Vamos a despegar, pero... ¿quién pilota el aparato?

Villa abraza a Seoane en El Arcángel. FOTO: ÁLVARO CARMONA
El cordobesismo aguarda la confirmación del entrenador y la llegada de fichajes en un turbulento arranque de la campaña de abonados

“Señores, abróchense los cinturones que vamos a despegar... y a ver qué pasa. Al piloto lo estamos esperando y parece que habrá combustible suficiente, aunque no se preocupen que llegaremos a donde sea. Cierren los ojos que se van a divertir”. ¿Se subiría usted a un avión escuchando un mensaje así? Pues por ahí andan los tiros en el Córdoba CF, que afronta una semana crucial para ganarse el crédito de su clientela después de una primera semana de campaña de abonados kafkiana. Ha habido una respuesta popular discreta (811 renovaciones y 80 altas, según la web oficial) a la impactante promoción del club, con su spot de la Califa Time Machine y la garantía de un carné gratuito para el curso 14-15 si el equipo no consigue disputar el play off de ascenso. Una promesa envenenada, si se tiene en cuenta su fondo: se premia al abonado por un posible fracaso del Córdoba en su tentativa de subir. Si el Córdoba protagoniza una campaña similar a la actual, el panorama sería cercano al colapso. Si asciende, todo será maravilloso: 50% de descuento para quienes renueven y avalancha de nuevos clientes. Pero... ¿quién tiende a creer eso a dís de hoy?

Admitiendo que en estos momentos siempre hay un componente fuerte de apuesta, de fe, de ilusión ante lo desconocido, lo cierto es que el Córdoba CF está encontrando -básicamente, por acción propia- una serie de muros importantes a la hora de hacer creíble su proyecto. Su estrategia se ha enfocado directamente a los aficionados, con el ánimo subido después de una excelente temporada del filial de Tercera que ha venido de perlas para sepultar los rescoldos del cochambroso final de Liga del equipo de Esnáider. De quien, por cierto, nada se ha dicho oficialmente sobre su continuidad. Tiene un contrato en vigor y González le ha comunicado que no cuenta con él. Habrá que pagarle, igual que a Rafa Berges, Rafa Reyes o Juan Luna, anteriores responsables de la parcela técnica. El elegido para suplir al argentino es Pablo Villa, responsable del B, aunque del acuerdo sólo se sabe lo que ha salido a la luz a través de informaciones periodísticas. El Córdoba no oficializa nada. En sus medios propios sólo enseña un porvenir idílico... y ratifica salidas. Y de qué forma. Las ruedas de prensa de despedida de Aritz López Garai y Alberto García, dos de los pilares de la plantilla -y ambos con contrato en vigor-, lanzaron un mensaje descorazonador al cordobesista de a pie. Ambos se marchan al Sporting de Gijón porque entienden que allí puede conseguir unos objetivos deportivos que en Córdoba no ven claros. Así de duro. En el caso del guardameta catalán, las muestras de cariño de los seguidores y de todo el entorno cordobesista compusieron una imagen difícil de digerir emocionalmente. ¿Qué Córdoba se está construyendo ahora?

No es precisamente un torrente de sensaciones optimistas lo que eso provoca en la masa social, que ha protagonizado, teniendo en cuenta las circunstancias, una respuesta conmovedora. Si casi 900 cordobesistas han renovado su vínculo sin saber a ciencia cierta quién es el entrenador, con qué jugadores se va a contar y ni siquiera si la propiedad del club cambiará de manos, es entendible que desde la cúpula de la entidad se alberguen expectativas sobre un repunte en la compra de abonos en cuanto se puedan cerrar unas cuantas contrataciones de impacto. En este sentido, las negociaciones para la permanencia en El Arcángel del cordobés Alberto Aguilar -con rebaja de sueldo incluida, otra vez- y del goleador Xisco, el refuerzo invernal más eficaz, están en una fase decisiva. De la respuesta del balear dependerá la confección de toda la línea de vanguardia. Mientras tanto, siguen las salidas. Tras confirmarse el secreto a voces del adiós de Gaspar Gálvez, capitán blanquiverde que termina el 30 de junio su etapa y maneja propuestas, alguna del extranjero, para seguir en activo a los 34 años, el Córdoba está dispuesto a escuchar ofertas por jugadores que tienen contrato en vigor, como Kiko Olivas, Armando, Pedro y, sobre todo, Sebastián Dubarbier, cuyos emolumentos son inasumibles. En el capítulo de llegadas sólo figura Samu de los Reyes, lateral izquierdo formado en el Sevilla que llega del Sabadell. También se da por segura la presencia el próximo curso del delantero Benja, del Girona, tras un acuerdo adelantado por Diario Córdoba y reconocido por el jugador en las últimas horas. Es un delantero potente, que pasó por el Barcelona B y que está en proceso de recuperación de una grave lesión de rodilla que se produjo, precisamente, en el partido que el Córdoba disputó esta última temporada en Montilivi.

Se avecina una semana importante para el Córdoba tras superar unos primeros siete días cargados de vicisitudes, que tuvieron como punto álgido la emisión de un comunicado público para admitir que sus rectores habían mantenido conversaciones con cuatro posibles compradores, pero que no tenían la intención de vender la propiedad. Las informaciones del diario ABC destaparon los contactos con un grupo encabezado por García Pitarch interesado por hacerse con el Córdoba. El desmentido del Córdoba, ambiguo y poco convincente, se convirtió en foco de atención para la afición aún más cuando Alfredo Duro, ex director de comunicación del club, encendió Twitter con comentarios a propósito de las intenciones ocultas de Carlos González. En fin, todo muy constructivo. Hay tarea por delante para revertir un estado de ánimo confuso. Comienzan siete días clave. La confirmación de Pablo Villa como entrenador -una vez se salden las cuentas con Esnáider- debe traer consigo el anuncio oficial de los primeros fichajes que inviten al cordobesismo a comprar su billete para ese viaje alucinante hacia la tierra prometida de la Primera División.

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