“Unas patatillas fritas con huevo” en un camión por Nochebuena a causa del bloqueo de la frontera británica

Rafael Rojano, en la autovía M-20 que une Londres con el Canal de la Mancha.

Poco después de las 10:00 de la mañana de este jueves de Nochebuena, el camionero cordobés Rafael Rojano salía del Eurotúnel y pisaba suelo francés. Rojano llevaba atrapado desde el domingo en Reino Unido a ocho kilómetros del paso fronterizo. Ese día, Francia ordenó el cierre de su frontera con Reino Unido tras la detección de una nueva cepa del Covid 19, mucho más contagiosa, que alarmó a media Europa. Desde ese día, el cordobés Rafael Rojano ha ido contando los días mentalmente y ha llegado a la conclusión que por primera vez va a pasar la Nochebuena lejos de su mujer y sus dos hijos, que le esperaban en Baena.

A pesar de todo, Rojano ha sido de los primeros camioneros atrapados en Inglaterra que ha podido cruzar el Canal de la Mancha. Otro compañero, también de Córdoba, estaba en la mañana de Nochebuena a más 50 kilómetros del “tren”, del único ferrocarril que está cargando camiones para desatascar la frontera y que encima “va a media carga”, explica este camionero, que respira después de dejar atrás el Canal de la Mancha y la pesadilla de estos cuatro días. “Dudo que el compañero pueda cruzar hoy”, lamenta.

Esta será su primera Nochebuena en el camión. Hasta ahora, en sus más de 15 años en la carretera, había podido llegar a casa por Navidad. Pero este día cenará probablemente en Lyon (Francia) “unas patatillas fritas con huevo”. Ese será su menú especial en la cabina de un camión que es su hogar y donde estos cuatro días comenzaron a escasear las provisiones.

Rafael Rojano relata, en conversación con este periódico, cómo ha sido su periplo. Apartado en un arcén de la autovía M-20, la que conecta Londres con el Eurotúnel, ha pasado estos cuatro días en compañía de miles de camioneros. Los transportistas suelen llevar víveres para la ruta, pero calculan el tiempo que van a estar en carretera. Nada les hacía prever que podían estar cuatro días parados en un arcén. Por eso, comenzó a escasear el agua y la comida. “Había compañeros que tenían poco alimento, otros más, y entre todos nos hemos ido apañando”, relata, en un bloqueo en el que “ha habido de todo”, compañerismo y también algunos nervios con la policía británica.

Sobre la atención recibida, este cordobés asegura que han sido “los vecinos de los pueblos cercanos” los que “nos han traído agua y un poco de comida”, algo que agradecen profundamente. Al contrario que las autoridades, que solo instalaron algunas letrinas donde podían hacer sus necesidades. “Pero llevamos prácticamente cuatro días sin asearnos”, lamenta.

Este miércoles el bloqueo comenzó a resolverse lentamente. “A las 19:00 empezamos a andar”, explica, pero “he tardado 11 horas en recorrer ocho kilómetros”. Al final le esperaban unos “soldados” de origen asiático, que eran los encargados de hacerle las pruebas que certificaran que no estaban infectados de Covid 19.

“A las 6:00 de la mañana me ha llamado mi mujer y cuando le he dicho que iba en dirección al tren le ha dado una alegría grandísima”, explica. Eso sí, imposible llegar para Nochebuena. De hecho, a Rojano aún le quedan varios días en la carretera. Tiene que cruzar Francia y después llegar a Barcelona, donde descargará diferentes componentes electrónicos para Amazon que cargó en Reino Unido. Allí volverá a cargar para no volver de vacío hasta Andalucía. Rojano calcula que si todo va bien y puede descargar pronto tiene por delante al menos tres días más de ruta.

“Es una impotencia muy grande. Si te pilla en Alemania, Austria o Polonia, puedes tirarle porque no tienes el mar por medio”, lamenta. “Creo que atrás se han quedado aún 10.000 camiones”, explica este transportista, para valorar la cantidad de compañeros que se ha dejado atrás.

Rojano, además, ha perdido mucho dinero en un cúmulo de desgracias. Cuando iba hacia Reino Unido se tuvo que volver en Irún, ya que había fallecido su padre. Pasó varios días en el pueblo, con el duelo, hasta volver al trabajo. Y luego una vez que descargó en Reino Unido una carga procedente de Alcalá La Real (Jaén) volvió a sufrir otro contratiempo, el bloqueo de la frontera. Ha perdido muchos días de trabajo y muchos kilómetros por recorrer.

Este jueves tendrá una Nochebuena muy diferente, que aliviará la videollamada que compartirá con su familia desde la cabina de su camión. No será como siempre.

https://youtu.be/t3SaTaUUyY8

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