A juicio por rociar a su mujer con alcohol y lanzarle una cerilla encendida

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El acusado, natural de Túnez, se enfrenta a siete años de cárcel por éste y otros episodios de violencia familiar. Golpeó a su esposa en varias ocasiones e incluso llegó a agredir a uno de sus tres hijos con un hacha

El juzgado de lo Penal, número 5, celebrará el próximo lunes vista oral contra un hombre, natural de Túnez, al que se acusa de un delito continuado de malos tratos, lesiones y amenazas contra su mujer y uno de sus hijos. La suma de las penas que reclama el Ministerio Fiscal asciende a siete años, a las que hay que sumar la prohibición de acercarse o mantener contacto con sus víctimas por un periodo de 13 años y medio, cuatro del hijo y nueve años y medio de su mujer.

En su escrito de acusación el Ministerio Fiscal indica que el acusado ha mantenido hacia su esposa “una conducta controladora que implicaba cogerle el cuadrante del trabajo y ver el tiempo que tardaba en regresar a casa, llamar a los contactos que la mujer tenía en su teléfono móvil, desviar las llamadas a su teléfono y controlar y decidir ”a su total arbitrio“ la economía familiar. Junto a esto, conductas violentas habituales como puñetazos, empujones, golpes e incluso pisarle la cabeza a uno de sus tres hijos.

De esta manera, y siempre según el escrito de calificación, cualquier pequeña discusión podría desembocar en un grave conflicto. De esta manera, una disrepancia sobre la compra de un paquete de tabaco acabó en un golpe a la altura de la boca de la mujer que por miedo no acudió a un centro médico. 

Uno de los episodios más duros que describe el fiscal se refiere a otra discusión en la que el acusado manifiesta que quiere quemar el dormitorio de uno de sus hijos. Al negarse la mujer, el marido la roció con alcohol y le lanzó una cerilla encendida que se apagó al caer al suelo y no la alcanzó. La discusiones por este hijo también desembocaron en otra grave agresión, esta vez en la persona del joven que había decidido marcharse de casa y cuando acudió al domicilio vio como su padre se abalanzaba sobre él con un hacha con la que le causó heridas en un brazo. La mujer también sufrió lesiones leves.

Acerca de las secuelas que ha dejado esta situación de maltrato habitual en la mujer, el Ministerio Fiscal describe qu sufre “cambios emocionales, conductuales y cognitivos característicos de una situación de violencia continuada” por lo que recomienda que se someta a una terapia psicológica especializada para evitar “la cronificación del malestar emocional y psíquico que presenta”

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