Cáritas duplica la atención en Córdoba debido a la pandemia, hasta llegar a 40.000 personas

Laly Ramírez, Pedro Cabello, Salvador Ruiz y Hassan el Makjour, en la presentación de la campaña de Cáritas.

Cáritas, a raíz de la crisis económica derivada de la crisis sanitaria del Covid-19, ha “duplicado” este año en Córdoba, en comparación con 2019, el número de atenciones que presta a los más vulnerables y, “pendiente aún de cierre, ha atendido con respuestas concretas de ayuda a unas 40.000 personas, pertenecientes a 14.000 hogares” de la provincia.

Así lo han dado a conocer este martes en rueda de prensa el delegado diocesano de Cáritas Córdoba, Pedro Cabello; el director de Cáritas Córdoba, Salvador Ruiz, y la secretaria general de Cáritas Córdoba, Laly Ramírez, durante la presentación de la campaña 'Haz que les llegue la Navidad', junto a Hassan el Makjour, beneficiario de uno de los programas que desarrolla en Córdoba la organización caritativa de la Iglesia Católica.

En este contexto, han ofrecido los datos referidos a la labor que desarrolla Cáritas Diocesana y las 168 Cáritas parroquiales de la provincia, gracias al “compromiso firme de los 1.700 voluntarios” con los que cuentan, y también por la acción de “los colaboradores, los donantes, los socios, las empresas con corazón y todos aquellos que día a día” les ayudan “a estar cerca de quienes lo necesitan”.

Por eso, desde Cáritas pueden afirmar que en 2020 “se ha duplicado el número de atenciones que se realizaba en el ejercicio anterior, viéndose triplicado el número de familias que por vez primera se han acercado” a sus “servicios de acogida”.

La ayuda más demandada por estas personas ha sido de alimentación, junto con otras necesidades básicas, como el pago de suministros, gastos de farmacia, productos de higiene o el pago del alquiler de vivienda. En general las personas atendidas están en desempleo y proceden de sectores como “la venta ambulante, limpieza del hogar, trabajadores que han sufrido una situación de ERTE a causa de la pandemia, que han trabajado en la economía sumergida, camareras de pisos y feriantes”.

Como consecuencia del mayor número de atenciones prestadas, “el incremento del gasto, bien sea en especie o en dinero, en las distintas Cáritas parroquiales, se estima en un 70 por ciento”, preocupando a “especialmente en este momento” a Cáritas “la situación de las personas migrantes a las que se ha denegado la protección internacional y que están en un limbo legal, sin derecho a prestaciones”.

Entre los más necesitadas también están, según ha comprobado Cáritas, “las familias con menores, las personas mayores solas y vulnerables, y muchas personas trabajadoras en precario que llegan demandando alguna ayuda, ya que su salario no es suficiente para dar cobertura a todas sus necesidades básicas”.

“Medidas públicas insuficientes”

Desde Cáritas también se ha observado, “con preocupación, cómo las medidas públicas de protección social que se han tomado se han demostrado insuficientes”, pues, por ejemplo, “el diseño del Ingreso Mínimo Vital y su desarrollo e implementación tienen a día de hoy importantes deficiencias”.

Así, “prácticamente el 40 por ciento de hogares” que cuenta con el acompañamiento de Cáritas “no ha solicitado el Ingreso Mínimo Vital por falta de información, mientras más del 70 por ciento de quienes sí lo han solicitado siguen a la espera de una respuesta”, hasta el punto de que, “el caso de las trabajadoras de hogar, solo un uno por ciento de ellas han cobrado el subsidio para empleadas domésticas”.

En ambos casos, según se ha señalado desde Cáritas, “los porcentajes de familias que están recibiendo estas medidas son mínimos, lo que refleja la urgencia de abordar una reflexión a todos los niveles sobre el alcance de las mismas”.

Por otro lado y en el marco del balance de 2020 presentado por Cáritas Diocesana, a través de los recursos que pone al servicio de las personas sin hogar, que van desde la atención primaria, con acciones de asistencia y prevención, hasta procesos de acompañamiento con el objetivo de la inclusión plena en la sociedad, se han podido atender en este año a 390 personas desde el dispositivo de atención en la calle, la denominada UVI Social, con el apoyo de 70 voluntarios.

La mayoría de los atendidos en la calles son de “edades jóvenes”, mientras que “40 son personas mayores en situación de exclusión social, muchos de ellos procedentes de situación de sinhogarismo”, que han tenido acceso esta año al Hogar Residencia San Pablo, mientras que 99 personas han estado alojadas en la Casa de Acogida Madre del Redentor, que cuenta con 40 plazas totales y que han estado siempre ocupadas en su integridad, que se suman a las de la Casa de Acogida, donde 199 personas han sido acogidas en el Ala de Baja Exigencia (ABE) durante los meses de frío.

Procedentes de todos estos programas, 833 personas han tenido un recorrido por los diferentes recursos de Cáritas, “iniciando además procesos relacionados con el desarrollo personal, la formación y la inserción sociolaboral, propiciando así, no solo que las necesidades básicas queden cubiertas, sino las nuevas oportunidades, recuperando la ilusión y la motivación por sus vidas y por ser parte activa de la sociedad”.

El perfil mayoritario de las personas sin hogar que atienden desde Cáritas es el de un hombre (82 por ciento de los casos), mayor de 45 años, sin estudios o con estudios primarios, que viven solos, pues son solteros o divorciados, españoles en su mayoría (36 por ciento de extranjeros) y que llevan entre dos y cinco años o más en calle.

Por otra parte, en materia de inserción sociolaboral, 108 personas en situación de exclusión se han beneficiado de un contrato de trabajo con apoyo de itinerarios integrales de inserción en los recursos de empleo de Cáritas y de su empresa de inserción, Solemccor, siendo 59 de ellas las que han iniciado acompañamiento en itinerario con contrato en este año 2020.

De esta forma, “en el empeño por mejorar las oportunidades de acceder al empleo de personas en situación de exclusión, se han llevado procesos de formación profesionalizadora de los que se han beneficiado 72 personas en este año”.

Muchas de las personas a las que Cáritas acompaña en estos itinerarios “han llegado a completar su proceso de inserción laboral en el mercado de trabajo, contribuyendo así a devolver a la sociedad personas y profesionales capaces, con experiencia y formación en distintas profesiones”.

Esto ha sido posible gracias a la colaboración con distintas empresas en la gestión de ofertas de trabajo, a través de la agencia de colocación de Cáritas, ofreciendo la posibilidad de acceder a trabajos normalizados a las personas que acompañan. Este año 2020 un total de 16 empresas han contactado con Cáritas y ésta les ha “derivado candidatos para sus posibilidades de empleo, gracias a lo cual han conseguido empleo el 70 por ciento de las personas derivadas”.

Para poder continuar con esta labor, los responsables de Cáritas en Córdoba, al presentar la campaña 'Haz que les llegue la Navidad', han señalado que necesitan, “más que nunca”, el “compromiso” de la ciudadanía cordobesa, pues así, “entre todos podemos conseguir los recursos económicos suficientes para hacer frente a la creciente realidad de la pobreza y exclusión social que ha traído la pandemia del Covid-19”.

Cáritas precisa apoyo en forma de donaciones “para poder seguir ayudando a todas las personas” a las que acompaña, pues, “entre todos juntos vamos a hacer lo posible para que les llegue la Navidad”, y ello requiere “amasar una gran montaña de solidaridad, sumando los pequeños o grandes gestos de todos a favor de las personas más vulnerables”, que se pueden hacer en la cuenta ES11 0237 0210 3091 5651 3781, o a través del número de Bizum 33581 y en la web 'https://caritascordoba.es/donacion'.

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