Patinando también se llega a Santiago

Anuska Gil es la primera mujer que recorre casi 1.000 kilómetros del Camino de Santiago montada sobre sus patines

¿Quién dijo que el camino de Santiago solo se podía hacer a pie? Cuando la gallega Anuska Gil se propuso realizar el camino de Santiago, no se lo pensó dos veces: se enfundó sus patines y puso rumbo hacia el peregrinaje. “Me pareció una forma bonita de hacer el camino. Yo soy de Santiago y además, llevo patinando desde los tres años. Por otro lado, era una manera de decir: ‘Si yo puedo, tú puedes’. Tengo problemas de espalda y por eso quería ser un ejemplo de superación”. La idea de realizar el camino, de esta forma tan original, fue de Valentín Fernández-Tubau, Laura Bermejo y la protagonista, Anuska Gil.

Patinando el Camino se ha convertido en un proyecto transmedia ya que cuenta con una webserie en su página de Facebook, en la que están filmadas, por capítulos, todas las etapas del recorrido. Además, se ha puesto en marcha la realización de un documental, y ya se está contemplando la posibilidad de editar un libro sobre la experiencia. “Fue un proyecto que nació desde el corazón, por eso hemos tenido el apoyo de tantas personas. Cada uno aportaba lo que podía”. Entre los patrocinadores se encuentran los ayuntamientos y establecimientos de los distintos municipios por los que han pasado, además de amigos y familiares. Asimismo, ha sido un proyecto muy internacional. La fundación Paz y Cooperación invitó al equipo a la ONU para que la iniciativa fuera presentada como un ejemplo que aboga por la paz, la creatividad y la solidaridad.

La experiencia duró poco menos de un mes. La salida se realizó desde Saint Jean Pied de Port (Francia) el 2 de octubre, con motivo del día de la no violencia y del nacimiento de Gandhi. “Todo lo que hacemos tiene un trasfondo detrás. En este caso, quisimos homenajear a 18 mujeres en el camino. Mujeres que, de alguna manera, se dedican a ayudar a los demás, de forma solidaria y sobre todo anónima”. En agradecimiento por la labor que realizan, el equipo les regaló, junto con un diploma, un agasallo, un pequeño obsequio de madera y cuero. Unos 1.000 kilómetros después, la patinadora, junto a todo su equipo, llegaron el 30 de octubre a la capital gallega.

El siguiente paso que darán los chicos de Patinando el Camino será realizar la etapa Muxia-Finisterre, de unos 30 kilómetros. “La idea es comenzar el camino el 21 de septiembre en conmemoración del día mundial de la Paz. Cuando lleguemos a Finisterre quemaremos los malos augurios y esperamos hacerlo rodeados de muchas personas porque es un proyecto de todos”. Una vez acabada esta etapa, se pondrán en marcha para realizar el Camino Real, en California.

Etiquetas
stats