Alejado de emociones, Fidel espera

Fidel, en un partido con el Córdoba en El Arcángel | ÁLVARO CARMONA

Tan querido como discutido, el suyo es uno de los nombres importantes en la reciente historia del Córdoba. Motivos hay más que suficientes para que así sea. También para que, en cierto modo, su figura resulte añorada a día de hoy en la afición blanquiverde. Porque Fidel Chaves es uno de los tres componentes del explosivo tridente que fuera esencial para que el cuadro califal alcanzara el play off a Primera en la temporada 2015-16, de la mano de José Luis Oltra. Ahora, el atacante espera en Almería, equipo en el que milita desde que en verano de 2016 decidiera cambiar de aires. Aguarda y lo hace alejado de emociones, principalmente porque su actual conjunto vive momentos complicados, como el entrenado por Jorge Romero.

“Si juego lo daré todo para vencer, y al final me daré un abrazo con los que fueron mis compañeros”, declaró el onubense sobre el reencuentro con exequipo. Aunque pocos conocidos le restan en el vestuario del Córdoba. Lo cierto es que Fidel tiene muy claro que los sentimientos deben quedar a un lado cuando hay tanto en juego. En concreto, el Almería busca en el duelo del próximo sábado (20:00) establecer mayor diferencia respecto del descenso y noquear a un adversario notablemente herido. “El encuentro puede marcar nuestro devenir en la competición”, señaló en este sentido. “Es un rival directo en la lucha por la permanencia y de ganar le dejaríamos muy tocado. Los tres puntos nos harían afrontar con mucha confianza el último partido del año”, añadió el hábil extremo.

A pesar de su discurso, que lo es de todo el Almería del extécnico blanquiverde Lucas Alcaraz, Fidel lanza un mensaje de prudencia. Al fin y al cabo en Segunda A, aunque las estadísticas digan lo contrario en la actualidad, cualquier equipo puede ganar a otro. “Ha entrado en una dinámica que le ha metido abajo y de ahí cuesta mucho salir”, apuntó el onubense sobre el Córdoba. “Ellos vendrán a jugar como si fuera una final, puesto que si pierden se debilitarán mucho, y como cualquier final, siempre es difícil ganarla. Será un encuentro muy complicado y no podemos confiarnos para nada”, concluyó acerca de su antiguo equipo.

Un Córdoba del que formó parte en su duro retorno a Primera. El jugador natural de La Dehesa de Riotinto (1989) firmó por el conjunto blanquiverde en verano de 2014, con la oportunidad de volver a jugar en la elite tras hacerlo con el Elche un curso antes. En esa difícil campaña no terminó de encontrar la regularidad, pese a lo cual participó en más de una veintena de partidos. Fue una campaña después cuando su rol cambió de manera importante. Lo hizo de la mano de Florin y Xisco, con quienes compuso una tripleta llena de talento y letalidad en Segunda A. Disputó 39 duelos de Liga y anotó 11 tantos para ser el segundo máximo goleador de los califales. Terminó con la mano amoratada en Girona, en la vuelta del play off, y poco después optó por salir. Su venta supuso, al menos sobre el papel, 500.000 euros para el club de El Arcángel.

Etiquetas
stats