Círculo ¿cerrado?

Hace 30 años se cayó un Muro famoso. Éramos insultantemente jóvenes y nos acostumbrábamos a nombres como Gorbachov, Lech Wallesa, Thatcher, Reagan, Woytila, Hoeckness… Las Olimpiadas ya no serían lo mismo y los equipos de la RDA no volverían más a jugar la Copa de Europa bajo esa bandera.

Seis lustros ya de aquel estallido, tres décadas escuchando y leyendo mantras sobre "el fin de la Historia", la victoria de la democracia liberal y la definitiva construcción de Europa.

Y mira tú: la Historia continúa, la democracia liberal está amenazada como nunca y en Europa –y más allá- crecen las opciones que regresan a discursos totalitarios, actitudes xenófobas y ganas de cerrar fronteras y establecer aranceles. No sé por qué hay gente que celebra este treinta cumpleaños; deben estar viviendo en un mundo paralelo, en una suerte de nostalgia que nada tiene que ver con el presente, como si cantasen aquel estribillo: "cuando fuimos los mejores…"

Cuando yo era chico, en mi casa no había libros. Mis padres decidieron hacerse socios del Círculo de Lectores al menos para poder "decorar" las estanterías del mueble del salón de un piso de barrio con una enciclopedia junto a una bandeja de alpaca heredada, una pareja de muñecos ataviados con el traje regional asturiano y dos jarrones.

Gracias al Círculo de Lectores también llegaron a casa novelas como Papillon o Archipiélago Gulag, de Alexander Solzhenitsyn. Dudo que alguien abriese una página de este último; pero me recuerdo leyendo las peripecias de Henri Charrière prisionero en la Guayana francesa como un moderno Conde de Montecristo.

-El Círculo de Lectores ha cerrado. Signo de los tiempos.

-La cuadratura del círculo de la última Europa está por hacer.

-Hoy vuelven a celebrarse elecciones.

-"Sieso" entra el Diccionario de la Real Academia…

No serán hechos especialmente prodigiosos, pero no me negarán que estamos rodeados de señales. Alguien tendrá que interpretarlas.

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10 de noviembre de 2019 - 01:34 h