La “toma” ciudadana de la plaza del Pocito

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La concentración contra la inmatriculación del espacio público por parte de la Iglesia reúne a unas 250 personas | Anguita, García, Ambrosio y los colectivos ciudadanos reclaman la intervención del gobierno local

Alrededor de 250 personas han realizado esta mediodía una ocupación simbólica de la plaza del Pocito, en el barrio de la Fuensanta, para expresar su “repulsa” contra la inmatriculación de éste y otros espacios públicos por parte de la Iglesia católica, a la vez que han reclamado al gobierno local que “abandone su posición tibia a los dictados del obispo y defienda lo que es de todos”.

Pasadas las 13.30 horas y tras los discursos Antonio Manuel Rodríguez, responsable de la Plataforma Mezquita-Catedral, y del presidente del consejo de distrito Sureste, Enrique Rodríguez, los asistentes a la concentración rompieron una cinta que rodeaba el perímetro de la plaza y accedieron a ella como gesto simbólico de protesta contra “la apropiación de un bien público”.

Duras críticas al Ayuntamiento y promesas electorales

Al acto convocado este mediodía en el barrio de la Fuensanta acudieron responsables políticos de la capital cordobesa que mostraron su apoyo a la protesta y, sobre todo, reclamaron una actuación del gobierno local para defender un bien público. Muy crítico con la asistencia, Julio Anguita indicó que “en esta concentración se está retratando el cordobesismo. De perol, de hablar de Julio Romero de Córdoba y de Séneca sin tener ni idea y que cuando al pueblo de Córdoba le roban una propiedad no se molesta en protestar. Es una forma de huir de la realidad”.

Dicho esto el exalcalde recalcó que “los que hemos venido, estamos aquí para defender los intereses del municipio, cuyo Ayuntamiento los está dilapidando. Cuando una corporación local permite, sin hacer nada, que se le arrebate al patrimonio municipal yo no sé si está incluso incurriendo en un delito, aventuro la idea. Que una institución como la Iglesia católica utilizando, desde mi punto de vista, de una manera excesiva una ley bastante impúdica se apropie de un bien y que el Ayuntamiento se calle y transija es algo que lo califico de vergonzoso”, señaló Anguita.

Por parte de IU, su responsable provincial Pedro García reiteró que “el mayor pelotazo urbanístico de la historia de este país han sido las inmatriculaciones de la Iglesia, gracias a la reforma legislativa del gobierno de Aznar. Reclamamos que estos procesos se paralicen y que los bienes se devuelvan al pueblo. Si lo de las iglesias y la Mezquita es tremendo, que se inmatricule una plaza pública que está en el Plan General de Ordenación Urbana resulta increíble” que reclamó que “el Ayuntamiento tiene la obligación de ponerse del lado de lo público y de lo que es propiedad de todos los ciudadanos. Esto no es una cuestión ética, no política”.

Más allá de la cuestión ética a la que aludió García, las inmatriculaciones tienen también un componente político y, de esta manera, la candidata socialista a las elecciones municipales, Isabel Ambrosio indicó que “si yo estuviera al frente del Ayuntamiento la primera decisión que tomaría sería la de recurrir estas inmatriculaciones”, ya que es  una “decisión injusta que la Iglesia católica pueda registrar y poner a sus nombre un bien público. Hay que recurrirlo y hacer todo lo posible para que vuelva a ser un espacio público”.

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