Cara a cara | Pepedu Córdoba: “La capital de Córdoba debería tener un equipo en ASOBAL”

Una entrevista especial por lo que ha ocurrido en un pasado pero también por lo que sucederá en un futuro a corto plazo. El Cordoplás La Salle ascendió la pasada temporada a la Primera Nacional -tercer escalón del balonmano masculino a nivel nacional- después de unas temporadas donde el objetivo de la promoción se quedaba muy cerca del conjunto colegial. Este crecimiento del cuadro lasaliano viene, en gran parte, al trabajo que Pepedu Córdoba y su equipo ha realizado desde el cuerpo técnico. Este entrenador cordobés salió de la cantera del Ahlzahir y llegó a La Salle compaginando su trabajo en el BM Pozoblanco. En la actualidad, dirige al equipo sénior capitalino así como a algunas de sus categorías base. Tanto es así que esta figura del deporte cordobés atendió a CORDÓPOLIS con una simpatía reseñable y una sonrisa gracias al último resultado cosechado en un torneo disputado durante la pasada semana.

PREGUNTA. Una entrevista especial tras una semana agitada en Toledo donde has dirigido muchos partidos en pocos días.

RESPUESTA. Sí. Hemos enlazado dos torneos seguidos: el nuestro propio que he hemos tenido la segunda edición de La Salle Cup; y después hemos estado una serie de equipos en la Toledo Handball Cup para finalizar ya un poquito la temporada.

P. Un último torneo en el que habéis salido campeones con varios equipos.

R. Sí, la verdad. Los chicos han hecho un campeonato bastante bueno y tanto los benjamines como los cadetes han sido campeones y han conseguido el título de este torneo. Sin menospreciar la participación del alevín y benjamín que han sido cuartos y quintos, respectivamente, que también está bastante bien.

P. Antes de pasar a la actualidad, ¿cómo comenzaste en este deporte?

R. A los siete años, mi profesor de Educación Física, que era Rafa Villalba que desgraciadamente ya no está entre nosotros, pues llegó a la clase, escogió a un grupo y nos dijo que íbamos a ser el equipo de balonmano. Desde ese día hasta hoy (risas).

P. ¿Y desarrollaste tu carrera como jugador?

R. Esto fue en el Colegio Ahlzahir que ahí fue donde tanto estudié como inicié la carrera de jugador y entrenador. Yo como jugador he estado en ese club toda mi vida, pero ya después como entrenador han venido las cosas posteriores.

P. ¿Cómo decidiste que entrenar era lo tuyo?

R. Pues esto fue, al igual que con siete años me dijeron que formaba parte del equipo de balonmano, pues a los 15 o 16 años la misma persona, Rafa Villalba, me invitó a iniciarme en esto de entrenador con un grupito de benjamines que había allí en el colegio y a partir de esto, pues me entró en vena y hasta ahora.

P. ¿Con qué te quedas: jugador o entrenador?

R. Cada cosa tiene su punto, pero sin duda me quedaría como jugador.

P. ¿Por qué?

R. El jugador solo se tiene que preocupar de jugar y disfrutar y el entrenador tiene muchas más responsabilidades.

P. O dolores de cabeza.

R. Efectivamente (risas).

P. ¿Cómo iniciaste tu carrera como entrenador, más allá de lo que llegaste a hacer en el Colegio Ahlzahir?

R. Comenzamos con los benjamines y después estuve ayudando en este colegio en cualquier categoría. Una vez que Rafa nos deja, entro en La Salle y a partir de ahí, al igual que en Ahlzahir, pues estaba llevando equipos de base.

P. También estuviste en Pozoblanco.

R. Efectivamente. La relación con Pozoblanco empezó con Miguel Ángel Moriana como entrenador del equipo que, por aquel entonces, competía en División de Honor Plata. Él me pidió que le echara una mano siendo su ayudante y como yo siempre me he sentido un entrenador de base, pues pensaba que había que potenciar la cantera y sacar jugadores de cara al futuro. Me dieron la oportunidad de desempeñar el cargo de director de cantera que compaginaba con La Salle también. Montábamos una serie de escuelas en los colegios, luego el club tuvo equipos en todas las categorías y ese año fue muy bueno.

P. ¿Qué significa para ti Pozoblanco?

R. Pozoblanco es mi pueblo de adopción y mi segunda casa. Siempre lo digo.

P. Y justamente esta temporada te enfrentarás contra ellos.

R. Sí. Siempre que me enfrento contra ellos me resulta un poco extraño. De hecho, cuando hablo con alguno de ellos siempre uso el 'nosotros' porque me siento parte de aquello todavía.

P. Has dicho a lo largo de la entrevista que te iniciaste como entrenador de base y, de hecho, lo sigues desempeñando, pero también estás al cargo del senior de La Salle que hace bien poco ascendió a Primera Nacional.

R. Las circunstancias así han sido. Cogimos el cargo del equipo senior hace ya tres años y medio y la verdad que han sido temporadas muy buenas en las que siempre hemos estado cerquita de ascender y este año precisamente se ha dado todo para que se cumpla ese sueño que teníamos.

P. ¿Qué cambia en tu metodología para pasar de dirigir un equipo de base a una escuadra senior?

R. Sobre todo la psicología. No es lo mismo tratar con niños que con gente ya adulta. También en este caso yo tengo la ventaja de que varios de mis jugadores los conozco desde que tenían siete u ocho años, por lo que facilita todo, pero sí, podría ser eso lo más claro.

P. Conoces a ciertos jugadores desde los siete u ocho años y eso te ayudará a hacer grupo.

R. Eso lo primamos ante todo. A veces preferimos tener un jugador de menos calidad pero que sea parte del proyecto desde hace muchos años, siendo de la casa o que en definitiva haga grupo. Nosotros lo que más valoramos en nuestro equipo es la fuerza del grupo y eso es lo que nos ha llevado a conseguir el ascenso.

P. Ahora toca mantener la categoría.

R. Eso es como todo. Podemos tirar por el tópico de partido a partido, pero el objetivo es conseguir los puntos necesarios para obtener la salvación lo más pronto posible y a partir de ahí solo nos toca soñar.

P. Una categoría complicada. Cuatro son los equipos cordobeses que están en Primera Nacional y tras muchos años ninguno en Plata. Una temporada bonita para vosotros.

R. Para nosotros es un sueño y es una cosa que hace unos años era impensable. Ya estuvimos hace unas temporadas, que fue la primera vez en la historia del club, pero para nosotros es una situación única y con muchas ganas e ilusión de hacerlo lo mejor posible. Queremos poner el nombre de nuestro club en lo más alto. La categoría no es complicada, es complicadísima. Hay auténticos equipazos, hay gente con presupuestos elevadísimos y va ser dura.

P. Tenéis prácticamente vuestro equipo confeccionado y en menos de un mes arrancáis la pretemporada.

R. A falta de un detallito en concreto que pueda surgir, el 90 o 95% de la plantilla está cerrada y ya los jugadores han comenzado con un plan específico mandado por mi para facilitar la llegada a los entrenamientos del próximo 16 de agosto, que comenzaremos la pretemporada.

P. Ya los jugadores se están acordando de ti.

R. Sí, aunque no para muy bien (risas).

P. Hablando en general a lo referente con el balonmano cordobés, este año no participará ningún equipo cordobés en Plata, cosa que no sucedía hace bastantes temporadas. Este es un paso hacia atrás.

R. El problema es sobre todo presupuestario. El nivel de la base es bastante bueno, pero cuando llegan los jugadores a senior tienen dos opciones: una es marcharse por temas de estudios; o bien se van a otros clubes fuera de la provincia porque tienen un mayor potencial económico. Ahora toca que estemos cuatro en Primera Nacional y esperemos, como pasó hace no mucho, que seamos cuatro en Plata en unos años, más el que tenemos ya en ASOBAL.

P. Ese es el camino.

R. Yo pienso que en la ciudad debería haber un equipo en ASOBAL tanto por afición como calidad de la ciudad y población. Desgraciadamente, el tema del patrocinio no apoya del todo a nuestro deporte y hay que ir poco a poco. Ojalá, en un futuro no lejano, podamos tener un equipo de la capital en ASOBAL.

P. También es complicado competir con equipos que tienen ese presupuesto tan alto.

R. A nivel de jugadores, es como todo, si tienes dinero pues puedes fichar más y mejor, pero si lo tienes reducido te tienes que conformar con lo que puedas tener.

P. Sobre todo por los proyectos. Muchos de ellos en Primera Nacional están confeccionados directamente para Plata.

R. Efectivamente. Este año nos encontramos con un super proyecto como el de Sevilla o Triana que tienen un apoyo fortísimo, incluso con algún club de fútbol está detrás y ha conformado una categoría superior y con un entrenador que viene de estar dos años en ASOBAL.

P. Un inicio complicado vais a tener en La Salle, pero por soñar que no quede.

R. Al final hay que jugar con todos y este caso es cierto que el calendario nos ha emparejado en las tres primeras jornadas con los tres equipos más fuertes de la categoría. Tenemos que ir pasito a pasito hasta llegar a donde tengamos que llegar.

P. El debut será contra el Cajasur CBM. Un derbi para comenzar un año muy especial.

R. El derbi con Cajasur siempre es un partido muy especial y que el hecho de que sea en una categoría como es Primera Nacional pues nos ilusiona mucho.

Una entrevista especial por lo que ha ocurrido en un pasado pero también por lo que sucederá en un futuro a corto plazo. El Cordoplás La Salle ascendió la pasada temporada a la Primera Nacional -tercer escalón del balonmano masculino a nivel nacional- después de unas temporadas donde el objetivo de la promoción se quedaba muy cerca del conjunto colegial. Este crecimiento del cuadro lasaliano viene, en gran parte, al trabajo que Pepedu Córdoba y su equipo ha realizado desde el cuerpo técnico. Este entrenador cordobés salió de la cantera del Ahlzahir y llegó a La Salle compaginando su trabajo en el BM Pozoblanco. En la actualidad, dirige al equipo sénior capitalino así como a algunas de sus categorías base. Tanto es así que esta figura del deporte cordobés atendió a CORDÓPOLIS con una simpatía reseñable y una sonrisa gracias al último resultado cosechado en un torneo disputado durante la pasada semana.

PREGUNTA. Una entrevista especial tras una semana agitada en Toledo donde has dirigido muchos partidos en pocos días.

RESPUESTA. Sí. Hemos enlazado dos torneos seguidos: el nuestro propio que he hemos tenido la segunda edición de La Salle Cup; y después hemos estado una serie de equipos en la Toledo Handball Cup para finalizar ya un poquito la temporada.

P. Un último torneo en el que habéis salido campeones con varios equipos.

R. Sí, la verdad. Los chicos han hecho un campeonato bastante bueno y tanto los benjamines como los cadetes han sido campeones y han conseguido el título de este torneo. Sin menospreciar la participación del alevín y benjamín que han sido cuartos y quintos, respectivamente, que también está bastante bien.

P. Antes de pasar a la actualidad, ¿cómo comenzaste en este deporte?

R. A los siete años, mi profesor de Educación Física, que era Rafa Villalba que desgraciadamente ya no está entre nosotros, pues llegó a la clase, escogió a un grupo y nos dijo que íbamos a ser el equipo de balonmano. Desde ese día hasta hoy (risas).

P. ¿Y desarrollaste tu carrera como jugador?

R. Esto fue en el Colegio Ahlzahir que ahí fue donde tanto estudié como inicié la carrera de jugador y entrenador. Yo como jugador he estado en ese club toda mi vida, pero ya después como entrenador han venido las cosas posteriores.

P. ¿Cómo decidiste que entrenar era lo tuyo?

R. Pues esto fue, al igual que con siete años me dijeron que formaba parte del equipo de balonmano, pues a los 15 o 16 años la misma persona, Rafa Villalba, me invitó a iniciarme en esto de entrenador con un grupito de benjamines que había allí en el colegio y a partir de esto, pues me entró en vena y hasta ahora.

P. ¿Con qué te quedas: jugador o entrenador?

R. Cada cosa tiene su punto, pero sin duda me quedaría como jugador.

P. ¿Por qué?

R. El jugador solo se tiene que preocupar de jugar y disfrutar y el entrenador tiene muchas más responsabilidades.

P. O dolores de cabeza.

R. Efectivamente (risas).

P. ¿Cómo iniciaste tu carrera como entrenador, más allá de lo que llegaste a hacer en el Colegio Ahlzahir?

R. Comenzamos con los benjamines y después estuve ayudando en este colegio en cualquier categoría. Una vez que Rafa nos deja, entro en La Salle y a partir de ahí, al igual que en Ahlzahir, pues estaba llevando equipos de base.

P. También estuviste en Pozoblanco.

R. Efectivamente. La relación con Pozoblanco empezó con Miguel Ángel Moriana como entrenador del equipo que, por aquel entonces, competía en División de Honor Plata. Él me pidió que le echara una mano siendo su ayudante y como yo siempre me he sentido un entrenador de base, pues pensaba que había que potenciar la cantera y sacar jugadores de cara al futuro. Me dieron la oportunidad de desempeñar el cargo de director de cantera que compaginaba con La Salle también. Montábamos una serie de escuelas en los colegios, luego el club tuvo equipos en todas las categorías y ese año fue muy bueno.

P. ¿Qué significa para ti Pozoblanco?

R. Pozoblanco es mi pueblo de adopción y mi segunda casa. Siempre lo digo.

P. Y justamente esta temporada te enfrentarás contra ellos.

R. Sí. Siempre que me enfrento contra ellos me resulta un poco extraño. De hecho, cuando hablo con alguno de ellos siempre uso el 'nosotros' porque me siento parte de aquello todavía.

P. Has dicho a lo largo de la entrevista que te iniciaste como entrenador de base y, de hecho, lo sigues desempeñando, pero también estás al cargo del senior de La Salle que hace bien poco ascendió a Primera Nacional.

R. Las circunstancias así han sido. Cogimos el cargo del equipo senior hace ya tres años y medio y la verdad que han sido temporadas muy buenas en las que siempre hemos estado cerquita de ascender y este año precisamente se ha dado todo para que se cumpla ese sueño que teníamos.

P. ¿Qué cambia en tu metodología para pasar de dirigir un equipo de base a una escuadra senior?

R. Sobre todo la psicología. No es lo mismo tratar con niños que con gente ya adulta. También en este caso yo tengo la ventaja de que varios de mis jugadores los conozco desde que tenían siete u ocho años, por lo que facilita todo, pero sí, podría ser eso lo más claro.

P. Conoces a ciertos jugadores desde los siete u ocho años y eso te ayudará a hacer grupo.

R. Eso lo primamos ante todo. A veces preferimos tener un jugador de menos calidad pero que sea parte del proyecto desde hace muchos años, siendo de la casa o que en definitiva haga grupo. Nosotros lo que más valoramos en nuestro equipo es la fuerza del grupo y eso es lo que nos ha llevado a conseguir el ascenso.

P. Ahora toca mantener la categoría.

R. Eso es como todo. Podemos tirar por el tópico de partido a partido, pero el objetivo es conseguir los puntos necesarios para obtener la salvación lo más pronto posible y a partir de ahí solo nos toca soñar.

P. Una categoría complicada. Cuatro son los equipos cordobeses que están en Primera Nacional y tras muchos años ninguno en Plata. Una temporada bonita para vosotros.

R. Para nosotros es un sueño y es una cosa que hace unos años era impensable. Ya estuvimos hace unas temporadas, que fue la primera vez en la historia del club, pero para nosotros es una situación única y con muchas ganas e ilusión de hacerlo lo mejor posible. Queremos poner el nombre de nuestro club en lo más alto. La categoría no es complicada, es complicadísima. Hay auténticos equipazos, hay gente con presupuestos elevadísimos y va ser dura.

P. Tenéis prácticamente vuestro equipo confeccionado y en menos de un mes arrancáis la pretemporada.

R. A falta de un detallito en concreto que pueda surgir, el 90 o 95% de la plantilla está cerrada y ya los jugadores han comenzado con un plan específico mandado por mi para facilitar la llegada a los entrenamientos del próximo 16 de agosto, que comenzaremos la pretemporada.

P. Ya los jugadores se están acordando de ti.

R. Sí, aunque no para muy bien (risas).

P. Hablando en general a lo referente con el balonmano cordobés, este año no participará ningún equipo cordobés en Plata, cosa que no sucedía hace bastantes temporadas. Este es un paso hacia atrás.

R. El problema es sobre todo presupuestario. El nivel de la base es bastante bueno, pero cuando llegan los jugadores a senior tienen dos opciones: una es marcharse por temas de estudios; o bien se van a otros clubes fuera de la provincia porque tienen un mayor potencial económico. Ahora toca que estemos cuatro en Primera Nacional y esperemos, como pasó hace no mucho, que seamos cuatro en Plata en unos años, más el que tenemos ya en ASOBAL.

P. Ese es el camino.

R. Yo pienso que en la ciudad debería haber un equipo en ASOBAL tanto por afición como calidad de la ciudad y población. Desgraciadamente, el tema del patrocinio no apoya del todo a nuestro deporte y hay que ir poco a poco. Ojalá, en un futuro no lejano, podamos tener un equipo de la capital en ASOBAL.

P. También es complicado competir con equipos que tienen ese presupuesto tan alto.

R. A nivel de jugadores, es como todo, si tienes dinero pues puedes fichar más y mejor, pero si lo tienes reducido te tienes que conformar con lo que puedas tener.

P. Sobre todo por los proyectos. Muchos de ellos en Primera Nacional están confeccionados directamente para Plata.

R. Efectivamente. Este año nos encontramos con un super proyecto como el de Sevilla o Triana que tienen un apoyo fortísimo, incluso con algún club de fútbol está detrás y ha conformado una categoría superior y con un entrenador que viene de estar dos años en ASOBAL.

P. Un inicio complicado vais a tener en La Salle, pero por soñar que no quede.

R. Al final hay que jugar con todos y este caso es cierto que el calendario nos ha emparejado en las tres primeras jornadas con los tres equipos más fuertes de la categoría. Tenemos que ir pasito a pasito hasta llegar a donde tengamos que llegar.

P. El debut será contra el Cajasur CBM. Un derbi para comenzar un año muy especial.

R. El derbi con Cajasur siempre es un partido muy especial y que el hecho de que sea en una categoría como es Primera Nacional pues nos ilusiona mucho.

Una entrevista especial por lo que ha ocurrido en un pasado pero también por lo que sucederá en un futuro a corto plazo. El Cordoplás La Salle ascendió la pasada temporada a la Primera Nacional -tercer escalón del balonmano masculino a nivel nacional- después de unas temporadas donde el objetivo de la promoción se quedaba muy cerca del conjunto colegial. Este crecimiento del cuadro lasaliano viene, en gran parte, al trabajo que Pepedu Córdoba y su equipo ha realizado desde el cuerpo técnico. Este entrenador cordobés salió de la cantera del Ahlzahir y llegó a La Salle compaginando su trabajo en el BM Pozoblanco. En la actualidad, dirige al equipo sénior capitalino así como a algunas de sus categorías base. Tanto es así que esta figura del deporte cordobés atendió a CORDÓPOLIS con una simpatía reseñable y una sonrisa gracias al último resultado cosechado en un torneo disputado durante la pasada semana.