¡Sálvese el que sepa!

Javi Lara saluda al exblanquiverde Rodri tras el Córdoba - Leonesa (2-2) en El Arcángel | ÁLEX GALLEGOS

“No he podido hacer lo que vine a hacer: ganar”. Lo dijo Merino entre otras muchas obviedades en la sala de prensa, donde se vive -igual en la zona mixta- una suerte de bucle. No es fácil explicar lo inexplicable. El recurso a los viejos asertos del fútbol se queda corto. En este deporte siempre hay una excusa recurrente, un lema o chascarrillo que permite armar un discurso de apariencia veraz, una de esas mentiras creíbles sobre las que se sostiene el negocio. Lo de que la Segunda es muy igualada, que cualquiera gana a cualquiera, que el campeonato es muy largo, que queda mucho tiempo, que una victoria cambiará la dinámica y que con trabajo se sale adelante de cualquier problema. Pero el dolor es agudo, cruel. El Córdoba es colista y nadie puede decir que no se lo esté mereciendo. Dilapida oportunidades a un ritmo tragicómico y ofrece una horrible versión de sí mismo. Merino insiste en que hay capacidad para revertir la situación -colista con 12 puntos-, pero lo cierto es que con él al mando no se ha producido ningún tipo de reacción. Los blanquiverdes sumaron tres puntos sobre 18 posibles; tres empates (dos en casa) y ningún triunfo.

La incapacidad para sacar adelante un partido con 2-0 ante un rival -que llevaba once jornadas sin ganar, ojo- en inferioridad numérica hizo que se abrieran las conciencias y explotara el orgullo. Uno de los capitanes, Javi Lara, no se escondió: “Si fuera un aficionado también estaría indignado”, dijo a propósito de un partido en el que ocurrió “precisamente lo que en el descanso habíamos hablado para que no pasara”. Tremendo. “Nos dijimos que estuviéramos atentos, que el árbitro compensaría, que tuviéramos personalidad y no concediéramos. Y resulta que a la mínima hemos regalado y a la nada nos han empatado”, expresó en la zona mixta el montoreño. “No se puede tener un partido más de cara esté Merino, Capello o quien sea”, manifestó en tono autocrítica hacia la plantilla. “Tenemos que dar un paso al frente, porque no nos vale solo con trabajar: tienes que hacerlo bien”, apuntó ante los periodistas.

¿Qué le pasa al equipo? ¿Cómo se arregla? El capitán dejó patente el estado que se respira en la caseta, que mezcla la incredulidad con la preocupación. “El equipo está que no se lo cree. No sabe lo que hay que hacer para ganar. No te lo explicas, porque hoy el equipo no se ha metido atrás, pero en cinco minutos te han hecho lo que se había dicho en el descanso que no nos podían hacer, habiendo tenido encima el 3-0”, contó pesaroso.“Esto es Segunda División y se puede ganar en cualquier campo, pero sin regalar todos los partidos. No hay equipo en la categoría al que no se le pueda ganar”, arguyó Lara, que sobre la respuesta de cordobesismo se mostró comprensivo. “Solo podemos darles las gracias, no se le puede decir más. ¿Qué les vas a decir?”. Este lunes comienza el trabajo para el próximo partido. Con Merino. Y en el horizonte la Sociedad Deportiva Huesca, sorprendente líder de la categoría, espera en El Alcoraz.

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