El Movimiento Ciudadano urge al Ayuntamiento a “dotar de personal” los centros cívicos

El Consejo del Movimiento Ciudadano (CMC) ha trasladado al Ayuntamiento de Córdoba la “urgencia de que se dote de personal a los centros cívicos”, así como de que “se agilicen los procesos puestos en marcha para conseguir cubrir las vacantes existentes”, recalcando que es “un error pensar que los centros cívicos son unos contenedores vacíos que no necesitan nada más que de vigilancia para su funcionamiento”.

En este sentido y en una nota, el movimiento ciudadano ha señalado que dichos centros tienen que prestar unos servicios de información, atención ciudadana, promoción sociocultural, servicios sociales comunitarios o biblioteca, entre otros, y “deben hacerlo desde la cercanía a barrios y distritos”.

“Todo el personal es necesario, pero es urgente que se pongan en marcha los mecanismos de dotación de personal técnico, coordinadores de programa y animadores socioculturales, y ordenanzas, que cumplen una función fundamental en el día a día de un centro cívico”, ha recalcado el CMC, que se ha referido a “la falta de técnicos (solo se cuenta con seis para quince distritos) y de ordenanzas (que tienen que ser sustituidos por vigilantes jurados que no cumplen tal función)”.

Todo ello ha provocado que “se cierre el centro Sebastián Cuevas, que funcionen a medio gas el de Cerro Muriano o el del Naranjo y que se necesite un esfuerzo extra por parte del personal para cubrir los centros que están abiertos”, además de que “están cerrados el del Higuerón y el de Poniente Norte”.

Para el Consejo del Movimiento Ciudadano es “satisfactorio que se haya avanzado en la incorporación en estos días de informadores gestores y de auxiliares de biblioteca o que se cubran con rapidez las directoras de los centros, o que se tenga bolsa o reserva de personal administrativo”, pero un centro cívico es “un conjunto de servicios que deben funcionar conjuntamente y donde cada pieza es necesaria”, ha apostillado.

El Consejo del Movimiento Ciudadano (CMC) ha trasladado al Ayuntamiento de Córdoba la “urgencia de que se dote de personal a los centros cívicos”, así como de que “se agilicen los procesos puestos en marcha para conseguir cubrir las vacantes existentes”, recalcando que es “un error pensar que los centros cívicos son unos contenedores vacíos que no necesitan nada más que de vigilancia para su funcionamiento”.

En este sentido y en una nota, el movimiento ciudadano ha señalado que dichos centros tienen que prestar unos servicios de información, atención ciudadana, promoción sociocultural, servicios sociales comunitarios o biblioteca, entre otros, y “deben hacerlo desde la cercanía a barrios y distritos”.

“Todo el personal es necesario, pero es urgente que se pongan en marcha los mecanismos de dotación de personal técnico, coordinadores de programa y animadores socioculturales, y ordenanzas, que cumplen una función fundamental en el día a día de un centro cívico”, ha recalcado el CMC, que se ha referido a “la falta de técnicos (solo se cuenta con seis para quince distritos) y de ordenanzas (que tienen que ser sustituidos por vigilantes jurados que no cumplen tal función)”.

Todo ello ha provocado que “se cierre el centro Sebastián Cuevas, que funcionen a medio gas el de Cerro Muriano o el del Naranjo y que se necesite un esfuerzo extra por parte del personal para cubrir los centros que están abiertos”, además de que “están cerrados el del Higuerón y el de Poniente Norte”.

Para el Consejo del Movimiento Ciudadano es “satisfactorio que se haya avanzado en la incorporación en estos días de informadores gestores y de auxiliares de biblioteca o que se cubran con rapidez las directoras de los centros, o que se tenga bolsa o reserva de personal administrativo”, pero un centro cívico es “un conjunto de servicios que deben funcionar conjuntamente y donde cada pieza es necesaria”, ha apostillado.

El Consejo del Movimiento Ciudadano (CMC) ha trasladado al Ayuntamiento de Córdoba la “urgencia de que se dote de personal a los centros cívicos”, así como de que “se agilicen los procesos puestos en marcha para conseguir cubrir las vacantes existentes”, recalcando que es “un error pensar que los centros cívicos son unos contenedores vacíos que no necesitan nada más que de vigilancia para su funcionamiento”.

En este sentido y en una nota, el movimiento ciudadano ha señalado que dichos centros tienen que prestar unos servicios de información, atención ciudadana, promoción sociocultural, servicios sociales comunitarios o biblioteca, entre otros, y “deben hacerlo desde la cercanía a barrios y distritos”.