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    <title><![CDATA[Cordópolis - Víctor Molino]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/autores/victor-molino/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Víctor Molino]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Resignados]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/resignados_1_7152172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Con estupor y, sobre todo, pena. Eran las 21:15 de anoche cuando el que escribe, acostumbrado a echar el antepen&uacute;ltimo vistazo a la prensa digital cordobesa se top&oacute; en la portada de este peri&oacute;dico con el titular &ldquo;Una mujer increpa al alcalde y a la ministra en una entrega de viviendas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La noticia, una m&aacute;s de las que se podr&iacute;a pensar que habitualmente se vienen sucediendo como consecuencia de la bestial crisis que se vive, adquiri&oacute; especial relevancia por un hecho demasiado importante como para pasarlo por alto. Que el hecho noticioso en s&iacute; tuvo como protagonista a una abuela que, con su nieta en brazos y a la desesperada, denunci&oacute; un presunto desahucio sobre su hija.
    </p><p class="article-text">
        La demanda de la se&ntilde;ora, con un testimonio desgarrador que adivina una desesperanza evidente en su contexto familiar, refer&iacute;a entre gritos que &ldquo;hay padres que no disfrutan de sus hijos&rdquo;; que su hija no para de trabajar; y que &eacute;sta va a ser invitada a abandonar su propia casa.
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer, con las formas perdidas y sin prejuicios, no tuvo reparo a la hora de lanzarse al fango de la multitud en un acto donde, en principio, la m&aacute;xima autoridad municipal y la m&aacute;xima autoridad de Fomento, Jos&eacute; Antonio Nieto y Ana Pastor, respectivamente, iban a repartir (as&iacute; lo hicieron) 155 pisos para mayores en la capital cordobesa.
    </p><p class="article-text">
        La se&ntilde;ora, una superabuela an&oacute;nima de otras tantas que permiten que sus hijos o hijas puedan seguir abri&eacute;ndose camino al cuidar de sus nietos, puso en entredicho algo m&aacute;s que una presentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer, s&iacute;mbolo claro del sufrimiento de miles de familias, mostr&oacute; con su acci&oacute;n la verdadera cara del des&aacute;nimo y de la angustia global. Porque, por muchos barnizados que se quieran realizar sobre la realidad en los medios de comunicaci&oacute;n o desde la tribuna pol&iacute;tica, el contexto contin&uacute;a siendo muy desfavorable.
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad donde se desmenuza a la clase media para descuartizar su miserable econom&iacute;a; donde las clases bajas comienzan a vivir en el soterramiento; y donde a&uacute;n no hay claro un modelo de producci&oacute;n que propicie un resurgimiento de la actividad econ&oacute;mica, &iquest;cabe esperar algo diferente a lo protagonizado por esta mujer?
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar en la pertinencia o no del hecho advertido, el que escribe (se intuye que como el que lee) a&uacute;n contempla con espanto una realidad que no acaba de mejorar. Demasiada resignaci&oacute;n a&uacute;n por delante. Mal pron&oacute;stico, peor remedio. De momento, no se augura reparo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/resignados_1_7152172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Oct 2013 07:00:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Resignados]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ortópteros metafóricos]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/ortopteros-metaforicos_1_7152173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        C&oacute;rdoba se ha convertido en la verdadera ciudad del deseo sexual. Una urbe donde millares de individuos alzan cada noche sus voces para reclamar la atenci&oacute;n del g&eacute;nero opuesto. Circunstancia &eacute;sta que se fija como una pandemia sin remedio moment&aacute;neo y que, adem&aacute;s, tiene un culpable.
    </p><p class="article-text">
        Dicha realidad no ata&ntilde;e &uacute;nicamente el g&eacute;nero varonil, tambi&eacute;n repercute en el femenino que ve, ahora m&aacute;s que nunca, una oportunidad extraordinariamente &uacute;nica de satisfacer sus necesidades ante un inmenso abanico de machos.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto, como se apunta, tiene un culpable. Un causante que ha propiciado que en apenas horas, d&iacute;as o semanas, se produzca el reclamo m&aacute;s sonoro que se recuerda en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en la ciudad de las grandes bellezas.
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s enjundia, dicha coyuntura se ha convertido, sin lugar a duda, en el debate m&aacute;s interesante de este arranque oto&ntilde;al. Todo y eso, con perd&oacute;n, claro, a quienes se preocupan m&aacute;s por mostrar inter&eacute;s en el caso Malaya, la figura de Rafael G&oacute;mez, el futuro de la Gerencia de Urbanismo, Caballerizas Reales u otras historias varias.
    </p><p class="article-text">
        El responsable del inundante deseo sexual es el factor meteorol&oacute;gico. S&iacute;. Las precipitaciones ca&iacute;das d&iacute;as atr&aacute;s y las altas temperaturas, no muy comunes en el mes de octubre, han propiciado que la C&oacute;rdoba de los amores suene de manera noct&aacute;mbula a un churrioso y cansino &ldquo;cri cri&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde las proximidades del Guadalquivir hasta la falda de la sierra, pasando por los barrios de este y oste, la medina parece estar inundada de miles de ort&oacute;pteros encelados que demandan con su aleteo un cari&ntilde;o que no conocen.
    </p><p class="article-text">
        Es la vida misma, que con ejemplos propios de la naturaleza invita a pensar en m&eacute;todos aplicables a la especie humana, pero en realidad tambi&eacute;n es una met&aacute;fora. Merece la pena advertirlo como tal.
    </p><p class="article-text">
        Los grillos, por instinto, levantan ligeramente sus alas y frotan una con otra provocando un sonido peculiar para marcar un territorio y reclamar a su objeto de deseo. Quiz&aacute; est&eacute;n invitando a que los humanos hagamos lo mismo. No en el plano sexual, pero s&iacute; en el social.
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor, la divinidad, causalidad o como quiera uno entenderlo, est&aacute; lanzando un verdadero mensaje de activaci&oacute;n. A lo mejor es que el mundo animal, que se aproxima desde lo rural hasta lo urbano, busca un nuevo hogar, una nueva forma de vida.
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor es que las circunstancias meteorol&oacute;gicas, tan extraordinarias como la situaci&oacute;n econ&oacute;mico-social contempor&aacute;nea, est&aacute;n provocando un estallido. A lo mejor, de vez en cuando se tiene que aprender de esos peque&ntilde;os y no nocivos ort&oacute;pteros. A lo mejor, s&iacute;. A lo mejor&hellip; &iquest;Aleteo colectivo? Cri cri antes que cra cra. &iquest;Algo m&aacute;s que una se&ntilde;al?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/ortopteros-metaforicos_1_7152173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Oct 2013 07:30:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ortópteros metafóricos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trabajo de gratis]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/trabajo-gratis_1_7153875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Este es un mensaje para aludidos. S&oacute;lo para aludidos. A ver, si quiere trabajar, trabaje, si es que puede, pero no lo haga gratis. Sepa que por hacerlo va a ganar enemigos y, adem&aacute;s, perder&aacute; el tiempo, el suyo y el del pr&oacute;jimo.
    </p><p class="article-text">
        Que sepa que su tiempo no se lo van a devolver. Nunca. El de los dem&aacute;s, tampoco. En estos tiempos de crisis, resulta extremadamente da&ntilde;ino que, con la poca oferta laboral existente, todav&iacute;a haya individuos sumando un d&iacute;a tras otro horas extra sin remunerar.
    </p><p class="article-text">
        Esta circunstancia, que de manera directa sustrae empleabilidad a su hom&oacute;logo, deber&iacute;a de estar penada. A ver, empleado sin empleo, que lo que est&aacute; haciendo es malo. Es muy malo. Deje de creerse que va a heredar parte de la empresa en la que cree realiza actividad.
    </p><p class="article-text">
        Usted es un n&uacute;mero sin asignaci&oacute;n. Es un c&oacute;digo tan insignificante como irrelevante para su superior. Es una v&iacute;ctima del <em>caradurismo</em>. Si un jefe conf&iacute;a en usted, que le contrate o que le abone las horas extra. No se deje enga&ntilde;ar. No se enga&ntilde;e usted mismo.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a D, como les ha ocurrido a otros tantos, recibir&aacute; la misma patada en el trasero que el mejor o el peor de los que se le parecen. Cr&eacute;alo, la misma. S&oacute;lo que a usted le doler&aacute; m&aacute;s, porque se dar&aacute; cuenta de que las horas que ha regalado le han restado vida.
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera, si tiene la intenci&oacute;n de trabajar de m&aacute;s, no sea imb&eacute;cil, ded&iacute;queselo a usted mismo. Emprenda esa andadura s&oacute;lo o acompa&ntilde;ado, pero no se la conceda a quien no le conoce tanto como para contratarle.
    </p><p class="article-text">
        Tenga claro cu&aacute;les son los derechos de los trabajadores empleados que tiene a su lado y p&oacute;ngalos en la misma balanza en la que usted pesa su val&iacute;a. Intente no confundir el concepto pr&aacute;cticas con el concepto empleo. Porque no es lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Si considera que abusan de usted, h&aacute;galo constar y p&oacute;ngale precio a su tiempo, pero que sea un precio real. No le pise el trabajo a su compa&ntilde;ero de mesa, a su colega, intente aplicar el c&oacute;digo deontol&oacute;gico como merece.
    </p><p class="article-text">
        No pique en el anzuelo del &ldquo;es una manera de entrar aqu&iacute;&rdquo;, porque directamente estar&aacute; fuera. Tarde o temprano se enterar&aacute;n de tu tropel&iacute;a para con la profesi&oacute;n. Tendr&aacute; que buscarse otra (doble trabajo, por tanto).
    </p><p class="article-text">
        Piense bien lo que realiza porque si deja de hacerlo puede abandonar ese puesto virtual, pero si contin&uacute;a, dejar&aacute; que otro no pueda desarrollar esa labor a su precio. Que la crisis no le empuje a la desesperada.
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino de gratuidad vulgariza el servicio, que no el producto. M&eacute;taselo en la cabeza, por favor. Piense que est&aacute; haciendo un mal uso de sus propias cualidades. Recon&oacute;zcase como un necio cegado por el oportunismo coyuntural.
    </p><p class="article-text">
        Tenga claro que esto no es un dec&aacute;logo, es la verdad. Tenga claro que est&aacute; identificado, que la gente no es tonta. Usted, s&iacute;. Disculpe por la insistencia, usted, s&iacute;. Deje de jorobar. Deje de hacer lo que hace gratis, que usted es un profesional. No se empe&ntilde;e en parecer lo contrario, &iexcl;so tonto!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/trabajo-gratis_1_7153875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Oct 2013 07:30:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Trabajo de gratis]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caballerizas, reales]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/caballerizas-reales_1_7153876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hubo un tiempo pret&eacute;rito donde los reales no alud&iacute;an s&oacute;lo a la certidumbre de los hechos verdaderos. En esa etapa, se acu&ntilde;aban monedas de vell&oacute;n y cobre cuyo valor correspond&iacute;a a treinta y cuatro maraved&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Dichas piezas, aceptadas como unidad de cuenta y medio de valor, transitaban por Castilla desde los a&ntilde;os de Fernando IV y hasta la propia etapa de los Reyes Cat&oacute;licos. Un real ven&iacute;a a valer la tercera parte de otro de plata, aunque su cuant&iacute;a oscilaba dependiendo del per&iacute;odo de uso.
    </p><p class="article-text">
        De manera parecida, se puede decir que en estos d&iacute;as, el valor de uno de los edificios m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la capital cordobesa, Caballerizas, adquiere la misma permuta que los reales.
    </p><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de media docena de siglos desde su puesta en funcionamiento, Caballerizas Reales est&aacute; siendo objeto de pujanza por tres empresas &ndash;o colectivos agrupados- que pretenden adquirir una concesi&oacute;n administrativa para una explotaci&oacute;n en precario.
    </p><p class="article-text">
        El mencionado recinto, construido bajo el mandato de Felipe II, que en 1570 sirvi&oacute; de cuna para el nacimiento del Pura Raza Espa&ntilde;ol, vuelve a estar de moda, adem&aacute;s, por la dimensi&oacute;n que adquiere uno de los debates m&aacute;s rancios sacados a la luz y que ata&ntilde;en a la pertinencia de lo p&uacute;blico para con lo privado.
    </p><p class="article-text">
        Que existan tres pujantes, concede una importancia a&uacute;n mayor a la propiedad que suma entre dependencias interiores y exteriores unos treinta mil metros cuadrados de superficie &uacute;til para el desarrollo de cualquier actividad, preferentemente ecuestre.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n, que debe resolverse desde lo p&uacute;blico a partir de una suma de m&eacute;ritos y premisas a cumplimentar fundamentadas en criterios econ&oacute;micos y de pr&aacute;ctica ejecuci&oacute;n, parece mantener en vilo a los vecinos del entorno.
    </p><p class="article-text">
        Los mismos, que en m&uacute;ltiples ocasiones han protestado con m&aacute;s o con menos raz&oacute;n, ven aproximarse un nuevo futuro donde sus hogares podr&iacute;an comenzar a sufrir las consecuencias de una mayor actividad en las estancias de Caballerizas, para lo bueno y para lo malo.
    </p><p class="article-text">
        Los lugare&ntilde;os tambi&eacute;n plantean como excusa para la protesta el hecho de que el propietario saque a una especie de subasta un bien p&uacute;blico para que se haga uso del mismo al antojo de quienes lo pueden explotar por esos supuestos m&eacute;ritos.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos argumentos tienen su parte de raz&oacute;n, pero tambi&eacute;n la tienen quienes consideran que dicho recinto debe tener un uso parecido al que alberg&oacute; cuando Diego L&oacute;pez de Haro comenz&oacute; su perfecta selecci&oacute;n animal para que, a&ntilde;os m&aacute;s tarde, naciera el Pura Raza Espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Ofertar para una posterior explotaci&oacute;n privada un bien p&uacute;blico tiene su riesgo, pero tambi&eacute;n lo tiene un desuso irresponsable de quienes ejecutan el poder desde el p&uacute;lpito sufragado por los contribuyentes.
    </p><p class="article-text">
        De una manera u otra, parece que, seg&uacute;n entienden los gestores municipales, en lo privado hay m&aacute;s conciencia emprendedora, mientras que en lo p&uacute;blico, sin generalizar, hay m&aacute;s conformismo.
    </p><p class="article-text">
        Sea o no cierta esta premisa, el recinto, en uso, no s&oacute;lo incrementa el valor patrimonial de la ciudad, sino que sustenta un legado a veces olvidado donde se reconoce a C&oacute;rdoba como &uacute;nica cepa del origen del equino espa&ntilde;ol. Caballerizas, reales a parte, es una moneda de valor. De mucho valor. Que no caiga en saco roto, anda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/caballerizas-reales_1_7153876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Sep 2013 08:00:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Caballerizas, reales]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un año]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/ano_1_7153877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        M&aacute;s o menos, fue as&iacute;:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo que hablar contigo. Es para contarte algo importante. En serio, tenemos que quedar para que te cuente.Te llamo y desayunamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de algo que llevamos un tiempo pensando para salir de la situaci&oacute;n. No tiene nada que ver con lo que se ha hecho hasta ahora. Es un proyecto diferente&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo pienso que tiene que ser algo rom&aacute;ntico y, a la vez generoso. Porque no creo que todos trabajemos ni le dediquemos el mismo tiempo. A ver, tenemos que ser consecuentes y pensar en lo que podemos llegar a dar. En principio, cada uno va a seguir viviendo de lo que tiene pero, en realidad, est&aacute; ideado para que en un futuro podamos vivir solo de ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora creo que hemos dado con la idea. A m&iacute; me recuerda a lo que ten&iacute;amos pensado en principio. Sinceramente, creo que ha dado en la tecla. Es innovador, limpio... A m&iacute; me gusta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo; A m&iacute;, me encanta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este t&iacute;o es un crack&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para la semana que viene tenemos que tener cerrada la lista. Les voy a enviar un mail y vamos confirm&aacute;ndolo. Podemos generar un documento y lo vamos compartiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya mismo llega la fecha y a&uacute;n restan cosas por hacer. En serio, o nos lo tomamos m&aacute;s en serio o no salimos para ese d&iacute;a. Se trata de un empuj&oacute;n en los d&iacute;as que quedan y a volar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece que ya est&aacute; todo. Este lo ha averig&uuml;ado todo para que est&eacute; el d&iacute;a previsto. De momento, ya hay gente que se pregunta por ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entonces, quedamos en que cada uno tenga previsto lo suyo y lo subimos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Menuda nochecita que nos est&aacute; dando el servidor. Se ha petado. Uff, no esperaba tanta respuesta. El Twitter est&aacute; comenzando a subir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Venga, ya est&aacute; bien por hoy. Bajamos al bar de la esquina y lo celebramos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera entrevista ya est&aacute; cerrada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dejamos que hable todo lo que quiera y la editamos as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En principio, ya tenemos dos bunner. Algo es algo, para arrancar... No est&aacute; mal. Hay que seguir buscando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo me encargo de la agenda. La env&iacute;o por la noche y cada uno a lo suyo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Venga chavales, seguimos as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Nos reunimos por la tarde o por la noche? A unas malas, a primer&iacute;sima hora, en el sitio de siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto de no tener oficina est&aacute; genial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo, no puedo m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Venga t&iacute;o, desconecta lo lo hablamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos estamos hasta arriba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La semana que viene hemos quedado a las 19:30 horas, &iquest;pod&eacute;is?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La entrevista semanal no est&aacute; a&uacute;n cerrada. El tiempo apremia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En concreto, ese asunto, yo no lo veo. Soy de la opini&oacute;n de que eso no lo quiere nuestro lector&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pues yo no estoy de acuerdo pero, si lo dice la mayor&iacute;a, lo respeto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A&uacute;n seguimos cometiendo errores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las fotos han sido una pasada. De lo mejor que he visto. Est&aacute;n de puta madre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que m&aacute;s le interesa a la gente son los sucesos, por lo que se puede ver. Ah&iacute; somos los primeros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos que meter otros temas; lo que no podemos es dar lo mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros ganamos porque somos inmediatos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y tambi&eacute;n por el estilo desenfadado en ocasiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a seguir as&iacute;. Seguimos as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos vamos a formar parte del proyecto siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o, Cord&oacute;polis.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/ano_1_7153877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Sep 2013 01:22:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un año]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Inglés o ingles?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/ingles-ingles_1_7153878.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Vaya por delante que uno no es biling&uuml;e, pese a que ahora est&eacute; de moda. Vaya por delante que uno no pretende que nadie lo sea, pese a que est&eacute; de moda. Y vaya por detr&aacute;s que este art&iacute;culo no es para criticar a una alcaldesa en concreto, pese a que tambi&eacute;n sea una tendencia.
    </p><p class="article-text">
        El asunto da pena. Mucha pena. Lo de la se&ntilde;ora Botella y su enganche con el idioma brit&aacute;nico no es culpa suya. Mejor dicho, no es culpa &uacute;nicamente suya. Es culpa de algunos m&aacute;s y de factores ya demasiado perdurables. Al menos as&iacute; lo ve este humilde <em>uniling&uuml;e</em>.
    </p><p class="article-text">
        El presunto rid&iacute;culo de la mujer de Aznar responde a un denominador com&uacute;n. Un factor este que act&uacute;a como pandemia para con los hombres y las mujeres de su generaci&oacute;n. Muestra con evidencia el nivel adquisitivo de idiomas que aprendieron las gentes coet&aacute;neas a la mencionada.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, tambi&eacute;n es una pifia descomunal de la propia representante p&uacute;blica, que se prest&oacute; a sabiendas de su &ldquo;level&rdquo; para hacer lo que hizo. Ende, tambi&eacute;n es una metedura de pata de quien programa una intervenci&oacute;n tan comentada como innecesaria. Error m&uacute;ltiple por tanto que, en cambio, achanta en parte la desilusi&oacute;n por la no concesi&oacute;n de un imposible, por lo que tiene hasta un lado bueno&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La equivocaci&oacute;n, que tampoco es para tanto si se compara con las intervenciones de l&iacute;deres mundiales cuando intentan hablar el espa&ntilde;ol raso o el espa&ntilde;ol sudamericano, se est&aacute; utilizando como parodia en el planeta internauta. Y la verdad, es que hace tanta gracia como da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Da&ntilde;o al pa&iacute;s, por airear sin mesura un contenido rid&iacute;culo sobre la esposa de un ex m&aacute;ximo dirigente gubernamental. Da&ntilde;o a la propia se&ntilde;ora &ldquo;Bottle&rdquo;, que ha visto c&oacute;mo su imagen ha dado la vuelta al &ldquo;world&rdquo; por una tonter&iacute;a. Y da&ntilde;o al sistema de aprendizaje o pol&iacute;tica de idiomas de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Toca reflexionar sobre lo ocurrido y aprender. Est&aacute; bien re&iacute;rse de un asunto, pero h&aacute;gase algo de autocr&iacute;tica. En este pa&iacute;s, a fecha de hoy, para dominar una lengua extranjera hay que gastarse los cuartos. La ense&ntilde;anza p&uacute;blica apenas da para una insignificante conversaci&oacute;n con un forastero.
    </p><p class="article-text">
        La culpa no es de los docentes, que ya previamente se han gastado su ahorros para ejercer como tales, es del m&eacute;todo. Que nadie dude de que este es tan malo como bueno es para parodiar el discurso de la susodicha. Al fin y al cabo, en este &ldquo;country&rdquo; nuestro, no se instruye ingl&eacute;s, se ense&ntilde;a ingles, &iquest;o no?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/ingles-ingles_1_7153878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Sep 2013 07:30:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Inglés o ingles?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vías rápidas, arreglo lento]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/vias-rapidas-arreglo-lento_1_7153879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En C&oacute;rdoba hay una decena de v&iacute;as r&aacute;pidas urbanas para el conductor, que no para el c&oacute;digo de circulaci&oacute;n. Dichas calzadas, adaptadas para veh&iacute;culos motorizados, hacen tanto bien como mal pueden causar. Su empleo diario, a menudo, se lleva a cabo de manera responsable, pero no siempre es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        No resulta balad&iacute; recordar que dichas carreteras de ciudad corresponden a v&iacute;as de al menos un kil&oacute;metro de sentido recto que se conocen como las avenidas de Carlos Tercero, La Arruzafilla, Conde de Vallellano, La Victoria, Rep&uacute;blica Argentina, de Am&eacute;rica, el Vial Norte en sendas direcciones, Arroyo del Moro y Ca&ntilde;ito Baz&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A estos amplios caminos de asfalto, a los que se le pueden unir cuantos m&aacute;s se quiera siempre que concedan el largo suficiente como para acelerar un veh&iacute;culo, se convierten en aliados para unir puntos, aunque tambi&eacute;n pueden servir para la desuni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, no se tratar&iacute;a de una desvinculaci&oacute;n urbana, sino afectiva, dado que se habla de la vida y de la muerte. El ejemplo m&aacute;s cercano, el arranque de la presente semana, donde la primera de las v&iacute;as mencionadas sirvi&oacute; de excusa para albergar uno de los accidentes de tr&aacute;fico m&aacute;s aparatosos que se recuerdan en fechas recientes.
    </p><p class="article-text">
        Dicho siniestro, de consecuencias mayores por la gravedad de las heridas de una de las v&iacute;ctimas, aunque no de momento irreparables, ha estado a punto de segar una vida que en estos precisos instantes se debate entre la recuperaci&oacute;n o la desaparici&oacute;n terrena.
    </p><p class="article-text">
        Las v&iacute;as r&aacute;pidas constituyen un claro ejemplo de la modernizaci&oacute;n y evoluci&oacute;n de las ciudades que, lejos de dificultar sus enlaces internos construyen nexos globales para favorecer el tr&aacute;nsito. El problema reside en el uso de estos canales de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La responsabilidad del conductor para con su vida se pone en entredicho cuando este pisa una de estas v&iacute;as. Si no es por su propia cuenta, la es por la del de al lado, pero, adentrarse en alguna de estas avenidas invita, en ocasiones, a suprimir tiempo de tr&aacute;nsito. Ah&iacute; el problema.
    </p><p class="article-text">
        Dada la gravedad de las heridas humanas y la proyecci&oacute;n mal&eacute;fica que siempre existe sobre estas calzadas, los organismos reguladores del tr&aacute;fico deben poner manos en el asunto. Las medidas para paliar futuros accidentes no pasan s&oacute;lo por la sanci&oacute;n, sino por la concienciaci&oacute;n y el incremento de tiempo en su recorrido.
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos deben saber y a la vez reconocer el da&ntilde;o que puede causar un mal uso de estas carreteras. Para con &eacute;l y para con el pr&oacute;jimo. Las autoridades, m&aacute;s pronto que tarde tienen la obligaci&oacute;n de evitar con sus recursos la tentaci&oacute;n del pedal, aunque la soluci&oacute;n, visto lo visto, tiene un arreglo lento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/vias-rapidas-arreglo-lento_1_7153879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Aug 2013 09:12:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Vías rápidas, arreglo lento]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La capital del calor]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/capital-calor_1_7153880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los cordobeses, a veces, tienen la sensaci&oacute;n de que se les roba protagonismo. Llegadas estas fechas, donde se sucede alguna que otra jornada de extremo calor, los ciudadanos que viven en el valle del Guadalquivir miran con inter&eacute;s una de las informaciones peri&oacute;dicas m&aacute;s repetitivas de toda la historia, la informaci&oacute;n meteorol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Llegado el d&iacute;a clave, que se entiende como la jornada donde el term&oacute;metro toca techo, los oriundos de C&oacute;rdoba, igual que los de Sevilla, Ja&eacute;n, Almer&iacute;a, M&aacute;laga o C&aacute;diz, entre otros tantos, fijan su atenci&oacute;n en los cierres de los noticieros para reconocer de manera visual lo que ya sufren de manera f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        La impresi&oacute;n siempre es la misma. El habitante advierte c&oacute;mo su ciudad deja de ser l&iacute;der de temperaturas extremas para ser la segunda o la tercera del ranking. Y todo, pese a soportar <em>gradent&iacute;as</em> siempre superiores, desde la perspectiva individual, a las de aquellas ciudades que preceden la lista.
    </p><p class="article-text">
        El asunto, absurdo de por s&iacute;, llega a tocar tanto el ego del individuo, que casi de manera involuntaria, se abre la puerta a una especie de odio moment&aacute;neo solamente subsanable una vez su ciudad alcance el puesto de cabeza del escalaf&oacute;n del calor.
    </p><p class="article-text">
        El tema, en realidad, va m&aacute;s all&aacute; de dicha coyuntura. La historia es que en la tele, en la radio o en la prensa escrita (papel u on-line), con una abundante normalidad, siempre sale la capital de la autonom&iacute;a. Y eso parece que afecta.
    </p><p class="article-text">
        De un lado, es comprensible, porque all&iacute; es donde se encuentran las cabeceras de los centros territoriales de los medios p&uacute;blicos y privados. Pero, de otro, es incomprensible, porque, con los impuestos (tambi&eacute;n sin ellos) de todos se pagan delegaciones informativas p&uacute;blicas en cada una de las capitales de provincia.
    </p><p class="article-text">
        A ver, que moleste un poco que tu ciudad no salga en los noticieros forma parte del coraje itinerante de quien ve siempre lo mismo. O, mejor dicho, de a quien le ponen siempre lo mismo. El espectador se aburre de que se le aporte reincidentemente el mismo enfoque verano tras verano.
    </p><p class="article-text">
        Parece que no existen otros lugares y, sin embargo, existen. Las informaciones sobre el calor son casi necias. Son siempre iguales. Y el calor no es igual en todos lados. 32 grados en M&aacute;laga equivale a 37 en C&oacute;rdoba y esta misma temperatura en Almer&iacute;a, por ejemplo, es tremendamente m&aacute;s da&ntilde;ina en dicho punto que en su antag&oacute;nico costero.
    </p><p class="article-text">
        Esta batalla, la del calor, es la de todos los veranos y, como tal, no se vive igual en un punto que en otro u otros. Por salud, merece la pena plantearse comenzar a obviar dichas informaciones dado que su utilidad es proporcionalmente similar al relleno que suponen para los noticiarios.
    </p><p class="article-text">
        Dejen ya las encuestitas en la calle, los consejos de hidrataci&oacute;n, las im&aacute;genes de term&oacute;metros, el grado de consumo el&eacute;ctrico, el hist&oacute;rico de temperaturas, o las caras de hombres y mujeres bebiendo agua. No den m&aacute;s la brasa con ello. Con decir los grados, ya vale. As&iacute;, nos ahorramos incomodidades clasificatorias que siempre fijan la misma capital del calor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/capital-calor_1_7153880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Aug 2013 07:30:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La capital del calor]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mierda del río]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/mierda-rio_1_7153881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El fuego ha avivado la pol&eacute;mica del r&iacute;o. Ha tenido que ser una hoguera la que ha encendido de nuevo otro de los eternos debates cordobeses, el de la limpieza del Guadalquivir a su paso por la capital cordobesa.
    </p><p class="article-text">
        Lo ocurrido, un penoso acontecimiento que incomoda a los acostumbrados a cruzar por el puente de El Arenal, denota una dejadez siempre reprochable. A ojos vista del forastero, el suceso echa le&ntilde;a a la hoguera de las calamidades evitables.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que el fuego surgido en la base de uno de los pilares de la citada pasarela, a todos los indicios provocado por la mano del hombre, ha quemado algo m&aacute;s que el mero material de un enlace entre orillas.
    </p><p class="article-text">
        De un lado, ha puesto en evidencia una carencia vergonzante que rebosa asco s&oacute;lo con pensar un poco en ella. Dicha privaci&oacute;n hace alusi&oacute;n a la higiene de uno de los mejores patrimonios de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        La limpieza del r&iacute;o Guadalquivir no puede quedar supeditada a que ocurran incidentes irreparables. El aseo del torrente cordob&eacute;s no tendr&iacute;a ni que ponerse en duda; que se plantee de qui&eacute;n es la obligaci&oacute;n de su acicalado es una falta de respeto a los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Cabe rese&ntilde;ar que ninguna ciudad del globo terr&aacute;queo tiene la suerte de lucir un meandro tan bello como el cordob&eacute;s. Cabe advertir que descuidar su saneamiento es tan absurdo como maquillar a una escultura de m&aacute;rmol.
    </p><p class="article-text">
        De otro lado, emplear las brasas generadas para tostar un debate versado entre qui&eacute;n ejerce o no la responsabilidad del limpiado, cansa. Cansa mucho. La ciudadan&iacute;a no merece eternos rifirrafes que impiden operar sobre lo que est&aacute; estipulado.
    </p><p class="article-text">
        Los impuestos de quienes contribuyen con su ciudad, con su provincia, con su comunidad o con su Estado obligan a que los responsables ejerzan su responsabilidad. No cabe debate alguno.
    </p><p class="article-text">
        Si el que es responsable de ejercer dicha obligaci&oacute;n entiende que no le compete, que lo denuncie ante un tribunal, no ante la opini&oacute;n p&uacute;blica. De no ser as&iacute;, el presunto responsable no estar&aacute; desempe&ntilde;ando el cometido para el que se destinan los fondos que sufragan los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        El r&iacute;o Guadalquivir a su paso por C&oacute;rdoba lleva mierda. En ocasiones, arrastra mucha mierda. Duele decirlo, m&aacute;xime, cuando el escritor, que cada d&iacute;a cruza las dos orillas por diferentes puentes, es un amante de la ciudad. Pero la evidencia no se puede tapar. Una l&aacute;stima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/mierda-rio_1_7153881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Aug 2013 07:30:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La mierda del río]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vacaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/vacaciones_1_7153882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Todo el a&ntilde;o esper&aacute;ndolas y cuando llegan, vuelan. Es un t&oacute;pico, una verdad como un templo. A la vez, una injusticia para con uno, que vive so&ntilde;ando con ellas y que ahora despierta para sobrevivir con su alejamiento.
    </p><p class="article-text">
        Las vacaciones se acaban, en este caso para algunos, que necesitan de una desconexi&oacute;n de las mismas para volver a conectar con el trabajo. Un tiempo, poco, menos del deseado, en el que la cabeza lejos de liberarse tambi&eacute;n maquina.
    </p><p class="article-text">
        Porque la vida no est&aacute; para bajar los t&eacute;rmicos del pensamiento, sobre todo si se posee la costumbre de la observaci&oacute;n. Estos d&iacute;as, entre otros menesteres, dejan tiempo para contemplar con tranquilidad c&oacute;mo hay quienes disfrutan del merecido descanso, pero tambi&eacute;n c&oacute;mo otros, de manera inevitable, no pueden hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Las vacaciones, o los per&iacute;odos concretados como tal, ba&ntilde;an de realidad las conciencias atentas. Es un tiempo donde se ven justicias e injusticias. Alegra pensar que hay quienes pueden disfrutar, pero entristece advertir que hay quienes no puede hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        En vacaciones los que trabajan y los que no piensan en lo mismo, en vacaciones. Por motivos diversos, los primeros anhelan llegar a ellas y los segundos desean no perderlas. La vida es a veces cruel.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o m&aacute;s, la crisis se ha vuelto ha posicionar como protagonista y l&iacute;der del tiempo de est&iacute;o. Los trabajadores, se pregunte por donde se quiera (cualquier sector sirve), reconocen el da&ntilde;o que &eacute;sta causa en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En el bar, menos consumo; en el taxi, m&aacute;s horas y menos servicios; en el hotel, menos ocupaci&oacute;n y precios m&aacute;s bajos; en la playa, m&aacute;s neveras; en el tren, menos viajeros; en la cartera, menos dinero&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En esas, y ya van seis a&ntilde;os, la vida contin&uacute;a dejando caras de intranquilidad y resignaci&oacute;n en cada uno de los rostros a los que se le pregunta &ldquo;&iquest;c&oacute;mo va la cosa?&rdquo; La respuesta, casi siempre la misma: &ldquo;Mal. Esto no levanta cabeza&rdquo;. Vacaciones, s&iacute;. Las seis &uacute;ltimas, iguales en ese sentido. &iquest;Por cu&aacute;nto m&aacute;s as&iacute;?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/vacaciones_1_7153882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Aug 2013 08:57:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Vacaciones]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cordobita]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/cordobita_1_7153883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En verano, en inviero, en oto&ntilde;o o en primavera. Da igual la estaci&oacute;n del a&ntilde;o, da igual la temperatura y el clima, da igual. Lo que importa es el entorno, degustarlo con la mirada, saborearlo con la piel, olisquearlo con los sentidos, embeberse de todo aquello que supone cohabitar con otros en un sitio especial.
    </p><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n es &uacute;nica cada uno de los d&iacute;as que se experimenta. Pese a paracer rutinaria, significa en modo una regeneraci&oacute;n en parte de un calado celularmente positivo para el organismo. No hay quien lo demuestre en ciencia, pero tampoco quien lo refute en pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un perfecto regalo divino apreciable &uacute;nicamente por quienes se empe&ntilde;an en permanecer mientras el contexto se afana en lo contrario. Las circunstancias no acompa&ntilde;an, pero s&iacute; el enclave, s&iacute; la localizaci&oacute;n. S&oacute;lo con eso, ya se explica el motivo por el que son muchos los que quieren vivir y pervivir en C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        A todo eso se le podr&iacute;a definir con un t&eacute;rmino que hace alusi&oacute;n a una tendencia. Ll&aacute;mese Cordobita, por favor. Ser cordobita es apreciar cada d&iacute;a el paso de peatones dando gracias por cruzarlo mientras te rodeas de cordobeses. Es saber valorar con regusto c&oacute;mo sale el sol, c&oacute;mo ilumina la sierra.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n supone ser hombre o mujer de costumbres. Apreciar el buen sabor de un caf&eacute; en el bar de toda la vida, en el que te conocen. De la misma manera, ser cordobita es no querer huir de la tierra que te ha visto nacer o que te ha acogido. Formar parte de esta tendencia conlleva criticar desde la seriedad para evitar la perversi&oacute;n de lo puro.
    </p><p class="article-text">
        Ser cordobita es sentir satisfacci&oacute;n por saber que las abuelas de tu tierra son guapas, que las mujeres son bellas y que las j&oacute;venes van a ser lo mismo que las abuelas. Ser cordobita es aplaudir la tradici&oacute;n y llorar por su ruptura. Es defender los valores que legaron los antiguos donde la convivencia se erig&iacute;a como baluarte social.
    </p><p class="article-text">
        Cordobita es el que a&ntilde;ora una vez cruzado el l&iacute;mite fronterizo, el que compara en la distancia lo bueno de un lugar con lo magn&iacute;fico de su tierra. El que siente que llega a C&oacute;rdoba sin necesidad de que nadie se lo diga. Esta tendencia, que forma parte de una filosof&iacute;a de vida anclada en la sociedad cordobesa, act&uacute;a como una droga. Una vez probada, engancha.
    </p><p class="article-text">
        Llega el per&iacute;odo vacacional (para algunos) y con &eacute;l, el exabrupto cordobita. Disfr&uacute;tese del tiempo libre, distr&aacute;igase. Lea, mejor poes&iacute;a; escuche, mejor m&uacute;sica. Tonifique la mente. Desconecte, familiarice. Desee, ame, proponga, haga, sirva. Si se va, regrese. C&oacute;rdoba tiene que seguir cargada de cordobitas. Por mucho tiempo. Y que no falte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/cordobita_1_7153883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2013 08:30:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cordobita]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jurado y veredicto]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/jurado-veredicto_1_7153884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Bret&oacute;n otra vez, s&iacute;. Pero va a ser la &uacute;ltima. Tras varios meses de investigaci&oacute;n y proceso judicial, el caso llega a su fin. El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de la pel&iacute;cula, si se permite la expresi&oacute;n, depende de lo que considere un jurado popular.
    </p><p class="article-text">
        El veredicto, que a las hora en las que se escribe este texto a&uacute;n se desconoce, parece m&aacute;s que evidente, pero en el fondo, no todo el mundo tiene claro lo que puede ocurrir. Porque un jurado popular no es un juez mismamente. Es decir, no tiene capacidad de determinaci&oacute;n penal.
    </p><p class="article-text">
        Un jurado es un tribunal de justicia penal compuesto de una parte t&eacute;cnica, el juez en s&iacute;, y de una parte lega, el jurado, que no conoce el mundo de las leyes de manera t&eacute;cnica. Dicho jurado, como se ha apuntado, no decide cu&aacute;l es la pena del acusado, sino que se pronuncia sobre la culpabilidad o no del mismo.
    </p><p class="article-text">
        Sobre esto cabe un debate de largo recorrido. Porque el hecho de que un veredicto dependa en gran medida de un grupo de personas a las que, presuntamente, se les selecciona por varios motivos y con acuerdo de las partes, no asegura en su integridad un trato plenamente justo.
    </p><p class="article-text">
        La figura de jurado puede plantear ciertas dudas. En primer lugar, sobre el propio sistema judicial. Que todo dependa, en gran medida, de personas ajenas a la Justicia, puede llegar a denotar una incapacidad del propio sistema.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la circunstancia que con asiduidad se da con una de las partes, habitualmente la parte acusada, que intenta evitar un procedimiento con un jurado popular puro, decanta la balanza de un lado m&aacute;s que de otro a simple vista.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de esta manera, a efectos sociales y para profanos, que un veredicto o decisi&oacute;n penal dependa de esta figura, casi fija un proceso marcado por una conclusi&oacute;n final m&aacute;s que predecible.
    </p><p class="article-text">
        En el caso que trata, el asunto Bret&oacute;n, todo el mundo deduce la m&aacute;ximas penas para un acusado sentenciado medi&aacute;ticamente desde el inicio del procedimiento. Pocos son los que dudan de la autor&iacute;a (presunta) del individuo, pero tambi&eacute;n hay quienes consideran que no se ha podido demostrar en todo este tiempo dicha autor&iacute;a por los hechos por los que se le imputaba.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Bret&oacute;n ha estado y estar&aacute; condenado de por vida. El juicio contra &eacute;l, pese a que concluya con un veredicto entendido como justo, no entiende de ganadores ni perdedores. Porque tras todo un proceso, no se ha podido concretar&nbsp; de manera fehaciente qu&eacute; ocurri&oacute; con Ruth y Jos&eacute;.&nbsp; Y lo que es peor, Ruth Ortiz, jam&aacute;s recuperar&aacute; a sus dos grandes amores.
    </p><p class="article-text">
        Con jurado con sin &eacute;l, con un veredicto u otro, el jucio siempre pareci&oacute; estar abocado a una setencia contundente. Entonces, &iquest;sirve para algo el jurado? &iquest;sirve para algo tanta espera? Realmente, en este caso, se podr&iacute;a decir que no. Es m&aacute;s, incluso ralentiza el &uacute;ltimo lance.
    </p><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n que ha sufrido el caso nunca ha asegurado un juicio de equilibrios. La defensa, siempre contra las cuerdas, apenas ha contado con apoyos. La acusaci&oacute;n, por motivos obvios, siempre ha tenido el respaldo popular. No era para menos, despu&eacute;s de los hechos. El juicio, a expensas del veredicto, pide a voces un final contundente. Ya queda menos para ello. Es el &uacute;ltimo eslab&oacute;n de la cadena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/jurado-veredicto_1_7153884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jul 2013 07:30:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Jurado y veredicto]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hermano Manolo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/hermano-manolo_1_7153885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ha sido una de las causas m&aacute;s desagradables de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Nadie pod&iacute;a creerlo. Los que conoc&iacute;an al Hermano Manolo no se atrev&iacute;an ni a pensar que este hombre hubiera podido hacer da&ntilde;o a quienes &eacute;l mismo defin&iacute;a como &ldquo;mis ni&ntilde;os&rdquo;. Pero ocurri&oacute; lo impredecible.
    </p><p class="article-text">
        El Hermano Manolo, Manuel Ortiz Ceballo, extreme&ntilde;o nacido el 7 de octubre de 1961, pas&oacute; de ser una persona buena a ser un imputado en un caso que sali&oacute; a la luz a partir de un escrito an&oacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Por un documento procedencia no conocida se abri&oacute; una causa donde el Ministerio Fiscal le lleg&oacute; a creer como presunto autor de un delito de maltrato habitual, nueve delitos de maltrato no habitual, dos delitos continuados de abusos sexuales, y un delito de abuso sexual.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tres a&ntilde;os de procedimiento, la jueza que ha llevado el proceso ha absuelto al Hermano Manolo de cada uno de los cargos que se le asignaban por lo que as&iacute; se reconoce que este se&ntilde;or no ha hecho nada de lo que se le imputaba. O mejor dicho, es de nuevo un hombre inocente porque no se ha podido demostrar lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Dicho procedimiento abre la puerta a dos planteamientos que merecen al menos, minutos de reflexi&oacute;n. Uno de ellos alude al dolor. El Hermano Manolo ha padecido durante todo este tiempo el peso de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Cabe pensarse que es incuestionable lo que ha debido de sufrir este se&ntilde;or despu&eacute;s de ser nombrado como presunto autor, ahora completo inocente.
    </p><p class="article-text">
        El intervalo entre lo uno y lo otro sale demasiado caro. &iquest;Qui&eacute;n devuelve ese tiempo? &iquest;C&oacute;mo deshacer la cantidad de juicios paralelos hechos desde cualquier &aacute;mbito social simplemente por la imputaci&oacute;n de un individuo?
    </p><p class="article-text">
        De otro lado, el otro planteamiento ata&ntilde;e a la credibilidad que se le debe conceder a una denuncia an&oacute;nima &iquest;Qu&eacute; motiva al autor o autora del mismo para escribir sin identificarse? &iquest;Por qu&eacute; confiar en un an&oacute;nimo? &iquest;Qu&eacute; se esconde detr&aacute;s de ello? Demasiadas preguntas, demasiados supuestos.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s. &iquest;Queda en entredicho el Ministerio Fiscal tras la sentencia? Recu&eacute;rdese que lleg&oacute; a pedirse una pena que sumaba un total de veinte a&ntilde;os de prisi&oacute;n para este se&ntilde;or, algo que al final se redujo a diecis&eacute;is. &iquest;Ha obrado como merece la Fiscal&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Ante esta &uacute;ltima retah&iacute;la de cuestiones, se entiende que la Fiscal&iacute;a ha obrado con la pertinencia que conceden sus competencias. Siendo as&iacute;, todo el mundo tranquilo. Aunque el caso, por el desarrollo del mismo, deja entrever cuestiones que podr&iacute;an tenerse en cuenta para el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas, lo ya apuntado, el escrito an&oacute;nimo y su credibilidad. El conocido como &ldquo;Caso de la Cruz Blanca&rdquo;, promete futuros cap&iacute;tulos. Da la sensaci&oacute;n de que no va a concluir con esta sentencia. Porque ahora hay que depurar responsabilidades.
    </p><p class="article-text">
        Ahora comienza un proceso paralelo en el que se augura una nueva investigaci&oacute;n que esclarezca qu&eacute; intereses generaron la elaboraci&oacute;n de un an&oacute;nimo que narraba lo que ahora no se ha podido demostrar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/hermano-manolo_1_7153885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jul 2013 10:06:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Hermano Manolo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[`Gladiatorvilla´]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/gladiatorvilla_1_7153886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El post estaba supeditado a una presentaci&oacute;n. En concreto, a la desarrollada en esta misma jornada, donde un tipo sencillo, de voz templada, con la mirada de ni&ntilde;o, con las rodillas destrozadas y la ilusi&oacute;n por las nubes ha sido foco de atenci&oacute;n medi&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Ese hombre es Pablo Villa, un exblanquiverde rodeado de un amplio poso sentimental para la afici&oacute;n que, hasta que los resultados quieran, ser&aacute; el entrenador del C&oacute;rdoba Club de F&uacute;tbol. Se pide disculpas de antemano por si resulta algo reiterativo el tema del deporte, pero hablar de Villa y del C&oacute;rdoba es necesario y pertinente.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de f&uacute;tbol que representa a la ciudad y a la provincia ha vivido en 2012-13 una campa&ntilde;a cuanto menos `sui g&eacute;neris&acute;. Comentado todo ello en alguno de los cap&iacute;tulos de este &ldquo;castillo culebrero&rdquo;, ahora llega el momento de hablar del futuro.
    </p><p class="article-text">
        Dejando de un lado que el C&oacute;rdoba suma en los &uacute;ltimos cuatro meses un total de tres entrenadores, t&oacute;mese como bueno el t&oacute;pico, por la cuenta que trae, de que &ldquo;a la tercera va la vencida&rdquo;. El club ha optado por un nuevo relevo natural, tal y como hizo con Berges.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en esta ocasi&oacute;n, da la sensaci&oacute;n de que la historia es bien distinta. Porque se da la circunstancia de que la entidad casi se ha desmantelado en su totalidad. El plantel con el que se afronta un nuevo ejercicio nada tiene que ver con el que dej&oacute; J&eacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, hace ahora un a&ntilde;o, el panorama que qued&oacute; invitaba a pensar en un futuro que, una vez hecho presente, proyecta otro nuevo futurible sin garant&iacute;a alguna de &eacute;xito. Pero, el f&uacute;tbol, f&uacute;tbol es. Para lo bueno y para lo malo.
    </p><p class="article-text">
        Villa toma el mando sin experiencia, como Berges. Villa afronta una direcci&oacute;n t&eacute;cnica de vestuario sin apenas recorrido con los hombres que lo componen, como J&eacute;mez. Villa es cordobesista, es exmilitante, es sentimentalmente un hombre de la casa. Como J&eacute;mez, como Berges.
    </p><p class="article-text">
        Pero Villa tiene ventaja sobre ellos. Parte con una visi&oacute;n bien global de lo que ha podido ser el club y de lo que ha dejado de serlo en apenas un a&ntilde;o. La experiencia de los dos &uacute;ltimos cursos da como para aprender sobre lo que hay que hacer y lo que no.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Villa, a diferencia de J&eacute;mez y Berges, no tiene la vida tan bien encarada como sus antecesores. Por lo que est&aacute; obligado a no fallar, a no fallarse a s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        En su discurso de puesta de largo, el entrenador ha considerado que &ldquo;puedo estar un a&ntilde;o o menos&rdquo;. Lo importante es estar. La oportunidad es &uacute;nica, para lo bueno y para lo malo.
    </p><p class="article-text">
        El futuro, incierto para todos, al menos, deja una nueva ilusi&oacute;n. Villa asegura trabajo, asegura entendimiento, asegura talante. Est&aacute; por ver su conocimiento de la categor&iacute;a, pero tambi&eacute;n est&aacute; por ver si es capaz de ejercer como nuevo factor sorpresa.
    </p><p class="article-text">
        Villa gener&oacute; en los corazones de los asistentes a El Arc&aacute;ngel un impulso de la se&ntilde;a blanquiverde que ahora se retoma. Su marcha no fue un adi&oacute;s, sino un hasta luego. El nuevo entrenador fue un superviviente del f&uacute;tbol. Un gladiador. Su llegada ahora se ans&iacute;a. Conf&iacute;ese en &eacute;l. Ojal&aacute; tenga suerte, ojal&aacute; ejerza de su propio `avatar&acute; (@gladiatorvilla). Suerte. Sea usted mismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/gladiatorvilla_1_7153886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Jun 2013 18:48:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[`Gladiatorvilla´]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran desbancada]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/gran-desbancada_1_7153887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Poco se habla de lo que pasa en los bancos. Recon&oacute;zcase que se alude a la realidad que brota dentro de ellos. Porque lo que ocurre fuera est&aacute; todos los d&iacute;as en los noticiarios. Si pena da lo de fuera, lo de la calle, tambi&eacute;n da pena lo de dentro.
    </p><p class="article-text">
        La crisis ha abierto la veda de la caza al banquero. Del banquero de toda la vida, no la del poderoso. A diferencia de lo que ocurre en el &aacute;mbito cineg&eacute;tico, con la crisis, la batida que fija el hacer buena presa es la del jabato, no el jabal&iacute;. La del chico en vez del grande.
    </p><p class="article-text">
        A los poderosos, a los de los tirantes y tripa ajustada al pantal&oacute;n les est&aacute; viniendo muy bien la coyuntura econ&oacute;mica que vive el planeta. Para entenderlo bien, no hay m&aacute;s que echar un vistazo a la banca espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la fecha, en total, seg&uacute;n las cifras globales parece ser que se han destinado un total de setenta y cinco mil millones de euros a los que se denominan como bancos &ldquo;malos&rdquo;. Eso, al parecer, sin profundizar macroecon&oacute;micamente, lo han aportado los &ldquo;buenos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dicha cantidad les ha venido tan bien como mal a unos y a otros. Porque el sector, lejos de reestructurarse de una manera sana, ha hecho acopio de dichos fondos para presionar a sus empleados con el objetivo de cuadrar cuentas. Este post va de eso. De la presi&oacute;n de los empleados de banca. El mal del banquero.
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera de los que lea estas l&iacute;neas puede pasarse por su oficina o sucursal y mirar con atenci&oacute;n la cara del banquero o banquera. Mirando bien encuentra a personas que son envidiadas por la mayor&iacute;a por tener un puesto de trabajo ganado honrosamente de los que ahora se identifican como de los bien remunerados.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, detectar&aacute; a alguien que no para de hacer operaciones, a excepci&oacute;n de los hombres o mujeres de la caja que, como su nombre casi indica, hacen de cajeros aut&oacute;matas. El banquero de mesa y silla tiene su tabla llena de documentos, la mayor&iacute;a, reclamaciones.
    </p><p class="article-text">
        Al banquero joven se le ve feliz a medias, porque cobra menos que su compa&ntilde;ero de al lado, que le supera en edad, pero corre menos riesgo de ser invitado a la prejubilaci&oacute;n. El banquero maduro ve peligrar su cargo por d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n al banquero por parte de la entidad en la que trabaja es curiosa. Responde a un mismo protocolo. Comienza con llamadas de tel&eacute;fono que se hacen con el fin de escanear su actividad. Dichas llamadas dan paso a una serie de correos electr&oacute;nicos cargados de consignas y redactados desde el imperativo.
    </p><p class="article-text">
        A unos y a otros les inquieta lo mismo, el despido. El banco juega con ellos sabedor de que ahora, en &eacute;poca de crisis, deben de sentirse unos afortunados. Con ese discurso los doma y somete. Algunos, los revotados, los que no quieren escucharles, son los primeros en entrar en la lista de posibles salidas.
    </p><p class="article-text">
        Los obedientes tambi&eacute;n entran en ella, pero ocupan posiciones menos arriesgadas. A los veteranos, el banco, con su departamentos de recursos humanos a la cabeza, les presiona con prejubilaciones mal remuneradas. El banco no entiende de personas, entiende de n&uacute;meros, que es lo que cree que son cada uno de sus empleados.
    </p><p class="article-text">
        Al gran banquero se le olvida que para construir un gran banco hacen falta personas. &Eacute;stas son las que cuadran sus n&uacute;meros. Las que, en ocasiones, en contra de sus principios, ofertan productos de dudosas garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Al gran banquero se le olvida que son ellos los que dan la cara con sus clientes. Los que pierden el pelo, los que entran en depresi&oacute;n en el seno familiar, los que van a ir a la calle sin que se les sufrague lo que le corresponde.
    </p><p class="article-text">
        A algunos de los grandes bancos, &aacute;vidos siempre de fusionarse con el que renquea, les llaman entidades solventes. Presentan balances con ganancias millonarias, aunque pocos parecen caer en la cuenta de lo que cuesta llegar a esos objetivos.
    </p><p class="article-text">
        El panorama est&aacute; previsto para que en la banca se produzca una desbancada, una gran desbancada. Algunos de esos grandes bancos amenaza a sus empleados apuntando que la cifra de salida puede llegar hasta las tres mil bajas. Luego le llaman grandes bancos, s&iacute;. Las narices.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/gran-desbancada_1_7153887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jun 2013 08:22:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La gran desbancada]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juicios]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/juicios_1_7153888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El caso Bret&oacute;n est&aacute; a punto de llegar a su fin. Pero, a la vez, tambi&eacute;n a su principio. En apenas tres d&iacute;as comenzar&aacute; la acci&oacute;n judicial m&aacute;s medi&aacute;tica de la historia de C&oacute;rdoba. Un proceso que volver&aacute; a recrear uno de los sucesos m&aacute;s nocivos que se han vivido en los &uacute;ltimos meses en el seno de la sociedad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Recordar las fotograf&iacute;as de Ruth y Jos&eacute; conmueve a cualquiera. Ver a su madre, Ruth, durante todo un largo peregrinaje por el sendero de la esperanza y que finalmente concluy&oacute; en la mayor de las desgracias, da mucho que pensar. Sobre todo porque su sufrimiento ha ido acompa&ntilde;ado de contrastes.
    </p><p class="article-text">
        Comprobar c&oacute;mo la imagen de quien presuntamente le hab&iacute;a arrebatado a sus hijos para siempre aparece d&iacute;a tras d&iacute;a en la televisi&oacute;n, en la radio, en la prensa o en internet no debe ser plato de buen gusto. M&aacute;xime cuando lo hace al lado de las v&iacute;ctimas, sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, y a la vez, desafortunadamente, por lo que supone en s&iacute; el procedimiento, a Ruth le queda menos para que las fotograf&iacute;as de sus hijos no vuelvan a salir nunca m&aacute;s junto a las de su padre. Ruth est&aacute; a un paso de eliminar el peor recuerdo de su vida de las del resto.
    </p><p class="article-text">
        Aunque para ello, a&uacute;n cabe cumplir el protocolo. El proceso judicial de Jos&eacute; Bret&oacute;n volver&aacute; a dejar aperturas de noticiarios, portadas de peri&oacute;dicos, sonidos de cabecera. A la vez, volver&aacute; a regar con frases seleccionadas de por s&iacute; contenidos de ma&ntilde;ana, tarde y noche.
    </p><p class="article-text">
        Ruth tendr&aacute; que volver a escuchar y ver im&aacute;genes que se intercalar&aacute;n con secuencias de la peor etapa de su vida con instantes familiares en los que ella misma aparece con sus hijos e incluso con su ex marido. S&oacute;lo de pensarlo entran na&uacute;seas.
    </p><p class="article-text">
        En las pr&oacute;ximas semanas, la bola medi&aacute;tica engordar&aacute; d&iacute;a a d&iacute;a para informar de hasta la tonter&iacute;a m&aacute;s bajuna informativamente con el pretexto de contextualizar la identidad del da&ntilde;o causado. Ruth y su familia, inevitablemente, entrar&aacute;n en dicha vor&aacute;gine. Nadie podr&aacute; evitarlo.
    </p><p class="article-text">
        El proceso judicial, en esta ocasi&oacute;n, m&aacute;s pronto que tardo, formar&aacute; parte de un espect&aacute;culo para el que se ha previsto un dispositivo especial en el que de antemano la prensa cuenta con su dossier propio.
    </p><p class="article-text">
        Las noticias sobre el asunto Bret&oacute;n se suceder&aacute;n hasta que haya una sentencia firme. A partir de ah&iacute;, todo se olvidar&aacute; pese a que algunos recuperen la efem&eacute;ride de manera conyuntural. De este tiempo a otro, Ruth Ortiz caer&aacute; en el olvido, mientras que Jos&eacute; Bret&oacute;n ser&aacute; noticia cuando pueda salir de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Porque a estas alturas nadie duda de que el presunto autor de la desaparici&oacute;n de los menores ir&aacute; a la c&aacute;rcel. El morbo reside en ver si le puede caer la condena m&aacute;s larga o si, por el contrario, reduce a&ntilde;os de c&aacute;rcel. Ahora toca esperar al juicio. Al que se lleve a cabo en la sala y al que se desate fuera de ella a partir de show medi&aacute;tico. Juicios al fin y al cabo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/juicios_1_7153888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jun 2013 09:23:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Juicios]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Peralte a la `morantiana´]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/peralte-morantiana_1_7153889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La pasada feria taurina no s&oacute;lo deja un balance positivo. Al margen de la calidad art&iacute;stica desplegada durante la mayor&iacute;a de los d&iacute;as, el serial ha regalado una de las an&eacute;cdotas m&aacute;s curiosas, por su singularidad, de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Todo se remonta a lo d&iacute;as previos a la actuaci&oacute;n del torero sevillano Jos&eacute; Antonio &ldquo;Morante de la Puebla&rdquo;. En las jornadas anteriores, miembros de la empresa que regenta Los Califas andaban algo preocupados por un aspecto convertido, posteriormente, en demanda.
    </p><p class="article-text">
        El entorno del diestro se hab&iacute;a preocupado antes de su llegada a C&oacute;rdoba por un matiz taurino que casi siempre pasa desapercibido. Se trataba del peralte de la plaza. Para sorpresa de muchos, el c&iacute;rculo del torero pregunt&oacute; por el grado de inclinaci&oacute;n que existe dentro del ruedo de manera insistente.
    </p><p class="article-text">
        Se da la circunstancia de que la plaza de toros cordobesa goza desde hace unos a&ntilde;os de uno de los mejores pisos de Espa&ntilde;a. El trabajo realizado sobre el albero y la inversi&oacute;n destinada ha permitido que ante grandes aguaceros se produzca una filtraci&oacute;n y drenaje proporcionalmente inversa a la llovida.
    </p><p class="article-text">
        La plaza cordobesa, con un di&aacute;metro de sesenta y dos metros, tiene un grado de inclinaci&oacute;n desde la boca de riego y hasta las tablas que en la zona central es de un uno por ciento.
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera, seg&uacute;n los responsables del coso, hay una zona donde el porcentaje sube un dos por ciento, por lo que, en su zona m&aacute;s peraltada, el albero de los Califas llega a tener un tres por ciento, que es junto a las tablas (misma inclinaci&oacute;n que el acerad y que cualquier carretera).
    </p><p class="article-text">
        Al parecer, el entorno del torero no estaba muy tranquilo tras conocer estas medidas. Por alg&uacute;n motivo, dicha inclinaci&oacute;n que oscila entre el uno y el tres por ciento, podr&iacute;a influir en la forma de recibir a las reses e incluso en la de torear.Tanto es as&iacute;, que en alg&uacute;n momento se lleg&oacute; a solicitar la crecida de la zona m&aacute;s pr&oacute;xima a los burladeros.
    </p><p class="article-text">
        Los responsables de Ramgueratauro, con la intenci&oacute;n de solventar el posible inconveniente, se pusieron en contacto con la sociedad accionarial del coso, propietaria del inmueble, con la intenci&oacute;n de contemplar posibles alternativas para que el torero no anduviera inc&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        En alguno de los momentos y ante la particularidad de dichas circunstancias, cabe tener en cuenta que piso est&aacute; en perfectas condiciones y que sobre &eacute;l ya hab&iacute;an toreado otros espadas antes de la llegada de Morante, la persona que demandaba la rectificaci&oacute;n del peralte habl&oacute; con uno de los m&aacute;ximo responsables de la propiedad.
    </p><p class="article-text">
        En dicha conversaci&oacute;n, seg&uacute;n ha trascendido, se lleg&oacute; a poner en tela de juicio la propia participaci&oacute;n del matador aunque, ambas partes consensuaron una adaptaci&oacute;n para que esa circunstancia no se produjese, como as&iacute; fue.
    </p><p class="article-text">
        La tarde, hist&oacute;rica por el calado, se recordar&aacute; por la hondura, profundidad y magia visionada, pero tambi&eacute;n por el hecho de que el torero trabaj&oacute; sobre un piso algo rectificado que se podr&iacute;a catalogar como de peralte&nbsp; a la <em>morantiana</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/peralte-morantiana_1_7153889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jun 2013 09:05:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Peralte a la `morantiana´]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seguidores]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/seguidores_1_7153890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Menci&oacute;n especial merece un grupo de aficionados a los toros. Menci&oacute;n especial porque lleva un cuarto de siglo detr&aacute;s de un torero. Por algo ser&aacute;, claro. Menci&oacute;n especial porque conforma y define lo que es y debe ser el apoyo a algo o a alguien.
    </p><p class="article-text">
        Se trata del Club Taurino Finito de C&oacute;rdoba y su Tauromaquia. Un clan taur&oacute;maco que comanda desde su formaci&oacute;n un se&ntilde;or de nombre Manuel Cuevas y que en todos estos a&ntilde;os siempre ha defendido incasablemente a su torero.
    </p><p class="article-text">
        Dicho club ha acompa&ntilde;ado a su &ldquo;titular&rdquo; a todos los destinos, por remotos que hayan sido, donde el lidiador ha actuado. Estos aficionados y a la par devotos jam&aacute;s han reprochado, incluso teniendo en ocasiones motivos, nada que no se pueda aplaudir.
    </p><p class="article-text">
        Finito, de su lado, siempre ha reconocido a su estilo el apoyo que estos le han profesado. A veces, m&aacute;s comedido, pero anualmente cumplidor con ellos. El torero se siente arropado. Al diestro le gusta saber que su tauromaquia duerme en el colch&oacute;n que este grupo de incondicionales posee.
    </p><p class="article-text">
        Este club a&uacute;na a gentes de todo tipo. Aficionados a la Fiesta, en general, pero sobre todo, adictos al de El Arrecife. Viajar con ellos rejuvenece. En el autob&uacute;s se respira un ambiente c&aacute;lido de amistad y de coincidencia.
    </p><p class="article-text">
        Cada uno ve al torero a su manera. Los comentarios, siempre en positivo para con &eacute;l, ayudan a absorber kil&oacute;metros. Nadie despista un lance, nadie obvia un detalle. Escucharlos relaja.
    </p><p class="article-text">
        Entre todos conforman una banda sonora taurinamente arm&oacute;nica. Eso s&iacute;, s&oacute;lo Fino. Puro Fino. Su an&aacute;lisis de cualquier actuaci&oacute;n del espada deber&iacute;a servir como libro de estilo para el perfecto manual de adeptos.
    </p><p class="article-text">
        Siempre en positivo. De lo malo, lo bueno. Y de lo bueno, lo mejor. Su ilusi&oacute;n es incansable. Su destino, la historia. Este nutrido grupo de partidarios est&aacute; haciendo historia. Como historia ha hecho su titular.
    </p><p class="article-text">
        Finito es el toreo que mejor ha toreado desde que existen los Califas. Es el diestro que m&aacute;s seguidores de C&oacute;rdoba ha movilizado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Pero la labor no ha sido s&oacute;lo suya. Sin su club, su trayectoria no hubiera sido posible. Se entender&iacute;a en otros t&eacute;rminos.
    </p><p class="article-text">
        Ayer, el torero regres&oacute; a Madrid. En el recuerdo, muchos destinos. Sobre todo, uno. El primer viaje a Las Ventas en Ave, cuando el tren a&uacute;n era experimental. El club flet&oacute; un ch&aacute;rter que se llen&oacute; hasta la bandera. La ilusi&oacute;n de esa partida, a&uacute;n sigue vive.
    </p><p class="article-text">
        El club tiene ahora algunos socios de menos. Algunos partidarios han desaparecido. La vida se los ha llevado por unas circunstancias o por otras. Pero en el fondo, a&uacute;n siguen montados en el &ldquo;autob&uacute;s del club&rdquo;. Su recuerdo, perdura, sus voces, en silencio, tambi&eacute;n se escuchan. Los presentes y los ausentes, al fin y al cabo, siguen siendo seguidores. Ol&eacute; por ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/seguidores_1_7153890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 May 2013 11:24:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Seguidores]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comentarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/comentarios_1_7153891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De un tiempo a esta parte hay individuos que critican sin dar la cara. El que as&iacute; escribe siente la imperiosa necesidad de dar una opini&oacute;n en un medio de difusi&oacute;n con m&aacute;s o menos audiencia a sabiendas de que su idea ser&aacute; publica de manera inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Parece que es la moda de esta &eacute;poca en la que las nuevas tecnolog&iacute;as permiten dar voz a todo el mundo. La cr&iacute;tica es ahora m&aacute;s gratuita que nunca (la buena y la mala). Pero, &iquest;qui&eacute;n se hace responsable de las consecuencias que eso puede acarrear?
    </p><p class="article-text">
        Los comentarios est&aacute;n a la orden del d&iacute;a en cualquier medio de cariz on-line. Las webs, con un af&aacute;n imperioso de ser plurales, dejan la puerta abierta para que el/la que quiera deje un texto original, curioso, constructivo, destructivo o creativo, entre otras calificaciones.
    </p><p class="article-text">
        Es la mejor forma de saber qu&eacute; tipo de lectores tienen, qu&eacute; tipo de usuarios forman parte de sus seguidores. Es el mejor m&eacute;todo para conocer a sus clientes y las inquietudes que estos regentan. Las redes sociales, de su lado, hacen de ello uno de sus <em>leitmotiv</em>.
    </p><p class="article-text">
        Todo forma parte de una interactuaci&oacute;n que va impl&iacute;cita en la esencia de la gran ara&ntilde;a mundial que es Internet. Es tan bueno como malo. Que cualquier persona pueda entrar en una tem&aacute;tica y opinar es fant&aacute;stico. Pero tambi&eacute;n tiene sus contras.
    </p><p class="article-text">
        Porque dicha condici&oacute;n tambi&eacute;n lleva impl&iacute;cita una consecuencia. El mal por el mal. No es lo que abunda, pero existen usuarios que, simplemente, ejercen su derecho de opini&oacute;n con fines m&aacute;s que reprochables a todos los efectos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los perfiles b&aacute;sicos, perfectamente identificables a trav&eacute;s de IP y localizado por la autoridad competente una vez dada cuenta de la misma, responde al t&iacute;pico usuario rebotado por alg&uacute;n motivo con el emisor o el hecho noticioso.
    </p><p class="article-text">
        Este receptor de ideas y emisor de cuestionables preceptos, que adquiere talante negativo en sus aseveraciones, se identifica con sus argumentos en lo que la Red marca como un spam. Sin darse cuenta, se autoetiqueta en una futurible lista de amenaza para la Red.
    </p><p class="article-text">
        Y eso tiene conexiones causa-efecto a medio y largo plazo. Dichos usuarios forman parte de una supuesta alineaci&oacute;n negra identificada que engrosa una gu&iacute;a que los autoexcluye para continuar ejerciendo su libre de derecho de opinar.
    </p><p class="article-text">
        La repercusi&oacute;n de un comentario del tipo spam se transmuta. No queda en el olvido. En el futuro, dichos argumentarios tambi&eacute;n formar&aacute;n parte de su historial individual. Tal es as&iacute;, que se sumar&aacute;n a la biograf&iacute;a y Time Line de su pervivencia en el imperio de las tres <em>uvesdobles</em>.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a ellos, a los comentarios, se puede concluir sobre qui&eacute;n opina sobre qu&eacute; temas y c&oacute;mo emplea unos u otros razonamientos. Benditos comentarios que facilit&aacute;is vuestro perfil sea o no identificable por nombre o localizaci&oacute;n. Bendita sea la Red, que concede rastrear.
    </p><p class="article-text">
        Querido spam, sin &aacute;nimo de embrollo, s&eacute; cauto, pero no dejes de escribir. Localizado, est&aacute;s; difiere con lo que te parezca, pero manten la prudencia, la cautela, el respeto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/comentarios_1_7153891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2013 07:30:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Comentarios]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agudeza narcótica]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/agudeza-narcotica_1_7153892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hay que dar las gracias a los narcos. Que esto no se entienda mal. Porque no se trata de hacer apolog&iacute;a de la droga, no. Hay que ser agradecidos con la banda de narcotraficantes que han introducido en C&oacute;rdoba cincuenta y dos toneladas de hach&iacute;s en cinco meses.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n lo dir&iacute;a, eh? Apostando por la capital califal&hellip; &iexcl;Y de qu&eacute; manera! A lo grande. Mejor dicho, a lo grand&iacute;simo, porque todo apunta a que pudo haber casi un total de ochenta toneladas del mismo compuesto en el interior de las dos naves alquiladas en el pol&iacute;gono de La Torrecilla.
    </p><p class="article-text">
        Una pasada, s&iacute;. Una bestialidad en general. Lo de las gracias, por la publicidad, para aclararlo, antes de seguir. Publicidad, s&iacute;, promoci&oacute;n. Un flaco favor sin duda para que la imagen de la ciudad sea plusmarca europea de aprehensi&oacute;n de estupefacientes.
    </p><p class="article-text">
        Buena efem&eacute;ride para las fuerzas del orden (enhorabuena a la Polic&iacute;a Nacional), pero una mala noticia para abrir el Mayo Festivo. A&uacute;n as&iacute;, el pelotazo medi&aacute;tico deja una conclusi&oacute;n con un cariz beneficioso.
    </p><p class="article-text">
        El m&aacute;s importante, que alguien ha visto en C&oacute;rdoba un fil&oacute;n. Aunque se trate de narcos, el hecho de que toda esa cantidad de droga haya venido a parar aqu&iacute; es un buen mensaje para reconocer y promocionar que la ubicaci&oacute;n de la ciudad es perfecta para distribuir al resto de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Que la urbe est&eacute; bien localizada en el mapa, es bien sabido por todos. As&iacute; las cosas, &iquest;cu&aacute;l es el motivo por el que no se invierte para que se puede convertir en una ciudad eslab&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Hubo quien lo propuso pero, como otros tantos proyectos, de momento, que se pueda ejercer como lugar neur&aacute;lgico parece una quimera. Y la historia es que se trata de un punto de conexi&oacute;n donde por tierra, rail y aire se puede enlazar en poco tiempo con destinos de densa actividad exportadora.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba est&aacute; obligada a cumplir una funci&oacute;n hist&oacute;rica que va m&aacute;s all&aacute; de rebosar legado cultural. Su demarcaci&oacute;n debe servir para sacar a flote la tan decrecida actividad econ&oacute;mica. Y en ello se debe invertir.
    </p><p class="article-text">
        Ya lo han intentado hacer los traficantes. Por algo ser&aacute;. M&aacute;s all&aacute; de lo il&iacute;cito e ilegal, el hecho de utilizar la ciudad como sede de distribuci&oacute;n de su producto desprende que es efectiva para ello, que no es casualidad y que puede serlo para otro menester. Agudeza narc&oacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Molino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/el-castillo-de-la-culebra/agudeza-narcotica_1_7153892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2013 09:23:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Agudeza narcótica]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
