Luto y encierro en defensa de la enseñanza pública

FOTO: MADERO CUBERO
Una veintena de profesores de Secundaria montan un velatorio contra los recortes

Sin plañideras, pero de riguroso negro. Una plataforma intersindical constituida por CSIF, CC OO, UGT, AMPE y USTEA organizaron anoche un velatorio simbólico en el instituto Maimónides, en el centro de la ciudad. Los docentes querían protestar así contra los recortes impuestos por el Gobierno central y trasladado a las aulas por la Consejería de Educación. Un retroceso que, según ellos, supone el desmontaje del sistema público de enseñanza.

“Desde 2010 venimos sufriendo unos duros tijeretazos a nuestros salarios. A ello se suma la anulación de las pagas extraordinarias en 2012 y, aunque digan que no, sospechamos que ocurrirá lo mismo el año que viene”, señaló anoche Elena García, presidenta del sector de Enseñanza del CSIF.

Los frentes abiertos en el mundo docente son numerosos. Les han aumentado el número de horas lectivas de 18 a 20, con lo que supone de menoscabo al tiempo de preparación de clases, formación del profesorado y corrección. “Estamos especializándonos cada vez menos”, se queja García. A ello, hay que sumar el aumento de los alumnos por clase, la reducción de desdobles (número de clases por curso) y la limitación en los refuerzos para alumnos y profesores, debido a la fuerte restricción en la contratación de profesores interinos.

La convocatoria simbólica de anoche se repitió en todas las provincias andaluzas. Y tiene toda la pinta de que se trata solo del aperitivo de una larga y tensa temporada de otoño e invierno en los centros, marcada por las protestas. Si bien es cierto que lograr movilizar al profesorado no es nada fácil. Y ello se debe, en buena parte, a que el colectivo, además de ser tradicionalmente estoico, ha visto muchas veces con reticencia el papel de los sindicatos ante demandas relacionadas con la calidad de la enseñanza y las iniciativas de la Junta. “Bueno, nosotros no hemos notado esa desconfianza que cuentas hacia el CSIF aunque puede que no todas las organizaciones transmitan la misma confianza”, se limita a apuntar García.

En todo caso, la indignación del profesorado es patente. “En muchos centros e reproducen plataformas asamblearias que piden un cambio”, señala la portavoz del CSIF. Por el momento, las movilizaciones de los sindicatos se limitan al colectivo profesional. El contacto con las organizaciones de alumnos o de otros niveles educativos, como la Universidad tampoco se han dado. “Ahora mismo ya es suficientemente complejo organizarnos entre nosotros”, reconoce.

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