El PP deja el plan de analizar el ADN de la caca de los perros para multar

Un joven se dispone a recoger el excremento de uno de sus perros. FOTO: MADERO CUBERO
El alcalde asegura que el proyecto es muy caro y estudia alternativas como las de enviar el excremento al dueño que ha estrenado el Ayuntamiento de Brunete (Madrid)

En el mismo lugar en el que anunció el proyecto el alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, lo ha descartado: ante los micrófonos de Radio Córdoba Cadena Ser y respondiendo a los oyentes. En noviembre de 2011, el regidor anunció ante estos mismos micrófonos que su equipo de gobierno estudiaba un proyecto para poder evitar los molestos excrementos de perros que pueblan las aceras cordobesas. Ayer, en la misma entrevista, el regidor ha asegurado que “el problema” de esta iniciativa es que “tiene un coste muy alto” y que las sanciones propuestas para los dueños también debían ser elevadas con el objetivo de que pudiera sostenerse este servicio. Nieto llegó a hablar de que se plantearían sanciones de hasta 15.000 euros.

El proyecto también llegó a ser propuesto por el Ayuntamiento de Hernani (Euskadi) aunque nunca se llevó a cabo. En Córdoba, la iniciativa propuesta consistía en crear un banco biológico con el ADN de las mascotas de la ciudad (Córdoba tiene censados a más de 68.000 perros). Cuando se encontrara una caca en el suelo, la hez se trasladaba hasta un laboratorio donde se analizaba. Su ADN se cotejaba, se identificaba y se encuentraba al dueño del can, sobre el que caía todo el peso de la Ley. Pero ha sido descartado.

En Florida, una asociación de vecinos encargó a una empresa llamada ‘DNA Pet World Registry’ la puesta en marcha de la iniciativa. Los vecinos de una urbanización de apenas 485 viviendas (Córdoba tiene 340.000 habitantes) aceptaron pagar 200 dólares cada uno para crear un banco genético y entregaron pruebas de saliva de todas sus mascotas. Ahora, caca que encuentran abandonada caca que analizan y encuentran al presunto perro culpable y a su dueño irresponsable.

En Hernani, el Ayuntamiento, gobernado por Bildu, desechó esta iniciativa por su alto coste. A principios del año 2011, el equipo de gobierno planteó la creación del banco de ADN para mascotas en un trabajo en el que también participaba la Universidad del País Vasco. El Consistorio guipuzcoano llegó hasta a aprobar una nueva ordenanza animal que obligaba a cada vecino con mascota a abonar 35 euros para un análisis de ADN de su perro. Pero tras las elecciones descartaron una medida que además se había vuelto impopular entre su vecindario.

Ahora, Nieto ve con buenos ojos otra iniciativa como la del Ayuntamiento de Brunete (Madrid), que envía a la casa del dueño de los perros una cajita con el excremento hallado sobre la acera. Durante una semana de febrero una veintena de voluntarios vigilaron de cerca a los perros y sus dueños. Cuando veían que se dejaban una caca atrás, el voluntario se acercaba al dueño, se interesaba por lo bonito que era el can y disimuladamente conseguía su nombre y raza. Solo con estos dos datos, los voluntarios pudieron localizar las direcciones de los dueños a través de la base de datos municipal. Era de esta manera como podían enviarle la caca a sus domicilios.

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