Kike Márquez y una dura competencia en la mediapunta

El mercado de fichajes del Córdoba CF está demostrando que la entidad blanquiverde puede ser uno de los grandes aspirantes a hacerse con esa valiosa plaza que le permite ascender a Segunda División de manera directa. La entidad blanquiverde promocionó con mucha holgura a Primera RFEF a lo largo de la pasada temporada y ese bloque que rozó la perfección sobre el tapete de El Arcángel se ha ganado la confianza de una dirección deportiva que sabía que, para competir en el tercer escalón del fútbol español, era necesario que existiesen ciertos cambios en la escuadra en busca de alcanzar la máxima meta posible. Una de las demarcaciones que necesitaba un jugador de nivel para mostrar competencia a lo ya existente era la mediapunta.

No era del todo esperado, pero sí que necesario por lo visto durante la pasada temporada. Miguel de las Cuevas fue un jugador fundamental en el ascenso del Córdoba CF a Primera RFEF, pero las diferentes lesiones del profesional y experimentado alicantino hacía pensar a la dirección deportiva comandada por Juan Gutiérrez Juanito que necesitaba un recambio de un nivel similar o superior. Por su parte, este mismo director deportivo ha afirmado en reiteradas ocasiones que la intención de este departamento blanquiverde es incorporar a futbolistas con un perfil más joven y con proyección, pero que si el mercado le daba la oportunidad de fichar a un profesional contrastado en la categoría, con un nivel superior a la media, aunque sea de una edad más longeva, iban a aprovecharla, como ha sido el caso.

Kike Márquez llegó el pasado 1 de julio a la entidad blanquiverde de manera sorprendente. Su rumor saltaba a primera hora del mediodía y pocos instantes después lo oficializaba tanto el Córdoba CF como el Albacete Balompié. Un futbolista gaditano que consiguió ascender con el cuadro manchego a Segunda División con aquel partido épico en Riazor ante el Deportivo de La Coruña, con remontada incluida y tras llegar a este club en el mercado invernal procedente de un Extremadura envuelto en deudas. Aun así, Márquez pudo demostrar su potencial vistiendo ambas camisetas y aterrizó al club califal con la ilusión de poder asentarse en la mediapunta en detrimento de un Miguel de las Cuevas que, después de un año sin apenas competencia en su demarcación, sufrirá una ardua lucha por ser un fijo en el once inicial del técnico Germán Crespo.

Siguiendo esta misma línea y en lo referente al pasado, Kike Márquez tiene especial relación con uno de los pesos pesados de la plantilla del Córdoba CF. Y es que el jugador gaditano compartió vestuario en el Extremadura con Willy Ledesma e incluso ambos jugadores se enfrentaron en un amistoso durante la pretemporada pasada en El Arcángel donde el propio Márquez le dio una camiseta conmemorativa al ariete blanquiverde -todo era paz y armonía hasta que el encuentro finalizó con una pelea en mitad del terreno de juego-. Una incorporación de nivel que le dará muchas más variantes a Germán Crespo y que no le costará amoldarse a la plantilla gracias a su gran relación con Willy Ledesma.

El mercado de fichajes del Córdoba CF está demostrando que la entidad blanquiverde puede ser uno de los grandes aspirantes a hacerse con esa valiosa plaza que le permite ascender a Segunda División de manera directa. La entidad blanquiverde promocionó con mucha holgura a Primera RFEF a lo largo de la pasada temporada y ese bloque que rozó la perfección sobre el tapete de El Arcángel se ha ganado la confianza de una dirección deportiva que sabía que, para competir en el tercer escalón del fútbol español, era necesario que existiesen ciertos cambios en la escuadra en busca de alcanzar la máxima meta posible. Una de las demarcaciones que necesitaba un jugador de nivel para mostrar competencia a lo ya existente era la mediapunta.

No era del todo esperado, pero sí que necesario por lo visto durante la pasada temporada. Miguel de las Cuevas fue un jugador fundamental en el ascenso del Córdoba CF a Primera RFEF, pero las diferentes lesiones del profesional y experimentado alicantino hacía pensar a la dirección deportiva comandada por Juan Gutiérrez Juanito que necesitaba un recambio de un nivel similar o superior. Por su parte, este mismo director deportivo ha afirmado en reiteradas ocasiones que la intención de este departamento blanquiverde es incorporar a futbolistas con un perfil más joven y con proyección, pero que si el mercado le daba la oportunidad de fichar a un profesional contrastado en la categoría, con un nivel superior a la media, aunque sea de una edad más longeva, iban a aprovecharla, como ha sido el caso.

Kike Márquez llegó el pasado 1 de julio a la entidad blanquiverde de manera sorprendente. Su rumor saltaba a primera hora del mediodía y pocos instantes después lo oficializaba tanto el Córdoba CF como el Albacete Balompié. Un futbolista gaditano que consiguió ascender con el cuadro manchego a Segunda División con aquel partido épico en Riazor ante el Deportivo de La Coruña, con remontada incluida y tras llegar a este club en el mercado invernal procedente de un Extremadura envuelto en deudas. Aun así, Márquez pudo demostrar su potencial vistiendo ambas camisetas y aterrizó al club califal con la ilusión de poder asentarse en la mediapunta en detrimento de un Miguel de las Cuevas que, después de un año sin apenas competencia en su demarcación, sufrirá una ardua lucha por ser un fijo en el once inicial del técnico Germán Crespo.

Siguiendo esta misma línea y en lo referente al pasado, Kike Márquez tiene especial relación con uno de los pesos pesados de la plantilla del Córdoba CF. Y es que el jugador gaditano compartió vestuario en el Extremadura con Willy Ledesma e incluso ambos jugadores se enfrentaron en un amistoso durante la pretemporada pasada en El Arcángel donde el propio Márquez le dio una camiseta conmemorativa al ariete blanquiverde -todo era paz y armonía hasta que el encuentro finalizó con una pelea en mitad del terreno de juego-. Una incorporación de nivel que le dará muchas más variantes a Germán Crespo y que no le costará amoldarse a la plantilla gracias a su gran relación con Willy Ledesma.

El mercado de fichajes del Córdoba CF está demostrando que la entidad blanquiverde puede ser uno de los grandes aspirantes a hacerse con esa valiosa plaza que le permite ascender a Segunda División de manera directa. La entidad blanquiverde promocionó con mucha holgura a Primera RFEF a lo largo de la pasada temporada y ese bloque que rozó la perfección sobre el tapete de El Arcángel se ha ganado la confianza de una dirección deportiva que sabía que, para competir en el tercer escalón del fútbol español, era necesario que existiesen ciertos cambios en la escuadra en busca de alcanzar la máxima meta posible. Una de las demarcaciones que necesitaba un jugador de nivel para mostrar competencia a lo ya existente era la mediapunta.

No era del todo esperado, pero sí que necesario por lo visto durante la pasada temporada. Miguel de las Cuevas fue un jugador fundamental en el ascenso del Córdoba CF a Primera RFEF, pero las diferentes lesiones del profesional y experimentado alicantino hacía pensar a la dirección deportiva comandada por Juan Gutiérrez Juanito que necesitaba un recambio de un nivel similar o superior. Por su parte, este mismo director deportivo ha afirmado en reiteradas ocasiones que la intención de este departamento blanquiverde es incorporar a futbolistas con un perfil más joven y con proyección, pero que si el mercado le daba la oportunidad de fichar a un profesional contrastado en la categoría, con un nivel superior a la media, aunque sea de una edad más longeva, iban a aprovecharla, como ha sido el caso.