Radiografía del crimen machista

Una manifestación contra la violencia de género en Córdoba | MADERO CUBERO

Un total de 150 mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas -15 en Córdoba- y 150 sentencias dictadas por un juez. Esa es la base de estudio con la que la abogada cordobesa Aurora Genovés ha elaborado un informe pionero en España que ha analizado cada una de esas sentencias para hacer una radiografía del crimen machista en Andalucía entre 2005 y 2015.

El estudio arroja características comunes de los crímenes y señala, por ejemplo, una prevalencia de los casos en poblaciones pequeñas y lugares aislados, además de advertir de que en el 66% de las ocasiones había violencia previa en la pareja, aunque no siempre denunciada, según ha explicado al autora del estudio.

Las edades de las víctimas estaba, en su mayoría entre los 40 y 50 años (el 27%) y los 30 y 40 años (el 24%). El 18% de las mujeres asesinadas tenía entre 20 y 30 años. Enfrente, los agresores, con una edad mayoritaria entre 30 y 40 años (el 19%) y entre 40 y 50 años (otro 19%).

El análisis realizado de todas las sentencias ha “probado un patrón de conducta alternativo”, destaca Genovés. Y es que en contra de la creencia establecida de que los crímenes se cometen cuando ha habido un altercado entre la pareja, el estudio demuestra que eso “no tiene nada que ver con la realidad”. La mayoría de los casos, de hecho, la sentencia condena al agresor por asesinato y no homicidio al concurrir la alevosía y verse la víctima sorprendida y sin posibilidad de defenderse, explica la autora.

Otro rasgo característico que demuestra este informe es el hecho de que la gran mayoría de las muertes de mujeres a manos de sus parejas o exparejas se han producido en el domicilio:en el 92% de los casos así se ha producido, distribuido en las estancias de la vivienda.

En cuanto a la existencia de violencia previa, el análisis de las sentencia dice que en 51 de los 150 casos sí concurrió esa violencia previa, que generó 25 denuncias mientras que en otros 26 casos las mujeres no denunciaron. Por contra, en 99 de los casos estudiados, no constaba a la hora del juicio que hubiera habido agresiones previamente.

Lo que también queda claro es que no existe un perfil del maltratador, como no lo existe de las mujeres asesinadas. “Son personas de todo tipo, de toda clase social, de cualquier profesión”, advierte la autora. Y pone el foco en la presencia de los hijos en el entorno en que se produjeron la mayoría de los crímenes.

Ahora, el estudio, esta radiografía de las muertes de mujeres por agresiones machistas, se pone en manos de las autoridades. Fue encargado en su momento por la Consejería de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía y, en palabras de la consejera, Rosa Aguilar, “la investigación debe servir para aportar herramientas para luchar contra la violencia de género”.

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