El Reina Sofía estrena un tratamiento de tumores cerebrales que evita cirugías

El equipo que aplica la nueva técnica, con la gerente del hospital y la paciente | MADERO CUBERO

El hospital universitario Reina Sofía de Córdoba ha estrenado un tratamiento de tumores cerebrales que evita operaciones que incluso tienen un alto riesgo de mortalidad y que también provocan grandes cirugías que dejan enormes secuelas en el rostro de los pacientes. Este miércoles, los responsables de un equipo multidisciplinar del hospital han presentado los resultados de una nueva técnica mucho más invasiva para tratar los tumores detectados en la base del cráneo. Junto a ellos, un caso de éxito, el de Beatriz Molina, una cordobesa madre de tres niños pequeños a la que se le detectó un tumor muy complicado de tratar.

Esta nueva técnica “evita la craneotomía y la incisión en la cara. Además, los pacientes se recuperan mucho más rápido”, adelantó la directora gerente del Reina Sofía, Valle García, que detalló que también se “disminuye posibilidad de que haya complicaciones”.

Esta técnica es posible gracias al interés de los profesionales de este equipo multidisciplinar, que decidieron acudir a la Universidad Ohio a aprender los nuevos descubrimientos de un departamento de otorrinolaringología. El departamento está compuesto por el responsable de la Unidad de Gestión Clínica (UGC) de Neurocirugía, Juan Solivera, el director de la UGC Intercentros de Otorrinolaringología, Francisco Muñoz, y el responsable de la sección de Rinología de la Unidad de Otorrinolaringología, Juan Aguilar. Uno de los doctores cordobeses que han aplicado esta nueva técnica es Juan Solivera, que ha detallado que hasta ahora las intervenciones eran complicadas en la base del cráneo.

Hasta ahora, la patología originada en la base del cráneo era intervenida a través de la realización de una craneotomía (cirugía abierta) y accediendo a la zona dañada desde la parte superior del cráneo. Ahora, los neurocirujanos y el otorrinolorangólogos pueden llegar a la zona afectada desde la nariz por vía endoscópica, con técnicas de navegación quirúrgica, sin necesidad de realizar la craneotomía, evitando incisiones en la cara y sin retraer el cerebro.

Así lo ha explicado el responsable de Neurocirugía del hospital, Juan Solivera, quien ha señalado que “esto es posible gracias al empleo de técnicas de reconstrucción multicapa con colgajos vascularizados de pericráneo (un tejido fibroso vascularizado que rodea al cráneo) y nasales, después de haber realizado la extracción (resección) del tumor en cuestión”.

Por su parte, el responsable de Otorrinolaringología, Francisco Muñoz, ha valorado la importancia de incluir estas técnicas a nuestra cartera de servicios, “que permiten trabajar en red, en equipos multidisciplinares, con las aportaciones de las diferentes disciplinas y también, gracias al trabajo con la red de centros de la provincia, que permite que el paciente sea derivado y atendido en el centro más indicado, acorde a sus necesidades asistenciales”.

Antecedentes

Para poder poner en marcha esta nueva forma de realizar intervenciones quirúrgicas, los profesionales del Hospital Reina Sofía se trasladaron a Columbus (Ohio), al Hospital Oncológico ‘The James’, de la Universidad Estatal de Ohio, donde durante 6 semanas pudieron conocer este tipo de abordaje de la mano de dos especialistas de referencia mundial en la materia, el Dr. Ricardo Carrau y el Dr. Daniel M. Prevedello.

Gracias a esta formación, según ha señalado el responsable de Neurocirugía, Juan Solivera, “podemos realizar resecciones más grandes por vía endoscópica, optimizando la visibilidad y mejorando el resultado en caso de necesitar un tratamiento con radioterapia posterior”. En esta línea, Solivera ha indicado que “nuestro objetivo es seguir sumando experiencia para convertirnos en centro referencia nacional de este tipo de intervenciones”.

Por su parte, el responsable de ORL del hospital Francisco Muñoz, ha destacado que “esta nueva forma de proceder permite mejorar los resultados de determinadas patologías que se ubican en esta zona basal del cráneo. Concretamente, son susceptibles de ser abordadas por esta vía lesiones como fístulas de líquido cefalorraquídeo, adenomas de hipófisis, tumores como el estesioneuroblastoma, angiofibroma de cavum, meningiomas y tumores malignos nasosinusales, entre otros”.

Desde 2016 hasta la actualidad, 50 pacientes con afectación de la base de cráneo y región selar fueron diagnosticados y tratados en el Hospital Reina Sofía por este equipo multidisciplinar, en el que también participan otros profesionales de ambas unidades (Otorrinolaringología y Neurocirugía).

Primeros pacientes

Tras la vuelta de Columbus, los profesionales del hospital comenzaron a realizar los primeros casos de abordaje endonasal endoscópico extendido. Entre estos primeros pacientes se encuentra Beatriz Molina. Según ha explicado el responsable de la sección de Rinología de la Unidad de Otorrinolaringología, Juan Aguilar, “a Beatriz, de 34 años se le detectó un estesioneuroblastoma olfatorio, un tumor maligno muy infrecuente que se origina en las células responsables del olfato de la parte superior de la cavidad nasal. En estos tumores el tratamiento de elección es la intervención quirúrgica y es fundamental extirparlo completamente hasta su origen en los nervios del olfato localizados dentro de la cavidad craneal”.

La paciente, según explica el especialista, “presentó episodios repetidos de sangrado a través de la nariz (epistaxis), pérdida del olfato y rinorrea (secreciones a través de la nariz). Esta lesión creció de forma relativamente rápida y tras realizarle una biopsia, en diciembre de 2017 se confirmó la sospecha de estesioneuroblastoma y fue intervenida en enero”.

La intervención, en la que participó un equipo multidisciplinar compuesto por 12 profesionales de anestesiología, personal de enfermería, neurocirugía y otorrinolaringología, duró unas 10 horas y permitió que los especialistas realizaran un abordaje por vía endoscópica y una reconstrucción multicapa con un colgajo de periostio vascularizado, evitando la craneotomía y sin ningún tipo de secuelas estéticas. La recuperación de la paciente fue muy buena, no experimentó complicaciones y en una semana recibió el alta.

Según ha explicado la propia paciente, “estoy muy agradecida por el trato recibido y, por supuesto, por los resultados de mi operación, de la que me recuperé relativamente rápido. Gracias a los especialistas, tengo otra oportunidad, con una gran calidad de vida y puedo disfrutar de mi familia”.

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