacute;rdoba</strong>. Ojo, que tambi&eacute;n ten&iacute;a a Reyes, Guardiola, Pawel, Edu Ramos, Aguza, Narv&aacute;ez... Que, por cierto, cuando volvi&oacute; ya no estaban. Hab&iacute;a otros. El caso es que Francisco no quiso ni intentarlo, Sandoval no pudo y <strong>Curro Torres acaba de llegar</strong>. La llegada del exvalencianista no ha levantado olas de entusiasmo en el cordobesismo, que vive esta cadena de episodios sin ton ni son como un condenado que se esfuerza por desterrar de su mente la idea de que se lo merece.
    </p><p class="article-text">
        El panorama es complicado. <strong>El cordobesismo suele unirse &uacute;nicamente en situaciones muy dram&aacute;ticas</strong> -y la actual, con serlo, a&uacute;n no llega al grado de ebullici&oacute;n suficiente como para ponerse la venda en los ojos y tirar para adelante como sea-<strong> o frente a un enemigo com&uacute;n</strong>, sea real o inventado para la ocasi&oacute;n. Sean los <strong>Gonz&aacute;lez</strong>, la mano negra de <strong>Tebas</strong> o la p&eacute;rfida <strong>prensa</strong>. Y ah&iacute; todos piensan: &ldquo;Joder, nadie nos va a matar&rdquo;. Si hay que morir, nos matamos nosotros. A bocados y pellizcos, si puede ser. Han echado a Sandoval, llega Curro Torres, Le&oacute;n agarra el tim&oacute;n -<strong>el barco es suyo</strong>- y ah&iacute; sigue el C&oacute;rdoba, paga que te paga peajes de lujo por carreteras comarcales llenas de baches, sin se&ntilde;alizaci&oacute;n ni destino. P&oacute;nganse el cintur&oacute;n, cordobesistas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/peaje_1_7154380.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Nov 2018 20:53:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El peaje]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De qué hablamos cuando hablamos de fútbol?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/hablamos-hablamos-futbol_1_7154381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a6b4aa4-989d-4e8d-8376-692ec822ff8b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        Dice el presidente del C&oacute;rdoba, <strong>Jes&uacute;s Le&oacute;n</strong>, que ya es hora de hablar de f&uacute;tbol. Que se habla demasiado de otros asuntos. Lo pidi&oacute; despu&eacute;s de ofrecer la rueda de prensa m&aacute;s larga -no s&eacute; si alguien cronometr&oacute; alguna vez algunas c&eacute;lebres apariciones de <strong>Rafael G&oacute;mez</strong> o de <strong>Campanero</strong>- de la historia del club. Al menos, fue la que m&aacute;s larga se hizo. Casi hora y media haciendo lo que se supone que era un ejercicio de transparencia. Con <strong>Alfredo Garc&iacute;a Amado</strong> -el nuevo director general, un <em>viejo zorro</em> de los despachos se conoce bien las ca&ntilde;er&iacute;as del f&uacute;tbol profesional- a su derecha, Le&oacute;n quiso poner fin a una etapa. O algo as&iacute;. Despu&eacute;s de un verano de desprop&oacute;sitos, filtraciones, bandazos y purgas se pas&oacute; del &ldquo;aqu&iacute; no pasa nada&rdquo; al <strong>&ldquo;a m&iacute; me pasa todo&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La determinaci&oacute;n de denunciar &ldquo;por incumplimientos parciales&rdquo; el contrato de cesi&oacute;n de <strong>Guardiola</strong> al Getafe, la indemnizaci&oacute;n por despido de <strong>Luis Oliver</strong>, la &ldquo;tutela o intervenci&oacute;n&rdquo; -en palabras de Garc&iacute;a Amado- del club por parte de LaLiga, la historia de <strong>un futbolista saud&iacute;</strong> que pudo venir al C&oacute;rdoba para que el club ingresase dos millones de euros por alinearle unos minutillos al mes -operaci&oacute;n que se rompi&oacute; porque Oliver era director general, seg&uacute;n explic&oacute; el presidente-, la b&uacute;squeda de unos <strong>terrenos de 100.000 metros cuadrados</strong> para construir una ciudad deportiva propia, el <strong>d&eacute;ficit</strong> de tres millones, la cr&iacute;tica a las <strong>instituciones</strong> por falta de apoyo, los &ldquo;cuatro m&aacute;s uno&rdquo; <strong>expedientes abiertos</strong> por LaLiga... &iquest;No es eso f&uacute;tbol?
    </p><p class="article-text">
        La exhibici&oacute;n p&uacute;blica de los problemas, la solicitud de comprensi&oacute;n y el anuncio de medidas -que se ci&ntilde;en, en lo b&aacute;sico, <strong>a ponerse en manos de LaLiga</strong> para lo que guste mandar- resultaron, quiz&aacute;, terap&eacute;uticas para quienes deben buscarle una salida a todo este embrollo. <strong>Las soluciones a&uacute;n se esperan</strong>. Deben de llegar -m&aacute;s pronto que tarde- y posiblemente no tengan demasiado que ver con esa reclamaci&oacute;n -a algunos les ha llegado de manera personal, ojito a esto- de afiliarse al <em>pensamiento oficial</em>: <strong>dejen ustedes de contar cosas y de opinar</strong> y ded&iacute;quense a elucubrar sobre si el equipo jugar&aacute; con tres centrales o dos puntas el pr&oacute;ximo partido. Hablen de f&uacute;tbol de una vez.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece <strong>Sandoval</strong>, el <em>Super Mario Bros</em> del cordobesismo. El que lo tiene que arreglar todo. El m&eacute;dico que diagnostica, opera y sutura los puntos. El entrenador al que <strong>le birlaron a San Pawel</strong><em>San Pawel</em> y que ahora tapa agujeros en un equipo que bate r&eacute;cords hist&oacute;ricos de vulnerabilidad en defensa. El C&oacute;rdoba es <strong>colista de Segunda Divisi&oacute;n</strong> despu&eacute;s de tres jornadas. Ya solo le queda remontar. &ldquo;El partido ante el Alcorc&oacute;n es una final, aunque parezca una burrada&rdquo;, dijo <strong>Rafa Berges</strong>. Pues eso. Habr&aacute; que ir de burrada en burrada hasta el milagro de junio. Como lo de la temporada pasada, pero de otro modo. Mucho m&aacute;s raro. El C&oacute;rdoba <strong>est&aacute; a&uacute;n en pretemporada</strong> -as&iacute; lo admiten los protagonistas- pero debe comportarse como si el campeonato estuviera en las <strong>semanas decisivas</strong>. Y todo en la jornada cuatro. &iquest;No es eso f&uacute;tbol?
    </p><p class="article-text">
        La promoci&oacute;n que hace el C&oacute;rdoba CF del partido ante el Alcorc&oacute;n es reveladora. Sobre un fondo negro aparece, vestido tambi&eacute;n de negro, el se&ntilde;or Jos&eacute; Ram&oacute;n Sandoval dirigi&eacute;ndose a los cordobesistas: <strong>&ldquo;La Liga no ha empezado como nosotros esper&aacute;bamos, cordobesistas. Ni la Liga ni nada&rdquo;</strong>. El madrile&ntilde;o pide fe. Que es, recuerden, creer en lo que no se ve. Si el equipo hace lo que puede y lo que puede es esto, el C&oacute;rdoba lo va a pasar francamente mal. Por m&aacute;s lleno que est&eacute; <strong>El Arc&aacute;ngel</strong> -aunque sea con boletos regalados- o por m&aacute;s <strong>caravanas de autobuses</strong> que se monten -subvencionadas o no-, el equipo tendr&aacute; que dar un tono de rendimiento superior para evitar que las victorias sean un suceso casual. Hay tiempo por delante, pero <strong>el paso de los d&iacute;as no arregla nada si no hay un plan</strong> preciso. Y Garc&iacute;a Amado ya dej&oacute; caer, a plomo, una cuesti&oacute;n m&aacute;s que embarazosa: el l&iacute;mite salarial seguir&aacute; impidiendo ir al mercado tambi&eacute;n en invierno. Sandoval busca la <em>doble efe</em>: <strong>fe y f&uacute;tbol</strong>. Si le dejan, claro. Porque la confianza en el t&eacute;cnico es absoluta, pero Le&oacute;n ya dej&oacute; dicho que el C&oacute;rdoba no puede ir en contra de lo que es normal cuando un equipo no logra resultados. Lo anormal -y lo paranormal- se queda para otros. <strong>&iquest;No es eso f&uacute;tbol?</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/hablamos-hablamos-futbol_1_7154381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Sep 2018 13:24:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De qué hablamos cuando hablamos de fútbol?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Creemos en las matemáticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/creemos-matematicas_1_7154382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c5e1165-c2ec-4030-adae-06a625641f0f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        &ldquo;Mam&aacute;, que no entiendo <em>na</em>. &iquest;C&oacute;mo puede ser esto? &iquest;T&uacute; lo entiendes? &iexcl;No entiendo<em> na</em>!&rdquo;. El <em>spot</em> tuvo poco recorrido. El justito despu&eacute;s de que el cordobesismo, mayormente abochornado, se mofara en las redes sociales de un anuncio de campa&ntilde;a de abonados que dijeron que dirigi&oacute; Santiago Zannou, ganador en su d&iacute;a de un Goya. No sabemos si la chiquilla de La Fuensanta <strong>se qued&oacute; conforme con la explicaci&oacute;n</strong> que le dio su madre, que le cont&oacute; una teor&iacute;a sobre el movimiento de rotaci&oacute;n bas&aacute;ndose en una jugada: centro de Reyes, cabezazo de Aythami y gol. El internacional utrerano ya se hab&iacute;a ido por entonces a China, pero qu&eacute; m&aacute;s daba.
    </p><p class="article-text">
        Ya sabemos todos -y al que no lo sepa, siempre habr&aacute; alguien que se lo recuerde- que <strong>los cordobesistas buenos no cuestionan nada</strong>. Por el bien del equipo. Se dedican a animar a los suyos y a esperar a que pase lo que tenga que pasar, que casi siempre es lo contrario de lo que se planifica. <strong>Bendito sea por siempre este club inmortal</strong>. Por cierto, que la campa&ntilde;a de marketing fuera horrorosa no ha impedido que se batan r&eacute;cords de abonados: casi quince mil almas con carn&eacute;. Igual que el hecho de no hacer fichajes no indica que el equipo vaya a irse a pique en Segunda Divisi&oacute;n. El C&oacute;rdoba puede ser un meme, pero tiene <strong>un gen que le permite sobrevivir</strong> a las peores calamidades.
    </p><p class="article-text">
        A un par de d&iacute;as del inicio de la Liga, el C&oacute;rdoba CF present&oacute; a su primer fichaje del verano. <strong>Luis Mu&ntilde;oz</strong>, un defensa de 21 a&ntilde;os cedido por el M&aacute;laga que llega para ayudar. Le toc&oacute; comparecer ante los medios a <strong>Rafa Berges</strong>, que seguramente habr&aacute; encontrado -ya lejos de la presi&oacute;n de los focos y de que le pidan que explique cosas que no tienen explicaci&oacute;n- alguno de los s&iacute;miles taurinos que tanto le gustan para definir su <strong>curiosa situaci&oacute;n</strong>. Vino desde Indonesia para debutar como director deportivo pero no hay ni un euro para fichar. Admiti&oacute; que no ten&iacute;a la certeza de que<strong> Pawel Kieszek</strong> estuviese inscrito en la Liga y reconoci&oacute; que <strong>Edu Ramos</strong> a&uacute;n no hab&iacute;a formalizado su inclusi&oacute;n en el listado de futbolistas disponibles del C&oacute;rdoba para empezar la Liga. Hablamos del portero titular y del jugador referente en el centro del campo. Ese dato da <strong>una idea de la dimensi&oacute;n del problema</strong>. Jam&aacute;s se vio algo as&iacute;. Puede que se pretenda dar un escarmiento al C&oacute;rdoba o convertir su caso en algo ejemplarizante. Berges, el que fuera campe&oacute;n ol&iacute;mpico, casi suplic&oacute; a la Liga que dejara al equipo montar las piezas justas para &ldquo;competir con dignidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El C&oacute;rdoba est&aacute; en un sinvivir. <strong>Jes&uacute;s Le&oacute;n</strong> sigue perdiendo kilos este verano. Ya le pag&oacute; el plazo de la venta a Carlos Gonz&aacute;lez y despidi&oacute; a <strong>Luis Oliver</strong>. Tambi&eacute;n a <strong>Francisco</strong> porque solo quiere ver &ldquo;valientes&rdquo; a su lado. Por eso recuper&oacute; a <strong>Sandoval</strong>, que levanta el pu&ntilde;o cada vez que se cruza delante de un grupo de cordobesistas. Le veneran como si fuera un salvador. Ahora todo va de sentimientos, de uni&oacute;n ante la injusticia y el agravio. El que cree en las matem&aacute;ticas es <strong>Tebas</strong>. Las adora.
    </p><p class="article-text">
        Con esto empez&oacute; todo...
    </p><p class="article-text">
        https://www.youtube.com/watch?v=LcW88PVD2ew
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/creemos-matematicas_1_7154382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Aug 2018 19:03:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Creemos en las matemáticas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leones, lobos y perros viejos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/leones-lobos-perros-viejos_1_7154383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fb06a6c-c9f5-49d6-90ea-330f83456e77_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un aficionado observa el primer entrenamiento de Sandoval en la Ciudad Deportiva | ÁLEX GALLEGOS"></p><p class="article-text">
        El jolgorio que ha provocado la llegada de <strong>Sandoval</strong> -entrenador que fue descartado hace mes y medio- da una idea de<strong> la magnitud de la tragedia</strong> en el C&oacute;rdoba, un club que est&aacute; atravesando una de las etapas m&aacute;s complicadas de sus 64 a&ntilde;os de vida. Su cumplea&ntilde;os fue el lunes pasado y lo celebr&oacute; con una rueda de prensa de lo m&aacute;s singular: el t&eacute;cnico apel&oacute; a <strong>argumentos m&aacute;s emocionales que futbol&iacute;sticos</strong> -no le queda otra: se han hecho cero fichajes-, mientras que el director deportivo, <strong>Rafael Berges</strong>, y el presidente, <strong>Jes&uacute;s Le&oacute;n</strong>, ense&ntilde;aron su perfil m&aacute;s realista. No se puede decir que dio miedo escucharles -el cordobesismo ya anda bastante asustado, con un amplio sector instalado en el modo p&aacute;nico-, pero s&iacute; que sus declaraciones <strong>invitaron a la reflexi&oacute;n</strong> a quienes todav&iacute;a andan creyendo en manos negras que quieren aniquilar al C&oacute;rdoba, conspiraciones de <strong>fuerzas del mal</strong> y enemigos que disfrutan ensa&ntilde;&aacute;ndose con los problemas de un club que ya vino con ellos puestos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El C&oacute;rdoba no naci&oacute; para vivir tranquilo</strong>, pero jam&aacute;s hab&iacute;a sentido tantos golpes en tan poco tiempo. Ning&uacute;n cordobesista vio nunca nada igual en un club que siempre ha presumido -con motivos sobrados- de su condici&oacute;n de <strong>inmortal</strong>. Las circunstancias est&aacute;n poniendo a prueba ese car&aacute;cter. No se va a arreglar nada con fotos de leones o lobos en los perfiles de las redes sociales. Esto es otra cosa. Va de perros viejos. De oficio y experiencia. De <strong>poner el sentido del deber por encima de todos los dem&aacute;s</strong>. Incluso del sentido com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de unos d&iacute;as empieza el campeonato de Liga y aqu&iacute; <strong>no hay humo que vender</strong>. Sabemos que el s&aacute;bado 18 de agosto habr&aacute; un<strong> m&iacute;nimo de 18 futbolistas inscritos</strong> para abordar el arranque ante el Numancia, que Sandoval estar&aacute; en el banquillo y que m&aacute;s de catorce mil almas pueden poblar El Arc&aacute;ngel con su carn&eacute; de abonado. &ldquo;Ni juego bonito ni juego feo, lo que queremos es agarrar puntos y tener los 50 cuanto antes&rdquo;, ha dejado dicho el t&eacute;cnico blanquiverde. Todo el mundo anda contando sus t&iacute;picas milongas del verano, pregonando las excelencias de los fichajes estelares, coloc&aacute;ndose objetivos altos porque dicen los manuales de autoayuda que eso es bueno para crecer. Los vecinos de Segunda piensan todos en vivir mejor; el C&oacute;rdoba, en <strong>la salvaci&oacute;n</strong>. &ldquo;Que es como no morir&rdquo;, dice Sandoval. Ha necesitado poco tiempo para entender qu&eacute; es lo que, en el fondo, gusta por aqu&iacute;. <strong>El cordobesismo se siente vivo conviviendo con el riesgo extremo</strong>, llev&aacute;ndolo hasta el l&iacute;mite con episodios autodestructivos que se repiten en el tiempo m&aacute;s all&aacute; de que cambien los protagonistas. De <strong>Rafael G&oacute;mez</strong> a <strong>Campanero</strong>, de <strong>Gonz&aacute;lez</strong> a <strong>Le&oacute;n</strong>... El C&oacute;rdoba tiene muchos a&ntilde;os, pero se ha anclado en una perpetua adolescencia. Todo lo vive con exceso. <strong>Todo le pasa a &eacute;l</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El C&oacute;rdoba no ha hecho un solo fichaje y ha perdido a sus futbolistas referenciales. Puede que salga alguno m&aacute;s en los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Ha tra&iacute;do a un nuevo director general -<strong>Alfredo Garc&iacute;a Amado</strong>, de controvertida trayectoria en el Sporting de Gij&oacute;n-, a un director deportivo -Rafa Berges, debutante en el cargo- y ha recuperado al entrenador que descart&oacute; tras la temporada anterior para cubrir la <strong>dimisi&oacute;n de Francisco</strong>. El C&oacute;rdoba fue el &uacute;ltimo equipo de Segunda en fichar un t&eacute;cnico y el primero en despedirlo. Un r&eacute;cord m&aacute;s para un club que escribe su <strong>historia a golpes de paradoja</strong>, encadenando situaciones de chiste que acaban transformadas en &eacute;pica pura.
    </p><p class="article-text">
        Esta temporada, el C&oacute;rdoba jugar&aacute; otra vez a la ruleta rusa. Saldr&aacute; con lo justo, sin refuerzos estelares a los que mirar con ojos exigentes para decir que corren poco para lo mucho que cobran. Esa etapa ya se pas&oacute;. <strong>El cordobesismo sabe a lo que atenerse y digiere bien el miedo</strong>. Es, adem&aacute;s, capaz de aguantar todo tipo de calamidades: lo &uacute;nico que no tolera es que lo tomen por tonto. Por eso vino bien la <strong>asunci&oacute;n de errores de Le&oacute;n</strong>. Por eso la hinchada es capaz de volver la espalda a cualquiera que desprecie el escudo aunque haya sido un &iacute;dolo. Por eso se entusiasma cuando Sandoval levanta el pu&ntilde;o para celebrar que siguen de pie, d&aacute;ndole <em>zascas</em> a los que pronostican su ca&iacute;da. Vayan haci&eacute;ndose el cuerpo para ir descubriendo c&oacute;mo le mete mano a la competici&oacute;n este <strong>C&oacute;rdoba remendado</strong> y lleno de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No vino nadie, pero alguien aparecer&aacute;</strong>. Cualquier d&iacute;a, en cualquier partido, de cualquier manera. Como aquel <strong>delantero rumano</strong> que lleg&oacute; libre despu&eacute;s de pasar por el Atl&eacute;tico Baleares y anunci&oacute; &eacute;l mismo su fichaje en su cuenta de Twitter. Como el <strong>ariete trotamundos</strong> al que su agente meti&oacute; en un lote al lado de presuntas figuras para poder colocarle en El Arc&aacute;ngel. Como aquel <strong>chico de Badajoz al que llamaban Rooney</strong>. Como el joven talento que acababa de descender a Tercera con el equipo de su pueblo y se march&oacute; tras pagar una cl&aacute;usula de tres mil euros. <strong>Florin Andone, Sergi Guardiola, Javi Gal&aacute;n, &Aacute;lvaro Aguado...</strong> Hijos de la crisis. El C&oacute;rdoba vivi&oacute; y vivir&aacute; -en el c&eacute;sped y en la tesorer&iacute;a- por gente as&iacute;. Llegar&aacute;n por la pericia de la secretar&iacute;a t&eacute;cnica o por pura casualidad. Y se marchar&aacute;n <strong>para que la noria siga girando</strong>. El drama del verano del 18 generar&aacute; nuevos h&eacute;roes. A algunos no les conoce nadie, porque ni siquiera han sido presentados. Esperemos acontecimientos. Ser&aacute; divertido.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y <strong>qu&eacute; se puede esperar</strong> de este C&oacute;rdoba? <strong>No descarten nada</strong>. Absolutamente nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/leones-lobos-perros-viejos_1_7154383.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Aug 2018 21:26:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leones, lobos y perros viejos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tú me acostumbraste]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/acostumbraste_1_7154384.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fd7799a-593c-40cb-be88-bb881250176e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Euforia por la permanencia en El Arcángel | ÁLEX GALLEGOS"></p><p class="article-text">
        Esta temporada hemos aprendido muchas cosas, pero seguramente <strong>no nos acordaremos de nada</strong> dentro de poco. Esto es el f&uacute;tbol. Nuevos personajes ocupan el lugar de los anteriores y todos parecen mejores. Queremos pensar que lo son y nos lo creemos. El que duda ahora es un apestado, un proscrito, un malaje y un profeta del apocalipsis -labor con prestigio social en el <em>entorno</em> cuando se detectan indicios de que algo puede salir torcido, que es casi siempre-. Todo puede ser mejor. Nos lo merecemos. El C&oacute;rdoba se ha salvado en el &uacute;ltimo partido y somos tremendamente felices.
    </p><p class="article-text">
        Alguien importante -ya no- en el club dijo no hace mucho que celebrar las permanencias es de mediocres. Pero la cuesti&oacute;n es que El Arc&aacute;ngel vibr&oacute; entre olas y ol&eacute;s porque su equipo logr&oacute; asomar la mano. No estaba muerto, sino mal enterrado. <strong>El cordobesismo se entusiasma con placeres sencillos</strong>: unos directivos que no les tomen el pelo -o lo disimulen bien-, un equipo que practique un f&uacute;tbol decente -con delantero sudamericano que mida menos de 1'90, dos o tres canteranos y un central con galones en el c&eacute;sped, la caseta y donde sea menester- y entradas baratas, aunque no tanto que provoquen <strong>el mosqueo de los abonados</strong>, que ya pagaron lo suyo en verano.
    </p><p class="article-text">
        En medio de los calores, todo lo veremos como lo queramos ver. Qu&eacute; les vamos a contar de hace un a&ntilde;o: le hac&iacute;amos reverencias a <strong>Jona</strong> y mir&aacute;bamos con recelo a <strong>Guardiola</strong>; nadie hab&iacute;a reparado en un chaval <em>cazado</em> con cierta pol&eacute;mica del Ja&eacute;n del Segunda B que atiende por <strong>Aguado</strong>; el personal se frotaba las manos viendo c&oacute;mo se hab&iacute;a compuesto una defensa de ensue&ntilde;o: volv&iacute;a por fin el canterano <strong>Fern&aacute;ndez</strong>, se recuper&oacute; al lateral zurdo del ascenso a Primera -<strong>Pinillos</strong>- y en el centro aterrizaban un afamado portugu&eacute;s, <strong>Joao Afonso</strong>, y el joven <strong>Josema</strong>, al que quer&iacute;an los grandes del pa&iacute;s pero acab&oacute; viniendo al C&oacute;rdoba. Qu&eacute; bien lo &iacute;bamos a pasar. Fue la mejor pretemporada de toda la historia: todos los amistosos ganados. Hasta al Betis.
    </p><p class="article-text">
        Y qu&eacute; bien lo pasamos al final. Aqu&iacute; no se levantan t&iacute;tulos, pero se vive intensamente: igual te vas de El Arc&aacute;ngel maldiciendo el d&iacute;a en que alguien te meti&oacute; el veneno blanquiverde que te encuentras abrazado al de la lado, llorando y cantando porque al final hay unos cuantos equipos m&aacute;s malos que bajan a Segunda B. Dicen los rom&aacute;nticos que <strong>se puede cambiar de divisi&oacute;n sin perder la categor&iacute;a</strong>. Suena bien, pero que le pase a otros es mejor. En unos meses se crearon nuevos &iacute;dolos. <strong>Sandoval, Reyes, Guardiola...</strong> El cordobesista m&aacute;s optisma firmar&iacute;a ahora mismo que <strong>al menos uno</strong> de ellos siguiera la pr&oacute;xima temporada.
    </p><p class="article-text">
        El C&oacute;rdoba ha vivido <strong>cien vidas en una</strong>. Un cambio de propiedad, dos presidentes, dos directores deportivos, cuatro entrenadores, treinta y tantos jugadores... M&aacute;s de siete meses metido en puestos de descenso y un buen pu&ntilde;ado de semanas como colista. El estigma de ser el equipo m&aacute;s goleado de la competici&oacute;n durante casi todo el curso. Una&nbsp;sucesi&oacute;n de <em>gags</em> tragic&oacute;micos - la mayor&iacute;a concentrados en <strong>el delirante proceso de compraventa</strong>, con esos piques y esas ruedas de prensa impagables de unos y otros- y, finalmente, una revoluci&oacute;n en el mercado de invierno para traer futbolistas de efecto inmediato que dieran empaque y eficacia a un grupo que empez&oacute; a parecer un equipo solo al final. Cuando m&aacute;s falta hac&iacute;a. Cuando no hab&iacute;a m&aacute;s remedio.
    </p><p class="article-text">
        Todo termin&oacute; de manera formidable: salvando la plaza en Segunda<strong> para poder volver a decir que queremos subir</strong> a Primera. Y que, encima, suene convincente. Ahora queremos que nos regalen los o&iacute;dos, que nos digan que somos maravillosos y merecemos volver a ser lo que fuimos sin que sepamos muy bien qu&eacute; nos quieren decir con eso. No sabemos lo que va a pasar. Ni queremos. <strong>Solo tenemos la certeza de lo que hemos vivido</strong>. Las patochadas de los Gonz&aacute;lez, los goles decisivos de <strong>Guardiola</strong>, la defensa coladero del <em>k&aacute;iser</em> <strong>Joao</strong>, el dedo pulgar alzado de <strong>Jes&uacute;s Le&oacute;n</strong> en el palco, el test de <strong>Rohrschach</strong>, el fichaje estelar de <strong>Jona</strong>, la patada en el trasero a <strong>Deivid</strong>, los paseos del yerno, la caravana de valientes, el c&eacute;sped podrido de la Ciudad Deportiva, las pa&ntilde;oladas, el tifo, las entradas a un euro, las lecciones de <strong>Reyes</strong>, <strong>Oliver</strong> con la capa, las l&aacute;grimas de <strong>Sandoval</strong> y los m&aacute;s de veinte mil espectadores en <strong>El Arc&aacute;ngel</strong> el &uacute;ltimo d&iacute;a. Como en los tiempos de Primera, pero para salvarse de bajar a Segunda B. El <strong>C&oacute;rdoba</strong> nos ha acostumbrado a esto. Y, en el fondo, nos gusta as&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/acostumbraste_1_7154384.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Jun 2018 09:50:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tú me acostumbraste]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Futbolista]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/futbolista_1_7154387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eff89fb9-dd49-4829-b833-2075936d04b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La cordobesa Rocío Gálvez celebra un gol con el Betis."></p><p class="article-text">
        Acaba de debutar con la <strong>selecci&oacute;n espa&ntilde;ola absoluta</strong> conquistando un t&iacute;tulo en Chipre. Ya visti&oacute; antes la camiseta roja en todas las categor&iacute;as de formaci&oacute;n, interviniendo en <strong>Europeos y Mundiales</strong>. Esta temporada es titular sin discusi&oacute;n en el Real Betis, al que ha llegado a pr&eacute;stamo desde el Atl&eacute;tico de Madrid, con el que jug&oacute; <strong>la Champions League</strong>. En Heli&oacute;polis se ha entretenido, entre otros asuntos, en entrar en la historia por marcar el gol que sirvi&oacute; para doblegar al Sevilla en el derbi eterno. <strong>Se llama Roc&iacute;o y tiene 20 a&ntilde;os</strong>. Es ya<strong> la mejor futbolista cordobesa</strong> de todos los tiempos.
    </p><p class="article-text">
        Ante este suceso extraordinario, uno no puede evitar acordarse de <strong>la historia de Vanessa Gimbert</strong>. Alguien nos cont&oacute; que hab&iacute;a una ni&ntilde;a de 14 a&ntilde;os en La Carlota que jugaba al f&uacute;tbol de un modo formidable. Lo hac&iacute;a en un equipo masculino porque no hab&iacute;a chicas para montar uno femenino. Es m&aacute;s, nadie parec&iacute;a tener el m&aacute;s m&iacute;nimo inter&eacute;s en hacerlo. Me acuerdo de las bromas de trazo grueso de gente del gremio, entrenadores y directivos que miraban con sorna aquella<em> invasi&oacute;n</em> de un terreno exclusivo. <strong>Era 1996</strong>. Contact&eacute; con Vanessa un tiempo despu&eacute;s para escribir un art&iacute;culo en el <em>Diario C&oacute;rdoba</em>. La hab&iacute;an llamado para ir con la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola. No olvidar&eacute; lo que me dijo: <strong>&ldquo;Me gustar&iacute;a poder jugar alg&uacute;n d&iacute;a como profesional&rdquo;</strong>. Aquella pieza se public&oacute;, con fotos del compa&ntilde;ero Larrea, y la vida sigui&oacute;. Vanessa, que naci&oacute; en Bergara (Guipuzcoa), cumpli&oacute; lo que quer&iacute;a. En Montilla se cre&oacute; un equipo de f&uacute;tbol femenino y ella jug&oacute; ah&iacute;. Luego cogi&oacute; las maletas. Vida de futbolista. Pas&oacute; por el Levante, el Sevilla, el Rayo Vallecano... <strong>A&uacute;n sigue jugando, con 37 a&ntilde;os, en el Athletic</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Dentro de una semana, Vanessa y Roc&iacute;o se podr&aacute;n cruzar en el campo de Lezama en un <strong>Athletic-Betis de la Liga Iberdrola, la m&aacute;xima categor&iacute;a en Espa&ntilde;a</strong>. Aquella joven vasca -cuya familia sigue residiendo en La Carlota- hizo que en C&oacute;rdoba se empezara a hablar de f&uacute;tbol femenino hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, los mismos que tiene Roc&iacute;o G&aacute;lvez, la primera jugadora nacida en la provincia que defiende el escudo de La Roja.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; queda el dato. <strong>El f&uacute;tbol cordob&eacute;s tiene en la actualidad a su m&aacute;ximo exponente en una figura femenina</strong>. Esto es lo que pasa justo en el D&iacute;a Internacional de la Mujer, este 8-M con toda su carga de reivindicaciones, paros, huelgas y manifestaciones en la lucha por la igualdad efectiva entre los sexos.
    </p><p class="article-text">
        <strong> El f&uacute;tbol es as&iacute;</strong>. El deporte es para todos. El negocio, no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/futbolista_1_7154387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Mar 2018 14:36:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Futbolista]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Miedo a tener miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/miedo-miedo_1_7154389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1a0f4ca-684a-4bed-8835-d007d8e963d3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Oliver da una camiseta del Córdoba con el 30 a Sandoval | TONI BLANCO"></p><p class="article-text">
        No todos los clubes se atreven a presentar a un <strong>nuevo entrenador un martes y 13</strong>. Igual es que Jos&eacute; Ram&oacute;n Sandoval no es supersticioso, aunque esa cuesti&oacute;n se aclar&oacute; cuando el reci&eacute;n llegado pos&oacute; agarrando una camiseta blanquiverde con el dorsal 30. &ldquo;Es el que ten&iacute;a cuando me presentaron en el Rayo Vallecano y acabamos ascendiendo. Y tambi&eacute;n es el n&uacute;mero de puntos que nos quedan para salvarnos. Es un n&uacute;mero que me gusta, me trae suerte&rdquo;, solt&oacute; el madrile&ntilde;o ante las c&aacute;maras en medio de ese<strong> ritual de forzado optimismo</strong> que son las presentaciones. Se entienden las almibaradas declaraciones de intenciones cuando uno acaba de aterrizar, pero no es lo mismo en verano -cuando todos somos guapos y vamos a jugar de f&aacute;bula- que cuando uno acude al rescate de un proyecto metido en problemas muy serios. Y Sandoval, se&ntilde;ores, es ya el <strong>cuarto inquilino del banquillo</strong> de un C&oacute;rdoba que sigue dando bandazos en Segunda. Ha despedido a siete, ha fichado a diez -aunque dos est&aacute;n todav&iacute;a sin inscribirse- y ha cambiado todo lo que uno puede cambiar: de propietario, de presidente, de jugadores, de entrenador y <strong>hasta de c&eacute;sped</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La gente quiere ilusionarse, pero no se lo ponen nada f&aacute;cil. Si uno quiere llenar un estadio tiene una receta infalible: f&uacute;tbol vistoso -o decente, al menos- y entradas baratas. En El Arc&aacute;ngel, <strong>la falta de uno de los ingredientes se compensa con el otro</strong>. Los abonados pueden llevarse un par de entradas por dos <em>pavos</em> para el derbi del pr&oacute;ximo domingo. &ldquo;El coraz&oacute;n de un equipo siempre es siempre su afici&oacute;n&rdquo;, dice el lema de una campa&ntilde;a que pretende llenar otra vez las gradas. Juanjo Narv&aacute;ez -un talento emergente del Betis- y Reyes -una leyenda del Sevilla- se funden con un abrazo con Jovanovic y Guardiola, los dos futbolistas m&aacute;s <em>vendibles</em>, en un cartel que tiene como fondo una mezcla de aficionados de dos &eacute;pocas: una, la actual; otra, la del legendario partido en el Colombino de Huelva en el que el club logr&oacute; ascender por primera vez a Primera. <strong>Fue en 1962</strong>. No hab&iacute;a nacido todav&iacute;a Jes&uacute;s Le&oacute;n, el actual presidente.
    </p><p class="article-text">
        Esto es el C&oacute;rdoba. <strong>La nostalgia como terapia</strong>. La fuerza de un coraz&oacute;n que late en un cuerpo magullado y sin m&uacute;sculo. Emoci&oacute;n, toda la que quieran; f&uacute;tbol, un poco menos. Sandoval viene a arreglarlo. A ver qu&eacute; tal le va, aunque cuando dijo en la sala de prensa que &ldquo;hay que disfrutar del camino&rdquo; a alguno se le escap&oacute; una mueca indefinible. <strong>El cordobesista ya sabe que sus &eacute;xitos suelen llegar por casualidad</strong> y que en medio de los problemas es donde se encuentra su verdadera esencia. La vida o la muerte deportiva del club <strong>no la marcar&aacute; la clasificaci&oacute;n, sino el aguante de su hinchada</strong>. Cuando &eacute;sta diga basta, olv&iacute;dense de campa&ntilde;as y fanfarrias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La palabra bajar hay que sacarla del diccionario&rdquo;, dijo Sandoval. Una teor&iacute;a estupenda. Sobre todo porque lo que hay que hacer es ascender. A d&iacute;a de hoy, el C&oacute;rdoba es carne de Segunda B -y su filial de Tercera, por el efecto domin&oacute;-, as&iacute; que <strong>mejor que tengamos todos claro d&oacute;nde estamos</strong> y qu&eacute; es lo que se puede hacer. Para dejar a cuatro por detr&aacute;s, el equipo ahora de Sandoval debe recortar once puntos al adversario que marca el l&iacute;mite de la permanencia: el Almer&iacute;a de Lucas Alcaraz. Si quiere empezar a hacer creer a todos -y ante todo a s&iacute; mismo- que puede hacerlo, ah&iacute; viene este domingo el Granada de Jos&eacute; Luis Oltra. Viejos fantasmas se aparecen en el paseo del horror que est&aacute; siendo esta temporada descabellada, que empez&oacute; como <strong>una pel&iacute;cula de buenos y malos</strong> y que ha ido enrevesando el gui&oacute;n para desembocar en un espect&aacute;culo inclasificable. Solo para <strong>valientes que tienen miedo</strong> a tener miedo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/miedo-miedo_1_7154389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Feb 2018 21:25:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miedo a tener miedo]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Año 4 después de Litri]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/ano-4-despues-litri_1_7154390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbb801b8-18cd-4e2e-afaa-4c908b23c621_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Litri, con aficionados detrás | ÁLVARO CARMONA"></p><p class="article-text">
        El <strong>destino</strong> ha querido que sea hoy. Y malnacido sea el que tenga la menor duda de que &eacute;l estar&aacute; ah&iacute;, el lado de los suyos, <strong>en el sitio del que nunca se ha ido</strong>. Vuelve a estar vivo cada vez que se pronuncia su nombre. Hoy se har&aacute; muchas veces. En el sal&oacute;n de actos de El Arc&aacute;ngel, un presidente nuevo quiere <strong>crear un ej&eacute;rcito de salvaci&oacute;n</strong> con los de siempre y alguno m&aacute;s. Si alguien supo poner al escudo por encima de todas las cosas, si hubo alguien que simboliz&oacute; como nadie el esp&iacute;ritu indomable -ri&eacute;ndose de su propia pena- del C&oacute;rdoba, fue este se&ntilde;or. Se nos fue tal d&iacute;a como hoy, <strong>un 24 de enero de 2014</strong>. Con el equipo, c&oacute;mo no, en crisis. Unos meses despu&eacute;s ascendi&oacute; a Primera Divisi&oacute;n. Y justo un a&ntilde;o despu&eacute;s, jug&oacute; en El Arc&aacute;ngel contra el Real Madrid de Cristiano. Eso es el C&oacute;rdoba. Ahora est&aacute; como est&aacute;. Si alguno piensa en rendirse ya, en aceptar una despedida digna y decorosa, puede encontrar un &uacute;ltimo est&iacute;mulo en la figura de este grande del cordobesismo. <strong>Preguntad a los viejos qui&eacute;n era. Acord&aacute;os del Litri</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A Francisco Calzado Ferrer (C&oacute;rdoba, 1931-2014) le borr&oacute; el f&uacute;tbol el nombre. Gente que comparti&oacute; con &eacute;l muchos a&ntilde;os en los lugares sagrados -el vestuario, el banquillo, el c&eacute;sped&hellip;- ni siquiera sabe en qu&eacute; d&iacute;a del calendario celebraba su onom&aacute;stica una de las personalidades m&aacute;s singulares que pari&oacute; el cordobesismo. &Eacute;l era Litri. Lo es ya por siempre. Por cierto, <strong>el d&iacute;a del Litri es cualquiera en el que haya partido</strong> y jueguen los blanquiverdes. Siempre habr&aacute; alguien en la grada o en una tertulia para que todos sepan que hubo alguien que quiso al C&oacute;rdoba m&aacute;s que a s&iacute; mismo. No he hizo falta marcar ning&uacute;n gol para convertirse en historia del club, una leyenda ambulante que dej&oacute; un legado grabado para siempre en el coraz&oacute;n de quienes le conocieron.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 50 entrenadores, 25 presidentes, m&aacute;s de dos mil partidos oficiales, m&aacute;s de un millar de futbolistas, Primera, Segunda, Segunda B, Tercera, ascensos, descensos, primas a primeros a segundos y a terceros, salidas por la puerta grande, huidas por la trasera, fichajes, idas, vueltas y revueltas, despedidas, peroles de hermandad y encierros desesperados. Eso y m&aacute;s en un carrusel de experiencias al l&iacute;mite. <strong>Decir que lo vio de todo es quedarse corto</strong>. Quiz&aacute; esa colecci&oacute;n de vivencias -unidas a su peculiar modo de digerirlas, asumirlas y encontrar un sentido a todo- sea lo que le ha convertido en una especie de <strong>superh&eacute;roe del cordobesismo</strong>, en una presencia sobrenatural que siempre encuentra un chiste para diluir el drama, una an&eacute;cdota esperanzadora de &eacute;sas que hacen levantar la cabeza a un muerto. Litri ha sido un milagro del f&uacute;tbol, una leyenda embutida en un ch&aacute;ndal blanquiverde que simboliza mejor que nadie la marca de identidad del C&oacute;rdoba: su &eacute;xito es seguir en la brecha, resistiendo tempestades que hunden a muchos y hacen a otros desistir en la traves&iacute;a, incit&aacute;ndoles a poner rumbo hacia destinos m&aacute;s c&oacute;modos. <strong>El C&oacute;rdoba no se acostumbra a vivir bien porque ya naci&oacute; con deudas</strong>. El &ldquo;no hay billetes&rdquo; se coloc&oacute; alguna vez en la taquilla, pero siempre presidi&oacute; la entrada a una casa humilde.
    </p><p class="article-text">
        Exjugadores, pe&ntilde;istas, aficionados, locos que devoran kil&oacute;metros para seguir al C&oacute;rdoba a donde haga falta, profetas del apocalipsis, se&ntilde;ores mayores que se convierten en ni&ntilde;os cada d&iacute;a de partido o sabios que dicen tener la receta para arreglar lo que no tiene arreglo. Todos caben. <strong>Todos son el C&oacute;rdoba</strong>, ese club al que Litri dedic&oacute; a&ntilde;os y a&ntilde;os para montar un museo de recuerdos. Limpiaba y enmarcaba fotograf&iacute;as antiguas, recortes de peri&oacute;dico, material que le llegaba de aqu&iacute; y de all&aacute;. Como un arque&oacute;logo del cordobesismo, recopil&oacute; vestigios de una &eacute;poca que fue la suya, aunque realmente la etapa de Litri no es una ni otra. Han sido todas porque &eacute;l siempre estuvo ah&iacute;. Para lo que gusten mandar, desde 1963. Fue masajista, utilero, conserje y consejero, pero no de los que se sientan en una mesa de caoba para contarle al de enfrente lo bueno que le ha salido el Mercedes, <strong>sino de los que ofrecen consejos sinceros</strong>. Experiencia le sobr&oacute; siempre para dar y regalar. Y as&iacute; lo hizo. &ldquo;A pesar de todos los malos ratos que uno pueda pasar&hellip; Alegr&iacute;a, mucha alegr&iacute;a&rdquo;, contest&oacute; en una entrevista cuando le preguntaron qu&eacute; era para &eacute;l el f&uacute;tbol. Un fen&oacute;meno. <strong>Si es que hay que re&iacute;rse...</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/ano-4-despues-litri_1_7154390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jan 2018 00:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Año 4 después de Litri]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Estamos muertos o qué?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/muertos_1_7154391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30d99ab7-c6ed-470b-96e6-bd520254abf9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        Dig&aacute;moslo claro. Las cosas, como son. El C&oacute;rdoba CF est&aacute; en un momento cr&iacute;tico de su historia. Quiz&aacute; el que m&aacute;s, por muchas razones. Entre lo que se busca y lo que se encuentra, la entidad deportiva m&aacute;s emblem&aacute;tica de la ciudad -una de sus se&ntilde;as de identidad y, en cierto modo, una met&aacute;fora suya- aborda un desaf&iacute;o brutal:<strong> tiene que forjar un milagro en seis meses</strong>. Los m&aacute;s viejos dir&aacute;n que eso ya sucedi&oacute; otras veces. Que puede volver a pasar. El C&oacute;rdoba tiene el pellejo duro. Lo aguanta todo, a veces sin rechistar y otras, las m&aacute;s, abon&aacute;ndose al lamento sistem&aacute;tico y un peculiar sentido cr&iacute;tico que se basa en <strong>mucha sabidur&iacute;a y poco conocimiento</strong>. O al rev&eacute;s, qui&eacute;n sabe.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que siempre sale a flote gracias a una caracter&iacute;stica poco com&uacute;n: convierte en fiesta sus dramas y se maneja en escenarios ca&oacute;ticos. Sus vitrinas est&aacute;n vac&iacute;as, pero el imaginario del cordobesismo est&aacute; repleto de haza&ntilde;as como <strong>la salvaci&oacute;n en el descuento de la Liga</strong> porque un tal Abraham Paz fall&oacute; un penalti en Alicante con el C&aacute;diz, o aquellas tardes delirantes con una victoria en Legan&eacute;s o un empate en Getafe para mantener la plaza en la &uacute;ltima jornada. A veces ni siquiera le hace falta ganar: los veteranos recuerdan una tarde en Elche, con doce mil cordobesistas desplazados, en la que se celebr&oacute; un ascenso a Segunda que a&uacute;n no estaba en la mano y se perdi&oacute; cuando el filial del Depor gole&oacute; en El Arc&aacute;ngel siete d&iacute;as despu&eacute;s. Pero la fiesta no se la quita nadie del cuerpo. <strong>Luego llega la hora de llorar</strong> y eso lo hacemos muy bien.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; somos. Gente fiel y tozuda, que disfruta con exceso de sus (escasas) alegr&iacute;as y se reconoce en las penas, cuando su equipo hace el rid&iacute;culo o se siente estafada por los que mandan en el club. Porque ya debemos saber todos, porque somos mayorcitos, que<strong> el f&uacute;tbol es un sentimiento cuando todo va bien</strong> -y especialmente en las campa&ntilde;as de abonos- y <strong>una empresa</strong> -o un asunto de ciudad- cuando hay operaciones econ&oacute;micas de grueso calado de por medio. Quiz&aacute; mientras usted sue&ntilde;a con un par de centrales -como los que acaba de fichar el Lorca, por ejemplo- para que el C&oacute;rdoba deje de ser un coladero, otros est&eacute;n buscando la manera de sacar tajada de todo este embrollo de la compraventa. As&iacute; va esto. <strong>El C&oacute;rdoba somos nosotros y nosotros decidimos</strong> c&oacute;mo encarar este desaf&iacute;o que va m&aacute;s all&aacute; de lo futbol&iacute;stico. El infierno no da miedo porque <strong>ya estamos</strong> en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Los partidos de locos, los maletines, las carambolas, el <em>cincuentapuntismo</em>, el fichaje apa&ntilde;ado para el curso siguiente, los favores debidos, los hermanamientos, los petardazos y los empates pactados. As&iacute; ha ido armando su vida el cordobesista, que transmite su pasi&oacute;n a la generaci&oacute;n siguiente<strong> barnizando los recuerdos para que parezcan mejores</strong> y elevando a los altares a iconos por motivos que la raz&oacute;n no alcanza a comprender ni falta que hace. Esto es f&uacute;tbol y est&aacute; ah&iacute; para hacernos felices (un ratito, aunque sea). Que no es lo mismo que ganar y dar espect&aacute;culo, como bien saben los devotos blanquiverdes. Se dice que hay dos&nbsp;perfiles para perseguir&nbsp;la felicidad: est&aacute;n los que lo hacen buscando el placer y los que avanzan huyendo del dolor. <strong>Ya saben d&oacute;nde encajar al C&oacute;rdoba</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y a lo que vamos. <strong>Carlos Gonz&aacute;lez sigue siendo el due&ntilde;o</strong> de&nbsp;la sociedad, despu&eacute;s de frenar en seco un proceso de compraventa a la sociedad Aglomerados C&oacute;rdoba, del montore&ntilde;o Jes&uacute;s Le&oacute;n y de Luis Oliver J&uacute;nior. Estos insisten en cumplir el contrato pactado, pero Gonz&aacute;lez no est&aacute; por la labor y ha denunciado que son precisamente los compradores los que quisieron pegarle un regate a &uacute;ltima hora. <strong>Apunta a un desenlace en los tribunales</strong>. Todo el mundo hab&iacute;a fantaseado con la marcha de Gonz&aacute;lez -cuyos niveles de popularidad entre el cordobesismo andan por el subsuelo- y la llegada de Le&oacute;n -y de Oliver, un empresario del f&uacute;tbol de conocida trayectoria por clubes y juzgados- para encontrar un revulsivo an&iacute;mico amarrado a un pu&ntilde;ado de fichajes de invierno. Pero eso no va a suceder. Un garbeo por las redes sociales deja claro el estado del cordobesismo: hundido y sin esperanza alguna. <strong>&ldquo;Estamos muertos&rdquo;, dicen</strong>. Igual es verdad. Y si es as&iacute;, hay formas y estilos para decir adi&oacute;s. A&uacute;n hay tiempo de decir una &uacute;ltima palabra, aunque sea para despedirse de la Segunda Divisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que los mismos jugadores que han logrado 16 puntos en la primera vuelta est&aacute;n obligados a sumar el doble para luchar hasta la &uacute;ltima jornada por una opci&oacute;n de permanencia. <strong>No vendr&aacute; nadie</strong>. No se ir&aacute; nadie. Ni siquiera los que quieren coger las maletas porque sus representantes les han buscado una salida o los que hace tiempo dimitieron mentalmente de esta singular lucha del C&oacute;rdoba, que no es uno m&aacute;s de Segunda. <strong>Pasar&aacute; a la historia</strong> si consigue lo nunca visto: una mutaci&oacute;n&nbsp;inmensa -de colista a campe&oacute;n- con los mismos jugadores para asegurar la permanencia en Segunda. Con Gonz&aacute;lez, sin fichajes,&nbsp;&uacute;ltimos, goleados&nbsp;y con colecci&oacute;n de citas en juzgados. S&iacute;, para qu&eacute; enga&ntilde;arnos: <strong>es normal que todos piensen que el C&oacute;rdoba est&aacute; muerto</strong>, que ya ha descendido, que no tiene nada que hacer y que su &uacute;nico papel es desgranar jornadas siendo el hazmerre&iacute;r del f&uacute;tbol espa&ntilde;ol. No se puede culpar a quien lo vea as&iacute;. Pero a&uacute;n <strong>hay algo que hacer antes de rendirse</strong> y eso corresponde a los cordobesistas. Los muchos o pocos. Los desencantados, los hartos y hasta los rom&aacute;nticos que dicen que &ldquo;todo pasa por algo&rdquo;. Los que saben que&nbsp;lo peor no es un descenso, sino lo que viene despu&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/muertos_1_7154391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jan 2018 10:36:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Estamos muertos o qué?]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La categoría]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/categoria_1_7154392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b83eba4-cd85-4d0a-a044-2b08b70ec170_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="."></p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En los entrenamientos (las maniobras) todos son buenos. Luego, en las guerras, se ve qui&eacute;nes valen y qui&eacute;nes no&rdquo; |&nbsp;</em>Carlos Queiroz (entrenador de f&uacute;tbol)<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Todo el mundo sabe que el C&oacute;rdoba es inmortal. Y que <strong>una cosa es descender y otra perder la categor&iacute;a</strong>, tambi&eacute;n. A d&iacute;a de hoy, la batalla se libra en los dos frentes. En uno se pelea contra adversarios seg&uacute;n un calendario previsto y una cuenta de resultados que determinar&aacute; la posici&oacute;n final. Pura matem&aacute;tica. En el otro, <strong>el enemigo es interior</strong>. Las circunstancias son duras y cada cual las asume como buenamente puede. Unos se deprimen, cogen la puerta y no vuelven. Otros acuden al ritual del fin de semana para mostrar su indignaci&oacute;n de manera ruidosa o callada, que tanto una como otra sirven. Otros se entregan al adictivo ejercicio del se&ntilde;alamiento de culpables, como si todo lo que le viene sucediendo al C&oacute;rdoba fuera culpa&nbsp;solo de una persona -o de una familia- y que con el cambio -<strong>se van los Gonz&aacute;lez, entran Le&oacute;n y Oliver</strong>- se producir&aacute; una mutaci&oacute;n m&aacute;gica. Igual se da algo as&iacute;, qui&eacute;n sabe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el f&uacute;tbol existen los milagros</strong> (para bien y para mal, los cordobesistas han visto ya algunos) y a muchos les seduce la idea de esperar a que el tiempo ponga las cosas en su sitio -un mantra multiusos- antes que afanarse en cumplir su misi&oacute;n. Porque s&iacute;, se&ntilde;ores, aqu&iacute; todos tenemos un papel que jugar. El C&oacute;rdoba lleva unos d&iacute;as siguiendo reuniones estrat&eacute;gicas para elevar el n&uacute;mero de espectadores, pero<strong> lo que realmente necesita no es p&uacute;blico sino actores</strong>. As&iacute; en el verde como en la grada. Y no digamos en los despachos. Acci&oacute;n directa. Hay que levantar la cara y ponerla con el riesgo de que termine partida, porque la alternativa es vergonzosa: dejarse hacer, buscar excusas y dar pena. M&aacute;s o menos lo que se ha venido haciendo de unos meses a esta parte, provocando la respuesta de la hinchada: el desapego y la huida. El cordobesismo puede tolerar los mayores desmanes a un presidente simp&aacute;tico y convertir en &iacute;dolos a tuercebotas, pero <strong>no perdona la chirriante sensaci&oacute;n de que le est&eacute;n tomando el pelo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tres entrenadores -y con un cuarto en la rec&aacute;mara-, una venta del accionariado, dos presidentes, una descacharrante direcci&oacute;n deportiva en la que todo el mundo mete mano, un pu&ntilde;ado de fichajes fallidos y un balance futbol&iacute;stico impresentable, el C&oacute;rdoba llegar&aacute; al mes de enero en una situaci&oacute;n que conocen mejor que nadie quienes son su raz&oacute;n de ser: los aficionados. <strong>Aquellos de los que los directivos se re&iacute;an por celebrar los 50 puntos</strong>, los que cogen el coche y se recorren el pa&iacute;s para apoyar a un equipo que no le gana a nadie, los que hacen cuentas en su econom&iacute;a familiar para sacarse un abono, los que han visto a los suyos en Primera, Segunda, Segunda B y Tercera, los que no miran m&aacute;s que a trav&eacute;s de un prisma blanco y verde y los que comparten sus afectos con otros, los que a&ntilde;oran a <strong>Loreto y Espejo</strong> y los que se derriten con fichajes ex&oacute;ticos, los que se meten con<strong> Pinillos</strong> haga lo que haga o los que aplauden a <strong>Javi Lara</strong> haga lo que haga, los que piden cantera (sin saber que en el filial se fichan 20 y se despiden otros tantos cada verano), los que tocan palmas en el himno, comen pipas y llevan camisetas de Arenal 2000, los que se ilusionan en verano y se hunden en invierno, los que est&aacute;n en una pe&ntilde;a de la <strong>Agrupaci&oacute;n</strong> o de la <strong>Federaci&oacute;n</strong>, los que se lo creyeron todo y los profetas del apocalipsis, los ex, los anti, los pro y los que pari&oacute; su madre.
    </p><p class="article-text">
        Todos hacen falta. Pero no para cantar y levantar bufandas -que tambi&eacute;n-, sino para <strong>ejercer sus leg&iacute;timos derechos como due&ntilde;os del C&oacute;rdoba</strong>. La propiedad cambiar&aacute; de manos, pero el porvenir no se decidir&aacute; en la mesa de un consejo de administraci&oacute;n sino en ese recinto que un d&iacute;a se bautiz&oacute; como &ldquo;nuestro reino&rdquo; gracias al himno y a la fidelidad de sus moradores. Ah&iacute; competimos. Y ah&iacute; hay que morir. <strong>Que venga quien tenga que venir y que salga el que no sea capaz de aguantar el peso del escudo</strong>. Hay otros equipos por ah&iacute; donde uno puede ejercer su trabajo con m&aacute;s tranquilidad, sin que nadie le chille ni le exija, sin que nadie le conozca ni le juzgue, sin que nada importe demasiado. Aqu&iacute; no. Esto es el C&oacute;rdoba, donde se puede descender sin perder la categor&iacute;a y viceversa. &iquest;Sent&iacute;s ya el v&eacute;rtigo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Merino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-cuarto-de-las-botas/categoria_1_7154392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Dec 2017 16:20:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La categoría]]></media:title>
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