Hay respiro: el banco da un mes a Samina y sus 3 hijos para que busquen un nuevo hogar

Samina y su hija mayor después de notificarles una nueva prórroga habitacional / ALEX GALLEGOS

“Gracias a todos por vuestro apoyo. Ahora esperamos encontrar una vivienda pronto. Estamos muy contentos, gracias a dios. Hemos pasado estos días muy mal y muy preocupados”, señalaba en el portal del bloque la hija de Samina a la treintena de miembros de la plataforma Stop Desahucios que este lunes habían vuelto a agolparse en la entrada para evitar que esta joven, su hermana de 8 años, su hermano con discapacidad y su madre pudieran ser desalojadas, tal y como estaba previsto.

Cuando Samina y su hija han bajado al portal ya se sabía que no iba a ser así y que tenían una nueva prórroga -el primer aviso de desalojo fue el pasado 23 de enero-, pero por si acaso, todavía con el susto en el cuerpo, no han puesto un pie en la calle. “No estáis solas” y “sí se puede” eran los cánticos de la Plataforma.

Un poco antes, mientras ellos hacían de escudo humano, la paralización in extremis de este desahucio, previsto para las 9:30 horas, se estaba gestando en otro lado de la ciudad, en la Ciudad de la Justicia, donde el gerente de Vimcorsa, Rafael Ibáñez, ha depositado un escrito ante el juez en el que se compromete a que, en el plazo de 30 días, la familia de Samina saldrá de esta casa una vez que se encuentre el alquiler para el que se le ha dado ayuda y así hacer una entrega de llaves ordenada.

En esta ocasión, la Comisión Judicial no ha tenido que hacer acto de presencia. No obstante, la premura con la que se ha llevado a cabo esta solución, pactada a última hora de la tarde del pasado viernes entre Ibáñez y su interlocutor del Banco Popular, responde a un proceso un tanto kafkiano.

Meses notificando al progenitor, que había abandonado a la familia

Según ha relatado, Vimcorsa llevaba meses intentando comunicarse con el demandado, que resultó ser el progenitor de esta familia de origen pakistaní, a la que había abandonado desde hace meses y a la que había dejado sin más recursos económicos que una ayuda por la discapacidad de su hijo.

Ibáñez, que ha dado la noticia alrededor de las 10:00 horas de esta mañana, reconoce que ha habido “mucha resistencia” a paralizar el desahucio, si bien el viernes “se pudieron solucionar algunos obstáculos y el banco aceptó que era mejor hacer una salida ordenada que acometer un desahucio que deje a la familia en absoluto desamparo”.

Por su parte, el portavoz de Stop Desahucios, Rafael Castro, se ha mostrado contento porque se haya logrado paralizar el desalojo, aunque haya tenido que ser de nuevo en el último minuto. “Ahora es cuestión tramitar la ayuda, y buscar un nuevo sitio para esta familia. Tan sencillo como eso y lo que ha costado que el Banco lo entienda”, reflexionaba.

Ibáñez apunta a que la ayuda al alquiler de Vimcorsa está siendo una opción muy viable para las familias en esta situación, y cree que es, junto con la labor de Stop Desahucios, lo que está contribuyendo a que desciendan los desalojos en la ciudad. Sin embargo, reconoce que sigue habiendo un volumen alto, principalmente ahora centrados en el mercado del alquiler.

A este respecto, el gerente de Vimcorsa especifica que la ayuda que ofrece la oficina municipal de vivienda no es un complemento de alquiler, como son las de la Junta y el Gobierno, que además no son inmediatas. “La emergencia habitacional es en tiempo real, no en diferido”, apostilla.

Solo en lo que llevamos de año, éste ha sido el noveno desahucio que finalmente ha quedado suspendido, según los datos de Stop Desahucios.

Etiquetas
stats