Córdoba busca trabajadores y registra su cifra de paro más baja en 13 años

Una empleada de la hostelería, recogiendo una terraza en La Corredera

Los agricultores no encuentran jornaleros para recoger la aceituna. Los hosteleros tampoco dan con camareros o cocineros. Los transportistas apenas si encuentran camioneros. Y en la provincia comienzan a escasear los mecánicos especializados. Córdoba ha pasado de ser una de las provincias con más desempleo de España a, de repente, necesitar trabajadores especializados para puestos que se quedan sin cubrir, según reconocen fuentes de la patronal provincial. De hecho, y en un inesperado giro de los acontecimientos, la provincia ha cerrado el mes de noviembre como su mejor dato de empleo desde el mes de diciembre de 2008.

Hace ahora justo 13 años comenzaba a estallar la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos. Su efecto mariposa se notaba en todo el mundo, especialmente en territorios muy expuestos al ladrillo como Córdoba, donde el sector de la construcción empleaba a miles de persona. La provincia de Córdoba había tenido una cifra de paro endémica, sostenida a lo largo de los años, que oscilaba en torno a las 50.000 personas. Unos meses había 48.000 parados y otros 52.000, pero nunca tenía grandes diferencias. Durante 2008 comenzaron los problemas, los EREs, los despidos masivos y el drama económico. En diciembre de 2008 había en Córdoba 65.140 desempleados.

Ahora, en noviembre de 2021, la cifra se ha cerrado con 66.454 parados. Es la cifra más baja desde entonces. En estos 13 años, el mercado laboral cordobés ha sido un auténtico vaivén, con auténticos dientes de sierra. La destrucción de empleo se agudizó en 2013. Entonces, la crisis económica azotaba especialmente. En la provincia de Córdoba llegó a haber 103.859 personas sin empleo, el doble de la época previa a la crisis del ladrillo y casi 40.000 más que ahora. Muchos analistas cifran el origen de la situación actual precisamente ahí, en lo peor de la crisis.

Muchos parados que tenían una profesión tuvieron que tomar una decisión: reciclarse o emigrar. Los que se fueron a otras provincias o directamente al extranjero eran los jóvenes, los que tenían una formación mucho más amplia. Los trabajadores más especializados optaron por reconvertirse. Otros, directamente, fueron encadenando meses de paro hasta que les tocó la jubilación. Mientras tanto, de las universidades y de las escuelas de formación profesional iban saliendo jóvenes que no tenían un futuro laboral definido. Muchos acabaron emigrando por la falta de oportunidades.

La patronal cordobesa CECO lleva meses celebrando encuentros con empresarios que demandan trabajadores y con facultades para saber qué puede estar pasando para que el mercado laboral cordobés sea, a estas alturas, tan disfuncional. Por ejemplo, a la construcción le falta mano de obra especializada. No es que no haya personas en desempleo capaces de trabajar en la construcción, es que no se encuentran obreros especializados con condiciones para desarrollar obras del siglo XXI, no simplemente subirse en un andamio a poner ladrillos.

En esos encuentros se han detectado, precisamente, algunas fortalezas, oportunidades y debilidades del mercado laboral cordobés. Una de ellas pasa precisamente por esa especie de desconexión entre la formación y la demanda laboral, el número de egresados que salen de las facultades y las escuelas de formación profesional, y lo que de verdad necesitan las empresas.

Así, detectan que en estos momentos hacen falta mecánicos, trabajadores de la construcción y de la hostelería, pero altamente especializados. En cambio, insisten en que hay otros sectores en los que el paro sigue siendo endémico y supone un problema estructural para muchos cordobeses, que tienen que optar por abandonar su profesión si quieren trabajar.

El paro desciende mucho más en los pueblos que en la capital

Eso sí, en el mercado laboral cordobés existe otra disfuncionalidad más: la diferencia entre el mundo rural y la ciudad. El desempleo en la provincia desciende a un ritmo muy superior al de la ciudad. Por ejemplo, noviembre cerró con 2.763 desempleados menos en toda la provincia. En Córdoba capital el descenso fue de 537 personas, según los datos difundidos por el Observatorio Argos de la Junta de Andalucía.

De hecho, la cifra total de parados en la capital es de 33.230 personas. En diciembre del año 2019 hubo en la capital cordobesa un total de 32.999 desempleados. Es decir, no se trata de la cifra más baja en 13 años, como ha ocurrido en la provincia. La explicación en el caso de la ciudad estaría en la enorme mano de obra que sale casi siempre de los pueblos, especialmente para el sector de la construcción.

Los sindicatos reclaman medidas para paliar el desempleo femenino

CSIF ha acogido con prudencia el descenso del paro registrado en el mes de noviembre en la provincia, una bajada que espera que continúe en los próximos meses una vez que finalicen el periodo de recogida de la aceituna y las campañas comerciales y turísticas ligadas a la Navidad. Las estadísticas hechas públicas por el Ministerio de Trabajo y Economía Social señalan una disminución del desempleo en Córdoba de 2.763 personas (-3,9%) el mes pasado respecto a octubre, dejando la cifra total de desocupados en 66.454.

La presidenta de CSIF Córdoba, María Dolores Navajas, señala que, “obviamente, celebramos que casi 2.800 personas hayan dejado de engrosar las listas del paro en nuestra tierra, pero no podemos lanzar las campanas al vuelo, ya que la bajada debe convertirse en una tendencia y la recuperación económica y social, en una realidad”. En este sentido, Navajas aboga por “apostar por nuevas fórmulas alejadas de la estacionalidad y relacionadas con el impulso a los servicios públicos esenciales, como la Educación y la Sanidad, a través de la creación de empleo público de calidad”. “Es necesario un plan de refuerzo de los servicios públicos y de una reformulación del modelo económico cordobés, apostando por sectores estratégicos como la industria y la innovación”, añade la representante sindical.

CSIF también reclama medidas para paliar el desempleo femenino, que supone en torno al 60% del total. “Ahora que acabamos de celebrar el 25N, Día Internacional de la eliminación de la violencia contra las mujeres, en el que hemos recordado que el empleo femenino es precisamente una valiosa herramienta para luchar contra esta lacra, urge que se implementen medidas para corregir esta brecha de género en el mercado laboral”, según manifiesta la máxima responsable de CSIF Córdoba. Igualmente, pone de relieve la necesidad de reducir la temporalidad de las contrataciones, ya que en noviembre esta tasa se acercó al 93%.

Por su parte,la secretaria de Empleo de CCOO de Córdoba, Ana Belén Acaiña, se congratula de la bajada del paro registrada en el mes de noviembre si bien ha mostrado su preocupación por las cifras de desempleo femenino que, un mes más, vuelven a incrementarse. En concreto, en noviembre, de las 66.454 personas desempleadas en la provincia, el 61,60% eran mujeres, una cifra que la responsable sindical achaca a la reforma laboral.

"La reforma laboral está haciendo una plaga para las personas trabajadoras, especialmente para las mujeres, que han vuelto a ser relegadas a sus hogares, al cuidado de menores y mayores y de las personas dependientes y han sido expulsadas del mercado laboral gracias a políticas más propias de otros tiempos qué del siglo XXI", afirma Acaiña.

Para la responsable sindical, “no podemos estar satisfechos de la bajada del paro en la provincia de Córdoba en noviembre teniendo en cuenta que está buena noticia no afecta para nada las mujeres y responde, además, a una circunstancia puntual como es la campaña de la aceituna y la cercanía de las fechas navideñas”.

Respecto a la contratación, la secretaria de Empleo de CCOO de Córdoba apuntó que “es verdad que ha mejorado respecto al mes anterior y que se han registrado 4.641 contratos indefinidos pero aun así esto significa que el 92,7% de los contratos que se hicieron en noviembre eran temporales. Y en lo que va de año está cifra es incluso mayor. El 95,27% de los contratos que se han registrado desde enero hasta ahora son temporales y con esta altísima temporalidad las familias no tienen capacidad de inversión a medio y largo plazo ni capacidad real de consumo porque viven al día pendientes de volver a tener un empleo al mes siguiente y esto está lastrando el desarrollo de la economía local”

Por otra parte, en opinión de Acaiña, “las cifras del paro ponen en evidencia algunas prácticas empresariales que no tienen justificación. Me refiero, en concreto, a la solicitud de mano de obra extranjera por parte de algunos empresarios agrícolas o la queja de algunos sectores como el de la construcción o el de servicios sobre la falta de mano de obra”. En este sentido, remarcó que “las cifras del paro nos dicen que todavía hay 6.112 personas desempleadas en la agricultura, con lo cual no entendemos la necesidad de traer un contingente de mano de obra extranjera, y lo mismo pasa con el sector servicios; nos dicen que no hay mano de obra cuando hay 42.551 personas en la provincia de Córdoba que quieren trabajar en el sector, que están paradas”.

Para la responsable de CCOO, “este mantra que se traen algunos empresarios con que falta mano de obra lo único que busca es una precarización aún mayor de estos sectores” y “no se nos puede olvidar que en el campo las personas trabajadoras están ganando el SMI, pero es que algunos quieren pagar menos todavía y quitar más derechos a los trabajadores y trabajadoras, algo que, desde luego, CCOO no va a consentir”.

La Unión General de Trabajadores y Trabajadoras de Córdoba (UGT Córdoba) ha mostrado su satisfacción por los datos del paro correspondientes al mes de noviembre que se han publicado este jueves y que reflejan una caída en el desempleo del 4% con respecto al mes de octubre. Asimismo, aunque el tirón en la creación de empleo se debe al inicio de la campaña del olivar en la agricultura, la mejoría se extiende a todos los sectores, incluso, de forma tímida y aún insuficiente, a la contratación indefinida.

La secretaria de Empleo de UGT Córdoba, Francisca Haro, califica las cifras como “muy buenas”, ya que “aunque el mes de noviembre ha sido un mes tradicionalmente positivo para la creación de empleo, estamos hablando de más de 2.700 personas menos en situación de paro y más de 14.000 menos que hace un año”. Son datos que, sin duda, “reflejan que estamos volviendo a niveles prepandemia”.

Para Haro, es una buena noticia que “se cree empleo en todos los sectores y que, aunque sea aún muy insuficiente, ha subido la contratación indefinida”. No obstante, ahora que se recuperan los niveles de empleo anteriores al estallido del COVID-19 en nuestras vidas, “estamos en el momento de no repetir los errores del pasado y apostar por el empleo de calidad, con derechos y dignamente remunerado, para lo que es necesario derogar con urgencia la última reforma laboral”, apostilló Haro.

Finalmente, la responsable de Empleo ugetista pidió “precaución ante la llegada del Puente y de las fechas navideñas, en las que debemos disfrutar lo que no pudimos en 2020, pero siempre con las recomendaciones sanitarias para no dar pasos atrás, ni en la salud ni en lo que a recuperación económica se refiere”.

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