CALOR

Los comerciantes, ante las medidas del Gobierno: “No podemos acondicionar con la misma temperatura que en Santander”

El Gobierno aprobaba el pasado lunes en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el nuevo decreto por el que se busca una reducción del 7% en el consumo nacional. Por lo que exigirá a las administraciones públicas y los negocios privados, no bajar el aire acondicionado a menos de 27 ºC en verano. Ante esta medida, Rafael Bados, presidente de la Federación Provincial del Comercio de Córdoba, ha manifestado a Cordópolis su desacuerdo puesto que “no podemos acondicionar los comercios con la misma temperatura aquí que en Santander”.

Por otra parte, en invierno los establecimientos tampoco podrán subir la calefacción por encima de los 19 ºC. El Ejecutivo ha aprobado a demás la obligación de apagar las luces de los escaparates a las 22:00 así como parar de iluminar edificios públicos que no estén en uso a esa hora.

Estas medidas, ha señalado Bados, “no son las que preferiríamos para el comercio, que es un sector muy debilitado”, aunque se ha mostrado comprensivo por las medidas planteadas ante la crisis energética “agravada por la guerra de Ucrania y las amenazas de Rusia de cortar el suministro de gas a Europa”.

“Tendremos que adaptarnos a las nuevas normas que nos plantean”, ha concluido Bados, recordando que, para decidir acogerse o no, los profesionales del sector tendrán una semana.

En este ámbito, estas medidas no solo tendrán que ser adoptadas por los comercios y edificios públicos, sino también por espacios culturales, cines, estaciones de transporte (autobuses, trenes), aeropuertos u hoteles. Las medidas entrarán en vigor desde que trascurran los siete días hábiles para acogerse tras la publicación en el BOE hasta el 1 de noviembre del próximo año.

Bados ha aprovechado también para poner otra cuestión sobre la mesa: “Habría que adaptar las puertas de entradas para mejorar el ahorro energético”. Ante esta necesidad creen conveniente que se ponga en marcha “algún tipo de ayudas para que el comercio de cercanía pueda abordar la nueva normativa”.

“Somos un sector muy debilitado, de los más damnificados por la pandemia”, ha recordado el representante de los comerciantes. También es el que mayor número de trabajadores tiene en la ciudad y en la provincia, donde es el principal sector económico.

El Gobierno aprobaba el pasado lunes en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el nuevo decreto por el que se busca una reducción del 7% en el consumo nacional. Por lo que exigirá a las administraciones públicas y los negocios privados, no bajar el aire acondicionado a menos de 27 ºC en verano. Ante esta medida, Rafael Bados, presidente de la Federación Provincial del Comercio de Córdoba, ha manifestado a Cordópolis su desacuerdo puesto que “no podemos acondicionar los comercios con la misma temperatura aquí que en Santander”.

Por otra parte, en invierno los establecimientos tampoco podrán subir la calefacción por encima de los 19 ºC. El Ejecutivo ha aprobado a demás la obligación de apagar las luces de los escaparates a las 22:00 así como parar de iluminar edificios públicos que no estén en uso a esa hora.

Estas medidas, ha señalado Bados, “no son las que preferiríamos para el comercio, que es un sector muy debilitado”, aunque se ha mostrado comprensivo por las medidas planteadas ante la crisis energética “agravada por la guerra de Ucrania y las amenazas de Rusia de cortar el suministro de gas a Europa”.

“Tendremos que adaptarnos a las nuevas normas que nos plantean”, ha concluido Bados, recordando que, para decidir acogerse o no, los profesionales del sector tendrán una semana.

En este ámbito, estas medidas no solo tendrán que ser adoptadas por los comercios y edificios públicos, sino también por espacios culturales, cines, estaciones de transporte (autobuses, trenes), aeropuertos u hoteles. Las medidas entrarán en vigor desde que trascurran los siete días hábiles para acogerse tras la publicación en el BOE hasta el 1 de noviembre del próximo año.

Bados ha aprovechado también para poner otra cuestión sobre la mesa: “Habría que adaptar las puertas de entradas para mejorar el ahorro energético”. Ante esta necesidad creen conveniente que se ponga en marcha “algún tipo de ayudas para que el comercio de cercanía pueda abordar la nueva normativa”.

“Somos un sector muy debilitado, de los más damnificados por la pandemia”, ha recordado el representante de los comerciantes. También es el que mayor número de trabajadores tiene en la ciudad y en la provincia, donde es el principal sector económico.

El Gobierno aprobaba el pasado lunes en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el nuevo decreto por el que se busca una reducción del 7% en el consumo nacional. Por lo que exigirá a las administraciones públicas y los negocios privados, no bajar el aire acondicionado a menos de 27 ºC en verano. Ante esta medida, Rafael Bados, presidente de la Federación Provincial del Comercio de Córdoba, ha manifestado a Cordópolis su desacuerdo puesto que “no podemos acondicionar los comercios con la misma temperatura aquí que en Santander”.

Por otra parte, en invierno los establecimientos tampoco podrán subir la calefacción por encima de los 19 ºC. El Ejecutivo ha aprobado a demás la obligación de apagar las luces de los escaparates a las 22:00 así como parar de iluminar edificios públicos que no estén en uso a esa hora.

Los hosteleros consideran las medidas de ahorro energético como “un ataque al sector”

Los asociados de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Córdoba (Horeca) creen que las medidas de ahorro energético recomendadas por el Gobierno son “solo más gastos” para sus negocios que se encuentran en una situación “crítica”, puesto que pone en “situación de reforma y de gasto añadido a casi todos los establecimientos del sector”, de ahí que lo consideren “un ataque” y que “sólo puede provocar más ruina a un sector ya mermado tras inversiones costosas”.

En una nota, desde Horeca han dicho que son “conscientes de que la situación del sector es complicada debido a las condiciones socioeconómicas y meteorológicas que se viven actualmente, y que adaptar los negocios a una normativa destinada al ahorro energético y a la eficiencia en estos momentos no es bien recibida, sino todo lo contrario”.

El paquete de medidas, que entienden que “quiera dar una imagen de austeridad y de consumo eficiente”, no es sino “una serie de imposiciones que no se basan en la lógica que los pequeños y medianos negocios del sector, que son mayoría, usan a diario para sacar sus ingresos adelante”, han apostillado.

Igualmente, han abundado en que son “conscientes que son leyes y por tanto habrá que cumplir, pero ante la situación que se vive, necesitaremos de subvenciones y ayudas para no caer en picado y tengan que cerrar más negocios, puesto que no dejan de ser gastos extras que no se pueden asumir”.