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    <title><![CDATA[Cordópolis - Raúl Ruiz]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/autores/raul-ruiz/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - Raúl Ruiz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Todo empezó con una conversación sobre Nietzsche, la IA y un grupo de chavales de 18 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/empezo-conversacion-nietzsche-ia-grupo-chavales-18-anos_132_13392511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/907335c1-270d-43bd-b5a8-06b1edf03b63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo empezó con una conversación sobre Nietzsche, la IA y un grupo de chavales de 18 años"></p><p class="article-text">
        Era este s&aacute;bado, algo tarde. Qued&aacute;bamos unos cuantos alrededor de una mesa, con una copa de vino delante y un grupo de chavales de dieciocho a&ntilde;os, amigos de la hija de un amigo  hablando de IA, de Nietzsche, del futuro y de c&oacute;mo ser&aacute; el mundo dentro de veinte a&ntilde;os. Me llam&oacute; la atenci&oacute;n una cosa. No discut&iacute;an sobre ChatGPT, ni sobre cu&aacute;l era la mejor herramienta, ni siquiera sobre si la IA destruir&aacute; empleo. Nada de eso. La conversaci&oacute;n acab&oacute; derivando hacia una pregunta mucho m&aacute;s sencilla y, al mismo tiempo, mucho m&aacute;s dif&iacute;cil: <strong>&iquest;qu&eacute; significa realmente ser inteligente?</strong> Y entonces me di cuenta de algo, llamarme  observador&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Llevo m&aacute;s de dos a&ntilde;os hablando pr&aacute;cticamente a diario de IA,de modelos cada vez m&aacute;s potentes, de agentes aut&oacute;nomos, de automatizaci&oacute;n, de productividad, de software que escribe c&oacute;digo, dise&ntilde;a campa&ntilde;as, analiza contratos o responde preguntas complejas. Sin embargo, dedicamos muy poco tiempo a definir aquello que, supuestamente, estamos intentando reproducir. &iquest;Qu&eacute; entendemos exactamente por inteligencia?
    </p><p class="article-text">
        Responder r&aacute;pido no es necesariamente ser inteligente. Memorizar tampoco resolver c&aacute;lculos complejos, escribir un texto brillante o tener siempre una respuesta preparada tampoco parecen suficientes. Si alguien es capaz de recordar millones de libros, pero es incapaz de distinguir qu&eacute; es importante y qu&eacute; no, &iquest;es realmente inteligente?.  Si otra persona encuentra siempre la respuesta correcta, pero nunca sabe formular la pregunta adecuada, &iquest;podemos decir que lo es? . Quiz&aacute;, pude ser,  llevamos demasiado tiempo confundiendo conocimiento con inteligencia, y  creo que esa confusi&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute; de un debate filos&oacute;fico. Tambi&eacute;n , en mi opini&oacute;n, explica buena parte de c&oacute;mo hemos construido nuestras empresas, nuestras profesiones e incluso nuestra econom&iacute;a. Durante d&eacute;cadas hemos dado por hecho que el valor estaba en acumular conocimiento, incorporar especialistas o reunir m&aacute;s informaci&oacute;n que los dem&aacute;s. Pero &iquest;y si nunca fue exactamente as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso la IA est&aacute; generando tanta incertidumbre en las empresas. Llevamos dos a&ntilde;os comparando herramientas, modelos y funcionalidades cuando, en realidad, la conversaci&oacute;n importante nunca ha sido tecnol&oacute;gica. Ning&uacute;n director general se pregunta si quiere m&aacute;s tecnolog&iacute;a, se pregunta c&oacute;mo crecer m&aacute;s r&aacute;pido, c&oacute;mo tomar mejores decisiones, c&oacute;mo innovar antes que sus competidores o c&oacute;mo multiplicar la capacidad de su organizaci&oacute;n sin multiplicar proporcionalmente sus costes. La IA no es el objetivo, es una nueva forma de adquirir capacidades y  entender esa diferencia cambia completamente la manera de afrontar esta revoluci&oacute;n. Porque las empresas nunca han comprado tecnolog&iacute;a por s&iacute; misma, compran la capacidad de esa tecnolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de la IA nos est&aacute; obligando, por primera vez en mucho tiempo, a volver a hacernos una pregunta profundamente humana, no qu&eacute; puede hacer una m&aacute;quina, sino qu&eacute; hacemos nosotros cuando decimos que alguien es inteligente. 
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos esa pregunta apenas tuvo importancia. No necesit&aacute;bamos responderla porque no exist&iacute;a nada con lo que compararnos. &Eacute;ramos la &uacute;nica especie capaz de escribir un libro, desarrollar una teor&iacute;a cient&iacute;fica, dise&ntilde;ar una empresa, imaginar un futuro posible o resolver un problema complejo mediante el lenguaje. Bastaba con observarnos a nosotros mismos, pero ahora ha aparecido algo completamente distinto.
    </p><p class="article-text">
        Un sistema capaz de escribir un ensayo, traducir un libro, desarrollar una aplicaci&oacute;n, resumir miles de documentos, analizar balances financieros, preparar una estrategia comercial o mantener una conversaci&oacute;n como esta. De repente, descubrimos que quiz&aacute; nunca hab&iacute;amos entendido del todo aquello que cre&iacute;amos exclusivamente humano.
    </p><p class="article-text">
        Resulta curioso.
    </p><p class="article-text">
        La IA  no solo est&aacute; poniendo a prueba nuestras profesiones, nuestros modelos educativos o nuestras empresas, tambi&eacute;n est&aacute; poniendo a prueba nuestras definiciones. Si una m&aacute;quina puede realizar muchas de las tareas que durante a&ntilde;os utilizamos como prueba de inteligencia, quiz&aacute; el problema no sea la m&aacute;quina, el problema sea nuestra definici&oacute;n de inteligencia.
    </p><p class="article-text">
        Pens&aacute;ndolo bien, todos conocemos personas con una memoria extraordinaria que toman decisiones desastrosas. Tambi&eacute;n conocemos personas capaces de citar cientos de libros y, sin embargo, incapaces de comprender el problema que tienen delante. Del mismo modo, hay profesionales que no destacan por acumular conocimientos enciclop&eacute;dicos, pero poseen algo mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de encontrar: criterio. Son capaces de entender una situaci&oacute;n, conectar ideas que parecen inconexas, identificar aquello que realmente importa y anticipar las consecuencias de una decisi&oacute;n antes que los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso me llam&oacute; tanto la atenci&oacute;n aquella conversaci&oacute;n con un grupo de chavales de dieciocho a&ntilde;os. Mientras muchos profesionales seguimos pregunt&aacute;ndonos qu&eacute; herramienta utilizar, ellos estaban intentando responder a una pregunta mucho m&aacute;s profunda, qu&eacute; significa realmente pensar. Tal vez sea una cuesti&oacute;n generacional, o quiz&aacute; simplemente todav&iacute;a no han heredado algunos de nuestros marcos mentales. Nosotros tendemos a mirar la IA desde lo que hace,  ellos parecen mirarla desde lo que cambia y sospecho que ah&iacute; hay una lecci&oacute;n importante para las empresas. Las organizaciones que lideren esta transformaci&oacute;n no ser&aacute;n necesariamente las que adopten antes una herramienta, sino las que entiendan antes que est&aacute; cambiando la naturaleza de las capacidades sobre las que competir&aacute;n durante la pr&oacute;xima d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; realmente la inteligencia? &iquest;En la memoria? &iquest;En la velocidad? &iquest;En el conocimiento? &iquest;En la creatividad? &iquest;En la capacidad de adaptaci&oacute;n? &iquest;En el juicio? Sinceramente, creo que nadie tiene una respuesta definitiva. Fil&oacute;sofos, psic&oacute;logos, neurocient&iacute;ficos e ingenieros llevan d&eacute;cadas intentando responder a esa pregunta y probablemente seguir&aacute;n haci&eacute;ndolo durante muchos a&ntilde;os m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; eso sea precisamente lo interesante.
    </p><p class="article-text">
        La IA no ha llegado &uacute;nicamente para volver a formular qu&eacute; significa ser inteligente,  tambi&eacute;n nos est&aacute; obligando a empresas, profesionales y organizaciones a replantearse una pregunta igual de importante: <strong>&iquest;qu&eacute; capacidades seguir&aacute;n teniendo valor cuando una m&aacute;quina sea capaz de reproducir muchas de las que hasta ahora consider&aacute;bamos exclusivamente humanas?</strong> Para mi, aqu&iacute; empieza la conversaci&oacute;n verdaderamente importante.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas las empresas han crecido incorporando personas para adquirir capacidades. Contrat&aacute;bamos analistas para analizar mercados, programadores para desarrollar software, dise&ntilde;adores para crear productos, abogados para interpretar normas, consultores para resolver problemas complejos o directivos para tomar decisiones. En realidad, nunca hemos comprado personas, siempre hemos comprado capacidades y esas personas, esos perfiles  eran la forma de acceder a ellas.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial est&aacute; cambiando esa l&oacute;gica. Por primera vez una organizaci&oacute;n puede acceder a muchas de esas capacidades sin aumentar proporcionalmente su estructura. Ya sab&eacute;is, puede  investigar mercados, analizar miles de documentos, desarrollar aplicaciones, dise&ntilde;ar propuestas comerciales, automatizar procesos, generar simulaciones o coordinar agentes especializados en cuesti&oacute;n de minutos, no porque las personas hayan dejado de ser necesarias, sino porque la capacidad de una organizaci&oacute;n ya no depende exclusivamente del n&uacute;mero de personas que forman parte de ella, y como es obvio,eso representa un cambio econ&oacute;mico enorme.
    </p><p class="article-text">
        Creo , intuyo, leo y veo como  estamos interpretando la IA como una revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica cuando, en realidad, es una revoluci&oacute;n sobre las capacidades empresariales, igual que la revoluci&oacute;n Industrial multiplic&oacute; la capacidad f&iacute;sica de las organizaciones e Internet multiplic&oacute; su capacidad para acceder y distribuir informaci&oacute;n, la IA multiplica su capacidad para analizar, crear, decidir, desarrollar, coordinar y ejecutar.
    </p><p class="article-text">
        No estamos comprando tecnolog&iacute;a, estamos comprando capacidades, y esa diferencia cambia completamente la conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas no competir&aacute;n porque utilicen ChatGPT o el modelo de IA m&aacute;s avanzado, esa  tecnolog&iacute;a terminar&aacute; siendo accesible para todos. La competencia estar&aacute; en  algo mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de copiar, la capacidad para redise&ntilde;ar su organizaci&oacute;n alrededor de estas nuevas capacidades, combinando el talento humano con la IA de una forma que genere m&aacute;s valor que sus competidores.
    </p><p class="article-text">
        Todas las grandes revoluciones tecnol&oacute;gicas terminan produciendo el mismo efecto. No cambian &uacute;nicamente las herramientas, emplazan el lugar donde reside el valor, y hacen abundante aquello que antes era escaso, obligando a descubrir cu&aacute;l es la siguiente fuente de ventaja competitiva.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os el valor estuvo en acceder a la informaci&oacute;n, despu&eacute;s estuvo en distribuirla mejor que los dem&aacute;s y ahora empieza a desplazarse hacia la capacidad para combinar inteligencia humana e IA,  transformando esa combinaci&oacute;n en mejores decisiones, mejores productos, mejores organizaciones y nuevos modelos de negocio.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; dentro de unos a&ntilde;os descubramos que el mayor impacto de la IA nunca fue escribir textos, programar software o automatizar procesos, sino que su  contribuci&oacute;n haya sido obligarnos a replantearnos qu&eacute; significa realmente crear valor, tanto para una persona como para una empresa.
    </p><p class="article-text">
        Cuanto m&aacute;s capaces son las m&aacute;quinas de reproducir algunas de nuestras capacidades, m&aacute;s importante se vuelve distinguir aquello que simplemente puede automatizarse de aquello que realmente marca la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        Sospecho que esa ser&aacute; la gran conversaci&oacute;n de la pr&oacute;xima d&eacute;cada. No si las m&aacute;quinas llegar&aacute;n a ser inteligentes como nosotros, sino si nosotros seremos capaces de entender, antes que los dem&aacute;s, hacia d&oacute;nde se est&aacute; desplazando el valor en la nueva econom&iacute;a impulsada por la IA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/empezo-conversacion-nietzsche-ia-grupo-chavales-18-anos_132_13392511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 08:25:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todo empezó con una conversación sobre Nietzsche, la IA y un grupo de chavales de 18 años]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si crearas hoy tu empresa, ¿la diseñarías igual?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/si-crearas-hoy-empresa-disenarias-igual_132_13375366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d001b97c-1f94-42c2-865e-d115d895985c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si crearas hoy tu empresa, ¿la diseñarías igual?"></p><p class="article-text">
        Creo que esta es una de las preguntas m&aacute;s importantes que puede hacerse hoy cualquier empresario, y, sin embargo, tengo la sensaci&oacute;n de que muy pocos se la est&aacute;n haciendo. Llevamos m&aacute;s de dos a&ntilde;os hablando de inteligencia artificial, debatiendo sobre modelos, herramientas, agentes, automatizaciones y productividad. Miles de empresas han incorporado ChatGPT, Claude o Gemini para redactar textos, resumir documentos, analizar informaci&oacute;n o automatizar tareas. Sin embargo, creo que toda esa conversaci&oacute;n parte de una idea equivocada, ya que estamos intentando mejorar una empresa dise&ntilde;ada para un mundo que ya no existe.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace meses venimos defendiendo una tesis que, cuanto m&aacute;s avanza la IA, m&aacute;s sentido cobra. El verdadero cambio no est&aacute; en la tecnolog&iacute;a, est&aacute; en el negocio. La IA no cambia &uacute;nicamente c&oacute;mo trabajamos, redefine el modelo mental con el que dise&ntilde;amos una empresa.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de organizaciones sigue pregunt&aacute;ndose c&oacute;mo incorporar IA a la empresa que ya tiene. Y nosotros creemos que la pregunta deber&iacute;a ser exactamente la contraria.
    </p><p class="article-text">
        Si hoy tuviera que crear mi empresa desde cero, disponiendo de todas las capacidades que ofrece la IA, &iquest;la construir&iacute;a exactamente igual?
    </p><p class="article-text">
        Creo que, en la mayor&iacute;a de los casos, la respuesta ser&iacute;a no. Y ese &ldquo;no&rdquo; lo cambia absolutamente todo porque, entonces, de automatizar tareas para empezar a replantear la arquitectura del negocio. 
    </p><p class="article-text">
        Pensemos, por ejemplo, en una empresa de servicios profesionales. Durante a&ntilde;os necesit&oacute; incorporar m&aacute;s consultores, analistas o abogados a medida que aumentaba el n&uacute;mero de clientes. Era la &uacute;nica forma de crecer. M&aacute;s trabajo implicaba m&aacute;s personas y, por tanto, una estructura cada vez mayor.
    </p><p class="article-text">
        Pero si esa misma empresa naciera hoy, probablemente se har&iacute;a preguntas diferentes. &iquest;Tiene sentido que un consultor dedique horas a buscar informaci&oacute;n, revisar contratos, elaborar borradores o preparar informes cuando muchas de esas capacidades pueden realizarse en minutos? &iquest;No ser&iacute;a m&aacute;s l&oacute;gico dise&ntilde;ar una organizaci&oacute;n donde los profesionales dedicaran la mayor parte de su tiempo a interpretar, decidir, negociar y aportar criterio, mientras otras capacidades se desarrollan de otra forma? No hablamos de sustituir personas, sino de redise&ntilde;ar el valor que aporta cada persona.
    </p><p class="article-text">
        Veamos otro ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Una empresa industrial quiere duplicar su facturaci&oacute;n en cinco a&ntilde;os. Tradicionalmente, comenzar&iacute;a calculando cu&aacute;ntos comerciales necesita contratar, cu&aacute;ntos ingenieros debe incorporar o cu&aacute;nto tendr&aacute; que crecer su estructura para soportar ese aumento de actividad, pero la pregunta correcta ser&iacute;a otra: &iquest;qu&eacute; capacidades necesita esta empresa para competir dentro de cinco a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, analizar en tiempo real miles de datos procedentes de producci&oacute;n, ventas y clientes, anticipar aver&iacute;as antes de que se produzcan, responder a un cliente en cualquier idioma y a cualquier hora, desarrollar nuevos productos en semanas en lugar de meses, o, quiz&aacute;s, capacidad para tomar decisiones comerciales apoy&aacute;ndose en informaci&oacute;n que hasta hace muy poco era imposible procesar. Fij&eacute;monos en un detalle.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna de esas capacidades exist&iacute;a al mismo coste hace apenas unos a&ntilde;os. Hoy s&iacute;. Pensemos ahora en un medio de comunicaci&oacute;n, un sector sobre el que llevamos meses reflexionando. Durante d&eacute;cadas su arquitectura apenas cambi&oacute;, periodistas, edici&oacute;n, publicidad, distribuci&oacute;n y tecnolog&iacute;a. Todo giraba alrededor de producir informaci&oacute;n y distribuirla lo mejor posible.
    </p><p class="article-text">
        Pero si hoy hubiera que crear un medio desde cero, &iquest;lo construir&iacute;amos exactamente igual? Probablemente no.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; empezar&iacute;amos pregunt&aacute;ndonos qu&eacute; capacidades necesita realmente un medio para generar valor en un mundo donde cualquier persona puede obtener informaci&oacute;n en segundos y donde una IA responde millones de preguntas cada d&iacute;a. La respuesta seguramente ya no ser&iacute;a publicar m&aacute;s noticias, ser&iacute;a construir confianza, organizar conocimiento, desarrollar y crear comunidad, ayudar a tomar decisiones, y, sobre todo, convertirse en una fuente imprescindible tanto para las personas como para las propias inteligencias artificiales.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, no cambia &uacute;nicamente la tecnolog&iacute;a, sino la arquitectura del negocio.
    </p><p class="article-text">
        Y creo que ese es el verdadero reto al que se enfrentan hoy los directivos.
    </p><p class="article-text">
        Durante demasiado tiempo hemos dise&ntilde;ado las empresas alrededor de los recursos que ten&iacute;amos disponibles, sean personas, departamentos, procesos y/o estructuras organizativas que respond&iacute;an a las capacidades de una &eacute;poca determinada.
    </p><p class="article-text">
        La IA introduce nuevas capacidades que obligan a revisar muchas de esas decisiones no porque todo deba cambiar, sino porque, por primera vez en d&eacute;cadas, podemos construir organizaciones de una forma completamente distinta.
    </p><p class="article-text">
        La historia empresarial demuestra que las grandes transformaciones nunca llegan simplemente porque aparezca una nueva tecnolog&iacute;a sino cuando alguien tiene el valor de replantearse las reglas con las que dise&ntilde;a su empresa.  Amazon no revolucion&oacute; el comercio porque existiera Internet, lo hizo porque dise&ntilde;&oacute; una empresa que solo ten&iacute;a sentido en un mundo conectado. Netflix no transform&oacute; el entretenimiento porque apareciera el streaming sino porque dej&oacute; de pensar como un videoclub.  Airbnb no cambi&oacute; el turismo porque existieran los tel&eacute;fonos inteligentes, lo cambi&oacute; porque entendi&oacute; que esas nuevas capacidades permit&iacute;an construir un modelo de negocio que antes era imposible.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de empresas sigue pregunt&aacute;ndose c&oacute;mo utilizar la IA, pero, en mi opini&oacute;n, quienes liderar&aacute;n la pr&oacute;xima d&eacute;cada probablemente se hagan otra pregunta mucho m&aacute;s profunda. 
    </p><p class="article-text">
        Si hoy pudiera construir mi empresa desde cero, disponiendo de todas estas nuevas capacidades, &iquest;la dise&ntilde;ar&iacute;a exactamente igual?
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s esa sea la conversaci&oacute;n estrat&eacute;gica m&aacute;s importante que deber&iacute;a estar teniendo cualquier consejo de administraci&oacute;n, porque la respuesta no est&aacute; en la IA, que al final ser&aacute; un commodity, est&aacute; en el dise&ntilde;o de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        Y termino con una &uacute;ltima pregunta. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; parte de tu empresa existe porque era la mejor decisi&oacute;n hace diez a&ntilde;os&hellip; y cu&aacute;l seguir&iacute;a existiendo exactamente igual si hoy tuvieras la oportunidad de dise&ntilde;arla desde cero?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/si-crearas-hoy-empresa-disenarias-igual_132_13375366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 07:47:26 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Declaración de Independencia, la Primera Guerra Mundial y la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/declaracion-independencia-primera-guerra-mundial-ia_132_13358291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2c0bef2-b077-4400-bc15-b965ad9ef981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x392y119.jpg" width="1200" height="675" alt="La Declaración de Independencia, la Primera Guerra Mundial y la IA"></p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas dos semanas me ha ocurrido algo curioso. Viendo un documental de Netflix sobre la historia de Estados Unidos (<em>El experimento estadounidense</em>), apareci&oacute; un libro del que, sinceramente, nunca hab&iacute;a o&iacute;do hablar: <em>Common Sens</em>e, de Thomas Paine.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s termin&eacute; de leer <em>Los ca&ntilde;ones de agosto</em>, de Barbara Tuchman, probablemente uno de los mejores libros escritos sobre el inicio de la Primera Guerra Mundial. Aparentemente no tienen nada que ver: uno habla del nacimiento de una naci&oacute;n, el otro, del comienzo de una guerra, y , sin embargo, mientras escuchaba y le&iacute;a, no pod&iacute;a dejar de pensar en la IA, no por la tecnolog&iacute;a, sino por otra cosa. Los dos libros hablan, en el fondo, del mismo fen&oacute;meno, del momento en que el mundo cambia, pero las personas siguen tomando decisiones utilizando las reglas del mundo anterior.
    </p><p class="article-text">
        Thomas Paine entendi&oacute; que las colonias americanas ya no pod&iacute;an seguir pensando como una prolongaci&oacute;n de Inglaterra ya que las  condiciones hab&iacute;an cambiado,  y por tanto,  seguir utilizando las mismas reglas deja de tener sentido.
    </p><p class="article-text">
        Barbara Tuchman cuenta algo parecido desde otro &aacute;ngulo. En el verano de 1914, los dirigentes europeos no eran incompetentes, era personas inteligentes que tomaban decisiones aparentemente racionales&hellip;para un mundo que ya estaba dejando de existir. Aplicaron doctrinas militares, alianzas pol&iacute;ticas y modelos de pensamiento heredados de d&eacute;cadas anteriores a una realidad completamente nueva. El resultado, como es sabido,  fue una guerra que ninguno imagin&oacute; en la dimensi&oacute;n que termin&oacute; alcanzando.
    </p><p class="article-text">
        Me fue imposible no pensar que quiz&aacute; eso es exactamente lo que nos est&aacute; ocurriendo con la inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos meses hablando de herramientas, de agentes, de automatizaci&oacute;n, de copilotos, de prompts, de modelos y, ahora, incluso del fen&oacute;meno conocido como <em>tokenmaxxing</em>,  empresas que miden el &eacute;xito de su estrategia de IA por el n&uacute;mero de <em>tokens </em>consumidos, las licencias activadas o los agentes desarrollados. Algunas incluso han llegado a incentivar a sus empleados para utilizar m&aacute;s inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        Y, sinceramente, creo que esa noticia no habla de IA, sino de direcci&oacute;n empresarial, de organizaciones que siguen creyendo que transformar consiste en utilizar m&aacute;s tecnolog&iacute;a. Pero consumir m&aacute;s <em>tokens</em> no significa crear m&aacute;s valor. Es, sencillamente, consumir m&aacute;s infraestructura y asumir m&aacute;s costes. Cada interacci&oacute;n con un modelo, cada agente desplegado y cada automatizaci&oacute;n tiene un precio. Si detr&aacute;s de ese gasto no existe una decisi&oacute;n estrat&eacute;gica que aumente la capacidad de la organizaci&oacute;n o cambie realmente su posici&oacute;n competitiva, la empresa no se est&aacute; transformando, solo est&aacute; incrementando su factura tecnol&oacute;gica, y lo m&aacute;s preocupante es que esta historia ya la hemos vivido.
    </p><p class="article-text">
        Hace 20 a&ntilde;os, muchas empresas confundieron transformaci&oacute;n digital con comprar tecnolog&iacute;a. Implantaron CRMs, ERPs, p&aacute;ginas web o aplicaciones m&oacute;viles creyendo que eso transformar&iacute;a su negocio. En la mayor&iacute;a de los casos no fue as&iacute;, solo digitalizaron procesos, pero siguieron gestionando la empresa con el mismo modelo, la misma organizaci&oacute;n y las mismas reglas.
    </p><p class="article-text">
        Con la IA corremos el riesgo de repetir exactamente el mismo error, solo que mucho m&aacute;s deprisa.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos pregunt&aacute;ndonos qu&eacute; herramienta utilizar, qu&eacute; agente desarrollar o qu&eacute; proceso automatizar, cuando probablemente muchas de esas actividades dejar&aacute;n de existir dentro de pocos a&ntilde;os. Quiz&aacute; no haya que automatizar un departamento, sino redise&ntilde;arlo. Puede que no tengamos que optimizar el modelo de negocio, sino construir uno nuevo, porque la verdadera pregunta no es c&oacute;mo implantar la inteligencia artificial (IA), es otra muy distinta.  &iquest;Qu&eacute; empresa necesitamos construir para competir en una econom&iacute;a donde la capacidad ya no depende &uacute;nicamente de las personas, la estructura o el capital, sino tambi&eacute;n de sistemas inteligentes capaces de analizar, aprender, coordinar y ejecutar?
    </p><p class="article-text">
        Llevo meses defendiendo que la implantaci&oacute;n de la IA deber&iacute;a comenzar exactamente al rev&eacute;s de como se est&aacute; haciendo. No por la tecnolog&iacute;a, sino por el negocio. Revisando el modelo de empresa, cuestionando la propuesta de valor, entendiendo c&oacute;mo cambian los mercados, identificando las nuevas capacidades que aparecer&aacute;n y dise&ntilde;ando la organizaci&oacute;n que ser&aacute; capaz de competir en ese nuevo contexto. Solo entonces tiene sentido decidir qu&eacute; herramientas implantar.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute;, en mi opini&oacute;n, est&aacute; el mayor error que estamos cometiendo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos utilizando la inteligencia artificial para optimizar empresas dise&ntilde;adas para una econom&iacute;a que la propia inteligencia artificial est&aacute; haciendo desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        Creo que esa es la conversaci&oacute;n que todav&iacute;a no estamos teniendo, ya que no   ante una revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, sino  ante una transici&oacute;n econ&oacute;mica, una transici&oacute;n que cambiar&aacute; la forma de crear valor, de organizar las empresas, de competir y, probablemente, de entender el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso cada vez estoy m&aacute;s convencido de que las organizaciones no necesitan &uacute;nicamente expertos en IA,  sino especialistas capaces de ayudarlas a interpretar este cambio, a redise&ntilde;ar su modelo de negocio y a construir la empresa que necesitar&aacute;n dentro de cinco a&ntilde;os. La  historia nos ense&ntilde;a algo que rara vez recordamos,las  grandes transformaciones no empiezan cuando aparece una nueva tecnolog&iacute;a, sino  cuando las reglas con las que interpret&aacute;bamos el mundo dejan de servir.
    </p><p class="article-text">
        Tengo la sensaci&oacute;n de que ese momento ya ha comenzado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/declaracion-independencia-primera-guerra-mundial-ia_132_13358291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 05:50:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Declaración de Independencia, la Primera Guerra Mundial y la IA]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inteligencia nace de las conexiones. La nueva economía también]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/inteligencia-nace-conexiones-nueva-economia_132_13340810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81bfa5e4-2b48-4170-b5da-0266cc464ef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inteligencia nace de las conexiones. La nueva economía también"></p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos meses he le&iacute;do cientos de art&iacute;culos, estudios e investigaciones sobre inteligencia artificial, he seguido el lanzamiento de nuevos modelos, probado herramientas, construido agentes, observado empresas y&nbsp;hablado con directivos de sectores muy diferentes. Si algo he defendido desde el principio es que la IA nunca ha sido una conversaci&oacute;n sobre tecnolog&iacute;a. La tecnolog&iacute;a solo es el detonante, pero&nbsp;lo verdaderamente interesante siempre ha sido entender qu&eacute; ocurre cuando esa tecnolog&iacute;a modifica la capacidad de las personas, de las empresas y, como consecuencia, de los mercados. Mientras buena parte del debate segu&iacute;a centrado en herramientas, modelos o automatizaci&oacute;n, yo segu&iacute;a intentando responder una &uacute;nica pregunta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; est&aacute; cambiando de verdad?
    </p><p class="article-text">
        Mi primera hip&oacute;tesis fue que el gran cambio era la productividad, ya que parec&iacute;a una explicaci&oacute;n razonable. Si una persona pod&iacute;a hacer en dos horas lo que antes requer&iacute;a una jornada completa, era evidente que algo importante estaba ocurriendo. Despu&eacute;s pens&eacute; que la verdadera transformaci&oacute;n estaba en los procesos, eliminando tareas repetitivas, acelerando operaciones y automatizando trabajo. M&aacute;s tarde llegu&eacute; a la conclusi&oacute;n de que el impacto m&aacute;s profundo estar&iacute;a en las personas, porque un profesional apoyado por IA pod&iacute;a multiplicar su rendimiento. Sin embargo, ninguna de esas hip&oacute;tesis consegu&iacute;a explicar todo lo que estaba observando.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; empresas muy peque&ntilde;as empezaban a competir con organizaciones mucho m&aacute;s grandes? &iquest;Por qu&eacute; el tama&ntilde;o dejaba de ser una ventaja tan clara? &iquest;Por qu&eacute; algunos equipos multiplicaban su capacidad sin aumentar plantilla? &iquest;Por qu&eacute; el tiempo empezaba a dejar de ser el principal factor limitante para ejecutar una estrategia? &iquest;Por qu&eacute; la velocidad de adaptaci&oacute;n parec&iacute;a convertirse en una ventaja m&aacute;s importante que la propia dimensi&oacute;n de la empresa?&nbsp;Porque, porque&hellip;.. Esas preguntas parec&iacute;an apuntar en la misma direcci&oacute;n, aunque todav&iacute;a no era capaz de ponerle nombre.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando comprend&iacute; que quiz&aacute; estaba observando el fen&oacute;meno desde el lugar equivocado. No estaba analizando una colecci&oacute;n de herramientas, intentaba explicar un cambio de capacidad, una cuesti&oacute;n de productividad, de automatizaci&oacute;n,&nbsp;pero esas eran las consecuencias,&nbsp;aunque la causa era otra.
    </p><p class="article-text">
        La IA no solo acelera tarea, hace posible que una persona re&uacute;na capacidades que antes estaban repartidas entre varios especialistas,&nbsp;posibilita que un equipo reducido opere con recursos que antes exig&iacute;an estructuras mucho mayores, puede&nbsp;coordinar conocimiento, analizar informaci&oacute;n, generar contenido, tomar decisiones y ejecutar acciones a una velocidad que hace apenas unos a&ntilde;os parec&iacute;a inalcanzable. Cambia la capacidad, por tanto, la empresa, y eso trasforma las reglas de la competencia, lo que inevitablemente var&iacute;a&nbsp;ya no &uacute;nicamente la empresa, sino la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ese fue el momento en el que dej&eacute; de leer noticias sobre inteligencia artificial como si fueran noticias tecnol&oacute;gicas y comenc&eacute; a leerlas como si fueran indicadores econ&oacute;micos. Cada nuevo modelo, cada agente, cada avance en razonamiento o automatizaci&oacute;n dejaba de ser un lanzamiento m&aacute;s y se convert&iacute;a en&nbsp;pieza de un sistema que empezaba a reorganizar la capacidad de producir, decidir y competir.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso muchas empresas sienten que algo est&aacute; ocurriendo, aunque todav&iacute;a no sepan explicarlo. El error, en mi opini&oacute;n, es que&nbsp;siguen intentando medir esta transformaci&oacute;n con indicadores dise&ntilde;ados para una econom&iacute;a muy distinta, una&nbsp;donde crecer significaba contratar m&aacute;s personas, construir m&aacute;s estructura, invertir m&aacute;s capital y coordinar organizaciones cada vez m&aacute;s complejas. Sin embargo, la IA introduce una variable completamente distinta, como que la capacidad puede crecer mucho m&aacute;s r&aacute;pido que la estructura. Eso tiene que ser un punto de ruptura.
    </p><p class="article-text">
        No estamos viviendo una evoluci&oacute;n de la transformaci&oacute;n digital, asistimos&nbsp;al nacimiento de un modelo econ&oacute;mico donde el principal activo deja de ser &uacute;nicamente el capital, el talento o incluso la propia tecnolog&iacute;a para&nbsp;ser la capacidad de combinar inteligencia humana e inteligencia artificial para generar resultados que antes eran imposibles.
    </p><p class="article-text">
        Durante meses he intentado poner orden a todas esas ideas, no para crear un concepto &ldquo;nuevo&rdquo;, sino para encontrar un marco que explicara por qu&eacute; tantas cosas estaban cambiando al mismo tiempo. La econom&iacute;a nunca cambia por s&iacute; sola, se trasforma&nbsp;cuando cambia la capacidad de quienes participan en ella. Si la IA est&aacute; modificando la capacidad de las personas y de las organizaciones, es l&oacute;gico pensar que tambi&eacute;n terminar&aacute; modificando la propia econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; todav&iacute;a sea pronto para afirmar c&oacute;mo ser&aacute; esa nueva econom&iacute;a, seguramente muchas de las ideas que hoy parecen evidentes evolucionar&aacute;n con el tiempo, pero hay una conclusi&oacute;n que cada d&iacute;a tengo m&aacute;s clara: seguir hablando de inteligencia artificial como una herramienta resulta ser claramente insuficiente. Yo creo que&nbsp;estamos viendo , asistiendo&nbsp;al&nbsp;nacimiento de una nueva forma de crear capacidad, de competir y de generar valor.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez el error haya sido intentar explicar este cambio utilizando conceptos de la econom&iacute;a anterior, ya que&nbsp;parece evidente que no es una revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, sino al nacimiento de una &ldquo;nueva&rdquo; econom&iacute;a, y quiz&aacute;, precisamente porque todo comienza conectando inteligencias, conocimiento, personas y sistemas capaces de aprender y colaborar, la mejor forma de describir ese cambio sea llamarla Econom&iacute;a Sin&aacute;ptica. Una sinapsis es el punto donde dos neuronas intercambian informaci&oacute;n. La inteligencia no reside en una neurona aislada, sino en millones de conexiones entre ellas y creo que con la IA est&aacute; ocurriendo algo parecido. El valor ya no nace solo de las personas, ni solo de la inteligencia artificial, sino de las conexiones que establecemos entre ambas. Quiz&aacute; por eso he empezado a pensar en este nuevo escenario como una Econom&iacute;a Sin&aacute;ptica, no como un eslogan, sino como un intento de poner nombre a una realidad que ya ha empezado a transformar la forma en que competimos, crecemos y creamos valor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/inteligencia-nace-conexiones-nueva-economia_132_13340810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 08:29:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La inteligencia nace de las conexiones. La nueva economía también]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De gestionar tiempo a escalar inteligencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/gestionar-tiempo-escalar-inteligencia_132_13321479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f76a7512-f7a8-4923-a9f4-af50b6c493c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De gestionar tiempo a escalar inteligencia"></p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos meses ha generado bastante debate una propuesta impulsada en Alemania para flexibilizar la jornada laboral y permitir que el tiempo de trabajo se mida m&aacute;s por c&oacute;mputos semanales que por horas diarias estrictas. Sin embargo, tengo la sensaci&oacute;n de que lo verdaderamente interesante de esta discusi&oacute;n no est&aacute; en los horarios, sino en la pregunta que revela.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos intentando gestionar organizaciones del siglo XXI con m&eacute;tricas heredadas de la econom&iacute;a industrial, pregunt&aacute;ndonos cu&aacute;ntas horas trabaja una persona, midiendo el esfuerzo en tiempo y organizando las empresas alrededor de la jornada laboral. Es bastante evidente que cada vez tiene menos sentido.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de dos siglos existi&oacute; una relaci&oacute;n relativamente sencilla entre tiempo, trabajo y producci&oacute;n. Si una empresa quer&iacute;a crecer, necesitaba m&aacute;s personas, m&aacute;s estructura, m&aacute;s recursos y m&aacute;s horas de trabajo. Sobre esa l&oacute;gica se construyeron las organizaciones modernas, los sistemas de control, las pol&iacute;ticas laborales y buena parte de los indicadores que todav&iacute;a utilizamos para medir el rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Algunos llevamos meses reflexionando sobre esta cuesti&oacute;n desde otra perspectiva m&aacute;s amplia, m&aacute;s hol&iacute;stica. La mayor&iacute;a de los debates sobre IA se centran en herramientas, automatizaci&oacute;n o productividad, pero quiz&aacute; la conversaci&oacute;n realmente importante es otra, c&oacute;mo cambia una econom&iacute;a cuando la capacidad deja de depender exclusivamente del tiempo humano disponible.
    </p><p class="article-text">
        La IA est&aacute; empezando a alterar una de las relaciones m&aacute;s importantes de la econom&iacute;a moderna. Por primera vez convivimos con sistemas capaces de amplificar significativamente la capacidad de las personas. Un profesional equipado con IA puede analizar m&aacute;s informaci&oacute;n, investigar m&aacute;s r&aacute;pido, generar propuestas m&aacute;s completas, automatizar tareas repetitivas, coordinar procesos y tomar decisiones mejor informadas en una fracci&oacute;n del tiempo que necesitaba hace apenas unos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece una cuesti&oacute;n fundamental. Si dos personas trabajan exactamente cuarenta horas semanales, pero una de ellas dispone de herramientas capaces de multiplicar varias veces su capacidad de ejecuci&oacute;n, &iquest;tiene sentido seguir midiendo ambas situaciones &uacute;nicamente por tiempo? Probablemente no.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, una parte importante de lo que hemos denominado Econom&iacute;a Aumentada nace precisamente de esta observaci&oacute;n. La IA no est&aacute; modificando &uacute;nicamente la productividad sino la relaci&oacute;n entre tiempo, capacidad y creaci&oacute;n de valor.
    </p><p class="article-text">
        La IA est&aacute; impulsando un paradigma diferente, un modelo en el que una organizaci&oacute;n puede aumentar significativamente su capacidad sin incrementar proporcionalmente sus recursos, automatizar procesos, integrar agentes, aprovechar conocimiento acumulado, reducir tiempos de coordinaci&oacute;n y multiplicar la capacidad de sus equipos. Es lo que llevo tiempo denominando Empresa Aumentada.
    </p><p class="article-text">
        El debate alem&aacute;n es mucho m&aacute;s interesante de lo que parece, no porque hable de jornadas laborales, sino porque pone de manifiesto que seguimos observando el trabajo desde una l&oacute;gica basada en el tiempo, cuando la verdadera transformaci&oacute;n est&aacute; ocurriendo en la capacidad. Quiz&aacute; la cuesti&oacute;n ya no sea cu&aacute;ntas horas trabaja una persona, ni siquiera cu&aacute;ntas horas trabaja una organizaci&oacute;n, la pregunta relevante es cu&aacute;nta capacidad es capaz de generar.
    </p><p class="article-text">
        Es, justo aqu&iacute;,&nbsp;donde la propuesta alemana adquiere una dimensi&oacute;n mucho m&aacute;s profunda. Durante d&eacute;cadas dimos por hecho que tiempo y producci&oacute;n estaban &iacute;ntimamente ligados, es decir, m&aacute;s horas significaban m&aacute;s trabajo y, en consecuencia, m&aacute;s valor. Sin embargo, la inteligencia artificial est&aacute; empezando a romper esa relaci&oacute;n hist&oacute;rica, ya que una organizaci&oacute;n puede aumentar significativamente su capacidad sin incrementar proporcionalmente ni el tiempo, ni las personas, ni la estructura.
    </p><p class="article-text">
        Por eso llevamos meses hablando de Empresa Aumentada, Econom&iacute;a Aumentada o Capacidad Aumentada. En realidad, todos estos conceptos intentan describir un mismo fen&oacute;meno, el paso desde una econom&iacute;a organizada alrededor del tiempo hacia otra organizada alrededor de la capacidad.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista, la IA est&aacute; rompiendo la relaci&oacute;n hist&oacute;rica entre tiempo y producci&oacute;n y la est&aacute; sustituyendo por una nueva relaci&oacute;n basada en capacidad y resultados. Mientras,&nbsp;seguimos discutiendo si una jornada debe ser de ocho, nueve o diez horas, empiezan a surgir organizaciones capaces de generar mucho m&aacute;s valor sin aumentar proporcionalmente ni el tiempo, ni las personas, ni la estructura.
    </p><p class="article-text">
        Por eso sospecho que una de las grandes conversaciones de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os no girar&aacute; alrededor de los horarios laborales. Girar&aacute; alrededor de c&oacute;mo medir, gestionar y desarrollar capacidad en organizaciones donde una parte creciente del trabajo ya no ser&aacute; realizada exclusivamente por personas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando cambia la forma en que se crea valor, terminan cambiando las empresas, los mercados y, tarde o temprano, nuestra propia forma de entender el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la propuesta alemana no trate realmente sobre horarios,&nbsp;probablemente sea&nbsp;uno de los primeros s&iacute;ntomas de una pregunta mucho m&aacute;s profunda: &iquest;Seguiremos gestionando tiempo o empezaremos a gestionar capacidad?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/gestionar-tiempo-escalar-inteligencia_132_13321479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 18:04:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De gestionar tiempo a escalar inteligencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Empresa de Escala a la Empresa Aumentada con IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/empresa-escala-empresa-aumentada-ia_132_13301607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Empresa de Escala a la Empresa Aumentada con IA"></p><p class="article-text">
        Ayer noche le&iacute; un interesante art&iacute;culo publicado en <em>El Confidencial</em> sobre la conocida Paradoja de Solow. Una reflexi&oacute;n econ&oacute;mica que lleva d&eacute;cadas sobre la mesa y que, resumida de forma sencilla, plantea una cuesti&oacute;n aparentemente extra&ntilde;a: &iquest;c&oacute;mo es posible que tecnolog&iacute;as tan transformadoras como los ordenadores, Internet o el software hayan tardado tanto en reflejarse en las estad&iacute;sticas de productividad?
    </p><p class="article-text">
        Mientras le&iacute;a el art&iacute;culo, me di cuenta de que lo que realmente me llamaba la atenci&oacute;n no era la paradoja econ&oacute;mica en s&iacute;, era otra cosa; supongo ser&aacute; porque&nbsp;no soy economista. Llevo m&aacute;s de veinticinco a&ntilde;os trabajando en entornos digitales, ayudando a empresas a adaptarse a cambios tecnol&oacute;gicos, desarrollando modelos de negocio y observando c&oacute;mo cada gran transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica termina alterando la forma en que las organizaciones compiten&nbsp;y leyendo aquella reflexi&oacute;n pens&eacute; que quiz&aacute; estamos haci&eacute;ndonos la pregunta equivocada.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez el verdadero cambio que estamos viviendo no tiene que ver &uacute;nicamente con la productividad, sino que tiene que ver con la capacidad porque la inteligencia artificial no est&aacute; cambiando solamente la forma en que realizamos determinadas tareas, est&aacute; transformando las reglas sobre las que se constru&iacute;a el crecimiento empresarial.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas existi&oacute; una l&oacute;gica relativamente estable, casi b&aacute;sica, que consist&iacute;a en que si una empresa quer&iacute;a crecer necesitaba m&aacute;s personas, m&aacute;s estructura, m&aacute;s recursos, m&aacute;s inversi&oacute;n y m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Las mejoras de eficiencia exist&iacute;an, por supuesto, pero el crecimiento manten&iacute;a una relaci&oacute;n bastante directa con el tama&ntilde;o de la organizaci&oacute;n, es decir, crec&iacute;an aumentado sus recursos. Hoy esa relaci&oacute;n empieza a comportarse de forma diferente, y eso tiene implicaciones enormes.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez una peque&ntilde;a organizaci&oacute;n puede acceder a capacidades que hist&oacute;ricamente estaban reservadas a grandes corporaciones, una pyme puede analizar mercados globales, generar contenidos de alta calidad, desarrollar propuestas comerciales avanzadas, puede automatizar procesos complejos, disponer de asistentes especializados, hasta puede construir sistemas capaces de trabajar de forma coordinada. Y todo eso puedo hacerlo con una inversi&oacute;n infinitamente menor de la que habr&iacute;a necesitado hace apenas unos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso no es una mejora incremental, es un cambio estructural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Empresa de Escala constru&iacute;a su ventaja competitiva a trav&eacute;s del tama&ntilde;o, cuanto m&aacute;s recursos acumulaba, mayor era su capacidad. La Empresa Aumentad sigue una l&oacute;gica diferente, ya que utiliza la IA para multiplicar capacidades, permitiendo hacer m&aacute;s, decidir m&aacute;s r&aacute;pido y competir de otra manera sin necesidad de crecer al mismo ritmo en estructura.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad deja de depender exclusivamente del tama&ntilde;o y empieza a depender tambi&eacute;n de la inteligencia disponible y eso cambia la forma de competir, deber&iacute;a de cambiar la forma de organizarse, de crecer, pero sobre todo, cambia la forma de entender qu&eacute; es una empresa
    </p><p class="article-text">
        Llevo meses escribiendo sobre conceptos como Econom&iacute;a Aumentada, Inteligencia Empresarial Acumulada o Tasa de Amplificaci&oacute;n Productiva (TAP), no porque crea que necesitemos nuevos t&eacute;rminos para todo, m&aacute;s bien&nbsp;porque tengo la sensaci&oacute;n de que estamos intentando describir fen&oacute;menos nuevos utilizando palabras que pertenecen a una realidad anterior.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una persona puede multiplicar varias veces su capacidad gracias a la IA, no estamos hablando &uacute;nicamente de eficiencia, o cuando un equipo puede ejecutar proyectos que antes requer&iacute;an estructuras mucho mayores, no estamos hablando &uacute;nicamente de automatizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si una organizaci&oacute;n puede crecer sin aumentar proporcionalmente sus recursos, tampoco estamos hablando &uacute;nicamente de productividad, parece que estamos hablando de capacidad, y esa nueva capacidad se traslada a la organizaci&oacute;n, la competitividad y la adaptaci&oacute;n. Esa es,&nbsp;en mi opini&oacute;n,&nbsp;una de las claves de todo lo que est&aacute; ocurriendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n sobre la inteligencia artificial suele centrarse en herramientas, qu&eacute; modelo utilizar, desarrollar este u otro agente, automatizar tal o cual procesos o si ya podemos comenzar a delegar, pero sospecho que la conversaci&oacute;n realmente importante es otra.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n no es qu&eacute; puede hacer la IA,&nbsp;es qu&eacute; puede llegar a ser una organizaci&oacute;n cuando incorpora esa capacidad a su estructura. S&iacute;, suena imponente, pero as&iacute; lo veo yo. La tecnolog&iacute;a, por s&iacute; sola, nunca transforma empresas, lo que transforma empresas son las nuevas capacidades que la tecnolog&iacute;a pone a su disposici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Internet no cambi&oacute; el mundo porque conectara ordenadores, sino porque permiti&oacute; crear organizaciones, mercados y modelos de negocio que antes eran imposibles. Yo siempre digo que Internet se a&ntilde;adi&oacute; a la empresa y mejoro la conexi&oacute;n con el exterior, mientras que la IA no se a&ntilde;ade, se integra, multiplicando lo que ya est&aacute;. No estamos simplemente ante una nueva herramienta.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante una nueva capa de capacidad econ&oacute;mica, una capa que afecta a la velocidad, al conocimiento, a la coordinaci&oacute;n, a la ejecuci&oacute;n, al aprendizaje y a la toma de decisiones. Esta es la raz&oacute;n por lo que la&nbsp;pregunta m&aacute;s interesante para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os no ser&aacute; qui&eacute;n utiliza m&aacute;s inteligencia artificial, ni siquiera qui&eacute;n automatiza m&aacute;s procesos, la verdadera pregunta ser&aacute; otra.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; organizaciones ser&aacute;n capaces de convertir esta nueva capacidad en una ventaja competitiva real? La diferencia entre empresas no estar&aacute; &uacute;nicamente en la tecnolog&iacute;a que compren, sino en su capacidad para reorganizarse alrededor de ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ah&iacute; encontremos una explicaci&oacute;n distinta a la famosa Paradoja de Solow. El problema nunca fue que la tecnolog&iacute;a no generara valor, lo que ocurre es que observ&aacute;bamos una transformaci&oacute;n mucho m&aacute;s profunda de lo que parec&iacute;a, una que no cambiaba &uacute;nicamente la productividad, sino que estaba cambiando lo que las organizaciones pod&iacute;an llegar a ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa conversaci&oacute;n, en mi opini&oacute;n, acaba de empezar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/empresa-escala-empresa-aumentada-ia_132_13301607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 08:01:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la Empresa de Escala a la Empresa Aumentada con IA]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 1.000 millones de usuarios no son la noticia. La noticia es el cambio de fase]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/1-000-millones-usuarios-no-son-noticia-noticia-cambio-fase_132_13283462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d001b97c-1f94-42c2-865e-d115d895985c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 1.000 millones de usuarios no son la noticia. La noticia es el cambio de fase"></p><p class="article-text">
        La semana pasada hemos conocido que ChatGPT ha superado los 1.000 millones de usuarios. La cifra es impresionante, pero creo que el verdadero valor de la noticia no est&aacute; en el n&uacute;mero sino en lo que representa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando una tecnolog&iacute;a alcanza esa escala deja de ser una herramienta para convertirse en una infraestructura. Esto ya ocurri&oacute; con Internet, con el tel&eacute;fono m&oacute;vil, las redes sociales&nbsp;y&nbsp;ahora est&aacute; ocurriendo con la inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        Como venimos comentando desde hace meses, la verdadera transformaci&oacute;n no iba a producirse cuando la IA fuera capaz de escribir mejor un texto o responder mejor una pregunta,&nbsp;comenzar&iacute;a cuando alcanzara una penetraci&oacute;n suficiente para convertirse en una infraestructura econ&oacute;mica y cuando empezara a integrarse directamente en los procesos de trabajo de empresas, instituciones y mercados.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os hemos asistido a una fase de descubrimiento, por denominarlo de alguna manera. Millones de personas han utilizado la IA para escribir textos, resumir documentos, generar im&aacute;genes, programar o analizar informaci&oacute;n. Era una fase necesaria. La tecnolog&iacute;a ten&iacute;a que demostrar que funcionaba y el mercado ten&iacute;a que aprender a utilizarla.
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras gran parte de las empresas siguen centradas en esa conversaci&oacute;n, la industria ya est&aacute; avanzando hacia la siguiente etapa. La noticia de los 1.000 millones de usuarios coincide con otra tendencia mucho m&aacute;s relevante, la aparici&oacute;n de los agentes, que, desde mi punto de vista, cambiara el escenario.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n llevamos tiempo defendiendo que la conversaci&oacute;n sobre la IA evolucionar&iacute;a muy r&aacute;pido. Primero hablar&iacute;amos de herramientas, despu&eacute;s de asistentes, m&aacute;s tarde de agentes y&nbsp;finalmente de organizaciones dise&ntilde;adas para operar en una econom&iacute;a donde parte de la capacidad productiva es digital, escalable y aut&oacute;noma. Precisamente eso es lo que estamos empezando a ver ahora.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace poco la IA actuaba principalmente como una herramienta de apoyo. El usuario preguntaba y la IA respond&iacute;a, pero trabajo segu&iacute;a dependiendo de la intervenci&oacute;n humana. Ahora empezamos a entrar en una fase donde los sistemas no solo generan informaci&oacute;n, sino que ejecutan acciones, coordinan procesos, utilizan herramientas, toman decisiones dentro de determinados l&iacute;mites y completan tareas completas. La diferencia puede parecer t&eacute;cnica, pero sus consecuencias son econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero impacto de la IA nunca ha sido generar mejores respuestas, sino&nbsp;aumentar la capacidad operativa de personas, equipos y organizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, crecer significaba incorporar m&aacute;s recursos, m&aacute;s personas, m&aacute;s departamentos, m&aacute;s niveles de coordinaci&oacute;n y m&aacute;s complejidad organizativa. El tama&ntilde;o era la respuesta natural al crecimiento. Ahora, con la aparici&oacute;n&nbsp;de los agentes&nbsp;empieza a cuestionar esa l&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Por primera&nbsp;vez, una organizaci&oacute;n puede aumentar significativamente su capacidad sin aumentar proporcionalmente su estructura. Parte del an&aacute;lisis, la coordinaci&oacute;n, la ejecuci&oacute;n y el seguimiento pueden ser asumidos por sistemas inteligentes que&nbsp;sustituyendo completamente a las personas, sino que amplifican su capacidad, y es&nbsp;aqu&iacute; es donde creo que muchas empresas est&aacute;n interpretando mal lo que est&aacute; ocurriendo. La IA no es una herramienta tecnol&oacute;gica m&aacute;s, es una nueva capa de capacidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        No cambia &uacute;nicamente c&oacute;mo trabajamos, var&iacute;a cu&aacute;nto trabajo puede realizar una organizaci&oacute;n con los mismos recursos, cambia su capacidad de adaptaci&oacute;n, los costes de coordinaci&oacute;n, la estructura competitiva de los mercados etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez vemos m&aacute;s startups generando resultados que hace pocos a&ntilde;os habr&iacute;an requerido equipos much&iacute;simo&nbsp;mayores, por la misma raz&oacute;n grandes compa&ntilde;&iacute;as est&aacute;n replanteando procesos completos y en muchos casos&nbsp;los principales proveedores tecnol&oacute;gicos ya no hablan de asistentes, sino de agentes.
    </p><p class="article-text">
        Lo que estamos viendo no es la evoluci&oacute;n de una herramienta, es el nacimiento de una nueva arquitectura productiva.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n,&nbsp;las noticias m&aacute;s relevantes ya no hablan de modelos m&aacute;s inteligentes o de nuevas funcionalidades. Como venimos observando, contando y relatando&nbsp;desde hace meses, la conversaci&oacute;n est&aacute; desplaz&aacute;ndose hacia la productividad, la organizaci&oacute;n, los agentes, los costes de coordinaci&oacute;n y los nuevos modelos operativos. En otras palabras, la conversaci&oacute;n est&aacute; dejando de ser tecnol&oacute;gica para convertirse en econ&oacute;mica y empresarial.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso la noticia de los 1.000 millones de usuarios es tan importante. No porque confirme el &eacute;xito de ChatGPT, es&nbsp;porque marca el momento en que la adopci&oacute;n masiva coincide con la aparici&oacute;n de una nueva capacidad, la operativa. Cuando una tecnolog&iacute;a alcanza simult&aacute;neamente escala global y capacidad de ejecuci&oacute;n, el cambio deja de ser opcional&hellip;.. La primera fase consisti&oacute; en descubrir qu&eacute; pod&iacute;a hacer la IA, en esta segunda consiste en integrar esa capacidad dentro de los procesos de trabajo, y en&nbsp;la tercera, que probablemente ya ha comenzado, consistir&aacute; en redise&ntilde;ar empresas enteras alrededor de esa nueva realidad.
    </p><p class="article-text">
        Ya nadie si plantea si IA si o IA no, la cuesti&oacute;n es qui&eacute;n ser&aacute; capaz de reorganizar su negocio para competir en una econom&iacute;a donde la capacidad, la velocidad y la coordinaci&oacute;n empiezan a multiplicarse de forma exponencial.
    </p><p class="article-text">
        Y esa es una conversaci&oacute;n mucho m&aacute;s estrat&eacute;gica que cualquier debate sobre prompts, modelos o herramientas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/1-000-millones-usuarios-no-son-noticia-noticia-cambio-fase_132_13283462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 08:56:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 1.000 millones de usuarios no son la noticia. La noticia es el cambio de fase]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el Papa, los gobiernos y Wall Street hablan de lo mismo, conviene prestar atención]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/papa-gobiernos-wall-street-hablan-conviene-prestar-atencion_132_13264772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6261debe-3179-44f5-9664-f30089edb9d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando el Papa, los gobiernos y Wall Street hablan de lo mismo, conviene prestar atención"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Hay semanas en las que las noticias son importantes y otras en las que lo verdaderamente importante no son las noticias, sino el patr&oacute;n que dibujan juntas. Esta &uacute;ltima ha sido una de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        En apenas unos d&iacute;as hemos visto gobiernos aprobando leyes espec&iacute;ficas sobre inteligencia artificial, empresas reorganizando estructuras para incorporar agentes y automatizaci&oacute;n, gigantes tecnol&oacute;gicos compitiendo por controlar la infraestructura sobre la que funcionar&aacute; la pr&oacute;xima generaci&oacute;n de IA, universidades replante&aacute;ndose sistemas de aprendizaje, inversores valorando compa&ntilde;&iacute;as de IA en cifras hist&oacute;ricas e incluso el Vaticano, la Iglesia, dedicando una enc&iacute;clica completa a reflexionar sobre su impacto en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        A primera vista parecen acontecimientos independientes, pero no lo son, forman parte del mismo fen&oacute;meno, y, sobre todo, confirman algo que algunos llevamos meses defendiendo, la inteligencia artificial ha dejado de ser una herramienta para convertirse en una plataforma transformadora.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os la conversaci&oacute;n ha girado alrededor de una pregunta bastante simple: &iquest;qu&eacute; puede hacer la IA?, ten&iacute;a sentido, necesit&aacute;bamos entender la tecnolog&iacute;a, verla funcionar, comprobar hasta d&oacute;nde llegaba, medir sus capacidades etc, pero estamos empezando a dejar atr&aacute;s esa fase. Una vez que una tecnolog&iacute;a demuestra que funciona, deja de importar tanto lo que hace y empieza a importar lo que provoca. Y s&iacute;, estamos en esa fase. Parece obvio.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos no regulan experimentos, regulan aquello que consideran suficientemente importante como para afectar a la econom&iacute;a, al empleo y a la sociedad. Las empresas no redise&ntilde;an estructuras porque aparezca una nueva aplicaci&oacute;n, solo lo hacen cuando perciben que la forma de crear valor est&aacute; cambiando. Los inversores no asignan valoraciones cercanas al bill&oacute;n de d&oacute;lares porque una herramienta sea interesante, ser&aacute; m&aacute;s bien porque creen que est&aacute;n ante una infraestructura estrat&eacute;gica y el mundo Universitario no cambia sistemas educativos porque aparezca una moda tecnol&oacute;gica, lo hacen cuando entienden que las capacidades que demandar&aacute; el mercado ser&aacute;n distintas.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; decir de la Iglesia, que no entra en un debate tecnol&oacute;gico por casualidad, solo lo hace cuando percibe que estamos ante un cambio que afecta a la propia condici&oacute;n humana. 
    </p><p class="article-text">
        Por todas esta razones, creo que esta semana marca algo m&aacute;s importante que una sucesi&oacute;n de titulares, indica el momento en el que empezamos a asumir colectivamente que la IA no es una herramienta m&aacute;s, es una nueva capa de capacidad.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos meses hablando de ello, de le la persona aumentada, la capacidad aumentada, hablando que una persona apoyada por IA puede producir varias veces m&aacute;s valor que antes, intentando entender que el verdadero impacto no est&aacute; en automatizar una tarea, sino en multiplicar la capacidad de ejecuci&oacute;n de individuos, equipos y organizaciones. Precisamente por eso el debate ya no es tecnol&oacute;gico, es econ&oacute;mico, es empresarial y, desde luego y sobre todo, es estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una tecnolog&iacute;a ampl&iacute;a la capacidad humana no cambia &uacute;nicamente las herramientas, reconfigura las organizaciones, los procesos, los modelos de negocio, la forma de competir y, en &uacute;ltima instancia, la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las preguntas verdaderamente importantes ya no son si ChatGPT redacta mejor un texto o si un agente puede responder correos, son otras. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sucede cuando una persona puede producir cinco veces m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa cuando una empresa puede operar con la mitad de estructura?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre cuando una startup puede competir contra organizaciones que hace apenas unos a&ntilde;os necesitaban cientos de empleados?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; acontece cuando una pyme accede a capacidades que antes solo estaban al alcance de grandes corporaciones?
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ah&iacute; es donde empieza la transformaci&oacute;n real! No estamos viviendo &uacute;nicamente una revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, estamos asistiendo al nacimiento de una nueva unidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas la unidad b&aacute;sica de producci&oacute;n fue la persona, pero ahora empieza a emerger algo distinto, la persona aumentada que combina talento humano, conocimiento, datos e inteligencia artificial. Cuando cambia la unidad de capacidad, termina cambiando todo lo dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, que estamos dejando atr&aacute;s la fase en la que nos pregunt&aacute;bamos qu&eacute; puede hacer la inteligencia artificial, y girando la conversaci&oacute;n hacia lo verdaderamente importante, sobre lo que estamos hablando hace meses.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se reorganizar&aacute;n las empresas, los mercados y la econom&iacute;a alrededor de una tecnolog&iacute;a capaz de multiplicar la capacidad humana?
    </p><p class="article-text">
        Porque si la IA cumple siquiera una parte de lo que promete, el cambio no estar&aacute; en las herramientas, sino en las estructuras. Empresas m&aacute;s peque&ntilde;as compitiendo con grandes corporaciones, equipos reducidos generando el mismo resultado que departamentos completos, nuevos modelos de negocio construidos sobre capacidad aumentada u organizaciones que dejar&aacute;n de medir su potencial por el n&uacute;mero de empleados para empezar a medirlo por su capacidad de ejecuci&oacute;n. Quiz&aacute; ah&iacute; est&eacute; la verdadera transformaci&oacute;n que estamos empezando a vislumbrar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/papa-gobiernos-wall-street-hablan-conviene-prestar-atencion_132_13264772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 08:09:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando el Papa, los gobiernos y Wall Street hablan de lo mismo, conviene prestar atención]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,inteligencia artificial,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucy, el señor Bezos y la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/lucy_132_13247103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73a95dd3-bb10-46ce-83dd-9555f81f2211_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucy, el señor Bezos y la IA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Hace poco volv&iacute; a pensar en <em>Lucy</em>, la pel&iacute;cula de Luc Besson protagonizada por Scarlett Johansson. M&aacute;s all&aacute; de la ciencia ficci&oacute;n o del falso mito de &ldquo;usar el 100% del cerebro&rdquo;, siempre hubo algo interesante detr&aacute;s de aquella historia, al menos para mi. La idea de qu&eacute; ocurre cuando una inteligencia empieza a multiplicar radicalmente su capacidad de procesar informaci&oacute;n, conectar patrones, aprender, coordinar y actuar sobre el entorno. Igual ya, en la actualidad estamos m&aacute;s cerca de algo parecido, no porque vayamos a convertirnos en superhumanos de pel&iacute;cula, sino porque la IA sea la primera tecnolog&iacute;a de la historia que amplifica directamente capacidad cognitiva humana. Si es as&iacute;, como creo, esto cambia completamente las reglas econ&oacute;micas, empresariales y sociales sobre las que llevamos funcionando siglos.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as le&iacute;a tambi&eacute;n unas declaraciones de Jeff Bezos donde planteaba una idea que a mucha gente le pareci&oacute; exagerada, y era la posibilidad de que en el futuro muchas familias pudieran vivir con un solo sueldo gracias a la IA. Creo sinceramente , que aunque pueda sonar provocador, apunta exactamente hacia el mismo lugar,porque el verdadero cambio de la IA no est&aacute; en ChatGPT, ni en los prompts, ni siquiera en los agentes, esta cuando una persona conectada a IA empieza a operar con una capacidad muy superior a la que ten&iacute;a hace solo unos a&ntilde;os.Y eso, en el fondo, es exactamente Lucy.
    </p><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula, Lucy no cambia el mundo, lo que cambia es su capacidad para interactuar con &eacute;l. Empieza a procesar m&aacute;s r&aacute;pido, entender m&aacute;s cosas, conectar informaci&oacute;n, anticipar patrones y ejecutar decisiones a otra velocidad. La IA , si lo miras bien, empieza a hacer algo parecido con nosotros. No sustituye al humano, pero amplifica brutalmente al humano conectado a ella. Sinceramente, creo que todav&iacute;a no somos conscientes de las consecuencias reales que eso puede tener.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos tiempo, meses, escribiendo en este mismo blog y en otros medios, sobre muchas de las consecuencias que empiezan a aparecer alrededor de esta idea. C&oacute;mo cambia la unidad de producci&oacute;n, c&oacute;mo una sola persona apoyada por IA puede multiplicar capacidad operativa, sobre como estructuras empresariales empiezan a dejar de crecer &uacute;nicamente a&ntilde;adiendo personas o c&oacute;mo determinadas capas de coordinaci&oacute;n y trabajo cognitivo comienzan a automatizarse parcialmente. Para m&iacute;, este es el verdadero cambio
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos la econom&iacute;a ha funcionado sobre una l&oacute;gica relativamente estable, &ldquo;m&aacute;s de todo&rdquo;: m&aacute;s producci&oacute;n requer&iacute;a m&aacute;s personas, m&aacute;s capacidad requer&iacute;a m&aacute;s estructura y m&aacute;s crecimiento requer&iacute;a m&aacute;s trabajo humano. Incluso Internet, pese a transformar industrias enteras, segu&iacute;a funcionando as&iacute;. Ejemplos tenemos, como Amazon, Google, bancos, medios, consultoras o plataformas digitales crecieron construyendo enormes estructuras humanas capaces de coordinar informaci&oacute;n, operaciones, gesti&oacute;n y conocimiento. La IA empieza a romper parcialmente esa ecuaci&oacute;n. Ya no solo automatiza tareas repetitivas, empieza a amplificar capacidad cognitiva. 
    </p><p class="article-text">
        Una sola persona apoyada por IA puede analizar m&aacute;s informaci&oacute;n, generar m&aacute;s contenido, investigar m&aacute;s r&aacute;pido, coordinar m&aacute;s tareas, automatizar m&aacute;s procesos, programar, resumir, planificar, vender, crear o tomar decisiones a velocidades imposibles hace solo unos a&ntilde;os. Y cuando eso ocurre, la relaci&oacute;n hist&oacute;rica entre trabajo humano y generaci&oacute;n de valor econ&oacute;mico empieza a cambiar profundamente.
    </p><p class="article-text">
        Por eso creo que Bezos habla de familias capaces de vivir con un solo sueldo. No porque vaya a desaparecer el trabajo ni porque todo vaya a ser gratis. Habla de algo mucho m&aacute;s profundo, m&aacute;s complejo, una sola persona podr&aacute; generar much&iacute;simo m&aacute;s valor econ&oacute;mico que antes.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, empieza a aparecer otro modelo, crecer a&ntilde;adiendo capacidad sin crecer proporcionalmente en estructura humana, con las consecuencias enormes que tendr&aacute;. Por ejemplo, sobre c&oacute;mo se organizan las empresas, c&oacute;mo se coordina el trabajo, qu&eacute; tama&ntilde;o necesitan realmente las estructuras, qu&eacute; tareas seguir&aacute;n teniendo sentido, c&oacute;mo evolucionar&aacute;n los salarios, qu&eacute; ocurrir&aacute; con determinados perfiles o incluso c&oacute;mo se redefine la propia idea de productividad.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la raz&oacute;n por la que creo muchas empresas siguen enfocando mal la IA. Piensan en herramientas, en automatizar tareas aisladas, en &ldquo;poner un agente&rdquo;, pero el verdadero cambio no est&aacute; ah&iacute; ,aparece cuando parte de la inteligencia operativa deja de depender exclusivamente del tama&ntilde;o humano de una organizaci&oacute;n. Esa ser&aacute; la gran transformaci&oacute;n econ&oacute;mica de esta d&eacute;cada, no una revoluci&oacute;n de software, sino una revoluci&oacute;n de capacidad humana aumentada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/lucy_132_13247103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 07:18:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucy, el señor Bezos y la IA]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La economía acelerada por la IA: cinco principios para sobrevivir]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/economia-acelerada-ia-cinco-principios-sobrevivir_132_13228622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f76a7512-f7a8-4923-a9f4-af50b6c493c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La economía acelerada por la IA: cinco principios para sobrevivir"></p><p class="article-text">
        Muchas empresas est&aacute;n haci&eacute;ndose ahora mismo una pregunta, a mi juicio equivocada,&nbsp;sobre la inteligencia artificial. La conversaci&oacute;n suele girar alrededor de qu&eacute; herramienta usar, qu&eacute; modelo implantar, software contratar o qu&eacute; tareas automatizar.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta realmente importante es otra: &iquest;C&oacute;mo se construye una empresa capaz de adaptarse continuamente sin colapsar?&nbsp;Quiz&aacute;s,&nbsp;ese sea el verdadero cambio que trae la IA, o, al&nbsp;menos, uno de los m&aacute;s importantes. La IA, como ya sab&eacute;is, no solo automatiza procesos,&nbsp;mejora productividad o acelera tareas; tambi&eacute;n convierte el cambio permanente en condici&oacute;n estructural del negocio, y esto obliga a replantear profundamente c&oacute;mo deben funcionar las organizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, las empresas se dise&ntilde;aron para maximizar estabilidad y eficiencia en entornos relativamente previsibles, con procesos s&oacute;lidos, jerarqu&iacute;as claras y&nbsp;modelos de gesti&oacute;n orientados a reducir incertidumbre, pero la IA introduce justo la l&oacute;gica contraria. Y eso es dif&iacute;cil de interiorizar. Cada semana aparecen nuevas capacidades, nuevos agentes, nuevas formas de producir, vender, analizar o coordinar trabajo. Nuevo, mejor, innvador, y&nbsp;eso significa que la ventaja competitiva ya no depende solo de tener tecnolog&iacute;a (que tambi&eacute;n), sino que empieza a depender de la capacidad organizativa para absorber cambio constante sin romperse internamente.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparecen&nbsp;cinco principios muy importantes para entender c&oacute;mo deber&iacute;an empezar a construirse muchas empresas a partir de ahora. El primero es entender que la estructura debe ser m&aacute;s modular y menos r&iacute;gida. Las organizaciones excesivamente jer&aacute;rquicas y lentas empiezan a sufrir much&iacute;simo en entornos de cambio acelerado, ya que cada capa de validaci&oacute;n, cada silo y cada proceso innecesario a&ntilde;ade fricci&oacute;n justo cuando el mercado exige velocidad.&nbsp;Por eso, creo que veremos equipos mucho m&aacute;s peque&ntilde;os, m&aacute;s aut&oacute;nomos y con mucha m&aacute;s capacidad de decisi&oacute;n operativa,&nbsp;no porque &ldquo;quede moderno&rdquo;, sino porque la velocidad empieza a convertirse en ventaja competitiva estructural.
    </p><p class="article-text">
        El segundo principio es separar herramientas de capacidades. Muchas compa&ntilde;&iacute;as est&aacute;n obsesionadas con elegir &ldquo;la herramienta correcta&rdquo;, cuando probablemente ninguna herramienta concreta ser&aacute; estable demasiado tiempo. Lo importante no ser&aacute; acertar con el software definitivo, sino construir capacidades internas para integrar continuamente nuevas tecnolog&iacute;as sin paralizar la organizaci&oacute;n, es decir, capacidad de aprendizaje, adaptaci&oacute;n r&aacute;pida, integraci&oacute;n tecnol&oacute;gica y reorganizaci&oacute;n constante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tercer principio es probablemente uno de los m&aacute;s dif&iacute;ciles culturalmente: las empresas tendr&aacute;n que aprender a priorizar velocidad de aprendizaje sobre perfecci&oacute;n operativa.&nbsp;Durante d&eacute;cadas, el <em>management</em> tradicional premi&oacute; estabilidad, control y reducci&oacute;n de errores, pero en entornos donde la tecnolog&iacute;a cambia cada pocas semanas. Por ello, esperar a tener certezas absolutas puede convertirse en un problema enorme. Mientras una empresa sigue analizando, otra ya est&aacute; aprendiendo. Y estoy convencido que aqu&iacute; veremos una diferencia brutal entre organizaciones: las que experimenten r&aacute;pido y las que sigan atrapadas intentando estabilizar un entorno que ya nunca volver&aacute; a ser completamente estable.
    </p><p class="article-text">
        El cuarto principio afecta directamente a la relaci&oacute;n entre personas y estructura. Durante d&eacute;cadas, las empresas crecieron bajo una l&oacute;gica de los m&aacute;s sencilla, m&aacute;s trabajo, m&aacute;s personas, m&aacute;s <em>management</em>, pero la IA empieza a romper parcialmente esa correlaci&oacute;n. Como ya hemos hablado en otro art&iacute;culos, una sola persona puede producir much&iacute;simo m&aacute;s que antes y&nbsp;eso obliga a replantear completamente los roles, equipos, procesos y, sobre todo, modelos de productividad. A ver, no significa que las personas desaparezcan, pero  cambia profundamente c&oacute;mo se organiza el trabajo humano alrededor de capacidades aumentadas por IA.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; aparece el quinto principio, que, probablemente, es el m&aacute;s estrat&eacute;gico de todos:&nbsp;las empresas necesitan recuperar tiempo para pensar el futuro antes de que el mercado las obligue a cambiar desde la urgencia. Creo,&nbsp;sinceramente,&nbsp;que much&iacute;simas compa&ntilde;&iacute;as est&aacute;n entrando en una trampa peligros&iacute;sima. Toda su energ&iacute;a organizativa est&aacute; consumida por el presente (ventas, m&aacute;rgenes, clientes etc ) y&nbsp;cuando toda la empresa vive atrapada resolviendo urgencias constantes, pierde capacidad de adaptaci&oacute;n estructural. Esto ya lo vi con la llegada de Internet.&nbsp;Las grandes transformaciones rara vez destruyen empresas de golpe. Poco a poco van&nbsp;reduciendo&nbsp;margen, luego, velocidad; despu&eacute;s, capacidad de inversi&oacute;n, etc.; y&nbsp;cuando finalmente el cambio se vuelve evidente, muchas veces ya no queda pulm&oacute;n financiero ni organizativo para reaccionar sin dolor. Y esto tambi&eacute;n lo he vivido en primera persona con la llegada de, en su momento, Internet.&nbsp;Por eso, creo que la IA no est&aacute; creando simplemente una nueva ola tecnol&oacute;gica, sino que est&aacute; obligando a redise&ntilde;ar la propia idea de empresa.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente, las organizaciones m&aacute;s fuertes de la pr&oacute;xima d&eacute;cada no ser&aacute;n las m&aacute;s grandes ni necesariamente las m&aacute;s tecnol&oacute;gicas. Quiz&aacute;s sean aqu&eacute;llas&nbsp;que consigan mantenerse suficientemente adaptables para evolucionar continuamente sin colapsar mientras el entorno cambia a una velocidad cada vez mayor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/economia-acelerada-ia-cinco-principios-sobrevivir_132_13228622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 07:44:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La economía acelerada por la IA: cinco principios para sobrevivir]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De ChatGPT a economías autónomas: las cuatro fases de la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/chatgpt-economias-autonomas-cuatro-fases-ia_132_13210118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6261debe-3179-44f5-9664-f30089edb9d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De ChatGPT a economías autónomas: las cuatro fases de la IA"></p><p class="article-text">
        Estamos empezando a recorrer una evoluci&oacute;n de la IA mucho m&aacute;s profunda de lo que parece y, probablemente, mucho m&aacute;s r&aacute;pida de lo que esperamos. Aun as&iacute;, seguimos interpretando todo esto desde una fase todav&iacute;a muy inicial. Por&nbsp;hacer un paralelismo con la evoluci&oacute;n de Internet, quiz&aacute; podr&iacute;amos resumirlo as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        La IA 1.0 es la fase de la IA como herramienta. Es la etapa m&aacute;s visible ahora mismo. Usamos IA para escribir, resumir, programar, dise&ntilde;ar, automatizar peque&ntilde;as tareas o aumentar productividad. ChatGPT, Gemini, Copilot . La IA responde, pero seguimos siendo nosotros quienes dirigimos constantemente. Es una l&oacute;gica de &ldquo;productividad aumentada&rdquo;. La inteligencia artificial todav&iacute;a funciona como una herramienta avanzada dentro de estructuras econ&oacute;micas completamente humanas, pero,&nbsp;sinceramente, creo que dentro de unos a&ntilde;os veremos esta etapa casi como la prehistoria de todo lo que viene despu&eacute;s&hellip;.Web ladrillos. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;La IA 2.0 es la fase de los agentes especializados. Aqu&iacute; la IA deja de limitarse a responder y empieza a actuar. Aparecen agentes capaces de reservar, investigar, conectar APIs, coordinar workflows, supervisar tareas repetitivas, reorganizar procesos, ejecutar operaciones simples o trabajar&nbsp;sobre objetivos. Y aqu&iacute; empieza un cambio importante, que es menos prompting constante y m&aacute;s autonom&iacute;a operativa. La IA deja de ser una herramienta pasiva y empieza a convertirse en una peque&ntilde;a unidad operativa digital. Y eso cambia mucho m&aacute;s que la productividad, porque empieza a sustituir parcialmente coordinaci&oacute;n humana. Todav&iacute;a dependemos mucho de supervisi&oacute;n humana, claro, pero la direcci&oacute;n parece evidente.
    </p><p class="article-text">
        La IA 3.0 ser&iacute;a la econom&iacute;a de agentes y creo que ah&iacute; es donde empieza realmente la transformaci&oacute;n profunda. Los agentes dejan de funcionar de forma aislada y comienzan a coordinarse entre s&iacute;. Cuando eso ocurra a escala cambiar&aacute; la velocidad de la econom&iacute;a, la estructura de costes, la intermediaci&oacute;n, la coordinaci&oacute;n y la propia l&oacute;gica del mercado. Tendremos agentes financieros, log&iacute;sticos, comerciales, energ&eacute;ticos, legales, operativos, sanitarios o publicitarios interactuando continuamente mientras negocian, optimizan, reorganizan recursos, ajustan precios, coordinan operaciones y ejecutan decisiones en tiempo real. La leche!&nbsp;Y aqu&iacute; aparece algo enorme, la econom&iacute;a deja de moverse &uacute;nicamente a velocidad humana, porque los agentes no necesitan reuniones, horarios, validaciones lentas ni cadenas infinitas de coordinaci&oacute;n. Simplemente,&nbsp;operan continuamente
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n,&nbsp;esta fase llegar&aacute; much&iacute;simo antes de lo que pensamos, de hecho, ya empiezan a verse se&ntilde;ales muy claras: startups diminutas con outputs gigantescos, modelos &ldquo;solo founders&rdquo;, automatizaci&oacute;n extrema, empresas donde una persona hace el trabajo de diez u organizaciones dise&ntilde;adas directamente alrededor de IA desde el principio. Y,&nbsp;aun as&iacute;, creo que la fase realmente importante es la siguiente.
    </p><p class="article-text">
        La IA 4.0 ser&aacute; probablemente la etapa de econom&iacute;as aut&oacute;nomas coordinadas por inteligencia artificial. Aqu&iacute; aparece probablemente una de las preguntas m&aacute;s importantes de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas : &iquest;qu&eacute; sistema econ&oacute;mico emerge cuando gran parte de la coordinaci&oacute;n, an&aacute;lisis, negociaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n empieza a ser realizada por sistemas inteligentes coordin&aacute;ndose entre s&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        Toda nuestra econom&iacute;a se ha construido sobre una idea muy simple, sencilla y obvia,&nbsp;las personas eran necesarias para que todo funcionara. Las empresas exist&iacute;an porque hac&iacute;an falta humanos para coordinar equipos, tomar decisiones, supervisar procesos, negociar, analizar informaci&oacute;n y ejecutar trabajo. En el fondo, el sistema econ&oacute;mico funcionaba porque las personas eran el motor operativo de todo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la IA 4.0 empieza a cambiar precisamente eso. Ya no hablamos solo de herramientas ni siquiera de agentes especializados, ser&aacute;n&nbsp;sistemas econ&oacute;micos donde gran parte de la actividad operativa funciona&nbsp;mediante redes de inteligencia artificial coordin&aacute;ndose en tiempo real. Esto llegar&aacute; mucho antes de lo que imag&iacute;nanos, de verdad&nbsp;a&uacute;n&nbsp;no&nbsp;somos conscientes de la velocidad a la que esto puede llegar . Solemos mirar&nbsp;el futuro como algo gradual, pero las infraestructuras tecnol&oacute;gicas no evolucionan linealmente. Internet tard&oacute; a&ntilde;os en desplegar todas sus consecuencias reales porque necesitaba infraestructura, conectividad, dispositivos, y, sobre todo,&nbsp;cultura digital y masa cr&iacute;tica. La IA, sin embargo, evoluciona sobre una infraestructura global que ya existe, donde&nbsp;Internet ya est&aacute; desplegado, la nube ya existe, los datos , las APIs&nbsp;y las plataformas existen y por eso la curva probablemente ser&aacute; much&iacute;simo m&aacute;s r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, si miramos alrededor, ya estamos viendo se&ntilde;ales: organizaciones ultrapeque&ntilde;as generando ingresos millonarios, agentes capaces de ejecutar workflows completos, sistemas coordinando operaciones sin intervenci&oacute;n humana constante o automatizaci&oacute;n cognitiva entrando en sectores enteros.
    </p><p class="article-text">
        Esto solo el principio. Cuando los agentes comiencen a coordinarse masivamente entre s&iacute;, aparecer&aacute; algo completamente nuevo, mercados funcionando parcialmente a velocidad algor&iacute;tmica. Imaginemos agentes financieros moviendo liquidez continuamente, agentes energ&eacute;ticos negociando consumo en tiempo real, agentes log&iacute;sticos reorganizando rutas din&aacute;micamente, agentes comerciales ajustando campa&ntilde;as autom&aacute;ticamente o agentes legales supervisando cumplimiento normativo en tiempo real. Alguien dir&aacute;, &ldquo;ya existen algo parecido en la actualidad&rdquo;. Pues no.&nbsp;La diferencia de la IA 4.0 frente a la automatizaci&oacute;n actual es que ya no hablamos de sistemas aislados ejecutando tareas concretas bajo reglas fijas, sino de redes de agentes inteligentes capaces de coordinarse entre s&iacute;, interpretar contexto, tomar decisiones operativas y reorganizar procesos completos en tiempo real, acerc&aacute;ndonos por primera vez a una econom&iacute;a parcialmente aut&oacute;noma funcionando m&aacute;s all&aacute; de los ritmos humanos tradicionales. Todo funcionando simult&aacute;neamente,&nbsp;optimizado y&nbsp;coordinado autom&aacute;ticamente, y aqu&iacute;, amigos, cambia algo enorme porque la econom&iacute;a deja de depender completamente de los ritmos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte del sistema actual est&aacute; dise&ntilde;ado alrededor de nuestras limitaciones,&nbsp;tiempos de decisi&oacute;n, capacidad cognitiva, coordinaci&oacute;n lenta, horarios, burocracia o supervisi&oacute;n humana, pero con la IA 4.0 puede reducir radicalmente muchas de esas barreras hist&oacute;ricas. Eso afecta pr&aacute;cticamente a todo, desde el&nbsp;empleo, tama&ntilde;o de las empresas, productividad, distribuci&oacute;n de riqueza, mercados, consumo, intermediaci&oacute;n e incluso al propio concepto de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Al final, si cada vez m&aacute;s parte de la econom&iacute;a empieza a funcionar mediante sistemas aut&oacute;nomos coordin&aacute;ndose entre s&iacute;, muchas de las bases sobre las que hemos construido el capitalismo moderno empiezan a tambalearse.
    </p><p class="article-text">
        Y esto est&aacute;, probablemente ,&nbsp;mucho m&aacute;s cerca de lo que parece, porque&nbsp;todav&iacute;a seguimos mirando la IA como una herramienta de productividad cuando quiz&aacute; estamos empezando a construir una nueva infraestructura econ&oacute;mica basada en inteligencia artificial coordin&aacute;ndose a escala global. Y si eso ocurre, el gran debate del futuro ya no ser&aacute; tecnol&oacute;gico, ser&aacute; econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y civilizatorio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/chatgpt-economias-autonomas-cuatro-fases-ia_132_13210118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 19:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De ChatGPT a economías autónomas: las cuatro fases de la IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,inteligencia artificial,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una persona + IA: ¿Cuántas unidades de trabajo representan?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/persona-ia-unidades-trabajo-representan_132_13191040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64e19a81-2113-4c7b-999e-7eae8a62bc1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una persona + IA: ¿Cuántas unidades de trabajo representan?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Durante las &uacute;ltimas semanas no hacen m&aacute;s que aparecer titulares sobre despidos en consultoras, tecnol&oacute;gicas y grandes empresas, informes que hablan de miles de puestos eliminados, anuncios de reestructuraciones, declaraciones de CEOs apuntando directamente a la inteligencia artificial, incluso empieza a asomar algo que hasta hace poco parec&iacute;a lejano como el debate sobre la intervenci&oacute;n de los gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        Se habla de automatizaci&oacute;n, de eficiencia, de sustituci&oacute;n de puestos, se repiten cifras, nombres de consultoras, tecnol&oacute;gicas, planes de ajuste, y, sin embargo, la explicaci&oacute;n que domina es, quiz&aacute;s, demasiado sencilla para lo que est&aacute; ocurriendo,&nbsp;porque no estamos ante otra ola tecnol&oacute;gica que mejora procesos. En mi opini&oacute;n, estamos ante un cambio en la unidad de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas (por no decir siglos) hemos construido las empresas sobre una l&oacute;gica muy concreta y es que&nbsp;la producci&oacute;n depende de las personas. Una persona equivale, m&aacute;s o menos, a una unidad de trabajo. Por simplificar,&nbsp;si quieres producir m&aacute;s, contratas m&aacute;s, para crecer,&nbsp;ampl&iacute;as equipo y si quieres escalar, r&eacute;plicas estructura. Ese ha sido el modelo que han sostenido consultoras, agencias, medios, departamentos de marketing, equipos tecnol&oacute;gicos y sobre ese modelo se han construido los costes, las jerarqu&iacute;as, los incentivos y, en &uacute;ltima instancia, la cuenta de resultados. Pero esa l&oacute;gica, con la IA, ha mutado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que introduce la inteligencia artificial no es solo eficiencia, introduce una nueva relaci&oacute;n entre persona y producci&oacute;n, y este es el click de la cuesti&oacute;n. Hoy, en muchos entornos profesionales, la ecuaci&oacute;n empieza a parecerse m&aacute;s a 1 persona + IA = 5, 8 o 10 unidades de trabajo<em>, </em>apareciendo&nbsp;perfiles &ldquo;10x&rdquo;, founders en solitario y equipos m&iacute;nimos con output masivo. No&nbsp;estamos viendo casos aislados, estamos viendo c&oacute;mo el sistema empieza a reorganizarse alrededor de una nueva unidad de producci&oacute;n, se&ntilde;al clara de hacia d&oacute;nde se est&aacute; moviendo el sistema. El actual&nbsp;sistema empresarial&nbsp;no est&aacute; dise&ntilde;ado para esto, sino para un mundo en el que cada persona a&ntilde;ade una cantidad&nbsp;de producci&oacute;n, el crecimiento es proporcional al tama&ntilde;o del equipo y los costes variables son, fundamentalmente, personas. &iquest;Pero qu&eacute; pasa cuando una sola persona puede multiplicar su capacidad de producci&oacute;n? El equilibrio se rompe, y eso es exactamente lo que estamos viendo ahora mismo en forma de despidos.
    </p><p class="article-text">
        No se est&aacute; despidiendo (solo) porque la IA sustituya tareas, se est&aacute; despidiendo porque el modelo organizativo est&aacute; sobredimensionado para la nueva unidad de producci&oacute;n. Antes, para producir X, necesitabas 10 personas, ahora puedes producir X (o m&aacute;s) con 3. La diferencia, por tanto,&nbsp;no es tecnol&oacute;gica, es estructural.
    </p><p class="article-text">
        Esto explica por qu&eacute; los sectores m&aacute;s afectados son los que viven de vender conocimiento estructurado, consultor&iacute;a, desarrollo, an&aacute;lisis, marketing, atenci&oacute;n al cliente. No es casualidad. Son sectores donde el trabajo puede descomponerse en procesos, y todo lo que puede estructurarse empieza a ser automatizable.
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute; hay un matiz importante que cambia la lectura, al menos para m&iacute;. La inteligencia artificial no est&aacute; eliminando el trabajo, est&aacute; desplazando su naturaleza. Antes, trabajar significaba ejecutar, hoy, cada vez m&aacute;s, trabajar significa decidir qu&eacute; merece la pena ejecutar y ese es el verdadero cambio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la ejecuci&oacute;n deja de ser el cuello de botella, el valor se mueve a otro sitio como la definici&oacute;n del problema, el dise&ntilde;o de la soluci&oacute;n,&nbsp;la comprensi&oacute;n del contexto o la capacidad de priorizar&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, el impacto no es homog&eacute;neo, los perfiles que desaparecen primero son aquellos cuya aportaci&oacute;n estaba en la ejecuci&oacute;n de tareas definidas, como junior, capas intermedias, funciones repetitivas, mientras, crece la demanda de perfiles capaces de orquestar sistemas, interpretar resultados y tomar decisiones en entornos complejos&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo m&aacute;s inc&oacute;modo todav&iacute;a, un giro m&aacute;s. Muchas empresas no est&aacute;n despidiendo porque la IA ya funcione perfectamente, est&aacute;n despidiendo porque saben que el modelo anterior ya no tiene sentido, por tanto, la decisi&oacute;n es estrat&eacute;gica, no solo operativa. Si cambia la unidad de producci&oacute;n, mantener la estructura anterior no es sostenible, y aqu&iacute; aparece el verdadero riesgo. No es que falte trabajo, es que el sistema sigue organizado como si la TAP fuera 1, cuando en realidad ya es 5, 8 o 10. Reducir plantilla no es adaptarse, es ganar tiempo, ya que la&nbsp;adaptaci&oacute;n real es otra cosa&nbsp;que pasa por&nbsp;redise&ntilde;ar la empresa alrededor de esta nueva unidad de producci&oacute;n, teniendo que repensar c&oacute;mo se organizan los equipos, c&oacute;mo se mide el rendimiento, qu&eacute; se vende realmente, d&oacute;nde est&aacute; el valor&nbsp;etc, porque si no haces eso, ocurre algo parad&oacute;jico, tienes m&aacute;s capacidad que nunca, pero no sabes c&oacute;mo convertirla en negocio.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial no es, por tanto, una herramienta m&aacute;s, como vengo sosteniendo hace mucho tiempo y varios art&iacute;culos, es un cambio en la l&oacute;gica de producci&oacute;n, de los negocios, y eso obliga a hacerse una pregunta inc&oacute;moda, pero inevitable. Si una persona puede producir como diez, &iquest;qu&eacute; tipo de empresa necesitas ahora?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/persona-ia-unidades-trabajo-representan_132_13191040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 17:58:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una persona + IA: ¿Cuántas unidades de trabajo representan?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/llevado-queso-version-ia_132_13174598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf6c7102-c221-4bdc-85ff-33f0493c045c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA"></p><p class="article-text">
        A principios de los 2000, en plena explosi&oacute;n de Internet en Espa&ntilde;a, hubo un libro que se puso muy de moda: &iquest;Qui&eacute;n se ha llevado mi queso?.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo perfectamente el momento que vino a mis manos. Trabajaba en Arroba Systems y el director general, Agust&iacute;n Guti&eacute;rrez ( probablemente el mejor vendedor , dicho con toda la&nbsp;connotaci&oacute;n positiva&nbsp;de la palabra, que hab&iacute;a en aquellos primeros a&ntilde;os digitales)&nbsp;&nbsp;nos lo regal&oacute; a los componentes del comit&eacute; de direcci&oacute;n como forma de entender lo que estaba pasando y, sospecho, para tener una base estrat&eacute;gica sobre la que apoyar nuestro discurso de ventas.
    </p><p class="article-text">
        La idea era sencilla: el entorno cambia, el &ldquo;queso&rdquo; desaparece, y tienes dos opciones, quedarte esperando o moverte. En aquel momento ten&iacute;a todo el sentido, est&aacute;bamos entrando en un mundo nuevo y hab&iacute;a que adaptarse.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, releer ese libro resulta casi inquietante porque, en esencia, describe muy bien lo que vuelve a pasar ahora con la IA. El entorno cambia, las reglas se mueven y muchos siguen buscando el queso en el mismo sitio, pero, como todo, existe un matiz importante ,&nbsp;no menor,&nbsp;en aquel momento adaptarse era suficiente. El que se mov&iacute;a antes, el que entend&iacute;a que el mundo cambiaba, el que dejaba de hacer lo de siempre, ten&iacute;a ventaja. Se dec&iacute;a &ldquo;quien golpea primero, golpea dos veces&rdquo;, y se intentaba conseguir a toda costa.
    </p><p class="article-text">
        Hoy no est&aacute; tan claro que eso sea suficiente porque lo que estamos viviendo ahora con la IA no es solo un cambio de entorno, en mi opini&oacute;n, es un cambio del propio sistema. 
    </p><p class="article-text">
        Si miramos atr&aacute;s, cada gran ola (Internet, buscadores, redes sociales) redefini&oacute; c&oacute;mo se crea, se distribuye y se captura el valor. Internet cambi&oacute; la base, digitaliz&oacute; la informaci&oacute;n, elimin&oacute; intermediarios y permiti&oacute; la relaci&oacute;n directa entre marcas y consumidores, abriendo nuevas v&iacute;as de ingresos como el e-commerce. Los buscadores, como Google, cambiaron el acceso, organizaron la informaci&oacute;n y decidieron qu&eacute; se encontraba, y&nbsp;las redes sociales, como Facebook, cambiaron la distribuci&oacute;n y la atenci&oacute;n, pasando a estar dentro de plataformas.
    </p><p class="article-text">
        Y cada vez que eso ocurri&oacute;, hicimos algo parecido a lo que propon&iacute;a el libro, nos movimos, nos adaptamos y buscamos el nuevo &ldquo;queso&rdquo;, pero casi siempre lo hicimos de la misma manera, incorporando m&aacute;s tecnolog&iacute;a, m&aacute;s herramientas y m&aacute;s optimizaci&oacute;n, sin detenernos lo suficiente a entender para qu&eacute; serv&iacute;an realmente ni qu&eacute; cambiaban de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Eso nos permiti&oacute; seguir operando, pero tambi&eacute;n nos llev&oacute; a una trampa,&nbsp;confundir adaptaci&oacute;n con comprensi&oacute;n,aprendimos a movernos r&aacute;pido, pero no siempre a entender qu&eacute; estaba cambiando de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde aparece la diferencia con lo que est&aacute; pasando ahora.
    </p><p class="article-text">
        La IA no es solo otro &ldquo;cambio de sitio del queso&rdquo;, no es solo que haya que ir a buscarlo a otro lugar, es que el propio concepto de queso puede estar cambiando, porque siguiendo con la l&oacute;gica del libro, hasta ahora el juego era relativamente estable, ya que&nbsp;el laberinto era el mismo, las reglas eran conocidas y el reto consist&iacute;a en encontrar m&aacute;s r&aacute;pido el nuevo queso cuando cambiaba de sitio.
    </p><p class="article-text">
        Hoy no est&aacute; claro que sigamos en el mismo laberinto, por tanto no es que&nbsp;el queso se mueva, es que pueden estar cambiando, las paredes , los caminos , incluso la forma en la que sabes que has encontrado queso Es como si, de repente, el mapa dejara de ser fiable, y&nbsp;en ese contexto, moverse m&aacute;s r&aacute;pido no siempre te acerca al objetivo, a veces, simplemente te hace avanzar m&aacute;s deprisa en la direcci&oacute;n equivocada y aqu&iacute; est&aacute; el cambio de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el valor estaba en reaccionar antes que los dem&aacute;s, hoy empieza a estar en entender antes que los dem&aacute;s&nbsp;porque si no entiendes qu&eacute; est&aacute; cambiando: puedes optimizar lo que ya no importa, puedes mejorar procesos que dejan de ser relevantes o puedes incluso crecer en un modelo que se est&aacute; quedando atr&aacute;s . Para m&iacute;, la IA introduce algo nuevo, no solo cambia el entorno en el que operamos, tambi&eacute;n cambia la forma en la que entendemos ese entorno, por tanto es herramienta y contexto al mismo tiempo y&nbsp;eso rompe la l&oacute;gica anterior, porque ya no basta con adaptarse, hace falta reinterpretar.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el mensaje del libro sigue siendo v&aacute;lido&nbsp;pero incompleto. S&iacute;, hay que moverse,&nbsp;hay que adaptarse, pero ahora hace falta algo m&aacute;s,&nbsp;&nbsp;detenerse a entender qu&eacute; ha cambiado realmente, qu&eacute; parte del modelo sigue teniendo sentido, y&nbsp;sobre todo, entender qu&eacute; parte ya no lo tiene.
    </p><p class="article-text">
        Porque el riesgo ya no es quedarse quieto, el riesgo es moverse mucho sin haber entendido d&oacute;nde est&aacute;s. Al final, no se trata solo de encontrar el nuevo queso,&nbsp;se trata de entender si seguimos en el mismo laberinto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/llevado-queso-version-ia_132_13174598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 07:15:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién se ha llevado mi queso?, versión IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión,inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Para qué se ha creado la IA?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/creado-ia_132_13154686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6261debe-3179-44f5-9664-f30089edb9d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Para qué se ha creado la IA?"></p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os hemos interpretado la evoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica como una cadena de avances que ampliaban capacidades humanas: m&aacute;quinas que sustituyen el esfuerzo f&iacute;sico, software que mejora la ejecuci&oacute;n, Internet que multiplica el acceso a la informaci&oacute;n. Esa lectura es v&aacute;lida, pero se queda corta porque llega un momento en el que no basta con entender qu&eacute; hace una tecnolog&iacute;a,&nbsp;la clave es entender por qu&eacute; surge. En el caso de la inteligencia artificial, la respuesta no es funcional, es estructural.
    </p><p class="article-text">
        La IA no se crea simplemente para automatizar tareas o generar contenido, eso es lo que vemos hoy, pero no es la raz&oacute;n de fondo. La IA aparece porque el sistema ha alcanzado un nivel de complejidad que el ser humano, por s&iacute; solo, ya no puede gestionar de forma eficiente. As&iacute; de sencillo, y de complejo.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas hemos construido un entorno basado en datos, velocidad y escala, donde cada proceso genera informaci&oacute;n,&nbsp;la interacci&oacute;n a&ntilde;ade&nbsp;variables y cada decisi&oacute;n tiene m&aacute;s opciones que nunca. Y eso ha creado una paradoja, tenemos m&aacute;s informaci&oacute;n que nunca pero menos capacidad relativa para procesarla. Por tanto, el cuello de botella ya no est&aacute; en la ejecuci&oacute;n, sino que est&aacute; en la decisi&oacute;n. Y ah&iacute; es donde nace la IA, no como una herramienta m&aacute;s, sino como una respuesta a ese l&iacute;mite, una forma de reducir el coste de analizar, interpretar y decidir, una capa que permite que el sistema siga funcionando sin colapsar bajo su propia complejidad. Por eso, en mi opini&oacute;n, decir que la IA sirve para automatizar es quedarse en algo muy superficial.&nbsp;La IA existe para escalar la toma de decisiones&nbsp;y hacer viable un entorno donde la cantidad de informaci&oacute;n y de opciones supera la capacidad humana y, al final, permitir que empresas, mercados y organizaciones sigan creciendo sin que la complejidad los paralice.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, es la evoluci&oacute;n natural de las tecnolog&iacute;as anteriores. La m&aacute;quina redujo el esfuerzo f&iacute;sico, el&nbsp;software redujo el esfuerzo operativo y la IA reduce el esfuerzo cognitivo.&nbsp;Y, como es evidente,&nbsp;cuando una tecnolog&iacute;a entra en la capa cognitiva, el impacto deja de ser incremental y&nbsp;pasa a ser estructural.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos lleva al segundo punto: c&oacute;mo se est&aacute; aplicando hoy.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las empresas est&aacute;n utilizando la IA en su fase m&aacute;s visible,&nbsp;automatizaci&oacute;n de tareas, generaci&oacute;n de contenido, optimizaci&oacute;n de procesos, reducci&oacute;n de costes, todo eso tiene sentido. Es lo que siempre ocurre en la primera fase de adopci&oacute;n de una tecnolog&iacute;a, se usa para mejorar lo que ya existe.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia tambi&eacute;n nos ense&ntilde;a que ese nunca es el uso final. El ordenador no transform&oacute; el mundo por hacer c&aacute;lculos m&aacute;s r&aacute;pidos,&nbsp;Internet no lo hizo por distribuir informaci&oacute;n, lo hicieron cuando cambiaron la forma en la que trabajamos, nos organizamos y tomamos decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Con la IA estamos en ese mismo punto, porque si su funci&oacute;n es actuar sobre la capa cognitiva, su impacto real no estar&aacute; en hacer m&aacute;s r&aacute;pido lo que ya hacemos, estar&aacute; en cambiar c&oacute;mo decidimos, qui&eacute;n toma decisiones, c&oacute;mo se toman, con qu&eacute; informaci&oacute;n y con qu&eacute; velocidad, y eso tiene implicaciones mucho m&aacute;s profundas de lo que parece. En mi opini&oacute;n, cambia c&oacute;mo se dise&ntilde;an los modelos de negocio,&nbsp;c&oacute;mo se estructuran las organizaciones, y&nbsp;d&oacute;nde est&aacute; el valor, porque cuando pensar es m&aacute;s barato, la ventaja deja de estar en pensar, y&nbsp;se desplaza Hac&iacute;a definir el problema correcto,&nbsp;marcar el objetivo,&nbsp;decidir qu&eacute; merece la pena hacer y qu&eacute; no.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos lleva al tercer punto: c&oacute;mo se aplicar&aacute; realmente en el futuro. Siguiendo esta l&oacute;gica, no como una herramienta aislada, tampoco como un departamento, sino como una capa integrada en todo el sistema, una capa que analiza en tiempo real, propone alternativas, eval&uacute;a escenarios y ajusta decisiones de forma continua. En definitiva,&nbsp;una capa que no sustituye completamente al humano, pero que redefine su papel. El humano deja de ser el que ejecuta o incluso el que decide cada detalle, pasa a ser quien define el marco, decide qu&eacute; problema se quiere resolver, los&nbsp;objetivos se persiguen y los riesgos se asumen.
    </p><p class="article-text">
        En un entorno donde todos tienen acceso a la misma capacidad de an&aacute;lisis y ejecuci&oacute;n, la ventaja competitiva no est&aacute; en la herramienta, est&aacute; en el criterio, en la claridad estrat&eacute;gica y en&nbsp;la capacidad de entender qu&eacute; merece la pena hacer.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el mayor error que se puede cometer hoy con la IA es verla como una mejora de productividad, que lo es, pero eso es solo el principio, lo b&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        La IA no va a transformar el mundo porque haga las cosas m&aacute;s r&aacute;pido,&nbsp;lo va a transformar porque cambia qui&eacute;n decide,&nbsp;c&oacute;mo se decide, y si&nbsp;cambia la toma de decisiones, cambia todo lo dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La historia ya lo ha demostrado,&nbsp;las tecnolog&iacute;as no transforman solo la ejecuci&oacute;n,  transforman el prop&oacute;sito, y la IA, probablemente por primera vez, no solo amplifica lo que hacemos, empieza a intervenir en c&oacute;mo pensamos. Es un gran cambio..:))
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/creado-ia_132_13154686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 17:59:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Para qué se ha creado la IA?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Orquestadores de valor: ¿Qué son?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/orquestadores-son_132_13136310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29c7d268-4ee4-463c-985c-e3ec83a6ab4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Orquestadores de valor: ¿Qué son?"></p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a le&iacute; un post que ven&iacute;a a decir que solo hay un tipo de trabajador que la IA no podr&aacute; sustituir, que es aquel cuyo trabajo no puede definirse, y que la l&iacute;nea ya no est&aacute; entre manual e intelectual, sino entre lo que puede describirse y lo que no. Y, en esencia, estoy bastante de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que puede estructurarse o describirse (aunque sea complejo) empieza a ser terreno natural para la IA , lo estamos viendo ya en m&uacute;ltiples sectores y, por tanto, si algo puede explicarse como una secuencia de pasos, antes o despu&eacute;s podr&aacute; automatizarse.
    </p><p class="article-text">
        Pero creo que hay un matiz importante que cambia bastante la lectura.
    </p><p class="article-text">
        La frontera no est&aacute; tanto en lo definible frente a lo no definible. Para m&iacute;, empieza a estar en qui&eacute;n define el problema, porque la IA ya no solo ejecuta, tambi&eacute;n propone, combina, sugiere, comienza a entrar en terrenos que antes consider&aacute;bamos reservados a lo creativo y eso desplaza el valor hacia otro sitio, a saber y decidir qu&eacute; merece la pena hacer, a formular las preguntas correctas, a entender el contexto y asumir las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde aparece algo que, en mi opini&oacute;n, va a marcar los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Empieza a surgir una nueva capa de perfiles, que no son t&eacute;cnicos puros, tampoco son directivos cl&aacute;sicos, son perfiles h&iacute;bridos que entienden la tecnolog&iacute;a, pero sobre todo entienden c&oacute;mo convertirla en negocio.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo a&uacute;n m&aacute;s importante, ya que ese este perfil no se construye solo con conocimiento t&eacute;cnico ni con formaci&oacute;n reciente, se construye, sobre todo, con experiencia, porque entender qu&eacute; tecnolog&iacute;a a aplicar no es un problema t&eacute;cnico, es un problema de criterio y este se sustenta en haber gestionado negocios reales, tomado decisiones con impacto, entendido c&oacute;mo funcionan los mercados y vivido aciertos y errores. Sin esa base, la tecnolog&iacute;a se queda en herramienta, con ella, se convierte en palanca.
    </p><p class="article-text">
        Por eso estos perfiles no son simplemente &ldquo;gente que sabe de IA&rdquo;, son profesionales que llevan a&ntilde;os entendiendo c&oacute;mo la tecnolog&iacute;a afecta al negocio, aunque antes se llamara digitalizaci&oacute;n, internet o transformaci&oacute;n. Ahora, con la IA, ese conocimiento se vuelve cr&iacute;tico. Este perfil ya no programan necesariamente, no ejecutan todo, pero son los que deciden qu&eacute; automatizar, dise&ntilde;an c&oacute;mo se integra la tecnolog&iacute;a, conectan herramientas con procesos reales e interpretan el impacto en el negocio. Son lo que yo llamo orquestadores de valor.
    </p><p class="article-text">
        Y, claro, esto cambia tambi&eacute;n c&oacute;mo se gestionan las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os hemos construido organizaciones donde la tecnolog&iacute;a era soporte, donde la estrategia iba por un lado y la ejecuci&oacute;n por otro. Ese modelo empieza a romperse porque ahora la tecnolog&iacute;a no es una capa m&aacute;s, es parte del propio modelo de negocio, y eso exige otro tipo de liderazgo. Ya no basta con entender el mercado, ni con gestionar equipos, ni siquiera con tener visi&oacute;n estrat&eacute;gica en abstracto, hace falta experiencia aplicada para entender qu&eacute; puede hacer la tecnolog&iacute;a, d&oacute;nde aplicarla y c&oacute;mo integrarla en decisiones reales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso creo que estos perfiles h&iacute;bridos no son un complemento, van a ser el centro, los que ocupen ese espacio (con criterio, con experiencia y con capacidad de conectar puntos) ser&aacute;n los que realmente gestionen las empresas en este nuevo contexto.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo, de hecho, no est&aacute; en no saber usar la IA, eso se aprende. El riesgo, en mi opini&oacute;n, est&aacute; en no saber qu&eacute; hacer con ella, y ah&iacute; es donde se va a producir la verdadera diferencia. La IA no elimina a quien hace el trabajo, sustituye a quien no entiende c&oacute;mo convertir la tecnolog&iacute;a en decisiones que generen negocio.
    </p><p class="article-text">
        Y hay una &uacute;ltima reflexi&oacute;n, que me parece interesante a&ntilde;adir.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces se dice que, adem&aacute;s de todo esto, estos perfiles deben conocer en profundidad el sector en el que operan; es verdad, pero solo hasta cierto punto.
    </p><p class="article-text">
        El conocimiento de sector aporta contexto, pero tambi&eacute;n introduce inercias, sesgos y formas de hacer que no siempre ayudan en momentos de cambio. De hecho, muchas de las grandes disrupciones no han venido de dentro del sector, sino de fuera. Por eso, m&aacute;s que perfiles que partan del conocimiento sectorial para luego incorporar tecnolog&iacute;a, lo que empieza a tener sentido es justo lo contrario: perfiles que entienden negocio y tecnolog&iacute;a, y que son capaces de entrar en distintos sectores para replantearlos. El sector importa, claro, pero como capa fina, porque lo que realmente cambia el juego no es conocer c&oacute;mo se han hecho siempre las cosas, sino entender c&oacute;mo pueden hacerse de otra manera. Y ah&iacute;, de nuevo, volvemos al mismo punto: criterio, experiencia y capacidad de decidir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/orquestadores-son_132_13136310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 17:56:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Orquestadores de valor: ¿Qué son?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,inteligencia artificial,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿$180M de facturación con solo dos empleados y la IA?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/180m-facturacion-empleados-ia_132_13120132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fed9bbd4-1d88-403e-b219-37c31ac0cc68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿$180M de facturación con solo dos empleados y la IA?"></p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as le&iacute; un art&iacute;culo sobre una <em>startup</em> llamada Medvi que, supuestamente, factura 180 millones de d&oacute;lares con solo dos empleados gracias a la IA. M&aacute;s all&aacute; de los datos (que seguramente est&aacute;n inflados, incompletos o, quiz&aacute;, mal interpretados)&nbsp;lo interesante, al menos para m&iacute;, no es si son dos, diez o cien personas, que tambi&eacute;n lo ser&iacute;a, sino qu&eacute; est&aacute; cambiando realmente en el negocio. Porque el titular f&aacute;cil es ese: &ldquo;la IA permite crear empresas gigantes con muy pocas personas&rdquo;. Pero ese no es el cambio; eso es ruido goloso, pero ruido.
    </p><p class="article-text">
        El cambio real es otro, m&aacute;s estrat&eacute;gico, m&aacute;s complejo. Ahora, una empresa puede capturar mucho valor sin poseer la cadena de valor , y&nbsp;aqu&iacute; es donde la IA deja de ser una herramienta y pasa a ser&nbsp;una capa estructural. Pero para que eso ocurra hay una condici&oacute;n previa que muchas veces se pasa por alto: entender qu&eacute; es la IA y c&oacute;mo aplicarla al negocio. Porque la IA no es solo automatizaci&oacute;n ni solo eficiencia, es una capa cognitiva que permite operar, decidir y optimizar de forma distinta, y solo cuando entiendes eso puedes construir algo como Medvi.
    </p><p class="article-text">
        Si analizas el caso con calma&nbsp;Medvi no hace nada especialmente m&aacute;gico. No fabrica el producto, no tiene m&eacute;dicos propios, no tiene farmacia, no controla la operaci&oacute;n, ya&nbsp;todo eso est&aacute; externalizado. Entonces, &iquest;qu&eacute; hace? Controla la distribuci&oacute;n, la experiencia y, sobre todo, la relaci&oacute;n con el usuario. Y la IA aparece justo ah&iacute;, no como sustituto del negocio, sino como el sistema que permite escalar esa capa optimizando la adquisici&oacute;n, mejorando la&nbsp;conversi&oacute;n, automatiza interacciones&nbsp;y acelera decisiones. Es decir, convierte esa capa en un sistema, por llamarlo de alguna forma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto puede recordar a modelos como Amazon, pero hay una diferencia clave. Amazon no fabrica la mayor&iacute;a de lo que vende, pero s&iacute; controla la cadena log&iacute;stica los pagos, infraestructura, <em>marketplace</em>. Es un modelo basado en integraci&oacute;n, pero Medvi, no. Medvi es lo contrario, ya que&nbsp;desintegra la cadena . No posee las piezas, &ldquo;solo las conecta. Y eso cambia completamente el tipo de empresa que est&aacute;s construyendo, pero tambi&eacute;n cambia algo m&aacute;s importante, que es el tipo de ventaja competitiva. Amazon es dif&iacute;cil de copiar porque controla la infraestructura, pero Medvi, en cambio, es mucho m&aacute;s f&aacute;cil de replicar porque no tiene activos cr&iacute;ticos propios. Su ventaja no est&aacute; en lo que posee, sino en c&oacute;mo conecta y optimiza, y eso dibuja un escenario distinto, con negocios m&aacute;s r&aacute;pidos y flexibles, pero tambi&eacute;n m&aacute;s f&aacute;ciles de replicar.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; vuelve a aparecer la IA, pero ahora en su papel m&aacute;s importante. Porque este tipo de modelo solo es viable si tienes una capa que aprende, ajusta y optimiza continuamente. Sin esa capa, esto no escala. Con ella, se convierte en un sistema adaptable, ya que la&nbsp;IA no elimina la complejidad del negocio, la gestiona, no sustituye la operaci&oacute;n, la coordina y&nbsp;no crea el modelo, pero permite que funcione.
    </p><p class="article-text">
        Antes, el valor estaba en construir toda la cadena (producto, operaci&oacute;n, distribuci&oacute;n) ahora, sin embargo, el valor se est&aacute; concentrando en otro punto, en&nbsp;la capa que conecta todo eso con el cliente y la optimiza en tiempo real. Esto cambia completamente las reglas del juego. Puedes crear un negocio relevante sin poseer los activos ni encargarte directamente de la ejecuci&oacute;n, y aun as&iacute; apropiarte del valor, pero esa misma l&oacute;gica funciona para cualquiera, y ah&iacute; surge la tensi&oacute;n: modelos m&aacute;s &aacute;giles y veloces, s&iacute;, pero tambi&eacute;n m&aacute;s expuestos y con menor capacidad de defensa.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, reducir la IA a una herramienta de productividad es quedarse muy corto,&nbsp;es hacer m&aacute;s con menos, es entender c&oacute;mo funciona, aplicarla correctamente y, a partir de ah&iacute;, redise&ntilde;ar el negocio. Y esto conecta con algo que estamos viendo en muchos sectores, tambi&eacute;n en los medios por ejemplos.&nbsp;Durante a&ntilde;os, el valor estaba en producir contenido. Hoy, cada vez m&aacute;s, el valor est&aacute; en qui&eacute;n distribuye, qui&eacute;n tiene la relaci&oacute;n, qui&eacute;n controla el acceso y qui&eacute;n sabe optimizar todo eso.
    </p><p class="article-text">
        Medvi no demuestra que la IA sustituya empresas demuestra algo mucho m&aacute;s inc&oacute;modo y es que muchas empresas estaban construidas en la parte correcta de la cadena para un contexto que ya no existe. Y aqu&iacute; est&aacute; la pregunta de verdad, al menos para m&iacute;, que no&nbsp;es si puedes o debes&nbsp;usar IA, es si sabes entenderla y aplicarla en el lugar adecuado del negocio. Porque en este nuevo escenario no gana quien produce mejor, gana quien dise&ntilde;a mejor el sistema, y, ah&iacute;, la IA deja de ser una herramienta para convertirse en ventaja competitiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/180m-facturacion-empleados-ia_132_13120132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 18:01:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿$180M de facturación con solo dos empleados y la IA?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[IA ¿Un sexto sentido o un nuevo sentido?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/ia-sexto-sentido-nuevo-sentido_132_13103148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7554845d-b5d9-448a-8426-9fddf85fc247_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="IA ¿Un sexto sentido o un nuevo sentido?"></p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os hemos explicado la tecnolog&iacute;a como una extensi&oacute;n del ser humano.
    </p><p class="article-text">
        El coche ampl&iacute;a nuestra capacidad de desplazamiento, el m&oacute;vil ampl&iacute;a nuestra capacidad de comunicaci&oacute;n o Internet ampl&iacute;a nuestra capacidad de acceso al conocimiento. Siempre ha sido as&iacute;, la tecnolog&iacute;a como herramienta que potencia lo que ya hacemos. Todas ampliaban lo que hac&iacute;amos pero ninguna compet&iacute;a con c&oacute;mo pensamos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando hablamos de inteligencia artificial, me surge una pregunta que, desde mi punto de vista y mi visi&oacute;n, tiene toda la l&oacute;gica: &iquest;es un sexto sentido o estamos ante algo distinto? La respuesta, para m&iacute;, actualmente, es clara: no es ni lo uno ni lo otro. Y ah&iacute; est&aacute; el matiz importante.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos percibimos el mundo a trav&eacute;s de los sentidos, ya que vemos, o&iacute;mos, tocamos, olemos, saboreamos. Esa es nuestra conexi&oacute;n directa con la realidad. Pero la IA no percibe, no ve, no oye, no siente. Entonces, &iquest;qu&eacute; hace? Es capaz de interpretar y ah&iacute; empieza el cambio de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la interpretaci&oacute;n de la realidad era un espacio exclusivamente humano. Pod&iacute;amos tener m&aacute;s o menos informaci&oacute;n, analizar mejor o peor, pero el significado de lo que ocurre era nuestro. Eso est&aacute; cambiando. La IA no viene a darte m&aacute;s ojos, al menos por ahora, viene a decirte qu&eacute; significan los datos que ya tienes, y entra en una capa distinta: la del significado.
    </p><p class="article-text">
        Y eso tiene una consecuencia enorme porque cuando alguien interpreta influye en la decisi&oacute;n y, por definici&oacute;n, cuando influye en la decisi&oacute;n empieza a competir con el criterio. Este es el punto clave. No estamos ante una herramienta m&aacute;s, estamos ante el primer sistema que propone, sugiere, prioriza o descarta antes de que t&uacute; decidas.
    </p><p class="article-text">
        La IA no decide por ti, a&uacute;n no, pero empieza a hacer algo igual de relevante: condiciona desde d&oacute;nde decides, te da opciones, ordena escenarios, sugiere caminos y eso es &ldquo;poder&rdquo;. Porque el criterio no es solo elegir, es elegir dentro de un marco concreto, y si el marco lo construye otro, tu decisi&oacute;n deja de ser completamente tuya. &iquest;Tiene l&oacute;gica, no?
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; aparece el riesgo real, algo que puede dar miedito. No es que la IA piense por nosotros, es que nos acostumbremos a pensar desde lo que la IA nos propone, que dejemos de cuestionar, dejemos de explorar fuera de ese marco, que confundamos lo probable con lo adecuado. Y aqu&iacute;, en mi opini&oacute;n, es donde muchas organizaciones se van a equivocar. Van a utilizar la IA para optimizar decisiones sin darse cuenta de que est&aacute;n estandarizando el criterio.
    </p><p class="article-text">
        Todos con las mismas herramientas, todos con los mismos datos, todos con las mismas recomendaciones, y el resultado ser&aacute; decisiones cada vez m&aacute;s eficientes y cada vez m&aacute;s parecidas.
    </p><p class="article-text">
        No todas las empresas tienen los mismos datos, ni formulan las mismas preguntas, y, por tanto, no obtendr&aacute;n exactamente los mismos resultados. Pero el problema no es ese. El problema es que, aun siendo distintos, tender&aacute;n a parecerse. Porque la IA no iguala los datos&hellip; iguala la forma de interpretarlos.
    </p><p class="article-text">
        Y en ese contexto, la ventaja cambia de sitio y ya no est&aacute; en acceder a la informaci&oacute;n, ni siquiera en procesarla, est&aacute; en c&oacute;mo decides frente a lo que la IA te propone. El famoso criterio.
    </p><p class="article-text">
        La IA puede generar mil opciones, pero no sabe cu&aacute;l merece existir, no sabe qu&eacute; encaja en tu visi&oacute;n, qu&eacute; conecta con tu cliente, qu&eacute; tiene sentido en tu contexto. Eso sigue siendo humano.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde, curiosamente, conecta con <em>El sexto sentido</em>.
    </p><p class="article-text">
         En la pel&iacute;cula, el protagonista ve pero no interpreta correctamente lo que est&aacute; viendo. La realidad est&aacute; delante de &eacute;l, pero el significado se le escapa.
    </p><p class="article-text">
         Y eso es exactamente lo que empieza a ocurrir ahora: no es que no veamos, es que alguien empieza a decirnos qu&eacute; estamos viendo<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la pregunta no es: &iquest;es la IA un nuevo sentido? Es otra: &iquest;vas a seguir usando el tuyo? El riesgo no es que la IA te sustituya, es que empiece a definir el marco desde el que decides. Y eso es mucho definir.
    </p><p class="article-text">
        Y como en la pel&iacute;cula, el mayor peligro no es no ver la realidad es no darte cuenta de que la est&aacute;s interpretando desde un marco que no es el tuyo. Y eso s&iacute; cambia el juego.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/ia-sexto-sentido-nuevo-sentido_132_13103148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 17:54:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[IA ¿Un sexto sentido o un nuevo sentido?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La distorsión del valor del tiempo y la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/distorsion-tiempo-ia_132_13088635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/719bd44f-08f6-44ad-9a55-1f0ac0c0b412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La distorsión del valor del tiempo y la IA"></p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, esperando a mi mujer para salir de casa me qued&eacute; en el sal&oacute;n escuchando el <em>tic-tac</em> de un reloj antiguo (con pinta de antiguo, aunque tenga 15 a&ntilde;os) colgado en la pared. Y me vino una pregunta:
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ese segundo que est&aacute; pasando vale lo mismo hoy que hace 100 a&ntilde;os? &iquest;O hace 50&hellip; o incluso 2?
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, por no decir siglos, hemos construido la econom&iacute;a, el trabajo y la vida sobre una idea aparentemente incuestionable: todos tenemos el mismo tiempo, que b&aacute;sicamente son 24 horas al d&iacute;a, 7 d&iacute;as a la semana. A partir de ah&iacute;, todo giraba alrededor de una variable: el esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Quien trabajaba m&aacute;s, produc&iacute;a m&aacute;s, quien optimizaba mejor su tiempo, ganaba ventaja y, por tanto, m&aacute;s dinero. Pero el punto de partida era com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad: el tiempo hab&iacute;a cambiado antes. Si miramos un poco hacia atr&aacute;s, no es cierto que esta sea la primera vez que la tecnolog&iacute;a impacta en el tiempo. En los a&ntilde;os 30, por ejemplo, hacer c&aacute;lculos complejos llevaba d&iacute;as. Se hac&iacute;an a mano, de cabeza o con calculadoras rudimentarias.
    </p><p class="article-text">
        Luego llegaron las calculadoras de verdad, los ordenadores, Excel y todo eso redujo el tiempo de ejecuci&oacute;n de forma brutal. Entonces, &iquest;qu&eacute; hace distinta a la IA? Este es el click de la cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las revoluciones anteriores mecanizaban la ejecuci&oacute;n, hac&iacute;an m&aacute;s r&aacute;pido lo que ya sab&iacute;amos hacer, reduc&iacute;an el tiempo de c&aacute;lculo u optimizaban procesos .Pero hab&iacute;a algo que no cambiaban ya que el humano segu&iacute;a siendo quien pensaba, decid&iacute;a y dise&ntilde;aba. Internet tampoco cambi&oacute; eso. Nos dio acceso a informaci&oacute;n, aceler&oacute; la comunicaci&oacute;n y ampli&oacute; el conocimiento disponible, pero no sustituy&oacute; la decisi&oacute;n, solo la alimentaba.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia radical con la IA es que no mecaniza solo la ejecuci&oacute;n (que tambi&eacute;n) sino que hace algo distinto: empieza a operar sobre la capa cognitiva. Es decir, no solo ejecuta, sino que tambi&eacute;n interpreta, propone y condiciona decisiones. Y ah&iacute; cambia todo porque, por primera vez, no solo se reduce el tiempo de hacer, se reduce el tiempo de pensar. 
    </p><p class="article-text">
        Las tecnolog&iacute;as anteriores comprim&iacute;an el tiempo operativo pero la IA comprime el an&aacute;lisis, la interpretaci&oacute;n, la generaci&oacute;n de opciones y, sobre todo, la toma de decisiones. Siguiendo esta l&oacute;gica, el tiempo se vuelve relativo.
    </p><p class="article-text">
        No porque ahora hagamos las cosas m&aacute;s r&aacute;pido (eso ya pasaba) sino porque la capacidad de pensar, decidir y actuar dentro del tiempo ya no es igual para todos. El tiempo deja de ser homog&eacute;neo. Y, por tanto, la ventaja ya no est&aacute; en trabajar m&aacute;s, sino en qui&eacute;n piensa, decide y act&uacute;a mejor dentro del mismo tiempo. Aqu&iacute; aparece un nuevo activo: el tiempo amplificado (u optimizado)
    </p><p class="article-text">
        La IA no solo ahorra tiempo, multiplica la capacidad de decisi&oacute;n por unidad de tiempo. Y aqu&iacute; surge la pregunta clave:
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; haces con esa capacidad extra de pensar y decidir? Muchas empresas est&aacute;n aplicando IA como si fuera una calculadora avanzada, pero parece evidente que no lo es. Estamos ante algo que impacta en c&oacute;mo se decide, c&oacute;mo se interpreta y c&oacute;mo se genera valor. Por eso, la pregunta importante no es solo &iquest;C&oacute;mo uso la IA?, sino esta: &iquest;En qu&eacute; voy a invertir el tiempo que la IA me est&aacute; liberando?
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las empresas, sin darse cuenta, est&aacute;n utilizando ese &ldquo;tiempo liberado&rdquo; para hacer m&aacute;s tareas, aumentar la carga de trabajo , producir m&aacute;s volumen o acelerar el mismo modelo con un resultado obvio: m&aacute;s actividad, pero no necesariamente m&aacute;s valor. Las empresas que entienden el cambio hacen algo distinto, no rellenan el tiempo, lo reasignan estrat&eacute;gicamente.
    </p><p class="article-text">
        Ese tiempo liberado deber&iacute;a invertirse en cuatro cosas: A) Pensar mejor. No m&aacute;s r&aacute;pido, mejor. B) Decidir con m&aacute;s criterio No m&aacute;s decisiones, sino mejores. C) Construir ventaja no automatizable como relaciones, confianza etc. D) Dise&ntilde;ar el negocio, como nuevos productos, nuevas l&iacute;neas de ingresos, nuevas formas de capturar valor. Dos empresas pueden tener la misma IA pero una la usa para hacer m&aacute;s y otra la usa para pensar mejor Y eso genera dos resultados completamente distintos. Por tanto, la ventaja no est&aacute; solo en usar IA, est&aacute; en saber en qu&eacute; inviertes el tiempo que la IA te devuelve.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/distorsion-tiempo-ia_132_13088635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 18:56:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La distorsión del valor del tiempo y la IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Será la IA el nuevo Ferran Adriá para los medios?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/sera-ia-nuevo-ferran-adria-medios_132_13065637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b18cd65-bb04-4128-b131-1d977cd49e4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Será la IA el nuevo Ferran Adriá para los medios?"></p><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os noventa, la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola vivi&oacute; algo que hoy parece evidente, pero que en su momento fue profundamente disruptivo. Un cocinero, Ferran Adri&agrave;, decidi&oacute; que innovar no significaba mejorar ligeramente las recetas tradicionales. Su intuici&oacute;n fue mucho m&aacute;s radical: hab&iacute;a que cambiar la estructura de los platos. As&iacute; naci&oacute; la famosa deconstrucci&oacute;n culinaria.
    </p><p class="article-text">
        Adri&agrave; tom&oacute; platos profundamente reconocibles (tortilla de patatas, gazpacho, menestra) y los separ&oacute; en sus elementos esenciales para reconstruirlos de otra forma. Las texturas cambiaban, la presentaci&oacute;n cambiaba, incluso la experiencia del comensal cambiaba. Pero el sabor, la esencia del plato, segu&iacute;a ah&iacute;. No destruy&oacute; la cocina tradicional, la reinterpret&oacute; desde su estructura.
    </p><p class="article-text">
        Ese gesto, que en su origen fue puro talento creativo y visi&oacute;n, acab&oacute; colocando a la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola en la vanguardia mundial durante m&aacute;s de una d&eacute;cada.&nbsp;Si miramos hoy al sector de los medios, el contraste es algo m&aacute;s que evidente.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de una d&eacute;cada llevamos escuchando las mismas soluciones: diversificar ingresos, apostar por suscripciones, organizar eventos, construir relaci&oacute;n con la audiencia, desarrollar nuevos productos, etc&eacute;tera. Si uno revisa informes del sector (WAN-IFRA, Reuters Institute, INMA) &nbsp;comprobar&aacute; que esas recomendaciones llevan circulando al menos doce o quince a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las recetas est&aacute;n claras, pero el problema es que hemos intentado aplicarlas sin cambiar realmente la estructura del modelo. Hemos a&ntilde;adido capas (suscripciones, eventos, branded content...) sobre una arquitectura que sigue siendo b&aacute;sicamente la misma: producir contenido, atraer tr&aacute;fico y monetizar audiencia. Durante a&ntilde;os eso pudo funcionar porque lo que viv&iacute;amos era una evoluci&oacute;n de Internet. El consumo migraba a lo digital, aparec&iacute;an nuevas plataformas, cambiaban los formatos publicitarios. Era un cambio profundo, s&iacute;, pero en gran medida adaptativo. Hoy el contexto es completamente distinto.
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial introduce una disrupci&oacute;n mucho m&aacute;s profunda ya que solo cambia c&oacute;mo se distribuye la informaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo se produce, c&oacute;mo se sintetiza y c&oacute;mo se accede a ella. Las interfaces de IA empiezan a convertirse en una nueva capa de acceso al conocimiento y eso obliga a replantear algo m&aacute;s importante que el modelo publicitario. Obliga a replantear el papel de los medios.
    </p><p class="article-text">
        Si el contenido se vuelve abundante y f&aacute;cilmente sintetizable por sistemas de IA, el valor ya no estar&aacute; &uacute;nicamente en producir art&iacute;culos. El valor estar&aacute; en organizar conocimiento fiable, aportar criterio y construir relaci&oacute;n con las personas.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde la met&aacute;fora culinaria vuelve a tener sentido.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; lo que necesita hoy el sector de los medios es exactamente lo que hizo Ferran Adri&agrave; en la cocina: deconstruir su modelo. Separar sus elementos esenciales (contenido, marca, comunidad, servicios) para reconstruirlos en una arquitectura distinta, adaptada a un ecosistema donde la informaci&oacute;n es abundante y donde el acceso al conocimiento est&aacute; cambiando.
    </p><p class="article-text">
        El contenido seguir&iacute;a existiendo, pero dejar&iacute;a de ser el negocio en s&iacute; mismo y pasar&aacute; a ser la puerta de entrada a algo m&aacute;s amplio: un ecosistema de comunidad, conocimiento y servicios. Eventos y formaci&oacute;n personalizados, herramientas digitales, comunidades profesionales, productos de datos o experiencias alrededor de una marca que genera confianza. Parad&oacute;jicamente, la inteligencia artificial puede ser el motor que permita hacer esa transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No porque sustituya a los medios, sino porque puede ayudarlos a organizar mejor el conocimiento, personalizar la experiencia, escalar la relaci&oacute;n con las audiencias y crear productos informativos completamente nuevos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la pregunta quiz&aacute; no sea si la IA es una amenaza para los medios. La pregunta es otra.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si la inteligencia artificial fuera el catalizador que permita a los medios hacer su propia deconstrucci&oacute;n? Ferran Adri&agrave; no revolucion&oacute; la cocina gracias a una nueva tecnolog&iacute;a, sino gracias a una forma distinta de pensar los platos, de mirar sus ingredientes y retocar la cadena. La IA introduce precisamente eso en las organizaciones: una nueva l&oacute;gica cognitiva para pensar procesos, informaci&oacute;n y conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la IA no es el nuevo Ferran Adri&agrave;, pero s&iacute; puede ser el contexto intelectual y tecnol&oacute;gico que permita a los medios hacer lo que &eacute;l hizo con la cocina: deconstruir su modelo para reconstruirlo en una arquitectura nueva, adaptada a un ecosistema donde el contenido es abundante y donde el verdadero valor vuelve a estar en el criterio, la relaci&oacute;n y la comunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/sera-ia-nuevo-ferran-adria-medios_132_13065637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 19:06:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Será la IA el nuevo Ferran Adriá para los medios?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[opinión,inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Efecto 'Memento' e IA: cuando el enemigo somos nosotros]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/efecto-memento-e-ia-enemigo_132_13049320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c4b12fb-a167-4af1-9a63-921d62e6ab1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Efecto &#039;Memento&#039; e IA: cuando el enemigo somos nosotros"></p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a, navegando por la web y conversando con distintas herramientas de IA, me encontr&eacute; con una frase que, de repente, comenz&oacute; a ordenar muchas ideas que llevaba tiempo rondando. Una frase sencilla, pero demoledora. Es de Walt Kelly, dibujante y creador de la tira c&oacute;mica <em>Pogo</em>, publicada en Estados Unidos entre 1948 y 1975: &ldquo;Hemos conocido al enemigo y somos nosotros.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La frase, escrita en un contexto completamente distinto, parece describir con precisi&oacute;n , al menos as&iacute; lo entend&iacute; yo, uno de los grandes problemas actuales de las organizaciones frente a la inteligencia artificial. Porque muchas veces el verdadero obst&aacute;culo para aplicar la IA no est&aacute; en la tecnolog&iacute;a, ni en los datos, ni siquiera en los recursos. &iexcl;&iexcl;Est&aacute; en nosotros mismos!!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial tiene una dualidad inc&oacute;moda en su n&uacute;cleo, muy inc&oacute;moda. Solo puede aplicarse bien desde una mentalidad humana y, al mismo tiempo, el mayor obst&aacute;culo para su implantaci&oacute;n profunda es humano. La IA no se implanta sola, ni redefine sola modelos por s&iacute; misma. Necesita intenci&oacute;n,&nbsp;direcci&oacute;n, criterio,&nbsp;comprensi&oacute;n del negocio, del contexto, de la cultura organizativa. Necesita personas. Y ah&iacute; est&aacute; el problema.
    </p><p class="article-text">
        Porque muchas de las personas que deben liderar esa implantaci&oacute;n viven atrapadas en un efecto <em>Memento</em>. O peor a&uacute;n, en un &ldquo;d&iacute;a de la marmota&rdquo; corporativo. Cada a&ntilde;o se habla de transformaci&oacute;n, todos los&nbsp;trimestres se lanza una iniciativa, luego aparecen una nueva prioridad y , encima, cada semana surge una herramienta que &ldquo;lo cambia todo&rdquo;. Pero el patr&oacute;n de fondo no cambia.
    </p><p class="article-text">
        Se reacciona, se prueba o se intenta probar r&aacute;pido, se comenta, se posterga la decisi&oacute;n y, al d&iacute;a siguiente, se empieza de nuevo. La IA exige profundidad y el gestor medio trabaja en&nbsp;la urgencia . La IA exige redise&ntilde;ar modelo y muchas organizaciones protege margen. Y, s&iacute;, la IA exige cuestionar estructura y el directivo protege estabilidad.
    </p><p class="article-text">
        El ser humano es imprescindible para que la IA funcione. Porque sin interpretaci&oacute;n humana, la IA es &ldquo;solo&rdquo; c&aacute;lculo. Pero tambi&eacute;n es intr&iacute;nseco al&nbsp;ser humano arrastrar inercias, miedos, desconocimiento y una tendencia natural a proteger lo que ya funciona.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; aparece la contradicci&oacute;n central: la IA necesita humanidad para desplegar su potencial, pero la humanidad que la aplica est&aacute; condicionada por sus propios l&iacute;mites cognitivos y emocionales.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de la IA depende del factor humano: visi&oacute;n, memoria estrat&eacute;gica, capacidad de aprendizaje acumulativo, valent&iacute;a para redise&ntilde;ar. Pero el fracaso de su implantaci&oacute;n tambi&eacute;n depende del factor humano: miedo a perder control, miedo a canibalizar ingresos, desconocimiento real de lo que implica, resistencia cultural al cambio profundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fotograma de &#039;Memento&#039;.                            </span>
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        La tecnolog&iacute;a no tiene miedo, pero las organizaciones s&iacute;. La IA es inagotable,&nbsp;algunas personas si lo son; la IA no se aferra al pasado pero en muchos casos, las estructuras humanas s&iacute;. Por eso, veo una incoherencia constante: discursos avanzados sobre IA conviven con modelos intactos. Se proclama la automatizaci&oacute;n, pero se mantienen los procesos del pasado, aplaudimos los pilotos, mientras los incentivos que sostienen el modelo antiguo no cambian. Una buena paradoja laboral&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El ser humano es la soluci&oacute;n porque solo desde su comprensi&oacute;n se puede integrar la IA con sentido, pero tambi&eacute;n es el problema cuando esa comprensi&oacute;n es superficial, fragmentada o dominada por la inercia. La pregunta entonces no es tecnol&oacute;gica:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo dise&ntilde;amos organizaciones donde lo humano sea la palanca y no el freno?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo evitamos el efecto <em>Memento</em> (reiniciar cada d&iacute;a sin aprendizaje acumulado) cuando precisamente necesitamos continuidad estrat&eacute;gica para aplicar bien la IA? La respuesta no est&aacute; en m&aacute;s herramientas, sino en trabajo en compresi&oacute;n de la&nbsp;estructura, m&aacute;s memoria estrat&eacute;gica, m&aacute;s coherencia en el modelo, mucha m&aacute;s valent&iacute;a para alterar incentivos&nbsp;y, desde luego y sobre todo, m&aacute;s arquitectura. La IA no funciona bien en organizaciones mal dise&ntilde;adas. Por eso, el verdadero reto no es tecnol&oacute;gico. Es organizativo. Cambiar procesos, revisar incentivos y construir una arquitectura que permita que el conocimiento se acumule y se convierta en ventaja competitiva. Sin eso, la IA se queda en experimentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La IA amplifica lo que somos, lo bueno y , sobre todo, lo malo. Si somos estrat&eacute;gicos, la potencia se multiplica y si somos incoherentes, la incoherencia se acelera. El ser humano no es prescindible en la era de la IA; es y debe ser el n&uacute;cleo. Pero, precisamente por eso, es tambi&eacute;n el punto cr&iacute;tico. La IA no fracasar&aacute; por falta de capacidad t&eacute;cnica, sino por incapacidad humana para sostener el cambio que ella misma exige. Y ah&iacute; est&aacute; la verdadera paradoja:
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n y el problema son la misma especie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blog/medios-ia-y-negocio-aprender-del-cambio/efecto-memento-e-ia-enemigo_132_13049320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 19:46:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Efecto 'Memento' e IA: cuando el enemigo somos nosotros]]></media:title>
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