Una Primera División más dura de lo habitual

Córdoba Patrimonio de la Humanidad - Industrias Santa Coloma (2-2) en Vista Alegre | ÁLEX GALLEGOS

Dureza en estado puro. La llegada de la pandemia a la sociedad española ha hecho que el deporte nacional cambie por completo. De hecho, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) quiso cambiar el formato de las categorías más modestas de fútbol césped y aumentó el número de equipos en fútbol sala. Por ello, la Primera División de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) subió de 16 clubes a 18, añadiendo una plaza más de descenso e incorporando el play out a la tabla clasificatoria. Aun así, la hinchada que rodea a este deporte pensaba que el nivel competitivo se iba a mantener e incluso podía bajar considerablemente, pero finalmente no ha sido así. Escuadras como la de UMA Antequera o Real Betis Futsal han demostrado que pueden vencer a cualquier equipo. Esto, unido al paso hacia adelante del Córdoba Patrimonio de la Humanidad y Burela, ha propiciado que la zona media de la clasificación se comprima de tal forma que el descenso y la Copa de España estén separados por tan solo cuatro puntos.

Y es que la RFEF propuso cambiar el formato de la Primera División después de la llegada del Covid-19. Así, como se ha dicho, 18 equipos luchan cara a cara desde el pasado mes de octubre para conseguir sus respectivos objetivos. De hecho, el play off exprés propuesto por el órgano federativo dejó a Real Betis y UMA Antequera como flamantes clubes de la máxima categoría a nivel nacional. Todo apuntaba que estos equipos iban a pasarlo mal en una nueva campaña en Primera División, aunque finalmente no ha sido así. Las entidades andaluzas han demostrado que están capacitadas para pelear con cualquier plantilla de esta categoría, logrando instaurarse, en la actualidad, fuera de los puestos de descenso e incluso peleando por las plazas cómodas de la clasificación en el caso de los verdiblancos.

Por otro lado, y debido al aumento en cuanto al nivel de los equipos más modestos se refiere, la zona media baja de la clasificación se ha comprimido más de lo normal. De hecho, los puestos de Copa de España y los de descenso están separados por tan solo cuatro puntos. Una distancia mínima y que deja a varios equipos luchando por permanecer en Primera División. Entre ellos Peñíscola -con 17 puntos-, Osasuna Magna -18 puntos-, Burela -17 puntos- e Industrias Santa Coloma -17 puntos-. Mientras tanto, el Córdoba Patrimonio de la Humanidad se encuentra ahora mismo situado en el play out por no descender a Segunda División, aunque con tres partidos menos por casos Covid-19 en sus respectivos rivales y con la incorporación de Caio César y Lucas Perin de cara al segundo tramo liguero.

Entretanto, el conjunto dirigido por Josan González tiene la esperanza de hacer una buena campaña en la vuelta a la competición. A pesar del actual puesto en la clasificación, el Córdoba Patrimonio tiene posibilidades reales de poder optar a una plaza en la Copa de España. Los blanquiverdes acumulan tres partidos suspendidos -Movistar Inter, Jaén Paraíso Interior y ElPozo Murcia- y si consiguen los puntos necesarios ante esos tres gigantes de la categoría, podrían jugar esta competición nacional por primera vez en su historia. Un nuevo hito en la entidad dirigida por José García Román que tiene como principal objetivo conseguir la permanencia una temporada más en la máxima división nacional de fútbol sala.

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