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    <title><![CDATA[Cordópolis - Abrete corason]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Abrete corason]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tu miedo es una enfermedad...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/miedo-enfermedad_1_7152199.html]]></link>
      <description><![CDATA[<figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em><strong>"El miedo al dolor, puedo entenderlo,</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>a la sumisi&oacute;n, a vivir sin libertad.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>No ser esclavo, no ser su perro.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Sucio buf&oacute;n, la marioneta de su majestad."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Miedo.
    </p><p class="article-text">
        Miedo paralizante.
    </p><p class="article-text">
        Miedo que no le permit&iacute;a avanzar.
    </p><p class="article-text">
        Miedo. P&aacute;nico. Terror.
    </p><p class="article-text">
        Escondida en su cueva, &uacute;nicamente sal&iacute;a de noche cuando la ciudad dorm&iacute;a, acechando por las calles, tapada hasta los ojos... y muerta de MIEDO.
    </p><p class="article-text">
        [...]
    </p><p class="article-text">
        Viv&iacute;a oculta bajo un edred&oacute;n, mirando al techo. Ventanas cerradas, luces apagadas. Il&oacute;gico que la oscuridad en su mundo le hiciera sentir segura, pero era rara hasta pa eso. Caminaba a tientas, intuyendo y palpando paredes y puertas. Las yemas de sus dedos hab&iacute;an adquirido una sensibilidad extrema. Y toda su piel. Un leve roce con cualquier zona de su cuerpo era capaz de detectar material, temperatura y textura en un segundo.
    </p><p class="article-text">
        Y sus ojos... aunque diese cien vueltas sobre s&iacute; misma&nbsp;cubiertos por una venda, reconoc&iacute;a el habit&aacute;culo donde se encontraba a la perfecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su casa carec&iacute;a de los espejos comunes, salvo el que presid&iacute;a la entrada tapado con una s&aacute;bana. No quer&iacute;a verse. No pod&iacute;a...
    </p><p class="article-text">
        De vez en cuando se levantaba a engullir pasteles, vagando por los pasillos mirando hacia atr&aacute;s en eterno estado de alarma. Las plantas de los pies ten&iacute;an un surtido de pizquitos de chocolate, migas de bollos de leche, nata, crema y pelusas...que atrancaban sus tuber&iacute;as al ducharse cada anochecer...
    </p><p class="article-text">
        Su gesto era la viva imagen del espanto. Su cuerpo r&iacute;gido, sus manos inertes. Y todo el conjunto puro hielo. Sus mand&iacute;bulas andaban encajadas de no comunicarse y cada una de sus articulaciones supuraban dolor.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"Puedo entender el miedo a la oscuridado al del umbral&nbsp;de la locura......puedo entender el miedo a no verte m&aacute;so al caos de la droga dura.Tu miedo es una enfermedad"</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Solamente una cosa endulzaba su mirada, destensaba sus m&uacute;sculos y alimentaba su alma...
    </p><p class="article-text">
        En el ocaso se daba un ba&ntilde;o de agua hirviendo y, embadurnado en miel y az&uacute;car su cuerpo, se lo frotaba con las palmas de las manos hasta dejar su piel&nbsp;sedosa hasta l&iacute;mites imposibles... Un abrigo estrecho y largo y debajo, aun a riesgo de morir de fr&iacute;o, apenas unas braguitas de algod&oacute;n y una camiseta interior ce&ntilde;ida. Sin sujetador. As&iacute; pod&iacute;a controlar su pez&oacute;n vago. Ese medidor que &uacute;nicamente se empitonaba en ese primer beso que le ayudaba a filtrar si la v&iacute;ctima era v&aacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        Pues tan s&oacute;lo amando, sus m&uacute;sculos se descontracturaban, su gesto se endulzaba y lo org&aacute;nico de su ser reaparec&iacute;a&nbsp;fluyendo de nuevo el l&iacute;quido... Y las l&aacute;grimas regresaban a sus ojos. Y la saliva a sus labios.
    </p><p class="article-text">
        Caminaba a solas por la ciudad merodeando lugares habitados por reuniones de hombres nocturnos. Una mirada de rayos l&aacute;ser invisible adornada de estr&oacute;genos y progesterona&nbsp;les indicaba que estaba receptiva, les daba la se&ntilde;al necesaria para que osaran acercarse. Y despu&eacute;s de largo rato&nbsp;de charla sin contacto, los invitaba a su casa. Un&nbsp;beso antes de cruzar el umbral&nbsp;era la pista para saber si la noche se alargar&iacute;a o desear&iacute;a acabarla lo m&aacute;s pronto posible. Porque si le gustaba el beso... todo era perdonable.
    </p><p class="article-text">
        Necesitaba contacto para subsistir... Necesitaba contacto para que sus c&eacute;lulas cobraran vida... mas estaba tan sugestionada con seguir siendo libre y no volver a errar que no se permit&iacute;a ning&uacute;n tipo de amarre emocional. Si notaba la m&aacute;s m&iacute;nima expresi&oacute;n de <em>madre de Marco</em> en el gesto del amante durante el polvo, su coraz&oacute;n comenzaba a destilar cemento y una muralla crec&iacute;a a su alrededor sec&aacute;ndose instant&aacute;neamente. Sin posibilitar tampoco a sus sentimientos manar. Robando espacio a la posibilidad.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"Tu miedo</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Tu miedo es tu mal</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Tu miedo</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Tu miedo es una enfermedad</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Tu miedo</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Tu miedo es tu mal</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Tu miedo..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Cuando culminaba el acto, los diez minutos posteriores a la eyaculaci&oacute;n del var&oacute;n, esos que necesitaba para recomponerse, ella los invert&iacute;a con disimulo en enredarse al&nbsp;cuerpo agotado&nbsp;de su amante&nbsp;para recargarse de cari&ntilde;o, para posteriormente aburrirlos hablando impidi&eacute;ndoles dormir y que finalmente ellos, marcharan.
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo toque con su dedo en el hombro a la salida con un<em> sabes que nadie te creer&aacute;</em>&nbsp;acompa&ntilde;ado de una sonrisa sentenciaba su discreci&oacute;n y ellos, temiendo no volver a repetir o puede que con la esperanza de que volvieran a encontrarse, guardaban el m&aacute;s absoluto de los silencios.
    </p><p class="article-text">
        La luna estaba preciosa, ni muy llena ni muy vac&iacute;a... y ella inquieta. No quer&iacute;a ver a nadie pero s&iacute; caminar... Con esfuerzos sobrehumanos entr&oacute; en un bar a comprar tabaco. Un bar con&nbsp;gente Y LUZ. Sus inmateriales anteojeras equinas hicieron fielmente su funci&oacute;n de no permitirle ver nada a los lados. Y a la salida alguien roz&oacute; su hombro al pasar y not&oacute; como su cl&iacute;toris se contra&iacute;a y su vagina se estrechaba... cosa extra&ntilde;a... y una voz de hombre...
    </p><p class="article-text">
        Nerviosa agarr&oacute; la cajetilla de cigarros dispuesta a salir corriendo... y esa voz entr&oacute; directamente en su o&iacute;do...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Oye</em>...
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"Tiemblan las piernas y tu voz</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>alguien te ha pedido algo suelto</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>P&aacute;nico a entrar en el ascensor</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Sombras que persiguen tu cuerpo."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Socorro.... era a ella.
    </p><p class="article-text">
        Sali&oacute; corriendo... huyendo a casa...
    </p><p class="article-text">
        Entr&oacute; aterrada&nbsp;y sin haber cerrado todav&iacute;a se arranc&oacute; el abrigo, sudando... Por la ventana entraba un poco de claridad proveniente de una farola de la calle. Asustada, se coloc&oacute; las manos largo rato en el pecho con los ojos apretados y al retirarlas not&oacute; ...su pez&oacute;n endurecido.
    </p><p class="article-text">
        Cuando su pez&oacute;n vago se erizaba... en lo m&aacute;s rec&oacute;ndito de su parte m&aacute;s caliente una f&aacute;brica de algod&oacute;n de az&uacute;car abr&iacute;a la persiana y una cuadrilla de feromonas animales comenzaba a hilar una kilom&eacute;trica madeja de fin&iacute;sima hebra dulce... y un cartel que rezaba SALIDA se martilleaba a las puertas de su&nbsp;sexo.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n sin recomponerse escuch&oacute; el timbre... y se mantuvo en silencio. Sab&iacute;a que era &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Estaba petrificada. El &uacute;nico sonido que romp&iacute;a el silencio era el latir de su coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La respiraci&oacute;n agitada. Y el pulso.
    </p><p class="article-text">
        Escuch&oacute; sus pasos en la escalera... iba a entrar. Y su boca se llen&oacute; de saliva.
    </p><p class="article-text">
        Vio su sombra en la penumbra... Se estaba acercando.
    </p><p class="article-text">
        Se coloc&oacute; frente a ella en silencio y ella aspir&oacute; su aroma... Unas manos calentitas rozaron su cintura y un escalofr&iacute;o involuntario recorri&oacute; su cuerpo de arriba a abajo. Se adentraron en su camiseta acariciando su vientre. Ella contuvo la respiraci&oacute;n. Pasearon dulcemente por su piel y cuando llegaron a la espalda, ella sinti&oacute; deseos de abrazarle. Pero no pod&iacute;a moverse... La dureza de sus m&uacute;sculos se relaj&oacute; y sus manos cayeron hacia abajo. Y aunque no quer&iacute;a dejar de mirarlo, sus ojos se cerraron sin querer y su boca se entreabri&oacute; t&iacute;midamente... No necesitaba <em>el beso,</em> pues la calma que embriagaba de repente su alma, le indicaba que no iba a ser imprescindible en esta ocasi&oacute;n. Pod&iacute;a escucharse en el silencio de la estancia un respirar entrecortado fundido en jadeos bajitos.
    </p><p class="article-text">
        Enred&oacute; la mano en su pelo para agarrar su nuca y volvi&oacute; con la otra al vientre. Sin dejar de respirar en sus labios. Y ella, que pensaba siempre un acto por delante del presente, apret&oacute; el chocho intuyendo cu&aacute;l ser&iacute;a el siguiente paso...
    </p><p class="article-text">
        Con decisi&oacute;n y suavidad su dedo coraz&oacute;n busc&oacute; su cl&iacute;toris por encima de las braguitas...y ella se aferr&oacute; &nbsp;como un im&aacute;n a su cintur&oacute;n, reparando en esa barriguita que sobresal&iacute;a. Esa barriguita que le musitaba al o&iacute;do que conten&iacute;a suficientes cantidades de estradiol como para recrearse en un largo orgasmo sin tener que pensar en otra cosa que en no morir por aneurisma.
    </p><p class="article-text">
        Cuando su mano pidi&oacute;&nbsp;piel y aquel dedo se desliz&oacute; por entre sus labios buscando el origen de aquel surtidor&nbsp;de dulce&nbsp;hilado y se introdujo con ternura en su vagina, ella ya hab&iacute;a desabrochado sus pantalones y acariciaba con los suyos su glande...
    </p><p class="article-text">
        Agarr&oacute; su polla con firmeza y &eacute;l, ayudado por &nbsp;aquel mar que rezumaban sus muslos, rode&oacute; su cl&iacute;toris con el pulgar activando el interruptor de su maquinita de algod&oacute;n de az&uacute;car mientras&nbsp;la yema de su otro dedo continuaba presionando aquel punto G de gozo...
    </p><p class="article-text">
        Ansi&oacute; arrodillarse ante &eacute;l. Ansi&oacute; chupar aquella polla y escucharlo suspirar, pero las velocidades fueron acrecent&aacute;ndose; velocidad de movimientos, de respiraciones, de latidos, de pulsaciones... &nbsp;Y su vagina comenzaba a transformar su flujo en hebra...Se alimentaba de sus murmullos y del aire que expulsaban sus labios directos a su garganta. Y ya de puntillas, con los m&uacute;sculos de sus gemelos al borde del calambre, se dejaba hacer mientras &eacute;l mord&iacute;a sus pezones y le hac&iacute;a chillar de placer.
    </p><p class="article-text">
        Solt&oacute; su pene, agarr&oacute; su cabello hasta casi arranc&aacute;rselo.. clav&oacute; sus u&ntilde;as en su espalda. Apret&oacute; los dientes.... y grit&oacute; hasta casi perder el conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Observarla le pon&iacute;a tan tremendamente bruto que sali&oacute; el jabal&iacute;. No era una carrera de<em> &ldquo;hazme&rdquo;,</em> era una competici&oacute;n&nbsp;de &ldquo;<em>entrega&rdquo;</em>. Gir&oacute; su cuerpo, se puso tras ella, y la penetr&oacute; de manera brutal por detr&aacute;s arrancando la s&aacute;bana del espejo para no perderse ni un solo suspiro de su semblante, ni una sola l&aacute;grima de las que sab&iacute;a que se estaba conteniendo. Y fue agach&aacute;ndose hasta sentarse, agarrando sus caderas con fuerza sin dejar de met&eacute;rsela... hasta caer rendido hacia atr&aacute;s, entretanto que ella se tocaba y se tocaba, succionando con sus m&uacute;sculos vaginales aquel fruto de placer extremo... hasta perder el aliento.
    </p><p class="article-text">
        Y ella se dio la vuelta entonces, y ech&oacute; la cabeza en su regazo. &nbsp;Y &eacute;l la abraz&oacute; tan fuertemente que destroz&oacute; sus miedos en 20 segundos.
    </p><p class="article-text">
        La claridad del d&iacute;a iluminaba la estancia al completo.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo as&iacute; apreci&oacute; esos preciosos carrillos de h&aacute;mster. Aferrada a ellos, dese&oacute; comerse sus labios... y &nbsp;aquel beso, repleto de sentimientos y emociones, le hizo respirar para dentro derriti&eacute;ndose en sensaciones. Desde el momento en que sus bocas se juntaron, su maquinita comenz&oacute; a hilar... y a hilar... y a hilar...
    </p><p class="article-text">
        Trep&oacute; por entre su cuerpo y le dio a probar unos segundos... Volvi&oacute; a bajar, y clav&oacute; su mirada en aquella bonita cara. Una madeja de dulzura&nbsp;comenz&oacute; a enroscarse en su miembro erecto. Cimbreaba su cintura lentamente para conseguir un algod&oacute;n de az&uacute;car perfecto. Y &eacute;l, se deshac&iacute;a en el arte de la contemplaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuidadosa lami&oacute; con la punta de la lengua y en 3D aquella golosina desde el palo hasta la cumbre. Un paseo por sus huevos... y un regreso para acomodarse all&iacute; ya con la lengua distendida. Sabore&oacute; cada recodo de su glande mientras su garganta murmuraba sonidos que describ&iacute;an con qu&eacute; intensidad deseaba hacerlo. &Eacute;l se incorpor&oacute; para verla, y ella, con gesto lascivo&nbsp;levant&oacute; la mirada aferrada a aquel m&aacute;stil sin dejar de relamer y succionar lo que no le cab&iacute;a en las manos.
    </p><p class="article-text">
        Cada gru&ntilde;ido de &eacute;l se tornaba&nbsp;en ronroneos gatunos&nbsp;en ella&nbsp;que, enganchada a sus dulces caderas,&nbsp;disfrutaba con id&eacute;ntica magnitud. Y &eacute;l, no quer&iacute;a retirar la vista de esos labios frot&aacute;ndose con&nbsp;su frenillo, ni de ese cuerpo desnudo redondeado que se mec&iacute;a al ritmo de la felaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras gotitas de placer &aacute;cido acariciaron su lengua cuando la velocidad &nbsp;de la mamada comenz&oacute;. Ella cerr&oacute; los ojos y se aceler&oacute; sospechando&nbsp;que la corrida terminar&iacute;a en su cara, rollo peli porno, ... pero no... &eacute;l se aguant&oacute;. Puso una mano en su frente y la empuj&oacute; con amor hacia atr&aacute;s, montando encima en un ejercicio inesperado de atletismo posicion&aacute;ndose en el m&aacute;s b&aacute;sico misionero... Le abri&oacute; las piernas. Ella segu&iacute;a empapada. Y frot&oacute; la punta de su falo con su cl&iacute;toris buscando el orgasmo con ella... Y ella agarr&oacute; su cara y la peg&oacute; fuertemente a la suya. Y&nbsp;le mordi&oacute; los labios codiciando besos... Y cuando supo&nbsp;que era el momento... aquella coraza se rompi&oacute; en mil pedazos permitiendo a su llanto brotar, y un grito que fund&iacute;a ternura y compasi&oacute;n sali&oacute; de sus gargantas a la vez... &nbsp;abrazados hasta convertirse en uno.
    </p><p class="article-text">
        Y unos minutos m&aacute;s tarde... el colega estaba roncando como una marmota, pa no perder la costumbre. &nbsp;;)
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"Tu miedo...</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> ...tu miedo es una enfermedad</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> Tu miedo...</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> ...tu miedo es tu mal</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> Tu miedo...</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> ..tu miedo es una enfermedad."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        https://www.youtube.com/watch?v=1X_7xH7tZUE
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/miedo-enfermedad_1_7152199.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Oct 2014 10:10:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tu miedo es una enfermedad...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y aquí debajo encontrarás... sólo un ANIMAL...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/debajo-encontraras-animal_1_7152201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Sali&oacute; de la ba&ntilde;era corriendo y casi se estrella. Y sinti&oacute; fr&iacute;o. Qu&eacute; coraje le daba no poder evitar agarrar el tel&eacute;fono si sonaba un mensaje. Total, no pensaba contestar pero la curiosidad le mataba...
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy en la puerta, se&ntilde;orita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>No te creo, socorro...-</em>
    </p><p class="article-text">
        pens&oacute;. Porque el volumen de la m&uacute;sica traspasaba las paredes y era evidente que estaba en casa.
    </p><p class="article-text">
         Hac&iacute;a mucho que no se ve&iacute;an. Y&nbsp;aunque se hab&iacute;an mensajeado&nbsp;algunas noches, incluso re&iacute;do, llevaba tanto tiempo enclaustrada que sent&iacute;a que ni se acordaba de su cara.
    </p><p class="article-text">
        Le pasaba a menudo en sus temporadas de encierro: descuidaba a sus amigos hasta la eternidad. Pero ellos la conoc&iacute;an as&iacute;, tan jodidamente solitaria, que sin necesitar un empuj&oacute;n se iban al rinc&oacute;n del olvido solitos cuando se volv&iacute;a ermita&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Y &eacute;l m&aacute;s si cabe la entend&iacute;a. Y se consolaba con disfrutar de las noches en que ella despertaba del trance y, en un ataque obsesivo compulsivo envuelto en terror a morir sin mandarle un beso, charlaba con &eacute;l horas por escrito. Para luego desintegrarse de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        No era ning&uacute;n secreto que &uacute;nicamente en casos de alerta m&aacute;xima contestara al tel&eacute;fono... y al ver que ninguno de los argumentos con los que anteriormente hab&iacute;a intentado estar a su lado hab&iacute;an sido suficientemente convincentes para que ella se notara&nbsp;imprescindible, se plant&oacute; all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La luz estaba encendida.
    </p><p class="article-text">
        Por un momento tuvo un impulso de abrir la puerta, pero luego pens&oacute;: <em>Ni de co&ntilde;a; tengo la cara lavada, el pelo mojado, los dedos arrugados... estoy fea.</em> Una polla rosa chicle daba el toque de color a su cuarto de ba&ntilde;o. Y espumita. Necesitaba aliviar tensiones, desfogar. &nbsp;Era su momento de sexo&nbsp;a solas y estaba cachonda. No era el momento. No lo era. Hoy no.
    </p><p class="article-text">
        Y se mantuvo en silencio...
    </p><p class="article-text">
        El timbre de la puerta empez&oacute; a sonar insistentemente....y desde la ventana acert&oacute; a escuchar &nbsp;a gritos&nbsp;<em>un porfa, &aacute;breme, s&eacute; que est&aacute;s ah&iacute;... </em>repetido.
    </p><p class="article-text">
        Se mantuvo quieta y casi sin respirar. <em>Ya se aburrir&aacute;...</em> Estaba tiritando...
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, harta y rabiosa, abri&oacute; la puerta y asom&oacute; la boca por la oscuridad del hueco de la escalera...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Vaaaaleeee, te abro, pero te vas al sal&oacute;n que estoy duch&aacute;ndome&nbsp;y me queda un rato...-</em>sentenci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Entr&oacute; de nuevo en aquella c&aacute;psula de vaho, cubri&oacute; con una toalla su aparatito, subi&oacute; un nivel el radiador y se zambull&oacute; de nuevo en la ba&ntilde;era hasta los ojos. El calor del agua calm&oacute; su ira. Y su fr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Escuch&oacute; sus pasos y la puerta cerrarse.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Oye</em>, &iquest;t<em>ienes cerveza??- </em>se escuch&oacute; desde la cocina.
    </p><p class="article-text">
        Sac&oacute; los labios llenos de espuma del agua y grit&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        -&iexcl;<em>En la nevera abajo!!!</em>- y se zambull&oacute; diez segundos, los suficientes para contarlos despacito y volver a relajarse.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l llam&oacute; a la puerta y sin esperar respuesta entr&oacute; por la cara, sent&aacute;ndose en el wc. Tras la mampara opaca ella escuch&oacute; c&oacute;mo abr&iacute;a la lata y la mano de aquel hombre apareci&oacute; por entre la ranura que quedaba por cerrar de aquel cristal ofreci&eacute;ndole un trago.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Cucha, a mi no me vayas a dar mucho el co&ntilde;azo ahora que ya te he dicho que me quedaba un rato... Te vas al sill&oacute;n y te pones otra m&uacute;sica si quieres pero a m&iacute; me dejas...- </em>y unos dedos con las yemas estriadas por la humedad agarraron la lata y se adue&ntilde;aron de ella para siempre.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l hizo o&iacute;dos sordos... y su mano volvi&oacute; a asomar.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;<em>Me das un traguito?</em>-grrrrrr.... estaba poni&eacute;ndose negra.
    </p><p class="article-text">
        Aquella mano se mov&iacute;a haciendo movimientos de pedir, movimientos de agarrar <em>la nada </em>y ella observ&oacute; sus dedos. Nunca se hab&iacute;a fijado en lo bonitas que eran sus manos. Grandes, de dedos rudos pero preciosos.
    </p><p class="article-text">
        Por el aire planeaban pompitas que al explotar lanzaban sobre su mente pensamientos pecaminosos.
    </p><p class="article-text">
        -<em>&iquest;Te importar&iacute;a dejarme sola y cogerte otra puta lata que hay muchas?</em>
    </p><p class="article-text">
        -<em>Venga, no te enfades... quiero estar un tiempito contigo. Hace mucho que no te veo, anda, no me seas as&iacute;...-Te he dejado entrar, &iquest;no? &iquest;Me olvidas&nbsp;un ratito?-&iquest;puedo meterme contigo ah&iacute;?</em>
    </p><p class="article-text">
        -<em>No quiero que me veas hoy, no estoy... &iquest;arreglada?</em>- &ldquo;Arreglada&rdquo; no era la palabra, pero as&iacute; le sali&oacute;. Eran &uacute;nicamente amigos, pero ella no se permit&iacute;a ense&ntilde;ar su esqueleto sin m&aacute;scaras.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Juro que respetar&eacute; tus silencios y no dir&eacute; nada...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Madre m&iacute;a... qu&eacute; t&iacute;o m&aacute;s plasta...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Porfaaaa...</em>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l conoc&iacute;a su parte de amiga nada m&aacute;s. La correcta. Nunca hab&iacute;a visto a la antisocial. Era el gran enigma. Para &eacute;l y para todo su entorno.
    </p><p class="article-text">
        Y en la ba&ntilde;era estaba la bruta que minutos antes se preparaba para masturbarse. La que irremediablemente hab&iacute;a mirado&nbsp;con un filtro puramente sexual sus manos imagin&aacute;ndolos&nbsp;instrumento de placer por puro instinto.
    </p><p class="article-text">
        <em>- &iexcl;&iexcl;&iexcl;&iexcl;Jos&uacute; qu&eacute; pesao!!!! pero te pones en el lado del tap&oacute;n y te callas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"En el laberinto de mi oscuridad</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> te espero</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> si quieres venir y ponerme el collar...</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si el diablo te visti&oacute;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>mi mirada te desnudar&aacute;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>y aqu&iacute; debajo encontrar&aacute;s...</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>....s&oacute;lo un animal...</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>...s&oacute;lo un animal."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Un leve sonido de un metal de cintur&oacute;n chocar contra el suelo, poco m&aacute;s escuch&oacute;. Encogi&oacute; las rodillas y reclin&oacute;&nbsp;la cabeza hacia atr&aacute;s&nbsp;cerrando los ojos de cara al techo.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l casi se desnuca con el grifo, &nbsp;ten&iacute;a el Woody Allen subido, pero finalmente consigui&oacute; encontrar la postura abriendo las piernas y estir&aacute;ndolas a ambos lados&nbsp;de las caderas de&nbsp;ella que, a su vez y, sin apenas cambiar el gesto, subi&oacute; las suyas en &aacute;ngulo recto para -convencida de que &eacute;l ya no iba a moverse- acomodar los talones&nbsp;en sus hombros.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Pues yo te veo guapa as&iacute;, natural...</em>
    </p><p class="article-text">
        Ella ni contest&oacute;. Se esforzaba &uacute;nicamente en que sus muslos no rozaran esas piernas c&aacute;lidas llenitas de pelos, porque eran las de su amigo. Y cuando se pon&iacute;a burra le tiraba mucho lo bestia.
    </p><p class="article-text">
        <em>-...es m&aacute;s, yo te veo m&aacute;s guapa as&iacute;, con tu pelito mojado... pareces m&aacute;s ni&ntilde;a a&uacute;n... y adem&aacute;s...- </em>agarr&oacute; uno de sus pies y comenz&oacute; a masajearlo con ternura.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Cucha, vete al cuerno... has jurado que respetar&iacute;as mis silencios...-</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;le interrumpi&oacute;. Su voz ten&iacute;a ahora un ba&ntilde;o de caramelo. Tremendo&nbsp;hormigueo le imped&iacute;a mantenerse seria. Aun as&iacute;, continuaba su cara firme en la misma posici&oacute;n. Era indispensable disimular.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Perd&oacute;n, perd&oacute;n... intento que te relajes, en serio... que si te hago cosquillas... me lo dices y paro..</em>- tambi&eacute;n &eacute;l estaba nervioso...
    </p><p class="article-text">
        -<em>ssshhhhhh...</em> -le mand&oacute; callar suavemente... y las huellas dactilares invisibles de sus caderas acariciaron su cuerpo&nbsp;sin querer.
    </p><p class="article-text">
        -<em>siempre hab&iacute;a querido saber qu&eacute; haces cuando te encierras. Qu&eacute; es lo que no quieres que veamos...-</em> sus dedos, ayudados por la espuma del agua, se deslizaban por sus piernas...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Caaallaaaa...-</em> susurr&oacute; ella. &Eacute;l no paraba de moverse. Se deb&iacute;a estar clavando en el culo aquel tap&oacute;n y estaba inquieto sin dejar de buscar una buena postura. Y finalmente se desplaz&oacute; un poquitito para alante y la imit&oacute; tumb&aacute;ndose hacia atr&aacute;s y cerrando los ojos.
    </p><p class="article-text">
        Ella empez&oacute; a sentir fr&iacute;o&nbsp;y,&nbsp;aunque estaba agustito, &nbsp;se notaba excitada. Y un sonido rar&iacute;simo rompi&oacute; el silencio. Sonido...como de desag&uuml;e.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Jos&uacute;, qu&eacute; tarrina.... &iexcl;has quitado el tap&oacute;n...!!!</em>- resopl&oacute;. &nbsp;La ba&ntilde;era&nbsp;estaba a una cuarta de vaciarse.
    </p><p class="article-text">
        Y &eacute;l se incorpor&oacute; encontr&aacute;ndose en primer plano&nbsp;su sexo abierto tapado por la espuma. Nunca hab&iacute;a mirado con <em>esa</em> intenci&oacute;n a su amiga.
    </p><p class="article-text">
        Quiso hablar, mas s&oacute;lo acert&oacute; a sacar un sonido grave&nbsp;de su garganta proveniente de su memoria antigua cavern&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Ehmmmmm... perd&oacute;n, perd&oacute;n... menuda tarde que te voy a dar...- </em>dijo para disimular. No pod&iacute;a dejar de mirar sabiendo que ella no se daba cuenta. Le pareci&oacute; sexy su cuerpo tiritando- ...
    </p><p class="article-text">
        <em>espera que abro el agua caliente otra vez y te quito el fr&iacute;o...</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Y ahora que has probado s&eacute; que volver&aacute;s...</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Te espero</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y te har&eacute; pensar que dominar&aacute;s</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si el diablo te visti&oacute;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>mi mirada te desnudar&aacute;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>y aqu&iacute; debajo encontrar&aacute;s...</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>...s&oacute;lo un animal</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si lo buscas lo descubrir&aacute;s</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>s&oacute;lo un animal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&oacute;lo un animal...&ldquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ella estaba congelada y en la misma posici&oacute;n, aguardando bajo sus p&aacute;rpados el regreso del calor... Percibi&oacute; c&oacute;mo &eacute;l calmaba sus temblores pasando la ducha cuidadoso por su cuerpo... sin poder evitar estremecerse cuando lleg&oacute; al interior de sus muslos...
    </p><p class="article-text">
        Y al desaparecer la espuma, tambi&eacute;n &eacute;l se estremeci&oacute; y su mano qued&oacute; fijada como por un im&aacute;n en aquella postura...
    </p><p class="article-text">
        Pudo comprobar como ella entraba en estado de absoluto relax... c&oacute;mo sus labios se enrojec&iacute;an,&nbsp;acrecentando el tama&ntilde;o de su cl&iacute;toris.
    </p><p class="article-text">
        Su polla iz&oacute; bandera &nbsp;en menos uno y se tap&oacute; con el brazo avergonzado. Era su amiga...
    </p><p class="article-text">
        Ella llevaba tanto rato aguantando en su mente todos los argumentos que ten&iacute;a preparados para su momento de ba&ntilde;o&nbsp;a solas... que prefiri&oacute; dar otro trago a la cerveza y as&iacute; desinhibirse a&uacute;n m&aacute;s. Le gustaba ese adormecimiento... hab&iacute;a confianza...
    </p><p class="article-text">
        Y olvid&oacute; d&oacute;nde estaba de repente y con qui&eacute;n, abriendo su sexo con dos dedos despert&aacute;ndose todos sus instintos animales...
    </p><p class="article-text">
        <em>- Ea, y&nbsp;ahora... ya sabes lo que hago en mis encierros...</em>- musit&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Pero... yo... juro que siempre te he visto como una colega...</em>- minti&oacute;- <em>pero...</em>
    </p><p class="article-text">
        -<em>No... yo ya tengo demasiados colegas...</em>-y, &nbsp;sin bajar los pies del borde de aquella ba&ntilde;era, encogi&oacute; las rodillas en un acto de flexibilidad extrema, regal&aacute;ndose una postura de ajuste infinito, abriendo bien ese tesoro para prepararse a recibir aquel chorro divino de agua entre sus muslos...
    </p><p class="article-text">
        Curioso &eacute;l se incorpor&oacute; y&nbsp;acerc&oacute; su mirada. Aquella lluvia recorr&iacute;a la vagina abierta de ella, percibiendo que sus movimientos involuntarios resultantes del gozo le hac&iacute;an parecer que ten&iacute;a vida propia... Se deleit&oacute; con el sencillo placer de la observaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ella mec&iacute;a suavemente sus caderas, buscando con aquel tierno vaiv&eacute;n que el agua estimulara su cl&iacute;toris a su antojo...
    </p><p class="article-text">
        Y en voz muy bajita &nbsp;se escuch&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        <em>-Pero no me puedes tocar...-&iquest;NO????-No con las manos...</em>
    </p><p class="article-text">
        Mmmmmmm..... qu&eacute; reto m&aacute;s goloso...-pens&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tap&oacute; con varios dedos parte de la salida del agua para dar m&aacute;s presi&oacute;n y con movimientos circundantes rode&oacute; aquel monte de venus inflamado mientras ella con un dedo nada m&aacute;s se levantaba la piel mostr&aacute;ndole aquel capuchoncito erecto y rosa...
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l ya se estaba toqueteando el glande aprovechando&nbsp;&nbsp;la viscosidad de su primer goteo... Ella sac&oacute; la otra mano del agua y como si tuviera ojos en las mu&ntilde;ecas, agarr&oacute; su consolador a prueba de tsunamis del lavabo. Y le mir&oacute; a los ojos. Por primera vez &eacute;l sinti&oacute; esa mirada indomesticable clavarse en la suya, y ese gesto obsceno inevitable de ella invit&aacute;ndole a jugar le cambi&oacute; el ritmo a su respiraci&oacute;n... Y gimi&oacute; como un cavern&iacute;cola... Ella desconoc&iacute;a esa faceta qu&eacute; tan cerda le pon&iacute;a y se puso de pie, pegando su chocho a dos cent&iacute;metros de su boca. Los pezones se le iban a salir de las tetas.
    </p><p class="article-text">
        Levant&oacute; una pierna, se abri&oacute; los labios en modo burro y respir&oacute; como si acabara de terminar una carrera de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Estaba result&aacute;ndole tremendamente excitante no foll&aacute;rsela. No tocarla. Verla en estado&nbsp;bestia. &nbsp;Solt&oacute; la ducha y escupi&oacute; con tremenda punter&iacute;a para que la lubricaci&oacute;n que el agua consume regresara. Y pas&oacute; sutil aquel capullo de goma por su cl&iacute;toris.
    </p><p class="article-text">
        Ella apret&oacute; los dientes y sus ojos se llenaron de l&aacute;grimas... endulzando &eacute;l el gesto meti&oacute; con cari&ntilde;o aquel falo en su vagina, &nbsp;con movimientos de enroscador de bombillas profesional.
    </p><p class="article-text">
        Ella inclin&oacute; la cabeza, y ech&oacute; un hilo de saliva certero en esa diana generadora de endorfinas. Poco necesitaba ya para correrse.. y sigilosa se rocete&oacute; contra el hueso &nbsp;con sus dedos de u&ntilde;as rosas mientras un mar de l&aacute;grimas empapaban su cuello...
    </p><p class="article-text">
        La banda sonora de fondo tan s&oacute;lo pod&iacute;a asemejarse a la de la Edad de los Metales cuando nuestros ancestros fornicaban como animales para dar vida a nuestras generaciones...
    </p><p class="article-text">
        Se iban a correr&nbsp;..... se iban a correr...
    </p><p class="article-text">
        Cuando se escuch&oacute; el gran quejido del fin de fiesta de ella con la reverberaci&oacute;n divina que &uacute;nicamente dan las ba&ntilde;eras &nbsp;y &eacute;l estaba eyaculando al aire como si de una celebraci&oacute;n de la vuelta ciclista se tratara... advirti&oacute; c&oacute;mo las l&aacute;grimas de su barbilla goteaban&nbsp;sobre su frente.
    </p><p class="article-text">
        Y mir&oacute; hacia arriba con los ojos ensangrentados y una mezcla de compasi&oacute;n&nbsp;y ternura le recorrieron la espalda...
    </p><p class="article-text">
        Ella deseaba romper a llorar, ansiaba&nbsp;ahora al amigo...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Si supieras c&oacute;mo beso...sabr&iacute;as c&oacute;mo abrazo. Ven aqu&iacute;, peque&ntilde;a....</em>
    </p><p class="article-text">
        Y se incorpor&oacute;. &nbsp;Y la estrech&oacute; entre sus brazos fuertemente hasta embriagarla de amor... Se hab&iacute;an corrido a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Y not&oacute; un pellizco megafuerte en su brazo.... y una vocecita llorosa, de esas de llanto con hipo... apenas susurr&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        <em>-Tres marcas de leche...</em>
    </p><p class="article-text">
        - Ehmmmm... hijaputa, no aprietes... ehmmmm.... RAM, PULEVA y PASCUAL..
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"Y preguntar&aacute;s por m&iacute;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>y lo haremos otra vez</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>porque nada va a cambiar...</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>En m&iacute; ver&aacute;s...</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>...s&oacute;lo un animal</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>s&oacute;lo un animal</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>s&oacute;lo un animal."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        https://www.youtube.com/watch?v=wuQ920oAnMc
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/debajo-encontraras-animal_1_7152201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Oct 2014 08:14:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Y aquí debajo encontrarás... sólo un ANIMAL...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por un segundo de tu cuerpo doy el mundo...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/segundo-cuerpo-doy-mundo_1_7154324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em><strong>"Soy vulnerable a tu lado m&aacute;s amable&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&nbsp;soy carcelero de tu lado m&aacute;s grosero&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&nbsp;soy el soldado de tu lado m&aacute;s malvado</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&nbsp;y el arquitecto de tus lados incorrectos..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Ella estaba desayunando aquel invierno en bragas en el suelo del cuarto de ba&ntilde;o frente a la estufa. Eso era lo que m&aacute;s le gustaba del mundo entero...y m&aacute;s si estaba con &eacute;l. As&iacute; se conocieron y aquel era su momento entretenido cada ma&ntilde;ana desde que apareci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y ella estaba feliz. Y cuando ella estaba feliz, la dicha se multiplicaba por mil millones. Y la parte d&eacute;bil de aquel hombre, tras un inexplicable proceso osm&oacute;tico, &nbsp;embeb&iacute;a aquella alegr&iacute;a y la multiplicaba tambi&eacute;n por mil millones.
    </p><p class="article-text">
        El cari&ntilde;o&nbsp;era tal, que cuando ella se permiti&oacute; hablar desde el m&aacute;s oscuro pozo de su rabia, de su coraje, &nbsp;&eacute;l segu&iacute;a sinti&eacute;ndola delicada y atenta. &nbsp;Incluso cuando se atrevi&oacute; a ser perversa... el querer no se desplaz&oacute; del sitio ni un mil&iacute;metro.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l consegu&iacute;a que hasta sus defectos y sombras se trocaran en virtudes. Porque ella lo bueno recibido de ese hombre tambi&eacute;n lo sent&iacute;a multiplicado por mil millones.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"...soy propietario de tu lado m&aacute;s caliente</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>soy dirigente de tu parte m&aacute;s urgente</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>soy artesano de tu lado m&aacute;s humano</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>y el comandante de tu parte de adelante..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Sobre ellos emerg&iacute;an&nbsp;destellos de colores, de esas luminiscencias que flotan sobre los que se quieren desde el minuto cero. Un solo aura se modelaba alrededor de sus cuerpos cuando&nbsp;la claridad y el desparpajo con el que conversaban entraba en acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Eran amigos, eran hermanos, y puede que hubieran volcado&nbsp;sus vidas el uno en el otro demasiado r&agrave;pido. Aunque m&aacute;s rauda fue la atracci&oacute;n que la amistad...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Siempre he amado&nbsp;a los hombres a los que quiero, sin pretensiones, por curiosear, &nbsp;aunque sea una noche. Y nunca ha sido impedimento para continuar presentes activamente en mi vida, pero en tu caso no lo har&eacute; por si me duele.</em>
    </p><p class="article-text">
        Esa frase se pact&oacute;&nbsp;con saliva. Y cuando ella juraba escupiendo.... sellaba para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Los dos eran tremedamente sexuales, los dos rebosaban cari&ntilde;o mutuo... y los dos ten&iacute;an una promesa... y aun as&iacute;....
    </p><p class="article-text">
        <em>-Voy a ducharme porque me tengo que ir a trabajar. Eso quiere decir que &nbsp;mis bragas han de estar secas.&nbsp;As&iacute; que vamos a empezar a prohibir a partir de ahora palabras &nbsp;o situaciones que nos pongan cachondos...- </em>y se mor&iacute;an de risa.
    </p><p class="article-text">
        ...Porque todas sus conversaciones llegaban al mismo punto. &nbsp;Al sexo. Y ella acababa trem&eacute;ndamente excitada siempre. Y seguro que &eacute;l tambi&eacute;n. Pero era una tumba.
    </p><p class="article-text">
        Porque aunque hablaran de otras experiencias, con otras personas.... los fluidos eran el ingrediente estrella cada ma&ntilde;ana. Y sus pezones se manten&iacute;an erectos horas.
    </p><p class="article-text">
        Sus corazones ten&iacute;an la misma forma que todos, pero en el centro hab&iacute;a un circulito chiquito. Un circulito min&uacute;sculo &nbsp;donde habitaban ellos dos. Un circulito cerrado que les permit&iacute;a vivir, amar y sentir en sus vidas reales usando la superficie que quedaba&nbsp;de aquel &oacute;rgano.
    </p><p class="article-text">
        Pero la ma&ntilde;ana en que aparecieron los problemas y &eacute;l le hizo saber&nbsp;que aquella relaci&oacute;n le dol&iacute;a, que aquella rabia que le provocaba multiplicar por mil millones las subidas y multiplicar por mil millones las bajadas, que aquel nexo que desparramaba exagerados picos le desgastaba... y ella a su vez, desencantada, correspondi&oacute; con un <em>si hay algo de lo que me arrepiento es haberme abierto a ti</em>.... todo qued&oacute; en CERO.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"...soy inocente de tu lado m&aacute;s culpable</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>pero el culpable de tu lado m&aacute;s caliente</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>soy el custodio de tus r&aacute;fagas de odio</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>y el comandante de tu parte de adelante..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        [...]
    </p><p class="article-text">
        <em>-Est&aacute;s guapa.... eso quiere decir que est&aacute;s bien...</em>
    </p><p class="article-text">
        Ella sonre&iacute;a. Hac&iacute;a demasiado tiempo que no se ve&iacute;an y la primera toma de contacto de aquel encuentro casual carec&iacute;a de memoria. A&nbsp;la segunda&nbsp;cerveza, los recuerdos regresaron...y los reproches.... y la cuarta adormeci&oacute; la ira y ya ni se escuchaban. Asent&iacute;an con la cabeza el uno al otro, pero la realidad es que ya nada m&aacute;s que se observaban, expandidas sus pupilas,&nbsp;con un &uacute;nico deseo rec&iacute;proco: romper el pacto.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, puesto que ella fue la primera y &uacute;nica que confes&oacute; su deseo aquella ma&ntilde;ana de hac&iacute;a siglos, &eacute;l se jactaba...
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;quieres escucharme? Estoy convencido de que mientras te hablo t&uacute; me ves a c&aacute;mara lenta, con la voz distorsionada, pensando nada m&aacute;s que en ESO.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Y un moj&oacute;n pa t&iacute;... lo estar&aacute;s pensando t&uacute; porque yo paso...</em>
    </p><p class="article-text">
        Y aquel bendito&nbsp;compendio de casualidades les hizo llegar a aquella casa antes que el resto... y el saber que nunca m&aacute;s se ver&iacute;an en una as&iacute;... les llev&oacute; a despedazar promesas.
    </p><p class="article-text">
        -D&eacute;jame solo hoy observarte&nbsp;tal y como eres...
    </p><p class="article-text">
        -Soy tal y como soy...
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, ver su desnudez externa, en aquel caso y &uacute;nicamente en SU caso... era contemplarla por dentro. Y a ella le costaba mostrar aquella porci&oacute;n inerme de s&iacute; misma si no iba a haber polvo, mas antes de que su<em>&nbsp;ni de co&ntilde;a</em> infundioso asomara por las comisuras de sus labios,&nbsp;un expolio consentido de ropa adornaba el suelo de la estancia. El alcohol desnutri&oacute; a la confusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tantas veces hab&iacute;an fantaseado en c&oacute;mo ser&iacute;a.... tantas hab&iacute;an descrito sus sensaciones...
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"Perdiendo imagen a tu lado estoy, mi vida</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>ma&ntilde;ana ser&aacute; un nuevo punto de partida</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>soy vagabundo de tu lado m&aacute;s profundo</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>por un segundo de tu cuerpo doy el mundo..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-... &iquest;Puedo? - </em>y sin esperar respuesta, roz&oacute; su nariz de lado a lado por aquellas bragas tremendamente empapadas aspirando&nbsp;fuertemente su aroma y manteni&eacute;ndolo en sus pulmones todo lo&nbsp;que resisti&oacute;. &Eacute;l sab&iacute;a que ella por el chocho no pod&iacute;a fingir. R&iacute;os de agua viva. Lo hab&iacute;an hablado entre risas tantas veces...
    </p><p class="article-text">
        Su evidencia se alojaba all&iacute;, entre sus piernas.
    </p><p class="article-text">
        Y sentirse part&iacute;cipe y responsable de aquella humedad le turb&oacute; los sentidos.
    </p><p class="article-text">
        No iban a follar, estaba borracho, pero eso no quitaba que...
    </p><p class="article-text">
        Tumbada en aquel suelo con su sexo a un palmo de su rostro, &nbsp;casi muere percibiendo&nbsp;la brisa de su respiraci&oacute;n cuando apart&oacute; aquella telita viscosa hacia un lado. Ampli&oacute; el &aacute;ngulo&nbsp;de&nbsp;sus piernas y se acomod&oacute;... Vio sus ojos enfocar el v&eacute;rtice con gula... Apret&oacute; la vagina involuntariamente del gusto y una gotita brot&oacute; de aquella abertura ansiosa...
    </p><p class="article-text">
        Nadie podr&aacute; nunca acertar qu&eacute; provoc&oacute; el efecto im&aacute;n. Si era&nbsp;el interior de sus muslos&nbsp;los que atrajeron su boca o su boca la que ansiaba saborear aquel l&iacute;quido desde hac&iacute;a qui&eacute;n sabe cu&aacute;nto. Lo que no se podr&aacute; negar es que de no ser porque exist&iacute;a&nbsp;una curiosidad&nbsp;guardada, ella no habr&iacute;a suspirado de aquella manera al sentirla.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Ahhhhhhhhhhhh...</em>
    </p><p class="article-text">
        Ese primer jadeo.
    </p><p class="article-text">
        Ese que te remueve la sangre, que crea una atm&oacute;sfera de calor, y un breve silencio solo comparable a la sensaci&oacute;n de estar en el &uacute;tero materno....que vaticina que <em>habr&aacute; sexo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Ese.
    </p><p class="article-text">
        Su lengua atrap&oacute;&nbsp;lentamente de abajo a arriba aquel jugo... &nbsp;Un <em>mmmmmmmm</em> rompi&oacute; el silencio abriendo la veda al sonido. Su lengua. Que recorri&oacute; a lametones sus labios, &nbsp;disfrutando de cada mil&iacute;metro&nbsp;sus papilas &nbsp;y, tan sosegada, que en ella provoc&oacute;&nbsp;deseos de martillearle para siempre all&iacute; la cara y estrangularle la cabeza hasta asfixiarlo.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"Qu&eacute; m&aacute;s quisiera que pasar la vida entera</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>como estudiante el d&iacute;a de la primavera</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>siempre viajando en un asiento de primera</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>el comandante de tu balsa de madera..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        En cualquier momento pod&iacute;a aparecer alguien, pero el placer apag&oacute; el bot&oacute;n de la alerta. Sus piernas estaban dobladas y tensas, sus brazos&nbsp;d&eacute;biles. Su boca... hinchada, necesitaba humedecerla compulsivamente. Y aquella lengua que hac&iacute;a circulitos prepar&aacute;ndose para penetrarla... era insaciable... No pod&iacute;an dejar de mirarse, no pod&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Ahhhhhh... ahhhhhh...</em>
    </p><p class="article-text">
        Estir&oacute; las piernas y se agarr&oacute; las tetas. Intent&oacute; incorporarse, sentarse...algo... Ese placer sublime en el que su cuerpo le ped&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s y sus manos&nbsp;forcejeaban por apartarlo de entre sus piernas. Y &eacute;l reptaba, y como una ventosa su boca no se despegaba de all&iacute; gimiendo con la voz ronca del gozo... <em>mmmmm...</em>.&nbsp;<em>c&oacute;rrete peque&ntilde;a... c&oacute;rrete..</em>. pero ella alargaba el momento olvid&aacute;ndose del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Sac&oacute; la cabeza y ella abri&oacute; levemente los ojos desconcertada. Su nariz brillaba con la luz que asomaba por la ventana. Ella se toc&oacute; el cl&iacute;toris. Lo not&oacute; ya en estado&nbsp;<em>doble de ancho x cuarto y mitad de choped</em>. Se lo acarici&oacute; despacio, ayudada por la mezcla de saliva y flujo del que estaba cubierto. &Eacute;l observaba su mano en primer plano sin perder detalle de cada movimiento... <em>s&iacute;...peque&ntilde;a... mmmmmm... t&oacute;cate... mmmmmmmm.. s&iacute;...</em>.
    </p><p class="article-text">
        ..Y a ella eso le pon&iacute;a a cien... Y m&aacute;s &nbsp;a&uacute;n el ver que, con gesto hambriento, se chupaba un dedo con la boca entreabierta... y lo introduc&iacute;a en su vagina primero a c&aacute;mara lenta... para luego volverse loco sumando dedos e intensidad, como si fuera su propia polla... Mientras ella gritaba, jadeaba y se retorc&iacute;a magre&aacute;ndose a la misma vez... hasta correrse como una enferma, apart&aacute;ndolo de su cuerpo, d&aacute;ndole patadas, arranc&aacute;ndole el pelo....y sollozando de emoci&oacute;n&nbsp;en los segundos previos al &eacute;xtasis para morir abrazada a su&nbsp;cuerpo&nbsp;hasta que el llanto dej&oacute; de brotar.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Confieso que me mor&iacute;a de ganas yo tambi&eacute;n, peque&ntilde;a...</em>
    </p><p class="article-text">
        - ella sonri&oacute;-<em> y ha sido un placer verte llorar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-...y un placer llorar sobre ti...-&iquest;Crees que follaremos alguna vez?-Sabes que no, hicimos un pacto...-&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        y volvieron a escupir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Soy el soldado de tu lado malvado</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>y el comandante de tu parte de adelante..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        https://www.youtube.com/watch?v=SWJ-EBN4SnE
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/segundo-cuerpo-doy-mundo_1_7154324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2014 08:32:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Por un segundo de tu cuerpo doy el mundo...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juegos ocultos, juegos de locos...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/juegos-ocultos-juegos-locos_1_7154326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Y aunque ella jam&aacute;s hablaba con desconocidos, decidi&oacute; contestar por inercia bas&aacute;ndose en algo de tanto peso como que -sus pegos de siempre- aquel mensaje llevaba una interrogaci&oacute;n final. Y aun habiendo decidido pasar la noche sin m&aacute;s compa&ntilde;&iacute;a que s&iacute; misma, le pareci&oacute; que alguien dentro de una pantalla de ordenador no podr&iacute;a robarle ese aire que no estaba dispuesta a compartir.
    </p><p class="article-text">
        Bueno, y quiz&aacute;s no era del todo cierto que le hiciese tan feliz aquella soledad escogida. As&iacute; que respondi&oacute; sin pensar demasiado... porque ese <em>&ldquo;Preciosa, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;s?&rdquo;</em> era, adem&aacute;s de lo &uacute;nico que hab&iacute;a permitido que le dijeran en todo el d&iacute;a, &nbsp;lo m&aacute;s bonito.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Pues aqu&iacute;, en mi casa, bebi&eacute;ndome una birra... &iquest;qui&eacute;n eres? &nbsp;&iquest;nos conocemos? no veo a nadie en el recuadro de &ldquo;la foto&rdquo;.-Bueno, nunca hemos hablado...</em>
    </p><p class="article-text">
        Levant&oacute; su lata de cerveza, dio un grand&iacute;simo trago, y una alerta interior oblig&oacute; a su cuerpo a incorporarse y abrir sus ojos. Se pregunt&oacute; si ten&iacute;a algo que perder si por una vez en la vida dejaba entrar a su cueva de hibernaci&oacute;n a otro oso.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Pero... &nbsp;&nbsp;&iquest;eres de aqu&iacute;?&nbsp;&nbsp;o sea... &iquest;somos amigos o algo?-No, soy de bastante lejos. &nbsp;Estaba curioseando por entre tus fotos y... eres incre&iacute;ble!-Anda, anda... lo que estoy es borracha...-Oh, entonces... Ver&aacute;s, se me hab&iacute;a ocurrido para celebrar el haberme atrevido a hablarte, ofrecerte un regalo, pero..-&iquest;Regalo? &iquest;A m&iacute;? La verdad es que no suelo hablar con quien no conozco, pero...</em><em>&nbsp;&iquest;eres de aqu&iacute;?&nbsp;&nbsp;o sea...</em><em>&nbsp;o sea...</em>
    </p><p class="article-text">
        Ella sonri&oacute;. Hab&iacute;a tenido un d&iacute;a de esos de querer olvidar y de repente le llegaba un regalito.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Pero &iquest;es un regalo a distancia?-Piensa que ahora mismo no existe otra manera de hac&eacute;rtelo llegar. Mi regalo es que, por una vez en la vida... elijas t&uacute; lo que quieras de mi. Pide. Lo que quieras. Si quieres te grabo un v&iacute;deo tierno, o te ense&ntilde;o c&oacute;mo muevo los dedos de los pies, o me pinto tu nombre en la parte del cuerpo que me digas y te mando una foto...-espera, espera... &iquest;&eacute;sto es una c&aacute;mara oculta? Jura que Juan y Medio va a venir de un momento a otro a traerme un ramo de inocente...-Piensa... por un d&iacute;a. &nbsp;Lo que m&aacute;s desees. Por muy mo&ntilde;as que sea, por muy bizarro que sea... Da igual, lo har&eacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Una sucesi&oacute;n de pensamientos borrachos pasearon por su mente vulnerable. &nbsp;De repente quer&iacute;a tenerlo cerca...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Es que as&iacute;, sin verte...-Pi&eacute;nsate qu&eacute; regalo quieres. Una sola condici&oacute;n: ser&aacute; algo exclusivo entre t&uacute; y yo. Por una vez soy todo tuyo...-no tengo niguna intenci&oacute;n de que nadie sepa mis cosas, tranquilo...-Podemos vernos si quieres por skype... agr&eacute;game.-Pero para eso tiene que pintarse una el rabillo. Y lo que mola es andar con hechuras de canastera y simular que se est&aacute; en salto de cama, no? Estoy borracha... &nbsp;y blandita... y he llorado. &nbsp;Y voy en ropa de dormir un lunes cualquiera...-Borrachera online?-perooo.... &iquest;y si de repente eres guapo y todo?- &nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        comenz&oacute; a ponerse nerviosa y salt&oacute; en su cerebro la alerta de PELIGRO alternando con la necesidad de riesgo que su mente adormecida le ped&iacute;a... Por otro lado sent&iacute;a el deseo de saber la imagen del envase de quien se ofrec&iacute;a todo para ella. No pod&iacute;a pensar demasiado o se arrepentir&iacute;a...
    </p><p class="article-text">
        [...]
    </p><p class="article-text">
        Cuando apareci&oacute; en la pantalla y esa cara preciosa sonri&oacute;, crey&oacute; aspirar su aroma... se excit&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Estaba sentado tecleando en su ordenador. Ten&iacute;a una melena rizada infinita y pelirroja y una cara de b&aacute;rbaro endulzado de cuento de morirse. Y no gesticulaba. &Uacute;nicamente abr&iacute;a unos ojos redondos y oscuros arrugando la frente y apretaba su bonita boca un aro que taladraba su labio de abajo.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"Quiero comer esa boca que me est&aacute; hablando</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>quiero morder la reputaci&oacute;n de los dosesa obsesi&oacute;n por llevarte a la camadon de mujerpiernas de alquitr&aacute;n queman si las quieres cogerno creo que pueda empezarme das facilidadtu culo es crueldada trav&eacute;s del pantal&oacute;n...&ldquo;</em><strong>quiero morder la reputaci&oacute;n de los dos</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>esa obsesi&oacute;n por llevarte a la cama</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>don de mujer</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>piernas de alquitr&aacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong> queman si las quieres coger</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>no creo que pueda empezar</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>me das facilidad</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>tu culo es crueldad</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>a trav&eacute;s del pantal&oacute;n...&ldquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y corriendo se levant&oacute; a por otra lata de cerveza para continuar en aquel estado de pensamientos torpes, donde la capacidad de reacci&oacute;n y la sensibilidad se esfumaban yendo en tobog&aacute;n directamente a su cl&iacute;toris. Percibi&oacute; esa hinchaz&oacute;n. Se despoj&oacute; de los pantalones temiendo morir gangrenada, respir&oacute; hondo y volvi&oacute; al sof&aacute;...
    </p><p class="article-text">
        <em>-wow, vas en braguitas? *-*-Osti, &iquest;se ve?- </em>
    </p><p class="article-text">
        su cara se encendi&oacute; de verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        <em>-a ver&nbsp;^^ense&ntilde;amelas *-*... seguro que son preciosas ^^...&nbsp;como t&uacute;...</em>
    </p><p class="article-text">
        Ese compendio de simbolitos desconocidos para ella denotaban que estaba tan acostumbrado a comunicarse por escrito como ella a no hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        -<em>ehmm... es que... &eacute;sto no lo ten&iacute;a previsto y...</em>
    </p><p class="article-text">
        -<em>ens&eacute;&ntilde;amelas, quiero ver c&oacute;mo te quedan...</em>- casi orden&oacute;. Porque a &eacute;l le daba igual todo lo que ella pudiera contarle. No era noche de contar sentimientos...
    </p><p class="article-text">
        ...Y todo pasaba tan r&aacute;pido...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Me quedan horribles, seguro...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Eso lo decidir&eacute; yo... T&uacute; no eres horrible, por lo que seguro que me gustar&aacute;n...- </em>ella no sab&iacute;a en qu&eacute; momento la conversaci&oacute;n hab&iacute;a dado la vuelta y de repente se vio colocando la pantalla, levant&aacute;ndose y ense&ntilde;ando sus braguitas por delante y por detr&aacute;s a aquel bomb&oacute;n desconocido que mandaba con cara de patata y pupilas enormes.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Juegos ocultos juegos de locos</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Juegos ocultos juegos de locos</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>caricias atadas que no dejan ver</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>juegos ocultos secreto infantil</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>tus ojos buscando la complicidad..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Cuando se incorpor&oacute; ten&iacute;a los pezones reventando su camiseta interior. Y percibi&oacute; como el hombro desnudo de aquel hombre se mov&iacute;a levemente... Se estaba tocando...y &nbsp;extra&ntilde;amente le gust&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ese pez&oacute;n, redondo sale de la blusaobscenidad...miro a mi alrededorno es diversi&oacute;n, tiemblo como una gallinabusca un rinc&oacute;nno te agaches m&aacute;s, mi bulto ya no puede esperar...&ldquo;</em><strong>Ese pez&oacute;n, redondo sale de la blusa</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>obscenidad...miro a mi alrededor</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>no es diversi&oacute;n, tiemblo como una gallina</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>busca un rinc&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>no te agaches m&aacute;s, mi bulto ya no puede esperar...&ldquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Hazme un favor... m&eacute;tete la mano en las braguitas, t&oacute;cate y dime c&oacute;mo est&aacute;s...-Buffff... creo que es momento de imaginar que estoy representando una obra de teatro...- </em>
    </p><p class="article-text">
        al introducir sus dedos por entre sus labios... se deslizaron suavemente. Estaba absolutamente empapada...- <em>Mojada, estoy encharcada...-pues ahora la actriz se quita la camiseta, porque el actor est&aacute; desnudo... m&aacute;s o menos para estar casi iguales...</em>
    </p><p class="article-text">
        Buah... no ten&iacute;a nada que perder... ella era de contacto, pero era innegable reconocer que se estaba poniendo cerd&iacute;sima. Se arrodill&oacute; en el sill&oacute;n, se quit&oacute; la camiseta y su pecho qued&oacute; en primer plano en la pantalla...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Mmmmmmmm... son perfectas... la forma... el tama&ntilde;o... los pezoncitos...</em>
    </p><p class="article-text">
        Ella escuch&oacute; con suavidad aquel<em> blop </em>viscoso de su vagina abri&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Y ahora, sigue el gui&oacute;n y qu&iacute;tate las braguitas... Y baja la c&aacute;mara, me da morbo ver c&oacute;mo lo haces...</em>
    </p><p class="article-text">
        Enfoc&oacute; su entrepierna y se despoj&oacute; de todo. Y escuch&oacute; su aliento directamente en su cuello. Desde primera hora no hab&iacute;an hablado, hab&iacute;an escrito...y el &uacute;nico sonido de fondo era el teclear de ambos ordenadores. No sab&iacute;a c&oacute;mo era su voz, pero s&iacute; lo agitado de su respiraci&oacute;n... Volvi&oacute; a dirigir la c&aacute;mara a su rostro.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Llevo toc&aacute;ndome desde que comenc&eacute; a ver tus fotos, desde que apareciste en mi pantalla...</em>- y ahora tambi&eacute;n movi&oacute; &eacute;l la lente apareciendo de cuerpo entero y apret&aacute;ndose una polla dura envuelta en un cuerpo precioso y redondeado que ella intuy&oacute; suave y tierno desde el minuto cero. Y con esa cara seria. Y esa mirada m&aacute;gica que tanto insinuaba. Y que tan burra le pon&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pas&oacute; nerviosa su lengua por los labios... no sab&iacute;a cu&aacute;l ser&iacute;a el siguiente paso. Bueno s&iacute;...dejarse llevar... <em>hasta el infinito y m&aacute;s all&aacute;...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Algunas veces te veo moveresos labios rojos,no s&eacute; qu&eacute; hacer...Me est&aacute;s provocando,lo sabes muy bien...Me tiemblan las manos...&rdquo;</em><strong>&ldquo;Algunas veces te veo mover</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>esos labios rojos,no s&eacute; qu&eacute; hacer...</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me est&aacute;s provocando,lo sabes muy bien...</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me tiemblan las manos...&ldquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Te est&aacute;s tocando?-Ehmmm...- </em>
    </p><p class="article-text">
        se qued&oacute; cortada.
    </p><p class="article-text">
        <em>-T&oacute;cate, t&oacute;cate para m&iacute;...</em>
    </p><p class="article-text">
        Se escupi&oacute; en los dedos y baj&oacute; su mano...<em>-Ens&eacute;&ntilde;amelo de cerca... as&iacute; veo los labios tan bonitos que tienes...</em>
    </p><p class="article-text">
        Coloc&oacute; el ordenador en la mesa. Se hab&iacute;an agotado las palabras para ella. Hab&iacute;a llegado el momento de gemir. Iba a reventar. Su chocho ocupaba la totalidad de aquella pantalla y el verse a la vez que era observada le estaba poniendo a mil. Sensaci&oacute;n desconocida de gozo... mirar su cuerpo y el de aquella preciosidad con ese miembro duro en honor a ella...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Levanta un poco una pierna... quiero observar todos los detalles bien...mmmmmm... as&iacute;...desde abajo...</em>
    </p><p class="article-text">
        Mientras &eacute;l se masturbaba contempl&aacute;ndola, ella juguete&oacute; con su cuerpo con la intimidad que le daba no ver su propia cara. Pas&oacute; sus dedos una y otra vez por entre sus labios, haciendo lentos los movimientos, escurri&eacute;ndose en las profundidades de sus muslos, regode&aacute;ndose en cada sentimiento de gustito... Su respiraci&oacute;n se hac&iacute;a entrecortada, e iba subiendo el volumen a la vez que &eacute;l aumentaba el n&uacute;mero de gemidos por segundo.
    </p><p class="article-text">
        Iban a follar a distancia y ese iba a ser su regalo.
    </p><p class="article-text">
        Sin remedio abri&oacute; sus piernas y le mostr&oacute; entero aquel tesoro ansioso de &eacute;l y cerrando sus ojos unos instantes se hizo<em> un Ghost&nbsp;</em> fantaseando que aquella hermosa mano de b&aacute;rbaro era la suya. Pompitas de deseo burbujeaban por su vagina caliente y h&uacute;meda. Con una mano se apretaba fuertemente la zona por donde justo terminaba aquella abertura envuelta en ansia, imaginando que era aquel miembro p&eacute;treo y firme queriendo empujar y adentrarse en su cuerpo. Con la otra roceteaba su cl&iacute;toris hinchado y enfermo de no soportar la lejan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sus gemidos aceleraban los latidos de su coraz&oacute;n e introdujo sus dedos en la vagina de una manera obscena. Y apret&oacute;... apret&oacute;... acelerando brutalmente la velocidad de su otra mano, &nbsp;extasiada... queriendo y no queriendo que aquello acabase nunca. Ese sentimiento que te da el abrir el port&oacute;n que te lleva al orgasmo. &nbsp;Esos segundos de <em>sprint</em>&nbsp; final donde una ya no sabe ni d&oacute;nde est&aacute;, donde no hay normas ni pudor, donde todo vale entre dos, donde ni controla sus gritos, ni su deseo, &nbsp;ni sus movimientos...
    </p><p class="article-text">
        ...Cerr&oacute; los ojos y se dej&oacute; arrastrar por aquella marea de complacencia consentida... forz&aacute;ndose el aguantar la necesidad de cerrar las piernas y apretarlas para que &eacute;l no perdiera ni un detalle de la escena de aquella funci&oacute;n desmedida... lami&oacute; su cuello, bes&oacute; su &nbsp;bonita boca, sabore&oacute; su jugosa lengua, &nbsp;mordi&oacute; sus hombros, ara&ntilde;&oacute; su espalda... &nbsp;respir&oacute;, &nbsp;dej&oacute; de respirar, contuvo el aire, jade&oacute;, gimi&oacute;... chill&oacute; y se retorci&oacute; como una culebra, olvidando las poses, la verg&uuml;enza, perdiendo el respeto al control... mientras &eacute;l eyaculaba en la pantalla, en su vientre, en su cara, en sus labios...con el mismo gesto con el que comenzaron a hablar, que no era otro que el que te da el orgasmo, ahora lo sab&iacute;a...
    </p><p class="article-text">
        Acababa de abrirse un mundo de posibilidades... &nbsp;Ya ten&iacute;a una nueva meta... comerse esos gemidos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"Juegos ocultos, juegos de locos</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>caricias atadas que no dejan ver</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Juegos ocultos, secreto infantil</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Tus ojos buscando la complicidad..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<a href="https://cordopolis.es/abrete-corason/files/2014/05/a.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[audiotube url=&ldquo;http://www.youtube.com/watch?v=NBXwo0WFAA4&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/juegos-ocultos-juegos-locos_1_7154326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Jun 2014 05:33:49 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Juegos ocultos, juegos de locos...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Donde la vida ya no duele más...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/vida-no-duele_1_7154327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ella sab&iacute;a que despu&eacute;s de aquella noche todo iba a acabar. Estruj&oacute; al m&aacute;ximo las posibilidades. Derram&oacute; litros de l&aacute;grimas en otros hombros cuando no le cedi&oacute; los suyos... Confes&oacute; &nbsp;miles de secretos a otros o&iacute;dos cuando aquellas murallas de desinter&eacute;s hac&iacute;an rebotar sus palabras hacia su garganta de nuevo. Se dej&oacute; estrechar por tantos brazos ajenos... todo por cubrir esa inmensidad de carencias y permanecer a su lado. Mas siendo la reina del aguante, su &ldquo;se acab&oacute;&rdquo; se convert&iacute;a en &ldquo;para siempre&rdquo;. Radical.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada puerta de su hogar hab&iacute;a un cristal roto. Debajo de cada cuadro unos nudillos marcados en la pared. En el env&eacute;s de cada puerta, un agujero con forma de punta de bota.
    </p><p class="article-text">
        Aparentemente todo era calmo, mas rebuscando... todo estaba cojo. Cual met&aacute;fora, los grifos atrancados, las tuber&iacute;as goteaban... Las pomos de las puertas oxidados imped&iacute;an la intimidad.
    </p><p class="article-text">
        Y por las ventanas...se escapaba el aire.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l la <em>amaba</em> con todas sus fuerzas... pero de una manera enferma. Ella, en cada situaci&oacute;n, hab&iacute;a sido capaz de ponerse en su lugar e interpretar su comportamiento. Y se mor&iacute;a de tristeza. Se mor&iacute;a de tristeza porque &eacute;l ya no era capaz de sentir nada aun vi&eacute;ndola amarrada con su soga.
    </p><p class="article-text">
        Harta de pedir perd&oacute;n por ser como era. &nbsp;Harta de tener que hacerse la tonta para que no se sintiera velado. De verse desde fuera y darse pena. Porque ya no pod&iacute;a hacer m&aacute;s. Ya no...
    </p><p class="article-text">
        Cada ma&ntilde;ana le despertaba con una sonrisa... pocas veces correspondida.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Voy a tener que dejarte-</em>&nbsp;y ella permit&iacute;a que &eacute;l la amenazara haci&eacute;ndola creer &ldquo;la abandonada&rdquo;-<em>&nbsp;porque siempre sacas lo peor de m&iacute; y un d&iacute;a de &eacute;stos te har&eacute; da&ntilde;o...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>DA&Ntilde;O</em> dice...
    </p><p class="article-text">
        Ella hubiera preferido un buen pu&ntilde;etazo a todas esas humillaciones. Al menos curando su mand&iacute;bula habr&iacute;a calmado tanto dolor.
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;ntas veces intent&oacute; huir de all&iacute;. Paralizada por el miedo. Llegando a mearse encima de los pantalones mientras &eacute;l le gritaba directamente en la cara hasta dolerle. Y &eacute;l, observando aquel charco en el suelo, se enfurec&iacute;a m&aacute;s. Y a ella no le sal&iacute;a ni la voz. Ni el aire. Y se escond&iacute;a en el cuarto de ba&ntilde;o y respiraba dentro de una bolsa. Y abr&iacute;a los grifos para llorar. Porque &eacute;l odiaba su debilidad.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Eres papel mojado. &iquest;Y qu&eacute; piensas hacer? T&uacute; no tienes amigos. Porque ellos saben lo hip&oacute;crita que eres a sus espaldas. Est&aacute;s sola- </em>y ella, sabiendo que era mentira, se asfixiaba en pena por tan solo imaginar que pudiera ser cierto. Por no entender c&oacute;mo pod&iacute;a gritarle esas palabras tan feas. A ella, a su amor.
    </p><p class="article-text">
        Y, cuando sus piernas volv&iacute;an a la vida y se lo permit&iacute;an, echaba a correr por las calles asustada, resonando gritos cada vez m&aacute;s bajito, a medida que se alejaba del hogar, para luego volver y encontr&aacute;rselo en el suelo convertido en pavesa reclamando perd&oacute;n... convencido de que ten&iacute;a derecho a amenazarla de muerte sin finalmente matarla.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Ven, cu&eacute;ntame despacio</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>como los locos&nbsp;cuentan la verdad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No, no me vengas con esas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>besos no quiero... ni que me quieras m&aacute;s</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si todo esto no es sano</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sal de mi vida y no vuelvas nunca a entrar.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Iban a amarse con las caras hinchadas de llorar. Pero no como otras veces. Iba a ser la &uacute;ltima vez. Se acab&oacute; el consuelo del polvo tras la ira. Ese gran error.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos preliminares envueltos en la ternura que deja el berrinche...
    </p><p class="article-text">
        Abrazos de horas... sec&aacute;ndose las l&aacute;grimas mutuamente. Portando ella ahora el bast&oacute;n de mando y &eacute;l acurrucado como un gorri&oacute;n en sus brazos.
    </p><p class="article-text">
        <em>-No me hagas caso cuando te diga esas cosas... sabes que no las pienso, es que estoy enfadado...</em>
    </p><p class="article-text">
        Claro. C&oacute;mo olvidar tanta palabra hiriente. Tanto insulto, tanta amenaza... C&oacute;mo borrar la sensaci&oacute;n de todos los huesos de su cuerpo soldados, desapareciendo sus articulaciones, al sentir el aire que mov&iacute;a su pu&ntilde;o levantado, que nunca le llegaba a tocar qued&aacute;ndose a apenas unos mil&iacute;metros...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Siempre estaremos juntos, siempre...</em>
    </p><p class="article-text">
        Amaba profundamente a ese hombre. Hombre que hablaba un lenguaje conocido para ella desde su m&aacute;s tierna infancia y que reafirmaba cada d&iacute;a lo que ella sent&iacute;a por s&iacute; misma. Ella lo eligi&oacute;, nadie la oblig&oacute;. Fue ella. Y solo ella pod&iacute;a escapar de aquello.
    </p><p class="article-text">
        Sab&iacute;a que iba a ser duro. Sab&iacute;a que en psicolog&iacute;a una ruptura de tantos a&ntilde;os, independientemente de qui&eacute;n tomara la decisi&oacute;n, se curaba como si de la muerte de un familiar se tratase. Id&eacute;ntico duelo. Y m&aacute;s cuando no era por falta de amor, sino por maltrato. Formaba parte de una estad&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Y le bes&oacute; en los labios como hac&iacute;a tiempo. Porque llevaban a&ntilde;os follando sin besos. Y record&oacute; al saborear su lengua de nuevo esos d&iacute;as lejanos en que se sent&iacute;a arropada por &eacute;l. &nbsp;Esos besos ferreteros. Y se pregunt&oacute; qu&eacute; pas&oacute; para que dejara de mimarla. Y se dio mucha penita. &nbsp;Qu&eacute; fallo cometi&oacute; para que dejara de importarle de esa manera tan cruel y no se conmoviera con su llanto.
    </p><p class="article-text">
        Y not&oacute; sus grandes manos acariciar su cuerpo. Aquel tacto tan conocido. Sabi&eacute;ndose el ritual que le sobreven&iacute;a a la perfecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Acariciar&iacute;a sus brazos, de hombro a mu&ntilde;eca, con aquella dulzura que hac&iacute;a acto de presencia &uacute;nicamente en la cama. A ella le dar&iacute;a un escalofr&iacute;o, y los dos sonreir&iacute;an...
    </p><p class="article-text">
        ...ella montar&iacute;a sobre &eacute;l, agarrar&iacute;a su enhiesto pene, mojar&iacute;a su glande en las humedades de sus piernas, y se estimular&iacute;a el cl&iacute;toris con movimientos circulares, recre&aacute;ndose en cada surco, en cada pliegue, y haciendo con gesto lascivo peque&ntilde;os altos en el camino para regalarle sus <em>suspiritos pa adentro, </em>mir&aacute;ndose fijamente con esa confianza que exclusivamente se posee cuando ha habido roce eterno...
    </p><p class="article-text">
        ...Sacando a cada segundo los tu&eacute;tanos del placer... rabiando porque &eacute;l no iba a luchar por ella, porque perder otra batalla le reafirmaba la cobard&iacute;a intr&iacute;nseca en sus venas, pero sin dejar de jadear...
    </p><p class="article-text">
        ....y arrimar&iacute;a el o&iacute;do a su boca, pues s&oacute;lo envuelto en gustito se endulzaba su respiraci&oacute;n. Y a ella le gustaba escucharle... Y... mientras... &eacute;l agarrar&iacute;a salvaje sus pechos abundantes, crey&eacute;ndolos de su propiedad... y ella se incorporar&iacute;a para acelerar la velocidad de sus movimientos buscando el climax...
    </p><p class="article-text">
        ...porque &eacute;l siempre permit&iacute;a que ella disfrutase la primera, aun a riesgo de correrse deleit&aacute;ndose en el arte de la observaci&oacute;n de ver disfrutar a su princesa...
    </p><p class="article-text">
        ...y todo ese aire que su boca hab&iacute;a aspirado a golpecitos... saldr&iacute;a con fuerza en forma de jadeos de tono dulce... hasta gritar y convulsionar, y apretarse <em>su molletito</em>&nbsp;con las dos manos por no poder soportar ya m&aacute;s gozo...
    </p><p class="article-text">
        ...y no conforme con eso... &eacute;l se sentar&iacute;a, la tumbar&iacute;a de lado boca arriba sobre su cuerpo, besar&iacute;a su vientre, y su lengua devolver&iacute;a el estremecimiento a su cuerpo y, cuidadosa, saludar&iacute;a a su cl&iacute;toris inflamado y a&uacute;n sin recomponer...
    </p><p class="article-text">
        ...y comenzar&iacute;a a mordisquear, gir&aacute;ndola, gir&aacute;ndola, como el que da boca&iacute;tos a una manzana...
    </p><p class="article-text">
        ... y la tumbar&iacute;a boca abajo.
    </p><p class="article-text">
        Ella agarrar&iacute;a su fresca almohada con aroma a frutita, y se dejar&iacute;a hacer... como tantas otras veces...
    </p><p class="article-text">
        ...Se dejar&iacute;a besar la espalda, eriz&aacute;ndose toda la piel de su cuerpo, y permitir&iacute;a que su mano le levantara el vientre y la colocara de rodillas, &nbsp;abriera sus piernas... e introdujera su boca entre sus muslos, penetr&aacute;ndola con la lengua desde atr&aacute;s, gru&ntilde;endo y haciendo un sonido de bestia animal... acto que, por su brutalidad, volv&iacute;a a ponerla super cachonda. Lamiendo como un lobo su sexo... hasta rotar la cara y terminar de comerse aquel chocho ahora suyo hasta casi desfallecer...
    </p><p class="article-text">
        ...para salir de aquel surtidor de placer... montar sobre ella y penetrarla apretando el torso contra su espalda... con el cuidado del que sabe que nunca cabr&aacute; entera... a punto de reventar de tanto aguantar aquel goteo, &nbsp;escuchando ella sus gritos con la nuca...
    </p><p class="article-text">
        ...gritos tan conocidos como para saber en qu&eacute; momento exacto su sabia mano conocedora absoluta de su cl&iacute;toris tiene que terminar de tocarse y correrse a la vez... Siempre a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Y &eacute;l caer&aacute; como un plomo sobre ella... esperando los segundos reglamentarios para saber el su maravilloso mundo de sus emociones decidir&aacute; <em>si risa</em> o <em>si llanto</em>...
    </p><p class="article-text">
        ...y si es risa, morir&aacute;n de ella... y si es llanto la estrechar&aacute; fuerte fuerte hasta que cese la pena....para acurrucarla en su pecho permitiendo que se agarre a su dedo gordo que tanta calma le da...
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Vuelvo otra vez a las noches sin sue&ntilde;o</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>donde la vida, ya no duele m&aacute;s...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>...y ya s&eacute;, que dos tercios de una vida no dan m&aacute;s</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que la sombra de un momento al despertar,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>mientras tanto,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>seguir&eacute; con mi camino...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>...por no ser</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la que siempre llega tarde a su destino</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la del and&eacute;n prohibido,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la que nunca....&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Se levant&oacute; sin hacer ruido, sin dar explicaciones a quien no quiso escuchar, sali&oacute; a la calle, respirando ya el dolor que le esperaba. Y esta vez, para siempre.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Y mientras tanto....</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>me dejo llevar, me dejo llevar, me dejo llevar...YO, ME DEJO LLEVAR...&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        [audiotube url=&ldquo;http://www.youtube.com/watch?v=go8j-TZcvcM&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/vida-no-duele_1_7154327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 May 2014 05:25:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Donde la vida ya no duele más...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y cada noche remaré a tu isla...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/noche-remare-isla_1_7154329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>&nbsp;&ldquo; Por m&aacute;s que a m&iacute; me quiten que te quieracomo el foque al agua remetieras&oacute;lo tu amor tendr&eacute; por compa&ntilde;eraque m&aacute;s te quise dar y m&aacute;s te diera...&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l era un mazacote cuadrangular de cemento silencioso, con dominio trabajado de su pasiones, ingenioso hasta la m&eacute;dula y de aspecto aut&aacute;rquico. Un rect&aacute;ngulo precioso. Ella, org&aacute;nica de arriba a abajo y escultora de cuerpos, ten&iacute;a grandes dosis de pico y pala, un cargamento de arcilla blanda deseosa de redondear aquellas aristas y un generador de palabras 24 horas.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;...Porque s&eacute; que sin ti yo no vivo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>porque donde t&uacute; est&eacute;s, te persigo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>por eso te quiero</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y sue&ntilde;o contigo...&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Cada noche ella remaba a su isla, sinti&eacute;ndose a la deriva, venciendo las tempestades que su subconsciente iba repartiendo a su paso. El viento espolvoreaba en sus ojos part&iacute;culas de tierra de lo imposible provenientes de las plantas de los pies que aquel hombre lanzaba sin querer al caminar ...mas ella, con una paciencia asombrosa, se consolaba sabiendo que navegar portando sus innatos mares de l&aacute;grimas le ayudar&iacute;a a limpiar su mirada y agarrar el fondeadero de aquella utop&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Se nutr&iacute;a observ&aacute;ndolo escondida tras los matorrales sabiendo que si &eacute;l la descubriera se har&iacute;a el muerto o, lo que es peor, ser&iacute;a capaz de lanzarse a las zanjas sin fondo que rodeaban aquella isla. Mas&nbsp;sabiendo que no era digna, ni poseedora, ni merecedora de su amor, no pod&iacute;a remediar ir en su b&uacute;squeda cada noche y enternecerse cada vez que ve&iacute;a en su pecho aquella herida. Aquella herida que poseen los seres m&aacute;gicos que determina la existencia de una fecha de caducidad sumada a una denominaci&oacute;n de origen patentada. Patentada de mutuo acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Tu amor para m&iacute; no es fantas&iacute;a</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>me duele el recuerdo cada d&iacute;a</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>soy de tu querer que me abandona</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y me quer&iacute;a, y me quer&iacute;a...&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l &uacute;nicamente iba cubierto por un taparrabos. Ella, desnuda.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l ocultaba con aquella armadura su parte salvaje, la de puro macho, la que le determinaba como hombre. Y ella, que sab&iacute;a intuir las formas bajo cualquier tel&oacute;n por grueso que fuera, no pod&iacute;a evitar mantenerse en una excitaci&oacute;n constante por tan s&oacute;lo imaginarse cabalgando sobre &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Se colocaba boca abajo sobre la arena. El frescor de la tierra le calmaba el calor asfixiante que le produc&iacute;a la visi&oacute;n de aquella especie de<em> hombremono</em> senequista.
    </p><p class="article-text">
        No era sexo, no... se juraba que era amor. Amor que al arrastrarse iba dejando un hilillo de l&iacute;quida gelatina de deseo proveniente del interior de sus muslos. Amor que enrabietaba su entrepierna. &nbsp;Amor extra&ntilde;o que le horadaba las entra&ntilde;as un poquitito m&aacute;s cada noche.
    </p><p class="article-text">
        Hay mil maneras de amar, y ella renunci&oacute; al contacto f&iacute;sico en un acto de generosidad. &iquest;Acaso hab&iacute;a algo m&aacute;s rom&aacute;ntico que eso?
    </p><p class="article-text">
        Aquel ser bello era poseedor de un don. Hab&iacute;a negociado con la muerte varias veces, las mismas que hab&iacute;a saltado al otro lado, decidiendo regresar finalmente. Por lo que su alma preciosa era m&aacute;s visible que su cuerpo. Y a cambio de seguir en tierra hab&iacute;a renunciado a la pasi&oacute;n salvaje, conformado con ser un conglomerado de madera que amaba con el pensamiento. Ni su cuerpo le respond&iacute;a, ni sus manos. Sus labios se met&iacute;an hacia adentro al besar y viv&iacute;a contracturado de contenerse. Eso s&iacute;, se rumoreaba que si consegu&iacute;as uno de sus abrazos, toda tu amargura se desvanec&iacute;a. La pasada, la presente y la futura.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;T&uacute; y yo bajo la manta</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>t&uacute; y yo bajo la luna</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>brillaban tus ojos negros</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>reflejando la ternura.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Ella ten&iacute;a miedo... miedo de no sentirlo antes de su partida. Y por ello acechaba oculta bajo las nubes del anochecer. Sin hacer ruido. Y cuando &eacute;l tomaba sus pociones sopor&iacute;feras para dormir... se acurrucaba a su lado, posando la cara en su pecho para escuchar el leve latir de su coraz&oacute;n, cuyo son la conformaba. Y aspiraba el aroma de su pelo. Y acariciaba sus dedos, uno a uno. Cada resquicio de ellos. Y as&iacute; se desped&iacute;a de &eacute;l, jur&aacute;ndose no volver. Jur&aacute;ndole descanso. Le agarraba el rostro con las dos manos, pegaba su nariz a la de &eacute;l... e imaginaba... mientras le canturreaba bajito en los labios, deseando que alguna palabra de aquella letrilla se acomodara en su sangre para siempre con el tono de su dulce voz... para reconocerla en otra vida al nombrarle...
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Fuiste mi gran amor,&nbsp;sentra&ntilde;as m&iacute;as</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>si no te vieran mis ojos to los d&iacute;as</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>fuiste algo que pasa y nunca llega</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y claro fue tu adi&oacute;s, y clara mi pena......sin tu amor, s&oacute;lo a la tierra quierosin tu amor, dos minutos es un d&iacute;apor eso te quierome quitas la v&iacute;a...&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        E imaginaba...
    </p><p class="article-text">
        ...Imaginaba que &eacute;l abr&iacute;a los ojos y sonre&iacute;a con la mirada. Y le levantaba la cabeza con cuidado para que su c&aacute;lido brazo fuese su almohada. Sin retirar la vista de la suya. Como un foco de luz entre tanta fr&iacute;a negrura. Imaginaba que su suave mano se entremet&iacute;a por su cabello. Tieso como un palo, pero exhalando cari&ntilde;o sus yemas... Y ella se estremec&iacute;a y tensaba las piernas. Y mov&iacute;a nerviosa los dedos de los pies adornadas &nbsp;sus u&ntilde;as con esmalte rosa claro. Y aquella otra mano libre acariciaba livianamente su hombro, su cuello, su pecho... haciendo una pausa circundando sus pezones con tal delicadeza... que un suspiro escapaba sin remedio de su garganta... Y a su sexo llegaba aquel dolor <em>regustoso</em> comparado con un im&aacute;n al chocar con hierro, impregn&aacute;ndose de su interior.
    </p><p class="article-text">
        Imaginaba que por un instante &eacute;l olvidaba su parte m&aacute;s leal... y que dejaba salir al b&aacute;rbaro.
    </p><p class="article-text">
        Al bestia.
    </p><p class="article-text">
        Al animal.
    </p><p class="article-text">
        El que sin m&aacute;s preliminares que el propio deseo atroz la agarrara como a un trapo de la cintura haci&eacute;ndola sentir ingr&aacute;vida y clavara su espalda a una roca, esa roca inclinada que proteg&iacute;a del viento su lecho.
    </p><p class="article-text">
        Y abriendo sus piernas en &aacute;ngulo m&aacute;ximo, se adentrara en ese v&eacute;rtice que quemaba, gru&ntilde;endo salvajemente, fundiendo su saliva con aquel l&iacute;quido viscoso impregnado de amor que ya chorreaba. Saboreando cada gota, succionando, mordisqueando, lamiendo como un carro&ntilde;ero cada curva, cada pliegue... Devorando hambriento los alrededores y buceando en su interior con esa lengua hist&eacute;rica liberada de su c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        ...Y ella, ansiando asfixiar esa cara bonita entre sus muslos y empadronarlo en esa posici&oacute;n para toda la eternidad. Y &eacute;l clavando sus dedos en aquellos tobillos ya amoratados, apoder&aacute;ndose de aquel volc&aacute;n, calmando a boca&iacute;tos sus suspiros ...y ella aferrada a su melena con la violencia de una loba que protege su camada, presionar&iacute;a su cabeza hasta fundir su cuerpo en ella, ahuecando su vagina para dejar espacio al instinto en su m&aacute;s textual significado.
    </p><p class="article-text">
        El <em>hombremono&nbsp;</em> olisquear&iacute;a esa abertura, sonreir&iacute;a por primera vez ense&ntilde;ando su diente de oro, la tumbar&iacute;a en el suelo &nbsp;a cuatro patas y sacar&iacute;a de su escondrijo de tela su miembro duro preparado ya para apoderarse de ella. Y, en un momento <em>tarzanesco</em>, golpear&iacute;a su pecho con los dos pu&ntilde;os gritando vilmente al cielo como los jefes de manada.
    </p><p class="article-text">
        Cuando sus pieles lindaban flu&iacute;a una extra&ntilde;a comunicaci&oacute;n... que relataba muerte y vida. Penas y risas. Y esa otra forma de sentir... esa otra forma de quererse en lo imposible y en la distancia. Y al igual que el amor animal pas&oacute; a ser amor humano el d&iacute;a en que a la hembra le dolieron las rodillas al ser penetrada y prob&oacute; a darse la vuelta para mirar a su macho, ella, con un sutil giro, mont&oacute; sobre &eacute;l y bes&oacute; su cuello. Y &eacute;l destens&oacute; aquella rigidez. Y ella sonri&oacute;. Escupi&oacute; en la punta de su pene lasciva y frot&oacute; su cl&iacute;toris con &eacute;l y se embriag&oacute; de dulzura flotando sentimientos de colores en el aire.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Quisiera escuchar la voz del vientoque trae los suspiros que t&uacute; dastus penas son como las m&iacute;ascomo la ole&aacute; del mar.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Y aun no cambiando el gesto, &eacute;l se dej&oacute; hacer... Y ella... se estimul&oacute; delicada, ahora lento, ahora veloz, estrujando cada segundo de placer para no olvidar nunca cada sensaci&oacute;n... contorneando su cintura y entreabriendo sus generosos labios deseosos de besos. Y cuando se sinti&oacute; saciada... revent&oacute; cabalgando sobre &eacute;l&nbsp;apretando sus m&uacute;sculos vaginales con la furia de una potra brav&iacute;a. Grit&oacute; deseos ocultos en su garganta y respir&oacute; de su boca. Dej&oacute; de latir ara&ntilde;ando su vientre y pidi&oacute; al universo que ahora s&iacute; la dejara partir, sabiendo que habiendo experimentado lo m&aacute;ximo del sentir, ya nada m&aacute;s le quedaba por descubrir que pudiera impresionarle en la vida...
    </p><p class="article-text">
        ...Y all&iacute; desfalleci&oacute;, sobre &eacute;l. O as&iacute; ella lo crey&oacute;. Desapareciendo lo negro de su pasado y volviendo a renacer la luz.
    </p><p class="article-text">
        Y con el amanecer, mont&oacute; en la barca recargada de aquella misteriosa alegr&iacute;a con que se impregnaba con aquella fantas&iacute;a... y el aire le trajo aquel susurro proveniente de aquella isla:
    </p><p class="article-text">
        <em>-Usted es un regalo del cielo,&nbsp;es un eternidad metida dentro de una cosa bonita...</em>
    </p><p class="article-text">
        [audiotube url=&ldquo;http://www.youtube.com/watch?v=AkCtiqSV-Kc&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/noche-remare-isla_1_7154329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Mar 2014 03:33:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Y cada noche remaré a tu isla...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Máster en B.P.L.]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/master-b-p-l_1_7154332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La culpa no era de nadie. La culpa era m&iacute;a nada m&aacute;s. Era yo la que proyectaba esa imagen de no necesitar demasiado, de no sentir dolor con nada, de autosuficiencia emocional... Era yo la que permit&iacute;a que me abrieran su coraz&oacute;n, aparentando calma y neutralidad, sabi&eacute;ndome de memoria cada uno de sus miedos, de sus amores, de sus amantes... Era yo. Y en ese puesto me hab&iacute;a acomodado. En otra vida deb&iacute; ser la cortesana amante del Rey y de todos los hombres influyentes de su s&eacute;quito. Esa a la que todos buscaban, esa que ayudaba incluso a tomar decisiones pol&iacute;ticas a aquel &ldquo;comit&eacute; de mantenimiento&rdquo; con el que se prove&iacute;a &nbsp;de sentimientos su coraz&oacute;n... cuyo cuarto ten&iacute;a una cama gigante donde &uacute;nicamente se calentaba la totalidad de la superficie unas horas.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Que me importa que quieras a otra y a m&iacute; me desprecies;no me importa que sola me dejes llorando tu amor.Eres libre de amar en la vida y yo no te culpo,si tu alma no supo querer como te quiero yo...&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; el sexo era un ingrediente m&aacute;s. Comparable con una tarde de sof&aacute; y risas con una amiga, con un encuentro para prestar mi hombro y mi pecho permitiendo que me lloraran penas, con un d&iacute;a de monta&ntilde;a para desfogar... Estrujaba a mis amigos -amante de los comportamientos humanos- de todas las maneras posibles. Cuando ya no me quedaba nada m&aacute;s que descubrir de un colega, follaba con &eacute;l. As&iacute; lo conoc&iacute;a mejor y sab&iacute;a c&oacute;mo se desenvolv&iacute;a tambi&eacute;n en ese campo. Creando un lazo. Y ese era el encanto de la durabilidad de mis amistades.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, cuando quise darme cuenta, me hab&iacute;a convertido en la eterna confidente, la amiga a cualquier hora, la siempre dispuesta para quien me necesitara, la celestina, la comprensiva, la mediadora, la consejera, la oyente en silencio... y la que nunca se atrevi&oacute; a pedir ni se permiti&oacute; descubrir que su coraz&oacute;n tambi&eacute;n ten&iacute;a necesidades.
    </p><p class="article-text">
        Necesidad de amar y ser amada.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo de los fondos fond&iacute;simos, me negaba a admitir que me hab&iacute;a inventado esta titulaci&oacute;n, ese M&aacute;ster en B.P.L. (Braga P'al Lao) por temor a qu&eacute; se yo... Y aunque normalmente lo llevaba bien, cierto es que algunas noches me encabronaba conmigo misma y me juraba no volver a repetir y buscar por una vez algo que me mereciera de verdad. Porque no ten&iacute;a claro si es que ellos eran ego&iacute;stas o yo una <em>cubresentimientos,&nbsp;</em>o una mezcla de los dos ingredientes.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;S&eacute; muy bien que es en vano pedirte&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
         <em>que vuelvas conmigo,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>porque s&eacute; que t&uacute; siempre has mentido fingi&eacute;ndome&nbsp;</em><em>amor&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sin embargo no quiero estorbarte&nbsp;</em> <em>ni da&ntilde;ar tu vida&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>soy sincera y sabr&eacute; perdonarte&nbsp;</em> <em>sin guardar rencor. &ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Y aquella era una de esas noches. Despu&eacute;s de obviar todos sus mensajes de tel&eacute;fono y comprobar que me iba a visitar igualmente, decid&iacute; que me iba a comportar tan fr&iacute;a como me sent&iacute;a e iba a empezar a cerrar frentes y a eliminar la categor&iacute;a de &ldquo;amante&rdquo; &nbsp;a muchos hombres de mi vida, empezando por &eacute;l. Me conoc&iacute;a a la perfecci&oacute;n. Sab&iacute;a que aunque no contestara a sus llamadas ni abriera la puerta, en mi casa &nbsp;siempre hab&iacute;a luz.... y calor.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Traigo cerveza y chuches... &iquest;vemos una peli?</em> - ese era el desembocante. El sof&aacute; y la luz tenue se convert&iacute;an en la excusa perfecta para terminar am&aacute;ndonos.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;y si escuchamos m&uacute;sica y charlamos? &uacute;ltimamente no nos contamos nada...</em> -Me sent&eacute; en una silla.
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a evitar el contacto. Desde que nos conocimos, cada vez que nuestros cuerpos se rozaban saltaban destellos de deseo y la &uacute;nica forma que se me ocurr&iacute;a de frenarlo era evitar zonas de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Vente aqu&iacute; conmigo, &iquest;s&iacute;?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Hoy no... &nbsp;Bueno, necesito estar un tiempo sin alimentarme de estos encuentros. Ya lo hemos hablado otras veces y creo que hoy es el d&iacute;a de parar... &nbsp;Me siento en el sill&oacute;n, pero porque voy a poner otra canci&oacute;n, &iquest;vale?</em>&nbsp;-se puso serio al escucharme... y con cara de perrito abandonado susurr&oacute;....
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;As&iacute;, sin m&aacute;s, sin una despedida?-</em> estaba convencido de que hablaba por impulso, como miles de veces, y que se me pasar&iacute;a en cuanto foll&aacute;semos.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Mejor que no, que me conozco... y adem&aacute;s, no tengo ganas, en serio... &nbsp;No te culpo a ti. Ni a nadie.... Pero estoy tremendamente cansada. Cansada de ser como soy, la mendiga de los ratitos libres de los dem&aacute;s.</em> -&eacute;l, que conoc&iacute;a cada una de mis historias de amor, baj&oacute; la mirada y me dio la mano...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Sabes que a m&iacute; me puedes llamar cuando quieras...</em> -me apart&eacute; y solt&eacute; su mano.
    </p><p class="article-text">
        Se me pusieron los ojos de Heidi, algo que odiaba porque el llanto me impide hablar...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Nunca s&eacute; si ser&aacute; buen momento, ni el tuyo ni el de nadie... Nunca s&eacute; si molestar&eacute;. Hasta nuestras conversaciones son una loter&iacute;a; nunca s&eacute; si profundizar en un tema porque la charla puede acabar en cualquier instante. En cuanto algo m&aacute;s importante de &ldquo;sus vidas de verdad&rdquo; ocurra. &nbsp;O m&aacute;s cotidiano. &nbsp;Y puede retomarse en un rato... en una semana... o nunca. La disponibilidad absoluta que yo regalo nunca existir&aacute; en ellos. Nunca me permito pedir. Nunca. Porque ellos nunca sabr&aacute;n lo que necesito... &iquest;Y al final c&oacute;mo me veo? Sola. Porque quiero, porque no hay m&aacute;s remedio, porque yo me lo busco, por lo que me quieras contar....pero sola. &nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Me ech&oacute; la cabeza en su pecho...
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;No creas que siento despecho&nbsp;</em> <em>de ver que te alejas,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>si me dejas por un nuevo amor,&nbsp;</em> <em>te dejo tambi&eacute;n&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>por que al fin con el tiempo</em> <em>el olvido curar&aacute; mis penas.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sigue feliz tu camino&nbsp;</em> <em>y que te vaya bien. &ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Mientras me acariciaba el pelo pensaba en mi estupidez...
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que viv&iacute; una relaci&oacute;n de &eacute;stas, me consol&eacute; con el karma. Que hab&iacute;amos sido importantes el uno para el otro en una vida pasada. No estar&iacute;amos juntos en la presente, pero nos amar&iacute;amos siempre.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llevaba diez &nbsp;historias semejantes, comprend&iacute;a que ni karma ni hostias. &nbsp;Que la limitaci&oacute;n me la pon&iacute;a yo.
    </p><p class="article-text">
        Ser<em>&nbsp; </em>siempre<em> la otra.</em>
    </p><p class="article-text">
        Mi funci&oacute;n ven&iacute;a a ser colaborar en arreglar sus matrimonios, ense&ntilde;ar a cuidar a sus novias, a desengancharse de sus torturas, a volver con sus vidas, a hacerles ver que yo me alimentaba de la nada, que me daba igual... &nbsp; Por lo que&nbsp;yo, tonta de m&iacute;, colaboraba en que se alejaran. Era yo...
    </p><p class="article-text">
        No sab&iacute;a el motivo pero estaba rodeada de hombres con tara que me adoraban, pero desde el calor de sus casas, a escondidas. &iquest;Y mi llanto? Mis l&aacute;grimas quedaban para m&iacute; nada m&aacute;s y, si ten&iacute;an un hueco, para derram&aacute;rselas en el pecho en nuestras noches secretas de pasi&oacute;n asalvajada.
    </p><p class="article-text">
        Mientras ellos cumpl&iacute;an sus fantas&iacute;as conmigo, yo me recargaba de cari&ntilde;o... me era m&aacute;s f&aacute;cil en la cama, no pod&iacute;a remediarlo. &nbsp;Ah&iacute; no ten&iacute;a que hablar, porque hay sentires imposibles de traducir en letras, pues antes de salir por la garganta, a su paso por el coraz&oacute;n, dejan all&iacute; un cachito.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; cubr&iacute;an las carencias de sus vidas con tan poca inteligencia emocional que ni percib&iacute;an que yo no les daba nada, que tan s&oacute;lo necesitaba que me quisieran un poquito. Me resist&iacute; haciendo esfuerzos sobrehumanos...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Venga... </em>&nbsp;-su mano afloj&oacute; la presi&oacute;n y bajaba por mi cintura con la suavidad de una pluma sobre mi ropa. Las sent&iacute;a directas en la piel. Cerr&eacute; los ojos y record&eacute; cu&aacute;ntas veces me saqu&eacute; una bota, me quit&eacute; medio vaquero y foll&eacute; con &eacute;l en su coche camino de...
    </p><p class="article-text">
        Miles de caminos. Bajo el foco del sol o cobijados por la luna. Sin miedo a ser vistos, sin temor a nada ni a nadie, invencibles, guarecidos en el soportal que inventaban nuestros p&aacute;rpados.
    </p><p class="article-text">
        Mientras sus dedos me hac&iacute;an un B.P.L. &nbsp;record&eacute;... Record&eacute;...
    </p><p class="article-text">
        ...cu&aacute;ntas veces me las retir&eacute; desde la distancia, regalando mi amor a hombros que nunca sujet&eacute; con el deseo que transforma las u&ntilde;as en garras, donde no existe espacio para el dolor. Cuando mis manos eran sus manos. Cuando guardaba absoluto celibato al tacto real, en una interminable espera que se qued&oacute; en eso, en interminable... dej&aacute;ndome a la altura de una pel&iacute;cula porno que finaliza justo cuando el kleenex seca las manos.
    </p><p class="article-text">
        Su toque c&aacute;lido surcaba mi monta&ntilde;ita y mi mente surcaba mis recuerdos. Y en ellos flotando la esencia de quien me acarici&oacute; as&iacute;, de quien dese&eacute; que me acariciara hasta conseguirlo y hasta de qui&eacute;n nunca me acarici&oacute;. Bes&eacute; a los dos primeros en la frente y al &uacute;ltimo le <em>choqu&eacute; esos cinco. </em>Sin querer, estaba poniendo fin a tanto tormento.
    </p><p class="article-text">
        Cuando me cogi&oacute; en brazos en direcci&oacute;n a la cama evoqu&eacute; recuerdos de amantes que cegados por el deseo y las prisas me estamparon sin querer la cabeza en el marco de la puerta, amantes que me dejaron caminar sola, amantes que tiraron de mi mano...y amantes que, aun sinti&eacute;ndolos bien dentro, nunca cruzaron aquel umbral.
    </p><p class="article-text">
        Amantes que me desprendieron dulcemente de mi ropa, amantes que me la arrancaron salvajes... amantes por los que no habr&iacute;a dejado ni un pedazo de tela en mi cuerpo. Ni un cachito.
    </p><p class="article-text">
        Amantes con los que foll&eacute; como un animal, amantes a los que atrap&oacute; Morfeo en el intento, amantes a los que dorm&iacute; a conciencia en un descuido con un <em>ea, ea... </em>amantes&nbsp;que no fueron capaces, y los que tuvieron miedo. Los que lloraron conmigo, los que casi mueren de risa. Los que me quisieron de verdad, los que hubieran querido m&aacute;s y hasta por los que hubiera dado la vida porque me quisieran un ratito na m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los suaves, los huesudos, los gorditos, los peludos... y los que me resign&eacute; a so&ntilde;ar porque estaban hechos de tronco de olivo seco. Los que me colmaron a caricias, los que me permitieron lamer sus hombros, los que me abrazaron hasta asfixiarme, los que me escucharon, los que me aburrieron, los que me dejaron sin aliento, los que se refirieron a m&iacute; como <em>suya</em>, los que me consolaron y me dejaron respirar de su pecho cuando ya no me quedaba m&aacute;s aire, y hasta los que no permitieron un solo beso. Ni uno.
    </p><p class="article-text">
        Su cuerpo era el instrumento... el que me acercaba a todos esos hombres por los que sent&iacute; la conjugaci&oacute;n al completo del verbo AMAR, o alguno de sus tiempos.
    </p><p class="article-text">
        Se escabull&oacute; por entre las s&aacute;banas, bajando por entre mis piernas y cerr&eacute; los ojos reviviendo a quien succionaba mi sexo con brutalidad, al que me lam&iacute;a de lado a lado, al que recorr&iacute;a mi cl&iacute;toris con la punta de la lengua, al que la met&iacute;a violento en mi vagina, al que me sujetaba tan fuerte los muslos que me dejaba cardenales, al que me hac&iacute;a sufrir jugueteando por los alrededores, al que agarr&eacute; de los pelos para separarlo porque cre&iacute;a que se me iba a parar el coraz&oacute;n, al que fue un caballero y me permiti&oacute; correrme primero, al que nunca se arrodill&oacute; ante m&iacute;, pero me regal&oacute; una caricia liviana en un tobillo...
    </p><p class="article-text">
        Sali&oacute; de entre las profundidades, dispuesto a penetrarme... y de nuevo los fantasmas de amantes que me la met&iacute;an tan profunda que pensaba que se me iba a salir por la boca, a quienes me provocaron no dejar de estrujarme&nbsp;el vientre de gusto, &nbsp;a quienes me hicieron contener la respiraci&oacute;n m&aacute;s tiempo del que soy capaz de estar bajo agua ...y sin ahogarme, a quienes me apartaban con delicadeza el pelo de la cara para verme chillar de puro gozo, a quienes me besaron sin ser correspondidos porque, sencillamente, yo no controlaba ya mis gestos, a quieren me hicieron sonrojar cuando se me derram&oacute; la saliva en su cara, y me permitieron ara&ntilde;ar sus costillas... y hasta a quienes me dieron un giro inesperado y me penetraron desde atr&aacute;s mordi&eacute;ndome la nuca hasta dolerme.
    </p><p class="article-text">
        Quise cabalgar arriba cuando sent&iacute; aquel nudo en la garganta... El cl&iacute;max se avecinaba y las emociones iban a brotar de un momento a otro por mis ojos. Todas a la vez. Y ah&iacute; su torso se convirti&oacute; en el cuenco donde vaciar mi pena... Porque ya no hab&iacute;a diferencias. En eso siempre eleg&iacute; bien. Record&eacute; el pecho fuerte, el cubierto de vello, el liso, el duro, el blando, el ancho, el de cuarta y media... Pecho que se hac&iacute;a c&oacute;ncavo cuando estaba a punto de correrme, preparado para recoger mis sentimientos callados, &nbsp;donde derram&eacute; tantas l&aacute;grimas de placer... para luego acurrucarme suspirando hasta recomponerme. Sin decir nada otra vez.
    </p><p class="article-text">
        Pecho del que me estaba despidiendo, cansada de traducir mis palabras en llanto y permitiendo siempre que quedaran all&iacute;...hasta evaporarse.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Que te vaya bien.... Que te vaya bien... Que te vaya bien... &rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em> [audiotube url=&ldquo;http://www. youtube. com/watch?v=6BHnUqHVDo8&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/master-b-p-l_1_7154332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Feb 2014 05:04:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Máster en B.P.L.]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En otra vida quizás...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/vida_1_7154330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &nbsp;
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        -<em>Por tremenda consideraci&oacute;n que confieso tenerle... s&oacute;lo le pido que me deje amarle &nbsp;esta noche desde &nbsp;el aire y la distancia sin que huya de m&iacute;...&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        ...Y el caballero elegante sonri&oacute;. Y ella percibi&oacute; el brillo m&aacute;gico de su mirada a trav&eacute;s de los cristales de aquellas gafas de sol que nunca se quitaba. Y de aquella dentadura de dibujos animados.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a frente a s&iacute; a una bella mujer tiritando en la ba&ntilde;era, rebozada en lencer&iacute;a fina y, aunque pensaba que tambi&eacute;n un se&ntilde;or con su edad &nbsp;y herido de bala ten&iacute;a derecho a morir con una preciosidad joven entre sus piernas, la lealtad profunda hacia su hogar, la suya, que era la verdaderamente importante, le imped&iacute;a sentir algo que no fuese et&eacute;reo. Camin&oacute; hacia atr&aacute;s hasta salir de aquella estancia, dejando la puerta abierta y acomod&aacute;ndose en una silla bajo el marco de madera &nbsp;desde el cual ten&iacute;a un campo de visi&oacute;n que parec&iacute;a escogido por el ojo de un director de cine.
    </p><p class="article-text">
        Ella tampoco hubiera sido capaz de tocar su cuerpo. &nbsp;Era tal su admiraci&oacute;n y respeto por aquel var&oacute;n enchaquetado que ni pod&iacute;a tutearle. Y aunque deseaba con todas sus fuerzas que el baile de sus caderas danzara al ritmo del d&eacute;bil retal de coraz&oacute;n escondido en aquel hombre, &nbsp;se hubiera ahorcado con su sonda si al finalizar el baile &nbsp;sus v&iacute;sceras hubieran dejado de bombear al caer rendida doblando su espalda hacia atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera pod&iacute;a cont&aacute;rselo a nadie. Porque nadie entender&iacute;a aquel querer repentino.
    </p><p class="article-text">
        Hubiera amado a ese tipo con cualquier edad. Un alma sabia viv&iacute;a dentro de ese cuerpo desde su nacimiento y ella lo sab&iacute;a. El envase era lo de menos. Invisible. &nbsp;Ella amaba al alma.
    </p><p class="article-text">
        Se coloc&oacute; bajo la ducha esperando calmar tanto alcohol en su sangre y cerr&oacute; los ojos. El an&iacute;s nunca fue buen compa&ntilde;ero, pero para ella era agradable aquel efecto como de alucin&oacute;geno. Le hac&iacute;a perder la verg&uuml;enza y, en ese caso, hasta olvidar que llevaba a&uacute;n las braguitas y las medias puestas.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;No puedo creer que es verdad</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que tanta felicidad</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>haya llegado hasta a m&iacute;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y simplemente aprend&iacute;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que el cielo siento alcanzar</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>pensando que voy a amar</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>por eso no puedo as&iacute;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>quitar mis ojos de ti...&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        ...Ella tarareaba una canci&oacute;n ajena a su mirada.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Le agradezco que haya sabido torearme con tanto cari&ntilde;o y sin hacerme sentir mal. Menuda noche que le he dado... Como ve usted, igual que me emborracho, me desemborracho...</em> -gritaba desde la ba&ntilde;era intuyendo lejan&iacute;a -<em>si no llega aparecer no habr&iacute;a podido llegar nunca...</em>- Aquel agua hirviendo comenzaba a sonrosar su cuerpo desnudo del que sal&iacute;a tanto vapor que &eacute;l sinti&oacute; un impulso por desprenderse de sus lentes empa&ntilde;adas. Pero no... &nbsp;eso le convertir&iacute;a en vulnerable y no quer&iacute;a provocar malentendidos.
    </p><p class="article-text">
        Estaba acostumbrado a frenar sus impulsos. &nbsp;Era un mecanismo de defensa que la vida hab&iacute;a tallado en &eacute;l. Tres veces sinti&oacute; ahogarse. Tres veces sinti&oacute; no poder escapar.&nbsp;Tres veces entreg&oacute; tanto amor, de manera tan salvaje y con tan tremenda devoci&oacute;n, que su coraz&oacute;n extenuado dej&oacute; de regar. &ldquo;El coraz&oacute;n es la bomba y la sangre es la alegr&iacute;a&rdquo;. Y la ausencia de alegr&iacute;a sec&oacute; sus entra&ntilde;as por tres veces.
    </p><p class="article-text">
        -<em>A m&iacute; la vida me la chufla, &iquest;sabe usted?. Se me est&aacute; haciendo largu&iacute;sima. No quisiera asustarle, pero es as&iacute;. &nbsp;Y cuando bebo la entretengo. De hecho, en cuanto tenga la seguridad de que hay fiesta al otro lado, pegar&eacute; el salto...&nbsp; pero no consigo recibir ninguna pista... Cuando escucho un ruido miro hacia el techo y grito a mis colegas que volaron: &ldquo;si eres t&uacute; haz otro ruido igual&rdquo;...pero nada... no hay se&ntilde;al... -&nbsp;</em>charlaba como una cotorra a un volumen que denotaba no calcular la distancia a la que aquel caballero se encontraba. Y re&iacute;a entremedias, a&uacute;n chispada, &nbsp;para restar importancia a sus palabras.
    </p><p class="article-text">
        <em>-A lo mejor les es muy complicado volver... o s&oacute;lo les dejan hacer una llamada desde all&aacute;, como en el trullo...-</em>ella sonri&oacute; y se le llen&oacute; la boca de jab&oacute;n. &nbsp;Le fascinaba escuchar c&oacute;mo traduc&iacute;a las cosas.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Le parezco a usted una majareta?- </em>cort&oacute; el agua, cruz&oacute; los dedos y dese&oacute; con todas sus fuerzas que su respuesta la hiciera feliz.
    </p><p class="article-text">
        -<em>S&oacute;lo le digo que usted es as&iacute; y as&iacute; es bella- </em>ella sinti&oacute; alegr&iacute;a y la primera l&aacute;grima de la noche brot&oacute; de su ojo izquierdo, el de las emociones...
    </p><p class="article-text">
        Se asom&oacute; por la mampara de la ba&ntilde;era y, al verlo tan cerca, templ&oacute; su voz...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Nada m&aacute;s quer&iacute;a que supiera...que no he podido evitar decirle todo lo que le he dicho esta noche... que es mi desapego a la vida quien me hace decir todo lo que siento cuando lo siento, sin importarme recibir algo a cambio. S&eacute; todo sobre usted. Todo lo que necesito saber para darme cuenta que no deber&iacute;a... pero es que... no s&eacute; controlar ahora mismo mis impulsos... -</em>se ech&oacute; gran chorre&oacute;n de gel en su mano sin dejar de observarlo. F&iacute;jamente. Sin poder dejar de observarlo....
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;...T&uacute; tienes que perdonar</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> mi insolencia al mirar</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> toda mi culpa no es</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> me he enamorado esta vez</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> dif&iacute;cil es insistir</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> sin ti no puedo vivir</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> por eso no puedo as&iacute;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> quitar mis ojos de ti... &ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Por m&iacute; no se preocupe. Admiro a las mujeres libres; librepensantes, libreactuantes...-Yo me qued&eacute; en an&iacute;s-actuante... - </em>
    </p><p class="article-text">
        ahora fue &eacute;l quien sonri&oacute;... y el reflejo luminoso de sus dientes se fundi&oacute; con las estrellitas de colores de Candy-Candy-feliz que brotaron de la ba&ntilde;era como fuegos artificiales.
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;a comprender c&oacute;mo la presencia de aquel hombre al que sab&iacute;a no iba nunca a poseer le turbaba tanto los sentidos. &nbsp;Su mano hab&iacute;a dejado de enjabonar su vientre &nbsp;para acariciarse por tan s&oacute;lo tenerlo enfrente. Algo en &eacute;l hab&iacute;a borrado de un soplido su educaci&oacute;n, su compostura... Y aunque en ning&uacute;n momento aliment&oacute; la posibilidad, en un acto de cari&ntilde;o y generosidad le estaba permitiendo sacar a la alba&ntilde;ila que llevaba dentro sin incomodarla. Porque &eacute;l ya sinti&oacute; por tres veces el ser vulnerable y el miedo a abrirse a lo que amaba. Tres veces se olvid&oacute; de s&iacute; mismo colocando en el plano m&aacute;s importante a los dem&aacute;s... que tres veces se ahog&oacute; y crey&oacute; no poder salir.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Anoche quer&iacute;a morir, hoy ya no... -</em>susurr&oacute; &nbsp;mientras abr&iacute;a sus braguitas y se echaba agua con la alcachofa de la ducha. Agua para apagar el fuego que.... bufff... &nbsp;le quemaba... Ya no sonre&iacute;a... ahora temblaba... El caballero elegante hab&iacute;a desaparecido. El filtro de su confusi&oacute;n nada m&aacute;s que percib&iacute;a al bruto, al macho, &nbsp;al neardenthal... Esa ceja ancha, esa melena, esas manos, ese cuerpo... Su nariz respiraba sexo, gru&ntilde;idos, tirones de pelo...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Cualquiera lo dir&iacute;a... es usted un tiovivo de colores y de vida... aunque yo s&eacute; lo que es eso y la comprendo. Siempre buscando...</em>
    </p><p class="article-text">
        El chorrito de agua no calm&oacute; su deseo, m&aacute;s bien lo aviv&oacute;... No necesitaba follar con &eacute;l f&iacute;sicamente. Su voz era el ingrediente. Su estampa. Su existencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Siga hablando, por favor... cierre los ojos, tape sus o&iacute;dos, pero no deje de hablarme...</em>
    </p><p class="article-text">
        Y a la misma vez que &eacute;l colocaba las palmas de sus manos a ambos lados de su cabeza, ella se quit&oacute; las bragas y se coloc&oacute; en cuclillas en la ba&ntilde;era con las piernas abiertas, sin perderle ni un segundo de vista esa cara preciosa, &nbsp;dirigiendo aquel surtidor hacia su sexo...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Pas&eacute; muchos a&ntilde;os como usted, mat&aacute;ndome a pellizquitos... y cuando estaba a puntito de morirme, me rend&iacute;.. &nbsp;Y entonces me curaron el coraz&oacute;n. Cuando suene el timbre del fin del recreo, no tendr&eacute; miedo porque habr&eacute; disfrutado como un ni&ntilde;o en el patio. Pero, mientras me llega la hora, &nbsp;na m&aacute;s que le pido a la vida que me deje disfrutar de los momentos de magia...</em>
    </p><p class="article-text">
        Ella levant&oacute; sus labios con dos dedos cimbreando sus caderas para controlar su placer. Estaba odiosamente excitada y comenz&oacute; a jadear despacito, al comp&aacute;s de su respiraci&oacute;n. No quer&iacute;a dejar de mirar a aquel hombre bello, pero sus p&aacute;rpados ya ten&iacute;an la vida propia con la que te que dota el gozo. Quiz&aacute;s nunca m&aacute;s se cruzaran en esta vida. Y con certeza sab&iacute;a que sus labios jam&aacute;s besar&iacute;an su nuca mientras la agarraba desde atr&aacute;s, ni se frotar&iacute;an por su cuello comi&eacute;ndosela a bocaitos... &nbsp;y a besos... Ni &nbsp;sus manos &nbsp;fuertes acariciar&iacute;an su vientre con ternura, introduci&eacute;ndose por entre sus piernas, ni tendr&iacute;a un escalofr&iacute;o al percibir sus dedos adentrarse en su vagina... aaaahh... &nbsp;aunque na m&aacute;s que imaginarlo sintiera aquella muerte ansiada... y mucha rabia...
    </p><p class="article-text">
        <em>- Gu&aacute;rdeme un huequito en lo que le queda de coraz&oacute;n... un huequito aparte ... un huequito &nbsp;imperecedero para reconocerme en otra vida... - </em>hablaba exhausta por tener todos sus sentidos y su sangre concentrados entre los muslos. Solt&oacute; la ducha... con una mano se estimulaba el cl&iacute;toris y dos dedos de la otra se adentraron en el interior de su cuerpo con el ansia de que fueran los de &eacute;l... - <em>y perd&oacute;neme... porque no puedo evitarlo... no he podido controlarme... no he querido.... no s&eacute;... aaaahhhh.... - </em>la puerta hacia el orgasmo acababa de abrirse... Sus l&aacute;grimas de gusto se mezclaban con las de emoci&oacute;n y sentimiento... Cerr&oacute; los ojos e inclin&oacute; la cabeza sin poder cerrar la boca... Dej&oacute; de respirar para sentir m&aacute;s y m&aacute;s &nbsp;y not&oacute; c&oacute;mo una cuarta parte de su coraz&oacute;n se arrancaba de su pecho yendo a encajarse en el poquitito que le quedaba a &eacute;l... para siempre...
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Te quiero muchoy bien compr&eacute;ndelo, te quiero muchocon toda intensidad, te necesitote digo la verdad......Que yo te quiero muchoy pido sin cesar que no me dejeshoy que ya te encontr&eacute;pues quiero amarte, siempre, quiero amarte...&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Y en la silla, una nota con una caligraf&iacute;a perfecta:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>No&nbsp;pierda nunca ese desparpajo. Las caramazap&aacute;n no las quiero ni en los pret&eacute;ritos perfectos. Siga usted igual de guapa y corralera, que eso es un don. Y &nbsp;por favor, qu&iacute;tese &nbsp;ese pellizco del alma. &rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        [audiotube url=&ldquo;http://www.youtube.com/watch?v=gBlVGbc55vA&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/vida_1_7154330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jan 2014 04:59:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[En otra vida quizás...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Don't believe a word...en semejante postura.]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/don-t-believe-word-semejante-postura_1_7154333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em><strong>"Don't believe a word</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong> for words are so easily spoken</strong><em>for words are so easily spoken</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong> and your heart is just like that promise</strong><em>and your heart is just like that promise</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong> made to be broken...&ldquo;</strong><em>made to be broken...&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Estaba dispuesta a volver a pasar por todo ese dolor.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento me importaba un pito el ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Mi coraz&oacute;n puede que estuviera mal pegado, en carne viva, cosido, remendado con pedazos de otros hombres... pero estaba entero. Y para volver a compartir una noche con alguien como &eacute;l necesitaba tenerlo completo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hubiera podido pensar tiempo atr&aacute;s, se acababa de tornar efervescente al encontrarnos ...mientras nos abraz&aacute;bamos con todas nuestras fuerzas. &nbsp;En cada pompita que explotaba, una sensaci&oacute;n desaparec&iacute;a de mis v&iacute;sceras. &nbsp;Y as&iacute;, burbuja a burbuja, volaron <em>Dolor, Abandono, Desilusi&oacute;n, Locura, Cobard&iacute;a, Traici&oacute;n, Rechazo, &nbsp;Mentira, Tristeza, Olvido</em>... y el l&iacute;quido de mi interior se volvi&oacute; reposado.
    </p><p class="article-text">
        Los silencios siempre fueron su arma. &nbsp;Las palabras siempre fueron mi debilidad. &nbsp;Y mi manera de interpretar el misterio de sus miradas y caricias iban a ser de nuevo mi muerte, sometida &nbsp;a su presencia en lo m&aacute;s profundo de mi alma.
    </p><p class="article-text">
        Nunca pondr&iacute;a una mano en el fuego por afirmar si alguna vez le eric&eacute; el vello como &eacute;l a m&iacute;. La misma facilidad ten&iacute;a para hacerme sentir amada como para que aflorara en m&iacute; la m&aacute;s infinita de las inseguridades. A ratos me dejaba actuar&nbsp;jugando a mi juego, como en segundos enmudec&iacute;a y mis rodillas ped&iacute;an clavarse a sus pies para rogar un poquito de cari&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La noche hab&iacute;a sido larga, divertida y repleta de sensaciones... embriagados por el reencuentro y tambi&eacute;n por el alcohol. Con sus monodosis de amor que tanto me conformaban.
    </p><p class="article-text">
        -<em>&iquest;Cuanto tiempo falta para llegar?</em>- le pregunt&eacute; al taxista.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Unos diez minutos o as&iacute;...</em>
    </p><p class="article-text">
        &Iacute;bamos en distintas direcciones... Me puse frente a &eacute;l y sonre&iacute; dici&eacute;ndole en el o&iacute;do muy bajito...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Tenemos diez minutos para despedirnos. As&iacute; que qui&eacute;reme, anda... &nbsp;Abr&aacute;zame y b&eacute;same como si me amaras de verdad, que ya no sabemos cu&aacute;ndo volveremos a vernos, s&iacute;? porfi porfi porfi... - </em>mi gestito de puchero se ilumin&oacute; con su mirada de <em>&ldquo;al ataqueRRR&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Saborear esa boca a la que tanto costaba abrirse &nbsp;a mis labios me deshizo el alma, pero sentir por fin sus manos en mi cintura me rompi&oacute; en pedazos. Su manos moverse, acariciarme, calentitas, demasiado calentitas...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Buffff... no puede ser... &nbsp;no me hagas &eacute;sto. No puedo irme mala mal&iacute;sima ahora que nos vamos...-&nbsp;</em>le hablaba directamente dentro de la boca, para que me escuchara con la garganta. &nbsp;Pero sus manos viajaban por mi cuerpo transformadas en un &aacute;cido que disolv&iacute;a todo intento de disimular mi amor. Y mi amor no pod&iacute;a salir a la superficie porque pose&iacute;a la llave que abr&iacute;a la puerta de su &eacute;xodo...
    </p><p class="article-text">
        ...Sus manos. Daba igual si livianamente se aproximaban a una rodilla o a un codo... me encend&iacute;an &nbsp;igualmente llen&aacute;ndome de deseos reprimidos.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Qu&eacute; suavita est&aacute;s...-</em>percib&iacute;a sus huellas dactilares por entre los rotos de mis vaqueros.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Ehmmm... pues no iba preparada aunque... uhmmmm...&nbsp;</em>- no pod&iacute;a soportar ese tacto, deb&iacute;a aparentar ser una loba ansiosa, nada m&aacute;s- <em>...por aqu&iacute; estoy a&uacute;n m&aacute;s suave</em>- y le introduje sus dedos por arriba de mis bragas...
    </p><p class="article-text">
        <em> Bufffffffff...</em>
    </p><p class="article-text">
        Los diez minutos &nbsp;de camino me duraron como para ser multados por exceso de velocidad, muy a mi pesar. Abr&iacute; la puerta y sal&iacute; simulando mirar hacia arriba para ver el sol, intentando que mis l&aacute;grimas se reabsorbieran <em>pa'dentro</em> hasta nueva orden, o hasta que no hubiera m&aacute;s remedio... cuando escuch&eacute; aquel &nbsp;<em>ains&nbsp;gordita...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"Don't believe a word</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>'cause words can tell lies</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>and lies are no comfort</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> when there's tears in your eyes..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Me d&iacute; la vuelta y abr&iacute; su puerta. Me abalanc&eacute; sobre &eacute;l...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Joooo... venga yaaaa... yo quiero contigooo...- </em>acoso insistente el m&iacute;o, involuntario, fruto de lo que me provocaba, del que siempre me acababa lamentando.&nbsp;Si bien es cierto que a esas horas &nbsp;ya se le trababan algunas palabras y mi grado de borrachera no se quedaba corto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        [...]
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s esa fue la clave para &eacute;l dejarse llevar por el desaf&iacute;o del juego y yo fingir deseo de sexo sucio bien entretejido con mis sentimientos para que se confundiesen. Total, todo lo avanzado meses atr&aacute;s lo hab&iacute;a borrado aquella noche. Me era indiferente sufrir luego en casa por su ausencia que por no sentirme correspondida, que por sus silencios, que por mi eterna derrota, que por seguir en mi empe&ntilde;o. Iban a ser l&aacute;grimas finalmente, pero al menos perdurar&iacute;a en mi recuerdo vivir esa noche entera.
    </p><p class="article-text">
        No me iba a permitir llorar. &nbsp;Hoy no. Ni amar de forma transparente.
    </p><p class="article-text">
        Tan s&oacute;lo placer brutal; &nbsp;supuestamente improvisado pero cuidadosamente preparado.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Que por qu&eacute; intu&iacute;a todo eso? Porque mis ojos estaban cubiertos por algo similar a un pa&ntilde;uelo mientras &eacute;l me desvest&iacute;a coloc&aacute;ndome una ropa que no era la m&iacute;a. Algo apretado y<em> megaestreeecho</em>.
    </p><p class="article-text">
        Me sent&oacute; en una silla.
    </p><p class="article-text">
        Se coloc&oacute; frente a m&iacute; y pude advertir el cuero de sus pantalones frotarse contra mi pecho. Descubr&iacute; c&oacute;mo el sentido del tacto se concentraba en mis pezones desde los cuales not&eacute; c&oacute;mo se incrementaba el tama&ntilde;o de su paquete en tan solo dos pasadas. El hecho de tener la vista tapada me instigaba a comportarme de manera compulsiva, &nbsp;acercando mi boca hacia su bragueta, &nbsp;mordisqueando tentadora aquello que &nbsp;en breve ser&iacute;a m&iacute;o, &nbsp;sin ninguna prisa por retirar el envoltorio. Escucharle respirar tan agitado me abri&oacute; la v&aacute;lvula de la lubricaci&oacute;n. Saberlo deseoso de que se la chupara me hac&iacute;a sentir necesaria, lo que la enamorada de mi interior precisaba para saberse viva.
    </p><p class="article-text">
        Comenc&eacute; a segregar tanta saliva que tem&iacute; ahogarme. Refren&eacute; mis ganas un poquitito m&aacute;s. Su excitaci&oacute;n escandalosa al sentir mis dientes por encima de sus pantalones avivaba multiplicado por mil la m&iacute;a. En la &uacute;ltima lamida de abajo arriba me top&eacute; con la punta de su polla que asomaba ya por arribita pidiendo auxilio. Tan viscosa, que ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de querer atrapar un pez ba&ntilde;ada en Nivea. &nbsp;Me arranqu&eacute; la venda de los ojos. Quer&iacute;a verle la cara mientras recorr&iacute;a con mi lengua cada rinc&oacute;n de su pene. No necesit&eacute; usar las manos, que utilic&eacute; para agarrar ese culo de morirse hasta pegar su cuerpo a mi boca marcando mi propio ritmo. &nbsp;Y en su rostro, esa cara seria empapelada en despistes que te da el placer, &nbsp;desencaden&oacute; en m&iacute; tal ardor...que tuve que soltar una mano para masturbarme yo tambi&eacute;n con avidez.
    </p><p class="article-text">
        A &eacute;l le debi&oacute; poner descubrirme d&aacute;ndome regustito...tanto, que not&eacute; ya su leche a las puertas de mezclarse con mi saliva. Pero &eacute;sta vez no quiso correrse en mi boca, quiz&aacute;s record&oacute; aquella vez en que, despu&eacute;s de hacerlo, deposit&eacute; todo el contenido en su ombligo con mi&nbsp;<em>gu&aacute;rdame &eacute;sto un segun, </em>y dispar&oacute; directo a mi cuello a la vez que yo explosionaba en chillidos y me derrumbaba hacia atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Se arrodill&oacute; frente a m&iacute; y me abraz&oacute; con solidez. Nos estrujamos sin movernos. Hasta que nuestros o&iacute;dos no escucharon las mutuas respiraciones volver al sosiego, la presi&oacute;n no ces&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Me retir&oacute; el pelo de la cara, y me bes&oacute;... Miles de besos. La ternura llegaba ...y mis <em>tequieros </em>contenidos despertaban en respuesta a sus mimos... y fue entonces cuando record&eacute; el momento cambio de ropa que con la emoci&oacute;n hab&iacute;a pasado a segundo plano. Me mir&eacute;. No estaba claro si era una camiseta ce&ntilde;ida o qu&eacute;, pues estaba subida hasta mi ombligo. Al coloc&aacute;rmelo bien descubr&iacute; una especie de vestido pegadito y megael&aacute;stico, de esos de cantante de orquesta de pachanga, con el corto preciso para poder manipularme. Uno de esos modelitos que jam&aacute;s me hubiera puesto, pero que a ojos de &eacute;l me hac&iacute;a sentir tremendamente sexy. Si era su fantas&iacute;a, &eacute;l era la m&iacute;a. Y ver c&oacute;mo me miraba los muslos, c&oacute;mo entremet&iacute;a sus dedos por la blonda de mis medias de red agarrando mis ligueros <em>que nunca falten,&nbsp;</em>c&oacute;mo se asomaba al filo de ese vestido <em>totero </em>que apenas me cubr&iacute;a...
    </p><p class="article-text">
        Amaba a ese hombre con todas mis fuerzas y si hab&iacute;a que vestirse de Az&uacute;car Moreno en Eurovisi&oacute;n para dar rienda suelta a sus oscuros deseos, pues me vest&iacute;a y si era preciso le cantaba su poquito de <em>debajodelolivo</em>.
    </p><p class="article-text">
        No necesit&oacute; ejercer demasiada fuerza en mis rodillas para que se destapara el punto m&aacute;s caliente &nbsp;de mi cuerpo. Con la palma de su mano abarc&oacute; mi sexo despacito. Y all&iacute; se qued&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sus ojos se abrieron mil&eacute;simas de segundo...aunque no llevar bragas fue motivo de peso en sus p&aacute;rpados y exhalaci&oacute;n lenta... Abri&oacute; con fuerza mis muslos y meti&oacute; all&iacute; su cabeza. &nbsp;Pas&oacute; su lengua de abajo arriba. &nbsp;Miro hacia arriba y con cara de <em>nopuedo</em> sonre&iacute;... Dos veces. &nbsp;Ufff... uffff... ufff.... El chocho se me inflam&oacute; en menos uno.
    </p><p class="article-text">
        Lami&oacute; mis labios, mi cl&iacute;toris, mis labios, mi cl&iacute;toris... Me agarr&eacute; a ambos lados del asiento y me dej&eacute; caer hacia atr&aacute;s... Mmmmmmmmm... socorro... qu&eacute; gustazo... Me agarr&eacute; el vientre, levant&eacute; mi vestido y me acarici&eacute; el pecho... ten&iacute;a los pezones reventones. Notaba cada una de las papilas gustativas de su lengua gordita y c&aacute;lida arrastrarse y rebuscar por entre los escondrijos de mi entrepierna. Mi respiraci&oacute;n desaparec&iacute;a por segundos alternando <em>modo muerte</em>&nbsp;con <em>modo hiperventilaci&oacute;n</em>. Ya no ten&iacute;a fuerzas ni para mantenerme sentada.
    </p><p class="article-text">
        Me agarr&oacute; entre sus brazos, me llev&oacute; a su habitaci&oacute;n y me tumb&oacute; en la cama... Sus dientes de abajo y sus labios surcaban ahora mi cuerpo, mis costillas, mis tetas, el cuello.... con verdadero amor. El animal desatado ahora estaba herido de muerte... sentir su vulnerabilidad me derret&iacute;a...
    </p><p class="article-text">
        Cuando quiso introducir un dedo en mi vagina, susurr&eacute;... <em>no no no, dedito no...</em>
    </p><p class="article-text">
        Me di la vuelta, curv&eacute; la espalda y se la ofrec&iacute; desde atr&aacute;s. Mont&oacute; sobre m&iacute; y agarr&aacute;ndome con fuerza las manos empotr&oacute; mi cara en la almohada y me penetr&oacute; hasta el fondo. Un <em>yo tambi&eacute;n te quiero </em>se desliz&oacute; en mi o&iacute;do. Follar escuchando esas palabras &nbsp;de su boca me embruteci&oacute; llenando de vigor los m&uacute;sculos de mis piernas para ayudarle en cada metida y en cada sacada hasta quedarme sin respiraci&oacute;n. <em>Te quiero</em>, <em>te quiero</em>, me repet&iacute;a sin cesar mientras me follaba... Y <em>te quiero</em> sali&oacute; de su boca, segundos antes de correrse, &nbsp;mezcl&aacute;ndose con sus l&aacute;grimas sobre mi espalda. Donde cay&oacute; exhausto apret&aacute;ndome fuerte... y sin dejar de llorar.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"Don't believe me if I tell younot a word of this is true,</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> don't believe me if I tell you</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> especially if I tell you that I'm in love with you...Don't believe... don't believe... don't believe... don't believe..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        [audiotube url=&ldquo;http://www.youtube.com/watch?v=v54n4-gzHck&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/don-t-believe-word-semejante-postura_1_7154333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Nov 2013 05:19:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Don't believe a word...en semejante postura.]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Me da tanto miedo el no saber respirar...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/da-miedo-no-respirar_1_7154335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em><strong>"Le tengo miedo al d&iacute;a que ya no est&eacute;s aqu&iacute;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> a ese momento en el que te alejes de m&iacute;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> le tengo miedo al d&iacute;a en que dejes de existir</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> y al no saber si podr&eacute; o si querr&eacute; vivir sin ti..."</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Pero ya hab&iacute;a tomado la decisi&oacute;n. Una decisi&oacute;n tremenda que le hab&iacute;a costado muchas noches sin dormir. Una cita. &Uacute;nicamente esa &uacute;ltima cita. Y nunca m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese encuentro cerrar&iacute;an puerta y no habr&iacute;a espacio a posibilidad alguna de retomar contacto. Se hab&iacute;an permitido demasiadas licencias. Demasiadas. Se hab&iacute;an permitido incluso amarse sabiendo que nunca iba a ser. Y as&iacute;, lo que comenz&oacute; como deseo sin m&aacute;s, lo que se hubiera resuelto con un polvo a tiempo, comenz&oacute; a ensanchar sus almas permitiendo un terreno dedicado a un poquito m&aacute;s. Porque ella se repet&iacute;a continuamente <em>venga, disfruta, un poquito m&aacute;s... ya tendr&aacute;s tiempo de curar...</em>
    </p><p class="article-text">
        Del deseo pasaron a las confidencias.
    </p><p class="article-text">
        De las confidencias a descubrirse.
    </p><p class="article-text">
        De descubrirse al cari&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Del cari&ntilde;o al desahogo.
    </p><p class="article-text">
        Del desahogo al consuelo.
    </p><p class="article-text">
        Del consuelo a la emoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y emocionarse es sentir, y sentir es AMAR...
    </p><p class="article-text">
        Saber que aquel sue&ntilde;o ten&iacute;a fecha de caducidad invitaba a la entrega. Y ellos se entregaban... Tener conciencia que todo lo que saliera de sus gargantas &uacute;nicamente ten&iacute;a sentido en el presente, restaba miedo. Hicieron firme promesa de no dejar hueco a reproches.
    </p><p class="article-text">
        Lo que al principio eran escenas de sexo brutal, morbo constante, se fueron enterrando con monta&ntilde;as de sentimientos convirtiendo todo en una especie de <em>porno con mimos</em> precioso. Pod&iacute;an jugar a decirse &ldquo;te quiero&rdquo; puesto que el factor promesa no exist&iacute;a. Pod&iacute;an disfrutar de sus presencias plenamente, vivirlas en su m&aacute;xima expresi&oacute;n. Pod&iacute;an hacerlo...
    </p><p class="article-text">
        ... Sin contar con que el amor exasperado no es controlable....Y el temor tampoco. Y un poquitito de susto por lo que pudiera pasar despu&eacute;s tambi&eacute;n se hab&iacute;a acomodado en su pecho.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Cuando ya est&eacute;s lejoscuando ya se apague tu vozdespu&eacute;s del ultimo adi&oacute;s seguir&aacute;s estandodentro de mi coraz&oacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y el eco de tu voz..&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        De nada le serv&iacute;a a ella ansiar protegerse si cada noche consumaba arrastrada por su larga marea. &iquest;C&oacute;mo pretender olvidarle si le despertaba con su beso cada amanecer? Se mord&iacute;a las entra&ntilde;as porque no s&oacute;lo hab&iacute;a renunciado a su derecho a pedir desde el primer momento, sino que su profunda empat&iacute;a sab&iacute;a que el ego&iacute;smo all&iacute; no ten&iacute;a cabida. No se permit&iacute;a ni pensarlo. <em>Nunca. Nunca. Imposible. No puede ser, no puede ser, no puede ser... tenemos que parar, tenemos que parar...</em> Y as&iacute;, en el tiempo de espera camino del encuentro pactado, &nbsp;se sustentaba escuch&aacute;ndole y ya la prudencia hac&iacute;a solita su misi&oacute;n de que el arco de su interior no lanzara flechas que avivaran aquella bomba. Aun siendo consciente de que lo que por naturaleza es empujado a la superficie, si choca con algo, vuelve hacia atr&aacute;s desorientado y se clava a su antojo donde primero pilla. &nbsp;Y el dolor del desprevenido suma da&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l tambi&eacute;n era dif&iacute;cil, ella lo sab&iacute;a presinti&eacute;ndolo cada ma&ntilde;ana cuando de espaldas, &nbsp;levantaba su edred&oacute;n con una mano al notarlo cerca y, con los dedos de Morfeo a&uacute;n sobre sus p&aacute;rpados, le hac&iacute;a un sutil gesto invit&aacute;ndole a adentrarse &nbsp;en las inmensidades de su c&aacute;lida cama. &nbsp;Donde &uacute;nicamente su calor y su ox&iacute;geno pod&iacute;an mantener la vida a quien osara probarla....
    </p><p class="article-text">
        -<em>Mmmmmm... &eacute;chame la pata por encima...</em> -susurraba ella. Y con esa insignificancia se sent&iacute;a dichosa. Se solazaba percibiendo su respiraci&oacute;n...
    </p><p class="article-text">
        ...Y miles de <em>tequieros &nbsp;</em>sal&iacute;an de sus cris&aacute;lidas, dispuestas ya sus alas &nbsp;para &nbsp;investigar c&oacute;mo ser&iacute;a el vuelo, creando una nube de mariposas por encima de sus cuerpos, pos&aacute;ndose en sus cabezas, en sus labios, en sus espaldas y hasta en las puntas de sus dedos.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Me desespera pensar en lo que ser&aacute;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>despertar sabiendo que t&uacute; no vas a estar,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>se me cae el mundo ante la posibilidad&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de no poder sentir ya tu presencia nunca m&aacute;s. &ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Zanjar de golpe habr&iacute;a sido una locura. Y aquella cita servir&iacute;a para desligarse el uno del otro. Despedir sus cuerpos. &nbsp;Derramar por la boca sus corazones. &nbsp;Sin prohibiciones. Podr&iacute;an hacerse, sentirse, pedirse, gritarse, &nbsp;amarse... todo estaba permitido. Lo &uacute;nico obligatorio ser&iacute;a estar fuerte. O al menos intentarlo. &nbsp;Al acabar cada uno marchar&iacute;a por la direcci&oacute;n opuesta al otro y tendr&iacute;a que lamerse las heridas a solas. &nbsp;Sentir en la clandestinidad rebosa placeres mientras hay contacto, porque no se pierde en el camino ni una mol&eacute;cula. Se vive a d&uacute;o con avaricia.&nbsp;Pero el dolor clandestino pudre por dentro. Es personal. &nbsp;Porque los sentimientos son lo &uacute;nico real que existe en el mundo. Son involuntarios. Y no se pueden juzgar. Es inexistente esa posibilidad.
    </p><p class="article-text">
        [...]
    </p><p class="article-text">
        Miraba su ropero decidiendo qu&eacute; ponerse. Al ser su &uacute;ltima vez era de recibo regalarle para el recuerdo esas prendas que a &eacute;l tanto le pon&iacute;an. L&aacute;tex, vinilos, ligueros, medias... Ser&iacute;a una noche de fantas&iacute;as. Todo lo que &eacute;l hubiera deseado hacer y nunca se atrevi&oacute;, se lo conceder&iacute;a. Estaba dispuesta a todo.
    </p><p class="article-text">
        Se dio una ducha con el agua tan hirviendo que no dej&oacute; de salir vapor de su cuerpo en los 20 minutos en que se qued&oacute; pensativa mirando la lucecita de la estufa. La felicidad previa a sus encuentros se hab&iacute;a esfumado. No estaba prepar&aacute;ndose a recibir, estaba prepar&aacute;ndose para decir adi&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Se coloc&oacute; unas braguitas de algod&oacute;n rosas con lunares verdes. Busc&oacute; unos calcetines gorditos, de esos de toallita que tienen una especie de suela, y una camiseta interior de tirantes. Camin&oacute; a su habitaci&oacute;n a elegir su vestuario. Se sent&oacute; en la cama y observ&oacute; su cuarto de arriba a abajo. <em>Las relaciones prohibidas no debes vivirlas en tu habitaci&oacute;n, a ver si aprendes... &iquest;no ves que se impregnan las s&aacute;banas?.&nbsp;</em> Se tumb&oacute; hacia atr&aacute;s y cerr&oacute; los ojos para que la luz de la l&aacute;mpara no restara atenci&oacute;n a su imaginaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Record&oacute; las risas, el d&iacute;a en que naci&oacute; el primer cosquilleo al escucharle. Record&oacute; c&oacute;mo cada vez que aparec&iacute;a notaba un <em>BLOP </em>entre muslo y muslo. Como cuando se te destaponan los o&iacute;dos al bajar de la monta&ntilde;a, pero en el chocho. Record&oacute; las ganas, record&oacute; la emoci&oacute;n. &nbsp;Record&oacute; su eterna cantinela...&nbsp;<em>un poquito m&aacute;s... ya tendr&aacute;s tiempo de curar...</em> Y ese<em> tiempo </em>estaba al caer...
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Me da tanto miedo&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>el no saber respirar,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>o el no quererlo hacer m&aacute;s.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y el que este vac&iacute;o se me haga infinito y mortal. &ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuando son&oacute; el timbre de la puerta no ten&iacute;a conciencia de que hubieran pasado m&aacute;s de 5 minutos. Pero hab&iacute;an pasado dos horas. Socorro. Estaba en bragas y calcetines. Se cubri&oacute; con el edred&oacute;n de plumas.
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a luz en el portal, pero aquel <em>BLOP </em>no enga&ntilde;aba.
    </p><p class="article-text">
        Se abrazaron con fuerza antes incluso de mirarse. Mucho rato. De puntillas ella. Respir&aacute;ndose profundamente. Pegados. &nbsp;Se le vino a la mente V&iacute;ctor Coyote: &nbsp;<em>hechos a medida, cada &aacute;ngulo de tu cuerpo encuentra una curva m&iacute;a... </em>Prensando para sacar todo el jugo.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Creo que me qued&eacute; dormida, menudo desastre... No me ha dado tiempo a vestirme... - </em>su voz era ronca pero a su o&iacute;do suavita.
    </p><p class="article-text">
        -<em>T&uacute; brillas con luz propia para m&iacute;, sabes que no necesitas nada m&aacute;s.-</em>&nbsp;&eacute;l tambi&eacute;n estaba aterrado. No ve&iacute;a el momento de sacar la cabeza de su cuello para mirar sus ojos.
    </p><p class="article-text">
        Ella suspir&oacute;, pase&oacute; sus labios suavemente por su cuello. S&oacute;lo sus labios, lentamente... &Eacute;l suspir&oacute;. El edred&oacute;n cay&oacute; al suelo.
    </p><p class="article-text">
        Ella levant&oacute; su pierna por inercia y estrangul&oacute; las de &eacute;l, que agarr&oacute; la otra para sentirse atrapado del todo. &nbsp;Se apoy&oacute; en la pared, cruz&oacute; los brazos bajo los gl&uacute;teos de ella, buscando que esa postura fuera tan c&oacute;moda que no acabara nunca...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Ten&iacute;a tantas ganas de abrazarte... necesitaba una noche m&aacute;s... &nbsp;S&eacute; que es imposible, pero ten&iacute;a que desahogarme... &nbsp;-</em>escuchar aquella voz llena de pinceladas de radio alternativa con su sexo pegado a ese vientre huesudo estremeci&oacute; su cuerpo. No pod&iacute;a aflojar los brazos que ahogaban su cuello ni sus piernas. (Si bien es cierto que un amago de flojera en sus m&uacute;sculos habr&iacute;an hecho que se metiera la hostia de su vida). Le daba pavor enfrentarse a su mirada porque las almas gemelas no necesitan palabras, por eso su boca fue caminando por su rostro hasta enfrentarse a la de &eacute;l. Pas&oacute; su lengua por sus labios y sinti&oacute; un tremendo escalofr&iacute;o al contacto...
    </p><p class="article-text">
        -<em>sab&iacute;a que me iba a encantar...- </em>introdujo sus palabras directas a la garganta. Afloj&oacute; una mano y agarr&oacute; su cabeza, disfrutando con calma su tacto y su sabor.&nbsp; &nbsp;Retir&oacute; su cara unos cent&iacute;metros para mirarle.&nbsp;Regresaron las sonrisas a la estancia y continuaron con su beso de bienvenida. Mientras menos espacio dejaran a sus bocas, menos lenguaje verbal saldr&iacute;a de ellas. &nbsp;Era la noche del otro, del lenguaje no verbal. Y eso lo ten&iacute;an claro.
    </p><p class="article-text">
        Y entre besos...
    </p><p class="article-text">
        -<em>se nos va a agotar el tiempo... baby pinkhair... aunque por m&iacute;.... que se pare el mundo as&iacute; y ahora...-</em> y por ella tambi&eacute;n. Aunque no hubiera polvo. Porque lo &uacute;nico que no le apetec&iacute;a es lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s de lo que m&aacute;s deseaba.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Pienso y no lo quiero pensar,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sue&ntilde;o y me da miedo so&ntilde;ar.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No me atrevo a pensar en ti</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>lejos de aqu&iacute;, lejos de m&iacute;...&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Un beso cursi en la punta de la nariz, y se dirigi&oacute; hacia la cocina a por dos latas de cerveza de esas gigantes de yonki. Por primera vez &eacute;l observaba su cuerpo mientras caminaba. Andares de <em>pataleta, </em>puede ser, pero con gracia. Porque le pasaba como a ella. Ahora todo le gustaba. Ard&iacute;a en deseos de sentarse frente &nbsp;a ella, escuchar su voz, sus gestos al hablar, las manera de mirar, verla re&iacute;r...
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo no hab&iacute;a ordenado su casa, ni cuidado su indumentaria... &nbsp;sino que all&iacute; estaban los dos, sentados en el suelo sobre un edred&oacute;n, bebiendo birras y descojon&aacute;ndose, olvid&aacute;ndose de para qu&eacute; estaban juntos esa noche.
    </p><p class="article-text">
        Pero a la tercera cerveza, ella ya &nbsp;sumaba mordiscos en los brazos, agarraba su boca con la mano, acariciando sus labios antes de soltarla para mandarle callar, &nbsp;muerta de risa escandalosa, sin percibir c&oacute;mo en el pensamiento de &eacute;l hab&iacute;a una &uacute;nica frase: &nbsp;<em>Si t&uacute; supieras...</em>
    </p><p class="article-text">
        Cada vez m&aacute;s silencios entre medias... Desinhibida y vulnerable lo tumb&oacute; hacia atr&aacute;s, mont&oacute; sobre &eacute;l inaugurando una expedici&oacute;n de besos y boca&iacute;tos chiquitos por todo su cuerpo, desapareciendo la sonrisa de sus rostros dejando que en la holgura de las emociones que les brotaban &uacute;nicamente quedara terreno para el sentir.
    </p><p class="article-text">
        El deseo hizo acto de presencia. Comenz&oacute; a respirar como si de un parto se tratase... Su lengua se aplan&oacute; y deambul&oacute; relamiendo ese cuerpo ansiado. Y fue bajando... y bajando...y desabroch&oacute; sus pantalones desenmascarando su sexo, encar&aacute;ndose a sus anhelos...
    </p><p class="article-text">
        Levant&oacute; la mirada sin cambiar de posici&oacute;n. &nbsp;Y pens&oacute; en el encanto de la noche sumada a la cerveza. &nbsp;Sonrieron los dos. Ese pene no necesitaba apenas contacto para explotar. &nbsp;Roz&oacute; con la lengua su glande. Un instante, algo furtivo. &Eacute;l trag&oacute; saliva temiendo correrse antes de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        -<em>La noche es larga, peque&ntilde;o...</em> -la telepat&iacute;a era una constante entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        Estaba en posici&oacute;n de m&aacute;ximo empalme casi desde su llegada. Cuando ella se lo introdujo en la boca y lo acarici&oacute; con sus labios de arriba a abajo, cerr&oacute; los ojos sin poder evitarlo. Hab&iacute;a&nbsp;codiciado esa felaci&oacute;n tantas noches... Y sentir su lengua, su lengua amada, curiosear por su frenillo con ternura le hizo olvidar por un momento la despedida...
    </p><p class="article-text">
        Ella a su vez se alimentaba con sus sonidos... Escuchar su placer le restaba tristeza, pero en alg&uacute;n momento tendr&iacute;an que plantar cara a que no se iban a volver a ver...
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Cuando te hayas ido,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>cuando ya est&eacute;s lejos,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>cuando te hayas ido&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>demasiado lejos... &ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l filtr&oacute; entre los sonidos de las succiones su llanto... &nbsp;Agarr&oacute; su cara cuidadoso, y con la voz rota...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Ven aqu&iacute;...</em>
    </p><p class="article-text">
        Ella se acurruc&oacute; en su pecho y &eacute;l la rode&oacute; con sus brazos con fuerza y calor. Y &nbsp;llor&oacute;, hecha un ovillo. No se pudo controlar.&nbsp;&nbsp;Llor&oacute; sin consuelo. No pod&iacute;a, no quer&iacute;a hablar nada. Llor&oacute; y vaci&oacute; su coraz&oacute;n en su hombro.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Quiero que se te meta en la cabeza que todo lo que te dije es verdad...-No quiero que se me meta en la cabeza &nbsp;...lo sabes...-Pero el &ldquo;que no miento s&iacute;&rdquo;... &iquest;nos tomamos una cerveza m&aacute;s y nos relajamos?</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; de la cocina con sus dos latas de rigor, el edred&oacute;n estaba doblado en cuatro sobre la mesa cubri&eacute;ndola por completo.
    </p><p class="article-text">
        La cogi&oacute; en brazos y la sent&oacute; all&iacute;. Ella estaba desconcertada, a&uacute;n con la cara tirante por las l&aacute;grimas y con un poco de hipo de ese involuntario que nace del dolor contenido.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Levanta los brazos...- </em>le retir&oacute; la camiseta, le bes&oacute; un pez&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Abri&oacute; sus piernas y se coloc&oacute; en medio, pegando su cuerpo al filo de la mesa. Y ella, a quien esas osad&iacute;as repentinas le multiplicaban las pulsaciones por minuto, se entreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Agarr&oacute; con las dos manos la gomita de sus bragas, invit&aacute;ndola a estirar las piernas y se las quit&oacute;, llev&aacute;ndose de paso sus calcetines. La inercia llev&oacute; las rodillas de ella a la altura de sus orejas.
    </p><p class="article-text">
        Agarrando firmemente sus muslos por los lados acerc&oacute; su boca al punto m&aacute;s caliente de la habitaci&oacute;n, provocando una sensaci&oacute;n extrema &nbsp;en ella no comparable con nada de lo vivido anteriormente. Torci&oacute; la cara y busc&oacute; sus tobillos. Agach&aacute;ndose un poco se los mont&oacute; en los hombros y ya las piernas se deslizaron solas hasta quedar enganchadas apretando los pies en su espalda. &nbsp;Desde la distancia observ&oacute; su vulva, respir&oacute;, lami&oacute; sus ingles todo lo que pudo soportar antes de adentrarse en aquella fuente de placer infinito. &nbsp;Ella ya no sab&iacute;a ni d&oacute;nde estaba. &nbsp;Era morbo, era deseo, eran ganas, era sexo, era placer, pero tambi&eacute;n era amor. Amor imposible.
    </p><p class="article-text">
        Su lengua entraba y sal&iacute;a por su vagina, recorr&iacute;a sus labios suavemente, cortando su respiraci&oacute;n... Porque ella no quer&iacute;a respirar. No quer&iacute;a perder el tiempo en respirar. Tan solo sentir, sentir, sentir... &nbsp;&Eacute;l se recreaba hambriento y ella se sent&iacute;a envuelta en mimos y gozaba disfrutando de cada lamida. &nbsp;Le iba a dar algo. Notaba ya ese dolor previo al orgasmo, la sangre acumulada, la falta de riego en el cerebro, retorci&eacute;ndose como una serpiente ante aquella locura...&nbsp;recibiendo a manos llenas aquellas &uacute;ltimas muestras de amor.<em> </em>Pod&iacute;a haber culminado extasiada aplastando su cabeza entre sus piernas... pero no quiso. Ten&iacute;a tremenda curiosidad por sentirlo dentro en ese estado.
    </p><p class="article-text">
        Le apart&oacute; la cabeza, limpiando su boca que brillaba de la mezcla de saliva y l&iacute;quidos fruto de su excitaci&oacute;n, se peg&oacute; al bordecito de la mesa atrapando su cintura con las piernas y... <em>mmmmmmmmmmm</em>... forz&oacute; la penetraci&oacute;n. Entr&oacute; y sali&oacute; de ella primero m&aacute;s lento, sin quitarse los ojos de encima. Redescubri&eacute;ndose y &nbsp;de repente queri&eacute;ndose m&aacute;s. &nbsp;Porque ya daba igual y no pod&iacute;an permitirse negar el rumbo de las cosas. Ten&iacute;an que estrujarlo al m&aacute;ximo. Y fue la naturaleza quien aceler&oacute; progresivamente el ritmo de aquella uni&oacute;n hasta dolerles el cuerpo de tanta tensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Brutal. Infinito. Y un sonido de sus cuerpos chocando con fuerza, una y otra vez. Dos amantes que le&iacute;an sus sentimientos plasmados en los gestos. La complicidad de dos almas gemelas que sab&iacute;an que siempre se amar&iacute;an. Abrazados hasta estrangularse, comi&eacute;ndose las caras, los labios, cuellos... &nbsp;Brotando l&aacute;grimas... Grit&aacute;ndose en las bocas por donde flu&iacute;an sollozos mezclados con jadeos, apretando los dientes, muri&eacute;ndose del gusto, estallando fuegos artificiales de sentimientos que se repart&iacute;an por el techo de la habitaci&oacute;n cayendo lucecitas de colores sobre sus cuerpos...
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Y el eco de tu voz&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ser&aacute; mi propia voz.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y s&oacute;lo un coraz&oacute;n&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ser&aacute; el que lata fuerte&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y sirva para darnos vida a los dos.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El eco de tu voz&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ser&aacute; mi propia voz,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y s&oacute;lo un coraz&oacute;n ser&aacute; el que lata&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>dando vida a los dos.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Buaaaaaaaaaaaaaaaa....
    </p><p class="article-text">
        [audiotube url=&ldquo;http://www.youtube.com/watch?v=0phfHItSh2I&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/da-miedo-no-respirar_1_7154335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Nov 2013 22:29:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Me da tanto miedo el no saber respirar...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tengo mi cuerpo tiritando de no poder tocarte...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/cuerpo-tiritando-no-tocarte_1_7154340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>&ldquo;Tengo ronca el alma de quererte</em>
    </p><p class="article-text">
         <em>en esta soledad llena que me ahoga</em>
    </p><p class="article-text">
         <em><strong>Tengo los ojos llenos de luz de imaginarte</strong></em>
    </p><p class="article-text">
         <em><strong>y tengo los ojos ciegos de no verte</strong></em>
    </p><p class="article-text">
         <em>Tengo mi cuerpo abandonado al abandono</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>y tengo mi cuerpo tiritando de no poder tocarte</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tengo la voz tosca de hablar con tanta gente</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y tengo la voz preciosa de cantarte</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tengo las manos agrietadas de la escarcha</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>y tengo las manos suaves de en el cielo acariciarte</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tengo soledad, luz, alegr&iacute;a, tristeza,</em><strong>Tengo</strong><strong>luz</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>rebeld&iacute;as, amor, sonrisas y l&aacute;grimas...&ldquo;</em><strong>amor</strong><strong>y l&aacute;grimas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seguramente iba a huir de &eacute;l. &nbsp;En cualquier otro caso le dar&iacute;a igual, pero en &eacute;ste no. Porque &nbsp;&eacute;l ya ten&iacute;a su vida hecha y viv&iacute;a feliz &nbsp;mucho antes de que su presencia hiciera aparici&oacute;n. &nbsp;Y segu&iacute;a feliz. Y qui&eacute;n era ella para irrumpir ahora en esa vida que a &eacute;l le encantaba. Total, ella lo ten&iacute;a perdido todo ya y estaba a tiempo de no implicarse m&aacute;s y abandonar. Y por otro lado... sospechaba que le iba a tocar sufrir. &nbsp;Porque perfectamente diferenciaba una aventura, un polvo de una noche, de algo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y es que &eacute;l era especial. De esas personas que ves y te tiras de los pelos pensando &ldquo;d&oacute;nde co&ntilde;o estaba que nunca lo vi&rdquo;. Ten&iacute;a todos los ingredientes-debilidad que a ella le apasionaban. Todos.La &uacute;nica palabra que hab&iacute;a echado el ancla en su cerebro cuando se le pon&iacute;a delante era: <em>&ldquo;...YEAH!!!&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Primero le abri&oacute; la veda a su persona.
    </p><p class="article-text">
        Era inteligente, ocurrente... fino de gustos musicales. Re&iacute;a a carcajadas largas. Y ella con &eacute;l. &nbsp;Era artista y creativo. Sensible hasta el infinito. Llor&oacute;n. Cari&ntilde;oso. Insistente; gracias a lo cual hab&iacute;a penetrado en ella. &nbsp;Y cuando ya le hab&iacute;a robado el coraz&oacute;n, se dign&oacute; a mirarlo a los ojos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque era capaz de jurar ante quien fuera que no le hubiese importado su fachada, de repente&nbsp;quer&iacute;a llorar. Espigado y flaco. Sus huesos estaban marcados como aquellos mu&ntilde;ecos de A<em>natom&iacute;a Humana</em> que sal&iacute;an en la tele cuando era chica, pero en versi&oacute;n &ldquo;escu&aacute;lido&rdquo;. &nbsp;Cuando fumaba, el <em>pomulaje </em>que marcaba su rostro ped&iacute;a a gritos un <em>&ldquo;mu&eacute;rdeme empezando por aqu&iacute; y acabando en el infinito</em>&rdquo;. Y encima ella era testigo de aquella mella que adornaba su sonrisa cuando era sincera.
    </p><p class="article-text">
        Los vientos huracanados y las humedades daban a su pelo lacio y sin peso un aspecto indomable y su cuerpo desgarbado anunciaba que galopaba el Rock &amp; Roll por sus venas. De esos tipos laaargos con andares el&aacute;sticos de la &eacute;poca de Le&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La despedida fue amistosa. &nbsp;Ella, que no era de lazos, ya estaba amarrada a &eacute;l con una soga irrompible de doble nudo reforzada por esas gotitas de<em> superglue &nbsp;</em>que supuran las personas m&aacute;gicas. Aunque al ser tan odiosamente respetuosa, &nbsp;guardar&iacute;a esa tristeza para ella sola. &nbsp;Y bueno, <em>mejor ahora que cuando no haya remedio </em>era la frase que le consolaba.
    </p><p class="article-text">
        Aquella noche hab&iacute;a mucho trabajo. Ya no ve&iacute;a personas, tan s&oacute;lo un amasijo de entes, como flotando en humo y vapor, que caminaban, bailaban, gritaban... En blanco y negro. Hizo sus movimientos mec&aacute;nicos para hacer la jornada m&aacute;s llevadera. Eso s&iacute;, cada vez que se colocaba en la barra e intentaba escuchar lo que le ped&iacute;an, notaba a la derecha una presencia a color. Al fondo. Claro que su imaginaci&oacute;n ten&iacute;a tanta fuerza que a veces sus deseos parec&iacute;an materializarse. Estaba acostumbrada a convivir con presencias fruto de sus anhelos. Presencias que caminaban entremezcladas con la vida real. Sus ambiciones eran tan extremas y le provocaba tant&iacute;sima angustia no tocarlas, que las inventaba. Esa era su calma.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta vez que sinti&oacute; aquel arco iris de luz a la derecha de la barra, fij&oacute; la mirada. El halo borroso de sus ojos enfoc&oacute; algo por entre la mara&ntilde;a humana y... all&iacute; estaba &eacute;l. No daba cr&eacute;dito. All&iacute; apoyado, mascando chicle y sonriendo... <em>Ohhhhhh</em>... &nbsp;En los diez pasos largos que conformaban la distancia entre su posici&oacute;n y la de &eacute;l, tuvo tiempo de &nbsp;apretar sus m&uacute;sculos vaginales, notar salir caldito de amor de ellos y pensar gran chapurreo de cosas...&nbsp;<em>&iquest;Cu&aacute;ndo ha venido? &iquest;Porqu&eacute; no me avis&oacute;? &iquest;C&oacute;mo me ha encontrado? &iexcl;Ha venido a verme! &iexcl;A m&iacute;!!! &iquest;A m&iacute;?? &nbsp;&iquest;no me ha olvidado??? &iexcl;Ha pensado en m&iacute; !! &iexcl;...Yujuuuuu!!</em> Mont&oacute; por encima de la barra, clavandosela en las costillas y estruj&oacute; ese cuerpo con sus brazos.
    </p><p class="article-text">
        <em> Mmmmmmmm...</em> Gustazo de la muerte... regalazo del universo... <em>ains, ains, y requeteains... </em>Muerte placentera en vida.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, un golpe de tos...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Hostias, me acabo de tragar el chicle... !!&nbsp;</em>- dijo d&aacute;ndose un peque&ntilde;o golpe en el pecho.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Me como tu chicle, tu intestino delgado y &ldquo;tos&rdquo; tus huesos... -</em>&nbsp;ese hilillo de voz dulce impregnada en deseo entr&oacute; en su o&iacute;do donde, sin saber &eacute;l ya si era por estar escuch&aacute;ndola o qu&eacute;, palp&oacute; sus entra&ntilde;as hasta encontrar el bot&oacute;n, al que dio vueltas y vueltas hasta pasar la rosca, elevando la temperatura de su cuerpo a muchos grados Fahrenheit.
    </p><p class="article-text">
        A partir de aquel minuto, la noche pasar&iacute;a a ser ardua batalla de contenciones mutuas: &nbsp;sujeci&oacute;n &nbsp;de dientes que ansiaban mordisquearse, detenci&oacute;n de manos que so&ntilde;aban con acariciarse, moderaci&oacute;n de suspiros que sal&iacute;an de sus gargantas sin previa notificaci&oacute;n... Del intento de retenci&oacute;n de fluidos ni hablamos...pues tanto ella como &eacute;l luchaban por no hacer visible en los tejidos de su ropa aquella humedad que se provocaban al pensarse. Amarse era un anhelo de primera necesidad. Esas bocas mor&iacute;an por unirse. Y lo codiciaban YA.
    </p><p class="article-text">
        Ella notaba la sangre subir y bajar por su cuerpo, por su cara... No pod&iacute;a disimular... con las manos se tapaba los ojos de repente y sin querer mientras caminaba hist&eacute;rica arriba y abajo por la barra, como un acto reflejo, porque esas ondas energ&eacute;ticas chocaban contra las suyas haciendo que todo su cuerpo temblara sin control alguno. &nbsp;Y escalofr&iacute;os que le dejaban la boca entreabierta... Se chupeteaba los labios nerviosa hasta arrancarse la pintura notando que le engordaban cada vez m&aacute;s... cada vez m&aacute;s...&nbsp;Notaba mucho calor entre las piernas. Calor que quemaba, que dol&iacute;a...&nbsp;&nbsp;Se hubiera arrancado la ropa all&iacute; mismo, subido a aquel mostrador y frotado su sexo como una posesa sobre ese vientre esquel&eacute;tico, porque ella no ve&iacute;a ya a nadie m&aacute;s... Estaba perdidamente excitada...
    </p><p class="article-text">
        [...]
    </p><p class="article-text">
        Caminaron en direcci&oacute;n a casa de ella haciendo su aparici&oacute;n en escena la timidez mutua. &nbsp;Se miraban, re&iacute;an... sorprendidos ambos por aquella locura de repente. Ni &eacute;l sab&iacute;a el motivo.&nbsp;Ten&iacute;a claro que era un deber obligatorio vivir el presente, &nbsp;el que fuese. Eso era lo &uacute;nico real<em>.</em>&nbsp;Nadie sabe por qu&eacute; la vida caprichosa te planta delante situaciones as&iacute;. Nadie.&nbsp;El pasado es lo &uacute;nico que no vuelve y el futuro... <em>&ldquo;NO FUTURE&rdquo;</em>&nbsp;. Ya se ir&aacute;n lidiando los problemas a medida que vayan naciendo. &iquest;Por qu&eacute; preocuparse antes de tiempo? &iquest;Y si no los hay? &iquest;Y si de repente pod&iacute;a vivir ese deseo brutal que le quitaba el sue&ntilde;o y despu&eacute;s conservarlo a buen recaudo en ese hueco de su coraz&oacute;n que prometi&oacute; reservarle para siempre? &iquest;Por qu&eacute; no? &iquest;Por qu&eacute; no pod&iacute;a sentirla una vez aun siendo feliz y sin querer cambiar su vida? &iquest;Acaso la capacidad de amar no es infinita?.&nbsp;Cuando quiso darse cuenta estaba montado en un tren desechando la idea de la separaci&oacute;n y el olvido. Esa le desestabilizaba m&aacute;s. Ansiaba ese encuentro e iba a por todas.
    </p><p class="article-text">
        Se sentaron en una fuente rectangular de piedra en una placita solitaria a liarse un cigarrillo. A ella le dol&iacute;a la cara de tanto sonre&iacute;r. Acababa de mandar &nbsp;a la mierda sus neuras sobre el futuro y el posible dolor. Gir&oacute; su cuerpo 180 grados, se descalz&oacute; y meti&oacute; los pies en el agua. Cualquiera que los hubiera observado desde lejos habr&iacute;a pensado que eran dos colegas de la infancia reencontr&aacute;ndose y reviviendo an&eacute;cdotas sin conjeturar que, si bien es cierto que sab&iacute;an lo necesario el uno del otro, su confraternidad mut&oacute; en deseo en tan poco tiempo que hasta ellos se preguntaban en qu&eacute; segundo y a causa de qu&eacute; esa conversaci&oacute;n que tuvieron aquella tarde deriv&oacute; en ese ansia inesperado.
    </p><p class="article-text">
        Tan inmenso era su hambre de contacto, que no eran capaces de tocarse. Por lo que hablaban, hablaban y hablaban evitando los silencios. Hasta que se agotaron todos los temas.
    </p><p class="article-text">
        Ella sac&oacute; un pie del agua. Y antes de sacar el otro &eacute;l ocup&oacute; ese hueco del agua con su bota. Quedaron frente a frente por primera vez. &nbsp;Montados en aquella piedra con las piernas abiertas y juntando las rodillas.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro pupilas cubrieron cuatro iris al completo. Dos bocas quisieron sonre&iacute;r, qued&aacute;ndose a mitad de camino. No era silencio, era deseo... &Eacute;l coloc&oacute; sus manos, lentamente y sin retirarle la mirada, bajo sus muslos arrastr&aacute;ndola hacia s&iacute;. El gesto asustado. Ej&eacute;rcitos de sangre sub&iacute;an y bajaban por sus arterias alterando sus sentidos. Ella se enganch&oacute; a su cuerpo con las piernas y, sin poder mover ni los brazos, apoy&oacute; la cara en su torso.
    </p><p class="article-text">
        Estaba temblando. Y escuch&oacute; su coraz&oacute;n latir fuertemente. Cuando sinti&oacute; su abrazo, un escalofr&iacute;o recorri&oacute; su columna vertebral. Y cuando esas manos ansiadas acariciaron su espalda por debajo de la camiseta quiso que el mundo se parase para siempre ah&iacute; mismo. Sus labios se buscaron coloc&aacute;ndose a dos cent&iacute;metros. Ella respir&oacute; de su boca sin acercarse, temiendo romper aquella magia. Y &eacute;l... la bes&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No fue un beso de hambre atroz. Fue un beso a c&aacute;mara lenta... No quer&iacute;a perderse ni una sola sensaci&oacute;n por si no volv&iacute;an a verse . Lamiendo primero sus labios... &nbsp;y amenaza de &nbsp;mordisquitos chiquitos sin llegar a presionar con los dientes... haciendo eterna la espera de ella por saborear su lengua. Momento en que la letra &ldquo;m&rdquo; &nbsp;se convirti&oacute; en actriz principal. <em>Mmmmmmmm.... mmmmmmm... </em>menguando la velocidad de las respiraciones, haci&eacute;ndolas m&aacute;s largas ...y cerr&aacute;ndose los ojos sin remedio.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; tiene tu veneno que me quita la vida s&oacute;lo con un beso?&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y me lleva a la luna y me ofrece la droga que todo lo cura</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Dependencia bendita, &nbsp;invisible cadena que me ata a la vida...&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Ella not&oacute; su vagina expanderse cuando la mano de &eacute;l curiose&oacute; bajo su falda. Paseaba los dedos por encima de su ropa interior, desde bien atr&aacute;s al cl&iacute;toris. Por toda esa ranurita. &nbsp;No de manera continua, sino alternando las caricias de manera inconstante. Ella se quer&iacute;a morir por no saber cu&aacute;ndo iba a ser el siguiente roce... Tanto hab&iacute;an so&ntilde;ado aquel contacto que no ten&iacute;an ninguna prisa. Ten&iacute;an que alargarlo y as&iacute; evitar que acabara nunca. Y el fruto de su lubricaci&oacute;n, comenzaba a traspasar la tela de sus braguitas. &Eacute;l se mir&oacute; los dedos, impregnados de su viscosidad, y tuvo una erecci&oacute;n instant&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Cu&aacute;nto tiempo sin sentir unas manos calentitas en mi espalda... y qu&eacute; ganas megainmensas de follar contigo... - </em>las met&aacute;foras nunca fueron una patente en el vocabulario de ella a la hora de amar- <em>Vamos a mi casa o nos detendr&aacute;n por esc&aacute;ndalo p&uacute;blico...</em>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l se agarr&oacute; a su culo mientras sub&iacute;a las escaleras. No quer&iacute;a dejar de tocarla ni un momento. Mientras ella intentaba meter la llave en la cerradura, levant&oacute; su falda y apret&oacute; su pene contra ella, que por inercia curv&oacute; su columna. La noche era larga. Hab&iacute;a tiempo para todo. Estaba tan excitada que no atinaba a abrir la puerta. Y tampoco quer&iacute;a separarse de &eacute;l, que agarrando su cintura con un brazo, rept&oacute; con su mano por la barriga hasta meterla dentro de sus bragas. Le iba a dar algo, le iba a dar algo... socorro...
    </p><p class="article-text">
        Entraron por fin a la casa y &eacute;l se sent&oacute; en una silla mientras ella beb&iacute;a agua directamente del grifo. Ten&iacute;a la boca seca. Su saliva hab&iacute;a desaparecido transform&aacute;ndose en lubricante y cambiando de labios. Al regresar a la estancia, &eacute;l agarr&oacute; sus caderas y la acerc&oacute; hacia &nbsp;su boca. Parec&iacute;a que la altura de la silla y los cent&iacute;metros de sus botas se hab&iacute;an puesto de acuerdo para que las distancias fueran perfectas. Agarr&oacute; sus muslos ampliando con cuidado el &aacute;ngulo que formaban sus piernas y los lami&oacute;. Ella abri&oacute; la boca y suspir&oacute;. &Eacute;l segu&iacute;a lamiendo cada cent&iacute;metro de esas piernas, acerc&aacute;ndose cada vez m&aacute;s al centro neur&aacute;lgico de su placer. Rondando las zonas colindantes y perpetuando su gozo. Hubo un momento en que ella no sab&iacute;a ni por d&oacute;nde iba la lengua, con la piel al rojo vivo, ardiendo...
    </p><p class="article-text">
        Le baj&oacute; las bragas.
    </p><p class="article-text">
        ...No daba cr&eacute;dito a lo que sinti&oacute; cuando esa lengua rode&oacute; su cl&iacute;toris. Se fundieron sentimientos con sentidos. Confusi&oacute;n absoluta de sensaciones: pasado, presente y futuro. &nbsp;Placer y emoci&oacute;n. Y verle la cara. Y ver su rostro sumergido entre sus piernas... Y esa boca que le regal&oacute; palabras tan bonitas, tantos ratitos bonitos, y que ahora le brindaba ese gozo violento... &nbsp;Estaba entregada inevitablemente... no era due&ntilde;a de su respiraci&oacute;n....ni de sus jadeos... ni de su nada. Le costaba controlarse, no quer&iacute;a correrse a&uacute;n, llevaba demasiado tiempo aguant&aacute;ndose, por lo que agarr&oacute; sus p&oacute;mulos de hueso y mir&oacute; su cara. Se acerc&oacute; a darle un beso mientras se arrodillaba ante &eacute;l, que se iba desabrochando los pantalones y dejando su sexo al descubierto. Ten&iacute;a la piel tensa. Agarrada a sus rodillas se introdujo aquel preciado tesoro que merec&iacute;a ya protagonismo en la boca y aquella excitaci&oacute;n animal regres&oacute; cuando, al pasar su lengua con suavidad alrededor de su glande, un sonido ronco brot&oacute; de la garganta del causante de su insomnio. El placer de &eacute;l multiplicaba el placer de ella. El l&iacute;quido pre seminal ayudaba a que sus labios resbalaran acompasados por todo lo largo de su pene, deteni&eacute;ndose de vez en cuando en ese frenillo moderno que a su contacto regalaba alientos entrecortados en sus o&iacute;dos...
    </p><p class="article-text">
        Su vagina comenzaba a dilatarse y sus labios se abr&iacute;an a la par que con la lengua notaba que &eacute;l empezaba a estar preparado para eyacular... y ella necesitaba sentirlo dentro. Fuerte, duro y profundo.
    </p><p class="article-text">
        Par&oacute; con cuidado, &nbsp;se puso de pie y comenz&oacute; a quitarse la ropa lentamente... Levant&oacute; una pierna y se sent&oacute; sobre &eacute;l. Sus pezones quemaban al contacto con su pecho. Mega abrazo eterno. &nbsp;Se incorporo sin despegarse demasiado, se puso de puntillas, baj&oacute; la mirada... Sus sexos estaban frente a frente. Por fin. Era imposible tanta humedad, pero chorreaban sus piernas. &nbsp;Volvi&oacute; a sentarse con cuidado asegur&aacute;ndose de encajar bien su pene dentro de ella.
    </p><p class="article-text">
        Ahhhhhhhh... Nunca pudo olvidar aquella sensaci&oacute;n. NUNCA. Ahora s&iacute; estaban unidos, mir&aacute;ndose, abraz&aacute;ndose, comi&eacute;ndose a besos... Ahora s&iacute;. Acababa de materializarse su sue&ntilde;o. El sue&ntilde;o de ambos. &nbsp;Tantas noches de angustia, de calent&oacute;n, de ansiedades, de deseo... Tantas duchas ella, masturbaciones &eacute;l, cambios de bragas ella, subidas de temperatura &eacute;l....ten&iacute;an ahora su recompensa. Las corazas se esfumaron, las composturas no atend&iacute;an &oacute;rdenes... las l&aacute;grimas de ella ca&iacute;an en su hombro cumpliendo aquella promesa de regalarle un sollozo mientras &eacute;l mord&iacute;a los suyos y la estrechaba entre sus brazos foll&aacute;ndola como si su vida dependiera de ello, &nbsp;d&aacute;ndole besitos cortitos, muchos, muchos, muchos... Se corrieron mir&aacute;ndose a los ojos y gritando sin compasi&oacute;n. Daba igual si no volv&iacute;an a verse. Ese presente lo hab&iacute;an vivido juntos. Y ese presente secreto lo llevar&iacute;an a la tumba.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>"tengo soledad, luz, alegr&iacute;a, tristeza,&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> rebeld&iacute;as, amor, sonrisas y l&aacute;grimas...&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> ..Y tambi&eacute;n te tengo a ti, preciosa,&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong> caminando por las venas con mi sangre".</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        [audiotube url=&ldquo;http://www.youtube.com/watch?v=xMt2nhgkOBo&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/cuerpo-tiritando-no-tocarte_1_7154340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Nov 2013 11:44:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tengo mi cuerpo tiritando de no poder tocarte...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Porque amores que matan nunca mueren...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/amores-matan-mueren_1_7154341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        M&aacute;s que&nbsp;planeada su muerte, la esperaba. Hab&iacute;a conseguido por fin romper todas las sogas de la dependencia emocional con el mundo. Su vida de absoluto retiro era tan s&oacute;lo el plan perfecto de despiste para que se fueran olvidando de ella. As&iacute; podr&iacute;a morir sin temer da&ntilde;ar. As&iacute; dar&iacute;a el paso sin pensar en nadie. Desatendidas todas sus obligaciones y responsabilidades, el mundo quedaba postergado a un agujero negro en el espacio. De vez en cuando simulaba toser para recordar que a&uacute;n ten&iacute;a voz, que exist&iacute;a el sonido,&nbsp; puesto que la banda sonora de su vida en los &uacute;ltimos meses era... el silencio.
    </p><p class="article-text">
        Nada la reten&iacute;a aqu&iacute; ya. Nadie le erizaba en lo m&aacute;s m&iacute;nimo el vello. No hab&iacute;a deseos futuros.&nbsp; Seguro que para muchos no ten&iacute;a motivos importantes, mas s&iacute; para ella. &nbsp;El hecho de no sentir NADA era la prueba irrefutable de que hab&iacute;a finalizado su camino.
    </p><p class="article-text">
        Estaba sola, frente a su pantalla, ultimando los detalles de su diario de muerte. Porque si algo no quer&iacute;a es que nadie se sintiera culpable por no haber sido de ayuda. All&iacute; se autoculpaba y dedicaba un cap&iacute;tulo a cada uno de sus seres queridos. Y a sus seres amados.
    </p><p class="article-text">
        Ella no necesitaba ayuda, necesitaba el derecho a marchar sin sentimientos de culpa.
    </p><p class="article-text">
        Aquella&nbsp;ma&ntilde;ana despert&oacute; con la sensaci&oacute;n de haber pasado con&nbsp;&Eacute;L una noche de borrachera y amor en su cama, portando un anillo de casada en el dedo.&nbsp; Aquella noche marcar&iacute;a un antes y un despu&eacute;s en su vida. Acababa de nacer. Ahora ten&iacute;a ganas de vivir un poquito m&aacute;s, y no sab&iacute;a c&oacute;mo empezar
    </p><p class="article-text">
        Tantas veces se hab&iacute;an cruzado sin reconocerse&nbsp; y de repente ...dos piezas se encajaban&nbsp;y no pasaba aire alguno por entre las juntas. &iquest;c&oacute;mo explicarlo? &iquest;c&oacute;mo contarlo? Era imposible...&nbsp; &iquest;C&oacute;mo, si&nbsp;a&uacute;n ni&nbsp;se hab&iacute;an visto?&nbsp; Pretender&nbsp;que alguien lo comprendiera&nbsp;era empeque&ntilde;ecerlo. Mas su amor&nbsp;fue inmenso y absoluto, extra&ntilde;o y verdadero... y se mantuvo despierto&nbsp;hasta el d&iacute;a en que&nbsp;&Eacute;L encontr&oacute; en su pasado aquel rollo de film transparente que&nbsp;alimentaba su hermetismo&nbsp;y, por inercia, envolvi&oacute; con una capa protectora&nbsp;su coraz&oacute;n cobarde&nbsp;a la vez que&nbsp;ELLA, que a esas alturas hab&iacute;a extraviado la tapadera de su tuperware en el fondo del cubo de su emoci&oacute;n, comenz&oacute; a perder su propio aire. Y por cada bocanada de ox&iacute;geno que&nbsp;&Eacute;L&nbsp;le&nbsp;regalaba, ELLA viv&iacute;a&nbsp;un d&iacute;a&nbsp;m&aacute;s.&nbsp;&nbsp;Y por cada noche que ELLA superaba, &Eacute;L daba sin querer&nbsp;otra vuelta con aquel pl&aacute;stico a su cuerpo. Y la atm&oacute;sfera de &Eacute;L se empeque&ntilde;ec&iacute;a provocando en ELLA ese ahogo asm&aacute;tico que pide inhalaciones cada vez m&aacute;s profundas. Y cuando &Eacute;L convirti&oacute; aquel envoltorio cristalino en opaco... ELLA ya no ten&iacute;a pulso.
    </p><p class="article-text">
        [...]
    </p><p class="article-text">
        <em>-Cucha qui&eacute;n es... &iquest;d&oacute;nde ir&aacute;s...?- susurr&oacute; al pasar por su o&iacute;do.-Ehmmm...No es lo que parece..- </em>
    </p><p class="article-text">
        dijo sonriendo. Eran las tantas de la madrugada y hac&iacute;a&nbsp;casi un a&ntilde;o&nbsp;que no se cruzaban.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Oh... &iquest;Borracho?&nbsp; Me parto...- </em>comenz&oacute; a re&iacute;rse, gritaron y se fundieron en un abrazo largo y rebosando sentimientos encontrados.
    </p><p class="article-text">
        Por su cabeza pas&oacute; su vida como si de una pel&iacute;cula se tratara. Plasmada en un rollo de&nbsp;celuloide con frases y&nbsp;escenas desordenadas... su vida a partir de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que por las mentes de quienes van a morir se suceden secuencias que les han marcado, en cuesti&oacute;n de segundos y durante aquel contacto&nbsp;entre sus cuerpos, ella escuch&oacute;&nbsp;aquella&nbsp;melod&iacute;a de amor, &nbsp;se vi&oacute;&nbsp;feliz al despertar, vi&oacute; las dos velas que &eacute;l encend&iacute;a cada noche, se vi&oacute; sentada en su sof&aacute; con las entra&ntilde;as removi&eacute;ndose entre&nbsp;sensaciones nuevas, vi&oacute; una foto con cuatro donuts,&nbsp;&ldquo;braSaco&rdquo;, un pez&oacute;n gordito, &ldquo;te amo, carajo&rdquo;,&nbsp;la colecci&oacute;n de perfumes, llorar, &nbsp;una canci&oacute;n con goma del pelo en la mano, un escupitajo mal atinado, &ldquo;nadie nos creer&iacute;a&rdquo;, su olor, un chupito eterno de hierbas ibicencas, &ldquo;te como&rdquo;, una segunda subida de escaleras, la tecla 1 del Mercadona, &ldquo;me voy a tener que tocar&rdquo;, decir lo mismo a la vez, el gato mojado,&nbsp; &ldquo;se me hace bola&rdquo;, un playback con fregona,&nbsp;Ghost, Gaby y Miliki, un hombro blanquito y suave,&nbsp;&ldquo;&iquest;bailas?&rdquo;, su beso en la palabra m&aacute;gica, &ldquo;quiero verte&rdquo;, &nbsp;el sistema solar a medias, los calzoncillos verdes, la letra &ldquo;S&rdquo;, pensar la misma m&uacute;sica,&nbsp;&ldquo;&ntilde;am&rdquo;, &nbsp;el an&iacute;s, &ldquo;ven&rdquo;,&nbsp;la ensalada de sentimientos, &ldquo;pues va a suceder&rdquo;, una indigesti&oacute;n de butifarra y una&nbsp;biopsia...
    </p><p class="article-text">
        ...Tantas cosas absurdas que significaban tanto. Juntas o por separado, daba igual. Que nadie entender&iacute;a con la intensidad que ellos. Ni sin la intensidad.&nbsp;Que un&iacute;an sus almas para siempre porque nadie m&aacute;s que ellos las sab&iacute;an interpretar. Tanto <em>pego</em> junto conformaba una historia de&nbsp;pasi&oacute;n que era imposible repetir. Podr&iacute;an enamorarse una y mil veces m&aacute;s, permiti&eacute;ndose ese derecho y ese espacio, pero no como esa. Esa se acomodar&iacute;a imperecedera en sus corazones para siempre, en estado de catalepsia, &uacute;nicamente volviendo a la vida al acercar sus narices a dos cent&iacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Nunca llegamos a cumplir aquellas promesas &iquest;recuerdas?- </em>le declar&oacute; mientras caminaban, ech&aacute;ndole un brazo al hombro.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Por qu&eacute; hablas en pasado? &iquest;No sabes que siempre hay una segunda vez?- </em>y la empuj&oacute; dentro del bar que hab&iacute;a a la derecha.
    </p><p class="article-text">
        De una vez&nbsp;se bebi&oacute; medio&nbsp;botell&iacute;n de cerveza.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Recuerdas lo que me dur&oacute; el tercio la primera vez que nos vimos? Yo muy modosita dando buchitos simulando ser muy fina&nbsp;y en el fondo deseando beberme del tir&oacute;n una botella de Larios...-</em> no se quitaban&nbsp;los ojos&nbsp;de encima. Sentados en la barra, torcieron y juntaron las banquetas&nbsp;para colocarse frente a frente,&nbsp;mezclaron sus piernas, y&nbsp;los dedos de una mano los entrelazaron fuertemente.
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;an dejar de sonre&iacute;r. Ni de mirarse. Ni de sentir. Ni de recordar. Aquello guardado&nbsp; y que sospechaban muerto despertaba de su hibernaci&oacute;n. Acababa de derretirse el &aacute;mbar que cubr&iacute;a la ternura adormecida y el alcohol sucesivo consigui&oacute; su objetivo: lo que comenz&oacute; con comentarios obligados al o&iacute;do a causa del volumen de la m&uacute;sica del local... se tornaban sin querer en rostros acarici&aacute;ndose. Cada vez que sus labios rozaban su cara, ella aguantaba el aliento eriz&aacute;ndosele la piel, contagi&aacute;ndole esa descarga el&eacute;ctrica, conteniendo su deseo... Despu&eacute;s de un a&ntilde;o de sequ&iacute;a,&nbsp;la complicidad parec&iacute;a haberse multiplicado. Ahora se conoc&iacute;an desde la lejan&iacute;a, hab&iacute;an tenido tiempo de observarse en la distancia.
    </p><p class="article-text">
        Se hab&iacute;an permitido echarse de menos.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque se parec&iacute;an mucho, por cada frase comprometedora que &eacute;l tragaba, ella vomitaba diez. &nbsp;&Eacute;l tem&iacute;a ser esclavo de sus palabras sin saber que ella tan s&oacute;lo necesitaba que las sintiera en el preciso instante de pronunciarlas. O s&iacute; lo sab&iacute;a, pero sus corazas hac&iacute;an que de su boca na m&aacute;s que salieran<em> pegoletes</em>. Y ese era el consuelo de ella. La sospecha.
    </p><p class="article-text">
        Los ojos de &eacute;l no pod&iacute;an enga&ntilde;ar. Ni los pezones de ella.
    </p><p class="article-text">
        Cada botell&iacute;n de cerveza en ella se traduc&iacute;a en amor. Y a &eacute;l le quitaba una capa de pl&aacute;stico envolvente. Ella ya acompa&ntilde;aba sus carcajadas con boca&iacute;tos en aquel hombro blanco y suave... Y fue entonces cuando, un susurro demasiado cerca le hizo caminar por sus p&oacute;mulos... en direcci&oacute;n al carm&iacute;n de sus labios. Pero no. Se qued&oacute; en mirada. La misma de la &uacute;ltima vez. &nbsp;Y otra vuelta de film transparente.
    </p><p class="article-text">
        Y ella desentrelaz&oacute; sus dedos de los suyos y dej&oacute; de escuchar.
    </p><p class="article-text">
        Segu&iacute;a siendo <em>el</em>&nbsp;<em>soso de la muerte&nbsp;</em>que no pod&iacute;a salir de su muralla. Y lo peor; ella se sent&iacute;a identificada porque una vez fue exactamente igual. No pod&iacute;a reprocharle nada. Lo comprend&iacute;a. Y aunque tampoco iba a tratarlo con tan poca sensibilidad como fueron con ella en el pasado, ten&iacute;a ya tanta impaciencia que tem&iacute;a estropear la magia.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Nos vamos?-&nbsp;</em> intentaba disimular la pena.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Claro, lo que t&uacute; digas...- </em>respondi&oacute; con esa calma fraudulenta que a ella le pon&iacute;a de los nervios.
    </p><p class="article-text">
        Caminaron por las calles sin tocarse. Las cabezas agachadas. Los &aacute;nimos ca&iacute;dos. Sin tocarse... Pero a ella no le daba la gana y sali&oacute; de su garganta en bajito...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Me volviste loca... me ten&iacute;as desatada... la de locuras que hice por ti, la de borracheras que me pegu&eacute;...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest; &ldquo;volv&iacute;&rdquo;? &iquest;En pasado?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Hasta que me olvidaste...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Sabes que no...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Sabes que s&iacute;...</em>
    </p><p class="article-text">
        Pararon en seco, se miraron y ella le abraz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;...lo que yo quiero, coraz&oacute;n cobarde,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>es que mueras por m&iacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y morirme contigo si te matas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y matarme contigo si te mueres</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>porque el amor cuando no muere mata</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>porque amores que matan nunca mueren.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        -<em>&Eacute;ramos la hostia..</em>.-dijo &eacute;l muy bajito. Y en un &uacute;ltimo esfuerzo por vencer su c&aacute;rcel, la bes&oacute;. Por fin sus labios se unieron. Por fin. Y sus lenguas hablaron de dolor, de ausencias, de miedos, de necesidad...
    </p><p class="article-text">
        Ella se estremeci&oacute; y meti&oacute; sus dedos por entre sus rizos para alargar el beso abri&eacute;ndose la v&aacute;lvula de su deseo. Y al notar en su cuerpo aquella erecci&oacute;n, apart&oacute; la cara, peg&oacute; su nariz a la suya, la despeg&oacute; dos cent&iacute;metros y con esa claridad que a &eacute;l le ruborizaba dijo:
    </p><p class="article-text">
        -<em>&iquest;Tienes... ganas?</em>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l que era m&aacute;s de hechos que de palabras, volvi&oacute; a abrazarla levant&aacute;ndola hacia arriba y camin&oacute; con ella en brazos, apenas unos metros, adentr&aacute;ndola de espaldas a un lugar... oscuro y peque&ntilde;o. La subi&oacute; a &ldquo;algo&rdquo; a medio metro del suelo y cerr&oacute; una cortina. Era de noche pero la luz de las farolas entraba por las rendijas lo suficiente para verse.
    </p><p class="article-text">
        No daba cr&eacute;dito - c<em>ucha qu&eacute; antiguo-</em>&nbsp; era un fotomat&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>Subida a aquella banqueta mir&aacute;ndole a los ojos -porque le encantaba mirar la cara de qui&eacute;n se dispon&iacute;a a amarla, y porque el techo le imped&iacute;a estirarse- le dijo todo con los ojos.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l desabroch&oacute; su bot&oacute;n del vaquero que ya estaba revent&oacute;n y, en un movimiento limpio y r&aacute;pido, le levant&oacute; la falda y meti&oacute; su nariz.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Mmmmmmmm... &iquest;tiene la se&ntilde;orita alguna debilidad?- </em>dijo sacando la cara de all&iacute; y mirando hacia arriba.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Sabes que no... Sabes que mis debilidades se van inventando sobre la marcha...- </em>su tono de voz era meloso.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Alguna tendr&aacute; ahora mismo la se-&ntilde;o-ri-ta...- </em>lo dec&iacute;a poniendo voz de Gracita Morales y ella se descojonaba.
    </p><p class="article-text">
        Porque la risa era su &uacute;nica debilidad. La risa provocada por el cuerpo adecuado pod&iacute;a convertir la indiferencia en amor en segundos. Y &nbsp;ella le encantaba que &eacute;l no tuviera l&iacute;mite y le diera igual la situaci&oacute;n para soltar tontadas por la boca.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Nunca te he dicho guarrer&iacute;as?- &nbsp;</em>musit&oacute; con los ojitos brillantes y&nbsp;ella solt&oacute; una carcajada.
    </p><p class="article-text">
        <em>-No... no eres capaz...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Pues hoy... tampoco te las voy a decir...</em>- ella se mor&iacute;a de la risa.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Jo... venga ya... que me tienes mala... porfa...</em>
    </p><p class="article-text">
        Acarici&oacute; sus caderas e intent&oacute; por detr&aacute;s bajarle las braguitas... sin acordarse de que ella llevaba braguitas, pantys, otras braguitas encima para que no se le cayeran los pantys, unos ligueros sobre las segundas braguitas que sujetaban unas segundas medias m&aacute;s cortas de red que iban sobre otras de colores...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Pero... perooo... se&ntilde;orita... &iquest;qu&eacute; lleva usted puesto? &iquest;vamos a tener un ratico de pasi&oacute;n o voy a pelar una cebolla?-&iexcl;Ser&aacute;s... pelmazo! Jajajajaja.... &iexcl;basta ya que se me va a cortar el calent&oacute;n!!-Bueno, bueno, bueno... -</em>
    </p><p class="article-text">
        continuaba con voz de tele&ntilde;eco<em>- ...aqu&iacute; el caballero no va a recular llegado a este punto, as&iacute; que quitaremos medias, bragas, medias, dobles bragas, medias, ligueros, dobles ligueros, tienda de campa&ntilde;a...</em>
    </p><p class="article-text">
        De golpe y agarrando a la vez todas las cinturillas de todo lo que llevaba puesto fue ella quien finalmente puso frente a ese bello rostro su sexo.
    </p><p class="article-text">
        Se hizo el silencio...
    </p><p class="article-text">
        La punta de esa nariz que la enamor&oacute; roz&oacute; de lado a lado esa superficie lisa y suave... Recuerdos le trajo a &eacute;l. Recuerdos le trajo a ella. Sin cambiar la posici&oacute;n, inclin&oacute; la mirada hacia arriba. Ella ya estaba llorando.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Siempre fuiste muy &ldquo;sent&iacute;a&rdquo;...-Ya...-A m&iacute; me gustar&iacute;a poder contarlo como t&uacute; lo cuentas...</em>
    </p><p class="article-text">
        Dio un beso en su vientre &nbsp;y all&iacute; apoy&oacute; su barbilla sin dejar de contemplar su rostro lloroso...
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;...Yo no quiero saber por qu&eacute; lo hiciste</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>yo no quiero contigo ni sin ti</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>es que mueras por m&iacute;.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Ella intent&oacute; sonre&iacute;r, pero le desbordaba la emoci&oacute;n... Temblaba todo su cuerpo... Cuando not&oacute; esa lengua rozar su cl&iacute;toris, suspir&oacute; en un tono m&aacute;s alto del esperado. Mas ya no era due&ntilde;a de s&iacute; misma, tan s&oacute;lo protagonista de su escena.
    </p><p class="article-text">
        Y no apret&oacute; su cabeza hacia su cuerpo como otras veces... Coloc&oacute; sus manos sobre las de &eacute;l, &nbsp;que aferradas con ternura a sus caderas le hac&iacute;an sentirse segura. Esas manos c&aacute;lidas que tantas cosas sab&iacute;an hacer.
    </p><p class="article-text">
        Y se dej&oacute; llevar. Ya no hab&iacute;a risa, ahora era el turno del deleite y el gozo. Sus piernas &nbsp;iban perdiendo fuerza, tiritando de placer... Y &eacute;l, sumergido en las profundidades de sus muslos, se recreaba en su <em>ahora</em> territorio lentamente, hasta crear una atm&oacute;sfera impenetrable. No hab&iacute;a calle, no hab&iacute;a gente, no hab&iacute;a farolas... nada m&aacute;s que ellos dos. Y pensar que pod&iacute;an no volver a verse, le encend&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s...
    </p><p class="article-text">
        Sentir otra vez aquellos sabios dedos en su vagina le hizo olvidar por un momento su necesidad de abrirse para &eacute;l. Esos dedos que buscaban lentamente por entre los escondrijos de su piel h&uacute;meda cualquier punto que reflejara un <em>s&iacute; </em>en su rostro... Excit&aacute;ndose &nbsp;a cada golpe de aliento de ella. A cada suspiro, a cada jadeo...
    </p><p class="article-text">
        Y agarr&aacute;ndola por los gl&uacute;teos, la invit&oacute; a abrir sus piernas y a montar sobre &eacute;l. Y de un giro se sent&oacute; obligando a ese cuerpo ansioso a a ser penetrada al dejarse caer sobre su peso. Y ella chill&oacute;...
    </p><p class="article-text">
        <em>-aaaaahhhhhh...</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Chill&oacute;, hundi&oacute; las u&ntilde;as en sus hombros como una bestia... Y le bes&oacute;. Se besaron con brutalidad y cabalg&oacute; sobre su amado como si no hubiera un ma&ntilde;ana. Se besaron y rememoraron aquel amor de sof&aacute; que nadie comprender&iacute;a... &nbsp;Se besaron, devoraron sus rostros con codicia intentando retener en lo m&aacute;s hondo de sus entra&ntilde;as cada sensaci&oacute;n, cada caricia, cada respiraci&oacute;n, cada aroma, cada textura... de ese amor que enredaba v&iacute;sceras y sexo y que nunca supieron explicar. Porque no hab&iacute;a poema que lo describiera. &nbsp;Porque hasta yo sigo sin poder describirlo.
    </p><p class="article-text">
        Porque sucedi&oacute; y nunca m&aacute;s suceder&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;...Y morirme contigo si te matas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y matarme contigo si te mueres</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>porque el amor cuando no muere mata</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>porque amores que matan nunca mueren.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        [audiotube url=&ldquo;http://www.youtube.com/watch?v=EYUy4P1RLMc&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/amores-matan-mueren_1_7154341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Nov 2013 08:49:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Porque amores que matan nunca mueren...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo soñaba con tus bragas...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/sonaba-bragas_1_7154343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        -<em>Tranquila, no quiero molestarte.&nbsp; No quisiera equivocarme. Por encima de mi amor y mis sentimientos pongo a la persona.&nbsp; Soy un desastre.&nbsp; No te molestar&eacute; nunca m&aacute;s...</em>- palabras que directamente entraron bajitas en mi o&iacute;do y, como un sable, rajaron mis tripas sin que nadie m&aacute;s se percatara.&nbsp; Sin un mal tono, sin debatir, sin discusi&oacute;n... Con absoluta resignaci&oacute;n y conformidad.
    </p><p class="article-text">
        March&oacute;... sin batallar.
    </p><p class="article-text">
        Mi cuerpo y mis sentidos quedaron adormecidos. Todo se hab&iacute;a paralizado. Hasta el aire.
    </p><p class="article-text">
        Trat&eacute; de digerir ese nudo que anunciaba llanto si osaba articular palabra para evitar su partida pero hab&iacute;a demasiada gente delante que me miraba, re&iacute;a, charlaba, beb&iacute;a... y que yo ya no ve&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las l&aacute;grimas firmaron sin mi permiso una especie de objeci&oacute;n de conciencia a la compostura y&nbsp; brotaron mucho antes de que quisiera. Y aunque corr&iacute; por las calles como una loca,&nbsp; brotaron mucho antes de llegar a casa.
    </p><p class="article-text">
        Una espina se aloj&oacute; en mi garganta a la vez que su imagen a mi mente.
    </p><p class="article-text">
        Porque sin &eacute;l, los grandes problemas que se manten&iacute;an borrosos en mi vida... se tornaban reales.
    </p><p class="article-text">
        Y dej&eacute; de hablar.
    </p><p class="article-text">
        Y dej&eacute; de comer.
    </p><p class="article-text">
        Y dej&eacute; de respirar.
    </p><p class="article-text">
        Ahogando mi coraz&oacute;n en tristeza.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;...</em><em>y t&uacute; te has quedado conmigo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Con mis ganas de vivir,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> con mis ganas de sentir,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> con mis ganas de pecar,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> con mis ganas de so&ntilde;ar. &ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin batallar. March&oacute; sin batallar. No pod&iacute;a soportarlo. Otra cosa m&aacute;s que se esfumaba de mi lado. La &uacute;nica que me quedaba de las que permit&iacute;a arrimarse.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; pasaron los d&iacute;as. Esos d&iacute;as eternos en que la ausencia de descanso los convert&iacute;an en dobles. Donde mis dificultades cotidianas se convert&iacute;an en dobles. Donde mis pocas ganas de avanzar se convert&iacute;an en dobles. Los impedimentos dobles. Las presiones dobles... y el dolor DOBLE.
    </p><p class="article-text">
        Comprend&iacute; de repente que aquella lucecita me insuflaba m&aacute;s vida de la que sospechaba. Aunque tan s&oacute;lo nos cruz&aacute;semos en contadas ocasiones, sin saberlo era mi alimento a la sombra. Exist&iacute;a encadenado en alg&uacute;n rinc&oacute;n de mi cuerpo formando parte de m&iacute;. Invisible la presencia e insoportable la ausencia.
    </p><p class="article-text">
        Y aquel hilito el&aacute;stico que siempre nos uni&oacute; por lejos que estuvi&eacute;ramos,&nbsp; cada noche me aprisionaba el cuello hasta asfixiarme. Me rajaba la cara, me amordazaba la boca.
    </p><p class="article-text">
        Y en ocasiones, cerraba los ojos y me so&ntilde;aba volando, por un cielo lleno de estrellas,&nbsp; lentamente hacia su casa, hacia su habitaci&oacute;n, me sentaba sobre su cama,&nbsp; le acariciaba el pelo, le daba un beso en la mejilla y le dec&iacute;a muy bajito :<em>&ldquo;estoy deseando que me molestes, peque&ntilde;o&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Y cuando pasaban apenas unas horas y mis p&aacute;rpados se abr&iacute;an d&aacute;ndome tremenda bofetada la luz de un nuevo amanecer que no me apetec&iacute;a nada en absoluto, si acaso porque era un d&iacute;a menos de vida,&nbsp; entend&iacute;a que no hab&iacute;a dormido, que me hab&iacute;a inventado la oscuridad. Que me hab&iacute;a inventado todo.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Est&aacute;s ah&iacute;?</em>
    </p><p class="article-text">
        No me lo pod&iacute;a creer... despu&eacute;s de tanto tiempo. Reaccion&eacute; tarde... y el ox&iacute;geno regres&oacute; a mis pulmones.
    </p><p class="article-text">
        <em>-S&iacute;... estoy...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Siento haberme tomado nuestras &uacute;ltimas conversaciones como ataques.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Me da mucha pena todo &eacute;sto...-A m&iacute; no... Me cortar&iacute;a un brazo por abrazarte ahora mismo.-Mentiroso.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Siento haberte hecho da&ntilde;o. En ocasiones </em>soy una persona<em> auto destructiva; quer&iacute;a alejar de m&iacute; a todo el que me apreciara lo m&aacute;s m&iacute;nimo... Todo aquel orgullo que tuve&nbsp; contigo lo s&eacute; reconocer ahora...</em><em>&iquest;Y si cambiamos amor por amistad?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-No me da la gana, c&aacute;mbialo t&uacute; si quieres. Yo ya tengo suficientes amigos...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Yo tengo pocos, pero buenos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>- Prefiero amarte, aunque sea una vez nada m&aacute;s. Se puede amar aunque sea un s&oacute;lo d&iacute;a, sin m&aacute;s formalidades. Se puede amar en la distancia. Se puede amar teniendo una vida paralela... </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>- Eres un cielo, lo siento, pero es que es verdad. &ldquo;Maldita dulzura la tuya&rdquo;...</em> <em>Vente ya...&nbsp; Te tengo preparada una sorpresa. Si intento ir yo, temo estrellarme.</em>
    </p><p class="article-text">
        Y yo, que hubiera hecho cualquier cosa por volver a verlo... cog&iacute; un coche que hab&iacute;a aparcado en mi puerta, le hice un puente y, sin haber conducido en mi vida, march&eacute; a su casa que estaba en un pueblecito en las afueras.
    </p><p class="article-text">
        (Ea, a ver qui&eacute;n tiene cojones ahora de decir que no me invento los relatos).
    </p><p class="article-text">
        Fui directa a aquella nave que usaba de cochera. Aquel espacio inmenso donde tantas noches&nbsp; acab&aacute;bamos sorprendidos de que fuese de d&iacute;a tan pronto.&nbsp; Charlando por charlar, estando por estar. Pero juntos.
    </p><p class="article-text">
        A veces ni habl&aacute;bamos, tan s&oacute;lo cerr&aacute;bamos los ojos para escucharnos respirar... Tumbados en aquel sof&aacute; o incluso dentro del coche. Nunca fuimos a su habitaci&oacute;n, no sabr&iacute;a explicar el motivo, pero aquel siempre fue el rinc&oacute;n de nuestros encuentros...
    </p><p class="article-text">
        Entr&eacute; sigilosa y de un salto me acurruqu&eacute; a su lado en el sill&oacute;n. Estaba adormilado y tapado con su cazadora...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Hola... feo...</em> - susurr&eacute;, y pegando mis labios a su rostro, recorri&eacute;ndoselo a boca&iacute;tos chicos, continu&eacute;... -<em>no te pienso perdonar...</em><em> tantas fatiguitas ...que me has hecho pasar...- </em>sonri&oacute; sin abrir los ojos, me aspir&oacute; profundamente agarrandome con ternura la cara y, acercando mi boca a la suya, me introdujo su bendita lengua que tantas noches de placer me hab&iacute;a regalado... Y mis manos taparon sus o&iacute;dos, y las suyas los m&iacute;os, y as&iacute;... como sumergidos bajo agua, sin que ning&uacute;n sonido externo pudiera entorpecer nuestro beso...&nbsp; arranc&oacute; con su esencia aquella espina de mi garganta que no me dejaba vivir, y sac&oacute; de mi mente su rostro para colocarlo frente a m&iacute;, perdon&aacute;ndonos&nbsp; y reconciliando los corazones a fuerza de saliva.
    </p><p class="article-text">
        Antes de separarnos para mirarnos a los ojos, yo ya estaba suspirando para adentro,&nbsp; de esa respiraci&oacute;n a golpes que me entra cuando siento ese regustito bestia,&nbsp; removi&eacute;ndome como gata en celo. S&iacute;... A todo lo que quieras... s&iacute;. A todo lo que pidas... s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Vamos a jugar a una cosa..</em>. - hablaba apenas con el aliento mientras lam&iacute;a mi cuello y me acariciaba por encima de&nbsp; la cremallera del pantal&oacute;n encendi&eacute;ndome como una bestia.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Dime...</em> -contest&eacute; apenas sin voz mientras mi mano desabrochaba el bot&oacute;n de sus vaqueros, ansiosa ya por cabalgar sobre &eacute;l...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Vamos a ir a la cocina... a guisar...</em>- sus dedos andurreaban por entre la cinturilla de mis bragas. Me estaba muriendo de deseo.
    </p><p class="article-text">
        <em>-mmmmmmm... s&iacute;....</em>- mont&eacute; sobre &eacute;l con la excusa de prestar m&aacute;s atenci&oacute;n, y refregu&eacute; mi sexo contra el suyo con impudicia y mordiendo sus hombros.
    </p><p class="article-text">
        -<em>...</em><em>y hasta que no terminemos... de hacer la cena...no podremos follar....Todo vale... menos penetraci&oacute;n o sexo oral</em>...
    </p><p class="article-text">
        <em> quien no resista... friega</em>.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Mmmmmm... prefiero fregar dos...platitos... a ...que me reviente... eso que est&aacute;s tocando...</em> - notaba ya la humedad entre mis piernas s&oacute;lo de imaginarme entre nata y gelatinas...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Voy a cocinar...&nbsp; </em>-estaba tan empalmado que cruzaba los l&iacute;mites de la obscenidad- <em>s&oacute;lo para ti...</em> <em>gachas de almortas</em>...
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;<em>Perdona?</em>- me despegu&eacute; veloz- &iquest;<em>Gachas de almortas? &iquest;Pero t&uacute; sabes lo que cuesta fregar luego esa sart&eacute;n???</em>
    </p><p class="article-text">
        Me quit&oacute; de encima y sali&oacute; riendo hacia la cocina. Y en el fondo, esa <em>apreta&uacute;ra </em>espont&aacute;nea de pueblo que gastaba era una de las primeras cosas que me atrajeron de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Estaban todos los ingredientes preparados en su barra americana, que abarcaba todo el largo de la cocina dividi&eacute;ndola casi en dos,&nbsp; y donde ya ten&iacute;a aquella sart&eacute;n antigua calentando aceite. Me pon&iacute;a muy cachonda verlo entre hornillas y a esas horas de la noche;&nbsp; aunque m&aacute;s observarlo comer. Mientras fre&iacute;a ajitos, echaba el piment&oacute;n, la carne y todas esas cosas que yo no pensaba comer ni de co&ntilde;a, me fui quitando prendas hasta quedarme en braguitas. Le quit&eacute; la camiseta y me la coloqu&eacute;. Sab&iacute;a que le excitaba enormemente el efecto de su influjo en mis pezones. &Eacute;l hac&iacute;a que me ignoraba, aunque el notable bulto en su pantal&oacute;n chivateaba sus oscuros pensamientos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ech&oacute; el caldo a la olla y empez&oacute; a remover...le abrac&eacute; desde atr&aacute;s metiendo la mano por sus calzoncillos... Acarici&eacute; su glande sedoso rode&aacute;ndolo con dos dedos... Estaba h&uacute;medo y viscoso... No pod&iacute;a enga&ntilde;arme aunque quisiera... Le mordisqueaba la espalda despacito, disfrutando de su sabor y su suavidad... Su respiraci&oacute;n se agitaba, pero no soltaba la cuchara.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Echaba de menos tu piel...</em> c<em>re&iacute;a que nunca m&aacute;s disfrutar&iacute;a de ti...</em> <em>he llorado y todo...</em>
    </p><p class="article-text">
        -<em>De verdad que lo siento... si te consuela yo lloro por muchas cosas, pero no puedo evitar tener esta coraza arrogante...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Tu dolor no me consuela, me produce ternura. A m&iacute;</em><em> me gustas as&iacute;, a pesar de los pesares.&nbsp; Eres libre, peque&ntilde;o... si podemos ser compa&ntilde;eros de camino de vez en cuando ...me conformo.&nbsp; Y si no... yo ser&eacute; feliz sabiendo que existes,&nbsp; tal y como eres, tal y como me enganchaste, aunque no est&eacute;s a mi lado</em>... -haci&eacute;ndome paso con la nariz por entre su cabello, me zambull&iacute; en su nuca respirando su aroma que ahora me pertenec&iacute;a. &Eacute;l luchaba por no cerrar los ojos moviendo la cabeza hacia los lados con lentitud ayudando a mis labios a callejear por su cuello. Estaba deseando darse la vuelta... pero se conten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Afloj&eacute; el abrazo y me coloqu&eacute; frente a &eacute;l, en su campo de visi&oacute;n. Me sent&eacute; en la encimera y me deleit&eacute; en el arte de la contemplaci&oacute;n. Esa sonrisa me ten&iacute;a prendada...
    </p><p class="article-text">
        Ante su sorpresa, agarr&eacute; la aceitera, y vert&iacute; un poco de l&iacute;quido en la cuenca de mi mano izquierda. Moj&eacute; en abundancia dos dedos y tan s&oacute;lo de imaginar lo que pensaba hacer se me contrajo la vagina. De manera proporcional e inversa a su apertura de pupilas.
    </p><p class="article-text">
        &Iacute;ndice, coraz&oacute;n y pulgar se acariciaban con tacto oleoso y mis ojos encelados no se perd&iacute;an de los suyos.
    </p><p class="article-text">
        Levant&eacute; mis rodillas y apoy&eacute; los talones en la tarima, abriendo bien las piernas, introduciendo mis dos dedos m&aacute;gicos por entre mis bragas.&nbsp; &Eacute;l tan s&oacute;lo pod&iacute;a intuir qu&eacute; se coc&iacute;a detr&aacute;s de la tela, mas mi semblante era la viva imagen de la fruici&oacute;n y mi respiraci&oacute;n jadeante evidenciaba que me estaba rozando el cl&iacute;toris. Y rozando... y rozando...
    </p><p class="article-text">
        ...y &eacute;l agarr&aacute;ndose con fuerza su sexo examinaba cada uno de mis movimientos sin dejar de remover sus gachas con la otra mano. Yo ya notaba mi vagina achicarse y agrandarse empezando a temblarme los tobillos.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l estaba sofocado, empezando a sudar, lo que me hac&iacute;a sentir profundamente deseada y sexy...
    </p><p class="article-text">
        ...Por lo que abr&iacute; un poco con la otra mano su campo de visi&oacute;n y, mientras me autocomplac&iacute;a con el pulgar, jugueteaba por los alrededores con los otros dedos, introduci&eacute;ndolos de vez en cuando en ese agujero que ansiaba que fuera suyo.
    </p><p class="article-text">
        El ambiente se enardec&iacute;a con nuestras miradas... La punta de su pene ya asomaba brillante por la cinturilla de sus calzoncillos y yo estaba tan excitada que no pod&iacute;a cerrar la boca, pasando mi lengua nerviosa por la comisura de mis labios y luchando porque no se me cayera la baba.&nbsp; Sab&iacute;a que si segu&iacute;a toc&aacute;ndome me correr&iacute;a sin remedio...y no quer&iacute;a. No quer&iacute;a sentir m&aacute;s placer sin comerme su boca, sin ara&ntilde;arle la espalda, sin colisionar mi pelvis contra la suya... no quer&iacute;a, no quer&iacute;a...
    </p><p class="article-text">
        Abr&iacute; mis bragas del todo estrangul&aacute;ndome la pierna con la gomilla y mostr&aacute;ndole mi vagina abierta goteando y canturre&eacute; bajito, apenas con un hilillo de voz...
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y t&uacute; te has quedado conmigoooo...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Con mis ganas de ...vivir,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> con mis ganas de ...sentir,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> con mis ganas de ...pecar,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> con mis ganas de so&ntilde;aaaar... &ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Apag&oacute; el fuego, corri&oacute; hacia m&iacute;, y a una velocidad imposible me agarr&oacute; la cabeza desde atr&aacute;s para verme sentir el amor que me daba penetr&aacute;ndome con brutalidad y sin descanso hasta dejarme semiinconsciente tumbada en aquel m&aacute;rmol... Y sacando su pene de mi cuerpo, presion&oacute; con su manaza&nbsp; abierta el interior de mis piernas para darme energ&iacute;a y calma unos instantes. Y de segundo, me invit&oacute; a montar en &eacute;l rodeando su cintura para bajarme al suelo y me empotr&oacute; contra la pared colocando mis manos en ella en una postura <em>er&oacute;tico festiva</em> estudiada, de manera que si osaba quitarlas me reventaba la cabeza contra el muro sin remedio, para volver a met&eacute;rmela esta vez m&aacute;s despacio, con una mano en mi cintura y otra en mi cl&iacute;toris, rememorando el espect&aacute;culo antes ofrecido por m&iacute;... hasta volverme loca de amor, para tumbarme en el suelo y follarme otra vez...
    </p><p class="article-text">
        ...eyaculando en mi ombligo con sus ojos apuntando a&nbsp; mis entra&ntilde;as, con los m&iacute;os cerrados sin remedio por el gustazo inhumano...regal&aacute;ndome un postre de gritos y respiraciones entrecortadas, de sangres concentradas y fluyendo, de abrazos y besos, y risas y llantos...
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;n sabe cu&aacute;ndo nos volver&iacute;amos&nbsp; a ver... Lo que estaba claro es que sentir&iacute;amos amor en cada encuentro..
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Que qui&eacute;n limpi&oacute; la olla? Ninguno. Las gachas se comen hirviendo y aquello hab&iacute;a quedao helado y casi para pegar ladrillos yendo a la basura entero. Nunca encontr&eacute; mis bragas. Ni &eacute;l jam&aacute;s se percat&oacute; de que las llevaba de pulsera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;...Yo so&ntilde;aba con tus braaaaagaaaas...
    </p><p class="article-text">
        tus braaaagaaaas...
    </p><p class="article-text">
        tus braaaagaaaas...
    </p><p class="article-text">
        tus braaaagaaaas...&ldquo;<em> </em>
    </p><p class="article-text">
        [audiotube url=&ldquo;http://www.youtube.com/watch?v=2P_umbCMWc4&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/sonaba-bragas_1_7154343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Oct 2013 17:17:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Yo soñaba con tus bragas...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Uno y uno... somos tres.]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/tres_1_7154345.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Colgu&eacute; el tel&eacute;fono rabiosa.
    </p><p class="article-text">
        El momento X&nbsp; se avecinaba pero ya no me hac&iacute;a tanta gracia...
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a pasao de convencerme d&iacute;a a d&iacute;a a, conseguida la cita, crecerse.
    </p><p class="article-text">
        Pod&iacute;a ser por timidez, por inseguridad... no s&eacute;. Pero a m&iacute; que me dijera de repente, por ah&iacute; disperso entre los di&aacute;logos, cosas como&nbsp; &ldquo;<em>nunca quieras tener algo serio conmigo</em>&rdquo; o <em>&ldquo;a ver si te crees que cuando nos veamos voy a estar todo el rato contigo, que yo soy muy independiente&rdquo;</em>&nbsp; me toc&oacute; el co&ntilde;o bastante. Luego intent&oacute; arreglarlo con sus<em> &ldquo;pero yo lo digo porque no quiero entrometerme en tu espacio&rdquo;... </em>pero ya era tarde. Ya me dol&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero porque si nos ve&iacute;amos esa noche, se supone que es para VERNOS. Y lo segundo... que no s&eacute; de d&oacute;nde cojones se hab&iacute;a sacado que yo buscara marido. Si&nbsp; hab&iacute;a roto los lazos afectivos que me quedaban con el mundo hac&iacute;a meses, era para algo. Y lo &uacute;ltimo que necesitaba era una relaci&oacute;n formal. Tan s&oacute;lo quer&iacute;a disfrutar ratitos y en presente. Los que me llegaran. Aunque fueran muchos frentes a la vez. Era capaz de separar cada uno y sentirlo al cien por cien sin pensar en nada m&aacute;s. Y esas actitudes tan de <em>pareja cl&aacute;sica</em> entorpec&iacute;an mis ganas. Aun siendo el primero de mi lista de preferencias.
    </p><p class="article-text">
        Yo quer&iacute;a disfrutar de &eacute;l. Ya est&aacute;. Disfrutar ese momento pero los dos con id&eacute;nticas ganas. Sin que los miedos a ataduras aparecieran. Si no pregunt&eacute; ni quise saber de su vida fuera de nuestra pompa era precisamente porque no quer&iacute;a que supiera de la m&iacute;a.&nbsp; Pero iba a acudir a su encuentro igualmente, por sorpresa. Luego desaparecer&iacute;a... y ya.
    </p><p class="article-text">
        -Pues si no te gusta, cuelgo... -fue su &uacute;ltima frase aquella noche, frase que repet&iacute;a hasta la saciedad,&nbsp; refiri&eacute;ndose a averigua qu&eacute; tonter&iacute;a esta vez. Y yo que andaba ya cruzada, pues...
    </p><p class="article-text">
        -Cucha, como vuelvas a tener esa salida, por muy broma que digas que sea, te voy a colgar. Y que sepas que el d&iacute;a que cuelgue, va a ser tan de verdad que no me vas a ver el pelo nunca m&aacute;s. Es m&aacute;s. Te voy a colgar.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a 15 a&ntilde;os menos que yo...
    </p><p class="article-text">
        Nunca me atrajeron hombres m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Era el primero.
    </p><p class="article-text">
        No estaba pasando su mejor momento. Puede que por eso nuestras conversaciones no eran como al principio, repletas de deseos, pero ahora ten&iacute;an m&aacute;s sustancia... aunque s&oacute;lo se atrev&iacute;a a dirigirse a m&iacute; repleto de alcohol y drogas. Y pondr&iacute;a la mano en el fuego asegurando que cada encuentro &eacute;l tambi&eacute;n lo terminaba a solas entre s&aacute;banas.
    </p><p class="article-text">
        La edad nunca fue un inconveniente aunque, claro est&aacute;, dici&eacute;ndolo yo que era la mayor, quedaba fatal. Pero as&iacute; era.&nbsp; La experiencia lo que te da son menos comidas de olla. Yo no preguntaba si hab&iacute;a terceros, cuartos o quintos para que &eacute;l no me preguntara. Todas las situaciones externas no crean m&aacute;s que incertidumbre y a fin de cuentas, su vida real estaba tan lejos de la m&iacute;a que no merec&iacute;a la pena. Por realismo, no por falta de ganas.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l era herm&eacute;tico a nivel emocional, lo que me ayudaba a no tener que expresarme demasiado desde dentro.&nbsp; Y en ocasiones... se vaciaba ante m&iacute;. Y se echaba demasiada tierra injusta encima.
    </p><p class="article-text">
        Y me desarmaba.
    </p><p class="article-text">
        Y me encantaba.
    </p><p class="article-text">
        Por dentro y por fuera.
    </p><p class="article-text">
        Y desde el momento en que era capaz de sentirme arropada por &eacute;l... la diferencia de edad se evaporaba.
    </p><p class="article-text">
        Del resto de temas s&iacute; sab&iacute;amos bastante uno del otro. El amanecer nos hab&iacute;a sorprendido en infinidad de ocasiones con la lengua seca por no parar de charlar y, la tensi&oacute;n sexual era ya tan evidente, que humedec&iacute;a el ambiente nada m&aacute;s encontrarnos hasta empa&ntilde;ar los cristales.&nbsp;&nbsp; La represi&oacute;n en su m&aacute;xima expresi&oacute;n nos pose&iacute;a cuando est&aacute;bamos cerca.
    </p><p class="article-text">
        Ese era el morbo.
    </p><p class="article-text">
        Su carita morena y sus hechuras desgarbadas me volv&iacute;an loca. Y sus dientes, c&oacute;mo no. Dientes con tara, de los que me gustan. Y ese era mi<em> Rata</em>.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo ca&oacute;tico de su vida lo resolv&iacute;a con un &ldquo;es que soy as&iacute; de punky&rdquo; y yo, con tal de escuchar esa voz... sonre&iacute;a sin m&aacute;s debates.
    </p><p class="article-text">
        Aquella noche su timidez era tan extrema que en la mesa de aquel local de ensayo se acumulaba una fila de latas de cerveza que llegaba hasta la otra punta. No es lo mismo quedar para hablar que para follar. Y aunque desde mi perspectiva de &ldquo;15 a&ntilde;os m&aacute;s&rdquo;&nbsp; todo era apetitoso y con aroma a aventura, parec&iacute;a ser que desde la suya hab&iacute;a algo de miedo.&nbsp; De hecho,&nbsp; un colega com&uacute;n -su mejor amigo- estaba a su lado, c&oacute;mplice a la sombra.
    </p><p class="article-text">
        Le d&iacute; dos besos m&aacute;s jugosos que de costumbre. No a conciencia. Me salieron as&iacute;. Con cara de &ldquo;hasta siempre&rdquo; y&nbsp; con los ojos brillantes.
    </p><p class="article-text">
        Me abr&iacute; una lata. La funci&oacute;n comenzaba.
    </p><p class="article-text">
        Tres horas m&aacute;s tarde, la fila de latas de cerveza vac&iacute;as llegaban hasta la puerta, nuestras miradas se cruzaban muy de cuando en cuando,&nbsp; y no pod&iacute;amos&nbsp; los tres parar de re&iacute;r.
    </p><p class="article-text">
        <em>...Tus ojos brillantes</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> ser&aacute; la &uacute;ltima vez.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> los cielos se nublan</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> los cielos se nublan</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> los cielos se nublan</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> perdiendo el control.</em>..
    </p><p class="article-text">
        Siempre me hab&iacute;a divertido mucho con ellos, y le ten&iacute;a un cari&ntilde;o especial a <em>Mo</em>. Todo lo que ten&iacute;a de borrico lo ten&iacute;a de bueno. Era el t&iacute;pico al que te quer&iacute;as pegar como una lapa al echar ese primer vistazo al horizonte cuando llegas a un bar, con el convencimiento de que ibas a <em>echar las tripas</em> con su mera presencia y sus ocurrencias. Oscuro, ojeroso y de cuerpo recio, llenito de tatuajes de esos que uno se hace por impulso, que no por est&eacute;tica, y algo mayor que yo. Aunque de manera distinta, amaba con locura a ese hombre. Ten&iacute;a algo, ten&iacute;a algo...
    </p><p class="article-text">
        Acababa de confesarnos que llevaba unas bragas de Hello Kitty y le hab&iacute;amos obligado a quitarse los pantalones y a hacernos un pase de modelos con su pelo rizado lleno de coletitas hechas con tiras de las bolsas del supermercado que portaban la bebida.&nbsp; Por entonces ya se hab&iacute;a escapado alg&uacute;n abrazo y puede que alg&uacute;n beso a tercias . Como siempre que nos reun&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        Correteaba de ac&aacute; para all&aacute; en estado catastr&oacute;fico;&nbsp; el &uacute;nico momento en que mi <em>Rata</em> y yo nos vimos solos en el sof&aacute; del local. Cuando su mano se apoy&oacute; en mi pierna, mi apetito adormecido sali&oacute; de su letargo y en tres segundos estaba tumbada encima suyo saboreando su boca y su cuello...
    </p><p class="article-text">
        ...y descuidando la existencia de <em>Mo</em>...
    </p><p class="article-text">
        <em>...Cuando me marche, no me olvidar&eacute; de ti.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Cuando me marche, no me olvidar&eacute; de ti.</em>..
    </p><p class="article-text">
        Los dos lo sab&iacute;amos: era mejor no vernos m&aacute;s. Al menos de esa manera. Por eso deb&iacute;a estrujar aquel sabor hasta dejarlo seco y memorizar hasta el &uacute;ltimo detalle mis sensaciones, porque ese objeto diario de mi deseo sab&iacute;a que no se borrar&iacute;a de mi alma tan f&aacute;cil como de mi vida.&nbsp; Cuando mi cuerpo chirri&oacute; sobre el sky de aquel sill&oacute;n en forma de &ldquo;L&rdquo;, supe que hab&iacute;a conseguido arrancarme toda la ropa.
    </p><p class="article-text">
        Tal era mi entrega que ni apreci&eacute; que si sus manos me agarraban con energ&iacute;a las caderas mientras me penetraba al borde de la crueldad, era materialmente imposible que las caricias que comenzaban a subir por&nbsp; mis piernas pertenecieran a la misma persona. Caricias que se esfumaban y volv&iacute;an... Caricias que me transformaban en loba hambrienta.
    </p><p class="article-text">
        ...Su lengua se acerc&oacute; a las curvas de mi pecho y contorne&oacute; mis pezones, transformando mi apetencia de carne en codicia del amor que germinaba en el umbral de esa despedida.&nbsp; Sentimiento que continu&oacute; mientras,&nbsp; arrodillado, levantaba mi pelvis y devoraba con tremenda ternura aquel postre que le ten&iacute;a reservado. Todo lo que nunca fue capaz de expresar con palabras tomaba forma,&nbsp; se materializaba...
    </p><p class="article-text">
        Mi respiraci&oacute;n se agitaba, me mord&iacute;a los labios hasta dolerme, mis piernas se tensaban y se aflojaban...&nbsp; De no ser porque no pod&iacute;a articular palabra, hubiera rogado al universo que su nariz permaneciera anclada a mi vientre lo que me quedara de vida. Y &uacute;nicamente cuando me bes&oacute;... comprend&iacute; que era imposible que dos labios a la vez me colmaran de sensaciones.
    </p><p class="article-text">
        Agarr&eacute; esos carrillos conocidos de barba de veinte d&iacute;as con cari&ntilde;o y aprision&eacute; con mi lengua la suya disfrutando de aquella rugosidad calentita... para luego separar mi rostro del suyo procurando comprender c&oacute;mo tres cuerpos se pod&iacute;an desle&iacute;r en uno.
    </p><p class="article-text">
        ...<em>Mi vidaruleta</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que da vueltas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> perdiendo el control.</em>..
    </p><p class="article-text">
        Baj&eacute; la mirada y traduje en la sonrisa de mi amado que acab&aacute;bamos de sellar un pacto cerrado por tres l&iacute;neas rectas y &uacute;nicamente as&iacute; cerr&eacute; los ojos ofreci&eacute;ndome en cuerpo y alma a mi amigo y a mi amante. Luego extasiada murmurar&iacute;a en su o&iacute;do debilidades lascivas, abraz&aacute;ndonos, sabiendo que era la &uacute;ltima vez, mientras <em>Mo</em> duplicaba mi placer jugueteando con mi vagina hasta no dejarme respirar. No necesitaba satisfacer a dos, no hubiera podido... &eacute;ramos uno los tres y me toc&oacute; ser la princesa.
    </p><p class="article-text">
        Eufemismo <em>del m&egrave;nage &aacute; trois</em> al uso.&nbsp; Revoltillo de amor y complicidad...
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l calmaba mi tristeza,&nbsp; mis fantas&iacute;as escondidas tanto tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Calmaba los anhelos de tantas noches sin &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <em>Mo</em> calmaba los vac&iacute;os, confidente mudo de nuestra &uacute;ltima noche... compa&ntilde;ero de tremendas sensaciones desconocidas... y yo me dejaba hacer con naturalidad, vacilante la respiraci&oacute;n, rota por la ternura de lo vivido, extasiada hasta el delirio incontrolado, abri&eacute;ndoseme un mundo de placer nunca sentido...
    </p><p class="article-text">
        Ador&aacute;ndolos a ambos....
    </p><p class="article-text">
        ...y me corr&iacute; llorando porque los perd&iacute;a a los dos...
    </p><p class="article-text">
        Donde hay sentimientos no puede haber tr&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Donde hay amistad podr&iacute;a haber da&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Me corr&iacute; mirando a los ojos a mi amor mientras mi amigo me apretaba fuertemente la mano eyaculando en mi espalda.
    </p><p class="article-text">
        Me corr&iacute; brotando sentimientos dobles.
    </p><p class="article-text">
        Me corr&iacute; am&aacute;ndolos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cuando me marche, reina m&iacute;a, no me olvidar&eacute; de ti</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> no me olvidar&eacute; de ti</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> no me olvidar&eacute; de ti</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> no me olvidar&eacute; de ti</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> no me olvidar&eacute; de ti</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> no me olvidar&eacute; de ti</em>
    </p><p class="article-text">
        [audiotube url=&ldquo;http://www.youtube.com/watch?v=AMtf4ttMsPs&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/tres_1_7154345.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Oct 2013 16:47:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Uno y uno... somos tres.]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Let me put my love into you... porfi...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/let-put-my-love-into-you-porfi_1_7154346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp; Era alt&iacute;simo infinito.
    </p><p class="article-text">
        Yo no.
    </p><p class="article-text">
        Pose&iacute;a la melena m&aacute;s larga, abundante y oscura del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Yo no.
    </p><p class="article-text">
        Vest&iacute;a ropa negra de cuero.
    </p><p class="article-text">
        Yo no.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a unos rasgos faciales grandes, marcados y duros.
    </p><p class="article-text">
        Yo no.
    </p><p class="article-text">
        Hablaba con una voz oscura de ultratumba.
    </p><p class="article-text">
        Yo no.
    </p><p class="article-text">
        Era alt&iacute;simo infinito. Pose&iacute;a la melena m&aacute;s larga, abundante y oscura del mundo. Vest&iacute;a ropa negra de cuero. Ten&iacute;a unos rasgos faciales grandes marcados y duros. Hablaba con una voz oscura de ultratumba.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a unos ojos rasgados, de esos que se tornaban mucho m&aacute;s interesantes cuando inclinaba una ceja y el p&aacute;rpado le ca&iacute;a convirtiendo la curva de arriba en una l&iacute;nea diagonal. P&aacute;rpados de desconcentraci&oacute;n de abuso -en el pasado o en el presente -de alcohol y estupefacientes seguramente. Una nariz inmensa y preciosa para una amante de lo prominente y unos labios gruesos y llenos de vida que parec&iacute;an pintados. Las arrugas de su frente gritaban que, aunque no le gustaba el mundo que habitaba, viv&iacute;a conscientemente los problemas. Nunca me convencieron demasiado las personas de frente lisa. Tallados casi a buril sus surcos nasogenianos, esos que casi llegan al ment&oacute;n que suelen adornar las caras de los idealistas que, sumados a esos p&oacute;mulos hundidos de castigado y, puede que de un poco torpe, le hac&iacute;an rebosar todos los ingredientes megaimportant&iacute;simos que yo necesitaba que eran dos: Algo durete y algo bobo.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, a primera vista, no sent&iacute; ni fu ni fa... Quiz&aacute;s mi cerebro no hab&iacute;a asimilado todav&iacute;a haber salido aquella noche. Ni iba apropiadamente arreglada, ni apropiadamente perfumada, ni apropiadamente nada. Fue un compendio de encuentros fortuitos de colegas, uno detr&aacute;s de otro... que me llevaron a aquel bar. Y cuando mis &uacute;ltimos amigos decidieron marchar, yo estaba lo suficientemente borracha como para hacerme la sorda y la invisible, desapareciendo del campo de recogida.
    </p><p class="article-text">
        Sab&iacute;a que mi casa estaba cerca, a apenas unos metros, lo que me tranquilizaba bastante... y no acertaba recordar cu&aacute;ntas cervezas pod&iacute;a haberme bebido como para, ya no digo ver levemente doble a los clientes, sino que la distancia entre una figura real y la imaginaria que te da el alcohol era enorme. Porque yo ve&iacute;a gemelos. Una sala lleniiiiita de gemelos.
    </p><p class="article-text">
        Y esos dos hombres melenudos id&eacute;nticos de movimientos exactos me invitaban con el brazo a acercarme a la barra... pero yo no pod&iacute;a moverme de mi rinc&oacute;n por temor a caerme. Me hab&iacute;a quedado petrificada con la mente fantaseando sumida en mi embriaguez, revoloteando sobre mi cabeza chispitas luminosas, siluetas ondulantes y pensamientos difusos.&nbsp; Intentaba que el autocontrol volviera a mi cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Mi cerebro ordenaba a mis pies caminar hacia el frente, pero ellos caminaban hacia la derecha. Y llegu&eacute;. Al fin llegu&eacute; a su lado.
    </p><p class="article-text">
        -Un <em>Pepe Crow</em> para la se&ntilde;orita y otro para m&iacute;. A&ntilde;ejo, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        ....Convencida estaba de que si me tomaba ese chupito estar&iacute;a perdida del todo, pero no me import&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        ...Recuerdo vagamente que despu&eacute;s de ese vino otro, y otro, y otro... Incluso tengo flashes de chupar la sal en su cuello y sentir deseo remezclado con risas...&nbsp; No tengo muy claro cu&aacute;nto tiempo pudo transcurrir ni en qu&eacute; momento pasamos a ser dos &ldquo;cierrabares&rdquo;. De lo que estoy convencida es de que aunque me termin&oacute; de emborrachar... NO ME TOC&Oacute;. Todo un gal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Walt Disney y F.W. Murnau se acababan de fusionar en la misma pantalla.
    </p><p class="article-text">
        Escuch&eacute; de manera indolente c&oacute;mo llamaba al servicio de habitaciones. Con las manos comprob&eacute; que mi ropa segu&iacute;a intacta en mi cuerpo.&nbsp; Continuaba virgen a ese caballero, lo cual no s&eacute; si me consol&oacute; o me puso rabiosa. Mas no pod&iacute;a ni abrir los ojos y me regocij&eacute;&nbsp; un poco m&aacute;s en aquel colch&oacute;n tan mullido y fresquito a la vez. Estaba a punto de amanecer.
    </p><p class="article-text">
        Un l&iacute;quido helado con aroma a melocot&oacute;n cay&oacute; sobre m&iacute;&nbsp; justo despu&eacute;s de escuchar la palabra &ldquo;dormilona&rdquo;. Me encant&oacute;. Duermo tan poco que pocas veces me han calificado parecido. Me son&oacute; a gloria, a nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Zumo.&nbsp; El olor era a zumo. Hab&iacute;a pedido un zumo para desayunar y se le hab&iacute;a derramado encima de m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con sumo cuidado comenz&oacute; a quitarme la falda, y aunque su jodido altruismo me hac&iacute;a sospechar que ser&iacute;a para que no me resfriara, el roce es el roce y, aun sin poder ni moverme por no estar del todo sobria todav&iacute;a, me puse blandita.
    </p><p class="article-text">
        Esas manos calentitas buscaron hueco entre mi espalda y la cama, para desabrocharme el sujetador y despojarme del resto de la ropa. La neurona que me quedaba se preguntaba si las braguitas tambi&eacute;n ir&iacute;an al suelo.
    </p><p class="article-text">
        Sentir mi cuerpo desnudo sobre aquellas s&aacute;banas me hizo suspirar. De la ventana llegaba un golpe de viento suave, de esos que traen algunas noches de fin de verano, que erizaba el vello de mi vientre mojado por aquel jugo vertido sin querer. Mis ojos permanec&iacute;an cerrados. La falta de uso de tantos sentidos a la vez despert&oacute; en m&iacute; -multiplic&aacute;ndolo por mil- el del tacto cuando sus labios comenzaron a sorber el l&iacute;quido a&uacute;n intacto que rebosaba en mi ombligo...
    </p><p class="article-text">
        -mmmmmm...- murmur&eacute; sin querer.
    </p><p class="article-text">
        Intu&iacute;a en mis piernas el frescor de su cabello pantojero mojado y aspir&eacute; su aroma a jab&oacute;n. No daba cr&eacute;dito. Reci&eacute;n ducha&iacute;to, socorro...
    </p><p class="article-text">
        Apart&oacute; mi flequillo de borrachuza de mis mejillas y me plant&oacute; un beso sin esper&aacute;rmelo que me descoloc&oacute;. Un beso. A m&iacute;. A la mayor mendiga del reino de las carencias. Con esa melena y ese albornoz negro <em>megametalero -</em>que averigua de d&oacute;nde co&ntilde;o lo hab&iacute;a sacado, porque yo no recordaba haber visto en un hotel algo que no fuese blanco inmaculado, aunque si somos heavys, somos heavys- amarrado a la cintura que me encend&iacute;a por no poder ver lo que escond&iacute;a. Valiente plan de vida. El eterno educado no sab&iacute;a donde se estaba metiendo..... si bien no ten&iacute;a preparado calmar de aquella manera mi resaca, esperando paciente a que desapareciera el alcohol de mi sangre, y as&iacute; hacerme consciente de cada detalle y que no pudiera olvidar ni un instante de lo que sobreven&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En esos momentos de mi vida para m&iacute; un beso era... Sentir esos labios suaves y recios resbalar por los m&iacute;os... Su calidez removiendo mi lengua ...y su cari&ntilde;o. &iquest;Acaso era necesario para m&iacute; querer a una persona para recibir amor de su beso con lo necesitada que estaba?
    </p><p class="article-text">
        Ante tal proposici&oacute;n mis piernas se engancharon a su culo buscando formar un todo... propuesta que dur&oacute;... lo que el beso, pues torci&oacute; la cara, comenz&oacute; a besar mis rodillas con lentitud,&nbsp; adentr&aacute;ndose en mis muslos hasta llegar a mi zona m&aacute;s bestia. Esa que suplicaba noes embusteros y que estaba a punto de reventar sin haber sido asaltada. Mi imaginaci&oacute;n iba por delante de los hechos... estaba a punto de vivir una de esas corridas de pensamiento que tan s&oacute;lo necesitan el chasquido de dedos apropiado cuando...
    </p><p class="article-text">
        -Ehmmmm... &iquest;C&oacute;mo dices que te llamas?- murmur&oacute; quiz&aacute;s pensando que no era muy formal llegar a ese grado de intimidad sin habernos presentado.
    </p><p class="article-text">
        -Pero...&iquest;Est&aacute;s bobo o qu&eacute;?- suspir&eacute; y, enterr&aacute;ndolo en mi entrepierna,&nbsp; no permit&iacute; que se alimentara de nada que no fuese de m&iacute;. Regal&aacute;ndole gemidos,&nbsp; que aumentaban su volumen a medida que el orgasmo iba brotando, que ni el sonido de su lamer animal pudo apagar.
    </p><p class="article-text">
        Qued&eacute; exhausta y sonre&iacute;...
    </p><p class="article-text">
        -Hola... -mi respiraci&oacute;n era entrecortada- ...quer&iacute;a decirte ... que... ha sido .... un placerazo... y preguntar.... &iquest;He sido muy ... escandalosa?
    </p><p class="article-text">
        En silencio abri&oacute; mis labios y observ&oacute; mi cl&iacute;toris inflamado a&uacute;n... y lo rode&oacute; con su lengua. <em>Glups... no puede ser... necesito recomponerme...</em>
    </p><p class="article-text">
        Me mir&oacute; y arque&oacute; la ceja. Irresistible.&nbsp; Ten&iacute;a la atractiva capacidad de re&iacute;r con la mirada sin cambiar el gesto.
    </p><p class="article-text">
        Yo estaba acojonada... &Uacute;nicamente&nbsp; ve&iacute;a a un <em>Uruk Hai</em>&nbsp; gigante que gritaba <em>&Ntilde;AM &Ntilde;AM</em> y que ven&iacute;a a comerse mi instinto m&aacute;s b&aacute;sico. Otra vez... Socorro...
    </p><p class="article-text">
        Tal fue la brutalidad de aquel&nbsp; segundo cunnilingus, y la fuerza de ese&nbsp; frotar, lamer y succionar, que me fue empujando&nbsp; hacia la almohada, empujando con todo su ser. Con todo su cuerpo. Con todo su alma... hasta dejarme sentada y pegada al muro del cabecero de la cama.
    </p><p class="article-text">
        Si bien es cierto que no me gusta nada el dolor f&iacute;sico,&nbsp; he de reconocer que el sonido de mi espalda golpeando contra la pared doblado por mis chillidos me pusieron tan caliente que casi pierdo la consciencia. Placer lascivo que me convirti&oacute; en sobria de un hachazo.
    </p><p class="article-text">
        - Aqu&iacute; ...habr&aacute;... caf&eacute;, no?- pregunt&eacute; aturdida entre jadeos..
    </p><p class="article-text">
        -Claro ...bonita, caf&eacute; y ...Tulicrem...&nbsp; - su respiraci&oacute;n tambi&eacute;n era agitada cuando sac&oacute; su cara de entre mis piernas para responderme... Yo me dej&eacute; llevar, me dej&eacute; llevar... Me dej&eacute; llevar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras intentaba pensar <em>&iquest;qu&eacute; cojones ser&iacute;a Tulicrem?</em> Aceler&oacute; la velocidad y... Aaaaaaahhhhhhhhh...
    </p><p class="article-text">
        Las piernas me temblaban pero aquel reci&eacute;n despertar me hac&iacute;a querer m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>Pero... &iquest;Y&nbsp; &eacute;l? &iquest;Cu&aacute;ndo se iba a correr? &iquest;No piensa met&eacute;rmela nunca?</em> <em>&iquest;No quiere?</em> Mi vagina estaba inc&oacute;lume y a&uacute;n conservaba intacta la fuerza para continuar.&nbsp; Y lo ansiaba. Ten&iacute;a <em>esa</em> necesidad. Era como comer sin postre.
    </p><p class="article-text">
        Espir&eacute; un &uacute;ltimo suspiro de agotamiento carcelario cuando me agarr&oacute; de los tobillos y, con un movimiento magistral que a&uacute;n no acierto a comprender, me dej&oacute; a cuatro patas con el rostro en direcci&oacute;n a la ventana de la habitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cerr&eacute; los ojos. Y al recibir el primer rayo de sol en mi cara, me embisti&oacute; cual animal enloquecido por detr&aacute;s agarrando fuertemente mis tetas...
    </p><p class="article-text">
        <em>Let me put my love into you...&nbsp;</em>sonaba en mi cabeza.
    </p><p class="article-text">
        <em> Oh, no... ahora s&iacute; que estoy perdida...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>...don't you struggle</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> don't you fight</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> don't you worry cause it's your turn tonight</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> let me put my love into you babe</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> let me put my love on the line</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> let me put my love into you babe</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> let me cut your cake with my knife</em>...
    </p><p class="article-text">
        ...Me incorpor&eacute; mientras me follaba violentamente y, echando los brazos&nbsp; hacia atr&aacute;s, intent&eacute; aferrarme a su cuerpo y acariciarlo en vano. Aquel albornoz ahora era un muro que quer&iacute;a derribar. Me lam&iacute;a el cuello, me mord&iacute;a los hombros... y volv&iacute; mi cabeza para volver a besarlo... Necesitaba su boca y mirarlo a la cara mientras me penetraba.
    </p><p class="article-text">
        Contorsionista de nacimiento y flexible rallando en la hiperlaxitud fui girando y girando, con las rodillas presion&aacute;ndome el cuello hasta atrapar sus caderas con mis piernas, encajarme a &eacute;l como tap&oacute;n a botella, y derribarlo hacia atr&aacute;s. Abr&iacute; el albornoz y apoy&eacute; los brazos en la cama. -<em>&iquest;Qu&eacute; te paaaasa, maricarmen, qu&eacute; quiere decir este cuerpo tan bello y huesudo?-&nbsp;</em>grit&oacute; mi conciencia.&nbsp; Me iba a dar algo.
    </p><p class="article-text">
        La amante pasiva agarraba el tim&oacute;n del barco para cambiar el rumbo.
    </p><p class="article-text">
        Si hab&iacute;a aguantado dos orgasmos,&nbsp; de repente me pon&iacute;a que siguiera conteni&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Introduje su pene en mi cuerpo y me aferr&eacute; a &eacute;l. Necesitaba notarlo dentro mir&aacute;ndole a los ojos, que tan s&oacute;lo sintiera las contracciones de mi vagina. Rellenarla con &eacute;l nada m&aacute;s, arrullar en su o&iacute;do deseos secretos, acariciar su rostro con ternura, rozar mis pechos afilados con su torso desnudo... y sentir.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que mi <em>miniresaca</em> casi hab&iacute;a culminado, ansiaba disfrutar comi&eacute;ndome&nbsp; esa cara preciosa de indio apache,&nbsp; juntar mi nariz a la suya,&nbsp; zambullirme en su cuello, en sus costillas, en su barriga... poco a poco ...
    </p><p class="article-text">
        <em>...crazy feelings got me reeling</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> they got me raising steam</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> now don't you struggle</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> don't you fight</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> don't you worry cause it's your turn tonight...</em>
    </p><p class="article-text">
        ...en su ombligo.
    </p><p class="article-text">
        Y en sus ingles marcadas. Acariciar su glande con mi lengua suavemente, suavemente, suavemente... hasta llegar a mi paladar y masturbarlo despacito con mis labios para devolver la paz a la estancia. Y al percibir mi sexto sentido que su semen estaba a punto de brotar, trepar a su encuentro y que manara dentro de m&iacute; a la vez que mis l&aacute;grimas sobre su pecho.
    </p><p class="article-text">
        A la vez. Apretando los dientes con las bocas pegadas. A la vez. Con la vista nublada pero fijas las miradas. A la vez.
    </p><p class="article-text">
        <em>-...Hay que ver... si me llegan a decir a m&iacute; que pudiera pasar &eacute;sto...Let me put my love into you babe</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> let me put my love on the line</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> let me put my love into you babe</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> let me cut your cake with my knife</em>..
    </p><p class="article-text">
        <em>. porque si no hay Tulicrem, no es un buen desayuno.</em>
    </p><p class="article-text">
        [audiotube url=&ldquo;http://www.youtube.com/watch?v=Ja2FPYAQFYw&rdquo; caption=&ldquo;null&rdquo;]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/let-put-my-love-into-you-porfi_1_7154346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Oct 2013 16:29:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Let me put my love into you... porfi...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ven aquí, Jack Sparrow...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/ven-jack-sparrow_1_7154347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La suerte de trabajar en un bar cercano al teatro le permit&iacute;a tener, como quien dice, entradas siempre en su bolsillo. Bueno,&nbsp; evidentemente si no tuviera un don especial para conversar y escuchar, no tendr&iacute;a la suerte de que hasta el apuntador acabara siempre en su local de trabajo ofreci&eacute;ndole la posibilidad de una visita gratis.
    </p><p class="article-text">
        Pero por unas cosas y otras nunca ten&iacute;a con qui&eacute;n ir, estaba demasiado cansada,&nbsp; o empezaba demasiado temprano, o demasiado tarde, o ten&iacute;a el d&iacute;a demasiado ocupado... Excusas. Lo que le daba era verg&uuml;enza dar su nombre en la puerta por si se les hab&iacute;a olvidado dejar su pase.
    </p><p class="article-text">
        Los domingos nunca fueron momento de hacer cosas, adem&aacute;s. Era su &uacute;nico d&iacute;a libre, ven&iacute;a agotada de la semana y casi que lo disfrutaba enteramente en su sof&aacute; en bragas.
    </p><p class="article-text">
        Los actores de la obra que se estrenaba acababan cada noche cerrando la persiana de su bar. Y, en este caso, un mes en cartelera daba ya para alguna que otra confianza. Muchos de ellos repet&iacute;an cita por formar parte del reparto de varias funciones en diversas fechas del a&ntilde;o.&nbsp; Se sent&iacute;a como mujer de puerto pesquero, ansiando las visitas de los marineros que ven&iacute;an a tierra a descansar.
    </p><p class="article-text">
        Le extra&ntilde;aba mucho que aquel actor secundario no se hubiera dignado a cruzar palabra con ella ni una sola vez. No era la primera vez que visitaba la ciudad. Es m&aacute;s; hubo otro compa&ntilde;ero suyo que hac&iacute;a m&aacute;s de 7 meses le hab&iacute;a dicho con dos copas de m&aacute;s encima: &ldquo;La semana pasada vinimos Jack y yo aqu&iacute; y no estabas. Me hizo conducir casi una hora despu&eacute;s de finalizar nuestra actuaci&oacute;n en un pueblo &uacute;nicamente para verte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nunca lo entendi&oacute;. Ni tan siquiera la primera vez que vino existi&oacute; la m&aacute;s m&iacute;nima chicha entre ellos. &ldquo;&iquest;Para qu&eacute; co&ntilde;o se pegaba el viaje entonces? &iquest;verme a m&iacute;? &iexcl;Pero si ni me ha saludado!&rdquo;.&nbsp; Y ella, por puro orgullo, hac&iacute;a lo propio: ignorarlo. Al menos de manera visible. Aunque as&iacute;, con disimulo, sol&iacute;a espiarlo. No por nada, por curiosidad.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a los ojos... no sab&iacute;a exactamente el color. Marr&oacute;n, miel, verde... Era una mirada tan profunda y parada que casi se alegraba de que no le hiciera el menor caso. No sab&iacute;a si hubiera sido capaz de mantener sus ojos fijos en los suyos. Algo le dec&iacute;a que usaba Kohl, si bien no sent&iacute;a continuamente la necesidad de creer que todo en &eacute;l fuera un truco.
    </p><p class="article-text">
        Y serio. El m&aacute;s serio del mundo entero. Con lo que a ella le gustaba una risa. &ldquo;Bah... Mejor... ni caso.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Un bigotito muy bien recortado y su barbita perfilada de mosquetero,&nbsp; casi con tiral&iacute;neas,&nbsp; le hac&iacute;an sospechar que deb&iacute;a ser un mani&aacute;tico de cojones. Y esa melena tan perfecta... &ldquo;Seguro que se echa laca el muy pelmazo. No me creo que no se le mueva ni un pelo de manera natural&rdquo;... Claro est&aacute; que como era medio inm&oacute;vil, siempre muy tieso que parec&iacute;a que se hab&iacute;a tragao un paraguas, era normal que estuviera as&iacute;, impecable. &ldquo;A un concierto de Bar&oacute;n Rojo me llevaba yo a &eacute;ste, pa que supiera lo que es dejar respirar el casco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Le ca&iacute;a fatal y, sin darse cuenta, no dejaba de analizarlo. Pero es que era la &uacute;ltima noche que lo iba a poder investigar de arriba a abajo, porque al d&iacute;a siguiente era el fin de funci&oacute;n y marchar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;A d&oacute;nde ir&aacute; &eacute;ste con las botas de <em>De los Apeninos a los Andes</em> en pleno Agosto?&rdquo;.&nbsp; No pod&iacute;a parar de criticarlo sin saber el motivo. Bueno s&iacute;: que era invisible para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Y esas cosas que pasan, esas conjunciones de los astros, que yendo por tabaco ese domingo, se encontr&oacute; a una buena amiga que precisamente trabajaba en el teatro y le facilit&oacute; la tarea de entrar y colocarse en la primera fila a la izquierda, butaca que le asignaban cada vez que la invitaban.
    </p><p class="article-text">
        La obra estaba relatada en verso al m&aacute;s puro estilo Quevedo, pero &eacute;l parec&iacute;a sacado de una pel&iacute;cula de piratas. No pegaba ni con cola. La iron&iacute;a de los textos, la tristeza, la alegr&iacute;a...&nbsp; de su boca y con su <em>monogesto</em> hac&iacute;an desaparecer toda intenci&oacute;n.&nbsp; Mas pudiera ser que el problema estuviera en la mente de ella, nada atenta, que se recreaba en poder, por vez primera, pasar por el esc&aacute;ner de su lado m&aacute;s cr&iacute;tico a ese tipo sin tener que esconderse.&nbsp; Y aun sospechando a ciencia cierta que sus di&aacute;logos eran mirando al p&uacute;blico por exigencias del gui&oacute;n... le pareci&oacute; m&aacute;s interesante pensar que le hablaba a ella.
    </p><p class="article-text">
        No sab&iacute;a el motivo. Pero siempre le pasaba igual. Con la misma fuerza que rechazaba a un hombre o viv&iacute;a como extra en la pel&iacute;cula de su vida, un peque&ntilde;o detalle pod&iacute;a dar la vuelta completa a sus sentimientos. Bastaba tan s&oacute;lo un gesto, una peque&ntilde;a acci&oacute;n,&nbsp; para que la flecha de Cupido se le clavara en lo m&aacute;s profundo del alma. Qu&eacute; rabia le daba eso. Nunca hab&iacute;a tenido el gusto de sentir el amor poco a poco como el resto de los mortales. Ella se enamoraba en un instante y ya lo quer&iacute;a todo.
    </p><p class="article-text">
        Su boca se llen&oacute; de saliva. No era normal. Era imposible que por el simple hecho de ver en esa &uacute;ltima escena a Jack se&ntilde;alando hacia ella gritando &ldquo;Esp&eacute;rame&rdquo; se hubiera puesto cachonda. Pero sus bragas eran una prueba irrebatible de que algo en su cuerpo estaba echando chispas.
    </p><p class="article-text">
        ...Y mientras m&aacute;s lo miraba, m&aacute;s se iba encendiendo. Ya no escuchaba nada. El teatro estaba en silencio. Y aquel actor se mov&iacute;a a c&aacute;mara lenta a sus ojos.&nbsp; Agarrados de las manos escuchaban los aplausos del p&uacute;blico, colocados en la parte delantera del escenario, pero ella ten&iacute;a anulados todos los sentidos menos el de la vista y su mirada s&oacute;lo lo enfocaba a &eacute;l. A sus pantalones amarrados con cuerdas a la parte baja de las rodillas, su cintur&oacute;n ancho de bandolero, sus botas con los cordones abiertos, su chaleco...
    </p><p class="article-text">
        Si le llegan a preguntar de qu&eacute; iba la obra, no habr&iacute;a sabido qu&eacute; contestar... &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; va vestido de pirata?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Era su cabeza la que lo ve&iacute;a as&iacute;. Era su mente, nada m&aacute;s...
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de despedirse en los camerinos, puesto que ese d&iacute;a no abr&iacute;a el bar y ellos viajaban temprano, march&oacute;. Y ese sentido de la orientaci&oacute;n disperso mezclado con que no recordaba cu&aacute;ntas escaleras hab&iacute;a subido ni bajado, cuantas puertas hab&iacute;a o no atravesado y cu&aacute;ntas plantas o ninguna hab&iacute;a recorrido, le llev&oacute; a un mundo desconocido de decorados medio en ruinas y entresijos s&oacute;lo conocidos por los funcionarios del lugar.
    </p><p class="article-text">
        -Te has perdido, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        (socorro...)
    </p><p class="article-text">
        -Para nada, tan s&oacute;lo observaba... -contest&oacute; mintiendo como una bellaca y un poco rabiosa porque precisamente fuese &eacute;l quien la hubiese pillado despistada, cosa que adem&aacute;s le produc&iacute;a tremenda ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        -A ver, listilla... &iquest;Ahora qu&eacute; toca, subir o bajar escaleras?
    </p><p class="article-text">
        -Pues... subir - contest&oacute;, aunque hubiera gritado &ldquo;VETE A LA MIERDA&rdquo; con todas sus letras y seguro se habr&iacute;a quedao m&aacute;s a gusto.
    </p><p class="article-text">
        -Pues yo te sigo, porque no tengo la menor idea de d&oacute;nde est&aacute; la salida...
    </p><p class="article-text">
        Cada escal&oacute;n ten&iacute;a una copa de plata&nbsp; a la izquierda adornando, posiblemente para colocar en ellas una vela, fruto de los restos de averigua qu&eacute; obra de teatro. Estaba inquieta. &Eacute;l iba detr&aacute;s y seguro que le estaba mirando el culo y se sinti&oacute; est&uacute;pida por permitir aflorar sus complejos m&aacute;s ocultos e intentar caminar menos patosa que de costumbre.
    </p><p class="article-text">
        Llegaron a otro nuevo decorado. Una habitaci&oacute;n. Y una cama cuadrada con dosel y kilos de tela transparente rode&aacute;ndola. Y sin salida. Cuatro paredes y la puerta por donde entraron ocupada por Jack.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Nos fumamos un cigarro y luego seguimos pensando el camino?
    </p><p class="article-text">
        Ella se sent&oacute; en una esquinita con exacta proporci&oacute;n de ira que mesura por parte de su acompa&ntilde;ante. La estancia era oscura a juego con su ropa. La interior, digo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras le daba fuego, el l&aacute;ser de su chakra situado junto al coraz&oacute;n percibi&oacute; todos sus bloqueos. Siempre tuvo un sexto sentido para la energ&iacute;a. Y &eacute;l,&nbsp; fr&iacute;o como un glacial, estudiaba cada gesto con deseo... pero sin sentimiento.
    </p><p class="article-text">
        Dio un giro y se coloc&oacute; boca abajo abrazando un almohad&oacute;n de terciopelo y con la cara hacia el lado contrario de esa mirada obscena. Y &eacute;l se tumb&oacute; a su lado. Unos minutos eternos de silencio y la mano de aquel pirata acariciaba su cabello. Aunque en el intento apenas&nbsp; &ldquo;rascaba&rdquo;. A la intenci&oacute;n le faltaba <em>el fluir</em>. No flotaban corazones en el ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Ella sinti&oacute; el reto al instante. Volvi&oacute; la mirada hacia &eacute;l, que se la retir&oacute; con disimulo.&nbsp; Con miedo. Con hielo. El desaf&iacute;o acababa de nacer. El depredador se tornaba presa. Y all&iacute; no hab&iacute;a nadie. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s daba? Demasiado tormentosa y poco atractiva era la vida como para desaprovechar esa oportunidad de introducirse en esa roca.
    </p><p class="article-text">
        Ech&oacute; el brazo sobre su vientre y &eacute;l lo apret&oacute; como el que acompa&ntilde;a a cruzar el sem&aacute;foro a una anciana.&nbsp; Se acerc&oacute; a un cent&iacute;metro de su rostro, pero no consigui&oacute; entrar en su boca. Su boca de madera.
    </p><p class="article-text">
        Se incorpor&oacute;, no hac&iacute;a falta hablar, iba a ocurrir,&nbsp; le atra&iacute;a enormemente de repente ...y al intentar desprenderse de la camiseta...
    </p><p class="article-text">
        -No, no te la quites... me da morbo que la lleves puesta.
    </p><p class="article-text">
        Deseo concedido. Se despoj&oacute; como pudo del sujetador&nbsp; sac&aacute;ndolo por las mangas y desabroch&oacute; sus vaqueros. Y se los quit&oacute;. Y se tumb&oacute; boca arriba.&nbsp; Y levant&oacute; las rodillas. Y abri&oacute; sus piernas. Y, mirando al techo... esper&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora ella fr&iacute;a tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Minutos eternos.
    </p><p class="article-text">
        Unos dedos excesivamente calientes rozaron esa zona s&oacute;lo suya por encima de sus bragas... Meti&oacute; la mano abierta por un lado, comprobando la generosa lubricaci&oacute;n... amas&oacute; diez segundos, apenas doce... y de manera inesperada la penetr&oacute; con fuerza. Empu&ntilde;&oacute; su espada de pirata,&nbsp; sin m&aacute;s, en honor al bandolerismo mar&iacute;timo, y la introdujo profundamente entre sus muslos una y cien veces, con ensa&ntilde;amiento, hasta ganarse el puesto de corsario en esa vagina reci&eacute;n saqueada.
    </p><p class="article-text">
        Sin un beso, sin una caricia, sin una palabra...&nbsp; En posici&oacute;n de misionero y escondiendo la cara tras su cuello, regal&aacute;ndole jadeos ausentes de pasi&oacute;n que enturbiaron sus sentidos aun estando descolocada.
    </p><p class="article-text">
        Ella sent&iacute;a placer, pero su cara denotaba algo distinto. Pensaba que ese pene iba a perforarla traspasando hasta su barriga. El relax&nbsp; y la qu&iacute;mica que provoca un beso tierno en esos instantes estaba ausente... y ninguna mano agarraba con cari&ntilde;o mezclado con fuerza su cintura, ni rozaba nadie su espalda... no hab&iacute;a habido un susurro previo, un contacto de lengua... Era una clase de dibujo lineal, y ella ansiaba una de dibujo art&iacute;stico.&nbsp; Pod&iacute;a correrse en cualquier momento con tan s&oacute;lo estimularse unos instantes, ten&iacute;a una capacidad impresionante de conocer su cuerpo y dominar su placer, pero necesitaba algo m&aacute;s... que &eacute;l no le iba a regalar, estaba claro.
    </p><p class="article-text">
        Sac&oacute; sus brazos como pudo, levant&oacute; su vientre para hacerse hueco, y comenz&oacute; a masturbarse sensual... Jack se arrodill&oacute; y por primera vez no escondi&oacute; sus ojos...
    </p><p class="article-text">
        -Si sigues toc&aacute;ndote as&iacute;, me voy a correr enseguida...-dijo con esa formalidad que ella deseaba ametrallar.
    </p><p class="article-text">
        -&iexcl;VEN AQU&Iacute;, JACK SPARROW Y M&Iacute;RAME A LOS OJOS DE UNA PUTA VEZ!!!... -sali&oacute; como un torrente de sus labios...
    </p><p class="article-text">
        ...Entonces... un silencio.
    </p><p class="article-text">
        El mundo se par&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico sonido de sus dedos frot&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        El tel&oacute;n de su mirada que cae de golpe ... y pas&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La penetr&oacute; despiadado observ&aacute;ndola y sin quitar ahora la vista de sus ojos...&nbsp; As&iacute; s&iacute;...&nbsp; As&iacute; su boca se engros&oacute;, su lengua gener&oacute; chorritos de saliva de nuevo, su cl&iacute;toris se incendi&oacute; y comenz&oacute; a sentir ese dolor met&aacute;lico que vaticinaba que ya s&iacute; estaba preparada para el para&iacute;so del orgasmo brutal... As&iacute; s&iacute;, con los ojos frente a frente reduciendo la visi&oacute;n al &aacute;ngulo justo que abarcaba la distancia de pupila a pupila, sinti&eacute;ndolo muy dentro, a golpes, suspirando a la vez, goteando sudor en sus labios y bebi&eacute;ndoselo, percibiendo sin miedo cada sentimiento... Gritaron juntos, gozaron juntos, y cuando &eacute;l hizo un intento de esconderse para eyacular, ella agarr&oacute; su cara temblorosa fuertemente ignorando sus dientes apretados y su rabia, y chill&oacute; en lo m&aacute;s oscuro de su boca esa &uacute;ltima exhalaci&oacute;n de delirio que no se puede controlar y que rompi&oacute; sus muros de un ca&ntilde;onazo destruyendo las barreras que imped&iacute;an al semen disparar.
    </p><p class="article-text">
        -Ah&iacute; llevas, pirata... Disfruta tu tesoro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/ven-jack-sparrow_1_7154347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Sep 2013 06:36:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ven aquí, Jack Sparrow...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nunca supo...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/supo_1_7154348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Le cost&oacute; trabajo. Mucho. Pero finalmente meti&oacute; aquella cinta de VHS en el reproductor y se acomod&oacute; en el sof&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Se levant&oacute; nervioso y fue a la cocina a por un cenicero.
    </p><p class="article-text">
        Volvi&oacute; a sentarse.
    </p><p class="article-text">
        El tabaco.
    </p><p class="article-text">
        Rebusc&oacute; entre las monta&ntilde;as de cosas de la mesa hasta localizarlo.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo al sill&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ajust&oacute; el volumen al m&aacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        Mechero. Bien, estaba dentro de la cajetilla. Pero... casi gastado.
    </p><p class="article-text">
        Se incorpor&oacute;, ote&oacute; el horizonte y fij&oacute; la vista en la segunda estanter&iacute;a del mueble bar.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s se puso en pie y fue en busca de la bombona de gas para recargarlo, apagando la luz de camino.
    </p><p class="article-text">
        Respir&oacute; hondo, apur&oacute; de un trago el vino, se encendi&oacute; un pitillo y coloc&oacute; a la derecha de su pierna el cenicero, el tabaco, el mechero...
    </p><p class="article-text">
        Rellen&oacute; su copa hasta el filo.
    </p><p class="article-text">
        Estaba intranquilo, no sab&iacute;a lo que iba a encontrar. No quer&iacute;a saberlo. Su cuerpo estaba tenso y le dol&iacute;an las mand&iacute;bulas de apretarlas. &Uacute;nicamente cuando puls&oacute; el bot&oacute;n del <em>PLAY</em> y apareci&oacute; su imagen permiti&oacute; expandirse a su cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Ella sonre&iacute;a, aunque temblorosa. Y lo m&aacute;s importante: por primera vez la ve&iacute;a en movimiento dirigi&eacute;ndose a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Hola peque&ntilde;o... mira t&uacute;, qu&eacute; cosas...</em> -se mostraba t&iacute;mida- <em> Al final es la &uacute;nica manera que he encontrado de hablar contigo.... as&iacute;, cara a cara... bueno..</em>.- la barbilla le comenz&oacute; a temblar.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l sonri&oacute; y se sinti&oacute; est&uacute;pido. Ella no estaba all&iacute; &ldquo;cara a cara&rdquo;, pero realmente experimentaba tenerla enfrente sin poderlo remediar.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest; Recuerdas la primera vez que nos mensajeamos? Yo no sab&iacute;a ni qu&eacute; cara ten&iacute;as</em><em>, pero me diste un ratito tan bonito que me dio igual.</em>&nbsp; <em>Parec&iacute;amos amigos de siempre.</em> <em>T&uacute; sabes mi lema, &ldquo;si me haces re&iacute;r...&rdquo;- </em>estaba visiblemente inquieta y aunque &eacute;l la ve&iacute;a preciosa, sus ojos denotaban haber llorado.- <em>Sin haberte buscado, apareciste. </em><em>Luego seguiste escribi&eacute;ndome hasta que se convirti&oacute; en costumbre y naci&oacute; entre nosotros una extra&ntilde;a complicidad... Despertaste algo en m&iacute;, no te sabr&iacute;a explica</em>r.
    </p><p class="article-text">
        <em>..Ten&iacute;a</em><em> clar&iacute;simo que no llegar&iacute;amos a nada aunque, noche tras noche, finalmente, me dej&eacute; llevar. &iquest;Te vas a re&iacute;r si te digo que en ocasiones ampliaba una de tus fotos y la miraba fijamente durante horas?</em><em>. Hasta una noche me acerqu&eacute; tanto a la pantalla imaginando c&oacute;mo ser&iacute;a besarte, que me di&oacute; calambre en la nariz...-</em>en un esfuerzo por re&iacute;r se qued&oacute; callada.
    </p><p class="article-text">
        Intentaba mantener la sonrisa pero sus labios tiritaban y luchaban por no tornarse tristes. &Eacute;l estaba asustado. Aunque es cierto que llevaban mucho tiempo sin comunicarse, m&aacute;s cierto era que no hab&iacute;a pasado ni una noche sin recordarla antes de cerrar los ojos en su cama. Se preguntaba por qu&eacute; no hab&iacute;an llegado finalmente a verse. Tampoco estaban tan lejos...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Te dije que era una persona que se manten&iacute;a de peque&ntilde;as metas, &iquest;recuerdas?.&nbsp; Andaba ya demasiado cansada de vida cuando te interpusiste en mi camino. Y, f&iacute;jate,&nbsp; t&uacute; has sido mi peque&ntilde;a gran meta en todos estos meses, quer&iacute;a que lo supieras. Y tambi&eacute;n ...que ya no s&eacute; si tengo fuerzas para intentar llegar a ella. Al menos como me hubiera gustado.</em>- Se tap&oacute; la cara con las manos. Segundos infinitos.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l de nuevo se preguntaba qu&eacute; pas&oacute;. Cu&aacute;l fue el determinante que los distanci&oacute;. C&oacute;mo al principio la ve&iacute;a lejana, imposible y de repente aquello fue tomando forma...&nbsp; Tampoco hab&iacute;an hablado apenas de los frentes que cada uno ten&iacute;a abiertos, aunque ella hab&iacute;a dejado caer que ten&iacute;a varios. Y &eacute;l, en su hermetismo, tampoco hab&iacute;a osado &ldquo;ensuciar&rdquo; -como ella dec&iacute;a- aquel soplo de aire fresco que envolv&iacute;a sus noches de charlas eternas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ella descubri&oacute; su rostro, hab&iacute;a a&uacute;n si cabe m&aacute;s amargura en sus ojos, pero sonri&oacute; y prosigui&oacute;...
    </p><p class="article-text">
        -<em>Para sobrevivir mientras te esperaba, busqu&eacute; hombres que se asemejaran a t&iacute;. Sin la menor verg&uuml;enza te digo que he pasado noches enteras tumbada en mi sof&aacute; apoyada en otros torsos. Me he dejado acariciar contigo en la mente... Cuando sus manos recorr&iacute;an cada v&eacute;rtebra de mi espalda, sent&iacute;a las tuyas. Cerraba los ojos y recompon&iacute;a tu gesto poco a poco</em><em>... hasta formar tu cara. E imaginaba que estabas all&iacute; conmigo. Acariciabas mis brazos de punta a punta. Mi cintura, me agarrabas las caderas con ternura... y yo, boca abajo, levantaba mi pelvis y abr&iacute;a mis piernas invit&aacute;ndote a sumergirte en ese huequito que siempre tuve guardado para t&iacute;.&nbsp; Siempre. Cuando tu dedo levantaba mis braguitas para apenas rozarme, un escalofr&iacute;o recorr&iacute;a todo mi cuerpo y me estremec&iacute;a</em><em>... Y mis muslos, en ese lenguaje de amor que no utiliza palabras, te abr&iacute;an la veda de poder jugar con mi cuerpo...</em>- su gesto se tornaba m&aacute;s calmado.
    </p><p class="article-text">
        A medida que iba describiendo esos encuentros, se le endulzaba la voz, a la vez que sus ojos&nbsp; se asalvajaban convirtiendo su mirada en obscena.&nbsp; Una enorme excitaci&oacute;n interrumpi&oacute; aquel umbral de temores en &eacute;l, que desabroch&oacute; sus pantalones que imped&iacute;an respirar ya a un pene duro que suplicaba espacio a gritos... y que agarr&oacute; con fuerza&nbsp; mientras, ayudado de esas primeras gotitas que ya comenzaban a brotar, rozaba su glande imaginando ahora &eacute;l que su mano era la de ella.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Cu&aacute;ntas veces me abr&iacute; de piernas sobre esos cuerpos esquel&eacute;ticos, agarr&aacute;ndome a sus costillas, forzando una penetraci&oacute;n sin&nbsp; previo aviso... Aferr&aacute;ndome a un pene que para m&iacute; era&nbsp; el tuyo.&nbsp; </em><em>Apret&aacute;ndolo con mi vagina tan fuerte cada vez que se introduc&iacute;a en mi cuerpo, que cuando sal&iacute;a sonaba un &ldquo;blop&rdquo; que me encend&iacute;a... Cada vez que se frotaba por esas paredes que chorreaban, acercaba mi rostro al de ellos para percibir tu mirada en sus ojos y que la cercan&iacute;a me impidiera ver su boca. Porque, eso s&iacute;,&nbsp; esos labios gorditos y gustosos y esos dientes a los que bes&eacute; hasta desgastar en aquella foto, sab&iacute;a que me iba a ser imposible encontrarlos en hombre alguno.</em>.. <em>Y es quiz&aacute;s por eso... - </em>call&oacute;, baj&oacute; la mirada con cara sensual, entreabri&oacute; la boca mirando al frente de nuevo, y comenz&oacute; a desprenderse de sus braguitas.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Por qu&eacute; dej&eacute; de hablar con ella? &iquest;por qu&eacute;?- se interrogaba a la vez que su respiraci&oacute;n se violentaba por el placer de fantasear que era ella la que lam&iacute;a su pene de arriba abajo. Intentaba buscar el momento en que dej&oacute; pasar una noche sin hablar con ella, y luego otra, y luego otra... hasta limitarse a despertarla en su mente furtivamente, como peque&ntilde;os flashes, &uacute;nicamente cuando ve&iacute;a algo que le recordaba a ella, para luego devolverla a ese oscuro caj&oacute;n de su recuerdo. Sin pensar en ella. Con la empat&iacute;a abandonada. Sin pensar en ella.
    </p><p class="article-text">
        <em>-...</em><em>quiz&aacute;s por eso les tapo la boca cuando me toco cabalgando sobre ellos, inventando que los jadeos me gustan s&oacute;lo en mi o&iacute;do... Porque cuando la mirada se me nubla por el placer,&nbsp; </em><em>puedo intu&iacute;rte debajo de m&iacute; &uacute;nicamente si sus cabellos largos y su barba est&aacute;n borrosos</em>,&nbsp; <em>pero sin ver tu sonrisa dejar&iacute;a de sentir...- </em>Hablaba ya susurrando y con la respiraci&oacute;n vacilante... dejando las frases a medias mientras se acariciaba el cl&iacute;toris con la mirada perdida, pero fija en la c&aacute;mara- ...
    </p><p class="article-text">
        <em>porque sentirte ha sido lo que me ha mantenido viva todo este tiempo. Aun sabiendo que me hab&iacute;as olvidado. Y nunca me diste un motivo, una raz&oacute;n. Me hubiera gustado saber en qu&eacute; momento yo te puse un muro para que me hablaras con claridad. Nunca. Sabes que nunca. Y tambi&eacute;n sabes que nunca te compromet&iacute; a nada... ni te ped&iacute;, ni te pregunt&eacute;... Me hubiera conformado con una m&iacute;nima explicaci&oacute;n, peque&ntilde;o...-</em> los ojos se le llenaron de l&aacute;grimas.
    </p><p class="article-text">
        Sus dedos disminuyeron gradualmente la velocidad, abri&oacute; las piernas y los introdujo en su vagina, recre&aacute;ndose con suavidad.&nbsp; Y dej&oacute; de hablar por un momento. Examinaba con la cara inclinada cada uno de sus movimientos intentando disimular un llanto que goteaba lentamente mezcl&aacute;ndose con su humedad.
    </p><p class="article-text">
        Pero &eacute;l sab&iacute;a que ella follaba llorando. Sab&iacute;a que cuando se libraba de las corazas de la compostura, la emoci&oacute;n y el deseo le brotaban por los ojos... Mientras se masturbaba cada vez con m&aacute;s agitaci&oacute;n se esfumaba toda esa cobard&iacute;a que le alej&oacute; de ella. Porque &eacute;l tambi&eacute;n pens&oacute; desde primera hora que aquello era algo lleno de trabas,&nbsp; inalcanzable... Ni siquiera daba cr&eacute;dito cuando se confesaban sentimientos escondidos en las noches en que conversaban como si no hubiera un ma&ntilde;ana. De qu&eacute; le iba a servir ir a su encuentro la vez que lo plane&oacute; si al volver a casa seguir&iacute;a estando lejos.&nbsp; O quiz&aacute;s ni sospechaba cu&aacute;nto era lo que hab&iacute;a ara&ntilde;ado su alma. Se conform&oacute; con haberse corrido en su cara aquella noche. S&iacute;. Tambi&eacute;n hab&iacute;a ampliado su foto y la hab&iacute;a so&ntilde;ado frente a &eacute;l. Pero le asustaba querer m&aacute;s. Y por eso fue dejando de comunicarse. Alargando cada vez m&aacute;s los espacios entre encuentro y encuentro... d&iacute;as... semanas... meses... Cero.
    </p><p class="article-text">
        Ella fij&oacute; su mirada en &eacute;l, y suspir&oacute; antes de proseguir con sus caricias. Se humedeci&oacute; los labios con la lengua y con la voz rota...
    </p><p class="article-text">
        -<em>...y quer&iacute;a que supieras que me hubiera gustado que me prestaras, en este espacio de olvido, una cuarta parte de la atenci&oacute;n que yo te prest&eacute; cuando a&uacute;n no hab&iacute;as roto la reja que rodeaba mi coraz&oacute;n. Cuando era capaz de dejar lo que estuviera haciendo, de irme a casa en mitad de cualquier reuni&oacute;n, tan s&oacute;lo por la curiosidad de descubrirte.&nbsp; Por darte ese regalo.&nbsp; Por no tener nada m&aacute;s bonito que hacer. Y ese fue mi error quiz&aacute;s. Permitir que cada noche fueras arrancando una tira de m&iacute;, como quien pela un pl&aacute;tano,</em><em> hasta quedarme convertida en un ser vulnerable que se alimentaba de la ilusi&oacute;n</em> <em>de tus risas, de tu esencia</em>... <em>para luego quedarse vac&iacute;a de un hachazo y nunca saber m&aacute;s de t&iacute;. Sin tener claro de repente si exist&iacute;as realmente.&nbsp; &iquest;Realmente era necesario?&nbsp; &iquest;Te busqu&eacute;, te persegu&iacute;, te agobi&eacute;?&nbsp; &iquest;me lo merec&iacute;a?&nbsp; Desapareciste. Ni una palabra. Ni una coma... </em>-sus dedos pasaron de la caricia a la fricci&oacute;n compulsiva y su tono al hablar lloroso anunciaba que el momento m&aacute;s &aacute;lgido de gozo estaba acerc&aacute;ndose- ...
    </p><p class="article-text">
        <em>y era por eso que no quer&iacute;a marchar sin decirte que con la misma intensidad que formaste parte de m&iacute;... ya he agotado los cartuchos que me impulsaban a continuar la batalla</em><em>. No se puede invadir un territorio y marchar sin m&aacute;s.</em> -l&aacute;grimas resbalaban por su cuello mientras estallaba en gemidos de placer sin poder ya articular palabra, ni mirar al frente...&nbsp; retorci&eacute;ndose de gusto sin control alguno.
    </p><p class="article-text">
        Y &eacute;l a su vez,&nbsp; eyacul&oacute; en la pantalla como aquella vez, sobre ese rostro que acababa de convertirse en su nueva meta.&nbsp; Ahora s&iacute; se sent&iacute;a con fuerzas. Desvanecidos los miedos y m&aacute;s seguro de s&iacute; mismo, quer&iacute;a pelear.
    </p><p class="article-text">
        Derrotada, balbuce&oacute; lo m&aacute;s claro que el dolor le permiti&oacute;..
    </p><p class="article-text">
        -Se<em> acabaron mis metas.</em>&nbsp; <em>Y no te sientas culpable, peque&ntilde;o. Ya ven&iacute;a cansada de serie...</em>
    </p><p class="article-text">
        Nunca supo si aquel sonido de disparo vino de la pantalla o de su coraz&oacute;n reventando. Nunca supo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/supo_1_7154348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Aug 2013 12:04:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nunca supo...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y desmontó el mito del bajista...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/desmonto-mito-bajista_1_7154349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s le gustaba en el mundo era un concierto en directo. Y no s&oacute;lo a tiempo real. Se conformaba con verlos si los echaban por televisi&oacute;n, en v&iacute;deos de internet. Los viv&iacute;a como si estuviese all&iacute;. Se met&iacute;a desde su sof&aacute; entre el p&uacute;blico que coreaba las canciones por encima del cantante. Sudaba con ellos,vibraba con ellos...
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a amigos, pero no pandilla. Los quer&iacute;a de manera individual, sin necesidad de quedar con una constancia. Por eso siempre sal&iacute;a sola si ten&iacute;a un buen plan. Y esa noche tocaba un grupo en la playa, al aire libre...
    </p><p class="article-text">
        Nunca iba acompa&ntilde;ada a los conciertos. No le gustaba que la observaran cuando se le saltaban las l&aacute;grimas por la emoci&oacute;n. Y eso ocurr&iacute;a siempre. No le gustaba que le hablaran mientras escuchaba un tema, ni interrupciones tontas. Era capaz de matar. Ella disfrutaba en soledad de la m&uacute;sica en vivo. De toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        No eran muy conocidos, estaban empezando como grupo, pero esa banda la formaban m&uacute;sicos consagrados para ella, pertenecientes a bandas que hab&iacute;a escuchado desde peque&ntilde;a y super amigos suyos. Amigos de confianza. Los cuatro. Aunque ninguno sospechaba nada. Ella ten&iacute;a esa suerte. Y el hecho de ser un alma libre sumado a su discreci&oacute;n extrema, le permit&iacute;a tener esas relaciones especiales e individuales que llevar&iacute;a a la tumba. Total, un polvo no implica ni obliga a nada. Tan solo es una forma de comunicaci&oacute;n, una manera de expresarse, de recibir, de dar... un &ldquo;hermanamiento&rdquo;, as&iacute; lo defin&iacute;a siempre.
    </p><p class="article-text">
        El bater&iacute;a era el m&aacute;s punky y el m&aacute;s formal.&nbsp; Regordetillo y madurito. Buena gente y siempre dispuesto a sacarte una risa. Y aunque representaba al rumor de que suelen acabar emparejados formalmente, cierto era que siempre hay una noche loca en tu vida en la que te dejas llevar. Y ella estuvo all&iacute; de actriz principal.
    </p><p class="article-text">
        El guitarrista... ay el guitarrista. Daba rabia de guapo que era.&nbsp; Cu&aacute;ntas charlas de plena franqueza hab&iacute;an tenido sobre amantes, sobre d&uacute;os, sobre tr&iacute;os... C&oacute;mo le encantaba escuchar sus batallitas, sus eternos ametrallamientos de tel&eacute;fono en las que las chicas excesivamente adolescentes&nbsp; le entraban a saco.&nbsp; Pero si le sub&iacute;a el ego y le sentaba bien, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s daba?. Eso s&iacute;. El huequito en su tarjeta SIM, esa que nunca muere aunque se te caiga el tel&eacute;fono al wc, era para ella.
    </p><p class="article-text">
        El cantante... Lo conoc&iacute;a como si lo hubiera parido. Y sab&iacute;a que con esas borracheras y esos pasotes que se met&iacute;a en los bolos era imposible que ofreciese las noches de placer que su entorno cre&iacute;a al verlo rodeado siempre&nbsp; de tant&iacute;simas mujeres. Bombones impresionantes acababan en su habitaci&oacute;n del hotel. Pero... nah... Ella hab&iacute;a sido testigo de su narcolepsia post-concierto. <em>Si piensas que yo soy una de tus grupis que se pican para ponerte cachondo cuando andas en estas condiciones, la llevas clara. Ll&aacute;mame un d&iacute;a sereno y nos hartamos de follar si quieres, pero a mi no me roza el ego que se te baje la emoci&oacute;n cada diez minutos y lo sabes. No haberte puesto ciego.&nbsp; Estoy muy segura de mis encantos, chaval... </em>Y &eacute;l se descojonaba.
    </p><p class="article-text">
        Y de repente se qued&oacute; pensativa al observar al bajista.&nbsp; Los bajistas viven en torno a una leyenda de que siempre acaban solos con la &uacute;nica compa&ntilde;&iacute;a de su bajo. Cuando el resto de la banda est&aacute; montando fiestas en sus colchones, los bajistas siguen en los bares.&nbsp; Y no. No son chacales al acecho de lo que le sobra a la manada. Son discretos. Cautos. A la sombra. Silenciosos. Nunca alardean de lo que se comieron la otra noche. Por su cama han pasado personas especiales incluso las que el resto consideran solo suyas. Por eso no pueden pronunciarse.&nbsp; Ellos guardan secretos inconfesables. Los bajistas son el gran tesoro por descubrir. Nunca te comprometen. No te piden explicaciones.&nbsp; Y ella lo sab&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        -<em>&iquest;Y c&oacute;mo te saca una de paseo por esta ciudad con discreci&oacute;n con esas hechuras que tienes?</em>- le pregunt&oacute; en un mega ataque de risa la primera vez que &eacute;l vino a visitarla a su ciudad en secreto ocho a&ntilde;os atr&aacute;s. Porque era como llevar al lado un <em>souvenir de los ochenta.</em>
    </p><p class="article-text">
        Que una cosa es tener el pelo largo rizado y otra que sea<em> fruto de Rizo's Peluqueros.</em> Y una cosa es tener unos pelitos m&aacute;s cortos cayendo por tu frente y otra tener<em> flequillo rizado</em>. Y que toda tu cabellera est&eacute; cortada con escuadra y cartab&oacute;n. Y una cosa es tener unos vaqueros rotos con deste&ntilde;idos y otra <em>hab&eacute;rtelos hecho t&uacute; en tu casa, botella de lej&iacute;a en mano</em>. Ese ejemplar no exist&iacute;a ya, y por eso a ella le encantaba.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Jura que alguna vez en tu vida te ha pasado que te ha llamado una amante para salir y le has dicho &ldquo;no, hoy no puedo quedar porque me estoy poniendo las mechas&rdquo;</em>.- se descojonaba- <em>Y jura que me vas a dejar hacerte fotos imposibles para ponerlas en la pared de ni&ntilde;ata de mi habitaci&oacute;n! jajaja...</em> -. &eacute;l no daba cr&eacute;dito a su humor.
    </p><p class="article-text">
        -<em>&iquest;Fotos imposibles? &iquest;A qu&eacute; te refieres? &iquest;estamos hablando de sexo?</em>- le preguntaba temblando sin saber con qu&eacute; le saldr&iacute;a con esas ocurrencias que ten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        -N<em>oooo... Me refiero a fotos rollo: &ldquo;heavy que tiende la ropa vestido de heavy y con todos sus complementos&rdquo;... jajajajaja...</em>.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Oye, que yo siempre voy muy rockero, &iquest;eh?</em>- contestaba un pel&iacute;n desconcertado.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iexcl;Pues por eso, si a m&iacute; me encanta! &ldquo;Momento heavy vestido de heavy comprando fruta&rdquo; jajajaja... no, espera... &ldquo;Heavy vestido de heavy, inclu&iacute;da la chupa de invierno con flecos en las mangas, poniendo el lavavajillas&rdquo; jajaja... ay, no, una mejor:&nbsp; &ldquo;Momento heavy vestido de heavy, con su l&aacute;piz negro por dentro del ojo muy bien repinta&iacute;to... comiendo salmorejo&rdquo; jajajaja...</em>- se meaba.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;<em>Oye, me est&aacute;s vacilando o qu&eacute;?</em>- le dec&iacute;a, aunque en el fondo le encantaba su humor al borde...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Ya paro, ya paro... te lo juro...</em>
    </p><p class="article-text">
        Y con esa carita sonriente se encontraba rememorando aquello, cuando sus miradas se cruzaron. Ese bajista, con su eterna cara de <em>&ldquo;yo no he s&iacute;o&rdquo;</em> que tan a cien le pon&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Se fue hacia la barra y pidi&oacute; dos botellines de cerveza, le entreg&oacute; uno, brindaron y bebieron sin retirarse la mirada. Y con ese sigilo que tan s&oacute;lo un bajista que se precie sabe utilizar con precisi&oacute;n... estaban ya caminando descalzos por la orilla de aquella playa kilom&eacute;trica.
    </p><p class="article-text">
        ...Sin necesidad de decirse nada, buscaron su rinconcito lejano apartado y se sentaron a escuchar el romper de las olas.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Ten&iacute;a ganas ya de subir por esas piernas...</em>- y la tumb&oacute; hacia atr&aacute;s.&nbsp; Le mordi&oacute; el dedo gordo del pie y ella not&oacute; su aliento subir y subir.... Por sus tobillos... por sus rodillas... Sus manos sub&iacute;an paralelas a su boca y el calor que desprend&iacute;an sacaron de su garganta los primeros suspiros. No mord&iacute;a, no lam&iacute;a, no besaba, tan s&oacute;lo rozaba con sus labios&nbsp; su piel suave...y quemaba.
    </p><p class="article-text">
        -<em>Qu&eacute; cuerpo, dios m&iacute;o... y todo para m&iacute;...</em> - susurraba a medida que iba haciendo altos y levantando la cara para observarla mejor. Y ella acariciaba su pelo con ternura y se dejaba amar...
    </p><p class="article-text">
        Levant&oacute; su falda cortita y refreg&oacute; su nariz por entre sus braguitas de algod&oacute;n h&uacute;medas. Esnif&oacute; todo el aire que pudo y se escuch&oacute; de manera liviana una especie de<em> &ntilde;am &ntilde;am &ntilde;am</em> que se llev&oacute; el aire...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Qu&eacute; ganas ten&iacute;a de &eacute;sto, peque&ntilde;a... qu&eacute; ganas... </em>- siempre se hab&iacute;an deseado. Siempre<em>. </em>Pero nunca<em>, </em>salvo aquella visita sorpresa a&ntilde;os atr&aacute;s, se hab&iacute;an citado. Se conformaban con esos encuentros fortuitos rebosando ganas acumuladas.
    </p><p class="article-text">
        Ella levant&oacute; su pelvis y &eacute;l dulcemente le retir&oacute; ese muro que le imped&iacute;a el cuerpo a cuerpo. Y pas&oacute; la lengua por sus labios que mor&iacute;an por &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Bajista. Ten&iacute;a que ser bajista. Siempre acertaba en el punto exacto, sin distracciones.
    </p><p class="article-text">
        Ella siempre hab&iacute;a mantenido que los bajistas ten&iacute;an menos notas y por eso les era m&aacute;s f&aacute;cil no equivocarse.
    </p><p class="article-text">
        Y all&iacute; estaba abierta de piernas esperando recibir su esperada <em>Master Class</em>.&nbsp; Y &eacute;l se aliment&oacute; hambriento y silencioso de su carne que herv&iacute;a, lentamente, sin fallar ni en un La ni en un Mi,&nbsp; rechupeteando Bemoles y ella aguantando los Sostenidos con todas sus fuerzas para eternizar su placer.&nbsp; Y cuando su m&aacute;stil comenz&oacute; a presionar la arena hasta dolerle, se incorpor&oacute; introduci&eacute;ndolo en ese agujero que dilataba y lubricaba para amoldarse y abrazar su llegada. Y all&iacute; en la arena, en aquella playa de temperatura perfecta, la brisa calm&oacute; aquella mezcla de sudor y confundi&oacute; el romper de las olas con sus gritos de gozo, fundidos&nbsp; en uno.&nbsp; Una vez m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        ...Y por la ma&ntilde;ana desayunar&iacute;an todos juntos, se recrear&iacute;an en la noche de lujuria pasada en aquel hotel, y mentir&iacute;an inventando y fantaseando lo que hubieran querido que ocurriera pero que nunca pudo ser, una vez m&aacute;s. Todos. Y el bajista el primero,&nbsp; con su cara de <em>&ldquo;Yo no he s&iacute;o&rdquo;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/desmonto-mito-bajista_1_7154349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jul 2013 20:22:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Y desmontó el mito del bajista...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Beso, amor y dedos...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/beso-amor-dedos_1_7154350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        -Me acuesto con tu aroma y me despierto oli&eacute;ndote. Es una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        -Anda, anda... &iexcl;Si no me has olido nunca!
    </p><p class="article-text">
        -Pero te oler&eacute;... y s&eacute; que no ser&aacute; distinto.
    </p><p class="article-text">
        -No te voy a negar...-hizo una pausa- que yo tambi&eacute;n pienso en t&iacute;. Pero... &eacute;sto ha de tener truco. No te conozco.- Respir&oacute; hondo y la garganta se le llen&oacute; de tristeza mientras hablaba.
    </p><p class="article-text">
        -A m&iacute; me hace feliz...
    </p><p class="article-text">
        -Si mi piel ama a tu piel... pronto...&nbsp; mientras dure esta sensaci&oacute;n... juro... que no pensar&eacute; tanto. Pero... si el tiempo pasa... y no se produce el encuentro... puede que HUYA.
    </p><p class="article-text">
        -Y lo entiendo. Pero har&eacute; que no he o&iacute;do nada. As&iacute; que me voy a acostar pensando igual que pensaba antes de escucharte. -y colg&oacute; el tel&eacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        ...Ella llor&oacute;. Llor&oacute; porque le hab&iacute;a producido tanta pena dec&iacute;rselo, que el sentimiento no pudo evitar expresarse. Y desde ese instante zanj&oacute; todo no dejando espacio a la posibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Y nunca m&aacute;s volvi&oacute; a coger el tel&eacute;fono. No quer&iacute;a seguir engordando aquello que le envenenaba las entra&ntilde;as. Ni siquiera esper&oacute; &ldquo;ese tiempo&rdquo;. Ni un minuto, ni un segundo. Era absurdo, imposible. No acertaba ni a recordar en qu&eacute; momento su sangre comenz&oacute; a arder con esa voz. Aquello no exist&iacute;a. Aquello era un invento de sus carencias. Y aquello se evaporar&iacute;a con la misma velocidad con la que naci&oacute;.<em>&nbsp;</em>Era una orden.
    </p><p class="article-text">
        ...Y cada noche iba recomponiendo con pedazos de sentimiento su rostro... el interior de su mirada, sus labios, su sonrisa... Y dejaba un huequito en su colch&oacute;n, en su almohada... Cerraba los ojos y pasaba el brazo por debajo de su cuello, aferr&aacute;ndose&nbsp; con el otro a sus costillas para que no se escapara.&nbsp; E iba notando cada uno de sus huesos para no dejar ni un resquicio de ese cuerpo amado sin reconocer.
    </p><p class="article-text">
        Acariciaba su pelo, su frente... besaba su cara.&nbsp; Pasaba sus dedos dulcemente por su pecho, por su vientre... volviendo a subir hacia su boca... Y &eacute;l se dejaba llevar embriagado por su esencia,&nbsp; inm&oacute;vil. Tocaba sus manos, sus dedos, casi desde el aire... Se agarraba a su pulgar, aquello que tanto le consol&oacute; siempre. Cerraba los ojos m&aacute;s fuerte perdiendo la noci&oacute;n de la realidad...
    </p><p class="article-text">
        ..Y entonces &eacute;l se incorporaba y le retiraba un mech&oacute;n de pelo de sus labios entreabiertos que esperaban con rabia que se introdujera en ellos. Y saboreaba su lengua. Lentamente. Su lengua carnosa y jugosa que remolineaba con la suya fundiendo sabores de amor dulce. Agarraba sus p&oacute;mulos y la besaba sin descanso mientras ella estiraba sus piernas y mov&iacute;a los deditos de los pies luchando por no abrazarlo hasta hacerlo desaparecer...
    </p><p class="article-text">
        ...Y &eacute;l le daba boca&iacute;tos min&uacute;sculos por la barbilla, recorriendo su piel, hasta los pezones, succionando deseos que reci&eacute;n despertaban de su coraza. Y ella ahora manten&iacute;a bien abiertos los ojos por debajo de sus p&aacute;rpados, pero esta vez no para que fluyeran mejor las l&aacute;grimas, sino para ver con m&aacute;s claridad. Y nac&iacute;a tanta tensi&oacute;n en su interior por aguantar el placer, que tem&iacute;a convertirse en un calambre toda ella, retozando en las c&aacute;lidas s&aacute;banas de sus sue&ntilde;os. Aspirando cada mol&eacute;cula del aire de su habitaci&oacute;n con agon&iacute;a con la angustia de que explotara alguna en otro lugar que no fuese su coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        ...Y comenzaba a sentir ese fuego de metal bajo su ropa... cuando &eacute;l deslizaba la mano por encima de la tela de sus braguitas de lunares, abarcando su ...antes monta&ntilde;a, ahora picos de Europa...&nbsp; convertido en volc&aacute;n del que emerg&iacute;a el magma que hac&iacute;a que sus dedos resbalaran por sus labios, por su cl&iacute;toris, hasta adentrarse en las profundidades de su vagina y querer ella anclar el tiempo para siempre en ese justo segundo. Para siempre. Ese instante de elevado placer&nbsp; en que la vida no ten&iacute;a sentido alguno, si no era con &eacute;l. Beso, amor y dedos. A la vez. No necesitaba m&aacute;s. Movimientos paralelos en uno y otro lado. Sentir su lengua y sus dedos. Sus dedos y su lengua...
    </p><p class="article-text">
        ...Y en lo que dura un chasquido no diferenciar lengua de dedo. D&aacute;ndole todo igual, perdida... Las caras, los gestos, los gemidos...
    </p><p class="article-text">
        ...Y con voces fabricadas apenas con vaho se contaban lo mucho que hab&iacute;an deseado ese encuentro, lo eternas que pasaban las horas si no estaban unidos en aquel colch&oacute;n. Y ella se tumbaba boca arriba abriendo sus piernas dejando el hueco justo para el encaje perfecto. Y mir&aacute;ndole a los ojos hasta traspasarlo, sent&iacute;a su honda penetraci&oacute;n que apretaba con sus m&uacute;sculos&nbsp; para sentirlo m&aacute;s y m&aacute;s suyo. &Eacute;l levantaba sus piernas con una mano, agarrando con tacto sus finos tobillos, adentr&aacute;ndose en sus humedades una y otra vez sin perderse ni un detalle, aliment&aacute;ndose de vez en cuando del placer que cubr&iacute;a su rostro, de la visi&oacute;n de sus manos ara&ntilde;&aacute;ndose el vientre, agarrando sus pechos, dej&aacute;ndose la nuca en la almohada...
    </p><p class="article-text">
        ...Y sal&iacute;a... y la besaba. Y observaba curioso sus labios hinchados, y de nuevo esos dedos buscaban, como quien apura el fondo de un tarro de nocilla, otro poquito de amor. Ella gritaba. Ella se estremec&iacute;a. Ella se alimentaba de besos, amor y dedos...
    </p><p class="article-text">
        Y cuando ya estaban saciados de cansancio, que no de querer, pues hubieran dejado hasta de comer por permanecer adheridos con esa masa de ternura que brotaba de sus pieles... se acurrucaban uno en el otro&nbsp; en un bello letargo. Y hallaba la paz.
    </p><p class="article-text">
        Y cada ma&ntilde;ana sonaba el tel&eacute;fono y ella lo escond&iacute;a bajo el coj&iacute;n de su sof&aacute;, no queriendo nutrir aquel imposible. Y pasaba los d&iacute;as preparando su cuerpo, colocando flores en su pelo, cuidando sus gestos, sinti&eacute;ndose observada y creyendo que aparecer&iacute;a por cualquier esquina para venir en su b&uacute;squeda. Sinti&eacute;ndose abrigada por sus canciones, banda sonora de su espera, &uacute;nico sonido que ordenaba al infarto mantenerse quieto. Matando los sue&ntilde;os de su amado por salvar la vida a los suyos.
    </p><p class="article-text">
        Y cambiaba sus s&aacute;banas delicadamente, perfumando su hueco, deseando que llegara la noche para retozar junto a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Y sus besos.&nbsp; Y su amor. Y sus dedos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/beso-amor-dedos_1_7154350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jun 2013 20:03:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Beso, amor y dedos...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Como tantas otras veces...]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/veces_1_7154351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Me colocaba el gorro de nataci&oacute;n justo en la puerta de los vestuarios.&nbsp; El ba&ntilde;ador de cuello vuelto m&aacute;s apretado que encontr&eacute; en la tienda, para que apenas se marcaran voluptuosidades.&nbsp; La anti-hembra. Cierto era que, a las 3 de la madrugada, hora escogida a conciencia, poca gente iba a haber, mas no quer&iacute;a que me vieran, ni saludar, ni existir. Con la cabeza gacha caminaba hacia la piscina veloz, y rauda me pon&iacute;a las gafas a la justa distancia de no matarme, zambull&eacute;ndome en el agua y sinti&eacute;ndome libre. Mi momento favorito del d&iacute;a. Nadaba, nadaba, nadaba... como si se me fuera la vida en ello.
    </p><p class="article-text">
        Apenas dos o tres nadadores que, enfrascados en similar modelo al m&iacute;o, parec&iacute;a que tampoco ten&iacute;an vida humana propia. Marcianos nadando sin mirarse. Y varones. Por lo que ni me los cruzaba.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; no necesitaba pensar en si ten&iacute;a mejor o peor cara, si las ojeras me llegaban a los pies.... No ten&iacute;a que sonre&iacute;r ni aparentar calma. All&iacute; el agua borraba mis l&aacute;grimas en el caso de que fluyeran y el lugar era tan amplio que no necesitaba compartir mi espacio con nadie. Bastaba con irme al carril m&aacute;s lejano. Y adem&aacute;s, el sistema de limpieza era la sal. Sal marina, que tanto me gustaba y tanto te elevaba a la superficie.
    </p><p class="article-text">
        -Perdona, se te ha ca&iacute;do &eacute;sto en el agua...- uno de esos hombres-insecto ven&iacute;a nadando hacia m&iacute; con la pulsera que llevaba en el tobillo minutos antes. Socorro. No me quito las gafas ni de co&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iexcl;Ah.. gracias!</em>- glups...
    </p><p class="article-text">
        Estaba apoyada en el bordillo con los brazos, dej&aacute;ndome llevar por la relajaci&oacute;n que el medio l&iacute;quido da al cuerpo. Y me imit&oacute;. Apoy&eacute; la cara en mis&nbsp; manos, en direcci&oacute;n al lado contrario de la suya pues, aunque con semejante modelo estaba tranquila, como inmersa en un disfraz,&nbsp; la mujer acomplejada que habitaba en mi interior tampoco quer&iacute;a que se recrease demasiado en el horror. Y as&iacute; en silencio, trancurri&oacute; no s&eacute; cu&aacute;nto rato... Y ya casi que me estaba durmiendo...
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Sigues teniendo aquel novio de barbas kilom&eacute;tricas?</em>- mis ojos se abrieron como platos y volv&iacute; el rostro. Me arranqu&eacute; las gafas y not&eacute; dolor.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Nos conocemos?</em>- pero s&iacute;, ya me hab&iacute;a dado cuenta... Se hab&iacute;a despojado de su atuendo y era Rober, aquel amor que tan solo tuve nueve meses hac&iacute;a m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, con el que pele&eacute; desde el primer d&iacute;a hasta el &uacute;ltimo, y que tan marcada me hab&iacute;a dejado que nunca hab&iacute;a podido ni cruzarme por su camino ni volver a dirigirle la palabra.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iexcl;Ser&aacute;s ... mam&oacute;n!!</em>- sonre&iacute;, me quit&eacute; el gorro e introduje mi cabeza en el agua para mojarme el pelo corriendo en un amago de coqueter&iacute;a tremenda-<em> &iquest;desde cu&aacute;ndo vienes t&uacute; por aqu&iacute;?-.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Bueno, soy el guardi&aacute;n del club. Quien abre y quien cierra. De hecho, vivo aqu&iacute;.</em>- Los a&ntilde;os hab&iacute;an pasado para &eacute;l de una manera amistosa. Estaba incre&iacute;blemente atractivo. Tuve flashes r&aacute;pidos de nuestra relaci&oacute;n, de nuestros besos, de nuestro amor... Como tantas otras veces. Sonre&iacute;mos ambos y nos miramos durante largos minutos, callados...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Pod&iacute;amos haber seguido muchos a&ntilde;os...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Sabes que no...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Est&aacute;s radiante...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Te portaste como un cerdo</em>.- not&eacute; subir la temperatura de mi rabia.
    </p><p class="article-text">
        <em> -Te pill&eacute; con otro...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Me hab&iacute;as dejado. Y adem&aacute;s te equivocaste; aquel d&iacute;a no pas&oacute; nada. </em>-le mir&eacute; a los ojos-<em> ni me dejaste explicarte.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Yo fui a llevarte a casa. Fui a por ti...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -T&uacute; fuiste a... mierdas. Te mat&oacute; la posibilidad de que pudiera estar con otro.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Yo te quer&iacute;a... mucho.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -T&uacute; estabas enfermo, no era sano.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -No sabes la sensaci&oacute;n que tuve al verte con otro.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -No viste nada. Y s&iacute;, s&eacute; perfectamente lo que los celos provocan en t&iacute;. Incluso los que te inventas.</em>- de repente regresaba aquella impotencia que me provocaba, aunque ahora la sensaci&oacute;n de poder defenderme revoloteaba por nuestras cabezas.
    </p><p class="article-text">
        <em> -Pero seguiste con &eacute;l...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Y fue un castigo. No tienes ni idea...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Muchos a&ntilde;os... seguiste muchos a&ntilde;os. </em>- volv&iacute;a de nuevo el monologuista. Dijera yo lo que dijera, no iba a cambiar ni una coma su discurso. Preparaba su texto y lo soltaba, sin importarle mis sentimientos.
    </p><p class="article-text">
        <em> -&iquest;Te tengo que recordar que la noche anterior me arrodill&eacute; ante ti para que no me abandonaras?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -T&uacute; estabas fatal.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -T&uacute; me convertiste en eso.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Te conoc&iacute; estando ya mal...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -...y me encerraste, me anulaste, me faltaste el respeto sin piedad, me apartaste del mundo. Dorm&iacute;a en el suelo de la cocina por no poder soportar m&aacute;s desprecios,&nbsp; &iquest;se te olvida? y ...cuando qued&eacute; convertida tan s&oacute;lo en una fr&aacute;gil pavesa... me repudiaste. &iquest;Sigo?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Tengo recuerdos preciosos...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -...y yo una laguna de ellos. Eso s&iacute;, el horror lo recuerdo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Tampoco fue tan horrible...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Yo a ti te am&eacute; como a nadie, normal que tengas buenos momentos en tu memoria. T&uacute; a m&iacute; no. Perd&iacute; diez kilos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Pas&eacute; los siguientes a&ntilde;os pensando en ti, obsesionado, aun estando con mi chica...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -No me merec&iacute;a lo que me hiciste. Nunca olvidar&eacute; aquellas palabras. Fuiste un hijo puta. Y al final a&uacute;n m&aacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Me olvidaste enseguida. Te enganchaste a otro muy pronto.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Fue un&nbsp; castigo. Y yo no me engancho, me enamoro, aunque no fue el caso, pero no te lo pienso contar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Ten&iacute;a muchas ganas de verte...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Me quise morir...</em>
    </p><p class="article-text">
        Llevaba un rato intentando contenerme, pero no pude.&nbsp; Lloraba en silencio.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Hey, peque&ntilde;a... no...&nbsp; no quiero hacerte hoy da&ntilde;o. Hace muchos a&ntilde;os de &eacute;sto, venga... Ya est&aacute;; ya lo hemos hablado, &iquest;vale? Si tengo que marcharme para que no llores, me voy. No quiero hacerte llorar. Al menos llorar de tristeza...</em>
    </p><p class="article-text">
        Sab&iacute;a perfectamente a qu&eacute; se refer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aparqu&eacute; su historia en un cuartito de mi coraz&oacute;n cuando super&eacute; aquella ruptura y nunca la toqu&eacute;. Y no, no hab&iacute;a muerto. Segu&iacute;a all&iacute; latente esperando a que la persona adecuada chasqueara los dedos y la despertara de su hipnosis profunda.
    </p><p class="article-text">
        Respir&eacute;...
    </p><p class="article-text">
        <em>-Tranqui, se me pasa... Nunca pude hablar de &eacute;sto con nadie. El duelo estaba adormecido en alg&uacute;n lugar de mi cuerpo. Ten&iacute;a que brotar. En serio. Ya...</em>
    </p><p class="article-text">
        Pas&oacute; la palma de su mano suave por mi rostro, lentamente,&nbsp; tan s&oacute;lo roz&aacute;ndolo... d&aacute;ndome tranquilidad. Me bes&oacute; la sien. Pas&oacute; sus dedos por mis l&aacute;grimas y se los llev&oacute; a la boca.
    </p><p class="article-text">
        <em>-La de veces que he ansiado volver a comerme esas l&aacute;grimas que me ca&iacute;an en los ojos... vi&eacute;ndote esa cara bonita gesticulando con placer mientras cabalgabas sobre m&iacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> -Calla...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Nunca te olvid...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Calla...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-No quieres escucharlo, pero lo sabes...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Calla...</em>
    </p><p class="article-text">
        Me cost&oacute; la misma vida arrancarlo de mis entra&ntilde;as. Tanto que, en un ataque obligado de amnesia, mi cerebro hab&iacute;a olvidado much&iacute;simas de las vivencias de esos nueve meses. El dolor actu&oacute;. Y por no sufrirlo, tap&oacute; con cemento aquella relaci&oacute;n. Pero el cemento se pica con pico y pala.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Ven aqu&iacute;, anda... Ea, ea, ya pas&oacute;...</em>
    </p><p class="article-text">
        Me encantaba esa frase de sus labios. Tantas veces sent&iacute; consuelo escuch&aacute;ndola...
    </p><p class="article-text">
        Coloc&oacute; su mano en la zona baja de mi espalda, me tumb&oacute; boca arriba flotando en el agua... Me relaj&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con la otra mano me acariciaba en vientre con suma dulzura y yo me dej&eacute; hacer. Incluso cuando subi&oacute; hacia mis pezones, despert&aacute;ndolos como tantas otras veces. &Eacute;l conoc&iacute;a mi cuerpo a la perfecci&oacute;n. Nuestra relaci&oacute;n se mantuvo gracias a esa comunicaci&oacute;n de sentimientos. Con palabras nunca llegamos a conectar. Hay amores que nunca terminan, enlazados por un hilo invisible y el&aacute;stico ...que se estaba destensando.
    </p><p class="article-text">
        Sus dedos sub&iacute;an livianos por mi cuello, mi barbilla, mi nariz, mis p&aacute;rpados... Acariciaba mi boca y comenc&eacute; a excitarme. Y &eacute;l reconoc&iacute;a esos escalofr&iacute;os, no pod&iacute;a mentirle... Perd&iacute; la noci&oacute;n del espacio, de la gravedad... Fueron hacia mis muslos, a su interior... entrando sigilosos por mi ba&ntilde;ador hasta rozar mis labios que quemaban y ansiaban revivir aquellas noches fren&eacute;ticas de deseos incontrolados.
    </p><p class="article-text">
        Mi mente iba por delante de mi cuerpo. Ya se hab&iacute;a remontado a 20 a&ntilde;os atr&aacute;s. Mi memoria antigua estaba despertando y se precipitaba a los acontecimientos tan conocidos. Las sensaciones eran extremas.&nbsp; Arrim&oacute; mi ombligo a su cara, apart&oacute; a un lado esa tela que me ten&iacute;a ya sin circulaci&oacute;n, y zambull&oacute; su lengua en m&iacute;. Suspir&eacute;...
    </p><p class="article-text">
        Delicadamente iba lamiendo esa parte visible de mi cuerpo, cada rinconcito, cada pliegue... destensando cada uno de los m&uacute;sculos de mi cuerpo. El sonido hueco de la depuradora de la piscina no hac&iacute;a sino subir el volumen de mis jadeos y de sus roncos murmullos... Est&aacute;bamos solos. &Eacute;l y yo.
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Y si... ?</em>- me baj&oacute; un tirante y en dos segundos mi horrible prenda de nataci&oacute;n estaba flotando a saber d&oacute;nde.
    </p><p class="article-text">
        Abri&oacute; mis piernas. Abr&iacute; mis brazos. Flotaba relajadamente en aquella piscina de sal, gracias a lo cuidadoso de mis movimientos. No era la primera vez que &iacute;bamos a follar en el agua y sab&iacute;amos que, con cuidado, no te ahogas.
    </p><p class="article-text">
        Pasaba su lengua desde mi vagina hasta mi cl&iacute;toris, volviendo a mi vagina, a mi cl&iacute;toris... Y yo sent&iacute;a que me iba a correr ya. Tan pronto. Como tantas otras veces... Pero me contuve. Pude. Necesitaba alargar esas sensaciones hasta el infinito.
    </p><p class="article-text">
        Y me fue acercando y acercando al bordillo, a las escaleritas de piedra, hasta sentarme sin saber yo ni c&oacute;mo pod&iacute;a haber llegado a tanta comodidad en tan poco tiempo. Abr&iacute;a mis labios, me miraba a los ojos... Pasaba la lengua y le perd&iacute;a la pista de tanto placer que me provocaba. Y en el justo momento, introdujo con la exquisitez de un sabio sus dedos en mi cuerpo, sin quitarme la vista de encima y rugiendo al ver mi gesto en ese preciso instante, en esas mil&eacute;simas de segundo que dec&iacute;a eran sus favoritas. Como tantas otras veces...
    </p><p class="article-text">
        <em>-T&oacute;cate... por favor...</em>- y cumpl&iacute; su deseo... Toqu&eacute; mi cl&iacute;toris hasta incendiarlo con sus dedos penetr&aacute;ndome, siempre acertando... musitando las obscenidades de amor en voz bajita que me reservo para esas ocasiones de p&eacute;rdida de papeles, hasta reventar en ese mar de l&aacute;grimas y chillidos que arrancaban de cuajo la piel de lobo a cualquier cordero. Extasiada y sin respiraci&oacute;n me d&iacute; la vuelta para refrescarme en el agua, sacando las <em>gadgetoventosas</em> de mis dedos y pegando mis manos a la piedra de aquellas escaleras. Al <em>polvo del caballero</em> le quedaba la segunda parte...
    </p><p class="article-text">
        Me agarr&oacute; de la zona baja de las caderas y me penetr&oacute; sin darme tiempo ni a saludar. Me penetr&oacute; con profundidad hasta sentir que algo se me iba a salir por la boca. Con rabia y con fuerza. Gimiendo hasta asustar. Manej&oacute; mi cuerpo sin necesitar gastar en ello ni un gramo de energ&iacute;a, concentr&aacute;ndose en su placer y en mis gritos. Como tantas otras veces.
    </p><p class="article-text">
        No necesit&eacute; volver a correrme. La etapa acababa de cerrarse finalmente, y as&iacute; lo sent&iacute; cuando eyacul&oacute; derrumbado en mi espalda. Nunca pude soportar el recuerdo de sus palabras hirientes la &uacute;ltima vez que nos vimos. Aunque se equivocara. Aunque fuese la rabia quien primara. Aunque yo no fuese todo eso que me grit&oacute;. Le amaba y de su boca sali&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No lo pens&oacute;. No cont&oacute; hasta diez. Y no se arrepinti&oacute;. Nunca. Como tantas otras veces.
    </p><p class="article-text">
        Sal&iacute; de all&iacute; con la cara tirante y ech&eacute; la mochila de nataci&oacute;n al primer contenedor que encontr&eacute; a mi paso... y, libre de cargas, cavilando en qu&eacute; nuevo deporte iba a practicar la semana siguiente para desfogar.
    </p><p class="article-text">
        <em>O mejor me voy a un concierto...</em>-pens&eacute;- <em>Que he visto un cartel que promete.</em>..-. Como tantas otras veces.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rakel Winchester]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/abrete-corason/veces_1_7154351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jun 2013 18:49:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Como tantas otras veces...]]></media:title>
    </item>
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