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    <title><![CDATA[Cordópolis - En Azafate]]></title>
    <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/]]></link>
    <description><![CDATA[Cordópolis - En Azafate]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los colores de la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/colores-vida_132_13135455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef35372e-84e9-4bb5-b2e0-3c4bb1c8406a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los colores de la vida"></p><p class="article-text">
        No soy experta en estaciones de metro, pero he viajado lo suficiente como para saber que cada metro es un fiel reflejo de la ciudad donde se halla. Y cada vag&oacute;n un microcosmos de la sociedad que en aquella habita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo ir en el metro de Nueva York completamente alucinada. Tal vez porque hace de eso ya muchos a&ntilde;os, pero la diversidad de colores, razas y hasta religiones, me dejaron entonces impresionada. A&uacute;n conservo una foto que me hicieron sentada entre un jud&iacute;o ultraortodoxo cuyos tirabuzones ca&iacute;an casi sobre mi hombro y una se&ntilde;ora enorme afroamericana, supongo que del mism&iacute;simo Harlem.
    </p><p class="article-text">
        En el metro de Tokio te das cuenta de que la vida de muchas personas es sencillamente gris. El gris no tiene por qu&eacute; ser equivalente a tristeza. O s&iacute;. A m&iacute; no me gusta y, adem&aacute;s, siempre he cre&iacute;do que para vestir de gris hay que estar muy delgada. S&iacute;, amiga, te hace gorda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que cuando algo no es ni blanco ni negro, decimos que est&aacute; entre esa inmensa gana de grises, esa especie de comod&iacute;n en donde cabe todo. Y eso est&aacute; muy bien. Pero para las opiniones. Para ser lo suficientemente generoso como para admitir que es posible algo distinto a lo que t&uacute; crees.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la vida, prefiero los colores brillantes. Lo rotundo. Claro, por eso con las personas me pasa lo mismo. Porque las personas tambi&eacute;n somos de colores. Las que ves venir de amarillo, las azules que te dan confianza, las que brillan en lila, las que te aportan esperanza y vida en verde, las blancas y puras y hasta las rojas pasionales. Las que se ocultan detr&aacute;s del gris y no sabes nunca si van o vienen, no me gustan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante d&iacute;as he viajado en vagones de metro en Jap&oacute;n repletos de personas vestidas de todos los grises. Van en silencio, mirando su m&oacute;vil, o practicando algo para m&iacute; inaudito: dormir el tiempo exacto que supongo tienen calculado dura llegar a su destino. No lo entiendo. Yo ser&iacute;a incapaz. Personas sobre las que te preguntas qu&eacute; habr&aacute; detr&aacute;s de esa apariencia tan gris.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la hora punta de cualquier ma&ntilde;ana, en cualquier estaci&oacute;n de metro de Tokio, lo que ves es un enorme magma gris de personas que van o vienen deprisa. Eso s&iacute;, para entrar al vag&oacute;n, mantienen perfectas y ordenadas colas que nadie se atrever&iacute;a a quebrantar. Una ma&ntilde;ana vimos c&oacute;mo un se&ntilde;or, con su impoluto traje gris y su cuidado malet&iacute;n, se cay&oacute; al bajar precipitadamente unos escalones, impactando con fuerza en el suelo y d&aacute;ndose un golpe en la cabeza que reson&oacute;. Nadie se par&oacute;. Todos continuaron como si nada. Mi hija, un paso por delante de m&iacute; y m&aacute;s cerca del se&ntilde;or, reaccion&oacute; instintivamente agach&aacute;ndose de inmediato para ayudarle. Le toc&oacute; el brazo y entonces el se&ntilde;or se zaf&oacute; como avergonzado, se incorpor&oacute; como pudo y mientras bajaba varias veces la cabeza en se&ntilde;al de gratitud, continu&oacute; su marcha, diluy&eacute;ndose de nuevo en aquel magma gris.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos quedamos perplejas. Aquel d&iacute;a no pudimos evitar recordar al se&ntilde;or varias veces con aut&eacute;ntica preocupaci&oacute;n. Saquen ustedes sus conclusiones. Yo tengo la m&iacute;a. Eso s&iacute;, creo que me gustan a&uacute;n menos los que se instalan en la vida color de rosa y no le dan palo al agua. Que los hay y muchos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/colores-vida_132_13135455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 18:15:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los colores de la vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Época de marranos por las esquinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/epoca-marranos-esquinas_132_13106360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f6794b7-8644-40c9-94e8-d653769e7508_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Época de marranos por las esquinas"></p><p class="article-text">
        S&iacute;, ya s&eacute; que me van a decir ustedes que soy una pesada, pero es que ahora que vengo imbuida por el esp&iacute;ritu japon&eacute;s de la limpieza, a los que vamos de fuera nos sigue causando una rara sensaci&oacute;n de sorpresa cu&aacute;ndo comparamos.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a le&iacute;a que el presidente de Sadeco ha anunciado el plan de limpieza para esta Semana Santa que incluye aumentar 77 trabajadores, 120 papeleras y 17.000 bolsas de papel, afirmando que la empresa limpiar&aacute; la v&iacute;a de manera diaria para evitar el problema de las aceras de otros a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y yo no salgo de mi asombro, no por el gran esfuerzo de Sadeco, digno de toda menci&oacute;n y aplauso, sino por lo que eso dice de nosotros, los marranos que necesitamos ese refuerzo de limpieza,&nbsp;por qu&eacute; no somos capaces de contenernos con las pipas, los papeles y los restos de comida y bebida mientras el Sant&iacute;simo Cristo pasa por delante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los que hayan recorrido Jap&oacute;n, o hayan le&iacute;do sobre este pa&iacute;s singular que ha pasado de ser un solar en 1945 a ser una potencia mundial a base de trabajo, esfuerzo y resiliencia, sabr&aacute;n que all&iacute; no encontrar&aacute;n ni una sola papelera a lo largo y ancho de esta isla. Ni una sola. Ni falta que hace.
    </p><p class="article-text">
        La recogida de basura que realizan los camiones del Sadeco japon&eacute;s, tan relucientes por dentro y por fuera que se puede comer hasta en sus ruedas, se hace a una hora concreta. Y en cada calle de cada barrio, son los ciudadanos los que tienen que salir y entregar su basura a esa hora. Toda su basura y no solo la que han generado en su casa, sino la que hayan acumulado a lo largo de todo el d&iacute;a, fuera o dentro.
    </p><p class="article-text">
        No quiero ni imaginar, ahora que lo s&eacute; y lo he comprobado con mis ojitos, que piensan esos grupos de japoneses que recorren con mascarilla los alrededores de nuestra Mezquita, cuando ven los trozos de las cu&ntilde;as de tortilla en el suelo, los platos de pl&aacute;stico en los poyetes y todo tipo de basura en cualquier zona del casco hist&oacute;rico, del centro, o del extrarradio de C&oacute;rdoba. All&iacute; donde vayan ver&aacute;n papeles, latas de cerveza, restos de botellones y hasta el &ldquo;sursuncorda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo un d&iacute;a recorriendo cualquier ciudad en Jap&oacute;n, comprender&aacute;n que acumulas cierta basura. Un pa&ntilde;uelo despu&eacute;s de sonarte los mocos, un chicle -o dos-, el papel de un caramelo, el vasito de cart&oacute;n en el que te has tomado un t&eacute; <em>matcha</em>, o el envase de cualquier bebida o comida de la que sacas de las m&aacute;quinas expendedoras que hay en cualquier esquina. No quiero imaginar que existieran aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pues de nada de eso te puedes desprender en la v&iacute;a p&uacute;blica. Primero porque no hay papeleras y, segundo, porque si lo hicieras ser&iacute;as lapidado por los otros transe&uacute;ntes, si no interviene la polic&iacute;a para detenerte, dado que tirar basura en la v&iacute;a p&uacute;blica en Jap&oacute;n es un delito serio, con multas elevadas y, en casos graves, penas de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&iquest;Soluci&oacute;n? Llevas una bolsita contigo d&oacute;nde vas echando tu caquita del d&iacute;a. De broma, nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca he podido soportar ver basura en nuestras calles. Nunca. No es la primera vez que lo denuncio, pero ahora he cambiado mi visi&oacute;n y he trasladado la carga de la prueba de la culpa a nosotros mismos. He comprendido en Jap&oacute;n que esto, desgraciadamente, muchas veces no se soluciona poniendo m&aacute;s papeleras o m&aacute;s operarios. Siempre habr&aacute; aut&eacute;nticos marranos que, aunque tengan la papelera delante, echaran su mierda justo al lado.
    </p><p class="article-text">
        Pese al esfuerzo municipal, que no digo no deba seguir, al final es una cuesti&oacute;n de educaci&oacute;n y de conciencia ciudadana y, a lo mejor, de tomar medidas mucho m&aacute;s dr&aacute;sticas, hasta con sanciones que de verdad duelan, para que todos entendamos que no podemos hacer en nuestras calles lo que no har&iacute;amos en nuestra casa.
    </p><p class="article-text">
        Si, siempre habr&aacute; los acostumbrados a tener su casa como una pocilga. Pues esos al pared&oacute;n y vigilancia. Casi prefiero invertir en operarios que vigilen a esos cerdos, que pagarles para que le quiten la mierda a esos desarrapados que la esparcen por mi ciudad. La ciudad de todos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/epoca-marranos-esquinas_132_13106360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 18:52:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Época de marranos por las esquinas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Córdoba ¿'fake flowers'?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cordoba-fake-flowers_132_13087485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7a6849b-6976-446a-8e98-0d28b5def55a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Córdoba ¿&#039;fake flowers&#039;?"></p><p class="article-text">
        No me imagino recorrer Lisse, la &ldquo;ciudad de los tulipanes&rdquo; en los Pa&iacute;ses Bajos y toparme con flores de pl&aacute;stico. En &Aacute;msterdam me enamoraron los tulipanes que en cada establecimiento colocan con amor patrio a lo natural y aut&oacute;ctono.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Okinawa, hace justo una semana, me qued&eacute; sorprendida en el aeropuerto de Naha: luc&iacute;a repleto de orqu&iacute;deas. En cada mostrador, en cada tienda y hasta en los grandes ventanales por los que se ven los aviones. Hab&iacute;a tantas y tan diversas, que llegu&eacute; a pensar que eran de pl&aacute;stico. As&iacute; que haciendo algo muy espa&ntilde;ol -y muy poco japon&eacute;s- me fui acercando y tocando aqu&iacute; y all&aacute; y s&iacute;, eran orqu&iacute;deas naturales. Luego descubr&iacute; que Okinawa alberga cada a&ntilde;o la <em>Exposici&oacute;n Internacional de Orqu&iacute;deas</em>&nbsp;y que es un lugar de su cultivo intensivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que hay lugares en el mundo que tienen el privilegio de ser conocidos, m&aacute;s all&aacute; de su historia o su arquitectura, por tener una identidad floral como parte de su esencia. Y C&oacute;rdoba, innegablemente, es uno de ellos, con sus geranios y gitanillas y la belleza y el olor &uacute;nico de nuestras flores de <em>azzah&aacute;r</em>, del &aacute;rabe hisp&aacute;nico y antes del &aacute;rabe cl&aacute;sico <em>zahr</em>. Si Medina Azahara se llama as&iacute;, digo yo que ser&aacute; por algo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, mi querido Jos&eacute; Mar&iacute;a, te comprendo, es dif&iacute;cil meterse en la decoraci&oacute;n que cada hortera de esta ciudad quiera poner en su casa. Pero, francamente, no creo que lo sea si esas horrendas <em>fake flowers </em>ocupan de alguna manera la v&iacute;a p&uacute;blica y afectan de manera evidente a la imagen de nuestro casco hist&oacute;rico, declarado Patrimonio de la Humanidad. Uno de los conjuntos medievales m&aacute;s importantes de Europa, fusi&oacute;n de cuatro culturas&hellip; &iquest;Tiene que soportar esas buganvillas de pl&aacute;stico, tiesas, incluso ancladas -supongo con silicona- a la v&iacute;a p&uacute;blica que nos est&aacute;n invadiendo? No, no lo creo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Turismo de C&oacute;rdoba tiene dedicado dentro de <em>C&Oacute;RDOBA ES +</em> (&iexcl;me encanta el eslogan!) un programa espec&iacute;fico para <em>C&oacute;rdoba en Azahar.</em> &iexcl;Fant&aacute;stico! Pues ahondemos ah&iacute;. Antes de que Sevilla se apropie de nuestro azahar -ya est&aacute; en ello-, en vez de gastar dinero para servirles de teloneros en la promoci&oacute;n de su Feria de Abril (que, francamente y como dir&iacute;a Rhett Butler, esa feria &ldquo;nos importa un pito&rdquo;), paguemos para que algunos aprendan arte floral y, hasta si hace falta, destinemos fondos a la decoraci&oacute;n floral exterior de los establecimientos del casco hist&oacute;rico, antes de que el cutre virus de las <em>fake flowers</em> se extienda a&uacute;n m&aacute;s. Alcalde, no podemos consentir que se plastifique una de nuestras esencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No imagino a los millones de viajeros que estos meses viajan a Jap&oacute;n para ver los cerezos en flor, encontrarse en el centro hist&oacute;rico de Kioto con cerezos de pl&aacute;stico en esas machiyas o casas tradicionales de madera, en el precioso distrito de Gion o, mucho peor, con falsas y chillonas buganvillas en sus fachadas, en las tiendas de souvenir -que tambi&eacute;n las hay- o en las puertas de los ryokan, esos hotelitos tradicionales que hoy ocupan las casas de la zona hist&oacute;rica, con sus jardines interiores, exactamente como los nuestros&nbsp;de aqu&iacute; pero con sus patios.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad califal, &uacute;nica en el mundo por sus cuatro patrimonios, la del espect&aacute;culo sin igual de <em>Los Patios,</em>&nbsp;la del<em>&nbsp;Festival Flora</em>, la que huele a azahar m&aacute;s que ninguna otra del mundo&hellip; &iquest;con <em>fake flowers</em> en su centro hist&oacute;rico? &iexcl;No me fastidien, por favor!
    </p><p class="article-text">
        Siempre se puede hacer algo y m&aacute;s cuando uno manda. Y, si no, que se lo digan a algunos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cordoba-fake-flowers_132_13087485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 19:17:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Córdoba ¿'fake flowers'?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[flores,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todos somos una sakura]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/sakura_132_13068189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acace721-c99e-4028-8f11-2a69053b9cb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todos somos una sakura"></p><p class="article-text">
        Un par de semanas en Jap&oacute;n dan para muchas reflexiones que seguro ir&aacute;n surgiendo. Pero cuando a&uacute;n estoy en el aire de vuelta, a m&aacute;s de 11.278 metros de altitud, una vez pasado el estrecho de Bering, cruzada Alaska y sobrevolando en este instante Groenlandia, mientras miro las auroras boreales por la min&uacute;scula y fr&iacute;a ventanilla, lo &uacute;nico que pienso es que, en realidad, no somos nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Jap&oacute;n se dice en este tiempo que &ldquo;en realidad, todos somos flores de cerezo&rdquo; y no solo porque nacemos de un tronco sin nada, florecemos con una belleza &uacute;nica y tenemos una existencia breve -que no todos sabemos aprovechar-, sino por lo ef&iacute;mero de esa existencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando la&nbsp;<em>sakura</em>&nbsp;est&aacute; en su plenitud de belleza, basta un soplo del ya tibio aire primaveral, para que de repente se desprenda del &aacute;rbol y vaya cayendo a los pies del cerezo, convirtiendo su final en un nuevo espect&aacute;culo, tan bello o m&aacute;s que cuando estaba luminiscente en el &aacute;rbol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A eso lo llaman en Jap&oacute;n el&nbsp;<em>Hanafubuki</em>, la traducci&oacute;n ser&iacute;a algo as&iacute; como la &ldquo;nevada de flores de cerezo&rdquo;. El momento de celebrar el final, ese final que est&aacute; ah&iacute; y que no todos sabemos admirar. Es tambi&eacute;n cuando conmemoran la p&eacute;rdida de los seres queridos y reflexionan sobre el verdadero valor de la existencia. En las ramas donde estaban las bellas&nbsp;<em>sakuras</em>, ahora ca&iacute;das como un manto blanco, de inmediato nacer&aacute;n peque&ntilde;as hojas verdes. La vida siempre contin&uacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kioto y C&oacute;rdoba albergan grandes similitudes. Es la ciudad m&aacute;s antigua e hist&oacute;rica de Jap&oacute;n y tiene no pocos lugares patrimonio de la humanidad. Capital del pa&iacute;s desde el a&ntilde;o 794 hasta mediados del siglo XIX, mantiene su riqueza cultural con 17 santuarios, templos y castillos, inscritos como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s bajar del<em>&nbsp;tren bala</em>&nbsp;que me llevo a Kioto (y que me dej&oacute; alucinada por su velocidad - ya desconocida en Espa&ntilde;a-, y su estabilidad - no se mov&iacute;a ni un mil&iacute;metro -), embriagada despu&eacute;s de haber visto desde la ventanilla momentos antes el impresionante Futji pasar ante m&iacute;, lo primero que hice fue coger un taxi directo al&nbsp;<em>Paseo del Fil&oacute;sofo</em>. Su nombre se debe a<em>&nbsp;Kitar&#333; Nishida</em>&nbsp;un fil&oacute;sofo y profesor de la universidad de Kioto que cada d&iacute;a paseaba por all&iacute; camino de sus clases.
    </p><p class="article-text">
        Es un sendero peatonal de varios kil&oacute;metros, con un canal de agua en medio y cerezos a ambos lados. Los japoneses lo recorren en cada estaci&oacute;n del a&ntilde;o para andar y meditar. Aunque a&uacute;n no estaban los cerezos en plena floraci&oacute;n - si lo suficiente como para admirar su belleza- consegu&iacute; mi prop&oacute;sito de llegar antes del cierre del peque&ntilde;o negocio del que llaman &ldquo;el se&ntilde;or de los kimonos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y conoc&iacute; al se&ntilde;or de los kimonos. No sabr&iacute;a calcular su edad. Qu&eacute; importa. Me quedo con su entusiasmo y su felicidad. Nos regal&oacute; maravillosas fotos que &eacute;l hace en cada estaci&oacute;n del a&ntilde;o de ese&nbsp;<em>Paseo del Fil&oacute;sofo</em>&nbsp;que el puede admirar cada d&iacute;a; nos ense&ntilde;&oacute; las cosas que pinta - y no solo kimonos y haori - los objetos vintage que vende y todo con una sonrisa llena de gratitud por haber ido a conocer su refugio de tesoros que conserva y atiende cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En Jap&oacute;n trabajar no es un castigo. Creo que convierten lo que hacen en un aut&eacute;ntico prop&oacute;sito de vida. Cada uno a su manera. Si algo me ha sorprendido es ver a tantas personas de edad que aqu&iacute; llamar&iacute;amos avanzada, felices a&uacute;n dedicados a &ldquo;trabajar&rdquo;. Las jubilaciones anticipadas y las hordas de jubilados en edad a&uacute;n de aportar mucho a la sociedad y no de ser una carga, dir&iacute;a que no es muy japon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando miro donde estoy, mientras escribo esto, comprendo que es hora de dejarse llevar por el viento sin miedo a la ca&iacute;da, una ca&iacute;da que m&aacute;s pronto que tarde ocurrir&aacute;. Pero antes sabiendo que mientras siga aqu&iacute;, m&aacute;s cerca del infinito en este instante que nunca, es hora de vivir con intensidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos somos una sakura.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/sakura_132_13068189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 19:04:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todos somos una sakura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Limpiarse en las cortinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/limpiarse-cortinas_132_13009847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89cad243-c672-40d4-9dc4-86921982f9bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Limpiarse en las cortinas"></p><p class="article-text">
        A veces pienso que hay una parte del cerebro humano que no solo no entiendo, sino que me parece realmente injustificable. Por ejemplo, qu&eacute; le lleva a un responsable municipal a poner el sello de &ldquo;aceptado&rdquo; para que, a las puertas del mism&iacute;simo Ayuntamiento, apostado en el maravilloso Templo Romano de Claudio Marcelo, alguien instale un chill&oacute;n puesto de patatas fritas, propio de una feria de cuarta. Y si lo han puesto sin permiso, se han limpiado en las cortinas municipales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No hab&iacute;a otro sitio? Parece que no. Como parece que no lo hab&iacute;a para que el se&ntilde;or DAO diera rienda a su bragueta contra una subordinada y hasta en un apartamentito oficial pagado por todos nosotros. Y es que, adem&aacute;s del fondo, amigos, los lugares tambi&eacute;n importan y mucho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No lo entiendo. La verdad &iquest;c&oacute;mo pueden pensar algunos que da igual donde se pongan los tenderetes? &iquest;C&oacute;mo puede no reparar el DAO en que sus acciones son a&uacute;n m&aacute;s repulsivas porque afectan al prestigio, la reputaci&oacute;n y el trabajo de miles de hombres y mujeres que son quienes precisamente velan por nuestra seguridad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; llegamos a los tipos de bragueta f&aacute;cil y lengua facilona que tan flaco favor le hacen al sexo masculino. Porque, no es solamente el insigne DAO, sino todos esos machotes que en el d&iacute;a a d&iacute;a compruebo que existen y hasta proliferan contra todo pron&oacute;stico a nuestro alrededor. Da igual la clase social, si est&aacute;n formados y educados que, de repente, &iexcl;zas! van y tratan a las mujeres, incluidas las suyas, como las cortinas del palacio al que llegaban los marranos invitados a limpiarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actitudes, miradas, comentarios y hasta actos de contenido sexual forzados, con los que no entiendo c&oacute;mo se satisfacen. Da igual si tienen un Grammy, que sean pol&iacute;ticos que abanderan el feminismo,&nbsp;jefes de la seguridad ciudadana, eminentes escritores, o ministros. De repente la fuerza de su <em>chorra</em> los transforma y van y se comportan como aut&eacute;nticos depredadores &iquest;y disfrutan?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre en ese momento en sus cerebros? &iquest;C&oacute;mo es posible que les ponga y hasta se exciten con una mujer siquiera m&iacute;nimamente contrariada? &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de una actitud as&iacute;? &iquest;Un trastorno ps&iacute;quico? &iquest;Misoginia? &iquest;Puro ego? &hellip; No lo entiendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque no estoy hablando del psic&oacute;pata desconocido que cualquiera de nosotras, o nuestras hijas, puede encontrar una noche a la vuelta de la esquina, arrastr&aacute;ndote a un portal. Esos son imprevisibles. Hablo de maridos, parejas, novios o amantes, que conviven contigo y que, consider&aacute;ndote de su propiedad, ejercen el pleno dominio hasta sobre tus carnes m&aacute;s &iacute;ntimas a su antojo. Que los hay y muchos &iexcl;Si hasta cuando la relaci&oacute;n est&aacute; finita, quieren seguir!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora viene algo casi mucho peor. Los que callan, manipulan y hasta extorsionan cuando ven a esos otros limpiarse en tus cortinas y miran a otro lado y ni te ayudan a limpiarlas, ni a echarlos de tu casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero escuchar lo que tienen que decir todos, repito, todos los que supieron y los que saben sobre los abusos que sufren muchas mujeres en sus propias casas, en sus familias o en el trabajo. Los delitos de omisi&oacute;n son infinitamente peores. Y quiero ver c&oacute;mo los hombres bien nacidos, en vez de decir <em>&ldquo;</em>sabe dios la t&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;alan al amigo o al colega, en vez de taparlo y hasta salvarlo con esta&nbsp;excusa absolutoria: &ldquo;Pobrecito. Su bragueta es as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Limpiarse en las cortinas es hacer algo tremendamente inapropiado, incluso ofender y faltar al respeto a quien le debes lo contrario porque est&aacute;s en su propia casa. Aunque sea carnaval, aunque seas t&uacute; incluso el que manda.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/limpiarse-cortinas_132_13009847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 19:49:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Limpiarse en las cortinas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de Córdoba,machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las tabernas históricas de Córdoba: el hito de su unión ]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/tabernas-historicas-cordoba-hito-union_132_12990958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7bd0597-a5f5-4ea9-b2d8-fe0fb213a183_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las tabernas históricas de Córdoba: el hito de su unión "></p><p class="article-text">
        Mi relaci&oacute;n con la joyer&iacute;a cordobesa me ha deparado alguna que otra decepci&oacute;n de la que, en realidad, ya ni me acuerdo. Aprend&iacute; a fuerza de ingratos que lo que se va no es tuyo y lo que viene te pertenece. Pero, en honor a la verdad, he vivido m&aacute;s momentos de gloria y, lo que es m&aacute;s importante, tengo el regalo impagable de personas que est&aacute;n en mi vida para siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Francisco Vera lo quise desde el d&iacute;a en que lo conoc&iacute;. Y apostar&iacute;a que &eacute;l a m&iacute; tambi&eacute;n. Su coraz&oacute;n generoso y sus manos prodigiosas de platero &uacute;nico me conquistaron. Tambi&eacute;n ese &iacute;mpetu inquebrantable para luchar por lo que cree. Y ah&iacute; sigue como presidente de la conocida como &ldquo;Sociedad Plateros&rdquo;, una singular Mutualidad que, como &ldquo;Asociaci&oacute;n Mutua de Plateros de C&oacute;rdoba&rdquo;, se constituy&oacute; en nuestra ciudad el 17 de octubre de 1868.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya cont&eacute; hace tiempo desde aqu&iacute;, cuando Paco me confes&oacute; su preocupaci&oacute;n por el futuro, la historia de aquellos plateros que hace siglos se asociaron para proteger a los m&aacute;s vulnerables de su gremio y como para incrementar los fondos de ayudas, idearon abrir un &ldquo;despacho de vinos&rdquo;, haci&eacute;ndolo en San Francisco, bajo el r&oacute;tulo de &ldquo;Sociedad Plateros&rdquo;. Sin saberlo, sembraron no solo el germen del asociacionismo, sino el de esos templos de la m&aacute;s pura gastronom&iacute;a cordobesa y el mejor vino, con paredes que son arte, historia y cultura, porque all&iacute; nac&iacute;a la primera taberna de C&oacute;rdoba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Paco volvi&oacute; a verme el a&ntilde;o pasado y como el mejor heredero de aquellos iluminados, me dijo que hab&iacute;a que continuar con esa idea de que la uni&oacute;n hace la fuerza y conseguir constituir una asociaci&oacute;n de todas las tabernas hist&oacute;ricas de C&oacute;rdoba. Y a ello nos pusimos. Una sociedad sin ciudadanos que luchen y marquen camino con sus opiniones y hasta con sus reivindicaciones, es una sociedad muerta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y fue que, con trabajo, esfuerzo y muchas idas y venidas, un grupo de hombres y mujeres que compiten desde sus tabernas, pero que entienden que juntos son mejores que cualquiera de ellos solo, han marcado el hito hist&oacute;rico de constituir el pasado 20 de enero la Asociaci&oacute;n &ldquo;Tabernas Hist&oacute;ricas de C&oacute;rdoba&rdquo;, aprobando por unanimidad unos estatutos ampliamente debatidos y en un acto cargado de emociones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son fines de la asociaci&oacute;n, entre otros, los de promover la conservaci&oacute;n, restauraci&oacute;n, rehabilitaci&oacute;n y valoraci&oacute;n del patrimonio hist&oacute;rico de las tabernas tradicionales de C&oacute;rdoba; difundir la historia y la cultura gastron&oacute;mica; fomentar la cooperaci&oacute;n entre tabernas y con las instituciones y todo ello para conservar y promover este innegable patrimonio y defender sus intereses comunes.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a &ldquo;Taberna Plateros San Francisco&rdquo;, &ldquo;Taberna S&eacute;neca&rdquo;, &ldquo;Casa del Abuelo&rdquo; y &ldquo;Taberna Mar&iacute;a Auxiliadora&rdquo;, a &ldquo;Pepe de la Juder&iacute;a&rdquo; y a la &ldquo;Taberna Casa Rubio&rdquo;, a &ldquo;Taberna El Pisto&rdquo; y &ldquo;Taberna Santa Marina&rdquo;, a &ldquo;Taberna Fuenseca&rdquo;, &ldquo;Taberna Regina&rdquo;, &ldquo;El Rinc&oacute;n de las Beatillas&rdquo;, a &ldquo;Casa Bravo&rdquo;, &ldquo;Taberna Casa Salinas&rdquo; y a &ldquo;Bodegas Campos&rdquo;, por superar la indolencia que tantas veces paraliza esta ciudad, dando unidos este paso del que hablar&aacute;n las generaciones venideras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos, con sus m&aacute;s de 75 a&ntilde;os de antig&uuml;edad y su decidida apuesta por nuestra gastronom&iacute;a, son los aut&eacute;nticos protagonistas. Para que una ciudad avance y sea diferente, hace falta una sociedad civil como ellos.
    </p><p class="article-text">
        Y termino, en el acta fundacional, firman juntos y unidos un reconocimiento de justicia. El nombramiento como socio honor&iacute;fico de D&ordm; Francisco Vera Ja&eacute;n. Paco, nuestro Paco. El hombre que siempre crey&oacute;. Am&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito es vuestro y tuyo&hellip; ya vendr&aacute;n otros que quieran salir en la foto.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/tabernas-historicas-cordoba-hito-union_132_12990958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 19:16:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las tabernas históricas de Córdoba: el hito de su unión ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,tabernas,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los descorazonadores juicios de familia]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/descorazonadores-juicios-familia_132_12952205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6eb8f710-a897-4967-9101-764fed38f094_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los descorazonadores juicios de familia"></p><p class="article-text">
        Un juicio es el desenlace definitivo de una controversia entre personas. Y no, no puede ser lo mismo una pelea de vecinos, resolver una deuda, o ver si han infringido tus derechos de propiedad industrial, que decidir si ver&aacute;s o no a tus hijos en el futuro y cu&aacute;nto tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Las controversias en el &aacute;mbito del derecho de familia se han multiplicado exponencialmente en n&uacute;mero y dificultad. La complejidad actual de las relaciones familiares, el formato poli&eacute;drico y diverso de lo que hoy es una familia, la violencia f&iacute;sica o psicol&oacute;gica que, les guste o no a algunos, existe y se ejerce en el seno de muchas familias de manera sorprendente (porque, adem&aacute;s, nada tiene que ver con la posici&oacute;n social, ni la educaci&oacute;n) y la salud mental cada vez m&aacute;s resquebrajada desde la infancia, a&ntilde;aden elementos en estos juicios, que hacen que nada tengan que ver con los divorcios de hace 25 a&ntilde;os. Es as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos cre&iacute;amos que esto se arreglaba con &ldquo;<em>guarda y custodia compartida para todos y el pisito se vende</em>&rdquo; y nada m&aacute;s lejos de la realidad. Aquello de&nbsp;<em>Coca Cola para todos&nbsp;</em>no es una buena t&eacute;cnica y, para m&iacute;, lo m&aacute;s alejado a lo que debe ser la justicia, o sea, b&aacute;sicamente, dar a cada uno lo suyo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no cito las dificultades que a&ntilde;ade a todo esto un legislador absurdo en sus planteamientos y cicatero en los medios. Como no tenemos dinero para m&aacute;s jueces, arreglen ustedes sus asuntos sin pasar por el juzgado. O sea, los MASC. En vez de tanta falacia de mediaciones obligatorias previas - que solo sirven para mayores retrasos-, m&aacute;s inversi&oacute;n en jueces y funcionarios, en su preparaci&oacute;n y dedicaci&oacute;n especializada y en su necesario compromiso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y claro, as&iacute; estamos, con una carga de trabajo la mayor&iacute;a de los juzgados de familia y de violencia (que tambi&eacute;n llevan las medidas civiles) insoportable. El colmo, los pueblos. Acabo de esperar un a&ntilde;o para conseguir que un padre pueda ver a sus hijos porque la madre, sin motivo, hab&iacute;a decidido no entreg&aacute;rselos si no lo dec&iacute;a un juez. Tiempo de espera para ese juicio, de medidas provisionales urgentes, un a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora vamos al remate de todo esto. Lo que ocurre cuando llegas por fin a ese juicio, donde ventilar esas cuestiones complejas y dolorosos, como puede ser la relaci&oacute;n de un padre ausente, que vive a m&aacute;s de quinientos kil&oacute;metros de ida y vuelta con un bebe de trece meses con el que nunca ha dormido; o si un padre puede y debe exigir relacionarse con su hijo de doce a&ntilde;os que, sin explicaci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de la posible influencia materna, no quiere irse con el; o las medidas para proteger a unos menores en un divorcio donde hay comportamientos poco sanos&nbsp;- y no voy a decir ni siquiera violentos - del padre o de la madre &iquest;Como no creer que gritar, tirar cosas o menospreciar&nbsp;influye en la educaci&oacute;n de esos ni&ntilde;os y en su salud mental?
    </p><p class="article-text">
        Y entonces llegas, cruzas por fin la puerta de la sala de vistas, pertrechada con tus pruebas, sin dormir esa noche y con tu cliente en tus manos y te encuentras, para empezar, que la cosa va con retraso y te dice Su Se&ntilde;or&iacute;a &ldquo;<em>hoy rapidito</em>&rdquo;. Luego, en varias preguntas que surgen sobre los autos, puede que incluso adviertas que el ministerio fiscal, presente pero ausente, parece que desconoce las circunstancias exactas de lo que se va a debatir y que tus escritos ni los ha le&iacute;do y, a continuaci&oacute;n, escuchas ese mantra desalentador de: &ldquo;<em>se&ntilde;ores letrados &iquest;no hay acuerdo? Pues esto est&aacute; claro &hellip;&rdquo;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Perd&oacute;n, &iquest;que est&aacute; claro? &iquest;el qu&eacute; est&aacute; claro? Llevas meses negociando con la parte contraria sin &eacute;xito y ahora de repente&hellip; &iquest;todo est&aacute; claro? ... &iexcl;Dios, solo quiero morir!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        (<em>P.S. Si me hallo con fuerzas, tal vez contin&uacute;e la pr&oacute;xima semana con lo que ocurre despu&eacute;s de esa fat&iacute;dica frase)&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/descorazonadores-juicios-familia_132_12952205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jan 2026 18:57:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los descorazonadores juicios de familia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mucha mierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/mierda_132_12933696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aed861c5-6238-4178-aa7a-b4e0a68de1b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mucha mierda"></p><p class="article-text">
        Hay que tener suerte hasta para nacer. &iexcl;Qu&eacute; distinto es hacerlo aqu&iacute; o en Ruanda!, tan distinta suerte como la que determina que te asignen un asiento en el vag&oacute;n de un tren, en vez de otro en el que, al rato, muere su ocupante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Perder el tren en el &uacute;ltimo minuto; decidir no cogerlo para estar unas horas m&aacute;s con el amor de tu vida; levantarte del asiento para ir tres vagones m&aacute;s atr&aacute;s, o bajarte en la estaci&oacute;n de antes. Incluso salvarte t&uacute; y que muera el de al lado&hellip; cuesti&oacute;n de suerte. Por eso, es hora de recordarles la belleza de la vida, su fragilidad y la suerte de estar vivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que, am&eacute;n del esfuerzo y del trabajo duro y todo eso que nos dicen de peque&ntilde;os, la buena estrella, la suerte, es lo que hay que tener cada d&iacute;a para que la negra sombra de la tragedia ni siquiera te roce cuando vuelves feliz a casa en familia, despu&eacute;s de ver, por fin,&nbsp;<em>El Rey Le&oacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a escribir estas l&iacute;neas la tragedia de Adamuz a&uacute;n no hab&iacute;a sucedido, pero algo me dec&iacute;a que ten&iacute;a que escribir de la suerte y de esa expresi&oacute;n de&nbsp;<em>!mucha&nbsp;mierda</em>&iexcl; con la que la deseamos.&nbsp;Una superstici&oacute;n de la Edad Media que asociaba la mierda de caballo a la suerte y el &eacute;xito. Si la plaza donde actuaban los c&oacute;micos estaba repleta de excrementos, era porque hab&iacute;a muchos carruajes de gente adinerada y eso equival&iacute;a a mucho p&uacute;blico y dinero para los actores. A mucha suerte.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La huelga de actores de 1975.                            </span>
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        Y es que, para colmo, el otro d&iacute;a por fin vi la pel&iacute;cula&nbsp;<em>&ldquo;Mucha Mierda, la huelga de los actores de 1975&rdquo;</em>, la cinta espa&ntilde;ola que compite el pr&oacute;ximo 28 de febrero al Goya al mejor largometraje documental y que, en lo que me toca - y le toca a C&oacute;rdoba- tiene una maravillosa canci&oacute;n de fondo, compuesta por nuestro cordob&eacute;s, Fernando Vacas, nominada tambi&eacute;n como&nbsp;<em>Mejor Canci&oacute;n Original</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula es un delicioso relato de la huelga de los actores de este pa&iacute;s en 1975, en una Espa&ntilde;a que, no tan lejana, al recordarla te deja en shock. En aquella sociedad los c&oacute;micos no eran nadie, sino m&aacute;s bien elementos peligrosos que hac&iacute;an so&ntilde;ar a la gente y se atrev&iacute;an a decir cosas &ldquo;inapropiadas&rdquo;, so pretexto de ser cuesti&oacute;n del libreto. Y, de repente, todos se unen por algo tan simple y justo como reivindicar un solo d&iacute;a de descanso a la semana. Sin saberlo, ni pretenderlo, se convirtieron con aquella sorprendente huelga, portada en toda la prensa internacional, en la avanzadilla de una sociedad que quer&iacute;a libertad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mucha mierda.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Algunos fueron detenidos e ingresados en prisi&oacute;n - Roc&iacute;o D&uacute;rcal durmi&oacute; en los inmundos calabozos de la&nbsp;<em>Direcci&oacute;n General de Seguridad</em>&nbsp;de la Puerta del Sol, hasta que Lola Flores se present&oacute; all&iacute;, pag&oacute; su fianza y la sac&oacute; - y, sin partidos, ni ideas pol&iacute;ticas de por medio, pero unidos en su temeraria y delictiva huelga, cambiaron para siempre la visi&oacute;n de aquella sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vean la pel&iacute;cula y les emocionar&aacute;. Tambi&eacute;n les ayudar&aacute; a valorar m&aacute;s lo que hoy tenemos. Luego, con los ojos cerrados, escuchen la canci&oacute;n de nuestro m&uacute;sico cordob&eacute;s, insigne fuera y ninguneado dentro. No, no soy objetiva, pero cr&eacute;anme que la canci&oacute;n es una joya, un aut&eacute;ntico poema que te rasga el alma cuando nos recuerda las cosas que de verdad importan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si un d&iacute;a yo te dije&rdquo;, que as&iacute; se llama la canci&oacute;n, habla de la uni&oacute;n que hace la fuerza y de esa dignidad por la que siempre merece la pena luchar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda la fuerza del mundo Fernando y &iexcl;mucha mierda! Ojal&aacute; celebrar contigo, en nuestra C&oacute;rdoba, ese Goya.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/mierda_132_12933696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jan 2026 09:03:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mucha mierda]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuestión de estrategia. Las gaviotas y el harpía]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cuestion-estrategia-gaviotas-harpia_132_12898833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b79820a-7c92-4193-b8f7-af7f55e76749_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuestión de estrategia. Las gaviotas y el harpía"></p><p class="article-text">
        Acabo de recordar las gaviotas de los &uacute;ltimos d&iacute;as de agosto. La playa estaba llena de ellas y sorprendentemente para m&iacute;, conviv&iacute;an con las sombrillas de colores y hasta con ni&ntilde;os jugando a la pelota. Entonces me detuve a observar su comportamiento y descubr&iacute; algo sorprendente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La playa donde estaba, justo a la entrada de un puerto pesquero, es por donde los barcos llegan cargados de pesca. Las gaviotas estaban en fila en la orilla de la playa. Perfectamente alineadas. Mirando el mar. Y, de repente, cuando a lo lejos ve&iacute;an un barco, emprend&iacute;an el vuelo y se arremolinaban a la cola de la embarcaci&oacute;n. Al encarar los barcos la entrada al puerto, abandonaban el barco y volv&iacute;an a la arena de la playa, se alineaban y a esperar al siguiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tan sorprendida me qued&eacute; con aquel comportamiento, que se repiti&oacute; una y otra vez, que le pregunt&eacute; a la inteligencia artificial y entonces mis sospechas se confirmaron. Descubr&iacute; que Incluso un grupo de cient&iacute;ficos del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas tuvieron la paciencia de analizar este comportamiento con detalle en aguas mediterr&aacute;neas, publicando su estudio en la revista<em> Current Biology</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora viene el dato m&aacute;s incre&iacute;ble. Las gaviotas solo persiguen a los barcos de lunes a viernes, que es cuando faenan los pescadores. Han descubierto los despojos de pescado y las v&iacute;sceras que los pescadores van desechando por la borda de los barcos pesqueros, as&iacute; como los peque&ntilde;os peces y crust&aacute;ceos que se desprenden de las redes. Un bot&iacute;n que constituye para ellas un aut&eacute;ntico fest&iacute;n, asegurado y con el m&iacute;nimo esfuerzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Han desarrollado una estrategia que les permite conseguir comida f&aacute;cilmente durante la semana, mientras que los fines de semana ya saben que deben esforzarse mucho m&aacute;s para conseguir sus presas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estrategia en la vida es el desarrollo de la inteligencia aplicada a conseguir el mayor &eacute;xito, con el menor esfuerzo. Hasta las gaviotas saben eso. Muchos humanos, si fueran gaviotas, solo har&iacute;an largos y extenuantes vuelos sobre la superficie del inmenso mar para dar con alg&uacute;n pescado despistado en la superficie.
    </p><p class="article-text">
        No digo que sea f&aacute;cil. No digo que todo en la vida sea cuesti&oacute;n de estrategia, pero si afirmo que muchas de las cuitas y lamentos que escucho a diario, son producto, no del sistema, no de los dem&aacute;s, no de la mala suerte, sino de la falta de estrategia del que solo sabe lamentarse, sin reconocerse, nunca, responsable de su mala fortuna. Ni siquiera de haber sido poco estratega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el devenir de mi d&iacute;a a d&iacute;a, escucho historias de personas a las que solo me falta de decirle, &ldquo;pero hombre de dios, &iexcl;aprenda usted de las gaviotas!&rdquo; Los ejemplos no me atrevo a ponerlos, que no quiero que nadie se ofenda. Y, cuidado, que la estrategia no es vagancia, ni m&iacute;nimo esfuerzo, es todo lo contrario. M&aacute;ximo rendimiento con menos p&eacute;rdida de tiempo y sin dejar pasar ning&uacute;n barco cargado de peces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as, al otro extremo, tenemos el ejemplo de otras aves. Ya saben, el &Aacute;guila Harp&iacute;a, el mayor depredador del mundo, dado su impresionante tama&ntilde;o, su fuerza y sus poderosas garras&hellip; y su falta de escr&uacute;pulos. Me quedo con las gaviotas. Barco a barco y sin da&ntilde;ar a nadie. Que dios nos asista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cuestion-estrategia-gaviotas-harpia_132_12898833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jan 2026 06:50:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuestión de estrategia. Las gaviotas y el harpía]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[¿Dónde está la clase media de verdad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/clase-media_132_12883109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/818f221c-541c-4f6d-af6c-4eb28cb62701_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Dónde está la clase media de verdad?"></p><p class="article-text">
        Hace poco me top&eacute; con un gr&aacute;fico -a todo color- con datos del&nbsp;<em>Global Health Report 2025</em>, elaborado por&nbsp;<em>UBS (</em>entidad de servicios financieros suiza) que divide las clases sociales en pobres, clase baja, clase media, millonarios y multimillonarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si estar&aacute;n de acuerdo con esto cuando les diga cu&aacute;les son los l&iacute;mites que constituyen cada escal&oacute;n, pero estoy segura de que se sorprender&aacute;n del porcentaje de la poblaci&oacute;n mundial en cada uno. El par&aacute;metro para dicha clasificaci&oacute;n es el patrimonio neto total de los adultos activos en todo el mundo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora ser pobre es tener menos de 10.000 d&oacute;lares de patrimonio neto; pertenecer a la clase baja supone tener entre 10.000 y 100.000; eres clase media si superas los 100.000 y no te pasas del mill&oacute;n y eres millonario a partir del mill&oacute;n de d&oacute;lares hasta los 100. Los multimillonarios son los que tienen m&aacute;s de 100 millones - e incluso miles - de patrimonio neto.
    </p><p class="article-text">
        Esta clasificaci&oacute;n ha provocado en mis sobremesas no pocos debates, surgiendo encendidas controversias. Hace a&ntilde;os la cosa era m&aacute;s simple y la desigualdad no era tan brutal. En medio de los ricos y los pobres, sin m&aacute;s, hab&iacute;a una el&aacute;stica clase media, entendida como tener un trabajo, ingresos m&aacute;s o menos estables, vivienda, aunque fuera a medio pagar, coche y lo suficiente para ir unos d&iacute;as de vacaciones al a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El dato m&aacute;s incre&iacute;ble es que esa &eacute;lite de multimillonarios s&oacute;lo son 31.000 personas en todo el mundo y poseen el 9,8 % de la riqueza mundial, frente a los 1.550 millones de personas - repito, 1.550 millones de almas - pobres de solemnidad que poseen, entre todos ellos, solo el 0,6 % de la riqueza mundial. Brutal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tengo mis dudas sobre esta clasificaci&oacute;n porque &iquest;es clase media alguien que tenga 999.999 d&oacute;lares? Antes ser&iacute;a rico, pero claro es que, frente a los millonarios, multimillonarios y mil millonarios, el l&iacute;mite es no pasarte del mill&oacute;n, surgiendo una clase media muy alejada de la marea de la clase baja y los pobres que suman miles de millones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; claro es que la brecha entre unos y otros aumenta. Entre la clase media con los que est&aacute;n debajo y de la clase media con los que est&aacute;n arriba. No digamos entre los pobres de un extremo con los multimillonarios del otro. La triste realidad es una sociedad completamente fracturada y con unos extremos tan absolutamente distantes que es dif&iacute;cil entender como hemos llegado ah&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s personas con recursos &iacute;nfimos y cada vez m&aacute;s mil millonarios que aumentan de manera progresiva su riqueza. El dinero llama al dinero. Los ricos, muy ricos, cada segundo multiplican lo que tienen sin hacer nada. Dicen que est&aacute;n comprando tanta tierra que se calcula que, en poco tiempo, el mundo ser&aacute; solo de unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad crece a pasos agigantados. En el mundo de ah&iacute; afuera hemos conseguido grandes logros cient&iacute;ficos, culturales y sociales, vamos a la rob&oacute;tica, la inteligencia artificial, o la luna, en una sociedad que trata - tratamos - a los perros mucho mejor que a millones de ni&ntilde;os. Nos hemos inmunizado frente a la miseria de los pobres, m&aacute;s pobres que nunca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay que ir muy lejos. C&oacute;rdoba es un ejemplo. Tenemos tres barrios que se encuentran entre los 15 m&aacute;s pobres de Espa&ntilde;a, con todas sus lacras y miserias, con una esperanza de vida de mierda y donde se sobrevive con la renta m&iacute;nima vital. Al otro extremo, millonarios en sectores diversos, con el agroalimentario a la cabeza. As&iacute; somos. As&iacute; es la vida.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/clase-media_132_12883109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jan 2026 19:01:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Dónde está la clase media de verdad?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nobita y la flaminchería]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/nobita-flamincheria_132_12873138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a63cdd94-e5cf-49fe-9dbb-b0e5a89df750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nobita y la flaminchería"></p><p class="article-text">
        2025 se nos escapa entre las manos como ese billete de cincuenta euros con el que entras al s&uacute;per a comprar cuatro chorradas y sales a penas con cinco y sin rastro del billete.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Rey en pie (&iquest;de guerra?) por primera vez, aludiendo claramente a la falta de unidad de un pa&iacute;s que no se entera de que, frente a un deterioro generalizado de instituciones y valores, solo el esfuerzo com&uacute;n es posible. Y as&iacute; nos vamos a 2026, con el fr&iacute;o m&aacute;s g&eacute;lido de los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os, nieve y malos tiempos para algunos. Sin presupuestos durante tres a&ntilde;os ya consecutivos; con la gripe que empieza a remitir y un resfriado importante en algunas administraciones, como la de justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un nuevo a&ntilde;o de comienzos y transformaciones -estoy segura- porque la numerolog&iacute;a no falla y este es un a&ntilde;o universal 1; con un presidente cada vez m&aacute;s canijo y demacrado, que no atiende a otras razones que las propias, mientras hace en la Moncloa &ldquo;<em>tours house</em>&rdquo; a lo Preysler, sin reparar en que su partido se hunde en un sectarismo de libro y una oposici&oacute;n que, cuando pretende salir de un escollo, se mete en un l&iacute;o m&aacute;s gordo, d&aacute;ndole el poder a los que quieren fagocitarla. En fin, un panorama como para salir corriendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando salgo a la calle, lo que percibo es otra cosa. Mareas de personas que parecen felices y que, de pie y al pie de la letra, siguen una especie de mantra que les susurra: &ldquo;que me quiten lo bailao&rdquo;. Personas que r&iacute;en ajenas a los culebrones del telediario, que llenan los comercios y los bares, desde la hora del desayuno hasta el tardeo. Que acuden a los restaurantes donde cuelgan cada vez m&aacute;s el &ldquo;completos&rdquo; y que llenan la plazas y avenidas atiborradas de cacharritos de feria. Estridentes, ruidosos. Los que anhelamos aquella feria de mayo en el centro, nos quedamos ojipl&aacute;ticos. &iquest;En Mayo no y ahora s&iacute;? &iquest;nos hemos vuelto locos con esta invasi&oacute;n de cacharritos y tenderetes? Las Tendillas, el Bulevar, el paseo de la Victoria, el Vial&hellip; &iexcl;Pero si no hay ni&ntilde;os!
    </p><p class="article-text">
        Y es que, al final, los humanos somos m&aacute;s inteligentes de lo que creen los que nos gobiernan. Tanto como para votar a la derecha de tu izquierda si te obligan a tragarte a <em>Nobita, </em>tan torpe y con tan malas notas como el original, pero con un castigo pendiente y sin la ayuda del bolsillo m&aacute;gico de su <em>Doraemon</em>. No creer&iacute;a que s&iacute;, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        Tanto como para refugiarnos en las cosas verdaderamente importantes. La primera, sin ning&uacute;n g&eacute;nero de duda, la familia. Ese reducto en el que a&uacute;n es posible hasta decir cosas inconvenientes en la cena de Navidad sin que te juzguen. Y, m&aacute;s all&aacute;, las cosas importantes de las menos importantes. Las que nos anestesian de las nefastas noticias del telediario. El f&uacute;tbol, los campeonatos de lo que sea, las reuniones en cofrad&iacute;as o pe&ntilde;as y, hasta los grupos de WhatsApp.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora algo maravilloso. Mucho est&aacute;bamos tardando en C&oacute;rdoba sin tener aut&oacute;ctonos <em>food truck</em>. Ya saben, esas camionetas acondicionadas para elaborar y vender comida callejera. En la avenida Gran V&iacute;a parque, esquina con Manolete, la FLAMENCHITERIA &iexcl;los mejores flamenquines de la provincia!&hellip; y es que tenemos la suerte de que siempre nos quedar&aacute; un buen flamenqu&iacute;n.&nbsp;Y, si no, vayan y prueben. Palabrita.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/nobita-flamincheria_132_12873138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Dec 2025 20:32:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nobita y la flaminchería]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Córdoba aún resiste con libros]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cordoba-resiste-libros_132_12861572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a2ce15c-164d-4cc0-b4a1-6c16799055ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Córdoba aún resiste con libros"></p><p class="article-text">
        En los tiempos que corren dedicarse a vender libros es una haza&ntilde;a impagable. S&iacute;, libros de papel, de esos que se tocan y se huelen y sobre los que le puedes preguntar tus dudas a los valientes que te atienden detr&aacute;s del mostrador.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba es una ciudad que disfruta de poca salud si de comercio aut&eacute;ntico hablamos. Y me refiero a ese comercio que no es franquicia, que lleva a&ntilde;os y hasta d&eacute;cadas abierto, que es especial, artesano o, cuanto menos, diferente y en el que te atienden personas a las que les importa lo que buscas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora atravesamos un momento en el que esa salud es horrorosa incluso para las tiendas de gigantes que fueron, precisamente, las que les dieron la puntilla a muchas de las tiendas tradicionales. Y ahora, cuando a&uacute;n no me recupero del shock del cierre de tiendas como <em>Zara Home</em>&nbsp;o <em>Massimo Dutti</em>, salta la &uacute;ltima noticia. El cierre de <em>Oysho</em>, no solo sin reubicaci&oacute;n, sino sin recolocaci&oacute;n de todas las empleadas. A la calle sin m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mucho est&aacute; cambiando el mercado y los par&aacute;metros de ciertas empresas y muy poco nos quejamos institucionalmente de un panorama tan desolador. Digo yo que algunas gestiones cabr&iacute;a hacer porque la p&eacute;rdida no es solo de empleos, sino de oferta para los ciudadanos y de imagen de &ldquo;comercio de ciudad &rdquo;. Esta firma gallega, que fabrica en Turqu&iacute;a, con 540 tiendas en 40 pa&iacute;ses, cierra en C&oacute;rdoba. &iexcl;Nos toc&oacute;!&hellip; y fin es fin. &iquest;Y nadie hace nada? Pues hala, a Almer&iacute;a, a Sevilla a M&aacute;laga o a Ja&eacute;n a comprar los bodys del pilates se&ntilde;oras &iexcl;Que somos las &uacute;nicas que nos quedamos sin ellos!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Menos mal que todav&iacute;a nos quedan librer&iacute;as en una ciudad que alberg&oacute; un d&iacute;a la biblioteca de Al-Hakam II. De aquellos polvos a&uacute;n estos rescoldos. &iexcl;Y que ricos rescoldos! Respiro hondo. Gracias, muchas gracias a los que con valent&iacute;a lo est&aacute;is haciendo posible. <em>El Laberinto, Librer&iacute;a Luque, La Casa del Libro, La Luna, La Inaudita, Anuba, Maribel, El Reino de Agartha, La Almagra,</em> o nuestra <em>Republica de las Letras</em> y son solo algunas. Perdonadme el resto. Todos sois ejemplo de resistencia literaria impagable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No recuerdo una Navidad, como dice mi amiga Bea Baldasano, otra valiente de cinco estrellas, sin libros nuevos. Sin que me los regalen, o sin que yo los elija cuidadosamente en estos templos de letras como regalo para mis seres queridos.&nbsp;Los Reyes Magos de oriente siempre fueron muy le&iacute;dos en casa, as&iacute; que, junto a la Nintendo, la bicicleta, el pijama de osos, o el juego de hacer potingues, siempre y, repito, siempre, hubo libros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los libros son ventanas al mundo, amigos fieles, tesoros por descubrir. Un libro es el &uacute;nico objeto que tiene algo de verdad que contarte y con lo que t&uacute; puedes aprender. Los libros te hacen so&ntilde;ar, vivir otras historias, re&iacute;r a carcajadas, o llorar con profunda tristeza. Te descubren lugares desconocidos a los que tal vez nunca puedas viajar, o te muestran de otra manera los que has visitado. Los libros educan, consuelan, ense&ntilde;an, divierten y, a veces, hasta puede que te salven de tus demonios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No lo duden. Esta Navidad dejen de lado las luces y los fuegos fatuos y ad&eacute;ntrense a cualquiera de nuestras librer&iacute;as. Abran la puerta, respiren, huelan y, si no saben qu&eacute; libro comprar, pregunten a los que est&aacute;n all&iacute;. H&aacute;blenle de ustedes, del ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a que llevan dentro, o de esa persona o personita a la que va dirigido el libro y ellos le encontrar&aacute;n el libro justo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Regalen libros esta navidad y hagamos posible entre todos mantener el esp&iacute;ritu de una ciudad que un d&iacute;a fue la reina del mundo y alberg&oacute; una de las bibliotecas m&aacute;s grandes e importantes de Occidente. Entre todos, libro a libro, podemos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cordoba-resiste-libros_132_12861572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Dec 2025 19:08:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Córdoba aún resiste con libros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[librería,Córdoba,libro,Comercio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Iros todos a tomar por culo]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/iros-culo_132_12842728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2711fc5-b828-42ce-a76a-2bac515f7133_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Iros todos a tomar por culo"></p><p class="article-text">
        Mi hijo me ha ense&ntilde;ado muchas cosas. El <em>hard rock</em> una de ellas. Tal vez porque fui chica de colegio de monjas, o porque asociaba la hero&iacute;na al rock y en mi &eacute;poca el caballo causaba estragos, el caso es que fui m&aacute;s de Miguel Bos&eacute; y de Mecano que de Extremoduro.
    </p><p class="article-text">
        Pero me sali&oacute; un hijo rockero. Cuando yo no estaba supe que hasta le pon&iacute;a una peluca rockera a su hermana peque&ntilde;a, le colocaba una guitarra en las manos y le hac&iacute;a agitar con frenes&iacute; la cabeza. Los polos de&nbsp;<em>Lacoste</em>&nbsp;que le compraba me los dejaba sin estrenar, as&iacute; que, cansada, decid&iacute; unirme a su causa, aunque encomend&aacute;ndome a los astros para que aquello se le pasara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me recuerdo un a&ntilde;o en Londres, all&aacute; por 2007, busc&aacute;ndole camisetas de AC/DC en las tiendas de Notting Hill. En una de ellas le compr&eacute; un pantal&oacute;n vintage del ej&eacute;rcito y al ir a pagar cog&iacute; una bolsita de caramelos de menta muy mona que hab&iacute;a junto a la caja. Cuando llegu&eacute; a C&oacute;rdoba result&oacute; que aquel dibujito no era una hoja de menta, sino una hoja de &ldquo;otra hierba&rdquo;. Y claro, los caramelos fueron inmediatamente requisados. Nunca los prob&eacute;, ni los tir&eacute; &hellip; pero resulta que desaparecieron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las pulseras de pinchos y las camisetas negras, al llegar a la universidad, dieron paso a un estilo diferente, como surfero. Y por fin respir&eacute;. Sin embargo, su alma rockera sigue ah&iacute;. El d&iacute;a que se cas&oacute; inauguramos juntos el baile con los primeros acordes de &ldquo;Si te vas&rdquo;, marc&aacute;ndonos unos pasos que hab&iacute;amos ensayado en el despacho con muchas risas durante semanas. Y con esa m&uacute;sica se lo entregu&eacute; a su Amapola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Iros todos a tomar por culo&rdquo; es el t&iacute;tulo del &aacute;lbum de Extremoduro grabado &iacute;ntegramente en directo. Si lo escuchan, Robe sale al escenario entre aplausos, se dirige al p&uacute;blico y los anima a ponerse en pie y a gritar, una y otra vez, &ldquo;&iexcl;mierda, mierda, qu&eacute; mierda m&aacute;s grande!&rdquo;. Un magn&iacute;fico grito de liberaci&oacute;n y hartazgo del sistema. Y as&iacute; estoy yo en este momento. Echo de menos a un Robe Iniesta que me anime a desahogarme ante un panorama nacional como este. Incalificable, inaudito, totalmente intolerable y manifiestamente asqueroso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si no era bastante las detenciones de la fontanera, del socio de Cerd&aacute; y del expresidente de la SEPI - ese se&ntilde;or ahora millonario, de pelo tan mal te&ntilde;ido-; ahora llegan los registros a diestro y siniestro (ya solo nos falta que la UCO vaya a la Moncloa); y, de guinda, los acosadores proliferando como hongos desde Madrid, a Almussafes, pasando por Lugo y Monforte de Lemos, para llegar a Belalc&aacute;zar &iexcl;Experto pescador de &ldquo;almeja fresca&rdquo; nos ha salido el se&ntilde;or alcalde!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En fin, que no, que no soy una ordinaria, pero hoy solo me provoca escuchar el &aacute;lbum de Robe y repetir bien alto: &ldquo;Iros todos a tomar por culo&rdquo;. Y todos, es todos. Como explicaba Robe a Broncano en esa m&iacute;tica entrevista de La Resistencia de 2018, en la rueda de prensa del disco se empe&ntilde;aban en preguntarle qu&eacute; a qui&eacute;n iba dirigido el t&iacute;tulo y &eacute;l, con todo el arte del mundo, dec&iacute;a&nbsp;<em>&ldquo;ostia &iquest;no se entiende?, pero &iquest;c&oacute;mo lo pongo m&aacute;s claro? Todos es todos&rdquo;.&nbsp;</em>Pues eso.
    </p><p class="article-text">
        Hoy es un d&iacute;a triste. Robe, que la tierra te sea leve y encuentres algo mejor que el infierno que aqu&iacute; nos dejas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>(Y, de fondo, se oye a la se&ntilde;ora Montero cantando &ldquo;Si te vas, me quedo en esta calle sin salida, sin salida &hellip; qu&eacute;date, m&iacute;rame, vuelve a sonre&iacute;r &hellip;&rdquo;)</em>&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/iros-culo_132_12842728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 18:57:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Iros todos a tomar por culo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Depredadores sexuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/depredadores-sexuales_132_12826837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c5c6df0-af74-44ff-8978-c0d69ff73829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Depredadores sexuales"></p><p class="article-text">
        Los casos de agresiones sexuales a menores son cada vez m&aacute;s frecuentes con detalles que cuesta creer sean verdad. Pero lo son. El ni&ntilde;o de cuatro a&ntilde;os hallado muerto en Garrucha ten&iacute;a en su <em>cuerpecito</em> signos inequ&iacute;vocos de violencia f&iacute;sica y sexual.&nbsp;&nbsp;La madre, 21 a&ntilde;os,  y su pareja han sido detenidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace semanas intervine en M&aacute;laga en un juicio en el que se ventilaba la responsabilidad penal de un aut&eacute;ntico depredador. Maria y Sonia -nombres ficticios- de 16 y 15 a&ntilde;os fueron interceptadas a la hora de la siesta en verano por un conocido que, con su amable y blanca sonrisa, las invit&oacute; a entrar a su casa. Con su piel de cordero les ofreci&oacute; bebidas espirituosas para un mini botell&oacute;n playero de tarde que ten&iacute;an. Cuando la puerta de cerr&oacute;, ocurri&oacute; el horror.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras privarlas de voluntad con unas &ldquo;copitas&rdquo; y alguna otra sustancia, comenz&oacute; la aut&eacute;ntica cacer&iacute;a. A una de ellas le practic&oacute; toda suerte de actos sexuales. Un cat&aacute;logo infame de penetraciones vaginales y bucales, mientras la otra lo presenciaba todo sin poder hacer nada. O&iacute;r al depredador de 40 a&ntilde;os decir en su defensa que ellas en realidad lo deseaban y que la agredida&nbsp;&nbsp;&ldquo;se comportaba como una potra desbocada&rdquo; fue tan execrable como nauseabundo, por m&aacute;s acostumbrada que una est&eacute; a estas cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, hacer que un menor de 16 a&ntilde;os presencie actos de car&aacute;cter sexual, aunque no participe en ellos, es tambi&eacute;n un delito sobre lo que tengo la impresi&oacute;n de que todos somos muy laxos. Habr&aacute; quien crea, incluso, que eso ni siquiera es delito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La casa de los horrores de Colmenar Viejo ocultaba un aut&eacute;ntico monstruo. Un padre ultracat&oacute;lico, reputado m&eacute;dico, que, cuando cerraba tras de s&iacute; la puerta del chalet, maltrataba y castigaba atrozmente a sus ocho menores hijos. A dos de las ni&ntilde;as las obligaba a ver pornograf&iacute;a dura, con la idea de ense&ntilde;arles as&iacute; a despreciar el sexo &iexcl;Menuda ense&ntilde;anza! No contento con ello, a menudo les introduc&iacute;a esos dedos de avezado m&eacute;dico en sus vaginas para comprobar si segu&iacute;an siendo v&iacute;rgenes, mientras les llamaba &ldquo;<em>putas, sois unas putas</em>&rdquo;.&nbsp;&nbsp;Sepan algo, no solo es delito el acceso carnal por v&iacute;a vaginal, anal o bucal, sino tambi&eacute;n la introducci&oacute;n de otros miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras v&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podr&aacute; este padre ser perdonado alg&uacute;n d&iacute;a por el Dios al que se encomendaba? &iquest;podr&aacute; pagar suficientemente el depredador de la siesta su delito con los a&ntilde;os de c&aacute;rcel a los que ha sido condenado? &iquest;qui&eacute;n resta&ntilde;ar&aacute; el da&ntilde;o al ni&ntilde;o de Garrucha si ya est&aacute; muerto? los supervivientes de estos horrores &hellip; &iquest;No estar&aacute;n ya muertos en vida?
    </p><p class="article-text">
        Y me pregunto: &iquest;Estamos locos o qu&eacute;? Solo mentes m&aacute;s que enfermas, realmente malignas, pueden cometer tama&ntilde;as atrocidades. El problema es la impunidad con la que creen actuar estos depredadores&hellip; y que desgraciadamente est&aacute;n ah&iacute;. Pasean por las calles, desayunan a nuestro lado, est&aacute;n en tus fiestas familiares, nos atienden en el mercado, rezan en el banco de al lado en la iglesia y pueden ser tu jefe en el hospital, o el jardinero que corta tu c&eacute;sped.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute;n esos otros, no mucho mejores, que nos dan lecciones de feminismo y hasta hacen a modo de exordio una proclamaci&oacute;n de sus virtuosos principios, &iexcl;mientras se frotan su asquerosa bragueta y le ponen a todo lo que hacen &ldquo;una mijita de su polla&rdquo; &iexcl;Asco m&aacute;s grande!&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/depredadores-sexuales_132_12826837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2025 20:45:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Depredadores sexuales]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ir a prisión]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/prision_132_12807720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/138545db-888c-426e-9680-3a1c5d33dbe4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ir a prisión"></p><p class="article-text">
        La primera vez que entr&eacute; en una prisi&oacute;n corr&iacute;a el a&ntilde;o 1986 y fue, l&oacute;gicamente, a la Prisi&oacute;n Provincial de C&oacute;rdoba, ubicada entonces en el Barrio de F&aacute;tima. Llevaba colegiada solo meses (el 22 del pr&oacute;ximo mes har&eacute; cuarenta a&ntilde;os) y hab&iacute;a accedido al turno de oficio de manera autom&aacute;tica. Entonces no era necesario ning&uacute;n requisito previo. Y lleg&oacute; la primera designaci&oacute;n con muy poca experiencia y muy pocos a&ntilde;os. Un asunto feo de tenencia il&iacute;cita de armas que me oblig&oacute; a visitar al cliente que estaba en prisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; con mi flamante Seat Panda de color rojo que mis padres me hab&iacute;an regalado poco antes, a&uacute;n en la carrera y lo aparqu&eacute; en la explanada delante de aquella fachada imponente. Entonces a&uacute;n se aparcaba en la puerta de donde ibas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entrabas primero por un enorme port&oacute;n a un frio zagu&aacute;n con piedras donde, en una garita, te registraban los datos y revisaban el permiso expedido por el colegio y, de ah&iacute;, si todo era correcto, al interior. A&uacute;n recuerdo el sonido de las puertas de hierro como se iban cerrando a mis espaldas. La primera me hel&oacute; directamente el coraz&oacute;n y cada una de las siguientes fueron convirtiendo el aire en cada vez m&aacute;s irrespirable.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Cuando me dejaron en la cabina por la que al otro lado del cristal llegar&iacute;a el interno, estaba ya a punto del desmayo. Nunca hab&iacute;a sentido una sensaci&oacute;n igual de falta de vida y jam&aacute;s hab&iacute;a estado en mi vida de color de rosa en un lugar tan decadente y sucio. Las heridas del paso del tiempo y el dolor de sus habitantes estaban en cada muesca grabada all&iacute; donde miraba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No recuerdo lo que habl&eacute; con aquel hombre, ni puedo imaginar lo que pensar&iacute;a al verme con mi cara de &ldquo;ni&ntilde;a bien&rdquo; completamente demudada. Solo recuerdo que quer&iacute;a salir de all&iacute; lo antes posible. Cuando me abrieron de nuevo el port&oacute;n de entrada y vi el sol, aceler&eacute; el paso, cruc&eacute; la explanada a paso ligero, abr&iacute; la puerta del coche tras varios intentos con la llave en mi mano temblona y ca&iacute; vencida sobre el volante con un llanto incontenible que se apoder&oacute; de mi durante mucho rato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquella prisi&oacute;n, a la que volv&iacute; muchas veces, siempre haciendo un ejercicio de entereza previo, sabiendo lo que me esperaba, cerr&oacute; en el a&ntilde;o 2000 desde 1941 y lo hizo en cumplimiento del Plan de Amortizaci&oacute;n y Creaci&oacute;n de Centros Penitenciarios que renov&oacute; las c&aacute;rceles espa&ntilde;olas en mal estado y que cumpl&iacute;an mal la legalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nueva prisi&oacute;n de C&oacute;rdoba abri&oacute; sus puertas en julio de 2000, con 1008 celdas de 10 metros cuadrados cada una y muchas novedades. Un edificio deportivo-cultural con biblioteca, aulas, un polideportivo cubierto, dos gimnasios y hasta una piscina, pero les aseguro que, cada vez que he ido, a&uacute;n me embarga aquella sensaci&oacute;n de presi&oacute;n en el pecho, falta de aire y, casi siempre, tremendas ganas de llorar a la salida. No es el sitio, es lo que supone.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca he deseado a nadie ir a prisi&oacute;n. Tal vez porque s&eacute; de lo que hablo. Y nunca me podr&eacute; alegrar de ver como alguien enfila a pie el camino hacia ese agujero negro de vida. Pero el sistema es as&iacute; y, adem&aacute;s, creo con firmeza que no podr&iacute;a ser de otra manera. Tampoco que haya un juez que firme una orden de prisi&oacute;n en vano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Imagino esas primeras noches de encierro oyendo el sonido de los cerrojos y el murmullo de tantas almas perdidas. Salir indemne de todo eso no est&aacute; al alcance de cualquiera. Cr&eacute;anme.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/prision_132_12807720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Nov 2025 19:00:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ir a prisión]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Microbiota, escatología… y felicidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/microbiota-escatologia-felicidad_132_12790026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fccc7ba2-f106-4137-b56c-830b013a2eb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Microbiota, escatología… y felicidad"></p><p class="article-text">
        Desde que era peque&ntilde;a he tenido muy asociada la felicidad al correcto funcionamiento de mi intestino. Es decir, visitar al <em>se&ntilde;or roca</em> cada d&iacute;a y hacerlo, a ser posible, a la misma hora, ha sido siempre para m&iacute; una fuente de equilibrio emocional y de felicidad. S&iacute;, as&iacute; es. As&iacute; que cuando la cosa se tuerce, es como si una voz interior me susurrara &ldquo;uf, esto no va bien, aqu&iacute; hay algo que sobra&rdquo;. Y cr&eacute;anme que entonces me embarga una ansiedad malhumorada insoportable, hasta para m&iacute; misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siempre nos hemos re&iacute;do de esta &ldquo;man&iacute;a&rdquo; m&iacute;a, porque, adem&aacute;s, ha sido un rasgo familiar muy matriarcal, de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. A mi abuela le pasaba, tambi&eacute;n a mi madre y desde luego a m&iacute;. La ventaja es que tambi&eacute;n hemos tenido una gran habilidad - y hasta facilidad- para visitar a <em>Roca</em> en los sitios m&aacute;s insospechados y en los momentos m&aacute;s inoportunos. La urgencia no tiene espera. Si hay que ir, se va donde sea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bueno, pues resulta que este verano, en ese tiempo de lectura insustancial que procuro no huela en absoluto a derecho, he transitado por lo que dan en llamar lectura de crecimiento personal, e incluso de salud y calidad de vida - que, a cierta edad, se convierte en casi lo &uacute;nico importante- y, hete aqu&iacute;, que cay&oacute; en mis manos un libro sobre microbiota.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si, microbiota. Aunque sospechaba lo que pod&iacute;a ser, lo que no pod&iacute;a ni imaginar es que cuando ni sab&iacute;a de su existencia, la microbiota hab&iacute;a sido la clave de mi felicidad. 39 billones de microorganismos, sobre todo bacterias, que viven en mi intestino grueso y que procuro mantener a raya, con mucho yogur, para la regularidad escatol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que no pod&iacute;a ni imaginar es lo que descubr&iacute;. Que los estudios m&aacute;s avanzados relacionan la microbiota con la salud mental y con nuestro estado de &aacute;nimo. O sea, que yo llevaba raz&oacute;n. Que no es solo cuesti&oacute;n de escatolog&iacute;a y que la conexi&oacute;n intestino-cerebro es tan tremenda que los desequilibrios en la microbiota provocan trastornos como ansiedad y hasta depresi&oacute;n. La microbiota influye de tal manera en el cerebro, a trav&eacute;s de la producci&oacute;n de serotonina, que mantener una microbiota saludable mejora el estado de &aacute;nimo y el bienestar emocional. Se&ntilde;ores, &iexcl;lo que llevo sintiendo toda la vida!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que aquello de &ldquo;este t&iacute;o tiene cara de estre&ntilde;ido&rdquo;, cuando vemos a alguien &aacute;spero, desabrido y poco feliz, tiene una explicaci&oacute;n totalmente cient&iacute;fica &iexcl;la microbiota la tiene fatal! Sepan, tambi&eacute;n, que la palabra escatolog&iacute;a tiene otro significado. Y es la escatolog&iacute;a religiosa y teol&oacute;gica. S&iacute;, como lo oyen. El estudio de las creencias sobre el destino final del hombre&hellip; la muerte, el m&aacute;s all&aacute;, el juicio final, el cielo o el infierno. Todo, como ven, bastante oscuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En fin, ahora entiendo que se me haya ocurrido estos d&iacute;as escribir sobre algo tan escatol&oacute;gico, en cualquiera de sus acepciones. Y es que, todo lo que veo y todo lo que leo, me huele a lo mismo. Puro esti&eacute;rcol, suciedad, excremento, indecencia, oscuridad, m&aacute;s all&aacute;, destino final, mierda. Mucha mierda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cu&iacute;dense la microbiota. Que nos har&aacute; falta una gran dosis de salud mental para soportar lo que se viene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/microbiota-escatologia-felicidad_132_12790026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2025 07:03:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Microbiota, escatología… y felicidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que el viento se llevó... de la abogacía]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/viento-llevo-abogacia_132_12770601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e3a6dbd-5832-433e-b8f7-1de499b98c26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que el viento se llevó... de la abogacía"></p><p class="article-text">
        El 31 octubre de 2000 se inaugur&oacute; en la calle Morer&iacute;a la sede del Colegio de Abogados de C&oacute;rdoba, hoy Colegio de la Abogac&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Veinticinco a&ntilde;os que han pasado como un suspiro. Lo juro. La celebraci&oacute;n del pasado mi&eacute;rcoles fue m&aacute;gica. El repertorio musical de la mano prodigiosa del pianista Alberto de Paz acompa&ntilde;&oacute; la historia de la instituci&oacute;n y de esas paredes que tanto han visto y vivido. La nostalgia a&uacute;n perdura en m&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el Colegio se inaugur&oacute;, celebr&eacute; 15 a&ntilde;os en el ejercicio de la abogac&iacute;a y estaba viviendo una experiencia vital tan intensa como dif&iacute;cil de olvidar. Un embarazo con el que me sent&iacute; inesperadamente bendecida de una hija que hoy, como por arte de magia, en un breve chasquido, es m&eacute;dica &iexcl;Como no voy a recordar con nostalgia aquellos d&iacute;as!
    </p><p class="article-text">
        Pero de lo que hoy quiero hablar es de todo lo que ha cambiado en una profesi&oacute;n que sigo eligi&eacute;ndola como uno de mis prop&oacute;sitos cada ma&ntilde;ana. Dicen que tener un prop&oacute;sito al levantarte alarga la vida o, cuanto menos, la mejora.
    </p><p class="article-text">
        No solo han cambiado cosas balad&iacute;es, como aquel denso humo del tabaco que, en las Juntas de Gobierno en la flamante sede, en aquella sala c&aacute;psula de reuniones (tan alargada como estrecha), nos imped&iacute;a hasta vernos las caras. No. Me refiero a esas otras que duelen en el alma guerrera de abogada de trinchera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Atr&aacute;s quedaron los m&eacute;todos &ldquo;artesanales&rdquo; -m&aacute;s bien de &ldquo;artistas&rdquo;- de llevar la administraci&oacute;n y las cuentas de un colectivo tan particular. &iexcl;El nuevo siglo nos cambi&oacute; hasta la moneda! Y lleg&oacute; el momento de construir un futuro propio, modernizado y en una casa propia que se abri&oacute; a la sociedad de forma decidida e implicada.
    </p><p class="article-text">
        Pero si los logros de la abogac&iacute;a en estos a&ntilde;os han ido de cero a 100, tambi&eacute;n siento que este primer cuarto de siglo se ha llevado parte de su esencia. La vocaci&oacute;n de servicio, el sacrificio que supone demandar justicia, sin horas ni fechas; una abogac&iacute;a casi en peligro de extinci&oacute;n que no est&aacute; en esos despachos impersonales, la que mira a los ojos al justiciable (ahora solo son &ldquo;clientes&rdquo;). Y, lo peor, el significado de la palabra que antes se nos grabada a sangre y fuego. Compa&ntilde;erismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La multitudinaria despedida de nuestro decano Paco Rojas cuando falleci&oacute; en 2003, tan repentina como inopinadamente, fue un acto de compa&ntilde;erismo dif&iacute;cil de olvidar, precisamente en esa sede que ahora celebramos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque, como explic&oacute; Joaqu&iacute;n P&eacute;rez Azaustre en su lecci&oacute;n magistral del nuevo curso de la Escuela de Pr&aacute;ctica Jur&iacute;dica -donde vi pocos alumnos, esos abogados del futuro, si los hay, que son los que debieron o&iacute;r sus palabras-, esta es una profesi&oacute;n en la que te peleas con el que est&aacute; enfrente para salir de la sala d&aacute;ndote la mano y, la &uacute;nica, en la que le ense&ntilde;as a otro c&oacute;mo puede ganarte ma&ntilde;ana. Y eso, amigos, solo es posible desde una sola palabra. Compa&ntilde;erismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy veo cuchillos no entre los dientes, sino clavados en la espalda; palabras dadas que no valen nada, promesas en vano, faltas de respeto, llamadas y correos que ni se contestan; enga&ntilde;os a conciencia y el dinero... &iexcl;ay el dinero! &Uacute;nico<em>&nbsp;leit motiv</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alberto termin&oacute; la gala pidi&eacute;ndonos elegir al azar las bandas sonoras de nuestras vidas para ejecutarlas prodigiosamente al instante. Ahora que nadie me escucha dir&eacute; la m&iacute;a: <em>Lo que el viento se llev&oacute;</em> &hellip;de la abogac&iacute;a. Estoy mayor, dir&aacute;n. S&iacute;, tal vez. Lo s&eacute;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/viento-llevo-abogacia_132_12770601.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Nov 2025 20:37:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que el viento se llevó... de la abogacía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta a la blonda Maribel]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/carta-blonda-maribel_132_12752506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b32f28a7-1f15-4ff6-a2ed-09b12e73fd3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta a la blonda Maribel"></p><p class="article-text">
        Estimada Maribel, &iquest;c&oacute;mo pudiste cometer el grave delito de comer con Carlos Maz&oacute;n el d&iacute;a de la Dana? &iquest;c&oacute;mo es posible que seas tan descuidada de no haber guardado el ticket del parking de aquel d&iacute;a? Ay, mujer, pero &iquest;a qui&eacute;n se le ocurre?
    </p><p class="article-text">
        Has dicho que te han querido extorsionar con im&aacute;genes saliendo de la casa de Mazon. Tambi&eacute;n que sufres crisis de ansiedad desde que aquello ocurri&oacute; y que, el pasado fin de semana, antes de tu declaraci&oacute;n, tuviste que ser ingresada en un centro hospitalario. Si te soy sincera, me parece poco lo que te pasa para la que tienes encima.
    </p><p class="article-text">
        Debes llevar un a&ntilde;o de &oacute;rdago porque, de repente, ver sepultados tu prestigio y tu trayectoria profesional y en solfa tu vida privada, por unos lodos que no son tuyos, es una total injusticia. Mira, quiero recordarte que tu no ten&iacute;as responsabilidad pol&iacute;tica alguna y que a nadie debiera interesarle, ni tu estado civil, ni tu situaci&oacute;n personal. Libre o no como los pajarillos, con carnet o sin el, ninguna etiqueta te imped&iacute;a comer aquel d&iacute;a con quien te saliera de donde t&uacute; y yo sabemos, ni estar de sobremesa el tiempo que te diera la gana.
    </p><p class="article-text">
        Ay, Maribel, pero dicho eso, &iquest;no te das cuenta de que tienes varios problemillas? Eres periodista, pero de las de verdad, de esas que son licenciadas. Eres guapa y estilosa, tienes un peso adecuado para tu estatura y, &iexcl;lo peor! eres rubia! &hellip; Ah y se me olvidaba. No perteneces a ninguna minor&iacute;a, grupo &eacute;tnico o social, de los que son intocables y est&aacute;n m&aacute;s protegidos que el lince ib&eacute;rico. Bueno, de eso hablaremos otro d&iacute;a, porque estoy un poco harta de ver c&oacute;mo algunos hacen cosas intolerables y hay que callar y re&iacute;rles la gracia. Si dices algo, es que los discriminas por pertenecer a una etnia concreta.
    </p><p class="article-text">
        Maribel, me dan arcadas cuando oigo las cr&iacute;ticas de algunos puteros confesos - y otros a&uacute;n no confesos - que se consideran enormemente feministas (recuerda, &ldquo;soy socialista, soy feminista&rdquo;) y que te han situado en el centro de aquel hurac&aacute;n, que no es tuyo. Que no, que t&uacute; no ten&iacute;as que saberlo, que no era tu responsabilidad y que quien s&iacute; la ten&iacute;a que peche con ello cuando la juez lo decida.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ya lo s&eacute;, yo tambi&eacute;n echo de menos la defensa de otras mujeres en esto que te est&aacute; pasando, porque tu vida es tuya y solo est&aacute;s ah&iacute; por ser mujer&hellip; y rubia. Ya te digo. Tambi&eacute;n he echado de menos la defensa - o al menos la no criminalizaci&oacute;n - de esas otras que bastante han tenido con aguantar los envites sexuales de ciertos babosos. Aunque sea por dinero. O es acaso que el feminista socialista puede creer que era por su belleza viril.
    </p><p class="article-text">
        Poner el foco en ellas y no en el dinero nuestro que esos tipos se gastaron para pagar sus arreglitos de tuber&iacute;as, me indigna. Solo faltaba que alguien les eche la culpa tambi&eacute;n a ellas. Bastante tuvieron con no vomitar.
    </p><p class="article-text">
        En fin, lo que quiero decirte, Maribel, es que la sororidad se olvida cuando hablamos de carnets pol&iacute;ticos. Entonces el foco se pone en las mujeres y no en los que, machos alfa, tienen las responsabilidades y emplean su tiempo y nuestro dinero en compartir con las &ldquo;p&eacute;rfidas&rdquo; sexo, comida, o lo que sea. Y a callar que comparten carnet con ellos &hellip; &iquest;sororidad? &iexcl;Al caj&oacute;n!
    </p><p class="article-text">
        Solo una cosa m&aacute;s. &iexcl;No entiendo c&oacute;mo no guardaste el ticket del parking! &iquest;A qu&eacute; ustedes tambi&eacute;n los guardan?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/carta-blonda-maribel_132_12752506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Nov 2025 19:25:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta a la blonda Maribel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Córdoba,opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran milonga de la conciliación familiar]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/gran-milonga-conciliacion-familiar_132_12733537.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/832433c1-5162-4d74-b989-6dadb2861698_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gran milonga de la conciliación familiar"></p><p class="article-text">
        (<em>queridas milenial, no sufr&aacute;is</em>)&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No, no nos enga&ntilde;emos. Eso que llaman conciliaci&oacute;n familiar, muy chula como titular, muy snob como latiguillo de pol&iacute;tica barata, ni est&aacute;, ni se la espera para muchas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace algunas semanas tuve una agria - por realista - conversaci&oacute;n con mi sobrina milenial. Gir&oacute; sobre la distinta percepci&oacute;n de la vida que tenemos las boomers sobre la vida laboral y c&oacute;mo compatibilizarla con la vida privada. O sea, el peliagudo tema de la conciliaci&oacute;n familiar. Eso que las boomers ni sab&iacute;amos que exist&iacute;a y eso que las milenial creen que existe. Para nosotras se trataba de poder trabajar, as&iacute; que hicimos lo que pudimos con hijos y casa. Para las milenial, mucho m&aacute;s preparadas y ya con acceso igualitario al mercado laboral, se trata de reivindicar estar en el d&iacute;a a d&iacute;a de sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; creen que las mujeres de hoy anhelan un trabajo en la funci&oacute;n p&uacute;blica, con jornadas laborales flexibles, bajas maternales amplias y estabilidad laboral? Porque es la &uacute;nica manera de conciliar como ellas sue&ntilde;an y, sobre todo, poder parir, amamantar con sosiego y criar a sus hijos cada tarde. En la jungla de fuera de la funci&oacute;n p&uacute;blica eso es imposible. Repito, imposible. S&iacute;, queridas milenials, una gran milonga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y dir&eacute; m&aacute;s. Las pol&iacute;ticas de igualdad que legislan sobre conciliaci&oacute;n, a base de medidas gravosas impuestas de manera poco realista a las empresas, lo &uacute;nico que est&aacute;n provocando es el efecto contrario. El rechazo muchas veces en el sector privado a contratar mujeres. Las mujeres hemos empezado a ser poco rentables para seg&uacute;n qu&eacute; empresas. Y, para colmo, el colapso del sistema est&aacute; servido. Lo p&uacute;blico cada vez m&aacute;s grueso, el tejido empresarial que mantiene al primero cada vez m&aacute;s delgado y una realidad inquietante: una pir&aacute;mide poblacional invertida.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En azafate                            </span>
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        &iquest;Concilian los se&ntilde;ores que mandan en el IBEX 35? La &uacute;nica mujer que hay lleg&oacute; sin tener que competir &iquest;Concilian los se&ntilde;ores que mandan en la Defensa de este pa&iacute;s, esos que estos d&iacute;as hemos visto retratados por nuevas noticias de la Base Log&iacute;stica del Ej&eacute;rcito? &iquest;Se concilia en sectores como la construcci&oacute;n, el transporte, la ingenier&iacute;a o la industria manufacturera? La respuesta es no. &iquest;Y saben por qu&eacute;? Porque la mayor&iacute;a son hombres y a ellos ni falta que les hace conciliar. En sus casas hay mujeres que, a sueldo, o con r&eacute;gimen de gananciales, ya se encargan de hacerlo. El nulo complejo que sienten todos ellos por no conciliar, deber&iacute;an aprenderlo muchas milenial, en vez de sentirse tristemente culpables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A mayores hitos y derechos laborales conseguidos sobre el papel, mayor problema y frustraci&oacute;n cuando esas milenial comprenden que, si quieren ser emprendedoras, abogadas, ingenieras o arquitectas - por poner alg&uacute;n ejemplo- no pueden estar con sus hijos cada tarde. Y es que hasta destacar por tu val&iacute;a es un problema. En el sector privado porque es complicado que te sustituyan y en tu propia empresa u oficina, como aut&oacute;noma, porque directamente no hay quien lo haga. Ah y otra cosa. Nadie te esperar&aacute;. Porque el mercado no espera a nadie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estoy cansada de o&iacute;r frases grandilocuentes sobre la conciliaci&oacute;n familiar. &iquest;Para las funcionarias? Vale. &iquest;En grandes empresas con trabajos estandarizados? Puede. Para las que trabajan en la peque&ntilde;a o mediana empresa o, peor a&uacute;n, son aut&oacute;nomas puras y duras, no hay embarazos pl&aacute;cidos de nueve meses, ni lactancia el tiempo que dicen los ingenuos pediatras de hoy, ni menos a&uacute;n tardes completas de dedicaci&oacute;n y cuidados a los hijos. Imposible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;A otra perra con ese hueso de la conciliaci&oacute;n!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/gran-milonga-conciliacion-familiar_132_12733537.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Nov 2025 19:00:53 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Córdoba, parque temático cofrade]]></title>
      <link><![CDATA[https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/en-azafate/cordoba-parque-tematico-cofrade_132_12694941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9589fe9f-08a5-459a-b9f8-4aae5148f6bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Córdoba, parque temático cofrade"></p><p class="article-text">
        En el sal&oacute;n de belleza donde cuidan no solo&nbsp;mi pelo, hay un acuario precioso lleno de peces de colores intensos. Me relaja mirarlos y me fascina ver c&oacute;mo se mueven con esa elegancia, como suspendidos en el transparente l&iacute;quido. Me miran, cruzan y siguen su camino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los acuarios siempre me gustaron. Pero son tan bonitos como alejados de la vida real para los peces que habitan en ellos. Sobre todo, si hablamos de grandes acuarios. Al fin y a la postre son parques tem&aacute;ticos, aunque, al menos, silenciosos. Cada vez me gusta m&aacute;s el silencio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta ciudad corremos el riesgo de pasar de ciudad regia, silenciosa y patrimonial a parque tem&aacute;tico ruidoso. &Uacute;ltimamente me temo lo peor. Las ciudades arquitect&oacute;nicamente est&aacute;n condicionadas por la manera de habitar, comunicarse y expresarse sus individuos y es ah&iacute; donde me pregunto: &iquest;qu&eacute; futuro queremos y c&oacute;mo estamos condicionando ese futuro con nuestra actuaci&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2024, C&oacute;rdoba alcanz&oacute; un r&eacute;cord hist&oacute;rico de turismo, con un impacto directo e indirecto fundamental en nuestra econom&iacute;a. No, no nos sobra turismo. Lo que falta es control y calidad de ese turismo. Necesitamos turismo que visite nuestros restaurantes, los lugares de ocio, que compre regalos y busque nuestra artesan&iacute;a, pero tambi&eacute;n que respete nuestro patrimonio, que no se apodere de nuestras calles y barrios y que no nos impida el descanso nocturno. Es intolerable que el Casco Hist&oacute;rico se convierta en un parque tem&aacute;tico cutre, lleno de ruidos, voces, aglomeraciones y molestias para quienes viven ah&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, por si fuera poco, llega el parque tem&aacute;tico cofrade. Ese que corta calles, obliga a cerrar negocios, desv&iacute;a el tr&aacute;fico, toma el espacio p&uacute;blico e impide hasta la libre circulaci&oacute;n de los ciudadanos para salir o entrar a sus casas. C&oacute;rdoba es cofrade, s&iacute;. Y tur&iacute;stica, tambi&eacute;n.&nbsp;Pero somos mucho m&aacute;s que eso y muchos m&aacute;s. Y queremos ser o&iacute;dos y respetados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre preparar, llegar, pasear y volver del V&iacute;a Crucis Magno, no ha habido &uacute;ltimamente d&iacute;a en que las calles del centro y del Casco Hist&oacute;rico no hayan estado tomadas por el mundo cofrade, con una afectaci&oacute;n muy negativa de la vida de quienes viven y duermen por donde esa pasi&oacute;n se pasea. No quiero ni imaginar que dir&iacute;amos si la magna ocupaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico hubiera sido por cualquier otra manifestaci&oacute;n cultural, igual de invasiva, pero absolutamente pagana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El destino de una ciudad no puede estar al socaire del gusto de unos pocos porque tengan el poder moment&aacute;neo de cortar calles. Una ciudad y su futuro debe tener m&aacute;s altas y plurales miras y, sobre todo - y ante todo-, poner el acento en valores y derechos m&aacute;s &ldquo;sagrados&rdquo;. Ahora entiendo c&oacute;mo cada vez es m&aacute;s frecuente ver en los balcones del casco hist&oacute;rico y del centro los carteles de &ldquo;tenemos derecho al descanso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora que estamos iniciando el proceso de elaboraci&oacute;n del Plan General de Ordenaci&oacute;n Municipal, debemos decidir qu&eacute; ciudad queremos. Una ciudad para todos, no solo unos pocos, sostenible, que apueste con firmeza en combatir el calor. Una ciudad cultural, con turismo de calidad y seguramente con una Semana Santa poderosa, pero en Semana Santa (lo bueno si breve&hellip;). Una ciudad que cuide y extreme hasta el infinito su protegido Casco Hist&oacute;rico -solo de boquilla- y que impida se convierta en un parque tem&aacute;tico de los chungos. De esos que vulneran el derecho de sus ciudadanos a vivir y a dormir con tranquilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Prefiero la pecera. Al menos es silenciosa.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Entrenas]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Oct 2025 17:58:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Córdoba, parque temático cofrade]]></media:title>
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